Autor: admin

  • El moro me hizo suyo

    El moro me hizo suyo

    Eran tiempos de crisis, y los trabajos abundaban poco, no había manera de conseguir trabajo fijo. Lo único que conseguía eran trabajos eventuales en el puerto. Hasta que me salió la oferta de embarcar en uno de los congeladores que iban a pescar a aguas de Marruecos.

    No dudé en aceptar la oferta. La campaña sería de 6 meses, pero tendríamos que convivir con trabajadores marroquíes, y es que más de la mitad de los trabajadores, serían de nacionalidad marroquí. No me importó ese detalle, aunque mucha gente no quería ir por ese detalle; yo no soy ni era racista, así que daba igual la nacionalidad de la gente.

    A la semana siguiente tenía que estar en Las Palmas, para embarcar desde el puerto de la Luz.

    Llegó el día y allí estaba yo. Nos habían enviado el billete de avión, y desde el aeropuerto nos llevaron a un hotel en espera de la llegada del barco, el cual atracaría al día siguiente, y en uno o dos días, iniciaríamos la campaña.

    Cuando llegué al hotel, el único español que había era yo; Los demás españoles eran oficiales o técnicos; allí todos los demás eran marroquíes. Nos fueron agrupando por parejas, y a mí, por supuesto me tocó un marroquí. Esas parejas eran para compartir habitación en el hotel, pero serían igual al llegar al barco.

    El marroquí que me toco de compañero, era mayor que yo, pero no pasaría de los 35 años. Era más alto y fuerte que yo; yo mido 1,65 y un peso en aquellos momentos de 58 KG; y el rondaría los 1,80, y cerca de los 80 KG de peso. En la habitación del hotel nos presentamos, él se llamaba Jabibi, y yo Dani.

    Durante ese día en el que no nos separamos, no dejó de escrutarme; cada vez que veía como me miraba, notaba como si quisiera desnudarme con sus ojos, vamos que no sacaba la vista de encima mía.

    Ese día prácticamente lo dedicamos a conocernos y pasear por Las Palmas. Recorrimos el paseo de La playa de Las Canteras, Santa Catalina, calles adyacentes, etc. Jabibi, nunca se despegó de mí, a donde iba, venía él, no perdía ni un solo movimiento o gesto mío. Si me quedaba sentado en la terraza del bar, él también, si me levantaba e iba al aseo, o a comprar cualquier cosa, él me acompañaba. Incluso cuando fui a comprar unas cosas para aseo personal, y unos slips, él no me dejó ir solo, vino conmigo, era como mi sombra. En una de las ocasiones que tuve que ir al aseo, entré en el escusado, pues cuando salí, allí estaba esperándome.

    Al llegar la noche e irnos a dormir, al desnudarnos uno enfrente al otro, él no perdió detalle de todo mi cuerpo, y lo que yo hacía. Me saqué toda la ropa incluido slip; ya que iba a ducharme; al agacharme a coger unas chanclas en la maleta, mientras las iba buscando, se acercó a mí, me puso una mano en la espalda, y me dijo: Dani, tienes un cuerpo muy bonito, y un culo que no sé si podré contenerme. Llevo meses sin probar mujer, y tú me estás provocando. Mientras iba hablando, me iba frotando la mano por la espalda, hasta llegar a mi culo y pasar la mano por todo el canal. Se paró en el ano e intentaba meter un dedo. Di un respingo, ¡eh! ¿Que haces? Le dije mirando a la cara. Cuando me giré hacia él, ya lo vi desnudo y una erección en sus calzoncillos de campeonato.

    Mira como me has puesto, me decía mientras me sujetaba la mano y la llevaba a su entrepierna.

    Yo, yo no he hecho nada, le dije. Solo me he desvestido para ducharme e irme a dormir.

    Si me enseñas tu culo, no voy a poder aguantar, vas a tener que ser mi mujer. Llevo tiempo sin probar mujer alguna. Nosotros vamos a pasar muchos meses juntos, y no puedes provocarme sin sufrir las consecuencias.

    Se bajó el calzoncillo, dejando ver la tremenda erección que estaba teniendo. Tiró de mi mano llevándola a su polla. Mira como me has puesto, me decía mientras tenía la mano sobre aquella polla erecta que el marroquí me mostraba.

    Al tocarlo noté una gran suavidad, y un calor inmenso que despedía aquel tremendo rabo. Estaba circuncidado, era largo y unos huevos inmensos.

    Pues dale a la mandurria y te haces una paja, le contesté.

    No, más pajas no quiero, mejor es tu culo, Es bonito cómo el de las mujeres, me dijo. Tu polla es más pequeña que la mía, me decía mientras echaba mano a ella y tus huevos también son más pequeños, repetía mientras me los sobaba.

    No pretenderás que sea tu mujer, y te ponga el culo durante los 6 meses que dura la campaña, ¿verdad?

    Sí, me contestó, tú vas a ser mi mujer siempre.

    Tiré de mi mano soltándome, y marchando para la ducha, le contesté: estás de coña, ni lo sueñes.

    Abrí los grifos de la ducha, y esperé a que saliera el agua caliente. Una vez salió, me metí, empezando a ducharme. Cuando ya estaba mojado, me percaté de que no había cogido el jabón, así que salí poniéndome una toalla a la cintura, y volví a la maleta para cogerlo.

    Cuando volvía entrar en la ducha, antes de que cerrara la puerta, entró conmigo el moro. Espera, dijo sin dejar que cerrara la puerta.

    Me sacó la toalla de la cintura empujándome a dentro de la ducha. La dejó en la percha, y se metió conmigo a ducharse.

    Yo te enjabono, luego tu me enjabonas a mí, me dijo mientras abría el grifo y me sacaba el jabón de las manos, y cogía una esponja.

    Después de mojarnos cerró el grifo, disponiéndose a enjabonarme todo el cuerpo. Lo hacía con toda delicadeza y mucha sensualidad, sobre todo al llegar a mi polla y huevos. Lo hacía con tanta suavidad, que me empalmé como un burro.

    Veo que te está gustando mis caricias, me decía, espero que seas una buena mujer para mí.

    Jabibi, yo no soy ninguna mujer. Ya, ya, tu no, pero tu culito, sí. Y mientras me decía esto, me giraba y se ocupaba ahora de mi culo.

    Se paró en mi ano, y sin dejar de frotar, introdujo un dedo en él, ¡aaahhh! Grité al notar entrar su dedo. Calla dijo él mientras me empujaba por la espalda y me hacía inclinar un poco.

    Metió el dedo bien a fondo, y estuvo sacando y metiendo el dedo, hasta que vio que ya no había resistencia por mi parte.

    Así, así quiero que te comportes y seas mi mujer.

    Luego volvió a darme la vuelta, me hizo agachar, me ordenó abrir la boca, llevó su polla a ella, y dijo, saca la lengua y ve lamiendo. Saqué la lengua, y lamí el prepucio mientras sujetaba la polla con mis manos.

    Así, ¡aaaahhh! Que lengua tienes, ¡ummm! Métela en la boca, y lamela, ¡ohhh! Que rico lo haces, Dani, eres muy guapo, tienes un cuerpo muy bonito, y me gusta cómo te estás comportando, nos llevaremos muy bien, ya verás.

    Yo a esas alturas ya estaba cachondo, y empezaba a estar salido y con ganas de aquel rabo. El culo me hervía y pedía polla para que lo preñaran de leche.

    Abrí la boca para tragar aquella polla del moro, la fui chupando a la vez que succionaba el glande, parándome a succionar donde comienza este, haciendo que el moro jadeara y gimiera de placer. Sus manos apretaron más mi cabeza, y sus dedos se enredaban con mi pelo, mientras el moro jadeaba, ¡sí, sí, así mi amor! ¡ohhh! Que gusto me das Dani, si sigues así, pronto me voy a correr, y ahora no quiero hacerlo, no quiero correrme en tu boca, hoy quiero estrenar tu culo, mi amor, hoy quiero poseerte y dejar mi semen en él.

    Estuve un buen rato chupando y succionando la polla del moro, en las que en varias ocasiones me hizo dar arcadas y llorar los ojos, por meterla demasiado profunda en mi boca. En una de las ocasiones, llegó a traspasar la campanilla, abriéndome a arcadas, soltando bilis y llorándome los ojos.

    Cuando ya empezaba a estar cansado de estar de cuclillas con la polla del moro en la boca, Jabibi, me cogió por los brazos, con los cuales me sujetaba agarrándome a sus caderas, y tirando por ellos, me hizo levantar.

    Llevó mis brazos a sus hombros, me fue rodeando con los suyos, haciendo que pegara mi cuerpo al suyo. Con una de sus manos en mi nuca, acercó mi cabeza a su boca, empezando a lamerme los labios, mordisquearme el labio inferior, y poco a poco ir introduciendo su lengua en mi boca. Su lengua empezó a jugar con la mía, luego permitió que mi lengua entrara en su boca, apoderándose de ella y succionándola todo lo que podía.

    Mientras se había apoderado de mi boca, una mano la tenía en mi nuca, y la otra fue recorriendo toda la espalda hasta llegar a mi culo, magrearlo y sobarlo todo lo que pudo, hasta conseguir llevar uno de sus dedos a la entrada a mi ano, acariciar el esfínter, y luego ir poco a poco introduciéndolo dentro de mi culo. Lo mantenía justo en la entrada, lo metía y sacaba, y dejando solo la punta dentro de mi culo, lo iba girando y apretando a los costados, para ir abriendo el culo y hacer que mi esfínter se fuera relajando y de esa manera no opusiera resistencia.

    Ya tenía los labios hinchados y colorados por aquella comida de boca que me estaba dando el moro, cuando empezó a bajar con su boca por el cuello.

    Iba dando pequeños mordiscos, y haciéndome chupones por todo él, hasta que llegó a mis tetillas. Mordió y succionó los pezones, hasta dejarlos enrojecidos y a punto de sangrar.

    Me tenía a punto de caramelo, no paraba de temblar, dar gritos y gemidos de placer. Cada vez me agarraba más fuerte a él, apoyaba mi cabeza en sus hombros, le lamía y mordía su hombro y cuello, y mis manos lo abrazaban fuertemente. En varias ocasiones le clavaba los dedos en la espalda, hasta que llevé una mano a su polla y sin parar de acariciarla y sobarle y manosearle los huevos, le pedí que me follara.

    No aguanto más le dije, méteme la polla en el culo de una vez.

    Aguanta mi amor, que hoy te voy a poseer, y tu culo será mío. Quiero que goces hasta la locura, desees entregarte a mí, y ser mi mujer y que todos los días te haga el amor.

    ¿Dios! Ya no aguantaba más, aquella tortura me estaba haciendo delirar de placer. Tenía los ojos en blanco, y si no me daba por el culo ya, en cualquier momento estallaría soltando chorros de semen por mi pobre polla, que ya no aguantaba más.

    Aún me tubo un buen rato haciendo sufrir. Después de dejarme los pezones hinchados, al rojo vivo y a punto de sangrar, me dio la vuelta haciéndome colocar las manos sobre la pared, y siguió otro buen rato metiéndome hasta 2 dedos en el culo, abriéndolo cada vez más, y haciendo que mi esfínter no opusiera resistencia alguna.

    Yo abría las piernas y agachaba el culo, buscando que los dedos entraran lo más al fondo posible. Sentía una desesperación aberrante por ser poseído, y unos deseos inmensos por ser empalado de una vez por la polla del moro aquel.

    ¡Métemela de una vez Por favor!

