Autor: admin

  • Mi flor propia

    Mi flor propia

    Cuando mi hermana tenía 18 años, me pidió que le pusiera crema en sus chiches y que acariciara el vello ralo de tu pubis. Desde esa edad le mamé las tetas, que le crecieron de buen tamaño. Algunas raras veces, cuando nuestros padres tenían que ir a una reunion, pudimos “jugar” a hacer el amor antes de dormir, es decir, desnudos y sin penetrarla. Otras, ella iba a mi cuarto y me despertaba acariciándome el pene en tanto que me decía al oído “si quieres más puedes venir a mi cuarto”. Allí se desnudaba y acostada con las piernas abiertas recibías mis caricias. Se quedaba satisfecha con la fricción de mi glande en su clítoris, después ella veía cómo me masturbaba viendo su cuerpo desnudo y el vello reluciente de su triángulo con el líquido de mi verga. Me venía en su pubis exprimiéndome mientras ella contemplaba cómo me salía el semen, incluso me daba los últimos jalones para exprimirme, después me iba a mi cuarto a dormir.

    Ella, tuvo varios encuentros sexuales, sin que la penetraran. Una vez me dijo “¿Por qué no te coges a tu amiga Martha?, tiene unas chiches grandes y me dijo que quería contigo” Sí sabía que mi amiga quería tener sexo conmigo, lo intenté, pero sólo le metí mano ya que, a la hora de la hora, ella se arrepintió porque, según ella, terminaría embarazándola.

    Varias veces, cuando platicábamos, mi hermana me dijo que yo le gustaba mucho, y que no veía mal que fuéramos hermanos “También Jorge se coge a su hermana Dania”, dijo refiriéndose a unos vecinos. “¿Tú los viste?”, le inquirí. “Sí, una vez entré al cuarto de ella y estaban cogiendo desnudos”. “¿Y qué hiciste?” le pregunté empezándome a calentar, pues Jorge era de mi edad y Dania un año mayor, además, me gustaba verla en bikini cuando coincidíamos en el balneario y era muy cariñosa conmigo. “Nada, cerré la puerta y me salí de la casa. Después Jorge y Dania me pidieron que no dijera nada, incluso Jorge quería coger conmigo, pero le dije que no. Ja, ja, ja. Si supiera que era porque él no me gusta… Ja, ja, ja, ja. Para coger me gustas tú que eres muy guapo”, me contestó empezando a bajarme el cierre del pantalón.

    Cuando ella ya tomaba anticonceptivos, me permitía más: “Puedes venirte, no pasa nada” y me besaba riquísimo, mientras me abrazaba fuerte con brazos y piernas para venirnos juntos.

    Una vez que cogíamos, me contó quiénes se la habían cogido y dónde lo habían hecho. Una de sus fantasías era estar mamándole la verga a uno y que otro la estuviera penetrando. Le pedí que, si la cumplía conmigo, yo prefería ser el que estuviera dentro de su boca, le di un beso y me moví más rápido para venirnos juntos. Mi hermana siempre fue discreta, aunque muy puta y me hubiera gustado embarazarla, ¿por qué no?

    Ya casada, seguía siendo puta, cogía con muchos de sus amigos. Se divorció porque su esposo quería tener un hijo y ella aún no quería ser madre. Durante un año nos tocó salir los fines de semana, de viernes a domingo, a trabajar a un pueblo cercano a la ciudad donde vivíamos. Dormíamos en una casa grande que tenía varias habitaciones separadas, como búngalos. Dormíamos en la misma recámara y cogíamos en las noches pero en una ocasión no quiso dormir conmigo.

    —Hoy voy a pedir una recámara para mí, no me vayas a buscar.

    —¿Por qué, ya no quieres coger conmigo? —le pregunté agarrándole las tetas.

    —Sí, pero hoy irá Lalo a mi recámara —dijo refiriéndose a otro amigo del trabajo.

    —¿Ya quedaron en eso?

    —No, pero te apuesto que así será, sin que yo le diga directamente.

    —¿Cómo sabes?

    —¿No te has dado cuenta cómo somos las mujeres? ¡Ponte más aguzado! Ni con lo que hace tu esposa te das cuenta! Ella es tan puta como yo: se cogió a uno de mis novios y al hermano de éste.

    —¿Cómo supiste? —le pregunté extrañado, a sabiendas de que sí me daba cuenta de muchos deslices que tuvo mi mujer.

    —Me lo contó su hermano cuando cogíamos… —contestó viéndome sonriente a la cara para ver mi reacción. Yo sólo levanté las cejas.

    Esa noche me desvelé trabajando para elaborar unos documentos que serían de utilidad a todos al día siguiente y no estuve al corriente si Lalo llegó con ella pues su habitación estaba sumamente alejada de la mía. Después supe que sí se dio ese encuentro y otros más, donde ella averiguó que también Lalo se había llevado a mi mujer a un hotel. Supongo que todo eso me lo contó por despecho ya que a raíz de que su novio estuvo con mi esposa, se enfrió su relación. No era para menos, mi esposa es sumamente hermosa y entusiasma a cualquiera al grado de creer que podríamos divorciarnos.

    Una vez que regresamos a la ciudad un poco antes de lo acostumbrado, primero pasamos a mi casa. Encontramos a mi esposa en bata y dijo que se disponía a bañar. Rápidamente mi esposa se metió al baño y nos dejó en la sala sin más comentarios. Mi hermana me tomó de la mano y me llevó a la recámara, donde estaba la cama revuelta “porque mi esposa no la tendió hoy”, dije. Cuando se oyó el ruido de la ducha, mi hermana se desnudó y me ordenó “Encuérate, porque quiero que me cojas”. En cuanto lo hice, quedamos frente a frente, de pie, talló mi glande en los labios de su vagina, lo colocó en la entrada y se colgó a mi cuello metiéndose todo el miembro de un solo envión. En cuanto me atenazó la cintura con sus piernas, la tomé de las nalgas y comencé a cargarla y mecerla cada vez más rápido. “Te amo, hermanito, vente, vente mucho” me decía al oído, colgada de mi cuello hasta que nos venimos. Completamente satisfecha por el vaivén que le había dado, se descolgó de mí y se acostó en la cama. “No sé si haya tendido, pero sí la usó mucho, mira…” dijo levantando la cobija, dejando ver muchos vellos, unos negros, de mi mujer, y otros más claros, de un color castaño oscuro. “Yo conozco estos vellos”, me dijo y comprendí que mi hermana quiso que realizáramos una doble venganza… Nos vestimos y nos fuimos a la sala.

    Cuando mi esposa salió del baño, con bata y antes de meterse a la recámara, mi hermana hizo el ademán de que estaba esperando que le contestaran el teléfono fijo, colgó y dijo, mirando hacia mí y dándole la espalda a mi esposa, “No, mi novio aún no llega a casa. Seguro que se fue a ver a alguna cusca casada, le gustan mucho”, me dijo guiñando un ojo, y observé que mi esposa hizo un ademán de desagrado. Miró el reloj y dijo “¿Cuánto haré de aquí a su casa? seguro que para entonces ya habrá llegado” dijo por último y vi en mi mujer un gesto de sorpresa. Mi hermana se despidió de nosotros y se retiró. Hasta ese momento, mi esposa se dignó a darme un beso.

    —¿Cómo les fue?

    —Bien, pero no se a ella…

    —Supongo que también bien, y al rato le irá mejor, si Memo ya está en su casa…

    Con el tiempo, mi esposa y yo nos divorciamos, mi hermana se volvió a casar y buscó embarazarse. Los intentos no fueron solamente con su esposo, lo buscó con varias personas más, incluso una vez me dijo, después de que me vine abundantemente en ella “Sólo me falta que tú sí lo logres, me olvidé de ponerte un condón”, me dijo asombrándome de que ya no usara anticonceptivos y enterándome al rato de que ella estaba buscando un embarazo. “Ojalá que sí”, dije. “¡No, hombre, no estaría bien!” replicó. Seguimos desnudos y nos colocamos en un 69 para que ella tuviera más orgasmos. Al rato, descansamos desnudos en la cama

    —¿No te gustaría que el hijo que buscas tener fuera de tu esposo?

    —De quien sea, aunque no debería ser tuyo, te voy a pedir que cojamos con condón. Tampoco me gustaría un hijo de Memo, mi antiguo novio con quien a veces cojo. Por cierto, sé que tu ex se lo coge a él y a otros más, sin recato, tú también estás en esa lista.

    —Sí, ella coge mucho, a veces a dos o tres de sus amigos en un mismo día. Yo también, pues siempre me ha gustado lo puta que es. El otro día que se lo dije, me reviró diciéndome “Tú hasta a tu hermana te has cogido”.

    —Ah caray, ¿y ella cómo lo supo? preguntó asombrada mi hermana.

    —Yo le repliqué a mi ex: “¡Estás loca!, ¿quién te contó eso?” Y me contestó “Alguien a quien tu hermana se lo confió”, pero no me dijo más, a lo que yo respondí “¡Oh, sí, cómo no! y dejé todo allí.

    —Pues yo a nadie le he dicho que cojo contigo, pero ¿sabes qué? No es cierto lo del condón, tú eres quien me ha gustado toda la vida —dijo subiéndose a mí para cabalgar sin medida…

    —¡También yo te he amado siempre! —dije cuando me vine.

