Autor: admin

  • Nuestra amiga argentina sorprende a Matías

    Nuestra amiga argentina sorprende a Matías

    Hola hermosos, el calorcito me pone las hormonas a mil jaja, hoy estuve todo el día sola porque mis viejos se fueron a Junín y vuelven a la noche. La verdad es que estaba calentita con ganas de hacer algo, había quedado con Pili, mi compañera del cole que venga, yo quería ver si se animaba a acostarse de nuevo conmigo (ella la única vez que se acostó con una mujer fue conmigo, lo conté), pero en el último momento me dijo que no.

    Entonces lo llamo a Matías, el amor de mi vida, esa pija, ese pelito rubio, ese pecho con pocos pelitos, lo lindo que es, me pueden, si ¡me pueden! Lo convenzo que venga a casa que estoy sola (ni siquiera la chica que limpia esta), al principio no quería porque no quiere quilombos, al final me dijo que sí. Ahhhh porque le dije que tenía una sorpresita jaja

    ¿Saben que hice?, ¡me puse la ropa del cole! (yo tengo 23 pero si no me pinto y me hago un cuchuflo con el pelo ¡aparento menos! Puedo pasar por una chica de 5º año que repitió alguno), entonces me puse el Jumper del cole con la pollera más cortita (en el cole la usaba por la rodilla si no las monjas ¡nos mataban!, si me vieran ahora, se darían cuenta que no aprendí un carajo de lo que me enseñaron jajajaja)

    Deje unas carpetas sobre la mesa del comedor, toca el timbre y le digo que suba, ¡cuando me ve!, se le iban los ojitos jaja, me dice “hija de puta, no me hagas eso, siempre cuando ibas al cole ¡te quería coger!” (porque él es hermano de una amiga mía, me conoce de chiquita, y alguna vez de pendejos nos dimos unos besos) y yo le digo que estaba haciendo la tarea ¡del cole!

    Me parte la boca, nos matamos a besos, le agarro la cara, la quería tener toda en mi boca, nos seguimos besando mientras lo llevo al sillón del living! y me dice ¿acá?, si acá bebe, acá (nunca había cogido ahí, siempre fue en mi cuarto).

    Me tira arriba del sofá, me sigue besando, me mete mano por debajo del jumper, me toca, me toca toda, me dejo, ya estaba mojadita, me sigue tocando, me mete la mano en la conchita, me saca la bombachita, ¡nada más! Y así con el jumper me empieza a chupar la conchita, me mete la lengua los dedos, le empujo la cabeza para que me meta más la lengua, gimo de placer, ya no podía abrir más mis piernas, me sigue metiendo los dedos, ¡yo no daba más! Hasta que me hace ¡acabar!, y sin perder un segundo, así yo con la ropa del cole, ¡me empieza a coger!, ¡cómo me calentó eso!, me sentía ¡una colegiala! A él también lo calentaba eso, me decía que siempre me quiso coger con esa ropa, bombea, me la pone toda, toda, me gusta, ya estaba entregada, era suya, me pone loquita este pibe, me encanta que me coa, sigue sigue, me hace acabar ¡de nuevo! Y yo más caliente me quedo.

    Nos sacamos la ropa a la mierda, quedamos desnuditos, él se sienta, yo me tiro en el piso y empiezo a chuparle esa hermosa pija que tiene, la beso, la acaricio, y de a poco, muy de a poco se la chupo, me la meto toda en la boca mientras lo miro, si miro esa hermosa carita que tiene y más cuando se la chupo, me calienta mucho eso, le acaricio las piernas y se la sigo chupando, que carita de placer que pone, ¡más ganas de chupársela me dan!

    Después, me pongo arriba de él, de cuclillas y de a poco me voy metiendo esa pija, hasta que entra toda y empiezo a subir, bajar, subir bajar, hasta que acabamos los dos, y como, que manera de gozar y coger con esta preciosura, me tiene loquita, ¿se nota? Jeje

    Me pongo la blusa, así casi desnudita, le hago un café, le digo que se quede tranquilo, él estaba nervioso por si llegaban mis viejos, le digo que se quede tranquilo que llegan tarde, aparte si me encuentran cogiendo en el living, ahí, si me rajan a la mierda para siempre jaja.

    Bueno nos quedamos sentados yo con mis piernitas arriba de las suyas, así las acariciaba, hasta que le empiezo a acariciar su pija ¡y sorpresa! Se empieza a parar de nuevo, se la chupo, me saco la blusa, me paro, pongo un pierna sobre una silla y saco la colita, me la empieza a besar, con mis juguitos, me pone un dedo, dos, yo ya gemía de placer, me temblaban las gambas, otra vez estaba recaliente, le pido, SI LE PIDO, que me la ponga en la cola así paradita como estaba, despacito, empieza, me agacho un poco, le doy más la colita y la empieza a poner, me duele, pero le dejo, si, le dejo, me encanta, me la termina de poner y empieza a bombear, ya no me duele, es solo placer, grito de placer, le pido que me acabe adentro, ¡acabamos los dos! ¡Me lleno la colita con su lechita!

    Me voy a lavar y cuando vuelvo, veo que estaba hablando con su novia, si, con esa rubia de ojos verdes que es re linda, pero no lo coge como yo, y me dice que se tiene que ir.

    Cosa rara, esta vez no me quede bien, porque otras veces que cogimos, los dos estábamos de novios, pero ahora yo no, es como que me sentí sola, pero al menos hoy no creo que se la coja, le saqué la lechita jaja

  • A nuestra amiga argentina le buscan pareja formal

    A nuestra amiga argentina le buscan pareja formal

    Hola hermosos, y sigo contando lo que hago, esto me paso anoche, no es nada raro, pero me gusto en ¡cómo se dio!

    Yo ya les conté que mis amigas las del cole, nada que ver con la “doble vida” que yo hago jaja, ellas están de novias, retranqui, y nada más, la única que me di cuenta que no es así es Pili (ya conté esto) y en un rato si puedo cuento algo más que hice con ella hoy jeje.

    La cosa es que anoche salí con 2 de mis amigas sus novios y un chico que me presentaron, que por lo que les conté, me tenía que portar bien, ni en pedo podía ¡terminar cogiendo!, para ellas si hago eso soy una puta, así que salí con todas las intenciones de portarme bien, pero no pude jeje.

    Vamos a tomar algo, y llega el momento de irnos, Fer, el chico que me presentaron, deja a una de mis amigas y al novio en su casa, y me llevó a mi casa, cuando llegamos como un caballero, se baja y me acompaña a la puerta, nos despedimos y me da un pico, lo empujo y le digo tas loco nene, ¡qué haces! (jaja ahí empezó mi actuación), y me dice que lo perdone, pero que desde que me vio muere por besarme y blablabla, pero lo que más me hizo reír es que me dice que se dio cuenta que yo no soy una chica de esas que se acuestan en la primer noche (para mí el pelotudo era ciego jeje) y que le parece bien.

    Le digo que me tenga paciencia, que estuve de novia hasta hace poco, que me siento perdida y todo eso, me dice que está bien, que no me haga problema.

    Cuando nos saludamos de nuevo, me mete otro beso, me quedo quieta y ahí si me besa de nuevo una dos tres veces, le digo que no, ¡que por favor no! ¡Que yo no soy así! Jajaja, menos en la puerta ¡de casa!, entonces me dice de seguir hablando en el auto.

    Nos subimos al auto, me besa, y ahí cague, me empecé a calentar, le metí lengua él a mí, y cuando me empieza a tocar las piernas ¡perdí!, me metía la mano por debajo de la pollera y yo ya estaba recaliente, aparte Fernando estaba bastante fuerte, grandote, cuerpo marcado, bahhh como me gustan.

    Me chamulla y me dice que haga una excepción, que no me va hacer nada que yo no quiera (yo la verdad lo único que quería era chuparle la pija y que me coja jaja), pero que quería estar conmigo en un lugar más tranquilo y blablabla, le digo que está bien, pero que no me obligue a nada, que hace poco me pelee con mi novio.

    Llegamos al telo, me siento en la cama, como una nena que no sabe qué hacer, se sienta al lado mío, me besa, nos besamos cada vez más fuerte, terminamos besándonos acostados, yo arriba de él, y él metiéndome mano en la cola, me saca la blusa el corpiño, me besa las tetas, y ya no pude actuar más, empecé a gemir, me movía, me saca toda la ropa, ya estaba desnudita y el también, le beso todo ese lomo hermoso que tiene, hasta llega a la pija, se la chupo, mucho, mucho, lo miraba y se la chupaba, me siento sobre su pija, me coge una vez, dos veces, acabo grito (su pija era grande, me dolió), me pongo de costado, me coge de nuevo, me pongo abajo, yo ya había acabado un par de veces, hasta que acabo él.

    Me quería morir, se enteran mis amigas y no sé, le dije que no sabía que me había pasado, que no era así (claro soy más puta jeje) y nada todo bien.

    Hoy a la mañana me manda un mensaje diciéndome lo bien que lo había pasado, que me quiere ver, y blablabla, espero que el boludo porque me cogió no piense que soy su novia jeje.

  • Nuestra amiga argentina volviendo a seducir a su amiga

    Nuestra amiga argentina volviendo a seducir a su amiga

    Pili es una compañera del colegio, nos conocemos desde chiquitas, éramos muy muy amigas, pero como hace mucho estaba de novia dejamos de vernos, pero hace un par de meses se peleó con el novio, la vi en un cumple, y me di cuenta que desde que se peleó con el novio se comió varias pijas jaja, bueno hicimos fiestita con 2 flacos, y al día siguiente, estuve con ella, fue la 1º y única vez que ella estuvo con una mujer.

    Desde aquel día que estuvimos juntas, me esquivaba, y no nos vimos más, hasta que la convencí que venga a casa porque tenía un par de pantalones que me compre y me salieron un huevo, pero me quedaron chicos y nunca los fui a cambiar y a ella le iban a quedar bien, me dijo que está bien, que venía pero que no la joda, que lo que hicimos juntas, estuvo mal, que no lo quiere hacer más, OK, le digo no hay drama jaja.

    Como hacía calor, y yo estaba sola, tenía una remera larga y tanga, nada más, llega le abro, me mira media sorprendida (porque yo estaba medio en bolas jeje), nada hablamos boludeces hasta que le digo que vayamos al cuarto a ver la ropa.

    La boluda ¡no se los quería probar! Y yo en realidad se los daba para que se sacara ¡la ropita!, hasta que tanto le jodí que se los empieza a probar (siempre consigo lo que quiero jeje).

    Bueno, la cosa es que se pone el pantaloncito que le di, ya cuando la vi en bombachita quería besarle la colita, pero espere un poco, le doy también una blusa para que se ponga, así que se saca la de ella y se pone la que le doy. Mi plan estaba funcionando, porque cuando se sacara la ropa que le di se iba a tener que quedar en bombachita y corpiño y ahí me tiraba encima jeje.

    La cosa es que se sienta en la cama, se saca la blusa, el pantalón y ahí empiezo yo:

    Le pongo una manito en la piernita de ella y me dice.

    Pili: caro, no porfi

    Yo: pero te gusto cuando lo hicimos o no?

    Pili: si, pero, no sé, no quiero esto, está mal.

    Yo: mira que no soy lesbi, me encantan las pijas, pero con una mujer es otra cosa

    Pili: ya se que no sos lesbi

    Yo: o no te gusto cuando nos sentimos, nos besamos, jamás pensé en estar con vos!!! Nos conocemos desde chiquitas, pero se dio y me gusto, a vos no?

    Pili: si, pero…

    Mi manito empezaba a acariciarle cada vez más su piernita, notaba sus nervios, algo le producía, pero no se animaba, la seguía acariciando y ella empezaba a abrir sus piernas, aprovecho y le doy un tímido beso, no me rechaza, le doy otro, otro, nos matamos con esos besos, nos besábamos con la lengua, ella pone su pierna sobre las mías y empezamos a sentirnos, si a sentirnos nuestra suave piel, mientras nos seguimos besando y le desabrocho el corpiño, le acaricio sus hermosas tetitas y se las empiezo a besar, a comer, Pili ya estaba entregada, sabía lo que iba a pasar y no podía negarse, le gustaba tanto como a mí.

