Autor: admin

  • Mi esposa y mi tío millonario (III)

    Mi esposa y mi tío millonario (III)

    Anteriormente: Me habían llegado los whatsapp de la amiga de mi joven esposa, quien había recibido el detalle de todo lo ocurrido en el fin de semana con mi tío millonario.

    Llega el audio en el que luego de encremar el cuerpo casi desnudo de mi tío, roza sus pelotas con delicadeza y en ese momento yo la interrumpo con mi llamado para pedirle que vuelva a casa en un remis al haber fallado el arreglo del auto.

    Me siguen cayendo audios, yo estoy mientras esperando a la grúa nuevamente para llevar el auto al taller de mi mecánico, y con una mochila llena de mis papeles porque luego de dejar el auto debería seguir en transporte público tomando pedidos para donde trabajo.

    Transcurrido todo lo anterior ya me encuentro en un colectivo, listo para seguir escuchando los audios que mi esposa le envió a su no tan fiel amiga.

    «amiga, te sigo contando lo que paso con el tío, apenas corte con el pelotudo de Héctor la magia se había cortado. Yo me puse nerviosa, me vi ahí como una puta. Con un bretel de mi vestido caído, una teta que se me veía casi completa y mucho más desde la visión que tenía mi tío. Yo sentada en el piso con mi vestido levantado que mostraba todo el largo de mis piernas.»

    «o sea que hacia yo ahí a los pies de mi tío que estaba prácticamente desnudo, yo si miraba hacia arriba podía ver claramente sus bolas y el comienzo de un tronco ancho y prometedoramente largo.»

    «El tío de Héctor se dio cuenta, y como todo un caballero me extendió la mano para ayudarme a ponerme de pie y sacarme de esa situación»

    «ya estando uno frente al otro, me dice que vaya a descansar al otro cuarto»

    «yo no sabía que decir, así que solo sonreí y salí del cuarto del tío de Héctor. Fui caminando por el pasillo, baje las escaleras y cuando llego al cuarto de huéspedes, veo que estaba personal de limpieza en el ordenando todo.»

    «una señora me dice, «ah creí que iba a pasar la noche con el señor»… Me puse colorada, me reí diciéndole que no, que era casada, que era un familiar. La señora sonrió como no creyéndome, eso me molesto, me dijo además que tardaría una hora más en terminar»

    «la deje terminar mi cuarto, salí de él y me volví al cuarto del tío, llego hasta la puerta, estaba entreabierta, así que solo la empujo para poder contarle al maduro tío millonario de mi esposo la situación.»

    «ay amiga no sabes lo que vi cuando abrí esa puerta, mi tío que estaba justo sacándose la toalla, de espaldas, con la toalla en la mano veo que efectivamente tenía un culo redondo, trabajado, firme a pesar de su edad. Estaba dorado como todo el cuerpo, o iba a cama solar o iba a balnearios nudistas, porque si no no se explica que no tenía marcas de la ropa interior o de zungas.»

    «me quede muda viendo ese espectáculo de hombre, el camino hacia su baño, sin percatarse que yo estaba detrás viéndolo, mientras caminaba se podía ver entre paso y paso como algo colgaba entre sus piernas, evidentemente era algo enorme, para que en posición relajada estuviese bamboleándose casi molestándolo en su andar»

    «comencé a notar que mi tanga roja estaba humedeciéndose, me daba vergüenza sentir eso, pero no lo podía evitar. Hasta sentí que una pequeña gotita acumulada sobrepaso la tela roja de mi tanga y se deslizo por mi pierna.»

    «el entro al baño, yo di un paso más hacia el interior de su cuarto, esperaba su regreso, y cuando sale, se sorprende al verme nuevamente ahí, por un segundo lo veo de frente completamente desnudo. Un miembro de unos casi 15 cm en reposo, colgando bien grueso, un miembro con venas oscuras, dorado al igual que toda su piel.»

    «él hace un esfuerzo por taparse, mientras, le voy contando el porqué de estar nuevamente en su cuarto. Aun tapado comienza a relajarse y me dice que no me preocupara, que durmiera en su cama, que el iría afuera y esperaría hasta que el otro cuarto estuviera en condiciones para dormir.»

    «me niego, le digo que no hay problema, que no se moleste por mí. El mientras va a su guardarropa, busca un bóxer blanco de hilo, nuevamente estaba cubierto.»

    «cuando veo que esta por volver a donde yo estaba, giro, dándole la espalda. Dejo caer un bretel, dejo caer el otro, el vestido se cae al suelo. Quedo solo cubierta por mi tanga roja y mis tacos. Sé que mi culito que tanto ansío ver cuando subía las escaleras, o cuando bailaba o cuando estaba sentada, al fin podía ser apreciado completamente por el tío»

    «temblaba, de miedo o de placer, de hacer algo prohibido, una locura. Me agacho para sacar el vestido que estaba en mis pies, giro mi cabeza para ver hacia atrás, y lo veo a él, parado en el umbral de su vestidor. Apreciándome, mirándome con deseo. Y todo se traducía a ese bóxer que estaba explotando, esos 15 cm iniciales evidentemente evolucionaron hasta generar un largo mucho mayor.»

    «»hay algunos lugares donde no pude poner crema…» le dije ronroneando»

    «busque la crema, y así caminando contoneando hacia el pude mostrarle mis pequeños pechos de adolescente, pequeños pero firmes, unos tiernos pechos de 22 años. Él no dice nada. Solo observa lo que la puta de su sobrina está haciendo»

    «llego frente a frente, lo miro a los ojos, una mano mía vuelve a tocar ese pectoral varonil, mis uñas dulcemente lo disfrutan, vuelven a jugar mientras baja por sus abdominales. Siempre lo miro a los ojos, mis uñas y la yema de mis dedos juegan en su ombligo y en sus abdominales bajos. Me acerco un poco más.»

    «llego hasta el elástico de ese bóxer blanco, un dedo mío comienza a jugar con el borde interior del elástico, me acerco un poco más, mis desnudos pechos paraditos, con los pezones en punta por la excitación hacen contacto con la parte baja de sus pectorales, nuevamente orbito, mis pechos van recorriendo su circunferencia, mi dedo va por el interior de su elástico. Paso por el costado con mis tetas tocando descaradamente sus bíceps y tríceps.»

    «ya en la parte de atrás, bajo con violencia el bóxer, mis pechos tocan su espalda, y con un poco más de presión. Bajo lentamente, quiero que sienta mis pezones. Y bajo lentamente. Llego hasta esa cola de macho, mis tetitas la recorren sin restricciones. Mientras mi tanga era toda humedad. Sigo hacia abajo hasta estar nuevamente de rodillas.»

    «abro la crema, pongo en mis manos el líquido viscoso, mi cara está a centímetros de esas nalgas mordisqueables. Mis manos comienzan a masajear y a humectar la zona faltante.se puede sentir ese olor a hombre, el olor del culo de un hombre refinado, limpio pero masculino, ese olor que activa a la mujer a entregarse a un macho.»

    «masajeo esas nalgas, las aprieto, mis uñas lo arañan, las aprieto como se me da la gana, y no me resisto y abro mi boca y muerdo uno de sus cachetes. Paso mi lengua por el otro. Estaba posesa»

    «es hora de pasar al frente, nuevamente gateo, solo protegida con una pequeña tela roja llamada tanga, entre mis piernas habían gotas de mis jugos, mi tanga estaba empapada, mis tetas paradas. Nuevamente de rodillas ante el tío maduro, ahora con la vista completa. Por mi parte mi culo, mis piernas y mis tetas. Por su parte un miembro enorme, una pija que estaba totalmente erguida y llegaba a 24 cm y un ancho de 6 o 7 cm. Prácticamente el doble del pelotudo de Héctor»

    «otra vez crema en mis manos, me elevo lo suficiente para que mi rostro este a centímetros de ese aparato reproductor. Mis tetas rozan sus muslos, haciendo que esa pija quiera crecer más y más. Juego al lado de su ingle, siento el calor que emana su miembro. Siento ese olor a transpiración de los huevos de un hombre bien puesto. Está completamente depilado.»

    «mis manos hacen contacto con sus huevos, la crema empieza a penetrar en su piel, con delicadeza juego con esas enormes pelotas que parecen dos huevos de gallina literalmente. Al fin llego a ese tronco gordo y caliente. Mis dedos juegan en cada centímetro de ese falo.»

    «con mis dos manos lo rodeo, lo miro a los ojos. Llegó hasta su glande, me quedo a vivir ahí prácticamente, la respiración de mi tío se agita. Subo y bajo, sigo subiendo y bajando, ya me olvide de la crema, y de la humectación, solo quiero darle placer al tío.»

    «no aguanto más, estoy a centímetros de su cara, mis labios se separan contra mi voluntad, mi aliento se mezcla con el calor que sale de la cabeza de su pija. Abro más mi boca y me acerco lentamente, mi lengua reposa en la parte inferior de mi boca, no quiere quedar fuera de juego. Llego al fin hasta sentir la piel hirviendo de la pija del tío, mis labios lo cubren, mi lengua lo degusta, el líquido pre seminal ya está fuera, se mezcla con mi saliva, mi lengua lo saborea completamente hasta hacerla desaparecer»

    «Mi boca se desliza por cada centímetro de esa monstruosidad, no llego ni a la mitad que ya toca mi campanilla, me hace dar arcadas, toso con la pija adentro de mi boca, tengo que sacarla para tomar una bocanada de aire, solo lo suficiente como para seguir con la tarea, vuelvo a metérmela en la boca, hasta donde de, mi lengua la recorre, la envuelve, trata de volver al glande, juega con la cabeza. La saco de mi boca, con mis labios recorro mordiéndola suavemente y dulcemente hasta la base del tronco. Mi lengua prueba cada centímetro. Y meto cada una de sus bolas en mi boca llena de saliva por el placer.»

    «siento sus manos grandes y maduras en mi cabeza, es hora de que él tome el mando, mis manos se dirigen a sus muslos y a su cola, él me va guiando como queriendo cogerme la boca, yo solo me dejo guiar, con su misma pija me va empujando contra una pared, la situación es excitante, yo con mis piernas dobladas, entre sus piernas, mis manos que agarran sus piernas y su cola clavando mis uñas, el, empujando su miembro contra mi boca, me ahoga, toso, debo tomar aire, pero sigo, mi saliva se cae por todos lados, todo su miembro está lleno de saliva, la saliva caliente ce por mi cuerpo por mis tetas. Y llega por la fuerza de la gravedad hasta la humedad de mi tanga. La exitacion me hace transpirar, hay gotas de sudor en mi cuerpo, mi pelo comienza a enredarse, a ensuciarse por la transpiracion. Estoy echa un desastre»

    «el tío maduro sigue empujando, metiéndola en mi boca, yo lo miro a los ojos, él me dice «que linda putita resultaste, yo sabía que se te caía fácil la bombachita pendejita». Las arcadas que generaba al tocar la campanilla hacían parecer que estaba llorando, pero era solo el producto de querer buscar aire, el parecía disfrutarlo»

    «mirándolo a los ojos siento como su cuerpo se estremece, sus bolas que golpeaban en mi mentón parecen inflarse, su pija comienza a palpitar y explota de semen en mi boca, chorros y chorros de potente semen golpean en mi garganta, se me sale por la comisura de los labios, se me caen por el costado, se caen en mis tetas. Y una gota, una pequeña gota como si buscara el lugar cae en la tela de mi tanga roja, allí donde está mi vagina caliente y húmeda.»

    «nos quedamos mirando el uno al otro, ambos transpirados, yo toda despeinada, con las piernas arrodillada entre sus piernas, toda mojada, llena de mi saliva, de su leche y de mis jugos, pero esto fue solo el comienzo amiga esto no iba a quedar así. Ahora en un rato te sigo contando porque estoy yendo a comer con mi tío y a comprarme ropa»

    (Continuará)

  • Mi familia colombiana y su secreto (20)

    Mi familia colombiana y su secreto (20)

    A la mañana siguiente cuando me levanté de la cama mi tía ya no estaba en el cuarto. Me aseé, me vestí y bajé a desayunar, serían como las 8:00 de la mañana, la verdad estaba hecho polvo, pero debía ir al Rancho de los 3 Ases a entregar las cartas del abuelo a Don Ismael y a Don Amadeo y después a seguir con las clases de conducción del auto a Wendy.

    Desayune en la cocina no en el comedor no quería ver aun a la Yaya sabía que teníamos una conversación pendiente y no quería aun tocar ese asunto, pero dicen que sabe más “El diablo por viejo que por diablo” y además la se las sabia latín.

    Me fue a buscarme a la cocina y me mando pasar al despacho.

    Y: Hernán cielo toda su vida tu abuelo y yo quisimos que estuvieras con nosotros te educáramos y algún día te hicieras cargo del negocio, ahora estas aquí y yo estoy cumpliendo el sueño que tu abuelo y yo teníamos…

    H: Antes que yo esta tío Jacobo y tus otros nietos para ocuparse del negocio…

    Y: Hasta que Jacobo se retire o lo maten es tu periodo de aprendizaje de él y de todo los demás y así puedas hacerte cargo del negocio en unos años…

    H: Yo no quiero eso, esto es para el Jacobo se lo ha ganado a pulso y además lo que no quiero tampoco mancillar la memoria del abuelo ni que han de su apellido en boca de todos y lo en barren y pisoteen…

    Apareció de improviso Jacobo mi tío León El Bisonte con una buena borrachera los 3.

    JAC: He invertido mucho tiempo en ti y tu educación no vas a dejar esta casa ni esta familia porque a mí no me sale de los cojones y si lo haces te romperé las piernas…

    Y: Jacobo este borracho no digas tonterías be a dormir la borrachera…

    JAC: Estoy borracho pero lo que he dicho es totalmente enserio se queda y tu trabajo es callar maricadas tienes que saber hasta la ratas que es tu nieto, esto es culpa tuya, y tu desde hoy quiero que me llames tío y me voy a dormir.

    Mi tío me dio un abrazo y una colleja y se fue medio dando tumbos

    Mi abuela se abrazó a mí me dio un beso en la boca

    Y: Ya oíste a tu tío este es tu lugar y de los chismes ya me ocupo yo…

    De repente se escuchó una gran bronca entre mi tío León y la tía Saray la muy cabrona había pasado la noche conmigo y creo que quedo bien servida y le estaba montando el número a mi tío porque venía ahora de juerga

    La Yaya contuvo la furia de mi tía y yo me lleve a León al cuarto del fondo un cuartucho que nadie usaba con una mala cama y poco más y lo acosté más o menos como pude y dispuse a poner camino a el Rancho los 3 Ases al que ya legaba tarde.

    Cuando me disponía a tomar una camioneta llego mi padre con los coches la moto y mis herramientas etc., tuve que dejar a mi padre y a Esteban colocando todo he irme de allí a la carrera.

    Puse rumbo a la hacienda los 3 ases di las cartas a Don Ismael y a Don Amadeo, las cartas eran personales de mi abuelo a sus socios y amigos de allí me fui a la hacienda Las Rosas a seguir con mis clases a Wendy.

    Llegue y como siempre Wendy aun dormía pero corla y Belindita estaban allí y la bebe estaba muy juguetona le hice unas tonteras y se rio le hice el juego de la moneda deslizada por los dedos Coral le enseño a Belindita que usando sus dos manitas era más fácil atrapar la moneda me deje atrapar unos pocos pesos y la peque lo paso pipa y gano 700 pesitos lo que está muy bien para tener solo 10 meses de edad escuche decirle a tía Eva a una empleada que despertara a Wendy que yo estaba allí..

    Tía Eva Doña Ximena Doña Enedina se unieron a nosotros y me pasaron a la nena a los brazos se quería poner de pie y la puso mi tía Eva yo tenía miedo a que se cállese y apareció Wendy y nos dispusimos a marcarnos la peque se puso hacer pucheros y antes de que llorara mi tía me la coloco en los brazos y nos ordenó que nos la llevarnos a dar un paseo en el carro Wendy sabia cambiar pañales y ocuparse de la nena porque yo ni media…

    Dimos un paso por el valle con el carro para ver como manejaba Wendy y después Wendy fue a hacer unos mandados fuimos a un mercado campesino loca y cuando estábamos comprando unas señoras a chismorrear de mí y Wendy les presento cara yo me fui ya que la nena se puso nerviosa por la bronca y se puso a hacer pucheros y me fui vimos una especie de bazar donde había juguetes me mentí con la nena allí supuse que la nena se calamara dando una vuelta por los juguetes pero tuve que comprarle un peluche de una jirafa rosa que la puso súper feliz y lo pague con gusto a la salida esta Wendy riñéndose y diciendo que Bel me tenía dominado mientras Belindita sujetaba con sus manitas por los cuernitos de la cabeza a la jirafa encantada

    Volvimos a las Rosas le dije a Wendy que estaba muy guapa de camino y al llegar le di 3 besos a Belindita y me volví a casa quería ver mis coches herramienta la moto etc.

    Llegue y me fui a ver mis nuevos juguetes mi padre esteban y mis tíos se había ocupado de todo la Yaya a un no sabía que había traído los autos y todos quería probar mi jeep pero Adelita nos avisó que era la hora de comer y que la Yaya y mi tía ya nos esperaba, durante la comida mi tía aún estaba de uñas con mi tío León pero estaba más caliente que el cenicero de un bingo se pasó la comida haciéndome pies y sacando temas sexuales en la conversaciones… Papa le dijo la Yaya de los autos la moto herramientas etc. Y Jacobo y yo tuvimos que dar explicaciones que no parecieron convencer del todo a la Yaya, aunque de quedaban unos pequeños detalles y colocarle las armas etc., no me quedo más remedio que con la excusa ver unas campos y una pista que se debía arreglar Jacobo toma el volante ante las quejas de tío León t las bromas de mi padre nos pusimos en camino ante la cara de sorpresa de mi abuela mi tía y Adelita nos pusimos en camino con la desaprobación de las mujeres de la casa.

    Paramos en un bar y soy muy generoso llamándolo bar dos mus tío de se bajaron en un abrir y cerrar de ojos una botella de aguardiente cuando de repente escuchamos unos disparos y se acabó la diversión, salimos en direcciona los disparos,

    Llegamos y estaban intentando secuestras a intentaban secuestrar a Reyina, Renata (La Nana de Reyina) Ayuda a Reyna con el lenguaje de signos con otras personas persona seria regia de más de 50 años.

    Su Chofer y su guarda espaldas estaban heridos y sangrando y 4 tipos tatuados en la cara los brazos y gran parte del cuerpo y rapados.

    No teníamos más armas que las fuscas que

    Portábamos Jacobo y León abrieron fuego yo tome una moto de un chico que había allí y me lance con la moto hacia ellos mis tíos mataron a dos de aquellos cabrones yo a otro y el conductos salábamos a Reyina y Renata me lleve un mordico con los nervios y la tensión del momento me arranco un buen pedazo de piel mi padre y León se llevaron a los heridos en la camioneta de Reyina y Jacobo a en mi Jeep a Reyina y Renata a casa yo me quede viendo que armas etc. Tenían aquellos tipos viendo si había información pero a los pocos minutos aprecian Esteban que me llevo de vuelta a casa la camioneta de los secuestradores quedo como un queso gruyere como armas esos cabrones tenían una escopeta recortada varios revólveres del 38 y un Galil con alguna modificaciones dos machetes de los de cortar caña un bate de béisbol un hacha y dos barras de hierro Esteban les me tío una bala en la cabeza a que hijos de puta y recogimos todo lo que creímos de utilidad y nos largamos a la hacienda

    Llegamos a la hacienda me curo Adelita y llego Jacobo diciendo que debíamos ir a la hacienda ir a la hacienda los 3 Ases y la Yaya Jacobo más yo nos fuimos allí ya estaban Papa y tío León.

    Explicamos a Don Amadeo Don Ismael Clemente Reyes (El Coyote) hijo del El Bigotes Abraham Guerrero Hijo de Amadeo abogado de la familia. Y Doña Úrsula Reyes (La Negra) Esposa de (El Bigotes)

    Les relatamos lo sucedido tío León les dijo que eso tipos eran unos MS13 y que no era de una mara de centro américa y que eran unos salvajes les dije que lo que habíamos encontrado en la camioneta y que tenían todos en el brazo derecho un tatu con el logo NY de new york yankees tío León dijo que tenían una pandilla de New York…

    Pregunte por cómo estaba Reyina y Renata y las dos estaban medicadas por el medico por un ataque de ansiedad por lo que había pasado… Doña Úrsula pregunto por mi mano y cuando explique lo que había pasado todos se rieron y al ambiente se relajó decidieron tomar unas medidas extras de seguridad y saber y hacer pagar a los autores del ataque… Don Amadeo y su hijo nos agradecieron lo que hicimos y mi padre y mis tíos exageraron las cosas y me hicieron quedar como un héroe les dije que era una faena lo de la moto que aquel pobre muchacho y Don Amadeo dijo que él se ocupaba de todo…

    Volvimos a la hacienda con Yaya vi polar ente orgullosa y preocupada por mi decisión en sucedido… Al llegar a casa el teléfono echaba humo del resto de familiares conocidos y amigos en busca de información y de chismes

    Papa volvió a casa nadie salió de juerga aquella noche por orden de la Yaya que tuvo que contener y calmar a Diana y reforzar la seguridad esa noche en la hacienda Jacobo le dijo a la Yaya que un tal El Limón está fuera de prisión otra vez y que sería bueno contar con este individuo la Yaya le dijo que lo vería al día siguiente

    LULO (El Limón) fue el guardaespaldas y mano derecha de mi abuela en sus tiempos alto y fuerte con pocas luces uña y carne de Jacobo y El Bisonte recién salido de presión por escándalo público con una puta agredir a un policía y mearse en el coche de la policía

    Tía Saray ya no estaba molesta con tío León y a mí me toco controlar la primera guardia así que me hice con suficiente café y me dispuse a pasar la noche me dio por echarle un ojo a el Galil de aquellos animales… Como a las 3 de la madrugada me sustituyo Jacobo y estaba tan frito que me dormí como un bebe menos mal que mi tío León le regalo un polvo de reconciliación a mi tía Saray que escuchamos todos escuchamos con total claridad, lo que me permitió descansar.

    A la mañana siguiente me levante que no salí a correr me fui a mi mini gimnasio y sorpresa mi padre y los demás me habían colocado un tablero de básquet reglamentario y su pelota además de lo que yo había pedido y me puse a probarlo cuando llego tío Jacobo y me dijo que teníamos bolsas con dinero en uno se los garajes fuimos a por ello y en mitad de trasiego nos pillaron en mitad del traslado mi tía flipo y la Yaya le dijo que esa plata no iba a el fondo para la familia ya que tenía un acuerdo por unos meses que con nosotros para no contribuir… como teníamos mucho dinero que contar y mi tío sugirió que lo pesáramos que en algún lugar tenía una tabla la tabla también la tenía yo que me la había dejado el abuelo.

    Desayunamos y llamaron por teléfono de Don Amadeo que nos quería ver en su hacienda El Jaguar para comer, invitación que la Yaya acepto de muy buena gana

    Mientras mii abuela y mi tía me pidieron ir sospechosamente al mercado del día anterior donde había estado el día anterior y había habido aquel run run…

    Las lleve en mi auto que les encanto por sus estribos y asientos muy cómodos y que le además le puse a la Yaya sus Cumbias Joropos Boleros y Rancheras favoritas que tenía en varios CD. La Yaya estaba muy contenta y mi tía regañona mientras llama desde su celular para quejarse a mí a mi padre, que se moría de risa hasta sus pucheros y pataletas.

    Nos dimos una vuelta por el mercado que había sido impulsado por mi abuelo y otras personas y casi en cada puesto de futas verduras etc. Saludaban muy cariñosamente a mi tía y a mi Yaya y sus caras eran un poema al verme con ellas una señoras llamaron a parte a mi tía mientas mi Yaya compra unos dulces y una torta Para la comida.

