Autor: admin

  • La mamá cachonda de mi amigo (Parte 2)

    La mamá cachonda de mi amigo (Parte 2)

    Metí mi ropa interior llena de semen en el bolso, fui el primero en levantarme, no había dormido nada pensando en la señora Ingrid, en su hermoso cuerpo, imaginando mordiéndole las tetas y hacerla gritar mi nombre mientras mi pene entra en su rica vagina. De solo pensarlo se me pone muy dura mi verga, como una piedra.

    Fui y me bañe, me puse el pantalón sin ropa interior porque estaba sucia, era algo incómodo tener mi pene suelto debajo de mi pantalón, pero no había nada que hacer. Una vez cambiado, oía en la cocina ruido, así que bajé, era la señora Ingrid preparando el desayuno, en una bata muy corta, se notaba que no llevaba brasier porque sus senos se tambaleaban cada que ella se movía, me quedaba detrás de la puerta viéndola

    -Pasa, no te quedes ahí – me dijo ella sonriendo y girando su cuerpo para no darme más la espalda y verme, puso sus manos en el planchón de la cocina y eso hizo que sus senos se levantaran y se pusieran en punta, algo que me hizo resecar la boca

    -Buenos días –le dije nervioso por saber si ella sabía que llevaba unos minutos observándola –que tal su noche señora Ingrid?

    -Bonita y no me digas más señora –me dijo mientras sonreía, era muy confuso estar con ella, no sabía si era demasiado amable o me coqueteaba –y ¿tu noche?

    -Bonita también –le dije sonriendo y bajando la cabeza para que no viera que me sonrojaba, de pensar en ella, se me ponía muy tiesa mi verga y el estar sin ropa interior hacia que se notara debajo de mi pantalón

    -Alguien se levantó alegre –me dijo yendo hacia la nevera que quedaba detrás de mi

    -¿Por qué lo dice? –le dije esperando sabiendo a que se refería

    -Espero sea por mi

    -¿Qué? –le decía incrédulo, algo que hizo que mi verga de alguna manera saltara, como sintiendo un impulso, haciendo que se notara más en mi pantalón

    Ella se acercó por la espalda y puso su boca en mi oído

    -Te vi anoche mientras me tocaba –me dijo y me mordió la oreja –¿sabes en quien pensaba? -ella –uso sus brazos en mis hombros, yo solo temblaba, era demasiado imponente la señora Íngrid, era muy sensual como hablaba, además de que sentía sus senos en mi cuello, rodeándolos, sintiendo como se aplastaban sobre mí y quería tener mi cabeza en medio de ellos, con mi lengua saboreándolos

    -Lo sient… -no termine de hablar cuando ella puso su mano en mi pantalón, apretando fuerte mi verga, a lo que abrí mi boca sintiendo placer y cierto dolor muy placentero

    -Me deseas –llevó su mano a debajo de su bata y se tocó, gimiendo un poco, solo se tocó y sacó la mano y la llevo a mi boca, rodeo con sus dedos mi boca – ¿lo sientes, ves como estoy de húmeda? –olía delicioso, cerraba los ojos, era demasiado rico lo que vivía en ese momento, estaba tan húmeda que escurría por sus dedos un líquido y se veía en la punta que estaba más denso y espeso y lo llevó a mi boca –chúpame mis líquidos –me dijo ordenándome que hacer –a lo que saqué mi lengua y lamí sus líquidos, era muy ricos y su mano apretando mi verga me hacían sentir en otro mundo

    Tenía miedo de que mi amigo despertara y nos viera, pero no podía echar a perder este momento, así que la tomé del cabello, me acerqué a su boca y la mordí

    -Eso era lo que esperaba de ti Andresito –me dijo agachándose, me levanté un poco y bajé mi pantalón, salió mi verga muy tiesa, tanto que la alcancé a golpear un poco en sus cachetes, algo que la excitó mucho, abrió sus ojos y salivaba demasiado, era como si hace rato no probaba verga, ella hizo algo que no esperaba, tomó fuerte mis testículos, haciéndome casi gritar y abrir la boca, los apretaba fuerte

    -¿Qué haces? –le dije con cara de dolor

    -Cállate –me dijo llevando su boca a mi verga, la puso en la punta y la mordió, fue lo más delicioso que me han hecho, y luego succionó fuerte, entrando en su garganta muy profunda mi verga, sacaba su lengua y lamia mis testículos, y yo no dejaba de ver sus tetas, y quería comérmelas antes de que mi amigo despertara, pero ella quería mi verga antes también de que su hijo despertara.

    Ella comenzó a moverse muy rápido, con sus manos me jalaba la verga cada vez que entraba en su boca y salía, con sus manos se ayudaba a jalármela, era demasiado rico, todo era muy excitante, ver sus tetas moverse por todos lados y yo tomándola de su cabello para ver como su boca se abría con mi verga, ver sus cachetes contraerse y lo violento de su mamada, hacía que mis ojos se blanquearan, hasta que me empecé a venir, me empecé a venir en su boca y a ella no le importaba, seguía mamándome la verga, veía como salía semen por su boca y con sus manos la recogía y se la llevaba a su vagina y tetas y se tocaba, algo demasiado excitante de ver, a pesar de haberme venido la noche anterior, salía demasiado semen y le llenaba esa boquita tan deliciosa y sabía que ahora venía mi turno, ella sacó mi pene de su boca y aun escurría semen, y se lo tragaba mirándome

    -Que rica leche, mi mejor desayuno en años –me dijo levantándose, se dio media vuelta y se recostó en el planchón, dejando su culo y vagina en mi cara que aún estaba sentado –este es tu desayuno –me dijo llevando sus manos a sus nalgas y abriéndolas –ya está servido, buen provecho…

    Continuará…

  • Deseo, disfrute y desenfreno (1 y 2)

    Deseo, disfrute y desenfreno (1 y 2)

    Sin quererlo me vi involucrada en un lujurioso juego. Todo empezó un viernes por la tarde mientras esperaba a mi amigo Tom en la cafetería de siempre.

    La verdad que necesitaba sus reconfortantes charlas últimamente con todos mis problemas mis ánimos andaban un poco bajos. Como de costumbre él se retrasaba y yo aproveché para hojear una revista que había sobre la mesa.

    La miré sin entusiasmo hasta que unas grandes letras doradas llamaron mi atención «TU VIDA ESTA A PUNTO DE CAMBIAR» Bajo estas, en letra algo más pequeño el anuncio seguía así: «Si buscas disfrutar y abrir tu mente acude a la siguiente dirección… Horas de disfrute te están esperando».

    La verdad es que necesitaba un cambio, pero no sabía que era lo que necesitaba, quizás mis ojos no hubieran reparado en ese misterioso anuncio por casualidad… quien sabe, así que tomé una foto a este justo cuando Tom aparecía por la puerta. Tras saludarnos me pregunto qué hacía y le dije que nada, fotografiar un artículo que me parecía interesante y el ya no hizo más preguntas, y como en nuestros habituales encuentros comenzamos a charlar.

    Esa noche no pegué ojo dándole vueltas al anuncio, sus destellos dorados no dejaban de aparecer en mi mente. Tras un finde de dudas, el lunes me decidí a acudir a la dirección indicada, pues que podía perder, llevaba dos semanas sin trabajo y mi querido novio había decidido que yo ya no era suficiente para él.

    Ante mí me encontré un moderno edificio que no me dio ninguna pista de que me esperaba toque el timbre del piso indicado y subí. Al entrar una simpática mujer me saludó y preguntó en qué podía ayudarme. Le conté del anuncio y que necesitaba un cambio por lo que me gustaría conocer más sobre la me dijo que esperara que enseguida me atenderían.

    Al poco rato me dijo que pasara tras la puerta del final del pasillo. Ahí me recibió una mujer de unos 60. Me pregunto que esperaba y la verdad es que no lo tenía nada claro… Después ella me explico que su nombre era Isabella, y que en su empresa te hacían ver la vida de otra manera, disfrutándola plenamente, y que lo llevaban a cabo a través de los deseos sexuales y las fantasías. Estas palabras me dejaron algo en shock pero continué escuchando. Me hablo de una serie de términos a cumplir que debía aceptar si quería continuar. Me quede unos segundos pensando pero tras sopesar pros y contras conmigo misma llegue a la conclusión de que dada mi situación nada tenía que perder por lo que finalmente accedí. Me hicieron una pequeña entrevista tomando mis datos y preguntando mis gustos y preferencias, tras lo cual me fui con la única indicación de que ellos contactarían conmigo. Por delante me quedarían 12 misteriosas sesiones en las que a saber con qué me encontraría…

    PARTE 2:

    Pasaron un par de semanas y no tuve noticias de D3, así era como se llamaba esta misteriosas empresa. Mientras fui echando currículos en diferentes empresas pues seguía sin trabajo. Era miércoles ya cuando recibí una llamada de un número desconocido para una entrevista de trabajo para un puesto de administrativa, tome nota y quedamos para el viernes por la mañana. La noche del jueves no dormí de los nervios. El viernes me levante temprano me puse una falda lápiz gris hasta la rodilla, he de decir que resaltaba mis femeninas curvas de las cuales no me puedo quejar tanto en la parte inferior como superior de mi cuerpo. En la parte superior me puse una blusa color menta finita, con un pequeño escote en pico. Complete mi look con unos zapatos de tacón.

    Llegue a las oficinas donde me habían citado unos minutos antes de la hora y se lo hice saber a la secretaria, quien me hizo esperar hasta que me avisaran. Me senté nerviosa en la sala de espera, examinando todo mi alrededor, no figuraba ningún cartel con el nombre de la empresa cosa que me extraño pero no le di importancia. Pasaron los minutos lentamente hasta que la secretaria recibió una llamada tras la cual me indico la sala donde debía entrar. Le di las gracias y camine hasta dicho despacho con paso rápido y nervioso que hizo que entrara al despacho dando un traspié para sumar la vergüenza a los nervios que ya tenía, empezaba bien la entrevista. Cuando recupere la compostura, levante la vista para presentarme y mis ojos se encontraron con un hombre de unos 30, de cabellos color miel y unos ojos verdes hipnotizantes y un traje que le sentaba como un guante. Mis mejillas se sonrojaron entre el bochorno vivido y los calores que me entraron al verlo y como pude articule palabra:

    S- Bueenos días, mi nombre es Sophie

    Este se levantó y me tendió la mano, debo decir que me sentí intimidada ante su altura, debía medir 1,90 o así ante mi 1,60 que junto a mis tacones hacia que le llegara por la parte alta de su fornido pecho.

    P- Encantado, mi nombre es Pablo, siéntese por favor- dijo en un tono firme y señalándome la silla frente a su escritorio.

    Comenzó su interrogatorio preguntando por mi formación, experiencia, aspiraciones…, en fin todo lo habitual en las entrevistas pero mi mente andaba algo despistada la verdad, pues no podía sacar ojo a su escultural cuerpo, el cual debo confesar que me había calentado. En un momento dado ni siquiera sé lo que me preguntó por lo que me quede callada.

    P- Me ha oído señorita Sophie?? Creo que no me está escuchando.- Dios me quería morir esa voz hacia que mis braguitas se empaparan.

    S- Lo siento, estoy algo nerviosa, podría repetirme la pregunta.

    P- Le estaba diciendo que me gustaría ver cómo se maneja con alguno de los programas que tendría que usar habitualmente, por favor venga y siéntese aquí y así la veo como se desempeña.

    La verdad que no me esperaba ninguna prueba práctica y como pude me levante de mi asiento mientras él hacía lo mismo dejándome su asiento libre. Me senté, y él se agacho a mi altura por detrás de mi explicándome lo que debía hacer. Empecé a realizar la practica pero los nervios hicieron que me equivocara en cosas básicas, el viendo mi nerviosismo, puso mi mano sobre mi muslo derecho, que había quedado algo al descubierto al subírseme algo la falda.

    P- Necesita relajarte señorita Sophie- apuntó con voz firme.

    Lejos de tranquilizarse sus palabras y su mano posada sobre mi muslo no hicieron más que aumentar mis nervios y mi calentura. Seguí intentando realizar la practica mientras notaba el calor de su mano, que empezó a subir por mi muslo, de lo cual ante mi nerviosismo primeramente no fui ni consciente.

    P- Tranquila, yo la ayudare- Susurro en mi oído derecho.

    Dios me estaba volviendo loca, no sabía que era lo que estaba pasando y mi nivel de concentración era cero en ese momento. Sin esperar mi respuesta se incorporó y me levanto de su silla después, tomó asiento, me colocó sobre él y volvió a susurrarme:

    P- Voy a hacer que se relaje señorita Sophie, así que déjese llevar- Buff mi nombre en su boca hacia que me derritiera.

    Tras lo cual comenzó a jugar con ambas manos por mis muslos haciendo que mi falda cada vez estuvieran más arriba. Yo a su vez podía notar el roce duro de su bulto en mi parte trasera. Me estaba poniendo a mil. Sus manos continuaron su camino, comenzando a realizar sutiles caricias sobre mi entrepierna que cada vez fueron haciéndose más invasivas hasta que recorrió mis labios de arriba abajo sobre mi fina braguita que casi no hacía de barrera.

    P- Dios señorita Sophie esta empapada- de nuevo otro susurro en mi oído que me hizo estremecer.

    Continuó sus caricias por mi rajita hasta que rozo mi sensible clítoris lo cual hizo que se me escapara un pequeño gemido. Siguió realizando círculos sobre este, que me hacían estar en la gloria, hasta que de repente se paró y tiro de mis braguitas hacia abajo deshaciéndome de ellas y subiendo toda mi falda a mi cintura. Separo mis piernas, colocándolas una a cada lado de las suyas, todo la abiertas que le era posible, dejándome totalmente expuesta si alguien decidía abrir la puerta. Siguió las caricias que había comenzado, empezando a introducir la puntita de su dedo corazón en mi interior, hasta meterlo todo sin problema gracias a lo mojada que me encontraba, y moviéndolo habilidosamente en círculos lo cual hizo que no pudiera contener otro gemido. Paró y se llevó la mano a la boca, chupando el dedo que había estado dentro de mí y otro más el cual seguidamente añadió a su juego, penetrándome con ambos dedos y haciéndome sentir rozar el cielo con las embestidas de estos. Mientras su boca chupaba mi oreja, y seguía con sus susurros:

    P- Umm… veo que está mucho más relajada señorita Sophie, seguro que así hace mejor su trabajo.

    Sus dedos siguieron entrando y saliendo de mi cuerpo, aumentando su ritmo e incorporando el movimiento de su otra mano sobre mi clítoris, lo cual hizo que soltara varios jadeos entrecortados hasta que explote en un delicioso orgasmo entre sus manos, pegando un pequeño gritito.

    P- Bien bien, señorita Sophie, vístase, he visto que es muy válida para el puesto.

    Recuperando la compostura me levante de su regazo y me agache a recoger mis braguitas, pero su mano me detuvo.

    P- No no, esto me lo quedo yo.

    Tras lo cual no me quedo más que arreglarme la falda y atusarme el pelo, sin poder recuperar mi ropa interior. Antes de que pudiera volver a mi posición inicial volvió a hablar.

    P- Esto es para usted señorita Sophie, espero que haya disfrutado- Me guiño el ojo y me paso un sobre.

    Abrí el sobre, dentro había una hoja doblada en la que ponía: «Bienvenida a D3, espero que tu primera experiencia haya sido de tu agrado pues solo ha sido el principio. Seguiremos en contacto. Un saludo. Isabella».

    Me sonroje al leerlo y comprendí todo. Finalmente, salí de allí despidiéndome con otro apretón de manos y me dirigí de vuelta a casa. Por el camino, una suave brisa corría por mi rajita provocándome un cosquilleo que me hizo sonreír pensando en lo ocurrido. Seguía sin trabajo, pero la experiencia había valido la pena. ¿Que más me esperaría?

  • Señorita Oriana González

    Señorita Oriana González

    Me llamo Emilio, tengo 30 años de edad, soy un hombre que ante la multitud de todos tal vez pase desapercibido. Me considero un hombre normal, me gusta comer sano, soy de tez trigueña, mido 1.75 y voy al gimnasio los fines de semana ya que de lunes a viernes trabajo en una oficina. Soy gerente general de una corporativa de marketing acá en Perú. A mis 30 años me puedo considerar un hombre sexualmente activo y de mente muy abierta en lo que respecta al sexo. Me seduce mucho el papel de dominador a la hora de dar un buen sexo. Siempre me gusta llevar las riendas y me encanta ver o descubrir el lado sumiso que toda mujer tiene. Lo que les voy a plasmar en mis relatos serán algunas de mis experiencias sexuales que he tenido.

