Autor: admin

  • Con Ian, mi hijastro

    Con Ian, mi hijastro

    Hace más de un año tengo una relación sentimental bastante seria, con un hombre un poco mayor a mi (tengo 26 años). Sebastián tiene 43 años, es un hombre muy atlético, bien parecido, varonil, serio, inteligente y detallista, tiene un hijo de 23 años, Ian, producto de una relación que finalizó estrepitosamente.

    Es prácticamente una copia de su padre, físicamente hablando y en cuanto a mujeres se trata, desde que Sebastián me lo presento reconocí ese brillo en los ojos; el mismo que tenía Sebas cuando lo conocí. Al principio pensé que solo eran ideas mías, que me lo estaba imaginando pero cuando me fui a vivir con su padre lo confirmé.

    Ellos nunca vivieron juntos como tal, pero Ian siempre tenía una habitación disponible en casa de Sebas, podía ir las veces que quisiera y quedarse cuantos días quisiera, naturalmente esto nunca me molesto para nada, lo que si me incomodaba eran ciertas aptitudes de él, por ejemplo, cuando estoy en la cocina él siempre llega y se pega a mi con la excusa de que está buscando algo y le estorbo, otras veces sale del baño y pasa por la sala a su cuarto desnudo diciendo que se le olvidó la toalla, también, siempre, cuando se despierta recorre toda la casa en un bóxer transparente con el que se le nota una tremenda erección.

    Mentiría si digo que no me gustaba lo que veía pero me mostraba indiferente por respeto a Sebastián. Era un viernes, mi novio viajó a visitar a sus papás, regresaría el domingo por la tarde, solo que eso no era verdad; el en realidad iba a visitar a una prima mía, ya se imaginarán que tipo de visita, de esto me enteré de pura casualidad; simplemente vi su teléfono en el momento que le llegó un mensaje algo raro y así descubrí una muy informativa conversación.

    Nunca he sido alguien de lágrimas, soy más alguien de emparejar las cosas, de estar a mano y ya que él estaba cogiendo con un familiar mío, yo iba a coger con un familiar suyo…

    Ian los viernes llega alrededor de las 3 pm, ese día a esa hora me desnude y deje la puerta abierta, cuando escuche que abría la puerta de la entrada, empecé a masturbarme y a gemir lo más alto que pude, viendo por el espejo que se encuentra frente a la puerta de mi habitación me di cuenta que, como esperaba, el de había asomado, me puse en cuatro y así me penetraba con mi dildo para darle un mejor espectáculo, después de un rato de acabar ya él se había ido.

    Como no se había animado a entrar al cuarto quise provocarlo un poco más, salí a la cocina, desnuda, él estaba sentado en la sala, al verme simplemente se quedó boquiabierto…

    -No sabía que estaba aquí -le dije con total tranquilidad.

    -Lle… llegue hace un rato.

    Se paró y fue tras de mí, seguí caminando hasta la nevera, la abrí y me agaché con las piernas bien abiertas, como si estuviera buscando alguna cosa. Meneando un poco el trasero le pregunté:

    -¿Quieres algo?

    -Mmmm sí.

    -¿Qué? -Le pregunté siguiendo en la misma posición.

    -Tú culo -dijo mientras me agarraba de la cintura y restregaba su verga dura aún con la ropa puesta.

    Me solté y poniendo mi abdomen en el mesón le dije:

    -Aquí tienes, todo tuyo.

    Ian se agachó y metió su cara entre mis nalgas, su lengua se movía de manera exquisita, masajeaba mi culo, lo dilataba, su lengua puntiaguda entraba y salía de mi hoyo, me dio vuelta, chupo mis tetas y al tiempo metió dos dedos en mi coño, bajo sus pantalones solo lo justo para sacar su verga, bastante parecida a la de su papá, por cierto, la metió con desespero.

    -¿Te gusta, mami?

    -Si hijito, me encanta tenerte dentro.

    Volvió a ponerme en la posición anterior, pero esta vez me la metió por el culo, presionando mi cara sobre el mesón aumentó sus embestidas.

    -Mi… ma… má tiene un cu… lo muy rico…

    -Es to to… do tuyo hi… jo.

    Ahora en el suelo de la cocina y en cuatro él acabó en mi culo y dándome vuelta me comió el coño tan rico que me corrí en pocos minutos.

    -Si te portas bien, tal vez mami te vuelva a amamantar…

  • Lujuriosa tarde de trío

    Lujuriosa tarde de trío

    Esto sucedió cuando el verano pasado viajé a la Capital para visitar a mi amiga Leticia que estaba estudiando medicina en Buenos Aires.

    Al llegar a su departamento del centro, me recibió con un cálido beso en la mejilla y un prolongado abrazo ya que hacía varios meses que no nos veíamos… cuando me condujo para el living yo me dispuse a disfrutar de la “vista”; Leticia medía alrededor de 1,70 tenía unos muslos y pantorrillas muy bien formadas producto de horas dedicadas al gimnasio que se marcaban más por los tacos que llevaba; y sin duda su cola era el plato fuerte pequeña y redonda con una firmeza admirable todo esto coronado con una melena rubia y su carita de ángel por lo que aparentaba mucho menos que sus 25 años… el meneo de su falda me hipnotizó hasta los sillones y fue ahí cuando la tuve frente a mí que noté algo extraño, Leti no se caracterizaba por tener pechos grandes, pero esa tarde se traslucían de su camisa blanca dos enormes senos y al no llevar corpiño sus pezones estaban duros como rocas debido al constante roce con la tela e iban contra la ley de la gravedad apuntando desafiantes al cielo.

    Charlamos por más de media hora durante la cual no pude despegar la vista de su escote, dónde se juntaban esos magníficos senos que hasta ese momento yo desconocía, esto sumado a su “juego” de cambiar de posición constantemente lo que me dejaba admirar la diminuta tanga blanca que llevaba, me estaba volviendo loco… al regresar ella de la cocina con dos cafés me dijo que había notado mi mirada lujuriosa durante toda la tarde y fue entonces cuando me reveló su secreto ¡se había operado los pechos!

    No tuve que insistir mucho para que me los mostrara, comenzó a desprenderse los botones y dejó ante mi vista una fantástico par de tetas, enormes, redondas y brillantes producto de tardes al sol. Mi miembro se comenzó a poner durísimo, luchando con mis jeans por salir… le pregunté si había perdido sensibilidad con los implantes y ante mi pregunta se acercó a donde estaba sentado y me los ofreció, sin dudarlo comencé temeroso con un suave masaje, y al ver su mueca de placer no lo pensé dos veces y con mi ardiente lengua chupé y mordisqueé uno de sus magníficos pezones mientras que intensificaba el masaje del otro pecho. Instintivamente la llevé hasta el sillón más grande y la acosté y al bajar su pollera la tanga que me sedujo minutos antes ya estaba completamente empapada, se la saque y admiré su concha cuidadosamente depilada, de labios delgados y chorreante de flujos; con los dedos me abrí paso y mi lengua desató su gemidos de placer al máximo… me encantaba chupar ese coño y frotar su clítoris; la humedad de su entrepierna era increíble entonces me dediqué unos segundos a lamer su rosado culito mientras ella se sobaba sus tetas, y al sentir sus grititos volví unos centímetros más arriba y probé los sabrosos jugos de su primer orgasmo, para este momento tenía el pene al máximo y desprendí los botones para sacarlo; sin darme tiempo para reaccionar Leticia ya estaba arrodillada y lo tenía entre sus manos. Aunque no le entraba toda en la boca, mamaba de una forma espectacular, con una mano masturbaba y con la boca comenzaba por la cabeza dando chupones y golpes de lengua a la punta, se la introducía todo lo que podía para después recorrer todo su largo con la lengua sin olvidar de chupar mis huevos, todo esto sin dejar de mover firmemente con su mano mi pene de arriba hacia abajo. Yo estaba para explotar… y ella lo notó, se retiró y recostándose en el sillón abrió sus esbeltas piernas. Intenté penetrarla de un solo golpe pero me encontré con que! su vagina estaba muy estrecha, Leti dijo que hacía casi un año que no tenía relaciones y que no me detuviera… con unos minutos de trabajo tenía todo el miembro en su interior. Qué bien se sentía el bombeo en esa cueva estrecha y cálida. Sus piernas rodeaban mi espalda y me empujaban para que mis embestidas tuvieran mayor potencia; mis manos no podían despegarse de sus tetas y nuestras lenguas no paraban de luchar en un ardiente beso.

    Le pedí que se volteara y comencé a cogerla por atrás con su terrible culo de vista… me encantaba ver como golpeaban sus firmes nalgas ante mi penetración y vibraban unos segundos para volver a su lugar, estuvimos cerca de cinco minutos en esa posición mientras yo jugaba con sus pezones y con la finita línea de vello púbico castaño y rizado de su vientre. Leticia insistió en que fuéramos a la habitación porque temía que los vecinos nos vieran por las ventanas. Ya en el cuarto me acostó en la cama y me brindó unos segundos más de sexo oral, pero bruscamente se apartó y montándome tomó mi pene y con delicadeza se lo introdujo… sus movimientos circulares y suaves fueron dando lugar a violentas arremetidas que la hicieron sentirse completamente llena, como pude acerqué mi mano a su culito y moviendo mis dedos trataba ir preparándolo. Ya tenía el dedo mayor adentro, cuando entró en la habitación su compañera… estábamos tan concentrados en dar y recibir placer que no escuchamos cuando Victoria abrió la puerta.

    Pensé que ella se iría ofendida de la habitación, pero atraída por el movimiento de nuestros cuerpos sudorosos y por el olor a sexo que impregnaba la habitación comenzó a sacarse la ropa; ella siempre me había atraído… tenía un cuerpo de novela, piernas largas, pechos abundantes, un culo irresistible; en fin todo en su lugar. Sin decir palabra se subió a la cama y colocó su concha en mi boca para que se la chupara. No podía creer lo que estaba viendo, Vicky llevaba uno de esos clips de metal con cadenitas, alrededor de sus largos y carnosos labios, que dejaban al descubierto su erecto clítoris… comencé con mi lengua a lamer esa fantástica concha y a golpear su clítoris. Le introducía toda la lengua, chupaba sus labios y jugueteaba con la rizada matita de vello púbico, costaba mucho mantener la concentración ya que Leti no paraba de moverse desenfrenadamente. Ante los gritos de placer del orgasmo de Leticia arremetí su concha a toda velocidad y no dejé de chupar la zorra de Victoria. Cuándo esta llegó a su primer orgasmo acabó en mi boca y sus deliciosos flujos hicieron que me ponga a mil y largara calientes chorros de semen dentro de la conchita de Leticia.

    Creía que todo había terminado con el orgasmo de los tres… pero recién había empezado. Leti dijo que no me olvidara de su culo, me pidió que mientras la tuviera dura se la metiera por atrás. Se puso en cuatro y mientras yo la acomodaba sacó el clip de la húmeda concha de Victoria y comenzó a chuparla y a meterle los dedos. Me detuve unos momentos para mirarlas, no tenía ni la menor idea después de tantos años de que mis amigas fueran tan lujuriosas. Entonces coloqué la punta dentro de su culo y dejé caer todo mi peso sobre ella, Leti se estremeció y gritó… tenía una enorme verga en su interior y de un solo golpe. Me dijo que no parara y el dolor se transformó en un inmenso placer. Cogí con violencia su culito y Leticia mientras no paraba de lamer a su amiga gritaba que la desfondara y se la metiera hasta los huevos. Victoria masajeaba sus tetas mientras la frenética lengua de su amiguita le brindaba más orgasmos, Leticia incrementó la velocidad y se tendió sobre su amiga después de haber saciado su culo. Ella se besaban y yo después de terminar con el culito de la rubia quería un poco de la chorreante y deseosa de pija concha de la morocha.

