Autor: admin

  • La primera impresión

    La primera impresión

    11:00 pm, suena mi celular, ¿hola?, mi corazón latía aceleradamente, y mi sonrisa era inevitable, era el, últimamente solía llamarme a estas horas, largas conversaciones llenas de risas, complicidad y esa manera tan única de hacer que me sienta tan jodidamente bien; ¿cómo era posible que cause esa sensación de felicidad y tranquilidad en mi a través de un móvil, sin siquiera conocerlo en persona?

    -¿Cómo va tu viaje?

    -Muy bien, hoy fuimos a hacer una excursión por lugares históricos de Colorado y tu ¿todo bien?

    -Pues sí, todo bien recién llegue de trabajar, mañana saldré temprano de viaje con unos amigos, pero iremos cerca a la playa posiblemente

    -¿de viaje? y como así, no me comentaste nada…

    -Es que salió de improviso, acabamos de quedar de hecho

    -bueno, suerte. -no entendía porque me molestaba tanto eso, ¿celos? es que si sabía que él tenía días libres pudo venir conmigo, pero no el prefirió irse con sus «amigos»-iré a descansar mañana salgo temprano a un tour para recorrer otros lugares, cuídate.

    -esta bi… -colgué la llamada-

    Al día siguiente salimos tarde del hospedaje donde me quedaba con Mariana, mi compañera de trabajo que me acompaño al viaje, ¡mi primer viaje sola!, bueno acompañada, pero ¡sola!

    -Mariana apúrate, que nos deja el bus! -estaba nerviosa, nos habían advertido que si no estábamos a las 8:00 a.m. en la puerta de la agencia, el tour se iría y no había derecho a devolución-

    -Listo! vámonos, mierda, ¡son las 7:43!

    -Si te hubieras despertado cuando te hable… no se ni en que gastas el tiempo, ni siquiera te maquillas

    -Es que el agua de la ducha estaba caliente y yo quer… un momento -Mariana empezó a revisar su mochila-

    -¿qué paso? ¿Que buscas?

    -Carajo, los tickets, lo deje en la mesa

    -MARIANA!! Ya, busca un taxi yo voy por los tickets -si Mariana no pierde la cabeza es porque la tiene unida a la cabeza, demonios ya estoy pensando como mi mama, está bien si vamos a llegar a tiempo, no te estreses-Aquí están! -corrí hacia la salida, 7:50!!

    -Nata! aquí, en el taxi, sube rápido que llegamos tarde

    -Qué cara dura que eres.

    Llegamos 1 minuto tarde, pero nos dejaron subir al bus, ya más relajadas empezamos a reírnos de nosotras mismas, conocimos los nevados, las lagunas cristalinas, todo el paisaje, era simplemente hermoso… y paramos en una Laguna a admirar su belleza, Mateo… Ojalá estuvieras aquí, no puedo dejar de pensar en cuanto quisiera que estuvieses conmigo, quitándome el frio que hace en este lugar con un beso y un abrazo, ¿a qué sabrán sus besos? ¿Me gustará? llevo poco más de un mes estando en una relación con él y aun no lo conozco ¿Qué puedo esperar de una relación a distancia? será…

    -Natalia, vamos, el grupo se va, y el bus nos dejara.

    3 horas de viaje de regreso el centro de colorado, por fin! señal!, he estado incomunicada todo el día, no entraba señal a ningún móvil en el tour que hicimos, un mensaje de Mateo, «Nata, estoy llegando al centro de colorado, llámame en cuanto veas este mensaje y cuídate..» ¿¿QUE?? ¡¡Mateo en colorado!!

    -Hola? Nat? estoy en Col…

    -¿en serio estas aquí? ¿No me estas bromeando verdad? mándame una foto del centro

    -Ya te lo mando, pero en serio si estoy aquí, Nat, ¿quieres salir a pasear por ahí?

    -Sii, claro que sí, nos vemos a las 10 pm te parece?

    -me parece, entones nos vemos a las 10 pm en el centro, es una cita.

    -es una cita, hasta entonces…

    ¿UNA CITA? ¡¡NUESTRA PRIMERA CITA!!, y ahora que me pongo, pero no le pregunte a donde iríamos, ahhh! ¡qué difícil!, listo! creo que esto me queda mejor, después de horas de probarme toda la ropa, creo que me veo decente, un nuevo pensamiento invade mi mente, va a ser la primera vez que nos veremos en persona… dicen que la primera impresión es la que cuenta, no quisiera una cita normal, pero ¿qué puedo hacer? ya eran casi las 10 pm, ya se, cambio de planes.

    -¿Cambio de planes? ¿No podrás venir?

    -te voy a pasar una ubicación por whatsapp, quiero que sigas el mapa con tu GPS y vengas, cuando estés aquí llámame.

    -ya… pero…

    -te estoy mandando la ubicación en 10 minutos, te estaré esperando en el lugar.

    Habitación 202, Hotel Nevado Colorado; Mateo por fin había llegado, su llamada me confirmo, estaba subiendo las escaleras, y ahora estaba tocando la puerta… ¿Hola? ¿Natalia?, Mi corazón que había estado latiendo a mas no poder… ahora se había paralizado por completo, está aquí, ya está aquí, DIOS! puedo sentir su perfume… escucho su voz tan cerca…

    -Bien, volteado y cierra los ojos

    -¿Eh?

    -Hazme caso!

    -¿No me vas a secuestrar verdad?

    -Sí, te secuestraré y usaré como mi consolador 8D

    -Listo! ojos cerrados, me declaro oficialmente secuestrado, úsame.

    Le vende los ojos, el me toco la mano mientras lo hacía, me apretó la mano como si tratara de colapsar una de mis venas, y así lo senté en la cama, para luego recostarnos en la cama, uno frente al otro, con la diferencia de que el no veía nada y yo podía apreciar todo de él, sus labios, su nariz, su cabello, su pecho, sus mejillas, lo tenía ahí a pocos centímetros… no podía creerlo, por fin lo tenía ahí… tan cerca, podía sentir su mano en mi mano, y oler su aroma, ver su sonrisa y ese lunar que tiene sobre los labios superiores, por un momento olvide todo, y sonaba una melodía en mi cabeza… Give me love de Ed Sheeran… me quede callada..

    -¿Alo? -nos reímos, pero esta vez juntos, a unos pocos centímetros.

    -Alo, ¿qué tal, como estas?

    -Muy bien, perfectamente bien y tu Nat?

    -Igual, perfectamente bien.

    Esa noche la conversación fue fluida, sentía diferencia alguna entre hablar personalmente o hablar a través del móvil, todo parecía ir bien, me sentía cómoda y feliz con él a mi lado. Noté que tenía frio, le ofrecí mi abrigo, y mis guantes para que se mantenga caliente, era una noche muy fría, apague la luz y poco a poco fuimos tomando más confianza, se quitó la venda y le entro una llamada.

    -Hola, Adrián, ¿qué paso?

    -Mateo, ¿qué tal ya estas con Natalia?

    -Sí, ya con ella, todo bien

    -Porque no me dijiste que irías a colorado? te hubiera acompañado

    -es que fue de improvi…

    Mientras escuchaba su llamada, la luz del móvil le dio a la cara, dejándome ver sus ojos, los veía por primera vez, eran marrones claros y tenía unas pestañas enormes, ya no escuchaba lo que decía su amigo, solo escuchaba la voz de Mateo, y me perdía admirando su rostro, sentía unas irresistibles ganas de besarlo, abrazarlo, saber a qué sabe cada parte de su cuerpo, fui acercándome cada vez más, abrazándolo y acariciando su rostro.

    -Y ya viste a Natalia?

    -Si está a mi lado ahora, -me metí a la conversación-Hola Adrián!

    -Hola Natalia, como están, la están pasando bien?

    -Si todo bien, Natalia está cuidándome y…

    Escuchaba como hablaba de mi con su amigo, como si yo no estuviese ahí, a su lado y las ganas de besarlo eran más grandes que mi timidez por hacerlo, le di un beso en la mejilla, vi que el cerro los ojos, le di otro y otro, pare y el me pidió que siguiera, solo pude sonreír, porque me moría de ganas de continuar, seguí dándole besos en la mejilla, hasta que él terminó la llamada, volteó su rostro y nos quedamos uno frente al otro, tan cerca… que podía sentir su respiración, su nariz chocaba con la mía, quería que me besara en ese momento, quería sentir esos labios que tanto anhelaba.

    Le di un beso chiquito y rápido, a lo que el sujeto mi cabeza y me trajo hacia la suya, encontrándose en un beso que poco a poco se volvía más apasionado y más húmedo, así como… mi vagina se estaba humedeciendo, con ese beso ¡qué vergüenza! pero que rico, no quería que parara, quería seguir besándolo, empecé a pasar mi lengua por sus labios inferiores y superiores y note que eso le gustaba, empecé a hacerlo con más incentivo, el empezó a jalar mi lengua hacia dentro de su boca, nuestras lenguas bailaban al ritmo de nuestra respiración agitada, paramos, nos miramos, reímos y seguimos, sus besos ya se estaban volviendo una adicción para mí, él puso su mano en mi muslo, causando una sensación electrizante en caminada hacia mi vagina, sentía excitación, quería que él me acariciara más, que metiera mano por todos lados, quería que esa boca besara cada parte de mí, pero una parte de mi me decía que parara, no quería ser solo una noche para él, miles de pensamientos me invadían, intentaba luchar contra las ganas que sentía por continuar.

    Me di cuenta que ya tenía las tetas fuera y él las estaba acariciando, tomo mi mano y la puso encima de su pantalón, sentí ese enorme paquete que tenía entre las piernas y no pude contenerme más, me deje llevar de los besos, las caricias, empecé a frotarle el pene por encima de su pantalón, mientras besaba su cuello y volvía a su boca, él se fue directo a mis tetas besándolas suavemente en los pezones, ante mi atenta mirada, disfrute demasiado ese momento, él se dio cuenta que yo miraba y saco su lengua lamiendo mis pezones para no tapar tremendo espectáculo, me excite demasiado, desabroche su pantalón y saque su pene, estaba erecto, duro, y tenía la cabeza húmeda, pase mis dedos por la parte húmeda, metí mis dedos a mi boca chupando sus primeros líquidos y con los dedos así de húmedos cogí su pene con más firmeza, moviéndolo de arriba abajo, podía notar como cada que bajaba se notaba más prominente la cabecita, el seguía besándome los pechos, le pedí que me mordiera los pezones y empezó a hacerlo…

    -que tetas más enormes tienes mi amor…

    -¿te gustan?

    -Me encantan… y tus pezones son muy ricas… mira cómo me tienes la pinga, toda dura y parada

    -Si, lo puedo sentir, me encanta que este así de dura y parada

    Metió la mano dentro de mi pantalón y mis bragas hasta llegar a mi vagina que ya estaba completamente mojada, sentí sus dedos fríos, frotando mi clítoris hinchado de tanta excitación…

    -Amor, estas demasiado mojada… que rico…

    -ya ves cómo me tienes la vagina

    Empezó a frotar mi vagina más rápido y metió un dedo, lento, empecé a gemir, metió otro dedo, mientras yo tenía su pinga agarrada a un lado, masturbándolo mientras él me masturbaba a mí, sin quitar su mano, se puso encima mío, besando mi tetas, chupándolas con esa lengua rica, subió su mirada y me dio un beso en la boca y luego empezó a bajar, puso su mano llena de mis fluidos en mi boca e hizo que lo chupara mientras él seguía bajando hasta que llego con su cara a mi vagina, y empezó a lamérmela, metiendo su lengua por todos lados, chupando mis labios vaginales y mi clítoris, mientras con su mano que estaba en mi boca empezó a pellizcar mis tetas y estrujarlas, me alzo una pierna y siguió chupando mi vagina como si no hubiese un mañana, me miraba mientras lo hacía, yo estaba reventando de excitación, empecé a gemir fuerte, la respiración se me cortaba, se levantó escupió en mi vagina, eso me para pareció asquerosamente delicioso, vi que se acercaba con su pinga que se veía deliciosa, tenía unas ganas de chupársela en ese preciso momento, el empezó a pasar su pinga por mi vagina, frotándola…

    -Quieres que te dé?

    -Sí, si quiero

    -No te escucho…

    -Siii

    -Si qué?

    -Métemela, por favor, métemela quiero sentir tu pinga toda dura dentro de mi vagina

    -tus deseos son ordenes princesa

    Sentí como entro la cabeza, y poco a poco, lentito, empezó a meterla más, hasta la mitad, luego me saco la pinga y la metió pero esta vez fuerte, tan fuerte que sentí sus huevos chocando en mi culo, y no pude evitar pedirle que me la metiera más duro y rápido, el me complació, siguió metiéndomela mientras con sus manos pellizcaba mis tetas, me pidió que me ponga en cuatro para él, lo que cual toda obediente hice, me puse en cuatro y sentí sus manos cogerme de la cintura mientras me metía la pinga, que delicia, se sentía toda completa, quería gritar de placer, no podía controlar mis impulsos, lo tenía ahí detrás haciéndome suya, me tenía en cuatro, metiéndome la pinga, se sentía tan bien, tan rico, empecé a sentir que me venía, gemía y repetía su nombre, Mateo… Mateoo… oh Mateo… sigue, no pares mi amor, no pares, no me quites la pinga, a lo que él respondió metiéndomela más fuerte, empecé a escuchar que su respiración se agitaba cada vez más, empezó a gemir cada vez más fuerte…

    -Mi amor, me voy a venir, donde quieres que acabe -dijo jadeando y casi sin poder hablar.

    -En mi cara, lléname de tu leche la cara mi amor -yo había dicho eso? definitivamente no podía, ese chico con esa pinga grande y gruesa me podían.

    -Ven, ven

    Y termino llenándome de semen la cara, parte de los labios y el pecho, no podía creer que tenía su semen encima mío, en lugar de darme asco sentía una excitación tremenda que me hizo terminar por cuarta vez en esa misma noche…

    Me fui a limpiar el semen al baño, volví a donde estaba el, me abrazo y me beso, mientras me decía lo bien que se sentía, lo mucho que había deseado que llegase ese momento, de poder verme, tocarme, besarme, hacerme el amor; lo habíamos hecho… nuestra primera vez juntos en todos los sentidos, y se había sentido tan bien, definitivamente, la primera impresión es la que cuenta.

  • La primera mamada de mi ex-novia

    La primera mamada de mi ex-novia

    Esto sucedió hace varios años, unos meses antes de casarme.

    Tuve una novia en la universidad, Mila, muy guapa: cara preciosa, labios carnosos, tetas medianas, pero paraditas, muy ricas, cinturita y un trasero delicioso, no grande pero muy curveado. Era sin duda alguna la mejor morra de la facultad. Fuimos novios el último semestre, pero la terminé para volver con mi novia de toda la vida y futura esposa.

    Durante el tiempo que fuimos novios nunca cogimos, frecuentemente nos quedábamos solos en mi casa, comenzábamos a besarnos y a cachondear pero cuando empezaba a meterle mano por debajo de la blusa o el pantalón, me dejaba tocarla unos segundos y después me detenía con el pretexto de que quería algo serio conmigo y no quería arruinarlo yendo muy rápido. Me imagino también que al ser la más deseada de la facultad se quería sentir cotizada. Finalmente terminamos.

    Unos meses antes de casarme la contacté, con un pretexto casual, pero con toda la intención de tener un reencuentro con ella. Al principio no me quise hacer muchas ilusiones porque siempre había sido muy cerrada para el sexo así que fue una moneda al aire. No recuerdo el pretexto que le puse para vernos, pero eso era lo de menos, inmediatamente vi buenas señales de su parte y nos pusimos de acuerdo en ir a un bar.

    Ella no tomaba y creí que eso podría dificultar las cosas, así que me porté de lo más caballero posible asumiendo que ella traería la guardia arriba y no la iba a bajar con alcohol. Pasé por ella puntual, cuando la vi dije ¡Wow! se veía súper guapa, le abrí la puerta, platicamos en el camino súper casual, yo muy bien comportado. Llegamos al bar, yo tomé cerveza, y empezamos a platicar y a relajarnos. Después de un rato (1 hora tal vez) me dijo:

    -¿Te acuerdas cuando éramos novios?

    Inmediatamente recibí la señal y le contesté:

    -¡Claro que me acuerdo! ¡De hecho extraño tus labios muy cabron! -y me acerqué para besarla. Ella me respondió sin ningún problema y nos empezamos a besar súper intenso, súper cachondo.

    Como yo estaba a punto de casarme, no quise arriesgarme a que me vieran, ya que estábamos en un lugar público y le dije:

    -Espera, estamos dando todo un espectáculo, vámonos a otro lado.

    Ella aceptó y fuimos a un mirador que estaba cerca. Ahí nos seguimos besando de lo más delicioso y nos empezamos a calentar. Yo estaba un poco temeroso de comenzarla a tocar por lo cerrada que era en ese aspecto cuando éramos novios y no quería que se sintiera agredida y terminara todo, así que empecé a agarrarle las nalgas por fuera del pantalón, a lo que ella respondió moviendo la cadera y empujando el culo hacia afuera. En ese momento supe que sería mía. Metí mi mano por debajo de sus jeans y me respondió con un ligero gemido y empujando su lengua más dentro de mi boca. Intenté meterle la otra mano por debajo de la blusa y se separó de mí, me dijo:

    -Espérate -yo pensé que ya había valido madre todo- Vamos mejor a mi casa, no están mis papás y mis hermanos van a llegar tarde.

    Así que arranque el coche y nos fuimos a su casa.

    Llegamos a su casa y efectivamente estaba sola. Nos sentamos en el sillón de su sala y empezamos a besarnos súper apasionadamente. Ella empezó a retorcerse y yo le metí la mano por debajo de su pantalón sin ningún problema agarrándole las nalgas a mi antojo. Apenas estaba yo pensando en meterle la mano debajo de la blusa cuando ella se separó y me dijo:

    -¡Estoy demasiado caliente!

    Se sentó en mis piernas de frente a mí, se desabrochó el brasier por delante, se levantó la busa y me puso una de sus hermosas tetas en la boca para que se la chupara. ¡Wow! eso sí que fue una sorpresa, nunca se las había visto antes, mucho menos chupado. ¡Sus pezones eran hermosos y sabían deliciosos! Empecé a lamerle las tetas como si fueran la golosina más deliciosa que hubiera probado y ella hacia gemiditos de placer y retorcía la cadera. Le chupé las dos tetas una y otra vez, lamiendo, succionando y jugueteando con sus pezones.

    Obviamente yo tenía la verga dura como piedra. Hasta entonces ella nunca me la había tocado. En un momento bajó su mano para acariciarme la verga por fuera del pantalón y me la empezó a masajear. Se me ocurrió sacármela para que me la pudiera masajear más fácilmente.

    Cabe mencionar que en cualquier momento podían llegar sus hermanos, que por cierto, me odiaban.

    Me desabroché el pantalón, me bajé el cierre, y cuando metí la mano para sacármela se detuvo y me preguntó:

    -¿Qué haces?

    -Espera, te va a gustar.

    Entonces me saqué la verga y me bajé el pantalón. Por la cara que puso, parece que se sorprendió (estoy muy bien dotado) y al mismo tiempo se le antojó y se calentó. Me dijo:

    -¡Checo! ¡Me vas a obligar a hacer algo que nunca he hecho! (no era pregunta, era una afirmación!).

    Me agarró la verga con la mano, me volvió a besar e inmediatamente después se hincó frente a mí y se metió mi verga en la boca. Ese fue otro movimiento que tampoco vi venir, pero ¡wow! Fue delicioso verla dispuesta a comerse mi verga con toda devoción.

    Por su forma de chupar y por lo que me dijo, parece (al menos eso creo yo) que era su primera vez mamando una verga. Se notaba que no era muy experta y al principio lo hizo con mucha precaución y con chupadas rápidas y chiquitas, como sin querer comprometerse a mucho, pero después de unas cuantas chupadas hizo una pausa y me dijo:

    -¡Mmhhh! ¡sabes rico! -y se la metió toda hasta donde pudo.

    Con técnica de principiante, no jugaba mucho con la lengua en la punta, no me recorría todo el tronco, pero la mamaba con mucha devoción, parecía estarlo disfrutando muy cañón. Me siguió dando chupadas lentas y profundas con un «mmmhhh» de por medio. De vez en cuando la succionaba y solo la dejaba dentro de su boca por varios segundos como disfrutando de tener la boca llena de mi verga. Yo me dediqué a relajarme y disfrutar del espectáculo y ella a disfrutar chupando mi verga una y otra vez sin sacarla de su boca.

    Inevitablemente empecé a sentir que dentro de poco tiempo iba a eyacular, intenté retrasarlo lo más que pude, pero era tanto el placer que sentía que no fue mucho tiempo. Pensé en no decirle nada y echarle un chorro de leche en la boca, pero siendo su primera vez, seguramente no le iba a resultar nada agradable. Así que aguanté lo más que pude y en cuando sentí que ya me venía le saqué la verga de la boca y me vine inmediatamente después.

    Ella se quedó viendo con la boca abierta (literal) como eyaculaba mientras me la seguía masajeando y antes de terminar por completo se la volvió a meter en la boca para darle las últimas chupadas. Yo no podía creer lo que acababa de presenciar. Unos segundos después se levantó y me dijo:

    -¡Listo! ¡Se acabó este asunto!, ya vete porque ya van a llegar mis hermanos.

    Yo me negué y le dije:

    -¡Claro que no! ¡Te quiero coger! ¡Te la quiero meter toda mil veces, venirme dentro de ti y hacer que te vengas tú también!

    -Sí, yo también quiero que me cojas y que me hagas tuya, pero otro día porque de verdad están por llegar mis hermanos, ya guárdate eso.

    Se sentó junto a mí en el sillón, empezamos a besarnos de nuevo, empecé a meterle la mano por debajo de la blusa y a acariciarle las tetas, ella movió su mano para agarrarme la verga, que se me empezaba a parar otra vez y escuchamos la reja de su casa. Estaban llegando sus hermanos. Rápido me subí el pantalón, ella se abrochó el brasier y se acomodó la blusa y me acompañó a la puerta para que sus hermanos vieran que ya me iba.

    Ella sabía que yo estaba por casarme y no nos podríamos frecuentar, además ella tenía novio y yo ya no vivía en la ciudad. A pesar de eso me dio su nuevo teléfono para seguir en contacto. Al otro día le escribí para preguntarle “¿Cómo te la pasaste ayer? Te gustó ¿verdad?”. Y me respondió “¡Me fascinó!”.

    Pasó alrededor de un año para que me la pudiera coger.

  • La sumisa en mí

    La sumisa en mí

    Una tarde estaba aburrida no sabía qué hacer, así que entre a un chat.  Comencé chatear con varios chicos a la vez hasta que uno despertó mi curiosidad. Sus preguntas no fueron las misma de siempre me estaba cautivando con lo que escribía. Iba despertando un lado en mí que jamás pensé que tenía. La sumisa en mí se estaba adueñando y me asustó un poco ya que no sabía cuan latente estaba en mí. Con él me fui envolviendo al punto que estaba dispuesta a ser su sumisa y solo de él. Experimenté sensaciones que no creí jamás conocer. Estaba decidida a ser sometida a sus placeres, perversidad y morbo.

    El tiempo iba pasando y mi curiosidad iba en aumento. Empecé a comprar diferente juguetes sexuales al igual que lencería sexy. Él mantenía mi curiosidad latente así que hice lo inesperado fui a visitarlo en mis vacaciones. Quería sentirme suya sin inhibición alguna. Que disfrutará de la sumisa en mí y yo de su dominación total de mi cuerpo y placer.

    Llegamos a su apartamento y la verdad sentía como la timidez se hacía presente. No lo miraba a los ojos; la verdad quería salir corriendo de aquel lugar, que se convertiría en nuestro refugió sexual. El noto como había cambiado y para romper el silencio me dio una nalgada fuerte. La misma me hizo gemir con un gusto inexplicable. Lo mire con mis ojos entrecerrados porque aún sentía mi cuerpo vibrar. El que se convertiría en mi amo no disimulo la lujuria que desperté en él. Agarro firme del brazo, pero sin hacerme daño. Me acomodo en el descansa brazo del mueble boca abajo quedando mi abdomen en el mismo. Subió la falda que traía puesta dejando mi ropa interior a su vista, un tanga blanco de encaje cubría mis nalgas. Se acomodó detrás y con suma delicadeza me fue bajando la braga. Mientras lo hacía acariciaba, apretaba y cuando bajó lo suficiente no dudo en morder mis nalgas. Buscó la posición perfecta para ver mi feminidad. No sabía a qué me exponía con él, pero mi cuerpo y mente tenía sed de saber cómo sería estar bajo su control.

    No tendría que esperar mucho su castigo llegó de repente. Primero con unos leves azotes en mis glúteos, luego la intensidad iba en aumento. Así mismo mi feminidad se iba humedecido. Estaba tan envuelta descubriendo nuevas sensaciones de placer con dolor que comencé mover mis caderas. Desde que comenzó el castigo él no había dicho nada, hasta en ese momento que me dijo —Ufff, y yo pensando que ibas a ser una sumisa domesticada.— sus palabras me hicieron estremecer en mi interior. Sentí un alivio momentáneo en mis glúteos, pero inmediatamente fue sustituido por un ardor diferente. En la sala retumbó el sonido de cuero sobre mi piel junto con sus palabras —Te mueves cuando yo te dé el permiso.— en ese momento sentí como mis latidos aumentaron de una manera irracional. No lo voy negar sentí un poco de miedo, pero mi bellaquera nublaba mis sentidos. Después de unos correazos y sentir mi trasero arder, mi vagina contraerse y continuar mojada mi amo me dijo —Ve al cuarto de invitados te tengo un regalo.— lo mire asombrada y camine hacia dónde él me dijo.

    En el camino lo volví escuchar —Te espero en el balcón de mi habitación.— seguí hacia mi destino. Allí en la cama encontré mi collar negro con varias argollas en plata junto con su inicial M y la cadena para exhibirme. Esto lo habíamos discutido antes, si quería ser su sumisa tendría usar el collar. Yo estaba dispuesta a eso y mucho más. Al punto que esta vez iba asombrar a mi amo sin importar las consecuencias de mi acto. Aún me encontraba excitada y quería darle todo mi ser a mi amo.

    Me duche, al salir de la ducha admire su obra de arte en mis nalgas. Aún podía distinguir algunas marcas. Me vestí con las medias de red hasta mitad de los muslos y las ajuste a mi liguero de encaje negro. Coloqué mis orejas de zorrita junto con el buttplug con la cola del mismo tipo de animal. Tuve que jugarme con mi ano y lubricarlo para poder introducirlo. Si antes estaba bellaca ahora sí estaba en éxtasis. Le di los toques finales a mí vestimenta con el collar, cadena y mis stillettos.

    Camine despacio algo nerviosa no sabía cuál iba ser la impresión de mi amo al verme como su zorrita. La sorprendida fui yo al verlo sentado solo en bóxer con un trago en su mano derecha, en la otra un cigarro y sus ojos cerrado. Pensé que no me había notado, pero a él no se le escapaba nada cuando escuché su voz decir —Pensé que te habías marchado.— suspiré gimiendo un poco al sonido de su voz. Abrió los ojos y no pudo ocultar su asombro, pero eso cambió rápidamente para darme una sonrisa maliciosa. Se levantó y tomó un hielo del vaso; el mismo lo comenzó a pasar desde mi clavícula hasta mi abdomen. Mientras iba dejando rastros del licor con el hielo su lengua iba saboreando el camino. Sentir su lengua caliente recorrer por el camino frío que había dejado aumentaban más mis ganas de estar para él. Me volteo para seguir con su juego, pero al ver que tenía una cola me mordió el hombro de una manera salvaje que sentí como mi piel se desgarró un poco. Grite de dolor, pero la reacción de mi cuerpo fue de placer. Mi amo me ordenó arrodillarme para pasarme por el balcón. Podía ver cómo él disfrutaba de mi con ese pequeño paseo. Verlo así me llenaba de una satisfacción nunca antes vivida.

    Él se sentó y yo seguí en cuatro gatee hacia mi amo. Ninguno salimos del asombro de lo bien que asumimos nuestros lugares. —Eres una zorrita obediente ven siéntate en mi falda y mastúrbate para mí.— le respondí —¡Sí!— él tomó la cadena y me dio dos azotes en mi espalda. No entendí porque lo había hecho cuando me preguntó —¿Sí qué?— caí en cuenta y le respondí —¡Sí, mi amo!— él sonrió complacido con mi respuesta.