    Era un día nublado del mes de junio y corría ese viento fresco que decía que el invierno había llegado. Salí a las siete de mi departamento como todas las mañanas con dirección al metro de la ciudad para dirigirme a mi centro de labores, esa semana tenía que estar un poco más temprano de lo habitual, ya que, era semana de reclutamiento de personal nuevo y estaba hasta el tope con lo de las entrevistas finales, ya que yo era el encargado de decidir quién se quedaría trabajando con nosotros en el departamento de marketing. El metro pasaba siete y veinte y llegue justo a tiempo para abordarlo. Iba concentrado en cómo estaba planificado día, con entrevistas, reuniones y más reuniones y al final del día un informe y el nombre con la persona que se quedaría trabajando con nosotros. Subí al metro y me senté de manera autómata sin darme cuenta solo por inercia y costumbre. Cuando el tren se detuvo en la siguiente parada y subió un cumulo de gente algo me hizo salir de mis paramétricos pensamientos.

    Una joven de aproximadamente 20 años con un vestido blanco por encima de las rodillas con algo de vuelo no tan pegado al cuerpo en conjunto con una chaqueta color amarillo que hacia realce a su fina y delicada piel blanca y para completar unos zapatos blancos de tacón. Sobresalía un sugerente escote y un culito muy respingón. Al verla quede impresionado por su forma en que vestía además resaltaba entre todas las féminas que iban en aquel tren, al terminar de admirarla emboce una sonrisa con algo de malicia y en mi mente pasaron muchos pensamientos pecaminosos para lo cual dije para mis adentros como quisiera tener un par de años menos.

    En algún trayecto del viaje cruzamos un par de miradas sin mucha importancia. Me baje unas cuadras antes para ir caminando hasta la empresa, me gusta mucho disfrutar del aire fresco. Llegué a mi despacho colgué mi saco me acomode en el escritorio encendí el pc, puse todo en orden y llame a Analía mi secretaria para que me trajera me café y comenzar con las entrevistas. Estas comenzaron con las típicas preguntas en las cuales fueron dándoles algunas respuestas interesantes y otras que hasta gracia daban, hasta que encontré el candidato perfecto para el puesto un joven llamado Javier cumplía mis expectativas y hasta por un momento pensé en suspender las entrevistas decir que ya no quería más entrevistados, pero que tal vez me hubiese arrepentido de haber dado esa orden. Faltaban 4 por entrevistar y así que pensé en hacerlo solo por protocolo, pero cuando ingreso la tercera me quede de piedra… si, era ella, la que están pensando justo ahora. Aquella jovencita con la que coincidí algunas miradas en el metro.

    -Le dije: Buenos días señorita toma asiento, por favor:

    -gracias. Soy Oriana, me dijo.

    -Ok, Oriana comencemos

    La entrevista transcurría normal sus respuestas eran correctas, pero no tan eficientes como las de Javier o seo creo ya que solo pensaba en esos labios carnosos, en cómo poder hacerlos míos en como besarlos, morderlos, lamerlos acariciar ese cuello sus hombros ufff… esa joven me ponía muy cachondo. Ella al final de cada respuesta siempre la terminaba con una hermosa sonrisa y eso me estaba volviendo loco. Al final le dije:

    -Bien señorita Oriana, dime por qué crees que debes ser tú la que ocupe el puesto que estamos necesitando.

    Respiro hondo, me miro a través de esos lentes que la hacían lucir más sexy aun y me dijo:

    -“seria engañarle a usted si le digo que soy una experta en lo que respecta al marketing, pero le aseguro que aprendo rápido mis funciones, además necesito este puesto de trabajo porque hace poco llegue a la capital me mude acá y necesito trabajar para poder sustentar mis gastos”

    Me sorprendió la sinceridad ante todo y soy de valorar mucho eso, aunque al tiro me surgió una inquietud y se la hice saber.

    -Pero señorita Oriana como así se vino a una ciudad totalmente nueva sin tener nada seguro y más aun siendo tan joven como para tomar una decisión tan osada como esta.

    -lo sé, me mira… y dice… que soy boba, pero yo tenía algo seguro ya en una empresa aquí en la ciudad y por eso me vine, pero cuando llegue acá el jefe me dijo que tenía que hacer cosas que no me parecieron a mí y yo no iba acceder aquello y termine por salir corriendo de su oficina y no volver nunca más.

    Pero que cosas fueron esas que a ti no te parecieron, pregunte algo intrigado. Sentí como sus mejillas se ponían cada vez más rosadas y como que le costaba articular palabras.

    -me dijo en tono apenada… Mi jefe quería que me acueste con él y me daba el puesto además que firmaba un contrato por tres años.

    (Pensé para mí, no me de ideas señorita Oriana para poder tener ese culito para mi)

    Bufff… resople… me recosté en la silla y le dije:

    -Menuda suerte la suya señorita Oriana, pero a mí también me gusta ser sincero y créame que yo ya tengo al candidato para el puesto que necesitamos en esta empresa. Pero con lo que me ha contado me ha hecho evaluar bien mi respuesta final a quien debo escoger para el trabajo.

    No me dejo seguir cuando me de pronto…

    -Por favor! por favor! deme esa oportunidad que tanto necesito, no lo defraudare trabajare duro y vera que no se está equivocando conmigo, deme la oportunidad de demostrarle lo que digo.

    -Señorita Oriana lo sé, sus respuestas han sido sobresalientes, pero ahora necesito evaluar a quien le daré el puesto de trabajo como le he dicho yo ya tenía al candidato, pero no le doy muchas esperanzas a que eso pueda cambiar, toma mi tarjeta personal si se abre algún puesto en la empresa te llamare y si aún estas en la ciudad agendamos una nueva entrevista. Tengo tu numero en tu hoja de vida y hoy en la noche o mañana mi secretaria te llamara para darte la respuesta final sea cual sea la decisión que he tomado.

    Eso es todo, tenga un buen día y le deseo mucha suerte. Note su semblante un poco triste, pero asintió en silencio y respetando mi decisión se puso de pie y me dijo:

    -le aseguro que si me elige no se va arrepentir. Buenos días y hasta pronto.

    Me regalo una sonrisa algo triste pero igual de bella, se dio la vuelta y solo atine a mirar ese esbelto cuerpo esas piernas muy bien torneadas y es culito respingón que tenía, estaba hipnotizado con sus movimientos de caderas que al salir ella miro hacia atrás y me pillo mirándole el culo sin descaro, mierda…! dije y atine a desviar la mirada. La mañana transcurrió con normalidad, termine mis reuniones agendadas… así llego la tarde y yo estaba en mi escritorio debatiéndome entre que nombre poner al final de mi informe, hasta que al final me levante imprimí el documento lo releí entre mis manos y al final de la hoja había impreso un nombre y ese era: …”srta Oriana González”. Sonreí mientras registraba su número móvil pensando en cómo le daría la decisión final. Entregué el documento al jefe de recursos humanos y como era viernes me dirigí al resto bar que estaba en la esquina de la empresa a tomar un trago y vaya que lo necesitaba.

    Me dirigí a la barra el lugar estaba algo vacío aun eran las siete, me senté en la barra pedí un trago, bebí y eso me dio satisfacción saque el móvil, teclee y busque el contacto de Oriana. Pensaba como decirle la noticia cuando de pronto veo al fondo del local a Oriana sentada en una de las mesas algo pensativa bebía una piña colada. Hizo el ademan de dirigirme hacia su mesa pero me detuve. Entre al Whatsapp y le escribe un texto:

    Emilio: hola, señorita Oriana la saluda el Lic. Hernández para comunicarle que he tomado ya una decisión y he emitido el informe final.

    Vi como revisaba su móvil y dio un respingo, noté como se encogió de hombros y tecleo.

    +519766…: Lic. Hernández buenas noches. Sea cual sea la decisión necesito saberla acompañado de un emoticón de carita triste.

    Emilio: ¿está segura?

    +519766…: Si, ya estoy acostumbrada a las decepciones

    Emilio: en la vida no siempre hay decepciones a veces la vida nos sonríe.

    +519766…: usted lo ha dicho, a veces.

    Emilio: hoy es una de esas veces…

    +519766…: no juegue así conmigo.

    Emilio: nunca jugaría de esa forma contigo

    Mire como ella saco un cigarrillo lo encendió le dio una calada, se recostó sobre su silla y miraba hacia el horizonte pensativa… me levante camine en dirección hacia ella me pare justo detrás de ella me incline, pude percibir el olor que desprendía de ella y le susurre justo detrás de su oreja:

    “aun crees que juego contigo”… vi cómo se sobresaltó pero sonrió con un sustillo a satisfacción cuando reconoció que era yo.

    -¿Puedo sentarme?

    -Si claro, dijo entre dubitativa

    -Me has hecho venir a buscarte personalmente ya que dudas de mi palabra… -Dije

    Sonrió, y replico aún no sé cuál es su decisión final.

    Pude ver su escote, el nacimiento de sus pechos blancos eran adornados por una cadena con un dije de una letra O. pero lo que me dijo me hizo reaccionar y pensar que ella tenía razón aun no le había dicho que era su nombre el que puse en mi informe. Así que sonreí y le dije.

    -Tu nombre es el que figura al final de mi informe Oriana, el trabajo es su…y…o…

    No me dejo terminar cuando se me abalanzo se colgó de mi cuello dándome un abrazo muy efusivo… por primera vez pude sentir su cuerpo cerca de mi pude sentir su aroma que desprendía sentí como sus pechos se apretaban al mío y ella solo decía una y otra vez… gracias! Gracias! Gracias! Ella se dio cuenta que había actuado con efusividad se repuso y pudo ver claramente como mis ojos estaban perdidos entre su escote ella al notarlo sonrió y dijo no se va arrepentir de haberme elegido.

    Comenzamos a tener una charla muy amena pedí un trago para mi otro para ella y poco a poco iba descubriendo que esta chica era toda una caja de pandora, me entere que había sido campeona de yudo, que sabía bailar valet, incluso que practicaba boxeo, y que le gustaban los deportes extremos, mientras iba avanzando la noche nos comenzamos a tutear, ella me comento que había discutido con su novio que era un idiota muy celoso y que le había hecho perder varias amistades que estaba harta de eso pero que ella lo quería y no sabía muy bien en cómo iba a terminar su relación me dijo que ahora su novio trabajaba de vigilante en un condominio muy conocido y por eso se había venido a tomar un trago y pensar un rato en cómo iba hacer si no conseguía este trabajo.

    -Habrán muchos admiradores por allí… le dije… por eso el novio se pone celoso…

    Ella ya entrada en tragos sonreía más y me dijo…

    -Algunos, pero no muchos como las mujeres que debes tener tu a tus pies y sonreía

    La mira fijamente sonreí y bebí mi trago.

    -Vesss! Me dijo señalándome… lo sabía eres un casanova y tienes mujeres para elegir.

    -No elijo a cualquiera… le dije… mientras la miraba

    -Epaa… tienen que cumplir con requisitos. Jajá

    -No, pero me atraen cierto tipo de mujeres

    -Anda, no me salgas con eso que a la hora de follar a una mujer nadie piensa en nadie solo quieren meterla y ya… soltó una carcajada y se tapó la boca y luego dijo. Perdón jefe no debo hablar así frente a usted.

    -aquí no estamos en la oficina y por ende no soy tu jefe ahora.

    Ella me miraba de forma muy sensual algo coqueta no sé si la ponía cachonda hablar de esto con su nuevo jefe o es que le excitaba el tono en que iba nuestra conversación. Me dijo… dame un momento necesitó ir al baño…tu sabes el alcohol llena mucho mi vejiga jaja. Se paró me regalo un majestuoso espectáculo… ver como esas caderas se meneaban al caminar era un deleite para mí, ella intuía que yo la miraba porque caminaba más lento y más sexy, antes de entrar al baño me miro y sonrió.

    Pasados un par de minutos salió y se sentó de nuevo a la mesa, pero la notaba algo acalorada, sus mejillas sonrojadas y eso me gustaba. Le dije que iba a pedir la cuenta para llamar un taxi y la lleve a su casa, ella asintió. Pagamos… salimos… en el trayecto a la salida la mirada de todos iban dirigidos a nosotros era la envidia de muchos creo yo, y desde el fondo de la barra alguien grito…”provecho cabron! hoy comes hasta saciarte”, me puse serio y le dije ignora a ese tipo, pero al verla ella estaba que sonreía y me dijo no te aproveches de mi nomas porque he tomado un poco y soltó una carcajada.

    Pare un taxi le dije que me avisara cuando ya esté en casa… y ella me dijo ¿me dejaras ir sola hasta mi departamento… pensé que eras un galán caballeroso y me acompañarías? Pues le sonríe y me las jugué… tenía que pensar muy bien que decir y jugar mi último movimiento… le solté:

     “pensé que podría ser peligroso si yo te acompaño hasta tu depa”… ella sonrió y dijo no seas tonto vamos sube. En el camino fuimos en silencio, ella iba pegada a mí, recostó su cabeza sobre mi hombro la notaba inquieta movía su pie como reflejo que algo la inquietaba, mientras yo pensaba en como poder decirle que me la quería follar hasta hacerle temblar las piernas… y de pronto una pregunta de ella me saco de mis perversos pensamientos…

    -¿Por qué dijiste que podría ser peligroso si me acompañarías?

    Levanto su mirada sin despegar su cabeza de mi hombro pude sentir su respiración y su aroma otra vez muy cerca de mí, yo le devolví la mirada… miraba sus labios sus ojos nadie de los dos decía nada y en tono serio le dije:

    -por esto que estoy a punto de hacer…

    Ella con su voz más melosa de lo que ya era me dijo y es peligroso eso que estas a punto de hacer… yo le dije no lo sé… pero ya lo descubriré… e incline mi rostro hasta que mis labios quedaron a la altura de los suyos, sentía su respiración agitada podía sentir como sus respiraciones profundas me decían que lo haga que la bese… y así lo hice… la bese, suave intenso descargue todo la lujuria y pasión en ese par de labios, metía mi lengua en ella, era un beso agresivo ufff le devoraba la boca y ella a mi… uhm… mis manos fueron a parar en esas piernas suaves estaban muy bien cuidadas las cuales eran acariciadas por las yemas de mis dedos, mis manos subían lentamente… pero luego regresaban… subían un poco más y frenaba… eso la ponía loca mientras ella ahogaba sus gemidos en nuestros besos, fue un beso largo mis manos llegaron hacia ese chocho empapado por encima del tanga pude notar la humedad que traspasaba de el… uhmmm… acaricie de arriba hacia abajo por encima de su suave ropa interior, su cuerpo se estremecía en cada caricia en cada sobada…

    La deje de besar… ella se sobresaltó… con su mirada me pregunto qué pasa? La mire fijamente y le susurre al oído:

    Abre las piernas… sentí como todo su cuerpo tembló al oír eso… Y no dijo nada solo las separo lentamente sin dejar de mirarme… le susurre nuevamente cierra los ojos y no grites

    o chocaremos porque el chofer está mirando mucho por el retrovisor… ella me miro con cara de vicio… abrió más las piernas y se recostó sobre el asiento y cerró los ojos…

    Planté mis dedos sobre sus labios… le dije… chúpalos!… los lamio, los chupo, los succiono y luego los libero. Descendí suave por sus pechos los acaricie eran grandes, suaves, seguí bajando por su vientre plano llegue a sus muslos acaricie sus entre muslos… uhm… esa mujer estaba que ardía… ufff su piel era suave ella se retorcía, levantaba su pubis para que rose con mis manos… pero aun no… la quería tener en mis manos y para eso tenía que llevarla a la máxima excitación posible… ufff plante mi mano en su conchita… uhmm… estaba empapada… sin sacarla de allí la acaricie y le aparte el tanga uhmmm… sii… pude comprobar lo depilada que estaba y ufff estaba que emanaba fluidos a por doquier roce con mi dedo pulgar el clítoris lo masajeé ella se quejaba suavecito lo pellizcaba suave unmm… lo retorcía una y otra vez pase mis dedos por sus labios vaginales estaban entre abiertos ya que ella estaba, así, expuesta para mi ufff pude ver como brillaba… uhmm… meti dos dedos en ella así sin previo aviso… uffff… ardía…estaba tan lubricada que pasaron suave y ella se llevó las manos a la boca para no gritar… uhmm mis dedos los volví hacia atrás sin sacarlos del todo y otra vez platt! Plalg! Plag! se escuchaba el sonido que hacían mis dedos en su encharcado chocho… ella gemía con las manos tapadas en la boca… se retorcía con los ojos cerrados y yo seguía con el vaivén de mis dedos… uhmmm… sentí como se correría pronto… seguí sin detenerme cada vez más rápido hasta que exploto ufff un chorro de fluidos salieron de ella y empaparon mi mano mientras esta era aplastada por sus ricas piernas mientras estaba teniendo el brutal orgasmo…

    Ella se dejó caer rendida así sin más al asiento mientras recuperaba el aliento y yo retiraba mi mano de su interior y la miraba lamia y relamía mis dedos saboreando sus fluidos. Ver a ella con la boca entre abierta suspiraba y su pecho agitado era muy sensual. Así que sin más baje mi mano hacia ella la metí por el costado y puse mis dedos en la tirita del tanga… ella leyó mis intenciones alzo sus caderas y pude retirar el tanga sin mayor dificultad… cuando la tuve entre mis manos le susurre…

    Este es para mí y la guarde en el bolsillo de mi pantalón. Se recostó sobre mi hombro la abrase y ella me dijo… tengo una botella de vino en mi departamento, le sonreí le dije nos aguantara para toda la noche jeje y le di un beso rico dándole una mordida de labio.

