Autor: admin

  • El trío de amor

    El trío de amor

    Trabajábamos en una clínica, ya llevábamos unos dos años juntos, nuestro turno era hasta las doce de la noche mis compañeras se llamaban Patricia y Claudia. Patricia es muy simpática delgadita y atlética, rubia de pelo largo y Claudia es blanca de pelo negro, también delgadita, las dos tiene no más de un metro 60 cm de estatura.

    Nuestra relación era solo de compañeros de trabajo pero una noche me dijeron que querían charlar conmigo de algo muy serio, al salir del trabajo fuimos a una plaza y allí me dijeron que me conocían bien y que pensaban que yo soy una buena persona y me querían pedir un favor, que deseaban tener un hijo y si yo aceptaría tenerlo con una de ellas pero solo tenerlo y ellas se harían cargo de todos los gastos yo luego del acto sexual desaparecería de sus vidas intimas, me dijeron que lo pensara y luego les contestara, días después le dije que aceptaba y acordamos en ir a su casa cuando Patricia estuviera en fecha para quedar embrazada. Dos semanas después al salir del trabajo nos dirigimos a su departamento, al entrar a la habitación mientras me desnudaba ellas comenzaron a besarse y a acariciarse, yo me recontra excitaba minuto a minuto, Patricia desnudaba lentamente a Claudia, se arrodillo y mientras le bajaba la tanga comenzó a chuparle la concha. Luego se paró y siguieron besándose, minutos después Patricia me pide que me acueste boca arriba, y se sienta sobre mi pija con total frialdad mientras Claudia se quedó a un costado y a espalda de Patricia quien comenzó a cabalgar sobre mi pija, sin ningún gesto de placer, pero lentamente su concha comenzó a derretirse en jugos y sus movimientos comenzaron a ser más lentos y sensuales, sus labios y su mirada me decían que estaba gozando y disfrutando. Claudia tenía su mirada puesta entre mis piernas mirando como entraba y salía la pija de la concha de Patricia. Minutos después Claudia se acerca y comienza a besarse con Patricia y en eso siento que Claudia coloca su mano en mis testículos y empieza a acariciarlos hasta que no aguante más y les dije que estaría por eyacular, Patricia apuro sus ritmos y segundos después largue mi catarata de leche dentro de su vagina.

    Luego se acostó a un costado, Claudia se quedó arrodillada a la altura de mis rodillas mientras charlábamos ella no dejaba de mirarme la pija disimulando que estaba en otra cosa, pero finalmente me dice que jamás la había chupado, porque le daría asco, y le dije que si me la labo se animaría y dijo que tal vez sí, me fui al baño me lave y luego fui a la heladera donde vi un tarro de miel y le pregunte si a ella le gustaba la miel y me respondí que era su fascinación, tome el frasco de miel y regrese a la habitación ellas me miraron extrañadas. Por tener la miel en la mano, saque un poco y la coloque en mis testículos y empape toda la pija y mirándola le dije que solo le pasara la lengua comiéndose la miel, ella miro a Patricia como pidiendo permiso y Patricia le dijo que se animara, Claudia se inclinó y comenzó a pasarle la lengua lentamente y luego comenzó a chupar cada rincón de mis genitales .Patricia se paró y se colocó detrás de Claudia quien estaba en cuatro y comenzó a masturbarla, Claudia cada vez se animaba a mas hasta que se la metió en la boca jugando con la cabeza de mi pene, pronto llego el momento y le dije que estaba por eyacular entonces Claudia se hizo a un lado y Patricia se sentó nuevamente sobre mi pija y metiéndosela en la concha comenzó a cabalgar mientras Claudia apretaba y acaricia mis testículos. Luego se agacho y comenzó a chuparme los testículos y en eso me mete un dedo en el ano y di un fuerte grito de placer y comenzó a cogerme con su dedo, en eso Patricia comienza a inclinarse y quede encima de ella y recién allí comencé a chuparle las tetas mientras Claudia seguía taladrándome con su dedo. Luego se colocó detrás de mí y apoyando su concha en mi culo comenzó a refregármela como si me estuviera cogiendo por momentos se alejaba me cogia con sus dedos y luego seguía con su concha de repente se alejó y luego al regresar siguió cogiéndome con sus dedos, hizo una pausa y segundos después me metió algo más grande en el culo que me enloqueció de placer y comenzó a cogerme con ese precioso objeto (el cual jamás pude saber que era) Patricia estaba empapada en sus jugos gemía como loca en cada uno de mis embates hasta que largué todo mi preciado semen en su mojada concha al momento en que Claudia sacaba su juguete de mi culo y lo guardaba secretamente.

    Nos quedamos los tres tirados en la cama y rato después me levanto para irme .mientras me vestía Patricia me dijo que si no quedaba embrazada lo podríamos intentar otra vez.me dirigí a la puerta de salida mientras Claudia se quedó acostada y ya a punto de abrir la puerta Patricia manoteándome la pija me dijo que quería verme de mujer y le dije que todo podía ser y me despedí.

  • Con uno de mis amigos de la adolescencia (Cuarta parte)

    Con uno de mis amigos de la adolescencia (Cuarta parte)

    -¡¡Ay, Carli… ya voy… Estoy por acabarte”

    -“Dale… dale mi amor. Dale…”

    -“Ahí voy… ahí voy… ahí… vooyyy… aaaajjjjhhh.”

    Y finalmente Eduardo llegó al orgasmo. Me abrazó fuertemente, y empecé a sentir sus hermosas contracciones rítmicas contra mi colita y espalda, y el tibio elixir que iba inundando de a poco, todo mi culito, hasta que finalmente, se quedó absolutamente quieto y besándome mi cuello. De inmediato, doblé mi cabeza para poder darnos un hermoso beso, donde nuestras lenguas se tocaban muy lentamente y besando nuestros labios, y de vuelta nuestras lenguas. Fue un verdadero beso lleno de amor.

    -“Te pasaste, Edu. Te adoro”

    -“Yo también. ¡¡De qué nos perdimos todos estos años, mi amor!!”

    -“Tenés razón, mi vida”

    Y empezó a sacar su pija de dentro de mí.

    -“NOOO… no la saques todavía. Déjala un poquito más adentro, por favor.” –le pedí en forma muy pero muy mimosa.

    Y la dejó unos minutos más adentro mío, por lo que sentía, cómo se iba achicando esa preciosura que tenemos los hombres, y que tanto gusta, a mujeres y hombres sin igual.

