Casting en mi casa y con mi mujer

Nunca pensé que me iba a calentar tanto ver a mi mujer coger con uno o dos tipos a la vez. El sueño de ella siempre fue ser actriz de cine. Sueño que nunca concretó por varios motivos. Uno de ellos fue porque tuvo a mis dos hermosas hijas y el otro es porque Paula se dedicó enteramente a mí. Me daba todo en la cama y yo disfrutaba todo lo que hacíamos.

Una noche, estábamos haciéndolo en la cocina, pues mi suegra se había llevado a los niños a su casa y después de tener uno de esos polvos donde quedamos los dos muy extenuados, Paula me propuso lo siguiente:

Paula: – ¡Gordo!

Yo: – ¿Que mi amor?

Paula: – ¡Quiero ser actriz!

Yo: – Me parece bien, pero deberías estudiar primero para hacer eso ¿no?

Paula: – Mmmm… Me parece gordo que no entendiste. ¡Quiero ser actriz de películas porno!

En ese momento me puse de todos colores o más bien rojo. Me quedé mudo imaginando a mi mujer en la cama con otros. De ese color rojo de vergüenza pasé a uno verde y empecé a ver con gusto la idea de contemplar como mi señora era penetrada por varios tipos. Enseguida le dije:

– ¡Vos estás loca Paula! ¡Voy a ser un flor de cornudo! Aunque…

Paula: – ¿Aunque qué?

Yo: – Me calentaría ver cómo te cogen otros mientras yo te miro.

Paula sonrió con frescura y me dio un beso en los labios mientras yo en realidad deseaba que ella no se tomara en serio su deseo de ser actriz porno.

Paula: – Tengo una amiga que mandó unas fotos, hizo un casting y le dieron un papel en una película. Voy a pedirle el número de la productora y arregló directamente.

Yo: – ¿Vas a decirle que vengan acá? Mejor dejá que llamo a unos amigos que andan en eso y ahí vemos.

Paula: – Ok mi amor.

Les mandé un mensaje al rengo y a Julián y enseguida me contestaron. Dieron un rotundo «si» ni vieron por whatsapp unas fotos que les mandé de mi mujer. Ellos no la conocían y ya parecían enamorados y babosos. Uno de ellos le puso un corazoncito. ¡Malditos! Venían el sábado a la noche y se iban a culear a Paula.

Llegado el sábado, tocaron timbre, miré por el ojo de la puerta y eran esos dos viejos amigos míos que eran documentalistas, pero que también filmaban y hacían castings con pendejas y mujeres de hasta 60 años.

Les abrí la puerta y pasaron al living comedor. Mi mujer los esperaba maquillada como una diva y vestida bien de zorra, con un vestido entero ajustado color lila. Cuando la vieron no pararon de mirarla. Le miraban de arriba a abajo, sobre todo su gran y apretado culo. Paula estaba realmente muy buena. Ni bien se sentó, uno de ellos me dijo:

– ¡La verdad es que tu señora es hermosa! Mucho más linda que en las fotos.

Mi mujer sonrió y no paraba de sonreírle a ambos. Parecía que se habían caído muy bien. Paula se acercó aún más caminando sensualmente hasta donde estaban ellos. Se metía un dedito en su boca mientras el rengo y Julián se quedaban contemplando en silencio. Julián me llegó a decir:

– ¡Que hembra que tenés de mujer Roque!

Yo: – ¡Sí! Ella es única.

Allí irrumpió Paula que estaba muy caliente desde hacía rato.

Paula: – ¿Y chicos? ¿Qué esperan para hacerme suya?

Y mirándome fijamente me dijo: «Vos filma todo mi amor».

Yo: – Buee-noo.

Debo decirles que Paula estaba más caliente que una pava hirviendo. Estaba hermosa: su pelo negro y lacio, su piel trigueña y su hermosa sonrisa. Su precioso culo, sus grandes y hermosas tetas que yo les pagué con el sudor de mi frente. Todo iba a ser sodomizado por estos dos hijos de puta que me decían amigo.

Se le acercó el rengo y le arrancó un beso de lengua al que mi mujer respondió con pasividad primero y que luego le respondió dándole besos con su juguetona lengua también.

Julián atacó por atrás subiéndole el vestido ajustado para descubrir esas dos preciosas lomas, – a todo esto yo prendí la cámara y comencé a filmar -, él le metió la lengua por el culo de Paula. Le practica sexo a mi mujer penetrando su ano con la lengua. La cara de mi mujer se desfiguraba cada vez que ellos jugaban con sus lenguas en la boca y en el culo de ella.

Luego de babearle y saborearle toda la cola y su rica vagina, el rengo la puso sobre el sillón y mojando la punta de su pija, la penetró por el culo. La cara de Paula, ante las fuertes embestidas del rengo, era de dolor y placer. Él le decía muchas guarangadas mientras yo le miraba por el lente de la cámara y escuchaba todo.

Le decía cosas como: «¿Vistes cómo me cojo tu culito delante de tu marido?»

En ese momento quise parar la grabación pero no lo hice. Sentí como se me paraba la pija viéndola a ella disfrutar como la puta que era.

Ella le contestó: «Mmmm…Siii!! Me encanta como me coges el orto!»

Yo seguí al pie del cañón mientras Julián le agarró la cabeza a Paula y le metió su pija en la boca de ella. ¡Como la chupaba la hija de mil p…!

Paula jadeaba y se retorcía de placer. Yo seguí mirando aquel espectáculo de como dos «amigos» se culeaban a mi señora en un supuesto casting que ella tanto quería hacer.

El rengo seguía penetrándola por atrás a Paulita y ya se veía como su pene se deslizaba con sencillez por la lubricación del semen que entraba por el ano de mi señora.

Siguieron cogiendo por un rato más y se intercambiaban los agujeros de Paulita. Ella saboreaba las dos pijas juntas y ellos me humillaban diciéndole cochinadas a Paulita. Se la metían por el orto y luego se la hacían chupar. La penetraron los dos juntos también y cuando eso pasó, a ella se la veía más lujuriosa y caliente todavía.

Finalmente los dos acabaron en la cara de mi mujer y ella se chorreó toda con la leche de ellos.

Se vistieron y me preguntaron que si había filmado todo. Les contesté que por supuesto que sí. Entonces ellos se llevaron la cámara y me dijeron que seguramente ellos llamarían para ver cuando Paula haría su primera película.

Ella estaba muy contenta y no dejaba de mirar a estos dos tipos, a tal punto que les preguntó cuándo se verían de vuelta. Ellos volvieron a repetir que llamarían para avisar. Al parecer Paulita tenía mucha hambre de sexo y después de todo eso es lo que querían de una actriz porno.

FIN.

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