    Le agarro su manito y la pongo sobre mi bombachita, empieza a acariciarla y solita la pone por debajo de la bombacha, me toca mi conchita que ya estaba toda mojadita, nos sacamos la poca ropa que teníamos en una forma desesperada para tirarnos en la cama, besarnos, tocarnos, entrecruzarnos las piernas, sentirnos, no sé, pero eran miles de movimientos por segundo, queríamos rozar sentirnos la piel, nos tocamos, nos besamos, hasta que de solo tocarnos las conchis terminamos en nuestro primer orgasmo.

    Después, me doy vuelta y voy derecho a su conchita, se la empiezo a besar, a comer, le empiezo a coger con mi lengua, le gustaba, lo veía en sus movimientos que hablaban por ella, como gozaba la hija de puta, me pongo arriba dejándole mi conchita en su cara, y me la empieza también a chupar, me mete también la lengua y no solo eso, me empieza a tocar la cola, con mis jugos me mete un dedo dos, estábamos recalientes, ¡acabamos de nuevo!

    Me pondo delante de ella y empezamos a rozarnos con nuestras conchis (la clásica tijera que a mí me enseño la vieja del gym), y así empezamos a movernos, no sé, es como incontrolable el movimiento, se da solo y acabamos por última vez.

    Nos quedamos un rato en mi cama las dos, hablamos, hablamos mucho, me dijo que le gusta pero no se convence en hacerlo que se asusta y bueno todo eso que mucho a ustedes no les interesa jaja

    La cosa es que nos quedamos un rato más y se fue.

    Ahora les voy a contar otra cosa, que ya me estoy cagando de risa, QUE NOCHE VA A SER HOY JAJA, saben PORQUE CUMPLE AÑOS MATÍAS, y yo, obvio me auto invité (no se olviden que la hermana de Matías es una de mis amigas, aunque no sepa que yo cojo con él), ¡va a ser un quilombo!, ¿saben quiénes van?, les cuento.

    Benja: el amigo de Mati (que también me cogí) y estuvo un tiempo de novio con la hermana de Matías.

    Martin: un chico que me hizo la fiestita con Matías y Benja (lo conté) pero va con la novia jaja, vamos a ver la cara que pone cuando me vea.

    Fer: el chico que me cogió ayer, aparte el boludo por los whatsapp que me mando hoy piensa que porque me cogió ayer vamos a estar como de novios, hasta me dijo de ¡pasarme a buscar!

    Pili: bueno, no tengo que contar más de ella.

    Belu: con quien me fui de luna de miel, jaja que locura que fue esa.

    Y no sé si aparecerá alguien más, ya sé cómo voy a ir, aprovechando que no hace frio me voy a poner una pollerita, lo más corta que pueda sin parecer una puta y una blusita, va hacer un quilombo jaja, me voy a cagar de risa, porque como yo no estoy de novia, no tengo dramas, mientras mis amigas no se enteren que cogí con todos ellos, si no se pudre todo jeje, después le cuento.

  • Mi primera vez en mamar un pene (4)

    Mi primera vez en mamar un pene (4)

    …mis dos galanes se acomodaron, Fabián boca arriba, esperándome a que lo montara y Julio esperando su turno una vez que estuviera ensartada por su amigo, guiñándole un ojo a mi Anita, me subí en Fabián y me acomodé sobre su verga mientras le decía a mi novia: ven acércate!

    Se acercó curiosa y excitada… se acomodó junto a mí y me beso mientras sentía la verga llenarme la vagina y a Fabián acariciarme las tetitas…

    Nos dimos la lengua mientras Fabián empezaba cogerme profundamente, Julio se subió a la cama detrás de mí y se acercó a mis nalgas diciendo:

    -vamos a darle a Mariela una cogida que la haga venirse aún más que hace un momento con su amiga…

    Mi novia se separó un momento de nosotros y fue hacia mi bolso, sacó mi teléfono y llamó a mi marido, cuando contestó le dijo sentándose a un lado de nosotros:

    -mira lo que le están haciendo a tu mujercita… poniendo la cámara de video.

    Julio se acercó a mis nalgas y sosteniéndome de las caderas le dijo a su amigo:

    -detente un momento para ensartarla yo también!

    Fabián se detuvo un momento mientras julio se acomodaba con su verga en la entrada de mi ano acariciándome la espalda… escuché a mi amiga decir en el teléfono a mi marido:

    -te excita ver a tu mujercita en plan de putona? mira que le va muy bien…

    No alcancé a oír que le contestó mi esposo pero ella soltó una carcajada y le dijo: mira bien como la penetran entre dos!

    Julio empezó a meterme su verga en el ano mientras Fabián me detenía y seguía penetrándome la raja con su pene, al sentir la cabeza de su verga penetrar mi ano solté un gemido que él interpretó como aceptación y me la dejo ir toda salvajemente mientras me detenía de las caderas y le decía a su amigo:

    -Ahora sí cabrón, dale con todo!!!

    Ambos machos empezaron a cogerme con fuerza, yo diría que hasta con un poco de dureza, podía sentir ambas vergas penetrarme profundo en sus respectivos lugares mientras yo gemía como loca y movía la cabeza diciéndoles:

    -Si!, sí!, más denme más duro!!

    Mi amiga Anita no perdía detalle de lo que estaba pasando y seguía transmitiéndole vía video a mi esposo lo que pasaba en esa habitación de motel que era en ese momento testigo de cómo me cogían dos hombres mientras mi marido veía a distancia a su mujer portarse como una ninfómana.

    Ellos seguían dándome con lujuria sus acometidas, mi Anita preguntó cómo al aire:

    -Le cabrán dos vergas a mi Mariela en la raja?!

    Volteando entre sorprendida y caliente a verla iba a contestarle cuando sentí la verga de Julio salirse de mi ano y alcancé a verlo cuando sentí su pene empezar a empujar junto al de su amigo en mi raja…

    -Ahhh…! -alcancé a decir cuando sentí las dos vergas entrar en mi raja llenándola como pocas veces había sentido!, seguimos moviéndonos como locos los tres y ella me dijo:

    -voltea a la cámara amor!

    Volteando a ver el teléfono le dediqué un beso a mi esposo mientras gemía como loca y seguía cogiendo con estos dos hombres que habíamos conocido horas antes, algo le dijo mi marido a mi novia y ella se paró rápidamente para llevarme el teléfono al oído y poder oír lo que me quería decir él.

    -”veo que estás muy caliente, déjalos llenarte la raja… Quieres?”

    -sí, quiero sentirlos venirse dentro de mi raja!, contesté más que caliente, moviéndome como una verdadera puta y gimiendo mientras mis machos se movían con lujuria llenándome la vagina con sus vergas, mi amiga tomó de nuevo el teléfono y se alejó a sentarse para disfrutar como me cogían esos dos hombres jóvenes con lujuria y pasión.

    Sentía la raja a punto de desgarrarse por el movimiento de mis dos hombres, pero no deseaba que pararan… muévete Mariela! Muévete más!, me decía mi amiga disfrutando de la imagen que tenía enfrente de ella, (seguía platicándole a mi esposo en la video llamada), ellos me tenían detenida de las caderas mientras yo me movía con todas las fuerzas de que era capaz girando mis caderas y dejando que sus penes entraran bombeándome con un ritmo que me tenía al borde de un orgasmo inmenso…

    Fabián empezó a gritar: me vengo!, me vengooooo! Y Julio al escuchar eso aumentó sus embestidas y contestó también a su amigo:

    -yo también cabrón!, me vengoooo…

    Sentí sus vergas empezar a bombear su leche caliente dentro de mi raja lo cual hizo que sintiera un placer indescriptible mientras gemía como loca y termine gritando también: me vengooo.

    Sentí mi vagina llena de semen de ellos mientras seguían dándome placer con sus movimientos aún después de haberse venido, ambos seguían moviéndose con fiereza como compitiendo a ver quién duraba más con la erección después de haberme llenado con sus líquidos de placer….yo seguí moviéndome y empecé a sentir el inicio de otro orgasmo que me llegaba desde la punta delos dedos de los pies hasta el clítoris que tenía enrojecido y sensible debido al intenso movimiento de los tres.

    Gimiendo y casi llorando de placer empecé a derramar una cantidad de líquido lechoso mayor al que había sacado con mi Anita, ella al ver eso exclamó:

    -Que venida Mariela!, eres la más caliente de todas! Dejando el teléfono de lado y acercándose a mi lado para darme un beso de enamorada conmigo…

    Lentamente disminuimos el ritmo los tres para dejar que Julio se saliera primero de mi raja y Fabián continuaba erecto, me levanté de su regazo y volteando a ver a mi amiga le dije:

    -tu turno!

    Me paré y ella inmediatamente se acercó a él a mamarlo para mantenerlo erecto mientras Julio y yo nos recostábamos en la cama admirándolos empezar a coger con energía que solo la juventud puede dar…

    Acostados juntos como estábamos, empezamos a acariciarnos de nuevo sin quitar la vista de nuestros amigos y no me di cuenta de que el teléfono todavía estaba en modo video; empezamos a besarnos y entre besos mi macho en turno me preguntó si mi marido no se enojaba de que fuera así de puta y le contesté: al contrario! Le excita mucho a ese cabrón saber que su mujercita es una puta!, mira: él me regaló ésta pulsera para el tobillo que hace patente que soy una mujer casada dispuesta a recibir nuevos machos!

    Riendo se la mostré y continuamos besándonos y acariciándonos, al tener una erección de nuevo me la presentó y me dijo:

    -cuál te gusta más?

    -Esta o la de tu marido?

    -Me gustan todas! Le contesté traviesamente, la de mi marido está bien, pero disfruto mucho la variedad, y entre más grande mejor!, si supieras de qué tamaño me he metido te sorprenderías, empezando a masturbarlo mientras seguía diciéndole: la de mi sobrino es aparte, esa me vuelve loca! Le dije riendo y masturbándolo suavemente, lo que me gusta es que les salga mucho semen!

    -Y la de él es superior!, me gusta mucho, y hasta le he dicho a mi esposo que quiero embarazarme de él!

    -wow! En serio? me preguntó sorprendido, y él que dice?

    -lo pone bien caliente saber que su mujer pudiera llevar el hijo de otro hombre en su vientre, a mí la verdad si me gustaría mucho, pero lo que he pensado es que me voy a dejar embarazar y no le voy a decir quién es el padre!

    Sé que eso lo va a poner loco de celos pero también será una excitación constante saberme embarazada de alguien que no es él… mi sobrino es el elegido, quiero un hijo de él y otro de mi amante de planta Israel, me haría tan orgullosa llevar su hijo dentro de mí y poder presumirlo en mi trabajo, eso mí me pone súper excitada dije empezando a mamarlo, y si después se da la ocasión, un hijo de un total desconocido no estaría nada mal…

    Continuará…

  • De compañero de carrera a amante (Parte 4)

    De compañero de carrera a amante (Parte 4)

    Antes de iniciar quisiera pedir una disculpa a aquellos que estaban pendientes a esta historia, ocupé mi tiempo en mi nuevo trabajo pero ahora que estoy de vacaciones retomo esta aventura universitaria.

    Después del loco viaje que tuvimos grabando el cortometraje Paola me confesó que tenía problemas con su novio, dentro de materia de la intimidad. No la satisfacía. Así me lo dijo.

    Yo: Explícame eso

    Paola: No sé, nada más no me lo como tú lo haces; no me hace vibrar, no me hace terminar, si me mojo pero con él no me chorreo… ¿por qué contigo sí y con él no?

    La duda me invadió, y hasta cierto punto no le creía.

    Yo: Para ser sinceros, no te creo. Tu novio debe de tener algo más grande que yo (haciendo una seña con mis dedos índices del largo de su pene), ¿cómo es que no puede hacerte sentir mujer?, ¿cómo es que no puedes sentir un orgasmo con él?

    Paola: ¿De qué manera te lo compruebo?

    En ese momento salió mi lado voyeur, ese que siempre he tenido y que en ese momento aproveché la situación para hacerlo sin que ella se diera cuenta de mi oculta afición.

    Yo: ¿Y si los veo coger?

    Paola: ¿Cómo crees, y en dónde?

    Yo: las puertas de tu closet no son totalmente sólidas, tienen sus aberturas entre las maderas.

    A ella se notó que le gustó, tal vez hacía falta meterle morbo al asunto, que sintiera algo al saber que alguien la veía tener sexo.

    Yo: Mira, lo citas a tal hora en tu casa, que no esté tu mamá ni tu hermana, nos vamos para allá y cuando llegue me escondo en el clóset.

    Paola: Si vas a la casa y te ve mi mamá también te va a querer coger.

    Yo: Ah caray, ¿Y eso?

