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  • Mi vecina quiere ser mi esclava

    Mi vecina quiere ser mi esclava

    -Gracias por otro finde maravilloso

    Nos dimos un beso y se marchó.

    Con ella nunca sabía cómo podía ser el finde, se sometía completamente a mi, así que podía improvisar que siempre lo aceptaría. Un regalo difícil de obtener.

    Nunca pensé cuando la conocí que esto fuera a terminar así. Fue una de las veces que volví a casa, a Galicia, de donde soy originario. Volví, visitas de rigor, y a mi casa a descansar. La Coruña es un sitio tranquilo para vivir y siempre era una buena opción desintoxicarse del ruido de mi vida habitual. Después de un par de días coincidí con los vecinos de enfrente. La última vez que estuve vivía una chica soltera con su hija, con la que también tuve un affaire aunque no tenía contacto con ella, así que me sorprendí de los nuevos vecinos. Una pareja con una niña, nada extraño. Ella era dominicana, alta y con un cuerpo bastante bueno para sus 40 y pico años. De cara era muy normal, pero siempre llevaba tacones así que mi radar empezó a funcionar.

    Su marido estaba bastante fuera de casa, más tarde supe que trabajaba de camionera y de pescador así que pasaba días fuera. Ella era limpiadora aunque estaba en el paro. Tras un par de encuentros en la escalera, llegó el día en que nos cruzamos tomando un café en el bar de enfrente del portal. Charlamos un rato, donde me dio toda esa información antes mencionada. Todo quedo ahí, sin más, eran charlas agradables pero a mi cada vez me ponía más cachondo. Seguí con mi vida relajada de vacaciones.

    Hasta que un sábado la casualidad nos llevó a donde estamos. Yo estaba en casa aburrido, mis amigos estaban ocupados y decidí que bajaría a tomar una cerveza viendo el partido. Me quedaba una semana en casa y me apetecía salir un rato. Estaba casi listo cuando escuché la puerta de enfrente. Se oían un par de voces así que aproveche para salir y forzar un encuentro.

    – Hey hola que tal?

    – Hola Giani, cómo estás? Mira este es mi vecino, un chico majísimo. Ella es mi hermana

    -Hola encantado

    Su hermana venía a recoger a su hija. Su marido llegaba el domingo y ella iría a buscarle así que la hermana cuidaría de su hija hasta el día siguiente.

    -Genial, pues yo bajo a tomar una cervecita enfrente que dan el partido.

    -Muy bien pues disfruta guapo.

    Baje al bar y me quede pensando en si debería de haber sido más sutil o tirarle alguna indirecta. Pero bueno, lo hecho, hecho está así que me pedí una cerveza y me puse a ver el partido. Unos 20 minutos después escuché el ruido de unos tacones entrando al bar, me giré, y allí estaba ella.

    – Hola Giani, me puedo sentar? Me aburría en casa…

    – Si claro, por favor

    Empezamos a hablar. Primero temas sin importancia, pero poco a poco empezamos a entablar conversaciones más profundas, hasta que empezamos a hablar de sexo. Llevábamos unas 3 cervezas y la lengua empezaba a soltarse:

    -Llevo tanto sin que mi marido me satisfaga de verdad…

    -Pues si quieres yo esta noche te hago sentir eso que hace tanto que no sientes

    …no sé qué paso por mi cabeza. Fue decirlo y arrepentirme. Y si solo estaba charlando? Como miras ahora al vecino?

    Pero no… no estaba charlando. Sin contestarme pidió la cuenta:

    – Sube en 5 minutos.

    Esperé impaciente los 5 minutos y subí. Entré a casa primero, me eché colonia y cogí unas esposas y un rollo de cinta que guardé en el bolsillo.

    Timbré y abrió la puerta. Ahí estaba ella, con esa piel de ébano, el pelo suelto, un conjunto de sujetador, tanga y medias y unos tacones negros altísimos. La besé y nos fuimos besando hacia el cuarto.

    Llegamos y la tire encima de la cama:

    -Te apetece jugar de verdad? -le pregunté

    Solamente asintió.

    Empecé a buscar con la mirada y vi unas medias encima de una silla. Las cogí y le vendé los ojos. Se le escapó una sonrisa.

    Acto seguido, le subí los brazos hasta el cabecero y le esposé las manos. Ella respiraba agitada.

    La empecé a besar, de abajo a arriba. Pies, piernas, ombligo, tetas, hasta que volví a su zona íntima. Le quité el tanga y la empecé a comer. Mi lengua lamia su clítoris mientras mis dedos la penetraban. Empecé a lubricar su ano con sus propios fluidos y la empecé a penetrar también con un dedo. Sus piernas temblaban y su respiración era cada vez más agitada.

    Cuando creí que era el punto, cogí la cinta y le tapé la boca. Gire su cuerpo, quedando las esposas cruzadas, se puso a cuatro patas y empecé a follarla. Perdí la cuenta del tiempo pero fui alternando entre culo y coño. Me corría, y jugaba con ella hasta que volvía a estar a tono. Hasta 3 veces pude correrme. Entremedia, para recuperar el tono, la miraba, la azotaba… le saqué fotos, vídeos, me restregaba por todo su cuerpo. La última vez le cambié las esposas del cabecero y la espalda, se puso de rodillas y me la chupo hasta que vacíe lo poco que quedaba en su boca. Después de eso la solté. Me dijo que se iba a duchar y que podía hacerlo yo si quería también. Aunque yo vivía al lado y mi idea era ducharme en casa. Ella se duchó primero mientras me vestía, me iba a ir pero me ofreció un vino, así que me duché finalmente y cuando salí había preparado un picoteo.

    -No sabía que te gustaba el sexo duro -me dijo ella.

    -Si… la verdad que es difícil encontrar gente con quien compartir estos gustos.

    -Ay papi, pero lo haces muy bien, hacía años que no sentía esto. Siempre me he sentido muy atraída por ser sumisa y a mi marido no le gusta mucho.

    Charlamos un rato, me comentó que tenía que disimular cuando estuviese su marido y nos cruzásemos, que era muy celoso y que sospecharía de cualquier actitud extraña, aunque le conté que en unos días me tendría que marchar de vuelta a Londres.

    – Y cuando volverás? Me gustaría volver a verte

    – Pues no sé cuándo tengo vacaciones, pero intentaré venir pronto.

    – Y tienes novia Giani? O eres soltero?

    – Pues llevo un tiempo soltero, es difícil encontrar una persona afín.

    – Haces a menudo estas prácticas con las chicas con las que estás?

    – Alguna que otra vez siempre que se dejan.

    Entonces, ya me preparaba para irme cuando me pide que espere. No esperaba su reacción, pero algo despertó en ella que creía que no podía dejar pasar:

    – Mira Giani, yo llevaba mucho tiempo buscando algo así. Quiero ser sumisa, que me traten como una perra, que me follen de todas las maneras, que me torturen sexual y físicamente. Tengo una vida que no puedo romper pero si estás dispuesto podemos vernos de vez en cuando. Buscar un sitio discreto, un hotel o algún sitio. Yo buscaré una excusa para escaparme unos días de aquí. Que te parece?

    Ese fue el comienzo. Un nuevo mundo de abrió ante mí. Una auténtica sumisa, una mujer dispuesta a ser dominada por mi, durante un periodo largo. No una sesión, no un polvo duro, una sumisa. Sin ataduras, sin celos, sin relación, vernos 3 días y dedicarlos al bdsm.

    El sueño se hacía real, tenía tanto mi casa en Londres, donde estaba currando más en invierno, como la de Mallorca. Así que le propuse vernos de vez en cuando. Yo montaría algo en un cuarto vacío en el piso de Londres, y ella buscaba una excusa para escaparse unos días. Nos intercambiamos el teléfono y me fui.

    Al día siguiente recibí un mensaje:

    -Estoy deseando comenzar.

    Pasó esa semana y me marché. Llevaba unos días trabajando. Había pensado en ella varias veces, aunque estaba ya con nuevos objetivos cuando recibí un nuevo mensaje:

    – Ya tengo excusa. 

    Decidí esa misma tarde ir a un sex shop y comprar algunas cosillas. Llegue a casa y prepare el cuarto para que se volviese lo más cálido posible en cuanto a temática bdsm:

    – Ya tengo espacio. Ven cuando quieras

    No pasaron ni 10 min cuando me contesto:

    -El próximo martes llegó, a las 11:00. Tu sumisa necesitará que la recojan.

    Llegó el día y la fui a recoger. Le di un beso en la mejilla y fuimos en metro a mi casa. No nos habíamos dirigido la palabra, hasta que en el metro le di una mochila. La abrió y miro lo que había. Sin decir nada, saco las muñequeras y el collar y se los puso. Seguimos sin hablar nada hasta llegar al portal. Nos montamos en el ascensor, y ella enganchó una cadena que había en la mochila al collar, y me la ofreció. Tras cogerla, se puso de rodillas. Así salió del ascensor y así entró en el piso.

    Ese día comenzaron nuestros encuentros, los que contaré en otro relato.

  • Infidelidad con mi cuñado camionero (Parte 3)

    Infidelidad con mi cuñado camionero (Parte 3)

    Como les había contado en el primer relato a mi cuñado José Luis le habían otorgado unos días de descanso y por eso había armado una fiesta familiar en la cual ustedes ya saben lo que sucedió, luego de esa fiesta pasaron 2 días en los que tuve asomos de arrepentimiento, de cargo de conciencia y me sentía mal cada que miraba a Eduardo y a mis hijos y aunque a veces recordaba lo que sucedió con José Luis y me mojaba no podía evitar sentirme mal.

