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  • Ascenso con derecho

    Ascenso con derecho

    Muchas chicas soñamos con terminar nuestras carreras universitarias, y lograr el éxito al ser egresadas y conseguir un contrato de trabajo, esta es mi historia de como logré conseguir el «éxito» laboral al egresar de mi universidad, entregando literalmente todo de mi para lograrlo.

    Tenía solo 21 años cuando di por terminada ni práctica profesional en un hospital público y estaba lista para egresar, no fui evaluada de muy buena manera, porque era algo torpe al momento de relacionarme con los pacientes, saqué una evaluación promedio, me preocupaba mi futuro laboral, más aún porque debería regresar a casa de mis padres sin contrato solo una hoja de papel que decía que había egresado de enfermería desilusionándoles, además que teníamos problemas económicos en la familia sería una noticia terrible para ellos, soy una chica baja, mido 1 metro con 60 centímetros, no tengo grandes pechos, más bien pequeños, destacan más el tamaño de los pezones que son grandes y suelen notarse en los días fríos, por rara vez uso sujetador, ya que no hay mucho que sujetar… De cintura definida fina y caderas grandes, me trasero es grande y me encanta como es, soy delgada, pero no puro huesos, más bien normal, de cabello negro, ojos grandes y labios carnosos rojos, de piel más bien pálida que blanca jajaja.

    Llego el día de la graduación, había una gran fiesta de despedida en la cual fueron invitados varios médicos jefes, de diferentes lugares como clínicas, hospitales etc… Una tradición de la universidad yo pensaba en mi mente «seguro vendrán a elegir a las más destacadas de mejores evaluaciones» en mi mente, totalmente rendida a tener que regresar a casa de mis padres con las manos vacías derrotada…

    Fue entonces que al momento de subir a la tarima del escenario que había para la graduación, me fije que un señor de unos 40 años muy alto, y de test más bien morena, me miraba muy fijamente, mientras subía las escaleras, el se posiciono detrás de mi, subiendo consigo me fije como me miraba el trasero con una mirada casi fija en él, solo cuando gire para responderle algo a una amiga que me giro, dejó de mirármelo, el sujeto me tomó la mano y ayudó a subir al escenario, diciendo «señorita permítame ayudarle» a lo que respondí «gracias caballero» (aquel día llevaba puesto el traje de enfermera de la universidad constaba de un buzo color azul marino, muy ajustado, y casi transparente de lo delgado que era, se nota cualquier ropa interior que llevaras puesta, por lo usaba ropa interior de color piel, para que no se me marcará la ropa interior como a otras compañeras, que se notaban sus calzones blancos, negros, etc… Ese día use un colales de color piel, fue una mala elección… O eso pensaba… Parecía que no llevaba nada debajo del pantalón y para más remate el colales me quedaba ajustado al sentarme y pararme tanto se me metió entre mis labios vaginales, por lo cual se me notaban en el pantalón mi separación de labios o mal llamada «pata de camello» era evidente me sentía muy incómoda, y no podía quitarlo había mucha gente… En la parte de arriba usaba blusa azul marino delgada de mangas cortas, ajustada).

    Me doscientas que ese señor me miraba de pies a cabeza quizás por lo evidente que era, trasero grande que parecía no había calzón alguno debajo, y labios separados marcados por el pantalón… Así subí a la tarima y recibí mi diploma, al bajarme el señor me ayudo dándome la mano, le di las gracias nuevamente y me despedí de él, comenzó la fiesta la cual duró hasta las 6 de la mañana en la casa de una amiga, para mi sorpresa, cerca de las 7 am, sonó muy fuerte mi celular, cuando estaba llegando a mi casa reventada y claro ebria, era mi jefe de carrera, diciéndome que había un médico jefe en búsqueda de enfermeras egresadas, y me quería entrevistar a mí.

    La entrevista era a las 8 m en la rectora, ya eran las 7:10 am mi traje de enfermera estaba manchado por la fiesta, yo estaba pasada a cigarro, alcohol y marihuana que algunos fumaban… Tenía 20 minutos para cambiarme y solicitar un Uber para ir como loca a la universidad… Me despoje del traje de enfermera en tiempo récord, me quite mi ropa interior, me metí a ducharme no se me quería ir el olor a cigarro del cabello, tuve que aplicarme una loción con olor a rosas, para quitar el olor a cigarro y marihuana en el cuerpo, una vez mi aroma era óptimo, me apresure a vestirme, tenía un vestido rojo con algo de escote y sin espalda, se notaba mi figura, y sobre todo mi trasero la parte de abajo era muy ajustada, me llegaba hasta media rodilla, no pensé mucho y me lo puse, lo único malo que ese vestido se usaba sin ropa interior por lo complicado que es ir al baño con el… No use, nada, solo el vestido, me maquille llame un Uber, metí mis papeles rápido a mi cartera y me fui, llegué justo a tiempo, ni pensé que la entrevista era con uniforme de la universidad…

    Al llegar había otras 3 chicas sentadas con el uniforme, y yo era la única que llevaba un vestido sin espaldas, corto y con escote… Pensé que ni me iban a aceptar en la entrevista…. Vi que otra chica que estaba dentro, salió molesta casi dando un portazo y se fue rápido enojada, pensé que quizás sería mi difícil pasar esta entrevista ya no quería ni entrar y fue entonces que escuche ni nombre, para mi sorpresa era el mismo hombre de cerca de 40 años, alto moreno que me miraba raro y ayudó a subir al escenario….

    Entre sorprendida y le dije, «Hola nuevamente, nos volvemos a ver, discúlpeme por el vestido, no sabía que debía venir con el uniforme normal» (Mi voz era rara se notaba que aún estaba ebria) él me sonrió y dijo «Hola señorita , el destino nos quiere juntar parece, su vestido es muy bello te queda muy bien, no te preocupes no era una exigencia» a lo que respire aliviada, y pensaba que en esta entrevista se decidiría si volvería con mis padres o podría ser independiente y ellos estar orgullosos de mi, me decía a mi misma que haría de todo por el trabajo…

    Fue entonces que el caballero me miraba de pies a cabeza, me hizo sentar una silla enfrente a él, junte mis piernas porque recordé que no llevaba ropa interior, me dijo «No estés nerviosa, no te haré daño, solo es una entrevista relájate» a lo que respondí una sonrisa vergonzosa, le dije todo mi currículum, además que estaba dispuesta a todo por un contrato que tenia padres esperando por mi, casi me puse a llorar, de puros nervios al terminar me sentí aliviada, fue entonces que el dijo «me gusta que estés dispuesta a todo por lograr tus sueños» «te puedes parar y dar un vuelta?»

    Quede muy sorprendida al escuchar eso, tome conciencia que le dije «dispuesta a todo» me pare me di una vuelta, y el me miraba mucho el trasero, me dijo » Soy el medico jefe de una clínica importante, te puedo hacer enfermera jefe en 1 año, si me obedeces en todo, depende de ti, vi tus informes no destacas en nada, pero me pareció te atractiva, depende de ti, lo tomas o lo dejas» me quedo mirando fijamente, yo pensaba en mi futuro y familia, supuse que el me quería hacer cosas sucias a cambio del puesto… En fin pensé en mi y decidí y dije «Esta bien haré todo lo que usted diga, si me asegura el puesto» él sonrió y me dijo «desde la noche de la fiesta de egreso te estaba mirando, tienes una bella figura me eres atractiva» a lo que respondo, «muchas gracias» él dice «llegaras lejos si me obedeces, estoy casado, (mostró su anillo) no deseo nada formal, solo no podrás estar con ningún otro hombre mientras tengamos nuestro acuerdo, estas bien con eso?» No tenía pareja alguna, a lo que respondí, «no tengo problemas, no tengo pareja hace más de medio año» el muy sonriente, me dijo «te haré un examen para ver que tan saludable está tu cuerpo, siéntate en la camilla» me senté tal cual me lo pidió él se levantó y se puso frente a mi, tomo su estetoscopio y coloco sus manos sobre mis hombros bajándome lentamente el vestido, olió mi hombro diciendo «que rico hueles» termino de bajar ni vestido a mi abdomen dejando mis senos al aire (mis par de peras de aguas esa forma tienen mis senos) mis pezones estaban escondidos, pero cuando me toco un seno con su gran mano y paso su lengua sobre el escurridizo pezón, me estaba excitando y el pezón salió de su escondite poniéndose muy duro, son grandes como 4 centímetros mis pezones erectos a lo cual él estaba fascinado lamiéndolos y tirando con sus labios de ellos, mientras acercaba su gran cuerpo cada vez más cerca, me obligaba a abrir las piernas para que acercara más, me dice «estas muy sana, tal cual pensé, me encantan tus senos» a lo que sonreí, me tomó de mis muslos mirándome me besaba metiendo su lengua dentro de mi boca, subía sus manos por debajo de mi vestido remangándolo, al darse cuenta que no había calzón que quitar se agacho, remango mi vestido a mi ombligo, me abrió las piernas dejando mi vagina al aire, comenzó a lamerme los labios inferiores, suavemente, hasta que comenzó algo más serio succionando mi clítoris y metiendo sus dedos dentro de mi 2 dedos, masturbándome mientras me lamia, estaba muy excitada quería gemir, el paro de golpe y me dijo «aquí no podemos, tendrás que ir a mi departamento».

    Me tomó, subió el vestido me arreglo, me beso la boca después de darme un oral exquisito, sentía mi sabor en mi boca, me dio vuelta afirmándome en la camilla, abrió mis nalgas grandes con sus manos paso su lengua por todo mi culto, besándola lamiendo hasta por el ano, se detuvo, me ordenó la ropa y me dijo, «ponte de rodillas» a lo que le hice caso, se bajó el cierre y saco un pene con un glande muy grueso con pellejo sin operar le media más de 20 centímetros, tomo mi cabeza y me hizo lamérsela, tenía un sabor algo salado su pene, no pasaron ni 2 minutos que lo tenía chocando con más paredes de mi boca y se corrió, soltó mucho semen, era salado, no desagradable, me hizo comerlo, para «marcarme» pego un pequeño gemido.

    Se arregló la ropa y me hizo formar el contrato, me dio su número y quedamos que mañana sería mi primer día, y así fue… Cada vez que tenía tiempo teníamos sexo en la clínica o en la casa de su esposa cuando viajaba… Fui su amante por 1 año, ascendí a enfermera jefe, en ese plazo, el dejo su puesto para dedicarse a otros negocios, aún hablamos, y si tenemos sexo cada vez que él quiere, aunque ambos tengamos parejas seguimos siendo amantes.

  • Mi novia viste en liguero para Yaja y mi primera vez anal

    Mi novia viste en liguero para Yaja y mi primera vez anal

    El cumpleaños de Yaja lo celebramos en la cama: ella, mi esposa y yo. Fue la primera vez que Yesica usó lencería muy sexy y a mí me penetró una mujer por el culo.

    Cada cumpleaños del grupo de amigos lo celebrábamos de manera especial. En esa ocasión festejaríamos a Yaja, la hermosa morenita novia de Sara y amante de mi esposa, al menos en el plan sentimental.

    Le pedimos permiso a la señora Camila para festejar el cumpleaños de Yaja en el cuarto y como en ese tiempo me la seguía cogiendo, nos lo concedió, aclarando que no hiciéramos escándalo y menos una orgía, pues ya nos conocía cómo éramos de calientes. Le aseguramos que no habría nada de sexo, sólo el festejo y así se quedó tranquila.

    El sábado compramos pastel, pizzas y cervezas. Decoramos con globos y pusimos música sin tanto volumen. Nos divertimos, Yaja todo el tiempo estuvo abrazada a Sara, se besaban y mimaban, se veían muy enamoradas. Cuando ya era tarde, Sara se tuvo que ir pues como les hemos contado, vivía lejos de donde estábamos, Yaja la acompañó. Igual se despidieron Arturo y Maribel, también Alex se retiró, nos quedamos a limpiar Yesica y yo.

