Autor: admin

  • Eres mi fantasía

    Eres mi fantasía

    Sueño con tocar tu piel.

    Sentir ese calor que emanas al momento de amar.

    Deshacernos de esas capas que estorban el tacto tan íntimo de ambos.

    Palpar con mis besos esos pilares que te sostienen, guardianes de cuyo tesoro aguarda en lo secreto.

    Embriagarme de tu aroma, destilando pasión.

    De sucumbir al probar tus mieles.

    De sentir con mis labios cada parte de ti.

    De estrujarnos en un fuerte abrazo.

    Pecho contra pecho.

    De probar esa boca con la que tanto he anhelado enredar mi lengua con la tuya.

    Sentir tus uñas recorriendo mi espalda al tiempo que sientas mi amor, mi calor, mi lujuria dentro de ti.

    Escuchar lo mucho que añorabas estar conmigo.

    Ver tus ojos al momento de explotar con la corriente que nos sorprende al terminar el frenesí de pasión.

    De escuchar un gemido en forma de estruendo, gratificando así nuestra faena llena de amor.

    Eres mi fantasía más anhelada.

  • Lara Croft: Aventura en la Jungla (Segunda parte)

    Lara Croft: Aventura en la Jungla (Segunda parte)

    Lara despierta temprano en la mañana tras escuchar bastante ruido afuera. Se asoma a mirar y nota un gran tumulto de gente, de inmediato se da cuenta que algo grave acaba de suceder y se dirige a ver qué ocurre. Los aldeanos la dejan pasar y se percata que los exploradores trajeron de regreso a la aldea los cuerpos de cuatro aldeanos, todos ejecutados con disparos a la cabeza. “Capturaron a Mila” dice el chaman que trata de mantenerse en calma, pero Lara aprecia la desesperación en sus ojos. Uno de los nativos le entrega a Lara una radio que venía junto a los cuerpos y ella la enciende. “¿Alo?” dice en voz alta, “Lara qué bueno que nos llamaste, te echamos de menos por aquí” le responde una voz familiar, Ilsa. “¡Que rayos quieres maldita perra!”, “esa no es manera de hablarle a una colega arqueóloga”, “¡déjate de juegos y dime donde esta Mila!”, “tu amiga indiecita, pues está bien aquí cerca la tenemos como invitada de honor, tiene un fuerte carácter”, “¡si le haces daño te juro….!”, “Lara por favor ahórrate tus amenazas, si la quieres de vuelta deberás hacer lo que te digo” Lara respira hondo y se calma un poco, “¿Qué quieres?”, “tú te llevaste información muy sensible así como algunas piezas valiosas, a estas alturas estoy segura que ya debes saber donde están esas ruinas que hemos estado buscando, así que me vas a traer el artefacto que ahí se encuentra”, “¿y qué te hace pensar que ya localice ese lugar?”, “porque esa será la única manera de salvar a tu amiguita” le responde Ilsa de manera amenazante, “tienes dos días, una vez que los tengas hablaremos de nuevo y te diré donde llevarlos, si no cumples o algún otro indio aparece o merodea cerca, tu amiga servirá de entretención a los soldados, los cuales están bastante estresados con tanto trabajo, dos días Lara, el tiempo corre” e Ilsa corta la transmisión dejando a Lara hirviendo de rabia.

    Rápidamente Lara explica la situación a los líderes de la tribu, “debo ir sola, si ven a alguien más le harán daño a Mila”, “¿sabes dónde ir?”, “así es, un lugar llamado las cuatro caras”. El anciano quería enviar a Lara con una escolta, pero ella lo rechaza, al final aceptan lo que Lara les dice, “tráiganle sus cosas” le ordena a alguien y Lara de inmediato se arregla y se prepara para salir. Al mismo tiempo comienzan a llamar de vuelta a los guerreros y se preparan para defender la aldea ya que Lara teme que la puedan haber localizado. “Le prometo que traeré a Mila sana y salva” le dice al chaman y este solo asiente con la cabeza, nuevamente en sus ojos se le nota que está muy preocupado por su hija.

    Con un profundo sentimiento de culpa Lara se pone en marcha una vez más. Se siente responsable por lo sucedido ya que sus acciones han convertido a esta gente en blanco de estos criminales, pero Lara pone a un lado este sentimiento ya que tiene bastante claro en que debe enfocarse. Debe encontrar esas ruinas, recuperar ese artefacto y llevarlo de vuelta, todo en dos días o de lo contrario Mila pagara las consecuencias.

    Con sus fuerzas de regreso Lara se mueve ágilmente una vez más. Tiene claro cuál es la ruta que debe seguir, su única duda es el tiempo, dos días es bastante ajustado, pero sabe que no le darán más tiempo aun si se los pide. Tras avanzar por varias horas tiene la impresión que alguien la sigue. El sonido de unas ramas quebrándose le confirma esa creencia y rápidamente se esconde entre la vegetación en absoluto silencio. Claramente no pueden ser nativos, ellos cuando se mueven son casi imperceptibles. Con un cuchillo en sus manos Lara se pone al acecho y pronto observa dos siluetas moviéndose. “Los tengo” piensa ella.

    Saliendo rápidamente de entre vegetación Lara atrapa a uno de sus perseguidores y se lleva una tremenda sorpresa al notar que en efecto son dos nativos, dos jóvenes quienes la vienen siguiendo. Pronto los reconoce, son los dos rufianes que la asustaron a ella y a Mila cuando estaban en la cueva cerca de la aldea. “¿Qué rayos hacen aquí?” les pregunta a ambos muy enojada, ellos quieren ayudarla, pero Lara lo rechaza en el acto, “¡no necesito ayuda, quiero que vuelvan de inmediato a la aldea!”, pero se rehúsan y Lara se enoja aun más, “sabemos dónde vas” dice uno, “y como llegar más rápido” agrega el otro. “Bueno díganme entonces”, pero los dos insisten en acompañarla, al final Lara acepta, aunque no muy convencida.

    Siguiendo otra ruta guían a Lara hasta unos enormes arboles, “aquí arriba, por los arboles” le dicen y los tres suben a las enormes ramas y las usan para moverse por la jungla. Tenían razón, aquí arriba es mucho más fácil moverse, y avanzan más rápido. También guían a Lara a través de una serie de cuevas que les permiten acortar terreno y ganar tiempo. Inicialmente Lara esperaba llegar a su destino ya a media noche, pero consigue llegar justo antes del anochecer, con luz de día lo que le permite examinar el sitio.

    Es una confluencia de varios ríos donde justo en el medio hay una isla en la cual se observa una extraña formación rocosa cubierta por la vegetación. Lara se acerca tanto como puede a observar y advierte que hay cuatro enormes caras humanas talladas en la roca. La orientación de las mismas calza a la perfección con los puntos cardinales. Ahora Lara debe determinar cuál es la entrada a las ruinas que se supone hay bajo tierra por lo que debe esperar hasta el anochecer ya que necesita ver las estrellas para orientarse y descifrar el puzzle.

    Con una noche despejada y las estrellas brillando Lara comienza a analizar la posición de las mismas usando el medallón que robo del campamento así como la información del mural en la cueva cerca de la aldea. Le toma tiempo descifrar todo y se percata que dicha construcción debe tener varios miles de años, algo que la sorprende enormemente. Al final la entrada por el este es la que debe usar, sin embargo Lara decide esperar hasta las primeras luces del amanecer antes de cruzar el rio y entrar, de noche es demasiado peligroso.

    Sus acompañantes en el intertanto armaron un pequeño campamento con todo y una fogata. Lara apenas come algo y revisa continuamente las anotaciones en el cuaderno que le robo a Ilsa buscando cualquier pieza de información que le pueda servir. En ese momento uno de los jóvenes se le acerca y le pregunta por el mapa. Lara le explica lo que significa y él lo acerca hacia la fogata para ver mejor los símbolos y anotaciones. Sorpresivamente Lara atrapa la mano del otro joven en el momento en que iba a arrojar algo al fuego y Lara se percata que son hierbas secas las cuales tienen un particular efecto en las mujeres. “¡Par de rufianes que se han creído, sé muy bien lo que le pasa a las mujeres con el humo de esas hierbas, querían drogarme!” ruge llena de rabia y ambos muchachos se ponen de rodillas ofreciendo disculpas, “¡como si no tuviera suficientes problemas ahora esto!” agrega indignada mientras los dos chicos se mantienen a distancia aun ofreciendo disculpas por lo sucedido.

    Le toma un buen rato calmarse tras ese incidente. Los dos se mantienen lejos y Lara los mira de reojo, “en otra ocasión tal vez” murmura ella, pero por ahora sabe que tiene que concentrarse en su trabajo y por lo mismo decide descansar, “mañana será un largo día”, se dice a sí misma.

    Apenas el sol asoma por las montañas Lara se pone en marcha. Sus acompañantes la miran de lejos y le hacen toda clase de reverencias a modo de disculpas. Ella aun no se olvida de lo sucedido anoche y por lo mismo les habla de una manera cortante y fría. Con bastante dificultad cruzan hasta la isla donde está la entrada a las ruinas, “la cara este” murmura Lara y luego comienza a escalar la estructura de piedra hasta llegar a la boca de la misma. “Muy bien ustedes se quedan aquí, por ningún motivo van a entrar y si yo no salgo en unas horas, regresan a la aldea” y los dos le asienten con la cabeza. Lara despeja la vegetación de la entrada y con su linterna en mano se abre paso en su interior.

    Tal como en la cueva alrededor de la aldea la oscuridad es tal que parece succionar la luz. Lara vigila cada paso que da por miedo a alguna trampa o algún mal paso que pueda dar. El suelo de roca esta resbaladizo y el descenso es bastante pronunciado en los primeros metros hasta que una escalera de piedra hace que bajar hasta el fondo sea algo más fácil. Nuevamente una serie de grabados se aprecian, y nuevamente no tiene manera de traducirlos. Un lenguaje que jamás había visto antes y muy diferente al usado por los aldeanos. Las estructuras tienen complejas formas geométricas, es evidente que los creadores de todo esto tenían avanzados conocimientos de astronomía, matemáticas e ingeniería. Lara sigue avanzando hasta llegar a una enorme sala donde se aprecian toda clase de artefactos de oro.

    Explorando el interior sobre un altar encuentra un disco, de unos 60 cm de diámetro y casi diez de espesor. Tiene un orificio al medio y una serie de relieves que ella jamás había visto. Tímidamente trata de levantarlo y se asombra al notar que pese a su aspecto macizo es increíblemente liviano, una aleación nunca antes vista. Mira la hora y ya se le hace tarde, Lara fotografía todo lo que puede y recoge algunas piezas de oro para luego comenzar a salir del lugar. La salida es más compleja debido a lo que lleva consigo, ahora debe contactar a Ilsa y rescatar a Mila, Lara está convencida que va a ser una trampa, pero sabe que no tiene opción.

    “Vaya, vaya pensé que no llamarías” dice Ilsa cuando Lara activa la radio, “tengo lo que quieres, deja ir a Mila”, “no tan rápido, nos encontraremos en un claro de la jungla en las siguientes coordenadas, llegaras sola, si alguien te sigue te vamos a liquidar y tu amiga será la diversión de las tropas, tienes hasta esta noche para llegar ahí”, “maldita perra” murmura Lara cuando Ilsa termina el contacto. Lara chequea las coordenadas en su mapa y nota que es un punto a varios kilómetros del campamento, sin otra opción se pone en marcha nuevamente.

    Cuando ya se va aproximando al punto de encuentro Lara le pide ambos chicos que regresen de inmediato a la aldea, ambos se rehúsan, pero Lara insiste, “ya me han ayudado bastante, vuelvan a la aldea y pónganse a salvo, no sé qué va a ocurrir ahora” no muy convencidos ambos se retiran y Lara sigue avanzando con el bolso a cuestas. Cerca de las coordenadas que le dieron llama a Ilsa nuevamente. “Camina tranquilamente, ya te tengo en la mira, avanza hasta el centro del claro, cualquier movimiento extraño y te vuelo la cabeza” le advierte y Lara así lo hace. “Muy bien detente, ahora deja el bolso en suelo y tira tus armas lejos, después levanta tus manos donde pueda verlas”, nuevamente Lara le hace caso y pronto escucha unos pasos acercándose.

    “Nos volvemos a ver” dice Ilsa sonriendo, “¿Dónde está Mila?”, “cerca, no te preocupes por ella”. Ilsa revisa el bolso de Lara y se muestra satisfecha con el artefacto y las piezas de oro. Lara nota algo raro, no está Víctor y solo tres mercenarios la acompañan, algo no anda bien. “¡Miren esto chicos, seremos millonarios!” exclama Ilsa. Lara esta de rodillas con sus manos en la cabeza sin poder moverse ya que la tienen bien vigilada. Un golpe se escucha y uno de los mercenarios cae al suelo con su cabeza sangrando, rápidamente todos miran a su alrededor y otra piedra cae cerca casi golpeando a Ilsa. “¡Ahí están!” grita uno de ellos y comienzan a disparar a diestra y siniestra, Lara observa que se trata de los dos hermanos que la siguieron, al ver a los demás distraídos de inmediato se pone en acción y desarma a uno de los mercenarios y golpea a Ilsa con suficiente fuerza para enviarla al suelo, rápidamente carga contra el ultimo mercenario y lo azota contra el suelo y usa una roca para golpearlo y liquidarlo, “¡corran, vuelvan a la aldea!” les grita Lara y ellos así lo hacen.

    Llena de rabia se abalanza sobre Ilsa y comienza a golpearla en la cara, en ese momento Lara recibe un fuerte culatazo en la nuca y cae inconsciente al suelo. “Parece que llegamos a tiempo” dice Víctor que aparece con varios de sus hombres, “así parece” dice Ilsa que está visiblemente nerviosa. “Amárrenla y súbanla al camión”, varios hombres recogen a Lara y se la llevan. Víctor recoge el bolso y revisa las piezas de oro, “nada mal, pero se suponía que ella vendría al campamento” dice sin mirar a Ilsa, “bueno hubo un problema así que tuve que improvisar”, “ya veo” responde él. Ilsa hace un intento de tomar un arma, pero Víctor es más rápido y de un puñetazo la noquea también. “No me gustan los traidores” y hace que sus hombres ejecuten a quienes venían con Ilsa y la cargan a bordo del camión, “vamos al campamento”.

    Muy aturdida Lara comienza a abrir los ojos y además siente un fuerte dolor de cabeza producto del golpe. Lo primero que ve, cuando ya puede enfocar bien, es el techo de una cabaña. Trata de moverse pero sus manos están atadas a su espalda y a su vez esta inmovilizada sobre una mesa. “Despertaste, me alegro ya que tenemos una charla pendiente” dice Víctor sonriendo. Lara se mantiene silente y lo mira con una evidente expresión de rabia. “Sabes, en un principio estaba muy molesto por la herida que dejaste en la cara” y se acerca mostrándole la cicatriz, “pero sabes que, llegue a la conclusión que me veo más guapo ahora”, “me alegro que te guste, sácame las amarras y te hare otra” Víctor se ríe a carcajadas, “me gustan las mujeres con carácter, así se disfruta más cuando las tengo sometidas” responde con una siniestra expresión en su rostro.

    “Me has dado un montón de problemas. Mataste a varios de mis hombres, dejaste escapar a la mano de obra, me robaste valiosa información, trataste de matarme, entre muchas otras cosas, pero aquí estas, a mi merced. La pregunta es, ¿Cómo me las vas a pagar?”. En ese momento saca un enorme cuchillo y se acerca a Lara con el mismo. “¿Podría regresarte el favor y hacerte más guapa también?” y le pasa la hoja en el rostro, pero sin cortarla, “sin embargo sería una lástima dañar una cara tan bonita, o un cuerpo tan curvilíneo como este” y ahora pasa la hoja sobre el peto de Lara y después se lo levanta dejándole al descubierto sus senos, “pero que hermosura” dice mirándole los pechos y pasa la hoja sobre los mismos y después le roza delicadamente los pezones. “Veamos más abajo” y le abre los shorts y se los baja dejándole su coño al descubierto. Lara forcejea con las amarras, pero no puede moverse. “Mira nada más que coño tan precioso” y entonces comienza a pasarle los dedos encima, para luego hundirlos brutalmente y comienza a follarla o mejor dicho a violarla con sus gruesos dedos, “¡quítame tus asquerosas manos de encima!” ruge Lara llena de furia e impotencia. “¡Apenas estamos empezando, esto será solo una muestra de lo que viene!”.

    Lara siente las manos sobre su cuerpo, salvajemente le mete los dedos en su coño le toma sus pechos apretándolos de tal manera que le resulta doloroso, pero ella no grita ni nada, sabe que eso es lo que Víctor quiere y no está dispuesta darle esa satisfacción, ni siquiera cuando le hunde casi toda la mano en su coño, “umm, sabroso” le dice él lamiendo los jugos. Se abre los pantalones y saca su miembro, no es tan largo como el anciano de la aldea, y casi igual de grueso. Toma a Lara de las piernas y brutalmente la penetra de una vez. La pone con su culo al aire presionando las rodillas sobre sus pechos, lo hace de forma tan brutal que a Lara le cuesta respirar y cree que le va a romper la espalda, “¡aquí vamos!” le dice y le hunde el miembro de una vez y la viola con todo mientras Lara presiona con fuerza sus labios para no gritar, no está dispuesta a dejarse quebrar.

