Autor: admin

  • Últimos días en Boca Ratón

    Últimos días en Boca Ratón

    Después de pasar la noche con Juan, llegué a mi habitación, cansada y extenuada de una cogida rica, me fui a mi ducha, me enjuagué mi vagina, que estaba llena de semen, que Juan me llenó todita, al enjuagarme, sin querer, me masturbé, pensando en lo rico que pasé con mi viejo y negro Juan, líder católico, terminando de ducharme y al correrme, me fui a acostar, sólo al juntar mis piernas, y rozar mi concha, que estaba inflamada, me recorrió un escalofrío, que sin duda, deseaba nuevamente ser poseída por ese negro, que pese a su edad, era muy vigoroso.

    Me desperté más o menos por las 12 del mediodía, era mi penúltimo día en Boca Ratón, quería sin duda despedirme de ahí probando otra vez la rica verga de mi negro Juan, con sólo mi bata blanca, que cubría mi desnudo cuerpo, asomé por mi ventana, lo vi que estaba en la piscina con su grupo, cuando se quitó la camisa, mostrando su torso trabajad, pero por la edad, descuidado, me excité al verlo, con mi dedo, froté mi clítoris, comenzaba a masturbarme por él, mientras lo veía nadar, más aceleraba mi paja, metía no solo 1, ni 2, hasta 3 dedos metía dentro de mi conchita, cuando Juan por accidente se le cayó su malla, justo frente a mí, vi su palo, que solo en estado de reposo, es grande, ahí aceleré mi masturbación, con mis dedos dentro de mi, me vino un escalofrío, tuve un orgasmo, pensando en mi negro Juan.

    Al salir a la piscina, serían más o menos las 3pm, cuando llega María, mi amiga del grupo, a charlar conmigo, vaya que conversamos de todo, amores, amigos, y aventuras, de que ella (María tiene 47 años, me dijo que era de mi edad) también coge con un chico joven del grupo (me dijo María que él tiene 25 años), que sólo vino al grupo para estar con él, ya que en La Habana, no lo puede ver seguido, ya que ella esta con su marido e hijos, y que aprovecha este viaje para estar con su joven amante, yo solo le dije que lo disfrute mucho, que no se entere Juan nomas, y ella medio seria me dijo que no me metiera con Juan, porque yo no lo conocía bien, y que no juegue con él, pero que es un buen mozo, un buen partido para toda chica, con eso, se fue, dejándome sola en la piscina.

    Llegó la noche, y salí a comprar algo en la ciudad, cuando de repente, me encontré con un sex shop, nunca tengo un objeto sexual en mi casa, pero me dio curiosidad de ver lo que tenía la tienda, observé una especie de pene artificial, pero sostenida con un arnés, con forma de cinturón, sin duda, me lo compré, la tendera cubana me dijo que yo soy de las mujeres que dominaba la situación, me ofreció un látigo, pero no quise, bueno, lo compré, y fui al hotel, cuando llego a mi cuarto, apareció Juan, con su mirada pícara, llegó hacia mí, y me dio un pico, que no lo rechacé en absoluto, en lo que:

    Juan: Hola cosita, recuerdas de ayer…

    Yo: claro amor, como no recordar que pasamos juntos ayer, y bueno, que me vienes a invitar a tu reunión?

    Juan: bueno, yo divido mis cosas en 2, la reunión y el placer… La reunión ya fue, ahora bueno… Toca…

    Yo: ahora toca el placer mi amor…

    En ello, me le abalanzo a él, y lo beso rico, jugamos nuestros labios cerca de mi habitación, abro la puerta, lo meto ahí, cuando le dije algo así:

    Yo: Juani, te tengo una sorpresita mi negro rico,

    Juan: cosita, que será que me tienes, eh, estoy ansioso que me indiques..

    Yo: A su tiempo amor…

    Sigo a los besos con mi viejo negrote, cuando fui a la cama, me puse en 4 patas, dándome nalgada, como invitarlo a que me poseyera, se acercó, me quitó mi vestido flowy, mi sostén, y mi tanguita, dejándome desnuda, acostada, levanto mi cola, quedando mi vagina y culito todita disponible a mi Juan:

    Yo: ven acá mi negro, mi macho, sacia el hambre que tiene esta hembra…

    Juan: vaya que eres muy sucia mi cosita, eso me gusta mucho, ahí te voy…

    Acerca su boca, y comienza a chupar mi clítoris, sentí una descarga, que inmediatamente moví mi vagina al compás de sus chupadas, Juan me hacía un rico sexo oral, que perdí la noción del tiempo, ya no era la misma, estaba a mil, con mi negro comiéndome todita, ahí sentí que su lengua y boca me estaban chupando mi culito, que rico que estaba yo, Alfonsina, una mujer viuda, disfrutaba de un negro, que me chupara el culo, lo hacía muy rico, sacó su boca de mi entrepierna, se desnudó, y sentí como poco a poco metía su enorme pene en mi cuevita, llenándome por completa, comenzó a bombearme, rico, su mete y saca era tremendo, aun no probaba su verga, él estaba disfrutando mucho de la penetración, cuando:

    Yo: aaaahhh que rico cosita rica, así, dame duro, si, siiii que

    Juan: te voy a hacer llegar al cielo, tu negro te va a coger rico, disfruta sucia, siii

    Cuando descansó un poco, se saqué su pene, me arrodillé a la altura de su palo, y lo comencé a comer, que rico, otra vez disfrutaba de tremendo miembro, que ya mi boca se acostumbró a recibirlo, quería tenerlo todo en mi boca, practiqué la garganta profunda, pero era grande su palo, que me provocó arcadas, sin lograrlo, mejor chupaba sus bolas, que eran grandes, hasta que, de rodillas, me puse tras de él y:

    Yo: ahora prepárate mi chocolate sexual a mi sorpresa…

    A Juan, comencé a hacer, nada más y nada menos, que el beso negro, si, el beso negro, no me dio ninguno asco, al contrario, me dio mucho placer, excitación, que primera vez chupaba un culo de un macho y más aún un negro,

    Juan: eres muuy sucia mi cosita, pero eso me encanta mi Alfonsina, eres la primera que me está comiendo mi culito, ya veras, te voy a castigar mi hembra rica…

    Yo: (seguía comiéndome su culo), hazme lo que quieras chocolatito, rómpeme si quieres, pero no te me escapas de esta comida…

    Al mismo tiempo de que le hacía el beso negro, masturbaba su palo, con mis 2 manos, él gozaba de un placer que nunca hemos experimentado, yo el comerme un culo masculino y Juan que una mujer le comiera su amito, que rico fue ese espectáculo que él solo se puso a gatas, dejándome su culo a mi disposición, que rico, sus nalgas firmes, redonditas, nalgueaba a mi negro, y chupaba su culo, que rico, que placer me estaba dando:

    Juan: Alfonsina, que rico, cómeme todito, soy tuyo, hazme correrme sii, siii, ooohh.

    Yo: me gusta tu culo y me lo voy a comer toda la noche, y aun eso no es todo…

    Lo puse boca arriba, le di un beso rico, en su boquita, y me senté a cabalgarlo, sube y baja estaba yo en su gran pene, que rico lo hacía moviendo mis caderas, jadeaba Juan, me culeaba rico, con sus bolas chocando mi culo, así estábamos, cuando:

    Yo: aaaahhh siiii, siiii, que rico, párteme todita, siii, siiii, que hermoso eres mi negro, culeame así… Yes, yessss…

    Juan: así, toma cosita, te mereces este premio por comerme rico, ahora me toca a mi…

    Después de tener mi orgasmo, me puso en 4 patas, y poco a poco su vergota, se iba abriendo en mi culo, si, Juan me estaba haciendo sexo anal, algo que al principio no me gustaba, pero con mi difunto Alejandro lo hacía, y rico, pero ahora con un negro como Juan, lo disfrutaba poco a poco, me bombeaba rico, ya mi culo lo recibía todito, si, todito, era un mete y saca brutal, nuestros cuerpos estaba sudados, sentía como las gotas de sudor de Juan caían en mi espalda, él seguía rompiéndome el culo, mientras yo me masturbaba para amortiguar el dolor, cuando él me lo saca del culo, y lo introduce en mi conchita, ambos agujeritos de mi cuerpo lo recibían bien, sin problemas:

    Yo: aaaahhh párteme así, asi, sii, todita, me gusta tu enorme paquete que tienes, siii, dame rico.

    Juan: claro que si mi cosita, nadie te va a culear rico como yo, sí que toma duro, duro, te voy a dejar mi marca en tu culito…

    En ello:

    Juan: cosita me vengo, déjame llenarte tu culito de mi lechecita, ahí te va.

    Yo: si mi negro riega mi culo, señal que estuvo, así, aaahhh.

    Cuando sentí el pene de Juan explotar, me estaba regando mi culito, con una lechecita caliente, que sentía que caía hacia mis intestinos, una vez descargado todo, el pene de Juan se hizo chico, salió solo de mi ano, nos damos vuelta, nos besamos, mientras descansamos, sudados y todo, le dije:

    Yo: ahora viene la otra mitad de la sorpresa mi negro rico…

    Se sorprendió un poco, cuando:

    Juan: aquí la estoy esperando con ganas, sabes mi cosita, no me gusta que me dejen con las ganas ehhh, o si no te rompo todita nuevamente…

    Le besé apasionadamente, adolorida y todo, me levanté de mi camota, caminaba con un poco de dificultad, ya que me había roto el culo con su verga, me fui al baño.

    Yo: no te vayas a ir mi chocolatito bello…

    Juan: aquí te espero… Con lo que te traes ya estoy excitado de nuevo…

    Cerré la puerta del baño, encontré la funda que había comprado en el sexshop, saqué en arnés con el pene artificial grande, me lo puse, y me sentía rara, al tener en medio de mis piernitas, un palo, desde mi baño, le dije que cerrara los ojos, accedió, y bueno, salí, con el arnés puesto, le dije que abriera sus ojos y:

    Juan: que es eso cosita…

    Yo: es un juguete que compré hace un rato, y quiero estrenarlo contigo cosita.

    Juan: vaya que eres una golosa perrita.

    Me acerqué a él, lo besé con pasión, con su mano acarició “mi palo”, yo acariciaba su pene ya de nuevo con vida:

    Yo: ahora soy yo la que te voy a someter Juan, así que prepárate

    Juan: vente nomas mi cosita rica, que igual, estoy esperándote…

    Yo chupo su palo nuevamente, acariciaba sus bolas y con uno de mis dedos, le metía en su culito, si ahí mismo, se sorprendió, que lo estén dominando, cuando le dije que:

    Yo; cosita, abre tus piernitas, ahora yo te voy a partir todito…

    Juan: te tomas revancha ehh, bueno, ahora hazme tuyo cosita, si no lo haces, te culearé cono hace un rato…

    Activo el palo de mi arnés, en modo vibrador, y poco a poco, metí “mi palo” en el culo de Juan, ni yo lo imaginé, comencé la pose del misionero, él estaba excitándose, magreaba su pene para deleitarse el placer de mi embestida, yo mientras tanto, aceleraba mi embate, lo metí todita “mi verga” en su culito, lo hacía rico, le gustaba a Juan:

    Juan: no creí que fuera capaz de sorprenderme mi amor, me estás haciendo gozar rico dame duro, si, duro mi cosita, así, oooohhh.

    Yo: ahora que se siente que se invierten los papeles ehh, ahora te estoy rompiendo el culo, mi chocolate sexual…

    Seguí en sus embates, cuando me quito de juan, le hago ponerse en cuatro, aunque no lo crean amigos, estaba dominando a un negro, si a un negro vergón y viejo como Juan.

    Yo: antes de culearte, voy a comerte tu culo…

    Juan: hazme lo que quieras cosita, soy tuyo…

    Pongo mi cara en su agujero, y comencé a devorarme ese rico culito que tiene, metía mi lengua ahí, creo que le hice sentir una corriente eléctrica, que exclamo con un “OOHH SIII NENA, SIIII”, fue fabuloso, comiéndome el culo de un negro por segunda vez, serían unos 5 minutos, cuando ya decidí terminar con esto, al penetrarlo por detrás a Juan, metí “mi verga” en su culo, y comencé a bombear:

    Juan: ooohhh así mi cosita, así, no pares nena, si, si, dame rico, dame duro, duro, cosita, culeame rico mi Alfonsina.

    Yo: mi negro rico, toma, ehh, ehhh toma duro mi puto, toma, que eres tú?

    Juan: tu puto, tu puto, tu perro… (En ese momento se olvidó de que era un líder juvenil para ser un esclavo sexual).

    Yo: así que toma mi puto, así, goza, ehh ehh goza duro…

    Que rico que estaba, penetrando a mi negro, tal era el gozo, la sensación, que lo metí todito en su interior, bombeaba duro, duro, como él lo hacía conmigo, después de 10 minutos de tanto revolú, de tanta revolcada extrema, cuando..

    Yo: Juani que rico que estás, tu pene quiere venirse, dame tu lechecita para tomármela, suiii

    Juan: acá te voy a dar todita mi amor, toma toda, si, toda.

    En eso, me salgo de su culo, y yo misma lo pajeo, brotando es ese rico palo un néctar riquísimo, calentito, que sin dudarlo, me tomé todita, como una gata hambrienta, subo hacia él, nos acostamos, yo puesta el arnés, lo beso apasionadamente, cansada, y sudada, me dormí rico en el pecho de mi negro hermoso.

    Serían las 4 am, cuando Juan se despierta, buscó su ropa, se estaba poniendo su interior, cuando me le acerco vuelta, me culea otra vez, era mi último día en Boca Ratón, quería pasármelo todo el día con él, después de terminar de culear, me dijo que a las 10 am se iba de regreso a Cuba, y que estaba gustosísimo de conocerme y pasar ratos ricos y excitantes conmigo. Luego de darnos el beso de despedida, se fe por donde entramos la noche anterior, y nunca más volví a saber de él.

    Pasé todo el día en mi habitación y por la noche, para poder saciar mi hambre sexual, me masturbaba pensando en ese viejo, negro y rico, y me imaginé que nunca iba a encontrar un negro así, al otro día muy temprano, fui al aeropuerto hacia mi último destino, Los Ángeles (Long Beach).

    Era la primera vez que hago la penetración a un hombre, sin duda, es espectacular, anímense a hacerlo, es maravilloso, me cuentan como lo hacen, y si les gusta…

  • Mi familia colombiana y su secreto (13)

    Mi familia colombiana y su secreto (13)

    Este relato es 100% ficticio solo fruto de una fantasía personal

    Madrugue como todos los días y baje directamente a desayunar no podía hacer loe ejercicios tenía el saco roto y todo lo demás necesitaba una remodelación Jacobo que ya estaba despierto y desayunado me dijo:

    Que él conocía a un tipo que me podía conseguir nuevos aparatos solo acepta efectivo dólares

    Cuando nos disponíamos a salir para ver a ese tipo uno de los peones de la haciendo le dijo a mi tío que el semental de favorito de mi abuelo y 16 caballos más habían escapado, así que tuvimos que ir a echar una mano con los caballos para volverlos a su sitio joder 3 putas horas persiguiéndolos.

