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  • Pasando el tiempo con mi hermano

    Pasando el tiempo con mi hermano

    Hace poco vi a mi hermano masturbándose mientras yo me bañaba, me asusté un poco, pero supongo que también me gustó, nunca había visto su verga y la verdad me gustó demasiado y ver como botaba su semen a chorritos hacía que me calentara muchísimo más.

    El otro día nos quedamos solos toda una tarde y él estaba abajo jugando a la play, la verdad yo estaba tan caliente que tenía puestas unas tangas y una camisa sin sostén, recuerdo que bajé y me senté a su lado, cómo no llevaba pantalón se me veían las piernas y me gustaba como me miraba, imaginaba cantidad de cosas, él estaba jugando así que me acerqué y me senté en sus piernas, recuerdo que empecé a sentir como se le paraba y la verdad era lo que yo quería.

    El empezó a tocarme los senos y se los puse en la boca para que los chupara, recuerdo que me acostó en el mueble y me lo metió muy rico, me daba de una manera que me hacía tocar el cielo, me hacía duro y me ahorcaba, él quería sacarlo porque ya se iba a venir, pero yo lo apreté fuerte e hice que se viniera dentro de mí, quede chorreando semen ¡y me encantó!

  • Hotwife probando nuevas sensaciones

    Hotwife probando nuevas sensaciones

    Después del encuentro en el departamento cachondeamos con el tema muy rico, hasta que dos días después él le dijo que quería verla, pero más tiempo y que la invitaba a una casa que estaba rentando, ella lo platicó conmigo y me dijo, “quiere que vaya con el… más tiempo”, yo le dije “¿y tú quieres?”, respondiéndome, “si se me antoja seguir probando, se me antoja sentir en la boca y montar eso que me llenó de leche las tetas”, “y que es eso mami”, le respondí, “su verga papito” ella dijo.

    Dicha declaración me calentó muy rico, le dije “ok si ve, pero debes pedirme permiso”, entonces ella dijo la frase más excitante hasta ese momento… “¿me das permiso de ir a que me cojan papi?”, la frase de sus labios fue un catalizador muy excitante respondí “siii ve a que te den rico mamita”.

    Hubo una llamada telefónica después del encuentro, en donde me dijo que había sido rico y que por la noche me daría detalles.

    Por la noche, encamados ya y acariciándonos rico, empezó a contarme y escuchábamos la grabación de su encuentro. Ella contó…

    “Llegué a la casa donde me citó, apenas cerró la puerta y me besó muy rico, me fajó como la vez anterior y empezó a subir mi vestido agarrando mis nalgas fuerte y pegándome contra él, así sentí que estaba muy duro, me desnudo rápidamente y me volteo para pegarme contra él y volver a sentir su verga dura llena de deseo.

    Subimos las escaleras y me llevo a una recamara donde me quito los zapatos y lo desnude a él, baje su pantalón y probé lo que quería, me metí su verga en la boca y se la mamé así como lo hago papi, me excito tener el control de él, sentir como se retorcía mientras yo me comía su vega que es rica gordita y cabezona, se la probé bien rico mientras el disfrutaba, me levanto y me comió las tetas.

    Luego se puso en la cama tendido y me puso sobre el invertida en un 69, que me hizo escurrir más de lo que estaba, me lamio los labios y me hizo gemir de placer, mientras yo hacía lo mismo en su verga.

    Se levantó y saco un condón y sabía que no había vuelta atrás, además no lo quería, quería sentirlo, quería montarlo y dominarlo, me subió en el… y me la metió despacio, sentí como me abrió y probé una verga que no era la tuya papi, me la lleno rico y le di una montada que como escuchas en la grabación me hizo gemir delicioso, me hizo venir bien rico, me hizo ponerme bien puta como te gusta hasta sacarle la leche…”.

    El relato fue delicioso y ya en ese momento estaba yo con ella montada en mí escurriendo sobre mi verga y mis huevos, lo hicimos delicioso por mucho tiempo hasta que tanta excitación no puedo más y termine vaciándome sobre ella.

    Ella dijo, quería más pero no había tiempo… pero desearía sentirlo nuevamente y seguirlo probando…

  • Mi ex Luján y el trío que ella decide

    Mi ex Luján y el trío que ella decide

    Un día nos propusimos cumplir una de sus fantasías. Fuimos a cenar, esto pasó hace mucho tiempo ahora estamos separados.

    Mi ex novia, Luján, era una chica bajita, siempre cuando salimos por la noche usa lentes de contacto, ella es hermosa, tiene el cabello lacio, es una chica super mega blanca, tetas pequeñas, pero una nalga de locos, su cola es un corazón que a cualquiera le volvería loco. Unas nalgas blancas que se ponen rojitas con unas nalgadas.

    Ese día estábamos interesados en un trío, fuimos a cenar, y luego a un boliche. Ella estaba espléndida, tenía un vestido azul, tacos altos que hacen que su cola se vea gigantesca, muy atractiva que llamaba la atención de más de uno.

    Comenzamos a bailar en medio de la pista, ella muy sexy, comenzamos a besarnos y a calentarnos, con un poco de roces y alcohol demás. Ese día fue su día de elegir a quien ella quiera llevarse a la cama, antes me había tocado a mí, un trío con su amiga que le contaré en otra historia.

    “Voy al baño -dijo ella- quiero que te pongas en la esquina donde me puedas ver”. Lo hice tal cual ordenó, al verla salir por la puerta del baño la veo agarrada de la mano de un muchacho de piel morena, igual que yo, robusto, un muchacho de rulos y buen físico. Ella lo lleva contra la pared y comienza a besarlo. Tan caliente que hasta veo como ella y él se tocan, la cola, la cintura, el bulto, un beso apasionado. En ese momento solo sentí deseo, deseo de comérmela cómo la diosa que es. Hablábamos mucho de esto.

    Ella llegó a mi lado, pegué la vuelta y me comió la boca, de esos besos calientes, apasionados, no me dio tiempo de nada, me tocó el bulto que lo tenía cargando apuntando el cielo que solo me sostenía el jeans. Pegamos un baile y nos presenta.

    -Te presento a Martin, Martin es el Juan.

    Nos conocíamos super bien entre Luján y yo, así que no daré tantos detalles de algunas cosas.

    Comenzamos a bailar, ella mirándome de frente pegadita a mí, yo estaba a mil, me besaba mientras Martin atrás pegado a la cola bailándole, sé que se volvió loco, ella siempre fue así. Una diosa, imagino cuántos roces, el toqueteo, de mí, de Martín, el vestido que llevaba era un lienzo super fino que era como tocar su piel, súper sexy, no llamativa, pero era perfecta. Había mucha gente, así que estábamos perdidos entre la gente, entre tragos, bailes y copas, salimos. No imagino cuántas veces la rozaron con ese vestido.

    Fuimos al auto y me dijo “tu manejas”, ella fue atrás con Martin. Escuchaba sus gemidos, suaves, miraba al retrovisor y le escuchaba decir “Juan estoy tan caliente solo quiero que llegues a destino, estás manos de Martin están deliciosas, estoy súper mojada que solo quiero sentir sus pijas dentro de mí. Martin la tiene durísima así como la tuya. Está es mi noche” decía pasados de copas todos

    Llegamos a destino, entramos a su casa y literalmente era una diosa, indomable, nos empujó contra la pared, echo unas cuantas cosas y nos arrancó el jeans, mi pija y la pija de Martin, ambas en sus manos, ella aún con ese vestido, arrodillada mamándonos. Primero la mía luego la de Martin, saboreaba, nos mojaba, nos mordía en el muslo, en los abdominales. Sus gemidos al oído y decía “que caliente estoy, me encantan los morenos y más si la tienen dura”. Ella mandaba ese día.

    Fue a la cama, no se quitó sus tacones altos que la dejaba diosa la cola, se quitó el vestido y debajo del vestido una lencería, lencería negra de locos, de locoos. Era perfecta. Combinaba con su piel blanca y nuestras pieles morenas. Su cintura, esas nalgas blancas, esas piernas con esos tacos, ese cabello que estaba para jalar.

    -Soy de ustedes chicos.

    En ese momento solo deseaba hacerla feliz, Martin le abre las piernas y comienza a comerle entre las piernas, mientras a mí ella me come la pija, lo chupa tan rico, la sentía tan caliente por lo que Martin hacia con ella. Sus movimientos, su lengua, sus gestos.

    La acosté en la cama, y comencé a cogerla, metí mi pija suave, pero hasta el fondo, ella grito, con la pija de Martin en la boca, y luego comencé a darle duro, una dos tres, una dos y tres, golpeaba esa cola y la dejaba roja, cómo se la merecía, la diosa que es.

    -Que rico coges Juan, que ricura sos. Estoy tan mojada -ella decía- me ponen mil, cómo les deseo.

    Luego fue Martin, la llevo al sofá, y comenzó a cabalgar. Una dos tres, hasta el fondo. Uno dos tres duro. Cómo disfrutaba, ella siempre tuvo eso, siempre fue una fiera en la cama, en el auto, en donde sea. Me comía la pija, mientras saltaba en la pija dura de Martin.

    Sus latidos, sus gestos, su gemido, siendo deseada y cogida por dos manes, ella blanquita y poniéndose toda rojita, las penetraciones, la mía, la de Martin, ella gritaba de placer. Ella nunca se quitaba los tacones, siempre cogíamos ella con sus tacones puestos, la hacía ver grandota la cola.

    No sé cómo hacía para aguantarme, para no terminar, me alejaba un rato a respirar.

    Fui al sofá, se subió sobre mí, y Martin atrás de Luján, le dimos tan duro que fue la cogida de su vida, ella saltaba encima de nuestras pijas, me besaba, respiraba sobre mí de no poder, gemía, me decía al oído “que rico, delicia vos y Martin, tu pecho es tan grande Juan y Martin encima de mi” decía. “No puedo más, no puedo, estoy loca, que ricas sus pijas” y fue donde se vino, me mojó toda mi pija, sentí lo mojaba que estaba, lo mojado que me dejó, temblaba sus piernas y se salió. Ese gemido rico y suave que salió de ella y se recostó sobre mí, y fue cuando Martin se vino sobre su espalda. Ella me dejó mojada la pija y Martin su espalda.

    Me enseñó tan bien en el sexo ella, era buenísima.

    Comenzó a comerme la pija, la mamaba tan bien, tan rico, me dejaba toda mojada, su boca saboreando que no resistí, la volteé y me vine sobre su cuello, sobre sus tetas y un poco en la mejilla. Que rica es, que se pone toda rojita, de tan blanca que es.

    Me decía cosas al oído como “nunca sentí dos pijas grandes dentro de mí”, o “que rico comerte la pija a vos y luego a otro. Me siento deseada como nunca. Quiero a vos haciendo lo mismo conmigo y otra chica, estoy loca”.

    Y luego de una hora volvimos a coger en la cama, me daba su cola mientras le mamaba al otro man, no aguantó y se volvió a venir en su boca, y se la trago. Me llevo al baño, y cogimos frente al lavadero, miraba el espejo, y me veía gigante sobre ella, no la defraudé y le daba como nunca, la tocaba con la mano, jalaba su cabello, gemía, hasta que terminé y le di un rico gemido al oído. Y unas palabras, “que diosa sos Luján…”

    Otra anécdota que contaré otro día es en el baño de la cena de fin de año del trabajo, la despedida de mi amigo, y ella presentándome a su amiga.