    Mi hermana se quedó sobre mí y, todavía ensartada, llorando, pero con la cara sonriente, me dijo “Yo te amo manito…”

    Con el tiempo, ella tuvo un bebé muy sano que fue la alegría de su matrimonio. A partir de ese momento, ella fue más tranquila. Raras veces coge con otro que no sea su marido. Claro, entre esos pocos yo soy una constante cuando hay oportunidad, y hay muchas…

    Una vez le pregunté de quién era su hijo y me contestó “De mi esposo, de quién más. No lo averiguaré nunca, se tendrá que parecer a mi marido. Si no es de él, me gustaría que fuera tuyo.”

  • Mi familia colombiana y su secreto (27)

    Mi familia colombiana y su secreto (27)

    Mi abuela le estaba echando una bronca épica a mi tía ya que le habían dicho que los plantíos estaban abandonados y hechos un desastre yo llevaba unos días sin pasarme a verlos pero no eran un desastre. Me incorporé a la mesa.

    H: Bendiciones Yaya

    Y: Que dios me lo bendiga y la virgen me lo proteja

    JAC: ¿Tu abuela dice que los plantíos están hechos una ruina?

    H: Llevo varios días sin pasarme por los asuntos de la mesa pero estaban bien a la mota le que como 2 a 3 semanas para ser recogida…

    Y: El niño sabe y tú no tenías respuestas, pues me voy ahora mismo a ver los plantíos…

    La Yaya entro en erupción y en media hora estábamos dentro de mi nuevo carro rumbo a la sierra.

    La yaya en el trayecto fue recordando anécdotas en la sierra de niños con Jacobo con mi bisabuelo con mi abuelo y sus hermanos las anécdotas diferían mucho si las contaba Jacobo o la Yaya eso era muy divertido.

    Llegaos a un mirador desde que se veían perfectamente los plantíos los míos en mi humilde opinión lucían bien muy bien la gente que los trabaja y vigila tiene un suministro extra de comida con un saco de arroz otro de frijoles sal azúcar etc. Y una pequeña gratificación, no así la gente que trabaja para mi tío… Era mi As en la manga.

    La Yaya pudo ver que le habían mentido y que todo estaba perfecto bajo a ver a los cultivadores y sus familias salieron todos a recibirla como si llegase el papa.

    Le trajeron un poco de mi mota para que la tocase y oliese y lo mismo con la de los plantíos de Jacobo y quedo muy satisfecha con las dos…

    Después del baño de masas volvió a casa orgullosa y feliz.

    Ya de vuelta en la hacienda puse rumbo de nuevo a la prisión tenía que cumplir con las órdenes de Don Amadeo.

    La entrada en la prisión fue sobre ruedas le día a Yaiza varios paquetes cortesía de tío Jacobo y un celular prepago

    H: El tío me dijo que te dijera que las llamadas no duren más de 5 min y ten en cuenta que si lo llamas a él si está en la sierra volando o trabajando no te contestara la llamada…

    YAI: Si ya se me explico la Patrona… Yo quería pedirte disculpas (La interrumpí).

    H: SI eres la mujer de mi tío somos familia solo quiero que me prometas que no se repetirá y que si necesitas cualquier cosa me lo digas…

    YAI: Prometido prometido te lo juro por mi virgen…

    Apareció Pandora vestida con un chándal de Adidas blanco con las 3 bandas negras y el logo clásico a juego con sus deportivas. Yaiza le mostro los paquetes como una niña pequeña muestra sus regalos la mañana de Reyes Magos Pandora le dijo que fuese juiciosa con los paquetes…

    Pandora se subió en los asientos traseros del coche casi echando sobre ellos se puso la capucha del chándal y me fue diciendo donde debíamos ir visitamos una docena de locales y bares de dudosa reputación con unos ínvidos con unas pintas y modales cuestionables, pero que cuando veían a Pandora además de llevarse la sorpresa de su vida y casi se cuadraban con un soldado ante un general nadie rechisto ni le llevo la contraria. Me presento a todos como el nieto de don Julio y que era mesa y que si me presentaba ante ellos pidiendo lo que fuese se me tratase como si fuese ella misma…Abriendo puertas y contactos muy útiles en el futuro más para un cachorro de mi edad.

    El último destino era un edificio de apartamento muy céntrico muy lujoso y elitista a la vez que discreto.

    Pandora me dio una tarjeta Magnética y unas llaves que me facilitaron el acceso al garaje y un ascensor privado directo a un ático de lujo.

    Una vez dentro del departamento Pandora entro en ebullición y parecía que había 3 en vez de una.

    PAN: Ponte un trago y ponme otro para mí, mira si hay champaña…

    H: Yo no bebo y más estando en una vuelta de la mesa…

    PAN: No es una vuelta de la mesa esto es una vuelta personal mía…

    Yo me fui a el salón don había una barra de bar enorme en la que me puse a trastera en busca del champan.

    Encontré una nota sobre la mesa del salón.

    En la que con una caligrafía de pluma y como si fuera las letras del Quijote me indicaba que todo lo que la señora precisaba estaba ya dispuesto en su dormitorio en el frigo de la cocina etc., etc., etc.

    Encontré Don Perignon el lado en el frigorífico, hielo una bandeja con ostras y dos bandejas de canapés surtidos…

    Lo lleve todo el salón colocándolo sobre la mesa y sirviendo una copa que lleve a la habitación decorada como una cama de esa de cuento de princesas tamaño XXL a juego con el resto del cuarto deje la copa en una mesita próxima a la puerta del cuarto de baño del cuarto desde que se escuchaba correr el agua y cantar a Pandora.

    Toque a la puerta y deje la coma sobre la mesita más próxima a la puerta del cuarto de baño. Yo me volví al salón. Pasados 10 minutos Pandora me gritó.

    PAN: Muñeco más champaña (A gritos).

    Tome la cubitera con el champan en una mano y en el otro brazo la bandeja de las ostras y la de los canapés no sé cómo se me callo todo.

    Al llegar al cuarto de baño la puerta estaba abierta y un Jacuzzi enorme rebosando espuma dejo todo en el borde del Jacuzzi y me volví al salón mientras se escuchaba la voz de Pandora desde lo que parecía un vestidor.

    Volví al salón sabiendo que si juegas con fuego te puedes quemar y que había jugado con tía Pan y era día de pago por así decir.

    Me senté a la espera de acontecimientos.

    Me llamo para que pasara a su recamara Me senté sobre la cama a esperar solo puse mi pistola sobre una mesita de noche:

    Pan llego como un torbellino vestida con un mini babydoll negó con encajes y transparencias ligas y medias todo a juego muy sexy además de maquillada y perfumada de forma deliciosa…

    No sé como pero de un salto se subió a la cama y siguió dando saltitos en mi dirección sobre la cama con una sonrisa que no le cabía en la cara y sus dos globos botando sincrónicamente a pocos cm de mi la cara le cambio se dio la vuelta de forma brusca y se bajó de la cama a las carreras y salió disparada la cuarto de baño de la habitación.

    Me quede un poco sin saber que hacer hasta que escuche lo que parecía arcadas y bonitos tome mi pistola y pase al baño allí estaba Pan con la cabeza metida dentro de la taza del inodoro y echando hasta la papilla le retire el pelo de la cara y de si frente y la ayude como buenamente pude a que aquel desagradable momento fue un poco más como y agradable…

    Zampar ten deprisa la champaña y las ostras debió ser la causa de la indisposición ya que pata que fuese que la Ostras estuvieran en mal estado era demasiado pronto además seguro que las ostras eran las mejores que el dinero pudiera comprar…

    Pasado lo peor la tome en brazos y la lleve a la cama la deje tumbada mientas recuperaba le aliento y el color busque un poco de leche y la temple un poco en el microondas y se la lleve yo había odio que la leche es buena cando vomitas te asienta el estómago no sé si sea cuento de viejas o sea verdad pero lo hice y se la lleve

    PAN: Que vergüenza contigo tenía planeado algo muy distinto a esto…

    H: No pasa nada son cosas que pasan además viendo lo que vi con lo sexy que vestiste para mi además sin braguitas como a mi gusta me doy por bien pagado… No podía decir otras cosas

    PAN: Eres único muñeco, te lo compensare…

    Paso un buen rato recuperando fuerzas se ducho se volvió a poner el chándal etc.

    Cuando salía por el pasillo le dije:

    H: Mientras estemos en este lugar, eres mi mujer mi amante mi puta colombiana (Hay me la jugué un poco) ¿verdad?

    PAN: Si muñeco, pero (La interrumpí).

    H: Lo que pasó, pasó y no tiene nada que ver con lo que quieran yo ahora…

    PAN: Estoy aquí para complacerte consentirte como nunca o han hecho dime que deseas muñecote.

    H: A mí me gustaría que te saques las bragas y el sujetador y verlo

    Pan esbozo una gran sonrisa.

    PAN: Como ordenes mi rey

    Pan se sacó el sujetar debajo de chaqueta del chándal sin quitarse me mostro el un sujetador violeta de encaje que hizo volara por los aires riéndose.

    PAN: Me gustan los machos que saben lo que quieren en vida pero sobre todo en cama.

    Se bajó el pantalón de chándal a los pies, se bajó una braguita minúsculas de encaje y violetas dejándolas un poco por debajo se coño depilado y grande y un pelín mojado.

    PAN: Dame tu cuchillo, muñeco.