    Resulta que mi hermana Belén le propuso a José aprovechar aún más esos días que tenía de descanso y le propuso ir a pasear a la playa, específicamente a Cartagena, la idea era irse lo tres incluyendo obviamente a mi sobrino Carlos José.

    Esto me lo contó Belén con la idea de que nosotros también nos animáramos y los acompañáramos para que el paseo fuera más entretenido y tener con quien conversar, beber algo y reír, a mí no me gustaba la idea de ir con ellos a ese paseo porque sabía que con solo ver José Luis corría serio riesgo de perder el juicio y de volver a portarme mal, pero Eduardo y mis hijos insistieron tanto que no me quedó de otra que aceptar, aunque me sorprendió la actitud de mi hijo Miguel considerando que aborrece a José, pues siempre ha sospechado de que mi cuñado tiene otras intensiones conmigo.

    Mientras hacía maletas y empacada mis vestidos de baño y mi ropa interior ya no pensaba en que le gustaran a mi marido si no a mi cuñado.

    Llegó el día de viajar y en el aeropuerto ya nos esperaban Belén, mi sobrino Carlos José y mi cuñado José Luis.

    José: Hola familia, que bueno que se animaron a pasear con nosotros, les aseguro que la pasaremos muy pero muy bien…

    En ese momento José y yo nos miramos y él me sonrió, yo ya sabía que no iba a desaprovechar la ocasión para hacerme suya de nuevo y lo peor era que yo también quería. El vuelo duró un poco más de 40 minutos y al llegar al hotel nos dispusimos a organizar la ropa en los armarios para luego salir a recorrer un poco y tomarnos algo para refrescarnos, en Cartagena hace mucho calor y el clima es bastante húmedo. Mis hijos y su primo Carlos José quisieron salir un rato a la playa mientras Eduardo y yo nos quedamos un rato en el bar del hotel, a los pocos minutos se nos unieron Belén y José…

    Belén: y bueno, acá estamos familia para que la pasemos deli y descansemos, tanto trabajo también merece una recompensa

    Eduardo: brindemos por ello y porque estos días sean más que placenteros.

    José de vez en cuando me miraba y yo a veces lo miraba y otras miraba hacia otra parte. Eduardo me besó y dijo…

    Eduardo: ups, se me quedó el celular en la habitación, ya regreso

    Belén: mientras yo voy al baño

    Se fueron cada uno a sus cosas, José se quedó en su lugar mirando su celular y yo mirando a Eduardo mientras se alejaba hacia los elevadores, cuando Edu entró José se acercó…

    José: y qué cuentas cuñada, cómo te terminó de ir luego de la fiesta

    Yo: perfecto, sin problemas, dormí bien y a ti?

    José: bien, sin novedad alguna, Belén estaba un poco inquieta y pues, terminamos follando, eso me ayudó luego a dormir como un bebé.

    Yo: mmm que bien…

    José: aunque nada se compara con la que nos dimos tú y yo en la cocina

    Yo: me parece que deberíamos dejar eso en el olvido, por el bien de mi familia y la tuya

    José puso una mano en mi pierna y se me quedó mirando, mientras subía su mano…

    José: olvidar? nunca voy a olvidar que por fin me follé a mi cuñada y estoy seguro que en este paseo va a suceder algo más, tú también quieres, solo que te haces la dura.

    Su mano ya estaba en mi muslo y cerca de mi entrepierna, yo se la retiré y me moví hacia un lado para evitar el contacto visual de frente, de lo contrario podría suceder algo y ser vistos, así que tomé distancia, además Belén ya regresaba del baño.

    Belén: de qué hablan?

    José: del calor que hace acá, me muero por entrar a la piscina un rato

    Belén: vale, vamos a la piscina, pero les cuento que esta noche hay pista de baile en el salón social del hotel y no me lo pienso perder, ya sabes Nora para que le cuentes a Edu y vamos los 4 a bailar un rato.

    Llegó la noche y Edu y yo nos preparamos para bajar a la pista de baile y pasarla bien, yo me puse un enterizo color negro ajustado que llegaba hasta un poco arriba de las rodillas, tenía una tanga y el comienzo del hilo se notaba por debajo de dicho enterizo, no me puse brasier y mis pezones de vez en cuando resaltaban por debajo de la tela, nuestros hijos y su primo se quedaron en nuestra habitación viendo Netflix.

    Al llegar ya nos esperaban en una mesa mi hermana y mi cuñado, por la disposición de la mesa me tocaba sentada al lado de José, pues mi lugar estaba un poco más ajustado y un hombre quedaría incómodo, el lugar ya estaba repleto de gente bailando, ellos aún no habían pedido y mi marido se levantó y se dirigió hacia la barra para comprar lo que beberíamos esa noche, en ese momento mientras hablaba con Belén José aprovechando la oscuridad del lugar comenzó a tocarme las piernas por debajo de la mesa, yo las tenía cruzadas, me tocaba el muslo derecho y yo miraba hacia la barra para que Edu no se diera cuenta de lo que pasaba, yo ya era cómplice del atrevimiento de mi cuñado, hasta que mi marido llegó de la barra y José retiró su mano, en ese momento comenzó un set de merengues seguidos y nos dispusimos a bailar, obviamente mi marido y yo y mi hermana con José, luego de varios minutos de dar vueltas y bailar apretados José propuso cambiar de parejas, Edu y yo accedimos y seguimos bailando pues el set aún no terminaba.

    José: estas muy bella y provocativa con ese vestido

    Yo: gracias, tú también te ves bien

    José: que ricas piernas tienes, me moría por tocártelas, lástima que las tenías cruzadas

    Yo: no empieces, nos vas a dañar el paseo a todos

    José me apretó un poco más y mis tetas de nuevo se abultaron contra su pecho y una de sus manos bajó un poco más de mi cintura y se estacionó en el comienzo de mi culo.

    José: tranquila cuñada, acá no va a pasar nada que tu no quieras que pase, aunque no te niego que me traes caliente y verte así vestida para mí me excita mucho, porque no me vas a negar que mientras te vestías pensabas en mí, pues te doy mi opinión, me gusta mucho tu vestido, provoca levantártelo y follarte con él aún puesto.

    Los merengues acabaron y nos dispusimos a regresar a nuestra mesa, aquello que me dijo José con total atrevimiento me trajo a la memoria escenas de lo que habíamos vivido en la cocina de su propia casa y comencé a llenarme de razones para volver a follar con él sin consideración hacia a los demás, comenzó a sonar una bachata…

    Yo: amor bailamos?

    Eduardo: no amor, tu sabes que yo no sé bailar eso

    Yo: José y tú, bailas bachata?

    José: más o menos, pero bailemos que bailando es como se aprende

    Salimos a la pista que se estaba llenando de parejas y sin querer nos fuimos perdiendo de vista de las nuestras, en parte yo estaba haciendo que eso pasara, José volvió a apretarme pero esta vez no encontró resistencia y mirando primero alrededor y segura que ni mi marido ni Belén nos veían me abracé a su cuello…

    José: que rico bailas mi amor, sueño con volverte a hacer mía, que rico que me bailes así pero sin ropa

    Yo: Eres un pícaro.

    Sonreí y lo besé, nuestras lenguas se entrelazaron mientras José me manoseaba el culo…

    Yo: para para para! Alguien nos puede ver

    José: que culo cuñadita, que rica eres, te uniste al paseo porque quieres que te coma otra vez verdad?

    Yo: si mi amor, quiero que me folles de nuevo, quedé con antojos de esa verga tan deliciosa que tienes, quiero ser tuya.

    Nos volvimos a besar y José me dio un último apretón de nalgas antes de volver a la mesa, yo tenía la cabeza de nuevo en blanco, solo quería que aquel cuñado mujeriego me incluyera en su lista de víctimas, cuando nos sentamos no volví a cruzar mis piernas esperando a que la mano de José me volviera a tocar y así pasó, mientras Belén y Eduardo bailaban José metió su mano por debajo de la mesa y comenzó a tocarme, pero esta vez yo abrí un poco mis piernas para que pudiera tocarme la vagina que ya estaba húmeda y pidiendo a gritos por su verga…

    José: que rica panochita mi amor, la tienes húmeda, me la quiero comer, la quiero penetrar hasta el fondo.

    Yo: me muero porque me la metas

    Eduardo y Belén volvieron a la mesa…

    Eduardo ya se veía un poco mareado por el alcohol y quería irse para la habitación entonces José propuso pagar la cuenta, dejar a Edu en la habitación y salir un rato a un deck social un poco más lounge en el último piso del hotel para disfrutar de la brisa de la noche, José me acompañó a dejar a Edu mientras Belén siguió hacia el deck para separar la mesa y pedir unos cocteles, al dejar a mi marido en la habitación con los chicos José me tomó de la mano como si fuera su mujer y en el ascensor nos besamos frenéticamente.

    José: qué tal si me la chupas en mi habitación antes de subir al deck

    Yo: me da un poco de susto, pero si me prometes que no nos demoramos vamos

    José apretó el botón del ascensor hacia el piso donde estaba hospedado mientras seguíamos besándonos, al llegar nos aseguramos que nadie nos viera entrar, al cerrar la puerta nos volvimos a besar pero era yo quien apretaba a mi cuñado y le cogía su rostro para asegurarme que no se me escapara y disfrutar de su boca, de su saliva y su lengua, mientras José se adueñaba de mi culo y me subía el vestido yo liberé mis tetas en su cara para que me las chupara, para que calmara el deseo de mis pezones por entrar en su boca y ser mordidos.

