Autor: admin

  • Hoy todos fueron a ver a la Selección

    Hoy todos fueron a ver a la Selección

    Cuando llegó a mi casa luego del trabajo, fui al ascensor y pulse el piso 12, había comprado unas latas de cerveza para ver el partido. Iba subiendo y estaba cansado y sudado, había tenido un día muy trajinado. Cuando se abrió la puerta del elevador ahí estaba la señora Camucha, mi vecina de piso que iba a bajar.

    -Buenas noches señora Camucha

    -Buenas noches Cristian ¿Qué  no has ido al estadio a ver a la selección? Porque en mi casa todos se han ido… mi esposo e hijos

    Le dije que no había podido ir por el trabajo así que lo vería por la televisión, ella vivía con su marido y sus dos hijos que eran muy fanáticos al fútbol así que por ningún motivo se iban a perder el partido de la selección contra la de Ecuador, nos despedimos y entre a mi casa.

    Cuando el agua helada caía sobre mi cuerpo me sentía muy bien era relajante todos mis músculos estaban tensos, ya estaba sentado frente al televisor muy cómodo sólo con un short y un polo ya estaba por empezar el partido cuando sonó el timbre ¿Quién podría ser justo ahora?

    Fui abrir la puerta y era la señora Camucha tuve que disimular la molestia por la interrupción justo cuando ya estaba por empezar el partido.

    -Perdoname Cristian por venir justo ahora a molestarte cuando veo que ya estabas listo para que veas el partido Pero no hay luz en mi casa han volado los plomos creo y no puedo ver nada. Ayúdame con favor

    Fuimos a su casa y era verdad todo estaba en una oscuridad total, le pregunto a la señora en que momento se había ido la luz me dijo que había querido enchufar el televisor y todo se apagó en ese momento revisando ella había hecho una mala conexión y se produjo un cortocircuito.

    Tenían un enchufe múltiple donde había varios equipos conectados tv, PlayStation y home theater, le pedí si tenía una linterna para ir a ver la caja general del alumbrado de la casa, ella me alumbraba con la linterna mientras revisaba tenía una llave antigua de plomos que habían volado.

    Mientras ella me alumbraba con la linterna porque estaba detrás mío podía sentir su calor y respiración en mi nuca estaba muy cerca de mi, tanto así que sus tetas chocaban en mi espalda ella estaba con una bata de seda muy delgada y empecé a tener una erección pero como todo era oscuridad no había problema que ella lo vea.

    Cambié los plomos de la llave de iluminación y volvió la luz, ya estaba por irme cuando la señora Camucha me invitó para ver el partido en su casa junto a ella e insistió hasta que tuve que aceptar.

    -Cristian vamos a ver juntos el partido ya que por culpa mía dejaste del verlo desde el inicio así que ponte cómodo mientras traigo algo para beber.

    Verla ir hacia su cocina era todo un maravilloso espectáculo porque la bata dejaba notar muy bien sus enormes nalgas, ella tenía unos 52 años era algo gordita pero aún se manejaba una buena figura sus tetas eran grandes y la tela de seda dejaba notar sus pezones.

    Preguntó que deseaba beber así que le pedí una cerveza helada para enfriar el cuerpo, cuando volvió me entregó una cerveza en lata heladita y ella tenía en su mano una copa de vino, me dijo que me no sabía nada de fútbol y su marido e hijos no tenían paciencia para explicarle, pidió si podía yo hacerlo y le iba diciendo como era el juego.

    Disimuladamente veía el canalillo que formaba sus tetas mientras ella veía la pantalla de tv y muy emocionada comentaba las jugadas, ya había empezado el segundo tiempo y ella ya había tomado tres copas de vino y estaba más suelta se había abierto un poco más la bata y recién me di cuenta que no llevaba puesto nada solo la bata cubría su cuerpo y eso me excito mucho más.

    Ahora la señora Camucha cruzo las piernas y la bata se abrió y me dejó ver sus piernas blancas que estaban muy bien aún, también le hice notar la erección que ella había provocado en mí, su mirada de vez en cuando la dirigía al bulto que tenía en el short y daba un sorbo de vino sabíamos que el ambiente estaba cada vez más caliente, pero ni ella ni yo nos atrevíamos hacer algo porque siempre nos saludábamos con mucho respeto.

    Ya el partido había terminado y nuestra equipo había perdido 2 a 0, entonces no tardarían en regresar a su casa su familia entonces debía irme ya, pero cuando sonó el teléfono ella fue atender luego de unos minutos regresó.

    -Era mi hijo dice que en el estadio su padre se ha encontrado con su hermano, y su tío los invitó a su casa y se están yendo para allá de repente se quedan ahí hasta mañana.

    Cuando me lo decía la mirada de la señora Camucha era de complicidad así que tenía que tomar la iniciativa si o si o perder esta gran oportunidad que se me había presentado y me acercó a ella y viéndola a los ojos les dije que hacíamos ahora.

    -No sé, lo que tú quieras Cristian al final eres mi invitado especial hoy

    Ya no había nada más que decir y la abracé y besé su cuello mientras mis manos buscaban sus tetas sacándolas de la bata eran enormes y de pezones hinchados que apreté suavemente para luego besarlas soltó un gemido y cerró los ojos mi erección lo sobaba en su vientre.

    Sobaba sus enormes tetas que estaban en mi boca sus pezones hinchados eran deliciosos y le dije que vaya bajando y vea lo que la estaba esperando era su premio, me quitó el polo y ahora ella besaba mi pecho y abdomen hasta que llegó donde estaba mi verga y tiró para abajo y apareció todo duro apuntando hacia arriba el falo.

    -Ahhh, qué grande lo tienes Cristian y bien duro. Tiempo que no veía uno así ¿Puedo besarlo?

    Le dije que no sólo podía besarlo sino también que le pasé la lengua como si fuera un chupete de su sabor preferido y ella obedeció su lengua la pasaba por el glande con cuidado y bajaba por todo el falo hasta que también llegó a mis testículos y su boca era torpe porque parecía que nunca había hecho sexo oral.

    -Asiii, ve despacio poco a poco vas a ir aprendiendo ohhh sii eres buena alumna Ohhh sigue así

    Tenía algunas arcadas cuando por primera vez su boca probaba una verga dura que salía y entraba y por momentos la ahogaba pero no se rendía y mi vecina madura seguía chupando la pinga.

    Y no se detuvo hasta que logró que explote al llegar al clímax y eyacule en su boca una buena cantidad de semen que hice que lo tragara todo hasta la última gota.

    -Aggg siii ohhh ohhh meee vengooo tomaaa tu lechecitaa ahh

    Muchas veces encontré a la señora Camucha en el ascensor y la veía con discreción que tenía un buen culo y tetas provocativas pero jamás hubiera imaginado que esa señora tan decente me había chupado la verga y no la soltó hasta que se tragó mi leche.

    Había tiempo suficiente para seguir cachando con la señora Camucha ahora que sabía que su marido e hijos no regresan hasta mañana, no pasó mucho tiempo y ya estaba otra vez listo para seguir.

    La puse en cuatro patas sobre el sofá y puse en la entrada de su chucha bien lubricada mi verga y fui de a pocos metiendo hasta que lo tuvo todo adentro y empiezo a tirarme a mi madura vecina que comenzó a gemir, su marido la había dejado abandonada para ir a ver el partido así que yo como buen vecino ahora me estaba encargando de ella.

    -Ahhh Cristian ohhh qué rico

    Estaba pidiendo más y más Camucha sentía la pinga que la penetrada hasta el fondo y llegar a su matriz, la diferencia era abismal entre su marido y yo. Sus nalgotas saltaban cada vez entraba y salía de su chucha caliente y bien lubricada.

    -Ahhh salvajeee me estas matandoo, ahh pero no te detengas me gusta muchooo

    -Sii sigoo ohhh está es tu pinga ahora es tuya y cuando quieras ohhh

    Sonó el teléfono y ella contestó era su hijo que le decía que tenga lista la cama porque ya están regresando y está bien borracho su papá, pero yo no la soltaba y seguía dándole duro mientras ella hablaba con sus hijo.

    -¿Mamá estas bien? Te notó agitada qué estás haciendo?

    -Todo está bien sólo que estoy limpiando No te preocupes ahh

    Las paredes de su vagina apretaban bien rico mi verga y luego de apurar el ritmo y velocidad de la penetración al fin llegó a experimentar el clímax y la sujeto fuerte de sus anchas caderas mientras vuelvo a descargar otra vez semen en su cavidad vaginal.

    -Ahhh siii qué ricoo ohhh ohhh Camucha aayaaa llegooo

    -Siii damelooo todo yoo también siii me vengooo ohh diooos.

    Caímos sobre el sofá totalmente exhaustos y agitados luego de haber llegado ambos de disfrutar de haber cachado rico, luego de recuperar el aliento nos besamos y salí de su casa.

    Cuando ya estaba por entrar a mi casa se abrió la puerta del elevador y salieron mis vecinos traían a su padre sujetándolo para evitar que se caiga de lo borracho que estaba.

    -Hola Cristian

    -Hola Miguel, Hola Juan.

    Me saludaron ambos y tocaron el timbre y su madre les abrió la puerta y entraron.

  • Nuestra amiga argentina y la pendejita haciendo de las suyas

    Nuestra amiga argentina y la pendejita haciendo de las suyas

    La cosa es que hoy lunes, un día después de haber estado con Migui, y su novia Valen, en un telo los tres juntos, Valen era la primera vez que estaba con una mujer y los dos tienen 18 añitos, y están de novios desde los 14 y tenían la fantasía de hacer un trío MHM, y el domingo lo terminamos haciendo, solo les cuento eso.

    La cosa es que hoy lunes -anoche estuvimos cogiendo los tres juntos- me estuvieron mandando mensajes Valen y Migui, cada uno por su cuenta, como que no querían hacer un trío si no estar cada uno solo/a conmigo.

