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  • Le bailo a las amigas de mi mamá y a ella

    Le bailo a las amigas de mi mamá y a ella

    Me llamo Ruben, tengo 19 años y me metí a estudiar para bailarín profesional, también hago eventos privados para mujeres con un grupo de amigos, mi estatura es de 1.75, piel blanca, cabello rubio, ojos verdes y tengo cuerpo atlético ya que toda mi vida me ha gustado hacer deporte y ejercicio.

    Una viernes por la tarde llegue a casa de mi mamá después de salir de la escuela, estaba con un grupo de amigas, las mismas de siempre, Martha, Lupe y Laura. Las salude, y me subí a mi cuarto a cambiarme para irme a entrenar basquetbol, mi madre me dijo que ellas pasarían la tarde en la casa, por lo que le dije que al rato regresaba.

    Llegue como a las 7 de la tarde y las amigas de mi madre ahí seguían, subí a bañarme y al bajar para agarrar algo de beber, solo traía puesto un short, agarre una jarra de agua de limón y bebí un vaso.

    Lupe: Rubencito como has crecido aún recuerdo cuando eras un bebé.

    Laura: hay si eras un bebé y ahora te has convertido en todo un hombre

    Sonia mi madre: si ya es todo un hombre ya creció demasiado.

    Solo me reí, y cuando iba a subir a mi cuarto

    Martha: nos comentó tu mamá que te harás bailarín profesional.

    Y: así es estoy estudiando y también trabajo como bailarín.

    Quedaron con cara de asombro las tres amigas de mi mamá.

    Laura: y como es eso del trabajo de bailarín.

    Sonia: hay ya déjenlo que lo van enfadar.

    Y: pues les explicaré, damos show privado para mujeres, les bailamos, dejamos que nos toquen el cuerpo un rato y hasta ahí no mas, ya dependiendo de la clienta qué servicio quiera pasamos a otras cosas, bueno me voy a mi cuarto les dije.

    Subí a mi cuarto y se quedaron platicando, después de un rato.

    Lupe: Ruben, Rubencitoo, hijooo puedes bajar un minuto por favor.

    Escuché los gritos y baje

    Y: mande, qué pasó.

    Lupe: a ver, así que eres bailarín cuánto nos cobrarías por darnos uno de esos show qué haces

    Y: pues la verdad a mi me pagan por show 1000 pesos

    Laura: hay Ruben haznos un descuento, somos amigos de toda la vida.

    Sonia: ya déjenlo en paz y como que quieren un show con mi hijo

    Martha: Sonia no seas apática y pues es el trabajo de él y le vamos a pagar.

    Y: bueno por ser amigas de mi mamá les cobraría 700 pesos por un show de una hora, solo tocar el cuerpo.

    Martha: muy bien.

    Sacaron dinero y pusieron los 700 pesos en la mesa

    Mi madre dijo que como que en ese momento querían que bailara, y aparte en su casa y con ella ahí.

    Todas le dijeron que no fuera tan apática y que yo era profesional y solo haría mi trabajo.

    Acepte el dinero y fui a cambiarme, baje una bocina y coló que musica.

    Ahí estaban las cuatro mujeres frente de mi, aplaudiendo y gritando, la única que no decía nada era mi madre.

    Comencé poniéndome frente a Lupe, una mujer algo pasada de peso, piel blanca y algo de cañas en su pelo, comencé a bailarle, tocaba mi pecho mis piernas y mis nalgas, después de un rato

    Seguí con Martha, una mujer en buena forma, nalgas, tetas y piernas muy buenas, pelo guero, me agacha y me paraba frente de ella, y tocaba todo mi cuerpo, llegó a tocarme mis piernas y casi rozaba mi pene, que por lo concentrado que estaba se encontraba dormido.

    Seguí con Laura, una mujer morena, pelo oscuro, tetas grandes y culo pequeño, ella me tocaba mis nalgas y me besaba mi pecho.

    Las demás decían eaeaaa golosa cometelooo

    Seguía mi madre, Ella es de piel clara, tetas pequeñas y un culo y piernas grandes, le comencé a bailar y ella no hacía nada estaba seria, todas la comenzaron animar y agarraban sus manos y las ponían en mi cuerpo para que me tocara.

    La verdad que de las cuatro mujeres la menos antojable era Lupe pero no se le negaba nada.

    Me paré en medio les bailé a las 4 juntas me metían mano por todo mi cuerpo excepto mi pene.

    Laura: danos un plus y déjanos tocar algo más

    Sonia: ya por favor paren esto y dejen a mi hijo

    Martha: no seas agua fiestas y deja que el chico decida.

    Y: está bien, dejaré que me toquen pero va ser solo por 10 minutos.

    Seguí bailando y todas comenzaron a tocarme excepto mi madre, hasta que Martha agarro su mano y la puso en mi pene vamos anímate dale unos pajazos grito. Mi pene estaba efecto sin echar mentiras me mide cerca de 22 cm y tiene buen grosor, después que mi madre quitara sus manos de mi pené Lupe se abalanzo y comenzó a mamarmelooo, me dio unas cuantas mamadas y le dio aprobar a Martha, que sin pensarlo lo metió a su boca y duró rato mamando mi pene, después Laura, me dio una pequeña mamada y me masturbaba mi pene, le dijeron a mi madre que ella seguía, pero ella dijo que no, todas me dijeron acércate acércale tú pene le va gustar, la agarraron de sus brazos, yo coloqué mi pene cerca de su boca y Martha empujó su cabeza a mi pene y lo introdujo a su boca, pero no realizaba ningún movimiento, todas quedaron sin moverse

    Laura le dijo vamos aprovéchalo es un bailarín profesional, después de unos segundo mi madre comenzó a probarlo y todas gritaron ¡¡siii!!

    Y ahí estaba mi madre mamando mi pene le soltaron los brazos y con mi pene en su boca agarraba parte de tronco y me masturbaba, después le dijo Lupe vamos a la segunda vuelta quiero probar más. Me pegaba una buena mamada y Laura comenzó a morderme mis nalgas, Lupe soltó mi pene de su boca y mi madre volvió agarrarlo, y lo metió a su boca me dio unos cuantos pajazos y Martha le dijo dámelo quiero hacerlo terminar, y comenzó a mamármelo como una loca, Laura me agarro una mano y la llevo a sus tetas para que yo las tocara, les dije que ya iba a correrme, y le dijeron a Martha que sacara mi pene de su boca y qué les diera mi leche a todas y así fue se pusieron todas enfrente de mi y comencé a masturbarme para terminar y comencé a repartirles mi leche en la boca a todas.

    Martha: que rica leche y qué gran baile, ere un súper bailarín

    Lupe: siii que grandioso baile, quede contenta aunque debimos llegar a más.

    Laura: uff ya me estaba calentando, debemos de programar otro baile.

    Sonia: si estuvo muy bueno pero ya no hablemos de eso, esto tiene que quedar entre nosotros.

    Martha: vas a decir que no está bueno el pene de Ruben, me quedé con muchas ganas de otras cosas.

    Sonia: si está bueno y grande.

    Lupe: sii es grande, tenía mucho Que no tenia uno así de grande.

    Y: bueno chicas me retiro iré a descansar.

    Laura: muy bien, programaremos otro baile pero esta vez pagaremos mas para hacer más cosas.

    Y: muy bien, estoy a sus órdenes. Nos vemos luego

    Me subí y ellas se quedaron un par de horas mas, luego de unos días Martha me volvió a contactar…

  • Adrián, familia y placer (Parte VIII)

    Adrián, familia y placer (Parte VIII)

    Adrián seguía follando con su tía Mariana y con su prima Margarita, sin que ambas se dieran cuenta que lo compartían.

    Días después de terminar de plasmar a su primo en su lienzo y varias folla sesiones, Margarita se transformó en la comidilla de sus compañeras, pues le decían cosas como «pero quién es ese tío tan pollón», «a que estás exagerando con el tamaño de su herramienta», «no puede ser que ese tío este tan bueno «, etc… sus compañeras no le dejaban en paz, Margarita se jactaba y les decía que ella se lo estaba follando, pero sus amigas no le creían, así que en una de sus sesiones, Margarita le tomo una foto a su primo sin que esté se diera cuenta, la enseñó a sus amigas, que boquiabiertas le decían, «vamos preséntalo», «no seas golosa, anda comparte un pedazo de eso», etc… Margarita no era «tacaña» y decidió presentar su primo a sus dos mejores amigas, que por cierto estaban muy ricas.

    Adrián no quería conocer a nadie, pues estaba ajetreado con sus estudios, además según su pensamiento, estar con otras chicas que no sean de la familia, era como traicionar a su hermana gemela Adriana, pero Margarita no cedió y por fin sus amigas conocieron al primo semental, ambas quedaron encantadas con Adrián, por su físico, por su indiferencia y por lo que guardaba entre sus piernas, aunque las dos chicas prácticamente lo querían violar, pues Margarita les había encerrado en su habitación, las chicas lo besaban y le agarraban el paquete, pero Adrián no se dejaba, en esos momentos se dio cuenta que lo suyo era el sexo familiar, pues estas dos chicas estaban deliciosas y se habían desnudado, la polla de Adrián no daba muestras de levantarse, Margarita se divertía con la extraña escena de un chico evitando follar con dos sensuales chicas, hasta que la puerta se abrió de golpe, era Lucía su otra prima, la pelirroja pecosa de ojos verdes, que no podía creer lo que veía.

    -joder, pero vamos que es todo esto? Qué hacéis par de guarras y tú Marga que estás tan tranquila? De que vais?

    Las insolentes amigas de Margarita le dijeron a Lucía:

    -venga tortillera no te metas donde no te han llamado!

    Lucía aunque bajita tenía mucho carácter, se les fue encima a las amigas de su hermana y les dio una buena ostia a cada una, ambas quedaron perplejas, cogió de la mano a Adrián.

    -venga primo salgamos de aquí, que estás locas están en celo!

    Ambos salieron de la habitación y Margarita no podía de la risa ante la escena, sus amigas habían quedado en ridículo y con el coño caliente y sin satisfacción, le reclamaron a su amiga.

    -anda Marga que tú hermana tiene la mano pesada y tu primo es que solo se folla a las de su sangre?

    -jeje y yo que sé, de momento solo ha follado conmigo, no os preocupéis por mi hermanita que a esa solo le gusta el coño!

    Lucía socorrió a su primo y lo llevó a su habitación, luego riendo le preguntó el porqué de la situación.

    -no sé, pero esas chicas y tú hermana están locas!

    -pues sí Adri, lo creo, pero lo que no me cuadra es que tú no hayas querido nada con ellas, perdoname pero eso no es normal en un chico, es que eres gay o dejaste novia en Colombia?

    -no Lucía, no soy gay ni dejé novia en Colombia!

    -venga Adri, no te enojes, es que de verdad me parece raro, lo normal es que te las hubieses follado.

    -pues no prima, la verdad es que no me gustaban y ya.

    -pero no me queda claro porque Margarita te tenía encerrado con esas dos, explícame porfa!

    -eh, creo que es por una pintura que Margarita hizo de mi.

    -y eso que tiene que ver?

    -era un desnudo.

    -joder Marga te pinto desnudo, desde cuándo lleváis tan buena relación para que le hayas posado y además porque sus amigas estaban tan loquitas por ti?

    -no lo se prima

    -venga no te hagas el inocente, así será la herramienta que te gastas!

    La curiosidad de Lucía iba en aumento, en contra de su homosexualismo, no sabía el porqué, pero tenía muchas ganas de verle la polla a su primo, tal vez era por lo esquivo de este y su modestia lo que hacía que un nuevo deseo se empezará a apoderar de ella; por su parte Adrián que en un principio se sentía incómodo con el interrogatorio de su prima, empezaba a verla con otros ojos, a la curiosidad de Lucía se sumaba que estaba más buena que el pan, vestía con una minifalda blanca que dejaba ver sus torneadas piernas, un top rosado sin bra que enseñaba unos melones grandes con el pezón en alto relieve, su hermosa y tierna carita con pecas y labios pintados de un naranja que hacía juego con su hermoso cabello color fuego.