    José: que rica mi amor, que cuerpo, que delicia, eres mía, eres mi puta por el resto del tiempo

    Yo: por siempre soy tuya papacito

    José sacó su verga y sin decirme nada yo me puse de rodillas y comencé a pasarle la lengua para deleitarme con sus venas, José me agarró del cabello, de inmediato me la metí toda a la boca, tenía un sabor delicioso por la mezcla de pre seminal y sudor, le daba lengüetazos en la punta como si fuese un helado, yo estaba convertida en toda una perra chupándole la verga a mi cuñado mientras mi hermana, su esposa, nos esperaba en el deck y mi marido dormía con mis hijos en nuestra habitación.

    José: que rico como me la chupas cuñadita

    Yo: quiero que me la metas pero rápido, no nos podemos demorar

    Me puse de pie y José me terminó de subir el vestido, me mordió una nalga y me daba palmadas, me puso en cuatro con el vestido aún puesto, me corrió la tanga hacia un lado y me la metió de un empujón…

    Yo: ajj ajj ajj que rico mi amor, dame así papacito hermoso, que pinga tan rica tienes, me llenas toda mi amor dame dame así.

    José: que culo mi amor y es mío, todo mío, eres mi perra, mi mujer

    Yo: si cuñadito es todo tuyo, ya te lo ganaste, seré tu mujer el tiempo que quieras.

    Era un mete y saca delicioso, yo meneaba mi culo para que José gozara más y así gozaba yo también pues aceleraba el bombeo, le pertenecía, no había vuelta atrás, mi cuerpo tenía nuevo dueño y era mi cuñado José Luis y me encantaba saber que no sería la última vez que me dejaría comer por él.

    José aceleró aún más el ritmo y era señal de que estaba a punto de estallar, me lo sacó y me bañó la espalda de su semen, se sentía tan rico, incluso hasta el último momento pensé en decirle que me llenara de su leche, que se viniera dentro de mí sin importar lo que pasara, si quedaba embarazada de él, me excitó mucho pensar en quedar preñada de mi cuñado, sentirme llena de él, quedar marcada con su semen, pero eso hacía parte de mi excitación, cuando me recompuse y aclaré un poco mi mente agradecí que terminara fuera de mí, nos limpiamos con unos pañitos húmedos y cuando me estaba terminando de acomodar el vestido sonó el celular de José, era mi hermana Belén preguntando si ya subíamos, José le dijo que si y colgaron, antes de salir de su habitación nos besamos de nuevo sellando así nuestro pacto de amantes, José salió primero para asegurarse que no hubiesen moros en la costa y tomamos el ascensor, llegamos al deck y luego de unos cuantos cocteles y de miradas cómplices delante de mi hermana la noche acabó y nos dirigimos a descansar a nuestras habitaciones, el problema era que yo ya no sentía arrepentimiento alguno, es más, ya quería que llegara otra oportunidad a solas con mi cuñado.

  • Fantasías de un cuckold

    Fantasías de un cuckold

    Estas son algunas de las fantasías más calientes y morbosas que pasan por mi cabeza, hay de todos los tipo (Masturbación, Oral, Tríos, Lésbicos, Interracial, Orgias, Incesto…) todos bajos la filosofía del CUCKOLD. Están ordenados de menor morbosidad a mayor, lean hasta el final se pone realmente caliente.

    Si alguien quiere mandarme imágenes o anécdotas cumpliéndolas, o simplemente conversar sobre el tema, lo pueden hacer a la cuenta [email protected].

    Suave:

    – Que le digan cochinadas a tu novia en la calle.

    – Que tu novia se vista provocativa para salir.

    – Que tu novia baile sensual en una disco para calentar al personal.

    – Que tu novia salga a la calle sin ropa interior.

    – Que tu novia se quite la ropa interior en un lugar público.

    – Tener sexo con tu novia en un balcón mientras los miran.

    – Que tu novia se mee encima tuyo mientras te folla.

    – Bailar con tu novia y un desconocido en la disco.

    – Que le metan mano a tu novia en el bus.

    – Follar con tu novia en la playa o en un parque mientras un desconocido se masturba.

    – Enviar fotos de tu novia desnuda a otros hombres.

    – Que tu novia haga una video llamada con otro hombre y ver como ambos se masturban.

    Menos suave:

    – Que tu novia le haga una paja a un taxista contigo en el asiento de atrás.

    – Que se te quede la billetera en casa y para pagar la cuenta en una cafetería tu novia se la chupa al dependiente.

    – Que tu novia le haga una mamada a un vendedor para conseguir una rebaja.

    – Que tu novia le haga una paja a un desconocido en el bus.

    – Que en el tren mientras duermes tu novia se la chupa al pasajero de al lado y cuando te despiertas te sonríe con la leche todavía en su boca.

    – Ver como tu novia recibe al repartidor en ropa interior y le hace una mamada a este.

    – Follar con tu novia en la playa y dejar que se la mame al chico que los está mirando.

    – Acostar a tu novia sobre el capo del carro en un parking, y mientras te la chupa una chica le lame la vagina.

    – Decirle a tu novia que le chupe la polla a un amigo tuyo porque se siente mal.

    – Chuparle la vagina a tu novia mientras ella se la chupa a su amiga.

    – Chuparle la vagina a tu novia mientras ella se traga la polla de otro.

    Medio:

    -Taparle los ojos a tu novia y dejar que otro se la folle sin que ella se entere.

    – Taparle los ojos y dejar que otro se la folle para luego ponerle tu polla en la boca y que ella descubra la sorpresa de que tiene dos penes para ella.

    – Aprovechar que tu novia esta borracha para follártela con un amigo.

    – Quedar en un hotel para que folle con otro.

    – Que tu novia caliente a un chico en la disco y luego se lo lleva a casa para follar.

    – Que tu novia se folle a un chico en un baño público.

    – Invitar a un amigo a que se folle a tu novia.

    – Follar con otra pareja.

    – Hacer puta a tu novia por un día.

    – Pagar una apuesta dejando que se follen a tu novia.

    – Pagarle un masajista a tu novia que termine follándosela.

    – Ir al ginecólogo y que este le haga una revisión profunda y se la folle al final.

    – Quedar para que se la folle un negro.

    – Que mientras se cogen a tu novia en cuatro le haces un 69.

    – Follarte a tu novia con la leche de su amante todavía dentro de la vagina.

    – Lamerle la vagina a tu novia después de que su amante la llenara de leche.

    – Meterle la polla por el coño junto con otro hombre, hasta venirse ambos.

    – Ver como follan tu novia y una amiga.

    – Follarte a su mejor amiga mientras ella se folla al tuyo.

    – Hacer caminar a tu novia por la calle con leche de otros machos en la cara.

    – Pasar un día en casa común haciendo acciones cotidianas; cocinar, ver TV, ducharse, comer etc. solo que con la diferencia de que en cada una de ellas tu novia estará a tu lado follando con otro.

    Fuerte:

    – Estar en un hotel, y dejar la puerta entre abierta y que los dos chicos de la habitación de al lado los vean y se unan para llenarle los tres agujeros a tu novia.

    – Conocer a un chico en un camping, follársela los dos, y él busca a dos amigos más.

    – Recoger a tres tipos por la carretera, darte cuenta que tu novia se la está mamando a los dos de atrás y parar a un costado para cogérsela entre todos.

    – Ver como tres negros con grandes pollas se follan salvajemente a tu novia.

    – Tu novia se molesta contigo y se folla a cuatro tipos en un bar contigo mirando sin dejarte tocarla.

    – Invitar a cuatros amigos a casa y follarse a tu novia los 5.

    – Meter a tu novia en un agujero oscuro para que chupe muchas pollas.

    Más fuerte:

    – Juntar a 30 hombres para que se corran arriba de tu novia.

    – Ir a un cine porno para follar con tu novia y que se os unan muchos pervertidos a mirar y a hacerle cosas.

    – Amarrar a tu novia de espaldas a un árbol en un campamento militar y dejar que todo el que pase por allí se la folle.

    – Follarte a tu novia junto a un viejo con la polla bien gorda.

    – Ser un cornudo sumiso y que cuando tu novia vaya a follar con otro hombre tu escupes en su polla para lubricarla, le pones el condón y si cuando se la mete se sale tú la agarras y la vuelves a meter.

    – Follarte a tu novia con dos chicos más y venirse los tres en su boca para luego darle un beso y compartir.

    – Junto a tu novia limpiarle los restos de semen a un macho después de que se la coja.

    – Follarte a tu novia con tu padre.

    – Ver como tu padre y tu abuelo se follan a tu novia.

    – Follarte a tu novia mientras esta le come el coño a su madre.

    – Follarte a tu novia mientras esta le saca la leche a su padre con la boca.

    – Que un equipo de basquetbolistas te pillen follándote a tu novia y quieran follársela también, y le revientan todos los huecos.

    FIN.

  • Continúan las aventuras con mi vecina

    Continúan las aventuras con mi vecina

    Era la cuarta vez que venía a verme. Siempre llevaba el mismo guion, venía 3 o 4 días, los cuales pasábamos la mayor parte del tiempo juntos.

    Le había dicho a su marido que estaba aprendiendo inglés, que venía a unos cursos, y que además le daban trabajo como limpiadora en eventos puntuales, de ahí la excusa de los viajes.  Yo le escribía algunas cosas en una libreta, y le enseñaba cuatro tonterías para que pudiese parecer que aprendía algo.

    Pero no era a aprender inglés a lo que venía…

    Así que como siempre la fui a recoger y nos fuimos a mi piso. Yo tenía un dúplex al sur de Londres, en la zona de Fulham. La parte de arriba tenía mi cuarto, y ahí me había montado mi particular cuarto del bdsm.

    De hecho lo empecé a utilizar con otras mujeres. Una cruz, un potro, una tarima de madera, jaula, cadenas y argollas. Todo montado para crear un oasis de placer en casa.

