Autor: admin

  • Diálogo cachondo

    Diálogo cachondo

    Una mañana de invierno caluroso.

    Una charla entro dos amantes ella cachonda y caliente, él la secunda y la excita y llevarla al clímax del orgasmo.

    Buenos días.

    Ella

    Tú en austeridad y viendo mujeres en mallones y minifaldas jajaja. Se pasa ya sabes quién conoce nuestras debilidades y luego el deseo de la carne ufff

    El

    Buen día saludos si claro

    Ella

    Hola cómo estás? Que tal dormiste?

    El

    Bueno la minifalda no sino la distancia de la orilla de la tela a la ingle ni 10 cm jajaja. Bien no me acuerdo que soñé me imaginé el juego de canicas.

    Una cuarta y al hoyo jajaja. En fin es mi debilidad.

    Ella

    Jajaja Si ya se tu debilidad son los hoyos, jajaja

    El

    Pero sabes cómo me desilusiono que no me sirve, no me sirve no me sirve y ya.

    Pero el mío jajaja y se queda chiquito. Creo que anoche se puso duro pero tenía sueño y ni caso le hice. Y hoy temprano pensando en que está tranquilo ni se me antojo.

    Ella

    Está bien en cambio la mía está dando lata.

    El

    Puro arte.

    Ella

    Quiere eso

    El

    Este?

    Ella

    Rico que estoy viendo.

    El

    Pero no está duro

    Ella

    No importa que no lo esté

    El

    O firme

    Ella

    Con mi boca crece

    El

    Bueno al menos que lo hagas estaría listo

    Ella

    Y se pone mmmmm

    El

    Eres experta

    Ella

    Delicioso

    El

    Y se siente delicioso

    El

    Si claro te gusta mucho

    Ella

    No sé si sea experta o no pero lo disfruto

    El

    Como de aquí a dónde a 20 cm yo de presumido y apenas mide 5 cm jajaja

    Ella

    No lo he medido pero tiene el tamaño perfecto

    El

    Están llenos de semen mis testículos miden 5 así Jajaja pero crece como monstruo jajaja

    Ella

    Sabías que una mujer necesita solo 5 a 7 cm para tener orgasmo

    El

    Ah sí y con la lengua cuanto

    Ella

    Con la lengua en el clítoris

    El

    Sientes además del clítoris en los labios también a los lados?

    Ella

    Pero el pito toca el punto G, si

    El

    Mmmm por eso un beso de lengua o mordida de labios sientes rico

    Ella

    Si

    El

    Guau sabes que además de meterlo me gusta chuparte toda

    Ella

    Por qué los labios tienen terminaciones nerviosas

    Ella

    Y el clítoris y los labios también

    El

    Y hasta las nalgas igual, bueno los pechos si supongo es natural

    Ella

    Te gusta chuparme para verme muy excitada

    El

    Son más sensibles me encanta

    Ella

    Si los senos tienen mucha sensibilidad

    El

    Que estés hasta la cima del placer, hasta lo máximo para que no solo lo desees lo exijas que entre

    Ella

    Sabes que besándome o mamando mis pezones o con tu lengua me excito mucho

    El

    Así si duro poco ya pasaste por otros orgasmos sabes que me gusta mucho besarte en la boca es el principio del placer y tomando te de la cintura o abrazando tu cuerpo al mío es el inicio del deseo pegarme a tu cuerpo es como hacer uno solo en el placer y más desnudo eso me encanta piel a piel

    Ella

    Si es muy rico

    El

    Es el contacto físico lo que inicia

    Ella

    Pero sabes

    El

    Lo que culmina es estar dentro de ti hasta el fondo y vaciarme en ti

    Ella

    Cuando me besas en automático se moja mi vagina

    El

    Llenar tu ser del mío, bueno no solo con querías un beso, ya estás húmeda ahorita o no?

    Ella

    Si, porque me estoy imaginando tu boca en mis pezones

    El

    O sea pal pito pal pito mmmm que rico siii quiero a ver cómo están

    Ella

    Deseo tu lengua jugando con mi pezón

    El

    Mmmm

    Ella

    Quiero ver si tengo así orgasmo

    El

    Mmm si claro

    Ella

    Solo besándome y mamando mis pezones

    El

    Me encantaría estar chupando tus pechos Ya se en un 18 Tu el pito y yo tus pechos jajaja

    Ella

    Ya sabes que el pito es lo primero que chupo, jajaja

    El

    Si eso he visto te vas directo al bulto

    Ella

    Ya después te daré pezones y besos

    El

    Ok va

    Ella

    Quiero ver si me puedo venir así

    El

    Te estás tocando allí

    Ella

    Me excitas mucho besándome está duro mi clítoris

    El

    O solo pezones y si te tocas solo los pezones sin tocar ahí

    Ella

    Quiero mamar tu pito

    El

    Y mis testículos

    Ella

    Si

    El

    Solo toca tus pezones y aprieta las piernas sin tocar tu vulva te excita, o sea solo masturbando tus pezones o tus pechos, podrás tener un orgasmo, intenta yo seré el cobertor.

    Ella

    Dice mi panocha qué desea tu pito

    El

    Cubriendo tu pie estás vestida. Desnúdate toda

    Ella

    No puedo toda esta la niña hoy no irá a la escuela estoy apretando mis piernas

    El

    Estás en tu cuarto

    Ella

    Tocando mis pezones si

    El

    Mmmm, intenta, aunque no escribas, piensa en mi cuerpo

    Ella

    Ok necesito pitooo necesito que me metas la verga

    El

    Te mando el tuyo amor

    Ella

    Aaah me duele la panocha

    El

    Si amor con gusto hasta que los huevos toquen tu culo hasta el fondo de tus entrañas y sientas el palpitar de tu vagina como se hincha y explota de placer

    Ella

    Que rica verga

    El

    Cómetela como siempre has comido y saboreado este pito

    Foto…

    Ella

    Mmmm

    El

    Que te hace sentir completa de llenar ese hueco que traes vacío de mi. Y que pide comer pito

    Ella

    Aaah me voy a venirrr mi clítoris está durooo

    El

    Hasta el fondo de ti y haz que toque hasta tu corazón y te llene de mi de la esencia mía de ese liquido blanco y lechoso que te llena por dentro

    Ella

    Así amor así, así así dame lecheee vente conmigo

    El

    Y que empuje hasta el fondo para metértelo más y más todo mi pito si si quiero tenerte empinada o abierta o como quieras y empujar todo más y más y llenarte de semen todo tu ser tu interior para que esté dentro de ti

    Ella

    Así de perrita

    El

    Si claro de perrita en cuatro

    Ella

    Mmmm entra todo tu pitote mmm

    El

    Y dándote desde atrás y empuje y empuje mas y más y más y cogerte como un cabron cogelon quiero tu panocha para metete el pitote

    Ella

    Me vengooo con mi cabron cogelon

    El

    Mamarte los pechos chuparte tu clítoris quiere que te vengas en mi cara mientras te mamo la panochita húmeda hinchada deseosa de mi lengua y mi pito quiero darte verga a cada rato y después de coger volver a coger y después de darte una parchadora volverte a parchar sabroso

    Ella

    Que delicia

    El

    Mójame los huevos al venirte

    Ella

    Quedé bien mojada

    El

    Me gusta sentir como los empapas de ti me gusta mucho besarte me gusta mucho cuando te mojas en mi me encanta que te vengas en mi cara

    Ella

    Si verdad terminan mojados mucho tu pito y huevos

    El

    Y que me llenes de tu leche mis huevos mi cara mis manos y el colchón

    Eso me encanta sabes que me los mojes aunque tú te reprimas que mojas la cama para mi es un trofeo es así como yo veo y me siento que aún sirvo para el colchón

    Ella

    Vaya que sirves

    El

    Y te sirvo para otro otra buena revolcada conmigo

    Ella

    Y mucho

    El

    Bueno eso intento servirte pues es mi placer también

    Ella

    El que me hagas tener orgasmo es delicioso

    El

    No sabes cómo disfruto ves como eres como yo te encontré y seguiré contigo

    Ella

    Yo no tenía ni la remota idea de lo que era un orgasmo

    El

    Haciendo muchos orgasmos

    Ella

    Sabía que decía la gente que tenían orgasmos

    El

    No tuviste con los otros amantes

    Ella

    Pero cuando tuve el primero fue lo más maravilloso

    No

    Tú te diste cuenta cuando yo tuve mi primer orgasmo

    El se mojó también

    Ella

    Me viste con cara de sorprendido se ve delicioso

    El

    A ver platícame o sea no habías tenido orgasmos con otros, como

    Ella

    No, Jamás había tenido un orgasmo antes

    El

    Y cuando fue cuando tuviste orgasmos la primera vez conmigo no fue

    El

    Estabas reglando

    El

    Platícame cuando fue eso, en tu casa de allá lejos

    El

    Me acuerdo de la primera en Neza

    El

    La segunda en Cuautla

    El

    En el alacranazo

    Ella

    Cuando tuve el primer orgasmo fue en mi casa

    Ella

    Creo que fue una fantasía realizada para mí

    El

    La de valle o la de la unidad habitacional

    Ella

    La de unidad

    El

    Ah ok en tu cama era yo el sancho jajaja

    El

    Si me acuerdo

    El

    Ah cogimos bien rico y si recuerdo que dijiste que tenías que lavar cobijas

    Ella

    Yo ahí tuve orgasmo y tú te me quedaste viendo como sacado de onda

    Ella

    Pero el orgasmo más grande que tuve fue en Cárdenas

    Ella

    Ese nunca se me va a olvidar

    El

    Si por qué pensé que era yo un hombre en tu lecho nupcial que hacía de las suyas en casa ajena, jajaja