    ¡Dame por el culo que no aguanto más!

    Sí mi amor, cumpliré tus deseos, y te haré mío. Hoy serás mi mujer, y el amorcito de mi vida.

    Sacó sus dedos del culo, me sujetó por las caderas con sus manos, se arrimó a mi culo colocando su polla en la entrada a mi ano, y flexionando sus piernas, dio un movimiento a su pelvis, metiendo toda su polla dentro de mí.

    ¡Ohhh! Suspiré al sentir su polla dentro mía. Me había llegado al fondo de mi culo, recorriéndome una excitación por todo el cuerpo que me hizo delirar de placer.

    ¡Ufff! Por fin ya tenía la polla del moro dentro de mi culo, y aquello me excitaba y hacía que abriera más las piernas, llevando mi culo a su pelvis, para no dejar de sentir sus pelos púbicos y huevos pegados a mí.

    ¡Ohhh! Mi amor, que culo más rico tienes, que gusto me está dando, mi amor, ¡ooohhh! Que gusto y calorcito me está dando tu hermoso culo amorcito.

    Que bien se siente, y que suave se nota, ¡ay que gusto me estás dando!

    Había empezado con movimientos suaves pero profundos, dejando su pelvis pegada a mi culo. Notaba el roce de sus pelos púbicos y los huevos pegados a mi ano, cada vez que impulsaba su pelvis, haciendo que su polla tocara el fondo de mi culito, sin apenas moverse de allí.

    Luego fue haciendo movimientos más largos y rápidos, llegando casi a sacar de todo la polla, y volverla a meter hasta lo más profundo.

    Yo no dejaba de gemir, y de temblarme las piernas por tanto placer que estaba sintiendo. Era tan grande el placer que estaba sintiendo, que no di aguantado más, y ´mi polla empezó a soltar chorros de semen cómo si fuera un géiser lanzando chorros de agua hirviendo.

    ¡Ohhh!, me corro, me, me corro, ¡ooohhh! Gemía y tartamudeaba mientras mi polla iba escupiendo grandes chorros de semen.

    Mientras me corría cómo hacía tiempo que no lo hacía, tuve que apoyar la cabeza en la pared, y ser sujetado fuertemente por las manos de Jabibi, que, sin parar de darme por el culo, impidió que, al doblárseme las piernas, me cayera de rodillas en el suelo de la ducha.

    ¡Ohhh! Mi amor, te has corrido, si no te sujeto, te me vas al suelo, amorcito. Tu amor te ha hecho gozar y que te corrieras sin tocarte, amor mío. He sentido mucho placer, y me has dado mucho gusto en la polla al contraer el culito mientras te corrías, mi amor.

    Todo mi semen fue a parar sobre los azulejos de la pared de aquella ducha, a la cual seguía apoyado con mi cabeza, mientras seguía siendo enculado por el moro Jabibi, y me iba reponiendo sin dejar de gemir y temblarme las piernas.

    Jabibi, no dejaba de gemir y culearme, mientras seguía sujetándome fuertemente con sus manos por las caderas.

    Ahora iba a mil revoluciones por hora, sacaba y metía la polla a toda velocidad en mi culo. Cuando empezó a gemir más fuerte, dándome un mordisco entre el cuello y el hombro, empezó a soltar su leche en lo más hondo de mi culo, ¡ooohhh! Mi amor, me corro, ¡ooohhh! Me corro, me corro.

    Me iba mordiendo la nuca y jadeando sin dejar de mover su pelvis, mientras su polla dejaba de soltar todo el semen dentro de mí.

    Cuando dejó de culearme, dejó su polla dentro mía, y abrazado a mí, me iba acariciando con sus manos, la polla, huevos y pezones. A la vez que, con su boca, me mordía la nuca, hombros y chupeteaba mi cuello, dejándomelo todo marcado.

    Cuando terminó por salir su polla de mi culo, me giró y juntando

    Su frente a la mía, empezó a besarme los ojos, cara, para terminar en mis labios, morderlos, y pasar su lengua por ellos terminando por entrar en mi boca, y juntarnos las lenguas de ambos.

    Todavía estábamos jadeando y sudando por todas partes, cuando terminó abriendo el grifo de la ducha, para poder terminar de ducharnos.

    Nos volvimos a enjabonar uno al otro, y no nos volvimos a correr de gusto, porque habíamos terminado de vaciar los huevos, y de momento no había semen que se pudiera expulsar.

    Salimos de la ducha, cogimos cada uno su toalla, y nos secamos uno al otro. Cuando terminamos de secarnos, me cogió por la mano, me llevó a la cama, y así desnudos como habíamos salido de la ducha, nos acostamos los 2 juntos en la misma cama.

    Me abrazó por la cintura, y llevando mi cabeza a su hombro, me acariciaba y decía al oído: Ahora ya eres mi mujercita, amor. Tu culo será solo para mí, te lo follaré todos los días, tu culito es muy bonito y rico, mi amor.

    Cuando te vi por primera vez esta mañana, sabía que ibas a ser mío, eres muy hermoso y tierno. No dejaba de admirarte y sentirme atraído por lo guapo que eres, y tu culito me volvía loco, por lo precioso y rico que se ve. Y ahora que ya te he poseído y saboreado el rico culo que posees, no permitiré que nadie te toque, amor. Serás mi mujer mientras estemos juntos.

    Me encontraba agotado y muerto de sueño, por lo que no quise contestarle, así que no abrí la boca para decirle nada. Dejé que me acariciara, y apoyado sobre su hombro y pecho, me quedé profundamente dormido. Era la una de la mañana, y a las 9 nos tocaban diana.

    Cuando iban dar las 7 de la mañana, me desperté al notar el cuerpo del moro encima de mi espalda, abriéndome las piernas, para poder meterme la polla por segunda vez en el culo.

    ¿Qué haces? Le pregunte a Jabibi.

    Calla mi amor, no te asustes, solo quiero follar tu culo, y dejarlo satisfecho y atendido hasta la noche. No quiero que sufra, ni pase necesidad alguna ni hambre de polla, mi amor.

    ¿Joder, Jabibi, tengo el culo que todavía me palpita por la follada de esta noche, y ya quieres volverme dar por el culo?

    Me vas a destrozar el culo, y vas a acabar conmigo.

    ¡Ahhh! Solté al notar entrar la punta de su polla en mi ano. Para Jabibi, para por favor. Déjame dormir que aún es temprano, y estoy agotado. Mejor lo dejamos para la noche, te juro que te dejare que lo vuelvas follar esta noche.

    No Dani, no, tu ahora eres mi mujer, y yo necesito que mi amor me atienda. Anda, levanta un poquito el culo, así te entrará mejor y no te haré daño.

    Joder, si esto iba ser así todos los días, aquello acabaría conmigo y con mi pobre culo. Me gustaba que me dieran por el culo, y que me llenaran de leche, pero aquello iba ser demasiado.

    Terminé por levantar un poco el culo, y dejarle acceder con mayor facilidad a la polla del moro aquel, el cual ya me había poseído, y empezaba a tenerme dominado.

    Tan pronto levanté un poco el culito, ¡zas! El moro ya me había clavado toda la polla en el culo, ¡aaahhh! Gemí al notar entrar toda la polla.

    Así mi amor, así, deja que tu amorcito te haga feliz, ¡ooohhh! Mi amor, que calentito estás, ¡ay que gusto me estás dando! ¡ooohhh! Que culito más rico tienes mi amor, ¡mmm! Cómo me gusta tu culito amorcito.

    Colocó sus brazos por debajo de los míos, se estiró sobre mi espalda, llevando su boca a la mía, y aunque yo tenía la cara de lado, lamía con su lengua el lado izquierdo de mi boca, y me pedía que sacara la lengua. Saca la lengüita mi amor, y deja que te la saboree.

    Mientras me iba dando por el culo, saboreaba mi lengua, la sorbía con su boca, luego mordía mi nuca y hombro, haciéndome gemir de placer, ¡ooohhh! ¡ooohhh! Que gusto, ¡ummm! Vas a acabar conmigo, ¡ooohhh!

    Sí mi amor, sí, voy a acabar contigo, pero va a ser de placer y felicidad. Te voy a hacer feliz cada día que pasemos juntos, vas a gozar como nadie, mi amor, ¡ooohhh! Que culito más rico que tienes mi amorcito, que gusto me estás dando, ¡ooohhh!

    Durante más de 20 minutos, me estuvo penetrando su polla el culo, y cada vez iba a mayor velocidad.

    ¿Dónde quieres que me corra amorcito? ¿Quieres que me corra dentro de tu culito? ¿O prefieres que me corra en tu boquita?

    Córrete en el culo, quiero que me dejes bien preñado, ¡ooohhhh! Le contesté.

    Sí mi amor, sí, ¡ooohh! Ya, ya te lo voy a preñar, ¡ooohhh! Mi amor me corro, me corro, ¡ooohhh!

    ¡Dios! Me había enterrado la polla en lo más hondo de mi culo, notaba sus huevos pegados a mi ano, y notaba cómo su polla palpitaba e iba soltando su semen en el fondo de mi culo. Estábamos jadeando y gimiendo sin parar, y sudábamos por todos los poros de nuestro cuerpo.

    Cuando terminó de correrse, sin sacar su polla de mi culo, llevó su mano a mi polla, viendo al acariciarla, que la tenía toda llena de precumen. ¿No te has corrido mi amor? No le contesté, pero no te preocupes, que, con la corrida de la anterior follada, y el goteo continuo que he tenido ahora, no me hace falta.

    No mi amor, no, yo te sacaré la lechita de tu polla. Y sin dejar de menearme la polla, ni sacarme su Berga del culo, en menos de 2 minutos, me corrí en su mano.

    Así mi amor, así, dale la lechita a tu amor, que ya verás lo que vamos a hacer con ella.

    Sacó su polla de mi culo, se puso de rodillas a un costado de mí, me ordenó darme la vuelta, y ponerme boca arriba.

    Cuando me puse boca arriba, se puso a horcajadas sobre mi pecho, y llevando su polla con una mano a mi boca, me la metía en ella, me ordenaba chuparla luego me la sacaba, la llevaba a la palma de su otra mano, que era donde yo le había soltado todo mi semen, embadurnaba el glande con mi semen, y la volvía a llevar a mi boca ordenándome que la volviera a chupar. Se la dejaba reluciente, y vuelta a hacer lo mismo. Hasta que apenas quedaba semen, que entonces me puso la mano para que se la lamiera.

    Al final se echó encima mía apoderándose de mi boca, y dejarme los labios otra vez hinchados y rojos como un tomate.

    Terminamos por levantarnos, nos volvimos meter los 2 en la ducha, y metiéndonos mano por todas partes; Más bien metiéndome el a mí; nos duchamos, y después de vestirnos, bajamos a desayunar junto al resto del grupo.

    En 20 minutos ya habíamos desayunado todo el grupo. Subimos a lavarnos y terminar de asearnos, recogimos las maletas, y nos fuimos al puerto para embarcar rumbo a aguas marroquíes, y empezar así la singladura de aquella campaña, la cual duraría 6 meses. No volveríamos a tocar tierra, hasta al menos dentro de 3 meses, y sería en algún puerto marroquí; seguramente sería El Aiún.

    Fuimos subiendo al furgón del consignatario por grupos; Jabibi siempre pegado a mí; que cada vez que podía acariciaba mi culo; detalle que todos notaron; y cargados con los equipajes; además de la leche que me había metido en el culo Jabibi; marchamos para el barco.