    Paola: Mi papá la dejó hace unos meses, desde entonces que no coge, creo, pero siempre los oía hacer sus cosas.

    Yo: Por mi no hay problema (y sonreí)

    Paola me vio con una cara de estupor, pero a pesar de eso, accedió. Pensó que tal vez meterle algo de morbo ayudaría a tener un sexo más placentero con su novio.

    El jueves por la tarde no tuvimos clase, ni ella ni yo. Acordamos hacer lo establecido ese día, ella habló con su novio y lo citó a las 9:00 de la noche en su casa. Fuimos a su casa, y su mamá estaba allí.

    Paola: Lo que no quería

    Yo: ¿Qué?

    Paola: Ahí está mi mamá, te va a preguntar quién sabe qué cosas, la conozco.

    Solo sonreí con incredulidad.

    Bajamos del carro, entramos a su casa y al ver a la señora (señora señora) Lorena se me fueron los ojos en ella: blanca, rubia, ojos verdes, de baja estatura, hermosas nalgas, buenos senos, linda como un ángel, un cuerpo escultural que ni Miguel Ángel lo esculpiría. Un auténtico monumento. Paola era un retrato de su mamá en cuanto al cuerpo, pero tenía rasgos faciales y el color de piel de su papá.

    Paola: Hola, ‘ma, mira, él es Alberto, compañero de la escuela, vamos a hacer tarea

    (La verdad si, estábamos en un equipo de trabajo)

    Lorena: Hola, Beto, ¿te puedo decir Beto?

    Yo: (Babeando y sin despegar la vista de sus senos) chi… perdón, si, como guste.

    En ese momento volví en mí, aunque Lorena se dio cuenta que me había hipnotizado con su figura, y tal cual como lo Paola, me comenzó a hacer infinidad de preguntas, a las que contesté con cordialidad.

    Paola, se fue a su cuarto a cambiar la ropa, Lorena y yo nos quedamos en la cocina. Apenas se escuchó que Paola cerró la puerta de su recámara Lorena me abordó.

    Lorena: ¿Tienes idea de lo que hiciste al verme así, con lujuria?

    Yo: (Tartamudeando) Pe… pe… perdón, señora, es qu…

    Me puso su dedo índice en los labios.

    Lorena: Hacía tiempo que un hombre no me veía así.

    Sonreí tímidamente. Me levantó de la silla, tomó mi mano y la metió por debajo de su falda y sentí su vulva ardiendo, y húmeda… MUY HÚMEDA.

    Yo: Oh, por Dios

    Ella movía mi mano con la suya, frotando su vulva. Está de más decir que tenía una erección en ese momento, y los huevos hinchados, y goteando. Lorena llevo su otra mano a mi pene y lo comenzó a sonar suavemente. Sentí un cosquilleo por mis testículos y pene que recorrió mi cuerpo.

    Lorena: Méteme un dedo, suave

    Yo: Señora…

    Lorena: Dime Lore, con confianza, pero solo cuando estemos tú y yo solos.

    Yo: Eh… Lore, en cualquier momento puede venir Paola.

    Lorena: Es cierto, pero no me dejes con las ganas de sentir aunque sea un dedo tuyo dentro de mí.

    Cruzamos la mirada como dos amantes, nos pegamos de la cara y poco a poco fui metiendo mi dedo medio. Lorena cerró los ojos, exhaló profundamente. Me dejé llevar por el momento y moví mis dedos en círculos dentro de su vagina. Le encantó.

    Saqué mi dedo barnizado de ella y me lo chupé.

    Lorena: Dame tu teléfono, esto tiene que concretarse pronto, no me puedes dejar así.

    Le di mi número telefónico, justo había terminado de dárselo cuando se escuchó la puerta de la habitación de Paola abrirse, Lorena se fue al fregadero a terminar de lavar los trastes, yo a conectar la Laptop.

    Paola apareció cambiada, con ropa de casa, se veía muy bien. Ambas se juntaron en el fregadero de los trastes y no sabía quién físicamente estaba mejor.

    La señora Lorena muy amablemente me hizo de comer (cosa que honestamente no lo esperaba), al terminar llevé mi traste al fregadero y lo lavé. Aunque me pidieron que no lo hiciera los buenos modales nunca están de más, igual sirven para hacer puntos. Ustedes saben a lo que me refiero.

    Ella se retiró a su recámara.

    Lorena: Beto, me dio mucho gusto conocerte, espero volverte a ver.

    Yo: Igualmente, señora Lorena, ha sido usted muy amable y gracias por sus atenciones.

    Lorena: Ay, hija, ¿por qué no es él tu novio?

    Paola, que tomaba agua, retiró el vaso de su boca abruptamente, yo levanté las cejas como diciendo: «si supiera»

    Paola: ¡MAMÁ!

    Lorena: ¿Qué?, es más lindo, educado y servicial, no como lo que tienes que ni las buenas tardes da, en fin, me retiro. Pao, en la noche saldré con mis amigas al casino.

    Yo pensé: «Hmmm… saldrá, buena oportunidad para husmear en su cajón de ropa íntima»

    Paola: Está bien mamá, igual vamos estar aquí hasta muy noche, ya sabes, como buen mexicano, todo a lo último.

    Lorena se retiró a su cuarto, ni siquiera voltee a verla aunque mis ojos pedían ver esas nalgas respingonas. Me di cuenta que Paola me veía, sin embargo, estaba viendo a mi lap.

    Paola: ¿Qué pasó con mi mamá?

    Yo: Se me acercó, me dijo que le gustó que la viera de manera deseosa, me tomó la mano, se la llevó a su cosita, estaba muy mojada y le metí el dedo.

    Paola: ¿¡Que QUEEÉ!?

    Me solté a reír, dándole a entender que era mentira lo que había dicho.

    Paola: (Pegándome en el brazo) Ay, hijo de la chingada, grosero, estás hablando de mi mamá. Ya en serio, ¿qué pasó?

    Yo: Nada, seguimos platicando, que sí soy de fuera, la familia, cuántos hermanos tengo… ya sabes.

    Dentro de mi cabeza solo pensaba: «y eso que lo primero que te dije fue verdad».

    Seguimos trabajando hasta alrededor de las 7 de la noche, habíamos avanzado mucho. No pude dejar de pensar en lo que había sucedido con la señora Lorena, en lo que un a suceder apenas tuviera una oportunidad de entrar a su cuarto y ver coger a Paola con su novio.

    Paola no se quitaba de mi lado tampoco, me acariciaba, notaba mis erecciones continuas y me acariciaba mi pene (aunque estas fueran provocadas por su mamá).

    Alrededor de las 7:30 su mamá salió, se veía espectacular, estaba sin palabras.

    Lorena: Muchachos, ¿cómo me veo?

    Paola: Bien, mamá.

    Lorena: Ash, tú no ayudas, ¿qué te parece, Betito?

    Tanto Paola cómo yo nos sorprendimos por la manera en que se refirió a mí.

    Yo: Con todo el respeto que me merece, se ve usted radiante, espectacular… muy hermosa, señora.

    Paola: Se la va a creer, no le sigas.

    Yo: No mames, ¡ya varias de la escuela quisieran verse como tu mamá!

    Lorena: Ni tu papá me decía eso cuando ni siquiera éramos novios. Betito, mucho gracias por el cumplido.

    Sonreí, voltee a ver a Paola y se mostró un tanto molesta.

    Lorena: Los dejo, chicos, hay comida en el refrigerador para que cenen.

    Paola: Bye, ‘ma

    Yo: Hasta luego, señora, que tenga buena noche.

    Lorena salió.

    Paola: Te pasas, pero tienes razón

    Yo: ¿Qué?

    Paola: Ya varias quisieran estar como mi mamá.

    Ambos nos reímos y después nos besamos.

    Yo: Bueno, como que va siendo hora que le hables a tu novio, ¿no?

    Paola: Ay ¿y no puede ser contigo?

    Yo: Ya lo citaste aquel, ni modo.

    Paola: Pues sí, ya ni modo, me meteré a bañar.

    Yo: Que te avise cuando venga

    Apenas escuché que Paola cerró la puerta del baño de su recámara salí en busca de la habitación de la señora Lorena. A la primera di con ella.

    Recámara amplia, blanca, cama matrimonial. Un cuarto-closet y un baño amplísimo.

    Lo primero que hice fue husmear en su ropa sucia. Resultó ser un divino tesoro. Había tangas, cacheteros, brasieres, corpiños bastante provocativos. Sacaba todo lo que fuera ropa interior, lo veía y la separaba una de otra, la sexy de la no-sexy.

    Después fui a su cajón de ropa íntima, no había mucho, uno que otro cachetero de encaje, pero hasta ahí. Busqué en otros cajones de su cómoda hasta que encontré otro tesoro: pura lencería. Tangas, babydolls, Teddys, ligueros, incluso dildos y lubricantes de sabores y condones.

    Me importó un reverendo pepino, tomé lo que alcancé a tomar con mis manos y me recosté en su cama, me lubriqué el pene y me acomodé algunas de sus tangas y ligueros en mi pene y las sucias las olía.

    Al otro lado de la pared estaba Paola, bañándose, la escuchaba gemir. No me importó, incluso me daba más tiempo para lo que estaba haciendo.

    Recordaba lo sucedido en la tarde, la imaginaba poniéndola en cuatro, de misionero, columpio, de muchas maneras. Era mi adrenalina en el momento que me vine muy rápido, pero una descarga muy muy muy abundante, mi semen cayó en la colcha blanca de la cama de la señora Lorena.

    No perdí la erección, tampoco sentí rico y seguí masturbándome, aunque igual volví a terminar muy rápido esta vez sentí más o menos rico. Volví a manchar la cobija de la cama.

    Sin recuperar el aliento comencé a seleccionar algunas de las prendas de Lorena. Las sucias las tomé todas, de las que estaban guardadas tomé algunas. Pero su aroma me tenía drogado.

    Antes de salir de su recámara entré al baño a limpiarme y, oh sorpresa, ver un conjunto de lencería más candente de los que había visto. Olía a ella, era lo que llevaba puesto, me di cuenta porque recordé cuando toqué la vulva de Lorena la textura de la tanga, y aún se sentía húmeda. La olí profundamente y nuevamente me masturbé y volví a venirme, mi leche cayó en el pantalón de la señora, eso me excitó mucho, como perro marcando el territorio.

    Salí del baño y aún escuchaba la regadera del baño de Paola, tomé la lencería y salí. Al llegar a la sala la guardé en la mochila y como si nada me senté como si todo fluyera.

    Paola salió desnuda de su recámara, la ví y sonreí de manera coqueta.

    Paola: Ya viene

    Yo: Ok

    Se acercó y me besó, tomó mi mano y la metió en su vagina. Estaba mojada.

    Paola: Me toqué pensándote.

    Yo: ¿Ah sí?

    Paola: Ajam

    Yo: Interesante

    Nos seguimos besando y la masturbaba al mismo tiempo, se estaba derritiendo por dentro. En eso sonó su teléfono, era su novio.

    Paola: Ya llegó

    Cerré la lap, la guardé en la mochila (teniendo cuidado que no viera lo que había dentro de ella) y me metí a su clóset. Ella se puso una bata de baño y fue a recibir a su novio.

    Era una sensación muy excitante, ver cómo se cogen a alguien. En algunas ocasiones escuchaba a mis padres, de hecho, en alguna ocasión los vi hacerlo (pero esa es otra historia), pero ver a alguien ajeno a mi coger, pero que me atraía, ya me tenía temblando de adrenalina.

    Me acomodé dentro del clóset de Paola para estar más cómodo, le avisé por teléfono que estaba listo y lo puse en silencio.

    Escuché pasos, besos, suspiros. Escuché la puerta cerrarse y de pronto estaban ellos dos enfrente de mi. Paola totalmente desnuda besaba a su novio y este le tocaba la vulva.

    Él se sentó en la cama, Paola le quitó el pantalón y salió el tremendo miembro de aquel muchacho. Ella lo masturbó momentáneamente y comenzó a mamarlo. Estaba realmente excitado, sin ha de ruido me saqué el pene y una de las tangas que Paola guarda en su clóset.

    Él se echó hacia atrás, yo los tenía de frente. Paola me daba la espalda, veía sus nalgas, y además también vi como se derretía de su entrepierna. Dejó de mamarlo y se sentó en su cara, ella se movía cadencialmente y la escuchaba gemir, en ese momento pensé: «tremenda puta mentirosa, solo quería que la viera coger».