    “¡Vaya que se siente bien ese coño, podría acostumbrarme a follarte todos los días y creo que así va ser!” le habla mientras la sigue ultrajando sin que Lara pueda oponer resistencia. De pronto él saca su verga y le lanza un chorro de semen en la cara tomándola por sorpresa, Lara lo escupe como puede, “aun no terminamos” le dice. Corta algunas de las amarras y con gran rudeza la saca de la pone de estomago sobre un mueble cercano. Lara trata de defenderse, pero Víctor no se lo permite y le da una serie de brutales palmadas en su trasero hasta dejarle las nalgas rojas, “hagamos esto un poco más interesante” y de improviso toma una botella y se la hunde en su coño y la usa para violarla. Lara contiene su voz, “¡no voy a gritar, no voy a gritar!” se dice a sí misma. “Mira que culo tienes mujer” y le empieza a meter varios dedos entre sus nalgas mientras le deja la botella metida en su coño. Lara aprieta su trasero, pero Víctor se lo abre a la fuerza para meterle varios dedos.

    Durante varios la tiene así, juega con su trasero y la botella solo con el fin de humillarla y quebrarla, pero Lara no cede, no está dispuesta a darle ese placer, pero Víctor tiene tiempo, “esto es solo el comienzo” le dice y luego le hunde su verga en el culo. Con una fuerza descomunal la viola analmente. Lagrimas caen de su rostro, pero no se le escapa ni un sonido. Víctor le da con todo, la jala del pelo y luego la carga sobre el mueble para someterla. Se llegan a caer las coas que hay encima mientras le da unas duras acometidas. Lara aprieta sus labios con toda su fuerza para no gritar, no importa lo que haga. “¡Te voy a llenar!” le dice al oído y Lara lo siente acabar dentro de su trasero. “¡Uff eso estuvo bueno, solo falta mejorar tus modales y nos llevaremos muy bien!”. Le restriega la verga por su trasero y le quita la botella. Le arregla su ropa una vez más, “debes estar presentable para mis hombres” le dice en tono burlesco y luego la lleva a una bodega donde están el resto de sus soldados. En una celda cercana están Mila e Ilsa que luce un moretón en su rostro. Abre la reja y tira a Lara dentro. “¡Lara estas bien!” pregunta Mila, “si estoy bien” responde Lara con los dientes apretados.

    “¡Finalmente llego la diversión!” dice uno de los mercenarios que se acerca a la celda. “¡Muchachos, muchachos, ya van a tener tiempo para divertirse, pero ahora les pido que se enfoquen, solo un día más y seremos millonarios!” dice Víctor para desilusión de sus hombres que ya se imaginan algo de entretención con Lara, Mila e Ilsa. “¡Aquí tiene prueba de las riquezas que hay en esta jungla!” dice Víctor que les muestra las piezas de oro que Lara recupero, “¡mañana nos encargaremos de esos indios que tanto nos han fastidiado y después los usaremos para excavar todos estos tesoros que nos repartiremos, todos recibirán su parte y serán ricos, después podrán relajarse con la compañía femenina aquí presente, solo una noche más que mañana será un gran día!” dice Víctor que es aclamado por sus tropas. “Nicolai, que los hombres no beban demasiado esta noche, los quiero en forma mañana y a ellas déjenlas en paz, ya habrá tiempo de diversión” le dice a su segundo al mando y él sale de la bodega, “¡vaya con la zorra esta!” dice Nicolai, “¡pensó que podía traicionar al jefe tras seducir a unos idiotas y ahora aquí esta!” dice él riéndose de Ilsa que apenas levanta la cabeza.

    Lara aun masca la rabia por lo sucedido, pero ahora debe enfocarse en lo más urgente, salir de ahí a como dé lugar. “Lara, ya saben dónde está la aldea, la van a atacar”, “lo sé, por eso le pedí a esos chicos, hermanos que nos encontramos en la cueva, que dieran el aviso”, “¿los gemelos?”, “así es, ellos me siguieron hasta las ruinas”, “Lara, me temo que no alcanzaron a llegar, por lo que escuche los mercenarios los encontraron antes” dice Mila con su voz entrecortada y Lara cierra los ojos, “¡maldición!” dice en voz alta, “¡hey, cierra la maldita boca y dejen de molestar!” grita uno de los soldados de Víctor mientras beben a la distancia. Nicolai les dice que no beban demasiado, pero al final hasta el mismo termina con una cerveza en las manos. “¡Vaya con esas zorras, con que ganas las follaria a las tres!”, “ni que lo digas, podríamos darles una probada” y todos parecen de acuerdo, “olvídenlo, órdenes del jefe”, “¡oh vamos, el jefe ya se divirtió con una!” reclama otro y la discusión continua mientras siguen bebiendo.

    “Genial, nos van a violar un montón de borrachos” dice Ilsa, “habiéndote conocido capaz que lo disfrutes” le responde Mila que la observa llena de odio, “si no fuera porque tengo mis manos atadas, te arrancaría la cabeza” agrega después. “¡Silencio!, ahora lo más importante es salir de aquí” insiste Lara, “Ilsa, no hay nada que puedas hacer para convencerlos, ofrecerles algo”, “nada, no me van a escuchar”, “lo que sucede es que ella decidió traicionar a ese matón, se suponía que ibas a venir al campamento, pero Ilsa cambio el punto de reunión para quedarse con las piezas y luego escapar, pero Víctor lo supo”, “eres una india bocona”. “Genial” dice Lara. A la distancia sigue la discusión entre Nicolai y sus compañeros acerca de qué hacer con ellas, a estas alturas ya han bebido bastante y los indicios no son muy alentadores acerca de cuál será su suerte, “al menos un hombre borracho no dura demasiado” comenta Ilsa aludiendo a lo que ellos quieren hacer, “¿hablas por experiencia?” le dice Mila con sarcasmo, “pues si” responde Ilsa, “no duraran mucho” dice Lara en voz baja y de forma pensativa, “tal vez esa sea la manera de salir de aquí” y ambas la miran con cara de no creer lo que está diciendo.

    “Sospechaba que eras una zorra, pero no te creía tanto, aun si estuvieran bien borrachos ya te diste cuenta cuantos tipos hay ahí, son como treinta por si no te has dado cuenta, nosotras no duraríamos tanto” dice Ilsa, “¿Qué estas pensando?” pregunta Mila, “en condiciones normales no, pero tal vez haya una manera de sacar ventaja”. Mila e Ilsa no le entienden nada a Lara. “Mila, cuando tu padre me encontró con un grupo de nativos ellos, pues, me drogaron, me expusieron al humo de unas hierbas que tenían un potente efecto afrodisiaco, no pude controlarme”, Ilsa levanta las cejas al escuchar esto, “antiguamente había un ritual que ahora ha sido abandonado. Antes se decía que solo los hombres más fuertes podían tener esposa e hijos así que debían pasar por varios rituales. De guerrero, cazador y por último el de hombría”, “¿de hombría?” dice Ilsa intrigada, “así es, una mujer se exponía a ese afrodisiaco y se volvía, bueno, insaciable. Si el hombre era capaz de satisfacerla en ese estado entonces se le consideraba un hombre de verdad y se le permitía tener esposa e hijos, de lo contrario no se le permitía tener familia, pero como el numero de nuestra gente descendió, el ritual fue abandonado, también sucedía que a veces el hombre se desmayaba o incluso algunos fallecían en el esfuerzo, pero de todos modos de donde vamos a sacar esas hierbas” explica Mila, “yo las tengo” agrega Lara y ambas la miran asombrada, “esos gemelos de la aldea que me siguieron trataron de drogarme, pero me alcance a dar cuenta, les quite las hierbas y las puse en el bolsillo trasero de mis shorts, si las arrojamos al fuego…”, “darán el humo espeso”, “¿oigan, pero eso no los afectara a ellos?”, “no, solo afecta a las mujeres” responde Mila.

    “Entiendo que este no es el mejor plan y la idea no me agrada en absoluto, pero o lo hacemos bajo nuestros términos o ya sabemos lo que se nos viene” les dice Lara, “si hay que hacerlo, hay que hacerlo” agrega Mila, “no puedo creer que me vaya a prestar para esto” dice Ilsa. Con la decisión tomada Ilsa se acerca a Lara y le saca las hierbas de los bolsillos y como puede se las pasa a Mila que se acerca a la fogata, “esperemos un poco más, que beban más aun” dice Lara. De forma nerviosa las tres esperan a que los soldados sigan bebiendo. Es una espera tensa e incómoda, “este debe ser el plan de fuga más descabellado de la historia” dice Ilsa. Finalmente y tras casi una hora, Mila arroja las hierbas al fuego, “aquí vamos” dice Lara.

    Pronto un espeso humo comienza a emanar de la fogata. Las tres respiran profundamente exponiéndose al poderoso afrodisiaco. “¡Oigan qué demonios pasa ahí!” dice alguien al ver el humo y rápidamente todos se ponen de pie con bastante rapidez y se acercan. Tan rápido como el humo aparece se dispersa y en poco tiempo comienza a surtir su efecto en Lara, Ilsa y Mila. “¿Qué rayos están haciendo esas tres zorras?” comenta otro soldado que se acerca a mirar. Las tres comienzan a sudar profusamente, Lara siente ese ardor tan familiar entre sus piernas, Ilsa y Mila pronto están bajo el mismo efecto. Jadean y suspiran y en sus ojos se aprecia una mirada llena de lujuria. En el peto de Lara se marcan sus pezones de manera bien visible, el roce de la tela solo excita aun más, a Ilsa le ocurre lo mismo con la blusa que lleva y el ardor entre sus piernas es tremendo. Mila es la más joven de las tres y la que viste de manera más ligera, pero aun así su cuerpo simplemente está que arde, “necesito follar, necesito una verga” dice en voz baja sin poder controlarse.

    Ante la atónita mirada de los mercenarios ahí presentes las tres comienzan a besarse entre sí. Ilsa tiene unos labios carnosos, es pelirroja de cabello largo y ojos verdes. Se besa con Mila metiéndole la lengua en la boca y Lara le abre la blusa casi a mordiscos ya que las tres tienen sus manos atadas. Las tres intercambian lamidas y como pueden tratan de frotarse sus cuerpos que están ardiendo, pero las amarras les impiden hacerlo, sin embargo pronto se percatan de la audiencia que tienen ante ellas y notan una serie de bultos en esos pantalones.

    “Vamos que esperan” dice Ilsa, “me muero de ganas de tener una verga en mi boca, o varias” agrega Mila, “estoy ardiente, quiero que me follen con todo” dice Lara y ellos se miran entre sí. “Es una trampa” dice Nicolai sabiendo lo astutas que son, “lo que es yo me voy a arriesgar” y uno de los presentes saca su verga y temerosamente la pasa a través de la reja como si ellas se la fuesen a arrancar de una mordida. Las tres se lanzan sobre la misma y se la empiezan a chupar y lamer. Se empujan entre ellas peleándose por poder darle una mamada y sentir su sabor, “¡guau esto es increíble!” dice el sujeto que apenas puede contenerse al sentir las tres lenguas y bocas sobre su verga. Se lo hacen tan bien que pronto se corre sobre ellas que apenas lucen satisfechas, “más, quiero más” dice Mila, “cierren la puerta, vamos a divertirnos esta noche” dice Nicolai entre los vítores de sus hombres.

    Con bastante rudeza las sacan de la celda. A Ilsa la tiran sobre una mesa y a tirones le quitan la ropa dejando sus bien formados pechos al descubierto y le bajan sus pantalones. Los hombres están tan ansiosos por cogerla que ni siquiera le sueltan las manos antes de darle verga. A Ilsa le hunden vergas en su boca y en su coño apenas dejándola respirar, todos tiene su turno mientras la follan y ella se entrega completamente al igual que Lara que la tienen entre varios. La obligan a inclinarse y le sacan su ropa dejando sus grandes senos a la vista. La penetran furiosamente mientras su boca se llena de semen a medida que los hombres se corren, “¡oh si rómpeme el culo!” dice totalmente excitada cuando le abren sus nalgas y la penetran por detrás. Mila siendo la más joven y pequeña la tratan como si fuese una muñeca. La sujetan en brazos mientras un tipo le rompe el culo y otro le abre su coño metiéndosela hasta el fondo en medio de ardientes quejidos. El sentir como le violan su apretado trasero la hace delirar y gime descontroladamente, más aun cuando su coño es penetrado por dos vergas al mismo tiempo. Mientras algunos esperan su turno el alcohol sigue corriendo entre los presentes. Se escuchan los ahogados gemidos de las tres mientras son brutalmente folladas, pero aun así el efecto del afrodisiaco es tal, que no son capaces de calmar su enorme excitación y siguen montándose con cuanta verga queda a su alcance.

    Los hombres se agolpan sobre las tres mujeres a las cuales usan como si fuesen simples juguetes sexuales sin que ellas opongan ningún tipo de resistencia, al contrario, se entregan voluntariamente y reciben cuanta verga tienen a su alcance. Lara grita descontroladamente cuando le abren el culo con dos vergas a la vez, la abren por completo y en su boca pasa una verga tras otra. Lara se esmera por atenderlos a todos usando todo su cuerpo. A Ilsa la violan salvajemente sobre la mesa, pero ella lo disfruta como una fiera. Chupa cuando verga queda a su alcance y cada momento la cambian de pose para penetrarla mejor abriéndole sus nalgas y rompiéndole el culo. Mila la llevan de un lado para otro cogiéndola brutalmente para su total deleite, siendo la más joven de todas la cogen con bastante rudeza montándola sobre una verga tras otra, su boca se desborda de semen y se traga todo lo que puede. Ellos las dominan a placer y las hace mamar varias vergas al mismo o ser penetradas por varios miembros. Los hombres están deseosos por follarlas y descargan toda la rabia y las frustraciones contenidas después de pasar tanto tiempo en la jungla, sin embargo el esfuerzo y el alcohol les comienzan a pasar la cuenta, pero ellas siguen totalmente insaciables y comienzan a tomar el control de la situación.

    “¡Oh ya no doy más, estoy seco!” exclama uno mientras Ilsa le hace una mamada hasta sacarle la última gota. Lara se monta salvajemente sobre un sujeto y lo folla hasta dejarlo inconsciente y luego sigue con otro así como Mila pronto tiene dominado a un grupo de hombres que no pueden escapar de su salvaje lujuria. “¡Vamos, follenme, háganme delirar!” dice Lara mientras le cabalga a uno y le chupa el miembro a otro. Rápidamente alguien se anima y le abre el culo metiéndole otra verga más, Lara ya ha perdido la cuenta de cuantos hombres la han follado y ni siquiera se fija solo quiere coger y coger.

    Poco a poco ya no van quedando hombres disponibles. Los que aún se mantienen en pie quedan a merced de estas tres insaciables mujeres. Ahora los papeles se voltearon y son ellas quienes los violan. Mila le brinca encima a un sujeto y lo folla hasta dejarlo inconsciente, Ilsa hace lo mismo con otros dos y pronto Lara liquida a los que estaban con ella. La escena de hombres semidesnudos con sus vergas flácidas al descubierto, alcohol, sexo y mujeres follando como ninfómanas parea sacada de la más brutal película porno.

    Pronto ya no quedan hombres disponibles, todos ya están inconscientes o peor aún, sin embargo el efecto del poderoso afrodisiaco aun no se termina y sin más vergas a la mano, Mila, Lara e Ilsa se lanzan la una sobre la otra.

    Desenfrenadamente se besan y se lamen sus cuerpos impregnados en sudor, alcohol y semen. Se besan y se manosean entre ellas. Lara se sienta sobre una mesa con sus piernas abiertas e Ilsa se dedica a comerle el coño y follarla con sus dedos. Mila quería estrangular a Ilsa, pero ahora le abre el culo y le mete su lengua bien adentro y sus dedos se los mete en su sexo que reboza de semen. Lara se recuesta en la mesa y abre bien sus piernas y se acaricia sus grandes senos mientras Ilsa pasa su lengua en todo su coño, la desliza y le envuelve el clítoris y le hunde furiosamente los dedos. “¡Vamos indiecita, lo haces bien!” le dice a Mila que ahora le hunde su mano en el coño, furiosamente le hace un fisting y pronto Lara se instala a su lado y comienza a besarla. Ilsa y Lara se besan y lamen mientras Mila las folla a ambas, mete su mano y la retuerce dentro provocándoles espasmos a ambas mujeres que no paran de besarse entre sí.

    “¡Ven acá que ahora nos toca a nosotras!” le dice Ilsa que junto a Lara comienzan a besar a Mila y a manosearla con todo. La atrapan entre ambas y le hunden los dedos en ambos agujeros y se los empiezan a abrir poco a poco hasta que con rudeza la hacen ponerse en cuatro sobre una mesa. “¡Ahhhhh, así bien adentro!” dice Mila cuando Ilsa se abre el coño y le regresa el favor metiéndole su mano bien adentro, “¡ya sabía que eras una pequeña zorra y ahora lo demuestras!” le grita mientras la folla salvajemente. Lara no se queda mirando y también decide divertirse con Mila, le va abriendo el culo hasta que le inserta una botella de cerveza vacía, “¡oh mira como te abres, te gusta verdad!” le dice mientras se la va metiendo toda. Sobre la mesa Mila aprieta los puños y grita de placer al ser follada así. Lara e Ilsa siguen intercambiando besos y lamidas entre ellas mientras abren a la joven aborigen que disfruta la forma en que la cogen.

    En el suelo siguen revolcándose y montándose entre ellas. Se besan y se manosean sin parar, se comen el coño entre ellas hasta que el efecto del afrodisiaco, finalmente, comienza a pasar tras esa monumental orgia. Sus sentidos comienzan a volver y retoman el control de sus cuerpos. “No importa lo que pase ahora, pero nadie debe saber nada acerca de esto” dice Ilsa sacudiendo su cabeza y mirando a su alrededor, “bueno al menos estamos libres” agrega Lara que recoge lo que queda de su ropa. “Debemos irnos de aquí, de inmediato” insiste Mila y las tres salen de la bodega y la cierran con llave.