    Iba a embarcar con el culo lleno de semen, abierto esa noche por el moro, pero iba feliz y muy contento, al igual que iba mi culito.

    Podéis escribirme a:

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  • Nuestra amiga argentina sufre las consecuencias de sus actos

    Nuestra amiga argentina sufre las consecuencias de sus actos

    Una vez con una amiga, fuimos a una despedida de soltero, nos pagaron mucha $$$, yo fui la primera y última vez que fui, mi amiga había ido a otras, y nos terminaron cogiendo, ¡no se entre cuantos!, yo no pensé que iba a ser así.

    Ahora les cuento lo que me pasó: Muchas veces mi viejo, no sé porque, hay trámites que me pide que le haga yo, ayer me pidió que lo fuera a ver al Dr. (llamémoslo) Fernández a tal lugar, le diera un contrato, lo tenía que firmar y que lo trajera.

    Serían las 17, 30 hs., llego al estudio (era Jurídico- contable), me anuncio, me hacen pasar a la oficina de él. Para explicarles, son de esas oficinas con una gran recepción, después pase por un pasillo, donde salían varias oficinas, otra sala grande de espera y la última oficina era la de él.

    Entro en la oficina este “Dr” que no tenía más 30 años, una oficina grande y tenía un par de sillones, entro, lo saludo, me dice de sentarnos en los sillones mientras lee el contrato y me pide un café.

    Me resultaba cara conocida, con cual me preocupaba, porque ¡seguro de la iglesia no lo conocía! eje ni de ir al Colón ¡tampoco!, me daba miedo pensar de donde lo conocía, y me doy cuenta que cada tanto me miraba, que él no se podía concentrar en lo que estaba leyendo, yo me hacía la boluda, miraba para cualquier lado.

    Hasta que después de un rato tuvimos una conversación que fue más o menos así (de lo que me acuerdo porque estaba muy nerviosa).

    Dr.: ya sé dónde te conozco, estoy seguro, pero ¡no lo puedo creer!

    Yo: no sé, yo no te conozco

    Dr.: sí, estoy segurísimo, porque hay caras de las que ¡no me olvido!

    Yo: no sé, de donde me podes conocer.

    Dr.: vos fuiste con una amiga a la despedida de XX

    Yo: no, ¡ni se quién es!

    Dr.: Si, ¡eras vos!

    (En ese momento me quería morir, y si ahí me acorde que fue el primero ¡que me cogió!!! no sé, me empezaron a transpirar las manos, y lo peor es que cuando me agarran así, ¡no se mentir!)

    Yo: no, no, ¡yo no fui a ninguna despedida de soltero!

    (Media enojada)

    Dr.: no te pongas así, ¡qué tiene de malo ir a una despedida de soltero con amigos y amigas?

    Yo: nada

    (¿Me estaba tomando de boluda? ¿O me estaba dando vueltas con sus palabras aprovechando los nervios y avergonzada que yo estaba?)

    Dr.: bueno entonces ¡no te pongas así!

    Yo: ¿cómo me pongo?

    Dr.: Nerviosa, como si te fuera a mostrar las fotos que te sacamos cuando estabas arriba mío.

    Yo: nooo, ¡fotos no hubo!

    Sic, ¿Por qué soy tan boluda? ¡Cualquiera me da vuelta! ¡Yo solita me vendo! Después de la boludez que le dije se produjo un silencio, pero yo sabía que no había vuelta atrás, ya estaba, se lo había reconocido, y ¡me quería morir!

    Dr.: Lo que yo no entiendo es como una chica como vos, que no le falta nada, con los padres que tiene, ¡trabaja de eso!, contame, no me conocés, pero ante todo soy un caballero que no tiene memoria de lo que me quieras contar (pero bien se acordaba ¡que me cogió!)

    Bueno ahí le empecé a contar como se dieron las cosas (no lo voy a repetir porque ya lo he contado), la cosa es que yo soy demasiado explícita y le conté todo con lujo de detalles. Cuando se lo termino de contar, me dice que está todo bien, que él se va a olvidar de todo lo que le dije, pero me dice “mira como me dejaste”, mirando a su pija, la miro y la tenía bastante paradita jeje (no se ¿Por qué?).

    Entonces le miro sin decirle nada, se levanta, le avisa a la secretaria que no lo interrumpa hasta que termine de leer ese contrato, se sienta de nuevo en el sillón, y me vuele a decir, ”no me vas a dejar así”, me agarra mi manito y la pone sobre su pijita, ¡yo no sabía qué hacer! ¡No quería que se enojara!, así que me dejo, y le acaricio la pija sobre el pantalón, él muy suavemente me agarra y me pone ¡entre sus piernas!

    ¡Ya estaba jugada! Sabía que iba a tener que hacer de puta ¡otra vez!, le sigo acariciando sobre el pantalón su picha que cada vez tomaba ¡mayor tamaño!, le empiezo a desabrochar el pantalón y muy despacio empiezo a poner mi manito hasta que la encuentro y la saco, se la acaricio con mis manos, y ya la tenía muy paradita jeje.

    Le bajo el pantalón, la empiezo a besar, juego con mi lengua bordeándola, la beso, la beso toda, muchos besos, hasta que me empiezo a poner la puntita en la boca, la succiono, y se la empiezo a chupar. Le saco los pantalones (porque me molestan) y literalmente, me como su plátano, que ya no era tan pijita, no sé cuánto tiempo estuve chupándosele, yo ya estaba toda mojadita, me había sacado la blusa, ¡me estaba poniendo en bolas!

    Me agarra, me lleva arriba del escritorio, me saca la pollera las medias, y me da, si me da una terrible chupada de concha, empiezo a gemir, como me pasa siempre, mi cuerpo ya no respondía, lo único que quería era que ¡me cogiera!, acabo, me tapa la boca me dice ”boluda no grites” y me empieza a coger estando yo arriba del escritorio, me empieza a coger como si fuera el fin del mundo, me levanta en el aire (cosa que me encanta, porque ya pierdo el manejo y dejo que me cojan como quieran) se sienta en el sillón y empiezo a cabalgar arriba de él (como me cogió en la despedida) acabo de nuevo, me dice que me salga y me llena la cara de su ¡leche calentita!

    Me limpio, sin decir nada nos empezamos a vestir hasta que me dice “ yo solo quería que me la chuparas! no era mi intención cogerte ¡acá! Pero quédate tranquila yo estoy felizmente casado, amo a mi mujer así que de esto nadie se va a enterar, sos una hermosa putita”.

    Lo peor es que ¡tenía razón! Yo sola me empecé a poner en bolas y le saque el pantalón ¡a él! Y él más contento seguro fue mi viejo, porque firmó ese contrato casi sin leerlo.

    Estas cosas no se las puedo contar ¡a nadie! Ni a Belu, no quiero quedar como una putita y encima ¡boluda!

  • Una chica es violada por varios hombres

    Una chica es violada por varios hombres

    Violeta era una chica que acababa de cumplir sus dieciocho años, era considerada como la más bonita de todo el pequeño pueblo del interior del cual ella era originaria, su familia era de las más apreciadas y su presencia en el pueblo se remontaba a varias generaciones, la de ella era una de las familias más ricas del pueblo al ser los dueños del único almacén grande del lugar…

    Casi todos los chicos del pueblo habían intentado salir alguna vez con ella, pero siempre eran rechazados, nunca había tenido ningún novio, ella esperaba al correcto, a su príncipe azul de cuento de hadas, siendo ella de familia rica la habían presentado a varios candidatos de status, a estos los rechazaba con cortesía, al resto apenas si se molestaba en hablarles…

    Varios chicos del pueblo estaban resentidos con ella, un día entre varios se la llevan a un lugar remoto y le arrancan la ropa entre todos… su fino vestido hecho añicos, su hermosa ropa interior de seda arrancada de su cuerpo, la tiraron al piso donde dos de los chicos la sostenían de sus piernas y otros dos de las manos, el que parecía ser el líder del grupo fue el primero…

    Se puso sobre ella se bajó la cremallera de su pantalón y sin mediar palabra la penetro, mientras bruscamente pellizcaba sus pezones… sus movimientos, aunque algo torpes parecían ser efectivos logrando llegar cada vez más dentro de ella…

    Violeta no lo podía creer, le pedía a su agresor por favor que se detuviera, pero sus gritos de negación y de dolor parecían ser inútiles, los otros chicos seguían sujetándola con fuerza evitando que ella pudiera oponer cualquier tipo de resistencia…

    Pero eso no era todo, además de la violación en sí y de estar perdiendo su virginidad de esa forma se sentía traicionada por su propio cuerpo, podía sentir dentro suyo como aumentaba su humedad y como el pene de su agresor que en un principio apenas entro ahora podía penetrarla cada vez con mayor facilidad…

    El tiempo pasó y sin importarle ni decir nada su agresor acaba dentro de ella y solo cuando le faltan sus últimas gotas saca su pene dentro de ella y lo exprime haciendo que dichas gotas caigan sobre ella…

    Uno de los que estaba sujetándola grita a viva voz que ahora era su turno… ella intenta oponer resistencia aprovechando el momento en que este la liberaba pero solo es pateada por ambos y luego rápidamente sujetada por el que la había terminado de violar…

    El segundo agresor entonces toma posición y la penetra fácilmente su pene no era tan grande como el de su predecesor y ya ella se encontraba bastante mojada por la mezcla de sus propios líquidos y el semen del primero…

    Este la penetra por un largo rato, ella empieza a cansarse y por más que intenta no logra liberarse, uno de los que la estaba sujetando pasa a hacerlo con una sola mano mientras con la otra se las arregla para sacar su pene del pantalón y sin más empieza a masturbarse…

    El segundo continua mientras tanto con ella y la hace tener un fuerte orgasmo mientas a la vez acaba dentro de ella.

    El que se estaba masturbando excitado no puede evitar acabar y lo hace embarrando su cara.

    El que quedaba sin participar rápidamente toma su lugar entre las piernas de Violeta, es el que más logra excitarla causando en ella múltiples orgasmos cuando está por terminar pone su pene frente a su boca y le pide que la abra, cuando ella obedece él acaba haciendo que el semen caiga dentro… mientras tanto el que solo se había masturbado lo había estado haciendo de nuevo esta vez teniendo su pene erecto y listo para penetrarla…

    Violeta estaba tan cansada de las reiteradas violaciones y sus respectivos orgasmos que ya ni siquiera intentaba oponer resistencia, solo quería que todo terminara de una vez…

    Entonces finalmente el único que aún no lo había hecho la penetra… es el último pensó… es todo… pensó, pero rápidamente vio que no era ese el caso mientras él la seguía penetrando los otros se estaban masturbando… poniéndose listos para continuar violándola, una y otra vez…

    Este también se toma su tiempo y mientras eso pasa el que había ido en segundo término acaba regando todo su torso de su semen, finalmente acaba sobre su vientre y el que había ido en tercer término en su cara.

    -vamos por otra ronda -dice el líder

    -Ahora se lo hacemos por el culo- continuó

    Sus tres compinches parecían ya estar satisfechos

    -como por la cola se va a hacer muy difícil hacerlo si no cooperas, y estos no parecen querer más… si colaboras conmigo te dejamos en paz- le dijo

    Ella resignada, cansada y cubierta del semen asintió.

    La hace ponerse en cuatro y la penetra duramente causándole gran dolor…

    -Báncatela y pone bien la colita, si no la pones bien como acordamos te vamos a agrandar el culo a la fuerza entre todos…

    Ella intenta soportar como puede sintiendo como él fuerza su pene cada vez más dentro de su cola…

    Al poco tiempo acaba en el interior de su ano.