    Ella

    Apreté tu cuerpo con mis piernas fue cuando te dije cabron cogelon

    El

    Bueno reaccione que fui un sancho que le ayudó a su socio jajaja

    El

    Eso sí me gusto la verdad

    El

    Que me aprietes con las piernas y me agarres de las nalgas para meterme más en ti

    El

    Que me tengas solo para ti y que me domines bien ensartado en ti

    El

    Eso me gusta mucho

    Ella

    Si me preguntas que hice no recuerdo solo sé que fue un mega orgasmo y no quería que terminara

    El

    Ese orgasmo fue en ese pueblo cuando te di dedo y todo se juntó, una comida rica, una tarde romántica con música en vivo unas crepas deliciosas un café rico y una noche espléndida libre solos por fin la primera noche juntos de luna de miel

    El

    En cárdenas fue un baile de pito, un mañanero como ahorita, y unas fotos que conservo muy ricas

    Ella

    Valió la pena tantas horas de ir sentada disfrute de ti de tu compañía y termine con un el mejor orgasmo tu cara de asombro

    Ella

    Esa no se me va a olvidar

    Ella

    Y tú con un título

    El

    A Ver o sea que tuviste otros hombres que no cuenta por qué no te hicieron nada, jajaja eso es que entonces no tuviste a ninguno no cuentan para mí pues yo si te tuve completa para mí solo y dos noches seguidas mmmm

    El

    Y disfrutaste al máximo

    El

    Si soy tu cabron cogelon

    Ella

    No es que haga comparaciones

    Ella

    Pero los hombres de nuestra generación son la mayoría egoístas

    Ella

    O de tu generación

    El

    Pasarías otra noche mamacita conmigo… Antes de que me muera jajaja

    El

    Bueno nos llevamos ni se cuántos años tengo por cumplir 63

    Ella

    Yo tengo 55

    El

    Pero yo creo que son como dices no piensan es lógico si tienes una amante es para disfrutarla y hacerla gozar

    El

    O sea 8 años

    Ella

    7

    El

    Y hace cuánto tiempo nos conocemos desde tu primer orgasmo

    Ella

    Tu cumples 63 y yo 56 este año

    El

    Cuántos años tenías

    Ella

    Espérame

    El

    Ok En 2012 ponle 2014 de ese primer orgasmo

    Ella

    Estaba mojada me estoy cambiando

    El

    Tenías 46 no pues con razón era la mejor edad la plena madurez de tu cuerpo con razón apenas entiendo ahora tuve una mujer en plenitud de su cuerpo es que no supieron tratarte era más violencia que placer

    Ella

    Así es

    El

    Literalmente te estrene

    Ella

    Y Mario bien cerrado y egoísta como él según dijo una vez yo ya tuve muchas mujeres y yo pensé y le dije pero tú yo no y dijo el sexo no es todo

    El

    Pues yo creo que no tuvo ninguna, paso por muchas pero tenerlas cómo te tengo a ti ninguna jajaja ve yo nomás te beso y te encharcas jajaja es más ni te veo y ya jajaja

    Ella

    Si me estrenaste por qué no había tenido orgasmo ni había hecho nada los pocos «hombres» solo se satisfacían, son egoístas la mayoría

    El

    Literal te estrene como mujer pues complete lo que faltaba

    Ella

    Y el ex marido quería pleito y coger y yo ahí paso, así es, pero luego me da pena contigo

    El

    Ser mujer no solo es nacer mujer, crecer y ser deseada, madre y completada con un buen sexo.

    Ella

    Me besas y reacciona mi cuerpo y digo va a decir que ando urgida jajaja

    El

    Y que andes urgido de ahí, es normal, una mujer es igual a un hombre no somos diferentes, un hombre ve mujeres y un mujer ve hombres, y se les antoja a los dos o no tienes derecho a decir tengo ganas, así como en la calle le dicen. Las chicas que se exhiben que se antojan así las mujeres podrían o no, bueno los prejuicios es normal, no son idénticos aunque son iguales hay niveles. Pero hay confianza o no, nos conocemos todo o no

    Ella

    Si

    El

    Entonces dilo

    Ella

    Pero yo no ando viendo hombres eh

    El

    A ver cabron ven pa acá vamos a coger, por eso digo que hay niveles, no generalizó

    Ella

    No tengo tiempo ni de verte

    El

    Hay chicas que si lo hacen, pero yo digo, a ver hay confianza o no

    Ella

    Llámame anticuada pero soy fiel contigo

    El

    Entonces ya superamos ese nivel, si no lo dudo, tu fidelidad te lo agradezco.

    Pero por ello dime, lo que quieras, no soy más que tu, ni superior, solo mayor jajaja, 7 años

    Ella

    Sip un poquito pero así me gustas

    El

    Entonces tienes confianza o no, o pena

    Ella

    Nunca he tenido a nadie menor que yo

    El

    No sea pene, no sea pene

    Ella

    Pene es lo que quiero jajaja aaa

    El

    Sea vagina jajaja, eso así de simple, ves?

    Ella

    La mujer que soy quiere pito, y como es día de la mujer me debes mi regalo.

    Mmmm

    El

    Y yo vagina vulva clítoris pechos nalgas de perrita de chupadora, si eso veo que es día del viejerio

    Ella

    Que mejor regalo que hacerme sentir varios orgasmos

    El

    Pura panocha peluda hoy, bueno ya tuviste los primeros te debo los que faltan

    Ella

    Va

    El

    Cuántos tuviste orita

    Ella

    Dos

    El

    Bueno ya se tranquilizó la panochita un poco

    Ella

    Pero no es lo mismo, si un poco

    El

    Al menos mientras voy y me vengo y nos venimos, espero que esté el auto e iré a verte todita

    Ella

    Ok, bueno corazón de melón

    El

    Y quiero dejarte algo mío

    Que te va a servir, y que quiero mucho y me ha acompañado y será para ti es sorpresa, y esperarás, y además te va a gustar ya verás

    Ella

    Jajaja

    Caramba siempre me haces lo mismo

    El

    Hasta ya lo has visto, si ya sabes panqué me invitas, o quieres una foto de eso

    O te esperas a la sorpresa

    Ella

    Me espero a la sorpresa

    El

    Ya estás, cuídate mucho amor te quiero, y también te deseo

    Ella

    Ya tengo esa virtud de la paciencia

    El

    Que tengas un lindo día

    Ella

    Yo voy a desayunar y voy a evangelizar

    El

    Ok bien

    Ella

    Cuídate mucho, igualmente lindo día, bye

  • Trío con el vecino, se adueña de mi mujer

    Trío con el vecino, se adueña de mi mujer

    Después de la experiencia de ser un cornudo, platicamos para volver a tener una sesión de sexo así de caliente, sin embargo aún no se daba la oportunidad después de 3 meses, ya hasta se nos había bajado un poco el ánimo y tampoco lo buscábamos. todo siguió normal por un tiempo.

    En el relato pasado no les describí a mi esposa, Jesica es una chica de 24 años, mide 1.60 m y tiene unas tetas grandes y jugosas, tiene un culo sabroso, y apretadito, cuando camina rebota robando las miradas morbosas de la gente. Sus piernas definidas le acentúan más sus atributos, tiene cabello a la altura del hombro, perfecto para jalarlo mientras está en cuatro. llevamos 4 años juntos y espero vaya para largo, porque lo que estoy a punto de contar es algo que cambió nuestra relación para bien.

    Todo comenzó cuando se mudó a la casa de al lado un joven de 22 años, al que llamaremos Oscar, él tenía casi 22 años, media 1.70 m y aunque un poco pasado de peso no se veía mal, era alegre y muy amable, tanto que nos invitó a tomar unas cervezas a su casa para conocernos ahora que seríamos vecinos, nosotros accedimos y preparamos una carnita asada, en su patio trasero, solo éramos nosotros tres, nos comentó que le había dicho a los otros dos vecinos de al lado y enfrente pero ninguno le confirmó.

