Autor: admin

  • La putita de papi (Parte 2.1)

    La putita de papi (Parte 2.1)

    Me quede pensando un poco cuando salió de mi habitación aun con parte de su esperma en mi cara y en mis pechos.

    Baje la mano y sentí como se iba secando la leche de mi daddy en mi vientre.

    -Ho. Grite calladamente estaba super mojadas las sabanas. Puse cara de enojo y me dirigí al baño quitándome mi short para dormir el cual al igual que mi cama esta super mojado por mi orgasmo.

    Entre al baño de mi cuarto quitándome mi top mis pechos saltan un poco.

    Me mire en el espejo y vi la cara de una puta… No era mi cara era la cara de zorrita que habían violado y estaba satisfecha y feliz. Ho no pensé esto me ha gustado tengo que admitirlo dije para mi misma mientras veía la esperma seca de mi daddy en toda la parte de arriba de mi cuerpo.

    Toque algo que aun estaba fresco debajo de mis tetas e instintivamente lo olí uff olía tan bien que sentí un escalofrió en mi vagina.

    Y luego vino lo peor lo lleve a mi boca mientras me veía en el espejo saque mi lengua y puse mis dedos mojados con la esperma de mi daddy en ella los relamí y meti me lengua chupándola mi reflejo en el espejo me excito a sobre manera.

    Vi mi cara angelical de adolescente pequeña color claro con esos ojos marrón y unas labios carnosos (aunque siempre me los muerdo jiji)

    Luego vi mis pechos redondos y parados con mis pezones rosas durísimos humm gemí sentía otro toque de excitación en mi rajita vi algunos dedos marcados en mis tetas maldición vaya que se había divertido con mis tetas y es que la mayoría de los hombres que los han tocado han quedado encantado con ellos jeje dicen que están llenos de leche para lactar bebes.

    Me siento desnuda en la taza de baño y empiezo a masturbarme necesito otro orgasmo para descansar mi mente y dormir empiezo a tallar mi vagina fuertemente con mis dedos humm humm empiezo a gemir arqueando mi espalda si entiendo el frio de la cerámica de la taza.

    Humm humm me imagino a mi daddy y pienso en lo que paso hace unos momentos metiendo dos dedos tocando mi clítoris humm humm siento un calambre en mis pies haa haaa haaa golpeo con mis dedos mi vagina y la abro introduciendo mi dedo más largo en ella tocando directo mi punto G haa haaa no puedo evitar gritar un poco recuerdo como me llama puta zorra haaa haaa maldición estoy a punto de venirme y pienso lo que dije al último y lo digo en voz baja

    -Soy tu putita daddy.

    -Haaa gimo siento un orgasmo tan rico arqueando toda mi espalda mientras tiembla mi cuerpo deslizándome un poco hacia el suelo haaa maldición que bien estuvo eso.

    Quisiera bañarme, pero no lo hago sería raro y ya es tarde me dirijo al lavabo y abro la llave lavando mi cara con jabón y siento como se despega su semen de mi cara la tallo al igual que mis pechos.

    Me seco mi cara y mis tetas moviéndolas en poco jiji me encanta como saltan.

    Bajo la toalla a mi vagina y la seco.

    Regreso a mi cuarto abro un cajón y saco una camisa larga y me pongo un cachetero verde claro.

    Al día siguiente despierto y no puedo evitar sentirme mal hagg toco mis pezones y me duelen.

    Hasshh gimoteo de angustia al pensar que mi daddy esta abajo con mama.

    Ho ya se pienso levantándome de mi cama yendo hacia mis cajones saco un sostén me quito mi camisa y me lo pongo.

    Agarro un pantalón algo suelto y salgo de mi cuarto no quería bajar ensañándole nada de mi cuerpo.

    Bajo las escaleras y ahí esta mama de espaldas lavando platos y mi padre sentando con una sonrisa contando chistes eso me choka y me siento en mi lugar con cara de what asqueada de que fuera un cínico.

    Me mira y hace un gesto de enojo su mirada me dice calla.

    Mi mama se acerca poniendo cereal en la mesa y leche que casualidad pienso.

    -Hija es muy tarde no alcance a hacerte algo por favor come cereal.

    Dice mientras besa mi frente y me pregunta:

    -Todo bien? volteo a ver a mi tutor y tiene una sonrisa con una cara amenazadora siento miedo y contesto:

    -Hee si mama todo bien ya vete al trabajo no pasa nada.

    -Segura hija? Replica mi mama.

    -Si… todo bien. Respondo sintiendo la mirada amenazadora de mi amo..

    -Ok. Se va toma sus llaves y escucho como enciende el coche al igual del ruido del mismo alejándose.

    Volteo mi mirada a mi daddy

    -Bien perra estuviste a punto de soltar la sopa he… refunfuña con una mirada dominante levantándose de la mesa.

    -Daddy…Yo mira… Digo mientras me preparo mi cereal…

    -No dije nada solo… que… ya sabes yo…

    -Tu nada puta guarra de mierda!! Grita tomando el plato de cereal poniéndolo en el piso.

    -Hoy comerás ahí grita jala mi cabello mientras patea la silla la cual sale volando y caigo al piso de rodillas.

    -No daddy… grito… revolcándome un poco en el piso… Ya basta si no me sueltas le diré a mama lo que me hiciste.

    -Perra traicionera bien que te viniste mientras follaba tu boca! Grita soltando mi cabello y plaff plaff recibo dos golpes en mis mejillas.

    Agarra mi cabello y sigue golpeándome marcando sus manos en mis mejillas… enrojeciéndolas a su antojo.

    -Tu eres mía zorra eres una perrita sumisa que era lo que su amo diga. Grita mientras me golpea suelta mi cabello pone un pie en mi espalda obligándome a poner mi cuerpo en el piso.

    -Ahora tragaras como lo que eres una perra! Grita tirando el cereal al suelo derramándolo todo.

    -Traga putita. Me dice mientras estira mi pelo y embarra mi cara en suelo.

    -Huogg daddy basta… Gimo de dolor por su manera de tratarme.- Vamos daddy será buena chica.

    -No puta ahorita yo soy tu amo y harás lo que ordene. Grita mientras suelta mi pelo y enderezo un poco mi cara y volteo a verlo

    -Si… daddy digo mientras siento como mi vagina y mi estómago se unen para causarme una placentera sensación de humillación y excitación.

    -Vamos puta traga tu desayuno.

    Me agacho y empiezo a lamber la leche del piso y con mi boca tragar los cereales esparcidos por la cocina.

    -Si hija ahora tu eres mi puta y yo tu amo… Dime que es lo que eres zorra.

    -Soy su puta… amo digo sin voltear mientras como el cereal del suelo el cual está algo sucio…

    -Bien termina con eso putita de mierda y si no te lo comes todo hará que lambas todo el piso de la casa.

    Sale de la cocina y termino de chupar la leche del suelo y sigo lambiéndolo no quiero dejar ningún rastro para que no vuelva a golpearme. Meto mi mano a pantalón y siento una humedad con mis dedos abro un poco mi vagina y siento como un mar de agua sale de ella.

    El muy maldito sabe cómo tratar a una chica. O tal vez tenga razón y soy una putita como él dice.

    Me levanto y quiero ir a mi cuarto a bañarme. Por lo que salgo de la cocina cruzo la sala subo las escaleras un poco adolorida de mi espalda jaja no estoy acostumbrada a estar en el piso y menos en cuatro mis novios casi no duran en la cama conmigo… por qué será?

    Llego a mi cuarto y cuando estaba a punto de entrar siento como me estiran el pantalón.

    -Puta que malditos pantalones más feos te pusiste!

    -Daddy… yo fueron los que encontré. Mentí.

    Nada de eso perra dice sin soltar mis pantalones me tira hacia la puerta de mi cuarto abriéndose y caigo cercas de mi ropero.

    -Saca la maldita ropa de zorra que tienes y póntela para mi puta perra de mierda grita mientas me escupe y cae en mis pantalones.

    -Si amo… daddy puedo bañarme pregunto.

    -Si… lava ese pedazo de cuerpo de guarra que tienes. Contesta saliendo de la habitación no sin antes advertirme:

    -No te quiero ver en fachas, o te vistes como una puta o andas desnuda en la casa una de dos.

    Asiento con mi cabeza en señal de si.

    Me empiezo a desvestir empezando por mi pantalón luego mi cachetero verde. Levanto mis brazos sacando mi blusa y libero mis pechos del sostén rebotando un poco.

    Llego al baño y en eso recuerdo que use mi toalla para limpiar el esperma de mi daddy que lave de mi cara anoche.

    No me importa por lo que me meto a bañar y tallo profundidad mis pechos, mi vagina y lavo con devoción mi colita abriendo un poco las nalgas haa la sensación del agua en colita abierta es placentera jiji

    Termino de bañarme.

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    Pueden contactarme al siguiente [email protected].

    Disculpen puse mal el correo en mi anterior relato.

  • Mi tía Loli, sumisa y muy puta (Parte I)

    Mi tía Loli, sumisa y muy puta (Parte I)

    Este relato es 100% ficticio solo fruto de una fantasía personal.

    Me llamo Héctor tengo 19 años mido 1.93m peso 95 kilos cuerpo definido y atlético ya que desde muy niño hago artes marciales rugby etc. pelo negro muy corto piel morena ojos color caramelo dicen que guapo pero no creo que sea para tanto. No soy buen estudiante y como mis padres se divorciaron siendo yo un niño mi padre me mando al pueblo con mi tía ya que mama se iba unos meses a trabajar fuera y no les parecía buena idea dejarme solo en casa.

    Era mi último verano antes de decidir si seguía estudiando posiblemente un módulo o entraba en al ejército o me ponía a currar en la empresa familiar de mi padre.

    Además de lo expuesto mi padre debía tener algún ligue y no me quería por allí jodiéndole los planes así que decidió mandarme al pueblo a casa mi tía Loli.

    Lola o Loli es mi tía 38 años bajita 1.65 rellenita una grandes tetas y un enorme culo de tez morena cabello negro liso y corto rostro bonito amable y muy cariñosa mimosa y me consentía todo desde niño soy su sobrino favorito, esta soltera y sin hijos es modista en su propia casa es la menor de las hermanas de mi padre…

    Mi padre me llevo al pueblo mi tía, Loli nos recibió encantada y más de que me quedase con ella, mi tía coloco las cosas en mi cuarto yo me cambie de ropa mi padre se fue al bar y yo a ver a mi primo Cesar.

    Mi primo Cesar 22 años y bruto enorme un hijo de puta pero desde niños nos llevamos de puta madre solo le interesa los coches rápidos chicas y pasarlo bien y conseguir dinero fácil y sin trabajar o trabajando lo menos posible

    Cesar se alegró mucho de verme y me dijo que si quería sacarme unos cuantos euros podía tener un trabajo para mí, que hablaríamos los próximos días claro está dije que si el dinero nunca viene mal y menos con 18 años…

    Me tome unas cervezas con Cesar y sus amigos y volví a casa de mi tía, que a las 19:00h dijo que iba a misa y que cenaríamos a las 21:00h que había hecho mi cena favorita

    Mi tía regreso a las 20:30h aproximadamente colorada como un tomate sofocada y desarreglada y eso no era normal en ella, llego mi padre nos preparó la cena cenamos todos juntos contando historias de su juventud riéndonos y pasándolo bien… cuando llego la hora de acostarnos nos fuimos cada mochuelo a su olivo.

    A la mañana siguiente mi padre se fue y mi tía se puso con la casa y sus cosas y yo me fui a ver a Cesar, para que me explicase en qué consistía mi trabajo.

    Llegue a casa de Cesar y me abrió Mercedes una zorrita que se tira Cesar 28 años sobre 1.70 y complexión normal pelo negro melena ondulada rostro de niña mala o más bien de zorrita cachonda tetas pequeñas y buen culo con fama de hacer muy buena mamadas y ser una puta sin remedio con amistades de dudosa reputación… Me abrió la puerta solo con el tanga rojo puesto con cara medio de colocada y de medio dormida

    M: ¿Qué quieres?

    H: Venia a hablar con Cesar soy su primo.

    M: ceeesaaarrr, tu puto primo está aquí (a gritos)

    c: caaallateee zooorraaa estúpida tengo resaca (Saliendo de la cocina con una taza de café en la mano y en gallumbos).

    M: que te jodan cabron me voy a la cama… (Mientras le hacia una peineta a mi primo).

    C: Primooo!!!