    Coloque las cosas en el auto mientras mi tía le decía algo al oído a mi abuela y ella esbozaba una gran sonrisa

    Pusimos rumbo a la hacienda El Jaguar donde ya estaban esperando mis tíos

    Mi abuela estaba muy contenta la hermana de Don Amadeo y Doña Gala Guerrero: hermana viuda de Don Amadeo con tres matrimonios y gran amiga de mi Yaya de una edad y físico muy similares y con el mismo carácter mi abuela me presento a Doña Gala que ya había pido hablar de mi…

    Tenía un asado de carne a la Llanera cerdo costillas chorizo y pollo a la parrilla etc. Y hay supe que tío Jacobo y tío León son buenos asadores a los que la Yaya les ordeno como coronel a sus tropas que cuando se diese lugar me enseñasen a asar como ellos sabían y sabia mi abuelo y en ese momento Doña Gala recordó las paellas de mi abuelo y la Yaya le dijo que yo sabía hacer paellas pero que me faltaban herramientas…

    De fondo se escuchaban disparos en el campo de tiro unos tipos medio borrachos le tiraban a unos pobres pollos semi- enterados en el suelo pero para suerte de los pollos no tenía buena puntería hasta que apareció Reyina armada con un M-16 con modificaciones y de color rosa y con una Bereta 92 FS niquelada y con las cachas en rosa no me gustan esas armas de ese color ni que brillen pero Reyina se veía que sabía disparar no dejo un pollo vivo… Quiso que tiráramos, pero nos llamaron a comer, se colocó enfrente mío en la comida para que pudieras hablar como es sorda tiene que ver mi cara y más nos para que podamos hablar y además de comer muy bien Reyina se disculpó por modere y me agradeció su rescate y de paso me sometió a un 3º grado de distintas preguntas poniendo especial énfasis en mi vida personal…

    Después de la comida Don Amadeo me regalo un precioso caballo negro azabache imponente la Yaya dio su consentimiento para que aceptara el obsequio de nuestro generoso anfitrión, la Yaya tío Jacobo y Don Amadeo hablaron de sus cosas y Reyina insistió en hacerme de guía por la hacienda y la pude ver mejor

    Bellísima blanca como la nieve con una melena rubia lisa que le llegaba a la altura de tremendo culo ojos color verdes labios gruesos con carmín rojo camión de bomberos maquilla como una modelo súper bien arreglada media como 1.75 m de altura como 60 kg como 100 de pecho y un culo increíble comprimido en un janes azul celeste con dibujos con pedrería y con una figura espectacular supongo que operada cosa muy común en Colombia, calculo que no tenía más 22 años de carácter fuerte y explosivo y diría que con mala leche acostumbrada a salirse siempre con la suya. Supongo que si no fuese por su discapacidad y su forma de ser estaría ya casada y con niños y tampoco su carácter ayudaba pero a mí eso no me molestaba ni me importaba pero claro yo podía comunicarme con ella sin ayudas ni intermediarios y los demás supongo que no…

    Sin previo aviso y detrás de una especie de almacén o cobertizo me planto un beso en la boca totalmente de improvisto que repitió sin darme tiempo a nada y me clavo las manos en mi culo apretándolas enérgicamente ella disfrutaba mucho y parecía que era un pastel ya que me dijo que mis besos sabían muy bien y que también olía muy bien, que tenía que volver a morderme y se echó a reír a carcajadas y estaba muy muy contenta y feliz

    Me limpio en carmín de mi boca con mi pañuelo me tomo del brazo como si fuésemos novios y nos volvimos con los demás…

    Uno de los empleados de Don Amadeo metió al caballo en un Van y lo arrastraron con una camioneta y nosotros también nos pusimos en camino para la hacienda y justo antes de irme me dio su dirección de correo electrónico su número de celular y de la casa le di los míos por cortesía y me marche más contento que un perro con un hueso.

    Al llegar Esteban y yo nos hicimos cargo de Sultán y lo alojamos en las nuevas caballerizas mientras tío Jácome y tío León que estaba alucinado con el caballo le buscaba manta silla bocado filete etc. Alimentado cepillado inquieto y extrañando to pero muy bien tratado lo dejamos descansar…

    Durante la cena la Yaya les conto a todos su versión de la comida y la tarde mientras mi tía Saray me hacía ojitos y pies por debajo de la mesa estaba más caliente que el cenicero de un bingo… pero justo al acabar la cena llegaron unas viejas amigas viudas divorciadas y abandonadas por su esposo locas y más salidas que el pico un plancha a las que mi tía me presento y en un descuidos varias de ellas me yo tocaron y pellizcaron mi culo… Mis tíos aprovecharon para salar de juerga y dejar el campo libre a mi tía y sus amigas la yaya se quede un ratito con aquel rebaño de cabras yo me fui a mi recamara y eche el pestillo a mi puerta y la contigua y me eche a dormir o intentarlo porque se la oía reírse y armar escandalo…

    A la mañana siguiente me levante y fui a ver a Sultán t cuanto estaba en la caballerizas llego Adelita diciéndome que me fuera a la casa que mi abuela que requería de forma urgente… Mi abuela había despertado a mi tío Jacobo ya que la había llamado Don Amadeo y debíamos y a su hacienda de forma urgente Jacobo se levantó pero estaba tan mal de la resaca de la noche anterior que hasta me dejo conducir…

    Llegamos y el tema era grabe unos tipos estaban interfiriendo en los negocios y había que darles pasaporte y junto con los Contreras con Kike (CR7) y Yonny (El Diablo) y debíamos mandar al diablo a seis tipos en esa misma noche…

    Los Contreras tenían un una resaca aun mayor que la de tío y CR7 solo decía tonterías tipo película de yo pensaba que tendría mucha más experiencia que yo pero las tonterías que estaba soltando dejo muy claro que un tenían ese bagaje que se les presumía yo decidí callarme y dejar al gran experto que hablase, pero es que además mi tío Rodolfo quería venir con sus sobrinos pero con su estado físico no podía acompañarnos estaba demasiado gordo si corría 200m podía darle un ataque al corazón y no era cuestión de dejar a tía Eva viuda. Los contreras se fueron y nos quedamos con Don Amadeo

    Jac: Las cosas no se pueden hacer así, ese vio muchas películas…

    Ama: ¿Qué propones?

    Y: Amor deja de mirarte los zapatos…

    Jac: Mejor que nos lo digo el cachorro…

    Y: Jacobo el niño no (Jacobo interrumpió a la Yaya)

    Jac: Le hemos instruido vamos a ver si no asido una pérdida de tiempo, si se equivoca le corregiremos está aprendiendo esto es como una prueba…

    Ama: Esta bien necesitamos sangre nueva que hable…

    H: Yo usaría 3 coches que no pudiesen relacionarse con nosotros equipos de dos o tres puntos y un conductor y los otros dos coches de apoyo en reserva saber que informes hay sobre los objetivos si llevan armas escoltas etc. etc. etc.

    Ama: Muy bien el catorrazo de mi viejo amigo aprende rápido, ¿Quién te instruyo?

    H: Papa tío Jacobo El Bisonte El Limón y tío León y la Yaya me dan también buenos consejos…

    Mi abuela llena de orgullo le dijo

    Y: El niño es muy tranquilo callado muy observador estudioso inteligente…

    Jac: Hay que pulir más ese plan pero veo que me escuchas…

    Ama: Da gusto ver que aún quedan jóvenes que es cuchan a sus mayores… Esta noche hay una fiesta para dar cobertura a lo que vamos a hacer con gente importante y estáis invitados esperando que todo salga bien…

    Con mi yaya en una nube y diciendo que teníamos a nuestra dispersión todos los recueros de la casa…

    Llegando a casa con tío Jacobo tío León El Bisonte y El Limón nos pusimos con los preparativos para el trabajo y a practicar un poco de la puntería…

    Cuando estábamos preparando las armas llegaron Doña Ximena y Wendy en busca de consejo por orden de Doña Enedina que eran mucho más realistas que tío Rodolfo y El Gordo. La Yaya me obligo a contarles los planes y a explicarles nuestros preparativos y que nada de celulares excepto de prepago y solo para hablar con la Yaya en mi caso ni coches propios ni joyas visibles ropa oscura que debíamos cubrirnos el rostro etc. etc. etc. De las que Wendy tomaba nota como si fuese una secretaria experta y a Doña Ximena con cada palabra se le desencajaba la cara porque sus hijos y esposo en vez de prepararse está durmiendo y fanfarroneando con tío Rodolfo de trabajos pasados que dudo que hicieran ellos…

    Justo cuando Wendy y Doña Ximena se marchaban y cuando se fueron tío Jacobo estallo porque vio muy claro algo que yo suponía que los Contreras estaban muy verdes en estos asuntos y lo único que hacen era hablar mucho y presumir más y como dice un refrán “La suerte ni se gana ni se mereces es para quien se la trabaja” y de trabajar más bien poco solo les iban la fiesta y la las mujeres… Yo además les dije que no creía que CR7 fuese a saber cerrar la boca con sus amigos o entre las patas de una tía y que presumirse como un ratón encima de un queso de forma habitual y no lo veía seguro…

    Don Amadeo nos dijo que el conductor del trabajo sería un hombre de su máxima confianza y como no conocido de tío Jacobo y que si CR7 abría la boca pagaría por ello

    No comí por si la cosa salía mal y me tenían que operar dormí un poco debía estar descansado repasamos el trabajo metí mis coas en dos bolsa me despedí de la yaya y de mi tía que llevaría mi ropa de fiesta a casa de los Contreras que es donde se haría el fiestón y nuestra coartada…

    De camino a la hacienda de los Contreras Jacobo me explico que El Ratón nuestro conductor había sido corredor en pistas de tierra en USA ganado varios campeonatos y había llegado a estar de reserva en un equipo de la NASCAR pero perdió la licencia para correr por participar en carreras callejeras habiendo pillado la policía ya que estado su coche contar una valla de publicidad y casi se mata con intervención divina de Don Amadeo paso a ser conductor de la organización pero el tío era tan cojonudo en lo suyo que paso a ser el Chofer y guarda espaldas de la familia un tipo fiable y en el que se podía confiar… Jacobo y el Limón serían los esperarían en los vehículos de apoyo acompañados por otros hombres de los Contreras.

    Llegamos y montamos el punto de control en la casa de invitados allí se quedarían tío Rodolfo al que convencimos de que dado que conoce muy bien Cali el seria quien nos guiaría en caso de tener que salir por patas, y tía Eva más Wendy que nos que nos darían la posición de los objetivos a los cuales un tipos vigilan desde hacía unos dos semanas y a las que comunicaríamos por medio de unas claves establecidas por la radio o por celulares de prepago no rastreables…

    Además del conductor iría con nosotros Don Nacho (El Gordo, por de niño era una bola de sebo) quería recordar tiempos pasados muy pasados y creo que supervisar que los inútiles de sus hijos la jodiesen a conciencia

    Me prepare y prepare mi ropa y mis herramientas bajo la supervino de Jacobo y Eva que controlaba a Wendy muy interesada en que en fiesta fuese su pareja etc. etc. etc., mientras Don Nacho Kike (CR7) y Yonny (El Diablo) tío Rodolfo Jessica Doña Ximena Doña Enedina con la bronca del siglo y Wendy y tía Eva de cascos azules en medio… Kike (CR7) y Jessica querían ir de fiesta a una disco en de Cali y no es muy inteligente ir de fiesta en medio del fregado que íbamos a montar un par de genios estos 2 pero Doña Ximena Doña Enedina y tía Eva sacaron los galones a pasear los pusieron a todos derechos como velas y todos hicieron lo que ordenaron como corderos eran las auténticas jefas de la familia y con todo en orden nos pusimos a el trajo

    Kike (CR7) y Yonny (El Diablo) no se había leído los informes de los objetivos estaban mejor durmiendo.

    Pillamos al primero saliendo de la casa de la novia y con Don Nacho Yonny (El Diablo) y lo interceptamos en el portal lo desarmamos le quitamos todas sus cosas lo dejamos inconsciente y lo metimos en el maletero y nos lo llevamos a un descampado Don Nacho quería que Yonny lo degollase pero no fue capaz así que yo con pistola de objetivo una Pistola TAURUS, modelo PT99AF, calibre 9mm le metí dos tiros en la cabeza uno en cada pecho

    Y nos fuimos a por el segundo objetivo que pillamos en el aparcamiento de trabajo lo volví a hacer yo uno a la nuca dos a la cabeza y dos al corazón Yonny lo desarmamos le quito todas sus cosas y salimos zumbando

    Con el revólver del 38 del último objetivo en manos de Yonny fuimos a por el tercero objetivo que abatimos en Yonny y yo que lo remete con dos tiros en la cabeza mientras Yonny le quito su arma una S&W Modelo 645 Calibre 45 ACP que paso a manos de Don Nacho

    El cuarto objetivo lo acometieron entre Don Nacho y Yonny en la casa de la novia de esta y como los anteriores nos quedamos con si arma el revólver del 38 y sus cosas, lo remato Don Nacho con dos balas en la cabeza.

    Los siguientes objetivos los acometieron Los Contreras actuando de igual manera que en los anteriores y rematados en la cabeza por Don Nacho

    Mientras los Contreras hacían estos trabajos El Ratón me dijo que así se hacen los trabajos que el cuchillo se emplea sabiendo hacerlo en ocasione muy puntuales que los trabajos debe hacer eficazmente en pocos minutos

    Cuando volvieron a el vehículo los contreras sacaron de maletero del carro una UZI y un Subfusil S&W M76 y Dona Nacho le ordeno a El Ratón que fuese a una calle en concreto y se buscase

    Cadillac XLR descapotable y blanco al que desde el carro ametrallaron un desde la posición de copiloto y la parte posterío Yonny y CR7 dejando el coche como un colador pero este trabajo no estaba en la lista que se nos encargo

    Fuimos donde nos esperaban tío Jacobo y El Limón y los hombres de los Contreras las conteras se fueron por su lado y El Ratón y nosotros por otro quemando el vehículo que usamos para los trabajos y nos fuimos dirección a la fiesta de camino El Ratón les conto a Jacobo y El Limón lo del ametrallamiento del Cadillac y no les gusto decidieron que ellos se lo dirían a Don Amadeo que yo cerrase la boca a no ser que se me preguntase directamente y que aquella conversación la negaríamos todos.

    Llegamos a la hacienda de los Contreras me llevaron por la parte posterior de la casa me metieron en una habitación con un baño llego mi padre la Yaya y posterior mente Diana mi padre se llevó mis armas y mi ropa le di una botella con un preparado especial y pastillas de encendido de barbacoa para quemas de forma más eficaz la ropa las armas al no ser usadas se las llevo tío Jacobo al carro de la familia mientras papa quemaba la ropa y la Yaya y la Diana súper orgullosas preparaban mi ropa para la fiesta me di una buena ducha me vestí y puse las joyas etc llegaron mis hermanas como un tornado me bañaron en perfume en esto llego Papa y puso orden les dijo a mis hermanas y a mama que debían presentarme a todos los de la fiesta y bailar conmigo a lo que la Yaya se pidió un baile conmigo yo no tenía voz no voto pero si un hambre brutal mis hermanas y la Yaya del brazo de papa se fueron y unos minutos después del brazo de Diana que sonreía más que si le hubiera tocado la lotería bajamos a fiesta y nos integramos con el resto de invitados y mi primer baile de la noche fue con Diana había mucha gente la niñas y mujeres preciosas los tipos que tomando y mirando a las chicas jóvenes como si fuese una exposiciones ganado

    Vi como Don Ismael Don Amadeo Jacobo El Ratón se metían en una habitación mientras los Contreras se hacían los reyes de la fiesta y me metía en problemas tenía a Wendy y Reyina no me quitan ojo lo mismo que tía Eva y tía Saray y un bellezon morenita despampanante que era más o menos de mi edad Ivonne Reyes…

    Termino el baile y pase a bailar con la Yaya que me instruyo de quien era quien y allí había dos familias con la que la Yaya tenia cuentas pendientes los Arce y los Cuervo a los que había llegado el momento de ajustar cuentas además de hacer un ranking de las mejores niñas del Valle y lo orgullosa que estaba de mi bailamos a tres piezas seguidas

    Al acabar el baile con la Yaya escuche chillar e iñar a Belindita vestida como una princesa que por la hora que era estaba cansada pero con la fiesta no eran capaces a dormirla ni su mama ni sus tías ni su Yaya la tome en brazos le di 3 besitos y bailamos apoyo su cabecita en la mía y se quedó tan tranquila chupando con fuerza el chupete hasta que se durmió sobre mi hombro me disculpe con la mama u la abuela y me dijeron que no dijera tontería y como había hecho para dormirla la lleve a su cunita y quedaron su mama y su abuela cambiándola y dándole su jirafista

    AL salir de la habitación donde deje a Belindita vi salir a Jacobo y El Ratón y que salían fuera y los seguí iban a cenar en una gran mesa en el exterior y me sume a propuesta con Jacobo El Ratón El Limón Papa tío Rodolfo tío León y cuatro tipos más… cenamos muy bien yo tome Coca-Cola Mezclada con cerveza y todo lo que me pusieron en el plato que no se si por la hora o el hambre que tenía estaba todo buenísimo le di las gracia le dije que todo estaba exquisito a Amelia el ama de llaves de la hacienda que se quedó sorprendida hasta que llegaron tía Eva y tía Saray y le dijeron quién era yo… Sonrió y dijo es el pelado del que habla mi niña…

    Yo me subí a la galería de casa con mis tíos y Papa estábamos más apartados t casi solos y me preguntaron cómo había hecho el trabajo y es que las horas anteriores todos me dieron consejos

    1º Papa que dos tiros en la cabeza.

    2º Tío Jacobo que un tiro al corazón y lo rematas que dos tiros en la cabeza.

    3º El abuelo en uno sus diarios me decía que el plomo nunca es suficiente que en estos trabajos lo que no se perdona es fallar que si se le tiene que meter 10 balazos en el cuerpo se le meten tratando de ser preciso y alcanzar zonas vitales y se le remata con dos tiros en la cabeza y opte por esta opción aunque a tío Jacobo pareció molestarle un poco que no siguiese sus instrucciones, pero Papa y el tío León dijeron que con la cantidad de plomo que le había metido a aquellos manes estaba más que muertos, pero que en unas horas sabríamos más…

    Y que el trabajito extra de los Contreras no le iba a gustar a la gustar y tendría consecuencias porque El Ratón ya habría informado a Don Amadeo y este a El Bigotes…

    Tuve que bailar con mis hermanas con mis tías y hasta con Doña Enedina con un mosque más que evidente de Wendy y Reyina con las que no baile a posta para evitar problemas pero eso las enfado aún más y más cunado creían que no sabía bailar pero yo solo le dije a Wendy que no me gustaba bailar…

    Cuando la Yaya dijo de volver a casa está cansada me ofrecí a llevarla dejando a los demás allí la fiesta acabaría de madrugada junto con El Bisonte El Limón llevamos a la Yaya a la hacienda…

    De camino a la hacienda la Yaya empezó a despotricar sobre los Arce y los Cuervo que eran dos clanes familiares que después de la muerte del abuelo se habían quedado con parte del negocio y algunos locales y empresas de la familia en cobro de unas deudas que la Yaya no reconocía y creía que se habían inventado y la Yaya se la tenía jurada y quería cobrarles es factura con intereses y había decidido que era la hora de pagar y preferencia con sangre además de con mucha plata la yaya estaba rabiosa…

    Al llegar a casa la yaya y yo pasamos al despacho y la Yaya se tranquilizó pero dijo que al día siguiente teníamos que hablar con Jacobo de ese asunto…

    Como ya era tarde me fui a la cama a dormir

    Al día siguiente Papa y Mama dormían junto con mis 3 hermanas y mis tíos.

    Yo hice mis ejercicios habituales pero aumente mis repeticiones en el banco y la máquina de pesas me duche y vestí y baje a desayunar tome 3.000$ para darle a Yaya para las necesidades de Sultán alojamiento comida atenciones ejercicios y demás cuidados era mi caballo y con ese dinero todo estaba más que cubierto y sé que le complacería… quedo complacida con el dinero y ordeno a Esteban el capataz de la hacienda que se ciudades de todo lo que necesitase Sultán

    Mientras desayunamos llamo Don Amadeo que debíamos presentarnos en la hacienda los 3 ases a las 9:00h, mientras terminábamos el desayuno la Yaya que ya era hora de cobrarse unas viejas de deudas los Arce y los Cuervo y que idease un plan lo llevaríamos acabo entre nosotros 3 que lo que pasase debía quedar en la familia.

    Nos preparamos y pusimos rumbo a los 3 ases donde ya estaba casi todo los Contreras gran parte de ellos sin dormir aun. Y con cara de zapatos y medio borrachos o con una resaca tremenda en especial CR7 Yonny El Gordo y tío Rodolfo además de Doña Enedina.

    Nos pasaran a la Yaya a tío Jacobo CR7 Yonny El Gordo y tío Rodolfo Doña Enedina. Y yo a un enorme salón donde estaba sentados en 3 sillas El Bigotes Doña Úrsula Don Amadeo y al lado de pie El Ratón

    Comenzaron a preguntar quieres y que habíamos hecho cada uno en los en cargos etc. etc. etc. Y como en los 3 `rimeros trabajos yo fui quien remato a aquellos perros digamos que los puntos fueron para mi ante un evidente orgullo ante las felicitaciones de los Jefes por mi desempeño y mi buen entrenamiento lo demás se lo intentaron apuntar los Contreras pero como Yonny había fallado al intentar degollar al primer objetivo y después había rematado con disparos a la cabeza a el resto de objetivos fue Don Nacho (El Gordo) eso no gusto El Bigotes Doña Úrsula y Don Amadeo que esperaban un mejor desempeño de CR7 y Yonny pero lo que les molesto sobre manera fue el trabajito extra que no estaba programado ni autorizado del que todos tuvimos que dar cuentas… Yo dije que no sabía nada y que no había participado ni sabía nada y lo corroboro El Ratón…Yo me disculpe diciendo que eran ordenes de fue Don Nacho (El Gordo) y que no era un SAPO y además éramos familia etc. etc. etc.

    Don Amadeo nos pasó a una sala mientras el jefe le tiraba de las orejas a los Contreras y la Yaya les recordaba que nuestra familia siempre cumplía y era resolutiva y tío Jacobo le recordó que un tiempo atrás les habían prometido mejorando los porcentajes y toneladas a coronar en México etc. etc. etc…

    La Yaya y Jacobo salieron muy contentos y Don Amadeo me dijo que en futuro podía ser requerido para más posible trabajos…

    Y nos volvimos para casa ya que mis tíos se marchaban de vuelta a casa, llegamos a casa y mis tíos no se había ni levantado y los demás tampoco mi abuela me pedio un favor que le consiguiera un arma para El Limón que el abuelo siempre regalaba una a sus hombres de confianza le pregunte a mi tío por las preferencias El Limón y me dijo que calibre grande y poderoso, como se dice en es España caballo grande ande o no ande.

    Me baje al armero y le subí a la Yaya una 1911 calibre 45 una Desert Eagle calibre 44 Magnum Revolver Colt Python calibre 357 Magnum Revolver Ruger modelo Blackhawk calibre 44 Rem Mag una escopeta Escopeta Remington 870 una Carabina IMI Galil con accesorios y modificaciones y 3 armas blancas más munición en una cantidad significativa por orden directa de la Yaya y tío Jacobo

    Volví al despacho de la Yaya y a El Limón los ojos le hacían chiribitas no sabía que escoger.

    Así que por decían de la Yaya y tío Jacobo se quedó con todo menos el Galil que se lo y tuve que cambiar por uno básico de toda la vida y 15 millos de pesos que le dio la Yaya para casa carro ropa etc. advirtiéndole que si se lo gastaba en rumas y bandidas lo botaría a la calle yo le di un celular de prepago con 50.000 pesos cargados.

    Resulto que El Limón fue en su momento el chofer personal de dos de la hermanas de mi abuelo y de mi Yaya y que estas señoras además de una hermana de la Yaya querían conocerme y por la expresión de la cara de la Yaya y Jacobo no les hacia ninguna gracia es vista familiar y en esto se levantaron todos algo resacosos Papa Tío León y Tía Saray mientras Diana ponían firmes a mis hermanas que tenían más hambre que una manada de lobos…

    Mientras desayunaban un amigo de mi padre Wilson (El Pacificador) que estaba interesado en la vendernos unas pocas cabezas de ganado, amigos desde pelados blanqueaba el dinero del negocio con una ganadería y haciéndose pasar por un gran ganadero aunque su negocio eran los laboratorios y pasta coca y la heroína que refinaba, como le sobraban vacas y los precios a los amigos eran casi de regalo papa pensó en comprar con mi dinero unas pocas cabezas de ganado y que entre te las dos familias nos repartiéramos una vaca para hacer un asado… Además Papa vería a un viejo amigo y le pediría como favor personal que me mostrase unos de laboratorios etc. etc. etc.