    Entre ellos se estaban cagando, pero era problema de ellos, y la verdad, me calentaban las dos cosas, pero para serles sincera es más difícil encontrar una pendeja de 18 años (que aparte de aparentar menos es re linda) que a un pendejo de 18 años (que para eso tengo a mi vecinito y sus amigos, ¿me explico?)

    Bueno me pase la tarde histeriqueando con los dos, porque la verdad hice eso los histeriqueaba, aunque me copaba (por lo que les dije) más la idea de estar con Valen, pero el tema era ¿dónde?, porque ir a un telo, con una chica me da ¡mucha cosa!

    Pero como siempre digo, hay como algo que me ayuda a hacer las cosas que quiero, y les digo esto porque; me llama mi viejo y me avisa que una de las empresas que el atiende hacia la fiesta de fin de año por Pilar (me dijo donde, pero la verdad es que me importo un carajo), y como seguro terminaba tarde y el y mi vieja (que laburan juntos en el estudio) iban a estar cansados, pensaban pasar por casa a buscar ropa, así se quedaban a dormir en un hotel de Pilar y mañana de ahí iban al estudio.

    Sé que es largo lo que les cuento, pero es solo para que entiendan como arme todo que para eso soy ¡una capa.

    La cosa es que me dijeron que tipo 19,30 hs, pasaban por casa a buscar la ropa, ducharse ¡y se iban! Chao, ¡noche libre para mí! y entre Migui (que como les conté pendejos para coger siempre tengo) y Valen (que es más difícil encontrar pendejas así que quieran tener su primera relación sexual sola con una chica) era fácil decidirse.

    Bueno como siempre, les copio lo que hablamos (con Valen, solo lo más importante).

    Yo: Valen: hoy estoy sola en casa, si quieres ven tipo 21 horas y te quedas a dormir.

    Valen: ¿a dormir?, no es mucho, yo solo quería estar sola un rato con vos, y ver qué onda, la verdad cuando estuvimos juntas me calenté, y tengo un quilombo ¡terrible en la cabeza!

    Yo: forra, decile a Migui que te vas a dormir a la casa de alguna ¡amiga tuya! Así de fácil, yo lo hice mil veces, aparte ya me conoces, no te voy a hacer nada que no te guste.

    Valen: que se yo, la idea esta buena, pero me parece ¡mucho!

    Yo: nada no seas boluda, sos una pendeja hermosa, y por lo que me di cuenta te moris de ganas por “una noche lésbica”, hagámoslo y lleguemos hasta donde quieras, pero la verdad, ¿no te gusto cuando te la chupe?, nos la chupamos, nos besamos, me sentiste, te sentí, es otra cosa distinta.

    Yo: Te aclaro, que no soy lesbiana, no, me imagino la vida con una mujer, si no con un chico que ame y armar una linda familia. Pero esto es solo sexo y disfrutarlo, hasta donde queramos, ¿me entendes?

    Yo: no seas forra, me estuviste mandando mensajes a la tarde ¿y ahora te vas a cagar?

    Valen: Esta bien Caro, pero entendeme, sería la primera vez que lo haría. Y si, me excita la idea, pero no quiero quedar como una boluda, sin calentarme con lo que puedas hacer.

    Yo: Boluda, de nuevo, si no da para más, está todo bien, te vas a tu casa a dormir ¡y listo! Pero no tengo siempre la casa para mi sola a lo mejor es ahora ¡o nunca!

    Valen: Ok, Caro a las 21 horas estoy ahí, pero acordate de lo que te dije, si la cosa no me va me voy a casa y no quiero que te enojes.

    Yo: No nena, sé que va a ser tu primera vez, y voy hacer lo posible para que sea ¡inolvidable!

    Valen: Ok. A las 21 estoy ahí, pásame bien la dirección.

    Bueno, ustedes ya saben soy bastante bisexual, y encontrar pendejas como esta así, de 18 años, pero que aparentan menos, con un lindo cuerpito, cara de nena. Qué se yo, nunca lo había hecho, pero todo dependía de mí, digo de como la iba ¡llevando!

    Se van mis viejos y le digo a María (la chica que trabaja en casa) que se vaya a acostar que cualquier cosa me caliento algo yo para comer.

    A las 21, 30 horas llega ¡Valen! , obvio la vi re nerviosa (como les dije era su primera vez) pero nerviosa y toda se vino vestida como una pendeja bastante puta.

    Le abro la puerta, entra y así, como para no perder el tiempo y calentarla enseguida, le meto un beso, me responde, nos ponemos a jugar con nuestras lenguas (como hago con Pau), así un rato largo.

    Hasta que le empiezo a poner la mano debajo de la pollerita que tenía, llego a su cola se la acaricio, le agarro su mano para que haga los mismo conmigo, hasta que terminamos las dos besándonos, tocándonos las colas, acariciándonos las colas, hasta que voy adelante, me acerco a su conchita se la toco, estaba ¡re mojada!

    Le digo: “boluda tócame, ¡sentime!” me empieza a acariciar la conchita sobre la bombacha que ya estaba re mojada, le agarro la mano y se la meto debajo de mi bombacha, y me empieza a tocar la conchita, yo hacía lo mismo con ella.

    Hasta que me dice: “Caro acá no, vamos a otro lugar” le agarro de la mano y la llevo a mi cuarto y ¡ahí si puf!

    Seguimos con los que estábamos haciendo, nos empezamos a tocar las conchitas, nos sacamos las bombachitas, hasta quedarnos en bolas ¡las dos!

    Nos seguíamos besando (como no me canso de repetir sentirnos esa piel suave que tenemos), bah ya estábamos las dos re calientes.

    Nos vamos a la cama (ah por quien no lo sabe, yo tengo un solo juguetito un consolador que es como una pija).

    Bueno nos vamos a la cama, la acuesto, le empiezo a acariciar, a tocar las piernas, bien cerca de la conchita, hasta que llego a su conchita, y como la otra vez, le meto los dedos, separo sus labios, y se la empiezo a chupar, ella ya me di cuenta estaba muy, ¡pero muy caliente!

    Saco de mi mesa de luz el consolador, mientras hacía eso ella se seguía tocando sola (con lo cual no sé si se dio cuenta lo que yo estaba haciendo).

    Agarro el consolador, le empiezo a chupar de nuevo la conchita, esa conchita hermosa de pendeja, hasta que le meto el consolador y me dice: “Nooo Carooo, nooo, ¿qué me vas hacer?” y le digo: “guacha no pienses en nada solo goza, y ¡disfrútalo!”

    Se queda quieta, no me decía nada, se lo meto, se lo saco, se, lo meto, mientras le chupaba la concha, a ella (como siempre cuento sus piernas para todos lados, tocándose las tetas, agarrándose de las sábanas) hasta que termina acabando como loca (repito es la primera vez que hacía esto).

    Otra vez, sin perder tiempo, le digo: “Ahora me toca a mí” me acuesto en la cama, bien boca arriba (¿me explico?) le digo: “ Valen ahora te toca a vos hacerme acabar”, me empieza a chupar la concha pero de una (no como el otro día), me mete los dedos, le pido que me meta el consolador, me lo va metiendo de apoco, hasta que se anima, viendo como yo gozaba y me estremecía del goce, me lo mete, me lo saca (la pendeja aprendió rápido) hasta que me hace acabar, y como una yegua.

    Nos quedamos las dos en la cama y como siempre digo y no me canso de repetir, sintiendo esa piel cuidada de esa pendeja de 19 años (pero que aparentaba menos) caliente ¡como yo!

    Bueno, nos quedamos en la cama un rato (y no me canso de repetir, sus piernas sobre las mías, las mías sobre las de ella) y así calentándonos un rato ¡largo!

    La hago poner de rodillas en la cama, yo también de rodillas detrás de ella. Le beso, le empiezo a meter los dedos en la conchita, le besaba la nuca, ella ponía sus manos atrás y me tocaba, hasta que llegó a mi conchita y acabamos ¡las dos juntas!

    Bueno de ahí dos cosas: primero, otra vez nos quedamos las dos en la cama en bolas, solo acariciándonos. Pero voy al baño de mi cuarto, prendo la ducha, le agarro, le llevo de la mano y nos empezamos a duchar las dos juntitas.

    Puaf, sentir que esa pendeja hermosa me enjabonaba, me ponía ¡loca!, mientras nos enjabonábamos nos empezábamos a meter otra vez los dedos en nuestras conchitas (la pendeja ya quería todo), hasta que acabamos, quedamos temblando (como siempre me pasa).

    Le agarro su cabeza, la agacho y se la pongo en mi conchita, y sin dudarlo (porque ya le había gustado) me la empieza a chupar, pongo una de mis piernas sobre el borde de la ducha, para que así, pueda entregarle mejor mi conchita, y la puta que ya le había tomado el gusto, no solo me la chupa, me mete los dedos, me la come, yo obvio que una pendejita así me haga eso me puso loca, hasta que me hizo acabar, y ya no me podía sostener, pero en serio, me abrace a ella, porque ya ¡no daba más!

    Bueno la cosa es que nos secamos, nos ponemos esas toallas enormes que tengo y nos vamos a la cama (la verdad es que no sabía que podía pasar, pero ya estaba ¡que no daba más!)

    La cosa es que nos acostamos, y entre caricia y caricia nos quedamos ¡dormidas!

    Valen hoy tenía facultad, la guacha me dejo re caliente porque tipo 7.30 hs, me da un beso en la boca y me dice: “Me voy, llego tarde a la facultad”, le acompaño, le abro la puerta y se fue.

    Bueno esas son las cosas que me ponen loca una pendeja que nunca estuvo con una mujer, pero la primera vez que estuvo se calentó como loca, ¿me explico?

  • De chico a puta: Conociendo a Fernando

    De chico a puta: Conociendo a Fernando

    EL ACUERDO:

    Una semana había pasado desde aquella noche, la noche en la que por primera vez realicé una felación a un hombre. Fernando, mi primer hombre. El hombre que desapareció de mi vista igual de rápido que había llegado, el tiempo que yo tarde en subirme las bragas y los pantalones. Sólo me dejo tres cosas. El sabor a pene en la boca, la mancha de semen en el pantalón, y su número de teléfono. ¿Estaría casado? ¿Tendría hijos? ¿Familia? Quizás fuese su hombría, su sentimiento de dominación sobre mí, sus hormonas de macho quemando su cuerpo, o quizás, su desesperación, su falta de cariño, su soledad, lo que le llevó a tener que desaparecer tras eyacular sobre un chico como yo tras sólo un par de minutos de mamada.