    Busca su ropa interior y le dice que se la quedaría de recuerdo, pero que cumpliría su palabra y la dejarían en paz, todos se visten dejándola en el lugar aún desnuda y cubierta de semen por fuera y con su vagina y ano también llenas de semen…

    Tuvo ella que caminar mucho, cubierta apenas con los jirones del que una vez había sido su precioso vestido, por suerte logra llegar a su casa sin ser vista…

    Al poco tiempo ella conoció a alguien correcto y se casó con él, aunque nunca le dijo lo que le había pasado, ni cómo fue que había perdido su virginidad o siquiera que la había perdido…

  • Ella me sacó mi verdadero yo

    Ella me sacó mi verdadero yo

    Tenía 20 años cuando fui a un baile, el lugar era algo pequeño, la pista también era pequeña en comparación con otras discos .luego de un rato de escuchar música veo entrar a una chica delgada, alta de pelo largo y con unos pechos muy llamativos, junto a ella estaban otras chicas, cuando pasa al lado mío me miro y me sonrió luego paso y se sentaron en una mesa, en un momento pase cerca de ella y fui al baño al salir ella estaba en la puerta como esperándome y nos saludamos y comenzamos a charlar, luego fui a su mesa y estuvimos pasándola lindo toda la noche, cuando finalmente me dijo que se retiraba y si podía acompañarla hasta su auto que estaba a unas cuadras de allí, por supuesto le dije y salimos del baile. Al llegar hasta el auto me acerque para darle un beso de despedida pero ella tomándome del cuello puso su boca al lado de la mía y me metió su lengua entre mis labios .luego me dijo:

    -¡subite, estoy sola en casa mi marido se fue de viaje!

    Subimos al auto y fuimos a su casa, al entrar nos abrazamos y nuevamente su lengua se metió en mi boca, comenzó a desnudarme y mientras me bajaba el pantalón se arrodillo y saco mi pija para comenzar a chupármela, yo comencé a gemir y luego ella se paró y me dijo que fuéramos a su habitación, me saco la camisa y comenzó a chuparme las tetillas mientras se agachaba y luego me sacaba el pantalón, y comenzó a chuparme la pija con gran pasión. Cuando ya estaba totalmente desnudo me empujo en la cama y continuo chupándome la pija mientras ella comenzaba a desnudarse .luego me tomo de la mano y me sentó al borde de la cama con ella aun arrodillada en el piso, nos seguimos besando, coloco mis manos en sus pechos y comencé acariciarlos delicadamente, luego se paró y quedo su rosada tanguita frente a mis ojos, me pidió que me acostara boca abajo por que me haria unos masajes, yo cumpliendo su pedido me acosté boca abajo y comenzó a acariciarme la espalda y luego llego a mi cintura para después pasar sus manos por mis piernas hasta mis pies, después subió lentamente y comenzó a acariciar mis nalgas y a masajear mi culo, y en un momento me pregunto si me gustaba y no respondí, continuo acariciándome y me pidió que me arrodillara, entonces me puse en cuatro y mientras acariciaba mis caderas separo mis glúteos y su delicada lengua comenzó a lamer mi ano por momentos la lengua parecía más dura y comenzó a meterse en mi culo. Mi pija se puso más dura y paso su lengua de mi ano a los huevos mojándome se saliva todo el camino hasta que se metió un huevo en su boca y luego otro para regresar a mi ano y continuar chupándomelo, comencé a sentir sensaciones nuevas y ganas de que me metieran una poronga por el culo cuando en un momento sentí que me metía un dedo en el culo y comenzaba a coger dentro de mi ano, los minutos pasaban mientras me retorcía de placer cuando le dije;

    -¡méteme dos dedos por favor!

    Y me dijo…

    -¡tenés tres dedos adentro bebe!

    En eso se detiene y se para detrás mío y me dice…

    -¡querés algo más grande?

    -¡si! le respondí.

    Y mientras me sostenía las caderas comenzó a meterme algo grueso y largo por mi culo y me tomo del pelo cuando con fuerza me la metió hasta los huevos y grite fuertemente de dolor y placer mientras me decía…

    -¡cómo te entra, como te la comes guacho! toma putito.

    Sentí que mi pija estaba por estallar y de repente comencé a eyacular sobre las sabanas y le dije…

    -¡estoy acabando me sale todo la leche que lindooo!

    Y me dijo…

    -¡date vuelta!

    Mientras me sacaba la pija del culo me acoste boca arriba y me tomo de las piernas y me las subió sobre sus hombros y me mando la pija nuevamente .la calentura se me estaba yendo y comencé a sentir dolor y a gritar cada vez más fuerte pero ella hacia caso omiso a mis ruegos e ignoraba mis gritos siguiendo metiéndome la pija hasta hacerme ver las estrellas de dolor en eso inclino su cuerpo hacia mí y al ver sus hermosas tetas colgando sobre mi cuerpo comencé a excitarme nuevamente, en eso siento su leche caliente mojándome las entrañas, toma mi pija y mientras se termina de descargar en mi interior comienza a masturbarme lentamente, luego se acuesta a mi lado y me dice…

    ¡limpiame la pija!

    Me arrodille a la altura de su cintura y miro su pija empapada en mis restos y nuevamente me ordena que se la limpie tome mi slip y cuando estuve por limpiarla me dijo…

    ¡no bebe, con la lengua limpiala!

    Mientras extendía su brazo y me ponía la mano en la nuca inclinándome la cara a su pija. Yo pensaba que era así, que uno tenía que limpiarla después de que lo penetraban, porque conocía unos amigos que se hacían enemas antes de tener sexo, así que mientras ella me empujaba recordaba a mis amigos y comencé a lamerla y a chuparla de la cabeza hasta los huevos, poco a poco su pija se paró nuevamente y comencé a chupársela mientras ella ponía una mano entre mis piernas y me masturbaba, en eso me empuja y se pone encima mío y comienza a chuparme la pija mientras yo se la chupaba a ella, minutos después una catarata de semen sale de mi pija entrando directamente a su boca.

  • Un encuentro con una desconocida

    Un encuentro con una desconocida

    Realmente nunca dejamos de conocer a la gente, y es que hay tanto por aprender hasta de nosotros mismos.

    Hace como 7 años conocí a una chica muy muy pero muy hermosa, Georgina se llamaba, me la encontré en un bar, era noche y con copas de más me sale lo cantante, y trate de llamar la atención de esta chica.

    Cante una canción del momento y no sé, si sería por el ridículo que hacía o porque le agrade a la chica, porque se acercó a donde estaba la demás gente viéndome y no paraba de coquetearme.

    Al acabar la pista, me le acerque y le invite unos tragos, ya entrando en confianza, pues nos fuimos a una mesa y nos enrollamos, lo malo es que no podamos de un mísero beso y quizá una toque por aquí y allá.

    Meses después llegaron a casa de mis abuelos unos tíos que vivían en Canadá, fue sorpresiva su llegada, y cuando los vi entrar, me quedé helado, tres de ellos, vernos aquella chica con la que meses atrás me había enrollado, y no me equivocaba, una mujer como ella no se olvida fácil.

    Imaginen, una chica alta, de unos 19 años, rubia, tez blanca, ojos azules, cabello hasta la cintura, un cuerpo de ángel, unos precios grandes pero sin a exagerados, una cintura delgada y un culazo magnífico.

    Cuando me vio, supongo que le pasó la que a mí, pues se quedó quita mirándome, después de unos segundos nos reincorporamos y nos saludamos con total naturalidad, nos «presentaron», y cuando tuvimos un momento a solas, hablamos de lo sucedido aquella vez.

    Desde ese momento hubo un lazo entre ambos pues especial, aprendí inglés, lo suficientemente como para entendernos bien.

    Pasaron muchos años, y sin embargo siempre que nos veríamos nos llevábamos increíble, incluso a veces en fiestas nos dábamos una escapada y teníamos un rodeo de nuevo.

    Hace 1 año, nos vimos por casualidad ahora en una fiesta de amigos, cuando nos vimos fue algo especial, ese intercambio de miradas, esa sonrisa, en fin, aquellos que nos conocían en ese lugar, no sabían de nuestro lazo, así que para ellos solo éramos dos amigos, por lo que pudimos hacer lo que quisimos.

    Bailamos, nos besamos, reímos, charlamos, tomamos y disfrutamos de la noche, cuando acabó la fiesta me ofrecí a llevarla a la casa, ella accedió y mis padres le marcaron a mis tíos para avisarles de que se quedaría esa noche ahí.

    En la mañana me levanté y fui a la cocina, me dolía la cabeza, no había nadie, pues ya era tarde y ni un ruido en la casa, me senté en la barra de la cocina y tome un café, más la rato bajo Georgina de la habitación de huéspedes llevaba el mismo vestido de ayer, uno hasta los chamorros, negro y a los hombros, y cuando me vio en la cocina me dijo:

    –Vaya noche eh!

    – La verdad es que si, aunque me faltaron cosas por hacer

    –Ah sí?- tomo asiento a lado mío y me sonrió- y como que cosas

    La tome desprevenida y la bese, ella me correspondió el beso, luego la tome de su cintura y la monte en mi, ella me rodeo con sus piernas por la cintura, la cargué y la lleve hasta mi cuarto, ahí, la senté en la cama y descubrí sus pechos de su vestido, ella solo río y me desabrochó mi pantalón, lo bajo junto con mi bóxer y dejó salir mi verga ya erecta, comenzó a besarla, luego a chupar y por último empezó a hacerme una increíble mamada.

    Chupaba con profesionalismo, los sonidos guturales que producía era magníficos, las arcadas que producía casi hacen que me corra, y no aguante mucho así, ni 5 minutos y me hizo correrme, no dejo caer ni una gota, luego se recostó y me dispuse a recompensar tan mágico trabajo.

    Me metí entre sus piernas, y comencé a mover mi lengua con profesionalismo, ella se aferraba a las sábanas, se retorcía de placer, jalaba mi cabello, apretaba sus piernas y gemía fuertemente.

    Luego un orgasmo increíble llegó, contorsiono su cuerpo y dio un increíble gemido ensordecedor, me levanté y mi verga comenzaba a retomar su tamaño, levanté sus piernas por encima de mis hombros, y restregué la cabeza de mi verga en su chorreante concha, me miró y me dijo «¡¡¡qué esperas!!!, métela de una vez», no faltó que me lo dijera dos veces, la fui metiendo de a poco, una vez completamente adentro, me recosté encima de ella y la bese, la tome de la espalda, y la levanté, la sujete por los hombros y pegándola contra la pared, comencé a follarla, sus brazos en mis hombros facilitaban la posición, la besaba, mordía su cuello, chupaba sus tetas, ella gemía, rasguñaba mi espalda, mordía mis labios y se corría.

    Alrededor de 15 minutos duramos en esa posición, luego la lleve nuevamente a la cama y esta vez ella me monto y cabalgó, la tome de la cintura y la apretaba a mí en cada penetración, sus tetas rebotaban con cada brinco, su concha sacaba jugos con cada embestida, el choque de nuestros cuerpos callaba los demás sonidos de la habitación, sus gemidos salían como notas de una canción.

