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  • Follando en la cocina con su marido en cama

    Follando en la cocina con su marido en cama

    Luis Manuel había llegado contento a la casa a su hermano Fernando. Llamó a la puerta y le abrió su cuñada Lola, que estaba vestida con una bata de casa azul que le llegaba a los tobillos. Lola al ver a su cuñado, le dijo:

    -Vienes fino.

    Luis Manuel sonriendo cómo un tonto, le dijo:

    -¿A qué si, cuñada? ¿Cómo está mi hermano?

    -Todo lo bien que se puede estar con las dos piernas rotas, pero en el hospital ya no le podían hacer nada más.

    Lola y Luis Manuel fueron a la habitación donde estaba Fernando, que era la de matrimonio. Al verlo con la cabeza vendada y las dos piernas escayoladas, le dijo Luis Manuel:

    -¿Cuántas veces te dije que debías subir al andamio con paracaídas?

    -No estoy para tus bromas, gracioso, estoy muy jodido.

    Luis Manuel le dijo:

    -Ahora en serio. ¿Qué se siente al volar?

    Fernando se cabreó y le dijo a su esposa:

    -¡Hazle un café cargado!

    Lola le preguntó:

    -¿Te lo hago, cuñado?

    -Va a ser mejor que sí. ¡Vaya desilusión!

    -¿De qué hablas?

    -De que venía a darte el pésame y…

    Fernando, si se puede levantar, lo come.

    -¡Quítamelo de delante, Lola!

    Lola tenía veintiséis años, su cabello marrón y largo lo llevaba recogido en una trenza que le caía por un lado de su cuerpo. No llegaba al metro cincuenta ni a los cuarenta kilos. Era delgada, tenía bastante de todo, y era muy bella.

    Luis Manuel era un guaperas de veinticinco años, soltero, moreno, de estatura mediana y un putero de mucho cuidado. Le tenía ganas a su cuñada, pero nunca se lo había dicho. Aunque las mujeres esas cosas las saben. Viajara desde París donde trabajaba de camarero para ver a su hermano, y cómo le tenía miedo a los aviones, bebiera para sentirse valiente, luego le metió vino en la casa de sus padres y así andaba.

    En la cocina le preguntó Lola:

    -¿Te hago el café muy cargado?

    -¿Tú cómo lo tomas?

    -Solo -habló con su marido-. ¿Quieres un café, Fernando?

    Para Fernando, un treintañero moreno de ojos marrones, seco, de estatura mediana y un machista a la antigua usanza, su esposa era una más de sus posesiones y la trataba de aquella manera, por eso Lola ni se inmutó cuando le contestó:

    -¡Lava el coño con él!

    Luis Manuel le dijo a su cuñada:

    -El cabrón te sigue tratando cómo una mierda.

    Fernando se mosqueó.

    -¡Te estoy oyendo, cantamañanas!

    -Lo sé, Fernando, lo sé, por eso te llamé cabrón.

    -¡Échale veneno en el café!

    Luis Manuel le desató el cordón de la bata a su cuñada, la bata se abrió y vio sus tetas medianas con areolas oscuras y pequeños pezones y su coño peludo. Lola se apresuró a cerrar la bata y decirle en bajito:

    -Quieto, Luis Manuel.

    Luis Manuel le rodeó los brazos con sus brazos, le metió la lengua en la boca y la morreó. Lola estaba muy nerviosa, excitada y colorada cómo una adolescente en su primer beso. Tener al machista de su marido a unos metros de ella y que su cuñado la estuviese besando le daba un morbo brutal, por eso no le dijo nada cuando Luis Manuel le volvió a quitar la cinta de la bata y le comió las tetas, ni cuando se agachó y su lengua subió y bajó entre los labios de su coño, ni tampoco cuando lamió y chupó su gordo clítoris.

    -¿Nunca le echas leche, cuñada?

    Lola siguió adelante con la infidelidad.

    -A veces.

    Lola puso el agua a hervir para hacer el café. Luis Manuel le levantó la bata y le lamió el ojete, las piernas se le cerraron y con ella el culo. Las volvió a abrir y dejó que se lo comiera bien comido. Mientras se lo comía le preguntó:

    -¿Qué tal el viaje, Luis Manuel

    Luis Manuel le respondió:

    -Bien, Lola, bien.

    Desde la habitación le preguntó el hermano:

    -¿Ya le perdiste el miedo a volar?

    Cogió a su cuñada en volandas, la arrimó a la pared, le clavó la polla en el coño y mientras a Lola se le hacían chiribitas en los ojos, le respondió al hermano:

    -Quieres ver que sí.

    Lola abrazada a él le comió la boca. Luis Manuel la folló dándole suave para no hacer ruido, pero clavándola hasta el fondo. Lola tan solo tardó un par de minutos en correrse en la polla de su cuñado.

    Al acabar la puso en el piso y le lamió el coño. A Lola le gustó. Le echó las manos a la cabeza y se la apretó contra ella. A Fernando no le gustó que dejaran de hablar, y es que encima de machista era celoso.

    -Estáis muy callados.

    Estaban ocupados, las manos de Luis Manuel magreaban las tetas de su cuñada y su lengua se metía dentro del ano pasaba por el periné, después subía por el coño, lamía el clítoris y lo acababa chupando. Lola tapaba la boca con una mano con miedo a que se le escapase algún gemido. Luis Manuel le preguntó:

    -¿Qué quieres oír?

    -¿Háblame del vuelo?

    -No puedo. Hice cosas que no puede oír tu mujer.

    Le clavó la lengua en el coño, apretó sus pezones con cuatro dedos y después siguió lamiendo, desde el ojete al clítoris.

    -Mi mujer ya está crecida, cuenta.

    -Lo hice con una de las azafatas.

    -En tus sueños.

    -No, en el lavabo.

    -Y voy yo y me lo creo.

    -Me da lo mismo que lo creas o no.

    -Supongamos que lo hiciste. ¿Era guapa?

    Luis Manuel dejo de lamer unos segundos, miro a su cuñada, ella lo miró a él y antes de seguir lamiéndole el coño, le respondió:

    -Preciosa, es preciosa.

    -¿Francesa?

    -Gallega.

    Lamió más aprisa de abajo a arriba apretando la lengua contra el coño. A Lola le comenzaron a temblar las piernas y se corrió en la boca de su cuñado.

    El agua hervía cuando Lola acabó de correrse. Cogió un tazón y le echó el agua, el café y el azúcar. A Fernando le llegó el aroma del café.

    -Huele que alimenta.

    -¿Te llevo uno, Fernando?

    -¡Ya me lo ofreciste dos veces y sabes que no puedo tomarlo! ¡¿En qué coño estás pensando, puta?!

    -Perdona, se me había olvidado.

    Luis Manuel le puso una mano sobre la cabeza. Lola se puso en cuclillas y se la mamó hasta que sintió que se corría, entonces se la sacudió y su leche fue a para sobre las baldosas del piso de la cocina. Luego Lola cogió un trapo y limpio la leche y el charco de jugos que había salido de su coño al ponerse en cuclillas.

    Fernando al no oírlos, preguntó:

    -¿Qué hacéis ahora?

    Le respondió su mujer.

    -Yo limpio la leche que cayó al piso.

    -¿Y tú qué haces, calamidad?

    -Soplarle al café.

    -Sóplale, sóplale, que de lo otro hoy ya llevas soplado lo tuyo.

    Al acabar el café, Luis Manuel le preguntó a su cuñada:

    -¿Otro viaje, Lola?

    Lola viajaría tres o cuatro veces más, pero solo viajó una vez, una y boca abajo sobre la mesa de la cocina. Fue un viaje por el lado oscuro. ¿Lo pilláis?

    Quique.

  • La venganza de esclavos

    La venganza de esclavos

    En algún lugar de Carolina del Sur, 1865. Se festejaba una gran fiesta, el motivo era el cumpleaños número 18 de Lousile la hija de aquellos hacendados.

    Pero ninguno de ellos era consciente del peligro que corrían. De pronto se escuchó un zumbido en medio del lujoso salón y una oz se clavó en el pecho de uno de los caballeros que allí bailaban.

    Antes que pudieran reaccionar una horquilla hizo lo propio en la espalda de otro. Los esclavos se habían liberado y asaltaban la casa principal.

    Fue una lucha sangrienta, al final solo tres esclavos quedaron en pie y la joven rubia que festejaba su cumpleaños. Aquella imagen podría ser una pesadilla o un sueño de acuerdo con el papel de los participantes.

    La pesadilla siempre les había tocado a ellos y la causa era a menudo esa chica rubia de ojos azules, la hija mimada del déspota de esa plantación.

    Pero esta vez los roles habían cambiado, la joven estaba delante de ellos desnuda e indefensa. Ella tenía la piel muy blanca, un culo redondito y apetecible. La visión de su ano rosa era como una imagen de ensueño para aquellos desdichados.

    Ella comenzó a gritar por el dolor, la sorpresa y el miedo de sentir su culo penetrado por esa gran polla. Inmovilizada boca abajo sobre la mesa, su torso descansaba sobre esta, sujeta por la cuerda que pasaba por debajo de la mesa y sobre su espalda. Las piernas descansaban en el suelo, separadas y sujetadas a las patas de la mesa por los tobillos, los brazos caían a los lados atados al otro par de patas. Tan inmóvil, solo podía gemir, gritar, sollozar mientras esa polla se abría camino en su interior. Otro de los esclavos acerco su miembro a su boca y lo introdujo casi por completo, produciéndole náuseas y sofocación y empezó a moverse fallándole la boca con rudeza.

    De repente, se sintió aliviada al sentir que el otro retiraba su polla de su culo, pero antes de hacerlo por completo regresó al fondo, arrancándole un grito de agonía.

    El tercer esclavo se paró observando la escena y dejo deslizar entre sus dedos un látigo de cuero trenzado con el que tantas veces habían sido golpeados por capricho de aquella malcriada, de pronto se escuchó un silbido y el látigo cayó sobre la espalda de la joven rubia, los golpes se acompasaban con el ritmo de las folladas.

    El ritmo de las embestidas se volvió frenético y lo mismo paso con los golpes, la chica emitía gritos ahogados, sofocada por la gran polla que tenía en la boca, lloró, suplicó… hasta que los gritos se convirtieron en gemidos de placer.

    Cuando estaba llegando al orgasmo… sintió que su interior se inundaba con un líquido caliente que nunca dejaba de derramarse dentro de él, al tiempo que tragaba buches de esperma de aquella polla que estaba dentro de su boca hasta los huevos.

    Cuando el hombre negro retiró su polla, del culo abierto de la chica broto un río de esperma que cubrió sus nalgas y cruzó sus muslos, el otro hizo lo propio de su boca haciendo que ella en medio de espasmos y nauseas buscara aire desesperadamente, ahogándose entre medio de sollozos.

    – ¿Le gustó a la niña Louisile? Mañana seremos dos en su culito y el látigo lo sentirá en su hermoso vientre y delicadas tetas. Duerma bien querida niña. El hombre la dejó como estaba atada.

    Hilos de sangre corrían de las heridas en su espalda, donde su piel suave y tersa había sido castigada.- Vamos a cobrar todos los abusos de su padre, dijo el líder de los tres a sus compañeros de la misma raza.

  • La sobrina de mi mujer

    La sobrina de mi mujer

    Este relato es contado por un amigo, no sé si es real o inventado por él, pero quiero plasmarlo. Hablaré como si fuera él quien lo cuenta. 

    Mi matrimonio había caído en la rutina y llevábamos solo 4 años, pero ella no era una persona alegre, más bien dedicada a su carrera profesional a tiempo completo. Por qué me casé con ella ni yo lo sé, me pilló bajo de animó y creo que me aferré a lo que se me puso delante. Nos casamos en el juzgado boda íntima con 4 o 5 familiares míos y una hermana suya. Yo casi no tengo familia y la de ella vive en Bilbao y decía que no iban a hacer cientos de kilómetros para esta pantomima. Yo estaba separado ya desde hacía 8 años y ella solterona, yo 44 años y ella 46.

    Como les dije mi matrimonio era aburrido, ella trabajando como loca y casi sin vida sexual y cuando la había era simple y rápida, ella era un tempano de hielo, así que yo empecé a refugiarme en videos porno, chats eróticos y páginas de cámaras eróticas, incluso dando dinero a las chicas que al menos me alegraba la vista.

    Al cabo de un tiempo de comenzar en estas páginas mi mujer me dijo que iba a venir una sobrina de su prima aunque ella la llamaba sobrina a hacer un Master. Mi sorpresa fue ver entrar a esa chica de 22 años y reconocerla de la página que visitaba de Cam. Mi sorpresa fue mayúscula y claro la miraba y sabía cómo era su cuerpo desnudo tantas veces visto y adorado. Nos dimos dos besos y se instaló.

    Yo la buscaba en la página pero dejó de emitir unos días pero al fin lo hizo y aproveché para abrirle un privado y por suerte contestó. Simpática como era en la vida real, educada y hermosa. Yo le daba moneditas y ella agradecida. Ella decía q era de otra ciudad que era estudiante de algo que no era. Hablábamos de temas eróticos y yo me masturbaba y se lo decía y claro ella ayudaba con movimientos en la Cam y sus palabras. Verla en mi casa imaginaros lo que era morbo total. Una noche que mi queridísima mujer se quedó dormida temprano me conecté y hablamos de nuevo, era agradable hablar con ella pero me armé de valor y le dije que era experto informático y que sabía que no vivía donde decía, que su nombre no era ese y ella enmudeció aunque luego seguimos hablando. Le dije vives en tal sitio te llamas así estudias esto y hoy vestías así. Quedó callada yo pensé jamás sabré más de ella pero de repente se abrió su puerta y luego la de mi despacho de casa y era ella tal como estaba en la Cam, mostrando sus tetas.

    Que pensé? Se lo dirá a su tía, le dirá que ella lo hace para sacarse un dinero y yo un pervertido. Pero no. Comenzamos a hablar como hacíamos en el Chat privado. Ella me contó su vida y desde entonces hablábamos más por casa. Yo seguía conectándome y ella lo sabía era morboso incluso por casa hablábamos de eso, éramos cómplices y nos gustaba. Lo que yo no le decía ya es que me masturbaba mientras hablábamos y la miraba. Pero un día si se lo dije por privado y ella dejó de emitir. Eran las 7 de la tarde los dos solos en casa. Mi despacho se abrió y ella entró sin camiseta y en dijo hazlo mirándome aquí. Fue increíble estábamos los dos excitados de notaba. Lo hicimos así varios días hasta que un día hicimos el amor. Y otro día y otro hasta que nos dimos cuenta que éramos amantes y que luego sentíamos el uno por el otro. Cuando ella acabó su máster y se volvía a Bilbao hablé con ella y le propuse ser pareja dejar a su tía e irnos juntos. Yo me esperaba un estás loco o algo así pero su respuesta fue afirmativa. Se volvió a Bilbao y yo dejé a mi mujer nos divorciamos.

    Nuestra relación siguió un tiempo cada uno en una ciudad y yo seguía mirándola en la página de Cam eso me excitaba muchísimo y saber que otros la deseaban y era mía o iba a serlo. Cuando firmamos todo el divorcio dimos el paso. Ella se vino a vivir conmigo diciéndole a su familia que había encontrado trabajo aquí y luego novio. Yo le pedí que siguiera en la Cam algo que ella también deseaba. Incluso emitíamos juntos yo con un antifaz. Nuestra vida era perfecta incluso cuando se enteró mi ex y se lo contó a toda su familia y la de ella pero nos dio igual. Ahora tenemos una hija de 2 años y seguimos felices. Yo trabajando y ella trabajando desde casa en la Cam haciendo felices a miles de hombres que la desean pero solo yo me la follo.

  • Me volví el cachero de mi prima (Segunda parte)

    Me volví el cachero de mi prima (Segunda parte)

    Como mencioné anteriormente,  así llegó el día que iría a verla pues estaría sola en casa, ese día ya en su cuarto, no solo descubrimos lo que nos podíamos hacer en cuatro paredes, me enseñó a no tener límites, me enseñó a follar de verdad, a ser hombre.