    -lástima que solo te gusten las nenas, sino te la enseñaba y hasta te la pondría en medio de tus lindas piernas!

    Lucía se sonrojo totalmente, pues su primo nunca le había hablado de ese modo, esas palabras le subieron la libido.

    -primo no digas esas cosas, que de no ser porque solo me gustan los coños, seguro que te dejaba follarme, eres muy guapo, pero eres un tío, así que eso no puede pasar!

    -¿es que nunca lo hiciste con un hombre?

    -solo una vez estuve con un chaval, pero no pasamos de los besos.

    -o sea que no sabes lo que es tener una polla en tu boca o tu coñito?

    -pues polla de verdad, verdad, no, pero con mi novia utilizamos dildos de silicona!

    El coño de Lucía se estaba mojando mucho, estaba nerviosa por esa sensación de excitación y fantasía heterosexual y prohibida con su primo, por su parte Adrián, empezaba a tener una gran erección que enseguida noto su prima.

    -no debe ser lo mismo, algún día deberías probar lo que es una buena polla!

    -y esa polla debería ser la tuya supongo?

    -si querés yo me sacrificó por vos jeje

    -jeje que listo eres, pero no primo eso no va a suceder, solo quiero ver qué es lo que tanto llamaba la atención a las amigas de Marga!

    -ah sí? Pues si la querés ver solo te pido algo a cambio!

    -y que puede ser primito?

    -que me dejes comerte el coñito, para que veas la diferencia!

    Lucía no lo quería admitir, pero la conversación con su primo la estaba poniendo muy cachonda!

    -jo, si que te haces ilusiones, y luego me la querrás meter, verdad?

    -no, solo quiero que puedas comparar la diferencia, hagamos algo si después de un minuto no te gusta, me dices que me detenga y listo.

    Lucia se decía «pues no tengo nada que perder, además si que me gusta que me coman el coño, pero no voy a dejar que pase de ahí».

    -que cachondo eres primo, pero vale, voy a hacer el experimento contigo, con cronómetro en mano, pero si te dejo pasar del minuto, solo te dejo comerme el coño vale?

    -vale!

    -pero antes deja ver esa obra de arte que tienes entre tus piernas!

    Decía sarcástica Lucía, Adrián como un rayo se levantó de la cama, se quitó la camiseta, luego hizo lo mismo con su pantalón corto, pero su bóxer que marcaba una gran protuberancia, lo bajo muy despacio, ante la atenta mirada de su prima, segundos después el garrote de Adrián se imponía en toda su dimensión, era una verga de 23 cm venosa y gruesa, sin querer Lucía dio un suspiro y su coño se mojó más!

    -joder primo, menuda polla te gastas, ni creas que te dejaría poner eso en mi chumino, seguro que me partes en dos!

    Adrián sonreía, pues el rostro de su prima y sus carnosos labios decían otra cosa.

    -tranquila primita, si puedo pasar la prueba del minuto con tu coñito, me hago una paja y listo, bueno ahora te toca pagar a vos!

    Lucia sin dejar de observar la monstruosa polla de su primo, asintió y se quitó la falda, para luego hacer lo mismo con su mojada braguita blanca, Adrián le quitó de las manos la braguita y se dio cuenta que estaba empapada, se la puso en la nariz y aspiró!

    -pero que guarro eres primo!

    -y vos oles delicioso y sos muy mentirosa, tu coño desea mi polla, no lo niegues!

    -venga no hables tonterías y ponte a trabajar, anda!

    Adrián tenía ante sí una conchita hermosa de 19 años, inundada de fluidos, estaba brillante y muy rosadita, era una rajita como de niña, no se veía el clítoris, se arrodilló al lado de la cama, Lucía estaba al borde con las piernas abiertas, Adrián las sostenía y empezó a darle besitos en el conejito, y por todos los labios, su prima gemía, le gustaba el comienzo de su primo, segundos después le pasaba la lengua por toda la concha, le daba giros en su clítoris, Lucía soltó el cronómetro que tenía en sus manos y el tiempo ya no importaba, para su sorpresa y placer, su primo lo hacía mejor que su novia, los minutos pasaban y Lucía disfrutaba como loca, en poco tiempo llegó al clímax y tuvo su primer orgasmo, sus piernas temblaban y Adrián seguía lamiendo todo su dulce coñito!

    -mm pero que buen come coño eres primo, que bien me haces, me vuelves loca!

    Sin aprobación de su prima, Adrián se levantó y le puso la polla en la entrada del coño, se la ponía por toda la concha, le daba vueltas en el clítoris, veía como Lucía entrecerró los ojos sumida en total placer.

    -si no querés no te la meto, ¡vos decidís!

    Lucía en contra de su orientación sexual y de sus principios, lo único que quería en ese momento era polla, pudo más su deseo corporal, que la coordinación de su mente!

    -metemela primo, por favor, metemela toda, pero con cuidado!

    Enseguida Adrián obedeció, poco a poco le fue metiendo su pedazo de carne, Lucía gemía dulcemente, pero cada vez más fuerte, se quitó el top y su primo le chupo esas tetas grandes y pecosas, luego Adrián se le acercó sin dejar de perforar a su prima lesbiana y le susurró al oído.

    -Lu ten cuidado, no vaya a ser que nos escuche Margarita!

    Lucía se asustó un poco, no quería que su hermana la escuchará, así que empezó a besar a su primo, sus lenguas se entrelazaban perfectamente, Adrián seguía bombeando y Lucía se abrazaba a su primo.

    -que rico es tener una polla de verdad y tan grande, me llenas toda Adri!

    -que conchita más apretadita tenés primita, sos una delicia!

    Segundos después Lucía obtenía su segundo orgasmo, los músculos vaginales apretaban la polla de Adrián, que estuvo a punto de correrse, como excusa le pidió cambiar de posición, la puso de perrito exponiendo esas enormes y firmes nalgas con algunas pecas, Adrián se la metió de un empellón, Lucía ahogó un gritó y tuvo que morder su almohada, minutos después de mete y saca, Lucía tenía su tercer orgasmo, Adrián también estaba por venirse!

    -estoy que me corro primita, querés mi leche?

    -ay sí que rico primo, pero acabame en la boca, quiero probar tu polla y tú lechita!

    Lucía se puso de rodillas, abrió su boquita y segundos después la leche tibia de su primo le recorría los labios y parte de su pecosa cara, lo agarró con ambas manos y se lo devoraba intentando beber hasta la última gota!

    -uf prima que rico, para ser una lesbiana que nunca iba a comer polla, lo hiciste muy bien!

    -jo que me he tenido que tragar mis palabras y por ahí derecho tu polla, jaja pero no me arrepiento del experimento!

    Horas después Adrián estaba en su habitación, pensando en todas las mujeres de su familia que se había follado, todas le fascinaban, y se dijo que en adelante solo tendría relaciones incestuosas, se había dado cuenta que otras mujeres aunque estuvieran buenas, no lo ponían, en esas cavilaciones estaba cuando le sonó el móvil, era su madre desde Colombia.

    -Hola mamá, ¿cómo estás?

    -Hola hijo… pues no muy bien…

    Adrián escuchó sollozar a su querida madre!

    ¿Qué pasó ma??

    -tu padre murió Adri…

    Segundos de silencio, Adrián no lo podía creer!

    -no puede ser, que pasó?

    -tuvo un infarto mientras tus hermanas y yo estábamos fuera de casa, fue hace unas horas tan solo, ya te compré el pasaje para que por lo menos llegues al entierro.

    Adrián sabía que su padre tenía cierta condición cardiovascular, pero él tomaba pastillas para estar bien, se puso a llorar y al día siguiente se marchaba de nuevo para su país, le contó la noticia a su tía y primas, todas se pusieron tristes, menos el cabrón de Tomás, que se alegraba porque de nuevo volvía a ser el hombre de casa, se sentía menos en presencia de Adrián no sabía porque, además ya estaba sospechando de él y su esposa Mariana, la cual se puso triste por la muerte de su hermano y por la pronta partida de su querido sobrino y su adorada polla!

    Adrián se iba al día siguiente temprano, pero esa noche tuvo un enorme dilema, pues primero su tía cuando lo abrazó para darle su sentido pésame, le dijo al oído:

    -sobri espérame a la medianoche en tu habitación, te quiero dar una buena despedida, vale?

    -aah ok tttia…

    Minutos después Adrián estaba en su habitación, pensando en la despedida que le iba a dar su rica tía, cuando le llegó un mensaje al wasap, era su prima Margarita!

    *Primito en unas dos horas que todos estén durmiendo, voy para tu habitación, me tengo que despedir de tu rica polla*

    Adrián se puso nervioso, no sabía que responderle a su prima, segundos después le escribió:

    *Marga lo siento pero no puedo, no me siento bien, discúlpame*

    Envío el mensaje, pero su nota no llegaba al móvil de su prima, la cachonda y loca de Margarita en cuanto envió el mensaje y vio que su primo lo leía, apagó su teléfono móvil.

    Eran casi las 12 de la noche, Adrian no sabía que iba a hacer, su tía y su prima estaban por llegar, cuando la puerta se abrió, no era ninguna de las dos, era su otra prima Lucía, a quien horas antes le había dado tremenda follada, Adrián abrió los ojos como platos, Lucía venía vestida muy sexi, con un babydoll rosado de encaje y una braguita que le hacía juego, su prima se acercó hasta su cama de forma muy sugerente.

    -Lu que hacés acá??

    -ey primito, yo sé que estás triste, yo también lo estoy, por eso he venido, te quiero consentir para calmar un poco esa tristeza!

    Sin darle tiempo a una respuesta se abalanzó sobre su primo y lo empezó a besar, cuando la puerta se vuelve a abrir, era Margarita que estaba tremenda, se había puesto un mini vestido de colegiala, con una diminuta falda roja y negra a cuadros, blusa blanca muy escotada y con sus gafas cat-eye, se veía de infarto, pero ella se sorprendió mucho al ver a su hermanita «lesbiana» con su primo.

    -venga ya, que no me creo lo que ven mis ojos, desde cuándo te gustan las pollas y más aún desde cuándo te comes mi polla preferida??

    Lucía también estaba totalmente sorprendida, pues pensaba que su hermana y su primo se odiaban!

    -jooder y ustedes dos desde cuándo es que se follan? tampoco lo puedo creer, y en cuanto a tu última pregunta Marga, hoy ha sido la primera vez!

    Margarita estaba de pie muy sexy con los brazos cruzados en pose de enojada; la puerta se abre por tercera vez, era Mariana la madre de las cachondas chicas y tía del perplejo Adrián, por cierto la madura de Mariana estaba súper sensual, con una bata de seda negra, que cubría un exquisito juego de lencería también negra con medias y liguero.

    -pero que cojones pasa aquí??

    Margarita retrocedió asustada ante su madre y se sentó en la cama junto a su hermana y primo, ambas hermanas tenían miedo de su madre, pues cuando está se enojaba hasta su padre se acojonaba!

    -pero bueno, que hacéis las dos con esas fachas y a esta hora con vuestro primo?

    Lucía que era la más valiente de las dos, se atrevió a interpelar a su enojada madre!

    -eso mismo te podríamos preguntar ma, que haces tú a esta hora y vestida así??

    Solo en ese momento Mariana cayó en la cuenta de que iba vestida muy sensual, se puso roja como tómate ante la pregunta de su hija y se salió por la tangente.

    -creo que Adrián es el que puede responder todas nuestras preguntas, a ver sobri responde por favor!

    La muerte de su padre estaba en un segundo plano en ese caluroso momento, en su habitación estaban tres hermosas y lujuriosas hembras que pedían sexo y explicaciones, así que su mejor respuesta fue levantarse de la cama, bajarse el bóxer y con la polla en la mano les dijo:

    -lo que tengo claro, es que las tres quieren gozar con mi amigo, que no se por cuánto tiempo lo volverán a ver!

    Las tres mujeres quedaron mudas ante la atrevida respuesta de Adrián, la primera en sucumbir fue la ninfómana de Mariana, se quitó la bata y se arrodilló ante su sobrino, mamando como una posesa, que rica estaba con su conjunto de lencería negra y su minúscula tanga hilo dental, Margarita y Lucía no lo podían creer, ver a su madre tragando la enorme polla de su primo sin tapujo alguno, las dos se miraron, levantaron los hombros e inmediatamente también se arrodillaron para comer del rollo de carne que su primo les ofrecía.