    Había metido la cabeza cuando Victoria arqueando la cadera y ayudada por lo mojada que estaba su concha hizo desaparecer mi pija dentro suyo, comencé las embestidas y ella pasó sus piernas sobre mis hombros y juntó los tobillos tras mi cabeza, así me tiré sobre ella abriendo bien su concha. Vicky era una verdadera zorra se movía y masajeaba sus tetas o el clítoris buscando mayor placer o se ponía de costado para apretar más mi verga. De repente me apartó y se subió sobre mi dándome la espalda, la cogí de una, cuando se dejó caer sobre mí pasé mis manos suavemente por todo su cuerpo, desde el cuello parando en las tetas y terminando en su entrepierna para frotar su conchita. Los movimientos de Victoria eran espectaculares su sexo envolvía todo el mío y lo chupaba; le dije que estaba por acabar y me pidió que me viniera en su boca… cómo chupaba la muy puta se la metía toda hasta la garganta, giré la cabeza para ver porqué suspiraba Leti… la zorra estaba con la mitad de un enorme consolador negro dentro de su conchita y quería más placer.

    Vicky abrió su boca y con su lengua y manos logró que eyaculara en su cara, era el paraíso, la mejor cogida de mi vida. Victoria estaba limpiando cuidadosamente mi pene buscando más leche cuando Leti se acercó y le metió la punta del consolador en el culo. Después de unos minutos Vicky ya tenía todo el consolador dentro y mi pija ya estaba lista para la batalla otra vez. Retiré el consolador, la puse boca arriba y levanté sus piernas; el panorama era magnífico la humedad llegaba hasta la mitad de sus muslos y sus agujeros estaban bien abiertos y lubricados. Qué bien se sentía dentro de su cálido culito, pasado un rato podía entrar y salir con facilidad; así que la sacaba toda y se la metía de una a Victoria alternando su culo con la vagina. Leti que estaba besando Victoria y sobando sus tetas me dijo que no me olvidara de su boquita así que cuando acabó la morocha puse mi tiesa verga en la boca de la rubia y ante los primeros lengüetazos acabé por tercera vez en la noche lanzando los últimos chorros de semen que quedaban en mis huevos.

    Entre las dos limpiaron mi pija dejándola brillante, luchaban con sus lenguas y chupones por sacar aunque sea una gota más de leche, finalmente se fundieron las dos en un beso y se tiraron sobre mí. Nos quedamos dormidos después de esa lujuriosa tarde, mi miembro estaba exhausto de satisfacer tantos agujeros.

    Por la noche nos bañamos los tres juntos y preparándonos para la orgía de la noche…

    Desde entonces viajo muy seguido a Buenos Aires para repetir la “fiesta” con mis lujuriosas amigas, pero esa tal vez por ser la primera es la que más recuerdo.

  • Mi familia colombiana y su secreto (15)

    Mi familia colombiana y su secreto (15)

    Este relato es 100% ficticio solo fruto de una fantasía personal

    NOTA: Debo pedir perdón porque he tardado más de habitual en mí en publicar mis relatos pero encontré un trabajo a y dispongo de menos tiempo para poder escribir que antes intentare seguir publicando con más regularidad y en espacios más cortos de tiempo entre relatos.

    A la mañana siguiente seguí con mi rutina habitual abrí el GYM y cuando mi madre me mandó llamar, me dijo que fuese a llamar Iris que la había apuntado a una clase de defensa personal que venia del ayuntamiento y necesitaba que la clase se viese llena…

    De camino a casa pare a desayunar y le compre un café y unos pepitos rellenos de crema pastelera y chocolate.

    Llegue a casa le serví el desayuno y la metí prisa diciendo que mama la quería de forma urgente GYM

    Mientras desayuno ella solo elucubro que mama la había estuchado chillar como una perra mientras follábamos la noche anterior se puso súper inquieta a la vez que mimosa, le dije que pusiera ropa para el GYM lo que la mosqueo aún más era divertido ver a Iris desconcertada…

    Llegamos al GYM y nada más entrara por la puerta mama nos asaltó le explico llevándosela a la clase… Yo me puse con mis cosas y de repente me llamo mama había 3 policías locales que iban a darles unas clases sencillitas de auto defensa pero no quería ser el pelele al que tumbasen y golpearan así que me defendí y los tumbe yo a ellos demostrando la inutilidad y malísima preparación de aquellos tipos eso cabreo un poco a mi madre pero a mí me divirtió…

    Al medio día llego mi tío Claude eso suponía un freno a la posibles represarías de mi madre hacia mí por haber boicoteado su clase pero también suponía que lo que había pasado la noche anterior no se iba a poder repetir ya que mi tío se alojaría en su piso lógicamente.

    Iris y tío Claude se llevaron muy bien rápidamente comimos los tres juntos un arroz con costra y una un pescado a la sal muy ricos. De allí nos llevamos de compras a Iris zapatos bolsos etc. disfruto como un marrano en un charco mientras mi tío le contaba anécdotas muy vergonzosas de mi niñez a mi hermana saco tajada y solo quería saber más…

    Nos volvimos al GYM y nos esperaba mama que me mando pasar a un tatami cosas que yo esperaba es su forma de disciplinarme por lo de la mañana solo que esta vez pensaba plantarle cara hasta las últimas consecuencias mi madre nada más que me descalzarme me ataco si avisarme e Iris dio un gran grito

    Ir: HEEERRRNAN!!!

    Cl: Tranquila Iris esto es normal entre el grito de Iris y los gritos nuestros del combate todos los empleados que aún quedaban en el GYM se presentaron en la sala del tatami no sé muy bien como pero logre inmovilizar a Mama y el tío Claude paro el combate

    Cl: Hermanita parece que el tigre saco las garras y eso no te lo esperabas jajaja

    M: ¿As entrenado Hernán?

    Ir: Si entrena todos los días con el tío Jacobo

    M: Cono ese bruto mal educado…

    Cl: ¿Entrenas con otros tíos?

    H: Si de todos se puede aprender algo es lo que tú siempre me dices…

    Cl: Pues vamos a ver que has aprendido

    Mi tío me lanco unos bastones de Eskrima Filipina me saque mi polo mientras mi tío se descalzaba y comenzamos flojito pero enseguida nos calentamos y subió la intensidad un buen ejercicio hasta que mama nos paró dejando las cosas en tablas.

    Después de una buena ducha nos fuimos a cenar con Patrick y Marga empleados y amigos del GYM cenamos y lo pasamos muy bien…

    De vuelta a casa con Patrick y Claude algo perjudicados Mama Iris y Marga comentaban que algunas chicas de GYM habían hecho comentario inapropiado sobre mí…

    Mar: Hernán se nos ha hecho un hombre y no nos hemos dado cuenta

    M: ¿Que dices?, si es un niño aun…

    Mar: No Sofía es un hombre hecho y derecho que vale mucho y las demás mujeres ya lo ven así…

    Ir: Si en casa hay varias niñas muy interesadas en el

    M: ¿Quiénes?

    Ir: Wendy las gemelas Mendoza…Pero Hernán no parece darse cuenta del interés de ellas por el…

    Mar: A la negra cubana esa se le caen las bragas en cuanto lo ve y en más de una ocasión la he visto espiándolo cuando se duchando o entrena…

    Ir: En serio que descarada…

    Mi madre aquella noche descubrió de golpe y sin previo a viso que su hijo ya era un hombre y un hombre que valía mucho en más de un sentido…

    Nos fuimos cada mochuelo a su olivo la verdad es que como ya era muy tarde me quede dormido como un tranco enseguida.

    A la mañana siguiente la rutian de todos los días pero acompañado por tío Claude.

    De vuelta a casa para despertar a Iris le lleve el café una palmera y unas napolitanas rellenas le lleve el desayuno a la cama y se despertó mosqueadisima por lo que le habían dicho Marga la noche anterior, pero tenía clase ya que quera seguir con la clase que impartía mama

    Como era viernes pensé en llevármela de noche de fiesta de discoteca ya que en Colombia papa y Diana eso se lo tenía casi prohibido y muy controlado…

    Después de comer nos fuimos a la playa y allí dije lo salir de noche a la Disco la cambio la cara se alegró muchísimo y volví a ser un súper hermanito y lo más de lo más…

    Cenamos ligerito y nos fuimos a Disco acompañados por tío Claude vigile que ningún tonto se metiera con ella y como los seguratas disco entrenan en el GYM todo está bajo control, pero Iris con todo creo que se lo paso bien…

    Nos volvimos a casa Iris muerta y nosotros dos más o menos nos dormimos como a 6 de la mañana y las 9 de la mañana me llamo Marga que quería que le hiciese una paella y nos esperaba pronto a los en la casa de fines de semana Marga para la paella así que a las 10:00h salimos por que la paella que su elaboración lleva un tiempo…

    Llegamos y ya lo tenía Marga todo controlado y listo Iris y Claude se tumbaron en unas tumbonas a tomarse un café pero se sobaron como marmotas.

    A todos les encanto la paella pero en mi familia a mama con tal de cocinar le vale una bolsa de cacahuetes y mi hermana tenía una sonrisa malévola…

    Ir: Yo ya se un secreto muy interesante…

    Y sigo con pullitas todo el día… A todos les gusto la paella

    Unos amigos de mi tío Claude le llamaron para salir esa noche a lo que Iris se apuntó la primera.

    Después de la comida Mama y Marga me tenían una sorpresa reservada:

    Mama que entrego un sello de oro con la el escudo familiar y Marga una cadena y una medalla de San Patricio de oro que recibían todos sus nietos a su mayoría de edad y aunque no llevaba su bendita sangre era el único con cabeza y cojones y no era un yonki o borracho descerebrado como el resto de sus nietos varones que no valían ni para mirar a ver si llueve les di las gracias y me los puse ante la cara de satisfacción de Mama…

    Me dormí una pequeña siesta y cuando me desperté Iris había hablado con Colombia y mi tío con unos amigos que querían salir de juerga y como Iris se apuntó se apunta un bombardeo…

    Nos volvimos a casa y nos preparamos de camino el tío Claude nos dijo que Martes se piraba a Holanda y a que Marga estaba bien aparentemente.

    En Colombia tenía cosas pendientes y tanta fiesta podía hacer que Iris se le fuese la cabeza y se había gastado todo lo que le había dado la Yaya…

    Salimos e Iris se lo paso bomba pero volvió un poco borracha a casa… Al día siguiente se levantó con dolor de cabeza la recomendé hidratarse bien orinar hacer de cuerpo darse una ducha le prepare un buen desayuno café zumo un red bull tortilla francesa de dos huevos dos tostadas con mermelada y mantequilla y una macedonia de frutas se supone que con esos pasos se te pasa la reseca o al menos la alivia un poco…

    Nos pasamos el día con la familia Claude nos invitó a comer y en la playa Iris parecía estar recuperada…

    A la noche le comente a Iris que al día siguiente teníamos que ir de compras para llevar unos recuerdos a la familia y para Iris ir de compras es el deporte nacional y ella es campeona olímpica y se quedó encantada y claro estaba más que dispuesta echarme una mano y gastarse mi dinero…

    Después de la rutina habitúala de todos los días y la clase de defensa personal reserve dos billetes para volver a Colombia y nos fuimos de compras a la noche le dijimos a todos que nos volvíamos a Colombia Marga gruño y hizo pucheros un poco pero entendió que Iris, Tenía que volver a su trabajo etc.

    Saque los billetes para dos días más tarde…

    Llame a Papa y le dije que nos volvimos al día siguiente pero que no se lo dijera a nadie. Sería una sorpresa

    Hicimos las maletas y al día siguiente nos fuimos todos al aeropuerto y nos despedimos durante el vuelo a mi hermana me dejo muy claro que quería volver follar…

    Llegamos a Cali con algunas dificultades en el control de aduanas ya que Iris traía tres maletas solo con regalos y los míos para los hombres de familia y amigos suscitarlo alguna suspicacias pero lo pasamos.

    Papa nos recibió encantado he Iris parecía que tenía que darle un informe Papa decidió llevarnos a la hacienda con la Yaya en vez de a casa no sé cómo le sentaría eso a Diana.

    Entramos en casa ayude a mi padre a sacar maletas y pille un café y me fui a cambiarme a mi cuarto mientras Adelita llamo a la Yaya y a Diana tía Betsabé mis hermanas que estaban en casa de los contreras de celebración

    Después de refrescado vestido adecuadamente armado etc. Baje al despacho de la Yaya y Adelita nos dijo que habían llegado unos paquetes que habíamos unos días antes envido desde España con regalos…

    A mi Papa Jamón queso vino etc. sabía que mi Papa aprecia mas eso que la mejor de las joyas y un buen cuchillo Muela

    A tío Jacobo una petaca de plata con grabados de una cacería y un cuchillos Muela León edición limitada

    A el Bisonte una encendedor tipo Zippo con grabados de un Bisonte y un cuchillos Muela Búfalo edición limitada

    A las Damas para todas un abanico más o menos adornado y una caja de pañuelos de hilo con las iniciales bordadas eso para todas pero había excepciones.