    Así las cosas me fui donde Adelita para comprar ingredientes necesarios para paella quitando los que yo me había traído de España y cambiando la carne de conejo por costilla de cerdo troceada y sin Garrofó fresco que fuera Valencia no lo hay y las carnes para la parrilla Costillas de cerdo Chunchullo Chorizos Morcillo etc. etc. etc. así como cervezas unas botellitas de vino y lo necesario si lo encontraba para hacer un agua de Valencia y unos refrescos para los menores…

    Con una buena cantidad de plata y los sabios consejos de Adelita y sus conocimientos de la zona y las tiendas y locales donde comprar nuestra extensa lista nos pusimos en camino…

    Mientras yo hacía mis compras Papa llevo a mama a Cali habían venido unas primas y mis tío tenían que volver a su casa así que a la vuelta estaban mis hermanas con muchas de sus amigas y sus madres abuelas tías etc. para conocer me había vuelto muy popular gracias a la fiesta así que como necesitábamos madera para el día siguiente me puse a ello no quería aguanta a tanta vieja loca y deje lo ocultar nuestros planes en manos de Adelita Esteban y tío Jacobo y yo me puse a picar leña y con el calor y humedad del ambiente me puse a sudar como un marrano asique deje las armas y me saque la camisa y seguí con mi labor hasta que llego la Yaya con algunas de las visitas… Y como son unas viejas más calientes que una plancha me comieron con la mirada y eso que en sus piscinas la playa etc. verían a tipos que enseñaban mucho más que yo en ese preciso momento…

    La Yaya me las presento y me reprendió por no llevar camisa y me dijo que a listara para que se me pudiera presentar adecuadamente a unas niñas…

    Después de las presentaciones y con la excusa de cambiarme de ropa me fui a mi pieza hasta que se despejo cene en la cocina con Adelita Esteban El Limón y El Bisonte Estaban me puso al día sobre Sultán y los demás con chistes y bromas parecía que El Limón ya me apreciaba un poco más y le caía algo mejor… Y en lo mejor llego El Ratón hablo la Yaya y Jacobo me ordeno que pillar mi bolsa para trabajos que nos teníamos que ir a la hacienda El Jaguar, nos acompañó la Yaya y paso directamente el despacho de Don Amadeo Jacobo se quedó conversando con Bruno Toledo (La Hormiga) guardaespaldas y chofer el cabron era un armario empotrado y cojeaba ostensiblemente de pierna derecha…

    Ya pase con El Ratón a un edificio que parecía la casa de invitados pero estaba llena de muebles viejos y como cosas que nadie jamás utilizaría al fondo en una pared un teclado número que una vez usado habría una trampilla en el suelo por la que bajando unos escales se daba como a un sótano y ese era se ARNERIA

    Tomamos una bolsa con las armas que había preparado El Ratón y yo me cambie de ropa y me prepare… Llego mi Jacobo y me dio una UZI con modificaciones y un silenciador y El Ratón por orden de Don Amadeo una Glock 17 con cargador ampliado y silenciador y una SIG-Sauer P226 con silenciador a colocar y una navaja tipo stiletto y El Ratón llevaría un cuchillo militar una Escopeta Remington 870 calibre 12 Revolver Smith & Wesson Modelo 66 calibre 357 Magnum y 4 pulgadas de canon chalecos Anti-Balas munición y un telf pre-pago mascara etc… El Ratón, no debía disparar a no ser por una emergencia

    Porque la bolsa de armas que había montada no le gusto a Don Amadeo.

    Llegamos a donde estaba el objetivo y lo seguimos una especie de motel en aquel entonces con mucha gente así que decidimos esperar El Ratón sabía que ese tipo allí se veía con una mujer casada… Esperamos como una hora y cuando el tipo salió y abría la puerta del coche le metí un pepo a la cabeza dos al corazón y uno en cada pecho le robe por orden del El Ratón un porta folios la cartera reloj etc. y salimos zumbando.

    De vuelta a la hacienda El Ratón vio a un Man al que le tenía ganas y su prima también le quería dar piso al tipo le decían El Porras y dado que El Ratón llevaba jugando toda la noche con un Taser él quería pillarlo vivo y llevarse a Don Amadeo le dije que lo llamara y si Don Amadeo lo autorizaba a por aquel cabron y Don Amadeo dijo que a por él y que si le lo llevábamos vivo nos daría una recompensa el llamaría a Elisa La Campanas se la tenía jurada ya que El Porras se quebró a uno de sus esposos…

    Aquel Man iba muy tomado y con una botella en la mano lo ataque por detrás al cuello con el Taser y le di un buen calambrazo cayó al piso como un saco de papas inmovilizamos manos y pies y entre los dos lo metimos en el carro dándole un toque más de Taser en los huevos cortesía de El Ratón para que el tipo se estuviera tranquilito… El Ratón súper contento puso rumbo a un punto en valle y a una especie de granero donde nos esperaba Elisa Don Amadeo y tío Jacobo que nos ayudó a meter a meter a aquel perro en una especie de granero viejo sucio y semi derruido y lo atamos a dos postes de pies y manos y Jacobo le pregunto a Don Amadeo si nos teníamos que quedar y dio permiso para que nos fuéramos mientras Elisa fiel a sí misma y su estilo no dijo nada pero no despego los ojos de mi sin disimular lo más mínimo…

    Nos volvimos El Jaguar recogí mis pertenecían y nos fuimos para Las Vegas Jacobo se deshizo de la ropa del trabajo y me dijo que en unos días le devolveríamos a Don Amadeo telf. Pre-pago armas etc. y diciéndome que lo había hecho muy bien… Yo me fui a dormir era tardísimo.

    A la mañana siguiente me levante a la hora de siempre desayunamos a las carreras y nos fuimos a la hacienda de los Ortega con Jacobo Esteban El Bisonte y Adelita nos acompañaron de camino allí El Bisonte que conoce hasta las chinches de la región fue comentando quien era quien en ese clan y el porqué de sus apodos

    Don Octavio Ortega (El Pacificador): Amigo y socio de mi abuelo de la vieja escuela semi-Retirado pero con influencia y poder aun… Su apodo era porque era muy bueno en los negocios y solucionando conflictos y cuando esto no funcionaba sacaba a pasear un Colt Pacificador heredado de su bisabuelo

    Doña Graciela Ortega: Comadre de la Yaya y amiga intimida también madrina de tía Betsabé toda una dama igual de respetada y querida en el valla como la Yaya…

    Wilson Ortega (La Pitón): Amigo de Papa desde niños de la misma quinta fibroso esbelto guapo un galán con las mujeres elegante en el trato y en forma de vestir le gusta la rumba los carros las mujeres y los vinos francés, padre de 7 hijos legítimos no legítimos nadie sabe… Le dicen La Pitón porque tiene una verga del tamaño brutal…

    Sheila Ortega: Esposa de Wilson mujer bella una morenaza de caer de espaldas y bella faz y figura de las que llevan el mando de la familia y casa con mano de hierro…

    Wilson Ortega (El Red Bull): El hijo varón menor Wilson mi edad alto delgado fibroso esbelto guapo muy parecido fiscalmente a su padre y bala perdida… Le dicen El Red Bull porque le encanta esa bebida y se toma 6 u 8 botes al día.

    Éver Ortega, Fausto Ortega, Yudi Ortega, Brenda Ortega, Thalía Ortega.

    Las damas eran de edades muy similares a las de mis hermanas y claro esta unas bellezas cultas educadas inteligentes elegantes y caprichosas como niñas de su papa que son.

    Los otros hijos varones de Wilson llevan difieres aspectos de los negocios de la familia uno es abogado el otro es químico y el jefe de seguridad de la familia…

    Al llegar estaba allí Papa y Jacobo con Esteban revisaron el ganado, mientras Papa y Adelita saludan y me presentaban a Don Octavio Doña Graciela Wilson Sheila y Wilson hijo.

    Una vez seleccionada la vaca a descuartizar los mayores mataron al animal y se pusieron a descuartizarlo mientas Don Octavio La Pitón y papa hablaban mientras yo y mi nuevo amigo El Red Bull cargamos las piezas que nos pasaban Esteban y El Bisonte… Jacobo hablaba con varios empleados…

    El Red Bull y yo teníamos aficiones e inquietudes en común y nos caímos súper bien, quedamos en vernos en unos días con nuestros vehículos…

    Volvimos a casa y estaba esperándonos la Yaya súper impaciente había llamado Don Amadeo para que fuésemos a su hacienda lo antes posible… Se montó en Jeeo y como un general que ordena a sus tropas nos pusimos en camino…

    Llegamos y Dona Amadeo le conto todo lo que había pasado la noche anterior y por llevarle a aquel pobre diablo vivo (El tío Jacobo me ha enseñado a improvisar a adaptarme y a hacerlo bien en chulquinee situación)…

    Don Amadeo me dio 10.000$ y me dejo en muy buen lugar con la Yaya que salió de allí orgullosa que un perro con un huesos y de camino a casa me explico algunos normas del negocio ya más o menos me las había explicado el abuelo en sus diarios

    MANDAMIENTOS Y DEBERES DE LOS HOMBRES DE LA FAMILIA:

    1-Prohibido prestar dinero a un familiar o amigo si fue necesario siempre hacerlo por mediación de una tercera persona.

    2-No desearas a la mujer del prójimo.

    3-Un hombre de ser un macho de verdad probando a las mujeres de la familia. (Prohibido Maricones y desviados).

    4-Prohibido tomar drogas.

    5-Estar siempre disponible para la familia.

    6-Cumplir siempre con la palabra dada en los negocios y siempre ser puntual.

    7-Respetar siempre a la esposa y la familia y cuidar siempre de los cachorros. Y tener siempre descendencia de preferencia varones

    8-Decir siempre la verdad a el patrón aunque esto te lleve a la muerte.

    9-Nunca se roba el dinero a la familia.

    10-Estos valores siempre deben ser cumplidos por los hombres de la familia.

    11- Si los tombos (Polis) de apresen no se delata a nadie ni se hacen tratos con ellos.

    12- No se delata la familia o socios del negocio.

    13- Respetar la palabra dada y los códigos que rigen este negocio.

    14- Hay que hacer respetar a como dé lugar.

    15- Lo mejor es llevar un perfil bajo

    Las normas están muy bien pero hay muchos miembros del negocio que solo cumplen la parte de estas normas que les interesa.

    Llegamos a la hacienda con la abuela súper contenta y más cuando vio que tenía paella asado y carne a la mamona pero lo que más le gusto fue la paella, se quería poner a ayudar pero le dije que solo necesitaba que la probara a la hora de salar… Me puse con la paella y le dije al tío Jacobo del dinero y trate de darle 5.000$ que rechazo y dijo que se les diera a l Papa que le había pedido un préstamo para un asunto del taller había unos días

    Adelita había hecho de postre arroz con leche Minerva traería milhojas con arequipe y Mama Merengón de fresa y mango el de mama comprado…

    Llegaron Mama con tía Minerva y unas primas y después llegaron mis hermanas en el coche de Cata Dina se puso como loca quera meterse a ayúdame no la después de presentarme a sus primas y saludar a tía Minerva le pedí a la Yaya el despacho.

    Hable con Papa y trate de darle los 10.000$ solo me recibió 7.000$ y me sugirió que el resto los repartiera a mis hermanas mi tía y claro esta Diana

    Llamo a Diana tía Minerva y mis hermanas le devolví los libros y le di 500$ para que se comprase algo bonito con la insistencia de Papa acepto y Diana vio que los libros eran de matemáticas y manuales de aviones y temas de aviación

    D: ¿Que libros lees mi amor?

    Min: Al menos el niño le que tu…

    D: No tengo tiempo…

    Después de una pequeña bronca entere hermanas pasaron mis hermanas les di 500$ a cada una

    Me dieron las gracias las 3 efusivamente pero a Yasmin le duro segundos la alegría por le requiso el dinero Diana a la que a su vez se lo requiso Papa para los gastos de su pasaporte jajaja… Yasmin salió toda enfurruñada del despacho en busca de la Yaya.

    Le di 1.000$ a Diana y se le ilumino la cara pero como a Yasmin le duro poco la alegría ya que se lo incauto papa porque le debía un dinero que adelanto hacia unos meses para unos gastos de su tienda jajaja y como Yasmin hizo pucheros y una pequeña pataleta, pero sin efecto ante Papa…

    Papa y yo volvimos yo a la paella y Papa al Asado antes de que tío Jacobo se amotinase…

    Aparecieron Esteban El Limón y El Bisonte a los que papa invito a que montasen una mesa cerca del donde estábamos cocinando para comer después la montaron volando jajaja…

    Cuando estábamos terminado y se estaban colocando tos en la mesa llegaron sin avisar tía Eva que su puso como con la paella sin ni siquiera probarla y etc. tío Rodolfo que si se trata de comer y tomar gratis como si es en Marte.

    Adelita la Yaya Mama mis tías y Yasmin probaron la paella para saber su punto de sal Yasmin hacía gestos de desaprobación hacia ante las risas de Papa y Jacobo… Salo la Paella Adelita mientras Papa y Jacobo llevaban un barreño de hielo con cervezas a Rodolfo y Esteban y El Limón hacía lo propio para ellos y El Bisonte y Papa cortaban: Las Carnes Costillas Chunchullo Chorizos Rellena y de guarnición unas papas envueltas en papel de plata con sal pimentón y manteca y una cebollas con un condimento especial asadas a las brasas… Le dieron la prueba de las papas a la Yaya y dijo que sabían igual que las que asaba mi abuelo he hizo que las probara Adelita y tía Eva y de golpe tuve a mi vera a Mama mis hermanas y tía Eva pidiendo más papa y cebollas y otra ración de sado extra para tío Rodolfo

    Después servimos la paella que también tuvo muchos elogios y gusto muchísimo la Yaya asta repitió y después la carne a la Llanera y después los postres…

    Papa Jacobo y yo apenas comimos y menos teniendo que llenar los estómagos de tío Rodolfo El Limón El Bisonte y Esteban que comen como limas nuevas como decimos en España yo solo probé los postres que estaba decíoslos.

    Adelita me ayudo a recoger los trastes y dejarlos listos para la siguiente vez…

    Yo me escabullí y me fui a despacho de la Yaya y me tumbe en sillón de 3 plazas que hay allí porque me caía de sueño además que no quería aguantar a las primas de Diana

    Deja las armas me saque las botas y la camisa y me tumbe en el sofá, pasados como 10 min entro en el despacho mi tía Eva atranco la puerta y me beso en la boca

    E: Amor no tenemos tiempo no podemos hacer rico como me gusta pero, hoy me muero por tenerme…

    H: Pero, nos pueden pillar que están todos aquí, nos pueden pillar…

    E: Lo se mi amor, eso es lo que le da más morbo jijiji

    Mi se lanzó como una loba desabrocho mis pantalones y saco mi verga y se lanzó a mamarme la polla con maestría y decisión, con sus excelsas habilidades mi polla no tardó mucho en estar dura como el diamante y más tiesa que una vela…

    E: Que rico contigo de gusto mi rey… No llevo bragas ni sostén como a ti te gusta mi BEBE.

    Mi tía se colocó sobre mi polla y se la clavo hasta el fon aun con su vestido azul cielo puesto se sacó las tetas y empezó a montarme fuerte y enérgicamente arriba abajo también hacia círculos con sus caderas sobre mi pollas y volvía arriba abajo mientras me besaba en la boca y ofrecía sus pechos para ser mamados peor sin dejar ni un segundo el movimiento de sus caderas… Mi tía parecía como poseída con un firme objetivo que corriera pronto y abundante mente…

    Me corrí como una bestia en sus entrañas lo que agradeció mi tía estremeciendo su cuerpo y besándome como nunca en la boca… mi tía casi como un Cyborg saco unas toallitas húmedas de un cajón del despacho limpio mi polla y con una toalla de manos limpio el sofá de cuero color chocolate lo recogió todo se arregló y recompuso su postura me dio un piquito en la boca y me mando salir del despacho

    Al poco reto llegaron Fernando (El Café) Coral y Belindita sobrinos de mis tíos que acababan de llegar y El Café tenía que hablar con mi padre Jacobo y la Yaya mientras ellos hablaban, mi madre mi tía y mis hermanas agobiaron tanto a Belindita que este preciosa vestida como una muñeca la bebita se echó llorar y se engancho a los brazos de padre como una garrapata a un perro para quitarle el disgusto tía Eva dijo que le encantan los animales que la llevásemos a ver animales de la haciendo la gata favorita de la Yaya y Adelita había tenido una camada de 8 gatitos eso la alegro y volvió a ser la Belinda terremoto que queremos y adoramos después se fijó unas lagartijas intente cazar pero se escavan ante las risas de tos y el enfado evidente de la peque, para compensar mi fracaso la lleve a las caballerizas a que viese a Sultán a Belindita le encanto Sultán lo mismo que a El Café que trato de comprarme el caballo…

    Después de que tío Rodolfo echase asta papilla y se recuperase un poco todos se fueron de vuelta a sus casas y tío Jacobo El Limón y El Bisonte desaparecieron sin decir nada a la Yaya la llamo Doña Enedina y la Yaya presumió de mi paella como si la hubiera hecho un chef 5 estrellas Michelin y además Doña Enedina le dijo que le habían llegado rumores de que se iban a seleccionar nuevos Alacranes yo no sabía que era eso pero la Yaya estaba muy interesada en que yo lo fuera…

    Después de colgar el Telf, la Yaya me dice que Jacobo El Bisonte y El Limón están haciendo una vuelta para ajustar cuentas en unos días con los Cuervo y los Arce y el que yo debía desempeñar un papel destacado…

    Mi abuela me ordeno que cerrase la puerta y echase el pestillo y me acercase a ella y le diese un beso en los labios obedecí Mi abuela sentada en sillón me comió la boca y manoseo mi polla por encima del pantalón

    Y: Hoy me has hecho sentir muy orgullosa…

    Mientras me sacaba las armas el cinturón y lo ponía todo sobre su escritorio desabrochó mi pantalón lo bajo de un golpe y después mi Slips hasta las rodillas y comenzó a hacerme una fabulosa mamada…Pero como la postura no era la mejor ni las cómoda mi abuela se pasó al tresillo de cuero en el hacía pocas horas me había estado follando a Eva

    H:Yaya, ¿Te puedes sacar las tetas?

    Y: Ahora mi amor no soy tu Yaya soy tu mujer tu perra tu puta y solo estoy aquí para tu disfrute y satisfacción personal si deseas mis tetas tómalas como deseas a tu esposa en la cama no la debes pedir permiso eso solo lo hacen los maricas y los débiles tu esposa debe complacer consentirte satisfacerte a como dé lugar t sino es aso oblígala como sea haz entender… Y si es una amante o una perra como las que muchos tienen cosas solo debes usarlas como las bandidas que son jamás enamorarte de ellas y jamás tener hijos con ellas tus herederos solo debe ser con tu esposa legítima y en especial deben ser varones… Si algo de cualquier mujer en la intimidad TÓMALO Y SINO TE LO DA TE IMPONES A COMO DE LUGAR TU ERES UN REY NO UN BORREGO JAMÁS DEJES QUE UNA MUJER TE UTILICE NI SI QUIERA YO…

    La se sacó la camisa blanca el sostén agarro con fuerza entre sus manos y la empotro entre sus enormes tetas blancas como la nata coronada por una gran aureola y un grueso pezón de color rosado entre las que me di un festín hasta hacer gritar de placer a la Yaya que totalmente fuera de su boca comiéndola como una profesional bien entrenada hasta que me corrí como un animal en su boca de la que la Yaya no dejo escapar ni una gota…

    Y: L próxima vez me coronaras como has hecho con mujeres de familia ahora sé que soy capaz de satisfacerte como las demás y eso me hace inmensamente feliz

    Le di un pico en los labios a la Yaya me vestí y recogí mis cosas y me fui a mi pieza a tratar de dormir y asimilar lo que había sucedido

    En mi pieza ya en mi cama reflexione sobre lo que me dijo la Yaya y tengo muy claras dos cosas a día de hoy dentro de años dios dirá no me veo casado y con amantes y que la mujer con la que compartes tu vida y es madre de tus hijos debes tratarla con respeto más en este negocio, pero como para que me case aún queda mucho pues ya veremos…

    CONTINUARA…

    Este relato es 100% ficticio solo fruto de una fantasía personal.

  • Travesuras con mi primo después de varios años

    Travesuras con mi primo después de varios años

    Mi esposa Carolina es de profesión Química y trabaja como visitador médico en un importante Laboratorio Medico, por lo que tiene que viajar, cada dos semanas al interior del país o las islas del Caribe.

    Mi primo José llegó a casa el domingo 6 de octubre, lo recibimos con alegría lo invitamos a cenar conversamos de todo un poco nos tomamos algunos tragos, hasta muy entrada la noche, luego nos fuimos a descansar, esa noche mi mujer y yo hicimos el amor, casi hasta el amanecer pues éramos bien activos sexualmente y teníamos que aprovechar ya que en dos días ella viajaría y no nos veríamos en una semana.

    Al día siguiente me desperté bastante cansado y trasnochado, pero me fui a llevar al primo José a la universidad, él me dijo:

    José: wao… Primo usted está destruido como que su esposa no lo dejo dormir casi… jajaja

    Yo: jajajaja así parece, jajaja pero el deber llama…

    Lo deje en la universidad y me regrese a la casa, a preparar maletas con mi esposa y organizar la casa (hacer mercado, y otros).

    Al día siguiente lleve a mi esposa al Aeropuerto Internacional, y la despedí, deseándole éxito en sus gestiones.

    Al regresar a casa me prepare algo de cenar y me puse a revisar algunos documentos, cuando sentí que mi primo llego, con el carro de mi esposa.

    Eran como las 2 de la tarde cuando llego, apenas lo invite a comer estuvimos conversando de cómo le había ido en clases y otras tonteras más, así entre la comida y la charla nos tomamos como una hora, luego de fregar los platos le dije:

    Yo: Primo yo en un rato voy a manejar bicicleta por aquí cerca, si quiere y se anima vamos y así no pasamos la tarde aburridos.

    José: Dale, pues primo, nos vemos en unos minutos en el garaje, y de allí salimos…

    Me cambie, de ropa me puse mi chaleco y licra de cross, al ponérmela me di cuenta se me veía mal pues sobre salía el bóxer por debajo de la licra, así que decidí quitarme el bóxer y quedarme solo con la licra, pues el mismo tampoco transparentaba, me vi en el espejo y si observe que se me notaba el bulto (mi pene algo marcado) debe ser porque no tenía ropa interior abajo, sin embargo no le di importancia y salí con mi bicicleta, el casco y salí.

    Hasta ahora no me he descrito como soy físicamente, soy blanco mido 1.69, tipo normal hijo de descendientes europeos, soy muy activo sexualmente, tengo un miembro de 16 cm y 6 de ancho, normal, aunque me gustaría tenerlo más grande.

    Cuando Salí, vi a José, con un mono y una franelilla blanca, al verlo pude observar cómo se quedó con la boca abierta observándome, y como disimuladamente me veía el bulto…

    Yo: Haber primo, a hacer ejercicios, liberar mente y cuerpo agarre la bici y me fui adelante.

    Estuvimos pedaleando como unas dos horas, alrededor de las montañas, luego de sudar y pedalear decidimos regresar a casa.

    Al llegar al garaje me baje de la bici, busque la manguera y la empecé a lavar para no guardarla sucias ni con barro, le dije que me pusiera la bici que tenía a lado para lavarla también. Mientras yo conectaba la manguera deje el tiempo suficiente para que él se bajara, pero cuando empecé a rociarla él todavía estaba sentado en la bici.

    Yo: bájate, flojooo, estás cansado… Te voy a mojar… jajaja

    Lo rocié con agua totalmente, él se bajó de la bici y empezó empapado a tratar de evitar que yo lo mojase, y empezó a luchar conmigo mojándome también, me mojo empapadito, en la empujadera hubo uno que otro roce físico que con el frio y la estimulación provocaron la excitación y que mi miembro se despertara con una monumental erección.

    Al notarlo trate de disimular, pero fue imposible, ya que mi primo de dijo:

    José: Caramba, primo a usted como que le hace falta hembra mire como esta

    Yo: Por qué dice eso primo? Tratando de disimular…

    José: Como que por qué? Mírate cómo estás? Casi que rompe las licras jajaja

    Al ver el reflejo de mi cuerpo en uno de los vidrios del carro de mi esposa que estaba cerca vi cómo se me notaban y marcaban hasta las venas del pene que con la licra mojada lucia enorme.