    Me senté en su falda su miembro estaba libre de su ropa interior. Mi feminidad quedó encima de su masculinidad. Comencé a tocarme primero por el exterior de mi intimidad y luego iba descubriendo mi interior. Mi amo me acariciaba los senos, apretabas, trazaba mis pezones y cuando veía que aumentaba mi ritmo en mi vagina mi amo apretaba mis pezones haciéndome gemir desde mis entrañas. De vez cuando esos gemidos los atrapaba en su boca con el alucinante sabor a whisky y cigarro. Nos sumergimos en besos apasionados y sin ningún pudor. Una mano se quedó en mis pechos y la otra fue en conquista de mi clítoris. Su miembro rozaba mi intimidad que se convertían en unas deliciosas cosquillas y sus dedos jugaban con mi clítoris. Estás sensaciones las comencé a sentirlas por todo mi cuerpo hasta lograr llegar a un orgasmo majestuoso en cuál tanto mi feminidad y su órgano quedaron mojados de mis jugos.

    Me recosté en su espalda cerré los ojos para disfrutar del orgasmo, pero fui interrumpida cuando sin aviso me penetró. No tuve fuerza para gritar, pero si lo suficiente para gemir y jadear ante semejante invasión de mi vagina. Comenzó primero lento sin sacarlo de mi interior. Yo iba cogiendo el ritmo con el vaivén de mis caderas. Ahora eso cambió por embestida fuertes que me hacían temblar las piernas y gritar como una puta. Entre mis gritos podía escuchar como mi amo gemía eso activó algo en mí que mis movimientos se volvieron el igual de violento que los de él. Era tanto el éxtasis que sentíamos que ambos llegamos al orgasmo cómo si en el pasado nos hubiéramos pertenecido. Terminamos cubiertos de sudor, la esencia de mi amo salía de mi interior y su miembro permanecía dentro de mí. Beso mi hombro y me dijo —Descansa mi zorrita todavía me falta probar tu culo.— suspiré y dejé caer mi cabeza en su pecho.

    Continuará…

  • Padre descubre a su hija trans

    Padre descubre a su hija trans

    Cerré la puerta del dormitorio detrás de mí y me senté en la cama, pensando en la ciudad a la que me mude.

    El mes pasado mis padres se habían divorciado, fue un shock bastante grande. Supongo que algo no estaba funcionando entre ellos.

    Mi novio Iván no estaba realmente allí para mí. En realidad, llamarlo novio es demasiado para ser más exacto, Kelly (es decir yo) era su amiga sexual. Él no quiere una relación seria como la que quiero, después de todo, tengo 18 años soy un adulto ahora.

    No debería quejarme demasiado, no es como si fuera un niño, soy un adulto, puedo hacer frente a esto. Aunque había algunos inconvenientes para mi y mis necesidades sexuales.

    Dado que papá después del divorcio había perdido todos los límites, entraba a mi habitación sin previo aviso por cualquier motivo. Lo entendía, pero esto no me dejó tiempo para convertirme en Kelly y tomar fotos para Iván.

    Así que mientras miraba por la ventana esta ciudad desconocida, la ciudad en la que viviría en el nuevo apartamento de mi padre, supe que podía obtener la paz y la tranquilidad para probar algunas cosas.

    Iván siempre me mantuvo bien vestida, en cierto modo. Su regalo más reciente fue un atuendo de colegiala. Eché un vistazo a la bolsa. Con mi padre dormido, era hora de cambiarme.

    Tiempo más tarde me miré en el espejo, Kelly había llegado. Estaba parada en el espejo viéndome con una camisa blanca y corbata azul, una minifalda negra y medias blancas hasta los muslos. Mi largo cabello rubio estaba ahora en su lugar gracias a las extensiones, el cabello me cubría los hombros. Me quite lo masculino de la cara con maquillaje, la reemplace por mejillas con rubor y un aspecto femenino, era dulce e inocente.

    Me miré a mi misma en el espejo: Piel pálida, largo cabello dorado, un cuerpo delgado y una cara femenina.

    Estaba orgullosa por cómo me veía.

    Me di la vuelta y me subí la falda, inspeccionando mi trasero, la tanga blanca realmente hizo que mi trasero se viera bien.

    Comencé a tomar fotos para Iván, sin duda estaba dormido, pero se despertará por las numerosas notificaciones de Snapchat, estoy segura de que hará unas capturas de pantalla.

    Durante mi pequeña sesión de fotos sentí un impulso familiar, por suerte también había empacado para esto. Saqué mi largo consolador transparente de mi bolso, y tomé algunas fotos más mientras chupaba y lamía la punta.

    Me pongo de rodillas y baje mi tanga hasta mis pies, antes de penetrarme lentamente con mi consolador lubricado. Me encantaba simular el estilo perrito, los chicos siempre me follaban de esa forma.

    Abrí mi computadora portátil frente a mí y conecté mis auriculares, colocando los auriculares en mis oídos entro a pornhub. Encontré uno de mis hentai favoritos, una chica de secundaria que recibe un castigo de su maestro. Los pies en los animes me excitaban, y los suyos se veían increíbles envueltos alrededor de su maestro mientras él la follaba.

    Me follé el culo al ritmo de las estocadas que la chica recibió, se veían tan grandes sus tetas en la pantalla. Contuve los gemidos cuando comencé a follarme a mí misma, la imagen de Iván entró en mi cabeza, él penetrando mi trasero cuando sus padres salían de casa, llenándome con su semen.

    La chica del hentai estaba gimiendo fuerte, era todo lo que podía escuchar, mis sentidos estaban sobrecargados ya que todo lo que podía sentir era el consolador follando mi trasero, todo lo que podía ver era el coño de la chica del hentai siendo penetrada por esa polla gruesa. Todo lo que podía escuchar eran sus gemidos y gritos.

    No estaba totalmente consciente de lo que me rodeaba, nunca escuché a mi padre entrar a la habitación y mirar en estado de shock a la hija que nunca supo que tenía. No vi cómo se sentía en conflicto, y cedió a sus impulsos sexuales que sentía debido a la falta de atención sexual que ahora estaba recibiendo. No podía sentir que mi padre me estaba mirando mientras se frotaba su gruesa polla mientras se encontraba igualando el ritmo del consolador golpeando el trasero de su hija.

    Pero sentí cuando el impulso se hizo demasiado fuerte y él extendió la mano y agarró mi trasero.

    Entre en pánico. Cerrar el portátil fue mi primer instinto, la oscuridad envolvió la habitación.

    Luego saqué el consolador de mi trasero, ese fue un gran error.

    Me quité los auriculares de las orejas, mi corazón se aceleró al sentir las manos de mi padre abriendo las mejillas de mi trasero y apretándolo. Inspeccionando la entrada trasera sin vello de su hijo.

    «P… papá?» Tartamudeé. Estaba congelada por el miedo.

    Hubo un momento de silencio, la luz de la luna había entrado en la habitación, mis ojos se ajustaron a la obscuridad y también los suyos. El cuerpo femenino y maquillado frente a él era irreconocible como su hijo.

    «¿Cómo te haces llamar cuando estas así?» El pregunto. Sonaba severo.

    «Normalmente me llamo Kelly».

    Golpeó mi trasero con fuerza y jadeé en estado de shock. «Usa una voz femenina» ordenó.

    Miré por encima del hombro y vi a mi padre sin camisa con sus boxers bajados justo detrás de mí, y su gran polla flotando sobre mi firme culo.

    Me retorcí debajo de él queriendo salir, «papá, por favor no hagas esto… lo siento».

    Puso su mano sobre mi espalda con fuerza, sosteniéndome en su lugar y haciéndome saber que no iría a ningún lado.

    «No te niegues… siempre quise tener una hija».

    Jadeé en estado de shock y miedo, cuando la punta de su polla hizo contacto con la entrada de mi ano.

    «Piensa en lo que estás haciendo… ¡esto está mal!» Yo rogué.

    Fue inútil, la punta de su polla se deslizó dentro de mí, y gritó.

    «Cállate pequeña puta, no quiero que mis vecinos sepan que tengo un hijo marica».

    Nunca imaginé que él tenía este lado. Se deslizaba más profundamente dentro de mí, su polla era mucho más gruesa que la de Iván, era un hombre de 43 años después de todo.

    Continué tratando de apelar a él «estás enfermo, esto es de enfermos. ¿Por qué estás haciendo esto?»

    Empujó dentro de mí, sus bolas chocaron las mías. «¿Estoy enfermo? Mírate en el espejo, ¿eres un chico o una chica?»

    Las lágrimas llenaron mis ojos. «Yo ni siquiera lo sé… ¡para!»

    Traté de alejarme, él solo me empujó su cadera más fuerte contra mi culo, fue fácil para él ya que me sostenía del hombro.

    Se inclinó sobre mí para que su boca estuviera al lado de mi oreja y susurró «No me importa lo que seas, esta noche eres mi mujer. Ahora actúa como tal y cabalga o realmente te lastimaré».

    Se apartó de mí y me mantuve sollozando mientras se recostaba en la cama. Me subí a él obedientemente, pero no lo miraba mientras bajaba mi trasero sobre su polla, no podía enfrentarlo. No podía mirar a los ojos de mi padre mientras él me follaba.

    Reprimí un gemido cuando llegué a la base de su polla. Mi cuerpo no podía notar la diferencia, una polla en mi culo seguía siendo una polla, incluso si era la de mi padre.

    Al principio salté sobre él lentamente, él colocó sus manos sobre mis caderas para guiarme a rebotar sobre él más rápido.

    Quise no gemir, pero el ángulo provocaba que él esté golpeando mi punto G, me resultaba difícil no gemir y chillar mientras me follaba.

    Estaba tan avergonzada, una joven colegiala follando con un hombre mayor era tan cliché… aunque normalmente no eran familiares y la colegiala no debería tener una polla. Además, estaba engañando a mi novio Iván. Y ahora mi padre sabía de mí… por suerte esto significaba no se lo contaría a nadie.

    Mi mente se retorció en este punto, los receptores de placer fueron maximizados por su polla. Sentí el alivio de saber que aunque había sido atrapada, ahora tenía influencia sobre él. No me iban a hacer sentir patética. Puedo ser tanto un chico como una chica en casa a partir de ahora. No era mi culpa que estuviese en ésta posición… ¿podría disfrutarlo?

    Salté de su polla, antes de volver a subir, pero esta vez frente a él. Inserté su polla en mi trasero y lo besé, empujando mi lengua en su boca.

    Sus ojos se abrieron y luego miró la erección considerable que ahora tenía su dulce hija.

    Me había convertido en algo más ahora. Algo verdaderamente pervertido, era Kelly en un nivel perverso. Al llevarme hasta aquí, me había quitado lo que veía como correcto e incorrecto. La polla, el semen y el sexo eran lo único que me importaba ahora.

    La adrenalina me inundó, comencé a saltar con fuerza sobre su polla, gimió, el tipo de gemido que me dijo que no tenía mucho tiempo. Su gruesa polla continuó golpeando mi punto G, extendí una mano hacia abajo y comencé a frotar mi propia polla, ayudándola un poco a medida que el placer dentro de mí crecía.

    El ritmo se aceleró, chillé mientras mi padre me sostenía por la cadera y guiaba mi trasero rebotando, lo miré a los ojos y gemí «¡Papá… oh Dios!»

    Me recosté y giré, apuntándome con la polla de modo que la mayor parte del semen aterrizó en mi femenino cuerpo. Saque la lengua de mi boca y mis ojos se volvieron hacia atrás cuando cayó el semen sobre mí, dejé escapar un gemido de alivio cuando tuve el tipo de orgasmo que mi consolador nunca podría darme. El tipo de orgasmo que Iván nunca podría darme, para ser honesta.

    Cuando mi orgasmo terminó, mi padre enterró su polla en mí y comenzó a correrse, me estremecí y mis ojos se volvieron blancos, mi lengua colgaba de mi boca y me escaparon gemidos cortos con cada chorro de su semen que sentí entrar en mi culo. Esto había terminado.

    Asumí que mi padre no querría mirarme, los hombres a menudo pueden arrepentirse después del orgasmo. Me bajé de él, pero caí sobre mis manos y rodillas en el piso al lado de la cama. Había sido penetrada y follada más fuerte que nunca. Con lentitud comencé a arrastrarme hacia la puerta, me corría semen goteando de mi torso y me caían gotas por el culo. Escuché a mi padre levantarse detrás de mí.

    Su voz penetró en el silencio, y sentí su mano agarrar mi pie.

    «¿A dónde crees que vas, hija?»

    Miré hacia atrás con horror. La noche no había terminado.

    Me atrajo hacia él, quitándome una de las medias largas que llegan hasta el muslo. Me tiro de espaldas y sostuvo mi pie desnudo en el aire.

    Él me sonrió. «Incluso tienes pequeños pies femeninos» comentó mientras metía dos de mis dedos de los pies en su boca.

    «Oooh papá» gemí…

    La noche estaba lejos de terminar.

    Mi lado malvado y pervertido se había despertado, estaba acostada con los dedos de los pies siendo succionados por mi padre, su propio semen esparcido en todo mi cuerpo, pero mi polla estaba cada vez más dura, el semen de mi padre aun goteaba de mi culo, pero podía ver su polla duro de nuevo.

    Llevé mi otro pie a la cara de mi padre, me quitó la media que me quedaba y lo lamió, gemí en voz alta.

    Empujé mis piernas hacia abajo, mi padre soltó mis tobillos y guie mis pies hacia su polla erecta. Usé mis pies juntos para masturbar su polla, jadeó mientras masturbaba su polla con mis pies.

    «Realmente eres una pequeña puta» gruñó.

    Lo miré «¿no querías una hija?».

    Él gruñó y aceleré el movimiento de mis pies.

    «Vamos papá, llena a tu pequeña con tu semen, hazlo». Extendí mi lengua y me incliné hacia adelante, dándole un objetivo.

    Después de unos 30 segundos, agarró mis pies y me los folló con fuerza, antes de que su polla comenzara a chorrear semen, algunos fueron a mi boca, otros a mi cuerpo.

    Me tragué el semen de papá y él retrocedió, me puse de pie y me di la vuelta. Su semen estaba goteando por mi trasero por mis piernas, corriendo por mi torso y cara y algo estaba ahora en mi estómago. Me sentí un poco enferma conmigo mismo, pero también me sentí… emocionada.

    Se puso de pie detrás de mí, se acercó a mí y me golpeó el culo.

    «Pequeña puta, no menciones esto por ningún motivo. De lo contrario, habrá consecuencias». Dijo mientras me empujaba para salir de la habitación.

    «Sí papi» Chillé.

    El mal se drenó de mí y fue reemplazado por la culpa… ¡Acabo de engañar a Iván con… mi padre! ¡Mierda! Pero quiero decir, fui violado… al principio. Sin embargo, en algún lugar de mi mente, la parte malvada de mi mente estaba inventando un plan, ya que era el mejor sexo que había tenido, y en el fondo lo quería de nuevo.

    A la mañana siguiente fue como si nada hubiera cambiado, yo me vestí con mi ropa normal y el no menciono nada de lo ocurrido, e incluso intenté agacharme frente a mi padre para ver si podía verlo tratando de echarme un vistazo, nada.

    Seguí viendo a Iván y era divertido, pero carecía de esa sensación morbosa que tenía con mi padre… ese lado de mí estaba hambriento.

  • Vecindad en cuarentena (Parte 2)

    Vecindad en cuarentena (Parte 2)

    Verónica estaba sola en su casa aquella tarde. Su madre había ido a atender la tienda, su padre estaba desempeñando su función de portero dando mantenimiento a un vecino y su hermana Patricia estaba con su novio Mauricio. Que suerte tenía su hermana al poder pasar tiempo con su novio ya que ambos vivían en la misma vecindad. Mientras que ella estaba separada del suyo por la cuarentena. Al menos podía estar segura que no podían follar ya que la madre de Mauricio se encontraba en casa y no había manera de salir de la vecindad. Su hermana se quejaba constantemente de ello además de que podía oírla gimiendo por las noches mientras se masturbaba. Sabía que su hermana tenia años siendo sexualmente activa y ella la envidiaba por ello, ya que apenas llevaba unos meses desde que había perdido su virginidad con su novio.

    Como extrañaba la polla de su novio en esos momentos. Viendo que estaba sola decidió masturbarse un rato pero antes de siquiera empezar el sonido del teléfono de la casa la hizo detenerse.

    -¿Diga?- contesto con pereza.

    -Buenas tardes, soy Fernanda del 2B. ¿Se encontrara don Anselmo? Es que me quedado sin agua en el baño.- dijo la voz del otro lado del aparato.

    -Mi papa no está. Salió para unas labores de mantenimiento. Apenas regrese le informare al respecto.- contesto la chica

    -Por favor te pido que le informes cuanto antes porque si necesito el agua.- pidió la mujer.

    -Esta bien. Veré si puedo localizarlo.- respondió Verónica.

    -Te lo agradezco.- dijo Fernanda antes de colgar.

    Verónica pensó que no tenia nada mejor que hacer así que decidió salir en busca de su padre para informarle de la situación, ¿pero donde podría estar? Seguramente su madre sabría eso.

    La chica se dirigió a la tienda de su familia pero para su sorpresa estaba cerrada. Golpeo un par de veces la cortina pero no obtuvo respuesta. Dado que solo se podía abrir desde adentro no tenia caso seguir ahí.

    Trato de recordar donde adonde había dicho su padre que se dirigía y la respuesta le vino a la mente. Don Anselmo había anunciado que iría al departamento de don Tomas para unos arreglos así que se dirigió hacia ahí.

    En el camino se topo con Silvia, la nieta de Don Tomas, quien se dirigía a la azotea para lavar la ropa.

    Silvia le confirmo que su padre estaba en su departamento con su abuelo arreglando unas cosas. Las chicas conversaron unos minutos para luego despedirse y cada una dirigirse a su destino.

    -La puerta esta abierta, puedes entrar sin tocar.- le dijo Silvia al marcharse.

    Verónica llego a su destino y siguiendo el consejo de su vecina entro al lugar.

    Apenas hubo ingresado y pudo escuchar unos ruidos raros que parecían venir de uno de los cuartos. Sonaban como bufidos y resoplidos. Pensó que su padre debía estar reparando algo con gran esfuerzo y se dirigió hacia la alcoba.

    Al abrir la puerta la chica ahogo un grito de sorpresa.

    Sobre la cama de la habitación estaba don Tomas a cuatro patas y detrás de él estaba su padre follandolo.

    -Dale maricon, con ganas. Dame con fuerza, uffff, siiii, masss, que rica polla tienes Anselmo.- gemía el maduro mientras recibía la polla del portero.

    Verónica lanzo un grito mas que audible que hizo que los maduros detuvieran su faena al verse descubiertos.

    -¡¡Papa!! ¡¿Qué estas haciendo?!- exclamo la chica y se dio la vuelta con rapidez buscando salir del lugar. antes de poder llegar hasta la puerta un par de fuertes brazos la tomaron y la levantaron con facilidad.

    -Espera hija, espera por favor. Déjame explicarte.- decía el hombre preocupado

    -¡¡Suéltame!! ¡¡No quiero saber nada!! ¡¡Le diré a mama!!- gritaba la chica pataleando mientras buscaba librarse del agarre.

    -Por favor cariño, déjame que te explique.- pidió el hombre sumamente consternado.

    Verónica decidió que lo mejor era calmarse y escuchar lo que su padre tenia que decir. Al relajarse una de sus manos descendió hasta tocar algo carnoso y largo. La chica se dio cuenta que su padre aun estaba desnudo y ella había tocado su verga que todavía estaba erecta.

    -Uggg. Vístete por favor, papa.- dijo la chica.

    Anselmo la llevo hasta la sala del lugar y acto seguido tomo una bata que le ofreció Tomas para cubrir su desnudez. El otro maduro también vestía una bata para ocultar su figura.

    La chica se sentó en el sofá bastante enojada.

    -Bueno adelante, que tienes que explicarme. ¿acaso eres gay?- pregunto Verónica.

    -No, hija, bueno más bien digamos que soy bisexual.- respondió el hombre completamente apenado

    -¿Y mama lo sabe?- pregunto la chica.

    -No, claro que no. Y te ruego que por favor no le digas.- dijo el hombre suplicante.

    -¡¿Cómo pudiste papa?! ¡¿Acaso no eres feliz con nosotras?!- exclamo la chica

    -Si lo soy hija, y mucho pero es que los hombres tenemos necesidades y últimamente tu madre y yo estamos peleados y pues a veces las cosas pasan.- respondió Anselmo buscando justificar sus acciones.

    -¿Y usted es gay?- pregunto la chica dirigiéndose al otro maduro.

    -No, también soy bisexual.- respondió don Tomas.

    -¿Y Silvia lo sabe?- pregunto nuevamente la chica

    -No, y también te agradecería que no se lo dijeras.- pidió el viejo.

    La muchacha permaneció unos momentos en silencio meditando la situación. Si le contaba a su mama seguramente sus padres terminarían divorciándose lo que le afectaría bastante. Además con la situación actual había cosas mas importantes en que pensar.

    Verónica observo a los dos hombres maduros con rostros suplicantes y lanzo un suspiro.

    -Esta bien. No le diré nada a mi mama ni a Silvia pero por lo menos tu papa debes prometer que no volverás a hacerlo.- dijo la chica.

    -Te lo agradezco hija. Te prometo que no volverá a pasar. Buscare otra manera de calmar mis necesidades hasta que me arregle con tu madre. Creo que tendré que volver a pajearme como cuando era adolescente, jejeje.- dijo el hombre riendo.

    -¡Papa! ¡No necesito escuchar eso! Además como es posible que les guste hacer—eso que hacían con otro hombre. ¿No se supone que con la edad no deberían estar haciendo esa clase de cosas? ¿Acaso no les duele al—al hacerlo por ahí?- pregunto la chica con auténtica duda.

    No es que fuera homofóbica o mojigata, era simplemente que no comprendía esos asuntos. Ya había tenido relaciones con su novio un par de veces pero cuando este trato de convencerla de intentar el sexo anal se había negado ya que con solo introducir dos dedos se había sentido incomoda. Y si bien era cierto que tenia amigos homosexuales estos eran jóvenes. Jamás le paso por la cabeza que los viejos hicieran esas cosas a su edad.

    Anselmo y Tomas se miraron uno al otro antes de contestar.

    -Mira hija, como te mencione todos tenemos necesidades y no tiene nada de malo el buscar quien nos ayude a satisfacerlas. Si estuvo mal que yo lo hiciera ya que soy casado pero pues a veces pasan ciertas cosas que no se pueden controlar.- respondió Anselmo.

    -Así es. En mi juventud tuve relaciones con muchas mujeres, y como sabrás incluso tuve hijos pero luego de la muerte de mi esposa me quede solo. Con la edad no es fácil encontrar muchas mujeres que quieran follar con un viejo como yo, pero los hombres siempre están dispuestos. Y como ya llevamos bastante tiempo con esta cuarentena pues yo no he podido salir para reunirme con mis amigos cotidianos. Por suerte tu padre está siempre a una llamada de distancia.- continuo Tomas.

    -Un momento, ¿esta no es la primera vez que lo hacen? Dime la verdad, papa.- pregunto Verónica.

    Los maduros se preocuparon nuevamente al haber revelado más de la cuenta. Anselmo imagino que lo mejor era ser completamente honesto con su hija.

    -No, cariño. Todo comenzó un par de meses atrás, en otra de las ocasiones en que tu madre y yo estábamos peleados. Subí a la azotea a tomar un par de cervezas para relajarme y me encontré a don Tomas. Bueno una cosa llevo a la otra y pues… ya sabrás.- respondió el hombre con vergüenza.

    -¿Y tu también has estado con sus amigos?- pregunto la chica que por alguna razón estaba bastante interesada en todo el asunto.

    -No, Tomas es el único con quien lo hago.- respondió el hombre.

    -Créeme que lo he invitado varias veces pero hasta ahora no he logrado convencerlo.- añadió Tomas riendo.

    Anselmo miro con enojo a su vecino.

    -¿Y tu has… tu has… em—recibido… tu sabes?- pregunto la chica con curiosidad y vergüenza.

    -Si, en un par de ocasiones.- contesto el hombre sabiendo lo que quería decir su hija.

    -¿Y no te duele? ¿De verdad sientes placer al—hacerlo—por ahí…- pregunto nuevamente Verónica.

    Anselmo no sabia porque su hija tenia tanta curiosidad al respecto pero aun así contesto sus preguntas.

    -Duele un poco la primera vez pero si usas lubricante y lo haces despacio se siente rico. Y con el tiempo te acostumbras.- respondió el maduro

    -Y también ayuda que el pene del otro no sea tan grande. Ya cuando agarras practica puedes intentar con penes mas grandes.-añadió Tomas riendo.

    Verónica sentía bastante curiosidad con el tema del sexo anal. Seguía sin poder comprender como ellos podían sentir placer cuando ella solo sintió dolor al intentarlo. Por alguna razón una idea paso por su mente, algo que en otras circunstancias nunca hubiera pensado.

    -Quiero verlo.- dijo la chica.

    -¿Ver que?- pregunto Anselmo confundido.

    -Quiero ver como lo hacen. Si dices que te causa placer hacerlo… por ahí, quiero ver si es verdad.-dijo Verónica lo mas firme que pudo.

    Anselmo y Tomas estaban perplejos ante tan extraña petición.

    -¿P-pero que estas diciendo, hija? ¿Qué quieres vernos teniendo relaciones?- pregunto Anselmo completamente anonadado.

    -Así es. Y si no lo hacen le diré a Mama y a Silvia.- respondió la chica amenazándolos.

    -Pues si tu no tienes problema, yo tampoco. Después de todo no es la primera vez que lo hacemos con publico.- dijo riendo Tomas.

    -¿Pero tu estas mal de la cabeza, hombre? ¡Es mi hija de quien hablamos!- exclamo Anselmo incrédulo.

    -Tal vez pero ella ya es una adulta que sabe lo que quiere. Además nos tiene amenazados.- contesto Tomas quien encontraba excitante la situación y quería ver hasta donde podría llegar todo el asunto.

    Anselmo miro a su hija quien lo observaba con expresión seria y luego a Tomas quien se reía divertido con todo lo que pasaba.

    El hombre se dio cuenta que quien tenia mas que perder en todo ello era el así que suspiro derrotado.

    -Esta bien. Vamos a la alcoba.- dijo el hombre.

    La chica y los maduros se dirigieron de regreso al cuarto y ahí Verónica tomo asiento en un sillón mientras los hombres se despojaban de sus batas. Tomas no tuvo problema en revelar su cuerpo desnudo ya que no se avergonzaba de el. A pesar de su edad avanzada se mantenía activo lo que le daba un físico decente. Era bastante peludo aunque la mayoría de su vello era de color blanco. Su verga era pequeña pero regordeta.

    Anselmo por su parte estaba aun renuente a continuar con todo eso y a regañadientes se despojo de su bata dejando que su hija viera su cuerpo desnudo. Su físico era regular, no era delgado pero tampoco gordo. Al igual que su compañero era bastante peludo pero en caso los vellos aun mantenían su color negro con pocas canas. Su polla era un poco menos gruesa que la de Tomas pero mas larga. En esos momentos estaba completamente flácida producto de la situación.

    Verónica admiro aquel par de cuerpos maduros que tenia frente a ella.

    Nunca había visto a hombres de su edad al natural ya que nunca se había sentido atraída por ellos, pero aquel par de maduros se veían decentes según su criterio.

    -¿Y ahora que quieres que hagamos?- pregunto Anselmo bastante incomodo.

    -Ya les dije. Quiero ver como lo hacen. Quiero ver si es cierto que les causa placer el sexo anal.- dijo la chica manteniendo su firmeza.

    Tomas se subió a la cama y se puso a cuatro patas acostumbrado a ser casi siempre el pasivo. Anselmo comenzó a menearse la polla buscando despertarla para terminar rápido con todo ello pero su incomodidad era mayor y no logró tener una erección

    -Si no puedes, yo puedo ser quien te penetre.- dijo Tomas al ver como su compañero batallaba con su polla.

    Anselmo no estaba seguro de ello, no es que no lo disfrutara pero toda esa situación ya era de lo mas bizarra para además añadir que su hija vería como se la metían.

    Sin otra opción y deseando acabar de una vez, el hombre tomo el lugar de su compañero sobre la cama. Tomas a diferencia suya ya tenia una erección de campeonato, excitado por todo lo que pasaba. Sabiendo que el otro maduro no estaba tan acostumbrado a recibir como el tomo una botella de lubricante que siempre guardaba en su cajón y vertió su contenido sobre su dura verga. Acto seguido y usando sus dedos, se encargo de lubricar bien el hoyo trasero de su amigo. Anselmo se estremeció al sentir el tacto del maduro. Verónica los observaba con detenimiento, dispuesta a aprender todo lo que pudiera.