    Todo iba bien él tenía mucha platica y era divertido, mi esposa empezó a sonreír más, a darle más atenciones, y yo ya sabía que se estaba haciendo la coqueta, le brillaba la cara cada que él le veía discretamente el escote de mi mujer, yo me hacia el que no me daba cuenta, aunque ya intuía cómo iba a terminar esto, y me empecé a emocionar. Jesi puso su mano sobre la pierna de Oscar y el un poco nervioso, se apartó y dijo que iría por más cervezas a la cocina, mi esposa rápidamente se paró y le dijo si podía entrar a su baño, ambos entraron a la casa, tardaron un poco, pero regresaron juntos, yo sabía que ya se le había insinuado para hacer nuestra fantasía otra vez realidad, pero me sorprendió por que no se tocó el tema ni nada parecido. únicamente note que en el transcurso de la noche mi esposa jugueteaba sus dedos en la pierna de Oscar y este al contrario de la primera vez la dejaba como si nada.

    Terminó la reunión y nos fuimos a nuestra casa, un poco mareados, en cuanto cerré la puerta principal Jesi me planto un beso apasionado, y me empezó a tocar la verga, que no tardó nada en ponerse dura, le dije:

    -Me prendió mucho ver como coqueteabas con el vecino.

    -No solo fui coqueta, cuando fui al baño, fue para quitarme mi tanga, y dársela. mira revísame

    Yo le baje rápidamente el short que traía, y en efecto no tenía la tanga negra, que se había puesto en la mañana, me calentó tanto saber que volveríamos a cumplir nuestra fantasía, Me dijo con voz excitada:

    -Puedo hacerte cornudo con Oscar?

    -Si amor, que te haga su puta

    -Hoy seré tu zorra papi, follame en el patio trasero para que la escuche

    Así lo hicimos fuimos al patio trasero de nuestra casa y empezamos a cogerla gemía fuerte para que Oscar la escuchara. Cabe mencionar que nuestros patios solo los divide una barda de 2 m de alto, y de hecho las casas están hechas de tal manera que si te asomas por la ventana trasera del 2 piso podrías ver a nuestro patio y viceversa, esa era la intención de mi esposa puta exhibirse con Oscar, ya que la casa del otro lado no está habitada, solo Oscar podía vernos y oírnos.

    A la mañana siguiente invitamos a desayunar a nuestra casa a Oscar con el pretexto de curarnos la cruda, de las cervezas de anoche, yo recibí a Oscar con una cerveza y un plato de chilaquiles que había preparado Jessi, empezamos a comer él y yo, pues mi esposa se estaba bañando, le avise que ya había llegado y ella salió a propósito, solo envuelta en una toalla, lo saludó de beso y abrazo, Oscar quien es un poco güero se puso rojo de las mejillas, yo en tono de broma le dije:

    -la deberías ver sin toalla, vas a terminar desmayado de tan rojo que te pondrás.

    Todos nos reímos y Jesi se fue a vestir. platicamos los tres un rato más sobre cualquier cosa, hasta que él nos dijo que se tenía que ir que iba a ver a unos amigos. Antes de irse le dije que si el próximo sábado repetimos las cervezas pero ahora en nuestra casa, él aceptó de inmediato, y Jesi le pidió su número de teléfono con el pretexto de mandarle unas fotos que se tomó el en su celular.

    En el transcurso de la semana, Jesi me dijo que le había mandado una foto de más a Oscar que era una donde ella está desnuda y en cuatro, me dijo que empezaron a cachondear por notas de voz, y ella le propuso hacer un trío, la próxima vez que tomemos, el aceptó, ella le pidió que no me dijera nada a mí porque quería que fuera sorpresa, eso era lo que habíamos acordado, para darle un toque más caliente.

    El sábado llegó y la noche comenzó normal, comimos, bebimos y bailamos, ya estando un tanto borrachos, salí con el pretexto de ir a comprar unos cigarros, Oscar me dijo que me acompañaba pero me negué, le dije que se quedara con Jesi, para que la cuidara porque estaba un poco mareada, mi esposa solo me guiño un ojo en señal de que iniciara el juego que con tantas ansias esperábamos los tres. Tarde unos 20 minutos en regresar, cuando entre a casa ya no estaban en la sala, se escuchaban gemidos en el cuarto, sigilosamente me acerque y abrí la puerta, Oscar me vio y de inmediato se detuvo, tartamudeo nervioso sin decir nada, yo solo le dije que siguiera disfrutando de mi putita esposa, que hoy ella mandaba, ella me dijo:

    -Ya tengo tu lugar reservado, cornudo, en primera fila para que veas a tu mujer con otro macho.

    Señaló una silla enfrente de la cama y yo tome asiento como el cornudo obediente que ahora tenía que ser, ella continuo dándole sexo oral a Oscar, pasaba su lengua desde los huevos hasta punta, recorría y llenaba de saliva todo el miembro de su nuevo amante, su pene era de tamaño promedio, pero con una apariencia gorda que lo hacía ver más grande, Jesi se lo restregaba por las tetas, en una paja rusa, y Oscar de vez en cuando le daba una cachetada para después meterle la verga hasta el fondo de su boca, ahogándola, ella solo decía:

    -Si papi, follame la boca, hoy soy tu puta.

    Empecé a masturbarme y le dije a Oscar:

    -Ya dale verga a la puta o ya no te la presto.

    Ella respondió con voz de mando:

    -Tú no puedes prestarme, porque ya soy de Oscar.

    Eso lo prendió más y de inmediato la abrió de piernas y la empezó a penetrar, le metió la verga de un solo golpe, y ella soltó un grito:

    – ¡¡Que grande, creo que no me va a caber!!

    Él le apretó las tetas y le dijo:

    -Descuida, se cómo abrirle la vagina a las putas apretadas como tú.

    Y empezó a darle empujones lentos, pero desde la punta de su vigoroso miembro hasta la raíz, chocando sus huevos sobre las nalgas de mi esposa, ella lo abrazaba con las piernas mientras pedía a gritos más.

    Cambiaron de posición unas cuantas veces, hasta que Jesi me pidió que me desnudara y me acostara en la cama, obedecí, ella me acomodo de forma que mi cabeza quedaba a la orilla de la cama, se me trepo en 69 y le pidió a Oscar que la penetrara, él comenzó a darle verga mientras sus huevos rozaban mi cara, Jesi le dijo a su macho que dejara que su cornudo le chupara la verga, porque le raspaba cuando la penetraba y que su palo gordo necesitaba saliva de puta para poder entrar bien. Yo obedecí y le chupe su verga, con mi lengua recorrí toda su cabeza, y me la metió hasta la garganta, Después siguió penetrando con vigor a mi esposa, y alternaba ya por gusto entre su panocha y mi boca.

    Óscar entre jadeos, dijo que ya sentía que se iba a venir, Jessi se acostó de lado y le dijo que quería que le llenara el ano de leche, quería sentir como la llenaba por dentro con su rico semen calientito. yo empecé a chuparle entonces el ano para que estuviera bien lubricado, cuando le pude meter 3 dedos, Oscar de inmediato empezó a meter su gorda verga mientras yo le abrió las nalgas a mi esposa para facilitar las cosas, ella empezó a mover su culo de una manera sexy y provocativa, estimulando y llevando el control de la penetración, ella quería hacer venir a Oscar, a su ritmo, y lo logró, Oscar le dejó ir la verga en un fuerte empujón y se descargó en mi esposa, ella ya estaba extasiada de tanto placer y morbo que le causaba todo esto que concluyó con un apasionado beso con Oscar, yo estaba atrás de mi mujer viendo cómo se devoraban a besos, mientras de su culo escurría la leche de su macho.

    Ella se paró y acercó a mí que estaba sentado en la orilla de la cama, se sentó en mis piernas y me dio una cachetada, metió su mano en su culo aun lleno de leche y me la embarro en la cara, me dijo:

    -Este si es un hombre, y no una puta como tú, con tu verga no me satisfaces, por eso ahora Oscar será mi macho y podrá venir a cogerme cuando quiera.

    Yo asentí con la cabeza y eyacule sobre sus piernas, era tan excitante que me tratara así, que no me queje cuando me ordenó ir por una cerveza para su macho, al regresar con lo pedido, ella estaba acostada junto a Oscar, recargada en su pecho, frotando gentilmente el pene ya flácido de su hombre. Oscar con una voz algo tímida o insegura me dijo:

    -Cornudo hoy te tocara dormir en el sillón, mi putita quiere que duerma con ella.

    Cachondo todavía le dijo obediente: -Si señor.

    Cerré la puerta y me instalé en el sillón, en el silencio de la madrugada pude oír un breve segundo coito, yo solo me masturbe imaginando lo que hacían. Esa noche dormí como nunca, hasta que Oscar me despertó a la mañana siguiente:

    -Socio, ya me tengo que ir tengo un compromiso, Jesi quiere que vayas con ella, creo que te va a tocar un mañanero, ¡¡Suertudo!! tienes tremenda fiera, como esposa.