    José: no trate de disimular primo, además es normal que eso pase, ya tiene dos días sin mujer, además acuérdate que yo se lo caliente que tú eres y apenas un roce del viento y se te para… jajaja

    Yo: jajajaja, te acuerdas las tonteras de adolescentes que hacíamos, jajaja

    José: cómo olvidarlo primo, siempre me recuerdo jajaja y me…

    Yo: y qué?

    José: y nada curioso… Voy a traerte una toalla no vaya a ser que una vecina te vea y se enamore de ese paquete…

    Yo: ándale, viejo para entrar en la casa y no mojar el piso

    Así fue me trajo una toalla, y entramos a la casa luego de que yo termine de lavar ambas bicis, mientras las lavaba, sentía como él me recorría con su vista.

    Entre a mi cuarto me quiete la licra mojada y me vi en el enorme espejo que teníamos, vi como mi pene depilado estaba en su máxima capacidad ya botando algunas gotas de líquido pre seminal, reconocí que estaba algo excitado, por la conversación con mi primo, me cambie me puse un bóxer y un short pero la erección aún permanecía, decidí masturbarme, para ver si así disminuía. Cuando me estaba imaginando el culo de mí esposa y masturbando mí primo toca la puerta del cuarto, interrumpiendo mí faena porno.

    José: Primo… apúrate ya los tequeños están por freírse, te toca servir.

    Yo: ok primo, salgo en unos minutos… no me tardo

    Me trate de calmar, me metí rápido a la ducha, me vestí con el mismo bóxer y short y salí, empecé a servir los tequeños, mientras que el primo sacaba las cervezas. Al momento de recoger un tequeño se me soltó uno, y cayó de nuevo en el sartén generando un chapuzón de aceite caliente callera en mi estómago generando una gran quemadura.

    Grite inmediatamente, a lo que me primo respondió

    José: que te paso?

    Yo: me queme con aceite, me arde

    José: déjame ver, inmediatamente agarro una penca de sábila la partió y se colocó la sabia en la mano, me dijo: esto te va a mejorar, recuéstate aquí… (en el sillón), cuando lo hice, el me levanto la liga del short tratando de ver hasta donde llegar la quemadura.

    José: te voy a bajar el short, porque te agarro parte de la pierna, me levanto y me bajo el short, dejándome en bóxer, intentando regar la sabia de sábila en la pierna, me dijo si no te riego bien esta sabia, se te puede infectar… quítate el bóxer… no tengas pena recuerda que soy médico.

    Accedí a quitarme el bóxer, observe como sus ojos se fijaron más en mi miembro medio flácido, que en la herida… me fue regando la crema hasta que el dolor paso, yo no sé cuánto tiempo paso, pero en un momento se levando y se fue a lavar las manos del resto de sabia de sábila, al regresar me pregunto.

    José: cómo te sientes? Te duele aun?

    Yo: No, ya casi no…

    José: debes quedarte un rato así, para que no te lastime la liga del bóxer. Te quemaste el pene?

    Yo: no, no creo…

    José se acercó nuevamente, y me tomo el pene con las manos y empezó a revisarlo, me dijo:

    José: necesito revisar que no esté con quemadura, porque si es así necesito hidratar, y desinfectar… no tienes porque tener pena, recuerda que soy médico… además más de una vez lo tuve en mi boca… jajaja

    Dicho esto mi mente empezó a recordar como cuando adolescentes jugaba al doctor con mi primo y como mutuamente nos masturbamos, como le acaba en la boca y el a mí. Lo que género que mi pene se despertara, nuevamente con sus 16 cm…

    José: Waooo, creo que alguien se estimuló, sabes que gracias a dios no tienes ninguna quemadura, pero igual te lo voy a hidratar, cogió una crema de manos y se la echo en la mano luego agarro mi pene y me la empezó a echar de arriba hasta los testículos; No te preocupes por la erección… es normal es más que gusta que estés así…

    Pasado unos dos minutos de masajearme con la crema, vi como él también estaba erecto, aunque aún tenía mono se le notaba el bulto, lo sentía respirar, profundo, y en ocasión lo vi cerrar los ojos.

    El me empezó a masturbar descaradamente mientras yo le trataba de agarrar las nalgas, me corría todo el prepucio hasta abajo, y me decía te voy a hacer una paja, que nunca olvidaras, se levantó de sillón se quitó el mono y se quedó en bóxer, y regreso a continuar masturbándome, me empezó a realizar sexo oral, mientras yo le manoseaba las nalgas, no aguante y acabe en su boca…

    Él se tragó mi semen, mientras me lamia el pene, los testículos, y hasta el culo, cuando me empezó a lamer el culo, mi pene volvió a despertarse el me levanto las piernas y yo pensando que iba a continuar masturbándome, se acercó y me puso su glande en la entrada de mi culo, al sentirlo, me asuste, pues no soy gay, pero estaba tan excitado que fui cediendo, me metió el glande (cabeza del pene) en mi culo y empezó a bombear, yo lo sentía tan rico dentro de mí, mientras él me masturbaba, no duro más de tres min hasta que lo sentir llegar, mojándome todo el culo… Mientras a los segundos yo volvía a acabar… ahora en su mano…

    Luego de descansar, el me beso el pene limpiando mi cuerpo de su leche y mi semen, me dijo quedo bien curado mi paciente? Jajaja

    Luego cada uno se fue a su cuarto, nos duchamos… y por días apenas coincidimos…

    Luego regreso mi esposa, y cuando tenía relaciones con ella trataba de gemir alto para que el escuchara, cuando le ponía el pene en el ano a mi esposa trate de hacerlo con cariño para que no le molestara y acabara rápido así como él lo hizo conmigo…

    En más de una vez lo vi espiándonos, y vi cómo se masturbaba haciendo pensando en el sabor de mi semen…

    En próximos relatos seguiré contando más experiencias…

    Déjenme su opinión.

  • El olor de mi amante

    El olor de mi amante

    Jude huele como cualquier mujer, pero cuando tenemos sexo su olor se impregna en mi piel y en mi pene tal vez más que con otras mujeres porque ella es de esas que cuando se excitan emanan abundante fluido transparente que se corre entre mis dedos cuando la masturbo. Es una sensación deliciosa. Su coño siempre está depilado, es un bulto pequeño pero con una vagina calientica que te aprieta y acaricia el miembro como si succionara, solo de recordarlo quiero irme a su casa y follarla en su cama matrimonial, pero hoy es imposible porque su esposo tiene el día libre.

    Nosotros llevamos más de doce años juntos. Cuando la conocí yo ya estaba casado hace unos nueve con Liz, pero ella estaba recién divorciada de su primer marido y no tenía hijos. En esa época ella tenía veintinueve años, era una muchacha pequeñita, con una rubia melena muy rizada y unos muslos y un pequeño culo de piel firme que aún conserva. Sus tetas son medianas, bien paradas a pesar del parto y la lactancia de hace cuatro años, tiene unas aureolas rosadas, bien delimitadas con unos pezones largos de punta cuadrada que se marcan lujuriosamente cuando se viste sin sujetador; esta imagen la veo cada vez menos pues ya no puedo aparecerme en su casa a cualquier hora para verla en ropa ligera haciendo los quehaceres domésticos.

    Nosotros tenemos sexo una o dos veces por semana, le llamamos escapadas. Trabajamos en el mismo lugar, así que resulta fácil «escaparnos» cuando podemos, sobre todo los días que su esposo trabaja y no la espera en su casa. Solemos ir a habitaciones de alquiler cerca de nuestro trabajo. A pesar del tiempo, el sexo con ella es cada vez más placentero, tenemos un acoplamiento increíble como nunca he logrado ni siquiera con mi esposa. Es por eso que jamás he podido dejarla aún después de las crisis matrimoniales que me provoco en el pasado; aunque debo decir que fueron por mi culpa, fui yo el que se confesó con mi esposa, pues Jude siempre se mantuvo en un discreto segundo plano, sin llamadas indiscretas o exigencias peligrosas.

    Durante la crisis, que duró más de una año, llegué a decirle a mi esposa que yo no podía dejar a Jude, que estaba por encima de mis fuerzas y, aunque ella me lo exigió, nunca llegue a aceptarlo. El asunto fue diluyéndose poco a poco, con sus altas y bajas y finalmente todo quedó como digerido; Liz no me exigió más explícitamente que abandonara a Jude y yo le dije que jamás volvería a hacerle una confesión, así que el tema Jude quedó en un limbo: Liz nunca acepto que la tuviera de amante y yo nunca le dije que la había dejado. Después Jude se casó, se embarazo y tuvimos un in pase de dos años, así que mi esposa se relajó del todo y yo seguí después con mi amante.

    ¡Pero me estoy yendo del tema, que es el olor de mi amante! Cada vez tengo menos sexo con Liz, ella siempre está muy cansada (¿Tendrá un amante?) y yo estoy cada vez menos motivado, pero hay días especiales y esos son los días que regresó a casa con el olor de Jude. En mis escapadas, casi siempre en las tardes, tenemos sexo abundante, dos y tres veces. Cómo les decía Jude tiene un pequeño coño depilado y produce un manantial de rico fluido transparente que empapa mi pubis, mi boca, mis manos, es un olor agridulce muy agradable y muy difícil de quitar, más aún porque ni siquiera me baño antes de llegar a casa. Esos días llegó muy excitado, con ganas de follarme a mi esposa y ella casualmente nunca me dice que está cansada, solo me huele y me dice que apesto, pero aun así me besa y me chupa el pene muy apasionada y se me monta encima con una media sonrisa algo pícara. Yo leo un sus ojos que siente el olor de la otra y se excita mucho, aunque nunca lo hemos conversado. Cuando me besa nuevamente, después de chuparme el pene, siento en su boca el olor de mi amante.

  • Mi esposa y mi tío millonario (IV)

    Mi esposa y mi tío millonario (IV)

    Anteriormente: llegan los audios donde mi esposa de 22 años cuenta como completa el encremado en las partes bajas de mi tío cincuentón millonario.

    Ella solo con su tanga roja y tacos en el suelo, encremando y masajeando el culo, las bolas y la pija de mi tío.

    Termina dándole sexo oral, comiéndose toda la poronga de mi tío, completa, y se traga la leche que puede la que desborda se cae por sus labios, su mentón, sus pechos y una gotita de esa leche cae justo en la tela de la tanga roja que cubre los labios vaginales de mi joven esposa.

    Yo por mi parte estoy caminando por el conurbano bonaerense bajo el sol, yendo de un almacén a un maxi quiosco, de un lado al otro, me duelen los pies, estoy todo transpirado y cansado. Para compensar lo que hago con el auto deberé caminar y usar colectivos hasta muy tarde.

    Mientras tanto mi esposa está en su primer día de trabajo con mi tío millonario. Me da mucha bronca enterarme lo que hizo mi esposa. Fuimos novios desde la adolescencia, ella me perdono un par de infidelidades. Pero esto era demasiado, era casi como prostituirse y encima con un familiar.

    Siguen cayendo los audios que le contaba a su amiga «de confianza»:

    «amiga, te sigo contando lo que siguió. Estaba yo toda mojada, de transpiración, de saliva, de mis flujos y de su leche. Toda despeinada. Con mis piernas desacomodadas entre sus piernas.»

    «el suelta mi cabeza, me apoyo contra la pared, tratando de bajar las pulsaciones que estaban a mil. Aun caen gotitas de la punta de esa pija enorme que estuvo dentro de mi boca. Yo todavía tengo su leche en mi lengua, en mis labios y en mi cara.»

    «En ese momento abre la puerta la señora que estaba limpiando mi cuarto. Sin pedir permiso. Solo para avisarle al patroncito que el cuarto de servicio ya está listo para mí.»

    «se ve que estaba acostumbrada a estas escenas, habla como si nada con su jefe desnudo, antes de irse, me mira y sonríe. Como recordando que hace una hora le había dicho que no dormiría con mi tío porque era una mujer casada y fiel»

    «amiga, me dio mucha culpa en ese momento, me sentí expuesta, me sentí como una puta y me dio mucha vergüenza. Así que deje de mirar al tío de Héctor, gatee hasta donde estaba mi vestido rojo. Me lo puse lo más rápido que pude, me acomode algo el pelo, improvisando un rodete.»

    «El tío no decía nada, yo quería salir corriendo, como una tonta sin mirarlo, le dije «hasta mañana» y camine hacia la puerta de salida del cuarto.»

    «voy por el pasillo, bajo las escaleras, el remordimiento me está matando, llego hasta mi cuarto y cuando estoy por cerrar la puerta, la mano del tío maduro la detiene. Pasa conmigo al cuarto»

    «está desnudo, con su pija en medio reposo, aun grande y latente. En su mano tiene uno de mis aritos. Que me compre especialmente para su fiesta.»

    «Me dice que es una bijou bastante cara como para perderla en un cuarto que no es el propio.»

    «se acerca hasta mí, a entregarme el arito, y cuando lo tengo trato de ponerlo en mi oreja. En ese momento él me agarra de la cintura, me acerca hasta su cuerpo. Comienza a bajar, hasta que llega a mis piernas desnudas y húmedas»

    «sus manos grandes comienzan ahora su ascenso, por debajo del vuelo del vestido se dirigen por los muslos hacia mi cola. En todo este tiempo el jamás pudo tocarla, solo mirarla. Yo no lo detuve, él tuvo contacto con mis nalgas paraditas. Jugo con el bretel de la tanga, me excitaba como la tanga se acomodaba y se desacomodaba entre mis nalgas y en mi vagina.»

    «me puse nerviosa y se me cayó el arito al piso, no sabía qué hacer. El tío de Héctor parece que sí, se arrodillo tomo el arito, y miro por debajo del vestido cortito rojo. Pudo ver como un fisgón, su morbo de ver lo prohibido se activó. Su pene comenzó a crecer nuevamente.»

    «cuando me devuelve el aro a mi mano, la toma con firmeza, me guía para que me recueste, obedezco. Ya estoy sentada en el suelo, el abre mis piernas con delicadeza, su cabeza esta entre mis rodillas y subiendo.»

    «mi vestido esta todo levantado, la vista es completa, la tanga roja sigue resistiendo, el la corre hacia un costado dejando mi vulva expuesta. Brilla, está completamente húmeda»

    «hay olor a sexo en el cuarto, siento su respiración caliente en mis labios vaginales, y dos segundos después siento su lengua caliente probando mis jugos.»

    «ese contacto solo me hizo jadear y lanzar un sonoro suspiro que seguro algún empleado de la casa escucho, estaba sintiendo sensaciones nuevas y únicas. Héctor jamás me había hecho sexo oral, el decía que le daba impresión. «

    «mi tío estaba probando mi joven carne. Metía lengua entre mis labios vaginales, jugaba con mi clítoris. Sus manos apretaban mi cola. Yo arqueaba la espalda, no me aguante y tuve un orgasmo como nunca antes. Todos mis jugos se vertieron en la tanga y en la boca de ese tío millonario»

    «En ese momento él se repone, pero antes, arranca de cuajo la tanga roja, rompe un bretel, el quería hacerlo, quería tener su trofeo. Ese trofeo se lo llevo a la nariz. Lo inspiro, le dio más virilidad»

    «allí en el suelo entonces se abalanza sobre mí, y yo me abro de piernas, sin preámbulos me mete sus 24 centímetros, siento ardor, siento algo de dolor por el tamaño, pero rápidamente siento alivio, el alivio del placer»

    «como un toro salvaje me la mete y la saca, con tal fuerza que me mueve desde el suelo, me va arrastrando en cada embestida, yo no aguanto y comienzo a gritar de placer, ahora todos se enterarían que estaba cogiendo con mi tío»

    «en un momento me da vuelta, me pone boca abajo, me levanta la cola, quiere ponerme en cuatro, y sin que yo pueda oponer resistencia me la pone de nuevo. Es un animal en celo. Yo soy solo su objeto de deseo, lo que va a sacarle las ganas. La siento tan adentro como nunca antes. Siento sus piernas potentes empujándome. Sus abdominales en mi cola, sus manos jugando con mis tetitas. Un dedo suyo que quiere entrar en mi boca, quiere que le chupe el dedo mientras me la mete»

    «se reincorpora, se pone de pie pero nunca me la saca, estoy como carretilla, el me sostiene de mis piernas y mis caderas, yo solo me apoyo en sus pies. Siento como la sangre se agolpa en mi cabeza. Pero quiero aguantar, quiero seguir disfrutando de este macho familiar»

    «mi caro vestido rojo, esta todo húmedo de mi transpiración, seguro con flujo, y hasta leche de mi tío. A esta altura estaba en mi cintura y mis breteles bajos. «

    «me la saca, me permite pararme, me da vuelta, estamos frente a frente. Allí yo sé lo que sigue. Me cuelgo como koala, y luego me dejo caer por la fuerza de gravedad hasta encajar en esa pija.me muevo lentamente. Él lo disfruta. Por primera vez nos besamos, nuestras lenguas juegan. Mi joven y tersa piel tiene contacto con su experimentada y curtida piel. «

    «subo y bajo con delicadeza. El nuevamente me pone contra la pared. Y allí me embiste. Mis piernas lo abrazan. Él se dedica a taladrarme. El hecho de haberle sacado la leche hace una hora atrás parece haberle dado el aletargo que toda mujer quiere en el sexo»

    «me la metió sin parar. Mientras su lengua estaba jugando con la mía. Me comía el cuello, yo comía el suyo y mordía sus hombros. Mis uñas arañaban su espalda. El ruido del chasquido de nuestros cuerpos era ensordecedor. No había recato»

    «estuvimos así como por dos horas, ya había amanecido y nosotros seguíamos cogiendo. Mi celular comienza a sonar, mientras en la cama me sigue metiendo su falo puedo ver que es el pelotudo de Héctor»

    «ya no me importaba nada, que espere, ahora no iba a contestarle, estaba gozando como nunca antes.»

    «finalmente acaba dentro mío, siento chorros calientes dentro mío, nos quedamos abrazados, y exhaustos nos vamos durmiendo, siempre con su enorme pija caliente latiendo descargando dentro mío.»

    «creo que abre dormido unas 4 horas, pero esas 4 horas las dormi profundamente, me despierto desnuda, junto al tio maduro millonario desnudo. el ya esta despierto y sus manos estan jugando con mi cola, sus dedos estan entre mis nalgas, esta hurgando en mi agujerito»

    «nunca lo hice por ahi, pero el goce que tuve esa noche me tienta, quiero complacer a mi macho, su dedo comienza a hurgar con mas insistencia, el esta esperando mi aprobacion, una mirada felina y un beso de lengua le dicen que siga»

    «mientras mete su primer dedo suena el telefono, es el pelotudo de hector, esta insistente, no corta, lo atiendo. el tio nunca saco el dedo, siguio jugando en mi interior. El pelotudo de Héctor me pregunta cuando voy a volver, por mi nunca! pero soy una mujer casada y recatada. Tapo el micrófono para que no se escuche nada, hablo con el tío, él dice que no me va a dejar ir sin probar lo que está preparando, y mientras mete un segundo dedo que me hace doler.»

    «le contesto a Héctor que a la tarde o bien noche recién me va a ver, y le corto»

    «amiga, ahora en un rato te sigo contando como siguió porque ya estoy de camino a casa, me lleva el bombón del tío, es todo un caballero. Después te lo presento, pero solo para que lo veas de lejos, porque es mío jajaja»

    (Continuará)

  • La nena consentida de papá (II)

    La nena consentida de papá (II)

    Después de una mamada descomunal y de haber casi muerto por el río desbocado de semen que mi padre había liberado dentro de mi garganta, yo me preparé mentalmente para aquel dolor. Con deseo froté mi vagina y miraba apasionadamente a mi padre.

    Me recosté en la cama y con fuerte voz le dije ‘comete mi cosita’. Mi padre se lamió los labios, deseoso por poder probar de nuevo aquellos dulces y eróticos jugos vaginales que emanaban de mí añorando su bestial miembro. Él se acercó lentamente y pude sentir su cálido aliento. Miraba fijamente mi vagina admirándola como el más valioso de los tesoros pero no la tocaba. Yo me moría de angustia y esos segundos me parecían eternos. Tome su calva cabeza y lo empuje con fuerza contra mi vagina ‘cómetela ya’. El comenzó a mamar mis labios exteriores chupándolos con fuerza y luego soltándolos, el sonido que emanaban sus labios era muy gracioso. Su determinación en el sexo oral era increíble. A mi padre le gustaba dar sexo oral hasta que su pareja se viniera en el pero yo no se la iba a poner tan fácil.

    —Esta noche papito, usted le va a batallar más para hacerme venir va a ver.

    —Bueno mija eso ya lo veremos, esta lengua tiene muchísimos años de experiencia y mujeres recorridas, tanto que le puedo asegurar que no me va a dar ni 5 minutos sin dar el grito mojándome toda la cara.

    —Pues eso ya lo veremos pero esta vez quiero que me coma el culo.

    —Como así, no que no te habías preparado mija.

    —Eso no me importa, ya me puso bien caliente y quiero que lo hago sucio, que se manche y vaya a lugares insospechados.

    —Uy mija no sabe cómo me pone a mi comerme culos sucios.

    —Pues entonces vaya a trabajar papito que espera?

    —Huele delicioso mija.

    Mi padre se inclinó más y pude sentir como su lengua gruesa y húmeda invadía mi fétido esfínter. Era un placer indescriptible. Mis dedos se torcían y mis labios estaban mordiéndose por sí solos con tanta intensidad que casi los hacia sangrar. Tanta era mi excitación que con ambas manos empujaba la cabeza de mi padre ya sudorosa contra mi ano, como si al empujarlo su lengua entrara aún más dentro. El a veces era salvaje y trataba de penetrarme con su lengua como si fuera su pene y lamia mi trasero con suciedad y otras veces cambiaba su técnica y se volvía más tierno y besaba mi trasero con dulzura y mi ano igual. Tantos cambios me tenían vuelta loca. Yo cerraba mis ojos y me dejaba llevar. Mis brazos estaba tendidos en la cama y mi cuerpo estaba completamente a su merced. Él lo tomaba como si toda la vida le hubiera pertenecido. Elevaba mis piernas para tener mejor espacio y comodidad y seguir en su sucia labor.

    De pronto un fuerte calambre en mi pie junto a una corriente eléctrica llego a mí. El me succiono fuertemente el clítoris y al instante lo froto violentamente de lado a lado. Yo grite con fuerza ‘PUTA MADREEE!!’. Abundantes e inmensos chorros de mi eyaculación salieron disparados de mi vagina en todas direcciones. MI padre abrió la boca mientras seguía frotando con intensidad y bebiendo con determinación casi religiosa cada chorro que caía en su boca. Mi cuerpo se convulsionaba violentamente mientras mis fluidos salían, con los ojos completamente en blanco y la lengua de fuera estaba totalmente fuera de mí. Estaba enteramente poseída por aquel brutal y dulce placer.

    —Veo que si te pusiste algo ruda mi amor, nunca habías sido así de dominante conmigo.

    —Bueno, me gusta… me gusta ser la que lleva las riendas en ocasiones –dije con voz agitada.

    —Si eso ya lo note, yo creo que ya estoy listo para recibir mi regalo de cumpleaños mi amo —dijo mientras masturbaba lentamente su pene haciéndolo cada vez más duro.

    —Se gentil papi, hace mucho que no tengo dentro un hombre como tú y me puedes lastimar.

    —Tú no te preocupes mi amor, deja todo en mis manos que yo sabré tratarme con delicadeza, pero como es mi cumpleaños no voy a usar condón quiero disfrutar a lo grande esta noche.

    —No papito espérate, yo nunca dije que lo haríamos sin protección, no estoy tomando la píldora, no podemos.

    —No pasa nada mi cielo me vengo afuera y ya.

    —No, espérate papito que ya te dije que no estoy tomando la…

    —Haber usted o diga nada y déjeme disfrutar de mi regalo.

    Mi padre se abalanzo sobre mí y me tomo del cuello se puso saliva en su mano y se la unto lentamente alrededor de aquel miembro tan grueso y me abrazo. Se acomodó un poco y me dijo ‘recíbala miijta’. Gruño y entro más de la mitad de golpe yo grite y lo abrase fuertemente. En su segunda embestida fue aún más profundo y volvió a gruñir. Yo arañe su espalda y estoy segura que su piel se quedó en mis uñas pero él respondió mi acto con otra embestida más fuerte, beso mi cuello y lamio el sudor que lo cubría.

    —Sabes cómo toda una delicia mijita —dijo mientras lamia cada gota de sudor de mi cuello.

    —Papito se lo ruego, no se vaya a venir adentro papito que son mis días peligrosos aun.

    —Usted no se preocupe yo acabo afuera.

