Autor: admin

  • Como convertí a mi esposa en una puta (Parte II)

    Como convertí a mi esposa en una puta (Parte II)

    Retomando el relato anterior en el cuál comenzaba a contar cómo es que por fin convencí a mi esposa de aventurarnos en el mundo SW.

    Recuerdo bien que ese día en el cachondeo entre ellos 03 yo y el resto de personas en la sala estábamos atentos a no perder ni el más mínimo detalle, pues como bien comentaba mi esposa llama mucho la atención, después de estar con su blusón únicamente como vestido, ya sin tanga y Bra.

    Se decidieron en bailar las mujeres pues al centro de la sala existía un tubo, mi esposa al ser primeriza ignoró completamente el tubo y comenzó a perrear con las demás mujeres, acercándose en ocasiones con los hombres que estábamos alrededor de la pista, mientras se dejaba tocar sus enormes nalgas las cuales ya estaban saliendo descaradamente de su vestido, al acercarse conmigo, rápidamente le planté una nalgada de esas que dejan la mano pintada por lo cual únicamente gimió y puso cara de excitación.

    Otro al darse cuenta de ello se paró al lado de ella a bailar con ella mientras le susurraba al oído y ella sólo asentía con la cabeza, dándole la espalda y restregando sus nalgas en el abultado pantalón de él, sacó las pompas y agachó la espalda un poco dejando nuevamente fuera sus nalgas y el sin pensarlo dos veces repitió mi acción sembrándole tremenda nalgada, ella le pedía más por lo cual le dio dos o tres más mientras ella sólo gemía.

    Como era de esperarse tras tantas bebidas, tuve que levantarme a orinar pues por no querer perder la acción ya estaba a reventar y tuve que desconectarme de la escena, al estar en el baño imaginé que al no verme, de asustaría y se iría a sentar, sin embargo al regresar me percaté de que ya no estaba en la pista de baile ni en su lugar, por lo que me di a la tarea de buscarla, tras recorrer varias salas me topé con un cine porno con sillones para follar, en el cual estaba recostado un chico y reposando sobre el mi esposa moviendo el culo simulando que estaban ya cogiendo, alrededor de ellos había dos chicos single, que al no ser pareja tenían que esperar que yo o mi esposa los llamáramos para no incumplir con las normas del lugar.

    Yo estaba tan excitado que llegué y me pare al lado de ellos y me saqué el pene y me comencé a masturbar, mi esposa al darse cuenta de ello me sujeto y me empezó a masturbar insaciablemente, con la otra mano desabotonaba desesperada el pantalón de él, hasta que lo logro y con su mano derecha lo masturbaba a él, con la izquierda a mí y en repetidas ocasiones intercalaba oral entre los dos, los singles solo veían por lo cual les dije:

    -Ustedes solo están de mirones o se la van a jalar de perdido?

    No lo pensaron dos veces cuando ya estaban con sus penes de fuera apuntando a mi esposa quién estaba de rodillas entre nosotros intercalando con sus manos entre todos, el primer chico me preguntó si podía adentrarse y aventurarse con mi esposa, a lo cual accedí inmediatamente, se tumbó en el sillón levantando el vestido de mi esposa y metiendo la cabeza entre las hermosas piernas para darle lengua a más no poder, mi esposa se retorcía de placer, se levantó, y se abalanzó sobre el chico metiendo lentamente el pene entre sus piernas, ya todos traíamos condón para lo que saliera, después de jinetearlo como loca hizo que se viniera en cuestión de minutos, dejándola algo insatisfecha volteo y les preguntó a los singles si ellos no iban a hacer nada.

    Rápidamente uno se puso atrás de ella apagando suavemente su pene fuera de la vagina de mi esposa, por otro lado el otro chico le restregaba el pene en la cara a mi mujer, yo únicamente acariciaba el clítoris mientras me masturbaba, sintiendo entre el éxtasis los torpes intentos de meter el pene topando con mi mano, por lo cual me vi en la necesidad de sujetar su pene y apuntarlo a mi mujer mientras la comenzaba a penetrar yo seguía acariciando su clítoris y en ocasiones por el movimiento lo tocaba a él y me limitaba a masturbar lo que estuviera en mis manos.

    Este chico duró más tiempo, mi esposa ya se había corrido en tres ocasiones y sus piernas temblorosas lo demostraban, después de venirse dentro de ella con el condón puesto, se puso de rodillas y nos dijo al single faltante y a mí que nos sacáramos el condón y nos viniéramos sobre ella, cosa que nos prendió bastante y rápidamente la llenamos de leche caliente por todo rostro, cabello y tetas.

    Eran ya las 6 a.m. y por la experiencia y aventura no nos habíamos percatado de ello, por lo cual decidimos salir del lugar, le pregunté si se iba a lavar o bañar en el lugar, sin embargo no quiso y dijo que quería la leche para rato, por lo cual decidió irse recurriendo a más no poder y en repetidas ocasiones se esmeró en darme besos apasionados.

    Después de ello decidimos que regresaríamos al lugar y aparte de ello, buscaríamos experiencias en otros lados, historias que les estaré contando por aquí.

    Gracias por quedarse hasta el final, les comparto el ig de ella para que se puedan dar una idea y mejor imagen al leer estos relatos.

    https://www.instagram.com/sofimardz?r=nametag Saludos!

  • La madre insatisfecha

    La madre insatisfecha

    Hola como han estado, soy Jonathan y vengo con un nuevo relato.

    Eso de darme a las madres de mis amigos se me dio mucho en cierta etapa de mi vida, comencé contarles cuando me cogí a la insatisfecha madre de Osvaldo, bien ahora contare cuando tuve la oportunidad de cogerme a la mama de un amigo muy joven al que le decíamos Harry, no recuerdo su nombre solo su alias, pero lo que importa es lo rica que estaba y supongo que esta, su madre, ¡Angelina!

    Angelina era una ejecutiva y se vestía como tal, usaba siempre o pantalones de vestir entallados que marcaban sus nalgas paradas o unas minifaldas que mostraban sus espectaculares piernas, combinado con una esbelta figura de su torso para arriba y una cara angelical, recuerdo que solo esperaba afuera de la casa de Harry para verla bajar de su auto y darme el taco de ojo, o estar en casa de Harry jugando videojuegos mientras ella estaba paseando frente a nosotros usando sus licras o sus ropa entallada, siempre la imaginaba desnuda, pero de eso no pasaba.

    Una ocasión lo recuerdo muy bien, fue el cumpleaños de mi amigo, estábamos en la fiesta, yo tenía 21 años para entonces, ya era tarde, eran alrededor de las 2 de la mañana, todos jugábamos videojuegos en al recamara de Harry, yo salí al baño y vi como sus padres discutían y su padre salió de la casa dejando a Angelina roja de coraje, ella volteo y me miro, yo solo seguí mi camino al baño.

    Mientras orinaba imaginaba a la mama de Harry desnuda y la idea de espiarla llego a mi cabeza, pero, así como llego la descarte, ya que estaban los demás, además ella estaba bien despierta y como estaba enojada seguro me metería en un lio, así que me la sacudí y decidí regresar con mis amigos, al salir del baño ella me esperaba afuera.

    J: ¡Se… ñora!

    A: ¡Espero que no le digas nada a mi hijo, no quiero que se burlen!

    J: ¡No vi nada señora, nada!

    De pronto unas lágrimas salieron de sus ojos y sin decir más se fue a su habitación, yo me quede en shock, no supe que hacer, solo me quede parado y regrese en si al escuchar a mis amigos, me dirigí a la habitación y los miraba perdidos jugando la maquinita.

    Al verlos bien metidos me dirigí a la habitación de Angelina para saber que pasaba, toque la puerta y ella me abrió envuelta en un camisón que mostraba sus sensuales piernas, yo quedé idiotizado y solo volví en si cuando escuche su pregunta.