    Llegue todavía adormilado a nuestra habitación, aun olía a sexo y a cigarro, me recosté a lado de Jesi, quedamos de frente y pude ver cómo le brillaban los ojos de alegría y placer, me acaricio la mejilla, y con su voz dulce y amorosa me dijo:

    -Hazme el amor.

  • Ruedas, sexo… ceguera y trio

    Ruedas, sexo… ceguera y trio

    Era un día cualquiera en el centro de rehabilitación, Sandra, la chica nueva que se anotó en braille, no solo es preciosa tiene curvas que me dan ganas de salir corriendo hacia ella, solo que no hago eso desde hace 20 años, justamente después del accidente que destrozó mi columna al estallar mi espalda contra el asfalto.

    La pija se me siguió parando, la gente piensa que no pude coger más y realmente luego de mi primera rehabilitación lo que más disfruto es de buenas mamadas y de chupar pezones duros y clítoris erguidos como faros sexuales.

    Sandra tiene tetas puntiagudas, puedo percibir que es friolenta, suele abrazar su campera rosa y afirmarla en sus senos que siempre están con los pezones paraditos como si necesitaran calor de mis labios y lamidas calientes de mi boca.

    Desde que llegó al centro la verga se me pone más dura que nunca la imagino con ese culo hermoso sentada sobre mi pija y cabalgando agarrada de sus rodillas. Llego a casa y me desnudo y sentado en mi silla la veo gatear hacia mí, olfateando mi glande lechoso como un topo caliente buscando su presa, pero esta vez solo para chuparla hasta ahogarse y hacer arcadas.

    Llega y suelo ponerme en su camino solo para que casi tropiece y yo tenga la oportunidad de apoyar un poco mis manos en su cuerpo, ella es alta y usa un perfume con notas de flores frescas, un día en estas trampas que organizo, apoyó sus manos en mi bulto y las dejó y sonrió, me preguntó como me llamo y yo le sostuve la mano y le hice sentir mi erección, al instante ella se lamió los labios y respiramos profundo los dos ella ciega yo paralítico, los dos con ganas de coger como si el mundo no existiera.

    Tome su mano y ella solo tomó mi espalda y dijo vamos, la conduje al garaje, no había nadie, Sandra dice me calienta tu voz el sonido de tu silla y adoro tus chistes, Mirta me contó que estuviste sexo con ella y que tu pija es rica suave y venosa que tus huevos son grandes y que chupas concha como el mejor… yo pensé, Mirta? mmmm y en cómo le gusta que le haga el orto es tan puta, Mirta también es ciega y chupa poronga como nadie.

    Sandra notó que al hablarme de Mirta la pija se me paró mucho, se arrodilló y empezó a clavarse la punta en la garganta y la mía el tronco refregando sus teta contra mis bolas, le pido subir a la camioneta se pone en bolas, se siente caliente y muy fogosa… Sentada me impide que le chupe la concha la pajee, que rica concha, depilada, húmeda, jugosa, se chupa las tetas, muerde y lame sus pezones y me dice llamamos a Mirta, se ríe, yo me río, le digo es lo que vos querés?… me contesta que sí, la llama y en 10 minutos Mirta llega se mete a la camioneta y entre las dos me cogen chupan mi culo, bolas, pija me meten el dedo en el orto, son dos bestias cogiendo…

    Qué manera de gozar mientras a una le hago el culo, la otra me hunde la concha en la boca, las dos se manosean, Sandra le dice tenías razón este hijo de puta la chupa como nadie, de repente me doy cuenta que el cuidador se está pajeando, mientras nos mira, toda una locura, empiezo a acabar las dos tragan pijas chocan sus lenguas la leche se la tragan, la vuelven más putas, toman leche y se besan y escupen sus tetas con mi semen, quedamos exhaustos.

    Esto debería ser común en la vida de todo ser humano libre, sexualidad inclusiva y deseante de expresar cogidas colectivas.

  • Trío con una madura

    Trío con una madura

    Silvia es una señora grande y le gusta la verga, hemos tenido pláticas sobre cómo sería tener un encuentro con un hombre. Ella tiene un gran gusto por montar vergas y hablando de eso le comenté de un amigo al que me gustaría que conociera, ella me dijo que con gusto, pero si pasaban otras cosas que me abriera a experimentar cosas nuevas.

    Así lo hice y nos reunimos con mi amigo, José se llama, alto, maduro y atractivo; además de tener una plática muy amena. Esa noche reímos tomamos vino escuchando música suave. Fue un momento en el que fui al baño, ya que había bebido más de la cuenta, en ese momento dejé de escuchar risas y se me hizo raro, abrí la puerta despacio para que no se escuchara ningún ruido, me asomo y con asombro y morbo vi que Silvia, ya estaba mamando la verga de José…

    No sé de momento me quedé sin saber qué hacer y seguí observando cómo él le quitaba la blusa, luego el sostén… ella de inmediato se retiró y subió su falda, se quitó los calzones y puso la picha en la boca de José… aquello fue un espectáculo que no podía creer…

    Mi vagina ya en ese momento se encontraba mojada y palpitaba, metí los dedos y seguí viendo como José le comía la picha a Silvia, ella no dejaba de gemir, yo creo que se olvidó de mi porque lo hacía fuerte y sin pudor…

    En ese momento José se levanta y la pone en cuatro, observa atento el gran trasero de Silvia que aunque mayor lo tiene bien formado, le da unas palmadas fuertes a esas nalgotas y le dice que se va a comer ahora toda la verga por su culo y en eso le da una estocada que ella dio un grito entre placer y dolor…

    Yo para ese momento ya temblaba y no dejaba de dedearme, creo que hice un gemido porque en ese momento José volteó a verme, extendió su mano para que yo me acercara y así lo hice, mientras él seguía cogiendo el culo de Silvia yo lamía el ano de José… fue tan fantásticamente erótico todo eso que él no pudo aguantar más y nos hincó a las dos delante de él y nos bañó con su líquido seminal la cara y las tetas.

    Cuando terminó de tirar leche tomamos su verga y se la limpiamos las dos con la lengua, nuestras bocas se rosaban y fue inevitable se unieran. Silvia metía su lengua hasta mi garganta, era tan caliente y excitante, yo respondí tocando sus tetas llenas de leche.

    La recosté en el sofá y comencé a comerle su picha, estaba escurriendo, estaba muy caliente, pasé mi lengua por sus labios, los succioné, llegué a su clítoris qué ya estaba muy hinchado, jugué con él, le di pequeñas mordidas, Silvia ya fuera de si gemía, bufaba y daba pequeños gritos, mientras José ya estaba detrás de mi haciendo lo mismo con mi ano, era un maestro comiendo el ano, lo ensalivaba, lo succionaba, pasaba su lengua desde mi clítoris hasta llegar a mi ano y penetrarlo con su lengua lo más profundo qué podía, el placer era inmenso, yo comiendo la picha de Silvia y José comiéndome el ano.

    Sentí que Silvia se ponía rígida, puso sus manos detrás de mi cabeza y jalaba mi cabello para pegarme más a su picha, estaba a punto de estallar y justo cuando Silvia empezó a escurrir en mi boca en un inmenso orgasmo y sentí como la verga de José entraba de una sola estocada en mi culo, toda hasta el fondo, sus huevos chocaban con mi picha y mi ano dilatado recibía esa verga gruesa y dura llenándolo de leche.

    Se escucho un grito de los tres al mismo tiempo, Silvia y José de que se estaban viniendo y yo de recibir ese trozo de carne muy dentro de mí y venirme también.

  • El cornudo no quería ver

    El cornudo no quería ver

    Hola a todos los lectores, en esta oportunidad hablaré por primera vez de mis aventuras como corneador ya que en otros relatos he contado mi vida oculta que ha sido bastante distinta a esto pero ahora nos enfocaremos en el tema cuckold que también ha formado parte de mi vida.

    Hace unos años antes de casarme yo estaba en mis andanzas secretas (que pueden leer en mis otros relatos) como hice mención anteriormente y por casualidad encontré una página de swingers a la cual me suscribí, monté unas fotos y completé un perfil buscando parejas, para mi sorpresa en unos días me contactaron desde la ciudad de Valencia en Venezuela una pareja que estaba interesada en mi, yo sin dudarlo pacté con ellos e hice un viaje desde caracas para conocerlos.

    En aquél entonces tenía algo más de 23 años, cuando llegué al sitio a donde cenaríamos me encontré con una pareja mucho más adulta que yo pues ella tenía unos 45 años y él como 50, la mujer era bella cabello casi amarillo con mechas y la piel bronceada con grandes senos piernas torneadas y gran culo, estaba extremadamente elegante y olía espectacular, el señor era igualmente elegante bien vestido medio gordito pero nada que ver con ella.

