Autor: admin

  • Una invitación que no se puede rechazar de mi chófer

    Una invitación que no se puede rechazar de mi chófer

    Hace poco tiempo don Gunnar me había invitado a salir a bailar a un pub, donde tuvimos nuestro primer encuentro de pareja, dicha experiencia logro descubrir en mí persona lo que realmente buscaba, que era realizarme en mi lado femenino, paso algún tiempo y por cuestiones de trabajo, viajes tanto de él como mis responsabilidades no pudimos volver a encontrarnos, pese aunque yo tenía un gran deseo de repetir la experiencia, pero como es la vida nos fue imposible lograr conciliar un nuevo encuentro y cada uno se puso a los quehaceres de la vida cotidiana, un día viernes, recibí una llamada de don Gunnar y me llamaba solamente para saludarme, al escuchar su voz, mi corazón empezó a latir muy rápidamente e inclusive al hablar empecé a tartamudear, ya que la emoción de volverlo a escuchar era tan grande que me enloquecía, nos saludamos y también en él pude percibir cierto nerviosismo, con un poco de charla después del saludo creo que ambos nos tranquilizamos pero debo manifestar que la emoción era bastante grande, en la conversación él me preguntó qué cuando estría libre para poder programar alguna actividad juntos, yo pensé en ese momento lo único que podemos programar es un encuentro sexual que estoy terriblemente cachonda, yo le manifesté con mucha más calma que este fin de semana estaba libre y con pocos quehaceres en la oficina y solamente me limitaría a descansar y dedicarme a arreglar mi departamento, él se puso muy alegre y me propuso que si mañana sábado podríamos salir a lo que yo le conteste que no había problema y a qué hora le esperaría, él me dijo que podría terminar su trabajo de chofer sobre las ocho de la noche y que le gustaría poder encontrarme bien vestidita, inmediatamente me imagine que mi hombre quería que me vistiera con mis ropitas de mujer, a lo que accedí sin mayor problema pero dentro de mí ya empezó a latir mi corazón y a volar mi imaginación, nos despedimos quedando a la hora acordada.

    En la conversación con don Gunnar, deseaba ser un poco morbosa y hablar más explícitamente, pero la verdad me contuve, pensando que tal vez me estaba llamando de un teléfono público u otro lado por lo que me porte bastante discreta, pero además esa situación me daba mucha más personalidad, como hembrita recatada.

    Antes de irme a acostar, me puse mi ropita de dormir bastante bonita y todo de seda, estuve caminando por mi dormitorio, pensando que cómo sería al día siguiente y empecé a fantasear, lo hermoso que sería esta segunda salida con don Gunnar, él es bien caballero y me trata como una verdadera damita, es bastante delicado, pero cuando se excita la verdad es que nadie le puede parar, la primera vez me desvirgo en plana sala de baile en el pub, aunque había poca gente, pero aun así alguna gente se percató de lo que hacíamos, y empecé a sentir un poco de vergüenza poder encontrarme con las personas que nos vieron hacer el amor, de todas maneras nadie se daba cuenta de quién era y que hacía.

    Al día siguiente, despierto como a las doce del mediodía, como siempre son los sábados y domingos, y preparo mi alimentación ya que pensé que ese día comería solamente lo necesario y más me abocaría en arreglarme y prepararme para mi cita en la noche, como a las cinco de la tarde ingrese a la ducha y me hice el aseo de mi cuerpo tanto exteriormente como interiormente, para mi hombre, estuve en la ducha acariciando mi cuerpo, tomaba mis senos, mis caderas, mis glúteos, los acariciaba y apretaba, realmente empecé a ponerme cachonda, una vez concluida la ducha y limpieza, depile todo mi cuerpo, lo pase con un perfume bastante rico, y con mi salto de baño y totalmente desnuda procedí a escoger que ropita me pondría para despertar y satisfacer sus instintos sexuales de mi hombre, siempre y sobre todo me gusta la lencería negra, pero ese día me propuse cambiar de color, y estando buscando, encontré un juego de lencería completo de color rojo y negro, verdaderamente un bonito combinado, se trataba de un bólido, era una prenda enteriza, la parte superior cubría mis senos, luego apretaba mi barriguita y mi cintura y colgaba los prendedores para sujetar las medias, la verdad es que yo nunca había usado una prenda como esa, pero era una de las ropitas que el mismísimo don Gunnar me había obsequiado, el problema es que como abrocharía todos los ojales de la espalda, de todas maneras me dispuse a colocarme y ya más adelante veríamos como me queda, escogí una medias de redes esta vez de color negro, un calzoncillo rojo que no era hilo dental, pero dejaba ver mis glúteos lo que hacía más provocativo, unos tacones rojos y un vestido rojo, el vestidito era una maxi todo el cuerpo completo y tenía una abertura al lado de la pierna derecha, busque una peluca de color negro y procedí a vestirme, con la ropa íntima, como les explique tuve algunos inconvenientes pero nunca hay que darse por vencida y todo salió como lo pensaba, una vez vestida y con los tacones y la peluca me vía al espejo y realmente mi cuerpo es bastante esbelto y sus curvas son bien pronunciadas, lo que a mí también me enloquece, pase a maquillarme, pintarme las uñas de las manos pintarme la boca de un rojo carmín y por último mis ojos el rímel y alargar mis pestañas, ya está lista y veo la hora y estábamos cerca a la hora indicada para nuestra cita, estuve caminando en mi departamento para acostumbrarme a los tacos y de rato en rato iba al espejo a observar mi figura femenina y me sentía la hembra más feliz del mundo por lo que había logrado con mi cuerpo, y todo es natural, sin ningún tipo de tratamiento ni nada.

    Al poco rato, suena el timbre y voy a abrir la puerta y era don Gunnar, bastante elegante y con un paquetito de forrado con papel de regalo, nos saludamos con un beso en las mejillas y me entrega mi regalo, le agradecí y le hice pasar, y tomar asiento en el sofá del living y le consulto si deseaba tomar una copa de wisky, el me responde afirmativamente y camino al bar para poder servir dos copas, le alcanzo su copa y yo tomo la mía y empezamos a conversar un poco de todo, siempre empezando con aspectos formales, nos tomamos la primera copa y le ofrezco una segunda copa y el muy gustoso acepta, me levanto a servirle y al entregarle su copa me siento a su lado, nos tomamos de la mano y empezamos a acariciarnos, yo para estar más cómoda cruzo mis pierda y la pierna derecha la llevo por encima de la otra, aspecto que permite mostrar mi pierna derecha, hasta arriba, lo que enloquece a don Gunnar y el empieza a acariciar mis piernas, lo que me da mucho gusto, me pide que pueda poner algo de música y apagar el televisor, me levanto y haciéndole caso le pregunto qué tipo de música le gustaría escuchar, él me dice música del recuerdo y me siento complacida ya que es la música que a mí más me gusta, estaba volviendo a sentarme y mi hombre me pide que por favor modele mi cuerpo para él, yo sin pensarlo dos veces procedo a caminar por la sala del living tratando de ser lo más provocativa posible, muevo mis caderas y al caminar cruzo mis piernas para hacerlo bastante sexy, él me observa con bastante atención y se sirve su copa, luego de un buen rato posando para mi hombre tomo asiento a su lado, y me toma de la mandíbula inferior de mi cara y me regala un beso en mi boca yo respondo con bastante erotismo, cruzo nuestro labios, tomo su labio inferior con ambos labios y nos besamos bastante rico, luego empezamos a jugar con nuestras lenguas y a compartir nuestra saliva, que rico se siente besar a un hombre, al que realmente aprecias y te trata bastante bien y con mucha delicadeza, estamos besándonos por un momento y de un rato me invita a bailar una música bastante romántica, yo accedo y nos paramos nos abrazamos y empezamos a bailar muy románticamente y bien apechugados, me toma de la cintura y yo con ambos brazos le tomo de cuello y empezamos a movernos al ritmo de la música que sonaba y de rato en rato hacemos intervalos para poder servirnos nuestras copas, él ya toma la iniciativa de servir más copas y así estamos bastante tiempo, en el que de rato en rato procede a acariciarme mis caderas y poco a poco va bajando hasta mis nalgas, nos besamos al bailar y realmente es una noche verdaderamente romántica, ya cerca a las diez de la noche, me consulta a dónde deseaba salir, yo le pregunte si realmente deseaba salir o era salir por simple formalidad, el me confiesa que no después de lo que estábamos viviendo ese momento no tenía ganas de salir sino por el contrario deseaba pasar la noche conmigo en mi departamento y lamentaba haberme hecho cambiar tan linda para no salir, a lo que yo le contesté que para mí era una necesidad estar lo más bella posible para él y que no me importaba si salíamos o no, por lo que de común acuerdo decidimos pasarla esa noche en mi departamento, dicho y hecho.