    A: ¿Que sucede?

    J: ¿Lo siento, pero está bien?

    A: ¡Si, ahora déjame!

    J: Si, ¡perdón mi imprudencia!

    Justo cuando me retiraba ella tomó mi brazo y al mirarla las lágrimas recorrían su cara y solo me dijo:

    A: ¡Tiene otra y ahorita se fue con ella!

    No lo podía creer, la señora Angelina lloraba porque la engañaban, lo que pensé en ese momento era que como un hombre teniendo esa diosa como mujer la engañaba, bueno, eso lo pensé entonces, solo me acerqué y le dije que a veces somos muy idiotas, ella me miro y sonriendo aun con lágrimas me dijo, ¡si, son muy idiotas!

    ¡La tomé de las manos y quise darle ánimos!

    J: Usted está muy guapa, no debe llorar, ¡su marido se lo pierde!

    ¡Ella me miro y sonrió dándome una palmada en la nuca!

    A: ¡Chiquito! ¡Gracias, pero si así fuera, él no se va!

    J: Es en serio, con todo respeto, tiene una cara hermosa y un cuerpo de diosa, ¡vaya que sí!

    Ella me miro un poco seria, lego me tomo la mano y me metió a su habitación, una vez a dentro como loca empezó a besarme, yo recibía gustoso su boca y lengua, comencé a abrazarla y acariciar sus muslos y duras nalgas, al sentirlas mi verga se empezaba a endurecer muy rápido.

    De pronto ella me aventó y me pido saliera de su cuarto.

    A: ¡Perdón, esto no está bien, salte, los niños están allá!

    J: ¡Dios, pero no pasa nada, ellos no escuchan!

    A: ¡Pero eres amigo de mi hijo!

    J: Eso es mejor, más confianza, ¡además yo puedo ayudarle a vengarse!

    A: ¡Jajá, no nene, eres muy joven!

    Sin decir nada, comencé a desnudarme ante sus ojos, sosteniendo mi verga dura en mis manos mirándola fijamente, Angelina solo me miró y trago saliva.

    J: ¡Tal vez soy joven, pero creo que tengo lo suficiente para ayudarla!

    A: ¡Carajo!! Vístete rápido!

    J: ¡Vamos! ¡Solo déjese llevar!

    A: Los niños están…

    Se quedó muda, lentamente me acerque a ella y cerré con seguro su puerta, lo tome de la cintura y empecé a besarla, ella gemía y tocaba mi espalda, se notaba nerviosa, pero yo trate de ayudarle besándole su cuello y pecho, lentamente le quite su bata para verla en tanga ya que no traía brasear, unas tetas medianas y de pezón claro estaban ante mí, mirándola fijamente y pegándola en su puerta me dirigí a mamarle sus ricas tetas.

    Ella con sus manos acariciaba mi verga mientras nos besábamos como locos, la tomé de la cintura repagándole mi verga dura en su deliciosos para de nalgas y la acosté.

    Le bajé su tanga con audacia y comencé a devorarle su vagina, Angelina aullaba al entrar mi lengua jugar su clítoris y tragar sus fluidos, su vagina depilada y estrecha sabia a gloria, mis manos jugaban sus tetas y ella las lamía como su se tratarán de penes.

    A: ¡Ah, que rico!

    J: ¡Sabes delicioso señora!

    Después de mamarle su burrito me puse de pie y ella se acercó a mi verga y comenzó a hacerme una “rusa” fantástica con sus tetas.

    Me tenía gimiendo disfrutando de lo que me hacía, lentamente llevó mi miembro a su boca, yo casi me corro al sentir como me la devoraba pedazo apedazo la mame de mi amigo devoraba mi verga.

    Angelina daba unas mamadas espectaculares, no dejaba un pedazo de verga sin probar, su lengua me daba un tremendo placer, me apretaba los huevos y me arañaba las nalgas, que pendejo su marido, tenía que tener a alguien mejor para perderse eso.

    J: ¡Ah!!! ¡Que rico, uhm!!

    A: ¡Uhm!!! ¡Que rica y grande!

    J: ¡Mamas fantástico, uhm!!

    A: ¡Esta verga si me va a dar felicidad!

    Ella se colocó en cuatro, se veía fenomenal su delicioso par de nalgas, se abrió un poco de piernas mostrándome el camino, la tomé de su cadera y empecé a penetrarla lentamente.

    A: ¡Ah!! ¡Que rico!

    J: ¡Esto es un sueño!

    Empecé a embestirla despacio, quería darme el tiempo de disfrutar a esta casada, a la madre de mi amigo.

    Le acariciaba sus piernas, esas que me volvían loco y fuero inspiración de varias pajas, Angelina gemía se agachaba empinándose más, que rico me apretaba, empecé a moverme más fuerte hasta que sus nalgas chocaban con mi pelvis.

    A: ¡Que rico, uhm, así que rico, agh!

    J: ¡Dios, uh, que rico coge!

    La acosté y levanté sus piernas, dejándosela ir de golpe, me agachaba a mamarle sus pezones y besarla, ella movía muy rico su pelvis e hacia gemir, no sé si los demás habían notado mi ausencia, solo quería seguir fornicando con Angelina.

    Ahora estábamos en un misionero, me empujaba pegando mi cabeza a sus tetas, la mamá de Harry solo gemía y me apretaba las nalgas para que no dejara de metérsela.

    A: ¡Ah, si así, que rico, que duro, coges rico, uhm!

    J: Ah señora, que rico prietas, estas buenísima, quería cogerte desde que te vi, uhm, ¡estás de lujo!

    Me acosté y ella subió a cabalgarme, se movía como demonio que rico era tenla encima, acariciando sus nalgas y empujándola a mi verga, jamás pensé que mi sueño se haría realidad.

    Angelina se movía fantástico, su cabalgada me tenía a full, le acariciaba sus tetas, la besaba, le apretaba sus nalgas, ¡que rico!

    A: ¡Ah!! ¿Qué rico, te gusta?

    J: ¡Como no me va a gustar, uhm!

    A: ¡Papito me vas hacer venir, agh!

    J: ¡Yo también me voy a venir!

    La cama rechinaba, gemíamos más duro, me mordía, se movía como lombriz, de pronto ella lanzo un gemido angelical, la señal que estaba teniendo un orgasmo, no pasó mucho para que yo también empezara avenirme dentro de ella.

    A: ¡Uhm!!! ¡Que rico, ah!!

    J: ¡Toma mi semen, chiquita, tómalo!!

    A: ¡Ah, Jona, que rico!!

    J: ¡Eres la mejor!

    Quedo encima de mi reposando su orgasmo, yo todo sudado me reía y no daba crédito a lo que había sucedió.

    Una vez recuperado me vestí, ella solo se tapó y dijo que me fuera, que no quería verme, que era un traidor y un mal amigo, además ella no tenía cara para verme.

    No me importo, me fui y me fui contento, me había cogido a una mujer bien sabrosa, que era casada y madre de mi amigo.

    Lo último que supe fue que ella se fue con otro y su marido se volvió gay, de Harry no supe nada, pero en mi memoria aún vive ese rico momento que pase con su madre.

  • Besos y caricias desesperadas

    Besos y caricias desesperadas

    Prosa poética erótica, más un poema erótico.