    Tome mi navaja Stileto de mi cinturón y se la di ya abierta con lo hoja apuntado a mí, Pan la tomo en mano hizo dos cortes en ellas sin apenas dificulta ya que mi navaja está muy afilada y se arrancó las bragas de entre sus piernas que separo todo lo ancho que le permitía el pantalón ya en sus pies, sin el más mínimo pudor y orgullosa de lo que estaba pasando. Cerró la hoja de la navaja y se introdujo con total normalidad y facilidad en su coño como si nada.

    PAN: Me hubiera gustado que fuese tu verga mi Rey pero a si te demuestro lo perra que es tu Pan hay pocas tan perras como yo…

    Se agacho levemente y se sacó la navaja, con ella en la mano y sin darle tiempo a reaccionar me puse de rodillas las beso en la boca metiéndole la lengua asta atrás colocando mi manos izquierda en su culo que apreté firme y con fuerza y mi mano derecha con sus dedos índice y anular se introdujeron en su coño sin ninguna dificultad ya está empapado caliente como el hierro templado y más que dispuesto a ser invadido sin previo aviso. A Pan se le callo navaja de la no haciendo mucho ruido, momento que aproveche paras fuerte y frenéticamente mover mis dedos dentro fuera, mientas nuestro beso se prolongaba…

    Cuando nos separamos del beso le baje la cremallera de la chaqueta mientras Pan recuperaba aire y me dispuse a comer la ricas tetotas duras y con unos peones tan duros y erectos que se podía cortar vidrio con ellos, mientas con la mano Pan sobaba mi polla por encima de mi Jeans que ya estaba dura gorda y dispuesta a la guerra.

    PAN: Mi rey para muñeco para mi amor que pena contigo pero no podemos amor debemos llegar antes del conteo a la prisión.

    Roge seguir pero la decían de Pan era más que firme prometió terminar y me montaría como las amazonas a sus esclavos en una próxima y pronta ocasión.

    Mientras Pan recomponía y se arreglaba feliz y con su autoestima de hembra recuperada yo recogí mi navaja y la limpie discreta mente con una toalla mientas Pan prometía y prometía un sexo sin barreras ni limites, enérgica y feliz.

    Salimos disparados a la prisión y a escasos dos Km nos desviamos un instante Pan me beso y yo aprobé pata bajarle la cremallera de la chaquete y saberle las tetas a un duras…

    PAN: Demonio, no pierde oportunidad ¿Por eso me pediste que me sacara eh?, no importa me vuelven loco las machos bien machos…

    En el escoso trayecto a la prisión Pan me indico la segunda parte del Trabajo una vez la dejara a ella en la prisión debía ir a por su hija Cenobia para hacer una vueltas…

    CONTINUARA…

    Este relato es 100% ficticio solo fruto de una fantasía personal.

    NOTA: Por motivos familiares este relato se retrasó mucho más de lo que hubiera querido agradezco la paciencia de mis lectores y pido disculpas por el retraso.

    Un saludo

  • Los polvos bajo las estalactitas

    Los polvos bajo las estalactitas

    Allí, parada en el umbral de la biblioteca, enfrente la calle, detrás los libros, a Priscila le asaltó una seria duda: ¿sería cierto que la raza humana, de natural, era promiscua? En fin, en sus más de veinte años de madurez intelectual, tras dejar de ser una adolescente tímida e introvertida, ella nunca lo fue; de hecho, se casó con Ramiro enamorada, sin haber probado más polla que la suya; todavía, ese día, era la única polla que conocía, su tacto, su sabor, la longitud y dureza con que la acogía, en su coño, en su boca, en su culo; pero ¿y si se estuviera perdiendo algo? Esta noche se celebraba Halloween. Ramiro y ella habían quedado con amigos para salir a divertirse.

    Priscila había escogido un disfraz de Maléfica, insinuantemente femenino, pues la falda era cortísima y una cremallera recorría su torso provisto de hermosas tetas y su abdomen liso como una losa. A Ramiro no le hacía ninguna gracia ver a su mujer tan provocadora; pero, en fin, una vez que se disfrazó de Joker y le pidió a su mujer que le practicarse una mamada mientras apuraba un cigarrillo sentado cómodamente en el sofá, y ésta se la hizo, de rodillas entre sus piernas, demorándose en darle lametones en glande y prepucio, en recorrer con sus labios rojos de carmín el tronco venoso de arriba a abajo, y, finalmente, dando enérgicas sacudidas con la boca, sacando su leche, que tragó, limpiando los restos del semen por todo el contorno de la polla, dejándola limpia y reluciente como cuando salió de la ducha, quedó conforme.

    En su trabajo como bibliotecaria, el conocimiento que tenía de los libros había ido en aumento. Había algunos que jamás eran prestados, y que poca gente había leído. Hubo uno que le llamó la atención, por el título: «Los polvos bajo las estalactitas». El libro estaba catalogado como de ciencias; sin embargo, pronto, en cuanto leyó el segundo capítulo, Priscila se dio cuenta que no: se trataba de una novela, y, para más señas, de tipo porno: en ella se relataba la vida de una tribu de homínidos que, establecidos en una cueva de origen kárstico durante un verano entero, se dedicaban a pescar, marisquear, ya que el lugar estaba cercano al mar, y a practicar sexo, sobre todo a esto último. Todos follaban con todos…, y no solo follaban; también había mamadas y comidas de coño. En fin, todo un recital. A Priscila se le humedeció tanto el chocho mientras leía, que no tuvo más remedio que ir a los aseos para aliviarse con los dedos; aunque más le hubiese gustado colarse en el aseo de los tíos: debía comprobar que realmente era humana, debía chequear su promiscuidad.

    Priscila y Ramiro salieron de su casa en dirección al centro de la ciudad, donde habían quedado con su grupo de amigos. Por el camino iban encontrando todo tipo de personas disfrazadas; abundaban las maléficas y los jokers, aunque también había muchos pennywise y reyes de la noche, no digamos de enfermeras ensangrentadas, o de jasons y otros clásicos. Llegaron al lugar de reunión, ei bar Tarot, y pidieron refrescos y copas. Allí estaban Marisa y su marido Mohamed; Jesús y Cristina, que siempre iba enseñando cuerpo, esta vez con un disfraz de colegiala asesinada con una faldita minúscula; y Beatriz y Salvador, los más modositos. Se hablaba de todo, pero Priscila mostraba cierto interés; así que puso la palma de su mano haciendo pantalla en la oreja de Marisa y le preguntó: «Marisa, ¿tú eres promiscua?». Marisa se quedó petrificada y le dijo: «Ven, acompáñame al baño», en voz baja; después dijo en voz alta: «¡Priscila y yo vamos al servicio, it won’t be long!».

    Durante el trayecto, Marisa dijo: «Mujer, ¿qué preguntas haces?»; «No sé, tengo curiosidad…», dijo Priscila; «Pues mira, promiscua, lo que se dice promiscua no soy, pero vamos, si se me pone un buen macho a tiro, seguro me lo intento pasar por la piedra», y se rio Marisa; «Ya, te lo follas»; «Claro, mujer, sólo se vive una vez»; «Sólo se vive una vez», repitió Priscila.

    «Una pared nos separa;

    a veces la oigo follando;

    gime cuando le están dando;

    grita y, como si llorara

    porque el placer se marchara,

    suspira fuerte acabada,

    por su macho bien montada.

    Y mi pecho lleno de hiel…

    Quiero ser ahora mismo él,

    tenerla abajo clavada».

    «Qué bonita poesía Salvador», dijo Cristina. Estaban todavía sentados en el bar Tarot, y el alcohol los iba haciendo más libertinos. Cristina guiñó un ojo a Salvador. Cristina se levantó. Tras ella lo hizo Salvador. Fue un fugaz encuentro, pero, tras apretarse ambos los labios con un húmedo beso, salieron al callejón que había en la puerta trasera y trabaron sus cuerpos: Cristina cara a la pared, con las bragas bajadas, recibió los embistes de Salvador regocijada. La polla de Salvador, rozando la tela de la falda, entraba y salía del culo de Cristina. Ella susurraba palabras tiernas, él bufaba. «Cariño, amor, mi poeta, fóllame, siempre follada por ti, así, folla, amor, córrete dentro de mí», decía Cristina con sus labios pegados al muro. No se olvida nunca un amor adolescente. Cristina y Beatriz eran hermanas.

    «Ya te has tirado a mi hermana otra vez», dijo Beatriz cuando caminaban hacia el Cementerio Inglés. «Fui su amante antes que marido tuyo», se defendió Salvador; «Hay cosas que no se olvidan, si Jesús lo supiera…»; «Jesús es gay»; «Aun así».

    Llegaron a la verja del Cementerio. Este era un cementerio cristiano no católico; en él habían sido enterrados numerosos ciudadanos británicos a lo largo de los siglos, y aunque también había alemanes… y franceses, popularmente era conocido por Cementerio Inglés; y la noche de Halloween permanecía abierto: era una tradición.

    Entraron todos menos Mohamed, que se retiró a su casa, por aquello de la religión; luego, tras una comprensible indecisión, le acompañó su esposa, Marisa.

    Quedaron tres parejas. Aunque pronto quedó una; media, ya que Beatriz y Salvador se aburrian y se fueron, Cristina y Jesús discutieron y a Ramiro lo llamó su jefe con urgencia para un trabajito en la playa.

    «Priscila, debo irme, ya sabes, las pateras»; «¡Quién me mandaría casarme con un poli!», rio Priscila.

