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  • Uf, esa boda 1.5 (Elena)

    Uf, esa boda 1.5 (Elena)

    Mi nombre es Elena y, como lo platicó Mario, mi novio en un relato anterior, fuimos a la boda de su hermana menor, al salón social de un hotel a las afueras de la localidad donde vive su familia, a quienes, dicho sea de paso, no había tenido oportunidad aun de conocer ya que solo tenía saliendo cinco meses con él.

    Al parecer la familia del novio de mi cuñada la menor era bastante acomodada ya que no solo contrataron aquel lujoso salón, sino que además rentaron habitaciones para los invitados foráneos para no tener que preocuparnos por las incomodidades del trayecto.

    A pesar de que la comida estaba bastante rica, las bebidas llegaban en abundancia y la música era bastante buena, alternando un grupo musical local con el DJ que ponía música bastante movida entre los descansos del grupo, me aburría bastante estar rodeada de perfectos desconocidos que no me prestaban la menor atención. Para colmo, mi novio se reencontró con una prima que tenía bastantes años de no ver y se dedicaron toda la velada a platicar de sus aventuras pasadas, y en algún punto fueron ganando confianza hasta que algo raro pasó y sospecho que me pintaron el cuerno de lo lindo en una prolongada ausencia de ambos, pero esa es otra historia. La que voy a platicarles, pasó conmigo en ese mismo lapso cuando mi novio desapareció convenientemente de la escena.

    Yo soy una chica de buenos atributos, no tiene caso negarlo. Tengo unas lindas tetas paraditas que me gusta lucir con amplios escotes, sin llegar a lo vulgar y esta ocasión no fue la excepción. Llevaba para la ocasión un vestido entallado color salmón, sin mangas, con un escote lo suficientemente grande para atraer miradas de deseo que me hacían sentir bastante bien. A mis 26 años, mis piernas son firmes y bien torneadas, bronceadas ya que vivimos en la costa, razón por la que no necesité ponerme medias para ese evento familiar. Mis piernas oscuras y el vestido arriba de las rodillas formaban la combinación perfecta para lucir mis atributos aún más. Mi cabello castaño, mis ojos cafés y una boca con labios prominentes completaban el cuadro con el que me presenté esa noche a la boda. Un poco antes de salir, lo consulté con el espejo y me dio su total aprobación a lo que le correspondí con un beso y un guiño coqueto.

    El caso es que estaba yo ahí aburrida en el evento, mientras Mario charlaba animadamente con su prima Magda, revisando mis redes sociales en el celular cuando recordé la aplicación Tinder que aún conservaba. La había dejado de utilizar desde que empecé a salir con Mario pero en esta ocasión, un impulso me hizo abrirla para ver como estaba el ganado en esa región. Empecé a revisar varios perfiles pero ninguno de ellos me interesó demasiado. Perfiles insulsos, feos, demasiado jóvenes, demasiado viejos, demasiado poco…

    De pronto vi la fotografía de un hombre de unos 40 años, con una mirada profunda y enigmática y una media sonrisa en su rostro. Era una mirada que no trataba de convencerte de nada sino que te mostraba una seguridad y presencia que me cautivó desde un principio. Furtivamente voltee a ver si mi novio había notado mi súbito interés en ese perfil pero Mario estaba ido y absorto en la plática con su “querida” prima.

    Sus datos de perfil decían que se llama Andrés, y casi sin pensarlo moví mi dedo para aceptar su perfil. Quería ver mas información del galán. Sus datos decían lacónicamente que era empresario, su interés eran las mujeres y era residente local del pueblo.

    Estaba bastante ocupada viendo esta información cuando mi teléfono vibró una vez en mi mano.

    – Hola. – Me escribió. – ¿Cómo estás, Elena? – Me sobresaltó que supiera mi nombre pero cuando me percaté de que estábamos ambos en Tinder. Sonreí.

    – Bien gracias. ¿Y tú?

    – Acá disfrutando de esta noche fresca de viernes. ¿Eres de acá?

    – No, vine a una boda en el Salón Guirnaldas

    – ¿En el hotel Coral?

    – Si, creo que así se llama el hotel.

    – Ah genial. ¿Se casa alguien de tu familia?

    – No, es una conocida. La vine a acompañar. – Me ruboricé ante la mentira que acababa de lanzar. No supe por qué, pero supuse que era para no tener que dar explicaciones de que mi novio me tenía totalmente ignorada.

    – Y me imagino que ya estás aburrida con tantas charlas triviales de gente que ni conoces.

    – Algo así. ¿Y tú, qué haces?

    – Estaba a punto de cenar cuando vi la notificación en Tinder. Casi se me atraganta el pedazo de hamburguesa al ver tu hermosura.

    – Ayy, no exageres. Gracias por el cumplido. tú tampoco estás nada mal.

    – Calla, que me harás ruborizar. Apuesto a que vas vestida como una diosa ahora mismo.

    – Pues se hace lo que se puede. Un vestido color salmón, a media pierna, bonito escote, nada del otro mundo.

    – Estoy seguro que ese color debe hacer juego con tu piel morena y esos ojos café enigmáticos y sugerentes. El escote es un plus para ese cuadro tan lindo que deben estar viendo los otros comensales.

    – Ni tanto. Estamos en un lugar apartado del salón

    – ¿Con quienes estás?

    – Con unos amigos que vinieron acompañando.

    – ¿Te atreverías a enviarme una foto de cómo estás ahora?

    – No, ¿cómo crees? No acostumbro hacer eso. Hay demasiado pervertido en internet estos días.

    – Si, no podrías saber si soy un adolescente lleno de acné masturbándome en el sótano de la casa de mis padres.

    – Exacto. Una nunca sabe.

    – Bueno, y ¿qué tal si tu resultas ser un plomero que quiere salir a conocer su lado femenino esta noche?

    – Jajaja, te pasas. Te prometo que puedo parecer cualquier cosa menos un plomero.

    – Eso es seguramente lo que diría el plomero homosexual si estuviera charlando conmigo, ¿no crees?

    – Jejeje, supongo que si.

    – Te envío una foto de mi cara llena de acné.- En ese momento recibí una foto de él mismo, sonriente y guiñando un ojo hacia mi. Al fondo se veía el contorno de una sala bastante elegante. Seguramente el tipo sabía vivir bien. En un impulso, puse la cámara en modo selfie y me tomé una foto para enviársela a él de vuelta. En un último momento, la giré levemente para que solo se pudiera apreciar la mitad de mi rostro. Al hacer esto, la foto se centró en mi cuello y el escote pronunciado de mi vestido color salmón.

    – Guau, de verdad que tienes unas tetas bastante apetecibles. – Escribió después de haber recibido mi foto.

    – Todos ustedes los hombres son unos cerdos, solo en eso se fijan, jajajajja.

    – Pues es lo que me mandaste, cariño. Si me hubieras mandado una foto de tus manos te las estaría chuleando igual

    – Bueno, ¿qué te pareció?

    – Que me dejó con ganas de más.

    – ¿Cómo de qué más?

    – No lo sé. Me gustaría ver cómo se ven tus piernas con ese vestido tan bonito.

    – Eres un salido,

    – Ya lo sé. Sospecho que tú también lo eres y eso me encanta.

    – Convénceme. – escribí apresuradamente. Un segundo después de enviar el mensaje, sentí la punzada de la culpa pero ya el paso estaba dado.

    Volteé a ver a Mario que me preguntaba si quería bailar. Mecánicamente le dije que no y al ver que el esposo de su prima tampoco quería bailar, invitó a su prima tomándola por el talle con bastante familiaridad. En ese momento me llegó un nuevo mensaje y voltee nerviosa a ver si Julio, el esposo de Magda, la prima de Mario se había dado cuenta pero a estas alturas la bebida había empezado a hacer efecto en el y ya no me estaba prestando atención como lo hiciera al principio.

    En mi teléfono apareció la foto de un abdomen masculino desnudo con el cierre del pantalón abajo, de forma que se podía ver su ropa interior tipo elástico azul y el contorno de un instrumento que, a simple vista se miraba de buenas proporciones. Era una foto un poco atrevida pero me quedé un buen rato admirando la forma atlética de su cuerpo y lo sugerente de la parte de su cuerpo que no dejaba ver su pantalón. Definitivamente aquello no era lo de un adolescente con acné en el sótano de la casa de sus padres. Como un resorte, me dirigí al baño de mujeres a donde saqué la cámara de mi celular y me tomé varias fotos frente al espejo apuntando a mis piernas bien torneadas y bronceadas. Después me metí a uno de los sanitarios y, apuntando con la cámara a mi entrepierna, me tomó unas cuantas fotos donde se alcanzaba a apreciar el contorno de mi vulva contra las pequeñas bragas blancas que había elegido para la ocasión. Finalmente, me tomé un par de fotos de mi rostro guiñando el rostro en una actitud provocadora

    “Por si acaso”. Pensé. Si no me animaba a usarlas, podía enviárselas a Mario para que se animara a hacer algo después de la boda.

    Envié dos fotos de mis piernas y regresé apurada a la mesa. El corazón me latía muy fuerte, y estaba levemente consciente de que me estaba empezando a calentar con aquella situación. No tenía nada mejor que hacer y estar caliente y abrumada al menos me hacía olvidar el aburrimiento.

    – Qué hermosas piernas. Gracias por esa linda visión.

    – Gracias. Tu foto también me ha gustado. Se ve muy sugerente con ganas de

    – ¿De mas?

    – Algo asi, jajajaja. Es que una se queda pensando, no es bueno quedarse con la duda.

    – Lo dice la chica que no quiso poner su cara

    – Ayyy, no me gusta. Perdón. ☹

    – Te perdono si me dices que mas quieres ver.

    – Jajaja, todo. Jeeje, no es cierto, ¿que vas a pensar de mi?

    – Que estás deseando que pase algo, igual que lo deseo yo…

    En este punto, me llegó una foto de su entrepierna. Aun estaba su pene cubierto por su calzoncillo pero su excitación hacía que se levantara y se viera el bulto de su miembro presionando sobre la tela elástica. Tragué saliva imaginando ese pedazo de polla en mi boca.

    – ¿Y qué crees que pudiera pasar? – Escribí pretendiendo que no me había afectado la imagen tan sensual que acababa de recibir. Mi entrepierna se había empezado a humedecer casi sin darme cuenta. Ya era oficial. Estaba caliente. Le mandé una nueva foto de mis piernas y, como no queriendo, la que tomé en el sanitario con mi vulva apretada dentro de mis bragas blancas.

    – Lo que tu quieras que pase. Uyy que lindo se ve eso. Me encantas.

    Sentía un escalofrío recorrer mi cuerpo. Acababa de enviarle una foto comprometedora a un desconocido. Aunque no se viera mi rostro, sino solamente mi entrepierna, era demasiado para saber que cruzaba una línea de la cual ya no me podía regresar.

    – Lo que yo quisiera está un poco complicado. – Escribí mientras veía el salón concurrido a mas no poder y mi compañero de mesa haciendo los honores a su sexto o séptimo trago.

    – Complicado es mi segundo nombre, cielo.

    “¿Cielo?” ¿En qué momento habíamos pasado de ser unos completos desconocidos a decirnos expresiones de cariño? Una voz muy sutil (la verdad demasiado sutil), me decía que me debía alejar de aquella situación cuanto antes. Como casi siempre que se apodera de mi la calentura, decidí ignorarla y escribí,

    – Calmate Andrés Complicado Penelindo

    – Jajaja si, Elena Tecaesdebuena Telaquierometer.

    – Epale! Qué grosero 😛

    – Simplemente digo lo que pienso.

    – Además, no es como que pudiéramos vernos hoy así que ni te emociones.

    – Ponme a prueba cielo. Di la palabra y en menos de 10 minutos me la estarás chupando. Si tu quieres claro.

    – Jajaja, si, como no. Y cual es esa palabra.

    – “Cógeme” y tu deseo será una realidad.

    – Ajajaja, no te creo. Solo di la palabra. ¿O tienes miedo?

    – No, no tengo miedo.

    – Entonces dila.

    – Jajaja, estás loco, ¿sabes?

    – La palabra, corazón.

    – Jejeje, corazón.

    – Bueno, espero que te la sigas pasando muy bien en la fiesta.

    – ¿Ya me dejas?

    – Estoy ardiendo por tu culpa y no te animas a dar el paso que te pido. Me la voy a ir a jalar y de ahí, ya veré qué mas hago.

    Al escribir esto, me mandó una nueva foto de su verga en toda su esplendorosa desnudez. Era grande y gruesa, con unas venas que recorrían todo su tronco y me sorprendí preguntándome que sentiría mi lengua recorrer todo ese tronco venoso. Esta vez ni siquiera me preocupé en confirmar si nadie me estaba viendo. Simplemente la abrí y me deleité con las posibilidades de la noche.

    – ¿Y para qué desperdicias tan rica verga con una paja? – Escribí

    – Porque tú no te animas a sentirla bien dentro de ti, mientras te cojo de la cintura para penetrarte mejor.

    – Ufff, eso suena bastante bien.

    – Di la palabra.

    – Ok, cógeme. Ya, ¿contento?

    – Todavía no. Sal al estacionamiento trasero del hotel junto a la fuente del angelito y vas a ver un carro blanco, un Cadillac estacionado. Te acercas y de ahí vemos qué pasa.

    – ¿Es en serio?

    – Totalmente. Te dejo corazón. 10 minutos.

    Me quedé pasmada sin saber qué decir. No tenía idea de lo que pasaría, pero en ese momento se acercó Mario a la mesa, sudoroso al igual que su prima después de haber estado bailando por un buen rato. Me pareció que la temperatura se había elevado un poco con aquel par y no me fue difícil imaginarme con una pesada cornamenta en la frente. Bueno, de cualquier manera, eso era lo que necesitaba para dejar los escrúpulos a un lado y dejarme llevar.

    Estuvimos conversando por un breve rato. Llegó un punto en que casi olvidé la posibilidad de que Andrés pudiera llegar hasta el hotel, aunque realmente tenía mis dudas.

    De pronto, sentí vibrar el celular en mi mano y al ver la pantalla leí un lacónico “Ya estoy aquí. Te espero”

    Sentí latir mi corazón a toda prisa y volteé a ver a mi novio sintiéndome descubierta. El seguía con un gesto pensativo con sus manos metidas entre las piernas como niño regañado y la mirada ausente. Le dije que saldría a tomar un poco de aire y se ofreció a acompañarme a lo que, pro supuesto, me negué. Estaba sumamente caliente, pero era la visión de ese pene delicioso la única que podría calmar mis ganas en ese momento.

    Caminé hasta la fuente del ángel que no tardé mucho en encontrar al salir del salón. Al fondo, se veía un camino de piedra que daba a la parte posterior del hotel y al terminar varios autos estacionados. Uno de ellos, un Sedán Blanco de lujo en la parte mas lejana del lote, permanecía con los faros prendidos y hacia allá me dirigí. Cuando llegué Andrés estaba esperándome en la parte trasera y me abrió la puerta con un simple, “pasa” tenía la voz grave y varonil y me encantó desde que la escuché. Sin mas preámbulo, me metí a la parte trasera del carro donde me recibió con un beso apasionado que me dejó viendo visiones. Su lengua entraba en mi boca y acariciaba cada centimetro dentro de ella, sin olvidar el contorno de mis labios y mi propia lengua que tocaba la suya con ansia.

    Sus manos buscaron el contorno de mis tetas por encima del vestido mientras me besaba y sentí una descarga eléctrica recorrer mi cuerpo. Sentí mis pezones duros y mi vagina se iba encharcando ante las caricias de aquel extraño, solos en aquel paraje desolado en un estacionamiento…

    – ¡Espera! – Dije mientras me incorporaba tratando de recomponer la posición de mi vestido.

    – ¿Qué pasa, Elena? – Dijo con paciencia cansada como un maestro que le tiene que explicar a su alumno que los monstruos no existen.

    – Es que nos pueden descubrir aquí. Es peligroso.

    – ¿Y no te gusta el peligro? – Dijo sonriendo esa sonrisa que tenía en su foto de contacto.

    – Si, pero no me gusta amanecer en la cárcel por conducta indecente.

    – No hay nada de indecente con que me chupes la verga…

    – Tal vez para ti no, pero la policía podría tener una opinión distinta.

    – Además, no tienes nada de qué preocuparte. Jesús nos está cuidando.

    – Jajaja, vaya. Me resultaste muy religioso para ser tan caliente, Andrés.

    – Jajajaja, noooo. Jesús es mi chofer y nos está cuidando de que no llegue nadie inoportuno. – Dije soltando una genuina carcajada ante mi ocurrencia.

    – ¿Cómo nos cuida? – Dije sorprendida.

    – Digamos que llegó a un acuerdo monetario con los guardias para que no se acerquen por acá o nos avise si viene alguien… puedes estar tranquila. – Dijo tomando mi mano y dándome un nuevo beso en la boca.

    Con aquella explicación, no tuve mas remedio que recostarme en el asiento y dejarme llevar. En un santiamén, sentí sus manos hurgando en mi entrepierna, y haciendo a un lado mi braga mojada, me metió su dedo de forma tal que me hizo estremecer y gemir. Quise aplacar mi gemido pero el me susurró que el auto era a prueba de ruidos así que podía gritar todo lo que quisiera.

    Con firme delicadeza, tomó mi cabeza y la enfiló hacia su entrepierna donde me recibió aquel apetitoso miembro que tanto había anhelado desde hacía un rato. Sentir la fibrosa textura de su pene grueso y duro en mi boca fue como una inyección de hormonas directo a mi entrepierna. Abrí mi boca lo mas que pude para poder meterlo por completo en mi. Lo sentí vibrar mientras recorria el glande con mi lengua, y desde la lejanía dl resto del mundo, mas allá de su pene y mi boca, lo escuché gemir y me sentí contenta de darle ese tipo de placer. Deseaba complacerlo, que se derritiera de placer y se dejara hacer en mis manos y mi boca, hasta que no tuviera mas remedio que inundar mi boca con su leche tibia. Sus manos cogieron mi cabeza para agilizar mi movimiento y sentí que me ahogaba pero aun asi continue implacable dando placer a toda la extensión de su hermoso instrumento hasta que mis esfuerzos se vieron recompensados con un ronco grito que salió de sus labios, seguido de una copiosa venida que tuve que tragarme por completo para no ensuciar mi vestido.

    Como pude me desnudé por completo y me recosté en el asiento, abriendo mis piernas hacia él, diciéndole un “te toca, chato” con la mirada. Ni tardo ni perezoso, se hundió entre mis piernas y metió su lengua profundamente en mi cosita húmeda a pesar de la incomodidad debida a la estrechez del espacio que nos quedaba en la parte trasera del auto. Mi cabeza golpeaba rítmicamente sobre el reposabrazos del asiento pero no me importó. Cerré los ojos para sentir mas profundamente las sensaciones que me provocaba la mamada de coño que me estaba dando mi querido desconocido. Sus manos alcanzaron mis senos y los empezaron a estrujar. Sentí un dulce dolor y el roce con mis pezones y esa deliciosa anticipación cuando todos tus sentidos se ponen en alerta para recibir el orgasmo que se estaba gestando desde lo profundo de mi vagina.

    Sentí su lengua jugar con los escasos vellos en mi pubis, su saliva cayendo como un torrente encima de mi y su áspera barba rozando mi pubis y fue todo lo que necesité para estallar gritando como una poseída mientras iba mojando la tapicería de su lujoso auto con mis jugos de amor, desparramando el olor a hembra caliente por cada rincón de ese auto.

    Continuará…

    Dark Knight

  • Viernes, 12 de julio de 2019

    Viernes, 12 de julio de 2019

    Hoy fue un viernes con extraordinario masaje. Estoy pensando que quizá no es necesario que me presente cada vez, si al final cuento mis cosas, pues ya sabéis bien, un tío bueno, caliente, bien equipado para la guerra y siempre con ganas de estar en plena batalla. Me gusta ganar las batallas por abandono del enemigo, es decir, que antes se cansen los otros de follarme que yo de que me follen. Me gusta hasta el vicio. Sí, lo mío es vicio en algunas ocasiones o en todas. Es que me pasa que solo ver a un hombre que me mira y ya está. Tengo siempre más ganas de hombre que una soltera a los 45 años. Bueno, a lo que vamos.

    Mi primo Alfredo siempre ha sido para mí como un hermano, la relación familiar entre nuestros padres ha sido inmejorable, razón por la que hemos crecido juntos o casi juntos como hermanos. Nos diferenciamos en que Alfredo dice ser heterosexual (?). Yo he consentido siempre que él lo sea; de hecho se ha casado, tiene dos niños preciosos que me quieren con locura, y también se ha divorciado. Además, mi primo es mi amigo, un amigo excepcional e increíble. Mi primo se casó porque tocaba y agarró la niña más bonita del pueblo, pero mala mujer; ¡pobres sobrinos míos! Ya se lo dije a mi primo, no te cases con esa, pero él se empeñó. Dicen que el amor es ciego, pues este amor de Alfredo fue ciego de nacimiento. Se prendó de su belleza y luego tuvo en casa una mujer aburrida, que no se arregla y a la carrera se va afeando más que la mierda. Si lo digo así no es por desprecio, sino porque hasta huele mal. Lo dicen hasta mis sobrinos que son sus hijos, ya me contaréis.

    Yo vivo en mi ciudad de toda la vida, ni se me ocurrirá irme a vivir a otra parte, solo que tengo que compartirla con Madrid por suprema necesidad y mientras no haya remedio. Mi ciudad es insuperable porque tiene un mar que vale un huevo y parte del otro, y tiene unas playas nudistas que son lo mejor de lo mejor, no nos han dejado unas calas llenas de piedras como en otras partes, sino con fabulosa arena rubia o blanca, anchas, extensas y tranquilas, y son varias las playas libres de textil.

    Mi primo Alfredo viene a casa tan a menudo como puede para ver a su padre, pues su madre ya murió de una feroz leucemia rápida y sin remedio. Como Alfredo ya está divorciado y sin ganas de otra mujer, cuando viene a ver a su padre, pernocta en mi casa. Nos reunimos para tomar un café e intercambiar preocupaciones. En uno de estos viajes me habló de ir a una clínica de masajes. Ese día mientras yo estaba en mis quehaceres laborales, él había ido a «desintoxicarse» —eso es lo que él dice—, como si yo no lo conociera. Me regaló una sesión de masaje en una clínica de masajes en la ciudad. Lo ha hecho por mi cumpleaños. No conocía yo la tal clínica.

    — Es una nueva clínica de masajes, —me explicaba Alfredo—; fui esta mañana cuando te fuiste a tu trabajo porque la espalda me estaba matando. El nombre del masajista es Ricardo, aunque él se llama así mismo Getulio; estuvo increíble y pensé que disfrutarías de un buen masaje, así que te regalo esto por tu cumpleaños. Puedes ir cuando quieras.

    Bueno, como me gustan los masajes, qué más da que se llame así o de otra manera, con que me toquen y me hagan pasar un rato agradable, me basta. Pensé que esto sería bueno. Pero las malditas ocupaciones me hicieron olvidar la recomendación durante varias semanas. Volvió Alfredo en otro viaje a ver a su padre con la idea de quedarse a trabajar en los negocios familiares. Ya se hizo un hueco en su casa, donde estaba solo su padre y nos comunicábamos más por teléfono. Una noche sonó mi móvil y era Alfredo:

    — ¿Ya concertaste una cita con Getulio?

    — No, todavía no —le dije—, he estado ocupado, mejor te soy sincero, se me había olvidado.

    — Debes hacer esa cita mañana a primera hora. ¡Te alegrarás de haberlo hecho!, —dijo Alfredo.

    Tomé nota en la agenda y al día siguiente en la mañana llamé al número que aparece en la tarjeta. Respondió una voz áspera, grave y muy baja:

    — ¿Qué se le ofrece?

    — Buenos días, oiga que tengo un bono para una hora de masaje y necesito hacer una cita, —le dije a la voz como respuesta.

    — ¿Su nombre, por favor?, —preguntó la voz.

    — Soy Janpaul, —respondí.

    — Jeanpaul, mucho gusto, soy Getulio, el que te dará tu masaje; por cierto eres amigo de Alfredo, ¿no?

    — Sí, sí, algo más que amigo, —respondí.

    Me quedé muy sorprendido. ¿Cómo podía saber quién era yo?, ¿tanta memoria tiene este tipo? Buena impresión debe de haberle dado Alfredo, tiene una memoria increíble o pocos clientes para que recordara que yo era amigo de Alfredo. Esto es lo que pensaba mientras oía cuchicheos por el teléfono:

    — Anotado, Jeanpaul, aunque tu bono es para una hora, estamos haciendo un especial de ‘Dos por Uno’. Por cada hora que reserves, tendrás una hora gratis. Es bueno para los bonos que la gente adquiere para regalar, así que recibirás un masaje de dos horas. ¿Qué tal mañana sobre las 5 de la tarde? Terminaremos hacia las 7. ¿Te va bien?, — preguntó Getulio.

    — Perfecto, a esas horas no tengo nada que hacer, me va de puta madre, —respondí.

    Al día siguiente, ya estaba yo totalmente deseoso, porque me encantan los masajes, me relajan mucho. Algunas veces incluso me he quedado dormido de tan relajado que estaba. En esta ocasión era de puta madre, porque ese día no regresaba al trabajo, solo iría a casa para tomar un baño relajante e irme a dormir.