     

    Besos y caricias desesperadas

    Quisiera tener una pequeña toalla, y entretenerte el clítoris –expuesto a mí– con ella, mientras inclinas tu cabeza para darme un largo beso, tratando de que sea eterno simbólicamente. Quisiera tener un pañuelo, y rozarte el tulipán con él, mientras confundimos nuestras bocas con un beso que es –emocionalmente– casi tan profundo como el río Paraná. Quisiera comprarme una franela, y hacerte repetidos movimientos circulares en tu manzana de Eva con ella, mientras fusionamos nuestras lenguas, en un intento desesperado por crear morreos de tan buena calidad que sean perpetuos en el tiempo. Quisiera tener una bufanda, y acariciarte alentadoramente la mariposa con ella, mientras nos besamos de una manera tal que parece que estamos implorando que sean inmortales. Quisiera agarrar una almohada y frotarte con ella tu pequeño cisne –de aspecto benigno–, mientras nos deshacemos en arrumacos vocales. Aunque tales acciones parezcan ser detalles pequeños, inocuos o insignificantes, a veces son capaces de hacer que la pasión esté agazapando, esperando para atacarte, arrancándote la impasibilidad y la frialdad, escondiéndolas en lo más inaccesible de tu mente.

     

    Verte bonita

    Verte bonita

    y de buen humor

    es lindo.

    Verte bonita,

    de buen humor

    y dispuesta a lo nuestro,

    es algo que no tiene precio.

    Es un atracón de dicha.

    La indiferencia emocional en el sexo,

    es como la atonalidad en la música,

    la pintura sin color,

    las siluetas en la escultura,

    la poesía sin descripción

    y las líneas sin término en la arquitectura.

    Soy partidario de tu placer,

    un seguidor de tu placer.

    Simpatizo con tu placer.

    Soy un aficionado,

    un afiliado,

    un adicto.

    Hay encuentros

    en donde me olvido íntegramente

    de dónde dejé mi ropa interior,

    de dónde dejé mi pantalón,

    de dónde dejé mi camisa,

    mis zapatos y

    mi abrigo.

    Pero no me interesa.

    No me interesa en absoluto,

    y quiero que tú te intereses aún menos

    en dónde dejaste tus costuras exteriores.

  • Así comenzó todo

    Así comenzó todo

    La conocí en la misma empresa en la cual laboramos, desde que la vi algo en mi interior se agitó y no dejaba de hacerlo y se incrementaba más cada vez que la tenía cerca, el caso es que logré salir con ella y al poco tiempo decidimos irnos a vivir juntos con el compromiso de que si en un año esto funcionaba nos casaríamos de lo contrario cada quien seguiría su camino y todos tan felices.

    El caso es que el tiempo pasó volando y nos casamos, luego llegaron los hijos y todo transcurría de manera normal, trabajo, escuela, vida familiar, etc. Etc., hasta que un día en una visita al consultorio mientras esperábamos que nos recibirá el medico hojeábamos unas revistas de esas que tienen en las mesas y nos topamos con una revista que tocaba un tema no conocido por nosotros el tema Swinger por lo que estábamos absortos leyendo cuando nos recibió el médico, la consulta fue normal, pero al llegar a casa y después de cenar tocamos el tema de la revista.

    Cabe mencionar que desde que nos juntamos siempre hemos tenido una excelente comunicación y confianza por lo que no tenemos ningún problema, y juntos decidimos investigar al respecto nos llevamos muchas sorpresas y encontramos una gran variedad en todo ese mundo swinger el caso es que nos dio material para incluir en nuestra intimidad y así continuamos divirtiéndonos durante unos años más.

    Para esas fechas la tecnología avanzaba a pasos agigantados y así conocimos un chat muy agradable y lo usábamos para divertirnos, pero nunca pasó por nuestra mente algo más allá de… hasta que un día en una charla jocosa y divertida el que estaba del otro lado de la pc comentó que si deseábamos él vendría ese fin de semana para conocernos. Eso nos tomó por sorpresa y pensamos que solo era un blof así que le dijimos que sí y pensamos que ahí quedaría todo, cual va siendo nuestra sorpresa que nos escribió diciendo que ya venía en camino. Juntos platicamos al respecto y decidimos que iríamos a conocerlo y en función de eso podríamos decidir si seguíamos adelante o no por lo cual fuimos a recibirlo a la terminal de autobuses.

    Cuando llegó no vimos nada especial no era un tipo atractivo, no tenía cuerpo de gym o que se veía que trabajara su cuerpo que lo ejercitara, en fin se veía un hombre completamente normal. Estuvimos a punto de decirle que no gracias y regresarnos a casa, pero era el primero y el único que vino sin que se le pidiera y sin que hubiese una promesa de que por fuerza algo pasaría eso fue lo que nos llevó a por lo menos darle la oportunidad de que nos dijera lo que tenía que decir.

    Fuimos a cenar y la plática fue de trivialidades. Al terminar la cena nos pidió que le recomendáramos un hotel para quedarse esa noche y mañana partiría de regreso a la ciudad, así fue como llegamos al hotel con él. Pidió su habitación y cuando estábamos por despedirnos nos invitó una bebida en su habitación. Pensamos que no nos permitirían pasar, pero resulta que pidió una habitación para 4 personas (después lo supimos).

    Nos separamos un poco y comentamos, bueno vino hasta aquí veamos que tiene que ofrecer y fue por lo que lo acompañamos al entrar, dijo que mientras tomábamos nuestras bebidas él tomaría una ducha ya que venia del viaje y quería estar fresco.

    Nos acomodamos y veíamos la vista de la habitación la cual daba al mar. Cuando terminó de ducharse salió en bóxer so pretexto de buscar su ropa en la maleta, pero ya tenía el asunto medio despierto y llamó la atención de mi esposa por lo que hicimos algunos comentarios al respecto y él se acercó a ella y le dijo que si quería conocerlo que lo hiciera, así que ella lo rozó por encima y bajó el bóxer. Cuál es la sorpresa que era un pene muy grueso se veía grande, pero era por lo grueso, eso rompió todas las dudas de ella y yo me quedé literalmente petrificado, eso sí, sin dejar de observar todo lo que pasaba.

    Él comenzó a acariciar todo su cuerpo mientras ella no dejaba de masajear ese miembro que a la vista parecía un verdadero monstruo. Luego la despojó de su blusa y recorrió todo su torso con sus labios, al terminar la recostó en la cama, le quitó el pantalón de mezclilla quedando ella en ropa interior blanca. Al ser ella morenita la ropa le lucia bastante bien era como de seda por lo que se entreveía lo que cubría. Nuevamente recorrió su cuerpo de la cintura para abajo hasta sus pies y comenzó a subir poco a poco hasta llegar a su cuello, mientras tanto le quitó el broche de su bra quedando libre así lo bajó quedando al aire sus hermosos senos.

    Ya con los signos inequívocos de la excitación él volvió a bajar poco a poco hasta llegar a ellos y se pegó a ellos primero uno y luego el otro durante un buen rato. Ella tenía cerrados sus ojos y se notaba que disfrutaba de la atención recibida. Luego la soltó y se separó de ella un momento para tomarla de la cintura bajando sus manos hasta llegar a su panty la cual tomo de cada lado y la bajó poco a poco hasta que logró quitársela dejando al descubierto un pubis recortado y arreglado en forma de corazón, lo cual le llamó mucho la atención del invitado tanto que nuevamente recorrió sus piernas hasta su vagina de la cual no se separó hasta que ya estaba lista para recibir ese gran falo.

    Se acomodaron y él comenzó su ardua labor en tratar de meter ese miembro en ella y vaya que costó trabajo pues aunque ella estaba muy lubricada, el pene en verdad era grueso por lo que no lograba abrir su camino, tardó unos minutos, pero no cejaba en su intento hasta que en uno de esos intentos logró introducir la cabeza del pene. Nunca voy a olvidar la expresión de su rostro cuando eso pasó, abrió los ojos e intentó incorporarse para ver qué era lo que se había introducido, luego se volvió a recostar y a disfrutar de lo que vendría a continuación.

    Nunca pensé que le fuera a entrar todo, incluso perdí la noción del tiempo, pero cual gato que caza a su presa él tenía la virtud de la paciencia y poco a poco seguía empujando y yo veía como se introducía hasta que desapareció por completo, no podía creer que le hubiera entrado todo.