    Adrián estaba en el cielo, su tía y sus dos primas le chupaban la polla y los huevos con mucho ahínco, que espectacular visión, su tía Mariana con esa lencería negra, Margarita con sus gafas y disfrazada de colegiala, y Lucía con su sexy babydoll, era difícil aguantar más la corrida, así que les quito la polla de sus hambrientas bocas y les dijo que se pusieran en cuatro, obedientes las muy cachondas le hicieron caso, ya sin pudor alguno las tres lujuriosas mujeres pusieron la cabeza contra la cama y se abrieron los cachetes del culo esperando por el placer.

    La vista era exquisita, tenía a su disposición tres deliciosos culos esperando ser follados, Adrián empezó por el culazo de su tía, le pasó la lengua por toda la raja y por el ojete, segundos después le comía el culo y el coño a Margarita, para luego satisfacer del mismo modo a Lucía, unos minutos más tarde empezó a perforar las conchas de sus esclavas sexuales, polla va y polla viene, por todos los deliciosos y jugosos coñitos, luego por el culito de su tía que lo pedía con hambre, Margarita no quería ser menos que su madre, así que también le pidió a su primo que le rompiera el culo, Lucía también tenía ganas, pero hasta ahora lo más grande que se había metido por el ojete eran los dedos de su novia, sus ganas aumentaron al ver el placer que su madre y hermana demostraban por la sodomización que les daba su primo!

    -Adri me quieres desvirgar mi culito?

    Eso era música para los oídos del cachondo Adrián, que enseguida se recostó boca arriba, le dio una rápida chupada de culo y le ordenó que se sentará en su mástil, poco a poco el orto de Lucía se fue tragando los 23 cm de carne que portaba su primo, cuando se la enterró toda soltó un grito de dolor y placer, Margarita se asustó y en ese momento cayó en la cuenta de su padre!

    -Dios, que nos va a escuchar papá!

    -jeje quédate tranquila Marga, que le he puesto un somnífero en el té a tú padre.

    Margarita sonrió mientras veía como su astuta y perversa madre se sentaba en la cara de su primo, que inmediatamente le comía el coño y culo por igual, ella no quería sobrar, así que se puso casi por debajo de su hermana para poder lamerle los huevos a su primo, que era el más dichoso de los mortales!

    Varias embestidas y orgasmos después, Adrián se levantaba y le ordenaba a sus calientes familiares que se arrodillaran a recibir su bálsamo blanco, las tres como perritas suplicantes esperaban por la corrida de su pariente, en segundos eran bañadas por la caliente leche de Adrián, las tres eran salpicadas por la corrida del suertudo invitado, las gafas de Margarita estaban empañadas de semen, Mariana se las quitó y las lamía para no desperdiciar una sola gota de la corrida de su sobrino.

    Al día siguiente lo llevaron al aeropuerto, las tres lo fueron a despedir, las tres lloraban como Magdalenas, le suplicaban a Adrián que no se olvidase de ellas, él les prometió que volvería.

    Continuará…

  • Viajando al campo

    Viajando al campo

    Preparamos todo y salimos temprano para la casa de campo de un amigo de mi marido. Comentario adicional, a mi esposo le encantan mis chores cortitos, que dejan ver un pedacito de mis nalgas y nunca ha tenido problemas con que me miraran otros al lucir mi cuerpo que, modestia aparte, lo tengo muy bien torneado ya que asisto al gimnasio con regularidad. Claro, él ignora todas mis infidelidades hasta ahora, hehehe. Y cualquier sospecha, la diluyo con excelentes sesiones de buen sexo con mi amado esposito…

    Bueno, nos desplazamos en la camioneta, la cual tiene compuerta trasera, y camino a la parcela, nos detuvimos en un río que queda en la vía. Estacionamos bastante retirados de l acarretera, allí hicimos el amor bien divino y nos quedamos un buen rato. De repente, Jose, mi consorte, se le ocurrió ir a recorrer el río cuesta arriba, me pidió que lo acompañase pero quise más bien quedarme a descansar, tomando kaipiriña que llevábamos para amenizar el viaje. Así, Jose me comenta que pensaba subir hasta unas antenas que se veían muy lejanas, calculamos que tomaría más de unas 2 horas llegar hasta allá. Insistió porque le daba miedo dejarme solita, pero le dije que no hiciera problema con eso, que estaría bien allí, que cualquier cosa, tomaría la camioneta y me retiraría si se presentase algo sospechoso. Por fin se fue mi Jose, puse música y me recosté en la parte trasera del rústico.

    A los 15 minutos de la ida de mi marido más o menos, saliendo del río donde me di un baño, siento que alguien se acerca, me pongo alerta pero veo a un muchacho, jovencito, ofreciendo artesanía variada elaborada por él, como pulseras, zarcillos, collares, etc. Era de la zona, de un caserío cercano, me dijo. Iba camino a la ciudad a ofrecer su mercancía. Muy agradable y chistoso e hicimos empatía rápidamente, tanto, que se instaló allí y olvidó lo de sus ventas. En medio de la charla, le ofrecí unos tragos, y bueno, mi sorpresa fue cuando ya más en confianza, pasados unos minutos, y ayudado por la caipiriña quizás, me comentó:

    -¿Sabe señora? La vi a Ud. y al señor que se fue teniendo sexo…

    -¿Q… qué? ¿Nos viste? Ay mi Santo, qué penaaa…

    -No se preocupe, hehe, no se ponga así…

    -Ayyy chico… Nos espiaste entonces, ¿ah?

    -Bueno mi señora, yo venía por un costado, entre el monte, escuché unos ruidos y me asomé sin que se dieran cuenta y pues, los vi…

    -Ayayay, qué cosas… Viste entonces una película porno gratis, ¿qué tal?, hahaha. -Me relajé en un segundo, ya que a pesar de la mezcla entre pena y sorpresa, pues era lindo como me lo decía así, tan natural.

    -Hahaha, sí, así fue, y en realidad sentía como miedo pero mucha excitación, me disculpa usted…

    -¡No bueno, qué caray! Es normal, supongo… Y ya que viste, ¿Qué te pareció? hahaha. Digo, jamás nadie me había visto hacer el amor con mi esposo, no que yo sepa…

    -Mmmm, bueno, fue muy divertido y como le dije, me excitó bastante, tanto que me hice la paja y todo… Usted es muy caliente… ¡Disculpe no, disculpe!…

    -Hahaha, caramba, te diste un buen pajazo viéndonos, sinvergüenza… Hahaha, ¡pero cualquiera lo haría en tu lugar! No te disculpes.

    -Le aclaro, ¡me hice la paja imaginando que era yo y no el tipo quien estaba con usted!

    -¿Sí? Hahaha, ay Dios, qué cosas, qué simpática tu sinceridad… Y dime, ¿se acabó toda tu lechita? -Ya mi suichecito de puta se había pasado, ¡era inevitable, lógico!

    -Nooo, mire mire, mi pipí está parado y con ganas… -El muchacho había bajado su pantalón, dejando ante mí una adorable verga que apuntaba hacia el cielo, mmmm, ¡qué rico aquello!

    Le pedí se sentase a mi lado, lo hizo y súbitamente acercó sus labios a mi hombro y lo beso con ternura, sentí un cosquilleo divino y sonreí. De allí, empezó a recorrer mi cuello, oreja y cara del lado que daba hacia su persona… ¡Yo me erizaba cual gatita y suspiraba profundo! Se acercó a mi boca y pasó su legua por mis labios, besó el otro lado de mi rostro, volvió a mi boca, yo saqué mi lengua y empezamos a besarnos despacio hasta convertirse en un apasionado beso que me hacía extasiarme… Besaba divino mientras tocaba con sus manos mis muslos, nalgas, senos… ¿Cómo ese chaval sabía tanto complacer a una mujer con tan corta edad? ¡Deduje que había tenido experiencias anteriores donde le enseñaron muy bien! Así que iba a gozar de lo lindo… Yo le empecé a lamer sus tetillas y besárselas, con succiones prolongadas que lo hacían temblar y lo oía:

    -Así, qué rico señora, qué rico…

    Eso me excitaba muchísimo así que seguí besando su pecho, abdomen y llegué abajo… Su miembro parado, algo ladeadito pero hermoso… Mi vagina lubricaba de ver ese pene el cual empecé a tocar con mi lengua, le pedí que se pusiera de pie, yo me agaché frente a él ya que esa posición de sumisión es sumamente excitante para hombre como para mujer, y facilita el tragárselo completito. Le besé la verga y la introduje en mi boca:

    -Qué rico papi, srulp, srulp -se lo chupaba -¡qué pene tan delicioso tienes, ummm, te lo voy a mamar para que acabes en mi boca, ¿ok? -Y así fue, le di unas mamadas suaves y profundas que produjeron un enorme estallido de semen que corrió por mi garganta; él dio un grito de placer inmenso y yo seguí chupándosela hasta dejársela limpiecita. Me dijo el chico:

    -Es la mejor mamada que me han dado, me tiemblan las piernas, es algo demasiado bueno… -Nos reímos mientras nos acariciábamos por todas partes, esperé que se recuperara e inmediatamente se puso a recorrer todo mi cuerpo con su boca y lengua. Yo sentía que estaba en al paraíso del placer, le pedí:

    -Pasa tu pene por todo mi cuerpo para que marques a esta perra que tienes loquita por ti…

    -Y si viene el señor, ¿ah?

    -Tranquilo, es mi esposo y tardará porque se fue hasta las antenas que ves allá a pasear. Así que tenemos alguillo de tiempo, ¿no crees?

    -Uuuff, diría que bastante tiempo, para llegar hasta allá se echa uno más de dos horas… ¡Y más todavía con el regreso! Prepárese, voy a restregarle el pene por todo ese cuerpazo que se gasta, mi señora, tal como lo pidió…

    Lo hizo sin dejar lugar que no rozara con ese miembro que iba tornándose grande y fuerte como al principio. Se puso luego a lamer mi vagina y mi ano de manera simultánea, gemía y hablaba entrecortada por el gusto que sentía ante esa prodigiosa lengua que movía con velocidad exacta para volverme loca hasta que alcancé dos orgasmos seguiditos; ahí le pedí que me cogiese, que me hiciera suya… Me recosté más adentro en la camioneta que nos ofrecía el lugar ideal para tirar de lo lindo; introdujo su pene y empezó poco a poco hasta acelerar sus movimientos. Yo me quejaba, gritaba de lo bien que me sentía con su verga dura en mí. Lamía y chupaba mis pezones mientras me cogía, ¡yo sentí varios orgasmos mientras me vapuleaba! Me puse luego de ladito, en cuatro, luego se acostó y yo lo monté… Después bajamos de la camioneta, me sujetó con sus brazos y yo lo rodeé con mis piernas y zasss, otra cogida. Lo bueno es aquel paraje nos ofrecía monte alto detrás, el río, un sitio perfecto para coger como quisiéramos en un ambiente inhóspito, solitario; ya ni pensaba en mi esposo que aún debía encontrarse llegando a las antenas o empezando el retorno. El jovenzuelo acabó en mis tetas, yo, tuve los orgasmos que quise. Regué ese semen por donde pude en mi cuerpo.