    Correo: [email protected].

  • Luego de la final del mundial. Campeones con la prima madura

    Luego de la final del mundial. Campeones con la prima madura

    En la final del mundial la prima madura entre copa y copa me propone vernos para follar, aquella tarde clandestina de nuestro encuentro pude gozar de tan ardiente milf y de tan deliciosas tetas.

    Después de aquel matrimonio, llegó celebrar sus 50 años, así que aquella noche en su casa organizo una reunión con una pequeña orquesta, fueron muchos amigos y familiares, entre el pasar de la noche bailamos juntos, así que se imaginaran como tener tan cerca tremendas tetas, me imaginaba chupándolas y mordiéndolas a placer, haciéndome una paja turca y vaciarme en sus enormes tetas.

    Punto aparte nos juntamos para ver la final del mundial y entre cada gol que hacía Argentina aprovechaba para festejar con ella abrazándola sutilmente sin que se diera cuenta mi mujer, ya luego de festejar y estar tomando con un grupo de amigos aproveche mientras mi mujer estaba en la cocina con las hijas de la prima madura le hable a discreción.

    D: ¿Buen juego!… ¿y que paso con Lucho? No pudo al final… en serio aún tus hijas no lo pasan.

    P: Si… bueno es una historia larga que contar, pero ya no me preocupo si mis hijas entienden o no.

    D: Claro… además tampoco es que tengas que dar explicaciones.

    P: Y… más bien tú tienes que darle explicaciones a mi primita – sonriendo pícaramente.

    D: No… No siempre en todo… pero… ¡por qué lo dices?

    P: Porque si te digo… que vengas a visitarme otro día? Sin que ella lo sepa… vendrías.

    D: ¡Eh!… bueno… depende… para que o qué?

    P: ¡Ya pues no te hagas!, ya estamos suficientemente grandes como dices para darnos explicaciones… ¡vienes o no la otra semana?… mira que en el día del matrimonio tenía unas ganas de follar, pero obvio no podías.

    Me quede helado en ese momento, no supe que decir…solo pensé que podría ser una trampa, así que solo atine a decirle.

    D: Ok, ok… ya coordinamos.

    Cambiamos de tema por temor a que nos escuchen, y así pasaron los días, no nos escribimos y finalmente una tarde que me escape de mi trabajo, pase raudamente por su casa sin avisar y ver si realmente lo que me propuso sucedería o no.

    Le marque a su móvil.

    D: Hola primita, estás en tu casa… estoy cerca puedo pasar si tienes tiempo ahorita.

    P: ¡Me tomas de sorpresa!… peor bueno si si, vente, pero espérame media hora, acabo de llegar de la calle y estoy toda sudorosa…

    Me atreví a ser más provocador era todo o nada.

    D: Uy… justamente yo también quisiera bañarme… también estoy sudoroso, puedo bañarme en tu casa.

    P: Si, si claro… al final nos volvemos a bañar… que volveremos a quedar sudorosos ambos.

    Vaya, que hizo excitarme y ya quería tenerla desnuda, follarme a tan riquísima milf madura, espere y luego llegara su casa me hizo pasar con discreción abriendo su puerta desde el intercomunicador.

    Ella detrás de su puerta me hizo pasar, y al entrar pude visualizarla que ya estaba con el cabello mojado y en bata, con su cuerpo algo mojado transluciendo sus pezones y figura, no pudimos más y al cerrar su puerta nos besamos y manoseamos cayendo en su sillón, me quito mi camisa y el pantalón, para luego ella sentarse en mí y abriéndose la bata dejo escapar sus enormes tetas, algo caídas y recorridas por sus años, zambulléndome en ellos y chupándolos y mordiéndolos como loco, pensando en quizás la cantidad de hombres que habrán gozado de sus tetas, y aunque estaba gordita no dejaba de estar rica. Bajo luego sobre mi verga y ya lubricada por mi excitación finalmente su boquita empezó a devorarse mi verga, waooo que si sabía cómo complacer… apretaba mi verga junto con mis huevos y los lamía con locura, se atragantaba y yo solo gozaba rendido a ella.

    D: Ufff que rico… me encanta…

    P: Te gusta?! … que mi primita no sabe hacerlo bien.

    D: Si lo hace bien… pero tú lo haces de maravilla.

    Mientras me lo mamaba mirándome a los ojos… misma actriz porno.

    D: ¡Me lo mamas como una actriz porno, riquísimo!!

    Sonriendo.

    P: No solo lo mamo de maravilla… también follo de maravilla veras.

    Rendido al placer, de su bolsillo de su bata saco lubricante y se le puso en su vagina, pues como sabrán una mujer ya de 50 años no lubrica tan bien como una jovencita de 20 y pues tenía sus recursos; Montándose sobre mí y cabalgando tan rico, que nuevamente en la privacidad de su sala, ya sudorosos y agarrando sus nalgas mientras las palmoteaba, ella echada sobre mí, subía y bajaba a placer y por ratos tiraba de su cuerpo hacia atrás agarrándose de mi cuello… se movía tan rico como “la pastora rossy” si llegaron a ver su video en redes ufff.

    D: ¡Me vengo… me vengo! Exclamaba todo excitado

    P: Dale… vamos ¡!! Lléname de leche,

    D: ¡No hay peligro!!! – ya no podía mas

    P: No, pero… pero… ufff uf…. ¡Qué rico… dámelo en mis tetas!

    Se cumplía mi fantasía con tan riquísima milf, se acostó sobre su sillón y rápidamente antes que me vaciará, subí sobre ella… mientras me lo mamaba… y yo pajeaba, ¡hasta que estallé!, toda mi leche cayó en parte de su boca, cuello y tetas, mezclados en el placer, solo atine a darle unos piquitos tiernos, y finalmente paso fuimos bañarnos nuevamente, charlamos algo cómplices del momento.

    D: Desde ese día de la boda te tenía unas ganas… tanto así que tu prima me llevo al auto y me vacío los huevos de celosa.

    Riéndonos pícaramente, mientras nos bañábamos.

    P: Yo también tenía unas ganas de follar, así que lo único que me quedo fue mamárselo a mí al primo Dani, mientras el solo me metía la mano a la concha… estaba re mareada.

    D: ¡Vaya! Que no perdonas nada y su esposa no se dio cuenta.

    P: No fue algo rápido… aunque ahora me llama, me insiste, pero ya le aclaré que no volverá a pasar y si sigue así le diré a Lucho para que le haga el pare… pero bueno… ahora que ha pasado esto obvio que nada de andar contándolo… ¡no quisieras que se repita nuevamente quizás?

    D: Claro, ya se verá en el momento… pero antes que me vaya compláceme una vez más y dame otra rica mamada.

    P: ¡A tus ordenes primito!

    Riendo mientras ya mojados dentro de la ducha, Por un momento la folle de pie en la ducha y agarraba sus grandes caderas mientras la penetraba, ya luego con la excitación bajo nuevamente a mamármelo y gozar del momento y disfrutando de tan rica milf.

    Luego de ese momento me cambie y nos despedimos cariñosamente y ya camino a mi casa solo pensé… hay placeres y fantasías que uno cumple con mucha discreción, pero siempre y cuando la otra persona desee lo mismo y ese deseo fue cumplido.

    … ¡y mi verga lo agradece por ello!

  • Facebook me sorprendió (2)

    Facebook me sorprendió (2)

    Continúo nuestra historia (“Facebook me sorprendió”) a partir de nuestro primer encuentro, en el cual descubrí un ser bellísimo, (tendría que escribir un capítulo entero, para describir a mi hermosa protagonista).

    Fue, es y será bella, medidas no perfectas, pero, para mí, las justas. Lo que más me atrae y cautiva es su entrega al sexo.

    Al despertar, ya la luz emanada por el sol estaba fulgurando, deteniéndome a observar hacia afuera a través de una ventana transpirada, intuyendo lo esplendida que sería la jornada, día sin nubes y por la vestimenta de la gente supuse que fresca, evalué la posibilidad de un abrigo liviano, pero abrigo al fin.

    Habíamos quedado en vernos hoy por la noche, recién amanecía y miraba las manecillas de mi reloj como empujándolas para que pase el día lo más pronto posible; sin pena ni gloria me fui a mi lugar de trabajo.

    Transcurrió el día muy muy lento, (en realidad fue mi impresión, pues, los días, con sus correspondientes horas, siempre tardan lo mismo).

    Llegando ya a mi hogar, me puse a disposición del ritual del baño, llenando la bañera de cálida agua y tomando uno de inmersión para relajarme un poco de la tensión acumulada por la ansiedad de verla nuevamente; mientras lo hacía, recordé una conversación que tuvimos, en la que le pregunté.

    -¿Por qué te gustan los hombres mayores que vos? (Les recuerdo que en ese momento ella tenía 28 años y yo 53)

    A lo que respondió.

    -Siempre me relacione con gente mayor que yo, nunca me gusto la compañía de personas coincidente con mi línea etaria,

    Cuando fue mi despertar sexual tuve relaciones íntimas con chicos de mi edad, pero ellos solo quieren ponerla y acabar, solo se ocupan de su propia satisfacción.

    Viendo una película, una de las actrices tuvo un dialogo que me hizo replantear sobre el tema, fue ahí donde probé con un hombre mucho mayor que yo.

    Realmente fue sublime la primera experiencia, esos hombres que destilan por sus poros seguridad, solvencia, delicadeza, experiencia y autoridad, ni que hablar del sexo, se entregan a disfrutar y hacer disfrutar, preocupándose por que llegues al orgasmo.

    Continuó diciendo,

    -cuando te conocí, nunca se me cruzo por la cabeza, que serias la persona que siempre idealice como amante.

    En nuestras diarias charlas, mica me empezó a contar sus fantasías, por ejemplo hacer el amor en el auto, salir por alguna ruta solitaria o poco transitada en una noche solo iluminada por la luna y mientras vamos recorriendo esa cinta de asfalto; que yo acaricie la piel de sus piernas subiendo hasta su preciado tesoro, para acariciar sus labios vaginales e introducir mis dedos hasta hacerla acabar en un intenso orgasmo, luego meter en su boca mi verga y moldear sus labios al contorno de ella y permitirme llenar su boca de mi semen caliente en varias descargas rítmicas, intensas, con el ánimo de hacerme retorcer del placer (cosa que luego la llevamos de la fantasía a la realidad).

    El frio del agua en mi bañera me trajo a la realidad, ¿cuánto tiempo había pasado? Salgo del baño luego de secarme y medio-vestirme, ya preparando todo para nuestro encuentro.

    Serían las 21:30 horas cuando pase por su casa, salió y con pasos firmes, entro al auto, nuestros labios se encontraron nuevamente fundiéndose en un tierno y cálido beso con nuestras lenguas buscándose ávidamente; cuando decidimos partir, me pregunto.

    -¿qué planes tenemos para hoy?

    -Sorpresa, le respondí.

    Nos pusimos en marcha rumbo a mi casa, donde había preparado una cena, nada fuera de lo normal pero apetitosa, cenamos a un ritmo cansino, con unas cervezas y como corolario un postre frutal.