    Llegué a la clínica de masajes de Getulio. Al recibirme, me saludó muy efusivamente. El tal Getulio es un hombre de color, de raza negra, muy fornido, extremadamente musculoso, iba con camiseta súper ajustada y se le notaba todo el cuerpo como si transparentara. ¡Qué putada de abdominales! Ni que decir que este tío está buenazo. Me dijo que la recepcionista se había ido a casa porque yo era el último cliente del día, motivo por el que cerraría la puerta con llave para que nadie entrara, ya que estaría en la sala de masajes conmigo y no podría atender a quien fuese que llamara.

    — Me parece lo más recomendable, —le dije.

    Hablamos brevemente sobre mi historia clínica, si había sufrido algún tipo de cirugía, las áreas más problemáticas, los males sufridos, etc., de todo lo que se hace en una historia clínica y que él iba tomando nota en el ordenador. Entonces le corregí mi nombre:

    — No soy Jeanpaul, sino Juan Pablo y para ir por casa Janpaul.

    — Ya, ya, da lo mismo, porque no me interesan los datos exactos sino la referencia de la persona que viene y saber su estado de salud.

    Luego me instruyó sobre lo que acontecería, mis posturas en la camilla, las zonas corporales que le parecían más preocupantes para mi bienestar, etc. hasta que me dijo:

    — Desnúdate del todo, coloca tu ropa en las perchas de la pared, y recuéstate en la camilla de masajes boca abajo, cubriéndote el trasero con esa toalla que hay preparada, mientras yo voy calentando el aceite de masaje; regreso enseguida.

    Hice lo que me dijo. Cuando me tumbé sobre la camilla, tomé la toalla para cubrirme el culo, esta era una mini toalla para manos o para sudor de frente, era el símbolo de la toalla, pero es lo que había. ¡Apenas me cubría las nalgas! Estuve sobre la camilla esperando escasamente un par de minutos o tres cuando escucho que Getulio me dice:

    — ¿Estás listo?

    — Sí, estoy listo, —respondí.

    Getulio entró estando yo tumbado boca abajo en la camilla y mi cara metida en el orificio facial, ese hueco por donde se mete la cara con el fin de aliviar la postura y poder respirar bien y te permite que la cara, el cuello y la espalda se mantengan en una alineación perfecta, no se puede ver nada mas que el piso directamente debajo del hueco de la cara. Getulio dobló la toalla varias veces y la dejó sobre mi trasero, así que me dejó con el culo al aire. Podía sentir el aire fresco de la habitación en mis nalgas y sabía que la toalla apenas cubría algo allí atrás. Luego, sentí que rociaba por todo mi cuerpo desnudo el aceite tibio del masaje, y las grandes manos musculosas de Getulio comenzaron a frotar el aceite alrededor de mi piel. ¡Qué bueno, el aceite caliente se sentía genial! Mientras sus manos exploraban mi cuerpo, pude sentir que mi polla empezaba a moverse. ¡¡¡¡No, por mi madre!!!!, pensaba yo para mis adentros.

    Me di cuenta de que Getulio, como casi todos los masajistas que yo he conocido, había gozado en su trabajo, no solo usaba las manos, sino que sentía la fuerza y la forma de sus antebrazos moviéndose hacia arriba y hacia abajo por mis piernas, mi espalda, mi trasero… La toalla que en algún momento cubría mi raja, ya no la sentía, había desaparecido de allí sin darme cuenta. Las fuertes manos de Getulio presionaban sobre mis músculos con un masaje que llegaba al fondo de toda mi carne. Me sentía de maravilla. Me estaba masajeando la parte baja de la espalda.

    — Tienes varios nudos aquí en la parte baja de la espalda. ¿Tienes dolor en tus lumbares?, —preguntó Getulio.

    — Sí, me duele bastante en la parte baja de la espalda.

    — Sí, tu vida debe ser muy sedentaria, te pasas casi todo el día sentado en la silla frente a un escritorio porque tus glúteos también están duros, llenos de nudos, —dijo Getulio.

    Mientras decía esto, su mano empezó a frotarme el culo y a masajearme las nalgas de un lado a otro. Mientras masajeaba las nalgas, sus dedos empezaron a rozar ligeramente por entre las nalgas en torno al arrugado ano. Iba frotando atrás y adelante sobre el agujero. Aplicó aceite junto en mi agujero.

    — ¡Esto está muy, pero que muy apretado, querido! —dijo Getulio mientras con un dedo frotaba mi agujero e introducía lentamente una parte de su dedo dentro de mí.

    — «¡Aw! ¡Oooooohh!, —se me escapó un suave gemido de placer al presionar Getulio mi agujero.

    Me estremeció todo mi cuerpo y pulsé hacia arriba, contrayendo mi culo en torno a su dedo. Al parecer Getulio se sintió invitado y presionó de nuevo su dedo pero aún más profundamente. Tomó el aceite y me aplicó más a mi agujero, haciéndolo muy húmedo y resbaladizo.

    Getulio añadió otro dedo, luego otro…, presioné mi cuerpo contra su musculosa mano mientras gemía de éxtasis. Sin previo aviso, Getulio se detuvo inmediatamente y me pidió que me diera la vuelta. Yo temía haberle llevado por mi estremecimiento más allá de lo correcto. Me di la vuelta. ¡Mi plácida polla estaba dura como una roca! Ahora no había manera de disimularlo.

    Getulio me masajeó el pecho, los brazos, las piernas, el estómago…, como si no hiciera caso a mi polla que me palpitaba. Sus manos musculosas se sentían increíblemente bien sobre mi piel. Estaba tan caliente que cada pasada de sus manos me hacía sentir un hormigueo por todo el cuerpo, como mariposas en el estómago y calambres en los muslos subiendo hacia mis huevos. Hasta ahora no había podido ver nada más que el piso debajo de mi cara. Confiaba en el tacto más que en la vista, pero al rato de darme la vuelta, abrí los ojos y vi algo increíble: Getulio también se había quitado toda la ropa. Me había estado dando los masajes estando él desnudo. Usar sus antebrazos para masajear era una cosa, pero había estado usando todo su cuerpo; sus pectorales y abdominales eran impresionantes; su piel negra estaba brillando por el aceite de masaje. Su polla estaba sin circuncidar, al igual que la mía, pero ahí es donde nuestras semejanzas acaban, si bien ambos estábamos dotados de buena longitud, su polla es súper gruesa. Sin exagerar, es del grosor de una botella de cerveza, aproximadamente entre 20 y 21 cm. de circunferencia, o tal vez 6,5 cm de diámetro; eché una mirada a mi antebrazo y ese era aproximadamente el grosor. ¡Imposible rodearla con una mano! Ver esa polla hizo que la mía propia saltara aún con más emoción. ¡Joder, qué polla, que me hizo ganas de poseerla donde debiera estar!

    Volvió a frotar mi cuerpo y cubrió mi piel con aceite. Me dijo:

    — Cierra los ojos y concéntrate en mis movimientos en lugar de en mi cuerpo.

    Hice lo que me dijo. Cerré los ojos mientras sus manos corrían por mis abdominales. Luego por el costado hasta los muslos. Sentía cómo su cuerpo se movía hasta la parte superior de mi cabeza mientras notaba que Getulio se inclinaba y frotaba mis abdominales y muslos aún más. Sentí su polla frotar en la parte superior de mi cabeza, por un lado de mi cara. Alcancé su polla y sentí que mis manos se alejaban y volvían a colocarse a mi lado.

    — ¡Ya te avisaré cuando sea tu hora de tocar!, —me llamó la atención casi gritando. Esto me excitó aún más.

    Getulio colocó sus brazos debajo de mi cabeza y debajo de mis axilas y tiró de todo mi cuerpo hacia la cabecera de la camilla. Rápidamente quitó de la camilla el orificio facial y levantó un poco más mi cuerpo. Esto hizo que mi cabeza se cayera de la mesa hacia atrás. Mis ojos permanecieron cerrados y sentí su lengua en mis labios. Su lengua penetró mis labios y me besó apasionadamente. Entonces sentí su mano en mi frente y en mi barbilla, me forzó a abrir la boca y sentí que su pene negro y duro como una roca se colocaba en mi boca. El olor del almizcle junto con el sabor del presemen que estaba en el meato llenaron mi nariz y mi boca. Su polla entró y salió de mi boca mientras me cogía por la cara. Su polla se frotó contra el lado de mi mandíbula empujando mi mejilla hacia afuera, luego pude ver la cabeza de su polla que empujaba contra el lado de mi boca. Su prepucio estaba tan suelto que mi lengua exploró entre el prepucio y la cabeza de su polla.

    Sus manos continuaron explorando mi cuerpo mientras su jodido palo exploraba mi boca. Mi polla estaba goteando con presemen mientras rogaba que me la masturbara. Getulio sacó su polla de mi boca y movió su cuerpo a un lado de la camilla. Su polla rozó mi mano que estaba a mi lado. Levanté la mano y le agarré la polla y las pelotas, sacudiéndolas lentamente de un lado a otro. Sus manos ahora exploran mi propia polla y mis pelotas. Movió el prepucio de un lado a otro. Mi polla estaba lubricada con mi propio presemen. El prepucio estaba tan apretado por la hinchazón de mi cipote que se quedó tirado hacia atrás después que la mano de Getulio lo había retirado. El prepucio de Getulio por otro lado era tan grande y se soltaba tanto que cubría inmediatamente su cabeza de verga negra una vez que mi mano lo soltaba.

    — ¡Getulio, por favor, fóllame!, —le supliqué.

    Quería esa enorme polla negra dentro de mí. Mi propia polla rezumaba de presemen y sabía que no duraría mucho más antes de que me soltara todo mi semen.

    Getulio me ordenó que me pusiera de pie. Me agachó sobre la camilla. Se puso a comerme el culo.

    — ¡Jódete, Getulio!, —grité cuando sentí que su lengua entraba en mi trasero.

    Su saliva lubricó mi agujero mientras seguía comiéndome el culo. Tomó el aceite de masaje y se untó los dedos y la mano con él. Un dedo… dos dedos… tres…

    —¡La puta de tu madre!, ¡jódete, Getulio! ¡Ya no puedo aguantar más, —le suplicaba que parara—, ¿eso es todo lo que puedes hacer, entonces…, todo esto que haces…, no quieres que te folle, ¿eh?, ¡joder, eres un puto maricón de mierda!

    Getulio respondió

    —Cuatro…»

    — Getulio, no puedo más…

    —Cinco…

    — ¡Jódete tú, Getulio, me vas a romper el culo…

    En eso siento que el puño de Getulio estaba empezando a entrar en mi culo… Pensé que me iba a desmayar del dolor… y de pronto sentí que la mano de Getulio se movía y fue reemplazada por su enorme polla negra

    — ¡Joder, Getulio, hijo de tu puta madre, esto es una puta mierda, —grité con las lágrimas en mis ojos.

    Parecía que notaba su polla en mi garganta. Luego se recostó de espaldas en la camilla. Me ordenó que subiera encima. Su polla no se salió de mi culo. El dolor desapareció rápidamente y sentí su polla venosa rozando contra mi próstata y entonces estaba yo en la eterna felicidad. Reboté de arriba a abajo en su enorme tranca que me follaba y me di cuenta de que le encantaba tanto como a mí.

    — ¡Maldito Janpaul! —decía Getulio—. ¡Tu flaco culo sabe cómo apretar tu agujero alrededor de mi polla como nadie más lo ha podido hacer nunca!

    Los dos estábamos entusiasmados ya porque nos encantaban los sentimientos que experimentábamos. Mi propia polla rebotó arriba y abajo. Mis bolas colgadas estaban golpeando las bolas de Getulio. Agarré mi verga y empecé a masturbarme. Una vez más, mi presemen se desparramaba y hacía que mi prepucio se deslizara fácilmente en tono a mi cipote. No pasó mucho tiempo y ya estaba listo para correrme. Seguía siendo jodido por el culo mientras dejaba que mi leche saliera volando de mi polla sobre Getulio. Mi semen cayó en la mejilla de Getulio, en sus pectorales y en sus abdominales. El semen estaba en todas partes. Gruesos grumos blancos de semen. El ligero olor de semen llenaba el aire de la habitación. Esto llevó a Getulio al borde del abismo.

    — Quiero eyacular mi lefa en tu cara, —dijo Getulio.

    Al oír eso, salté de la camilla, haciendo que su enorme polla se saliera de mi estrecho agujero. Me arrodillé delante de Getulio justo a tiempo para que su polla empezara a hacerme explotar grumos de semen por toda la cara. La primera ráfaga golpeó mis labios cuando abrí la boca y tomé el segundo trago que entró directamente a mi boca. ¡Mierda puta, sabía increíble! El tercer y cuarto disparo me dio en la mejilla y en el párpado del ojo derecho obligándome a cerrar el ojo. Más y más disparos saltaban de su tranca y cubrían mi cara. Cuando Getulio cesó de soltar los últimos chisguetes de lefa, tomé su polla y la limpié con mi lengua. Tirando del prepucio hacia adelante y hacia atrás y lamiéndolo hasta limpiarlo. Me dio un beso a mi ojo y limpió con su lengua la lefa que me lo cerraba.

    —¡Wow! ¡Eso fue jodidamente increíble! — Le dije con agradecimiento a Getulio por el «masaje».

    Me limpié, me vestí y me fui. No podía creer lo que acababa de pasar. Y una sorpresa aún mayor fue que esto vino de Alfredo, mi primo y mejor amigo.

    Llegué a casa y después de recuperarme de lo que acababa de experimentar, llamé a Alfredo.

    — ¡Gracias, hombre, por el masaje!

    Me reí y Alfredo añadió a mi comentario:

    — ¡Pensé que te gustaría eso! —Alfredo se reía ahora de mí.

    — Sabías que me encantaría, pero mi pregunta es: ¿cómo lo supiste y cómo es que te gustó?, —pregunté a Alfredo.

    — Bueno, bueno, un amigo en el trabajo me hizo una broma y me dio una invitación. No tenía ni idea de qué tipo de masaje era, así que fui. Pero, después, supe que te iba a gustar mucho, así que te adquirí un bono para ti —así se explicó Alfredo.

    — Vale, vale, yo no digo lo contrario, pero…

    — Vale, vale, pero…, ¿qué? —preguntó Alfredo.

    — Vale, vale, claro, pero… ¿qué te parece para un hombre heterosexual, casado y con dos hijos? —le pregunté con sorna.

    Hubo una larga pausa y luego dijo:

    — Digamos que estando casado y teniendo dos hijos, a la vez que divorciado, hice una segunda cita.

    Estaba yo aturdido y en silencio, sin saber ni qué decir.

    — ¿Qué tienes mañana en la mañana?, —preguntó Alfredo.

    — Nada, ¿qué puedo hacer por ti?, —respondí

    — Yo tampoco, ¿qué te parece si voy a tu casa, ceno y duermo contigo y así practicamos algo antes de la nueva cita?, —propuso Alfredo.

    Diré que esto ha abierto mi amistad con mi primo y amigo Alfredo hasta límites insospechados, además de ser habituales clientes de Getulio, hemos configurado nuestra vida de una manera totalmente nueva e inesperada! Además, sus hijos, es decir, mis sobrinos adoran a su tío Janpaul.

  • Una noche más con Eli

    Una noche más con Eli

    Había pasado un par de semanas desde el último palo que tuvimos, esa noche había sido muy buena, pero las ganas que teníamos de estar juntos eran notorias, así que aprovechando que salimos con un grupo de amigos, nos escapamos ella y yo.

    Estábamos calientísimos ya que tenía semanas que nos mandábamos mensajes eróticos y fotos desnudos, al entrar a la habitación inmediatamente la acosté en la cama, besos pasionales acompañaban mientras nos desnudábamos mutuamente.

    Yo baje directo a comerme su conchita, ella jadeaba mis dedos jugaban con su vagina que estaba humedecida a mas no poder, mi lengua entraba y salía al mismo tiempo la llevaba a su ano donde me deleitaba de igual forma metiendo mi dedo…

    -Luis qué rico!

    -Eli, sabes delicioso!

    Me acosté en la cama y ella se fue directo a mi verga, la lamia como paleta, sus dientes rasgaban mi tronco y le daban pequeñas mordidas a mis bolas, su lengua bajaba y subía para después tragar de un solo bocado la mayoría de mi verga, con sus tetas comenzó a hacerme una rusa, yo gozaba, de verdad ella me encantaba mucho…

    -Nena ah! que rico!

    -Me encanta tu verga Luis!

    Yo seguí acostado y ella subió a cabalgarme, movía muy despacio pero rico su cadera, yo acariciaba sus pezones y sus piernas, ella aumentaba la velocidad de sus cabalgatas, me encantaba ver sus gestos y como brincaban sus tetas, nos acomodamos en una pose sentados frente a frente, nos besábamos y mordíamos cada parte de nuestro cuerpo.

    La acosté en la cama y la abrí como compas, comencé a penetrarla suave mientras mordía sus tetas, mis penetraciones aumentaban de velocidad y ella gozaba…

    -Agh! así papi! así!

    Sus palabras me excitaban más le levante las piernas y se la deje caer fuertemente, el sonido del choque de nuestros cuerpos me aceleraba todo, sentí como se estaba viniendo ya que no solo escurría si no también se convulsionaba…

    -Ah¡ papi! me ¡vengo!

    -Si bebe! correte! mójame!

    Ella tuvo un orgasmo duradero pero yo aún no me venía, así que la puse en cuatro y comencé a envestirla mientras le apretaba los pechos se inclinó un poco dejando sus nalgas paradas, yo se la metía fuertemente, le daba de nalgadas, ella se movía un poco para apretar más rico me verga, sus ricos movimientos hicieron que no aguantara más y me viniera.

    -Ah! ¡Eli! ah

    -Ah! damela! damela!

    Le llené su vaginita de mi leche, pero aun no terminamos, comenzó nuevamente a chuparme mi verga, limpia nuestros fluidos con su lengua mientras yo le lamia su anito, lo estimulaba para poder dársela por ahí, después de estar chupe y chupe, tuve una buena erección la acomode de perrito y se la empecé a meter suave por su culo.

    -De… espacio! ¡agh!

    -Si nena ahi te vaa

    -Ah! uff! uff! qué dura!

    -Si! qué rico! que rico culo tienes bebe

    -Agh! as! muévete nene!

    Comencé a moverme suave mientras ella se agachaba y mordía lo que tuviera en frente, yo le metía poco a poco mis 20 cm de verga dura, ella gemía, aumente la fuerza de mis penetraciones, la tomaba de la cintura y le daba fuertemente, ella gritaba, sentía como rasgaba su interior ella se quedaba sin aire pero seguía pidiéndome mas

    -Ah! más! no pares! ¡duele! pero no pares!

    -Jejeje eso es ¡perra! pídeme mas

    -Si! dámela toda, que rico! ahhh!

    -Tu culo es mío ahora!

    Me senté en un sofá y ella dejaba caerse, me apretaba tan rico con su culo, era muy maravilloso, yo mordía su espalda y acariciaba su tetas, luego se puso boca abajo en la cama y yo se la metía fuerte, en esa pose apretaba aún mucho más, los líquidos y olores llenaban el cuarto de pronto sentí que llegaba la clímax subí mi velocidad y me vine dentro de su culo.

    -Ah! Eli! ah!

    -Agh! papi! agh!

    -¡Qué rico! dios!

    -Lléname papi! ah!

    Le llene su culo de mi leche, esa noche se nos hizo día y al salir y después de desayunar le dije que me gustaría hacer un trio con ella y alguien mas, me dijo que lo pensaría pero eso se lo contare después.

  • Como conocí a mi actual amante

    Como conocí a mi actual amante

    Mi nombre es Angie, tengo 28 años, soy morena clara, mido 1.65 m, de niña era muy delgada pero a raíz de que me casé y tuve a mi primera hija mi cuerpo cambió, durante y después de mi embarazo mis caderas se ancharon y con ellas también creció mi trasero y mis piernas se hicieron más gruesas dando eso un buen porte a mi figura. Me gustaba tanto como me había quedado mi cuerpo por lo cual decidí tonificarlo saliendo a correr y haciendo aerobics que veía por televisión mientras me ocupaba de las labores de mi hogar.

    La rutina de casados nos atrapo a mi esposo y a mi, a pesar de que ya había logrado tener un bonito cuerpo, mi abdomen ya no estaba completamente plano como de más joven pero tampoco estaba gordita, al contrario tenía muy buena figura que se complementaba con mis caderas y mi trasero redondito que ambos ya mantenía tonificados con mis ejercicios diarios. Como les decía, la rutina de casados nos atrapo a mi esposo y a mi, de repente me encontraba sola en casa con mi hija, mi esposo llegaba tarde y a veces venía borracho del trabajo, él es maestro pero estaba en un consejo escolar que le demandaba asistir a reuniones y según él, tenía que convivir con sus compañeros para quedar bien con ellos y por eso se la pasaba bebiendo alcohol después de sus reuniones.

    Eso me empezó a frustrar ya que eran muy constantes las peleas entre nosotros y yo me estaba hartando de estar encerrada con mi hija en casa, me esforzaba por mantener un buen cuerpo para su agrado pero él no se daba cuenta de eso y cuando quería que tengamos sexo era muy frio y se venía rápido dejándome insatisfecha. En mis ratos libres navegaba por el Face para pasar el rato y decidí abrir de nuevo mi cuenta de Skype que tenía mucho que no usaba, ese día recuerdo que era sábado y mi esposo salió a una reunión de trabajo y me comento que llegaría ya muy tarde, mi hija se la había llevado mi cuñada a su casa y estaría ahí jugando con su hija aprovechando que tenían la misma edad.

    En ese entonces, yo tenía 23 años y me encontraba sola en casa, ya había terminado las labores de mi hogar, me encontraba descansando en el sillón de la sala con el celular en la mano, de pronto me llego un mensaje proveniente de mi cuenta de Skype, la cual había dejado abierta.

    Era un mensaje de un joven dos años mayor que yo, soltero, que años atrás cuando estudiaba en el bachiller nos mensajeabamos diario con la intensión de conocernos pero nunca se dio la oportunidad, lo tenía agregado al Skype gracias a que un amigo que teníamos en común que le había pasado mi cuenta años atrás.

    Ese sábado que me encontraba sola, me saludo y estuvimos hablando de muchas cosas y entre ellas que un día pudimos habernos conocido y por azares del destino no pudimos, me dijo que él consiguió un trabajo en la capital de estado donde yo vivo y sin más, quedamos de acuerdo de conocernos, yo le explique que tenía una hija y que me había casado. Él dijo que si por mi no habría problema pudiéramos conocernos y si las circunstancias lo permitían hasta podríamos ser buenos amigos, me emocione y le dije que sí. La verdad lo había visto en fotos y no estaba feo pero tampoco se veía que era un galán, fue más mi morbo por conocerlo en persona y la soledad que tenía de casada lo cual me ahorillaron a decidirme a verle.

    Quedamos de vernos el domingo próximo ya que mi esposo se iría con su hermano a ayudarle con unas cosas y mi hermana menor vendría a mi casa, lo cual era la coartada perfecta ya que me hermanita me ayudaría a cuidar a mi hija en ese lapso, quedamos de vernos en la esquina del edificio postal en el centro de la ciudad ya que ahí pasaba la ruta que tomaría para llegar hasta ahí. Llego la hora y yo estaba nerviosa, me sentía como cuando vas a tu primera cita y sinceramente no sabía que pasaría de ese momento, me sentía segura de mi misma y más con el cuerpo definido que había logrado pero en ese momento tenía sentimientos encontrados, por un lado estaba el entusiasmo de conocer al chico que años atrás había sido mi confidente por mensajes y por otro lado la culpa que sentía de ver a otro hombre a espaldas de mi esposo.

    La parada del camión se sitúa a pocos metros de la oficina postal y por la dirección del camión tendría que pasar primero por la oficina postal y luego hacer parada en la estación, el camión paso y esa fue la primera vez que vi a Elías – ese es su nombre del hombre al que le debo mis orgasmos y el hombre que se ha convertido en mi amante – parado como revisando su celular, ya me había avisado por msj que había llegado. Yo me baje del bus y camine hacía el, estaba seguro que él no me había visto más que en una foto que le había mandado por Skype, la cual era una foto de algunos años atrás mía de cuando era soltera y estaba súper delgada y con cara de niña.

    Para Elías era la primera vez que me veía en persona y también con los atributos físicos que había mantenido gracias el ejercicio. Camine hacía el y no se dio cuenta de que llegue hasta él, justo cuando estuve frente a él,

    El me pregunto – ¿Angie? – asentí con un sí – hasta que se nos hizo conocernos -le dije y nos saludamos de mano y con un beso en la mejilla. El me pregunto por mi hija y se le notaba nervioso y la conversación transcurrió

    E: Ya comiste, podemos ir a comer si gustas

    Yo: No he comido (era la 1 pm de la tarde y con las prisas no habría tenido oportunidad de comer)

    Quedamos de acuerdo de comer comida china, ya que había un lugar a la vuelta de donde estábamos, caminamos hacía ahí, el detrás de mi, yo llevaba un jeans con sandalias bajas y una blusa floreada sin mangas con un escote que dejaba ver mis senos al inclinarme, yo no quise ir arreglada como siempre me ha gustado ponerme, ya que sospecharían en mi casa y no quise dar explicaciones, sin embargo el toque de maquillaje y mi outfit me hacían lucir bien. Como él iba detrás de mi, podía sentir su mirada enfocada en mi trasero. Antes de ese momento, yo no lo conocía en persona pero al verle me gusto que era un hombre muy limpio y muy cuidado en su aspecto personal, no era delgado pero tampoco gordito, medía poco menos que yo, tenía una barba bien rasurada y en el instante que lo ví eso me gusto de él, me llaman los hombres con barba siempre y cuando lo sepan cuidar y lo luzcan bien y Elías era uno de ellos.