    Una vez que se achicó, la sacó, se tiró al lado mío, nos pusimos de costado, y quedando frente a frente, nos abrazamos y nos seguimos besando una y otra vez, mientras yo le agarraba su pequeña pija (en esos momentos), y la acariciaba, frotaba y de vez en cuando la pajeaba. Y él hacía lo mismo con la mía, pero ésta estaba con erección cada vez más fuerte, por lo que más que nada, me pajeaba y sobaba mis testículos.

    Mientras… yo sentía cómo iba resbalando por mi nalga derecha, el elixir que me acababa de dar Edu…

    Así terminaba la tercera parte de mi encuentro con mi amigo de la adolescencia, Edu. Pero faltaba la última parte de nuestro desahogo sexual de tantos años sin poder realizarlo, primero por no haber sinceros en nuestra adolescencia y luego por el paso del tiempo que nos fue separando por nuestros trabajos y propias vidas personales.

    Ustedes se preguntarán si esta cuarta parte será la última. Pues debo confesarles que sí, con Edu, al menos, fue la última vez que estuvimos juntos. Pero les garantizo que valió la pena. Tanto para él como por supuesto para mí.

    Continúo la cuarta y última parte…

    Una vez que me cogió bien cogido, su pija se achicó, la sacó, se tiró al lado mío, nos pusimos de costado, y quedando frente a frente, nos abrazamos y nos seguimos besando una y otra vez, mientras yo le agarraba su pequeña pija (en esos momentos), y la acariciaba, frotaba y de vez en cuando la pajeaba. Y él hacía lo mismo con la mía, la cual estaba con erección cada vez más fuerte, por lo que más que nada, me pajeaba y sobaba mis testículos. Yo sentía su mano apretando mi pija, y que continuaba pajeándome muy lentamente. Llevaba su mano hasta el tronco y luego lentamente la subía hacia el glande donde se quedaba jugando un poquito.

    Mientras jugaba de esta manera, su respiración se iba agitando más y más, y sus ojos me miraban fijamente y me “pedían” que lo cogiera. Viendo esas miradas, lo empecé a besar con muchísima más pasión, dejando de lado los simples besos de labios y de tocarnos con nuestras lenguas, que siempre uno hace luego de haber pasado un momento sexual realmente exquisito.

    Dejé de besarlo, y fui bajando hasta que su mano que tenía agarrada mi pija, la apretó más como para que no me fuera, y le dije: -“soltame mi vida. Dejame hacerte feliz”, con lo cual me soltó.

    Lo moví para que se pusiera boca arriba, y yo me dirigí besando sus tetillas, torso, abdomen, para luego meterme la pija que estaba semi fláccida en mi boca, en donde sentí que se empezaba a endurecer dentro de ella. Se la chupé un rato, para luego bajar a sus testículos, con lo que me fui acomodando, para llegar a estar completamente en línea con él. En ese momento, le pedí que pusiera sus piernas sobre mi espalda, para así luego ir subiendo hasta que sólo sus posteriores de los muslos quedaron sobre mis hombros y el resto de sus piernas levantadas en el aire, con lo que quedaba a mi merced todo su culito hacia arriba.

    Al verlo así, mis labios fueron de inmediato de besar su ano, y pasar mi lengua una y otra vez alrededor de él, por lo que Edu empezó a gemir, y mover su cadera hacia los costados, como pidiendo más lengua pero esta vez dentro de su culito. A lo que accedí de inmediato, por supuesto. Le fui metiendo la lengua en su culito, y moverla alrededor de las paredes de su culito hermoso. Y él apretaba y aflojaba su ano, con lo que parecía que éste estuviera latiendo. Pero latía de placer. Latía como llamando a mi pija, que dicho sea de paso, en esos momentos estaba más que dura, por lo que tuve que pajearme lentamente mientras le besaba el culito.

    -“¿Querés que te coja?”, le pregunté

    -“Ay, sí Carlitos. Por favor metémela de una buena vez”.

    Entonces fui subiendo con lo que sus piernas también lo fueron haciendo, hasta quedar su latiente culito, a la altura de mi pija. Le pasé ésta desde debajo del ano, sobre éste hasta llegar a sus testículos. Varias veces. Hasta que sentí que él gemía cada vez más acompañado por el movimiento característico, de levantar un poco las caderas, pidiendo de esa manera que lo penetrara.

    Después de sobarlo varias veces con mi pija, me mojé mi dedo mayor con saliva, para metérselo lenta y suavemente dentro su culito. Luego le introduje además el dedo índice, y comencé a cogerlo con mis dedos, hasta que su culito quedó con la apertura necesaria para poder ir penetrándolo. Y así lo hice. También lenta y suavemente. Con muchísimo sentimiento. Con muchísimo cariño. Con amor.

    -“Así, así… más, más, más adentro por favor. ¡NO DEMORES! ¡METÉMELA YA!”, me dijo Edu

    -“Sí mi amor… ahí voy”

    Entonces seguí metiendo mi pija lentamente, pero esta vez con más fuerza, hasta que quedaron sólo mis testículos fuera apoyados contra sus nalgas. Y empecé a cogerlo, cada vez con más frenesí. Nuestros gemidos eran cada vez más seguidos, profundos y fuertes, por el placer que yo le estaba dando a él y el que él me estaba dando a mí. Cada vez que yo le metía mi pija bien adentro, Edu levantaba sus caderas para que ésta le llegara a tocar la próstata. Nuestros cuerpos empezaron a transpirar y nuestras manos se encargaron de acariciarnos mutuamente, por espaldas, nalgas, hombros, caras, hombros, muslos, hasta que mi mano derecha fue directamente hacia su pija, y la entró a pajear, hasta que se fue endureciendo más y más.

    Yo lo cogía y lo pajeaba a la vez. A veces mi mano perdía la sincronización con mi movimiento de bajar y subir de mis caderas cogiéndolo.

    -“Ay ay ay Carlitos… me estás enloqueciendo… qué placer que me estás dando… por favor… seguí así… que hasta capaz que acabamos juntos… Eso sería adorable… a… ca… bar jun… tos…”

    -“Tenés razón Edu… sería exquisito explotar juntos… Amorosamente adorable…”, le dije y me incliné para darnos un largo y hermoso beso de lengua, completamente lleno de amor.

    Y seguí cogiendo cada vez más ligero y fuerte y con mi mano pajearle esa pija que ya en estos momentos estaba hermosamente dura. Y cada vez más rápido. Y más. Y más.

    -“Carlitos… ahí voy… estoy por acabar…!!!”

    -“Yo también Edu… yo tam… bi… ééénnn”, y salió toda mi esperma dentro de su culito, dando cerca de 5 a 6 contracciones expulsando mi leche dentro suyo.

