Cómo cada año la reunimos familiar es en casa de mi madre, todos vamos a su casa y después de brindar tomamos, platicamos hasta la madrugada. Aunque este año fue un poco diferente.
Me llamo Adrián tengo 45 años, mi esposa siempre se duerme temprano, pues nuestros hijos caen rendidos a la media noche. Mi madre por si edad también duerme pasada la medianoche, así quedamos Manuel mi hermano de 37 y su hijo Yair de 21, don Manuel mi padre de 65, Mi tío Camilo de 56, mi hermana Claudia de 33 y su hija Camila de 18 recién cumplidos. Tomamos tequila y jugamos baraja hasta que mi hermana se rindió y fue a dormir.
Tengo que describirles a Camila, como mi hermana sus rasgos son finos, tiene piel morena, ojos ligeramente rasgados, labios pequeños, es chaparrita, sus tetas son de bien tamaño, eso lo dejaba ver su blusa escotada. Pero lo que llamaba mucho la atención de todos era ese tremendo culo redondo que con ese pantalón ajustado se veía redondo, muy delicioso. Además su tanga se marcaba sobre la antena de su pantalón y nos tenía embobados a los hombres. Su papá como es tradición en México un día fue por cigarros y nunca volvió. Así que ella se hizo muy independiente. Estaba tomando casi al mismo ritmo que nosotros. Mientras sin decirlos, todos la veíamos con un morbo inexplicable.
Fue Yair el que propuso jugar con un castigo al perdedor, casi por obvias razones ella perdió cada vez, así que el castigo de shots de tequila, vodka y whisky la pusieron más alegre de los normal. Sus movimientos comenzaban a ser torpes, aunque se trataba de acomodar, perdía un poco el balance.
—¡Otra vez perdiste mijita! –le dijo mi padre sirviendo un par de tequilas más.
—¡Ya tomar ya no! –decia ella sonriendo
—¡Cómo no! -decia mi tío Camilo que cada que podía la tomaba de la cintura y le daba una buena sobada a sus nalgas.
Además y así tanga se asomaba por la orilla de su pantalón, perdió nuevamente y Manuel que siempre fue un cabron sugirió antes la súplica de Camila a no tomar más shots como castigo.
—¡Una nalgada de cada uno entonces! –dijo con esa mirada pícara
—¡No no no! -dijo Camila
—¡Entonces toca vodka mijita! -dijo papá
—¡No no no! -de pronto se levantó y se volteo recargada en su silla dijo— ¡Pero no tan fuerte he!
Con las nalgas levantada el primero en brincar para no perder la oportunidad de tocar ese culo fue mi tío. Apenas le sonó la nalgada pues su intención era más tocarle las nalgas luego Yair que si le dio con fuerza.
—¡Aaay dolió! -dijo ella para acomodar sus nalgas y recibir la caricia de mi padre, mi hermano nalgueó despacio pasando sus dedos entre sus nalgas y al final yo un poco apenado, aun así al tocar su suave y redondo culo no pude evitar tener una erección. Creo que todos estábamos igual.
Tres partidas después las nalgadas se transformaron en agarrones con apretón y dedos entre sus nalgas mientras ella claramente se iba poniendo cada vez más contenta y complaciente. Cómo estábamos en el patio trasero no había posibilidad de que nos vieran o escucharán, así que mi hermano como siempre dio un paso adelante.
—ya perdiste mucho ya toca a pelo -dijo bajandole su pantalón ara que todos miramos su hermoso y joven culo redondo y carnosos con esa tanga negra de encaje que se perdía entre sus nalgas. Hizo el movimiento de la nalgada pero paso sus dedos sobre la panocha de Camila que respingo tratando de levantarse por instinto o miedo. Pero mi hermano la detuvo levantándome las nalgas— faltan ellos -dijo y mi tío sin dudarlo metió su mano entre sus nalgas con desesperación.
—¡Oye, despacio! -dijo ella sin cambiar su postura y papá se acercó a su nieta para abrir sus nalgas y sentir su panochita mordiéndose los labios.
—aaaah -gimio ella
Luego Yair ya sin pudor le movió la tanga para sobarle bien su clítoris y al final yo con los latidos del corazón al maximo, con su panochita y a la vista le sobe su ya húmeda pepa y meto un poco mis dedos que se mojaron de sus fluidos.
—¡Dedos no! -dijo Camila que ya no se si io el pantalón.
Perdio una última vez y antes de que se acomodara y estaba mi hermano y mi tío sobre ella metiéndole mano por todos lados. Papá se levantó, pensé que para frenarlos pero no, de camino se iba sacando su verga para ponérsela enfrente de su boca a Camila.
—¡¿Que?! –dijo ella y mi hermano le sujeto la nuca
—Chupasela a tu abuelo, ¿O no lo quiere? –ella abrió la boca aunque dubitativa, sus labios rozaron la verga de mi papá que gimio de placer.
Los dedos de mi hermano, de Yair y de mi tío entraban por ambos orificios de Camila que solo gemia mientras iba chupando con más placer la verga de su abuelo, estaba como estatua ahí a un lado con la verga de fuera, mi sobrina me comenzó a masturbar y luego se daba tiempo para chupar mi verga, la de mi papá y la de mi tío que no se perdería el tenerla dentro de esa boquita hermosa.
Mi hermano fue a cerrar la puerta de la cocina y apagó las luces de la casa, luego volvió y empinado la como antes leerio la verga logrando un gran respingo de Camila.