    A Adelita unos delantales blancos con mucho volantes y un rosario de plata y madera de cerezo casi todos los días reza el rosario con la Yaya

    A la yaya dos rosarios un de oro y azabache y otro de coral rojo y plata además de una cadena de oro y una medalla de la Virgen de los desamparados la virgen más querida en Valencia

    A Doña Enedina rosario de plata y azabache

    A Belindita 3 vestiditos con zapatitos a juego y su chupete a juego además de 3 ositos de peluche y otros 3 chupetes molones

    A Wendy un brazalete de plata con una greca griega

    A Diana y mis hermanas las misma cadena y medalla que a la Yaya solo que menos recargada zapatos pashminas de seda bolsos y ropa…

    A la tía Minerva hermana de Diana un rosario hecho de turquesas

    Cuando llego la Yaya casi no suelta sus niños estaban de vuelta

    Comenzamos con reparto de besos mimos abrazos etc. y exámenes de la Yaya Diana Doña Enedina etc. Iris canto como un loro que comió que fue a la playa en bikini todos lo que vio lo compro que salió de fiesta y discoteca etc. etc. etc. pero lo pero es que le dijo a la Yaya que hago paellas exquisitas momento en el que Papa y tío Jacobo me rescataron y me llevaron la cochera mi Jeep está casi completo le quedan unos pequeños detalles solamente y mi tío Jacobo me dijo que los negocios había ido de lujo y que tenía mi dinero…

    Mi tío me paso a un cuarto en la casa en el que había 6 bolsas de las deportes bien grandes repletas de dinero en dólares me emocione y me puse a pasarlas a el lugar donde tenía el resto del dinero en medio del trasiego nos pillaron Diana tía Betsa y Doña Ximena.

    Papa les mostro el contenido de las bolsas que portaba a Diana mi tía y Doña Ximena

    Pa: Viste amor lo mucho que trabaja tu hijo…

    D: Pero amor toda es plata es del niño…

    Volví del lugar donde guardo mi dinero y la sonrisa de las 3 no les cabía en la cara y no me quitaban ojo

    H: Papa como le hago para contar esa pasta…

    D: Mi amor las niñas y yo te lo contamos gustosas…

    BET: Amor eso es trabajo de las mujeres de la casa…

    H: Mis hermanas e van a odiar…

    D: Para nada mi amor tu haz buenos negocios y gana mucha platica…

    Ja: No te lo gastes todo la semana que viene hay que comprar más merca y tenemos pases por hacer…

    P: No pierdas cuidado este no es mal gastar plata…

    X: Yo podían tomar nota mis hijos…

    BET: Y tus primos…

    Después de tantos halagos y dado que había bebido varios refrescos en el viaje tuve que ir al WC…

    A la salida del WC me esperaba mi tía Betsa que me empujo de vuelta al WC, me beso en la boca metiéndome la lengua hasta el fondo

    BET: Eres el hombre que nos decía Papa que serias ahora si para el negocio y la familia ya vi la plata que ganas…

    Me volvió a besar en la boca le puso el pestillo a la puerta se güiro hacia mi

    BET: Sabes las reglas de la familia y yo sé que has estado con mis hermanas pero yo soy la más perra de todas y voy a ser tu favorita…

    Me empotro contra la pared se puso de rodillas, me bajo los pantalones y comenzó a hacerme una mamada como nunca en mi vida se metió mi polla en la boca y empezó a recorrerlo lentamente, pasaba su lengua por todo mi tronco y al llegar a mis huevos los chupaba produciéndome un gran placer, yo estaba en las nubes y al mismo tiempo intrigado de la forma de mamar de mi tía parecía una profesional.

    Como si hubiera leído mis pensamientos se sacó mi rabo de la boca al tiempo que me decía: te gusta como lo hace tu PERRA lo hago bien rico sí, MI REY veras lo PERRA que soy.

    Al terminar de decir esto siguió con su tarea, además de su juguetona lengua y su bien entrenada boca, ocupaba sus manos para hacerme gozar, cuando estuve a punto de estallar le avise, ella se separó Vente en mi piel tu leche me impregnara de tu esencia de macho, me dio dos buenos meneos y explote como un volcán en erupción mis chorros de semen fueron a caer directo a su cuello y pecho, manchando así su sostén eran muy evidentes las manchas ya que contrastaban con lo negro de la ropa, se separó de mí y empezó a esparcir mi semen por todo su pecho mojando por completo su sostén, esa visión me volvió a poner duro, y más aún cuando llevo uno de sus dedos llenos de mi semen a su boca y poniendo cara de PUTONA me dijo, sabe deliciosa tu leche MI REY muuu!!!, y sin decir más volvió a meterse mi rabo en la boca se la paso chupa y chupa y, parecía niña con un CHUPA CHUS, su lengua recorría todo lo largo y ancho de mi tranca, le llene dos veces más la boca con mi semen, ella lo tomo todo sin dejar escapar nada, pero aun quería una más… La muy PERRA era insaciable, pero escuchamos una voz que llamaba a mi tía me vestí a la carrera, pero antes de salir del baño mi tía me dijo esta noche te espero en mi recamara para mi coronación no dije nada y me fui con los demás y pensando que esperaba que Iris no tuviese la misma idea que Betsa, sería un marrón de los gordos y no sabía cómo saldría de él bien librado…

    Baje y vi mis a y mi padre mostrando mi Jeep y presumiendo y sé muy bien que como Wendy y Jessica se encaprichen de él y dos chicas más que había allí también se pusieron a pedir a sus padre esposo o novios que se compraran no como si no existirá y con la cantidad de horas y pasta invertidas en el coche ni loco lo quería vender no había otro igual

    La cosa se descontrola hasta tal punto que mi Yaya y Doña Enedina se montaron el Jeep y papa les dio un paseo de prueba…

    Diana y mis tías Wendy y mis hermas etc. parecía el tren de la bruja y no se montó una subasta por mi coche sin comerlo ni beberlo me iba a quedar sin mi Jeep

    H: ¿Qué esta pasado? ¿Cómo hemos llegado a esto?

    P: No lo sé, este tipo de personas no están acostumbrados una negativa ya es tarde para volverse atrás

    H: Sabes el número de horas y el dinero que lleva ese Jeep, no está hecho para una princesita caprichosa…

    P: Te consigo un Jeep nuevo y lo modificamos como tú quieras en el taller pero ahora deja que esto siga su curso…

    De mala gana y para evitarle problemas en el negocio a la Yaya deje que siguieran con la subasta por el bien del negocio.

    Como 15 minutos de brabuconas y egos desmedidos gano El Gordo Contreras a El Burro eso provocó un berrinche de proporciones bíblicas de Jessica.

    Me lleve un buen fajo de billetes pero no era lo que yo hubiese deseado mi único consuelo era que Jeep era para Wendy que sabía que lo iba a tratar bien

    Me pille una moto y me fui no estaba de humor, volví como a las 11 de la noche y me fui a mi cuarto todos se había ido ya incluidos mi padre Diana y mis hermanas

    Comí algo en la cocina y me subí a mi cuarto bastante enfadado.

    Subí a mi habitación me descalce me quite la camisa y en ese mismo instante se abrió la puerta que comunica ambas habitaciones y apareció mi tía Betsa vestida con un tanga de hilo negro diminuto y un camisón de transparencias con un gran escote a juego con el tanga y una pequeña liga en su muslo derecho con lacito rojo y maquillada súper arreglada como una PUTA de lujo estaba buenísima y pedía guerra y la iba a obtener

    BET: Vas a obtener lo que te corresponde por nacimiento por sangre por derecho, te has convertido en el hombre que tu abuelo quería que fueras y trabajas en el negocio de la familia, ven a tomar lo que te corresponde porque dios la familia y sobretodo yo lo queremos así

    Mi tía se giró meneando el culo en dirección al interior de su cuarto, pasados unos breves instantes la seguí, mi tía se colocó a 4 patas sobre la cama con el culazo que tiene bien en pompa.

    Yo pase a su cuarto deje mi cinturón en el cabecero de la cama de hierro forjado de color negro y dorado mi cinturón y mi 1911 amartillada sobre la mesita de noche y tome mi navaja automática sin que mi tía la viera la escondí en el bolso trasero de mi Jeans

    BET: soy tu regalo tu hembra tu puta tu perra y la guarra de la familia en la cama.

    H: Si eres mi regalo deberá abrirte correctamente para poder disfrutar de mi regalo como procede.

    Me situé detrás de mi tía abrí mi navaja corte la camisa de mi tía todo a lo largo de su espalda y el resto se la arranque también le corte los hilos del tanga y los arroje al suelo…

    BET: Me gustan los hombres decididos que saben lo que quieren y van a por ello…

    Agarre con dos manos blanco y con una piel sube delicada y muy fina firmes bien paradas e inmensas eran un sueño las apreté con firmeza mi tía dio un resoplido y decidí dar un mordisquito en cada nalga mi tía dio un pequeño grito.

    BET: BEEEBEEEE!!!

    Pase de las suplicas de mi tía dirigí a mi mano derecha al coño de mi tía comencé a masajeárselo introduje dos dedos y comencé un mete saca frenético fuerte y firme no pensaba parar hasta que mi se corriese como una PERRA, mi tía se retorcía gruñía y daba pequeños gemidos como ahogados, y sin previo aviso mi tía empezó a echar jugos a chorros como si fuese una fuente a resoplar y jadear como un yegua después de una carrera.

    Me coloque justo detrás de ella me incline acidulante y le dije al oído.

    H: Ahora ya estas a punto, pero quiero que grites como LA PERRA que eres una hembra o una muñeca hinchable

    BET: Es que a Pancho no le gusta que haga ruido…

    H: Estas conmigo en la cama y estás pensando en mi tío, ahora si te voy a castigar pero bien.

    BET: No no no mi amor no pensaba en el solo te explico son muchos años…

    Le dos buenos azotes una en cada nalga, y mi tía esta vez sí chillo fuerte y sonoramente

    BET: Así no me castigas, así solo me pones más caliente.

    H: Serás PUTA

    BET: No sabes cuento MI AMOR, solo ansió ser tu PUTA tu favorita y dar te un hijo a ti y a la familia…

    Todas mis tías estaban obsesionadas con que les hiciera un bombo

    BET: Quieres que grite hazme gritar o mejor relinchar como una yegua mi semental

    Me quítelos pantalones y el slips de los que mi polla salió como un resorte dura como el acero y tiesa como un garrote.

    Me volví a poner detrás de ella y se la calque con todas mis fueras en su coño mi polla entro como cuchillo caliente en mantequilla hasta la mitad con un sonoro grito de mi tía otro seco firme y duro mi polla entro hasta el fondo chocando contra mis huevos el cocho de mi tía era el paraíso grande caliente dilatado y tan lubricado como una lata de aceite mi tía respondió un gran gemido y pequeño estremecimiento de todo su cuerpo

    BET: siii, bebe parte en dos mi rey siii duro duro duro dame duro aaaahhhh

    Como si fuese una PUTA pagada comencé a follarla sin control con todas mis fuerzas y sin importarme nada si mi tía gozaba o no solo quería disfruta yo.

    Monte a mi tía como UNA YEGUA apreté con todas mis fuerzas sus tetas y comencé montar a MI YEGUA dentro fuera dentro fuera salvaje sin control agarre fuertemente a mi tía de su melena y tire firme de ella como si las riendas de mi montura se trataran. Seguido de rítmico y acompasado dentro fuera dentro fuera dentro fuera dentro fuera

    BET: mi rey siiii aaaahhhh no pares mi rey aaahhhh bebeee

    Seguí con el dentro fuera solo que en este ocasión al en vestirlo haces de un solo golpe y hasta las bolas como cuando un torero entra a matar y mete la espada hasta la bola.