    Así fue que Priscila se quedó a merced de los espectros esa noche de difuntos. Sin embargo, no fue un espectro el que finalmente la empotró e hizo de esa noche una noche inolvidable para Priscila y, quizá, el comienzo de lo que iba a ser su nueva vida.

    Vio al guarda frente a la puerta de la iglesia anglicana.

    «¿Busca algo señora?», interrogó el guarda; «Ay, no me trates de señora, aún no he llegado a los cuarenta», respondió coqueta Priscila, fijándose en los fornidos brazos del centurión y su mandíbula cuadrada; «¿Celebrando Halloween, verdad?»; «A ti qué te parece, ¿te gusta mi disfraz?», volvió a coquetear Priscila; «Me gusta más lo de dentro». Fue terminar de escuchar estas palabras y verse Priscila llevada en volandas por el forzudo hacia el laberíntico interior del cementerio.

    «Ay, aahh, ay, dame, más fuerte». Priscila gemía y gritaba tumbada sobre la lápida negra de una tumba del cementerio mientras el hombre, el guarda de seguridad, con los pantalones bajados hasta las rodillas, el culo blanco fosforescente en la noche encapotada de nubes, la follaba. Del disfraz sexy de Maléfica, a Priscila se le salían las tetas conforme la intensidad de las embestidas de Alberto eran mayores, pues también él, para excitarse más, con una mano libre, de vez en cuando, iba bajando la cremallera que cerraba el vestido desde el cuello hasta el pubis; de la minifalda estrecha apenas había rastros, confundida con la negrura de la lápida plana. «Aahh, oohh, aahh, córrete, no puedo más, córrete». El guarda sacó su polla del coño sombreado de Priscila, se irguió y, conservando el ritmo de la penetración, empuñó su miembro, y dando tres empujes de atrás a adelante del pellejo, se vertió sobre el vientre semidesnudo de Priscila: «Ougghh».

    Halloween acabó felizmente. Marisa volvió a disfrutar de la gorda polla africana de Mohamed, y éste de la tremenda calentura de ella; Cristina y Jesús dejaron de disimular, pues ya no estaban en público, y concibieron un hijo; Beatriz y Salvador se masturbaron el uno al otro y se durmieron tranquilos; y Priscila…

    «¿Quién habrá puesto este libro en la sección de novedades?», se preguntó en silencio Eduardo, el director de la biblioteca, «»Los polvos bajo las estalactitas», menudo tostón, pero lo tuve que escribir, y editar, y dejarlo en el sitio propicio en el momento propicio, oh, Priscila».

    «¡Priscila!», llamó el director, «debes quitar ese libro de ahí, no es una novedad», dijo; «Para mí sí, Eduardo, si quieres lo decidimos en tu despacho». Eduardo no pudo más que sonreír e indicarle con el brazo el camino.

  • Hopeless cumshot

    Hopeless cumshot

    La soledad de mi cama es abrumadoramente grande,

    Dormir y abrazar la almohada no parecen calmarme.

    Pensamientos, fantasías; deseos lascivos hacen

    Mi lujuria despertar, sin tener con quién saciar

    Este apetito carnal.

    Mi entrepierna, se convierte en la vida inicial.

    Sin tabues, sin complicado sistema, sin prejuicio

    Alguno, las pasiones llegan con mi propia mano

    A lo más alto;

    Amplio y bajo de mi misma carne.

    Son pensamientos, mientras acaricio mi erecto

    Miembro; los que abundan, y pesadas fantasías

    Mi mente abruma.

    Mi lascivia mental vuela deseando

    Que esas vergonzosas ideas que harían a cualquiera

    Que me conoce llorar de bochorno y espanto; se

    Conviertan de pronto en mi anhelada realidad como

    Por encanto.

    Mis caricias y cuerpo se alteran aumentando el ritmo.

    Hasta el momento del clímax con mi mano

    Formando un abismo.

    Y emerge el semen con viscosidad de vida humana,

    Abundante, del color de la nieve cana.

    Moja mi Mano, mi abdomen, e inunda mi ombligo, emanando

    Un olor a harinas y almíbar envejecidos.

    ¡Es todo un instinto humano! Sin embargo, es aquí

    Donde llega un trago amargo:

    Sensación de ser

    Culpable de un pecado. ¿Por qué sí? ¿Por qué no?

    ¿Soy acaso alguien egoísta con mi cuerpo?

    ¿Por qué me revuelco en la fantasía de lo incierto?

    ¡Soy humano y eso siento! ¿No crees tú que, a veces

    La paja es sólo un

    Desahogo que nos hace sentir Desaliento?

    Y si no sientes nada de lo ya expresado,

    Es entonces porque estoy loco, o verdaderamente errado.

    HTA

  • Mi prima, mi esposa y yo

    Mi prima, mi esposa y yo

    Llevaba un tiempo tratando de convencer a Lety, que hiciéramos un trio con Tonantzin, pero Lety se negaba, ya que ella no quería enrollarse con miembros de la familia, por el que dirán y cosas así, aunque cada que teníamos sexo al hablarle de la fantasía, ella se excitaba mucho.

    Después de planearlo mucho, se me ocurrió ponerle un cuatro, así se dice en mi país, una trampa sensual, cite a Toni diciéndole que Lety no estaría y que podía venir a mi casa, ella ya loquita por mi acepto de inmediato.

    En realidad, Lety llegaría solo unos minutos después así que sin demora, en cuanto Toni llego la empecé a besar con locura, acariciaba sus nalgas por encima de su licra, le quite la blusa y su brasear, la cargue rumbo a mi cama, ya ahí, me quite totalmente la ropa y nos acomodamos para un rico 69, ambos nos hacíamos un excelente sexo oral, mi lengua entraba y salía de su rica vagina y mi verga la ahogaba, pero aun así ella gustosa la seguía devorando!

    T: ¡Que rica verga!

    L: ¡Continua bebe!

    T: Tenias prisa, ¡no me dejaste ni sentarme tantito!

    L: ¡Es que no sabes cómo te deseaba ya!

    La tome de la cintura y la subí a que me cabalgara, ella se movía riquísimo, se dejaba caer de sentón y me ponía las tetas para que me las comiera, mis manos apretaban fuerte sus piernas, me deleitaba con sus muslos y le daban de nalgadas, ella me apretaba el cabello y me arañaba, le fascinaba estar encima mío, ¡comiendo mi verga de 21 cm!

    L: ¡Que rico te mueves mamacita!

    T: ¡Que dura, uf, que rico!

    L: De verdad, me tienes loco y más con tus ricos movimientos, ¡uf!

    T: ¿Soy tuya papacito o primo?

    L: ¡Dime como quieras amor!

    Me senté en la cama y de esa forma entrelazando sus piernas en mí, la penetré más rico, nos besábamos y nos movíamos más rico, el sonido que hacíamos me excitaba más y más, sus gemidos eran maravillosos, pero en ese momento ocurrió lo inesperado, ¡o al menos para ellas!

    M: ¿Dios que hacen?

    L: ¿Mi amor, que haces aquí?

    T: ¡Prima, hay perdón!

    Lety estaba en la entrada observando como ambos cogíamos, el silencio inundo toda la habitación, los tres estábamos como estatuas cuando de pronto, Lety tiro su bolsa y deja car su falda al piso, mostrando su rico par de piernas, Toni anonadada, solo la observaba, ella camino hacia nosotros despojándose de su blus ay su brasear, enseñando esas tetas que me pertenecían, nuestra amante solo observaba el show!

    ¡Subió a la cama y fue directo a Toni, ella solo la miro y comenzaron a besarse con pasión, yo emocionado disfrutaba el momento, Lety la besaba riquísimo y mi prima disfrutaba del cuerpo de mi esposa!

    T: ¡Me encantas Lety!

    M: ¡Luis me dijo que me deseabas!

    T: ¿Así?, ¡que listo!

    L: ¡Ambas se deseaban no se hagan!

    Me uní a ellas en es rico beso, ahora los tres jugábamos nuestras lenguas y acariciábamos nuestros cuerpos, ¡en ese lapso de lujuria Lety recostó a Toni en nuestra cama y se dispuso a devorar su rica conchita!

    M: ¡Uhm! ¡Que rico se ve esto, y con olor a mi Luis!

    L: Pruébalo mi amor, ¡te gustara su sabor!

    T: ¿Prima, que me vas a hacer?

    M: ¡Lo que te gusta hermosa!

    ¡Mi esposa comenzó a devorarle su concha, yo estaba emocionado de ver como la ponía a gritar, mientras yo lleve mi verga a la boca de Toni, mientras le acariciaba las nalgas a mi mujer, las chupadas de nuestra nueva amante me hacían vibrar!

    Al tenerla ya bien dura fui directo a mi Lety y la penetré fuerte, su concha ya estaba húmeda, ¡mientras mis embestidas la empujaban a las tetas de Toni!

    M: ¡Mi amor que rico, así dame más!

    T: Prima que rico, uf, cómeme, ¡cómeme!

    L: ¿Te gusta bebe? ¿Te gusta Toni?

    M: ¡Me encanta, esta divina la nena!

    Lety puso en cuatro a Toni y de esa forma empezó a estimularla todita, yo miraba la escena mientras seguía dándole a mi esposa en cuatro, los gemidos de ambas me ponían a mil, fue entonces cuando cambiamos de pose yo me acosté y Toni subió de reversa a cabalgarme como ella lo hace, mientras tanto mi Lety le acercaba su conchita para que la chupara!

