Autor: admin

  • El sonámbulo y su madre

    El sonámbulo y su madre

    Cuatro años estuviera Abel en un reformatorio por haber robado en una farmacia. Entrara con 17 años y saliera con 21. Ya era un hombre, alto, rubio, de ojos azules y fuerte.

    Su padre, Adán, se había divorciado de Eva, su madre. Su nuevo padrastro, Evangelino, tenía 52 años, era un nuevo rico, moreno, bajo y enclenque.

    La primera noche que Abel durmió en casa, sintió a su padrastro follar con su madre, y a ella decirle, cuando acabaron:

    -¡Puto vicio de follar con condón y no darme tiempo a llegar!

    -Mañana es otro día.

    -Dirás el sábado que viene. Esa es otra. ¿Por qué follamos los sábados y no cuando tenemos ganas?

    -A dormir.

    -A dormir tú. Te vas a tomar los somníferos y hasta mañana a la mañana no hay más hombre.

    Una hora más tarde, cuando Evangelino, estaba preso en el sueño. Eva, que era una mujer morena, con un cuerpazo, se destapó, encogió las rodillas, abrió las piernas y comenzó a masturbarse pensando en una amiga. Sintió como se abría la puerta de la habitación. Entró en la habitación Abel, se metió entre sus piernas y comenzó a comerle el coño. Evangelino se dio la vuelta y uno de sus brazos cayó sobre la espalda de su hijastro. Abel ni se inmutó. Agarró las grandes tetas de su madre con las manos y, magreándolas, siguió comiéndole el coño. Poco después, Eva, movió la pelvis de abajo arriba, y mordiendo la almohada se corrió en la boca de su hijo.

    Abel, después de tragar el jugo de la corrida de su madre, se fue. Se fue Abel y Evangelina siguió donde lo dejara. Al rato se corrió y al acabar se hizo otra paja.

    Era domingo y desayunaban en la cocina, Evangelino, Abel y Eva, que le dijo a su esposo:

    -Se me olvidó decirte algo, Evangelino, Abel es sonámbulo. Si alguna noche lo ves caminar por la casa no lo despiertes. Podría sufrir un shock.

    Evangelino le preguntó a Abel.

    -¿Y no recuerdas lo que haces?

    -Cómo voy a recordar, si sé que soy sonámbulo es porque me lo dicen.

    Evangelino, cambió de tema.

    -¿Pusiste los palos der golf en el maletero del coche, Abel?

    -Sí.

    Al rato, padrastro e hijo se fueron a jugar al golf.

    En el campo de golf, le dijo Evangelino a Abel:

    -Lo pasarías fatal en el centro en el que te recluyeron.

    -La verdad es que no. La directora se comía a quien me dijese una palabra más alta que la otra. Incluso habilitó una habitación al lado de la suya para que no me pudiesen hacer daño de noche.

    -¡Qué raro! En esos centros suelen usar mano dura. ¿Qué edad tenía la directora?

    -No te sabría decir, entre treinta y cuarenta años.

    -¿Te la follabas?

    -¡No! Era un cielo de mujer.

    Evangelino era perro viejo.

    -¿Por qué mientes?

    -Un caballero…

    -Te la follabas. Cuenta, coño, cuenta, que nada le debes.

    -Teníamos un juego, ella, la mujer de la limpieza y yo.

    -¡¿Qué juego era ese?!

    -Un juego sexual.

    -Explícate con detalle.

    Viendo el interés de su padrastro, y como de dinero andaba tieso, Abel, quiso quitar provecho.

    -¿Qué gano yo con contarte lo del trío?

    -Algo caerá, hombre, algo caerá, que ya sé que no tienes un duro.

    Abel se iba a explayar.

    -Te contaré lo que hicimos el día antes de salir del reformatorio. Era mi despedida. Entré en el despacho de Leticia, la directora, que era una mujer pelirroja, con buenas tetas, buen culo… con todo bien puesto, y que me dijo:

    -Siéntese en la silla de la esquina que ahora hablamos.

    Llamaron a la puerta del despacho.

    -Entre.

    Entró en el despacho Begoña, la mujer de la limpieza, una mujer de veinte y pocos años, alta, morena, de ojos marrones, con el cabello recogido en una trenza, con tetas como sandías, guapota, casada, con un hijo de dos años y un bebé de pecho, y que vestía una bata verde y calzaba zapatos marrones de tacón bajo.

    -¿Me mandó llamar, señora?

    -Sí, me enteré de que por venir a trabajar no da el pecho a su hijo. ¿Es verdad?

    -Eso es mentira, se lo doy antes de salir de casa, después de llegar a casa y por las noches.

    -¿Le deja un biberón con su leche?

    -Le dejo leche para tres biberones.

    -¡Mentira! Las tetas no tienen tanta leche.

    -Yo tengo leche hasta en el culo. ¿Quiere averiguar si la tengo?

    -Quiero.

    Begoña, venía preparada, se quitó la bata y quedó en pelota picada. ¡Tenía un culo de ensueño! Leticia se levantó de la silla de detrás de la mesa, se agachó y le lamió el culo, le abrió las nalgas con las manos y le folló el ojo ciego con la punta de la lengua, después se fue levantando y lamiendo su espalda hasta llegar al cuello, se lo besó, le giró la cabeza, le metió la punta del dedo medio en el ojo ciego. Begoña, empujó con el culo y lo metió todo dentro. Leticia estuvo un buen rato besando a Begoña y follándole el ojete con su dedo…

    Al darse la vuelta Begoña, Leticia le mamó una teta, y después la otra. Acabó apretando las tetas. Chorros de leche bañaban su cara. Quise ponerme en pie. Era una pena que se perdiera tanta leche. Leticia me detuvo.

    -¡Ni se te ocurra levantarte!

    Begoña quería marcha, marcha, marcha.

    -Déjelo, me sobra leche.

    -¡A callar, puta!

    La directora se volvió a agachar y le comió el coño. Begoña se acariciaba las tetas y la leche bajaba por el vientre hasta su coño peludo

    Begoña ya perdió las formas.

    -¡Vas a hacer que me corra, guarra!

    -Por llamarme guarra, putona, ahora te quedas con las ganas.

    Tenían el guion bien preparado. Leticia vino a mi lado, se inclinó, me sacó la polla y se puso a mamarla. Begoña cogió dos reglas encima de la mesa del despacho. Le levantó el vestido a Leticia, que no llevaba bragas y le dio, como a ella le gustaba, como si tocara la batería con las dos reglas, «plas, plas, plas…!»

    La directora se calentó.

    -¡Heavy metal, puta, heavy metal!

    Joooder. Nunca tal cosa dijera. La mujer de la limpieza tocó la batería en el culo de la directora como si fuese el batería de Iron Maiden. ¡¡¡Plaaas plaaaaa…!!!

    Leticia, con el culo a arder, dejó de mamar, se levantó, abrazó a Begoña, la besó. Begoña le quitó la falda y la blusa. Leticia quedó desnuda como ella. Pensé que se iban a comer vivas, pero al rato, la directora, con sus tetas y su vientre empapado con la leche de las tetazas de Begoña, se sentó sobre mi polla, dándome la espalda, y me folló… No aguantó nada, al ratito su coño apretaba mi verga y la bañaba con una inmensa corrida. La putilla de la mujer de la limpieza, al acabar de correrse Leticia, ocupó su sitio y su posición. Se clavó mi verga de un golpe. Le cogí las tetas. En el ratito que tardó en correrse las palmas de mis manos se llenaron de leche. Aguanté, a duras penas, pero aguanté. Sabía lo que me iban a hacer. Begoña hizo que me levantara, se sentó en la silla, me eché en sus rodillas, me bajó el pantalón y el calzoncillo. La directora era ahora la que iba a tocar la batería con mi culo, las reglas iban a ser baquetas tocando en mis cachas. A mi me gustaba más con una zapatilla, pero ese día no tocaba: «Plaaas, plaaaas…»

    Begoña también sabía lo que me gustaba. Ordeñó una teta con una mano y echó la leche en la palma achuecada de la otra. Me la dio a beber. La bebí como la beben los perros, lamiendo. Luego, con la mano mojada de leche me echó la polla y los cojones hacia atrás. Leticia me lamió y chupó los cojones, se metió la polla en la boca y me la mamó. Deseé que aquel momento no se acabase, quería sentir eternamente en mi culo a las baquetas: «Plas, plas, plas…» Y a ella diciendo: «Ummm, uuuuum, ummmm», pero, desgraciadamente, o afortunadamente, me corrí. Un chorro de leche, espeso, calentito, salió a presión de mi polla, y después otro, y otro, y otro… Leticia no dejó que se derramase una gota. Se tragó la corrida enterita… Así fue la última vez que follé con ellas.

    Evangelino estaba como una moto.

    -¡Joder, joder, joder! Mitad de mi fortuna daría por haber estado en tu lugar. Si estuviera solo la metería en el próximo hoyo.

    -Tienes a mamá para meterla.

    -No es lo mismo. Además, es muy fría.

    -Toda mujer lleva una fiera dentro, sólo hay que saber despertarla.

    -¿Tú crees?

    -No lo creo, lo sé.

    Aquella noche, Evangelino, antes de meterse en cama, donde ya estaba Eva, la iba a sorprender.

    -¿Jugamos, Eva?

    -¡La hostia! Tú queriendo follar dos días seguidos. ¿No te irás a morir?

    Evangelino se metió en cama en pelotas. Besó a su mujer con lengua y después se metió debajo de las sábanas. Eva, se destapó, se quitó el camisón y las bragas.

    -Date la vuelta, Eva.

    Eva, se puso boca abajo. Al sentir por primera vez la lengua de su marido en el culo, exclamó:

    -¡Uuuuy! Guarro, más que guarro. ¡Qué morbazo!

    Evangelino lamió el ojete y después se lo folló con la punta de la lengua.

    -¡Cooooño! ¿Qué me haces, bandido?

    -Joderte el culo, puta.

    -¡Oooooh! ¿Qué hiciste con mi marido, pirata?

    -Calla y goza, putona.

    -Ya callo, cariño, oooooh, ¡qué gustiiito! Ya callo, ya callo.

    Evangelino, después de follarle el culo con la lengua, de follarlo bien follarlo, subió lamiendo la espalda de su mujer. La besó en el cuello, hizo que girase la cabeza, le metió la punta de la polla en el culo y la besó, Eva, empujó y acabo de meterla.

    -¿Te gusta, cerda?

    -¡Me estás reventando el culo! Pero me encanta.

    Al rato…

    -¿Quieres que te ametralle el culo, furcia?

    -Ametralla, ametralla que me corro, hijo puta.

    Evangelino, dejo de besar a Eva y le quitó la polla del culo. Eva, al ver que se sentaba en el borde de la cama y le sonreía, le preguntó:

    -¿Y ahora, qué?

    -Ahora, zorra, te vas a levantar, me vas a dar una de tus zapatillas y te vas a echar sobre mis rodillas.

    -¿Por qué me quieres castigar, amor?

    -Por llamarme hijo puta, buscona.

    Eva, se levantó de la cama. Unos tremendos reguerones de flujo vaginal bajaron por el interior de sus muslos. Se agachó, cogió una de sus zapatillas debajo de la cama, era una zapatilla de color marrón con el piso de goma del mismo color. Se la dio a su marido, echándose sobre sus rodillas, y le dijo:

    -No me des con mucha fuerza.

    -¡Te voy a dar con la fuerza que me salga de los cojones, guarra!

    Evangelino le dio doce veces, seis en cada nalga, suave y despacito. No quería hacerle daño: «plas, plas, plas».

    -¿Quién es un hijo, puta, pendejo?

    Eva, estaba probando cosas nuevas, y le gustaban.

    -Tú, mamón, un hijo puta que ni fuerzas tiene para calentar un culo.

    Evangelino le dio con ganas. ¡¡Plaaas, plaaas, plaaaas!

    -¿Quieres más, hija del vicio?

    Eva, se levantó, caliente como una brasa, agarró la polla de Evangelino y le hizo una mamada bestial. Al ver que se iba a correr, el tono de voz de Evangelino. Cambió.

    -¿Nos corremos, cariño?

    Eva, que ya echaba por fuera, le respondió:

    -Sí, vida.

    Eva se sentó, dándole la espalda a su marido y lo folló, poco rato, ya que al sentir por primera vez su leche dentro del coño, se corrió con él. Gimiendo le anegó la polla con el jugo de una descomunal corrida.

    Abel, que estuviera escuchando, cuando se corrió su madre, se corrió con ella. Después se echó a dormir.

    Al acabar, Eva, se fue a la ducha, Evangelino se tomó los dos somníferos. Cuando Eva volvió a la habitación ya estaba preso en el sueño. Eva, se hizo su pajita de buenas noches.

    Una hora más tarde, Abel, entró en la habitación. Eva estaba en pelotas y mojada de la paja que se había hecho. El hijo se metió entre las piernas de la madre y volvió a comerle el coño. Pasado un tiempo, como Eva no se corría, Abel, salió de la cama, le dio la mano a su madre y cuando se levantó y la tuvo a su lado la cogió en alto en peso, Eva, rodeó el cuello de su hijo con sus brazos. Abel, con la polla tiesa se la fue metiendo en el culo. Aquello era nuevo para Eva, su hijo no pasara nunca de comérsela antes de que lo metieran en el reformatorio, pero le gustaba, le gustaba y mucho. Al rato largo, su coño soltaba flujo sin parar, flujo que engrasaba la polla de Abel. Eva estaba chorreando y deseando correrse por tercera vez aquella noche. Le dijo a su hijo, al oído:

    -Fóllame el coño, cariño.

    Abel, sacó la polla del culo de su madre y se la metió en el coño. Eva nunca besara a su hijo, nunca lo hiciera por miedo a despertarlo, pero esta vez estaba tan excitada que lo besó y Abel se despertó. Ni shock ni hostias, le comió a su madre la boca, le dio canela fina, y cuando la mujer se corrió le llenó el coño de leche.

    Al acabar le dijo la madre al hijo:

    -¿Y ahora que vamos a hacer, hijo?

    -Tú decides, madre, tú decides.

    Se agradecen los comentarios buenos y malos

  • Nuestra amiga argentina y sus aventuras con Matías

    Nuestra amiga argentina y sus aventuras con Matías

    Esto que les voy a contar me pasó AYER, si AYER, (hace tres años, allá por 2015) que iba a ser para mí una noche tranquila.