    BET: aaaaahhhh siiii bebe no pares mi amor que rico que rico mi amor aaaahhhh.

    Segundo después mi tía tuvo una corrida bestias su coño parecía un volcán en plena erupción expulsando jugos fuera de forma explosiva y descontrolada mientras su cuerpos se retorcía estremecía y convulsionaba salvajemente de desproporcionadamente y gritaba

    BET: bebeee me vengo amor que ricooo aaaahhhh me vengo mi amor

    Yo no me había corrido así que hasta que no me corriera mi tía iba a tener trabajo hasta que yo dijera que era bastante.

    Saque mi polla empapada hasta los huevos del coño convulsionado de la PUTA de mi tía le di la vuelta poniéndola boca arriba mi tía jadeaba como una perra y respiraba agitadamente tomando aire a bocanadas desesperada tenía pelo pegado por la cara que retiraba con sus manos de su sudoroso rostro desencajado.

    H:¿Te ha gustado PERRA?

    BET: si bebeee hace años que dios mío no me cogen así de ricooo.

    H: Debías a ver sido la primera y no la última en entregarte a mi so PUTA

    BET: Deja que lo compense… Pero tú no has terminado mi REY aaaaa, yo me ocupo de mi hombre.

    Mi tía se levantó de la cama y fue al cuarto de baño de la habitación, volvió en 5 min

    Mi erección había bajado y casi desaparecido

    BET: Ahora me toca a mí, vas a ver lo perra que soy mi REY.

    Mi tia coloco su cabeza entre mis piernas tomo mi polla y comenzó como si fuera un helado de cucurucho con la punta de su lengua sobre la punta de la mi polla dándole de vez en cuando pequeños mordisquitos chupeteando mi glande mi polla dándome a la vez un suave masaje en los huevos chapándolos jugando con ellos en su boca con su diabólica lengua eso hizo que mi excitación fuese bestial y que mi polla se pusiera bien dura y enorme.

    Mi tía era buenísima haciendo mamadas parecía una profesional ya me había dado una buena muestra de sus habilidades en el WC,

    Mí verga para entonces ya estaba tiesa como un garrote y dura como una piedra se la trago entera de una sola vez y la chupo de una forma deliciosa se la saco y me dijo:

    BET: Voy a ser tu favorita, soy la más PUTA de todas y la mejor…

    Se metió la cabeza de mi polla en la boca y me apretó los huevos por lo que di un enorme DIOSSS y descargue todo lo que tenía en se lo trago todo lameteo mi verga dejándome la polla limpia y reluciente trepo por mi cuerpo como una serpiente y dio un beso en la boca metiéndome la lengua hasta el fondo dejándome sin respiración

    BET: Una verdadera coronación no es ponerte a 4 patas como una vulgar PERRA que se deja coger, sino en la que mujer te trata como un REY y es ella quien se entrega a ti en cuerpo y alma…

    Sin darme tiempo a nada se colocó de espaladas a mi colocándose en cuclillas entre mis piernas y agarrando e con fuerza y firmeza a mis piernas agarro mi polla con la manos derecha y la coloco a la entrada de su culazo.

    Con mi polla aun lubricada de la mama que previa, y dura como el pedernal con un firme y enérgico golpe de sus caderas mi polla fue engullida por sus enormes nalgas como hasta la mitad del tronco de mi polla.

    BET: aaaa mi rey que ricooo.

    Con otro golpe de sus caderas mi polla se enterró por completo en su culazo caliente palpitante estrecho y acogedor hoyito diabólico… sin parar continuo con movimientos circulares de sus caderas sobre mi polla para de repente y subía y bajaba sobre el tronco de mi polla con mi polla totalmente en su interior con movimientos de adelante y atrás de sus caderas subía y bajaba sobre el tronco de mi rabo volviendo a movimientos circulares que te llevaban al cielo la muy PUTA sabía muy bien lo que hacía…

    BET: AMOR cuando te vayas a venir mi REY me avisas mi AMOR…

    Después de unas cuantas cabalgadas más de mi tía no pude aguantar más y avise a mi tía.

    H: Me corro me corro…

    BET; Contrólate mi REY contrólate MI AMOR…

    Mi tía me descabalgo de su culo y con gran habilidad ensarto mi polla en su caliente palpitante inundado y hambriento coño, se giró pivotando sobre mi verga. Quedando ante mis ojos sus dos fabulosas lolas sudadas brillantes firmes perfectas con dos grande aureolas color café coronadas por dos gruesos y duros pezones capaces de cortar cristal las estruje sin piedad entre mis manos mientras mi tía botaba como poseída sobre mi granítico cipote que estaba a punto de explotar, un par de cabalgadas más de mi tía mi polla estalo como un géiser con dos potentes y largos chorros que llenaron las entrañas de mi amante con mi semillas lo cual me agradeció con un largo y cálido beso en mis labios.

    Mi tía no me desmonto hasta que mi polla no sé quedo flácida en su interior durmió abrazada a mi toda la noche como temiendo que aquello acabara o que me escapara…

    CONTINUARA…

  • Morbo y frenesí con pareja de 60 años

    Morbo y frenesí con pareja de 60 años

    Mi nombre es Luis, tengo 31 años y vivo en Santiago de Chile, enorme y ruidosa ciudad que te mantiene en estado de alerta constante, acumulando cada minuto un poco más de estrés en nuestra espalda y cabeza. De contextura soy delgado, atlético gracias al deporte, pelo castaño y ojos negros.

    Desde que soy adolecente me he acercado al sexo para mantener cierto nivel de tranquilidad y armonía, largas jornadas dedicaba a masajear mi bulto y descargar mis emociones de manera viscosa y caliente, observando todo tipo de cuerpos y géneros. En algún momento cuestioné mi sexualidad, veía hombres y mujeres de todas las edades y tallas en imágenes y videos pornográficos, eso me ponía muy duro, y me di cuenta así a temprana edad que lo que me excita es el éxtasis, la borrachera del placer, la calentura, no el tipo de cuerpo o si es hombre o mujer.

    En una sociedad como la nuestra los prejuicios pesan y mucho, por lo que no me atreví a dar rienda suelta a mis deseos más allá de lo que podía encontrar en los miles de sitios virtuales dedicados a estimular nuestro morbo, hasta que sucedió lo que me motiva a compartir parte de mi vida en esa historia.

    Hace un año me vine a un barrio en la comuna de Maipú con unos amigos, el entorno es tranquilo y cargado de actividades vecinales. Llegó el mes de septiembre, donde en Chile celebramos las fiestas patrias, por lo cual nuestro barrio se organizó y creó competencia culinaria por pasaje. Como veníamos recién llegando al sector, le manifesté a mis amigos lo bueno que sería participar junto a nuestros vecinos, así que me inscribí como colaborador a nombre de nuestra casa, donde se nos asignó hacer el clásico ponche de durazno junto a la casa 184.

    Al ser nuevo en el barrio no conocía más que de vista a los vecinos de mi pasaje, por lo cual fui inmediatamente a la casa 184 a coordinar el trabajo que se nos encomendó. Día sábado en la tarde, a punto de llegar la primavera y el sol cálido despidiendo el invierno, me acerco a la puerta y toco el timbre. Luego de un par de minutos se abre la puerta, tras ella aparece una mujer de 60 años, melena blanca, 1.60m de altura y con unos pechos enormes, gordos y turgentes que fácilmente le llegan al ombligo.

    – Hola buenas tardes, soy Luis su vecino, me toca trabajar con su casa para hacer el ponche

    – Hola Luis si me comentaron que vendrías, yo soy Graciela, estábamos con mi marido a punto de tomar once, pasa adelante.

    Haciendo caso a la invitación de Graciela, entré a la casa y vi la mesa puesta donde se encontraba su marido, Ricardo, un caballero de unos 65 años, alto (1.80m) y esbelto.

    Tomé asiento y nos pusimos a conversar de la vida en general, me contaban de sus 2 hijos y los 5 nietos que tienen, yo de mi trabajo y estudios, etc. Pasaron alrededor de 3 horas cuando ya se hizo de noche y Ricardo me invita a probar el vino que tiene guardado para que podamos hacer el ponche, y le pide a Graciela que traiga. Nos ponemos a beber los tres y en pocas horas vaciamos la botella. Seguimos contando historias de vida mientras Graciela se para a buscar más vino y un sonido estalla desde la cocina, me paro rápidamente y voy a ayudar, la botella se encontraba destruida en el piso nadando en la posa de vino. Graciela agarra un paño y se agacha a limpiar la poza, su blusa suelta deja entre ver parte sus pechos desnudos que caen como dos enormes melones moviéndose de un lado para otro mientras refriega el piso, lo que me provocó una erección inmediata. Tratando de despegar la vista de los pechos de Graciela, me sumo a la limpieza en medio de una erección tremenda, ya medio borracho de tanto vino la calentura se amplificaba, por lo que decidí volver cuanto antes a mi casa a hacerme una paja en su honor. Luego de limpiar todo y con mi ropa interior humedecida por el líquido que salía de mi pene, comencé a despedirme, en ese momento Ricardo se para de la mesa y me pide que espere unos minutos, la última botella para conversar escuchando su tocadiscos en la sala de estar, donde saca un tremendo disco de Pink Floyd y yo en su honor saco un caño de marihuana (Santa Sativa), esperando que mi pene se calme.

    – Yo: Espero que no les moleste un poco de marihuana

    – Ricardo: Que bien huele, adelante, hace tiempo no fumamos con Graciela. Graciela!! Ven con nosotros, mira lo que tenía escondido Luis.

    Graciela se incorpora a nosotros sentándose junto a su marido en el sofá y yo desde la silla del frente prendo mi encendedor para aplicar fuego mientras de fondo suena “The Great Gig in the Sky”. Empieza a correr la marihuana y la habitación se comienza a cubrir de humo, el cuerpo se siente más liviano y Ricardo con Graciela se quedan unos segundos en silencio. Los observo detenidamente y veo que el semblante de sus rostros se altera, se observan fijamente y se comienzan a besar de manera apasionada, veía como sus lenguas se entrelazaban y como bebían la saliva el uno del otro, el pantalón de Ricardo se abultaba y de la camisa de Graciela aparecía la figura de sus pezones erectos. Algo sucedió en ese momento en que el vino, la música y la marihuana hicieron sinergia para desbocar los deseos sexuales de esta ya entrada en edad pareja.

    Seguía observando y mi erección ya no daba para más, verlos besándose con esa calentura despertó un fuego gigante, y sin quererlo ni pensarlo saqué mi miembro jugoso y me puse a masturbarme mientras los veía. Ricardo se dio cuenta de la situación y en un tono algo irónico le dice a Graciela.

    – Ricardo: Amor, mira a nuestro vecino, es un pervertido, mira cómo se masturba mientras nos observa a nosotros, un par de ancianos. Dale una lección.

    – Graciela: Estas seguro amor? No se me vaya a pasar la mano jajaja.

    Yo en silencio veo como Graciela cruza hacia mi, se pone de rodilla, me agarra la verga y suavemente la empieza a lamer desde la punta, tomándose todos mis líquidos y saboreándolos. Continúa con su trabajo bajando a mis testículos, metiéndoselos en la boca, y luego subiendo nuevamente a la punta de mi verga una y otra vez.

    En el sofá del frente Ricardo se comienza a desnudar liberando un miembro erecto de al menos 18cm, lo mismo comienza a hacer Graciela, la cual desabrocha su blusa y aparecen el par de tetas más grandes que he visto, deben haber sido unos 140cm de carne colgando, coronadas por 2 enormes pezones con aureolas gigantes y rosadas.

    Ya muy excitado y caliente viendo toda esta escena, sin previo aviso me voy cortado rebosando de leche la boca de Graciela, la cual al parecer sintió las palpitaciones de mi pico dentro suyo respondiendo con chupadas más profundas e intensas. Algo nervioso aún por la situación, y sin saber cómo respondería Ricardo al hecho de que me corriera en la boca de su mujer, me quede congelado, lo cual cambiaría con el actuar de Ricardo, quien se acerca a Graciela todavía cubierta de leche en sus labios y boca, y la comienza a besar. Ambos se hunden nuevamente en un apasionado beso lleno de morbo y semen, mi semen. Ricardo lengüeteaba sus labios buscando gotas de mi leche y Graciela con su lengua inundada de mí semen le daba a Ricardo quien le daba de vuelta a Graciela.

