Hola, esto que les contaré pasó hace como 15 años en Veracruz, México.
Ya tenía meses buscando experimentar con hombres, iba mucho a cabinas gay, así que tuve la oportunidad de chupar varias vergas, ya había tenido en mis manos y en mi boca diferentes tipos de penes, con o sin prepucio, curvas, rectas, flacas, gruesas, cabezonas, pero solo las había chupado, mamado, lamido y succionado. Pero aún no me animaba a ser penetrado, pero lo deseaba.
Una noche estaba en unas cabinas, y por medio de un chat IRC contacté a un gay activo, charlamos un momento, estaba solo en casa, se describió como moreno claro e ingeniero, varonil. Su ubicación estaba como a 5 minutos de la mía. Eran como las 9 de la noche, así que no lo pensé mucho y fui a su casa, me estacioné frente a su puerta, abrió la puerta, entre temblando de nerviosismo, pero excitado.
Era un departamento pequeño, de una habitación, no había muebles de sala, solo la cama, una mesa y una estufa. Me invitó a sentarme en la cama, y en cuanto lo hice el casi brincó sobre mi besando mis labios… Nunca había besado los labios, estaba nervioso, y traté de relajarme con el beso, él se desnudó muy rápido y me ayudó a desvestirme. Era un hombre de una estatura de 1.70 aproximadamente, con bigote y barba de candada, delgado y de pecho y piernas velludos. Yo mido 1.82, delgado.
Ya desnudos los me pidió que le mamara la verga, lo cual hice con deseo. Tal vez media como 16 o 17 cm y estaba dura y recta como un palo de escoba, después de un rato me pidió hacer un 69.
Me chupaba tan rico que yo le chupaba la verga con mayor deseo e intensidad, entonces me dijo: “ya no bebé, me vas a sacar la leche”. Y me preguntó: “¿quieres que te la meta?”.
Y le respondí que sí y le pregunté, “¿cómo me pongo?”.
Él me dijo “acuéstate boca abajo y separa las piernas”. Eso hice, él tomó un tubo de lubricante, me lo puso en el ano y se untó en su verga, entonces se acomodó sobre mí. Y empezó a frotar su verga entre mis nalgas. Yo sentía la gloria. Entonces colocó la cabeza de su pene en mi entrada y empujó. Para mi sorpresa no sentí dolor como muchos decían que era la primera vez. Empecé a sentir sus movimientos pélvicos y le pregunté: “¿ya entró?”.
Y me dijo: “si bebé ya entró completa, disfrútalo”.
Después de eso vinieron varios minutos sintiendo esa verga entrar, salir y moverse rico. Entonces reaccioné: “¿Te pusiste condón?” Pregunté y me dijo que no, que ya no tenía. Entonces le pedí que se viniera afuera.
Como 2 minutos después me la sacó y descargó su leche en mi espalda. Yo estaba extasiado, no sabía qué hacer en ese momento, además sentía su semen caliente escurriendo mi espalda. Él me limpió la espalda. Se vistió, me vestí. Nos despedimos.
Al salir de su casa me llamó mi esposa para preguntar si tardaba, le dije que ya iba de regreso a casa.
Esa noche dormí feliz porque ya me habían metido la verga y me gustó mucho. En la madrugada desperté con la verga bien parada y dura con ganas de coger a mi esposa como me cogieron, la puse boca abajo, le chupé el culito y se la metí hasta el fondo. Y me imaginaba que me cogían a mí. Descargué toda mi leche dentro de su ano y volví a dormir.
A mi cogedor nunca lo volví a ver, pero luego vinieron muchos más, ya les contaré.
Saludos.
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