    En ese momento dos camiones cargados con soldados vienen llegando, “problemas” alcanza a decir Lara antes que comiencen a dispararles. “¡hey, ahí está, fuego, dispárenle!” grita Ilsa y se desata una infernal balacera. Lara toma a Mila y ambas se esconden detrás de un vehículo. Lara consigue hacerse de un rifle y responde los disparos, pero no sabe por cuánto tiempo va a aguantar ya que no tiene mucha munición. Ilsa aprovecha de desaparecer y Lara busca desesperadamente una manera de huir, pero ambas están rodeadas.

    “¡Las tenemos, las tenemos!” grita alguien justo cuando una flecha le atraviesa la garganta. Todos miran a su alrededor sin saber de dónde vino esa flecha, incluso Lara y Mila se quedan expectantes, pero más flechas comienzan a caer y una lanza le atraviesa el pecho a otro, Lara no puede evitar sonreír, “¡llego la caballería!” le dice a Mila. Los guerreros de la aldea llegan al campamento y se aprovechan de la oscuridad y el caos reinante para atacar a los soldados de Víctor que se ven totalmente confundidos. Pronto se desata una pelea cuerpo a cuerpo entre los aborígenes por un lado y los soldados de Víctor por otro.

    Lara se escabulle entre los disparos y las flechas que vuelan por todos lados. Tiene cuentas que saldar y pronto observa a Víctor con pistola en mano disparando sobre un grupo de aborígenes. Lara se lanza a toda velocidad y le propina una feroz patada enviándolo al suelo, Víctor rápidamente se pone de pie y ambos se trenzan en una dura pelea intercambiando fuertes golpes. Lara demuestra lo fuerte que es y está más que ansiosa por desquitarse luego que Víctor la violara cuando la tuvo amarrada.

    Justo en el momento en que le iba a dar la estocada final varios de su hombres llegan al rescate dejando a Lara contra la pared y totalmente rodeada, “¡una pena, nos abríamos llevado muy bien!” le dice con cinismo, pero antes que ellos la puedan liquidar aparece el anciano de la aldea que deja en claro porque tiene una reputación de ser un formidable guerrero. Con una rapidez asombrosa mata a los hombres de Víctor usando una lanza que maneja con total maestría. Ni siquiera alcanzan a disparar un tiro antes que él los liquide de manera precisa y metódica y rápidamente pone a Víctor a la defensiva a pesar de la gran diferencia de tamaño entre ambos. Aprovechando un paso en falso de Víctor le clava la lanza en el pecho. “Creo que esto es tuyo” le dice a Lara devolviéndole la daga que le había dado en la aldea, pero que le habían quitado cuando la capturaron, luego da un paso atrás dejándole dar el golpe definitivo. Llena de rabia Lara coge a Víctor del pelo y le corta el cuello de oreja a oreja, “¡ahora estamos a mano maldito bastardo!” le dice.

    La pelea está totalmente a favor de los aborígenes que proceden a liquidar a todos los sobrevivientes. Se escuchan algunos disparos espontáneos y pronto comienzan a incendiar el lugar como una forma de venganza por toda la gente de su tribu que murió ahí. Lara por su parte busca desesperadamente a Ilsa antes que se escape en medio de la confusión y pronto la encuentra en las afueras del campamento ensartada en las estacas de una trampa que ella activo tratando de escapar. Lara se limita a recuperar el bolso donde iban varios artefactos y luego regresa con los demás.

    “¿Segura que eres una arqueóloga preciosa?” le dice una voz familiar y Lara se sorprende al ver a Joe ahí, “¿Qué rayos haces aquí?” le pregunta sorprendida, “pues supe lo que estaba pasando y vine con algunos amigos a dar una mano, quedan algunos tipos sueltos pero no saldrán de esta jungla con vida” le asegura, “demasiada gente a sufrido por estos malnacidos, pero por fortuna esto se termino finalmente” agrega Joe, “si, por fin termino, pero como se enteraron”, “pues estaba haciendo un seguimiento a los movimientos de Víctor en estos días cuando junto a unos amigos encontramos a dos chicos, ambos heridos a bala que decían que te habían capturado y te llevaban al campamento, de inmediato los lleve a la aldea y el anciano decidió venir a este lugar y aprovechar que habían pocos soldados en el área y rescatarte a ti y a Mila”, Lara tiene una enorme expresión de alivio en su rostro, “pensé que estaban muertos”, “están vivos, heridos, pero vivos” le dice el anciano mayor que observa a Joe quien le hace una pequeña reverencia, “ahora, volvamos a casa” agrega después.

    Junto a los aborígenes regresa a la aldea donde la gente celebra la victoria. También observa que trajeron varios trofeos con ellos e incluso le ofrecen la cabeza de Víctor para que se la lleve, “¡gracias, pero creo que aquí se ve mejor que en mi mansión!” responde. “¿Qué harás ahora?” le pregunta Mila, “pues vine con la intención de explorar y eso pretendo hacer, hay varios lugares que quiero visitar, pero antes quiero descansar un poco, realmente ha sido una expedición mucho más dura de lo que había anticipado”.

    Con la calma restaurada Lara aprovecha de seguir con su trabajo. Revisa todo lo que recupero del campamento de Víctor y las notas de Ilsa sorprendiéndose de la cantidad de información que tenia disponible y preguntándose de donde la obtuvo. El jefe de la tribu le permite a Lara llevarse todo lo que desee en señal de agradecimiento, pero ella solo decide llevarse las tablas encontradas y el artefacto que recupero, así como una considerable cantidad de fotos que tomo en las ruinas cercanas a la aldea. Lara también asegura que investigara quien envió a Ilsa y Víctor a la jungla y que mantendrá el trabajo en reserva a fin de evitar más visitas. Se contacta con Joe que se ofrece a acompañarla a unos sitios más distantes, “creo que ya he abusado demasiado de su hospitalidad” le dice a los líderes de la tribu, pero antes de irse hay algo que Lara quiere hacer.

    “¿Y para que quieres hablar con los padres de ese par de rufianes?” dice Mila que aun no se olvida del susto que le dieron en esa caverna, “pues quiero darles las gracias y disculparme, fue mi culpa que ambos resultaran heridos, además sin ellos jamás habría llegado a tiempo a las ruinas y recuperado el artefacto”, “por desgracia eso no es posible”, “¿Por qué?” se pregunta extrañada, “ambos son huérfanos, sus padres fallecieron hace ya varios años, el anciano ha sido quien los ha criado, pero incluso así, los dos hacen lo que quieren”. Lara se queda pensativa ante la respuesta. “Tiempo atrás me dijiste que era deber de los padres con verter a sus hijos en adultos”, “así es”, “¿y qué pasa si los padres no están, si la madre no está?” pregunta Lara, “pues en ese caso otra mujer de la aldea puede hacerlo”, “¿cualquier mujer?” pregunta Lara sonriendo y Mila le asiente, también sonriendo, “cualquier mujer”.

    Ya es de noche y en una choza los dos chicos se recuperan de sus heridas. Por orden expresa del anciano tienen prohibido salir de ahí y él les dejo en claro que si lo desobedecían, habría consecuencias. Sorpresivamente un grupo de mujeres entra a la choza, son siete en total incluyendo Mila y se sientan alrededor de los dos. Todas llevan lo que parecen ser velas y que ponen formando un círculo. Los dos se miran sin entender nada hasta que Lara aparece en la choza. Ella les sonríe a ambos y nota la expresión de sorpresa en sus rostros. Viene cubierta con una serie de pieles, como las que usaba mientras se recuperaba de sus heridas en la aldea. Ambos la observan totalmente estupefactos. Lara camina hacia ellos y se quita su ropa quedando desnuda dejando a ambos atónitos. Entre ambos ella se hinca y los dos hermanos se le acercan y casi se abalanzan sobre ella, “calma, calma hay tiempo” les dice controlando las ansias y las ganas de los dos. Se besa con ambos y ellos comienzan a acariciar su cuerpo, ese cuerpo que tanto desean y por el cual quisieron hacerle un truco sucio, pero ahora Lara se entrega a ambos muchachos.

    Con paciencia y habilidad Lara los maneja a los dos. Se besa con ellos mientras acaricia su cuerpo sintiendo la firmeza de sus pechos y frotando su entrepierna. Por su parte Lara les masajea las vergas a los dos notando lo duras que están. Ambos se ponen de pie y Lara, aun hincada, comienza darles sexo oral por primera vez. Frota ambas vergas y luego las acariciando con su lengua. Pone ambas en su boca y juega con ellas notando la expresión de placer que ambos tienen al recibir sus caricias. Las demás mujeres observan todo lo que sucede, pero no pueden intervenir, esto es solo entre Lara y ambos jóvenes. Usando hábilmente su boca les da una mamada a ambos. Se turna poniendo ambos miembros entre sus labios envolviéndolos por completo y recorriéndolos de arriba abajo. Ella misma lo disfruta bastante sabiendo que es la primera mujer que ellos van a tener. “Tranquilos, no se corran aun” les dice siempre controlando las ansias de los dos.

    “Ven acá” le dice a uno y se le monta encima poniéndolo su coño en la cara, “usa tu lengua” le dice ella mientras sigue dándole sexo oral a su hermano y pronto lo siente moviéndose en su sexo provocándole una serie de espasmos y gemidos. Mila y las demás mujeres siguen observando cada vez más excitadas. Lara se mueve sobre el joven que sigue lamiendo su sexo de manera cada vez más hábil. Lara se frota su clítoris mientras siente esa lengua moverse al tiempo que sigue dando una mamada, todo bajo la atenta mirada del resto de las mujeres ahí presentes.

    De espaldas se pone sobre la cama hecha de pieles y paja. Les hace un gesto a los hermanos y ahora el otro se dedica a lamer su sexo mientras el otro se pone sobre ella metiendo su verga en la boca de Lara que con ansias se la empieza a chupar a medida que él la mueve en su boca como si la estuviera follando. Su coño lo siente bien mojado y ardiente mientras siente una lengua moverse de manera algo torpe al principio, pero con más habilidad a cada momento. “Vamos, ahora viene lo mejor” les dice.

    Lara se monta sobre uno de ellos y le pide al otro que se ponga detrás. Las mujeres están expectantes observando todo y la expresión de excitación en sus rostros es más que evidente. Lara se besa con ambos chicos que no dejan de acariciar su cuerpo, “muy bien, aquí vamos” les dice y con una mano coge ambas vergas y las guía hacia su coño el cual está totalmente mojado y hace que la penetren al mismo tiempo. Ellos se muestran extasiados al sentir el coño de Lara envolviendo sus vergas por primera y ella deja escapar un profundo gemido ante la mirada lujuriosa de las mujeres ahí presentes. “¡Un poco más, un poco más!” dice Lara hasta que ambas vergas las tiene bien metidas en su sexo.

    Durante unos instantes los tres se quedan ahí, sin moverse. Lara busca maximizar el placer que ellos sienten y lentamente comienza a moverse haciendo sus vergas recorran su sexo. Ellos instintivamente reaccionan y la sujetan de sus caderas moviéndose junto a ella. Las mujeres que están ahí presentes observan todo y en sus rostros se aprecia una evidente expresión de excitación, les encantaría participar, pero no pueden. Con más fuerza comienzan a penetrar a Lara cuyos gemidos se escuchan con claridad. Lara intercambia besos con ambos y le pone sus pechos en la cara al chico que está debajo mientras siente las vergas de ambos metidas en su coño.

    Sorpresivamente el que la tiene por detrás saca su miembro y lo presiona entre las nalgas de Lara, “¿quieres probar mi trasero?” le pregunta ella gustándole la idea y él solo asiente con la cabeza. Lara separa sus nalgas y Mila se inclina ligeramente a mirar como se la meten por detrás poco a poco, centímetro a centímetro hasta que la tiene toda bien enterrada. Él abraza con fuerza a Lara, “así es, se siente tan bien cierto”. Ella comienza a moverse con fuerza hace que los dos la cojan bien duro, “¡no te preocupes, tu también lo probaras!” le dice Lara al otro chico mientras le cabalga encima. Las mujeres que observan la escena se saborean los labios, ver a Lara follar es todo un espectáculo.

    “Muy bien, tu turno de follarme por detrás” dice Lara que se sienta sobre el otro chico y guía su verga entre sus nalgas hasta que se hunde por completo, “te gusta verdad” le dice notando la expresión en su rostro. Ella separa ampliamente sus piernas e invita al hermano a que la penetre, “eso es, nada mejor que dos vergas al mismo tiempo”. Entre los dos la cogen bien duro, ambos aprenden rápido y Lara demuestra ser una excelente maestra. La abrazan la besan y Lara disfruta de sus vergas en su boca o teniéndolas bien metidas en su coño o en su trasero, “¡ahora se van a correr con todo!” les dice a los dos que pronto comienza a acabar de una manera increíble, sacan sus vergas y están lanzan chorro tras chorro de semen que se esparce en el cuerpo de Lara, todo mientras son observados por las mujeres que atienden este “ritual”. Tras acabar Mila y el resto de sus acompañantes recitan un canto y una de las mujeres, la mayor de todas las presentes, se acerca a los jóvenes y les hace un tatuaje a cada uno indicativo de su nueva condición de hombres adultos y luego todas se retiran, “espero que lo hayan disfrutado” les dice Lara con una sonrisa, pero ellos apenas pueden hablar después de semejante experiencia.

    Es casi medio día cuando Lara finalmente deja la aldea, promete volver ya que aun esta intrigada por todo lo que encontró, pero ahora desea completar su trabajo de exploración y después regresar a Inglaterra donde seguir con la parte académica. “¿De regreso a la civilización?” le pregunta Joe que la espera en su jeep a la orilla del camino, “no todavía, quiero que me lleves a este lugar” y Lara le indica en el mapa, “¿y qué hay ahí?”, “no lo sé, pero aparece en los mapas que tenia Ilsa, quiero saber porque”, “bueno esto te va a acostar extra” le dice Joe medio en broma, medio en serio, “no te preocupes, tengo dinero de sobra”.

    Los siguientes días Lara explora los sitios marcados en el mapa. Lo que encuentra la deja atónita. Ruinas enterradas en la jungla, columnas de piedra de casi 50 metros altos llenas de símbolos y restos de lo que parece ser un complejo de templos e incluso parte de una ciudad perdida enterrada en la jungla. En el diario del explorador no figura nada de eso, pero si en el cuaderno que Ilsa tenía en su poder. Lara se pregunta si en el pasado habría otra expedición similar en la zona, “voy a tener mucho trabajo en casa” se dice a sí misma.

    Joe la acompaña y le ayuda en lo que puede. No entiende mucho de lo que Lara hace, pero ciertamente se sorprende con las ruinas que encuentra, también aprovecha de observarla con más detalle apreciando sus curvas, Lara luce simplemente espectacular usando un peto bastante ligero y ajustado así como sus shorts. “¡hey, despierta!” le dice Lara en más de una ocasión, “trata de enfocarte en lo que estás haciendo” agrega. Charlando con Lara Joe admite que jamás había visto algo así, aunque menciona algunas historias que han pasado de generación en generación entre las diversas tribus que habitan en la jungla, “si bien hay diferencias, todas tiene el mismo elemento en común, un pueblo, una raza muy avanzada que vivió aquí hace mucho años”, “¿ninguna tribu visita estos lugares?”, “no, la gente de la jungla es bastante supersticiosa o religiosa, algunos ven estos sitios como sagrados, otros los ven como lugares prohibidos que no deben ser molestados, en todo caso es increíble que nadie haya descubierto esto antes”, “como arqueóloga debo decir que jamás espere encontrar algo así en este lugar, en realidad de no ser por el diario de un explorador que fue escrito hace cientos de años, jamás se me habría pasado por la mente visitar esta zona”.

    Con bastante detalle Lara documenta todo lo que puede y fotografía todo lo que encuentra. Hay algunos símbolos que se le hacen familiares, pero deberá buscar en su base de datos en su hogar para confirmar. Mientras Lara termina con su trabajo Joe se dedica a cargar su vehículo preparándose para volver a al pueblo. “Una vista maravillosa” comenta Lara notando como el sol se oculta tras las ruinas, “ni que lo digas” responde Joe que está más atento al esplendido cuerpo de Lara que a la puesta de sol, algo de lo que ella se percata de inmediato, pero no dice nada.

    Es su última noche en la jungla y Joe le ofrece a Lara una cerveza, “no es tan fina como las que hay en tu país, pero es lo que hay”, Lara coge la botella y la bebe casi toda de una vez, “vaya realmente necesitaba una cerveza” y luego sigue bebiendo lentamente jugando con la botella en sus labios. Joe apenas bebe de la suya mientras observa a Lara y se imagina otra cosa entre sus manos y en su boca. Ella lo nota y sigue con su juego, cuando quiere serlo puede ser extremadamente provocadora. “¿Y bien?” dice Lara en voz alta asustando a Joe, “¿Cuánto me vas a cobrar por todo este viaje?”, “bueno, estaba pensando en un bono extra de un 25 % solamente”, “¿solo pensabas en un bono y nada más?”, “eh….”, “tal como creía” responde Lara con una sonrisa y termina de beber su cerveza para después ponerse de pie y dirigirse hacia el jeep buscando su bolso. Joe la observa y no saca su vista de su trasero bien marcado en sus shorts.

    Lara busca en su bolso el dinero para pagarle a Joe cuando siente que alguien la toma de las caderas y le restriega un duro bulto en su trasero, ella no se opone y lo deja actuar. “Vaya pensé que querías solo dinero”, “bueno como tu dijiste, dinero y algo más” dice Joe que continua restregando su miembro contra el trasero de Lara que disfruta del momento. Con fuerza la sujeta de sus caderas y le da unas fuertes acometidas como si la estuviera penetrando y luego la jala hacia su cuerpo besándola en el cuello y buscando sus labios mientras le pasa las manos sobre sus pechos y entre sus piernas haciendo que Lara deje escapar unos ardientes suspiros.