    Llegué antes de las 10 am a su casa, me abrió la puerta y ahí estaba ella, toda sexy, arreglada con un mini short y un top de tiritas, muy ligera de ropa para la acción. Me acerqué dándole un abrazo y dándole un beso tierno en la mejilla, a lo cual también ella respondió, haciéndome pasar rápidamente para llevarme a su habitación y claro esta someterme a sus placeres, supuse yo.

    Z: A ver primito, enséñame tu examen, quiero que me sorprendas, para ver si te mereces un buen premio y te vuelves mi alumno estrella – mientras reía y estamos acostados en su cama

    Cogí mi mochila y saqué mi examen dándoselo alegremente.

    Z: ¡Que!!… 18 de nota! – expresándose algo molesta

    D: ¿Si, porque acaso no te parece una buena nota?

    Z: más o menos, espere que tengas un 20 o 19 al menos, no ha estado nada difícil tu examen por lo que estoy viendo.

    Por un momento me hizo sentir triste, solo atine a sentarme al filo de su casa, lo cual creo que hice que reaccionará como queriendo remediar su crítica.

    Z: Ok, no debí expresarme así, discúlpame… quizás me exijo mucho y pienso que todos deberían ser así… lo hiciste muy bien.

    D: Gracias – Atiné a decirle con voz triste ya que me hizo sentir mal por el esfuerzo que hice.

    Se levantó sobre su cama y me abrazo por detrás, dándome aliento y siendo muy cariñosa

    Z: Lo hiciste bien, ¿discúlpame sí?, ahora te voy a dar tu premio si o si, te lo mereces por tu esfuerzo.

    Atine a decirle si con la cabeza mientras sonreía y se me iba pasando la tristeza, me jalo para su cama y nos recostamos, dándome tiernos besos, los cuales poco a poco fueron subiendo de intensidad, la besaba del cuello, acariciaba su piel, nos entrelazábamos de piernas, hasta que paramos y me dijo

    Z: ¿Espérame un ratito sí?, voy a traerte tu premio.

    D: Ok, espero que un premio doble

    Z: A lo mejor… ponte ligero primito que vas a transpirar mucho, más que con los taburetes – riéndose pícaramente.

    Salió de su cuarto dirigiéndose a su baño, mientras esperaba recostado, me fui quintando la ropa quedándome en calzoncillos, me encontraba ya tan excitado que mi verga estaba parada y se notaba a tope bajo mi ropa interior. Espere pacientemente en su cama, y me percate que parecía un cuarto de adolescente, muchos colores, muchos adornos, al parecer en su interior tenía esa niña que reflejaba en la decoración de su dormitorio.

    Z: Ahí voy, con tu premio – con voz provocadora

    D: Aquí estoy, ansioso de recibir mi premio – dándole cuerda a la distancia

    En ese momento abrió la puerta y ¡wao!, llevaba puesta una lencería roja muy atrevida, se había pintado los labios de rojo intenso, haciendo juego con la babydoll, me quedo maravillado con tal escena, cerró la puerta al ingresar poniendo seguro apago las luces, solo quedándonos con la luz del día tras las cortinas

    Z: Te gusta tu premio

    D: Estas preciosa, me puedo llevar el premio conmigo, aunque no sé si quepas en mi mochila

    Z: No creo que quepa, pero si puedes tenerlo aquí a tu antojo – con voz sexy, mientras se me subía en la cama y se acercaba a mi gateando como una gata.

    D: Valió la pena el esfuerzo, aunque si me hubiera sacado 20 seguro si me llevaba el premio a mi casa – mientras miraba toda su figura y veía lo sensual que estaba.

    Z: Bueno aquí puedes compensar esos 2 puntos que faltan… a lo mejor – mientras me daba tiernos besos

    Me volví loco en ese instante, acariciaba su suave piel, sus cabellos, mientras ella me refregaba su vagina sobre mi pene erecto a mas no poder, quería follarmela ya, paro un instante para abrirse el sujetador dejando escapar sus tetas de pezones claros, empecé a chupárselas, succionarlas, a jugar con ellas.

    Z: Despacio, tienes que tratarlas con cariño – mientras me sujetaba de mi cabeza

    D: Tus dos tetas… son mis dos puntos que me merecía en el examen, gracias, gracias por dármelas – mientras lengüeteaba sus pezones

    Z: ¿Que hablas primito, estas delirando no?, ahora vas a delirar más… vas a darme esa verga que tanto me gusta.

    D: Tómala, es tu verga… solo tuya.

    Z: ¿¡Mía!? vaya que halago me haces primito .

    Mientras me bajaba el calzoncillo se llevó una gran sorpresa.

    Z: ¡Wao!, esta depilada… ¿es por mí?… que detalle

    D: Si, lo hice pensando en ti, así como tú tienes tu vagina depilada – mientras metía mi mano en su concha y efectivamente estaba depilada

    Z: Entonces podemos hacer un riquísimo 69, ¿sabes cómo se hace o te enseño?

    D: Si, enséñame, hagamos de todo, dame mi gran premio.

    Se retiró toda la lencería y ya recostada, empecé a besar sus pies recorriendo sus piernas con besos, llegando a su vulva toda lubricada, lengüeteé por unos minutos su vagina, hasta que me ordeno recostarme colocándome toda su vulva en mi cara, a la vez que empezaba mamar mi verga ya envuelta en mis fluidos pre seminales, estábamos excitadísimos y ahí estábamos, haciéndonos un riquísimo 69, como las que veía en las películas porno; jugaba con mis bolas, las mordía chupaba y yo solo gozaba de su rica vulva mientras acariciaba sus glúteos, estábamos en frenesí sexual.

    Paramos, para que se me monte y ¡wao!… llegue a la gloria, ver como saltaban sus tetas al compás de cada sentón, aunque no eran tan grandes, pero si perfectamente firmes.

    D: Ahhh, que rico te mueves mi amor – todo excitado

    Z: ¿Amor?, si, si soy tu amor… y tú eres el mío – mientras se contorneaba y presionaba una de sus tetas y con la otra mano la sujetaba de las caderas dominando a la hembra de mi prima

    D: Eres lo máximo… encima del promedio, encima del promedio – con voz excitado

    Z: You like it, you like it? oh my god… keep fucking me!!, don´t stop

    Empezó a hablarme en ingles misma actriz porno, no podía vas sentía que ya me iba venir, la jale hacia mí para chupar sus tetas, pero ella no soltaba el ritmo

    Z: Come one, come one! – Parecía no tener frenos.

    D: Ahhh!! me vengo, me vengo!

    Z: Ohhh my god!! – gemía con intensidad

    Fue mágico eyaculamos a la misma vez, sentí que mi verga estaba mojada a chorros, cayendo rendida sobre mi pecho, mientras la abrazaba de su cintura, besándonos exhaustos y rendidos. La cama era todo un desorden, estábamos sudorosos, quería que ese momento sea eterno, cayó sobre su cama, y seguí besando su cuerpo, su espalda bajaba por su cintura, caderas, nalgas, muslos, pantorrillas pies y dedos, estaba fascinado.

    Z: Ya ni que fuera para tanto, pareces un loquito besándome toda

    D: Así me tienes, loquito por ti primita, sabes esto del sexo es maravilloso, y más disfrutarlo con alguien que si sabe hacerlo.

    Z: ¿Así?, ósea crees que soy toda una experta

    D: Para mi si lo eres amor– mientras ahora subía por su cuerpo besándola hasta llegar a sus tetas

    Z: Que lindo eres amor – mientras me sostenía de las mejillas y nos besábamos nuevamente, entramos al juego de decirnos amor por un momento.

    Así nos quedamos tendidos sobre su cama un rato hasta recuperar energías, al rato insistí en que, si podía disfrutar otra vez de una mamada suya, lo cual accedió sacando de su cómoda, lubricante de sabor a plátano que tenía. Echo sobre mi verga frotándola inclusive hasta en mis testículos, procediendo a darme esa mamada que tanto anhelaba, mientras acomodaba sus cabellos, haciéndole una cola para ver como de devoraba cada centímetro de mi joven y venosa verga adolescente. Sus labios, ya sin el lápiz labial rojo, se sentían suaves y veían rosaditos al natural devoraban con que dedicación se devoraba mi verga, haciendo succión en mi glande como queriéndomela arrancar, estaba excitado a mas no poder, vaya que tuve suerte en tener esa experiencia.

    Llego el momento de eyacular, y para sorpresa mía, no dejo escapar nada de mi leche, veía como lo disfrutaba cerrando sus ojos, la descargada de leche en toda su boca, creo y ahora sé que ese fue el momento que pensé y me dije.

    “Me gusta eso, me gusta descargar mi leche en la boca”, más que eyacular en la vagina o en el culo, disfruto acabar en alguna mamada, y hasta ahora con los años, tengo que acabar en algún momento si o si en la boca, de todas mis mujeres y aventuras, siempre fue así.

    Ya cerca del mediodía, y nuevamente estar follando otra vez, sobre de mi prima bombeaba tan rica conchita, la cual ella disfrutaba dándome arañazos por mi espalda y glúteos, así nuevamente acabe dentro de ella, lo cual me hizo preguntarle preocupado.

    D: Zu!, no saldrás embarazada verdad – estaba asustado por un momento.

    Z: No primito, ya estoy en mis días no fértiles, mira te explico

    Saco una cartilla de su cómoda, donde me contaba que era de periodo regular y que ya habían pasado sus días de peligro y estaba a 3 días aproximados para que le viniera la regla, quede maravillado con tal explicación así que ya tranquilos, me dijo

    Z: Vamos a bañarnos rápido para ir a la actividad de mis papás le dije ibas a pasar x aquí a la hora de almuerzo.

    D: Y no dijeron nada mis tíos, no sospechan que porque venga a buscarte antes.

    Z: No, que va. Le dije que ibas a pasar por aquí, porque ibas a verte con tu enamorada y de paso me ibas a enseñar tu examen, en fin, mentiritas no, Así que ya sabes si te pregunta por tu enamorada, le dices que no pudo que se fue, ya le inventas algo

    D: Ok, ok

    Así nos bañamos rápido, mi prima se puso muy guapa, salimos algo de la 1 pm, mi tío le timbro a mi prima por su celular para saber si ya estábamos yendo. A lo cual respondido que ya estábamos en camino, que llegue yo tarde pero que ya salimos.

    Z: Ya sabes, ni una palabra a nadie, y la pasaremos bien en cuanto podamos.

    D: Eso espero – acercándome a darle un beso, el cual ella correspondió

    Ya en la reunión de mis tíos, excusé a mi “enamorada” diciendo que no pudo venir por asuntos familiares y bueno almorzamos de el buffet que contrataron, repetí como dos veces, estaba recuperando todas las energías que había gastado.

    Cruzaba miradas con mi prima, por ratos nos sentábamos juntos, mis tíos algo mareados ni cuenta se daban, que por debajo de la mesa acariciaba las piernas de mi prima, o metiendo la mano por detrás de las sillas tocaba su culo, eran como las 5 pm ya la mayoría de sus trabajadores se habían retirado, así que me prima me hizo seguirla, fuimos directo al tercer piso donde mis tíos tenían sus oficinas, le dijo a mis tíos,” vamos a las oficinas ver tv y descansar ya nos avisan para bajar”, Sabía que podíamos aprovechar ese momento para hacer “rapidín”, subimos por las escaleras raudamente, “espera” – me dijo.

    Z: Espera, espera ya sé que tienes ganas, yo también, pero las oficinas de mi papá tienen cámara.

    Entramos y he hizo arrinconarme en un lugar donde la cámara no apuntaba y si prender las luces, se agacho y nuevamente empezó a darme otra buena mamada, paro para sigilosamente levantarse su vestido y empezar a follármela nuevamente, calzón abajo y dándome todo su culo, gozamos nuevamente ese instante de lujuria hasta que me vine y nos arreglamos en el acto, prendimos la luz para esperar sentados, ella entro al baño, y yo me puse a ver tv.

    Así estuvimos un rato y con el volumen alto de la tv, hablamos con un tono de voz baja para que no se grabara en el audio de la cámara de vigilancia.

    D: Primita, creo que me estoy enamorando.

    Z: Que dices primito, no lo tomes a mal sabes que somos familia, no podemos tener una relación así de así, creo que debes pensar bien lo que sientes… ¿o me estas bromeando?

    D: No que va, si, si es broma… o sea mí me gusta lo que estamos viviendo – mientras tenía ganas de besarla apasionadamente, pero me controlaba

    Z: Bueno, pero también me has dejado impresionado como tú… ya sabes

    D: ¿No, no se? – haciéndome el confundido

    Z: ¡No te hagas!… como tiras primito, me encanta como tiras – diciéndomelo al oído cautelosamente.

    Mi tía nos llamó, “ya bajen chicos, ya nos vamos”, bajábamos al rato y vimos que mi tío estaba ya borrachoso, su chofer junto a mi ayudamos a cargar a mi tío y subirlo al carro, mi tío iba en el asiento de atrás ya iba durmiendo junto a nosotros, mientras mi tía delante iba a con su chofer, en el camino me dijo mi tía que en el examen había salido muy bien, le dije que sí, que gracias a las clases que me dio mi prima mejore mi promedio, así hasta llegar nuevamente a casa de mis tíos, ayudándolo a subir con el chofer, lo metimos a dormir a su cuarto y que si quería me quedará a dormir, lo cual accedí sin dudar, lo malo que sería en el sillón.

    En la casa de mis tíos todo es follar

    Se retiró mi tía dormir, muy cansada previo baño, eran como las 11 pm, y estábamos viendo una película en la sala, y en medio de la noche, escuchábamos el rechinar de una cama.

    D: ¿Que es ese ruido? – Pregunte intrigado

    Z: Están tirando mis viejos – avergonzada y riéndose

    D: ¡Que!, lo dices en serio – sorprendido

    Z: Si, a mi viejo se le da por tirar después de estar borracho, y mi mamá tiene que acceder nomas, sino le hace chongo que, porque no quiere, que es su mujer, etc., etc.

    D: Ahh, oh, ok, que loco – todo sorprendido y riendo.

    Así, paso un rato, y sentimos el gemido de excitación de mi tío, seguro ya se había venido, riéndonos y mirándonos por lo que estábamos siendo testigo.

    Mi prima se paró discretamente y se acercó a la habitación de mis tíos al final del pasadizo, yo seguía viendo la peli, aunque ya sin importar la historia, vino raudamente de quitándose la ropa.

    D: ¡Zu, que haces! – con voz baja y más sorprendido

    Z: Mis viejos ya no van a salir, tengo ganas de tirar yo también – mientras me iba quitando la ropa

    Así nuevamente quedamos desnudos, pero esta vez ella encima de mí me montaba a discreción, la follada no fue tan espectacular, porque estábamos mudos sin hacer mucha bulla, pero igual fue riquísima. Para luego desnuda meterse a al baño a lavarse y ponerse su pijama, y yo me vestía nuevamente para después ir al baño, para despedirnos con un tierno beso.

    Para ser sinceros, no tenía sueño y la curiosidad me mato, así que me dirigí a la habitación de mis tíos, al acércame suavemente, supe porque mi prima me dijo con seguridad que estaban tirando y no iban a salir, su puerta tenia ciertos agujeros pequeños que traslucían con la luz de sus lámparas en el interior del cuarto, vaya sorpresa que tuve.

    Mis tíos se encontraban desnudos, mi tío algo subido de peso solo se dejaba mamar la verga rendido por la borrachera por parte de mi tía, ella era la insaciable, pude ganarme en ver el tremendo culo y tetas que tenía mi tía, para sus 55 años que tenía era una voluptuosa hembra, con razón mi tío daba todo por su mujer, empecé a transpirar de excitación, ahora sabía que era hereditario las tremendas mamadas que daban mi tía y ahora su hija, después se montó sobre mi tío, clavándose la verga y empezando a dar unos sentones mientras se apretaba las tetas, que épico momento estaba visualizando, mi tía era una cacherasa, se movía toda como toda una puta y mi tío moribundo solo gemía de placer, al terminar ellos, mi tía se desmonto y se sobaba la concha, seguro para auto complacerse, desde ese momento no pude ver a mis tíos con los mismos ojos; me fui a tratar de dormir pensando, “en esta casa todo es sexo”, vaya que suerte tienen algunos, como yo ahora que me follo a mi prima, seguro cuantas veces habrá visto a sus viejos tirar, a cualquier se le antoja y aprende.