    Durante la comida no separaba sus ojos de mi escote y aprovechaba cualquier instante para decirme lo bien que me veía y que le había dado mucho gusto que coincidiéramos, comimos y seguimos platicando, el me confeso que le guste desde que aparecí y yo bromeaba que tenía apenas una hora de verme que como podía ser eso posible y por momento pensé que solo lo decía por quedar bien, terminamos de comer y salimos a caminar, estábamos cerca del parque principal y nos sentamos a platicar yo le conté de mi situación con mi esposo, me salieron algunas lágrimas y cuando vi Elías ya me tenía en sus brazos consolándome, por estar en la plaza tuve miedo de que alguien nos viera juntos y el me sugirió entrar a un café que está cruzando la calle, ya ahí pedimos un café, un postre y nos fuimos a un rincón en la parte de atrás de la cafetería, estábamos solos, salvo por unas muchachas que estaban al otro extremo. Elías me dijo que sentía mucho mi situación con mi esposo y que era una mujer atractiva, joven y hermosa que no entendía por qué mi esposo teniendo una mujer con tal cualidades me había dejado desatendida, en eso Elías me tomo de las manos y en seguida se disculpó por hacerlo, yo como reacción a esto estire mis manos poniéndolas en su cuello y enseguida lo abrace, cuando me di cuenta de que lo tenía abrazado, el junto sus labios con los míos y nos dimos un beso torpemente, nos reímos y enseguida ese beso paso a un beso pasional que duro un poco más de 1 minuto que para mi paso muy rápido pero lo disfrute. En eso sonó mi celular, era mi hermanita que me llamaba para decir que me regrese porque había tardado.

    Había pasado una tarde maravillosa con Elías, era muy lindo, amable y me gustaba su plática muy amena. Me había gustado también a mí, al igual que yo a él y la falta de cariño de mi esposo habría hecho que yo lo besará y que nos hayamos fajado ambos en el sillón de la cafetería, le dije que me tenía que ir (quería quedarme más tiempo con él, quizás hasta ir con él y saciar mis ganas de tener sexo con él, que me empezaba a atraer sexualmente). Me acompaño hasta la avenida donde tome un taxi, él se acercó al conductor y pago la tarifa y nos despedimos con un beso y un abrazo

    Desde ese día hablábamos mas por whatsapp, Elías tenía un trabajo en una empresa de telecomunicaciones por lo cual tuvo que viajar a una ciudad vecina por trabajo. Me empezaba a gustar y ya solo me moría de ganas de estar con él, que me hiciera el amor, sentirlo dentro de mi, estar en su cama desnudos y yo se lo hacía saber que me moría de ganas de estar con él.

    Yo, desde hace dos meses antes de salir y conocer a Elías por primera vez, me inscribí a un curso de belleza en una escuela en el centro de la ciudad, por lo cual asistía los sábados en la mañana, le comente que cuando regresara de su viaje me gustaría verlo y me dijo que me invitaría a desayunar el sábado sabiendo que iría a la escuela. Ese días nos vimos en un restaurant cerca de la escuela, él ya me esperaba, ese día me pidió que faltará a clases que se moría por tenerme en su casa. Yo moría por ir con él, sin embargo le dije que ese día ya lo había dispuesto para estar con él el resto de la tarde cuando saliera de la escuela.

    Lo que paso esa tarde, lo relataré en otro momento, y así es como empieza mi vida al lado de mi amante con cual goce mucho y aprendí a disfrutar cosas del sexo que desconocía.

    MI correo es [email protected], seguiré subiendo más relatos y por supuesto la continuación de este…

     

  • Sor Anabel, Pilar y el cura

    Sor Anabel, Pilar y el cura

    Sor Anabel, una monja joven, natural de Cuba, se había torcido un tobillo bajando una de las escaleras que daban al altar de una iglesia parroquial gallega. Esperando para oír misa estaba Pilar, la hermana del cura del pueblo, una rubia, de estatura mediana (cómo Anabel) y con un cuerpo de escándalo. Llevaron a la monja a la sacristía entre Pilar y el cura. La sentaron en una silla, y le dijo el cura a su hermana, que era enfermera y curandera:

    -¿Podrás curarla tú, Pilar?

    -Sí, Matías, sí. Vete a decir misa.

    El cura se fue. Pilar cogió un frasco con aceite consagrado, lo abrió, se untó las manos con él, le quitó la sandalia a la monja y comenzó a frotar el tobillo. Sor Anabel, le dijo:

    -Me estoy marenado.

    -Es normal que se maree, hermana.

    La monja, con la frente sudorosa, se desmayó. Pilar, que le gustaban las mujeres más que a los niños los caramelos, después de poner el tendón en su sitio, le levantó un poquito el hábito y fue masajeando su pierna. La piel negra de la monja brillaba al ser oleada. Pilar le levantó el hábito hasta que las blancas bragas quedaron al descubierto. Le separó las dos piernas y se las masajeó. La monja seguía desmayada. Tiempo después le apartó las bragas hacia un lado y le abrió el coño peludo. Estaba llena de babas. Las lamió, miró y vio que sor Anabel era virgen. Quería que se corriera estando inconsciente… Lamió de abajo a arriba el clítoris de la monja, que comenzó a gemir en bajito. Pilar ya tenía las bragas encharcadas. Lamía mientras oía cómo su hermano, el cura decía:

    -Pedid, y se os dará, buscad, y hallaréis, llamad, y se os abrirá…

    Pilar le dijo a la monja:

    -¿Me la das, Anabel?

    Anabel, inconsciente, le respondió:

    -¿Quién eres?

    -Tu angelito de la guarda, dámela.

    Anabel, abrió las piernas de par en par, Pilar lamió con celeridad, y la monja, tocándose las tetas por encima de hábito, echó la cabeza hacia atrás, y al más puro estilo Beata Ludovica Albertoni, jadeando cómo una perra le dio, le dio una corrida celestial, una corrida inmensa.

    Al acabar de correrse la monja, Pilar, le bajó el hábito, Sor Anabel abrió los ojos, y le dijo a Pilar:

    -Creo que acabo de pecar con una diablesa.

    Pilar, le mintió.

    -Debió ser el dolor al poner el tendón en su sitio el que la hizo delirar.

    -¿Usted cree?

    Pilar, siguió a lo suyo.

    – Sí. ¿Se lo pasó bien con esa diablesa, hermana?

    -Mucho. Necesito confesarme.

    -¿Que quiere confesar?

    -Lo que sentí. Lo que sentí tiene que ser pecado.

    Pilar siguió enredando con ella.

    -¿Y qué sintió, hermana?

    La monja se tapó la cara con las manos.

    -Sentí. ¡Ay, no lo puedo decir! Me da vergüenza.

    -Soy mujer, seguro que… A ver. ¿Sintió que se le mojaba el sexo?

    Sor Anabel, se abrió.

    -Sí, sentí cómo me mojaba, cómo mi sexo se abría y cerraba, era como si quisiera ser boca para comer algo. Me empezó a latir y a picar, mucho, mucho, mucho, y de repente algo explotó dentro de mi y sentí un placer tan grande que es algo indescriptible.

    -Le he oído decir a mi hermano que usted en Cuba nunca saliera del convento. ¿Es cierto eso o salió alguna vez?

    -Es cierto, nunca salí del convento. Cuando era un bebé me abandonaron en sus puertas.

    -¿Y cómo fue que acabó en España en otro convento?

    -El convento en que estaba cerró por falta de recursos y me enviaron a España.

    -¿Quiere saber cómo se llama lo que sintió antes?

    -Pecado, se llama pecado

    -No, lo que antes sintió fue un orgasmo.

    -¿Y no es pecado tenerlo?

    -No, un pecado es no tenerlo. ¿Cómo está ese tobillo?

    -Ya no me duele.

    -Póngase en pie y apóyelo.

    Al apoyar el pie se quedaron cara a cara, Pilar le plantó un beso en la boca. La monja, temblando, le dijo:

    -¡Eso es pecado!

    Pilar le acarició la cabeza.

    -¿Por eso tiembla, porque le gustó el pecado?

    -¡Es usted mala, muy mala! He hecho voto de castidad.

    Pilar, se quitó la careta.

    -Pues te acabas de correr en mi boca.

    La monja se llevó una gran sorpresa.

    -¡¿Qué?! ¿Me provocó usted el orgasmo?

    -Sí, soy una diablesa usando la lengua.

    La monja se persignó. Pilar le metió otro morreo, esta vez con lengua.

    Sor Anabel se limpió la boca con el dorso de la mano, y muy seria, le dijo:

    -Es usted una asquerosa.

    Pilar no quiso perder el tiempo.

    -¿Follamos o no follamos? Tenemos unos veinte minutos antes de que vuelva mi hermano.

    La monja puso las manos en posición de orar, se arrodilló, y mirando al techo dijo:

    -Dios mío, ¿por qué me tientas de esta manera?

    Pilar le quitó la cofia. La monja tenía un corte de pelo al dos.

    -A ver, cabrona. ¿Quieres o no quieres?

    Ya la tuteó.

    -Eres el demonio en forma de mujer.

    -Un demonio que te quiere comer la boca, las tetas, el coño, el culo, que te lo quiere comer todo.

    Sor Anabel estaba otra vez cachonda. Se levantó. Pilar le quiso meter otro morreo, Pero fue la monja la que se lo metió a ella. Al acabar de comerle la boca, le dijo:

    -¡Has despertado el monstruo que llevaba dentro!

    Pilar ya la tenía donde quería.

    -Cómeme, monstruo mío!

    ¡Joder! Se pusieron tan calientes que sus vestimentas desaparecieron de sus cuerpos en segundos. Normal era sacar en segundos un hábito, un sostén, unas bragas y una sandalia, lo que no fue normal fue la rapidez con que le quitó la blusa, la falda, el sujetador, las bragas y los zapatos la monja a Pilar. Creo que se moría por sentir el calor del cuerpo de la muchacha junto al suyo.

    Si Pilar tenía un cuerpo de escándalo, la monja era una diosa de ébano…. Tetazas, culazo respingón… Labios gruesos… Estaba para follarla, repetir, repetir y repetir.

    En la sacristía había una alfombra azul. Sor Anabel se sentó sobre ella. Pilar se sentó a su lado y le quiso comer aquellas tetas con grandes areolas negras y gordos pezones. La monja la empujó, se echó sobre ella, le sujetó las muñecas con las manos, y poniéndole una teta en la boca, le dijo:

    -¡Máma, cariño!

    Pilar no estaba para palabras dulces.

    -Puta, llámame puta.

    A Sor Anabel se llenó la boca cuando dijo:

    -¡Mama, puuuta!

    Pilar abrió la boca, la monja, le apretó la teta contra ella, se la mamó, después le dio la otra y acto seguido el coño. Pilar era caliente, pero la monja aún le ganaba. Le quitó el coño de la boca y le mamó las tetas, lamió sus areolas… Luego le soltó las manos, se metió entre sus piernas y le comió en coño. No sabía donde lamer y chupar, pero Pilar, la iba a escolar.

    -El clítoris, guarrilla, lame y chupa el clítoris.

    La monja, lamió y chupó… En unos minutos se corrió cómo una cerda. Pilar, al acabar de correrse, le dijo:

    -¿Te gustó beber de una mujer?

    -Mucho, pero me siento sucia.

    -¿Nunca bebiste la leche de un hombre?

    -¡Nooo!

    -¿Se la quieres mamar a mi hermano? Yo se la mamo.

    -¡¿Tienes relaciones carnales con tu hermano?!

    -Si, follamos cuando tenemos ganas.

    -¡Ese es un pecado capital!

    Pilar le quitó hierro al asunto.

    -En todo caso sería un pecado de pueblo.

    -¡Con esas cosas no se juega!

    -¿Te apetece un trago, guarrilla?

    Sor Anabel ya estaba liada.

    -¡¿De leche?!

    Pilar, rompió a reír.

    -No, mal pensada, ese trago si te apetece lo tomas más tarde.

    Se levantó. De una alacena quitó una botella de vino quinado, y metió dos cálices de plata con él. Se volvió a sentar sobre la alfombra y le dio uno:

    -Toma.

    -Gracias.

    Ya estaban contentas cuando llegó el cura y las encontró en pelota picada.

    -¡Vaya, vaya, vaya! Ganaste, Pilar. ¿Cómo la sedujiste?

    Pilar miró para su hermano, un treintañero, más largo que un día de mayo y feo cómo una polla arrugada, y le dijo:

    -Me debes el vestido, los zapatos y el bolso que yo elija.

    La monja, molesta, dijo:

    -Solo era una apuesta entre dos pecadores. ¡Qué bajo he caído!

    El cura, se acercó a ellas y le dijo a la monja:

    -Perdone, sor Anabel, pero la deseaba tanto que tuve que emplear a mi hermana.

    -¿Le gusto, padre Matías?

    -Más que al obispo los culos.

    A la monja la sorprendió la comparación.

    -¡¿El obispo…?!

    -Sí, hermana, sí. En la Iglesia el que no se corre vuela.

    -No lo entiendo.

    -Que el que no folla se droga, o hace ambas cosas. Son muy pocos los puros y somos muchos los putos y las putas.

    -¿Hay mucha monja pecadora?

    El cura ya se pusiera cachondo. ¡Cualquiera no se ponía cachondo teniendo aquellos dos monumentos delante! Le respondió:

    -Mucha, hermana, mucha.

    El cura se quitó la sotana. Su piel era blanca cómo la leche, y para que engañarnos, cuerpo de gimnasio no tenía, y su polla, su polla era una birria. La tenía salchichona, sí, salchichona, pues era cómo una de esas salchichas que vienen en paquetes de seis y son delgadas cómo dedos. A la monja le pareció un pollón.

    -¡Jesús, qué grande!

    El cura se dio cuenta de que era la primera que veía.

    Pilar, se calló, es más, cogió la polla y se la mamó a su hermano metiendo todo dentro de su boca, polla y pelotas.

    Al cura le encantaba. Al rato la sacó de la boca de su hermana y se la dio a mamar a la monja, que hizo lo mismo que le viera hacer a Pilar. El cura, le dijo:

    -¡Ordeñe, hermana, ordeñe que este toro da muy buena leche!

    ¿Toro? No llegaba a becerro… Lo que sí era es un cabronazo vicioso y un cerdo de mucho cuidado.

    -Levantaros, hijas mías.

    Pilar, sabía lo que venía. Le dijo a la monja:

    -Prepárate que te va a comer el culo para que yo te lo folle.

    La monja la miró extrañada, y le dijo:

    -¿Con qué? Tú no tienes pene.

    Ya lo descubrirás a su debido tiempo.

    -¿Me va a doler?

    -No más de lo que te va a doler cuando te rompa el coño.

    -¿Tú?

    -El pichín, pero a ti te va a sobrar.

    Ya de pie se metieron un morreo. Morreándose estaban cuando la monja sintió la lengua del cura lamer su ojete. A sor Anabel le hacía falta muy poco para ponerse a mil.

    -¡Que sensación más agradable!

    Pilar, le comió las tetas y después bajó lamiendo hasta llegar al coño mojado. Le hicieron un trabajo de lame y lame cojonudo. La monja, acabó diciendo:

    -¡Esto si que es estar en el cielo!

    No, aún no estaba, pero comenzó a volar hacia el cielo en el momento que el cura le metió un dedo en el culo y Pilar le chupó el clítoris.

    -¡¡¡Vueeelo!!!

    Echó una corrida inmensa… Pilar dejo que bajase por el interior de los muslos y llegase a los tobillos, después la lamió de abajo a arriba por las dos piernas y acabó lamiendo de nuevo su coño.

    El cura, al acabar de correrse la monja, después de olear su pollala cogió en alto en peso y después de olear su polla… En vez de metérsela despacito, se la metió de un golpe de riñón. Ni aceite ni hostias benditas. La rompió, literal, el coño de la monja sangraba y ella le mordió en el cuello con el dolor que sintió. Tanto el cura cómo la hermana eran unos cabronazos, ya que Pilar cogió en un cajón una vela, de esas que parecen que tienen rosca, la oleó y se la fue metiendo en el culo. La monja las estaba pasando putas… Pero tiempo después le empezó a gustar, los gemidos de dolor se volvieron de placer… Ya iba el cura cansado de tenerla en brazos y de follarla, cuando lo besó, y le dijo:

    -¡Me voy, me voy, me voy! ¡¡Me voooy!!

    Y se fue la monja y se fue el cura dentro de su coño. Hasta ahí llegaba su maldad. Al sacar la polla del coño de la monja, que ahora tenía las piernas muy abiertas, cayó una gran plasta mucosa, lechosa y sanguinolenta que le jodió la alfombra al cura.

    Sor Anabel, después de correrse, y ya en el piso de la sacristía, le preguntó a Pilar:

    -¿Y tú no lo quieres pasar bien?

    -Claro que sí. A mí me encanta la doble penetración, con una polla y una vela.

    La monja ya estaba desatada.

    -¡Con dos velas te follaba yo a ti, puta!

    Pilar, la retó.

    -¡A qué no tienes coño para hacerlo!

    -Claro que lo tengo, roto, pero lo tengo.

    -Antes vamos a hacer una cosa. ¿Prefieres mamársela a mi hermano o meterle la vela en el culo?

    La monja, sonrió con maldad, y le respondió:

    -La vela, la vela, prefiero meterle la vela en el culo.

    ¿Le rompería el culo al cura o le metería la vela con suavidad?

    Quique.

  • Mi familia colombiana y su secreto (26)

    Mi familia colombiana y su secreto (26)

    Al día siguiente me levanté incluso antes de lo normal en mi esa noche no dormí mucho, corrí el doble y le di un paliza al saco, pero no se iba de la cabeza lo del bebe.

    A la hora del desayuno ya estaba en la mesa la Yaya de mal humor por recibir una llamada de su cuñada exigiendo conocerme y otra de la una hermana de mi abuelo que también pretendía lo mismo, según mi abuela estaban confabuladas en su contra…Tío Jacobo que sabía lo mal que se llevaban no hacía más que echar las gasolina al fuego y la abuela estaba tan enojada que ni mi beso ni bendiciones estaba súper enojada…

    Y: Es esa perra sarnosa de Clotilde no puede soportar que en la familia haya un hombre como dios mandan, no como los bobos chulos y buenos para nada de sus nietos…

    H: ¿Quién es esa Clotilde?

    JAC: La esposa de mi hermano Evaristo, su esposa y Victoria se odian de siempre…

    H: Y qué problema hay que vengan los saludo y ya, no me voy a esconder de nadie no me educaron para esconder la cabeza en la arena como las avestruz…

    Y: Por supuesto que no eres un Villa Lobos

    IAC: También tiene un poco de Lorea

    Y: Obvio que también lleva nuestra sangre…

    Villa Lobos es apellido de mi abuelo que mi abuela adopto al casarse de soltera era Lorea

    H: Pues si no quieres que esa señora venga aquí ataca tu primero ve tu a verla, haz algo que no espera que hagas y pilla con la guardia baja…

    JAC: Jajajaja SUN TZU jajajaja justo lo que necesita Victoria…

    Y: ¿Quién es ese?

    JAC: Un general que hace 1000 años escribió una serie de normas o consejos según los cuales puedes predecir controlar y ganar batallas y guerras…

    H: Esos consejos también se aplican en los negocios las empresas y la vida en general. Fue uno de los libros que el abuelo me regalo y mama me obligo a leerlo no tarde mucho en leerlo dice cosas muy interesantes…

    Y: Si es cosa de tu abuelo seguro que es bueno, y que dices entonces

    H: Que no la esperes como una gallina asustada que te presentes en su casa sin avisar y ataques tu primero…

    JAC: Jajajaja si hay pelea en el barro entre Victoria y Clotilde quiero asiento de primera fila…

    Y: Déjate decir boberías podías dar consejos buenos como el niño, prepara la avioneta vamos a visitar a Evaristo hace tiempo que no le vemos y Hernán también se viene

    JAC: ¿Ahora?

    Y: Salimos en una hora apúrate mientras me alisto

    JAC: Hernán vente apúrate vamos a revisar la avioneta jajajaja vamos a ver a tu tío Evaristo rumba rumba!!! Jack el viejo JacK me está esperando

    Jack era una o varias botellas de Jack Daniels el Whisky favorito de mis tíos

    De camino a la pista tío Jacobo me explico a que se dedicaba y que tenía muy buenos animales etc. etc. etc.

    Dejamos la avioneta lista y volvía a la hacienda por la Yaya, la Yaya aún no estaba lista, estaba atendiendo una llamada telefónica, y aproveche para llevar unos cuantos billetes si había buenos caballos a lo mejor podía hacerme con alguno más para la hacienda.

    Mientras yo está en la pista llamo mama ya que Doña Chantal la mama de Damaris poniéndome por las nueves y mama mega enojada porque no sabía que yo había llevado a Damaris a cenar además Damaris no era del agrado de mama por su físico y sus modales un poco bruscos en ocasiones, pero es que después llamo Doña Dulceida poniendo en un pedestal muy interesada en mi estado civil y en verlas posibilidades de un noviazgo…

    H: Yo solo cumplí una promesa no fue una cita ni nada parecido (Había que mentir como un bellaco el acuerdo con Damaris) Y me comporte de la forma más caballerosa que fui capaz

    Y: Lo se mi amor la vaina es que esa niña es más un caballo salvaje que una dama y ya no saben cómo casarla con un joven respetable y de buena familia…

    H: Pues es muy simpática come por tres y a su modo es bonita… (Tenia que rebajar el enojo de la Yaya).

    Y: Amor, tu eres muy joven no entiendes estas cosas…

    Llegamos a la avioneta y mi abuela después del despegue le contó a tío Jacobo lo de las llamadas.

    JAC: Las niñas del Valle ya te han visto y te tiene en su listas esto huela a boda huele a boda, jajajaja.

    Y: Tú pon atención a lo que haces y dejas esas cosas que no las entiendes…

    La Yaya estaba detrás sentada y sin que ella lo supiera me paso los mandos y discretamente me indico el rumbo y lleve yo la avioneta… Al llegar a cerca de la pista le pase los manos para que preparara el aterrizaje y al aterrizar nos estaba esperando tío Evaristo al que ya en vuelo había avisado de nuestra llegada nos esperaba en la pista

    Tío Evaristo Lorea (El Antorcha): Hermano de la Yaya y de tío Jacobo tiene varias empresas y una gran hacienda ganadera y también es parte del negocio con laboratorios pero no transporta a México o USA eso lo hace la familia de la esposa, físicamente y el carácter es igual que tío Jacobo…

    Se quedó de piedra al ver a la Yaya y en especial a mí, supongo que por mi gran parecido con mi abuelo o por que no esperaba verme allí

    EV: Victoria, Jacobo y este quien es

    JAC: El Cachorro

    EV: QUEEE!!!

    Me dio un abrazo que casi me parte en dos

    EV: ¿Qué le das de comer?, piedras,…

    JAC: ¿Dónde está Jack?

    EV: Te espera en casa.

    Pusimos rumbo a casa y en el carro mis tíos empezaron a chinchar a la Yaya recordándole anécdotas de niños.

    Llegamos a la hacienda una pasada le da mil vueltas a la de la Yaya pasamos a una terraza y salió a nuestro encuentro Modesta Ama de llaves de la familia Lorea mujer mayor peina canas amable atenta servicial y muy cariñosa con la Yaya y Jacobo al que reprendió por seguir soltero jajaja diría que debió ser La Nanny de mi abuela y mis tíos de niños por la familiaridad y cariño en el trato y como todos me reviso al microscopio y la Yaya le conto…

    Mis tíos se pusieron al día mientras se bajaban una botella de Jack y a la Yaya le informó Modesta que mi tía Clotilde estaba de viaje con dos de sus hijas pero que la pequeña de la familia mi prima Sheila llegaría pronto y que debía informar a tía Clotilde y me trajo un tinto casi tan delicioso como el de Adelita.

    Tía Clotilde se molestó mucho por no estar allí y ordeno que le pasaran el teléfono a la Yaya, (Mis planes de batalla había salido a pedir de boca).

    Tía Clotilde había oído el absurdo rumor de que era hijo de una infidelidad del abuelo y la Yaya muy muy molesta y alzando la voz la saco de su error, ante las bromas de mis tíos además Jacobo le recordó que yo había salido de un cajón…

    H: Creo que mejor me vuelvo a España…,

    JAC: Si te vas yo me voy contigo no habrá quien aguante a Victoria si te vas de casa ni aunque sea por un matrimonio…

    H: Hecho juntos en España lo íbamos a pasar de lujo…

    Entre miradas asesinas de la Yaya que aún seguía atendiendo la llamada y chismoseando con mi tía…

    EV: Yo me voy de rumba me apunto a esa feria…

    En esto apareció Sheila virgen bendita que pedazo de hembra era como una modelo mi madre, saludo muy cariñosa tío Jacobo y a la Yaya a la que llamo Tita…

    Tío Evaristo nos presentó.

    Sheila Lorea: Hija de Evaristo y Clotilde unos 24 años un pibonazo de hembra muy parecida a la actriz y cantante mexicana Patricia Manterola mide como 1.74 m pesa unos 64 kg calculo que talla de sostén de más o menos 100 melena negra como el carbón ondulada le llega como a la cintura elegantemente vestida maquillada manicura francesa una diosa con ojos color verde y los labios gruesos color rubí de dulces y aterciopelada voz de las mujeres por las que se puede perder la cabeza y joder resulta que es familia en algún grado creo que primos abuelos… Sino fuésemos familia a esta sí que le echaba los perros sin pensarlo ni un segundo.

    La Yaya me ordeno ir a por un paquete, pero antes le di a tío Evaristo y Sheila una misiva del abuelo, y fui a por el paquete ante la cara de asombro de la Yaya.