    Seguimos bailando y compartiendo una copas, conversábamos, hacíamos chistes y nos reíamos de todo y nada, la verdad es que ambos estábamos muy complacidos con la decisión que habíamos tomado, y que realmente necesitábamos vivir en nuestra intimidad. Con los traguitos, la música y mis movimientos don Gunnar, poco a poco estaba cada vez más excitado, empezó a acariciar mis caderas y mis glúteos con un poco más de erotismo, a lo que yo también respondía con besos salvajes y también acariciaba sus partes íntimas y sentía como poco a poco su pene iba creciendo, lo que me volvía cada vez más loca, en uno de los descansos tomamos asiento y seguimos abrazados y besándonos como dos tortolitos, en eso él empieza a subir su mano por mis piernas hasta llegar a mi entrepierna y busca meter su dedo en mi culito, lo que hace estremecer bastante y le abrazó con mucha más fuerza, realmente volvía a sentir lo que una hembra siente cuando le están excitando a lo máximo, él besa mi cuelo y baja mi vestido para poder besar y chupar mis tetas, lo que lo hace con bastante sabiduría y de manera muy explícita, las mama, las besa y yo me siento en el cielo, con sus manos toma mi culo y lo acaricia, aprieta mis glúteos, e intenta meter todo el dedo mayor a mi culito, con un poco de descaro le tomo su verga por encima de su pantalón y procedo a abrir el cierre del mismo, lo bajo e introduzco mi mano y tomo se hermosa verga en mis manos y la saco para poder masajearla y masturbarla, estamos así por un momento más y luego a iniciativa mía empiezo a doblar mi cuerpo y baja la cabeza besando sus pectorales su barriguita bastante pronunciada hasta llegar a su hermosa verga, aprovecho para bajarle el pantalón y los calzoncillos y tener toda su verga a mi vista, la empiezo a besar con bastante suavidad desde los testículos hasta la puntita, la paso con mi lengua a toda ella como también a sus testículos y escucho un ruego de mi hombre diciéndome “por favor mi Reyna, cómetela enterita”, yo le hago sufrir todavía un poquito y luego empiezo a meterla en mi boca es tan grande su verga que llega hasta mi garganta, y empiezo a chuparla, realmente que rico se siente chupar una verga en toda su erección, ella está dura, sabrosa con sus líquidos pre seminales y lo único que me quedaba era vivir el placer de ese momentos, estuvimos como unos veinte minutos en esa acción yo chupando su verga y el sintiendo el placer a lo máximo, en el sofá él se retorcía hacia atrás todo su cuerpo y su cintura levantaba para poder introducirme cada vez más y más, en eso me toma de la cabeza con bastante cariño y suavidad, me levanta y nos paramos para seguir besándonos y poder acariciar nuestros cuerpos, yo estaba todavía completamente vestidita, él lleva sus manos hacia mi espalda y procede a bajar el cierre del vestido, una vez que ha bajado el cierre todo el vestido se va abajo y yo me quedo con mi ropa íntima, él me ve y grande es su asombro al verme con mi lencería, la ropita íntima que traía era terriblemente excitante y a cualquiera le volvía loco, mucho más con el cuerpo que lo estaba usando, ya que existe algo prohibido y erótico al ver con ropa sexy a un travesti que a una mujer de verdad, en nosotras la ropa toma un nuevo sentido, es algo diferente, es algo prohibido, es algo oculto pero eso sí, es mucho más excitante, que provoca una reacción a veces aversiva pero en la mayoría de los casos provoca más sensualidad. Me toma de mis caderas, y nos vamos a mi dormitorio y le manifiesto que desde hoy este lugar va a ser nuestro nidito de sexo explícito, me hace echar a la cama y me pone boca abajo, yo pensé que ya íbamos a proceder a culear, pero cual mi sorpresa, él se pone en mi encima cubre mi cuerpo con su cuerpo ya desnudo y empieza a moverse como si estuviera teniendo sexo, lo que a mí personalmente me enloquece bastante va besando mi cuello, bajando por mi espalda, mi cintura y al fin llegando a mis glúteos, inicialmente los besa sobre la tanguita que llevo puesta, que como les dije no es hilo dental, pero si deja ver gran parte de mis nalgas, las besa, las muerde, las acaricia, las aprieta con erotismo y poco a poco va bajando mi tanguita hasta tenerla en mis piernas, lo que le vuelve loca dicha visión tan erótica, empieza a lamer toda mi rayita pasando por momentos por mi hoyito, lo que me hace sentir una sensación muy especial, y me hace gemir como una verdadera puta, que está llegando a un orgasmo genial, esta acción va repitiendo por varias veces a lo que yo ya no aguanto más y le pido que me posea; él me dice “mamacita cunado te pedí que me lo chuparas de una vez por todas tú mi Reyna me has hecho sufrir, ahora sentí con mucho cariño lo que es sufrir del deseo sexual”, y se va con toda su boca hacia mi culito y me empieza a introducir su lengua, dios mío que sensación más rica que me hace vivir mi hombre, mete y saca su lengua de mi culito, yo ver estrellas de tanta sensualidad, de tanta excitación, y siento, vivo, disfruto de este momento tan inolvidable, poco a poco va subiendo su cabeza y su lengua y boca abandonan a mi culito, nuevamente me cubre con todo su cuerpo y mete sus manos hacia mis tetas y las manosea con mucha lujuria, me besa mi cuello y yo hago un esfuerzo para llevar mi boca y poder besarle nuevamente nuestras lenguas se encuentran y hacen lo que deben hacer en estas circunstancias, siento su verga en mi raya y él se mueve como si se estuviera masturbando con mis glúteos, lo que me gusta mucho, se baja de encima de mí y me da la vuelta y nos abrazamos y besamos, aprovecha para quitarme mi tanguita y quedo a su libre albedrio, nuevamente él va bajando para besar y chupar mis tetas que le gustas mucho, baja a mi pelvis y empieza a lengüetear mis partes íntimas laterales a mi miembro, siento como si estuviera chupando una conchita, me chupa la parte de mis bellos púbicos, tomando con sus manos fuertes mis dos nalgas y aprovechando para introducirme nuevamente sus dedos a mi culito, realmente yo me encuentro deshecha y con ganas de continuar, me toma de las pierna y pensé que haríamos el estilo de “patas al hombro”, pero las abre de par en par y se echa encima mío y siento su verga en mi pelvis, para luego llevarla hacia atrás y buscar mi hoyito que estaba súper dilatado, lo que permite que su verga ingrese sin dificultad a mi culito sin mayor problema, siempre hay un dolorcito pero que es compensado con el placer que sentimos, empieza con el mete y saca, yo trato de acariciar sus testículos y siento con mi mano que realmente toda su verga la tenía dentro de mis entrañas, que sensación más rica y lleno de lujuria, estuvimos así por una media hora por lo menos, al mismo tiempo que yo le abrazaba y besaba y el me tocaba todo mi cuerpo, mis nalgas, mis piernas, mi cara, mis tetitas, en realidad todo y por ningún motivo hemos pensado cambiar de pose, la verdad es que no había tiempo para pensar en eso, ya que lo estábamos disfrutando a lo máximo de esta experiencia inolvidable, después de un tiempo, el empieza a agitarse cada vez más e inunda mi interior con su rica leche, luego poco a poco su verga va volviendo a la normalidad, nos besamos y no pronunciamos palabra alguna, ya que ambos habíamos llegado al orgasmo total, yo también por primera vez había llegado al orgasmo por mi culito, realmente he sentido una emoción profunda en los movimientos que me poseía, realmente que rico se siente. Luego de semejante experiencia sexual, nos levantamos a seguir juntos y seguir conversando, y tomarnos algunas copas más, y luego nos fuimos a dormir como dos personas que alcanzaron su realización sexual plena.

    Un beso Ely. Mi email es: [email protected].

  • De virgen a putón verbenero

    De virgen a putón verbenero

    De ser virgen a los 21 años, pasé a ser un putón verbenero, y eso no tendría nada de malo si no estuviera casada. Le empecé a meter los cuernos a Roberto con mi vecina Laura. A la muy puta, la follé con mi lengua y con mis dedos encima de la cocina de piedra, cocina que aún estaba calentita y con ceniza. Le quedara negra la espalda y el culo. La mujer, que tenía 36 años, llevaba 20 años casada y nunca se había corrido.

    Recuerdo las palabras que me dijo mientras mi lengua lamía su clítoris y mis dedos follaban su coño.

    -¡Ai Clariña! (¡Ay Clarita!) ¿Qué me fas, Clariña? (¿Qué me haces, Clarita?) ¡Ai que morro de justo, Clariña! (Ay que muero de gusto, Clarita)

    -Llámame Loba Ardiente.

    -¡¡Ay qué morro, Loba!! (¡¡Ay que muero, loba!!)

    ¡¡¡Mooooorro!!!) (¡¡¡Mueeero!!!)

    Laura, se corrió. Tanto gusto sintió en su primer orgasmo que me puso perdida, y no fue de jugo, fue de orina, la mujer meó por mí con el gusto que sintió, aunque lo raro no fue que meara por mí, lo raro fue que se lo contara a su mejor amiga, y de mejor amiga en mejor amiga, de las treinta mujeres de la aldea que había en edad de follar, me follé a 16, y de los hombres, que son más de correr la voz, de 46, me follé 32. Al que recuerdo con más cariño es al señor Benito, un hombre de 63 años, al que yo pensé que no se le iba a levantar la gaita y acabó siendo el primero que me dio por culo. Os cuento. El hombre era viudo, alto, moreno y fuerte. Fui a su casa a coserle unas camisas y a remendarle un pantalón. Sentados en dos sillas en la cocina, y mientras le cosía una camisa, me preguntó:

    -¿Es verdad que te follaste a media aldea?

    -¿Quiere saberlo para hacerse una paja con la polla a media asta?

    -Sí, es para hacerme una paja, pero a media asta, no. Pensando que te reviento el culo y con ella tiesa.

    -Maricón.

    -¡¿Qué me llamaste?!

    -Maricón.

    Vino a mi lado. Me cogió por la cintura. Se sentó en la silla donde estaba yo sentada. Me puso sobre sus rodillas. Me levantó el vestido. Me bajó las bragas. Se quitó una capatilla marrón que tenía el piso amarillo de goma. Me largó seis veces. Tres en cada nalga: «¡zaaaaas, zaaaaas, zaaaaas!»

    -¿Que me llamaste, zorra?

    -Maricón.

    Me puso en pie. Me levantó la falda, y sin levantarse, me lamió el ojo del culo. Me encantó. Me incliné. Abrí las piernas y dejé mis dos tesoros a tiro para su lengua. Siguió lamiendo y follando con la punta de su lengua el ojo de mi culo. Sentí a la Loba Ardiente. Me quité el vestido, las bragas y el sujetador. Me puse en la misma posición en la que estaba antes. Me volvió a follar el ojete. No me tocaba el coño ni las tetas para nada, y eso que podía ver como de mi coño comenzaban a caer gotitas de flujo. Cogí la zapatilla en el piso, se la di y me eché sobre sus rodillas. Me volvió a dar. Después me agaché delante de señor Benito y le saqué la polla de su escondrijo. La tenía delgada, larga y empalmada. Se la mamé. Al rato me levanté y le puse el coño en la boca. Comió mi coño empapado. Ya me iba a correr cuando me dijo:

    -Coge la manteca de la encimera y úntame la polla con ella.

    Hice lo que me dijo. El metió dos dedos en la manteca. Quería darme por culo. Me di la vuelta. Me metió un dedo en el culo, luego dos y acabó follándome el culo con tres dedos. Me gustaba tanto, que le dije:

    -¡Carallo, que bien lo hace, señor Benito! ¡¡Me voy a correr sin tocarme el coño!!

    El viejo verde no iba dejar pasar la oportunidad de follar un culo virgen.

    -Siéntate en mi polla y vete metiéndola en el culo como más te guste.

    Puse mi ojete junto a la polla del señor Benito. Él me cogió las tetas con sus manos. Fui metiendo la cabeza de la polla, despacito. En el momento en que entró la cabeza supe que me iba a correr antes de tenerla toda dentro. El placer que estaba sintiendo era bestial. Antes que yo se corrió el señor Benito. Sentí su leche calentita dentro de mi culo. El viejo acarició mi clítoris y exploté. No sé si tuve un orgasmo anal, clitoriano o vaginal, o si tuve dos o tres al mismo tiempo, lo que sé es que sentí un gusto como nunca antes había sentido. Creo que me corrí durante más de 20 segundos.

    Roberto, mi marido, tenía cuernos hasta debajo de los sobacos, y lo sabía, pero como había hecho un trío conmigo y con mi hermana Berta, a la que desvirgó, se jodía y callaba. Lo del trío pasó después de casarnos, de tener a mi primer hijo y en mi casa. Os vuelvo a contar. Ocurrió un mes después de tener a Javier, mi primer hijo. Roberto llegó a casa y encontró al bebé mamando una de mis tetas y a mi hermana Berta, sentada en una silla de la cocina, a mi lado, mamando de la otra. Berta, al ver a Roberto, dejó de mamar. La leche le salía por la comisura de los labios, cuando le dijo:

    -No es lo que parece. Sólo quería saber cómo sabe la leche materna.

    Yo no me corté. Ya le tenía tomada la medida a Roberto.

    -¿Quieres hacer un trío conmigo y con mi hermana?

    Su respuesta me iba a sorprender.

    -Sabía que eras puta, pero nunca pensé que la cosa llegase a tanto.

    -¡¿No quieres?!

    -Claro que quiero, pero… ¿No me tendrás preparada alguna encerrona?

    Otra vez me sorprendió. Como era un calzonazos creí que no pensaba, pero había dado en el clavo. Mi hermana Berta me había roto la cabeza para que le dejase tener un hijo con mi marido. Al final me había convencido. Lo de mamar mi hermana mi teta cuando él llegase estaba preparado.

    -¿Te acojona follar con dos mujeres?

    Roberto se acercó a mí. Mamó la teta que estaba mamando mi hermana. Con leche en la boca, besó a Berta. Mi hermana, al sentir la lengua de mi marido en la boca comenzó a gemir. Llevé al bebé a la cuna. Cuando volví a la cocina, Berta estaba desnuda, y Roberto, en cuclillas, le comía el coño. Les dije:

    -Vamos para la habitación.