    -Con respecto al sexo anal, lo mas importante es la lubricación. A diferencia de la vagina, el ano no puede crearla así que hay que usar productos externos para ello. Siempre hay que asegurarse de haberlo lubricado lo suficiente para evitar fricciones y hacer mas fácil la penetración para ambas partes.- dijo Tomas a la chica como si se tratara de una clase de educación sexual.

    -Esto no el colegio, joder. Apresúrate para terminar cuanto antes.- dijo Anselmo molesto.

    -Calla, papa. Que si tengo interés en aprender. Continúe don Tomas.- dijo la joven

    -Cuando es la primera vez o si uno no esta muy acostumbrado a practicarlo se deben tomar las cosas con calma.- continuo el maduro mientras tomaba su polla y la dirigía hacia el culo del hombre.

    Apoyo su cabeza sobre el ojete y con delicadeza comenzó a introducirla. Había pasado tiempo desde que Anselmo había sido penetrado y comenzó a sentir un poco de dolor en su retaguardia. El lubricante hizo su trabajo facilitando la penetración y en poco tiempo la polla de Tomas desapareció dentro del recto del maduro.

    -También ayuda no empezar la penetración enseguida. Se puede permanecer quieto unos momentos permitiendo que el culo se acostumbre a tener el pene dentro.- continuo Tomas con la lección.

    Verónica estaba impactada con lo había presenciado. Se fijo que su padre había hecho muecas de incomodidad y dolor al recibir la verga del otro hombre pero para su sorpresa parecía que ahora lo disfrutaba. La polla de Tomas era mas chica que la de su novio, según su criterio pero ella ni siquiera había podido soportar un dedo en su propio culo mientras que su padre ahora albergaba una verga completa en el suyo.

    Luego de esperar unos minutos, Tomas empezó a moverse de atrás hacia adelante para iniciar el sexo. Las caderas del maduro iniciaron su vaivén con lentitud y en poco tiempo se podía escuchar el sonido que provocaban al chocar con las nalgas de su amante.

    Anselmo trataba de suprimir sus gemidos y de mirar hacia otro lado para evitar ver a su hija a los ojos mientras su vecino lo follaba.

    Tomas sujetaba las caderas de Anselmo mientras resoplaba por el esfuerzo de follarselo.

    -Anda, cabron. Tómala toda, así como te gusta. Ufff, ya hacia rato que no me dejabas follarte. Que rico culito tienes, Anselmo.- decía el maduro mientras se la metía.

    -Cálmate, Tomas. No ves que esta mi hija aquí. Solo córrete para terminar pronto con esto.- respondió Anselmo volteando a ver al otro hombre.

    -Pues yo veo que ella lo esta disfrutando mas que tu.- dijo el maduro.

    Anselmo voltea a ver a su hija y sus ojos se abrieron como platos al ver como esta se estaba masturbando frente a ellos. La chica se había despojado del pantalón que llevaba y con la mano dentro de sus bragas se estaba dedeando con gusto.

    Verónica no podía entender como aquella escena la estaba calentando de forma increíble. Tal vez era el tiempo sin sexo, la calentura que ya traía o lo morboso de la situación. Sea cual fuera la razón, la chica no podía dejar de darse placer; ni siquiera cuando su mirada se encontró con la de su padre se detuvo, al contrario, redoblo sus ataques contra su coño y sorprendiendo a su progenitor se quito la blusa dejando al descubierto sus tetas.

    Anselmo sabia que toda la situación estaba mal pero el ver a su hija masturbándose lo estaba excitando, prueba de ello era que su verga por fin había despertado de su letargo y comenzaba a levantarse.

    Verónica se dio cuenta de eso y haciendo un lado sus bragas quedo desnuda por completo ante la lujuriosa mirada de los maduros.

    Tomas seguía follando a su vecino y su polla se endureció aun mas al ver aquel joven y perfecto cuerpo. Habían pasado años desde que había admirado la belleza de una jovial figura femenina, bueno eso sin contar un par de accidentes que había tenido al abrir la puerta del baño sin avisar y se había encontrado con su nieta saliendo de la ducha.

    Anselmo en cambio nunca había visto a ninguna de sus hijas al natural desde que entraron en la adolescencia. Sabia que ambas eras unas mujeres hermosas pero además de eso ahora podía constar que Verónica estaba bastante apetecible.

    Sus senos de talla mediana se movían al compas de su respiración agitada. Eran turgentes y firmes, con areolas pequeñas y rosadas. Sus piernas estaban abiertas permitiendo ver su raja, la cual tenia una coqueta depilación estilo landing strip que a su novio le fascinaba. La chica se introducía tres dedos en su hambriento coño con una mano mientras usaba la otra para abrir sus labios y exponer su rosada pepita a los maduros. Estos obviamente estaban mas que excitados y Tomas se follaba con mas ganas a Anselmo quien había llevado una mano hasta su polla para pajearse mientras veía a su hija hacer lo mismo.

    Verónica no sabia porque hacia aquello, pero no podía negar que estaba bastante excitada y el verse observada por aquel par de hombres la encendía aun mas. La chica se dio cuenta como la polla de su padre ahora estaba erecta mientras Tomas seguía follandolo. Ella continuo con sus labores manuales gimiendo mientras sus dedos penetraban su mojado coño y aumentaba su placer. Los maduros bufaban y resoplaban y el golpeteo que se producía al follar era cada vez mayor.

    Finalmente la chica estallo en un orgasmo soltando sus jugos en dirección hacia el par de hombres con un grandioso chorro que emano de su joven coño.

    Tomas también se corrió llenando el culo de su vecino con su leche y este fue el único que no llego al tan ansiado clímax. El maduro se salió de adentro del otro hombre haciendo que su semen brotara de su ojete. Anselmo se puso de pie mostrando su polla erecta a su hija quien no apartaba la mirada de esta. Verónica se puso de pie y se acerco hasta su progenitor y sin decir palabra alguna se arrodillo frente a el para admirar mas de cerca su herramienta. Sin duda era mas grande que la de su novio y la chica comenzó a pajearla. El hombre no sabia como reaccionar y simplemente decidió permanecer ahí disfrutando las atenciones de su hija.

    De repente esta acerco su labios hasta su hinchada cabeza y le dio un chupetón como si se tratara de una paleta. La joven se dedico a saborear la verga de su padre, lamiéndola sin dejar de usar su mano en ella.

    El hombre estaba hipnotizado viendo como su propia hija degustaba su miembro.

    Tomas por su parte se acariciaba su flácida polla que buscaba volver a reactivarse. Dado su edad el maduro ya no tenia la misma energía de antes pero aquello era demasiado erótico para ignorar. Verónica extendió su mano hasta llegar a la polla del otro hombre para darle una ayudita. Luego de pajearla unos instantes, despego sus labios de la verga de su padre y los dirigió hacia la de Tomas pero sin descuidar la de Anselmo. La polla de Tomas aun no lograba ponerse del todo erecta pero este estaba gozando las atenciones de la joven. Verónica comenzó a alternar entre una polla y otra, una lamida a una, un chupetón a otra y todo esto sin dejar de utilizar sus manos para recorrer los troncos de arriba hacia abajo.

    Finalmente la chica tomo una decisión y se puso de pie, se dirigió hacia la cama y se acostó abriéndose de piernas.

    -Quiero que me folles, papi.- dijo la mujer a Anselmo.

    Este se quedo completamente sin habla. Por un lado sabia que aquello era un pecado, algo incorrecto. Si follar con su vecino siendo casado estaba mal, follar con su hija estaba mil veces peor. Pero ahí estaba aquel hermoso y juvenil cuerpo entregándose a el, llamándolo por voluntad propia y aunque el culo de su vecino era delicioso de follar, nada se le podía comparar a un coño, y este era un coño joven y exquisito.

    El hombre se acerco hasta su hija con la polla en la mano.

    -¿Estas segura de esto hija?- pregunto el hombre que deseaba cerciorarse.

    -Si, papa. Necesito una polla dentro de mi y quiero la tuya.- respondió la joven con decisión.

    Anselmo acerco la punta de su pene hasta aquella raja que brillaba a causa de su anterior corrida y paso la cabeza de arriba hacia abajo por sus labios haciendo que su hija se estremeciera.

    -Dime una cosa, hija, ¿ya no eres virgen, cierto?- pregunto el hombre que ya sabia la respuesta.

    La chica negó con la cabeza apenada.

    -Esta bien. Solo quería asegurarme para saber como continuar.- dijo el hombre y acto seguido hizo desaparecer su miembro dentro del coño de la chica. Padre e hija gimieron al cometer aquel acto de incesto. Para la chica fue increíble sentir otra vez una verga dentro de ella; para Anselmo la calidez de un coño no tenia comparación.

    El hombre pronto comenzó su faena, iniciando el movimiento de mete y saca mientras sujetaba las caderas de su hija. El placer no tardo en llegar para la chica quien comenzó a gemir al sentir las poderosas embestidas de su padre. Anselmo no podía dejar de admirar el perfecto cuerpo de su hija menor mientras recibía sus embates; sus perfectos pechos se estremecían al compas de la penetración. Su hermoso rostro mostraba las señales del placer que estaba sintiendo mientras que dulces gemidos escapaban de sus labios haciendo que el hombre se excitara cada vez mas. Anselmo tomo una de las piernas de su hija y la coloco en su hombro mientras comenzaba a masajear uno de sus senos, aumentando el placer que la chica sentía.

    Las embestidas del hombre eran firmes y potentes, sus enormes manos apretaban su pecho con deseo; Verónica estaba loca de placer, experimentando nuevas sensaciones.

    -Ayyy, papi. Que rico, así. Mmmm, mass, dame mas, papi. No pares, ugggg.- gemia la joven.

    -Mmm, que buen coño tienes, hija mía. Ufff, que delicia. Ahh.- decia el hombre.

    La joven sentía como la gran polla de su padre estaba alcanzando lugares donde la verga de su novio no había llegado antes.

    Tomas no se perdía detalle de todo lo que ocurría, acariciándose el miembro el cual estaba recuperando su erección poco a poco.

    Anselmo continuo follandose a su hija con fuerza y dejando la pierna de la chica de lado, se inclino hacia adelante para besarla apasionadamente. Verónica respondió el beso de su padre con deseo. El hombre se subió a la cama y con mucha mas fuerza comenzó a penetrar a su hija, empujándola contra el colchón. La cama rechinaba y crujía cada vez que el maduro empujaba su gorda verga dentro del coño de su hija. Esta se aferraba con fuerza a su padre, disfrutando cada embestida.

    -¿Asi te gusta verdad? Eres una puta, pero a partir de hoy serás mi putita. ¿Te gusta la verga de papi?- decía el hombre entre gruñidos.

    -Ayy, ayy, si papi. Me encanta tu verga, métemela toda, papi. Mass, dame mass, que rico.- respondió la joven gimiendo.

    Anselmo empujaba con fuerza disfrutando el delicioso coño de su hija, su joven cuerpo se estremecía con cada empujón de su cuerpo contra ella.

    A todo esto Tomas por fin había recuperado su erección y no quería ser dejado de lado. Una picara idea cruzó por su mente y se dirigió hacia la incestuosa pareja. Se subió de rodillas a la cama y acerco su pene a los rostros de sus vecinos. Verónica fue la primera en notarlo y abrió su boca para recibirlo. La chica chupaba su cabeza como antes, aunque con un poco de dificultad ya que su padre seguía embistiéndola. Luego de un par de minutos el hombre saco su pene de la boca de la chica y se lo ofreció al padre de esta. Anselmo dudo unos instantes y finalmente cedió abriendo sus labios para recibirlo.

    A pesar de sus varios encuentros, era la primera vez que mamaba la verga de su vecino pero aun así hacia un buen trabajo.

    Tomas alternaba moviendo su polla de padre a hija pero llego un momento en que ambos trabajaron a la vez en el miembro del maduro.

    Anselmo pasaba su lengua por un extremo mientras Verónica lo hacia por el otro hasta encontrarse en la punta donde se besaban por encima de la cabeza del miembro.

    Finalmente Verónica gimió fuerza y alcanzó el orgasmo mas increíble de su vida. Su padre sentía el suyo llegar pero su hija lo hizo detenerse.

    -Espera, papi, espera un momento. Quiero pedirte un favor.- dijo la chica.

    Anselmo detuvo sus embestidas para escuchar la solicitud de su hija.

    -Quiero que… quiero que… veras… yo….- balbuceaba la chica muy apenada de completar su petición.

    -Quiere que le rompas el culo.- dijo Tomas que había captado todo rápidamente.

    Verónica se tapo la cara con las manos, completamente apenada. A pesar de tener la polla de su padre aun dentro de ella y de todo lo que había pasado, la chica aun sentía vergüenza.-

    -¿Es eso lo que quieres hija mia?- pregunto el padre.

    La joven solo asintió con el rostro tapado.

    -¿Estas completamente segura?- pregunto nuevamente el hombre.

    -Si papa. Quiero entregarte mi virginidad anal.- dijo la chica armándose de valor.

    Anselmo se acerco a su hija y la beso con delicadeza.

    -Prometo ser lo mas cuidadoso posible, hijita.- dijo el hombre.

    La chica asumió la posición, poniéndose en cuatro patas sobre la cama. Tomas decidió ayudar a sus vecinos y tomando el lubricante, lo vertió en el firme y delicado culo de la chica. Aprovecho para admirarlo mientras esparcía el liquido sobre el y con delicadeza abrió esos dulces cachetes para lubricar el ojete. Le dieron unas ganas enormes de meter su lengua dentro pero decidió abstenerse. Con sumo cuidado comenzó a introducir un dedo en aquel virginal agujero, Verónica sintió un poco de dolor pero decidió aguantarse. Tomas metía y sacaba su dedo con lentitud, dilatando el ano de la joven. Poco a poco el dolor fue desapareciendo y al maduro añadió un segundo dedo. La chica sintió menos dolor con ese segundo intruso. Unos minutos después Tomas intuyo que la chica estaba lista y procedió a lubricar la polla de su padre.

    -Que suerte tienes, cabron, de poder disfrutar de no solo un coño joven y estrecho sino también de un culo tan exquisito.- le dijo el maduro a su vecino.

    El hombre se rio pero por dentro si se sentía muy afortunado por todo lo que sucedía.

    Finalmente todo estuvo listo y Anselmo avanzó hasta aquel glorioso tesoro que lo esperaba. Tomas nuevamente abrió las nalgas de la joven y desde su asiento en primera fila vio como el hombre posaba su gorda cabeza en aquel ojete palpitante. Con sumo cuidado y delicadeza comenzó a forzar su entrada en el agujero posterior de su hija. La cabeza de su miembro abrió los pliegues del ano e inicio su acto de desaparición.

    Verónica sintio al intruso de carne abrirse paso dentro de su culo pero gracias al trabajo de Tomas, el dolor era moderado y soportable. La cabeza desapareció y el tronco siguió a continuación, centímetro a centímetro entrando en ese estrecho agujero.

    La chica hacia muecas de inconformidad pero su deseo de seguir adelante era mayor.

    -¿Estas bien hija? ¿No te duele? ¿Quieres que paremos?- pregunto el padre consternado, sabiendo por experiencia propia lo doloroso que puede ser el sexo anal.

    -No, papa. Estoy bien. Tu dale, puedo soportarlo.- respondió Verónica decidida.

    Anselmo continuo con lentitud hasta que por fin su verga estuvo completamente dentro del culo de su hija.

    Siguiendo el ejemplo de Tomas, el hombre se quedo quieto unos minutos mientras la joven se acostumbraba a la sensación.

    Luego de unos minutos, Anselmo comenzó a retirar su polla con lentitud y a introducirla nuevamente con la misma velocidad.

    Verónica sentía como su padre entraba y salía de ella, había algo de dolor pero iba desapareciendo poco a poco. Anselmo iba aumentando la velocidad con cautela, cerciorándose que su hija no sufriera ningún malestar. Los gemidos que empezaban a salir de sus labios le indicaban que ella lo estaba disfrutando.

    -¿Qué te parece la verga de papi en tu culito, hija?- pregunto el hombre.

    -Me encanta papito. Sigue así, se siente rico, ummmm.- respondió la chica volteando a ver como su progenitor la follaba.

    Se dio cuenta que Tomas estaba pajeandose junto a su padre mientras los veía en acción y quiso recompensar al maduro por su ayuda.

    -Don Tomas, traiga aquí su gorda verga para que pueda darle una buena mamada.- pidió la joven al maduro.

    Este no tuvo que pensarlo dos veces y se dirigió hacia el frente donde apenas hubo colocado su miembro frente a su vecina, esta se lo llevo a la boca con desesperación.

    Anselmo sujeto con firmeza a su hija por las caderas y hundió todo su miembro dentro de su culo. La chica ahogaba sus gemidos con la polla del otro maduro en la boca. El hombre tuvo una idea y alzando su mano la azoto con fuerza en el perfecto trasero de su hija. El golpe dejo su amplia mano marcada en aquel blanco culo y Verónica gruño fuertemente al recibir la nalgada. La joven se saco la polla de la boca y volteo a ver a padre quien reía divertido. Ella no sabia porque pero el recibir aquella nalgada la había encendido mas.

    El hombre nuevamente propinó otro manotazo sobre las posaderas de la chica y esta nuevamente gimió al sentir el golpe. Una vez mas Anselmo levanto su mano pero la dejo en el aire mientras veía fijamente a su hija.

    La chica comprendió lo que su padre quería.

    -Dale papi, dame con fuerza. He sido una niña mala y merezco ser azotada.- dijo Verónica.

    El hombre obedeció y comenzó a nalguear a su hija como cuando esta era mas pequeña y había cometido una travesura. La chica se estremecía al recibir las nalgadas. Anselmo recordó que la madre de esta también era afecta al sexo anal y a las nalgadas. De tal palo, tal astilla pensó el hombre.

    Verónica regreso a atender la verga de Tomas mientras recibía las embestidas y nalgadas de su padre. El placer que ella sentía no se comparaba a nada sentido anteriormente. Ni su novio ni sus sesiones en solitario se podían igualar a lo que estaba experimentando. Había tenido ya varios orgasmos y su coño estaba chorreando sus jugos sobre la cama pero ella quería mas, quería sentir como su padre vaciaba su semen dentro de ella, quería probar la leche de don Tomas bajar por su garganta, deseaba sentir esas 2 pollas maduras en su interior, se sentía depravada al saber que su padre y un vecino al que había conocido toda su vida la estaban follando como una puta.

    Tomas disfrutaba como la hábil boca de la joven trabajaba en su miembro y disfrutaba el ver como su vecino se follaba a su propia hija por el culo, era algo prohibido y excitante.

    Anselmo solo podía gruñir y resoplar disfrutando la estrechez del culo de su hija. No sabia que sucedería cuando acabara aquel día pero esperaba que todo aquello no hubiera sido algo de una sola vez.

    -Ay, hija que rico culo tienes, ufff, me voy a correr pronto.- anuncio el hombre mientras follaba con todas sus fuerzas a la chica.

    -Si, papi, ummm, quiero que te corras dentro de mi, lléname el culo con tu leche, ahhhhh.- pidió la joven suplicante.

    Anselmo lanzo un gruñido gutural y sujeto con fuerza las caderas de su hija mientras empujaba todo lo que podía su verga dentro del ano de ella y finalmente estallo vaciando su carga.

    La chica también gimió al sentir como su culo se llenaba de semen y alcanzo un orgasmo mas que la hizo desfallecer.

    Anselmo cayo sobre su hija jadeando y cubierto de sudor y la beso complacido. Una vez que recupero el aliento se levanto sacando la polla del ojete de Verónica, haciendo que su semen comenzara a salir.

    La chica estaba exhausta pero se dio cuenta que don Tomas se estaba masturbando en busca del clímax que sus vecinos habían alcanzado.

    Haciendo uso de las fuerzas que le quedaban se giro en la cama y se abrio de piernas, mostrando su reluciente y mojado coño al maduro.

    -Venga aquí don Tomas. Ya que no pude hacer que se corra con mi boca, lo justo es que lo haga correrse con mi coño.- dijo la joven.

    El hombre abrió los ojos de par en par y sonrió enormemente.

    -Ay querida que buena eres. Han pasado años desde que pude disfrutar de un coño joven como el tuyo. Con tu permiso vecino.- dijo el hombre y con rapidez se posiciono frente a su vecina. Sin perder el tiempo hundió su verga dentro de Verónica y por poco y se corre al apenas meterla. Que delicia era sentir la calidez de un coño luego de tanto tiempo. El maduro inicio el mete y saca con prisa, la chica comenzó a disfrutar la penetración, su polla no se sentía tan grande como la de su padre pero tenia un buen grosor que también la hacia gozar.

    -Ay don Tomas, que buena polla tiene. Mmmm, folleme bien que quiero correrme una vez mas, aggg, con ganas, don Tomas. Mas duro, ufff.- pedía la joven a su maduro vecino.

    Este empujaba con todas sus fuerzas deseoso de vaciarse en aquel divino agujero. Anselmo estaba presenciando aquello y habiéndose recuperado con la polla erecta penso en disfrutar de la boca de Verónica pero tuvo una mejor idea.

    Tomando el lubricante, el hombre cubrió su verga con este y se acerco hasta su vecino dispuesto a terminar lo que había empezado.

    Tomas sintió como el otro hombre se posicionaba detrás de el y adivinando sus intenciones detuvo su ataque contra la concha de la joven. Verónica vio a su padre aparecer detrás de Tomas y momentos después el hombre gimió al sentir su agujero posterior siendo penetrado.

    Una vez que Anselmo hubo metido su verga en culo del maduro, comenzó a follarlo y este a su vez reanudo sus embestidas contra la chica en la cama. Era algo muy erótico y pervertido para todos los involucrados en aquel trio de placer. Les tomo algunos intentos pero los maduros finalmente hallaron el ritmo correcto y follaban al unísono. Anselmo empujaba sus caderas al penetrar a Tomas y este a su vez empujaba las suyas al follar a Verónica.

    -Dale cabron, follame con ganas como sabes. Métemela mientras me cojo a la puta de tu hija.- decía Tomas gruñendo.

    -Si, papito. Dale con fuerza mientras me folla, que rico, masss, mas duro. Asii. Mmm.- gemía la chica mientras recibía los embates con el doble de fuerza.

    Anselmo solo gruñía y resoplaba gozando tanto del culo de su vecino como el ver a su hija siendo penetrada.

    No tardaron mucho en llegar todos al climax; la primera fue Verónica que ya habia perdido la cuenta de sus orgasmo y estaba completamente exhausta pero feliz.

    Luego le siguio Anselmo quien asi como el maduro habia hecho anteriormente, vacio su leche dentro de su culo. Finalmente Tomas alcanzo el orgasmo y sin poder evitarlo descargo su semen dentro del coño de la chica.

    Los tres acabaron cansados de toda la faena y se acostaron juntos en la cama. Verónica se acurruco junto a su padre, abrazándolo como solía hacer cuando era niña.

    -Eso fue maravilloso, papa. Y usted tampoco se queda atrás don Tomas. Se mueve muy bien para su edad.- dijo la joven a su vecino.

    -Jejeje. Gracias, chica. Y con todo respeto debo decir que tienes un muy buen coño. Hacia años que no disfrutaba de uno así. Y perdona por habértelo llenado de leche. Espero no haya problemas.- respondió el maduro algo apenado.

    -Pierda cuidado. Tomo píldoras anticonceptivas.- dijo la joven.

    Anselmo lanzo una mirada de reproche a su hija. Le molestaba que fuera sexualmente activa pero agradecía que se cuidara.

    -Imagino que las usas con ese noviecito tuyo.- dijo el hombre.

    -Si, papa. ¿No recuerdas que descubriste que mama me acompaño a comprarlas hace meses y por eso discutieron la ultima vez?- pregunto Verónica.

    Anselmo recordó aquello, esa había sido la razón de su reciente disgusto con su mujer. El hecho que esta supiera que sus hijas eran sexualmente activas y no solo se lo hubiera ocultado sino que ella las apoyaba en eso, habían hecho que el hombre se enfadara. Ahora no podía seguir enojado con su mujer al respecto luego de lo que había sucedido.

    -Que bueno que Silvia me dijo que entrara sin tocar o nunca hubiera podido disfrutar de estas ricas vergas.- dijo la joven agarrando los penes de los maduros.

    -¡Silvia! ¿Qué hora es? Tenemos que vestirnos. No sea que nos sorprenda.- exclamo Tomas sobresaltado al recordar a su nieta.

    Tomas se levanto aprisa y comenzó a vestirse al tiempo que le lanzaba su ropa a sus vecinos para que hicieran lo mismo.

    -Tranquilícese don Tomas. Silvia fue a lavar la ropa. Seguro que tarda mas en venir.- dijo Verónica.

    -Tal vez pero no quiero arriesgarme. Mi nieta es todo lo que me queda y no me gustaría que me descubriera en esta situación.- respondió el maduro.

    -Que lastima. Y yo que esperaba que ambos me penetraran juntos. Ya saben, una polla en mi culito y otra en el coñito.- dijo la chica provocando a los hombres.

    -Tal vez en otra ocasión, querida. Aunque quisiera no soy tan joven cuando antes y ya he agotado mis fuerzas por hoy, pero cuando quieran pasar un buen rato siempre serán bienvenidos aquí. Cuando Silvia no este claro esta.- respondió el viejo riendo.

    -Bah. En ese caso tendré que conformarme con la rica polla de papito.- dijo la chica abrazando a su progenitor.

    -De eso ni hablar. Si quieres seguir follando conmigo no tengo problema pero debemos ser muy discretos con tu madre y tu hermana en la casa.- contesto Anselmo.

    La chica hizo un puchero como los solía hacer cuando las cosas no salían como ella quería.

    Al menos por hoy había podido disfrutar bastante pero aun faltaban varios días de cuarentena. Tendría que arreglárselas para quedar a solas con su papa o con don Tomas o mejor aun, con ambos otra vez para lograr aquella doble penetración. La chica sonrió mientras se vestía, contenta de haber follado aquel día, segura que le había ganado a su hermana por esta ocasión.

    CONTINUARA…

  • Sexo con maduro en Quito, Ecuador

    Sexo con maduro en Quito, Ecuador

    Soy un hombre de 20 años de la ciudad de Quito Ecuador. Desde joven me involucré muy temprano con el sexo, soy alto, no soy tan culón, pero me gusta que me morboseen y me toquen. Suelo frecuentar lugares donde se chatea con gays en Ecuador de manera anónima y chatear con ellos fantaseando en cómo sería tener relaciones sexuales con esos hombres. Un día entre tantas de mis calenturas decidí entrar nuevamente a ese chat y me puse a chatear con un hombre 50 años que estaba igual de caliente que yo.

    Él quería tener sexo casual y me puso a disposición su casa, yo por mi parte me pajeaba mientras chateaba con él y le di mi número de celular para mantenernos en contacto. Él me escribió por medio de Whatsapp y decidimos pajearnos por video chat. Cuando lo vi se me paro el pene, él se había desnudado de la cintura completamente para abajo y tenía su pene demasiado parado. Yo al verlo así decidí mostrarle mi pene y mi culo. Cuando vio mi culo empezó a correrse y me dijo que deberíamos vernos en persona para tener sexo.

    En ese momento tenía las ganas de ir pero me dio algo de nervios y decidí ir al día siguiente en la mañana, él por su parte me mandó su ubicación, estaba a 15 minutos de mi casa. Al día siguiente el me preguntó si de verdad iba a ir a su casa, yo le dije que sí con nerviosismo. Decidí ir a bañarme y limpiar muy bien mi ano para que se vea de la mejor manera posible, se veía lindo y rosadito. Me puse también un bóxer rojo con una pantaloneta de fútbol y una camiseta.

    Luego con nervios me dirigí a mi carro para llegar a mi destino. Después de 10 minutos manejando llegué a mi destino, pare el carro y le escribí que me encontraba afuera de su casa. Me contestó y me dijo que esperara afuera que el ya bajaba. De pronto vi que se abrió una puerta y era él, un hombre alto y no tan delgado, por su puesto se veía que tenía sus 50 años.

    Me saludo con un apretón de manos y me invitó a pasar al edificio, me dijo que subiera al segundo piso que había dejado abierta la puerta de su casa. Entré dentro de su hogar y me quede parado en la sala, solo escuché que él entro y sentí como su pene parado se puso entre mis nalgas. Me dijo al oído: Te estaba esperando y me agarró mi pene que estaba bien parado. Luego me dirigió a su cuarto, estaban cerradas las cortinas y me empezó agarrar el culo dentro de la ropa mientras me lo abría con las manos mientras estábamos parados.