    Luego de unos quince minutos de sobremesa, charla y un café…

    Le pedí que se levantara, deslizó hacia atrás la silla, Se acercó y comenzamos a unirnos en un beso húmedo y suave, el que me hizo sentir un cosquilleo en mis testículos, sus labios carnosos estaban tímidos pero atrevidos.

    Comencé a despojarla de su ropa, un top color negro y unos jeans color blanco achupinados, (que me costó sacar) que resaltaban su culo respingón, quedando expuestos, sus hermosos glúteos y su vagina, corrí el tanga que lucía espectacular, mis ávidas manos comenzaron a realizar su erótico trabajo, mientras mica, sacaba mi remera con delicadeza.

    Inconscientemente y de a poco fue abriendo sus piernas, lleve una de mis manos a su culo, lo recorrí en todo su contorno, busque su vulva, notándola extremadamente mojada y muy suave, acerque la punta de mis dedos, acariciando su depilada vagina, ella abrió más las piernas, para que fuese más fácil entrar, no quería apresurar la situación, hasta el momento todo eran caricias; con su ayuda termine de sacarme la ropa, mientras lo hacía, tome un pañuelo de cuello que había preparado y lo fui poniendo muy suavemente sobre sus ojos para obstruirle la visión.

    En la pieza, la cual había acondicionado, música suave, velas aromáticas, temperatura ideal, se encontraba la cama preparada para una noche de pasión, sexo y lujuria; unas finas sabanas, suaves, sedosas y aromatizadas con un toque de perfume y como final, tenía atadas a las cuatro patas, la misma cantidad de sogas de algodón.

    Al terminar de cubrir sus ojos, ya desnudos, la abrazo por detrás para continuar mis caricias, arrimando mi sexo para hacérselo sentir, tome sus pequeñas tetas, las cuales llenaban el hueco de mis grandes manos, era una sensación hermosa y creo que a ella le paso lo mismo, pues dejo entrever un gemido de placer.

    Permanecía quieta, sin moverse, solo con sus gemidos de disfrute,

    Puse una mano sobre su culo, la otra en su espalda alta, la elevé hasta la altura de mi abdomen, liviana cual pluma, y comencé, entre besos a llevarla al cuarto.

    La acosté con sus piernas entreabiertas, desnuda al completo, en esa posición podía observar como por sus labios vaginales, húmedos y calientes, bajaban sus jugos, con dos dedos roce ese néctar y los lleve a mi boca, probando el sabor de nuestra relación. Acostándome a su lado, tome una de las sogas, atando su brazo a un lado de la cama, la secuencia se repitió en los tres miembros restantes iniciando el juego de sumisión y control, solo para introducir el misterio y el morbo, ya que es una práctica estimulante, por que sube a full la adrenalina de quien está atado, tensión, miedo, peligro, impotencia, estados que aumentan la excitación.

    Esa grieta entre sus delicadas piernas ya me invitaba a iniciar la etapa final del juego.

    Luego de haberla atado a la cama, boca arriba luciendo todo su fascinante cuerpo, comencé a contornearlo con un suave pañuelo, sus pezones se endurecieron y su piel se erizó, se movía suavemente cuando rocié su delicada piel con un aceite para masajes, esparciéndola por toda su parte delantera, los gemidos ya eran más audibles y provocadores por lo cual y comenzando por sus orejas, me dispuse a besar cada milímetro de su cuerpo, llegando por fin a ese preciado tesoro que descansa entre sus piernas.

    Le dedique especial cuidado a lamer todo el perímetro de su vagina, saboreando ese líquido espeso que manaba de su interior, cuando mi lengua ávida de “investigación” vaginal se encontró con su clítoris ya duro, lo mordí suavemente, noté como su vagina comenzó con espasmos, y dándole pequeñas succiones logre que sus gemidos se conviertan en pequeños grititos que se fueron tornando en palabras.

    – Por favor no pares,

    Me posicione para hacer un 69, Sin más abrió la boca, se introdujo mi verga casi entera, empezó pasar su cálida lengua por mi glande dando de a ratitos unos chuponcitos, experimentando esa sensación cálida y húmeda que daba el ir y venir de su boca y lengua en mi sexo, mientras yo sumergido entre sus piernas, con mi lengua inquieta, seguía disfrutando de sus jugos que se hizo más abundantes cuando llego al orgasmo.

    No puedo precisar cuánto tiempo estuvimos disfrutando de ese momento, fue eterno.

    Con el control en mi poder, me puse a horcajadas puse mi verga en el tan preciado tesoro, solo sentí como se deslizaba en su interior, en un mete y saca, suave pero firme, disfrutábamos del momento, fue un solo gemido, su orgasmo fue tan intenso que tensó todo su cuerpo casi formando un arco.

    Desate sus manos y pies, libere su visión, nos abrazamos y besamos con pasión, luego de tomar un trago, fumar un cigarrillo y cuando mi pene se dispuso a continuar, la invite a ponerse en 4 sobre la cama, y agarrándola de su cola de caballo que llevaba como peinado, introduje mi verga de un solo empuje repetí ese grandioso mete y saca suave, hasta que era inminente el orgasmo, la atraje hacia mi cuerpo dando unas palmadas no tan violentas en su hermoso culo, acabando ella en una forma tal, que se escuchaba como si fuera un chasquido, el vaivén de mi verga dentro de su canal vaginal, no tarde mucho tiempo en llenar de semen su vagina candente.

    No sé en qué momento nos quedamos dormidos.

    Esta historia da para más, continuará…

  • Mis amigos embarazan a mi esposa

    Mis amigos embarazan a mi esposa

    Hace mucho tiempo estamos buscando concebir a nuestro segundo hijo pero por más que intentábamos no lo conseguíamos, le echamos la culpa al estrés o a la rutina diaria esto nos ponía anímicamente muy mal. Hasta que un día hablando con mi mujer le dije:

    -Esto no está funcionando por mucho que lo buscamos no podemos quedar embarazados y si probamos otra cosa?

    Ella levanto la mirada y me dijo -¿que estás pensando?

    -Qué tal si invítanos a participar en una noche de pasión y si gracias a esa noche podemos concebir el hijo que tanto buscamos no habrá reproches de ningún tipo.

    -Estás loco -me dijo con voz apresurada.

    Pero pasando unos minutos me dijo:

    -Aunque si hacemos eso mataríamos dos pájaros de un tiro. Cumpliríamos tu fantasía de hacer un trío y tal vez quedase embarazada.

    -Siii -le dije con una cara sonriente y los ojos abiertos de par en par.

    -Pero si lo hacemos me tenés que prometer que nunca en la vida va a haber reproches ni nada que se le parezca de lo que pase esa noche y sus consecuencias.

    -Pero claro amor es lo que tanto estamos buscando y lo que tanto quiero. Solo decime la fecha en cuál estás más fértil y organizamos el encuentro.

    -El sábado sería el día justo.

    -Ok entonces para el sábado organizamos la noche de pasión.

    Tenía 5 días para pensar en los detalles y organizar a quién podíamos invitar. Abriendo las posibilidades se me ocurrió una idea. ¿Por qué en vez de ser 1 no fueran 3? Entonces abrí el WhatsApp y escribí en el grupo que tengo con unos amigos de Rugby y les dije que el sábado había una fiesta en mi casa junto con un emoji de la carita guiñando el ojo…

    Llegado el sábado minutos antes de que lleguen los invitados le conté a mi mujer lo del nuevo plan. Me miró sorprendida, pero en su cara se le notaba la satisfacción por quienes iban hacer los invitados (a ella siempre le gustó los hombres con cuerpos musculosos). Me dijo:

    -No será mucho amor ni en mis más profundos sueños me hubiese imaginado esto.

    -Tranquila amor hoy va hacer la noche más feliz de tu vida. Anda a la habitación ponte algo sexy y mientras esperas mira una película de orgía.

    Empezaron a llegar los invitados y cuando estábamos los 4 les conté cuál era el plan para esa noche y que solo había una condición, que podían hacer uso de mi mujer de la forma que sea solo que tendrían que acabar en su vagina. Todos estuvieron de acuerdo a todos les gustaba el sexy cuerpo de mi mujer, sus grandes y duros senos. Nos dirigimos al cuarto antes de abrir la puerta les dije sáquense la ropa y déjelas acá afuera, así lo hicimos los cuatro. Al entran a la habitación mi mujer estaba en la cama con un camisón transparente y sin ropa interior miraba una película que la actriz era penetrada por todos sus agujeros.

    Nos acercamos hasta la cama y sin decir palabras mi mujer se arrodilló y empezó a chupar cada una de las pijas sin dejar ni un centímetro sin recorrer con su lengua, después de varios minutos agarro a uno de mis amigos lo acostó sobre la cama y rápidamente se montó a él largando un terrible suspiro de placer teniendo las otras tres pijas en su manos y boca guio a otro amigo a qué la penetrara analmente, con toda la excitación que tenía no le costó nada ser doblemente penetrada y otro furioso gemido salió desde su más profundo ser. No lo podía creer lo que estábamos viendo en ese momento mi mujer siendo penetrada por 4 penes. Así nos fuimos turnado hasta que todos pasamos por todos sus agujeros, pero sin que ninguno de sus machos hayan acabado aún, sin embargo ella ya iba por su quinto orgasmos. Cuando por primera vez dijo una palabra.

    -Amor quiero que seas el primero que descargue toda su leche en mis entrañas.

    Obedecí rápidamente y me acosté sobre la cama ella me montó y acomodo a sus otros amantes delante de ella para chuparles las pijas y ellos aprovechaban a masajear sus tetas. Después de unos minutos descargue mi leche en su jugosa concha y juntos tuvimos un orgasmo salió de arriba mía y puso en mi lugar a otro de mis amigos. Y ahí se escucha por segunda vez su voz.

    -Acomodate en el sillón y mira el espectáculo que hace tanto tiempo quieres hacer.

    Obedecí y vi como uno por uno descargaron sus leches dentro de mi mujer y ella luego les limpiaba con su boca a cada uno de sus penes. Cuando el último término de ser chupado hasta la última gota le semen mi pene estaba otra vez duro como un garrote y dije:

    -¿seguimos o la cortamos acá?

    Todos al mismo tiempo dijeron -¡seguimooos!

    Otra vez me acosté en la cama y guíe a mi mujer a qué de espalda se acostara sobre mi pecho e introduje mi pene en su culito abierto y con una mano invité a uno de mis amigos que la penetrara la concha que rebalsaba de esperma. En esa posición pasaron por segunda vez cada uno de ellos mientras ella reposaba sobre mi pecho y sus dos agujeros llenos de verga.

    Mientras cada uno descargaba se iban retirando de la habitación hasta que quedamos ella y yo solos fue ahí cuando saco mi pene de su culito la pongo en cuatro patas y le empiezo a bombear hasta acabar nuevamente y juntos caímos rendidos sobre la cama. Me dio un beso apasionado y me dijo “la mejor noche de mi vida y si no quedo embarazada esta vez lo podemos intentar de nuevo el mes próximo”.

  • Trío con el taxista y su amigo

    Trío con el taxista y su amigo

    Un día después de navidad don Pedro me invitó a su casa con la excusa que me tenía un «regalo»,  Yo me encontraba en mi casa cuando recibí su llamado así que me preparé dándome una buena ducha fría y vistiéndome apropiadamente (Lo más puta que pude con un top rojo con el que se me notaban las tetas y un short corto de color negro) le avisé a Pedro que ya estaba lista que podía irme a buscar y a los 5 minutos ya se encontraba afuera de mi casa.