    -Amor, eres un tigre salvaje, ¡qué cogidas tan especialmente ricas me diste! Bárbaro mi macho…

    -Es que inspirado en una mujer como Usted fue crucial para ello, me gusta a rabiar, señora… Está buenísima y se mueve increíble, amén de que aprieta su vagina y con esas contracciones, guauuu, me enloquecía aún más…

    Nos enredamos entre besos y toques, lamidas, risas y abrazos… Mi celular sonó, había cobertura y buena, era mi esposo y me contó que estaba bien y que llegaría en media hora o más. Me preguntó qué tal todo y le dije que perfecto, que estaba delicioso aquí, que lo esperaba risueña para seguir el viaje, que no había novedad alguna. Cerramos la llamada entonces y, el saber que Jose tardaría otro tanto, me puso traviesa nuevamente. Aún desnudos el muchacho y yo, bajé a darle lamidas en sus testículos y mamadas hasta meter su pene profundo en mi garganta

    -Uffff, quiere seguir en una de sexo, ¿no? Es una puta tremenda, mi señora hermosa…

    -Si papito, me tienes loquita, quiero ahora que me sometas por el culo con tu verga divina…

    -Nunca he metido mi pipí en un culo, ¡qué sabroso que me lo pida…

    Me volteó sin dejar de besarme, colocó su miembro entre mis nalgas y empezó a empujarlo. Le dije:

    -Al principio suave, muy suave hasta que entre tu gruesa cabeza… aaahhh, uuuyyy, me duele pero rico mi vida, aaayyy, uuuyyy, sigue metiéndomela mi macho…

    -Okey mi hembra, voy hasta adentro, la estoy haciendo mía por ese culo despampanante y hermoso, siéntalo, aaahhh…

    De allí me dio fuertes embestidas de hombre excitado de ver a esa puta cogida y sometida por él así:

    -Dame duro, dame duro, aaagghh, aaayyy, aaagghh, cógeme y llena mi culito de leche, anda, pero aún no acabes, cógeme un rato más, aayyy, aagghhh…

    Ese chico se vino gracias a mis palabras, menos mal que justo en ese momento acabé formidable también, hahaha, pero aseguro que quería seguir siendo cogida por ese nuevo semental que me hizo suya a sus anchas. Sin embargo, el tiempo apremiaba, le di mi número en un papelito para que me llamase un día de estos y le pedí que se fuera porque mi Jose debía estar por llegar. Al rato de hecho, llegó mi marido, cansadito el pobre (si supieras mi lindo)… Lo recibí con besitos y amapuches, nos dimos un baño desnudos en el río y seguimos nuestro rumbo en espera de nuevas vivencias.

    (Continuará).

    Espero les haya gustado, comentarios a:

    [email protected].

    Besos

  • Se cumplió mi fantasía

    Se cumplió mi fantasía

    Desde siempre me he considerado una persona muy sexual, me gusta mucho, me divierte y en todos lados lo estoy buscando. Además, la idea de hacerlo en algún lugar que me puedan cachar, me puede llegar a excitar más que el acto en si.

    Hace unos años tuve un novio con el que pude cumplir muchas de mis fantasías, pues teníamos el mismo apetito sexual. Una de las más ricas fue cuando, sin planearlo, agarramos la camioneta y nos fuimos a Catemaco a pasear. El viaje duraba unos 40 minutos en carretera y, la verdad, es que ese trayecto es el que nos interesaba, pues una de nuestras fantasías era que yo se la mamara mientras manejaba.

    Después de 10 minutos en el coche comencé con lo mío, le saque el pene del pantalón y con calmita y un poco de saliva lo empecé a masturbar, muy despacio y casi sin toca para prolongar el acto y más porque él sabía que me gustaba que me pidiera que acelerará el paso, siempre me ha gustado tener el control. Tal cómo lo esperaba, su respiración se comenzó a agitar y movía la pelvis para pegarla más a mi mano, pidiéndome sin palabras que acelerará el paso.

    Una vez que su pene estaba completamente erecto, escupí un poco más en la punta y acerque mi lengua al glande, otra vez, tentándolo a rogarle más. Esta vez no quiso esperar y tomo mi cuello, y me obligó a meterme su verga hasta el fondo. Su arranque me sorprendió y me excitó muchísimo, ya no me pude contener y comencé a mamar con gusto, pasando la lengua por todo el pene y los huevos, dejando que me llenará la boca con todo su sabor y con una mano acariciaba sus huevos.

    Estaba muy a gusto haciendo lo que más me gusta cuando sentí que giraba la camioneta y se estacionaba. En un movimiento muy rápido echó para atrás mi asiento y me hizo recostarme. Supe inmediatamente qué quería y me desabroche el pantalón, sacando solo una pierna por eso de las prisas. Se colocó sobre mi y sin aviso me penetró con mucha fuerza, sacándome un grito. Estaba excitadísimo y eso a mí me puso a mil, saco mis tetas del brassier y llevo mis pezones uno por uno a su boca, chupando y mordiendo, mientras seguía bombeándome. La rudeza de la manera en que me cogía me estaba volviendo loca, por lo que tuve un orgasmo casi de inmediato, lo bueno es que eso no lo hizo alentar el paso, al contrario, decidió ahorcarme un poco. No podía con el placer que sentía, me urgía un orgasmo grande ya sentía como se iba formando, con cada penetración crecía más y más, lleve mis dedos a mi clítoris para aumentar lo que sentía y casi al instante explotamos los dos en orgasmo, gritos y gemidos.

    Fue tanto, tan rápido y tan rico que nos tardamos unos minutos en recuperarnos, y en esa recuperación fue que nos dimos cuenta que, en su desesperación por cogerme, no se dio cuenta que había estacionado junto a un coche con dos personas, quienes vieron todo nuestro show… Y parecía que lo habían disfrutado muchísimo.

  • Todo el día por su culo

    Todo el día por su culo

    Esta historia ocurrió con la misma novia del anterior relato, ocurrió en un día de vacaciones y ella se encontraba trabajando en la ferretería de su mamá en la ciudad de Medellín, yo me encontraba en otro municipio. Tras una larga charla que veníamos teniendo hace días sobre hacer un posible trío ella se calentó y yo también, lo que siguió es que yo le pedí que entrara al baño y me mandara fotos de ella y videos y ella ya sabía que tipo de contenido quería yo.

    Lo que hizo me prendió a mil, ella empezó mandándome videos cortos de ella en 4, con unos calzoncitos o cuquitos que conocemos acá y eran blanquitos y ella sabía que me encantaban, se intentaba meter un marcador por el culo pero solo me antojaba, realmente solo metía la punta y lo sacaba, yo ya me estaba masturbando y eso que los vídeos no pasaban de 30 segundos. Para sorpresa mía ella había llevado una botella de coca cola la cuál puso en el suelo y ella se sentaba en ella metiéndosela por el culo, no entraba mucho pero eso bastaba para que yo estuviera a mil ya que me encantaba la mente tan perversa que tenía. Me vine dos veces en cuestión de 10 o 15 minutos, sé que es difícil para nosotros los hombres venirnos dos veces en tan poco tiempo pero no podía controlarme.

    De tantas ganas que tenía le dije que pasaría por ella a las 7 de la noche, tiempo suficiente para que terminara de trabajar y se organizara, yo le pedí que se dejara esa ropa interior que traía en su día de trabajo y así fue, la recogí en mi carro y fuimos a cine a un centro comercial que hace poco habían inaugurado cerca a su casa, yo solo tenía una idea clara y era que el cine estuviera solo ya que era nuevo y era entre semana y de noche.

    La película no la recuerdo, no era lo que me importaba, resulta que efectivamente estaba medio vacía la sala, unas 10 personas cuando mucho y yo había comprado sillas preferenciales las cuales estaban vacías, no tuve que esperar mucho para que ella ya estuviera tocándome y yo tocando sus nalgas así que la recosté y procedí a tocarle su culito y su vagina, la cual ya estaba lubricada y eso me ayudaba para meterle con facilidad de a un dedo en la vagina y en su culo.

    Cómo ya algunos habrán leído mi relato anterior saben que tipo de cosas nos gustaban, así que sin comenzar aún la película yo le sacaba los dos dedos y se los metía en la boca y ella los chupaba, directamente de su vagina y su culo a la boca, así estuvimos por mucho tiempo y yo ya sentía que había lubricado infinidad de veces, ella subía a darme besos y siempre eran salados.

    Después de una media hora en esa tónica decidí ponerla en 4 aprovechando que como eran las últimas filas no se vería tanto lo que haríamos. Sin más preámbulo la penetre por su culo sin algún esfuerzo, se lo sacaba y se lo metía en la vagina, yo sabía que a ella le encantaba esa especie de exhibicionismo y por eso estaba tan mojada, sabíamos que no podríamos estar mucho tiempo así por el riesgo de que nos pillaran, así que me vine en unos 5 minutos. Nos acomodamos y esperamos un momento y salimos, al rato nos dimos cuenta que no habíamos visto nada de la película.

    La historia no termino ahí, cómo yo vivía a 1 hora me quedé en su casa amaneciendo y lo hacía una vez cada semana, en un sofá que había en la sala, ahí ella y yo como de costumbre nos quedamos viendo televisión hasta que nos cogiera el sueño y ella se iba para su cama, no sin antes hacer lo que para nosotros era una rutina con el tiempo, ella antes de acostarse en su cama, se bajaba su pijama y de un solo intento se metía toda mi verga por su culo y lo sacaba unas dos o tres veces y me lo chupaba. Nunca lo hacíamos con el fin de que yo terminara, era como mi buenas noches. Pero tenía la mente tan dañada que ella me dejó sus cuquitos para que los oliera, los mismos que había utilizado todo el día. En resumidas cuentas me vine a chorros, fueron 4 eyaculaciones en unas 6 horas.

  • Mi experiencia paranormal

    Mi experiencia paranormal

    Hola, hoy les relataré mi experiencia «Paranormal» ocurrida en unas vacaciones que tuve en familia, en las cuales me vi envuelta en pasiones extrañas, influidas con fuerzas desconocidas o eso creo!

    Cuando tenía aproximadamente 20 años, estaba en 2 año de mi carrera de enfermería, para afianzar lazos con los chicos del curso, decidimos irnos de vacaciones algunas amigas nuevas que había hecho en estos 2 años, éramos 7 chicas, decidimos ir al sur de mi país, donde la naturaleza es hermosa, existen grandes bosques, a los pies de lagunas increíblemente bellas, cabañas perdidas en los espejos bosques, ideales para descansar y afianzar lazos con mis amigas y nuevas amigas. Nos pusimos manos a la obra, estaba muy contenta de pasar 1 semana junto a ellas para disfrutar cada momento, hablar de amores, la vida, estudios, y demás.

    Era una tarde cálida de diciembre, nos juntamos todas en el aeropuerto para irnos a nuestro destino, un pueblito alejado de las grandes ciudades lleno de bosques preciosos! Estábamos muy eufóricas por llegar a nuestro destino, a tal punto que a mí, como siempre soy buena para atraer problemas, se me olvido mi maleta en mi casa y el vuelo estaba por salir, solamente me fui con 1 cambio de ropa interior, y la ropa que tenía puesta que era una blusa y un short, me subí de igual forma al avión, pensando en el destino podría conseguir comprar ropa en algún lugar. Cuando el avión estaba por llegar a nuestro destino y volaba bajo para aterrizar, podíamos ver los bosques hermosos al horizonte! Estábamos tan cansadas de las muchas horas de vuelo, y por temprano que nos levantamos 5 am, para abordar el avión, que tomamos un bus apenas bajamos del avión que nos llevaría a nuestro destino. Olvidándome comprarme ropa en la pequeña ciudad que había aterrizado el avión…

    Tras más de 2 horas de viaje en bus, estábamos en medio de una especie de sendero lleno de árboles por doquier y en el fondo se podía ver cabañas separadas muy hermosas en medio del verde bosque, habíamos llegado a nuestro destino, una casona grande en medio del bosque tupido, en las afueras de ella, nos recibieron 2 recepcionistas, me dio algo se curiosidad sus aspectos, una tenía la cabeza rapada en los bordes y una mecha larga en el medio, tipo punk, la otra chica era muy femenina, vestía con jeans y una blusa negra, dejando ver su gran escote, la primera chica con peinado punk, al bajarme del bus, note que me miraba extraña, eramos 7 amigas, pero sentí como me clavo la mirada, y con mi short y blusa blanca, podía sentir como me miraba al caminar el trasero, podía ver como me lo miraba. Si tengo el trasero grande, pero soy pequeña y tengo cintura definida ya que soy flaquita y baja, ella se me acercó muy dulcemente a decirme cargaba mi pequeña maleta de mano, le dije que no gracias, no pesaba nada, ella insistió. Me inquieto un poco, más que me miraba extraña, fue entonces cuando se acercó la chica del escote grande, me tomó de la mano y guio hasta la mesa de atención, ahí nos dieron una mala noticia, las cabañas grandes estaban ocupadas, solo quedaban tres, las cuales dos eran para 3 personas cada una, y la tercera solo 1 peros a individual, y yo que quería pasar tiempo con las chicas…

    Me desilusioné mucho, pero estaba tan cansada que acepte sin dudar la cabaña sola. Para que descansar. No antes de pedir como limosnera jaja… Algo de ropa a mis amigas, me prestaron un pijama que parecía vestido negro de una pieza que me llegaba hasta las rodillas, con escote, que era de mi mejor amiga María, la cual hemos sido amigas hace más de 10 años, muy agradecida de ella me despedí para que me guiarán a mi cabaña, tuve la «suerte» que la chica con cabello punk, me guio hasta la cabaña, esta vez ella caminaba de frente, era un sendero hermoso, lleno de árboles, pájaros, conejos, vaquitas, a lo lejos precioso, en medio de los árboles, había una pequeña cabaña no más de 4×5 metros, hecha de troncos de árboles, la chica punk, me dijo entra y veras que elegiste la mejor cabaña de todas, sin preguntarle por qué, llegue entre y wow! Tenía un ventanal casi de una muralla entera, y el cielo era totalmente transparente, me platico la chica que de noche podré a ver las estrellas, y hoy era noche de luna llena, tendría una vista privilegiada, me enamore de la cabaña. Tenía una cama en el centro, una mesita de comer a un costado, al final, una ducha con una tina de baño, la chica antes de irse me dijo, «disfruta de tu noche especial, todas las chicas especiales tienen una bienvenida bajo la luna» no se a que se refería, pero estaba tan cansada que la despedí y entre.