    En los viajes a Mallorca había aprovechado para hacer un taller de shibari, así que dominaba el uso de las cuerdas. Ahora estaba aprendiendo a utilizar electricidad y aparatos más complejos, y ya empezaba a dominar otras técnicas.

    Así que decidí que esta visita sería diferente, más Kinki, más extrema. No quería otros tres días de atarla, azotarla y follarla atada una y otra vez.

    -Esta vez será distinto

    -Si señor

    -Quiero saber si estás preparada para afrontar castigos más duros

    -Estoy preparada para lo que usted mande, mi amo

    Automáticamente se me puso una erección. Solo pensar en torturarla…

    Sin más dilación, fuimos a la parte de arriba una vez llegamos a casa. Le ordené que se desnudase y comencé a atarla.

    Empecé por los codos, de ahí a las muñecas. Le hice un arnés con cuerda alrededor del pecho y de los hombros. Le resaltaba aún más las tetas. Termine con las rodillas y finalmente, le puse unas botas de tacón y le ate lo tobillos.

    Escogí la mordaza más grande que tenía, de esas que sientes que la mandíbula se desencaja. Se la puse y me fui al baño dejándola ahí.

    Comencé a llenar la bañera y me fui a buscarla.

    Habíamos acordado que si algo no iba bien, la señal que me daría sería pestañear muy rápido y muy seguido.

    La cogí en el aire y me la llevé al baño, la bañera estaba casi llena así que la metí en el agua. Ella me miraba con una mezcla de morbo y miedo.

    – Vamos a jugar con el agua vale? Te voy a ir ahogando poco a poco.

    -Mmmpfff

    Empecé a sumergir la cabeza. Le quitaba el aire entre 10 y 15 segundos. Cada vez le costaba más y se revolvía antes. La mordaza no le ayudaba a coger aire.

    Ella se ponía cada vez más nerviosa, pero esto no había hecho más que empezar. La bañera tenía dos argollas a los lados. Así que cogí una cuerda y se la puse en el cuello, a modo de soga. La até a una de las argollas, bien tensa.

    Mi vecina se revolvía como queriendo soltarse, pero las cuerdas mojadas cada vez se apretaban más. La soga no la dejaba respirar, e intentaba destensar la cuerda acercándose a la argolla, pero las botas resbalaban dentro de la bañera, así que hacia el efecto contrario. La soga no estaba apretada de todo, pero cada vez que se revolvía le pegaba tirones, y le cortaba el aire. Tenía el justo para no ahogarse pero la situación era muy angustiosa.

    Se empezó a revolver cada vez más fuerte, intentaba hablar pero era imposible y empezó a hacerme la señal:

    -Mmmpfff mmmpppfff

    Pero no le hice caso, me estaba masturbando y no paré la situación. Ella estaba cada vez más nerviosa, se había entregado y estaba completamente superada por la situación. Me corrí sólo del placer de verla en la situación límite, le resbalaban lágrimas por la mejilla, estaba llorando. Eché mi semen encima de ella y desaté la cuerda.

    Respiró aliviada, estaba recuperando el aire y me miraba temerosa. Pensó que la situación había terminado, pero acababa de empezar.

    Cogí una cadena y se la até a la cuerda de los tobillos, sobre las botas. La pasé a través de la argolla del otro lado y tiraba de ella. Cada vez que tiraba, sus piernas se elevaban y su cabeza se metía en el agua. Aguantó las dos primeras, a la tercera empezó a intentar decir algo a través de la mordaza…

    No la quise escuchar y la volví a sumergir. Salió del agua y lloraba mientras trataba de decir algo:

    -Cállate!

    -(…)

    -Me aseguraste lealtad verdad? Me dijiste que estabas dispuesta a todo?

    Asintió sin mirarme.

    -Yo te he sacado de la vida que odiabas, te he abierto este mundo, y a las primeras te quieres rendir?

    -… -dice que no con la cabeza.

    -Te voy a tener que enseñar una lección, aquí te vas a quedar un rato.

    Cogí la cadena y la subí más que nunca. Todo su cuerpo se introdujo en el agua. Se movía intentando salir, por momentos lograba sacar la cabeza, pero duraba apenas segundos fuera. Yo simulé salir del cuarto, cerrando la puerta y escondiéndome.

    Sin encargo esta vez no gritaba. Confiaba en mí, en que no la iba a dejar. Aprendió que su entrega tenía que ser máxima, que no la iba a dejar que le pasara nada. Y eso para mí fue el punto clave para saber que ya podría hacer con ella lo que quisiera.

    La solté y saqué de la bañera, tenía todo el maquillaje corrido. La puse de rodillas fuera, aún mojada, le quité la mordaza y le obligué a chupármela. Me corrí por su cara, y entonces la solté:

    -Dúchate y vístete, hoy hemos terminado. Si crees que esto es demasiado para ti, puedes marcharte cuando quieras. Puedes dormir abajo y mañana te coges un vuelo. Si quieres seguir y estás dispuesta a dejarte llevar hasta tus límites, métete en mi cama después de ducharte.

    Me metí en cama, terminó de ducharse y salió del baño. Bajó las escaleras. Esto se había terminado, pensé.

    Pero no, volvió a subir y se metió en mi cama. Por el momento, al finalizar las sesiones me podía tratar normal, sin tratarme por su amo. Así que me agarró por la cintura desde atrás y me dijo:

    – Aquí estaré mientras tú quieras. Tú me has enseñado el empiezo y quiero que tú me enseñes hasta donde llega.

    Me giré, y la besé. La puse boca abajo y le empecé a follar el culo. Apenas un par de minutos llegaron para correrme, mientras le agarraba la cabeza. Terminamos, me limpié y le dije al oído:

    -Prepárate que esto sólo ha empezado.

  • El ex de mi prima me hace su puta

    El ex de mi prima me hace su puta

    Su nombre es Facundo, un tipo desde mi punto de vista bueno para nada, pero no voy a negar que tenía algo que te atrae y eso lo sabía perfectamente mi prima Lucero.

    Ellos fueron pareja durante dos años, hasta que el la engaño con su compañera de trabajo.

    Este tipo siempre me cayó mal, cada vez que me veía me miraba de arriba a abajo me tomaba fotos, se me repaga el muy canijo, de hecho, un par de ocasiones me invitó a salir, como siempre me negué, o sea, es verdad que soy descarada, pero siempre tuve un límite.

    Pero después del rompimiento que tuvo con mi prima, él me empezó a seguir, prácticamente me acosaba, cada que salía a comer, él estaba en la esquina y me hacia la invitación, yo me negaba y continuaba mi camino o había ocasiones que saliendo muy tarde del trabajo él se ofrecía a llevarme a cas o invitarme a un bar y mi respuesta era que no.

    F: Hola Monique, oye vamos a bailar, tengo tiempo libre.

    L: Gracias, pero no puedo, voy atrasada en un trabajo, lo terminaré en casa.

    Pero el tipo era muy insistente, solo cuando mi marido iba por mí, o me veía salir con alguien él no se me acercaba.

    La situación se estaba saliendo de control mi prima me hacía preguntas, seguramente alguien le había contado que él me seguía, yo le dije que no había problema, pero ya me urgía salir de ese problema.

    F: Hola Moni, oye vamos a bailar, te ves estresada.

    L: Dios, ¿no te das por vencido?

    F: ¡Solo quiero pasar un buen rato!

    L: Dios, pero bueno, si con eso me deshago de ti, ¡vamos!

    Acepté salir con él, quería que me dejara en paz, así que tontamente creí que con un par de cervezas y un baile me dejaría en paz, pero me equivoqué, ¡Facundo llevaba otras intenciones!

    F: ¡Vaya!! ¡Te ves muy sensual!

    L: ¡Oye!! ¡Tranquilo galán, no abuses!

    F: Lo siento, pero es inevitable no sentir algo al verte, ¡más con ese lindo atuendo!

    L: En serio, bájale a tu ruido y sigue manejando, ¡si necesito piropos los pediré!!

    La verdad me molesto mucho su descaro, apenas unos minutos en su caro y ya me coqueteaba, pero bueno, la verdad no lo culpo, ese día llevaba mi minifalda negra a medio muslo, mi blusa escotada y entallada y unas botas de cuero negras, obviamente como la mayoría de los hombres, ¡estaba idiotizado viéndome las piernas y las tetas!

    Llegamos al lugar, él pidió un par de tarros de litro de cerveza oscura, la verdad no soy muy fan de la cerveza, pero esa sabia genial, en lo que tomábamos, él comenzó a platicarme como había sido su vida, como fue el rompimiento con mi prima y los difíciles momentos que pasó. No sé si era el alcohol, pero me comenzó a parecer interesante lo que me decía.

    F: ¿Vamos a bailar?

    L: ¡Ok, bailemos pues!

    Bailamos salsa, cumbia y un poco de banda norteña, la verdad bailaba muy bien, entre roce y roce él cada vez que podía me acercaba su miembro, el cual mientras bailábamos bachata sentí como se endurecía.

    F: ¡Hay Lety, me encantas!

    L: ¡Tranquilo, solo bailamos!

    F: ¡Perdón, es que estas buenísima, que suerte tiene Luis!

    L: Pues tú tenías un bombón con Lucero, ¡pero la dejaste ir!

    F: Lucero no te llega ni a los talones, ¡tú eres una diosa!

    Como me molestó lo que dijo, me retiré al baño, fui a retocarme la cara y a fumar, cuando salí él estaba sentado y me pidió me tomara el resto de mi bebida para irnos, yo asentí con la cabeza y tomé la cerveza, de pronto empecé como a perder la noción, hasta ese momento solo recuerdo que él me sonrió y me susurró algo.