    – Falta que le demos su regalo a Yaja, apúrate que no ha de tardar en regresar – me dijo mi novia. Al instante me imaginé que Yaja pasaría la noche con nosotros y solo de imaginar cuánto sexo tendríamos, estaba más que excitado.

    Al poco rato llegó Yaja, nos ayudó a terminar de limpiar y como si ella y Yesica tuvieran un imán, de golpe unieron sus cuerpos, se besaban con desesperación. Yesica la detuvo y le pidió que esperara en la cama por sus sorpresas, así que ya sentada le vendó los ojos y a mí me ordenó que me metiera a bañar y que no saliera hasta que ella me avisara. Y así lo hice, mi verga me dolía de tan excitado que estaba e impaciente por saber cuáles eran las sorpresas para Yaja. Mi Yesica tocó la puerta del baño, salí y tenía frente a mis ojos a una belleza en lencería, mi novia estaba usando el juego que le regaló la señora Camila. Vestía un liguero de encaje, que hacía juego con un brasier y una tanga del mismo diseño, en color blanco y era la primera vez que mi novia se rasuraba su pubis, dejó solamente una línea de bello que cubría la tanga que traía puesta. Sus hermosas piernas dentro de unas medias blancas y traía puestas unas zapatillas de correas. Me abalancé a besarla y acariciarla, pero me detuvo, me dijo que todo eso era para mí, pero esa noche sería de Yaja, pues ella vestida así, sería su regalo y que yo le daría el mío, cuando ella me lo ordenara. Le contesté que sí, lo que ella dijera y entonces acercó sus labios a los míos y me dio un pequeño beso. Verla vestida así, es uno de mis mejores recuerdos.

    Se acercó a Yaja y al quitarle la venda, igual que yo se quedó impresionada. Pues en verdad era una visión maravillosa, su cuerpo estaba muy bien formado, enfundada en esa lencería de verdad que la hacía ver más hermosa, mucho más hermosa. Se besaron con desesperación y Yesica le ayudó a desnudarse. -Soy tu regalo esta noche, hazme lo que quieras -le dijo. Y se recostó en la cama, Yaja se fue directo a desabrochar su brasier y a liberar sus hermosas tetas, las lamió, besó, chupó y mordió con tanto deseo que el dolor que le provocaban sus caricias tenían más mojada a mi novia, su entrepierna así se veía, húmeda, deseosa de ser probada por la festejada.

    Yaja fue bajando por el vientre de mi novia, besando cada parte por donde pasaba y cuando hizo su tanga a un lado, comenzó a mamar su panocha con tanto deseo que parecía que deseaba meter su cabeza en ella, quien no tardó en venirse tan fuerte de lo caliente que estaba. Yajaira la siguió chupando mientras mi novia se retorcía sobre las sábanas, pidiendo más a lo que Yaja usando tanto sus labios, lengua y dedos, prolongó más sus orgasmos, me vine en mis manos de tanto masturbarme, pues lo que pasaba en nuestra cama era más que deseo, más que perversión, una escena xxx de las películas que veíamos. Yaja colocó su panocha sobre los labios de Yesica quien entre jadeos alcanzaba a saborear la vagina que tenía en su boca y se movía buscando su orgasmo, mientras sus manos acariciaban las tetas de mi novia, cuyos pezones se miraban duros y los pellizcaba, al mismo tiempo que movía sus caderas sobre la boca de mi novia y al poco rato la vi venirse mientras mi novia trataba de beber su venida. Se bajó de la cara de mi novia y se recostó a su lado, estaban llenas de sudor, pero así unieron sus labios y lenguas, en un beso tranquilo pero muy excitante.

    Luego que se recuperaron Yaja le decía cuánto la amaba, sin dejar de besarse, como ya lo he escrito antes, parecían dos enamoradas. Yo seguía de pie, se dijeron algo en el oído la una a la otra, para luego levantarse. Yésica me ordenó que me acostara en medio de la cama y así lo hice, boca arriba, saco unas cuerdas y con ellas amarraron mis manos y pies a las esquinas de la cama, ahí estaba yo, con la verga parada y sin poder tocarme. Yaja se sentó sobre mi cara y se movía usando mi boca para masturbarse, Yésica se iba a montar sobre mi verga, pero Yaja se lo prohibió, pues esa noche ella le pertenecía e iba a hacer lo que ella dijera. Yésica estuvo de acuerdo así que se quedó sentada en la orilla de la cama, tocando su entrepierna mientras veía a Yaja moviéndose sobre mi cara. Saboree ese delicioso sabor de su orgasmo, lamí su panocha estirando mi lengua lo más que podía y chupaba con mis labios, mientras sentía que mi verga estaba por reventar de tan caliente que me sentía.

    Se inclinó un poco sobre mí y me dio un beso en la verga. No me di cuenta cuando Yesica sacó el consolador que también le regaló la señora Camila, cuando Yaja se bajó de mí, mi novia se lo extendió y le dijo que yo era su regalo también e igual podía hacer conmigo lo que ella quisiera. Sobra decir que Yaja sonrió cuando vio aquel consolador y a mí sometido para ella. Se volvió a comer a besos a mi novia mientras acariciaba sus pechos desnudos. Me desamarraron de las esquinas de la cama, solo para voltearme y quedar boca abajo y esta vez solo ataron mis manos, Yaja me iba a penetrar con aquel consolador, así que solo me quedaba disfrutarlo.

    Yo mismo me acomodé en posición de perrito, Yesica y Yaja me usaron como mesa para acariciarse y besarse. Yo tenía prohibido besar a mi novia o intentar tocarla en esa noche, así que Yaja era quien guiaba las posiciones y yo estaba muy caliente, pero ya deseando sentir ese consolador en mi culo, pues como a Yesica también me encantaba el sexo anal y deseaba experimentarlo y la verdad es que ya me había hecho a la idea que sería Yaja quién me estrenaría, aunque nunca pensé que sería con un consolador.

    Ellas se besaban, mientras frotaban sus sexos, o se ponían en 69 comiéndose una a la otra, las veía venirse a cada rato y yo seguía maravillado con la lencería de mi novia, que cada roce de su cuerpo me provocaba espasmos. Me tuvieron así como una hora y ellas no se cansaban de darse placer. Yajaira recostó a mi novia a mi lado, su rostro quedó a centímetros del mío y en voz baja me decía «Te amo», mientras ella se colocaba detrás mío y empezó a escupir en mi ano, con sus manos abría y cerraba mis nalgas, mientras me decía que ese culo parecía de mujer, por el tamaño de mis nalgas, ella no dejaba de escupir, tratando de que su saliva entrara en mi ano. Sentí la punta del consolador hacer presión en mi ano, ella lo giraba y movía de un lado a otro, yo solo echaba el culo para atrás y no tardé mucho en ceder, sentí una punzada en el ano, pero también lo caliente de la saliva que Yaja seguía escupiendo hasta que después de unos minutos empezó su mete y saca, se acercó y me dijo al oído, «no sabes cuánto lo estoy disfrutando». Sentó a mi novia a su lado, justo atrás de mí. Y pude sentir cuando ahora era mi novia quien sostenía el consolador y me lo metía y sacaba, pues sus uñas largas rasguñaban mis nalgas, mientras Yaja le chupaba las tetas. A pesar del dolor mi verga seguía dura, la lencería de mi novia y el deseo por ser penetrado me tenían muy caliente. Disfrutaba que ese consolador entrara y saliera ya con facilidad. Yajaira tenía a mi novia entrecruzando sus piernas tras de mí y de algún modo seguía metiendo y sacando ese consolador en mi culo. Y teniendo ese espectáculo mi novia casi gritó cuando se vino, Yaja fue más cautelosa, solo gimió un rato, sin separar sus vaginas una de la otra, mientras yo las veía entre mis piernas o por mis costados. Ambas se veían hermosas. Yo ya no aguantaba, necesitaba venirme, pero estaba imposibilitado para tocarme, seguía amarrado de las manos a la cama. Yaja se colocó tras de mí, tomó con su mano mi verga y colocó su abdomen en mis nalgas, y así hizo presión sobre el consolador, me estaba penetrando de a perrito, mientras me jalaba la verga, no tardé mucho en venirme y lo hice a chorros, pero se sentía muy bien, era una sensación nueva, dolorosa pero deliciosa.

    Me desamarraron las manos y me pasaron papel higiénico, yo solo me fui sacando el consolador, sentía mi ano ardiente y adolorido. Ahora sabía por lo que pasan las personas a las que les había hecho sexo anal, Yaja y Arturo. Yo sí que lo disfruté. Me levanté y me metí al baño a bañarme y lavar ese delicioso consolador, que se convirtió en juguete del grupo de amigos, al que le dimos un muy buen uso.

    Cuando salí, ellas se besaban y mimaban tiernamente. Yo me sentía adolorido, pero dispuesto a estar con ellas, pero Yaja me recordó que Yesica era para ella toda esa noche, así que la cama fue para ellas, mientras yo me recosté en el piso sobre unas cobijas. No podía dormir por sus gemidos, pues ellas siguieron haciendo el amor por mucho rato del que no me di cuenta pues me quedé dormido.

    Por la mañana las vi hermosas, desnudas, con rastros de sus orgasmos sobre su piel, chupetones sobre sus pechos, abrazadas, hermosas. Cuando se despertaron, le propusimos a Yaja salir a almorzar, pero ya debía irse pues en su casa su familia le iba a hacer una comida por su cumpleaños, a la cual nos invitó.

    En esos dos o casi tres años que duró la escuela Yaja fue la persona ideal en nuestro trío, nunca tuvimos problemas, pues fuimos muy discretos y nos teníamos un cariño muy especial. A varios no nos gustó la carrera que elegimos en la universidad, así que a los dos años nos podíamos titular como profesionales técnicos. Y poco más de ese tiempo fue el que duró la relación de Yaja con Sara. Yesica y yo seguimos un tiempo más cogiendo con Yaja pues nos acoplamos bien en la cama, hasta que ellas encontraron un trabajo que las separó por tener distintos intereses. A mi novia le fue bien y a Yaja no tan bien como hubiéramos querido. Así que tomamos rumbos diferentes, Yesica y yo siempre juntos.

    Yajaira tomó un rumbo difícil, en el que le iba bien, pero también le fué mal. Hoy en día está casada y vive en un municipio algo lejos de nosotros. Está bien, que es lo importante, tiene una familia, y aunque ya no tenemos contacto con ella siempre hemos deseado que le vaya bien. Hubo una reunión de exalumnos hace dos años, varios asistimos, pero ella fue una de las personas que no llegaron.

    Aún la recordamos con mucho cariño y nuestros recuerdos nos hacen tener ricos orgasmos. Disfrutamos todo el sexo que tuvimos, fue deliciosa en la cama, abierta y caliente tanto como nosotros.

  • Años después, con mi ex

    Años después, con mi ex

    Contar un poco de mi vida sexual en esta página ha servido para desahogar un poco esas experiencias tan increíbles que me han tocado vivir. También han servido para recordar esos días y a esas bellas mujeres a las que tuve el placer de introducir mi miembro en su deliciosa vagina.

    Hubo una serie de relatos que abrieron una puerta que tenía cerrada. Los relatos de cómo tuve sexo con las dos hermanas y la madre de mi ex novia. Lo tengo claro en mi mente y lo revivo mucho, fueron cada una increíble a su modo. Pero como dije, aún tenía una espinita. Contacte a mi ex novia, Fernanda. Fuimos novios hace poco más de 10 años y nuestra relación termino hace unos 8 años. Después de eso fue cuando paso todo con sus hermanas y madre. Busque sus redes sociales y volví a dar con ella, vi su foto de perfil y en seguida tuve una erección recordando esos días cuando lograba convencerla de tener sexo y como a pesar de ser algo conservadora sabia prenderse y pasarla bien.