    Y al mismo tiempo, él también acababa, con lo que se llenaba su abdomen, pecho y hasta un poquito en su cuello, de ese elixir por el que tanto los seres humanos nos volvemos locos. Y no aguanté más, me incliné, le pasé la lengua por parte de su abdomen y pecho, llenando mi boca de su esperma, para luego darnos un delicioso beso de lengua con su lechita. Nos besamos apasionadamente primero para poco a poco, ir bajando la intensidad de éstos, pero no la pasión de amor, entre nosotros. Y así nos quedamos un minuto o dos. Besándonos, él debajo mío con sus piernas hacia arriba y yo acostado sobre él, con mi pija que de a poco, se iba achicando dentro de su culito, hasta que se salió sola.

    Me tiré sobre la cama boca arriba casi exhausto, y él me dio otro apasionado beso, mientras con su mano derecha agarró mi húmeda pija para luego inclinarse sobre ésta, para ponérsela en la boca, para poder lamer algo de mi lechita que le había dejado dentro de él. Demás está decir, que al sentir mi pija dentro de su boca, ésta se entró a endurecer más y más con lo que él aprovechó a chupármela cada vez con más intensidad y pasión. Una y otra vez bajaba y subía su boca por mi pija, y como dice el dicho: “tanto va el cántaro a la fuente que se llena”, pues bien, llegó un momento que le llené la boca de mi lechita. Y chupó, lamió y tragó, que cuando dejó “libre” mi pija, ésta estaba prácticamente sin nada de leche, tanto por dentro como por fuera.

    -“Carlitos… nunca había gozado tanto como hoy. Realmente me hiciste estar en las nubes”.

    -“Lo mismo digo, Edu. No podemos pensar lo que hubiera pasado, pero no puedo dejar de pensar, que si hubiésemos sido francos, los dos, en nuestra adolescencia, no me extrañaría nada haber pasado el resto de nuestros días juntos. Cogiendo sos único. Divino. Creo que nunca me hubiese cansado de vivir contigo siempre. Lástima que nuestras vidas, sigan por caminos distintos, pero eso no quiere decir, que algún día te llame o tú me llames para pasar un par de horas, o un poquito más, cogiendo y haciéndonos gozar mutuamente. Te adoro.”

    -“Yo también te adoro, Carlitos. Deseo con todo mi corazón y mi cuerpo, que nos llamemos para seguir gozando igual o más que hoy. Te adoro, Carlitos.

  • Matías es la perdición de nuestra amiga argentina, otra vez

    Matías es la perdición de nuestra amiga argentina, otra vez

    Bueno la cosa es que ayer iba a ser una noche tranquila, estaba feo para salir, yo ya estaba con el pijamita puesto y lo de siempre Matías, me manda un whatsapp que antes de borrarlo (obvio borro todas las conversiones con el), les copio lo más importante. Él me decía que estaba en la casa de Benja con los chicos del otro día y Belu, que había onda de fiestita…

    Mati: No querés que te pase a buscar

    Yo: estás loco!!! Ya me voy a acostar, lo del otro día fue solo una vez!!

    Mati: pero linda, te gusto!!! nunca te vi acabar así!!!

    Yo: esta bien me gusto y??

    Mati: que le contamos a Belu, y se puso loca, jaja, le caíste re bien, decía que si te tiene delante de ella en 5 minutos te deja desnudita

    Yo: como se lo contaron? Sos un hdp?

    Mati: no te enojes linda, con Belu esta todo bien, dale te paso a buscar

    Yo: no se

    Mati: bue, acá hay onda de fiestita, como quieras, si no lo hacemos solo con Belu, seguro que se prende

    (Ah, ¡no! Eso que me dijo ¡me emboló! se la van a estar todos cogiendo a Belu y yo en mi casa ¡mirando la tele!)

    Yo: sos un HDP!!! sabés que me embola lo que me decis

    Mati: bue, no seas boluda, te paso a buscar

    Yo: dale

    Me quedé pensando, así que la iba a tener a Belu ¡de competencia!, me embolaba, ya estaba preparada para que todos me cogieran ¡solo a mí!

    Bueno me pasa a buscar, yo tenía una pollerita, medias, botitas, un saquito de lana y un tapado (que me tapara todo jeje), me subo al auto, y lo de siempre, nos matamos con un beso, y me empieza a meter la mano hasta que toca mi conchita que ya estaba mojadita (¡tiene una obsesión con mi concha! jeje)

    Llegamos a la casa de Benja, el ambiente estaba bastante calentito, habían tomado bastante Fernet, yo también tomé para animarme un poco más jeje.

    Hasta que en un momento, los chicos estaban sentados en la mesa, Belu me agarra de la mano, nos ponemos frente a ellos ¡y empezó la fiestita! ¡Todavía no lo puedo creer! Belu se pone atrás mío y me empieza a besar el cuello, a tocar las tetas, me desabrocha la blusa, el corpiño, los chicos miraban y pedían más, y más todo eso me daba la adrenalina de seguir a ver quién de las dos se animaba a más.

    La cosa es que yo ya estaba bastante calentita y semidesnuda ¡frente a todos! Belu me empieza a tocar ¡la conchita!, al principio me quede fría. Pero después me gusto y tanto me gustó que yo solita me saque la pollerita y las medias, Belu me bajo la bombachita y yo ¡me la termine de sacar!

    Estaba cumpliendo algo que siempre había soñado, estar desnuda delante de gente y ¡que me tocaran! Toda esa situación me superaba, la única desnuda era yo, Belu metiéndome los deditos en la concha, yo me movía a la par que los sacaba y los ponía (me acuerdo que me apoye en una silla y puse una pierna arriba) y Belu seguía, y los chicos pedían más, y más, obvio terminé acabando mientras me sostenía de la silla.

    Le digo a Belu que ahora le toca a ella, le dejo desnudita, la siento en el sillón y le empiezo a chupar la conchi!!! ella gemía mucho y solo me mojaba de que me vieran haciendo eso!!!!! Me vuelve loquita que me vean mientras tengo sexo!!! Bueno la cosa es que los chicos, obvio ya estaban en bolas, se acercan a Belu, les tocan las tetas, no sé quién pero uno me metía los deditos en mi pobre conchita, seguimos así hasta que Belu acabo también

    Yo lo cuento rápido, pero duró mucho tiempo, no sé cuánto pero bastante.

    La cosa es que nos vamos todos al dormitorio, teníamos dos pijas para cada una jeje.