    H: Venia a que hablásemos del curro…

    C: Tienes ganas de trabajar jajaja, así me gustan motivados…

    Pasamos a la cocina y Cesar me explico que mi trabajo era llevar en una moto una mochila a donde el me indicara que no debía ni abrir ni perder la mochila que él ponía las motos la gasolina etc. y que me pagaría 1.000€ por entrega que me lo pensara y le diera una respuesta de noche…

    Volví a casa de Loli comimos y dormí la siesta y volví a casa de Cesar le dije que sí que haría las entregas tenía una KTM y una Kawasaki de cross y una Honda y una Yamaha de carretera les eche un ojo a las motos los cascos y el resto del material y me volví a casa de tía Loli…

    Y como el día anterior a eso de las 19:00h se fue a misa y volvió a eso de 21:00h súper sofocada agitada y con su ropa muy descuidada y hasta sucia no como cuando se fue.

    Mi tía se cambió la ropa y cenamos y vimos la TV un rato y nos fuimos a dormir

    Al día siguiente después de desayunar fui donde Cesar y hice mi primer trabaja debía llevar una mochila a una gasolinera y pasársela a Merche fácil sencillo y rápido.

    Llegue estaba Merche me acerqué le y le pase la mochila a el asiento delantero del coche.

    H: Mándale el mensaje a Cesar de que hice la entrega

    M: Tranquilo guapo sé cuál es mi trabajo…

    Volví donde Cesar dando un rodeo por si me seguían o algo así…

    Cuando llegue Cesar estaba eufórico ya habían hecho la entrega debía volver de tarde para cobrar, así lo hice y a la tarde tenía mi primera paga y mi tía seguía como todos los días.

    En unas 3 semanas yo había ganado unos 12.000 pavos y Cesar estaba tan contento que me compro botas una chupa y un par de cascos para mí y todo iba de lujo…

    Aquella tarde en la farmacia donde fui a por las medicinas para la madre de Cesar ya que también a hacia otros recados escuche a una viejas quejarse de que les habían cambiado los horarios de misa por semana el sacerdote solo venia 3 días ya que tenía que dar las vacaciones a otros sacerdotes de otras parroquias ya que era verano…

    Esa tarde mi tía al igual que las anteriores dijo que iba a misa a la hora de siempre y volvió como siempre desencaja hecha unos zorros y la siguiente igual y las 3 siguientes.

    Sabía que mi tía me mentía pero ¿Por qué? Decidí seguirla y averiguar qué demonios pasaba.

    Llego la hora y como todos los días mi tía salió de casa diciendo que había a misa, espere como 5 minutos y la seguí… Mi tía no toma el camino de la iglesia, sino que se desvió por otro camino más apartado en entro en un viejo y desvencijado cobertizo medio ruinoso me aproxime con cuidado y pude ver que mi tía esta con tipo no muy alto calvo panzón y con un gran bigote

    X: ¿Por qué tardaste tanto, ZORRA? (Con voz autoritaria regia)

    L: Perdóname amor. Tengo mucho trabajo estos días con la boda de Patricia. (La voz de mi tía era muy bajita sumisa y dócil.)

    X: Me Importa un carajo lo que te tengas que hacer PERRA

    L: Pero es con lo que me gano el pan

    X: ¿Te atreves a contestarme PUTA? yo soy tu única prioridad está aquí para servirme ZORRA ingrata…

    El hombre hablaba de una forma agresiva mal educa soez y vulgar a mi pobre tía que no respondía y bajaba la cabeza.

    Me daban ganas salir de mi escondite y partirle cara a aquel cabronazo, pero debía aguantarme las ganas para saber qué demonios está pasando allí

    X: Ya sabes a que has venido PERRA. (Dicho eso le saco la blusa, dejando libres sus gigantescas tetas).

    Aquel hijo de puta sin decir nada empezó a comerse las tetas a Loli. Ella temblaba de placer, se le notaba en su cara y en sus suaves gemidos.

    El tipo masajeaba, lamia y mordía sus pezones, dejando varios chupetones por sus domingas. Mi tía le agarraba del cabello con la mano izquierda mientras que la derecha acariciaba su entre pierna a través del pantalón.

    X: ¿Quieres mi rabo GOLFA?, como te gusta jajaja

    L: Si, MI REY.

    Para este momento ya tenía la polla como un garrote viendo aquello.

    Mi tía no iba a tomar la comunión en las noches, pero ¿Por qué hacía aquello mi tía? y ¿Por qué permitía que aquel cerdo la tratase como a una fulana sumisa sin voluntad.

    Mi tía se puso de rodillas sobre la tierra, bajo el cierre de aquel desgraciado y le saco el pollon que era muy grande y muy grueso. Enseguida se lo metió en la boca y empezó a chuparlo como una perra poseída y bien entrenada Lo hacía con una gran habilidad, como si fuese una profesional que había hecho aquello toda la vida

    El cabrón, levanto las tetas y envolvió aquella trancaza monumental en ellas, haciéndole una cubana que el hijo de perra disfruto hasta el final

    X: Si tu sobrino supiese lo ZORRA que es su tita, jajaja

    L: ¿No le iras a decir nada?

    X: Jajajaja, tu sigue cumpliendo PUTITA y esto seguirá siendo nuestro secreto.

    L: Si MI REY

    X: Ahora abre la boca, PERRA.

    Aquel hijo de puta empezó a follar brutalmente la boca de Loli sin piedad alguna. Su badajo entraba y salía de la boca de Loli sin darle ni un segundo para respirar.

    Le llenaba la garganta de golpe, sus arcadas se oían por todo el tendejón muy claramente

    Aquel cabronazo no paro ni le dio respiro a Loli hasta, que la hizo vomitar y toser parecía que Loli iba a echar los pulmones.

    Sin dejar recobrar el aliento aquel desgraciado la levantó del suelo y la puso cara a la pared, le bajó la falda y sorpresa mi tía no llevaba bragas aquel animal le insertó la polla de golpe.

    Desde mi escondite no podía ver por donde se la chavo pero ella chilló de placer como una puta callejera, bien entrenada.

    Empezó a follarla con la misma brutalidad que antes, incluso más fuerte, a la vez que le azotaba el culo. Mi tía disfrutaba de cada segundo como una perra en celo de la follada, de cada golpe, de cada centímetro de esa tremenda polla, pidiéndole a gritos que la follara más y más fuerte que no parara, que se la metiera hasta los huevos.

    Yo al oír me quede medio loco y saber qué hacer.

    EL cabronazo aquel con su mano izquierda apretaba las tetas de Loli mientras que con la derecha le metía un dedo por el culo.

    X: te llene de leche, perra mal parida, puta que para único que vales es para abrirte de patas guarra. Si no te la meto todos los días en ese sucio coño que tiene no estas contenta perra…

    Ya sabía con seguridad que le había follado el coño.

    Siguieron hasta que aquel cerdo se vino dentro de Loli otra vez. Haciéndola la gritar de nuevo y caer al suelo.

    Mi tía se quedó tirada en el suelo tratando de recuperar el aliento y arreglando su ropa, y se levantó del suelo.

    X: Te veo mañana a la misma hora, GUARRA.

    L: Si MI REY como órdenes.

    Aquel cerdo se colocó y abrocho el pantalón y se fue, yo salí zumbando para llegar antes que mi tía a casa y asimilar y entender todo lo que había visto, mi tía llego más tarde que nunca casi a las 22:00 de la noche y seguimos la rutina de todas las noches cena, TV y a la cama solo que aquella noche no pude dormir mi dulce tita Loli era un puton.

    CONTINUARA…

  • Reunión de promoción del colegio

    Reunión de promoción del colegio

    Hola me llamo Julia, quiero contarles lo que me paso, pues ahora tengo un remolino en la cabeza.

    Todo empezó cuando unas compañeras del colegio me avisaron, que por el aniversario del colegio se iba a realizar una cena de reencuentro de promociones, me dio mucha curiosidad ver a mis compañeras de colegio después de 15 años, actualmente tengo 31, estoy casada con Pepe, que ha sido mi enamorado desde la época de adolescente, ha sido el único hombre en mi vida y nos va más o menos bien.

    La cena era a las 5 pm, así que me arregle como hacia me puse un vestido floreado de esos vueludos, pero de tiritas por el calor que hacía, me peine bien mi pelo lacio negro, tenía que ir bonita, pues si bien mi colegio solo es de mujeres, todas son unas rajonas, me vi al espejo y si bien soy chaparrita, con los años había desarrollado bien arriba y abajo.

    Cuando llegue al auditorio del colegio, habían puesto mesas por promociones, fue un vacilón ver a todas tan cambiadas, la mayoría habían engordado, con otro color de pelo, luego de los discursos de la directora y de las alumnas más antiguas, hicimos el brindis con champan, y después comenzaron a servir la cena, en cada mesa había dos botellas de vino, bueno con la comida y los brindis por aquí y por allá, las dos botellas volaron, en eso una de mis compañeras agarro su bolso y sorpresa saco una botella de wiski, todas hicimos vivas, pues ya estábamos medias picadas, y seguimos tomando.

    Estábamos, en todo el jolgorio cuando llegaron a la mesa dos profesoras antiguas, y con ella el profesor Raúl, que era el profesor de educación física, él era un moreno alto, yo lo veía igualito, pero ya debía tener como unos 45 años, él nos saludó una a una, y cuando me vio se sorprendió y me dio un beso en la mejilla y me dice:

    -caramba Julia estas hecha una belleza, espero que ya no tengas otro calambre.

    Me quede con la boca abierta de sorpresa, les cuento cuando estaba en el colegio en 5to, participaba en atletismo y ese día estaba practicando demasiado, estaba corriendo cuando me vino un calambre horrible en el muslo, me tire al suelo y me puse a llorar de dolor, el vino corriendo y me tomándome la pierna y el muslo, estaba con shorsito de deportes, me comenzó a flexionar para que me pasara, me relajo sentir esas manotas calientes en mi piel, después me ayudo llevándome de la cintura para que me siente en un banco, la verdad es que no fue mucho, pero para mí que en esa época era recontra tímida, fue el primer contacto directo con un hombre, ni que decir que desde allí fue mi profesor favorito. La verdad sentí un estremecimiento en todo mi cuerpo al recordar el incidente y más aún una alegría al saber que el recordaba el incidente después de tantos años, no pude evitar ponerme roja.

    Después que se despidieron, algunas se comenzaron a ir, nos quedamos tomando y conversando con tres de mis amigas, en eso pusieron música salsa y como la mayoría ya estábamos muy alegres por el licor, salimos a bailar, era un loquero, recuerdo que estaban tocando IDILIO, de Willie Colon, estaba bailando en grupo con mis amigas, cuando sentí una mano en mi hombro, era mi profesor Luis,

    -profesor que alegría -y dejándome llevar lo abrace, el me miro de pies a cabeza, y me dice:

    -Julia te has convertido en una bella mujer, quieres bailar? -Sin esperar mi respuesta me tomo de la mano y me llevo a una zona menos concurrida, mientras bailábamos yo me sentía flotando, sintiendo su mano en mi cintura, él me hablaba en el oído- Que ha sido de tu vida Julia en estos 15 años, aparte de haberte convertido en una mujer, con un cuerposo fabuloso.

    No sé qué me pasaba, pues por ser tímida en otro momento esas palabras me habrían molestado, pero sería por el licor y mis recuerdos que lo único que hice fue reírme lo mire a los ojos, y le dije:

    -me case con Pepe, se acuerda que era el que me venía a recoger a la salida del colegio, eso si todavía no tengo hijos y Ud. profe? -sentí como que el me sujetaba un poco más, y me mira.

    -Julita ya no me digas profesor, que ya somos adultos, dime Luis nada más, ok, yo tengo 3 hijos que ya están independientes, y aquí en el colegio entrenando a las alumnas lindas como tú. -como les digo no era yo, me sentía liberada, con ganas de provocarlo

    -pero Luis supongo que no habrá otra más linda que yo, que me voy a poner celosa -él me puso su cara caliente en la mía y me dice:

    -Julia ninguna es tan bonita como tú, ni con la cinturita que tienes.

    Diciéndome esto sentía como su brazo apretaba más y podía sentir su cuerpo pegado al mío, al son de la música nuestros cuerpos se movían, yo no podía quedarme callada y hablándole suavemente le digo:

    -Luis, si volviera a tener un calambre me ayudaría otra vez con un masaje, para aliviarme, lo harías? -el pegando su cara a la mía me dice:

    -Julita si volvieras a tener otro calambre, como no, te daría un masaje, pero esta vez seria completo -mi cuerpo se estremecía no me reconocía, es se separó un poco y me dice- Julia vamos para tu antiguo salón de 5to.