    T: ¡Nunca eh hecho esto antes, uf!

    M: Yo tampoco jajá, ¡pero que rico es!

    L: ¡Las primeras veces siempre es rico!

    Toni devoraba deliciosos la concha de mi esposa, yo me deleitaba penetrándola rico, Lety se inclinaba para lamerle las nalgas a Toni y besarme la boca, estaba riquísimo el acto!

    Toni se puso en cuatro, yo la penetraba fuerte, mientras tanto Lety seguía recibiendo un rico oral por parte de mi prima, los gemidos eran magníficos estaba cogiéndome a dos nalgonas y piernonas, el sueño de todo hombre, Tome a mi Lety y le empecé a estimular su ano, en lo que ellas se besaban y acariciaban, mi intención era que finalmente Toni me permitiera penetrarla por ahí, así que, que mejor con el ejemplo, ya estimulada y dilatada Lety acostó a Toni y se subió en ella acomodándose en cuatro y dejándome su ano para mí, el cual empecé a penetrar suavemente, ellas se besaban muy rico, poco a poco le introducía mi animal a mi esposa mientras mi prima gozaba del cuerpo de ella, el ver la reacción de satisfacción de Lety, genero mucho morbo en Toni y comenzó a cuestionarle como se sentía!

    T: ¿No te duele?

    M: Solo al principio, uf, ¡debes probarlo!

    T: ¿Que sientes?

    M: ¡Riquísimo, tenerla ahí me da gran placer, una sensación inolvidable, uf, Luis dame más, muévete as!

    L: Ya viste nena, esto es lo mejor, mira a Lety, ¡como goza que la penetre analmente!

    Lety le levanto las piernas dejando su ano a su disposición, ella comenzó a estimulárselo suavemente, los gemidos de tensión de Toni eran riquísimos, eso me excitaba más y me movía mas fuerte penetrando a mi Lety.

    M: ¡Que rico culito!

    L: ¡Mi amor, se me antoja!

    M: ¡Lo estoy preparando para ti!

    T: ¡Dios, que rico, que rico!

    M: ¡Bebe, métesela a ella, uf!

    L: ¡Prepáramela amor, ponla en cuatro!

    Lety la acomodo en cuatro y le abrió sus nalgas, yo empecé poniendo la puntita, Lety tomo mi verga y la fue metiendo despacio en Toni, ella gritaba un poco, pero Lety la calmaba acariciándola y besándola!

    M: Tranquila muñeca, ¡una vez dentro se viene lo mejor!

    L: ¡Que apretada, uf!

    T: ¡Agh!, ¡me duele mucho, dios mío!

    Sentí como iba entrando más y más hasta que Lety exclamo excitadísima, ¡la tiene toda dentro!, Toni se empinaba muy rico, yo empecé a moverme fuerte y con mi mano empecé a jugar con el clítoris de Lety, la excitación era mucha, Lety empujaba a Toni hacia mí, ella poco a poco se empezó a soltar y a gozar el anal, se besaban, Toni también metía los dedos en Lety, ¡qué momento!

    T: ¡Así, papi, que rico!

    L: ¡Nena que culo más rico, sin ofenderte amor, pero aprieta maravilloso!

    M: ¡Uhm! Me pondré celosa jajá, uf, que rico, ¡te dije nena!

    T: ¡Me voy a volver adicta a esto!

    ¡El momento del anal fue maravilloso, pero pasmaos a algo nuevo para ellas, se entrelazaron de piernas juntando sus vainas y empezaron a moverse muy rico, mientras ambas devoraban mi verga, el momento era maravilloso, sus lenguas iban de mis testículos a la cabecita, dos expertas en el oral se comían mi verga y mientras seguían moviendo sus vaginas delicioso!

    Toni estaba encantada con el cuerpo de Lety y Lety no podía dejar de gemir del placer que sentía al rozar sus conchas!

    T: ¡Así nena, Luis que rica verga, que suerte tienes Lety!

    L: ¡La suerte es mía por estar con ustedes dos y que una se a mi esposa!

    M: Que rico te mueves prima, ¡con razón mi marido está loco por ti!

    Lety se acostó y Toni subió encima de ella como si la fuera a cabalgar, ellas seguían rozando sus vaginas, yo empecé a meter mi verga en medio de las dos, uf los tres nos movíamos rico, con el movimiento de los tres a veces entraba en Lety y a veces en Toni, ellas seguían chocando sus vaginas y besándose muy apasionadamente.

    L: ¡Dios, esto es lo máximo!

    M: ¡Ah!, mi amor, Toni, ah, ¡que rico!

    T: ¡Primos que rico, uf, que rico!

    Acariciaba a ambas, sus dos cuerpazos eran miso, el sonido de nuestras partes chocando eran maravillosas, ese sándwich de sexo era lo mejor, Toni estaba excitadísima y empozo a sacar fluidos, ¡Lety se excito con eso y abrazándonos a los dos se movió salvajemente!

    Que rico, mi verga estaba en Lety y de alguna forma tocaba el clítoris de Toni, ellas se besaban yo le besaba el cuello a Toni, el éxtasis llego a su momento más alto, fue cuando ambas se corrieron al mismo tiempo, ¡eso género que se movieran muy rico, sacando fluidos y destrozando mi verga!

    T: ¡Dios, que rico, que rico!

    M: Ah! ¡Que rico, amor, que rico me corro!

    L: ¡Eso nenas, gocen, gocen rico!

    T: ¡Danos tu leche Luis!

    L: ¡Si mi amor quiero tu leche!

    L: ¡Sigan moviéndose, así, que rico!

    T: ¡Dame leche, dámela ya!

    M: ¡Si bebe, dios mío!

    Mi tanque estaba a tope, ellas se acomodaron de rodillas y empezaron a mamármela con todo, sus ricos orales me pusieron aún más a tope, fue entonces que empecé a venirme, ella abriendo la boca recibía mi leche, ¡eran salpicadas por la potencia así que su cara y parte de su cuerpo estaban llenándose de mí!

    L: ¡Dios mío, que rico!

    T: ¡mmm! ¡Dame leche papi, dámela!

    M: ¡Sabes a gloria amor, danos más, saca toda tu leche!

    Las llene con prácticamente toda mi reserva de esperma, yo me senté en la cama mientras ellas e besaban y acariciaban para mí, luego ambas se acostaron conmigo y los tres nos besábamos y acariciábamos, el momento hizo que estuviera duro de nuevo, tome a Toni y me la cogí frente a a Lety mientras ella se masturbaba, ¡la dejaba caer en sentones dándole de nalgadas y mirando a mi esposa!

    L: ¿Te gusta como la cojo?

    M: ¡Si, me gusta, sigue papi!

    T: ¡Son unos enfermos! ¡Pero que rico es estar con ustedes!

    ¡Después fue Lety quien miraba a Toni mientras que yo me la cogía de patitas al hombro, Toni se masturbaba y se acercaba a besarnos a ambos!

    T: ¡Que rico te coges a Lety, uhm!

    M: ¡Míranos prima, mira como e coge!

    L: ¿Se te antoja verdad nena?

    Ahora yo observaba acariciándome como ellas se cogían rico, sus manos y lenguas eran la herramienta perfecta, se entrelazaban se chupaban, luego Lety la uso como si se la estuviera dando de perrito, los gritos de Toni eran maravillosos, fue entonces que nuevamente expulse una camada más de espermas sobre ellas, que, al ritmo de su orgasmo, ¡se tragaban todo lo que les aventaba yo!

    Terminamos acostados en la cama, riéndonos y recordando lo rico que la pasamos, ¡me decidí a prepararles algo de cenar y Lety la llevo a su casa!

    ¡En ese entonces ella se volvió nuestra mejor amante, los tríos que hicimos con nuestra prima fueron maravillosos, el problema es que poco a poco Toni se fue obsesionando conmigo y eso genero problemas entre Lety y yo, pero las demás historias se las contare después!

  • La empleada del mes

    La empleada del mes

    Hacia un mes que mi padre había asumido la dirección de la clínica Belén y como socio mayoritario prácticamente tenía plena autonomía, por lo que desde que llego a la jefatura se hizo sentir. Pretendía que la Clínica no solo diera más utilidades, sino que ofreciera un servicio de excelencia por lo que no solo amplio las instalaciones sino la tecnifico, con tecnología de punta. Pero esto conllevó a contratar más personal y en su mayoría altamente calificado, por lo que en corto tiempo la Clínica no solo mejoro, sino se volvió la mejor empresa en la ciudad para trabajar, la que ofrecía mejores garantías e incentivos todo, esto lo había logrado el Doctor Romero mi padre por lo que me hacía sentir muy orgulloso tenía mucha suerte en tener un padre tan destacado, responsable y correcto.

    Todos en el la pequeña ciudad de 100.000 habitantes lo reconocían y lo respetaban tanto que se hablaba que sería el próximo alcalde, de igual forma yo sacaba partido de ese reconocimiento como hijo del doctor Romero. Más de una puerta se me habría con facilidad y en el colegio prácticamente manda más que el prefecto o algún profesor, mucho menos el portero me detenía, por lo que fácilmente me escapaba de clase motivo por el cual había perdido uno que otro año y casi con 19 años aun cursaba el ultimo grado de secundaria.