    Ya a la mañana, mi tía salía con su bata de camisón, y me imaginaba tremendas tetas y culo que había debajo de sus prendas, mi prima salió a ayudar a hacer le desayuno, mientras mi tío dormía, solo las imaginaba desnudas a ambas, paso la mañana y me despedí de mi tía, mi prima me acompaño al paradero, y en camino charlamos por lo que habíamos tenido, por lo que fuimos testigos también de sus viejos.

    Después, con los días tuvimos un tercer encuentro, esta vez fuimos a un hotel caleta, en al cual ella dejo su DNI, y pues disfrutamos del sillón tántrico que había, disfrutando de muchas poses, más mamadas y clavadas, obvio esta que también experimentamos el sexo anal, un par de veces, pero lo que más gozábamos era de los 69 y del sexo oral, podíamos pasar ratos y ratos solo dándonos sexo oral, claro está terminando en su boca para placer mío. Así poco a poco los encuentros fueron menos, ella fue más esquiva con tal de que no se den cuenta de que nos descubrieran, me hizo pisar la realidad.

    Así me fui fijando en otras chicas de mi edad, y me ilusioné de una chica, relato que contare en una próxima historia, el cual hizo olvidarme de mi prima.

    La vi nuevamente a mediados de año, estaba igual de linda, y había empezado a trabajar en un banco, y pues ya tenía más libertad que antes, al ver a mis tíos solo recordaba verlos desnudos follando, sobre todo a mi tía dando tremendas mamadas, me conto que mi prima ahora andaba de novio con un chico del banco, lo tome alegremente, ya que, espere que algún día tenga un amor bonito, y al despedirme de mi tía me besaba la mejilla, y pensaba… con esa boca se la chupa a mi tío, que loco.

    Luego nos cruzamos en otra reunión familiar, ella ya estaba con su novio, y hablamos rápidamente.

    D: Prima felicitaciones por tu galán, que bueno es verte ya con novio y feliz

    Z: Gracias primito, como te va a ti, ¿vas bien en el inglés?

    D: Maso, a lo mejor necesito reforzar nuevamente contigo.

    Z: Quien sabe, primito, quien sabe.

    Pero al estar ya en plena fiesta la sacaba bailar y le decía discretamente.

    D: Extraño tus mamadas primita, extraño tu cuerpito – con voz de excitación

    Z: Aquí no… ¡Ay que gracioso eres! – mientras disimulaba, riéndose

    D: No importa, si tú eres feliz yo soy feliz, y mis tíos siguen tirando a full.

    Z: ¡Que! – Riéndose seguro recordando de lo que fuimos testigos

    Así pasamos un rato en familia, y ya al despedirnos se me acerco y me dio un tierno abrazo, me susurro disimuladamente en el odio.

    Z: También extraño esos momentos primito, pero también tú debes buscar tu chica, vivir tus tiempos, cuídate primito – dándome un beso tierno en la mejilla.

    D: Cuídate prima – mientras recibía ese beso quería transportarme en esos momentos de placer que viví con ella en el pasado.

    Se iba despidiendo de la familia, fui a despedir a mis tíos a la puerta y entre broma y broma le solté esa frase del pasado, que al parecer recordó y me sonrió tiernamente.

    “Por encima del promedio, primita, por encima del promedio” – sonriendo al igual que ella.

    Pasaron los años, muchos años y supe que está viviendo ahora en Canadá, con otra pareja, tiene sus hijos y pues le va bien. Ahora a sus casi 50 años, igual de bella, algo llenita, pero sin perder su figura la vi por las redes sociales, y recordé todos esos momentos durante la cuarentena, pensaba lo dichoso que fui al experimentar de un gran sexo, de no tener límites, lo que me sirvió para cada relación en al cual me involucré.

    No quiero finalizar este relato, sin recordar que tan hombre me hizo sentir, sin pensar que gané mucha experiencia para mi futuro sexual, muy pocas parejas en mis relatos han sido tímidas, casi todas han sido abiertas sexualmente, de todas aprendí algo lo sé, pero de ella, en mi vida marco la transformación de ser un “joven” a un “hombre”.

    Gracias Zulema

    Atte.

    Tu Primito

  • Aristrocrazy (Parte 2)

    Aristrocrazy (Parte 2)

    Nos adentramos dentro del hall, entregamos las invitaciones, mientras siento la mirada de la seguridad, serios y con caras de pocos amigos. Nos abren las puertas y entramos en un gran salón, la luz es muy tenue, me llama la atención la amplitud del recinto y la cantidad de gente.

    Todos ocultos bajo sus misteriosas máscaras. Noto la mano de María que me va guiando entre la gente; la música es suave, observo como la mayor parte de los asistentes tienen copas en sus manos; nuestros pasos se dirigen hacia una barra donde nos sirven dos copas de champán.

    Las miradas se entrecruzan y el murmullo asciende, hasta que aparece en un estrado una figura, embozada bajo una capa negra y con su inseparable máscara. La música se detiene, palabras de recibimiento seguidas de varios formalismos. Mientras habla van apareciendo otras figuras, disfrazadas como en la mitología griega.

    Una estatua de Baco surge tras ellos, de ella surge vino, siendo e realidad un surtidor. El anfitrión comienza a recitar frases en latín a lo que el resto va repitiendo al unísono. Hasta llegar a un canto en el que todos participan, seguidos de un brindis generalizado.

    La música vuelve a surgir, es monótona y repetitiva. Las figuras que escoltaban al personaje principal comienzan a danzar sobre un escenario, sus movimientos al inicio lentos, van ganando rapidez y sensualidad; con roces y contorsiones cada vez mayores, mientras comienzan a desnudarse frente al resto.

    La gente comienza a formar grupos, se oyen murmullos, risas… siento como la gente se va animando, como una marea que va recorriendo el salón, envolviéndonos lentamente…

    Besos

  • Rubén ¿mi hermano?

    Rubén ¿mi hermano?

    El verano ya asomaba su cara y había que empezar a limpiar la piscina, ya que habían anunciado un verano muy caluroso, a pesar de estar solo a mediados de mayo, el sol ya picaba sobre la piel, yo estaba en el último curso de facultad y tenía los nervios a flor de piel por los exámenes que se acercaban y nada más terminar estos, mi cumpleaños y como decía mi padrastro cumpliría los dos patitos, 22 años.

    Mi madre se había divorciado de mi padre siendo yo un bebe, nunca llegue a conocer a mi padre biológico y nunca tuve la necesidad de conocerlo debido a que mi padrastro entro en mi vida siendo yo una niña y siempre lo vi como a mi verdadero padre, era un hombre muy atento y cariñoso, aunque muy ocupado debido a que era el director de una gran empresa, mi madre por el contrario era más desprendida, menos atenta y por supuesto menos cariñosa, se pasaba el día de compras con sus amigas, jugando al golf o simplemente hablando de sus cosas en el club de campo, muy pocas veces estaba en casa y era curioso que yo viera más a mi padre que a ella.

    Hace no más de un año, mi madre contrato una empresa para hacer un nuevo jardín y su mantenimiento que no era poco, entre los jardineros estaba él, un chico de mi edad, guapo y simpático, parecía ser el jefe de todos los que venían porque siempre se quedaba el último para recoger y que todo estuviera en perfecto estado, la verdad que desde un principio me atrajo bastante, me encantaba verlo trabajar, era muy metódico y cuidadoso, pero cuando se tenía que ensuciar se ensuciaba como el que más y en esos momentos era cuando más disfrutaba viéndole, en camiseta o sin ella, mostrando sus músculos con el cuerpo sudado, era todo un espectáculo de ver.

    Hablábamos a menudo y conectábamos bastante bien desde un principio, hasta que mi madre nos vio un día juntos y estuvo a punto de despedirlo simplemente porque estábamos hablando conmigo, mi padre medio para que se quedara y mi madre como no, me dio una clase de elitismo, con este no, porque no es nadie me llegaba a decir como si a mí me importara.

    Solo bastaba que mi madre me dijera todas aquellas tonterías para que me interesara más por él, parecía que mi madre ya había escogido por mí, seguro que el hijo de alguna de sus amigas del club de campo, decía que yo debía aspirar a algo más que un simple jardinero y aquel fin de semana cuando me soltó aquello mi paciencia se agotó, estaba estudiando en mi cuarto cuando le vi a solas en el jardín, ya era tarde y estaría terminando de recoger cuando saltaron todos los aspersores empapándole entero, le veía reír y correr de un lado a otro con su perro jugando los dos mientras se mojaban, era una escena muy divertida que me hizo dejar los libros por un momento, sobre todo cuando se quitó la camiseta y dejo su torso denudo, en ese momento algo me paso, un escalofrío recorrió mi cuerpo, allí estaba él con sus pantalones vaqueros mojados, la fina lluvia de los aspersores cayendo sobre su cuerpo, un cuerpo envidiable seguro que por muchos chicos y soñado por nosotras.

    Al día siguiente ya estaba hablando con él otra vez, incluso coqueteando un poco y dejando que él tirara el sedal para que yo picara, era como si nos conociéramos de toda la vida, los gustos, las ambiciones, la forma de ser o incluso de reír, poco a poco nos íbamos conociendo más y me iba sintiendo a gusto en su compañía, incluso para declinar salir con mis amigas algunos días, en ese momento no lo sabía, pero me estaba enamorando de él.

    Toda una semana hablando desde que terminaba los trabajos hasta que se hacía noche cerrada, a la cuadrilla solo les faltaba ya llenar la piscina y terminarían los trabajos, pero sabía que él se quedaría revisando y regando todas las semanas, el sábado no les llevo mucho y a las cinco de la tarde ya habían terminado, mis padres como de costumbre no estaban y no les esperaba hasta la noche, saque unas cervezas y Rubén que así se llamaba y yo nos pusimos hablar sentados al borde de la piscina, hablábamos y reíamos sin parar, me metía con él comentándole y señalándole que se había dejado manchitas al fondo de la piscina y que a ver si las quitaba antes de llenarla.

    – A ver donde, pero baja aquí y señálamelas.

    – Pues justo donde señalas tu jajaja.

    – Pero baja que no te como

    – Mira, aquí…

    No pude decir más por qué Rubén me había tirado un cubo con agua mientras se reía, me había empapado toda la camiseta pegándose la tela a mis pechos, parecía que estábamos en un concurso de camisetas mojadas, mis senos casi transparentes y mis pezones se clavándose en ella, me quite los mini pantalones que llevaba quedándome con la braga del bikini, riéndome sin parar, mirándole con ansias de venganza así que cogí la manguera, la abrí y empecé a mojarle, reíamos y corríamos dentro del vaso de la piscina.

    Rubén me había arrebatado la manguera mojándome ahora él sin piedad, mi risa y mis gritos de auxilio rebotaban en las paredes de la piscina que hacia eco, chillaba y gritaba riéndome, corriendo salía de la piscina por las escaleras y él detrás de mí, ya en el césped corriendo como una pata mojada me cogió tirándome al suelo, los dos forcejeábamos y nos reíamos sin parar, estaba sentado encima de mí a horcajadas sobre mi vientre, cogiéndome de las muñecas sin que pudiera moverlas, fue entonces cuando lo sentí y notaba que a él le pasaba lo mismo que a mí, la atracción era mutua y poco a poco las risas se calmaron y agachándose despacio me beso en los labios.

    Un impulso, un beso, los dos en silencio tirados en el césped mirándonos fijamente sin decir nada, esperando, deseando que volviera a ocurrir, pero en vez de eso me pidió perdón y se levantó, me quede tumbada pensando en lo que había pasado en porque se había levantado y sin darle tiempo a reaccionar corrí deprisa antes de que se marchara llamándole y abrazándole le empecé a besar, a recorrer mis labios por los suyos hasta que reacciono fundiéndonos en un apasionado beso y a la vez que sentía entrar su legua en mi boca, su mano recorrió rápido mi cuerpo metiéndose por debajo de mi bikini apretando mi vulva al mismo tiempo que mi mano buscaba por debajo de su bañador su pene.

    Rubén empezó abrazarme, a lamer mi cuello mientras que sus manos presionaban mis glúteos y me acercaban hacia él notando su pene ya como una barra dura entre mis manos que presionaba mi vientre, mi mano subía y bajaba por el tronco de su pene, pasando con suavidad la palma de mi mano sobre su glande, los dos estábamos deseosos el uno del otro, los dos habíamos escrito ya hace tiempo ese final y su comienzo cuando una de sus manos por debajo de mi bikini me apretaba un glúteo y la otra acariciar mi clítoris suavemente con las yemas de sus dedos bajando lentamente por el interior de mis labios para penetrar en mi vagina con ellos.

    Andando a trompicones llegamos a la zona del cenador, los dos nos íbamos masturbando y suavemente le empujé hacia una tumbona que estaba detrás de él haciendo que se tumbara en ella y empecé a gatear sensualmente sobre él sin perder su mirada, como una gata en celo le empecé a bajar el bañador, liberar aquella hermosa polla que me estaba escondiendo de mí, lamiendo su glande con cariño, mi lengua la recorría de un lado a otro, bajando y subiendo por ella como si fuera un helado, un helado ardiendo, saboreándolo todo, metiéndolo en mi boca, arriba y abajo, pequeños mordiscos y succiones de su glande empezaron arrancarle pequeños jadeos, mis manos iban acompañando el pequeño baile de mi boca y se deslizaban suavemente por todo su contorno, veía como disfrutaba, como le excitaba y mientras yo me preparaba notando la humedad entre mis piernas.

    Ahora ya solo mi boca comiendo de su pene, bajando y subiendo, mis manos no paraban de acariciar su torso subiendo por él con las palmas de las manos extendidas, subiéndole la camiseta mojada y dejando desnudos sus abdominales y pectorales, le miraba de reojo mientras tenía su polla todavía en mi boca, jadeaba con los ojos cerrados y con sus manos enredados en mi pelo acompañando a mi cabeza subir y bajar por su polla, una vez más succionaba su glande y lamía su contorno mordisqueándolo con los labios para descansar y poder respirar un poco.

    Empecé a quitarme la braga del bikini y gateando un poco más me senté a horcajadas encima de él, con su pene frotándose contra mi sexo, estaba tan mojada y no solo por fuera, sino por dentro que mis labios humedecidos de mi flujo hacían que su polla se deslizara por ellos como en una pista de hielo ardiente, haciéndole una paja con ellos, moviendo mis caderas hacia delante y hacia atrás, sintiendo sus manos apretar mis pechos por encima de mi camiseta mojada, mis movimientos cada vez más rápidos y acompasados por él, viendo como su polla asomaba por delante de mí, solo parte de su glande se libraba de la succión de mis labios y no siempre.

    Estaba realmente excitada, realmente caliente como Rubén, y levantándome un poco sobre la tumbona coloque con mi mano su glande en la entrada de mi vagina y empecé a bajar despacio, muy despacio para que su glande empezara a penetrar en mi interior, para que su polla se fuera enterrando más y más dentro de mi vagina, hasta sentirla totalmente dentro de mí, haciéndome que me estirara hacia atrás con mi boca abierta sin que de mí saliera ningún sonido, solo mi respiración que exhalaba el aire despacio.

    Me apoyé sobre su pecho con mis manos cuando empecé a subir y bajar con mi cuerpo, sacando y metiendo su polla de mi vagina, Rubén me quitaba la camiseta mojada con suavidad, ahora si podía tocar y disfrutar de mis pechos y de mis pezones tremendamente hinchados, en silencio mirándonos con pasión subía y bajaba, 1,2 3 veces que su polla me penetraba, 4,5, 6 hasta diez veces baje y subí metiéndola tan dentro de mí que empecé a gemir de placer, no pudiendo aguantarme y rellenando aquel cenador al aire libre de nuestros pequeños gritos, Rubén me la estaba metiendo como él tantas veces había soñado semanas atrás.