    — «Buenas tardes papi» Dije subiéndome en el asiento de copiloto

    — «Buenas tardes mi puta» Se acercó a darme un beso y tocarme una de mis tetas

    Pedro comenzó a manejar hacia la casa, en todo el camino hubo silencio así que fue algo aburrido, al llegar nos bajamos del auto y me fije que ya había uno estacionado fuera de la casa, no le di importancia así que entramos.

    —»Puta, espérame en la cocina mientras ¿ok? Iré por tu regalo.»

    —»Si papi, lo esperaré»

    Fui a la cocina a esperarlo no tardo mucho y llegó con un paquete y detrás de él un señor de unos 40 aproximadamente, me entregó el regalo y me ordenó abrirlo, lo hice lentamente preguntándome quien era aquel señor, abrí el paquete y me di cuenta que era un dildo, uno grueso y largo (aproximadamente de 30 cm) era de color negro, me sorprendí bastante ya que no esperaba algo así.

    —»¿Te gusta mi puta? Feliz navidad» Dijo Pedro riéndose junto al señor desconocido.

    — «Si si, es gordo… y muy largo, me gusta» dije tocando aquel dildo como si lo estuviera masturbando

    — «Ah y te presento a Luis, es un amigo camionero que viene a celebrar la navidad atrasada con nosotros» dijo Pedro

    Luis se acercó, lo salude de beso en la mejilla y cuando nos separamos me fije que me miraba de arriba a abajo con una sonrisa.

    —»Un gusto preciosa, Pedro dice que eres toda una putita y así veo» ambos se reían y me miraban morbosamente

    —»oh pues algo así» me puse algo nerviosa y me reí con ellos

    —»Bueno mija, tú eres nuestro regalo de navidad así que ya sabes, hoy quedaras rellenita de leche putita» Dijo Pedro acercándose a mi

    Me acorralo contra la mesa de la cocina, me tomo de la cintura y me subió a la mesa poniéndome boca abajo, me susurro al oído que me quedara quieta y no me opusiera, entre los dos machos me quitaron la poca ropa que tenía y se desnudaron, Luis me acariciaba la espalda suavemente mientras que Pedro me apretaba las nalgas amasándolas con rudeza, Pedro le hizo señas a Luis y este fue a buscar el dildo, Pedro abrió mis nalgas y Luis escupió en mi ano.

    —»vamos a abrirte ese orto de zorra» dijo Luis

    Comenzó a presionar la punta del dildo contra mi ano metiéndolo poco a poco con lentitud, solté un quejido y Pedro se dispuso a sujetarme para que no me moviera, Luis siguió metiendo el dildo hasta que llegó a la mitad, me dio una nalgada dura y retiro el dildo de mi interior dejándome un vacío, escupió en mi ano de nuevo y metió el dildo de golpe haciendo que yo soltara un grito de dolor, comenzó a moverlo rápido en mi interior, sentía como me partía el culo en dos, empezó a gustarme la sensación y soltaba gemidos de dolor y placer mientras aquel dildo me penetraba profundamente revolviendo mis entrañas, Luis paro en seco y quito el dildo de mi interior.

    —»Pedro, llevemos a la zorrita a tu habitación, la quiero reventar con mi pene»

    Pedro asintió y me ayudo a bajar de la mesa, fuimos los 3 a la habitación, yo solo hice caso, me sentía una perra obediente y me encantaba, cuando llegamos me acosté en la cama boca arriba y abrí lo más que pude mis piernas.

    —»Vengan papis, llenen mis agujeros de semen caliente!» Dije con voz sensual y necesitada.

    Ambos se acercaron, Luis se acomodó cerca de mi cara y Pedro entre mis piernas, desesperado Luis metió su pene duro en mi boca (media aproximadamente unos 16 cm) yo chupaba con fuerza su pene delicioso mientras el soltaba gemidos roncos, Pedro metió su duro pene en mi vagina, se movía con fuerza en mi interior, ambos me follaron de esa manera hasta que se vinieron.

    —»Quiero más leche papis, llenen mis agujeros de semen» les supliqué

    Luis se acomodó boca arriba en la cama y me hizo señas de que lo montara, obedecí y me puse sobre el metiendo su pene en mi vagina, me recosté en su pecho y espere a que Pedro metiera su pene en mi interior también.

    —»Uff que buena vista tengo» dijo Pedro

    Se acomodó detrás de mí y frotó su pene contra mi ano, luego bajó hasta mi vagina y comenzó a presionar ahí, querían meterme sus dos penes ahí, Pedro me agarro de las caderas y metió la punta de su pene haciéndome soltar un gemido de dolor, continuó metiéndolo abriendo mi vagina y cuando estuvo todo adentro ambos se empezaron a mover, sentía que me partían la vagina en dos, soltaba gemidos a más no poder disfrutando la manera en que me usaban.

    Pedro tomó el dildo negro y lo metió lentamente por mi ano, tenía mis agujeros llenos y eso me encantaba, el dildo lo metió hasta el fondo haciéndome gritar del placer, continuaron follandome salvajemente entre cachetadas, nalgadas y jalones de cabello, yo como buena perra sumisa aceptaba todo y obviamente me dejaba usar a su antojo, rato después ambos se vinieron dentro de mi vagina llenándome de su rico semen, me acostaron en la cama entre los dos y aun teniendo el dildo en mi ano nos dispusimos a descansar, para más tarde seguir usándome como si fuera un saco de semen.

  • Mi rico entrenador del gym

    Mi rico entrenador del gym

    Me llamo Fernando, tengo 23 años, y hasta hace un tiempo me consideraba 100% heterosexual, pero gracias a esta historia, hoy en día ya estoy más que abierto a nuevas experiencias de todo tipo.

    Soy un tipo promedio, no soy feo, pero tampoco nada espectacular, mido 1.78 m, soy delgado y algo agraciado, aunque ahora por el gym he tomado mejor forma, y mi historia comienza hace poco más de 6 meses cuando me inscribí a un gym algo lejos de mi casa donde no conocía a nadie, cabe aclarar que me inscribí para mejorar mi físico, pero también para ver si podía toparme con experiencias sexuales, soy muy caliente, pienso muy seguido en sexo y el entrar al gym me despertó más las ganas. También debo decir que, si bien he tenido mis encuentros con mujeres, no han sido muchos, así que estaba con muchas ganas de encontrar algo en el gym, y vaya que encontré, pero no lo que yo pensaba.

    Me crucé con un par de mujeres en las primeras semanas pero nada especial ni nada que llegara muy lejos, ya me estaba decepcionando porque no podía conseguir a alguien a quien realmente me quisiera coger, hasta un día conocí al protagonista de este relato, Rodrigo, un nuevo entrenador del gym, un tipo como de 1.80, ojos verdes, barba, con un físico brutal, y que se notaba algo mayor, unos 35 años para arriba, y debo admitir, cuando lo vi si pensé que estaba demasiado guapo, nunca me había fijado de esa forma en un hombre, pero es que era inevitable no verlo, era imponente, y todas las mujeres del gym lo veían con ganas de darle tremenda cogida, sin duda un macho.

    Pasaron los días y para mi «suerte», Rodrigo me tocó como entrenador así que pasaba gran parte del día con él, lo fui conociendo y me di cuenta de que era soltero y sin hijos, algo que me sorprendió, un hombre así y de su edad y sin familia, era raro, total, varias chicas trataban de cortejarlo, porque en serio era guapo y yo lo veía de principio con un ejemplo por el gran físico que tenía, pero después me di cuenta de que lo comencé a ver de otra forma, me gustaba estar con él y sobre todo tenerlo cerca, y yo comenzaba a sentir cosas, algo que nunca me había pasado con un hombre, y no hablo de sentimientos, hablo de que cuando hablaba o estaba cerca de él, se me ponía dura, algo que antes solo me pasó con mujeres que me gustaban.

    Era rara la sensación, pero lo sobrellevé, hasta que un día ya no pude más, mientras hacíamos levantamiento de pesas, él me ayudaba a sostener, cuando por accidente se me cayó la pesa y él por inercia la alcanzó a sujetar, pero se cayó encima de mí, más específicamente, su paquete terminó sobre mi cara, fueron como 5 segundos en lo que logró levantarse, que tuve todo su bulto encima de mi cara, algo que me dejo shockeado. Él solo se disculpó y yo ya no supe que decir, no dejé de pensar en eso durante todo el fin de semana.

    Me sentía extraño porque cada vez que lo recordaba se me ponía durísima, no sabía cómo sentirme al respecto, pero después de pensarlo durante 2 días enteros pues lo acepté. Ese macho me estaba gustando, no me interesaba cortejar con él ni nada, quería verlo desnudo y ver ese paquete a todo color, así que me lo propuse al día siguiente de encontrar la forma.

    Luego de hacer ejercicio, terminamos agotados y todos nos fuimos a la ducha, él fue el último en salir del agua y yo perdía el tiempo esperando para «toparme» con él. En eso lo veo que viene solo con la toalla, sin playera mostrando su torso increíblemente definido que me dejó temblando, seguía sin creer que, habiendo mujeres tan deliciosas en ese gym, a mi estuviera interesando un hombre.

    Rodrigo se acercó a mí y yo por «accidente» me topé con él, y muy sigilosamente jalé su toalla lo más rápido que pude para que se cayera y funcionó, se le cayó y quedó sin nada enfrente de mí. Me bajé a recoger la toalla y en eso vi su paquete justo enfrente de mí, tenía una verga grande justo como lo imaginaba y yo no podía dejar de verla. Él se percató de esto y yo lo noté diferente, como si le gustara que lo estuviera viendo, ya que tardó en ponerse la toalla otra vez. Yo solo me disculpé y él con una sonrisa me dijo que no había cuidado, y me rozó el brazo con sus manos, eso me hizo vibrar. Lo que me estaba haciendo sentir este maldito ya me estaba haciendo dudar completamente si era 100% hetero, pronto lo descubriría.

    Los siguientes días fueron algo diferentes, seguíamos entrenando y cuando el me ayudaba todo iba bien, pero note que el hacia todo lo posible por estar tocándome, siempre en los entrenamientos me tomaba de los hombros, de las piernas, de la cintura etc., algo que me ponía cada vez más cachondo. Ya estaba decidido en que Rodrigo me prendía mucho así que yo me dejaba.

    En una ocasión me lastimé el hombro y él muy sugerente me dijo que si quería que me ayudara a entrenar a solas para poder estar más al corriente y que no me lastimara más. Yo de inmediato acepté, en lo único que pensaba ya era en estar a solas con él, era raro, a mí siempre me habían gustado las chicas y todavía lo hacían, veía los culazos de las compañeras y se me ponía durísima, pero es que las ganas que tenia de probar a Rodri eran demasiado, algo nuevo para mí, quería quitarme la duda.

    Me dijo que en la noche fuera porque casi no había gente a esas horas. Y si, cuando llegué prácticamente todos ya se estaban yendo, me enteré también que nadie sabía que Rodrigo y yo nos íbamos a quedar. Los demás pensaron que el cerraría el gym al terminar, así que ahí estábamos los dos solos, él estaba entrenando sin camisa y con short pegado, sudoroso, no podía dejar de verlo.