    Yo por mi parte le abrí el pantalón y le saqué el pene, era grueso y largo, lo empecé a jalar para que se ponga duro mientras él se volvía loco con mi culo. Me besó en la boca y me pidió que me ponga en 4 sobre la cama y yo obedecí, mientras tanto él se ponía condón y me pidió que me ponga aceite en mi ano y nalgas. Luego empezó a meter su rico pene en mi ano lentamente, me dolía pero me gustaba, de a poco me lo empezó abrir con su pene y ya había entrado la mitad cuando empezó a bombearme mi ano.

    Con cada metida yo sentía como me estaba reventando mi culito mientras él se movía me daba nalgas en el culo y me decía que yo era una putita. Mientras me cogía yo me abría las nalgas para que entre más su pene en mi culo, yo tenía muy parado el pene y gemía mientras seguía en 4. El me empezó a pajear mientras me cogía, eso me encantaba me sentía como una zorra en su cama.

    Luego me hizo subirme sobre su pene, me lo metió todo de una sola, yo empecé a brincar en ese pene y se sentí muy rico mientras él se terminaba de desnudar, yo estaba totalmente excitado y mientras me seguía dando pene en mis nalgas me empezó a pajear nuevamente. Yo no soporté tanta excitación y me empecé a correr sobre él. Él me dijo que quería llenarme el culo de leche y se lo permití, se sacó el condón y me volví a montar, el señor estaba tan excitado que se corrió dentro de mi culo, cuando me paré se me chorreaba por mis piernas. Después empezó a chuparme el pene luego de tremenda cogida que me dio.

    Tuve que salir rápido de su casa porque recibió una llamada, me despedí como si fuéramos unos desconocidos, subí al carro y mientras manejada de regreso a casa mi culo seguía votando semen.

    Espero les haya gustado.

  • Mi tía Sandra paga mi silencio con sexo

    Mi tía Sandra paga mi silencio con sexo

    Tengo una tía, su nombre es Sandra, es el típico familiar que nadie quiere y es en serio, ella es déspota, mandona, grosera y todas las malas actitudes y aptitudes que puede haber, pero bueno, ella es esposa de mi tío, el menor de los hermanos de mi madre.

    Cabe señalar que, aunque por dentro es una basura, la tía Sandra físicamente esta de diez, en serio, aun hoy a sus 48 años, luce espectacular, ¿cómo le hace? Solo dios sabrá, es dueña de un trasero grande parado, de esos que quieres morder y apretar con desesperación, sus tetas son grandes y paradas y no duda en lucir sus escotes mostrando de que está hecha y sus piernas ¡dios mío! En serio, le dediqué muchas pajas en mi adolescencia.

    Pero esto sucedió justo cuando cumplía yo 21 años, en ese momento la tía tenía 32 años y como saben, a esa edad era un deleite mirarla en minifalda, la muy perra pasaba moviendo las nalgas cuando todos jugábamos futbol o los más adultos estaban tomando cerveza en la esquina, le encantaba ser el centro de atención, por ello creo venía el odio hacia ella, se corría el rumor que ella cada vez que podía corneaba a mi tío, de hecho a veces en mis fantasías, la imaginaba dándose sentones en un negro vergón, eso me hacía sacar chorros de semen, pero bueno, volviendo a lo acontecido aquel día, yo salí a comprar unas cosas para celebrar mi cumpleaños, pero fue justo cuando pasaba por un motel, que ella salió de ahí, nada más y nada menos que con un amigo de mi tío!

    Ambos se me miraron atónitos, yo los miré con ganas de insultarlos, pero me ganó más el ver a mi tía con ese sensual minivestido que mostraba sus ricas piernas, así que solo la saludé y me retiré.

    Una vez que llegué a la casa, no poda sacarme los pensamientos lujuriosos que tenia de ella, la imaginaba, mamándole la verga a aquel tipo, cabalgando, pidiéndole que se la metiera con todo, así que decidí ir a pajearme para saciar mis ganas, total había decidido no decir nada, ya que no me correspondía.

    Estaba a punto de jalármela pensando en ella, que justamente recibí una llamada:

    S: Luis, ¿oye que haces?

    L: En mi cama, ¿por?

    S: Lo que viste, ¡no es lo que crees!

    L: ¿Así? ¿Pues qué creo?

    S: ¡Es que bueno, el tipo me obligó!

    L: Tía, no soy idiota, tengo la suficiente experiencia para darme cuenta que ahí, no había nadie obligado, si me disculpa tengo que continuar con lo de mi cumpleaños, ¡nos vemos!

    S: ¡Espera!!! ¿No dirás nada?

    L: ¡No lo sé, tal vez si!

    S: ¡No!! Vamos, hagamos un trato, ¡qué quieres de mí!

    Inmediatamente el morbo se apoderó de mi mente, mi verga se puso aún más dura cuando tuve una gran idea.

    L: Bueno, sabe, necesito que venga a mi casa, la espero en 15 minutos, le dejaré abierto, mis padres no están, usted pase cuando llegue, ¡ahí negociaremos!

    S: Ok, ¡voy para allá!

    Inmediatamente subí a mi cuarto, lo limpié y me desnudé por completo. Mi idea era obligarla coger conmigo y algo me decía que esta era mi oportunidad.

    La tía Sandra llegó puntual y escuché su voz al entrar, ella subió hasta mi cuarto y al entrar, gritó y vi como sus ojos se abrieron al verme desnudo en mi cama.

    S: ¡¿Qué es esto?!!

    L: ¿Qué?, ¡le dije que negociaríamos!

    S: ¡Cabrón!! ¡Tapate!

    L: Mire, se lo pongo fácil, yo mantendré mi boca cerrada, con la condición de que cojamos…

    Ella me miró enfada y trató de irse, incluso me insultó, pero yo la miraba acariciándome mi verga que estaba súper dura.

    L: Bueno, yo pensé que quería negociar, entonces hagámoslo, ¡váyase y yo me encargo del resto!

    S: Maldito escuincle, ¡sabes que soy la esposa de tu tío!

    L: ¡Ahora si eres su esposa!, vaya hace un rato más que su esposa parecías una cualquiera, ¡tal vez debo decirle!

    S: ¡No!!! ¡Carajo!!!

    Mi plan estaba saliendo a la perfección, ella estaba acorralada, quién iba a decir que se me iba a poner en charola de plata y que todo estaba saliendo de maravilla.

    S: Ok, te dejaré montarme, ¡pero solo esta vez!

    L: ¡Con una tengo!

    La tía Sandra se paró frente a mi cama y lentamente dejó caer su sensual vestido, mostrándose solo en tanga, ¡dios mío! Que cuerpo más delicioso, sus tetas eran perfectas, grandes y con un enorme pezón, sus piernas estaban torneadas y sus ingles se veían de antojo, se dio vuelta y me permitió ver sus ricas nalgas, mi verga se endureció más.

    Le indiqué con mi dedo que la quería encima de mí, ella con muecas de coraje obedeció y subió sobre mí, yo apretaba sus piernas, sus nalgas, sus tetas, ella cerraba los ojos, eso me puso más cachondo, tomé sus duros y negros pezones y los devoré como recién nacido, su respiración era agitada, estaba nerviosa, pero notaba una ligera satisfacción mientras mi boca se comía sus tetas.

    Besaba su cuello, la acosté y me dispuse a saborear su cuerpo, mi lengua recorría de su cuello hasta sus pies, deteniéndome especialmente encima de su tanga, oliendo su olor a semen ajeno y vagina, eso me encantó, besé su espalda, lamí sus duras nalgas, incluso le di pequeñas mordidas, mi fluido pre seminal estaba a tope.

    L: Que buena estás tía ¡uhm!!

    S: ¡Eres un degenerando!

    L: ¡Somos!!

    S: Dios, ¡ya acaba con esto!

    L: Pues aun no, vamos, mámela, ¡mámala como se la mamas a otros!

    S: ¡Dios mío!

    La tía no tenia de otra, así que me acosté y ella bajó a mi verga, al principio solo la ponía en su boca, llenándose de mis fluidos, fue entonces que la tomé de la cabeza y a la fuerza le fui introduciendo mi verga.

    L: Vamos, uhm, no me vengas con esto, vamos, ¡o mi tío sabrá lo puta que eres!

    Ella suspiró y empezó a mamármela delicioso, mis sospechas eran ciertas, la tía mamaba riquísimo, lamía mi cabeza y mi mástil, me mordía las bolas, se lo tragaba hasta que se ahogaba, se sentía fenomenal, ver como mi verga desaprecia en su boca, yo disfrutaba de mi ganancia obtenida.

    S: Uhm, ¡es grande!

    L: ¡Claro, uhm, que rico lo haces!

    Poco a poco Sandra se clavó en la acción, sus mamadas eran más deliciosas, sentía sus manos acariciarme las nalgas y mi abdomen, yo le acariciaba sus ricas nalgas y con mi mano acariciando su vagina descubrí que ya estaba mojada, la puta ya estaba excitada y le gustaba tragarme.

    La acosté en la cama y abrí sus piernas, le hice a un lado su tanga y coloqué mi cabeza en la entrada de su vagina, ella aun cerrando los ojos, respiraba aceleradamente, me agaché hasta que su cara y la mía estaban frente a frente y entonces lentamente la fui penetrando.

    Apretaba riquísimo, yo jadeaba al sentir como su vagina me devoraba la verga, comencé con suaves movimientos, me hacía para atrás y la metía con fuerza, eso la hacía gemir y retorcerse, sus pezones estaban súper duros, le besaba su cuello, le apretaba su cabello, me comencé a mover con fuerza, esto la hizo gozar, con sus piernas empezó a abrazarme y sus manos a acariciarme, estaba disfrutando mi verga.

    L: ¿Te gusta?

    S: ¡Ah, uhm, si!

    Le levanté sus piernas y en esa pose me movía más rápido, miraba como mi verga desaparecía en su coño, también me daba gusto acariciando sus piernas, esas piernas que tantas pajas me hicieron hacerme.

    Le doblé las rodillas hasta que casi chocaban con su frente, sus nalgas se veían fenomenales, las apretaba con desesperación y me apoyaba de ella para seguir penetrándola, esa pose finalmente la desató, ella abrió los ojos y miraba como mis 21 cm de verga la tenían bien ensartada.

    S: ¡Ah, si, uhm!!

    L: ¡Que rico!, uhm!

    S: ¡Mas, uhm, así!

    L: Sabía que no te resistirías, ¡uhm!

    Seguía moviéndome con fuerza, ella gemía y me arañaba la espalda, Sandra gemía y también movía rico su cuerpo, se sentía fenomenal, no era la primera tía que me cogía, pero si era la mejor.

    La puse en cuatro y acariciándole las nalgas la penetré fuerte, le apretaba la espalda y parecía un toro loco, la montaba toscamente y con fuerza, ella movía rico su cuerpo, que delicia tener a mi tía en cuatro, mi verga era tragada por completo y su vagina estaba súper mojada, ella estaba a punto de venirse, al igual que yo.

    S: ¡Ah, sí que rico, uhm!

    L: ¡Ah, ah, tía!!!!

    S: ¡Vamos, dámela, dámela papi!!

    L: ¡Es la mejor!!!

    Bastaron unos movimientos de cadera en conjunto, para que comenzara a llenarla de semen, ella se movía rico y el orgasmo era de lo mejor, a esa edad jamás me habían hecho sentir así y mi tía me estaba dando el mejor orgasmo hasta ese momento.

    Quedé encima de ella como perros pegados, ella aún se convulsionaba por los espasmos que le había generado, pero yo gracias a mi juventud aún estaba duro, a lo que ella me pidió que me acostara, ya que me iba a dejar seco.

    Me acosté y Sandra subió a cabalgarme, empezó dándose unos buenos sentones, es verdad que me sacaba el aire, pero la sensación de cómo se tragaba mi verga con su coño era genial, la mejor en mi vida, mientras yo aprovechaba a acariciarle sus muslos, sus nalgas y morder sus pezones.

    S: Ah, ¡Luis, que buen macho eres!

    L: ¡Dios, que rico coges tía!

    S: Para estar joven tienes una buena verga, ¡uhm!!

    L: ¡Mas buena estas tú!!!

    Ahora me daba una deliciosa cabalgada, sus caderas se movían fantástico, yo la tomaba de sus nalgas y guiaba cada movimiento, luego mi tía aceleró su ritmo, me tenía jadeando y ella también disfrutaba estar encima de mí.

    S: ¡Ah, que duro, uhm!

    L: ¡Más!! Que rico, muévete, agh!

    S: ¡Luis, que rico!

    L: ¡No pares, ah, muévete!!

    Ambos estábamos acelerados, nos movíamos juntos, sentía sus espasmos nuevamente y yo sentía como me inflaba, estaba por correrme otra vez.

    Y así fue, en un gran movimiento, mi leche salió nuevamente llenando a mi tía de semen, ella también se corrió, ambos dejamos mi cama toda mojada, disfrutando aquel delicioso orgasmo.

    S: ¡Uhm, que rico, agh!

    L: ¡Eres la mejor tía!

    S: Bueno, ya cumplí, ¡espero tu cumplas!

    L: No se preocupe, ¡espero lo hagamos más seguido!

    S: Ya veremos, uhm, ¡ya veremos!

    Mi tía se vistió y se fue, ella no asistió a la celebración que hice, pero una semana después estábamos en su casa cogiendo, con la adrenalina por ser descubiertos, pero mientras eso pasaba, ella fue una buena maestra sexual y más adelante les contaré más ricas experiencias con ella.

  • Mi tía Clara (Capitulo I)

    Mi tía Clara (Capitulo I)

    Corría un día caluroso en la localidad, realmente era sofocante y por si fuese poco mi bebe con mucha tos. Más tarde decidimos llevarlo al médico, así que tomamos nuestras ropas nos alistamos y tomamos el auto para ir a nuestro destino.

    Llegamos a la ciudad, y el calor persistía más aquí que en nuestro pueblo, a decir verdad, preferiría haberme quedado en casa, sin embargo, nuestro bebe estaba aún peor.

    Finalmente dimos con un consultorio privado, estacioné el auto y pude ver a mi bebe más sofocado por semejante calor, así que decidí comprarle agua para hidratarlo. Salí del auto y le dije a mi esposa que iría por algo de tomar para nosotros y el bebé, ella asistió con mucha desesperación, supe que debía ser más prudente y rápido con este tipo de situaciones, la verdad me casé muy joven a los 19 años para ser exacto y no era del todo maduro para afrontar estas situaciones.

    Bueno llegué a una tienda cercana y pedí algo de tomar, 2 botellas de agua fría y una a temperatura ambiente. Salí de la tienda y pude ver el auto así que caminé más rápido de lo normal, llegué al auto y no vi a mi esposa, entonces supuse que ya había entrado al consultorio a esperar turno, así que entré, y justamente hay estaban a punto de pasar con el médico, así que le di la botella de agua y entramos juntos al consultorio.

    El doctor nos confirmó que el bebé estaba un poco mal y de hecho nos exhortó debido al mal cuidado además de la poca capacidad de reacción para responder a la situación actual del bebé.

    El médico tomo su máquina de escribir y empezó a generar la recta.

    Médico: Listo señores pueden pasar por las ampolletas para vacunar a su bebé en la farmacia de al lado.

    Fuimos rápido a la farmacia, compramos los medicamentos y regresamos con el médico que rápidamente realizó sus labores y nos dio las indicaciones correspondientes al tratamiento.

    Salimos del consultorio y nos dirigimos al auto para regresar a casa, el calor no cesaba nada en lo absoluto, pero aun así regresamos felices debido a que el bebé tenia buena reacción al tratamiento y se veía un poco mejor.

    Casi al entrar a la autopista mi esposa me dijo que debía comprar unos víveres que le hacían falta en casa, así que teníamos que volver al centro de la ciudad para ir al súper, así que tomé el retorno más cercano y volvimos al centro de la ciudad.

    Luego al estacionarme en el supermercado ella me dijo que iría sola que esperara en el auto mientras, así que prendí el aire acondicionado del auto y me quedo solo con el bebé. De repente una llamada, tomé el teléfono y contesté rápidamente, a lo que salió la voz de mi tía Clara, para decirme que tenía un problema con su PC, y que, si estaba en casa para echarle un vistazo, a lo que respondí, por hora estoy en la ciudad llego en una hora, a lo que ella respondió, entonces te la dejaré en casa de tus padres y pásala a buscar me urge en serio.

    Mis padres no vivían muy lejos así que le dije que estaba bien que ya la vería más tarde, corté la llamada y mi esposa llegó con las bolsas, abrí la cajuela del auto para meter todo y volver a casa.

    Rápidamente pasé a casa de mis padres, conversamos un poco, y luego le pregunté si mi tía Clara había dejado algo para mí, a lo que mi madre respondió “si, dejó una mochila y comentó que te la diera”, mi madre la tenía en la mesa de la sala, fue por ella y me la entregó. Con gusto me despedí de ellos, y de igual forma lo hizo mi esposa.

    Cuando llegamos a casa solo tenía ganas de recostarme un poco, así que tomé una ducha. Al salir del baño vi a mi bebé en su andadera, lo tomé de los brazos para llevarlo a nuestra recámara y dormir un poco. Empecé a contarle historias y en minutos se durmió sobre mi brazo.

    Yo estaba a punto de sucumbir ante el sueño sin embargo la voz de mi tía Clara me despertó, y rápidamente recordé la tarea que me había encomendado, así que me bajé de la cama y fui por su pc al auto, cuando regresé ahí estaban mi tía Clara y su esposo, un hombre de 48 años, de cuerpo muy robusto.

    Mi tía por su parte tenía un lindo cuerpo, era delgada, de pelo castaño y con una cara muy coqueta, y nada que decir de su tonificado cuerpo, con nalgas bien paradas y unas tetas de mediano tamaño, pero bien formadas.

    Ella es la hermana más joven de la familia de mi madre, y con sus 36 años mantenía un cuerpo espectacular, gracias a que solo tuvo una hija que actualmente se encontraba estudiando la universidad en Chicago, gracias a un intercambio de estudiantes.

    Cuando mi tía me vio entrar a la casa con su mochila, me dijo “Vaya con que te habías olvidado de mi verdad sobrino”.

    A lo que respondí “claro que no tía en eso estaba créeme”, cuando de repente mi esposa se tiró una carcajada y delató completamente que ni siquiera recordaba haber traído el pc.

    Mi tía por su parte dijo “no te preocupes ya he hablado con mi jefe, y me comentó que me dará una semana más para entregar los reportes debido al problema de mi pc”.

    Sentí un alivio y fui a conectar todo para revisar que pasaba con el pc de mi tía, al encenderla vi que todo iniciaba de forma normal y no había ningún problema, se me hizo raro y llamé a mi tía a mi despacho para preguntarle acerca de su problema, vino rápidamente y me empezó a explicar de qué se trataba.

    Tía: Mira sobrino, donde yo trabajo usamos este sistema para imprimir reportes y exportarlos a pdf sin embargo cuando exporto a pdf los reportes y los ubico dentro del explorador de archivos me aparece lo siguiente. “No se encuentra ninguna aplicación para abrir este tipo de archivos”.

    Realmente no era un problema, solo bastaba descargar un navegador o un lector de pdf para poder visualizar los archivos, sin embargo, le dije que mañana la tendría lista a lo que ella respondió “está bien mi amor tómate tu tiempo”.

    En ese momento ella me rozó el brazo y salió del despacho, si hubiese sido otra chica juraría que me estaba coqueteando, pero al suponerse de mi tía no pensé nada.

    Luego de dos minutos conecte su pc al internet de casa y comencé a descargar un navegador, el tema había quedado resuelto.

    Entonces apagué el pc y me fui a la sala.

    Al entrar a la sala pude ver a mi esposa en un sillón y en el sillón izquierdo a mi tía, entonces fui por algo de tomar y les ofrecí a ambas, luego me senté frente a mi tía y tomé mi teléfono para ver las historias de mis redes sociales.

    Ellas hablaban de cosas que no entendía y que no me daban curiosidad preguntarles o estar atento su plática, por su parte mi tía hablaba de que año con año hacia más calor y que eso a ella no le hacía bien.

    Entonces dijo algo que promovió el morbo dentro de mi cabeza.

    Tía: Querida si por mi fuese vendría en ropa interior a tu casa, pero el menso de Raúl es muy celoso y se pondría celoso hasta de mi sobrino al verme en paños menores.

    Después de eso mi cabeza empezó a llenarse de ideas locas, una de ellas era imaginar a mi tía en ropa interior con encaje dibujando su vulva a través de los bordes de sus bragas.

    Entonces empecé a sentir algo de calor y fui a mi recámara por algo de ropa más fresca, así que tomé un short deportivo y una playera de algodón. Y regresé a la sala. Mi tía vestía una falda a la altura de la rodilla quizás unos centímetros más por encima, debido a que la tela era de licra su enorme culo delataba las marcas de la ropa interior que usaba y parecía ser una muy pequeña.

    Después de tanta charla mi tía se aburría cada vez más, al parecer estaba esperando a su marido para irse a casa, lucía un poco inquieta y movía sus pies de un lado a otro, rápidamente el silencio en la sala estaba más presente.

    Entonces mi tía le pidió a mi esposa que la acompañara al baño, se paró muy lentamente dejándome ver su ropa interior, no estaba equivocado era una prenda muy pequeña le lucia genial, de pronto al ponerse de pie ¡dijo hay! ¡Hay! Cayendo nuevamente al sillón, pero con las piernas abiertas, dejándome ver el color y todos los detalles de sus bragas, eran color melón con encajes en la parte superior de su vagina, su pie izquierdo se le había acalambrado, pero eso a mí no me importó y yo seguía viendo el esplendoroso interior que tenía enfrente.

    Rápidamente mi esposa la ayudó a incorporarse, y la llevó al baño.

    Al irse lentamente al baño mi tía hizo un gesto raro y es que vio mi entrepierna y me dijo algo que no escuché muy bien, pero al parecer dijo “¿tranquilo sobrino que estoy rebien verdad?”. Atenuando un doble sentido, haciendo que me diera cuenta de que tenía la verga parada y todo gracias al espectáculo que me dio al caerse en el sillón.

    Mi esposa ni siquiera se dio cuenta de cómo estaba así que me sentí tranquilo por esa parte.

    Después de media hora de lo sucedido llegó el marido para llevársela, se despidió de mi esposa y entre carcajadas me dijo “¡¡a ver qué día me vuelto a caer en el sillón sobrino!!”.

    Al caer la noche mi esposa medicó al bebé y se acostaron temprano a dormir, cosa que yo no podía debido a las imágenes de la zona intima que había presenciado hace unos instantes, así que fui a mi despacho tenía ganas de leer un poco, entonces tomé un libro y empecé a hojearlo sin motivo alguno, y es que no podía concentrarme debido a que sentía ganas de ver a mi tía con las piernas abiertas una vez más, entonces me propuse ver unos videos eróticos, pero mi laptop estaba en la recámara y no quería hacer ruidos y despertar a mi esposa o al bebé.

    Sin nada que hacer pasaron unas horas y yo seguía buscando algún motivo de distracción, así que vino a mi mente conectar la pc de mi tía y buscar algo de entretenimiento en internet.

    Conecté todo y la comencé a usar, de pronto la idea de buscar videos eróticos en la red volvió a estar latente, así que entre al navegador, pero al momento de escribir la primera x para la página ya conocida, la barra de búsquedas empezó a autocompletarse con links que mi tía ya había estado husmeando, por supuesto no me sorprendió que mi tía viese este tipo de videos.

    Tanta curiosidad entro en mi mente que comencé a husmear en su historial, y vaya sorpresa que me llevé al encontrar un patrón de búsqueda muy común en su navegación por internet, que decía lo siguiente. “Me llevo a la cama a mi sobrino”, “follando con mi sobrino”, “encuentro a mi sobrino solo y me lo follo en su casa”.

    Estas frases marcarían la relación con mi tía y ya tenía en mente que debía hacer cuando la volviese a ver.

    Ya era medianoche y mi cuerpo pedía descanso, así que me propuse a apagar todo e irme a dormir, pero al querer pulsar crtl+f4 en la pc pulsé Windows+e y abrí el explorador de archivos de mi tía, tenía muchas carpetas todas llenas de información acerca de su trabajo, pero al final había una en particular que decía “Pictures hot and Movies hot”, o sea imágenes y videos calientes. Al principio supuse que se trataba de imágenes bajadas de internet y cosas así, pero al abrir la carpeta vi algo inédito y sobre todo increíble, era una carpeta que decía para mi sobrino Dani, entonces por mi mente pasaron muchas ideas, así que me decidí a abrirla lo antes posible, y ¡voilà! la sorpresa más grande de ese día y que marcaría un antes y un después entre mi tía y yo.

    CONTINUARÁ…

  • Divirtiéndome con los amigos de mi esposo (20)

    Divirtiéndome con los amigos de mi esposo (20)

    Ya hace muchos años cuando mi adorado esposo logro independizarse de sus patrones y realizar su sueño de montar una empresa de ingenieros con todos los juguetes.

    Empecé a ir a visitarlos cada vez que podía y almorzar juntos, un día él estaba con una pareja de ingenieros casados ella es medio mestiza, de piel morenita, de ojos negros penetrantes grandes, una cara bonita, de facciones finas y delgada, pelo negro larguísimo le llegaba a la cintura, un busto al igual que el mío grandecito, delgada y caderona, media como 1.70, espectacular la porquería. Samantha es su nombre, José Luis su querido esposo un mono de ojos verdes delgado, ambos muy celebres, divertidísimos.

    Con Samantha hicimos muy buena amistad, más bien coquetona se le notaba que le gustaba tontear, ser sexy con los hombres, nos encontramos varias veces al medio día y almorzábamos. Un día hubo una reunión en el club de ingenieros se iban a entregar unos premios y mi esposo había ganado uno de ellos junto con tres ingenieros más.

    Llegamos a la reunión y Samantha Y José Luis ya estaban en la mesa esperándonos saludamos a varios de los asistentes y yo me dirigí a la mesa saludando a los que estaban en ella y sentándome al lado de Samantha. Ese día yo había tenido una audiencia en los juzgados de paloquemado y por eso no me había cambiado de ropa todas las damas estaban de vestidos de coctel, yo de falda de paño y chaqueta, una blusa blanca, medias veladas y zapatos negros.

    La reunión trascurrió un poco aburrida, me puse a observar los asistentes al evento y no había así nada que valiera la pena, entre los solteros, habiendo unos cinco caballeros más bien queridos pero lo malo era que estaban con sus esposas.

    – No Samantha realmente de este grupo de ingenieros no se saca uno que valga la pena, muy gordos o muy flacos con cara de nerds, gafufos.

    – No es por dármelas pero del escuela de ingenieros yo era la reina de la universidad, del resto no daban ni para un mal pensamiento.

    – jajaja Entonces eran horribles.

    – Jajajaja ¡Ahí Dios mío!

    – ¿Que te paso?

    – Mira Dianita quien entro ahí, Papacito divino ese hombre me encanta, no he podido conocerlo.

    Volteo a Mirar y veo al Julián que está entrando acompañado de dos hermosas damas.

    – Ha el Julián.

    – Siii ¿lo conoces?

    – Un poco si le dicen el terror de las mujeres casadas.

    – ¿Si y eso?

    – Le encanta acostarse con ellas.

    – A no es que quien no, semejante semental de hombre hasta yo lo haría.

    – Samantha ¿tú le eres infiel a José Luis?

    — Ves la mesa de enfrente donde está la señora de rojo y al lado su marido.

    – Si

    — Lo conocí ya hace tres meses y ya me he acostado con él unas… veinte veces.

    – ¿Solo con él o ha habido más?

    – Después de tener a mi primera hija me encontré con mi ginecólogo y terminamos en una de las residencias de chapinero esa tarde, ese fue mi primer amante, ese día mi vida cambio para mí, sentí tanta angustia por lo que había hecho, sentía que no debía volverlo a hacer pues eso me dije a mi misma pero solo me duro dos días, el desgraciado me llamo y nos volvimos a ver, terminamos nuevamente cogiendo cuatro horas en una de las residencias de chapinero. Llegue a la casa y me bañe y termine masturbándome.

    – ¡Ha! ¿Hay más?

    – Si después de sentir esa sensación tan agradable, yo no sentía que traicionaba a mi esposo, no para nada sino que vivía plenamente, procurando ser siempre bien discreta para seguir en la juerga, que había encontrado la forma de hacerme más llevadera mi matrimonio. Ha es que José era muy celoso demasiado. Me daba era risa lo que yo hacía a sabiendas de los celos de mi marido, con más ganas le ponía los cuernos, era como un aliciente que me incitaba a hacerlo, empecé a salir con varios de sus amigos y era más excitante, más placentero y a la vez más riesgoso y hasta le puse los cuernos varias veces en nuestra cama.