    Y sin más y sin importar si no miraban o no, aunque por el licor todos estaban en un gran carnaval para fijarse en otros, salimos de la mano del auditorio y afuera había un pasadizo, volteamos a la derecha, allí estaba mi antiguo salón de clase, el saco un llavero y abrió la puerta y me invito a pasar, yo entre y sin prender la luz camine lentamente hacia el escritorio de madera, y me senté encima con las piernas separadas, él se acercó y acomodándose entre mis piernas, me sujeto por la cintura y diciéndome  “Julia Julia…” y comenzó a besarme, sentía su lengua como una cosa viva dentro de la mía, yo marcaba 100, sentí como su mano se deslizaba debajo de mi vestido, y su dedo fácilmente levantaba la tanguita que tenía puesta y entonces lo sentí “ah ah ah ah Luis no no, soy soy casada no, no”, un dedote se había metido en mi conchita, y comenzaba a dar vueltas, yo me mordía los labios para no gemir de placer, mi cuerpo no me obedecía y él se había dado cuenta ,cuando me dice “que rica conchita Julita, ah ah, y estas mojadita, se ve que el cachudo de tu marido no le da a tu cosita como se debe” y sin más metió otro dedote, estaba tan mojadas, que los dos dedos se movían fácilmente dentro de mí, me volvían loca, que me vino un orgasmo y me recosté en el escritorio, el sin más con sus manos rápidamente me saco de un tirón la tanguita, y sin más metió su cara en mi conchita, sentía como su lengua áspera se metía en mí y frotaba toda la zona de mi clítoris, me volvía loca “ah ah ah, para para, para, me vuelves loca, ya no, ya no, está mal mal maaaa…” y me vino otro orgasmo violento así echada en el escritorio, sentí como el seguía restregando su cara y luego metía su lengüeta que me volvía loca, en un momento se detuvo y entonces puso primero una pierna en su hombro y luego la otra, fue cuando sentí como un cilindro de carne caliente entraba en mí, debía ser muy gruesa pues a pesar que estaba mojadita, sentí un gran frote en las paredes de mi vagina cuando la metió de un solo golpe, estoy segura que si no estaba así de mojadita me rasgaba, entonces sentí como comenzaba a entrar y salir una y otra vez, adentro y afuera, adentro y afuera, me volvía loca esa carne caliente dentro de mí, es sexo con mi esposo siempre había sido bueno, pero esto era otra cosa, me sentía una perra en celo que quería mas “así así así papi, mas, métemela todi todi todita, ah ah ah que rica ah ah…” yo de una mujer recatada, me sentía como una puta, pero lo peor es que no me sentía mal, sino que lo disfrutaba. Me vino otro orgasmo y el seguía, pude bajar las piernas de sus hombros, sin que la sacara, yo lo abrazaba, y el seguía con el mete y saca, al meterlo hasta el fondo sentía sus huevos que golpeaban mi potito, mis piernas se habían abrazado a sus caderas como no queriendo dejar salir tan rica pieza. Entonces sentí que se ponía rígido y me abrazo sin sacarla, tan fuerte que no me dejaba respirar “ah ah ah ya no puedo aguantar más se me viene, se me vieneee…” me aterre, estaba en mis días fértiles, pero sacarlo era imposible, entonces se vino un chorrazo de líquido caliente dentro de mi vagina, después de unos segundo sentí un segundo chorro y el me abrazo más fuerte aun “que rico que rico, te estoy dejando un recuerdo julita, mis polvos son recontra efectivos, si no has podido hacerlo con tu marido, hoy te dejo un Luisito de todas maneras”.

    Yo me relaje y me deslice delante de él, y me quede arrodillada justo frente a tremenda verga, que podía ver a pesar de la oscuridad del salón de clase, la agarre con las dos manos y comencé a chuparle la cabezota roja, cosa que nunca me gustaba hacerle a mi esposo a pesar que él siempre me insistía, ahora era diferente tenía que agradecer a esa verga que tanto placer me había dado, el sabor y el olor me mareaban de placer, eran sus jugos y los míos, poco a poco iba metiéndola mas a mi boca, a lo más creo que con las justa podía entrar la mitad de semejante pieza, pero a medida que lo hacía con más ganas me daba cuenta que de lo que estaba toda blandita se comenzó a poner dura, y más dura, el gemía de placer “ah ah que rica boquita, ah ah ,ah que rico, ah ah, te voy a dar tu premio julita, ah ah” y sin más me levanto y me volvió a besar, podíamos sentir en nuestras bocas el sabor de nosotros, yo estaba recostada en el escritorio, entonces el me voltio y me puso de espaldas a él y me eche boca abajo en el escritorio, yo era una perra, yo era una muñeca, yo era un esclava, yo sabía lo que él quería, y me lo confirmo cuando me alcanzo un pañuelo “muérdelo Julita, sino vas a hacer un escándalo, muerde el pañuelo y no lo sueltes por nada”, entonces sentí como levantaba mi vestido y sentía como me besaba el potito y lo llenaba de saliva, no sabía que hacer pero mi cuerpo no me obedecía, no se movía para escapar “no no no, papi, nunca me lo han hecho por atrás, no no…”, me sujeto las caderas con sus brazotes, y dándome un beso en mi potito me dice “Julita me vas a recordar toda la vida, por el hijo que te voy a dar o por ser el primero en romperte el culito, ahora muerde el pañuelo”. Menos mal que lo hice, el dolor fue inimaginable, sentí que una estaca de madera se introducía en él, a pesar de la saliva, era dolor puro, puro dolor, sentía que me desmayaba, el dio un empujón y entro un poco más de esa vergota, no podía más, y el pienso que tampoco podía aguantar mucho más, con lo apretada que estaba “que rico culito, que apretadito, ya te desflore ah ah ah, se me viene, se me viene”, y pude sentir un líquido caliente en mis intestinos, sentí como esa verga salía de mí, me quede como desmayada encima del escritorio, cuando volví en mí, Luis me había puesto ya mi tanguita y me había acomodado el vestido, me dio un beso, y me dice:

    -Mejor es que regreses sola al auditorio, tú me entiendes, yo te llamo mañana.

    Me acompaño hasta la puerta del auditorio, me dio un beso y se fue, yo entre al auditorio, ya quedaban pocas personas, en la mesa donde estaba mi cartera, solo estaban dos amigas, que al verme me sonrieron pícaramente.

    -caramba Julita, tu cuando dices que quieres divertirte lo dices en serio, como has cambiado después del colegio, ja ja ja.

    Me despedí de ellas diciéndoles

    -envidiosas!!!

    Han pasado tres semanas y han ocurrido muchas cosas, pero la más importante es que mi regla se ha atrasado 2 semanas, no sé qué voy a decir si él bebe sale moreno, pues mi esposo es blancon, y yo trigueña, menos mal que tengo una tía abuela que es negrita, Luis no deja de llamarme, para salir. No sé qué hacer.

  • Libro de poesías

    Libro de poesías

    Ella es muy morena: tiene la piel tostada por el sol. Se llama Susana. Es, también, más bien gordita; si la veis, podéis adivinar que bajo su camiseta de tirantes se aprietan unas tetas bien formadas, y gruesas; y que la carne de su cuerpo se ciñe contra la tela en su cintura y en su culo. Su cara es redonda; su cabello es castaño, con flequillo y recogido con un moño sobre la coronilla. Y ahora me la estoy follando.

    Todo empezó esta tarde de verano en que yo andaba por el barrio distraído, hasta que entré en la tienda de ultramarinos a comprar un bolígrafo, ya que acababa de gastarlo resolviendo autodefinidos. El tendero, Germán, un hombre muy comunicativo, cuando le pedí el bolígrafo, me soltó: «¡Qué, Julián!, ¿ya has terminado el libro de poesías que estabas escribiendo?» Yo me quedé patidifuso, porque ni era escritor ni mucho menos me gustaba la poesía: entendí que bromeaba; a los pocos minutos supe la razón: al oír la palabra «poesías», una cliente había levantado la cabeza del cajón de los tomates y nos había mirado a los dos; Germán me hizo un guiño con disimulo: él sabía la etapa de sequía que yo andaba pasando en cuestión de mujeres, él conocía a sus clientes: él sabía que aquella mujer, Susana, escribía poesías, que era una apasionada del género literario lírico. En fin, yo la había visto alguna vez por la calle; incluso me había pajeado alguna vez pensando en ella, en sus formidables tetas bamboleándose mientras la follaba, en sus labios deslizándose sobre mi polla, pero jamás había intercambiado una frase con Susana.

    No me había quedado muy satisfecho con la última relación que había tenido; pues, aunque ella, Silvia, era una mujer diez, su comportamiento en la cama dejaba mucho de desear: ella siempre estaba dispuesta; sin embargo, era tan poco expresiva que nunca supe si tenía orgasmos conmigo o no; eso sí, cuando me chupaba la polla siempre me decía: «No te corras en mi boca», cosa que me fastidiaba bastante.

    Así que, regresamos al relato, fue salir de la tienda y, a los pocos metros, ser abordado por Susana. «Hola», me dijo al ponerse a mi lado; «Hola», respondí, y me detuve. La presencia de su cuerpo tan cerca de mí me turbó. Yo no sabía dónde mirar, si a su bonita cara de grandes ojos verdes, si a su generoso escote, si a sus hermosos hombros bronceados… «He oído que escribes», dijo; «Sí», dije; «¿Poesía?, preguntó; «S-sí», respondí; «¡Guay!», exclamó; «¡Sí, guay!», resolví; «Oye, ¿cómo te llamas?»; «Julián, ¿tú?»; «Susana, Susi»; nos besamos en las mejillas, y su sudor me refrescó la piel, y su olor resucitó mi virilidad en la entrepierna. Y quedamos citados en su casa esta misma noche.

    Yo nunca había escrito nada, quiero decir con arte: sólo rellenaba pasatiempos. Pero se me ocurrió juntar algunas letras y compuse una pequeña obra para agradar a Susana; luego se la leería.

    Llegué al piso de Susana a eso de las once de la noche. Toqué su timbre y ella me recibió muy contenta; iba vestida con un camisón muy ligero y andaba descalza; sin duda, hacía calor, así que me propuso quitarme la camisa para estar más cómodo. Me la quité. Luego me hizo pasar al saloncito. Observé que en una mesita de centro acristalada había folios escritos, muchos, y sobre estos, varios bolígrafos. Nos sentamos en el sofá. Hablamos: del trabajo, de las relaciones… Me contó que era divorciada; yo le confesé mi soltería: se extrañó. Después me explicó cuáles eran sus gustos literarios, y me preguntó sobre los míos: «Me gusta la sensualidad, el erotismo», dije poco convencido, con la idea de llevar la reunión hacia otros términos. Ni que decir tiene que estar a pocos centímetros de Susana oliendo su perfume a gel de ducha, observando ciertas transparencias de sus vestiduras, me estaban impacientando. Entonces, inesperadamente, tomó un papel de la mesita de centro y recitó, un soneto, creo:

    «Ayer noche en mi cama te metiste;

    yo sólo la combinación llevaba.

    Pronto tu boca mis labios besaba;

    quitándome la ropa un lío te hiciste.

    Mis tetas expuestas febril mordiste;

    luego mi ombligo tu lengua mojaba.

    Después llenaste mi coño de baba:

    sí, fueron las chupadas que me diste.

    Tuve un orgasmo, quizá dos, mas, ¿sabes?,

    tener dentro tu polla es lo que yo quería,

    y tiré de tus hombros hacia arriba

    hasta que te tuve encima: «Ya cabes.»

    Sentí tu penetración, creí que moría:

    «Oh, amor, seré quien tu semen reciba.»»

    Esta recitación me pareció excelente, porque ahí era donde yo quería llegar. «Así que Susana compone tales cosas, vaya con Susi», pensé.

    «¿Qué te ha parecido?», me preguntó; «Extraordinario», respondí; «¿Crees que alguien me lo publicaría, Julián?»; «Sin duda, Susi»; «Recítame algo tuyo, Julián; «Pues, mira, precisamente…», saqué el papelito con mi composición, y recité:

    «Te sentaste sobre el colchón mullido,

    y te quitaste el sostén con cuidado;

    palpé tus tetas, tú mi falo erguido:

    «Ay, cariño, que aún hoy no he merendado,

    quiero jugo de tu polla, exprimido»;

    «¡mámala, de lujo!», exclamé extasiado.