    En la habitación nos desnudamos Roberto y yo. Mi hermana se puso boca arriba en la cama. Yo puse mi coño en su boca. Roberto le volvió a comer el coño a Berta. Apreté mis tetas. La leche iba bajando hasta mi coño. Mi hermana Berta lo lamía. Se deshacía en gemidos, ya que mi marido, otra cosa, no, pero comiendo coños era un fenómeno. Tuviera la mejor maestra.

    Llevaba tres meses sin correrme, por el embarazo, y no aguanté nada. Sacudiéndome como una loca me corrí. La leche de mis tetas se mezcló con el jugo de mi corrida. Mi hermana la tragó, y casi se corre ella también.

    Al acabar de correrme, le dije a mi hermana:

    -Ponte a cuatro patas y tócate.

    -Si me toco me corro.

    -De eso se trata.

    Berta se puso a cuatro patas y se tocó. Yo le mamé la polla a mi marido. Al rato, Berta, dijo:

    -Yo ya estoy.

    Roberto se arrodilló detrás de Berta. Cogí la polla de mi marido. Le metí un dedo en el culo, se la meneé y cuando empezó a correrse la puse en la entrada de la vagina de mi hermana. Roberto, descargó su semen y le fue llenando el coño. Mi hermana, a la que yo le frotaba el clítoris, comenzó a correrse. El cabronazo de mi marido se la clavó. Berta soltó un grito de dolor, pero dio por bueno el dolor que sintió. Había quedado preñada de una niña.

    Tengo mucho más que contar, pero no sé si ya no estaré aburriendo.

    Se agradecen los comentarios buenos y malos.

  • Excitación por un tercero

    Excitación por un tercero

    Hola a todos, mi nombre es Alex, mi pareja Raquel es una chica alta y muy linda con un buen cuerpo y tetas hermosas de tamaño medio y unas piernas muy lindas con un trasero deseable a la vista de todos.

    Como dice el título, primeramente teníamos un amigo viviendo con nosotros 2 meses atrás, por lo que nuestra relación se vio un poco afectada con todo eso ya que no teníamos mucha privacidad como pareja.

    Después de algún tiempo llegamos a compartir momentos únicos y más. En una noche que estuvimos solos mi novia y mi persona empezamos a fantasear con cosas y con otras personas por lo que esa conversación nos excito y cogimos nuevamente.

    Después de una semana yo tenía el sucio pensamiento de ver cómo otro chico se coge a mí novia por lo que le termine confesándolo a mi novia y ella lo tomó muy normal, por lo que creo que ella también quería eso y más si había otro chico en casa pues teníamos que aprovechar la oportunidad.

    Con el paso del tiempo no sucedía nada hasta que mi novia sentía molestia por nuestro amigo ya que tenía mucho tiempo con nosotros y un día decidió decirle que era hora de que se marche pues para mí no fue muy de agrado escuchar eso. De todas formas tenía que convencer a mi novia que cumpliera nuestro deseo con nuestro amigo, no fue nada fácil pero al final acepto. En una tarde planeamos una cena entre los tres y tomamos unas cuantas cervezas no recuerdo para ser exacto pero ya estábamos un poco mal, en eso mi novia va al cuarto y me envía unas fotos de cómo estaba vestida mejor dicho que llevaba debajo de su vestido y era espectacular verla con una tanga roja que realmente no le cubría nada en ese momento yo me excite y tuve que ir a por más cervezas en la cocina en eso escucho risas y regreso a revisar que sucedía entonces logró ver que mi novia y mi amigo estaban bailando reggaetón muy pegado en eso mi novia da una vuelta poniendo su trasero junto a su pene provocando una erección rápidamente.

    En eso salgo de la cocina y me dirigí a ellos y les digo que no me sentía bien y que preferiría dormir en eso veo la cara de mi novia golosa entendiendo el mensaje por tanto su respuesta fue en aceptación. Ellos continuaron bailando y yo estaba observando desde el pasillo como sus roses de poco a poco se mejoraban y empezó un manoseo lento y excitante, mi amigo le da un beso a mi novia y ella lo acepta cual empieza todo a calentarse más en eso mi amigo le toca el culo por debajo del vestido provocando unos gemidos muy ricos.

    Por mi parte deseaba que fuera más rápido pero ellos disponen su tiempo a disfrutar poco a poco mi novia se queda sin vestido y estando únicamente con la tanga roja y mi amigo empieza el desabroche de su pantalón sacando su pene que al decir verdad era grueso y grande, mi novia sin dudar se lo mete en la boca y empieza un gran oral después el empieza a darle sexo otra a mi novia y gemía de placer en eso empieza la penetración lentamente mientras ella gritaba de pidiendo un poco más.

    Yo estaba con una erección enorme que no soportaba más, mientras ellos disfrutaban él le pone en cuatro por lo que empieza a besar su coño y su culito al poco tiempo el empieza la penetración pero esta vez le dice que quiere sentir su culo a lo que ella responde que no pero él insiste y termina convenciendo por lo que empieza de poco a poco y de un golpe la mete toda y ella da un grito de dolor y placer tuvieron unos minutos de sexo anal a lo que él le dice que quiere llenar su coño de su leche y ella no da respuesta a lo que se escucha en voz baja “solo hazlo, llénamela”.

    Al final ella terminó llena de su leche y después de un tiempo seguían cogiendo al poco tiempo nuestro amigo se marchó del país y nuestra vida no llegó a hacer la misma.

    Espero les gusto, recordando es mi primer relato y aceptaré sus comentarios y de todas formas me gustaría tener una conversación más íntima con ustedes solo déjame un comentario si desean ver un cuerpo de mi chica que yo te responderé.

  • Una sorpresa agradable al llegar a casa

    Una sorpresa agradable al llegar a casa

    Esa noche me marche a trabajar, al rato de comenzar mi jornada laboral empecé a sentirme mal y me marché a mi domicilio.

    Cuando llegué al mismo, abrí la puerta lo más despacio posible, no quería despertar a mi mujer. Subí las escaleras tras desplazarme en la entrada para ir a mi dormitorio, al llegar a mitad de las escaleras escuché unos leves gemidos mezclados con el ruido de la televisión, acelere mi ascenso y de forma sigilosa me asomé al dormitorio, cuál fue mi sorpresa al ver como Sara que así se llama mi mujer, se encontraba con una mano acariciándose sus pequeños pero bien puestos pechos, y la otra la tenía acariciándose sus labios vaginales, tras la sorpresa inicial decidí seguir observando, mi excitación estación a máxima, cuantas veces le habría pedido que se masturbara cuando estuviera yo trabajando, que lo grabará y me mandara el vídeo.

    Ella seguía a lo suyo, se notaba que estaba muy caliente, dejó de amasar sus tetas y mientras con una mano abría los pliegues de su coño con la otra introducía dos dedos en su interior, primero despacio para ir aumentando el ritmo. Su coño brillaba a causa de su humedad, sus ojos cerrados y mordiéndose el labio inferior, se notaba que estaba gozando, volvió a subir su mano derecha para restregar los jugos que había recogido con sus dedos del interior de su ser por sus pezones, dejándolos también húmedos. Con la mano izquierda comenzó a acariciar su clítoris de forma circular, ya tenía mojados hasta el interior de sus muslos, se notaba en su cara la proximidad de un orgasmo, inclino la cabeza y sacando su lengua y elevando con la mano sus pechos lámina sus pezones, le quedaba segundos para llegar al éxtasis, sus dedos castigaba su clítoris y de vez en cuando se los introducía para humedecerlos, esta acción la fue alternando hasta que el aumento de sus gemidos y ver como arqueaba su espalda anunció su orgasmo, tuvo varios espasmos y quedó rendida en la cama recuperando el aliento.

    En ese mismo momento entre en el dormitorio, totalmente desnudo y con mi polla dura y en su máxima expresión, mi mujer al verme puso cara mezcla de Vergüenza y sorpresa, me acerqué a ella y tras besarla me tumbar junto a ella, el olor a sexo impregnada la cama, intentó darme explicaciones pero la interrumpí con un nuevo beso, proseguí bajando por su cuello hasta sus pechos, los lamí, bese y sabores el líquido de su intimidad que anteriormente ella se había esparcido por las mismas, luego seguí mi recorrido hasta su entrepierna, el olor era intenso, me encantaba ese aroma, saque mi lengua y comencé muy despacio a recoger el resultado de su excitación, la anterior y la que estaba sintiendo ahora. Estuve un buen rato saboreando y comiéndose su coño, hasta que note que estaba otra vez a punto de llegar al clímax, me coloqué de rodillas entre sus piernas, las levante hasta mis hombros y de forma brusca le metí mi miembro hasta que mis huevos chocaron contra su culo, a Sara se le escapó un fuerte gemido al que siguieron más al ritmo de mis embestidas, Yo estaba a punto de correrme y al notar que ella estaba ya también llegando al orgasmo me vine en los más profundo de su interior, me derrumbe encima suya y así abrazados nos quedamos dormidos.

  • Mis cuernos consensuados (Parte 5)

    Mis cuernos consensuados (Parte 5)

    Mi nombre es Martin, tengo 45 años. Y como ya les conté, estoy casado con Ivana. Ella tiene 40 años, de 1,65cm aprox. y de muy buen físico para su edad, parece de 30… Tiene el cabello largo color castaño oscuro, lindas tetas y una cola tremenda, que pone loco a más de uno.

    Un par de días después de lo ocurrido ese sábado, Ivana estaba nuevamente caliente, y al volver del trabajo se notaba que tenía algo para contarme… Yo no dije nada hasta la hora de ir a acostarnos.

    Ya en la cama, ella salió de la habitación y minutos después vino vestida con unas medias bucaneras, portaligas de raso, un conjunto también diminuto también de raso, y un baby doll de raso y encaje tremendamente sexy, todo en color negro… Parecía una chica playboy. Estaba espectacular!!!

    Parada frente a la cama, mordiéndose el labio inferior y poniendo cara de morbo, me dijo: – Estoy caliente cornudito!!! Querés jugar con tu putita? – Yo la miraba y no decía nada… Ella subiendo a la cama y rozándome con esa ropita hot y haciendo algunos mimos en mi cuerpo, se fue sacando el baby doll para quedarse con el conjunto de raso y las medias. Su mirada era la de una hembra en celo… sus manos y ahora su boca ya hacían maravillas en mi cuerpo.