    Resulta que Matías (el hermano de mi amiga que me cogió en un cumple donde también estaba mi novio) no paraba de mandarme mensajes para que nos veamos. Ayer yo la verdad era de esos días que estaba con ganas de travesuras jeje, y me manda unos WS, que les voy a copiar (lo más importante).

    Mati: y linda nos vemos hoy, dale

    Yo: no Mati, ya te dije que no!! (Me hacía la difícil jeje)

    Mati: no seas mala, si el sábado pasado te vestiste así para calentarme a mí, o me vas a decir que te pusiste esa pollerita por tu novio?? dale, no seas tonta, los dos nos quedamos con ganas de estar juntos otra vez

    Yo: Si, no te lo voy a negar, pero no

    Mati: dale, en media hora te paso a buscar, me acompañas al departamento de un compañero de la facu a buscar unos apuntes y de ahí a coger jaja

    Yo: no voy a ir con vos a la casa de un compañero de la facu, no nos podemos mostrar!!

    Mati: no pasa nada, es de una materia que estoy recursando, ta con otros chicos y chicas estudiando, después no lo veo más, dale, te espero en la esquina

    Yo: está bien

    Mati: ahhh, ponete la pollerita del otro día que me volviste loquito

    Yo: te vas a poner más loquito cuando me la saque jeje (ya me había entregado como hago siempre)

    Mati: beso te veo

    Bueno, me pongo esa pollerita y obvio una más larga arriba (que me la saqué en el ascensor jeje) si no como explico en casa que me voy así vestida a la casa de una amiga (que es lo que dije).

    En la esquina ya estaba Matías con el auto, me subo y lo de siempre, no nos damos un beso en la mejilla, nos partimos la boca y de una empezamos a tranzar como dos pendejos. Terminó tocándome la conchita y yo su pija, y después arrancamos (ya estábamos con una linda calentura los dos jeje)

    Llegamos al departamento del compañero de la facultad, un departamento chiquito de 2 ambientes porque vive solo, había tres chicos, dos chicas y nosotros. Nos quedamos un rato boludeando, buena onda, hasta que se van todos menos una chica (Belu). Nos quedamos los 4 tomando Fernet (bastante) hasta que se acabó y los chicos fueron a comprar más. La verdad que lo estábamos pasando bien re buena onda Belu, pero yo me quería ir a coger jeje.

    Cuando se van, estaba con Belu en la cocina, me dice que linda que sos y me da un beso ¿ehhh? la separo le digo ¿qué hacés? y me contó que Matías había estado con ellos a la tarde (antes que llegaran los otros chicos) y arreglaron que iba a traer una amiga a la noche para hacer fiestita (gran HDP, mira lo que tenía planeado), que ella había cogido con los dos por separado (pensé, ¡esta mina es más puta que yo!) y que ella no es lesbiana, pero también le gusta estar con mujeres como a mí (¡Matías le había contado todo!)

    Me quedé sorprendida, me iba a ir a la mierda y Belu me convence para que me quede, que lo íbamos a pasar bien, y que yo me lo coja a Benja (era el otro chico) a ver qué cara ponía Matías. La idea no estaba mal, ¡no me iba a ir a la mierda como una boluda! Tampoco soy una santa, y en ese momento llegan los chicos, digo ya está, me quedo, no voy armar quilombo.

    Seguimos boludeando, hasta que no sé porque estábamos los cuatro parados escuchando Pink Floyd y Benja la agarra a Belu y se ponen a bailar, yo hago lo mismo con Matías. Obvio bailando lento a los 5 minutos nos estábamos matando con un beso, lo mismo que Belu con Benja.

    Tuvimos un rato así hasta que Belu (siguiendo con su plan) dice, cambiemos de pareja. Me pongo a bailar con Benja y veo que Matías la está besando a Belu (gran HDP), entonces de una le parto la boca a Benja (que no taba tan mal jeje), y lo empiezo a apretar mal (yo no soy de hacer eso, yo me dejo hacer de todo, pero no soy yo nunca la que empiezo, pero esta vez lo hice).

    Claro Benja no quería “cagar a su amiguito”, por eso no me hacía nada, entonces le hago la peor pregunta que le podes hacer a un hombre: “¿no te gustan las mujeres?” jeje, y me dice: SIIIII, pero que yo había ido con Matías (¡que boludo el pibe este!, ¡por dios!) y le digo que Matías está apretando con Belu y le meto una mano en la pija jeje. Ahí ¡se desenfrenó! ¿Tanto les gusta a los hombres que una les toque la pija?

    Bueno, la cosa es que seguimos apretando mal, me empieza a tocar la cola, me levanta la pollera y me la toca bien, pero bien tocada, lo miro a Matías, veo que me está viendo, entonces le parto otra vez la boca a Benja y le toco bien la pija. Ahí Mati me cago, veo que le empieza a desabrochar la blusa y el corpiño a Belu y le empieza a chupar las tetas. Como dicen los viejos las cartas ya estaban tiradas jaja.

    Pero el boludo de Benja no se decidía a empezar a ponerme en bolas (¡QUE BOLUDO!) así que no me quedó otra que desabrocharle el cinturón, el pantalón y tocarle la pija, ahí ¡se puso loco!, no sé cuánto tiempo pasó, para mi nada, segundos y yo ya estaba media en bolas de rodillas, chupándole la pija (linda pija) Matías estaba en el sillón atrás mío, así que no veía lo que hacía.

    Después, nos damos vuelta, Benja se sienta en el sillón, nos sacamos toda la ropa, Belu y Matías también se estaban poniendo en bolas y como si nos conociéramos desde hace años, con Belu nos ponemos delante de ello, les ponemos los forros y nos ponemos arriba y nos empiezan a coger.

    La verdad que Benja tenía una linda pija y estar cogiendo delante de Matías, que me viera coger con otro, me recalentaba, no me hacía falta exagerar mis gemidos, estaba muy caliente en serio, me calentaba mucho coger con Benja mientras lo miraba a Matías, y aparte como estábamos los cuatro juntos con Belu nos tocábamos, jeje, los chicos se volvían locos, así hasta que acabé por primera vez.

    Después, me doy vuelta y me pongo, ¿cómo explicarlo?, en el sillón, arriba de él, pero dándole la espada y mis pies los tenía sobre sus rodillas (esta posición a los chicos les encanta y a mí también porque me puedo subir y bajar más fácil jeje).

    Me quedo así un rato, veo que Belu también acaba y lo de siempre, no sé porque, ¡todos conmigo!

    Mientras Benja me cogía Belu me pasaba la lengua en la conchita (me ponía reloca) y Matías me tocaba y besaba las tetas (después me di cuenta porque no hacía nada más, recién le había acabado en la conchita a Belu el HDP), bueno ahí estalle, acabé de nuevo pero como una perra, para las chicas que me leen, acabar mientras una chica me besa la conchita, un chico me toca las tetas, es una locura, tenía a tres personas para hacerme gozar ¡a mí!, ¡es lo más! Después de mi corrida, enseguida lo hice acabar a Benja (jeje, sé cómo hacerlo).

    Después nos quedamos los cuatro desnuditos en el sofá, yo al lado de Belu, hasta que Belu me mira, me guiña un ojo, me empieza a tocar, nos besamos, nos acariciamos (los chicos miraban como boludos jaja) y Belu (que ya lo dije es más puta que yo), se baja y me empieza a chupar ¡la conchita! Otra vez me empezaba a poner recalentita, aparte los chicos se acercaron a mí y les empezaba a hacer la pajita, tenía en cada mano una pija y me estaban chupando la conchita, ¡estaba reloca! Obvio ¡acabé de nuevo!

    Como los chicos ya la tenían paradita de nuevo, con Belu, como dos putitas, nos pusimos de rodillas, nos dábamos besitos, hasta que los chicos nos dieron la lechona, ¡qué bien ganada nos teníamos jiji!

    Bueno después Belu se empezó a vestir y nos vestimos todos, la llevamos a la casa (obvio los tres adelante) y nos tocamos un poquito en el viaje.

    La dejamos a Belu en la casa… ¿y ahora qué?, ¿qué me iba o que le iba a decir a Matías?, no voy a negar que cogí y goce como una perra, no me arrepiento, pero no me gusta que me lleven engañada a un lugar le digo a Matías: “Che que bueno que estuvo, tu amigo coge rebien, me puso reloca” jaja, no me dijo nada hasta que me dejó en casa, hoy no hablamos, me parece que no le salió bien la joda que me quiso hacer jeje.

  • Mi vecino el urólogo (Parte 3)

    Mi vecino el urólogo (Parte 3)

    Antes de comenzar el relato cabe aclarar que mi amigo Darío había encontrado una universidad con la carrera que quería pero esa universidad quedaba en la ciudad donde vivía su madre así que se habían ido para averiguar acerca de la universidad y como viajar todos los días se volvería pesado para mi amigo habían acordado con su mama que buscarían un departamento para mi amigo, por mi lado afortunadamente encontré la carrera que quería en una universidad de mi ciudad aclarado eso sigamos.

    Habíamos terminado de cambiarnos por lo que mi vecino hizo pasar al último paciente lo atendimos y como ya se acercaba la hora de salida cerramos el consultorio y fuimos en dirección hacia el garaje para buscar su auto, en el camino le llega una llamada de su hijo contándole que ya habían encontrado la universidad y el departamento y que ya estaban en la casa esperándole para cenar y después de la cena su ex-esposa se regresaría llevándose las cosas para equipar el departamento para que cuando llegue mi amigo todo esté listo, mi vecino dijo que ya salía rumbo a la casa para la cena, colgó el teléfono, encontramos el auto una vez dentro me queda viendo y me dice…

    M: Ufff hoy si ha sido un día agitado no crees???

    Y: jejeje muy agitado diría jejeje

    M: jajaja tienes razón jajaja

    Y: pero se gozó muchísimo sobre todo con el doctor jajaja

    M: con un asistente así cualquiera goza jajajaja

    Y: y como estuvo mi primer día jejeje

    M: (sobandose el paquete) muy bien y apretado jeejeje

    Y: pero después se aflojo jajaja

    Como no había nadie cerca me acosté en sus piernas mientras encendía el auto creo que entendió el mensaje porque se bajó el cierre y pude sacarle la verga y la empecé a chupar mientras salíamos de garaje y nos dirigíamos hacia la casa note que iba más lento e iba por las rutas más largas yo seguía en lo mío chupando y me dice que ya estamos a punto de llegar así que acelere la chupada hasta que me acabo en la boca y llegamos a casa y nos despedimos, yo fui a mi casa y el hacia la suya.

    Más tarde en la noche me escribe mi amigo contándome todo lo sucedido y me dice que si no tenía problema en acompañarle mañana en el viaje con su papa porque su madre ni el querían que regrese solo (cabe aclarar que yo si le conozco a la madre de mi amigo y tengo una buena relación con ella), inmediatamente se me vino a la mente que se podría trata de una buena oportunidad para quedarnos a solas con su padre así que acepte, después de unos minutos me llega el mensaje de mi vecino preguntándome si su hijo le había contado del viaje y si había aceptado, le dije que sí y me dijo que como era viernes había cerrado el consultorio por lo del viaje así que después de dejarle a su hijo tendríamos el día para nosotros le dije que estaba emocionado y que si podríamos fingir ser padre e hijo cuando estemos fuera del consultorio me dijo que le encanta la idea y que estaba ansioso por sentir como se perdía su verga en mi culo, se despidió de mí no sin antes decirme que llevase una maleta con ropa para pasar el fin de semana y que el haría lo mismo ya que dijo que mañana sería un día ¨movido¨ y que nos fuéramos a descansar.

    Al día siguiente me vino a buscar a mi casa mi vecino salí de mi casa vi que mi amigo no salía aun de su casa, mi vecino me dice que aprovechemos y metamos las maletas sin que su hijo se dé cuenta, ocultamos las maletas esperamos un rato más y salí mi amigo y me dice si estoy listo para el viaje le respondo con una sonrisa que sí, el viaje fue de lo más normal conversábamos los 3 así hasta que llegamos y su madre nos recibió y nos invitó a conocer el departamento donde su hijo se quedaría su madre había comprado comida para almorzar conversamos un par de horas y con la excusa de que se nos haría tarde para el regreso Mario dijo que ya era hora de irnos aunque ambos sabíamos lo que era, su ex- esposa entendió y nos despedimos nos desearon suerte en el viaje y tomamos rumbo de regreso, en el viaje me dice que no nos quedamos hasta el sábado en la tare en un hotel yo encantado acepte así que tomamos rumbo hacia un hotel.

    Fuimos al hotel que encontramos por el camino era grande con piscina incluida, el recepcionista (le calcule unos 45 años alto pelo negro) nos recibió y nos dice viaje padre e hijo verdad? nos quedamos viendo y con una sonrisa respondimos que sí, nos llevó a nuestra habitación regrese a verlo y me di cuenta que me estaba observando me guiño el ojo sin que mi vecino se diera cuenta y se fue, cogimos nuestra maleta y ordenamos la ropa y me dice démonos una ducha para relajarnos así que nos desvestimos me dio una nalgada una vez en la ducha mi vecino entro primero y yo de espaldas a él…

    M: al fin solos hijo

    Y: si papa por fin un tiempo para los dos

    M: déjame enjabonarte hijo

    Y: claro papa enjabóname

    M: voy a empezar por el cuello bajando por tu espalda hasta llegar a tu culo

    Y: si padre enjabónalo bien

    Cuando llego a mi culo lo enjabono lo lavo y empezó a jugar con él, lo lamia metía su lengua metía un dedo lo movía en círculos metía el segundo y los movía yo solo suspiraba y gemía y se escuchaba por toda la habitación así continuo por unos minutos hasta que sentí que me iba a correr se lo dije y se detuvo diciéndome…

    M: aun no hijo aguanta no te corras

    Y: bueno padre creo que ahora es mi turno de enjabonarte

    M: si hazlo hijo

    Empecé por el torso baje hasta las piernas y subí hasta su pene que ya está duro me embarre las manos con bastante jabón y puse mis manos en su verga lo enjabone lo limpie y me lo metí en la boca para chuparlo tomo mi cabeza y me empezó a coger la boca hasta que se corrió no quería desperdiciar nada y me trague me levanto me puso contra la pared sacando mi culo apunto su verga hacia mi ano empezó a empujar.