    Mientras tus voluptuosos gemidos yo oía,

    eyaculé en tu boca con energía.»

    Me la estoy follando, sí, amigos. No se pudo resistir. Me llevó a su dormitorio en cuanto terminé de recitar. Se desnudó de pie, ante mí, a media luz, la que provenía de la lamparita de luz fría que había sobre la mesita de noche. Verla desnuda me produjo tal excitación que mi polla se empalmó de tal manera que Susana, al darse cuenta, se arrodilló, me desabrochó el pantalón y se la metió en la boca; ver sus labios recorrer mi polla era lo mejor que me sucedía en mucho tiempo; oír el ruidito del chupeteo no tenía parangón alguno. Su coronilla avanzaba y retrocedía a un ritmo lento y eficaz; no obstante, en cuanto Susana oyó que mi respiración se agitaba, imprimió más energía a sus vaivenes hasta que me vertí.

    Ahora, media hora después, estamos follando. Siento sus brazos apretando mi cuerpo al suyo. «Hum, humm, Julián», susurra Susi, y yo le doy. De vez en cuando me impulso hacia arriba con las palmas de mis manos sobre el colchón y contemplo su lindo rostro contorsionado, sus tetas agitándose arriba y abajo por mis empujes, su confortable cintura de mujer, el misterio de mi polla entrando y saliendo de su coño de pelo rizado corto, ese misterio del placer. Ambos resoplamos, ambos jadeamos. Susana suelta un grito agudo, otro, otro más, «Ah, ah, ah», gime, «hum, humm»; luego yo rujo, «Ogh»; y nos corremos.

  • Loly, mi hija perversa (3): Trío HMH

    Loly, mi hija perversa (3): Trío HMH

    Este relato es otro episodio (tercero) de “Loly, hija perversa” que le compartimos nuestra historia personal, el devenir de los hechos sucedidos, contingencias previstas e imprevistas de una relación impropia por el incestuoso vínculo, pero intensamente rica en pasión y emociones.

    Escrita a partir de las ganas de ella por exteriorizar su pasión y la perversión por el sexo, que fueran compartidas por los lectores/as, haciéndolos partícipes necesarios de nuestras vivencias, relación donde todo es voluntario, con libertad para expresarnos en el sexo con el único objetivo de buscar lo esencial del placer: el deseo consumado sin tabúes.

    Este es el tercer capítulo, en el primero contamos la génesis de nuestra relación incestuosa, de Loly, en adelante la nena y el Lobo, su papi. Loly es una joven con mucho predicamento y autoridad para saber lo que quiere y cómo conseguirlo. Su juventud, deseo y sexapeal sus herramientas para conseguir todo lo que se le antoje.

    Voraz apetito sexual, tanto que me llevó a decirle que era mucha mujer para un solo hombre, sin inmutarse dijo: “papi tú sabes cómo hacerlo”. Acepté el reto, aunque puse la condición que el primer trío fuera con una mujer, fue el segundo episodio. Este tercer episodio describe la ocasión de concederle el derecho al segundo trío, ahora con dos machos.

    Para realizarlo contaba con la complicidad de un confiable amigo, la seguridad y poder hacerlo sin protección es esencial, el diu colocado la protege de un eventual embarazo, la presentaría como amiga, sin mencionar la relación parental, sería en la misma locación que me había facilitado en ocasión del primer trío con su amiga.

    Para el encuentro aprovechamos un viaje de su madre y si la situación lo amerita poder quedarnos toda la noche, como sucedió.

    Loly se había “producido” para provocar y seducir, sexo depilada tipo bb con tira de cola incluida, sus pequeños pechos pero bien erguidos obviaron el soutién, enfundada en un vestido negro, bien ajustado, súper cortito, dejando buena parte de sus esbeltas piernas como cebo para atrapar deseo masculino.

    Llegamos al sitio acordado, la nena subía la escalera delante de mí, ascendiendo con gracia y prestancia de una diosa, meneándose de tal forma que me permitía ver que se había venido dispuesta a “matar” olvidado de ponerse la tanga. Sabiendo cómo me había dejado esa revelación, giró en el primer descanso para reiterarme:

    – Papi, todo esto es tuyo, para que goces con tu nena.

    Obviamente no era la primera vez que la vería desnuda, pero esta exposición me había provocó una instantánea erección, registrada y elogiada, agradece con un beso volador, con el dedo índice y una sonrisa que iluminaba más que el sol.

    Cuando Dany abrió la puerta, se encontró con mi nena, diosa de cuerpo entero, se hizo a un lado para dejarla ingresar, nos miramos sin poder dar crédito a lo bonita y seductora que se había venido. Giró para comprobar el deseo en los ojos de “sus hombres”, sonriendo con mohines de estrella de cine.

    – Chicos, se van a quedar ahí?. No hay quien atienda a esta mujer?. –se palmea la cadera.

    Actuaba con total soltura, saber el impacto causado en la presentación, se permitía manejar la situación, tenernos comiendo de su mano, su seducción había sometido a las fieras, el aroma de su cuerpo había colmado de lujuria el ambiente, improvisaba como “feme fatal”, temeraria seguía incentivando el deseo por poseerla.

    Fascinados con su manejo escénico, nos hizo sentar en el sofá, moviéndose en el centro de la escena, sobria gestualidad, se deshizo del ajustado vestido, arrojado con displicencia sobre la lámpara de pie para conseguir la penumbra adecuada, sensualidad subida en los zapatos taco aguja que realzaban la esbeltez de sus piernas, añadiendo seducción y lujuria a la imagen de su estupenda desnudez.

    – Vamos! necesitamos brindar por el encuentro!!!

    Su pedido nos sacó del trance, de la fascinación producida por el golpe de efecto, hechizados. Sentada en la banqueta alta, piernas cruzadas, insinuando más que exhibir, la imagen ideal de una diosa de carne, deliciosamente desnudita.

    Un shot de tequila fue la señal para acercarnos al objeto del deseo, tocar su piel y embriagarnos con el aroma de hembra, nos llevó al permanente estado de erección. – Vamos! si voy a ser la Eva del paraíso, quiero verlos vestidos de Adán.

    Con la mansedumbre de quien no quiere hacer movimientos bruscos para que no romper la magia, la trasladamos en andas para depositarla sobre el lecho. El haz de luz venido desde el otro cuarto, ilumina su figura, llenarnos los ojos con la agresiva belleza de mi nena.

    No importa cuántas veces la hubiera tenido, ahora era distinto, nunca antes así, esta era una mujer nueva en todos los sentidos, más audaz, más provocativa, más perversa.

    Estimula nuestra hombría, una verga en cada mano, masajeando, supervisa los gestos, estudia el efecto manual y las consecuencias de las primeras lamidas.

    El ambiente se carga de lujuria, invadimos su cuerpo con la ansiedad de las caricias, la codicia de nuestras bocas toman por asalto a sus enhiestos pechos, pequeños limoncitos pero sabrosos para soportar dos golosos machos.

    Su mirada expresa disfrute, siendo comida por sus dóciles machos, subyugados por los encantos juveniles y sus ganas de gozarnos. Cedí el turno a Dany, para comenzar a explorar entre sus piernas, metiendo su cara entre los muslos, conseguir el privilegio de robarle sus primeros gemidos, para los segundos no tenía espacio, mi verga llenó su boca.

    Dany, metió sus brazos por debajo de los muslos, elevándolos sobre sus hombros, lanzarse de pleno a lamer y chupar la conchita. La boca de mi nena está ocupada en mamar hasta el delirio, moviéndome en vibrante coito bucal.

    Nuestro amigo sigue moviendo la lengua dentro de la cuca, los dedos explorando vagina y agujeros aledaños, entrando y saliendo, provocando contorsiones en su cuerpo, gemidos estrangulados por mi verga limitando la capacidad a respirar y chupar.

    Las exigencias de su mamada me obligan a una brusca salida de su boca, no quiero venirme tan pronto y perderme lo más importante del juego. El Dany salió de entre sus piernas, se la puso en la boca, para irse girando hasta quedar en un delicioso 69, ella encima.

    Trenzada en darse placer, la verga del hombre en su boca, a media lengua me pide que se la meta en la conchita. Dany, sigue dejándose mamar la pija mientras le devora el clítoris, se aguanta el vaivén de mis testículos balanceándose sobre su barbilla, mientras comienzo el rítmico vaivén de la penetración.

    Loly por primera vez experimenta ser tomada por dos hombres a un mismo tiempo. La intensidad de los estímulos eróticos la conmueven, se agita en convulsiones, saca la verga de su boca para poder respirar. Se remueve en su incontenible ansiedad, las ondas del orgasmo se extienden por todo su vientre, el gemido libera el primer grito triunfal de conseguirlo.

    Breve relax y sus dos hombres alternan posiciones, él se coloca a un lado para entregarse a la mamada de la nena, yo voy entre sus piernas a rendirme ante el altar de todos los placeres. Aparté los labios, carnosos hinchados por la calentura, jugosos, chupé, succioné con mi boca mientras le frotaba el clítoris con mis medos, la memoria erótica de otras veces la hizo gritar de gusto.

    Volví a mi tarea, esta vez penetré con mi lengua en punta, rígida, sin dejarle de chupar por dentro varias veces mientras ella me tomada de los cabellos con una mano y sujetaba la verga del amigo en la otra. Pasé sin despegar mi lengua por toda su vagina, desde abajo hasta arriba, recorriéndola como si fuera un helado, saboreándola toda, sin dejar de lamer. Froté y volví a frotar sin pausa, suave golpecito con la palma de la mano sobre su cueva, me moría de ganas por que se corriera, pero para hacerla gozar al máximo prefería dejarla así, con toda la energía femenina demorada para el próximo orgasmo.

    Dany no pudo sustraerse a la intensa mamada, ella supo cómo mamarlo hasta vencer su resistencia y venirse dentro. El gutural gruñido del hombre cuando está poniendo todo su ser para eyacular, le pidió cerrar la boca, que nada de su semen se pierda en la venida urgente.

    – Humm, mírate, donde está tu leche!!

    Me mostraba el fluido antes de tragarse esa furibunda eyaculación.

    Una ronda de cervezas sirvió para tomarnos un descanso, Loly descansa flanqueada por sus dos hombres. Breve pausa y nuevamente apropiarnos de sus pechos, succionarlos hasta calmar al goloso que llevamos dentro.

    El ambiente saturado de aroma a sexo, cedí el turno de darle por la conchita al dueño de casa, situarse entre las piernas de mi nena y penetrarla hasta el fondo, metía sus rodillas casi debajo de las nalgas de ella para elevarla y entrarle bien a fondo, agarrado de sus caderas comenzó a empujar con ritmo frenético, imperioso y acuciante hasta hacerla gemir en cada golpetazo de pija.

    Su verga es bastante más delgada que la mía pero más larga, y eso se lo hacía sentir cuando se mandaba en estremecedores empellones. Todo empuje, todo meter y sacar, músculos y tendones en su máxima tensión, las hormonas trabajando a destajo, todos los sentidos puestos en el placer y las sensaciones, todo dispuesto para el placer de nuestra joven amante.

    Sus gestos decían que lo estaba disfrutando, me tomó la mano, necesitaba sentirme cerca mientras el hombre estaba concentrado en penetrarla con toda su energía, excitarse cuando ella comprime sus músculos estrechando, aún más, la estrecha vagina. Era evidente que pretendía seguir pero la exigencia de la hembra es algo que no puede obviar, ella estaba entregada en cuerpo y alma, regalarme el espectáculo de verla estar llegando al orgasmo, ser testigo de la acabada de otro hombre dentro de mi nena.

    Era el momento supremo, Dany me miró como pidiendo permiso.

    – Dale! dale con todo, para eso está! Puedes venirte dentro, acaba dentro de la nena muy putita.

    – Papi! papi! se vino dentro de tu nena, uffff sigue acabando… Uffff

    Quedaron enchufados, largando hasta la última gota de su semen, vaciando su semen por segunda vez dentro de mi nena.

    Así mismo, con parte del semen del amigo escurriéndose, hice el relevo de monta, ubicado entre las piernas, entrando la verga, sacudiendo el miembro dentro de Loly. Con tal estado de calentura no podía estar manejando los tiempos, la excitación exige y ella cierra sus muslos en torno de mi cuello y sus labios vaginales estrangulando el miembro.