    Luego se quedó quieto por un momento, escuché claramente los resoplidos de ambos (en ese inter yo aproveché para despojarme de mi ropa, lo cual por cierto mi trusa estaba completamente empapada como si me hubiese orinado, pero no era orina era líquido seminal y así siguió toda la noche).

    Pocos segundos después comenzó el movimiento de mete y saca así permaneció por un muy buen rato hasta que no sé si se cansó, considero que no porque cambiaron de posición y volvió a embestir ya con más facilidad y siguieron los movimientos, pero ahora ella estaba arriba de él. En esa posición ella tuvo su primer orgasmo y le salió tanto líquido blanco que pareciera que él había eyaculado, pero no su pene seguía firme y ese era liquido de ella cubriendo todo su pene y escurriendo hasta llegar a la cama.

    Después de un buen rato volvieron a cambiar de posición, pero ella ya estaba cansada por lo que regresó a verme como diciendo descansemos un momento, sin embargo lo que hice fue acomodarla y sostener sus piernas bien abiertas para que él pudiera metérsela en la pose de patitas al hombro con la variante de que yo era quien le sostenía las piernas, cuando me cansaba cambiaba de posición, pero no la soltaba y vaya que ese tipo duraba haciéndolo.

    Después de otro muy largo rato nos reacomodamos y ella se recostó en la cama y él se subió arriba de ella en la posición de misionero y siguieron cogiendo durante un buen tiempo.

    Cabe señalar que él llego a la ciudad a eso de las 8 de la noche, en lo que cenamos nos dieron las 10:30 de la noche, de ahí en lo que se registró y subimos a la habitación ya eran las 11:15 de la noche. El chiste es que desde que comenzaron las hostilidades fue a eso de las 11:30 de la noche y para cuando ellos ya estaban en la pose de misionero ya eran las 3:30 de la mañana es decir llevaban 4 horas cogiendo y no se veía para cuando terminaran. La cosa es que alrededor de las 4:00 de la mañana me quedé dormido y cuando desperté eran cerca de las 7:00 de la mañana y ya estaban en el mañanero, ese si ya fue más corto pues a eso de las 9:00 de la mañana ya nos estábamos turnando para bañarnos y retirarnos del hotel. Quedamos en seguir en contacto, pero él se hizo ojo de hormiga y nunca volvimos a saber de él.

    Fue una experiencia muy agradable que marcó el inicio de nuestra sexualidad en el ambiente swinger y de ahí para adelante han sucedido alguna cosas muy muy excitantes e interesantes que ya les iré contando.

    A diferencia de otras experiencias que cuentan yo al final les digo como es ella para que se den una idea de mi esposa, ella es pequeñita mide 1.55, delgada pesa 50 kilos, morenita clara, cabello largo negro, y bonita una mujer normal sencilla y humilde.

    Para finalizar pido disculpas por las faltas de ortografías que se hayan presentado en este escrito, cabe señalar que no soy escritor y que esto es solo para compartir experiencias por lo que a veces las anécdotas no son muy precisas o quizá no están tan bien redactadas, pero reitero, la intención es compartir experiencias.

    Al margen de lo anterior todos los comentarios buenos y malos serán recibidos, así como aquellos que se animen a escribirme a mi correo serán atendidos, eso sí pido un poco de paciencia pues esto solo lo hago como un pasatiempo y no como actividad primordial por lo que aunque lento prometo responder todos los correos que reciba.

    Su amigo

    Roberto

  • La infidelidad de Melissa

    La infidelidad de Melissa

    Mi matrimonio con Melissa venía muy mal, mi profesión como Doctor a veces me impedía estar con ella como a mí me hubiera gustado y cuando podía estar con ella parecía no importarle, cada vez eran menos las caricias, los detalles, las salidas y el sexo.

    Una noche mientras Melissa se bañaba, dejó su celular en el cuarto, yo acaba de llegar del trabajo y no me pude resistir a revisarlo, al principio me sorprendió ver que su whatsapp y su Messenger tenían clave de acceso, pero al abrir la galería entendí por qué…

    Resulta que mi esposa tenía fotos besándose con uno de sus excompañeros de la facultad de psicología que se llamaba Luis, algunas fotos eran en restaurantes, otras en el cine, pero las peores eran las de la bañera de algún motel, donde los dos estaban desnudos, pero eso no era todo… también había videos…

    Melissa mi esposa de aspecto latino, era copa c, sus tetas eran redondas con pezones medianos, 1.65 de estatura, y en el video aparecía sentada en la cama de un motel, estaba con un gloss color durazno, exagerada sombra negra en los ojos, su maquillaje era divino, tenía pendientes y collar de perlas (que yo le había regalado) y estaba en un negligé blanco que había usado solo una vez conmigo (en nuestra noche de bodas).

    El video duraba unos 15 minutos, debo admitir que desde que conocí a mi esposa tenía cierta fijación por grabarse teniendo sexo y tomarse fotos desnuda, en fin…

    Este metraje comenzaba (como lo mencioné) con ella sentada en la cama (la cámara grababa horizontal), de momento aparecía un hombre al que no se le apreciaba el rostro, tenía el miembro erecto, y en cuanto el tipo saltaba a escena Melissa comenzaba a hacer una felación como toda una profesional, se podía notar que era una mamada de lo mejor porque el hombre del video no podía casi ni respirar, las chupadas al pene de este caballero eran por momentos rápidas y por momento lentas, dejando espacio para que su lengua recorriera del glande a los testículos y de regreso antes de comenzar a mamar de nuevo, al cabo de un rato ella le pidió que se recostará para seguirle practicando sexo oral.

    Melissa puso su precioso culo en la cara de este sujeto, pero por el ángulo en el que se encontraba su cámara ahora solo se veía Melissa de frente haciendo sexo oral y a lo lejos se veía su culo que se movía de arriba hacia abajo “Que delicia” susurraba entre mamadas y después sacó sus pechos y comenzó a restregar el pene de su amante por momentos contra sus tetas y por momentos lo seguía mamando, mi esposa estaba tan excitada que temblaba, llegó un momento donde no podía concentrarse más en hacer la felación y decidió recostarse contra la cama y literalmente se arrancó la ropa interior.

    De acuerdo al material audiovisual antes de que Melissa pudiera decir algo más o hacer una observación el tipo levantó sus piernas, las puso en sus hombros y la penetró violentamente, esto causaba que ella comenzara a gritar y a jadear –coges tan rico, te extrañaba tanto, te deseo… -eran algunas de las palabras que se alcanzaban a entender pues la excitación de Melissa era tanto que jadeaba y gemía entre palabras.

    Al cabo de unos segundos se comenzaron a escuchar en el video ventosidades vaginales lo que indicaban que la vagina de Melissa estaba escurriendo, el tipo se movía violentamente y mi esposa trataba desesperadamente de agarrarse de los lados de las sábanas pero no podía, su cuerpo temblaba.

    En un arrebato de pasión mi esposa se alzó abrazando el torso de su amante con sus piernas ahora ella estaba sentada y su amante de rodillas sobre la cama, Melissa se movía con tanta rabia y rapidez que su amante solo podía gemir y respirar con dificultad.

    Después de un rato ella paró y se puso de rodillas en la cama, era el turno de que su amante la cogiera de perrito, Melissa se puso frente a la cámara ya que uno de sus fetiches era verse gimiendo mientras estaba en esa posición.

    La parte final del coito empezó, el amante no tenía que hacer mucho, mi esposa era experta en esa posición y le encantaba moverse sola de atrás hacia adelante sin ayuda pero si le gustaba recibir nalgadas.

    Después de unos minutos en los que Melissa se movía violentamente de atrás hacia adelante su amante le pidió que parara, ella se volteó, le quitó el condón y se la comenzó a mamar violentamente causando que el tipo temblara pidiéndole que se detuviera.

    El video terminaba con Melissa riendo de manera traviesa con la cara llena de leche.