    Mande una solicitud y me acepto en poco tiempo. Pude ver sus fotos que hasta ese entonces tenía privadas y vi que ya tenía un pequeño niño de unos 3 años, ella había ganado unos kilitos, que en realidad no me importaban, seguía teniendo su cara hermosa y unos ojos que a pesar de ser rasgados debido a su genética asiática eran grandes y hermosos. Era lo que llamaríamos una “gordibuena”.

    Le mande un mensaje y hablamos un poco, nos pusimos al corriente, ella se había embarazado de un tipo que la había dejado y ella vivía con su madre (ya divorciada de mi ex suegro) la ayudaba a cuidar a su niño mientras ella salía a trabajar. Una de sus hermanas trabajaba en otra ciudad y la menor de ellas tenía una repostería en la ciudad. Le pregunte si estaba viendo a alguien y me dijo que no tenía tiempo, era trabajo y llegar a casa a estar con su hijo. Yo le conté de mi matrimonio y de mi hijo y la invite a salir sin pensarlo. Salir un día a tomar algo como amigos, para ponernos al corriente. Ella dudo un poco, vio mis intenciones y sabía que yo buscaría algo con ella.

    Al final, después de insistir un poco ella accedió ir el sábado a las 6 pm a un café que queda cerca de una plaza comercial cerca de la casa de su madre, ella llegaría saliendo del trabajo. Ese día le dije a mi esposa sobre todo y seguido de un gran beso me dijo al oído “disfruta, mi amor”.

    No me prepare mucho, los sábados y domingos por lo general no suelo salir y prefiero pasarlos con mi familia, pero como dije, de solo pensar en ella mi pene se ponía grueso y duro. Llegue ese día puntual y ella aun no llegaba, espere 15 minutos y ella aun no llegaba, comencé a pensar que tal vez no iría, justo cuando estaba por marcarle para ver si la esperaba o me retiraba la vi entrar. Venía con una camisa de botones con el nombre de la empresa donde trabaja y con un pantalón de vestir que hacia lucir sus grandes caderas y su increíble trasero de forma increíble. Me puse de pie y nos dimos un gran abrazo, su olor me intoxico de inmediato. Me apretó contra ella y duramos casi un minuto abrazados, a pesar de todo los dos fuimos importantes en nuestras vidas.

    Nos sentamos, pedimos algo y empezamos a hablar, duramos aproximadamente hora y media hablando de lo que había pasado en nuestras vidas después de terminar. Obviamente yo deje de fuera el detalle de que había tenido sexo con toda su familia. Al ser yo una persona demasiado sexual, eventualmente la conversación fue tomando un tinte cachondon. Le pregunte sobre su vida sexual y ella con una risa nerviosa me dijo “¿Cuál?, no tengo tiempo para andar haciendo eso” y nuevamente soltó una risilla nerviosa. Le propuse ir a un bar que nos gustaba de ir cuando éramos novios. “no sé, no puedo dejar mucho tiempo a mi mama con el niño” me dijo mientras vi que en su interior si quería ir, aunque no pasara nada, quería al menos salir de su rutina. Yo decidí no insistir, obviamente entendería si ella prefería ir con su hijo, es natural.

    Pero de la nada dijo al aire “ok, vamos” y marco a su madre para avisar que iria con unas amigas del trabajo por algo de cenar. Salimos de ahí y nos fuimos en mi coche, conduje hasta ese bar, nos sentamos pedimos algo de tomar y disfrutamos de una amena platica y de buena música en vivo. Por ahí de las 11 pm, ya llevábamos varios tragos encima, ella nunca fue una persona que tomara mucho, y con pocas cervezas siempre salía a relucir su lado “caliente”. Tocaron una canción romántica y me acerque a ella y cantándole al oído me fui acercando hasta tocar con mis labios la esquina de sus labios, ella con una de sus manos acariciaba mi barba y disimulaba ver a la banda tocar. Puse mi mano en una de sus piernas y ella volteo a verme y en ese instante le robe un beso.

    Sus labios, como extrañaba esos labios, su olor, su sabor, sus grandes y hermosos ojos me veían con confusión. “vámonos” le dije suavemente, me puse de pie, tome su mano y fui a caja a pagar. Nos subimos al coche y en cuanto entre se lanzó sobre mí y nos comenzamos a comer. Sentía su respiración acelerada, con mis manos busque sus pechos, que habían crecido por su embarazo. Ella bajo su mano a mi pantalón y por encima tocaba mi pene. Ya estaba duro, no había momento en ese día en que estuviera así. La veía desesperada, ansiaba verga, era tal su frenesí que no podía bajar el zipper de mi pantalón. La ayude, saque mi grueso miembro y ella cual leona sobre su presa se dejó ir. No sé si lo mencione antes en algún relato anterior, pero sus mamadas no eran las mejores. Pero el tiempo la había ayudado y el conocer lo que me gustaba también. Se concentró en mi glande, su lengua daba círculos e introducía un poco su lengua por mi orificio. Encendí el auto y emprendí el camino hacia el motel. Ella no paraba de chupar mi miembro, yo con mi otra mano jugaba con sus pechos y en los semáforos acariciaba por encima de su pantalón su vagina. Estaba increíblemente mojada, se podría decir que chorreaba. Casi llegando al motel ella engullo por completo mi miembro, fue increíble, no pude mas y descargue mi primer carga de semen en su garganta. Ella comenzó a toser, pero no saco mi pene de su boca, antes el solo hecho de correrme en su boca había significado una pelea entre los dos. Soltó mi pene y tomo una gran bocanada de aire. Sus ojos llorosos y su rímel corrido y su cara de perversión evitaron que mi pene se pusiera flácido, ella no lo soltaba, me masturbaba ligeramente, mientras besaba mi cuello.

    Entramos al motel, deje el dinero y me di cuenta que no traía preservativos conmigo, el motel tenia servicio de venta pero tenía que marcar, abrí la puerta del cuarto, ella venia delante de mí y en cuanto entre me beso y cerró la puerta, yo aún traía mi miembro de fuera. Despoje de toda prende su cuerpo y comencé a comer su vagina, tenía tiempo sin un hombre, no era una jungla pero si tenía una buena cantidad de vello allá abajo, no me importaba, probé sus jugos y hundí mi cara en su cueva, en cuestión de segundos escuche sus gemidos y con sus piernas apretó mi cabeza, se corrió en instantes. Me sorprendí “cuanto tienes sin tener sexo” le dije mientras pasaba mi lengua por su vagina, ella agitada me dijo “2 años” iba a hacer un comentario al respecto, pero me interrumpió “méteme tu verga, métemela” me puse de pie, quite mi pantalón, veía el deseo en su cara, quería mi miembro dentro de ella “ya, métela, ándale ya” y me lance sobre ella cual luchador mexicano e introduje de golpe mi miembro en su chorreante vagina, ella grito de placer y puse sus piernas en mis hombros y comencé un frenesí. Estaba poseído, después de 8 años estaba dentro de aquella vagina que tantas veces recibió mi semen. Siempre fue una mujer que le daba pena gemir y siempre cubría su boca para que no se escuchara, esa vez fue distinto, tal vez el no haber tenido un hombre en dos años y el alcohol le habían hecho perder el pudor y se destapo. Sus gritos inundaban el cuarto y no tarde mucho, sentía el orgasmo cerca. Baje el ritmo, ella me conocía “te vas a venir” me dijo mientras me jalaba hacia ella para besarme. Haciendo un esfuerzo para contenerme y agitado solo dije “si”, “vente adentro” no pasa nada y me beso. No aguante más y solté mi segunda carga dentro de su vagina. Sentí cada pulsación y cada bombeo de semen que deposite en su vagina.

    Me tire a su lado, agitado, con mi pene flácido, ella también estaba agitada, se dio vuelta y me beso, con su mano acariciaba mi miembro que aún estaba cubierto en sus fluidos y los míos. En un minuto volví a estar duro. Me puse de pie en la cama y puse mi miembro en su cara, ella lo metió en su boca, quería ver ese culo en todo su esplendor y la puse en cuatro. “no bebé, de perrito ya sabes que no me entra” me dijo mientras ella sola se acomodaba, cuando éramos novios pocas veces me dejaba metérselo de perrito, creo que era mas su pudor que otra cosa. Me acomode, puse sus hombros contra la cama, vi ese ano y esa vagina peluda y llena de semen y fluidos vaginales, puse la punta en la entrada de su vagina y lentamente empuje, sus gemidos eran de placer mezclados con dolor, vi una de sus manos apoyarse contra el respaldo de la cama y apretarla con fuerza y la otra apretaba las sabanas mientras introducía mi grueso miembro hasta el fondo, una vez que logre introducir mi pene lo mas profunde que pude tome sus hombros con mis manos y comencé a bombear rápida y fuertemente, ella llego al orgasmo pero yo no pude, su celular sonó y era su madre, solo había marcado para ver si se iba a tardar mas. No pudimos concluir y la lleve por su auto, en el camino hablamos y coincidimos en volverlo a hacer nuevamente.

  • Mi secretaria me pide que la coja, me sacrifique y lo hice

    Mi secretaria me pide que la coja, me sacrifique y lo hice

    Florencia es mi secretaria desde hace 10 meses, 28 años, habla 3 idiomas, casada, alta, elegante, y por lo que se puede apreciar un muy buen cuerpo. Yo soy el Gerente General de una importante empresa y con ella tengo una relación muy cordial, como con el resto del personal.

    -Mike, voy a traerme un café, ¿quiere uno?

    -Dale Flor, te agradezco.

    Yo siempre le pedía a mis empleados que no me digan Sr., y con algunos directamente me tuteaba, como con los gerentes, y mi secretaria, aunque ella no lo hacía. Ella era muy reservada sobre su vida privada, rara vez se sentaba a almorzar conmigo y los otros gerentes en el bar de enfrente. Un mediodía yo estaba solo y ella entro al bar.

    -Ven Flor, estoy solo y abandonado.

    -¿Qué paso Jefe, echó a todo el mundo?

    -No, vine tarde a almorzar, lo mismo que vos.

    -Si, estaba terminando unas carpetas que me va a pedir a la tarde.

    -Contame como te sentís trabajando, si estas cómoda, si tuviste inconvenientes con alguien o alguno tuvo actitudes incorrectas.

    -Me siento muy bien trabajando. Estoy contenta. Ud. no molesta para nada, es un gusto trabajar a su lado, y con el resto, muy bien, todo el mundo respetuoso, cordial.

    -Me alegro. La semana que viene se vence tu contrato… Le indique a personal que te ofrezcan pasar a planta. Quedar efectiva. Seguramente te van a llamar para preguntarte si te interesa.

    -Claro que me interesa. Gracias Jefe, me saca un motivo de stress importante.

    -Me alegro. ¿Tu marido cómo anda?

    -Y… ahí andamos, con líos de pareja, como todas las parejas, lo debe saber bien.

    -No, soy soltero Flor. Ya pase a la categoría viejo solterón.

    -Yo no lo llamaría viejo, no se su edad, pero no es un viejo para nada.

    -42 años.

    -Ahhh está hecho mierda entonces, le daba 60. Dijo riéndose con todo.

    -Flor, otra broma de esas, y te paso a mantenimiento. Dije siguiendo su broma.

    -No aparenta 42 ni en broma, ahora en serio. Y pensé que era casado…

    -No, no me llegó el turno.

    Dos semanas después, el gerente financiero hizo una fiesta en una quinta por su cumpleaños. Obviamente fui un rato, para cumplir. Menuda sorpresa me lleve al ver a Flor, con un vestido impactante, súper entallado y con un escote impresionante. Todos los hombres la miraban sin poder creer que la joven elegante pero muy recatada estaba enfundada en ese vestido, que no solo marcaba todas sus curvas, sino que mostraba bastante de las redondeces de sus pechos.

    -Hola Mike, me dijo dándome un beso en la mejilla, algo que nunca había hecho en la oficina.

    -Hola Flor. Tenés a todos los hombres locos mirándote.

    -Y a varias mujeres odiándome también… ¿Le gusta cómo me queda?