    Una vez más se corrió, la recosté en la cama y la volví a penetrar, ella me rodeaba con sus piernas por mi cintura y hacía más profunda la penetración, sus ojos se pusieron en blanco y se corrió abundante, yo estaba punto de acabar, me sentó en el borde de la cama y tomando mi verga entre sus tetas, me hizo una rusa, hasta que me corrí, incontables chorro de semen brotaron de ella, uno de ellos fue a parar en el rostro de ella, en el ojo y la boca, los demás en su cuello, y en sus tetas, terminamos ambos agotados, pero más satisfechos que nunca.

    Nos metimos a la ducha para no levantar sospechas y estando ahí, ella puso las manos en la pared, y parando el culo, me dijo «aún falta una parte en la que nadie ha estado, que tal si tú la estrenas», fue increíble aquel anal.

    Una vez acabamos nuestro encuentro especial, nos vestimos y volvimos a la cocina, una vez que llegaron sus padres, ella se marchó con la promesa de que volveríamos a repetir esto incontables veces.

  • Mi amigo se folla a mi hermana

    Mi amigo se folla a mi hermana

    Hola, soy un chico de 18, bastante tímido, caliente y morboso y hoy les contaré una historia de hace unos meses atrás. Resulta que a mí hermana siempre la he mirado con bastante respeto, ella es lo más importante para mí pero cierto día vi una foto de ella en bikini y mí pene se comenzó a erectar, con los días busqué fotos de ella y me masturbaba mirándolas. Esto se lo conté a un amigo de otra ciudad (a la ciudad la nombraremos como «X») y quedó en secreto. Un día ella me dijo que necesitaba ir a X pero debido a lo extenso del trámite iba a quedarse una noche en algún hostal o hotel, entonces esto se lo comenté a mí amigo el cual me dijo que podíamos quedarnos en su departamento ya que yo la acompañaría porque su pololo no podía, esto se lo comenté a mí hermana y le pareció una buena idea. Mi hermana tiene 24 años es delgada y con una figura casi perfecta y con una cara de ángel.

    La noche antes del viaje estuve charlando con mi amigo (lo llamaremos «C») sobre dónde íbamos a dormir y me dijo que tenía un sofá cama, y su cama era muy espaciosa. Debido a las anteriores conversaciones entró el morbo, me dijo que yo me fuera a dormir al sofá y qué mí hermana durmiera con él, acepté.

    Al siguiente día tomamos el primer bus a X para llegar temprano y no toparnos con las largas filas, llegó la hora del almuerzo y fuimos a un restaurante a comer, pasadas las 2 de la tarde seguí acompañándola en sus papeleos. El sol se escondió y ya eran las 8 de la noche y ya no se podía hacer nada más. Llamé a C para preguntarle si estaba en su departamento para irme hacía allá, su respuesta fue positiva. Tomamos la locomoción y llegamos en 5 minutos, subimos en el ascensor hasta el piso 12 y último de aquel edificio. Tocamos la puerta y en menos de 5 segundos ya había abierto, lo presenté a mí hermana y entramos.

    Él era una muy buena persona y también buen amigo, era muy respetuoso y caballero, está fue la razón de que a mí hermana le diera confianza de quedarse, además de eso él también era muy morboso cómo yo. Cenamos juntos y con el paso del tiempo nos dieron las 11 de la noche, entonces empezamos a asignarnos donde dormir de acuerdo al plan.

    -Yo me duermo aquí- dije yo.

    -Yo te traigo unas frazadas- dijo C.

    -Y yo dónde dormiré?- preguntó mi hermana.

    -Ya qué tú estás más cansada que yo dormirás con C, su cama es bastante espaciosa- dije tratando de sonar firme.

    -Noo como se te ocurre, que incómodo- dijo ella.

    -Cómo vas a dormir aquí? No está mal pero es mucho más cómoda la cama, además hoy nos levantamos temprano y hemos estado todo el día ocupados y mañana seguiremos, debes dormir bien- le dije.

    -A ti no te incomoda?- le preguntó mí hermana a C.

    -Noo para nada, mi cama es bastante espaciosa cómo para no toparnos, anda con confianza- le dijo C.

    Ella se fue al dormitorio y quedamos nosotros dos en el living.

    -Listo- le dije a C frotándome las manos

    -Tengo unas pastillas para el sueño en mí botiquín- me dijo con una mirada perversa.

    -Dámelas- le dije.

    -Me las pasó y yo fui a buscar un vaso con agua, luego entré en el dormitorio y le dije:

    -Te traigo unos remedios para el dolor de cabeza, no vaya a ser que te duela con tanto ajetreo- le dije pasándole dos pastillas y el vaso con agua.

    -Tú crees hermano?- me preguntó mientras tomaba el agua con las pastillas.

    -Sii, yo igual me tomaré unas- le dije.

    -Bueno, te quiero que tengas buena noche- me dijo.

    -Te quiero, que duermas bien- le dije.

    Ella se acomodó y se tapó, yo salí de la habitación y me fui al sofá.

    C apagó las luces del living y se fue a la pieza, dejó la puerta entre abierta.

    (Aquí empieza la tercera persona)

    C se fue a acostar, apagó la luz y se tapó al otro extremo de la cama. Pasados los 20 minutos se levantó, dio la vuelta a la cama y se paró dónde ella, la toco unas veces y no despertó, entonces se fue a donde estaba yo.

    (Fin tercera persona)

    C llegó a mi lado.

    -La toqué unas cuantas veces y no pasó nada- me dijo.

    -Esperemos a que pase la hora- le dije, sentándome en el sofá.

    -Tomamos unas cervezas? -me preguntó.

    -Bueno- le respondí.

    Salimos al balcón a tomarlas mientras conversábamos sobre trabajos.

    Pasada la hora nos fuimos a la pieza caminando en puntas.

    -Vas a mirar? O serás parte de la acción?- me preguntó hablando bajito.

    -Por ahora solo miraré- le dije.

    Yo me quedé en un rincón y él se acostó como de costumbre, ella ahora estaba durmiendo de espalda mirando al techo, él se acercó despacio y levantó toda la ropa que la tapaba bajándola hasta el estómago, empezó tocándole los labios, luego bajó al cuello hasta que llegó a sus pechos, posó una mano en una de las tetas y la apretó, luego hizo lo mismo con la otra, con un dedo tocó sus pezones. Su mano comenzó a bajar por su vientre y viendo como le molestaba las sabanas las tomo y las tiro a los pies de la cama. Su mano siguió bajando hasta sus piernas, luego le comenzó tocando el calzón hasta tocar donde estaba su vagina. Se puso de rodillas en la cama y empezó a desabrochar su blusa, la abrió y tocó sus senos con las dos manos, amasándolos, luego tomó los sostenes y se los corrió hacia arriba dejando al descubierto el par de tetas, de un tamaño perfecto, ni pequeñas, ni exageradas. C comenzó a pasar su lengua en los pezones y a raíz de esto ella hacía gestos de gozo. Él se puso arriba de ella con una pierna a cada lado y siguió chupándoselas, yo estaba excitadísimo y mí pene estaba a full. C se movió más abajo y metió una mano en el calzón. Ésta posición no era muy cómoda así que lenta y cuidadosamente de los bajo hasta sacárselos y tirármelos a mí, yo los agarré y los olí, el olor a zorra hizo un efecto de orgasmo en mí, me bajé el pijama y me agarre el paquete. C abrió las piernas de mí hermana dejándole la vagina a la vista de ambos, era pequeña, medianamente cerrada y con pocos pelos arriba. Empezó a masajearle el clítoris, mi hermana hacía gestos de placer a pesar de estar dormida y dopada. C no aguantó más la calentura y se bajó el bóxer dejando al descubierto su pene, erecto y chorreando, más pequeño que el mío, el de él media unos 12 cm. y el mío media unos 16, se puso un condón y colocó su pene en la entrada de la vagina, le introdujo lentamente la cabeza, luego más hasta dejarle la mitad adentro, mi hermana tenía el labio mordido, C se quedó así en esa posición por un tiempo sintiendo la humedad de la vagina, luego sé comenzó a mover sacando y metiendo no más de la mitad, entrando y saliendo, cuando ya estaba lubricada comenzó a aumentar la velocidad y también a meter más. Cuando se dio cuenta que mi hermana no despertaría se la metió toda y eso se notó en la cara de ella, él se la metía más fuerte y la cama era testigo de ello ya que rechinaba, el metía y sacaba mientras le chupaba las tetas o se las estrujaba. Por mí parte estaba fijo mirando la escena mientras me masturbaba. Él no se aguantó y la comenzó a besar mientras aumentaba más la velocidad y yo veía cómo sudaba. Ella hacía gestos y se lograba escuchar sus gemidos de placer. C sacó su pene y se sacó el condón, se lo metió así hasta que lo sacó y explotó en su abdomen, hasta sus pechos tenían semen, se la volvió a meter y la sacaba lentamente, esta vez se la metía toda, hasta el fondo, recuperó la velocidad y siguió follandosela. La cama se movía mucho y ella igual, ésta vez no duró tanto e hizo lo mismo, la sacó y se fue en su abdomen, se levantó y me dijo que la limpiara mientras él se bañaba, me quedé observándola así cómo estaba, con sus piernas abiertas y su vagina igual, con sus brazos abiertos y sus senos así al aire. Tome papel y le limpie el semen de su abdomen, le limpie la vagina y por primera vez se la toqué, le puse los calzones, tomé sus tetas y luego le acomode el sostén, abroche su blusa y la tape. Me saqué el pijama y los bóxer y tomé mí pene, lo agite un poco y luego me subí arriba de ella, puse la cabeza de mí pene en sus labios pasándola de lado a lado, con un dedo abrí su boca, empecé a meterla poco a poco hasta empezar a follarla, obviamente no podía metérsela toda porque podía atorarse y despertar. Ella inconscientemente y por costumbre empezó a mover su lengua hasta que estuve a punto de venirme, me aguanté, la saqué y explote en el papel con el que la estaba limpiando.

    Deje todo igual y me fui al sofá. Al rato salió C y se acercó.

    -Tiene una vagina muy rica, bien apretada, el pololo tiene muy buena chica- me dijo.

    -Ha tenido 2 pololos y ninguno la ha complacido cómo se merece, al contrario la tendría más abierta- le dije.

    -Sabes? Anda a dormir tú con ella, yo dormiré acá- me dijo.

    Así lo hicimos y yo me fui a dormir a la cama. Al día siguiente despertamos nosotros primero y luego ella, la noté extraña pero no le quise preguntar, nos despedimos y nos fuimos Seguíamos con los trámites. Cuando ya íbamos en el bus me dijo que había despertado algo extraña.

    -Extraña cómo?- le pregunté.

    -Siento mi cuerpo extraño- me dijo eso obviamente, porque no me diría que sentía rara su zorra, ya que nunca sabría la follada que le habían dado.

    (Se viene la segunda parte que sucedió hace unas semanas atrás).

  • Nuestra amiga argentina más loca que nunca

    Nuestra amiga argentina más loca que nunca

    Ayer me invitaron a pasar el día a la quinta de la novia de Matías (el amorcito de mi vida), en realidad era más una chacra por lo grande que era. Me pasan a buscar Pili (mi amiga) con un chico que está saliendo y fuimos para allá, llegamos temprano, serían las 10. Matías estaba con su novia, esa rubia hermosa pero ¡que no sabe cogerlo!) Y por lo que me di cuenta, habían pasado la noche juntos, cosa que me ¡embolo!

    Empezó a llegar la gente, éramos muchos, como 30, lo encaro a Matías y me dice que sí, que paso ahí la noche con su novia, que no lo joda, ¡que es su novia!, OK, le digo entonces me voy a coger ¡a todos tus amigos!, y me dice: para, para loca que vas hacer, vos sabes que estoy de novio, y termino en la discusión de siempre.