    Mi vida continuaba, y nada en mi cambió. Misma rutina, misma soledad, mismo cuarto en el que me encerraba. Quizás algo sí era diferente. Ya no tenía que recurrir a material pornográfico. Recordar su pene en mi boca, ese olor, ese sabor, esa fuerza con la que intentaba llegar a mi garganta, eran suficientes para mis sesiones diarias de masturbación anal.

    Pero una noche, mientras cenaba en compañía de mi madre y su pareja, el móvil vibró. Era Fernando, mi Fernando, el hombre que primero profanó mi boca. Me puse nerviosa en ese momento, y apenas podía llevarme a la boca la cuchara sin temblar. ¿Qué debía de hacer? ¿Volvería a utilizarme para después desaparecer sin un adiós? ¿Seguiría manchándome quitándome el resto de mis virginidades?

    No quería contestarle, pero la gata en celo de dentro de mí le ganó la partida a mi yo racional. Me había hablado mi macho, me había mordido el cuello, y yo estaba indefensa. Me dirigí a toda prisa a mi habitación, me metí en mi cama como una carta en un sobre, y por inercia, bajé mis pantalones y calzoncillos hasta mis rodillas. Entonces, contesté a su mensaje, como una loba que contesta la llamada de la manada.

    -Hola, soy Fernando te acuerdas de mí? Keria pedirte perdón por lo del otro dia, no se x k actue de esa forma. La verdad es que estoy en un mal momento de mi vida y lo pago con quien no debo, podemos hablar? Si no contestas lo entenderé.

    Un mensaje que no sólo destacaba por su mala ortografía, sino por el mal olor que desprendía a engaño. Sin embargo, no había nada que yo pudiese hacer. Ahora era suya. Él me había marcado con su semen aquella noche, como un perro que marca las esquinas con su orina.

    -Claro.

    Fue mi única contestación. Desde ese momento, 5 horas transcurrieron, en las que yo me limité a ser una simple oyente. Nuevamente me convertí en su recipiente, no de semen esta vez, sino de algo mucho más denso y amargo. Sus agonías. Intentaré describir en estas pocas líneas su historia.

    Fernando era un hombre casado, de 52 años (mucho más de lo que había pensado, se cumple así mi segunda teoría de ser un señor bien conservado). Estaba casado desde hace 20 años, una relación fruto de la cual había tenido dos hijas, de 18 y 21 años. Su mujer, desde hacer un par de años, había sido diagnosticada de una enfermedad degenerativa, que día a día hacía su vida más complicada. Sus hijas, ambas universitarias, vivían de alquiler en otra ciudad realizando sus estudios universitarios. El deseo sexual había desaparecido, y era totalmente incapaz de penetrar a su mujer, ahora enferma, y que ya no era la misma de hace 20 años. ¿Triste verdad?

    En ese momento, dejé de juzgar a Fernando. En la vida, ponemos valor a una persona por las cosas mal que han hecho. Sin embargo, nos olvidamos siempre de las cosas buenas. Hay tantos sentimientos como circunstancias, y tras aquel hombre que huyó de mi tras follarme la boca, quizás había un hombre en soledad, que había trabajado toda la vida para sacar a sus hijas adelante, que a pesar de no poder penetrar a su mujer la quería como el primer día, y cuya homosexualidad, probablemente había nacido fruto de la imposibilidad de mirar a otra mujer con los mismos ojos que su esposa enferma a la cual tanto quería. Necesitaba ahora de un hombre.

    Mientras leía sus mensajes, yo me estaba masturbando. La mete del ser humano es a veces retorcida, y cuando me habló de sus hijas universitarias, mi pequeño pene recordó su pasado heterosexual en un fugaz atisbo de sufrir una erección. No sucedió, yo se lo impedí, metí un dedo en mi culo y volví a ser la hembra de siempre. Ahora que había logrado aceptar mi Yo mujer, no quería perderlo.

    Yo, también le conté mi historia. La misma que ya os he contado a vosotros. Ambos fuimos sinceros (o al menos eso creo). Él fue claro, quería que volviese a ser su hembra, no por una noche, sino de ese momento en adelante. Me necesitaba para ahogar sus penas. Él quería pagarme. Yo me negué. No era una prostituta.

    Muchos llegados este punto pueden criticar mi relación con él, pero la verdad, es que ambos nos necesitábamos mutuamente. Él, a sus 52 años, necesitaba de nuevo de frescura y juventud que pudieran encender de nuevo la llama, y sobre todo, ver un pene al penetrar para olvidar la imagen de su mujer. Yo, necesitaba de un hombre, maduro, con experiencia, varonil, que me hiciera día a día sentirme como si fuera una mujer. Cada vez era mayor en mí la necesidad de sentirme mujer, tanto que de serlo realmente habría sentido la necesidad de quedar preñada en uno de mis encuentros con él.

    Hablamos durante toda la noche, intentando hacer el mínimo ruido con las teclas para no despertar a nadie. Por supuesto, sólo había un tema. El sexo. Sus fantasías, algunas de ellas nuevas para mí. Pies, tacones, medias, tangas, cuerdas, joyas anales. Algunas incluso me avergonzaba hablar de ellas. ¿Qué pensaría su mujer si lo supiese? ¿Qué pensarían sus hijas si viesen a su padre teniendo sexo con un chico de su edad? ¿Qué pensaría mi madre si viese a su hijo a cuatro patas esperando el pollazo de su macho?

    Finalmente, llegamos a un acuerdo. Nos veríamos, cenaríamos juntos, y después consumaríamos. Me abriría para él y le entregaría mi virginidad anal. Le dejaría eyacular en mi “vientre” y me convertiría en su mujer.

    CAMINO DEL HOTEL:

    Llegó el día. Una semana transcurrió sin apenas haberme dado cuenta. Por la noche me encontraría con él en la habitación de un hotel. Le pedí no ir a cenar, ya que no quería correr el riesgo de ser vista por nadie conocido que pudiese descubrir mi secreto. A cambió, yo cedí en una cosa, y es en el ir vestida con la ropa que él quisiese para cumplir sus fantasía. Deseaba verme con peluca, tacones, falda y ropa interior femenina. Literalmente, tal y como él me dijo, “estilo puta de carretera”.

    Obviamente no tenía esa ropa, por lo que por la mañana tuve que ir a comprarla. Fui a un centro comercial, y tras deambular por varias tiendas, no me atreví por vergüenza a comprar nada. ¿Qué pensarían si me viesen comprando un tanga? Pasé por un baño, y no pude evitar la tentación de entrar, pero no en el de hombres, sino el de mujeres. Sé que está mal entrar al baño de otro género, pero al fin y al cabo, para nada creo que se es más mujer por tener tetas o llevar falda. Yo estaba segura de sentirme igual de mujer que cualquier otra chica normal. Si me descubrían, podría fingir haberme equivocado. Así pues, sin pensármelo dos veces, y cuando nadie pasaba por el lugar, entré en el baño. Rápidamente cerré la puerta con pestillo. Como os podréis imaginar, oriné de igual forma que haría una chica. Bajé mis pantalones y calzoncillos hasta las rodillas, y sentándome en la taza tras limpiarla, comencé a orinar. Me sentí muy mujer.

    Como no pude comprar la ropa necesaria, me dirigí al único sitio donde no pasaría vergüenza comprando ropa femenina, en una tienda china. No es por ser racista, pero no me importaba mucho la opinión que pudiesen tener de mí personas que por sus costumbres les cuesta diferenciar caras occidentales y probablemente se olvidaría de mi a los 5 minutos. Tras casi una hora decidiendo, pude reunir todo lo necesario. Un tanga rojo de hilo, unos pantalones vaqueros tipo short poco más grandes que unas bragas, y una peluca de color morado. Faltaban los tacones, allí no había. Se los quité a mi madre.

    Llegó la noche. No podía salir de casa vestida así, y menos andar por la calle. Me vestí de chico con ropa común, y guardé la ropa de mujer en una mochila. Nuevamente cogiendo un taxi, me dirigí al hotel donde había reservado la habitación (pagó él). Era un hotel mediando, de unas 5 plantas, y de 3 estrellas. Yo, disimuladamente entré en el hotel pretendiendo ser un cliente normal, y entrando en el ascensor, me dirigí a la habitación nº X (no me acuerdo siendo sincera) de la planta ¿4ª? Estaba entrando, literalmente, en la boca del lobo. En esa habitación me esperaba mi depredador natural. Sabía que una vez que atravesase esa puerta no habría marcha atrás. Continué andando hasta llegar a la puerta.

    CONTINUARÁ…

    Espero que os haya gustado el relato.

    Como siempre, cualquier comentario es bienvenido aquí o en mi correo [email protected].

    Besos.

  • Una tarde con mi hermano

    Una tarde con mi hermano

    Mi nombre es Carolina, tengo 19 años y me molesta que mi hermano de 18 años se la pase todo el día encerrado en su habitación jugando a sus jueguitos de computadora siendo todo un antisocial, en cambio yo tengo amigos de verdad y puedo divertirme sin jugar a esas cosas.

    Aunque él me lo niegue yo sé que sigue siendo un chico virgen que nunca estuvo con una mujer. Yo ya a mi edad tuve sexo con varios hombres y en algunos casos eran hombres casados. Soy una chica sexy con lindas curvas y con un hermoso cabello de color castaño.

    Lo que les voy a contar sucedió una tarde de verano en la cual yo estaba muy aburrida, pero luego se me ocurrió la idea de ir al cine con mi hermano. Entre a su habitación, me tire en su cama y le pregunte si quería ir al cine pero él ni bola me dio, seguía concentrado en su juego de computadora. Le suplique pero no hubo caso él quería seguir jugando a esa cosa. Así que como no pude convencerlo, me propuse entender porque ese juego era tan adictivo.