    Después de que la Yaya le dirá los dulces a Sheila y, Sheila se ofreció a enseñarme la hacienda y con el consentimiento de la Yaya nos fuimos a ver la hacienda Sheila había estudiado comercio exterior y ayudaba a su padre en administración y otros asuntos…

    Y dio la casualidad que tenía a la venta tres excelentes ejemplares equinos de pura raza y uno cuantas cabezas de reses y me dio un precio que me gusto lo que me dijo y aunque de reses no se mucho y caballos lo que aprendí con Jacobo y Esteban además de lo que me dejo escrito el abuelo que tenía como planes montar una gran ganadería porque es un buena forma de blanqueo además. “Que el que no se arriesga no gana”.

    Fuimos a la pista saque la bolsa con dinero y nos volvimos a la hacienda pasamos al despecho de mi tío Evaristo y llamamos a mis dos tíos

    JAC: ¿Seguro que Victoria aprueba esto?

    H: No, pero prefiero pedir perdón que pedir permiso además una vez con los animales en casa que va a hacer…

    JAC: ¿Los revisaste bien?

    H: Si, como me enseñaron tú y Esteban y también seguí los consejos del abuelo si me equivoco es la mejor forma de aprender

    EV: Jajajaja tiene agallas y es bravo me gusta el pelado jajajaja, ¿La plata es de Victoria?

    H: No, es mía

    EV: ¿Cómo es eso?

    JAC: Ya corono varios envíos de chiva y perico además. (Jacobo se acercó oído de Evaristo y le dijo algo)

    EV: Así, se hace sobrino con un par…

    Y me dio abrazo más fuerte que el anterior

    EV: Hay que mojarlo

    JAC: No toma ni fuma…

    Sheila se rio al saberlo

    EV: Un regalo que te hago por ser tu primer negocio ganadero, si Esteban no aprueba el ganado me lo vuelves y te devuelvo la plata…

    SHE: Pa si Mama se entera

    EV: Tu Mama no está aquí y no tiene por qué saber…

    H: Acepto solo si los dos vienen a entregarme el ganado y me acepta una botella Pappy Van Winkle’s

    EV: Echo una y dos…

    Pague hicimos el papeleo y volvimos donde la Yaya nos quedamos a comer por imposición de Sheila y Evaristo

    Justo después de comer nos volvimos, pero mi tío estaba bastante tomado y quitando el despegue y el aterrizaje fui yo quien pilote ante el asombro cabreo y orgullo de la Yaya, que rezo y amaso el rosario en sus manos todo el viaje…

    Después de dejar a la Yaya en casa y a tío Jacobo durmiendo la borrachera, yo puse rumbo a Cali tenía unas vueltas con Papa y además quería comprar ropa…

    Pero mis planes se fueron a la mierda tenía un Hummer ROSA!!! Y un Lamborghini Countach negro con las llantas doradas y el interior rojo carmín

    H Porque dios da dinero a los mayores tontos sin gusto en serio esto es un crimen (Por el Hummer)

    Todo el taller se echó a reír…

    Los dos llevaban un súper equipo de música nuevo de lo más potente pero no funcionaban

    Pensé que me llevaría toda la noche y le dije a papa que llamara a la Yaya que se enojó mucho no quería que trabajara en el taller…

    Por suerte di con el problema rápido

    Como aún era temprano pille unas pizzas y unos dulces y me fui para casa de Panzer le debía a los gemelos pizzas y hay que cumplir las promesas que hace uno

    Me recibieron como a un rey porque tenía una sopa para cenar y claro les gusta más las Pizzas y los dulces son niños, se les unió Panzer se pusieron las botas ante las reprimenda de su mama que decía que parecían leones hambrientos que no habían comido en meses jajajaja

    Llego Damaris, que les dijo que le dejaran su parte ante el enojo aun mayor de su mama que no le gusta que la coman comida chatarra ya que tiene cierta tendencia a el sobre peso…

    Damaris me saco fuera con la excusa de que su camioneta se había descompuesto, cuando estuvimos en la cochera Damaris se avanzó sobre mí y me beso.

    DAM: Abrázame rico abrázame rico, osito.

    Se colocó de espaldas a mí y la abrace y la acurruque entre mis brazos mientes la daba besitos en el cuello y en su cara.

    DAM: Osito osito mío que rico mi amor que rico… Eres un sueño y un amor, lástima que ayer nos interrumpieran eso bobos babosos de mis primos…

    H: Fresco cielo, paso y paso.

    DAM: ¿Te gusto lo de ayer?

    H: Si, la cena estuvo muy bien y hoy te traje Pizza por que ayer te quedaste con ganas de Pizza…

    DAM: Osito, eres un amor, eso lo que hicimos en el carro…

    Yo seguí besándola delicadamente por el cuello y su cara.

    DAM: Lo del carro donde jugamos jijijiji.

    H: Si mucho eres un rico dulce colombiano

    DAM: Bobo no me digas así.

    H: Si yo soy tu Osito tú eres mi tarrito de miel…

    DAM: No, Me llames así bobo, y ¿Qué te gusto más de tu tarrito de miel?

    H: Los labios tus curvas…

    DAM: Jajajaja, amor no me hagas cosquillas.

    H: Tus nalgonas y tus tetazas dios que melones tienes tesoro, lástima que no los vi bien.

    Bruscamente se liberó de mí

    DAM: ¿Dónde mirabas?

    H: No, había apenas luz no las pude ver también como me hubiera gustado tesoro.

    Arranco a el asiento del conductor de su camioneta dio al contacto y prendió los faros, volvió a salir de la camioneta se colocó frente a los faros que estaban a mi espalda y se subió la camiseta amarilla que llevaba puesta no llevaba sujetador y me mostro con total claridad sus melones sin ningún pudor ni vergüenza.

    Unos melones inmensos redondos firmes la parte del escote más morena por el sol y resto de un tono café con leche dos grandes caletas de color chóclate con leche más oscuro que el resto de su piel coronados por un pezón cortico y esférico como una aspirina.

    Avance para degustar aquellas ánforas de ambrosia pero Damaris se bajó la camiseta.

    DAM: No mi osito goloso si quieres TODO LO QUE PUEDE SER TUYO, debes invitarme de nuevo a cenar y buscar un buen hotel y me montaras como tú quieras, pero quiero que me consientas y mimes como a una diosa… (Eso de que al hombre se le conquista por el estómago en el caso de Damaris se puede aplicar a las mujeres).Y además debes ser un Alacrán y demostrarme que no eres un vago y ganas mucha plata para complacer mis caprichos…

    Doña Dulceida Ortega llamaba a Damaris apagamos los faros del carro me limpio los labios de carmín con su pañuelo se arregló un poco.

    Cuando llegamos donde Doña Dulceida Ortega y Damaris aprovecho para quejarse la su abuela de la camioneta que según ella era una chátara.

    Y yo aproveche pata irme a casa de camino reflexione en que Damaris no tiene cuerpo de modelo ni los modales más finos y refinados como según la Yaya debe tener una dama pero tiene carácter corazón agallas y una ovarios de acero y cabeza y eso es súper importante para una novia o mujer involucrada en este negocio y esta educada para soportar esta vida eso debía tenerse en consideración, y lo demás se podía aprender o arreglar

    Llegue a casa justo para cenar y recibir mi tirón orejas de la Yaya por ir al taller…

    Al finalizar la cena llame Wilson para decirle que el chasis del Porsche, no se había visto afectada en el golpe y que además Papa había encontrado un coche donante en un desguace del que se podían aprovechar muchas piezas siempre y cuando el Papa de Wilson aceptara

    La Yaya estaba derruida del viaje y los nervios que paso conmigo al mando de la avioneta y además de las bendiciones y un tierno beso en la boca, lo que me dio tiempo para reflexionar sobre mi supuesto hijo y que hacer con Damaris. Esa noche dormí como un tronco.

    A la mañana siguiente después de mi rutina habitual me fui con El Bisonte a inspeccionar nuestros plantíos y a mitad de camino salieron dos camionetas que nos intentaron echar de la carretera y nos dispararon menos mal que íbamos en la camioneta de El Bisonte una Chevrolet C10 de 1974 y son muy resistentes

    En una curva del camino nos atrincheramos detrás de la camioneta y les dimos piso a aquellos desgraciados quedaron dos vivos un cobarde que se rindió y otro con un tiro en un hombro los subimos a la camioneta y los maniatamos y a los demás los rematamos.

    Llevamos a estos dos con la camioneta llena de balazos al lugar que tiene destinado tío Jacobo para los interrogatorios y El Bisonte se fue a la hacienda a por Jacobo refuerzos y otro vehículo

    Me dejo con aquellos dos imbéciles y los hice cantar y lo grabe en el Telf. uno de ellos murió y el otro al ver a Jacobo se puso a temblar suplicar y pedir perdón se había equivocado de objetivo…

    Aquel tipo estaba temblando y Jacobo le hizo cantar de la A a la Z, quien había ordenado el trabajo y quien había aceptado el contrato…

    En medio de este lio llego la Yaya muy enojada porque me habían intentado dar piso y el tío le conto fuimos a por el que había aceptado el contrato y la Yaya con El Limón y con Los Morones a contarle a la mesa, El Bisonte Jacobo y yo con unos hombres más a por el contratista por llamarlo así un tal El Pollito que llevaba una discoteca y un club de los peores de la zona y estaba metido en todo lo que diese plata este perro estaba bajo la protección de Don Pacho Bayona (El Cucaracha) con mucho poder una terrible reputación casado y separado porque se dice que es maricón con varios amantes, pero tiene 2 hijos…

    Fuimos a su hacienda presentaciones explicaciones etc y le pusimos el audio se pillo un cabreo monumental ese tipo de ordenes solo las podía dar el vestido impecable de traje y corbata con un modelo y con 20 de sus hombres nos fuimos al departamento del tipo sacaron al tipo de cama con unos slips morados y una camiseta amarilla como la de selección de Brasil cuando vio a mi tío y a El Cucaracha empezó a suplicar por su vida y confeso que el pago era cosa del hijo menor de El Cucaracha que exploto al saber eso pero desbordo al saber que el blanco no era yo sino el hijo del Gobernador que cortejaba a una muchacha y para disimular usa una camioneta como la de El Bisonte… Nos lo llevamos a la mesa y El Cucaracha ordeno ir a por su hijo a la casa de su ex…Jacobo estaba feliz le tenía muchas ganas a El Pollito, creo que tenían cuentas pendientes entre los dos…

    Fuimos donde El Bigotes y Don Amadeo que ya estaban al pendiente de todo llego el hijo de El Cucaracha que le dicen El Colibrí arrastrado de la cama con un Guayabo (Resaca) monumental se había acostado hacia una hora escasa…

    Se reunieron en salón todos los miembros de la mesa que se pudieron encontrar con tanta celeridad era como la mitad de la mesa presencial y 4 más vía telefónica y además a Pandora desde la prisión.

    De todo esto no sé cómo se enteraron a la velocidad de la luz tía Eva tía Saray tía Betsabé tío Evaristo tía Minerva Papa Diana etc.

    Gracias a dios Diana y Papa no estaban allí El Colibrí era un imbécil integral además y un mal educado ni se disculpó y solo quería que lo dejaran en paz, primero dijo que es que yo lo había quitado a la novia que nos habían visto cenando… (Mentira y gorda), pero como había cenado con Damaris la Yaya llamo a Doña Dulceida Ortega y Doña Chantal Ortega madre de Damaris

    Mientras esperábamos la llegada de los Ortega para aclarar las cosas recordé que si te ofenden o te agravian en algo para evitar derramamientos inútiles de sangre hay como unas indemnizaciones pactadas por así decir y lo hable con mi tío esta familia a la muerte del abuelo cancelaron un préstamo que no era tal y se quedaron con varias propiedad de la familia y si se daba la ocasión las íbamos a recuperas con intereses.

    Llego Damaris echando fuego por la boca…

    DAM: Saco de mierda que dices de mí, te voy a arrancar la piel a tiras

    H: Yo no he dicho nada El Colibrí dice que eres su novia y que te robe y mando a unos manes a darme piso le dejaron el carro de El Bisonte como un colador y nos salvamos de milagro…

    DAM: ¿Qué pendejadas dice? Yo no conozco a este imbécil yo no tengo novio

    Salió Doña Úrsula Reyes (La Negra) y les conto a los Ortega que se indignaron todos y Damaris entro en cólera y si no la paran entre 6 guardaespaldas le pega al idioma de El Colibrí… Que además llamo fea y gorda a Damaris y que no la tocaría ni pagándole y ahí se montó la tercera guerra mundial y Damaris le planto dos bofetadas a El Colibrí

    Los calmaron y nos sacaron todos fuera y dejaron a El Colibrí y su clan recuperando de los dos guantazos cortesía de Damaris

    Damaris y yo hablamos y llegamos a la conclusión de que el idiota de El Colibrí nos usaba de escusa, lo mismo que La Mesa que mando interrogar a El Pollito que canto de plano y firmo su sentencia de muerte de paso…

    El Colibrí quería darle boletó a el hijo del Gobernado porque los dos pretendía a una universitaria de clase alta y que para disimular cuando se veían los 2 tortolitos iban en camionetas viejas…

    Los sicarios se equivocaron y fueron por la camioneta que no era…

    En medio de todo esto llego un Ferrari conducido por una mujer de unos 30 o 35 años que brillaba más que un traje de luces.

    Su ropa era plateada y dorada y diría que borracha, la hermana de El Colibrí y la llaman La Ferrari ya que tiene varios Ferraris

    También llegaron El Pecas Wilson Los Contreras etc. y estaba claro que dispararme sin permiso y más por error era una gran metedura de pata con consecuencias pero que era aún peor para todo el valle ir a por el hijo del Gobernador y eso tenía a todos muy molestos…

    Pasamos al salón de La Mesa y Don Amadeo me dijo que tenía derecho a un desagravio, pero antes debía explicar cómo es que había 13 cadáveres en la carretera…

    H: Nos dispararon y nos defendimos

    Don Amadeo El Bigotes Pandora vía Telf. etc. se echaron a reír

    AMA: ¿A cuántos mataste?

    H: No, se

    EL BIS: Yo a 4

    Y: Solo a 4

    EL BIS: El niño es como el patrón es un tigre si lo atacan…

    JAC: Que puntería lo entrenamos bien Jajajaja

    EL BIG: Si, jajajaja quien lo diría que fuésemos buenos maestros… Y ahora que diga lo que quiere Hernán por lo sucedido…

    H: El círculo del honor con armas, quiero que sangre

    La mama y al abuela de El Colibrí montaron un escándalo llamado me salvaje etc. etc. etc… Cuando las aguas se tranquilizaron pude hacer otra petición, mientas el padre y el abuelo del El Colibrí le llamaban cobarde etc. etc. etc.

    Mi segunda petición

    H: 100 latigazos

    La abuela y la mama de El Colibrí poniendo el grito en el cielo, mientras el abuelo y el padre trataban de rebajar el número de latigazos y saber quién se los iba a dar pero quedo en nada por la pataleta de la madre.

    Mi tercera petición:

    H: Que lo destierren por 5 años fuera de América del Sur Centro Amarice y Norte América y también Europa

    A La Mesa le gustaba mi idea pero otra vez la mama y la abuela pusieron el grito en el cielo y La Ferrari se puso de pie y grito un matrimonio una boda

    H: Si, echo y 100 millones de dólares de dote de la novia al novio, Yaya ves te dije que casaríamos a el tío Jacobo ya está casado

    A mi tío casi le da un ataque al corazón y se puso blanco como la leche

    LA FER: NOOO, con el viejo panzón NOOO, con el muñeco con ese culito…

    Todos se partieron de risa por lo del viejo panzón

    Además lo de soltar 100 millones le daba mil patadas en el estómago a los varones de la familia Bayona

    Y el tío Jacobo prefería que lo azotaran a casarse

    LA FER: Yo quiero casarme con el muñeco, ese…

    Doña Úrsula Reyes (La Negra) le recordó a La Ferrari que ella no podía elegir marido que debía aceptar a el tío Jacobo o rechazarlo y claro esta lo rechazo de plano.

    Después de 4 negativas La Mesa decidió que nuestra próxima petición debía ser acepta

    Después de un vaso de Whisky mi tío recobro el pulso jajaja y le conté mis peticiones a las que tan valerosamente había contribuido y las aprobó

    H: Me han rechazo 4 propuestas, así que creo muy justo poder pedir cuatro…

    EL BIG: Me parece muy justo y no podrán ser rechazadas que tengo que hambre ya es la hora de comer…

    1º Quiero 4 carros o camionetas que se comprar en el concesionario de mi padre de una lista que yo le daré, debo sustituir la camioneta que me dejaron como un colador…

    AMA: Concedido

    La Ferrari me hacía ojitos y gestitos mientras su padre y su abuelo bufaban tiene fama de ser muy tacaños

    2º Las tierras del norte de la hacienda hasta el rio, que son el triple de las que perdimos

    AMA: Concedido

    3º La pista Purpura que esta al sur, volverá a ser de la familia en exclusiva.

    AMA: Concedido, y si misteriosamente esa pista es descubierta por los Tombos o pasa algo que la deje inutilizada la mesa tomara represalias

    4º La compañía de café “El Dorado” y sus tierras de cultivo y activos

    AMA: Concedido, y todo se hará efectivo en un plazo máximo de un mes

    EL BIG: Y tú serás desterrado, no puedes dar órdenes de asesinato y menos al hijo del gobernador nos traerías la ruina todos…

    Cuando las aguas volvieron a su cauce nos llamó a parte Don Amadeo llamo a tío Jacobo, porque había que pasar le una plata un tal El Rayo un licenciado… En unas 2 horas y no iba a ser posible…

    H: Yo sí puedo llegar en menos 2 horas déjeme ir a casa y vuelvo y ya vera…

    JAC: Pero este pelado…

    Tome el coche y salí zumbando para casa llegue pilles la chupa de la moto y el casto y la Ducati volví por la mochilas había 500.000 dólares y salí volando a donde me dijeron llegar y me espera un tipo de escasa estatura rechoncho engominado y bigotón le solté la mochila

    H: De parte de Don Amdeo

    El tipo se quedó petrificado y me dio un sobre cerrado lo tome salí zumbando y a 10 km me pare y llame a Jacobo

    H: Echo y tengo algo para entregar…

    JAC: La virgen del Carmen apúrate que te tienes visita…

    Le di caña a la moto y cuando llegue a la hacienda estaban Diana y tía Eva esperando como si fueran la pareja de la Guardia Civil y muy enojadas, La Ferrari estaba de vista y no les caía bien a ninguna…

    Y a Mama eso de que montara en moto a toda pastilla y que llevar a Damaris de cena casi me mata

    Yazmín me asalto:

    YAZ: Necesito que me ayudes con la tarea de inglés o el profesor me va a corcha (Suspender) por tu culpa… (Una maniobra orquestada por mi tía Eva y mi madre para que no viera con La Ferrari)

    Me arrastro a la biblioteca sin darme opciones a nada, y nos pusimos con una tonta traducción…

    Una vez La Ferrari se fue aparecieron Kata e Iris muertas de risa

    KAT: Ya no finjas más, esa perra se fue.

    JAZ: Y TU!!! ¿Cómo conociste a esa perra?

    H: Esta mañana en La Mesa…

    Y: Ya niñas, Hernán… (La Yaya les conto a todas lo sucedido y Mama y tía Eva casi se desmallan más cuando tío Jacobo lo remato diciendo que el carro de El Bisonte era pura chatarra y con más agujeros que un queso Gruyer.

    Y tío Jacobo continua con lo que paso en La Mesa enojado por su intento de matrimonio concertado con La Ferrari jajaja

    Llego Don Amadeo y les dijo a todos que por mi buen desempeño era víctima de mi propio existo y que al día siguiente debía ir a la prisión a hacer unas vueltas a Pandora ante las malas caras de todas las damas de la casa…

    Y después se reunió con la Yaya y el a solas en el despacho.

    Mientras Mama le monta un berrinche a Papa por mi pequeño paseo en moto y los pepazos que me habían caído en la mañana, Papa el calmo y yo aproveche para desaparecer.

    Después de un buen rato toco a la puerta de mi pieza Adelita me reclamaban en el despacho de la Yaya, baje y estaban Mama Papa y tía Eva con gran sonrisa llego a la vez que yo tío Jacobo, con un vaso de Whisky en la mano.

    La yaya y Don Amadeo habían contado lo que habíamos conseguido en compensación por el tiroteo de lo que estaban todos muy orgullosos.

    AMA: Cachorro, ven acá como demonios sabias lo de la pista la fábrica etc. etc. etc.

    H: Encontré en la biblioteca un plano con las propiedad de la familia un año antes de que faltase el abuelo y no coincidía con las que de hoy en día y le pregunte a Esteban el me explico que en su día se aprovecharon de la Yaya

    D: Hay mi niño, que se acuerda de todo

    H: Pero la decisión final es de la Yaya si quiere o no las propiedades y de Papa con las ventas

    Y: Amor claro que las queremos. Y las que se puedan ya serán mías mañana…

    P: Me llamo Pacho Bayona (El Cucaracha) tienes un presupuesto de 250.000$ para 4 carros…

    H: Uno es mío otro es para el tío Jacobo porque hoy casi le da un infarto con la propuesta matrimonial otro para El Bisonte y otro para Damaris que hoy se pillo un mosqueo de los buenos…

    Todo se rieron con lo del tío Jacobo mientras el refunfuñaba un poco

    D: Amor y de las cartitas del abuelo ¿Qué sabes?

    H: Ya que estáis todos aquí os lo diré, y justo en ese momento llamo al Telf. Alejandra para hablar con la Yaya que paso a la biblioteca a contestar la llamada

    Les conté que las coordenadas que había sacado en mis últimas investigaciones eran del cementerio y justo de los panteones familiares nuestros de los Contreras y que alguna manera estaba relacionados… La tía Eva nos dijo que en los Contreras no habían avanzado mucho que lo llevaba Wendy y no sabía cómo hacer…

    Yo les dije que quería estar muy seguro de que era allí que no quería meter la pata en el cenutrio o la Yaya me daría una patada que me mandaría de vuelta a España sin billete de avión. Todos se rieron y Papa dijo que lo hablaría con la abuela.

    Diana le dijo a tía Eva que tía Saray estaba de viaje con tío León

    Era la oportunidad perfecta para llamar a casa de mi tía Saray y pedir hablar con ella para fingir interés y preocupación por su embarazo, sin hablar con ella y que ella supiera que llame y pregunte por ella

    Me fui del despacho de la Yaya con la excusa de llamar a mi madre a España y llame a mi madre 10 minutos después llame a casa de tía Saray

    Tomo la llama mi prima Alejandra que recoció mi voz con el primer segundo

    ALE: Hola Hernán

    H: Hola prima, ¿Esta la tía?, quería hablar con ella…

    ALE: No mi mama está de viaje…

    H: Vaya pues nada…

    ALE: Me tienes abandonada, y para una vez que me llamas es para hablar con mi Mama, debía colgarte el telf.…

    H: Fresco, fresco primita porque esa negatividad yo estado camelando muy duro aquí y sin tiempo para nada…

    ALE: Ya me dijo la abuela lo que paso hoy te balearon…

    H: Eso es parte del negocio…

    ALE: Y que hay mucha perra que te pretende, eso me pone muy rabiosa y celosa

    H: Jajajaja, pero eso no es culpa mía yo no hago nada solo camelleo y trato de ganar plata

    ALE: ¿Me crees boba o qué?, se te olvido que soy tu PUTONA y que eres mi HOMBRE, y no te perdono que le hayas echo un Baby a mi mama antes que a mi…

    Me hice el tonto y como que no sabia

    H: ¿Qué hablas?, un Bebe

    ALE: ¿No, sabias?, mi mama esta encinta y el Baby es tuyo, y no te perdono

    H: Mío ¿Cómo que mío?

    ALE: Eso dice mi mama, las mujeres sabemos eso.

    H: ¿Y tú papa sabe?

    ALE: NOOO!!!, Loco ¿Cómo crees?, mi papa cree que el Baby es de él, y así debe seguir la vaina…

    H: Me dijo tía Eva, que tenías novio que era de buena familia… Felicitaciones.

    ALE: Ya fueron con el chisme… ¿Celoso?

    H: No, para nada me alegro, por ti

    ALE: No es nadie, es para que mi papa me deje tranquila es medio bobo y no es tan macho con tu amor, mi mama dice que cada vez que coge contigo se queda muerta…Y yo quiero lo mismo y un Baby tuyo… Me puse unas Nalgotas unas Puchecotas (Tetas) para ti me vas a suplicar que cojamos… estoy BUENOTA BUENOTA BUENOTA

    H: Jajajaja, yo no suplico

    ALE: No te rías no seas cruel yo quiero ser tuya tu PUTONA mi amor…

    H: Tienes novio

    ALE: Si no haces caso, se lo diré a la Yaya…

    D: Hernán tesoro ¿Dónde estás?, vamos a cenar…

    H: Me llaman a cenar.

    ALE: Júrame que seré tu PUTONA y me harás un Baby como a mi Mama.

    H: Pero…

    ALE: O me haces caso y me consientes o me busco a un duro muy duro y soy su PERRA que ahora con lo BUENOTA que me puse muchos me miran…

    H: Pero que quieres hacer tu esta hay y yo aquí…

    D: Hernancito a cenar!!!

    H: Tengo que bajara cenar con todos antes de que la Yaya se enoje…

    ALE: Pero, me llamas a la celular cuando estés en la cama o llamo y monto un escándalo…

    H: Esta bien…

    D: Amor te está esperando

    H: Ya el Telf.…

    D: Vamos amor…

    H: ¿Crees que a la Yaya le gustaron mis peticiones a La Mesa?