    Me tomo de nuevo por el cuello y comenzó a darme hasta que sus testículos tocaran mi trasero, sonaban fuerte y con ritmo pam, pam, pam. Mi vagina estaba en un terrible dolor pero esta, bien estaba muy mojada se desbordaba de placer y mi padre lo sabía.

    —Verdad que le está gustando mija?

    —Si papito, mucho

    —Va a ver que esto le va a gustar muchísimo más

    Me tomo de las caderas y me volteo con violencia boca abajo. Me puso en 4 y me dijo ‘ahora si va a saber lo que es gozar como una perrita mijita’. Tomo su gran pene y antes de que pudiera decir una solo palabra lo clavo muy dentro de mí. Yo grite de nuevo ahogando mi dolor en una almohada que tenía a mi lado. El me tomo de la cintura con firmeza y comenzó a darme con intensidad a un ritmo muy acelerado. Mis glúteos retumbaban en su pelvis y sus manos sudorosas me nalgueaban con fuerza haciéndolo estremecer una y otra vez. De pronto escuche que su respiración estaba más acelerada y sus embestidas eran más rápidas. ‘Salgase papito, no se venga adentro’ dije con desesperación.

    El me tomo de las caderas para no dejarme ir y eyaculo vaciando sus testículos dentro de mi dejando salir un alivio de su boca y cayendo rendido encima mío me dijo ‘gracias por este regalito cabrona’.

    Continuará…

    Visiten mi perfil ahí está mi correo Facebook Twitter y todos mis datos para ponernos en contacto, un beso.

  • Nuestro comienzo hot

    Nuestro comienzo hot

    Pues bien, nuestro comienzo en esto del estilo swinger fue muy lento. Empezamos viendo vídeos y de ahí comencé a enviar relatos que yo leía y escogía a Vero a su whatsapp y cuando llegaba en la noche me decía que se había calentado con alguno, que le gustó en esa tarde de los que le mandaba, y así con eso calentábamos. Después le cambié de tema los relatos, por algunos que hablaban de sorpresas para ella con los ojos vendados, y le gustaron bastante, así que me enfoque a buscar más de esos relatos.

    Hasta que le envié uno que hablaba de nuestro primer trío sorpresa y le gusto a tal grado que se masturbo esa tarde, para cuando llegue del trabajo la encontré bien mojada y excitada y lo hacíamos bien rico, y cuando más caliente estaba le preguntaba si eso le gustaría que le diera de sorpresa y decía ‘siii!!!’ Jajaja pero al otro día le volvía a preguntar y me decía ‘nooo estás loco!!!’ Ups.

    Y le comencé a buscar puros relatos de tríos sorpresa o donde ella tuviera los ojos vendados y poco a poco le fue agradando cada día más la idea, hasta que uno de esos relatos hablaba de un dotado y de ahí nació la idea de ella querer experimentar en fantasía con un dotado.

    Me di a la tarea de buscar singles dotados hasta que me topé con uno que de verdad esta cañón.

    Me puse de acuerdo con este chavo le platiqué la idea y le encantó ya que éramos primerizos, nunca habíamos hecho nada parecido, iba a ser nuestra primera vez y le agradó la idea.

    Después de que me puse de acuerdo con el sobre los detalles y pequeños detalles de que hacer y cómo hacerle y cuando hacerlos y que todo le iba a comunicar a señas nada de voces pues así llegó el día, después de mandarle fotos y relatos a Vero que sabía que la calentaba le pregunté si quería y estaba de acuerdo en que yo le diera una sorpresa y dijo que si, así que quedamos que a la salida del trabajo pasaría por ella y nos iríamos a la playa la Eréndira, le dije ‘no desconfíes de mí’, y dijo ‘ok’.

    Así llegamos, a la Eréndira, nos salimos del carro, y a las 9 pm en punto puse las intermitentes del carro sólo 5 segundos esa era la señal y le vende los ojos, me dispuse a llenarla de caricias roces de las llenas de los dedos, besos y ella con los ojos vendados agarrada del toldo del auto, así la acaricie y le levantaba la falda aprovechando la media luz que daba la luna llena, ahí estaba el single parado sin hacer el menor ruido, así habíamos quedado, las intermitentes eran para darle la ubicación y que llegará sin hacer ruido y el parado viendo como le levantaba su minifalda le veía las nalgas a mi Vero y ella ni en cuenta sólo disfrutaba de las caricias y besos, así continúe, acariciándola y a la ves haciéndome a un lado, y a él le hice señas que se acercara y que continuará con las caricias a vero, hasta que me relevo completamente, él estaba dado a la tarea de besarle las nalgas le quitó la tanga, acarició sus nalgas y vagina, pechos, espalda y ella gemía rico, lo detuve y entre yo a escena.

    Él se hizo a un lado y yo volteé a Vero para que quedara frente a mí, la tome de los hombros y la agache para que me hiciera oral, con su chupada sentí que estaba deseosa de ser penetrada porque me la mamaba muuuy ansiosa muy rico, así que la levante y la puse de espalda otra vez frente al carro y le puse sus manos en el toldo diciéndole que no se soltara, me hice a un lado y él se acercó, se sacó su súper pene!!! Muy grande la verdad y grueso, de esos que se ven en las películas porno, se lo saco y se lo empezó a tallar en las nalgas ella sólo sentía lo caliente y se excitaba mucho sabía yo que eso la pone a mil igual que sólo le pases la cabecita del pene en los labios vaginales la prende muchísimo y así lo comenzó a hacer el, ella gemía y se retorcía, me acerqué a su oído y le pregunté, te gusta???

    -Siiii muchooo -decía ella.

    -Ok, disfrútalo mi amor!!!! -Le dije.

    Y el coloco su glande en los labios vaginales, ella se quedó quieta como tratando de reconocer y sólo exclamó??? Y se empino más, y él se colocó bien tomando su pene con las dos manos le puso el glande en la entrada y se lo tallaba de arriba a abajo, y se lo dejo ahí quieto ya bien mojado de los jugos de ella!!!

    Y ella comenzó a darse pequeños empujoncito leves hacia atrás para clavárselo y el voltio a verme y le hice señas de que adelante, y se puso rígido y ella se lo comenzó a clavar solita empujándose hacia atrás, sólo dijo ‘ahiii diooosss!!!’

    Y no pudo aguantar más y se comenzó a mover más efusivamente para clavarse todo.

    Pero el tronco entraba y entraba y no tenía fin, ella gemía de placer hasta que el la tomo de la cintura y se la empezó a clavar muy rico ahí fue donde ella explotó y orgasmo todo lo que pudo, los jugos le salían así que resbalaba más rico el pene de él y así la siguió penetrando un buen ella se agacho más para recibirlo todo, hasta que él se vino en sus nalgas y se retiró, ella quedó gimiendo teniendo contracciones la abrace y le pregunté si le había gustado su sorpresa, me tomo el pene y me dijo dame tu lechita. Así que se empino y la penetre anal, hasta venirme, llegamos a la casa nos bañamos y volvimos a coger de una manera muy rica todavía con el calor de esa experiencia que de verdad estuvo increíble, creí que no le iba a caber y ella dice que lo disfruto muchísimo!!!

    Quedó encantadísima y agradecida conmigo por su sorpresa, nos duró esa calentura mucho tiempo y cogíamos muy rico recordando esa escena deliciosa!

  • Fernando, semental (Partes 1, 2 y 3)

    Fernando, semental (Partes 1, 2 y 3)

    María y Lorena, amigas de toda la vida, estaban en casa de ésta última hablando tranquilamente, en el salón. En ese momento, entró Fernando, hijo mayor de Lorena.

    -Hola mami. Hola Lorena.

    -Hola Fernando. Hacía tiempo que no te veía. ¿Cómo estás?

    -Muy bien.

    -Ya lo veo.

    Fernando se ruborizó un poco. Era un poco tímido y aquella mujer no estaba nada mal. Siempre le había gustado. Más de una vez se había masturbado pensando en ella.

    -Bu… bueno, me voy, que me esperan los de la panda. Chao mami. Adiós María.

    -Adiós guapetón.

    Cuando se iba, María le miró descaradamente el culete. Lorena se dio cuenta.

    – Lorena, tu hijo está cañón!! No me importaría que me diera un repaso.

    – María!!! Pero mira que eres salida! Deja a mi niñito es paz

    – ¿Niñito? Pero si está hecho todo un hombrecito. Tiene… ¿Cuántos, 20?

    – 19

    – Uf!!! Lo que haría yo con un yogurín así. Y no me mires así. Seguro que a ti también te gustaría que un jovencito te sacudiera las telarañas del chichi.

    – Ey! Que no tengo telarañas en el chichi.

    – ¿A no? ¿Cuándo fue el último polvo que te echó tu marido?

    – No me acuerdo – dijo Lorena, tras una pausa.

    -¿Ves? Seguro que le das al dedo. O con algún juguetito.

    – Oye. Que no todo gira en torno al sexo.

    -JA! Eso lo dicen los que no se comen un rosco.

    -Cambiemos de tema, vale?

    -Como quieras.

    A María se le había metido entre ceja y ceja tener algo con Fernando. Estaba muy bien. El conejito le ‘aplaudía’.

    -Uy, que tarde que es. Me tengo que ir, Lorena. Hasta luego.

    -¿Pero a dónde vas tan disparada?

    -Es que… quedé con el técnico de la lavadora. Como no me la arregle me da algo -mintió.

    Lo que María quería era ver si podía ver a Fernando antes de que se fuera. A lo mejor lo pillaba en la calle. A sus 45 años, María era un poco… ligera de cascos. Lo que su marido ya no le daba se lo buscaba por fuera. Y su próxima víctima sería Fernando. Nunca había estado con uno tan jovencito.

    -Fernando, Fernando – le gritó cuando lo vio desaparecer por una esquina. El la oyó y se paró.

    Corriendo, María se acercó.

    -Menos mal que te pillo. Uf, que carrerita. Se me va a salir el corazón. Te quería pedir un favor.

    -Eh? Oh, claro, claro.

    -Eres un sol. Tengo que mover unas cajas en casa. Son pesadas. Seguro que un chico fuerte como tú me podría echar un buena… mano – le dijo, mirándole a los ojos.

    Otra vez el rubor de sus mejillas. A María le pareció tiernísimo.

    -Claro, María.

    -Estupendo. ¿Te puedes pasar esta tarde?

    -Sí.

    -Gracias. Recuerdas donde vivo, ¿No?

    -Ajá.

    Se despidió de él dándole un beso en la mejilla, muy cerca de los labios. Fernando sintió aquella piel tan suave y caliente. Si fuese un hombre más lanzado, quizás… Pero no. No era muy lanzado. Lo único que hizo fue admirarla mientras se iba. Miraba aquel precioso culito enfundado en unos vaqueros ajustados. Pero que buena estaba la amiga de su madre.

    María sabía que la estaría mirando. Sintió su mirada clavada en ella. Antes de doblar la esquina miró hacia atrás. Sí, la miraba. Ella le sonrió. La primera fase de su plan estaba trazada. Se notó excitada.

    Por supuesto no había ninguna caja que mover. Se preparó a conciencia. De dio un buen baño, se perfumó y se puso ropa ajustada. Unos pantaloncitos cortos y una camisa con un buen escote, mostrando bien sus generosos pechos.

    A las cinco de la tarde, la hora del té, la hora de los toros, el timbre de su casa sonó. Fue a abrir. Estaba nerviosa. Pero muy excitada. Lo hizo pasar, dándole otros dos besos. Lo llevó al salón.

    Fernando no se lo podía creer. Qué guapa estaba María. Que bien olía. Y… uf… que tetas tenía. Se excitó un poco. Luchó porque no se le pusiera dura. Se moriría de vergüenza si ella lo notaba.

    Se sentaron en el salón. El un poco tenso. María relajada. Se atusó su bonito cabello.

    -Muchas gracias otra vez, Fernando. Eres un sol.

    -No hay de qué, mujer.

    -Hacía tiempo que no te veía. Has crecido mucho. ¿Quieres tomas algo?

    -Un refresco.

    Necesitaba algo. Tenía la boca seca. Cuando ella se fue a buscarlo, su mirada volvió a clavarse en aquel precioso culito… Mierda… se le estaba poniendo dura. Tuvo que colocársela mejor porque le dolía por la postura.

    -Toma guapo – le dijo dándole una lata de refresco de cola (digo refresco de cola porque si dijese Coca-Cola o Pepsi-Cola podría entenderse como publicidad encubierta)

    Fernando alargó la mano para coger la lata. Sintió el contraste del frío metal y los cálidos y suaves dedos de ella.

    -Y bueno. ¿Qué es de tu vida, Fernando?

    -Bueno… pues normal. Este año empiezo la universidad.

    -Que bien. ¿Qué vas a estudiar?

    -Informática.

    -Siempre te gustaron esos cacharros… ¿Y cómo estás de novias?

    -No… no tengo – y otra vez aquella mujer lo ponía colorado.

    -¿No? ¿Y cómo es que un chico tan guapo como tú no tiene novia? Si yo tuviese unos años menos no te dejaría escapar.

    Lo miró fijamente a los ojos. Fernando aguantó la mirada.

    -Antes siempre me mirabas. Me daba cuenta. Pero eras un niño. Ahora eres un hombre. ¿Por qué me mirabas?

    -Porque me parecías muy guapa.

    -¿Te parecía? ¿Es que ya no te lo parezco?

    -Sí, aún me pareces muy guapa.

    Ahora ya no pudo aguantar la mirada. Bajó los ojos no sólo sus mejillas enrojecieron. Toda su cara. María se acercó a él. Sus muslos se tocaron. Le levantó la barbilla. Sus miradas volvieron a encontrarse. Acercó sus labios y lo besó. Fernando temblaba. Su corazón latía a mil por hora. También el de ella. Entreabrió los labios y él también lo hizo. Sus lenguas se saludaron.

    Las manos de Fernando estaban quietas. No se atrevía a moverse. Ella cogió una de sus manos y la llevó a sus pechos. La apretó contra ellos. Cuando sintió que Fernando la acariciaba, gimió. Sus pezones se endurecieron. Su coñito era ya un lago. Ese jovenzuelo la ponía a mil. Tan tímido… tan guapo. Bajo su mano y lentamente la llevó a la entrepierna de él. Acarició el duro bulto. Notó la polla. La recorrió con la mano. Parecía grande. A ella le gustaban grandes.

    Cuando Fernando sintió como la mano de María le acariciaba la polla sobre el pantalón casi se corre. Apretó más el pecho que tenía en su mano. Metió más la lengua en la boca de aquella mujer que llevaba años deseando. Gimió en la boca de ella cuando oyó el ruido que hizo la cremallera de su pantalón al ser bajada. Volvió a gemir cuando la mano de ella se metió y liberó su polla de su encierro.

    María estaba encantada. Tenía en la mano una dura y palpitante polla. Caliente… y de un tamaño respetable. La miró.

    -Ummm, Fernandito… Si hubiese sabido que escondías esta maravilla antes…

    Como en cámara lenta, Fernando vio como la cabeza de María bajaba hacia su polla. Sintió su boca caliente y húmeda… y se corrió. Fue demasiada excitación. El primer chorro salió a presión y golpeó la garganta de María, que tenía bastante experiencia. Cerró los labios alrededor de la polla y fue tragando el rico y virginal semen.

    El sonido que hacía María al tragarse su leche, hacía que Fernando se corriera con más fuerza. Nunca en su vida había tenido un orgasmo tan fuerte. Gemía de placer. Cada espasmo de su cuerpo era un chorro espeso que salía de su polla y caía dentro de la acogedora boca de María, que se lo bebía todo con placer.

    Cuando él acabó de correrse, María siguió un rato chupando, limpiando la polla de todo rastro de semen. Y al contrario que pasaba con sus otros amantes, Fernando siguió con la polla dura como el acero después de su espectacular corrida. Lo miró con sus labios brillantes.

    -Ummm, estabas bien cargadito.

    -Yo… lo siento.

    -¿El qué sientes?

    -Haberme corrido tan rápido.

    María le sonrió mientras con la mano lo masturbaba lentamente.

    -No te preocupes. Es normal… ¿Eres virgen, verdad?

    -Sí.

    -Me lo imaginaba. Además. Me ha encantado. Me gusta mucho beberme la lechita de hombres guapos. Es bueno para la piel, dicen.

    Se volvieron a besar. Esta vez no hizo falta que ella llevara sus manos a sus tetas. Él solito se las acarició.

    -Estoy muy cachonda… Uf… ¿Me quieres comer el coño?

    -No sé hacerlo.

    -Claro que sabes. Sólo usa el instinto.

    -Vale.

    Con rapidez, María se desnudó.

    -Eres preciosa.

    -Gracias. Desnúdate tú también.

    Mientras Fernando se desnudaba, María se tumbó en el sofá y abrió sus piernas. Tenía el coño depilado a excepción de un pequeño triangulito de vello en el pubis. Con sus manos se abrió los labios del coñito.

    -Mira como lo tengo. Todo mojadito por ti. Dale un besito.

    Fernando estaba maravillado. Aquel coñito le pareció hermoso. Acercó su cara y lo besó. Su olor lo embriagó. Sacó su lengua y lo lamió. El sabor saladito le pareció riquísimo.

    -Aggg, así… pásale la lengua por toda la rajita… Y chúpame el clítoris.

    Fernando, aunque virgen, sabía cómo era un coño y las cosas que les gustan a las mujeres. Internet es un gran invento, se dijo cuándo atrapó el clítoris entre sus labios y María gimió de placer. Estuvo un buen rato lamiendo y chupando aquel sabroso coñito. María cada vez gemía más. Cada vez se movía más, restregándose contra la cara de él.

    -Ummm, Fernando… umm… para ser tu primera comida… agggg

    No terminó la frase. Un orgasmo le atravesó el cuerpo. Su espalda se arqueó sobre el sofá. Se quedó sin respiración e inundó la boca de Fernando con una gran cantidad de jugos. Cuando María se corría fuerte, como esta vez, parecía casi como si se hiciera pis. A muchos hombres no les gustaba, pero Fernando no se retiró. Siguió lamiéndola y chupándola, y se bebió con gusto todo lo que cayó en su boca.

    María tuvo que separarlo. Él seguía y seguía, pero estaba muy sensible tras el orgasmo.

    -Espera, cariño… Déjame descansar un poco.

    -¿Lo he hecho bien?

    -De maravilla. Lo comes mejor que muchos que se dicen buenos amantes.

    Fernando se levantó y la abrazó. La besó con pasión. En su pecho sentía las tetas de ella clavar sus duros pezones en él.

    -María… ¿Te puedo follar?

    -Si no me follas ahora mismo te la corto.

    Volvió a abrir sus piernas.

    -Venga… que no puedo más. Méteme esa enorme polla y fóllame bien follada.

    El primer polvo de su vida Fernando lo iba a echar con una de las mujeres que más deseaba. Se arrodilló entre las piernas de María, acercó su polla a la entrada y… falló. Jeje, mucho internet, mucho internet, pero no hay nada como la experiencia real. María cogió la polla y la puso en la entrada.

    -Fóllame

    Empezó a meterla. Lo que sintió no lo podía describir con palabras. Aquel acogedor coñito lo acogió, recibiéndolo con calor. Miró y vio como la polla era poco a poco tragada. Cuando hizo tope, se quedó un momento quieto.

    -Aggg, ‘peazo polla que tienes. Me has llenado el coño, cabrito.

    -Ummm, que rico, María… esto… es… maravilloso.

    -Calla y dame fuerte… fóllame de una vez.

    Y vaya si se la folló. Empezó un fuerte bombeo. La metía hasta el fondo y la sacaba hasta la punta. María se retorcía de placer. Aquel jovencito estaba resultando un amante de primera.

    -Agggg, que bien me follas… como te siento… ¿Te gusta follarme?

    -Ummm, encanta… Si supieras como he deseado este momento. La de veces que me la he meneado pensando en ti.

    La confesión de Fernando hizo estremecer a María en un fabuloso orgasmo. Su coño se apretó más alrededor de la polla que la perforaba. Fernando sintió las contracciones en su polla

    -Agggg, María… me voy a correr…

    -Dámelo todo… Córrete dentrooo

    La corrida de Fernando fue casi tan abundante como la primera. María sintió como la caliente leche era disparada una y otra vez dentro de ella. Era tanta y él la follaba tan fuerte que se rebosó por fuera y manchó el sofá con la mezcla de semen y jugos vaginales.

    Fernando quedó sobre María, que lo abrazó.

    -Ummm, Fernando, para haber sido tu primera vez no has estado nada mal. Pero que nada mal.

    -Gracias, María… Ha sido… maravilloso.

    La besó, con ternura. Habían echado un polvo salvaje, pero ahora se besaban con dulzura. Él besó toda su cara. Ella, con los ojos cerrados, se dejaba besar. Aquel chico que se la había follado tan bien ahora la besaba y la acariciaba con dulzura… con amor. Se sintió bien. No se había sentido así con ninguno de sus amantes.

    Se vistieron. Lo acompañó a la puerta y se despidieron con un beso.

    -Hasta… pronto, Fernando.

    -Hasta pronto, María.

    María no lo había pasado tan bien con un hombre desde hacía años. Sintió deseos de contarse lo a Lorena, así que la llamó por teléfono.

    -¿Sí?

    -Hola Lorena, soy María.

    -Ah, Hola María. ¿Cómo estás?

    -Ummmm

    -Ummmm?

    -Me acaban de echar el mejor polvo en años.

    -Pero mira que eres!!

    -Uf, tenías que haberlo visto. Un chico muy guapo… y con una polla estupenda.

    -Guarra.

    -Era. Digo era, virgen

    -Joder. Así que te has tirado a un jovencito. ¿Lo conozco?

    -Sí.

    -Vaya, vaya… ¿Cómo se llama?

    -Fernando.

    Se hizo el silencio en la línea. Tras unos segundos, Lorena habló.

    -¿Te has acostado con mi hijo?

    -Sí.

    -Eres una hija de puta.

    -No lo obligué. Ya es mayorcito. Además, quedó encantado.

    -Eres…

    -Soy una mujer a la que un guapo chico se la ha follado de maravilla. Sólo de recordarlo me pongo cachonda otra vez.

    -No me puedo creer que me cuentes esto.

    Era verdad que María estaba otra vez excitada. Llevó la mano libre a su coño y se empezó a tocar, recordando.

    -Tuve que cogerle una mano y ponerla en mis tetas. Al principio era muy tímido.

    -Calla.

    -Si no lo quieres oír… cuelga.

    Lorena no colgó. La idea de que su hijo se hubiese acostado con María, al contrario de lo que le decía a ella, le producía un gran morbo.

    -Le toqué la polla por encima del pantalón. Uf, cuando se la saqué quedé sorprendida. Tu hijo tiene una bonita polla. Bonita y… grande… ¿Sigues ahí?

    -Sí.

    -Me estoy tocando el coño. Recordar la polla de Fernando me pone cachonda.

    Lorena también estaba muy excitada. Su propio coñito era ya un lago. Tenía que tocarse. Metió una mano por dentro de sus bragas y se acarició. Gimió de placer.

    -Lorena…

    -Uh?

    -¿Te estás tocando tú también?

    -…Sí.

    -¿Te excita saber cómo me folló Fernando?

    -Oh… sí… cuéntame más…

    -Tenía aquella enorme polla en la mano. Tenía que probarla. Así que me la metí en la boca. El pobre no pudo más y se corrió.

    -¿Se corrió en tu boca?

    -Y de qué manera, Lorena. Creo que nunca había tragado tanta leche.

    -Te… te tragaste su… semen?

    -Hasta la última gota. Estaba riquísimo. ¿Tú nunca…?

    -No.

    -Pues no sabes lo que te pierdes…

    Lorena cerró los ojos. Se imaginaba una polla. La polla de Fernando, corriéndose en su boca. Gimió de placer. En el otro lado de la línea, María también gemía.

    -Ummm, y luego… me comió el coño…

    -Agggg

    -Y que bien me lo comió. Enseguida aprendió como hacerlo… ¿A ti te lo han comido, verdad?

    -… No.

    -Pero Lorena, ¿Qué clase de vida sexual te ha dado tu marido?

    -La normal, creo.

    -De normal nada. No sabrás lo que es el placer hasta que un hombre… o una mujer… te coman el coño bien comido y te corras en su boca… Y Fernando lo hace… ummmm… muy bien.

    -¿Te corriste en su boca?

    -Ya lo creo.

    -¿Y no le dio asco?

    -¿Asco? Tuve que quitarlo o si no me deja el coño en carne viva.