    Antes de continuar debo decir que ese día hacía mucho calor y yo estaba vestida con un pequeño short y sin corpiño. El calor hacia que los pezones se me peguen a la musculosa que tenía puesto.

    Entonces lo que hice fue sentarme encima de él y pedirle que me explique el juego.

    Yo: me enseñas a jugar??

    El: uhhh que molesta que sos.

    El comenzó a explicarme sobre su personaje y las habilidades que tenía y yo al escucharlo no entendía nada, todo me pareció bastante aburrido. De pronto el comenzó a ponerse nervioso y a tartamudear mientras hablaba.

    Yo: que te pasa.

    El: nada, nada.

    El continuó explicándome hasta que empecé a sentir un movimiento por debajo de mi cola y por lo tanto entendí lo que sucedía. Mi hermanito se puso nervioso porque se estaba excitando con tener mi cola encima de él y lo que sentí fue su poronga que se quería levantar. Primero me causo un poco de gracia pero como soy media calentona me excite también. Lo que hice a continuación fue sujetarme de sus piernas y empezar a mover mi cadera haciendo que mi cola se mueva hacia delante y hacia atrás sobre su pija. Luego agarre sus manos y las metí por dentro de mi musculosa para que él pueda agarrar mis pechos. Yo continúe con mis movimientos de cadera mientras él me manoseaba las tetas.

    Luego de unos minutos yo me di vuelta de espalda y empecé a besarlo. El no soltaba mis tetas y así tuve que besarlo. Después de besarlo me saque la musculosa y quede en tetas. Me arrodille en el piso y despacio le fui sacando el pantalón. Me lleve una buena sorpresa al ver que la pija de mi hermano era medianamente grande. Cuando se la agarre la encontré ya un poco pegajosa y el al sentir que yo se la agarraba empezó a sentir bastante placer ya que empezó a mover la cabeza para todos lados.

    Debía chupársela despacio ya que si lo hacía de la forma que se los hacia a mis novios iba a acabar pronto. Cuando sintió por primera vez su pija dentro de mi boca su cabeza se fue hacia atrás y sus ojos se quedaron viendo el techo. Un par de veces tuve que detenerme porque él me hizo entender que se venía y yo no quería que acabe rápido. Cuando me frenaba me ponía a succionar sus bolas. Haciendo eso mi hermano pudo aguantar unos 15 minutos. Para finalizar yo lo masturbe frenéticamente y cuando sintió que se venía abrí la boca y me trague su leche.

    Yo: gracias hermanito, estuvo muy rico.

    El: de nada.

    Yo: me vas a acompañar al cine.

    El: déjame que me bañe y luego vamos.

    Continuará…

  • Consuelo

    Consuelo

    Me encuentro sola en mí cama. La parte donde suele dormir Enrique está vacía, fría!!! 

    Mi cuerpo lo extraña. Mi cuerpo desea sus caricias. Siii. Extraño lo que él le hace a mí cuerpo! Lo conoce. Sabe cómo reacciona!! 

    Quiero aplacar mí sed de sexo, de lo contrario no me dormiré jamás.

    Voy a buscar mis juguetes.

    Deseo ahogarme en el placer que da la auto satisfacción…

    Mis manos empiezan a hurgar en mis pliegues húmedos… Mis dedos se introducen en mí chochito ya húmedo!! Siii… Me empiezo a masturbar!!! Es una delicia… Es algo muy satisfactorio… Me humedezco… Ayudo a que mis dedos corran mejor con un poco de gel íntimo… Siii… Un poco se va a mí culito… A él también le voy a dar placer…

    Me coloco a cuatro patas y llevando mí mano hacia atrás hago que dos dedos me acaricien mí culo… Siii! Quiero penetrarlo… Me gusta cómo se abren paso por mí anillo… Introduzco un dildo en forma de pito color celeste en mi concha… Lo acepta muy bien!!! Mis dedos siguen en mí culo… Me estoy cogiendo sola… Siiii!!! Que delicia… Siii!!! 

    Me tumbo boca arriba y mi ano queda expuesto cuando llevo mis piernas hacia atrás…

    Un juguete llama mí atención y deseo usarlo… Probarlo por primera vez… 

    Es doble penetración…

    Me retiro el celeste y primero lo lubrico… Acomodo cada extremo en el agujero dónde va… El de mí concha está ahí metiéndose… Siii! Y empiezo a sentir presión en mi culo…

    Ya lo tengo casi adentro… SII!! Siii!!! Vamos… Metelo… siii!!

    Y así me encuentra mí mejor amiga… No la escuché entrar! Maldición!

    – no Delfi… No te sientas mal! Al ver las luces prendidas y al saber que estabas sola te viene a preguntar si necesitabas algo… 

    Se iba a cercando a mí…

    – por lo visto no me equivoque… Si necesitas algo… 

    Su mano toca mis rodillas…

    Se Sienta a mí lado… Me toca las tetas…

    – me permites!?

    Asentí…

    Se arrodilló sobre el colchón… Me tiró las piernas hacia atrás y ejerció fuerza… La penetración fue total… Siii!!! 

    -vamos Delf… piensa que soy Ric dándote placer…

    Toma la manija de mí plug y comienza a cogerme… SII!!! Suaaavemente… Sus embistes suben al ritmo de mis jadeos… Siii!!! Siii… Ajhhj siii!!! Que rico… Sigue! No te detengas…

    Siii!!! Su lengua se apodera de mí boca… Me obliga a que la deje entrar… siiii!!! 

    Dios mío!!! Esto es irreal… Siii!!

    – clara… estoy a punto le digo….

    – dedícamelo… Dámelo a mí!! Siiii

    Mí liberación fue total… Quedé rendida…

    Cuando pensé que ella estaba a Punto de irse… Le pedí que se quedará…

    Se desnudó y se acostó a mí lado…

    Aún estaba penetrada por mí juguete cuando a la mañana siguiente llega Enrique y nos ve así… Ambas desnudas… Yo penetrada… y con mis manos en el cuerpo de Clari…

    Su reacción va a ser otra historia…

    Comenten en mí email [email protected].

    Gracias!!

  • Elsa, mi sumisa

    Elsa, mi sumisa

    Era ya finales de la primavera y un cielo rojizo en el horizonte por la puesta de sol.

    —Sí que has tardado en salir.

    Elsa se sobresaltó al verme, la había atacado por la espalda, y seguramente no esperaba que yo aún estuviera esperándola.

    —Necesitaba un poco de tiempo para recuperarme —dijo sonriéndose.

    —Y ¿qué piensas con respecto a lo que hemos hecho?

    —Muy morboso, me ha gustado, ha sido muy agradable. Creo que contigo ya no me asusta el sexo, ni cómo ni dónde.

    —Estas preciosa se nota que te ha sentado bien. ¿Tienes prisa?

    —Bueno… algo… dispongo de un par de horas, tengo una cena familiar, pero tú dirás.

    Le sugerí ir al parking y coger su coche, tenía la moto en el taller y había de pasar a recogerla, no puso reparos en acompañarme, nada más entrar en el coche, me besó, me cogió una mano y se la metió bajo la falda ‘¡Oh, no!’ soltó con cierta preocupación en su cara, iba a esforzarse para satisfacer mis gustos, pues se subió la falda y con decisión hizo la intención de sacarse la braga.

    —Ya ves me rompiste el tanga, pero tenía unas bragas de recambio.

    —¿Son para las urgencias? —le solté riéndome.

    —¿Quieres que me las quite?

    —Sí, y no te bajes la falda, siéntate y deja sobre el asiento tus piernas y tu culo desnudo.

    —De acuerdo —exclamó

    Y ya que tenía prisa, no quería entretenerla. Salimos, le indique la dirección a donde ir. Ella conduciendo, yo desde mi posición podía ver sus piernas, y descubiertos sus muslos.

    —¿Te gusta lo que ves?

    —Si, mucho, suerte que estas conduciendo —Levantando los pliegues de la falda posaba una mano sobre la parte superior de sus piernas, para luego, tocarla, acariciarla.

    —Te gusta ser mi sumisa.

    —Sí, primero fue la curiosidad, pero ahora lo estoy queriendo y deseando, he sido tuya esta tarde y espero serlo muchas veces más.

    —Me gusta oírtelo decir. Repítelo, te gusta ser mi sumisa.

    —Si mi ama, me gusta ser tu sumisa y me gustará obedecerte.

    A partir de aquel momento, reafirmaba que aquello sería distinto, que podría ser mía para lo que quisiera. Mientras habíamos llegado al taller y aparcó un poco más adelante. Sin dejar de mirarme cogió mi mano.

    —Espera un momento por favor.

    —Sí, tú dirás.

    —Está ardiendo.

    Deslizándose hacia delante se acomodaba en el asiento, y subía lentamente mi mano por entre sus muslos. Podía apreciar a través del fino tejido de su camisa por sus movimientos la excitación en sus pechos.

    —¿No te da vergüenza? estás empapada.

    —¿Si? no me digas, es por tu culpa.

    Mientras decía esto, los músculos de su vagina aprisionaban mis dedos entre sus paredes, comenzando un juego en que aflojaba y presionaba a su antojo, mis dedos seguían entrando y saliendo lentamente, disfrutando el momento. Se aferró con sus manos en el asiento, se arqueó hacia atrás y un gemido salió de su garganta. Mis dedos totalmente empapados salieron fuera de su coño. Se los puse en sus labios, para que degustara sus propios jugos. Poco a poco fue recuperando la respiración y una posición más cómoda.

    —Tienes que irte te esperan.

    —Siento dejarte así. Te prometo compensarte pronto.