—¡Aaay me la meristeagh! -mi ti y papa no le daban tregua a su boca y la mantenían mamndoles la verga, así me fui a la otra ventanilla y después de que Yair la penetrar por un rato por fin pude meterle mi verga, sus nalgas así se veían aún más grandes, el rebotar contra mi me parecía algo mágico. Su culo tan duro tan bien formado, su cintura tan pequeña y el sonido que hacia con la boca pues no la dejaban descansar eran una sinfonía perfecta. Mi tío hasta le beso las nalgas antes de cogerla, papá ya sin ningún pudor le metía su dedo gordo en el culo.
—¡PInche culote mija!
—¡Aaauuum aaaah!
—¡Así estaba tu mamá de chamaca! -dijo mi tío que ya borracho no media lo que salía de su boca.
—¡Pero está es una putita! -dijo Manuel que le hundía su verga hasta la garganta
—¡Haaghgjh ghhh! –apenas y podía respirar volvía a tener alguna verga en la boca.
Mi tío se sentó en la banca de la esquina y le dijo Manuel que se la subiera.
—¡Que se de unos sentones aquí la perra! -repito que ya no media sus palabras.
El sonido de sus nalgas rebotando era espectacular, pero ni modo de solo ver. Entonces si, me acerque y acomodando me detrás puse mi verga en su ano, ella seguía rebotando en la verga de mi tío así que como pude me pegué a ella hasta que sentí que mi verga embono y poco a poco fue avanzando hasta entrar en su apretado culo.
—aaah aaay duele un poco aaaah -Yair se trepó por un lado para ponerle a mamar verga y que sus gemidos no despierten a nadie, luego fueron papá recibiendo los sentones del culote de mi sobrina y Manuel dándole verga por el culo los que se acomodaron, Yair seguía feliz usando la boca de Camila a su gusto.
Cómo ya tenia dilatado el ano, la empinamos en medio del patio y uno a uno le fuimos dando verga, mi hermano le pisaba la cabeza y su culo se veía aún mas espectacular si empinada con la cabeza hasta abajo.
—haaa haaa mmmm
—¿Está rica tu nieta? -le deci mi tío a papá
—¡Está como tu mujer, de chamaca! -respondió carcajeando
—¡Ya inches abuelos dejenme cogerme a mi sobrina! -dijo mi hermano
—¡Ese culo pide primo! -dijo Yair y así fueron los comentarios mientras seguimos usando le el ano a Camila. La recostamos de lado en la banca para que pudiéramos darle a mamar verga mientras la seguíamos penetrando por ambos orificios desesperados por tomar turno hasta que comenzaba a amanecer y mi tío no aguanto más y estaba por terminar así que la arrodillamos, Manuel le levantó la cara quitándole el cabello de la cara y le dijo al tío.
—orale, a bautizarla cabron -mi tío como si le fuera a dar un infarto se jalo la verga a centímetros de Camila hasta que unos pequeños chorros de semen brincaron a su nariz, labios y mejillas
—¡Puta madre que rico! -dijo mi tío que se hizo a un lado pues Yair ya venía como desesperado para vaciar su semen sobre su rostro.
—aaa eso primita, te voy a pintar esa carita de mocos aaahhh -su semen más abundante salpicó su frente, los párpados, hasta que unos menos fuertes se mezclaron con los de mi tío.
—¡Quitense que mi nieta tiene hambre! -dijo mi papá soltando sus chorros sobre sus labios, ya sus fracciones se empezaban a perder entre las manchas viscosas de semen en su cara.
—Perdón sobrina pero esto no se puede todos los días aaaah aaahh -le dije y asenté mi semen tratando de cubrir eso huecos donde aún no tenía mecos escurriendo, un poco lo logre pues atravesé dos chorros en su frente bien marcados. Mi hermano me dijo con un movimientos de cejas que tomara su lugar sujetándola por el cabello para que siguiera con la cara arriba y así fue.
—¡Pinche putita que rica te ves llena de mocos hija de la chingada haaa huuu hhu sii! -ya con el semen que salía disparado de Manuel si cara quedó como la de las putas que hacen porno. Nomás faltaba una copa para recoger lo que iba resbalando de su mentón.
Solo papá le tomo un par de fotos y videos a su nieta bañada en semen, luego mi tío la volvió, empinar para usar por última vez su culo así que ues todos le dimos otro repason. Yo que era el menos borracho la lleve al baño a qué se limpiará la cara, aún con el pantalón abajo, con el movimiento de sus nalgas por el patio. Era el menos borracho pero tampoco soy pendejo, además seguía con la verga bien dura así que mientras ella se lavaba la cara frente al espejo yo seguía dándole verga en su panocha y en su culo hasta que termine de nuevo sobre sus nalgotas que así en privado se veían más redondas y grandes.
—¡No le digan a mamá! -me dijo luego de cepillarse los dientes y darme un beso para irse a dormir.
Al medio día del día siguiente en el recalentado nos mirábamos incómodos ya sin el efecto del alcohol y la adrenalina el haber echo nuestra puta a mi sobrina no era tan divertido. Mi hermana pregunto a qué hora nos dormimos.
—como a las seis -respondio papá
—Camila sigue dormida como piedra, ¿Que le dieron? -nadie iba a decir que le dimos verga así que nos limitamos a reír.
Después salió Camila en una pijama de shorts que se le metía entre las nalgas y se le veían sus nalgotas moverse bien rico.
—¡Niña que cara! -dijo mamá
—¡Me duele todo! -respondió Camila que al sentarse apretó los labios pues al parecer algo le dolía.
—¿Nos vemos para partir la rosca o que? -dijo mi hermana
—¡Eso no me lo pierdo! -respodio Yair
—Pues feliz año nuevo -dijo papá acercándose a su nieta que se había llevado por una taza de café y abrazándola por detrás para pegarle su verga en su culote.
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