    Mientras cenábamos y bebíamos un vino conversamos de lo que ellos querían, de verdad fueron muy abiertos y el hombre sobre todo era el más conversador, ella sin embargo era un poco más callada solo hacía gestos o se reía pero casi no hablaba, para resumir la conversación se basó en que él había tenido problemas de virilidad y aunque ella lo consideraba y no le reprochaba nada habían tenido conversaciones en donde él le proponía a ella estar con otros hombres para que siguiera disfrutando de su sexualidad pero con la condición de que él siempre estuviera presente y no pasaran cosas sin su consentimiento, hasta ese momento no lo habían hecho y estaban buscando con quién iniciarse.

    Entre otras cosas se conversó que ella no estaba muy segura de hacerlo ya que era su esposo y el papá de sus hijos y temía que su matrimonio se destruyera por ese tipo de encuentros pero dependiendo de la situación podría intentarlo pero que eso le dolía mucho porque tenían más de 25 años de casados y nunca había estado con otro hombre, de verdad fue una conversación muy abierta y profunda a la vez porque ellos depositaron su confianza en mi y yo estaba fascinado de ser el posible elegido.

    Hasta ahí todo estaba bien pero ocurrió algo que cambio mi perspectiva de la situación, el hombre fue al baño y la esposa se me acerca y me dice: “Mi esposo no sirve y nunca ha servido para nada” si me vas a coger hazlo bien porque lo necesito y seré tuya las veces que quieres, luego de eso llegó el esposo y luego era el momento de irnos.

    El hombre me agradece por venir y me dice que me llamarán para ver si podemos pactar el encuentro y yo hice el comentario que venía de otra ciudad y me quedaría en un hotel que por favor me recomendaran uno porque pensé erróneamente que me iba a quedar con ellos, El hombre dijo que era muy pronto porque nos acabábamos de conocer y la mujer dijo “vamos a acompañarlo al hotel”, se miraron y nos fuimos.

    Nos fuimos a un hotel y cuando subimos el hombre se desnudó completamente se sentó en una silla frente a la TV y se puso a ver una película pornográfica dándole la espalda a la cama como si no quisiera ver nada y dijo estas palabras “hagan lo que tengan que hacer pero nada de anal”

    Pues ella y yo empezamos a besarnos mientras nos desnudábamos y nos empezábamos a comer, después de mamar sus tetas bajé a comer su cuca mientras ella gemía y se estremecía como una perra en celos, luego de un rato hicimos un 69 donde se escuchaba las arcadas de ella y el gemido de los dos ya que ambos aprovechamos de chuparnos y lamernos el culo mutuamente, de verdad el hombre no volteaba a ver nada era impresionante la actitud que tenía mientras la mujer se desbocaba conmigo en un sensual encuentro.

    Ella se acostó y abriendo sus piernas le dijo al esposo “voltea a ver como me coje otro hombre” él no volteó y solo dijo “nada de anal”.

    Pareciera que el demonio se metió en mi cabeza y en vez de llevar mi pene a su cuca lo apoyé en su agujero trasero, ella me miró y me dijo que “no” con la cabeza por lo que procedí a meterlo en la vagina, tuvimos un rico momento en esa posición acompañado de besos y mucho sudor mientras el esposo quería que ella le narrara todo lo que sucedía pero sin ver nada, por ejemplo ella le decía “me está cogiendo con las piernas abiertas” “ahora me voy a sentar encima” “lo voy a chupar” era como si él quisiera saber todo pero no se atrevía a verla.

    Al ponerla en cuatro patas me dijo al oído “si quieres te quitas el condón y me acabas dentro pero es un secreto” eso me excitó mucho pero lo primero que se me vino a la mente es que ella quería que la preñara entonces ya sin condón en vez de apuntar su cuca lo puse de nuevo en el culo, ella giró un poco su cabeza y cerró suavemente los ojos mientras yo empujé fuertemente y se lo metí entero haciendo que ella pegara un grito desgarrador, en ese momento el gordito se paró como molesto diciendo “por el culo no” mientras yo ya la estaba bombeando en 4 patas ellos empezaron a tener una conversación y me di cuenta que el hombre tenía un pene verdaderamente pequeño y no tenía erección

    Él: por qué le das el culo perra?

    Ella: no se lo di papi, él lo tomó (mientras yo bombeaba durísimo)

    El: Pero yo nunca lo he penetrado

    Ella: Tranquilo amor mi culo es tuyo

    Yo soy tuya

    Mi culo es tuyo

    Yo soy tuya

    Mi culo es tuyo

    Yo soy tuya

    Gritaba cada vez más duro mirando fijamente al bolsa de su marido aguantando el dolor de la culeada que yo le estaba dando, eso fue muy excitante hasta exploté dejándole el culo lleno de leche ante los ojos de su marido que jamás se lo había comido.

    Al terminar conversamos los tres y el hombre confesó que su erección siembre fue muy pobre y aunque a veces lo intentaron nunca pudieron hacer sexo anal, sinceramente para él era como una humillación pero en la conversación que tuvimos se soltó mucho y entendió que su mujer lo necesitaba, ella confesó que nunca lo había hecho por atrás pero que le había encantado esta primera vez aunque le dolía «obviamente era más puta de lo que su esposo imaginaba y estoy seguro que no era su primera vez» pensé… luego de un rato le pidió a su esposo que quería hacerlo de nuevo por detrás antes de que yo me fuera y que él intentara por delante y propuso una doble penetración.

    Pues se sentó encima de mi dándome la espalda clavándose mi yuca en su culo mientras el hombre pudo levantar su miembro un poco y lo metió en su vagina, así estuvimos por un largo rato hasta que él acabó y la llenó de leche, posteriormente yo la puse boca abajo y la rematé con todas mis fuerzas para llenar de nuevo de leche ese estupendo culo ajeno que nunca olvidaré.

    Luego de ese encuentro mantuvimos contacto telefónico y por correo electrónico por un tiempo pero no los volví a ver.

  • Con mi amante en la cabaña

    Con mi amante en la cabaña

    Él era dueño de sí mismo, ella solo una chica insegura de 20 años. Pero sus manos parecían haber sido hechas como piezas exactas para encajar una con otra, con los dedos entrelazados para no separarse jamás.

    Era una tarde fría, con viento y mucha lluvia. Una tarde ideal para hacer el amor, por eso nos encontrábamos mi amante y yo en una bonita cabaña.

    Estábamos acostados, desnudos y abrazados.

    Me desperté, él todavía estaba durmiendo. Lo mire y me di cuenta de que él es lo más hermoso de mi vida, lo bese repetidas veces en la mejilla y le recorrí con mis manos sus pectorales.

    Le toque su barba negra, esa que tanto me gusta y que lo hace más atractivo que cualquier otro hombre de este mundo.

    Apoye mi cabeza en su pecho y luego de unos minutos sentí una mano que me acariciaba mi cabello negro con total ternura.

    Levanté mi vista hacia él y nuestras miradas se encontraron.

    -Hola mi vida- me dijo en un susurro.

    -Hola, mi rey- respondí.

    -¿Qué hora es?

    -Las 6 de la tarde.

    -Dormimos mucho.

    -Sí, es verdad, pero aún tengo ganas de ti- le solté de repente, me acosté arriba de mi amante y lo bese en los labios demostrándole todo mi amor.

    Él puso sus cálidas manos en mi desnuda espalda y me acarició hasta llegar a la zona de mis nalgas, cuando llegó a esa parte, me apretó fuertemente y el beso se hizo más ardiente.

    Me encantan sus besos, con su barba tocándome la mejilla, me encanta la presión de sus manos contra mis nalgas y en este momento nos estábamos besando muy delicioso.

    Él siguió presionando mi trasero y deslizó un dedo por el mismo para introducirlo en mi agujero.

    Pero yo me incline, llegue a la zona de su pene, lo tomé con ambas de mis manos y entró directamente a mi boca para hacer contacto con mi lengua.

    Él dio un gemido de satisfacción y yo seguí con el ritmo del sexo oral.

    Mientras yo le chupaba su gran miembro con los movimientos frenéticos, pero sensuales que a él tanto le gustan y disfrutan. Él siguió metiéndome un dedo en el agujero de mi culo, luego metió otro y yo sentía que los introducía bien al fondo, para después sacarlos húmedos de mis fluidos y chupárselos así los volvía a introducir otra vez.

    Con la mano que le quedaba libre la utilizó para manosearme las nalgas.

    Él siguió jugando con sus dedos en mis nalgas durante unos minutos más hasta que yo sentí el caliente líquido que ya tanto conocía, era su eyaculación, la que tanto me gustaba tragar, ya que amo el semen de este hombre.

    Me lo trague por completo sin desperdiciar ninguna gota y disfrute mucho de su sabor que me enloquecía de placer.

    Sin darle tiempo a nada más me subí a horcajadas sobre mi amante, agarre devuelta su verga y la coloque dentro de mi vagina.

    Me empece a mover sobre el como a mí me gustaba, de arriba hacia abajo dando pequeños saltos para que él pueda disfrutar del movimiento de mis senos brincando sobre su rostro.

    Él me agarro fuertemente de la cintura y también puso su propio ritmo al acto sexual.