    Al volver a Las Vegas estaba la abuela esperándome para ir a la hacienda de los Contreras a por el dinero de las apuestas y a decirle lo de la hacienda del viejo socio del abuelo…

    La abuela me puso de chofer y pusimos rumbo la hacienda de los contreras.

    Llegamos y Yonny me paso al despacho de Don Nacho me dio mis 50.000 y 25.000$ USA de otras apuestas mi abuela fue a la salita donde estaba Doña Enedina.

    Cuando volví de guardar el dinero en el auto bajan por las escaras del segundo piso Darling y Wendy.

    Darling con un babydoll negro y Wendy con pijama de eso de dos piezas pantalón corto y camiseta de tirantitos rosa con corazones

    H: Buenos días chicas.

    W: ¿Qué haces aquí?

    Dar: AAAAHHHIII estoy casi desnuda

    W: Y yo con estos pelos.

    Y salieron disparadas escaleras arriba gritando. Yonny muerto de risa y yo sin saber qué hacer ni que decir

    Lo que me faltaba era espantar a las chicas

    Yon: Jajajaja

    Yonny me llevo a ver la colección de coche americanos de Don Nacho parte heredad del El Almirante Cadillac Mustang Dodge etc. clásicos y modernos el cielo de los coches para un fanático como yo…

    Mi abuela me llamo y nos fuimos a la ciudad acompañados de mi tía Eva y tío Rodolfo muerto risa cuando Yonny les contó lo sucedido con las chicas

    Tía Eva le quitó importancia al asunto igual que la Yaya pero a Doña Enedina se molestó porque sus nietas se levantasen a esa hora por semana pero se molestó aún más porque no llevasen bata u otra ropa ya que las podían ver peones u empleados o amigos de esa forma tan inapropiada.

    Para no provocar más inobedientes nos fuimos a la ciudad con mis tíos donde nos esperaba Jacobo

    Llegamos y la Yaya y Diana se fueron a la tienda que tenía Doña Ximena la Yaya le dijo a Jacobo que a la tarde llegaba México y Jacobo se quedó a cuadros con la noticia.

    Nosotros nos fuimos a hablar con El Peleas para ver su material de boxeo

    Llegamos al local por llamarlo algo.

    Y estaba allí El Buitre y sus dos sobrinos que eran los guardaespaldas de La Campanas mi cambiadora favorita

    Le pregunte a El Buitre como se encontraba y si tenía secuelas de mi puñetazo y estaba como una rosa y le dije que para firmar la paz por así decir le invitaba más tarde a unos tragos acepto y les conto a sus sobrinos que querían reparar el honor familiar allí mismo y El Buitre lo impidió y los amenazó que no me tocaran ni un pelo o se las verían con el…

    Mire el material que tenía El Peleas todo nuevo asta con sus embalajes creo que robado me lo lleve todo (Saco pera banco de pesas etc.) y me regalo un Wooden Dummy (Muñeco de madera de entrenamiento que sale en las películas Bruce Lee), creo que no sabía ni que era ni su valor.

    Pague me ayudaron a llevar las cosas a la camioneta de Jacobo y les pague una botellas de agua ardiente y yo me fui a ver a La Campanas a cambiar una parte del dinero que tenía. Encontré a Fabiola aburrida se alegró mucho de verme me paso a la casa le di 10.000$ USA que se llevó para contarlo y cambiármelo

    Yo aproveche el tiempo para hablar con La Campanas que recibió con mucha alegría dándome dos sonoros besos y fuerte abrazo.

    H; Tenemos que hablar en privado.

    LC: ¿De qué?

    H: El abuelo…

    LC: Hay amor mejor pasamos a mí…

    Cerro la puerta del despacho, se puso muy seria y un poco ruda.

    LC: ¿Qué sabes?

    H: El abuelo dejo unos diarios y unas cartas codificados que yo he descifrado.

    LC: Hay dios mío.

    H: Descifre unas cartas en ellas el abuelo cuenta vuestra relación que fue el quien te ayudo a montar este negocio… dejo una carta a tu nombre que yo he descifrado y debo entregarte según la voluntad del abuelo pero una vez la leas me la debes entregar debes prometerme eso.

    LC: Tu abuelo era un cabello y un gran hombre de los que se visten por los pies, que siempre se portó muy bien conmigo y yo era muy joven sin experiencia en la vida y tome decisiones equivocadas…

    Le di la carta le leyó se echó a llorar y comprendió que yo sabía todo

    H: El abuelo dejo instrucciones muy precisas no quiere que la Yaya sepa de vuestra relación

    LC: No por dios La Madrina me mataría…

    H: La Yaya adora idolatra el recuerdo de mi abuelo y no lo podemos ensuciar con cosas como esta…

    LC: Claro que no amor.

    Tome la carta y mi encendedor y la queme por completo echándola en un enorme cenicero metálico que había en la mesa de La Campanas.

    La Campanas se secó las lágrimas y sonó la nariz

    LC: No te cobrare nada por los cambios que hagas de ahora en adelante…

    H: No puede aceptar el abuelo dice que debe ser todo igual solo lamento no poder disfrutar de todo lo que disfruto el abuelo Jo las coas que cuenta…

    LC: Jajajaja Era más joven pero sigo siendo igual de caliente…

    Lamentablemente dejamos las cosas así ya que apareció Fabiola con mi dinero.

    LC: Nenita desde hoy Hernán es cliente VIP de la casa cuando llegue lo pasa directamente a mí no debe esperar…

    FA: Me dejas sin mi mejor cliente Mami

    LC No, mi amor pero debes tratarlo muy muy muy bien…

    Con mi dinero y mi nuevo estatus de cliente VIP me fui a la tienda de Doña Ximena.

    En la tienda había muchas clientas amigas conocidas de la familia haciéndole gracias y mimos a Belindita.

    Salude con educación y la Yaya me presento a varias señoras de su edad más o menos todas con nietas sobrina o familia en edad de casarse y tomando nota de mi como un futurible esposo y más con todo el repertorio que les soltó mi abuela de mí con las risas y bromas de Jacobo y El Bisonte que me estaban reservando día y hora en la iglesia.

    Nos volvimos a Las Vegas con la Yaya más ancha que pancha pero molesta con la visita en la tarde de México ya que según ella no solían traer nada bueno…

    Llegamos y la Yaya toco zafarrancho de combate con lo que había que hacer por la llegada de México.

    Jacobo El Bisonte y yo nos pusimos a colocar en su sitio los nuevos artículos para mi entrenamiento… Llego Adelita y me dijo que tío León y tía Saray me había enviado un paquete muy grande y pesado, una vez todo colocado y llego la Yaya para decirme lo mismo que me había dicho Adelita sobre el paquete vio todo colocado y quedo sorprendida y satisfecha.

    Armado con una palanqueta herramienta ya que él envió venia en cajón de madera

    Además de una grabadora con instrucciones y recomendaciones de tío León

    Pistola un fusil y un rifle tipo M4 de calibre 22 para practicar puntería la munición es más barata y fácil de encontrar que otros calibres.

    Una CZ 75 calibre 9 mm, una Walther P99 calibre 9 mm

    Revolver S&W Modelo 36 calibre 38 Special cañón de 2,5” tambor de 5 balas para portar oculto o en el tobillo. (Recomendación de tío León)

    Una MP5K-PDW calibre 9 mm con puntero laser

    Y una maravilloso HK416 calibre 5.56 mm con todos los extras y versión de fuerzas especiales USA.

    Munición y cargadores para todas las armas

    Y una caja de tía Saray en la que venía un Rolex Datejust 41 de acero y oro muy chulo a la Yaya le gustó mucho

    Y a Jacobo le gustaron mucho más mi MP5K y mi HK416

    Durante la comida mi abuela me alecciono de cómo debía comportarme ante la visita de su socia mexica esa misma tarde. Ya había aterrizado en un vuelo privado en Cali y Papa y Diana los iban a recibir ya que Papa y una de las hijas de Camelia Moreno (La Reina) jefa del cartel Moreno a la muerte de su esposo y de sus 4 hijos varones se hizo cargo de los negocios mi padre tubo un noviazgo con su hija Pamela Moreno. (La Pantera). “Mi padre no dejo piedra sobre piedra”.

    Después de comer me fui a el campo de tiro a probar mis nuevos juguetes.

    Y después a acompañar a la Yaya en la recepción a Doña Camila

    Diana no pudo ir a buscarlas al aeropuerto las trajo Papa (No sé si Papa lo habría hecho adrede ya que Diana es muy celosa y eso de llevar a mama e hija de una ex de Papa no sé yo como se lo tomaría Diana).

    A la vez que llego Papa con nuestras invitadas y su guarda espaldas llegaron tía Eva y tío Rodolfo

    La abuela me ordene que me pusiera a su lado y que no dijera nada a no ser que me preguntaron.

    Llegaron tía Eva feliz radiante hermosa deslumbrante y tío Rodolfo cabreado por no dormir su siesta y ser “La niñera” de Doña Camelia (La Reina) más armado de lo normal por la visita

    J: Al cachorro le regalo León una HK416 y algunos juguetes más

    Ro: ¿Y sabes cómo use esa maravilla?, jajajaja.

    E: ¿Quieres ir al campo de tiro?, y que el niño te deje de nuevo en ridículo…Estoy segura que sabe usar ese hierro muy bien sino el tacaño de León no se la hubiera enviado

    Ro: No amorcito.

    E: No me llames así sabes que lo odio

    Ro: Si mi amor.

    Y: León se me quiere llevar al niño por eso le hace buenos regalos maldito…

    H: Tranquila Yaya yo estoy aquí, no me voy a ningún sitio y cálmate que sube la tensión…

    E: Jajajaja ahora también es tu médico.

    Y: Evaaa el niño solo se preocupa por mí…

    E: Si mama ya veo…

    Y: Quiero que cuando llegue la vieja arpía de la Camelia nadie le diga nada al niño tengo cuentas pendientes con esa perra y hoy me las voy a cobrar con intereses el niño no existe es más puede que también Eva y Rodolfo se puedan cobrar la de su boda si hay apuestas todos apostamos por él, yo cubro sus apuestas…

    Llegaron las invitadas y saludos un café etc. yo callado a pie firme al lado de la Yaya sin ni siquiera mirarlas a cara pero notaba la cara de extrañeza de La Reina supongo que por mi parecido con mi abuelo…

    La Reina era una dama de una edad muy similar a la Yaya muy arreglada peinada de peluquería maquillada manicura vestida de chaqueta pantalón blanco zapato con un poco de tacón también blanco un bastón negro con adornos de plata y como empuñadura la cabeza de un águila de plata con dos rubís rojos en los ojos collar de perlas negras anillo de casada de oro y otro con gran piedra azul en medio y no sé cómo explicarlo bien pero aquella mujer tenía una presencia imponente de respeto.

    La nieta Teresa era una pavonazo de mujer de veinte y pocos años 1.73m y 65 Kg cuerpo definido y hermoso pelo negro color azabache melena ondulada hasta media espalda ojos color café grades y cautivadores labios rojos con carmín color rojo intenso gruesos que besarías día y noche piel blanca tetas grande de buen tamaño sin ser exageradas muy bien proporcionadas y un culo duro prieto bien parado como de mármol que si le disparas revotaran las balas que pedazo de hembra Jesús bendito botas cowboy de piel de avestruz color camel Jeans azul claro como desgastados con pedrería por los laterales y los bolsos del pantalón apretado marcando aquel culazo madre de dios cinturón de piel avestruz a juego con las botas y una cazadora también de piel de avestruz con flecos y bolsos a juego camiseta blanca con de tirantes finitos con una calavera echa de lentejuelas color plata en medio de la camiseta ajustada marcando sus tetas reloj y anillos de oro y pulsera de diamantes … una diosa que podía hacer conmigo un ovillo si quería era una top model como las de las revistas.

    Mi abuelo el saludo con respeto sin afecto preguntaron por las respectivas familias

    Fuera se escuchaban voces de mi padre Jacobo El Bisonte y tío Rodolfo con una voz que no distinguía.

    Tocaron a la puerta eran Adelita y tía Eva para saludar y Adelita por si se les ofrecía algo

    La Yaya y su invitada pidieron limonada y tía Eva se llevó a Teresa a refrescarse y tomar algo a la terraza.

    Yo permanecí en mi puesto como una estatua de sal.

    Comenzaron a hablar y cuando la cosa llego a lo más importante toco Adelita con las limonadas y se cortó la conversación y la Yaya me dijo que saliera con Adelita pero me mantuviera cerca.

    EL mosque de La Reina era más que evidente, pero no dije ni media y obedecí y me quede justo detrás de la puerta del despacho.

    Justo en ese momento se presentaron Doña Enedina Doña Ximena Wendy Darling y El Buitre aquello parecía una feria.

    Doña Enedina me saludo afectuosamente al igual que Doña Ximena y pasaron al despacho de la Yaya.

    Yo seguí en mi puesto mientras Wendy me miraba de reojo como acobardada Darling no esa seguía igual esa teñía más tablas que un aserradero y estaba orgullosa de lo sucedido a la mañana y le iba la marcha.

    Salió del despacho Doña Ximena diciendo que querían más limonada.

    Le dije que yo me ocupaba y me fui a la cocina

    Recordé que había una botella por abrir de Horchata de chufa (Bebida dulce típica de Valencia España).helado de chocolate y galleta para las damas del salón, Agua se valencia (Bebida alcohólica típica de Valencia España).y fresas del huerto de Adelita con mucha nata para el despacho.

    Prepare las meriendas con la ayuda del servicio Adelita le echo bien de sirope de chocolate al helado ya que era así como le gusta mi hermana menor jajajaja Jazmín se queda sin su apreciado helado.

    Serví a cada quien sus bebidas y meriendas ayudado de Adelita que les dijo a todos que eran idea mía…

    Todas se quejaron por las calorías etc. pero no quedo ni las migas de nada es más la abuela pido una jarra más de agua de valencia.

    Con la segunda jarra Doña Enedina lo descubrió todo

    Ene: Lastima de nieto te perdiste comadre

    Cam: ¿Nieto?

    Ene: Si es el hijo de Rodrigo podía haber sido el nieto de ambas si…

    Y: Dios que despiste no te lo presente mil perdones amiga. Este es mi nieto Hernán está aprendiendo el negocio…

    H: Un placer señora

    La Reina en francés dijo diablos si es igual que su abuelo y yo le respondí que sí que me lo dican mucho.

    Se quedó de piedra no esperaba que yo la entendiera y menos que le respondiera.

    Cam: ¿Sabe francés?

    H: Si la abuela insistió que aprendiera varios idiomas (No especifique que abuela) lo que dejo a la Yaya en posición de sacar pecho.