    En una de esas escapadas me fui a buscar a mi padre para pedirle dinero que necesitaba urgente para un toque de cannabis y par de cervezas, pues era viernes y había que comenzar temprano, al llegar a la clínica era tanta la premura que ni me anuncie fui directo a la oficina, al abrir encontré a mi padre al gran doctor Romero con una mujer que le estaba chupando el chido (pene) le estaba haciendo sexo oral, me costó trabajo creer y ver esa escena, por lo que cerré la puerta, pero al parecer muy duro porque en segundos salió la mujer algo descompuesta tanto que podía decir que estaba llorando pero de todos formas entre y mi padre sínicamente me reprende diciéndome: “Hey! Federico me interrumpiste! La próxima vez llama antes”. Entonces me quede en silencio me parecía increíble que no tuviera vergüenza y luego añadió mi padre: “Bueno Federico, Que quieres? Tengo mucho que hacer!”

    Y no aguante más su cinismo y alce la voz: “Que te pasa a ti? Te acabo de descubrir traicionando a mi madre y actúas como si nada, como si pesaras que no voy a contarle a mi madre” Entonces el me trato de calmar diciéndome: “Cálmate! Federico comprendo tus palabras pero tú eres todo un hombre y sabes que uno tiene necesidades, vicios o adicciones. Y la mía es la que viste pero esto no quiere decir que no quiera a tu madre, a ti, a la familia ustedes son lo primero el resto es solo diversión como ir a tomar un par de tragos, pero uno siempre vuelve a casa cierto?”

    Era evidente que estaba haciendo un símil con mis vicios, por lo que no supe que contestar me quede ahí desconcertado en silencio pensando que en cierta forma tenía razón, pero luego pensé que mi padre era muy manipulador y ahora iba comprar mi silencio con dinero, pero No! Esta vez estaba primero la dignidad de mi madre y cuando le iba recriminar nuevamente me dice: “Hijo es hora que hablemos de hombre a hombre. Acércate a la ventana” Ventana que daba precisamente al mezanine de la Clínica y se podía observar todos los cubículos del área de atención al cliente entonces mi padre me dijo: “Quien te parece de las asesoras de atención al cliente la más rica?”. Lo mire sorprendido por la pregunta y me reitero la pregunta: “Quien?”.

    Mire y fue fácil enfocarme en una chica blanca, esbelta de unos 26 años, cabello largo y cara bonita. Y parecía que era la misma mujer que había salido de la oficina de mi padre minutos antes pero no estaba seguro, de todas formas la elegí y entonces me dijo mi padre: “Bien Federico, tenemos el mismo buen ojo! Ella es la que me hizo el favor” Tu amante le respondí pero mi padre riendo me dice: “No hijo sin corazón, ella es una simple una vagabunda en donde elimino mis estrés, y le doy una bonificación por el servicio extra” En serio? Pregunte yo. No podía creer que una mujer así con porte y guapa se prestara para eso pero mi padre me reafirmo: “Si hijo! La hembrita le gusta el dinero”.

    Sin embargo era de no creer realmente era muy bonita pues tenía los atributos que todo hombre desea buenas patas, una generosa cola, una abundancia en sus pechos y eso que la estaba mirando a distancia y estaba vestida. Entonces mi padre no me ofreció dinero como pensaba, me sorprendió preguntándome: “Quieres probar los servicios de Lady Katherine?” Lo mire y la mire a ella desde le mezanine, volví a mirar a mi padre y le dije: “En serio?” Y luego entonces mi padre tomo el teléfono marco y al hablar escuche: “Lady Katherine te necesito aquí arriba” Luego colgó y me dijo: “Ya sube” Parecía una fantasía todo esto segundos después escuche tocar a la puerta. Mi padre dijo: “Adelante”.

    Y entro Lady Katherine realmente su esbelta figura era imponente, muy buena. Entonces intervino mi Padre y dirigiéndose a Lady Katherine y le dice: “Lady Katherine necesito que atiendas muy bien mi hijo Federico, haz lo que él te pida” Entonces fue evidente que Lady Katherine no le gusto y trato de negarse al decir: “Señor por favor no me pida mas eso, yo necesito el trabajo pero no quiero más” Entonces mi padre le respondió: “Hay que lastima lo bien que ibas, yo que quería que siguieras siendo la empleada del mes para que no perdieras las bonificaciones, para el tratamiento de tus padres. Pero nadie te obliga a nada pero si es una lástima que tus padres ya no los podamos atender en la Clínica”.

    Ahí entendí todo, era claro que Lady Katherine estaba siendo utilizada por mi padre por la salud y bienestar de sus padres, por lo que ella me miro y me dijo: “Que quieres?”. En condiciones normales hubiera dicho que no pero es que Lady Katherine era todo un mujeronon, era más alta que yo y nunca me había comido una mujer más grande que yo, por lo que le dije a mi padre: “Nos dejas a solas?” Y entonces mi padre antes de salir de la oficina me dice al oído: ”Divierte pero no olvides poner música en el equipo por si la haces gritar mucho. Jajaja”.

    Entonces a solas ya, me entro unas ganas de montar esa potra de Lady Katherine que sin timidez le dije: “Vamos! Desvístete y ponte en cuatro” Ella comenzó a llorar y algo alterada me suplico que por favor tuviera piedad. Y aunque sabía que se refería, a que no hiciéramos nada, yo me hice el marica y le dije: “Sisisi tranquila! Yo te voy a montar suave potra” Pero ella me aclaro: “No joven, No me entiende yo no quiero hacer nada, por favor Ayúdeme!” Pero yo firmemente le dije: “A ver potra, en cuatro le dije!” Y llorando comenzó a desvestirse pero lo hacía muy lentamente, por lo que me acerque a Lady Katherine diciéndole: “Muévase, rápido”. Y en contra de su voluntad comencé ayudarla con prisa a desvestirla, solo baje las revoluciones al tocar y ver sus pechos, tomándome unos segundos no solo para admirarlos sino para manosearlos, espicharlos y lamerlos como si fueran de mi propiedad.

    Mientras tanto Lady Katherine muy dócil me dejaba tocarla a placer, aunque seguía diciéndome “Joven por favor no lo haga” Luego me desfogue, la empuje hacia el suelo diciéndole: “Cállate! Y colabora que quiero montarte ya!”. Y al poner las rodillas en el suelo Lady Katherine y luego las manos para apoyar estaba lista en cuatro para subirme en ella, por lo que no aguarde más y me aproveche de su cabello largo para agarrarme como si fuera las riendas y después de un par lances donde tire de las riendas la penetre y comencé a montarla como un jinete de hipódromo, donde Lady Katherine comenzó a quejarse por mi rudeza, pero sus caderas me lo exigían, tenía que hundirme en ella más y más, por lo que los gritos fueron tornándose alaridos, por lo que entro mi padre para prender el equipo.

    Se me había olvidado prender la música, pero lejos de detenerme mi padre me dice: “Sigue, sigue… tranquilo Federico, Ya cedió! La tienes en el país de las maravillas, faltaba poco, muy poco para que relinche. Acabala!”. Y en efecto comenzó a gemir como nunca había visto ni a la peor de las rameras, y mi padre no perdió el tiempo comenzando a grabar con algo de morbo porque hacia acercamientos a sus tetas que se movían intensamente como campanas, luego un zoom a su rostro que con su mirada desorbitada era evidente que tenía un orgasmo por lo que mi padre entusiasmado me decía: “Bien hecho! Ya se te entrego es tuya”. Palabras que fueron no solo de apoyo sino que me hicieron descargar todo mi semen en ella, no quería bajarme pero ya estaba muy cansado y no tenía nada más que entregar por hoy.

    En cambio ella tomo fuerzas agarro su ropa se metió en el baño se demoró unos minutos mientras mi padre me daba un energizante mientras seguía felicitándome, luego salió Lady Katherine notablemente contrariada y con los ojos aun llorosos solo se retiró.

    Pero aquí no acabo todo me volví adicto al cuerpo de Lady Katherine por lo que el Lunes volví a aparecer en oficina de mi padre el Doctor Romero quien ya sabía para que venía, por lo que llamo a Lady Katherine y ella al entrar ya tenía esa cara de horror solo animo decir: “Por favor Doctor Romero tengo que trabajar” Pero mi padre firme dice: “Mi hijo requiere tus servicios” Y ella volvió a negarse sutilmente “Señor por favor es que verdad tengo cosas que hacer” Y entonces mi padre sínicamente le pregunto: “A caso no te gusto como te fornico mi hijo?” Ella quedo en silencio y volvió a preguntar mi padre con una afirmación: “Porque en el video se observa que mi hijo te provoco un orgasmo?” En ese momento Lady Katherine solo se animó a decir “No quiero más” y se atacó a llorar entonces me dio algo de pena y le dije a mi padre: “Dejemos asi” Pero mi padre intervino y me dice en voz baja, en privado: “Perdón! Hijo creo que no está lista Lady Katherine, para atenderte con una buena actitud hoy, déjame aclararle las cosas y mañana la vas encontrar calibrada. Mejor aún porque no vienes mañana a primera hora antes de ir a clase y te la agarras un rapidin de 5 minutos“. A lo que conteste que bueno, por lo que salí de la oficina guardándome las ganas pensando pobrecita mejor que descanse, pero cuando bajaba las escaleras se me olvido pedir a mi padre algo de dinero para comprar una cerveza y bajar la ansiedad, solo que al subir al llegar a la oficina escuche música desde afuera, síntoma de que mi padre se estaba comiendo a Lady Katherine, a eso se refería con dejármela calibrada. Viejo zorro pensé yo.