    -Hola mi cornudito!! Te gusta lo que me compré? – Si, amor estas hermosa!! – Hoy soy tu putita, papi.!!! Pero solo hoy… – Porque solo hoy? – Porque mañana Mariano me invitó a su casa… y voy a ser la putita de él!!! – Con razón estas tan caliente… – mmmmm y a vos se te pone dura en el acto cornudito!! Jajajaja!! – mmmm siiiii!! Jajaja!!! –Querés saber lo que pasó hoy, cornudito? – aaaahh!! Siiii… contame!!! – Mariano me mandó un msj y me dijo que me quedara al medio día, para verme un rato… obviamente, me quedé!!! – Y qué pasó? – jajaja pará un poco calentón jajajaja. Apenas entró me quiso besar y no lo dejé… le dije que fuéramos a la cocinita, donde hacemos los café y esas cosas. Te ubicas? – aahahh! Sii, si… y? – mmmm como te pones papi… que cornudito que sos!! Como me excitas!!! – Dale, seguí!!! – Ni bien entramos, cerramos la puerta y me comió la boca… yo ya me había puesto caliente… apenas me tocó una teta, sentí que se le paró la pija… y me empecé a mojar… y no pude aguantar y se la empecé a tocar… Ahí me dijo: – Te extrañé putita!!! Y veo que vos también… jajaja!! – Lo miré con mucha cara de puta y sin decir nada, bajé el cierre del pantalón, me agaché y me metí esa verga hermosa en la boca… mmmmm me mojo de solo acordarme… aaah!!!! – Yo ya volaba de calentura y ella lo sabía… Se corrió la bombachita y se subió encima mio metiéndose mi verga en su concha mojadita. – Que rico papi!!! Mmmmm aaahhh!!! – Seguíii!! – Yo quería hacerlo llegar rápidamente, ya que ahí no podíamos hacer nada… Le agarraba la verga con una mano y con la otra me iba tocando yo, ya que había ido con el trajecito y tenía la pollera negra… – Te quiero culiar!! – Me dijo… – No! Acá no bebé! Mira si entra alguien? – Que no putita!! Si vos estas más caliente que yo… – Me levantó de un brazo, me dio vuelta, me empujó contra la mesada junto a la bacha, me subió la falda me arrancó la bombachita de un tirón y apoyó su vergota en mi concha… Me excitó tanto esa situación que era yo quien hacia fuerza con mi cadera para que me penetre… Ayyy papi!! No sabes cómo me daba…!!!! – aaaahhh!! Siii??? Mucho??? Aaahhh!! – Siiii… casi me hacía gritar de placer… aaahhh!!! Como coge ese guacho!!! Aaaahh!!! – en ese momento, ambos tuvimos un orgasmo…

    Pero Ivana seguía caliente y salió de encima mío… y con cara de putita, me dijo: – No salgas cornudito que todavía falta… – y empezó a chupar mi oreja de forma muy sensual y me iba diciendo: – Estuvimos hablando de vos cornudito… mmmmm!!! Querés que te cuente?? – ssiiii… dale!!! – jajaja!! Te amor cornudito!!! – Sin sacarse mi pija de adentro, que increíblemente o por la calentura, casi ni se ablandó, me fue contando: – Después de llenarme la concha de leche, Mariano me dio vuelta y metiendo una mano en mi culito, comenzó a jugar con su dedo en mi ano y me preguntó que si habías sospechado algo… y yo le dije que no!! Él se rio y dijo: – jajaja!!! Pobre Martin! Que cornudo que es!! – y seguía intentando meter su dedo y yo ya me estaba excitando nuevamente… Lo aparté un poco y le dije: – Pará bebé!! Eso acá No!!! Si querés organizamos algo para mañana… – yo no tengo drama… acá la de los problemas sos vos… – Mirá! Yo invento algo y mañana después del laburo me llevas a algún lado… – Te olvidás que soy camionero? Yo no tengo un mango mamita!! Vivo en un dpto. prestado de un ambiente en el fondo de una casa de mi tío… vos sos medio cheta, te vas a bancar ir ahí?? – Yo te quiero coger bebé!!! No me importa en donde… – y le comí la boca de un beso… Sentimos algunos ruidos en la oficina, así que nos acomodamos la ropa y salimos como si nada… Al salir, vi que la persona que estaba en el piso era Raúl… Que seguro al vernos algo debió haber sospechado…

    -Durante la tarde coordiné por whatsapp juntarme con Mariano en bar para arreglar lo de mañana, así que pedí salir 30 min antes. – Y que es lo que hablaron de mi? – jajaja pará cornudito… no seas ansioso! Además todavía tenés la pija media blanda… y yo la quiero bien durita papi!! – y mientras me decía esto, iba moviendo su pelvis como nunca antes lo había hecho… – Bueno, contame entonces!! – jajaja… bueno… Cuando me junté con Mariano, fuimos a un bar truchito, casi de trampa. Fuimos a una mesa apartada y nos empezamos a besar… y le dije que pare, porque no teníamos tiempo de hacer nada. – Ok! Como hacemos mañana? – Yo le voy a inventar algo a mi marido y nos vamos a un telo! Yo lo pago bebé!! – jajaja que puta sos… jajaja pobre cornudito… No era que le ibas a decir? – No bebé!! Se me ocurrió algo mejor… Me encanta que mi marido sea un cornudo… pero quiero que lo vaya aceptando de a poco, así no hay problemas… – jajajaja y cómo vas a hacer? – A partir de ahora, voy jugar con mi marido y le voy a pedir que te contrate para hacer cosas… y cuando vos estés en casa, yo me voy a vestir y a portar bien putita, para que él se dé cuenta que vos me gustas… y cada vez que me lo coja lo voy a ir ablandando, hasta que le guste la idea de verme coger… – jajajaja que hija de puta!!! Y vos decís que entrará? – Si! pero vos también tenés que actuar y no zarparte!! – jajaja!! Que guacha… me encanta el jueguito!!! – ya me di cuenta!!! – Le dije, agarrando su poronga que ya estaba durísima… Nos dimos unos besos y tras algunos toqueteos, me levanté y me fui porque estaba muy caliente…

    Yo ya tenía la pija dura nuevamente, y mi esposa con carita lujuriosa, movía su pelvis y me seguía quemando la cabeza: – Como se puso papi!!! Mmmmm Jajaja!!! Te gustó mi plan papito??? – Yo no podía creer como mi esposa jugaba con nosotros… No entendía porque me excitaba tanto todo esto… Pero no podía evitar seguir con su juego… Ella lo sabia, y hacia que el goce de los dos sea increíble… Yo a esta altura ya gemía, pero seguía sin contestar… – Ayyy papi!!! Como me calienta que se te ponga así la pija!! Aaahhh!! Querés que juguemos con Mariano o no??? Mmmmm!! – No sé! Creo que si!! aaahhh!!!! – Mmmm… a juzgar por como te pones, parece que te encanta!!! Mmmmm!! – Siiii!!! Me guuustaaa!!! Aaaaahhhh!!! – Ivana también gemía y seguía con su jueguito: – Aaassiii… aaahhh! Te voy a hacer un verdadero cornudito… aaahhh!! Vas a ver cómo te va a gustar… aaaaahh!!! – Ivana tuvo su orgasmo y yo no tardé mucho en llegar…

    Al otro día, desperté y vi que Ivi se ponía exactamente el mismo conjunto sexy que usó conmigo la noche anterior, solo que sin el baby doll…

    – Porque te pones eso de nuevo? -pregunté extrañado… Ella vino sensualmente hasta la cama y comenzó a besarme y tocarme… – Ay papi!! No te acordás que hoy después del trabajo me voy con Mariano??? – Si! lo que no sabía es que te ibas a vestir así!! – Ivi volvió a poner cara de puta y mientras me tocaba, me decía: – Acordate que vos me dejaste ser bien putita papi? Y yo quiero que Mariano vea que soy bien puta!! – Mi verga se volvió a parar con lo que me decía mi esposa… y ella que lo notaba, aceleraba sus masajes y me seguía diciendo: – Me encanta ser bien puta para él… me dejas? – Siiiii!!! Asiiii!!! – Se ve que te excita ser el cornudito de esta puta, papi…!!! Mmmm -Siiiii… Aaaahhhh!!! Asiiii… aaahhh!!! – y llené de semen la mano de Ivana… Ella me besó románticamente, se levantó y se fue a terminar de vestirse para irse… Antes de salir, me dio otro hermoso beso, me dijo que me amaba y se fue.

    Durante el día le mandé un par de msj y me contestó que hoy tenía un día terrible, y que si podía después me llamaba. Un rato antes de su horario de salida, mi esposa me llamó: – Hola amor!!! Perdón por no darte bola… tuve un día de mierda!! – Que te pasó? – Hubo un problema con unas planillas que yo había hecho, y todo indicaba que yo me había equivocado feo… Así que estaba histérica y muy preocupada… pero hace un rato se solucionó todo y el error no había sido mío… – Menos mal!! – Si! y además parece que Raúl sospecha de lo mío con Mariano y lo quiere transferir a Rosario… Así que preparate porque vamos a tener que acelerar el plan, Tincho!! – eeeehhh! No sé!! Después vemos…!!! – Dale papi!!! No seas malito!!! Vas a ver que lo vas a disfrutar!!! – Bueno… lo charlamos en casa!!! – Ok! Pero no me esperes despierto que voy a llegar tarde… y me voy a sacar toda la bronca con ese machito hermoso!!! Jajajaja!! Te amo!! Te mando un beso!!! – Yo también te amo!!! Cuidate! Beso!!

    Pasada las 12 de la noche, yo ya estaba en cama y sentí llegar a Ivi… Después de lo que me había dicho, opté por hacerme el dormido y no acosarla con mis preguntas… Ella se sacó la ropa, y pude ver que no traía puesta la ropa interior… Solo las medias y el portaligas. Antes de acostarse se acercó a mí, me dio un tierno beso en la frente y se desplomó boca abajo y en segundos se quedó dormida… Yo miraba esa hermosa mujer con ese tremendo culo y no podía evitar tocarme la pija de solo pensar en las cosas que había hecho… mientras me tocaba la verga noté que algo brillaba entre sus glúteos, y al acercarme me di cuenta que era semen que había salido de su ano y se había corrido por sus piernas… Automáticamente recordé como Mariano le había hecho el culo a mi esposa y en pocos segundos brotaban chorros de semen de mi pija… Después de eso abracé a Ivi y me quedé profundamente dormido…

    A la mañana siguiente, ninguno de los escuchó el despertador. Así que Ivana, se arregló en 5 min y salió corriendo para no llegar tarde. Y lógicamente no pudimos hablar de lo ocurrido el día anterior… A media mañana, Ivana me llamó y una voz de nena sexy, me dijo que lo llame a Mariano para que trabaje en casa el sábado. De solo escuchar cómo me lo pidió, se me paró la pija y no pude decirle que no… Así que ni bien corté con Ivi, llamé al muchacho y arreglé todo para el sábado…

    Más tarde, cuando Ivana regresó, se la veía contenta. Me dio un estupendo beso y me dijo que fuésemos a la cama… Yo me recosté así como estaba y noté que Ivi se reía y me dijo: – ya vengo papi!!! No te empieces a tocar si mi… – Agarró una bolsa y salió de la habitación… En unos minutos, volvió vestida con una mini roja un tanto brillosa de lycra, súper ajustada y una remerita también del mismo material, en blanco con unos detalles rojos en las mangas, que de tan apretada no podía usar corpiño y se le notaban claramente los pezones. También se había pintado los labios al tono… Lucia infartante!!! Era una potra!!