    “Desde que te vi que tenía unas ganas de cogerte”, “¿y qué demoro tanto?”, “bueno, digamos que la idea de recibir una bala en la cabeza me retrasó un poco” y Lara se ríe al escuchar semejante cosa, “pues te aseguro que no te voy a disparar ahora” le dice ella. Con fuerza Joe desliza una mano los shorts de Lara frotándole su sexo, hábilmente mueve sus dedos acariciando su coño y sintiendo los jugos que se escurren mientras le sube su peto y masajea sus senos y juega con sus erectos y pezones. Lara gime profundamente, suspira y cada vez que respira sus pechos se levantan majestuosamente.

    En medio de apasionados besos Lara se deja manosear por Joe que la recorre con sus manos acariciando su atlético y curvilíneo cuerpo. Le estruja sus pechos y desciende entre sus piernas y también entre sus nalgas jugando con su trasero. Lara le soba el bulto notando lo grande que es y se aprieta con fuerza mientras le hunde un dedo en su coño. “Ven preciosa, ponte aquí” le dicen y Lara se pone en cuatro en la parte trasera del jeep. Joe le quita sus shorts observando su coño y cuando ella separa los labios de su vagina se aprecian los jugos escurriendo.

    “¡Eso, así es, más adentro!” exclama Lara al sentir una lengua moviéndose en su sexo. Joe se lo devora con ansias y la deja sin aliento mientras su lengua recorre las partes íntimas moviéndola de arriba abajo y le separa las nalgas presionando sobre su ano y usando sus dedos metiéndolos en su sexo. Lara trata de hablar, de decir algo, pero solo gemidos y jadeos salen de entre sus labios, “¡vamos, no pares!” se le entiende por momentos y Joe no tiene pensado detenerse mientras su lengua se la pasa con fuerza. “Realmente te gusta, eres una mujer ardiente” le dice Joe y luego vuelve a hundir su lengua en el coño devorándoselo y saboreando su ardiente sexo.

    Con fuerza le mete los dedos en ambos agujeros a la vez, a Lara le encanta así y se mueve haciendo que sus pechos se balanceen rítmicamente. Los dedos de Joe se hunde en su sexo y en su trasero, el los mueve y se los retuerce dentro dejando a Lara en completo éxtasis, “¡eso es Joe, más adentro, bien adentro!” le pide y él redobla sus esfuerzos y se los hunde bien profundo. Luego la abraza con fuerza y le pasa los dedos en la boca, “ahora te daré algo especial”, “pues qué esperas, dámelo todo” dice Lara que mueve su trasero de un lado para otro.

    Joe se quita su polera y sus pantalones. Tiene un físico delgado, pero con músculos marcados sin duda consecuencia de una vida en la jungla. También tiene una serie de tatuajes en su pecho, sin embargo Lara se muestra más interesada en lo que se asoma entre sus piernas al bajarse los pantalones. Una verga de buen porte que él comienza a frotar hasta ponerla aun más dura y tiesa, “pues métela toda, aquí te espero” le dice Lara separando los labios de su vagina con sus dedos. Joe desliza su miembro entre las nalgas y se la pasa por su sexo. Juguetea con ella, le roza su coño con la punta de su verga y luego la desliza sobre su clítoris haciéndola gemir, “bien preciosa, aquí vamos” y Lara cierra sus ojos al sentir ese miembro hundiéndose en su coño. Joe la toma de las caderas y presiona su verga metiéndola lentamente, poco a poco, en el mojado y caliente sexo de Lara que se muerde sus labios de placer, “una entrada triunfal” le dice Lara al sentir el miembro bien enterrado en su sexo.

    A Lara le encanta esa pose, le gusta ponerse en cuatro y sentir un miembro dentro, le gusta mover sus caderas y restregarlo en su sexo mientras se mueve con fuerza sobre su compañero para que se meta bien adentro. Joe la deja actuar, la deja tomar la iniciativa y disfruta de cómo se mueve con habilidad y soltura sintiendo su ardiente coño envolver y tratar su verga. “Si que sabes moverte” le dice a Lara abrazándola con fuerza y buscando sus labios.

    Junto a la fogata ambos continúan follando haciendo un 69. Lara mostrando sus habilidades orales dándole una jugosa mamada mientras Joe le sigue devorando el coño. Ella estruja la verga entre sus manos, la frota con fuerza y la desliza entre sus labios poniéndola toda en su boca mientras siente una lengua y dedos acariciando su sexo, “preciosa tu sí que sabes dar una mamada”, pero ella no responde estando ocupada con el miembro en la boca.

    Montada encima Lara le da una dura cabalgata, sus grandes y firmes pechos se agitan vigorosamente y mueve sus caderas para sentir mejor el miembro. Joe la abraza y hunde su rostro entre sus magníficos senos chupándolos con ganas. “Eso es así, chupa bien mis tetas” le dice ella. Joe pone a Lara de espadas y ella separa ampliamente sus piernas para envolverlo con las mismas. “¡Ven aquí!” le dice y Joe la penetra furiosamente en medio de los ardientes besos de ambos los gemidos de ambos y el ruido de la fogata se mezclan con los sonidos típicos de la jungla.

    “¡Vamos Joe, dámelo todo!” le pide Lara que ya se ha corrido y quiere hacer acabar a su amante. Joe saca su verga y la pone entre los senos de Lara que la aprieta entre los mismos. “¡Eso es así, frótala con fuerza!” le dice él que se mueve restregando su miembro. Ella abre su boca y saca su lengua preparándose para recibir la descarga y Joe no la decepciona corriéndose de manera abundante. “¡Oh Lara tu si eres toda una mujer!” exclama más que satisfecho mientras ella le hace una mamada, “¡y tu no lo haces nada mal, para un chico citadino!” responde ella haciendo burla del hecho que Joe vive en el pueblo y no con su gente en la aldea. Ambos se quedan ahí un rato, bebiendo otra cerveza y Lara comentando acerca de todo el trabajo que va a tener al volver a Inglaterra. “¿Con lo que he visto de ti me cuesta verte como una científica?”, “las apariencias engañan” responde Lara que pasa la noche junto a Joe.

    Por la mañana se visten rápidamente, el avión que recogerá a Lara está por llegar. Mientras se arreglan, Lara nota unos tatuajes que se le hacen familiares en el cuerpo de Joe. “¿Dónde te hiciste esos tatuajes?”, “estos, en la aldea, los tengo ya que mi padre es el anciano jefe” y Lara queda asombrada, “¿tu padre es el anciano?”, “así es, porque”, “por nada, eso explica algunas cosas” responde sonriendo ante un desconcertado Joe.

    De regreso en el pueblo el avión la está esperando, Lara carga sus cosas y luego se le acerca a Joe y le entrega un papel con un número de teléfono, “en caso de problemas, me llamas”, “así lo hare, realmente te voy a echar de menos” le dice Joe que trata de abrazarla, pero Lara no se lo permite, “lo disfrute anoche, pero no te hagas ilusiones”, “me encantan las mujeres difíciles” y Lara se despide dándole un beso y luego sube al avión.

    Ya en su hogar Lara se pone manos a la obra usando su extensa red de contactos y buscando toda la información que tiene a su disposición, pero sin mucho éxito. En los archivos de su padre encuentra muy poco y buscando en diversas universidades tampoco hay mucho. Quien le dio la información a Ilsa es la clave del misterio, pero tampoco hay una pista de quien la envió e incluso de la propia Ilsa no hay mucho para investigar. Lara se pasa las siguientes semanas investigando este enorme misterio, pero en ocasiones siente que está dando vueltas en círculos persiguiendo su sombra. Sin embargo una carta que recibe le llama profundamente la atención.

  • El chantaje del amigo de mi novio

    El chantaje del amigo de mi novio

    Hola soy Ali. Primeramente, les quiero agradecer por leer todos mis relatos anteriores, de verdad me encanta compartir con ustedes todas mis experiencias y anécdotas, también les agradezco a todos los que me mandaron mensajes a mi cuenta de Instagram tjgirl_of diciéndome lo mucho que les gustan de mis relatos, de verdad muchísimas gracias.

    Hoy les voy a contar algo que me sucedió con un amigo del que ahora es mi esposo, esto sucedió cuando estábamos en los preparativos de la boda y faltaba casi un mes para que nos casáramos, mi prometido tenía 31 años y yo apenas acababa de cumplir los 27, nuestros padres no estaban muy conformes con que nos casáramos, pero como todo joven que no escuchamos consejos, así que lo íbamos a hacer dentro de un mes.

    Todo inició cuando estábamos entregando las invitaciones, mi novio insistió en que lo acompañara a entregarle la invitación a uno de sus amigos, se trataba de Mario, un tipo bien parecido, bastante alto y muy atractivo, la razón de mi renuencia a acompañar a mi novio a la casa de Mario es porque siempre que había convivido con él, se la pasaba sabroseandome con la mirada viéndome descaradamente los senos o las nalgas cuando me volteaba haciéndome sentir de lo más incómoda.

    En fin, ya estando en su casa noté como su mirada estaba dirigida hacia mis piernas como siempre, yo ese día llevaba puesto un vestidito un tanto corto que me llegaba como un poco más de una cuarta arriba de la rodilla, esto dejaba admirar mis morenas y bien formadas piernas, su vista también estaba clavada en mi escotada blusa que dejaba ver mis tetas ya que no uso bra y eso hace que se me marquen un poco los pezones en la tela de la prenda. Después de soportar las miradas de él por un rato, mi novio fue al baño dejándome sola con él, yo ingenuamente pensé que el tipo se comportaría cuando en eso vi que Mario claramente de manera intencional tiró al suelo su teléfono celular, cayendo justo debajo de la mesa que estaba en medio de los dos ya que nos encontrábamos en su comedor, cuando Mario estaba agachado recogiendo según su celular pude notar que volteó hacia donde yo estaba sentada, intentando tomarme una foto con su celular apuntando la cámara a en medio de mis piernas, yo las cerré rápidamente pegando mis rodillas para que el idiota no tomara nada de fotos de mi ropa interior, cuando se levantó me miró con cara de lujuria y una sonrisa coqueta a lo que yo solo lo vi con cara de “no puedo creer lo que acabas de hacer”, después de eso regresó mi novio del baño y prosiguieron los dos su plática como si nada hubiese pasado.

    Cuando llegó la hora de por fin irnos y salir de ese lugar, Mario le dijo a mi novio que abriera la puerta del jardín y le arrojó las llaves, mi novio se adelantó a la puerta dejándonos a Mario y a mí caminando atrás, fue ahí cuando sucedió lo impensable, mientras mi novio batallaba con abrir la puerta porque aparentemente tenía truco, el cabron de Mario me levantó el vestido de atrás y me manoseó el culo sobándome las nalgas desnudas, ya que como siempre, ese día yo traía puesta una tanga de color verde clarito con holanes blancos de encaje en las orillas, le iba a soltar un madrazo al imbécil pero en eso me hizo quedarme inmóvil abriendo los ojos y la boca completamente de la impresión ya que el muy cabron, aparte de manosearme, ahora estaba jalándome la tanga hacia arriba estirándomela y haciendo que se me metiera de más entre mis nalgas y dejando que los labios de mi vagina salieran a la vista.

    Mario me jaló la tanga tanto que hasta me hizo pararme en las puntas de mis pies aleteando con mis brazos de lo mucho que me estaba ardiendo el elástico en toda mi zona intima, después de unos segundos la soltó de un solo golpe sonando como un látigo en mis nalgas haciéndome soltar un gritito de dolor, lo que hizo voltear a mi novio y preguntarnos que había sido eso, Mario le dijo que probablemente habían sido los vecinos, mientras yo toda colorada del rostro me bajaba discretamente el vestido de atrás y me acomodaba la tanga en su lugar, quise decirle mil cosas al imbécil pero sabía que eso le traería molestias a mi prometido y no dije nada, solo le lancé una mirada de enojo al cabrón mientras él me volvía a sonreír cínicamente después de lo que me había hecho, yo solo caminé a donde estaba mi novio ya que la puerta ya estaba abierta, se despidieron Mario y mi novio y nos fuimos de ese lugar.

    Pasaron los días y yo no volví a ver ni a saber de Mario hasta que, faltando unos días para la boda, los padres de mi novio decidieron hacer una fiesta para celebrar nuestro casamiento, en la que estaban presentes familiares y amigos, yo había invitado a mis compañeros de bachillerato entre los que estaba un ex novio, con el que había asistido al concierto que les conté en un relato pasado.

    Debo admitir que, a pesar de aquella experiencia con él, me gustaba mucho porque estaba bien guapo y tenía los mejores brazos que había tocado en mi vida, lo saludé e intercambiamos unas palabras cordiales y listo, nada relevante, mientras caminaba durante la fiesta también vi a Mario, el amigo de mi novio que me había ultrajado en su casa y el que, como de esperarse, me miraba con descaro mi cuerpo sin ningún intento de discreción.

    La noche se desarrolló de la más incómoda para mí, ya que Mario ya entrado en copas comenzó a nalguearme cada que pasaba junto a él de una manera muy disimulada pero bastante fuerte, lo odiaba pero no podía decirle nada y menos en la fiesta que los padres de mi novio nos habían hecho, entonces dicho esto, me tocaba soportar que siempre que pasaba yo junto a él solo recibía yo la nalgada que me hacía tambalearme a veces.

    Como si eso no fuera poco, no supe cómo pasó, pero mi ex se despidió ya que estaba bastante ebrio y yo me ofrecí a encaminarlo a su coche, ya que la casa de los padres de mi novio tiene un terreno que usaron para que la gente estacionara su vehículo.

    Mi ex estaba muy tomado y no tan coherente con sus palabras, cuando llegamos a la puerta de su coche estuvimos solos unos minutos, en los que me pidió un favor de despedida, me pidió que lo besara por última vez ya que dentro de unos días yo sería una mujer casada, honestamente no sé qué me pasó por la mente al escuchar su petición, no sé si fue la emoción del momento u otra cosa pero acepté, él me tomó de la cintura y yo giré mis brazos sobre su cuello y nos empezamos a besar de una forma tan deliciosa que no podía separar mis labios de los de él, cuando me estaba besando me empezó a tocar mis nalgas por debajo de mi vestido hasta llegar a mi tanga y tocarme sin ningún obstáculo el culo, yo intentaba resistirme pero bajo el calor del momento lo dejé que me tocara a su antojo, nuestra calentura se estaba escalando poco a poco cuando de pronto y de la nada apareció Mario, yo solo lo vi con cara de susto y me intenté separar de mi ex mientras él sacaba las manos debajo de mi vestido y se subía a su coche para irse inmediatamente, Mario se quedó admirando mis nalgotas bamboleándose, apenas cubiertas por el hilo de mi tanga ya que con las prisas el vestido se me había enrollado en el elástico de la tanga y yo solo lo jalaba desesperadamente para acomodarlo, no tuve éxito hasta después de unos segundos, segundos que Maro se deleitó de lo lindo de todo mi trasero

    Mario me vio sonriendo con su manera de sonreír tan perversa y me enseñó una foto en su celular, en la que aparecía Mario sonriendo y haciendo una señal de like, mientras en el fondo salía yo con mis nalgas al aire siendo manoseadas por mi ex al mismo tiempo que nos besábamos, al ver eso se me fue la sangre a los pies y solo le pregunté qué pensaba hacer con eso, me dijo que si yo no quería que mi novio y su familia se enteraran de lo que había hecho, yo tendría que aceptar ahora algunas de sus peticiones de él, yo estaba colorada de la vergüenza y con los ojos llorosos, no supe que contestar y solo bajé la mirada dándole a entender que me encontraba a su disposición.

    Él entendió que me tenía a su merced e inmediatamente se acercó y comenzó a manosearme descaradamente las tetas con una mano y con la otra subió mi vestido para sobarme la vagina por encima de la tanga, después de unos minutos me hizo a un lado la tanga y me comenzó a dedear, yo mientras tanto sollozaba llorando y le pedía que no lo hiciera, él ignoró mis llantos y siguió aprovechándose de mí metiéndome los dedos en mi vagina libremente hasta que se detuvo y se sacó su verga, me dijo que se la empezara a jalar, yo sin tener más remedio respiré profundo y lo comencé a hacer, le tomé la verga con mis dos manos y se la comencé a jalar lentamente mientras él ponía las manos en su cintura como símbolo de victoria, después de unos minutos de estársela jalando, me obligó a que le diera una mamada, con la mente en blanco y sintiéndome de lo más humillada me arrodillé en el pavimento y ahí en el terreno de la familia de mi novio, entre los coches de los asistentes a la celebración de mi casamiento, le mamé la verga al amigo de mi novio hasta que se vino en mi boca haciéndome tragar su semen.

    Cuando regresé a la fiesta y entré de nuevo a la casa, mi novio ya me había estado buscando por mucho tiempo, yo venía del estacionamiento con el sabor del semen de Mario aun en mi boca, pero eso no era lo peor ni lo que me tenía más preocupada, el muy cabron me había dicho que me esperaba en su casa al día siguiente para cogerme, así tal cual con esas palabras me lo había dicho, chantajeándome con contarle a mi novio de mi desliz con mi ex, también amenazándome con mostrarle a todos los videos y fotos que había tomado mientras su noviecita santa le había jalado y mamado la verga por varios minutos, hasta que lo hizo venirse en su boca y tragarse su semen.

    Ese día toda la noche estuve pensando en lo que sucedería al otro día, supongo que le atribuyo al estrés de aquellos días el no saber cómo manejar la situación. Al otro día sin tener ninguna otra opción, fui a casa de Mario, llevaba yo puesta una faldita rosa pastel algo corta que se abrochaba solamente con un segurito en la parte frontal, me había puesto una tanga como deportiva de color azul con los bordes negros, había completado el vestuario con una blusa flojita color blanco que dejaba mi abdomen al descubierto.