    El éxtasis en el que se encontraban sumergidos Ricardo y Graciela me motivó de manera inmediata, volviendo a mi erección como si nunca hubiera eyaculado y como si llevara un año sin descarga. El morbo y la pasión de ambos me embriagaron más que las 3 botellas de vino y el pito de marihuana que nos fumamos. Luego de desnudarme me lancé un piquero entre ellos, como si su éxtasis fuera una piscina en la cual podía nadar libremente. Me sumo al beso entre ambos y lo primero que siento es mi fuerte olor a mi semen que hay en sus bocas, lo que me pone más caliente, hundo mi lengua en Graciela y luego en Ricardo, los tres arrodillados en la alfombra desnudos fundidos en erotismo.

    Graciela se para, agarra con ambas manos una de sus enormes tetas y la comienza a lamer, ante ello Ricardo se va a su otro enorme seno y se hunde en el, chupándolo con frenesí. Entre los gemidos de Graciela observo su entrepierna canosa, y veo como unas gotas se deslizan desde su vagina por su muslo, como si fueran dulce miel me lancé sobre sus líquidos a beber de ellos, encontrando en el camino su vagina de labios prominentes y sabrosos. Con una pierna de Graciela sobre mi hombro, una teta en la boca de Ricardo y la otra en la propia boca de Graciela, lamí y bebí ese chorrito sin parar, entrando mi lengua profundamente, pasando por su clítoris y recorriendo también su delicioso ano hasta que se tuvo que arrodillar nuevamente por los tiritones que le provocaron el exquisito orgasmo que le dimos.

    Ricardo guía a Graciela y la pone acostada de lado, sus tetas enormes se posan en la alfombra y de manera automática mi verga me guía al espacio entre sus pechos, y la comienzo a penetrar, mientras Graciela se pellizca y masajea los pezones. Atrás Ricardo le abre un poco sus piernas, y penetra su vagina haciendo que se agite aún más su respiración y movimientos, emitiendo unos gemidos intensos.

    – Graciela: Amor, quiero el pico del vecino en mis tetas toda la semana

    – Ricardo: Para ti lo que quieras

    – Graciela: Entonces dame también leche en mi culito

    Escucho el dialogo entre ambos, mientras me miran fijamente a los ojos sin involucrarme en el, y Ricardo se cambia de orificio, mientras Graciela suelta un suspiro de placer. Agarra sus tetas firmemente y me empieza a pajear con fuerza entre ellas, mientras Ricardo aumentaba las embestidas en el culo de Graciela, ambos empiezan a gemir y gritar y veo fijamente a Ricardo cuando este eyacula en el ano de su esposa, y yo en sus suaves y enormes tetas.

    Fue tanta la excitación de mirarnos con Ricardo mientras eyaculábamos, que nos comenzamos a besar sobre Graciela, luego me dirigí al culo de ella a beber a lengüetazos y sorbos la leche de Ricardo, y Ricardo volvió a las tetas de su mujer a tragarse mi leche y compartirla con ella. Nuevamente me sumé a su beso viscoso, pero ahora con la tibia leche de Ricardo recién ordeñada desde el exquisito y oloroso culo de Graciela. Lo que nuevamente me puso a mil, teniendo mi verga totalmente erecta junto a la de Ricardo en cuestión de segundos.

    Graciela estira sus manos y con la izquierda comienza a pajear a Ricardo, mientras con la derecha me masturba a mi. Con Ricardo nos paramos y pusimos nuestras vergas duras, venosas, jugosas y palpitantes a merced de su mujer. Con nuestros picos a la altura de su rostro, ella los comenzó a lamer y a pasárselos por la cara, con sus dos manos agarra nuestras vergas juntas y empieza a masturbarnos al mismo tiempo, sentía como el pico de Ricardo se frotaba con el mío en las manos de Graciela, ambos miembros resbalosos y cubiertos de semen y saliva. La excitación fue tremenda, con Ricardo nos comenzamos a besar y pasar la lengua por nuestros rostros, el me escupía saliva en la lengua y yo la devolvía. Con sus manos me comenzó a tocar por la espalda hasta bajar a mi culo, donde me comienza a acariciar el ano, luego saca sus dedos los mete en mi boca, y con mi saliva cubriéndolos vuelve a mi ano para introducir uno de ellos.

    Llena de placer, Graciela toma ambos miembros y se los mete a la boca, seguimos frotándonos juntos pico con pico entremedio de la lengua resbalosa de Graciela, donde comienzo a sentir las palpitaciones de Ricardo, era inminente que ya se correría, por lo cual estiro mi mano y también busco el culo de Ricardo para meterle un dedo y masajear su ano, provocando una descarga inmediata que llevó a una reacción en cadena, el calor, la viscosidad, el éxtasis, sudor y sentir hincharse las venas de la verga de Ricardo junto a mi verga, lograron que me corriera enseguida junto a él, llenando por completo de leche la boca de Graciela quien liberó una mano para tocarse rápidamente y con fuerza la vagina de la cual comenzó a salir un chorro de líquido como si estuviera orinando mientras se retorcía y tiritaba de placer. Nos fuimos los tres al mismo tiempo.

    Nos quedamos desnudos un rato en la alfombra, seguía sonando Pink Floyd al fondo, no podía borrar la cara de felicidad de mi rostro por la experiencia vivida, y notaba que en sus caras también se dibujaba una cómplice sonrisa. El ponche para la celebración de fiestas patrias nos quedó delicioso, y desde ese día mis visitas a la casa 184 se han vuelto más frecuentes gracias a la hospitalidad de Ricardo y Graciela.

  • El cura vicioso

    El cura vicioso

    Sebastián, cincuentón, alto, doble y tirando a feo, después de haber confesado a Gerardo y a muchas más personas, de decir misa y de arreglar unas cosas, se fue a su casa. Aurora, su sobrina y criada, una treintañera, morena y con todo muy bien puesto, o sea, que tenía un polvazo, le puso la comida en la mesa.

    El cura, después de comer, estuvo esperando por Gerardo, pero Gerardo no apareció. Se cagó en su puta madre, en sus muertos y en todo lo que se movía, hasta que ya entrada la noche recibió una llamada de Adelita preguntándole porque no fuera a su casa, en ese momento se cagó en su propia madre.

    A media noche, la criada entró en la habitación del cura. Había cortado la luz. Traía un quinqué en la mano. Llevaba puesto un vestido blanco de novia, un largo velo y estaba descalza. Puso el quinqué sobre la mesita de noche. Sebastián, vestido con su sotana, se arrodilló al lado de la cama. Aurora se acercó a él. El cura le besó los pies. La criada comenzó a hablar con voz dulce y pausada.

    -Levántate y desnuda a tu aparición virginal, Sebastián.

    El cura, le abrió la cremallera del vestido de novia y el vestido cayó al piso de la habitación. Aurora llevaba puesta lencería antigua… un corsé y unos pololos del mismo color que el vestido. Sebastián le desató los cordones del corsé y unas tetas grandes con pezones erectos quedaron al descubierto. Aurora, le dijo:

    -Mira pero no toques los impolutos senos de una virgen.

    -Como mandéis, virgencita.

    -Acaba de desnudar a tu angelical señora.

    Sebastián le quitó los pololos. Volvió a besar los pies de Aurora, subió besando y lamiendo los muslos hasta llegar a su coño peludo. Aurora, lo cortó de nuevo.

    -No profanes mi sagrada cueva con tu lengua pecadora.

    -¡¿Qué clase de virgen es esa que me dice que la desnude, que la mire, pero que no la toque?!

    -Una santa mujer.

    -¡Pues maldita sea mi suerte!

    -No maldigas, Sebastián. ¿Has pecado de pensamiento, palabra u obra?

    -Sí, señora.

    -Dame la fustigadora.

    El cura cogió debajo de la cama una zapatilla negra con el piso de goma del mismo color y se la dio.

    -Date la vuelta y levanta la sotana, pecador.

    El cura, empalmado como un asno, se dio la vuelta, levantó la sotana y se inclinó. No llevaba calzoncillos. Su culo estaba blanco como la leche, aunque por poco tiempo, Aurora, se lo iba a poner rojo como un tomate maduro.

    -¡Plas, plas, plas!

    Aurora, dejó caer la zapatilla, y le dijo al cura:

    -Reza…

    El cura ya estaba como un toro.

    -¡Reza tú, calienta sotanas!

    -Respétame, Sebastián

    -¡Échate sobre la cama!

    -No abuses de mí, por favor.

    El cura cogió la zapatilla y le largó a su sobrina cuatro veces en las nalgas:

    -¡¡Plas, plas, plas, plas!!

    Aurora se echó sobre la cama y tapó su cuerpo con el velo. El cura abrió un cajón de la mesita de noche y sacó un spray con aceite perfumado. Apartó el velo y le echó aceite sobre una teta, sobre el brazo, en parte del vientre y por una pierna y un pie. Aurora se volvió a tapar con el velo. El cura, primero masajeó el brazo, y después, con las dos manos, por debajo del velo, masajeó esa teta por ambos lados, Aurora, al principio, ponía una mano sobre ella para que no le masajease el pezón, pero poco después. Cuando el pezón rayaba acero, se quitó el velo de encima, estiro los brazos a los lados de su cuerpo, cerró los ojos y se dejó hacer. El cura masajeó su otro brazo, su otra teta y después las dos. Echó más aceite y masajeó su vientre y sus costillas para luego masajear sus pies, dedos, plantas, tobillos… Subió masajeando sus muslos, los lados de la vulva y le besó el clítoris, que ya estaba fuera del capuchón. Aurora, juntando las piernas, exclamó:

    -¡Ay que me corro!

    Sebastián, puso una mano de canto entre sus piernas, Aurora las abrió de par en par. Con tres dedos acarició su coño abierto. Los movimientos horizontales de los dedos fueron lentos al principio. Cogieron velocidad poco a poco, y cuando ya iban a toda hostia, Aurora, chilló:

    -¡¡¡Me corro!!!

    Al acabar de correrse, el cura le dio la vuelta. Masajeó su cuello, sus hombros, su espalda, sus costillas, y su culo. Masajeó sus nalgas, su periné y su ojete… Aurora ya no paraba de gemir. Unos veinte minutos más tarde, le metió un dedo en el culo y otro en el coño. Aurora, le dijo:

    -¡Sigue y haz que me corra de nuevo, huevón!

    El cura sacó los dedos, cogió la zapatilla, y le dio:

    -¡¡ay ay ay ay… -se quejaba Aurora- plas plas plas!!

    -¡¿Quién es un huevón, puta, más que puta?!

    Se ve que le gustara, ya que le respondió:

    -¡Tú! ¡¡Huevón, huevón, huevón!!

    El cura, le volvió a dar.

    Sebastián, caliente como un perro, dejó de largarle y se la metió en el culo. Aurora, que aún estaba más caliente qué el, no tardó en tener un orgasmo anal, diciendo:

    -¡¡¡Llego al cielo!!!

    Después de que disfrutara Aurora, el cura, se la quitó del culo a su sobrina y se la metió en el coño. Con una docena de clavadas, se corrió, diciendo:

    -¡¡Toooma, zorra!!

    Al acabar la faena, le preguntó el cura a Aurora:

    -¿Te gustaría echar unos polvos con Adelita, Marta, Gerardo y conmigo?

    -¿Gerardo, el ciego, su hija y Marta, la hija del farmacéutico?

    -Sí.

    -¡¿Quieres hacer una orgía?!

    -Quiero.

    -La cosa promete. Cuenta conmigo.

    Se agradecen los comentarios buenos y malos.

  • Vaya polvo, joder

    Vaya polvo, joder

    Mi nombre es Sara, tengo 24 años y recién acabé la carrera, soy trabajadora social, pero la verdad es que después de tanto esfuerzo lo que menos mi importa ahora es tener el título en las manos, solo quiero salir de fiesta y beber.