    -Te gusta papi? – Siiii!!! Estas tremenda!!! – Así lo voy a recibir a Marianito el sábado. Querés? – y con movimientos muy sexys, se fue acercando hasta mi… y fue directamente hacia mi verga que ya estaba dura… Ivi me sacó el pantalón y empezó a chupármela lentamente… – Aaaahh! Iviii… asiiii!!! – mmmmm el sábado te vas a recibir de cornudito papi!!! – aaahhh!! Que pensas hacer??? Aaaaahh!!! – Mientras Mariano trabaja, yo voy a hacerme la sexy. Él sabe que no tiene que hacer nada… Vos cada tanto me haces algún reproche o alguna escenita de celos, y yo me hago la ofendida… – aaahhh!!! Asiiii… aaahhh!!! – Entonces vos te vas a comprar algo, y yo me pongo a franelear con Mariano… y cuando le esté chupando la pija… mmmmm!!! – AAAAHHH!!! Siiii… Seguíii!!!! – Ahí entras vos… pegas unos grititos y yo te empiezo a decir que cosas de la verga de Mariano, y que ya habíamos hablado de hacer algo así… y esas cosas… aaaahhh!!! Que caliente me pone esto papi!!! Ponemela así!!! Con el vestidito puesto, dale cornudito, daleeee… – aaaahh!!! Si!!! mamita!! Tomá!!! Aaahhh!!! – Entonces te doy unos besos… Te digo que te sientes y que veas como me cojo a este machito… aaaahhh!! Te gusta el plan papi??? Aaahhh!!! – Siiii… aaaahhhh!!– Llené de leche a Ivana, que seguía caliente…

    Me levanté para ir al baño y sentí como se masturbaba mi esposa… cosa que pocas veces había sentido… Y sin decir más nada, nos levantamos a cenar como si nada hubiese pasado…

    Finalmente llegó el sábado. Los dos estábamos ansiosos y calientes pero ninguno decía nada… Tipo 5 de la tarde llegó Mariano y comenzó el juego…

    Después de saludarnos, fuimos a la cocina, donde supuestamente Mariano debería arreglar el mueble de la mesada… cuando le estaba dando algunas indicaciones, apareció Ivana… Los ojos de Mariano se clavaron en las tetas de mi mujer. Que por la excitación del momento, tenía los pezones duros y se notaban aún más… Ivana saludó a Mariano con un beso y dijo: – Tincho hace calor!! Le ofreciste algo de tomar a este muchacho? – Ivi fue hacia la heladera y se agachó para buscar una gaseosa mostrando su hermoso culo de una manera escandalosa… – No se preocupen!! Estoy bien así! – Dijo Mariano, sin poder quitar la vista de ese culazo… y yo pude notar como se le abultaba el pantalón.

    Era mi momento… y dije: – A qué se debe este cambio, amor? La semana pasada no querías saber nada de que Mariano venga a trabajar a casa… – No seas pavo Tincho!! Que drama puedo tener yo con Mariano? Si somos compañeros de trabajo… – y salió de la cocina moviendo el culo…

    Mariano empezó con los arreglos. Yo estaba en el living a pocos metros. Y mi esposa entraba y salía de la cocina a cada rato. Se escuchaba que conversaba con Mariano y cada vez que podía, aprovechaba para mostrarse o rozarlo descaradamente… Fue entonces que llamé a Ivi al living y comencé con escenitas tontas de celos… Ivana, siguiendo con su plan se hacia la ofendida conmigo y seguía con su jueguito… y cada vez pasaba más tiempo en la cocina, y cada vez se escuchaban más risitas… Yo volví con mi papel de marido celoso… Después de un par de horas, Mariano salió de la cocina ya sin la remera y todo sudado… Mi mujer al verlo, acotó: – Que lomazo que tenés Marianito!!! No te hacia así de marcado!! – jajaja! Gracias!! A Ud. También se la ve bárbara!! – Gracias bombón!! La de minitas que debes tener… jajajaja!! – jajaja siii… siempre hay algo por ahí… – Nuevamente era mi turno, y dije: – No te estarás desubicando Ivana? – Ay! Amor no seas celoso…!!! A todas las mujeres nos gustan los tipos así, lomudos!! – Bueno basta!!! Te estas yendo al carajo!!! – Ivana se levantó del sillón, vino hacia mi, y me dio un beso… – No seas celosito papi.!! Y se fue hacia los dormitorios… Unos minutos después apareció y muy amablemente y con carita de morbo, me pidió que le vaya a comprar unos cartuchos para la impresora… Yo nerviosamente dije que si…

    No había vuelta atrás… había llegado el momento… Ivana me dio un hermoso beso y me dijo al oído: – Gracias papi!!! Vas a ver cómo vas a gozar… – se dirigió de nuevo a la cocina… Antes de salir, pude ver a Mariano de pie sonriéndole a mi esposa y su bulto en el pantalón era tremendo…

    Yo había quedado con Ivana, que daría una o dos vueltas a la manzana y volvería. Pero el morbo y la curiosidad pudo más y saltando por el patio me metí a la habitación de mi hijo para ver y escuchar lo que Ivi le decía al muchacho… Apenas me asomé, ellos ya estaban en el sofá dele franelear. Mariano no paraba de meterle mano a mi mujer, quien ya le sobaba la verga por encima del pantalón… Frenaron un momento y Mariano preguntó: – Seguro que no va a haber quilombo mamita? – No te hagas problema… estoy segura que es un cornudito, y cuando me vea haciendo algo se le va a parar… Y ahí yo me encargo de todo bebé!!! – jajajaja sos mas puta de lo que yo me imaginaba… – Ivana sacó del pantalón la pija de Mariano, que parecía mas grande que nunca… – Que hermosa pija bebé!!!! Creo que hasta el cornudito se va a enamorar cuando la vea… – jajajaja chupala un ratito putita!! Que no das mas de ganas!!! – Siiii!!! Bebé!!! – y mi esposa se metió ese pedazote en la boca, dándole una mamada feroz!!

    Me hubiese masturbado en ese mismo instante… pero el morbo y la curiosidad de ver como terminaba el plan de mi mujer, pudo más y salí por donde había entrado para seguir con el juego… Demoré unos minutos mas para planear que iba a decir… ya en la puerta de casa, se podían escuchar los jadeos de Mariano. Tome valor y entré!

    Al verlos así, como Ivana había planeado, intenté hacerme el enojado y empecé a incriminar a Ivi: – Hijos de puta!! Que hacen así??? Estás loca Ivana?? – Mi esposa se puso de pie y vino hacia mi diciendo: – Pará papi.!!! No te pongas así!! No me pude resistir… Mirá lo que es esa pija!!! – y Mariano se sobaba la verga y me miraba con una sonrisa burlona… – No me podes hacer esto Ivana!! – Hacer qué? Cuantas veces fantaseamos con que yo me comía una pija así? – si!! pero eran solo fantasías!! – Ivi comenzó con sus mimos y su voz se iba haciendo cachonda: – No te enojes papi!! Mira esa pija!! No es hermosa?? Además… te aviso que te hice cornudo hace rato… así que aceptalo!! – No puedo, no puedo!!! – Ivi me agarró la pija, que ya estaba durísima, y dijo: – Mmmmm tu pijita no parece opinar lo mismo… uuuuhhh!! Como la tenés papi!!! Parece que te gustó ver a tu mujercita comerse ese pijón!!! vení papi… sentate acá y mirá un ratito… te prometo que te va gustar!! – Mi esposa me besaba, me masajeaba la verga y me iba llevando al sillón individual, en frente de ellos… me comió la boca de un beso y me dijo al oído: – Ahora ya sos un cornudito consiente… – y se fue gateando como una puta profesional y se volvió a apoderar de la pija de Mariano…

    Yo estaba mudo. No sabía cómo iba a seguir esto… Casi sin darme cuenta tenía una mano en mi bulto y lo frotaba por encima del pantalón… Mi esposa chupaba ese pijón y me miraba… Mariano tenía la cabeza hacia atrás, los ojos cerrados y gemía… Hasta que Ivi se levantó y se sentó al lado del muchacho y sin dejar de acariciar ese miembro, me miraba fijo y me dijo: – Dale papi!!! Me vas a dejar que me coma este pijón??? – Se paró. Vino hasta mi y me besó!! Abrió mi pantalón, sacó mi pija que era visiblemente mas chica que la de Mariano, y se la metió en la boca dándole unas hermosas chupadas que me hicieron largar varios gemidos… – aaahhh!! Aassiii… – mmmm Te gusta cornudito?? – Siiiii… aaaaahh!!! – Dejó lo que estaba haciendo y se volvió al sofá junto al muchacho y le estampó un tremendo beso… Mariano metió su mano bajo la minifalda y al tocar la vagina de mi esposa, exclamó: – Aaapaaa!! Estas empapada! Jajajjaa! Te encanta que te vea el cornudito, no?? – Siiiiii… y al el también le encanta verme… Mirá como tiene la pijita? Creo que nunca la tuvo tan dura… – jajajaja!! Si se ve que le gusta ser mirar como coge su mujercita… jajajaja – Bueno bebé!!! Vamos a darle el gusto… – Ivana volvió a besar a Mariano y este que tenia su mano en la concha de Ivi, aprovechó para sacarle la diminuta tanga que tenia mi mujer. Luego se la llevó a la cara, sonrió y me lanzó la prenda… – Tomá cornudito!! Mirá como se moja tu esposa conmigo!! Jajajaja – Yo agarré la tanga y luego de olerla la frotaba a mi pene… Mariano levantó a Ivana y la sentó encima de él frotando toda su pija por la vulva de mi esposa, y paralelamente le chupaba y mordía las tetas… – Asiiii bebé!!! Meteme esa verga de una vez!!! Aaahhh!!! – Pero el cornudito todavía no te dio permiso!!! – No importa!! Yo se que le calienta que me cojan!! Aaaahhh!!! Vas a ver como en un ratito se pajea viendo… aaahhhh!!! Dale guacho!!! Meteme esa pijaaaa!!!! – Ivana estaba sacada. Y se notaba que Mariano hacia lo que quería con ella… yo me frotaba lentamente con la tanguita de mi mujer, haciendo lo posible por no acabar tan rápido…

    Mariano agarró su pija y la apoyó en la entrada de la vagina de mi mujer, esta gemía como loca… – aaaaahh!!! Dale hijo de putaaaa metela de una vez!! Aaaaahh!!! – Cuando Ivana sintió que la pija comenzaba a entrar, comenzó a moverse y a gritar de placer como nunca la había escuchado… – Aaahhh!!! Hijo de putaaaa que pedazo que teneees!!! Aaahhh!!! Seguiiiii… ponemela todaaaa!!! – Siiiii putitaaaa!!! Es toda para voooos… aaaahh!!! – Mi esposa subía y bajaba de ese tremendo miembro y deliraba de placer… en pocos minutos ya había tenido al menos dos orgasmos espectaculares… De repente se detuvo. Justo antes de que su amante pudiera llegar…

    -Noooo…!!! Seguíii… aaaahhh!!! No me dejes asiii!!! – Ivana sacó la pija de su concha y se la agarró y apretándosela le dijo: – Esperá bebé!!! Te quiero disfrutar a full y quiero que el cornudito vea lo que es un verdadero macho… aguantá bebé!!! – y le comió la boca de un beso… Yo estaba mudo y ya no ocultaba que me estaba haciendo un tremendo pajón… – Ivi me miró con carita perversa y le dijo a Mariano: – jajaja!! Te dije que esto le iba a gustar…!!! Jajaja!! Mirá como se pajea el cornudito?? – jajajaaja! Siii!! Se ve que le encanta…!!! Jajajaja – Ivana vino hacia mi, sacó mi mano de la pija y se la metió en la boca… – jajajaja! Que puta sos Ivana!!! No quisiste mi leche y te vas a tragar la del cornudo… jajaja!!! – y en ese momento le llené la boca de semen a mi esposa, que se la tragó toda. Algo que rara vez hacia conmigo…

    Se levantó, me dio un beso y me dijo: – Te gustó papi??? – yo sin decir nada asentía con la cabeza… – A mi me encanta que mi esposo sea cornudito y se haga la paja mientras me mira coger…!!! – Me dio otro beso y yendo hacia Mariano me dijo: – Pero todavía falta papi!!! Vas a ver que dentro de un ratito te vas a hacer otra paja…!!! – Le agarró la pija a Mariano se la metió en la boca y la chupó un ratito como para asegurarse que siga dura… Se volvió a parar y nos dijo que la esperemos que en unos minutos regresaba…

    Mariano se tocaba la verga, y mientras me miraba sonriente me decía: – Viste lo que se come tu mujercita? La verdad que es un puton bárbaro!! Yo siempre lo sospeché!! Y cuando vio esto no se pudo resistir… jajajaja!!! – la verdad que yo tampoco dejaba de mirársela… y él, que se daba cuenta, me decía: – Por como la miras, se ve que a vos también te gusta!! Jajajaja!! Lo único que falta es que además de cornudo seas puto??? Jajaja!! Si te portas bien, algún día te voy a dejar que la toques… jajajaja!!!