    Ene: Derribo a El Buitre y gano tirando a mi Rodolfo esta estudiado y es fuerte como una roca muy educado callado no fuma ni toma y listo como el mismo demonio…

    Y: Y soltero.

    Cam: ¿Qué años tiene?

    Y: 18 años es un niño aun

    Cam: Solo 18 años aparenta 25

    Ene: Es por lo grandote que me salió

    Cam: Perfecto para mis nietas Teresita o Keyla

    Ene: También para mi Wendy o mi Lucia o Silvana (Nietas de Doña Enedina en edad de casar y solteras y sin compromiso).

    Y: Teresita no ha tenido ya dos esposos.

    Cam Si se casó joven con 16 años y después a los 20 y lastimosamente sus dos esposos fallecieron…

    Yo no tenía ni voz ni voto en la conversación a pesar de ser el centro de atención de la misma

    Me rescato mi padre al que Doña Camelia le tiro de las orejas por no decirle de mí y el hombre en el que me había convertido…

    Salí y me presento a Jerónimo (El Apache), madre india padre mexicano guardaespaldas y chofer de La Reina y Teresa, también era el principal sicario para La Reina.

    De tez morena con melena y rasgos indios bien marcados (Se decía que era de descendencia Apache) 1.90 115kg vestimenta de cowboy un gran sello de oro con la cabeza de caballo en su mano derecha y una gran gargantilla con un gran medallón de oro sobre la camisa y reloj de oro en la mano Izquierda un animal espero en el uso del cuchillo en el que era todo un experto y su arma favorita también disfruta haciendo antorchas (Pillas aun tipo le colocas dos neumáticos le bañas en gasolina y le metes fuego están a un vivo) un auténtico hijo de puta y sádico.(Información cortesía del El Buitre El Bisonte Jacobo y tío Rodolfo).

    Mi abuela salió más ancha que pancha del despacho.

    H: Yaya el abuelo le dejo una carta a la señora Camelia

    Y: Ve amor ve y dásela

    Fui a por ella y si el entregue pidiéndole que si había números o alguna anotación rara me la dejase ver y anotar visiblemente nerviosa dijo que si me lo daría se volvió al despacho de la Yaya a donde la acompañe junto con El Apache

    Pasados como 10 minutos me llamo mi abuela preguntando que si había más agua de Valencia pero no teníamos ni más Cava ni Champan y tuve que decirle que ante las risas de mi padre mis tíos y los invitados varones.

    P: ¿Qué le has puesto al agua de valencia que tu a tu abuela le ha gustado tanto?

    H: Unas pequeñas variaciones del país pero más o menos lo mismo que en casa

    P: ¿Y qué le pones tu demonio?

    El zumo de 4 naranjas y un chorrito de zumo de limón

    Una botella de Cava o Champan

    2 Chupitos de Ginebra y 2 chupitos de Vodka

    Un chorrito de licor de Contra

    4 rodajas de naranja

    4 cucharadas de azúcar y un palito de Canela y hielo

    Y la dejas en la nevera mínimo 2 horas

    P: Con razón les gusto jajajaja

    H: Aquí lo cambie un poco

    El zumo de 2 naranjas y el zumo de dos limas y un refresco de naranja.

    Una botella de Cava

    2 Chupitos de Agua ardiente y 2 chupitos de Ron blanco

    4 rodajas de naranja

    4 cucharadas de azúcar y un palito de Canela la mitad de una ramita de Vainilla y hielo.

    Sin nevera no había tiempo

    H: Jajajaja así están de contentas jajajaja

    Y: ¿De qué te ríes Rodrigo?

    P: No sabes el brebaje que te preparo tu nieto jajajaja

    Cam: Estaba exquisito…

    Enedina y Eva dijeron casi a la vez que estaba delicioso…

    Las damas estaban todas contentas y se pusieron a jugar a la las cartas

    Salí a las caballerizas y discretamente Wendy me siguió:

    W: Hernán yo

    H: Wendy ¿Cómo haces, para estar tan guapa?

    W: Gracias que galante

    Wendy vestía un vestido blanco de unos tulipanes rojos y sandalias de turas blancas maquillada y con una trenza muy guapa

    H: Gracias las que tú tienes era muy guapa

    W: Como me alegra que pienses así pero esta mañana que vergüenza…

    H: Además ahora se mas que te gustan los corazoncitos

    W: No te rías de mí

    H: Nunca te han dicho que “No hay mujeres feas solo hombres que no saben ver su belleza”.

    W: Que lindo hablas

    H: Y tú eres bella por dentro y por fuera y además tu belleza es natural y eso no abunda hoy en día y tú debes tener más fe en ti misma vales mucho

    W: Hernán que lindo eres

    Y Wendy dio dos pasos hacia mí

    E: ¿Qué hacen niños?

    H: Enseñarle a Wendy el semental del abuelo

    E: Ese caballo está loco

    H: Pues yo lo monte…

    E: HERNÁN!!! mi niño estás loco…

    H: Fue divertido y con la cara que as puesto más jajajajaja

    E: Igualito que Papa… Mama te llama

    De vuelta a la casa las dos se metieron conmigo y lo loco que estaba. Una vez en casa.

    Y: Jovencito tu radio (Walkie-Talkie) no funciona.

    H: Si aquí la tengo

    Y: ¿Y porque no respondes cuando te llaman?

    H: Le enseñaba a Wendy el semental del abuelo y en las caballerizas no hay buena señal…

    W: Dice que lo monto…

    Bajito se escuchó con claridad decir a Teresa y Darling:

    Ter: Yo sí que lo montaba a él y lo iba domar y convertir en mi semental.

    Dar: Perra avariciosa comparte lo bueno seguro que puede con las dos con ese cuerpo que tiene en la cama debe ser como un parque de atracciones…

    Ene: Darliiing eres una dama

    Cam: Jajajaja yo pensé lo mismo cuando lo vi y si algo le he envidiado a Victoria fue a su esposo y su familia y ahora me sorprende con Hernán

    Mi abuela puso mala cara no le gustaron eso comentarios

    Y: Hernán cielo tus tíos han hecho una apuesta

    H: Otra vez…

    Aparecieron mi padre Jacobo Rodolfo y El Apache discutiendo.

    Cam: ¿Qué les pasa un respeto bajen la voz?

    El Apa: Patrona perdón, pero es que el mantecas es un tramposo cambio las reglas. (La manteca era mi tío Rodolfo)

    Cam: Jerónimooo!!!

    El Apa: No quiere ir conmigo al círculo del honor como acordamos quiere cambiarse por El Buitre cobarde…

    Hubo discusiones y más insultos al final se anuló la apuesta…

    Pasaron a merendar de nuevo churros con chocolate…y los hombres Pulque y Whisky

    Y: Hernán pasa a mi despacho tenemos que tratar un asunto.

    Tía Eva y Rodolfo también siguieron a la Yaya

    Mi tía me traía la pulsera de oro igualita que la que tenía y se había apostado conmigo mi tío de oro con un diseño muy chulo echo por mi tía la pulsera es anca con tejido intricado muy especial y pesada mi tía muy emocionada hasta la desempaqueto y me la coloco junto con la que ya llevaba puesta yo llevar las dos no es de mi estilo pero las aguante ya que mi tía casi se echa a llorar de la emoción mientras mi tío esta como un nene pequeño encaprichado que no consigue lo que quiere.

    Les di las gracias a mi tía me dio un piquito antes las protestas que cayeron en saco roto de mi tío mi abuela también me dio un piquito y me limpio el carmín con un pañuelo y le di un fuerte abrazo a mi tío que le dejo descuadrado…

    Y: Ya con esto firman las paces ustedes 2 (Mi tío y Yo).y se tratan como familia y Rodolfo no te celes son besitos cariñoso no te va a robar a tu esposa…

    E: Claro que no ya viste como tiene de revolucionadas a las niñas yo ya soy vieja para él además es mi sobrino favorito por eso le doy buchitos…

    H: El tío tuvo muy buen ojo y muy buen gusto al escoger a mi tía además yo sé que matara a quien se la intente robar… (Había que disimular)

    Rod: Claro es mi señora ante dios la iglesia y el mundo matare a quien ofenda mi honor…

    Y: Quiero una relación tío sobrino normal además sé que ustedes 2 juntos pueden hacer grandes y provechosos negocios para todos…

    Así firmamos la paz y disimulamos con mi tío que salió del despacho como un pavo real de lo hinchado que tenía el ego.

    Salimos al salón y había otra discusión en curso se notaba que no se llevaban muy bien con los mexicanos que era más bien una relación de conveniencia y negocios más que de amistad como yo entiendo la amistad.

    El Bisonte El Buitre El Apache discutían que arma era mejor

    El Bisonte defendía su revolver S&W modelo 29 (Revolver de Harry “El Sucio”) ni quelado cachas de madera anatómicas echas a medida de su mano 8 pulgadas de largo de cañón y 6 balas en el tambor de calibre 44 Magnum

    El Buitre defendía su pistola H&K USP .45 Tactical calibre 45ACP 12 +1 balas en el cargador y adaptada para colocarle un silenciador

    El Apache defendía su pistola FN Five-Seven (La mata policías por que atraviesa chalecos anti-balas si las balas son de las blindadas SS 190) posee una capacidad de 20 tiros en calibre 5,7 mm munición especial 5.7×28

    Y Teresa defendía tener en el carro la mejor pistola del mundo una Desert Eagle chapado en oro calibre 50, 7 +1 balas en el cargador

    Tío Rodolfo se metió en el fregado él y tía Eva odiaban a los mexicanos defendía su arma favorita revolver S&W modelo 29 (Revolver de Harry “El Sucio”) ni quelado cachas de marfil personalizada 8 pulgadas de largo de cañón y 6 balas en el tambor de calibre 44 Magnum

    La tía Eva para zanjar las discusiones pidió que zanjara yo las discusiones eligiendo la mejor arma yo.

    H: Pero saben más que de armas Papa o los tíos o El Bisonte

    Todos se echaron a reír

    Y: Hernán yo quiero saber tu opinión

    H: Como quieras Yaya pero yo no soy un experto y no quiero se tome a mal lo que diga para cada una las armas que usan son las mejores por motivos propios y personales.

    La H&K USP 45 Tactical es en mi opinión es la mejor porque es lo suficientemente nueva por la capacidad de munición y el calibre de las misma y por qué las balas son fáciles de encontrar y no muy caras solo que es algo grande para llevarla todo el día encima

    La FN Five-Seven es una gran pistola muy precisa con buena capacidad y ligera y muy portable pero de precio elevado y su munición es difícil de conseguir y cara.

    El revolver S&W es muy preciso pero es un arma pesada cara difícil de conseguir ya no se fabrica su munición es muy cara y complicada de conseguir tiene mucho retroceso solo son 6 balas en el tambor y para llevarla todo el día en cima creo que es pesado y algo incómodo creo que es gran arma como arma de colección

    La Desert Eagle es una gran arma pero es muy pesada y grande para llevarla todo el día encima su munición es muy muy cara y difícil de conseguir el calibre 50 y la capacidad de los cargadores es algo insuficiente y dispararla a una sola mano por su poderoso retroceso es complicado pero es una gran arma para colección y con una culata adaptada es muy divertida de disparar

    T: Bombón no te gusta mi pistola que mal mi amor…

    H: Si me gusta es un gran arma pero yo no la usaría a diario…

    Cam: El niño sabe y parece muy sincero.

    H: El mérito no es mío es de Papa Jacobo y El Bisonte han enseñado…

    Ene: Hernán ¿Qué armas usas tú?

    H: Yo llevo dos siempre encima por consejo de Jacobo y del abuelo que en una carta me da unos consejos…

    Y: ¿Tu abuelo te dejo instrucciones?

    H: Si 6 cartas a mi nombre donde me aconseja de todo…

    Jac: Tu abuelo sentía adoración por ti y sigue cuidando de ti desde la tumba

    H: Uso Una Colt 1911 calibre 45 ACP 7+1 balas en el cargador y una P226 Navy calibre 9mm 20 balas en el cargador, no dije nada del revolver del 38 que llevo en el tobillo porque nunca se sabe lo que puede pasar

    A las matriarcas les gusto que llevase una 1911 ya que eran la que usaban sus esposos.

    Pasado un rato nos fuimos todos a cenar a la haciendo de los contreras…

    H Si lo se me puso en detective en es España he iba dos veces al año unos días verme sin que lo viera.

    P: ¿Cómo sabes tú eso?

    H: También sé que la Yaya pensaba que tenía una amante y le monto una buena y el abuelo tubo que confesar lo que hacía y la Yaya quería que me secuestrase y trajesen aquí…

    Y: Dios bendito ¿Cómo sabes eso?

    P: Esa idea también es de Diana jajajaja.

    H: El abuelo me dejo una carpeta enorme con miles de cosas consejos, Historias instrucciones etc…Toda muy útiles debo añadir…

    La abuela quedo a cuadros pero contenta.

    Cenamos y lo pasamos muy bien después de la cena los jóvenes y los hombre planeamos salir de fiesta y yo quería ir pero la Yaya dijo que yo debía conducir por el ostensible estado de embriagues de todos los demás hombres de la familia

    De vuelta no sé cómo lo hicieron pero los demás nos dieron esquinazo y me dejaron solo con la Yaya…

    Una vez en casa y metida en mí su habitación me llamo a la misma.

    Metida en su cama vestida con un camisón morado de encajes y transparencias

    H: Bendición Yaya

    Y: Dios me lo bendiga, Mi amor estoy muy orgullosa de tu comportamiento hoy con esas descaradas de la Teresa y la Darling Ven aquí que te de tu beso de buenas noches

    Me dio el piquito de buenas noches y me dijo que mañana debía hacer un mandado sin que nadie lo supiera en vez de entrenar he ir a tirar debía ir a ver a “La Campanas” para que me cambiara 70.000$ USA a pesos colombianos y traérselos con la mayor diligencia y discreción y que “La Campanas” no debía saber que la plata era suya que ella tenía otro cambiador pero que últimamente le había fallado…

    Y: Mañana iréis a la haciendo Las Muñecas a ver si con las indicaciones del abuelo podíamos encontrar algo pero que además debía vigilar muy muy bien a los Contreras y que si se encontraba algo debíamos traerlo a casa y abrirlo allí con discreción…

    Y: Soy la abuela más orgullosa del mundo eres la viva imagen de tu abuelo en todo no me has dado ningún problema y todo en ti son bendiciones… Además tienes el mismo existo con las mujeres que tenía tu abuelo hasta que se casó conmigo tenía una manada de perras a su alrededor que yo puse en su sitio y mantuve a raya… Ya te buscaremos una buena niña que te merezca… Mientras las mujeres de la familia nos ocuparemos de ti…

    Mi abuela me beso en la boca nuevamente metiéndome la lengua hasta las amígdalas

    Mi abuela se bajó los tirantes del camisón dejan sus tetas al aire dos inmensos montes de venus algo caídos por su edad blancos como la nieve se le notaban unas venas azules que salían de sus aureolas hacia sus pechos, sus aureolas grandes del tamaño del tamaño de una galleta María algo más oscuras que el resto de su piel color chocolate con leche coronados por unos pezones cortitos muy duros

    Y: Soy una dama madura pero aún se y puedo satisfacer a un hombre mámalas mi rey mámalas rico

    La situación era un poco rara era mi abuela pero yo no me podía negar ya que ella sabía que yo había follado con mis tías así que me puso a comerle los pechos a mi abuela

    Piel suave y delicada y extrañamente fría todas la otras putas a las que había comido las tetas no tenía las tetas frías más bien al contrario.