    La cortina del ventanal que era enorme era prácticamente transparente, y se veía todo, aunque no había nadie que viera, ya que daba hacia el bosque frondoso, estaba tan cansada que me quite mis zapatillas, mis calcetines, mi blusa, y short, dejándolos en una cesta de lavado que tenía la cabaña, mi sostén y calzón, para llevarlos a lavar mañana, me di una ducha algo avergonzada, que el techo fuera transparente, me veían los animales, pájaros ducha dome desnuda, pensaba que podía pasar alguien y verme era extraña la sensación, me acostumbre un poco al terminar la ducha, y entre a la bañera, había una sales minerales extrañas que olían a lavanda, las aplique en la bañera y me metí, de lo cansada que estaba me quede dormida sin darme cuenta, fue entonces que comenzó toda mi historia «paranormal».

    En ese estado entre dormida y despierta, me pareció escuchar como pasos y voces tipos susurros cerca de la cabaña como si personas estuvieran hablando, lo ignore al estar dormida pensé que aún estaba en mi casa donde mi familia es ruidosa, pero no era así había olvidado que me había ido de vacaciones y estaba dormida a oscuras en un tina en el medio de un bosque, cuando sentí una brisa muy fría en mis rodilla y hombros comencé a despertarme y entrar en razón de donde estaba, me sentía con algo de frío, como una b he isa muy fría, abrí los ojos y vi que ya era de noche, mire hacia el cielo y wow!!

    Era una luna llena hermosa gigante bañándome con su luz, alumbraba tanto que podía ver sin prender la luz, pero estaba algo asustada así que la encendí, me percate que no habían nadie dentro de mi mini cabaña, pensé que el ventanal estaba abierto por eso el frío, fui a cerrarlo y me percate que estaba cerrado…, al abrirlo no hacía ni viento estaba quieto lo deje algo abierto, tome mi toalla para secar mi cuerpo para vestirme para dormir, sentía un aroma increíble, una fragancia muy agradable de mi cuerpo gracias a esas sales, envuelta en la toalla me percate que había un frasco de aceite de lavanda para el cuerpo, era gratis así que me aplique un poco en mis piernas, brazos, cuello, pechos, terminé aplicándome en todo el cuerpo, su aroma era delicioso, olía tan bien que podía hasta lamerme a mi misma jajaja…

    Espere que se me secara un poco el aceite para no manchar el pijama de amiga, apague la luz, me puse el pijama de amiga que tenía su aroma, muy típico de ella un aroma conocido, me recosté mirando al cielo la bella luna, podía oler mi olor, y el olor de mi amiga, y no sé por qué motivo, quizás fue el aceite que era afrodisiaco, me dio por tocarme mi pechos, aun aceitados, el roce y tacto de mis pezones con el pijama me volvía loca, los apretaba por encima manchando con aceite, mis pezones estaban muy erectos y extrañamente grande, sentía ardor en los pezones, me quite los tirantes del pijama dejándolo en mi vientre y mis pechos al aire, tocaba mis costillas y casi llegaba al orgasmo, mi vulva vaginal estaba muy grande, nunca la había visto tan hinchada, había una almohada larga de 1 metro era gordita… Se me ocurrió montarme en ella y cabalgarla, me masturbe con ella y corrí… Perdí un poco la razón, y acabe… Había una botella de agua que había dejado la chica punk en mi velador antes de irse la bebí y me quedé dormida montada en la almohada.

    Fue entonces que comencé a sentir la misma sensación, de murmullos, pasos, esta vez no podía ni abrir los ojos, era como si estuviera dormida o adormecida, sentí una respiración muy cerca de mi oreja derecha, como de alguien que venía de correr, sentí un par de manos cálidas en cuello, como si me estuvieran haciendo cariño, luego en mi cabello, para mi sorpresa sentí otro par de manos en mis pies que estaban desnudos, acariciaba mis dedos de mis pies muy suavemente, junto a mi planta, mi cuerpo estaba demasiado sensible, sentí esa sensación como de cosquillas pero de placer, las manos de los pies avanzaban por mis piernas, las manos de mi cabeza por mi cuello hacia mi espalda baja, era como si 2 personas estuvieran tocándome, sentí algo así como una lengua muy cálida lamer mi cuello mientras unas manos apretaban mis hombros, otra lengua besaba mis muslos, no tenía más que mi pijama en mi cintura sin ropa interior…

    La lengua de mis muslos comenzó a lamerme cada vez más cerca de mi vagina, provocándole algo de placer que no podía describir, mientras sentía como me abrían las piernas de forma evidente, hasta sentir que unos dedos separaban las nalgas de mi trasero y escuché una decir, «es nuestra» posterior sentí como metían un dedo en mi vagina cual estaba muy sensible, en cualquier momento me podía venir, sentía mucho placer, hasta que sentí que me tomaron de las piernas y brazos dieron vuelta boca arriba, intente abrir los ojos o moverme y no pude, tomaron mis brazos y juntaron sobre mi cabeza, sentí una especie de nariz recorrer mis senos, par a luego lengua como me los lamian y apretaban, eran 2 bocas una en cada seno, una de ellas dejó de lamer y pude sentir sus dedos húmedos con un líquido caliente entrar en mi boca par a luego sentir unos labios besarme, estaba tan excitada que me vine, puse sentir un flash como de un celular después de que sintiera que una persona se había acostado al lado mío, y me abrieran las piernas, pude moverme un poco, e intente abrir mis ojos, fue cuando escuché decir «ya vámonos».

    Desde ese momento no volví a sentir nada, al amanecer tomé conciencia de que había hecho, estaba desnuda entera, la almohada que estaba montando en el suelo, y el pijama de mi amiga estaba tirado casi en la entrada de la cabaña, me sentía confundida, mis pezones estaban muy irritados, mis pechos tenían marcas como de chupones y mi cuello, luego recordé que había soñado, me fui a duchar para olvidarme de esto, al salir de la ducha, me percate que parecía que había sido verdad lo que me pasó y no un sueño, aunque no me desagrado la Experiencia en el momento, pero el día después debo aplicarme cremita en mis pechos por el ardor. Me puse mi short y blusa, fui donde mis amigas a ver como la habían pasado, sin contarles mi sueño, fue cuando me topé con la chica punk la cual se ruborizó al verme y no dijo nada, pasaron los días, y afianzamos vínculos entre todas, llego el día final de irnos, cuando regrese de las habitaciones de mi amigas a buscar mi mini maleta, me percate que faltaba parte de mi ropa interior, como solo eran dos calzones, y un sostén lo deje pasar y me fui, nunca supe que pasó esa noche, quizás fue algo paranormal, o las recepcionistas me dieron la «bienvenida».

  • La esposa de mí amigo (5.5): Preludio

    La esposa de mí amigo (5.5): Preludio

    Mi pareja me estaba engañando con un compañero de trabajo, lo sé porque revisé los mensajes de su celular. Una vez al mes voy al sur de la provincia a visitar a mi amante, la señora de mi amigo David, por lo cual no tengo el gran complejo de cornudo herido, sino que quiero verlos, me calienta poder espiarlos sin que lo sepan. Así que lo que hice fue colocar una cámara espía en la habitación que grabe cuando me voy al sur.

    Mi señora es una enfermera de 27 años, que come saludable y cuida su cuerpo, tiene el cabello oscuro y lacio, de tez blanca y cachetes rosados, tiene una cola bien trabajada. Ella es muy tradicional para el sexo, no usamos juguetes ni juegos previos, como ella dice “Nosotros no tenemos sexo, hacemos el amor”, pensé en mi fuero interno que eso la hacía feliz, pero al leer los mensajes con su mejor amiga Clara, me di cuenta que no era así. Ella busco un macho fuera de la pareja, que lo encontró con un compañero de trabajo llamado Roberto, un tipo algo más dotado que yo y sumamente misógino. Cosa que mi pareja piensa que a mi me falta. En ese momento decidí que siguiera pensando eso.

    El martes en ciudad conecté la cámara espía y decidí ver que es lo que había pasado el fin de semana. El viernes mi mujer durmió sola, pero le envió una serie de videos a Roberto que vi como grababa, se masturbo con los dedos furiosa y se quedó dormida. El sábado trabajó medio día, con lo cual yo esperaba que no hubieran tenido tiempo de sacarse las ganas. Como a las 16 h llego mi señora, durmió una siesta sola hasta las 17:30 h y como a las 22 h volvió a la habitación, pensé en mi estupidez de no poner más cámaras en el resto de la casa, que pasa si le daba pudor a mi señora y no quería mancillar la cama. Tendrían sexo en otra habitación seguramente. Se acostó abrazando mi almohada y no hubo mensajes esa noche para mi decepción, como a la 1 de la madrugada se levantó, fue al baño, quito el cajón de su mesa de luz y desde el fondo de ese hueco saco un vibrador con el que se empezó a masturbar. Mi asombro fue mayúsculo, no solo tenía amante, sino que la recatada mujer con la que estaba era igual a todas las demás mujeres que conocía. Debo reconocer que fue un alivio para mí, siempre me sentí un poco inferior a ella moralmente y por eso dejaba que ella tomará el control en nuestra cama, pero ahora, sé que puedo dejarme llevar.

    Calculé el horario en que ella se subía al auto para volver a casa, abrí su computadora y revise el chat del sábado con Clara, su mejor amiga. Resulta mi pareja descubrió a su amante teniendo sexo con una nueva doctora del hospital haciendo un escándalo, tanto así que tuvieron que separarlas. Roberto se lavó las manos y no le escribió más, lo cual era muy malo para mi morbo de verla cogiendo con él pero muy bueno para mi perversión, ya que no había tenido sexo en todo el fin de semana y debería estar frustrada con su amante. Seguí leyendo los mensajes, esta mañana había tratado de hablar con él pero le dijo algo fulminante “Si tengo ganas, mañana te cojo, a ver si te sentis mujer, que es obvio que el cornudo de tu marido no sabe como hacerlo”. Clara le daba la razón a él y le decía que lo recupere o que se busque a otro, que conmigo perdía el tiempo. Eso me dio una resolución para que aprendieran estas hijas de puta.