    D: Obvio, que sí, mi amor

    H: ¿No, está enojada?

    D: NOOO, mi amor, está muy orgullosa…

    Cenamos en paz y tranquilada todos en familia chinchando al tío Jacobo y su petición de matrimonio

    Después de la cena bajamos al sótano y montamos la balanza al tío se le está acumulando el efectivo y es más sencillo pesarlo que contarlo, también quedamos en ir al día siguiente al concesionario por los carros.

    En medio de todo esto llegaron tía Eva Mama y la Yaya y la Yaya les mostro toda la plata que teníamos el tío y yo sin contabilizar y que debían hacer algo para blanquear mi efectivo en unos días llegaría más plata ya que habíamos coronado los 2 Trolls que estaban en México… Papa dijo que era hora de ver a nuestra amiga la banquera y a la contadora que debían iniciar los palanes dispuestos a ese efecto por el abuelo que no esperaba que fuese tan pronto pero el que el dinero manda…

    Mama y tía Eva estaba extasiadas, Mama hasta olfateaba fajos de dólares.

    P: Amor esa plata no es tuya…

    D: Ya se pero es que es el mejor olor del mundo debían hacer un perfume con este aroma…

    Llego mi tío Rodolfo y después de reseñare tía Eva y mis padres hermanas y Jacobo se fueron una celebración que organizaban unos amigos por el compromiso de unos de sus hijos, yo dije que está cansado ante los lamentos de mi tía y mis hermanas que sabían que si yo iba estarían más tiempo en la fiesta…

    Cuando ellos se fueron, yo me fui por la parte de atrás rumbo la hacienda de los Ortega, al llegar fui interceptado por los hermanos gemelos de Damaris Erick(Terremoto) y Raúl (Tornado) los dos pequeños me encañonaron los dos fusiles de M-16 uno negro y el otro pintado de camuflaje de juguete y con sus sombreros de Cowboy que a sus 4 añitos hacían practicas instigados e instruidos por su abuelo su padre y su hermano y eso molestaba sobre manera a su madre abuela y hermana mayor, pero ellos le ponía mucho interés así que levante las manos y deje que condujeren al interior de la casa.

    Dentro de la casa nos recibió Doña Dulceida que reprendió a sus nietos pero que fueron efusivamente felicitados desde el comedor por los hombres de la familia mientras su madre me pedía disculpas, pero yo le quita importancia al incidente apareció Damaris invitándome a cenar ella había sido la cocinera aquella noche…

    Después de tomarme un tinto Damaris se inventó unas escusas con su camioneta y nos fuimos al cobertizo donde guardaba aquella chatarra

    Intente darla un beso, pero me lo impidió

    DAM: No podemos hacer esto la familia sospecha…

    H: ¿Les decimos que somos novios?, puede que Jorge se moleste un poco, pero se le pasara

    DAM: No soy tan fácil de convencer yo quiero que mi esposo me respete me dé hijos me del nivel de vida que me merezco sea un Alacrán y me muestre 1 millón de dólares suyo antes de pedir mi mano y formalizar nuestro noviazgo…

    H: Se lo que quiero una mujer que haya sido educada pera compartir mi vida en este negocio me apoye de forma incondicional y hasta mate por mí y me ayude a llegar a lo más alto…

    DAM: Eso está muy bien, pero no consentiré que tengas amantes o putas aquí en Colombia si las quieres en USA o España la decisión es tuya pero no permitiré que tengas bastardos te cortare los huevos si preñas a una perra de esas…

    H: Podría tener a la que quisiera y te escogí a ti, no necesito a ninguna perra te casaras preñada te montare como una yegua suplicaras que te ponte, si dios quiere seré Alacrán pronto si quieres ver con que mantendré a ti y a nuestros hijos pasa por la hacienda cuando quieras y veras mucho más de un millón mío, pero yo también quiero algo a cambio, te follare antes de anunciar nada quiero saber que además de una dama eres una puta en la cama montándote a pelo y una prueba ahora mismo de la perra que llevas dentro

    DAM: ¿Por quién me tomas? (Con cara de mosqueada)

    H: Si exiges tienes que estar dispuesta a dar en igual medida…

    Solo quería saber hasta a donde estaba dispuesta a llegar.

    Doña Chantal nos llamó y salimos de la mano con las cosas sin saber cómo acabarían.

    Yo me volví a la casa, sin tener muy claro la decisión que iba a tomar Damaris.

    Cuando llegue a la hacienda la Yaya estaba profundamente dormida. Y yo hice lo mismo.

    A la mañana siguiente después de mi rutina habitual y de desayunar apareció Don Amadeo y Bruno (La Hormiga): Guardaespaldas y chofer El Ratón estaba en una vuelta, debíamos ir a la prisión femenina y hacer lo que Pandora nos pidiera…

    Bruno (La Hormiga): Era un mestizo de unos de 1.70 m y unos 85 Kg pelo negro muy corto y un frondoso rellenito bien vestido con un reloj un gran sello en la mano derecha y una gran cadena con un gran crucifijo sobre la camisa todo de oro y una Berreta 92FS niquelada en la cintura seco serio y discreto y con la bendición de Yaya y Jacobo, ya que era chofer y guardaespaldas de la familia Guerrero por muchos años.

    Tomamos la Toyota Land Cruiser de Don Amadeo y pusimos rumbo a la prisión, durante el trayecto La Hormiga se fumó un puro escuchando radio Caracol…

    Como la vez anterior nos recibieron con alfombra roja y en el interior de la prisión nos esperaba, una mujer enorme como 1.80 m, más de 100 kg en chándal y deportivas con una larga trenza negra como el carbón y tez morena del sol, de carácter seco y distante me condujo a la celda de sin tanto griterío como la vez anterior ya que las reclusas estaba en las duchas o con labores de limpieza de las instalaciones etc.

    Me pasaron las celdas donde vive Pandora

    PAN: Ya estás aquí así da gusto, sígueme, sígueme me paso a una pare de las celdas que estaban tapadas con una sabanas negras.

    PAN: Bájate aquí, que alto eres demonios

    Me arrodille a una pierna, sabiendo lo que iba a pasar.

    Pandora sujeto mi cara con las dos manos y me planto un beso en la boca metiéndome la lengua hasta el fondo

    PAN: Me das la vida amor y me haces hervir la sangre. Eres un hombre de los de verdad…Vas a hacerme unas vueltas.

    Me dio un papel con unas instrucciones unos candados con sus llaves Unas fichas similares de las póker con una “P” y otras negras con una “E” y celular por si alguien ponía pegas que ella pudiera intervenir

    PAN: Desde hoy quiero que me llames tía Pan.

    H: Si señora (Me miro de medio lado)

    PAN: Tía Pan

    H: Si, Tía Pan

    PAN: Me traes lo que esos te den lo antes que se pueda… Como hueles mi amor…

    PAM: ¿viniste solo?

    H: Me está esperando en el carro a El Hormiga.

    DAM: Amadeo te cedió a El Hormiga (Con expresión de sorpresa en su rostro), bien ese sabe dónde estaba todo esos lugares y cuidadito de perderte por “EL EDEN” (Prostíbulo de categoría de la zona y que gestiona la familia de Pandora)…

    Me salí de la prisión con mis instrucciones al carro.

    Mi primer destino era el despacho del licenciado Don Santiago Lernen (El Rayo) Abogado de muchos socios y amigos en El Valle un asqueroso integral que no puedo ni ver con muchas influencias y poder.

    Llegue al despacho de este desgraciado y su secretaria voluptuosa y pechugona de adorno con malos modales si no te conoce y me dijo que tenía que esperar que tenía la mañana completa y que debía esperar a ver si Don Santiago tenía a bien recibirme.

    No podía decirle a aquella Barby silicinizada que venía de parte de Pandora predominaba la discreción y aquella tipa tenía toda la pinta de ser una chismosa de categoría así que decidí que en cuanto se abriese la perta del despacho de El Rayo Yo me colaría por lo civil o por lo criminal…

    Se abrió la puerta me cole calcando en un buen empujón a la secretaria y le tires ña ficha sobre la mesa a El Rayo.

    La secretaria monta la gran escandalera a la que hizo callar su jefe- amante de dos buenos gritos y además la ordeno abandonar el despacho y que no le pasase llamadas.

    Una vez solos le di el mensaje de Pandora el tipo se quedó blanco abrió una caja fuerte saco una gran bolsa negra a la que coloque uno de los candados y le di la llave a él y el me devolvió la ficha y me dio un sobre lacrado.

    Llamo a su secretaria que entro regañona y con cara de híper cabreada y con ganas de pedir mi cabeza en una pica y sin dejarla ni abrir la boca El Rayo le ordeno que la próxima vez que me presentara allí o llamara por teléfono se le pasara sin hacerme esperar… La tipa flipo y dijo que si con la cara desencajada, yo me fui con la bolsa y el sobre y deja a El Rayo y a aquella boba con sus líos

    En el carro me esperaba El Hormiga con unas empanadas de pollo y arroz y un tinto pensando que estaría allí varias horas se compró algo para comer en un puesto callejero.

    Deja la bolsa en el maletero del Toyota

    HOM: ¿Cómo le hiciste?

    H: No iba a esperar a que ese huevon le dirá la gana de recibirme…

    A El Hormiga le dio un ataque risa cuando le conté que hasta se empapizo y pusimos rumbo a la hacienda Virgen del Cobre de la familia de Pandora

    En la entrada del camino de acceso los que hacían guardia reconocieron a El Hormiga y cedieron el paso como si fuésemos los reyes magos

    Ya en al haciendo El Hormiga hablo con el capataz que nos condujo a un mugriento almacén donde un tipo estaba torturando a 3 tipos y donde paso el capataz que se persigno ante:

    Una virgen con una corona de espinas en la cabeza de la brotan gotas de sangre. Con un sudario rojo las manos en posición de rezo y en vez de un crucifijo o un rosario tenían un cuchillo dorado en las manos. A sus pies un revolver y una 1911 niquelados con cachas de marfil. A sus espaldas una cruz formada por dos machetes de los que se usan para cortar caña ensangrentados. Dos cananas que le cruzan el pecho con balas brillantes como el oro. En el altar a la derecha de la virgen dólares y pesos en billetes joyas y monedas en oro. En el altar a la izquierda de la virgen puros canutos de hierba bolsa de chiva botellas de cerveza agua ardiente y Whisky. En el centro una cruz de piedra y una pila de agua vendita en forma de concha también de piedra, de la cruz de piedra colgaba una gran cadena y cruz de oro muy similar a la de mi abuelo que ahora llevaba yo.

    Encima de la virgen una leyenda que reza así: “ELLA TE DA LA VIDA Y TE PERDONA TUS PECADOS, LOS MONTECRISTO NO OLVIDAMOS JAMÁS, NUNCA PERDONAMOS LAS OFENSAS Y SIEMPRE COBRAMOS CON PLATA O SANGRE NUESTRAS DEUDAS SIEMPRE Y POR SIEMPRE NOS HACEMOS RESPETAR, FAMILIA SANGRE Y VIDA.”

    El Hormiga me conto más tarde que debajo de esa virgen estaban las urnas con las cenizas de los miembros de la familia muertos en ajustes de cuentas o que mato la policía o los militares para que sus almas cuiden el existo del negocio.

    La Matriarca de Los Montecristo, Mama Luan era cubana decían que era santera era muy vieja y decían que era bruja y estaba loca y usaba magina negra para que la familia y el negocio fuesen bien y apenas se deja ver o que la vieran.

    El segundo esposos de Pandora Ernesto Montecristo (El Cochiloco): Esposo de Pandora muerto en un tiroteo, el padrastro de Pandora tenía laboratorios a pequeña escala que con el matrimonio con el Montenegro creció de forma exponencial…

    A la muerte de Ernesto Montecristo, Mama Luan caso por sus ritos pero, no son un matrimonio al uso a Pandora y Néstor Montecristo (Cara de Caballo): 1.98 m pesa 110 kg más de 50 años y fuerte como un buey de tez morena y poblado bigote de pelo color café y canoso corto ojos color oscuros color regaliz (Negro) el caballero imponía mucho respeto y dirá que hasta miedo… Posee un pequeño aren de bellezas pero de menos 25 años para conservar su fuerza y juventud follando con ellas y dicen que hasta tomando su sangre, autentico devoto y creyente de la santería y sus ritos, Mama Luan a la que le consulta lo que debe hacer en tratos etc… Se le soporta por sus contactos en Cuba donde producen cristal anfetaminas etc. y sus rutas a USA…

    En fin mientras el capataz le comunicaba Don Néstor de nuestra visita y que veníamos de parte de su esposa él estaba interrogando a 3 pobres diablos que le habían robado…

    Nuestra visita precipito los acontecimientos tomo su revolver Ruger SP101 de calibre 38 Special de color plata con grabados y cachas de marfil, metió una bala en el tambor la giro a punto a un pie de uno de aquellos pobres imbéciles y le pregunto y antes las mentiras y lloros de aquel saco de mierda y disparo con la mala suerte de que en la recamara había una bala y le hizo un bonito pirsin en el pie…

    Paso a otro de aquellos tipos mientras el primero se desangraba y chillaba como un loco, repitió la operación pero apuntando al tobillo disparo recamara vacía paso a la rosilla volvió a preguntar apuntando a la rodilla disparo y le dejo sin rodilla.

    Paso al tercero repitiendo la operación apuntándole a los huevos lo que hizo que el tercero cantase como una soprano.

    HOR: Jajajaja hay que proteger las joyas de la corona

    EL CAPATAZ: Ahorita más que joyas son canicas jajajajaja

    Mientas eliminaban a los dos mutilados EL HORMIGA y EL CAPATAZ discutían métodos de tortura y su eficacia

    Grasa de puerco derretida e hirviendo, taladro.

    Pistola de clavos o revolver (Ruleta Rusa especial), soplete,

    Toalla mojada agua en la cara (El Submarino) tenazas y tijeras, descargas eléctricas, La Garrucha atas las manos a espalda y lo elevas con una polea se quiebran los huesos de brazos y hombros…

    Después me preguntaron a mí cuales eran mis propuestas y yo les dije que:

    Cuchillo o Machete (Especialidad de Jacobo).

    Martillo de bola a de caminero se machaca los dedos de los pies (El Piano, especialidad del abuelo).

    HOM: Jacobo, ¿Te está enseñando?

    H: Lo está intentando pero hay pocas oportunidades para practicar

    HOM: Para practicar jajaja

    Don Néstor, salió y pregunto quién era yo El Hormiga hizo las presentaciones y le dijo que veníamos de parte de su esposa etc.

    Nos pasaron a la casa y Don Néstor y yo pasamos a un merme despacho me ofreció de beber y un puro que decline amablemente.

    Tocaron a la puerta era Cenobia hija de Pandora como 1.67 m de estatura poco más 50 Kg complexión delgada en buena forma senos medianos y un culo bien parado y respingón sin ser exagerado en forma y tamaño de unos 22 años melena color café como a media espalda y ondulada vestida de forma impecable y muy arreglada y elegantes de angelical y lindo rostro…

    Don Néstor nos presentó y lo ordeno que preparasen unos cajones de madera para llevar a Pandora mientras yo le entregaba el sobre y la ficha que me dio Pandora.

    Mientras Don Néstor llamaba a Pandora acaba una gran bolsa de deportes, yo espere en el recibidor donde pude ver a a un joven con claros rasgos de algún tipo de retraso mental muy grande y fuerte que intentaba que una empleada le diera un tazón de arequipe como un niño pequeño pide caramelos de forma mimosa e infantil pobre diablo me dio pena. Y a una chica muy joven con acondroplastia vestida con un extraño vestido blanco con capucha que no dejaba ver su rostro y que trabaja de convencer al grandote que el arequipe era en la merienda no ahora…

    Unos empleados vigilados por El Hormiga cargaban 4 cajas de maderas en el Toyota, mientras a mí me volvían requerir en el despacho con dos grande bolsas de deporte negras, que pase de inmediato al carro y nos fuimos de allí.

    Pero antes de pasar el último puesto de control nos dieron el alto y en unos instantes apareció el joven que parecía tener retraso mental con 6 hombres más diciendo a voces que Mama Luan quería verme y que debíamos dar la vuelta de inmediato muy nervios y excitado… Así las cosas no quedas otra que darnos la vuelta.

    En al corto camino de vuelta a hacienda Virgen del Cobre El Hormiga me explico que el joven con retrasado era Danilo hijo de Pandora y como yo sospechaba tenía un pequeños problemita mental, era el ojito derecho de Pandora junto a la menor de sus hijas

    Griselda hija de Pandora y pupila Mama Luan con acondroplastia o enanismo 1.44 de estatura 18 años y unos 40 Kg vestida de blanco de pies a cabeza tímida y retraída

    Una vez de vuelta en la hacienda de la familia Montecristo me recibieron Don Néstor y Cenobia que me explicaron que Mama Luan quería verme y que era muy inusual esa petición, acompañado por Cenobia me condujo a la entrañas de la hacienda bajamos dos tramos de escaleras donde nos esperaba Griselda que me condujo a un gran salón donde en una especie de altar iluminado por velas y con un indescriptible olor a mariguana y basura de varios días y una ambiente cargado de humo como en una reunión de amigos que fuman varios a la vez ( muy raro y un poco inquietante)…

    Se levantó de una mecedora una figura apoyada en un bastón encorvada vestida igual que Griselda pero de negro y hablando en susurros usando de interprete a Griselda

    GRI: Esta es mi abuela Mama Luan dice que la despertó tu gran poder la fuerza de tu sangre y tu espíritu indomable…

    La anciana tomo mi mano derecha la observo con mucho detenimiento lo mismo que la izquierda le dio el bastón a Griselda me reviso con sus manos de arriba abajo,(Como cuando te cachea la policía), hasta me metió mano con fuerza y dureza sacando una leve risa de Griselda.

    GRI: Mama Luan desea probar tu sangre

    H: ¿Cómo dices?

    GRI: Te va a hacer un cortesito en el dedo con el que disparas y las dos probaremos tu sangre y la consagraremos a los Orishas.

    (Orishas y dioses de la santería cubana y la religión yoruba. Las deidades más populares y conocidas, Obbatalá, Shangó, Yemayá, Oshún, Elegguá y otras, con sus números, colores y fechas… Babalawos, paleros, santeros y espirituales. Cultura, tradición y religión afrocubana).Para tu protección…

    No parecía tener más salida que dejarlas hacer

    Griselda tomo de un pequeño altar una pequeña daga con mango de marfil un poco amarillento y acero de damasco con doble filo y ondulado que paso a la mano derecha de Mama Luan que me practico un ligero corte en mi dedo índice de la mano derecha dejo caer unas gotas en una estampita de algún dios o santo y le metió el dedo en la boca a Griselda

    ML: ¿Lo sientes mi niña?

    GRI: Si, Mama.

    Seguido echo una gotas más de mi sangre en una copa tipo cáliz y la anciana lo tomo con un líquido transparente diría que aceite o algo así me hizo una señal en la frente mientras Griselda con hojas verdes las aplicaba sobre mi corte haciendo que dejase de sangrar

    La anciana se puso de cara a un altar quemo la estampita si comenzó a cantar o rezar no sé muy bien.

    Griselda dio unas vueltas a mi arredro con un recipiente del que salía humo blanco que olía a diablos después Griselda y la anciana conversaron entre susurros, Griselda me tomo de la mano y me saco de aquel extraño lugar y me condujo de vuelta con Cenobia que me esperaba justo donde se había quedado…

    CENO: ¿Qué tal?

    GRI: Excelente Mama Luan está muy contenta es mucho mejor de lo que pensábamos, se puede ir dile a padre que le diga a el tío que el (Por mi) es un rey.

    H: ¿Qué cuernos es todo esto?, ¿Qué demonios paso hay dentro?

    CENO: Noticas fabulosas fresco Bebe hay Virgencita ya era hora…

    Me condujeron fuera y Cenobia paso al despacho de su padre y yo me quede en un gran patio donde El Hormiga tomaba un aguardiente y le daba consejos de cómo usar un machete de los de cortar caña pulido como un espejo y con empuñadura de cuerno de búfalo de color negro a Danilo me acerque.

    HOR: ¿Nos podemos ir?

    H: Aun no, ¿Qué hacéis?

    HOR: Dándole unos consejo a Danilo…

    H: Seguro que es buena idea

    HOR: Si fresco todo bien.

    DAN: Él no tiene un machete tan lindo como el mío…

    Pobre infeliz no veía muy seguro que le dejasen un Machete

    H: Uso esto (Saque mi cuchillo).

    DAN: El mío es más grande y mejor…

    H: No importa el tamaño sino como se usa…

    Baile y me pase mi cuchillo de una mano a otra y lo lance y clave a una viga de madera de un enrejado donde había una enredadera.

    HOM: Jajajaja Solo he visto eso a dos personas a Don Julio, Dios lo bendiga y a El Muro, de tal palo…

    Danilo y los demás se quedaron sorprendidos mientras a mi espalda Don Néstor aplaudía y Cenobia tenía los ojos como platos

    NES: No hay duda que eres un Villa Lobos, ven a mi despacho.

    H: Si, señor

    NES: El Hormiga una vez terminemos aquí deben ir a El Edén a ver a Orestes pero antes pasen por casa de Prudencio

    Recogí mi cuchillo y guiado por Cenobia fui al despacho donde por unos 20 min trate unos asuntos con Don Néstor, al término de los cuales me volví al carro donde me esperaba El Hormiga.

    HOR: Esto es entrar con buen pie carajo, me apunto a las próximas vueltas, El Edén es el mejor club de patifrío hay unas mamitas jóvenes bonitas prietas Jesucristo que ganado tiene El Edén… Y las mejores fiestas son las que da Doña Constanza y El Buda…

    Después de unos 40 min de viaje en los que El Hormiga no dio callada me conto el quien es quien de Betancur y Montecristo

    Llegamos a una casa que más parecía un palacio, de la mano de El Hormiga todas las puertas e abrían sin problemas, ya desde la entrada donde nos dieron el alto se escuchaba la música de una fiesta a todo volumen a las 11 de la mañana.

    Ya nos esperaban los llamo Don Néstor y les aviso de nuestra llegada nos recibió.

    Constanza Betancur (La Bvgari):Esposa de El Buda Cubana de 36 años de edad 175 cm 78 kg melena larga de color negro ojos color café elegantemente vestida maquillada y arreglada, mestiza medidas 110-75-108 y 120 H de senos una hembra espectacular, una de las mejores clientas y amiga personal de Diana y le encanta la marca de complementos Bvgari

    El Hormiga acepto encantado la invitación a beber de la señora Constanza y se quedó de piedra al saber que era hijo de Rodrigo y Diana no sabía de mi existencia, se fue a una habitación no cerró la puerta atraves de un espejo de la sala poder que llama por teléfono me hacer que de forma disimulada y escuche como hablaba con Diana

    En esto apareció Prudencio Betancur (El Buda): Hermanastro mayor de Pandora 1.67 110 Kg gordo seboso un auténtico cerdo y un sádico hijo de puta su arma favorita es un machete de los de cortar caña.

    Pase con al sótano y de allí a una caleta de la que tras lo mismo que en las ocasiones anteriores me dieron un par de bolsas de deportes y dos cajas más al carro.

    Cuando salía me encontré de frente con La Ferrari que estaba de fiesta con los hijos de El Buda

    Gabriel: Hijo de El Buda y sobrino de Pandora: 1.85 m poco más de 70 Kg pura fibra el cabrón tenia aun peor reputación que el padre sus aficiones favorita eran peleas de gallos perros personas pero siempre a muerte y pobre de ti si eres su apuesta y perdías su dinero. Y desde luego la gustan la buena vida mujeres bellas y prescindibles dinero joyas y fiestas así y una colección de más de 50 carros de lujo

    Dakota Hija de El Buda sobrina de Pandora 1.70 m poco más de 60 kg rubia tenida melena hasta media espalda ojos marrón oscuro de piel blanca medidas 91-59-91 tallan de senos 110 perfectamente maquillada pero con una cara y una gestualidad corporal de zorra diplomada y de las que en la cabeza solo les da para rumbear ropa joyas y la buena vida.

    Y ser amiga de la boba de la Ferrari no le daba puntos extras en mi tierra dicen: “DIME CON QUIEN ANDAS Y TE DIRÉ QUIEN ERES”.

    LA FER: Hernán!!! Que rico verte.

    Me planto un beso sin darme tiempo a más.

    LA FER: ¿Qué tomas?

    H: Nada, gracias tengo que terminar un asunto con Don Prudencio.

    LA FER: No, quieres tomar nada conmigo no quisiste ser mi esposo, que desagradable eres amor…

    El Hormiga que estaba escuchando casi se atraganta con el trago que tenía en la mano y de fondo se escuchó una liguera risa de Doña Constanza (Eso solo puede darle puntos extra al muchacho).

    DK: ¿Quién es este Papito?, muuu.

    FER: Es mío perra, yo lo vi primero…

    H: Hernán Villa Lobos, para lo que necesite

    DK: Dakota Betancur, ¿Eres el hermano de Iris?

    H: Si señorita.

    GAB: Ya sé quién eres, desterraste a mi socio…

    PRU: Ese perro casi nos busca la ruina a todo El Valle debieron córtale los huevos imbécil, Y con están tus modales que ni te presentas

    GAB: Gabriel Betancur

    H: Hernán Villa Lobos

    PRU: Gabi déjate de pendejadas y hazte cargo de la vuelta del norte del valle antes que se complique…

    CONS: Joven (Por mi) acompáñeme necesito que me haga un favorcito sígame a mi despacho…

    H: Si, señora.