    Entonces me voy a uno de los cuartos y me cambio, me había ido con un jean, pero por si hacía calor me lleve una pollerita de jean bastante corta, que me la pongo con unas medias, zapatillas y una remera de mangas largas, y cuando bajo, Mati me mira con una cara como diciendo ”no puedo creer lo que haces”, pero a su vez sentía que me cogía con la mirada y eso me pone ¡loquita!

    Entre toda la gente lo veo a Fer, (un amigo de Matías que me cogí un par de veces), es medio boludo, pero está recaliente conmigo, y como él ya conocía el lugar (tenía como una hectárea de terreno), lo agarro de la mano y le digo que me acompañe a recorrerlo, caminamos bastante, hasta que llegamos a un lugar, y le pregunto que era, me dice que es un depósito donde guardan el tractor para cortar el paso, los cuatri y todas esas cosas, ¡Dale! Entremos a verlo, y por suerte estaba sin llave.

    Bueno ahí adentro empiezo a poner en acción me plan, le parto la boca, pero se la parto, jugando como loca con mi lengüita, me dice ¿qué haces? Le digo “que ¿tenés miedo?” (¡no podía ser tan boludo!, le meto la mano en su pija que ya estaba tomando un lindo tamaño, le desabrocho el pantalón, me arrodillo y se la empieza a chupar, a chupar como loca, y también rápido, no había mucho tiempo; aparte lo hice para que se lo cuente a Matías (pero no hizo falta, ya van a ver porque), su pija en mi boquita irresistible empezó a tomar el maño ideal jaja, me paro, me doy vuelta, me agarra de atrás besándome la nuca las orejas y metiéndome mano por dejado de la pollerita, hasta que ¡me saca la bombachita! (por suerte él tenía un forro en la billetera jaja). La cosa es que me empieza así el estando atrás a meterme un dedo en la conchita, con la otra mano me amasaba mis tetitas, yo ya estaba muy muy caliente y ¡quería acabar de una vez!, levanto una pierna apoyándola no se en que, para dejarle mi cocha a su alcance y así parada él tras mío, me empieza a coger, cuando estábamos en plena cogida abren la puerta (que la tenía en frente mío, ¿saben quién era?, si, ¿era Matías!, cuando nos ve, le digo a Fer, cógeme, cógeme ¡haceme acabar!, Matías cierra la puerta se va, seguimos cogiendo hasta que me hizo acabar.

    Volvemos, llego la hora de comer, como les dije éramos ¡una banda! En un momento Matías se va para la casa (que estaba bastante alejada del quincho) y le digo a Pili, que yo iba a ir al baño.

    Lo veo a Matías, me dice enojado que yo estaba totalmente loca, que ¡como iba hacer eso! (ah si, Matías para mi es lo más lindo que hay, cuando se enoja, se pone más lindo todavía, me lo cogería así ¡mil veces!), le digo que si él se coge a su novia, yo me voy a coger a todos sus amigos, Pero ¿que queres que haga?, me dice, ¡es mi novia!, si, le digo, pero ¡no te coge como yo!, no hizo falta decir nada más para que nos uniéramos en un beso más que apasionante, nuestras lenguas eran una sola, lo agarraba de la cabeza, el de mi cintura haciéndome sentir que su pija ya estaba respondiendo, yo ya estaba mojada de nuevo y, me la apoyaba y la sentía muy dura, tenemos demasiada química.

    Me agarra de la mano, me lleva a una especie de cuarto de servicio (al que nunca va nadie), me tira en la cama, me arranca, así, me arranca, la bombachita, y me empieza a dar una excelente ¡chupada de concha!, en su boca quedaban todos mis jugos, yo quería más, más, le pedía que me metiera la lengua, me la metía entera, sentía su lengua en mi conchita, me empecé a poner ¡en bolas! (No me importaba nada que afuera había una banda de gente, a él tampoco), se tira encima de mí, me dice que no tiene forros, le digo no importa amor, si amor le dije, cógeme igual, quiero sentirte ¡así!, y me empieza a coger, mientras me cogía me decía que no sabía que iba hacer conmigo, ¡que lo volvía loco!! Sos hermosa, y yo le decía cógeme así, mi amor cógeme así, y seguimos cogiendo, hasta que acabamos los dos juntos. Aclaro fue la primera vez que cogimos hablando así para mí, me hizo el amor, no me cogió, acabe como una perra. Pero de una manera distinta, ¡acabe para él!

    Mientras nos vestíamos le decía que yo no sabía todavía que hacía con esa rubia de mierda que ni siquiera lo sabe coger así, no me dijo nada.

    Volvimos a la mesa, me parece que la novia se dio cuenta, porque en un momento le pregunto dónde estaba, que no lo encontraba, no sé si ella se habrá dado cuenta que yo tampoco estaba en la mesa.

    Como era sábado y a la noche muchos tenían cosas que hacer nos fuimos temprano, Pili ya se había ido, yo estaba medio en bolas, entonces Matías se ofrece a traerme, volvimos Matías, su novia, Fermín (un amigo de Matías y yo). A Fermín ya lo había visto un par de veces, buena onda, alto grandote ¡como me gusta a mí! Yo sabía que Fermín vivía solo, y que Matías se iba a ir a dormir a lo de la novia (cosa que me seguía ¡embolando!)

    En el viaje, seguía pensando que algo tenía que hacer para joderlo a Matías, hasta que se me ocurre decir porque no íbamos a la casa de alguno, a tomar unas cervezas y comer algo, como para terminar el día. Buenísimo dice Fermín, vamos a casa.

    Ah, yo no me había cambiado, seguía con esa pollerita bastante cortita, solo me había puesto una campera.

    Bueno, llegamos a la casa, tomamos unas cervezas con unas empanadas, y no era muy tarde, pero estábamos cansados. Ah les cuento algo jeje, en un par de momentos le pedí a Fermín la computadora, porque le dije que tenía que ver algo, y saben que me quería fijar, si, me quise fijar si mis amiguitos de mi web favorita me habían mandado mensajes, y quería contarles lo que estaba haciendo, al final eso no lo hice.

    Llego la hora de irnos, Matías me dice, “dale veni que te llevo” y Fermín me dice: ”si queres te llevo yo” Entonces le digo a Matías, deja, ME QUEDO UN RATO Y DESPUÉS ME LLEVA FERMÍN” opsss, ¡la cara de Matías! No lo podía creer, porque sabía ¡lo que iba a hacer!

    Bueno se van, y Fermín me dice “¿estás segura de quedarte?” lo miro fijo con carita de puta y le digo “sí, quiero quedarme un rato con vos”, no hizo falta más para que fuera el tercer tipo en el día que me partiera la boca de un beso ¡y que me fuera a coger! Aunque no lo crean, esas situaciones, por más que me haga la experimentada me ponen nerviosa, ser la primera vez que voy a estar con alguien ¡en su casa!, sabiendo que en un rato me iba a estar ¡cogiendo!, pero a su vez esa sensación, me calienta mucho.

    La cosa es que Fermín tiene las manos muy largas y quiso hacer un juego raro, que no se porque le hice caso y lo terminamos haciendo.

    Como les decía me parte la boca y ya tenía su mano por debajo de la pollera tocando mi cola y la pollerita (que era muy cortita jeje), en la cintura, me empieza a tocar la conchita que ya está otra vez mojadita, y sentía que su pija estaba también parada, me quiero empezar a sacar la remera y me dice algo que me dejo helada, me dice: ¿te animas hacer algo que nos va a poner recalientes?, estaría bueno que lo hagas. No sé, le digo ¿que querés que haga?, que te desnudes sola delante de mí, solo para mi, y que te masturbes, me vuelve loco ver a una pendejita linda como vos que me regale una masturbación, si te animas te doy algo que te ayude. Me quede helada, nunca me habían propuesto ¡eso!

    No dije una palabra, y trae un consolador, y me dice dale ¡anímate! Esto no sale de acá, y se sienta en un sillón, y yo quede como una boluda parada ¡frente a él! No sabía qué hacer, me calentaba hacer eso, pero, si, aunque no lo crean ¡me daba vergüenza, que me sometiera hacer eso! Pero también ¡me calentaba!

    Me empecé a sacar la ropa, lo que más me costo fue al principio, una vez que estaba desnuda, ya no, me gustó estar desnuda frente a él, me empiezo a tocar, me siento en un sillón, apoyo los pies en el almohadón, me empiezo a tocar la conchita, mirándolo, y ¡me empecé a calentar!, cada vez me la tocaba más, mi cuerpo y mis gemidos no me dejaban mentir, me pongo el consolador en la boca, lo chupo como si fuera una pija, y después me lo meto en la concha, siempre mirándolo, tanto me calenté que mi cuerpo, mis movimientos no respondían hasta que ¡acabé!

    El ya estaba en bolas, me agarra, me lleva arriba de él, empiezo a cabalgar a saltar sobre esa pija hermosa que tenia, me inclino sobre él, y me empieza a meter el consolador por la cola, esta vez sí, acabe a los gritos, ya tenía el consolador casi todo dentro de la cola y el orgasmo que tuve, ¡no lo pude disimular!

    Me di vuelta, me siguió cogiendo en el sillón, pero yo dándole la espalda y poniendo mis pies sobre sus piernas, para poder saltar mejor, él me levantaba y me sostiene con sus manos que estaban en mi cola, después de haber acabado de nuevo, me pregunta si me podía acabar en la cara, me bajo, me pongo entre sus piernas, su pija cerca de mi boca, mientras lo pajeaba y sacaba la lengüita hasta que me tiro esos hermosos chorros de leche calentita en la boca, le terminé de limpiar la pija.

    Después vine a dormir a casa, miro el celular y había un whatsapp de Matías que decía “no seas boluda, ¡no te lo vas a coger! Esta re de novio, vas a ser una de las putitas que tanto se coge, yo lo conozco” y le respondo “Tarde Mati, ya me cogió y muy bien” y termino mi día.

  • Jugando con mis amigas (Parte 6)

    Jugando con mis amigas (Parte 6)

    Luego de los dos encuentros que tengo con Evelyn en la plaza, el primero en el cual me cuenta como por un reto le practica sexo oral a un hombre mucho mayor que ella y el segundo, bastante después, en el cual la insto a unirse a mi grupo y le hago mostrarme la bombacha ahí mismo como prenda de prueba (para más detalles leer mi relato previo “La Historia de Evelyn”), tal como habíamos quedado en este último encuentro logro por fin organizar una nueva partida de nuestros juegos strip que como siempre se realizaría en mi casa el sábado por la tarde en el cual todas podíamos

    En el día y hora pautados nos reunimos entonces en mi casa Marilú, Alicia, nuestra nueva integrante Evelyn y yo (Lorena).

    Por ser nueva le impusimos a Evelyn como condición que ella debería quitarse su remera y corpiño primero mientras que el resto usaríamos el orden natural sacándonos primero la piezas menos importantes, es decir calzado y medias, como siempre todas debíamos tener 6 prendas de ropa en total y la que pierda primero por séptima vez sería la que recibe la prenda final, pudiendo llegar a haber 2 perdedoras en caso de eventuales empates.

    Ella por supuesto acepta esta condición y solo quedaba por decidir cuál sería la prenda final para la perdedora.

    Es ella misma la que propone que la perdedora debería exhibirse desnuda por completo en algún lugar público (dado la facilidad con lo que en mi entrevista con ella logre que me muestre la bombacha y que parecía mas que dispuesta a ir más lejos no me extraño su propuesta).