    Después de darme una buena ducha, aproveche de paso para rasurarme todo el vello púbico de mi zona genital, desnuda completamente me miré en el espejo, se acercaba el verano, y tenía que empezar la operación bikini. Paseé las manos por mi cuerpo, me palpé, podía estar satisfecha de mi físico. Pero un día era un día, ¿por qué tanta contención? Había cenado una pizza y una buena cerveza fresquita, y después de hacerme un té bien cargado estaba en el sofá tumbada, con una camiseta vieja como única prenda leyendo un libro de relatos eróticos. Me hizo recordar todo lo acontecido aquella tarde. Ella, puro pecado pero con clase y yo del montón, pensé. Eso me hizo sonreír. Era delicioso besarla, tocarle las partes íntimas, con el sexo en la mente de uno, pasarse el día pensando dónde, cuándo y cómo se realizaría, ella inventarse excusas para salir de casa. La vida familiar y social de Elsa era un tanto complicada siempre con algún compromiso familiar o social, por lo que, para no levantar sospechas, los fines de semana ella inventaba las escusas de haber quedado con amigos, para encontrarnos después normalmente en mi casa. El resto nuestros encuentros eran por tanto furtivos con aquel sabor prohibido que le daban un morbo añadido. Los goces secretos, apasionados, en cualquier parte, la rápida corrida de unos genitales, los deseos lascivos, y por sobre de toda su sumisión.

    Noté la humedad entre mis piernas. Sin apenas ser consciente en aquel momento, tenía la mano bajo la camiseta encontrándome con mi mojado sexo, empecé a acariciarme. Estaba fantaseando muy excitada, sentía como se aproximaba mi orgasmo. Presionaba mi clítoris inflamado entre dos dedos, mientras los dedos de la otra mano se deslizaban simultaneando el orificio anal y el vaginal, el orgasmo estalló con fuerza y me corrí.

    Sonó el teléfono. Somnolienta miré el reloj. Las 01:40. Se oía ruido de coches, reconocí su voz.

    —Sí, estás bien. ¿Desde dónde llamas?

    —Um, uh, sí estoy muy bien. En veinte minutos te llamo otra vez.

    Dicho esto, colgó. Ahora era el timbre de la puerta. La puerta se abrió y tras de ella con una cazadora negra de piel cubriendo una camisa roja floreada, una falda negra también de piel ceñida a las caderas pero después acampanada y subida en unos zapatos rojos altos de tacón, estaba ella.

    —¿Qué pasa? ¿Estás bien? ¿Algún problema? —le dije haciéndola pasar.

    —Sí, problema ninguno, quería estar contigo, ellos han continuado con su juerga.

    —Pero te echaran en falta, ¡no!

    —Con mi madre me he disculpado, creo que ella me cubrirá —Vi como una sonrisa lasciva se dibujaba en su cara a la vez a que afirmaba con su cabeza.

    Mientras nos besamos contra la pared del vestíbulo, pasé mi mano por detrás bajo la falda acariciándole las nalgas, me encontré con la tela de unas bragas.

    —¿Que?

    —Sí, lo hice pensando en ti ama.

    —¿En mí?

    —Sí, y quería hacerlo delante tuyo —dijo, mientras se las quitaba apoyada en la pared, eran blancas de tipo culote, después me las dio. Mientras habíamos entrado en la sala, hice que se esperase de pie, entré en el dormitorio y volví con un collar de cuero.

    —Póntelo, y muéstrame que ya no llevas bragas.

    Obedeció, se colocó el collar y levantó lentamente la falda mostrándome su coño desnudo.

    —Mantén la falda levantada. Déjame admirarte, te gusta estar expuesta así, ser manejada por mí. ¿No es así?

    —Me gusta estar expuesta para ti.

    —¿Y?

    —Y manejada por ti. Ama, sí, manejada por ti —Se estaba sonrojando y nerviosamente mantenía la falda levantada.

    —Sé que esto te está emocionando. Muéstrame lo mojada que estás. Ábrete para mí. Mientras yo me había colocado frente a ella. Elsa lentamente separó sus piernas.

    —Un coño bonito, debo admitirlo. Pero… ya sabes cómo lo quiero —Empezaba a ensombrecerse por el vello.

    —Sí, ama.

    —Creo que ahora necesita caricias.

    —Si ama, lo que tú desees.

    —¿Que deseo? que seas tú quien se frote el coño para mí, y sin argumentos, por favor.

    Hizo lo que le indiqué. Y frotó. Le desabroche la blusa, tiré de ella por la espalda, solté el sujetador y jugueteé con sus pezones.

    —¿Estás cachonda verdad? ¿Quieres correrte, no es así?

    —Síííí, no puedo más, sigue por favor, es maravilloso —Abría la boca ligueramente y sus gemidos empezaban a retumbar en la habitación, a medida que ella aumentaba el ritmo de frotación, yo tiraba de sus pezones, sus gemidos eran más prolongados e intensos. Vi su clítoris brillante, moje mis dedos, lo acaricie y mis dedos la penetraron, esto hizo que sus gemidos se volviesen constantes y profundos. Su mirada perdida entregada al placer.

    —Me voy a correr, ummm. Quiero que te corras conmigo.

    —No me des órdenes, pero está bien pequeña, ahora de rodillas. Ven a buscármelo.

    Se puso de rodillas. Levante una pierna apoyándola en una silla. Puse mis manos en su cabeza para colocarla en posición para lamerme el coño. Cuando empezó retiré mis manos

    —Oh, lo hago bien, te gusta.

    —Sigue, muy bien.

    Se inclinó y regresó a su posición para seguir lamiendo. Estaba lista para disfrutar de mi orgasmo pendiente. Se dio cuenta de que estaba cerca, y su lengua empezó a golpearme rápidamente, la acerqué más contra mi coño y termine con un buen baño en su rostro.

    Le mantuve la cara cerca mientras mi orgasmo disminuía. Ella siguió besándome, pasando y lamiendo suavemente, sin lugar a dudas de que ella también estaba disfrutando. Tiré de ella para levantarla y la besé un poco bruscamente en los labios.

    —¿Ama, me he portado bien?

    —Sí, mucho.

    —Ama, estoy deseosa de satisfacer tus deseos.

    —Seguro que lo harás, y al igual llegaras a pedirme que pare.

    —Vamos al dormitorio, estaremos más cómodas. ¿Tienes prisa?

    —Desde luego, no tengo prisa —Lo dijo con voz ahogada, acercando sus labios a los míos y con un beso mezcla de deseo y pasión.

    —Espérame dentro, mientras voy a por una botella de vino, cuando vuelva te quiero ver desnuda y sentada en el suelo.

    CONTINUARÁ…

  • De nuevo en Cuernavaca con la familia

    De nuevo en Cuernavaca con la familia

    Pasaron un par de semanas antes de que empezara a recibir mensajes de mis familiares acerca de lo pasado en casa de mis padres, no de recriminación sino de felicitación y de alguna manera buscando encontrarse conmigo para ‘platicar’ de lo sucedido.

    Entre los mensajes, vi que varios correspondían al primo que me había cogido frente a todos y de varios tíos, supongo les llevó ese tiempo idear un pretexto para verme a solas, seguro se quedaron con ganas de que les hiciera lo mismo que a mi otro tío.

    Entre los mensajes descubrí uno que llamó mi atención, era de aquel primo que me mostró la foto juntos y quedamos de tomarnos fotos juntos, le respondí y empezamos a ponernos de acuerdo para lo que tenía en mente, me caía muy bien así que cuando me dijo que si podía ser franco conmigo le respondí que después de lo que pasó en casa de mis papás no debía haber penas entre nosotros.

    Me platicó que planeaba hacer una reunión en Cuernavaca con primos de nosotros y cuando mencionó mi nombre todos inmediatamente le pidieron que me invitara, así que eso estaba haciendo…

    —Que dices? Me preguntó excitado…

    —Pues… —Hice un silencio a propósito— pero claro que acepto, aunque… cuantos van a ir? —pregunté curiosa.

    —solo los más cercanos, 3 y yo, seremos cuatro, contigo 5 —dijo animadamente.

    —Ok —le dije respondiéndole animadamente también— y como que tienen en mente?

    —pues, la verdad… queremos verte bailar desnuda de nuevo.

    —me quieren coger? —Le pregunté descaradamente.

    —se puede? —Preguntó ansioso mi querido primo, yo sí!

    —Tooodo se pude en esa vida… —dije riéndome— claro que primero me gustaría ver alguna referencia… tu sabes…

    Inmediatamente llego una imagen a mi teléfono, la abrí y era una foto de él desnudo con tremenda erección, ya decía yo que los hombres de mi familia están muy bien dotados y él sobresalía del término medio.

    —Wow! —exclamé más que satisfecha por la imagen— que bien te ves corazón! —le dije en sincero cumplido a mi primo Sergio— permíteme un momento, déjame corresponder a tan bonito detalle —le dijo riendo y abriendo mi carpeta de imágenes…

    Encontré una que me había tomado con mis amigos en aquella encerrona con todos ellos, estaba desnuda junto con todos ellos de pie a mi alrededor, di clic y se la envié.

    —Marielaaa! quienes son ellos? Que guapísima te ves!

    —Son unos compañeros de trabajo, con ellos me pasé una tarde deliciosa… —riendo le comenté.

    —pues que aventada eres prima!

    —Uy Sergio!, si superas un poquito más de mi vida alterna… te daría un infarto! He ido con mi marido y con mi amante a reuniones swinger… sabés como son?

    —Mmmm… No muy bien realmente —me contestó curioso él— platícame…

    —Pues son reuniones donde todo mundo anda desnudo y termina acostándose con quien quiera… Me gusta mucho ir a esas reuniones, mi marido me llevó la primera vez, y después he ido a muchas más con mi amante, mi macho me ofrece ahí y me acuesto con el que me diga… supongo en el fondo soy muy sumisa… ya sabes, con mi papá todo mundo debe ser sumiso jajaja.

    —Jajaja, sí, mi tío tiene esa fama de ser dominante, así que te gusta ser sumisa?

    —la verdad, algo hay de eso, me gusta que me dominen, que me hagan su objeto de placer, ser quién les obedece me calienta mucho, pero shhh!, ya te dije de más!