    Aprende rápido la técnica de cómo hacer que el hombre pierda el control, la eyaculación responde más a su deseo que a mis ganas por demorarme, ella manda y decide, quería sentir como el semen de su papi era vertido teniendo sumándose al del anterior.

    En un mismo gemido, nos aunamos para que la extensión de su orgasmo llegara para recibir la profusa lechada de su amoroso papi.

    Los guerreros descansan, uno a cada lado de la hembra, yace sonriente y feliz, haber hecho su voluntad, cumplido su fantasía, tener a dos hombres para ella sola.

    Dany prepara la ducha, yo los tragos, ella se levanta para ir al baño, con la mano contiene los fluidos masculinos de sus hombres, cuando llegamos al baño los recogía en su mano.

    – Hmmm, cuánta lechita, hhhmmm, tibiecita. La lechita de mis hombres! hmmm…

    Consciente de haber robado nuestra atención, llevó la mano cargada de semen, para lamer una parte. Lamió sin dejar de mirarnos, embelesados por el acto, se roba nuestro silencioso ¡gracias!

    – Qué rica, qué rica!… la lechita de mis hombres.

    Realmente fue un acto cargado de erotismo, disfruta del chorro de agua tibia que higieniza su sexo y el ano. – Sienten como su reina disfruta en el trono real? estoy vaciando el culito, preparándome para el segundo round de sexo, quiero toda la lujuria que pueda calmar este ardor, sentirlos dentro mío.

    Nuevamente en el centro de la escena, cubierta con la bata de baño, acercándose al escenario, jugar la escena más relevante de su experiencia sexual, el gran espejo lateral multiplica el erotismo que la nena pone como incentivo.

    Nueva pausa, momento de tragos y relax, desnudos en el paraíso del placer y la orgía, nada volverá a ser como antes, sin tabúes, sin preconceptos, sin pudores, todos por igual devenidos en herramientas de lujuria, el espejo confirma que nada es imaginado, todo real y palpable.

    No es fácil de creer que hemos develado la pasión de la nena, convertida en un dechado de perversión en su máximo voltaje erótico, sus manifestación de goce me produce una erección increíble, temblor en los dedos al reproducir en grafía las imágenes mentales del morbo vivido en esos momentos, como brasas que alimentan el fuego eterno del deseo, insistir y persistir en el incesto y la culeada a mi nena, ya no importa tener que retornar en el viaje al infierno tan temido, pero tan deseado, ambos en plena conciencia de que hacemos algo impropio pero no podemos sustraernos a la compulsión por reiterarlo una y otra y otra vez.

    Volviendo a la historia: Nos vamos turnando en acariciar su cuerpo, Dany recorre el vientre, yo apoderado de un pecho, lamiendo con fruición, hasta morder con más intensidad de lo habitual, justo cuando mi compañero ataca al clítoris, atrapado en su boca. Los gemidos de la pendeja se confunden con los bufidos de sus “comedores”, el torbellino de voluptuosidad, aullando cual loba en celo, “victima” pasional de nuestra voracidad, impulsada a naufragar en agónico jadeo del orgasmo intempestivo que puede con ella.

    Aflojamos la succión, sin salirnos, enredados en un abrazo, rendidos ante la diosa jadeando su glorioso éxtasis.

    Sin solución de continuidad, Dany se la monta encima, la llevamos al extremo de excitarla pero escatimando el momento de su orgasmo y nuestra propia eyaculación. Loly cambia de cabalgadura, y de postura, de tenerla de frente, gira poniéndose de espaldas para verse reflejada, inclinándose hasta tomarse de mis rodillas, facilita el juego del pulgar ensalivado entrando en el hoyo del “marrón”.

    Conoce la rutina del jugueteo anal, estimulando con lentitud y paciencia. Por el frente el Dany le pone la verga en la boca, succionando y llevándosela toda dentro al mejor estilo de “garganta profunda”. El amigo quiere probar el juego en la retaguardia, alternamos puestos.

    Subir los estímulos eleva las exigencias y condiciona las respuestas, la espiral erótica crece en progresión geométrica, la pasión por descubrir y descubrirnos en la perversión de poseerla, perder el sentido de la prudencia, la cordura se incinera en el fragor de la calentura extrema.

    Cuando dos hombres maduros se disponen a seducir a una joven, conducirla por el laberinto de las experiencias nuevas, es como desgarrar la faja de un libro desconocido, comenzamos la lectura, interpretar la señales y descifrar el misterio de sus sensaciones, abrir los secretos mejor escondidos de sus reacciones.

    Un fugaz paso por el 69 pletórico de caricias linguales entre los labios vaginales, despertaron millares de inquietas mariposas aleteando dentro de ella, suelta al miembro de su boca, estrujando sus pechos en lastimeros gemidos, que pare con mis lamidas, no puede soportar más sin ser penetrada.

    Gira y se monta sobre mi verga, totalmente a fondo, espalda erguida, mueve en círculos con cadencia y precisión sensual, se inclina para beber mis besos, el compinche entiende la seña de adueñarse del trasero de la nena, caricias en las nalgas preparan para el beso negro, excitante prólogo de la doble penetración. Pajea y ensaliva el miembro, despacio se coloca en el centro del ano, abrazado a su cuello, sujeto, freno el eventual intento por salirse de la inminente penetración anal. Prueba un par de veces la resistencia del esfínter, sé bien que si aguanta la mía bien puede con esta que más delgada.

    La tengo entretenida jugando con mi lengua en su boca y la verga en la conchita, una sorpresiva nalgada encubre la penetración de la verga de Dany, una segunda cubre la reacción por haberla enterrado sus casi 8 pulgadas de carne colmando el culito de mi nena.

    La intrusión estremeció su cuerpo, le dimos un momento para adecuarse a sentir dos vergas ocupando su sexualidad, el largo no duele menos que el grosor. Todo fue más fácil, más rico.

    Desde abajo enterrado en su vagina, Dany arriba, por el ano, era quien movía el cuerpo de la nena en cada penetración, sentía sus respiraciones agitadas, manos y cuerpos sudados. Se decían cosas bien eróticas, él agradecía permitirle disfrutar de la estrechez anal, pero que prefería cambiar de lugar conmigo, estaba tan bueno que sería un pecado eyacular tan pronto.

    El cambio ayuda a demorar los tiempos y prolongar el goce, ahora nuestro amigo toma lugar bajo el cuerpo de Loly, les dejo un tiempo para que ella pueda subir y bajar con su verga dentro. Una breve entrada del miembro en su vagina para probar la sensación de tener dos en su vagina, mientras le ordeno que abra las nalgas para entrársela por el ano.

    La estancia del otro hombre hacía más fácil penetrarla, de un solo envión hasta el fondo, haber probado el grosor del miembro no evitó sentir el dolor tenaz, potenciado por la presencia de un miembro en su conchita. Sus lastimeros gemidos no impidieron que comenzara el metisaca, bombeo pertinaz, en cada entrada podía sentir a través de la piel la presencia de otra verga ocupando su sexo.

    Ahora es tiempo de marcar el ritmo, la contundencia de la intrusión domina y somete a la hembra empalada entre dos machos. De este modo estuvimos rodeando a nuestra joven, estimo que entre diez o quince minutos dándole duro, moviéndonos a tono con la calentura que nos quema por igual.

    – Ya, ya!!! papi no aguanto más. Me duele…

    Sus quejas y ruegos incentivan a movernos más y mejor, apretando y empujando, colmar sus agujeros de carne turgente. Un par de orgasmos se enredaron en dolorosos gemidos, aflojé un poco la contundente presencia de mi verga para darle espacio a Dany, gritando como loco en la venida dentro de la conchita de Loly. El primer disparo de semen y los latidos posteriores podía sentirlos atravesando la piel, contagiando el mismo deseo por acabar.

    Aceleré los movimientos, el hombre desde abajo sometía los intentos de la nena por zafarse del cepo que nuestros cuerpos que la aprisionan y someten. Una nalgada asusta y sofrena sus intentos, una segunda y el grito – Aguanta un poco, ya estoy llegando!!

    La muchacha excitada dejó de luchar, empalada por ambos lados, sometida a la pasión de dos machos dominantes. El inconfundible bufido de su papi cuando se viene en su ano incentivó para un postrer y breve orgasmo. Mi acabada dentro de la muchacha fue una deliciosa locura de sexo y lujuria, sentía que mi energía se vaciaba en un estruendoso agitar de emociones, los bufidos acompañaron todo el proceso de correrme dentro de mi chica.

    Despacio fui saliendo del culito de mi hija, se va cerrando despacio, el semen escurriéndose y corriendo hasta juntarse con el de la venida de nuestro amigo en su vagina. Previo a salirme eché una mirada al espejo para vernos atenazando el cuerpo de la joven hembra, la imagen que devuelve es la vívida representación de la lujuria en su máximo esplendor y una muestra a tamaño real de la energía sexual moviéndose en nuestro universo.

    Desmontado de mi joven hija, totalmente agitada y sudorosa, totalmente mojada como si hubiera estado en un baño sauna. Le tomó unos minutos recomponerse, mareada y extasiada por la brutal cogida que le propinaron sus dos hombres y los profusos orgasmos que le produjeron esta experiencia de ser sometida a las exigencias de su primer trío.

    Esa noche hicimos cama de tres, en la mañana volvimos a reiterar las sesiones de sexo, hasta una penetración doble, pero la importante fue su debut en aguantarse a dos machos dándole duro.

    Como para cerrar esta historia voy a usas sus propias palabras: “dolor y disfrute, esto solo fue el comienzo, ahora quiero más…”

    Loly y el Lobo Feroz, esperan saber de ti en: [email protected] cuéntanos…

    Lobo Feroz

  • La señora Rica (Parte 3)

    La señora Rica (Parte 3)

    Ya habían pasado varios días que no veía a la señora Rica en el barrio como era costumbre, así que pregunté a mi madre tratando de no mostrar mucho interés si sabía algo de ella.

    – ¿Tú también hijo… Para qué quieres saber de ella… O quieres acaso pedir un préstamo?

    – ¡No mamá sólo era por curiosidad como siempre venía al barrio seguido, no tienes por qué enojarte!

    – Ahh…. ya decía yo como todos los hombres están como babosos cuando la ven y soñando ¿así que cuidado con estar tú también soñando cosas eh?

    Cómo decirle a mi mamá que no estaba soñando con la señora Rica como todos, sino que yo si había hecho realidad lo que muchos deseaban hace tiempo que había sido mía qué se había tragado mi semen qué mi verga había estado dentro de ella haciéndola vibrar y gemir como tiempo no lo hacía.

    Tuvo que pasar 15 días para que diera señales de vida otra vez cuando volvió al barrio, todo pasó esa noche tan rápido entre los dos que no cambiamos de números de celulares así que no había como comunicarme con ella antes.

    Estaba con unos amigos cuando la vi, pasó por la calle ganas no me faltaron de correr detrás de ella y abrazarla muy fuerte pero tuve que aguantarme y más escuchar lo que decían de ella sus comentarios morbosos de que le harían si la tuvieran en sus manos.

    -Uyyy que rica que está. Le metería todita la pinga hasta que grité pidiendo más.

    Otra vez tuve que guardar silencio y no gritarles en la cara a todos que yo si me la cache bien rico, cuando pasó por nuestro lado nos ignoró por completo cuando la saludamos ella estaba hablando por celular y escuchamos lo que decía.

    – Claro amor si voy a ir donde mi amiga luego de acá recuerda igual que la última vez… Sii luego voy a la casa… Besos

    Todos se quedaron hipnotizados viendo como movía sus anchas caderas como dije antes ella disfrutaba volver locos a todos, ahí entendí el mensaje y me despedí de mis amigos y me fui a mi casa para despistarlos y tuve que esperar que se fueran un rato y la ansiedad me tenía desesperado. Rápidamente tomé un taxi y fui donde quedaba el hostal los latidos de mi corazón estaban a mil.

    Cuando llegó ella estaba esperando ya un rato y media molesta le pedí disculpas y le explique el motivo y entramos, nuevamente era el mismo recepcionista de la primera vez que nos vio y sonrió y me entregó la llave, apenas cerré la puerta la besé ella aún estaba molesta.

    – Sabes no me gusta estar esperando y menos a un hombre no es nada caballero de tu parte

    Tuve que aguantar su berrinche porque ya le había explicado que tuve que esperar que se fueran mis amigos y vieran que salía tenía que tener mucho cuidado, mientras tanto besaba su cuello y al mismo tiempo mis manos recorrían su cuerpo como dice un dicho «nadie extraña lo que no conoce» y yo conocía muy bien lo que otros soñaban.