    Me tumbé encima de él para besarle, nuestros labios estaban fundidos en uno solo al igual que nuestras lenguas que disfrutaba de un baile interminable, Rubén me cogió de la cintura y levantando su pelvis empezó a follarme, subiendo y bajándola haciendo que su polla me entrara una y otra vez con fuerza y con rapidez, empezaba a sentir el fin de la carrera que hasta ahora era de fondo, con un spring por su parte que me hizo soltar sus labios y empezar a gritar, Rubén seguía metiéndomela y con su boca succionaba mis pezones y lamía mis pechos.

    Ninguno de los dos aguantaba más, ninguno de los dos quería terminar aquel maravilloso baile que ya hacía tiempo que nuestros sexos practicaban, con unos gritos bastante altos envolviéndonos a los dos me eche hacia atrás, apoyándome con mis manos sus piernas y haciéndome de apoyo cuando empecé a mover mis caderas hacia delante y hacia atrás, su polla se deslizaba dentro de mí, dentro de mi vagina que a la vez que gritaba empezaba a llenarse de flujo, apretaba mis muslos y mi vagina contra su polla, haciéndole que empezara a gritar, el roce de nuestros sexos era increíble así como las sensaciones que los dos estábamos teniendo.

    No paraba de moverme cuando un ardor en mi vientre empezó a recorrer todo mi cuerpo, a paralizar mis piernas e impedir que me moviera, en ese momento Rubén me había llenado mi vagina con toda su polla y empezó también a expulsar como un volcán su leche, llenándome entera, sintiéndola golpearme con fuerza, caliente, los dos uníamos nuestros gemidos y gritos al aire, sudorosa me desplomaba contra él jadeando, feliz por haber follado con él.

    Los dos estábamos exhaustos, estaba tumbada sobre su cuerpo besándonos y su pene poco a poco iba resbalando y saliendo de mi vagina, sentía como gotas de su semen caían fuera de mi vagina, dándole un beso solo con los labios me levante para lavarme, pero antes cogía la cerveza que habíamos dejado a medias al borde de la piscina para saciar un poco mi sed, mientras andaba desnuda por el césped Rubén me miraba fijamente, le pase su cerveza y me cogió de la mano para darme un beso, ya era tarde y me debería ir a duchar y él se tendría que ir también, mis padres no tardarían en llegar, pero estábamos los dos todavía demasiado excitados.

    Rubén se levantó y cogiéndome de la cintura con una mano me empezó a besar nuevamente en mi cuello, nuevamente nos besábamos apasionadamente, uníamos nuestros cuerpos desnudos y despacio paso a paso nos desplazábamos por el cenador, sentía como su pene estaba nuevamente como la primera vez que se lo toque, tremendamente duro, pero no podíamos, no teníamos tiempo, mis padres podrían venir en cualquier momento, pero ya no había razón que valiera ya los dos estábamos en otra cosa, en otro momento, en otro tiempo, en otro mundo en los que solo existíamos él y yo.

    Al final me topé con la mesa del cenador que me sirvió de tope y de asiento a la vez, ahora los dos frotábamos nuestros sexos, nuestros cuerpos, mis pechos se hundían en su torso con mis pezones tremendamente sensibles, una y otra vez nuestras leguas se juntaban fuera de nosotros en un baile frenético, Rubén me cogió de los glúteos y me elevo un poco en la mesa para sentarme, colocándose entre mis piernas, flexionándolas y separándolas iba buscando mi rajita para poder volver a meter su pene dentro de mí, pasaba su glande una vez más entre mis labios vaginales, golpeando mi clítoris.

    Cogiéndome de la cintura, mis brazos se apoyaron en sus hombros, pasando mis manos por detrás de su cuello entrelazando mis dedos, sin decirme nada eleve suavemente mi pierna derecha y la coloque sobre su hombro izquierdo y a continuación hice lo mismo con mi pierna izquierda apoyándola en su hombro derecho, sentí en ese momento que su glande estaba en la entrada de mi vagina y sin hacer ningún movimiento se introdujo dentro de mí y yo echaba la cabeza hacia atrás con la melena cayéndome sobre la espalda, la sentía meterse más y más hasta tenerla dentro, mis ojos se cerraban y mi boca se me abría dispuesta a gemir pero sin poder emitir de momento sonido algunos.

    Mi cuerpo formaba una V perfecta, su polla dentro de mi vagina empezaba a entrar y salir de mi cuerpo, Rubén cogiéndome de los glúteos empezó a mover sus caderas hacia delante y hacia atrás, esta vez no tarde ni 10 segundos en empezar a gemir, parecía que el sonido se hubiera fundido, solo se oían mis gemidos, los pequeños empujones sobre mi cuerpo, los vaivenes de la mesa, nuestra respiración ahora desacompasada y fuerte, sus jadeos y por fin un poco de brisa que hacía que las hojas de los árboles se movieran y nos acompañaran con su sonido.

    La V se rompía por momentos cuando él se acercaba a mí para besarme, pero la V se rompió por completo cuando sentí un nuevo orgasmo en mi cuerpo, no podía mantenerme sentada y mis dedos se separaron, cayendo suavemente mi cuerpo con mi espalda sobre la mesa, con mis piernas todavía elevadas sobre sus hombros, Rubén seguía metiéndome su pene cuando yo gritaba del placer que una vez más un orgasmo inundaba mi cuerpo, entonces me sujeto con sus manos mis piernas y quitándoselas de los hombros me las subió formando un ángulo de noventa grados con mi cuerpo, me las junto y seguía empujando su pene contra mí metiendo y sacando su polla ahora con más ímpetu y más rápido hasta que estallo en un tremendo grito de placer, llenándome una vez más con su semen mi vagina.

    Fue ese y no otro el momento elegido por mis padres para hacer su aparición en el jardín atraídos por mis gritos, pillándonos en esa postura en la que yo me dejaba follar por el jardinero.

    ¿Jardinero? Rubén no era un jardinero cualquiera, mi madre nos gritaba a los dos por igual, mi padre me miraba con tristeza y a él con odio, pero mi madre nos gritaba por igual sin hacer una distinción entre los dos, decía cosas incoherentes como que si dos hermanos, que vergüenza y otras cosas que realmente los tres nos quedamos extrañados mirándola.

    Mi madre en sus desvaríos decía que Rubén era mi hermano mellizo, mis padres cuando se separaron tenían a dos bebes, una niña y un niño que al divorciarse con apenas un año una y casi tres el otro nos separaron yo me fui con mi madre y él con mi padre, hacia no menos de un año que mi padre biológico había muerto y Rubén se había quedado al frente de la empresa y mi madre para ayudarle, pero sin querer saber nada de él le había contratado para aquella obra y posterior mantenimiento, era todo un embrollo que nadie entendía, pero a lo que nos atañe a Rubén y a mí sé que nos queremos, hermanos o no nunca lo quisimos saber y tras echarme mi propia madre de su casa empezamos una vida en común.

    Nunca volvía a saber nada de ella, sin embargo mi padrastro siempre nos ha echado una mano, sin saberlo al principio la empresa de Rubén empezó a tener varios contratos más y más tarde al casarnos mi padrastro tras acompañarme al altar nos regaló un piso e invirtiendo en la empresa de Rubén, él no sé si termino de creerse la historia de la loca de mi madre, para él siempre seré su niñita y Rubén el hombre que me hacía feliz, para mi Rubén hermano o no el amor de mi vida que un día de mayo con 22 años nos enamoramos.

  • De mis vacaciones con la tía Bertha (Parte I)

    De mis vacaciones con la tía Bertha (Parte I)

    Para comprender este nuevo relato, les sugiero leer antes mi narración anterior.

    Cambiar de sexo nunca es fácil. A pesar de que se quiera hacer, de que en el corazón una sepa que es lo correcto, siempre quedan una gran cantidad de dudas. Que si la sociedad no lo va a entender, que si mamá no te va a aceptar, que si no vas a hallar un trabajo decente…

    Cada quien sabe dónde fue su punto de inflexión. Para mí, fueron unas vacaciones en casa de la tía Bertha.

    Ella era una mujer de brazos fuertes y no muy expresiva. Seguramente guapa de joven -como muchas mujeres de mi familia materna- llegó un momento sin embargo en que la edad la hubo de alcanzar. Pero si su piel empezó a agrietarse con el paso natural del tiempo, no fue así con su ánimo, ya que siguió conservando la inusual jovialidad que las personas buenas tienen toda la vida. Ya era robusta en sus cincuenta debido a la repostería que era su pasión, y en algún momento de su vida había decidido irse a vivir a la orilla del mar. Yo me hallaba en vacaciones de la universidad, así que hube concertado con ella el pasar unos días a su lado, para que el sol me quitará un poco el pálido tono de mi piel citadina. Mi tía aceptó gustosa, y tras hacer maletas, tome un camión y llegué con ella durante una de las noches más calurosas que recuerdo. Cenamos, tomamos la cerveza que se acostumbra en tierra caliente -bastante para ser claros- y nos pusimos al día de lo que pasaba en nuestras vidas. Hacia la madrugada me fuí a acostar en la habitación que ella me había acondicionado, cerré la puerta pero no le puse el seguro y me acosté con tan solo una playera delgada y mis calzones… bueno, en realidad eran unos hermosos cacheteros color rosa, que me hacían ver enorme mi espectacular trasero. Y me dormí, contenta de estar en un lugar donde lo iba a pasar bien.

    Al día siguiente desperté tarde: el sol estaba alto e iluminaba inclemente todo el cuarto. Aunque no solo eso me espabilo, pues había sentido una mirada por encima de mí, que ciertamente me resultaba molesta. Volteé y la vi. Mi tía me observaba con extrañeza y, cuando la miré, solo me dijo:

    -Así que eres gay Danielito.

    -Yo… tía… déjame explicarte- balbucee en lo que instintivamente me cubría con la sábana.

    Ella no dijo nada más, y solo salió de la habitación. Yo empecé a recriminarme por ser tan tonta, por no haber cerrado con llave la puerta, por mi afición a usar prendas femeninas que habrían ocasionado está repentina decepción en la hermana de mi mamá. Ahora estaría arruinada, ella se lo comunicaría a toda la familia y yo quedaría como el pariente rarito que usa ropa interior de mujer… En eso ella regresó. Traía consigo una gran cantidad de prendas femeninas, que depositó encima de la cama, a la vez que me decía:

    -Hija, si vas a hacer esto, hay que hacerlo bien.

    Yo me quedé pasmada, pues realmente no estaba lista para esa conversación. Y solo atiné a contestar, mientras bajaba la mirada:

    -Aun no lo sé tía.

    -Aun no lo sabes y ya estás usando calzoncitos de señorita. Que además se te ven increíbles.

    -Sí, bueno, yo…-quise decirle algo, pero no atinaba que.

    -Mira Dany.- me interrumpió- No voy a obligarte a nada. Pero creo que podrías aprovechar estos días para ver qué pasa con esto – señaló la ropa que acababa de llevarme- y saber qué quieres hacer al respecto. Sería sencillo ¿Sabes? Aquí nadie te ha visto y, sinceramente, pasas más como una chica que como un varón.

    -¿Y si me gusta?

    -De ser así, sobrina, quiero que me prometas esto: que no vas a dejar que nadie, ni siquiera tu madre, impida que seas lo que deseas.

    Me levanté de brinco de la cama. La abracé con cariño, entre lágrimas. Porque mi tía Bertha me había dado la oportunidad de probarlo, de ver si podía funcionar. Porque era la mejor pariente que alguien puede tener y porque a partir de ahí contaría con un confidente y una buena amiga.

    -Gracias tía, gracias. No te defraudaré.

    -Desde luego que no Daniela. -dijo sonriendo- ahora báñate, que hay varias cosas que hacer contigo en este día.

    Esta historia continuará…

  • Karina la amiga de mi madre

    Karina la amiga de mi madre

    Buenos días voy a contar lo qué pasó con la amiga de mi madre. Ella se llama Karina es una mujer casada de 53 años, ella es de piel blanca, mide de entre 1.50 a 1.60, pelo güero y largo, tetas grandes son operadas, piernas marcadas y un culo levantado ese es natural del ejercicio que hace, lo repito es del grupo de milf de mi madre que todos quisieran coger.

    Esto pasó el jueves de la semana pasada, mi madre había salido hacer unas vueltas por la mañana, en eso ella me marca a mi celular y me dice que si puedo ir a casa de Karina que vive cerca de nuestra casa, quería que recogiera una caja con unas cosas que le iba dar. A lo que le dije a mi madre que sí que nomás me cambiaba e iba a casa de Karina.

    Me puse un short y una camisa sin mangas ya que no más iba a recoger la caja. Llegó y tocó a lo que abre la puerta Karina y me dice “pasa ahorita te doy la caja”, salió a abrirme con uno vestido amarillo muy corto le quedaba muy arriba de la rodilla con algo de escote que le dejaba ver sus tetas.

    Pasé a la sala y me senté ella se agachó a recoger unas cosas y se le alcanza a notar las nalgas. Yo trataba de no voltearla a ver por qué me estaba excitando y mi pene se empezaba a poner duro. Ella me dijo “voy a subir a dejarle esto a mi marido ya que se va empezar a bañar”.

    Después de que subió y le dejó algo a su marido, bajo y me dijo que si le podía pasar una caja que estaba arriba de un anaquel, yo no me quería parar porque mi erección ya se hacía notar, pero no podía decir que no, me paré y al momento que me estiré por la caja Karina notó mi erección y dijo:

    K: creo que tu amigo está un poco excitado

    Y: si, qué pena la verdad no quería que se notara

    K: es normal que un muchacho como tú tenga erecciones así

    En ese momento se me acercó y me puso un dedo en mi boca.

    K: a poco no quieres descargar esa erección en mi.

    Y: pues sí, pero aquí está su marido

    K: ese se está bañando y dura mucho en el baño.

    Me tomó del cuello y me acercó a su boca para perdernos en un beso donde nuestras lenguas se enlazaron y jugaron, comenzó a besarme el cuello y me levantó mi camisa y besó mi pecho y fue bajando hasta bajarme el short y cuando me quitó el bóxer mi pene comenzó a rebotar al salir de mi bóxer

    K: guauuu casi me pega en la cara, estas muy excitado.

    Y: si desde que la vi cuando llegué se me empezó a parar.

    Ella agarró mi pene y me empezó a masturbar y de pronto se lo llevó a la boca y empezó a mamar lentamente, lo sacaba de su boca y lamía todo el largo de mi pene y llevaba mis bolas a su boca, siguió masturbándome y salió mi líquido pre-seminal y dijo “ya no tarda en salir tú lechita” y se metió ni pene a la boca y siguió mamando, yo agarré su cabeza y empecé a moverla de adentro hacia fuera y le dije que ya iba acabar por lo que ella siguió mamando y masturbándome hasta que salió toda mi leche, ella no pudo tragar toda por lo que se le empezó a salir de la boca.

    K: pero qué chorro tan potente, casi me ahogo, ven vamos a la sala cómeme mi vagina, tengo mucho que no me lo hacen oral.

    Por lo que se levantó el vestido, se quitó una tanga de hilo dental amarilla, y comencé a lamer sus labios, le tocaba su clítoris y le metía un dedo en su vagina ella blanqueaba los ojos y me agarraba la cabeza y me la pegaba a su vagina, comenzó a gemir y para no hacer ruido tomo un común y lo empezó a morder, me dijo que no parara que ya iba a tener un orgasmo ella aflojó el cuerpo y salió líquido de su vagina algo salado por cierto.

    A mi ya se me estaba poniendo dura por lo que la levanté y me la lleve a la mesa del comedor, la acosté, tomé sus piernas la levante y comencé a penetrarla su vagina se sentía húmeda y muy caliente, ella alcanzó un plátano que había en la mesa y comenzó a mamarlo como si tuviera un pene en la boca, cuando se le salían gemidos ella se mordía su boca, para no hacer ruido, yo estaba demasiado excitado le dije que ya iba acabar, ella dijo que también terminamos casi al mismo tiempo, mi pene deje dentro de su vagina y pude ver como la leche iba saliendo de su vagina, cuando escuchamos que la puerta del baño se abría, era su marido rápido me despegue de su vagina y mi leche empezó a escurrir en la mesa y sobre sus piernas a como pudo se bajó de la mesa yo me subí el short y ella se acomodó su vestido pero había leche en la mesa y en sus piernas, yo agarre la caja de mi madre y salí rápido por la puerta principal. No supe si el esposo había bajado o se quedó en su cuarto.