    En ese momento entró Ivana. Vestida solo con el portaligas de raso y las medias bucaneras… Miró a Mariano que se le caía la baba de verla así, y le dijo: – Ahora si bebé!! Estoy bien putita como te gusta a vos!!! – Yo no sabia que mirar. Si la hermosa pija de Mariano o a mi mujer hecha toda una puta… y me puse rojo de calentura. Ivi, algo notó y me preguntó si me pasaba algo. Y Mariano riendo, le dijo: – jajaja!! Lo que pasa es que lo descubrí mirándome la verga, y me parece que le gusta! Jajaja!!! – Ivana vino hacia mi y dándome un tierno beso, me dijo: – No te avergüences papi!!! Es lógico que te guste después de ver el placer que me provoca…! – Me dio otro tierno beso y se abalanzó sobre Mariano y le comió la boca… Me miró con cara bien de puta y me dijo: – Ahora, me voy a nuestro cuarto para que Marianito me vuelva a coger!! Tengo ganas de ser bien puta!! Si querés venir a ver, te sentas en una silla y te pajeas como todo un cornudito… Si papi?? – Agarró a su macho de la mano y se fueron para la habitación.

    Un rato después ya se escuchaban los gemidos de Ivana, y no pude resistir acercarme a mirar… Ya en la puerta veía como Mariano le comía la concha a mi mujer que aullaba como una perra en celo… y luego de unos minutos, se montó sobre ella y le metió ese enorme pedazo de carne de una sola vez… Ivana lanzaba gritos mezcla de dolor y de placer rápidamente tuvo un orgasmo… y yo parado en la puerta ya tenia mi verga en la mano y comenzaba a pajearme…

    En medio de esa lujuria, mi esposa me vio ahí parado y apartando a Mariano, que otra vez estaba por llegar, se dirigió hacia mi y dándome un rico beso, me dijo: – Vení cornudito!! Sentate ahí, así te pajeas tranquilo que ahora viene lo mejor… – y me llevó hasta la silla… volvió a la cama y besó a Mariano que estaba medio enojado por las interrupciones que le hacia mi esposa… poniendo la mejor cara de puta, le dijo: – Dale bebé!! Hoy no te voy a decir que NO!!! Mostrale al cornudito como le rompes la cola a tu puta!! – A Mariano se le transformó la mirada y le estampó un beso!!! Luego giró a Ivana, la puso en cuatro, con la cara mirando hacia donde estaba yo… y fue besando su espalda hasta llegar a su culo… Ivana me miraba con cara de puta lujuriosa y se pasaba la lengua por los labios y comenzaba a lanzar gemidos de placer por efecto de la lengua de Mariano en su ano… A esta altura yo me pajeaba como loco…

    Mariano levantó su cara y reemplazó la lengua por los dedos… Ivana gemía y movía el culo al ritmo de los dedos de su macho y en su cara se podía notar las tremendas oleadas de placer que esos masajes le producían… Mariano me miraba como me pajeaba, se reía morbosamente y me dijo: – Ahora vas a ver como goza la putita de tu esposa!!! Jajaja!! Le voy a romper el culo a esta puta y vos te vas a hacer la paja viendo como esta perra me pide mas!!! Jajajaja!!! – yo estaba al borde del orgasmo… y mi esposa comenzaba a gritar de placer y a pedirle a su macho que le meta la pija… – Aaaahhh!!! Dale guacho!! Dejá de hablar y haceme el orto!!! Aaaahhh!!!! – Tranquila putita…!! Jajaja! Sos insaciable!!! – Mariano se acomodó y lentamente le fue metiendo la cabeza… Ivana pasó del placer al dolor en un segundo y los gemidos se transformaron en suplicas para que Mariano se la saque y vi brotar lágrimas de sus ojos… – Aaaagg!!! Me dueleee!!! Sacalaaa!! Por favor sacalaaa!!! – Calmate putita! Si sabes que después te gusta!!! – Y se quedó inmóvil un par de minutos, hasta que mi esposa dejó de gritar… Mariano empezó a pasar sus dedos por la concha de mi mujer, que poco a poco fue recuperando esa cara de lujuria del comienzo… A medida que Ivi se iba acostumbrando a esa enorme pija en su culo, lentamente comenzó a mover la cola y Mariano de a poco se la iba enterrando cada vez mas… Mi esposa ya gemía nuevamente y me miraba como me masturbaba, y me decía: – Viste papi como me están rompiendo el culo? Aaaaahhh!! Siiii… Te gusta que se cojan a tu esposa pajerito?? – yo la miraba, me pajeaba y asentía con la cabeza… – Me encanta este machito papi!!! Porque tiene una pija tremenda… aaaahhh!!!! Y me encanta ser su puta, papi!!!! Aaaahhhh!! – a esta altura Mariano ya tenia a mi mujer agarrada de las caderas y la bombeaba cada vez con mas furia… y los alaridos de ambos no tardaron en llegar… – Asiiii putita asiiii!!! Como moves ese culo mami!!!! Como me comes la pijaaa!!! Aaaahhh!!! – Aaaahhhh!!! Dale hijo de puta!!! Rompeme el culoooo aaaahhh!!! Llénamelo de leche así lo ve el cornudo mi marido!!! Aaaaahhh!! – Siiii puta!! Tomaaa!!! -y Mariano le llenó el culo de leche… y mi esposa explotaba en un nuevo orgasmo!! Yo había llegado unos segundos antes, mientras mi mujer me hablaba…

    Me fui de la habitación cuando vi que después de desplomarse por los recientes orgasmos, ambos se recostaron y se pusieron a descansar… Yo me fui a la habitación de mi hijo y decidí hacer lo mismo…

    Durante la noche me levanté para ir al baño. Noté que la puerta de mi habitación estaba cerrada. Me acerqué un poco y escuché que mi mujer gemía y le pedía a su macho que se mueva mas despacito que gozar de su pija adentro un buen rato… Me fui de ahí rumbo a la cocina, porque si me quedaba, probablemente hubiese querido entrar a ver para hacerme otra paja…

    Después de tomar un café y estar un rato en la cocina, decidí ir a acostarme a la pieza de mi hijo y esta vez me llamó la atención que las voces que venían de mi habitación, ya no eran de índole sexual si no de una charla amena… Volví a acercarme y logré escuchar a Ivana que le decía a Mariano que esperara un poco y que ella iba a preparar todo… Me pareció sentir que se levantaban y me volví rápidamente al cuarto de mi hijo.

    Pensando en todo lo que había pasado, me fui quedando dormido nuevamente… Al despertar, Mariano ya no estaba en casa. Ivi estaba desayunando y me saludó con un profundo beso como era su costumbre. Durante ese día no tocamos el tema de lo que había pasado… Y pasamos un domingo como cualquier otro…

    Seguimos así durante un par de días mas… Y el miércoles, Ivana volvió caliente del trabajo y volvió al ataque…

    Pero ya les contaré mas adelante…

    (Continuará)

  • Trío con mi mujer y su amiga (IV)

    Trío con mi mujer y su amiga (IV)

    Los días siguientes acordamos el estar siempre desnudos por la casa y salir únicamente para hacer alguna compra, así transcurrió los días con encuentros sexuales entre los tres o solo con mi mujer, a la tarde del sábado Marta nos contó que esa noche era la última que pasaba con nosotros, que al día siguiente se marcharía a su casa, sus vacaciones finalizaban.

    Llegó media tarde entre juegos caricias besos y tocamientos, estábamos preparándonos para que al anochecer nuestra excitación fuera máxima, yo me vestí y fui a comprar algunas botellas de champán, bombones y algo de comida preparada para la cena. Al regresar la mesa estaba puesta, ellas me mandaron desnudarme para seguir con la norma de nada de ropa en la casa, y nos sentamos en la mesa, ellas dos enfrente juntas y yo al otro contrario. Ya nos habíamos bebido una botella de vino cuando se me ocurrió una pillería, sin decirles nada me metí debajo de la mesa, ellas al ver lo que hacía se reían y aprovecharon para abrir sus piernas enseñándome en primer plano esos coños totalmente rasurados, una vez allí abajo y con esa visión empecé a acariciarlas a cada una con una mano, empezando desde los tobillos hacía sus rodillas siguiendo por el interior de sus muslos y entreteniéndome en sus ingles, retrasando lo máximo posible el tocar sus rajas y el interior de las mismas, cuando llegue a sus rajas separé sus labios con los dedos, en el interior se empezaba a notar su humedad, acaricie el interior de los labios y pasé luego a ambos clítoris, desde abajo escuchaba algún gemido que otro, así estuve unos minutos, hasta que sus tras introducirle en el interior de sus vaginas dos dedos a cada una, acerque mi boca a la entrepierna de mi mujer, lamiendo todos sus rincones, cuando note que estaba a punto de estallar pare para cambiar al de Marta, tenían ambas uno sabor riquísimo pero el de mi mujer estaba algo mejor, a Marta le hice lo mismo cuando al escuchar sus jadeos y pensaba que estaba a punto de llegar pare, quería dejarlas a las dos al límite, cuando salí de debajo de la mesa estaban besándose y con sus tetas juntas rozando sus pezones.

    Terminamos de cenar y nos marchamos a la cama, allí ellas querían vengarse de mí, por lo ocurrido en la cena y mientras una me lamía los huevos la otra se tragaba entera mi herramienta, y cada una me tenía sujeta una de mis manos para que no las pudiera acariciar. Ya estaba a punto de correrme cuando pararon en seco, sacaron unos pañuelos y con ellos me ataron al cabecero de la cama, ellas después comenzaron a jugar, se acariciaban, hicieron la tijera restregando coño con coño, estaban tan mojadas que se escuchaba el chapoteo que producía el roce, se mordían y lamian los pezones, yo estaba de mero espectador pero aun así y sin tocarme a la misma me iba a correr.

    ya llevaba unos 10 minutos ellas jugando y disfrutando y yo sufriendo, cuando mi mujer puso una piernas a cada costado mío, e introduciéndose mi polla de forma brusca comenzó a cabálgame, Marta le acariciaba sus pechos desde atrás, luego bajo una de sus manos y le acariciaba su culo y la entrada de su ano, en un momento note una cara de sorpresa de mi mujer y paró unos segundos de cabalgarme, no sabía el motivo hasta que ladeando un poco la cabeza vi como Marta le pasaba la lengua por el ano de mi mujer, esta comenzó de nuevo a cabalgar y a emitir gemidos cada vez más fuerte, el trabajo de su amiga en su culo le estaba gustando por que en menos de un minuto reventó en un inmenso orgasmo quedando deslomada en la cama.

    Marta me desató, y abriendo me hizo señales para que la penetrara, como su culo y su vagina quedaba en el borde de la cama, así de pie como estaba la penetre y mi mujer metía su cabeza entre los dos y le comía el clítoris, mis envestidas eran salvajes, lo mismo que los gemidos de Marta, ella terminó llegando a soltar gran cantidad de líquido que empapo la cara de mi mujer y mojo hasta las sabanas, yo estaba a punto de correrme y justo al empezar la saque del coño de Marta y se la metí en la boca a Sara, me vacié dentro y ella saboreo la mezcla se sabores de los fluidos de su amiga y de su marido.