    Poco a poco se le fue yendo la cólera cuando mis besos y manos la iban calentando y ahora ella correspondía los besos su lengua jugaba con la mía cuando se unieron, le quité toda su ropa hasta dejarla desnuda y besaba todo su cuerpo desde las orejas hasta sus pies y luego chupaba sus labios vaginales ahora su cuerpo se estremecía. Sus delirios de placer eran ya fuertes y no solté su chucha hasta que grito fuerte y llegó luego al orgasmo. Yo estaba muy excitado y me quité también lo ropa busqué sus tetas y chupaba sus erectos e hinchados pezones su mano acaricia mi pene, ahí Rica me dijo que deseaba hace varios días volver a sentirse llena con mi verga.

    -Yo también todos estos días te extrañe Rica mucho sentir tu calor y respiración pero no sabía cómo buscarte…

    Me eché sobre ella y la penetración se fue dando muy fácilmente por lo mojada que se encontraba ella al igual que yo estaba bien arrecha, rodeo sus piernas sobre mi y me jaló hacia ella su chucha caliente me apretaba bien rico.

    -Ah… ahhh… amooor… queee ricooo…

    -Siii te dije está es tu pinga ahhh… gózala cada centímetro dentro de ti…

    Nos abrazamos cuando llegamos al clímax y nuestros líquidos se mezclaron mi leche y su jugo vaginal.

    Luego hablamos me contó que se había ido de viaje por eso había dejado de ir al barrio y su marido estaba en una casa que tienen al interior del país porque esta delicado de salud y el clima de Lima es muy húmedo para él y me dijo que si quería trabajar con ella como su chófer.

    – ¿Y si la gente empieza a hablar no te molesta porque de seguro lo harán?

    – Ya estoy bien grande para que me importe lo que dice la gente de mí e igual siempre hablan eso lo sé bien… Piénsalo bien y me das tu respuesta si a mí no me importa lo que digan espero que a ti tampoco…

    Sus labios recorriendo mi pecho y bajando hasta llegar a mi sexo que empieza a besar y luego se lo mete a su boca dándole una vez más una mamada con toda su experiencia cuando logra que estuviera bien grande y dura se monta sobre el falo.

    -Ahhh… Como te extrañé estos días… ahhh… siii sentir otra vez tu rico pene bien adentro de mí…

    Sus movimientos eran suaves sobre mi sus tetas se movían al ritmo de sus caderas pero yo todos estos días había soñado con penetrarla por el culo y se lo pedí.

    -Ah… está bien mi amor pero con cuidado soy toda tuya. Sólo recuerda que tiempo que no me lo meten por ahí… Ya mi esposo está muy débil para esas cosas…

    Ella se acomodó enterrando su cabeza entre las almohadas y dejando a mi total disposición su enorme trasero sólo habría que tener mucho cuidado aprovechando su propia lubricación moje su ano y mis dedos muy despacio empezaron lentamente a estimular su esfínter y cuando ya estuvo preparada fui metiendo muy lentamente en la entrada de su culo el glande

    -Aggg despacitooo… amooor ayyyy me dueleee ayyyy…

    Muy lentamente fui entrando a su culo cuando ya lo tuvo todo adentro su esfínter estaba bien apretadito y caliente y comenzó el mete y saca al fin sueño cumplido, la señora Rica que todos la miraban y era el sueño de todos ellos coner ese rico y grande culazo yo lo estaba haciendo.

    -Ahhh… ahhh mi amor ya está pasando ahhh… tú eres mi marido ahora.

    Bien sujeta de las caderas la tenía a la señora Rica ella aguanta las embestidas que recibía su culo con fuerza y valentía.

    – qué rico culo tienes bien apretadito… ohh… pero ahora se va a quedar bien abierto… toma tu lecheee…

    Aguanté hasta donde pude y ya no pude más y descargue mi leche en su esfínter y luego caí a su costado y veía un hueco su culo bien abierto de donde salía semen ella se volteó y me dio un beso y se abrazó a mí.

    Empecé a trabajar para la señora Rica mis padres al comienzo se opusieron no querían especialmente mi madre pero luego se hicieron a la idea, era la envidia del barrio todos me preguntaron si tenía algo con ella también mi padre pero dije que no, ella también dejó de vestir muy provocativamente y luego de hacer las cobranzas hacemos el amor todos los días.

  • De la caminata a la cama

    De la caminata a la cama

    Como todas las tardes, cada vez que puedo o no tengo actividad, salí a realizar mi caminata por un conocido lugar cerca de casa, ya había recorrido largo trecho y decidí volver, varias veces ya me crucé con un señor, en realidad siempre coincidimos en nuestra caminata, todas las veces se me quedaba mirando, volteaba a ver mi trasero, pero esta vez fue diferente, logró darme alcance como a 7 cuadras antes de llegar a casa, me saludo correctamente y me preguntó si no me molestaría acompañarme y charlar un poco «siempre te veo» me dijo, le dije que no había ningún problema, me vendría bien un poco de charla para hacer pasar el cansancio, aparte que me gustaba como me encaraba, es un señor fino, bien cuidado y con físico de adolescente, para ser sincera, siempre me llamaba la atención por el porte que tiene y también por la forma en que me miraba, se notaba a leguas que le atraía.

    «Me llamo Rodolfo y vos cómo te llamas? si no es molestia» me dijo, le dije mi nombre y seguido me preguntó la edad «eso no se pregunta a una dama» le dije sonriendo, una sonrisa se dibujó en su rostro y me dijo «tengo 53 años», «no se nota» le dije, continuamos caminando en silencio «tenés novio, esposo?» me preguntó «soy casado y mi relación es abierta» agregó, sonreí y le contesté «tengo como una especie de novios, estoy sin pareja sentimental porque no está en mis planes», «cómo es eso de una especie de novios?» me preguntó de vuelta, «de seguro se imagina a lo que me refiero» le contesté pícaramente, «ahhhh, no estás con nadie, pero tenés atención verdad?», «así mismo Rodolfo» le dije, «sos hermosa, de seguro encontrarás alguien que se quede contigo» prosiguió, «la verdad hay quienes quieren, el problema es que yo no quiero» contesté.

    Seguimos caminando, ya casi llegábamos dónde debía desviar para casa, en eso saca su tarjeta y me la da «por si necesites charlar, no sé, podríamos salir a tomar algo» me dijo, tomé su tarjeta y le agradecí.

    Fui pensando en esa conversación mientras miraba la tarjeta de Rodolfo, supe al instante que me estaba avanzando, que le gusté y si la conversación seguía hasta me hubiera propuesto alguna otra cosita, «este me quiere comer» sentencié.

    Llegué a casa, me duché, me puse cómoda, me entraron unas ganas tremendas y saqué mi «juguetito» para darme cariño, mientras estoy masturbándome miro la tarjeta de Rodolfo sobre mi mesa de luz, «yo aquí sola, metiéndome un pedazo de goma, en vez de sentir profundo un pene real» pensé y ¿qué creen?, agarré mi teléfono y lo llamé, atendió y obviamente no sabía que se trataba de mí, «hola, quién habla», preguntó «la chica a quien hablaste hoy» le dije, «hola, qué tal, no esperaba tu llamada» me dijo «tenés tiempo» pregunté, «si, en que puedo servirte?» continuó, «quiero salir dispersarme un rato, podés salir ahora?» le pregunté «claro que sí!, dónde te busco?», le di mi dirección y fue a buscarme, subí a su vehículo y nos fuimos a un restaurante, «me sorprendió tu llamada, no esperé que me contactes» me decía, «por qué no?, somos dos nuevos amigos que salen a compartir» le dije, solo sonrió, una vez sentados le pregunté sobre su matrimonio, ya que era relación abierta si tenía algún amante por ahí «tenía, ya no nos vemos» se apresuró a contestar, entonces le conté sobre mi vida, que tenía personas con quienes tengo sexo «cuántos son?» me preguntó, «eso no se pregunta» contesté tomándome mi copa y mirándolo fijamente, mi sexualidad a flor de piel hice notar, «tenés planes de índole corporal para esta noche?» preguntó, «podría ser si se da la ocasión» sonriendo le dije.

    Ya de vuelta, me observaba de pies a cabeza, «te seré sincero nena, desde la primera vez que te vi sentí mucha curiosidad por conocerte, soy observador y noté como se te parten las nalgas al caminar, te imaginaba sobre mi abriéndolas mientras te las aprieto», quedé mirándolo por su peculiar manera tan directa de encararme, «no pongas esa carita, ya somos adultos, no te hubiera dado mi tarjeta y tampoco me habrías llamado si es que no pasaría nada» dijo, «tengo 3 reglas» le dije «1: Nada de besos, 2: Todo con protección y 3: Nadie debe saber nada», quedó callado y preguntó «Motel o tu casa», solo reí, «no te niego, me atraes sexualmente, pero antes que pase nada debo ver lo que tienes» le dije, «vayamos a un motel y antes de entrar a la habitación mostrame tu pene» le pedí, en el trayecto iba tocándome los pechos mientras yo le apretaba la pija sobre el pantalón, entramos al estacionamiento del lugar y se abalanzó sobre mi dentro del auto, me besaba el cuello e iba lamiendo mis pechos en tanto yo apurada le desabrochaba el pantalón hasta que por fin logré tener su miembro entre mis manos, el líquido seminal ya le salía por la punta, sentí que era del tamaño adecuado para mi, casi sin pensar nos bajamos para ingresar al cuarto, él con una erección tremenda y yo con los pechos afuera de mi blusa, estando ya adentro no pude evitar, estaba tan caliente que pisé la primera regla, eran tan ricos sus mordidas en los pezones que lo levanté hacia mis labios y comenzamos a besarnos, «qué pasó con nada de besos» me preguntó mientras me bajaba el jeans apretándome las nalgas, «solo seguí, quiero chupar tu pene» le contesté, en eso me pongo de rodillas y empiezo a mamarlo, sin pasar tan siquiera 10 segundos, me eyacula sin avisar en la boca, me queda quieta mientras sentía su semen, luego me levanté y fui al sanitario a escupirlo, obvio que siempre se traga un poco en estos casos, más sin previo aviso, no le dije nada, solo me puse cómoda en la cama mientras él se recuperaba, «aún quedan pilas verdad?» le pregunté, en eso subió por mis piernas, lamiéndome toda, fui abriéndome y dejé mi vagina a su disposición, bien depilada y esperando sus labios, comenzó a pasarme lengua, estaba súper excitada, fue subiendo por mi vientre hasta mis pechos, el cuello y otra vez nos besamos rico, mis manos buscaban apresuradas su pene, estaba bien dura de vuelta, me agarró por debajo de mis rodillas e hizo presión hasta poner mis piernas a la altura de mi cabeza, y sentí como iba penetrándome bien profundo, mientras nos besábamos gemía con cada estocada hasta el fondo, lento, bien abierta, «avisame si te golpea o sentís alguna incomodidad» dijo, «seguí así, no me afecta nada, al contrario me está gustando» respondí, estuvimos así largo rato, «te quiero encima de espaldas» me pidió, se recostó y sabía exactamente cómo él quería, me puse de espaldas y fui separando mis nalgas para que pueda observar la penetración, me tomaba las nalgas una en cada mano y me apretaba abriéndolas mientras me movía de arriba a abajo, su dedo pulgar iba abriéndose camino por mi ano, siempre lento y con gemidos suaves, en eso mis movimientos se fueron acelerando a medida que estaba por llegar a mi orgasmo, me agarró del pelo y me estiraba con fuerza cada vez que arremetía contra mi vagina, me daba nalgadas fuertes, sentía dolor pero mi orgasmo estaba ahí nomás y con potentes gemidos terminé, me levanté aun sintiendo los movimientos orgásmicos y se la chupé hasta que se vino en mi cara, llenándome de semen el rostro, lo miraba mientras pasaba la lengua por su pene, «rica como te imaginé sos» dijo sonriendo, «no sé qué tenías cuando te veía, pero algo me decía que podría poseerte» siguió diciéndome, debo aclarar que siempre tuve más afinidad con los hombres mayores, pocas veces fueron menores que yo las personas con quienes cogía, los maduros seguro por experiencia se dan cuenta de cuando una mujer está dispuesta, «nada de decir lo que pasó esta noche entre nosotros» le aclaré, «si sos discreto podremos tener siempre este tipo de encuentros sexuales» le dije, «no te hagas problemas, nadie sabrá nada» respondió, nos quedamos un rato más acostados, nos duchamos y me acercó a casa, esa noche dormí como bebé, me vino bien la caminata y la buena cogida que me dio Rodolfo, de seguro lo repetiré, me gustó sentirlo, la forma en que me abrió las piernas para penetrarme y sus bombeos suaves aún podía sentirlos mientras dormía, no sé qué concepto tenga de mi que apenas nos hablamos y terminamos cogiendo, pero me encargué de hacerme sentir rica a su paladar y pija, ya somos adultos como me dijo, es mil veces mejor que estar metiéndose un consolador, espero repetirlo, para mi deleite y su satisfacción.