    Amaba hacer el amor con él, y todo lo que eso significa, ya que disfruto mucho del sexo salvaje que siempre tenemos. El sexo con él es intenso, puro fuego y pasión.

    Esas sensaciones me encantan, me hacen temblar de éxtasis y placer, mi vagina late de las deliciosas embestidas que recibo de parte de este maravilloso hombre.

    Estaba absorta en estos pensamientos, cuando él me dio una bonita sorpresa, puso ambas manos en mi cintura y con un movimiento me puso de costado, me levanto una de mis piernas bien alto y me empezó a penetrar en esa hermosa posición tan romántica e intensa.

    Me agarro fuertemente los senos y me dio numerosos besos en la mejilla hasta que encontró mi boca y nos unimos en un ardiente beso.

    Su pene penetraba muy profundo en mí, podía sentir eso en cada embestida, cada vez se hundía más en mi interior. Hasta podía sentir sus testículos chocando contra mí.

    No pare de besarlo en ningún momento hasta que sentí una nueva descarga de semen dentro de mí.

    Él me soltó y se quedó acostado.

    -Una buena cogida para comenzar la tarde- me dijo.

    -Y aún nos quedan muchas horas más.

    -Te amo, hermosa.

    -Te amo mi príncipe -le respondí.

  • Tan cerca que quema (2)

    Tan cerca que quema (2)

    Luego de que tuve el encuentro con mi vecina y la posterior invitación, tuve que viajar por temas de trabajo y familiares.

    Cuando regresé, tenía presente la invitación. Como se venía un fin de semana largo, renté una casita en la playa por esos días, sólo con la fé porque aún no invitaba a mis vecinas. Habiendo concretado la reserva, le hablé a Javiera y le dije “Hola ¿cómo estás? ¿Continúa en pie la oferta?”

    J: Si, claro ¿que tienes en mente?

    Tengo una cabaña en la playa por todo el fin de semana ¿qué te parece?

    J: Por mi, maravilloso ¿invito a mi mamá?

    Cuento con ello.

    Un par de horas más tardes, me escribe Javiera y me dice que todo está acordado, así que agarré un bolso, recogí un poco de ropa, toallas, etc. y por supuesto algunos víveres para comenzar. Acordamos salir a las 7 al día siguiente.

    Al otro día, con lo caliente que estaba no veía la hora de partir… llegó el momento y me estaciono frente a su casa. Quedé hipnotizado al ver a Javiera con unos leggins que más parecían tatuados que puestos… y un top que dejaba ver que no había nada mas abajo, tragué saliva y luego se asoma su madre… ¡madre mía! si la hija era buena, la mamá se escapó como 100 metros… nunca la había visto vestida así, muy similar a la hija, pero con unas caderas tremendas y unas tetas de esas que te quitan el aliento.

    Me bajo del auto para saludar y abrirles la puerta y me saludan con un beso en la comisura de los labios, ya la suerte estaba echada y solo había que dejar fluir todo.

    Javiera decide irse en la parte delantera, mientras que su madre viajaba en el asiento trasero, desde donde me miraba y abría las piernas, los labios de esa vagina se dibujaban claramente y yo conducía con mucha dificultad porque me tenían un tanto desconcertados.

    Luego de unos 90 minutos, llegamos a la cabaña, una casita de 2 habitaciones grandes y con todas las comodidades. Comimos algo y decidimos salir a caminar para conocer el lugar. La zona no era muy turística que digamos, pero si tenía sus encantos, sobre todo un lugar entre los roqueríos, donde había una especie de mini playa, en la cual, nadie podía verte desde el camino.

    Tendimos las toallas para sentarnos y Amalia, que es como se llama la mamá de Javiera me dice “y cuéntame Roberto ¿cómo estás? ¿qué esperas del viaje?”.

    Buena pregunta la que me hizo, no quería parecer muy directo pero vaya que era difícil no ser obvio.

    “Bueno pues, desde que enviudé no he salido mucho y me he dedicado principalmente al trabajo y… ya sabes, con las carencias que ellos implica.”.

    A: Pero eso podemos arreglarlo ¿no? Poniendo su mano en mi paquete… ”no creo que viniéramos solo a ver las olas”, a lo que me planta un beso que me tomó por sorpresa haciéndome caer sobre la toalla.

    En ese instante, Amalia se sienta sobre mi y me empieza a besar y a mover su cuerpazo sobre el mío, Javiera que no se había percatado nos ve y dice “¿pero partieron sin mi?” y se suma a la labor de su madre, corría un viendo frío con un poco de garúa, así que rápidamente nos volvimos a la cabaña.

    Una vez ahí, fue entrar y comenzar a desnudarnos unos a otros, que espectáculo tan increíble, ni en mis mejores fantasías lo hubiera imaginado, de pronto tenía a ambas hembras desnudas, cada una con su belleza y mis manos paseando por cada uno de sus cuerpos, sintiendo la humedad en su entrepierna, ya esto no tenía vuelta atrás.

    Seguimos besándonos, luego Javiera comienza a hacerme sexo oral, mientras se acomoda para que yo le hiciera lo mismo en un rico 69, pero no contaba con que Amalia se sentaría en mi cara, dejándome todo su rico tesoro cubriendo mi boca, mientras toma por las caderas a su hija y comienza a saler su vagina y su ano. Eso provocó que Javiera comenzara a mamar con más fuerza y me tenían como loco… ¡y recién estábamos comenzando!

    En un movimiento rápido, Javiera deja de chuparme, mientras yo tenía mi boca impregnada de los jugos de Amalia, el sabor de ambas era delicioso… cambiaron de posición y fue el turno de Javiera de poner su conejito en mi boca, que ya estaba muy mojado gracias a la lengua de aquella que le dio la vida. Asimismo, Javiera comía del punto donde vino al mundo mientras que su madre me devoraba al amigo fiel.

    Estuvimos así un rato y Amalia se endereza y se alista para sentarse sobre mi verga, si bien no soy un actor porno, algo tengo y logré penetrarla con facilidad, esa mujer hervía por dentro, sentía como casi me quemaba con su interior, no tardó mucho en tener un orgasmo que se sintió delicioso, porque con las paredes interiores me apretaba el pene.

    Ni bien termina su madre, Javiera, cual atleta toma la posta y se sienta sobre mi, no sólo apresándome el pene, sino que moviéndose en círculos, luego de lo cual, tras algunos minutos, terminó en un largo y húmedo orgasmo con squirt incluido y que termino por hacerme acabar, pero cuando estaba por hacerlo, les anuncié… voy a acabar, a lo que ambas se pusieron de rodillas al costado de la cama y esperaron por la ración de leche que, sorprendentemente fue mucha, más de lo que recuerde haber tenido antes… ver su rostro embarrado con mi semen y luego verlas limpiarse la una a la otras con sus lenguas para terminar fundidas en un beso mientras yo comía sus tetas… era indescriptible.

    Terminamos exhaustos, pero para ser la mañana del primer día, creo que no estuvo mal.

    Les iré contando como terminó ese fin de semana.

  • Sexo anal con mi papá

    Sexo anal con mi papá

    Cuando vi que era mi hermano al que me había comido, me quedé paralizada por un momento. Pero de alguna manera me provocó mucho morbo, y quise más.

    Me acerqué a él y estaba temblando. Y traté de calmarlo. Lo agarré del brazo y le dije: “Tranquilo, no pasa nada, nadie tiene que saber de esto. Trata de relajarte otra vez.” Mientras le decía esto, bajé mi mano hacia su verga y empecé a masturbarlo. Me pare de puntitas para alcanzarlo (porque es mucho más alto que yo), y le di un beso.

    Nuestras lenguas empezaron a frotarse, nuestra respiración se aceleró, y poco a poco nos acercamos a la cama para volver a coger como nunca lo hubiéramos imaginado. Él se puso sobre mí y empezó a penetrarme. Su verga entraba y salía de mí, y la otra chica se acercó a escupir en la verga de mi hermano para lubricarnos. Fue un trío perfecto.

    Me cogió en todas las posiciones que pudimos imaginar, hasta que obviamente me pidió que lo dejara metérmela por el culo. Para mí no era algo nuevo, pero para él sí. Le pregunté si sabía cómo hacerlo y me dijo que no. Así que entre la chica y yo lo guiamos poco a poco. Ella le enseñó que primero debía estimularme el ano, y ella me lo empezó a mamar. Podía sentir cómo la lengua de la chica entraba en mi culo y me escupía para lubricarlo y meterme los dedos. Comenzó metiéndome un dedo, luego dos, y luego le dijo a mi hermano que metiera sus dedos.

    Después de un buen rato de estimularme el culo, finalmente le dije que ya estaba lista. Me puse en 4, mi hermano se acercó y metió su verga poco a poco y comenzó a follarme el culo. Nunca sentí tanto morbo en mi vida como ese momento al pensar que mi hermano estaba metiéndome la verga por el ano, mientras una completa desconocida me chupaba los pies. Fue un momento mágico.