    Bue Mati y Benja se acuestan y con Belu se las empezamos a chupar, mientras los otros dos chicos jugaban con nuestras colitas jeje, después forros para todas y todos, y nos ponemos arriba de los chicos (parecíamos las mejores amigas, hacíamos todo juntitas), nos empiezan a coger, yo me besaba con Belu, bueno y todo eso, hasta que obvio, paso lo que iba a pasar, empezamos a sentir las pijas en nuestras colitas (después Belu nos contó que nunca le habían hecho doble penetración, a mi si jaja) y ya era un descontrol, de gritos, gemidos, Belu y yo estábamos a los gritos entre el placer y el dolor (porque los boludos no nos habían dilatado bien la colita) pero una vez que teníamos las pijas bien adentro ¡que placer! obvio terminamos acabando y dos de los chicos también.

    Después nos pusimos a coger con los dos que no habían acabado hasta que los hicimos acabar jiji

    Ahora viene la parte más loca, porque una cosa es estar en bolas cogiendo y otra es quedarnos todos en bolas ¡después de coger! Porque nos quedamos los 6 en la cama ¡en bolas hablando! Y obvio todo valía, nos tocaban las tetas, la concha, nosotras las pijas,

    Obviamente, no duramos mucho así, las pijas se empezaron a parar y a coger de nuevo jeje y nos pusimos otra vez a coger nosotras contra todos jeje

    Pero ahora les cuento ¡lo que me pasó!, ¡nunca me había pasado esto!, ¿será porque nunca llegué a alcanzar una excitación tan grande?

    En un momento taba cogiendo con Matías, pero a ver ¿cómo lo explico?, yo estaba arriba de él pero dándole la espalda y mis pies estaban en las rodillas de él, ¿sí? Y otro de los chicos me ponía la pija en la boca.

    Bueno la cosa es que Belu termina de coger y viene conmigo, y me empieza a tocar y besar la conchita, y con sus manos me acariciaba las entrepiernas, (mientras mati me seguía cogiendo) y los otros chicos las tetas, me empecé a calentar como nunca, a sentir algo raro dentro mío, quería más, y más y más, y gemía, tenía movimientos que no los podía controlar, me temblaban las piernas y mi corazón iba a mil, transpiraba, todo era un placer extremo, ¡que nunca lo había sentido! Tanto me movía que la pija de Matías se sale y siento que belu me mete los dedos y me aprieta fuerte la concha, hasta que estalle de placer y me salió un chorrito de liquido, ya no controlaba mi cuerpo, solo quería más y más, me vuelve a meter la pija Matías, y otra vez lo mismo, así me pasó ¡tres veces!, quedé muerta, en serio muerta, tirada en la cama, estuve así un rato hasta que se me pasó.

    Belu después me contó que ella lo que me hizo a mí, se lo había hecho a un par de chicas, y una sola eyaculo, las otras no. La verdad yo no sé, pero lo que sentí nunca, ¡pero nunca la había sentido!

    Ahora me pregunto, ¿como sigue mi vida? Porque ¿cada vez que me cojan voy a querer sentir lo mismo? Y se que no va a ser así. Solo lo sentí ayer que digamos me estaban cogiendo ¡entre los cinco!

    Estoy reloca, bueno besitos.

  • Nuestra amiga argentina se pone celosa

    Nuestra amiga argentina se pone celosa

    Hola lindos, esto que les voy a contar me paso anoche (hace tres años), sinceramente no lo puedo creer, mi vida se está ¡enquilombando mucho!, no sé cómo voy a terminar pero un día va a saltar todo y se me va armar un ¡terrible kilombo!, las cagadas que me mando son demasiadas pero no las puedo evitar jaja.

    (Para que entiendan esto tienen que leer el anterior relato)

    Bueno les cuento; ayer era el cumple de la hermana de Matías (llamémosla Ana), que es mi amiga y por ella conocí a Matías, la cosa es que me dijo que Matías no iba a estar, entonces fui tranquila.

    Ah, me olvidaba, con mi novio no fui porque el tenía el cumple de un amigo, y yo no quería ir, quería ir al cumple de mi amiga, así que cada uno salió por su lado.

    Llego, hablamos boludeces y Ana me cuenta que desde hace unos días, está saliendo con un compañero de Matías de la facultad, que es un chico divino, redulce, que está recopada con él, SIC, pienso espero que no sea alguno de los que me cogió, ¡me muero!, y me sigue diciendo que en un rato llegaba.

    Al rato llega ¿y quién era?, si era BENJA, ¡me quería morir!, nos saludamos como si nada, pasaba la noche y se agarraban de la mano, se daban piquitos y ¡me empezó a embolar!, la noche anterior él y sus amigos me cogieron como una perra y ahora se hace el lindo, ¡el novio fiel y correcto!, no me lo bancaba, ellos a los besitos ¡y yo sola!, ¡algo tenía que hacer!

    No se serían las 2 de la mañana y le digo a Ana que me quedé sin cigarrillos, que iba a comprar, y Ana me dice que no fuera sola a esa hora, entonces le digo a Benja “¿me acompañas?” y Ana nos dice, pórtense bien jaja (si supiera que ya me había cogido jaja)

    Subimos al ascensor y aprieto el 3º subsuelo que es donde guarda el auto Ana, en un lugar donde solo entra el auto de ella, bah el de la mama.

    En el ascensor, le preguntaba que hacía ahí y él lo mismo, le cuento que soy amiga de Ana por eso lo conocí a Matías, y él me cuenta que Matías nunca le había dicho nada de eso (gran HDP), que pensaba que yo era una amiguita de él, pero por otro lado, claro, lo digo yo, una putita que conoció en algún lugar, y me dice que no sea así, y llegamos a la cochera, lo llevo a donde Ana guarda el auto, para seguir hablando, y la conversación, de lo que me acuerdo, fue más o menos así.

    Yo: ya cogieron (no se porqué pero me jodía eso, él había cogido conmigo, mejor dicho me habían recogido como una puta y con ella se hace el novio)

    Benja: y si, obvio (lo notaba como nervioso, no sabía bien cómo reaccionar)

    Yo: quien coge mejor ella o yo?

    Benja: pero son dos cosas distintas

    Yo: claro, ella es tu noviecita y yo la putita que se la cogen entre todos, no?

    Benja: pero no lo tomes así, vos sos como más abierta jaja

    Yo: así que soy “más abierta” (y le pongo la mano en la pija sobre el pantalón)

    Benja: no me jodas, estas reloca, Ana está arriba!!