    Me dijo que empezáramos, y que yo también me quitara la playera, así estuvimos una media hora, haciendo ejercicios en los que en todos Rodrigo me tocaba demasiado, y yo estaba disfrutando, pero no sabía si quería llegar a más. En las sentadillas él se ponía detrás de mí y yo sentía todo su bulto en mi culo, eso me puso muy nervioso, estaba temblando mucho, hasta que en las barras mientras él me tomaba de las piernas para ayudarme a subir, yo por estar temblando resbalé y él me alcanzó a tomar, y me cargó tomando mi culo y bajándome lentamente hasta estar frente a él.

    Tenía a ese tremendo semental frente a mí y yo estaba que moría, ya no tenía dudas que me encantaba, pero no quería coger con él, me remordía la conciencia, a mí me gustan las mujeres decía por dentro, así que me aparté y tomé un respiro, pero a él ya tampoco le aguantaron las ganas, y me dijo «sé que te gusto, tú también a mí, porque no aprovechamos ahorita para quitarnos las ganas, sé que quieres».

    Yo no sabía que decir, hasta que él como buen macho tomó la situación y se abalanzó sobre mí, me giró hacia él bruscamente y comenzó a besarme de forma riquísima, yo lo quería quitar por los nervios y a pesar de que ya había agarrado cuerpo, él era más fuerte que yo, y mis ganas también, así que mientras me besaba dije “a la mierda» y me dejé llevar. Nos besamos apasionadamente, como nunca me había besado con otra mujer, él me tomaba de la espalda y me jalaba hacia él, me besaba el cuello, yo estaba que me moría de lo excitado. Me hizo besar su pecho y su abdomen, yo me sumergí en esos músculos como tanto lo deseaba y no me detuve, él se bajó los shorts y también bajó los míos, ambos estábamos ahí sin nada, así que le dije «vamos a una ducha».

    Y lo que me dejo ver que el dominado aquí seria yo fue que en cuanto se lo dije, me levantó como si nada y me cargó hasta la ducha. Nos encerramos y él abrió el agua, y ahí en esa escena tan erótica en la que nunca imaginé estar con un hombre, estábamos los dos disfrutando, el me bajo directo a su verga y me dijo «cómetela toda, sé que la quieres». Y era verdad, yo jamás imaginé siquiera chuparle la pija a otro, pero desde el día 1 lo deseaba hacer con Rodrigo.

    Como todo inexperto pues no supe que hacer más que meterla a mi boca, pero él me fue ayudando y luego comencé a disfrutarla, y chuparla con las mayores ganas del mundo, quería dejarlo seco. Así duré por minutos pegado a su verga hasta que me levantó y él comenzó con la mía. Era brutal, solo 2 mujeres me habían hecho oral antes, pero ninguna la disfruté tanto como esta. Yo ya estaba que me corría por todo el éxtasis del asunto, pero llegó el clímax. Él salvaje me dijo «quiero que seas mío por completo” y me volteo bruscamente.

    Ya sabía que me iba a culear y yo me negué en muchas ocasiones, pero a él no le importó y me penetró por completo, era un dolor inmenso porque su verga era enorme, y no lo disfruté por un par de minutos, hasta que mi culo se abrió más y pude sentirla un poco mejor. Pasé de rogarle que dejara de hacerlo, a rogarle porque lo hiciera más fuerte, estaba demasiado caliente y no pude aguantarme más, me vine por completo ahí mismo. Él se percató y se bajó a chuparme todo hasta dejarme seco.

    Luego de eso yo fui el que se bajó y lo hice venir también, lo masturbé hasta tirar toda la leche sobre mí, ¡dios! Fue acción sin parar por más de media hora, bajó el agua caliente de la ducha y con ni macho Rodrigo cumpliéndome la fantasía que tanto anhelé desde que lo vi. Luego de eso nos salimos, vestimos y cuando ya nos íbamos yo no aguanté las ganas de volver a comerle la boca y me le lancé, así que él decidió llevarme a su departamento y estuvimos todo lo que quedaba de la noche en su cama comiéndonos vivos.

    Sin duda mi mejor experiencia sexual hasta ahora, y después de eso me quedaron claras dos cosas, 1: era bisexual, porque me seguían fascinando las mujeres y después de eso he logrado acostarme con otras chicas del gym que también disfruté mucho y puedo llegar a contar alguna vez, y 2: no me gustaban los hombres, me gustaba mi macho Rodrigo, al cual le volví a entregar mi lado gay muchas veces más, hasta la fecha.

  • Sexo virtual ¿es virtual? (parte 2)

    Sexo virtual ¿es virtual? (parte 2)

    La primera parte terminó así: «ella cada tanto se metía todo el dildo hasta el fondo emitía un gemido, lo sacaba y continuaba pasándoselo por los labios, hasta que llegó la primer notificación»

    En esta segunda parte comienza la interacción con los clientes que comienzan a pedir cosas.

    Al llegar la primera notificación de que un cliente estaba solicitando algo se abre una pestaña, para ver si aceptamos ese cliente y nos muestra cual es la solicitud, no nos queda claro cuánto dinero nos entra. pero aceptamos. El señor quería que yo saliera del enfoque y verla tener un orgasmo con el vibrador, y quería ver su rostro en el momento del orgasmo, a lo cual accedimos. pero sin quitarse el antifaz, lo cual es una condición. Su mano movía el vibrador de maravillas, yo me dediqué a hacer primeros planos con la otra cámara y controlar el chat donde apareció una segunda notificación, subimos el audio a pedido de otro cliente que se sumó y éste pidió que agregara otro dildo en su vagina, ella ya se estaba sintiendo placer y yo tenía que decirle que fuera más despacio y agregara el otro dildo, entonces fui por fuera de cámara y le hice señas de lo que pedía el otro cliente, a través del antifaz vi sus ojos de sorpresa. Mientras colocaba lubricante en el segundo dildo ella tuvo que soltar el primero, que lo dejó puesto en su vulva. pero cayó y dejó expuesta su capacidad de recibir tamaños grandes.

    Se metió un dildo primero y luego el vibrador con el que había empezado, le costó un poquito al principio. pero luego que los acomodó ya no fue problema, los agarró juntos con una mano y los comenzó a meter sacar a los dos juntos hasta que sonó una nueva notificación, me sorprendió ver que había unos diez espectadores, el primero que había entrado ya no estaba y el segundo pedía un tercer dildo. Ella ya estaba sintiendo cosquillitas y de nuevo por fuera de cámaras le hago señas de que quería un tercer dildo:

    -Tres dildos quiere? No puedo más, dile que no. Me dijo en voz alta

    Y le dije al oído que ya iban varias fichas y si aceptaba vendrían más, entonces ella giró la cabeza hacia la cámara y le asintió y dijo que si al cliente. Tomó un tercer dildo de la mesa de noche, por suerte habíamos comprado varios dildos nuevos chicos, estos tres que tenía no pasaban los tres centímetros de diámetro y era uno color piel, uno negro y otro rojo y si las matemáticas no me fallaban los tres juntos no iban a ser más que un dildo de 5.8 centímetros, yo sabía que para ella no era un desafío. Intentó un par de veces meter el tercer dildo y no pudo porque resbalaba y me pidió ayuda, pero con mi ayuda entró fácilmente, principalmente porque este no tenía casi una cabeza y tenía una punta más afilada. Esto agregó presión a su punto g, los labios estirados casi al máximo de lo experimentado con anterioridad dejaban ver un espacio entre dildo y dildo ella comenzó a gemir cada vez más rápido hasta que explotó, al llegar al orgasmo volteó la cara para un costado para que el cliente que había pagado viera su boca abierta con su lengua recorriendo los labios, pasaron un par de minutos y ella sacó los dildos de su vulva dejando un gran agujero abierto, y con sus manos separó sus nalgas para que ese agujero se mantuviera por breves instantes, pude hacer mejores primeros planos con la otra cámara, incluso la moví para filmar e iluminar bien de atrás, para ver hasta el fondo de la vagina. La vulva se fue cerrando mientras ella se acariciaba los labios, aún había espectadores en la sesión, el segundo que había pagado dejó unos plausos antes de irse y nos agregó a sus favoritos, otros usuarios habían hecho algún comentario, uno de ellos era despectivo haciendo referencia a la edad, pero ella no los estaba leyendo, solo acariciando su vulva.

    También me di cuenta que podíamos subir videos editados y que estos también se monetizaban y también fotos. Pero eso será tema para después. Le pregunté si quería cortar la conexión y me dijo que si, no habíamos transmitido mucho tiempo, tal vez una hora, pero accedí, apagué las luces, las cámaras y me acosté al lado de ella felicitándola. La encontré medio acongojada, con pocas ganas de hablar y noté que pasaba algo

    -Que hemos hecho? Abrimos la puerta a que cualquiera nos diga que hacer.

    -No tenemos más intimidad

    -Se le cayó la primera lágrima y allí le contesté.

    Esto es como un trabajo, pero lo más lindo es que nadie te puede obligar, en el momento que quieras cortas la conexión y sos dueña de tu vida. Haces lo que quieres, si quieres cumples con lo que piden y sino no, además ganas unos pesos, la que tiene que saber los limites eres tú. Ya vimos que la mayoría de clientes son hombres, pero hubo mujeres, los que pagaron fueron hombres así que tal vez vos vas a trabajar más que yo, pero yo te voy a cuidar, a hacer las mejores tomas, con la mejor iluminación, a estar atento a las peticiones, servirte lo que necesites y a cortar la conexión cuando vos quieras. Te amo, finalicé.

    Además, ahora eres mi estrella porno favorita, además eres mi puta favorita que folla delante de la gente por plata, y nos reímos a carcajadas.

    Cuando se sentó en la cama para levantarse notó mi bulto, mi pene estaba por explotar, ya no entraba en mis boxers. Y me dijo

    Ven que te voy a vaciar y luego me voy a bañar.

    Me dio la mejor mamada en mucho tiempo, en toda la mamada un par de veces se la metió toda en la boca hasta que la nariz tocó mi pubis, yo estaba en el cielo además pensando en que a esto le podíamos sacar buen rédito en la página, estaba en eso cuando se me puso la mente, y los ojos, en blanco y exploté, en esta oportunidad no se le cayó ni una gota, se la tomó toda, además siguió dando chupetones hasta sacar la última gota. ¡Una profesional!

    Mientras ella se duchaba yo descargaba la sesión grabada, además de los videos y fotos de las otras dos cámaras con lo que editaríamos un video para subir a la plataforma.

    Uff, menos mal que ya me había descargado sino hubiera explotado mirando la pantalla de la computadora ¡Que buen material teníamos!. También me di cuenta que para primeros planos no teníamos luz suficiente y que la cámara de primer plano debería tener un reflector propio y estar enfocada un poco más de atrás, pero complicaba el plano del teléfono para streaming, tal vez podríamos colocar ambos juntos, uno arriba del otro, pensaba todo esto mientras miraba los videos y fotos, estaba en eso cuando ella sale del baño y me pide para ver la sesión completa de streaming, allí iban a salir todos los comentarios también, le alerté de uno que iba a leer que era grosero porque discriminaba por la edad y el cuerpo.