    No sé cuánto tiempo me quedé ida, solo sé que, al empezar a recobrar la razón, me di cuenta que ya no estábamos en el bar, de hecho, estaba acostada en una cama y de pronto miré a Facundo estaba desnudo al igual que yo y me estaba lamiendo los pezones.

    L: ¿Qué pasa?, que haces?

    F: Que rico cuerpo, ¡esta mejor que como lo soñé y tus pezones saben delicioso!

    L: Quítate de mí, ¡depravado! ¡Te denunciaré!

    F: No lo creo, sabe, será mejor que cooperes, ¡de lo contrario Lucero sabrá que con quien la engañé fue contigo!!

    L: Bastardo, sabía que eras de lo peor, ¡suéltame ya!

    F: Ok, espero que estés preparada para enfrentar a tu familia, ¡jajá!

    L: ¡Maldito chantajista!!

    F: ¡Nena, no seas tan rejega, solo déjate llevar, total así no le mando nada a Lucero, me satisfaces, te libras de mí y en una de esas te gusta estar aquí!

    Lo miré con odio, pero pensando en que, por culpa de este maldito, se fracturara mi familia, dejé de forcejear y cerré los ojos.

    El sintió mi cambio y llevo su lengua a mis pechos, los lamía con delicadeza, sus manos acariciaban mis piernas subiendo a mis muslos y acariciando mi cadera.

    F: ¡Lety, estas buenísima!

    L: ¡Cállate!!

    Facundo continúo probando mi cuerpo, su lengua iba de mi cuello a mi cintura, bajaba por mis muslos hasta llegar a mis pies, como un hambriento se detenía a lamer mis entre piernas para lego morder mis muslos.

    Sabia donde tocar, la verdad poco a poco comencé a excitarme, me estaba fascinado como me lamia, él me pidió me diera la vuelta para besarme la espalda, lo hacía rico, sentía muy rico su lengua en medio de mi espalda, bajaba por mis nalgas las cuales lamía como gato, bajaba por en medio de ellas, rosando mi ano y mi vagina, eso me hizo gemir un poco, me apretaba las nalgas con fuerza y bajaba lamiendo por mis piernas hasta los dedos de mis pies.

    Después me giró y me abrí las piernas y sin titubear fue directo a mi vagina depilada, chupaba magnifico mis labios vaginales, pase de estar molesta a disfrutar su rico oral, la verdad Facundo lo hacía muy bien, lamía con fuerza, apretaba mi clítoris y le daba unos pequeños roces con sus dientes, luego metía su lengua hasta donde alcanzaba y la movía como serpiente, me sentía muy excitada, ¡estaba a punto de caer en mis demonios y gozar al ex de mi prima!

    L: ¡Dios, que rico!

    F: ¡Jajá, sabía que sederías!

    L: ¡Lo haces bien!

    F: ¡Tú me inspiras, mmm!

    Continúo mamándome mi vagina de forma fenomenal, su lengua me daba un placer enorme, no podía creer que es bueno para nada resultara un buen chupador, disfrutaba ala sensación moviendo mi pelvis para sentir más, eso lo puso loco y más duro me lamio, sus lamidas eran perfectas que en un fuerte acelere de su lengua, ¡consiguió hacerme venir y tener un orgasmo.

    L: ¡Agh, dios, que rico!

    F: ¡Ah, ¡Moni, que rico te vienes, uf!

    Gocé esa sensación al máximo, él con sus manos apretaba mi vientre para hacerme gozar más, yo estaba extasiada al punto que le di un beso, un beso donde mi lengua entraba su boca y nuestros dientes chocaban ¡me tenía en sus manos!

    F: ¡Que rica puta eres!

    L: ¡Ah, que rico trabajas!

    F: Ahora te toca, ¡necesito ser ordeñado!, mira como me tienes!

    L: ¡Facundo!!! ¡Pero que enorme!!

    El hombre tenía una bestia, estaba depilado, pero aun así su verga era de unos 25 cm de largo y unos 5 de diámetro, ¡era una bestia!

    F: Vamos, chúpala mi amor, ¡hazlo!!

    Llevé su rico animal a mi boca, apenas si me cupo, como aspiradora metía y sacaba de mi boca, poco a poco lo introducía más y más, mientras mis manos jugaban sus bolas y le masajeaban su aparto reproductor.

    F: ¡Oh, así, que rico chupas, agh, ah!

    L: ¡Eso, grita cabrón!!

    F: ¡Uf, así chiquita, así, no pares de mamármela!!!

    Me estaba tragando su líquido pre seminal, me encantaba tragarme su palo, era rico, estaba hermoso, un pene maravilloso.

    Le chupé su verga hasta el hartazgo, él gemía y disfrutaba de lo que le hacía.

    F: ¡Agh, mami, ah, no pares!

    L: ¡Mmm! ¡Si, disfrútalo!!

    F: ¡Eres la mejor!!

    Nos pusimos de pie y antes de cualquier cosa, él me tomó de la cintura y en una maniobra muy poco ortodoxa me penetró, sentí como su animal entraba y salía rasgando mi vagina, eso me encantó, me tomó de las nalgas y parado me estaba dando una buen estrujada.

    Subí mi pierna a su antebrazo, él me besaba el cuello y las tetas, estábamos cogiendo sin condón, sentía maravillo su verga entrar y salir.

    F: ¡Nena, ah, que rico!

    L. Uf, ah, papi, más, empuja más!

    F: ¡Toma, agh, tómalo!

    L: ¡Si, agh, que rico!

    Me tiró en la cama y me cargó en tipo carretilla, me empujaba su verga tan rica que yo gemía fuerte, me arañaba los muslos y me empujaba con violencia el tipo era un salvaje, pero eso me fascinaba.

    Ya más tranquilo me acostó en la cama y me puso de ladito, ahí me levantó la pierna y cogimos de cucharita, él me besaba el cuello y se movía más suave, me fascinaba el movimiento de su cuerpo, me encantaba sentir mis nalgas chocar con su pelvis, su verga ¡me estaba dando un muy rico placer!

    F: ¡Ah, Lety, Moni, uhm, ¿cómo quieres que te diga?

    L: ¡Dime como quieras, uh!

    F: ¡Aprietas riquísimo, tu prima nunca cogió así!

    L: ¡Peor aún no te hago nada, ah!

    F: ¡Ven, sube a cabalgar!

    L: ¡Lo que digas!!!

    Él se acostó y yo me subí en su arma, me dejaba caer en su rico pene, él se movía al ritmo de lo que yo hacía, eso generaba un placer enorme en ambos.

    Me tomaba de la cintura y me empujaba a él, yo me apoyaba en su pecho para moverme como licuadora, él lo disfrutaba al máximo, ambos estábamos en el mero goce.

    F: Ah, así mami, ah, que rico, muévete, ¡muévete!

    L: ¡Me encanta tu verga, ah, ah!

    F: Devórala, ah que rico, ¡siempre quise cogerte!!!

    L: Si, lo sabía, ¡siempre supe que querías esto!

    F: Oh, nena, me vas hacer llegar, ponte de perro, quiero cogerte así, ¡como una rica perra!!

    L: ¡Si, dame tu verga!!!

    Me puse en cuatro en la orilla de la cama y me empiné, el exclamando de emoción al verme en esa pose, me metió un par de nalgadas y unas ricas lamidas, yo ya estaba en sus manos, él me masajeaba con su dura verga, me encantaba como la ponía en medio de mis nalgas y me pedía que me moviera, yo parecía perra restregando mi trasero en su dura verga, el disfrutaba el momento, luego me abrió las nalgas y dejó escurrir mi vagina la cual ya estaba empapada, luego me tomó de los hombros y me la metió hasta el fondo!

    F: ¡Agh, Lety, ah, que rico, ah!

    L: ¡Ah, así, más, más, no la saques papi dame más!!

    F: ¡Soñaba con darte así, ah!

    L: ¡Dámela pues, agh, hazme venir!

    F: ¡Que rica eres, ah!

    Facundo me estaba cogiendo riquísimo, yo disfrutaba sus embestidas, el me jalaba el cabello y me cogía con violencia, me pidió me moviera y yo lo obedecí, movía mi tarsero y mi cadera para generarnos más placer, eso dio resultado ya que ambos nos corrimos y tuvimos un rico orgasmo!!

    F: ¡Ah, ¡Moni, así, ah, toma mi leche, te voy preñar, serás mi perra!

    L: ¡Ah, si, dame tu leche, la siento, que rico, ah!

    F: ¡Ah, dios, esto es un sueño!!

    L: ¡Que rico, coges riquísimo!!!

    Terminamos pegados como perros, él se vino en mi vagina, por suerte no quedé embarazada, me dejó cerca de mi casa y me prometió que nunca más me volvería a molestar que se iría a Colombia y que solo quería probarme y tenerme antes de partir.

    Mi prima por suerte no se enteró de eso, de que me cogí a su ex o me cogió más bien y es un secreto que guardaré hasta la tumba.

    Saludos su amiga Lety.