    Justo había terminado de pensar en eso cuando:

    Él: Jamás habías estado así, mojada y gimiendo.

    Paola: Cállate y sigue

    Fue cuando pensé, «entonces es verdad».

    Pero algo pasó en ese momento que Paola dejó de disfrutar, dejó de gemir, incluso nunca vi que se viniera como lo hace cuando está conmigo.

    Se bajó de su macho y se fue al baño. Regresó y le dijo: métela.

    Ella se acomodó dejando vulnerable su majestuoso culo a la verga de su hombre, quien la penetró hasta el fondo. Ella volteó a verme haciendo una seña con su mano como diciendo «¿Ves?»

    Paola: ¿Te gusta?

    Él: Si, princesa

    Paola hacia muecas, como si le doliera, sin embargo, su novio disfrutaba. La cara de Paola lo decía todo, no lo disfrutaba, incluso se le notó aburrida. Fijé mi mirada en el pene de su novio entrando y saliendo de ella, pero no salía barnizado de sus fluidos.

    Sacó su pene, la acostó a Paola boca arriba y sus dos piernas las subió a sus hombros. Vi entonces a mi largo socio entrar en ella nuevamente, la embestía con fuerza. Se acercó a ella para besarle en el cuello, su cara quedó hacia donde la veía y puso una cara de «ya no aguanto». Fue entonces que comenzó a fingir su orgasmo, y si, eran notorios sus gemidos falsos.

    Esa falsedad le ayudó al muchacho a terminar, se sacó lo suyo y se los echó en sus pechos. La besó, se quedó con ella platicando alrededor de 15 minutos hasta que Paola le pidió que se fuera porque su mamá no tardaba en llegar.

    Ella regresó y yo me encontraba sentado en el sillón de su recámara.

    Paola: ¿Cómo viste?

    Yo: Eh… sin palabras, parece que solo te coge por coger, y ya; no se preocupa por hacerte sentir mujer…

    Paola: …como tú

    Ella me abrazó y me besó.

    Paola: ¿Cómo es que no tienes novia sabiendo tratar a una mujer en la intimidad?

    Yo: No sé, debe ser mi maldición y mi don, como diría el Hombre Araña.

    Ella sonrió y se recostó en mi pecho

    Paola: Me duele

    Yo: Te tocaría allá abajo, pero en esta situación no sabría cómo, honestamente.

    Ella se levantó

    Paola: Espera

    Salió y regresó CON EL LUBRICANTE DE SU MAMÁ, el mismo que use para jalarme lo mío, obviamente fingí demencia.

    Yo: ¿Y eso?

    Paola: Lo usa mi mamá cuando trae a sus conquistas nocturnas.

    «Tremenda puta», pensé en ese momento

    Yo: ¿O sea que tu mamá salió de ‘caza’ esta noche?

    Paola: Algo así

    Me tomó la mano y puso lubricante en ella.

    Paola: Haz lo que mejor sabes hacer.

    La vi, le besé la frente y toque suavemente su vulva, ella se quejaba un poco, pero pedía que siguiera.

    Poco a poco fui llevando mis dedos hasta su vagina la cual, si, ya estaba escurriendo.

    Paola (entre suspiros): ¿Ves?, tú haces lo que él no, ándale mételos.

    Con cuidado los fui metiendo. Masajeaba su interior, eso a ella le agradaba.

    Paola: Síguele

    La masajeaba con cariño, con delicadeza, no porque la quisiera tratar bien, sino para no lastimarla.

    Pronto estaba gimiendo, sentí su vagina dilatarse hasta bañar mi mano de su leche. Esa era la Paola que yo conocía, la que disfrutaba de su sexualidad, de sus momentos íntimos, de los orgasmos que le provocaba.

    Ella quiso recompensarme, comenzó a bajarme la bragueta para masturbarme, pero no la dejé, no sentí que fuera necesario en ese momento.

    Paola: Eres un ángel, te quiero.

    Sonreí, la abracé, besé su frente y nos quedamos dormidos en su sillón.

    Lo que sucedió al siguiente día fue signo de enmarcarlo en un cuadro, pero esa parte la platico después (si, fue con Lorena).

  • La filosofía del látigo (Parte 2)

    La filosofía del látigo (Parte 2)

    Cultura de violación: la epidemia universitaria de EE.UU.

    Una de cada cinco estudiantes universitarias estadounidenses sufre de abuso sexual. Prestigiosos centros como Yale, Harvard y Columbia no se salvan. Las estadísticas se mantienen estáticas. Al parecer, más de 20 años de alerta no han sido suficientes.

    *********************

    Otra mañana llegó al campus universitario bajo un sol que quemaba y un calor asfixiante. La campana repicando anunciaba el inicio de la primera hora de clase quedando los pasillos vacíos y en calma. A excepción de Heather Malone, profesora en la facultad de Historia del Arte y hoy haciendo labores de tutoría. Antes de ir a la sala del profesorado, pensó en pasarse por los baños; ya en la entrada le llegaron los primeros gemidos, llantos y gemidos. La profesora Malone, reconociendo esos sonidos, se adentró con sigilo y pillando una violación casi consumada. Ella estaba de pie, aplastada contra la pared alicatada y con la ropa arrancada, y él dando empujones pélvicos desde detrás con violencia e ímpetu. La chica sollozaba y suplicaba que parase, pero eso le excitaba más y el chaval arremetía con más fuerza de delante atrás.

    -Bravo, bravo y más que bravo –se hizo ver la profesora Malone aplaudiendo.

    -Joder… -el chaval se llevó un buen susto, tanto que se le aflojó y se abrochó los vaqueros.

    -Tú, polladura, quédate ahí y no muevas tu culo peludo ni un centímetro.

    -Sí, profesora Malone… claro… no me muevo de…

    -¡Que te calles, joder! –le increpó la profesora Malone con autoridad. Luego se aproximó a la chica para ayudarla y comprobar su estado físico-. Hey, cariño, ¿cómo estás?

    -Me estaba violando, profesora Malone. Entré aquí y él vino detrás y me empujó.

    -¡Mentira! ¡Ella me provocó! ¡Puta mentirosa! –gritó el chaval.

    -Tú eres Mark Coleman, ¿verdad? –Lo reconoció la profesora Malone-. Quaterback del equipo de futbol universitario. ¿A cuántas has violado este mes?

    -¿Cómo? Yo no…

    -Tres amigos tuyos del equipo están acusados por 34 chicas víctimas de violación.

    -Eso es falso. No hay denuncias. No está demostrado.

    -Claro que no hay denuncias porque el rectorado defiende y apoya a esos dos mierdas. 34 denuncias y todas ignoradas y archivadas. Es lo que tiene tener polla. Que si hay una en peligro 20 la protegen.

    -Me tengo que ir…

    -Como te muevas de aquí te parto la cara en dos, tú elijes… buen chico… ahora quédate callado porque tu voz me da putas migrañas. ¿Vale?

    -Vale.

    -¿Estás mejor, amor? –acarició la profesora Malone el cabello rojizo de la chica.

    -Sí, gracias por ayudarme. Ese cabrón estaba a punto de correrme.

    -Vístete, estás desnuda.

    -Es que me arrancó las bragas y la ropa –rompió la chica a llorar otra vez-. No tengo nada que ponerme. Está todo roto.

    -Hey, tranquila, eso tiene sencilla solución. –Y la profesora Malone se fue despojando de su ropa hasta quedar igual de desnuda que la estudiante.

    -¿Qué hace, profesora Malone? –no pudo evitar la estudiante una sonrisa.

    -¿Estoy buenorra?

    -Bufff… ya lo creo…

    -¿Te lo montarías conmigo?

    -Vamos, ahora mismo. –La chica ya reía-. Veo que tiene hecha la brasileña. Y menuda tripa abdominal.

    -Primero me encargo de este gilipollas y luego nos encerramos en una de las habitaciones.

    -¿En serio? Wowww…

    -Tú, sácate la polla –ordenó la profesora Malone.

    -¿Cómo?

    -Si quieres te la saco yo con los dientes. ¡Vamos, coño!

    Y el chaval obedeció intimidado.

    -¡Hey, profesora Malone! ¡Se le puso dura! Veo que le gustas –se descojonó la estudiante de risa.

    -Llámame Heather, ¿vale, cariño?

    -Vale. Yo soy…

    -Lo sé. Belinda Hamilton. Sigo tu Instagram.

    -¡Wowwww! ¡Genial! ¡Choca esos cinco!

    -¡Yeahhh! Ahora vamos a destrozar a este puto violador.

    -Hey, esperad, esperad… -se asustó Mark viendo como cada una se acercaba por cada flanco-. La ley me ampara. Si me hacéis algo acudiré al director general.

    -Uhhhh, qué miedo… -se envalentonó Belinda.

    -Mark, somos dos buenorras desnudas y disponibles para ti. ¿Te vas a quedar con la polla ahí parada? –se burlaba Heather.

    -Se le vuelve a aflojar –rio Belinda.

    -Eso tiene fácil solución. Ven aquí, cariño. –Y profesora y estudiante se besaron con lengua durante un largo minuto. La polla de Mark se puso como el percal de duro.

    -Debe estar desesperado –rio Belinda-. Antes no pudo consumar y ha erectado dos o tres veces sin eyacular. La tiene venosa y morada.

    -Mark, ¿te la chupo?

    -Por favor, profesora Malone. Hágalo. Lo necesito.

    -Tengo una idea mejor. –Y Heather abofeteó la polla con una violenta palmada.

    -¡Jodeeer! –se retorció Mark de dolor.

    -¡En pie, coño! ¡Sé un hombre! –ordenó con rudeza Heather.

    Y recibió otro tortazo en la polla con la mano abierta.

    -¡Coñoooo! –Mark cayó al suelo de dolor.

    -Fotito –inmortalizó Belinda el momento con la cámara de su móvil.

    Mark aullaba de dolor.

    En ese momento tres chicas entraron en el baño, viendo el panorama.

    -¿Qué es esto? –dijo una perpleja.

    -Hola, Amy –las conocía Belinda-. Este cabrón intentó violarme pero Heather y yo le hemos partido la polla en dos.

    -Cabrón de mierda…

    -Violador asqueroso…

    -Este hijoputa violó a 4 amigas mías… -dijeron las tres chicas una a una.

    -Yo tengo un método infalible para esta calaña –sacó Amy de su mochila un arnés con una polla de plástico-. Lo uso con mis amiguitas.

    Hubo risas y vítores por la buenísima idea.

    -Yo lo hago –se fue desnudando Karen para ajustarse el arnés a la cadera-. Preparadme a ese mamonazo.

    -Arriba, basura –levantaron a Mark y lo colocaron de cara a una pared-. Saca el culo, hijoputa, y dilata… vamos, dilata el ano… -palmeó sus nalgas blancas.

    -Video video –Belinda y Amy empezaron a grabar el instante.

    -Quitad que voy –se colocó Karen tras el culo de Mark.

    -No, por favor… parad… perdonadme… no lo haré más…

    Pero esto provocó más risas burlonas entre las chicas.

    -Esto es lo que hacemos con todos los putos violadores del campus. Como la ley os defiende, nosotras tenemos nuestra propia ley… -Y Karen la metió con tanta fuerza que provocó un desgarro anal y una fisura interior en el culo de Mark.

    -¡Jooooder!

    -Agarradlo, coño, que no se mueva.

    Heather y Caroline, la tercera estudiante, lo inmovilizaron con dureza.

    Y Karen empezó con el vaivén pélvico usando una fuerza extrema.

    -¡Para, joder! ¡Auuuuu! ¡Por favor paraaaa!

    -Este hijoputa grita demasiado –se preocupó Amy.

    Heather encontró la solución metiéndole sus bragas hasta la tráquea.

    -¡Yeahh, bien hecho! –se dieron Heather y Amy una chocada de colegas.

    Karen terminó de romperle el culo en tan solo dos minutos. Al sacar el consolador de plástico, un reguero de sangre se derramó desde ano hasta el suelo.

    -¡Uuuuh, buen trabajo, Karen! –fue una a una felicitándola.

    -Me has puesto cachonda, cacho perra –la besó Belinda con efusividad.

    -Nenitas, la campana suena en cinco minutos. A ponerse las bragas y nos vamos –organizó Heather-. Amy, tú tienes el mismo coño que Belinda. Déjale tus bragas. Y tu Karen, dale tu blusa. Debajo llevas un top y no darás el cante.

    -Hecho.

    -Vale.