    Las chicas no parecían estar de acuerdo y a mí no me agradaba mucho la idea pero a nadie se le ocurría nada mejor al menos de momento.

    -lo tomo como opción, en todo caso después de jugar vemos – dije yo

    El juego empieza entonces aun sin tener fijada una prenda final, pero nosotras ya habíamos jugado otras veces así, yo había puesto la calefacción al máximo para poder estar cómodas en remera y no agregar más dificultad aún al hecho de desnudarse.

    Marilú, Alicia y yo llevamos puestos remeras y pantalón tipo jogging además del calzado medias y la ropa interior, Evelyn era la única con pollera algo corta y floja estado ella sentada en frente mío cada tanto podía ver un atisbo de su bombacha que parecía ser de color blanco.

    La primer mano transcurre y la peor mano es la de Evelyn, como habíamos quedado ella debía quitarse la remera primero y así lo hace revelando un corpiño blanco, en la siguiente repite y rápidamente logro mi objetivo al imponerle la condición que era el de por lo menos ver sus senos, esto eran de un tamaño intermedio (digamos en el rango 90-95).

    Luego de un par de manos las dos chicas pierden alternativamente sus dos partes del calzado quedando yo como la única vestida por completo.

    Luego Evelyn pierde otra vez dos veces seguidas y quedando descalza además de topless, luego la sigue Alicia mostrando un corpiño color negro al quitarse su remera, luego es mi turno dos veces seguidas, por lo cual tengo que descalzarme, a continuación es Marilú la que pierde y se quita su remera mostrando un corpiño blanco y dejándome nuevamente como la más vestida.

    Luego alternan entre Alicia y Evelyn quedando la primera con su bombacha negra y Evelyn ya teniendo que desnudarse y quitarse su bombacha que era de color blanco, su vagina tenía una línea de pelo y al sentarse con pierna abiertas podía ver que sus labios vaginales estaban cerrados como podía esperarse de una virgen…

    Estaba entre ellas dos, al parecer, la que debería pagar la prenda…

    Interrumpe la racha perdiendo en este caso Marilú que se quita el jogging y queda en interiores con ambas partes blancas.

    La siguiente mano fue la definitiva, si bien había una sutil diferencia a favor de Alicia se la considero empate entra ella y Evelyn teniendo entonces la primera que desnudarse y la última ya desnuda haciéndose acreedora de pagar la prenda, Alicia, sin objeciones, se quita su bombacha y queda totalmente desnuda.

    – cuando propusiste la prenda, me pareció un poco mucho, pero dado que fuiste vos la que la propuso supongo que no tendrás problemas para realizarla – le dije a Evelyn.

    – no, claro que no – contesto ella.

    -bien hay algunas cositas más que no te aclaré y que siempre se hacen…

    Uno; todas debemos quedarnos un rato como estamos (en este caso Alicia y ella desnudas y Marilú en interiores).

    Dos: como dueña de casa toda vez que gane yo, además de la prenda en cuestión me reservo el derecho de quedarme de recuerdo como mínimo hasta la próxima vez que se juegue la ropa interior de la perdedora.

    Tres: las prendas siempre deben realizarse con como mínimo una de las participantes como testigo y lo antes posible – dije yo.

    -claro, ningún problema – dijo ella.

    Así pasamos un rato viendo una peli y cuando terminó le dije cuales iban a ser la condiciones para que cumpliera su prenda.

    -bien, te vas a poner solo la remera y el calzado, Lo mismo Marilú y Alicia, todas llevaban remeras suficientemente largas como para tapar algo, cuando lleguemos a la plaza (que estaba cerca) ahí vos vas a cumplir tu prenda quitándote la remera y dejándola caer al piso, deberás esperar como mínimo 5 segundos antes de poder levantarla y volver a vestirte, y volver a casa – dije yo.

    -bien de acuerdo lo haré – contestó ella.

    Tal cual como se lo pedí se hizo, salimos y cuando llegamos a la plaza y viendo que no había nadie demasiado cerca le indique que era el momento. Ella se quita su remera, quedando totalmente desnuda salvo por su calzado, la arroja al piso, pasan lo segundos, un tiempo prudencial había pasado, bastante más que los 5 segundos mínimos reglamentarios, me mira mientras con lentitud se agacha a levantar su remera, ni yo ni la otras objetamos, ella sin prisa se viste y una vez que se encuentra nuevamente cubierta con su remera.

    Regresamos a casa, le pregunto si la pasó bien y si estaba conforme participando en nuestro grupo y (en caso afirmativo) si iba a continuar jugando

    -claro, además quiero por lo menos llegar a ver tus tetas- contesto ella.

    -y bueno la próxima por ahí tenés más suerte y lo logras… Y no solo mis tetas sino más… -contesté yo.

    -seguro… La próxima te toca a vos – dijo ella.

    Luego no despedimos y quedamos en que organizaría otra en cuanto fuera posible…

    ——————————-

    Yapa: Jugando con desconocidas (relatos NO relacionados con la serie principal)

    Un día mí amiga Marilú y yo estábamos charlando un poco luego de estar jugando al básquet… esperábamos a mis otras amigas, pero dada la hora del día y que no estaba muy lindo ya era poco probable que viniera.

    Decidimos jugar un último juego de 21 entre nosotras y luego irnos dado que no valía la pena esperar más…

    Una chica desconocida se nos acerca, es algo bastante menor que nosotras, pelo castaño media melena ojos verdes, de estatura más bien bajita, físico de nena de cara linda…

    -puedo jugar con Uds.- pregunta ella.

    Le paso la pelota, tira y falla varias veces hasta que luego de varios intentos finalmente acierta un tiro que entra dando lastima…

    -Bueno perdona, pero queremos seguir jugando- le digo.

    -juego con Uds. -contesta.

    Luego de idas y venidas la verdad la chica era medio pesada…

    -Cómo te llamas? Porque a mí no me gusta estar hablando con descocidas- le digo.

    -Agustina- contesta.

    Yo soy Lorena y ella es Marilú – le digo.

    -bueno… ahora puedo jugar? -me pregunta.

    -lo que pasa es que nosotras estamos jugando por algo- le digo viendo que la chica no se iba a rendir así nomas

    -por plata? – me pregunta

    -lo único que tengo son diez pesos (algo menos de un dólar al cambio actual)- continua y me enseña el billete que saca del bolsillo lateral de su vestido

    -no, no es por plata- le digo mientras la miro a Marilú que se sonríe anticipando mis intenciones…

    -lo que hay que pagar es una prenda y vos no te vas a animar a hacerla, así que mejor dejanos tranquilas- le digo

    -Nosotras ya jugamos dos veces y gano una vez cada una, pero ninguna tuvo que hacer nada porque no logramos sacarnos la diferencia necesaria para que la otra tenga que pagar prenda- continuo, lo de los juegos era real, pero en realidad no estábamos jugando por prendas en ese momento, era una mentira para que o bien nos dejara solas o bien participara y que hiciera algo…

    Ella duda, pero acepta jugar

    Le explico a ella nuestra forma de jugar 21 que es la siguiente: los tiros libres valen 3 puntos los tiros en que se captura rebote sin que pique valen dos y si pica una vez vale uno, además si se tira detrás de la línea de 3 vale dos, aunque ya hubiese picado una vez, si picaba dos o más veces se pierde el turno y si la pelota no toca ni aro ni tablero la siguiente jugadora tira libres

    Un tiempo después, yo tengo ya 18 puntos Marilú tiene 15 y agustina aún no había logrado hacer ningún punto…

    Me tocaba tirar a mi desde los tiros libres lo que significaba que de convertir ganaba el juego y ella no solo perdía, sino que además no había podido convertir ni un solo punto

    -Te lo dije, y ni siquiera un punto pudiste hacer, tendrías que hacer la prenda más fuerte de todas por la diferencia- le digo reprochando

    – yo no quiero que hagas algo tan fuerte, como sos chica te voy a dar la oportunidad de que te rindas ahora y hagas una prenda algo más suave… – continuo

    Ella tenía puesto un vestido color rosa salmón que le llegaba casi hasta las rodillas, este llevaba botones que iban desde el cuello hasta un poco antes del final, el primero y el ultimo los tenía desprendidos haciendo que el tajo frontal fuera algo más grande de lo debido, aunque así y todo la cubría más que suficiente

    -bueno y que es lo que tendría que hacer- pregunta ella

    -desprenderte el ultimo botón del vestido, luego levantarlo durante 5 segundos de manera que se vea tu bombacha… -le digo

    Veo que a ella no le gusta ni medio la idea de tener que hacerlo

    -mira la que quisiste e insististe para jugar fuiste vos, ahora si yo tiro y acierto te tendrías que abrir el vestido del todo… bastante poco para ser que no pudiste hacer ni un punto… y seguimos jugando después… – continuo.

    Lo piensa un poco, luego desprende como le había pedido el ultimo botón de su vestido y lo levanta un poco, ante mi seña lo levanta algo más a esa altura ya se podía ver su bombacha que era del color blanco, de todos modos, espero que lo levante aún más y le digo que es suficiente…

    Jugamos nuevamente la situación es similar yo llevo la delantera Marilú unos puntos detrás y ella bastante más atrás con solo 5 puntos. Otra vez le ofrezco el mismo trato para evitar que hiciera algo más fuerte…

    Le pido que se desprenda un botón más, como no aclaro cual esta vez ella elige de arriba, luego le pido que nuevamente se levante el vestido, pero esta vez lo iba a hacer de espaldas a nosotras para que pudiéramos ver su parte de atrás y ella así lo hace…

    -ahora si la última y esta vez, si no haces más puntos, no zafas… eh -le digo

    Ella duda un poco, pero empezamos al poco tiempo termina la partida esta vez yo tuve bastante más mala puntería, Marilú ganó, yo la seguí con solo 12 puntos, apenas los suficientes para no tener que pagar ninguna prenda y ella algo más atrás con 7 puntos con los cuales en teoría le correspondería prenda leve (aunque no estaba explicitado y de todos modos no lo habíamos respetado se suponía 10 puntos o más para no pagar prenda de 6 a 10 puntos prenda leve y menos de eso la fuerte)

    -bueno eso fue todo, es muy tarde ya y ahora si nos vamos, con los puntos que hiciste en teoría te correspondería hacer una prenda leve, pero ya hiciste dos veces y además mejoraste así que no tenés que hacer nada. Yo en lo particular siendo segunda y además habiendo hecho más de 10 puntos no me correspondería hacer nada, pero quiero darte un premio por haber mejorado y haber jugado con nosotras y además como demostración que si hubiese correspondido nosotras también hubiéramos hecho prenda… -le digo mientras me saco mi remera fuera del pantalón jogging…

    Levanto mi remera por encima del ombligo y con la otra mano bajo mi jogging por un costado de forma que se vea mi un poco mi bombacha que era de color rosado claro…

    Luego de que pasaran bastante más de los 5 segundos obligatorios le pregunto si está conforme y ella asiente, después de lo cual nos despedimos…

    En otra oportunidad yo estaba sola tirando unos tiros en la plaza, se me acerca una desconocida y empezamos a charlar

    Es colorada, bastante bajita y menor que yo, después de un rato intento llevar el tema a lo sexual y así me entero que no solo era virgen sino “blanca” (sin ningún tipo de contacto sexual)

    Según me conto ella era muy tímida y se consideraba fea y los chicos no se le habían acercado

    Yo en lo particular no la consideraba fea, aunque no tenía ningún atributo que se destaque…

    Le pregunto más cosas y descubro que tampoco se había masturbado nunca, además nunca la habían visto desnuda o siquiera con poca ropa fuera de sus padres, yo mientras le contaba alguna de las cosas que yo había hecho

    -de verdad nunca te vieron desnuda o en ropa interior al menos, ni siquiera amigas o algo parecido? ¿O vos viste a alguna persona así? – Le pregunto

    Ella responde con negativas…

    Y que además sería muy difícil que lo haga porque ella es muy tímida y le da mucha vergüenza

    -no es para tanto… no es gran cosa- le digo

    -alguna vez fuiste a la playa o a una pileta? – Pregunto

    Ella asiente

    -cuando lo haces usas o alguna vez usaste bikini- continúo

    Ella nuevamente asiente

    -Y nunca te metiste a una pile en interiores o sin la parte de arriba del bikini?