    Comentamos que para ser la primera vez estaba bien y le pregunté si quería ver los videos y fotos de primer plano, y me dijo que prefería ver el video ya editado. También la pregunté si se sintió cómoda, me dijo que si, que le había dado rienda suelta al placer y no había pensado en la cámara, cosa que, por un lado te libera pero por otro te puede hacer perder el foco de lo que estás haciendo, que es vendiendo tu cuerpo, imagen y performance.

    Planificamos y decidimos que, durante una semana íbamos a transmitir tres horas diarias en ese horario de 19 a 22 horas de Sudamérica este (-3 GMT) era tarde para captar público de Europa porque allí eran las 23 al inicio del show, pero abarcábamos Sudamérica y en USA era de tarde temprano al inicio y 7 de la mañana en Japón Oceanía y Australia, por lo tanto íbamos a transmitir una semana de 19 a 23, otra de 14 a 17 para cubrir Europa, otra de 11 a 14 para cubrir oriente medio y otra de 7 a 10 para cubrir Japón Australia Oceanía y China, dejaríamos en nuestro perfil la información de que semana transmitimos y en que horario, y allí veríamos donde había más público y que pedían y cuanto pagaban. También decidimos que la cobranza del sitio la haríamos en Bitcoins, que es una opción, de allí es más fácil pasarlo a nuestra moneda a través de aplicaciones o medios de pago. Hoy teníamos unas pocas monedas, debíamos enfocarnos en ganar público, mantenerlo expectante, que no se aburra, que se quede con ganas de volver y lo comente entre sus contactos.

    De nuestra vida privada tenemos un lubricante que imita muy bien la textura del semen, y planificamos tener una jeringa (sin aguja) llena de este líquido viscoso, lubricante y blanquecino por si alguien quería ver una torta de crema (creampie) chorreando de su vulva o de su culo y a mí no me daba para colmar las expectativas. Buscamos una jeringa de 10 mililitros que es mucho más que una eyaculación masculina y la dejamos lista pero no a la vista y en cada sesión la pondríamos bajo las sábanas o bajo la almohada.

    Nos preguntamos si alguien pediría sexo anal, ya sea conmigo o con dildos, y cuál sería la respuesta, ¿y si alguien pedía otra cosa que no conocemos? Acordamos que los limites siempre los pondría ella, yo nunca podría responder por ella, ya que no siempre estaba predispuesta de la misma forma, hay veces que llega al orgasmo antes, otras le cuesta, otras veces dilata un montón y a veces no. Entonces depende de su estado de excitación se verá de lo que es capaz. Además, tenemos la facilidad de que podemos probar en la intimidad cosas que después podemos llevar a las cámaras.

    Resueltas varias cosas, cargado nuestro perfil con la información de horarios, cargados los videos cortos de no más de medio minuto con imágenes y videos del día anterior, uno de ellos extremos, con toda su vulva abierta cuando recién sacó los 3 dildos mientras ella recorría todo el perímetro del agujero con su dedo mayor derecho, al día siguiente repetimos horario.

    Previo a la nueva sesión acordamos con que performance íbamos a comenzar e iba a ser un fellatio de por lo menos media hora, por lo tanto, yo necesitaba tener una eyaculación antes sino no iba a aguantar. Aproveché que mi pene estaba duro aun de editar y cargar los videos y ver los primeros liques y me masturbé delante de ella lo que aumentó el morbo y calentura de ambos

    Hora 18.55 desnudos en la cama, 18.58 luces y videos corriendo, 19.00 comienza el streaming

    Yo acostado a lo ancho de la cama, posicionado para que las luces y cámaras me dieran de lleno en mi pene que aún estaba sema erecto, gordo y con las venas hinchadas debido a la reciente eyaculación, ella de frente a la cámara mamándome muy despacio y yo que en principio no tenía sensaciones de ningún tipo.

    Ella continuaba lamiendo mientras se sumaban potenciales clientes, muchos estaban conectados solamente, mandando algún saludo o emoticón, yo miraba de reojo el teléfono donde teníamos abierto el chat. Necesitábamos potenciar la función y le propuse que se colocara un dildo grande en la vagina ajustado para que no se salga con un cola-less, entonces ella dirigiéndose a la cámara agarra un dildo grande de la mesa de noche, lo pone en primer plano y le pregunta a los espectadores si querían que se lo metiera todo antes de continuar mamando, Varios contestaron que sí, con aplausos incluidos, algunas monedas que entraron a la cuenta y ella fue untando no solo el glande, sino todo el tronco de ese dildo que tenía como veinte centímetros de largo por casi seis de ancho. Mientras hacía eso delante de los espectadores yo corrí a buscar una bombacha negra de encaje, solo con una tirita atrás y delante tul que dejaba transparentar los labios vaginales. No nos fue fácil que entrara el dildo a la primera, estuvimos varios minutos y algún dolor para que entrara, era demasiado grande para meterlo sin dilatación previa y ella lo sabía pero se dejó llevar y cuando se dio cuenta era tarde, suspiró, expulsó aire, se relajó y en la siguiente embestida entró la cabeza y medio dildo y cuando entró la primer parte en dos o tres movimientos lo tenía todo adentro, hasta el fondo quedando solo la ventosa afuera, le corrí la tirita para que lo contuviera y ella volvió a la posición que estaba.

    En ese ínterin habíamos ganado más de diez espectadores sin verlo, entre los nervios del dildo que no entraba y cuidando el encuadre. Uno de ellos pidió pasar a sesión privada pero no lo vimos a tiempo, además no sabíamos cómo era eso, y le contestamos y propusimos que nos solicitara más tarde pero no sabíamos si habría visto la respuesta.

    Continuó la sesión, ella continuaba lamiendo, chupando y mi pene se hacía cada vez más duro, entonces una espectadora propuso, 10 monedas si te tragas toda la leche pero la tienes que mostrar antes de tragarla, ella asintió con la cabeza y aceleró el ritmo, en unos minutos yo comencé a arquear la espalda y los pies y al poco tiempo le llenè la boca de una nueva eyaculación, esta fue mucho más chica pero no menos intensa, dejó mi pene con una gota que corría desde la cabeza para abajo, se levantó de la cama hacia la cámara, abrió la boca, enseñó el buche de semen que tenía, lo tragó relamiéndose los labios.

    Aplausos varios, las monedas que entran a la cuenta y ella que se tira en la cama boca abajo, con el dildo metido todo en su interior, apenas se veía una ventosa redonda de seis centímetros sujetado por una tirita negra.

    ¿Que querría el cliente que pidió sesión privada?

  • Mariana, la presidenta de colonos

    Mariana, la presidenta de colonos

    Buenos días a todos, mi nombre es Mariana tengo actualmente 39, soy del occidente de México, felizmente casada y con una maravillosa hija Ángeles de 17 años, soy contadora desde hace 10 años en una multinacional, si bien no es el trabajo más apasionante del mundo me permite vivir cómodamente, estoy casada con Cesar (mi novio de toda vida) lo conocí a los 17 y llevamos 20 años juntos él es directivo en la misma empresa, lo cual nos reporta por un lado un tren de vida muy alto y por otro lado sus innumerables viajes me proporcionan la independencia que siempre he querido.

    En el aspecto físico soy una chica normal mido 1.70, algo rellenita, pero con unas curvas increíbles gasto una talla 36D de sujetador mi marido y mis amigas me dicen que, aunque me sobran algunos kilos soy un verdadero mujerón.

    En el aspecto sexual soy una persona muy tradicional si bien los primeros años de noviazgo, fueron ardientes y variados, con el paso del tiempo solo practicábamos sexo dos veces al mes durante en sesiones muy rápidas y siempre en la postura del misionero.

    Les quiero a relatar un suceso que cambió por completo mi vida y la de mi pareja, hace cinco años compramos un departamento en una exclusiva zona de Cancún, en la reunión de vecinos del año pasado medio por obligación y medio porque soy una de las pocas personas de la comunidad que se interesó, me eligieron presidenta, en la última reunión tediosa como siempre me encomendaron que visitara al dueño de los tres locales que tiene el condominio, en un principio pusieron un restaurante chino y un pequeño supermercado pero el año pasado los compro un ruso y madre mía había puesto un sex-shop y un bar que abría normalmente desde las 22:00 y permanecía abierto toda la noche, es mas en este bar se rumoreaba que se consumían drogas.

    Como mi marido iba a pasar cuatro días en la CDMEX cerrando el mes de julio antes de iniciar las vacaciones y mi hija aún no terminaba su ciclo escolar, la deje en casa de mi madre y me fui unos días al apartamento, para descansar e intentar hablar con el propietario del lugar.

    Llegue el lunes por la mañana y cerca de las 10 baje al bar con la esperanza de que estuviera abierto, solo me encontré a la limpiadora, le dije que si podía informarle al dueño que saliera que era la presidenta colonos y que tenía que hablar con él, a los pocos minutos salió el dueño junto a otra persona se presentó como Sergei, el otro señor, con pinta de galán de telenovela, ni se presentó, me dio su tarjeta y me dijo que se iba a cerrar unos negocios pero que si quería que volviera a las 22 y que hablaríamos, yo no tenía otra opción.

    Me fui pase todo el día en la playa y a las 20:30 me vestí con un vestido veraniego que me llegaba por las rodillas y arriba iba atado al cuello con los hombros al descubierto me puse una especie de mantilla pues nunca salía con los hombros al descubierto y baje a cenar, pedí una ensalada pues estaba a dieta no había comido prácticamente nada, me apetecía tomar una copa de vino pero el maître me dijo que solo servían botellas, pedí una botella y serían como las 21:45 cuando me había tomado más de media botella, yo lo más que solía tomar era un copa ya que el resto se lo suele tomar mi marido, cuando pagué y me levante estaba un poco mareada pero me arme de valor y fui al bar, cuando entre me presente al portero, un señor ruso de metro noventa un poco gordo pero impecablemente vestido, como Mariana la presidenta de colonos, le dije que quería hablar con Sergei, el por un aparato de comunicación hablo en ruso y no antes de darme un repaso visual completo me dijo que pasara que me sentara en la barra que ahora vendría Sergei.

    Me senté, el pub era especialmente oscuro y al fondo se veía una zona reservada, y una pequeña puerta por la que se accedía a lo que entendí como el sex shop.

    Nada más sentarme en un taburete de la barra se acercó una camarera, ella sonriéndome me dijo que Sergei tardaría algo más pero que tenía barra libre, yo no estaba acostumbrada a este tipo de situaciones, pero no quería desagradar, le pedí que me trajera algún combinado, ella me dio la carta y pedí algo que se llamaba Deep Blue, parecía un combinado suave, leí que tenía mucha azúcar y ron, me lo trajeron me pareció algo fuerte pero aun así lo bebí, sin saber cómo permanecí en la barra como 50 minutos iba por el tercer combinado cuando en la pista empezó una especie de espectáculo de baile, Dios era un espectáculo porno y el actor era el acompáñate de Sergei por la mañana.