    —Jajajaja… ni modo primita… ahora serás mi esclava! Jajaja

    —cállate que me calientaaas! —Le dije riendo y quedamos de vernos el viernes para irnos a Cuernavaca.

    El viernes al levantarnos le avisé a mí marido que saldría con mis primos y regresaría el domingo por la noche, viéndome con suspicacia me dijo:

    —lo harás con todos?

    —Sí, después de lo de la casa creo que no hay más remedio

    —ok, solo se cuidadosa y diviértete mucho amor

    Ahhh… era tan feliz de tener una relación tan abierta con mi esposo, era sensacional!

    Pasó por mí al trabajo y de ahí nos fuimos rumbo a Cuernavaca, íbamos excitados, ambos nos deseábamos desde aquél día en que nos tomamos la foto en casa de mis papás y no podíamos ocultarlo, platicábamos de diferentes cosas mientras íbamos por la carretera cuando de repente me dijo:

    —Te has acostado con alguna mujer de la familia?

    No le contesté, pero riéndome le guiñe el ojo.

    —Jajajaja… lo sabía! creo que les gané la apuesta a mis demás primos!

    —A ver, a ver, cual apuesta —pregunté divertida

    —pues le comenté a mis primos que yo pensaba que seguro ya conocías íntimamente a alguna prima o tía y ellos no me creyeron. Gané! —Dijo riendo!

    —Dos para ser precisa —le dije sonriendo— y déjame decirte que fueron experiencias muy satisfactorias… para ambas!

    Llegamos a la casa y los demás ya se encontraban en la sala divirtiéndose. Entramos a la casa y al entrar en la sala se quedaron callados en signo de sorpresa.

    —Que? No van a saludarme? —Les dije abriendo los brazos y ellos se pusieron de pie rápidamente para avanzar hacia mí y recibirme con un abrazo y un beso en la boca de cada uno.

    —qué bueno que viniste Marie, estos no paraban de decir que no vendrías… —Refiriéndose a los demás, dijo el primo con el que cogí en la sala de la casa.

    —Pues aquí estoy ya! —Les dije sonriendo en franca complicidad con todos ellos.

    Uno de ellos –Miguel- me tomo de la mano para que girara y pudieran admirarme mejor, llevaba como siempre, un atuendo revelador que permitía dejarles ver mis piernas en todo su esplendor.

    Giré dos veces dejando que mi minifalda se levantara lo suficiente para enseñarles mi diminuta tanga que me había puesto a propósito para la ocasión.

    En eso estaba cuando Sergio sacó la foto que le había enviado y se las empezó a enseñar a los demás.

    Entre exclamaciones de asombro me empezaron a preguntar todo tipo de cosas francamente explicitas y riendo les dije:

    —Todo lo que quieran saber se los cuento pero vamos a sentarnos para estar más cómodos no les parece?

    Me senté frente a ellos y crucé mis piernas dejándoles ver mis muslos.

    Para romper el hielo con ellos les pregunté:

    —Quién quiere una foto como la que le mandé a Sergio?

    Todos dijeron yo al tiempo que sacaban sus teléfonos celulares y abrían su whatsapp, seleccione varias de la misma reunión con mis compañeros de trabajo y se las mandé.

    Uno de ellos no cabía de asombro y me preguntó:

    —pero como es que las traes en tu celular? no te dice nada tu marido?

    —Mi marido es el que me toma muchas así, en este caso estas que les mandé las tomaron mis amigos porque me fui yo sola con ellos, nos citamos en un hotel y ahí los encontré.

    —Ahhhh… —dijeron al unísono ellos, y nos vas a bailar Marie? la verdad yo desde que te vi ando caliente.

    Levantándome cachondamente les dije:

    —Póngase cómodos que la noche es joven.

    Aplaudieron y uno de ellos puso su música desde el celular y una bocina.

    Empecé a bailarles cachondamente mientras veía que dos de ellos sacaban su teléfono para tomarme fotos, volteando a ver a Sergio le dije:

    —vamos a tomarnos fotos juntos?

    Entendiendo la indirecta empezó a desnudarse mientras yo me quitaba la falda y la blusa.

    Quedé en ropa interior y antes de que me diera cuenta los demás estaban desnudos con tremendas erecciones.

    —Hola de nuevo… —saludé a la verga de mi primo el más joven, que había tenido la oportunidad de mamar y meterme en casa de mis papás. Levantando un poco la mirada le dije a él sonriéndole— te quiero en el ano el día de hoy…

    Rápidamente me desnudé también y ellos se sentaron mientras yo continuaba bailándoles, me acercaba a cada uno y les ofrecía mi cuerpo mientras bailaba cachondamente enfrente de cada uno de ellos, me volteaba para poder sentarme en sus regazos y poder menearles mis nalgas, frotándoles sus vergas que estaban ya en franca erección por el efecto de verme y sentirme desnuda con ellos.

    Llegué al lugar en donde estaba sentado Sergio y le dije:

    —que dices, nos tomamos las fotos ahora? —Guiñándole un ojo y tomándolo de la mano para que se pusiera de pie conmigo.

    Se puso de pie rápidamente y me pasó su brazo por la cintura, le hice señas a mi pequeño galán de la verga enorme para que tomara mi teléfono de mi bolsa y nos tomara fotos y él le dio su teléfono a otro de mis primos que empezaban a protestar porque ellos también querían tomarse fotos así conmigo.

    Empezaron las fotos, abrazados, de frente, con el detrás mío, hincada frente a su verga, besándola, besándonos, de todas formas que me lo pidió, unas en particular me encantaron, parados de frente abrazados mientras le tomaba su verga y nos mirábamos con deseo contenido.

    Empecé a masturbarlo delicadamente… no quería que terminara ahí…

    Los demás protestaron y tuve que dejarlos retratarse conmigo de igual forma uno por uno mientras Sergio y yo intercambiábamos miradas de complicidad

    Llego el turno de mi primito vergón y en una de esas al estar tomándonos fotos sentados en el sillón de la sala, no resistí más y mi raja empapada tomo control de mi ser.

    Me agaché y empecé a mamarlo como loca!… estaba caliente para variar!, estar desnuda con mis primos me resultaba un poco extraño, pero finalmente mi espíritu caliente se impuso y me deje ir con toda la cachondez de que soy capaz y comencé a gemir en señal de genuina excitación con cada mamada que le daba a mi nene…

    Los demás observaban con lujuria como mamaba a mi primo, uno de ellos comentó que cuando lo hice enfrente de todos en casa se podía ver que realmente lo estaba disfrutando.

    Levantando la cabeza un momento le dije:

    —lo que paso en casa fue muy desafortunado, pero lo que hice yo fue real, como dije ese día: “caliente soy y mucho, y no fue lo que yo hubiera querido para una reunión familiar pero ya se dieron cuenta que cuando me excito surge la Mariela que no conocían en la familia…”.

    Seguí mamando a mi primito mientras sentí a Sergio acercarse a mis nalgas y acariciándomelas me dijo:

    —puedo?

    Sonriéndole un momento y ofreciéndole mis nalgas le dije:

    —adelante primo! Dame!

    Rápidamente se acomodó entre mis nalgas y puso su verga en la entrada de mi vagina… esperó

    Volteando a verlo momentáneamente me ensarté yo misma la verga haciéndome hacia atrás despacito para que me sintiera apretándolo mientras me penetraba la raja…

    Continuará.

  • Siempre consigo lo que quiero (Final)

    Siempre consigo lo que quiero (Final)

    Ambos estamos sentados en el sillón de casa. ¡Mirándonos! Papá súper nervioso. Yo súper caliente.

    —Delfi, ¡espero que tu madre acepte! Solo pienso en penetrarte.

    —convencerla, solo sé que puedes. Dile cosas lindas! No sé. Solo inténtalo!

    Sentimos el auto de mamá en el garaje. Cierra la puerta del auto. Sus pasos cada vez son más nítidos.

    —Hola Ma!

    —Hola cielo. Cómo te fue en yoga!??

    —bien bien. Relajada. Que les ocurre a ustedes!?

    —mamá. Pasó algo. No es nada malo. Solo quiero que realmente aceptes. En realidad deseamos, con papa, que aceptes.

    —Guillermo. Que pasa!? Dime! Están logrando asustarme

    —cielo. Relájate! Siéntate aquí. Solo te pido que mantengas tu mente abierta sea cual sea tu respuesta esto no saldrá de aquí!

    —de que hablan?

    —ma, encontré a papá pajeandose en el baño

    —Guille Tienes el baño privado!!!

    —antes de nada. Esa reacción fue provocada por ella. Me mandó unos emails con otro nombre.

    —Quiero hacer un trío con ustedes! Y realmente quiero que aceptes, Papá ya lo hizo! Por favor ma!!!! Solo una vez.

    —amor Cómo has podido aceptar!!! Es una niña. Nuestra niña

    —si. Que chupa la verga como tú lo haces! Como tú a su misma edad. Por favor! Acepta

    —Nooo No lo haremos!

    —nada saldrá de esta casa. Mañana no sé hablara de nada de lo ocurrido. Ni volverá a suceder!!!

    Papá le empezó a acariciar la nuca. Yo me acerque y le comencé a acariciar la pierna.

    Ella no decía nada solo se relajaba.

    —amor —sabes que esto es una locura. Y que nos vamos a arrepentir verdad!??

    —cielo.

    —vamos, subamos antes que cambie de opinión!!!

    —siii. —Dijimos ambos

    Los tres nos dirigimos hacia arriba

    Llegamos a su habitación y papá nos desvistió a ambas. Sus manos se movían de un cuerpo a otro. Sus manos adoraban nuestras tetas.

    Se desnudó solo. Se paró entre ambas mientras me chupaba una teta a mí, masajeaba una de mamá. Nos fuimos acercando a la cama hasta caer en ella.

    —Cielo. Dale placer a Delfi! Cómo me lo haces a mí, yo solo miraré.

    Mamá se colocó entre mis piernas y comenzó a pasar la esponjosa lengua por mí ya húmeda rajita. SII!!! Muy suavemente. Me chupaba los labios de mí rajita, siii!!!