    Ella niega…

    -bueno, pero si lo pensás bien la ropa interior tapa lo mismo o tal vez hasta más que el bikini y acá hay una playa donde la gente hace topless y en algunos países hasta hay lugares que lo hacen desnudos-digo

    -ya te digo… No es para tanto- continuo mientras me bajo la remera de forma de mostrar el escote y que se vea un poco de mi corpiño…

    -ves, no es para tanto y si querés muestro más- sigo

    -de verdad te animarías? Me pregunta ella

    -claro, yo te muestro y vos me mostrás… te va? -le pregunto

    -no… lo que pasa es que vos sos re linda y tenés un cuerpazo, seguro que a vos te persiguen los chicos yo no tengo nada- contesta ella

    – mejor para vos, yo estoy dispuesta a todo, si de verdad te parece que tengo buen cuerpo, entonces con más razón te gustará verlo- le digo mientras nuevamente juego con mi remera, bajo el hombro derecho dejando el bretel y parte de mi corpiño visible-

    -Tu turno, vamos, aunque sea eso… -le digo

    Ella lo hace del mismo modo y deja un hombro al descubierto… aparentemente no llevaba corpiño

    -bien, vamos por más? ¿De arriba o de abajo? – Le pregunto

    -es que de arriba no llevo nada- dice ella confirmando mis sospechas…

    -mmm… (Lo pienso un poco) hacemos así, yo ahora te muestro todo el corpiño y vos no mostrás y después vos mostrás primero, aunque sea un poquito la bombacha yo la muestro toda y vos seguís. Te parece? Le pregunto

    Ella parece aceptar, yo me levanto la remera hasta llegar a la altura de mis pechos y dejo la misma de esa manera un buen rato… era algo riesgoso estar así tanto tiempo en un lugar público, pero si quería que ella se animara tenía que hacerlo o al menos eso fue lo que pensé

    -Ahora vos… como quedamos me tenés que mostrar la bombacha, tiene que ser de frente, del elástico por lo menos un par de centímetros más como para que se vea bien el color, después yo muestro bien y de ambos lados y luego vos haces lo mismo- le digo

    Ella lo hace y a continuación me bajo los pantalones casi hasta las rodillas de frente a ella… dejo pasar unos segundos y me doy vuelta, espero nuevamente, y otra vez de frente ella me los subo

    -Ahora es tu turno, no hace falta que estés tanto tiempo como yo ni que los bajes tanto -le digo (refiriéndome a sus pantalones)

    Ella así lo hace, ambas llevábamos bombachas de color blanco, la de ella tenía un dibujo de un Winnie Pooh (oso) en la parte de atrás y la mía el logo de Kitty adelante (nota: soy bastante fana de Kitty y tengo varias)

    -bueno estarás conforme, me imagino- me dice ella sonrojada

    -maso… me gustaría más, además de arriba no vi nada… ahora que estamos en el baile, bailemos… quiero ir por todo- le contesto

    -ir por todo? ¿Qué querés decir con eso? Además, yo te dije que no llevaba nada arriba… las mías no son grandes como las tuyas- dice ella refiriéndose a sus lola que efectivamente parecían ser bastante pequeñas

    -esa es la idea, que me las muestres… y si querés y te sentís más cómoda empiezo yo- le digo mientras llevo mis manos a la espalda y me desabrocho el corpiño…

    -que decís, lo hacemos? -le digo mientras muy despacio me levanto la remera…

    Cuando ella asiente yo acelero el movimiento y dejo mis senos al descubierto ella luego hace lo mismo, permitiéndome ver sus pequeños pechos por unos segundos

    -y ahora toca de abajo, esta vez hay que bajarse la bombacha también- le digo

    -y voy yo primera-continuo

    Bajo mis pantalones igual que la vez anterior, espero unos segundos y luego hago lo mismo con mi bombacha

    -Y ahora es tu turno -le digo

    Ella no parece animarse a hacerlo…

    -aunque sea rápido, mostrarme dale, yo lo hice- le insistí

    Ella se baja rápidamente pantalón y bombacha de una, pudiendo ver que tenía escaso vello en su zona vaginal

    -bien, viste que te animaste… la pasaste bien? Le pregunto

    -sí, la verdad que si… nunca pensé que me iba a animar a sacarme la ropa delante de otra persona y menos acá que nos pueden ver- me contesta

    Luego de eso charlamos por un buen rato más y después nos despedimos para no vernos nunca más.

  • La historia de Roberto

    La historia de Roberto

    Roberto es un hombre maduro (cabello castaño, ojos verdes, 1,73, delgado) que si bien a priori se consideraba a sí mismo como heterosexual ya había tenido un par de experiencias con personas de su mismo sexo, muy poca en realidad solo una vez le había practicado sexo a un hombre y en un par de ocasiones sexo oral mutuo, obviamente nunca lo habían penetrado, era “curioso” deseaba ampliar sus experiencia sexuales

    Cierto día el conoció a Luis en un chat…

    Superpija (Luis): querés conocer alguien bien pijon, muy activo excelente físico?

    Curiousrob (Roberto): no realmente, yo también soy activo, tengo poca experiencia y estaba buscando alguien con quien repetir o sino oral mutuo, si de verdad la tenés tan grande me puede interesar chuparla… vos chupas?

    Superpija: no, yo soy 100% activo, rompe colas y cuando veas la mía no va a querer solo chupar… Va a querer que te rompa la cola

    Curiousrob: no seas exagerado, no puede ser taaan grande, yo también la tengo bastas ante grande pero pareciera que vos más que una pija tuvieras no sé qué entre las piernas

    Superpija: es así de grande (manda foto)

    Curiousrob: es una foto trucada ni los actores porno la tienen así de grande

    Superpija: pues quedemos para vernos y lo comprabas en persona cuando te rompa la cola.

    Roberto por supuesto seguía incrédulo así que propuso lo siguiente

    Curiousrob: está bien encontrémonos pero hay condiciones

    Superpija: ??

    Curiousrob: como te dije a mi también me gusta coger y que me hagan oral, hacer yo oral no me molesta y lo haría pero la cola no la entrego

    Superpija: para que me hagas oral solo?, mucho no me interesa pero iría porque estoy seguro que la vas a querer en tu colita

    Curiousrob: por lo que decís supongo que vos la cola la tenés virgen?

    Superpija: obvio

    Curiousrob: y yo también, y con ganas de romper una… Y como no te creo nada te propongo lo siguiente nos encontramos, si realmente la tenés así de grande entrego

    Superpija: bárbaro

    Curiousrob: no termine, continuo… Si no la tenés tan grande pero es bastante más grande que la mía te la chupo, si son de aproximadamente el mismo tamaño hacemos oral mutuo y si la mía es más grande el que se deja coger sos vos, el encuentro se va a dar solo si estás dispuesto a aceptar estos términos

    Roberto estaba seguro de que terminarían teniendo sexo oral mutuo o en el peor de los casos solo dando sin recibir, incluso guardaba esperanzas de ser el que penetre al otro dado que su pija era de un tamaño más que considerable

    Superpija: claro que acepto y vas a ver que no miento…

    Así quedaron y el encuentro se produjo

    -bueno mostramos y después vemos quien se coge a quien, o si nos la chupamos en caso de que sean similares- dijo Roberto

    -dale contamos hasta tres y pantalones y slip hasta abajo

    A la una (mientras cuentan a dúo se desprenden el pantalón) a las dos (se bajan el cierre) y a las… tres (ambos con fuerza bajan sus pantalones y slips de una dejando sus viriles miembros al aire

    El de Roberto era grande bastante más que el promedio y hasta ahora no había conocido hombres que lo superaran por mucho

    El de Luis aun sin estar totalmente erecto se notaba como claramente enorme y ya aun así sensiblemente más grande que el de Roberto

    -ves que es realmente grande y todavía le falta mucho- dice Roberto

    -quiero que veas bien lo que vas a tener dentro tuyo – continua mientras empieza con movimientos masturbatorios, estos rápidamente hacen que su pene crezca aún más de tamaño hasta que luego de alguno minutos se encontraba full erecto

    Su pene era aún más grande de lo que afirmaba o parecía en la foto aun actores porno le tendrían envidia de poder verlo – pensó Roberto

    -ponete en cuatro – dice Luis

    El obedece y rápidamente siente obre su agujero anal la presencia de ese enorme pene, obviamente le costaba mucho entrar

    Luis seguía presionando hacia adentro y con un intenso dolor de Roberto el pene poco a poco empezaba a adentrarse en su culo, cada vez más y más, el dolor aumentaba con cada milímetro y Luis no parecía querer parar hasta tenerla toda adentro, siguió presionando hasta que finalmente pareció haber llegado al fin, recibió una estocada fuerte y el pene se metió aún más y la siguieron otras dos o tres, ahora Luis retiraba un poco y metía y así retiraba lento y metía con fuerza

    A Roberto su cola le dolía, pero poco a poco a la sensación de dolor la empezó a acompañar una de placer…

    -masturbate mientras te cojo- dijo Luis

    Roberto así, lo hizo.

    -acaba – dijo Luis

    Roberto apura los movimientos masturbatorios y la leche empieza a salir a chorros de su pene, ni bien sale el primer chorro puede sentir los corros de semen de Luis mientras estos llenan a profundidad de su ano

    Cuando las últimas gotas de líquido salen de su pene Luis lo presiona bien hasta el fondo y siente ahí el último chorro de este

    Ambos lo disfrutaron… se despiden pero deciden que fue algo de esa vez y nunca mas

    Roberto ahora de tanto en tanto hace de pasivo (aunque sigue prefiriendo un rol activo), nunca más volvió a ver o probar una pija como esa y trata de buscar, en lo posible, hombres que disfruten tanto dar como recibir para así tener las dos opciones, por supuesto que a la vez también sigue disfrutando del sexo hetero

  • Tu erección

    Tu erección

    La puesta de sol, la playa nudista;
    tú y yo, en la arena, en la toalla, tumbados
    de lado, mirándonos extasiados. 
    Pronto no quedará aquí ni un bañista. 

    Moldeas mi cintura; manos de artista 
    ahora palpan mis pezones hinchados, 
    que luego chupan tus labios mojados: 
    caliente estoy, y tu pollón a mi vista. 

    Me inclino y, suave, con mi lengua lamo 
    la fina piel, el glande sonrosado:
    para mí, tu erección es un reclamo. 

    En mi boca tu polla se ha adentrado, 
    y, ¡qué rica, hum!, la mamo, mamo, mamo. 
    Ya jadeas, ¡oh, oh, hum, sí, humm!: has eyaculado.