    Bueno, mientras me seguía diciendo todo eso, le desabroché el pantalón y le saque la pija que ya la tenía bastante paradita, mientras me decía que no siga (yo pensaba, ayer me cogiste, ahora báncatela), ya con la pija afuera se la sigo acariciando, y ya era un barrote, jeje.

    Entonces le bajo los pantalones, me arrodillo y se la empiezo a chupar, la verdad es que me maté para que fuera la mejor chupada de su vida, le pasaba la lengüita por el glande muy despacito, la besaba, le besaba los huevitos y se los acariciaba, hasta que después de un ratito me la puse en mi boquita y se la empecé a chupar, mientras le preguntaba si ella se la chupaba mejor que yo, jeje obvio me dijo que yo lo hacía ¡mucho mejor!

    Hasta que me di cuenta que estaba por acabar, (¡no quería que me acabara en la boca!) me pongo de pie, le doy la espalda, me sube la pollerita, me baja la tanguita (que después me la termine sacando) me inclino sobre el auto y me empieza a coger (obvio con forro) ¡y cómo me cogió! Acabamos los dos juntos.

    Nos matamos con unos besos, y subimos como si nada.

    No sé porque hice eso, me quedé contenta porque por lo menos le saque la lechita, y no creo que se la haya cogido después.

    Cuando un chico coge conmigo me embola ¡que coja con otra!, no sé porque, pero me molesta.

  • Con el papá de mi amiga Dani

    Con el papá de mi amiga Dani

    Hola aquí de vuelta, espero que les haya gustado mi primer relato, les platico ya con mis 18 años cumplidos mi amiga Daniela de la prepa.

    Era un señor bajito casi de mi estatura tenía una barriguita y era muy lindo y amable, licenciado de profesión, entre la plática Dani me había dicho que su papa tenía otra familia y que se había separado de su mama, le pregunte qué edad tenia y me dijo que no pasaba de 60 años, ese día Dani me presento a su papa quien se ofreció a llevarnos a comer a un restaurante por mi cumpleaños y accedí ya que Dani era mi súper amiga. Llegamos al restaurante, disfrute del almuerzo y nos llevó a la prepa ya que estudiaba en la tarde. El papa de Dani se portó muy lindo y al despedirse me tomo de la mano y me apretaba, se pasaba la lengua por sus labios y yo solo reía y le coqueteaba.

    Me despedí y paso una semana sin verlo hasta que mi amiga se quedó sin saldo y me pidió mi celular para llamar a su papa, claro accedí en dárselo. Más tarde vi que llamaban y le pase el celular a mi amiga vi que contesto muy molesta y me dijo “si te llama mi papa no contestes”, pensé que estaban peleando no le tome importancia hasta que llegue a casa y me enviaron un mensaje que pensé que se habían equivocado decía:

    “Mi niña ya estas en casa”, le respondí que Dani ya no estaba conmigo que se había ido para su casa cuando me despedí y me llamó, pensé que a Dani le había pasado algo, respondí al oír su voz me dijo “no preciosa quería saber si ya estabas en tu casa no quiero que te pase nada” yo le agradecí su preocupación y me despedí. Así pasaron los días ya estábamos por terminar el cuatri solo faltaban 2 meses y un día fui al trabajo del papa de Dani, les platique que trabaja en un bufete de abogados en Hacienda y requería una información para poner un negocio, tenía que ir hacienda a preguntar. Al subir la escalera sin querer me lo encontré, me saludo de un beso casi en la boca y me abrazo, me pego tanto a su pecho yo lo abrace por respeto, me pregunto a donde iba y le platique. Me dijo que fuéramos a tomar un café para que me explicara cómo era el negocio y los tramites que tenía que hacer, acepte y fuimos al mismo restaurante, me invito a desayunar, platicábamos, se me fue el tiempo en la plática y me despedí, le dije que aprovecharía a comprar unos zapatos y ropa ya que tenía un convivió y quería ir bonita se ofreció a acompañarme y yo acepte, en las compras que se ofreció a pagar mis cuentas yo me sentía como una princesa ya que me estaba complaciendo con lo que yo quería y en las tiendas les decía que era su hija y que me quería mucho me abrazaba me tomaba de la mano y me besaba en el cachete hasta que me dijo que quería verme puesta de una vez la ropa para ver cómo veía le dije que fuéramos a un motel para que estuviera más cómoda.

    Fuimos a un motel fuera de la ciudad me fui al baño con todas mis compras lo cual me fui arreglando y al salir estaba acostado en la cama y le dije “míreme que tal me veo” me tomo de la mano y me dio una vuelta me abrazo y me decía que era muy pequeña y muy bonita. Sentí como sus manos bajaban a mi trasero y me masajeaba yo levante mi mirada y lo bese abrazo me metía su lengua lo cual era un poco seco tomo agua y se sentía mejor lo bese empecé a desnudarlo y al llegar a su paquete me lo lleve a la boca estaba un poco flácida cuando empecé a mamársela se puso dura que me quito la ropa tan rápido me metió uno de sus dedos y al ver que estaba mojadita de mi vagina me empezó a chupar que casi me vengo pero me voltio y me dijo que tenía ganas de tenerme desnuda y cogiéndome me éxito más que al introducir su pene en mi vagina provoco que me viniera tan rico y el me la sacaba y metía tan rico le pedía que me diera tan rápido porque iba por mi segundo orgasmo, me puso de perrito en un bay y ven explotamos los dos se recostó a mi lado y me decía que le había gustado tanto que quería que se volviera a repetir, vi mi reloj y ya era tarde, nos bañamos y me cambie con mi ropa nueva para irme a casa me dejo cerca de mi casa con mis compras me dijo que si necesitaba algo que confiera en el sin que mi amiga supiera nada.

    Y así pase mis últimos dos meses para terminar la prepa como la pareja del papa de Dani, disfrute muchas cogidas, más regalos, dinero, hasta que culminamos la prepa y se fueron de la ciudad.

    Espero que les haya gustado este relato saludos.

  • Cosas que pasaron después de mirar una película porno

    Cosas que pasaron después de mirar una película porno

    Este relato, que escribiré en primera persona, está basado en lo que le pasó una noche a un amigo mío. Él tenía en ese tiempo 25 años y su esposa 22.

    Todo ocurrió un viernes por la noche que yo tenía ganas de guerra.

    Estábamos en la cama la parienta y yo. Ella estaba leyendo el Hola, yo estaba con mi primer pc sobre las rodillas. Le pregunté:

    -¿Quieres ver un video de amor, Aura?

    -¿Cómo se titula?

    -Española pelirroja en un lésbico brutal.