    -Te queda espectacular, sumado a que sos hermosa. Coctail explosivo. Solo que sos casada…

    -Claro, pequeño detalle. Dijo y me guiño un ojo.

    Todos se pusieron a bailar y ella lo hacía con otras dos chicas, las dos de contaduría. En varios momentos cruzamos miradas y ella sonreía seductora.

    Como era viernes, y siempre me encontraba con amigos para tomar una copa en un bar me fui temprano, luego de saludar.

    Estaba en la barra del bar charlando con dos de ellos, cuando escuche la voz de Florencia.

    -Tenés que tener más cuidado cuando manejas. No te fijas que te sigue un auto.

    -No, tenés razón. Entonces no es una sorpresa que estés con tu amiga aquí.

    -Para vos puede ser, para nosotras, no. ¿Molestamos, quieres que nos vayamos?

    -No, por favor. Frank, Ben, les presento a Flor mi secretaria… y a…

    -Gigí. Dijo Flor.

    Flor no fue muy disimulada para dejar a Gigí con mis amigos y ella ponerse en medio dándoles la espalda.

    -¿Querés tomar algo?

    -Lo que vos estés tomando.

    -Whisky.

    -Será Whisky entonces. Dijo sonriendo.

    -Pensé que mi secretaria Florencia era una mujer recatada, felizmente casada…

    -Felizmente casada, mmm. Recatada, sí, pero a veces me suelto.

    -¿Tu marido?

    -Supongo que poniéndome los cuernos con una nueva… por eso me decidí a seguirte.

    -¿Querés que hable con tu marido?

    -No, quiero que me lleves a la cama.

    -¿Y porque habría de hacerlo? Tengo por norma no intimar con personal de mi empresa. Menos con mi secretaria. Dije serio.

    -Me importan un cuerno tus normas, y si querés, estas a tiempo de no dejarme efectiva. No me importa hoy. Me importa que me siento mujer, hermosa, y que te gustas mucho. Y hoy fue la primera vez que en una reunión no me miran como la mina del jefe, sino como la secretaria del GG. Intocable, si el GG no la toca, menos nosotros, eran las caras. Y me sentí muy mujer, deseada, respetada. Todo lo contrario que con mi pareja.

    No habían pasado cinco minutos que Gigí se iba con mi amigo Ben, mientras hablaba con Flor.

    -Flor, no creo que yendo a la cama conmigo soluciones tus problemas con tu esposo, o pareja. Tampoco creo que sea la forma de vengarte de la infidelidad de él. Y no creo que sea la forma que realmente te gustaría llegar a la cama con un hombre. Creo que sos una mujer inteligente, que el lunes va a lamentar su proceder de hoy si vamos a la cama.

    -Parece que ni para lograr que un tipo me coja sirvo. Dijo con los ojos llenos de lágrimas.

    -Conmigo, de esa forma, no vas a lograr nada. Dije mirándola a los ojos.

    -Perdoname, me fui a la mierda. Pero no doy más, si vieras las minas que se coge, lo querés matar. Y conmigo, nada. Pero lo que me gustas, fue en serio. No solo sos lindo, me encantan tus modos, lo respetuoso que sos, que sos GG, pero también te das tiempo para ser un compañero.

    -Tranquila. Te propongo olvidar todo lo que hablamos desde que llegaste. Y charlemos…

    -Dale.

    -Me sorprendiste con ese vestido.

    -Me lo puse para seducirte, quería que me veas como mujer, no como tu secretaria.

    -Lo lograste, te lo aseguro. Estás impactante.

    -Gracias. ¿Por qué seguís soltero?

    -Porque ninguna no me enamore de ninguna mujer.

    -Chistoso. Dale, Contame.

    -Porque con ninguna sentí lo que quiero sentir con una mujer.

    -Y eso es…

    -Amiga, compañera, cómplice, independiente, divertida, amante.

    -Pedís mucho. Te va a ser muy difícil encontrar una mujer así.

    -Por eso estoy soltero.

    -¿Y físicamente, como te gustan las mujeres?

    -Menos gordas… Vos serías un buen ejemplo de cómo me gustan.

    -Parece que se empieza a derretir el tempano… dijo sonriendo.

    -¿Vainilla o duro?

    -¿Perdón? Pregunto sorprendida Flor.

    -El sexo, ¿vainilla o duro?

    -Depende el hombre, o la actitud del hombre.

    -¿Dominante o sumisa?

    -Depende del hombre.

    -Tenés unos hermosos pechos, podría pasar un buen rato besándolos y chupándolos.

    -Mmm, interesante…

    -Pero creo que si te mordiera los pezones…

    -No seas malo…

    -Aunque con vos me gustaría algo que nunca hice, me parece que te gustaría.

    -Mike, esta conversación… ¿Qué es eso que harías?

    -Atarte las piernas levantadas a tus brazos, y me dedicaría a besarte las tetas, chuparte el clítoris, la concha y el culo claro. Jugaría un buen rato con mi lengua en todos lados.

    -Mike, basta…

    -Acaso nunca te metieron la lengua en el culo, te lo dilataron lentamente, haciéndote desear que te penetren con todo.

    -No, no. Basta.

    -Y morderte el clítoris, mientras mis dedos juegan en tu concha, le imagino muy mojada…

    -Lo que estás haciendo es… sos un hijo de puta.

    -¿Qué pasa? ¿Acaso estas excitada?

    -Sabes que sí.

    Pague y salimos del bar. Subimos al auto, y ella no pregunto dónde íbamos. Manejé derecho a mi departamento. Ni bien cerramos la puerta nos estábamos besando y quitándonos la ropa. Fuimos a mi dormitorio y le dije:

    -No tengo sogas, vas a tener que sostenerte vos las piernas.

    Y le levante las piernas y le empecé a chupar la concha, morder el clítoris y chuparlo. Ella gemía con todo. Cuando le metí los dedos en la concha tuvo un tremendo orgasmo.

    -Ahora, ese orto hermoso que tenés. Dije mirándola a los ojos.

    -Cógeme, ya me tenés demasiado loca, cógeme.

    -Te quiero súper loca, no demasiado loca.

    Y me puse a jugar con mi lengua en su orto. Ella se retorcía de placer, sostenía las piernas con una mano y con la otra se masturbaba la concha.

    -Meteme un dedo, la pija, quiero que me rompas el culo desgraciado.

    -No, hasta aquí llegue.

    Dije y me acosté al lado de ella.

    -Mike, no me podes dejar así, estoy explotando de calentura, me tenes como querías, súper loca. Dijo.

    -Entonces, cógeme Flor. Descarga tu calentura.

    Se puso a chuparme la pija con todo, lamía, besaba y succionaba sin parar, no buscaba mi placer, ella gozaba chupando. Y de pronto, me montó, subiendo y bajando como loca, gimiendo y apretándose las tetas, o clavando sus uñas en mi pecho. Era una desquiciada cogiéndome con todo.

    -Sos un hijo de puta, ya en el bar estaba re caliente, ahora, súper loca, galopándote con todo. Dijo

    Tuvo varios orgasmos hasta que acabe en su concha. Ella dio un grito de placer y acabo nuevamente conmigo.

    Se tiró a mi lado y nos besamos.

    -Me hiciste gozar como loca, gracias. Hace mucho que no gozaba así.

    -Sos una tremenda mujer, dentro y fuera de la cama.

    -Eso es un lindo cumplido. Pero con vos es todo más fácil… hiciste que me suelte, aunque no me anime a metérmela en el culo. No me vas a creer, pero es virgen de pija y dedos. Por vos de lengua no, jajaja.

    -Cuando quieras, lo estrenamos.

    -Ahora…

    Y lo segundos después estábamos besándonos y tocándonos con todo. El saber los dos que iba a ser por el culo nos excitaba más. Busque una crema y fui metiéndole dedos mientras estaba en cuatro patas. No paraba de gemir y decir que quería sentir mi pija en el culo.

    Se la metí suavemente, ella movía sus caderas para recibirla toda. Fue un polvo tremendo, acabe en su culo y cuando la saque ella la chupo para dejarla bien limpia.

    Cerca de las cuatro de la mañana se fue a su casa.

    El domingo, me mandó un mensaje: “Fue hermoso, sos hermoso. Quizás alguna vez nuestros caminos se crucen. Un beso”.

    Mi respuesta fue: “Mañana, 08:30 es tu horario de entrada. Se puntual”.

    No contesto nada.

    El lunes, 08:25 entraba a mi oficina.

    -Buen día Mike.

    -Buen día Flor. En personal te esperan para firmar tu incorporación. Si querés, claro. Dije mirándola a los ojos.

    -Gracias. Si, quiero incorporarme como personal efectivo.

    -Bien… ¿Todo bien en tu casa?

    -Todo muy bien.

    -Me alegro.

    Fui el amante de Flor por casi un año, hasta que dejó al marido. A partir de allí, somos pareja.

  • Tres chicos de 20 años me follan delante de mi mujer

    Tres chicos de 20 años me follan delante de mi mujer

    Nos reunimos en el salon comun de la casa rural, después subimos a nuestra habitación y nada más entrar los tres chicos se desnudaron, mi mujer me desnudo a mi y me pegó dos cachetes en mis nalgas. Preparado cariño, esta noche te tocan las tres pollas. Yo voy a grabar como los chicos te follan el culo de maricona que tienes. Me tumbe boca abajo encima de una mesa baja, mi polla quedaba abajo, el culo abierto y mi boca dispuesta a tragar pollas.

    Mi mujer me ató las manos por debajo de la mesa. Mis piernas bien abiertas y mi culo ofrecido a los chicos. Menos violencia podéis follar lo como queráis. Primero senti una lengua en mi ojete, que me volvía loco, las otras dos pollas entraban en mi boca, alternadose ellos, uno preguntó a mí mujer si podia penetrarme ya, cuando vosotros queráis. Me penetró la polla que no había tenido en mi boca, erá más grande que las otras dos.

    Mientras uno me follaba el culo, otro me follaba la boca y el tercero pellizcaba mis pezones y cogiendo mi pelo subía y bajaba mi cabeza sobre la polla de su amigo. El primero en correrse fue el de mi boca, llenando la y tragando para no desperdiciar el semen. Mi mujer intervino comiendo mi boca para tener su parte de leche. El de mi culo gritando y bufando como un toro me llenó el culo de semen y sin dejar salir ni una gota ocupó mi culo el tercero. Mi mujer no pudo más y monto al que se había corrido en mi boca. De mi culo la polla paso a mi boca y otra vez follando me por delante y detras. El chico de mi culo me pagaba manotazos en mis nalgas y me llamaba maricona y cornudo.

    El pollon de mi boca empezó a correrse y sujetando mi cabeza termino de correrse. Mi culo se volvió a llenar de semen del segundo chico y el tercero saco la polla del coño de mi mujer y me la metio follando me con mucha fuerza. Mi mujer estaba encima del pollon, en su coño y el otro chico por su culo. Cuando me llenó el tercero el culo, mi mujer le pidio que grabara de cerca como salía el semen de mi culo. Conforme salía el chico cogio una cuchara y me lo metía en la boca. Mi mujer viendo como me tragaba el semen se corrió como una cerdalos chicos la rellenaron de semen culo y coño. Me habían desatado y cuando ella se separó de las 2 pollas, se tumbo encima de la mesa y la folle como una zorra con el semen de otro macho en su coño.

    Me corrí dentro del coño, mientras los chicos tenían sus pollas otra vez tiesas, mi culo se volvió a llenar de polla y nuestras bocas también, yo me volví a correr dentro de mi mujer, mi culo se lleno de semen y después el chico orinó dentro de mi culo, me corrí al sentir como entraba su orina caliente en mi culo.

    Mi mujer quería probar, así que se puso a 4 patas, y uno detras del otro, los chicos se orinaron dentro del coño de mi mujer, con el primero no se corrió, pero el segundo que lo hizo en su culo mientras yo le masturbaba el coño. Se corrió gritando y gimiendo pidiendo más.