    Me puse a chupar lamer y jugar con aquellos pezones que eran como M&M que tenía por pezones con más delicadeza suavidad y cuidado del normal en mí ya que era mi abuela

    Y: Más duro mi rey

    Diligente y obedientemente cumplir las órdenes de mi Yaya

    H: Si Yaya

    Y: No mi rey en la cama no soy tu Yaya soy tu mujer tu hembra llámame Victoria Viky nena muñeca puta perra guarra o como tu gustes estoy aquí para consentirte complacerte y serviste como órdenes y desees… Lo que un hombre y una mujer hacen en la su intimidad solo les incumbe a ellos siempre que sea de común acuerdo… Mi rey me gusta que digan guarradas y cojan duro bien duro como a una PERRA y se vengan dentro de alguno de mis sucios agujeros nada de gomas conmigo ni de remilgos lo que desees lo pides y te complaceré con gusto…

    Mientras mi nueva PUTA me echaba este discursito con mis manos masajeaba adecuadamente sus tetas que se pusieron con dos piedras y dos pequeños M&M se estiraron y pusieron muy muy duros apetecía morderlos.

    Me puse a chupar con más intensidad.

    Y: AAAAHHH que rico mi amor volver a sentir esto de nuevo mi rey, más duro más duro AAAHHH

    Mi abuela parecía muy complacida con mis caricias y totalmente entregada por la cara de felicidad que tenía.

    De repente se escucharon voces y canticos salí a ver que sucia eran mi padre Jacobo tío Rodrigo y El Bisonte borrachos como cubas

    Y: Noooo mi rey…

    H: Son Papa Jacobo tío Rodrigo y El Bisonte muy tomados…

    Mi abuela desde su cama y muy cabreada

    Y: Dirás borrachos muy borrachos los conozco bien diablos a una no la dejan disfrutar de nada debes irte por si se les ocurre venir aquí aunque no creo que se acerquen aquí… Amor ¿Eso es por mí? apuntado con su dedo índice a mis pantalones

    En mis pantalones se notaba claramente un gran…

    H: Claro que si Yaya no soy de piedra y con esas tetas que gastas…

    Y: Que amor de hombre que maravilla lástima que te tienes que ir…

    Las canciones y voces eran cada más fuertes intensas y horriblemente desafinadas…

    Y: Ven aquí y dame un beso…

    Mi abuela me beso apasiona mente y con su mano derecha por encima de mi Jeans me manoseo a su voluntad mi pilla

    Y: Por los cuernos del diablo estos mañana me van a escuchar…

    H: Yo me ocupo

    Salí a la balaustrada del piso superior por que el empalme que tenía no podía bajar al salón

    H: Papa papa callaos si despearais a la Yaya os cuelga por lo huevos a todos…

    P: Ya ya campeón yo me ocupo…

    En esto salió de su habitación el planta baja Adelita echándoles una bronca a todos de muy padre y señor mío

    Ade: Yo me ocupo de estos vaya a su recamara y descansa mi niño…

    Jac: Cachorro bájate tomate unos tragos

    Ade: El niño no a tomar…

    El huracán Adelita entro en acción así las cosas me metí en mi cuarto ya se había bajado todo y me eche a dormir.

    CONTINUARA…

  • Mi show de stripper (I): Mi hermana va a verme

    Mi show de stripper (I): Mi hermana va a verme

    Soy stripper, bailo en boliches, y en algunas fiestas privadas.

    Como comencé en este trabajo? Bueno por haberme quedado sin trabajo, antes era personal trainer, pero no me daba mucha rentabilidad. Era profesor de educación física en colegios pero fui perdiendo horas.

    Un amigo del gym donde entrenaba me sugirió este empleo.

    Yo con mucha vergüenza acepte, y hablando con los dueños le dije que mi labor la haría siempre con una máscara, como la del zorro,

    Me dijeron que todos comienzan tratando de taparse y cubrirse pero que con el tiempo terminan aceptando que es un trabajo como cualquier otro del cual no hay que avergonzarse.

    Por lo general al local, iban mujeres de despedida de soltera, mucha euforia pero no ocurre lo que se vende en las páginas de pornografía, donde se entregan al boy.

    Acá solo gritaban, querían estar cerca pero no tocar, alguna por ahí tocaba lo abdominales, y la cola, pero muy pocas querían tocar mis genitales.

    Muchas señoras grandes, separadas, en grupo siempre, buscaban diversión.

    Alguna vez me guiñaron el ojo, y me dieron en un papel sus teléfonos pero yo no estaba interesado.

    Una noche llega un grupo de jóvenes que venían por una despedida de soltera. Todas chicas lindas vestidas para el infarto, minis, minishorts, mucha cola al aire, mucha teta que sale por escotes.

    Comenzamos el show con mis compañeros, comienzan los gritos, bailando vamos sacándonos nuestras prendas.

    En medio del show puedo ver que una de las chicas era mi hermana Alejandra, de 20 años, yo con mis 30 siempre la vi como una nenita, no podía creer que estuviera en este lugar.

    Para mi familia yo era un profesor de educación física, era una vergüenza estar a punto de ser descubierto.

    Ella estaba con una mini de color blanco, un top dorado. Su vientre plano con un piercing. Sus pechos que desde su preadolescencia crecieron de forma descomunal.

    Unas piernas torneadas por jugar al hockey, y una cola sobresalía bien cuando se ponía de perfil.

    Ella estaba también prendida en la euforia de su grupo de amigas, gritaba, se paraba, bailaba, sus movimientos hacían que la mini se subiera más de lo permitido, sus nalgas se escapaban, una tanga color blanco hacia su presentación en público. Parecía no darse cuenta que estaba mostrando de más.

    Mientras la miraba, se me acerca la novia con un billete para ponerlo en mi zunga. Me guiña el ojo. Y aprovecha a pasar sus manos por los abdominales y por mi paquete.

    En ese momento un seguridad se acerca, ya que no estaba permitido tocar de más, sin nuestro consentimiento.

    Hablan con el seguridad, y luego conmigo, me dicen de pasar a una sala vip para ellas solas.

    Entre todas juntan para pagar el servicio exclusivo en el salón vip.

    Una vez en ese lugar hago una nueva performance, trataba de dar la espalda, de que no me vieran el rostro. Allí siento una nalgada.

    Quien me dio la nalgada, fue mi hermana Alejandra. Al darme vuelta me miro a los ojos mordiéndose el labio inferior, yo rápidamente mire para otro lado ignorándola.

    Empezaron a aplaudir y gritar pidiendo que me saque todo, el seguridad me miraba como diciendo que pagaron el vip, algo más tendría que darles. Lo que menos querríamos serian clientas insatisfechas que se quejen con el dueño.

    Comencé a bajar la zunga dando la espalda, cuando llega a mis tobillos giro mostrando mis atributos, una pija de 20 cm.

    Comienza el griterío, la novia se acerca pidiéndome la zunga, se la entrego y la huele. Algunas de las amigas se horrorizan, se estaba desmadrando.

    Algunas más entonadas le pedían a la novia que me la chupe, ella hasta ahí llegaba, era su límite,

    Una de las amigas, toma la delantera y poniéndose delante de mí toma mi pija y comienza a pajearme.

    En eso veo como mi hermana ya no buscaba mirarme la cara, estaba embobada mirando mi miembro, y observaba como la mano de su amiga subía y bajaba.

    Me dio mucha impresión que mi hermanita estuviera mirándome desnudo. Pero por alguna razón toda esa adrenalina logro que mi pija este en su tamaño máximo.

    La amiga parece haber llegado hasta allí, se separa de mí.

    Ninguna más parece tener el valor de levanta la apuesta, Estaba por retirarme cuando lo peor ocurre.

    Mi hermanita se levanta de su asiento, se acerca contoneando sus caderas. Con una mirada felina llega frente a mí.

    Pongo mis manos en su cintura tratando de buscar distancia disimuladamente,

    La giro para que me dé la espalda, tal vez de esa manera logre encender su vergüenza y desista.

    Mis manos en su pequeña cintura bronceada la mantiene lejos, ella hace presión hacia mí, al ver la resistencia que opongo, toma mis manos y las invita a deslizarse por adelante, en su vientre.

    Al hacer este movimiento la libero y ella aprovecha y se echa hacia atrás.

    Su cola hizo contacto con mi pija, solo nos protegía su mini blanca y su tanga.

    Ella comenzó a serpentear pegándose a mi cuerpo.

    En ese movimiento su mini se subió, ella guio mis manos hacia sus muslos, como pidiendo que termine de subir su falda, quería que yo termine el trabajo para que ella no quede tan puta.

    Toco su piel, sigo subiendo por su cola y termino de subir la mini hasta la cintura.

    Ella hipócritamente se tapa la boca mientras se ríe, todas las amigas gritan. Algunas comienzan a retirarse

    Mi pija hizo contacto con su culo desnudo, se encajó entre las nalgas, apoyándose en la tanga de mi hermanita.

    Ella hacia presión como queriendo sentir cada centímetro. Mis manos iban desde su cola, por sus piernas, su vientre, y me vi tentado en un momento a masajearle los pechos.

    En ese momento su manito va hacia atrás y toca mi pene, se da vuelta inmediatamente.

    Me mira a los ojos, creí que se daría cuenta que era yo, su hermano. Pero no. Sus manos estaban en mi pija, Comienza a besarme el cuello, y baja por mis pectorales, se va arrodillando y muerde mis abdominales.

    Ya varias chicas más comienzan a irse del lugar, esto ya estaba fuera de lugar. La novia no sabe qué hacer, algunas quieren que el show siga, pero están con dudas.

    Ya de rodillas, me mira a los ojos, abre la boca y comienza a meterse la pija dentro.

    Su dulce y pequeña boquita se abre completamente para tratar de meterse lo más que pueda.

    Yo estaba aturdido, esto tenía que parar.

    Siguió mamándomela, bien suave, lento, su lengua invisible para los demás podía sentirla degustando mi carne.

    Prueba mis bolas, una por una mientras me pajea. Cada vez el vip estaba más vacío.

    Ya casi no aplaudían, ni gritaban, solo miraban.

    Mi hermana desconociendo a quien se la estaba mamando sigue. Sus manos se aferran a mis muslos, cada tanto arañan mis abdominales. Y aprietan el culo. Pero su boca jamás se despega de mi pija.

    Ya el líquido preseminal lubricaba todo y se mezclaba con la saliva de ella, todo se caía por los labios y la comisura.

    Yo estaba extasiado, trataba de pensar que era la novia de la fiesta quien chupaba y no mi hermana.

    En eso siento como su lengua intenta estrangular mi glande y no me queda otra que mirar excitado su rostro.

    En ese momento exploto, como nunca chorros de semen se meten en su boca, salen por los costados, al sacar la pija siguen saliendo y manchan su dulce y angelical rostro y cabello.

    Un hilo importante mezcla de saliva, liquido preseminal y semen une los labios de mi hermana con mi pija.

    Ella se acerca para terminar su tarea, limpiando lo que quedo, no deja ni una gota desperdiciada.

    Mi pija increíblemente sigue dura, solo un poco de su rigor perdió peo sigue parada.

    En esos instantes luego del placer, las amigas se levantan y la vienen a buscar, con pañuelos de papel.

    El show parece haber terminado, Yo comienzo a recoger mi ropa cuando veo que mi hermanita e baja la tanga, toma una lapicera y escribe algo allí, Mientras se están retirando ella me lo arroja.

    Al tomarla estaba toda mojada, la huelo y se sentía ese olor a sexo, la calentura que tuvo mi hermana por hacerme venir la dejo en llamas.

    Al desplegar la tanga diminuta veo escrito un número telefónico y su nombre «ale» y un corazón.

    ¿Cómo seguirá esto?

  • Tarde de pasión

    Tarde de pasión

    Esta aventura transcurrió en mi trabajo, hace unos años atrás. Soy empleada administrativa, y mi trabajo es bastante monótono y aburridos la mayoría de los días. Gracias al grupo de compañeros que tengo y una oficina cerrada se hace más llevadero entre bromas y risas, sin ser descubiertos por nuestro jefe. Entre ellos esta Aníbal.

    Aníbal, es un hombre de 53 años. En muy buen estado físico, gracias a que dos veces por semana juega tenis y entrena a diario. Sus ojos verdes, su pelo castaño entrecano y su bella sonrisa pueden enloquecer a cualquier mujer, entre las cuales estoy yo, que a pesar de diferencia de edad, a mis 30 años me robaba más de un suspiro diario.

    Por el estilo de trabajo, debo vestir bien con pantalones o Jean que ajustan mi cola y dejan ver su redondez y camisas o blusas con algún escote tímido haciendo notar el naciente de mis pechos medianos y Aníbal en cada oportunidad que tiene, se deleitaba con ellos. Al principio solía molestarme un poco, pero a la vez lo provocaba para que los viera.

    Era jueves por la tarde y nos quedamos solos en la oficina y siguiendo instrucciones de nuestro jefe, trabajamos con unas planillas bastantes tediosas. Teníamos que hacerlo en su escritorio dado que la información estaba en su computadora. El escritorio no era muy amplio pero podíamos trabajar los dos.

    Era un día bastante caluroso por lo cual decidí esa mañana ponerme un vestido corto, una tanguita pequeña de color blanca que hacia juego con el corpiño y zapatos de tacos altos, sin saber que a la tarde pasaría algo inesperado para mí.

    El trabajo entre los dos, ese día era fluido, y en una oportunidad descubrí la mirada de Aníbal en mis pechos a lo cual le devolvía una sonrisa picaresca y pregustándole…

    – ¿Tomamos un café?

    – Si, por favor. Mientras voy al baño a lavarme las manos. – me responde de prisa.

    Salgo del escritorio para preparar el café para ambos. Dado al tiempo que llevamos trabajando juntos, ya conocía sus gustos y se lo prepare tal como le agrada, y me coloque perfume en el cuello y pechos.

    Lo espere a que regresara del baño, con las dos tazas de café, pero esta vez mas retirada del escritorio, cruzada de piernas, oliendo un exquisito perfume. Escuche la puerta del baño y sentí en el estómago un cosquilleo y dirigí mi vista hacia él. Al verme en esa posición, quedo paralizado, casi con la boca abierta y me dice con la voz entrecortada

    – ¡No había notado lo linda que estas hoy!