    Y: si papi métame su verga y lléneme con su semen

    M: hijo espere todo el viaje por entrar en tu culo comete mi verga

    Y: así papa si sigue que rico se siente esa verga dentro de mí

    M: ufff hijo como aprietas, te voy a abrir

    Y: si papa ábreme con tu verga que ricaaa

    No se cuanto estuvimos así ni tampoco si alguien nos escucharía así que le dije que sigamos en la cama me cargo en su brazos y me volvió a meter su verga para llevarme a la cama para seguir con lo nuestro me seguía bombardeando con mis piernas en sus hombros ahora estábamos pasándola tan rico pero recibió una llamada de un paciente el cual le decía que le confirmara la hora para la revisión que tenia de urgencia y que habían quedado para el sábado en la tarde me regreso a ver y le dijo a su paciente que no había problema que lo atendería.

    M: olvide que tenía esa cita programada hijo

    Y: que haremos papa?

    M: hoy creo que descansaremos mañana viajare por mañana y apenas me desocupe regreso y continuamos hijo

    Y: está bien papa

    Trate de dormir pero era inútil mi ¨papa¨ me había dejado con ganas, así que decidí ir a la piscina a trata de bajar la calentura me cambie y salí de la habitación la piscina estaba de camino a la recepción así que debía pasar por ahí, note que el recepcionista me seguía con la mirada llegue a la piscina pero como era la 1:00 am no había gente por lo que tendría todo ese lugar para mi me duche y me metí al agua estuve ahí por cerca de media hora sin lograr bajar la calentura así que decidí salir para ducharme y volver a la habitación, me estaba bañando ya sin nada de ropa y de pronto siento que alguien me observa y me doy cuenta que es el recepcionista que hace señas para que salga cerré la llave me cambie y salí, note que se sobaba su verga por encima de su pantalón.

    R: te vi mientras te duchabas tienes un culo redondo y muy apetecible me gustaría mucho probarlo, que te parece si nos vamos al sauna juntos?

    Sus palabras hicieron que me pusiera rojo, aumentaron mi calentura, y creo que se dio cuenta.

    Y: Esta bien pero no puedo demorarme porque debo volver a mi habitación con mi padre.

    R: solo serán unos instantes lo pasaremos bien.

    Fuimos al sauna me dijo que lo esperara que ya regresaba y así lo hizo pero regreso con una toalla y se la saco mostrándome que estaba desnudo y con su pene duro no negare que mi vista se fue directo hacia abajo el me invito y yo cedi ahora está chupando otra verga que no era la de mi ¨padre¨ estaba chupando hasta que siento que empieza a jugar con mi culo lo deje hacerlo hasta que termino en boca me lo trague me limpie, me dijo que quería probar mi culo y como estaba caliente lo deje hacerlo me penetro enseguida y me bombardeaba se escuchaba cuando se chocaban mis nalgas contra su pelvis trataba de no gritar para que nadie más escuchara así que me tape la boca pero aun así gemía me follo hasta que se vino dentro de mi estaba satisfecho y el también nos duchamos y cambiamos me dijo:

    R: que rico culo y como aprietas quisiera repetir claro si es que tu también quieres

    Y: me cogiste muy bien la verdad no esperaba que sucediese pero me gusto y no sé pero si se da la oportunidad yo te aviso y repetimos mientras este en el hotel que te parece?

    R: yo estaré en la recepción me avisas y repetimos

    Y: con gusto

    Regrese a mi habitación satisfecho y con rastros de semen en mi culo mi ¨padre seguía dormido y yo hice lo mismo hasta el día siguiente hasta que me despertó al amanecer pidiéndome que lo acompañase al auto.

    Continuará…

  • Una para todos (Segunda parte)

    Una para todos (Segunda parte)

    Cuando Juan Carlos entro, la casa estaba en silencio. Luego de unos minutos su papá salió del baño envuelto en la toalla.

    —Hola papá, ya es tarde. ¿Te quédate dormido?

    —Sí, me visto y nos vamos. ¡Es tardísimo!

    Aunque no sabía que pasaba, estaba claro que la actitud de su padre no era normal. Estaba nervioso y sonreía como un bobo.

    —Me pareció ver al novio de Fer allá afuera, ¿está todo bien?

    —Sí, creo que por fin lo botó.

    En la noche Juan Carlos le mando por Whatsapp un mensaje a su hermana Fernanda.

    “Hola Fer, puedo platicar contigo. Pasó por ti y te llevo a la universidad”.

    Ella no contestó, pero el a modo de afirmación le mando uno más. Y las palomitas azules confirmaban que ella lo recibió.

    “Seis en punto”. Y a la mañana siguiente, los dos estuvieron puntuales.

    —Hola hermano, ¿qué es tan urgente?

    —Nada, solo quería platicar con mi hermanita. ¿No puedo?

    —Eso es raro…

    —Ayer vi a tu novio afuera de la casa, decía cosas muy locas. Que tú y papá estaban fornicando y así.

    —¿CON PAPÁ? ¡¿Qué le pasa a ese idiota?!

    —Lo mismo pensé, incluso estuve a punto de patearle el trasero. Pero… cuando entre a casa no te vi, mi papá estaba en la ducha y un montón de ropa estaba tirada por todos lados.

    —¿Y por eso das por hecho que yo…?

    —¡Y la casa apestaba a sexo!

    Fernanda se quedó en silencio y bajo la mirada, y Juan Carlos frenó a unas calles de la universidad.

    —¡Dime algo chingada madre!

    Pero, lo único que se le vino a la mente a Fernanda y con lo que había resuelto sus problemas últimamente. Su mano buscó la bragueta del pantalón de Juan Carlos y ahora él fue quien se quedó helado. Apenas alcanzó a negar con la cabeza cuando su verga ya se asomaba por el pantalón y la boca de Fernanda succionaba. Juan Carlos miraba a todos lados, no concebía lo que pasaba. Mientras el tráfico de la ciudad se volvía un caos, su hermana menor le estaba chupando la verga.

    —¡Puta madre Fernanda no mames!

    —…

    —¿Entonces tú y papá… cómo?

    —Yo no sabía que era el…

    —¿cómo… no mames…?

    Fernanda se tomó un respiro, y corroboró con la mirada que el pene de su hermano estaba bien duro.

    —Ricardo… mi novio… estábamos… me vendo los ojos y…

    —¿PAPÁ?

    —Tomó su lugar y… olvídalo…

    —¿estaban de acuerdo?

    Fernanda negó con la cabeza. Por sus labios resbalaba la verga de su hermano y trataba de que entrara la mayor cantidad de verga posible. Y aunque un par de ocasiones parecía que se ahogaba, volvía a llenar su boca, Juan Carlos tenía los ojos en blanco. Tenía años que no recibía una buena mamada. Su esposa nunca fue tan atrevida, prefería cosas más tradicionales. Fernanda en cambio mamaba como una puta de las que hacen porno, jugaba con su lengua, chupaba como a una paleta y no paró hasta el semen de su hermano pasó por su garganta. Juan Carlos liberó un grito reprimido.

    —¿Entonces… si lo hiciste con papá?

    —Y ahora también contigo hermanito.

    —¡Yo no! ¿Que?

    — Date prisa o no llegó a la primera hora.

    Sin decir nada, Juan Carlos arranco y no se detuvo hasta que estuvo frente a la universidad. Al bajar, Fernanda lo beso en los labios. El sabor a sexo se mezcló con su saliva. En todo el día Juan Carlos no se pudo datar de la cabeza la imagen de Fernanda mamándole la verga, desde muy joven todos sus amigos cambiaron su nombre por “cuñado” y no le molestaba, pero de eso a pensar en su hermana como mujer había un abismo de distancia.

    Por la noche, el teléfono de Juan Carlos con un zumbido le avisaba de un nuevo mensaje.

    —“Hola menso”

    —“¿y ahora que quieres?”

    —“Yo, que no le cuentes nada a mamá”.

    —“¿y yo que gano?”

    La espera por una nueva notificación lo tuvo despierto hasta las 2:00 a.m. y por fin.

    “El combo completo”

    Una hora antes, Don Antonio entró a la habitación de Fernanda. Sin decir una palabra le arranco la pijama y la puso en cuatro. A Fernanda no le dio tiempo de contestar el mensaje de su hermano.

    —¿Y mamá?

    —Se acaba de dormir… pero no hagas ruido. Daniel no duerme por estar en el internet.

    Fernanda estaba completamente desnuda y empinada. Su padre se colocaba un preservativo y apuntaba su miembro en dirección a ella. Cuando Fernanda tomó el pene de su padre para acomodarlo y sintió el preservativo, lo arrancó.

    —quiero sentirte papi, nunca lo uses conmigo.

    —Bueno…

    La verga entro hasta el fondo, el culo de su hija apuntaba al techo y para don Antonio admirar el hermoso culo de su hija rebotando en sus bolas era rejuvenecer, sentirse vivo, apretaba sus nalgas para azotarlas con más fuerza contra él y no podía parar, aceleró más y más hasta que terminó dentro de ella. Sabía que de ahora en adelante, sería suya cuando le diera la gana. Se subió los calzoncillos y salió en silencio hasta su habitación. Cuando todas la luces se apagaron. Su hermano menor Daniel, salió del baño. Con la duda más grande de su vida. ¿Su papá estaba cogiendo con Fernanda? ¿Esa especie de aplausos era lo que él se imaginaba?

    A las 6:00 Juan Carlos tocó el claxon, Fernanda vestía una minifalda que mostraba sus hermosas piernas. Y Juan Carlos tenía un discurso convincente para hacerle saber que sería solo una vez. Que jamás se repetiría. Que estaba mal y que tenían que parar. Además, quería hablar de lo que sucedía con su padre.

    —Ok, me llevas. Si quieres te la mamo, pero pasas por mi a la salida. De ahí nos vamos a donde quieras.

    —¡Buenos días Fer!

    —No seas aburrido, esa esposa tuya te amargo la vida.

    —No hables de ella… por favor.

    La mano de Fernanda hurgaba en el pantalón de su hermano y comenzó a masturbarlo en cuanto pudo, Juan Carlos pensó en estacionarse en el mismo lugar del día anterior. Pero una patrulla de tránsito estaba ahí. Siguió hasta la escuela y pensó que la mamada esperaría. Pero Fernanda se inclinó y mamo con tal salvajismo que en un dos por tres logro que su hermano se viniera.

    —Hasta al rato.

    Mientras se despedía, levantó su falda para dejarle ver a su hermano que no usaba ropa interior. Siguió manejando y pasaron dos semáforos para que se diera cuenta que tenía el miembro afuera del pantalón. Y una gran sonrisa lo acompañó hasta la oficina. Igual que la culpa por no aclarar y detener aquella situación.

    Cuando llegó la hora, Juan Carlos vio a Fernanda tomada de la mano de su novio, pensó en arrancar y alejarse, por fin las cosas volvían a su cauce. Pero ella se despidió del novio y subió a su auto.

    —¿Se reconciliaron?

    —¿Si tu fueras el… me dejarías así de fácil?

    —Mira Fernanda, esto tiene que parar y…

    —¿Ya te dio miedo? ¿Tu si me dejarías?

    Sabia la respuesta, así Fernanda prendió la radio mientras se adentraban a Tlalpan, y una gran variedad de hoteles aparecían frente a ellos. Entro al garaje de uno y miro a su hermana. Ella sonreía y le frotó la mejilla.

    —¿Vamos?

    Siempre le gusto el modo de vestir de su hermano, camisas almidonadas, trajes y corbatas de diseñador. Elegante. Soñaba con ir quitándole cada prenda. Y ahora lo estaba consiguiendo. El suelo se llenó de prendas costosa y al fin tenía el torso marcado por el ejercicio de su hermano frente a ella. Bajo la ropa interior y una verga dura le rozaba el ombligo. Su hermano levantó la falda y la tomó de las nalgas. Comenzó a besar el cuello d su hermana, mientras comprobaba cómo sus labios erizaban la piel de Fernanda.

    —¿Lo estás disfrutando verdad?

    — Me encantas, miraba tus revistas…

    —¿mis…?

    —Abajo del colchón, y te veía jalártela en el baño… luego yo me encerraba en mi habitación y me masturbaba.

    —¿Me espiabas…?

    —¡Cállate ya!

    Los besos de su hermana le cerraron la boca y rodaron hasta la cama, el recorrió todo su cuerpo con los labios y se hundió entre sus piernas. El sabor de su hermana estaba en él, luego le dio vuelta y abriendo sus nalgas su cara se hundió para sentir esa humedad en su boca, ella gemía de placer. Aunque tenía la convicción de que solo sería esta vez. Que no se repetiría, porque estaba mal. Por su parte Fernanda buscó la verga de su hermano y comenzó a mamar, su hermano metía sus dedos en su sexo y en su ano. Y parecía que le inyectaba energía. Se colocó sobre ella y la penetro. Seguía besándola, ni siquiera su novio la besaba tanto.

    —Sabes… siempre me gustaste. Mi hermanita la más bonita en la escuela y en las fiestas… haaa! Haaa! siempre con novios tontos…

    —¿Siempre me estabas molestando… huuuy si sigue… que vergota tienes!

    —Cada día que pasaba te ponías más buena, miraba tu culo, he cachado a Dany mirándote. A los tíos, a los vecinos, a las vecinas… todos te desean… te deseamos… hermanita. Estás bien buena.

    La giro y boca abajo empezó a sentir a su hermano entrar a su cola, aún le dolía un poco del día anterior, pero no importó. Juan Carlos empujó y ella soltó un gemido impresionante.

    —Siempre quise tenerte así, me encanta estar en ti.

    —¡QUE RICO ME COGES!

    —Estás loca…

    —¡CÓGEME MÁS DURO! ¡CÓGETE A TU HERMANITA!

    —eres una pinche hermana, ¿lo sabes?

    —¿SOY TU PERRITA?

    —siiii. Eres mi perra ahora… y de papá… y…

    —Solo tuya… CÓGEME! Soy tuya!

    —¡PUTA!

    De un movimiento la empinó, al parecer ese era el paisaje favorito de todos. Cuando la penetro, le tomó el pelo y la jalo.

    —Solo será esta vez…

    — Soy tu perrita… CÓGEME cuando quieras…

    La primera nalgada fue tibia, pensó que su hermana se enfadaría, a su esposa le molestaba mucho, la segunda sonó por toda la habitación y le dio confianza. Después perdió la cuenta, pero el enrojecimiento delas nalgas de su hermana indicaban que eran suficientes.

    —Te amo hermanita, eres hermosa.

    —¿voy a seguir siendo tu perrita?

    —Ya veremos…

    —Veremos… menso…

    Habían llegado al clímax, y ahora estaban abrasados, y besándose dulcemente. Luego de una sesión más corta, su hermano le embarró las nalgas de semen.

    Se bañaron y se vistieron llenándose de caricias, luego salieron tomados de la mano.

    —¿Y ahora también la traes a casa?