    Con un compañerismo y una alianza entre ellas digna de admiración, abandonaron los baños tras unas cuantas fotos de rigor del culo roto de Mark. Todo grabado, fotografiado y directo a canales privados feministas de Internet.

  • De cómo se llegan a cobrar algunas deudas

    De cómo se llegan a cobrar algunas deudas

    Olga nunca pensaba que esa conversación que había tenido lugar en el restaurante la dejara tan descompuesta, sabía que había arriesgado pero todo tiene un precio y tal vez en una primer momento dejándose llevar por su impulso no supo ver sus consecuencias. Estaba en flagrante contradicción consigo misma, quería volver a casa y acostarse con William tras ese encuentro, como venían haciendo habitualmente; pero él se había empeñado en que debía pasar y dar la cara antes de que la cosa pasara a mayores.

    –Tienes que dejarte ver –dijo–. Hay que crear una solución ya que no está en mi mano el poder salir del embrollo.

    Olga cedió reticente bajo esta advertencia, temía por la situación en que se encontraba.

    –No podré soportarlo, tener que relacionarme con ese tipo de gente –repetía sin cesar, casi llorando.

    Su temor, su impaciencia angustiosa se hicieron históricos. Y pensar que todo esto es debido a ese despreciable mono asqueroso oportunista, se dijo con rabia.

    El Santos había hecho de sí mismo un notable especulador y explotador de negocios donde le gustaba tener todo bajo control, dotado de astucia y lleno de esa arrogancia que están dotados los que no poseen esa instrucción empresarial, hecho a sí mismo mediante argucias y colaboración de sus adeptos soplones seguidores fieles a su patrón sabedores de alguna remuneración ya no económica sino moral como una simple palmada en la espalda. Y en ese retrato del personaje se encontraba Olga, de pie, ante él el cual permanecía sentado en su butaca, en señal de sometimiento moral para causar esa sensación de superioridad.

    –Y bueno, ¿qué explicación me vas a dar? –Pregunto él.

    –Reconozco mi equivocación… intenta comprenderme.

    –Tenía depositada mi confianza contigo, me has defraudado, llegaste con veinte y pocos años, han pasado diez años, y cuando me pensaba que te habías ganado mi respeto me defraudas. Te alquilé unos locales, los cuales según me han informado los estás subarrendando a otra gente.

    –Yo no quería… no era mi… me motivo mis ganas de salir adelante, los impuestos, los bancos… las cosas no…

    –Y tus ganas de vivir por encima de tus posibilidades: las fiestas, vestidos, para lucir ese tipo tuyo, incluso me han dicho que te has operado esas putas tetas, te gusta lucir ese tipito de gacela, y ha llegado a mis oídos que te codeas con los guaperas del tres al cuarto; te das aires de gran diva siendo una simple y modesta pelantrusca.

    –Si ha sido ese moreno y vulgar sujeto el que le ha informado. –Respondió ella.

    –Veo que de desprecias a Mozambo.

    –¡No! Yo no he dicho tal cosa, solo es que a todas horas me vigilaba, esas miradas…

    –De momento iras de vuelta de donde viniste, te subiremos a un avión, lo que está por cuestionar es el incentivo que tendrás que asumir –dijo él en tono intimidatorio.

    –Se lo ruego, por favor –dijo ella mirando al techo y lloriqueando.

    A continuación el Santos se levantó y cerró la puerta con un portazo para dirigirse a otra habitación donde se encontraba su hombre de confianza y Mozambo, este último apodado “El simio” dado su aspecto físico –negro, achaparrado con chepa, su cara se asemejaba más a un animal, de poca estatura le daba el aspecto de dicho sobrenombre– el cual ejercía de confidente con una diligencia admirable.

    –Nuestro amigo ha hecho un buen trabajo –dijo, dirigiéndose a su asistente.

    –Sí, la verdad es que vale mucho patrón, es uno de nuestros mejores colaboradores.

    –Así es él, capaz de cualquier cosa para los amigos –dijo él.

    –Yo solo he cumplido con mi obligación –contesto Mozambo.

    –Pero tendrás tu recompensa –dijo el Santo–. Por cierto, la del otro día me dijeron que te portaste como un jabato –dijo al mismo tiempo que miraba a su ayudante.

    –No vea patrón, parecía una máquina, incluso le da igual que lo miren en plena jodienda, hay que ver tan pequeño y el cipote que me gasta –contesto el ayudante riendo jocosamente.

    –Ese es mi Mozambo –dijo el Santo –. La cuestión es que represalia voy a expulsar a la chica del país, aunque sería una lástima no gozarla antes de que se vaya –dijo el Santos a su ayudante.

    –Sin duda –dijo el ayudante-. Una buena monta le ayudara a sobrellevar el viaje.

    –Mucho a mi entender –dijo el Santos.

    –He ahí que volvemos a la bestia –se volvió hacía Mozambo–. Podrás lanzarte a la caza y satisfacer todos tus apetitos. Incluso nos daremos el gusto de verte en plena acción, lo vales Mozambo. En principio toda la hembra tuya y, si después no queda satisfecha, con el asistente la podéis usar por turnos.

    El mecanismo se había puesto en marcha, la suerte estaba echada, solo faltaba ejecutar el procedimiento. Mozambo “el simio “ iba con sus piernas arqueadas tras la comitiva en el departamento que se encontraba Olga. Radiante de orgullo, quería demostrar su valía ante ellos. Unas semanas antes ya lo había demostrado ante el subordinado del patrón al haberle sido gratificado con una invitación a un trío junto a tal. Copulo con contundencia en sus turnos demostrando su vigorosidad, como si sospesando su aspecto físico con sus dotes fornicadoras la balanza se decantara por estos últimos, dándole esa seguridad varonil. En cuanto entraron la Olga estaba aún de pie, atemorizada, su vestido estampado en motivos veraniegos y el ligero perfume resultaba algo improcedente para la ocasión.

    –¿Qué quiere que hagamos con ella patrón? –dijo acercándose directamente a ella al mismo tiempo que la cogía del pelo.

    –Abra que ver ese género, eh Mozambo… es toda tuya –contesto Santos.

    Mozambo sin pensárselo se despojó de sus pantalones y ya su pene estaba erecto como el mástil de un barco, descomunal y listo para usar. En un avance frontal hacía ella tiro de su vestido dejándola desnuda en un abrir y cerrar de ojos. Entonces ella quedo ante Mozambo de pie, le sacaba ventaja en estatura de una cabeza, tras lo cual él la agarro de su nuca e hizo que agachara hasta la altura de su cara y mirarla con ojos voraces. Fui su primer acto intimidatorio, en señal de dominio. A continuación le bajo más la cabeza y le introdujo el cipote en su boca, se lo hizo tragar hasta la campanilla. El rostro de Mozambo –al mismo tiempo que con la mano en la nuca de Olga le marcaba el ritmo presionando para que embuchara toda su polla– mostraba furia. Olga tenía las mejillas hinchadas, su cara roja, ojos llorosos. Un adelante atrás continua, literalmente le estaba follando la boca con vigor, la escena era impactante, ella arrodillada y Mozambo llevando la batuta, subyugada. Cuando de repente Mozambo se apartó, o ella respiraba pesadamente, su respiración se había recobrado, pero Mozambo no dio tregua, la coloco en su pino prono y le abrió las piernas en posición de V, abierta, para montarla, clavándole un estoque rápido y profundo. Empezó un mete-saca rápido, como si de un conejo se tratara, paso a movimientos circulares como las aspas de un ventilador se tratara. Sus movimientos se hicieron vibrantes, sus bombeos eran repetidos y prolongados en poco espacio de tiempo; sacó su pene, se incorporó una vez más sobre la boca de ella y en una explosión gutural de su boca emitió un rugido al mismo tiempo que de su glande salía lava blanca de esperma la cual era depositada en la boca de Olga, la cual le salían hilillos de semen por sus comisuras. Mozambo quedo distendido y su cuerpo entro en ese estado de reposo dejándose caer en el suelo. En el transcurso que paso entre la realización de Mozambo y la reacción de Santos y su ayudante pasaron algunos minutos. Ella estaba semi incorporada escupiendo semen; por su parte Mozambo se sentía satisfecho de sí mismo.

    –Vaya exhibición, ¿quién lo hubiera dicho?

    –Se lo dije patrón, hay que verlo para creerlo

    –¿Qué más queréis? –dijo ella.

    –Ya no se te ve tan altanera como antes, quizá mi ayudante quiera…

    –Encantado patrón, sería un honor liquidar el asunto.

    –¿Algún deseo?

    –Sí patrón, sería un honor rematarla en enculada.

    –Toda tuya –al mismo tiempo que el ayudante se despojaba de su indumentaria– úsala a tu antojo, ¿cómo la quieres?

    –En posición de perrito me gusta.

    –Ya lo sabes Olga, ponte a cuatro patas que te van a barrenar el orto.

    –¡Por dios, no…! –dijo ella.

    Condicionada por las circunstancias nuestra Olga vio que su mejor opción era claudicar y se doblego a las exigencias, siendo consciente que era lo más conveniente para ella. Acto seguido, cipote en mano –previo escupitajo en su glande– empezó el intento de perforar la zona anal.

    –Pareces un semental montando una yegua –dijo socarrón Santos.

    –Yiiiiá mula –exclamo el ayudante al mismo tiempo que daba embestidas si piedad.

    La taladraba con fuerza, sus testículos rebotaban en las nalgas de ella, emitía bufidos de jinete de monta; por parte ella aguantaba el lance como podía, con voz de rabia volvía a su “yiiiija mula, no tardando en mostrar signos de descarga dando profundidad a sus tacadas anales y con unos golpes de pelvis eléctricos descargo en el interior de la gruta apreciándose su gran descarga por los restos que salían de la vagina de ella goteando en la moqueta, para después quedar inmóvil total emitiendo soplidos de satisfacción evacuadora. Calma aparente lleno la habitación, ella había recibido su correspondiente correctivo. Santos, con ella en suelo rendida se le acerco, abrió su bragueta con parsimonia y mirada de satisfacción hacía ella empezó una generosa meada, zigzagueando con su pene para una mejor uniforme meada, procurando que todas las partes de su cuerpo quedaran humedecidas de orina. Tal cual, emulando a su patrón, Mozambo y el ayudante emularon dicho protocolo dejándola empapada.

    *****************************

    EPILOGO

    Olga estaba relajada, hacía unas semanas estaba instalada en su país natal, había encontrado un trabajo de camarera poco retribuido, pero ya vendrían tiempos mejores. Al llegar a su pequeño apartamento alquilado la portera le dio una carta. Se sintió sorprendida, apresurada abrió el sobre:

    Debido a las incidencias acontecidas y provocadas por usted se ha tenido que restituir una moqueta persa (Hosseinabad 105×161 cm única anudada a mano) por el valor efectivo de 3584 euros sin IVA. En vista de su agravio acontecido agradecería fueran abonado dicho importe en el plazo de una semana.

    Reciba un cordial saludo del Señor Santos.

  • Reencuentro con Chema

    Reencuentro con Chema

    Hola, y gracias por seguir leyendo mis relatos, les recuerdo mi nombre: soy Paulina, una mujer Tv a medio tiempo, esto básicamente quiere decir que aunque si salgo vestida de mujer a la calle y realizó la mayoría de mis actividades como tal, aún hoy en día me veo obligada a tener que realizar algunas pocas como niño, algunos trámites relacionados a mi negocio y a mi hogar básicamente, pues aún no me decido a dar el gigantesco pasó de cambio de género. El relato que hoy les contaré es relacionado con la saga de Chema, si han seguido mis relatos saben que se trata de uno de los primeros hombres en mi vida, que definitivamente marco parte del camino para que hoy sea la mujer que soy, este relato tuvo lugar en la ciudad de Texcoco, Edo. México, en mi hermoso país, sucedió en el año 2014, cuando tenía yo 27 añitos, ya para ese momento era yo mucho de lo que hoy ven, salía completamente a la calle con ropas femeninas, realizaba todas mis tareas y pendientes del hogar, atendía a mi negocio y acudía a casi todos mis compromisos familiares y de amistades en mi rol de mujer independiente, y justamente en uno de estos compromisos de una vieja amistad es donde comienza mi relato, ojala les guste.