    Sin más opciones seguí a Doña Constanza a su despacho y sonó mi Cel era Diana a la que tuve que cortar la llamada.

    Ya en el despacho Doña Constanza me pido como favor especial que le pasara a Pandora una carta y una caja donde iban una navaja automática estilo Stileto y una Walter PPK personalizada y muy decorada calibre 9 mm y 4 cargadores

    H: Vera señora este arma es muy buena pero llamaría mucho la atención en aquella alcantarilla, creo que sería mejor algo más discreto seguro la esconderán en algún hueco inmundo…

    CONS: Comprendo

    Camino unos pasos y abrió un armario donde había varias armas

    CONS: Escoge la que mejor tu creas que le pueda servir…

    Tome una SIG-Saguer P230 y 6 cargadores la navaja no se pudo cambiar.

    Me dio un mensaje para que se lo transmitirá que no se fiara de la serpiente del El Zar que había rumores de que tenía planeado algo grande y que llamase a los niños que echaban mucho de falta y la necesitaban…

    Volví al carro y con El Hormiga muy hablador (El alcohol le suelta l lengua) pusimos rumbo a EL EDEN prostíbulo de alto nivel donde todo podía ser posible con el precio adecuado…Regentado con mano de hierro por:

    Orestes Betancur (Papi Bear): Hermanastro mayor de Pandora 2.00. m 130 Kg corpulento y rudo serio y un auténtico hijo de puta gestiona uno de los mejores prostíbulos de la zona demás se supone mucho poder político e influencia en muchos ámbitos sociales temido y respetado y no le tiembla la mano para quebrarse quien se mete en sus negocios…

    A la llegada nos a El EDEN nos recibió la Madame del Edén Mesalina Restrepo de origen Mexicano unos 30 años 1.57 m unos 50 Kg melena ondulada que llega al culo color marrón oscuro y color avellana. De piel clara de figura delgada, medidas 35-25-36 una pequeña muñeca de porcelana que haría perder el norte a cualquiera y muy bella perfectamente maquillada y peinada y vestida de forma provocativa, me condujo ante Orestes Betancur (Papi Bear), que ya nos esperaba… El sitio era espectacular enorme todo con mármoles con varias barras donde tomar un trago dos escenarios para actuaciones una zona de casino y apuestas dos zonas de arena para peleas barias barras para shows de bailarinas Jacuzzi y piscinas etc. etc. etc.

    Mesalina se llevó a El Hormiga a tomar un trago al cabrón se le salían los ojos de las orbitas con aquella ZORRA.

    Mientras Papi Bear y yo hacíamos la rutina habitual con la diferencia que él me conocía a la perfección respe y respetaba mucho a el abuelo y a Jacobo y se puede decir que veneraba a Diana y la Yaya y babeaba al hablar de tía Eva jajaja

    Además de las bolsas y lo acostumbrado como buen negociante me regalo una tarjeta similar en tamaño a las de crédito de un banco toda de color cobre envejecido con una manzana en relieve con una “E” mayúscula en su interior era la forma de entrada básica en el local con un crédito de 5.000$ y una cuota de inscripción por así decir de 10.000$ que en mi caso me los regalaba la casa, había otras dos tipos de tarjetas una en color plata que permite entra a suites masajes baños con espumas siendo tu esponja un de sus niñas… Otra negra y oro para los realmente VIP que te daba acceso a todo lo que quisieras esta debe ser avalada por dos socios plata o VIP por así decir que ya la tengan y claro esta una solvencia económica acorde a un VIP

    No se podía matar a nadie en EL EDEN ni en 5Km a su entorno. Si te saltabas esta norma sufrirías grabes consecuencias.

    No se podía pegar ni dañara a las chicas a no ser que fuese una sesión sado…

    Si querías chicos se debía pedir por adelantado lo mismo que chicas exóticas asiáticas europeas tenías una gran selección nacionalidad edad físico etc.

    No había chicas dado la hora, una lástima y a que así podía ver una muestra de sus muñequitas…

    Había una selecta selección de licores champanes y vinos así como una cocina selecta

    Podías traer invitados pero eras responsable de ellos y sus acciones…

    Y Obvio las deudas se pagan siempre

    Había reservados para reuniones o lo que tú creyeses menester.

    Me fui antes de que El Hormiga se emborrachase más metimos las 8 bolsas en el carro y pusimos rumbo la prisión.

    Cerca de la prisión llame a Pandora y me indico que entrásemos por una puerta trasera.

    Nos abrieron varias de chicas de Pandora que se pusieron a sacar la mercancía y apareció de repente hecha una furia Yaiza que seco un cuchillo de cocina de los que en España llaman cebolleros, me tiro una estocada que esquive pero le hizo un enorme siete a mi camisa, mientras el resto de chicas y trataban de contener y El Hormiga la encañonaba con su revólver y le ordenaba que tirase el cuchillo.

    Apareció Pandora que volvió las aguas a su cauce y se preocupó de si me habían herido…

    PAN: ¿Qué demonios te pasa?, ¿Te volviste loca?

    YAI: Es el hijo secreto de mi Osito, y me volví loca de celos

    PAN: Que boberías estas diciendo Hernán es el nieto de Doña Victoria hijo de Rodrigo y de Diana…

    YAI: La Coco del bloque C me conto… Y Mi Osito me juro que se casaría conmigo cuando salga de aquí y me haría un hijo…

    H: ¿Quién es esa Coco?, ¿Quién es ese osito de los demonios?

    PAM: Jajajaja, El Osito es tu tío Jacobo jajajaja y La Coco es una chismosa lianta….

    H: ¿Es la chica del tío?

    PAN: Si Hernán si… No piensa mucho porque si fueses hijo de Jacobo que no lo eres no creo que a Jacobo no le gustase que le quiebres al hijo…

    YAI: Los celos patrona (Bufando con un búfalo enfurecido)

    PAN: Para quebrarse a alguien la orden solo la puedo dar YOOO y nadie mas que YOOO y lo sabes muy bien… Te quedas sin cuchillo si privilegios y ta vas a tu catre YAAA!!!…

    Se llevaron a Yaiza a su castigo y me paso Pandora a su zona personal

    H: Joder, la Yaya se va a poner como loca cuando sepa que me han querido trinchar como un pollo asado y la camisa cuando la vea…

    PAM: Fresco fresco mi amor yo te compro 10 camisas y le hablo a Victoria…

    Le di las armas los sobres los recados etc.

    PAM: Es impresionante me has traído en una mañana los otros tardan 3 días

    Apareció El Hormiga.

    HOR: Este no se entretiene oliendo rosas ni mirando culos… El Patrón quiere hablarle Doña Pandora…

    Pandora tomo el celular que le ofrecía El Hormiga se separó al fondo para atender la llamada, yo intenta arreglar en cierta forma la camisa pero aquello no tenía arreglo. El Hormiga volvió al carro

    PAM: Ponte de rodillas cielo.

    Hinque mi rodilla en el suelo, se aproximó a mí y me planto un beso en la boca y yo puse mis dos manos en su culo y lo apreté con todas mis ganas, ella no se lo esperaba para nada abrió ojos levemente y note un escalofrió en su cuerpo…

    PAM: Travieso, muuu

    H: Tenia grandes ganas de probar lo prietas de esas nalgas, y pensé que a tía Pan no le importaría que me tomase esa libertar

    PAM: Quien dijo que me importe, amor.

    Me dio un pico y con Pandora feliz y cachonda diría yo me volví con El Hormiga. Para llevarle a Cenobia un teléfono celular de prepago y explicarle las condiciones de uso impuestas por su madre.

    Llegue a la hacienda de Virgen del Cobre, no esperaban por mi salió Cenobia me invito a comer y decline gentilmente su invitación y le explique las condiciones impuestas por su madre y le entregue el celular cargador etc…

    De camino a Casa llame a Don Amadeo al que había llamado Pandora poniéndome por las nubes y El Hormiga me puso en antecedentes quien era Yaiza.

    Yaiza Somohano (La Mamona) Novia o amante en prisión de tío Jacobo, ella sigue en prisión enamorada hasta las trancas de tío Jacobo y espera ser su esposa cuando salga de prisión

    Mide como 1.80 m y pesa más 100 kilos larga melena negra como el carbón y muy coqueta y de bello rostro, pero sin estudios y con unos modales algo rudos, en prisión

    Nos estaban esperando la Yaya tío Jacobo y Don Amadeo

    Nos reunimos en el despacho de la Yaya todos y Don Amadeo me puso por las nubes con lo que le había dicho Pandora y lo que le había y sus hermanos, que respaldo de una forma muy contundente El Hormiga contando lo sucedido en EL EDEN y a la vuelta en prisión además de decirme a Don Amadeo que iría conmigo adonde el quisiera como si era al infierno.

    La Yaya cuando supo lo de prisión se puso como loca con mi tío Jacobo, momento que aproveche para ir a cambiarme la camisa y salir de aquella bronca, solo me quedaban sanas y ponibles un par de camisas…

    Me cambie y después de cambiarme me llamo mi padre mi padre para comunicarme que ya tenía el dinero y que a lo largo de la tarde llegarían los 4×4 y camionetas de las que estaban seguro que cumplirían mis expectativas, le dije los planes que tenía para los carros…

    Me volví a el despacho allí la tormenta se había calmado pero la Yaya tenia cara de cabreo por además la pista de aterrizaje Púrpura se salvó de ser destrozada con un viejo Buldócer…

    La Yaya y Don Amadeo pasaron a comer y Jacobo y yo pasamos a la biblioteca

    JAC: ¿Estas bien?

    H: Si, pero me libre de que me trinchen como a un pollo de milagro…

    JAC: ¿Cómo viste a mi Osita?

    H: Bien, pero muy celosa y mosqueada con que no la vas a ver etc.

    JAC: No piso una prisión de nuevo ni muerto a demás ella debía saber que a los que hemos estado en prisión nos ponen más barreras, para entrar de visita…

    H: Podias pasarle un celular de prepago y hacer llegar ropa y cosas muy necesarias hay dentro y si promete no usarlo en mi contra un cuchillo mejor que ese pedazo de hierro oxidado… Papa me dijo que llegan los carros esta tarde quiero que vengas…

    La idea entusiasmo a Jacobo se fue por El Limón El Bisonte y Esteban

    Pase dos segundos al comedor a despedirme de Don Amadeo y mi abuela.

    Nos fuimos todos en la camioneta de Jacobo que llego y como mi padre no estaba en el concesionario ni el taller estaban con un asunto

    Todos estos se fueron hacer las compras para Yaiza y a tomar unos tragos, yo por mi parte me comí unas empanadas y un refresco en un puesto de la calle pase por la Boutique de Diana, pero esta full, mis hermanas estaban en los trabajos y en la escuela.

    Pensé en tía Minerva como asesora de moda para comprarme unas camisas, me fui a la biblioteca, se alegró infinito de verme y me acompaño de mil amores pidió a una compañera que me cubriera y presumió como un mono con un plátano de sobrino, compramos unas 8 camisas de muchos colores muy bonitas y juveniles y a ella le compre una MP3 con radio y unos altavoces ya que la radio de toda la vida que ella tenía estaba hecha polvo, y se fue feliz y encantada de la vida.

    Me volví al concesionario ya había llegado los carros y mi tío y los demás, papa les mostro los carros y les dije que uno era para El Limón se había quedado si carro otro para Jacobo por el medio ataque al corazón por su propuesta de matrimonio con La Ferrari y otro para Damaris por la gran broca que se montó etc.

    Jacobo babeaba con un Hummer H3 con varias modificaciones y un kit pata vadear ríos y para ir de caza que se debía montar.

    El Limón con su amor por GMC y se quedó más feliz que niño el día de Reyes con una GMC Sierra 1500 SL

    Para Damaris una Dodge RAM 1500 que la permitiría mandara al desguace la chatarra que conducía ahora y me daría puntos con ella y la familia…

    Yo me quede con un Land-Rover Defender negro blindado y con, todas las estas y preparado para rutas fuera de pista.

    Y mi padre con un buen margen de beneficios y como la felicidad dura poco en casa del pobre llamo la Yaya pidiendo nuestra vuelta a la hacienda y después Diana echa un volcán en erupción porque supo que fui de comparas con tía Minerva…

    Nos fuimos dejando a Papa al teléfono.

    La Yaya cuando vio entrar aquella caraba de carros se le desencajo la cara pero cuando vio las camisas se le desencajo todo y más cuando llegaron seguidos Diana y Papa menos mal que Pandora envió a un camisero que ya vestía a mi bisabuelo abuelo y en ocasiones a Jacobo,

    Diana y la Yaya me pasaron a mí y Jacobo a tomar medidas mientras Diana hacia descartes con mis recién compradas camisas dejando solo una blanca una negra y una azul cielo el resto se las regalo a El Limón y a El Bisonte.

    Llego tía Eva que había tenido una gran bronca con tío Rodolfo y cuando pasaba esto se volvía a la hacienda de la Yaya…

    Pero junto con Diana se pusieron a seleccionar telas para mis camisas y mis chaquetas Americanas

    Después de 2 horas y los cachondeitos de los cabrones de El Limón y El Bisonte

    La yaya y Diana estaban encantadas con la noticia que les dio el sastre de que tenía las mismas medidas que mi abuelo…

    Nos dijeron que las camisas y chaquetas estarían en unos días la Yaya apremio al sastre por los viejos tiempos, y Diana quedo encargada de su recogida y tomar decisiones si se requerían cambios etc., feliz con esa responsabilidad.

    El tío Jacobo salió a probar su Hummer y Papa y Yo fuimos a llevarle el carro a Damaris su una Dodge RAM 1500.

    Llegamos y los gemelos se pusieron como locos se subieron a él, mientras Panzer miraba la camioneta con envidia y yo daba explicaciones de porque yo se lo regalaba a Damaris la camioneta, la mama y a abuela la aceptaron de mil amores y Papa me ayudo a convencer a el abuelo y el Padre de Damaris.

    En esto llego Damaris que se quedó de piedra.

    H: Es para ti

    DAM: AAAY!!! ¿Te volviste loco?.

    H: No, es para compensarte por lo mal que lo pasaste con la mesa el otro día en la mesa…Y así cambias esa chatarra que un día te vas a matar

    Salieron los gemelos a grito pelado diciendo que la camioneta era de ellos con una escandalera terrible.

    P: Niña no seas tonta la camiones es nueva tiene 200 km se usó en una campaña de publicidad y tiene todos los extras y si quieres modificaciones ese que esta hay callado seguro ya pensó todo lo que se puede mejorar…

    DAM: Yo quiero una como la de Wendy pero en color rosa…

    PANZ: Eso es un crimen mejor me dan a mí la camioneta…

    DAM: ¿Me crees boba o qué?, El carro es mío.

    P: Daros una vuelta y que la pruebe Damaris y le enseñas como va todos…

    Nos montamos Damaris súper feliz.

    Dimos un pequeño paseo y cuando paramos.

    DAM: No creas que me vas a comprar con la camioneta, tienes que cumplir lo que yo te pedí sino nada.

    H: Ya sé que no se te puede comprar con una camioneta tu vales más…, pero hoy tienes unas tetas más gordas o soy yo.

    DAM: Mira en que te fijas demonio esta blusa me queda más justa… Pero ellas y yo estamos contentas en gustarte, pero vamos de vuelta que nos esperan…

    Me dio un beso en la boca se recoloco las tetas (La muy perra me quería poner los dientes largos).

    Llegamos y estaba tío Jacobo presumiendo de carro y Panzer con la boca abierta y pidiendo un carro nuevo y como dicen en mi tierra “Predicar en el desierto sermón perdido” y eso pasaba en cuanto que el padre y el abuelo soltaran un centavo.

    Tome los mandos del Hummer y en un descampado próximo me marque unos Roscos y unos trompos ante los gritos de tío Jacobo y las risas y gritos de los demás, pusimos rumbo a casa.

    Papa y Mama volvieron a Cali y justo cuando íbamos a cenar llego Bruno (El Hormiga) con la orden de que lo acompañara con Don Amadeo, que teníamos un trabajito que hacer…

    Suponía de que iba el trabajo me equipe con un 2 chalecos anti-balas y un celular de pre-pago y una bolsa con unas cuantas cosas.

    Y me fui sin cenar dejando a la Yaya tía Eva y Jacobo a la mesa pero es lo que tocaba

    El Hormiga me llevo aun humilde ranchito donde nos esperaba Don Amadeo con la orden de quebrarnos a un tipo…Un carro un Subfusil S&W M76 y un Revólver S&W Modelo 19 calibre 357 Magnum más munición en abundancia guantes chaleco anti-balas mascara etc… Cuando me encontraba preparando los cargadores del Subfusil colocándolos de forma doble apareció El Ratón y en 5 min tío Jacobo que había seguido, eso molesto mucho a Don Amadeo, pero como dicen en mi tierra “No hay mal que por bien no venga”, incorporo a Jacobo a el trabajo

    El Hormiga y yo llevaríamos acabo el trabajo El Ratón nos esperaba en una salida con otro coche y Jacobo en el lado contario con un punto de encuentro donde nos esperaba Don Amadeo que lo vería todo desde un punto privilegiado.

    Me prepare El Hormiga por mi consejo se puso el chaleco anti-balas cargué las armas me prepare y nos situamos a la espera de que apareciera nuestro objetivo pero mientras esperábamos El Hormiga vio a un mexicano Alfredo Aguilar (El Tri) Don Amadeo lo quería muerto por cuentas pendientes del pasado pero ese cabrón llevaba dos escoltas aunque los tres estaban visiblemente borrachos y eso era un punto a nuestra favor.

    Esperamos a German Jaramillo (El Tortuga) muestro objetivo principal aunque yo creo que los dos para Don Amadeo era igual de primordiales que fuesen a el infierno

    El Tortuga llego en un Mercedes-Benz G acompañado de una joven cuando se bajó del carro para abrirle la puerta a su acompañante desde el carro en el estaba en marca le descerraje dos ráfagas rezando para que lo mandaran al infierno.

    Seguimos a por El Tri que ni cuenta se dio de lo que pasaba dispare un rafagazo a sus escoltas y los derribe, pero me quede sin balas y tuve que cambiar a el segundo cargado que había unido con anterioridad.

    Perseguimos unos 100 m a El Tri, aquel perro que solio huyendo pero le dimos duro le descargue todo el cargador encima y salimos a todo gas ya que aparecieron no sé de donde salieron dos carros de la policía que iniciaron una persecución y nos dispararon así que tome otros dos cargadores y en una cuesta des dispare inmovilizando uno de los vehículos acertándole en una llanta y al otro con una ráfaga en el capo nos esperaban, como a un kilómetro El Ratón y Jacobo salimos del carro del trabajo recogimos las armas y mi bolsa quemamos el carro con una lata de gasolina y un Molotov y nos fuimos yo con Jacobo y mis otros compañeros en otro carro.

    Don Amadeo quería vernos en El Edén pero Jacobo notablemente orgulloso y yo dejamos más las armas del trabajo mi mochila los chalecos etc en una caleta de mi tío.

    De camino al El Edén mi tío me explico que seriamos el guarda espaldas de Don Amadeo en una reunión con una delegación de los Arce y los Cuervo en busca de un arreglo, para poner fin a la guerra

    Llegamos y nos recibió Mesalina:

    MES: Bien venidos a esta su casa os esperan en los reservados de abajo… ¿Cuánto tiempo Murito, rey te hicimos algo malo corazón?

    JAC: No, claro que no camelleando muy duro que andamos…

    MES: Se echa de menos a los buenos clientes…

    JAC: Si ya se (Caras pero de mi tío), este es Hernán.

    MES: Ya nos conocemos, lo que no sabía es que en tu familia hubiera muñecos como este BEBE

    H: Un placer señorita Mesalina:

    MES: El placer es mío muuu jajajaja

    JAC: Pero, tu ¿Cuándo? ¿Cómo? (Por mi)

    MES: Jajajaja Murito ya estas grandecito para esas preguntas, jajajaja

    Llegamos a un salón de mármol con varios sillones y sillas unas alfombras y una barra con bebidas todo con un lujo de la ostia

    Nos esperaba Don Amadeo Cara de Caballo Papi Bear El Buda El Ratón y El Hormiga que estaban celebrando

    CC: Gran trabajo Muro te quebraste a eso dos perros.

    HOR: Fue El Cachorro digno sucesor…

    P BEAR: Jajajajaja si señor Pan tenía razón este vale para el negocio

    H: ¿Están muertos?

    AMA: Si, tan muertos como Jesucristo en la cruz jajajajaja ¿Por qué dudas?

    H: Prefería dos balazos en la cabeza

    HOR: Les diste bien de plomo es mejor así.

    RAT: Ese perro del Tortuga me azoto asta marcarme la espalda con gusto me meaba en su tumba

    BUDA: A mí me mato un semental de 2.000.000 de dólares probando unas armas…

    P BEAR: Intento matar a Pan y aquí casi mata a dos de mis chicas y azoto a varias más…

    CC: Perdí 60 millones de dólares en un negocio con el perro del Tri y me echo a la policía encima…

    AMA: El perro del El Tortuga intento secuestra a Gala y a Reyina pocos días después de la falta de mi esposa.

    H: ¿En serio Reyina?

    AMA: Si mi joven socio ese hombre no tiene honor era una rata…

    AMA: Después de este trago hablara jamás de esto y el que lo haga los demás lo mandamos al infierno, si alguien pregunta llevamos aquí dos horas no sabemos nada y estamos esperando a la reunión con los Arce y los Cuervo…

    Llamaron a Pandora para decirle que habían matado a esos dos perros (Sin decirle quien lo hizo), se alegró mucho con la noticia, pero eran instintos de El Zar que no sabíamos cómo respondería…

    Pero antes de la llegada de los invitados situaron a El Ratón y Jacobo fuera nos dejaron a mí y a El Hormiga metiendo nuestras arnas en un armario de la sala la llave se la quedo Papi Bear y dijo que mandaría a Mesalina con un presente por la paz.

    A mi Don Amadeo me puso de detrás de la barra atento a todo callado y sirviendo lo que me pidieran esencialmente Whisky y Aguardiente

    Llego Mesalina acompañada de dos camareras una caja de puros varias botellas de Maker´S Mark y más suministros y si querían algo mas solo debía llamar a Mesalina que me mostro que el armario de la barra del bar hay un Subfusil MAC-10 y una Pistola S&W 4506 brillante como un espejo deje que Mesalina se fuera.

    H: Bruno échame una mano por favor.

    HOR: ¿Que paso?, Cachorro

    Se acercó a donde yo estaba le mostré serio se agacho tomo la pistola y coloco la Mac tapada con un paño de los que usa para la cocina poniéndola así a mi alcance disimuladamente se metió la pistola en la cintura en la parte posterior espalda tapada con su chaqueta y se colocó detrás de Don Amadeo de espaldas a nosotros catando un puro cubano.

    Llegaron los Arce

    Doroteo Arce Joven de mi edad más o menos con corte de chulo hijo de Hannibal Arce (El Beluga) fallecido al comienzo de la guerra…

    Porfirio Arce (El pico de Oro) Marica y no se molesta en disimularlo

    Chucho Arce (El Roto) Jefe aunque todos sabían que las decisiones realmente importantes las tomaba Doña Sheila Arce (La Geisha) jefa en la sombra de la familia, que no estaba en la reunión y debería aprobar lo que allí se había acordado…

    Y cuatro de sus hombres de más confianza…

    Los Cuervo llegaron minutos después que los Arce:

    Dominic Cuervo (El Príncipe)

    Guillermo Cuervo (Memo) y Toño Cuervo (El Tato)

    Jefes de la familia Cuervo pero tenían como consejera en la sombra u hermana mayor Yoana Cuervo (La Emperatriz)

    Y cuatro de sus hombres de más confianza…

    Serví los tragos que los invitados pidieron como se me ordeno y el baboso maricen a de Porfirio Arce empezó a echarme los perros con muy poca delicadeza y sin cortarse un pelo y eso me tenía de los nervios aquel tipo no se callaba nunca…

    Se pusieron a tratar el asunto por el que estábamos todos allí congregados…

    Aquellos tipos no querían un acuerdo de paz se odian a muerte lo que reclamaban era que los miembros de ambos clanes que podían optar a Alacranes se les permitiese optar a serlo…

    Mientras discutían me fije que los hombres de los Arce parecía que llevaban algún tipo de armas en la caña de la bota, seque la Mac y apunte a los miembros de la familia Arce…Y sus hombres sacaron cuchillos y navajas como yo había intuido me a pollo El Hormiga con su pistola no sé cómo metieron aquellas armas en la reunión pero lo que si ellos no se esperaban era que nosotros tuviésemos armas de fuego…

    H: O tiráis los cuchillos o lleno de plomo a vuestros jefes empezando por vuestros jefes el primero el de la camisa de flores (Porfirio Arce, al que con gusto dejaba como un colador),

    Aquel marica les grito como una gallina asustada que tirasen las armas en una papelera que había allí.

    Con el griterío llegaron Montecristo con sus hombres y cachearon a los hombres de los Arce y mis sospechas se confirmaron llevaban armas blancas en las botas, los desarmaron llegaron tío Jacobo y El Ratón y nos surtieron les cedimos las armas y tomamos las nuestras y Mesalina por orden de Papi Bear nos llevó a su reservado

    MES: ¿Qué van a tomar? Tu Hormiga ya sé que un Jack Daniel’s ¿Y tú?, ¿Hay algo en esta casa que te pueda interesa? (Contoneándose)

    H: Agua o un tinto

    MES: Jajajaja, No tenemos de eso en esta casa

    HOR: No jodas, una chela

    MES: Una Corona.