    Karina me mandó un mensaje.

    K: menuda cogida que me pegaste alcancé a limpiar la mesa por qué estaba llena de leche, cuando bajo mi esposo casi me ve la leche que traía en las piernas pero alcancé a sentarme en el sillón para que no notara nada.

    Y: qué bueno cuando salí de su casa pensé que había visto las cosas su marido.

    K: no alcanzo a sospechar nada, en la semana te hablo para vernos en algún hotel que me quede muy caliente.

    Espero que la semana me hable porque la verdad me quede con ganas de comerme sus tetas y su culo.

    Si quieren más relatos háganmelo saber para contárselos. Por favor comente y díganme.

    Saludos de su gran amigo GOLOZO69…

  • Un paseo por el campo

    Un paseo por el campo

    Mi nombre Niquino, cuento con cincuenta años, alto, moreno canoso y de buen ver. Era el verano pasado cuando me pasó algo inesperado, el caso que me dio por ir a pasear por el campo, entre árboles y unas briznas de hierbas verdes, parecía una alfombra. Yo vestía un pantalón corto de baloncesto a conjunto con una camiseta de los Newyork, pues el caso es que me dio por tumbarme sobre aquella fresca hierba a relajarme pero elegí un sitio entre matorrales para estar más tranquilo.

    Me tumbo y no se cuánto tiempo llevaba allí ya que estuve con los ojos cerrados cuando de pronto los abro porque sentí algo raro y no sé como pero ante mis ojos encuentro un culo redondo, regordete y peludo, oigo una voz que murmura por lo bajo:

    -Te vas a comer mis gūevos cabrón, ya verás y luego voy a follarte este culito.

    Miro más adelante de su ojete y veo unos cojones bien gordos camino de mi boca, la cierro pero se aplastan contra mis labios. Joder por el volumen de lo que veo de su cuerpo es un hombre grueso y peludo, no alcanzo a ver su cabeza, ya que la tiene echada hacía adelante y me agarra sin hacerme daño por los tobillos.

    Lo que si siento es la polla apoyada en mi pecho, tiene un largo de 21 cm por lo menos y la noto gorda. A todo esto yo inmóvil, entonces el gordito agarra la goma de mi pantalón corto entallando la de mis bóxer también y a trompicones me los empezó a bajar hasta los tobillos y agarrando estos con sus manos fuertes levantó mis piernas haciéndome flexionar las rodillas, luego deprisa hundió la cabeza entre mis muslos, pude sentir que era calvo, con barba; alcanzó como pudo mi ojete y entonces ya no pude resistir, abrí bien la boca atrapando uno de aquellos gordos gūevos succionándolo, el gordo al sentir mi boca en su cojón cambió de postura poniéndose a cuatro patas para ofrecerme lo que sentí en el pecho, una enorme y gorda verga venosa, la tragué con ansia metiendo más de la mitad en mi boca mamándola y utilizando mi lengua para acariciarla, que rica estaba, no sabía a jabón si no a pura polla de hombre, a sudor, todo el, su ojete, sus güevos y su gran rabo venoso olían a sudor como a mi me gustan los hombretones. Entonces le dije sacando su vergajo de mi boca:

    -Quiero verte bien.

    Entonces nos incorporamos, era feo, gordo y peludo. Me empecé a desnudar por completo y le dije que hiciera lo mismo, ya desnudos me arrodillé ante su barriga y agarré su tiesa vergaza, tragándomela, mamándola bien, ensalivándola.

    -Como la tragas, casi toda mamón, nunca me la han comido así tío, eres una puta y guarra.

    Ya me gustaba más pues me encanta que me traten como a una puta zorra.

    -Fóllame puto gordo, méteme ese pedazo de verga por el culo, ábreme el ojete gordo feo.

    Me había desatado, me arrodille al estilo perro abriéndome la raja del culo ofreciéndole paso a mi ojete. El gordo se arrodilló detrás de mí y metió su gordo capullo en mi ojete a modo de tapón para ir metiendo el vergajo poco a poco, así y todo apreté los dientes pues dolía bastante de lo gorda que era, saltaron mis lágrimas pero aguanté hasta que su rabo duro estuvo todo dentro de mi ojete.

    -Ahora sí, ya está, follame fuerte, trátame como a una puta, dame bien por culo gordo feo.

    Yo estaba cachondo como puta, el gordo empezó a follarme duro, mi polla estaba dura y me la empecé a menear, joder tenía el culo lleno de polla dura, que gusto me daba el gordo.

    Después él se tumbó para sentarme sobre el vergajo, me lo metí hasta el fondo y lo cabalgué. Me folló de varias posturas y me dio su leche dos veces en bastante cantidad, una en la boca viéndomelas para tragar y no dejar caer ni una gota y mi culo si fuera el coño de una puta lo dejó con el ojete bien preñadito como a mi me gusta.

  • Lara Croft. El libro, el anciano y la Diosa

    Lara Croft. El libro, el anciano y la Diosa

    “Lady Lara Croft el libro que usted busca no se encuentra en nuestro inventario, sin embargo de forma particular le puedo confidenciar que una versión original se encuentra en existencia. A cambio de una comisión le puedo entregar los datos acerca del paradero del mismo bajo estricta reserva”. Lara lee el correo varias veces y si bien la cantidad requerida por “comisión” es algo excesiva, accede de todas maneras y tras ejecutar la transferencia de fondos recibe un segundo correo con los datos de la ubicación del libro en cuestión, la ciudad de Mumbai, India. “A Asia los pasajes” piensa Lara.

    Tras registrarse en el hotel examina un mapa detallado de la ciudad. En un principio pensó que esta copia se encontraría en manos de algún coleccionista privado, algún millonario o incluso un museo, sin embargo la dirección la conduce a un bullicioso y atestado mercado callejero donde consigue dar con el lugar que resulta ser una antigua construcción que tiene un pequeño letrero en la puerta, “Antigüedades” se lee. Al entrar una campanilla anuncia su presencia y en el interior se siente un suave aroma a incienso. El sitio le resulta fascinante al notar una extensa colección de artículos de origen hindú y también de otras partes de Asia, incluso hay algunas cabezas humanas reducidas de trofeo entre muchas otras curiosidades.

    “Señorita, ¿hay algo que le interese?” le pregunta un hombre ya mayor a Lara, debe tener unos 70 años o más, viste una típica túnica hindú y luce una vistosa barba. “Gracias, pero en realidad busco otro artículo que me dijeron que tiene en su posesión”. El hombre se muestra extrañado al escucharla, “¿y qué articulo seria ese?”, “un libro o mejor dicho diario de un explorador europeo que me dijeron está en su poder”. El hombre se ríe amablemente, “me temo que ese artículo no está a la venta”, Lara no se desanima, “estoy segura que podemos llegar a un acuerdo, el dinero no es problema”. Con interés mira a Lara, “ah usted debe ser una millonaria que solo busca agregar otro artículo a su colección”, “en realidad busco el diario ya que pretendo investigar si lo que este explorador dice haber encontrado es real o no”, “¿y usted es una exploradora?”, “y también soy arqueóloga”, el anciano se mantiene en silencio como si estuviera pensando en algo. “En ese caso señorita, tal vez si podamos llegar a un acuerdo” y le hace un gesto a Lara invitándola a tomar asiento mientras él pone un cartel que dice “cerrado” en la puerta.

    Sentada a la mesa Lara lo observa. Pronto acerca una tetera y le sirve una taza de té, “vaya, té hindú, mi favorito”, “entonces usted debe ser de Inglaterra, solo un inglés sabe valorar un buen té”. Tras disfrutar de una taza Lara le pregunta cerca de este acuerdo que él le propone. Mahin, su nombre, le responde desplegando sobre la mesa un mapa muy antiguo de la India donde se aprecia un área encerrada en un círculo rojo. “Antes de contarle acerca de este mapa, quisiera saber cómo sabe del diario del explorador”. “Mi padre, hace ya muchos años, accedió a una copia del mismo, claro que está incompleta y no en buenas condiciones, faltan varias páginas pero menciona una serie de ruinas que no corresponden a ninguna cultura conocida, por lo mismo deseo visitar la zona”, “oh ya veo”.

    Lara examina el mapa en detalle y nota que es una representación de la India antes de la llegada de los europeos a la zona y del establecimiento del dominio británico, cuando el país estaba dividido en diversos reinos y similares. “Excelente, veo que usted está muy bien informada”. “¿No creo que me esté mostrando esto solo para probar mis conocimientos?”, “en realidad no, lo que quiero es que usted encuentre algo para mí”. Lara se muestra sorprendida y entonces Mahin saca otro mapa de una zona en particular del país. “Durante años he investigado y he rastreado cada pieza de información y recientemente pude acotar el área de búsqueda hasta esta zona”, “¿búsqueda de qué?”, “de un templo consagrado a la diosa Rati, quiero que encuentre ese templo por mí y me traiga unos artefactos que la diosa le entrego a su reencarnación en la Tierra, hágalo y le entregare el diario del explorador”. “Si usted ya sabe dónde buscar, porque no va usted mismo”, “ya estoy viejo y no duraría ni un día en la jungla, usted en cambio es joven, aventurera y llena de energía, además según la leyenda solo una mujer puede acceder a ellos”.

    No era exactamente lo que tenía en mente, pero no le queda otra opción. Mahin rechaza cualquier posibilidad de acuerdo económico por el diario, así que Lara acepta el trato y él le entrega toda la información disponible. “En cuanto me traiga los artefactos, el diario será todo suyo” le dice, pero Lara tiene una última pregunta. “¿Cómo llego a su posesión esa copia?”, “uno de mis ancestros formo parte de esa expedición, en realidad fue el único sobreviviente junto al explorador y ambos escribieron el libro, así que se convirtió en una reliquia familiar, varios han tratado de comprarlo, pero nunca me querido desprender de él, hasta ahora”.

    De vuelta en su hotel Lara chequea toda la información que recibió. También hace uso de la extensa red de contactos que heredó de su padre y adquiere todo el equipamiento que necesita para el viaje a través de la jungla ya que no estaba en sus planes una expedición así. Más importante aún es que compara los datos con información propia y de este modo consigue reducir el área de búsqueda aunque de todos modos serán varios días en la jungla.

    Desde una pequeña aldea rodeada de plantaciones de arroz Lara se adentra en una zona remota. Un viaje difícil por las condiciones climáticas y también por la presencia de animales salvajes que rondan en toda el área. Por fortuna la información que recabo resulto ser bastante precisa. Usa una serie de puntos geográficos como referencia mientras avanza en la espesa vegetación atenta siempre a su entorno. Es casi semana de viaje hasta una zona prácticamente inaccesible donde se supone que el templo se encuentra.

    Desde la mañana que esta peinando el área cuando casi al oscurecer y con las nubes amenazando con una tormenta, llega al borde de una laguna cubierta con espesa vegetación. Se toma un tiempo para recuperar el aliento y nota una pequeña isla con una construcción cubierta por árboles y plantas. Desde el aire un lugar así sería indetectable. Usando las ramas de los arboles cruza hasta llegar a dicha isla y da un rápido vistazo a la construcción. “Este es el templo” dice con alivio cuando las primeras gotas de lluvia comienzan a caer.

    Entre la vegetación consigue dar con lo que parece ser la entrada y se resguarda en una antecámara en el momento en que la lluvia se desata con fuerza. Arma un pequeño campamento y enciende una fogata mientras observa una serie de esculturas y símbolos en el lugar. Lara sonríe pícaramente, las esculturas representan a hombres y mujeres realizando explícitos actos sexuales, lo cual no es nada sorprendente si se considera que este es un templo consagrado a Rati, diosa hindú del sexo, la lujuria y el placer sexual. Lara observa detalladamente las esculturas y piensa cuales poses ya ha probado y cuales le gustaría intentar, al final sacude su cabeza de semejantes ideas, “mejor me enfoco en mi trabajo”.

    Durante varios minutos observa la pared buscando una entrada al interior del templo, pero pese a sus esfuerzos no se aprecia nada. La pared parece estar completamente sellada y por lo mismo comienza a buscar alguna entrada alternativa hasta que una pausa en la lluvia le da una mano. Cuando las nubes se despejan momentáneamente la luz de la luna ilumina la pared y varios símbolos comienzan a hacerse visibles. “Pero claro, es piedra lunar”. De inmediato los va traduciendo y toma diversas fotografías de los mismos. Tras traducir los símbolos Lara tiene una expresión de incredulidad en su rostro y se rasca la cabeza, “tiene que ser una broma” dice en voz alta mientras revisa uno de los extremos de la pared y encuentra una estatua escondida entre la vegetación. Es la de un hombre con su verga de piedra totalmente erecta. Lara toma el miembro y lo jala hacia abajo y se escucha el ruido de un mecanismo activándose. Al otro extremo encuentra otra estatua, esta vez femenina, con sus piernas abiertas. Introduce sus dedos en su vagina y presiona un botón activándose la segunda parte del mecanismo y la pared se abre ligeramente.

    Con un gran esfuerzo Lara abre la entrada lo suficiente para poder pasar. Se ilumina con su linterna y nota que el interior se encuentra relativamente intacto pese a los años y la acción de la naturaleza a su alrededor. Hay estatuas en diversas poses y también murales los cuales aún se aprecian en buenas condiciones. Todo con un fuerte contenido sexual, “se nota que se tomaron el culto a Rati muy en serio” comenta. Además de estatuas y murales el interior del templo está lleno de piezas de oro y piedras preciosas. Lara en todo caso duda que esto sea lo que le encargaron y sigue explorando el interior hasta que da con un enorme sarcófago ricamente decorado.

    El hallazgo la desconcierta ya entre toda la información que le entregaron no había ningún indicio de encontrar algo como esto. Lo examina en detalle y tras leer las inscripciones se da cuenta que se trata de la tumba de Anjali, una princesa que vivió en la India siglos atrás. Sigue avanzando hacia el interior y una estatua en particular se resalta sobre las otras. Es de escala natural y muestra a una mujer desnuda sentada en una especie de trono con sus manos apoyadas a los lados y sus piernas ligeramente separadas. El nivel de detalle es simplemente increíble y da la impresión de estar viva. El color de su piel, la forma de sus ojos y el color de los mismos, las proporciones de su cuerpo todo parece real. “Anjali” lee Lara en una inscripción. Pero lo que más la desconcierta es que entre sus piernas se asoma un gran miembro masculino y al acercarse a mirar se percata que también posee genitales femeninos. Con más dudas que respuestas sale del templo, está oscuro y quiere descansar un poco tras una larga caminata.

    Regresa a su campamento en la antecámara. Usa la espesa vegetación para cubrir la entrada mientras el viento y la lluvia arrecian cono todo, pero de igual modo hay un calor sofocante en el ambiente. Aviva las llamas y se quita toda su ropa poniéndola a secar ya que quedo completamente empapada y desnuda se recuesta sobre la improvisada cama que se hizo donde junto a su laptop busca acerca de la princesa Anjali.

    Según la información que maneja, Anjali fue una princesa de un antiguo reino en la India, antes de la colonización europea varios siglos atrás. Su existencia esta históricamente comprobada, no es un mito o una leyenda. La historia relata que murió joven y nunca se casó pese a la enorme cantidad de pretendientes que tuvo debido a su excepcional belleza. Hombres de toda la India la visitaban y le ofrecían toda clase de regalos a fin de tenerla como esposa, pero jamás se comprometió con nadie. Se decía que era devota seguidora de la diosa Rati y además era considerada la mujer más hermosa de la India lo cual es cierto a juzgar por la estatua, pero no sale ninguna mención a que fuese hermafrodita o algo similar. También las historias hablan acerca del supuesto insaciable apetito sexual de la princesa con hombres y mujeres por igual. Tras su muerte fue sepultada en un grandioso mausoleo, el cual fue destruido y saqueado años más tarde durante unas revueltas.