    Pasaron varios días y mi hermano no podía verme a los ojos cuando llegábamos a la casa. Entonces una noche entre en su cuarto, desnuda, y le dije que no podíamos seguir evitándonos. Me metí en su cama, debajo de las cobijas y comencé a masturbarlo con mis pies. Su verga no se ponía dura y me dijo: “es que tengo miedo de que mis papás nos escuchen”. Y yo le dije que no se preocupara, que seríamos muy discretos. Sujeté su verga todavía blanda usando mis dedos de los pies y escupí sobre ellos. Poco a poco su verga se puso dura.

    Cuando me aseguré de que la verga de mi hermano ya estaba muy dura, le dije: “llename el culo con esa leche tan rica, te la voy a sacar toda y a dejarte seco”. Me puse en 4, me abrí las nalgas con las manos y le ofrecí mi culo. Me volví adicta a esa sensación, a esa verga tan dura. Y aunque no la tenía grande, sabía cómo moverse.

    Pero pasó algo inesperado. Mientras su verga estaba todavía dentro de mi culo, pude ver de reojo que la puerta se abrió muy poco. Estaba oscuro y no pude distinguir bien lo que estaba pasando. En ese momento, pude ver que una silueta entró a la habitación. Mi hermano ni siquiera se dio cuenta, pero yo lo podía ver de reojo. La sombra no dijo nada, y yo estaba tan excitada que no quise parar. La silueta comenzó a moverse de manera extraña, hasta que pude distinguir que se estaba masturbando viéndonos follar a mi hermano y a mí. Era mi papá… y ni siquiera me importó.

    Pasó un rato jalándose la verga, hasta que no pudo resistirse más, y susurrando en voz muy baja le dijo a mi hermano: “Sergio”. Mi hermano volteó como si hubiera visto un fantasma. Y quiso quitarse de encima de mí, pero mi papá le puso la mano en la espalda y le dijo: “No no, tranquilo, tú sigue, no voy a decir nada.” Mi hermano se quedó quieto sin saber qué hacer. Y mi papá le insistió: “Síguele Sergio!”

    Como mi hermano no respondió ni hizo nada, mi papá le dijo: “Entonces quítate a la verga, te voy a enseñar, pinche chamaco”. Lo hizo a un lado, se puso detrás de mí, y sin ningún aviso mi papá me metió la verga y comenzó a cogerme el culo. Lo hacía con mucha fuerza y de forma agresiva, pero eso me prendió mucho más. Entonces mi papá le dijo a mi hermano: “párate ahí enfrente”, y después a mí me dijo: “y ahora tú chúpasela”. Mi hermano se paró frente a mi cara, abrí la boca y se la empecé a chupar. Por un lado tenía la verga de mi hermano en la boca, y por otro tenía la verga de mi padre penetrándome el ano. La sensación me volvió loca, sentí una contracción en mi vientre y mi vagina se abrió como una fuente para sacar el squirt más explosivo que he tenido en mi vida

    Las sábanas se empaparon, la verga de mi padre quedó totalmente bañada de mi venida, pero eso no lo detuvo. Me jaló con fuerza del cabello y siguió follándome, hasta que sentí su leche llenándome el culo.

  • Esta noche te ceno

    Esta noche te ceno

    Esta noche te ceno.

    Te sirvo sobre lecho de mil hojas

    con virutas de versos y canciones.

    Te adorno con alguna luz perdida

    o con la guarnición de un corsé rojo.

    Te caliento despacio,

    al fuego lento y torpe de mis manos,

    hasta que empiece a hervir sobre tus labios

    el beso que te viene desde el alma.

    Te gratino después con la mirada,

    con el brillo fugaz que se despierta

    al contacto de ésta con tu pubis.

    Te aderezo con voces susurradas,

    te sazono a mi antojo,

    te libro de la celda de las medias

    y de la indignidad de la conciencia,

    y te llevo a mi boca.

     

    Te saboreo por partes,

    te degusto despacio, lentamente,

    con cuidado, hasta que el paladar

    quede impregnado todo con tu nombre.

    Ya sabes que de ti

    me gusta hasta tu sombra.

    Después lamo mis dedos,

    empapados del jugo de tus carnes,

    uso de improvisada servilleta

    tu diminuto tanga,

    y vuelvo a hundir los dedos en tu cuerpo

    hasta obtener licor de tus entrañas.

    Borracho ya de ti,

    saciado por completo,

    me quedaré dormido

    abrazado a los restos del naufragio.

    Y si cuando despierte

    me cruzo por azar, y por sorpresa,

    con tus formas desnudas por la casa

    sabré que ya no hay sitio para el hambre.

     

    Te dejaré una nota en la mesita,

    arrinconada y yerma de la entrada,

    en la que no diré lo que me gustas

    ni tampoco lo mucho que te quiero,

    sabes bien que soy un tanto rudo,

    como sabes, también,

    que mi vocabulario

    es mucho más perverso y más obsceno,

    en ella solamente te habré escrito:

    “Amor, esta noche…

    Esta noche te ceno».

  • Diego compra dildo de sorpresa para Luisa

    Diego compra dildo de sorpresa para Luisa

    En las últimas semanas, la vida sexual de Diego y Luisa se había vuelto aún más emocionante. Después de haber compartido sus más íntimas fantasías, sus encuentros íntimos se habían cargado de una tensión sexual palpable. La fantasía de incluir a otro hombre en su relación les excitaba a un nivel que ni ellos habían imaginado antes.

    Como parte de su intento de hacer realidad esta fantasía, Diego decidió tomar medidas concretas. Se aventuró en un sex-shop especializado, decidido a encontrar el juguete perfecto para llevar a cabo su deseo. Tras explorar las opciones, eligió un dildo de tamaño regular, un objeto que se convertiría en el primer paso para hacer la fantasía un poco más realista.

    El solo hecho de comprar el juguete encendió aún más la pasión entre Diego y Luisa. Imaginaban cómo sería usarlo, explorando cada rincón de su deseo. Cada conversación sobre sus deseos ocultos, cada mirada lujuriosa compartida, los acercaba cada vez más a la materialización de su fantasía. La anticipación y el deseo los consumían.

    Luisa se excitaba enormemente al pensar en la idea de tener dos penes a su disposición, satisfaciendo todos sus anhelos sexuales. Los mensajes provocativos y las insinuaciones en sus conversaciones cotidianas solo alimentaban el fuego de su deseo. Diego y Luisa sabían que estaban a punto de explorar un nuevo territorio erótico juntos, y estaban más que ansiosos por llevar a cabo su plan y hacer realidad sus más salvajes fantasías. Cada día que pasaba, la pasión entre ellos crecía, y sabían que estaban a punto de sumergirse en un mundo de excitación y lujuria sin precedentes.

    Al llegar a casa con la sorpresa en la bolsa, Diego no podía contener su emoción. Luisa, que estaba en el salón, notó de inmediato la mirada pícara de su esposo y se preguntó qué tenía en mente. Diego se acercó a ella y, con una sonrisa traviesa, le entregó la bolsa que contenía el juguete que había comprado en el sex-shop.

    Cuando Luisa vio lo que había dentro, sus ojos se iluminaron de deseo. Efectivamente, el simple hecho de ver el dildo desató una oleada de excitación en ella. No pudo evitar sentir un cosquilleo entre sus piernas y, sin siquiera tocarse, comenzó a mojarse. La sensación de tener un objeto tan íntimo y sugerente en sus manos, elegido por su amado esposo para cumplir sus deseos compartidos, era extremadamente erótica.

    Diego observó la reacción de Luisa, complacido al ver el efecto que tenía el juguete en ella. Sabía que estaban en el camino correcto para llevar a cabo su fantasía, y esta revelación solo fortaleció su deseo de hacerla realidad.

    Con el ambiente cargado de excitación, Diego y Luisa se fundieron en un apasionado beso, sus lenguas entrelazándose con deseo. En medio de la fogosidad de su encuentro, Luisa no pudo resistir la tentación de bajar los pantalones de Diego. Sin mediar palabras, comenzó a acariciar su miembro erecto por encima de su ropa interior, sintiendo su calor a través de la tela.

    Diego, dejándose llevar por la pasión del momento, ayudó a Luisa a liberar su pene. Mientras su esposa acariciaba con destreza su pene, él se concentró en acariciar las suaves nalgas de Luisa, apretándolas con fuerza y deseo. Sus dedos comenzaron a explorar la húmeda vagina de su esposa, deslizándose con suavidad y firmeza entre sus labios. Luisa, entregada al placer que ambos compartían, gemía de forma sugerente cada vez que su marido metía más sus dedos.

    Con la excitación creciendo, Luisa, deseosa de llevar a su marido al límite del placer, se inclinó hacia abajo y tomó con avidez el miembro de Diego en su boca. Sus labios lo rodearon con pasión mientras su lengua lo acariciaba en movimientos sensuales. Los gemidos y susurros de placer de Luisa resonaban en la habitación, excitando aún más a Diego.