    —Solo fue hoy, andaba por la zona y aproveché para convivir con mi hermanita.

    La risa pícara de Fernanda hizo que a Don Antonio le hirviera la sangre, Juan Carlos se despidió sabiendo que su padre también usaba a su hermana como su puta. Un poco después llegó Daniel. Había estado parado en la estación del metro Villa de Cortez, vio el auto de su hermano entrar a un motel, le pareció una equivocación, no podía ser, tampoco lo de anoche, esperó a que saliera para comprobar que la acompañante era… su hermana Fernanda.

    Esa noche Daniel aguardó en la sala, su padre salió y caminaba por el pasillo, cuando la voz de Daniel lo hizo brincar.

    —¿A dónde vas?

    —¡PUTA MADRE ME VAS A MATAR DE UN SUSTO! Salí por… un poco de agua.

    —La cocina está del otro lado.

    —¡Ahora me vas a venir a decir dónde queda cada cosa en mi casa! Deberías de dormir, mañana tienes escuela.

    Con una molestia evidente, Don Antonio regresó a su habitación, luego Fernanda salió y caminó hasta la cocina con unos shorts que dejaban asomar sus nalgas.

    —¿Que tu no duermes?

    —Parece que nadie duerme aquí hermana.

    —Cuando abrió el refrigerador se agachó innecesariamente. El short se metió entre sus nalga y Daniel tragó saliva, la luz del refrigerador dejaba ver la silueta perfecta de Fernanda. Ese trasero causaba el mismo efecto en todos, la verga de Daniel se estaba poniendo dura. La vio caminar de regreso a su habitación y entonces él fue a la suya. En cuanto cerró para masturbase con la imagen de su hermana. Escucho pasos en el pasillo. Su padre no se daría por vencido.

    —¿Pensé que hoy no vendrías?

    —Tu pinche hermanito es un dolor de huevos chingao. ¿Qué pedo con el Carlos?

    —¿De qué?

    —No te hagas pendeja, ese no le hace favores a nadie, ¿y ahora pasa por ti y te trae?

    Mientras le reclamaba, le arrancó el short y después de escupirse sobre la verga la metió en su hija. Sin ninguna compasión entraba y salía de Fernanda bruscamente.

    —¿Pensé que eras mi puta?

    —¿Que insinúas haaa haaa! Despacio!

    —No soy pendejo. Eres bien pinche puta y tu hermano es un hijo de la chingada.

    —¿Estas celoso?

    —Chinga tu madre!

    Con más enojo que pasión, Don Antonio seguía metiendo su pene, no hubo besos, no busco ninguna otra posición o acabar en la boca de su hija, terminó sobre las nalgas evidentemente rojas de Fernanda.

    —¿Y te pega el pendejo?

    —¡PAPÁ YA PÁRALE…!

    Salió sin decir nada más. Y de nuevo Daniel le saco el alma.

    —¿De nuevo por agua?

    —¡CON UNA CHINGADA YA DUÉRMETE CABRÓN!

    Más que el susto, a Don Antonio tenía un temor que le carcomía el alma, estaba convirtiendo a su hija en un juguete sexual, y ahora su hijo también la usaba, de eso estaba seguro. ¿Y qué hacer para que Daniel cerrara la boca?

    Continuará…

    @MmamaceandoO

  • Tía viuda por el viagra (2): finde, sexo a full

    Tía viuda por el viagra (2): finde, sexo a full

    La situación en concurso ideal de necesidades, la justificación moral que anestesia las posibles culpas, todo está cubierto para dar rienda suelta a nuestras necesidades sexuales insatisfechas.

    Después de ese primer encuentro a todo dar, las ganas de repetirlo se incrementan, nunca nos damos cuenta de cuanto necesitamos algo hasta que volvemos a probar que tanto lo necesitamos.

    Luego de nuestro primer acto de sexo, el acuerdo tácito en repetirlo, corregido y aumentado era la idea que cada uno fue dándole forma desde el mismo momento que intercambiamos los números del teléfono móvil, agregarlos con nombres cambiados era la forma de estar presentes. Precisamente antes de completar las dos cuadras que me separaban de mi casa recibí ese inquietante mensaje de Elina con una imagen desnuda “esto está esperándote…” en la imagen la palma de su mano sobre la nalga con el culito levantado en pompa.

    Claro que los siguientes mensajes fueron llegando con la prudencia y prevención de no caer en momentos comprometedores, un envío de prevención y la respuesta del vía libre era la clave para recibir esas fotos que necesitaba enviar para calmar la hoguera que dejé encendida al retirarme de su cama.

    En la mañana siguiente salí a realizar la corrida matinal, como ese finde largo la hija no estaría era el momento propicio para hacer un rapidín.

    Le avisé cuando salía de modo que estuviera “preparada”, más y mejor de lo fantaseado. Elina lo había preparado hasta el último detalle, como en las películas escribió “la llave esta debajo de una piedra en el jardín”, siguiendo las instrucciones entré para sorprenderla, pero me la encontré con una bata sujeta por un cinto de lazo bien grande y con el café humeando al calor del deseo.

    La escena erótica se completó cuando desatando el lazo de la bata, abrió la desnudez, los labios de abajo ligeramente aletean con un brillo nacarado, dijo “te estábamos esperando!” . Adelantó el cuerpo, sacando el pecho bien al frente como para resistir esa lamida feroz, tanto que no pude contener el arrebato de tomar su teta izquierda, estrujada entre mis manos y comerme su pezón.

    Tragando, lamiendo y chupando con el frenesí propio de quien viene buscando el agua vital luego de una travesía por el desierto de la abstinencia sexual. El abrazo, se descontextualizó de todos los preparativos, tomada en mis brazos la coloqué sobre la mesada de la cocina, recostada contra la pared, las piernas flexionadas se elevan y reposan sobre mis hombros, voy decidido a comerme su “boca” brillante, moviendo los míos hacia un lado y otro, hago el espacio necesario para comenzar esa lamida que la dejó sin palabras.

    Los gemidos vibran y se agitan en su vientre, los movimientos incontrolados se replican en creciente agitación. Las palabras salen mordidas y estranguladas por la calentura que la invadió, la sorpresa de la tremenda mamada la descolocó, que le hicieran sexo oral era algo inédito, menos aún imaginado que esta forma de hacérselo alcanzara los niveles de excitación que transitaba en ese instante, subiendo del infierno de no saber qué o cómo manejarse, como contener esa creciente y veloz espiral de sensaciones, el hormigueo y la corriente eléctrica que moviliza todo su cuerpo sin poder controlarse. Sus manos se agitan buscando algo para agarrarse, primero fueron estrujarse los pechos como forma de sostener la increíble sensación de no saber cómo soportar tanta excitación, luego la lujuria moviliza sus manos como aspas de un molino para adueñarse de mi cabeza, presionar con fuerza, agitando su pelvis para producir el movimiento del coito.

    Elina se siente movilizada, agitada desde adentro con la fuerza de su libido puesta a tope, mueve la pelvis con decisión y descontrol, aferrada de mis cabellos. Somos dos contrincantes en una lucha feroz, mis manos asidas con fiereza a las nalgas y mi boca lamiendo y chupando hasta colmar su capacidad de resistir este asedio de la desmesura del acoso a su conchita.

    Se siente vulnerable, incapaz de contener toda la energía femenina que genera mi trabajo bucal, el ardor desatado produce entusiasta agitación, intranquilidad por no poder soportar el nerviosismo de ser llevada al punto máximo y demorarme en darle final, quería llevar la excitación al máximo, estirar el estado de inquietud para lograr el estallido final a toda orquesta, darle un momento único e irrepetible. El ingenioso combo de novedad y habilidad para explorar la virginidad del sexo oral, lograron con creces el objetivo de este hombre joven que pretendía hacerse un lugar entre sus deseos más ardientes.

    Los gemidos van en aumento, la intensidad contagia al volumen de la expresión…

    – Ahhh…, por favor, por favor! Ten un poco de piedad, me gusta, me gusta… muuuucho… pero me estás matando.

    – Te gusta? (mientras tomo aire)

    – Sí!!! Síiiii, mucho, mucho, mucho, pero ya no aguanto. Dos o tres veces me llevaste hasta el delirio y me soltaste. Por favor, por favor! Déjame venirme… No puedo amor, no puedo mássss

    La excitación llegó al límite de sus fuerzas, podía sentir con nitidez la rigidez de su cuerpo, quietud a cero, como ese momento previo de alcanzar la altura máxima, alcanzar el momento de total quietud, para dejarse caer en un gemido que la arroje al vacío. El gemido estrangulado en su garganta era la respuesta a ese orgasmo que la puso al borde de perder el sentido, aflojarse en mis brazos y volver a la vida en un instante, agitarse al máximo para yacer sostenido por mis manos y reposando sobre mis hombros.

    Ese orgasmo, solo uno, pero con todos los ingredientes de un momento que no supo explicar, las sensaciones de ahogo e indefensión. Se vino en mi boca, ahogando sus latidos vaginales estrujando mi boca contra ella, siguió moviéndose, refregando su conchita contra mis labios totalmente irritados por el frotamiento de sus vellos púbicos.

    Terminado el acto de amor, agotados, exhaustos, felices. Tomé distancia para contemplar la obra terminada, recostada contra la pared, las piernas, abiertas, colgando de la mesada de la cocina, exhiben a esa hermosa vagina jugosa boqueando los últimos latidos de un orgasmo feroz.

    Mientras se reponía no podía dejar de observar la notable excitación de mi verga. Tan pronto la bajé se colocó entre mis piernas para desnudarme y darme una suculenta mamada de pija, sus caricias y lamidas me llevaron a tomarla de la cintura, elevarla y sentarla en el borde de la mesa, con las caderas bien al borde para entrarla de un solo envión, elevó sus piernas sobre mis hombros para dejar su conchita totalmente abierta. No hizo falta mucho trabajo, la excitación de Elina seguía al tope de su capacidad, mi calentura venía a destajo de mi capacidad de demorarla mucho más.

    Los golpes profundos urgidos por la inminencia de la eyaculación se anunciaron con un ahogado bufido que se confundió con el gemido postrero del orgasmo de ella. Se dio ese momento tan deseado y pocas veces alcanzado de conseguir que el orgasmo y la eyaculación fueran un acto simultáneo. Vibraron sus músculos vaginales acoplados con los latidos de la verga al venirse con todo el semen generado por la tremenda calentura. Tendida sobre la mesa recibió los chorros de leche tibia, el mejor desayuno de su vida.

    – Yo te llamo, voy a tenerte una sorpresa antes que te vuelvas a Buenos Aires.

    Un beso con sabor a poco fue la despedida de esa mañana.

    Pasaron dos días sin que se nos diera la posibilidad de un encuentro, pero la noche previa al último día de permanencia recibí el llamado de Elina:

    – Mañana tienes que salir a correr, estaré esperándote, tengo un regalito para vos…

    – También tengo un regalo para ti.

    Esos dos días sin sexo fueron interminables, ese llamado se completó con el recordatorio del whatsapp y foto de un gran moño de seda roja. La calentura me acompañó toda la noche al levantarme para la última sesión de footing, tenía una erección tal que me costó bastante en retomar la condición normal.

    Le avisé en el momento previo a salir, las pocas cuadras que me separaban de “mi regalo” las convertí en la carrera hacia el deseo.

    Estaba esperándome en bata de baño, discretamente maquillada y los labios con rouge “para besar a mi hombre” dijo con su mejor sonrisa.

    – Quiero ver mi regalo!

    Entregué el biquini “animal print”, super mega mini. – Para que lo uses conmigo y guardes el aroma de tu macho hasta que vuelva para hacerte el amor. Quiero ver el mío!!

    – Bien señor, este es tu regalo…

    Se abrió la bata y apareció “vestida” solo con un cinta de seda roja, al voltearse tenía un gran moño que caía entre las nalgas…

    – Deshazlo! Este es tu regalo. –meneando graciosamente las nalgas. – Notaba que no dejabas de tocarme el culito, en cuanto podías tus deditos estaban ansiosos por meterse dentro, sobre todo la última vez, cuando me tenías en la mesada de la cocina lamiéndome, sentía la curiosidad de tu dedo entrando y saliendo de mi culo, la tienes un poco más gruesa que la del finado, y la de él me dolió cuando me la metía, la tuya algo más gruesa y con tanto tiempo sin uso, uff, claro que me gustaría sentirla pero me asusta un poco. Ah, la demora fue que me hice la depilación con “tira de cola” para que encuentres el camino al “marrón” libres de todo pelito. Todo para mi amor, mi culito es tuyo…

    – Voy a ser cuidadoso…

    – Lo sé… bueno así dicen todos y cuando la tienen dentro se olvidan de todas las promesas…

    – Bueno, te voy a creer, te lo voy a entregar, pero antes de hacerlo… porfa!!! Una lamida como en la mesada, porfa…

    Con esos mohines quien se puede negar, sobre todo con lo que me gustaba comerle esa breva jugosa, ahora con los vellos delicadamente emprolijados. La mamada se extendió más de lo previsto, necesitaba llevarla al límite de su calentura y lo suficiente para poder demorar la mía y poder gozar de ese magnífico culito que había quedado sin atenciones.

    Hacerle una mamada que la dejó colmada de placer pero me detuve un par de veces sin permitirle el orgasmo, necesitaba tenerla bien caliente, no fuera que se le ocurriera arrepentirse en el último instante. Con la última lamida, humedecí el dedo para tantear el hoyo, un acercamiento al gran premio. Era tiempo de colocarla de bruces, ella misma se colocó la almohada bajo el vientre, las nalgas bien en pompa, elevadas, la raja cubierta por el moño rojo…

    Deshacerlo fue algo disfrutado, lento y saboreando el deseadísimo regalo, se veía tan prolijamente depilada como la piel de un bebe, se mostraba rosado e incitante, moviendo las cachas el hoyo parecía despertar del letargo del olvido, el movimiento muscular contrayendo y dilatándose semejaba los labios pronunciando el número dos.

    No podía verme pero estaba consciente que ese delicioso “marrón” era movilizador de mis manos para poner el miembro en condiciones de penetrarlo.

    – Por favor, suave, suave. Tengo un pote de crema en la mesa de noche.

    – No es necesario, voy por delante hasta lubricarme en tus jugos, con eso bastará. Me gusta sentir como se siente el contacto sin la crema.

    – Hmmm… pero porfa, suave, suave…

    La última recomendación llegó justamente cuando abría los cantos para entrarme en su conchita, pletórica de jugos por el asedio de lengua. Quisiera seguir jugando dentro de su vagina, pero el deseo de hacerle el culo se imponía sobre cualquier otra cosa.