    Regreso a mi pueblo, bueno más que un pueblo es una ciudad, casualmente son las fiestas y han empezado hace un par de días, así que quedo con unas amigas. Me visto con un vestido corto negro y taconazos negros también. En el pelo me hago un recogido y un maquillaje ligerito, no me hace falta mucho…

    Empieza la noche, vamos de caseta en caseta, bailando, cantando y bebiendo… ¡Como necesitaba esto! De repente mis amigas desaparecen todas para ir a comprar más alcohol, a mi me dejan dándolo todo en una caseta con la música bastante alta. No voy muy borracha, solo estoy «contentita»…

    De pronto veo que se me acerca un chico, a mi parecer bastante guapo, con vaqueros y camisa azul oscuro. En la mano lleva un cubata, cada vez lo tengo más y más cerca…

    -Hola! -me sonríe.

    Le miro sonriendo al ver que me saluda

    -Ey hola que tal?

    -Pues bastante bien… -ríe- cómo te llamas?

    -eh… Sara! –sonrío.

    -Yo Raúl… –contesta.

    De repente, me mira mordiéndose el labio y no se aguanta. Me agarra de la cintura y me pega a él a la vez que me come la boca, en otras circunstancias le hubiera pegado una hostia pero la verdad es que me gustó y para nada me quité, es más, me pegué más a él para sentirle mejor…

    Me coge de la mano y me lleva al baño de la caseta. Allí continúa con la sesión de comidas de boca y empieza a toquetearme.

    -Solo quiero follarte… -muerde su labio.

    Eso que me dice me pone cachondísima… le comería toda la polla aquí mismo y de hecho creo que lo haré.

    -Y… ¿a que estas esperando? Dame polla Raúl… –contesto.

    Suspira y mete las manos por mi falda hasta llegar a mi tanga. Toca de arriba a abajo mi rajita por encima de la tela y gimo despacio notando como chorreo. Con la otra mano se saca la polla del pantalón y joder que pedazo de pollón, no aguanto las ganas y me arrodillo. Empiezo a chupársela y arriba a abajo escuchando como gime, me encanta…

    Le chupo con ganas el capullo paseando mi lengua, luego le pajeo mientras saboreo sus huevos en mi boca… De pronto me coge, me baja el tanga y tras ponerse un condón y montarme en el lavabo me folla duro. Gimo, chillo, grito pero el placer que siento es mucho mayor. Me agarro a su cuello sintiendo cada envestida como si fuera la última hasta que me corro pero Raúl no para. Me baja, hace que apoye mis manos en la pared y me folla desde detrás clavándome toda la polla riquísima hasta lo más profundo de mí. Acaba corriéndose y me limpia el coño a lametazos. Me mira mordiéndose el labio y me besa en la mejilla.

    -Feliz feria… espero volver a verte… y follarte… -sonríe y se va.

    Yo me visto de nuevo y salgo un poco mareada del baño. ¡Vaya polvo, joder!

  • Me apremiaba entregar un trabajo

    Me apremiaba entregar un trabajo

    Hoy, un día como otro cualquiera mientras hacia un trabajo de la universidad, Internet dejó de funcionar, justo en el peor momento… ¡Solo tenía 5 horas para entregarlo!

    Llamé a mi compañera de piso Claudia para que me facilitara el número de teléfono del técnico la empresa con la que teníamos contratado el internet. Después de explicarle todo me dio el número, la despedí y llamé.

    Al descolgar el teléfono, oí una voz penetrante que me envolvió rápidamente, una voz digna de un Dios…

    En 30 minutos estoy allí… -le facilite la dirección y colgué tras darle las gracias-

    Automáticamente me puse nerviosa, como tuviera el mismo físico que me imagine tras escucharle seria increíble.

    Recojo el piso un poco y espero ansiosa al técnico, y no porque me arreglara el problema del Internet.

    Puntual, a los 30 minutos justos, toca al timbre y voy a abrir.

    -Hola, ¿Sara verdad? -me pregunta con una sonrisa radiante de oreja a oreja que me dejó sin aliento.

    Era un hombre alto, delgado y ligeramente musculado. Con barba de 3 días y un rostro tan atractivo que excitaría a cualquiera… pff… me volví loca…

    Asiento devolviéndole la sonrisa.

    -Soy yo si… pasa…!!

    Aquel pedazo de hombre entra en el salón de casa y se pone a preguntarme sobre el problema y como ocurrió, o eso recuerdo porque la verdad es que todos mis sentidos estaban puestos en su mirada y en su paquete, muy marcado por cierto…

    En ese momento, se agachó para mirar unos cables y… DIOS… ¡Que culazo! Para pegarle bocaditos… mmm…

    -Voy al baño…

    Suspiro y voy al baño a intentar respirar un poco de aire.

    -Que hombre… madre mía… -suspiro.

    Al decir eso escucho un susurro en mi espalda diciendo «Que mujer… madre mía…». Me gire rápidamente y vi al técnico, sin camiseta y comiéndome con la mirada.

    -Esto… creo que te equiv…

    No me dio tiempo a acabar la frase y ya estaba el tío comiéndome la boca, sentía su lengua recorriendo cada rincón de mi boca, yo hacía lo mismo. Esos besos tan llenos de deseo consiguieron que me excitara hasta tal punto que creía que mis bragas se caían al suelo de lo mojada que estaban… madre mía… me estaba poniendo a mil…

    Me levantó el vestido dejándome en sujetador y bragas. Le muerdo el labio y le bajo los pantalones junto con los calzoncillos.

    -Chupa un poco nena… -susurra desesperado.

    Obedezco y bajo hasta su pene. Empiezo a jugar con la punta sobre mis labios. Noto que me coge por la coleta guiándome, sigo metiéndomela entera en la boca haciéndole gemir. Me mueve rápido sobre su polla muy dura y larga. Al rato, me sube y me besa con deseo, sin pensárselo y sin esperármelo me aparta la braga y me mete dos dedos de golpe, no le resulta difícil ya que estoy muy mojada. Me mueve los dedos muy rápido, gimo retorciéndome de placer hasta que estallo y me corro en su mano como una fuente.

    Se separa y me mira pajeándose.

    -Fóllame ya por favor… -suspiro muy excitada.

    Sonríe pícaro, me lleva al salón y allí me tira suavemente al sofá.

    -Vas a tener polla para dar y regalar… –susurra.

    Se acomoda y me penetra de un solo golpe haciéndome chillar. Le miro volviéndome loca gimiendo. Noto sus huevos dándome golpes a la vez que me penetra sin piedad.

    -Joder como follas cabrón!!! -gimo y me corro de nuevo.

    Me la saca y se pajea rápido sobre mi cara, se corre llenándome toda de su leche. Yo disfruto como una guarra con su calor húmedo sobre mis ojos, mejillas y boca.

    Nos incorporamos y nos vestimos.

    -Bueno… me arreglas el internet o que… -le miro limpiándome los restos de semen de mi cara…

  • Nuestra amiga argentina ¿cae en la trampa?

    Nuestra amiga argentina ¿cae en la trampa?

    Esto que les cuento me paso esta semana (hace tres años), y todavía me cuesta creerlo, voy a tratar de ser lo más sintética posible, porque si no se va hacer largo. Tengo un amigo, que es un genio, que sin saber esto, me alentó con el solo hecho de comentarme y fundamentarme que todas las mujeres tenemos nuestra parte lésbica, algunas nos animamos a mostrarla y otras no.

    Matías, el amorcito de mi vida, siempre cuento que esta de novio con una rubia hermosa, si, es cierto es muy linda y con un muy lindo cuerpo, muy armónico, tan linda es que le ofrecieron trabajar de modelo un par de veces.

    Antes que nada, para que entiendan (y no piensen que estamos todos locos jeje) yo con Matías tengo una relación muy especial, nos conocemos de chicos, y aparte de tener la mejor piel, química, sexo, que puedo tener con alguien, tenemos una confianza única, nos hemos contado cosas que a nadie le contaríamos.

    La cosa es que Matías, hace ya bastante tiempo me confesó algo que me dejo sorprendida, me dijo que notaba algo raro en su novia, el sentía que cogía por obligación, que no la veía gozar (y eso que Matías sabe coger jaja), y que la ve desde hace mucho muy compinche con una amiga, que nunca vio nada raro, pero que sospecha que es lesbiana. Pero él me decía lesbiana, lesbiana, no como yo que me acuesto con mujeres (él lo sabe) pero muero por una pija jaja.

    Me pidió algo muy loco, y era que tratara de, como decirlo, seducirla o algo así, y ver qué onda, que en la única que podía confiar en esto era en mi, y que se dio cuenta que un par de veces me miraba demasiado. La verdad no le dije nada, ¡me quede sorprendida!, Matías “mi amante” ¿me está pidiendo que me coja a su novia?, una locura.

    Mientras lo pensaba, me fui haciendo amiga de ella; con la excusa que me puede ayudar con lo que yo estudio, siempre le preguntaba algo, y le decía que un día tenía que venir a casa a explicarme unas cosas, y así hablamos un tiempo.

    Todo esto que cuento en un par de renglones llevó su tiempo, tiempo que Matías se animara a contármelo, me lo iba diciendo de a poco, tiempo en que yo lo asumiera, y tiempo en que me decidiera para hacer lo que hice.

    La semana pasada me decidí, le dije si quería venir a casa a explicarme eso, y me dice que sí, que pasa antes de ir al gimnasio, pero que estaba así nomás, con esos pantalones cortos que se usan para el gym y una remera, no importa le digo, ven igual. Obvio que yo también me puse un pantaloncito corto.

    Llega, vamos a mi cuarto, nos sentamos en el escritorio, yo me pongo bien cerquita, rozaba mi pierna con la de ella (quería ir viendo sus reacciones) ella no decía nada y hacía lo mismo, nos seguíamos rozando las piernas, ya sentía su piel suave, subí un poco la apuesta y con cualquier excusa, me acerco para agarrar algo del escritorio y le meto mi pierna entre las de ella, y nos rozamos bastante, después nos pusimos hablar, una frente a la otra (ustedes, vieron las mujeres somos más de tocarnos, sin que eso quiera decir nada), y le seguí rozando las piernas y le ponía una mano encima de ellas, y no me decía nada, pero no sé, algo raro sentía, nosotras de eso nos damos cuentas, casi inconscientemente movía las piernas y yo mis manos sobre ellas.

    Bueno aparte, ni bien podía aprovechaba para rozarla, siempre con alguna excusa. Llego la hora que se tenía que ir, y quedamos que volvía al día siguiente.

    Llega, estaba con una mini, yo también, teníamos que leer unos apuntes, como para estar más cómodas, le digo de sentarnos en la cama, y yo de paso aprovechaba la situación y ponía mis piernas sobre la de ella, después ella hacía lo mismo. Cuando sus piernas estaban sobre las mías y otras vez nos sentíamos la piel, le acaricio la pierna le digo “¡que piel suave tienes guacha!” y me dice como se la cuida y todo eso, pero la verdad es que ¡ya me estaba calentando! y bastante, pero ¡no me animaba a avanzar más!, seguimos así un rato, hablando y yo acariciándole las piernas, ya por arriba de sus rodillas, y no me decía nada, pero no las podía dejar quieta (yo no podía estar segura o creerlo, pero presentía que algo sentía), paso el tiempo y le digo si al día siguiente quería venir (en realidad ya habíamos terminado lo que teníamos que hacer jaja, pero algo más yo iba a buscar) que iba a estar sola y nadie nos jodía, y me dice que sí, le doy un beso en la mejilla, pero un fuerte beso, ella hace lo mismo.

    Yo estaba nerviosa, nunca había hecho eso, las veces que estuve con mujeres me tranzaron a mí, yo nunca las avance de la nada (con Pili ya habíamos estado juntas cuando la avance), no sabía bien cómo hacerlo, pero es tan linda la guacha que no podía dejar de pensar en estar con ella (esa es mi parte lesbi jaja).

    Llega, estaba igual que el día anterior, con una mini y una remera, yo me había puesto una remera larga, y bombacha nada más, cuando llego le dije “ayyy boluda no me di cuenta de la hora, no me llegue a cambiar” excusa boluda pero valida, ¿no?