    Por Dios, siendo yo una mujer trabajadora, madre familia y la esposa más mojigata del mundo estaba sola en un pub de dudosa reputación medio borracha y viendo porno en directo, desde luego mi posición en la barra me daba tranquilidad, veía la puerta y solo la camarera me veía, el espectáculo era muy fuerte dos chicos y una rubia espectacular follaban salvajemente, joder no sé como pero me estaba mojando, estaba casi empapada, el espectáculo iba más a más, yo ni me imaginaba que se pudiera hacer todo lo que hacían nunca había visto porno, es más en un momento dado se estaban follando los dos chicos a las vez coño por el culo y coño, lo había escuchado pero entendía que era una leyenda sexual, justo antes de empezar el sexo anal pude ver claramente como la chica olía un tarrito pequeño al olerlo se le vio como poseída los chicos habilidosamente le daban a oler el frasquito cada medio minuto y la cara de vicio de la chica era un poema.

    El espectáculo terminó y noté una mano fuerte en mi hombro, volteé y vi que era Sergei que en un muy correcto español me pregunto:

    – Veo que has disfrutado el espectáculo no?

    Yo me puse como un tomate sin darme cuenta y en la intimidad de mi rinconcito en la barra tenía una mano metida en mis bragas, yo no sabía qué hacer, el solo sonrió y me dijo:

    – No te preocupes voy a estar con mi socio en el reservado, si quieres entramos y hablamos de la problemática de la comunidad.

    Madre mía no sabía qué hacer, por un momento decidí irme pero los vecinos me preguntarían que había pasado y a qué acuerdo habíamos llegado, me arme de valor al levantarme me di cuenta de que los combinados habían hecho su efecto, pero me dije: “Mariana entra y demuestra que nadie se puede reír de ti”, entre en el reservado, estaban los 3 actores del espectáculo anterior en una mesa al fondo, vi claramente como estaban esnifando el tarro nuevamente y unos polvos blancos, enseguida se levantó Sergei y me dijo que me sentara, en la mesa había dos tarros más, me dijo que si quería beber algo más, lo correcto hubiera sido pedir un jugo o agua mineral, pero quería parecer fuerte, pedí un cuarto combinado al probarlo parecía aún más rico que los anteriores.

    – Antes que nada, quiero agradecerle el que me haya recibido, empecé a hablar lo más coherente que podía y a trasmitirle los problemas de la comunidad, el motivo por el cual solicite esta reunión con usted es porque en la comunidad nos preocupa la mala fama que podría generar sus negocios dentro de nuestra urbanización y como representante de y presidenta de colonos le quiero…

    – Espere un momento Mariana, me interrumpió Sergei, mis negocios son están perfectamente reglamentados, aquí están los documentos que los avalan

    Me sentí un poco ofendida por la interrupción, pero algo había en su personalidad que no reaccione al respecto y agache la mirada, al estar ya medio borracha no me di cuenta de que se me había levantado la falda hasta los muslos.

    Me levanté un poco para acomodarla y vi que a la chica le empezaba a realizar una tremenda mamada a uno de los actores mientras el otro se masturbaba.

    Mi mirada iba de la cara de Sergei a la escena que se producía a su espalda, ya no estaba tan cohibida, parecía que los combinados me estaban desinhibiendo.

    Tome los documentos y los empecé leer, quería despejar mi mente, volví a hablar y le plantee nuevamente todas las quejas de la comunidad y él siempre con una sonrisa en los labios, dejándome hablar, sin volver a interrumpirme, ni me dijo nada desagradable, parecía más bien que mis argumentos le parecían razonables

    De pronto a la espalda de Sergei pude ver como la chica que no dejaba de oler el frasquito se desnudó del todo.

    Yo por mi parte de forma automática deje caer mi mantilla de los hombros hasta el suelo, estaba empezando a sentir mucho calor, la chica se había tumbado en el sofá boca arriba y volvió a chupar la verga de su compañero, mientras el que se estaba masturbando dejo de hacerlo para abrirla de piernas y le metía un dedo en la vagina, el chico saco el dedo mojado y lo paso por los polvos blancos que previamente había esparcido por la mesita y se lo volvió a meter, era tan excitante que nuevamente estaba mojada.

    – Mariana!!!, era Sergei que estaba llamando mi atención, se ve que me había quedado tan absorta en lo que estaba viendo que dejé de hablar, cuando lo miré y volví en mí, tosí y di un sorbo de mi combinado, Sergei sonrió

    Como había perdido el hilo de la conversación miré nuestra mesa sin saber muy bien como continuar, en ella junto con nuestros combinados y un paquete de cigarros, estaban los tarritos que había visto oler a la chica y polvo blanco, los mire con curiosidad, en principio, aunque no estoy muy puesta en drogas pensé que era coca, pero cuando vi que se la metía a la chica en la vagina, pensé que sería algún otro producto del sex-shop, de los tarritos no tenía ni idea.

    Sergei al ver mi cara de curiosidad, cogió uno de ellos y me dijo:

    – Es Popper

    Yo no había escuchado en mi vida ese nombre

    – ¿Popper?, pregunte.

    – Si, cuando lo hueles aumenta el placer sexual

    Solté una carcajada nerviosa, pensé en mi marido y pensé en que no estaría mal aumentar nuestro placer sexual, como mencione, hace mucho tiempo que en mi relación lo hacíamos poco y demasiado rápido, yo casi no me enteraba, definitivamente necesitaba aumentar mi placer sexual.

    Pero claro estos eran mis pensamientos y de ningún modo se los iba a trasmitir al ruso, ni le dije que, no me vendría mal un tarrito de esos o más de dos.

    Pero como si estuviera leyéndome el pensamiento, Sergei abrió el tarrito y me dijo:

    – Huélelo, te gustará

    Yo que soy muy recatada normalmente habría dicho que no, pero claro la curiosidad mato al gato y llevaba unos cuantos tragos encima y con la excitación que llevaba por el show frente a nosotros, lo hice.

    Al olerlo, note un olor dulzor, parecido a la acetona de las uñas, totalmente inofensivo y lo hice de nuevo, una sensación de calor ardiente empezó a recorrerme el cuerpo, me sentía muy bien, me apoye en el respaldo de la silla, me levante la melena con los brazos, eleve mis pechos y suspire, definitivamente el Popper te hacía sentir muy bien, alargue mi mano hacia mi bebida, di un sorbo y volví apoyar la espalda, en estas maniobras de echarme hacía adelante y hacía atrás, y al hacerlo sin ningún tipo de cuidado, mi vestido había dejado ya hace mucho tiempo de taparme los muslos, y difícilmente me tapaba las bragas.

    Pero claro entre lo que había bebido, la cálida sensación y una especie de euforia que me estaba embargando, yo no me di ni cuenta.

    En este momento al mirar a Sergei, escuche que estaba argumentando sobre los problemas de la comunidad, pero una sonrisa burlona asomaba a sus ojos, mire a su espalda y vi al chico entre las piernas de la chica chupándola, lamiéndola, mi calor se hizo más intenso y entreabrí mis piernas.

    Sergei que no me quitaba ojo, me dijo

    – ¿Quieres olerlo de nuevo?

    Como un autómata afirme con mi cabeza, sentándose a mi lado, me lo dio a oler.

    La sensación fue liberadora, como si me faltara el aire, abrí más la boca, el oxígeno me parecía llegar cada vez más adentro, no jadeaba, pero respiraba muy profundamente, vi a los actores y uno estaba follándola a cuatro patas, mientras ella seguía comiéndole la verga al otro, que lenguaje Mariana.

    Mi calor ya no podía subir más, de repente note como una mano subía por la cara interna de mi muslo, en ese momento de la comunidad y mi familia no me acordaba de ellos.

    Mi cuerpo estaba totalmente receptivo, esa mano subía y yo ansiaba que encontrara la puerta de mi deseo, abrí más las piernas para indicarle el camino, poco a poco note como unos dedos desconocidos se abrían paso entre mis bragas, si bragas, si yo hubiera planeado esto quizás me habría puesto ese conjunto de lencería tan bonito y sexy que me había comprado en días anteriores.

    Pero como yo venía a hablar de la comunidad y no a portarme como una golfa, que para ese entonces poco me importaba, la mano conocedora de lo que se hacía aparto el algodón y encontró lo que buscaba, el primer dedo fue liberador, no sé si abrí más las piernas, tampoco sabía si podía abrirlas más, pero el anhelo que sentía fue calmándose, primero fue uno, luego dos, de pronto me encontré con tres dedos en mi interior.

    No fue una tarea tan difícil, mi vagina estaba lubricada por sus líquidos, Cesar pocas veces me masturbar con sus dedos, últimamente le parecía algo inmoral, por lo que al ser una situación a lo que ya no estaba acostumbrado lo dejo hacer.

    – Aaahhh!!! gemí y me recosté en la silla dejándome llevar, me gustaba, hacía mucho tiempo que mi marido no me tocaba, esa mano no buscaba nada más que mi disfrute, no solo satisfacer de forma rápida un instinto primario, me acariciaba de una manera apasionada, entraba y salía a veces suave y lento, en otras ocasiones lo hacía rápido y fuerte.

    – Siiii, sigue así, ¡¡Dios que rico!!, empecé a decirle

    – Estas bien apretadita, me dijo Sergei, para llevarse sus dedos a su boca y lamerlos, de esta forma lubricarlos y volver a su labor.

    No sé cómo o en que momento me encontré recostada en el suelo, había alfombra muy suave con lo que la sensación era muy agradable, vi mi mantilla y mis bragas en el suelo, no supe en qué momento me las había quitado, pe no me importaba, una pequeña sonrisa de satisfacción llego a mi rostro, estaba gozando como nunca.

    Sergei en ese momento acerco su boca a la mía y como desespera empecé a besarlo, fue un beso de lo más apasionado, su legua jugaba con la mía, mientras su mano seguía en mi vagina y jugando con mi clítoris, me excitaba demasiado.

    – Mmmm!!, era lo único que pudo pronunciar

    Sus dedos entraban y salían rápidamente haciendo que mi cuerpo vibrara, jamás en la vida había sentido tan rico.

    Me sentía como en otro mundo, como en una realidad alterna donde la esposa y madre feliz no existían, ¿Dónde había quedado la mujer que hasta hace algunos minutos era casta y mojigata?

    En ese momento ocurrió algo que nunca había sentido y me ocasiono una sensación extraña, pero demasiado placentera.

    – Detente por favor me voy a orinar!!, grite en mi ignorancia, en el momento que sentí que una gran cantidad de fluidos iba a salir de mí.

    – Créeme que no es eso, me dijo Sergei, tendrás un Squirt, algo que no sabía que era en ese momento

    – Meee… voooy… aaa… correr, grite tan fuerte como nunca lo había hecho, fue algo indescriptible no creía que fuera posible que es gran chorro saliera de mí, estaba volviéndome loca de placer.

    Sergei saco su mano de mí, y empezó a besar mi vientre y fue bajando más y me abrió las piernas y empezó a chuparme, no lo hacía por cumplir como pasaba últimamente con mi marido, parecía que le gustaba.

    – Estas muy rica Mariana, el sabor de tu vagina es de lo mejor que he probado

    Cada lametón me hacía elevar todo mi cuerpo, de pronto note como su lengua me penetraba, no era profunda, pero si exigente, como si me taladrara, al mismo tiempo cuando salía sus dientes mordían mi clítoris.

    – Duele, pero me gusta cuando me muerdes sigue haciéndolo, le pedí

    Estaba en el séptimo cielo cuando mi ruso, acerco el delicioso tarro a mi cara, no pregunto, lo abrió y yo deseosa acerque mi nariz y olí, otra oleada de placer se apoderó de mí, arquee mi espalda y me expuse todo lo que podía.