  • Mi primera trans pasiva fue muy amable

    Mi primera trans pasiva fue muy amable

    Como ya sabrán algunos, yo trabajo como seguridad, una de mis primeras unidades apenas ingresé, tenía el horario de 11 am – 11 pm, pero obviamente yo no llegaba a mi zona a esa hora ya que la tienda en la que yo estaba cerraba a las 11 pm pero tenía que esperar a que la gente termine de comprar, cuadren caja y todos salgan, en resumen y para no hacer el relato muy largo yo llegaba a mi zona entre las 00:30 am -01 am.

    Cierta ocasión no encontraba mototaxis para ir a mi casa, por lo tanto tuve que caminar, con mucho cuidado obviamente, tenía miedo a que me roben. En el camino encontré a una bella trans, que parecía estar regresando, en lugar de estar saliendo, medía 1.70 de estatura (casi igual que yo), tenía el cabello negro muy largo, estaba vestida con una especie de top, blanco, se le veían las tetas, pequeñas (no tanto), pero muy firmes, una cintura muy muy pequeña, tenía todo el vientre descubierto, un pantalón jean, celeste, muy apegado, tenía unas caderas muy grandes y un enorme culo, era la primera vez que veía un culo así de grande tan cerca.

    La vi, y agaché la mirada, no tenía el valor de hablarle, nunca había visto una trans tan bella, así de cerca, y a esa hora de la noche, estabamos muy solos, yo intenté seguir mi camino, pero ella se me acercó y me saludó.

    -Hola!, me dijo muy amablemente.

    -Buenas noches, le dije, con miedo.

    -Puedo caminar contigo? Me da miedo irme sola.

    -Si claro, le dije, pero aún no la miraba.

    En el camino me hacía toda clase de preguntas, sobre mi trabajo, mis estudios, si tenía pareja o no, con quien vivía, hasta que sintió lo incódomo que yo estaba, y me dijo: «Veo que te incomoda mucho mi presencia», le dije la verdad, que nunca había hablado con una trans, y no estaba incómodo, estaba nervioso, ya que era muy linda, y nunca había hablado con una chica linda.

    Me dijo que era el piropo más lindo que le jamás le habían dicho, mientras caminábamos me hablaba de ella, vivía en un cuarto alquilado sola, trabajaba, como «ANFITRIONA» (segun ella), hasta las 00:00 en un «casino», no tenía novio desde hace tiempo, por ahora solo se dedicaba a su trabajo y a enviar algo de dinero a su familia que estaba en provincia, entre tantas cosas que hablamos, comenzamos a hablar de intimidad, me preguntó si alguna vez había estado con una «chica como ella», o sea una trans, le dije la verdad, o sea, que nunca había estado con una chica transexual, solo con mujeres pero muy pocas. NOTA: «aun no había experimentado con ninguna otra persona como está en mis otros relatos».

    Se sorprendió y por alguna razón me creyó, mientras estabamos caminando, me dijo que ya íbamos a llegar a su casa, y me preguntó: «Que tal si te hago una propuesta», me quedé helado por un momento y le dije: «Dime», se quedó quieta, me miró a los ojos, y me dijo: «Quiero ser tu primera trans, que dices?» Por un momento se me pasaron miles de cosas por mi cabeza, pero de inmediatamente reaccioné y le dije que sí, me tomó de la mano y fuimos.

    Llegamos a su cuarto e inmediatamente le pedía prestado su baño y llamé a mi mamá, y le dije que me siga la corriente en esto: iba a llamar a mi esposa, que en ese tiempo aún estaba embarazada, y le iba a decir que me iba a quedar en casa de mi mamá porque según yo, había salido tarde y ya no habían carros para ir a su casa (la casa de mi esposa), mi mamá me dijo: Ten mucho cuidado hijo, no te confíes, me llamas cuando tengas tiempo para saber como estás. Luego llamé a mi esposa y le dije lo anterior, afortunadamente me creyó y me dijo «Okey amor nos vemos mañana, cuidate mucho», Genial! tenía toda la noche libre, salí del baño y

    Me preguntó si tenía la noche libre, ya que por la hora, era peligroso salir, le dije que si, que no había problemas, me dijo que me pusiera cómodo, y que me quite la ropa, así lo hice, ella hizo lo mismo, y se puso una lecería negra casi transparente, se le veía hermoso, no pude evitar excitarme, se me levantó la verga, se rio, se me acercó y sin decir ni una sola palabra se metió mi pene a la boca, lo chupaba y lo lamía, también las bolas, me masturbaba, y me lamía desde la base hasta la punta una y otra vez.

    Me dió sus pechos, los pezones eran marrones, duros, sus senos eran firmes y deliciosos, me puso el condón, me senté, y se sentó encima mío, se metió mi verga en su culo y empezó a cabalgar, me miraba a los ojos, me daba sus pechos y yo los chupaba y los apretaba, me agarraba de su cintura, tambien de sus grandes nalgas, no pude resistir y me vine.

    Se salió, me sacó el condón, y me mamó el pene otra vez, pensé que no se me iba a parar, pero luego de unos minutos, SE ME PARÓ OTRA VEZ! Rapidamente me puso otro condón, se puso en cuatro, y se metió la verga al culo, que culo tan grande, se lo metía hasta el fondo le agarraba las nalgas, le besaba, y apretaba sus tetas, luego de varios minutos, me tiró a la cama, y se sentó encima, mirando hacia mis pies, y comenzaba a darse sentones, fue lo más espectacular que viví, luego cabalgaba pero mirándome a mí, no paraba de darme sus pechos, le gustaba que le chupara las tetas, fue muy hermoso, se masturbaba hasta que se vino en mi pecho y luego yo me vine dentro del condón.

    Nos bañamos en su ducha y me dijo que tenía sueño, dormimos juntos y mi despertador me levantó a las 08:30 am, yo debía salir a las 09:30 am, ella seguía durmiendo, le preparé desayuno, un huevo frito y tosté pan del día anterior que ella tenía por allí, se lo di con un poco de café la desperté y le dije que ya en una hora tenía que irme a trabajar, me agradeció la comida, me abrazó y me besó por el cuello, el pecho, bajó a mi vientre, y me chupó una vez más el pene, apenas se me puso completamente duro, se echó en la cama y me dijo, quiero el misionero, hasta que te vayas, me puse el último condón y sentí como hicimos el amor, no parábamos de mirarnos a los ojos mientras sudamos y yo le apretaba y chupaba las tetas, se masturbó e inmediatamente eyaculó, luego yo saqué mi pene y eyaculé sobre ella.

    Se limpió y tomó su desayuno, yo me bañé y me puse mi ropa, luego me despedí con un beso, me pidió mi número, pero como yo tenía una familia por venir, le di uno falso, y me fui inmediatamente.

    No la vi después de eso, y nunca le pregunté su número, y cuando pasaba por la casa que ella alquilaba, la ventana siempre estaba cerrada, hasta ahora 2022, siempre que paso tengo un lindo recuerdo, de la noche que jamás olvidaré, pero no volví a ver a mi primera transexual…

    Si quieres saber cómo fue mi primera vez como pasivo… espera mi próximo relato, fue algo… ya lo leerás…

  • Para salvar a mi novio (1)

    Para salvar a mi novio (1)

    Mi nombre es Andrea, soy una chica de aproximadamente 1.60 m, flaca, cabello castaño pegando a rubio, de piel blanca, tetas de un tamaño normal, cintura bien marcada, de piernas y nalgas la verdad bastante grandes, normalmente me costaba mucho ponerme pantalones pegados.

    Todo empezó un día que me llegó un mensaje bastante raro de una persona que no conocía diciéndome que hiciera lo que él me pediría o mi novio podía salir bastante afectado, en el momento creí que era una persona cualquiera pero una parte dentro de mi sintió miedo y decidí decírselo a mi novio; el al principio negó todo y me dijo que me calmara que no era nada, pero toda la semana siguieron llegando los mensajes, así que por curiosidad y para quitarme la duda decidí contestarle a esta persona que llamaremos Roberto.

    Le pregunté a qué se refería y él me dijo que conocía a mi novio desde hace años y que tenía cosas que podrían afectarlo a él y a su familia al principio no le creí pero me empezó a contar cosas de él que pocos sabíamos y cosas que ni yo sabía, en un momento me dijo  vas a ayudar a tu novio o no?, Lo ayudes o no de ambas formas gano pero la forma que te ofrezco es la mejor para todos», yo no le contesté y lo hablé con mi novio que está ves me contó todo, por primera vez en 2 años de relación lo vi destruido de esa forma y el me pidió que no hiciera nada y que él se haría cargo, ese día me quedé a dormir con él y trataba de animarlo de todas forma pero nada funcionó.

    Al día siguiente llegando a mi casa pensé en que hacer y recordé todo lo que él había hecho por mi así que decidí mandarle mensaje de nuevo a Roberto diciéndole «aceptaré siempre y cuando me asegures que te alegras de nosotros cuando acabe esto» el solo me dijo que estaba bien y que en unos días me haría confiar en él, yo no sabía bien que era lo que él quisiera la verdad en mi ingenuidad creí que me pediría ayudarlo a hacer algún favor.

    Él me dijo «por piedad tan solo te estaré pidiendo cosas por 1 mes y espero que cumplas por qué yo no me tentaré y no soportarme que te opongas», en ese momento sentí un miedo increíble pero sabía que no había vuelta atrás y cuando me dijo lo que quería me sorprendió de una forma que me hizo caer en cuenta de lo que él quería conmigo, al principio solo me pidió fotos de mi en ropa interior lo cual de mala gana accedí (no podía mandarle alguna fotos falsas ya que me pidió hacer una marca en mi cuerpo con plumón para que así supiera que era yo), me costó demasiado tomarme las fotos ya que solo a mi novio le había mandado eso en toda mi vida, pero con miedo mandé las fotos y el solo me dejó en visto y no regreso hasta el día siguiente, que por la mañana me dijo que quería varias fotos de mis tetas, cosa que me tomo mucho tiempo hacer ya que pensé en todo lo que podía pasar y si le estaba siendo infiel a mi novio así que recordé que en realidad todo eso era para ayudarlo, en un momento me desconecte y me tomé las fotos y las envié, pero él dijo «tus fotos son una mierda si vas a enviar cosas así mejor no me hagas perder mi tiempo», me hizo enojar mucho lo que dijo pero no estaba en posición de reclamarle algo así que me disculpé y me dijo cómo tomarme las fotos, empecé a tomarlas quitándome mi bra de nuevo pero empezó a hacer frío por lo que mis pezones medianos de un color rosa muy claro empezaron a ponerse duros y me empecé a tomar las fotos como me pidió, primero de lado mostrando todo el tamaño de mis tetas, después tocando mis pezones y estirándolos, para después terminar con fotos de mis tetas desde abajo de ellas, el vio las fotos y mando un mensaje diciendo «me pusiste durísimo, eres toda una perrita y como no puedo aguantar más quiero ver una foto de tu vagina, así que rápido abre esas piernas y toma una foto».

    Yo me quedé paralizada un momento pensado hasta donde iba a llegar todo esto así que decidí negarme por lo que el me dijo «ya no estás para negarte, hicimos un trato y lo tienes que cumplir o quieres que tu novio no solo sea grandemente perjudicado sino que también vea las fotos que me mandaste» me quedé helada dándome cuenta que ahora también tenía con que chantajearme y pensé en ese momento sobre poner una denuncia pero era involucrar y joder a mi novio y a su familia y también pensé en que mi familia no podía enterarse porque si se supiera sería mi fin así que triste accedí volviendo a pedir disculpas a lo que el contexto «bien así me gusta que seas la perrita que quiero, pero por negarte en primera vez no solo quiero la foto quiero un vídeo en donde te masturbes y muestres tu cara».

