Hace varios años me engañaron de las peores maneras inimaginables pero por cosas de la vida, después de muchos años el tema con mi ex es superado, lo que aún no supera la actual mujer (y ahora esposa) es mi existencia en esta vida y cómo ha llegado a obsesionarse conmigo.
Mi ex y yo llevamos una buena relación de amistad, a veces cuando requiero apaga mis ganas porque siendo honesta, con esa verga me formé en el mundo del placer y con él aprendí a ser la puta que soy.
Un día cualquiera, conversando por llamada me empiezo a contar que el cuñado de la mujer le había comentado a otro amigo que quería conocerme, tomarnos par de cervezas y que muy honestamente, entrarme a verga.
Fernando mi ex me decía, que el cuñado moría por darme ver y comerme mi culito porque soy todo eso que busca en una mujer, que le encanta mis nalgas cómo se ven y las piernotas que tengo y ni decir de mis tetas.
Estuvimos conversando de largo sobre el tema pero por obvias razones, se me hacía extraño la situación porque quién diría que me convertiría en el dolor de cabeza de las dos mujeres que se burlaban de mí por mi ex haberse quedado con ella.
Una tarde, empecé a leer varios relatos eróticos que para ser honesta, me calientan demasiado. Ya llevaba 2 horas viendo relatos e imaginando cada palabra hasta que no pude más y le comenté a mi ex que tenía muchas ganas, entonces él me dijo que hay alguien que se muere de ganas de meterme la verga y lo volvió a mencionar, yo dudaba porque no sabía qué tan confiable y discreto podría ser pero yo no aguantaba las ganas de sentir una verga venosa y dura dentro de mí, llegando al punto de tomar una almohada de mi cama ponerla al borde esquinero y empezarme a mover como si estuviese montando una rica verga teniendo dos orgasmos potentes pero seguía con ganas, necesitaba un hombre de verdad.
Tenía par de opciones pero ninguna disponible, después de mucho pensar y dudar, me decidí darle la oportunidad al cuñado de mi socia (hermana de leche) pero él dio la condición de que no sepa que era él y debía usar una venda en mis ojos, siendo el puente de comunicación mi ex.
Llegaron por mí, me vendé los ojos y llegamos al motel, me empezaron a desvestir los dos mientras me manoseaban y mi ex aprovechó la situación para convertirlo en un delicioso trío.
José, así es como voy a llamar al cuñado, me hizo poner en 4 para empezar a hacerme sexo oral y lo hacía muy bien aunque notaba que estaba nervioso porque no creía que su fantasía se estaba haciendo realidad. Pegaba sus lengüetazos entre mi chepa y culo pero lo sentía más delicioso cuando al chuparme me estiraba los labios de mi vagina y empezó a usar sus dedos para explorarme mientras que mi ex me chupaba las tetas y me besaba.
Sentía las manos cálidas y temblorosas de José, y decidí que me empezara a rozar la chepa con la cabeza de su verga y sentirla tan deliciosamente explorar los pliegues de mis partes lo alternaba con masturbación hasta que mi ex me dijo que yo misma vaya jugando con esa verga y me meta la cabecita tan solo pero Fernando sabía que al hacer eso yo iba a empezar a meterla toda y querer que me reviente a verga.
Empecé con movimientos lentos, eso me están calentando más e iba empujando despacito hacia la entrada hasta que sentí que su cabecita la tenía dentro mío. Me invadió la necesidad de sentirla en su máximo esplendor y empecé a introducir me cada vez más hasta tenerla hasta el fondo y ahí fue que le pedí que me dé duro y sentir sus bolas chocar en mi vagina mientras él me agarraba de las nalgas con sumo cuidado y Fernando aprovechaba a besarme y pedirme hacer sexo oral y debía ser una escena tan deliciosa pero yo no podía ver absolutamente nada porque la condición era de todo a la faena estar vendado mis ojos.
Se empezaron a turnar para enterarme a verga y la diferencia era que Fernando la tenía gorda y José era ligeramente más delgada pero estaba gorda por así decirlo.
Estaba tan necesitada de una rica verga que pedí a Fernando que lo haga acostarse a José para yo montarlo, mi idea era de torturarlo al punto de que empiece a gemir y decirme cosas puercas que me encantan y encienden más solo que no pasó pero Fernando si empezó a hacerlo, cosa que facilitó que me calentara más. Lo monté tan rico que pasó poco tiempo para tener mi primer orgasmo con José, tuve 5 orgasmos más y llegué al punto de no poder más así que Fernando terminó dándome tanta verga como quiso. Mi idea era de repetir tener 2 vergas en mi concha al mismo tiempo pero eran gruesas ambas que me podían partir y lastimar pero la idea se mantenía.
Ellos terminaron turnándose para seguirme dando de perrito y se terminaron fuera, ambos en mis nalgas. Bañaron mis nalgas de su rica y caliente lechita.
Finalmente, me cogí al cuñado con la que me cornearon y al mismo tiempo me sigo cogiendo a mi ex. Las dos hermanitas tienen los cachos adornados por mí con sus maridos.
Ya quiero repetir y comerme esa verga sin usar ninguna venda, quiero poder verlo a los ojos cuando esté trepada encima de esa verga gruesa y me escuche gemir como perra en celo.
Disclaimer: Los nombres usados han sido cambiados para proteger la privacidad de los protagonistas.
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