    Mientras Luisa se entregaba al placer de su tarea, Diego, animado por los gemidos de su esposa, no pudo resistirse a explorar más a fondo. Con un dedo inicialmente, comenzó a penetrar suavemente la vagina de Luisa, sintiendo su humedad y calidez. Luisa gemía aún más, y entre chupadas profundas y gemidos excitados, le pidió a Diego que la penetrara con otro dedo. Sin perder tiempo, Diego introdujo un segundo dedo, sintiendo cómo el interior de su esposa se estrechaba alrededor de ellos.

    El éxtasis llenó la habitación mientras Diego continuaba estimulando a Luisa con sus dedos, y ella respondía con pasión al placer que él le proporcionaba con su lengua y sus labios alrededor de su miembro.

    Diego, sintiendo el estremecimiento de Luisa, supo que era el momento de llevar su placer al siguiente nivel. Decidió retirar sus dedos de la intimidad de Luisa y, con una sonrisa traviesa, tomó el dildo que previamente había preparado. Sin dejar de mirar a Luisa a los ojos, deslizó el juguete hacia la entrada de su vagina, sintiendo cómo ella se tensaba anticipando la sensación de ser llenada.

    Luisa dejó escapar un gemido entrecortado cuando el dildo comenzó a penetrarla lentamente. Se apretó contra el juguete mientras continuaba chupando a Diego. Los movimientos de sus caderas se volvieron más desesperados a medida que se acostumbraba a la doble estimulación, sintiéndose completamente poseída por el placer.

    La boca de Luisa rodeaba el pene de Diego con avidez, sus labios se deslizaban rítmicamente mientras sus gemidos aumentaban de intensidad. Cada succión era una muestra de su devoción y anhelo, mientras que el dildo dentro de ella provocaba una sensación abrumadora de satisfacción.

    Diego controlaba el ritmo de ambos, aumentando la velocidad de las embestidas del dildo en el momento adecuado, lo que hacía que Luisa se retorciera y gimiera con mayor intensidad. La habitación se llenó con los sonidos del deseo compartido, creando una atmósfera ardiente que solo los dos entendían.

    Un momento de calma llegó cuando Luisa, incapaz de resistirse al placer abrumador, dejó de chupar a Diego. Jadeando y con los ojos llenos de deseo, estaba a punto de detenerse, pero Diego, consciente de que estaban en medio de una fantasía ardiente, no se lo permitió.

    Con una mirada feroz y un agarre firme en su cabello, Diego instó a Luisa a continuar. La excitación fluía por sus venas, y la idea de dominar a Luisa en este momento, de llevarla a los límites del placer, lo impulsó aún más.

    «Vamos, mi amor», murmuró Diego con voz ronca. «Sabes que lo quieres, sigue chupando, siente cómo te llenamos».

    Luisa obedeció de inmediato, retomando su tarea con entusiasmo. El dildo la llenaba profundamente mientras sus labios apretados rodeaban el pene de Diego, creando una sensación embriagadora de placer. Sus gemidos resonaban en la habitación, y el fuego de su deseo ardía más intensamente que nunca.

    Los gemidos de Luisa se mezclaban con los de Diego mientras continuaban explorando las deliciosas sensaciones que su fantasía les ofrecía.

    El dildo, con su ventosa, ofrecía una nueva dimensión a la experiencia. Diego rápidamente lo fijó en la pared, y después, tomó a Luisa firmemente del cuello. La excitación de ser dominada por él la recorrió de arriba abajo. Su deseo ardía sin control, y el placer de estar en medio de su fantasía era más intenso de lo que jamás habían imaginado.

    Diego la besó apasionadamente mientras la colocaba de manera que era penetrada por el dildo, observando cada expresión de lujuria en el rostro de Luisa. Cada beso era un deseo ardiente, un recordatorio constante de lo que compartían en ese momento. Luisa gemía y gemía fuerte y sexy.

    Diego no podía resistirse a la tentación. Mientras seguía besando a Luisa con pasión, su deseo creció más allá de lo que hubieran imaginado. La tomó de su cabello y lo usó para guiarla hacia abajo, hacia su pene que estaba duro como roca. Cada movimiento de su cabeza descendiendo parecía llevarlos más profundo en la lujuria.

    El placer se intensificó a medida que Diego la embestía en la boca con una pasión desenfrenada. Cada embestida hacía que Luisa se moviera y fuera embestida por el dildo que permanecía fijo en la pared. La sensación de estar atrapada entre los dos, con su boca llena de Diego y el dildo llenándola profundamente, era abrumadoramente excitante.

    El rostro de Luisa reflejaba una mezcla de sumisión y ansias de más, mientras que Diego se perdía en el ardor de la intensidad. La idea de que esta era solo una de las muchas fantasías que podrían explorar juntos los enloquecía.

    Cada vez que Diego le embestía en la boca, metiendo su pene en sus labios húmedos y cálidos, un gemido apasionado escapaba de ella, aunque su boca estuviera ocupada. Diego la animaba, susurrando palabras excitantes entre jadeos: «Sí, así, sigue, cariño…»

    Lo que hacía que este momento fuera aún más ardiente era el constante movimiento de Luisa. A pesar de que Diego no la embestía con fuerza, Luisa no podía evitar seguir moviéndose, buscando sentir la penetración profunda del dildo. Sus caderas se movían en círculos, sus ojos brillaban de excitación y su cuerpo se estremecía con cada embestida que Diego le daba.

    La habitación se llenaba con los sonidos eróticos de su pasión. El gemido incontrolable de Luisa mientras continuaba disfrutando de la doble estimulación, los susurros sugerentes de Diego que la animaban a seguir y el rítmico sonido de la ventosa del dildo pegándose a la pared. Ese instante, donde el placer se fundía con la sumisión y la lujuria se apoderaba de ellos, fue inolvidable.

    Diego entre tantas embestidas se detuvo, sacando su pene de su boca y tomando a Luisa del cabello. Los ojos de Luisa brillaban mientras Diego la miraba con deseo, preguntándole con voz sensual, «¿Es esto lo que realmente quieres, Luisa?»

    Con un tono lleno de lujuria y voz de chica mala, Luisa respondió, «Sí, papi, esto es lo que quiero. Quiero sentirme cogida y chuparte al mismo tiempo. Quiero sentirme completamente tuya y, a la vez, entregada al placer.»

    Esa afirmación excitó aún más a Diego. Quería satisfacer sus deseos más profundos. La pasión los llevó a un punto sin retorno. Diego bajó a Luisa de nuevo hacia su pene, y esta vez la embestía en la boca a un ritmo frenético. Ella gemía de placer y sus ojos se nublaban de excitación mientras disfrutaba de la ardiente sumisión que tanto deseaba. Cada embestida de Diego llenaba la habitación con el sonido erótico de su lujuria compartida. Habían cruzado un nuevo límite y no había vuelta atrás.

    El ardiente encuentro continuó con una pasión incontrolable. Luisa no podía contenerse, y mientras tenía a Diego entre sus labios, lo jalaba de las piernas, instándolo a empujar aún más profundo en su boca. Las embestidas de Diego la hacían gemir y disfrutar del dildo que la llenaba. Su excitación estaba en su punto máximo.

    Diego, sin poder más por la sensación de Luisa moviéndose alrededor del dildo y su boca cálida y húmeda, finalmente alcanzó su límite. Dejó escapar un gemido profundo y se derramó en su boca. Luisa siguió moviéndose, sintiendo cómo Diego la llenaba con su cálido y espeso semen. Pero siempre sin dejar de moverse en el dildo que la satisfacía por completo.

    El intenso clímax los dejó momentáneamente exhaustos. El semen de Diego era tan abundante que, por la excitación y la cantidad, comenzó a escaparse por las comisuras de los labios de Luisa. Paró de moverse y, cuando sacó el pene de Diego de su boca, una impresionante cantidad de semen brotó, expulsada como si se tratara de un manantial de pasión desbordada. El fluido recorrió su rostro y cuerpo, una muestra de la lujuria y la pasión que compartían en ese momento ardiente.

    Ambos se sentían extasiados, como si hubieran tocado el cielo en ese torbellino de pasión.

    Luisa, con el rostro aún salpicado de semen, tomó aliento y miró a Diego con ojos traviesos. «Diego, -dijo con voz jadeante-, «eso me ha excitado tanto, pero aún siento que me falta… algo más grande.»

    Diego, intrigado, le preguntó: «¿Más grande? ¿Qué tamaño tienes en mente, cariño?»

    Luisa rio entre dientes y bromeó, «¡Estoy bromeando! Jaja…» A lo que Diego le parecía que no «Mm, ya no te creo, te conseguiré una más grande para la próxima» . Finalmente Luisa rio y bromeó » Jajaja, bueno ¡La más grande, Diego! Quiero una que me destroce de placer.» Ambos rieron, satisfechos por lo que habían compartido y emocionados por las futuras aventuras que les deparaba su intensa relación.