    La presión fue tanta que no sabía que hacer por lo que volviendo a pensar todo no tenía otra opción, así que me acosté en mi cama me quite toda mi ropa quedando completamente desnuda me abrí de piernas y tome la foto y procedí a grabar mientras me metía un dedo dentro, siendo honesta era la cuarta vez que me masturbaba ya que no solía hacerlo algunas veces lo llegó a hacer mi novio pero por mi parte no fueron muchas, seguí metiendo mi dedo y extrañamente me empecé a mojar poco a poco hasta que termine el vídeo y saqué mi dedo que había quedado bastante mojado, nuevamente solo vio las cosas y se fue sin contestar pasado la noche me sentí bastante mal pensando si habría otra forma, me fui a dormir sin saber que lo que se venía sería peor.

  • Playa y salsa

    Playa y salsa

    Nos conocimos por una App de citas, yo había salido de una relación larguísima y se me hizo un tipo tranquilo, culto, agradable, y con una voz que hacía que me dieran cosquillas en todas partes, empezamos a hablar y las cosas rápidamente comenzaron a ponerse candentes, antes de seguir me describo soy delgada, morena, estatura media, no estoy mal pero tampoco soy un muñeca.

    En fin, se llegó el día de conocernos, cuando lo vi me impresione de buena forma, tenía unos 50 años bien llevados, alto, delgado y olía súper rico, me subo al carro y manejamos hasta la playa a un festival de salsa (no mucho me gusta esta música pero era más la experiencia), en el camino platicábamos de nuestras vidas supe que llevaba divorciado hacia 3 años sin hijos, mientras hablaba me tocaba las piernas y de cómo quien no quiere la cosa llegaba a la orilla de mi tanga rozando mis labios yo empezaba a ponerme húmeda. Llegamos el festival, estaba a reventar comenzamos a bailar pegados, el aprovecho la cercanía para darme un beso que me derritió hasta lo más íntimo, se dispuso a recorrer mi cuerpo comenzando los senos, recorriendo mi abdomen, culminando en mi trasero, y topándome a su cuerpo de tal forma que pude sentir su miembro listo para la acción, todo esto sin dejar de besarme nuestras bocas parecían que se necesitan, yo por mi parte estaba excitadísima y húmeda no pude contener un pequeño gemido que solo él y yo oímos.

    Cuando los besos y el roce de nuestro cuerpo se hicieron insoportables tomo mi mano llevándome a la playa buscamos un lugar alejado encontramos unas cuevas «No aguanto más tengo que metértela» le baje el short y el bóxer sacando a ese pene que imploraba su libertad, no lo pude ver bien por la oscuridad de la cueva pero se sentía más gruesa que larga, me hice a un lado el tanga me levante la falda del vestido y lo guie hasta mi entrada, fue delicioso soltamos gemidos al unísono, comencé a moverme de abajo hacia arriba brincando sobre esa deliciosa verga, el aprovecho a bajarme la parte delantera del vestido y chupar mis senos como loco, eso más las sensación de peligro por hacerlo semi en público, acelero mi orgasmo y me vine como tenía un año de correrme fue tan fuerte que me colapse en su pecho, descanse un rato solo para que el me levantara con mis piernas alrededor de su cintura y me contraminara contra una de las paredes de la cueva yo ya no sentía nada más que placer, sacaba y metía su pene hasta que comenzó a gemir y a decirme «me vengo» «me vengo» le dije «termina dentro quiero sentirte» solo oí un gruñido y sentí su explosión dentro de mí.

    Nos compusimos la ropa en la medida de lo posible y regresamos a donde la gente bailaba, no fue necesario decirnos nada nos subimos al carro y fuimos de camino a su casa a seguir. Pero esa es otra historia.

  • Papi y yo (Parte 1)

    Papi y yo (Parte 1)

    Soy María, vivo sólo con mi hermano y mi papá. Acabo de cumplir mis 19 años y sigo siendo la nena de papi. Parece no querer aceptar que soy una joven adulta, es un rompebolas…

    Pero bueno. Esa tarde luego del almuerzo, me despedí de Lucas -mi hermano menor- y encaminándome hacía la puerta de entrada, mi papá me sujeta del brazo con un poco de presión. Lo miro a los ojos, extrañada.

    —¿Pa? ¿Que pasa?

    —Hija, por favor. Eso es incorrecto, Mari.

    Me zafé de su agarré para mirarlo frente a frente.

    —¿Qué?- lo increpé -Me chupa un huevo si no te gusta mi pollera corta. Ya soy mayor de edad y puedo salir como quiera, ¿Ya?

    Con seña de frustración, me miró de arriba a abajo. Sentí una mirada distinta en él, a lo que responde.

    —Sos muy hermosa piba, eso pasa. ¿Y si alguien te hace algo? Yo me muero…

    —Vuelvo temprano, pá. Aparte me acompañan de pasada mis amigas. Cualquier cosa, llamame. Chau, cuidense.

    Salí ágilmente de mí casa y cerré la puerta. Papi no mentía, soy una joven bastante linda. Tengo un culo hermoso y pequeñas tetas, aunque a nadie pareció disgustarle. Si mí papá se entera con cuántos tipos cogí, me mata.

    —No sabés, María… Conozco un viejo con plata que seguro te lo levantas.

    —No descanses, Pao.- Río para luego darle un trago a mi vaso de cerveza. -Yo ando con chicos jóvenes, no unos viejos verdes.

    —Pero, boluda ¡Te puede comprar casi todo lo que quieras! No estará muy apetecible el viejo, pero…

    —Pasale mí número.- interrumpí con firmeza. -¡Me animo!

    —Dale, gorda. ¡ah! Pará.

    Paola recibió una notificación de su celular.

    —El viejo viene ahora en un toque, tipo 10. Viene por vos.

    Pao me guiñó el ojo y yo me tapé la cara avergonzada, un poco excitada y divertida por la situación.

    —Ay, ¡me muero boludaaa!- Soltando carcajadas le hice señas de ir al baño del bar.

    Llegamos y frente al espejo hicimos un boomerang con el celular de Pao. Yo me levantaba levemente mí pollerita negra para dejar ver la tanga roja y ella sacaba la lengua.

    —Qué lomazo que tenés, loca.- Sonrió Pao. -Se lo mando al viejo este y ya sabés cómo viene, ¿No? Cómo una luz. Jajaja

    (Continuará)

  • La hermosa Karen

    La hermosa Karen

    Era más grande que yo y era la hija del jefe. Llegó al trabajo como una chica más, pero era evidente que se quedaría con el puesto. Yo me acerqué a ella y comenzamos a platicar y quedamos en ensayar en la semana. Cabe aclarar que, cuando conocí a su papa ensayábamos en su casa y varias veces la vi salir de su habitación para escuchar cuando se duchaba y la veía pasar de regreso a su habitación con la toalla puesta, la conocía desde niños, pero nunca imaginé que si quiera me volteara a ver. Era la clásica niña que todos querían y solo los populares, mamados y extremadamente guapos podrían tener.

    Ya en el trabajo tenía la oportunidad de interactuar más con ella y platicando, flirtear lo hacíamos en toda ocasión; pero supongo que los dos sabíamos que era un juego. Me encantaba ver sus piernas, eran muy torneadas, su abdomen plano y un trasero muy grande. Casi no tenía pechos pero su rostro y su abdomen hacían que valiera la pena. 

    Jugábamos mucho a darnos la mano, acariciarnos la espalda y abrazarnos constantemente, después de eso nos mensajeábamos constantemente y allí fue donde comenzamos a subir el tono de nuestras charlas hasta aceptar que nos gustábamos, algo de química que había entre nosotros se hacía más común, un día saliendo del trabajo la llevamos a su casa, baje de la camioneta y le ayudé a bajar y nos besamos. Parece que todo fue sencillo y esta historia sería sencilla si no aceptara que todo fue porque ella era casada. 

    Tenía una hija y entre nuestras conversaciones me platicaba del marido, ya sabes, la típica historia de es «es un violento» «no me toca» etc.

    Parecía increíble y es que como no tocar a semejante mujer. No solo era la 1 en un millón, sino que era demasiado intensa. Era incrédulo de su historia hasta que después de ese día concretamos una cita para el siguiente martes

    Me vestí apropiadamente, camisa, jeans, suéter oscuro. Mi idea era salir pero ella fue al punto. Allí su historia comenzó a tener mas sentido; nos quedamos de ver en un hotel. Llegué a la hora citada y ella estaba sentada en un parabus con un vestido blanco maravilloso. 

    -Perdón amor llevas mucho aquí, pregunté

    -Un poco, pero pensé que tardaría mas no es tu culpa, de hecho llegaste con anticipación a la hora que acordamos.

    Tenía razón, siempre me ha gustado llegar temprano. 

    Había gente en el parabus y cuando ella se puso de pie, todos, hombre y mujeres sin excepción nos miraron. La entrada del hotel estaba a no mas de 50 metros del parabus y vieron como caminamos y entramos al hotel. Le abrí la puerta y miré a todos los que estaban allí. Uno de ellos no apartaba la mirada de mi y movió su cabeza con negatividad. Yo pensaba exactamente igual, para mí era un sueño.

    Entramos y pagué, subimos de la mano y entramos. Ella se quitó su chamarra, el vestido blanco era poca cosa comparado con el cuerpo que lo portaba. Era un vestido de una sola pieza con un escote pronunciado, se veían solo parte de sus pechos y llegaba a una de sus piernas en un corte que subía un poquito arriba de su nalga. Entro al baño, ella casi no usaba maquillaje así que entro a perder el tiempo mientras yo conectaba una pequeña bocina y ponía música para ambientar ella salió del baño y me abrazó era mas alta que yo por los tacones que tenía y me hinque para retirárselos, ella descendió de uno y después del otro. 

    Me puse poco a poco de pie mientras iba contemplando su piel. Era blanca y se marcaba su vestido en todo su cuerpo, cuando mis ojos llegaron a sus pechos noté que no llevaba brasier y mire que el cierre del vestido subía por un costado de su cuerpo. Miré su cuello y sus labios y luego sus ojos. Ella estaba nerviosa y creo que yo estaba mucho mas. La pegue a mi y comencé a besarla, poco a poco, suavemente y probaba el sabor de su saliva. Mi lengua solo rozaba sus labios y nunca tocaba su lengua, mi mano lentamente fue a tocar su trasero mientras con la otra tocaba su nuca sutilmente. Ella tocaba mi pene y desabrochaba mi pantalón. Me hice un poco hacia atrás y me quité el suéter mientras ella me desabrochaba la camisa yo me acerqué hasta ella de nuevo y busqué el cierre del vestido, lo toqué con una mano mientras besaba su cuello baje el cierre mientras ella deslizaba mi camisa por mis brazos hasta que me la quitó. El cierre bajo hasta el tope y se abrió un poco solo fue cuestión de jalar hacia abajo y solo se deslizó por sus piernas dejando en descubierto sus pechos pequeños. No había ya nada en la imaginación sus pechos eran blancos y sus pezones café claro, usaba una tanga negra hermosa ella se movió un poco mientras yo me iba quitando el pantalón y el bóxer, seguimos besándonos hasta encontrar el camino a la cama. Se sentó y si esperaba que me mamara el pene que lo tenía mas duro que nunca y esperé el momento para que lo hiciera.

    -No me gusta hacer orales

    -Te gusta que te los hagan a ti?

    -Casi no me han hecho

    Quien sería tan idiota para no hacerle un oral a esa diosa, fue lo primero que pensé, la recosté por completo, su cabeza en la almohada y mientras la besaba suavemente, rozaba mi pene contra su tanga, lo hacía tan fuerte que comenzaba a sentir su humedad y mi liquido como mojaba también su tanga. A diferencia de otras ocasiones hacía todo tan despacio disfrutaba cada espacio que besaba mientras ella por dentro gritaba que la cogiera, que la cogiera ya!

    Mis besos fueron bajando lentamente comenzando por su cuello y tocando todo lo que podía mientras mi lengua recorría sus hombros hasta sus pechos. Cuando llegue era maravilloso. Eran muy suaves, pequeños y delicados. Amaba el aroma y sobre todo su piel, cuando se ponía roja si la succionaba o mordía un poco. Llegue a su estómago era bellísimo a pesar de que ella ya tenía una hija no se notaba.