  • Encuentro del amor (Parte 1)

    Encuentro del amor (Parte 1)

    Viajé a otra ciudad a juntarme con una hermosa mujer que conocí por Internet…

    Llevábamos semanas hablando de muchas cosas y nos dimos cuenta que tenemos bastante en común…

    También nacen sentimientos y todo ha sido maravilloso… Conversaciones subidas de tono… fotos… imágenes hot y audios exquisitos…

    Pero decidimos juntarnos y ver que podía pasar…

    Después de un viaje de más de 9 horas allí estaba ella mi amada gatita…

    Una hermosa mujer rubia de bellos ojos verdes y labios rojos deliciosos…

    Unos pechos hermosos grandes y firmes los cuales resaltaban con su linda polera negra y su hermoso escote…

    Jeans ajustados… Una cola divina y unas piernas muy bien formadas… En resumen ella era divina…

    Ella no lo noto… Pero al verla sentí una gran erección que pude disimular tapando con mi chaqueta… Nos fumamos un cigarrillo y nos dirigimos al hotel donde nos hospedaríamos… Los dos íbamos nerviosos cruzando pocas palabras…

    Llegamos dejamos los bolsos y nos recostamos sobre la cama a descansar unos minutos antes de salir…

    Lentamente nos abrazamos y comenzamos a besarnos tiernamente… Con dulzura… Tímidamente con algunas caricias las cuales de igual manera estremecieron mi ser…

    Poco a poco nos quitamos la ropa…

    Yo quite su pollera… Y ella suavemente quito mi pantalón… Mi pene ya estaba erecto… ella lo tomó con sus manos… De a poco entreabrió su boca y lo llevó a ella…

    Pasando su lengua en mi miembro erecto… Y luego lo introdujo en su totalidad…

    Que mamadas más ricas me hacía gemir tímidamente y mis ojos entreabiertos se desorbitaban con cada roce de su lengua…

    Al cabo de unos minutos nos separamos sus pechos estaban al descubierto… No podía dejar de mirar esa delicia que estaba frente a mis ojos… Los besé suavemente… Pasando mi lengua por esa aureola tan bella y dura…

    Quite sus jeans su pantaleta… Comencé a besar sus pantorrillas… Sus muslos y llegué a su sexo… Lo comencé a saborear de abajo hacia a arriba…

    A mover ese sabroso clítoris de lado a lado tan solo con mi lengua… Y cada vez que lo sentía más y más húmedo ayudaba al placer con mis deditos…

    Mi lengua rozando ese clítoris rosadito y mis deditos entrando en su húmeda vagina hacía que su cuerpo se retorciera de placer… Y tímidamente emanaban ricos gemidos de entre sus labios…

    Fue tan el nivel de excitación que ella me pidió que la penetrara…

    Yo sin dudarlo accedí a su deliciosa invitación.

    Me monte sobre ella separando sus muy bellas piernas y entre en ella con suavidad…

    Ese momento para mi fue divino estar dentro de ella.

    Mientras sus manos me rodeaban y sus uñas rozaban mi espalda.

    Y así estuvimos por varios minutos.

    Luego cambiamos a la posición de perrito. Algo que a ambos nos encanta.

    Ella se acomodó apoyando sus pechos en la cama. Su cola tan hermosa estaba erguida solo para mi. Sin esperar más acomode mi pene erecto a más no poder y entre nuevamente en ella. Tomándola fuerte por las caderas con mis manos. Y moviéndome cada vez más y más duro. Acelerando los movimientos y ella siguiéndome el ritmo. El éxtasis era total. Nuestros cuerpos sudados eran uno fundidos en el mayor de los placeres.

    Luego yo me recosté y ella sobre mi comenzó a moverse de manera deliciosa. Yo la tomaba por sus caderas y acariciaba esos bellos pechos.

    El clímax se acercaba. Y nuestros cuerpos ya no daban más. Esperando el momento para explotar al unísono y lanzar ambos a la vez ese ansiado gemido final…

    Nos abrazamos. Nos besamos y nos acariciamos.

    Todo lo que tanto esperamos por semanas hablando por chat… Ya era real.

    Éramos uno.

    De veritas que éramos uno solo.

    Pero la noche recién comenzaba.

    Y esta historia continuará…

  • Encuentro del amor (Parte 2)

    Encuentro del amor (Parte 2)

    Luego de esa tarde-noche mágica que tuvimos con mi gatita…

    Nos duchamos… Nos vestimos y salimos a recorrer la ciudad… Queríamos beber un trago y comer algo…

    Luego de eso volvimos al departamento y bebimos una botella de whisky… Una buena conversación para conocernos más y varios cigarrillos…

    Era una noche llena de magia romanticismo ella me canto unas hermosas canciones…

    Yo le cante en español… Inglés y hasta en italiano… Lo cual a ella le encantó…

    Nuevamente el romanticismo se apoderó se apoderó de nosotros y el calor de nuestros cuerpos…

    Nos fundimos en un abrazo… nos besamos y caímos nuevamente sobre la cama… Quien es nuestro principal y mudo testigo de esa mágica velada…

    Ya desnudos nuevamente besando nuestros cuerpos que ardían de pasión y deseo…

    Sentí como su boca deseosa bajaba lentamente por mi pecho… Mi abdomen… Llegando a mi pene… El cual mi mujer sin dudarlo lo introdujo todo dentro de su boca… Que placer más divino es el que yo estaba sintiendo… Mi cuerpo se encorvaba de placer… Ella me miraba mientras lo hacía con esos enormes ojos verdes y disfrutaba como yo gemía con cada rica mamada que ella me daba… Pasaba su lengua… lo mojaba con saliva y lo introducía nuevamente todo en su deliciosa y húmeda boca… Yo también quería saborearla así que me acomode para hacer un rico 69… Ufff que placer más maravilloso… Sentir su sexo húmedo en mi boca… Mi lengua penetrando sus suaves y blandas carnes…

    Ella con su boca llevándome al cielo…

    Luego de unos minutos ella se recostó en la cama yo me recosté a su lado… La bese y empecé a jugar con mis deditos en su clítoris… Y la mire como se retorcía y gemía deliciosamente…

    Pase en algunas ocasiones mi lengua y levemente introduje mis dedos… Los moví de una manera en que mi mujer comenzó a gritar sintiendo una sensación (QUE ELLA ME CONFESO SER ÚNICA Y NUEVA PARA ELLA) muy rica… Lanzando unos delicioso y ricos chorritos… Los cuales empaparon la cama… Junto y apretó sus piernas como avergonzada… Pero deseosa y ansiosa de que esto se repitiera… así que volví a hacerlo tratando de lograr esta nueva sensación para ella…

    La cual si se repitió… Dejando la cama mojada y empapada… Los gritos de placer fueron de ambos… Nuevamente mi gatita tenía otro delicioso orgasmo los cuales se repetían como pequeños golpes de corriente que recorrían su sexo que pude notar…

    Lo hicimos de diversas posiciones… Ella abajo… Yo arriba… Otra vez a lo perrito… Como llamamos acá en mi país cucharita… Ella arriba mío… Todo fue muy delicioso… Para mi fue una noche de orgasmo mágicos y sin duda para mi los más sabroso que he tenido…

    Y creo q para ella también ya que descubrió sensaciones que nunca antes había experimentado…

    Luego de eso unas ricas caricias… Unos besos… Un rico baño y a dormir abrazaditos…

    Lo que al despertar pasó… Esa será solo nuestra historia…

    Solo diré que la desperté a besos y nuevamente fuimos uno solo…

    Yo regrese a mi ciudad ya… Nos despedimos con un delicioso beso… Y pronto estaremos juntos nuevamente…

    Porque este solo es el comienzo de una bella historia de amor que juntos ya comenzamos a escribir…

  • La tía Lupe, una mujer muy astuta (II)

    La tía Lupe, una mujer muy astuta (II)

    LU: ¡Ah, tía, me encanta cogerte así!

    L: ¡Ah, que verga más rica, ahg!!!

    La relación incestuosa que llevaba con mi tía iba por un camino muy acelerado, desde que me la comí en aquella fiesta, cada vez que la veía buscábamos la forma de que pudiéramos coger.

    No importaba que fuera en casa de mis padres o incluso en casa de mi tío, solo buscábamos la forma de estar cogiendo y es que ya me había vuelto adicto s u forma tan rica de coger, su cuerpo, sobre todo como mamaba la verga y ella estaba loca por mis juveniles 21 cm.

    Habíamos sido invitados por otra tía a una fiesta de cumpleaños, ella rento un lugar en una sala de squash que estaba cerca de su casa, fue improvisada como salón y todos fuimos a celebrar ese cumpleaños. La tía Lupe se veía buenísima, una rica calza negra, tacones abiertos y su blusa café entalladísima, no pude evitar morbosearla cuando la saludo, ella lo noto y con una mirada picara, aprobó mi acto.

    La fiesta se desarrolló como todas, comida, charla, música y baile, yo como era costumbre me senté a lado de mi tía y cada oportunidad le acariciaba sus muslos, ella por su parte me acariciaba con sus ricos pies por debajo del pantalón, yo la tenía parada al máximo, que ya no aguantaba las ganas de meterle mi verga en su rica vagina.

    Justo cuando se realizaba la típica batucada, ella me dejo un escrito en una servilleta que decía, “te espero en el segundo nivel” sin dudarlo al ver que todos estaban en su rollo, ¡como rayo subí al segundo nivel!, ahí había una especie de bodega donde ella me esperaba.

    Inmediatamente al entra, nos besamos salvajemente, mis manos bajaban por su espalda hasta apretar sus duras nalgas, ella metía su lengua en mi boca, ¡rápidamente al despoje de su blusa para llevar mi lengua a sus ricas tetas!

    LU: ¡Tía, no sabes cómo te deseaba!!

    L: ¡Yo ya extrañaba tus roses, uhm!!

    Como estábamos cortos de tiempo la tía inmediatamente comenzó a hacer su chamba, bajo mi pantalón y de un solo golpe se llevó mi trusa, mi verga la cual ya estaba dura golpeo su cara, ella con una sonrisa abrió la boca y empezó a comérsela rápidamente.

    La metía todo lo que podía, la tomaba con sus dos manos y le pegaba tremendas lamidas, yo acariciaba su cara y la animaba a seguírmela chupando.

    LU: ¡Uf!!! ¡Que rico tía, no pare, no pares!!