  • Me gusta exhibirme y sentirme deseada

    Me gusta exhibirme y sentirme deseada

    Hola me llamo Itziar y tengo 18 años. Me gusta exhibirme y probar cosas nuevas pues soy muy activa sexualmente. Soy una chica de pelo castaño, no muy alta 1.69 de alta, unas tetas normales 90C y un culo durito y respingón.

    Me gusta vestir muy provocativa con mini shorts o falditas muy cortas y tops ajustados para enseñar el piercing del ombligo y se marque el del pezón ya que no suelo usar sujetador y los tangas de hilo dental son mis favoritos.

    Pues bien el viernes pasado por la tarde quedamos a tomar algo con el grupo de amigos y amigas y se unió el primo de una amiga. Yo iba vestida con un mini top de tirantes blanco y un mini short vaquero que dejaba poco a la imaginación. Después de un rato bebiendo unas cervezas y hablando de todo y riendo se empezaron a retirar y entonces me acerque al primo de mi amiga al oído que si quería tomarse otra en mi casa (mis padres no estaban), a lo que el acepto sin pensarlo demasiado.

    Llegamos a mi casa y nos sentamos en el sofá del comedor, y me daba cuenta de cómo me miraba y la verdad que el a mi también me atraía así que decidí exhibirme ante él.

    Puse música flojita y empecé a bailar de forma sensual, le ponía el culito a escasos centímetros de su cara mientras me iba desnudando lentamente. Enseguida vi cómo se le marcaba el paquete en su pantalón y eso me ponía cada vez más caliente.

    Si queréis saber cómo continuó dejar comentarios.

  • Entrevista con Jennifer, una sexo servidora (2)

    Entrevista con Jennifer, una sexo servidora (2)

    Estuvimos alrededor de una hora en el restaurante italiano y fue Jennifer la que retomó la plática para los planes de esa noche, pues la cita concertada con esta chica de compañía era para pasar toda la noche con ella. Jennifer me pregunta:

    – ¿Tony, donde iremos después de aquí? Tenemos toda la noche y la madrugada. ¿Iremos a algún hotel, algún lugar local por aquí?

    – ¿Qué te parece si vamos a ese lugar de salsa del que me hablas? ¿Imagino que habrá algún hotel alrededor?

    – En ese caso, pasemos brevemente a mi apartamento a dejar mi coche y nos vamos juntos. El lugar está en el centro de la ciudad… unos 30 a 40 minutos.

    De esa manera nos alejamos del restaurante y nos fuimos a su apartamento donde me pidió a que esperara unos minutos. Cuando regresó venía con una pequeña maleta y la puso en la cajuela de mi coche y ella me pidió conducirlo, pues me hablaba que le gustaba mi Shelby Mustang convertible y le di las llaves. Este es un complejo de apartamentos bastante grande, de bonitos jardines y espacios vacíos con muchas sombras. Estamos a comienzos del verano y son casi de las 8 de la noche y comienza a oscurecer. Jennifer ronda el complejo y se estaciona frente a una pequeña laguna donde parece que solamente somos nosotros en el lugar. Me mira y me dice:

    – Siempre que paso por aquí pienso que este es un bonito lugar para hacer el amor.

    – Escénico, me parece un lugar muy inspirador.

    – ¿Se atrevería usted?

    Y es como iniciamos a comernos a besos. En el perfil de dama de compañía de Jennifer, hablaba de ofrecer un tratamiento de novios y era eso una de las cosas o habilidades que me gustaron de esta chica. Le encantaba besar y recibir besos. Obviamente le bese y le lamí el cuello, pues ella me había dicho como le encantaba recibir caricias en esa parte de su cuerpo y cada vez que lo hacía, ese escote me invitaba a descubrir esas hermosas tetas redondas que había visto en las fotografías que me habían enviado los de la agencia. Su vestido dorado era solo cuestión de desabrochar un botón y bajar el cierre para tener acceso a sus ricos pechos, pues al hacerlo descubría que con aquella prenda no era requerido usar brassier. Le comí las tetas a mi antojo y le apreté los pezones con mis labios mientras mis manos acariciaban sus lindas piernas. Aquello fue un agasajo como cuando uno anda de novios en los años mozos; lo único aquí, que la única moza era Jennifer.

    Maniobrar en un coche compacto como un Mustang Shelby para una persona como yo de un metro y noventa es un tanto difícil, sino que imposible. Jennifer estaba tan caliente que lo único viable y más confortable fue abrir mi puerta, me bajé el pantalón y el bóxer y ella se sentó sobre de mí y mi verga le penetró y sentí lo caliente de su vagina, cuando a la vez esta linda chica gemía de placer y en aquella posición le podía tomar de sus pezones y apretarlos a como ella me indicaba que le gustaba. No pasaron ni tres minutos cuando Jennifer explotó en un grandioso orgasmo y sentí su vagina como se contraía y como sus fluidos me llegaban empapando mis testículos. Como toda mujer y sus milagrosas carteras, sacó unas cuantas servilletas y medio me limpié, para que luego Jennifer me diera una rica mamada y donde me pidió que me fuera en su boca y así lo hice, pues no quería que le salpicara el rostro para no estropear su maquillaje.

    – ¿Te gustó? –me preguntó.

    – ¡Me encantó! ¿Te fuiste rico? – le pregunté.

    – ¡Delicioso! ¡Me hiciste acabar en menos de 5 minutos!

    – ¿Nunca habías acabado tan rápido?

    – ¡Ni cuando me masturbo!

    – Estábamos ya excitados desde el restaurante. Ya habíamos acumulado el deseo por mucho tiempo y solo vinimos a explotar la tensión aquí.

    – Yo diría que todo eso, pero definitivamente el volumen de tu verga es notorio. Me llenaste la vagina y sentí un placer totalmente diferente que cuando me masturbo. Este orgasmo era diferente, igual de rico y potente que cuando tuve mi primer orgasmo.

    – ¡Me haces sentir especial pero creo que exageras!

    – No Tony, no lo hago por adularte, es que en verdad fue un orgasmo diferente.

    Creo que Jennifer me hablaba de lo que muchas mujeres identifican como un orgasmo vaginal al típico orgasmo de clítoris. Tenía sentido lo que me hablaba, pues le penetraba desde atrás, ella sentada sobre mí. Mi pene en esta posición no rozaba con su clítoris y fue ese estimulo de la presión de mi pene en las paredes de su vagina los que le provocaban un orgasmo para ella diferente. Para ella fue tan diferente que achacaba aquella sensación al tamaño y grosor de mi pene y quizá haya influido en algo, pero creo más que todo el morbo de lo prohibido, la adrenalina del lugar público donde estábamos. Nos limpiamos y Jennifer conducía, y ahora deberíamos ir en busca de un hotel.

    – ¿Te cambiaste panti? Ya no es la misma tanga negra que llevabas.

    – Si, ya me tenías bien mojada y me lo tuve que cambiar, y ahora debo cambiarme este otro, pues ya me hiciste que lo mojara de nuevo.

    – ¿Te tragaste mi corrida?

    – Algo… parece que tenías tiempo de no correrte. Casi me atragantabas.

    – ¿Te das cuenta? No me sobran las mujeres como tú dices y es por eso la tremenda corrida acumulada por no estar activo.

    – Tony, no soy ingenua. Sé que estas con una chica como yo por curiosidad.

    – ¿Te gustó saborear mi corrida?

    – ¿Sabes? ¡Curioso! Me supo a como volver a saborear esa piña colada que tomamos en el restaurante. Eso estaba pensando.

    – Jennifer, déjame preguntarte: ¿Estas en control de natalidad?

    – Sí, tengo ya casi dos meses en tratamiento. El médico me advirtió que me cuidara el primer mes con otro tipo de anticonceptivo, pues calculan de 20 a 30 días que de efecto.

    – Jennifer, ¿tu provees condones?

    – Traigo algunos conmigo, pero en la calentura que me tenías, totalmente he olvidado protegerme. Por mi parte soy una mujer sana, no te preocupes por eso.

    – ¿Te gusta mamar una verga con condón?

    – Honestamente nunca lo he hecho. Mi amiga me adiestraba con un consolador cubierto por un condón y la verdad el olor y sabor me dan asco. Me sugirió conseguir condones de sabor, pero aun así me da asco. Me gusta el sabor y olor natural de un pene y el tuyo sabe y huele encantador.

    – Decías que tenías nervios por el tamaño de mi miembro. ¿Ya no los tienes?

    – La verdad que lo pensaba. No niego que sentí un leve dolor, pero la calentura era más grande y pronto se me volvió en un enorme placer. Me hiciste acabar pronto.

    – Dices que fue un orgasmo diferente… ¿Por qué diferente?

    – Como de dije, es difícil de explicar. Sentí que las paredes de mi vagina se contraían y a cada una de tus embestidas el placer se elevaba, pero todo era interno. Anteriormente los espasmos eran alrededor del pubis, regándose por todo el cuerpo.

    – Te apreté tus pezones como me lo indicaste anteriormente. ¿Es el placer que esperabas?

    – Creo que eso fue parte del porque me hizo acabar rápidamente. Sentir ese dolorcito mientras su pene invadía mi vagina es lo más rico que he sentido hasta el momento. Como le dije antes, nadie me había hecho acabar mientras me cogía. Mis dos novios siempre se iban antes que yo, así que todo era la misma masturbación, aunque debo admitir es rico ser masturbada a hacerlo uno sola.

    – ¿Quieres volverlo a probar?

    – ¿Usted qué piensa? Mire que todavía voy gozando con el recuerdo y eso acaba de suceder.

    – ¿Cuál es tu posición favorita?

    – Mi experiencia es limitada, aunque soy dama de compañía. –y se ríe y continúa. – le parecerá que soy a la antigua, pero me gustaría es posición común de mamá y papá.

    – ¿Te refieres al misionero?

    – Mi amiga me dijo el nombre de varias posiciones, pero se me han olvidado.

    – ¿Por qué esa posición?

    – Quizá porque le vería su rostro. Quizá piense que me gusta molestarlo, pero me gusta su cara, me gusta cómo me mira. Tiene unos bonitos ojos y una linda sonrisa, que de solo imaginarlo sobre mí penetrándome, me haría acabar.

    – Sabes, eso le pasaba a tus ex novios. Tú tienes una carita tan sensual que a cualquiera haces acabar con solo mirarte.

    – ¡Usted exagera!

    – ¿Te das cuenta? Lo mismo acabas de decir tú de mí.

    – Quizá… quizá lo que me pasa a mí con usted, le pasaba a ellos conmigo. Pero usted aguantó y me tomó más tiempo en que acabara.

    – Jennifer, hay una enorme diferencia. Yo tengo 50 años y tengo un poco más de control. Mira, cuando lo hacíamos y te subiste la falda de tu vestido y vi tu rico trasero, créeme que si tu vestido no lo vuelve a cubrir, lo más probable me hubiese ido antes que tú.

    – ¿Le gustan mis nalgas?

    – Tú sabes que tienes un bonito trasero. Cuando vi esa foto con tu panti tipo hipster, realmente me hiciste soñar y pensar que podría ser mío. ¿Me lo darás?

    – No me lo pida de esa manera. Sabe, mejor disfrutemos la noche y si ha de suceder y ser el primero, pues dejemos que las horas nos guíen sin ninguna presión. Mejor dígame, ¿cuál es la posición que más le gusta a usted?

    – Realmente me gustan todas, pero por la belleza de tus glúteos creo que me voy a tomar el tiempo poniéndote de perrito.

    – Le dará risa a usted, pero sabe, me da pena ponerme así.

    – ¿Ya lo has hecho así?

    – Sí, pero le sonare anticuada, pero siento mucha pena. Siento como si fuese la primera vez que hago sexo y que todo el mundo me está viendo.