    Al llegar a la casa y tocar la puerta frontal, Mario me abrió la puerta con solo una toalla enrollada en su cintura como si se hubiese salido de bañar, me vio y se sonrió mientras yo solo miraba al piso ya que no lo podía ver a los ojos, el tipo me dijo que le dijera en voz alta para que había ido a su casa, lo que me hizo voltearlo a ver a los ojos y decirle que estaba loco, Mario solo se rio de nuevo y me volvió a decir que esta vez gritara diciendo a que era lo que había ido, a lo que le conteste de nuevo que era un psicópata, al escuchar eso me arrancó mi bolso y tomó el segurito de mi falda jalándolo llevándose toda la falda con el jalón, dejándome en la banqueta frente a su casa en pura tanga a la vista de todos los autos que estaban pasando, me quedé en shock por unos segundos pero reaccioné rápido pegándole desesperadamente a la puerta rogándole que me dejara entrar, mientras voleaba a ver como la gente a los alrededores se detenían a verme semidesnuda en pura tanga brincando y gritándole a Mario que me abriera la puerta, el tipo me dijo que si no gritaba la razón por la que había ido a su casa no me dejaría entrar, de la desesperación solo grité “vengo a que me cojas Mario por favor déjame entrar!!”.

    Cuando grité eso, más de una persona del público se carcajeó y algunos gritaron cosas como “yo te atiendo putita” “si no te abre la puerta pues vente conmigo”, en eso se abrió por fin la puerta y entré rápidamente a la casa cerrando la puerta detrás de mí.

    Al estar ya dentro de la casa, mi corazón estaba muy acelerado y solo me solté en llanto para desahogar todo el susto que me había hecho pasar el imbécil este, pero poco a poco recordé que eso era la menor de mis preocupaciones. Acto seguido, todo sucedió tal y como Mario dijo que sucedería, al estar en el patio de su casa solo me dijo “bueno cabrona a lo que viniste”, con una mano me tomó del cuello, me giró de espaldas a él y con la otra mano me arrancó la tanga de un jalón, haciéndome gritar de la impresión y dejando mis nalgas desnudas frente a él, me tomó con las dos manos de las caderas y solo vi que su toalla cayó al piso, acto seguido… me cogió como todo un animal penetrándome la vagina por detrás haciendo rebotar mis nalgas mientras me culeaba, me culeo a su antojo e hizo conmigo lo que le dio su gana, ese desgraciado me estaba haciendo su hembra de la forma en la que él quería, su miembro entraba y salía de mis adentros rítmicamente sin detenerse, haciéndome una tremenda cogida mientras yo solo le suplicaba que se viniera rápido para que se detuviera, él solo me nalgueaba y me embestía continuamente, debo admitir que el tipo sabía lo que estaba haciendo, no era por su tamaño de verga ya que la tenía igual a la de mi novio, aunque un poco más gruesa a lo mejor.

    De repente pasó lo que jamás me imaginé que fuera a pasar, me hizo tener un orgasmo involuntario hasta que yo misma al estarme viniendo provoqué con mis contracciones hacer que él se viniera dentro de mí, me llenó de su semen mi vagina y se salió dándome una última nalgada y diciéndome “ya te puedes ir, nos vemos en tu boda putita” mientras se metía a su casa riéndose. Todo sucedió bastante rápido, fui una muñeca en sus manos y ahora me desechaba como tal, pero ahí no terminó mi historia con él, a partir de ese día Mario me hizo su esclava sexual.

    Pasaron los días y mis encuentros con Mario siguieron dándose seguido, el día de la boda caminé al altar bien cogida por él, ya que antes de que me pusiera mi vestido blanco de novia, me dijo que fuera a su casa y nuevamente me volvió a dar una tremenda cogida, con esa sensación me casé con el que es hoy en día mi esposo. Ya casada y viviendo con mi esposo, el muy cabron de Mario me cogía en su casa cada vez que se le antojaba, incluso mientras me tenía desnuda en su recamara, le hablaba a mi esposo para invitarlo a platicar a su casa, lo hacía pasar a la casa y lo dejaba esperando unos minutos en la sala, mientras él esperaba, Mario me metía la verga una y otra vez mientras yo ahogaba los gritos en la almohada para que mi esposo no reconociera mi voz, cuando mi esposo se retiraba después de que Mario platicara con él, diciéndole que en la recamara tenía una putita que se andaba culeando sin decirle que se trataba de su esposa, Mario volvía para seguir metiéndome la verga e incluso grababa videos cogiéndome y los subía a una página de pornografía, ya hay varios videos míos por internet donde salen mis nalgotas rebotando encima de la verga de él o empinada siendo ensartada por su verga una y otra vez.

    A veces venía a mi casa cuando mi esposo no estaba y mientras esperaba a que llegara, me daba unas cogidas en nuestra recamara o en la sala, donde sea que a Mario se le antojara cogerme ese día, aun estando mi esposo viendo la TV en la sala, Mario hacía como que iba al baño y mientras yo lavaba los trastes, él se acercaba a mí por detrás y ya sea que me levantara la falda o me bajara el pantalón, haciéndome a un lado la tanga me metía la verga poniéndome una cogida más, él ya conocía todas mis tangas y hasta sabía que días tenía mi ciclo menstrual, me conocía tan bien que incluso hasta sabía cómo acomodarse para hacerme venir rápido si se lo proponía, al principio habían sido algo forzados mis encuentros con él, pero debo aceptar que después de un tiempo me había acostumbrado a coger con él, que los días que no sucedía me sentía rara, supongo que era por no sentirme con el peligro de ser descubiertos, ya sea por mi esposo o por alguien más mientras yo le seguía dando las nalgas al amigo de mi esposo, para que me culeara una y otra vez en cualquier lugar que se le antojara.

    Un día en un intento de zafarme de todo ese enredo de chantaje, decidí decirle a mi esposo la verdad sobre lo que había sucedido con mi ex en aquella fiesta para quitarle algo de poder a Mario sobre mí, al confesarle todo a mi esposo, él solo se sonrió diciéndome que le daba gusto que por fin se lo hubiera dicho, a lo que yo me desconcerté y le pregunté a qué se refería, mi esposo me dijo que él nos había visto a mi ex y a mí en el estacionamiento ese día y que cuando nos empezamos a besar, él prefirió regresarse a la fiesta para dejarme que me despidiera de mi ex novio sin problema.

    Al escuchar todo lo que me estaba diciendo empezaron a pasar muchas cosas por mi cabeza, empezando con la impresión de que mi esposo no tuviera ningún problema con que yo estuviera con otro hombre y terminando con lo estúpida que me sentía, al haber tenido que estarle dando las nalgas a Mario para que no le dijera nada a mi esposo, cuando él ya estaba enterado de todo desde un inicio.

    Fin.

  • Una buena ducha y culo exquisito

    Una buena ducha y culo exquisito

    Bueno, es mi primer relato y a través de esto debería hacer una descripción de mí para darles una idea mental de mi cuerpo y físico como tal. Pero haré una breve a través del relato para no aburrirlos y ya una más detallada en la descripción de mi perfil.

    Los relatos son reales, me motiva el hecho de volver a recordarlos, escribirlos, compartirlos y que nos emocionemos todos juntos con estas experiencias

    Lo que les vengo a contar sucedió ya hace un buen tiempo con Gabi, mi exnovia, con la cual teníamos una buena confianza y comunicación, lo que llevaba a experiencias sexuales muy excitantes. Ella es bajita, mide 1,58 cm, pero con unos senos riquísimos, un buen tamaño, nada exagerado, unas piernas perfectamente formadas y un culo redondito, paradito, aunque no muy grande.

    Todo sucede al momento de haber terminado de follar antes en su cama, al terminar decidimos ir a bañarnos y ahí estamos, desnudos y yo otra vez me empalmé, verla de espaldas y su culo redondito puso dura mi verga, ella se volteó, miró, sonrió y me lanzó una mirada picarona.

    Tomó mi pene con una de sus manos, mientras se acercó y me dio un beso apasionado, para luego suavemente ir bajando por mi cuerpo, besando mi pecho, mi abdomen y llegar hasta mi pene para empezarme hacer un oral rico, ya ahí arrodillada metiéndose todo mi pene en la boca… chupándolo a fondo, lamiéndolo y masturbándome mientras me lo chupa… ufff lo sabe hacer muy bien.

    Dejó mi verga bien untada de saliva, ella se levantó y volvió a besarme… Y en ese mismo instante y en algo cómico ella tomó el jabón de baño y lo tiró al suelo, lo hizo caer tras de ella con tal de tener que agacharse a recogerlo, dándome la espalda a mí y al agacharse dejarme a la vista su precioso culote.

    Verla hacer eso me prendió aún más y me regresa a mirar y me invita con una sola seña de que le coma el culo como tanto le gusta, y sin pensarlo fui a lamerle todo su culo, un beso negro tremendo pues me encanta mamarle el culo, y así de lamberle bien rico sus nalgas y haciendo presión con mi lengua en su ano como si fuera penetrarla con ella, empecé a meterle un dedito para empezar a dilatar su anito… al sentir ya 3 dedos en su culo, y gimiendo muy rico, se incorporó y con toda la perversión del mundo y una voz muy sensual se me acercó al oído y me dice “Fóllame el culo, métemela por detrás, quiero tu verga en mi culo» y se pegó contra la pared, poniendo su pecho en la pared para hacer un punto de apoyo para dejar libre sus manos y así sacar su culote hacia atrás y con sus manos abrió sus nalgas dejando ver su ano ya dilatado y vuelve a decirme, «mi culo es tuyo, métemela».

    Una vista sexualmente increíble y no soporté las ganas y me arrodillé a lamerle su ano unos 10 segundos más, le pasé la lengua por todo su culito y le escupí bastante saliva en su hoyito, me paré y puse mi pene en la entrada de su culo, y empecé a empujar suave, iba entrando poco a poco todo. Cuando la tuvo toda adentro empezó a mover su culo en círculos y a dar embestidas rápidas, es demasiado rico verla como se menea del gusto de sentir mi verga dentro de ella. La tomé de sus tetas para agarrarla y la follé a mi ritmo, siempre llegando con envestidas fuertes pues eso le excita muchísimo.

    Estuvimos un buen tiempo así y la tomé del pelo para que se voltee y nos dimos un beso con lengua excitante mientras al mismo tiempo aumenté la velocidad de penetración y bajé mi mano de su teta a tocarle sutilmente su clítoris y tanto ella, al igual que yo, sentíamos una gran excitación que tuvo un orgasmo ella y al ver como se venía eyaculé una gran cantidad de semen en su culo.

    Quedamos agotados, especialmente yo, porque yo mido 1,78 cm y la diferencia de alturas hace que debía inclinarme un poco para poder follarla, pero valió tanto la pena el esfuerzo porque terminar, sacar mi pene, verla ahí parada, y va con sus manos y abre sus nalgas, dejándome observar su ano bien abierto y chorreando semen.

    Espero igualmente todos hayan disfrutado de este rico momento que pude vivir.

    Estaré por aquí con otros relatos igual de buenos o mejores.

    Si desean saber más de mí vayan a mi perfil.

  • Cada día quería más

    Cada día quería más

    Descubrí que mi pareja mantenía relaciones sexuales con una amiga común, en un principio no podía creer como podía traicionarme…

    Marga se había separado y la invité una temporada a vivir con nosotros, hasta que encontrara una vivienda que le encajara y que estuviera tranquila con nosotros. Éramos amigos desde hacía años.

    Paul habló conmigo en varias ocasiones explicándome que no había sentimientos, eran juegos y que le gustaría que participara en ellos. Mi respuesta inmediata fue…

    — NO, ni hablar…

    Pero después de hablar mucho, participando Marga y haciéndome entender que estos juegos nos unirían más a Paul y a mi como pareja, acepté…

    Me enseñaron Marga y Paul a mantener relaciones sexuales con ellos, y llegó un momento en que lo necesitaba y lo buscaba, nunca antes me había fijado en el coño de otra mujer…

    Cuando estábamos sentados en el salón, viendo la televisión, Marga se abría de piernas y yo no podía dejar de mirarla, como era, como se excitaba, como goteaba líquido, como se le hinchaban los labios y crecía su coño…

    Cuando Paul le metía la polla, veía como se abría su vagina, como le salían sus flujos y mojaba los testículos de él y también cuando la veía como se masturbaba y como lo hacía… uff me fascinaba verla y en mi cabeza solo tenía esa imagen.

    Si una semana no había sexo entre los tres, yo lo buscaba… recuerdo una semana que no había pasado nada…

    Estábamos sentados en el sofá grande y Marga en el pequeño, hacía calor y estábamos todos desnudos, y sin saber porque cogí la polla de Paul y empecé a tocarla, ellos me miraban sin decir nada, y cuando empezaba a crecer, bajé la cabeza y empecé a chuparla, con suavidad, lamiéndola con intensidad, entonces Marga se acercó y quería chupar también la polla de Paul.

    Entonces me aparté, y ella levanto mi culo y se puso de rodillas tras de mí y empezó a chuparme el coño… tan cachonda estaba, el notar su lengua rozar mi vagina, me volví un volcán y exploté tremendamente fuerte y me olvidé de la polla de Paul…

    Marga tuvo que seguir chupando a Paul, este tenía la polla durísima, se había puesto muy cachondo mirando cómo Marga me hacía disfrutar. Ella empezó a meterse la polla muy deprisa, la devoraba hambrienta, con sed… Paul empezó a gemir más deprisa y yo empecé a tocarle sus testículos y al momento terminó con una buena corrida, Marga tragó todo su semen, le dejo la polla bien limpia.

    Luego Marga se tumbó en el sofá e hizo que Paul y yo la chupáramos bien los pechos y vagina. Hubo un momento que yo necesitaba comerle el coño y Paul no se apartaba y empezamos un juego de lenguas comiendo un dulce.

    Marga no dejaba de gemir, decía…

    — me volvéis loca de placer, estoy a punto, si seguís así me voy a correr…

    Continuamos chupando los dos con nuestras lenguas y su vagina y al momento oímos un gemido desgarrador que anunció su gran corrida.

    Marga y Paul me metieron en ese mundo y me volvía loca, me gustaba y disfrutaba mucho, todo era felicidad, buscaba momentos para pillarlos cuando se masturbaban cada uno, y mientras les miraba yo también me hacía una paja, y cuando estábamos juntos quería jugar con ellos y si me decían que no, yo empezaba con Marga o con Paul o con los dos.

    Estaba obsesionada y necesitaba sexo a diario. Ahora lo pienso y no lo entiendo, pero en ese momento era como droga que me empujaba a querer más…

    Woman Penelope

  • Cazadora cazada

    Cazadora cazada

    Cuando conocí a Fernanda, quedé admirado por varias razones: la primera su hermosura, una mujer de 30 años, casi de mi misma altura, 1.70 morocha, de ojos grises espectaculares, un físico tremendo, cola, pechos, cintura; la segunda, su sonrisa franca, sincera; la tercera, su gestualidad, sus manos hablaban casi tanto como su boca; la cuarta, su personalidad, lograba que cuando entraba a un lugar con mucha gente, todos volteara para verla.

    Ella era Jefa de ventas de una empresa de computación, y era de las muy buenas. Cuando charlábamos en las presentaciones que organizaba con otros invitados, todos decían lo mismo: te vende cualquier cosa, te tenés que cuidar.

    Justamente fue en una presentación de las nuevas computadoras. Estaba muy bien organizada, con asistentes de ventas en cada equipo explicando una y mil veces las capacidades. Ella recorría todo el salón charlando con cada uno. Yo estaba mirando una computadora y sentí que alguien me miraba. Levanté la vista y ella me miraba desde otra computadora, a unos 5 metros. Minutos después, se acercó a mí.

    “Hola Claudio, que grato que haya venido, muchas gracias. Soy Fernanda Fuentes, Jefa de Ventas. ¿Ha podido ver los nuevos equipos? ¿Tiene alguna duda de que son los mejores?

    “Un gusto Fernanda, veo que es tal cual me la describieron”

    “Huy, que le habrán contado.”

    “Que es excelente en lo suyo.”

    “Perdón que sea directa, ¿Qué edad tiene Claudio?”

    “40 años”

    “Me parecía mucho menos, no te daba más de 35. Perdón, ¿te puedo tutear? Dijo con un mohín, y una sonrisa pícara.

    “Por supuesto, y si no te molesta, haré lo mismo.”

    “Obvio, Claudio. Es tradición que cuando tenemos un nuevo posible cliente, lo invitamos a almorzar o cenar, a elección de la persona. ¿Qué preferís?”

    “Normalmente no almuerzo, prefería una cena.” Dije.

    “Te llamo en la semana y acordamos. Te dejo que sigas mirando. Cualquier duda, me avisas, o lo charlamos en la cena. Ah, no te avisé que la cena es conmigo. A menos que tu señora te haga problemas.”

    “No te hagas problema por eso.”

    Y se fue caminando con la seguridad que la iba a mirar irse… Lo estaba haciendo cuando se dio vuelta y me sonrió.

    El jueves a la tarde me llamó a mi celular.

    “Claudio, soy Fernanda, de CompuVip. ¿Soy inoportuna?”

    “Hola Fernanda, no para nada. Decime.”

    “Es por la cena que te debo. ¿Podes mañana?”

    “Ningún problema, es más, prefiero que sea viernes. ¿Dónde nos encontramos?”

    “Nooo, la invitación es all inclusive, te pasa un auto a buscar por donde digas, así podes tomar alcohol tranquilo. Este es mi celular, ¿me pasas tu dirección?”

    “Dale, ahora te mando un mensaje.”

    “Genial, te paso a buscar a las 21 Hs. Nos vemos mañana, un besito.”

    “Nos vemos.”

    Esta mujer es terrible, pensé. No voy a negar que me atraía.