    En aquellos años comenzó el máximo apogeo de las redes sociales, seguramente en algún momento, alguien llamara esta época “la era de las redes sociales “, y se puso totalmente de moda buscar y rebuscar a viejas amistades de las que ya nunca volviste a saber nada, una de estas viejas amistades se llamaba Ericka, era una niña de las guapitas del salón en la secundaria, de las populares, y yo hice mucha mancuerna con ella en aquellos años, juntas nos compartíamos la fama de las zorritas de la escuela, con ella mame mi primera verga a modo de trio, (este relato es digno de mención y merece ser escrito con detalle más adelante), en fin, Ericka y yo éramos en aquella época uña y mugre. Con la llegada de la era de las redes sociales, ella se tomó el tiempo para prácticamente encontrar a todo el salón de 3ºA de mi secundaria, motivándonos a realizar una reunión y organizándola e invitando a todos los que logro ubicar a su boda, obviamente fue fácil ubicar a casi todo el salón, pues cuando lograba encontrar a alguien, era casi seguro que el o ella ya habían estado en contacto con alguien mas del salón, y esta persona con alguien mas, y así, y los que se habían perdido incluso en las redes sociales, Ericka se tomó la molestia de acudir a nuestra vieja escuela secundaria y consiguió la lista de nombres del salón 3ºA de la generación 1999, por lo que con su nombre fue más que sencillo terminar de ubicarlos. En fin, Ericka no es la coprotagonista de este relato, pero el día de su boda llego. Decidí asistir por 2 razones, una mas poderosa que la otra, desde un par de años atrás, me había reencontrado con un pequeño grupo de excompañeros y me había incorporado a algunas reuniones que ellos llevaban a cabo desde hacía ya muchos años, la que se casaba era una de esos compañeros de aquella época, que había tenido escaso contacto conmigo, pero el resto del grupo insistió mucho y sentí obligación de acceder. Sin embargo, la otra razón, la mas poderosa, es que posiblemente esta chica había invitado también a mi exnovio, Chema, al que tenía en verdad muchas ganas de ver.

    Por tal motivo, y habiéndole avisado a la novia, y ella a su novio de mi condición de mujer Tv, me sentí en confianza de acudir a dicho evento en mi rol femenino, por tal motivo acudí al salón de belleza a arreglarme las uñas, a maquillarme y a peinarme, mi estilista insistió en peinar mi largo cabello con un chongo y acomodarlo hacia arriba sobre mi cabeza, también dejo dos largos mechones que colgaban sobre mi rostro por ambos extremos, en la cuestión del maquillaje yo misma le pedí que pusiera especial énfasis en mis ojos, pues como pueden leer en antiguos relatos, siempre he dicho que la mirada de una fémina abre puertas y baja cierres, y un detalle que me gustó mucho fue el tono canela aperlado del maquillaje que utilizó para darle luz a mi rostro, tonos obscuros para los contornos de mis ojos y párpados, y me colocó unas hermosas extensiones en mis pestañas, que de verdad parecían parte de mis ya de por si largas pestañas, regalándome el toque felino que a mi me encanta, para mis labios me pregunto por el color del vestido que utilizaría para esa noche, y yo había seleccionado uno negro con lentejuelas en toda la parte frontal y un hermoso y provocativo escote en la parte trasera, no era precisamente corto pero si excesivamente entallado, dibujando y pegándose a las lindísimas curvas de mujer que la vida me regaló, decidí acompañar ese vestido con un hermoso par de pantimedias de las que llamamos lluvia de estrellas, por la cantidad de brillitos que adornan a la prenda, y montarme sobre un femenino par de botines de tacón de aguja de 12 cm que resaltaban muchísimo mas mi gordo y respingón culo, por el tipo de vestido que utilice esa noche, solo podía escoger usar tanga o no usar nada, por lo que por un poquito de pudor escogí usar tanga, y seleccione una en color negro de tela de satín y con olanes, los cuales de tan diminuta que era la prenda se enterraban entre mis gordas nalgotas, casi desapareciendo en su totalidad, sin embargo era de muchísima ayuda para poder esconder mi diminuta verguita entre mis piernas. Me di una generosa rociada de perfume Kenzo Flowers, que fue el que seleccione para esa noche. Para acompañar mi atuendo de esa noche escogí un collar de perlas de fantasía, que venía a juego con una pulsera y un par de pendientes también de perlas de fantasía, en mi mano izquierda me coloque un reloj de oro, regalo de mi mami y que había sido regalo de mi abuela para ella, por ultimo seleccione un bolso acorde a la ocasión y lo llene con todo lo necesario que una mujer puede ocupar: chicle, cigarros, halls, maquillaje, papel de baño, perfume, preservativos y lubricante anal, llaves y cartera con identificaciones y dinero.

    La ceremonia y fiesta fue en una casona propiedad de la familia del novio, todo se fue desarrollando sin problemas y pasadas las horas estábamos todos disfrutando de la fiesta, sin embargo, no podía disimular la tristeza de no haber encontrado la oportunidad de ver esa noche a Chema. Eran ya pasadas las 9 de la noche y cansado de tanto ruido y humo de cigarrillos, salí de la casona a caminar por el parque que tenía una extensión de un par de hectáreas. Me entretuve en varias plantaciones de tomates y otras verduras que era el hobby del dueño de casa. Finalmente me senté en un banco debajo del parrón. La música y las voces se sentían lejanas, pero escuché unos pasos que se acercaban por uno de los extremos al lugar donde estaba, por la oscuridad de la noche y dado que esta zona no era parte de la fiesta no habían prendido las lámparas, no alcanzaba a distinguir quien era, solo me percataba por la silueta de su grande espalada que era un hombre, pensé que era alguien mas que también había decidido salir a refrescarse un poco, hasta que escuche:

    C- Cómo estás Pau? Puedo sentarme a tu lado a tomar el fresco?

    P- Chema!!!

    Eran ya casi 5 años desde la última vez que Chema y yo nos vimos, con dificultad logré reconocerlo, inmediatamente me sentí un tanto avergonzada pues a pesar del tiempo y los cambios físicos, Chema logro reconocerme sin mayor problema, yo en cambio dude hasta que lo tuve totalmente a mi lado, entonces, no pude evitar pasarle rayos X con la mirada, Chema tendría en ese momento 29, casi 30 años, ya que cuando lo conocí en la secundaria él iba por su segunda repetición de 3º, por eso era el mayor de la clase y 2 años más grande que yo, y si bien en aquella época Chema gozaba de un físico extraordinario pues hacia mucho deporte, en este momento, su físico era increíblemente mejor que el de cualquier hombre que yo había visto, obviamente gracias a la disciplina que lleva en el ejército, no había parte de su cuerpo que no se mirara perfectamente bien trabajado en un gimnasio, Chema me interrumpió de mis pensamientos cuando me dijo:

    C- Acaso ya me olvidaste?

    Y es que yo no había dicho una sola palabra porque estaba totalmente embobada mirándolo, pero no, no había olvidado que nos habíamos besado más de una vez en aquellos años e incluso llegue a ser algo así como su novia, Chema me defendía y me celaba como un novio defiende a su novia, con regularidad Chema y yo nos íbamos de pinta a su casa y siempre terminaba mamándosela, (esta relación pueden leerla en el relato llamado “amor de secundaria “, entonces Chema volvió a decir:

    C- Pau?

    P- EH… Perdón Chema, que me decías?

    C- jajaja, Que parece que ya me olvidaste y que me gustaría mucho sentarme contigo para platicar, claro si no te molesta o si no vienés con alguien mas.

    P- Ah, descuida, vine solita. Y tu traes pareja?

    C- No, la verdad tenía muchas ganas de ver a alguien a quien no había visto como en 5 años.

    P- A si? Y quien es la suertuda?

    C- Una guapa mujercita que conocí en la secundaria. Pregunte por ella a los demás en la fiesta y me dijeron que la vieron por aquí tomando el fresco, de casualidad no la has visto?

    P- No lo sé, no te dijeron como viene vestida?

    C- Si, me dijeron que trae un vestido negro muy bonito que resalta su hermoso culo, medias y zapatillas, toda una guapa mujer… La has visto?

    P- No lo sé, hay muchas mujeres guapas en la fiesta, y muchos culos enfundados en vestidos negros. Alguna otra seña para reconocerla?

    C- Si, es la mas guapa de todas, y besa de una manera deliciosa.

    P- Si no traes mas pistas que esas, supongo que tendrás que besarlas a todas para encontrar a quien.

    C- Si fuera necesario, pero empezare contigo señorita.

    Chema se acercó a mi y me beso de una forma que término por desarmarme, enseguida me envolvió entre sus fuertísimos brazotes de militar y así me mantuvo durante todo ese delicioso beso, cuando ambos requerimos un respiro, nos separamos, nos miramos y nos reímos… acercó sus labios y nuevamente me besó en la boca, yo correspondí pasionalmente su beso abrazándolo con fuerza y manteniendo mis labios en los suyos unos segundos. Al separar la cara le dije:

    P- Sigues besando muy rico, en realidad mucho mejor que cuando eras un muchachito…

    C- Tenía muchas ganas de verte.

    P- Yo también, pensé que ya no vendrías.

    C- Fue un poco difícil, estoy asignado a la embajada mexicana en Australia, pero al final pude venir.

    El me miró de muy cerca, tomó mi cara en sus manos y de nueva cuenta me beso tiernamente un rato largo… Me logré zafar para respirar y en ese momento sentí algo extraño abajo. Al mirar vi que su gordo y venoso miembro erecto estaba fuera del pantalón, entonces le dije:

    P- Él también tenía muchas ganas de verme verdad?

    C- Él tiene muchas ganas de reencontrarse con estas…

    Me dijo mientras me sobaba mis gordas nalgotas por encima de la delgada tela de mi vestido, Chema volvió a besarme y llevó mi mano a su miembro para que lo tocara, mientras yo acariciaba su vergota con mi mano le dije:

    P- Ellas también extrañaron a este gordo amigo tuyo…

    Seguimos besándonos a veces suave y otras furiosamente, y yo siempre acariciando su verga gorda y completamente erecta.

    En determinado momento me dio vuelta y me acarició el culo intentando levantar mi vestido hasta mis caderas.

    P- Cuidado Chema, que puede venir alguien.

    C- Nadie vendrá bonita, estamos demasiado lejos de todos

    P- Traigo pantimedias.

    C- Crees que son las primeras pantimedias que bajo?

    Contestó riendo, al mismo tiempo que mi vestido era traspasado, me bajaba el resorte de la pantimedia y me metía un dedo en el culo. Me excité terriblemente, entonces el comenzó a mover ese dedo de adentro hacia afuera, y en círculos, me sorprendía totalmente lo que Chema estaba haciendo por el modo en que estaba haciéndolo, pero al mismo tiempo la excitación del momento y las circunstancias pudieron más conmigo, en un momento determinado, sentí la grande cabeza de la vergota de Chema entre mis ansiosas nalgotas, toqué hacia atrás y recordé lo enorme que era el atributo masculino de este hombre, (todas siempre contamos que los penes de nuestros hombres son enormes, pero este realmente es gordo.)

    Probablemente lubricó la cabeza con su saliva o tendría a mano otra cosa, pero lo cierto es que sin mucha dificultad, la cabeza de su vergota logró entrar. Yo sentí una sensación deliciosa y al volver a tocar hacia atrás, me di cuenta que realmente Chema tenía un miembro muy grueso. Recordé otros miembros gruesos que había sentido años atrás, pero me pareció que éste era sin duda el mejor. Lo sentía maravilloso adentro y como la cabeza ya había pasado, sabía que lo podría soportar sin problemas. Una vez la tuve totalmente dentro de mi, Chema me dio un tierno beso en la cabeza y entonces comenzó el tan esperado por nosotras mete-saca, primero de una forma sutil, después subió el ritmo, hasta que lo hacía con una potencia adecuada desde mi punto de vista, Chema en realidad estaba muy excitado. Y sin embargo, mientras Chema me poseía yo persistía preocupada. Estaba oscuro y la posibilidad de que nos vieran era remota, sin embargo me preocupaba…

    P- Chema, no podríamos ir a otro lado?

    Le consulté mientras su miembro entraba y salía con una potencia maravillosa.

    C- Me encantaría cogerte en una cama.

    P- No seas tontito, ¿no habrá un lugar más seguro?

    Di vuelta la cabeza y me besó nuevamente mientras continuaba metiéndomela. Se retiró sacándome la verga, que se veía dura y mojada. La cabeza era imponente… Entonces me dijo:

    C- Por allá alcanzo a divisar un almacén, deben haber herramientas y carretones guardados, vamos?

    P- Por favor!