    También para ese tiempo conocí a un amigo de José Luis con quien dure cinco años de pleno romance viéndonos seguido y aun nos vemos en muy esporádicas veces y recordamos viejos tiempos y muchos más. Hace unos diez años tuve a seis amantes con los que me veía y se me estaba complicando la cosa y decidí bajarle.

    Me mira y me pregunta.

    – ¿No me crees cierto?

    – Si claro que te creo.

    – Como no te veo sorprendida.

    – Jajajaja hay mamita para mí eso es algo normal yo también e sido puta.

    Ambas nos reímos.

    – Samantha es que no hay nada más delicioso que ponerle los cuernos al esposo.

    Nos volvimos a reír.

    – Estas en lo cierto Dianita y más exquisito cuando sabes que con quien estas es un algo de el.

    Samantha toma un sorbo de agua.

    Ha eso es delicioso, Una vez lo hice en la cocina de la casa, no fue rapidito ni nada duramos casi una hora y mi esposo ni se dio cuenta, Fueron tres orgasmos gloriosos.

    La reunión termino y salimos un grupo grande a celebrar a una taberna.

    Tomamos, bailamos y charlamos muy animadamente.

    — Samantha te voy a presentar a Julián.

    – En vedad tu lo conoces y eres una de las casadas que él se ha gozado.

    — ¡Sí! y te digo una cosa ese hombre tiene una verga, ¡DELICIOSA! …

    Me mira con cara de interrogación y deseo se muerde los labios, suspira.

    — ¿Y te vez seguido con él?

    — Con decirte no más, que he hecho el amor con el más veces que con David.

    — Guau mujer que rico me encantaría conocerlo. Y en verdad es cierto lo de las casadas.

    — ¡Sí! y yo le he colaborado en varias ocasiones haciéndole cuarto para que el pueda divertirse con ese tema. Así como te voy a colaborar a ti.

    — ¿Y pa cuando dianita que a mí me encantaría conocerlo?…

    – Si paciencia mamita que lo llamo mañana y arreglo tu velada sexual.

    Samantha suspira y sonríe con inmensa alegría. Se me acerca al oído y me dice.

    – De solo pensar que me voy a acostar con el me moje, me siento empapada.

    – Delicioso mamita Julián te va a encantar, te esperan unos orgasmos los hijueputas.

    – Yo sé que sí, lo presiento.

    La noche termino y cada uno para su casita, Al otro día me levante era Sábado y no tenia que trabajar por ese fin de semana. Me calenté un cafecito y llame a Julián

    — Hola buenos días mi vida hermoso ¿cómo te termino de ir ayer?

    — Mi amada preciosa todo excelente no gane premio pero celebre con las dos niñas que lleve todavía están durmiendo en mi cama ¿y tú vi que salieron con los del grupo?

    — Si nos fuimos a una taberna, ¿Mi vida vienes hoy?

    — ¿Si claro a qué horas vas a estar?

    — Yo todo el día no voy a salir, lo que pasa es que te tengo una cita a ciegas.

    – Jejejejeje ¿y eso?

    — Conoces a la ingeniera Samantha la esposa de José Luis Bernal.

    – Si, ellos estuvieron en tu mesa ayer.

    – Si exacto ellos. Resulta que Samantha quiere acostarse contigo, te tiene unas ganas las hijueputas y eso que le comente lo culion que eres y eso la excito mas.

    – Ha Dianita eres increíble mamacita por eso te quiero tanto eres una perra reculiona ¿y entonces a qué hora te llego?

    — Tipo seis de la tarde

    — Listo a esa hora te llego.

    – ok mi vida te espero.

    Colgué y llamo a Samantha.

    – Hola querida como amaneciste.

    – Hay dianita con una maluquera bien jarta. Tomamos mucho anoche.

    — Tú parecías alcoholizada.

    – preciosa Te conseguí la cita para esta tarde con Julián.

    – Hay en verdad no te lo puedo creer.

    – Acabo de hablar con él y viene a las seis de la tarde.

    – No que esa dicha poder acostarme con ese semental, no me puse toda erizada bueno se me va a hacer larga la tarde y toca inventarnos algo para decirle a mi esposo que voy a salir y no le valla a dar por acompañarme.

    – Bueno mi niña yo veré te esperamos.

    – Si listo a ya les caigo gracias Dianita muchísimas gracias por darme esa felicidad. No me gustan las estadísticas pero saber que soy una de las tantas con quien él se ha acostado me emociona.

    Ahora tocaba llamar a David y contarle lo que íbamos a hacer.

    — Hola papacito divino ¿cómo estás?

    — Bien mami todavía trabajando ya casi salgo para la casa pero por la sugestiva presentación me imagino que hoy tienes visita en casa.

    – Si mi amor hoy invite a Samantha y a Julián a la casa, vamos a hacer un delicioso trio.

    — ¿Ha Samantha y eso? Con lo celoso que es el José Luis, tienes que tener cuidado y no ir a acabar con ese matrimonio ¿y Samantha sabe cuáles son tus intenciones?

    — Mi vida fue ella la que me pidió que organizara el desorden.

    – Ojo mami y tengan precaución el José Luis es bien volado y se llega a dar cuenta es para problemas.

    – Si, Si no te preocupes que todo está bajo control, si llegas temprano recuerda de no hacer ruido, nosotros vamos a esta en mi cuarto y nos puedes ver en las cámaras.

    – Si me voy temprano ya mismo salgo y me meto al estudio a verlos.

    Nosotros tenemos un sistema de vigilancia en el cuarto hay siete cámaras muy pequeñas, tres en los costados enfocan la cama, una en el techo, una la ducha, otra el yacusi y otra el espacio que hay entre la zona húmeda y el cuarto que es donde hago los masajes otras dos en la cocina, dos en la sala y dos a los costados y una en el techo en la zona de la chimenea, me encanta follar ahí, dos en el garaje, y una en el patio, ¿Qué porque tantas cámaras? A mi esposo le gusta verme follar tengo cientos de videos en donde estoy haciendo tríos, cuartetos, lésbicos y hasta con un travesti tengo 16 videos de el pero déjenme decirle que mujer es ella, súper y lo mejor es su tremenda verga, bien dotada esa hijueputa.

    Samantha me llego a las cinco venias de blues jeans, sacos, una chaqueta puesta y una cartera grande, en donde traía lo que se iba a poner, Un corsé

    t, un liguero con sus medias, zapatillas negras de correas, y una batica negra trasparente.

    — Hola querida ven entra.

    La abrace y la sentí toda temblorosa, con mi mano derecha le agarre su mentón y la bese en la boca. Beso que correspondió restregándome su lengua contra la mía fueron casi un minuto de pasión.

    – ¿Ahí Dianita que fue eso?

    – Hoy va a ser una noche inolvidable para ti mi querida Samantha.

    Me mira y mueve su cabecita afirmativamente. Volvimos a besarnos con mayor pasión comienzo a desabotonar su chaqueta quitándole también su saco, caminamos abrazadas, nos soltamos los pantalones y los bajamos, llegamos a la escalera y la agarro por la espalada y le dedeo la cuquita.

    – Ahí no que es esto que siento diana por dios mujer que me pones a mil.

    – Muñeca tu relájate y deja que salga en ti esa parte que te hace falta para gozar el sexo total.

    Mi lengua recorre su cuello introduzco mis dedos en su cuquita haciéndola gemir, luego los chupo probando su delicioso sabor, la agarro de la mano y me la llevo para la cama en donde la siento en el borde me le arrodillo enfrente le abro las piernas y comienzo a dedearla, volvemos y nos besamos, ella venía muy humedad, me lambo los dedos que acababa de meter en su cuquita y me agacho a chupar sus líquidos vaginales. Mi lengua comienza a frotar sus labios y clítoris, gime como loca se recuesta en la cama arqueando su espalda, sus manos agarran mi cabeza y me afirman sobre su cuca. Cosa de diez minutos se viene en un prolongado orgasmo de casi cinco minutos en los que mi lengua trabajo hasta terminarlo.

    – ¡Hay dianita que cosa tan hijueputa! Nunca había tenido un orgasmo tan delicioso.

    – Jejeje Samantha lo que pasa es que venias muy sensible, esa cuca tuya está pidiendo verga lo que te hace vulnerable y yo simplemente lo aproveche y ahora te toca a ti chupármela.

    Nos besamos apasionadamente uniendo nuestras lenguas nos montamos en la cama y me le siento encima de su cabeza restregándole mi cuquita. Su lengua comienza a saborear mis jugos la restriega por todos mis labios y trasero, duramos cosa de quince minutos hasta que me vine escupiéndole en la cara mi venida.

    — ¡HA que fue eso! Me dice.

    Y yo con mis pechos a mil le respondí.

    –Disfruta mamita, disfruta todos mis líquidos.

    Con mis manos se los restregué por la cara.

    – Guau pero qué bárbaro sí parece que te hubieras orinado, yo no suelto tanto.

    Me le acercó y le lambo la cara. Me le acuesto al lado y la dedeo nuevamente haciéndola gemir, Me mira y pregunta.

    — ¿Otra vez?

    — Otra vez muñeca y ten en cuenta que cuando estás conmigo no hay límite.

    Samantha se sonríe y me abraza riéndose.

    – Pues Dianita hagámosle porque esto está muy bueno.

    Nos besamos me mete su lengua en mi boca y entre ambas nos dedeamos. Hasta hacernos venir, luego cambiamos de pose y hacemos la tijera ella acostada y yo encima, restregando nuestras cuquitas, el tiempo paso y seguíamos arepiando. Al terminar nos metimos al yacusi a descansar y relajarnos mientras esperábamos a Julián, quien llego y accione el botón del parqueadero y pudo entrar.

    –Mírame Dianita como tiemblo de pensar en el Julián.

    – Jajaja no pareces una gelatina ja jajaja.

    Esperamos a que subiera las escaleras y lo vimos acercarse.

    — Buenas, Buenas Valla pero que esta delicia de mujer, mamacita estas como me encantan a mi las mujeres.

    Nos paramos a saludarlo y me dio tremendo beso en la boca.

    – Dianita cada día te amo más.

    Y luego saludo a Samantha también de beso en la boca y agarrándola de la mano le levanto el brazo y le hizo dar una vuelta completa viendo su desnudes.

    – Mamacita rica.

    Sus manos agarraron sus tetas las beso y chupo sus pezones. Se retiro unos metros y rápidamente se desvistió, pero primero se metió a la ducha y Samantha sin pensarlo lo siguió enjabonándolo en medio de caricias y besos. Salieron ella agarrándole la verga lo trajo al yacusi y lo sentamos en medio de las dos.

    – Bueno Samantha esta verga es toda tuya y me gustaría saber que puedes hacer con tu boquita.

    – Muchas cosas papacito rico.

    Sonriendo se acercó y comenzó a lamberla. Samantha me mira y pregunta.

    — ¿Y tú qué piensas, quedarte mirando o compartir esta vergota?

    — Tú que crees.

    Me agacho y lambo también el tronco encontrándonos varias veces en el glande chupándolo y besándonos e intercambiando la mamada un ratico ella, otro ratico yo.

    Fueron casi 10 minutos de sexo oral, luego Samantha se levantó y coloco su cuquita en la boca de Julián para que se la chupara, yo seguí mamándosela, chupándole los huevos, lambiéndola y metiéndomela a la boca. Samantha termina bajándose nos salimos del yacusi y secamos dándonos besos y caricias, luego nos acercamos a la cama Julián besaba la espalda de Samantha y ella le acariciaba la verga.

    – Yo si me imaginaba que eras así, bien dotado que verga tan grande tienes, eres mi fantasía hecha realidad.

    – Que lastima no haberte conocido antes preciosa.

    Me acosté contra la cabecera y Julián que en cuatro se montó levantándome las piernas para chuparme la cuquita y Samantha se le metió entre las piernas boca arriba dedicándose a mamarle la verga. A los diez minutos cambiamos, el Julián se acostó boca arriba y espero a ver quién se le montaba encima.

    – Yo, yo, yo primero, me muero de las ganas de tenerte dentro de mí.

    Y Samantha se le monto encima agarrándole la verga se la restregó por su cuquita y luego se dejó rodar por su tronco gimiendo de placer.

    – Ha hijueputa que rico dianita me mata esta verga, guau que delicia mi cuerpo está temblando que sensación tan agradable.

    Comenzó a follar muy lentamente, sintiéndola por todas sus paredes y luego aumento su velocidad, sus gemidos se escuchaban en toda la habitación. Y esta mujer no paraba le dio con todo hasta que se vino a los 15 minutos en un orgasmo excitante y prolongado. Se levantó y me monte yo de una metiéndomela sin demora, comenzando a brincar y hacer la licuadora mientras que Samantha se refresco un poco la cara y se tomó un roncito para seguir acompañándonos, nos besa y su respiración agitada nos muestra su complacencia, yo disfruto la follada hasta hacerme también venir me beso con Samantha muy apasionadamente apretando nuestros cuerpos la dedeo, Julián se levanta, la agarra acostándola boca arriba, le abre las piernas y la penetra follándola salvajemente haciéndola gritar de gusto.

    Yo me acomodo para que Samantha me chupe la cuquita mientras follan. Casi por diez minutos descansa un poco y el Julián le escupe el trasero y coloca su verga para culeársela, suavemente la penetra ella lo mira con una cara de excitación deliciosa abre la boca y aprieta sus dientes, cierra sus ojos, su respiración aumenta, un quejido sale de su boca como un silbido. Veo como lentamente su verga le destroza el trasero dilatándoselo poco a poco vuelve y lo intenta metiéndosela más adentro, vuelve y la saca y otra vez para adentro hasta tocar fondo en donde ella se agarra de los brazos de Julián gimiendo soltándose se mueve me voltea a mirar su cara desfigurada me muestra su sensación.

    – Ha hijueputa que es esto por favor me vas a matar de la dicha papacito, muévete que se siente muy rico.

    Julián empezó a culeársela suavemente fue aumentando la culeada hasta alcanzar una buena velocidad. Samantha se movía como enloquecida de gusto fueron casi diez minutos antes de venirse en tremendo prolongado orgasmo. Julián se levanta y va a bañarse para continuar conmigo. Lo acuesto boca a arriba y me le monto encima colocándome su verga en mi trasero me dejo rodar lentamente sintiendo su tronco en mis paredes anales y comienzo a culear como loca mientras la Samantha le dan sensaciones de cagar pero nada de nada. Solo se metió al yacusi a refrescarse un poco mientras nosotros seguíamos culeando hasta que me vine encima de el. Nos levantamos y nos metimos al yacusi.

    – No, no que cosa tan deliciosa dianita ni me imaginaba que esto fuera tan rico y más contigo Julián. Me encanto, me encanto queridos y espero repetirlo otro día.

    – Cuando quieras preciosa yo soy ahora tu pasatiempo preferido.

    – yo si había visto en las películas XXX hacer tríos pero no me imaginaba tanta dicha, es que se siente una corriente por todo tu cuerpo deliciosa.

    – ¿Y es que vez películas porno?

    — El José Luis que le gusta verlas mientras tenemos sexo. Tiene una colección de videos y el computador lleno también.

    – ¿Y has visto trio entre dos hombres y una mujer?

    – ¡Hay si! no eso debe de ser muy excitante, una locura fenomenal.

    – Y te gustaría hacerlo.

    — ¡SI, SI! me encantaría debe de ser súper excitante, ¿muy seguramente contigo abra oportunidad de hacerlo?

    Me mira fijamente a los ojos.

    – ¿Y me imagino que tú ya lo has hecho?

    — Pues claro mamita a mí me encanta sentir ese momento, sentir dos vergas dentro de mi me enloquece de placer y lo practico muy a menudo. Deja y veras y organizo ese momento para ti.

    – Hay no que loca me conseguí de amiga. Jejejejej

    Después de conversar un rato y tomarnos unos tragos volvimos entre ambas a mamarle la verga a Julián, para luego Samantha se coloca en cuatro apoyándose en el borde el yacusi y el Julián la penetra su cuquita, quien también le acaricia sus tetas y le da pequeños mordisco a su espalda, pose que más bien duro poco por lo inestable y las resbaladas de Julián. Se salieron del yacusi y se sentó Julián en el borde y Samantha de espaldas a el, le agarra la verga y se la coloca en su trasero dejándose rodar y comienzan a culear, Julián le agarra las tetas y la aprisiona contra el, le besa la nuca, Samantha se toca la cabeza sus labios se abren y sus dientes se cierran, gime con silbidos y gritos encerrados entre sus dientes hasta venirse, se levanta y yo me monto enseguida dándole también la espalda, me penetra mi trasero y comienzo a culear a sentir su verga en mis paredes anales. Samantha lo besa, 10 minutos de penetración anal me vengo, Julián se levanta y se masturba entre las dos nos colocamos enfrente de el y esperamos a que se venga, Bota su semen en nuestras caras unas pocas gotas entran en nuestras bocas dejándonos saborear ese sabor grasoso y espeso, terminamos besándonos con Samantha, nos tiramos al suelo me le coloco encima haciendo la tijera y restregándonos nuestras cucas lo hacemos por casi diez minutos, cambiamos de pose y me acuesto boca abajo y ella encima mío en un 69 que duro otros diez minutos hasta cuando el Julián vuelve y con su verga penetra a Samantha por el trasero y yo sigo chupando su cuquita y los huevos de Julián y varias veces le mamaba la verga.

    Samantha trataba de chuparme la cuquita pero las embestidas de Julián no la dejaban. La hizo venir y la levanta colocándola a un lado me agarra, me voltea quedando en frente, me levanta las piernas y me penetra mi trasero y empieza de una a culearme embistiéndome a mil, que dolor tan placentero, sentir que te rompe el culo dilatándolo hasta dejar rodar sin dificulta en mi trasero. Volvimos a cambiar y Samantha se acostó de lado y el por detrás volvió a penetrarle el trasero.

    — Para ser tu primer trio pareciese que tuvieras experiencia.

    – Jajajja mucha película porno mamita a José y a mí nos encantan.

    – Te cuento que eso puede ser algo a favor tuyo.

    Samantha volvió a venirse y yo le chupe sus líquidos, Julián siguió culeandosela con mayor intensidad hasta que sacándosela suelta su semen en su trasero se saca la vega y yo se la mamo terminándosela de limpiar y luego le lambo el trasero a Samantha tomándome el semen que salía de el hasta la última gota, continuo lambiéndole la cuquita gime de placer y me dice.

    — Contigo en verdad es cosa seria el sexo, ahí sigue, sigue así rico, a que delicia. Hijueputa ahora resulte también lesbiana, hay que rico.

    Yo seguí por diez minutos más lambiéndole y chupándosela hasta que se me vino en la boca haciéndome beber sus líquidos.

    —Bisexual mamita es el término correcto.

    Samantha mira el reloj.

    — Ahí mamita ya me tengo que ir le prometí a mi hija que llegaba a temprano porque mañana tenemos que madrugar.

    Así la noche llegaba a su final Julián Se quedó esa noche conmigo.

    La semana trascurrió rápido tuve bastante que hacer. Y nos encontramos con la Samantha hasta el jueves a la hora de almorzar, cosa bastante rara en ella.

    – Hola querida, hum pero mírala en falda ¿y eso?

    — Hola dianita no hoy me voy a pasar la tarde en el apartamento de Julián y quise algo diferente, verme más provocativa.

    — Perfecto preciosa estas divina. Mamita ¿y que van a hacer el fin de semana?

    — Oficio y más oficio. Mi mamá va a llevar las niñas al parque Jaime Duque y tengo que llevárselas el sábado en la mañana y me quedare sin mis bebes toda la semana.

    – A no fantástico mamita.

    – Si ¿y eso dianita?

    — Los invito a la finca nos vamos mañana y regresamos el martes. ¿Qué dices?

    –Ahí te cuento que si yo si e querido como salir a tierra caliente, relajarme descansar un poco, nadar un buen rato, hacharme en una silla de sol a broncearme. ¡Ahí! ¿Y las niñas?

    –Las llevas mañana a donde tu mamá en la mañana y te regresas para irte con nosotros.

    – ¿Y a qué horas saldríamos?

    — Después de las cuatro antes de la hora pico.

    – Espera y llamo a José Luis y hablamos.

    Mientras tanto yo fui al baño a lavarme las manos y maquillarme un poco, salí y cancele la cuenta. Y me la encontré en la salida.

    –Listo José dijo que si, como yo tengo una reunión mañana, el va a llevar las niñas a donde mi mama en Zipaquirá y nos vemos en tu casa, yo te aviso para que horas apenas me desocupe te llamo.

    – Vale mamita ha y dile a Julián que me llame esta noche. Voy a invitarlo también.

    – ¿Lo vas a invitar?

    — Claro hay que ponerle sabor al paseo.

    –Jajaja espero no ser muy evidente cuando este en pantaloneta y José sospeche algo.

    – Samantha mamita, por Julián no te preocupes, preocúpate por pasarla rico a eso vamos y ponle atención y veras.

    Me despido de beso y me encamino al parqueadero rápidamente tenía una cita en los juzgados de paloquemado.

    Al otro día llegaron a las tres y media con Fernando otro ingeniero que David que tenía invitado hace rato. Julián en taxi a los diez minutos y la veterinaria del pueblo quien había venido a Bogotá a comprar droga y el David le había ofrecido llevarla de regreso. Salimos en punto de las cuatro y afortunadamente no hubo mucho trancón a la salida, David se conoce una ruta que nos saca en bosa sin pasar por los cementerios que es donde más se concentra el trancón. Y en dos horas largas, dejamos a la veterinaria en el pueblo, llegamos a la finca. Bajamos todo de los autos y organizamos con Samantha y David. Comimos y luego nos pusimos a jugar póker y a tomar cerveza.

    Yo estaba cansada me sentía agotada había tenido una semana bastante movida y tuve que leer bastante también. Por lo que tenía el cerebro medio congestionado. Por lo que no me estaba hiendo muy bien en el juego. En cambio José si estaba con la suerte alborotada, ya que estaba arrasando con todos. A las diez nos fuimos a costar todos a mí se me cerraban los ojitos del sueño, como pude me quite toda la ropa quedando en toples y me acosté quedando profunda, raro en mi pero ya yo tenía 47 años ya no era aquella joven que podía pasar horas enteras en la rumba.

    Al otro día me levanto a preparar el tinto, me pongo una bata, no había nadie despierto todos dormían David se levantó se tomó el tinto y salió para los corrales y trajo la leche recién ordeñada.

    Samantha al rato vino y preparo el jugo de naranja para todos bien frio se tomó dos basados por la resequedad y como con José venían tomando desde Bogotá roncito obviamente tenía un poco de guayabo. Poco a poco fueron saliendo de sus cuevas a la zona de la piscina a tomar tintico y fumar cigarrillitos.

    Preparamos el desayuno con Samantha y servimos, el día estaba despejado y en la zona David a criado pájaros de colores los que ha soltado después de un tiempo lo que ha hecho que podamos disfrutar de su trinar, los alimenta a punta de banano, papaya, mango y patilla Y vuelan por toda la casa.

    Mientras terminamos de arreglar la cocina, aquellos vuelven a jugar cartas. Nosotras dos no teníamos así como muchas ganas de jugar, entonces nos colocamos vestidos de baño, el mío de dos piezas, ya mi barriguita había mejorado bastante no se notaban las estrías, Samantha si uno de una pieza.

    A Samantha le sonó el celular era su mamá con quien estuvo hablando un buen rato. Yo me aliste en una de las sillas de sol y le dije a Julián que si me colocaba el bronceador cosa que el acepto sin reparo. Mientras José barajaba y repartía las cartas Julián me esparcía por todo mi cuerpo el bronceador, hasta me soltó el sostén estando boca abajo y luego me voltee para que me aplicara en mis hombros, pechos, estomago, piernas y la rosadita a mi cuquita. Yo me detallaba al José que no dejaba de mirarnos, al terminar Julián le agradecí con un beso en la boca.

    – Gracias mi vida ahora sigue jugando.

    Se levantó y se sentó en la mesa a seguir el juego.

    Samantha termino de hablar con la mamá, se me acerca y me ve en toples tomando el sol.

    – Hum El Julián te dejo muy bien, ya quisiera yo ese mismo tratamiento.

    – Pues dile a Julián que te aplique el bronceador.

    — Me tocara decirle a mi José para eso.

    Y cogió el bronceador, selo aplico ella sola y se recostó en la silla al lado mío.

    Pasaron los minutos, una hora, hora y media y los señores seguían en el juego. Hasta cuando de pronto el Julián se levantó todo emberracado era la última mano en donde había que hacer una escalera y él ya la tenía a tiro de as, por una carta que ya la acababa de robar y se le adelanta mi esposo bajándose y ganándoles la mano dejándolos a todos arriba. Yo en ese momento me levante a traer cerveza fría a la cocina, al regresar Julián Se estaba bañando el regadera de la piscina refrescándose un poco, se me acerco porque le brinde una cerveza.

    –Muy de malas yo a una carta que ya acababa de robar y me bajaba ganándole a todos, se me la gana el hijueputa de su marido.

    – Humm Sereno papi si es solo un juego mi amor,

    Lo abrazo por la cintura y arrimándolo lo beso en la boca.

    –Ya relájate y más bien si quiere desquitarte de el porque no mas bien y me haces el amor acá enfrente de todos.

    Volvemos a besarnos por varios segundos.

    – Huy mamita eso sería delicioso.

    Mi manos acaricia su verga por encima de su pantaloneta y me suelto los cordones del calzón quedando desnuda completamente, sonrió le bajo la pantaloneta y le acaricio la verga nos volvemos a besar y me le alejo, botándome de cabeza a la piscina, al salir a flote con mi dedo índice le hago señas de que venga. El Julián se termina de quitar la pantaloneta dejándonos ver ya su verga en toda su extensión, se bota de cabeza saliendo al frente mío, lo abrazo por los hombros y elevo mis piernas sobre su cintura miro asía donde los señores quienes no se perdían del espectáculo que les estábamos brindando, mi mano derecha agarra su verga y me la coloco en la entrada de mi trasero, comienzo a metérmela suavemente gimiendo de placer obviamente esto no se podía ver ya que estábamos dentro de la piscina se lo dejaba a la imaginación de los demás yo solo me dedicaba a brincar follando, abrazándonos y besándonos. Voltee a mirar a Samantha quien nos miraba absorta en sus pensamientos, me sonrió y volteaba a mirar a donde su marido quien no dejaba de vernos. Fueron casi veinte minutos de goce hasta cuando me vine.

    – Ven mi vida salgamos y hagámoslo más interesante.

    Me acerque a la orilla y Julián vuelve y me alcanza me abraza por detrás agarrándome las tetas, nos besamos apasionadamente y se ve como con su mano agarra su verga y me la coloca nuevamente en mi trasero penetrándome de una empezándome a follar con fuerza otros diez minutos hay si se pudo apreciar como sus 20 cm de larga y dos pulgadas penetraban mi trasero rompiéndolo de gusto por unos cinco minutos.

    Salimos y nos fuimos a para una cama de mimbre que hay al final del corredor a un lado de la piscina, ubicada a unos cinco metro de donde nuestro público nos observaba. Julián se sentó contra la cabecera me subí a la cama dejando ver mi trasero y gateando llegue a su lado nos besamos apasionadamente le acaricie la verga y yo me dedique a mamársela dejando ver en su total dimensión la mamada a nuestro público quienes a pesar que seguían jugando no se perdían movimiento, Hacia rato no sentía tanto placer tanta sensaciones placenteras como en ese momento un continuo temblar de mi cuerpo y todo tenía su fin, quería provocar a José lo que después pasaría. Así pasaron casi diez minutos en donde me la metía a la boca, la lambia, me la restregaba por la cara y hasta una cubana le hice.

    Samantha se paró y caminando sin dejar de vernos fue a la cocina a traer cerveza para los caballeros quienes seguían jugando y a la vez mirándonos coger.

    Cambiamos de pose con Julián y me acostó boca arriba me levanto las piernas y bajo a lamerme la cuquita cosa que me hacía gemir en voz alta a sabiendas que me escuchaban todos en la mesa. Samantha se sentó también a jugar, José Luis la miraba y se sonreía. David le pregunto.

    – ¿Perdona Samantha te molesta esto o tienes algún inconveniente?

    – No David todo lo contrario estoy fascinada tu mujer es una loca fantástica y el Julián un papazote divino.

    La mira José y le dice.

    – Que bueno que te guste porque yo estoy encantado de fgver a su esposa David que mujer tan rica en toda su expresión.

    – Ha ella es para mí, mi complemento me encanta verla feliz disfrutar de los placeres de la carne que son excitantes.