    – Gracias… Mientras le respondía, no dejaba de mirarlo y tome un sorbo de café.

    Aníbal se dirige a su silla para tomar el café que le prepare, diciéndome lo sabroso que estaba.

    Continuamos con el trabajo en forma normal, pero ambos estábamos muy inquietos y nerviosos.

    En un momento de silencio siento su mano cálida y suave recorriéndome la pierna y se aloja muy cerca de mi entrepierna. Tengo que confesarles, que comencé a temblar y al instante escucho un susurro en mi oído.

    – Tranquila hermosa… –Su mano siguió moviéndose hasta llegar a meterla por debajo del vestido.

    Esas palabras hicieron que me humedeciera al instante. La verdad, no tenía ganas de seguir con el trabajo, sino sentir la mano de Aníbal en todo mi cuerpo.

    Me relaje y apoye la espalda en la silla, provocando una pequeña apertura de piernas y libre acceso a mi vagina.

    Aníbal, entendió el mensaje y sus dedos recorrieron el elástico de mi tanga haciendo estremecer mi piel al ritmo de su paso. Cerré los ojos y empecé a disfrutar de ese festín, olvidando donde estaba. Sus movimientos eran lentos pero intensos. En un momento comencé a sentir su respiración más cercana a mi cuello, el cual empezó a besar. Eso produjo un pequeño gemido de mi parte y la penetración de un dedo en mi vagina y acariciando mi clítoris con su dedo gordo

    – Ay sí bonito, seguí así… -Suspire entre gemidos

    Esas palabras intensificaron los movimientos de su mano, provocándome un gran placer, al punto de casi llegar a un orgasmo delicioso.

    Pero en un momento de lucidez de su parte, me hace recordar que estamos en el trabajo al decirme

    – No podemos seguir esto acá, cualquiera nos puede ver.

    Esas palabras me volvieron a la triste realidad y asentí con la cabeza, sabiendo que la salida del trabajo no sería igual a la de todos los días…

    De común acuerdo quedamos que a la salida íbamos a ir a un hotel cercano para continuar lo que empezó en la oficina.

    Para no levantar sospechas, salí primero de la oficina y espere a unas cuadras que me pasara a buscar con el auto.

    Al llegar donde estaba, estaciona y detiene la marcha del auto. Subo y automáticamente nos besamos con pasión. Como lo suponía, tenía una gran experiencia en el tema. Con una mano me toma del cuello y la otra recorre todo mi cuerpo. Me dejo llevar por sus besos y la pasión del momento y acaricio su bulto, que ya estaba duro. Al sentirlo así, sentí un deseo muy fuerte de tenerlo entre mis brazos y sentirlo completamente mío…

    – Vamos… por favor –casi le suplique

    Arrancó el auto y como estaba pautado fuimos al hotel. Al ingresar a la habitación nuestros cuerpos se volvieron a encontrar con un beso intenso. Sus manos rodearon mi cintura y cadera, acercándome a él. Me moje de inmediato al sentir la dureza de su pene haciendo presión sobre mi pelvis.

    Nos fuimos desnudando mutuamente entre besos y gemidos. Sentía sus manos en todo mi cuerpo y eso elevaba mi excitación. Me toma de las caderas y me alza, rodeando con mis piernas su cintura llevándome así hasta de cama, donde me deja caer lentamente y el encima mío, quedando muy cerca nuestros sexos. Mi cuerpo se empezó a mover por instinto, haciendo que ese roce nos lleve a la locura. El encontró el ritmo y en la segunda embestida, sentí como me penetro. Arquee mi espalda de placer, alce un gran gemido mientras su boca devoraba uno de mis pechos. El movimiento siguió y sentía como iba abriendo paso mi vagina cada embestida, provocando un placer inigualable, al punto de provocarme un gran orgasmo.

    – Me encanta hacerte gozar, espere este momento mucho tiempo… me digo mientras me penetra profundo, llenando todo mi interior.

    Yo no podía hablar, solo quería gozar de ese momento. El siguió con sus embestidas majestuosas.

    Sale de mí y trae a mi boca su pene mojado por mis jugos. Lo empiezo a lamer, sintiendo su sabor. Mi lengua inquieta juega, mientras con una mano lo seguí estimulando. Jadeaba de placer y me gustaba escucharlo… Comienzo a chuparlo en forma rápida y constante.

    – Oh así nena… Me encanta… Estoy a punto de acabar…

    Al terminar de esa frase entre gemidos y jadeos, mi boca se llenó de su leche espesa y caliente. Trague algo, pero una parte se derramo por la comisura de mi labio. En su rostro se reflejaba la satisfacción y placer por lo vivido.

    Nos dirigimos a la ducha, mientras se llenaba una bañera hermosa con burbujas de jabón y agua tibia. Nos relajamos un buen rato entre besos y caricias.

    Esa tarde, volvimos a hacer el amor dos veces más y cada jueves, después de la jornada laboral nos esperaba una gran tarde de placer.

  • Mi show de stripper (II): Show privado para mi hermanita

    Mi show de stripper (II): Show privado para mi hermanita

    Anteriormente mi hermana concurre al local donde soy stripper, y termina mamándome la pija y yo acabando en su boca y en su cara.

    Luego ellas se retiran y antes mi hermanita desconociendo que yo era el enmascarado hermano me arroja su tanga mojada escribiéndole su teléfono y su nombre con un corazón.

    Pasaron los días y yo no llame a mi hermana, obvio que ya tenía su teléfono. Pero demasiado lejos había ido todo cuando me la mamo sin saber que era yo.

    El pervertido había sido yo que deje que me la mamara, para ella yo era un hombre cualquiera, un stripper que tenía una pija linda para probar.

    Tal vez el alcohol esa noche la hizo liberar más de la cuenta, ni ella querría que pase algo más con el enmascarado stripper. Una vez entrada en sus cabales no volvería ni intentaría hacer algo como eso.

    El siguiente domingo voy a almorzar a lo de mis padres, donde vivía mi hermana. Ella está durmiendo, pidió que la despierten para la hora de la comida, la noche anterior estuvo en la fiesta de casamiento, si de esa amiga donde se despidió de la soltería conmigo.

    Ya en la hora del almuerzo se levanta mi hermana, cubierta con una remera que transparentaba todo, Sin corpiño se podía divisar sus pezones. Luego de saludarnos pasó detrás de mí y pude ver que a trasluz se podía ver la redondez de su cola y una tanga roja.

    Ella no hablo mucho, solo del vestido y la ceremonia de la novia. Se ve que lo que hace en las fiestas queda para ella.

    Me puse a imaginar que cosas haría, a quien se la habría chupado, con quien habría cogido. Y eso estaba mal.

    Terminamos de comer, mis papas a dormir la siesta, mi hermana se fue a bañar.

    No me resistí y me puse a revisar su celu, leí los mensajes, había un grupo de la despedida de soltera.

    Allí estaba lleno de comentarios hacia lo puta que se había comportado mi hermanita, también habían fotos y videos de esa noche, de cómo me la había chupado.

    Ella dice que se quedó con ganas de más, pero que yo (el stripper enmascarado) no la había llamado.

    Siento la ducha cerrarse, dejo el celular como estaba, y antes de darme tiempo a salir del cuarto llega mi hermana cubierta solo con una toalla.

    Le quedaba tan justita, que apenas cubrían sus pechos donde estaban sus pezones, ya que si se la subía más dejaría al descubierto su cola y su conchita.

    Me pregunta que hacía en su cuarto, invento la excusa de que tenía ganas de bañarme para sacarme el calor del cuerpo y que buscaba una toalla.

    -no quiero que ensucies mis toallas, vas a usar esta que tengo puesta, anda a bañarte y después te la alcanzo.

    Obedecí y en la ducha mi pija estaba al palo, otra vez como esa noche en el club. Enjabonándome comencé a tocarme, tenía la necesidad de pajearme, intentaba pensar en ex novias, en modelos famosas, en películas eróticas pero terminaba volviendo al recuerdo de mi hermanita chupándome la pija.

    Estaba en plena masturbación, cuando siento abrirse la puerta.

    La cortina de la ducha era de esas que trasparentaban. Es decir, mi hermanita entró y se dio cuenta de lo que estaba haciendo

    -¿no estas grande para eso? Creí que eso lo hacían los pendejos adolescentes nomás.

    Me puse nervioso y le negué que estuviera pajeándome, ella se rio con burla.

    -te dejo la toalla acá hermanito, cuando acabes lavate bien, no quiero tu leche en mi toalla-

    Me dejo helado, se dio media vuelta y salió.

    No pude seguir con mi paja, estaba avergonzado y humillado por mi hermanita de 20 años.

    Cuando termino salgo con la toalla húmeda aun de su baño sujeto a mi cintura. Me dirijo a su cuarto.

    Al llegar a su cuarto ella está completamente desnuda poniéndose crema en el cuerpo.

    -porque entrás así sin avisar -me dice enojada, mientras se cubre con sus manos los pechos y su concha.

    -Es que esta toalla esta toda mojada, como querés que me seque con esto -le respondo

    Ella me indica donde estaban las limpias, y caminando hacia allá me dice

    -te lavaste bien no? No me vas a dejar con leche la toalla.

    -no me pajee pendeja -le dije casi con enojo- no soy como vos -le retruque

    Ella abrió la boca, no esperaba que la tratara de pajera.

    -yo soy re santita, que decis -dice horrorizada.

    En ese momento dejo caer mi toalla dándole la espalda, no me importaba nada, mi culo bien tonificado con mis piernas bien entrenadas estaban para un espectáculo privado.

    -ay hermanito, podrías ser stripper -me dice y se me congeló la sangre.

    Con la toalla seca y limpia me seco el cuerpo.

    -a ver date vuelta pero tapate la pija, no seas guaso -me sugiere la putita de mi hermana veinteañera.

    Obedezco y cubriéndome mis genitales me acerco hacia ella.

    -estas re bien de cuerpo hermanito, si tuvieras una pija grande serias un striper bárbaro -me dice mientras me mira el único lugar que me cubría.

    Veo que su mano que cubría su concha en lugar de taparlo comienza a frotarlo con disimulo, sus labios se ponen rojos, abre la boca y su lengua humedece los labios. Ella no se da cuenta de lo que hace.

    Me hago el distraído mientras seco mi cuerpo dejando escapar cada tanto mi pija de 20 centímetros para que pueda ver.

    Ella ya mete un dedo entre sus labios vaginales mirando sin decir nada.

    Tomo mi pantalón y mi remera y me visto, Dejo en el suelo mi slip.

    Mi hermana sigue en la cama supuestamente tapando su desnudez pero con la respiración agitada. La despido con un beso al aire y salgo del cuarto.

    Minutos más tarde escucho jadear, me acerco y es ella metiéndose 3 dedos dentro de su concha y con la otra mano lleva mi slip a su nariz.

    Evidentemente yo le recordaba al stripper, no se pajeaba por su hermano, sino por el stripper de la otra noche y yo encendí ese recuerdo.

    La escuche gozar y tener orgasmo, se retorcía arqueando la espalda.

    Y la vi secar la humedad de sus jugos con mi slip.

    Salí de ahí y llegué a mi departamento, busque la tanga blanca de mi hermana, y la puse en mi pija de 20 centímetros que explotaba, minutos más tarde la deje llena de leche, más incluso que la otra noche en el club.

    Aún agitado despliego la tanga y veo mi leche por encima de donde mi hermanita escribió su número y su nombre con un corazón, todo lleno de leche, de la leche de su hermano.

    ¿Quedaría esto acá?

  • Infidelidad en la disco

    Infidelidad en la disco

    Hola, esta es mi primera vez que relatare públicamente mis aventuritas sexuales. Como lo primero es lo primero, comenzare por presentarme. Soy una mujer de 33 años, cabello negro y largo, estatura promedio, color canela, con unas tetas pequeñas pero con un culo delicioso como dice mi marido, me gusta vestirme sexy y usar tangas de hilo dental, cuestión de gusto de andar algo rozándome mi culito. Soy un mujeron como me dicen por ahí.

    Sucede que, en aquella ocasión tendría yo como 20 años, estaba de novia con tipo medio pendejo que realmente solo estaba con él para vaciar mis deseos de ser cogida con regularidad. Casi nunca salía con él, y como de costumbre me fui con una amiga a bailar y tomar a una disco de la ciudad. En esas estábamos cuando se acerca a nosotras un hombre joven de estatura baja y medianamente atractivo, que por cierto le conocía de cara pues era vecino de mi novio y mío. Resulta que el tipo (omitiré su nombre, principalmente porque no lo recuerdo jaja) me insistía de querer estar conmigo a solas, de que cogiéramos que me lo iba a gozar y bla bla, sin embargo a mí no me gustaba mucho el vecinito perooo tuvo la gran suerte de yo andaba con muchas ganas de que me cogieran como la putita que soy y de modo que accedí a sus ruegos.

    Yo vestía una camisa caladita color purpura, un jeans blanco apretadísimo y un hilo dental pequeñísimo blanco también. Llegamos al motel y comenzó a besarme y meterme mano en mi culo, ya empezaba yo a mojarme, baje mi mano para sentir lo que dentro de no mucho iba a devorar y me quede sorprendida! El vecinito tenía un pene no tan largo pero gruesote como a mí me encantan. De manera que mientras el metía su lengua en mi boquita y sus manos en mi vagina y mi culo por sobre el pantalón, yo sobaba con fuera aquel rico pedazo de carne hasta que se puso tan duro y mojado que se me hacía agua la boca por chuparle esos juguitos pero el muy pendejo no me dejo.

    Comenzó a quitarme mi camisa y mi bra para chuparme con desesperación mis pequeños pechos, continuo bajando besando mi vientre, me bajo el pantalón dejándome solo con mi hilo dental puesto, lo aparto un poco y puso suavemente su lengua en mí ya chorreada vagina, fue lamiendo y chupando con mayor velocidad, hasta que metió su lengua en mi agujero, pasando de vez en cuando su lengua por mi culo. Me dijo que me acomodara en cuatro patas como la perrita que soy y tuvo ante sí el mayor y mejor de mis atributos: mi culo. Aparto el pequeñísimo hilo y prosiguió dándome lengua ahora exclusivamente en mi culito. Yo estaba desesperada porque me metiera su grueso pene en mi vagina, pero me gusto más cuando metió un dedo en mi culo, luego dos, los sacaba y se los llevaba a la boca para echarle saliva y me los volvía a meter, ya no aguantaba, quería ya ese fierro dentro de mi culo, y así fue, lentamente me lo paso por mi vagina haciéndome temblar, para luego ubicarla en la entrada de mi culo y fue empujando poco a poco hasta tenerla toda adentro y comenzó a bombear mi culo como nadie lo había hecho, me encantaba hasta que se corrió dentro de mi culo.