    Revise el lugar donde había visto su consolador y allí estaba, era pequeño, de unos 9 cm de largo por unos 3 cm de ancho, de color azul eléctrico, en la base tenía un regulador de 4 velocidades y funcionaba con una pila AA. Baje al mercado a comprar las cosas para la cena, compre una pila AA nueva, junto con un par de forros texturados que no me animaba a usar con ella, pase por un Sex-shop para comprar un buen lubricante y un anillo vibrador para pene. Si no sabes lo que es, te cuento que es un anillo de silicona que va alrededor del pene, no muy ajustado pero tiene en la parte superior una pequeña bala vibradora que estimula el clítoris cuando penetras a tu pareja, iba a ser una noche interesante.

  • La doctora tetona (3)

    La doctora tetona (3)

    La espere a la semana en el estacionamiento del hospital.  Venía con su vestimenta de médica y cuando nos vimos no me dio un beso de saludo ni nada «vamos en tu auto» me dijo «mi esposo tiene la aplicación de mi ubicación así que dejo el celular acá, puedo confiar en vos? Tengo que volver en una hora y media».

    La lleve a mi casa desde General Rodríguez. No hablamos en el viaje (solo de 10 minutos). Ella estaba nerviosa y miraba por la ventanilla. Llegamos. Abrí la puerta. La lleve a la habitación y la quise besar en la boca pero no quiso. En cambio se sacó el ambo dejando ver unas tetas enormes dentro de un corpiño blanco. Se lo saque y le empecé a manosearlo las retas.

    Mi piba estaba erectandose. Me acosté sacándome el pantalón y calzoncillo y ella se arrodilló y la empezó a chupar. No es una experta haciéndolo pero su lengua en mis huevos me excitaba… poco a poco fui subiendo mis caderas y para mi sorpresa empezó a lamer mi culo. Eso me puso a mil. Me levante con mi pija totalmente parada y la puse en cuatro.

    Le baje el pantalón para cogerla por la vagina «no! Por adelante no, metela en mi culo». Se lo chupe y le puse un poco de lubricante. Empecé a meterla y enseguida entró toda. «Ay mi amor, que culo abierto que tenes!» Le decía yo. «Deci que sos mi puta». «Con apenas una vocecita perceptible me dijo «soy tu puta», empecé a meter y sacar hasta llegar al fondo. Ninguna de las mujeres con las que estuve se había aguantado mi tamaño sobretodo porque la tengo muy gruesa aparte de larga. Esta doctora de cincuenta y tantos largos tenía un culo caliente y abierto. Y no estábamos usando preservativo lo que me calentaba aún más.

    Dejamos la posición de perrito y la puse boca arriba en posición de misionero y seguí penetrando su culo. Su cara de señora profesional recatada estaba transformada. Volvimos a cambiar y ella se subió pero en esta oportunidad ella no se lo metía todo «en esta posición me va a doler».

    A los dos minutos se la ensarte completa mientras le mordía los pezones «acábame en el culo…» me dijo. «Quiero que te tragues la leche como las otras veces». No dijo nada. Cuando estuve a punto de acabar la saque, la acosté y se la metí en la boca. Acabe mucha cantidad la cual se tragó la mayor parte. Le froté la verga en la cara y me desplomé satisfecho.

    Ella se levantó y se empezó a vestir «donde está el baño», pregunto. Le indiqué. Sentí que solo se lavó la cara, pero no el culo. Volvió a la habitación, yo aún en bolas. Se vistió rápido y me dijo «llévame al hospital por favor». Lo hice, fuimos hasta la puerta y antes de salir me la toco, se arrodilló y me la chupo un poco más, aún sucia con restos de semen. No hablamos en el auto.

    La dejé pero antes le dije al oído «te gustaría que te cojamos entre algunos amigos?» No me dijo nada. Se subió a su auto y se fue.

    Continuará.

  • Infiel con un primo mío

    Infiel con un primo mío

    Luego de hacerlo en Mollendo con el primo de mi esposo, mientras él dormía borracho, no podía sacar de mis fantasías dos cosas, hacerlo cerca de mi esposo y hacerlo con alguien de su familia o la mía. Al volver a Lima busqué a mis dos amigos y me encontré algunas veces con uno y otras con el otro, pero nada podía sacar de mi mente ambos deseos, el de coger con el riesgo de tener a mi esposo cerca y el de coger con un familiar.

    Como a las 3 semanas de nuestra vuelta a Lima quedé en tomar un café con mi prima Victoria. Ella es un año menor que yo, crecimos en el mismo barrio y fuimos al mismo colegio, más que una prima es mi mejor amiga y mi confidente. Es casada también. Conoce todas mis aventuras y conozco su muy larga relación con un hombre casado, con el que ya tiene 8 años, al que incluso me presentó. Ella me molesta de calzón flojo y yo la cargo diciéndole bígama pues en la práctica tiene 2 esposos y, además, cela a ambos en interminables crisis que me causan más risa que otra cosa.

    Nos encontramos y ni bien abrí la boca le conté mi experiencia con el primo de mi esposo. Ella empezó a reírse y reírse y me dijo “Pobre Rolando, si se entera se muere” y seguía riéndose. Yo no entendía nada y le pregunte

    -A que Rolando te refieres

    -A nuestro primo pues tarada, jajaja

    -Que hablas, que tiene que ver Rolando con esto

    -¿Qué no sabes? No seas tonta, no te hagas.

    -¿no sé qué?

    -Que Rolando está enamorado de ti pues cojuda.

    Me quede muda un instante y pensando. Rolando tiene un año más que yo, primo de ambas y también del mismo barrio, siempre fue nuestro compinche. Se casó algunos meses después que yo y jamás encontré en mi mente ni la más mínima insinuación para ser algo más que primos.

    -¿Por qué dices eso?

    -Todos los primos sabíamos que él se moría por ti.

    -Nunca me dijo nada, ni siquiera insinuó nada

    -Pues decía que “siendo primos, era un imposible”.

    Rolando de niño y joven era algo rollizo, no gordo, pero sí lo que nuestras mamás decían “fuertecito”. Con los años no subió ni un kilo y pasó de ser un joven “fuertecito” a un maduro fuerte. Pesar 75 kilos no es lo mismo a los 15 que a los 40. No se veía nada gordo, tampoco un fitness o un culturista, pero estaba bastante bien, lo había visto más de una vez y le había dicho “primo que guapo estás”. Y me reía de cómo se sonrojaba. Jamás imaginé que él tuviera alguna intención conmigo.

    Le pedí a Victoria más explicaciones y me soltó un largo rollo. Del pasado y del presente y concluyó preguntándome ¿Conoces a su esposa? Claro que la conozco le respondí. Fui a la boda y desde entonces, ya muchos años después, no encontramos siempre en las reuniones familiares.

    -¿A quién se parece?

    -Ni idea

    -Jaja, que no te das cuenta que se parece mucho a ti

    -No, en serio que no le respondí.

    Me quedé pensando y seguimos charlando un poco de Rolando un poco de mi reciente aventura un poco de sus celos con su amante casado. Nos despedimos y al volver a casa entre al Facebook, busqué a Rolando, quien justo unos días atrás había colgado una foto suya en un reconocimiento en su trabajo. Se veía muy bien de terno. Le puse like.

    Menos de un minuto después me escribió

    -Gracias prima por el like

    -Coqueto, ¿le has escrito a los 150 que lo pusieron antes?

    -Claro que no primita, sólo a mi prima favorita

    -Anda, ¿A que ahora soy la favorita, quien se ha muerto?

    -Jajaja, siempre fuiste mi favorita

    Conversamos un buen rato, como nunca antes. Y finalmente le dije que sería bueno vernos. Aceptó y quedó en avisarme cuando podría.

    Al día siguiente me dijo que si quería acompañarlo a un Irish Pub en Miraflores, al que iba siempre. Quedamos para el jueves, dos días después. Todos los primos sabíamos de sus gustos y alguno de los varones lo había acompañado alguna vez. Pero hasta donde yo sabía, ninguna de las primas. Se lo dije y me repitió “es que eres mi prima especial y favorita”.

    Llegó el jueves. Por el morbo me puse la misma ropa que había usado en Mollendo. En Lima hacía más frío esos días, pero el morbo no me hizo sentirlo. Hasta el mismo bikini que se había manchado con semen. Le dije a mi esposo (para evitar comentarios y preguntas) que me reuniría con dos amigas del colegio a tomar unas cervezas. No preguntó más y se sumergió en su trabajo.

    Nos encontramos a una cuadra del bar. Estaba muy guapo, con jean, remera negra de un grupo de rock y casaca de cuero. Pocas veces lo había visto así, pero supuse era su atuendo “de sus cervezas de jueves solitarios”.

    Fuimos al bar. Lo saludaban todos los mozos y algunos clientes. Finalmente, se le acercó un mozo y le dijo “Señor Rolando, es un honor que nos visité por primera vez con su esposa”, sentí como se puso nervioso y me di cuenta y reaccioné. Lo abracé fuerte, le di un beso en la mejilla y cerca de sus labios y dije “vine a marcar mi territorio, no quiero que me roben a mi lindo esposo”.

    El mozo me respondió “no se preocupe señora, que el Señor Rolando es un hombre de barra, sólo toma 3 ó 4 cervezas y vuelva a casa como un ángel”. Por como lo dijo, y conociendo a Rolando, supe que era cierto. De hecho, no debía importarme, pero me sentí bien, lo debo reconocer.

    Siendo dos, ya no sólo “el hombre de barra”, nos instalaron en una mesa pequeña y pedimos las cervezas. Rolando hablaba muy poco, casi monosílabos. Estaba muy perturbado. Con las manos de ambos sobre la mesa me di cuenta que él y yo teníamos puestos nuestros anillos de matrimonio.

    Cogí su mano y le pregunté ¿Qué te pasa? Me miro y me dijo “siempre he soñado con este momento. Ha llegado y no sé qué decir. Lo siento Marta”

    -En qué momento dejé de ser tu prima linda para ser “Marta”

    -Eres Marta, mi prima más linda.

    -Hum, me dijiste Marta. No prima.

    -Discúlpame si te incomodé. Pero me pareció lindo usar tu nombre.

    -Lindo ¿Por qué dices eso?

    -Es que me gusta tu nombre y quería decirte alguna vez así.

    Estaba muy turbado. Incluso podría decir que la estaba pasando muy mal. Me sentí algo frustrada y sin saber qué hacer. Cogí su mano, la puse sobre mi mejilla y le dije “Rolando, tú eres especial para mí”.

    Acarició mi mejilla con una ternura que es difícil de describir. Jamás había sentido ese respeto y ternura al mismo tiempo. Me sentí una adolescente en su primer beso. Me acerqué a él y lo besé. Fui correspondida. Le mentí y le pregunté porque nunca me había dicho nada, que yo sabía que le gustaba y él a mí. Que siempre esperé me dijera algo, pero que me cansé de esperar y seguí mi camino.

    Seguía sin poder responder coherentemente. Seguimos besándonos. Cada vez más apasionadamente. Supe que, si no daba el primer paso, él nunca lo daría. Le dije directamente “quiero ser tu mujer”. El me miró y me dijo “estás segura”. Le respondí que sí.

    Terminamos la cerveza. Salimos cogidos de la mano. Caminamos por el barrio y en el primer hotel que vimos, entramos. Al entrar a la habitación me desnudé y él me dijo “acuéstate mi amor”. Fue la primera vez que usó esa palabra y parecía dicha con toda la ternura del mundo.

    Me acosté. Cerré los ojos y dejé que él me besara. Me beso todo el cuerpo, subía y bajaba, besándome toda. Tras varios minutos sentí que separaba mis piernas. De pronto su lengua exploraba y disfrutaba mi entrepierna. En ese momento cumplía mi fantasía se ser de otro primo. Llegué con su lengua en mi coño. Eso lo excitó. En ese momento abrí los ojos y lo vi desnudo.

    Volví a cerrar los ojos. Levantó mis piernas, las abrazó con sus brazos y las llevo hacia mi pecho. Se arrodilló frente a mí. Levantó mis nalgas y me penetró. Hasta ese momento no le había visto su pene y sin haberlo visto supe que era grande y grueso. Sentí como entraba en mí y sentí el placer que sólo un pene grande puede dar.