    -¿Es de amor o de tortilleras?

    -De amor entre mujeres.

    -Ponla. A ver que sale de ahí.

    -Puse el video y lo que empezó a ver no le gustó.

    -¡Quita eso!

    -¿Tienes miedo a calentarte cuando se corran?

    -¡¿Yo?! No digas tonterías. Dos mujeres juntas no me calientan.

    -¿Cómo lo sabes si nunca viste como se besan, como se comen las tetas y como se comen el coño dos mujeres?

    -Por qué no me gusta una mujer como pareja en la cama.

    -Yo creo que al ver como se corren, te mojas.

    -Fingirán que se corren. A los hombres os podrán engañar, a otra mujer, no.

    -Se corren, Aura, se corren. En fin. ¿La quito?

    -¿Ya la viste?

    Mentí.

    -No, pero me la contaron. ¿La quito, o no?

    -Déjala, a ver si es verdad que se corren.

    En un momento que la pelirroja masturbaba a la morena, mi esposa, me dijo:

    -Era verdad, esa muchacha se va a correr, se va correr de verdad.

    Cuando la morena se corrió, dijo:

    -¡Joder, que corrida le sacó!

    -¿Estás mojada?

    Usó su sarcasmo.

    -No, soy de goma.

    -¿Echamos un polvo, cariño?

    -Deja que acabe la película.

    Cuando se corrió la pelirroja, al masturbarla la morena, y la vio con los ojos en blanco, me volvió a decir:

    -Esa se va a morir de gusto y yo como siga mirando lo que hacen me voy a hacer un dedo.

    -Tócate y córrete. ¿Quieres que te toque yo?

    -No, era un decir.

    -Estoy empalmado como un burro. ¿Quieres que te la meta?

    -Mira y calla, hostia, mira y calla.

    Menos mal que no le gustaba ver a dos mujeres juntas, que si le llega a gustar…

    Poco después…

    La pelirroja masturbara y le comiera el coño a la morena… Cuando mi esposa vio que la morena echaba por fuera, me dijo:

    -Se corre otra vez, y yo, yo no aguanto más. Apaga eso.

    Se destapó, se desnudó, y me dijo:

    -Cómemela.

    Puse el pc en el piso de la habitación. Quité el calzoncillo. Metí mi cabeza entre sus piernas. Le pasé la lengua por los labios vaginales, ¡Cómo tenía aquel coño! Nunca la había visto tan mojada. Con los ojos cerrados, cogió mi cabeza con las dos manos. La apretó contra su coño. Movió la pelvis de abajo arriba y alrededor y retorciéndose con el gusto, y gimiendo como una loca, se corrió en mi cara.

    Al recuperarse, fue agradecida, me hizo una mamada que me dejó secos los huevos.

    A las tres de la madrugada me desperté y sentí unos gemidos muy dulces y muy bajitos. Me giré y vi que mi esposa, desnuda y destapada, se estaba haciendo un dedo. Al ratito se corrió… Me di la vuelta e hice como que no me enterara, y eso que estaba empalmado como un toro, pero no quise cortarle el rollo, ya que mi esposa, muy lentamente, había sacado los dedos del coño y acariciando con ellos el clítoris, comenzara a hacerse otra paja. Supuse que pensando en la morena, si es que antes la hiciera pensando en la pelirroja.

    Se agradecen los comentarios buenos y malos.

  • Mercedes y yo en la cabaña

    Mercedes y yo en la cabaña

    Después de que todos se fueran a una actividad que había cerca, los únicos que quedábamos éramos Mercedes y yo, ya que desde antes habíamos planeado no ir para poder vernos en su cabaña.

    Al llegar a su cabaña toco la puerta.

    -Pasa- dijo una voz sensual detrás de la puerta.

    Al entrar me sorprendí bastante al ver cómo iba vestida, o mejor dicho, como no iba vestida. Tenía puesto un brasier negro, por el cual se le veía casi todas las tetas, tenía una tanga igual que el brasier, negra, por la cual se le veía toda la vagina.

    Estaba acostada en la cama de una forma provocadora, mientras se estaba mordiendo el labio inferior.

    Mi pene ya estaba despierto. Por lo que di un salto para caer en la cama junto a ella. Le di un beso rápido, mientras le empezaba a quitar el brasier, dejando al aire libre sus pechos. Con mis manos empecé a jugar con sus tetas, esas, hermosas y deliciosas. Ella empezó a reír mientras jugaba con sus tetas. La seguí besando, mientras bajaba un poco con cada beso. Al llegar a sus tetas me detuve un momento para poder saborearlas. Seguí bajando, hasta llegar da su vello púbico, me encantaba como tenía sus pelo, ya que no eran ni muy grandes, ni muy pequeños y no estaban acomodados, estaban a lo loco. Le bajé el calzón para dejar su vagina frente a mí. Seguí bajando hasta llegar a su clítoris. Me preparé para lo que estaba a punto de hacer, primero jugué un poco con mi lengua en su vagina, luego se la empecé a chupar. Amaba como se escuchaban sus gemidos de placer, si su voz era perfecta normalmente, era aún más hermosa al oír los gemidos que yo le causaba. Subí mis manos hasta sus pechos para poder agarrarse las muestras la hacía disfrutar. Después de un rato así me tiré hacia atrás y me la traje conmigo para que quedara encima de mí. Al estar encima de mí nos quedamos viendo por unos instantes. Su larga cabellera rubia nos envolvía en una manta de pasión y deseo. Rápidamente me quité la camisa y el pantalón. Me acosté en la cama y dejé que ella se sentara en mí. Dejando que ella hiciera el trabajo. Metió mi pene en su vagina y comenzó a saltar. Me encantaba como se veía mi pene dentro de su vagina, rodeada de una gran melena de alocado pelo rubio. Me excitaba cada vez más al ver como sus tetas saltaban con ella y caían. Pero, lo que más me gustaba era como se escuchaba en roce de nuestros cuerpos, junto con sus gemidos que casi llegaban a la categoría de gritos.

    -Quiero que te venga en mi cara.

    Después de un rato así estuve a punto de venirme, por lo que la bajé de mi. Ella se hincó en el piso, abrió la boca y me la empezó a chupar mientras me masturbaba con sus manos.

    -Ya no aguanto más.

    Ella sacó mi pene de su boca pero me siguió masturbando. No tardé mucho en eyacular y lanzarle todo mi semen en su cara. Un poco del semen cayó en su boca, pero, la mayoría cayó por el resto de su cara.