    Fue una experiencia muy morbosa pero confieso que no me hizo venir, me dejo con ganas de más.

  • Casting en mi casa y con mi mujer

    Casting en mi casa y con mi mujer

    Nunca pensé que me iba a calentar tanto ver a mi mujer coger con uno o dos tipos a la vez. El sueño de ella siempre fue ser actriz de cine. Sueño que nunca concretó por varios motivos. Uno de ellos fue porque tuvo a mis dos hermosas hijas y el otro es porque Paula se dedicó enteramente a mí. Me daba todo en la cama y yo disfrutaba todo lo que hacíamos.

    Una noche, estábamos haciéndolo en la cocina, pues mi suegra se había llevado a los niños a su casa y después de tener uno de esos polvos donde quedamos los dos muy extenuados, Paula me propuso lo siguiente:

    Paula: – ¡Gordo!

    Yo: – ¿Que mi amor?

    Paula: – ¡Quiero ser actriz!

    Yo: – Me parece bien, pero deberías estudiar primero para hacer eso ¿no?

    Paula: – Mmmm… Me parece gordo que no entendiste. ¡Quiero ser actriz de películas porno!

    En ese momento me puse de todos colores o más bien rojo. Me quedé mudo imaginando a mi mujer en la cama con otros. De ese color rojo de vergüenza pasé a uno verde y empecé a ver con gusto la idea de contemplar como mi señora era penetrada por varios tipos. Enseguida le dije:

    – ¡Vos estás loca Paula! ¡Voy a ser un flor de cornudo! Aunque…

    Paula: – ¿Aunque qué?

    Yo: – Me calentaría ver cómo te cogen otros mientras yo te miro.

    Paula sonrió con frescura y me dio un beso en los labios mientras yo en realidad deseaba que ella no se tomara en serio su deseo de ser actriz porno.

    Paula: – Tengo una amiga que mandó unas fotos, hizo un casting y le dieron un papel en una película. Voy a pedirle el número de la productora y arregló directamente.

    Yo: – ¿Vas a decirle que vengan acá? Mejor dejá que llamo a unos amigos que andan en eso y ahí vemos.

    Paula: – Ok mi amor.

    Les mandé un mensaje al rengo y a Julián y enseguida me contestaron. Dieron un rotundo «si» ni vieron por whatsapp unas fotos que les mandé de mi mujer. Ellos no la conocían y ya parecían enamorados y babosos. Uno de ellos le puso un corazoncito. ¡Malditos! Venían el sábado a la noche y se iban a culear a Paula.

    Llegado el sábado, tocaron timbre, miré por el ojo de la puerta y eran esos dos viejos amigos míos que eran documentalistas, pero que también filmaban y hacían castings con pendejas y mujeres de hasta 60 años.

    Les abrí la puerta y pasaron al living comedor. Mi mujer los esperaba maquillada como una diva y vestida bien de zorra, con un vestido entero ajustado color lila. Cuando la vieron no pararon de mirarla. Le miraban de arriba a abajo, sobre todo su gran y apretado culo. Paula estaba realmente muy buena. Ni bien se sentó, uno de ellos me dijo:

    – ¡La verdad es que tu señora es hermosa! Mucho más linda que en las fotos.

    Mi mujer sonrió y no paraba de sonreírle a ambos. Parecía que se habían caído muy bien. Paula se acercó aún más caminando sensualmente hasta donde estaban ellos. Se metía un dedito en su boca mientras el rengo y Julián se quedaban contemplando en silencio. Julián me llegó a decir:

    – ¡Que hembra que tenés de mujer Roque!

    Yo: – ¡Sí! Ella es única.

    Allí irrumpió Paula que estaba muy caliente desde hacía rato.

    Paula: – ¿Y chicos? ¿Qué esperan para hacerme suya?

    Y mirándome fijamente me dijo: «Vos filma todo mi amor».

    Yo: – Buee-noo.

    Debo decirles que Paula estaba más caliente que una pava hirviendo. Estaba hermosa: su pelo negro y lacio, su piel trigueña y su hermosa sonrisa. Su precioso culo, sus grandes y hermosas tetas que yo les pagué con el sudor de mi frente. Todo iba a ser sodomizado por estos dos hijos de puta que me decían amigo.

    Se le acercó el rengo y le arrancó un beso de lengua al que mi mujer respondió con pasividad primero y que luego le respondió dándole besos con su juguetona lengua también.

    Julián atacó por atrás subiéndole el vestido ajustado para descubrir esas dos preciosas lomas, – a todo esto yo prendí la cámara y comencé a filmar -, él le metió la lengua por el culo de Paula. Le practica sexo a mi mujer penetrando su ano con la lengua. La cara de mi mujer se desfiguraba cada vez que ellos jugaban con sus lenguas en la boca y en el culo de ella.

    Luego de babearle y saborearle toda la cola y su rica vagina, el rengo la puso sobre el sillón y mojando la punta de su pija, la penetró por el culo. La cara de Paula, ante las fuertes embestidas del rengo, era de dolor y placer. Él le decía muchas guarangadas mientras yo le miraba por el lente de la cámara y escuchaba todo.

    Le decía cosas como: «¿Vistes cómo me cojo tu culito delante de tu marido?»

    En ese momento quise parar la grabación pero no lo hice. Sentí como se me paraba la pija viéndola a ella disfrutar como la puta que era.

    Ella le contestó: «Mmmm…Siii!! Me encanta como me coges el orto!»

    Yo seguí al pie del cañón mientras Julián le agarró la cabeza a Paula y le metió su pija en la boca de ella. ¡Como la chupaba la hija de mil p…!

    Paula jadeaba y se retorcía de placer. Yo seguí mirando aquel espectáculo de como dos «amigos» se culeaban a mi señora en un supuesto casting que ella tanto quería hacer.

    El rengo seguía penetrándola por atrás a Paulita y ya se veía como su pene se deslizaba con sencillez por la lubricación del semen que entraba por el ano de mi señora.

    Siguieron cogiendo por un rato más y se intercambiaban los agujeros de Paulita. Ella saboreaba las dos pijas juntas y ellos me humillaban diciéndole cochinadas a Paulita. Se la metían por el orto y luego se la hacían chupar. La penetraron los dos juntos también y cuando eso pasó, a ella se la veía más lujuriosa y caliente todavía.

    Finalmente los dos acabaron en la cara de mi mujer y ella se chorreó toda con la leche de ellos.

    Se vistieron y me preguntaron que si había filmado todo. Les contesté que por supuesto que sí. Entonces ellos se llevaron la cámara y me dijeron que seguramente ellos llamarían para ver cuando Paula haría su primera película.

    Ella estaba muy contenta y no dejaba de mirar a estos dos tipos, a tal punto que les preguntó cuándo se verían de vuelta. Ellos volvieron a repetir que llamarían para avisar. Al parecer Paulita tenía mucha hambre de sexo y después de todo eso es lo que querían de una actriz porno.

    FIN.

  • Bajo el aguacero

    Bajo el aguacero

    Daisuke conducía por primera vez en mucho tiempo y por supuesto estaba lloviendo, había una tormenta terrible y estaban justo en el medio de ella. La lluvia golpeaba contra el parabrisas tan fuerte que era casi imposible ver a dónde iban. Daisuke estaba inclinado hacia adelante tanto como podía para ver, pero estaba pensando que probablemente deberían detenerse. Miró a Ken, estaba sonriendo y mirando por la ventana. Daisuke sonrió para sus adentros, recordó que Ken amaba las tormentas y que cuando eran más niños siempre le gustaba salir y empaparse por la lluvia, este miró a Daisuke y su sonrisa se amplió y Daisuke vio un brillo en su ojo y supo que se moría por salir bajo la lluvia.

    – Quieres detenerte, ¿no?

    Ken asintió y bajó la ventanilla, sacando la cabeza y mirando para ver si había algún lugar adonde ir.

    Daisuke se rio, el cabello de Ken normalmente se veía perfecto, siempre trataba de jugar con su cabello para molestarlo pero esta vez parecia que eso no tenía importancia. En este momento, el cabello de Ken estaba empapado y sobresaliendo por todas partes, y se veía increíblemente sexy. Daisuke también notó que había gotas de agua en sus pestañas largas y oscuras, estaba comenzando a ponerse cachondo, y pensó que se detendría y dejaría que Ken jugara bajo la lluvia y luego lo arrastraría al asiento trasero para «jugar» con él.

    Se detuvo, en un rumbo desconocido, no se podia ver nada por el exceso de lluvia.

    Ken se quitó la camisa.Daisuke alzó una ceja hacia él, pero Ken solo sonrió mientras se quitaba los vaqueros y los calzoncillos. Daisuke pensó que Ken estaba tan cachondo como él (probablemente más cachondo si ya estaba desnudo) y pensó que iban a tener relaciones sexuales antes de que Ken saliera bajo la lluvia, apagó el auto y se volvió hacia Ken. Puso su mano sobre su barbilla y le dio un beso, deslizando su mano por su pecho y deslizando su mano por su abdomen hasta llegar a la dura polla de Ken. Envolvió su mano alrededor de la dura polla y la apretó ligeramente varias veces. Ken lo besó y luego se apartó cuando abrió la puerta y salió. Se inclinó hacia atrás y miró a Daisuke,

    – Vamos, quitate la ropa y ven aqui, conmigo-. Dijo, sonriendo ampliamente, muy natural

    La boca de Daisuke se abrió. Miró a su chico como si estuviera loco. Ken siempre nunca había hecho cosas locas y ahora quería tener sexo en muchos lugares inusuales y arriesgados, pero Daisuke no estaba lo suficientemente cómodo como para saltar del auto desnudo como Ken, podría hacerlo y no importaría una mierda, él haría cosas así en cualquier lugar pero sentía que no era el momento a pesar del momento y ver a Ken tan deshinibido, tan liberal tan él mismo ¿donde quedó aquel Ken tímodo que se avergonzaba de su propia sombra? desde luego la persona que estaba ahí desnuda no era él, claro que si, pero sin ataduras y sin complejos.

    -Estás jodidamente loco, no voy a ir corriendo como un puto desequilibrado

    -¿No? Daisuke, me siento estafado por ti

    Ken cerró la puerta y caminó hacia el lado del conductor. Abrió la puerta y se inclinó, besó a Daisuke con fuerza y le pasó la mano por la cara.

    – No tienes que correr por ahí. Quiero besarte bajo la lluvia y tener sexo. Siempre quise follarte bajo la lluvia torrencial. Vamos, Dai… ¿por favor?

    Daisuke se apartó, sus ojos recorrieron el cuerpo desnudo y empapado de su novio. Parecía tan jodidamente caliente, tenía el pelo empapado y liso, el agua le caía de su perfecto cuerpo afeminado, y estaba sonriendo como Daisuke no había visto en mucho tiempo.

    Ken se humedeció los labios. Miró a Daisuke y pensó que tenía que subir un poco la atmósfera para que Daisuke lo hiciera, se puso de pie y pasó su mano por su propio pene. Daisuke lo miraba atentamente, así que Ken tiró de su propio pezón, luego deslizó su mano sobre sus abdominales. Cuando oyó que Daisuke respiraba, palmeó su polla, soltando un suave gemido. Daisuke estaba perdiendo el control lentamente, la situación, el aire caliente, la lluvia, Ken empapado y ahora sintiendo su polla manoseada por la mano mojada de Ken, bajó la mirada por un segundo, pero no podía apartar los ojos de amor desnudo, caliente y desnudo meneando su polla. La lluvia estaba elucubrando cada embestida, así que Ken comenzó a empujar sus caderas para que Daisuke cediera.

    Este no pudo soportarlo más, se quitó la camisa, la arrojó a un lado y agarró el brazo de Ken, tirando de él hacia abajo y besándolo con fuerza. Ken estaba tan mojado que ahora tenía a Daisuke empapado, pero no le importaba lo quería tanto porque, como siempre, Daisuke lo había puesto tan cachondo que apenas podía soportarlo.

    Este último profundizó el beso, pasando su mano por la espalda de Ken y deslizándola hacia abajo para agarrar su trasero. Ken gimió en su boca mientras desabotonaba los jeans de Daisuke, él se apartó lo suficiente como para quitárselos, y en el momento en que se los quitó, Ken sacaba a Daisuke del auto, cerró la puerta de una patada y abrazó a Daisuke, besándolo con mucha pasión. Las rodillas de Daisuke temblaban como si estuvieran hechas de gelatina. Ken tuvo que rodear con su brazo a Daisuke y colocar una mano en la parte baja de su espalda para sujetarlo para que no se cayera.

    La lengua de Ken giraba alrededor de la boca de Daisuke, lo estaba besando tan fuerte que parecía que estaba chupando el aire de sus pulmones. Daisuke miró a su novio, las gotas de lluvia caían de su rostro y aterrizaban sobre sus largas pestañas, su cabello empapado y la lluvia cayendo como una locura a su alrededor. estaba tan jodidamente caliente, y una vez más Ken lo había sorprendido, diciéndole algo que nunca hubiera pensado que haría, pero le encantó cada segundo.

    Ken pasó su mano por el largo cabello mojado de Daisuke, apretándose contra él y empujando sus piernas. Deslizó un dedo por la raja de su culo y jugueteó con la punta de su dedo.

    Daisuke se echó hacia atrás, a punto de decirle a Ken que ya era bastante malo que estuvieran desnudos en medio de Dios sabe dónde y que no había forma de que se fuera a follar en este momento. Una cosa era distinguir durante unos minutos, pero Daisuke no estaba loco como Ken ultimamente ahora que queria follar o ser follado en cualquier lado y no le importaba si había alguien cerca o no, siempre bromeaba con Daisuke que era un mojigato, cosa que ya no lo era.

    Entonces Ken lo besó con tanta pasión que hizo que la cabeza de Daisuke girara. La lengua de Ken se arrastraba por su boca, los dientes se rozaban ligeramente el uno contra el otro, su lengua trazándose a cada centímetro de su boca mientras lo estaba golpeando mientras lentamente jugueteaba con su dedo con el borde. La otra mano de Ken estaba corriendo por su cabello, tirando suavemente de sus largos mechones y girando sus dedos a través de él.

    Rodó sus caderas y deslizó su mano por la espalda de Daisuke y por su abdomen, trazando sobre cada punto sensible de su cuerpo. Se abrió camino hacia la cara de su chico y trazó su mandíbula, tomando su cara en su mano y acariciando su rostro y profundizó el beso aún más. Daisuke ya casi estaba delirando y cuando Ken lo besó más fuerte ahora estaba completamente nervioso. Quería a Ken tan mal que ya no le importaba que estuvieran a la intemperie. se apartó a regañadientes de Ken, jadeando por aire.