    Al día siguiente, muy puntualmente llamaron a mi portero eléctrico, avisando que me esperaban. Cuando bajé me encontré un auto alemán, el chofer abrió la puerta y sorpresa, Fernanda estaba adentro esperándome. Un vestido espectacular, con un escote que permitía una vista perfecta de la redondez de sus pechos, y la falda con un tajo que mostraba casi toda una de las piernas.

    “No esperaba ni este auto, ni que en persona vinieras a buscarme.” Dije.

    “Es un gusto para mí. Te propongo algo: tenemos 30 minutos para llegar al restaurant que elegí. Vos tenés ese tiempo para preguntarme lo que quieras de las computadoras, y yo contestarte y para comentarte sus bondades. Después, nada de trabajo. Podemos llamarla una cena de nuevos amigos.”

    “Me parece excelente.”

    Y todo el trayecto fuimos hablando de la compu. Sabía vender espectacularmente sus productos. El chofer estacionó y antes de bajar le dije:

    “Fernanda, en realidad no soy el Gerente de Compras, ni el de IT. Soy el Gerente General, y de computadoras, mucho no sé.”

    “¿En serio? ¿Será por eso que venimos a este restaurant y no a un carrito de la costanera? Me dijo casi burlándose. Solo pude sonreírme.

    Bajamos y como buen caballero, le ofrecí mi brazo, y ella agradeció y pasó su brazo. Fuimos a una mesa reservada, en un sector vip, y nos sentamos.

    Primero charlamos de temas banales, política del país, economía, hasta del clima. En el segundo plato, cambió.

    “El otro día evadiste muy bien mi pregunta indirecta: ¿Sos casado, novia, amante?” dijo.

    “Novia, no convivimos, hace poco más de seis meses que salimos.”

    “Guau, sos joven, fachero, tenés un cargo importante… muchas mujeres se tirarían en tus brazos.”

    “Gracias, no es tan así.” Dije. ¿Y vos?

    “Esquivando algunos tiburones… pero como tampoco soy una mojarrita, algunos peces pequeños me como.” Dijo sonriendo.

    Cuando terminamos de cenar, pedimos un café y ella dijo:

    “Este encuentro merece un brindis con champagne. ¿Qué opinas?”

    “Un champagne en compañía de una bella dama nunca se debe rechazar. ¿Dónde querés ir?, el champagne lo invito yo.”

    “Claudio, te aclaro que en el momento que firme la cuenta, mi trabajo de anfitriona termina. Paso a ser Fernanda y punto. Una mujer que está con un hombre encantador. ¿Si vos querés, lo tomamos en mi casa y te ahorras el champagne?”

    “Más difícil de rechazar todavía.”

    Subimos al auto, ella le indicó al chofer donde ir, y le hice una seña para que se acerque y al oído le pregunté:

    “Cerezas al marrasquino, ¿tenés?”

    “No, ¿son necesarias?”

    “Siempre es bueno tener un frasco a mano. Camino a tu casa conozco un lugar donde comprar a esta hora.”

    “Avisale al chofer.”

    Nos detuvimos, compre un frasco y volví al auto.

    “Me tenés intrigada con lo de las cerezas.” Dijo y me sonreí enigmático.

    Ella vivía en un departamento muy amplio, un semipiso con tres dormitorios, living, y comedor.

    “Pongo un poco de música, y me pongo más cómoda. Sacate el saco, en la heladera está el champagne, en ese mueble el balde, y las copas.”

    Preparé todo y ella regresó con una musculosa híper pegada al cuerpo, y una mini de infarto.

    “Si en vez del trajecito que tenías en la presentación usabas eso, vendías el triple seguro.”

    “No Clau, esto es una excepción, nadie me vio vestida así, como nadie vino a tomar champagne a mi departamento.” Me dijo clavándome la mirada.

    Serví el champagne, y brindamos por una salida estupenda.

    “¿Y las cerezas? Me preguntó.

    “Para la cerezas, en realidad, tengo dos opciones, prefiero preguntar por una: ¿Tenés un top para ponerte en vez de la musculosa?”

    Ella no contestó y se fue corriendo y volvió con un top, también ultra ajustado.

    “Listo, ¿y ahora?”

    “Ahora, recostate en el sillón un poco.” Sonriendo un poco se recostó.

    “Probemos si te gustan.” Dije y tomé el frasco, y con mis dedos, tome una cereza y la puse en su boca. Y pase mis dedos con marrasquino por sus labios.

    “Nunca las había probado así, son mucho más ricas. Y el marrasquino se saborea mejor.” Dijo.

    Tomé otra, y mirándola a los ojos, la puse en su ombligo, chorreando marrasquino. Comí la cereza y con mi lengua limpie todo el marrasquino. Ella hizo un suave gemido.

    Sin dejar que diga nada, puse dos cerezas, una sobre cada pezón. Comí una y chupé todo el top, luego fui a la otra e hice el mismo movimiento, ahora ella gemía ante cada succión mía sobre sus pezones. La hice sentar, le alcance su copa y bebimos un sorbo.

    “Desgraciado, ¿eso es todo?”

    “Depende de vos. Cerezas, marrasquino y champagne quedan. Pero podemos llegar a manchar todo el sillón.”

    “Seguime, yo llevo las copas.” Dijo y fuimos a su dormitorio.

    “¿Qué sigue?” Me quité la ropa quedando solo en bóxer. Y le di de tomar champagne del pico, pero a propósito derrame sobre su cara, su cuello y su pecho, deje la botella y me puse a besarla y chuparla. Ella gemía y se acariciaba los pechos. Fui bajando hasta su pubis y comencé a besar y jugar con la lengua en su clítoris. Ella tuvo un suave orgasmo y me detuve.

    “Te gusta jugar fuerte Fernanda. Sos muy ruda vendiendo. ¿Te la bancas en serio?”

    “Si.” Dijo dudando.

    Le puse dos almohadas bajo la cola, tome el frasco de cerezas y le tiré un poco sobre su clítoris, ella templó un segundo y comencé a chupar. Jugaba con mi lengua con todo. Fui bajando y comencé a chupar y morder sus labios vaginales. Fernanda ya gemía y respiraba agitada. Tire un poco más de líquido y llegó hasta su ano. Primero chupé lo de los labios y luego fui a su ano y lo dejé bien limpio. Ella tuvo un orgasmo bien fuerte.

    “Sigo o…”

    “Ni se te ocurra parar. No sé que viene, pero no pares.”

    “Acordate, vos lo pediste.” Dije

    Y separando los labios con mis dedos, metí una cereza en su concha. Ella dio un grito y abrió más las piernas. Seguí hasta ponerle cuatro cerezas. Tome la botella de champagne, tire un poco sobre su pubis y chupe como loco jugando al mismo tiempo con su clítoris. Me acosté y le dije que ponga su concha en mi boca. Chupé un poco, jugué con mi lengua en su ano y le dije:

    “¿Ahora que están maceradas, me das cerezas?”

    “Hijo de puta, estoy loca.”

    “Para ayudar a que salgan.” Dije mientras le iba metiendo un dedo en el culo. Ella dio un tremendo gemido y empezó a hacer fuerza, y dejando salir las cerezas. Me miraba como yo comía las cerezas y se mordía los labios.

    Cuando salió la tercera se la acerqué a su boca y se la puso en la boca saboreándola y la comió. Me pidió la cuarta y se la di.

    Sin dejarla pensar, la puse boca abajo, trabe sus manos en la nuca y le dije:

    “No las muevas.”

    Tire más marrasquino y champagne en su espalda, y desde el culo fui chupando y lamiendo hacia su espalda. En un punto, mi pene quedó entre sus cachetes y me comencé a mover lentamente.

    “Resultaste más dócil de lo que pensaba. Pero como buena guerrera que sos…”

    Y la puse en cuatro patas y sin mediar palabra se la enterré en la concha. Ella gemía como loca, pedía más en cada embestida. Como tenía la botella de champagne al lado, eche un poco sobre su culo, y con un dedo le penetre el culo.

    “Como te dejas Fernandita, que placer cogerte así, sentirte gozar como gozas.”

    “Si, gozo como una yegua, por favor, acabemos juntos.”

    Unos bombeos más, y explote llenando su concha. Me tiré a su lado y la atraje sobre mí. Apoyo la cabeza en mi hombro y suspiró.

    “Hijo de putas. Te imaginas que algunos muñequitos he volteado, pero ninguno tan hijo de puta como vos. Me hiciste gozar como yegua, todavía siento algunos orgasmos perdidos. Nunca un tipo me comió la cabeza como vos, me hiciste lo que quisiste yo feliz de la vida dejándote hacer.”

    “No me dijiste nada de las cerezas.” Dije.

    “Guacho, te juro que lo que menos me imaginaba era que me las ibas a meter en la concha. Me volviste totalmente loca en ese punto, sobre todo viéndote como te las comías.” Dijo.

    Nos dimos una ducha, y a pesar que ella quería seguir, logre convencerla de dejarla para otra velada. Me vestí ella me despidió con un beso en la puerta del departamento y el chofer me llevó a casa.

    El lunes siguiente, estaba trabajando y me llamó desde su celular.

    “Hijo de puta, me cogiste bien cogida como se te ocurrió, me dejaste caliente sin posibilidad de más, y no sé qué decir si vas a comprar o no computadoras.” Dijo sin decir hola.

    “Hola Fernanda, buenos días. Tenés que hablar con Sergio Fretes, Gerente de compras. Te paso el contacto.” Y colgué.

    Le pasé el contacto, lo leyó y la llamé.

    “Hola Fernanda, ¿cómo estás?, habla Claudio. Sé que es lunes, pero te quiero invitar a cenar el viernes.”

    “Desgraciado, te quiero matar. Si, cenemos juntos. A la 21 pasa por casa” Y cortó.

  • Fiesta de cumpleaños de mi bendición

    Fiesta de cumpleaños de mi bendición

    Una disculpa por mi ausencia, pero ustedes saben una propone y Dios dispone, como siempre espero su aprobación y comentarios, igual agradezco a quienes me han escrito por este medio y por el IG, les pido paciencia trato de contestarles a todos, igual me encanta cuando me comparten sus propias experiencias, fantasías y secretos (por cierto me apego a las reglas de esta página con respeto a mis gustos eróticos, no pedofilia y no gusto del incesto).

    Besitos a todas y todos.

    En aquella época estaba en mis primeras nupcias, mi entonces algo mayor que yo, marido (Mi rey) se caracterizaba muy exitoso financieramente hablando, pero además por ser un celoso-toxico de primera y un tacaño empedernido, yo deseaba celebraba el primer cumpleaños de mi primera bendición, para lo cual, le estuve rogando muchísimo.

    Hasta poder salirme con la mía, aunque todo el proceso fue proceso fue un estira y afloja, pero sin salvarnos de su tacañería, por dar un ejemplo yo deseaba en un salón de fiesta y terminamos haciéndolo en casa, pero en el pecado llevaría la penitencia.

    Para convencerlo le había prometido una sorpresa, como siempre he tenido gusto por caracterizarme, el cosplay y los disfraces, ese día me había podido conseguir un par de lindos vestidos de princesa Disney, uno para mi pequeña bendición y otro más acorde con mi edad, con escote y falda corta, para estar a tono con la ambientación de la fiesta, que era Bella y Bestia, y porque no disfrutarlo con el bestia de mi marido al término del evento.

    Ya los invitados empezaron a llegar cuando le pedí a mi Rey que cuidara de la bendición y atendiera a los asistentes.

    Fui y me puse mi hermoso vestido, con el cual esperaba deslumbrar a mi marido bello, y si lo sorprendí, pero…

    Mi rey: Flaca, ¿que traes puesto? – enfadado

    Yo: Pues soy una princesa que no vez -dándome vuelta mientras contoneaba mis caderas pícaramente

    Mi rey: Esta muy revelador es mejor que regreses a cambiarte- tomándome del brazo.

    Yo: Rey, es un vestido solamente, además ya nos están viendo los invitados, no hagas escandalo- suplicante

    Mi rey: Ay Elena, tú y tus cosas como siempre- suspirando de fastidio.

    Yo: No te enojes, Rey, es para ti, más tarde lo podrás disfrutar todo todo- pasando mis por mis costados desde mis pechos hasta mis caderas.

    Mi rey: Todo, ¿todo? – pícaro

    Yo: Si Rey, Todo. -coqueta

    Mi rey: Ok, Flaca –dándome un beso en la frente.

    El resto de la fiesta continuó con normalidad, no sin sentir las miradas de mis amistades y familiares las damas con cierta enviada y admiración y los caballeros pues… las miradas que acostumbran.

    Ya para el cierre de la reunión mi marido se acercó abrazándome por la espalda, repagando su entrepierna a mi trasero y su boca al oído, provocándome un cosquilleo ardiente en toda mi piel.

    Mi rey: Flaca, Yo también te tengo una sorpresa – hablando al oído provocando estragos en mi ropa interior.

    Yo: Rey, en un ratito más que se vallan los invitados y recuesta a la bendición me la das- bajando mi mano hacia atrás y sobando discretamente su entrepierna

    Mi rey: Flaca, dejaras de ser caliente, vente- tomándome de la mano para guiarme.

    Pasamos del patio posterior a la casa, para el frente de la misma, ahí estaban un par de chicos, corpulentos que se les notaba a leguas el trabajo de gimnasio.

    Mi rey: Taraaan- abriendo los brazos para señalarlos

    Yo: Perdón no entiendo- confundida

    Chico1: Permítame aclarar bella dama, nosotros venimos a amenizar la fiesta, pero veo que a ti también te contrataron. – sonriendo y coqueto tomándome de la mano.

    Mi rey: No señor, ella es mi esposa, la mamá, y no una payasa como Ustedes- prepotente como siempre, separándome de lejos de los chicos.

    Yo: Rey, por favor- interrumpiéndolo, sabiendo lo inmoderado que podría llegar hacer- discúlpelo no le hagan caso, pasen y realicen su trabajo.

    Los chicos ya no comentaron nada, solo se limitaron a desempacar e instalar sus equipos, al estar sus equipos instalados de repente desaparecieron de mi vista, al irlos a buscar porque una nunca sabe con tanta delincuencia los encontré junto a mi marido en cobertizo del patio, siendo un momento agridulce, dulce por ambos chicos estaban caracterizados como la Bestia y Gastón, agrio porque mi esposo discutía con ellos.

    MI rey: A ver señores en eso no quedamos, yo los contrate por los juegos y ya no pienso pagarles por nada, mas.

    Bestia: No señor ya dijimos, esto va por cuenta de nosotros, nos gustó mucho ver lo hermosa que se ve su princesa y es de regalo.

    MI rey: Cual princesa- enfadado

    Gastón: Su hija la festejada.

    Mi rey: Pues no me convencen nadie hace nada de gratis.

    Yo: ¿Qué pasa? –interrumpiendo

    Mi marido iba hablar, pero Gastón rápidamente le gano la palabra:

    Gastón: vera es que nos agradó mucho la bella princesa y decidimos regalarle las caracterizaciones y quizás un pequeño show, pero el Señor cree que le queremos cobrar algo más y no Señito.

    Mirándolos de arriba abajo debía de reconocer lucían caracterizaciones de buena calidad y no ocupaban ningún tipo de relleno para interpretar ambos personajes les quedaban como anillo al dedo físicamente.

    Yo: Rey, ¿es así como te dijeron?

    Mi rey: Si Flaca, pero tú sabes que en la vida nada es gratis.

    Me acerque a él abrazándolo y acariciándole su cabello repegando mi cuerpo a mi rey amado, besándolo y mordiéndole los labios.

    Yo: Ándale se buenito y permite que los muchachos le den el regalo a nuestra bendición.

    Mi rey: Sobando mi cuerpo mi espalda mis caderas y suspirando- Ok Flaca tú ganas.

    Voleamos al unísono a ver los chicos que nos miraban perplejos, pensé no sé quién es peor mi Rey por tacaño o yo por caliente y “estar contando dinero enfrente de los pobres”, sintiendo la mirada de lujuria de ambos chicos.

    Nos separamos, alise mi vestido.

    Yo: Adelante chicos y muchas gracias, cualquier cosa mejor diríjanse conmigo, sí.

    Los chicos se retiraron incorporándose a la fiesta

    Mi rey: Me traes bien caliente Flaca, ahorita nada más que haya chance te voy a dar… una desconocida- nalgueándome sonoramente.

    Yo: Ayyy- sonriendo de placer.

    Los chicos fueron recibidos con gusto por los invitados, realizaron una exhibición en cual incorporaron a mi bendición, y se notaba en su cara de ángel que realmente se divertía, dieron un bueno show.

    Ya terminado el espectáculo, instalaron un panel del pastelazo, donde se puso primero Gastón, recibiendo pastelazos de crema batida por parte de los invitados grandes y pequeños.

    En eso Bestia se me acerco.

    Bestia: Señito, disculpe –tímidamente.

    Yo: Si dime – sonriente.

    Bestia: Vera necesitamos hacer el relevo en el panel del pastelazo, le dije al Señor y sugirió que Usted podría participar- cortésmente.

    Yo: O sea, ¿mi marido sugirió yo me ponga y reciba los pastelazos? – pensando esa es tu forma de vengarte mi Rey

    Bestia: Si lo quiere ver así, pues si- Modestamente

    Yo: Ok, si me explicas- pensando pues te daré gusto Reyecito.

    Bestia me guía a la parte trasera del panel que estaba cerrada y recubierta de lonas negras que no se podía ver el interior, en backstage solo había un banco acolchado. Te arrodillas a cuatro patas, pero el banco soporta tu peso y en realidad es muy cómodo, con apoyos para manos y rodillas, para el sometido a pastelazo estuviera en una posición, aunque media extraña, placentera.