    Los dedos enjugados en la conchita fueron el lubricante para frotar el círculo anal, un par de veces, hasta que la verga estaba en plena erección, la sentía dura como nunca.

    – Abrete los cachetes para entrarte…

    Sus manos desbrozaron la abertura, la cabezota brillante se apoyó justo en el centro, comencé a presionar despacio, lentamente, mientras mis manos movían las nalgas, en círculo, abriendo y moviendo para ayudar a relajar el esfínter. Necesité un par de intentos para poder abrirlo, la cabeza atravesó el desafío de atravesar el resistente anillo, los músculos cedieron a la presión de la verga.

    El “Ahhhh” fue la primera respuesta de Elina a una penetración forzada, hice la pausa mientras prometía esperarla que se relaje.

    – Sí, eso quiero, pero… me cuesta. La tienes bien gorda, la falta de uso y un poco de temor hacen el resto.

    – Tranqui, espero que te acostumbres…

    Moviéndome solo lo mínimo para poder contener mi ansiedad, momento interminable, ardiendo en deseos de atravesarla y enterrarme en su ano. Sin esperar el consentimiento comencé a moverme, despacio, los gemidos tímidos se hacían sentir como un rumor lejano, en la medida que fui tomando el dominio de la situación y la penetración comenzó a tener rítmico vaivén, los gemidos fueron tomando textura y volumen.

    La calentura colma mis sentidos, las prevenciones se disuelven en la fragua de la excitación del macho poderoso que atraviesa el pasaje más ardiente.

    Los dichos más obscenos y palabras soeces propias de esos momentos donde la libido y los frenos éticos pierden sentido, era el momento propicio del hombre haciendo gala de todo su poder de macho toma posesión de su hembra, ejerce todo el poder salvaje de la calentura y desmesura.

    Las nalgadas formaron parte del amplio espectro y variedad de movimientos, entrar y salir, moverme con fuerza inusitada, volver a nalguear mientras la tomo de los cabellos para domarla. Entendió el mensaje y la provocación, respondió moviéndose, intentando salirse de la monta, apreté mis rodillas sobre la cabalgadura, besé en el cuello y hasta mordí en la nuca cual padrillo que está sirviendo a su yegua.

    – Sí, sí, quiero así, muerde, muerde. Soy tu yegua, rebelde. Atrévete a domarme!!!

    Entiende el juego, vociferando obscenidades, provocando que la penetración sea más enérgica, más salvaje, más profunda.

    Disfrutamos este juego de animales en celo, dominados por las emociones vamos llegando al momento donde el jinete lleva a su cabalgadura hasta el borde mismo del abismo. Mi mano se juntó con las de Elina para acosar al clítoris, hurgar entre los labios vaginales hasta estallar en un sonoro y contundente gemido que preanuncia la inminencia del orgasmo. Fue el momento elegido para penetrarla con más intensidad, hundirme dentro del ano y venirme en un gemido ahogado venido desde el más allá de los sentidos.

    Enterrado en su culito, fuertemente apretado contra su cuerpo, moviendo mínimamente las caderas para terminar de lanzar el resto de la eyaculación.

    Luego… el silencio, los cuerpos sudados, el corazón latiendo a mil, la respiración entrecortada, tendido sobre su espalda reposa el cuerpo del guerrero inerte y vacío luego de descargar toda su energía masculina dentro de esta increíble hembra.

    – No te salgas, por favor no te salgas, quédate hasta que pierda un poco de erección, si no me vas a hacer doler, más de lo que ya me hiciste.

    Esos momentos son los que la hembra necesita el consuelo de su hombre, sus caricias para suavizar la molestia física y sedar las emociones.

    Desmontado esperé su regreso, el rostro desencajado, ojos llorosos, el rouge de sus labios corrido por las mordidas propias y tanto frotarse con la lengua y morder la almohada.

    – Eres un animal, me rompiste el culo… Ahhh, aún me sigue latiendo, y cómo late!!!

    – Perdóname, pero… me calenté, nunca había sentido algo así, como el tuyo, y tan cerradito.

    – Está bien… te perdono, sabía que me dolería, pero no tanto. Era mi regalo, te lo merecías…

    – Y ahora…

    – Y ahora…

    – No sé, pero no digas nada, dejemos esto, hagamos una pausa hasta…, hasta que vuelvas por más?

    Esa última palabra resumía todo, con la simpleza y contundencia de no saber que nos depararía el destino, o tan solo una pausa, un impasse, una promesa de algo que no nos animamos siquiera a pensar en voz alta.

    Al momento de escribir esta catarsis estaba recibiendo un whatsapp de Elina, foto luciendo biquini en animal print que le regalé y un breve video masturbándose para mí.

    Esta segunda parte de mi historia resume un fin de semana que abrió un montón de interrogantes y despertó un inmenso deseo de volver a poseerla. Eres una mujer madura como la tía que me ofreció su soledad, dime qué te pareció en: [email protected]

    Lobo Feroz

  • Pajas con una amiga lectora

    Pajas con una amiga lectora

    E-mails reales.

    Pilar…@gmail.com.

    Viernes 4 de mayo de 2018: 17.52

    Me encantó lo del gigoló por mil pesetas. No me atrevería a ser tan directa, pero es una situación que me ha puesto muy caliente. Pero si me atreviera sería una delicia. Desde que lo he leído no me lo quito de la cabeza. Me acaricio pensando en ello. Y esta noche me haré una pajita pensando que me acarician así. Gracias por ponerme cachonda. Un beso.

    [email protected]

    Para eso son los relatos eróticos. Ojalá pudiese estar ahí contigo cuando te hagas la próxima paja para pelármela viendo como la haces y correrme cuando te corras tú. Si no te importa me gustaría saber más de ti. Un beso donde quieras.

    Pilar…@gmail.com

    Creo que si pudieses estar delante de mí en ese momento no haríamos una pajita, jajaja. El beso te dejo que seas tú el que elijas el sitio. Te lo debo por haberme puesto tontita. Y también te dejo que elijas el sitio donde quieres el mío.

    [email protected]

    Tienes razón, probablemente follaríamos como posesos. El beso yo te lo daría con lengua y en el coño, por si te apetecía que siguiese besando… el tuyo me gustaría que me lo dieses en la punta de la polla.

    Pilar…@gmail.com

    Me gustan los dos besos, el tuyo y el mío.

    [email protected]

    Cuéntame algo de ti, de mi te diré que anoche me la pelé pensando que eras la Jolie.

    Pilar…@gmail.com

    Yo también gocé por ti. Me gusta susurrar un nombre cuando me corro. ¿Te llamás José de verdad? No me hago pajitas anónimas, prefiero alguien en concreto. Estoy casada. No estoy mal, creo. Todavía me miran y me tiran los tejos. Jajaja. Pero muchos años de pareja deterioran el deseo. Ya no tienes las pasiones ni las sensaciones de antes. De las dos partes. Y para una mujer casada es complicado ligar. Así que me gustan los relatos. Las fantasías. Charlar con hombres y compartir cosas. Por ese medio puedes decir cosas que no dirías en la vida real. Y más atrevidas. Es imposible que te dijera que me dieras un beso donde quisieras si te conociera en la vida real, pero aqui te lo digo, me pones cachonda y me hago una pajita, es muy rico. Cuéntame algo de ti. Si quieres estamos en contacto.

    [email protected]

    Sí, me llamo José. Yo también estoy casado hace muchos años. Es verdad, no importa lo que quieras a tu pareja, Hay momentos en que se necesita fantasear. La rutina es una carga muy pesada, de hecho ha roto muchos matrimonios. Si no te importa mándame un selfi para fantasear contigo a gusto. Esta noche te mandaré una foto de mi polla. Si te asustas, y no mandas el selfi, lo entenderé. Te mando una foto mía. Bórrala después de usarla.

    Pilar…@gmail.com

    Vale, te mando alguna foto. Ahora no puedo. Un besito. Pero no esperes un cuerpo de top model o jovencita. Ya me he puesto nerviosa, jajaja.

    (Me gusta que me digas que te harás una pajita por mí. ¿A ti también te gusta que la haga por ti?

    [email protected]

    Me encanta. Así haré la mía… Viendo tus fotos imaginaré que te beso en la frente, te beso y muerdo los lóbulos de las orejas, te beso en el cuello, en los ojos, en la punta de la nariz, en las comisuras los labios, te chupo la lengua, te quito el vestido, el sujetador, te echo boca abajo sobre tu cama, te beso, te lamo, te rasco y acaricio la espalda, hasta llegar a tu culo, te quito las bragas, te lamo el periné y te lamo y te follo el ojito del culo con la punta de mi lengua, te doy la vuelta, te lamo, chupo y magreo las tetas, bajo a tu coño y lamo los labios, te follo el coño con mi lengua, te lamo y chupo el clítoris  Cuando estés a punto de correrte te daré la polla a chupar, y después te la meteré un poquitín en el culo, para acto seguido clavártela hasta el fondo en el coño, hasta que fundidos en un beso nos corramos juntos. Abriré los ojos y tendré mi mano llena de leche y tú no estarás, pero mientras te esté imaginando seas real, muy real. Serás una fiera, un volcán en erupción, una diosa del sexo.

    Pilar…@gmail.com

    Ufffff!!! Sabes cómo calentar a una mujer. ¿Todo eso me harías? Ahora no puedo acariciarme, pero se me están mojando las braguitas. ¡¡¡Eres malo!! Ahora ya estaré pensando toda la tarde en esas cosas. Eres muy golfo y un poco guarrito. Pero me encantan todas esas cosas. Me has puesto caliente y nerviosa. Y me gusta mucho. Ya no sólo te mereces un beso, me puedes pedir más cosas. Jajaja.

    [email protected]

    Ya te lo dije, una selfi tuya, desnuda, sin verse tu cara.

    Pilar…@gmail.com

    Te mandaré algunas fotos. De cara todavía no. No es por ti, es porque soy muy cautelosa con esto de internet. Ahora estoy fuera de casa y voy a estar con gente. Esta noche estaré en casa. Un besito.

    Pilar…@gmail.com 23. 39 h.

    Llego ahora a casa. He estado todo el tiempo pensando en lo mismo. En que al llegar me harías todo lo que me dijiste. ¿Me quito las bragas o me las quitas tú?

    [email protected]

    Quítalas. Ya tengo la polla en la mano. ¿Tú qué haces?

    Pilar…@gmail.com

    Estoy en la cama. Desnuda. Loca porque me hagas todo eso. Tengo dos dedos dentro de mi chochito empapado. ¡Tómame! Poséeme!

    [email protected]

    Con calma. ¿Cómo son tus tetas ?¿Tienes vello en el coño?

    Pilar…@gmail.com

    Mis tetas son grandes. Ya te las enseñaré. Y el pelo del coño recortado.

    [email protected]

    Déjame comerte las tetas y el coño un poquito.

    Pilar…@gmail.com

    Cómete lo que quieras.

    [email protected]

    Te estoy metiendo la lengua dentro del coño. Siento como se abre y se cierra… Me estoy pajeando… Mi polla suelta aguadilla.

    Pilar…@gmail.com

    ¿Qué me quieres hacer o que quieras que te haga? ¿Quieres que te la chupe?

    [email protected]

    Chupa y deja que te la coma en un 69.

    Pilar…@gmail.com

    Llénate la boca de chocho, mi vida, y méteme la lengua hasta el corazón. Y ahógame de polla, mi vida.

    [email protected]

    ¡Joder cómo me late!

    Pilar…@gmail.com

    Tesoro, estoy que me muero. No puedo más. ¡Fóllame por favor! ¡Profáname el culo!

    [email protected]

    Chúpame la verga primero.

    Pilar…@gmail.com

    ¡Qué rica! ¡Uhmmm!

    Pilar…@gmail.com

    Mis dedos chapotean en mi jugo y mi cremita. Ya no aguanto más. Métemela, por favor. Quiero correrme.

    [email protected]

    En el culo antes, zorra.

    Pilar…@gmail.com

    Metí un dedo dentro de ano, es tu cipote. Métemelo hasta el fondo.

    [email protected]

    Toooooooona, leona.

    Pilar…@gmail.com

    El chochito me chorrea. La necesito dentro de él.

    [email protected]

    Prepara el coño que te lo voy a llenar de leche.

    Pilar…@gmail.com

    Llena, mi vida, llena.

    [email protected]

    ¡Que pedazo de corrida voy a echar!

    Pilar…@gmail.com

    Y yo. No me la saques. Te voy a mojar más… Cómeme la boca. Me vuelve loca que me besen mientras me corro.

    [email protected]

    Te como la boca. Cuando acabes voy a bajar al pilón para lamer tu coño y lamer mi corrida y la tuya.

    Pilar…@gmail.com 1. 02 de la madrugada.

    (Un poco después)

    Me cuesta trabajo escribir. Aún me tiembla la mano y respiro con dificultad. El coño lo tengo como una sopita, cochino, que eres un cochino.

    capalo…@gmx.es

    Bajo al pilón.

    Pilar…@gmail.com

    Bebe, mi vida, y después bésame otra vez para beber yo también de nuestros jugos…

    Sábado 5 de mayo de 2018.

    Pilar…@gmail. com

    Ayer noche como tardaste en contestar me quedé dormida.

    [email protected]

    No pasa nada.Te mando una foto de mi polla.

    Pilar…@gmail.com

    Me gustó tu polla, pero la próxima vez que me la enseñes que se vea mejor. Que delicia sería que vinieras ahora a mi cama y me la metieras toda, mi vida. Te iba a besar los huevos con los labios de mi chochito. Y clavarte las uñas en el culo mientras me hacías tuya y me llenabas de leche rica. Estoy como una perrita en celo y con ganas de ladrar. Besitos, lamiditas y mamaditas para ti.

    [email protected]

    ¿Ladrar? Ibas a aullar como una loba cuando te corrieras. Acostumbro a hacer tan largos los preliminares que cuando la meto la mujer ya está echando por fuera. Me lo enseño a hacer una jaca. Una hora me tuvo lamiéndole y chupándole el coño. ¿A qué edad te corriste por primera vez, zorrilla?

    Pilar…@gmail.com

    De muy joven me hacía pajas, y cositas con mis primas y mis amigas. Con chicos no me dejaba. La virginidad era algo muy delicado. Con polla no me corrí hasta los 19 años, y fue con mi novio. También me gusta relinchar como una yegua cuando me monta un potro.