    -Agggg

    Lorena empezó a meterse los dedos en el coño y a acariciarse el clítoris. Era la única forma de placer sexual que últimamente conocía.

    -¿Te…te folló?

    -Claro… ummm… que me folló. Me llenó con su enorme polla, Lorena. Me la estuvo metiendo y sacando a toda velocidad hasta que me corrí. Y entonces… ummmm, me llenó el coño a tope de leche. Luego tuve que limpiar el sofá… Aggg… Lo… re… na…

    -Aggg, ¿Qué?

    -Me voy… a correr…

    -Oh, y yo.

    Las dos amigas se corrieron a la vez, escuchándose gemir la una a la otra. Lorena, con los ojos cerrados, se imaginaba que todo lo que María le había contado Fernando se lo hacía a ella. El orgasmo que atravesó su cuerpo fue de los más intensos de su vida.

    Cuando oyó la puerta de la entrada, colgó el teléfono y se recompuso un poco la ropa. Cuando Fernando entré por la puerta, Lorena aún respiraba agitadamente.

    -Hola mami. ¿Estás bien?

    -Oh… si, si, muy bien.

    Fernando le dio un beso en la mejilla. Ese beso le quemó la piel.

    Lorena estaba hecha un lío. ¿Cómo podía ser que se hubiese excitado tanto oyendo a su amiga contándole como se había acostado con su hijo? ¿Contándole todo lo que habían hecho? Cosas que ella nunca había hecho. Cosas que pensaba que eran de… de putas!! Y se había corrido imaginando que era a ella a quien se lo hacían, quien las hacía.

    ¿Y por qué ese beso que le dio no lo sintió como los otros tantos que le había dado? Ella no podía desear a su hijo. Eso no era posible. Inimaginable. Además, como a él le iba a gustar a él una mujer como ella? La vería como a una vieja…

    Pero se había acostado con María. Y María era de su misma edad.

    Intentó quitarse esas ideas de la cabeza. Pensar en otra cosa. Pero durante la cena Fernando se sentó enfrente de ella, como siempre. Y Lorena lo miró. No como hijo, sino como hombre. Se sintió avergonzada. Casi no habló durante la cena.

    -¿Te pasa algo, mami? – preguntó Marta, la hija mayor.

    -No… nada. Es que estoy cansada.

    No estaba cansada. Lo que le pasaba es que estaba excitada. Su sexo estaba mojado. Juntó los muslos temiendo que su olor escapara.

    Más tarde, acostada en la cama, seguía excitada. Quizás Miguel, su marido, quisiera… hacerle el amor. Se pegó a él, que estaba de lado, dándole la espalda. Con desdén, Miguel le dijo:

    -No te pegues tanto, Lorena, que hace calor, coño.

    Se separó de él, se dio la vuelta y se fue a su lado de la cama. La excitación se le fue de golpe. Fue sustituida con una profunda tristeza. Cuando se casó, lo hizo enamorada. Y las cosas fueron bien, pero poco a poco se habían ido enfriando. Al rato se durmió.

    Al día siguiente, a media mañana, Fernando hablaba con alguien por teléfono. Hablaba bajito, para que nadie lo oyera. Al colgar, habló con su madre.

    -Mami, voy a salir un rato. Quedé con un compañero. Chao.

    -Adiós tesoro

    A los pocos minutos de irse, sonó el teléfono.

    -Dígame

    -Hola guapa. Soy María. ¿Cómo estás?

    -Bien, y tú?

    -Muy bien. A que no sabes quién me acaba de llamar.

    -No.

    -Tu hijo.

    -¿Y qué quería?

    -Pareces tonta. Tú que crees. Follarme. Me dijo que no podía sacarme de su cabeza.

    -¿Lo vas a hacer?

    -Por supuesto. Ya viene para mi casa. Con sólo oír su voz y recordar su polla me he puesto cachonda. Estoy deseando que llegue.

    -Eres una cochina.

    -Jajaja. Sip. Oye…

    -¿Sí?

    -¿Te gustaría oír cómo me folla?

    -Tú estás loca.

    -Dejaré el teléfono escondido para que no lo vea.

    -No lo haré.

    -Eso dijiste ayer y no colgaste.

    Lorena oyó el timbre de la casa de María por el teléfono.

    -Ummm, ya está aquí. Tú haz lo que quieras. Yo me voy a follar a tu hijo.

    Estuvo a punto de colgar. Pero… no pudo. Deseaba al mismo tiempo colgar y escuchar. Oyó como los pasos de María se alejaban. A lo lejos oyó como la puerta se abría y como María saludaba a alguien. Esa persona la saludó. Reconoció la voz de Fernando. Su cuerpo se estremeció.

    Pasos que se acercaban. Ahora las voces están cerca.

    -Fernando, me alegro mucho de que hayas venido.

    -Tenía que volver a verte.

    -Ummm… ¿Sólo verme?

    -No

    -¿Qué más?

    María sabía que Lorena estaba escuchado. Sabía que no había cortado. Por eso quería hacer hablar a Fernando.

    -Besarte.

    -Ummm, y?

    -Y acariciarte

    -Que rico… ¿Algo más?

    -Comerte.

    -Ummmm, ¿Quieres comerme el coño otra vez?

    -Sí…

    -¿Y follarme? ¿Me quieres follar?

    -María, no pienso en otra cosa desde ayer.

    -Sácate la polla. Déjame ver esa maravilla.

    Cuando Lorena oyó el ruido del cinturón y la bragueta de Fernando, no pudo resistir más y llevó su mano a su coño. Se empezó a masturbar furiosamente. Alejó la parte del micrófono de su boca para que no se la oyera en el otro lado de línea.

    -Fernando, vaya polla más bonita que tienes. ¿Sabes lo que quiero?

    -Dime, María. Haré lo que quieras.

    -Quiero que me folles la boca. Me voy a poner de rodillas delante de ti para que me puedas meter la polla hasta el fondo.

    Lorena cerró los ojos. La que se arrodillaba era ella. Enterró dos dedos en su vagina. Gimió de placer.

    -Ummm, así. Primero acaríciame la cara con la polla… Ummm que dura está.

    -María… Esto es… ummm, no sé si podré aguantar mucho.

    Lorena no pudo ver como María abría su boca y como Fernando metía su polla dentro. Como tenía que levantar la cabeza para llegar, su garganta estaba casi recta con respecto a la boca. La polla entró hasta el fondo. El vello púbico de Fernando hizo cosquillas en la nariz de María.

    -Aggg, María, te has tragado toda mi polla.

    María no podía hablar. Sólo chupó fuerte y movió su lengua.

    -Ummmm, Ummmm

    -Que placer… María…

    Lorena oía como su amiga le chupaba la polla a Fernando. Oía los gemidos de Fernando.

    María puso sus manos en sus propios muslos. Miró a Fernando a los ojos. Fernando casi se corre. El tener a aquella preciosa mujer, arrodillada delante de él, con todo su polla en su boca era algo tan caliente. Recordó que María quería que la follara por la boca. Así que empezó a moverse, adelante y atrás. Sacaba su polla hasta más de la mitad y la volvía a clavar hasta el fondo. María sólo lo miraba. Gemía y lo miraba. Le encantaba sentir aquella enorme polla en su garganta. Y sobre todo, la cara de placer de Fernando. Y además, el saber que Lorena escuchaba la ponía aún más cachonda.

    -Ahhhh María… me voy… a correr…

    Dios mío, pensó Lorena. Se va a correr en su boca. Mi hijo se va a corren en la boca de María.

    Y María no se quitó. Se quedó quieta, sin dejar de mirar a Fernando a los ojos. Sintió como la polla se ponía aún más dura y como temblaba antes de que el primer chorro de semen saliera disparado directamente a su garganta. Quería saborear la lechita, así que sacó un poco la polla de la boca para que no bajara directamente por su garganta sino que llenara su boca. Y cuando la tuvo llena, tragó, haciendo más ruido del normal. Para que Lorena lo oyera.

    Lorena lo escuchó. Oyó el sonido de la garganta al tragar. Al tragar el semen de su hijo. Y se corrió sin remedio. Su cuerpo fue atravesado por una corriente que hizo tensar todos sus músculos. Casi pierde el teléfono. Quiso gritar por se tapó la boca.

    Cuando por fin pudo volver a escuchar, oyó como María se relamía.

    -Ummm, Fernando, cuanta y que rica leche.

    -Wow, te lo has tragado todo.

    -Hasta la última gota.

    Fernando la hizo levantar y la besó. Los besos llegaron a los oídos de Lorena. Cuando su marido se corría nunca la besaba. Se daba la vuelta y se dormía. Antes, ahora ni eso.

    -Desnúdame, precioso.

    La desnudó en un periquete.

    -Pero que buena que estás. Que tetas más bonitas.

    -¿Por qué no me las besas?

    Los pezones estaban duros. Los mordió suavemente, los lamió. Le dio sonoros chupetones. Lorena se volvió a tocar.

    -Quiero comerte el coño, María.

    -Ummm, creí que te habías olvidado.

    Lorena se mordió el labio. Su mano estaba por dentro de sus bragas. Su coño era una fuente. Hasta su nariz llegó su olor a sexo. No podía creer que Fernando fuese a chupar el coño de María. Seguro que estaba tan mojado como el de ella. ¿Cómo le podía gustar meter su cara allí? Chuparlo!! Pero lo que oyó por el teléfono no le dejó lugar a dudas.

    -Ummmm, María… que coño más bonito tienes… Ummmm

    -Agggg

    -Y que bien sabe. Está saladito.

    Lorena llevó sus dedos a su boca y se lamió. También estaba saladita. A Fernando seguro que el suyo también le gustaría… Se estremeció sólo de pensarlo.

    María tenía sus manos en la cabeza de Fernando, apretándola contra ella. Movía sus caderas, restregando su coñito contra la cara de él.

    -Fernando… ummm, que bien me lo comes… Cómo siento tu lengua en mi coñito…

    -Me encanta comértelo…

    María se incorporó un poco, mirando a Fernando. Se puso de manera de que podía verlo bien entre sus piernas. Sus miradas se encontraron. Quería que Fernando viera su cara cuando se corriera.

    -Agggg, me vas a hacer correr con tu boca… que lengua tienes… ummm

    Fernando redobló sus esfuerzos. Su lengua subía y bajaba a lo largo de la rajita. Chupaba el clítoris. Lo atrapaba entre sus labios. El orgasmo de María llegó despacito. La tensión de su cuerpo fue subiendo, subiendo, subiendo hasta que no pudo más y estalló. Ella sí pudo gritar

    -Agggg Fernando… Me corrooo.

    Una vez más, Fernando se tragó los abundantes jugos que María expulsó con su arrebatador orgasmo. Los que no pudo beberse son los que Lorena soltó también, oyéndolos.

    -Oh… mi niño… que me has hecho… Si parece que lleves toda la vida haciéndolo.

    Fernando sin decir una palabra, se subió sobre María y la penetró hasta el fondo.

    -AGGG… Me… la… has… metido

    Ella seguía narrando lo que pasaba para su secrete escuchante. Lorena se había tumbado en el sofá. Estaba como María, sólo que eran sus dedos y no la polla de Fernando la que le daba placer.

    -Me llenas toda, cariño… Ummmm como te siento dentro de mí… ¿Te gusta follarme?

    -Me encanta follarte… Tienes el coñito tan caliente y mojado… Te la meto hasta el fondo.

    -Ummm, lo sé. La siento hacer tope en el fondo…

    Lorena escuchaba como los dos amantes se besaban. Hasta ella llegaban los sonidos del acto que se desarrollaba al otro lado de la línea. Con los ojos cerrados, se imaginaba que era ella.

    Oyó un aumento de gemidos. Oyó ruidos como de chapoteos. Y oyó dos gritos. Fernando y María se estaban corriendo.

    -Me estás llenando… Agggg que placer

    Luego, silencio. Sólo jadeos… Al poco tiempo, besos

    -Fernando, eres maravilloso. Me llenas de placer…

    -Tú si que eres maravillosa. Me excitas tanto…

    Más besos

    Fernando se salió de María y quedaron los dos abrazados en el sofá. Lorena seguía escuchando.

    -¿Sabes? Siempre había querido estar con un jovencito, y gracias a ti he podido cumplir mi deseo, mi fantasía.

    -Pues para mí ha sido un placer.

    -¿Tienes tú alguna fantasía? ¿Algo secreto que nadie sepa?

    Fernando quedó en silencio. Sí que había algo. Pero le daba vergüenza reconocerlo.

    -Venga, dímelo. Será nuestro secreto

    -Bueno… sí que hay algo… pero… No… nada.

    -¿No confías en mi?

    -Sí

    -Pues dímelo.

    Más silencio. Lorena también estaba expectante por saber que era ese deseo de Fernando.

    -¿Me prometes que jamás se lo dirás a nadie?

    -Te lo prometo

    En ese momento María se arrepintió que Lorena estuviese escuchando. No sabía lo que le iba a contar Fernando, pero parecía algo íntimo y lo estaba engañando. Pero era demasiado tarde.

    -Me… me gusta mi madre.

    María no se lo esperaba. Y al otro lado de la línea, a Lorena casi se le para el corazón.

    -¿Quieres decir que te gusta cómo mujer?

    -Sí. Que la deseo. ¿Te parezco un pervertido?

    Fernando lo dijo con pesar. Ese sentimiento que tenía hacia su madre lo avergonzaba desde hace tiempo.

    -No, claro que no, Fernando. No eres nada de eso. Muchos hijos sienten atracción hacia sus padres. ¿Se lo has dicho?

    -¿Estás local? Claro que no. Me moriría de vergüenza.

    Lorena no se podía creer lo que oía. Su hijo la deseaba. Todo lo que ella se estaba imaginando. Toda la excitación y el deseo que ella estaba sintiendo por su hijo era correspondido.

    -¿Quieres que hable yo con ella?

    -No, no! Me has prometido que no se lo dirás nadie.

    No se lo diría a nadie. Pero Lorena lo había oído de sus propios labios.

    -Está bien. Pero tú no te atormentes. Eres un buen chico. Si yo fuese tu madre me gustaría saber que me deseas.

    -Pero ella es primero mi madre. Y la quiero. Y esto que siento por ella no quiero que llegue a enturbiar nuestra relación. Jamás me lo perdonaría.

    María le acarició el cabello. Le besó en la frente.

    Lorena siguió escuchando. Oyó como se despedían. Oyó el sonido de la puerta al cerrarse. Pasos… María cogió el teléfono.

    -¿Estás ahí, Lorena?

    -Sí.

    -¿Lo has escuchado todo?

    -Sí, todo. No me lo puedo creer.

    -No te enfades con él. Es un buen chico. Te quiere mucho.

    -Lo sé. No estoy enfadada. Sólo confundida.

    -Tú también lo deseas a él, no?

    -No lo sé…

    -Sí lo sabes.

    -Tienes razón. Jamás había estado tan excitada como hoy mientras os oía hacer el amor. Deseaba que fuera a mí a quien se lo hiciera.

    -Bueno, pues ahora sabes que él también lo desea.

    -¿Qué hago, María? ¿Qué hago?

    -No te voy a decir que te acuestes o no con tu hijo. Eso es cosa tuya y de él. Sólo te digo que sólo se vive una vez. Que sois dos personas que se quieren, y que además se desean. En otras circunstancias quizás te diría que no, pero el cariño, el amor y el placer que él te puede dar no te lo está dando quien debería.

    -Bueno, ya se verá.

    -Claro bonita.

    -Te lo has pasado bien, eh?

    -Uf!!!!! Ese chico es una fiera. Cuando tenga más experiencia no habrá mujer que se le resista.

    -Te dejo.

    -Adiós.

    Lorena se quedó en el sofá, pensativa. Deseaba como nunca había deseado a nadie a Fernando. Y ahora sabía que él la deseaba también a ella. Pero no podía ser. Era su hijo. Eso era algo contra natura. Se convenció a sí misma de que tenía que olvidarse. Decidió que todo seguiría igual. Que Fernando sólo sería su hijo. Nada más.

    Pero todo cambió esa noche. Necesitaba cariño, mucho cariño. Y cuando abrazó a su marido en la cama, buscando sólo una simple caricia, un simple beso, y sólo recibió un nuevo rechazo, internamente mandó al carajo, a la mierda, a la porra, a su marido. Si él no la trataba con respeto, si no le daba ni una simple muestra de cariño, sabía quién sí se lo daría. Durmió estupendamente.

    Pero se levantó muy nerviosa. Sabía lo que quería, pero no sabía cómo pedirlo. Se duchó, para estar limpita. Se perfumó un poco. Era casi como si fuese a tener una cita. Una cita de la que sabía que final quería tener, pero que no sabía cómo empezarla. Su marido se fue a trabajar, al rato se fue Marta. Ya sólo quedaban en la casa ella y Fernando, que estaba durmiendo en su habitación.

    Con las piernas temblándole, se dirigió al cuarto de Fernando. Tocó la puerta.

    -Ummmm

    -Fernando, soy mamá. ¿Puedo pasar?

    -Claro mami.

    Pasó a la habitación. Fernando estaba medio incorporado en la cama. Su pecho, desnudo. El corazón de Lorena quería salirse de su pecho. Gracias a la poca luz que había su rubor no era evidente. Pero ella sí sentía el calor en su cara. Se sentó en la cama. Fernando estaba un poco extrañado. Hacía mucho tiempo que su madre no se sentaba en su cama.

    -¿Pasa algo, mami?

    -No… no pasa nada, mi amor.

    -Estás temblando.

    No podía ser. O se lanzaba o salía corriendo. Se lanzó. Le miró a los ojos.

    -¿Es verdad que… que me deseas?

    Fernando sintió que el mundo se le venía encima. Deseó que la tierra se lo tragara. Había confiado en María y se lo había contado.

    -Me prometió que no se lo diría a nadie.

    -No me lo contó.

    -¿Entonces cómo lo sabes?

    -Eso no importa ahora. ¿Es verdad?

    Fernando estaba a punto de llorar. Se sentía avergonzado. Bajó su mirada.

    -Sí…es verdad. Lo siento. Perdóname.

    -No tengo nada que perdonarte. Me… me siento halagada de que sientes eso por mí… Yo… también… te deseo.

    Fernando, con la boca abierta, la miró. Ella le sonrió. Se acercó despacio y le besó en la boca. Ese beso la volvió a quemar, sintió como mariposas en todo su cuerpo. Y ese beso también quemó los labios de Fernando.

    Con los ojos cerrados se besaban. Fernando olía su delicado perfume.

    -Hazme el amor, mi vida… lo necesito…

    Fernando la atrajo hacia él. Cayeron los dos en la cama. Lorena quedó boca arriba. Fernando la miraba. No se podía creer la suerte que tenía. Sus preciosos ojos lo miraban con amor. Estaban brillantes. Le acarició la cara. Su piel era suave y caliente. Lo volvió a besar. Ahora sus lenguas se encontraron por primera vez.

    No pidió permiso. No espero a que su madre cogiera su mano y la guiara. La llevó a sus generosos pechos y los acarició sobre la blusa. Lorena gimió en su boca. Ella tampoco pidió permiso. Llevó su mano entre las piernas de él. Lo que encontró la dejó maravillada. El slip no podía contener la tremenda erección. Agarró el pene de su hijo… No! la polla de su hijo. María no le había mentido. Aquella polla era enorme. Su mano casi no cerraba a su alrededor. Metió la mano por dentro del slip y la sacó toda. No la veía. Sólo la sentía en su mano. Caliente, dura, palpitante. La sentía latir en su mano.

    Cuando Fernando empezó a desabrochar sus botones, ella empezó una lenta masturbación, una lenta paja a las maravillas que tenía en su mano. Le quitó la blusa y el sujetador. La admiró

    -Eres preciosa, mami.

    Tuvo que cerrar los ojos de placer cuando la boca de él atrapó uno de sus duros pezones y lo lamió, lo chupó, lo mordió con dulzura. Y se corrió sin remedio cuando una mano de Fernando atrapó su coñito sobre las bragas.

    -Agggg mi vida… aggg

    Hacía mucho, mucho tiempo que Lorena no tenía un orgasmo tan fuerte como el que estaba sintiendo. Su cuerpo estaba tenso, sin respiración, atravesado por con corrientes de placer. Su pezón lamido, chupado. Su coño acariciado, y en su mano aquella cosa dura.

    -Ummm, Fernando… que… placer me has dado.

    -Esto es sólo el principio, mami.

    La desnudó por complete. Lorena se dejaba hacer. El orgasmo la había dejado sin fuerzas. Luego Fernando se quitó el slip y por primera vez Lorena vio su polla. Se quedó mirándola, fascinada.

    -Es… es enorme.

    Se acercó más a ella para que la tuviera al alcance de las manos. Enseguida la atrapó con ellas. Quería sentirla dentro de ella. La necesitaba. Abrió sus piernas. Su mojado coñito quedó a la vista de Fernando. Tenía mucho vello negro. Le pareció precioso. De allí había salido hace años y ahora iba a volver a entrar.

    -No puedo más… te necesito dentro de mí. Lléname de ti. Hazle el amor a tu mami.

    No se hizo de rogar. Se puso entre sus piernas. Se apoyó en las palmas de sus manos, para poder mirar bien la cara de su madre. La polla empezó a rozar la raja del coñito. Lorena gimió de placer cuando frotó sobre su hinchado y sensible clítoris.

    Empujó un poco. La polla recorrió la raja hasta llegar a la entrada de la vagina. Centímetro a centímetro la fue penetrando. Sus miradas estaban fijas el uno en el otro. Las paredes de la vagina se abrían dejando paso al duro mástil que la invadía. Cuando la penetración se completó, Fernando se dejó caer suavemente sobre Lorena, que lo acogió con un abrazo.

    -Aggg mi amor… cómo te siendo dentro de mi. Nunca había estado tan llena como ahora.

    -Si supieras como había deseado este momento. Cuántas veces lo imaginé. Y ahora es real.

    La besó al mismo tiempo que empezaba un lento bombeo. Metía y sacaba su dura polla en la mujer que le dio el ser.

    El ritmo fue aumentando. La penetración se hizo más profunda. Los dos amantes gemían

    -Ummm Fernando… vas a hacer correr a mami otra vez… con tu… tu… polla dentro de mi…

    -Yo… también… me correré… es demasiado placer… ¿Puedo hacerlo dentro de ti?

    -Sí, sí, siiii lléname de tiiii

    Su coño se contrajo con fuertes espasmos al correrse. Y esas contracciones hicieron que Fernando no pudiese más y empezara a llenar a su madre de su abundante, caliente y espeso semen. Lorena lo sentía. Cada chorro caliente iba acompañado por un espasmo de su coño!

    Perdió la cuenta, pero fueron al menos 8 largos chorros de semen los que llenaron su vagina hasta el punto de rebosar por los labios de su coñito. Lo abrazó con fuerza. No quería que se fuese nunca.

    Muchos minutos estuvieron así. Fernando sobre ella. Acariciando sus brazos. Mirándola. Besándola. Y todavía dentro de ella.

    Dos lágrimas cayeron por las mejillas de Lorena.

    ¿Por qué lloras, mami?

    -Porque soy feliz.

    Fernando y Lorena se besaban, abrazados. Cuando él se salió de ella, se sintió muy mojada entre las piernas. Su coñito rezumaba una mezcla de sus jugos y el semen de su hijo.

    -Me has dejado perdidita.

    -¿Quieres que te limpie?

    -Sí.

    Lorena se pensó que se refería a usar una toalla o algo así, pero Fernando tenía otras intenciones. Empezó a besar su cuello y fue bajando lentamente, lamiendo cada centímetro de piel y haciendo estremecer a su madre. Cuando bajó del ombligo, Lorena comprendió lo que él iba a hacer… Lo deseaba tanto… pero… estaba sucia. Puso sus manos en la cabeza de Fernando y la detuvo.

    -No cariño. Estoy muy sucia. Espera a que me lave.

    -No estás sucia.

    -Pero…

    -Shhhh, calla

    Besó su pubis. Lorena se estremeció… La iba… la iba a lamer… Cerró los ojos y esperó.

    Fernando se acomodó entre las piernas de ella, abriéndolas con delicadeza. Lorena se dejó. Ante él quedó el sexo materno. Estaba empapado, mojado, brillante. Y era precioso. De abundante y negro vello. Se lo dijo.

    -Mami, tienes un coñito precioso. ¿Quieres que te lo coma?

    Lorena sintió su aliento. Claro que quería que se lo comiese.