    Mi enojo era tal que por un momento pensé en estrellar el teléfono pero comenzó a vibrar – LUIS – era el nombre que aparecía en la pantalla del celular – ¡Yo contesto amor! – gritó Melissa desde el baño, antes de que ella pudiese salir yo me levanté de la cama, agarre las llaves de mi coche y decidí salir…

    Continúa en Carolina: La mejor amiga de Melissa.

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    Volví a coger con mi ex después de varios años

    Pasaron varios años después de la separación, cada uno hizo su vida a su manera, yo en el mismo lugar y ella en otro país. Un motivo en común nos llevó a encontrarnos en la misma casa, en la misma habitación, pero en distintas camas donde dormían nuestras hijas…

    La tarde anterior a mi llegada encontré la sorpresa de verla en casa de su madre después de mucho tiempo, pasaron varias horas después de tratar de ignorarla y fingir que no me importaba, pero de la nada la abracé, sentí el olor tan particular de su piel, ese olor que provocaba mi lado pervertido, toda mi química… Que ganas que apretar sus nalgas con mis manos y besar su boca, tuve que contenerme, pero mi paquete duro me delató… A lo que le dije “te reconoció” en medio de una risa maliciosa, a lo que no la vi indiferente.

    Pasé el resto de la tarde planeando como llegarle, me moría por chupar su lengua y sus tetas que son una delicia y sobre todo cuando sus grandes pezones se ponen duros, moría por sentir su piel sobre la mía mientras jugueteaba con mis dedos en su entrepierna (solía hacerla mojar y ponerla tan débil y excitada que me suplicaba la penetrara, y una vez lo hacía perdía todos los sentidos diciendo palabrotas y lastimando mi piel con sus uñas pidiendo le diera más duro). Quería sentirla, quería follármela y lamer todos sus fluidos hasta que me pida de nuevo le meta mi verga.

    Llegó la noche, decidimos unir las camas para así compartir una noche de tele con las nenas. Así que decidí dormir al lado de la orilla de su cama, donde bajó las cobijas inició mi lujuria, empecé a tocar su cuerpo, su piel y bajando lentamente sobre sus entre piernas empecé a apretarlas dándole en mensaje que la deseaba, por un momento se notó incomoda, pero después se acomodó de espaldas dejando descubierto su trasero para darme facilidad de juguetear con él…

    Había llegado a la gloria, mi dedos tocaban sus labios mientras se iban mojando y ella se disponía más para facilitar mi trabajo, que humedad tan rica, daría lo que fuera por poder bajar y chuparle su clítoris. No podía por lo que las nenas estaban ahí viendo tv… Pero ella se acercó pidiendo la penetrara y tomando mi mano la llevó directo a sus tetas para que las apretara, se giraba para mirarme como queriéndome besar y su mirada me pedía más placer.

    Sentía mi verga adentro húmeda y caliente hasta que ya no pude más de tanta excitación como solo ella lo puede provocar y deje correr toda mi leche dentro… Después de eso me dijo que no se podía volver a repetir…

    Pero a la mañana siguiente decidí saciar mis ganas de chuparle sus labios en su entrepierna, así que aproveché que las nenas dormían y me lancé directo a su trasero poniendo a un lado su pijama y ropa interior e introduciendo mi lengua en culo, y la sentí despertar excitada.

    Dándose la vuelta me dejó ver su vagina mojada y rosada, se me volvía agua la boca y me lancé a pasar mi lengua una y otra vez mientras introducía un dedo en su culo. Hasta que me retiró a la fuerza por la sensibilidad de haberse corrido en mi boca.

    Fue el mejor despertar que pudo haber tenido, se quedó mirándome a lo que le besé su boca y le dije “buenos días”.

    Me levanté y me marché…

  • De regreso al trabajo (Hace unos meses)

    De regreso al trabajo (Hace unos meses)

    Poco a poco me acostumbraba a ser mamá y ejecutiva, menos tiempo libre así que lo aprovechaba mejor con los amigos de Tony y él mismo, y con mis otros dos machos: Israel y Balam.

    El trabajo siempre es muy activo porque a veces tengo que estar en la oficina y a veces tengo que visitar las tiendas de la compañía, en la ciudad y en provincia; me tocó visitar la tienda de satélite y distribuí mi agenda para salir desde medio día hacia allá.

    Tenía muy presente que sería la primera vez que me encontraría con mis subordinados desde aquella ocasión en que transmitimos mi cogida con mi macho negro Tony por mi teléfono a todos mis grupos de empleados.

    Había recibido algunos mensajes muy explícitos de algunos atrevidos diciéndome que me veía muy bien ensartada por un negro vergón y que se notaba que lo había disfrutado mucho…

    Me vestí provocativa como siempre, quería ver si do s de los empleados que me habían mandado mensaje desde las tienda de satélite se atreverían a decirme algo frente a frente…

    Mi vestido naranja se pegaba a mí cuerpo dejando ver claramente mis pezones y terminaba justo un poco abajo del inicio de mis muslos, por detrás llegaba apenas al límite de mis nalgas que llevaba prácticamente desnudas adornadas solamente por una tanga blanca minúscula, mis zapatillas del mismo color torneaba mis piernas dando un efecto muy cachondo.

    Llegué a la tienda y entré saludando a los demás empleados de otras áreas mientras sostenía mi laptop en mi pecho con una mano…

    La mirada de los hombres en la tienda me hizo entender que el efecto de mi atuendo era el deseado ya que me recorrían el cuerpo con miradas de lujuria y aprobación, al llegar a mi área mis empleados se acercaron a saludarme y felicitarme por mi bebé…

    Sentí como algunos de ellos prolongaban el abrazo un poco más de lo normal los deje hacerme para su felicidad…

    Pasado ese momento y al empezar a trabajar con algunos de ellos, noté que la mirada de casi todos era de curiosidad y excitación, decidí darles un buen show así que caminé entre los racks de ropa de caballeros fingiendo arreglarla y cuando llegué al área de zapatería me agaché a tomar un par de zapatos sin doblar las piernas logrando con esto que mi vestido subiera en la parte de atrás dejando ver claramente mis nalgas apenas cubiertas por una rayita de tela blanca entre ellas…

    Al voltear en esa posición, vi a uno de los empleados más nuevos parado justo detrás mío a unos dos metros fijar su mirada en mis nalgas y cuando se dio cuenta que lo estaba viendo mientras le dedicaba una sonrisa se ruborizó y trató de fingir que arreglaba una camisa en display.

    Caminé hacia él meneando las caderas y lo tomé de la mano diciéndole:

    -ven! Vamos a la bodega que necesito unas cosas de ahí…

    Entramos y vi una escalera portátil, lo que necesitaba!

    Le pedí que la trajera y la puso junto a nosotros, le dije se pusiera del otro lado deteniéndola y subí un par de escalones fingiendo que checaba algo en la laptop y la ropa ahí guardada, le pedí se pusiera del mismo lado antes de subir otro escalón para evitar me cayera…

    Se cambió de lugar como rayo! mi vagina empezaba a decirme que la situación estaba poniéndose caliente y empecé a mojarme…

    Mi raja quedaba exactamente a la ayuda de su cara y sé que pudo oler perfectamente, puse mi mano en su hombro mientras le decía:

    -no vayas a soltar la escalera mientras -subía un escalón más dejándolo verme completamente la velluda raja apenas cubierta por la diminuta tanga, él tenía la mirada fija ahí cuando le dije- te gusta?

    El no respondió, soltó una mano de la escalera y las metió debajo de mi vestido y acarició mi raja diciendo:

    -sí, desde que te vimos coger con el negro, me he obsesionado con ella…

    -Ahhhh… Me viste? Y qué opinas?

    -que eres la jefa más caliente que hemos tenido, se ve que te encantó, ahora entiendo por qué vistes así, te gusta que te veamos?