    El taxista recorrió unas calles más y se detuvo indicándonos que habíamos llegado a la dirección que le dimos. Bajé le tendí la mano ella accedió al gesto y caminamos abrazados hacia su departamento. Ella al caminar me dijo nunca había caminado sin tanga siento que el aire se mete en mí y carcajeamos de eso. ella metió las llaves entramos y al cerrar la puerta la recosté sobre ella la tome por el aire ella entrelazo sus piernas a mi cuerpo y nos besamos, metía su lengua en mi boca yo la chupaba y mordía sus labios mis manos acariciaban su cabello, mis manos se apoderaron de el entrelace mis dedos jale hacia atrás con fuerza, ella me ofreció su cuello aspire su aroma uhmm saque mi lengua y lamí chupe su cuello eso la excitaba… uhmm… le ponía la piel chinita ella gemía uhmm… mis manos ahora bajaban el cierre de su vestido que llegaba hasta donde las mujeres tienen los puntos de venus.. la baje de mí y a la misma vez su vestido fue cayendo suavemente hasta caer al suelo, ella solo estaba en tacones y con su brasier de encaje blanco, lo desabroche y pude ver por primera vez sus pechos… uffff sus aureolas eran rosadas un pezón pequeño totalmente duro los lamí pase mi lengua de arriba abajo lo rodeé mientras lo chupaba… uhmm… los succione eran pequeños y los jalaba entre mis dientes mientras hacía eso con mi boca con mi mano acariciaba el otro lo apretaba entre mis dedos los retorcía ella jadeaba..

    -Asiii… ohhh… uffff siii… sigue… despacio me decía…

    Pero mientras ella decía eso más fuerte los chupaba más fuerte los retorcía entre mis dedos y ella gemía más fuerte…

    -ah ahhh! siii uhmm

    La mire desde abajo, me aparte y le dije:

    -Te gusta así?

    -Siii… dijo ella… ufff me pone mucho que hagas eso…

    -Acaso tu noviecito no hace eso contigo…

    Ella no contesto… le apreté los pezones más fuerte y ella dijo entre gemidos…

    -noo! ahh uhm que malo eres…

    -me gusta ser muy malo le replique

    Y zas! Zas! azote sus pechos

    -ahh! Ohhh! ufff

    -zas! zas!

    -ah ahhh…

    Uhm mis dedos quedaban marcados en cada azote en sus pechos blancos los volvía a chupar y a lamer… baje por su vientre plano pasaba mi lengua por su cuerpo lo llenaba de besos llegue a la altura de su chochito rosadito saque mi lengua y la metí entre sus labios vaginales… ohhhh… suspiro ella al sentir mi lengua allí, uffff siii me decía mientras sus manos cogían mi cabello con fuerza mientras yo metía mi lengua más en ella, pasaba desde abajo hacia arriba, hasta llegara la punta de su clítoris lo acariciaba y le daba lengüetazos. Ufff… ella se retorcía.

    -ahh siii asiii ahhh

    -te gusta le dije

    -siiii me encanta ahhh

    Me pare y le ordene que separara las piernas y que se incline un poco.

    -Así?

    Me dijo mientras lo hacía…

    Si le dije… así…

    Esta noche serás mi putita esta noche te enseñare como se coge a una mujer de verdad hoy te mostrare como se doma a una putita como tu…

    -Ohhh siii

    Metí mis dedos en su ya chorreante y palpitante chocho la penetraba con mis dedos

    -ohh siii siii comenzó a gemir

    mis dedos entraban y salían

    -ahhhh ahhh siiiii…

    -si mi puta asii… toma…

    -ahh… ufff mass ahhh sii me correré pronto si sigues asi ahhh…

    Metí mis dedos de una y sin sacarlos tocaba su punto g.

    -ahh sii ella comenzó a temblar… ahh… me voy a caer mis piernas no me responden ahhhh me voy a venir me voy a venirrr

    Gritaba mientras sus uñas penetraban mis brazos… ahhhh… saque mis dedos y comenzó a azotar ese chocho brilloso lleno de ricos fluidos…

    Azotaba ese chocho una y otra vez ella se volvió loca

    Ella lloraba mientras se corría y ziiizs!

    Salió un chorro de orina de ella…

    -ahhh

    Gritaba sin fuerzas tuve que sostenerla en mis brazos para que no caiga al suelo.

    -ziiizss!

    Salió otro chorro de ella.

    -ahhh ahhh dioss! hijo de putaaa que ricooo ahh ella daba convulsiones en mis brazos ufff…

    La lleve entre mis brazos hasta el sillón rojo de cuero que estaba en la sala, me senté en él y la puse en mis piernas uff… aun chorreaba, le dije:

    -vamos bájame los bóxers y comete lo que tengo para ti…

    Ella con una risa perversa solo atino a bajarme el bóxer y mi verga salió como un resorte y apareció ante ella mi verga gorda y con venas, ella comenzó lamiendo la cabeza de mi verga… uhmm… se le engullo así… ufff… mis 18 cm se fueron perdiendo en esa boquita la tome con mis manos por la cabeza y la empuje hacia mi verga mientras levantaba mi cadera para dejarle ir toda mi verga hasta el fondo de la garganta… ufff… era una escena muy cachonda, ella hacia arcadas pero le gustaba… uhm… sentía como su lengua se movía mientras la tenía engullida…

    Glup glup glup se escuchaba mientras escurría mezcla de mis fluidos pre seminales con su saliva por mi erecta verga…

    -Es una verga deliciosa me dijo…

    -Te gusta le dije?

    -Me encanta

    -saca la lengua le dije…

    Ella lo hizo y agarre mi verga la di golpes en su boquita en su lengüita con mi verga le azotaba la cara y eso la ponía muy cachonda… la cogió con su mano la pajeaba suave duro mientras ella mamaba la cabeza… uhmm… me acariciaba las bolas eso hacia mi verga más tiesa. Pasaba su lengua desde la cabeza hasta las bolas uhm las metía en la boca las chupaba, ella me miraba a los ojos mientras la mamaba

    -escúpela le dije…

    -pufchs pufchs…

    -móntate en ella pero dándome la espalda -le ordene

    Uhmm quería ver como desaparecía mi verga en ese par de nalgas… abrí mis piernas ella se metió en media de ellas colocando su chochito a la altura de mi verga y zas! ufff apretaba esa conchita ah uf deje que ella aplique su ritmo se movía rico bombeaba de arriba abajo sin dejarla salir.

    -ahhh siii sigue así perra… vamos… mueve más ese culo.

    Le azotaba ese duro par de nalgas ella me daba sentones y veía como ese par de nalgas rebotaba en mi ingle.

    -Ah si uf que rico.. diosss!

    -Sigue mi puta zas

    -Ahhh ohhhh

    -Así mi perrita vamos complace a tu jefe plaf

    -Oh uhmm siiii que ricooo me voy a venir

    -No lo hagas aun no quiero que lo hagas

    -No poder resistir ohh mashsaaa

    -Sii puedes… si te corres… tendré que castigarte

    -Ohhh uhmm dioss no puedo uf

    Le dije inclínate un poco hacia delante y separa bien tus piernas y moví mi cadera, la penetre así movía mi cadera

    -zas ah tomaaa tomaaa uhhh uffff

    La tome de las caderas y la embestía asiii rápido fuerte… uf

    -ohhh tomaaa ahhh

    -ahhhh dioos nooo me correreeehhh oh nooo puedo mas

    -no aun no uf toma tomaaa

    -uhmm ahhh déjame soltar todo dioss!

    -pide por favor!

    -por favorrr… yaaa déjame eh te lo ruego no puedo mas

    -toma tomaaa uf plaf hazlo le dije

    -ohhhh ohhh dioos nooo uy uf que rico hijuputaaa!

    Uhm no la deje que se recupere de su orgasmo y la puse en pose de perrita sii así parame bien ese culito uhm… que rico ese culo abierto para mi… pude ver ese arrugadito anito uh como se abría y se cerraba

    -plaff plaff ábrete las nalgas, así ofrécete uhmm

    Me incline y le chupe ese culo baje hasta su chocho lubricado lo lamí y apunte mi verga la metí asiii ufff que ricooo uhmm le metí toda mi verga toma -la tome de las manos y las jale hacia atrás le metía mi verga asiii duroo fuerte, sus nalgas sonaban contra mi ingle… uhm la tomaba del cabello y la obligaba a mirarme asiii

    -vamos tomaaa toma mi puta ahhh

    -ahh siii siiii sigueee asiiii dios me voy a venir de nuevoo no pares ah si

    -siiii ah toma toma putaaa dime quien eres

    -tu puta tu putaa

    -No escucho perra quien eres plaf

    -Tu puta, tu perra tu golfaaa ah no pares por favor

    Escuchaba entre sollozos ahhh

    -Te gusta que te coja así uhmm… acaso tu noviecito no te coge así ahh acaso el cornudo ese no te hace correr así…

    -Nooo oh el no uf hace mucho que no me cogían asiii sigue

    -Tomaa tomaaa uhm me voy a venir te llenare de leche

    -Siiii siiii lléname llena a esta puta como se merece siii déjame tu leche en miii

    -Ahhh uffff me vengo putaaa ahhh tomaaa

    -Ohhh sigueee asiii ya vengoo ohh siii allii yaah ahh ohh

    -Uf uhm suspiraba y emitía suspiros mientras le llenaba de leche… ahh uff

    Quede pegado a ella mientras dejaba mis últimos chorros de leche en ella… ufff Nuestros cuerpos sudorosos respiraban agitados se recuperaban lentamente saque mi verga semi erecta aun y me deje caer a un lado de aquel mueble… ella se desplomo en el… ufff… Vaya polvo que nos hemos metido… me has dejado temblorosa, mis piernas no me responden uff que rico hace mucho no me cogían así…

    Le di un azote -uhm no sé cómo poder resistirme si te veré cada día en la oficina… jaja ella sonrió y me dijo… uhm eres un pervertido…

    -tengo sed… me dijo

    Saca el vino que está en la nevera me indico… Traje el vino lo destape y serví dos copas.

    Le dije -salud

    Ella me dijo -salud por este rico polvo…

    -Salud –dije…

    Ella puso música nos fuimos a la ducha lo volvimos hacer allí en la cama no sé cuántos orgasmos nos regalamos…

    Al día siguiente a las 5 de la mañana me desperté la vi allí junto a mi… desnuda, me duche me cambie busque una pluma y un papel y le escribí…

    Me encanto conocerla señorita Gonzales, bienvenida a la empresa. Un beso y una nalgada cuando despiertes.

    Le deje junto a una lámpara en forma de mini que tenía y me marche…

    Es mi primer relato que escribo, descubrí esta página en tiempos de cuarentena y hubo un par de relatos que me inspiraron a contar mis experiencias. Acepto todo tipo de crítica constructiva no soy escritor jeje pues si tienen alguna sugerencia allí les dejo el email los estaré leyendo a todos y todas… si quieren saber si lo hicimos en la oficina? o si le desvirgue el culito?… déjenmelo en los comentarios…

    Besos y nalgadas ricas para toda aquella fémina que lee estas líneas.

    PD: [email protected].

  • Aislados (Parte II): Día 3

    Aislados (Parte II): Día 3

    Día 3. 

    Para mí, al menos por ahora, el encierro no me jode tanto. Solo necesito tener WiFi y la menos cantidad de ropa posible. Gaby y la tía Vane estaban cada una en la suya viendo cualquier cosa desde sus teléfonos. Yo ocupaba mi Tablet donde tenía algunos de mis juegos.  En mi teléfono el whatsapp estaba muerto, por lo que casi no le prestaba atención. Ella estaban tan desnudas como yo tanto por comodidad como por economizar las escasa prendas de ropa que todos teníamos. Cada día, tres veces, nos tocaban la puerta para dejarnos las porciones correspondientes de comida, a lo que yo me envolvía en una de las toallas del baño y abría para entrar lo que dejaban. Cada tanto nos prendíamos en alguna charla trivial y luego cada uno volvía a lo suyo. Cabe destacar que lo más incómodo de aquella situación era la falta de espacio personal y para dormir. La habitación constaba de una sola cama de dos plazas y media en la que dormíamos y pasábamos el día como podíamos.

    Esa noche mi tía manifestó estar teniendo migraña, por lo que quiso dormir temprano (si es que las 12 am podría llamarse tempano). Se acomodó en la orilla de la cama que se había apropiado, se cubrió con la sábana y, casi al instante, nos dimos cuenta de que había caído en su sueño profundo por la pastilla que tomaba. Gaby se acostaba al medio y yo en la otra orilla de la cama, con la cabeza a los pies de mi prima. Solo se veía la poca iluminación de las dos pantallas de nuestros dispositivos electrónicos, pero ninguno podía escuchar lo que veía el otro porque usábamos cada quien sus auriculares. Al rato comencé a sentir que mi prima movía sus piernas frecuentemente y comenzaba a impacientarme.

    -Gaby –le dije casi susurrando en medio de la oscuridad mientras me sacaba mis auriculares para controlar que no estaba usando un tono de voz muy alto que podría perturbar a mi tía.– ¿Podrías moverte un poco menos? Me estás fastidiando-. Se ve que no me escuchó, porque nunca dejó de moverse. A los 5 minutos me incorporé en la cama y volví a increparla, esta vez sacando la sábana que la cubría. En medio de la oscuridad, a la cual ya mis ojos estaban acostumbrados, pude notar que Gaby se estaba masturbando.

    -¡Prima! –Volví a susurrar sin ningún atisbo de asombro.- Utiliza el baño, por favor. Está bien que tengas necesidades, pero hay espacios para satisfacerlas.

    -¿Y me vas a decir que nunca te masturbaste al lado mío cuando viajábamos a la Costa y nos tocaba compartir la cama? –Dijo ella en un tono que no entendí si era divertido, reclamo o de enojo. Solo admito que me tomó por sorpresa su respuesta, ya que era verdad que en muchas ocasiones me masturbé a su lado pensando que dormía. Ahora sé que no. Lo que no sabía en cuál de esas ocasiones me había descubierto-. Además, no es la primera vez que me masturbo frente a ti. Así que deja el drama.

    La cabeza se me llenó de preguntas y, conforme iban apareciendo las preguntas, mi ansiedad y sentimiento de culpa se acrecentaban. Me volví a acostar a seguir mi juego en la Tablet para tratar de frenar los pensamientos de mi cabeza. Obviamente que Gaby no dejó de hacer lo suyo y, conforme pasaban los minutos, mi ansiedad desaparecía y mi miembro se iba llenando de sangre. Me saqué uno de mis auriculares y, mientras escuchaba mi juego, escuchaba también los gemidos de mi prima mientras se daba placer. Mi cabeza se sobrecalentó y mi miembro estaba a más de la mitad de su carga. Siempre con Gaby tuve mucha confianza, como ya había comentado, y por esa confianza me cambié de lugar en la cama y me acosté junto a ella cabeza con cabeza para chusmear qué era aquello que miraba y le causaba tanto morbo como para masturbarse al lado de su madre y mío.

    -¿Qué miras? Quiero ver contigo.

    -Entra a esta dirección en tu Tablet para que podamos ver los dos- dijo mostrándome el link del sitio porno para que yo lo cargara en mi dispositivo. Se trataba de un trío entre una MILF y una pareja de jóvenes. El título era algo como “La madrastra y sus hijastros”. Se veía a una mujer madura haciéndole sexo oral a la joven mientras ella le hacía sexo oral al que decía ser su hermano en la historia.

    Mi morbo se disparó al pensar que mi prima tendría esos deseos oscuros de tener relaciones incestuosas o prohibidas con los miembros de su familia. Mi miembro se puso al palo en apenas los primeros 5 segundos de video y mi prima apoyó su cabeza en mi hombro para poder ver desde mi Tablet sin dejar de masturbarse.

    -Sé que te excita, Fredo. Si quieres masturbarte, hazlo. Sabes que no me hago drama por eso-. Dijo dulcemente mientras ella seguía retorciéndose por el placer que le generaban sus dedos. Pasaron muchos minutos y muchos videos. Cada uno se masturbaba a su ritmo e intensidad y puede decirse que, hasta el momento, fue la cosa más divertida que hice con mi familia en el encierro. En un momento sentí que mi prima se tensaba y contraía. Estaba por alcanzar un potente orgasmo y sin dejar de masturbarse agarró mi pija con fuerza y comenzó a acariciarla de arriba abajo. Era la primera vez que ella me tocaba, pero estaba tan excitado que le resté importancia y comencé a disfrutar de esa masturbación que me regalaba mi prima Gaby. El placer viajaba a la velocidad de rayos por todo mi cuerpo sintiendo esa suave mano en mi pija mientras Gaby seguía gimiendo casi a los gritos. Mi tía Vane se movió un poco en la cama para cambiar de posición. Ahora teníamos su cara en dirección a nosotros. Si abría los ojos se daría cuenta de todo aquel espectáculo incestuoso que protagonizábamos mi prima y yo. Me quedé estático y lleno de pánico, pero Gaby no dejaba de azotarse la vagina y sacudir mi pija. Mi mente se balanceaba entre el pánico y el morbo que me generaba tal situación. No sabía qué pensar ni qué hacer. Solo estaba llegando al clímax y se lo dije a mi prima.