    – Es un contraste con la chica del restaurante quien se atrevió a mamarme la verga y dejarse mamar la conchita en un lugar público.

    – ¡Hay cosas que uno no le encuentra el sentido!

    – ¿Quizá sientes que tu ano es vulnerable en esa posición?

    – ¡Puede ser!

    – ¿Has fantaseado ser penetrada analmente?

    – Sí, creo que todos. Imagino que hasta a los hombres.

    – ¿Por qué lo dices?

    – Bueno, mi amiga, quien lleva en esto ya unos seis meses me habló de algunos clientes que deseaban ser penetrados con un consolador. Mi amiga dice que es un hombre heterosexual y que esta práctica lo hace solo con una mujer. ¿Usted tiene esa fantasía?

    – No es fantasía, yo ya tuve una experiencia así. –y me queda viendo sorprendida.

    – ¡Cuénteme! ¿Cómo sucedió?

    – Bueno, han sido en varias ocasiones. La primera fue cuando tenía unos 18 años, y conocí a la Dra. Olga, que en esa época ella habrá tenido unos 36 años. Ella fue la que me introdujo por primera vez algo en mi ano, mientras me hacía sexo oral.

    – ¿Le gustó?

    – Mira, es una sensación diferente. En mi caso siento que potencializa mi orgasmo. En otras palabras, el placer siento que se incrementa.

    – ¿Pero no desea ser penetrado por un hombre?

    – ¡Jamás! Mira, esta mujer y Dra. Olga, era psicóloga, pues al igual que tú, a mi edad pensaba que aquello era una inclinación homosexual, pero ella me explicaba que no lo era, pues la intensión y el deseo de hacerlo era complacer a tu pareja que era del sexo opuesto. Para que me entiendas, tu cuando fantaseas analmente con alguien, ¿lo haces con un hombre o con una mujer?

    – ¡Pues con un hombre naturalmente!

    – Bueno el ano es un órgano neutral… ambos sexos lo tenemos y lo que muy poca gente sabe o tiene miedo a conocer, es que es un órgano que puede llegar a ser tan erógeno como tu clítoris o mi glande. Si un hombre penetra tu ano no te hace lesbiana. Al contrario, como ella me lo explicaba y tiene mucho sentido, hay muchos hombres que tienen sexo con mujeres pero piensan que penetran a un hombre. Eso sí es inclinación homosexual.

    – Entiendo. ¿Tony, le puedo hacer una propuesta?

    – ¿Dime Jennifer?

    – Si usted me permite que yo le penetre con un consolador, yo le permito ser el primero en penetrar mi ano.

    – ¿Te llenó la curiosidad verdad?

    – Me ha vuelto a excitar y realmente ha sido de suerte encontrarme con un hombre como usted.

    – ¿Tenías otras opciones en tu primer día?

    – ¡La verdad que sí! Usted fue el quinto de quien me enviaron sus fotos. Estaba a punto de aceptar a uno, pues para las doce ya tenía cuatro, y mi amiga me pidió que esperara otra hora, y me llegaron la fotos suyas y minutos después de dos más.

    – ¿Y yo fui el de la suerte?

    – Le pregunté a mi amiga con quien ella se decidiría y su respuesta fue la misma mía: ambas lo escogimos a usted. La verdad que pensamos que era alguna foto falsa, pero en la agencia nos garantizan en confirmar a cada cliente.

    Llegamos a la zona donde se encontraba el club nocturno y divisamos un motel cercano. En nuestras condiciones decidimos ir a arrendar el motel, pues sentíamos que olíamos a sexo. Por previas experiencias, siempre llevo conmigo en el baúl de mi coche algo de ropa y en esta ocasión llevaba hasta dos mudadas más. Hice la transacción para la renta del hotel y Jennifer y yo salíamos en busca de la habitación donde fornicaríamos hasta el amanecer.

    Continúa.

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  • Llevando a Edith a su casa

    Llevando a Edith a su casa

    Hace un par de meses, en la oficina, empecé a tratar un poco más a Edith una chica linda y atractiva, me llamaba la atención siempre que nos cruzábamos en el camino.

    Edith es una chica de 22 años, es delgada y de cabello lacio color castaño, mide aproximadamente 1.70 de altura, sus piernas son delgadas, es poseedora de una bonitas nalguitas que están bien paradas y redondas. Su cintura es delgada y le hace ver un cuerpo espectacular, así como sus senos que a pesar de no ser muy grandes, están firmes y dignos de observar.

    A Edith le gusta vestir muy sugerentemente, casi siempre anda con pantalones ajustados a las caderas y de blusas de tirantes; siempre usa zapato de tacón que le ayuda a realzar sus nalguitas y le ayudan a ver sus piernas más torneadas; usa lencería de encaje blanca preferentemente y muy pequeña.

    En una ocasión después de una cena a la que fuimos invitados todos los compañeros de trabajo, para festejar el aniversario del despacho, me ofrecí a llevarla a su casa ya que su novio no había podido asistir al evento. En el camino a su casa yo le confesé que me gustaba y que me atraía muchísimo, y ella contesto tajante que eso no podía ser, que ella estaba comprometida con Ricardo y que nunca le había sido infiel.

    No le insistí, por la decepción que me había causado su respuesta, por lo que decidí no volver a tocar el tema. Antes de llegar a su casa, me dijo que me estacionara para no dejarla frente a su casa o donde su pretendiente pudiera vernos. Yo le comenté que si nos veía me lo tenía que agradecer por llevarla sana y salva, pero ella no lo vio así. Total me estacioné cerca de su casa, se despidió de un beso en la mejilla y me dijo: “sólo tengo una duda Paco, es verdad lo que me dijiste?”, yo sólo asentí con la cabeza pero insistí en que no volvería a mencionarlo y que me quedaba claro que eso no podía ser; y respondió: “lo que pasa es que tú también me gustas y me he dado cuenta de cómo me miras y como hace lo posible para estar cerca de mí, y la verdad que me encanta que lo hagas”.

    No la deje terminar y me acerque lo suficiente sin besarla para decirle si podía besarla. Al principio trato de alejarse pero no la dejé, le fui dando pequeños besos, y ella fue cediendo, hasta que no puso mayor resistencia. Comenzaron las caricias por todo su cuerpo, pase mis manos por su cara, por sus senos que se encontraban aprisionados por una linda blusa de generoso escote, sobándolos cuidadosamente, por sus piernas que lucían radiante con esa minifalda negra ajustada a su cadera, puse una de mis manos entre sus piernas para sobarla con un poco más de fuerza. Entonces se separó y dijo: “no puedo hacerle esto a Ricardo, nos vamos a casar en unos meses”. Como si no la hubiera escuchado arranqué y me fui a buscar un motel, para no estar en la calle.

    Al llegar a la habitación, sin más preámbulo se desvistió pidiéndome lo mismo, para no tardarnos ya que su prometido la esperaría en su casa hasta que llegara. Desnudos en la cama, ella me beso suavemente la boca, el cuello, el pecho, mordiendo cada uno de mis pezones, y se enfilo a mi erecto pene. Lo besó dulcemente antes de meterlo a su boca, le daba con la lengua y lo pasaba por sus labios, de repente lo introdujo en su boca y lo ensalivo por completo, así una y otra vez, su cara estaba toda mojada por las maniobras que ella ejecutaba.

    Conforme lo hacía le fui jalando su pierna para poder meter mi lengua en su conchita, al estar en posición y comprobar que estaba muy mojada, le saboree unos minutos y ella me pidió que me la cogiera, así textualmente. Se acostó boca arriba, me acomode sobre de ella y la penetré, la sensación de sentirla mojada y calientita fue muy excitante, y vino su primer orgasmo, ahora lo sé, porque cada que suceden me pide que me detenga que no me mueva para disfrutarlo.

    Era un momento excitante, coger con Edith la prometida de un compañero de trabajo y que estaba a punto de casarse en un par de meses.

    Y luego el segundo, con los cuales me dejo tremendos rasguños en la espalda, y como desquite no me detuve y seguí bombeando provocando unos gritos en ella tan excitante que terminaron por hacerme eyacular. Descansamos un poco y le pedí que se pusiera sobre sus rodillas, pero me dijo que esa posición no le gustaba. Entonces le pedí que se acostara boca abajo.

    Al estar boca abajo la penetre y empezamos a coger nuevamente, esta posición me calienta demasiado, por lo que me la cogida aumento de ritmo y de fuerza, cada empujón, cada metida era con más fuerza y provocaba gritos más y más excitantes; con mi pierna le flexione la pierna derecha, y mientras seguía con mis embestidas, siguió la izquierda; y así logre tenerla de rodillas en posición de perrito. Ella gritaba hasta que tuvo un orgasmo más, más intenso que los anteriores, me pidió que me detuviera pero al instante no le hice caso. Me detuve conforme ella se iba desmoronando en la cama. Rico muy rico.

    Mientras se recuperaba le pregunte si le gustaba el sexo anal, y me respondió que eso ni a su prometido se lo permitía. No insistí, pero quien iba a decir que en otro de muchos encuentros iba a pedirme que solo me la cogiera por ahí.

    Finalmente ella decidió enjuagarse el cuerpo, por el sudor que nos delataba. Yo hice lo mismo, antes de vestirme ella se acercó y me dijo lo mucho que le gusto como cogimos. Se puso muy melosa y cariñosa, y empezó a masturbarme, y luego se la metió en la boca, repitiéndome que le avisara antes de eyacular; no lo hice, eyaculé en su boca, cuando la vi tenía mi semen en su boca moviendo la cabeza como desaprobando lo que había hecho. Me los enseño y se los pasó, después me dijo: no vuelvas a hacer eso cabrón, me gustan pero avísame antes de hacerlo de ahora en adelante serás solo mío y no pretendo compartirte con otra puta que sea de tu agrado a menos que yo esté de acuerdo.

    Le había quedado un poco de semen cerca de su boca, se le salió cuando me mostró que los tenía, entonces me acerque y le dije te faltaron estos, y con la punta del dedo le metí el semen a su boca, recibiéndolos gustosamente, exprimiendo mi dedo para asegurarse de que no faltara nada.

    Minutos más tarde la dejaba a una cuadra de su casa donde la debería estar esperando su prometido; actualmente nos vemos una vez por semana para disfrutar de ricas sesiones de sexo en la mañana, dado que ella trabaja en el despacho en la tarde y es cuando está junto a Ricardo.

  • La mejor paja de mi vida

    La mejor paja de mi vida

    La cala estaba apartada. Se llegaba a ella por un camino de tierra. Tenía unos quince metros de arena y había que ir cuando la marea estaba baja. Yo me iba abañar allí en pelotas por las noches

    Aquella noche, al bajar la cuesta que llevaba a la cala, vi a una pareja. Estaban follando en la orilla del mar bajo la luz de la luna. Ella estaba a horcajadas sobre él. Las olas le daban en el culo cada vez que llegaban a la playa. Era rubia. No le pude ver las tetas. Su cabello era muy largo. Le llegaba al agua. Me agaché detrás de una roca. Era ella la que lo estaba follando a él, un joven rubio. Parecían una sirena y su amante. Mi cabeza sobresalía de la roca y la muchacha me vio. Se excitó más de lo que estaba. Mirando para mí, folló más aprisa al joven. Yo me levanté con la polla en la mano. El culo de la joven ya voló hacia delante y hacia atrás. Sentí su alarido de placer al correrse. Echó la cabeza hacia atrás y se dobló hasta que tocó con ella el agua. Yo, viendo cómo se corría, solté seis chorros de leche que se perdieron en la noche.

    Fue la mejor paja de mi vida.