    Estuvimos unos minutos en esa posición. Casi sin hablar y la sacó. Con sus manos, muy fuertes, me dio vuelta. Entendí lo que él quería y me puse como perrita. Él siguió de rodillas y me hizo suya en esa posición. Tuve un nuevo orgasmo. Él se acostó y yo me puse a cabalgar sobre él. Casi todo el tiempo estaba yo con los ojos cerrados, pero cuando los abrí, sentí que me miraba, me dijo “te amo Marta”.

    Llegó y llegué.

  • Mi esposo descubre que le soy infiel (1)

    Mi esposo descubre que le soy infiel (1)

    Hola nuevamente estimados lectores, espero que les hayan gustado mis relatos. 

    Como recordarán, en mis primeros relatos, les comenté, que me casé enamorada de mi marido, pero, aunque el sexo estaba bien a secas, siempre me faltaba ese algo que solo una buena verga puede dar. Cuando éramos novios, cogíamos casi diario, pero nunca le di importancia al tamaño, será porque también, en la oficina seguía cogiendo con varios hombres, me había vuelto un plato muy apetecible, puta y aparte poder ponerle el cuerno a mi novio, los traía locos, más cuando les informe que, la relación con mi novio iba muy en serio, ya me había presentado a su familia, él conocía a mi familia, ya había planes de boda, etc.

    Mi «novio» en la oficina, en cuanto se enteró de la situación, tuvimos una gran discusión, él era casado y no me dejaba que yo tuviera planes de boda, nos mandamos a «volar», al principio sí me dolió, no se los puedo negar, lo conocí a los 13 años, desde ese momento me «enamoré» de él, años después me empezó a coger; fueron 4 años de «noviazgo», yo siempre tuve la esperanza de que dejara a su esposa, pero el tiempo, me dio la respuesta más triste de mi vida, nunca la dejaría, pero en fin.

    La ruptura con mi «novio» de la oficina, me trajo muchas más oportunidades de coger, ya que, no tendría que esperar a que él se fuera o no acudiera a trabajar, fueron días de algunas peleas, ya que él me celaba, como cuando éramos novios, hasta que comprendió, que me había perdido.

    Con el transcurso de los días de recién casada, el amor me hacía aguantar, esa sensación de vacío que no llenaba mi esposo, hasta que 15 días después mi matrimonio, mi calentura acumulada, pudo más que mi amor y caí en la tentación de ser infiel.

    Con el paso del tiempo, mi esposo se dio cuenta, de que no podía llenarme, ni saciar, las ganas crecientes que tenía de una gran verga, que llegará hasta el fondo de mi caliente panocha.

    Empezó a ver algunos detalles que yo, muchas veces por descuido y otras por la calentura, dejaba a mi paso; cuando trabajaba, no había día, que no cogiera con alguien, casi siempre quedaban mis bikinis, manchados de mocos, ya sea de atrás o de adelante; llegaba a la casa, he inmediatamente, entraba a la recamara y buscaba un bikini limpio para cambiármelo, al principio, en cuanto me quitaba el sucio, lo lavaba, pero después, ya los echaba en una pequeña tina con suavizante para que se remojaran y así lavarlos todos juntos el fin de semana.

    Algún día, me quite el bikini y como no había preparado la tina con suavizante, lo puse en una pequeña bandeja, pero no le eche ni agua, ni nada, tarde me di cuenta de mi error; ese día mi esposo llegó temprano del trabajo y lo que le servía de comer, fue al baño a asearse, cuando salió traía mi bikini en las manos, me enseñó una gran mancha en la parte trasera, obviamente eran mocos, ese día me habían cogido 3 diferentes personas y los 3 me los echaron en el culo; me preguntó qué era esa mancha, yo trate de mantener la calma y le dije que en camión un viejo «cochino» al parecer se iba masturbando y se vino en mis nalgas, no muy convencido con la explicación que le di, me pidió tener más cuidado y alejarme en cuanto viera alguna acción de esas. 

    Así fueron varias las veces en que por descuido casi me cacha. Él aunque lo sospechaba, nunca me dijo nada.

    Así pasaron varios años, yo ya no trabajaba, me había embarazado y tenido a mi primer hijo, yo seguía igual de puta, después del embarazo, había subido de peso, las tetas me habían crecido bastante de tamaño, de ser una talla 32 b, pase a ser 36 c, mis nalgas ya de por sí grandes, se hicieron todavía más grandes, estaba más caderona que antes, mi cintura creció también, nunca la pude bajar, pero conserve más o menos el cuerpo de guitarra que en aquel entonces, llamaba mucho la atención de los hombres; ya se imaginarán como era perseguida por los hombres, no había alguno que en su momento no me pidiera las nalgas, pero, como en la colonia en la que vivimos, era nuestro entorno desde pequeños, la familia de mi esposo y la mía propia estaba demasiado cerca y como ya era una señora casada, debía guardar las distancias; mi forma de vestir no cambio, al contrario, me ponía minifaldas más cortas y blusas con escotes más provocativos, para lucir más apetecible a los hombres, pensaran que lo hacía mientras mi esposo no estaba en casa, pero no, de hecho el me acompañaba en ocasiones a comprarme la ropa que me ponía, siento que a él le excitaba, ver cómo me comían con la mirada los hombres que nos encontrábamos a nuestro paso; él fue quien me sugirió, en lugar de comprarme bikinis, comprará tangas de hilo dental, para lucir mis nalgas, brasieres con varillas para hacer ver todavía más grandes mis tetas, fue él quien me sugirió que me depilara la panocha, para lucir más sexi y rica, me decía. Lo que él no sabía, es que, aparte de él que gozaba de mí, había varios que gozaban de mí y obvio yo gozaba de sus vergotas; porque aunque yo siempre escogía con quién cogía, ahora más, ahora tenía todo un gran buffet para mí sola: solteros, casados, viudos; mayores eso sí, porque nunca me gustó coger con más jóvenes que yo, ni me gustarán, no podía negar que a varios, les veía la verga, a veces con recato y otras como descaro y mucho morbo.

    Fue por aquellos tiempos que mi esposo descubrió, que yo le era infiel, contrario a los escenarios que siempre me imaginé, si es que algún día, me llevaba a descubrir; no sucedió nada de lo que pensé. (Una disculpa por la introducción tan larga).

    A continuación les relato como fue esa ocasión.

    Todo ocurrió en una fiesta de mi familia, era día de los muertos, pero se mezclaba mucho con la festividad americana: el Halloween, así que era de disfraces. Me enteré que a tal fiesta, iba a ir un antiguo pretendiente; yo me enamoré de él cuando era una adolescente, él era unos años mayor que yo, por lo mismo, el no me veía con los mismos ojos, a pesar de lo que todo el mundo sabía de mi, nunca logré que el me viera con esos ojos de deseo y ganas de cogerme como lo hacían todos los demás, no entendía el porque, si hasta hombres casados y mayores, querían meterme su verga, pero para mí desgracia el no.

    Por lo mismo, iría dispuesta a qué pasará algo en la fiesta. A mi esposo nunca le gusto acompañarnos a las fiestas, como no sabe bailar, él me decía, que para que me iba a aburrir con él en la fiesta, por eso me dejaba ir sola y con mi pequeño hijo. Supe que ese sería el día ideal, para poder seducir a aquel que no me hizo caso.

    Para disfrazarme, se me ocurrió ir de enfermera, tenía un vestido de licra blanco, que me llegaba a media pierna y unas zapatillas de tacón alto, sabía que con el tacón alto, las nalgas se me verían más antojables de lo que ya eran, le pedí a una de mis vecinas su cofia, ella era enfermera de verdad y no dudó en prestarme una de las que ya no ocupaba. Me puse una tanga de hilo dental (que mi marido me había comprado) muy pequeña, apenas me tapaba el área de la panocha, un día antes me había rasurado totalmente el vello púbico, el hilo se perdía totalmente entre mis nalgas; en la parte superior, escogí un brasier con varilla, que hacía que mis tetas se mirarán muy grandes y antojables, con encaje en la zona del pezón, el cual se transparentaba de manera sexi e invitadora. Me maquillé de manera que todos se dieran cuenta de que iba en busca de verga.

    Llegué a la casa de mi familia junto con mi hijo, al verme, todos mis primos y mis hermanos, corrieron a abrazarme y a darme la bienvenida, pensé que si no hubiera venido vestida así, no hubieran hecho tanto alboroto; algunos con los que había tenido algo que ver, cuando me abrazaban, me decían cosas cachondas al oído y trataban de que sintiera su verga, algunas ya paradas y otras no tanto, hasta mis hermanos que ya tenía muchos años que ni me «pelaban», ese día hicieron lo mismo que los demás.

    Mientras todo eso pasaba, yo me sentía toda una puta, allí, en ese instante tenía ante mí 7 u 8 hombres dispuestos a cogerme al precio que fuera, pero a mí me interesaba solamente uno y no lo veía por ningún lado. Pregunté por él pero, aún no había llegado. Pase y saludé a las demás familia, algunas primas, tías y amigas, no les gustó nada verme vestida así, sabían de mi fama y debían cuidar a sus hombres, porque si no yo se los iba a quitar.

    Empezó el baile, mis primos habían adornado la zona del garaje de la casa, de manera que pareciera una cueva, estaba oscura, solo unas pequeñas luces azules muy tenues, alumbraban el lugar, perfecto para bailar muy pegados y hacer algunas cositas ricas; pero no todo era perfecto, habían invitado a una amiga de mis hermanos, ella era mi rival, era tan puta o más que yo, era un par de años más joven que yo (yo tendría por aquellos días 25 años), alta, soltera, güera, pelo a media espalda, con unas nalgas grandes y antojables, cintura media, pero que hacía que sus nalgas resaltarán más todavía, sus tetas eran grandes, pero a diferencia de las mías, no estaban tan caídas, por haber amamantado a un bebé, solo a los hombres, como se imaginarán le decían: la güera; siempre vestía muy provocativa, faldas o vestidos muy cortos, que casi dejaban ver sus nalgas y unos escotes que no dejaban nada a la imaginación, ese día iba disfrazada de diabla: llevaba una pequeña falda roja con algo de vuelo, una blusa del mismo color, con un gran escote en las tetas y abertura en la parte de la espalda que llegaba justo arriba de sus nalgas, una cola de terciopelo complementaba su disfraz. Siempre que estábamos juntas en alguna fiesta, se sentía el ambiente tenso, pero de una manera sexual, los hombres que acudían a esa fiesta, sabían que cogerían con cualquiera de las 2 por cómo éramos; de hecho en alguna fiesta a la que fuimos a casa de ella, se hizo una competencia haber quien aguantaba más cogidas, pero eso se los contaré en otro relato.

    Yo estaba muy molesta, ya que no me habían avisado que ella iría, molesta porque ella cogía regularmente con mi pretendiente y seguramente ella querría hacerlo en esa fiesta. En fin, no me quedaba otra que tratar de disfrutar lo que se diera ese día.

    El tiempo transcurrió, ya era de noche, por lo mismo, la decoración que habían puesto mis primos se hizo todavía más oscura; la güera, una amiga (también que le gustaba la verga) y yo, éramos las más solicitadas para bailar, como les he comentado, me encanta bailar salsa, ya que te permite que se den movimientos muy sexuales, roces que me calentaban mucho. Cada baile era un cachondeo muy erótico, no había pieza en que no nos agarran las nalgas o las tetas, en algunos momentos nos repegaban la verga en las nalgas, a mí me encanta, sentir la dureza y tamaño que les provocaban mis nalgas, me decían al oído, lo rica que me veía y las ganas de cogerme que tenían, como lo harían y en posición me pondrían, me tenían muy caliente, aunque yo sabía que a la güera y a la otra chica, seguramente les decían lo mismo, no me importaba, yo iba por lo mío y nada me iba a importar, más que gozar como la puta que era.

    Serían las 10 pm más o menos, los más adultos y los niños que algunas llevábamos, ya se habían ido a dormir, eso me iba permitir ser más puta todavía y ver qué podía conseguir, la bebida empezaba a hacer sus efectos, el baile de plano ya era un descarado cachondeo; habíamos formado un grupito de 10 gentes, nosotras 3 y los demás hombres, no me importó que en ese grupo estuvieran mis hermanos y mis primos.