    -Gaby- dije con la voz y la respiración entrecortadas.- Me vas a hacer acabar. –y cuando dije esto se corrió en la cama y se metió mi miembro en la boca dándome una chupada espectacular. No dejaba de tocar mis huevos y mi periné mientras bajaba y subía frenéticamente con su boca y lengua a lo largo de mi falo. El orgasmo. Una primera descarga de semen. Gaby no se movió y la recibió directo a su garganta. Después de la primera vinieron 3 o 4 más. Ella seguía chupando como si de un helado se tratara. Mi cuerpo se retorció, se estiró y se contrajo con aquel orgasmo. Ninguna chica, en mis escasos encuentros sexuales, se había dado a la tarea de chuparme como lo hacía mi prima esa noche y, mucho menos, tragar todo mi semen. Mi cuerpo y mi miembro se fueron relajando, pero mi prima no dejaba de chupar y lamer. Parecía que quería dejarla limpia. Luego me tomó de la mano y casi a rastras me llevó hasta el baño. Y allí estábamos los dos, agitados, desnudos, sudorosos, ella con la concha roja de tanto estímulo manual y yo con la pija también roja, ya medio fláccida y con el glande brillante.

    -Decidí tragarla para no ensuciar la única sabana de la cama donde dormimos-. Dijo ella mientras se miraba al espejo viendo si no tenía ningún rastro de mi leche en su cara-. No va a pasar de nuevo.

    -¿Sabe mal?- Fue lo único a lo que atiné preguntar.

    -No, no sabe mal. Me encanta el sabor de la leche. Pero no quiero que te confundas, Fredo. No porque te masturbé, te la chupé y me tragué tu leche significa que lo voy a hacer cada vez que se te antoje.

    -Nunca pensé eso, Gaby. De verdad me tomaste de sorpresa. De hecho, ni imaginaba que podíamos llegar a tanto.

    -Bueno, primo. Llegamos a donde teníamos que llegar y nunca más. ¿Queda claro?

    -Sí. Queda muy claro. Pero y si mi tía…

    -Mamá no tiene que enterarse de esto- me interrumpió casi de inmediato.

    -No, lo decía por si nos escuchó.

    -No lo hizo. Cuando se toma esa pastilla para la migraña queda como muerta. –Esta vez se sentaba en el inodoro para orinar-. Podrían violarla y no sentiría nada.- Me reí nerviosamente con su comentario sin entender por qué lo habría hecho. Sin embargo volví a la realidad en pocos segundos.

    -Correte que me meo –le dije en el mayor tono de confianza que nos teníamos. Ella se colocó en el bidet para asearse mientras yo empujaba con fuerza la orina que venía de mi vejiga. Mientras estaba sentada en el bidet dejando que por su vagina corriera el agua mira mi miembro casi con dulzura y mientras le da un golpecito con uno de sus dedos en mi glande me dice “está muy linda, por cierto”. Se levantó, se secó y se fue a la cama. Yo me quedé pensando en lo que habría querido decir más allá de lo que dijo. A ella le gustaba jugar con mi mente, pero también era la única persona en el mundo que sabía contenerme cuando sufría mis picos de ansiedad.

    Me metí a la ducha pensando en lo que había pasado minutos antes y mi pija quiso ponerse dura de vuelta. Mientras tomo la toalla para secarme y salir de la ducha aparece mi tía con todo el esplendor de su desnudez dispuesta a sentarse a orinar. No pude evitar la erección. Vane tenía cara de estar dada vuelta por la pastilla, pero aun así reparó en mi erección. Solo se limitó a sonreírle como si mi miembro fuese a devolverle la sonrisa. Ninguno de los dos dijo una palabra. Ella se secó con papel higiénico (nunca la vi en el baño. Siempre la vi desnuda, pero nunca duchándose o haciendo sus necesidades) y salió del cuarto de baño. Yo me quedé en el baño secándome, con la pija dura. Terminé y ocupe mi lugar en la cama. Ambas estaban dormidas. Me acomodé para dormir y no se en cuantos segundos alcancé el sueño. Había sido una noche bastante curiosa. Mañana deberíamos volver a la rutina, pensé.

    Continuará.

  • No hace falta que digas nada

    No hace falta que digas nada

    Mi madre, Pilar, había venido por sorpresa a hacerme una visita a la universidad, era fin de semana, y me había propuesto pasar el fin de semana juntos en casa, y así contarle que tal me iba la carrera.

    El jueves por la noche, al llegar a casa, nada más dejar las maletas en la entrada, me pidió que le diera un abrazo, podía ver lo entusiasmada que estaba porque estuviera en casa, pero había un problema, resulta que estábamos haciendo reformas en casa, pero mi madre no me había contado nada de que estaban utilizando mi habitación para dejar todo el material nuevo en mi habitación, por lo que no tenía cama donde dormir, así que mi madre me dijo que durmiera con ella en la misma cama, acepté sin problema.

    Por la noche, al cabo de una hora después de cenar, me fui a la cama, le dije a mamá que no podía más y ella me dijo que no pasaba nada que era normal, teníamos todo el fin de semana por delante para disfrutar juntos.

    Media hora más tarde, sentí como mamá se metía en la cama, podía escuchar sus respiraciones, estaba despierta, no podía dormir, entonces sentí como una mano me empezaba a tocar el cuerpo, era mamá, se empezó a pegar a mí y tímidamente me empezó a tocar la polla, empezó a acariciarme el cuerpo, los brazos, la pierna derecha, no paraba de moverse en la cama y cada vez estaba más pegada a mí hasta que entonces decidió tocarme la polla, en repetidas ocasiones seguidas mientras me acariciaba el cuerpo, al principio era como un acto más tímido pero pronto me empezó a calentar, me estaba gustando, mucho, la verdad pero entonces pensaba, era mamá, está muy buena para sus 43 años, pero no puedes hacerlo, aunque otra parte de mi pensaba, tener sexo con una cuarentona, que encima es tu madre, y que te puede enseñar mas que cualquier otra, es un sueño y una oportunidad única hasta que me empezó a acariciar el cuello, tocarme la boca, tocarme el pelo, entre otras cosas hasta que me cogió la mano y me la puso en su pierna muy cerca de su culo, fue entonces cuando me desperté, al verla me chistó susurrándome que no dijera nada.

    Empezó a meterme la mano tímidamente por dentro del pantalón, subiéndome la camiseta hasta que me acercó la mano que tenía entre sus piernas al chocho, estaba mojada, muy mojada, nos miramos el uno al otro a ver que estaba intentando tocarme la polla, pero entonces ella me dijo, no digas nada ¿vale? susurrándome en voz baja.

    Empezó a agarrarme la polla, me estaba poniendo muy cachondo mientras que ella prácticamente me ponía la mano en el chocho, mientras pensaba por dentro «que mojada estás mamá» sentía unas ganas enormes de decirle lo cachondo que me estaba poniendo pero no quería romper el momento, sentía que era algo único.

    Nada más empezar a tocarle el chocho, mamá se empezó a poner cada vez mas excitada, me empezó a agarrar la polla frotándomela lentamente mientras empezaba a meterle la mano por dentro del pantalón estaba muy mojada, empezó a jadear placenteramente nada más tocarle el chocho hasta que no aguanté mas y decidí bajarme los pantalones mientras me acariciaba los testículos empecé a frotarle el chocho, mientras ella jadeaba cada vez más, al final se incorporó en la cama y se metió la polla en la boca para hacerme una mamada, empezó a darle lametones con la lengua, creo que eso era lo que más placer me estaba dando poniéndose a cuatro patas en la cama para chupármela hasta que entonces paramos, se quitó la camiseta mientras aprovechaba para quitarme los pantalones, no podía parar de mirarle las preciosas tetas que tiene y acto seguido se quitó el pantalón quedándose desnuda, enseguida me percaté en el chocho peludo de mamá, no podía creer lo que estaba pasando, era como un sueño hecho realidad y que mi madre no se hubiera depilado era lo que menos me importaba en ese momento.

    Continuó chupándomela, mientras disfrutaba del placer que me daba mamá, le agarré las tetas hasta que minutos más tarde terminó de chupármela y me empezó a dar besos en el cuello, no podía creer lo mucho que me gustaba que me besara así entonces aproveché el momento que me había regalado mamá estando con las piernas abiertas y le empecé a tocar su jugoso chocho. Me metí entre sus piernas para así poder disfrutar del momento que tanto esperaba, catar su delicioso chocho, me metí entre sus piernas, empecé a darle lengüetazos lentamente mientras ella empezaba a suspirar, cogió la camiseta que se había quitado previamente, para evitar que sus salvajes gemidos no se oyeran, agarró la almohada con fuerza del placer que le daba y poco después me acerqué con la polla bastante dura para penetrarla mientras me susurraba «despacito amor» empecé follándola lentamente mientras ella jadeaba, seguí penetrándola más fuerte mientras me susurraba que no elevara la voz, entre gemidos mamá me decía «cariño no pares», «sigue así amor» hasta que me cogió y me tumbó sin sacarse la polla del chocho para cabalgarme y como lo hacía menuda experiencia aunque no paraba de susurrarme que no gritara porque podían oírnos, haciéndolo de mil formas distintas, susurrándome al oído, poniéndome la mano en la boca, etc.

    Ella por su parte no paraba de gemir, y eso me excitaba cada vez mas, el ver como lo hacía, se empezó a agarrar a las sabanas debido al hecho de que no se escucharan los gemidos y menudos gemidos hacía, me cogió de la mano para ponérsela en la boca mientras que con la otra le agarraba las tetas, al terminar me dijo, que era lo mas bonito que le había pasado, mientras me agarraba de la mano para levantarme, ella se puso a cuatro patas en la cama y empecé a follarla por el chocho agarrándose con fuerza a las sábanas de la cama pero para entonces ya era incapaz de que sus gemidos no se oyeran, empezó a gemir salvajemente diciéndome «no pares cariño, lo estás haciendo muy bien» hasta que al final me corrí dentro, nada más sacarla, el chocho de mamá soltó un chorro del semen que le había dejado dentro mientras yo asustado le dije que no esperaba correrme dentro, pero mamá me tranquilizó diciéndome que no pasaba nada pero que no podía decir nada de esto.

    A la mañana siguiente mamá y yo estábamos desayunando en la cocina, pero mamá me vio que no tenía muchas ganas de desayunar, entonces me dijo que si no me apetecía todo que no me lo tomara, los dos estábamos pensando en lo mismo, lo que había pasado la noche anterior pero cuando me ofrecí a fregar las tazas del desayuno ella no estaba conforme, quería fregarlo ella pero entonces sentí como mamá me rozaba por detrás al pasar, así que no pude dejarlo pasar, dejé las tazas en la mesa y me di la vuelta para besarla, la senté sobre la mesa donde habíamos desayunado y acto seguido se levantó el vestido, menudo sorpresa no llevaba bragas, empecé a lamerle el chocho mientras me acariciaba el pelo, empezó a gemir y acto seguido me dijo ¡fóllame! me quité la ropa y empecé a rozarle el chocho con la polla cuando entonces me acarició el pelo y nos fundimos en un beso que no esperaba para nada pero que me encantó, mamá gemía cada vez mas fuerte susurrándome «cariño, no pares, cielo» al vernos cara a cara sentí la necesidad de besarla y poco después ella a mí.

    Acto seguido se incorporó en la mesa para quitarse el vestido así que le ayudé, estábamos muy cachondos los dos. Me arrodille poniendo a mamá contra la mesa y empecé a comerle el chocho, ella soltó un gemido fuerte y poco después le subí la pierna a la mesa para follarla por el chocho mientras le agarraba las tetas follándola con fuerza hasta que se acercó para besarme.

    Para terminar le di la vuelta follándola por el chocho nuevamente hasta que terminé corriéndome en su cuerpo, para que mamá me dijera que había sido genial.

  • Me invita a comer y me termina dando una buena cogida

    Me invita a comer y me termina dando una buena cogida

    He quedado con Ángel para comer, no sé si presa de la excitación al leer su mail de ayer o de los mensajes subiditos de tono que llevamos escribiéndonos toda la noche he sucumbido a su propuesta.  

    Una comida, sabía que habría postre especial, ya podía imaginarme cual sería para que mentir.

    Han pasado dos años desde que no nos vemos, Ángel ya no vive con sus padres, vive en el centro allí nos hemos citado.

    Quería impresionarle yo he cambiado no soy aquella niñita de 16 años que él conoció, más madura y más guapa que entonces he pensado durante unos minutos que ponerme para conseguirlo.

    Mi elección ha sido un vestido cortito de flores y pronunciado escote, fresquito porque hoy en México hace demasiado calor y sinceramente quería ponerle caliente.

    Mientras llegaba al centro en el coche, recordaba cómo me hizo perder mi virginidad anal y he caído en la cuenta que aunque por mi cama han pasado varios hombres desde que lo dejamos, ninguno ha entrado por ahí en mí de la forma en que él lo hizo, ni siquiera Luis o Coronel,, no puedo decir que aquella vez lo pasase bien porque no fue así, aún recuerdo cuando llegue a mi casa después de aquella tarde y sentía como palpitaba  mi ano, pasé un par de días con dolor en la zona, cuando me sentaba recordaba cada embestida de su verga y se me ponían los pelos de punta, también extrañamente notaba como me excitaba recordarme atada y amordazada mientras me propinó aquella paliza con el cinturón antes de follarme como un animal el culo. El viaje ha sido corto y he llegado puntual a la cita.

    Parece ser que a él se le ha hecho tarde y cuando he tocado a su puerta, ha tardado en abrir, llevaba puesta sólo una toalla y era evidente que acababa de salir de la ducha.

    “Hola princesa” se ha limitado a decir mientras me indicaba que pase dentro con la cabeza.

    Estos dos años también le han cambiado, está más fuerte y atlético, su sonrisa pícara ha sido entrenada sin duda y ahora me mira diferente que hace tiempo, está más guapo sin duda, más sexy.

    ¡Yo le he sonreído y he pasado directamente a sentarme en el sofá cruzando mis piernas lo que ha hecho que mi vestido se acortara aún más y dejara casi al descubierto por completa mi pierna!

    Le he visto mirarme descarado, no se ha cortado mientras buscaba más adentro de lo que se dejaba ver.

    Creo que sobraban las palabras, no teníamos demasiado de que hablar, aunque sí mucho que decirnos, ¡se ha acercado a mí y buscando mi boca ha comenzado a besarme!

    He notado su mano entre mis piernas, él estaba fresco, yo ardiendo por los 34ºC de fuera y el calor de aquel sofá, sus manos han invadido mis pechos, su boca mi cuello y mis labios que mordía como si de una fruta carnosa se tratara, el agua de su pelo caía sobre su espalda desnuda y yo he tirado de la toalla que tenía enroscada en la cintura y ha quedado liberada de ella, su polla dura y firme ha quedado descubierta, está claro que me encuentra muy apetecible.

    L: ¡Vaya, que dura!!

    A: ¡Sé que no la olvidas!

    He agachado la cabeza y me la he medido en la boca, hasta adentro, le he hecho una buena mamada de esas que le gustaban tanto, pero no he dejado que se corriera he parado en el momento justo, el gemía y empujaba mi cabeza para meterla bien dentro, hay cosas que nunca cambian.

    A: ¡Ah!!!, nena, mamas mejor que antes, ¡uf!

    L: Sigues igual de tosco, ¡casi me ahogas!!

    Se ha puesto muy cachondo, ¡he notado como se ha encendido su mirada y lascivo me miraba para poseerme!

    Me he colocado encima de él que estaba sentado en el sofá, y he empezado a mover mi cuerpo como si le cabalgara, me ha quitado el vestido y mis pechos han quedado a la altura de su boca, ha empezado a lamerlos y a apretarlos, cada instante más excitado.

    L: Uhm, ¡tranquilo uf!

    A: ¡Me encantan tus tetas!

    L: Me estas poniendo cachonda, ¡no que íbamos a comer!

    A: Claro, ¡pero no te dije que!

    Me ha retirado el tanga hacia un lado y ha puesto su glande en la entrada de mi coñito empapado y caliente, me la ha clavado hasta el fondo haciéndome soltar un gemido altísimo, con sus manos en mi cintura ha empezado a llevar el ritmo y llevarme a su antojo, yo estaba fuera de mí, excitadísima y mojada a más no poder, su polla entraba y salía de mi con una facilidad asombrosa, sus huevos rebotaban en mi culito el también gemía como un loco.

    L: ¡Ah, uhm!!

    A: ¡Dios, que rico coño!!

    L: ¡Dios mío, que dura!!

    A: ¡Lety, uhm!! Muévete, agh!