    Iba a contestarle cuando un par de empleadas de otra área entraron a la bodega y él retiró la mano rápidamente de mi raja y le puso de nuevo en la escalera, baje de ella y quedé entre las escalera y él y moviéndote las caderas en forma sensual le dije casi besándolo:

    -quieres probar cuán caliente soy? -Mientras lo tomaba de la cintura y lo pegaba a mí cuerpo mientras le ofrecía mis caderas empujando hacia él en signo de ofrecimiento- Vamos! -dije- vas a ser mi asistente el resto del día, quiero que los demás vean que me vas a coger cuando nos vayamos…

    Salimos de la bodega riendo y me aseguré de que todos se pudieran dar cuenta de que ya lo había escogido como macho para esa tarde…

    Los demás empleados sonreían en complicidad y uno de ellos me dijo en una oportunidad de acercarse que tuvo:

    «Dicen que en el corporativo andas con varios, ahora nos darás oportunidad a nosotros de conocerte íntimamente?»

    -Por qué no? -dije sonriendo- sí están bien dotados, por supuesto! -Pasando mi mano rápidamente sobre su pene…

    -Pues cuando quieras! -dijo feliz de saberlo y terminó diciendo:- Lo que no sé es cómo supiste que Ramón está bien vergudo. Digo, entre nosotros bromeamos y según nos dijo su novia lo está!

    -ahhh… Pero tiene novia? Y quién es? -Dije curiosa…

    -es ella -dijo mi empleado señalándome a una jovencita que no debía tener más de 20 años… (era una rubia con buen cuerpo que me veía con ansiedad).

    Al darse cuenta que traía a su novio conmigo por toda la tienda supongo se imaginó lo que pasaría después y se veía nerviosa…

    -Mmmm… Muy guapa… Es nueva? -pregunté sin dejar de admirarla, tenía bonitas piernas, y senos grandes…

    -sí, tiene dos meses, su novio la trajo a trabajar y está en el área de deportes… está por cumplir 19 años!

    -Wow… Más pequeña de lo que creí, enseguida regreso -dije caminando hacia ella- Holaaa! -le dije sonriente mientras veía que los demás empleados míos no perdían detalle- Cómo te llamas? -le pregunté amistosamente mientras le tendía mi mano para saludarla…

    -Bárbara… -Dijo algo sorprendida, sin saber qué más decir y extendiendo su mano para saludarme también.

    -Me dicen los compañeros de Ramón, que es parte de mi equipo, que eres su novia… (dije sonriéndole y tomándole la mano con mis dos manos en gesto de amistad…

    -S-s-i -dijo ella extrañada por el comentario.

    -ahhh! Pues acabando aquí me va a acompañar a otro lado… (dije mojándome los labios)… Quieres venir tú también?

    -Bueno pues sí -dijo ella admirando mi cuerpo por primera vez…

    -tu eres su jefa? (Preguntó en voz baja)

    -Sí, lo soy, te ha platicado algo de mi?

    Su bonita cara se sonrojó.

    -Pues, solo que eres muy popular en las oficinas corporativas… Acabas de tener un bebé cierto?

    -Sí, tiene 3 meses ya, es mi adoración y justo estoy regresando a la rutina de trabajo, te veo al rato entonces?

    -sí, está bien, mucho gusto -dijo Bárbara sin dejar de recorrer mi cuerpo con su mirada.

    Nos despedimos y regresé a mi área a terminar los pendientes, con Ramón a mí lado todo el tiempo quedó claro que era el elegido para esa tarde-noche.

    Salimos rumbo a mi coche y pasamos por la novia de Ramón a la salida de empleados, él iba adelante y su novia subió a la parte de atrás del auto, nos saludamos de nuevo y arranqué rumbo a un motel ahí cerca…

    -Saben a dónde vamos? -Pregunté volteando a verlos…

    -no lo sé, tú dinos -dijo Bárbara acercándose detrás de mi asiento y pasando sus manos por mi cintura…

    Ramón no se quedó atrás y puso su mano izquierda en mis piernas acariciándolas descaradamente… “ufff, que par de golosos me conseguí!” dije divertida aceptando las caricias de ambos…

    -Recuerdas lo que te platiqué de unas fotos que circularon en el trabajo de una pareja donde ella estaba embarazada y se desnudó en algunas tomas? (Le dijo Ramón a su novia mientras metía la mano entre mis piernas…

    -Nooo… Es ella? (Preguntó Bárbara excitada), eras tú? -acercándose más detrás mío mientras acariciaba mis tetas sobre el vestido…

    -Sí -respondí divertida- era yo, esa sesión fue la segunda que nos tomamos mi macho y yo, la primera fue recién estaba embarazada y no se notaba todavía y la segunda fue ya avanzado el embarazo (relato publicado aquí mismo «Embarazada (Parte 2), sesión de fotos»), no sabía que esas fotos hubieran llegado hasta Uds.

    -Me las mandó un amigo del corporativo -dijo Ramón- y pues, yo sé las enseñe a ella… -Dijo señalando a Bárbara

    Llegamos al motel y entramos, nos dieron habitación y me estacioné en la cochera, Bárbara saltó del coche con mucha agilidad y Ramón salió hacia mi lado para ayudarme a bajar del auto…

    Abrí la puerta y baje una pierna dejándolos verme todo y aceptando sus manos para ayudarme a salir del auto quedé parada entre ellos viendo a Ramón…

    Me acerqué a él y pase mis brazos alrededor de su cuello moviendo mis caderas y volteando a ver a Bárbara les dije:

    -Han hecho un trio con otra mujer?

    -no -dijo Bárbara acercándose a mí espalda- pero muero de ganas contigo…

    La dejé abrazarme por detrás mientras besaba cachondamente a Ramón y los tomé de la cintura para subir a la habitación…

    -Que piensas Ramón?, te imaginaste alguna vez poder cogerme?

    -desde hace tiempo he escuchado que en las oficinas del corporativo tienes fama de caliente, nosotros te vemos cuando vas a la tienda y nos damos cuenta por como vistes de que debe ser verdad, pero no pensábamos que algún día nos fueras a dar oportunidad a alguno de nosotros…y mira, aquí estamos y además con Bárbara!

    Sentándome en la cama junto a Bárbara comenté:

    -pues hasta ahora he mantenido mi círculo en la oficina, pero no veo porqué no compartir momentos íntimos con Uds. que ya me conocen como su jefa…

    Me acerqué a Bárbara y nos besamos con lujuria, era igual de caliente que yo! nos desnudamos y volteando a ver a Ramón le dije:

    -Primero ella y yo, después tu y yo… así ves a tu novia con otra mujer primero para calentarte… La has visto con otra mujer antes?

    -No -dijo Ramón- es una fantasía que me dijo ha tenido desde siempre pero no lo ha hecho… Todavía.

    Continuará.

  • Como inicio mi relación con la madre de mi novia

    Como inicio mi relación con la madre de mi novia

    Espero ser bueno ya que este es mi primer relato, llevo años leyendo espero poder ir relatando mis experiencias que son muchas, pero para mí esta es una de las más morbosas y ricas que me han pasado.

    Soy un hombre de 29 años actualmente, pero en aquel entonces tenía 20 años, en ese entonces tenía una novia muy guapa, muy buenas nalgas, una vagina estrecha y peludita, tenía 19 años, tetas pequeñas, cabello lacio que llegaba a los hombros, delgada, una chica muy atractiva que le gustaba lucir su culo enorme usando pantalones pegados, con ella viví muchas experiencias sexuales, se llamara Diana por cuestiones de privacidad, les contaré de ella en otros relatos.