    Mientras llegaban las bebidas llego el rumor sobre lo sucedido a El Tortuga socio y amigo de Los Cuervo que precipito el fin de reunión

    Tomamos en la mano las bebidas y con el primer sorbito nos llamó Don Amdeo

    POR: ¿Quién es ese muñeco?…

    AMA: No, es uno de mis hombres es personal en pruebas de la mesa…

    POR: Voy a pedir que me lo asignen lo voy a…

    Mi tío miraba muy mal a aquel maricen

    AMA: ¿Cómo te llamas?

    H: Hernán Villa Lobos

    CHU: ¿El nieto de Julio?

    H: Si señor nieto de Julio y Victoria

    JAC: Y mi sobrino nieto

    AMA: Jacobo mis felicitaciones El Cachorro está muy bien entrenado…

    JAC: Es el mejor alumno que jamás pude soñar…

    Me quede de piedra con lo que dijo Jacobo

    AMA: Porfirio no lo vas a poder tener a servicio es mesa y soy su padrino…

    Después de unos tragos Los Arce se fueron y Los Montecristo pidieron disculpas a Don Amadeo por el fallo de seguridad prometiendo cortar cabezas a los responsables.

    Los Montecristo le regalaron unos tragos a Jacobo y El Ratón a El Hormiga una Suite y tres chicas por 24 h se puso como un niño con zapatos nuevos

    Y a mí además de felicitaciones elogios promesa de nuevos encargos etc. y me concedieron la tarjeta de plata del EDEN con sus privilegios…

    Ya de madrugada volvimos a casa donde nos esperaba la Yaya como un soldado de guardia.

    H: Bendiciones Yaya

    Y: Dios me lo bendiga y la virgen me lo proteja (Mientras me hacia la señal de la cruz en la frente 3 veces)… ¿De dónde vienes mi amor?

    H: De El Edén guaaa que sitio es fabuloso

    Y: Jacobo, como se ocurre llevar al niño a ese… (A gritos).

    JAC: Fresco fresco fresco Victoria, fuimos con Amadeo de escoltas, y tu Victoria no tiene por qué saberlo todo… Pasamos al despacho tenemos que contarte novedades

    La Yaya nos asaltó mientras íbamos al despacho

    Y: El niño no huele al perfume de esas perras ni a alcohol pero tú hueles a todo…

    H: Pues yo me tome una cerveza pero solo una

    Y: Jacobo vas a estropear al niño…

    JAC: No digas boberías…

    Y: ¿Qué me tienes que contar?

    JAC: Se bajaron a El Tortuga y al Tri.

    Y: Esplendida noticia eso si merece un brindis con Champan

    JAC: El Pico de oro le tiro los perros a Hernán y no hubo acuerdo para llegar a un acuerdo de paz

    Y: ¿Queee como así?

    H: Como ese marica me toque lo reviento hijo de su puta madre. Y mi plaza de Alacrán no me la quita ningún Cuervo ni ningún Arce sude sangre y nadie me la va a quitar…

    Y: ¿Qué cómo así?!

    JAC: Estarías orgullosa del cachorro hermana jajajaja y fresco con eso no va a pasar y ve a dormir…

    Me fui a mi recamara dejando a Jacobo aclarar todo con mi Yaya.

    Me saque la camisa las botas armas y en ese momento apareció del cuarto contiguo tía Eva con minúsculo camisón de seda blanco bellísima como siempre.

    EV: Es muy tarde. ¿Dónde te metiste, mi amor?

    H: Asuntos de la mesa… (Mi tía sabía que no debía preguntar mas)… Esta noche no soy una buena compañía…

    EV: A no mi amor tu no, ya no te gustan mis Bubis…

    Se bajó los tirantes del camisón mostrándome las tetas en todo su esplendor meneándolas arriba y abajo como dos gelatinas y haciendo pucheros

    H: Estoy cansado estresado y muy mal humor, no quiero hacerte daño hoy no sería buena compañía ni para la mejor de las PUTAS…

    EV: Mi amor lo mejor para quitarte el estrés es un masaje o hacer bien rico el amor y si quiero puedo ser MUY MUY MUY PERRA, LA MAS PUTA DEL VALLE… te espero en la cama dispuesta para todo lo que se te antoje…

    Con una sonrisa que no le cabía en la cara mi tía se encamino a su cama, yo me desnude del todo es un coñazo recoger las ropa tirada por el cuarto sin despertar a mi tía tome un hierro y me dirigí al otro cuarto.

    Mi tia estaba justo al borde de la cama completamente desnuda a 4 patas con el culo en pompa y bien abierta de patas pidiendo guerra como la PERRA que es.

    Deje la pistola sobre la mesita de noche

    EV; MUUU encueratido ya amor

    No dije nada me coloque a los pies de la cama comencé con besitos y mordisquitos en las nalgas

    EV: Que rico amor

    No dije nada seguí con mis caricias suavecitas ase llegar a su coño al que di un buen lengüetazo mi tía aún se abrió más de patas apoyando su cabeza en el colchón según lengüetazo colocando mis manos en sus nalgas que apreté fuerte y con firme a la vez que las separaba dejando al descubierto el hoyito de su culo, tía echo una de sus manos atrás y comenzó a masajear con dos dedos su propio años haciendo que se dilatara un poquito seguí con mi total dedicación a su cómo lamiendo y chupando sin miramientos y darle tregua duro y sin compasión

    EV: Virgen del Carmen, ¿Dónde aprendiste esto? AAAH ME VAS A MATARA DEMONIO AAAH NO PARES NO PARES QUE RIIICOOO!!!

    Mi tía soltó un chorrito de trasparente y salado de sus jugos que me trague, Eso me indicaba que la estaba caliente y a punto como UNA PERRA EN CELO justo donde quería tenerla.

    Abandone mi trabajo en su coño pata pasar a su ano nunca había hecho esto a ninguna mujer pero en la pelis porno las PERRAS de las actrices gimen como cerdos en día de matanza pero de placer y aquella seria mi noche de pruebas.

    Saque los dedos de mi tía de su ano apreté con más fuerza aun sus nalgas con mis manos y las separes que Moisés el mar rojo todo lo que físicamente fui capaz y en pote mi nariz en su hoyito brillantes y por aquel entonces medio dilatado tenía un olor en entre a salado y a sudor no a mierdas ni a nada que me resultase desagradables que era lo que había imaginado.

    EV: ¿DÓNDE? HOY ESTAS DELICIOSAMENTE TRAVIESO MI AMOR AAAAH NO PARES NO PARES MIII AMOOOR

    Sin decir ni media palabra saque mi nariz de su túnel trasero y comienza a darle besitos en el intercalando besitos chupetones con fuerte succiones como cuando quieres sacar con una pajita hasta la última gota de una gaseosa seguida de un buen lametón además de introducirle la lengua hasta el fondo y para que mi PERRA no lo olvidara jamás le metí dos dedos en el coño movía frenéticamente como un pistón de un motor de un coche a pleno rendimiento.

    EV: AAAH ME MATAS ME MATAS AAAH MUUUCK NO PARES NO PARES

    Mi polla para aquel entonces estaba dura como una roca y más tiesa que una marine en presencia del presiente gorda con todas las venas marcadas como las del brazo de un culturistas rojas con la cabeza roja dispuesta para entrar en acción con tos mi cuerpo y mis músculos en tensión y dispuesto para el combate tuve que hacer un gran esfuerzo para lograr mi objetivo que una pocos segundos después sucedió

    El coño de mi PERRA estallo como un globo lleno de agua echan un enorme de cantidad de jugos como una gran manguera opresión haciendo una mancara en las sabanas del colchón que encharco como una tormenta de verano.

    Sin darla tiempo a nada le metí de un golpe toda de una vez hasta los huevos mi polla talado como martillo neumático su culo caliente lubricado acogedor y bien dispuesto para mí.

    Por el grito que mi tía dio creo que esperaba ser atacada con más delicadeza y no por la retaguardia sino en su coño, como un robot y sin apiadarme del el culo de mi tía comencé una enérgica y frenético dentro fuera estando pie puedes hacer mucha más fuerza rapidez y energía en mis embestidas y con las manos sobre los hombros de Eva tenía el total control de la situación a la vez que la entrega y control de mi PERRITA

    EV: AAAH DAME DAME DAME DAME JESUS AYUDAME

    Comí piernas tronco brazos y el control total del cuerpo de mi tía éramos todo uno ella se movía al ritmo que lo marcaba con mis caderas y polla entraba y salía de ella como el cerrojo de mi armas escupen castillos en modo automático,

    Ya apunto de correrme saque mi rabo de su culo y lo inserte como espalda en su vaina en su coño ardiente como el horno del pan empapado como una baño caluroso en veranos y lo mismo que su ano su caño como alfombra roja me dio paso sin problemas hasta el fondo pase más manos a sus tetas que estaban duras como el mármol y las exprimí como a limones a la vez que el ritmo de mis caderas aumentaba de forma exponencial frenéticamente descontrolada DENTRO Y ASTA EL FONDO FUERA Y ENÉRGICAMENTE DENTRO DE NUEVO COMO UNA DOCENA DE VECES. Mi tía resoplaba y jadeaba como una yegua después de una buena galopada buscaba oxigeno como pez fuera del agua y se retorcía como gusano en el anzuelo pero era toda mía.

    Mi polla estallo como volcán inundando con mi leche todo el chocho de Eva que parecía un pastel relleno que rebosaba de relleno.

    Con los dos empapados en sudor y con mi piernas templado como con espasmos di la vueltas a mi tía sin sacarle la polla de sus entrañas la coloque boca arriba y con la fuerza de mis brazos la coloque sobre se almeada, mi tía con los ojos cerrados con el corazón la tiendo como loco mientras ella buscaba aires resoplando con un toro de lidia en plena faena la bese en la boca nuestras lenguas se encontraron y jugaron en nuestras bocas de una forma absolutamente deliciosa por unos pocos segundos que aproveche para como canos mejor sobre nuestro lecho yo aun con la polla en su interior tuve una especie de revelación y el diablo que todos llevamos dentro salió y sin pensarlo ni dos segundos me acerque mi boca a el oído de mi tía ye le dije de forma pausada firme y autoritaria:

    H: Vamos a ver lo PERRA que eres, te voy a seguir follando PUTA hasta que me quede sin fuerzas.

    Mi tía abrió los ojos sorteo tomo aire y me dijo con voz entrecortada

    EV: Dale cabrón párteme en dos

    Se abrió de patas como un compa en “V” coloco sus caderas tomo mi cabeza con sus dos manos y la dirigió con suavidad a sus tetas

    EV: Mamalas mamalas rico como solo tú sabes mi amor

    Mi polla aun seguí dura pero seca y estaba experimentando algo nuevo seguir montado a mi tía si cobrar fuerzas, pero qué diablos hay que jugar las manos que da la diosa fortuna o ¿No?

    La tetas de mi tía estaban duras como rocas brillas y apetitos los pezones duros y parados parecías de pequeños y gruesos regalices rojos dispuestos para ser mordidos y deguste como ambrosia de d dioses los abraque con mi boca todo lo que pude y lo succioné como una aspiradora y lo repetí en la otra teta

    EV: MMMMR BEBE QUE RICO MÓNTAME AMOR MÓNTAME COMO UNA PERRA

    Mi tía coloco las piernas sobre mis hombres y las cruzo los talones sobre mi nuca ejerciendo mucha fuerza haciendo que su coño se estrechase y fuese más rico de perforar eso hizo que mi polla volviese a estar al 100×100 y volví a la carga.

    Con mi polla dentro de su coño también introduje el índice el corazón de mi mano derecha en su coño el saque impregnados de los jugos de Eva y mi leche se los metí en boca a mi tía que los dejos más limpios que una patena que saboreo y el paladeo como si fueran un manjar

    Como un toro de raza monta a una vaca comencé a embestir usando toda la fuerza de mis caderas y mis manos sobre las tetas de mi tía que ejercía aún más fuerzas con las piernas. Y ronroneaban como una gatita yo embestía dentro fuera dentro fuera pe la postura resta eficacia a mis movimientos

    H: Pon las patas como antes ZORRA

    Mi tía sonrió coloco de nuevo las piernas en “V” y totalmente abierta de pie me coloque en la misma posición que me coloco para hacer planchas en el Gimnasio las manos sobre el colchón sube bajas rápido hasta el fon al abajar mi tía e toma la cabeza con las manos y nos besamos en la boca mientras yo muevo la caderas más rápido fuerte y frenético como un martillo neumático en lo que dura el beso, subo y en la subida mi tía dice:

    EV: Virgencita del carme gracias por hacerme sentir así…

    Mientas se viene como un chorro a presión de las duchas de hidro masaje empapándome hasta los huevos pero yo seguí repitiendo la maniobra arriba abajo fuerte y rápido beso profundo y sabroso con mis caderas empotrando rápido y frenéticamente hasta que me corrí como un animal y me desplome empapado en sudor sonrió las tetas de mi tía que me beso de nuevo mientras recuperábamos la compostura

    Una vez repuestos mí se levantó a limpiarse y después me limpio el rabo a mí y feliz como una perdiz mimándome y pidiendo más días en mi cama como una PERRA caliente pide robo noche y día era insaciable la muy PUTA.

    A mi tía le encanta que no vaya a dar golpes al saco y sudar en él y que en su lugar la follase en un polvo mañanero era feliz abierta de patas pero a la mañana siguiente me desperté más tarde de lo habitual y mi tía dormía como un bebe y me dio apuro levantarla me prepare y baje a desayunar.

    CONTINUARA…

  • Uf, esa boda (Elena) 1.5 Final

    Uf, esa boda (Elena) 1.5 Final

    Nos quedamos un par de minutos jadeando como dos perros sedientos dentro del auto. Andrés se había quitado la camisa y tenía los pantalones a la rodilla con su pene semi erecto fuera de su calzoncillo. Tenía un cuerpo atlético y bien cuidado, con las abdominales bien marcadas y un cabello oscuro y un poco gris en las sienes. Aunque su rostro se veía moreno y curtido por el sol, su cuerpo era bastante más claro. No era un adonis ni mucho menos pero si tenía la prestancia y la galanura para conseguir que alguna que otra chica se pudiera lanzar a su conquista. El a su vez, me escudriñaba con la mirada, admirando mi desnudez con un dejo de satisfacción en la mirada y eso me hizo sentir bien. Después de sentirme ignorada prácticamente durante toda la boda, alguien finalmente me podía apreciar por lo que era. Una mujer con los atributos necesarios para sentirse deseada y admirada.

    Andrés se medio incorporó en el asiento y se despojó del pantalón y el calzoncillo para quedar completamente desnudo igual que yo. Tenía un poco de temor de preguntar la pregunta obvia pero no había visto que sacara un condón y, aunque tenía unas ganas enormes de sentir ese delicioso miembro dentro de mí, coger salvajemente en ese auto, al puro estilo del Titanic, no estaba dispuesta a hacerlo sin protección. Estaba a punto de llover y, si este guapo calenturiento no traía paraguas se iba a dar una remojada de antología. Finalmente se acurrucó junto a mi y quitó un mechón de cabello que me cubría un poco el rostro. Acercó sus labios a los míos y nos besamos con ternura. Era un beso distinto a los que nos dimos en cuanto entré a su coche. Aquellos habían sido salvajes, desesperados, y con un ansia contenida por la calentura que ambos teníamos. Lo disfruté cerrando los ojos y sentí el suave contacto de su mano posándose en mi teta. Era un roce ligero pero no por ello menos erótico y se irguieron mis pezones de inmediato.

    – Andrés. Tengo que preguntarte algo. – Dije finalmente tratando de no aguar la fiesta que se nos venía encima.

    – Dime. – Dijo el sin dejar de acariciar mi teta.

    – ¿Traes protección?

    – Si, ya te dije que Jesús está al pendiente…

    – No, me refiero a otra protección… – dije volteando mi mirada a su entrepierna.

    – Ah, condón. No, no me gusta usar condones cuando lo hago. Tú no darías un beso a través de un cristal, ¿o sí?

    – Es distinto. No creo que debamos seguir haciendo esto si no…

    – ¿Estás diciendo que no tienes ganas? – Me interrumpió, dejando finalmente de acariciar mi teta.

    – No es eso. Tengo muchas ganas. Quiero hacerlo contigo pero no puedo arriesgarme.

    – Vamos, Elena. ¿No estás tomando la píldora?

    – No, no estoy…

    – Creo que lo podemos resolver. Me vendré afuera – Dijo. Se notaba un poco molesto pero trataba de controlarlo y le agradecí por ello.

    – No es seguro… – Dije casi en un susurro.

    – Está bien. Si así lo quieres, aquí lo dejamos. – Dijo tomando su celular del asiento.

    – No quiero que te lo tomes así. – Dije apenada. Me sentía culpable como si hubiera sido yo quien hubiera olvidado traer los preservativos.

    – Jesús, necesito que vengas ya. – Dijo a través del teléfono. Espero en lo que su chofer le contestó y luego contestó – Acá te explico.

    Dejó el celular en el asiento y tomó mi mano con delicadeza. Después su mano subió por mi cabello desordenado y acarició mi mejilla.

    – No pasa nada, todo está bien. La pasamos rico, aun así.

    Seguidamente acercó su rostro al mío y nos volvimos a besar. A medida que seguíamos besándonos, su contacto iba subiendo de intensidad. Su lengua se fue abriendo camino por mi boca y antes de saber que estábamos haciendo, sentí el contacto de su mano en mi vagina que seguía mojada e hinchada. Quise decir algo, pero entre mi boca ocupada en el beso y mi voluntad tan debilitada le dejé hacer.

    Sentí el dedo de Andrés hurgando en mi interior y me recosté de nuevo para recibir su caricia más profundamente. Con una voz ronca me susurró, una vez que dejamos de besarnos.

    – No te preocupes. Lo haremos sin que corras el riesgo de un embarazo.

    Yo solo alcancé a gemir doblegada ante los embates de ese dedo invasor dentro de mi vagina. Como pude me acosté en la extensión del asiento y Andrés se subió encima de mi. Su pene ya duro y en pie de guerra, rozaba contra mi pubis en un movimiento delirante y erótico a mas no poder. Nos besamos de nuevo en esa posición y nos movimos como simulando el coito. Aunque no era lo mismo, las sensaciones que corrían por mi cuerpo eran de cualquier manera bastante intensas y sus labios besando mi teta derecha con desesperación eran demasiado intensos para poder ignorarlos. Sin control, empecé a gemir de nuevo y de mis labios, sin pedir consentimiento de mi razón salió una sola palabra.

    – Cógeme.

    – No. Te prometí que no lo haría y lo cumpliré. – Dijo en la misma voz susurrante.

    – Anda, lo necesito. – Dije en una súplica.

    Andrés continuó estimulando mi pubis con su ardiente pene. Se sentía mojado en el glande seguramente por los jugos que ya derramaba yo. Me besó el cuello, suavemente, dejando un rastro húmedo de saliva en él y se apoderó de mi seno izquierdo con su boca abierta. Mientras lo succionaba con deleite, como una apetitosa paleta, su lengua por dentro hacía añicos mi voluntad dando roces con su punta en mi pezón. Sentí una deliciosa sensación caliente adueñarse de mi entrepierna y sentí que esta era la no cogida mas ardiente que había vivido.

    Moví mi cabeza hacía atrás y vi a través del cristal empañado del auto, una silueta humana, o al menos me pareció verla. Como un resorte, me incorporé quitándome a Andrés de encima mientras gritaba.

    – ¡Hay alguien ahí afuera!

    – Tranquila, es Jesús. ¿Recuerdas que lo llamé?

    Asentí en silencio.

    – Yo no tengo secretos con Jesús. Es mi cómplice en todas mis aventuras. – Me dijo incorporándose un poco. – Ya que lo conozcas seguramente te va a agradar.

    – Pero, no te entiendo. ¿Quieres que lo dejemos entrar al coche? – Dije perpleja. La idea de un invitado extra a nuestra fiesta particular no era algo que pudiera procesar de inmediato.

    – Pues sería algo agradable. A mi me gusta mucho ver. Es lo que mas me motiva. – Dijo guiñando un ojo. – Además, él si trae condones… y no le molesta usarlos.

    – Pero… – Dije esto sin mucha convicción y eso dio la pauta a Andrés para que, recostándose sobre mí, abriera la puerta de mi lado a Jesús. Desde mi posición no podía ver mas que la figura esbelta de un hombre enfundado en un traje oscuro. Desde su posición el se podía dar un festín visual con mi torso desnudo y las tetas al aire.

    – Pasa, Jesús. Te presento a Elena que ha accedido amablemente a tener un momento con nosotros.

    – Mucho gusto, señorita. – Me dijo respetuosamente acercándose a mi al entrar al auto. Andrés se movió al asiento delantero del pasajero y yo, instintivamente me moví al lugar que previamente ocupara él.

    – No seas tan ceremonioso, Andrés. Con que le digas Elena es suficiente. Verdad, corazón.

    – Si, Elena es suficiente. – Dije tratando de recuperar el control de aquella situación. Seguía ahí desnuda en la parte trasera de un auto con dos perfectos desconocidos y mi novio a unos doscientos metros cuando mucho. Lo peor es que traía unas ganas absurdas de ser cogida y mi coñito parecía celebrarlo llenando de humedad mi entrepierna.

    – Pues mucho gusto, Elena. – Dijo el joven entrando finalmente. Ya dentro lo pude examinar a conciencia. Era guapo de una manera distinta a la de su jefe. Mucho más joven, tal vez unos 27 o 28 años y su loción era muy agradable, Tenía unos ojos color aceituna y una pequeña barba pulcramente recortada. Definitivamente era un bombón que me apetecía tener en mi boca, pero como no soy una chica fácil (jaja) me quedé tímidamente callada esperando el siguiente movimiento de los caballeros.

    – Pero no seas tímido, Chuy. Bésala, que se muere de ganas. Te aseguro que ya está lista para…

    – Como uste quiera, señor Andrés. – Dijo Jesús y acercando sus labios a los míos, me besó. Fue un beso atrevido pero no vulgar, sin preámbulos, metió su lengua en mi boca y sentí su movimiento dentro de mí como una víbora entrando en su cueva. Ese beso le hizo a mi cuerpo recordar lo caliente que estaba y le correspondí con un beso aún más ardiente, mientras le acariciaba el bulto que se empezaba a notar en su pantalón. Con manos hábiles, le quité el cinturón y en tres segundos estaba hurgando dentro de su ropa interior hasta que encontré el fruto de mi deseo. Era un pene grande, tal vez no tanto como el de Andrés pero se sentía condenadamente bien en mi mano. A un lado de nosotros, pude ver de reojo como Andrés no perdía detalle de lo que pasaba con nosotros mientras se acariciaba el pene suavemente. Sentirme observada me hizo ponerme más cachonda aún, era una faceta de mi sexualidad que no había descubierto antes y, volteando a verlo una vez que liberé la verga de Chuy, le guiñé y me la metí toda en la boca.

    Empecé a hacerle una mamada de campeonato hasta que sentí que estaba a punto de venirse y me detuve en seco. Me acosté sobre el asiento y abrí mis piernas lo mas que pude para ofrecerle mi mojada almeja al chofer, quien se abalanzó sobre ella y me empezó a comer con desesperación. Era una sensación intensa, deliciosa pero yo deseaba mas. Necesitaba mas y por segunda vez en la noche rogué que me cogieran. Esta vez, al ver la mirada complaciente de Chuy y el condón que sacó de su bolsillo trasero, supe que tendría éxito. Forcejeando con el poco espacio, rompió la envoltura, arropó su miembro con el condón y se acostó encima de mí. Sentí que las estrellas habían bajado a vernos coger cuando aquella deliciosa verga entró finalmente en mi. No pude ahogar un profundo gemido al sentirme invadida por ese pedazo de carne y, a sabiendas de que aquello iba a excitar aún mas a Andrés y que el auto era a prueba de ruidos, me dejé llevar gimiendo y gritando como una poseída.

    – Cógeme así, métemela toda cabrón, ay si, cógeme.

    – Dile que eres su puta. – Dijo Andrés desde su sitio. – ¿Te gusta como coge tu puta, Chuy?

    Chuy solo atinó a dar un ronco gemido mientras seguía con el metesaca con una velocidad y un ritmo que me tenían al borde de una nueva venida.

    – Si, soy tu puta, me gusta tanto tu verga. – Me escuché a mi misma decir. Estaba desconocida. Chuy se había logrado quitar el saco y la camisa y me ofrecía su pecho desnudo y velludo ante mi boca entreabierta. Con desesperación le mordí suavemente una tetilla y sólo sentí que se estremeció encima de mí.

    – ¿Te gusta ser mi puta? – Me dijo suavemente en mi oído. Su voz y el roce de sus labios en mi oído me hicieron estremecer. Estaba conteniendo mi orgasmo lo mas que podía para extender todas esas sensaciones que corrían por mi cuerpo pero sabía que solo era cuestión de unos minutos antes de que no pudiera detenerlo mas.

    – Siiii, me encanta, me encanta que me cojas como una puta dame verga mas, muévete mas por favor.

    Chuy cambió el ritmo de sus estocadas haciéndolas mas lentas pero a la vez mas intensas apretándose a mi lo mas que podía. Cada vez que lo hacía no podía evitar el dejar salir un nuevo gemido y me estaba dejando seca por dentro.

    Lo sentí estremecerse dentro de mí y se vino con un gruñido que se escapó de sus dientes apretados, esa fue la gota que derramó el vaso para mí y me vine a la vez azotando mi cabeza un par de veces contra el respaldo del asiento. Mientras me venía, Jesús me besó y su lengua fue amortiguando los gemidos que pugnaban por salir de mi boca.