  • Encuentro muy cercano en un pub

    Encuentro muy cercano en un pub

    Hace tres noches salí con unas amigas a cenar. Después nos fuimos a un pub a tomar algunas copas y a bailar.

    Mientras estábamos sentadas hablando y escuchando música, vimos a un grupo de hombres, de los cuales, uno de ellos destacaba por su altura y su melena negra larga y rizada y unos ojos negros como el azabache. Yo lo miraba extasiada, y él se dio cuenta.

    Se acercó y me tendió la mano para bailar. Estaba sonando una canción lenta. Acepté su mano y fuimos a la pista de baile.

    Me tomó por la cintura y me apretó contra él… Noté su pene grande y duro, y me estremecí de deseo. Él se dio cuenta y sonrió.

    Su mano derecha se movió hacia mis pechos y me los acarició suavemente. Yo solté un suspiro de placer y cuando me di cuenta, me estaba besando en la boca, introduciéndome su lengua hasta la garganta. Respondí al beso con ansia. Nuestras lenguas se acariciaban con deseo y yo no podía dejar de comerme aquella dulce boca, imaginando como sería esa boca en mi sexo.

    Solo de pensarlo, me corrí… Él se dio cuenta… me tomó de la mano y me llevó a los reservados, donde estábamos los dos solos. Me tendió en uno de los sofás… me levantó la camiseta y me desabrochó el sujetador… Comenzó a chuparme los pezones y ahí ya fue la tormenta. Le pedí por favor que me comiera el coño, y sin esperar más, me levantó la falda, me quitó las bragas y comenzó a besarme la vagina…

    Poco a poco sus labios fueron tomando mis labios mayores, y su lengua encontró mi clítoris. Yo estaba tan caliente que ya no sabía ni lo que decía. Cuanto más me chupaba el clítoris, más caliente estaba yo… hasta que me corrí como una loca.

    Después se quitó los pantalones y el bóxer, e introdujo su pene en mi vagina hasta que los dos nos corrimos como locos, en varios orgasmos bestiales…

    Se salió de mí, y me quedé vacía… le pedí más…

    Volvió a tomar mi vagina con su boca y me chupó y me chupó hasta que no pude más… Me corrí más de veinte veces en su boca.

    No lo he vuelto a ver pero jamás olvidaré esa noche, y espero volver a encontrar a alguien como él para repetir la experiencia.

    Y es que cada mañana me despierto caliente deseando una boca que me coma el coño y me hagas estremecer de placer hasta quedarme extasiada…

  • Lo conocí, lo probé y me encantó

    Lo conocí, lo probé y me encantó

    Hace tiempo conocí a un muchacho por Facebook, llamó mi atención por ser alto, piel morena, ojos seductores, labios gruesos, manos grandes y muslos mmm, aparentemente, llamado Josué, y al parecer yo también capté su atención. Después de dos o tres meses comenzamos a tratar un tema muy excitante, relaciones sexuales, al principio todo empezó con preguntas como ¿te gusta el sexo oral? a lo que respondí sin morbo y con naturaleza a lo que él se sorprendió puesto que la mayoría lo toman como falta de respeto, yo no, a mi si me gusta hablar del tema, después, de un tiempo de hablar de esto comenzamos a fantasear, por llamadas o incluso por mensajes, diciéndonos mutuamente lo que haríamos si estuviéramos cerca, hasta que en cierta ocasión él me dijo que quería conocerme, eso sí me da un poco de temor, pero accedí, la verdad es que me atraía demasiado, y acordamos la fecha, un domingo a mediodía, en la plaza que está cerca de mi casa.

    Cuando llego el domingo no sabía cómo vestirme lo que si sabía es que ese día el seria mío, así que buscando entre mi ropa, encontré una falda corta de mezclilla, que quedaba perfecta con tacones negros y una blusa sin mangas negra, de esta manera y con mi pelo lacio, para juguetear con él era perfecto para verlo.

    Cada vez me ponía más y más nerviosa, cuando lo vi confirmé que era perfecto, todo lo que yo busco en un hombre, yo deseaba besarlo, tocarlo y todo lo que le sigue pero no me quería ver facilota, así que seguí con el plan. Cuando lo saludé lo besé en la mejilla muy discretamente, coqueta, y le regalé una sonrisa seductora. Al caminar por ahí jugaba con mi pelo dirigiendo su mirada a mi pecho, me encantaba que me mirara, y me mojaba un poco, después también me adelantaba, para que disfrutara de mis curvas, mis glúteos bien formados, yo deseaba que me pidiera ir a su depa pero no lo hacía ya un poco tarde, me dijo:

    -Se me olvidó algo en mi depa, ¿me acompañas?

    Yo tardé un poco en contestar pero le dije…

    -Está bien, vamos.

    Cuando subimos a su coche, hablábamos de nuestras conversaciones por face, y las llamadas al celular, y mencionó algo que no me sorprendía nada, me dijo:

    Si por llamadas y Facebook me pones tan caliente, ya te has de imaginar cómo me tienes ahorita.

    Yo lo mire y pensé wooow así o más directo, entonces lo tome de la pierna y le sonreí al mismo tiempo que con la otra mano recogía mi cabello, en un alto, el me miro, y acerco a él y me beso, muy dulcemente, después me agarro la pierna, y al subirla solo dejaba que llegara a un punto medio, quería que me deseara aún más, y bajaba su mano, después intento tocarme un pecho poniendo su mano en mi cuello y bajando lentamente, a lo que le quite la mano y moví suavemente mi cara diciendo que no, pero yo proseguía tomándole de la pierna cada vez más, hasta que toque un poco y o por dios se sentía un bulto estupendo, después bajé mi mano, en la siguiente parada ya estaba su departamento, bajó y me abrió la puerta de su coche, le dije:

    -Ok, te espero aquí -Pero el desistió y me dijo:

    -No, tú vienes conmigo.

    Yo lo mire y volví a negarme, en ese momento ya no lo podía ocultar más, el me deseaba tanto como yo a él, me cargo y me dijo, no fue una pregunta, yo sé que te gusto, además no pasara nada que no quieras que pase, la verdad es que me encantaron esas palabras, acompañadas de su voz personal así que ya no puse resistencia, al llegar a su depa le pregunte:

    -¿Qué se te olvido?

    A lo que respondió:

    -decirte cuanto te deseo -entonces continuo…

    Me beso y yo le respondí. Me tomó de la cintura y me recostó en su sofá, se subió sobre mí, dejándome con los pies abiertos y como traía falda se me subió, dejando al descubierto mis bragas negras con encaje rojo, el me acariciaba una pierna y con la otra mano, muy travieso me bajó la blusa, y seguía besándome yo no me podía quedar atrás por lo que le desabroche la camisa y se la quite, al tocar su piel desnuda, y sentir sus manos me excitaba cada vez más, el prosiguió hasta tocarme la vagina, me bajó las bragas hasta las rodillas y me empezó a tocar el clítoris, mis gemidos eran inmensos, y mi placer era muy extenso. Disfrutaba tocando mi vagina húmeda, y me decía con voz sexy, “te gusta ¿verdad?”. Yo solo lo miraba de forma inocente, y lo besaba, después de esto se levantó y me terminó de quitar las bragas, me cargó y me llevó a su habitación donde me ordenó que le bailara, no me podía negar, después dijo con voz de orden, “desnúdate”, no sé qué me pasaba pero tampoco me pude negar, después de un rato él me dijo “ven aquí” yo me acerque y él me volteo, me dio una nalgada después otra y al cabo de un rato me inclino un poco y empezó a chuparme y de mí solo se escuchaban gemidos, después me volteo, bruscamente y al mirarlo sabía lo que quería, así que desabroche su vaquero, y le quite el bóxer, que aprisionaba lo que sería para mí su grande y erecto pene, lo tome con mis manos y comencé a chupar, me lo metía a la boca todito, mientras él tomaba mi pelo con una mano y hacia presión mientras con la otra, estrujaba mi pezón, él me dijo: “qué bien te portas amor, así me gusta chiquita”.

    Mi vagina ardía cada vez más por dentro, pero tenía miedo de sentirlo fue entonces cuando me jalo del pelo me paro y me empujo sobre la cama yo sonreí y lo mire de una forma coqueta mientras el abría mis piernas, y se acercaba más a mí, yo solo cerré mis ojitos y disfrutaba, pero que le pasaba solo acariciaba mi vagina con su pene, y yo deseaba tenerlo dentro pero fui paciente, y cada vez me mojaba más el sí que sabía cómo excitar a una mujer, después yo le dije al oído “hazme tuya mi amor, aún más de lo que ya lo soy”, estuve a punto de venirme, yo ya estaba lista para que se introdujera en mí, el entendió mi mensaje corporal y me tomo de la cadera, y de un golpe se introdujo en mi completamente de mi boca solo salió un quejido de placer, lo bueno es que estaba mojada e hizo que resbalara, porque si no si lloro, en ese momento, el metía y sacaba su pene, y yo solo cerraba mis ojos verdes fuerte, él me tomaba del cuello y me besaba con dulcera era una combinación extraña de agresión y dulzura al mismo tiempo era lo que yo fantaseaba, cada vez que entraba me sacudía toda, y yo solo soltaba agudos como “ah, mmm” entre otros.

    El buscando a un más me daba más y más fuerte, sus caderas y mis nalgas, cada vez más consecutivamente se pegaban, el emitía un sonido de placer que jamás olvidare mientras se corría dentro de mi vagina, y de pronto se quedó un momento así, y me dijo al oído “¡nena, que rico te he hecho el amor!”. Y en mi pensé si yo también te cogí rico, para esto, yo comencé a vestirme pensando que era todo pero que sorpresa fue cuando el ya recuperado me tomo por la espalda, y me dijo: “aún no hemos terminado, tú me prometiste mucho más”. Yo solo lo mire con cara de asombro la verdad es que nunca nadie había aguantado conmigo el segundo round, cuando se me acerco un poco más me di cuenta de que estaba durísimo otra vez y solo sonreí, esta vez yo fui quien lo tiro a la cama, y quitándome la falda, le dije: “ok, será mío de nuevo”, me acerque a sus labios asiendo la finta de que lo iba a besar, pero le puse un dedo en su boca, después de eso, me dirija a su cuello y le di una leve mordida, mientras me colocaba su pene en mi vagina, al hacerlo la penetre en mi y comenzó a moverme, de manera que solo se escuchaban mis gemidos y un leve pas, pas, pas que me volvían loca, el tocaba mis pezones que brincaban con cada movimiento que asía, ahora si éramos nuestros a mí antojo, aún tenía mi vagina muy húmeda por lo cual entraba y salía muy rico, después de un rato, un orgasmo salió de mi, y junto a él un sonido agudo de placer, pidiéndole que se corriera conmigo, y así lo hizo quedando mi orgasmo y sus espermatozoides unidos, como yo y el, después de esto, quede cansadísima así que solo me recosté y él se puso detrás de mí, y me decía cosas lindísimas al oído para esto ya era noche ese día no llegue a dormir a mi casa, me quede con él, dormiditos muy rico, pegaditos, sintiendo nuestros cuerpos desnudos con el roce de la sabana de su cama, al día siguiente, el me preparo el desayuno algo quería, pero eso ya se lo imaginan solos.

    FIN

  • Grata sorpresa me dio mi amante

    Grata sorpresa me dio mi amante

    Ya eran varios los años que llevábamos de amantes con Lorena, cada vez la veía más atractiva, sin duda la separación del marido le había sentado muy bien, en la separación legal ella se quedó con los hijos pero también con casi todos los bienes, era muy activa y su tiempo se repartía en cuidar a sus hijos, trabajo, estudio, ejercicio y para mí.