    Yo ya estaba, pero ella aún no terminaba. Así que, agarrándola por la cadera la lancé hacia la cama. Y me puse sobre ella en la famosa posición del misionero. Y la seguí penetrando hasta que se vino.

    Después de eso nos quedamos acostados en la cama, besándonos. Después de un rato ya estábamos otra vez con ganas, por lo que la puse de perrito y la empecé a penetrar con todo lo que tenía. Ella gritaba de placer, yo estaba a punto de venirme, y en escucho la puerta abrirse. Al darme la vuelta veo a Cristina (la mejor amiga de Mercedes) entrando en el cuarto. Los dos nos tapamos rápidamente con las sábanas.

    -Tranquilos, no se lo voy a contar a nadie -dijo con una voz tranquila- la verdad es que ya lo sospechaba.

    Y con la misma tranquilidad con la nos dijo eso, recogió algo de una de las mesas de noche y salió.

    Después de eso Mercedes y yo no podíamos parar de reírnos. Y decidimos no volver a tener sexo durante el resto del viaje. Pero, cuando volvimos del viaje…

  • En la casa de Martín nuevamente con su madre

    En la casa de Martín nuevamente con su madre

    La señora Nelly de espaldas apoyada en el sofá y mostrando sus nalgotas y me decía que haga lo que yo quisiera con ellas, esa era su manera de pedir disculpas por la manera en que me trató la última vez que estuve en su casa…

    -¡Vamos Miguel no tengas miedo acércate a mí como te dije antes Martín está durmiendo y por Pilar tampoco te preocupes ella va a demorar en regresar! ¿No era esto lo que querías la vez pasada?

    Me arrodille y besaba esas nalgotas y la lengua recorría la raya que las separaba, ella se sorprendió cuando sintió como mi boca y lengua recorría su enorme trasero porque imaginó que de frente la iba a penetrar pero al tener su venía y saber que no íbamos a ser interrumpidos iba aprovechar minuto a minuto su cuerpo.

    Abría con mis manos como si fuera un enorme pan sus nalgas y pasaba la lengua por su ano y bajaba más hasta llegar a du vagina logrando que se estremeciera por completo y seguí con ese juego un buen rato hasta que empezó a soltar los primeros gemidos…

    -¡Ahh… ahh… Migueeel!

    Ella me dio a entender que se entregaba a mí por su hijo nada más y volviera a su casa pero yo sabía que no era cierto del todo porque ella también me necesitaba pero no lo quería aceptar abiertamente, pero yo iba hacer que ella grité y reclamé su verga a toda voz.

    Su excitación cada vez iba en aumento su chucha estaba completamente húmeda ahora mis caricias estaban centrada en su sexo caliente y sensible lambia como si fuese un perro sediento sus jugos que empezaron a brotar cuando logré que llegará a experimentar un orgasmo después de mucho tiempo.

    -¡Ayyy queee ricooo Migueeel!

    Ella estaba recostada en el sofá me acercó a ella y la abracé su cuerpo temblaba y su respiración agitada se sentía aún, se veía tan frágil e indefensa esa mujer de 42 años que luego de la muerte de su esposo estaba sacando adelante a su familia y con un hijo con problemas psicológico no era nada fácil, ella también necesitaba sentirse al menos por un momento protegida.

    -Miguel gracias no sabes lo mucho que necesito sentirme así que me abracen fuerte mi hijo lo quiero mucho pero a veces siento que ya no puedo más… Discúlpame que te cuente mis cosas pero necesito desahogarme… gracias por la amistad a Martín y cuidar de el en la universidad.

    Algunas lágrimas cayeron de su mejilla que seque con mi mano y luego busqué su boca y le di un beso a los labios se sonrió y me abrazo fuerte ahora ella, mis manos recorrían sus nalgas y luego su vagina húmeda.

    -No te sientas mal Nelly sé que no es fácil para ti asumir toda la responsabilidad desde que se fue tu esposo y de seguro haz hecho muchos sacrificios por Martín, pero no sólo estoy aquí para ayudarte con él sino también contigo no eres de piedra y si me permites acá estoy para ti también.

    Muestras miradas se cruzaron y juntamos las bocas en un beso apasionado su mano bajo buscando mi verga que pugnaba por salir de su encierro teníamos ganas de volver ambos a seguir disfrutando.

    Cuando sentimos ruidos en el segundo piso cuando alguien estaba por bajar a la sala y una voz que nos paralizó a los dos.

    -¡Mamá… mamá… ¿dónde estás?

    (Continuará…)

  • Extrañaba esto

    Extrañaba esto

    Hace poco tuve un accidente, mi brazo derecho quedo inmóvil, no se rompió pero no podía moverlo.

    Con mi mama siempre hubo confianza así que un día de la nada empezamos hablar de sexo, ya saben, ¿que cuando fue su primera vez? ¿Que como lo sintió? etc.

    Finalmente yo le dije

    – mama, puedo confesarte algo

    – claro hijo

    – mama, hace tiempo que no me masturbo. Y quería saber si…

    – está bien hijo, no te preocupes, es normal. Y si, si quieres te ayudo.

    En ese momento yo ya estaba excitado, mi pene estaba erecto y ella lo empezó a tocar. Se veía algo incomoda pero parecía gustarle.

    Entonces le dije:

    – puedo tocarte para estimularme?

    – no hijo, lo siento.

    – está bien. Al menos hazlo más rápido.

    -tengo una idea mejor.

    En ese momento empezó a chupar mi pene, se sentía increíble. Pero solo duro un rato y luego siguió masturbándome y finalmente eyacule.

    – ah mama, ya casi acabo. Trae el papel.

    – listo.

    – gracias mama.

  • El mejor concierto terminó en una noche de incesto

    El mejor concierto terminó en una noche de incesto

    Mi hija a punto de cumplir 20 años me pidió que quería ir al concierto de Ricardo Arjona de una gira que hizo “El Circo” se presentaría en Puebla y ya que nosotros somos de Veracruz fue la más cercana de sus presentaciones, se lo comenté a mi esposa pero como tenemos un hijo de 13 años pues no podíamos ir todos juntos por lo que mi esposa me dijo que no le agradaba mucho ese artista y que me fuera yo con ella, compre los boletos, reserve hotel y quedo todo listo solo para esperar el día.

    Un día antes le di la sorpresa a mi linda hija ¡No paraba de saltar y gritar de la emoción! Alistamos todo para salir al día siguiente el resto del día fue viajar, comer pasear un poco pero eso si platicamos y reímos mucho cosa que por mi trabajo tenía bastante tiempo que no hacíamos y pues regresamos al hotel a alistarnos para el anhelado concierto, no es que sea mi hija pero la verdad es que es una belleza, cuando la vi no podía creer lo bella que se veía es delgada y se ve hermosa con todo lo que se pone además que tiene un muy buen gusto para vestirse, nos fuimos al concierto ¡que estuvo espectacular por cierto! Y pues una velada increíble.