    Vamos a mi cuarto, yo estaba re nerviosa, caliente, con esa adrenalina que me mata, y note que ella también estaba rara, un poco nerviosa igual que el día anterior nos tiramos en la cama, pero esta vez sin ningún apunte, hablamos boludeces, y esta es la parte decisiva jeje. Yo me pongo bien cerquita de ella, pongo una pierna mía sobre una de las de ella, y le agarro la otra pierna de ella para que la ponga sobre la mía, ¿me explico?, ella no dice nada, y empezamos solitas a frotarnos, a sentirnos nuestra piel, todo sin decir nada, era más fuerte que nosotras, ¡no nos podíamos controlar más!, solo nos sentíamos y eso a mí ya me tenía muy calentita, ¡esa piel!, hasta que llegó el momento inevitable, mágicamente nos fuimos acercando hasta darnos un beso, un beso suave, casi un pico, siguió con uno más intenso otro, otro, otro, ya nuestras lenguas jugaban, le mordía su labio ella el mío, nuestras conchitas casi estaban pegadas, yo ¡toda mojada! ¡Nos comimos la boca!

    Me dice “¡Caro no!, ¡no podemos seguir!” le digo que sí, que las dos sentimos lo mismo, le pregunto, ¿no te mueres de la calentura que tienes? Me dice que sí, bueno ahí se fue todo a la mierda, nos seguimos besando, me empezó a meter la mano por debajo de la remera me tocaba la cola la espalda, ¡estaba desesperada!, yo a ella también, la acariciaba por todos lados.

    Obviamente seguimos hasta quedar las dos desnudas, voy a su conchita, se la empiezo a chupar, como gozaba la hija de puta, le meto los dedos uno dos, se la chupo, le pregunto si le gusta, me dice ¡que si!, que le encanta, apuesto más fuerte, le pregunto: ”¿te gusta más como te la chupo yo o Matías?”, y me dice “vos mi amor vos me encanta como me la chupas”, mientras me dice esto explota en un orgasmo que todo su cuerpo temblaba.

    Me subo sobre ella, nos besamos desesperadamente, nos sentimos, nos acariciábamos y ella solita va bajando hasta mi conchita y me la empieza a chupar, me mete la lengua, yo le empujo su cabeza, me mete los dedos, me muerde los labios de la vagina, me sigue metiendo los dedos, me acariciaba la cola, me hizo acabar esta vez a mí.

    Empezamos a frotarnos las conchitas, un rato, ah, gemíamos de placer, nos besábamos, acabamos de nuevo y ya exhaustas, había pasado poco tiempo y acabamos tres veces.

    Nos quedamos desnudas en la cama, me pregunto si era mi primera vez, le dije que no, ella, me confesó que se acuesta con una amiga (Matías tenía razón), me pidió que esto quede entre nosotras, que no nos conviene que nadie lo sepa, que no nos pudimos contener, le digo que es cierto, yo no me pude contener quería estar con ella.

    Al rato se fue.

    A Mati, no le voy a contar nada, tengo mis códigos.

    Al día siguiente, ella me llama y me dice que nos teníamos que ver por lo que habíamos hecho, que había sido un error, y que no quería dejar las cosas, sin hablar conmigo, le digo que está bien que venga a casa y hablábamos, obvio que me dijo que no, que nos juntáramos en un bar, le digo que no sea boluda, que no me la voy a violar, que no le voy hacer nada, y le hago la pregunta fatal “¿o te tienes miedo de vos misma?” jaja, y me dice, “No, nena, yo estoy muy segura de lo que hago”, ok, le digo, entonces ven a casa, no tengo muchas ganas de salir.

    Obviamente la esperé igual que el día anterior, con una remera larga y bombacha nada más, llega, le digo de ir a mi cuarto, y me dice que no, entonces le digo ”nena acá no podemos hablar, a ver si nos escucha Mary (es la chica que trabaja en casa) “, ahí la convencí de ir a mi cuarto.

    Entramos a mi cuarto, cierro la puerta me dice, ”nena déjala abierta, no cierres“, le digo que no quiero que nos escuche Mary, yo la veía muy, muy nerviosa, esta vez, nerviosa en serio, y tuvimos una conversación que fue más o menos así.

    Ella: mira caro, lo de ayer…

    Yo: lo de ayer que???

    Ella: nada, que no sé cómo lo hicimos y te dije lo que te dije (se refería a que me confesó que ella se acostaba con una amiga.)

    Mientras me hablaba, yo la agarraba de la cintura, la miraba mordiéndome los labios, con cara de entregada y mostrándole que quería estar otra vez con ella.

    Yo: no tiene nada de malo lo que hicimos, yo no soy lesbi, pero también me acuesto con alguna amiga y me gusta.

    Ella: Si, me lo dijiste, pero yo estoy de novia con Mati, y ahora vos sabes esto, ¡está mal!

    Yo: sabes que no se lo voy a contar a nadie, confía en mí. A mí tampoco me conviene que vos lo cuentes.

    Ella: no, en eso tenés razón.

    Yo: lo pasaste mal conmigo?

    Se hizo un largo silencio… ninguna hacía nada, hasta que nos fuimos acercando, cada vez más, casi sin darnos cuenta, nuestros labios estaban ya casi pegados, y terminamos en un hermoso beso, acariciando nuestras lenguas, entrecruzando nuestras lenguas, solo tocándonos nuestras lenguas, lo que me provoco una calentura infernal.

    Seguimos besándonos, y terminamos así en la cama, besándonos acariciándonos de nuevo, ella, me saca la remera, me empieza a besar mis tetas, mis pezones ya hablaban de la calentura que tenía, yo no hacía nada, dejaba que me besara, solo quería sentir sus besos, sus caricias, me sigue besando la pancita, y sigue bajando hasta llegar a mi conchita, me saca la bombacha, yo ya estaba desnuda, ¡si! , ella ya me había desnudado y yo la deje, me gusto que me desnudara.

    Me empieza a besar la conchita, muy dulcemente, me la toca, me la acaricia, hasta que me empieza a meter los dedos, y me la seguía besando y me metía la lengua, yo ya no podía abrir más mis piernas, empujaba su cabeza a mi conchita, me tocaba las tetas, era un goce total.

    Le digo que en la mesa de luz había un consolador (lo había dejado ahí por las dudas jeje), lo agarra, me pone de costado y yo flexiono una de mis piernas para entregarle mejor mi conchita. Me empieza a poner el consolador, me lo saca, me lo pone, yo ya estaba muy caliente, me sentía ¡como si fuera su puta!, a ver, yo quería ver si a ella le gustaban las mujeres y ahora yo era la que me entregaba ¡a ella!, y no podía decir nada, me estaba poniendo loca con lo que me hacía, siguió así hasta que como siempre explote en mi primer orgasmo.

    Después, aprovechando, lo mojada que estaba y que el consolador también estaba totalmente lubricado, me lo empieza a pasar por la cola, la miro le digo “no, por favor en la cola no”, me sentía muy puta en serio, los papeles se habían invertido, me mira y me dice que si, que me va a gustar (obvio que me iba a gustar), me lo empieza a poner de a poquito, yo empiezo a gemir de nuevo, no me podía controlar, hasta que logra ponérmelo todo, la miro, y pienso (la novia de Mati me está cogiendo por el culo), mientras ella, me besaba la conchita, me metía los dedos, y si, me temblaban las piernas, todo el cuerpo, ya no me importaba nada, empecé a sentir esos espasmos que se en que terminan, y si, ¡me hizo eyacular! SI LA NOVIA DE MATÍAS ¡ME COGIÓ COMO NADIE!, y mis gritos se escucharon en toda la casa (la chica que limpia toco la puerta a ver si pasaba algo, obvio que se dio cuenta, por suerte sé que no va hablar).

    Termine muerta exhausta, caliente, quería más, pero ella se tenía que ir a la facultad, le pregunte “¿vos no acabaste ni una vez?” y me dijo que no, que ella gozó viéndome acabar…

    ¿Cómo termino mi día?, una locura, me había quedado muy caliente, lo llame a Matías, para ver si podíamos vernos a la noche, me pasa a buscar, y nada nos matamos cogiendo, EN EL MISMO DÍA ME COGIÓ MATI Y LA NOVIA, esto ya es una locura, pero una locura de la que no me arrepiento… no sé cómo va a seguir la historia esta…

    Pero sigue:

    Después de lo que conté, me acosté con Lu un par de veces más, siguió viniendo a casa unas veces más, y la cosa se invertía cada día más, nunca, pero nunca me había pasado que una mujer gozara tanto con solo verme gozar a mí, sí, eso hacía Lu, me cogía y gozaba, hubo veces que ella no acaba y yo sí, y varias veces, pero ella gozaba igual.

    Es más una vez me sorprendió con un consolador que ella trajo, y uso ¡los dos! El mío y el de ella, sí, me penetro con los dos, ese día acabe como una zorra, me hacía sentir muy puta, yo me entregaba a ella, Lu ¡me cogía a mí!, una locura.

    Resulta que hoy al mediodía me llama (hacía bastantes días que no nos veíamos), y me dice que va a estar sola en su casa porque sus viejos se iban al campo, si quería ir, obvio que le dije que si, y aunque no lo crean, me ponía nerviosa en solo pensar que Lu me iba a coger ¡de nuevo!, un poco de lesbianismo no me venía mal, porque venía de unos días con mucha acción jeje

    Me pongo un pantaloncito de jean zapatillas medias y una blusa. Llego a la casa, (ella estaba con una remera larga y bombacha, nada más) me parte la boca, y me lleva al cuarto, casi ni hablamos, entramos al cuarto, nos empezamos a besar, pero como nos besamos nosotras, con mucha dulzura, nos quedamos un rato solo tocándonos con nuestras leguas, mordiéndonos los labios, y me calentura iba en pleno aumento, yo le acariciaba la cola por debajo de la remera, sentía esa piel hermosa que tiene.

    Me tira en la cama, me sigue besando y empieza a bajar, me levanta la blusa, me besa la pancita, y me empieza a tocar a través del pantaloncito, hasta que me lo saca, yo ya estaba toda mojada, me empieza a dar besos en la conchita, me acaricia las piernas la cola, yo solita me saque la blusa y quede ya desnuda, y ella con esos pelos rubios (casi amarillos y naturales porque es hermosa) mirándome, como me la chupaba, me metía los dedos, yo le acercaba la cabeza cada vez más, y así hasta que ¡me hizo acabar!

    Ah, no les conté, yo la notaba que miraba el reloj, le pregunte si pasaba algo y me decía que nada.

    Suena el timbre del departamento y me dice puteando “¡justo ahora me traen lo de papa!”, y sigue “espérame que ya vengo”. El departamento de Lu es muy grande y acá viene la parte en la que ME QUERÍA MORIR yo desnuda en la cama y Lu si… lo que se imaginan, entra al cuarto con Matías, Lu le estaba tapando los ojos con su mano, o sea que no veía y pasó más o menos esto.

    Yo me tape con lo primero que encontré, me puse blanca re nerviosa, no esperaba para nada, en serio para nada esto, y por lo que me di cuenta lo había preparado Lu.

    Lu: Mati te acordás lo que siempre me pedías?

    Mati: no sé, amor de que me hablás?

    Lu: de lo que me decías que te gustaría que seamos tres

    Cuando escuche eso me quería morir, que hija de puta, ¡pensé!

    Mati: sí, claro como no me voy a acordar,

    Lu: y te gustaría?

    Mati: no me digas q estás con alguien, sacame la mano de la cara!!

    Lu: no, todavía no

    Y Mati le saca la mano de la cara y me clava la mirada.

    Mati: CAROOO, que hacen ustedes dos, estás desnuda!!!!

    Lu: te estábamos esperando

    Yo: no, Mati, yo no sabía nada, en serio!!

    La calentura se me fue enseguida, hasta que Lu se sienta al lado mío, le dice a Mati, ”Vos siempre lo quisiste, yo también hasta que me animé” y me mete un beso, me parte la boca, me empieza a sacar la sábana con la que me había tapado, me empieza a acariciar las tetas, y me mete la mano en la conchita, lo mire a Matías y me empecé a calentar de nuevo, dejé que me tocara, abrí mis piernas para que me pudiera tocar más y más y más, lo miraba, no lo podía creer, ya estaba empezando a gemir.

