Me hizo terminar apretando mis botoncitos

Tenía mucho tiempo rogandome, siempre le decía que no porque me daba tanta pena que me viera desnuda por los 20 kilos que me sobran.

Ayer me escribió, estaba tan ganosa de tener una verga dentro de mi que le dije que si ¡y fue la mejor decisión!

Al llamar al motel destapamos un par de cervezas, platica random y se acostó en la cama, me jalo hacia el y me comenzó a besar, metió su pierna en medio de mis piernas haciendo fricción en mi parte íntima, despacio me quito la blusa dejándome en bra, empezó a acariciar mis senos encima de la tela y solté un suspiro… la temperatura comenzaba a subir. Poco a poco me fue desnudando mientras me besaba desde el cuello, pasando por los senos, tomo con su boca uno, recorría con su lengua el pezon y lo mordia, mientras su otra mano masajeaba el otro, yo con los ojos cerrados gemia bajito.

Aun teníamos ropa interior, frotó su parte contra la mía mientras los besos y caricias seguían. No aguante más, me quite la panty y le dije entre gemidos que entrara.

Abrí mis piernas dejando toda mi vagina expuesta para el, paso 2 dedos y me dijo “Amor que mojadita estás” – Metemela por favor ” se puso el condon y me embistio suave, poco a poco sentía su miembro grueso y grande abriendose paso dentro de mi, solté un jadeo y empezó un vaivén lento pero rico donde podía disfrutar y sentir perfectamente como su verga entraba y salía de mi, empapada de mis jugos, tomo sus 2 dedos y me los dio a chupar “Mira que rica sabes mi vida, empinate que te voy a dar de perrito, quiero ver ese culote rebotando”.

Me puse en 4 y abrí bien las piernas, de repente entró pero esta vez violentamente, con una mano masajeaba mi ano y con la otra sobaba mi clitoris, y alternaba sus manos con caricias y pellizcos en mis pezones

“Aaaah así mi amor asi, así por favor no pares amor, nalgueame mi amor” mi culo rebotaba en su pelvis, y cuando mis pezones duros como piedra estaban libres rozaban la sabana y se sentía delicioso.

“Que rico culo tienes chiquitita, ven” me enderezo quedando mi espalda pegada a su pecho musculoso. “Hazme venir amor” le rogué entre gemidos. Sin dejar de embestirme volvió a hacer presión con sus dedos sobre mi clitoris y con la mano libre estimulaba mi seno izquierdo mientras me besaba la boca y el cuello, estaba sintiendo demasiado placer que no me di cuenta que estaba gritando “Grita más mi amor, quiero sentir como te vienes”. “Sigue así mi vida no pares por favor” así de rodillas en la cama con su cuerpo pegado al mio, mis piernas comenzaron a temblar y llego uno de los orgasmos más ricos que he tenido dejando una mancha de humedad en la sabana.

Perdí fuerza en las piernas y me deje caer boca abajo en la cama, sudada y mojada

“Que rico te viniste mi cielo” me dijo mientras me besaba la frente “Ahora vas tu” me monte en el y empecé a moverme primero despacito y fui subiendo la velocidad mientras apretaba su verga dentro de mi “Aaaag amor no hagas eso, me voy a venir más rápido” acelere los movimientos mientras el me agarraba de las nalgas y mis senos rebotaban, a veces los tomaba para meterlos en su boca. Gemiamos al mismo tiempo y termino dentro de mi con el condon puesto.

Nos acostamos en la cama y nosotros comimos a besos” Que rico estuvo princesa” “Si, hay que repetirlo mi amor” me dijo “Me dejas hacer algo?” sin saber a que me exponía dije que si, me dijo “Quiero ver como te vienes ¿Puedo?”.

No respondi, solo abrí las piernas, el observó mi vagina empapada por la faena que acabamos de tener y empezó a acariciarla “Mmmm se siente rico” “Sigo?” “Si mi amor sigue” acarició cada pliegue de mi vagina presionando los labios y el clitoris, me empecé a mojar otra vez mientras gemia, abrió mis labios vaginales dejando al descubierto mi clitoris y presionaba haciendo círculos, con la mano libre acariciaba mis senos.

Creo que a este punto se dieron cuenta que mis chichis son mi talón de aquiles, me dan demasiado placer. Entonces ahí me tenía a su merced, con las piernas abiertas, acariciando mi vagina y pechos y gimiendo como una loca, retorciendome como gusano de tanto placer que me estaba dando “Aaah aaay amor por favor no te detengas” “Así mi vida así, así” no se cuanto tiempo paso, pero no quería que acabara nunca “Beba quiero ver como se moja tu cosita, vente nena” “Meteme los dedos amor” inserto dedos dentro de mi y el pulgar seguía masajeando el clitoris. Ya no pude más y sentí muchas ganas de orinar, era el orgasmo llegando, grite y expulse un chorro “¡Amor que rico!”.

¡Nadie me había hecho sentir así! Ojalá se repita.

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