    Regresando al hotel me despedí de ella le di un enorme beso y me agradeció por tan bella velada, nos fuimos a nuestras habitaciones yo me puse a ver la tele un rato y como a la hora me mando un whatsapp preguntándome si estaba despierto, le dije que si preguntándole si estaba bien, ella me dijo que se oían ruidos extraños y que le estaba dando miedo que se quería venir a mi habitación por lo que enseguida fui por ella extrañamente si se oía como un gato o algo así y nos fuimos a mi habitación la cama suficientemente grande yo acostumbro a dormir en short por lo que me quite la playera y me metí a la cama ella hizo el respectivo ritual de desmaquillarse para mi sorpresa cuando salió del baño solo llevaba una tanguita de encaje y una playerita intente disimular y voltear para otro lado pero la verdad es que es difícil viendo una belleza así, se acostó en mi pecho, me abrazo y me dio un beso de buenas noches la verdad yo también la abrace y le di un beso en la mejilla y es que desde que sentí su piel contra la mía el corazón de me acelero al mil por hora y sin pensarlo tenía una erección increíble, intente reprimir esas emociones pero fue imposible paso como media hora y mi corazón seguía igual y mi erección también por momentos ella se movía y tan solo con el roce de su piel me prendía más y más, en un movimiento pensando en que se iba acomodar alejándose de mi bajo su mano al parecer todavía dormida y roso su mano en mi pene y dejo la parte de su muñeca apoyándose en mi miembro erecto todavía, no podía creer lo que estaba pasando empecé a tener pensamientos pecaminosos no me quería ni mover para no despertarla de un momento a otro acomodo de nuevo su mano esta vez dejando su palma de la mano en mi pene, no podía más con esto me estaba volviendo loco por tantas sensaciones intente levantarme para terminar con ese momento que aunque era una excitación de otro mundo sabía que estaba mal, es mi hija…

    No puedo tener esos pensamientos, cuando quise alejarme ella agarro fuertemente mi miembro y me dijo despacito y con voz de niña chiquilona “¡No te vayas papi!” Y me jalo del pene y me abrazo pero esta vez me empezó a sobar encima del short desde los testículos hasta la cabeza del pene endurecido le dije: “¡Ya no estés de loca eres mi hija!” Ella me contesto: “si te encanta que mi madre te lo haga ¿por qué conmigo no?”. Sin dejar de sobar de un movimiento metió su mano a mi short enseguida sentí que ya estaba empapado y lo agarro fuerte, aparentándolo muy duro para que me quedara quieto y cuando lo hice me empezó a masturbar de una manera deliciosa por varios relatos que he leído aquí saben a qué me refiero al decir que “No pude poner más resistencia” y me deje llevar me pregunto “¿Te gusta?”. Yo le dije que me encantaba me dijo que era la primera vez que agarraba un pene y que le encantaba verme tan caliente yo solo le decía que lo hacía delicioso me pregunto con esa voz de seducción que si la dejaba mamármela que se le antojaba mucho, se levantó y quito las sabanas y me quito el short lo siguió acariciando y se acercó contemplándolo.

    “¡Esta muy mojadito! ¿Por qué?”. Le dije “porque le encanta lo que estás haciendo…” Saco la lengua y con la puntita le dio una probadita a mi líquido, lo paladeo y dijo que estaba rico regreso y de igual manera con la puntita de su lengua probo, esta vez pasándola por toda mi glande “¡Esto me está gustando mucho!”, dijo… Después de eso se la metió a la boca intentando metérsela toda pero me dijo que no le cabía toda, la verdad yo estuve varias veces a punto de estallar pero la quitaba, como niña haciendo berrinche me decía “¡por qué me quitas!”. Yo le decía que porque estaba a punto de venirme “¿En serio? ¿Tan rico te la mamo papi? ¡Me encanta, quiero que te vengas! He visto varias veces que mi madre se traga tu semen y tú te convulsionas de placer…”. Claro que no la deje en ese momento, me quite y la abrace de cucharita ya me tenía muy caliente le dije: “¿Con que nos espías?” ella afirmo y me dijo que siempre terminaba empapada de vernos y quería que le hiciera todo lo que le hacía a su madre… No me lo repitió dos veces la empecé a besar de la nuca acariciando su pechos, dándole unos pellizquitos a sus pezones duros, baje por su espalda hasta llegar sus nalgas las bese las lamí y la volteo para quedar entre sus piernas con su vagina en mi cara, primero la olí recordando ese aroma de la primera vez que se la chupe a su madre bese su labio desde arriba hacia abajo entre besos y lengüetazos estire mi lengua para llegar a su anito… “¡mmmm que delicia papi!”, decía…

    Regrese para irme directo a su clítoris empezando una mega chupada después de un rato de estar ahí pegado chupando me empezó a decir que sentía algo muy rico y quebraba su cintura, sus pezones se le endurecían y todo su cuerpo empezó temblar anunciando lo que yo quería que llegara… “¡aaaaaah aaaah”. Me agarro de los pelos alejándome un poco “¡qué riiiiico!” Me aleje para que disfrutara su orgasmo, seguía temblando y diciendo lo rico que se lo había hecho después de un ratito le dije que a dormir que ya era tarde pero me dijo que le faltaba probar mi lechita que no me podía dejar así y me pregunto que si quería por lo que de un salto me acomode en la cama para lo hiciera, solo me pidió un momento, saco su teléfono y abrió un video porno de una mamada solo vio lo que le intereso y dijo ¡ahora si ponte cómodo papi te la voy a mamar mejor que mi madre! Y pues lo hizo de una manera espectacular yo ya estaba súper caliente cuando sentí su boca ya tenía la sensación de querer venirme me la estuvo mamando de una forma increíble durante unos 5 minutos no aguante más explote en su boca y succiono cada gota me la limpio perfectamente con su lengua y me dijo “ahora si a dormir pero quiero entregarte a ti mi virginidad pero esa será en un lugar muy especial ¡Te quiero mucho papito!”.

    Al otro día empacamos y regresamos ahora tengo dos mujeres muy traviesas y calenturientas en la casa y espero poder compartir con ustedes el siguiente relato ya que solo faltan dos días para la cita que tengo con mi hija para cumplir otro de sus deseos.