    Un viernes en la noche programamos una salida a bailar a la zona de discotecas en la ciudad capital, decidimos irnos en transporte público para no encartarnos con el carro ya que íbamos a tomar y no podíamos manejar después. Nos vimos temprano (7:00 pm) para charlar un rato en un sitio tranquilo antes de ir a bailar, ese día estaba radiante el cabello suelto liso planchado y maquillaje discreto que mostraba lo bello se su rostro en especial sus ojos que eran divinos, blusa negra con un gran escote, pantalón blanco ajustado al cuerpo y tocones medio altos que resaltaban toda su espectacular figura trabajada con varias horas en la semana en el gimnasio.

    En el trayecto me entra una llamada a mi celular, era mi amigo afro descendiente Alejandro (Alejo) que desde hace mucho tiempo no lo veía ya que vivía en la región pacífica donde trabajaba, estaba en la capital por unos días y había quedado de salir a bailar con unas amistades y quería que lo acompañara para que aprovecháramos y habláramos, de dije que precisamente estaba en camino con una «amiga» que si quería nos podíamos ver temprano para que charláramos. – ¡Perfecto!, me dijo, así aprovecho el tiempo ya que la cita con los otros es a las 10:30 pm.

    Le dije a Lorena y estuvo de acuerdo, le advertí, sin embargo, que Alejo era un «perro sinvergüenza», mujeriego, buena vida, pero buen amigo desde hace muchos años.

    Llegamos al bar y nos encontramos con Alejo, los presenté con Lorena y nos sentamos en la mesa que él ya tenía, me dijo al oído:

    -Oiga y usted no era casado?

    -Lo soy, ya le dije que ella es una «amiga» después le cuento la historia.

    Miró a Lorena de reojo y se sonrió pícaramente.

    Alejo aunque era 2 años mayor que yo y tenía algunas canas cerca de las patillas, estaba en muy buena forma ya que aparte de desempeñar su profesión de Administrador de empresas en el sector público, era dueño de un gimnasio que administraba y era instructor; todavía estaba soltero, era el amigo mayor del grupo que en la adolescencia nos distraía con sus aventuras sexuales, era incondicional, buen amigo y nos protegía al resto ya que su contextura física infundía respeto.

    Charlamos los tres amenamente y le contábamos a Lorena nuestras historias de la juventud, cuando Lorena se fue al baño aproveché para contarles a Alejo la historia de los dos, luego fui yo al baño lo que aprovechó Alejo para sacarle más información a Lorena. Cuando Alejo fue al baño, Lorena me contó parte de lo que habló con Alejo (su separación, nuestra relación, su trabajo, estudio…), Alejo le decía que no se explicaba como una mujer tan bella, que puede tener al hombre que quiera había tomado la decisión de ser la amante de un hombre casado.

    En un momento le entra una llamada a Alejo y al poco tiempo sale a la puerta del bar y lo vemos hablando con una mujer, mientras tanto Lorena me sorprendió con lo siguiente:

    En un momento le entra una llamada a Alejo y al poco tiempo sale a la puerta del bar y lo vemos hablando con una mujer, mientras tanto Lorena me sorprendió con lo siguiente:

    – Amor, recuerdas que te complací con la fantasía con Sara?

    – Si claro, fue muy excitante! Una experiencia para no olvidar!

    – También recuerda lo mucho que hemos disfrutado con «Barnie» (vibrador), donde me has sacado varios orgasmos con dobles penetraciones.

    – Sabes que también lo disfruto mucho! Me encantas como te estremeces!!

    – Muchas veces hemos compartido fotos y videos de dobles penetraciones «reales» y dejamos la posibilidad de hacerlo algún día, crees que hoy pueda ser ese día? Crees que tu amigo acepte?

    Me quedé paralizado, asombrado por un momento, aunque si lo habíamos comentado, pensé que sólo era una manera de alimentar una fantasía para calentarnos mientras chateábamos, pero que sólo quedaría en eso, no esperé que ella me lo fuera a proponer abiertamente.

    – Ehhh! Me cogiste «fuera de base», no creo que sea capaz, soy de mente abierta pero pasar de la fantasía a la realidad en este tipo de tríos, no sé… no estoy preparado.

    – Amor, deja tu posición de «macho cabrío», tú no eres así, sabes que te quiero, que no te cambiaría por nadie y que estas cosas solo las pienso desde que estoy contigo, es una fantasía que compartimos los dos muchas veces.

    – Lo sé, pero no sé cómo me sentiría después… ¿estás segura que es lo que quieres hacer?

    – Absolutamente, es un amigo tuyo, está de paso por esta ciudad, de pronto nunca más lo volvamos a ver y es una fantasía que tarde o temprano vamos a cumplir… piénsalo.

    Alejo se acercó de nuevo a nuestra mesa, nos dijo que ella era una de las amigas con las que se iban a bailar, que se veían más tarde ya que parte del grupo estaba en una celebración en la oficina, él dijo que no había problema que estaba con unos amigos.

    Seguimos hablando los tres, pero mi cabeza se había perdido, me estaba dando vueltas lo que me había propuesto Lorena, su sexualidad estaba a flor de piel y en realidad si no lo vivía con ella era muy difícil que lo hiciera con otra persona. Me le acerqué al oído a Alejo y le dije:

    – Lorena quiere hacer un trío con los dos, se anima?

    Me separó y me miró desconcertado pero con una sonrisita maliciosa incrédula:

    – Me está mamando gallo? cierto?  

    -Es en serio hombre! Cierto mi amor? -Le dije mirando a Lorena.

    Ella entró a la conversación mirándonos a los dos y dijo:

    – No me diga que el Sr. Alejo se asustó con esa propuesta?

    – No!! De ninguna manera! Pero están seguros?? No saben en los que se están metiendo!!

    Diciendo esto toma su entre pierna con su mano izquierda sobre el pantalón mostrando una evidente erección y con la otra se manda un trago de un solo envión.

    -Si están seguros, no más es que digan!! -Y esbozó otra vez una sonrisa como de ¡no de lo puedo creer!

    Tomamos nuestros tragos más aprisa, Alejo se adelantó y pagó toda la cuenta como en agradecimiento a tan generosa propuesta. La zona de Residencias quedaban a pocas cuadras de donde estábamos, Lorena se adelantó unos pasos de nosotros y movía con su caminado las caderas y culo que resaltaba más con su pantalón blanco. Alejo todavía no lo podía creer.

    – Oiga huevón, está seguro de lo que quiere hacer? Es su mujer?

    Realmente yo también me sorprendí, lo habíamos hablado alguna vez como una fantasía, pero ella fue la que tuvo la iniciativa hoy y todavía no sé si sea capaz.

    -No jodás!! Ahora no se me vaya a arrepentir, ya estoy excitado con sólo la idea.

    Faltaban unos metros para llegar a la Residencia y Lorena ya se había puesto al lado mío, me detuve súbitamente. ¡NO PUEDO HACERLO! Di media vuelta y caminé rápidamente, Lorena salió corriendo detrás de mí, me tomó del brazo:

    – Ven mi amor!!! No seas así, no te vayas, ¿me vas a dejar sola? ¿Botada?

    – Lo siento Lorena, no voy a ser capaz de esto, verte con otro hombre y peor con Alejo, desde siempre ha tenido la fama de tener una verga negra descomunal!

    – Tu sabes que eres mi amor, el tamaño de tu verga es el preciso para mí, me encanta! Mi cuerpo está amoldado a ti. Yo he cumplido tus fantasías, me han gustado y disfrutado mucho, quiero vivir toda mi sensualidad contigo. Compláceme con mi fantasía. Si?

    Me llevó de gancho hacía donde se había quedado Alejo.

    – Bueno, que decidieron? -Dijo un poco desconcertado.

    Lorena lo toma también de gancho e ingresa con los dos a la Residencia. El dependiente nos ofrece una Suite con cama super King, mini bar y jacuzzi, la cual aceptamos con mucha prisa como para evitar arrepentirnos.

    Ingresamos a la habitación, Lorena se abalanzó hacia mí y se besó apasionadamente y me dijo que me amaba, Alejo se dirigió al mini bar destapó una botella del mismo licor que estábamos tomando y una botella de agua y se sentó en un gran sofá que adornaba la Suite y se quedó observándonos. Nos seguíamos besando y despojándonos de nuestras prendas, desabrochó mi pantalón, se arrodilló y sacó mi verga que ya estaba a mil, la chupó con mucha pasión, la metía toda hasta las bolas.

    Alejo se quitó la chaqueta y zapatos y se acercó a nosotros y nos dijo:

    -Bueno, llegó el momento de liberar a la bestia!!

    Desabrochó su pantalón y sacó una verga venosa que sin estar erecta medía como 25 cm de larga y 5 cm de ancha, Lorena seguía chupando la mía y con su mano cogía a la bestia que se ponía más grande, luego no resistió la tentación y la metió a su boca mientras seguía pajeando la mía. Alejo se movía y jadeaba para meter lo que más podía su enorme verga en la boa de Lorena, pero no cabía toda, con el mayor esfuerzo de ella solo pasaba un poco de la mitad; Lorena intercambiaba de chupón alternadamente, se notaba que estaba disfrutando su momento, me separé para terminar de quitarle su pantalón blanco y tanguitas que a esas alturas ya estaban empapadas de sus jugos. Ella siguió chupando La bestia arrodillada en el piso, le abrí un poco las piernas y la metí de un golpe: “Uhmmm! Agggghhh!” La bombeaba con mucha fuerza y podía ver su culito lo humedecí con sus mismos flujos y dilatarlo con mis dedos, luego me levante con mis pierna flexionadas y le penetré su culito primero suavemente hasta tenerlo todo dentro, Lorena explotó con su primer orgasmo “Siiii! Aggggg! Uhmmm!!”.

    Sin sacar mi verga de su culito la levanté con ayuda de Alejo, me tiré en la cama boca arriba y ella sobre mí sin sacarlo ella comenzó a cabalgar. Alejo se masturbaba frente a nosotros. Ella hecho su cuerpo y me permitía moverme con más facilidad en un mete y saca. Alejo se colocó un preservativo, la bestia era tan grande que no logró llegar hasta la base, lo acercó a la chocha de Lorena y le masajeaba con la punta sus labios y botoncito en forma de brocha y círculos, Lorena latía y gemía de pasión, la bestia comenzó a entrar lentamente por chocha de Lorena y por primera vez tenía una doble penetración dos penes verdaderos. Yo desde el culito podía sentir las palpitaciones de la bestia y el mete saca que iba en aumento. Lorena explotó con el orgasmo más grande que le he visto: “Aggg, Siiiii, Agggg!!!”

    Con Alejo bombeamos alternadamente los dos orificios de Lorena de donde brotaban muchos fluidos y ella se estremecía de pasión, luego Alejo aceleró sus movimiento y yo me detuve con toda me verga dentro de ella, luego de unos segundo sentí como la bestia estallaba dentro de Lorena, la sacó, se podía ver gran cantidad de semen en la punta del condón, mientras él se fue al baño, Lorena se incorporó para cabalgarme, era increíble que aún tenía energías. Con un movimiento rápido giramos para yo quedar encima de ella y poder bombearla con más violencia, la metía y la sacaba sin compasión hasta que estallé dentro de su culito: “Siiiii! Que ricoooo!! Agggghh!”.

    La abracé por la espalda acariciando sus senos y luego nos tumbamos en la cama abrazados, Alejo salió del baño ya casi vestido, tomó el teléfono y llamó un taxi a domicilio:

    – Muchachos, muy rico todo, muchas gracias por el placer!! Pero me espera una fiesta, mi noche hasta ahora comienza! Que se sigan divirtiendo! Adiós!

    Al cerrar la puerta, Lorena se giró hacia mí, después de un te amo me besó largamente:

    – Gracias por cumplir mi fantasía! tuve un gran orgasmo, pero «la bestia» es muy grande, sentía que tocaba hasta mi vientre, pero estaba tan excitada que pude resistir.

    – ¿Si fue lo que esperabas?

    – Mucho más!! Pero no para repetir! Ya cumplí mi fantasía y estoy muy satisfecha, pero quiero estar sólo contigo, te AMO de verdad, tu verga tiene el tamaño adecuado para mí y me complaces mucho, no quiero seguir involucrando a terceras personas entre los dos! tu qué opinas?

    – Debo confesar que no fue fácil para mí, pero fue tal el grado de excitación que por un momento me olvidé que eras tú para disfrutar como lo hicimos. No sé qué irá a pasar de ahora en adelante, pero sí sé que voy a seguir disfrutando contigo mucho tiempo!

    Nos besamos e hicimos el amor hasta el amanecer!