    -Sí… cómemelo… ummm…

    Le dio un sonoro beso. Lorena se rio. El primer lengüetazo fue un latigazo de placer. Su espalda se arqueó en la cama. Los siguientes la dejaron sin aliento. Era un placer indescriptible. Sentía su lengua recorrer toda su rajita. Se metía incluso en su vagina…Y lo que más placer le daba era cuando hacía círculos alrededor de su clítoris con punta de la lengua.

    -Mi vida… que cosa… más… rica… que… placer…

    -Ummmm, que rica estás…

    -¿Te gusta el coño de mami?

    -Me encanta…

    -Agggg y a mí que me lo comas… es… es la primera vez que me lo hacen… ummm

    Fernando tenía la cara mojada. Se tragaba con placer los jugos de entraban en su boca. En su cabeza sintió las caricias de su madre, que había empezado a mover las caderas, haciendo que su coño se restregara más por su cara.

    Puso la lengua ancha y la pasó una y otra vez sobre la pepitilla. La movía hacia los lados, con rápidos movimientos. También de vez en cuando la chupaba. La atrapaba entre sus labios. Se le ocurrió algo nuevo. Sin dejar le lamerla, metió dos de sus dedos profundamente dentro de su coñito y empezó a follarlo con ellos.

    -Agggg Fernando… me harás… correr otra vez…

    Eso era lo que deseaba Fernando. Llenar de placer a su madre, a la que tanto quería, y a la que tanto deseaba. Allí, tumbado boca abajo entre sus piernas, comiéndola, sentía su propia polla dura, contra la cama.

    Como un fuego artificial fue el orgasmo de Lorena. El placer aumentó en ella igual que el silbido del cohete. Sabía que al final del sonido venía la explosión. Y como un cohete, explotó. Se corrió en la boca de Fernando, llenándole la cara aún más de sus jugos. La lengua que no paraba de moverse prolongó el placer por muchos segundos. Cuando los fuertes espasmos cesaron, quedó relajada sobre la cama. La respiración agitada. Los ojos cerrados. En sus labios, una sonrisa.

    Fernando besaba el interior de sus muslos. Se sentía muy bien. Había proporcionado a su madre un gran placer. Y eso le gustaba. Se hubiese quedado horas allí. Entre las piernas de su madre, besando sus muslos… besando su sexo…

    -Casi me matas de gusto.

    Subió hacia su cara y la besó con amor. Su cara olía a sexo. Su boca sabía a sexo. Lorena notó contra su muslo la dureza de su polla. Sintió deseos de devolverle el placer. De hacer aquello hasta hace poco pensaba que era de prostitutas, pero que ahora quería hacerle a su hijo. No sabía cómo, pero él le indicaría. Llevó su mano hasta la polla y la agarró.

    -Ummm, la sigues teniendo muy dura.

    -Es porque te deseo tanto.

    -Y yo a ti. Deseo hacer algo que nunca he hecho. Nunca… ya sabes… nunca he chupado… una… polla.

    -Ya somos dos. Yo tampoco! jajajaja

    -jajajaja, pero mira que eres!!!

    -Mami, yo también deseo que me chupes la polla.

    -Espero hacerlo bien.

    -Seguro que sí.

    Como hiciera Fernando antes con ella, Lorena fue bajando lentamente por su cuerpo mientras con la mano acariciaba el duro mástil. Lamió sus pezones, su ombliguito, su pubis. Ante sus ojos quedó aquella maravilla que tanto placer le dio. En la postura en que estaba, Fernando sólo veía su cabeza. Quería ver su cara.

    -Mami, ponte entre mis piernas, como hice yo. Quiero verte mientras lo haces.

    Se acomodó bien. Fernando se puso colocó para verla con claridad. Veía su polla, y detrás, a su preciosa madre.

    -¿Cómo lo hago, mi vida?

    -Sólo tienes que besar, lamer, chupar…

    Empezó con un beso. En la punta. Luego más, y más, a lo largo del duro tronco. Mientras bajaba, la polla acariciaba su cara. Su piel era fina y caliente. Cerró los ojos y se acarició la cara con ella. La pasó por la frente, por las mejillas, por los labios. Fernando la miraba. Era muy excitante ver a su madre pasarse su polla por su carita.

    Abrió los ojos y lo miró. Le sonrió. Sacó la lengua y sin dejar de mirarlo bajó por toda la polla, lamiéndola.

    -Ummmm, que rico, mami

    -¿Lo hago bien?

    -Muy bien… Me excitas mucho.

    -Uf, y a mi hacértelo…

    Cuando la lengua volvió a pasar por la punta, llegó el momento de metérsela en la boca. Primero sólo la cabecita. Le encantó lamer la suave piel del capullo. Chupó. Él gimió. Su madre tenía su polla dentro de la boca. Vio cómo su cabeza bajaba lentamente, haciéndolo desaparecer más y más dentro.

    Sólo pudo meterse un cuarto. No podía más. No tenía experiencia. Temía tener arcadas. Su boca estaba llena. Por primera vez en su vida tenía una polla en la boca. Y era la polla de su hijo. Aquello sería de putas, pero le encantaba. Hizo succión y empezó a subir y bajar la cabeza, haciendo entrar y salir la polla. Y por como gemía Fernando, lo debería de estar haciendo bien. Fernando se apoyó en los codos. La visión de su madre chupándole le polla era lo más erótico de su corta vida sexual. Lo hacía despacito. Dejaba un rastro brillante por donde pasaba la boca. De vez en cuando se la sacaba y la lamía toda, para luego volver a metérsela en la boca.

    -Ummmm mami… que bien lo haces… Usa la mano también.

    Lorena acompañó la mamada con la mano. La cara de placer de su hijo la excitaba. Se restregó contra la cama. Estaba otra vez muy mojada. La habitación olía a sexo.

    -Más… deprisa…

    Lorena aumentó el ritmo de la mano y de la boca. Fernando empezó a gemir más seguido. Su orgasmo se aproximaba. Lorena lo notó. Sabía que él ese iba a correr. Que su polla le llenaría la boca de semen caliente, que ella tendría que tragar. Deseaba beberlo todo, saborearlo. Fernando sabía que su corrida estaba muy próxima, y que iba a ser muy abundante. Sabía que era la primera vez que su madre lo hacía, así que la avisó.

    -Aggg… mami me voy a correr… Va a salir mucha leche será mejor que te quites…

    Pero el no deseaba que se quitara. Deseaba correrse en su boca y que ella se lo tragara todo. Lorena no se quitó. Siguió mamando.

    Otro cohete fue disparado, esta vez para Fernando. El silbido fue la creciente tensión de todos los músculos de su cuerpo. La explosión fue cuando chorro tras chorro de espeso y caliente semen fueron expulsados en la boca de Lorena. Ella no esperaba tanta cantidad, y aunque empezó a tragar, parte se salió de su boca y bajó por el tronco de la polla hasta el pubis. Aquella polla seguía manando en su boca. Se llenó del extraño y salado sabor. Sintió placer. Cerró los ojos, y con el tercer buche que bajó por su garganta también se corrió, restregándose contra la cama.

    La fuerza de los chorros fue disminuyendo hasta acabar. Tragó una vez más. Cuando todo el semen fue bebido, siguió con la polla en la boca. Luego la sacó y la miró. Su primera mamada había acabado. Y le había encantado hacerla. Vio el reguero de semen que se había escapado y también lo lamió y se lo bebió. Ahora lo saboreó con más calma. El sabor era raro, salado. No es que fuera algo rico, pero el saber que era el semen de su hijo la excitaba. Lo dejó limpito.

    Se acostó a su lado y lo abrazó. Se besaron con ternura.

    -¿Te ha gustado? ¿Lo he hecho bien?

    -Ha sido maravilloso, mami… Uf… que gustito me has dado.

    -A mí también me ha gustado… mamarte la polla. Casi me ahogas con tanta leche.

    Apoyó su cabeza en el pecho de Fernando mientras él acariciaba su cabello. Ella acariciaba su barriguita.

    -¿Cómo supiste que te deseaba si María no te lo contó?

    -Ella es un poco… digamos que gamberrilla. Me contó que lo hizo contigo el otro día

    -Sí. Fue mi primera vez.

    -Y que ayer la llamaste. Cuando tú ibas para su casa me llamó. Cuando llegaste no colgó el teléfono. Lo escondió para que yo los oyera. Lo oí todo.

    -Vaya! Oíste como lo hacíamos?

    -Sí.

    -¿Y qué pensabas?

    -Pensaba… que lo que le hacías a ella me lo hacías a mí. Que lo que ella te hacía yo te lo hacía a ti.

    -Pues hoy se ha cumplido.

    -¿No tienes que irte a clase?

    -Me quiero quedar contigo.

    -De eso nada. Lo primero es lo primero.

    -Vaaale!

    Lo fue a despedir a la puerta. Fue una despedida de amantes, abrazados y comiéndose a besos.

    Lorena estaba feliz como hacía años que no lo estaba. Se puso a hacer sus labores, hasta que al medio día sonó el timbre. Fue abrir la puerta. Era María

    -Hola preciosa, ¿Cómo estás?

    -Bien, pasa.

    Fueron al salón. Se sentaron

    -¿No está Fernando?

    -No, está en la facu.

    -Qué pena…

    -¿No pensarías follártelo aquí, no?

    -Jajajaja. Pues… no me importaría.

    -Eres una salida.

    -Pues sí. Qué le vamos a hacer… ¿Y tú qué? ¿Te lo has pensado?

    Lorena bajó la vista y se puso ruborizó un poco.

    -Uyuyuyiii!! Que me parece que ya te lo pensaste… y algo más.

    -Me acosté con él esta mañana!

    -WOW!!!! Cuenta, cuenta. Con pelos y señales.

    -Ummmm, tenías razón. Es maravilloso. Jamás había sentido tanto placer.

    -Pero dímelo todo. Que te hizo, que le hiciste… todo.

    -Todo

    -¿Todo, todo?

    -Sip

    -jajaja y parecías una moquita muerta. ¿Te folló?

    -Ummmm sí.

    María se estaba poniendo cachonda. Su coñito se estaba mojando.

    -¿No te importa que me haga una pajita mientras me lo cuentas, verdad?

    -Pero María!!! Ni se te ocurra.

    -¿Por qué no? Nos hicimos una el otro día por teléfono, no?

    -S… sí.

    -¿Pues qué diferencia hay?

    Llevó su mano entre sus piernas. Llevaba una falda así que tuvo fácil acceso.

    -Estoy chorreando, Lorena… sigue contándome

    Lorena no se lo podía creer. Su amiga de toda la vida se estaba masturbando delante de ella. Siempre había sido una lanzada… pero…

    -¿Te comió el coño?

    -Ummmm sí. Que placer me dio, María… Primero, primero me folló. Y… y luego me lo comió. No le importó que estuviera… ya sabes… lleno de su leche.

    -Agggg, que morbo… comerse un coñito lleno de semen. Y Fernando se corre abundantemente.

    María acariciaba su clítoris. Se pasaba los dedos por la mojada rajita de su coño. Miró a Lorena. Vio que tenía los pezones duros bajo la tela de la blusa.

    -Tú también estás cachonda, Lorena…

    -Sí… un poco

    -Tócate.

    -No.

    -¿Por qué?

    -Me da vergüenza.

    -¿Vergüenza? Nos conocemos de toda la vida. Te he visto desnuda más de una vez.

    María abrió sus piernas y apartó la braga a un lado.

    -Mira como tengo el coño de mojado – Le dijo abriéndolo con sus dedos.

    Lorena lo miró. Sí que parecía muy mojado. Estaba depilado menos un poco en el pubis. Era bonito. ¿Bonito? ¿Bonito el sexo de otra mujer?

    -¿El tuyo también está mojado?

    -Ummm, sí, lo está.

    -Enséñamelo.

    Dudó un momento, pera la excitación pudo más que la vergüenza. Se quitó los pantalones cortos que llevaba, pero se dejó las bragas. Como hizo María, la apartó.

    -Sí, también lo tienes mojado… Y vaya mata de pelo que tienes… ¿Que más?

    -¿Qué más que?

    -Que que más pasó.

    -Ah!… después de comerme el coño… se la chupé.

    -Ummm, es grande su polla, verdad?

    -UF!! sólo me pude meter en la boca un poco.

    -Lorena…

    -Ummm?

    -Tócate el coño.

    Se pasó los dedos por la rajita. María hizo lo mismo. Cada mujer miraba como la otra se tocaba. Gemían… de vez en cuando se miraban a los ojos.

    -¿Te gustó chuparle la polla?

    -Aggggg, mucho.

    -¿Se la chupaste hasta que se corrió?

    -Sí

    -Ummm ¿En tu boca?

    -Sí, me la llenó de su semen caliente… Casi me ahoga con tanta leche.

    -Uf, si que se corre en abundancia… ¿Te lo tragaste?

    -Agggg, sí, sí… me tragué toda la leche de mi hijo… Bueno, un poco se me salió de la boca, pero luego la recogí. ¿Sabes una cosa?

    -Ummmm dime…

    -Me corrí tragando su leche.

    -Lo… re… na…

    -Agggg qué?

    -Me voy a correr…

    Vio como maría cerraba los muslos, atrapando su mano en su interior. Sus ojos también se cerraron, y es su cara se reflejó el placer que sentía. Lorena se corrió cuando María aún tenía espasmos. No dejó de mirarla. Le gustó mucho ver como se corría su amiga. Después las dos se quedaron mirándose. Se sonrieron.

    -Me ha gustado hacerlo mientras me mirabas.

    -Y a mí, María. No sé porqué… pero… me ha gustado.

    Entonces María hizo algo que sorprendió a Lorena. Se acercó a ella y la besó en los labios. Al cogerla por sorpresa se quedó quieta. María la miró a los ojos, le sonrió con ternura y la volvió a besar. Esta vez, Lorena le devolvió el beso.

    De tiernos besos pasaron a besos más apasionados. Abrieron sus labios y juntaron sus lenguas.

    La cabeza de Lorena daba vueltas. Se había acostado con su hijo. Había hecho con él cosas inimaginables hasta hace sólo dos días, y ahora se estaba besando con su mejor amiga. Y… le estaba gustando. Fue ella la primera en llevar sus manos a las tetas de María. Y fue ella la primera en acariciar el coñito de su amiga.

    Besándose como locas, cada una acariciaba en mojado coñito de la otra. La sensación producida por unos dedos que no eran los suyos era muy placentera. Lo que ella se hacía cuando se masturbaba se lo hacía a María. Y María la tocaba a ella muy bien. Le proporcionaba un gran placer.

    -¿No es la primera vez que lo haces con una mujer, verdad? – preguntó Lorena.

    -Agggg… no… a ti te deseaba desde hace tiempo… pero… te veía tan seriecita… No quería que te molestaras…

    -Ummm ya ves que no me molestas… Hasta yo estoy… agggg… sorprendida.

    Lorena hizo correr a María, que se abrazó fuertemente a ella y gritó en su hombro. Sus dedos se llenaron de gran cantidad de flujos. Casi parecía un hombre eyaculando.

    -Agggg Lorenaaaa ahhhh.

    Cuando María se recuperó, se concentró en hacer correr a Lorena. No le fue difícil. En poco tiempo la tenía tensa entre sus brazos, con la respiración cortada y su coñito con espasmos de placer.

    Estuvieron abrazadas unos minutos.

    -María… ¿En qué me estoy convirtiendo?

    -En una mujer que busca el placer allí donde está. En una mujer que usa su cuerpo para obtener el placer que se merece. En una mujer viva.

    Lorena la besó. Con cariño, la besó.

    Antes de que llegaran los demás, María se fue a su casa. Lorena, sola en la casa, se rio. Había tenido más orgasmos en una mañana que en muchos años. Se dijo a sí misma que María tenía razón. Sin hacer daño a nadie iba a disfrutar de los placeres de la vida.

    Esta vez, durante la comida estaba radiante, feliz. Echaba miraditas a Fernando. Marta lo notó.

    -Vaya cambio, mami. Ayer tan callada y hoy no paras.

    -Cosas de la vida, Martita

    Por la tarde, María llamó por teléfono.

    -Hola guapetona. ¿Está Fernando?

    -Nop. Esta tarde tenía prácticas o algo así.

    -Cachis la mar.

    -Jajaja María… se te han chafado los planes.

    -Pues sí… Oye…

    -¿Sí?

    -No te molestará que siga viendo a Fernando ahora que tú y él…?

    -Pero mira que eres tonta! Pues claro que no.

    -Uf, menos mal. No creo que hubiese encontrado a otro como él.

    -Además, él ya es mayorcito como para elegir a la mujer con quien quiere estar.

    -Sí, eso sí.

    -Y creo que podría tenernos satisfechas a las dos, no? Y a alguna más si se tercia!

    -jajajaja! Juventud, divino tesoro. Bueno, espero que mañana pueda darme un ‘tiento’. Chao

    -Adiós.

    Por la noche, en la cama, Lorena no podía dormir. Repasaba los acontecimientos del día.

    -Apaga la luz, coño!

    Pero que bruto era su marido. Con gusto le habría dado un codazo en los riñones, con sarna. Pero se contuvo. No se merecía ni eso. Apagó la luz. A los cinco minutos el cabrón roncaba como una marmota.

    Lorena se levantó sigilosamente y se dirigió al cuarto de Fernando. No se dio cuenta de que Marta estaba en la cocina y que la vio. Marta estaba sorprendida de que su madre anduviera por la casa a oscuras a esas horas, así que con cautela miró a donde iba.

    Vio como entraba en el cuarto de Fernando y cerraba la puerta sin hacer ruido. Eso sólo podía significar una cosa. Su madre se acostaba con su hermano. Por ese estaba tan contenta, tan feliz. Tan radiante.

    Marta no era una mojigata. Pero el incesto le parecía algo malo. Quería a su madre. Y a su hermano… pero la idea que se acostaran juntos no le gustó. Estuvo a punto de entrar en la habitación y decirles de todo. Pero cambió de idea y se fue a su dormitorio.

    Lorena no había ido en busca de sexo. Ya había tenido más que suficiente por ese día. Sólo quería un poco de cariño. Y Fernando se lo dio con creces. La acostó a su lado, la abrazó fuerte y la besó con ternura. Le dijo lindas palabras… A los pocos minutos, los dos dormían.

    Lorena se despertó antes del amanecer y sin despertar a Fernando, se fue a su habitación. Los ronquidos seguían. Se acostó y se volvió a dormir.

    Por la mañana, Marta estuvo fría durante el desayuno. Lorena lo notó.

    -¿Qué te pasa, cariño?

    -Nada. Déjame en paz.

    -Como quieras.

    Se marchó sin despedirse. Lorena se quedó preocupada. ¿Qué le pasaría?

    Marta fue directa a casa de Sonia. Sonia era su novia, su amante. Para su familia era sólo una amiga, pero eran amantes desde hacía un par de años. Lo llevaban en secreto.

    Cuando le abrió la puerta, Sonia la abrazó y la besó. Enseguida notó que algo no iba bien.

    -¿Qué te pasa, cariño?

    -Mi madre y mi hermano se acuestan juntos

    -JODER!!! Vaya con tu hermanito. Pero si cada vez que le digo algo se pone rojo como un tomate.

    -Pues mira la mosquita muerta se folla a mi madre.

    -Bueno, y ella a él! jajajaja

    -No tiene ninguna gracia, Sonia.

    -Mujer, gracia, gracia, no. Pero tampoco es una desgracia.

    -¿Cómo qué no? ¿Acaso los defiendes?

    -No es mi problema. Ni el tuyo.

    -¿Cómo que no es mi problema?

    -No! ¿Acaso que nosotras nos acostemos juntas es su problema?

    -No… pero…

    -¿Pero qué?

    -No es lo mismo. Es su madre. Es su hijo. Por el amor de dios.

    -Me imagino que es consentido. Son adultos. Lo que hagan en la cama y con quien lo hagan es cosa suya.

    -Es que…

    -Es que nada. Parece mentira que precisamente tú, que tanto has criticado a esta sociedad que hace que tengamos que esconder nuestra relación, le pongas peros.

    Marta pensó un poco. Sonia quizás tuviera razón. Su madre estaba muy feliz. Hacía mucho tiempo que lo la veía así. La relación con su padre hace tiempo que la notaba fría. Tenía derecho a buscar la felicidad. Y por que no, el placer sexual.

    -Tienes razón. Soy una boba. No soy quién para juzgarlos. Gracias, mi amor.

    Se abrazaron y se besaron. Se empezaron a acariciar.

    -Jeje, Martita. Tu madre es una mujer con suerte. Ya sabes que tu hermano está requetebueno.

    -Pero mira que eres zorrita!

    -Jajajaja. ¿Crees que me lo prestaría un ratito?

    Se pelearon de broma. Reían y se besaban. Sonia era bisexual. No había estado con hombres, ni con mujeres, desde que salía con Marta. Y Marta lo sabía. Más de una vez Sonia le comentó lo guapo que era su hermano. Le gustaba mucho ponerlo nervioso. Siempre le decía cosas que lo ponían rojo. A Marta le divertía como jugaba Sonia con Fernando.

    Marta sí que era lesbiana. Nunca había estado con un hombre. Desde pequeñita notó que sus deseos no iban por el camino ‘normal’, y con Sonia había encontrado a su media naranja. La amaba con locura. Alguna que otra vez Sonia le dijo que se estaba perdiendo la mitad del sexo. Que un hombre le podía dar un gran placer, si sabía hacerlo. Ella siempre decía que no. Que con ella tenía más que suficiente.

    Hicieron el amor con suavidad, con ternura. Después se quedaron abrazadas en la cama.

    Marta pensaba en su madre y en su hermano. Por la noche casi los mata y ahora estaba feliz por ellos. Si se daban el amor y el placer que ella tenía con Sonia, eso era maravilloso.

    Sonia pensaba en Fernando. Siempre le gustó. Y el saber que se acostaba con su madre le producía mucho morbo. Le encantaría verlo follarse a su madre. También le gustaría que le echase a ella un buen polvo. Pero lo que más la atraía era que Fernando enseñara a Marta los placeres del sexo con un hombre. Su cabecita empezó a cavilar…

    CONTINUARÁ…

  • Orgía a full, yo y 15 más (Parte 1)

    Orgía a full, yo y 15 más (Parte 1)

    Luego del brindis familiar se nos había hecho costumbre convocarnos en casa de uno de los chicos del grupo para la ‘la primera juntada del año nuevo’, cada quien llevó su provisión de bebidas para transitar las primeras horas del año en la reunión de camaradas. En esta ocasión la presencia de unas amigas habían atravesado la consigna de solo hombres, tres amigas se nos habían sumado a festejar las preliminares del año por transitar, dos apenas soportaron las dos primeras horas y se retiraron, solo Pamela, mi entrañable amiga (con derecho de uso) se había quedado a condición que la llevara de regreso.

    La demasía y el exceso nos había puesto picantes en los juegos de palabras, la orgía de intenciones había dominado la situación, las veladas intenciones hacían las veces de amenazas juguetonas que solo quedaban en esa insinuación de deseos inocentes o no tanto, como cuando uno de los chicos dijo en broma: “Ja!, estaría bueno comenzar el año con una gran orgía…”

    Las risas y bromas dominaban las miradas intencionadas, hasta Pame se sumó a la intencional (o no tanto) de Bruno cuando aventuró esa fantasía. – Ja”, así en patota es fácil decirlo, pero “a la hora de los bifes” no sé cuántos se animarían a llevarlo a la práctica?

    El silencio se había hecho espeso, ninguno se animó a refutar el desafío de Pame. Como amigo y conocedor del pensamiento de Pame, subí la apuesta: – Vamos chicos, esta mujer ha subido la apuesta, y ahora… quien se le anima?

    —Ja! El que calla otorga… —dijo Pame

    —Vamos, alguno que hable o calle para siempre!…

    Ahí mismo tomé la decisión de preguntar a Pame: —El envite sigue en pie? —asiente.— Luego te contesto por… todos? —asiente otra vez.

    Al día siguiente cuando los vahos del alcohol consumido se hubieron evaporado fui a visitarla para consultar sobre la invitación pendiente. —Vengo para saber si la invitación de anoche sigue vigente?

    Todos estaríamos contentos de aceptar, claro que no sé si vos te acobardas o “vas al frente”.

    —Para nada, me conoces, sabes que la ver…

    —Sí, que la verga te gusta más que el chocolate

    —Eso mismo…

    —Pero… con… todos, con todo ese bosque de pijas?…

    —Y…! probame?

    —Puedo decirle que te animas con todos? —sonríe y asiente.