    Era plana y seguí mi camino hasta la pelvis comencé con mi lengua a tocar distintas partes desde el principio de la vagina, sentía cómo sus fluidos estaba allí, chupé su tanga estaba sumamente húmeda mientras yo comenzaban a beber de ese dulce manantial de vida. No sabía mal, por el contrario, pero tampoco tenía un sabor dulce, simplemente era indescriptible era Tan maravilloso que podía orinar en mi boca y seguro bebería sin pensar todo lo que de allí saliera. Comencé a introducir mi lengua una y otra vez mientras veía como comenzaba a retorcer su cuerpo con la mano derecha tocaba sus senos. Estaba muy caliente así que levante un poco su cuerpo, quería lamer un poco su ano, quería probar ese sabor y lo hice. Parece que a ella le gusto porque no opuso resistencia, yo estaba en éxtasis. 

    Mi pene muy duro pero no quería meterme aun quería seguir disfrutando de eso. Salivaba demasiado y tragaba todo para dejar la lengua lo más seca posible aunque era inútil. Pasaba mi lengua de dentro de ella hacia afuera y luego al ano. No resistí la tentación y comencé a meter mi lengua dentro de su ano. Era más maravilloso que estar dentro de su vagina. No olía mal parece que se había bañado antes de nuestro encuentro, no había residuos de nada y seguí hasta donde mi lengua pudo entrar. La movía en distintas direcciones dentro de su ano mientras sentía como escurrían fluidos de su vagina hasta mi lengua. Ella estaba sumamente excitada y me pidió que se la metiera ya! Yo quería seguir jugando ahí. Detesto el sabor a látex después de meter el pene y querer hacer un oral así que no quería dejar lo que estaba haciendo pero ella estaba muy excitada y me jalo sutilmente. Rápidamente trague todo lo que tenía en la boca y me subí a besarla mientras mi pene rozaba su vagina y comenzaba a sentir su humedad. 

    No tenía puesto el condón así que me pidió que me lo pusiera, esos segundos son valiosos pero no podía decirle que no a una mujer como ella. Me lo puse y volví a la misma posición. Coloqué mi pene en la puerta de su vagina mientras la miraba. Comencé a penetrarla suavemente mientras veía sus ojos y el fuego que había dentro de ellos. La penetre despacio, pero ella no es de las mujeres que quieran las cosas despacio, con sus piernas abrazo mi cadera y me pidió que comenzáramos más duro. Yo comencé a besar morder sus senos mientras arremetía contra ella, mas rápido esta vez, mas fuerte esta vez, la besaba en la boca. Metía mi lengua a que se mezclara con la de ella. Jugaba con su lengua mientras ella con sus fuertes y largas piernas movía mi cadera mientras las abrazaba. Estaba sumamente extasiada y vaya que lo disfrutaba. Dejé de besarla, me tragaba tosa su saliva, todo era sabor dulce y salado. Bajaba a sus senos, los lamía, los chupaba y los mordía. De rojos a blancos y viceversa Así que lo hacía así hasta que ella comenzó a ponerse muy roja me abrazo fuertemente y comenzó a arañar mi espalda y hacer esos gemidos de placer. Sus uñas comenzaron a encajarse mas y mas en mi espalda a medida que me pedía que la cogiera mas duro. En una última ocasión comencé a sentir como sus piernas se ponían mas duras, mordía mi hombro y me arañaba mas fuerte hasta que encajó sus uñas en mi piel y realizó un arañó a lo largo de mi espalda, dejó de poner fuertes sus piernas y las relajó.

    -Terminaste?

    -No Amor, aún no!

    Sudaba demasiado y mi sudor escurría por su cuerpo y era una mezcla de sudor propio y ajeno. Ella limpiaba el sudor de mi rostro y me abrazó.

    -No te salgas, cogeme hasta que te vengas.

    Eso era sencillo en esa posición, Comencé a cogerla a mi manera. Recuerdas el sabor del látex? No me importó. Baje a lamer su vagina mientras me masturbaba. El pene mas erecto que nunca y volví a introducirlo de nuevo. Esta ocasión si cogí duro muy duro mientras mordía sus senos mientras ella apretaba mi tetilla con sus manos y sobaba mi espalda.

    Cogía tan duro y tan rápido que sentí como nuevamente ella comenzó a excitarse, me movía duro, mas duro hasta que por fin sentí como ella estaba lista para venirse, Sentía todo allí dentro y eso me provocaba excitación, sentí como por dentro ella estaba viniéndose y me vine con ella, mi pene una y otra vez hasta que terminó. Me recosté en su pecho y ella jugaba con mi cabello.

    -Te gusto?

     -Gustarme? Por Dios, se que tengo el infierno ganado! Eres casada pero nunca podría comparar esa sensación. 

    Nos sentamos en la cama y comenzamos a platicar, desnudos y semi cubiertos no podía dejar de verla. Sus pechos pequeños pero perfectos, sus piernas perfectas y me la había acabado de coger. Ella pensaba que no me gustaba o algo por el estilo pero a partir de ese momento me había enamorado de ella

    Hacíamos bromas al respecto de su papá, y si su papá supiera lo que su princesa estaba haciendo y con quien lo estaba haciendo. En fin ella se levanto y fue al baño, yo pedí algo de bebidas a la habitación. Cuando ella regresó del baño y pasó frente a mi me excite demasiado, esa figura era perfecta, tenía el trasero más blanco y hermoso que jamás había visto y las piernas Mejor formadas y torneadas que había podido tener, se paró frente a la ventana completamente desnuda y se asomó, me puse detrás de ella, pene erecto, y la abracé por detrás. Ella se inclinó un poco y yo comencé a rozar su vagina con mi pene. 

    -Traes condón puesto verdad?

    -Obvio no pero no voy a meterlo sólo quiero sentir esto.

    Créeme si te digo que pude venir en seguida sólo con ver su trasero pero ella estaba enfocada en lo que había afuera solo veía a la calle y yo movía mi pelvis para sentir sus fluidos recorrer mi pene. Hasta que tocaron en la habitación para entregar las bebidas. Bebimos un poco y volvimos a hacer el amor, nuestro sueño terminaba a las 3 de la mañana. Esa primera noche me hizo pensar que quería esto toda mi vida aunque no sería así y no sabía el daño que al final me iba a provocar pero con la fortuna de conocer esa libertad sexual que reprimí siempre 

    -O no es así Karen?

    A la siguiente semana nos vimos en el trabajo, me encantaba entrar a buscar cosas a las bodegas del lugar porque podía besarla, pero había sido tan excitante nuestro primer encuentro que no podía no excitarme si la besaba. Entramos a una de las bodegas y nos besamos, metí mi mano debajo de su blusa, tocando su estómago y subí mi mano hasta sus pechos. Amaba ese sentimiento de sentir su lisa y suave piel. Apretaba sus pezones mientras se ponían duros. Un pequeño faje mientras ella tocaba mi pene, estaba más que duro. Íbamos a salir ya del lugar cuando me dio la espalda. La tome por la cintura y le pegue mi pene en sus enormes y blancas nalgas. Nos dividan los pantalones, pero eso no impedía que sintiera mi pene erecto en sus nalgas mientras metí mi mano para tocar su vagina. Estaba muy húmeda así que recolecte su saliva vaginal con mis dedos mientras metía uno en su vagina.

    -Te voy a coger hasta que grites mi nombre.

    Bese su cuello, saque mi mano de su vagina y lamí, mis dedos. Percibí un ligero, muy ligero sabor a orina pero era delicioso. 

    Ella fue a cambiarse, había comprado un pantalón tipo mallon negro muy hermoso. Se entallaba a sus piernas torneadas y las hacía lucir, se pegaba tanto a su vagina que se notaba su tanga y su hermosa vagina así como si enorme y bello trasero. Ella estaba en su mejor momento.

    Comenzamos a trabajar y cada movimiento que hacía me provocaba excitación, en los ratos libres. Se acercaban desconocidos para intentar ligarla pero ella era mía. Un tanto incrédulo de la situación por momentos pero disfrutaba que voltearan a verla. Su blusa era corta y escotada y cada que se agachaba se notaban sus pechos redondos y si mirabas más se notaba sus pezones. Era la gloria. 

    Cuando terminamos de trabajar, subimos a una covacha para dejar instrumentos, era forzoso pasar un pasillo que conectaba a un ala de la otra. Siempre estaba oscuro y hacía como vestidor en algunas ocasiones. Yo estaba sumamente excitado de verla con ese pantalón. 

    Veníamos de regreso para descender y al pasar por el pasillo no aguante más, la tome de la cintura, ella venía delante de mi. La pegué contra mi, mi pene estaba más cerca de su trasero. Metí mi mano por debajo de su blusa y sentí sus hermosos pechos

    -No, aquí no! 

    La volteé para tenerla frente a mi mientras iba cerrando la puerta y la fui empujando hasta ella. La empuje bruscamente contra la pared, su cabello largo descendía hasta sus pechos saqué uno de su blusa, comencé a besarla por el cuello, su pecho mientras levantaba su pierna con mi mano y tocaba su glúteo. 

    -Aquí no, por favor. No traes ni condón aquí no

    Desabrócheme su pantalón y lo baje bruscamente, estaba cegado. Me saque el pene por el cierre abrí sus piernas. Ella no podía caer nada porque estaba contra la pared y era evidente que tampoco quería hacer nada. Puse mi pene entre sus piernas y comencé a moverme hasta que sentí donde podía entrar.

    -No, así no, no por favor, un condón, no ahhh

    Justo sintió como entraba el pene, tome sus manos y las puse contra la puerta mientras comencé a cogérmela, lo hacía duro y ella comenzaba a gemir mientras me pedía que no lo hiciera, mientras yo mordisqueaba su seno y la cogía. 

    -shhh, shhh. Cubrí su boca con mi mano y la cogía una y otra vez. Quería venirme dentro de ella pero comencé a escuchar cómo subían por las escaleras. Yo quería venirme dentro de ella y me urgía hacerlo ya pero volví en si cuando escuché que se acercaban más. Deje de moverme pero estaba dentro de ella. Sentí mi pene todo mojado mi pantalón estaba manchado, era negro y todo se veía. Seguía aplastándola contra la pared. Mire su rostro, ella estaba asustada supongo que por dos factores. Su papá estaba abajo, llevábamos ya un rato desaparecidos y estábamos a punto de ser descubiertos. Ella vivía felizmente casada a los ojos de los demás y yo básicamente la estaba cogiendo. Poco a poco fui bajando mi otra mano y acomodando su pecho dentro de la blusa. Ella no hacía nada, supongo que le excitaba el que alguien abusara de ella así, de repente y de la nada. Saque poco a poco mi pene de su vagina mientras miraba su rostro. Saqué mi pene por completo y se estremeció un poco, cruzó sus piernas desnudas con vergüenza yo seguía muy excitado. Me hinqué para subir su pantalón pero vi como escurría un hilo de saliva vaginal le abrí de nuevo las piernas con mis manos mientras acercaba mi lengua a su pierna para limpiarlo. Subí la lengua y recolectaba su saliva. Subí y subí hasta que llegue a su vagina. La lamí, la limpié la hice hacia adelante para que no estuviera pegada a la pared, la volteé y limpié por detrás con mi lengua sus piernas hasta su vagina limpié hasta su ano. Nuevamente escuché que venían por las escaleras, subí su pantalón y ella se lo abrochó. Me puse de pie y abrí un poco la puerta para que vieran que estaba abierto. Mi pene estaba un poco húmedo lo metí a mi bóxer y cerré el cierre, me asomé y no había nadie. Salí primero, mi pantalón estaba algo sucio, me quite el chaleco que usaba y cubría las manchas. Bajamos y entramos a cambiarnos. Cuando salimos del lugar todos estaban esperándonos pero nadie se imaginó que estuviéramos juntos. Llegue a mi casa mientras nos mensajeábamos me preguntaba si había terminado. Le dije que no y ella solo me dijo

    -No vayas a masturbarte, guárdalo para el martes que nos veamos. 