    A la mañana siguiente madrugue era tan mis ganas que ni me bañe solo quería llegar a la Clínica de camino allá mi padre me indico: “Necesito que no demores con Lady Katherine, sabes que quiero decir con un rapidin no? Tienes que llegar a clase de 7:00am”. A lo que le conteste que si, al llegar muy juiciosa estaba Lady Katherine en la puerta de la oficina de mi Padre, pero llego un Doctor con una urgencia laboral y entonces percibí que no se iba a poder hacer el rapidin, pero mi padre al ver mi cara de decepción me dice en voz baja: ”Tranquilo mijo, porque no lo hacen en el cubículo de ella aún no ha llegado todo el mundo”.

    Entendí el mensaje por lo que la lleve al cubículo ahí solo me senté saque mi miembro y Lady Katherine solo se sentó encima de mí levantando su falda un poco, y cinco minutos bastaron para descargarme. Luego me marche feliz a clase, pero en la tarde volví generando desde ese día una rutina en aumento, Desayunaba de afán con ella ya sea con un rapidin, o una pequeña cubana si se me antojaba o un servicio de sexo oral, en la tarde con más tiempo después de clase podía darme el lujo de encenderla a verga hasta sacarle su orgasmo así todos los días de la semana y a veces cuando podía me escapa entre clases.

    Sé que ella la estaba pasando mal porque siempre lloraba pero no se resistía, ni suplicaba solo se prestaba muy obediente, lejos de imaginar que cada día quería más de ella, por lo que un día la sorprendí con Gang-bang, ese día fue tremendo muy violento debo reconocer que fue culpa mía porque no pensé que mis compañeros perdiera el control y literalmente abusaron de Lady Katherine rapándosela unos a otros sin control todos la penetraban una y otra vez, nadie respeto el tuno de nadie, la ansiedad por poseerla era proporcional a la belleza de Lady Katherine por lo que fue absurdo ver que la ultrajaban simultáneamente (Oral, Vaginal y anal) Pero Lady Katherine resistió a casi treinta al fin de al cabo era la empleada del mes.

    De ahí en adelante el titulo le quedo pequeño.

  • Inn Halloween

    Inn Halloween

    Me acosté con una bruja

    la noche de Halloween.

    Me transportó a un hostal inn,

    y por poco no me estruja:

    tanto deseaba mi aguja.

    Sus tetas las saboreé,

    su coño lo traspasé.

     

    Ella gritaba y gritaba,

    más cuando yo más le daba.

    Ella gozó y yo gocé.

    A mi casa regresé,

    y vino una vampiresa

    que me la puso muy tiesa.

     

    Su inmortal cuerpo deseé,

    mas su boca penetré.

    Maravillosa mamada,

    en sus colmillos mi espada.

    Y mi semen se tragó,

    como sangre lo sorbió. .

     

    Me raptó la condenada.

  • Profesora de Preescolar: Una noche de lujuria y sexo

    Profesora de Preescolar: Una noche de lujuria y sexo

    Antes que nada empezaré describiéndome, soy un joven de 22 años, no muy apuesto, pero bastante gracioso, físicamente no soy el hombre perfecto, pero lo compenso con mi resistencia sexual y mi capacidad de satisfacer a las mujeres. Ahora sí, empezaré con el relato:

    Yo siempre he sido un chico que no ha tenido mucha suerte en encontrar una mujer que quiera tener sexo, entonces ya se podrán imaginar que mi autoestima estaba baja, tanto era así que decidí descargar una aplicación para citas, encuentros casuales y demás. Cree mi perfil todo normal y empecé a buscar y fue ahí que la vi, una mujer de baja estatura (1,55 m.), cabello rubio, ojos marrones, un cuerpo exquisito y lo mejor aún, es profesora de preescolar, además de que era una mujer madura (39 años en ese entonces), le di me encanta y ella también a mi, hablamos un par de días, intercambiamos números de teléfonos y me dispuse a escribirle, empecé a hablarle siendo directo cosa que a ella le gustó porque también quería lo mismo que yo buscaba.

    Estuvimos hablando durante 6 meses aproximadamente buscando una oportunidad para encontrarnos y matar las ganas, pasado el tiempo se dio la oportunidad, la invité a un par de tragos (cosa que acepto con gusto) en el bar le estuve calentando el oído y ella se iba poniendo caliente, por debajo de la mesa empecé a tocar sus piernas lentamente mientras susurraba a su oído palabras candentes, poco a poco fui subiendo hasta llegar a su sexo, que estaba húmedo; ella me detuvo y me dijo que acá no, entonces fue que le dije que si íbamos a un motel lo cual aceptó (en mi ciudad los moteles quedan a las afueras de la misma, pero las carreras de taxis son económicas y hasta se pueden negociar), pagué la cuenta del bar y salimos a la avenida a pedir un taxi, se detuvo el taxista y nos subimos, en el trayecto ella se comportaba como nerviosa pero aun así no me importaba porque sé que ya la tenía entre mis manos…

    Llegamos al motel y nos dispusimos a entrar a una habitación, la fui besando lentamente, baje a su cuello, baje el cierre de su vestido y ahí estaba, ella con su hermoso cuerpo, la acosté en la cama y seguí besándola, llegué hasta su sexo y lentamente le quite el hilo, contemple esa vagina bien rasurada y rosadita, primero pase la lengua suavemente, ella soltó un gemido, nuevamente la pasé, después de unos 5 minutos ahí viéndola me dispuse a trabajar, lamí chupé ese clítoris que estaba inflamadito, lo mordí suave sacándole así gemidos fuertes que retumbaban en la habitación, continué mi ardo labor pero satisfactorio por una hora más o menos, logrando sacarle orgasmos y gemidos, ricos gemidos.

    Me levanté, saque mi pene y ella se dispuso a hacerme una de las mejores mamadas que he recibido en mi vida, su experiencia era notable, me lo siguió mamando pero sin excederse para no hacerme llegar. Después de haber dado y recibido orales, nos dispusimos ahora sí a coger, ella se acostó boca arriba, piernas abiertas mientras yo me colocaba el condón y me fui acercando lentamente, apunte mi pene a su entrada y lentamente lo fui introduciendo, su cara de placer era como un éxtasis para mi, empecé a bombearla suavemente, poco a poco fui aumentando el ritmo, mientras ella gemía y gemía más duro, haciéndome saber a mi que lo estaba haciendo bien, cambiamos de posiciones, hicimos el de perrito, ella encima mío, de todas, ya casi después de 3 horas de sexo y yo a punto de venirme me quite el condón y le dije «en dónde la quieres» ella me respondió «en la cara bebé» y efectivamente fue ahí donde la recibió…

    Se levantó a lavarse la cara y volvió caminando desnuda, mi pene tomo nuevamente fuerza y la recibió levantado, ella ni corta ni perezosa volvió a hacerme una mamada hasta volver a recibir leche, esta vez en su boca, se la tomó toda como si fuera agua. Después de eso, duramos acostados en la cama, acariciándonos y besándonos.

    Eso sucedió hace más o menos 3 meses, pero sé en el fondo que volveremos a coincidir, ojalá sea pronto.

    Besos en esas panochas, atentamente: CogelonCucuta69.

  • Morena obsesión

    Morena obsesión

    T: ¡Ah, que rico, así bebe así!

    L: ¡Eres la mejor nena, uf!

    T: ¡Que lastima que Lety no quiera estar con nosotros!

    L: ¡Ella se lo pierde nena, uf!

    La plática nos ponía más calientes, mi prima Toni y yo seguíamos follando cada que podíamos, ese día habíamos quedado de vernos en un hotel cerca de su casa, con toda la probabilidad que nos vieran, ¡lo único que queríamos era gozar y gozar!

    Ese minivestido blanco entallado con sus medias color carne y ligueros, prendieron mi animal al verla, les cuento que tenía un par de semanas que Lety me reclamaba porque solo estaba con ella, es verdad que teníamos el arreglo de coger con quien quisiéramos, pero yo de Toni no pasaba, a lo mucho alguna piba de mi trabajo, pero más tiempo con Toni, eso genero celos en Lety quien me decía que me estaba clavando con ella y que ese no era el acuerdo.

    Dejamos de hacer tríos y Lety se distancio de ella notablemente, ¡pero yo seguía cogiendo con mi primita lejana y es día no sería la excepción!

    Como siempre empezamos con un rico oral, ella en cuclillas encima mío apoyándose en la pared, se movía para que mi lengua tragara su rica pucha, ellas e movía majestuosamente, tomándola de las nalgas empecé a meterle mi lengua, sus fluidos sabían gloria y aunque sabía que al llegar a casa tendría problemas, ¡solo quería saborear a mi prima!

    Ella se acodo para chupármela también, un rico 69 era la pose en la que nos encontrábamos disfrutando, sus lamidas me dejaban todo mojado mi pene, ¡con sus tetas me masajeaba y su boca succionaba tan rico que me hacía gemir fuerte!

    ¡Ella si quedo loca con mi esposa y lamentaba que no estuviese ahí, pero así disfrutaba más mi verga, la tragaba delicioso, mordía mi tronco y mi cabecita era estimulaba tan rico por su lengua, mientras tanto mis manos ya jugaban su clítoris, dos dedos entraban y salían con fuerza de su vagina, mientras que mi lengua ya lamia su delicioso ano!