    Me estiraba los pezones. Los retorcía!

    —Seguí mamá. No pares! Siii. Siiii!! —Dos dedos me metió. Y comencé a sentir que mí cuerpo se tensaba.

    Papá que desde el costado de la cama miraba todo tovatocán. Nos dijo que nos pusiéramos en cuatro ofreciéndonos para el.

    Sus dedos penetraron mí concha. Su pija invadió la de mamá.

    —ohhh amor. Siii!!! Que delicia siii!!

    —siii Papi! Quedó tus dedos en mí culo siii!?? Pero con cuidado. De ahí soy virgen!!!

    Ambos se quedaron quietos y se miraron con complicidad.

    Me hicieron acostar en la cama. Mamá se puso sobre mí boca para que la chupara, mis piernas hacia arriba apoyadas en el pecho de ella. Eran su sostén! Mí culo expuesto a papá.

    Que con mucha dedicación lo lubricada. Su lengua lo penetraba sutilmente!!!

    Gemíamos en partes iguales con mama.

    —Siii!!! Delfi dilátame el culo a mí también que me hiciste desear. Méteme tu lengua asiii! Muy bien hija. Muuuy bien!!! Sigue. No frenes.

    Sentí el momento cuando papá me penetró con un dedo.

    —Hija has lo mismo que tu papá te está haciendo. Méteme un dedo!!! Así siii!!!

    Por unos minutos más seguimos así.

    Seguimos, jadeábamos. Estábamos disfrutando! Siiii!!!

    Papá ayudó a mamá a que se incorporara. Hizo que se acostara, me agarró a mí, me arrastro hacia el borde y metió la punta en mí culo y la sentí.

    Se deslizaba apretada Iba ganando terreno dentro de mí recto. Siii!!!

    Siento un chirlo que me da mí papá para que me relaje. Otro más!!! Tranquila nena solo disfruta!!

    Mamá se alejó. Se metió en el baño. Cuando apareció otra vez traía consigo un cepillo. Esos de cabo de madera, bien redondeados.

    —a falta de otra verga.

    Y se acomodó en la misma posición que yo.

    Le dio el cepillo a papá. Le escupió un poco de saliva y la penetró con un dedo primero y un segundo después. Siempre embistiéndome.

    Apoyo el cabo y le pidió que lo empezará a coger hasta que se le metiera. Y la vi coger. Vi a mi mamá enterrándose un cepillo y fue cuando supe que me estaba por correr.

    —papi estoy a punto.

    —no Delfi espera a tu mamá.

    —Y tú? –pregunte.

    —Mi leche es para las dos, no me voy a derramar solo en una –dijo.

    —muy bien cielo ya está todo dentro. Siii! Siii!!!

    Cuando su verga llegaba muy profundo dentro de mí sus huevos chocaban pesados en mí chochito húmedo y depilado. Y con el mismo embiste movía el cepillo de mamá.

    Teníamos cómo dos gatas en celo. Éramos dos putas ofreciéndole al macho de casa lo que teníamos disfrutábamos.

    Nos empezamos a besar con nuestras caras de costado. Absorbiendo una los gemidos de la otra. Siii!!!

    —amor me voy a correr.

    —Siii siii siii ahhhg ahhhj que placer… Siii. Que rico papi!!! Que delicia Mmmm.

    —chicas ahora es mí turno.

    Salió de mí.

    —Pongan sus caras amores

    Y un chorro de semen espeso y blanco fue directo a nuestras caras.

    —si nenas esto es placer. Tomen toda la lechita.

    Con las últimas horas de semen brotando aún de papá.

    Se acercó aún más y nos refregó todo su falo semiduro por nuestras caras. Desparramando su semen aún más por nuestras caras.

    —besen a papá.

    Nos dijo mirándonos. Sabiendo que hablaba de su pija.

    Espero les haya gustado!!!

    [email protected] por cualquier cosa.

  • Mi vecino me folló bastante rico en su cocina

    Mi vecino me folló bastante rico en su cocina

    Mi nombre es Pamela y tengo 18 años. Soy una joven de cabello lacio y largo de color negro, delgada, con senos pequeños y una linda cola. Soy una chica bastante enamoradiza y eso fue lo que me ocurrió cuando vi a mi nuevo vecino. El hombre tenía unos treinta y algo y era hermoso, tenía un cuerpo que me volvía loca y una barba que le quedaba espectacular. Él se vino a vivir en la casa de al lado con su hermosa familia, compuesta por su mujer y su hija de 4 años y un bebé de 1 año.

    El solía lavar su auto los fines de semana y yo aprovechaba junto con mi amiga para pasar caminando cerca de el para poder verlo y saludarlo y a veces coqueteábamos un poco con él.

    Nunca pensé que iba a tener una oportunidad con el, pero se me dio una tarde de verano. Yo estaba recostada sobre una silla playera en bikini tomando sol en mi patio cuando veo que el sale sin remera a su patio para cortar el pasto. Se me ocurrió la idea de hacer topless así que me saqué la parte de arriba y quede en tetas. Intentaba descansar pero el ruido que el hacía con la máquina de cortar el pasto era fuertísimo pero en un momento deje de escucharlo y me di cuenta que él se había detenido para poder observarme. Como yo tenía puesto unos lentes de sol no se dio cuenta que yo lo estaba viendo, me hice la distraída y empecé a pasarme una crema por mis pechos. El hombre se acercó lo suficiente para poder hablarme desde su patio.

    El: hola vecina, como se encuentra??

    Yo: muy bien señor, gracias por preguntar.

    El: hermoso día para tomar sol.

    Yo: la verdad que sí.

    El: estoy solo en casa, no te gustaría venir para poder tomar algo conmigo??

    Ni lo dude y le dije ‘ahí voy’. Me volví a poner la parte de arriba de mi bikini y el me ayudo a cruzar hacia el otro lado. Entramos a su casa y fuimos a su cocina. Tomo dos vasos y los llenó de jugo de naranja. Ambos empezamos a tomar y a mirarnos fijamente mientras lo hacíamos.

    El: te estaba viendo desde mi patio y me pareces muy bonita.

    Yo me puse media timidona y me sonroje un poco.

    Yo: gracias señor.

    El: tenés unos lindos pechos.

    Yo me tape un poco la cara para ocultar que me estaba poniendo muy colorada y le volví a decir muchas gracias.

    El: me dejas verlos??

    Yo volví a mirarlo a la cara y luego de pensarlo por unos segundos lleve mis manos a mi espalda y me desate el nudo. El mismo luego de ver que me lo había desatado me lo saco.

    El: que hermosas que son ¿me dejas tocarlas?

    Yo me quede callada y no pude decirle nada por la vergüenza que tenía en ese momento. El no espero mi respuesta y agarro mis pechos con sus manos. Saco su lengua y empezó a saborear mis pezones, luego se los metió en la boca y comenzó a chuparlos. Me hizo delirar de placer haciendo eso.

    Luego el me agarró del cuello y empezó a besarme con vehemencia. Sentí que me besaba con desesperación, seguramente habrá sido porque estaba muy excitado. Mientras el me besaba yo por debajo le estaba tocando la poronga ya que metí mi mano dentro de su pantalón.

    El me soltó del cuello y se sacó la remera de un movimiento. Yo empecé a besarlo por sus pectorales y fui bajando hasta llegar hacia abajo. Me arrodille en el piso y le baje el pantalón junto con el calzoncillo. Lo primero que hice fue sacar mi lengua y pasarla desde sus huevos hasta la punta de la chota. Cuando llegue a la punta me la metí en la boca y empecé a mamársela, tenía un gusto bastante rico para mí.

    El: te gusta putita chupármela??

    Yo: me encanta señor.

    Por momentos el me agarraba de la cabeza y empezaba a moverse hacia delante y hacia atrás haciendo que su pija entrara y saliera de mi boca.

    Cuando se cansó de que se la chupara me levanto del piso y me saco la parte de abajo del bikini dejándome completamente desnuda. Me puso en cuatro patas con mis manos apoyada en unos de los muebles de la cocina y luego de abrirme las piernas empezó a comerme la concha con su boca. Tuve un orgasmo luego de sentir varias veces su lengua dentro de ella. Luego me levanto la pierna y empezó a penetrarme bastante duro. Primero se agarraba de mi cintura para poder darme embestidas realmente fuertes, luego de mis hombros y por ultimo de mis pechos. En ningún momento se detuvo y aguanto bastante tiempo para dejarme complacida. Él se vino dentro mío y yo como soy una buena chica se la limpie haciéndole una mamada.

    El: como mi mujer está en casa de su madre junto con mis hijas voy hacer una reunión con unos amigos hoy a la noche, te gustaría venir vos y algunas a amigas tuyas??

    Yo: bueno.

    El: gracias bombón.

    Luego de tener sexo con mi vecino, el me invitó a una reunión que iba organizar en su casa junto con unos amigos esa noche y además me pidió que lleve a algunas amigas. Llame a varias pero las únicas que aceptaron fueron Carmen de 19 años y Laura de 18 años.

    Carmen era la más tetona y la más fiestera de nuestro grupo de amigas, no se perdía ninguna fiesta. Laura seguramente sea la más hermosa ya que es una rubia natural con un hermoso cuerpo que a los hombres los vuelve loco. Ella me había confesado que estaba también enamorada de mi vecino.

    Las tres fuimos juntitas a eso de las diez de la noche a la casa de mi vecino. Estábamos vestidas muy parecidas, las tres teníamos puesto un pequeño short de jean.

    Al golpear la puerta mi vecino nos abrió y nos saludó a cada una.

    El: como están chicas.

    Yo: muy bien.

    El: pasen, no se queden afuera.

    Mis dos amigas entraron primero y yo ultima. Apenas el cerro la puerta me agarró de la cintura y me dio un beso en la mejilla.

    El: me acompañas a mi habitación??

    Yo: bueno vamos.

    Mis amigas no podía creer lo que estaban viendo, Laura se estaba muriendo de envidia.