    Ellos tenían a reventar sus vergas, nos lo hacían notar cada que nos la repegaban, en especial, mi hermano mayor, iba disfrazado de indito, con pantalón de manta y todos sus complementos, por lo mismo, su verga se veía riquísima, un amigo iba disfrazado de robot, como su atuendo se pegaba a su cuerpo, su verga se veía también muy rica, por lo menos tendría 2 ricas vergas para gozar. Fue cuando llegó el, mi pretendiente, iba disfrazado de vampiro, realmente se veía muy guapo, con su capa negra, una camisa blanca y una corbata negra también, el maquillaje le quedaba espectacular, mi corazón y mi panocha palpitaron con más fuerza todavía; saludo a todos los que estaban en la fiesta y se dirigió a dónde estábamos nosotros, de inmediato la güera se fue encima de él. Aunque bailo con las demás, ella prácticamente se le pegó como sanguijuela; las pocas piezas que baile con él, lo hacía de manera muy cachonda, le repegaba mis nalgas, le agarraba la verga con mucho deseo, dándole a demostrar que quería que me cogiera, ese día, como todo buen hombre iba dispuesto a cogerse a cuánta mujer se le atravesará, pero la güera al parecer no lo iba a soltar. 

    Un poco desilusionada, vi como la güera se llevó a mi pretendiente hacia afuera de la casa. Al lado de la casa de mis primos había un terreno baldío, se prestaba perfectamente para coger, ya que tenía unos arbustos tupidos con hojas grandes y un pequeño espacio, que ellos habían acondicionado, cuidando el pasto a manera de cama, desde la calle no se veía nada para adentro, todo eso lo hicieron para que fuera más cómodo poder coger, sentí que ese día había perdido mi oportunidad. La otra chica, tenía rato que mi otro hermano y un primo se la habían llevado al terreno baldío.

    Seguí bailando un tanto frustrada por la situación, ya nada más quedaban mi hermano mayor y un primo, habían cambiado la música, ahora era suave, calmada, relajante, pero al mismo tiempo cachonda. Los 2 bailaban al mismo tiempo conmigo, al ritmo de la música, mi hermano atrás y mi primo adelante, los 2 haciéndome sentir lo dura y grande que tenían sus vergas, mi hermano había subido un poco mi vestido, metía su mano en mi panocha, haciendo de lado mi tanga, mientras mi primo ya acariciaba mis tetas por debajo del brasier, me estaban calentando muy rico, de momento mi hermano dijo que si me animaría coger con los 2 al mismo tiempo, les dije que si, ya sabíamos cuando había fiestas de ese tipo a dónde podemos ir para coger a gusto, era una pequeña habitación dentro de la casa, que había quedado algo oculta por las constantes remodelaciones que hacía la loca mamá de mi primo, era como un cuarto para ver la televisión, tenía un sofá viejo que habían cambiado de su sala anterior, un librero también viejo con varios libros que alguna vez se ocuparon cuando éramos estudiantes, trofeos deportivos, algunas cosas que cuando te estorban, las vas a dejar a algún lado, 3 sillas de plástico duro, un pequeño mueble con una televisión encima la cual no servía, media aproximadamente 2 m de ancho por 5 m de largo, tenía una puerta metálica con cuadros de vidrio opaco, pero si te acercabas, podías ver lo que pasaba adentro, si ese sofá pudiera hablar, las cosas que contaría.

    Había decidido coger con los 2, cuando de repente, entran mi pretendiente y la güera, visiblemente enojados; la güera se fue a sentar a un lugar apartado de nosotros, mi pretendiente se aproximó a nosotros, nos contó rápidamente lo que había pasado, ella quería coger a fuerza con él, contrariamente a lo que todos pensarían a él no le gustaba eso, quería que las cosas se dieran naturalmente, que fluyeran hasta llegar al momento de coger.

    Vi la oportunidad de poder hacer algo con él, le dije a mi hermano y a mi primo que fueran a consolar a la güera, que para esos momentos era un mar de lágrimas, yo me quedaría con él, así lo hicieron. Le pedí que se tranquilizara, le ofrecí un tequila para que se relajara, como la música seguía sonando, aproveché para decirle que bailáramos un poco, para que se tranquilizara; el me tomo de la cintura, yo lo abrace del cuello, comenzamos a movernos al compás de la música, él me empezó a platicar algo que no recuerdo, pero la música, el tequila, el despecho, que se yo que pasó, me dijo que me veía muy rica, que nunca me había visto así, le contesté que sí le gustaba, me dijo que me veía muy cachonda; bajo sus manos a mis nalgas, al ver que no le decía nada, las acarició de manera sutil al principio, ya después con fuerza, aprovechando que nadie nos veía por lo oscuro del decorado, nos empezamos a besar, un beso tierno al principio, como de novios, me sentía en la luna, después fue pasando a ser más cachondo, erótico, nuestras lenguas libraban una batalla en nuestras bocas, él me había subido mi vestido, masajeaba mis nalgas bruscamente, yo le agarraba la verga, ya estaba muy parada, debo confesarles, que me lleve una desilusión, ya que su verga, no era como yo me la había imaginado, siempre me imaginé que tendría una vergota por como se le veía marcada el pantalón y en los shorts deportivos que utilizaba cuando jugaba fútbol junto con mi esposo y demás familiares, pero si la tenía más grande que los 10 cm que tenía mi marido, no me importo. 

    Poco a poco el cachondeo se hizo más intenso, le dije que porque no íbamos al estudio (como todos conocíamos el cuartito que les describí en párrafos anteriores), no me contestó, me tomo de la mano, nos dirigimos al estudio, cerramos la puerta con un pasador que tenía, me recostó sobre el sofá, él encima de mi, nuestros besos eran desesperados, como pudo metió una de sus manos a mis tetas, me causo algo de molestia por lo apretado del vestido y las varillas del brasier, pero yo estaba a mil que no me importo, sacó una de mis tetas, me la chupo de una manera fuerte, la lambia y la succionaba, me subió el vestido a la cintura, ya sentía lo dura que tenía la verga; así estuvimos por varios minutos, ya no aguantaba más, le pedí que ya me metiera su verga, su capa nos tapaba completamente, se desabrochó el pantalón, se lo bajó un poco junto con su trusa, trato de hacer a un lado mi tanga con su verga pero no podía, la intento bajar con una mano pero tampoco se pudo, le dije que esperara un poco, levanté mi cadera y me la quité, él me ayudó a sacarla totalmente, estaba muy mojada, en ese momento no tome en cuenta que la guardó en la bolsa de su pantalón, se acomodó en medio de mis piernas, nos besamos otra vez, cuando sentí que me dejaba ir toda su verga, de un solo movimiento entro toda, di un pequeño grito de placer, estuvo un rato así, dentro de mí, veía en sus ojos la excitación que le causaba, empezó con su movimiento de mete y saca, primero lento, después con rápido y con mucha fuerza, no sé si fue el momento, la persona o que fue que me saco los mocos muy rico; después de un rato de estar así, tomo mis piernas, las puso en sus hombros, me la dejo ir nuevamente, los gritos que trataba de ocultar ya no los pude reprimir, nunca pensé que una verga de ese tamaño me hiciera gozar tanto, no era a las que estaba acostumbrada, pero era más grande que la de mi marido, igual que antes, empezó lento, poco después aumentó el ritmo, hasta hacerlo muy rápido como lo hacen los perritos, me encanta el sonido que hacen las caderas al chocar una con otra, sentía como sus huevos se estrellaban con mi culo, me decía cuánto le gustaba estar adentro de mi, que lo hacía muy rico; en un momento me dijo que se iba a venir dentro de mí, le dije que si, no me importo la posibilidad de quedar embarazada, solo quería sentir sus mocos dentro de mí, esto lo puso como loco, su movimiento se volvió más fuerte, rudo y rápido, en esos momentos, me saco varias veces los mocos, fue cuando sentí, como su verga se ponía más dura y gruesa, sentí claramente como sus mocos empezaban a salir con muchas fuerza, fueron 3 o 4 disparos que hizo, en el último, prácticamente puso mis piernas a la altura de mis tetas, para que sus mocos entrarán hasta lo más profundo de mi matriz, me sentía muy llena de la panocha; me saco la verga, que todavía seguía parada, me pidió que me volteara, como pude lo hice, me acarició las nalgas, le dió besos y las mordió fuertemente, como para dejar su marca, como todavía estaba muy excitada me causo un gran placer, me abrió un poco las piernas, con su verga, unto un poco de los jugos sexuales, que momentos antes habían salido de nuestros cuerpos, en mi culo, sabiendo lo que venía, pare las nalgas para facilitarle la penetración, acomodo la punta de su verga en la entrada de mi culo, se dejó caer sobre mí, enterrando su verga, hasta que sentí sus vellos púbicos pegados a mis nalgas, mis gritos salían sin ninguna restricción, me dolió si, pero fue un dolor muy rico; en cuanto mi culo se acostumbró a su verga, se comenzó a mover rápido igual que antes, así estuvo por muchos minutos, hasta que sentí nuevamente como su verga se hinchaba para expulsar sus mocos, sentí varios disparos, con cada disparó el trataba de entrar más y más en mi.

    Estábamos sudando un poco, el frío que ya se sentía a esa hora, contribuyó a qué no termináramos empapados, él seguía encima de mi, me decía lo mucho que le había gustado, que de haber sabido que yo cogía tan rico desde hace mucho tiempo me habría pedido las nalgas, yo me sentía las nubes, después de tanto tiempo de fantasear coger con él, por fin se había dado, fue muy rico, más la posibilidad de quedar embarazada de él, estaba en mis días fértiles, no me importaba nada, más que el rato tan rico que había pasado, lo mucho que había gozado estando con él, su verga fue perdiendo fuerza, salió de mi culo por sí sola, minutos después, sentía como escurrían sus mocos de mi culo hasta mi panocha, él se quitó de mi, nos empezamos a acomodar la ropa.

    En esas estábamos, él me decía que cuando lo volveríamos a repetir, estaba a punto de contestarle, claro que quería repetir, no una, si no las veces que se pudieran, estaba buscando mi tanga, cuando escuchamos que alguien discutía en las afueras del estudio; olvide que estaba buscando mi tanga, mientras terminaba de acomodar mi vestido, alcance a escuchar que quienes discutían eran un hombre y una mujer, la mujer era la güera, todo me imaginé menos que lo que me diría momentos después. 

    Salimos del estudio, ahí estaba la güera, llorando como Magdalena, me reclamo el porque había cogido con su novio, a lo que él salió a decir que no eran novios, ella le dijo si tantas veces que habían cogido no significaba nada para él, le contestó, que solo la veía para coger y nada más, diciendo esto, ella me miró con un odio, me dijo que esperaba que hubiera gozado, porque era la primera y la última vez que me iba a coger con su novio, después empezamos a discutir, casi llegamos a los golpes, si no es porque él se metió entre nosotras, cuando logró separarnos, ella con todo el veneno del mundo, me soltó algo que me dejó helada: pues a ver que te dice tu marido cuando llegues a tu casa, me dijo, le pregunté que porqué decía eso, me contestó que él había estado ahí y que cuando ella subió, él estaba mirando por la puerta, le dijo que porque no me reclamaba y me sacaba de los cabellos de ese lugar, que si era hombre y todas esas cosas, mi esposo por respuesta nada más se salió de la casa y se fue; llegaron mis hermanos y mi primo, me preguntaron qué había pasado, que porque mi esposo se salió muy molesto y no le dijo nada a nadie, no supe qué decir, pero la güera los puso al tanto de lo que pasó.

    No podía salir en busca de mi marido, ya que mi hijo estaba ahí dormido, aparte no sabía si había ido a la casa o a otra parte, estaba muy confundida, no sabía qué hacer ni que iba a pasar.

    Hasta aquí les dejo mi relato, creo que lo extendí demasiado, no pensé hacerlo, pero cuando estoy frente al celular, me vienen a la mente tantos recuerdos, que quiero plasmarlos en el relato, les ofrezco una disculpa, pero también espero que les guste y los disfruten, deseo comenzar a escribir la segunda parte lo más pronto posible, pero el trabajo nos ha absorbido más de lo que quisiéramos.

    Les mando un beso.