    Enseguida ha hecho que me corra y le he arañado los hombros en los que me apoyaba, él lo sabía y ha seguido embistiéndome ahora con más fuerza, ambos sudábamos sin parar, estábamos muy calientes, he notado como le ha venido un orgasmo y ha descargado su leche en mi coñito mientras gritaba de placer.

    A: ¡Lety!!! ¡Dios toma mi semen!!

    L: ¡Ah, uhm, ah!!!

    Me he quedado un instante encima de él y después exhausta por la monta me he dejado caer en el sofá, ¡su semen empezaba a caer por mis piernas y el sudor por todo mi cuerpo!

    Se ha levantado y agarrándome de la muñeca me ha ayudado a mí a hacerlo también, me ha dicho que nos pegáramos una ducha para comer tranquilos y frescos y obediente le he seguido hasta el baño.

    Me he metido en la ducha y él detrás de mí, su verga seguía dura como una piedra, el agua fresca calmaba el calor de nuestra piel, pero no de nuestro cuerpo, hemos seguido besándonos y tocándonos cada rincón.

    Me he girado a tomar el gel de ducha dándole la espalda y él ha aprovechado para pegar su pecho a mí y meter su polla entre mis nalgas, buscaba mi ano, sabía que deseaba tanto hacérmelo por ahí como aquella primera vez, me he dejado, sé que con Ángel más vale hacerlo por las buenas, ya aprendí la lección bien.

    L: Dios, ¿no que ya nos iríamos?

    A: ¡Extraño tanto tu culo!

    L: ¿No me golpearas como la última vez verdad?

    A: Si te dejas, ¡no nena!

    La punta de su polla ha encontrado mi agujerito ayudado por su mano, ha empezado a empujar poco a poco, con cada intento yo llevaba el culito hacia delante por instinto, pero sabía que no me libraría de aquella follada.

    Me ha agarrado de la cintura con su brazo libre y me ha llevado hacia él, metiendo su glande por completo en mi culito, he gritado, me ardía el ano, su polla dura se abría paso dentro de mí, el dolor era intenso pero soportable, cuando ya la había introducido toda ha comenzado a embestirme, y yo a gemir, sollozaba y daba algún grito, ¡me ha mandado callar y al ver que no lo hacía ha tapado mi boca con su mano mientras seguía follándome sin compasión!

    A: Toma, uhm, ¡que rico culo!

    L: ¡Ah, mmm!!!

    A: Eso que rica puta eres, ¡apuesto que no te cogen, así como yo!

    L: ¡Mas, que rico, agh!!!

    ¡Las embestidas cada vez eran más fuertes y más profundas y el dolor inicial se ha transformado en un placer inigualable, me sentía sometida a él que tapaba mi boca y follaba mi culo, me excitaba mucho esa situación, el agua resbalaba por nuestros cuerpos mientras él me la clavaba con más y más fuerza!

    L: ¡Mmm, ugh, ah!!

    A: Dios, esto es magnífico, ¡uhm!

    Había pasado mucho para que un hombre me hiciera gozar tanto dándome en el culo, era su puta, yo sabía que cada que él quisiera terminaría cogiendo a su modo, ¡no por nada fue el primero en mi vida!

    La forma tosca en cómo me cogía, como entraba en mí y me movía todo, me mordía el cuello, me apretaba las tetas, era una bestia, ni Luis me cogía así y aunque no era muy duradero, ¡era efectivo y sabia como tenerme loca!

    Con su mano libre ha empezado a acariciar mi clítoris y un simple roce ha hecho que me corriera salvajemente, ante esa escena él se ha corrido enseguida dentro de mi culito y me la ha dejado dentro unos minutos, ¡al sacarla su leche ha salido de mí!

    A: ¡Maravilloso, uhm!

    L: ¡Auch, que ardor, pero que rico!

    A: ¡Siempre es un placer estar dentro de ti cariño!

    L: ¡Uhm, estás loco!

    Entre los dos nos hemos enjabonado y acabado de duchar, él tenía una sonrisa enorme, tenía años sin verlo y así de la nada me cogió, ¡estaba claro que era su puta y el disfrutaba tenerme!

    Mientras me secaba con la toalla he notado que me dolía el ano, no era raro ya que él me cogió salvajemente, el hecho de recordar cómo me penetraba me hizo mojarme nuevamente, me vestí y acomodé mi cabello, mientras tanto Ángel se terminaba de arreglar.

    Salimos a un restaurante donde nos pusimos al corriente, pero él era un salvaje y me metía mano debajo de la mesa, en un momento, mientras el mesero servía los paltos, el me masturbaba con sus dedos, no sé si el mesero se dio cuenta, pero Ángel estaba en lo suyo.

    Después de cenar me dirigí al baño, sin darme cuenta el me siguió y me empujo adentro, ahí nuevamente levantando mi vestido y empinándome apoyándome en el retrete, ¡abrió mis nalgas y me comenzó a penetrar por mi culo!

    L: Ah, ya, ¡sácala me duele!

    A: Cállate, uhm, ¡te dije que no te dejaría ir viva!!

    L. Mi culo, uhm!!

    A: Eso, quéjate nena, ¡que rico!!

    Ahí estuvimos en el baño, cogiendo hasta que nuevamente se corrió dentro de mi culo, ¡el muy loco me tomo una foto mientras su semen escurría en mis piernas!

    Esa noche llegue toda adolorida a casa, Ángel se dio gusto una y otra vez en mi culo, yo apenas si podía caminar, pero quede en verlo nuevamente.

    ¡Saludos, su amiga Lety!!

  • ¿Será que yo realmente deseaba la verga de mi hermano menor?

    ¿Será que yo realmente deseaba la verga de mi hermano menor?

    Desde que mi hermano entro en la universidad mis papas lo mandaron a vivir conmigo, pues ya tenía tiempo que me había mudado a una ciudad mas grande por una oportunidad de trabajo mejor que en mi ciudad natal. Había sido contratado para ser auxiliar de oficina y ahora ya tenía el puesto de supervisor.

    Con mi hermano nos llevamos 7 años de diferencia y no siempre fuimos muy cercanos pues nuestras personalidades eran totalmente diferentes. Él era más de fiesta, yo era mas de enfocarme en mis estudios.

    En fin… se fue a vivir conmigo porque tuvo un problema en su universidad. Había sido expulsado por tener relaciones con dos compañeros en un baño público. Si, con DOS HOMBRES. Mis papas extremadamente religiosos nunca habían visto bien la sexualidad de mi hermano, además de que vivíamos en una ciudad muy pequeña y altamente conservadora. Ellos pensaban que con un ejemplo masculino, como el mío, seguramente le vendría bastante bien y dejaría esa etapa, pues eso era según ellos.

    La verdad es que, nunca tuve oportunidad de tener relaciones con chicas, ya que como dije antes, me enfoque mucho en mis estudios y mi vida social la descuide bastante. Cuando me vine a la ciudad, me sucedió lo mismo, preferí enfocarme en mi trabajo y ascender rápidamente. Y recordando, y para ser honesto, jamás había visto a una chica en mi vida. No me imaginaba casado aunque sabía que tenía que hacerlo porque así deben de ser las cosas.

    Ya viviendo conmigo, no lo soporte mucho porque puede ser realmente pasado de lanza, es muy desordenado, descuidado y no tiene ningún pudor. La verdad es que no quería aceptarlo, por ratos quería mandarlo con ellos de nuevo, pero bueno, no puedo negarles nada a mis papas.

    De la nada empecé a tener algunas fantasías con mis compañeros de trabajo mientras dormía, sobre todo con un culón rubiecito que me encantaba mirarlo. Siempre usaba ropa ajustada y se marcaba su culito redondo súper rico. Lo observaba de reojo en el trabajo y creo que algunas veces me había cachado porque cuando estaba de espaldas y sabía que yo estaba detrás, paraba mas esas ricas nalguitas que me habían empezado a volver loco.

    Cuando soñaba con él, lo imaginaba siendo mi pasivo. Todo sensual el niño cogiendo con una semejante bestia masculina como yo. Mis deseos se desbordaban al chuparle el culo, esas perfectas nalgas redonditas y blanquitas, dándole un beso negro, apretándolas, estrujándolas ya haciéndolas mías. Viendo como mi verga iba creciendo más, y más, y más dentro de su culo. Despertaba con la verga toda parada y con mi bóxer húmedo después de este sueño.

    Otra de mis fantasías la tuve con un chico de contabilidad, me encantaba como se veía y ese porte de macho orgulloso con el que siempre llegaba a la oficina. Era casado, bastante varonil, conocía a su esposa y a sus dos hijos pequeños. Se respira la testosterona solo de verlo. Esta vez me asusté un poco porque soñaba como mi compañero me rompía el culo, me lo acariciaba, me lo chupaba súper rico y yo solo me estremecía. Esto no fue muy de mi agrado pero me saco mucha leche por varios días todas las noches cuando empezaba a manosear mi amplio y musculoso pecho, apretando mis pezones y sintiéndome penetrado por este papito, al menos, dentro de mi mente. Sentir su rico cuerpo, sus abdominales perfectas que seguramente tenía pues la ropa de trabajo marcaba unos brazos grandotes y aunque no estuviera tan apretada, se dibujaba una figura bastante generosa.

    En mis sueños, yo estaba en mi oficina trabajando sin ropa, no sé por que. Yo tenía que ir a la oficina del machote y cuando llegaba este se daba la vuelta y me chupaba la verga. También se encontraba desnudo. Yo solo cerraba los ojos sintiendo esos labios hermosos succionando mi verga. Después, se levantaba y me tiraba en la mesa, yo no ponía resistencia. El machote jugaba con mi culo virgen metiéndome sus dedos, abriendo mis nalgas, poniéndole saliva. Yo sentía rico, me mordía los labios de la calentura del momento. Después de prepararme, me dejaba ir su vergota gorda, enorme, me cogía así, abierto, como un puto goloso buscando leche, recostado sobre el escritorio recibiendo la verga su macho.

    El macho, en mis suelos, usaba mi cuerpo como el de una puta cualquiera. Me cogía duro, escuchaba sus bramidos, su respiración agitada. Después de penetrarme así un rato, me levantaba para aventarme boca arriba nuevamente sobre el escritorio pero esta vez, subía mis pesadas piernas a sus hombros para volver a empezar ese vaivén de carne invadiendo mi culo. En esta pose, yo veía al macho que me estaba desvirginando, ese compañero de trabajo con el que había fantaseado durante semanas.

    Como que mis piernas le resultaron muy pesadas pues sobre el escritorio, me acomodo hacia su derecha, bien cerradita mis piernas y quedando deladito recibiendo nuevamente otra invasión anal de mi macho, de mi hombre, del que me hacía su puta golosa. Mi sueño terminaba en esta pose y con mi culo roto lleno de leche, leche que yo deseaba.

    Pasaron los días y yo no podía quitarme esa calentura que me consumía, de cierta forma, los conflictos con mi hermano eran porque le tenía envidia de que fuera tan libre. Quizás me daba rabia que el pudiera despertar su homosexualidad todos los días, y sobre todo, de poder cogerse culos de hombres cada vez que se le antojará, o quizás, sentir esas vergas de machos dentro de tu culo.

    Además de que el puto culero de mi hermano, andaba en la casa en poca ropa, mostrando sus piernas, su rico pectoral, su abdomen, su verga. Algunas veces lo encontré viendo cosas de gays mientras se manoseaba su miembro. En la situación en la que me encontraba era bastante delicado pues me la antojaba y no sabía como quitarme ese antojo.

    Una noche me quede en el sillón de mi casa imaginando un montón de cochinadas, imaginaba a un hombre delgado, blanco, con abdominales perfectos, un pectoral muy delicioso, unas piernas de infarto y de ensueño. Yo me manoseaba, en el sillón me daba vueltas de un lado a otro intentando apartar esos pensamientos porque yo era un hombre y un hombre no puede estar pensando en puterias.

    No quería acetar que me gustaba la idea de disfrutar el cuerpo de otro macho, mi mente no lo procesaba todavía hasta que sucumbí al pecado. Tome mi verga y la acariciaba imaginándome ese escultural cuerpo de ensueño, jalándomela mas y mas duro, bramando con cada cm del cuerpo que tenia frente a mi. La imagen poco a poco se fue aclarando y ¡oh sorpresa,! era mi hermanito.

    No sé de que manera me encontré en mi cuarto. Mi hermano se acercó a mi y me dijo que me había escuchado decir su nombre mientras me masturbaba y me metía mis dedos en mi culo. Yo no dije nada y él me dijo que tranquilo, que este era un secreto que íbamos a compartir. Sin decir mas, se acercó a mi cama y ya desnudo y con la verga parada, yo me abalancé sobre ese trozo de carne que había deseado por días. Empecé a mamar como becerro alimentándose.

    Escuchar los gemidos de mi hermano mientras le brindaba sexo oral era la cosa mas caliente del mundo. Me encantaba subir mi mirada y ver su cara llena de placer. Mi hermano se subió a mi cama, después se puso sobre mi y quedando de rodillas me ofrecía su carne para seguir mamando. Yo parecía adicto a esa cosa, no podía dejar de mamarla, no podía dejar de alimentarme.

    Mi hermano era quien llevaba el control de la situación y en un rápido movimiento, lo tenía ahí agachado sobre la cama, dejando su verga a mi alcance a un costado de mi, dándome placer oral, placer que jamás imaginé que se sentiría así de delicioso. Esto era demasiado para mi, «cuida de tu hermano mayor» le decía mientras su lengua recorría magistralmente mi tronco. Me hacía gemir como jamás imaginé, me hacia disfrutar una cosa tan deliciosa que se sentía en mis pezones, en mis brazos, en mi boca.

    Mi hermano después, y para callar mis gemidos, me metió su verga en mi boca mientras él continuaba mamándome la verga. Estábamos haciendo un rico 69. Yo disfrutaba también de este trozo de carne, lo lamía de arriba a abajo, no hubo cm donde mis labios no estuvieran.

    Cambiamos de posición una vez mas. Mi hermano se levanto de la cama mientras yo estaba acostado y en cuclillas se acerco a mi cara, dejándome sus huevos cerca de mi boca. Yo rápidamente entendí lo que quería, mi lengua fue rápidamente a su culo. Mi lengua repartía cariño en toda su cavidad anal, por los lados y por adentro, mi hermano se estremecía con las cosquillas que yo le estaba haciendo, apenas alcanzaba a ver su cara pero sus contracciones anales me indicaba que lo estaba disfrutando.

    No sé en qué momento pasamos de estar en esta pose a mi hermano estar acostado y yo, acomodado sobre su pecho, casi, casi a punto de cabalgarlo. Me le quedé viendo y mis dudas invadieron mi cabeza. Mi hermano con una risa burlona y un poco pícara se me quedo viendo y me dijo, esto lo deseas mas tú que yo. Asentí con la cabeza y me acomode para que mi musculosas nalgas fueran penetradas por la carne gorda de mi hermano. Como todo un profesional logré introducirme la verga de mi hermano y comenzar a cabalgarlo de una manera deliciosa.

    Sentía placer mientras mi hermano se burlaba de tener su verga adentro de mi. A mi sus burlas no me importaban porque lo que estaba sintiendo en mis entrañas era mas importante que lo que decía. Al inicio, yo estaba viendo a mi hermano, estaba como arrodillado con mis piernas para atrás mientras cabalgaba este trozo de carne. Él, mientras tanto, intentaba con su lengua tratar de alcanzar mi verga.

    Mi hermano dijo que cambiáramos de posé, que quería ver mis nalgas musculosas comiéndose su verga. Así lo hice, me puse en cuclillas y me volví a meter su verga, subiendo y bajando interminablemente, buscando mi propia satisfacción.

    No aguanté mas, y me termine corriendo esta pose mientras sentía el palpitar de la verga de mi hermano dentro de mi. Cuando termine de sacar mis chorros de leche, me levante y me saqué la verga de mi hermano, me acosté a un lado de él y el empezó a jugar con su carne hasta terminar viniéndose en una de mis piernotas trabajadas en el gym.

    Cuando terminamos, mi hermano y yo nos quedamos desnudos acostados en mi cama, sin decir ni una sola palabra, solo estando felices de habernos complacido sexualmente. Toda la habitación se había llenado de aromas de machos en brama, cogiendo y bramando en cada embestida que el me daba.

    Muchas gracias por haber leído mi relato, espero que te haya gustado. Si quieres contactarme, escríbeme a [email protected], me gustaría saber sus comentarios y sugerencias para hacerles mejores relatos. Hasta pronto.

  • Incesto en el monte (un incesto diferente)

    Incesto en el monte (un incesto diferente)

    Los Becerros y los Mata Burras eran dos familias que vivían en una aldea gallega llamada Castroviejo. Desde tiempos ancestrales se llevaba a matar. La sangre estuvo a punto de llegar al río cuando Juan el Becerro supo que le quitara la novia Benito el Mata Burras. Suerte que ese día estaba en la taberna la guardia civil.

    Juan, el Becerro, herido en su orgullo emigró a Suiza.