    T: ¡Así nene, así!

    L: ¡Que rica, sabes a gloria!

    T: ¡Ya me la vas a meter!

    L: ¡Ya la quieres, que caliente eres!

    T: ¡Es que me encanta tenerte dentro!

    Le levanté las piernas poniendo sus rodillas en su frente, mientras el besaba sus pies por encima de sus medias color carne, empecé a penetrarla con fuerza, mi verga entraba y salía rozando fuerte su clítoris, Toni se movía muy rico, ¡el placer de tenerme dentro la hacía darme un rico placer!

    Se la empujaba mientras nos besábamos y le mordía sus tetas, la acción masoquista le encantaba, la doble más, ella parecía contorsionista en un acto de circo, me levante un poco y así la penetre, ¡mientras el daba de nalgadas y el apretaba las tetas!

    L: Dios mío, ¡Toni me vuelves loco!

    T: ¡Bebe eres un dios cogiendo!

    L: ¡Tú también coges riquísimo, me tienes pendejo!

    T: ¡Y tú a mí me tienes igual, uf, cógeme amor, cógeme!

    La puse de pie y la pegue a la pared, ella parecía que era un delincuente y yo el policía que la esposaría, pero en lugar de eso tomándola de su cintura la penetre, la ventaja de tener verga grande es que puedo coger de todas las poses que yo quiera y sin ningún problema, Toni apenas llega al 1.60 cm, pero gracias a mi verga podía darle placer como se me viniera en mente!

    Me senté en la cama y la cargué para que me cabalgara mientras le daba mamadas en sus tetas, ella me cabalgaba delicioso, dándose pequeños sentones, ¡le agarraba las nalgas para que nos e cayera de la cama y aun así el movimiento era riquísimo!

    T: ¡Uf, papi, uf!

    L: ¡Nena muévete, muévete!

    La puse en cuatro y se el empuje fuerte, tomándola del cabello y dándole de nalgadas, le daba verga con mucha fuerza, ella gemía maravillosamente, el placer que le daba la volvía mi esclava sexual favorita, no me importaba Lety, ¡solo quería tener a Toni en cuatro y darle toda mi verga!

    La acción tan excitante me hizo terminar llenándola de leche, ella se movía como perreándome para recibir toda mi semilla, mi semen era mucho que le escurría por las piernas, el orgasmo fue maravilloso, ¡pero la acción aun no terminaba!

    T: Acuéstate amor, ¡te voy a limpiar!

    L: ¡Jajá ya viene tu venganza jajá!

    T: ¡Tu semen es mucha proteína y no la debo desperdiciar jajá!

    L: Uf, si nena, mámamela rico, ¡uf que rico lo haces!

    T: ¡Ponte duro nuevamente, te quiero en mi ano!

    L: Uf, bebe, ¿ya te gusto verdad?

    T: Mucho, ¡cómo no tienes idea!

    Su oral me estaba poniendo nuevamente duro, como cerraba los ojos y lo devoraba me motivaba mucho, mientras tanto con mis dedos empezaba a dilatar su rico y apretado ano, las lamidas y mordidas y como se atragantaba con mi verga ¡me tenían loco! Por esa razón mi esposa estaba molesta y no es para menos, ¡hace semanas llevaba más tiempo con mi prima que con ella!

    ¡Una vez dura mi polla, Toni se puso en cuatro y me la pidió con mucha desesperación, yo se la di a desear poniéndola en sus nalgas y en medio de ellas para masajear mi verga!

    L: ¡Pídemela bebe!

    T: ¡Dámela, dámela ya!

    L: ¿Que te doy?

    T: Tu verga amor, ¡ya empálame por ahí!

    L: ¡Eres una perra en celo!

    T: ¡Si amor soy tu perra, cógete a esta perra, métemela por mi culito, es tuyo bebe, destrózalo si quieres!

    Le abrí sus nalgas y le metí la puntita, lanzo un rico gemido y me empujo con su mano para que la penetrara más y más, mi verga entraba poco a poco, sentía como la estaba desgarrando y Toni gritaba, ¡pero me pedía que no dejara de hacerlo!

    Ya con la verga bien adentro de su culo, Toni empezó a moverse más y más rico, yo gozaba de su movimiento mientras mis manos jugaban sus pezones, me acercaba a su cuello y se lo mordía, ¡le apretaba los muslos y le acariciaba sus piernas!

    L: ¡Muévete nena, muévete!

    T: ¡Así rey, así, uf, agh, me duele, pero me gusta!

    L: ¡Pídeme más nena, pídemela!

    T: ¡Dame tu rica verga, hay, dámela ya, uf, que rico, no pares!

    ¡Su culo era destrozado por mí, al verla toda empinada y mordiendo la almohada me sentí orgulloso y entendí porque Lety estaba celosa ye s que ni Cindy, ni Yesenia inclusive Johanna y Claudina habían despertado lo que ella en mí!

    Fue entonces que ella comenzó a venirse nuevamente, sus fluidos salina a chorros, era un rico squirt, eso que solo le sacas a una mujer cuando la llevas al máximo.

    T: ¡Bebe, así, así!

    L: ¡Si amor, córrete, mójame todo, moja todo!

    T: ¡Hash, te amo, te amo!

    L: ¡Que loca, eres muy rica dios!

    ¡No aguante más y le llene el culo con mi caliente semen, que ella recibía gustosa moviéndome la cola, la seguía penetrando para que mi semen llegara hasta donde se pudiera, quería impregnarla de mi hasta el fondo!

    Terminamos exhausto y besándonos en la cama, fue entonces que ella me dijo que quería vivir conmigo que dejara a Lety y que nos fuéramos a Pachuca, la verdad en ese momento pensé que sería lo mejor, pero recordé que ella solo era parte de un trato con mi esposa y al final la familia se respeta así que le dije que no, esto la molesto un poco ya que inmediatamente se vistió y se preparó para salir, ¡la lleve a su casa y me despedí de ella sin saber que nunca más volvería verla!

    Les contare más historias amigos, si quieres intercambiar anécdotas contáctenme a mi o mi esposa a este correo [email protected], hasta la próxima.

  • La enfermera madura

    La enfermera madura

    Soy nuevo realizando relatos, pero llevo mucho tiempo leyéndolos. Me voy a describir: en el momento tengo 23 años, soy médico, soy alto mido 1.98, un poco gordo, pero se me da bien con las mujeres por mi picardía.

    Esta historia es de este año, siempre he tenido gran atracción por las mujeres maduras. Un día mientras estaba en Facebook apareció una mujer de unos 40 años aproximadamente con unas nalgas deliciosas, morena y unos senos muy buenos. Le envié la solicitud y al poco tiempo me aceptó.

    A los días le escribí y resultó que me confundió con mi papá dado que tenemos el mismo nombre, cuando descubrió quien era se asombró, al principio se rehusaba a salir conmigo porque era amiga de mis padres y su hijo tenía mi edad (descubrí que ella tenía 45). Pasó el tiempo y le volví a escribir hasta que me dijo “estás bueno, pero me da cosa porque eres muy joven”, pero me dio su Whatsapp.

    Al otro día la recogí para llevarla a la clínica donde ella trabaja que no es la misma mía y pasó lo siguiente (‘M’ seré yo y ‘E’ será ella)

    M: Hola, estas muy hermosa

    E: Hola, usted es un loco

    M: porque soy loco? Si usted está muy linda

    E: porque yo puedo ser su mamá, como me va a invitar a salir

    M: lo importante es que no eres mi mamá

    Cuando llegamos a la clínica me estacioné y seguimos hablando.

    M: tú me gustas y no sé porque tengo que reprimirlo o es que yo no te gusto

    E: si, usted está bien buena -se mordió el labio mientras lo decía.

    M: entonces deme un beso

    Y nos dimos un beso delicioso y después se puso a reír,

    E: usted es un loco pero es arriesgado y eso me encanta.

    M: besas muy bien, yo no me iba a perder de esto.

    E: jajaja eres bien loco

    Nos volvimos a besar esta vez tocándole las nalgas y le llevé su mano a mi entrepierna diciéndole:

    M: esta es la ventaja de la juventud -tenía la verga a reventar.

    E: bendita juventud que rico se siente

    M: quiero chuparte los senos -mientras se los tocaba por encima del uniforme.

    E: después los chupas ya me tengo que ir a trabajar

    M: voy a probar al menos uno hoy -mientras lo sacaba y le empezaba a dar lengua al pezón que estaba duro de lo excitada que estaba.

    E: que rico bebé, tu eres mi bebé

    M: si soy tu bebé, chúpame el pene

    E: no aquí no, es mi trabajo

    M: Dale que los vidrios son polarizados nadie va a ver

    E: está bien

    Sacó mi pene y le dio una mamada deliciosa, hasta que ya le cogió la tarde para el trabajo entonces nos besamos y se fue al turno bien mojadita.

    Al llegar a mi casa le dije que estaba arrecho y le mande un video haciéndome la paja por ella y me respondió:

    E: que rica esa verga, botas mucha leche guárdala para mí

    Ese día empezó una historia que en otros relatos seguiré contando. Déjenme sus opiniones a ver qué tal mi relato y si hay alguna madura en el Valle del Cauca de Colombia que quiera intimar también puede contactarme.