    [email protected]

    Me pone lo de tus pajitas y lo de tus primas y tus amigas. Yo también tuve alguna relación con muchachos. Nos la chupábamos unos a otros. El primero que me la chupó fue el hermano de la jaca que te dije antes. La jaca me chantajeó con predicar lo que hiciera con su hermano y tuve que satisfacerla… La jaca lo que quería ver era como nos besábamos, como nos las chupábamos y como nos dábamos por culo. Aquel día, al verla boca arriba sobre la hierba del robledal, con una mano dentro de las bragas, supe que las mujeres también se hacían pajas… y se corrían.

    Pilar…@gmail.com

    ¿Te siguen gustando los hombres?

    Yo sí tengo muy buenos recuerdos de mis experiencias con chicas. Y me quedó algo de todo eso en mis deseos. Ahora tengo alguna cosita con mujeres de vez en cuando. Las mujeres dan otra cosa que los hombres. Y cuanto más mayores se van haciendo echan de menos no sólo sexo, sino sensualidad, afecto, cariño, sexo romántico, esas cosas que sus pareja no les dan y que es difícil encontrar fuera. Tener sexo con hombres a veces es complicado. Entre mujeres es más fácil. Si te ven salir, viajar, o incluso dormir con una mujer en un hotel o en una casa nadie se extraña. Si lo haces con un hombre se fijan más o no lo haces natural. Y, además, las mujeres son más discretas. Los hombres sois muy bocazas, os gusta alardear de las conquistas. Hay más cositas entre mujeres de las que parece. Aunque no seas lesbiana, las mujeres se besan, se tocan, se ven bien desnudas, duermen así y surgen cositas. No tengo inclinación de lesbiana, me gustan mucho los hombres y las pollas. Pero con las mujeres me encanta. Por su sensualidad, sus formas. Su sexo más romántico y sin riegos.

    ¿Todavía te gusta chupar pollas y que te metan o meter en el culo? A mí me excita mucho ver hombres mamando polla o follando entre ellos, y si no son gays todavía me excita más. Que lo hagan por placer o en un momento de excitación. ¿A ti te excitaría verme comer coñito o que me lo comieran?

    [email protected]

    A veces pongo porno lésbico para pelármela. Ver a dos mujeres comerse los coños me encanta, y ver sus caras y oír sus gemidos cuando se corren, más de una vez me llevó al orgasmo… Mi última relación con un hombre fue a los diecisiete años con un primo de la que ahora es mi esposa. Veníamos de la fiesta de la aldea. Al llegar a su casa su padre y su madre estaban cantando, borrachos perdidos. Me preguntó si podía dormir conmigo y le dije que sí. El primo de mi mujer era muy guapo y más alto que yo. Estábamos hablando y me plantó un beso en los labios. No le dije nada porque me pillara por sorpresa. Lo tomó como un sí y me volvió a besar. Sus labios eran dulces como los de una mujer. Mi polla estaba empalmada cuando la cogió con su mano. Me hizo una mamada deliciosa. Se dio la vuelta, se quitó el calzoncillo y me puso el culo a tiro. Le entró como lo que era, un virguito. Al ratito le llenaba el culo de leche mientras él se la pelaba. Al acabar sabía que tenía que corresponder. Me di la vuelta, él me quitó el calzoncillo y al entrar la puntita de su polla en mi ano, se corrió.

    Pilar…@gmail.com

    Eres un golfito. Te gusta todo. Jajaja. ¿Dime que es lo que más te gustaría haceme y lo que más te gustaría que te hiciera? Siempre hay algo preferido. Me puedes decir lo que quieras. No me voy asustar con nada. ¿Hay algo qué te gusta en especial?

    [email protected]

    Me gusta encular a una mujer. Deben ser reminiscencias de mis relaciones homo… ¿A ti te gusta que te la claven en el culo?

    Pilar…@gmail.com

    Me dejo dar por el culo si me lo piden porque me gusta dar caprichos si me gusta un hombre. Pero no le dejo a cualquiera. Te duele, incluso si te la meten con cuidado. Y tampoco te puedes mover cuando te enculan. Hay en eso una sensación excitante por morbosa. Si le dejas a un hombre metértela por el culo es que ya no le niegas nada, eres suya. En parte es humillante y en parte te pone guarra. Esa mezcla es morbosa.

    [email protected]

    Para encular la mujer tiene que estar muy excitada. Hay que usar crema y meter muy despacito para que le llegue a gustar. ¿Sabías que una mujer puede tener un orgasmo anal mucho más fácil si previamente tuvo uno vaginal?.., Que te voy a decir que ya no sepas. ¿Qué es lo que más te gusta a ti que te haga un hombre? ¿Se corrió torrencialmente en tu boca alguna mujer?

    Pilar…@gmail.com

    Si, bebí mujer.

    Con los hombres me gusta mucho que me pongan a cuatro patitas y me la claven cogiéndome por las caderas. Pero lo que más me gusta es que me coman la boca mientras me dan.

    [email protected]

    A cuatro patas puedes buscarla y correrte cuando quieras. A mí me encanta la posición del perrito para dar unos cachetes en las nalgas mientras le doy al coño canela fina. Verte comiendo el coño de otra mujer sería la hostia y estar allí para metértela y hacer que te corrieras, ya no sería la hostia, sería la requetehostia… ¿Cómo te gusta que te coman el coño? Por la experiencia que tengo cada mujer es un mundo.

    Pilar…@gmail.com

    Me encanta que me metan todo el coño en la boca. Que me lo cubran con la boca entera. Y mueves la lengua. Eso los hombres. Con las mujeres es más suave. Abriendo los labios con la lengüecita y jugando con el clítoris. Son sensaciones distintas con un hombre que con una mujer. Y formas distintas de comerlo.

    [email protected]

    ¿Cómo chupas la polla?

    Pilar…@gmail.com

    Depende de la polla, del momento y de la postura. Jajaja. Pero cogerla con la mano y meterla y sacarla despacito mirando a los ojos me gusta. Me encanta cuando el hombre casi no puede abrir los ojos con el gusto y ver su cara cuando se corre. También es muy bueno arrodillada y el hombre de pie. Y lamer desde los huevos hasta la punta. Estoy cachonda. ¿Tú la tienes dura?

    [email protected]

    Aún no, pero todo se andará. ¿Dónde estás ahora?

    Pilar…@gmail.com

    Estoy tumbada en el sofá. Veo la tv, pero tú me distraes. Jajaja. Dime cositas y ponme más cachonda. Tengo ganas de correrme, mi vida. Puedes decirme lo que quiera, lindo, excitante, guarro. ¿Tú te la puedes menear?

    [email protected]

    Sí, estoy solo.

    Pilar…@gmail.com.

    Llévame al cielo, vida.

    [email protected]

    Te llevaré, pero ahora mismo me gustaría aparecer detrás de ti, echarte las manos a las tetas, besarte el cuello, comerte la boca y saborear tu lengua. ¿Tú qué harías? Ya la tengo dura como una piedra.

    Pilar…@gmail.com

    Tú en el sillón. Me acercaría y me arrodillaría. Te sacaría la polla sin dejar de mirarte a los ojos. Me pondría a mamártela. Luego pondría tu polla ente mis tetas y después me sentaría en tu polla y tú me clavarías las uñas en el culo. ¿Dónde quieres correrte, en mi boca, en mis tetas o dentro de mí?

    [email protected]

    Quiero correrme dentro de ti cuando tu coño apriete mi polla y lo inunde con el jugo de tu corrida.

    Pilar…@gmail.com

    Llévame a la cama, Quítame las bragas con los dientes, no te importe romperlas. Clávame la polla y aplástame los huevos. O pídeme. Soy tu chocho, tu puta, tu guarra. Hazme lo que quieras. Esta noche soy tu zorra.

    [email protected]

    Empezaría por ponerte a cuatro patas en la sala, te comería el culo y el coño y después te follaría nalgueándote.

    (Me mandó una follada animada donde un tío follaba una tía que estaba a cuatro patas y la nalgueaba)

    Pilar…@gmail.com.

    ¿Así?

    [email protected]

    Así que sí, putona. Pues vas a saber lo que es un macho y su ametralladora. Abre las piernas que ahí te va el torbellino.

    Pilar…@gmail.com

    A ver si es verdad y no es un farol. Estoy perra y necesito un tío que me haga ladrar. Mete duro y demuestra lo que es un macho. Mátame a pollazos. Si chillo dame más fuerte.

    [email protected]

    Voy a tener que dejar de tocarme. ¡Mira que eres zorra, coño. Estoy mirando tu foto en pelotas en una segunda pantalla, con esas tremendas tetas y ese coñito abierto y mi polla se muere por meter. Me pones negro, peeeerra.

    Pilar…@gmail.com

    No pares. Dame rabo. Dame duro. Hazme gemir.

    [email protected]

    Dame un respiro o me corro en tus tetas en un plis plas.

    Pilar…@gmail.com.

    Pónmela entre las tetas que te voy a chupar y lamer el capullo al echar la leche…. Ya verás cómo me bailan las tetas al son de tus pollazos.

    [email protected]

    Sube, perraca, sube que te voy a llenar el coño de leche.

    Pilar…@gmail.com

    Llámame como quieras pero dame cipote y lléname las entrañas de leche. Y que me caiga por los muslos cuando me levante. Y lámeme tu leche de mis muslos y saliendo de mi coño. Estoy loca por correrme. Esta noche soy tu zorra. Dame permiso para correrme. Hoy mandas en mi chocho.

    [email protected]

    Ahí te mando otra foto de mi polla. Así está en este momento.

    Pilar…@gmail.com

    Me gusta. Ese capullo parece una fresa. Córrete y dame fresa con nata. ¿Ya me dejas correrme? Vámonos al cielo, mi vida. Llévame al paraíso de los chochos.

    [email protected]

    Córrete, córrete e inunda estos cojones de los que va a salir un torrente de leche calentita.

    Un poco más tarde…

    [email protected]

    ¿Estás ahí? ¿Estás sobando?

    Pilar…@gmail. com

    No. Me estoy recuperando. Jajaja. Ya me corrí. Me había quedado respirando agitada. Ahora me da gustito acariciarme suave y despacito… Me había quedado el chocho resentido. Le tenías que dar besitos y lametadas suaves.

    [email protected]

    Te lamería hasta la última gota.

    Pilar…@gmail.com

    Pero suavecito. Está dolorido de tanto jugar. Está mojadito como un bollo de crema. Sólo lamiditas y puedes comerte la crema si quieres.

    [email protected]

    ¿Eres de las que se corren sólo una vez? No me refiero con una paja sino cuando follas de verdad.

    Pilar…@gmail.com

    Me corro varias veces. Depende. Eso no se piensa ni se controla. Me quedo satisfecha con una vez pero podía seguir y correrme más.

    capalo.33@gmx,es

    -Van a ser las dos de la madrugada, supongo que querrás dormir.

    Pilar…@gmail.com

    -Sí, después de correrme quedo relajada y me gusta dormir. ¿No me vas a decir alguna cosa linda de buenas noches?

    [email protected]

    Que sueñes con tu fantasía sexual favorita. Un beso.

    Pilar…@gmail.com.

    Besitos para ti. Buenas noches.

    Se agradecen los comentarios buenos y malos.

  • Nuestra amiga argentina no se resiste a Matías ni enfadada

    Nuestra amiga argentina no se resiste a Matías ni enfadada

    La verdad es que ya no tengo arreglo, lo que pasó hoy no lo esperaba, en serio no lo esperaba, ¡soy de terror!

    Resulta que desde el otro día que hicimos la fiestita jeje, Matías, no para de mandarme WS, que se había quedado caliente conmigo (que se joda jeje) y yo ni bola le daba.

    Como él sabe que yo a la tarde estoy sola, y yo no le contestaba los mensajes, el muy hijo de puta, se vino a casa. Suena el portero, lo atiendo y dice: “Mati”. Pensé ¡está loco! ¡Que hace acá!

    Bajé así como estaba: pantalón de jogging, zapatillas, remera y me puse un buzo porque hacía frio. Cuando lo veo le digo que está loco ¿qué hacía acá? ¡Que nos podía ver alguien!, entonces me dice que vayamos a hablar al auto que lo había dejado en la esquina.

    Bueno nos subimos al coche y me empieza a decir, que lo del otro día lo dejo loco, que la idea de él era que yo estuviera con él, pero verme coger con otro chico lo puso reloco. Bueno estuvimos hablando un rato hasta que me da un beso, y lo de siempre, nos empezamos a besar cada vez con mayor intensidad, me empieza a meter la mano por debajo de la blusa y me empieza a tocar las tetas (todo esto ¡a las 2 o 3 de la tarde!, por suerte tiene los vidrios muy muy oscuros jeje) yo ya estaba recaliente, el pendejo este a mi me puede ¡y lo sabe!, y me empieza a meter la mano por debajo de jogging y me toca la conchita que obviamente ya estaba toda mojadita y él se dio cuenta, y me dice:” vamos a coger” le digo ¿así como estoy?,¡ no tengo ni los documentos! Y me dice algo como: “si, así putita te quiero recoger, metértela bien por la cola y que no pares de gritar” todo esto mientras me estaba metiendo sus hermosos deditos en la conchita. Obviamente que mi respuesta fue que sí, que quería que me cogiera.

    Vamos al telo más cerca que encontramos, entramos en la habitación, nos tiramos en la cama y nos matamos, ¡parecíamos dos pendejos! A los dos minutos estábamos los dos en bolas y yo chupándole esa hermosa pija que tiene.

    Con la calentura que teníamos hicimos todo, todo, el 69, cogimos en varias posiciones, yo arriba de él cabalgándolo, después arriba de él, pero dándole la espalda, en cuatro, no sé cuántas veces me hizo acabar, la última fue cuando me puse de costado y me hizo la colita.

    Cuando llegué a casa, no sé porque mama ya estaba, le dije que había ido a tomar un café con una amiga jeje.

    Hace un ratito hablé con mi novio y me dijo que me pasaba a buscar a las 11 de la noche (no sé porque, los sábados juega al golf ¡y se levanta temprano!), seguro que me va a decir de coger, espero que no me quiera hacer la colita de nuevo!!! Jeje.

    Soy de terror, en un día voy a coger con dos chicos distintos.

    Bueno besitos.

    Recuerdo a los lectores que estas aventuras ocurrieron hace tres años.