    Todo empezó un día de vacaciones nosotros estudiábamos en aquel entonces, ya saben jóvenes que cogían en donde se podía, ya fuera en su casa, en la mía, en hoteles, fajes en cines, parques, escuela, en donde fuera, una relación muy caliente, pero ese día, fui por ella para ir al cine, ella vivía en el estado de México y yo en la CDMX, por lo que para llegar me hacia una hora, pero ese día un amigo que iba por esos rumbos se ofreció a llevarme por lo que llegue en 30 minutos, más temprano de lo que había quedado, al llegar mi ex me abrió la puerta y nos pasamos, pero al estar en su habitación me dijo que apenas se iba a bañar, que cuando saliera su madre del baño ella se bañaría nos pusimos platicar, y en eso vi pasar a su madre en toalla de baño, y solo le dije ya salió tu mamá, hasta ese entonces no la miraba de forma pervertida, al ella meterse al baño me pidió que me fuera a la sala, cosa que hice prendí la tele y me quede ahí un rato.

    Unos minutos después apareció la señora Paola, una señora de 41 años, muy bien conservada, a pesar de haber tenido 3 hijas, un culo mucho más grande que mi ex, una cintura delgada para su edad, pelo quebrado que le llegaba sobre los hombros, unas tetas medianas, piel blanca, delgada, hacia ejercicio y llevaba una dieta, por lo que su cuerpo era espectacular, estatura de 1.65 m por lo regular utilizaba pantalones o vestidos holgados, ella siempre era amable con todos, salió y llevaba puesto un vestido verde de los que ciñen al cuerpo era corto le llegaba a medio muslo pero la parte detrás se le levantaba, por lo que al mirarla no pude quitarle la vista de encima se puso a hacer algunas como recoger y limpiar la mesa para preparar la comida, yo estaba perdido en cómo se le marcaban las nalgas, se notaba que traía tanga, llego un punto en que se agacho y pude ver un poco de sus nalgas. Enseguida salió mi novia y nos despedimos, fuimos al cine me faje a mi novia pensando en su madre, le metía los dedos en su vagina peludita y mojada y me excitaba más, ese día no paso a más, la lleve a su casa y luego me fui a la mía.

    La semana siguiente intente llegar temprano para ver si alcanzaba a ver a mi suegra antes de que se bañara pero no sucedió solo mi novia se estaba bañando, me abrió su hermana, y de nuevo pase a la sala, en eso me dijo su hermana que si podría ayudarla a bajar unas cosas de la azotea, yo accedí me explico que tenía que bajar unas cajas que tenía adornos de navidad por lo que estuve subiendo varias veces a un cuarto en la azotea, para la tercera vez que subí me di cuenta que había ropa de mi suegra colgada y vi unas tangas, cacheteros de lencería y más ropa yo no pude más y corrí a tomar un cachetero rojo y lo guarde en mi bolsa del pantalón, cuando pude me metí al baño a masturbarme con el cachetero envuelto en mi pene, con lo que no conté es que el líquido preseminal mancho el calzón, yo estaba espantado por lo que no puede eyacular e intente quitarlo sin mojarlo, y cuando según yo ya estuvo listo corrí a la azotea a colgarlo, en eso mi suegra me dijo que subiste a hacer y yo le dije que pues a buscar una caja que no encontré, creo que no me creyó del todo, pero no me dijo más.

    Durante la tarde todo paso con normalidad, pero yo no podía sacarme la imagen de ella en vestido, al anochecer mi suegra me dijo que estaba peligroso que regresara en transporte público, y que ella me llevaba al metro más cercano para que fuera seguro, mi novia le dijo que ella se quedaba para poder continuar con los adornos, me subí al auto de mi suegra con muchos nervios, los primero s 5 minutos no pasó nada era un silencio total, luego ella dijo, sabes que está mal mirar a la madre de tu novia de la forma en como lo has estado haciendo, y es mucho peor haber tomado mis pantis y ensuciarlas yo estaba muerto de vergüenza y solo dije lo lamento no volverá a pasar pero no le diga nada a Diana por favor, la amo mucho y no quisiera perderla, se detuvo en una calle poco transitada y me dijo pues que estaba mal lo que hacía, que ella no diría nada, pero pues que también me tenía que comportar.

    No sé porque razón pero al tenerla tan cerca y platicando de cosas sexuales, mi nerviosismo se convirtió en excitación y tuve una erección la cual no podía disimular, ella la vio y solo dijo no está mal para tu edad y la bese, sentir esos labios carnosos, húmedos y que no me rechazaran fue una de las sensaciones más satisfactorias de mi vida, aproveche para tocar sus tetas y ella empezó a tocarme el pene por arriba de la ropa, paro de pronto y dijo esto está mal no se lo merece mi esposo ni mi hija y yo me quede ahí pidiendo disculpas y diciendo que ella era una mujer muy guapa y pues que me atraía, pero que ella tenía más que perder que yo por lo que si ella quería no volvería a pasar.

    Volvimos a tomar rumbo sin decir ni una palabra pero al pasar por una calle poco alumbrada puse mi mano en su pierna ella para el auto y volvimos a besarnos, bajamos los cierres del pantalón, mi verga salió con liquido preseminal y al meter mis dedos en su entrepierna me di cuenta de dos cosas una que estaba súper mojada y la segunda que no tenía ni un solo pelo todo lo contrario a mi Diana, por lo que mi excite más.

    Estuvimos masturbándonos unos 10 minutos, no podía ver bien, pero sentía sus pezones erectos, eran un poco grandes comparados con los de diana, sus tetas eras más grandes, su vagina la sentía mojada pero no tan apretada, le estuve metiendo los dedos y cuando yo iba a terminar le dije ella puso su cara cerca de mi pene lo metió en su boca y yo no aguante más llene su boca de semen, ella lo saco hasta que se empezó a poner flácido.

    En ese momento me dijo que su esposo siempre lo hacía en la cama y el arriba, que no le gustaba comer vagina ni que le mamara la verga por lo que me lleve mis dedos a la boca sonreí y le dije cuando quieras te la como, solo sonrojo y continuamos con el viaje al metro, ahí me dijo que su esposo le era infiel, y que tenía mucho tiempo de no coger, y que pues que le gustó la idea de aun provocar a un hombre joven, le pregunte que iba a pasar solo me dijo yo se guardar secretos espero que tú también al bajar del auto la bese en los labios y me fui.

    Habían pasado 3 días de mi encuentro con la señora Paola y las pláticas con mi novia eran normales, pero me dijo que ella y sus hermanas iban a pasar el fin de semana con sus primas en Pachuca, al día siguiente me llego un mensaje de la señora Paola diciendo que si tenía planes para el viernes y sábado porque tendría casa sola su esposo saldría de viaje y sus hijas no estarían en casa, mi cabeza empezó a imaginar, en mi casa dije que tenía que iría a una fiesta de un amigo y llegaba el domingo.

    Llego el viernes a las 5 de la tarde vi el auto una ecosport roja con vidrios oscuros fuera del metro yo iba súper nervioso, había pasado a comprar condones, llegue la vi estaba hermosa, un maquillaje muy acorde a su edad un vestido negro ceñido, medias de red, zapatillas negras. Más tarde descubrí que abajo llevaba un bra de media copa negro, un liguero, que fue la primera vez que se lo vi a una mujer y una tanga todo en negro de lencería.

    Llegamos a su casa, me pidió esconderme porque los vecinos me podrían ver, accedí ya dentro de casa me abalancé a besarla, bese su cuello, sus labios, y la senté en el sillón, lentamente le quite la tanga con los dientes, se sentó y con sus piernas abiertas, vi su vagina por primera vez, completamente rasurada, labios hermosos, muy húmedos, los menores con un ligero pliegue, completamente rosada, con un clítoris pequeño pero hinchado, acto seguido me puse a comer como perro tomando agua, recorriendo con mi lengua cada uno de sus pliegues ayudándome con los dedos mientras lamia su clítoris la penetraba con mis dedos, solo escuchaba sus leves gemidos y ella me tomaba del cabello jalándome hacia ella y apretando sus tetas.