    Me sorprendió la consulta que me hizo mientras nos dirigíamos al almacén, pues me dijo:

    C- Porque no traes de esas medias que usan Uds.? Las que solo van a medio muslo… Se ven tan bien…

    Obviamente sé que a los hombres les gusta cómo se ven las piernas con taco alto y medias a mitad de muslo, pero lo que no imaginaba era que Chema se motivara por estas cosas, de todas formas me agradó su inquietud. Por lo que decidí complacerlo, le dije:

    P- Creo que traigo un par de esas en la maleta que dejé en mi auto, me traje algo de ropa por si tenía que quedarme por aquí, me gustaría consentirte. Quieres que me los ponga? Podría ir a buscarlos…

    C- Me gustaría mucho mirarlas puestas en tus piernas.

    Respondió Chema, sumamente interesado.

    Me arreglé como pude las pantimedias y el vestido, le dí un largo beso en la boca y me volví hacia la zona de estacionamientos. Ahí sí que estaba oscuro y absolutamente desierto. De la maleta que llevaba por si acaso llegaba a salir tarde de la fiesta y necesitaba quedarme por la zona, saqué un par de medias con liga Pompea italianas, y un hermoso par de stilettos de tacón de aguja de 10 cm, estas zapatillas aún las tengo, y en la punta frontal tienen un hermoso detalle metálico, a mi me encantan, creo que me regalan ese look de femme fatale que a los hombres les encanta, también tome mi perfume, pues horas antes había estado bailando y me percibía a mi misma con olor a cigarro, con todo listo me encamine de vuelta hacia el almacén. Al pasar cerca de la casa, la fiesta seguía de lo mejor. Muchos invitados bailaban mientras otros conversaban en el jardín contiguo. En realidad la reunión estaba bastante alejada del discreto almacén que en ese momento nos serviría para saciar nuestras ganas que teníamos el uno del otro. Llegué hasta el lugar donde Chema me estaba esperando. Empujamos el portón y entramos sin problemas al almacén, por dentro era mucho mas grande de lo que parecía por fuera, y tal y como Chema lo dijo, estaba lleno de carretillas y herramientas además de un tractor. Chema se sentó en un banco para esperarme, mientras yo me fui hacia el fondo del almacén, me recargue un poco en un viejo asiento de oficina que encontré, entonces me dispuse a quitarme los botines, para poder quitarme las pantimedias, luego me cambie las medias y me puse los tacones, me rocíe por segunda ocasión en la noche con perfume en zonas estratégicas en las que Chema podría besarme, y entonces volví caminando sensualmente hacia él, y me dijo:

    C-Ufff te ves deliciosa!! Que lindos zapatos.

    Me quedé parada delante de él, mientras con mis manos sostenía un poco del vuelo de mi vestido, lo necesario para poder lucir mis torneadas piernas con mis medias, entonces, Chema se paró y se quitó los pantalones y sus ajustados boxers, quedando en libertad su para ese momento durísimo y gordo miembro masculino, yo me senté en el banco en el que antes Chema me estaba esperando mientras me cambiaba y casi con desesperación engullí su vergota metiéndola hasta donde mi garganta lo permitió en un primer intento. Entonces tome una pausa para decirle a Chema:

    P- Qué gruesa tienes tu vergota, es delicioso mamártela…

    Entonces retome mi tarea con la habilidad que había agarrado desde que era una chiquilla hasta ese momento, y comencé a chupársela y a masturbarla moviendo el prepucio hacia arriba y abajo, besándole su gorda cabezota golosamente, Chema me levantó y me hizo empinarme, recargándome directamente en el tractor que estaba aparcado en ese almacén, entonces se puso de rodillas frente a mis gordas nalgotas, las separo con sus fuertes manotas y en un delicioso acto que esperaba con verdaderas ansias, hundió su cara atacando directamente a mi estrecho hoyito con su hábil lengua, ahí sentí que me moría, era una sensación indescriptible, exquisita, para volverse loca, y no porque nunca me hubieran comido el culo, no! De hecho este hombre fue el primero en comerme el culo, la primera vez que intentamos tener relaciones sin éxito, así que en definitiva no era que no conociera las deliciosas sensaciones que provocan una buena comida de culo en una puta como yo, si no el lugar y las circunstancias en que me estaban comiendo el culo en este momento, eso era lo delicioso de esa vez, quizá el peligro que representaba estar haciendo lo que estábamos haciendo, entonces ya no aguanté más, por lo que casi rogando le dije:

    P- Móntame mi amor, por favor Chema métemela hasta el fondo!!

    Esto no acostumbro a decírselo a los hombres con los que estoy, pero en ese momento, yo ya estaba realmente caliente… Generalmente son ellos los que preguntan: “Puedo cogerte ya?”… y yo me limito a contestar: … “Si, cógeme por favor…!!!”

    Pero aquella noche, Chema no planeaba hacerse del rogar, por lo que se levantó de inmediato y me puso la gorda cabezota de su inmensa vergota en la entrada de mi ansioso culo , presionó un poquito y entró sin mayores problemas, suavemente, al fin y al cabo ese era un intruso que mi culo ansiaba resguardar dentro de mi, por lo que me agarre con verdaderas fuerzas de la estructura metálica del almacén que en ese momento nos servía de escondite y me prepare felizmente como la puta que soy para recibir los centímetros faltantes de esa dura barra de carne masculina que intentaban invadirme por completo. Apenas pude articular lo siguiente:

    P- Ayyy mi Chemaaaa… que delicia siento…!!

    Al tiempo que paraba mis gordas protuberancias femeninas hacia atrás, logrando con sus próximas embestidas, sentir sus gigantes huevotes pegándose a mis diminutas pelotitas. Continuamos unos 20 minutos gozando en esta posición, su duro cetro de poder masculino entraba y salía llevándome a los cielos, la sensación y la excitación por el momento y el peligro era una locura, cuando Chema iba a terminar, me dijo:

    C- Pau hermosa, voy a terminar, me voy a salir…

    P- Si no me acabas adentro, te mato mi amor!! Quiero tu semen todo adentro de mi…! Déjame sentir a tus Chemitas en mi culito!!

    En ese momento me abrazó fuerte por atrás y empezó a eyacular dentro de mi culo, yo me apreté hacia atrás con fuerza mientras le decía:

    P- Así mi amor, mi vida, lléname entera!! Dámelo todo mi amor!!

    Entonces, también yo terminé en el mismo momento y sin siquiera tocarme, fue delicioso. Nos quedamos abrazados para retomar un poco las fuerzas, y nos besábamos cada vez que yo volvía mi cabeza hacia él. Entonces me nació decirle:

    P- Eres algo divino Chema, me cogiste maravillosamente mi amor, vivo enamorada de ti…

    C- Yo de ti Pau, te lo juro… Mira que viajar de Australia solo para cogerme a la niña de mi vida…

    Él se retiró de mi cuerpo y visualicé que su miembro disminuía poco a poco su tamaño. Me coloqué un trozo de papel higiénico entre los glúteos y me senté en el banquito, para que el exceso del delicioso semen de Chema se saliera naturalmente y no manchara mucho mi tanga ni mi vestido. Chema se sentó a mi lado y comenzó nuevamente a besarme y a acariciar mis piernas, un poco sorprendida le dije:

    P- Amor! no descansas nada y quieres seguir con otro round?

    C- Estoy descansando bonita, pero créeme que haré que este viaje valga la pena. Conociéndome no creo que me vaya a quedar tranquilo así nomás.

    P- Pero corazón… cómo que no quedaste tranquilo? me hiciste el amor por casi 20 minutos y me llenaste de ti…

    C- Vámonos a otro lado… a un motel, quiero tenerte en una cama. Y hacerte mi mujer como debe hacerse.

    Mi respuesta fue un tremendo beso que duró poco más de un minuto, cuando nos separamos le dije:

    P- Cuando venía para acá, divise varios moteles sobre la carretera, alguno de esos debe ser lo suficientemente acogedor para que pasemos la noche.

    Nos volvimos a vestir y nos fuimos a los autos, por la tremenda cachondez que ambos llevábamos, no nos pasó jamás por la cabeza pasar a despedirnos, a ambos nos urgía sentir el cuerpo desnudo del otro. Casi 20 minutos más tarde estábamos llegando a la zona de moteles que había divisado a lo lejos cuando venía manejando para la fiesta, no pude evitar reírme conmigo misma, pues recordé que justo cuando pase por aquí, esa zona de 4 o 5 motelitos llamo poderosamente mi atención y pensé conmigo misma, “si la noche así lo quiere, en cualquiera de estos lindos lugares me puedo estar comiendo una deliciosa vergota de alguien que conozca en la fiesta“, y al final se me hizo, y con mi amor de la juventud.

    Chema me permitió seleccionar el que más me agradara, por lo que me enfile a uno que decía con letras grandotas “Suites de lujo”. Lo que pasó después ya lo pueden suponer Uds., pero puedo comentarles que fue sexo duro y delicioso lo que restaba del sábado y todo el domingo, únicamente nos detuvimos para consumir alimentos, pues incluso cuando nos pretendíamos dar un baño para refrescarnos o limpiarnos terminábamos cogiendo nuevamente, que potencia y que virilidad tiene este hombre!

    FIN

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  • Sexo con mi primer amor

    Sexo con mi primer amor

    Verano de 1971.

    Bibi estaba echada sobre la hierba, yo, a su lado, la besaba. Nuestras lenguas se acariciaban y los labios las chupaban. Clavando su pupila en mi pupila, me dijo que sí asintiendo varias veces con la cabeza. Como no daba el paso, me llevó la mano derecha a sus duros senos. Se los magreé mientras nos seguíamos besando. Mi verga estaba tiesa, mojada y latiendo… Colorada como una grana, me volvió a decir que sí asintiendo con la cabeza más veces que antes. Al ver que seguía sin hacerle lo que quería. Se levantó la camiseta y las copas del sujetador. Tenía unos senos preciosos, con grandes areolas rosadas y pezones largos. Besé su ombligo con lengua. Saboreé el sabor salado de su sudor… Después lamí, chupé y magreé sus duras y aterciopeladas maravillas. Poco después, Bibi, gimiendo, volvió a decir que sí con su cabeza… Eché mano a sus bragas. Bibi levantó el culo para facilitar que se las quitase. Le levanté la falda. Al ver su chochito mojado no pude evitar comérselo. Metí mi cabeza entre sus piernas flexionadas y abiertas de par en par. Lamí su humedad. Me supo a Gloria. Echó su pubis hacia delante. Su clítoris buscaba mi lengua y la encontró… Metí todo su chochito en la boca y mi lengua en su vagina, la dejé quieta. Agarré sus tetas y se las magreé. Bibi, moviendo su culo de abajo arriba, de arriba abajo y alrededor, buscó el orgasmo, y al ratito lo encontró. Me agarró la cabeza con las dos manos, y corriéndose, me dijo:

    -¡Te quiero, Quique!

    Fue precioso sentir los latidos de su chochito y su jugo pastoso y calentito empapando mi lengua. Tampoco pude evitar acariciar su ojete con mi dedo pulgar mientras se corría para sentir como latía al abrirse y cerrarse. El ojete, mojado, pedía que le metiese el dedo, y se lo metí, lo que hizo que sus gemidos subieran de tono.

    Después de correrse la volví a besar. Su cabeza me volvió a decir que sí asintiendo con vehemencia. Saqué la polla y se la acerqué a la entrada del chochito. Empuje. La cabeza de mi polla entró tan apretada en su empapada cuevita que cogí miedo. Le dije:

    -Te voy a romper, Bibi.

    Bibi, mi primer amor, era delgadita, rubia. Su cabello le llegaba a la cintura. Medía 1.60. Tenía los ojos marrones. Sus pechos eran como peras limoneras y su trasero respingón. Su chochito estaba rodeado de vello casi pelirrojo. Era un angelito, un angelito que, después de correrse, sudaba a chorros aun estando a la sombra de un manzano. Era su primera vez. Me estaba entregando su virginidad, y no quería dejar las cosas a medias.

    -Sigue metiendo, Quique.

    Se la fui metiendo centímetro a centímetro, entre beso y beso, entre miradas de amor. Nadábamos en ternura. Al tenerla toda dentro, nos quedamos quietos, besándonos con dulzura. Luego, despacito, la fui sacando y metiendo… Un poco más tarde era Bibi la que con sus manos apretaba mi culo contra ella. Fue subiendo el ritmo… Una de las veces que tenía la verga en el fondo de su chochito, comenzó a mover el culo alrededor… Su respiración se aceleró cada vez más, y más, y más. Se iba a correr y lo malo es que yo me iba a correr dentro de ella. Le dije:

    -Para, Bibi, para que te dejo preñada.