    Ahora Ken recogió a Daisuke y lo puso en el capó del auto. Le dio un minuto para recuperar el aliento mientras chupaba su cuello. Apartó las piernas de Daisuke más ampliamente y deslizó su dedo sobre su perfecto agujero rosado y deslizó su dedo un poco más. arrastró besos por el cuello de Daisuke y susurró:

    -Mierda, Daisuke… amor… me estás volviendo loco… siempre quise follarte duro bajo la lluvia… ¿así que me dejarás hacerlo, vale mi amor?

    la lluvia caía tan fuerte, golpeándoles. De hecho, se sentía realmente bien en sus pieles. Daisuke inclinó su rostro hacia arriba y dejó que la lluvia cayera sobre su cara. Ya no le importaba dónde estaban, Ken siempre lo tenía tan cachondo que dejaría que lo follara en cualquier momento, en cualquier lugar. «

    -Fóllame… solo hazlo, no puedo esperar más

    Ken sonrió y agarró la cara de Daisuke, inclinó su cabeza hacia abajo y presionó sus labios firmemente contra los de Daisuke, su ansiosa lengua lamió su camino en su boca. Daisuke gimió cuando Ken deslizó su dedo dentro de él y le masajeó la próstata, mientras su otra mano miraba acariciando su polla. La fría lluvia mezclada con el calor de la lengua de Ken le hizo sentir que ya no podía funcionar. Se hundió en Ken, este lo sostuvo, sus famélicos brazos lo sostuvieron con firmeza. Besó su cuello moviéndose por su pecho, bajando por su abdomen. Se aseguró de que Daisuke pudiera sostenerse, luego se inclinó y comenzó a lamer el agujero fruncido de su bello culito

    Ahora Ken sacó su dedo y sostuvo a Daisuke abierto, él cerró su boca sobre él. La lluvia estaba lubricando todo, se derramaba sobre ellos con tanta fuerza que todo lo que los rodeaba era borroso. Ken jugueteó con su lengua alrededor del borde de Daisuke y luego la hundió en una profundidad increíble, arremolinándola contra la piel suave y sedosa. Daisuke gritó y se meció en Ken, agarrando su cabeza empapada. Deslizó una mano por el cuello de Ken y le pasó las uñas por los hombros. Sintió a Ken gemir en su culo, causando una vibración que envió un escalofrío por su espina dorsal. Ken estaba felizmente metiendo su lengua alrededor del trasero de su chico, amaba cuando hacía que Daisuke sintiera un placer tan intenso y también amaba cuando lo hacía tan bueno que ete se desesperaba por que lo follara y comenzaba a suplicar por ello.

    – Ohhh joder… Ken oh mierda… uhhh… de… prisa p-por favor… ohhh… mierda… por favor entra dentro… mmm lo necesito tanto… -. Daisuke se estaba meciendo en él más fuerte, se sentía increíble, pero quería que Ken lo follara aún más.

    Ken inmediatamente se apartó y se levantó. Apartó más las piernas de Daisuke y deslizó su dedo por su agujereado agujero.

    – Que te jodan Daisuke… Dios maldito eres tan jodidamente caliente…

    Ken frotó su polla contra el borde de Daisuke, se relajó un poco y se echó hacia atrás.

    -¿Quieres esto amor? ¿Quieres que te folle de una puta vez aquí en el capó de tú auto?

    Se inclinó y chupó el cuello de Daisuke mientras introducía lentamente su polla, se echó hacia atrás, lamió el cuello de nuevo y susurró:

    -Te ves tan jodidamente caliente extendido en el auto, maldita sea, te quiero… ¿Quieres follar? eres tan malditamente… mierda, eres jodidamente hermoso

    -Ken -jadeó Daisuke sin aliento, abrazándolo fuertemente y agarrando puñados de su cabello.

    -Dime lo que quieres amor, te daré lo que quieras si me lo dices

    -Metemela… follame

    Ken penetró tan fuerte a Daisuke que su voz se cortó. Miró a Ken y apenas podía soportar lo caliente que se veía, todo mojado, cachondo y tan jodidamente caliente. La lluvia caía constantemente sobre ellos, era increíble tener el agua fresca derramándose sobre ellos mientras estaban teniendo sexo caliente y humeante en el capó.

    Ken recogió a Daisuke, envolvió sus piernas alrededor de su cintura y se abalanzó sobre él con fuerza, estaban empapados de lluvia y sudor y el efecto de Ken que estaba sudando porque estaba tan excitado mirando a su amor. Se sentía tan increíble, y estar afuera parecía hacerlo aún mejor. Ken tenía un problema para follar en público, nunca habían tenido relaciones sexuales al aire libre… hasta hoy.

    Se oían ruidos de coches y cada vez que pasaba un automóvil Daisuke sentía que su polla se contraía, era casi como la emoción de ser atrapados o que alguien los viera follando. En ese momento realmente no le importaba nada, porque lo único que importaba era lo increíble que la polla de Ken se hundía profundamente en él, golpeando su próstata correctamente.

    -Amas esto ¿no? me encantas… me encanta tanto. Amo tu culo apretado perfecto. -. Ken jadeó cuando Daisuke se agachó sobre él.

    Ken lo colocó de nuevo en auto y lo recostó, inclinándose sobre él. Daisuke lo acercó y Ken presionó contra él tan fuerte como pudo mientras movía sus caderas, meciéndose con fuerza contra él. Gritó Daisuke gimiendo y estremeciéndose, deslizó una mano por el cuello de Ken y la otra por su espalda, clavando sus uñas y rastrillándolas de un lado a otro.

    Ken comenzó a chupar el cuello de Daisuke, moviéndose hacia abajo y mordiéndole el hombro. Daisuke estaba agarrando el cabello de Ken y tirando de él. este último se movió lo suficiente como para putear la polla de Daisuke, este se inclinó y tintineó uno de los pezones de Ken. Ambos estaban gimiendo y jadeando, empujándose el uno al otro tan fuerte como podían. Daisuke escuchó a Ken hacer el gruñido gruñón que siempre hacía cuando estaba cerca, gruñendo con cada embestida. Daisuke lo agarró por el culo, deslizó un dedo por el borde, estaba tan mojado por la lluvia que se deslizó, se metió la punta del dedo dentro. Ken aceleró, golpeando con fuerza la polla de Daisuke y este empujó su dedo en todo el camino y facilitó otro. Ken separó las piernas aún más y Daisuke fue capaz de golpear su culo con fuerza, golpeando su próstata. Ken gimió y movió sus caderas en sus dedos con fuerza, cada rodillo de sus caderas envió su polla dura y rápidamente en el culo de Daisuke y luego sumergió los dedos de Daisuke más profundamente en su propio culo. Ambos gritaron y se acercaron unos segundos el uno al otro. Ken empujó unas cuantas veces más, sintiendo un completo éxtasis por la doble estimulación. Daisuke se sentía igual de feliz, tiró a Ken en un beso brusco, luego lo empujó hacia atrás y se puso de pie. Hizo girar a Ken y lo empujó hacia abajo sobre el capó

    – Sí, idiota, cuando te pongas áspero, Fóllame bebé, inclíname y folla duro, que esto es lo que te espera

    Besó la espalda de Ken y chupó su cuello, bajando por su espina dorsal hasta llegar a su culo. Abrió a Ken y hundió su lengua profundamente, movió su lengua alrededor del trasero de su amor hasta que ambos estuvieron duros otra vez y luego entró lentamente en él. Ken estaba empujando hacia atrás, tratando de hacer que Daisuke empujara todo el camino hacia adentro. La lluvia comenzaba a disminuir pero eso no los detuvo, Daisuke folló a Ken duro justo como él lo quería. Después de otro alucinante orgasmo Ken se acercó a Daisuke y lo besó. Él tenía una sonrisa en su rostro.

    Daisuke se preguntó qué estaría pensando.

    -¿Qué?

    -Nada… solo, tengo esta lista, un poco como una lista de deseos…

    -¿Sí?

    -Bueno, yo lo llamo la «la lista de los sitios en los que quiero follar», e hicimos una de las cosas en él ahora.

    -¿Cuál es el resto de las cosas?

    -Tendrás que esperar y ver… así que vamos y tal vez podamos hacer algunos más en el camino… -. Contesto de manera inocente y pura.

    Daisuke puso los ojos en blanco, pero en realidad estaba emocionado de ver qué tipo de cosas locas se le ocurrirían a Ken y hacer que lo hicieran, porque en el fondo amaba cuando su chico se volvía pervertido, quien lo iba a decir, con esa cara angelical que se gastaba.

    La sonrisa de Ken se convirtió en una sonrisa perversa, besó a Daisuke y se rió,

    – Parece que realmente te gusta follar bajo la lluvia, supongo que la próxima vez que manejemos y llueva tendremos que detenernos

    Lo besó otra vez, deslizando su lengua en su boca y besándolo duro y profundo mientras pasaba su mano por su cabello mojado, se besuqueaban bajo la lluvia, y finalmente se alejaban el uno del otro el tiempo suficiente para subirse al auto. y vestirse. Mientras Ken conducía ahora a la siguiente ciudad, Daisuke miró por la ventana y comenzó a formar su propia lista, no podía esperar para tener sexo con Ken en todo tipo de lugares locos, porque el sexo con él se habia vuelto lo mejor del mundo, además del propio Ken.

    Ken por su parte le miró y sonrió, lo siguiente en su lista de lugares donde follar estaba justo en el camino, y casi no podía esperar.

  • Una fuerza demasiado poderosa como para resistirse

    Una fuerza demasiado poderosa como para resistirse

    – ¿Te apetece tomar algo?, estoy al lado de tu oficina

    – Dame 15 minutos y bajo.

    – Avísame cuando estés cerca

    – ok

    Eran las 7 de la tarde y aun tenia trabajo encima de la mesa pero por suerte no era demasiado urgente. Observe como mi instinto desplazaba el puntero del ratón por la pantalla guardando los cambios del documento, y de forma traicionera, sin que pudiese impedirlo, fue cerrando los programas uno a uno hasta que Windows se despidió de mí.

    Reclinado en mi sillón, mientras la pantalla de mi ordenador se fundía a negro, me quede absorto mirando a aquella pantalla, por un momento me pareció ver en ella, escenas de los dos últimos meses. En esos meses, Julia había trastocado una parte de mi rutina diaria. Desde aquella primera cita, en la que follamos mientras conversaba por teléfono con su madre, hasta hoy, mis tardes noches de trabajo se convirtieron en tardes noches de sexo corporal, emocional y desgarrador.

    No sabía que me esperaba, pero seguro que sería mejor que el informe comercial que acababa de cerrar. Mire el reloj, ya habían pasado 10 minutos por lo que me dispuse a salir. Ya en la calle, el gélido aire de enero me azotó la cara, por lo que me resguarde lo mejor que pude bajo el abrigo y la bufanda. El frío me forzó a apurar el paso y, conforme cruzaba aquellas calles la noche iba cayendo sobre ellas. Odiaba aquellas tardes de invierno en las que anochecía tan temprano, pero a pesar de eso, y de que el tiempo no era demasiado agradable, se empezaban a ver grupos de gente por la calle y en los bares del centro.

    Habíamos quedado en uno de los clásicos cafés de la ciudad, el Van Gogh, un local tranquilo con aires bohemios prefabricados, pero era agradable para tomar un café en esas frías tardes de invierno. Cuando me encontraba a escasos metros del local, le envié un whatsapp tal como me había pedido.

    – Estoy llegando, en 3 minutos aproximadamente estaré ahí.

    – Vale, estoy con mi madre. Siéntate en la mesa de enfrente, date prisa que por ahora está vacía.

    Su respuesta me descolocó completamente, la escena de ambos follando mientras oía la voz de su madre, mi antigua compañera de colegio, retorno a mente.

    – ¿Tu madre?

    – Si, no te preocupes. Hazme caso

    Me quede parado frente a la puerta del café, no sabía si darme la vuelta o entrar. Los juegos de Julia me gustaban, me excitaban y me llevaban al límite pero aquella situación me desconcertaba. No recordaba cuantos años habían pasado desde la última vez que me encontré con su madre, creo que fue en la cena conmemorativa de los 20 de nuestra promoción del colegio, y nuestro cruce de palabras se había limitado a las típicas frases de cortesía sobre el paso de los años.

    Tras el cristal de la puerta pude ver a Julia hija y Julia madre, conversando animadamente, y frente a ellas la mesa que debía ocupar, que como me había dicho seguía vacía, esperándome. Una mezcla de excitación y prudencia se apodero de mí, si me sentaba en aquella mesa tendría que pasar delante de ellas, y no me queda otra, que acercarme a saludar a Julia madre. Por otro lado, ¿debería saludar a Julia hija?, ¿ella me saludaría a mí?… Lo único que tenía claro es debía tomar una decisión, entrar o irme.

    Empuje con decisión la puerta y entre. Dentro sentí el cambio de temperatura, no sé si por la calefacción o los tensión de la situación. El trayecto se hizo eterno, con la mirada clavada en el suelo me fui acercando a mi destino, pero mi curiosidad me traiciono y levante ligeramente la mirada, en el preciso momento en que Julia madre levanto la suya, nuestras ojos se cruzaron. El dilema de dos personas que se conocen pero no tienen nada que decirse planeo sobre nosotros, dilema que íbamos a resolver con un cortés saludo en la distancia, hasta que una voz echo al traste esa posibilidad.

    – ¡Hola Luis!

    Era la voz de Julia hija, saludándome efusivamente. Me quede mirando para ella con cara de cagarme en todos sus muertos, mientras ella me recibía con una deslumbrante sonrisa. La cara de sorpresa de su madre fue antológica.

    – ¿Os conocéis?, hola Luis cuanto tiempo, vaya no sabía que conocías a mi hija

    – Bueno, nos presentó Ana estas navidades en el Sinatra

    – ¿Qué tal Julia?

    Bien, contestaron ambas al unísono, Julia madre echo una mirada de recriminación a su hija, a lo Julia hija respondió con un perdona mama. No me atreví a verle la cara pero supe que lo estaba disfrutando.

    – Me dijo Ana, que Luis y tú estudiasteis junto en el “cole”

    – Si, nos conocemos de aquella época. ¿Qué tal está Ana?

    Pregunto Julia madre dirigiéndose a mí, en un intentando desviar la conversación a algún punto en común y sacar a su hija de la conversación.

    – Bien, coincidimos a veces de copas y nos echamos unas parrafadas.

    – Siempre tuvisteis bastante relación, hubieseis sido una buena pareja.

    – ¿Pareja?, no para nada solo nos caímos bien

    – Tú sigues soltero, ¿no?

    – Si, nunca me he casado

    – Ten cuidado, hay mucha jovencita en busca de fortunas por ahí

    – Pues a mal lado irían, jajaja

    – ¡Mama! pero que cosas dices

    – Si fuiste tú, la que me hablaste de una amiga que está liada con un hombre de 50 años

    – Eso es distinto, lo de ellos es puro sexo

    Dijo Julia hija mirando para mí.

    – Bueno, seguro que Luis tiene prisa. ¿Ves?, como son las jóvenes de hoy en día. En fin, encantada de verte.

    – Lo mismo digo, me voy a tomar un café o una tila.