    Con el paso de los años el Becerro se hiciera una casa de dos pisos que era la envidia de propios y extraños… Con sus puertas y ventanas de aluminio, con sus tejas de pizarra negra, con su garaje… Todo un lujo de casa.

    Benito el Mata Burras, vivía con su esposa Felisa y su hija Adela en una casa vieja hecha con piedras, con barro, con puertas y ventanas de madera y apolilladas. Seguía teniendo muchas tierras y muchos animales, pero tanto él, cómo Felisa, cómo su hija Adela, llevaban una vida de sacrificios.

    El día que el Becerro volvió definitivamente para España trajo con él a su familia compuesta por su mujer de nacionalidad suiza y su hijo Eugenio.

    Eugenio era un joven muy guapo, de estatura mediana, rubio, de ojos azules y muy risueño. Nada sabía de la enemistad de su padre con Benito el Mata Burras. El día que vio a Adela ir con un carro de vacas y un perro de raza indeterminada, le dijo:

    -Eres la cosita más bonita que he visto en este lugar.

    La muchacha, que era de la estatura de Eugenio, que llevaba su largo cabello recogido en dos trenzas, que era de tez morena, que tenía las piernas anchas, buen culo, anchas caderas, tetas gordas y que llevaba puesto un vestido que debiera de ser de su abuela, miró para aquel figurín bien vestido y del que le llegaba un olor a colonia que tiraba para atrás y le echó una mirada, que si las miradas mataran, quedaba tieso allí mismo.

    No tardó Eugenio en enterarse de que la muchacha se llamaba Adela, y de lo que se cocía entre su padre y el Mata Burras, pero a Eugenio le gustaba la chica y trató de hablar varias veces con ella, diciéndole cosas como: «Algún día meterás una sonrisa es un sobre y me la mandarás a la calle de las esperanzas… Se ha caído un ángel del cielo… Eres la más bella de las flores»… Y muchas más cosas le dijo cuando nadie más lo oía, pero Adela parecía que lo odiaba con ganas.

    El caso fue que Eugenio con cada mirada asesina y cada silencio la fue viendo cada vez más bonita y acabó enamorándose de ella.

    Un día que estaba Adela cortando helechos en el monte con una hoz, fue a su lado, y le preguntó:

    -¿Puedo hablar contigo, Adela?

    Adela reconoció la voz. Sin mirarlo, le dijo a su perro:

    -Alguien quiere que le corte el cuello, Pepe.

    Fue la primera vez que oyó su voz y le pareció tan dulce que la amenaza le sonó a música celestial.

    -Nada tenemos que ver con los odios de nuestros padres. ¿Puedo hablar contigo un momento?

    Adela volvió a hablar con su perro.

    -Alguien no sabe que sin cabeza no se puede hablar.

    Eugenio siguió hablando.

    -Tú no me odias, si me odiaras ya le habías dicho a tu padre que te echo piropos.

    Adela dejó de cortar helechos y le echó la mano a la escopeta de cartuchos que siempre llevaba al ir al monte para protegerse de los lobos, y que tenía apoyada a un pino. Fue junto a Eugenio, le puso el cañón de la escopeta en las pelotas, y con cara enrabietada, le dijo:

    -¡Si me vuelves a dirigir la palabra te vuelo los huevos, suizo!

    Eugenio la miro a los ojos, vio unos ojos grandes y negros cómo la noche, y le dijo:

    -¡Dios mío, qué hermosa eres!

    Adela, quedó descolocada, retiró la escopeta, y le dijo:

    -No sé por qué no te pego un tiro. -puso la culata en el suelo y agarró la escopeta por los cañones.

    Eugenio, se envalentonó.

    -A lo mejor es porque te gusto un poquito.

    Adela le echó la mano a la hoz, y le dijo:

    -¡No juegues con tu suerte, suizo!

    Eugenio separó un poquito el dedo pulgar y el índice, y mostrándoselos, le dijo:

    -¿Ni un poquito así?

    Adela le dejó las cosas claras.

    -Mira, suizo, aunque tu padre y el mío se llevaran bien, a mi me gustan los hombres de verdad, los que se beben una jarra de vino de una sentada, los que juran, los mal hablados, los que andan a hostias, los que dicen las mujeres que si te dan un beso te hacen temblar las piernas. Un muñeco cómo tú no me hace tilín. ¿Entendiste, suizo?

    Eugenio, bajó la cabeza y le dijo:

    -Sí, entiendo. Solo venía a decirte que me gustaría ser tu novio, pero ya veo que no soy tu tipo.

    Adela, dijo, hablando primero con el perro y después con él:

    -El señorito dice que quiere ser mi novio, Pepe -levanto la mano con la hoz en ella-. ¡Tira, tira o te desgracio!

    Adela, viendo cómo Eugenio se alejaba caminando con la cabeza gacha, se ensañó con él.

    -¡Ahora vas y se lo cuentas a tu mamá, muñeco perfumado! -le dio una patada al aire-. ¡¡¡La próxima vez te reviento, coño!!!

    Desde esa tarde Eugenio dejó de piropearla. Verla pasar ya le causaba dolor, así que decidió volver a Suiza para trabajar en algún hotel. Antes de irse, le pagó a un niño para que le entregara una carta a Adela cuando no estuviera nadie con ella. Cuando se la dio, Adela la abrió y leyó:

    Para Adela:

    Vuelvo a Suiza pasado mañana. Te escribo estas líneas para pedirte perdón por las molestias causadas.

    Un abrazo.

    Adela, que al dejar de buscarla lo echara de menos. ¡Desde luego cómo son las mujeres. ¡Ni Dios las entiende!! pero volvamos a turrón, Adela ya suspiraba por Eugenio y no podía dejar que se marchara, pero cómo dejara de abordarla no sabía cómo detenerlo. Esa noche fue a la taberna a por café en grano y vio que Eugenio estaba ahogando sus penas con vino. Al llegar a casa les dijo a sus padres que se iba a dormir, pero lo que hizo fue coger la escopeta, salir por la ventana y esperar a que Eugenio volviera a casa. Se agachó en una esquina y cuando Eugenio llegó a su altura salió de entre las sombras y le dijo:

    -Ven conmigo.

    Eugenio se frotó los ojos. Pensó que el vino le estaba jugando una mala pasada, pero le dijo:

    -Contigo voy hasta el fin del mundo.

    Caminaron en silencio hasta llegar al monte. Allí se sentía aullar a los lobos, cantar a los búhos, a las lechuzas, al chotacabras, el ensordecedor ruido que hacían los grillos y las cigarras, que callaban al sentir pasos y luego seguían con el alboroto. Aquello acojonaba una cosa mala, pero Eugenio, envalentonado con el alcohol, no les prestaba atención. Cogió a Adela por la cintura, y le dijo:

    -Voy a saber si eres un sueño.

    La besó con dulzura, sin lengua, siguió y la besó con lengua. Era el primer beso de Adela. Las piernas le temblaron, dejó caer la escopeta y rodeó el cuello de Eugenio con sus brazos. Por primeras vez el coño y el culo se le estaban abriendo y cerrando al mismo tiempo. En ese momento dejó de oír a los grillos, a las cigarras, a los búhos, a las lechuzas, al chotacabras. El mundo se detuvo por un instante, un instante mágico. Después, le dijo:

    -Te quiero, Eugenio.

    A Eugenio le pasara media borrachera. Le respondió:

    -Y yo a ti te adoro, cariño.

    Unos diez minutos más tarde llegaban a una cabaña de troncos de pino donde se refugiaban los cazadores de las tormentas y donde se refugiara Adela más de una vez y que estaba a oscuras. Adela quitó de entre las tetas una caja de cerillas y encendió con una de ellas la vela blanca que había en una tabla que sobresalía entre dos troncos de la pared, luego se sentó en el catre, apoyó la escopeta en la pared, y le dijo:

    -¿Y ahora qué? ¡Si se enteran que nos queremos nos matan!

    Eugenio cerró la puerta de la cabaña, se sentó a su lado, y le dijo:

    -Vente conmigo para Suiza. Allí hay trabajo para los dos.

    -Si no hay más remedio iré, pero voy a echar mucho de menos mi tierra.

    -Hay otro modo.

    -¿Cuál?

    -Hacerles frente.

    -¡Estás loco! Mi padre te metería dos tiros y después de muerto te escupiría en la cara.

    -Si estuvieras embarazada se lo pensaría dos veces.

    -Pero no estoy embarazada -lo miro y se levantó.- ¡Ah, nooo! De eso nada, eso se hace después de casados.

    La cogió por la cintura e hizo que se sentara de nuevo. La besó largamente. Adela humedeció las bragas y cambió de opinión:

    -Está bien, pero me haces el hijo vestida. Me aparto las bragas para un lado, y… ¡Chas!

    Eugenio jamás oyera aquella expresión.

    -¿Chas?

    -Si, ¡chas! Ya sabes.

    Eugenio le dio un beso, le pasó el dorso de una mano por una trenza y le dijo:

    -A ver, Adela, el amor no se hace así.

    -¡¿No?!

    -No, hacer el amor necesita de ternura, de caricias…

    -Vale -echó las tetas hacia delante-, méteme mano.

    -Que no es así, cariño. Cuando dos personas hacen el amor no lo hacen estando vestidos.

    -Vale, si tengo que desnudarme, me desnudo, pero -se puso pensativa-. ¿Y si no te gusto desnuda?

    -No digas tonterías. La echó hacia atrás en el catre y entre beso y beso se desudó y la desnudó. Bajo el viejo vestido se encontró con un espectacular cuerpo de mujer. Adela tenía las tetas cómo sandías, con areolas marrones y pezones gorditos, Eugenio las amasó y las chupó con delicadeza, como si fueran de cristal, y duros cómo el cristal se le pusieron los pezones… Su ombligo metido hacia dentro guardaba algo de pelusilla que sacó con un dedo antes de meter la lengua en él. Siguió bajando… Adela, al sentir el aliento de Eugenio en su coño, le puso una mano en la frente, lo apartó, y le preguntó:

    -¿Qué vas a hacer, Eugenio?

    -Darte sexo oral.

    -¡¿Vas a pasar tu lengua por mi coño?!

    -Voy.

    -¡Estás loco! ¡¡Ni los cerdos hacen eso!!

    Eugenio apretó su lengua contra el clítoris y lamió de abajo arriba varias veces, después le preguntó.

    -¿Te gusta?

    -Calla.

    La mano que Adela tenía sobre su frente se la puso en el cogote y le llevó la cabeza al coño, un coño rodeado por una pequeña mata de pelo negro. Eugenio lo lamió y su lengua se encontró con unos jugos espesos que le supieron a gloria bendita.

    Comenzó a comerle todo el coño al tiempo que acariciaba sus tetas y sus pezones. Adela, gimiendo, dijo:

    -¡Ay, Dios que me corro!

    Eugenio se sorprendió.

    -¡¿Ya?!

    Eugenia le puso la mano en la nuca, volvió a llevar la lengua al coño, y levantando la pelvis, exclamó:

    -¡¡¡Ya!!!

    De su coño comenzaron a salir jugos espesos, y mientras se retorcía con el gusto que sentía, Eugenio, se fue tragando la corrida.

    Acabó y acariciando su cabello, le dijo:

    -En mi vida me había corrido tan bien.

    -¿Quieres correrte otra vez, cielo?

    -¿Lamiendo mi coño?

    -Sí.

    -Por mi me corro las veces que quieras. ¿Pero y el hijo? Así no lo hacemos. Bueno, también lo podemos hacer otro día, ¿no?

    -Pues sí.

    Adela, que tenía las piernas abiertas y las rodillas flexionadas, le echó la mano a la nuca y le volvió a llevar la boca a su coño. Eugenio volvió a lamer su coño, su clítoris… Metió la puntita de la lengua en su vagina y los gemidos subieron de intensidad. Le levantó el culo con las dos manos y le lamió el ojete. A Adela no le gustó.

    -¡No hagas eso, guarro!

    Le metió la punta de la lengua dentro del ojete y desde él subió lamiendo hasta el clítoris. Después de hacerlo varias veces, le dijo Adela:

    -¡Qué cochino eres!

    -¿Te gusta que seas cochino? ¿Te gusta que juegue con mi lengua en tu culo?

    -Me da vergüenza decirlo.

    Sin decirle nada se lo había dicho todo. Poco después, Adela, ya cambiara de opinión. Quería ir a por el hijo:

    -Dicen que los hijos se hacen cuando un hombre y una mujer se corren juntos y yo me voy a correr otra vez.

    Eugenio dejó de comerle el coño y le frotó la polla en la entrada de la vagina, Adela, en nada, le dijo:

    -¡Me voy a correr, me voy a correr! ¡¡Mete, mete!!

    Eugenio le metió el glande, la desvirgó y sin más comenzó a correrse. Adela, mientras la polla iba entrando agarraba la manta, elevaba la pelvis y gemía de placer y de dolor. Era una mezcla de sonidos que Eugenio nunca antes había oído.

    Al acabar de correrse quedó encima de ella con la polla dentro del coño. Se besaban, sonreían… Y sonriendo, después de besarlo, le dijo Adela:

    -¿Si nos corremos otra vez juntos tendré gemelos?

    -No es probable

    -Pero podemos probar.

    Le estaba hablando de echar otro polvo, y no le iba a decir que no.

    -Claro que sí.

    Adela empujó con fuerza el culo hacia arriba, y le dijo:

    -Dame.

    Se la metió y se la sacó tres veces, y le dijo:

    -¿Así?

    Adela volvió a empujar con fuerza el culo hacia arriba.

    -Dame jarabe de palo.

    Le dio la vuelta, la puso encima de él, y le dijo:

    -Dámelo tu a mí.

    -Aquí arriba me siento muy puta.

    -Pero eres un ángel, vida mía.

    Adela, apoyando sus manos en el vientre de Eugenio lo folló con una lentitud pasmosa, pero al estar el coño engrasado con sus jugos y con el semen de Eugenio, enseguida empezó a gustarle. Apoyó sus manos el pecho y sus movimientos fueron en aumento, sintió que cuanto más aceleraba más le gustaba, esto hizo que acabase follando a Eugenio con las manos apoyadas en el colchón y poniendo las tetas al alcance de su boca. Movió el culo de atrás hacia delante y de adelante hacia atrás a cien por hora. Sintió cómo Eugenio mamando una de sus tetas se corría dentro. Al sentir la leche dentro de su coño se quedó quieta, se le cerraron los ojos, de su boca salió un dulce: «¡Ah, aaah!», y corriéndose se derrumbó sobre Eugenio.

    Al irse el resuello siguieron los besos y las caricias. Cuando Adela sintió la polla dura de nuevo dentro de su coño, le dijo:

    -¿Sabes hacer alguna cosa rara más?

    Lo volvió a besar y le respondió:

    -Sí, ponme el coño en la boca y frótalo en mi lengua hasta que te corras.

    Adela se escandalizó.

    -¡Nooo! Así sí que me sentiría muy puta.

    La cogió por la cintura, y le dijo:

    -Ven.

    Adela, mientras la polla salía de su coño, y luego cuando fue dejando un rastro de leche y jugos por el vientre y el pecho de Eugenio, seguía diciendo:

    -No, no, no me obligues a hacer eso.

    Decía que no pero se dejaba ir, y dejándose ir acabó con el coño en la boca de Eugenio, que al tenerlo delante le clavó la lengua en él, Adela, exclamó:

    -¡¡Jesús!!

    Comenzó a mover la pelvis para frotar el coño contra la lengua, que entraba y salía en aquel pocito de secreciones y acababa frotándose contra el clítoris. Eugenio tenía sus manos en las tetas y esta vez se las apretó y le pellizcó los pezones, Adela gemía sin parar. Cuando se iba a correr, le dijo Eugenio:

    -Dámela en la boca.

    Adela agarró el hierro de la cabecera del catre, se le cerraron los ojos de golpe, y cuando los abrió con la vista borrosa miró cómo Eugenio lamía su coño y tragaba los jugos de su corrida.

    Dos meses más tarde, cuando ya se le empezaba a notar la barriga le confesó a su madre su estado y quien era el padre de la criatura. Felisa rompió a llorar desconsoladamente. Adela, le dijo:

    -No va a pasar nada, madre, se lo he contado por qué Eugenio y yo nos vamos para Suiza.

    -Ya pasó, hija, ya paso.

    -Paso, sí, pero lo hicimos por amor.

    -No es eso, hija, no es eso.

    -¿Entonces qué es, madre?

    – Que Eugenio es tu hermano.

    Adela no podía creer lo que acababa de oír.

    -¡¿Mi padre es el Becerro?!

    -Sí, hija, sí.

    Eugenio y Adela acabaron en Suiza. Allí se casaron y Eugenio jamás supo que Adela era su hermana.

    Quique.

  • Una entrevista de trabajo X

    Una entrevista de trabajo X

    Era la primera entrevista que tenía en meses. Desde que había muerto su madre no se encontraba con ganas ni siquiera de enviar un email con el currículum. “Supongo que ya es hora de salir de casa y de volver a la normalidad” pensó cuando vio en internet esa oferta de trabajo que parecía perfecta para ella. Y lo debía ser porque al día siguiente la llamaron para citarla a una entrevista.