    L: ¡Uhm!! ¡Esta verga sabe riquísima y adoro su dureza!!

    Como sanguijuela tenía a mi tía, de rodillas, en una fiesta de la familia y escondidos en una bodega, no me preocupaba que nos encontraran, el ruido de afuera opacaría cualquier gemido, por eso yo gemía al recibir el rico arte oral de mi tía Lupe.

    La tía, se deleitó devorando mi verga hasta dejármela cubierta de su saliva, se puso de pie y yo le baje su calza para descubrir su rica tanga de encaje, la cual baje con la boca, hasta sus pantorrillas, ahí ella apoyándose en un anaquel, subió su pierna la cual tome y apoyándome en ella empecé a penetrarla.

    L: ¡Si, que duro!!

    LU: ¡Ah, tía, ah!

    L: ¡Empújamela, agh!!

    LU: ¡Si!! es lo mejor!!

    Cual, si fuera una escena de cualquier película porno, estábamos en la bodega yo tenía bien en fierrada a mi tía, ella movía su cadera bien rica, nos besábamos, le mordía los pezones, me estaba devorando a la esposa de mi tío, el que siempre me apoyo y ahora traicionado toda su confianza, me estaba cogiendo a mi tía.

    Había un banco en la esquina de la bodega, ahí, me senté y ella se empezó a dejar caer en sentones, sentía maravilloso como me apretaba su vagina, mientras ella estaba en los sentones, yo apretaba sus tetas y le besaba el cuello.

    Inclinándome un poco hacia atrás, mi espalda achoco con la pared, quede semi acostado y mi tía Lupe, con ricos movimientos de cadera, cabalgaba mirándome de frente, yo acompañaba sus movimientos de cadera apretando sus carnosos muslos y duras nalgas.

    LU: ¡Ah, que rico te mueves, ah!

    L: ¡Te gusta, que rico y duro tienes ese pene!

    LU: ¡Así lo pones tía, ah, muévete, muévete!

    L: ¡Eso, gime, gime cabrón!!!

    La tía era una cabalgadora nata, los rumores de lo puta que es, estaban siendo certificados por mí, a ella no le importaba que yo fuera su ahijado, casi su hijo, ella solo quería continuar montando mi dura verga.

    L: ¡Que rica verga, uhm!!

    LU: ¡Coges riquísimo tía, que suerte la de mi tío!

    L: ¡No me menciones a ese, tu solo concéntrate en moverte!

    LU: Si, como diga tía, ¿le gusta así?

    L: ¡Ah, sí, así, que rico, uf!!!

    LU: ¡Ah, tía!! ¡Eres la mejor!!!

    Nos pusimos de pie y ella se acomodó empinándose en el banco, su enrome y duro tarsero quedo libre para mí, le di un par de nalgadas y luego le metí mi palo hasta el fondo, ella lo recibió gustosa, se movía fantástico, se hacía para adelante y se dejaba ir con fuerza hacia atrás, sus nalgas pegaban en mi pelvis, anunciando que mi verga estaba totalmente dentro de ella.

    L: Dios, si, así, más, ¡empújate más!!

    LU: ¡Uf, que rico, tía aprietas riquísimo!

    L: Si, más, que dura, me vas a hacer venir, ¡ah!

    LU: ¡Tome, tome su dotación de pene, gózalo tía, uhm!

    Le estaba dando con todo, la tía también movía rico su cuerpo, ambos como si fuera coreografía nos dábamos gusto del sexo, yo ya no aguante más, la excitación era demasiada, que acelere mis movimientos para dejarle caer todo mi semen.

    L: Lo siento, que caliente es, ¡ah!!

    LU: ¡Uf, toma mi leche, ah!!

    L: ¡Si, me vengo yo igual!

    LU: ¡Ah, tía!! ¡Que rico!!!

    El orgasmo fue brutal, me quede pegado a ella vaciando hasta la última gota, una vez que paso la rica sensación, ambos nos vestimos, ella me beso en la puerta y como siempre me pido fuera discreto, ella salió primero y yo me hice pato unos minutos, hasta que un primo fue por mí ya que se repartiría el pastel.

    Cada momento que pasé cogiéndome a mi tía fue riquísimo, así estuvimos por casi 4 años, yo me convertí en su amante y ella en mi funda, nadie nuca sospecho nada, ahora ya en la actualidad, ambos nos comportamos como si nada, ella ya más veterana, sigue estando buenísima y cada que el veo recuerdo como traicionamos la confianza de mi tío y como ella se convirtió en una de mis tantas putas.

  • Me convertí en el putito de mi tío (2): Compartido

    Me convertí en el putito de mi tío (2): Compartido

    Como les comenté en mi primer relato, mi tío me compartió con dos de sus amigos.

    Mi tío Armando tenía un viaje planeado a Vallarta con tres de sus amigos, pero por cuestiones laborales uno de ellos no pudo ir y como ya estaba pagado mi tío tuvo la gran idea de invitarme a mi.

    Se llegó el día, sus amigos pasaron por nosotros, Toño un tipo guapo, buen cuerpo y semivelludo, Luis un tipo muy alto, no tan guapo pero atractivo, de esos que te hacen voltear a verlos.

    Durante el camino a Vallarta lo único que hicieron fue hablar de sus aventuras sexuales, de las chicas con las que han cogido, incluso una ocasión en la que los 4 inseparables amigos, se habían cogido a una chica, yo solo escuchaba y fantaseaba.

    Al pasar por Guadalajara, llegamos a comprar a un Oxxo algo para desayunar y unos six de cerveza el calor ya comenzaba a sentirse, durante el camino en algún momento, Toño quien iba conmigo en la parte trasera del auto, me preguntó sobre mis experiencias sexuales, a lo que de inmediato mi tío respondió ‘tiene pocas mi sobrina -de inmediato corrigió- perdón sobrino, aún le queda mucho por aprender’, Luis le dijo ‘pues tú dale unas lecciones’, y mi tío dijo ‘esperemos que en estas vacaciones tenga más experiencias’ a lo que los tres se rieron.

    Me incomodaron un poco los comentarios y sus risas, ya me estaba arrepintiendo de haber ido y más cuando me enteré que no compartiría habitación con mi tío, ellos ya se habían puesto de acuerdo y me tocaría compartir habitación con Luis.

    Llegamos al hotel nos asignaron las habitaciones, no estaban en el mismo piso, subí a mi habitación junto con Luis ya habíamos quedado de subir y cambiarnos de inmediato para ir a la alberca, así lo hicimos, entramos a la habitación de inmediato Luis escogió su cama, abrió su maleta y comenzó a buscar su ropa, sin ningún pudor se desnudó frente a mi, yo no cabía de la sorpresa, de ver un segundo hombre desnudo frente a mi y lo rico que se veía, abdomen marcado, fuere, nalgas ricas wow me encantó, él noto que yo lo veía y solo se sonrió, paso al baño a orinar en ese momento yo me incline al bajar mi maleta de la cama y el me todo con su mano mis nalgas, que bien se ven jajajaja.

    Me puse nervioso, no supe que decir, él salió del baño se puso el short y una playera sin mangas, las chanclas, en eso sonó el teléfono de la habitación, era mi tío, Luis contesto y dijo ‘estoy listo -y añadió- creo que aún no sale del asombro aún no se cambia’ y se escucharon risas en el teléfono y obvio de Luis.

    Él bajó no sin antes decirme te esperamos en la alberca, en ese momento no resistí al ver su ropa interior que se quitó y la levanté y la olí, un olor rico, mezcla de sudor y orín, me excito demasiado, al cabo de unos 10 minutos baje y los encontré, ya estaban conversando con unas chicas que estaban bebiendo, yo solo pedí una cerveza y me quedé ahí junto a ellos, mi tío me presentó con las chicas, pero a decir verdad, aunque no fuera yo afeminado era muy difícil que yo pudiera competir con alguno de ellos tres, ellos mucho más altos que yo, cuerpos trabajados y se veía que con experiencia, además que no me llamaban la atención las chicas.

    Después de unas 2 horas aproximadamente, me aburrí y me dieron ganas de ir al baño, decidí volver a la habitación, con ese pretexto, las chicas también se estaban despidiendo ya que era el último día de ellas y tenían que entregar sus habitaciones.

    Me fui, llegué a la habitación y decidí aprovechar darme un baño, termine me puse un short y una playera me recosté en la cama y me puse a ver la televisión, a la media hora aproximadamente, entró Luis pregunto porque me retire le dije que había tenido la necesidad del ir al baño y aproveché para darme una ducha, él me dijo que también tenía ganas de ir al baño y el pretexto fue acompañar a las chicas a su habitación y despedirse de ellas.

    Entro hacer del baño y escuché la regadera, salió del baño envuelto solo en una toalla atada a su cintura una vista espectacular para mí, verlo de nuevo desnudo con ese vellos en pecho y en su abdomen riquísimo, se recostó sobre su cama y me dijo ‘tengo unas ganas de que me chupen la verga, no he cogido en lo que va de la semana, mi vieja está en sus días’.

    Se desató la toalla y comenzó a masturbarse sin importar que yo estuviera en la cama de al lado, su pene comenzó a crecer yo no quería verlo, pero era imposible no ver ese hermoso instrumento, él se dio cuenta y me dijo: ‘me ayudas?’. No resistí esa invitación me levanté de mi cama me pare junto a la de él y comencé a masturbarlo, una verga de buen tamaño, tal vez unos 18 cm gruesa, venida y mirando hacia arriba.