  • Matías es la perdición de nuestra amiga argentina

    Matías es la perdición de nuestra amiga argentina

    Resulta que desde el otro día que Matías y su amigo nos hicieron la fiestita a mí y a Belu (ya lo conté en «Nuestra amiga argentina y sus aventuras con Matías»), Mati no hace más que decirme que se recalentó viéndome coger con otro (la verdad es que a mí también me calentó mucho jeje), y me dijo que él Benja y dos chicos más que estaban el otro día (lindos chicos) siempre hablan de sexo, y tienen entre los cuatro la fantasía de conseguir una minita y cogerla entre los 4 , que eso nunca lo habían hecho. Obvio que lo saqué cagando, pero siguió insistiendo diciéndome que yo los vi, que eran chicos como nosotros, que nadie me iba hacer nada que yo no quisiera, que él se dio cuenta lo que me gustó cuando Benja me estaba cogiendo y Belu y él me tocaban, que me encanta que me den placer entre varios, y todo eso…

    La verdad es que nunca había pensado en hacer algo así, ¡es mucho!, pero ¿tener cuatro pijas para mí?, ¿qué se sentiría? ¿Cómo sería? 4 chicos solo para darme placer ¡a mí! no sé, me quemaba la cabeza con eso, anoche cogía con mi novio y pensaba en eso jeje.

    Eso es lo que me pasa, aunque me quiera engañar sabía que en algún momento lo iba hacer y Matías que me conoce, seguro también lo sabía.

    Hoy mi novio se fue a jugar al Golf y yo sabía que no me iba a llamar en toda la tarde. Y por la tarde Matías me manda unos mensajes, que se los voy a copiar:

    Mati: hermosa, te decidiste?

    Yo: a que?

    Mati: a que te cojamos con mis amigos, nunca lo hiciste y a lo mejor nunca mas se te da!! Y menos con chicos que yo los conozco, no te va a pasar nada!!

    Yo: tas loco!! No soy tan puta

    Mati: la cosa no es ser o no puta, es pasarlo bien, imaginate, cuatro pijas para vos solita, no te gusta?

    Yo: y a quien no!! pero me parece una locura (ven ya empiezo a aflojar como siempre)

    Mati. Entonce animate, sabes que no vas hacer nada que no quieras, imaginate que cogamos mientras no miran!! eso te gusta y te pone a mil!! Yo me di cuenta

    Yo: si eso es cierto, pero como sería? (ven ya me estaba entregando y mi conchita de solo pensarlo se estaba mojando)

    Mati: mirá estamos los cuatro ahora en lo de Benja estudiando, en media hora te paso a buscar, y no te preocupes, porque esto es nuevo para todos, vos solo entregate y goza, nada más!!

    Yo: pero ahora!!! no se… no lo pensé bien todavía, no estoy preparada!!!

    Mati: no tenés que estar preparada solo decidite,

    Mati: te digo la verdad, tenemos ganas de hacerlo hoy, porque hace mucho que lo estamos pensando

    Mati: si no le decimos a Belu, que algunas veces se lo dijimos en joda y no dijo que no (Ah no, ¡eso me emboló! Se la van a coger a Belu ¡y yo en mi casa!)

    Yo: y por que no se lo dijeron a Belu directamente?

    Mati: porque a los chicos le gustaste más vos, sabés que sos más linda que Belu!!!

    Mati: dale bb, decidite!!!

    Mati: para que te sea más facil ponete una pollerita cortita, y como Benja tiene el auto en el service, yo lo dejo en la cochera del departamento de él, ahí te sacás las medias y lo que quieras, cosa que te resulta más fácil

    Yo: me ponés loquita mati

    Yo: pero no se….

    Mati: nena, dejate de joder, en media hota te paso a buscar

    Yo: está bien, esperame en la esquina, avisame cuando llegues. Besitos

    Mati. Listo amor, te espero

    Cuando terminamos de hablar, no sabía si había hecho bien o mal, pero ya la adrenalina me estaba matando, son esos momentos en los que siempre me pasa que dejo de pensar y me llevo por la calentura, no tenía mucho tiempo para vestirme.

    Me pongo una pollerita, bastante cortita, con medias (porque hace frío) botitas cortas, una blusita y arriba un tapado (para taparme).

    Llega la hora y me manda un WS que estaba en la esquina, obvio muy nerviosa voy, me subo al auto, nos saludamos, pero normal, no nos matamos, estaba muy nerviosa para hacer algo.

    En el camino, la verdad es que me tranquiliza, me dice que no me preocupe, que lo tome como un juego, yo le decía “si un juego donde me van a coger entre cuatro jeje”.

    Bueno, llegamos a la cochera y Matías me dice que me conoce y sabe que cuanto menos ropa tenga, me voy a calentar más rápido que solo de estar con poca ropa ya me caliento (me conoce el hijo de la gran puta). Entonces me saqué las medias, y como digo siempre si las cosas las hago las hago bien, así que me saque la bombachita ¡y el corpiño! Tendrían que ver los ojos de Matías jaja

    Subimos al departamento, y fue todo raro, la verdad es que estábamos los 5 nerviosos, los chicos eran educados, ninguno zarpados, pero ¡me iban a coger igual!

    Aunque era temprano me tomé un Fernet para bajar un poco, hablábamos boludeces, hasta que uno de los chicos, me dice que me quede tranquila, que la idea era que la pasemos todos bien, que era muy linda y que nadie me iba hacer nada que yo no quisiera.

    En ese momento yo estaba parada y Matías atrás mío, me empieza a abrazar, a tocar la panza con una mano y la otra me la mete debajo de la pollerita, me acaricia la pierna, justo debajo de la conchita, me besa el cuello (ya me estaba empezando a calentar), todo esto ¡delante de los 3 chicos! Hasta que ¡me toca la conchita! Se acerca Benja, me empieza a besar y me empieza a desabrochar la blusa, que al darse cuenta que no tenía corpiño, noté que su calentura fue más grande.

    La cosa es que a los 5 minutos ya estaba casi desnuda, lo tenía a Benja besándome las tetas y a Matías (atrás mío) tocándome la cola y la conchita. Los otros dos chicos miraban. ¡Cómo me calienta eso!, soy un poco exhibicionista y me calienta mucho que me vean mientras me tocan o me cogen jeje. La verdad que en ese momento ya estaba entregada, no sabía lo que hacía, pero quería que me hicieran de todo. Después Mati lo corre a Benja, me baja la pollerita y quede desnuda delante de todos, mucho no me acuerdo porque entre como ¡en shock! Siempre soñé con estar desnuda ¡delante de gente! Matías me tocaba las tetas, la conchita y yo me movía a la medida que me ponía y sacaba los deditos, y siento su pija parada en la cola, todo esto mientras los chicos me miraban, nunca me sentí tan puta y me gustaba, encima Matías me preguntaba si iba a ser la puta de todos, y yo le decía a todo que sí, que quería que me cogieran que quería ser la puta de todos.

    Bueno de ahí obvio me llevaron al dormitorio, la verdad, no sé porque pero hay cosas que no me acuerdo como se fueron dando, para contar con detalles, lo que me acuerdo es que, me acuesto en la cama, ya estábamos todos desnuditos, tenía a dos chicos al lado mía con una pija en cada mano, la pija de Benja en la boca y Matías besándome la conchita, ¡que puta me sentí! ¡Cuatro pijas para mí! Era mucho placer lo quería disfrutar.

    Después me acuerdo que Matías me empezó a coger, y tenía a dos chicos que me tocaban y besaban las tetas y a otro que me ponía la pija en la boca, ¡mucho no se la podía chupar! Solo la ponía adentro, ahí acabé la primera vez y como acabé ¡quería más!

    Después uno de los chicos se acuesta es la cama, yo me pongo arriba de él y me empieza a coger, pero ¡nadie me tocaba! ¡Solo me querían ver coger! Otra vez, como me calienta estar cogiendo y que me vean, ¡es difícil de explicar!

    Seguí así hasta que siento que uno de los chicos me empieza a besar la cola (cagamos dije), me inclino para dejar mi colita bien libre y siento que me empieza a poner un, dos dedos con algún aceite o algo, hasta que si, siento otra pija entrar en la colita, pero estaba muy lubricada así que no me dolió, aparte la puso muy despacito, otra vez me estaban cogiendo dos a la vez, lo miro a Matías y me pone esa hermosa pija cerca de la boca, así que la abrí para tenerla adentro. ¡Qué locura tenía tres pijas adentro! Y el otro chico sentía que me acariciaba ¡por todos lados! la verdad el placer es inigualable, después, noté que el chico que me estaba cogiendo por la colita la saca ¡y la pone otro!, ¡mi colita estaba a disposición de todos!, ya ni sabía quién me cogía, tampoco me importaba, obvio acabé por segunda vez, pero más que la anterior, ¡como grité!

    Después Matías se acuesta, y yo me pango arriba de él, pero de espaldas, ¿me explico?, y me empieza a coger mientras los otros chicos me acariciaban y besaban las tetitas, otro me tocaba la conchita, ¡que placer! nunca había gozado tanto, pero me pasó algo raro que nunca me había pasado, acabé tanto tanto, que me salió mucho líquido de la conchita, quedé temblando y caliente como nunca, me temblaba todo el cuerpo, mi corazón iba a mil ¡creía q me moría de placer! Quería que me siguieran cogiendo más ¡y más!

    Me puse en cuatro y me siguió cogiendo Matías, mientras les chupaba las pijas a los chicos, ya ni sabía a quién se la chupaba.

    Bueno la verdad es que ya no daba más, no sé cuánto tiempo había pasado, pero ¡me habían cogido todos!

    Estaba acostada en la cama y claro los chicos todavía no habían acabado, así que otro de los chicos me empieza a coger de nuevo hasta que acaba y los otros tres chicos me acaban en la carita, me quedó ¡llena de lechita! Jeje.

    Bueno me lavo, me visto, y la verdad que después que pasó todo, me daba un poco de vergüencita jeje, pero no me iba hacer la seria, me habían cogido todos.

    Nos quedamos un rato hablando boludeces como si nada hubiera pasado, le pido a Matías que me lleve a casa y ahí termino esta locura, que no duró más de tres horas.

    Y ahora pienso, ¡mirá si me encuentro a alguno de estos chicos en algún lugar! Porque todos viven cerca. ¡Qué locura!, no sé, estoy reloca.

  • Las chicas del cole

    Las chicas del cole

    Luciana y Daniela estaban contentas de haberse reunido con sus excompañeras del colegio, generación 2016. Había sido idea de Luciana volver a verse con amigas y compañeras del cole, incluso se le ocurrió que fueran todas vestidas con sus viejos uniformes y se juntaran en el parque cercano al cole donde tantas veces habían ido en su época de colegialas. Habían disfrutado del reencuentro, contándose anécdotas y poniéndose al día sobre que estaban haciendo ahora, algunas estudiaban y otras trabajaban incluso Melania, la menor de todas con 18 años ya se había casado.

    Ahora Luciana y Daniela estaban en la parada del colectivo, un poco achispadas todavía, habían tomado varias cervezas y la emoción del reencuentro todavía las conmovía. Luciana es rubia, más alta que Daniela, tiene muy lindas piernas que la pollerita colegial apenas cubre, igual que Daniela, que es más baja, morocha y delgada, las dos son muy atractivas y despiertan miradas de hombres y mujeres que pasaban por la calle.

    En determinado momento un coche pasó lentamente frente a ellas, el conductor parecía ser un hombre mayor y miro fijamente a las chicas y luego siguió su marcha. Las chicas se dieron cuenta y Daniela le dijo en broma a Luciana «Viste como te miraba ese viejito Lucy, me parece que le gustaste» a lo que Luciana contesto riendo «Por favor, que podría ser mi abuelo, que decís, además me parece que te miro a vos».

    Para sorpresa de las dos jóvenes el coche volvió a pasar y esta vez se detuvo frente a ellas y el conductor acercándose a la ventanilla del acompañante les dijo «Quieren que las acerque a algún lado chicas?» Luciana miro a Daniela e iba a empezar a decir que no pero su amiga era más decidida y haciéndole un gesto a Luciana se acercó hasta el coche y le dijo al hombre: «Si no es problema para Usted porque este colectivo ya demora demasiado, pero no queremos molestarlo» a lo que el hombre contesto «No, para nada suban que las acerco aunque sea unas cuadras».

    Las chicas subieron al coche, Daniela en la parte de atrás y Luciana, para no ser descortés se sentó adelante, de inmediato sintió que el viejo le miraba las piernas y trato de bajar su pollerita colegial sin lograrlo, sus muslos quedaban expuestos y se arrepintió de haberse subido al coche.

    El hombre dijo, mientras conducía, «Puedo dejarlas cerca del shopping, pero antes tengo que dejar algo en una casa acá cerca».

    Las chicas dijeron que si, que no había problema. El viejo tomo su celular e hizo una llamada, las chicas escucharon que decía algo así como «Pololo voy para allá, avísale al turco y a la Mariola que le llevo algo que le va a gustar».

    El coche se metió por unas callejuelas alejadas de la avenida y las chicas sintieron un poco de temor, Daniela dijo «Dónde vamos?» «Voy a dejar un paquete y seguimos» respondió el hombre, ingresando por una entrada a una casa donde estaciono el automóvil.

    «Ya vengo» dijo el hombre, se bajó del vehículo e ingreso en la casa. Las dos amigas quedaron intrigadas y un poco atemorizadas. A los pocos minutos el viejo volvió, acompañado por otros dos hombres, abrieron las puertas del coche y diciendo «bájense pendejas que tenemos fiesta» a Daniela la tomaron entre el viejo que las había traído y otro viejo sacándola del auto a los tirones. Luciana vio con terror como se abría la puerta y un tipo horroroso, un moreno descomunal como de dos metros la agarraba de un brazo y la tiraba hacia afuera del vehículo.

    La sorpresa y el horror les impidió gritar, fueron arrastradas en segundos hasta el interior de la casa, las chicas se dieron cuenta que uno de los hombres cerraba con llave la puerta y Daniela, que al fin pudo reaccionar, se puso a gritar «Déjennos ir» y al instante uno de los viejos le puso un pañuelo como mordaza atándolo por detrás de la cabeza, mientras el otro la inmovilizaba por los brazos. Luciana se quedó congelada, sin poder reaccionar y en eso vio que había otra persona en el interior de esa casa, una mujer de cara larga, pelo corto y vestida como un hombre, que miro a las chicas de arriba abajo y le dijo al viejo que las había traído «Me trajiste unas pendejitas divinas esta vez, la rubiecita esta es para mí» dijo mirando con lujuria a Luciana que sintió como esa horrible vieja la desnudaba con la mirada. Quiso correr hacia la puerta pero el moreno descomunal la atrapo por los brazos y la inmovilizo.

