Cosas de la vida, regresar a lo mismo

Después que convencimos a mi esposo regresar a Lima con el juramento de ser fiel, pasaron más de 10 años cuando logramos comprar una casa con el banco, pero resulta que empezamos a tener deudas, quizás porque me gustaban las compras y gastos excesivos soy consciente; hasta que un día una vecina mía me comentó que viajaría a Chile pues había excelentes oportunidades de trabajo.

Es así que convencí a mi esposo; pues le había demostrado el cambio ya que frecuentaba una iglesia cristiana; al final decidió enviarme a Chile; el cual salí rumbo a Santiago donde me instalé con mi amiga; pero ella conoció a un chileno y a veces me pedía el cuarto para encerrarse a cachar; hasta que decidí buscar otro cuarto y conocí a Franco un chileno que alquilaba cuartos, quien muy amable me dio un cuarto y que podía pagarle a fin de mes que me pagaban en mi trabajo; pues ya estaba trabajando.

Me di cuenta que le gustaba mucho y me invitó a cenar en un restaurante el cual lo vi algo sospechoso, me preguntó si tenía pareja y cometí el error de decirle que era madre soltera y que vine a trabajar a Chile para darle una nueva vida a mis hijos. Luego me invitó a un bar tomamos unos tragos que me sentí mareada y al final amanecí desnuda en su cuarto; quizás me dio algo en la bebida no lo recuerdo, solo que amanecimos desnudos al otro día en su cama, me asusté y me dijo que me había emborrachado tanto que yo le pedí hacer el amor.

Turbada volví a mi cuarto para cambiarme y salir a mi trabajo; todo el día me quedé pensando y preocupada en todo lo que había hecho pues sentía un estado de culpa por mi esposo; al regresar llegué a mi cuarto y estaba esperando con un gran ramo de rosas que siempre me han gustado las rosas.

Me alegré y pasó a mi cuarto me besó y me puse a llorar; me dio pena por mi esposo lo que le había hecho; pero cuando me preguntó le dije que tenía miedo quedar embarazada ya que tenía 3 hijos ese fue mi pretexto; me abrazó con amor y me dijo que me ayudaría con mis hijos y que se había cuidado de no eyacular en la noche; lo abracé y le agradecí; nos desnudamos y dimos rienda suelta a nuestros bajos instintos, cachando como dos locos empedernidos; no era dotado pero si muy viril.

Me ofreció pasarme a su cuarto y en ese momento de la noche lo hicimos, pasaron los días y éramos el uno para el otro. Al final pensé en quedarme en Chile para siempre; me pidió matrimonio y acepté iniciando los papeleos; siempre me llamaba mi esposo al cual le decía a Luis que era mi primo hermano que cuidaba a mis hijos en su casa ya que todos los depósitos iban a su nombre, mi mentira sobrepasaba los límites y lo sabía, pero me había enamorado pues Luis era muy atento conmigo y prometió traer a mis hijos a Chile.

Cosa que pensé que sería fácil; hasta que cierto día mientras dormía tomo mi celular y saco el número de mi esposo y lo llamó invitándolo a nuestro matrimonio; sé que esto no le cayó bien a mi esposo en Perú que le dijo toda la verdad y había hablado con mis padres quienes inmediatamente llamaron para decirme que compraban los pasajes de su retorno o se quedaba y se olvidaba que tiene familia e hijos.

Esa noche llegué y Luis me recriminó mi mentira al cual acepté la realidad llorando y le dije que nunca amé a mi esposo y que a él lo amaba; pero había decidido regresar a Perú porque mis padres me dieron a elegir entre él o sus hijos, llorando aliste mis cosas y salí al cuarto de mi amiga; hasta que me llamaron mis padres diciendo que al día siguiente regresaría a Perú, cosa que así fue.

Mi esposo no fue a recogerme y no sabía lo que me esperaría.

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