    Por dentro estaba triste, pero no paraba de decirse a sí misma, “tú puedes hacer esto”. Cualquiera que la viese, sin conocerla, no notaría su dolor interno. Solo vería una hermosa joven de ojos azules, con una melena negra como el azabache, que llegaba a la altura de sus redondos pechos. Andaba con garbo, moviendo sus caderas de lado a lado a cada paso que daba, eso no podía evitarlo estuviese triste o alegre, siempre fue así desde que era una niña.

    Llegó a la entrevista con los cinco minutos de antelación de rigor. Solo tuvo que esperar dos minutos a que la recibiesen.

    Un hombre de unos 30 años, quizás alguno más, de ojos y pelo oscuro, se acercó a ella “¿Lisa? Yo soy Ray.” Le tendió la mano como saludo, “acompáñame”. Mientras le seguía a su despacho, notó que su entrevistador escondía, bajo la camisa, un cuerpo de gimnasio.

    Se sentaron y comenzaron la entrevista con las típicas preguntas, que, por supuesto Ray se sabía de memoria porque las hacía cada día, varias veces. A Lisa tampoco le sorprendieron, eran las esperadas, las que puedes leer en cualquier web cuando buscas información sobre cómo preparar una entrevista de trabajo.

    Ray no podía quitarle los ojos de encima a Lisa, no todos los días entrevistaba a una candidata tan guapa.

    A Lisa le costaba concentrarse pensando si el cuerpo musculado que escondía la camisa de su entrevistador estaría bronceado o no.

    “¿Por qué llevas tanto tiempo sin trabajar?”, preguntó Ray.

    Lisa se quedó callada. Una lágrima corrió por su mejilla.

    Ray tuvo el impulso de acercarse a la joven y consolarla. Era poco profesional, pero nadie les estaba viendo. Rodeó la mesa y se inclinó para acercarle un Kleenex, pero en lugar de esperar a que la joven lo cogiese, se apresuró a limpiar el rastro que había dejado la única lágrima. Y deliberadamente rozó su mano con la piel de la joven. Desde su pómulo se deslizó dibujando la figura de su cara hasta llegar a la barbilla. Se detuvo unos segundos, esperando una reacción de Lisa. Ella levantó la mirada y la mantuvo por un segundo, luego volvió a bajarla. Ray sin haber obtenido ninguna señal de aprobación o desaprobación decidió continuar bajando su mano por el cuello muy suavemente, muy lentamente. Noto cómo Lisa tomo aire profundamente, en un acto que interpreto de aceptación.

    La camiseta de tirantes de Lisa mostraba su piel hasta el comienzo de sus senos. Ray deslizo su mano hasta llegar a ese lugar donde empieza lo escondido, lo desconocido. En ese momento Lisa volvió a levantar la mirada, esta vez con decisión y le miró fijamente a los ojos mientras acercaba sus labios, que había pintado de rojo carmín para la ocasión.

    Ray se acercó lentamente y sus bocas se encontraron a medio camino. Cuando se tocaron, como si de un resorte o un botón de encendido se tratase, la calma y la lentitud de sus movimientos se transformaron en acelerada pasión.

    Mientras se besaban, Ray no pudo contener su mano del placer de descubrir territorio prohibido y la deslizó bajo la camiseta de Lisa en busca de un tesoro. Y lo halló. Rozó con el dorso de su mano el pecho izquierdo siguiendo su contorno redondeado, hasta que llego a la parte inferior y lo rodeo. En ese momento abrió su mano y tomo con fuerza todo el seno de Lisa. Era grande, no le cabía en la palma de su mano, redondo y suave. Le entraron unas ganas terribles de ver lo que tenía entre manos.

    Detuvo su beso, se alejó unos centímetros de Lisa y deslizó el tirante de la camiseta por el hombro hasta descubrir poco a poco, primero el pecho izquierdo, el que ya había tocado. Era hermoso. Su gran pezón le miraba fijamente a los ojos, casi podía escuchar sus palabras “cómeme”. Y así lo hizo. Acercó sus labios con la boca entreabierta para acaparar el pezón desde sus bordes y cerró sus labios al llegar al centro de la aureola. Notó como se ponía duro y puntiagudo dentro de su boca. Lo acarició con su lengua. Y lo succiono mientras agarraba el pecho desde abajo con su mano derecha.

    Lisa que hasta entonces miraba con atención como Ray le comía su pezón, tuvo que deslizar su mirada y su cabeza hacia el cielo, mientras de su boca salía un leve suspiro.

    Ray descubrió su pecho derecho y se lanzó a por él, tal y como lo había hecho con el izquierdo. Era tan sabroso como el otro.

    Se separó unos milímetros para observar lo que ya había probado. Sublime. Los contemplo como quien observa una postal de una playa paradisíaca. Pero no pudo contenerse solo mirando y agarró con cada una de sus manos, los dos pechos de Lisa. Con suavidad que se transformó en firmeza.

    En ese momento Lisa no pudo más y agarro a Ray por su cinturón y lo acercó hacia ella, hasta que pudo notar la dura erección rozando la parte baja de su barriga. Le separó un poco para poder tocarla con su mano. Tras el pantalón se notaba dura como una piedra, y grande, casi no cabía dentro, debía liberar el pene de Ray de esa prisión. Abrió primero la cremallera para meter su mano y encontrarse con el calzoncillo, consiguió llegar a ese enorme pene, lo acarició, pero necesitaba más. Desabrochó el botón del pantalón y bajó la ropa interior hasta que liberó el pene erecto de Ray. En solo unas millonésimas de segundo lo contemplo y pensó, es hermoso, quiero disfrutarlo, lo quiero tener entre mis manos, y dentro de mí, y… y su mano lo agarró fuertemente.

    Ahora fue Ray quien deslizó su mirada y su cabeza hacia el cielo, mientras de su boca salía un leve suspiro.

    Y, como en las películas, con el brazo arrasó con todo lo que había encima de la mesa, hasta dejarla vacía y lista para el placer. Lisa, no puedo evitar soltar una leve carcajada, y Ray dijo “siempre he querido hacer esto”.

    Se apoyó en la mesa, mientras se deshacía de sus pantalones y trajo a Lisa cerca de él levantándole la falda hasta la cintura. Le acarició su sexo con una mano, mientras con la otra le tocaba los pechos. No podía desprenderse de ellos, eran tan hermosos.

    Sus bocas volvieron a juntarse con desesperación.

    Lisa, agarrando el pene de Ray, le dijo al oído “quiero tenerlo dentro de mí”

    No había nada que le excitase más a Ray que escuchar que una mujer deseaba su pene. Agarro a Lisa por la cintura y, sin dejar de besarse, la desplazó hacia la mesa y la sentó en ella. Deslizó su lengua hasta sus pechos, uno primero, luego el otro y continúo hasta llegar a su sexo. Allí se detuvo Ray y ella se recostó encima de la mesa a ritmo de sus propios gemidos.

    “Guarda un poco para esta” dijo él mientras metía su pene dentro del inundado sexo de Lisa.

    Ella no pudo más que emitir un suspiro-quejido al tener toda la inmensidad del pene de Ray dentro de ella. Se agarró fuertemente a cada uno de los bordes de la mesa para aguantar las deliciosas embestidas de Ray. Notaba como el pene salía casi por completo y se volvía a meter hasta lo más profundo de sus entrañas. No podría resistir mucho tiempo ese placer.

    Él agarró una vez más sus pechos fuertemente, los apretó entre sus manos, agarró cada uno de los pezones y los pellizcó. No podría aguantar mucho más.

    Lisa soltó un fuerte gemido. Él tuvo que taparle la boca para que no les oyesen. Noto como el sexo de ella apretaba su pene. Ahora fue él quien gritó. Y ella acercó su mano para tapar el sonido de placer que salía entre sus labios.

    Se compusieron la ropa de prisa. Ray miró su reloj y se dispuso a poner las cosas que había tirado al suelo encima de la mesa. Lisa, sacó un pequeño espejo de su bolso y se retocó el peinado.

    Ray se sentó en su silla y le dijo: “El trabajo es tuyo, con la condición de que esto no se vuelve a repetir”. Lisa que se estaba acercando ya a la puerta para irse, se dio la vuelta, y respondió con decisión: “No, no quiero el trabajo, prefiero seguir follando contigo”.

  • Mi familia colombiana y su secreto (29)

    Mi familia colombiana y su secreto (29)

    Llegamos a la hacienda y don Amadeo informo de todo a la Yaya que casi abre una botella de champan para celebrar, en su lugar fue tío Jacobo el que abrió una botella Coñac Martel añejado le acompañaron en su celebración don Amadeo y Panzer, la Yaya y yo no tomamos.

    Después de relatarle los hechos y siguientes pasos y varios tragos a la Yaya don Amadeo puso rumbo a su casa, Panzer se quedó en casa los tragos le habían perjudicado…

    A la mañana siguiente yo hice mi rutina habitual y cuando salía de la cocina de desayunar a eso de las 10 de la mañana se levantó con una resaca monumental y le dije que se dirá una buena ducha hiciera de cuerpo y meara tomara lo que le diera Adelita bebiera muchos líquidos y desayunara fuerte… Dicen que es lo debes hacer para que se te pase la resaca antes.

    Me fui a la hacienda de La Virgen de Cobre de los Montecristo y los Betancur, las cuestiones de dinero cuanto se arreglen mejor, me recibieron Cara de Caballo y Papi Bear me dieron dos bolsas con 2 millones de pavos en cada una que era lo pactado no lo conté lógicamente y me volví a la hacienda donde me esperaba Panzer con una cara de muerto que no le llegaba al piso además de estar cagado por la reacción en su casa de su madre y sus abuelos

    Tomamos mi camioneta y pusimos rumbo a la hacienda de Los Ortega de camino tío Jacobo nos interrogo sobre cómo nos había ido la noche anterior en El Eden, Panzer estaba más que feliz había descubierto el cielo en la tierra y él había podido disfrutar de una pedazo de hembra que mi sus mejores sueños había soñado coger y creo que también lo habían hecho hombre, aunque él lo negaba

    JAC: ¿Y tú qué tal?

    H: Yo me cago la sota de oros tengo la negra joder Mesalina toda para mí y cuando se ponía la cosa interesante BUM! BUM! BUM! y tuvimos que salir a la puta carrera y me quede a dos velas y más caliente que el acero al rojo…

    JAC: Jajaja a hora emitido tu cara de ayer y que hoy estés de malas Jajaja.

    PANZ: Mesalina vaya mamacita cristo rey…

    JAC: Recuerda Jorge que son putas y se abren de patas a cualquiera que page el precio no son novias y es mal negocio enamorar de esas perras…Y lo sucede en El Eden allí se queda no se habla de ello con nadie ayer fuimos a hacer negocios…

    PANZ: Ya se Don Jacobo no me tiene que recordar…

    JAC: Ahora son hombres que se dedican al negocio y futuros alacranes nadie quiere a bocones ni a sapos…

    Llegamos a la hacienda de Los Ortega y estaban esperándonos los abuelos y padres de Panzer y mis padres habidos de noticias…

    La madre y abuela de Panzer y Diana se pusieron en plan la santa inquisición queriendo saber

    CHAN: Jorgito, ¿Dónde pasaste la noche?

    D: Y tu mi amor, ¿Dónde pasaron la noche?, llame tarde y me dijeron que no habías llegado…

    PANZ: Yo no es que…

    H: Estuvimos en El Eden

    D: Viste amor y lo dice tan tranquilo!!!… (Con cara de un enfado de los gordos),

    P: Que prefieres que te mienta además déjale que esplique.

    Mientras las miradas de la abuela y la mama de Panzer eran auténticos puñales

    H: Hicimos labores de vigilancia y guarda espaldas Jacobo El Ratón y nosotros dos para Don Amadeo…

    Justo en ese momento se escuchó la voz seria y regia de Don Amadeo que prosiguió diciendo que así todos teníamos un cuarta inmejorable para lo sucedido que el usaba El Eden para reuniones de negocios y más ahora con la guerra ya que debido a que El Eden es un lugar neutral con normas de acceso tan rígidas y especiales que le da seguridad además con salones muy adecuado para tratar esos asuntos etc.

    De paso Don Amadeo nos puso por las nubes y les dijo en un futuro volvería a contar con nosotros y que los asuntos de La Mesa no eran asunto de abuelas ni madres, con el apoyo del resto de los varones…

    Aclaradas las cosas más o menos le dije que la Yaya quería hablar con la mama y la abuela de Panzer de forma URGENTE (El asunto era muy sencillo el atuendo de Panzer debía mejorar cuando fuese en representación de Don Amadeo o La Mesa, pero eso entre mujeres se entienden mejor)

    Mientras ellas eran aleccionadas por mi Yaya, Don Amadeo aprovecho para hacer una demostración grafica al padre y al abuelo de Panzer de que mandarlo solo con un revólver del calibre 38 y seis tiros solamente era inaceptable…

    AMA: Jorge, ¿Llevas navajas o cuchillos?.

    Panzer saco de un bolsillo de sus pantalones una pequeña navaja de bolsillo normal y corriente eso sí muy afilada

    Yo a la orden de Don Amadeo saque mis dos filos más visibles evitando enseñar de forma más que consciente el que llevo oculto en la bota.

    AMA: Jorge, ¿Solo llevas ese hierro

    PANZ: Si, señor.

    Yo a orden de Don Amadeo saque mi Sig Sauer y mi Jericó así como sus cargadores correspondientes, evitando enseñar de forma intencionada el revólver que llevo oculto sujeto al tobillo de la pierna.

    En la camioneta Panzer llevaba un mache grande de los de cortar caña una escopeta de bombeo de calibre 12 y una canana con unos 24 cartuchos de Aprox. y algunas herramientas

    Yo llevo Mache de caña 53cm de longitud un Cuchillo Bowie de unos 32cm de longitud un Tomahawks táctico un botiquín de campaña un chaleco antibalas y táctico dos fusiles de asalto calibre 5.56 munición en una cantidad significativa y una caja con granas de distinto formato…

    Para Minimizar la cara de susto de todos al ver tamaño arsenal expuse que estaban en guerra que era para la protección de las mujeres de la familia y para cumplir con mis obligaciones con Don Amadeo y La Mesa además Don Amadeo recordó que recientemente habían tratado de borrarme del mapa y había que estar preparado para todo…

    A la vez que devolvía todas la cosas al carro aproveche y le di la bolsa con los 2 millones que le correspondían a Panzer, con la mala suerte para Panzer de que su madre y abuela aparición después de charla con mi Yaya en ese mismo instante

    Doña Dulceida y Doña Chantal se hicieron cargo de plata rápidas como el rayo escudándose en la juventud de Panzer y que se gastaría la plata en tonterías, los ojos se la salían de las orbitas Damaris ante tanto billete y al tratar de pedir explicaciones su padre la hizo callar

    CHA: Amiga no te haces cargo de la plata de tu niño…

    D: No el niño se ocupa el de su plata y de los negocios…

    PANZ: Maaa!!! no es justo Hernán es más joven que yo y el maneja su plata…

    DUL: No protestes Jorgito nosotras aremos lo mejor y debes colaborar con los gastos del a familia…

    Don Amadeo Jacobo Papa y más disimula mente el padre y abuelo de Panzer se reían ante la pataleta y pucheros de mi socio.

    AMA: Hecha le una mano a tu socio que tú tienes facilidad para solucionar estos asusto se ocurren buenas ideas

    H: Yo!!!

    CHA: Esta bien si Hernán me da buenas razones te daré una parte de esa plata

    Yo rezaba para mis adentros para no cagarla

    H: Mi socio guion hermano guion amigo y yo nos gamos la plata haciendo un buen trabajo (Don Amadeo me interrumpió)

    AMA: Bueno no EXCELENTE trabajo…

    Seguí con mi argumentación

    H: Un buen trabajo en una situación complicada y con óptimos resultados

    PANZ: Que pico tienes socio.

    DAM: Pero, ¿Qué demonios han hecho estos 2?!!!…

    DUL: Damaris amor cállate y escucha mi niña.

    Yo seguí con exposición argumental

    H: Un buen trabajo bien hecho debería tener una recompensa acorde con el mismo creo que es lo justo

    CHA: En eso estoy de acuerdo, pero es que estoy segura que mi hijo lo va a derrochar en fiesta carros etc.

    H: Jorge es un joven maduro responsable trabajador, que se merece la oportunidad de demostrar que usted se equivoca…

    CHA: Tienes razón ya no es un niño es un hombre, ¿Qué cantidad tenías pensado?