    Dije mirando para Julia y despidiéndome de ambas. Mientras me dirigía a mi mesa, la tensión se había convertido en excitación. Cuando me senté comprendí porque Julia me había sugerido aquella mesa, desde mi posición podía ver sus piernas que cubrían una falda corta de cuero negro con un corte a modo de pareo que dejaba sus muslos al descubierto. La visión de sus piernas, hizo empezase a imaginar como mi mano se abría paso por ese provocador corte de su falda, en mí ensoñación ya estaba llegando a su destino cuando un mensaje me devolvió a este mundo.

    – ¿Te gusta lo que ves?

    – ¿Las piernas de tu madre?, si están muy bien.

    – ¿Te pones gallito?, a ver si te vas a ir para casa calentito a pesar del frío que hace en la calle. (Caritas sonrientes)

    Julia dejo el móvil en la mesa, cogió su bebida y le dio un sorbo, después con un movimiento se inclinó hacia su madre, con cara de interesarle lo que le estaba contando. Movimiento que aprovecho para descruzar sus piernas con lentitud y acariciarse suavemente los muslos. Lentamente volvió a inclinarse sobre el respaldo de su silla, separando sus piernas aún más mostrándome la cara interna de sus muslos cubiertas con unas medias sujetas con ligas de encaje.

    Aquella visión era insoportablemente excitante y empezaba a sacar de mi interior mi instinto primario más feroz, imaginando mis manos sobre la parte superior de sus piernas y levantando los pliegues de su falda, para luego separar sus muslos suaves, tocándola, acariciándola, lamiendo su piel brillante. Casi podía sentirla rodeándome, jadeando y gimoteando en mi oído.

    El éxito de los 70 “If You Could Read My Mind» de Gordon Lightfoot que empezó a sonar me saco de mi abstracción y me saco una sonrisa, si su madre pudiese leer mi mente en estos momentos posiblemente sería hombre muerto. Mi móvil se volvió a iluminar, avisándome de la entrada de un mensaje corto y preciso, que no me hizo falta ni abrir ya que se leía completo en el aviso.

    – Te espero en mi casa en media hora.

    Madre e hija se levantaron de mesa, momento en que Julia aprovecho para ofrecerme una última visión fugaz de sus braguitas blancas de encaje, y se dirigió hacia la puerta con su madre después despedirse de mí.

    Hace unos años comprendí la química sexual era una fuerza demasiado poderosa como para resistirse a ella. La química sexual, a veces confundida con el amor, es la que puede llevar a dos personas por los senderos del sexo más corporal, emocional y desgarrador. Quien la ha probado una vez queda enganchado a ella de por vida. Fue esa química, la que me hizo llegar a la puerta de su casa, sin apenas darme cuenta que una fina y constante lluvia, me había calado hasta los huesos.

    La puerta se abrió, y tras de ella estaba Julia. Solo iba vestida con una camiseta negra en la que se veían los dos revólveres y las rosas sangrientas de los Guns´n´Roses, y que apenas cubrían las braguitas de encaje blanco que había visto hacia unos minutos. La puerta se cerró a mi espalda, mientras nos besábamos y mi abrigo cayó al suelo, fue un beso lento y suave, como un mar en calma previo a la tormenta. El calor de sus labios y el roce de mis dedos por la fina piel de sus nalgas, hizo que la bragueta de mis pantalones entrase en contacto con su cuerpo. Julia lo noto, se separó ligeramente y una sonrisa se dibujó en sus labios mientras me decía.

    – Espero que ese bulto que noto sea por mí, y no por mi madre.

    – Menuda encerrona, erres divinamente despiadada, y me gusta

    – ¿Te gustan mis travesuras? Ven vamos a hacer travesuras

    Julia me agarró por el cinturón y me arrastró por el pequeño pasillo del apartamento hasta llegar al salón. Con los acordes del Missing de Everything but the girl comenzó a desnudarme, sus dedos liberaron primero la hebilla de mi pantalón, siguió por los botones de mi camisa todo ello sin dejar de mirarme. Cuando solo quedaban mis calzoncillos, recorrió con dos de sus dedos el contorno de mi miembro hinchado. Quise acercarla hacia mí, pero retiro mi mano de su cintura, mientras sus dedos seguían con su juego.

    – Me gusta acariciarla así, moldear su forma y sentir como se endurece. Ummm, creo que quiere salir ya.

    Julia bajo la cinta elástica de mis calzoncillos y salió como un resorte. Sin dejar de mirarme la cogió con su mano.

    – Está ardiendo

    Dijo mientras subía y bajaba delicadamente su mano por ella. Julia seguía con su camiseta pero podía ver sus pezones endurecidos a través del fino tejido de su camiseta. Ella se dio cuenta y sonrió. Sabía que me volvían loco sus pechos pero había decidido que aún no era el momento.

    – Siéntate

    Me quito definitivamente los calzoncillos, me sentó a una de las sillas del salón y en menos de lo que pude percatarme, se subió a horcajadas sobre mí. Con una mano separo sus braguitas, y sin dejar de mirarme con sus ojos negros y profundos, ella misma guio mi polla a la entrada de su coño y dejo caer todo su peso metiéndosela totalmente.

    Nuestras caras quedaron casi a la misma altura, y su lengua empezó a buscar la mía como si quisiera comerme, a la vez que movía sus caderas rozándose contra mí. Cogió mi cabeza con fuerza pegando su frente a la mía, sentía su aliento en la cara y sus primeros cuando comenzó a sacar mi polla lentamente para volver meterla de nuevo iniciando un rítmico y lento sube y baja con su cuerpo.

    – En esto estaba pensando cuando estaba con mi madre

    – Estábamos pensando en lo mismo

    – ¿No te da vergüenza?, estaba mi madre delante. Por cierto, me dijo que eras un pringadillo en el cole.

    – Bueno, no era de los más populares

    – ummmmm

    Nuestra conversación se entrecortaba con jadeos, Julia seguía metiéndola y sacándola lentamente, disfrutando el momento. Nuestras frentes seguían pegadas y su respiración y sus palabras en mi oído me derretían.

    – También me dijo que los años te habían hecho más atractivo que esta barba canosa te quedaba muy bien.

    – Bueno, si algún día te llama tu padre preguntando por ella, ya sabes dónde está.

    – ¿Si?, no me digas. Primero a la hija y después te quieres follar a la madre. A ver si te lo estás empezando a creer.

    Mientras decía esto, sentía como los músculos de su vagina aprisionaban mi polla entre sus paredes, comenzando un juego en que aflojaba y presionaba a su antojo. La despoje de su camiseta subiéndola con mis manos desde sus caderas. Mis labios atraparon los rosados pezones de sus pechos desnudos, y mi lengua recorrió cada milímetro de su rugosa piel, estaban duros y firmes lo que facilitaba mis pequeños mordiscos que hacían que Julia se estremeciese.

    Un gemido salió de garganta, después aferrándose con sus manos en la silla, se arqueo hacia atrás, moviéndose, haciendo que mi polla saliera casi fuera de su vagina y para a continuación volver a meterla. Yo la sosteniéndola sujetándola con mis manos en sus caderas, veía como mi miembro entraba y salía en su coño al compás que ella marcaba.

    A cada embestida los gemidos de Julia se hacían más sonoros, la atraje hacia mí coloqué mis manos entre sus nalgas, entrelazó sus piernas con las mías y la silla, me incorpore un poco y mirándole a los ojos le di varias embestidas, a cada una de mis embestida veía como el placer se reflejaba en su mirada, frené en seco, ella me beso jadeando, y volví a embestirla, ella se frotaba frenéticamente contra mi pelvis aprovechando cada centímetro de polla, hasta que inevitablemente llegó el orgasmo, que se prolongó durante un minuto hasta que se derrumbó sobre mí, quedando sentada sobre mis piernas mientras sus oía como su respiración se acompasaba y me decía.

    – Mi madre jamás haría lo que yo te voy a hacer ahora…

    Continuará…

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    – La intensidad que te marca la urgencia

    – Creo que no me he equivocado

  • Mi show de stripper (III): Show final con mi hermana

    Mi show de stripper (III): Show final con mi hermana

    Anteriormente, tras un almuerzo familiar, una ducha me permite mostrarme casi desnudo frente a mi hermana quien se había bañado antes y ambos desnudos nos encontramos jugando al gato y al ratón, ella tratando de ver más de la cuenta y yo intentando que se caliente.

    Termina ella masturbándose con mi slip, y yo luego al irme a mi departamento hago lo mismo con la tanga blanca que ella me dio en un boliche donde soy stripper con un antifaz.

    Transcurrieron los días y no volvimos a tener contacto con mi hermana.

    Una noche de miércoles, cuando no hay mucho público me dispongo a hacer mi show. Casi al terminar cuando quedo con un hilo dental y me lo desato haciendo que la gravedad lo empuje hasta el suelo, termino girando tapado con mi sombrero del zorro y allí veo que esta mi hermana en el lugar.

    La veo llamar al seguridad, pide por mí.

    Pedir un show privado costaba bastante dinero y por lo general lo pedían varias mujeres en grupo, ahora ella sola estaba desembolsando todo el costo.

    Termino mi show, el seguridad me indica que tenía un show privado en un salón vip.

    Allí Esta mi hermanita sentada un poco temblorosa.

    -porque no me llamaste? No te gusto? Sos puto? -arremetió mi hermana

    Estaba con un infartante vestido negro con dorado, escote en V que casi no dejaba nada a la imaginación.

    -hoy no traje tanga, porque la última vez me moje tanto que te la tuve que dejar -decía mi hermana mientras yo aún enmascarado hacia todo mi show.

    -quiero aclararte que el show privado no incluye sexo -le digo para evitar desastre

    -no vas a hacer nada que no quieras -retruca ella.

    Llego casi al final del baile, solo el hilo dental de espaldas a ella. De repente siento sus manos en mis piernas.

    Ella arrodillada detrás de mí siento que su lengua va hacia el costado del hilo dental en mi cadera. Lo toma entre sus dientes, y comienza a bajarlo

    De una manera tan sensual veo como con sus dientes me saca el hilo dental hasta el suelo que tengo otra erección incontenible.

    Se recompone y toma el sombrero que cubría mis genitales y lo lanza lejos.

    Toma con sus manos todo el tronco de mi pene y lo masajea pajeándolo suavemente.

    Mira mi pija deseándola, pasa su lengua desde la base del tronco hasta el glande.

    Se pone de pie, da media vuelta y mientras camina hacia su cartera se saca el vestido, se baja las tiras de los hombros una a una dejando que caiga hasta el suelo.

    Estaba completamente desnuda frente a mí.

    De su cartera toma algo, y vuelve hacia mí sin vergüenza.

    Veía sus pechos bambolearse de una manera hipnótica, su conchita totalmente depilada reflejaba un brillo producto de su humedad y de la excitación.

    Al llegar hasta mí, me entrega mi slip. Mi sangre se heló, me había descubierto?

    -es una fantasía por favor ponétela, no preguntes -me dijo mi hermana.

    No sabía que era yo, pero ahora todo se daba vuelta. No era yo como su hermano que le recordaba al stripper, sino yo como stripper que le recordaba a su hermano.

    Me puse mi slip, ella inmediatamente se sentó en el suelo abriendo sus piernas y metió sus dedos en su concha, separaba sus labios, se refregaba el clítoris, estaba en llamas.

    Bailaba mirando ese espectáculo, no podía creerlo.

    Estaba por sacarme el antifaz y ella grita

    -no, no te lo saques por favor, te necesito con el antifaz para imaginarme que estoy con un imposible.

    Sus dedos entraban y salían de su vagina con más rapidez, cada vez más húmedos sus dedos, gotas caían y quedaban en el suelo de parqué.

    Me acerque hacia ella y ella se recostó en el suelo, con sus manos me guio hacia su cara, con el slip puesto saco mi pija de costado y comenzó a mamármela de una manera espectacular.

    Unos minutos así y yo decidí darle placer también, girando sobre el eje de mi chota me puse en 69.

    Probé su húmeda vagina, mi lengua recorrió sus labios vaginales, ese aroma a sexo me embriagó.

    En cada lengüetazo mío al interior de su vulva ella se contorsionaba y sus labios oprimían mi pija.

    Me empujo de esa posición y me dijo que me recostará.

    Ella se puso a horcajadas y con la pija por el costado del slip se ubicó con la entrada de su vagina.

    Ya de tanta humedad apenas entro la punta, se deslizo completamente, era todo lubricación.

    Centímetro a centímetro parecía disfrutarlo. No quería perderse detalle de la geografía venosa de mi miembro.

    Comenzó a cabalgarme, lentamente, muy suave. Entraba y salía con facilidad, ella se retorcía de placer, me miraba a los ojos con sus manos apoyadas en mi pecho.

    Se dejó caer hasta mí, sus labios tocaron los míos, sus pechos los míos. Su lengua busco la mía

    Estuvimos moviéndonos cadenciosamente, a fuego lento nos estábamos cociendo.

    Solo en esa posición, sin muchos cambios,

    Luego de un rato yo me siento y ella sigue allí, no se quiere salir.

    Sube y baja. Solo movimientos pélvicos, nada de saltos.

    Me pierdo en sus pechos, los mordisqueo, ella me come la lengua. Mi cuello las orejas.

    Mis manos agarran su culo, le doy un par de nalgadas para sentir como suenan.

    Así cadenciosamente, a fuego lento, solo moviéndonos lentamente estamos en el momento más caliente.

    Yo tiemblo de placer, ella también. Hasta que sucede lo inevitable. Termino acabando dentro de ella.

    Siento como chorros y chorros de leche saltan en el interior de ella, como nunca siento que fluyen chorros, el palpitar de mi glande es violento, nunca había sentido tal placer.

    Mi hermana al sentir ese golpeteo del palpitar de mi pija se pierde en un orgasmo que la hace contraer las piernas y a vagina contra mi miembro.

    Una mezcla de mi semen con sus jugos se desliza de su vagina cayendo por el tronco hasta mis bolas manchando el slip.

    Unos minutos desplomados en el suelo aun con mi pija adentro de ella nos permite tomar aire y recuperarnos.

    Se sale y en su salida cae más leche y fluidos que empapan su pierna y mi slip.

    Allí en el suelo donde estoy, ella me saca el slip, como si me estuviera robando.

    Con el mismo slip, limpia lo que quedo en mi pija y bolas. Y lo que quedo en su vagina y piernas.

    Se coloca el vestido, y sin mirarme se va.

    Yo busco mis cosas me visto y salgo.

    El seguridad me guiña cómplice sabiendo de que algo paso. Yo sigo de largo sin dar respuesta.

    Esa misma noche presente mi renuncia, había cometido una perversión aprovechándome de una fantasía de mi hermana y esto no podría volver a pasar.

    Lo que paso después de esto, lo contare si hay comentarios que lo soliciten, sino quedará en la imaginación de cada uno de ustedes.