    Lo crea o no, disfrutaba la idea de ser empastelada, dentro de mí nunca he dejado de ser una niña, además era un descanso de atender a invitados y familiares sin ninguna responsabilidad real excepto sonreír y ocasionalmente burlarte de la gente que arroja pasteles.

    Después de arrodillarme sobre el banco, asomé la cabeza por el agujero y Bestia tiró del cordón alrededor de mi cuello para que no pudiera volver a entrar si un pastel se acercaba demasiado. Le saqué la lengua al primer niño mientras se reía y apuntaba.

    En los siguientes quince minutos solo me golpearon dos veces. Vi a mi Rey abrirse paso entre los asistentes y tomar dos pasteles, la gente que nos comenzó a animarlo

    Yo: Rey, no serias capas o ¿sí? – suplicante.

    En eso Bestia se acercó a él, le comento algo que no alcance a oír. Se rio y entregó sus pasteles a dos niños, que ni siquiera se acercaron.

    Mi rey: Más tarde, más tarde, flaquita-guiñándome el ojo

    Mientras lo observaba retirarse dio la vuelta al costado del panel.

    No pasó un minuto y sentí una mano en mis posaderas, frotando ligeramente. Comenzando por mis nalgas, frotó mi espalda, luego bajó y bajó sobre mis piernas. Cuando volvió a subir la mano, me subió la falda por la espalda. Extendí las manos hacia atrás y la bajé, pero él apartó mis manos y la levantó de nuevo.

    Yo: Rey – Susurré en voz alta –detente – Mi marido y sus desquites pensé, que vergüenza.

    Bestia: ¿Qué? ¿Necesita algo?

    Yo: Ho, no- balbuceé- Estoy bien – no deseaba hacer saber a amigos y familiares lo que sucedía en el backstage.

    Sentí su mano frotando mi coño a través de mi tanga. Pronto deslizó a un lado para poner tocar directamente mi coño que se humedecía rápidamente. Me mordí el labio y traté de no gemir cuando uno de sus dedos encontró mi clítoris mientras otro cavaba profundamente dentro de mí. Mi cadera involuntariamente comenzó a girar en círculos y no me resistí cuando agarró mi tanga por sus tiras y las bajó hasta mis rodillas, luego me las quitó.

    Traté de mantener una cara seria cuando comenzó a empujar dos dedos dentro de mí, mientras frotaba mi clítoris con su otra mano. Extendí las manos hacia atrás, pero solo podía sentir una pierna del pantalón, así que comencé a acariciar eso, pude llegar a su entrepierna.

    Busqué a tientas con una mano y me las arreglé para desabrocharlo y sacar su polla. Se sentía muy largo, grueso y duro como una roca. Mientras bombeaba mi coño con sus dedos, acaricié su polla hasta que lo sentí alejarse y moverse detrás de mí.

    Sin mucha ceremonia, sus pulgares abrieron mi coño y su polla presionó contra mí. Estaba tan mojado que los primeros centímetros se hundieron fácilmente y él se echó hacia atrás y enterró el resto de un golpe largo. Traté de guardar silencio, pero no pude evitar gemir cuando sentí sus bolas moler contra mi montículo.

    Bestia: ¿Estás bien? – se acercó preocupado

    A estas alturas me estaba follando con un ritmo constante.

    Yo: Estoy bien – gruñí, hice lo mejor que pude para no moverme mientras su polla estiraba más mi coño con cada pasada.

    Bestia: Señito. Su cara está toda roja, creo que le está quemando el sol-se acercó un bolso y tomó un tubo de crema – Déjeme ponerte algo de crema.

    Yo: No tienes que hacer eso. Estoy bien. Solo quería que Bestia se alejara antes de que se diera cuenta de lo que estaba pasando. Estaba tratando de no hacer ningún ruido, pero mi cuerpo estaba siendo empujado hacia adelante con cada golpe y estaba empezando a jadear mientras me acercaba al orgasmo.

    Bestia: No se apure estamos para servirle- comenzó a frotarme crema en la cara, aplicándola en mi piel.

    Traté de concentrarme en Bestia, pensando que podría evitar un orgasmo si ignoraba lo que estaba sucediendo detrás de mí. Tuvo el efecto contrario. El ligero toque de sus dedos acariciando mi rostro hizo que mis nervios, ya de por sí alterados, giraran aún más fuera de control.

    Luché por no mostrar ninguna emoción en mi rostro. Apenas lo logré apenas él se alejó al mostrador de los pasteles mi orgasmo estallo en mí. Me las arreglé para quedarme callada y mantener la cabeza quieta, pero mis caderas se retorcían como un caballo bronco en doma, mientras me movía y empujaba hacia atrás contra él. Sentí un escalofrío, luego su polla se hundió profundamente en mí y un líquido caliente se derramó en mi coño palpitante. Su cuerpo colapsó sobre mi espalda cuando terminó de arrojarme su semen.

    Nos relajamos así durante unos segundos eternos. Podía sentir su polla saliendo lentamente de mi coño mientras se enderezaba. Sin embargo, en lugar de bajarme la falda, volvió a jugar con mi coño. Traté de alcanzar sus manos para apartarlas, pero no pude detenerlo. En un minuto estaba caliente de nuevo a pesar de mi temor de que nos atraparan. Para mi sorpresa, él también estaba duro y sentí que su polla volvía a entrar en mí, empujando fácilmente en mi coño recién follado.

    Esta vez fue más rudo, golpeándome con fuerza mientras yo me sostenía del banco e hice lo mejor que pude para no gritar. Pensé que duraría aún más esta vez, pero afortunadamente no lo hizo porque me estaba golpeando tan fuerte que estaba seguro de que todos tenían que adivinar lo que estaba pasando. Lo sentí agarrar mis caderas y sumergirse profundamente, luego me llenó con una segunda carga de semen. Cuando dejó de correrse, inmediatamente se retiró.

    Me sentí aliviada de que hubiera terminado, pero también me sentí frustrada. Me estaba acercando a mi segundo orgasmo y la repentina retirada de su polla me dejó con ganas. Me mortificaba la idea de que nos hubieran pillado, pero casi lamenté que hubiera terminado.

    Mi Rey debe haber sentido lo mismo. Sus manos me acariciaron en silencio durante un tiempo, luego me bajaron el escote de mi vestido y mi bra, dejando libres mis pechos, luego comenzó a apretarlos y tirar de mis pezones. En segundos se llenaron de sangre y mi pelvis comenzó a flexionarse para recibir una polla que no estaba allí. Estar medio expuesto estaba realmente excitándome; Nunca en mi vida me había sentido tan desesperada por ser cogida.

    Mi boca se abrió cuando sentí su polla, dura de nuevo, frotando mis ahora hinchados labios exteriores. Mi esposo nunca había podido ponerse duro tres veces seguidas. Cuando levanté la cabeza con sorpresa, miré a mi toxico con una gran bolsa repartiendo juguetes a los niños, sonriente. Mientras coño seguía abierto bajo la presión constante de esa verga…. Pero, ¿La verga de quien?

    Abrí la boca para llamarlo, pero tuve que cerrarla rápidamente y apreté fuertemente los dientes en un intento desesperado de disimular mi orgasmo. La polla detrás de mí estaba magullando mis entrañas, cuando Mi marido me dijo desde donde estaba.

    Mi rey: Mira flaca, los chicos traían también premios para los niños.

    Bestia se acercó a él y le dijo algo al oído que no pude escuchar

    Mi rey: Flaca, Bestia dice que los pastelazos son todo un éxito, pero, mamá quiere que la lleve a casa y la niña se quedó dormida en su cuna, regreso pronto, le voy a dar el monitor de la bendición aquí con Bestia.

    Y se retiró muy sonriente, mire a Bestia sonreír cínicamente al tiempo que caminaba rítmicamente hacia la parte trasera del panel.

    Entonces vi a apareció Gastón.

    Gastón: Buenas noticias, Señito, ¡Vamos a divertimos mucho sin costo extra- lujuriosamente

    Podría haber gritado: ¡No Rey no me dejes!, ¡sálvame!, ¡me están cogiendo!

    La comprensión repentina de la polla de Gastón había profanado mi coño, me golpeó como un mazo. ¡Mi coño y mis tetas habían sido disfrutas prácticamente frente a mi marido, familiares y amigos! Cogida por como una yegua en un establo de cría.

    Sentí unas manos, que seguramente eran de Bestia, traté de apartarme, pero las restricciones del banco en el que estaba arrodillado y el cordón que mantenía mi cabeza metida en la lona del panel frustraron mis esfuerzos. Todo lo que logré fue mover mis caderas hacia arriba y hacia abajo y de lado a lado.

    Sentía la punta de su polla tocando mis labios vaginales. No podía moverme lo suficiente hacia adelante para alejarme de la polla, el contacto intermitente entre la polla invasora y mi clítoris envió golpes de placer a través de mis nervios y causó espasmos en los músculos vaginales. mis propios esfuerzos por escapar solo tenían como efecto que me excitara aún más.

    Me di cuenta de que Bestia pensaba que mis intentos de escapar en realidad eran la transformación de una follada pasiva en una activa. Traté de apretar mis músculos vaginales de Kegel y resistir su penetración, pero su única reacción fue decir.

    Bestia: Apretado como una virgen… Pronto dejara de ser tan firme.

    Necesitaba intentar escapar, pero tenía que hacerlo sin atraer más curiosidad de los invitados que aún estaban en casa me debatía entre no poder gritar o gritar por mi inminente violación. Fue humillante y estimulante, todo mezclado al mismo tiempo.

    Todo ese esfuerzo tuvo un resultado inesperado en mí. Me di cuenta de que estaba al borde de un gran orgasmo y el efecto de retorcerme y esforzarse me llevó más arriba en una montaña sexual de lo que había estado en cualquier. Mordía mis labios apretaba mis dientes, fue todo lo que pude hacer para sofocar el grito de liberación mientras todo mi cuerpo sufría espasmos repetidos y la punta de la polla de Bestia golpeaba mi entrada vaginal sin penetrarme aún.

    Gastón: Sabia que eras bien Puta, y mi compadre no me creyó, solo relájate y terminara pronto para que puedas atender a tus invitados- murmurando cerca de mi cara.

    El estúpido pensó que disfrutaba que me tendieran una trampa para ser cogida, pensé le arrancaré los ojos cuando me suelte. ¡No lo disfruto! ¡No soy ese tipo de mujer!, ¡No soy una Puta! Para nada…

    Yo: Idiota, no soy ese tipo de mujer, déjenme salir de aquí y nadie tiene porque enterarse – Estaba tratando de recuperar la compostura y controlar mi situación.

    Gasto: Lo siento Señito. No puedo decepcionar a mi compadre. -respondió mientras saludaba a mis vecinos que en ese momento se despedían como tantos otros. Volviéndose hacia mí con una voz mucho más suave -Solo un poco, realmente lo vas a disfrutar – guiñó un ojo

    Bestia seguía frotando mis nalgas pensé. «Este tipo realmente es una Bestia, no es nada gentil» y un tercer dedo se unió a los dos primeros. El semen ya depositado en mi coño proporcionó una excelente lubricación, ya que podía sentir que el pasaje de mi coño se abría, pero no había fricción cuando los dedos se deslizaban hacia adentro y hacia afuera suavemente.

    Bestia agarró mi mano derecha y la colocó en el bulto de su entrepierna. El bulto no era simplemente impresionante, era asombroso tanto en longitud como en circunferencia. Debe haberse inclinado para hablar cerca de mi oído. «Bella… Tendrás que relajarte para que pueda abrirte antes de darte de comer este monstruo…»

    No creía que el bulto representara un órgano real y luego, cuando no aparté la mano, lo escuché decir: «¡Sóbalo y disfrútalo nena!… ¡Pronto estarás empalada por el!

    No sé por qué, pero hice lo que me pidió. ¡Su polla era un monstruo! No pude rodearlo completamente con la mano y, aunque sabía que era imposible, la maldita cosa me pareció tan larga como mi antebrazo.

    Yo: ¡Oh, Dios mío! – Sobresaltada, Esto hizo que Gastón se acercara.

    Gastón: No muchas mujeres pueden manejar un salami como el de mi compadre- sonriendo cínicamente -Pero sé que una puta golosa como tu hará su mejor esfuerzo por sentirlo en su totalidad. – Mientras se alejaba riendo, para seguir despidiendo a mis invitados que se retiraban uno a uno.

    Todavía sostenía al monstruo cuando un dedo se introdujo en mi canal del amor.

    Bestia: Vas a necesitar relajarte, para poder recibirme, Quiero que sigas acariciándome mientras yo te ayudo a lubricarte bien – mientras metía más dedos dentro de mi vulva abriéndola más y más.

    Lentamente, los músculos de mi vagina se relajaron y la mano invasora avanzó poco a poco entrando en mi coño. No dolió exactamente, pero sentí una presión tremenda en mi coño.

    Su otra mano comenzó a acariciar mis senos y a rodar mis pezones entre el pulgar y el índice. Estas sensaciones se sumaron a la estimulación en mi coño aumentando el nivel de excitación cada vez más. Bajo este asalto a dos manos comencé a acariciar a su enorme polla de un extremo a otro. Mi excitación se estaba moviendo de caliente a ardiente.

    Se apartó y se movió detrás de mí. Podía sentir su monstruosa verga deslizándose por mis hinchados labios vaginales cubriéndose con el exceso de mi lubricación vaginal y el semen aportado por Gastón. Hizo una pausa y alineó la cabeza de la polla con mi coño y empujó lentamente hacia adelante.

    Yo: «¡AY, DIOS MÍO!» – grite sordamente. Por fortuna, Gastón ya había conducido a los últimos invitados fuera al frente de la propiedad, donde no podían escucharme.

    Al regresar Gastón, se asomó detrás del panel.

    Gastón: Wow, valla que eres puta, Parece que te está cogiendo un caballo, Ninguna mujer ha podido con la verga de mi compadre, No puedes verlo zorra, pero todavía quedan buen tramo. Y no voy a perderme el espectáculo, pronto lloraras rogando que te la saque, pero quiero ver cuánto puedes aguantar antes de suplicar perra.

    ¿Suplicar?, pensé, no voy a darle el gusto de humillarme más, no van a suplicarle que se detenga

    Como la máquina excavadora la polla de Bestia avanzaba lentamente transmitiendo las sensaciones más asombrosas a mi canal vaginal. Después de un minuto o dos, empezó a sacarla. Sentí como si me estuvieran vaciando, pero justo antes de dejarme por completo, cambió de rumbo y volvió a avanzar. Al estar más completamente cubierto de lubricación vaginal, la Bestia de la Bestia se deslizó hacia adelante varios centímetros con facilidad en un nuevo territorio.

    Gastón: Órale casi te la tragas toda te queda poco perra – entre asombro, burla y excitación.

    Nuevamente retrocedió, pero no del todo y nuevamente empujó hacia adelante solo desacelerando cuando la longitud sin lubricar llegó a mis labios labiales, y luego la presión se reinició. Debo haber estado gimiendo porque

    Gastón: Cállate, ¿quieres despertar a tu beba, o que los vecinos se enteren lo puta que eres?

    Fue por el monitor de bebe para asegurarse que mi bendición siguiera durmiendo

    Gastón: Lo sabía, todavía quedan 3 centímetros. Sabía que nadie podría tomar a mi compadre en su totalidad – se regocijó mientras lo veía salir una vez más.

    Ahora empujó hacia adelante de nuevo justo en el mismo lugar y se detuvo. Apreté los dientes y empujé hacia abajo con mis músculos Kegel y me relajé siguiendo un patrón rítmico.

    Bestia: Eres una gran puta, mi verga nunca ha sentido un coño como el tuyo – Lo escuché gruñir – Chingue su madre, voy a ver qué tienes.

    Empezó a aserrar dentro y fuera mi vagina y yo apreté y apreté su monstruosa verga.

    Pronto pude sentir sus muslos golpear mis nalgas y sus bolas se balanceaban para golpear mi clítoris. Estaba completamente adentro y cada nuevo empuje me golpeaba de una manera que nunca había sentido.

    Bestia: Puta y reputa -Exclamó emocionado- ninguna mujer se ha tragado toda mi verga. Tienes un súper coño y eres el mejor culo que he tenido en años.

    Comencé a correrme casi continuamente y mis gemidos escapaban más allá de mis dientes apretados. Ya no me importaba si nos atrapaban, no podía contenerme más. Cuando sentí que Bestia comenzaba a tener espasmos y chorros, abrí la boca para soltar un grito cuando Gastón me golpeó la cara con un pastel de crema batida, lo que parcialmente amortiguó mis gritos.

    Estaba completamente agotada. La cogida de Bestia me había dado un orgasmo monumental simplemente me drenó.

    Gastón se acercó con una toallita húmeda y comenzó a limpiar la crema batida de mi cara.

    Gastón: No pude pensar en nada más que hacer porque estabas a punto de explotar… ¿Y podrías despertar a la princesa y eso lo queremos verdad?

    Yo: Malditos – siseé – abusaron de mí y tan pronto como salga….

    Gastón: Tranquila primor, fue una travesura, pero fue placentero para ti como para nosotros, además es una aventura que recordarás por el resto de tu vida – tratando de aplacarme-Nunca pensamos en lastimarte de verdad ni nada por el estilo, pero tampoco imagine que podrías con la enorme verga de mi compadre

    Yo: Travesura, estúpido animal, presentare cargos, irían a la cárcel por violación y secuestro…

    Bestia: Dejé de hablar porque fui interrumpida – Bella, tienes razón, hemos sido malos, y te pedimos perdón, Usted no es culpable, nos dejamos llevar por este sentimiento de venganzas por tu marido.