    Después me dice ‘la quieres probar?’. No respondí solo me hinque entre ambas camas y comencé, pero Luis de inmediato me dijo ‘ponte más cómodo’, se movió más al centro de la cama abrió sus piernas y yo me acomodé en medio de ellas para poder chupar esa rica verga, comencé por la cabecita, baje poco a poco por su venuda verga hasta llegar a sus grandes huevos, unos huevos y el solo decía ‘si chúpalos ahí te tengo toda la leche que te voy a da, subía de nuevo hasta su cabecita y en un momento dijo ‘ya me había dicho Nando’ (mi tío Armando) me sorprendió su confesión, pero no dije nada, después se levantó y se paró entre las dos camas, y yo en cuatro sobre la cama de tal manera que seguía chupándola mejor dicho me cogía por la boca, mientras acariciaba mis nalgas e intentaba meter un dedo en mi culo.

    A los pocos minutos me ordena que me gire para ahora tener mi culo a su vista mientras me empinaba lo más que podía a manera de ofrecimiento, comenzó a nalguearme, apretar mis nalgas, besarlas hasta que por fin sentí su lengua intentando entrar en mi orificio, un placer indescriptible para mí, después ya que me tenía bien lubricado con su saliva, introdujo uno de sus dedos, después dos y me decía ‘estás bien cerradita, te voy abrir ese culito a vergazos’.

    Mientras seguía metiendo sus dedos me decía ‘estás tan cerradita como mi vieja, la primera vez que me dio el culito’, metió un tercer dedo que me hizo gritar y me dijo ‘calla putita, eso que aún no te meto la verga’, después saco sus dedos y día hasta su maleta y saco un tubo de lubricante y unos condones, comenzó a lubricarme el culo y se embarró un poco en su verga, creí se pondría el condón pero no fue así, cuando se acomodó para penetrarme le dije ‘ponte el condón’ a lo que respondió ‘no bebé te quiero dejar bien preñadita’, esas palabras me excitaban más, el hecho de estar con el segundo hombre de mi vida, tan macho y caliente que lo mismo le da cogerse a su novia que a un hombre, me tenía a mil.

    Después solo puso su verga entre mis nalgas y comenzó a frotarla yo sentía riquísimo esa verga dura restregando en mi hoyito, se separó y la acomodo justo en la entrada y me dijo: ‘ahora sí hay te va perrita, vas a sentir está verga hasta tus entrañas’, dicho eso sentí el primer empujoncito y sentí como si cabecita entraba en mi, solté un pequeño grito y me dijo, ‘espera’ y empujó un poco más, sentí más dolor, me tomo de los hombros y me la enterró por completo, yo me retorcía de dolor pero él no me soltó, me sostuvo con más fuerza y me dijo ‘espera a que tu culo se acostumbré’, comenzó con el mete y saca, el dolor se fue convirtiendo en placer el solo me decía ‘te gusta, putita querías verga’, yo solo le decía que si, ‘te gusta puta, ya me había dicho Nando que su sobrina era una putita, te gusta más mi verga a la de tu tío’, no sabía que responder, volvía a preguntar lo mismo y le dije que la de él, me pidió recostarme poco a poco en la cama, para evitar se saliera de mi y así lo hice hasta que quedó encima de mí y comenzó con un mete y saca más rápido y violento, me sujeto de los hombros y pude sentir como se venía dentro de mí, su respiración se agito y su verga palpitaba dentro de mi, al terminar de vaciarse se salió de mi y pude sentir como se leche salía de mi culo, me levanté de la cama fui al baño y sentí escurrir su leche mezclada con unos hilos de sangre, me senté en el inodoro y puje para que terminara de salir, me metí de nuevo a la ducha, cuando Luis entró al baño y me dijo ‘te gustó?’. Asentí con la cabeza y me dijo ‘híncate’ contesté ‘para que?’ Y me dijo ‘solo hazlo perrita ya verás’, me acerco su pene semi erecto a la boca y cuando iba a comenzar a chuparlo, comenzó a orinar, llenando mi boca de su orina, después me baño la cara y todo el cuerpo, termino y me dijo ‘siempre lo había querido hacer pero no había encontrado una putita que aceptara hacerlo’, termino y salió del bañ

    Me quedé por unos segundos hincado, me levanté pensando en lo que había pasado, desde la cogida hasta esto último, el que mi tío le hubiera contado lo que hacíamos y si lo sabía Luis, Toño lo sabía también, mi mente comenzó a volar y no me equivoqué.

    En el próximo relató les contaré, cómo estuvo la tercera verga que probé (la de Toño) y en un tercer relato la última noche en la que no solo fui la putita de mi tío, sino la putita de esos tres cabrones.

  • No hagas mucho ruido

    No hagas mucho ruido

    Había quedado de salir con mi novia, teníamos pensado solo quedarnos en mi casa y hablar, jugar un rato, comprar algunas cosas, pero pasó lo que menos me esperé. Cuando llegamos a mi casa comenzamos a besarnos frenéticamente de no ser porque mi madre salió del cuarto me la hubiera comido entera. Ellas se saludaron intercambiaron unas cuantas palabras y luego mi madre volvió al cuarto. Cuando esa puerta se cerró todo el morbo que había en ambos se desató y la sesión de besos continuó. Nos sentamos en el mueble de mi casa sin poder separarnos, pues estábamos ambos muy calientes.

    Luego de un rato de besos mi erección comenzaba a notarse. Lo que me sorprendió fue que ella puso su mano en el bulto que se formaba en mi pantalón y lo acarició lentamente, me preguntó:

    -Puedo? -Mientras su mano seguía en mi entrepierna.

    -Es tuyo, has lo que quieras. -Le respondí.

    Y comenzó a desabrocharme el pantalón hasta que mi erección salió de su jaula y quedó a su vista. Fue la primera vez que ella me miraba el pene ya que no habíamos tenido la oportunidad de jugar antes. Con su mano derecha lo sujetó y lo frotaba lentamente y sin parar de besarnos. Ella se agachó e introdujo mi pene en su boquita. DIOS!!! Que delicia -Dije en tono bajo recordando que no estábamos solos, Con su lengua lo lamía como si fuera un helado y parecía disfrutarlo tanto como yo. Le pedí que se arrodillara frente a mi y siguiera chupando, hizo lo que le pedí sin dudar y siguió jugando conmigo. Unos minutos después de tan ricas lamidas iba a correrme.

    -Quítate, es mi turno de lamerte a ti. -Dije pues no quería correrme aun.

    Ella se puso de pie y yo me arrodille frente a ella, mis manos se posaron en sus nalgas apretándolas suavemente. Puse mis dedos en el borde de sus jeans ajustados y comencé a deslizarlos por sus piernas. Tenía un cachetero negro súper sexy, lo vi y mi erección se puso más dura aun. Se los quite y vi que estaba mojada y depilada, Una vista hermosa. Instintivamente mi lengua fue a su clítoris y sentí que ella tembló tras esa lamida. Seguí lamiendo y chupando, ella puso sus manos en mis hombros pues parecía que perdía el equilibrio, me apretaba con fuerza y cuando miraba hacia arriba la veía con los ojos cerrados y la boca abierta intentando contener el gemido. Se veía hermosa desde ese ángulo.

    -Te gusta? -Pregunté en un tono sarcástico.

    -Si si!!! No pares- Dijo viendo me a los ojos.

    Mis dedos entraban en su vagina y vaya que estaba mojada, sus jugos sabían delicioso y no quería dejar de chuparla. Se sentó en el mueble y se quitó el jean, Se puso a gatas dando me una vista de sus nalgas bien proporcionadas y su vagina mojada.

    -Por favor… Cógeme ya -Dijo con timidez en su voz.

    -Estas segura? mira que no estamos solos.

    -No me importa, por favor cógeme.

    Esas palabras bastaron para que me pusiera frente a sus nalgas y metiera mi rostro entre ellas para humedecerla más. Me levante y terminé de quitarme el jean, tome mi pene y puse la puntita en la entraba de su vagina. Lo introduje lento para que no gritara, y cuando entro toda pegó un pequeño gemido, pero tan sexy que caso hizo que me corriera.

    Me movía lento y ella me seguía el ritmo, era deliciosa la sensación y además teníamos rato calientes pues no nos vemos mucho. Aumente el ritmo y ella gritó. Me dio un escalofrío, le tapé la boca con mis manos para que no gritara, pero era tanta mi excitación que no deje de penetrarla. Sentía como me apretaba y JODER casi soy yo quien gime. Mis embestidas se hacían más fuertes a la vez que mi mano libre (Pues la otra seguía tapando le la boca) frotaba su clítoris para que se corriera a chorros.

    -Me vengo -Le dije al oído y le quite la mano de la boca para que respondiera.

    -Córrete en mi cara, por favor -Lo dijo de una forma tan sexy.

    Salí de ella y se dio la vuelta quedándose de rodillas, abriendo la boquita y sacando la lengua. Me vine en su cara y con sus dedos tomaba mi semen que no cayó en su boca y lo chupaba de sus dedos, le abrí las piernas e hice que termina de correrse en mi boca.

    -Estoy sorprendida -Dijo con la voz temblorosa.

    -Por qué?

    -Pues tu madre no salió del cuarto y tenemos media hora cogiendo.

    Mi madre, me olvidé de ella, rápido me vestí y ella entró al baño para limpiarse la cara. Camino al cuarto de mi madre y la veo dormida con el televisor encendido, un alivio me invadió. Salí devuelta a la sala y ella ya estaba lista, me abrazó con fuerza y nos besamos lentamente.

    -Me encantó -Dijo con cabeza en mi pecho.

    -Igual a mi, mi amor.

    -Cuando lo podemos volver a hacer? -Preguntó.

    -Mi madre duerme y si no hacemos ruido podemos seguir -Con esas palabras bastó para que pusiera su mano otra vez sobre mi entrepierna.

    Ya el resto se lo imaginaran.