    “Otro misterio por resolver” piensa Lara apagando su laptop. Cierra sus ojos y solo se escucha el sonido del viento, la lluvia y las llamas en la fogata que usa para secar su ropa. Trata de dormir un poco, pero el sofocante calor que se siente en el ambiente no se lo permite. Si bien esta relajada su cuerpo suda bastante. Mira al techo y lo único que ve son las estatuas donde hombres y mujeres son representados teniendo sexo de la forma más apasionada y salvaje, ella no puede evitar el dejarse llevar por el momento.

    Suspira profundamente al tiempo que desliza sus manos sobre su cuerpo impregnado en sudor. Siente sus pechos muy sensibles y al rozar sus pezones un gemido se le escapa. Desciende con sus manos sobre su espléndida y atlética figura. Separa sus piernas sus piernas y presiona ambas manos sobre su sexo que siente ardiente y mojado. Sus gemidos se van haciendo más fuertes a medida que se acaricia su coño. Usa sus dedos en su vagina separando sus labios y presionando con fuerza un dedo dentro. Delicadamente se estimula su clítoris también y eso le genera verdaderos espasmos de placer. La voz de Lara masturbándose se mezcla con el ruido ambiente.

    Lara masajea y estimula sus grandes pechos, se pellizca sus senos y usa su lengua en los mismos. Con fuerza se hunde los dedos en su coño y luego se los pasa por su boca saboreando sus propios jugos. Ahora sus gemidos se escuchan en toda la habitación. Lara se masturba con ganas y se frota su clítoris con fuerza, busca satisfacerse ya que hacía tiempo que no tenía un momento de relajo. Pronto se estimula en su trasero metiendo un dedo entre sus nalgas, pero busca algo más y usa su linterna para masturbarse. Su sexo lo tiene tan mojado que esta le entra si problema alguno mientras continúa con un dedo bien metido entre sus nalgas.

    Se pone en cuatro sobre su cama exponiendo su trasero mientras se masturba. Sus gemidos son más ardientes que las llamas de la fogata. Lara se lo hace por ambos agujeros a la vez. Usa su linterna metiéndola en su sexo mientras usa sus dedos en su culo retorciéndose de placer y su mente se llena de toda de imágenes donde ella misma aparece recreando las escenas que están grabadas en piedra. Lara redobla sus esfuerzos al masturbarse estimulándose en medio de todo un concierto de gemidos y jadeos mientras su cuerpo suda vigorosamente hasta que una serie de espasmos la recorren denotando la intensidad del orgasmo que alcanza, “¡eso fue genial!” dice en voz alta.

    En la mañana el cielo está totalmente despejado. Lara se sorprende al darse cuenta lo tarde que es. Rápidamente se da un baño en el agua cristalina de la laguna. Aprovecha de comer algo y luego se pone manos a la obra entrando una vez más al interior del templo donde aún no tiene una pista acerca de los famosos artefactos que debe encontrar.

    Dentro Lara nota una serie de espejos que al alinear de forma correcta iluminan toda la habitación revelando con mayor detalle lo que hay en su interior. Las enormes riquezas que hay la dejan más que sorprendida así como los murales y esculturas, sin embargo no hay nada que parezca ser un artefacto sagrado, por lo mismo se pasa varias horas investigando el interior, leyendo los murales y descifrando una serie de símbolos. Gracias a ello Lara consigue averiguar algunas cosas acerca de la princesa Anjali. Ella no solo era devota de la diosa Rati, sino que también era considerada la reencarnación de la diosa en la Tierra y esa era la razón de porque tantos hombres la visitaban, no para tomarla como esposa, sino para que los bendijera con vigor sexual y de esta manera poder satisfacer a cualquier mujer y tener grandes familias, las riquezas que traían consigo eran simples ofrendas para la diosa. También se menciona que su cuerpo fue trasladado aquí de manera secreta.

    Buscando dentro del templo Lara encuentra una serie de manuscritos donde se detallan las historias de la princesa, historias que dan bastante crédito al rumor de su insaciable apetito sexual detallando las orgias que organizaba como una forma de adoración a la diosa e incluso en ocasiones, por simple capricho, lo hacía con cualquier desconocido relatando como tuvo sexo con un joven que era un simple mendigo.

    Tras varias horas buscando e investigando Lara finalmente encuentra una pista en un grabado cubierto por la vegetación. “Si quieres los regalos de la diosa, debes beber de su elixir y demostrar tu valía”. La frase le da vueltas a Lara que trata de hacer algún sentido de la misma. Recorre el templo de un lado a otro buscando una fuente, un cáliz o algo, pero sin éxito. “Piensa, Lara, piensa, que detalle estas pasando por alto” se dice a si misma hasta que de improviso mira a la estatua de Anjali y recuerda que según los textos, ella era la reencarnación de la diosa en la Tierra. Cuidadosamente Lara observa la estatua cuyo nivel de realismo la pone bastante nerviosa. Detalladamente observa el trono y la estatua sin notar nada en especial hasta que fija su vista en el gran miembro viril que se asoma entre sus piernas. Pasa un dedo en la punta del mismo y nota un líquido brillante. Lara lo pasa por su boca y tiene un sabor bastante familiar y entonces lo comprende. “¡Oh vamos no puede ser!”, exclama Lara al percatarse de lo que debe hacer, pero al final se resigna.

    Se pone de rodillas frente a la estatua, “no puedo creer que voy a hacer esto”, se dice a si misma varias veces. “Muy bien princesa, espero que lo disfrutes”. Con ambas manos atrapa el miembro de piedra y comienza a frotarlo de arriba abajo como si le estuviera haciendo una paja. Lara no puede evitar el sentirse algo tonta, pero sigue adelante de todas maneras. Finalmente se anima y comienza a pasar su lengua sobre la verga, lo hace con sus ojos cerrados y se imagina que es un miembro de verdad. Pronto la envuelve con sus labios y la chupa con más ganas. Lara se siente más excitada y además el sabor del miembro y su sensación es como si fuese autentico.

    Se traga casi toda la verga en su boca, la cubre con sus labios y pasa su lengua sobre su gran cabeza y usa sus manos para frotarla. La lame entera de arriba abajo sintiendo un gran placer. La roca la siente viva y palpitante entre sus labios. La chupa con más ganas a cada momento y la saborea. Lara puede sentir la excitación en su cuerpo y pronto se levanta su peto dejando sus grandes y firmes pechos al descubierto. Mira fijamente al rostro de la estatua el cual permanece totalmente impávido ante unas caricias capaces de derretir a un hombre.

    “¡Princesa, tu verga se siente tan bien en mis pechos!” dice Lara mientras la exprime con los ellos. Se mueve vigorosamente frotándola en toda su extensión y pasa la punta de su lengua sobre su cabeza jugueteando con ella. La vuelve a poner toda entre sus labios y en ese momento Lara siente como su boca se inunda de un cálido y espeso líquido, que sabe a semen. De manera instintiva lo traga todo y comienza a sentir como su cabeza le da vueltas, se siente mareada y confundida. Su visión se vuelve borrosa y tiene problemas para enfocar y ver con claridad.

    “Vamos Lara, veamos que tienes para mi” le dice Anjali que aparece a su lado y comienza a besarla apasionadamente tomándola por sorpresa. Pronto Lara se ve rodeada también por hombres y mujeres que la desvisten por completo, la besan y manosean sin parar. Al principio se ve confundida y sorprendida, pero pronto va tomando el ritmo de la situación mientras Anjali la observa desde su trono masturbándose.

    Una avalancha de manos y lenguas descienden sobre su curvilíneo y atlético cuerpo. Le separan sus piernas y un fuerte gemido se escapa de sus labios cuando le devoran su coño entre varios así como sus pechos. Lara intercambia besos y lamidas con todos y pronto una verga se desliza entre sus labios mientras unos dedos atrevidos se hunden en su sexo. Con ambas manos estruja dos vergas mientras otra más se mete en su boca, sus gemidos se ven ahogados mientras se dedica a mamar esos miembros. Las mujeres la besan y no dejan de masturbarla y lamer su cuerpo poniendo atención a sus pechos cuyos pezones están completamente erectos. Incluso su culo recibe atención sintiendo como le abren sus nalgas y le meten los dedos ahí también.

    Anjali observa fijamente a Lara en acción, se acaricia sus senos y se frota su gran miembro mientras se deleita observándola follar. Recostada de espaldas en el suelo la penetran furiosamente mientras una mujer le pone su coño en la cara y Lara se lo devora ansiosamente, todas le hacen lo mismo mientras los hombres se turnan para follarla y pronto le abren el culo metiéndole una verga ahí también. Las mujeres la besan y manosea, le chupan sus grandes pechos y le restriegan sus coños en la cara. Se ve abrumada ante tantas caricias que recibe simultáneamente y trata de atenderlos a todos a la vez. Sus agujeros reciben una verga tras otra mientras se lo monta con todos. Varios la penetran al mismo tiempo y en su boca coge dos vergas simultáneamente. Intercambia besos y lamidas con hombres y mujeres en medio de sus gemidos. Lara recibe varias descargas de semen sobre su cuerpo en medio de su orgasmo. Las mujeres pasan sus lenguas sobre el cuerpo de Lara hasta sacarle la última gota, pero ciertamente esto no ha acabado en absoluto.

    Mientras Lara recupera el aliento Anjali se pone de pie y se le acerca. Lara levanta la vista y ese enorme miembro lo tiene frente a sus ojos y la princesa lo mete en su boca y comienza a follarla tomándola desprevenida. Lara forcejea un instante, pero pronto comienza a disfrutar de aquel miembro y se entrega por completo a la princesa que no oculta el placer que le da el sentir los labios de Lara envolviendo su verga y presionando hasta el fondo de su boca y en su garganta.

    “Delicioso” dice Lara que se dedica mamar y chupar su miembro. Anjali se lo restriega en la cara y Lara lo atrapa con su lengua lamiéndoselo y luego desciende hasta probar su coño, dada la condición de hermafrodita de la princesa. Anjali deja escapar un fuerte gemido mientras Lara le da una mamada y le hunde los dedos en su sexo a la vez. Ambas se miran fijamente mientras Lara envuelve con sus pechos el miembro de la princesa y se lo frota y estruja, “tienes una verga magnifica” dice Lara y Anjali sonríe, “tus pechos son hermosos” le contesta mientras mueve su verga entre los mismos.

    Sobre un altar Lara se recuesta y separa ampliamente sus piernas. Se frota su coño y se mete un dedo el. Anjali acepta la invitación y se acomoda entre las piernas de la aventurera y le devora el coño lamiéndolo y pasando su lengua entre los labios de su vagina. Le chupa el clítoris y presiona su lengua metiéndola en su sexo y moviéndola dentro. Sujeta a Lara se retuerce en medio de todo un concierto de gemidos y luego la penetra hasta el fondo de una vez haciéndole sentir su verga al máximo. La sujeta de sus caderas y le empieza a dar una serie de salvajes acometidas haciendo que sus pechos se muevan vigorosamente. Lara pide más a cada instante mientras Anjali se la hunde hasta el fondo de una vez para luego recostarse sobre ella dándose unos ardientes besos y cruzando sus lenguas apasionadamente.

    Con rudeza Anjali voltea a Lara y le pasa el miembro entre las piernas y Lara las cierra para frotarlo con sus muslos. Las dos se besan y Anjali le masajea los pechos estrujándolos mientras desliza su miembro entre sus piernas. Con fuerza Anjali la inclina sobre el altar dejándola con el culo al aire y le pasa el miembro entre sus nalgas dejándole en claro lo que quiere.

    Sin preámbulo o juego previo Anjali pone su verga entre las nalgas de Lara y le abre el trasero con su roja y gran cabeza. Un grito se escapa de los labios de Lara mientras Anjali se la hunde toda, centímetro a centímetro, hasta el fondo. Tomándola de sus caderas comienza a bombearla en medio de los gemidos de Lara que siente el miembro recorrer su trasero, “eres espectacular” le dice mientras la folla, “¡oh, Anjali, vamos, más, más!” pide la aventurera inglesa mientras la reencarnación de la diosa Rati sigue follándola sin darle aliento. Los gritos de Lara se escuchan en todo el lugar. Nunca había recibido una verga así en su trasero no solo por tamaño, pero hay algo más también, algo que no sabe cómo describir y una sensación de excitación única que jamás experimentado antes. Solo los profundos besos de Anjali silencian los gemidos de Lara que ahora está firmemente montada sobre la princesa. Le cabalga con todo disfrutando del grueso miembro bien metido entre sus nalgas y después en su coño. Le pone en los pechos en la cara y la princesa se deleita chupándolos y besándose con Lara que tiene la verga bien metida en su sexo.

    Lara experimenta un orgasmo único, uno que la recorre en todo su cuerpo y la deja casi sin aliento retorciéndose de placer en el suelo. Anjali se para sobre ella y le lanza una serie de espesos chorros de semen que la cubren por completo. Lara lo saborea y degusta mientras su cuerpo sigue abrumado por el orgasmo, mueve sus manos esparciendo el semen sobre su atlética figura ante la lujuriosa mirada de la princesa que sigue estrujando su gran verga. “Has demostrado que te mereces los regalos de la diosa, son tuyos” le dice mientras Lara apenas le puede prestar atención debido a la intensidad del orgasmo.

    Le toma un largo rato a Lara recuperarse de semejante experiencia. Sus sentidos poco a poco van volviendo y se da cuenta que se encuentra a los pies de la estatua. Tiene sus ropas puestas y luce totalmente normal salvo por sentirse un poco cansada y sudada. “¿Una ilusión?” se pregunta. La estatua de Anjali luce exactamente igual, pero no observa nada viniendo del miembro. A su alrededor nota las estatuas de hombres y mujeres, todo luce normal. “Se sintió tan real” dice en voz alta sintiendo aun en su cuerpo el sabor y los olores de la orgia que acaba de protagonizar.

    Todavía un poco desorientada se pone de pie y sobre el altar cercano nota una caja ricamente decorada que no estaba ahí antes. Al abrirla encuentra tres objetos en ella envueltos en una seda con grabados en hilo de oro. El primero es un enorme consolador perfectamente labrado en lo que parece ser un diamante o cristal, se ve completo con dos extremos iguales con grandes cabezas bien detalladas. “Ya veo porque la estatua la hicieron como hermafrodita”, el segundo objeto es una cadena de oro, pero no es para usarla al cuello, sino a las caderas. El último objeto es un brazalete ricamente decorado y con varios pequeños diamantes y rubíes incrustados. Lara se lo pone al brazo, pero es demasiado grande. Al final decide empacar todo en su bolso, “es hora de ponerme en marcha”.

    Por un momento se siente tentada, pero al final decide dejar todo lo demás. Hay enormes riquezas en ese lugar, pero Lara solo toma los Regalos de la Diosa y nada más. Da un último vistazo observando la estatua de Anjali y mueve los espejos para, literalmente, apagar las luces dentro. Al salir sella la entrada del templo y empaca sus cosas, aun es temprano y decide ponerse en marcha para entregar esto lo antes posible. Que hará Mahin con todo esto es algo que Lara se pregunta varias veces, pero ella solo quiere tener ese diario en sus manos.

    Para regresar a la civilización Lara decide tomar otra ruta más directa y se dirige hacia una zona donde hay varios caminos rurales debido a las plantaciones de arroz que se extienden en toda el área, pero aun así serán varios días de caminata hasta llegar a esos caminos. En los momentos de pausa aprovecha de examinar los artefactos en cuestión aun intrigada por la utilidad de los mismos. El consolador no hay dudas de para qué sirve, por momentos siente la tentación de probarlo, pero decide no hacerlo. El brazalete y la cadena la desconciertan bastante. En su laptop busca alguna evidencia en la información que tiene sobre la diosa Rati y lo único que encuentra son algunas imágenes de murales y estatuas donde se le ve con una cadena en las caderas, pero no hay mención a algún tipo de uso práctico más allá de la estética o que tenga algún poder sobrenatural, en todo caso se la prueba y le sienta a la perfección aunque no se siente diferente ni nada en especial. El brazalete es lo que más la intriga ya que no aparece en ninguna imagen o estatua. Lo revisa ocasionalmente y por momentos le da la impresión que fuese un anillo, pero nadie tiene los dedos tan grandes. Un anillo para el pene es otra posibilidad, pero una verga de semejantes dimensiones, le parece cuando menos absurdo.

