La maestra se vuelve una zorra

Lo recuerdo bien, era un viernes 13 de abril era un día soleado y yo había ido a mi antigua secundaria a visitar a mis antiguos maestros, siempre estuve al pendiente de esta maestra pues era muy bonita y tenía un muy buen cuerpo y se notaba que lo cuidaba, en aquella ocasión ella llevaba un vestido entallado, a mi ella siempre me había gustado y en más de una ocasión cuando me daba clases aprovechaba y tocaba lo que podía sin parecer muy obvio, ahí estaba perdido pensando en todos los momentos que pase con ella cuando llega a saludarme

L: Hola Daniel ¿Cómo has estado?

D: Hola maestra, bien la escuela sigue siendo difícil y más sin usted.

No sabía que esas palabras cavarían mi tumba.

Todo paso tan rápida jamás espere esa respuesta y esa forma de comportarse, siempre había sistema la maestra recatada seria y responsable…

L: ¿Y por qué jamás me hiciste nada? (Se juega el cabello de forma sensual)

D: Por respeto maestra, además tampoco quería que la corrieran por mi culpa.

L: Pues ahora tú ya no eres estudiante de esta escuela y yo ya acabe mi turno…

Esas palabras activaron algo en mi y la tome de la cintura y la bese con pasión y energía, ella lejos de separarse me seguía el beso y entrelazamos nuestras lenguas (No está de más mencionar que estábamos en su salón).

L: Dani no sabía que besabas tan bien, sabía que valdría la pena probar lo prohibido.

D: Maestra siempre creí que esto no podría suceder

L: Deja de decirme maestra, soy tu hembra, soy tu puta papi

La deje de besar y empecé a subir su vestido mi sorpresa iba en aumento al ver esas piernas muy sensuales bronceadas y encontrarme con una cuca depilada, le quite el vestido y empecé a besar esos pechos copa D que tantas veces me había imaginado.

L: Papi muerde los hazme tuya soy tu puta

D: Quien diría que la maestra tan respetable y sería se convertiría en mi puta.

Empecé a jugar con su concha y le besaba los pechos ella trataba de ahí agar sus gemidos para que no salieran más allá del salón, mientras me concentraba en jugar con su clítoris y su punto G llegó a un orgasmos tan fuerte que mojo toda mi mano, yo le pase mi mano por su boca y ella muy gustosa empezó a saborearla y chuparla,

L: Ya no aguanto más cariño métemela por favor.

D: Ponte en cuatro zorrita

Y así lo hizo se puso en cuatro y me abrió sus nalgas yo sin dudar y sin pensarlo más de una vez se la metí hasta el fondo, ella gemía y gemía ya no intentaba ocultarlos solo se preocupaba por su placer, mientras le daba nalgadas fuertes y sonoras con sus propios jugos empecé a lubricar su ano.

L: Amor jamás lo e echo por ahí por favor no.

D: Tranquila cariño verás que te gustará solo déjate llevar

Y así lo hizo mientras iba dilatando si ano, le iba estimulando su clítoris y la masturbaba, cuando por fin creí que estaba listo empecé a meterle despacio y poco a poco el glande ella solo gemía.

L: Es muy grande cariño no me va a entrar.

D: Tranquila cariño tu solo respira y relájate

Seguí estimulando la mientras se la seguía metiendo, así seguí hasta que ella tuvo toda, entonces pare un momento y empecé a moverme despacio, ella empezó a gemir otra vez.

D: ¿Te duele cariño?

L: Un poquito pero se siente maravilloso no pares papi sigue dame duro castiga tu puta.

D: Que zorra eres

Me empecé a mover más y más rápido y le iba dando nalgadas mientas ella solo gemía.

L: Dani te mueven muy bien casi llego sigue… Ahhh.

Su corrida fue tan grande, hizo lo que se le llama squirt

D: Mira la zorrita se corrió muy fuerte, creo que es hora de su premio

L: Sii papi dame tu leche dámela en la boca.

Se la saqué y ella empezó a hacerme un oral, parecía una profesional se la metía hasta el fondo hasta casi ahogarse y se la sacaba para respirar besaba mis bolas, parecía toda una experta, cuando estuve cerca se lo hice saber y se la metió toda nuevamente, no pude más y me vine en su boca, ella los saboreo me los mostró y los trago, después nos acostamos y me dijo:

L: No sabía que eras tan bueno me hiciste disfrutar de lo lindo jamás me había sentido así y jamás me había corrido así de fuerte ni mi esposo me lo había hecho así me siento tan feliz Dani.

D: Hay maestra jamás me imaginé que podría estar así con usted, fue la experiencia más maravillosa de mi vida.

Nos volvimos a besar y vimos la hora en las 8 de la noche habíamos estado cogiendo tres horas, me ofrecí a llevarla a su casa y de paso entramos a tomar unos tragos en un bar, lo que sucede después vendrá en otro relato.

 

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