    Todos estaban como cortados y alterados. O mejor dicho arrechos. De Fernando no se si le gustara el porno pero a mi marido y a José Luis sí. Entonces eso era para ellos algo genial en vivo y en directo.

    El Fernando sin dejar de mirarme lo escucho decir.

    – Sinceramente esto es demasiado excitante para mí que locura y para que lo voy a negar me quiero coger a su mujer David.

    A lo que mi esposo le contesta.

    – Tranquis fercho ya abra oportunidad por ahora dejemos a Julián disfrutar de mi bella esposa.

    Lo acuesto boca arriba y me le monto encima volteo a mirar a mi público quienes no perdían detalle, le agarro la verga y me la coloco en mi trasero dejándome rodar por su tronco lentamente hasta tocar pared y vuelvo y me la saco continuo mirando asía atrás y vuelvo a metérmela y comienzo a brincar con más velocidad aumentando poco a poco, dejando apreciar como su verga me penetra, coloco mis pies en sus piernas lo que deja mejor vista de la penetrada.

    Mi cuerpo tiembla de emoción y placer es excitante el saber que me están viendo lo que aumenta mi placer.

    Seguimos por cerca de 20 minutos hasta que me hizo venir en chorros que caían en su estómago, me deslice por sus piernas me acosté a un lado y me metí su verga en mi boca saboreándola, restregándomela en la cara, Julián se levanta y me acuesta boca arriba. Me levanta mis piernas y me chupa mi culo y cuquita, vuelve y se reincorpora acercándose y me penetra nuevamente mi trasero levantándose encima de mis piernas mientras yo estaba doblada con mis piernas sobre mis tetas, para que nuestro público pudiera apreciar como su verga me penetraba sin clemencia hundiéndose hasta tocar fondo.

    Tuve un orgasmo y Julián No paraba de penetrarme lo que me hizo tenerlo múltiple y volví a venirme como a los diez minutos momento en el que Julián se detenía para cambiar de pose, lo acosté boca arriba y volví a mamarle la verga por unos segundos. Para luego montármele de espaldas a el y colocarme su verga en mi trasero dejándome rodar hasta tocar fondo y luego hacer la licuadora a todo su volumen, me abro de piernas y comienza a follarme a toda velocidad, gimo desesperadamente, mi cuerpo se electriza con cada penetrada, pasan los minutos y seguimos dándole hasta cuando el Julián acelera su accionar y me hace también venir quedando los dos untados hasta las huevas de semen y líquidos míos. Fueron casi 90 minutos de exhibición de placer excitante. Me encanta ser la actriz porno del momento. A mi me hubiera gustado haberlo sido. Pero mi vida tomo otro rumbo que es el que me tiene acá y para que les digo que mal. No, no si estoy disfrutando la vida de la mejor manera.

    Nos besamos con Julián terminando la sesión.

    –A hijueputa esto estuvo del putas mi amor ¡TE AMO, TE AMO, TE AMO! Mi Julián.

    Nos bajamos de la cama y nos mandamos de cabeza a la piscina para refrescarnos de ese excitante y hermoso polvo. Volvimos a juntarnos y nos besamos nuevamente. Me le vuelvo a montar sobre su cintura, su verga todavía en erección se la agarro y me la meto en mi cuquita, volvemos a coger por casi quince minutos más hasta que me vine. Ya hay paramos ya eran la una de la tarde y había que ir a almorzar al pueblo.

    Salimos de la piscina y Samantha se nos acerca.

    — Malditos desgraciados ¿ustedes que hacen comiendo delante de los pobres ha? Con ganas de acompañarlos pero no me atreví.

    Julián se duchaba y va a su cuarto a vestirse, con Samantha caminamos abrazadas en dirección al mío para arreglarme, la deje en su cuarto y poco a poco todos se vistieron y nos alistamos para ir al pueblo, en donde almorzamos salimos a caminar y luego a los bares a tomar y beber regresando como a las nueve de la noche ya todos entonados y cansados. Todos a sus cuartos yo me quite la ropa quedando en toples había una brisa fría y salí a la cocina a tomar agua. La puerta de la terraza estaba abierta y me asome viendo a una parejita dentro de la piscina Samantha y el José Luis en plena faena sexual. Me alegra por ellos me imagino que estaban que lo hacían. Me tome el agua y al tratar de irme al cuarto el Fernando se aproxima.

    – Dianita yo también tengo sed ese guaro y el calor me reseco.

    Le serví un vaso y se lo alcance quedando a su lado.

    — Dianita yo creo que no voy a poder dormir hoy.

    – ¿Y eso no tienes sueño?

    — Es que te tengo acá en mi mente gravadas el show tuyo con Julián y la verdad me tienes con ganas de estar contigo.

    Le miro la pantaloneta y veo que su verga esta en erección.

    – ¿Y estas que ardes de la arrechura?

    Me quito la bata quedando en toples, mi mano acaricia su pantaloneta. Al verme hacer esto me besa en la boca con una pasión deliciosa.

    Mis manos se meten entre su pantaloneta y se la bajan, le agarro la verga y seguimos besándonos, me separo y miro a su verga y picándole el ojo me agacho a mamársela. Cosa de diez minutos, me paro y le pido que me ayude a sentarme en el mesón y le abro las piernas dejándolo que me chupe la cuquita, hasta hacerme venir cosa de diez minutos o mas, me bajo me voltea de espaldas a el y me coloca su verga en mi cuquita penetrándome de una haciéndome gemir sigue cogiéndome como loco, en ese momento Samantha Y José Luis entran a la casa y nos ven, se acercan sacan de la nevera dos cervezas y mientras se las toman nos observan, seguimos cogiendo por diez minutos y cambiamos de pose, lo acuesto en el piso boca arriba y me le monto encima, metiéndome su verga en mi cuquita le hago la licuadora y luego comienzo a cogérmelo. Aquellos se termina la cerveza y se van a su cuarto y yo continúo cogiendo con Fernando por veinte minutos más hasta que nos venimos.

    – Ha que placer dianita ahora si voy a poder dormir.

    – Jajajaj espero que muy bien muñeco me alegra haberte complacido.

    Nos fuimos abrazados dejándolo en su cuarto me fui a quedar con Julián.

    – Hola mi amor.

    –Ha que te echaron del cuarto.

    – No David ya debe de esta profundo. Estaba en la cocina cogiendo con Fernando.

    – Ha que bien.

    – Si el verraco tenía ganas y lo complací.

    – Tu como siempre hermosa por eso es que te amo tanto.

    Nos dimos un beso.

    – yo también te amo mi vida.

    Al otro día me levanto a preparar el café, me tomo el mío y me fumo un cigarrillo, eran las siete de la mañana y ninguno salía de su cueva. Miro mis flores les hecho agua y les hablo.

    Al fin sale David quien me abraza por la espalda y nos besamos.

    – Como amanece la mujer más deliciosa del mundo.

    – Bien papi súper bien, feliz, mira me salió un retoño de mi orquídea, que hermosa y a la que se había casi secado ya volvió y cogió verdor. ¿Tomaste cafecito?

    — No mami.

    – Ya te lo sirvo.

    Nos fuimos para la cocina abrazados y le conté que había cogido con Fernando anoche y que Samantha y José Luis lo hicieron en la piscina y que después me vieron coger con el Fernando por un rato. David se tomó su cafecito y fue a ver los corrales, al rato sale la Samantha toda contenta se me acerca por detrás y me abraza fuertemente.

    – Hola Dianita muy buenos días.

    – Buenos días querida ¿y esa felicidad que fue?

    — Mamita me dieron permiso de coger con ¡JULIÁN!…

    — Jejeje en verdad, yo sabía que eso iba a pasar.

    – Si José quiere verme coger con el Julián, ahí sí que dicha estoy que bailo en una pata jejejeje y no solo puedo hacerlo con el Julis sino también con el que quiera. Anoche hablamos de eso con el cornudo de mi marido y me dijo que ya sabía que yo le era infiel que lo que a el le preocupaba era que me fuera a enamorar y chao el amigo. Pero como yo siempre lo he consentí lo he tratado bien pendiente de sus cosas entonces no era problema para el.

    –Por lo regular eso le pasa a todos los que les gusta el porno terminan siendo unos felices cornudos.

    – Figúrate que y hace dos años estuvimos en Armenia en una de esas clásicas de ciclismo de aficionados y como eran fiestas patronales había buen rumba en el hotel en donde nos quedábamos, ese día habían competido y eran las siete de la noche, en el hotel se quedaba un moreno divino con quien hicimos buena amistad en el bar del hotel, había buen ambiente música y trago por doquier y yo estaba muy entusiasmada con el moreno bailando y tomando rico y hasta el José me incitaba a bailar con el moreno mientras él lo hacía con las niñas, si hasta baile varios vallenatos bien amacizada, pero lo que se llama bien amacizada con el, que afortunadamente es Igual de alto a mí y podíamos juntar nuestros cachetes, escuchar su respiración, restregar su cuerpo contra el mío, yo vi muy contento al José entonces pues sentía que tenía libertad entonces me baile con el todos los vallenatos que colocaron.

    Habíamos llevado las niñas quienes también se divirtieron con la música. Entonces el José se me acerca y como tenía que madrugar al otro día me dijo que él se iba a acostar y se llevaba las niñas ya a dormir, me iba a despedir de Ramiro el moreno y entonces el José me dijo que si quería me podía quedar que la estaba yo pasando rico, que me veía tan contenta que el se llevaba las niñas, Mamita eso fue como si me hubieran dado permiso de acostarme con el y así fue, me senté, me serví un trago, me prendí un cigarrillo, sonó un disco bailable y me le mande a Ramiro

    — Venga papacito que me dieron permiso de estar contigo toda la noche.

    Mamita estuvimos cosa de diez minutos bailando y me lo lleve para su cuarto, después sonó un vallenato romántico lo que nos hizo calentar porque la amacizada fue excitante hasta las nalgas me deje coger cuando disimuladamente bajaba sus manos y yo lo apretaba con más fuerza, terminando el disco empezó a sonar un reggaetón pero alcance a besarle el cuello, después la mejilla y finalmente su boca, tres piquitos antes de continuar bailando y que al terminar el disco ahí si nos besamos, ahí en plena pista de baile, cosa de un minuto, al terminar el beso le dije que nos fuéramos para su cuarto y siguiéramos la rumba en su cama, que de casualidad quedaba en frente del de nosotros, llegamos ya al el intentar abrir me le atravesé entre la puerta y el, nos besamos, le acaricie la verga por encima de su pantalón, yo si le dije que nos estábamos quedando en frente. Como para que saliera mi esposo y se nos tirara el polvito.

    Nos reímos, abrió la puerta pero no entramos, seguimos besándonos apasionadamente y prácticamente me desnude ahí, miraba asía la puerta de mi cuarto como esperando que saliera José y me viera desnuda con Ramiro a quien también le baje sus pantalones agarrándole la verga con ambas manos y entramos en medio de caricias y besos apasionados, cerramos la puerta y terminamos de desnudamos, mamita nunca lo había hecho con un moreno pero desde ese día la mayoría de con quien me he acostado han sido morenos. Te cuento que Ramiro está bien dotado grande y gruesa…

    — Si a mí también me encantan los negros con sus contadas excepciones pero están bien respaldados.

    Mamita yo salí de ese cuarto a las 3 de la mañana más de seis horas cogiendo con Ramiro no yo no lo podía creer a mí se me olvido que mi esposo ¡y mis hijas! Estaban en el cuarto de enfrente, cuatro veces se me vino ese hijueputa negro y yo como veinte. No mamita esa noche fue para mí espectacular. Me fui para el cuarto oliendo a puro hombre me dio hartera hasta vestirme apenas me coloque la blusa ni siquiera me la apunte, en silencio entre y me quite la blusa, los calzones esos se me quedaron en el cuarto de Ramiro, apenas traía los pantalones, el sostén y los tenis en la mano, me pare en frente de la cama de José. Te cuento que me dieron ganas de devolverme al cuarto de Ramiro y quedarme esa noche con él, me devolví hasta la puerta la abrí, me quede pensativa miraba hacia la puerta del cuarto de Ramiro y me toque la cuca con los dedos dedeándome, ha yo quería más verga deseaba volver a sentirla en mi boca, me saboreaba con el sabor de su semen, me masturbe ahí parada en pleno corredor del hotel y hasta que no me vine no me entre al cuarto y ahí si me acosté, José medio despertó y me abraza preguntándome que si me había divertido. Ha no yo solo atine a decirle que si la había pasado muy rico y me contesta que se alegraba dándome un beso en el hombro, me voltee y le di un beso en la boca y le dije. Gracias mi amor eres divino esta noche la pase muy rico me encanto tanto que quede de volver a repetirla, Ramiro es excelente, un hombre maravilloso.

    Y el cornudo me contesta. Cuando quieras mami por mi encantado que te hayas pasado rico.

    Mentalmente pensé. –Si mi amor no sabes lo rico que estuve, que verga tan rica la de ese hijueputa negro, todavía la siento en mi trasero.

    No a la mañana me desperté y José ya había salido con las niñas dejándome una nota en donde me decía que me quería mucho y que no quiso despertarme, que me veía muy cansada y que mejor me quedara y que para que no me sintiera sola buscara a Ramiro y almorzara con el ya que es un excelente amigo y hombre maravilloso. Me quede pensando que me habrá querido decir conociendo lo celoso que es ¿debió de ser que esta bravo o algo más? yo me levante me asome a la ventana y la gente no se había marchado todavía, no me deje ver para poderme quedar, hasta que se fueron todos, me metí al baño y al verme en el espejo me doy cuenta que estoy toda untada de semen en mi cabello, mis tetas y mis piernas y como yo no uso piyama, ambos dormimos desnudos José debió de notarlo, eso me lleno de pánico y angustia ¿será que me vio toda untada? Es que Ramiro cada vez que se venía botaba harto semen, yo quedaba sorprendida, decidí no darle importancia a eso que carajo si se las pillo. Hay que hijueputa me vale verga, lo que me importaba era que la había pasado delicioso y con ganas de volver a repetirlo, ¿será que Ramiro estará en su pieza? Entonces me bañe y me vestí rápidamente me coloque una minifalda y una franela, sin interiores me fui para su cuarto, abrió su puerta y ese hijueputa estaba desnudo tenía mi calzón colgando de su verga, al verme su sonrisa de oreja a oreja me alegro tanto el verlo ahí desnudo, me levante la falda mostrándole que venía sin calzones. Entre y cerramos la puerta y nos besamos apasionadamente le agarre la verga, me agache a mamársela por un buen rato, estuve todo el resto del día en su cuarto nos echamos apenas dos polvitos calcule que mi esposo llegara y Salí para la habitación. al salir preciso mi esposo venia por el corredor y Ramiro estaba todavía desnudo y salíamos, el abrazándome por la espalda lo vimos pero alcanzamos a soltarnos y José no nos vio porque venía leyendo la prensa y las niñas jugando detrás de él, Ramiro se entró y yo salude a José de beso preguntándole ¿Cómo te fue mi amor? Me respondió. Qué bien, no ganaron pero dieron la pelea. Y me pregunto a mí como me había ido, yo si le conté que había estado toda la tarde con Ramiro desde el almuerzo en su cuarto y que lo estaba esperando. Y me contesta que bueno menos mal no te quedaste sola y aburrida y tuviste buena compañía me alegra por ti, yo le conteste hay si menos mal pude estar con el y pasarla rico. Ese día regresamos a Bogotá.

    Pues mamita resulta que mi amado cornudo. Jejejej ¿suena bacano no? Mi amado cornudo me vio cuando nos besamos en la pista de baile y después en el corredor del hotel besándonos y como me desnude y le acaricie la verga a Ramiro. Yo no me di cuenta de que me estaba espiando ni nada. Y anoche me lo conto, a la vez el me conto que me vio toda untada de semen ese día, cuando se fue a despedir me vio el cabello todo pegajoso y me bajo la sabana y vio mis tetas, mi cuquita las piernas, todas untadas, le conté que Ramiro escupía mucho semen y comenzó a preguntarme cosas de ese día, ¿Qué era lo que más me gustaba de el? Le respondí. Mamarle La verga. Huf no te imaginas tremenda cosota que tiene y empecé a contarle que me había echado cuatro polvos y dos en la tarde, ha yo le dije que me gustaría repetirlo y así lo hice. Y no solo fue esa vez Ramiro vive en Cali y cada vez que viene a Bogotá nos vemos ya he pasado nueve noches con él. Lo que me molesto un poco fue que no quise, no me dieron ganas de tener relaciones con José casi por un mes. Pero si me fui a coger con tres amigos.

    Después de haber cogido con Ramiro no quería hacerlo con José. Y cada vez que viene Ramiro y nos vemos me pasa lo mismo. He hasta pensado en separarme e irme a vivir con El pero las niñas me detienen, y con ser que solo la mayorcita es su única hija las otras dos son de otros hombres.

    Samantha me mira apretando los labios como en señal de lo siento pero no fue mi culpa.

    –¿Y el José sabe de eso?

    — No tiene ni idea es más los padres de las niñas tampoco, eso queda entre las dos y nadie más.

    Yo si me di de cuenta que él había cambiado del cielo a la tierra, ya no me celaba tanto antes al contrario me dejaba salir que dizque con las o los compañeros del trabajo los viernes o cuando había algún cumpleaños. Disculpa que empecé a usar con más frecuencia cuando me iba a coger con alguien. Si hasta me quede varias veces hasta el otro día y llegaba a la casa y todo normalito antes me atendían entre el y mis hijas como una reina, la primera vez que me quede por fuera y regrese al otro día, pensé el mundo se me iba a venir encima pero quede sorprendida llegue como a las ocho de la mañana y me tenían el desayuno todo impecable y las niñas bañaditas y listas para salir a almorzar al medio día. Entonces yo seguí tranquila y si me tenía que quedar no me preocupaba, para mí fue un alivio a eso de tener que salir de donde estés con la preocupación de llegar a casa y no ser ni juzgada ni reclamos maricas, me dejaban coger más tranquila, además de si lo estaba pasando bueno que hartera coger para la casa, mejor se queda uno ahí disfrutando las mieles del sexo, jajajajaja nos reímos

    – Obvio mamita eso me pasa también a mí, si una la está pasando bien que carajos se va para la casa, termina su noche en la mejor compañía.

    Ha lo otro que supe es que yo frecuento mucho una residencias del chapinero allá e ido con casi todos mis amantes, ya la mucama y los de la recepción me conocían, no sé cómo, yo creo que fue que me siguió y se consiguió el teléfono de la mucama y ella le informaba si yo estaba en la residencia, a que mi esposo le pagaba cada vez que yo iba a ella para que lo llamara y le informara si yo iba y con quien.’

    – Ahí no jodas y tu feliz de la pelota cogiendo con tus amigos sin imaginarse que tu maridito sabia jajajaja no que verga. Mamita. Bueno solo, me alegra que tú puedas ya soltarte y así pasarla más tranquila, vas a poder coger sin problema con quien quieras y a la hora que quieras.

    –No imagínate esa dicha ya quiero que el Julián se despierte para contarle.

    – No espera y lo hacemos bien chévere no le cuentes todavía. Que sea algo natural ok.

    Los caballeros empezaron a salir a tomar cafecito y jugo de naranja. Y las dos continuamos preparando el desayuno y conversando.

    –Todo comenzó cuando en el cuarto me pregunto si me había gustado el show en vivo. A lo que le conteste que sí que me había encantado. Y luego me pregunta que si me gustaba Julián, le respondí que sí y más después de ver lo bien dotado que esta. Y siguió preguntándome, que si me gustaría acostarme con él. Y yo se la solté de una, me encanta acostarme con él. Se me queda mirando. – ¿Y tú ya te has costado con él? Le conteste que sí que ya había estado con él el sábado pasado cuando estuve en tu casa. Y el jueves en la tarde repetí en su departamento.

    – hay y que paso por lo visto nada malo.

    Le pregunto.

    – No todo lo contrario se me abalanzo sobre mí besándome con tanta pasión y furia que me sorprendió. Siguió preguntándome. Que si me gusto mamarle la verga. Le conteste. Me encanta metérmela hasta la garganta. José seguía besándome, yo me reía con la situación ya que difícil que la sintiera en mi garganta por lo gruesa. Y le pregunte, ¿Te gustaría verme mamar esa deliciosa verga, metérmela en mi trasero como lo vimos hoy con dianita? Y me responde que si, si quiero verte disfrutar mami me encantaría verte coger con el. Entonces le dije. Listo mi amor mañana te voy a complacer me vas a ver disfrutar de esa verga me la voy a meter por todos mis orificios, quiero que me veas mamársela, quiero metérmela en mi trasero y venirme en múltiples orgasmos así como paso el Jueves mi amor, con el que tuve un orgasmo múltiple y prolongado el mejor orgasmo que he sentido en mi vida, que ganas tengo que me veas y quitarme estas ganas que tengo de coger con Julián.

    Yo con un suspiro le digo.

    –Samantha me encanta oírte hablar así, me estas arrechando jejeje.

    — Lo único malo de todo eso fue que me metió su verga en mi cuquita y solo duro un minuto, se vino y yo quede más iniciada. Ya llevamos más de un mes sin tener relaciones sexuales con el José, te podrás imaginar algo así con lo puta que soy.

    –Jajajajja no jodas en verdad, no ahora resulto precoz el verraquito, no con razón eres infiel.

    Jejejeje Ambas no reímos.

    — Debiste haber ido a donde Julián y coger con él.

    – La verdad lo pensé pero estaba tan cansada y medio embriagada que decidí dejar para hoy ya así frescos.

    – bueno sirvamos el desayuno y luego nos bronceamos un poco.

    Servimos, luego arreglamos la cocina y nos fuimos a poner los trajes de baño y sacar el bronceador al salir Samantha venía con una batica abierta en donde se notaba que no tenía sostén y yo en las mismas. Los caballeros ese día cambiaron de juego y estaban jugando parques. Las dos les alcanzamos cervezas frías pero con la novedad que la mesa de juego la habían corrido asía la camita de mimbre quedando a tan solo dos metros, bastante cerca. Del escenario en donde muy probablemente terminaríamos cogiendo. Nos fuimos para donde las sillas de sol y nos quitamos las baticas y Samantha se iba a poner a aplicarse el bronceador y me toco decirle.

    –Samantha dile a Julián que te lo aplique ¿mamita pero en que estás pensando tu ha? Hay que empezar a calentar el ambiente ponerlos cachondos.

    — Jajajaj si en verdad. ¡Julián! ¿Nos haces el favor?

    Samantha le muestra el bronceador y este se levanta de una y se nos viene, Samantha estaba de pie y se le acerca abrazándola por la espalda y se besan, uno cortico pero excitante. Samantha se acuesta en la silla boca abajo y el Julián comienza a aplicárselo recorriendo su espalda muy suavemente luego sigue por su cintura, y le suelta los cordones del vestido de baño y se lo quita unta sus manos y le aplica en sus nalgas frotándoselas. Le abre las piernas y recorre sus orificios haciéndola gemir la dedea un poquito y sigue bajando por las piernas. Samantha se voltea y vuelve a subir dejando bien aplicado el bronceador y llega a sus tetas donde primer con sus labios le chupa los pezones sigue frotándoselas y termina la labor se levanta, Samantha le agradece besándolo en la boca y acariciándole la verga por encima de la pantaloneta le dice.

    – Hoy me toca a mí disfrutar de esta rica verga.

    Vuelve y lo besa cosa de varios segundos

    — mamita aquí estoy para complacerte.

    Ahora es el Julián quien la besa sentándosele al lado por casi un minuto. Me toco detenerlos y decirle a Julián que me aplicara el bronceador, continuo conmigo haciendo lo mismo al terminar ambas le damos un beso en la boca y él se va a seguir jugando en la mesa. Pasa casi una hora y ya más moreniadas nos levantamos, nos duchamos y caminamos desnudas delante de los caballeros y fuimos a la cocina por cerveza fría, para luego meternos en la piscina. Nadamos un poco y nos ponemos a hablar.

    – Bueno Dianita yo creo que es hora de empezar a divertirnos un poco ¿no crees?

    – Si señora ya es hora de ponerle picante a la mañana.

    Me le acerque y la bese, nos acariciamos y sonriente salimos de la piscina, nos secamos entre ambas dándonos picos, caminamos a la camita en donde nos acostamos yo encima de ella, con mis dedos empecé a introducírselos en su cuquita, comencé a bajar por su cuello, sus senos los que bese con suavidad y pasión, seguí bajando por su cintura, llegue a su cuquita lambiéndosela varias veces, haciéndola gemir de placer su cuerpo se arqueaba, mis manos acariciaban sus tetas mientras empecé a chupársela, Samantha cerraba sus puños agarrando las sabanas, sus piernas me abrazaban fuertemente hasta hacerla venir en chorros que humedecieron mi rostro, abrí mi boca para tomarme lo que más pudiera.

    Paramos y volteamos a mirar a los caballeros quienes no dejaban de mirarnos con sus caras de huevas en estado de idiotez completa. Ahora era ella quien me hiso acostar y besando mis grandes tetas comenzó a bajar hasta llegar a mi cuquita a lamberla en varias ocasiones. Aumentando mi placer, mis gemidos como todos saben son bastantes escandalosos además de mis convulsiones, el momento bastante excitante me encanta sentir esas sensaciones, me vine a chorros en su cara, Samantha se ríe se levanta para acomodarnos haciendo la tijera y poder frotarnos nuestras cuquitas juntas otros quince minutos. Hasta hacernos venir nuevamente en convulsiones su cara desfigurada, sus ojos desorbitados, pareciese que un fuera place sino dolor lo que estuviera sintiendo me arquee y solté el chorro de líquidos juntándolos con los de ella. Quedamos acostadas suspirando y saco de la bolsa un juguetico que tengo, un vibrador de bola, Samantha al verlo me pregunta

    — Guau ¿y eso que es?

    — Hum pequeño juguetico que tengo para cuando estoy con otras mujeres te cuento que es una verraquera. Lo prendí y se lo pase por las tetas ella se erizo en ese momento

    –ha que rico guau que bien se siente.

    Seguí colocándoselo por su cintura y baje hasta su cuquita.

    – Ha que bien se siente vamos sigue, sigue huf… que rico.

    Así continúe frotándole la cuquita hasta hacerla venir. Después fue ella la que me lo coloco y me vine también al rato.

    – Ahora las dos colócate sobre mi entrelaza con mis piernas quedando como una tijera. Y coloque el aparato entre las cuquitas de las dos lo prendí y hasta que no nos venimos las dos no lo apague eso fue muy excitante.

    Terminamos y nos sentamos volteando a mirar a nuestro público nos reímos.

    – Mira la cara de idiotas de todos ¡ha!

    — Jejeje si en verdad que sí.

    – Bueno Samantha ¿qué esperas para llamar a Julián?

    Un suspiro salió de ella y volteándolos a mirar dice.

    – ¿Julián mi amor quieres venir a coger con nosotras?

    Aquel separa de la silla y se quita la pantaloneta dejándonos ver su verga en total erección se nos acerca, se sube a la cama, se acuesta entre las dos, entre ambas nos agachamos y comenzamos a lamberle la verga, chuparle los huevos y su glande en donde varias veces nos encontramos.

    – Ahí dianita que ganas tenía de mamar esta deliciosa verga, me encanta sentirla su suave piel me estremece,

    Volvió y se la metió a la boca.

    –Yo siempre lo he dicho Julián es una delicia es el terror de los hombres casados. Se les ha cogido a sus esposas.

    Nos reímos y seguimos mamándole la verga por casi treinta minutos hasta que lo hicimos venir y entre ambas estábamos chupándole el glande esperando su semen brotar de sus entrañas para bebérnoslo, nos besamos entre semen y nuestras babas lamiendo nuestras boca y su glande, volvimos a mamársela por unos segundos, Samantha se le monta encima y levantando su trasero deja ver a nuestro público como se deja rodar por su tronco y empieza a cogérselo haciendo la licuadora y luego a brincar en un mete y saca lento volteándose a su público que no pierde momento. Yo me coloco encima de su cara y Julián me chupa mis entrañas, me restriega su lengua en mis labios vaginales. Samantha sigue mirando a su esposo quien se le nota lo excitado en que esta. Samantha me mira y se muerde los labios, ella también está en un grado de excitación inmensa, se me acerca al oído y me dice.

    – Esto sin duda pasara a la historia, mi marido es un imbécil, ahora si voy a coger con cuanto hombre se me dé la regalada gana.

    – Eso muñeca esa es la actitud, yo tengo una buena cantidad de amigos que estaría felices de cogerte.