    Tras caminar por varios días Lara consigue salir de la jungla junto a la orilla de un camino rural. Rápidamente se ubica y toma ese camino buscando llegar a un pueblo cercano y de ahí a tomar un tren hacia Mumbai. En ese instante un camión transita por la ruta, lleva trabajadores que vienen de regreso de los campos de arroz y Lara hace dedo. El chofer se detiene y ella sube en la parte posterior con el resto de los trabajadores y el camión se pone en marcha.

    Lara se sienta en el piso rodeada de hombres que no le sacan la vista de encima. Nada nuevo para ella que siempre ha sido consciente de que su gran belleza y excelente condición física atraen muchas miradas. Hace un calor infernal a esa hora y se da cuenta que su cantimplora está seca, así que un trabajador cercano le ofrece una botella con agua para saciar su sed. Bebe lentamente, sorbo a sorbo mientras los hombres no dejan de mirarla notando su figura luciendo con un peto ajustado que marca a la perfección el generoso tamaño de sus senos y sus largas y esplendidas piernas mostrándose en esos shorts. Lara nota las lujuriosas miradas que recibe y comienza a jugar con la botella mientras bebe. La pasa por sus labios y usa su lengua en la misma. Intencionalmente derrama un poco de agua en sus pechos y jala su peto aumentando el escote y mostrando más de sus senos mientras los hombres ahí presentes no le pierden detalle a lo que hace.

    En los ojos de Lara hay una mirada llena de lujuria y provocación, el sentirse observada y deseada por los hombres a su alrededor solo la calienta aun más y continua con su juego que se vuelve más erótico a cada momento. Mientras juega con la botella de agua se desabrocha sus shorts y vierte un poco de agua entre sus piernas, cierra los ojos y deja escapar un fuerte gemido al hacer esto desliza una mano entre sus gruesos y atléticos muslos. “Ummm, me siento tan caliente” dice en voz alta al frotar su coño. Los hombres a su alrededor se frotan sus bultos al ver semejante escena, sus vergas parece que van a explotar en cualquier momento mientras observan a esa joven y ardiente mujer tocarse de una manera tan desinhibida frente a ellos.

    Lara continua jugando con la botella, la pasa entre sus labios y la chupa como si fuese un miembro de verdad. La pasa por sus pechos y luego desliza la botella bajo sus shorts frotando su sexo y derramando el resto del agua entre sus piernas. En ese momento observa a varios hombres con sus vergas al descubierto haciéndose una paja frente a ella. “Vaya, se acabo el agua, voy a necesitar algo más para beber” dice poniéndose de rodillas y levantando su peto mostrando sus senos en gloria y majestad.

    Los hombres rodean a Lara mostrando sus vergas mientras se hacen una gran paja en su honor. Ella se saborea y pasa su lengua sobre sus labios mientras observa esos miembros. Pronto toma una verga y la pone en su boca dándole una intensa mamada. Los otros se le acercan y Lara atrapa otras vergas con sus manos y ansiosamente las frota. El camión sigue su rumbo mientras en la parte posterior Lara les hace sexo oral a todos los hombres ahí presentes. Verga tras verga se pasa en su boca y entre sus pechos. Los hace gozar, pero no los hace acabar aun. No discrimina a nadie y todos tienen su chance con Lara. Pronto el chofer del camión se detiene a la orilla del camino y junto a sus acompañantes se unen al resto en la parte posterior de su vehículo. Lara los atiende también y se quita su peto liberando completamente sus pechos, también se quita sus shorts mostrando su sexo y su hermoso trasero ante esos hombres que tiene totalmente hipnotizados con su exuberante belleza y sexualidad.

    Pronto se atrapa entre dos, Lara le da una jugosa mamada a uno mientras otro se la folla por detrás. Todos se van turnando con Lara que gustosa recibe cada verga que le ofrecen. La ponen sobre el suelo de la carrocería y varios tipos se encargan de ella. Uno la penetra duramente mientras toma una verga con cada mano y en su boca recibe dos vergas a la vez. Sus apetecibles pechos pronto reciben la atención que se merecen y un tipo se monta sobre ella y pasa su verga entre esos magníficos senos. Lara folla con todos, se entrega por completo y cada verga tiene su espacio con la ardiente aventurera que da rienda suelta a una lujuria completamente desbordada y salvaje.

    “¡Eso es, dénmelo todo y yo les daré todo lo que quieren!” dice en voz alta mientras cabalga una verga y le abren el culo al mismo tiempo. Su boca se inunda de semen que ella gustosa se traga y luego recibe otro miembro más y luego otro. “¡Lo hacen tan bien, les daré el máximo placer y ustedes podrán satisfacer a cualquier mujer!” agrega después en medio de sus incontrolables gemidos.

    En medio de toda la multitud de hombres que la follan Lara nota a alguien medio escondido. Un chico, hijo de uno los trabajadores observa la escena con una erección que apenas puede contener, “oh no seas tímido muchacho” y le hace un gesto para que se acerque. Su padre lo toma y lo lleva ante Lara que de inmediato le abre los pantalones, “hare que tu primera vez sea totalmente inolvidable” y de inmediato pone su delgada verga en su boca. El tamaño no le importa en absoluto, la edad tampoco. Solo quiere dar placer y recibir placer a todo quien se le cruce por delante y ahora este chico recibe toda la atención de Lara.

    Se pone en cuatro sobre el piso y Lara lo invita a que la penetre ante la mirada de todos los demás, el chico se siente algo intimidado pero con una mirada Lara lo pone en acción y él le hunde su verga. Es la primera vez que siente un coño alrededor de su miembro y comienza a penetrarla con todo. De manera algo torpe al principio, pero pronto toma el ritmo mientras su padre se folla a Lara en la boca. Padre e hijo se la cogen al mismo tiempo, ella ofrece su trasero al muchacho que le abre sus nalgas lleno de confianza. La abraza le estruja sus pechos mientras ambas vergas la recorren. “Tienes un talento único, recibe mi bendición” dice Lara y lo hace acabar en su trasero. A ambos les da un orgasmo increíblemente intenso que ella también experimenta, pero aun no ha terminado aquí.

    Salvajemente folla con todos, la penetran entre varios a la vez y su culo recibe más de una verga. Lara esta en completo control de la situación. Aun cuando los hace acabar basta el toque de sus manos y esos miembros vuelven a la vida dejándolos duros y erectos como el acero listos para que se hundan entre sus nalgas, en su boca o en su sexo. Una descarga tras otra la cubre, su boca se llena de semen al que se refiere como “elixir de la vida”. Su cuerpo se lo cubren por completo y aun así sigue pidiendo más y más.

    Solo cuando el sol comienza a ponerse finalmente se detiene. Todos los hombres ahí están completamente rendidos y satisfechos, botados a sus pies mientras Lara se yergue hermosa y radiante. “¡Ustedes son hombres de verdad, que mi bendición les permita satisfacer a todas las mujeres que deseen y tener muchos hijos!” dice en voz alta con un extraño destello en sus ojos. En ese momento Lara recupera su control por un instante y sacude su cabeza. Mira a su alrededor y luce completamente desconcertada por lo que sucedió, por lo que hizo. “La cadena” piensa y de inmediato se la quita. Cuando se la probó extrañamente se olvido de la misma.

    Rápidamente se viste, recoge sus cosas guardando la cadena en su bolso y se aleja del lugar antes que alguno de ellos vuelva en sí mismo. “Qué horror, que demonios fue todo eso”. Jamás había perdido el control de esa manera mientras recuerda todo lo que hizo y con cuantos lo hizo. Aun se pregunta qué sucedió y como pudo llegar a tener una orgia con tantos hombres a la vez, “claramente hay algo más con esa cadena” piensa.

    Ya es casi de noche cuando toma el tren rumbo a Mumbai. En el viaje duerme un par de horas, no es mucho, pero no se siente con ánimos de dormir más en el tren. Es de madrugada cuando llega a la ciudad y se va directamente a su hotel donde lo primero que hace es darse una buena y larga ducha. Tras pasar tanto tiempo en la jungla la necesita con desesperación. Pero aun le da vueltas en la cabeza lo que ocurrió con la cadena. Se sintió como poseída, como si no fuese ella misma, pero aun así recuerda todo lo que hizo y también el intenso placer que sintió.

    Pasado el medio día y tras dormir unas horas decide ir con Mahin. “Bueno, ya es tiempo de entregar todo esto” y mientras arregla la caja con los artefactos obtenidos en su bolso encuentra un enorme rubí junto a otras piedras preciosas que ella está segura de jamás haber tomado del templo, “que raro” se pregunta, dentro también encuentra un trozo de papel, similar al de los manuscritos del templo, “un obsequio, Anjali” y Lara queda atónita.

    Por la tarde se dirige al local ubicado en el mercado de Mumbai. Mahin esperaba a Lara con ansias. “¿Encontró los artefactos?”, y Lara pone la caja sobre la mesa, “¡excelente, excelente!” exclama emocionado y rápidamente cierra su local para no ser molestado. “¡Magnifico, simplemente magnifico!” exclama al ver los contenidos, pero se muestra muy interesado solo en el brazalete y nada más. “¿Por qué tanto interés en el brazalete?”, “tiene propiedades muy interesantes” le responde manera algo criptica. “¿Propiedades?” pregunta Lara, “así es”, pero ella sigue sin entender.

    “Vera señorita Croft, hace muchos años tuve una terrible enfermedad, cáncer, que si bien me fue tratado de manera exitosa me dejo una serie de secuelas que como hombre me afectaron seriamente. Trate toda clase remedios y tratamientos para paliar esas secuelas, pero sin éxito. Fue entonces cuando leyendo una serie de manuscritos me entere de la existencia de este, anillo”, “¿anillo?”, “así es, anillo, es un anillo para el pene, un anillo creado por Rati para su esposo Kama”, y Lara queda sorprendida, “está bien admito que he visto más de un miembro, pero uno tan grande y además eso que tiene que ver con su enfermedad”. Mahin sonríe brevemente, “dicha enfermedad me dejo impotente, nunca tuve hijos por lo mismo y me he pasado los últimos cuarenta años de mi vida buscando por esta reliquia”. “¿O sea me envió a la jungla a buscar una cura para su impotencia?”, “así es” responde él de manera bastante honesta.

    Lara se siente algo exasperada por la respuesta que recibe, pero también lo entiende o trata de entenderlo. Además está claro que aun sabiendo de los artefactos solo Lara podría haberlos recuperado. “¿Espero que su labor no haya sido muy difícil?”, “no mucho” responde Lara que no da mayores detalles y Mahin tampoco se los pide. “¿Qué pasara con el resto de los artefactos?”, “pues para mí no tienen mayor uso” le contesta mientras sigue admirando el anillo, “pero si usted los quiere, podemos llegar a un acuerdo”, “¿qué acuerdo?” y Mahin tiene una particular sonrisa en su rostro, “bueno, ayúdeme a probar el anillo y le daré los otros dos artefactos”. Lara luce incrédula ante semejante propuesta, “¿o sea quiere tener sexo conmigo para probar el anillo?”, “en efecto, entienda que no he podido disfrutar de una mujer en muchos años y usted es una mujer joven y muy atractiva”. Lara no sabe si sentirse ofendida por el atrevimiento o halagada por el cumplido, pero al menos esta curiosa.

    “¿Y realmente funciona ese anillo?” pregunta Lara, “solo hay una manera de probarlo” y Mahin se abre los pantalones mostrando su verga la cual se ve totalmente flácida e inerte. Lara observa, no es la primera verga que ve en su vida y ciertamente siente bastante curiosidad, mientras Mahin desliza el anillo sobre el miembro y de manera sorpresiva este se reduce en tamaño ajustándose al grosor de la verga. Lara esta impresionada y observa atentamente lo que sucede, pero el miembro sigue igual. “Ahora necesito de ayuda” le dice Mahin, “¿y qué debo hacer?”, “pues necesito algo de estimulación para que el anillo surta efecto, así que, ¿porque no me enseña sus bellos senos?”. La solicitud le parece atrevida, sin embargo Lara accede de todos modos y se abre su blusa mostrando sus pechos cubiertos solo por el sostén. La reacción es inmediata y la verga literalmente salta de una vez mostrándose dura y erecta. En los ojos de Mahin se aprecian lagrimas de felicidad, “¡finalmente, después de tantos años ha vuelto a la vida!” dice emocionado.

    Mahin se voltea mirando a Lara y apuntándole con su miembro, “¿asumo que aun está interesada en el resto de los artefactos?”, “pues si” responde Lara intuyendo lo que quiere, “entonces….”. Sin decir una palabra más Lara se quita su sostén liberando completamente sus pechos, mostrándolos en gloria y majestad haciendo que el miembro de Mahin se vuelva aun más duro y tieso. Se le acerca y con sus manos atrapa la verga la cual le palpita cuando la acaricia, “vaya, muy impresionante” comenta mientras Mahin le toma sus pechos y se los masajea suavemente, “tiene unos senos simplemente magníficos”. Con ambas manos Lara la recorre, la estruja, la masajea y le envuelve su roja cabeza. Se siente distinta a otras vergas, ciertamente el anillo la hace diferente. Al tocarla, al masajearla la siente diferente, no sabe bien cómo explicarlo o entenderlo, pero la siente diferente.

    “Vamos a probarla” dice Lara y Mahin se sienta en un amplio sofá y Lara se hinca ante él mostrando sus senos. Mahin está expectante, desea con ansias ver esos impresionantes pechos y esos bellos labios envolviendo su verga que ha vuelto a la vida tras tantos años y ahora la pondrá a trabajar una vez más. Lara juega con él un poco. Le acaricia la verga con ambas manos y lo mantiene expectante. Ella sabe bien lo que Mahin desea y se hace esperar un poco hasta que finalmente le pasa su lengua a todo lo largo y luego la envuelve con sus labios. La reacción de Mahin lo dice todo, suspira profundamente y cierra los ojos. Por un momento Lara pensó que se iba a correr en su boca, pero aguanta mientras ella saca a relucir sus habilidades orales tragando toda la verga de una vez y apretándola con sus labios y le masajea sus testículos. “Ufff, eso es increíble” dice Mahin disfrutando de la tremenda mamada que Lara le da. “Por lo visto el anillo funciona a la perfección”, “y eso que solo estamos empezando” responde Mahin y Lara vuelve a poner la verga entre sus labios chupándola con ganas.

    Con sus grandes y firmes pechos Lara atrapa el miembro y la estruja con fuerza, pese al tamaño de la misma esta se pierde entre sus senos y su roja cabeza se asoma entre los mismos mientras ella mueve sus pechos lentamente cubriéndola por completo. Al igual que le sucedió en el templo, con la ilusión de Anjali, Lara siente la verga diferente. Con más ganas la estruja y Mahin solo se recuesta y disfruta del momento, “nunca antes había recibido una caricia así” le dice mirándola a los ojos mientras Lara mueve sus pechos de arriba abajo, “¡ah creo que me voy a correr!” exclama y ella es tomada por sorpresa cuando recibe una tremenda descarga en su rostro y entre sus senos, “¡vaya pero que abundante!” comenta Lara al notar la cantidad de semen, “¡se nota que no la habías descargado en años!”. Lara saborea el semen, tiene un sabor especial que ella lo asocia con un vino bien añejado. Mahin luce satisfecho, sin embargo su miembro aun se muestra totalmente duro y erecto, “parece que aun no es suficiente” comenta él, “veo que no, pero yo no he terminado de probarla” responde Lara limpiándose con una toalla.