    No sé cuánto tiempo estuve mamando su rica vagina, lo que si se es que ese día probé por primera vez una eyaculación femenina, y me comenzó a doler la lengua y la boca como que se me acalambro, ella se dio cuenta porque disminuí mis movimientos, solo me jalo hacia ella y nos empezamos a besar, recuerdo que su lengua entraba en mi boca y el sabor de sus fluidos era embriagador.

    Después de unos minutos de intensos besos se detuvo, se levantó estiro su mano y fuimos rumbo a su habitación en donde ella se hinco me bajo el pantalón mi pene erecto le apuntaba y empezó a mamar, estuvimos así como 5 minutos, en eso me sentó en la cama pensé que íbamos a seguir con la mamada, pero me dijo espero que te guste, se desnudó lentamente, se quitó el vestido y el bra, dejando a la vista sus tetas, poco caídas, con buena forma pezones rosados, erectos, se quitó los tacones y se sentó sobre mí, cuando sentí que empezaba a entrar mi pene en su vagina, le dije los condones, porque a mi edad no quería ser papa y así era como me cuidaba, ella me dijo que no me preocupara que no podía quedar embarazada y que no tenía ninguna infección, por lo que mi pene se fue abriendo paso en su interior, el cual se siente muy húmedo y cálido.

    Lo hicimos como por 30 minutos en diferentes posiciones, con ella arriba frente a mí, luego se dio la vuelta, dándome unos sentones, también se puso en 4 y yo arriba con sus piernas en mis hombros, viendo como entraba y salía de ella, ella tuvo varios orgasmos lo sé porque tuvo varios squirt la cama quedo muy mojada, esa sensación de sentir el squirt es algo muy rico de las mejores sensaciones del mundo se siente de pronto muy mojado y caliente es muy excitante.

    Cuando yo estaba a punto de eyacular me quise salir ella me atrapo con sus piernas y termine dentro teniendo un orgasmo muy placentero, me separe de ella y vi como escurría mi semen de ella era la primera vez que lo hacía, venirme dentro de una mujer, nos besamos y me dijo que gracias por devolverme el apetito sexual, hablando de apetito pediré pizza para cenar.

    Se levantó con mi semen aun escurriendo una escena súper sexy, porque sus medias negras se contrastaban con mi semen blanco.

    Cuando vi el reloj eran las 9 de la noche del viernes y estaría con ella hasta las 12 del día del domingo.

    Pasaron muchas cosas excitantes, que les contare en otros relatos, espero que les haya gustado.

  • Jugando solo

    Jugando solo

    En días, uno se atreve a vivir y a sentir. Quiero hoy escribirles a mis lectores las fantasías que me recorren cuando por la noche o el día, se prende un fuego y tengo ganas de sentir mi sexo.

    Al iniciar, cualquier mínimo impulso es bueno para echar a andar la imaginación; jamás me reprimo, el día de hoy puede ser la idea más filial a mi amante y mañana puede ser la fantasía de coger a una mujer atractiva con pene, la cual debe gozar, ser hermosa y enseñarme donde está la belleza de un placer tan exótico como podría llegar a ser.

    Acto seguido sé que estoy listo, porque así lo indica mi biología, el calor de la sábana ha aumentado y pide ser apartada, mi cuerpo está relajado y en movimiento, tengo las manos ocupadas con la caricia que acurruca a una cabeza que con suerte algún día recibirá más besos que la que está siempre al descubierto. Y es que sí, en esta noche sé que fantaseo en ver a personas postrados de rodillas ante una sombra inconfundible. El faro de la tormenta, mojado por la lluvia. Siempre la persona que debe arrodillarse es la más hermosa, a veces la más sexual para lo más sucio, a veces la más melancólica para fantasear un embarazo, pero nunca se fantasea con el que más poder tiene. Al menos yo fantaseo con el poder que no tengo actualmente, esperando que en la culminante cumbre llegue a mi.

    Se me enseñó en la veneración a mis creencias que la calidad del sexo es lo importante, empezando en la calidad del sexo que tengo conmigo.

    Y ahí estoy…Tratándolo suave, rápido, con este, aquel y aquella, sudando por aquí, metiendo por acá, por días, semanas y fingiendo que todo es normal. Porque lo es.

    Al permitirme que salga, sólo es velocidad para alcanzarme, si llevo ya horas en compañía asistirá de otra persona, que tome la iniciativa por mano propia, que este en llamada conmigo, que este compartiendo mensajes solo para mí. El tiempo y la ayuda hacen que llueva, buenas cantidades, buenas explosiones, entre gemidos, colores de mejillas, detalles obscenos como cantidades derramadas, son tan solo una noche exitosa.

    Hoy, estimado lector quiero creer que si mis relatos te traen placer, de alguna manera se me va a retribuir, algo de tu sentir me llegará y finalmente estaré conectado al goce sexual del cosmos.

    Es día de probar otro tipo de relatos. Otro tipo de escritura. Y otro tipo de metáforas.

  • Mujer fogosa, estoy esperando por ti

    Mujer fogosa, estoy esperando por ti

    Mujer fogosa

    Mujer fogosa, ardiente como una antorcha y de sonrisa fresca y brillante –que genera un resplandor que da confianza–, si tus ojos opalescentes están escondiendo secretos lujuriosos, imagínate los míos. Tu oferta me tienta. Quiero juntar tu boca con mi boca, entrelazar tu lengua con mi lengua, que tiene ganas reales de pecar contigo, y pensar que estoy haciendo uno de los mejores viajes de mi vida. Poner mi mejilla contra la tuya y coquetear con la idea de que estoy realizando uno de los viajes más lindos de mi vida. Recorrer tu tibio cuello con mis labios e imaginar que estoy haciendo uno de los viajes más inolvidables de mi vida. Meterme en tu cabello con mi nariz a ojos cerrados, usando la misma calma con que tarda en fundirse la miel en una taza de té de limón, y sentir que estoy realizando uno de los más hermosos viajes de mi vida. Explorar tus piernas rutilantes con mis besos, descubrir tu espalda a través de mis besos, y fantasear con la idea de que estoy haciendo uno de los viajes más memorables de mi vida.

    Quiero perderme sin remedio en todo tu cuerpo, contornear tu figura con mis manos, y soñar que estoy efectuando uno de los viajes más maravillosos en toda mi vida. Quiero encontrarme contigo, reunirme contigo, divertirme contigo, que me sobran las ganas. Recorrer con esmero tu cuerpo con la yema de mis dedos que son amigables, como quien recorre la autopista a pie: lentamente.

     

    Esperando por ti

    Estoy esperando por ti,

    mujer de ojos hermosos como el día,

    más linda que una estatua griega,

    obra de arte –a la italiana–

    creada en cuerpo de fémina,

    de sonrisa fotogénica

    que ilumina más que una linterna.

    Escuchar un “te quiero”

    de ti

    puede ser algo verdaderamente sobrecogedor,

    algo realmente conmovedor.

    Me haces olvidar

    de que existe la tristeza,

    el dolor,

    el mal humor.

    Quiero que no sólo tus ojos,

    sino que también tus cejas

    me miren.

    Como la brisa que choca contra mi humanidad,

    quiero que tu nariz me mire.

    Que tu boca viciosa me mire

    con cada movimiento que haga

    y con cada palabra

    o cada sílaba que emita.

    Quiero que tu mentón me mire.

    Que tus pechos me miren,

    cuando están quietos

    colgando como dos ubres hinchadas,

    cuando los estás bamboleando

    o masajeando,

    cuando los estás apretando

    o abofeteando muy levemente,

    cuando juegas con ellos.

    Quiero que tu ombligo me mire,

    que la parte más privada de tu cuerpo me mire.

    Que tus miradas,

    tus muecas,

    tus sonrisas,

    tus parpadeos,

    tus manos calientes,

    tus suspiros

    y tus jadeos

    se conviertan en las más importantes protagonistas.