    – ¡Preséntamelos a todos! que ahora si voy a disfrutar de cuanta verga se me presente, ya sabiendo que a mi esposo le gusta verme o imaginar que estoy cogiendo será más sencillo.

    Nos reímos y seguimos cogiendo.

    Samantha brincaba gozando y disfrutando de Julián, cambiaron de pose a los veinte minutos yo mientras tanto fui a la cocina por mas cerveza para los señores, estando detrás de la silla de José con mi cerveza en mano me le agache sobre él y agarrándole la verga sobre su pantaloneta le dije al oído.

    – Haber muñeco mira como estas de bien, metí la mano y se la saque le cogí la mano y se la puse en su verga.

    – Vamos José disfruta de una buena masturbada, no te apenes todos sabemos que te gusta la pornografía, que te encanta ver mujeres cogiendo como putas y que te masturbas viéndolas, ahora que mejor que ver a tu amada esposa cogiendo con otro hombre, que rico para ella, mira que ella está disfrutando de lo rico de una buena verga, mastúrbate viéndola, hoy no te la estas imaginando, hoy lo estás disfrutando en vivo. Mírala es toda una puta, que hermosa se ve ¿cierto? A tu mujer le encanta la verga y es algo que no puedes evitar, voy a presentarles a mis amigos que estarán encantados de cogerte a tu mujercita, ¿te gustaría eso cierto?

    Su silencio me decía que si, aquel pobre cornudo sudaba a mares.

    – Y te gustaría verla porque te puedo invitar a que la veas te aseguro que te va a encantar verla disfrutar no solo de una sino hasta de cuatro y más hombres que estarían con ella.

    – Vamos Diana por dios tampoco es para tanto.

    – Eso no lo decides tu yo sé que a ella le gustaría hacerlo con varios hombres a la vez en eso nos parecemos.

    – No que va Diana no digas eso, ella no es tan puta como usted.

    Me quede acariciándole la mejilla con mis dedos.

    – José ¿sabes tú con cuántos hombres tu mujercita te ha puesto los cuernos? Según las cuentas que hicimos tu esposa se ha acostado con más de cincuenta hombres.

    Me mira con cara de asombro.

    – Si señor no te asombres que tu mujercita la ha pasado muy bueno. ¿Por qué sabes qué? No hay nada más excitante que ponerle los cuernos a su marido y si soy toda una gran puta y me encanta serlo ¿tienes algún problema con eso?

    Fernando y mi esposo aprovecharon el desorden y se sacaron sus vergas lo que yo aproveche y se las mame a los tres, mientras Samantha y Julián seguía cogiendo. Primero a mi esposo, luego a Fernando y ultimo al José a quien se la mame por unos minutos y luego me le monte de espaldas y clavándome su verga en mi cuquita cogimos un rato hasta que me vine, dejándolo ahí masturbarse viendo a su mujercita.

    Samantha y Julián cambia de pose, ella se acuesta boca arriba levanta sus pies abriéndolos de lado a lado y Julián comienza a chuparle la cuquita, dejándonos ver como su lengua restriega sus labios vaginales por casi diez minutos, luego se le monta encima y vuelve a penetrarla esta vez por la cuquita, dejándonos ver con total precisión como media verga se pierde entre su cuerpo y comienza a cogerla con fuerza aumentando su velocidad, vemos como entra y sale ese tronco de carne caliente haciéndola gemir y gritar de placer excitante. En esa pose duraron siempre sus 30 minutos intercambiándose la cogida, un rato el otro ella hasta cuando suelta ella un orgasmo múltiple que la deja rendida ya que fueron casi dos minutos de clímax en donde el Julián no paraba de cogerla. Pararon Y Samantha se le abalanzo a mamarle la verga.

    — Hay que rico papacito no, no, no que delicia coger contigo me encanta esta verga.

    Y volvía y se la metía a la boca mamándosela por varios minutos gemía como desesperada sudaban a mares, volvieron a acomodarse y Julián se acostó boca arriba y ella se le monto encima colocándosele de espaldas a el sosteniéndose con sus piernas le agarra la verga y se la coloca en la entrada de su cuquita dejándose rodar por su tronco, el Julián comienza a cogerla Samantha comienza a sentir excitantes placeres que la desfiguran su cara desorbitando sus ojos y gimiendo a todo pulmón. La escena es tan excitante que el José no se aguanta y se viene escupiendo su semen en el piso.

    – Huff. Hijueputa esto es mucha corriente que hijueputa desgracia no joda, no me lo imaginaba que cosa tan, tan excitante.

    Mientras tanto yo me fui para la cocina a preparar el almuerzo y dejar que mi nueva compañera de juerga se divirtiera, ese era su inicio porque vendrían muchas más.

    Samantha y Julián siguieron cogiendo por una hora más dejándonos a todos disfrutar de semejante show que termino en un delicioso orgasmo de ambos y en donde la Samantha no paraba de venirse y sentir un éxtasis que le duro como cinco minutos de algarabía dejando en el ambiente una sensación exquisita, placentera, que me hiso salir a la puerta de la cocina y aplaudirlos.

    – Espectacular Samantha esos son los orgasmos que me encantan mamita uf que rico fue eso.

    Seguí aplaudiendo y chiflando.

    David me colaboro en la asada de la carne y los plátanos, el celular sonó y para mi sorpresa era Simón. Ya hace rato que no se reportaba.

    – Hola mi hermosa Dianita mamacita ¿cómo vas?-

    — Simón hay que alegría y milagro no mi muñeco ¿usted que se me ha hecho que no se me ha reportad con su dueña? papito recuerde que usted es todo mío.

    — Si, si mi ama yo soy tu esclavo y precisamente te llamo averiguando ¿si estas en la finca?

    — Si acá estamos.

    Yo enseguida mire a Samantha que me estaba mirando hablar le sonrió con picardía.

    – Es que vengo de Ibagué y voy para Bogotá y en verdad tengo ganas de coger contigo.

    – Muñeco hermoso vengase de una que acá te tengo una sorpresa y yo también quiero muñeco hermoso. Te amo demasiado.

    — Listo Mamita ya te caigo entonces.

    –Solté un grito de alegría y todos me miraron.

    Voltee mirar a David y le dije.

    –Papi va a venir Simón hay que dicha no que rico.

    Samantha quedo intrigada. Me le acercó y le cuento.

    – Mamita Simón es un morenazo con una verga así de grande. Ese fue mi regalo de aniversario cuando cumplimos diez años de casados. Fue divino ese día si hasta mi hija colaboro con la sorpresa que me dieron. Ya lo vas a ver te va a encantar es todo un semental el hijueputa negro.

    Samanta se queda mirando a su esposo quien se acerca y la abraza, le quita el delantal que tenía y la deja desnuda diciéndole al oído.

    – Tranquila mi amor yo sé que a ti te gustan los negros por lo bien dotados que son, si quieres puedes coger con el que viene me gustaría verte gozar.

    Samantha lo besa.

    – listo mi amor lo que tú quieras.

    – No, no se trata de lo que yo quiera es tu decisión eso me complacería más.

    Vuelven y se besan y se separan, ella se acerca a la ducha y se enjuaga refrescándose también un poco, el sol estaba picante. Servimos cerveza, Fernando, José Y Julián se metieron ala piscina, brasearon un poco. Al rato llegaron Simón y un primo de él lo cual más me alegro, Valla se venía buena diversión. David les abrió entraron el carro y bajaron sus maletas dejándolas en el cuarto se desvistieron y salieron a la piscina, Samantha apenas los vio abrió la boca sorprendida al verlos desnudos.

    – Guauu Dianita tenías razón tremenda verga jajaja y doble porción mira eso que bien están.

    – Valla mamita parece ser que vas a poder realizar tu fantasía.

    Me mira con una cara de alegría inmensa se tapa con las manos.

    — ¿Ahí por favor todo eso es para mí?

    — Si señora como te parece.

    – ahí mamita la locura, que es esa dicha tan hijueputa.

    Su riza era nerviosa, saludaron a los caballeros que estaban unos en la mesa y Julián en el borde de la piscina con quienes se saludaron efusivamente y bromeando ya que ellos han participado de varias fiestas mías volviéndose muy amigos. Luego se nos acercan y yo los abrazo a ambos y besándolos en la boca, Los presento con Samantha y el Simón la abraza por la espalda parándosele al lado y ella le responde su abrazo abrazándolo también, acariciándole el pecho y estómago.

    – ¿Y en verdad tú fuiste regalo de aniversario de Dianita?

    — Si señora ¿ya de eso fue hace como cinco años no?

    — Huy si bastante tiempo ya que bárbaro como pasa de rápido.

    – Ya quisiera yo también un regalo así. Jajajajaja nos reímos todos.

    – Ha en ese caso podría ser yo tu regalo preciosa estoy acá para complacerte en tus deseos más bajos.

    Le dice Miguel el primo de Simón quien también se le acerca y la abraza por la espalda. Samantha les agarra sus vergas y se ríe con nervios.

    – Ahí papacitos esto es mucho voltaje, una fantasía que tengo hace mucho rato. Eso me pasa por estar viendo pornografía, hijueputa me encanta ver tríos entre dos hombres y una mujer me he imaginado que eso es como ir al paraíso, disfrutar dos vergas entre su culo y cuca. No de infarto.

    Julián y Fernando se me acercaron aprovechando el desorden, los recibo abrazando y besando a Fernando mientras el Julián me acaricia mi cuca metiéndome sus dedos por mis nalgas y besándome la espalda. Samantha se agacha y comienza a mamarles las vergas.

    – Ahí por dios que es esto no, no, no que delicia.

    Se escuchaba sus chupadas y como gemía y decía calificativos de su accionar, como estaban al borde de la piscina con el Julián los empujamos, nos reímos al quedar sorprendidos, se volvieron a juntar los tres ensanduchandola, acariciándola, Miguel le levanta los pies estando ella de espaldas a él haciéndola flotar le abre las piernas para chuparle la cuquita y trasero, Samantha se agarra del cuello de Simón besándose, al rato cambian, la voltean y es Simón quien le chupa la cuquita pero esta vez ella esta boca arriba en donde Miguel le agarra las tetas sosteniéndola, se acercan a las escaleras, Miguel se sienta, Samantha se voltea y comienza a mamarle la verga, Simón por detrás le coloca la verga en su trasero y la penetra suavemente, Samantha levanta la cabeza abriendo su boca gime de placer y dolor sus ojos desorbitados se blanquean sus pupilas se suben,

    –¡haaa! Hijueputa que rico.

    Mira a su esposo quien la mira fijamente sin perder instante, se mete la verga a la boca sin dejar de mirarlo, cierra sus ojos, mueve su cabeza de lado a lado, lo masturba mientras sus labios se fijan en su glande dándole chupadas y lambiéndolo por todo su costado, Simón la penetra sin compasión dándole a toda velocidad, hasta hacerla venir. Se detiene un momento y ella los invita a la camita de mimbre en donde los sienta contra la cabecera y se mente entre los dos agarrándoles las vergas y empieza intercambiando la mamada, Miguel la agarra y la acuesta de medio lado y el detrás le penetra el trasero, mientras Samantha sigue mamándosela a Simón. Cuadro hermoso y excitante que nos dejaron apreciar mientras que yo ya estaba siendo cogida por Julián en mi trasero quien estaba acostado boca arriba, yo dándole la espalda y Fernando encima mío de frente mi cuquita, me penetraban dándome duro entre ambos nosotros estábamos en el prado habíamos colocado toallas, no se sabia que trio gritaba más, ambas estábamos en plena faena pasaron los minutos y cambiamos de pose me voltee y me le monte a Julián penetrándome la cuquita quedando sentada, Fernando me la dejo mamar colocándose enfrente mío. Y más tarde me penetro mi trasero teniéndolos a los dos dentro mío, mi cuerpo sentía excitantes sensaciones por varios minutos hasta hacerme venir en espasmos repetitivos. Cambiamos de pose, nos paramos y Julián me levanta apoyando mis piernas sobre su cintura me penetra mi cuquita, se acerca Fernando y me penetra mi trasero, en medio de caricias y besos me cogen enloqueciéndome de placer, todo se me borra, no pienso, solo mi cuerpo me mantiene en un estado de excitación inmenso. Que le vamos a hacer soy adicta al sexo me encanta la verga. He hecho cosas que desafortunadamente no se pueden publicar.

    Me desgonzo cayendo al piso mis piernas, pero los dos continúan cogiéndome hasta hacerme venir en pleno grito de lujuria y placer, Fernando no aguanto el trote y también se vino dejándome hasta la última gota de semen en mi trasero. Me arrodillo y le mamo la verga a Julián quien al rato se me viene dejándome toda la cara untada de su semen, con mis dedos me limpio quitándomelo y chupándolos posteriormente.

    Terminamos y nos acercamos a la mesa de juego en donde mi esposo y el José están entretenidos viendo al Simón y al Miguel cogerse a Samantha quien gemía como loca de placer ante tanta clavada que ambos le propinaban, Sus vergas le rompían el trasero y su cuca, esta mujer no se imaginaba que un día cualquiera pudiera disfrutar de tanto placer.

    Servimos cerveza fría el calor estaba haciendo estragos deshidratándonos.

    Miguel que estaba perforándole el trasero empezó a convulsionar pegando alaridos de placer, inundándole el trasero con su semen, a lo que Samantha comenzó a brincar con más fuerza sobre Simón, miguel se metió debajo de la ducha a refrescarse. Mientras que el par empezaron a pegar alaridos terminando en un prolongado orgasmo en donde ambos quedaron embadurnados de semen y líquidos de Samantha. Se abrazaron y acostados descansaron un poco, al rato se pararon y se metieron también debajo de la ducha a limpiarse. Se quedaron separados del grupo tomando, fumando y hablando. Los demás estábamos en la mesa jugando telefunque, un juego de cartas que es hacer tríos, cuartetos quintetos y finaliza con una escalera ganando el que menor puntaje tenga.

    Al rato Samantha Simón y Miguel se metieron a la piscina nadaron un poco luego cuando estaban en lo profundo empezaron las caricias, Samantha se le monto a Miguel y se podía apreciar que estaban cogiendo porque vimos como ella le debió de haber agarrado la verga y se la metió en su cuquita. Mientras el Simón nadaba un poco más. Al rato la escena cambio ahora era Simón quien la cogía se podía apreciar que la estaba perforando por su trasero porque la tenía contra el borde de la piscina ella de espaldas, apenas se veían sus tetas moverse al compás de la cogida sonando con el agua, Miguel salió de la piscina a tomar cervecita y regreso sentándosele en frente abrió sus piernas y Samantha le agarra la verga y se la mete a la boca muy lentamente como en cámara lenta, se nota como su glande toca las paredes de sus mejillas, se la saca y lambe con una inusitada delicadeza lo coloca entre sus manos abiertas y se lo lambe de arriba abajo, le chupa las huevas, se las lambe, se la restriega por su cara y vuelva a mamársela, mientras Simón la sigue cogiendo por detrás, haciéndola detenerse en sus mamadas al gemir, al sentir sensaciones excitantes en su cuerpo. Nos voltea a mirar con esa cara de angustia placentera, la vemos que abraza la verga de Miguel, nos abre la boca y pega un alarido ronco, gime abre su boca y cierra sus dientes, masturba a Miguel y con fuerza se mete la verga a la boca moviendo su cabeza de lado a lado se la saca y la deja toda untada de babas, la escupe y se la mete otra vez a la boca mamándosela un buen rato ayudada con sus manos a masturbarla. Volteo a mira a José quien también me mira.

    – A tu mujercita le encanta la verga de eso no tengas dudas José, mírala como goza con dos a la vez.

    José se pasa las manos por la cara, se toca los cabellos, se le nota que esta excitado, tiene su verga en plena erección, se masturba levemente, sabe que si lo hace con rapidez se podría venir y dejar de sentir tanta emoción junta. Ver a su mujercita cogiendo con dos hombres no debió de ser cualquier experiencia, fue la mejor experiencia de su vida. Samantha se había venido por lo que dejaron de coger y se salieron de la piscina llevándosela otra vez para la camita de mimbre en donde el miguel se acostó boca arriba, Samantha se le monto encima dejándonos ver como las manos de Samantha agarraban la verga de Miguel y se la metía a su cuquita, Samantha se acuesta sobre su pecho y levanta su trasero dándonos una panorámica de la cogida viendo perfectamente como la verga de Miguel entraba y salía de su cuca. Simón se le acerco por un lado poniéndole la verga en la boca la que ella empezó a mamar por un buen rato, luego el Simón se movió colocándose detrás de ella acurrucado y haciéndolos parar le penetra el trasero, Le agarro la mano a José y le digo.

    – Mira eso José, guau que rico, te cuento que esa pose es lo más excitante y delicioso del mundo, después de eso no hay nada, a mí me encanta dos vergas cogiéndolo a una.

    Me apreta la mano vuelve y se limpia el sudor, se toma un sorbo de cerveza y prende un cigarrillo. Aunque todos estamos jugando cartas, nos desconcentramos y yo aprovecho para ganarles. Samantha disfruto de esa pose por breves momentos entre los cuales había los que el Simón descansaba y volvía a penetrarla por el trasero. Hasta cuando le volvieron a dar otro orgasmo prolongado con ambos cogiéndola a toda velocidad. Fueron cinco minutos en que esa mujer disfruto del clímax más excitante, no dejaba de gritar venirse y aquellos dos no paraban de cogerla. Todos absortos en su venida paramos el juego y yo por lo menos golpeaba la mesa como tambor prestado, chiflaba y daba vivas por tremendo orgasmo. Miguel se acostó al lado y ella se le paso encima le agarra la verga y se la mete en su cuquita y comienza a cogerlo, Simón se levanta y toma varios sorbos de cerveza. Me voltea a mirar y le digo.

    – Vamos Simón a lo que viniste pues, te toca ahora a voz darle por ese culo, hazle a ver te queremos ver.

    Simón se sonríe, se le monta encima dirige su verga a la entrada del culo y la penetra. Nosotros vemos perfectamente como esas dos vergas entran y salen de su trasero dándole sensaciones placenteras excitantes. Samantha nos miraba con esa cara de placer depravado, completamente desfigurada, gemía, trataba de ver a esas dos vergas penetrándola sin lograrlo. Cogieron por un buen rato Miguel estaba descansando mirándolos hasta que se vino Samantha junto con Simón, viéndola encima de él jaloneando sus piernas en pleno orgasmo de ambos, Samantha lo agarra a besos abrazándolo se le acuesta al lado entre los dos, descansan un poco y luego ella continua con Miguel se le monta nuevamente y le agarra la verga metiéndosela en la cuquita y comienzan a coger, por casi treinta minutos. Luego cambian y Samantha se agacha y se la mama un rato, se coloca de medio lado y el de espaldas la penetra por su trasero, miguel le empezó a dar duro Samantha pedía más y más cuerda hasta que ambos se vinieron en un mar de semen y líquidos abrazados se besaron terminando.

    – ha que bueno estuvo eso me encanto papi huf quede de repetirlo cuando quieras Miguelito.

    – Cuando quieras preciosa llámame y nos vemos.

    Ambos se ducharon al tiempo enjabonándose y se sentaron en la mesa que está al lado de la piscina ya eran las seis y el sol comenzaba a ponerse en el oriente la tarde llegaba a su fin. Simón y Miguel tenían que viajar a Bogotá cuestión que Fernando aprovecho y se fue con ellos. Julián se quedó. Al otro día amaneció lloviendo, no que delicia a mí me encanta ver llover en tierra caliente, se toma uno un tintico acompañado de un cigarrillo, es muy relajante. David salió al pueblo a comprar una droga para el ganado le toco ir hasta Girardot, porque no consiguió en el pueblo. Llego al medio día a almorzar nosotros habíamos salido a caminar por los potreros y a bajar mandarina de los árboles. Llegamos preparamos el almuerzo David llego llevo los medicamentos al administrador y regreso entro a la cocina y vio lo que preparábamos, Sancocho de gallina. – Humm eso huele delicioso.

    Me da un beso y me pregunta.

    — ¿Cómo les fue en el paseo matinal?

    A lo que Samantha le contesta.

    — Bien delicioso muy refrescante me divertí viendo los pájaros que variedad la que ahí le tome fotos a varios.

    – Si yo me e encargado de poblarla la zona trayéndolos desde el cascaron y luego los e soltado.

    – Ha que bueno ¿y cómo lo has hecho?

    — Ya viste la jaula gigante que tengo.

    – No, no ¿cuál?

    — Almorzamos y las llevo y ahí si vas a tomar fotos en verdad.

    – Vamos.

    Me mira y yo le asiento con la cabeza que si.

    – Mami me encontré a don Albeiro y me dijo que si podías ir a visitarlo que la mujer y los hijos se fueron que esta con un hermano y dos amigos que quieren conocerte.

    Volteo a mirar a Samantha y le digo.

    — parece que ya tenemos diversión para hoy en la tarde.

    Samantha hace cara de interrogación.

    – No es que hoy nos vamos apara Bogotá José tiene que trabajar mañana.

    – ¿Y tu preciosa?

    — No yo no, porque pedí permiso porque en la tarde tengo cita al colegio de la niña van a organizar lo de las primeras comuniones.

    – Bueno quédate y nos vamos a pasarla rico y mañana nos vamos las dos, yo te llevo a Bogotá.

    — Y si le digo a José que nos vayamos tarde cuando regresemos.

    – No mamaíta eso no se lo aconsejo además que vamos a llegar bastante tarde eso si nos venimos.

    – L a verdad no sé si me deje quedar vamos a ver que dice.

    Servimos el almuerzo nos sentamos a almorzar. Charlamos un poco de los pájaros, nos envidiaron el paisaje que rodea la finca, hasta que Samantha se la soltó.

    – Papi yo me voy a quedar no voy a viajar hoy a Bogotá.

    – ¿Te quieres quedar? ¿Pero mañana entro a trabajar?

    — Diana y yo nos vamos mañana temprano. Te puedes ir hoy no hay problema.

    – La verdad no quiero irme solo, además mañana tienes la reunión en el colegio de las niñas.

    – Tranquilo José yo lo puedo acompañar bueno de todos modos me iba a ir con ustedes.

    Le dice Julián.

    – Si papi para eso puedo llamar a mi mama para que me remplace en caso de que no alcance a llegar.

    – Y porque te quieres quedar cuando vas a la finca de mis tíos sos la primera en salir corriendo de allá, acá estamos en las misma condiciones.

    Discutieron un poco sobre el tema hasta que ella le dijo.

    – Lo que pasa es que vamos a ir con Dina a visitar una finca de un vecino.

    – ¿Y qué tiene de especial la finca?

    — Cuatro hombres con los que vamos a coger.

    – Ha yo si lo presentía mujer.

    José se paró de la mesa y se fue para el cuarto alisto maletas Julián también y se fueron dejándola.

    Se despidieron dándome las gracias y al salir de la finca. Samantha con esa sonrisa de oreja a oreja, bailando y brincando de la felicidad me dice.

    – Bueno mamita camine a ver nos vamos a coger como putas.

    Ambas nos abrazamos riéndonos, y casi que corriendo nos fuimos para el cuarto a vestirnos cantando la canción de niche, una aventura.

    Yo saque dos baticas cortas, sueltas de descote hasta el ombligo dejando ver nuestras tetas y me fui desnuda para el cuarto de Samantha y se las mostré. Ella escogió el arabesco y yo me puse el que tenía un caballo pintado. Me lo coloque y le dije.

    – Listo niña vamos.

    — ¿Te vas a ir así?

    — ¿Así como?

    — Sin ropa interior

    — Obvio mi niña soy entrega inmediata.

    Y riéndose se quitó la ropa interior de ella.

    – jajaja ahora somos servientrega, entrega segura.

    – jajajaja No sientes cosquillitas en tu cuerpo.

    La abrazo por la cintura y caminamos al carro.

    – Sí que rico, no solo cosquillitas también corrientasos.

    Nos montamos y arrancamos de una. Llegamos y el portón estaba cerrado lo que me toco pitar. Veo venir a don Albeiro y se ríe, abre el portón y entramos lo cierra y nos bajamos del carro y nos acercamos a donde don Albeiro a quien abrazo lo beso en la boca y agarro su verga sobre su pantaloneta.

    – Mi querida Diana es un placer tenerte en mi casa.

    – El placer es mío muñeco hermoso. Mira te presento mi nueva amiga.

    – A mucho gusto preciosa bienvenida.

    Nos abraza por la cintura y caminado entre las dos nos dirigimos a la piscina en donde vemos a tres caballeros esperándonos.

    –Dianita mi amor te presento a mi hermano y dos amigos de la infancia.

    A todos saludamos de beso en la mejilla. Gustavo el hermano, Ricardo y John sus amigos.

    Todos estaban de pantaloneta. Y jugando domino al lado de la piscina. Nos sirvieron cervecita me fume un cigarrillo el cielo se había despejado entrando en calor la tarde. Terminaron la partida el Gustavo se botó a la piscina refrescándose un poco y se acomodaron para conversar sobre problemas de la región se estaba poniendo maluco la cosa a pesar de tener a Tolemaida que es el fortín del, ejército colombiano. Me preguntaron si a David lo habían contactado o algo había pasado. Afortunadamente no, se creía que solo era pura delincuencia haciéndose pasar por guerrilla. Samantha nos contó de un susto que pasaron por halla en el Tolima. El calor estaba bastante fuerte y la piscina invitaba a refrescarse, por lo que Ricardo también se botó a la piscina, nos paramos del sitio ya el sol nos hiso quitar. El John se me acerca me abraza por la espalda haciéndose a un lado y nos preguntó.

    – Trajeron vestido de baño.

    – No muñeco no lo trajimos no pensamos necesitarlo.

    – Ha que lastima porque se podrían meter a la piscina con nosotros.

    – Ha por eso no te preocupes.

    Le hice el ademan a Samantha de quitarse la batica.

    — Que con vestidos o sin el nos vamos a meter a la piscina.

    Y nos levantamos la bata quedando desnudas y nos botamos a la piscina. Ambas nos abrazamos y los incitamos a mandarse con nosotras.

    Ricardo se nos aproxima don Albeiro se levanta de la silla se acerca al borde mira nuestras batas y se quita la pantaloneta botándose al agua. El John parecía como una estatua su boca abierta de asombro. Gustavo sale de la casa y nos ve voltea a mirar a John y le pregunta.

    –¿Qué te pasa?

    A lo que él contesta.

    – Están desnudas.

    El Gustavo voltea a mirarnos y se da cuenta que estamos desnudas. Se sorprende y se ríe

    — valla no me había dado cuenta.

    Albeiro me tenía abrazada me besaba las tetas y Samantha jugaba con Ricardo.

    Gustavo le golpea la cabeza al John con la mano abierta y le dice.

    – Oiga cabezón despiértese y acompáñenos.

    Gustavo se quita la pantaloneta y se bota al agua. John reacciona, se la quita y también se manda a la piscina. Empezamos a jugar, a hundirnos, echarnos agua, al caballito, para luego ya en receso y estando alzada por Gustavo, le agarro la verga y me la meto en mi cuquita, Don Albeiro estaba sentado en el borde y Samantha se le metió entre las piernas primero chapuceando un poco agarrándose de las piernas y luego se le acerco a mamarle la verga, el John se les acerco y levantándola en el agua se le metió entre las piernas y comenzó a besarle el trasero, Ricardo había ido por cervezas regreso sentándose en el borde muy cerca de donde estaba yo e hice acercar a Gustavo a donde él y estando de espaldas a Gustavo me meto entre las piernas de Ricardo, le agarro la verga me la meto a la boca, me dejo flotar boca arriba, Gustavo s eme mete entre las piernas y me vuelve a penetrar la cuquita, cogiéndome por cerca de treinta minutos. Samantha se había salido de la piscina y estaban en el prado colocaron toallas y se la estaba cogiendo con don Albeiro quien la tenía acostada boca arriba y sus piernas levantadas contra su pecho, John se acercaba con cervezas las que puso en una mesa. Nos salimos de la piscina, nos acomodamos en un sillón acuesto a Ricardo y me le monto, lo miro a los ojos, le agarro la verga y me la meto por el trasero, Gustavo enfrente mío me coloca su verga para mamársela. A la Samantha no la alcanzo a ver unos arbustos nos tapan la vista deben de estar pasándola bien por la bulla que se escucha.

    Y así pasamos una tarde deliciosa, este polvito termino cuando entre los dos me tenían alzada y penetrándome Gustavo el culo y Ricardo la cuquita, algo difícil de lograr, hacer que todos los tres nos viniéramos al tiempo y que en varias ocasiones lo he hecho. Todos descansamos cosa de una hora y volvimos a la acción, cambiando de parejos polvito que duro cosa de una hora, pero esta vez sí fue en la sala, por aquellos del jején que en la tarde sale a devorar sangre sin piedad.