    Yo: ¿Mi marido? – pregunte intrigada

    Gastón: Si, cuando terminamos de instalar los juegos, el empezó a ver el mínimo defecto en busca de rebajarnos el precio acordado- dijo con humildad…

    Bestia: Nosotros ya habíamos aceptado un descuento del 50% de lo que normalmente cobramos- con sinceridad…

    Gastón: Cuando le dijimos que era un abuso de su parte que igual queríamos hablar con Usted el solo nos humillo más…

    Bestia: Su marido Dijo: “A mi vieja no la metan en esto, ni en sus sueños más ambiciosos podrían tener un culo tan bueno como el de ella, así que tomen lo que les estoy pagando o desinstalen los juegos”…

    Gastón: Los niños ya estaban jugando, tu hermosa nena se veía tan feliz, que ya habíamos decidido regalarles el performance de los personajes…

    Bestia: Nosotros hacemos esto por los niños, pero nos dio, tanto coraje las palabras de su esposo y planeamos nuestra pequeña venganza…

    Gastón y Bestia: Lo sentimos muchísimo- al unisonó y con sinceridad-perdónenos

    Yo: ¡Oh, Dios! – Yo gemí, sé que marido puede ser peor que una almorrana infectada – podrían liberarme y eso será todo, estaremos a mano- viendo la honestidad y sinceridad en su palabras- además a quien engaño había disfrutado al 1000% cada segundo de lujuria.

    Mi tanga se había ido hace lejos de mi cuerpo, mi sujetador estaba desabrochado bajo de mí, mi vestido enrollado en mi cintura dejando al descubierto mi culo y coño totalmente expuestos. No podía intentar de arreglarme un poco mi vestido, debido a que mi cabeza estaba aún atrapada en el panel, podía percibir el oler un fuerte aroma a sexo.

    Bestia: Bella, mi nombre es Jonathan voy a aflojar el anillo para que puedas tirar de la cabeza hacia atrás-dijo con ternura y antes de que me diera cuenta, fui liberado del objetivo y completamente dentro de la parte trasera del panel.

    Gastón: Mi nombre es Héctor – mientras me ayudaba a bajar amablemente del banco.

    Yo: Bien chicos, pues… recojan sus cosas y seria todo- avergonzada porque aún podía sentir las réplicas eróticas de placer sobre mi resolana piel, mientras tomaba el monitor de bebe y caminaba al interior de la casa, con mi vestido enrollado en mi cintura, sintiendo como la humedad escapada de mi interior por mis muslos, sintiendo la mirada de estos hombres, que tanto goce me habían dado, sobre mi cuerpo

    Dentro de mi casa, revise a mi bendición, seguía dormida era un ángel, mi pequeño amor, me mire al espejo, lucia excitantemente bien cogida, mis pezones seguían erectos, mis labios vaginales estaban hinchados y rosados, todo alrededor de mi vagina desde mi vientre hasta mis muslos, brillaban por la humedad que escapaba de mi interior, mis pensamientos fueron interrumpidos por sonido de una llamada telefónica.

    Mi rey: Flaca, ya voy de regreso de con mama, que tal allá

    Yo: Pues ya se retiraron los invitados, y los chicos que contrataste están alzando sus cosas.

    Mi rey: Muy bien, espero te haya gustado mi sorpresa para mi princesa.

    Yo: No sabes todo lo que tu princesa disfrutó y gozó de gracias a esos Chicos -complacida

    Mi rey: Me da mucho gusto, no sabes lo barato que me salió, ese par de estúpidos y dejados, por eso los pobres siguen siendo pobres no saben negociar, son un par de bestias listas para el arado esos dos- burlonamente

    Yo: Si son un par de BESTIAS ambos en toda la extensión de la palabra- recordando la sensación de ambos dentro de mí.

    Mi rey: Pues entretenlos un rato más y termínalos de explotar lo más posible, y revísalos bien que no se vallan a llevar algo, con ese tipo de gente no se sabe, nomás lo que tardó en llegar para liquidarlos.

    Cortamos la llamada, volvía verme al espejo…

    Yo: Bien Reyecito, tus deseos son órdenes, los entretendré y explotare- con un pensamiento travieso en mi mente mordiéndome mi labio inferior.

    Héctor y Jonathan terminaron de recoger su equipo y limpiaron el patio, al verlo una no podía asegurar que ahí se había realizado una fiesta infantil tan solo unos momentos antes, ambos ingresaron a la casa con timidez

    Héctor: Señito ya terminamos

    Salí de mi alcoba hacia la sala, dejándolos boquiabiertos, podría acostumbrarme rápidamente a la reacción de estos chicos cada vez que me ven.

    Mi vestido ya estaba en el canasto de la ropa sucia, ahora llevaba mi bata corta de salto de cama, color coral, atada firmemente a mi cuerpo.

    Yo: ¿Terminaron? – seria

    Jonathan: Si, señito – nervioso

    Yo: ¿No les falta nada de RECOGER? – tranquilamente

    Héctor: No creo que no- pensativamente

    Yo: Si tienen pendiente de RECOGER algo más- desanudando el cinturón de mi bata dejándolo una pequeña vista de mi cuerpo desnudo bajo de ella- hable con mi marido

    Jonathan: Y que le dijo- entre nervioso por la imagen frente a ellos y mis palabras.

    Yo: Que debía revisarlos antes de irse que con gente como Ustedes nunca se sabe- jugando con la solapa de mi bata- así que muestren que llevan ahí- señalando con mi vista sus visibles bultos en sus pantalones.

    Sonrientes como niños premiados se acercaron a mi con la bragueta abierta. Con una mano, cada uno de ellos estaba sintiendo mi seno más cercano a ellos y con la otra mano estaba explorando mi clítoris, el interior de mi coño y mis nalgas. A pesar de los orgasmos masivos anteriores, comencé a responder casi instantáneamente como si estuviera en celo o algo así. Comencé a gemir y estirar mi trasero invitando a los dedos a explorar el interior de mi vagina. Cada uno de ellos colocó una de mis manos en sus bultos y, haciendo una reverencia ante lo inevitable, comencé a sobar sus pollas. Me perdí en el momento saboreando la estimulación de mi entrepierna y mis pechos mientras también sentía sus pollas bombear a su tamaño completo mientras las acariciaba.

    Héctor: Quítate la bata queremos verte desnuda.

    Hice lo que me dijeron. Dejando caer la bata por mis hombros hacia mis brazos y finalmente al suelo. Comenzaron a pasar sus manos por todo mi cuerpo pellizcando mis pezones y apretando mis nalgas. Estaba completamente excitada y no opuse resistencia a sus dedos ni a sus labios. Cada uno comenzó a chupar una de mis tetas.

    Nunca había experimentado una sensación como esa y estaba temblando de pasión. Mi gentil caricia de cada polla se había transmutado en una caricia firme donde cada uno de nosotros se estaba estimulando y siendo estimulado. Yo estaba gimiendo suavemente

    Jonathan: Putita, ¿Alguna vez has tenido dos hombres al mismo tiempo?, Porque te vamos a coger los dos al mismo tiempo- morbosamente.

    Yo: No- respondí sumisamente en voz baja -Nunca

    Héctor: Jonathan y yo hacemos un buen equipo, así que, si te relajas y te dejas llevar, te prometo una experiencia que te dejará satisfecha zorrita -sacó una moneda de bolsillo- escoge compadre.

    Jonathan: Cara

    Héctor lanzo la moneda y la atrapo la vio

    Héctor: Cara, voy abajo- recostándose en la alfombra de la sala – ven zorra móntate en mí.

    Mientras me acomodaba pensaba que era la primera vez que cooperaba de forma proactiva, que anteriores acciones fui utilizada. Ahora tomaba un papel activo en busca de mi propio placer. Temblaba de miedo y excitación mientras trataba de entender mis sentimientos y deseos.

    Estas son dos hermosas pollas que esperan complacerme de una manera que nunca había experimentado reflexionaba. MI vacilación se evaporó me arrodillé sobre la alfombra con cada una de mis piernas a un costado de Héctor, alineando mis labios vaginales con la cabeza de su polla y con un suspiro, comencé a empalarme su polla en mi empapada vagina. Monte esa verga llenando mi interior de la carne de la carne de Héctor mientras él alcanzaba y capturaba mis pechos con sus manos.

    Héctor: Valla que eres toda una zorra, estas mojadisima, no hay duda eres toda una guarra, Compadre, tienes que meterla la verga esta puta. Esta tan abierta y mojada que hay espacio para los dos, es increíble, Zorra levanta ese culo te para que mi compadre pueda gozarte.

    Levanta obedientemente mi pelvis sintiendo que la polla de Héctor se deslizaba fuera de mí.

    Jonathan: Alto ahí- me ordenó, con apenas la punta de la polla de Héctor dentro de mí.

    Jonathan empujó su monstruosa polla y se deslizó con increíble facilidad más allá de la de Héctor, se hundió dentro de mí.

    Jonathan: Wow, es increíble. Nunca había podido meter mi verga tan fácilmente en el primer intento.

    Jonathan apoyo sus manos sobre mi cadera empujándome hacia abajo, forzando que la polla de Héctor se deslizara poco a poco dentro de mi vagina.

    Yo: No, no, no puedo con ambos, por favor – temblando y suplicante

    Héctor: Seguro que puedes, poco a poco pequeña zorrita

    Lentamente, me encontré deslizándome hacia abajo por la verga de Héctor, mientras Jonathan me tenía sorprendentemente bien penetraba completamente, hasta que finalmente Héctor también estaba completamente dentro de mi vagina.

    No podía creerlo estaba empalada por dos vergotas al mismo tiempo por mi vagina. ¡Qué putisima, me sentía!

    Los tres nos quedamos callados y quietos por unos segundos cuando

    Héctor: Jonathan, creo que la puta esta lo suficiente excitada y mojada, para la siguiente fase

    Jonathan se echó hacia atrás sacando su polla llena de mis fluidos vaginales. Luego deslizó dos dedos también cubriéndolos con mis fluidos. Los Esparció alrededor de mi ano cubriendo el exterior y luego introduciendo un poco con suavidad. Luego alineó monstruosa polla y empujó lentamente hacia dentro de mis intestinos.

    Estaba totalmente fuera de mi gimiendo y gritando, mi esfínter tenía espasmos cuando la Bestia de Jonathan paso más allá de la entrada y comenzó a penetrarme. No era una virgen anal, pero la bestia era la bestia combinada con una polla de Héctor moviéndose por mi coño fue un nivel completamente nuevo de estimulación sexual.

    Finalmente, tanto Héctor como Jonathan estaban completamente dentro de mí. En una maniobra, definitivamente bien practicada, los chicos hicieron rodar de lado para que cada hombre tuviera libertad de acción para deslizarse dentro y fuera de mis agujeros. Rápidamente desarrollaron un ritmo en el que una nueva combinación de sensaciones me abrumaba con cada penetración.

    Yo: ¡Oh! ¡Oh! ¡OH! ¡OH! ¡OH!- gemía y gritaba, mientras estas vergotas estimulaban cada una de mis terminales nerviosas dentro de mi con cada empuje -Nunca NUNCA sentí algo como… Estoy siendo doblemente cogidaaa… No paren… Por favor, no paren. Cójanme, cójanme- susurraba de manera semi incoherente.

    Héctor: Deberíamos haber conseguido una tercera verga para metérsela en la boca y mantenerla callada-mientras cubría mi boca con la suya, y comencé a llegar al clímax.

    Todo su cuerpo comenzó a retorcerse por partida doble, músculos anales y vaginales se agitaron, ordeñando a mis verdugos precipitando una liberación de cada uno llenando de cálido y viscoso semana cada uno de mis agujeros.

    Se recostaron a mis flancos por unos por unos momentos antes de que los chicos comenzaran a retirarse.

    Jonathan: Sera mejor que ventilemos la casa creo que su marido no tarda en llegar-mientras ambos se vestían y yo estaba recostaba en mi alfombra totalmente relajada.

    Mientras los chicos me ayudaban tiernamente a levantarme e iba a mi alcoba a vestirme con algo más presentable para recibir a mi marido.

    Héctor: Eres el mejor culito que hemos cogido, zorra- con cinismo

    “El mejor culito”’ reflexionaba mientras me metía en mi alcoba a asearme y los chicos salían a la calle a esperar a mi marido.

    Al poco tiempo llego mi marido.

    Mi rey: No cabe duda, cada minuto nace un pendejo- burlonamente

    Yo: ¿A qué te refieres Rey?

    Mi rey: Al par de pendejos de los juegos infantiles, me salieron a la mitad de lo que había acordado inicialmente, y todavía se fueron contentos, ofreciéndose por si en futuro teníamos otros eventos- riéndose- y ya vi que los explotaste bien y bonito dejaron todo limpio.

    Yo: Ha ok, si definitivamente, los exprimí hasta dejarlos secos, como tú lo deseabas, y no creas dejaron unas manchitas, pero como dicen con agua y con jabón se quita la mancha… -siguiendo el tono burlón- Y quien sabe quizás los volvamos a emplear en un futuro una nunca sabe.

  • Cogiendo sobre Av. Río Churbusco

    Cogiendo sobre Av. Río Churbusco

    Antes de que comenzara la pandemia yo tenía novio y era cumpleaños de su prima,  su prima vivía sobre Av. Río Churubusco, ese día iría toda la familia de él ,aún que después se irían para poder empezar la fiesta entre chavos… llegando la noche se quedaron los amigos de la prima y las hermanas de mi ex novio, pero ya con tanto alcohol encima me empecé a poner muy cachonda y empecé a besarle el cuello mientras le tocaba el pene por encima del pantalón y él comenzaba a tocarme las bubis, hasta que me dijo al oído que me estuviera quieta que ahí estaba su familia y le dije que necesitaba aire que me acompañara a caminar tantito y él aceptó.

    Empezamos a caminar hasta que lo recargué en una pared para besarlo y volver a sentir su pene aún que fuera por arriba del pantalón, él comenzaba a tocarme las bubis, los besos eran más profundos y más intensos y comenzaba a meter su mano en mi pantalón para masturbarme hasta que le dije que quería que me cogiera y me dijo que estaba loca que si quería nos fuéramos de la fiesta para disfrutar estar solos y le dije que no, que quería que me cogiera sobre Churubusco, así que cruzamos al camellón del Churubusco y en los arbustos él se sentó y se sacó la verga.

    Yo me bajé el pantalón y me senté encima de él mientras me movía arriba y abajo para poderlo sentir bien profundo, sin darme cuenta yo tenía las tetas de fuera y brincaban a mi movimiento del sube y baja, en eso él se asomó y se percató que el policía del edificio nos estaba viendo y me dijo que parara, a lo que yo me negué y le dije que el hecho que me vieran me excitaba mucho y comencé a moverme más rápido, como si fuera una actriz porno imaginándome cómo el policía se tocaba mientras nos veía y ahí fue cuando los dos nos corrimos al mismo tiempo, empecé a sentir su semen caliente dentro de mi mientras yo seguía gimiendo, después de eso nos levantamos, nos vestimos y caminamos de regreso a la fiesta mientras sentía como su semen salía de mi vagina y mojaba mi tanga.

  • Pensamientos húmedos (1)

    Pensamientos húmedos (1)

    Hoy te vi.

    Pero tomé mi decisión, alejarme de ti y verte únicamente como lo que eres, como un compañero más.

    Pero el día ha pasado y tú has venido a sentarte aquí a conversar un rato, yo indispuesta casi ni te determiné.

    Con solo pensar que si te veo a los ojos mi mente me traiciona y no quiero quebrantar mi decisión.

    Será que sientes lo mismo que yo?

    Yo solo quiero sexo, deseo que me penetres mi vagina con tu rico miembro y me hagas venir con tus ricos movimientos y tus fluidos caigan dentro de mí (muy, muy loco) debemos usar condón, lo sé.

  • Como conocí a mi esposa la infiel

    Como conocí a mi esposa la infiel

    Conocí a mi esposa Bertha que es muy puta y eso me encanta, cuando ella tenía 40 años cuando la vi por primera vez en una fiesta de una amiga en común, yo viajaba mucho por trabajo a San Luis Potosí.

    En la dicha fiesta la vi y lo primero que me gusto fueron sus piernas que las tiene muy ricas traía una falda y zapatos muy sexis por eso le pedí a mi amiga que me la presentara y así fue pero por trabajo me tuve que retirar temprano y en ese momento no puede hacer nada y me fui.

    Al mes siguiente que regrese a S.L.P. me entere que Bertha tenía una fiesta y como sabia ella que me gustaba mucho me invito yo invite a un amigo con el cual viajaba por trabajo, ya en la fiesta comenzamos a tomar y bailar, pasadas la horas pude decirle que me gustaba y me respondió con unos besos al estar bailando como que se puso cachonda y seguimos la fiesta hasta la mañana siguiente ya solo quedábamos ella nosotros dos y un amigo de Bertha cuando decidimos ir a desayunar Menudo ya en el lugar la pasamos bien y al terminar ella decidió irse con mi amigo al hotel a coger y pensé que ya nada conmigo yo me fui al hotel y después de dos horas me llamo mi amigo y me conto que estaba muy buena y que le gustaba que le echaran la leche adentro y que la iba a dejar a su casa y así paso ese viaje y nos fuimos.

    Al mes siguiente que regrese me llamo Bertha para ver si quería salir con ella y así fue la verdad nos la pasamos muy rico, cogimos toda la noche sin mencionar lo que paso el mes anterior donde ella se fue con mi amigo a coger.

    La verdad me encanto como es en la cama súper caliente le encanta mamar la verga y montarse en ella me hacía disfrutar mucho su culo por eso decidimos vivir juntos en ese momento yo creo pensó que no me importaba que fuera muy puta y así fue desde entonces pasaron muchas cosas que me encantaba que asiera como coger con los que le gustaban a ella más cuando se tomaba unas copas.

    Desde ese día y como yo viajaba mucho por trabajo me contaba cada vez que regresaba a casa como se cogía a los que le gustaba esas serán otras historia para después gracias por la atención y espero lean lo que mandaré después gracias.