    En un momento dado, poco a poco los actores se acercaron a donde estábamos, siguieron a su rollo, pero más cerca de nosotros, de pronto miré a la mesa y a Sergei, él sin pregúntame, como si hubiera escuchado mis deseos, cogió los polvos de la mesa hizo un par de líneas y me miró, a esas alturas no me importaba nada quería probar todo así que me acerque a la mesa, Sergei me indico lo que tenía que hacer.

    – Tápate un lado de la nariz y aspira, así lo hice y esnifé una de las líneas,

    Que sensación tan extraña y placentera a la vez, rápidamente note que los efectos del alcohol desaparecían y solo quedaban las ganas de pasarlo bien y el hecho de que seguía caliente.

    Sergei tomo la otra línea con su lengua, yo toda laxa y excitada asentí y esa lengua que me taladraba hace un minuto volvió a hacerlo esta vez cubierta de polvo blanco, la sensación fue indescriptible, nunca en mis muchos años había experimentado nada así.

    Las drogas me estaban haciendo su efecto, me volví toda una puta y zorrona, dándome la vuelta con el vestido en la cintura, le ofrecí mi coño a cuatro patas.

    – Por lo que mas quieras no dejes de comerme, soy toda tuya, no me importaba nada en eso momento solo disfrutar del sexo, como nunca lo había hecho.

    – Sabia que te gustaría, dijo mi ruso.

    En eso Sergei se bajó la cremallera y sin bajarse los pantalones siquiera, se cogió la polla, yo miré curiosa y abrí los ojos como platos al ver semejante instrumento en sus manos, mi marido estaba bien, pero claro no tenía con que comparar, ya que él había sido el único hombre en mí vida, la de Sergei era gruesa, venosa y más larga que la de mi marido, Dios la superaba con creces.

    Sin preguntarme y sin más preámbulos, me empaló, la embestida casi me hace caer de bruces sobre la alfombra, pero afiance mis manos y espere gustosa la siguiente embestida, con cada una de ellas mi placer iba en aumento

    – Ahh papi, así papi, dame más, que rico me coges, parece que el Popper y la coca estaban haciendo de las suyas y yo estaba en el cielo, a la mierda la comunidad, la familia y mis prejuicios, el ruso estaba haciendo que me olvidara hasta de mi nombre

    – Te gusta putita, era la primera vez que alguien me llamaba así, lejos de ofenderme me enloqueció

    – Si así, ¡¡¡cógeme… duro!!!, papi dale.

    Sergei lo hizo más fuerte, el rápido mete y saca del pene de mi ruso me volvía loca, entre embestida y embestida, uno de los actores, el galancete del día anterior se acercó mucho a nosotros, estaba prácticamente pegado a mí, y en un momento dado, al abrir los ojos me encontré con su verga delante de mis ojos, era sonrosada y muy grande, aún más que la de Sergei, se la había cubierto de polvo blanco y yo como sin querer saque mi lengua y la lamí, más que nada para chupar el polvillo.

    Pero me gusto, me gustó mucho, empecé a chupar esa polla sonrosada, mientras Sergei una y otra vez me embestía, dos hombres para mí, mi cerebro no podía registrar una situación similar, pero como me gustaba, no pensé más, solo les pedía que no se detuvieran, que hicieran de mi lo que quisieran.

    – Dios que placer no paren, soy suya, no dejen de cogerme, papi dame más duro, ¡¡ruso cabrón, métemela toda!!, estaba irreconocible, nunca en mis cabales hubiera dicho tal cosa, pero en ese momento no me importaba.

    Las drogas y el alcohol consumido me habían transformado en otra persona, quería probar todo esa noche, sentía que me podía comer el mundo, aunque en ese preciso instante me estaba comiendo algo mejor.

    Sin dejar de chupar la otra verga voltee hacia la otra pareja y vi algo que me dejo en shock, y pensé que tenia que probarlo yo también, de repente mi ruso como si supiera lo que estaba pensando sin dejar de taladrarme me puso un dedo en el culo.

    – ¡Aaahhh!, grité al sentir esos dedos intrusos que juguetean en mi interior, sentí lo húmedo de esos dedos y empecé a tener miedo, pensé que me dolería, pero no paso así, mi culo hasta ese momento virgen, se relajo y con vida propia, podría decirse, se abrió bien, se estaba preparando para que lo terminen de desvirgar.

    Sergei que parecía un pulpo porque le faltaban manos, se acercó a la mesa y se embadurnó un dedo de nuevo en el bendito polvo blanco, después de habérselo chupado con deleite, ese dedito blanco, fue directamente a mi ano, como si lo estuviese esperando toda la vida se dejó hacer, no me dolió al contrario, me corrí con solo dos entradas del ese maravilloso dedo.

    Mariana, un tío follándote y con un dedo en tu culo y otro con su polla en tu boca, vamos a ver que tú eres toda una señora, que eres la presidenta, un lapso de conciencia llego a mí, pero solo fue por un ínstate, volvía sentir esa deliciosa polla moviéndose en mi vagina me encantaba sentir su dedeo en mi ano, era fenomenal nunca en mi vida había tenido tanta excitación.

    Sergei como si leyera mis pensamientos dejo de follarme y se dedicó a chupar esa parte de mi cuerpo que hasta hace un minuto estaba virgen, me lo rodeaba con la lengua y a cada pasada una oleada de calor me recorría desde la punta de los pies hasta la polla del guaperas.

    – Tienes un culazo espectacular, Mariana, de seguro que tu marido jamás te ha tocado aquí- en ese momento sus dedos pellizcaron fuertemente los cachetes de mi culo, a lo que nuevamente reaccioné con un grito, más de placer que de dolor y empecé a venirme nuevamente, al mismo tiempo que al que se la estaba chupando me lleno toda mi boca con su semen, era la primera vez que también alguien lo hacía y fue delicioso.

    Me descoloque, tenía una lengua en el culo, me acababa de correr y una verga se había venido en mi boca, al mismo tiempo que otra lengua que me chupaba el clítoris. A ver organización, quien puede explicarme esto, son muchas lenguas.

    Me volví y vi a la rubia espectacular tumbada entre mis piernas, chupándome con un deleite, que me dejo fría, perdón caliente muy caliente, al mismo tiempo me pellizcaba los pezones, Dios cuando me había quitado mi vestido, no, simplemente me habían desatado el nudo del cuello y colgaba de mi cintura, pero mis grandes tetas liberadas bamboleaban bajo mi cuerpo y la rubia no dejaba de masajéamelas. De repente, note unos dedos en mi coño, la rubia que aparte de chupar buscaba donde agarrarse, y unos dedos finos entraban y salían, aferrándose a mí.

    – Ah que rico, exclame, estaba que me moría de placer ya que era mi primera vez también con una mujer

    – вкусно, это деликатес богов, la escuche decir

    Sergei al instante me tradujo

    – Irina, dice que tue coño esta delicioso, que es un manjar de dioses

    Como si supiera lo que iba a pasar el guaperas de la polla sonrosada se retiró de mi boca, justo en el momento que Sergei hacía una incursión en mi culo, al principio no fue bien recibida, me dolía era muy gruesa, pero junto con los mordiscos y los dedos de la rubia mis defensas huyeron en retirada y una polla gruesa lleno mi agujero.

    – ¡¡Nooo!!, grite de dolor cuando me metió por completo su descomunal falo por el pequeño orificio anal

    Al principio, sin mucho movimiento, pero en cuanto encontró cómodo dentro de mí, me bombeaba a su ritmo y yo me partía en dos de placer

    – ¡Ahhh!!!, no dejes de meterla maldito que te mato, cógeme pinche ruso, ya no son gritos lo que sale de mi dulce boca de casada, ya son gemidos, y no de dolor, sino gemidos de autentico placer, placer que va en aumento, estaba fuera de mí, me corrí, como nunca creo que me corriera.

    – Te voy a hacer adicta a esto…. Tienes cara de que te encanta el sexo anal, bramó Sergei totalmente fuera de sí

    Irina no paraba de comerme y Alexey (que así se llamaba el guaperas de la polla sonrosada) volvió al ataque, esta vez yo la chupé con fruición, la necesitaba era mi punto de escape, hasta que Sergei se corrió, se salió de mí y yo caí tumbada en la alfombra.

    Entonces Alexey le dijo algo en ruso a Sergei

    – ты должен сделать дубль, y estos se rieron

    Se sentó en un pequeño taburete y me indico que me subiera, tenía las piernas entumecidas pero mi cuerpo aun quería más, me subí y me la metí de golpe en el coño, era mucho más grande y larga que la de Sergei pero mi coño se la comió entera, empecé a menearme con furia, de pronto note algo en mi culo mire para atrás y era Irina, la rubia espectacular con un consolador metido en una especie de cinturón no me lo podía creer, ella me sonrió maliciosamente, embadurno el consolador en una especie de gel y lo fue introduciendo poco a poco, en unos minutos me encontré con dos pollas dentro de mí que no paraban de bombearme placer, creo que me corrí dos veces más, perdí la cuenta.

    – Dios, soy muy puta, cójanme, no dejen de hacerlo, malditos rusos de mierda, gritaba extasiada de placer

    Irina que era una guarra de mucho cuidado, mientras me partía el culo en dos me pellizcaba los pezones, me mordía el cuello con furia y me daba fuertes cachetadas en mi culito.

    El otro ruso Dimitri se acercó a nosotros y me dio a chupar su polla, la cual no era tan grande, pero si mucho más gruesa que la de sus compañeros.

    – Así Mariana… demuéstrame que eres una puta, me decía Sergei, lo cual hizo que me moviera más frenéticamente si es posible.

    – Así…así… no paren, jadea fuera de mí, mis pechos se movían de forma hipnotizante, subiendo y bajando, perlados de gotas de sudor, impresionante.

    De esta forma estuvieron al menos cuarenta minutos más, me cambiaron de postura varias veces, parecía una muñeca, en un momento de movimiento vi como Sergei estaba cerca nuestro con una cámara, madre mía me estaban grabando, pero no lejos de incomodarme y en el estado de perversión en el que estaba me excitó aún más, casi esbocé una sonrisa a la cámara.

    Justo cuando creía que iba a desmayarme de placer Alexey se levantó y apuntando su polla a mi cara se masturbo unos segundos, la corrida fue descomunal cinco o seis grandes chorros de espeso y caliente semen cayeron sobre mi cara, y este empezó a chorrearme, la rubia se me acerco y empezó a lamerlo, hábilmente no dejo que nada cayera a la alfombra, lamía mi sudor y el semen, mi frente, mis ojos, mi boca, después nos fundimos en un tremendo y húmedo beso que me dejó sin respiración.

    Cuando toda la excitación bajo, no sé como y sin despedirme, recogí mis cosas como pude y me fui corriendo, me acosté y prácticamente no tarde ni unos segundos en dormirme.

    A la mañana siguiente, cuando desperté, tenía un mensaje en mi móvil de Sergei, recordaba haberle dado mi teléfono durante la charla inicial, en el junto a tres fotos mías una durante la penetración doble, otra con la pequeña orgia y otra con toda la cara llena de semen, me decía, eres libre de elegir tu camino.

    Tú decides.

    ¿Continuará?