    Matías dice “esto es una locura, pero vivámosla” o algo así, se saca la ropa, se queda en bolas, la besa a Lu, la besa como nunca vi que la haya besado, le saca la remera, mientras le empieza a besar las tetas, Lu seguía metiéndome los dedos y yo ya le estaba agarrando la pija a Matías

    Después Lu, le empieza a chupar la pija, me invita a que lo hagamos juntas, y juntas se la chupamos, mientras también nos besábamos, así estuvimos un rato largo. Yo no quería tomar la iniciativa de ver a quien se cogía primero, ni quería pensar en que me iba a coger Matías ¡delante de su novia!

    Después quedamos tirados en la cama, Lu pone su conchita cerca de mi cara, se la empiezo a chupar, terminamos en un 69 y Matías aprovecha y se la empieza a coger a Lu (que había quedado arriba), así la estuvo cogiendo hasta que acabo como una perra, a los gritos, yo abajo chupando los huevos de Mati, los labios de la conchita de Lu, ¡todo un descontrol!

    Mati se acuesta y ahí sí, me importo un carajo, me siento arriba de él y me clavo esa hermosa pija y empiezo a saltar, Lu me acariciaba y me besaba las tetas, nos besábamos desesperadamente estábamos las dos, bah los tres como locos, no tardé mucho en acabar otra vez y ¡a los gritos!

    Lu le empieza a chupar la pija a Matías, yo también, nos terminó acabando en la boca y así todas encastradas nos empezamos a besar, hasta que nos limpiamos con la sabana, y la cosa, obvio por un momento se enfrió un poco.

    Matías dice, que no podía creer esto que pasó, le empieza a decir a Lu, como se le ocurrió, si ya habíamos estado juntas, Lu no le contesta nada solo le dice que le dio un gusto y que lo hizo conmigo porque siempre vio que nos llevamos bien (hablaba de Matías y de mi) que siempre tuvimos buena onda.

    Cuando escuche eso me quise morir, pensé “a ver si esta hija de puta sospecha de algo y lo hizo a propósito” entonces, me levante fui al baño, me lave, volví al cuarto, y les dije “chicos, todo estuvo muy lindo, pero seguro tienen que hablar cosas” y me fui a la mierda jaja

    No sé qué habrá pasado después, ni quiero preguntar.

  • La venganza del ciego

    La venganza del ciego

    Gerardo, Adelita y Marta, estaban frente a Sebastián y su sobrina, sentados a la mesa del comedor de la casa del ciego. Sobre la mesa cinco platos de almejas a la marinera que estaban comiendo con las manos. El cura le dijo a Adelita.

    -Están buenas las almejas. ¿Las hiciste tú, Adelita?

    -Sí, son almejas babosas, -miró para Aurora y lamió una almeja- pero me gustan más crudas, -la chupó- al natural y echando baba.

    Aurora, le preguntó:

    -¿Ya comiste muchas, Adelita?

    -Varias, con mermelada, con nata, con mantequilla…, pero como ya te dije, me gustan más al natural y echando baba.

    El cura, le preguntó:

    -¿Y los percebes? ¿Te van los percebes, Adelita?

    -¡Me encantan! Les quito la cabeza y no me canso de chupar.

    -¿Y a ti, Marta?

    -A mi me va de todo. La almeja babeando y el percebe, el percebe cuanto más gordo, más rico.

    Gerardo, el ciego, le preguntó al cura:

    -¿Y a ti te van los percebes, Sebastián?

    -Soy más de almejas.

    Habían acabado de comer, Adelita le dijo a Marta:

    -Ayúdame a recoger la mesa.

    Aurora, se anotó.

    -Yo os ayudo.

    Recogieron los platos y los llevaron a la cocina. Allí, Adelita, agarró por la cintura a Aurora y le dio un beso con lengua que mojó su coño, Marta, por detrás, le besaba el cuello. Al acabar de besarla Adelita, Aurora, giró la cabeza y recibió otro beso con lengua de Marta mientras Adelita le magreaba las tetas, luego dijo:

    -Jamás pensé que los labios de las mujeres fueran tan dulces y excitantes. Me he mojado.

    Marta, se puso cachonda.

    -No me tientes que te la como aquí mismo.

    Adelita, cogiendo las fresas con nata de su padre y las suyas, le dijo a Aurora:

    -Coge tus fresas y las de tu tío antes de que Marta se ponga más perra.

    Aurora cogió los platos, Marta, cogió el suyo y volvieron a la mesa.

    La primera fresa con nata que cogieron del plato Adelita y Marta se las llevaron una a la boca de la otra, las comieron y después se besaron. El cura se puso palote, Aurora, se mojó aún más, Gerardo, comía fingiendo que no se enteraba de que iba la cosa, y preguntó:

    -¿A qué viene tanto silencio?

    Le respondió el cura.

    -Tienes a dos viciosillas en casa.

    -¡¿Ya empezaron a comerse los coños?!

    El cura no salía de su asombro.

    -¡Y lo dices cómo si dijeras que ha empezado a llover!

    -A llover va a empezar cuando se corran. Ponte un chubasquero, Sebastián.

    -¡Coooño! ¡¿Tanto jugo echan?!

    Habló Adelita.

    -Ya lo sabrás cuando lo bebas. -habló ahora con su padre- No nos estamos comiendo los coñitos, papá, nos estamos besando.

    -Ya lo sabía, hija. Quería vacilar a Sebastián. El ruido de vuestros besos es inconfundible, como inconfundible es el ruido que hace ese dedito entrando y saliendo del coño.

    -Nosotras no somos, papá.

    -Ya lo sé, hija, el ruido viene desde la posición de Aurora.

    Efectivamente, protegida por el mantel de la mesa. Aurora se estaba haciendo un dedo.

    -¡Joder! ¡Qué oído tienes, Gerardo!

    -Joder te voy a joder yo a tí, te voy a joder bien jodida, aunque ahora mismo, mojadita como debes estar, te la comería hasta que me llenases la boca de babas.

    El cura ya estaba impaciente.

    -¿Dónde va a ser la fiesta, Gerardo?

    -En la habitación de mi hija.

    -¿Vamos?

    -Andando.

    Adelita y Marta cogieron por las manos al ciego y lo llevaron a la habitación. El cura se sentó en la cama.

    Adelita y Marta dejaron a Gerardo en medio de la habitación. Adelita le dijo a Aurora:

    -Ven junto a mi padre.

    Aurora se acercó al ciego. Gerardo le hizo un reconocimiento facial con las yemas de sus dedos.

    -Eres muy bonita.

    -Gracias.

    El ciego la besó con lengua, le quitó la blusa y el sujetador, le acarició, beso lamió tetas y pezones, luego sus manos bajaron desde sus axilas a las caderas para reconocer sus curvas. Se puso en cuclillas y le quitó la falda y las bragas. Puso su mano en su cintura y lamió el coño empapado. Adelita besó a Aurora y Marta le comió las tetas. El cura se sumó a la fiesta y le comió el culo. Aurora no tardaría en derretirse. Agarró la cabeza de Gerardo, y dijo:

    -¡Cabrones! Me vais a matar de gusto! ¡Me voy a correr cómo una perra!

    El cura le metió un dedo en el culo y se lo folló con él. Gerardo le metió dos en el coño, la masturbó y lamió su clítoris. Aurora ya no aguantó más.

    -¡Me vieeeene! ¡¡ya ya ya! -las piernas le comenzaron a temblar y de su coño salió jugo como de un grifo abierto- ¡¡¡Yaaaaa!!!

    Aurora se corrió en la boca del ciego. Mientras se derretía de placer tuvo que ser sujetada por Adelita y Marta ya que sus fuerzas flaquearon.

    Al acabar de correrse la ayudaron a sentarse en el borde de la cama. Después, Adelita y Marta comenzaron a desnudar al ciego… El cura quitó la sotana para presumir de polla, pero al ver la verga de Gerardo se dio cuenta de que nada tenía de lo que poder presumir, si acaso de los cojones, que los tenía como huevos de gallina.

    A Adelita, como tenía un cuerpo de escándalo, le gustaba exhibirse, y como con su padre no lo podía hacer, ese día quiso resarcirse. Puso la canción: Kiss me Baby one more time, de Britney Spears y bailando, comenzó a hacer un striptease para el cura. Marta hizo otro al mismo compás que ella. Se veía que ya lo tenían ensayado.

    Acabó la canción. Ya desnudas. Enseñando unos cuerpos perfectos, con grandes tetas y coños peludos, dijo Adelita:

    -¿Quién me quiere follar primero?

    Saltó el cura.

    -¡Yo!

    Todo estaba saliendo como lo planearán el ciego, su hija y Marta.

    Adelita se echó boca arriba en la cama. El cura la besó le comió las tetas, y después la penetró. Al ciego, echado boca arriba al lado de su hija, le mamaba Aurora la gran verga. Marta, puso su coño en la boca de Adelita, y la amiga se lo comenzó a comer. Al rato, Aurora, se metió la gran verga de Gerardo, y al comenzar a cabalgarlo, dijo:

    -¡Dios, cómo me llena el coño esta maravilla! No voy a tardar en correrme.

    Tardó, tardó más de media hora, pero cuando se corrió, tuvo el orgasmo más largo y más fuerte de su vida. Con tanta fuerza le vino que se tuvo que quitar de encima del ciego y acabar de correrse a su lado, en posición fetal y estremeciéndose como si estuviese temblando de frío.

    Marta, a punto de correrse, y viendo como disfrutaba Aurora, le preguntó a Adelita:

    -¿Quieres que me corra en tu boca o que me aparte?

    -Dámela, quiero beber mujer.

    Unos segundos más tarde, el cura, veía como Marta, con los ojos en blanco, gemía y se convulsionaba, y como de las comisuras de los labios de Adelita salían pequeños riachuelos de flujo de la descomunal corrida, excitadísimo, le dijo a Adelita:

    -¡Ahora te voy llenar yo el coño de leche!

    Sebastián sintió como Gerardo se echaba encima de él, como le abría las cachas y como se la clavaba en el culo. Le entrara sin dificultad. Con toda la verga dentro, le dijo el cura al ciego:

    -¡Me cago en tus muertos, Gerardo!

    -Antes deberías mover el culo y saludar al vivo.

    El cura no podía zafarse porque al lado del ciego era un tirillas. Si quería follar a la hija tenía que mover el culo y follar también al padre, y fue lo que hizo.

    Unos minutos más tarde, le preguntaba el ciego:

    -¿Te gusta, Sebastián?

    -¡¿Cómo me va a gustar si me estás rompiendo el culo, maricón?!

    -Entonces te la quito. Ya perpetué mi venganza. Ahora ya no siento odio, lo que me das es pena.

    El cura, mintiera, le gustaba que le follara el culo. ¡Vaya si le gustaba! Por eso le dijo:

    -Las venganzas se llevan hasta el final o no son venganzas.

    Gerardo, pensando que lo vacilaba, lo amenazó.

    -¡A que te follo el culo como si fuera un coño!

    -¡No tienes cojones!

    Sebastián, se cabreó.

    -¡Qué no!

    El ciego le folló el culo, se lo folló hasta, que Marta le metió a él un dedo en el culo, y se corrió dentro del cura. Se produjo el efecto carambola. El cura, al sentir la leche calentita en su culo, se corrió en el coño de Adelita, y Adelita, al sentir la leche calentita del cura dentro de ella, se corrió, diciendo:

    -¡Me corro, maricones, me corro! ¡¡¡Me cooorro!!!

    El ciego se había vengado del cura, pero la había hecho buena, desde ese día, el cura, ya no iría a su casa a follar sólo con su hija y con la amiga de turno.

    Se agradecen los comentarios buenos y malos.

  • Una gran follada

    Una gran follada

    Contemplo en bikini esta tarde a Rocío,
    sobre la arena, en la toalla sentada;
    me mira ella y se da por enterada:
    unos guiños fugaces y empieza el lío. 

    Se levanta, me mira y ve que sonrío;
    sonríe ella también frente a mí parada:
    se está preparando una gran follada:
    meter mi polla en su coño es lo que ansío. 

    Rocío en el vestuario se ha desnudado;
    chupo sus tetas grandes y calientes,  
    meto dedos en su chocho mojado. 

    Me quito el calzón, abro sus ardientes 
    muslos; y muy fuerte la he penetrado.
    Gime Rocío: «Tú, el mejor de mis clientes.»