    La noche llego a su final terminando un fin de semana espectacular que no me imaginaba que fuera a terminar así, asistimos al comienzo de nuestra querida Samantha, en donde su vida no fuera que cambiara para nada, puta siempre ha sido, pero ahora podrá hacerlo con más libertad, ya su amado esposo la deja acostarse con otros hombres sin problemas de celos, cosa que ella empezó a aprovechar con más empeño.

    Con amor

    DIANA LUCIA SAAVEDRA

  • Sodomizada por mi primo, me convirtió en su amante

    Sodomizada por mi primo, me convirtió en su amante

    Esto pasó hace unos años, cuando tenía 19 años, era soltera y ya había perdido la virginidad, a esa edad siempre estaba cachonda y me masturbaba mucho, tenía un mes que había terminado mi relación con mi novio, justo antes de las vacaciones de escolares, mi tía, la hermana mayor de mi mamá nos invitó a mi mamá y a mi a pasar en su casa las vacaciones y así aprovechar a estar cerca de mi abuelita, ya que con mis papás vivíamos en otra ciudad.

    Pues hicimos maletas y nos dirigimos a casa de mi tía, la idea era pasar dos semanas con ella, mi tía tiene 4 hijos: 3 de ellos son varones y una mujer que se llama Ruby y con la cual me llevaba muy bien, uno de sus hijos se llama Jorge que era tres años más grande que yo, Jorge es el segundo de los hombres y el cual siempre fue atrabancado, apuesto y muy varonil, un tipo divertido y practicaba fútbol, por eso era un cuero de hombre, es de piel morena y guapo además.

    Al llegar a su casa mi mamá se quedó en una habitación y yo me fui al cuarto de mi prima, debo aclarar que a mi tía la veíamos de vez en cuando por las visitas, pero a mis primos yo los dejé de ver cuando era una niña y ahora yo ya era toda una mujer con las hormonas a mil, todo iba marchando bien, yo pasaba mucho tiempo con mi prima y veíamos pelis con mis primos y así. Mi familia en general es católica y muy devota y solíamos ir a la iglesia y todo esto que me pasó con mi primo tuvo lugar un 12 de diciembre que se suele asistir a la iglesia casi todo el día ya que hay muchas actividades ese día del año debido a tal festividad.

    Justo ese día yo viaje a ver a unas amigas en una ciudad cercana porque mi familia incluido mi mamá iban a esté ocupadas en las actividades de la iglesia, yo me quedaría a dormir ese día con mi amiga Faviola pero ella planeo pasar la noche con su novio y me tuve que regresar a la casa de mi tía, Se hizo de noche y al llegar a casa de mi tía después del viaje yo sabía que no iba a ver nadie por qué mis primos, mi mamá y mi tía estarían en la iglesia, entonces tenía planeado llegar a dormir por lo cansada que me sentía del viaje y desilusionada por no haberme quedado a dormir con Fabi.

    Usé la llave para entrar sin provocar el más mínimo ruido y en seguida me dirigí al baño vi la puerta abierta y de camino empecé a bajarme los pantalones porque ya me andaba por hacer del baño y al abrir vi a Jorge mi primo que se estaba bañando, yo con mi tanga y mi pantalón casi a la rodilla en la puerta del baño y mi primo abajo de la regadera con jabón en su cuerpo, con su mano derecha se estaba masturbando mientras que en la otra mano tenía una de mis tangas, era una cachetero negro con un lazo color rosita que había usado el día anterior, no sé cómo lo había conseguido si mi ropa siempre estaba en mi maleta, incluso la que ya había usado, pero mi primo se estaba masturbando oliendo mi tanga, del susto grité y tapé mi boca sin antes escuchar como decía «Linda primita te deseo, si linda te voy a hacer mía primor» y cosas así mientras se masturbaba sin percatarse de que estaba ahí, luego se me salió un grito y mi primo volteo. Jorge me vio y enseguida tiro el tanga al suelo.

    j: prima lo siento, no es lo que tú piensas, por favor no le digas a mi mamá, por favor.

    Yo: pero qué haces con mi tanga Jorge, donde la agarraste?

    J: perdón prima pero me encantas, tú ya no eres la misma niña de antes, estás muy buena y te has convertido en mi fantasía

    Yo: yo solo iba a usar el baño para hacer pipí, no pensé que hubiera alguien aquí ni mucho menos encontrarte con mi… pero que haces, pensé que todos estarían en la iglesia, pero dime de dónde has tomado mi tanga?

    J: de donde más, de tu maleta y es que huele bien rico, huele a ti, a tus jugos vaginales -la recogió del suelo y siguió diciendo- si te deseaba antes, ahora te deseo más, tengo muchas ganas de cogerte Linda

    Yo: Te dejare que termines y no te preocupes no le diré nada a tu mamá

    J: solo gritó prima no le digas a mi mamá

    En ese momento, la puerta de la casa se abrió, yo jalé la puerta del baño y fui a ver, era mi mamá y mi tía junto con mis primos que estaban llegando. Les dije que estaba llegando y que el plan de dormir en casa de amiga Fabi se había arruinado, mi mamá me pregunto por qué estaba sonrojada y que me había pasado, y le dije que no tenía nada, estaba roja de lo excitada que me había dejado mi primo Jorge, al verle masturbándose con mi tanga por la imagen que había presenciado de su pene erecto y por las cosas me que había dicho, mi primo Jorge desnudo con el pene erecto masturbándose con mi tanga, ¡¡¡caray!!!

    No podía sacar esa imagen de mi mente, a pesar de lo que había pasado desde que llegué a su casa Jorge no perdía el tiempo y buscaba cualquier momento para que nuestros cuerpos se rosaran al tocarme o de abrazarme o simplemente no disimulaba para verme el trasero o el escote, ya acostumbraba pasearme en su casa con faldas cortas, shorts cortos y blusas de tirantes donde se me veía el escote pronunciado por mis tetas medianas pero paraditas.

    Después de platicar con mi prima, ya en la habitación, traté de conciliar el sueño y no me podía sacar la imagen de mi cabeza de ese pene negro de Jorge de mi cabeza, lo había visto bien erecto, era grande como de unos 20 cm y con una cabeza gruesa y morada tirando a negro por el color de su piel, no pude evitar seguir pensando en mi primo y en su rico y suculento pene que acabe tocándome en mi cama, ahí en mi cama, al lado de mi prima quien ya se encontraba dormida, después concilie el sueño.

    Al otro día todo transcurrió de lo más normal, mi primo Jorge había salido desde temprano con sus amigos por lo que me había dicho mi prima y yo seguía sin sacarme la imagen de él bañándose masturbándose oliendo mi tanga y se me antojaba mucho que me cogiera, pensando en eso no podía evitar ponerme cachonda y se mojaba mi entrepierna, así estuve toda la mañana distraída pensando solo en el pene de mi primo, y tratando de pensar como le haría para llevarme a ese hombre a la cama no importándome que fuera mi primo y que estuviéramos en su propia casa y me mojaba cada vez más en solo pensar que pasaría.

    Por la tarde mi familia salió rumbo a casa de mi abuela, fue entonces que la situación podría ayudarme a quedarme a solas con mi primo Jorge al elegir no acompañarlos, que paso por mi cabeza llevar a cabo mi plan de esperar a Jorge y seducirlo sin nadie más en casa.

    Yo me demore en alistarme diciéndole a mi Mama que más tarde los alcanzaría porque estaba en llamada con mis amigas y mi mama no tuvo problema en eso, ellos salieron rumbo a casa de mi abuela mientras yo me apuraba en alistarme para Jorge. En realidad quería esperar que llegase mi primo Jorge y para eso me arregle solo para él, para eso me puse un conjunto interior color menta de encaje y una falda corta color negra muy pegada a mi trasero con un top de encaje color blanco con tirantes que me cubría solo la parte de arriba dejando mi ombligo al descubierto.

    Me sentía tan sexy con mi outfit que al verme al espejo no pude evitar sonrojarme pensando como en unos minutos más todo ese atuendo sería quitado por las manos de mi primo, lo deseaba mucho y no había vuelta atrás, entregaría mi cuerpo a ese hombre y estaba decidida, solo pensaba en entregarme a un solo hombre y ese era mi primo Jorge. Ya en mi cuarto me recosté en la cama boca abajo y de espaldas a la puerta, que se mantuve abierta con el propósito de que en cuanto llegará Jorge lo notará. Por la posición en la que me encontraba gracias a que tengo un trasero redondo y grande se me alzaba la falda aun cuando esta estaba muy corta, se me veía hasta la parte naciente de mis par de nalgas. Me maquille poco, pero en mis labios me puse un labial color carmín, me puse una diadema en el cabello y me perfume con una fragancia que me encanta y la cual no podría resistirse Jorge.

    No tarde esperando en cuanto llego Jorge, note su mirada desde la puerta, sin voltear seguía en mi celular, de repente sin escuchar sus pasos entro a la habitación y sentí sus manos en mis pantorrillas y de manera involuntaria (jajaja) paré mi trasero doblando las rodillas, en eso Jorge aprovecho y metió sus manos en la parte interna de mis muslos y entre mi falda alzándola un poco más.

    J: prima, estas buenona, desde ayer no he dejado de pensar en ti y en tu rica conchita, claro vi que en la puerta del baño estabas con tus bragas a las rodillas y pude notar que tienes una conchita peludita que me quiero comer.

    Lo miré y me puse más cachonda al sentir sus manos que bajaban y subían dentro de mi falda en mis muslos, yo no lo detuve en ningún instante, pues era parte de mi juego y me moría por que seguir sintiendo su mano sobre mi cuerpo, era un atrevido que iba sin rodeos pues en cuestión de minutos me estaba tocando mi conchita encima del tanga mientras deslizaba sus manos por la parte interna de mis muslos, mis piernas están moldeadas y me percate que sus manos eran grandes con dedos gruesos y porosos debido al trabajo duro que desempeñaba en un taller de carpintería, nunca antes me había tocado con unas manos como las de Jorge y eso me estaba volviendo loca. Jorge subió más su mano acercándola hacía mi conchita masturbándome con una mano por debajo de la falda encima de mi tanga apretando duro sacándome los primero jadeos y gemidos de mi ser, con la otra mano me magreaba mi trasero, a esa altura ya sentía su pene que empezaba a crecer su erección rosando mi pierna, lo mire con una sonrisa morbosa y picara le dije.

    Yo- tu viste mi conchita con vellos, pero justo esta mañana me he depilado solo para ti, acaso no ves que me vestí de manera provocativa y te espere aquí sola, desde anoche no he dejado de pensar en ti imbécil encantador.

    J: Hay primita, no sabes las ganas que tengo de cogerte y pues yo venía a que nos pusiéramos a mano.

    Yo: A que te refieres -le pregunte y me quede en espera de lo que me iba a decir

    J: Pues mejor te enseño, tu tanga negra con la que me viste ayer, me la quedaré para mi colección y por lo tanto te regalaré los calzoncillos que traigo puesto

    Jorge se incorporó al lado de la cama, saco sus manos de mi falda, yo me hinque sobre mis rodillas en la cama para que mi primo me viera aún más, con el dedo meñique en mi boca y mordiendo mis labios le avente una mirada sexy mientras Jorge se quitaba sus zapatos, luego desabrochando su cinturón, quitando su pantalón y quedándose en su bóxers (calzoncillo largo) negro, ya tenía a mi hombre en donde quería, se acercó tomándome de la mano la cual llevo a su miembro, yo toque su pene por encima de la ropa interior y recorrí la extensión de este miembro que ya estaba erecto aún dentro de sus calzoncillos, con el pene en mi mano lo jalé hacía mi y le advertí diciendo «Ese pene me pertenece desde ahora» y le di un beso en la boca seguidamente me incline hacia abajo con el propósito de que pudiera ver mi trasero dirigiéndome hacía su verga que mantenía en mi mano la cual aproveche para besarle la cabeza de su verga pasando la lengua por el contorno del glande aún sobre su ropa interior.

    Jorge: Primita que rebuenona te has puesto, no estabas así, la última que te vi eras una chamaca y ahora mírate nomas estas en mi casa, paseándote con tus shorts cortos y pegados a tu cuerpo me has ocasionado muchas erecciones en mi verga, así que ahora no pienso que solo me dejes la verga erecta, sino quiero metértela por todos tus orificios.  

    Me alzó la mirada, me beso abrazándome con sus manos en mi espalda bajando con besos a mi cuello y sus manos en mi trasero manoseándolos fuerte, alzó mi falda hacía arriba y vio mi tanga color menta de encaje, la toco por el tirante de arriba y jugando con la línea que separa mis nalgas metió su mano entre mis nalgas como tratándome de penetrarme encima del hilo del tanga que se perdía entre mis nalgas. Con una mano bajo sus calzoncillos y luego me lo paso sobre la cara para que lo oliera y me dijo que lo guardará bien como recuerdo de la cogida que estaba a punto de darme, yo mordí la prenda para después ponerla a un lado de la cama.

    Yo me puse de pie y lo empuje hacía la cama para que se sentará, me acerca hacía él lo bese con un beso de lengua delicioso, yo ya tenía experiencia y sabía que le gustaba a los hombres, que cosas los ponían locos, entonces me puse de espaldas a él sentándome en su pene al descubierto sintiendo su liquido preseminal que se me pegaba en mis piernas y parte en mi ropa, me desabroche mi top y me lo retire haciendo un baile que incluía movimientos circulares con mi trasero sentada sobre su pene, entonces Jorge me desabrocho mi bra y me dio unos cuantos besos en la espalda tocándome mis senos y mis pezones muy a prisa y fuertemente, yo ya estaba sacando gemidos de lo cachonda que estaba.

    Jorge pasó su lengua por toda mi espalda empezando por mi espalda baja y recorriendo toda mi columna hasta llegar a mis hombros y terminando mordiendo mi cuello. Yo ya estaba más que excitada, pero no quería que esto terminará, quería seguir gozando a mi primo, que me tomará como su puta y se convirtiera en mi hombre. Entonces me levante me incline hacia adelante sin separarme de él y desabroche mi short bajándolo muy despacio para en esa posición Jorge me admirara y tuviera una buena vista de mí, me saque el short moviendo mis caderas de manera sensual y en esa posición empinada hacía adelante, pegue mi trasero hacía su cara de mi primo, el tomo con sus manos cada nalga magreándome y sumergiendo su nariz y boca hacía mi conchita y mi cola pasándome en ese momento su lengua desde mi conchita hasta el orificio de mi ano yo baje sentándome de nuevo entre sus piernas pero ya solo con mi tanga que desaparecía entre mi par de nalgas, lo tome del cuello y lo lleve hacía mi para besarlo mientras él me acariciaba mi clítoris por debajo de mi tanga sin quitármela, pellizcó mi clítoris y yo ya estaba gimiendo y puesta loca con ese masaje rico que me estaba dando.

    Me tomó del cuello como si fuera a ahorcarme mientras me seguía besando y con la otra mano bajo más dejando mi clítoris para empezar a introducir sus dedos hacía mi vagina, no le costó trabajo por lo cachonda que ya estaba que de golpe me metió dos dedos que entraron sin problemas masturbándome fuertemente, no había estado con muchos hombres y justo antes de eso me sentía experimentada en el sexo para la edad que tenía, pero lo que estaba viviendo en ese momento con Jorge me tenía maravillada, esa manera brusca de tocarme y dominarme me estaba gustando y lo estaba disfrutando no quería que parara y quería que me tratará como una puta, como un pedazo de carne sin sentimientos, que me sodomizara y que hiciera de mi lo que él quisiese y yo se lo pedía e imploraba.

    Jorge me dijo que yo era una puta traviesa por pasearme con ropa muy cortita por su casa y que él me castigaría cogiéndome tan fuerte que me dolería la vagina de tanta metedera de verga que me daría, estaba conociendo otra faceta del sexo y me estaba gustando como me sentía, pase de ser una niña con prejuicios morales a una verdadera puta con ganas de verga.

    Yo: Si papi, quiero ser tu mujer, tu puta, quiero que me cojas cuando quieras saciar tus ganas de coger y quiero que me trates como tu puta, mi amor.

    J: Yo te cogeré cuando quiera, eh putita, tú no le dirás a nadie de esto sino te castigaré negándome a cogerte.

    Yo: No, mi amor! no quiero que dejes de cogerme, quiero ser tu puta y comerte tu verga siempre.

    J: Con que eso quieres perra, si estas en celo desde que llegaste, seguro tu novio es un pinche maricón que no sabe cogerte.

    Yo: No mi amor, ya no tengo novio, terminamos hace más de un mes y desde hace más de mes y medio que no me dan verga.

    J: Pinche putita, pues yo te voy a coger demasiado que no te quedarán ganas de coger con nadie más.

    Yo: Si, mi amor, cógeme, cógeme, cógeme Jorge, mi amor, por favor, métemela, métemela ya, no aguanto.

    J: Si eso quieres zorrita, que te meta la verga ya, pero yo decido en que momento te la meteré, mientras quiero que me la mames y te tragues mi semen.

    Jorge me levanto y de una jalón me saco mis bragas rompiéndolas de manera brusca, yo sin más solo vi como cayeron al suelo,

    J: A si me gusta putita, que te hayas depilado para mi, desde hoy quiero que siempre mantengas depilada y limpia tu conchita, por si me dan ganas de comértela este bien limpia.

    Yo: Si mi amor, siempre lo tendré bien limpia para ti

    Jorge me estaba volviendo una sumisa a sus pies y a mi me encantaba sentirme suya, a pesar de que es mi primo y estábamos en su casa, solo me importaba seguir gozando y sabía que ese día era el inicio de una serie de cogidas que Jorge me daría durante mi estancia en su casa, yo me estaba convirtiendo en su puta, en su perra, en su esclava y aún no terminaba de cogerme ese hombre.

    Después que Jorge me saco el tanga, me puso de rodillas, tomó su verga con su mano, me la azoto en la cara untando su verga por completo en toda la cara, por mis labios, ojos, mejillas dejando su liquido preseminal en toda mi cara, de pronto tenía la cara llena de semen como si de una mascarilla se tratara, estaba envuelta en lujuria y excitación que no me importo el fuerte olor de su semen, en seguida tome su pene con mis manos y sin más lo dirigí hacia mi boca iniciando con un beso en su glande luego llenando mi lengua con formas en círculos para después metérmelo a la boca cubriendo solo una parte de su enorme miembro negro y grueso, tuve que abrir toda mi boca para que entrase en mi boca, Jorge empezó a moverse de atrás hacia adelante tomándome mi cabellera en una cola para penetrarme la boca con su verga, yo daba arcadas y me atragantaba cada vez que la verga de mi hombre tocada mi garganta con un ritmo descontrolado y a la ves mi macho tomaba su pene para pasarlo por el interior de mis mejillas internas de un lado de mi boca empujando hacia afuera yo ensalivaba su pene lo masturbaba y me volvía a meter a la boca, todo eso con mi mirada hacia arriba para ver como gozaba mi macho la mamada que le estaba dando, seguimos así durante unos minutos, el aguante de mi macho era impresionante para mi, pues después de todo esa mamada que le estaba dando penetrándome la boca aún no se venía, de pronto y de manera sorpresiva sentí temblar las piernas de mi macho y sabía que ya venía su rica leche en mi boca, saque su pene poniéndomelo en la punta de mi lengua y en seguida explotó viniéndose en mi boca se separó un poco y el resto cayó en mis tetas yo lo mire sonriendo y secando mis tetas de la leche con mi dedo para no desperdiciar nada y tragármelo todo, su leche era espesa y de un olor fuerte que termine de tragármelo por completo.

    J: Así me gusta putita, que te tragues toda mi leche

    Yo: Que rica leche me has dado mi amor, la tienes deliciosa así como tu verga

    Sonriendo Jorge me levantó, tomándome de las nalgas yo abrazándome a su cuello de metió la lengua en un rico beso al mismo tiempo que con su dedo índice lo metía en mi culito apretadito, ya para eso ambos estábamos desnudos bajo para comerme las tetas succionando una tras otra y con su mano me magreaba la otra, mientras yo alcanzaba su pene para masturbarlo y a hacer que recobrara la erección pues me moría por sentirlo dentro de mi. En seguida como soldado obedeció su pene poniéndose erecto, Jorge me llevo a una esquina donde estaba un tocador con espejo donde acomodaba sus pinturas mi prima, empinándome hacía adelante yo poniendo mis codos encima del tocador y la vista que tenía era la de mi hombre desde el espejo, me abrió mis nalgas se inclinó yo me paré de puntillas pues era más bajita que mi hombre y mi macho aprovecho para meterme ese pedazo de carne negro, venoso y delicioso.

    Desde el espejo podía apreciar lo excitado que estaba, yo igual estaba mojadisima que de una sola envestida me entro toda su verga hasta el fondo, Jorge empezó a penetrarme despacio y luego aún más fuerte, yo gemía y gritaba mientras que Jorge me tomaba del pelo empujándome hacía el, al mismo tiempo que me daba nalgadas fuertes y yo le pedía más.

    Yo: si mi amor, métemela papacito, métemela más fuerte mi amor, por favor, no pares aunque grite, gritaré de lo rico que me lo estas metiendo mi amor, por favor dame más mi rey, no te detengas, quiero que me rompas la vagina y el culo, mas, mas mi amor.

    J: Si putita, mientras sigas pidiendo más yo no pararé de dejarte bien cogida.

    Tenía la pared de mi vagina llena de su pene, no existía espacio que no se hubiera llenado en mi ser de esa suculenta verga negra y venosa, mi macho me alzó una pierna y se inclinó hacia abajo un poco para penetrarme más, ya era toda su verga la que había metido por completo que no aguante y tuve un rico orgasmo que tardo unos segundos que pusieron mis ojos en blanco, pidiendo que no me deje de coger mi hombre, Jorge era el hombre que más me había aguantado de todos los amantes que había tenido y estaba claro que disfrutaría de todo el sexo posible con ese hombre que se había convertido en mi macho y yo en su puta.

    El orgasmo fue tan intenso que no tuve un solo orgasmo, sino tuve otro al mismo tiempo y describir una nueva faceta en el sexo sobre mi que era multiorgásmica y que además me encantaba ser la sumisa de mi primo y eso ya no tendría vuelta atrás desde ese momento.

    No tardó mucho y pareciera que el objetivo de mi hombre era que yo me venga primero porque de inmediato mi hombre me lleno de su semen, hace un momento se había venido dentro de mi boca no obstante eso no era impedimento por el que mi macho me había llenado la vagina de una enorme carga de semen que al salir chorreaba hacía afuera cayendo en mis piernas y mis muslos su leche espesa, yo me voltee para darle la cara a mi hombre sentándome sobre el tocador apretando con mis piernas a mi hombre lo jalé hacía mi, abrazándolo con mis piernas el de pie igual me abrazo pasando su cabeza sobre mi hombre y dándome besos en mi cuello y mi hombro, solo estuvimos así unos minutos recobrando la compostura aún agitados después de la rica envestida que me dio, yo le acariciaba la espalda y le daba besos en la frente, en seguida me susurro al oído que había estado rico lo que habíamos hecho y que desde ahora yo era su puta y que debía estar dispuesta cuando él quiera cogerme, yo le respondí que si, que yo ya era su puta desde ese preciso momento y cogeríamos cuando él quisiera.

    Jorge me volvió a susurrar al oído que faltaba algo para sellar ese momento, yo lo miré y le dije que me pidiera lo que él quisiera que él era mi hombre, yo su mujer, su puta y haría lo que él me pidiera, entonces me dijo que quería darme por atrás, yo sonreí porque pensé que jamás me lo pediría y me baje, tome su mano y lo lleve hasta la cama, le dije que si, pero que en la cama.

    Yo me acosté de lado en la cama, tome un poco de saliva y lo puse en mi culito, Jorge se acercó hacía mi, no sin antes lamerme el culo por unos minutos preparando el terreno para la penetración, me lamía de un lado hacía otro, me abría las nalgas y me daba lengüetazos, metió un dedo despacio entrando con un poco de dificultad mientras yo cerraba los ojos y sentía un poco de molestia con ardor. Jorge siguió hasta consiguió llenarme el culo con su dedo y ya dentro empezó a dibujar círculos, yo me escurrí dejando mi trasero más cerca de él y me acomode en forma fetal para dejarle libre mi culo y él pueda tomarme.

    Después de meterme un dedo, no tardo en meterme dos y con un poco de lubricación salival terminaron por entrar los dos dedos gruesos de mi hombre, los sacó con cuidado y me puso en posición de perrito o en cuatro como dicen, yo puse mi cabeza sobre la cama y una almohada bajo mi vientre y mi trasero completamente inclinado hacía mi macho, acomode mi cara para poder ver desde esa posición como me penetraría mi hombre, enseguida mi hombre metió su cabeza con mucho cuidado, después el desgraciado tomo mis bragas y secó el orificio de mi culo, así mismo secó su verga quitando toda la lubricación que existía para meterme toda tu verga en mi culo sin lubricación, entró de golpe y yo brinque soltando un grito de dolor que me sacaron unas lágrimas por el dolor y ardor propiciado por esa travesura, le dije eres un cabrón, ya me tenías lubricada por qué hiciste eso, me duele, el solo sonrió y me dijo yo te voy a coger como a mi se me antoje y ahora se me antojo meterte la verga en seco y cállate que el haber estado abrazados hace un momento no quita en nada que seas mi puta y en seguida me empezó a embestir tomando las manos hacía atrás como esposada por atrás, mientras seguía embistiéndome de repente despacio luego de forma violenta pegándome nalgadas con su mano abierta.

    Yo ya tenía las nalgas coloradas de tantas nalgadas que me había dado ese macho, el dolor solo tuvo presencia un rato luego se convirtió en placer que yo no tarde en repetirle a mi hombre lo excitada que estaba, que no quería que parase que me la siguiera metiendo, le pedía más, mas, mas, cógeme mi amor, cógeme mi rey, pártame el culo, mi culo ahora te pertenece, solo a ti a nadie más que no seas tú, mi amor sígueme dando, no pares, cógeme, cógeme.

    Mi macho seguía cogiéndome mientras yo ahogaba mis gritos y mis gemidos en el colchón de la cama, de repente mi hombre se inclinó hacía mi y con una mano metió llegando hacía mi conchita y sin dejarme de penetrar empezó a estimularme el clítoris con sus dedos que yo no tarde en venirme una vez más y él se vino dentro de mi culo que sentí que bañaba todo mi intestino de leche caliente.

    Mi hombre me soltó y juntos caímos en la cama exhaustos de la rica cogida que habíamos tenido. estábamos sudados tumbados en la cama aún con la respiración entrecortada que mi hombre aprovecho para decirme que dentro de dos días iría a la ciudad vecina para terminar el trámite de su cartilla militar y quería que lo acompañase para escaparnos a un motel con jacuzzi que ahí me quería coger ese día.

    Yo sonreí y le dije que si, que le pediría permiso a mi mamá y me las arreglaría para que no sospecharán. Jorge me dijo que tendría que regresar a terminar su turno en su trabajo y que su mamá junto la mía pronto regresaría de la casa de la abuela, me pidió que me vistiera, que el se bañaría para regresar a su trabajo que solo habría salido en su horario de comida y tal horario había usado para darme una suculenta cogida, le pedí que se bañara, salió de la habitación, se dirigió hacía el baño y yo no podía creer que mi primo tenía esos talentos ocultos que lo habían llevado a sacarme un par de orgasmos y que me había tratado como su puta pero además que a mi me habría gustado y quería ser su mujer de ahora en adelante y no quería entregarme a nadie mas justo en esos momentos.

    Mi macho salió del baño, yo me vestí con ropa limpia pues mi tanga estaba llena de mis fluidos y los del mi macho, me puse mi falda con una blusa top y un conjunto discreto de ropa interior, me dirigí hacia la cocina, le puse un poco de comida a mi hombre en un contenedor y se lo di hacía su salida de la casa como si se tratase de mi esposo no sin antes despedirme de el con un rico beso y le pedí que se fuera con cuidado que aquí lo estaría esperando su putita para sacarle la leche cuando regresara, el me contesto que así le gustaban las mujeres, que sean serviciales y se fue. Me bañe de nuevo, con cuidado de no sacar el resto de semen que me quedaba dentro de mi ser, para seguir sintiendo el semen de mi macho, me vestí y me fui a casa de mi abuela que aún para estar en compañía de mi familia, claro con una sonrisa de oreja a oreja y la enorme satisfacción de una mujer recién cogida.

    Espero que les haya gustado, después le contare que paso en la otra ciudad, de la mano de mi nuevo macho, mi primo Jorge que se había convertido en mi nuevo hombre, mi amo, mi rey…

    ¡Besitos xoxoxo!