    H: Los 2 millones. (Yo ya sabía que no me los iban a dar pero tiempo a bajar siempre hay y en mi tierra hay un refrán que dice “El que no llora no mama”)

    CHA: No, no, no ni hablar esa es mucha plata…

    Entramos en una guerra de ofertas y contra ofertas por llamarlo así y conseguí 800.000$

    H: Pero yo sé que Jorge quería abrir una cartilla de ahorro para los estudios de los peque y abrírsela con 5.000$ para sus estudio estaría bien que fuesen médicos, ingenieros, etc., así que respetuosamente Jorge le pide que ya que usted se queda con la mayor cuantía haga usted esa aportación en su nombre…

    Como yo preveía Doña Chantal se vio casi obligada a acceder a esa petición que se ocurrió a mí sobre la marcha y tuvo que aceptar.

    Doña Chantal dijo que había que comprar armas, municiones, etc. a Damaris y Jorge pero no querían que fuera cosa ni de suegro ni de su esposo…Y ropa nueva y adecuada etc. para Jorge…

    Damaris quería las pistola que llevaba Reyina Guerrero hija de Don Amadeo los demás miembros de la famita me dieron carta blanca para la renovación de su arsenal solo con la condición de que se mejorara y ampliara su arsenal y algunas peticiones de las damas de la familia no, de muy buena gana tome nota de ello, he de reconocerlo ese no es mi negocio.

    En un momento que estuvimos Papa y yo solos le comente que tenía una bolsa con 2.000.000$ y que no quería llevarlo ni a casa ni a una caleta

    P: Ya se vamos a usar influencias de tu madre…

    Jacobo y Los Ortega se fueron a la pista ver para cómo iba la puesta a punto de la pista

    De camino a Cali Papa le dijo a Mama que teníamos que visitar a las princesas del dólar

    Eran las hermanas Cárdenas Leticia (Letrada) Aida que es subdirectora de un banco y con más familia en los sectores bancario, político, judicial y en inmuebles, etc.

    Mi abuelo me dejo escrito que si pones tu dinero en manos de terceros que no son familia o no pertenecen al negocio y no conocen las normas del mismo hay que dejar muy claro desde el principio que si te juegas o pierde mi dinero mueren ellos sus familias y hasta sus perros así se oculten en el infierno y que la mejor forma de ganar su lealtad es que este muy muy muy bien pagados y tenerlos muy controlados.

    Y eso tal cual iba a aplicar

    Llegamos a un gran edificio del centro de la ciudad un despacho impresionante

    Presentaciones etc. y deja que hablaran Diana y Papa

    Leticia guapa elegante un mujer de diez…

    Dijo que 1 millón de dólares Lo limpiaban en 3 semanas y que además montarían empresas fantasmas y algunas legales para las operaciones así como la compra inmuebles etc.

    Ellas se quedan el 2% del dinero en concepto de su salario.

    Y que en 3 meses ellas blanqueaban 20 millones de dólares, una vez montado las empresas y entramado empresarial y financiero y varios paraísos fiscales Panamá, Uruguay, Andorra, Gibraltar, Islas Caimán, etc.

    H: Hay tienes 2 millones de dólares esta tarde tienes aquí 20 millones y cada mes igual cantidad garantizado y te pago el 5% no el 2%, pero que te claro una cosa como desaparezca 1 solo dólar o algo salga mal me respondes con tu vida la de tu hermana la de tu esposo tus hijos y hasta tu perro y te encontrare allí donde te metas (Puse la el hierro sobre la mesa) soy fiel y leal a los que responden y ganaremos mucho billete juntos pero el que me traiciona cuello le doy.

    Diana iba a habla y Papa la paro

    P: Va de frente es directo y sincero y ahora que todos sabemos a lo que nos podemos atener dime Leticia aceptas a Hernán como tu cliente.

    LET: Yo también soy directa y me gusta la lealtad y si por supuesto que sí lo acepto pero montar tu entramado empresarial llevara de 6 a 9 meses así como cuentas bonos acciones etc.

    El acuerdo se cerró con una copa de champan que tomaron ellos yo no.

    Una vez ya en el coche Diana intento reprenderme, pero Papa la freno.

    P: Diana mi amor son millones no la contabilidad de tu boutique y ella va a ganar millones con Hernán y sabe las consecuencias de un descuido y lo acepto y si los cumplen con lo pactado todo saldrá de 10 sino hierro…

    Los deje en un restaurante y volví a la hacienda a por el dinero y a ver a La Campanas ya que era como la KGB y se enteraba de todo y no quería malos entendidos con ella por muchos motivos.

    Llegue a la hacienda tome 20 millones de dólares a tío Jacobo y a los hermanos Morón y a El Bisonte y nos pusimos de camino eso si bien armados y de camino le explique a tío Jacobo lo que había hecho.

    JAC: Pelado eres muy joven déjame que yo les deje las cosas mucho más claras jajaja!!! Se van a cagar en las patas…

    Llegamos a las oficinas y entramos a las bravas estaban las dos hermanas juntas en el despacho puse las 3 bolsas sobre la mesa…

    Las hermanas Cárdenas intentaron alzar la voz y armar broca pero el tío Jacobo no las dejo abrir el hocico.

    JAC: Soy Jacobo Lorea me dicen El Muro (Se quedaron las mudas y quietas como dos estatuas) ¿Han oído hablar de mi?

    Llego una secretaria a las que las hermanas mandaron irse y que no pasase llamadas

    Las dos asintieron con la cabeza.

    JAC: Bien, hay 20 millones pavos que quedan en sus manos si a esa plata le llega a pasar algo fuera de lo acordado me volverán a ver (Mi tío saco de Cuchillo Bowie y lo clavo de punta en la mesa).

    JAC: Son dos bellas hembras espero no obliguen a usar en su hermosa cara mis habilidades con el cuchillo…

    Las Cárdenas con la cara desencajada y los ojos clavados en el cuchillo asintieron con la cabeza, y tartamudeando y tragando saliva.

    LET: Dijo Ya me lo había dejado muy clarito Hernán en la mañana…

    JAC: Pues ahora se lo dejo claro yo también a las dos y me importa un culo quienes sean su familia…

    H: Si yo no pudiera venir a las entrega de la plata vendrá mi tío aquí presente o mi padre.

    JAC: Si los negocios van bien recibirán más plata de otros miembros de la familia, pero si la embarran más les vale tener echo testamento ESTAMOS!!! (Con voz clara seca y muy contundente). Y recogió su cuchillo de la mesa.

    El perro del Mugre se llevó las 3 botellas del mueble bar que era una gran bola del mundo y nos largamos.

    Nos subimos a los carros entre carcajadas.

    JAC: Casi se las caen las bragas del susto (Entre grandes carcajadas).

    Pusimos rombo al Norte del Valle y les pague en una cantina la comida y bebida para todos mientras yo visitaba a La Campanas con una bolsa en la que había 1.000.000 de dólares.

    Llegue donde de La Campanas y le dije a Fabiola que quería hablar con ella y con su madre.

    FAB: ¿Pasa algo Hernán?

    H: No tranquila, solo quiero que tú y tu Mama sepa de mi boca una cosa.

    Con cara de desconfiando y mala gana Fabiola paso al interior y seguido me recibieron.

    Doña Elisa está reunida con su otra hija mayor Imelda les dije que por favor las 3.se quedaran que tenía algo importante que comunicarles…

    Les explique lo que había pasado y la decisión que había tomado y que en honor a nuestra buena relaciono y la memoria del abuelo quería que lo supieran de mi boca y dar la cara y que nuestra relación de negocia podía seguir tal cual independiente de Cárdenas como hasta ahora, es hizo ninguna gracia la noticia diría que las odiaban, pero La Campanas aprecio el gesto de que fuera tan directo y sin cerón con ellas y me aseguro que los negocios entre nosotros seguirían tal con todos mis privilegios intactos (Mientras mostraba una sonrisa burlona) y apaciguan el arranque arrecho de sus hijas contra Las Cárdenas y las mandaba a contar y cambiar el dinero y reconocía que ella jugaba en otra liga muy distinta a las hermanas Cárdenas pero que ella ofrecía otros servicios extras que esas perras no ofrecían…

    Cerro la puerta y la atranco se acercó a mi comenzó a besarme en la boca continuo bajando besando t desabrochando mi camisas hasta quedar de rodillas frente a mi bragueta de la que se ocupó con su habitual destreza.

    CAM: A ver si esas perras de las Cárdenas dan este tipo de servicios…

    Era muy improbable que las Cárdenas dieran este tipo de servicios pero no pude negar que a un trio con esas dos no le diaria que no.

    La Campanas comenzó a comer la polla con una profesional comiendo me los huevos uno a uno pasando la punta de la lengua por el tronco de mi polla jugando con el glande con esa diabólica puntita de la lengua para luego como Chupa Chus la cabeza de mi polla y tragar cual anaconda hambrienta toda mi polla en su garganta que yo follaba enérgicamente hasta provocarle arcadas y falta de aire y que los ojos se le fueran a salir de las orbitas pero a la muy perra parecía gustarle ser trata como puta de 5 dólares.

    Repetimos la maniobra por tres ocasiones hasta que polla esto bien gorda dura como el cemento armado y dispuesta para la guerra, tome a la campanas por el cabello negro cual azabache y le lleve sobre su escritorio, como buena puta sabía lo que le esperaba se sacó las inmensas tetas se sacó la falda la muy perra no lleva bragas despejo el escritorio se tumbó boca arriba sobres la mesa dejando las piernas al borde del escritorio y abriendo las piernas como si un abanico se tratase en “V• apuntado al techo la muy puta estaba empapada le brillaba el coño de lo jugos que ya había botado y se veía una especia de película transparente sobre su raja, puse mi hierro sobre la mesa y…

    CAM: Dame verga papito te lo suplico dame duro tu puta te suplica que le des duro mi rey!!!

    Puse mis manos sobre su enorme tetas que esta dan duras como piedras y con pezones erectos como dos pararrayos las apreté y exprimí como dos limones en mis manos en los gemidos y exclamaciones de aquella entregada perra.

    Tome mi polla en la mano y la oriente al coño hirviente y híper lubricado el cual invadió mi polla hasta los huevos de un solo golpe de mis caderas hasta cocar mis huevos con los labios de la vagina de mi entregada socia y puta que se estremeció y retorció cual minina juguetona y mimosa.

    Coloque mi mano en la teta y como un pistón bien engrasado comencé un enérgico frenético y efectivo mete sacas en el interior de mi perrita que cerró los ojos y solo emitía distintos y variados ruidos guturales de aprobación a mis maniobras. Tras tres brutales envestidas más se corrió como las fuentes Bellagio generando un charquito en el piso mientras gritaba.

    CAM: OH MY GOD, OH MY GOD, OH MY GOD!!!

    Si había logrado que mi perrita colombina gritara O DIOS MÍO en ingles la follada debía de a ver sido antológica o está muy necesitada

    Yo no había acabado y dado lo entregada de mi compañía salió el diablo que todos llevamos dentro y sin ni más saque mi polla se su coño y se le metí sin previo aviso en el culo que mii polla penetro como si nada y sin ningún rechazo ni siquiera mueca de desaprobación de dolor de mi nueva perrita que estaba tan caliente y entregada a la vez que mojada que de primeras ni cuanta se dio de mi maniobra, mi polla fue calurosamente a cogida sin ningún tipo de oposición como en veces anteriores y como recordaba mi putita es más estrecha lo que hace que penetración de mi miembro viril sea mucho más placentera para mí que con cada envestida vas notando la dilatación de aquel acogedor agujero.

    Dentro fuerte rápido y directo con autoridad fuera despacio lento a cámara lenta disfrutando con suavidad como sacando una espada de su vaina repetí la maniobra en tres ocasiones sin recibir más respuesta que ruidos y gruñidos de aprobación

    CAM: Le vas hacer un completo a tu putica mi rey que rico se siente tu verga en mi cuño amor dale dale duro Bebe mmmuuu!!!

    La muy perra lo está disfrutando pues bien si quería más lo iba a tener y sin compasión

    Separe las piernas todo lo que me permitía mi pantalón que está en mis tobillos y embestí como un ariete mi pollas esta dura como el diamante caliente como la lava de un volcán y a puntito de estallar en las nalgas de mi entregada zorrita

    Dentro fuera, dentro fuera, dentro fuera, dentro fuera, dentro fuera, con todas mis fuerzas y toda la potencia de mi polla

    Cam: si, si, si, no pares papito naci para que cojas mi rey no pares ooohhh my god!!! ooohhh my god!!!, oh my god!!! Que rico ooohhh my god!!! oh my god!!!

    Me corrí como un animal en el culo de Elsa, mi polla estallo cual bomba nuclear en la entrarlas de aquella entregada puta.

    Después de unos minutos para recuperas fuerzas y la compostura me fije en rostro sudado cual cerda después de una carrera pero que rebosaba felicidad y total entrega y sumisión, más que el sellado de un compromiso o acuerdo de negocios singular digamos así Elisa en aquel preciso instante eres toda para mi entregada a mí y a mi disposición más allá del dinero.

    Determinado a comprobar ni suposición

    H: ¿Esto nos convierte en más que socios?

    Aun buscando aliento y fuerzas respondió

    CAM: Si mi amor soy tu perra tu puta toda tuya y de nadie más estoy aquí para cuidarte apapacharte consentirte y complacerte en todo lo que dispongas mi rey como y cuando tú lo ordenes amor.

    Tocaron a la puerta para decirle a mi nueva puta que ya está listo el dinero.

    Elisa con respiración agita sin casi aliento voz ronca y aun tirada sobre la mesa cual ballena varada respondió.

    CAM: Ya, ya, ya, Va espérenlo en el carro

    Se escucharon los pasos de Fabiola alejándose.

    Para reafirmar mi autoridad le orden a Elisa que se arreglará maquilara etc. que esa noche volvería y quería ver la mayor perra de todo en Valle entre mis sabanas son rio como si le hubiera tocado un millón de dólares

    CAM: Si amor lo que ordenes ahorita mis me voy al salón de belleza…

    La ayude a incorporarse me beso en la boca como si me quisiera comer, y segundo después abandone la casa con mi dinero cambiado…

    Vi 3 llamadas pérdidas de Panzer y las respondí necesitaba ser rascado su mama, abuela y hermana estaban siguiendo las recomendaciones de mi Yaya y le estaban renovando el vestuario, puse dirección a la tienda muerto de risa ante tan atípica llamada de auxilio.

    Llegue a la tienda y la dueña enseguida me reconoció como el nieto de Don Julio y la escena me recordó a una película vieja de un Western, mi socio estaba rodeado cual cowboy rodeado por los indios representados por 3 dependientas y sus familiares femeninas, me costó aguantarme la risa pero me dirigí a socorrerlo.

    H: Hermano llevo 45 min esperando quedamos para hablar de negocios y tu aquí rodeado de bellezas y haciendo de modelo cabrón (Con voz un poco elevada y con tono de estar molesto).

    Todas sé quedaron clavas al suelo como por clavos en los pies y mirándome con cara de total desconcierto.

    PANZ: Hermano por fin me tiene aquí torturado con la ropa…

    Su mama y abuela le reprendieron y su hermana le lanzo una camisa horrenda del estilo de las de tío Rodolfo a la cabeza y le echo una bronca de época…

    Me aproxime a la batalla y con la mayor mano izquierda de la que fui capaz intente poner paz, sugerí a la abuela que le escogiera un traje a la hermana sombrero botas cinturón etc. y la mama con una de las dependientas mirar el resto de ropa y complementos… Panzer se alisto.

    Mientras él se recomponía yo le encargue unas botas como las mías un sombrero como el mío y un cinturón a juego con las botas lo pague en mano, salimos de la tienda cuando mi socio se alisto como alma que lleva el diablo esperando que las damas de la familia concluirán las compras.

    Tomamos algo en una cantina y le propuse asociarnos en un negocio un envió grande he importe de merca a Miami, a mitad de negociación llego la madre de Panzer el que le explicó mío oferta y ella ni lo dudo dijo que entraban al negocio yo les recordé que en este negocio no hay garantías.

    Doña Chantal me dijo que llevaba desde que nació en el negocia que conocía perfectamente los riesgos y que le entraban con todo al negocio que para prosperar había que hacer negocios fuera del Valle.

    Se comprometieron a conseguir una tonelada de merca y así cerramos el trato.

    Cerrado el trato me puse en camino al carro y de paso vi por la cristalera del salón de belleza poner a su punto a Elisa.

    CONTINUARA…

    Nota: Antes de todo esto de la Pandemia se me estropeó la PC además aproveché para ponerla al día cambiar el sistema operativo etc. y a consecuencias de especial circunstancias en las que nos encontramos hasta hoy 13/05/2020 no he podía recuperar mi PC y por tanto poder escribir, pido disculpas a todos mis lectores pero es algo que se escapa de mis manos.

    Lo que algunos me comentáis de los personajes es porque se me corrompió el guion de personajes el documento de texto y estos días con tiempo he tratado de reconstruirlo volviendo en telf. todos los capítulos publicados ha sido muy tedioso y laborioso lento copiarlo a lápiz y papel hacia siglos que no usaba tanto el lápiz y a hora sé que fiarme de mi cabeza no es la mejor idea también me disculpo por ello y trataré de que no se repita.

    Agradecer a tos su paciencia compasión y fidelidad.