    Moría de ganas de masturbarme pero le hice caso y esa noche no me toque para nada. Aunque no podía sacar de mi cabeza esa expresión en su rostro y ese olor, mi bóxer aún olía a su vagina. Ese dulce olor a orina pero muy sutil, muy muy sutil. 

    Después de lo del trabajo nos citamos de nuevo en el hotel. Ya no necesitábamos cosas previas, ella me esperaba en la recepción. Llevaba puesto su pantalón negro del trabajo una blusa que descubría el ombligo y una chamarra negra de cuero. Pague la habitación y una vez entramos al elevador la empuje contra la pared y comencé a besarla. Su lengua no se movía, de hecho casi no la sacaba. Pero la mía? La mía se mezclaba con la de ella y yo bebía toda su saliva mientras mis manos se metían debajo de su blusa sentía sus senos cómo iban poniéndose duros sus pezones y veía cómo se marcaban en su blusa. Nunca llevo bra en ninguno de nuestros encuentros y yo? Yo amaba eso, salimos besándonos y tocándonos ella tocaba mi pene sobre el pantalón al llegar a la habitación puse su espalda contra mi y pegué mi pene en su trasero, embarraba mi pene, abrí la habitación y entramos mientras nos vamos despojando de la ropa. Quité su chamarra y la tire al piso, levante la blusa y vi sus hermosos pechos redondos cómo subían al mismo tiempo que sus brazos era la fotografía más hermosa me quite la chamarra y me fui directo a su pantalón. Detrás de nosotros había un espejo yo miraba su espalda, delgada y con algunos tatuajes. Veía sus nalgas entalladas en ese pantalón. Lo desabroche y comencé a bajar poco a poco el pantalón mientras miraba por el espejo cómo se iban desnudando sus nalgas. Me hinqué para quitar su pantalón por completo. Abrí sus piernas un poco, moví su tanga y comencé a chupar. Ella movía mi cabello y mi cabeza. Estaba muy excitaba y yo comenzaba a excitarme más y más. Me puse de pie y la empuje hacia la cama, me quite el pantalón y los zapatos en dos movimientos y me le fui encima. Sus pezones estaban rígidos, me gustaba chuparlos y mascarlos. Lamia su cuerpo su sudor, su sabor era agridulce. Apreté mi pene y moví su tanga un poco. 

    -Ponte un condón, amor, por favor, amor ponte un condón. Cerraba sus piernas y se retorcía. Sus piernas eran fuertes, hacía ejercicio y por eso estaban tan torneadas. Lo que no Sabía es que yo también. Moví sus muslos con mis piernas mientras hacía arriba mientras luchaba con ella con las manos. Con la tanga de lado buscaba la entrada vaginal, sentí que la había encontrado, estaba húmeda. Ella seguía luchando y en un solo movimiento metí el pene hasta adentro. Ella no dejaba de luchar pero poco a poco sus muslos comenzaron a ceder. Mientras me llamaba por mi nombre y decía 

    -Amor, no, amor ya. Amor aaamor ahhh 

    Yo seguía arremetiendo duro contra ella, ella me golpeaba en el pecho mientras yo mordía sus pechos, seguía cogiendo mientras ella seguía cediendo. Comenzó a abrazar mi espalda mientras mordía mi pecho sus piernas ya no luchaban, ahora me abrazaban la cadera y yo comencé a cogerla duro, mucho más duro. 

    -mor, amor el condón, amor, amor no pares. Amor no te vayas a venir. Amor vente! Amor…

    En ese último momento sus uñas entraron en mi piel y comenzó a arañar mi espalda. Mientras más fuerte arañaba más fuerte me la cogía. Sentía como mi pene comenzaba a mojarse por dentro y como ella con sus piernas apretaba muchos más fuerte. Araño y araño mientras sus piernas comenzaron a vibrar mientras por dentro sentía como algo estaba mojando por dentro mi pene, apretó fuertemente con sus piernas mis caderas yo metí mi pené hasta el fondo y sentí como se venía mientras sus uñas entraron a mi piel. Esa sensación de dolor y placer al mismo tiempo… Sentí como sus uñas rompieron mi piel y se clavaron dentro de mi espalda. Cuando ella hizo eso yo no soporté más! Era mucha la presión y me vine. Salió muchísima leche mientras sentía como ella seguía apretando Pierre y metiéndose mi pené hasta el fondo y sus uñas en mi piel. 

    Después de que todo pasó y cuando volvimos a nosotros mismos, mi sudor recorría el rostro y caía en su piel. Sentía el sudor por doquier en especial la espalda pero comenzaba a arder un poco. Sus piernas comenzaron a quitar su nudo y a perder su fuerza 

    -Salte mi amor, te viniste verdad. 

    Me incorpore lentamente, aun no terminaba de ponerme en pie cuando ella me jalo y me abrazo

    -Perdón mi amor, perdón! 

    Sentí su mano sobre mi espalda y mire al espejo que estaba tras de nosotros. Tenía heridas y araños en toda la espalda. Fue la cosa más maravillosa y dolorosa del mundo. Me senté frente a ella, mientras ella me veía las heridas. Me hice hacia atrás para recargarme y platicar un poco. Fue al baño mientras yo me puse en pie para poner algo de música. Me senté en la orilla de la cama, ella regresó. Su cuerpo desnudó era perfecto, se montó sobre mi y comenzó a besarme mi pene no tardo nada en buscar su vagina. Yo comencé a besar sus pechos y su cuello. Se estiro Para tomar un condón y ponérmelo. Una vez que lo tenía se metió mi pene hasta el fondo y comenzó a cogerme.

    -Te gusta así mi amor? 

    Vaya que si me gustaba me recosté y deje querer cogiera mientras ella se tocaba y yo tocaba sus pechos. 

    -Quiero que te vengas 

    Me incorpore y rodee mi cuello con sus brazos. Levante sus piernas con mis brazos y me puse en pie. Básicamente hacía todo, arremetía contra ella una y otra vez de atrás hacia adelante, sentí como ella comenzaba a mojarse y su saliva escurría por mi pené hasta los testículos. Goteaba la saliva hasta el piso mientras yo arremetía contra ella en el aire. Cogí y cogí hasta que sentí cuando ella se vino y lo hice tan rápido, cuando sentí como de nuevo volvía a venirse, ella gritaba me abrazaba y mordía mi hombro y cuando sentí como iba a venirse de nuevo me vine con ella. Apretó fuerte con las piernas y sola se acomodó con la cadera mientras metí todo mi pene y bufé. Nos quedamos así unos segundos mientras ella se soltó. Quería ponerse en pie pero no se lo permití. Volteé hacia la cama y la recosté nos besábamos cuando ella me dijo:

    -Te Amo 

    La abrace y debo de reconocer que llore un poco por dentro. Me incorpore de nuevo para decirle de la manera más honesta .

    -Yo te Amo más de lo que puedas imaginar.

    Nos recostamos y comenzamos a platicar más cuando me dijo: 

    -Quisiera meterte algo por el culo! Alguna vez lo has hecho? 

    -No! 

    -Pues quiero hacerlo… 

    Ocurrieron muchos encuentros con ella, pero recapitule los 4 mejores, viniendo de más a menos cómo la relación. Comenzó a alejarse, lo sentía! Mientras accedía a todo lo que me pedía con tal de no perderla. Reconozco que estuvo mal, pero eso me ayudó a disfrutar del sexo de maneras que jamás lo imaginé. La última vez que nos vimos comenzaba a sentirse la monotonía pero yo estaba mucho más enamorado de ella. Nos citamos en el hotel, ella llegó tarde y yo había llegado antes para preparar la habitación. Tenía todo listo solo faltaba ella. Unos encuentros antes ella había salido a la mitad de hacer el amor, molesta porque pensaba que la engañaba. Ahora veo que lo hacía porque seguro la que me engañaba era ella pero peleamos. Toda esa pasión se convirtió en insultos ella salió del hotel y yo ministros después detrás de ella no íbamos a volver así que nos fuimos cada quien va casa o por lo menos eso creo. La última vez que nos vimos ya no hablábamos mucho así que decore todo para que las cosas mejoraran. Ella entro y comencé a besarla nos quitamos la ropa y ella se sentó en la orilla de la cama completamente desnuda. Yo me hinqué y comencé a besar su vagina ella se retorcía mientras le hacía el oral. Yo metía mi lengua mientras me comía su miel, le puse un cojín debajo de la espalda y metía mi lengua en su ano, si era la última vez la iba a disfrutar Como la primera. Ella estaba excitada pero le faltaba esa pasión. Me puse en pie y le metí mi pene en la vagina, me encantaba como luchaba cada que lo hacía sin condón. Ella luchaba con las manos y las piernas pero siempre terminaba por ceder. Esta vez luchaba más fuerte mientras yo la penetraba. Sentía como se mojaba pero le faltaba algo. Tome su mano y la puse en mi nalga mientras con su otra mano arañaba mi espalda. Ella amaba hacerme daño! Comenzó a nalguearme pensando que era lo que quería. Deje que su imaginación le dejara en claro que era lo que quería. Sus dedos eran largos y con uñas eran mucho más mi pene se ponía más rígido mientras ella me nalgueaba. Sentí que le habían acabado las ideas y puse su mano encima de mi ano, puse su dedo más largo encima de mi ano mientras la seguía cogiendo. Sentí como comenzaba a mojarse más y más y abría más sus piernas. Seguí arremetiendo contra ella. Lo hacía a mi ritmo pero cuando sentí que se mojaba más lo hacía más rápido. Ya se había venido una vez pero parece que le gustaba lo que hacía. Sentía la yema de su dedo masajear mi ano mientras yo seguía cogiendo. Comencé a hacerlo más duro, hasta que metí su dedo en mi ano. Sentí como entraba su uña, se sentía frágil pero su dedo era largo y se sentía más fuerte. Se vino de nuevo pero no pare. Parece que ahora ella tenía curiosidad. Si dedo se movía dentro y después comenzó a seguir mis movimientos de cadera. De atrás hacia adelante lo sacaba. A su ritmo me metía el dedo y yo me movía. Ese pequeño hueso dentro de mi y esos movimientos comenzaron a hacer que perdiera el control, y me deje llevar como lo metía y lo sacaba era como yo me movía rápido y cada vez más rápido hasta que sentí como lo metió por completo y se vino. En ese momento hice lo mismo y apreté fuertemente su pecho. Dolía tener su dedo dentro de mi pero era tan placentero. Me vine no sé cuánto me daba lo mismo hacerlo sin condón. No me salí, ni iba a salirme pero tampoco quería que se saliera. Mire su rostro y era un rostro con una sonrisa de travesura. Saco su dedo y sentí como cuando tienes muerda atorada y por fin pudiste sacarla. Ella miró su dedo, no me percate si había o no residuos de algo, supuse que si y lo metió a su boca. Lo chupo y después me hizo que la besara yo estaba extasiado. Me excite de nuevo comenzamos a coger de nuevo. Mi pene se sentía mojado y sentía como empujaba hacia afuera mi propio semen. La volteé boca abajo y comencé a montarla mientras la nalgueaba. Me salí de su vagina y abrí sus hermosas nalgas. Metí mi lengua en su ano mientras pensaba cómo se siente? Regrese a cogérmela hasta que me vine. Los dos sabíamos que sería la última vez pero nadie preguntó si le había gustado al otro lo que hicimos. Hoy no somos ni siquiera amigos pero cuando pasa y la veo solo pienso las noches gloriosas que me hizo pasar y sonrío. Cuando estoy con alguien más y experimento cosas nuevas la recuerdo y pienso que es un excelente homenaje para su memoria experimentar. Ella sería feliz experimentando eso conmigo, pero volvió a su represión, se casó y después se divorció. Ahora tiene una vida estable con alguien, pero seguro sería feliz experimentando conmigo todos esos sucios deseos que ahora solo viven dentro de ella.