    Su respuesta fue:

    -Córrete conmigo.

    Bibi, se corrió de nuevo, estremeciéndose, temblando y gimiendo dulcemente. Al verla con los ojos en blanco sentí que me corría. Quise quitar la verga, pero sus manos me apretaban con tanta fuerza a su cuerpo que me corrí dentro de su chochito.

    Fue el mejor polvo de mi vida, pero al acabar de corrernos, echado de nuevo a su lado, la cagué bien cagada, al decirle:

    -¡Si quedaste preñada la armamos!

    Aun respirando con dificultad, me preguntó:

    -¿Pero no decías que me querías tanto?

    -Y te quiero, pero no como para tener un hijo ahora.

    Bibi, se puso muy seria, y me espetó:

    -Una pregunta. ¿Si me dejaras embarazada te casarías conmigo?

    -Somos demasiado jóvenes para casarnos.

    Vistiéndose, me dijo:

    -Creí que me querías como te quiero yo a ti.

    No mentía, cuando le dije:

    -Y te quiero, te quiero mucho.

    -Tú lo que querías era follarme y ya me follaste. No te vuelvas a acercar a mí.

    Se agradecen los comentarios buenos y malos.

  • Nuestra amiga argentina se monta una fiestita

    Nuestra amiga argentina se monta una fiestita

    Ahora les voy a contar lo que paso el sábado, que locura divertida jaja. Antes que nada les cuento que fui con una pollerita bastante corta, y sin medias, para volver loquito a todos jeje

    Como les dije en la parte anterior el sábado cumplió años Matías, y fueron todas y todos mis chicos y chicas jaja, estaban:

    Benja: el amigo de Matías (que también me cogí) y estuvo un tiempo de novio con la hermana de Matías.

    Martin: un chico que me hizo la fiestita con Matías y Benja (lo conté) pero al final fue sin la novia.

    Fer: el chico que me cogió ayer, aparte el boludo por los mensajes que me mandó hoy piensa que porque me cogió ayer vamos a estar como de novios, hasta me dijo de ¡pasarme a buscar!

    Pili: bueno, no tengo que contar más de ella

    Belu: con quien me fui de luna de miel, jaja que locura que fue esa.

    Y los dos chicos que nos cogieron con Pili jeje

    Bueno, no sé por dónde empezar, les cuento.

    Fernando, el chico que me había cogido la noche anterior, pensaba que era mi novio, ¡que boludo!, hasta que lo lleve al balcón, y le dije que lo de anoche había sido un error, que me dé más tiempo y todo eso jaja, ¡se lo creyó!, le di un piquito y ya está.

    A Matías, lo volví loco desde antes de salir, le mande unos whatsapp que decían esto:

    Yo: hola bb

    Mati: hola linda

    Yo: hoy nos vemos

    Mati, no, pls, no vengas, me vas a enquilombar

    Yo: no seas así, bien que te gusto cogerme cuando me puse la ropa del cole, no me vas a invitar a tu cumple???

    Mati: si… pero te conozco, no quiero que me jodas voy a estar con mi novia

    Yo: no Mati, me voy a portar bien, en serio!!!

    Mati: dale, hermosa, te espero

    Listo, ya había arreglado esto, obvio que traté de ¡volverlo loco!, me sentaba cerca de él, cruzaba las piernas, lo buscaba jeje. En un momento veo que se va para la despensa (el departamento de Matías es muy grande y la parte de servicio enorme, es un pasillo donde da el lavadero, despensa y las habitaciones de servicio), entonces, como no me veía nadie, me voy también ahí.

    Cuando me ve me dice que no, por favor, que no lo joda, y obvio, le meto la mano en su pija y le parto la boca, sé que no se podía resistir, me agarra de la mano, me lleva a una de las habitaciones de servicio, nos matamos con un beso, le desabrocho el pantalón, me arrodillo, le chupo esa pija hermosa que tiene, y ya la tenía reparada, y así yo paradita, pongo una piernita sobre la mesa de luz (le doy un forro, jeje esta vez yo había llevado porque sabía que me lo iba a coger) y me empieza a coger, me encanta ver su carita de placer cuando me coge, rápido, no había mucho tiempo, ni la ropita me saque, solo me corrí la bombachita, pero bastó para que en menos de 5 minutos acabemos los dos, nos matamos con esa cogida tramposa, arriesgada, son las que más me calientan jeje.

    Salimos de la habitación, él se va para la cocina y yo salgo por ese pasillo, para el lado de los dormitorios, voy a la cocina y el hijo de puta, se estaba besando ¡con la novia! ¡Y recién me había cogido!, ¡que bronca me dio!, le mando un whatsapp y le digo que si lo veo besándose con la novia de nuevo le toco la pija delante de ella jaja, pobre, no le dio un beso más ¡en toda la noche!, obviamente que la pija no se la iba a tocar, pero algo iba a hacer jeje.

    Bueno, la noche fue pasando y nos quedamos hablando con Belu, Benja y Martin (nosotros cuatro ya habíamos cogido todos juntos) y también estaba Pili jeje. La cosa es que nos vamos los cinco y Belu dice de ir a su departamento, obvio que todos dijimos que sí, pero Pili estaba que no sabía hasta que la convencimos, Pili estaba medio en pedo, no hacía falta convencerla mucho, ya van a ver porque. Yo sabía que venía fiestita, ¡pero no me imagine tanto!

    Llegamos al departamento, y yo me estaba haciendo pis, jaja, voy al baño y cuando salgo, Pili ya taba apretando con Benja y Belu con Martín, estaban cada uno en un sillón con las chicas arriba, me quede mirando, veía como Benja ya le estaba metiendo la mano debajo de la pollerita a Pili, y Belu se estaba matando con Martín, me acerco a Belu, nos empezamos a besar los tres juntos,, yo me siento en una pierna de él, Belu en otra y nos seguimos besando, pero nosotras dos, mientras Marín nos empieza a meter mano por debajo de la polleritas.

    Nosotras nos seguíamos besando, abrazando con esos besos apasionados y sentía como Martin ya me estaba tocando la conchita, con Belu nos empezamos a sacar las blusas, los corpiños, y Martin nos sacaba las polleritas y la tanga, ya estábamos las dos desnuditas y muy muy calientes, nos olvidamos del mundo mientras nos besamos, nos tocamos, hasta que nos ponemos de rodillas, le bajamos el pantalón, bahh se lo sacamos y mientras nos dábamos besitos se la chupamos.

    Ahí vi que Pili (jaja la que pensé que era una santita) ya Benja la estaba poniendo en bolas, y ella no decía nada, estaba entregada.

    La cosa es que se la seguimos chupando, nos tocábamos con Belu, ¡yo ya quería todo!, me siento arriba de la pija de Martín, pero dándole la espada, me la voy metiendo en mi conchita, que lindo la sentía toda y Belu me besaba ¡las tetas!, me daba besos ¡de lengua!, que placer tenía todo, a Belu que me tocaba ¡y una pija en la conchita!, obvio que termine acabando.

    Después, me doy vuelta, sigo cogiendo con Martín, veo que Belu se va con Pili, que también se la estaba cogiendo y gritaba como una hija de puta, y Belu también la empieza a tocar, le mete mano ¡por todos lados!, ¡como gozaba la hija de puta!, yo seguía cogiendo mientras le miraba la cara de placer a Pili, terminamos acabando las dos ¡casi juntas!

    Salgo de la pija de Martín y se la dejo a Belu (vieron que buenita que soy jaja), y Martín se la empieza a coger a Belu, yo me voy con Pili y Benja y se la empezamos a chupar las dos juntas (Pili era la primera vez que lo hacía, pero lo hizo muy bien), y otra vez lo mismo, nos besábamos y se la chupábamos, hasta que ahora yo me subo en la pija de Benja, mientras Pili me besaba, otra vez ¡que placer!, obvio acabe de nuevo.

    Belu seguía cogiendo, entonces con Pili nos acercamos y ya éramos ¡todos con Belu!, Benja le puso la pija en la boca, nosotros la tocábamos y acabo otra vez jeje, y los chicos también, Benja le acabo en la boca y Martín en la conchita.

    Bueno nos quedamos un ratito todos desnuditos, ¡me encanta eso!, yo con Benja en un sofá grande y el resto en los sillones.

    No sé porque pero como siempre me gusta desafiar, al rato jodiendo le toco la pija a Benja, y sorpresa, empieza a reaccionar, se la sigo acariciando, apostándole a que no se le paraba más y perdí jeje, me inclino sobre él y se la empiezo a chupar, ya la tenía ¡reparada!, viene Martín y me acomoda para que quede en cuatro, me empieza a poner los deditos en la concha, chau, ya taba calentita de nuevo y más cuando veo que Belu la estaba besando ¡a Pili! Cuando vi eso no lo podía creer, Pili abriendo las piernas para que Belu le toque la conchita y tenía una cara de placer, estaba a los gemidos jeje.

    Bueno sigo con lo mío, mientras le chupaba la pija a Beja atrás lo tenía a Martín que me empieza a coger, me la sacaba, me la ponía (a mi me encanta que me cojan en cuatro) pero, lo que era obvio, intenta por la colita, no le digo nada, la empieza a poner, me duele pero lo dejo, y empieza a cogerme por la cola, ya Pili y Belu empezaron a mirarme, si me estaba cogiendo por la cola y las chicas ¡me miraban!, se acercan y me empiezan a tocar las tetas, ¡tenía a todos para mí!, obviamente acabe como una perra, a los gritos, gemidos, me temblaba ¡todo el cuerpo!, los chicos también acabaron ¡se calentaron mucho!

    Bueno la cosa se fue enfriando, obvio que ya habíamos avisado Pili y yo que no íbamos a dormir a nuestras casas, hasta que nos fuimos quedando dormidos, Belu se va a su cama, y con Pili la seguimos. Ya había amanecido, no sé qué hora era, serían las 8 algo así.

    Mucho no dormimos, Belu y yo, nos despertamos juntitas, y obvio empezamos a besarnos, pero muy suave, muy despacio, nos acariciábamos, mientras hablábamos, y ahí decidimos despertarla a Pili ¡dándole besitos!, obvio que se despertó, le gusto, los besos cada vez eran más fuertes, y nuestra calentura ¡en aumento!, Belu le empieza a chupar la conchita, yo las tetitas, Pili se movía, le gustaba, no paraba de moverse, Belu le mete los deditos en la conchita y se movía ¡cada vez más!!! la hacemos poner en cuatro, empezamos hacer el 69, y Belu saca del armario un cinturonga jeje, Pili estaba arriba mío y cuando siente que Belu se la quiere empezar a coger, no se… es como que no quería pero estaba re caliente, yo le meto bien la lengüita en la conchita, y se queda quieta, Belu le empieza a poner el cinturonga, y yo obvio veía como se estaba cogiendo esa hermosa conchita.

    Después Belu se la empieza a poner por la cola ¡y se deja! Que hija de puta, pensar que antes era una santita y resulto re puta jaja, bueno la cosa es que despacito se la empieza a poner, yo le chupaba la conchita, no puedo explicar cómo acabó, el grito de placer que pegó, también quedo temblando, hasta los chicos se despertaron.

    Nos pusimos unas remeras, los chicos los calzoncillos y desayunamos, como buenos amiguitos.

    Yo pensé que la cosa había terminado, ¡pero no!, Belu estaba en la cocina y va Benja y la empieza a apoyar, le saca la remera, la deja en bolas, Belu le empieza a chupar la pija, mientras yo con Pili le estábamos también chupando la pija ¡a Martín!, y también ya estábamos en bolas de nuevo.

    Nos fuimos al cuarto y fue ¡un descontrol!, los cinco en bolas en la cama y ahí ya no sé quién me cogió era todos contra todos, mientras me cogían chupaba una conchita, una pija, hasta que fuimos todos con Pili, era nueva en esto jaja. La pusimos en cuatro, todos acariciándola, besándola y Benja con su pija le empezaba hacer el culito, confeso ¡que nunca se lo habían hecho! ¡Y en un día era la segunda vez!, grito le dolió, pero le gusto, ¡no sé si alguna vez habrá acabado así

    Bueno, la cosa era que ya estaba oscureciendo, así que nos fuimos enfriando y terminando esa maratón sexual jaja.