    Yo: vayan y diviértanse, seguro que sus amigos son divertidos.

    Carmen: eso es lo que haremos.

    Sus amigos eran cuatro y nos estaban esperando en el living. No pude conocerlos en ese momento ya que subí la escalera con mi vecino y nos metimos en su habitación. Cuando entramos a su cuarto matrimonial comenzamos a besarnos y el desabrochase la camisa que tenía puesto. Luego me empujó y me tiró en su cama para después subirse encima de mí y continuar besándonos. En un momento se saca el pantalón y con mi ayuda me saca el mío. Abre mis piernas y comienza a penetrarme con bastante fuerza. Nunca paramos de besarnos y era hermoso que me besé mientras me penetraba. Luego me puso en posición de perrito y yo me tuve que sujetar del respaldo de la cama. Sus embestidas hacían que se moviera toda la cama produciendo mucho ruido. El volvió a venirse dentro mío y yo luego que él se vino se la chupe hasta dejarla limpita.

    Luego de nuestro momento intimo que duro unos 40 minutos, nos volvimos a poner la ropa y bajamos para ir con ellos. Mientras estaba teniendo sexo note que habían puesto música y cuando bajamos tres de sus amigos estaban bailando con Carmen y el otro estaba sentado con Laura. Fue fácil darme cuenta que ella estaba molesta debido a su cara de traste. Fui para la cocina y ella me siguió.

    Laura: porque no me contaste que te estas comiendo a tu vecino??

    Yo: perdón por no decírtelo.

    Laura: sabías que me gustaba y aun así te le tiraste.

    Yo: a mí también me gusta, lo amo.

    Laura: cállate, mentirosa.

    Ella se fue y volvió a sentarse en el mismo lugar. Mi vecino escucho la discusión y me pregunto qué era lo que sucedía.

    El: que fue eso, porqué estaban discutiendo??

    Yo: cosas de chicas.

    El: está todo bien entonces??

    Yo: está todo bien.

    El: bueno vamos con nuestros amigos.

    Yo me puse a bailar junto con Carmen y con tres de sus amigos. Al otro no le gustaba bailar y lo único que hacía era beber cerveza. Mi vecino no se nos unió en el baile sino que se puso a hablar con Laura y yo de reojo los miraba. En una de esa veo que él le dice algo al oído y ella sonrió. Continúe bailando y de pronto veo que los dos se estaban besando y me puse bastante celosa. Dejé de mirar por un rato hasta que unos de sus amigos dijo «miren eso». Me di vuelta y vi como ella le estaba comiendo la polla. El otro hombre que solo bebía saco su poronga y se la puso a disposición de Laura.

    Dos de sus amigos empezaron a manosear a Carmen hasta sacarle la remera y dejarla en tetas, luego la arrodillaron y ella empezó a chuparle la pija a cada uno de ellos.

    El otro amigo me agarro de la cintura y empezó a besarme por el cuello y a pedirme que se la chupe. Yo estaba muy excitada así que me arrodille en el piso y me puse a mamársela. En ningún momento quite mi vista en mi vecino y en Laura. Vi entonces como él se la llevaba a su habitación. El amigo que solo bebía se me acercó para que yo se la chupe también a él.

    Carmen y yo estuvimos chupando dos pollas a la vez por un buen rato, hasta que nos pusieron juntitas a las dos e íbamos probando cada una de ellas. Yo no paraba de pensar en mí vecino y en las cosas que le estaba haciendo a Laura, así que me detuve y fui a su habitación. Mi amiga Carmen se quedó sola con esos cuatro hombres.

    A medida que iba subiendo la escalera los gemidos de Laura y el ruido de la cama eran cada vez más fuerte. Abrí la puerta de la habitación y vi como los dos estaban completamente desnudos y ella se lo estaba montando a él en la cama. Me saqué la ropa y entre sin pedir permiso.

    Continuará…

  • De chica sólo porque estaba aburrido (2)

    De chica sólo porque estaba aburrido (2)

    Esta es la última vez que he estado de trap y pasó 1 mes después de mi último relato.

    Me describo de nuevo, soy delgado, aunque creo que ya no tanto, mido 1,71, tez morena, ojos rasgados, no precisamente guapo pero tampoco feo. No soy musculado y estoy algo flácido. Soy de Puebla, México y tengo actualmente 21 años. Me gusta el furry, los videojuegos, la lectura, la música hardcore e indie. Soy varonil lo que podría hacer pensar a la gente que en verdad no puedo ser trapo, pero si se puede. (Aunque sin voz suave)

    Bueno, esta historia va así.

    De nuevo, estaba aburrido y «R» en uno de sus tontos mensajes me había invitado a su casa para beber un poco (es un tipo ya grande que no me agrada demasiado pero tiene Xbox y comida) y yo acepté puesto que era sábado y no tenía nada que hacer ese día ni el domingo

    Me dijo que si podía ir «vestida» a lo que le dije que no, porque soy de closet.

    Aun así (como la vez anterior) yo podría pasar a su baño a cambiarme.

    Quedamos de vernos en el centro de la ciudad.

    Ya ahí me dijo que si necesitaba dinero a lo que dije «claro» (que no necesitaba pero bueno) Me dio un billete de 500 y no sé por qué recordé un vestido que había visto unas calles antes de estilo gótico.

    Negro, con poco escote y falda de encaje, con poco vuelo y hasta la rodilla.

    Decidí comprarlo solo por querer saber cómo se me vería.

    Fuimos y sin pena lo pedí.

    Ya de regreso pasamos junto a un local donde venden lencería en el que un par de veces ya había entrado a comprar tangas y unas medias de gato. Esta vez fue para ver si tenían algo nuevo y había unas medias de red con listones en el principio, cosa que pensé se vería bien con el vestido que recién había comprado.

    Así pues, fuimos a su casa y le pedí su baño.

    Me di una ducha rápida y me depile lo que me faltaba de las piernas (soy velludo).

    Después de eso, saqué las cosas que llevaba en una mochila pequeña.

    Me puse una camiseta de red de licra que hace la vez de una especie de «faja» que más bien es para que no me sienta tan desnudo.

    Me puse un sostenedor con un poco de relleno negro, una tanga de encaje negro y las medias de red que acababa de comprar.

    Me gusta verme al espejo así en lencería.

    Entonces saqué el vestido y me lo puse, me quedaba un poco arriba de lo que esperaba pero me quedaba bien.

    Me miré al espejo y pensé que si tuviese el cabello un poco más largo sería una chica darks.

    Empecé a ponerme base de maquillaje, de esa con un poco de color para cubrir imperfecciones, corrector, polvo, luego delinear lo ojos y un poco de rímel.

    Me veía pues, femenino.

    Al final solo la peluca de corte de honguito color negro-violeta que me gusta.

    Listo, era una chica medio darks.

    Para esta ocasión usé unos converse Chuck Taylor porque 1) No me gusta mucho usar zapatillas y, 2) los converse terminaban de dar el look juvenil y rebelde que me gusta de chico y de chica.

    Salí y estaba uno de sus amigos, sus sobrinos y él.

    Aun siento un pavor horrible de que me vean como chica, pero algún día tendré que acostumbrarme.

    No?

    Pasé a su recámara y me dispuse a jugar Gears 4, me llevó un vaso de whisky y me lo tomé muy rápido.

    Me llevó otro y lo tomé con más calma

    Al rato llega y me dice en broma que bien podría ir a pararme a la calle Reforma (una zona donde se van a parar chicos travestis a prostituirse) y le digo en broma que vayamos.

    Me dice que está bien, me la pensé un poco y decidí que tenía curiosidad de verlos.

    Después de 5 minutos en coche, llegamos hasta dónde están y los veo, algunos eran toscos, pero había varios que se veían bastante bien y sentí un poco de envidia.

    De regreso pasamos junto a un local donde venden tacos y se bajó.

    Yo medio espantado no sabía si bajarme o que rayos.

    Pero los whisky que me tomé rápido empezaban a hacer efecto y simplemente salí.

    Todo transcurrió normal.

    Creo que no me pusieron demasiada atención o yo que sé, pero me sentía nervioso.

    Regresamos a su casa y me dio otro whisky, me lo tomé como si fuese agua y al poco rato estaba perdido.

    (Luego me habría dado cuenta que era whisky barato)

    Empezó a tocarme las nalgas (que no tengo por plano) y a decirme lo rica que estaba.

    Me tiré sobre la cama y me pidió sacarme fotos a lo que accedí.

    Luego de eso me dio la vuelta, me puso en 4, me hizo a un lado el hilo de la tanga y me hizo beso negro.

    No soy fan de que me lo hagan, pero ya ebrio pues qué más da.

    Mientras me lamia el ano, me sobaba el pene por encima del encaje de la tanga.

    Eso sí se sentía rico.

    Luego de un rato se puso un condón y empezó a penetrarme (por alguna razón mi ano se abre fácil y eso que no me meto nada o soy pasivo regularmente) al principio no me gusta cómo se siente pero cuando llega al punto G se siente bien la verdad.

    Su mete y saca era rápido y daba donde quería.

    Así me tuvo unos quince minutos y me puso en la posición de misionero, con mis piernas con medias en sus hombros y mi pene al aire moviéndose.

    Yo solo gemía con una voz aguda, y así me tuvo otro buen rato.

    Se acostó y me dijo que lo montará, cosa que hice de espaldas a él.

    De nuevo mi pene al aire moviéndose de arriba a abajo en erección.

    Se salió porque él ya se había venido y yo me quedé a un lado, masturbándome para correrme de una vez.

    Después de eso me quede dormido y a la mañana siguiente me puse mis ropas de chico y listo.

    Me llevó a mi casa

    Ocasionalmente hablo con el pero no me gusta la idea de coger cada que lo veo.

    Esa fue la última vez que estuve de trap pero no pienso que sea la última.

    Pueden buscarme en Facebook como Laxus Marceline.

    Quisiera una relación en la que yo sea la chica y me feminicen.

    También me interesa el tema de la dominación y quisiera probar a ser la esclava de alguien.

    Chau.