    Nos quedamos unidos así un rato solo besándonos. El continuaba dentro de mi sin hacer el menor intento de salirse. Me sentía sudorosa, sucia, pero a la vez aún excitada. Revivía las emociones que ambos hombres me habían hecho sentir en tan poco espacio de tiempo y poco a poco se fue apoderando de mi esa conocida sensación que nace desde lo profundo y se va abriendo camino hacia las zonas sensibles de mi cuerpo. Para mi beneplácito, sentí como aquel instrumento que aún seguía dentro de mi se volvía a endurecer poco a poco de nuevo. Lo volteé a ver para confirmar que no era una percepción mía y al ver su cara de deseo comprobé que seguía listo para la segunda tanda. Voltee de reojo a ver a Andrés pero ya no estaba en su lugar. Cuando quise voltear a buscarlo, Chuy empezó un nuevo vaivén que me hizo olvidar a Andrés, a la boda, a mi novio, a su prima y hasta el planeta exacto donde nos encontrábamos. Esa pasmosa capacidad de recuperación me encantó y no le di oportunidad de que se cambiara el condón de nuevo. El semen atrapado en el recipiente de latex seguramente le daría una lubricación adicional a su pene y tal vez durara un poco mas esta vez.

    Chuy se acostó completamente en el asiento y yo me monté encima de él para sentir mas profunda la penetración y a mi propio ritmo. El se dejó hacer y dejo que yo tomara el control esta vez. Lo estaba disfrutando a un ritmo semilento, como quien bebe un vaso de vino de buena cosecha a pequeños sorbos cuando sentí el aire frío en mi espalda. Cuando iba a girarme para voltear y ver qué pasaba, sentí la proximidad del cuerpo de Andrés por detrás. Me abrazó por la cintura e hizo que hiciera aún más lentos mis movimientos y susurró en mi oído.

    – Ahora vas a saber lo que es sentir dos vergas dentro de ti. – Sentí un escalofrío.

    Alguna vez había practicado el sexo anal, pero no me había gustado. Lo intenté todavía un par de veces y finalmente dejé de practicarlo. Mario me había sugerido un par de veces que lo hiciéramos pero ante mi reticencia había optado por dejarlo por la paz.

    – No, no me gusta, Andrés. – Dije apenas pero ya él estaba humedeciéndolo con su saliva y con destreza guio su pene y lo metió con una habilidad inesperada.

    Sentí dolor. No lo negaré, pero también sentí un agradable calor y la sensación de las dos vergas dentro de mi, casi tocándose era una experiencia nueva para mi. Sentí que la puerta se cerró de nuevo y escuché la voz varonil y grave de Andrés de nuevo susurrando en mi oído.

    – Ahora si, putita. Grita todo lo que quieras. ¿Te gusta mi verga sin condón? – En ese momento reparé que me estaba cogiendo como el lo había dicho. No había riesgo de embarazo pero había logrado penetrarme sin condón de cualquier manera.

    – Si, es rica, Andrés. Cógeme, cógete a tu puta. – Dije cerrando los ojos. Estaba de nueva cuenta en la cúspide del placer, intentando retrasar mi nueva venida de nuevo. Debajo de mi, Chuy había empezado a resoplar y, a juzgar por los gestos de su cara, supuse que sería cuestión de muy poco tiempo antes de que se viniera de nuevo en mi.

    En un nuevo impulso loco, sabiendo que mi vagina había tomado el control le dije

    – Chuy, quítate el condón, quiero que te vengas en mi.

    – ¿Estás segura? – Me dijo

    – Si, no, solo hazlo. –

    Se salió brevemente de mi para quitarse el condón que al quitarlo de su pene, escurrió todo su semen en mi pubis y una parte de el fue a dar a mis labios vaginales. De nuevo se acomodó debajo de mi y volvió a entrar recuperando ambos el ritmo con el que estábamos a punto.

    A espaldas de mí, Andrés resoplaba como un poseído y se agarraba de mi cintura haciendo mas difícil mi movimiento con Chuy hasta que los tres logramos sincronizarnos de nueva cuenta.

    Sentí las manos de Andrés clavándose como garras en mi cintura y, en un último movimiento, sentí el caliente liquido de su venido inundar mi culito adolorido. Como si estuviéramos en cadena, vine una vez más con movimientos de mi pelvis contra Chuy, quien también logró venirse en una triple venida brutal.

    Estábamos los tres sudorosos. Me escurría semen por ambos hoyitos y Andrés me masajeaba aun las tetas con deleite. Si me viera Mario, pensé.

    Como una revelación recordé a mi novio y me levanté de con Chuy, moviéndome al asiento delantero para coger mi ropa. Mi vestido no estaba tan arrugado a pesar de todo y batallando dentro del carro me lo puse mientras mis dos sementales seguían reposando después de sus sendas corridas. Como pude, terminé de vestirme agradeciéndoles por la rica sesión de sexo. Ellos a su vez, quedaron de visitarme después para una segunda ocasión aunque no consideré prudente aclararles que no vivía ahí y las posibilidades de volvernos a ver eran casi cero.

    Después de las despedidas y de acicalarme un poco el cabello, salí del auto con paso vacilante. Me dolía el culo cada que movía una pierna para caminar y mi coño estaba todavía lleno de la venida del buen Chuy. Quien me hubiera visto caminando así y con el maquillaje corrido, hubiera pensado que se me habían pasado las cucharadas.

    Llegué al salón con cara de culpabilidad pero Mario no había llegado aún. Eso me dio la certeza de que estaba en algún lugar disfrutando de lo lindo con su prima y aproveché para ir al baño a adecentarme un poco. Cuando le pregunté a Julio que si donde se hallaban me dijo con su voz de ebrio que Magda había tenido que ir al cuarto y su primo se había ofrecido a acompañarla.

    Al poco rato de que hubiera regresado del baño, el par de primos regresó a la mesa con una cara de culpabilidad innegable. Cuando me vio, me dijo:

    – ¿Tiene mucho que llegaste? Fuimos a hacer un recorrido de saludos a la parentela y apenas nos han dejado regresar. Es lo malo de tener tantas tías chismosas

    Tuve la tentación de hacerle la vida un poco difícil con su excusa tan idiota, pero imaginarlo cogiendo al mismo tiempo que yo en lugares distintos de aquel hotel hizo que mi lívido diera unas pequeñas señales de vida y, acercando mis labios a su oído le dije,

    – Me imagino ¿Están ricas las camas del hotel para hacer el amor, cariño? – Me miró sobresaltado sin saber qué decir.

    Y guiñándole un ojo, le di un beso con sabor a semen ajeno en su boca.

    Dark Knight

    [email protected]

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    Dedicado para Sofía y la excitante cajita de sorpresas que vaga por su mente

    DK

  • Mi madre se vuelve adicta a mi verga

    Mi madre se vuelve adicta a mi verga

    IVÁN

    Recuerdo la primera vez que la vi como mujer. Estaba en la adolescencia, abrí la puerta del baño: somnoliento, sin percatarme que se estaba bañando: vi la blancura de su piel, sus tetas con pezones marrones, su coño totalmente peludo, su cuerpo olía tan bien y brillaba. La vi tan hermosa. La mujer más hermosa del mundo. Desde entonces se convirtió en la protagonista de mis pajas y sueños húmedos. Hasta que ingresé a la universidad y conocí a mi novia.

    Mi mamá se llama Carmen, de estatura normal, tez clara ligeramente amarilla por ascendencia japonesa, cabello largo y negro, ojos marrones claros, pestañas largas, su cuerpo está bien a pesar de dos hijos y 52 años encima. A pesar de que enviudó hace casi 15 años siempre lleva su anillo de casada.

    A mi novia Alejandra le excitaba que la compare con mi madre. Sus mayores orgasmos se daban cuando fingía ser mi madre gritando: “¡Cógeme! Como a tu madre”. Con ella aprendí la pasión del sexo, a controlar la eyaculación precoz, conocer el cuerpo de una mujer y buscar los puntos de mayor placer. Al cabo de un tiempo terminamos, pero nunca olvidaré lo que aprendí de ella.

    Me mudé a mi propio departamento para no tener la tentación de besar a mi madre. Todo estaba bien hasta la boda de mi hermana. Mi mamá tomó un poco, la llevé a casa. Se tambaleaba y se pegó a mi cuerpo, sentí la suavidad de su piel, el olor de su cuerpo, su aliento aunque con un poco de alcohol olía bien. La ayudé a subir, la llevé a su habitación. Llevaba un vestido largo (hasta los talones) de una pieza sostenido con solo un par de tiras, que dejaba ver adivinar el contorno de sus curvas.

    La ayudé a subir a su habitación, una de las tiras del vestido cayó dejando ver su sostén, quité el otro. El vestido se deslizó por sus piernas dejándola solo con la ropa interior. Besé su cuello, mi madre suspiró. Nuestras lenguas se enlazaron en un húmedo beso francés.

    La acosté en la cama y besé su cuerpo. Besé su cuello, lamí sus orejas y sin decirnos nada, levantándose un poco, aflojé su sostén. El espectáculo de sus tetas desafiantes me llevó a besarlas con ternura, aumentando mis caricias con mi lengua y mordiendo delicadamente sus pezones duros. Relamí cada centímetro de sus pechos, hasta llegar a sus sobacos lo cual me pareció increíble, pues ella se retorcía producto del placer.

    Adoro todo lo suyo. Bajé mi lengua por sus caderas y tiré de su tanga con mis dientes hasta sus rodillas. Me concentré en la parte de atrás de sus rodillas, ya que es el punto erótico de Alejandra. Mi madre gemía, en su calzón se podía una gran humedad formándose. Deslicé sus bragas pasando sus dedos por su vagina peluda. Sonidos acuosos y un olor fuerte llenaron la habitación.

    Sumergí mi boca en toda la extensión de sus labios vaginales, chupándolos, pasando mi lengua por todo ese vértice de lujuria que ahora era mío y que estaba dispuesto a beber por todo el tiempo del mundo. La besé y chupe con ferocidad, como un poseído, relamiendo sus labios y su clítoris, pasando mi lengua por toda el área de sus piernas abiertas. Sentí la textura de sus vellos púbicos, casi me ahogo porque mi madre vertía cada vez más y más jugos salados, ácidos y calientes. Hasta llegar a la entrada de su precioso ano; degustando cada gota de sus fluidos que manaban desde su alma entregada al deseo. El sabor y el aroma de su sexo era el más poderoso bálsamo que jamás bebí, hasta que mi hermosa madre no pudo más y estalló en un delicioso orgasmo, sollozando como una jovencita recién desvirgada.

    Fue en ese momento que me bajé el pantalón y se la clavé, con un mete-saca que aumentaba gradualmente de intensidad. Mi mami clavó suavemente sus uñas en mi espalda mirándome fijamente a los ojos. Continué besándola, colocándola de lado, después de pasar mi lengua por su cuello, espalda, cintura y sus caderas donde me detuve a mordisquear sus nalgas infinitas. Mi mami estaba enloquecida; gemía y se retorcía. Chupé su vulva. Su clítoris se endureció, me dediqué a lamer cada poro, cada milímetro de piel. Abrí su pierna derecha y la puse encima de mis hombros, y abriendo sus piernas. Su cuerpo se tensó hasta que explotó en un nuevo orgasmo arrojando grandes cantidades de jugos, eso hizo que me corriera. Introduje mi lengua lo que más pude tratando de dilatar ese orificio de placer. Seguí lamiendo su sexo y su clítoris.

    Subí sus piernas a la altura de mi rostro besando y lamiendo sus bellos pies, mientras le colocaba en la entrada de su vulva todo aquello que tanto deseaba sentir en sus entrañas. La penetré con fuerza, mientras ella daba un grito de placer y sus gemidos aumentaban así como el vaivén de sus caderas, hasta que comenzó a gemir más y más, estallando un orgasmo prolongado mientras yo inundaba sus entrañas con el semen.

    – gracias hijo por ayudarme y por apoyarme.

    – te quiero y te amo. Eres muy bella y sexi

    A la mañana siguiente, mi madre se despertó confundida. Me prepara un desayuno muy rico, se acuesta conmigo y me abraza. Me doy cuenta que está solo en un camisón transparente. Comenzamos de nuevo a hacer el amor, sin salir de la cama en toda la tarde.

    Terminó el día y fui a mi departamento. Una hora después de volver al trabajo tocan la puerta. Era mi madre que vestía un saco muy largo. Entra a la sala, cierra la puerta y se abre el saco. Estaba completamente desnuda. Su pubis lo había recortado en forma de corazón. Ya no llevaba su anillo de bodas. Colocó sus brazos en mi cuello y me besó apasionadamente. Lamí por detrás de sus rodillas, exploré su cuerpo con mi lengua. Ella arrojaba grandes cantidades de flujo, hacía sonidos guturales, su rostro se puso completamente rojo en una mueca de placer. Al unir nuestros cuerpos la habitación se llenó de sonidos acuosos y la carne chocando con grandes gemidos. Luego me montó, su cuerpo subía y bajaba mientras mi lengua lamía su pezón que se movía rítmicamente.

    EPÍLOGO CARMEN

    Desde que mi hijo nació se convirtió en el amor de mi vida y luego que éste se fuera se hizo el hombre de mi vida.

    Hoy me haré un tatuaje en mi nalga con el nombre de mi hijo y de sorpresa le daré mi anillo, o sea mi ano.

  • Fantasía en el transporte publico

    Fantasía en el transporte publico

    Ultima fantasía, viernes 12 de julio. Salí de mi casa hacia el trabajo solo que un poco antes de lo normal, son vacaciones en estas fechas así que no había demasiada gente en las calles, casi al llegar a la avenida me quite el pantalón para ponerme una minifalda negra de olanes un poco transparente con un fondo debajo para evitar verse la ropa interior, ya llevaba puesta una tanga azul con unas pantimedias negras, al esperar la combi la llovizna me impidió maquillarme a gusto.

    La idea era tratar de que el chofer al hacerle la parada me dejase subir al frente de la unidad, lo cual no resulto, me tuve que ir en la parte trasera, así que decidí bajarme más adelante y tomar una nueva, baje en el coyote a unas pocas avenidas de llegar al metro, me senté en una banca y al fin pude maquillarme, solo un poco, nada cargado, un poco de base y delineador negro.

    Segundo intento, hice la parada y ¡¡¡EUREKA!!! el chofer se estiro para quitar el seguro del copiloto, abrí la puerta y al abordar se me subió un poco la falda, quería sentarme muy pegado a él pero había un tablero donde guardaba sus cd´s y papeleo, que mal… puse mi mochila en mis piernas y me dispuse a mirar por la ventana, notaba como veía mis piernas de reojo así que moví mi mochila hacia mi haciendo que se alzara un poco más mi falda, casi dejando ver mi sexo.

    Llegamos al metro Pantitlán y me bajo en una de las entradas de la línea 1, al bajar las escaleras ya llegando a los andenes iba arribando al mismo tiempo el convoy, apresure el paso llegando a entrar en la última puerta del penúltimo vagón.

    Se cerraron las puertas quedándome de espaldas a la puerta que ya no se abriría en todo el recorrido, de mi lado derecho había un señor sentado y una señora parada, frente a mi agarrado del tubo un chavo de unos 30 y a mi lado izquierdo a unos dos pasos un señor alto de unos 40, el centro del vagón iba vacío con una que otra gente parada agarrada de los tubos.

    Llegamos a la primera estación donde subieron los suficientes para que se llenara el vagón aunque no tan lleno como suele serlo en un día normal, el señor de mi izquierda acorto distancia parándose a mi lado y el de en frente paso su mano por un costado mío con el pretexto de agarrarse bien del tubo quedando a unos centímetros frente a mí, al tomarse del tubo que me llegaba a la cadera sentí como posaba con timidez sus dedos en mi pompi derecha dejándola quieta y presionando cada segundo un poco más, empecé a sentir también como trataban de agarrarme la pierna izquierda, empezaba el juego, yo hacía como que no lo notaba.

    El convoy llegó a la tercera estación, aquí sí que se llenó, aprovechando ambos para eliminar distancias siendo el alto el más atrevido, metió sin disimulo su mano bajo la minifalda y de un tirón me bajo las pantimedias a media pompa con tanga incluida, estrujándome con mucha fuerza mis pompitas, me puse roja cual tomate volteando que no se percatara el señor a mi lado que para mí fortuna ya se había dormido, solo quedaba cuidarme de la señora, pero me estrujaba como si fuesen pelotas antiestrés sacándome algunos gemidos, unos de dolor y otros de placer no lo negare, como pude baje una mano y trataba de quitarle la suya y poderme subir mi ropa interior, pero esto lo ponía más cachondo, el de en frente noto como me tenía a su merced el alto y se envalentono metiendo bien su mano bajo la minifalda acariciándome mi pompi derecha, yo solo podía apretar mis pompis para evitar que me metieran sus dedos en mi centro, al avanzar las estaciones volteaba desesperada para ver si nadie nos veía por la ventana de la puerta detrás de nosotros, cosa que poco le importaba a aquel hombre alto que no dejaba de estrujarme y yo sin poder quitarle su mano que parecía un imán hacia mis pompis, más adelante en el trayecto el convoy freno cual cafre haciendo que por fin me dejara de estrujar pero me tomo de la mano y al incorporarse bien se bajó el cierre sacando un enorme pene venoso obligándome a tomarlo, me quede paralizada soltó mi mano y paso su mano al frente, empezándome a apretar mi entrepierna hasta llegar a mi sexo, me perdí unos minutos acariciando su pene dejándoles mis pompas aún expuestas al de 30 y manoseándome por el frente el de 40 cuando sentí la intención de quererme bajar también la pantimedia por el frente evitándolo a toda costa con ambas manos para que diera frutos, dejando una mano allí para evitar que lo intentara notando que me tenía tan mojada que mis líquidos habían traspasado la tanga y la pantimedia, por dos estaciones más los deje que se dieran un festín con mi culito sin dejar de apretarlo dejándome súper caliente cuando bajaron al llegar al trasborde con la línea 3, yo también bajaba allí pero no podía hacerlo con la falda quien sabe cómo y la pantimedia a media pompa, gracias a la marcha lenta por la llovizna de la madrugada me dio tiempo de acomodarme la tanga, medias y falda, sudando pedí permiso para bajar y poder hacer el trasbordo, estaba cachondisima pero llegue a mi trabajo con las pompis adoloridas pero sin marcas.

    De una fantasía por mamársela a un chofer termine nuevamente manoseada en la línea rosa, me excita este fetiche lo repetiré el siguiente hasta conseguirlo.

    Mi Face es Kira D zoo, saludos, espero tener suerte y subir un siguiente relato consiguiéndolo.

  • Mi profesora, mi compañero y yo (Parte 3)

    Mi profesora, mi compañero y yo (Parte 3)

    A Caleb le temblaban las piernas mientras eyaculaba en el interior de Sasha. Yo presencié como su palpitante y venoso miembro entraba en la hermosa vagina de nuestra profesora. Eyaculó dentro y poco tardo todo ese esperma en desbordarse del coño tembloroso de Sasha y escurrir hasta mi cara. Calientes hilos de semen me bañaban la mejilla, fue hasta que Caleb sacó su pene que una pequeña cascada de semen me cayó de lleno en los labios. Caleb dejó su colorado glande a escasos centímetros de mi rostro, una gota de semen aún se asomaba de su uretra. Me relamí el semen de los labios y lo tragué. Su sabor era muy fuerte y tragarlo hizo que me raspara la garganta. Casi al instante después de hacerlo, Caleb acercó aún más su pene hacia mi boca.

    «¿Quieres más?», me dijo, y sin darme tiempo para responder, me puso el glande en los labios. Yo comencé a lamerlo tímidamente. Me encantaba la idea de lamer una vergota como aquella, más aún después de que esa misma verga tan varonil eyaculase en el interior de una mujer tan perfecta como Sasha. Mi lengua le recorrió un poco el glande y fue en ese momento que me percaté de lo grande que era en realidad. Su sabor era ligeramente salado y tenía bien marcado el olor a esperma y vagina de Sasha. Caleb se puso las manos en la nuca y echó sus caderas al frente, mostrando su pene de manera más dominante y dejando su glande a la altura de mi barbilla.

    «Deja te enseño», me dijo Sasha y se quitó de encima de Caleb, se acostó sobre mí y juntos comenzamos a recorrer con nuestras lenguas ese pene tan hermoso. Caleb me metió las manos por debajo de las axilas y me jaló hasta la orilla de la cama, Sasha encima de mí mi cabeza colgando del borde.

    «Te va a gustar, aunque duela al principio», me dijo Sasha y entonces agarró con fuerza mis hombros y sentí las fuertes manos de Caleb agarrándome por las sienes de la cabeza. Alineó mi boca con su miembro de tal forma que mi garganta quedaba recta y, sin piedad alguna, me obligó a abrir la mandíbula presionándome por abajo de los pómulos con los pulgares. Lo siguiente que siento es cómo mi garganta se rompe, se desgarra y es penetrada por un pene tan grande que no me dejaba respirar. Me dolió como nunca nada me había dolido y entonces sentí como cada vena, cada curva, cada músculo del pene de Caleb se movía en mi interior mientras echaba las caderas hacia atrás y me daba un llegue en la boca. Intenté gritar, pero su pene taponaba mis gritos y sus huevos me golpeaban la cara cada vez que meneaba las caderas.

    «Estás bien apretado», me dijo y entonces Sasha me acarició la garganta, allí donde el pene de Caleb estaba marcadísimo y dijo «Ya lo estás estirando, bebé»: Yo de verdad entré en pánica y, antes de darme cuenta, me estaba ahogando con un pene. Comencé a darle palmadas a Caleb en las piernas y en el pubis, pero me tenía bien agarrado y fue hasta que estuve en mi límite que sacó el pene y me dio una cachetada al hacerlo. Yo estaba recuperando el aliento cuando Sasha comenzó a besarme con pasión y me soltó unos segundos después para preguntarme «¿te gusto tu primer mamada de verdad?». No respondí nada, estaba muy lastimado y me costaba hablar. Me había gustado poco, lo de casi ahogarme me dejó un mal sabor de boca. Fue entonces que ahí, tirado en la cama boca arriba, sentí como un pequeño bulto entraba en mi ano y me llenaba de golpe de algo frío. Volteé a ver y vi a Caleb con un bote de lubricante en la mano, me había metido la boquilla por el ano y con una mano vaciaba la botella en mi interior mientras que con la otra me acariciaba la pierna.

    Casi al instante intenté liberarme, pero Sasha me echó todo su peso encima y no pude evitar escucharla. «Déjate, Óscar, si te dejas todo va a ser más fácil… hasta te va a gustar». Yo estaba moviendo mucho mis piernas, pataleaba, pero poco tardó Caleb en aplacarme. Comencé a llorar y a pedirle que no lo hiciera, pero poco hizo aquello. Lo siguiente que siento es cómo si alguien me estuviera, literalmente, partiendo a la mitad. Mi cérvix dolía, mi ano me dolía y mis huesos de toda la zona púbica me dolían. Quise gritar, pero los gritos se me quedaban en la garganta. Me estaba violando, estaba siendo penetrado por la fuerza por una verga tan horrorosamente grande como aquella. Finalmente, sentí cómo si algo tronara dentro de mí. Fue entonces que escuché las palabras que más miedo me metieron en la vida «ya entró el glande, ya pasó lo difícil». Sentí como si me metieran un tren en el culo, no un glande. Tuve miedo porque no había sido tanto comparado con el resto de su pene. Fue entonces que empezó mi pesadilla. Sin ninguna piedad, Caleb dejó entrar su pene en mi interior, una y otra vez, sus embestidas eran rápidas y fuertes y me tenía bien agarrado de mis piernas, mismas que empezaron a perder fuerza con cada entrada y salida que el enorme pene de Caleb hacía. Entre y sale, entre y sale, entre y sale. Sus movimientos de cadera eran perfectos y su pene me expandía más y más con cada metida. Todo mi cuerpo se relajó después de un rato, no porque se sintiera bien ni nada, sino porque estaba perdiendo fuerzas. Pasaron cinco minutos que me parecieron cinco horas hasta que Caleb finalmente me dejó y me quedé ahí, tirado sin poder hacer nada mientras él y Sasha cogían a mi lado de manera pasional y sin pudor alguno.

    Se pusieron de pie a mi lado, Caleb agarró a Sasha por los brazos y metió su pene en el irritado y casi expuesto ano de Sasha. Yo seguía temblando y ellos gozaban como putos conejos. Las caderas de Caleb se movían con una rapidez increíble y el tronar de su cuerpo al chocar contra el de Sasha producía aplausos viscosos y muy satisfactorios. Cuando me vine a dar cuenta, Sasha me miraba y se mordía los labios, sus ojos lagrimeaban y tenía la cara congestionada, las venas de su rostro marcadas. No sé cuánto tiempo pasaron ahí, cogiendo a mi lado, cuando me vine a dar cuenta, estaba abrazado al cuerpo de Caleb, con mi cabeza apoyada en uno de sus brazos. Sasha estaba en el otro brazo, besando a Caleb y acariciando su pecho. El ano me ardía y podía sentir un fuerte dolor en mis caderas.

    «Buenos días, Óscar», me dijo Sasha y fue entonces que Caleb me comenzó a acariciar la nalga con su brazo. «¿Cómo te sientes?», me preguntó. «Me duele mucho, me violaste». Sasha se rio brevemente y me apuntó a mi estómago. «Me violaste, pero mira quien está cubierto en su propio semen». Vi mi estómago y vi una mancha enorme de semen, más grande de la que nunca hubiera eyaculado cubriéndome el ombligo, el pubis y parte de mi abdomen. «Llévalo a que se dé un baño, amor, creo que sólo está sacado de onda».