    La mujer se acercó a Luciana que se agitaba inútilmente en los brazos del moreno y alargo una mano hacia la cara de la chica diciendo «Que cosita más rica esta nena, acá te vamos a coger todos preciosa» y bajo la mano tocando un pecho de Luciana por sobre su blusa. Lo apretó y manoseo a pesar que la chica se removía inquieta y el negro la retenía con fuerza. «Que buena estas, pendeja, vamos a llevarlas al cuarto» ordeno la mujer y entre el negro y ella llevaron a Luciana mientras los otros dos viejos arrastraban a Daniela.

    La joven se dio cuenta que la horrible vieja había puesto sus ojos en ella, ni bien entraron en el dormitorio la mujer la tomo por la cintura y quiso besarla en la boca, Luciana se debatió pero el moreno volvió a inmovilizarla. La mujer quedo a escasos centímetros de la cara de Luciana y le dijo «Me encantan las pendejitas rubias como vos, estas tan buena que te voy a chupar toda» y empezó a desabotonar la blusa escolar de Luciana.

    En otra parte del cuarto, mientras un viejo sostenía por los brazos a Daniela el otro empezó a desnudarla, la chica se agitaba sin éxito y en segundos le sacaron la blusa y le manoseaban las tetas poniendo como locos a los abusadores viendo lo buenas que estaban las dos pendejas.

    La vieja desabotono del todo la blusa de Luciana y con lentitud se la quitó, dejando las tetas de la chica al aire, en su esplendor, duras, redondas con pezones que pedían ser mamados. La mujer apretó y sobo un buen rato los pechos, acerco su cara al cuello de la chica y empezó a chuparlo, siguió hasta su boca y a pesar de la resistencia de la joven logro introducirle su lengua y chuponeo un buen rato esa boca fresca mientras apretaba con frenesí las tetas de la chica.

    Luciana sentía con asco como esa inmunda lengua bajaba por su cuello, y se dirigía a sus manoseados pechos, sintió como una corriente eléctrica cuando esa desagradable boca se metió integro un pezón y se lo chupo con furia, mientras el otro pecho era sobado sin pausa.

    Los otros viejos habían logrado poner sobre la cama a Daniela, boca abajo y mientras uno la sujetaba por los brazos el otro le había levantado la pollerita colegial hasta la cintura, le había puesto a un costado su tanga y le chupaba la concha con salvajismo mientras Daniela se quejaba a través de la mordaza.

    Luciana vio cómo su amiga iba a ser violada y también a ella le esperaba lo mismo, a manos de esos degenerados, esos viejos y esa vieja inmunda que le estaba chupando las tetas sin cesar, no parecía cansarse nunca y muy a su pesar Luciana se dio cuenta que sus pezones estaban duros por los estímulos bucales de la mujer. El negro que la sujetaba se pegaba contra ella y podía sentir lo excitado que estaba, su grueso bulto no dejaba de frotarse contra su cola, lo sentía a través de su pollerita.

    La horrible mujer siguió lamiendo el cuerpo de Luciana y fue bajando, le paso la lengua por el ombligo y los costados, se arrodillo frente a la chica y subiendo lentamente la pollerita de la chica metió su horrible cabeza entre las piernas de la joven que se movía tardíamente para evitar que la vieja llegara hasta su conchita.

    La lengua de la mujer se paseó por encima de la pequeña tanga de Luciana aferrándola por los muslos, evitando que cerrara las piernas y a la vez concentraba su boca en la entrepierna de la chica. Luciana sintió, a su pesar, que se excitaba al sentir una lengua allá abajo, la experimentada vieja lamia por los costados de la tanga de la chica y volvía a pasar por encima enloqueciendo a la chica, entrecerraba los ojos al sentir el placer que le proporcionaban esos chupeteos.

    El moreno que sujetaba a Luciana se dio cuenta que la chica ya no se resistía, le soltó los brazos y se puso a manosearle las nalgas, subiéndole por detrás la pollerita hasta que metió un dedo en el culo de la chica, que se agito pero no se resistió.

    La mujer que lengüeteaba sin pausas la conchita de la chica se irguió, tomo a la joven de la cintura y la llevo a la cama.

    En el otro extremo de la cama Daniela estaba siendo empalada sin compasión por uno de los viejos, estaba en el borde de la cama, boca abajo sufriendo las embestidas de uno de los abusadores mientras el otro la mantenía apretada contra el colchón y le sobaba las tetas con su mano libre.

    Luciana, como en un trance dejo que la afiebrada mujer la pusiera boca arriba en la cama, mientras veía como su amiga era violada, permitió sin resistirse que la mujer le quitara su tanga, le acariciara los muslos y se los abriera para luego ponerse a chuparle la concha de una manera brutal, la lengua no paraba sobre sus labios vaginales y los bañaba con saliva buscando su clítoris y lo encharcaba y succionaba llevando a la chica a sentir un éxtasis que nunca había sentido.

    El moreno se había puesto sobre un costado y manoseaba los pechos de la chica, alternando con chupadas a sus pezones que enardecían mas al negro que ya tenía una impresionante erección y deseaba desesperadamente cogerse esa belleza que la vieja estaba disfrutando.

    Luciana comenzó a arquear su espalda y agitarse dándose cuenta que toda esa excitación la llevaba a un orgasmo, la mujer dándose cuenta aumento la intensidad de sus chuponeos y metió un par de dedos dentro de la mojada concha de Luciana. La chica no pudo más y exhalando un suspiro de placer tuvo un orgasmo fenomenal. La vieja se apartó y le dijo al negro, «Pololo, te la deje bien mojadita, ahora cogela».

    El moreno, ni lerdo ni perezoso se puso entre las piernas de Luciana y sin previo aviso le enterró su enorme verga hasta la empuñadura, la chica grito de dolor, el negro comenzó a culearla con energía, metía y sacaba su pito hasta que la conchita de la chica se habituó al tamaño del pene del moreno y entonces comenzó de nuevo a sentir sensaciones placenteras, el negro la embestía y con cada embestía Luciana sentía un enorme placer. Sentía algo de culpa al estar disfrutando mientras su amiga, por los gemidos que escuchaba, estaba pasándola mal, pero quizás ella también estaba disfrutando.

    El moreno siguió cogiéndola hasta que no pudo más y eyaculo en el interior de la joven. El negro se apartó, Luciana sintió que de nuevo la mujer se puso a su lado manoseándole los pechos, sintió que la vieja se puso sobre ella y se frotaba contra su conchita hasta que se quedó quieta, seguramente tras un orgasmo.

    Largo rato pasaron las dos chicas en ese cuarto, los otros dos viejos también se aprovecharon de Luciana y el moreno empalo a su amiga Daniela sin compasión.

    La vieja había quedado prendada de Luciana y solo quería coger con ella. Después de muchas horas las dos chicas fueron obligadas a vestirse y el viejo que las había traído las dejo en un parque cercano.

    Daniela se quejaba y Luciana trataba de animarla, a ella en parte le había gustado lo que les había pasado, y sobretodo le había gustado como la había hecho gozar esa mujer. Nunca lo había sospechado, pero como dicen, nunca se sabe.

  • Mi vecino el urólogo (Parte 4)

    Mi vecino el urólogo (Parte 4)

    A la mañana siguiente “mi padre” me despierta, noto que ya está cambiado y listo para ir al consultorio, me dice que lo acompañe al auto seguía en pijama pero aun así fuimos hasta el auto pasando por recepción y topándonos con el recepcionista que me había cogido en el sauna, intercambiamos miradas y seguí con mi “padre”, en el camino me dice…

    M: Que te pasa “hijo”

    Y: Es que ayer en la noche me fui a la piscina a nadar un momento

    M: Lamento mucho que no hayamos podido terminar bien lo de anoche

    Y: No te preocupes “papa” la próxima ocasión será.

    M: Gracias por comprender “hijo” bueno ya llegamos

    Y: “papa” me podrías dar mi desayuno antes de irte jeje es que estoy con sed jeje

    M: Te has levantado con ganas “hijo” debe ser porque no te llene el culo con mi leche jeje, vamos a los asientos de atrás

    Y: (Si supieras que otro me lleno de leche jeje) si “papa” a mi culo le falto tu leche, pero ahora es tiempo de desayunar jeje

    M: Aquí lo tienes “hijo” buen provecho jejeje

    Me lo metí en la boca y lo chupe por 10 minutos hasta que me acabo en la boca, se subió el pantalón salimos de la parte de atrás del auto “mi padre” se subió al lado del conductor yo me despedí desde la ventana y me regrese por el lobby cuando pasaba me topé con el recepcionista y como no había nadie cerca me detiene y me dice…

    R: Hola, como estas?

    Y: Un poco cansado pero bien y tú?

    R: Igual un poco cansado después de la cogida de ayer ¿Te gustó? jeje espero que podamos repetirlo ¿qué opinas?

    Y: si me gustó y me dio morbo el hacerlo en un lugar así pero no sé si volver a hacerlo nos podrían atrapar y meternos en problemas, además estoy con mi “padre”, por cierto cómo te llamas?

    R: Me llamo Francisco mucho gusto, por cierto note que tu padre salió y si quieres puedo pasar a tu habitación y charlamos

    Y: Mucho gusto me llamo Ricardo, está bien te espero en mi habitación

    Subí a la habitación pensando en lo que dijo el recepcionista pero decidí ir a la ducha para refrescarme un poco mientras me bañaba recordaba lo que había hecho con “mi padre”, me masturbaba y me metía un dedo por el culo estaba bien caliente ahora solo pensaba en sexo, desde que me quede a solas con el padre de mi amigo solo pensaba en tener sexo, no me lo creía, así que me detuve salí de la ducha y me fui a acostar desnudo en la cama, estaba dormido y me desperté con el sonido de la puerta fui a ver con un bóxer puesto y al abrir la puerta era Francisco el recepcionista me dijo si podía pasar y charlar

    F: Espero no haber interrumpido nada

    Y: Tranquilo no te preocupes

    F: Estas de vacaciones con tu padre?

    Y: Pues si

    F: Se ve que se llevan muy bien y son muy unidos

    Y: (más de lo que piensas) la verdad es que si tenemos una buena relación

    F: Te puedo preguntar porque se fue?

    Y: Si claro, es que él es urólogo y no se acordó que tenía una cita con un paciente el día de hoy

    F: Entiendo, entonces él debe examinar ese culito todos los días jejejeje

    Y: (hasta el fondo) jajajaja no como crees jajaja él es “mi padre”

    F: Era una broma jajaja porque ayer fuiste a la piscina tan tarde?

    Y: (quería bajar la calentura y no pude) no podía dormir y tú?

    F: Te vi entrar, te vi en la ducha observe tu culo y me dio ganas de probar ese culo no lo resistí jajaja entonces será nuestro secreto jejeje

    Y: un secreto más jeje

    F: tienes razón con el de anoche es el segundo jajaja y tu padre cuando vuelve?

    Y: Mañana por la mañana por qué?

    F: Porque podríamos repetir lo de ayer en la noche que te parece?

    Y: No se

    F: Vamos anímate sabes que lo gozaste al igual que yo, así no te quedas tan solo

    Y: Mmmm está bien pero debes guardar el secreto

    F: Lo hare no te preocupes mantendré nuestro secreto, y ahora que quieres hacer?

    Y: Quiero chupar tu verga

    F: Mira ya está toda dura con solo saber que va a entrar en tu culo

    Y: Déjame la preparo para que entre en mí

    Y así empecé a chupar aquel trozo de carne con el que había reemplazado al de “mi padre” me deje llevar por la excitación me pregunto si me gusta su verga y con la boca llena le respondí que si me tomo de la cabeza con la intención de dirigir el ritmo al inicio lento y aceleraba por momento cuando sintió que iba a terminar se detuvo y me dijo que quería entrar en mi culo, me levanto me acostó boca abajo tomo las almohadas y las puso debajo mío levantando mi culo, separo cada cachete y me empezó a devorar mi culo estaba perdido no me podía concentrar era toda una delicia, pasaron varios minutos hasta que me dice creo que es hora de entrar en ti yo respondí si hazlo entra en mí.

    Puso su verga en la entrada de mi ano, empezó a presionar y entro poco a poco sus movimientos eran lentos hasta que mi culo se acostumbrara, después de unos momentos empezó a acelerar los movimientos sentía su pene entrar y salir de mi el recepcionista volvió a entrar en mí y lo estaba disfrutando después me cambio de posición a cucharita y me empezó a bombear estábamos en eso hasta que suena mi celular y era “mi padre” me levante y conteste

    M: “hijo” como estas?

    Y: (estaba agitado) muy bien “padre” y tú?

    M: Estoy muy bien pensando en ti, te noto agitado

    Y: (me están cogiendo) es que estaba en la ducha y salí corriendo para contestar

    M: jeje lo siento por sacarte de la ducha, yo sigo en el trabajo surgieron otros improvistos y creo que me voy a demorar un poco más, espero que no te enojes

    Francisco se pone atrás mío me poner al borde de la cama y me pone en 4 y yo todavía con el teléfono

    F: shhhh tú sigue hablando yo me encargo

    Y: ahhhh….

    M: ¡Que paso “hijo”!?

    Y: Es que me golpee el dedo con la pata de la cama jeje y no te preocupes “papa” voy a estar muy bien, ocúpate del trabajo yo te esperare (mientras hablaba se escuchaba el sonido de mis nalgas chocando con la pelvis de Francisco)

    M: Que es ese sonido “hijo”?

    Y: (El de alguien bombeándome el culo) el de mis pies “papa” por las baldosas es que estoy descalzo y fui a cerrar la llave de la ducha

    M: “Hijo” te dejo que ya llego un paciente, recuerda que tenemos algo pendiente tu y yo

    Y: Si “papa” estoy ansioso de que regreses aquí estaré esperando ansioso

    M: Adiós “hijo”

    Y: Adiós “papa”

    …………………….

    Y: Casi haces que nos descubran

    F: Lo siento pero mi verga reclamaba tu culo y no resistí, a poco y te gusto?

    Y: Claro que me gusto, pero casi no me pude controlar casi pierdo el control

    F: Que morbo cogerte mientras hablabas con tu padre

    Y: Se me acelero el corazón y me excite más jeje pero ya no hablemos y sigue cogiéndome

    F: Lo que tú mandes

    Me siguió cogiendo en posición de perrito y luego hiso que lo cabalgara estuvimos así por unas horas cambiando de posición hasta que me termino en el culo y nos acostamos rendidos vio la hora y me dijo que debió regresar para su otro turno, se fue a la dar una ducha mientras que yo me quede en cama recuperando energías, se despidió y dijo que lo llame para otro round…

    Continuará.