    —Wowww!! me voy corriendo para hablarlo con los chicos. Te llamo luego.

    Un beso seco, una tocada de culito y me rajé para difundir la buena nueva.

    La llamé al día siguiente para decirle que todos están ansiosos por conocer su respuesta, todos de acuerdo, como noté cierto demora en la respuesta, por cuanto antes de anticiparme a sus dudas, adelanté que me hacía responsable de ofrecerle todas las garantías y cuidados, que todos estamos sanitos y más aún, me comprometo a llevarte el resultado de los análisis de mis amigos para garantizarte la seguridad de poder hacerlo a pelo, “sin forro”, y como usas el parche anticonceptivo no habría inconvenientes en hacerlo al natural.

    Un breve silencio, nuevamente me anticipo —Dale! Somos chichos buenos y calentones, di que sí eh!!!

    —Bien, bien… ya está. Para cuando sería?

    —Qué bueno, dame un par de días para organizar todo. Podríamos tomarnos un finde, completo. Te va? —Ajá, avísame y… a gozar!, Ja!

    Uff, había aceptado la propuesta, pero siempre queda ese instante de arrepentimiento, del tal modo que dos días antes del momento de pasar a buscarla, envié un whatsapp para preguntar de modo subliminal: “como está la sonrisa de mi amiga erótica”, su respuesta vino en foto, una exposición frontal y en plano de acercamiento, sus dedos abriendo los labios de su sexo y el texto: “mi sonrisa vertical lo dice todo, no?”

    Contundente respuesta, escribí con los dedos temblando escribí: “caliente sonrisa” está para comerla! La respuesta igual de contundente, vos y cuántos más? Todos te la vamos a comer y lo mismo cambiando la m por la j. Hmm, quiero mucho de eso. Diálogos insinuantes que prometían un finde “a todo dar”, la última frase resumía el estado de alienación y calentura vas a tener a Pame contra todos.

    Conozco a Pame desde que fuimos compañeros en la facultad, amiga cariñosa con la cual habíamos tenido una buena relación, nunca hubo más que amistad, compartimos momentos de sexos en varias ocasiones, que le había encontrado el gusto al sexo en grupo cuando cursamos el semestre académico, disfrutó ser cogida por un pequeño grupo de amigos en el festejo de fin de curso. Era una muchacha segura de sí misma, con una madurez superior a las muchachas de su edad, según sus dichos: “si me cojes bien estoy siempre dispuesta y disponible”, por eso mismo es una muchacha tan especial.

    Le había anticipado que ese finde sería especial, que como un amigo tiene la casa en la costa atlántica, para practicar el sexo con ella. —Tan así sería? –preguntó

    —Mucho más. Prepara que este viernes al mediodía pasaré a buscarte, los muchachos ya están allá acondicionando todo, y de ese modo podemos aprovechar también esta noche y nos volvemos el lunes al medio día. Vas a ser nuestra mujer de tiempo completo.

    Llegué a la hora acordada, sentada a mi lado emprendimos el viaje a la costa. Durante el viaje me confidenció que había estado todo el día dándole vueltas al asunto y en la noche le costó bastante dormirse sin seguir pensando en ello, que estaba consciente que era algo bien arriesgado pero al mismo tiempo sus miedos eran superados por la aventura de la transgresión, una cosa fue jugar al sexo con tres amigos, que ahora hacerlo con… cuántos serían?, la respuesta algo difusa: —Bueno, son como… diez… bueno… alguno más.

    Para ganar tiempo le entregué el manojo de resultados de análisis, ahí mismo, contar los folios, uno, dos… —Epa!!, conté como quince!!! Tengo que comerme quince pijas?

    —Y la mía.

    —Wowww 16 vergas solo para mí.

    —Tendrás leche hasta empacharte, tres vergas quedaron sin ser de la partida, al no tener su “apto garche”, por el compromiso asumido, quedaron “haciendo banco de relevo” para una próxima.

    Mal disimulada alegría, seguro pensaba en disfrutar de tantas vergas disparando leche a discreción; en camino y sin posibilidad de dar marcha atrás, arrojó el sobre con los resultados médicos sobre el bolso con sus ropas.

    —Cómo estamos?

    —Caliente como una caldera

    —Muéstrame cuánto?

    Sin pensarlo más, comenzó por acariciar mi verga por encima del pantalón para no distraer mi atención sobre el camino. Escaso tránsito, exceso de velocidad y muchas ganas por llegar a la playa se acortaron los tiempos, cayendo la tarde llegamos a la casa, algo acalorados y bastante ansiosos.

    La ansiedad de nosotros no era comparable con la de los chicos que estaban instalados desde varias horas antes, bebiendo cervezas mientras una porno llenaba el cuarto de morbo. Me paré en el centro de la puerta haciendo la presentación y puesta en escena de la amiga:

    —Señores, esta es la súper, mega, maxi, gran… Pame. La más y mejor de las…

    —Las… —dejé que fuera ella quien termine la presentación.— De las putas, que tal!!

    Los “Wow!!” del coro de calentones colma de lujuria el cuarto, los ojos inyectados de deseo la recorren de arriba abajo, el deseo a flor de piel, las palabras obscenas atraviesan la piel de Pame, que menea sus caderas para incitar a la platea de ardientes lecheros.

    —Bueno, bueno… Calma!, nadie me va a ofrecer una cerveza para calmar la calentura de esta hembra?

    —Hubo más de una mano acercándole una para saciar la sed del viaje.

    —Bebe, amorcito, que luego te vamos a hacer tragar más leche que en toda tu vida…

    —Ja!, sí? Tú y cuántos más?

    Respondieron a coro —Esta!! —Cada quien amenaza, tocándose el miembro.

    Con la seguridad de que la diversión está asegurada, dar cuenta de otra cuota de cerveza y algunos bocadillos, arribamos al momento de comenzar el juego en grande.

    Por ser el vínculo entre las partes, decidí dar por iniciada las acciones:

    —Qué comience el juego! No hagamos esperar más a nuestra dama, dejemos un momento para su privacidad, y sin más demora pónganse “en bolas”.

    Los amigos habían dispuesto la espaciosa sala del comedor como teatro de las acciones, dispuesto sillones, almohadones y hasta un par de colchones para que hiciera las veces de platea preferencia mientras espera el turno para entrar en acción.

    El bullicioso grupo de machos llenó la sala de calentura, las ropas apiladas en un rincón y una marea de vergas recibió la presencia de Pame. Las vergas exhiben el deseo a flor de piel, algunas aún flácidas, otras a media asta y la mayoría al palo, enhiestas como estacas. —Ahora es tu turno, tus ropas acá, en el montón! —las mías se suman, todas al cuarto del lavadero. – Hasta el momento del regreso, las ganas de garche serán nuestro vestuario, tenemos comida y bebida para no tener necesidad de salir de casa. Chicos, que comience la fiesta!!

    No había terminado de dar la orden de largada, que los calentones se fueron acercando a Pame, era lo más parecido a una manada de fieras hambrientas abalanzadas sobre la presa inerme. No tenían noción que había dos largos días para degustar de la hembra, ninguno quería perder un instante del disfrute, meterle mano al cuerpo desnudo.

    La sala era el sitio más amplio de la casa, ella había tomado el centro de la escena, los ávidos manoseos de los calentones se hacían carne sobre la carne de la muchacha, el descontrol y el desorden había copado el lugar central, pero como dice el refrán “muchas manos en el plato hacen mucho garabato”, si calientes y excitados cuanto más caótico, todos pugnan por tocar y besar, todos a un tiempo es algo complicado e incómodo para todos.

    El tiempo de espera y la abstinencia forzada para este momento buscan liberar su cuota de adrenalina, los primeros lograban tocar alguna teta, rozar la conchita, hasta lamer alguna parte de su cuerpo, mientras los más lentos pugnan por llegar a ella. Nuevamente era tiempo de poner un poco de orden al desorden. —Vamos por parte. Pame toma este bolígrafo y escribe un número en cada uno de los papeles y colocarlos boca abajo sobre la mesa, para que cada quien tome uno y ese será el orden de comenzar el juego y hacerte sentir su calentura. Comience la rifa del sexo!

    Solo había un par de consignas: siempre desnudos, puertas abiertas, no molestarnos ni interrumpir, quien tuviera el turno podría hacer lo que quisiera hasta venirse, los demás disfrutar de una porno en vivo mientras esperan su oportunidad

    El primero fue Daniel, el más joven e inexperto del grupo, tímido, robusto y con una verga de tamaño considerable. Tendría el privilegio de ser que le entrara a Pamela. Su calentura no toleraba andarse con rodeos, fue directo a poseerla, se acercó blandiendo la verga como su arma más temible, la colocó de espaldas, volcada sobre sobre la mesa del comedor, piernas abiertas.

    Ordenó que se abriera los cantos y se colocó justo en la raja, leve movimiento arriba y abajo y de un solo envión se la enchufó hasta el fondo, la embestida brutal, estremecida por la intrusión, por suerte la muchacha se había lubricado con tanto manoteo, sino hasta tal vez la hubiera desgarrado. El show de porno en carne viva, ver, sentir y oler como el macho cabrío excitado al máximo posee con vehemencia a la hembra, abriendo sus carnes, al ritmo de un garche feroz.

    La sorpresa inicial por la brutal cogida era compensada por el ardor entusiasmo que le ponía, pronto se hizo adicta a la vibrante fornicación. Pamela se adapta al ritmo de su cogida, sus ojos reflejan el disfrute que le proporciona en sus violentas intrusiones, las que pronto consiguen que ella comience a transitar las inocultables delicias del brutal orgasmo. Daniel persiste e insiste con renovada violencia, los embates profundos, se interrumpen y repiten, claro indicio de una profusa corrida dentro de la vagina.

    Quien pensó que era tiempo de ceder el turno al segundo, sería desconocer la potencia casi virginal de nuestro amigo, nada más lejos de pensar que había concluido su faena de sexo. Casi no existió pausa entre la inundación de la vagina con sus tremendos chorros de leche, pues retomó el ritmo, embistiendo con renovado entusiasmo, bombeando con desenfrenado énfasis, seguro tenía ser quitado del interior de Pame para dejar lugar al siguiente.

    Bombeando a destajo en pocos minutos consiguió la excitación a pleno, saliéndose de su almeja para ponérsela en la boca, sostenía la cabeza con una mano mientras con la otra sacudía la pija, acabando en medio del ahogado estertor del chico.

    Al terminar de recomponerse de las arcadas producidas por la profunda intrusión de la verga en su garganta, intenta relajarse, solo intenta, porque Rob con el 2 en su mano reclama el derecho de entrar en ella.

    Esta vez no tiene tanta suerte, menos robusto, miembro menos voluminoso, pero largo y bien rígido, urgido por acción. La abstinencia y la ansiedad le juegan en contra, siente que no podrá demorar mucho en venirse. —Chúpame, chúpame…

    Tan pronto sintió los labios de la mujer rodeando su pene, se agarró de la cabeza, enredando sus dedos en los cabellos. Bombea fuerte, con el tronco hasta el fondo de la garganta, está haciendo sexo bucal, ella contribuye a darle esa contención que requiere tamaña calentura, la vehemencia apenas contenida por la mano de ella sosteniendo el vientre para que no la ahogue, no le impide ser consumida por la calentura que transmite.

    Conmueve verlos tan absortos en el sexo bucal, él ardiendo en su propio infierno, los bramidos del macho provocan excitarla más, tocarse compulsivamente. En pocos minutos, arrebató la verga de la “boa constrictor” y pajeándose rápido y fuerte con su mano derecha, lanzó brutos y espesos chorros de semen sobre la cara de Pamela, las terribles descargas de semen, muchas dentro de la boca, el resto esparcido sobre las mejillas y las comisuras de los labios. Mirando a la platea de calentones esperando turno, recoge los restos esparcidos, tragando, relamiéndose al degustar tanta leche joven. El espectáculo nos encendía y potenciaba en la espera por apropiarnos del ardo de tamaña hembra.

    En riguroso turno fueron pasando para adueñarnos del tiempo que nos tocaba poseerla. Algunos se conformaron con una mamada y luego venirse dentro de la boca o hacer “el payasito” adornando el rostro con los chorros de semen, cada quien que se venía en su boca recibía el “bonus track” de mostrar el contenido lácteo, saborear y tragárselos, muchos optaron por prefería penetrarla, de perrita era la más frecuente.

    Los siguientes fueron repitiendo posturas y vaciándose a discreción uno tras otro, la seguridad permitía a los asistentes al festín de sexo poder disfrutarlo sin precauciones, el show porno en vivo nos permitía todos los excesos, eyacular dentro de la hembra colmada de semen del precedente.

    Promediando esta primera ronda llegó el turno del mayor del grupo, que portaba un aparato más que importante en todas sus magnitudes, largo, bien grueso y duro. Pamela estaba tendida, con las piernas abiertas, sacando con la toalla el semen que escurría de su cuca. Cuando lo vio acercarse sacudiendo tremenda matraca abrió los ojos como el dos de oros de la baraja, separó más las piernas para poder disfrutar tan descomunal aparato, súper lubricada con el semen de media docena de vergas era tiempo de aguantarse algo que le resulta difícil a cualquier prostituta.

    Pero no todas son peras en el árbol del amor, tan pronto el dueño del “monstruo” se ubicó entre sus piernas, acomodó la pija y se la fue entrando bien rápido, tanto que ni tiempo tuvo de gemir, el amigo comenzó a tomarla fuertemente de los hombros y sacudirse rapidísimo dentro de ella, ni tiempo tuvo tiempo para sentirla del todo, el hombre comenzó a gemir y descargarse dentro. Realmente era un espectáculo frustrante ver semejando miembro todo poderoso consumirse tan pronto, eyaculador precoz, pero notablemente abundante, tanto que cuando se la sacó del todo fuera aún salieron un par de gruesos chorros de leche.

    Las ganas de Pamela habían quedado solo en ganas, tal vez por eso lo retuvo luego de venirse, quería recoger en directo y con su boca ese último chorro de semen vertido.

    Nos quedamos todos con las ganas de ver la actuación de la bella hembra aguantando a una bestia de poronga.

    Como en el teatro, el espectáculo debe continuar, el siguiente comenzó a meterla sin hacerle asco a la brutal lechada del monstruo, encharcados en semen se la mandó de una, a fondo, mientras ella seguía mamando la verga del precoz eyaculador.

    Al quedarse con toda para ella comenzó el acto, Ángel era la antítesis del anterior, estaba dándole verga en todas las posturas, sobre todo cuando la ponía en cuatro le hacía abrir los ojos y gemir con los vibrantes embates. Sabio y hábil, moviéndola, ahora colocada sobre él, cabalgándolo, había colocado un almohadón bajo sus caderas para poder alzarla bien alto y dejarla caer empalada.

    Sus habilidades habían erguido y encendido las manos de los que esperan el tiempo de montar y de los que ya se habían venido. El tiempo es lento para el que espera pero éste era un semental que podía demorarse una eternidad, no podría precisar cuánto duró este polvo, pero según algunos observadores dicen contabilizar al menos tres o cuatro orgasmos, y larguísimos.

    Pero, todo tiene sus límites, y cuando ella estaba en turno de monta fue cuando el muchacho le aplicó dos sonoras palmadas en las nalgas, la dejó caer sobre su miembro, la sujetó con fuerza de las caderas y se vino, jalando con fuerza hacia abajo acompañaba la emisión del semen.

    Cuando dejó de moverse, la muchacha se inclinó sobre él, besarlo sin importar tener el sabor del semen de la descarga previa. Desmontó despacio, dejando escurrir toda la carga de su macho y de otros machos, gruesos chorros de leche se escurren por el tronco del Ángel caído.

    —Momento señor, no tan de prisa, el acto no terminó…

    Ella dio por terminado el turno solo después de hacer una prolija limpieza de la verga, lamiendo toda la eyaculación hasta la última gota. Lo hacía despacio, girando, mostrándose a todos y desde todos los ángulos, gozaba ver la excitación producida en los asistentes, relamiéndose y gustando el mix de sabores de varias pijas.

    Los siguientes fueron pasando sin grandes variantes, también yo fui uno más entre los cogedores que disfrutaron en esta primera ronda de polvos.

    Fin de la parte 1

    Aprovechando la pausa impuesta por el cansancio de la muchacha, amerita que también lo haga en el relato, dejando para la segunda parte la continuación de los hechos sucedidos en ese fin de semana para guardar entre los recuerdos más entrañables. Los espero en la continuación de “Orgía a full, yo y 15 más – Parte 2” estaré esperando tus preguntas en: [email protected].

    Nazareno Cruz

  • Tía borracha

    Tía borracha

    Eran vísperas de año nuevo, vivo en Zacatecas con mi hermano y mi madre, para fin de año había escuchado que iríamos a la casa de la abuela allá en Toluca. A mí me encantaba ir allá ya que toda la pandilla de primos estaba ahí, además de que la fiesta se animaba mucho cuando empezaban a sacar el pisto y demás. Así que partimos en la mañana del sábado para poder acomodarnos y pasar unos días allá.

    La casa de la abuela era grande y era suficiente para albergar a la basta familia que teníamos, yo lo primero que llegue a hacer fue a darme un buen baño ya que había sudado durante el viaje a horrores, ya en la cena empezaron a llegar todos, ya los primos con sus esposos y los tíos con toda la plebe, en especial desde morrillo siempre me había llamado la atención mi tía Maricela, no era tan grande, tenía si acaso unos 32 años, pero estaba como quería, era morena, tenía unas tetas muy buenas grandes caderas y nalgas, era toda una yegua, me fascinaba que siempre en las fiestas de la familia se arreglaba como toda una putita, vestido corte y de escote muy bueno.

    Durante la cena estuvo todo normal ya al día siguiente empezaron los preparativos para recibir el año que venía, aún faltaba un día pero la gente de ahí no trabaja ese día así que los supermercados estarían cerrados, ya el ultimo día del año en la tarde empezaron a echar la reta entre los primos para después bañarse todos y estar listos para la cena y borrachera que se venía, los borrachos de los tíos ya empezaban a beber y con ellos mi tío Iván quien era esposo de mi tía maricela, él era de los que tomaban hasta reventar, ya bañado empecé a notar que mi familia se había olvidado de la cena y se concentró en la fiesta, sonaban canciones rancheras y al fondo mi tío Iván bailando con su esposa que valla vestido traía, era negro, y mostraba una pierna desnuda, sin espalda y para rematar esos escotes que le encantaban, entre los primos y tíos embobados veíamos tremendo culote de la tía, que bailaba como diosa, entre los primos se cuchicheaba el que tan buena estaba la tía y las buenas cogidas que le habría de dar el tío.

    Ya más en la noche se hicieron las bolitas, una de hombres y una de las mujeres, los hombres tomaban y fumaban y presumían sus logros, que la casa, el coche, el trabajo, todos sumamente ya bebidos, por parte de las mujeres no eran muchas pero sí que tenían ambiente pero al cabo de un rato todas se metieron a dormir quedando solo 3 que eran mis tías que al no hallar tema fueron con los tíos ya borrachos.

    Ya en la madrugada todos ya estaban bebiendo como locos, las tías ya comenzaban a desarreglarse por el alcohol, la tía mari en las piernas del tío Iván se caía de sueño y el tío solo alegaba que él era más chingón que todos que tenía la mejor vieja y que todos éramos unos jodidos, todos le veían mal ya ebrios, yo por mi parte no había bebido mucho ya que no era fan del tequila, así que solo me limitaba a ver, en eso un tío nos dice que la leña ya no da para más y que era mejor ir adentro a tomar y seguir, ya adentro me dieron ganas de ir al baño y subiendo las escaleras se escuchaban gemidos, era la prima rosita desde su habitación, me acerque lentamente y pude ver a mi prima siendo follada por mi hermano, mi prima si acaso tendrá unos 19 y mi hermano 28, la tenía empinada agarrándola por los brazos y sacudiéndola con bestialidad, solo se escuchaban sus gemidos y los golpes de sus nalgas con los huevos de mi hermano, la verdad me calenté y quise ver más pero de repente me entro en la cabeza la ansia de ver a mi tía, fui al baño y de inmediato baje, ya abajo estaban todos borrachos a tope, todos los tíos ya ebrios a no más poder, en eso me ve mi tía y se me acerca, casi sin poder caminar “vamos a bailar una hijo ya que se me durmió el wey de tu tío».

    yo accedí y en eso estaba sonando una de la ms, la tome por la cintura y comencé a bailar con ella, ella de lo ebria que estaba me sostenía para no caerse pero al hacerlo pegaba todo su cuerpo al mío, de inmediato me puse erecto, mi tía ya estaba casi dormida y me alcanzo a decir que la dejara en el sillón que quería recostarse, yo la ayude y al inclinarse para acostarse aproveche y la tome de la cintura y le pegue la verga dándole buen arrimón, a lo que me excuse con perdón me iba caer, ella no dijo nada y me respondió ven acuéstate conmigo ya mañana vemos que hacemos con este desastre, yo no dude en aceptar y me acosté con ella, ella estaba de frente a mí y la abrace pero estaba muy caliente y quería sentir su culo, así que me pase del otro lado y me pegue a ella abrazándola por atrás, empecé a restregarle la verga en el culo y ella solo hacía para atrás, en eso le meto mano por la pierna y me dirijo a su entrepierna, ufff estaba que escurría ya esa cosa, me empecé a restregar más y más en su culo hasta que le subí el vestido y le baje el calzón, ella me decía, que cabron me saliste, anda haz lo que quieras al fin ya tu tío esta que no siente nada, la situación era súper excitante, estaba en la sala con mis tíos dormidos a punto de reventarme a la tía más buena de todas, le dije oye no creas que lo hare tan fácil antes tienes que hacer algo por mí, a lo que ella se baja automáticamente y se pone de rodillas sacándome la verga que escurría ya, de un solo lametazo empezó a comérsela toda, valla mamada que me estaba dando, su saliva escurría por mi pene, y sus ojos solo pedían verga, estaba aún ebria pero sabía lo que hacía con esa lengua, la verdad ya no pude mas y la levante y le quite el vestido y el sostén que tenía dejando esas tetasas al aire, valla mujeron que era, estaban bastante firmes ya para su edad y los 3 hijos que ya tenía, la abrí de piernas y jugueteé un poco restregando la verga en su panocha, ella se mecía y retorcía de placer hasta que de un empujón le deje ir toda la verga, ella grito e hizo unos gestos súper ricos.

    Empecé lento muy lento, en cada estocada ella agarraba el sillón y se lamia los labios, ya entrando en calor comencé al acelerar, ahora ya se escuchaba un ahhhh ahhhhh ahh en toda la sala, su límite fue que se vino, sentí el chorro entre mis huevos y ella se aferraba más y más a mí, yo estaba entero, el alcohol que tome ayudaba a no venirme tan rápido, después de estar un buen rato así la voltee, quedando de cucharilla, la tome por los pechos y le metí la verga de una, le estaba acomodando buen cogidon a la tía que estaba toda sudada ya, sus nalgas en mis huevos se veían fenomenales, sus gemidos y gritos aumentaban mi lujuria y en un descuido le metí la verga por el culo, a lo que grito como loca, se quiso zafar pero no la deje, le dije que le iba reventar el culo ya que le tenía ganas desde hace mucho, ella suplicaba que por ahí no y lloraba, yo no la saque y empecé a bombearla, al cabo de un rato ella sola buscaba mi verga con su trasero, le hice lo que quise estando así, le pellizcaba y estiraba sus pezones le metí la lengua en su oído y boca, mi tía era mi puta en ese momento, los lloriqueos ahora eran gritos de placer que pedían mas y más, la incorpore en 4 y comencé a cogerla así, dándole a nalgadas y agarrándole el pelo, sus gritos ya eran de puta en celo, decía entre ellos, ayyyy que rico, asiii asiii no pares, dame mass duro, y un sin fin mas, sonaban también las nalgadas que le daba, tremendo culo que tenía y era todo para mí, en eso no pude mas y le llene el culo de semen, ella en su alucinante cachondeo bajo y me la mamo limpiando toda mi verga.

    Me abrazo y me dijo que iría a dormir arriba para que no hubiera sospecha, ya por la mañana en el desayuno andaba muy sonriente atendiendo al tío que no aguantaba la cruda, y como costumbre fanfarroneaba con lo que podía, yo sonreía porque me había cogido a su mujer y le había gustado tanto que en la cocina le di un buen faje argumentando que le ayudaría con las bebidas, me la mamo un rato y después llevamos las bebidas, era una súper cachonda la tía y ahora era mi puta.