    Lara se pone de pie y se quita sus botas. Luego se desabrocha sus jeans y se los comienza a bajar lentamente mientras Mahin observa sus caderas y sus esplendidas piernas. Ella se da media vuelta y se inclina al bajarse los jeans por completo mostrándole su trasero. Su calzón se pierde entre sus nalgas y ella se las separa mostrándole todo. Después se quita el calzón y usa sus dedos mostrando su vagina que se muestra jugosa y ardiente. Mahin reacciona de inmediato y se muestra ansioso por hundir su verga en ese coño. “Veamos cómo se desempeña” dice Lara mientras se le monta encima.

    Mahin toma su verga y la guía hasta el coño de Lara que se va dejando caer lentamente. Él deja escapar un profundo suspiro al sentir el sexo de ella envolviendo su miembro, una sensación que ya creía olvidada. “¡Ufff que bien se siente, me llena entera!” exclama Lara al empalarse por completo. Lentamente comienza a mover sus caderas sintiendo como el miembro la frota por dentro. Lara lo siente palpitar, lo siente algo único tal como sintió el miembro de Anjali en el templo. Ella se mueve y le empieza a cabalgar encima. Mahin le hunde el rostro entre sus grades pechos chupándole los pezones y abrazándola con fuerza. Lara va tomando el ritmo y se mueve cada vez con más ganas disfrutando del miembro bien metido en su sexo, “¡que rico, me recorre todo mi coño!”. Mahin está de lo más extasiado. Nunca pensó que recuperaría su hombría y menos aun que se follaria a una joven mujer como Lara que demuestra que sabe cómo montarse una verga.

    Los pechos de Lara se agitan salvajemente mientras gime y jadea montada sobre el miembro. Mahin la abraza con fuerza y la carga sobre su miembro para hundírselo bien adentro, algo que a ella le encanta. Le encanta sentir como la recorre en su coño y mueve sus caderas para sentirla mejor. Él hunde su rostro entre sus pechos, le se los devora y se los chupa ansiosamente. Nunca había tenido unos pechos así de grandes para disfrutar y se esmera en ellos al tiempo que le soba el culo a Lara que le gusta cuando juegan con sus nalgas mientras la cogen.

    “Ponte aquí por favor” le pide Mahin a Lara y se recuesta de espaldas sobre una mesa separando ampliamente sus piernas. Él se acerca y mira fijamente su coño y le separa los labios de su vagina y de inmediato sus jugos comienzan a chorrear. Lara deja escapar un ardiente gemido cuando siente como le hunden una lengua en su sexo, se retuerce sobre la mesa y le presiona el rostro contra su coño. Ella siente además su espesa barba rozando su vagina mientras Mahin le pasa la lengua sobre su clítoris dejándola en completo éxtasis. “Tenía ganas de hacer esto desde que entraste a mi tienda” le dice sonriendo.

    Lara apoya sus piernas en los hombros de Mahin y con una fuerte acometida este la penetra hasta el fondo. Le restriega su verga dentro y pronto comienza a follarla con toda su fuerza. Ciertamente el anillo le da un vigor único que le permite follar a Lara de esa manera tan dura y salvaje. Ella se sujeta de los bordes de la mesa y recibe cada acometida hasta el fondo. Mahin la toma con firmeza de los muslos y le hunde su miembro tan duro como puede mientras observa los magníficos pechos de Lara moverse al ritmo de cada embestida que le da.

    Con rudeza la voltea y la deja con su culo expuesto. La toma del cabello y le sigue dando duro en medio de los furiosos gemidos de Lara, “¡así, así, vamos anciano bien adentro!” exclama ella. De sus caderas la sujeta y la bombea tan duro como puede bajo la influencia del anillo. De pronto abraza a Lara por detrás y la sujeta firmemente y le hunde el miembro tan profundo como puede para finalmente correrse dentro. Lara siente un torrente de semen llenándola. La empuja sobre la mesa y al sacar su verga el semen brota de una manera increíble. “¡Eso fue increíble, bendita sea Rati!” exclama Mahin cuya verga aun se mantiene firme aunque no con la misma dureza y se la restriega por el culo a Lara que saborea el semen que le brota de su coño y le escurre por sus piernas. “¡Eso fue más que impresionante, fue magnífico!” comenta ella, “¡y todo gracias a usted!” agrega él pasándole la verga por el culo.

    Mahin retrocede unos pasos mientras Lara juega con sus coño y lo mira fijamente. “¿Qué dice, un bono extra de mi parte?” dice ella mostrando sus nalgas, “falta ponerla a prueba aquí” agrega ella metiendo un dedo en su trasero, “pues si usted me lo permite”. Lara se hinca frente a él y le hace una mamada sintiendo el sabor a semen mezclado con los jugos de su sexo. La verga vuelve a ponerse dura otra vez.

    Sobre el sofá Lara se pone en cuatro mostrando su gran trasero con nalgas perfectas. Se las separa ampliamente mostrando su ano y se mete un dedo en el, “bien, veamos que puede hacer con mi culo”. Ansioso Mahin se acerca a Lara y pone la cabeza de su miembro contra su ano y se lo empieza a frotar. “Aquí vamos” le dice y presiona con fuerza abriéndole el culo y enterrando su verga en el. Lara deja escapar un profundo quejido al sentir como la abren de esa manera, “¡qué entrada, vamos más adentro!”, y Mahin presiona nuevamente y su verga comienza a desaparecer hasta que se la mete hasta el fondo. Lara aprieta sus puños debido a la mezcla de dolor y placer que siente. “Nunca pensé que un culo se sintiera tan bien” comenta Mahin, “¡es que el mío es muy especial!” responde Lara.

    Lentamente al principio comienza a bombearla. Lara tiene su trasero bien apretado y él lo siente como si le estrujara la verga. Con fuerza la presiona, literalmente se pone encima de Lara para penetrarla mejor y ya comienza a darle con más fuerza y rapidez mientras ella lo disfruta, le gusta que le den por detrás, “¡tu verga se siente tan bien en mi trasero, dámela toda!” le pide y él así lo hace y la penetra con toda la fuerza y vigor que el anillo le da.

    “Ven acá, te quiero encima” y Mahin toma a Lara y la hace sentarse sobre él en la alfombra. Ella se acomoda y separa sus piernas para cabalgarle encima dándole la espalda mientras sube y baja por la verga, “¡oh si, oh si!” exclama Lara mientras está montada. Mueve sus caderas restregando el miembro dentro. Mahin la guía en su movimiento, a Lara le encanta coger así, le encanta sentir cuando el miembro se mueve dentro y poco a poco le va cabalgando con más ímpetu. Lo quiere hacer acabar dentro y quiere que le llene el culo hasta el tope. Mahin así lo hace y ambos finalmente quedan satisfechos.

    “¡Oh vaya eso fue realmente único, la mejor experiencia de mi vida!” dice Mahin con una sonrisa que va de oreja a oreja, “pues me alegro que lo haya disfrutado, en realidad fue algo muy, muy excitante” responde Lara limpiándose con una toalla. Luego de vestirse ambos, Mahin toma el anillo y lo guarda en un estuche especial que esconde entre sus ropas, “quiero tenerlo a mano” comenta él y le entrega a Lara los otros dos artefactos que ella guarda en su bolso junto al libro. “Fue un absoluto placer hacer negocios con usted” le dice haciéndole una reverencia y Lara se despide que regresa a su hotel a descansar.

    Lara tiene boleto de regreso a Londres en los próximos dos días así que aprovecha el tiempo para visitar algunos museos y templos en la ciudad a fin de recabar más información acerca de los artefactos. Fue durante una visita a un museo donde vio una detallada estatua de Rati luciendo una cadena a su cintura y llevando un anillo en una mano. Lo reconoce de inmediato por la decoración que tiene, pero no encuentra nada respecto al último artefacto.

    Es su último día en la India. Lara tiene boletos para esta noche así que aprovecha de darse una ducha y prepara sus cosas para el viaje. Mientras ordena sus pertenencias guarda los artefactos que recupero en el templo incluidas las piedras preciosas, pero en esta ocasión toma el consolador en sus manos y lo examina detalladamente. Quien sea que lo haya tallado hizo un trabajo excelente, el tallado es perfecto, pero el material del mismo aun la intriga ya que parece que fuese un diamante. Desde que lo encontró ha tenido la intención de probarlo, pero hasta ahora nunca lo ha intentado. “Porque no” se dice a sí misma. Faltan unas horas para tomar el vuelo. Ya ha probado la cadena, la cual mantiene guardada no desea ponérsela de nuevo o terminara follando con todo el hotel. El anillo ya sabe muy bien cómo funciona y esta curiosa por probar este artefacto.

    Desnuda se recuesta en su cama mientras tiene el consolador entre sus manos. Lo frota, lo desliza entre sus senos y se acaricia sus pezones provocándole profundos suspiros. Se lo pasa entre sus labios y ella usa su lengua recorriéndolo de punta a punta. Lara se va excitando cada vez más mientras lo mete en su boca y lo comienza a chupar como si fuera una verga real y de hecho su sabor así se lo hace creer. Mientras lo tiene en su boca Lara juega con su clítoris. Se lo frota y usa sus dedos para estimularlo. Juega con su vagina y se mete un dedo en su coño mientras sigue mamando el consolador. Lara lo usa para frotar su sexo, pasa la cabeza del artefacto sobre su vagina separando los labios y frotando su clítoris provocándose verdaderos espasmos hasta que comienza a metérselo lentamente, algo que le provoca un placer increíble.

    Lara mueve el consolador bien metido en su sexo, se lo entierra bien profundo, lo saca y lo agita con fuerza en medio de sus gemidos. Con ambas manos lo sujeta y se lo mete moviéndolo para sentirlo mejor en su sexo. Pronto Lara se ve inundada por un torrente de sensaciones muy intensas. Siente su coño arder mientras se retuerce en la cama, ella misma no para de jadear y gemir. Se frota el consolador como si se estuviera haciendo una paja, se acaricia su gran cabeza mientras lo tiene en su sexo y se estimula sin parar hasta que un orgasmo de gran intensidad que la deja sin aliento. Lara se mueve en la cama, respira profundamente, jadea y gime sin control mientras frota el consolador. Finalmente se calma un momento y abre sus ojos notando que sus manos las tiene impregnadas con sus jugos. “vaya que manera de correrme” dice satisfecha, pero de inmediato se percata de algo, “¿semen?”, en ese momento mira entre sus piernas y un grito se escapa de sus labios.

    De un salto se levanta de la cama y se mira al espejo del baño con una expresión de horror en su rostro. El consolador, el último artefacto que recupero del templo de Rati se ha convertido en una verga que ahora cuelga de entre sus piernas con todo y testículos, “¡qué demonios es esto!” exclama totalmente sorprendida, casi en shock. Detalladamente examina la “verga” que ahora cuelga entre sus piernas. Lara también se percata que aún conserva sus genitales femeninos, “igual que Anjali” comenta y ahora comprende porque la estatua la representaba como hermafrodita.

    Un golpe en la puerta la hace saltar, “¿Quién es?”, “servicio del hotel” le responden y Lara corre a buscar una bata para cubrirse, la amarra bien al notar como su verga presiona y se marca bajo la misma. “Como rayos los hombres pueden andar con esto colgando” se queja. Trata de mantener la compostura lo mejor que puede y abre ligeramente la puerta viendo a una joven mucama. “Hola, venia pasando cuando escuche un grito, esta todo en orden”, “oh si, solo que vi una araña y estas me aterran” responde Lara, “ya veo, es que hemos tenido algunas quejas por lo mismo, déjeme revisar los repelentes y cambiarlos si es necesario”. Con algunas dudas Lara la deja pasar y cierra la puerta mientras trata de disimular su “condición” lo mejor posible.

    “Están vencidos los repelentes, déjeme cambiarlos por unos nuevos” dice la muchacha que se inclina mientras instala los repelentes nuevos. Al hacerlo su uniforme se aprecian unas bellas caderas y un trasero bastante atractivo. Lara la observa detenidamente y pronto siente algo entre sus piernas, para su sorpresa está teniendo una erección la cual es notable, al punto que se excusa dirigiéndose al baño donde literalmente se esconde mientras la mucama sigue trabajando. Por la rendija de la puerta la observa mientras va de un lado para otro en la habitación. “Vamos, vete luego” dice en voz baja sintiendo que su verga va a explotar. Sin duda es una muchacha guapa, muy guapa. El color de su piel, la forma de sus ojos una belleza exótica que comienza a excitar a Lara que de manera involuntaria comienza a hacerse una paja a escondidas. Amaira, dice su credencial, “vaya que estas buena” murmura Lara mientras la espía y se frota su verga que esta dura y erecta.

    Amaira recibe una llamada en su radio, “¿Dónde estás?” le pregunta alguien, “en la habitación 69, problema con las arañas otra vez” y al poco rato se oye un golpe en la puerta y otra mucama aparece. Una mujer mayor, aunque también poseedora de esa belleza exótica de las mujeres hindúes. “¿Está desocupado este cuarto?” le pregunta Priya, según se lee en su credencial, “no, la huésped esta en el baño, se topo con una araña y el grito se escucho en el pasillo, por eso vine a mirar y a cambiar los repelentes”. Ambas conversan un instante mientras Lara esta que hierve en el baño, ahora ya no disimula, se hace una furiosa paja mientras las observa a ambas que conversan de todo un poco.

    “Ya no doy más” dice Lara que está totalmente invadida y poseída por una lujuria que ya no puede controlar. Aprovechando que ambas están distraídas mirando por el balcón Lara sale del baño envuelta en su bata y pone el cartel “no molestar” en la puerta y la cierra con seguro. En ese momento Amaira y Priya ven a Lara y deciden retirarse. “Bueno ya cambie los repelentes así que ya no tendrá más problemas, ¿necesita algo más?” pregunta la muchacha. Lara les está dando la espalda a ambas, “en realidad sí, hay algo en que me pueden ayudar” y entonces se voltea con su bata abierta y una lujuriosa mirada en sus ojos. Ambas mucamas quedan en shock al ver a Lara quitarse su bata. No solo porque queda desnuda y luce su impresionante cuerpo, también porque su gran verga erecta salta a la vista y les apunta directamente. “¿Qué les parece si me ayudan con esto también?” les dice Lara frotando su verga, ambas mucamas se quedan sin palabras, “será divertido y además las recompensare generosamente” añade mientras camina lentamente avanzando hacia las dos. “No, no creo que sea lo correcto” dice Amaira, “tenemos prohibido, intimar con los huéspedes” añade Priya también muy nerviosa, pero Lara se ríe, “será muy excitante” le dice Lara Amaira, “y además, nadie tiene que saberlo” le dice a Priya, “sea como sea, las voy a follar a ambas de igual manera”.

    Lara avanza y toma por sorpresa Amaira, la más joven. Le da un tremendo beso en la boca al tiempo que la manosea a diestra y siniestra tomándole sus pechos y luego sobándole el culo mientras su lengua se la mete a la fuerza en la boca. Amaira trata de resistir, pero no tiene caso, Lara la domina por completo. “Tú ven acá” le dice a Priya a quien sujeta y jala hacia ella besándola también y poniéndole las manos encima notando que tiene unas curvas bien llamativas bajo su uniforme.

    A la fuerza Lara besa a una y a otra. Las manosea y las tiene a su merced. Las empuja a ambas sobre la cama y se monta sobre a Amaira metiéndole el miembro en la boca a la fuerza. “Tus labios se sienten tan bien en mi verga” le dice mientras la folla sin apenas dejarla respirar. Con ambas manos la toma de la cabeza y le bombea bien fuerte en la boca sin que Amaira pueda oponerse sintiendo el miembro deslizarse entre sus labios y en su garganta. “¡Lo haces tan bien, me vas a hacer acabar!” exclama Lara que se corre llenándole boca de semen a la muchacha que se atragantada por semejante corrida que Lara le da y al sacar su verga recibe otra descarga en su cara. Priya observa todo completamente atónita, “ahora es tu turno” le dice Lara dándole el mismo tratamiento con su verga. “Oh si, tu sabes mamarla” dice mientras la mucama forcejea tratando de liberarse, pero sin éxito. Lara no la suelte y mueve con fuerza su miembro metiéndolo en su boca para luego restregárselo en la cara. “Vamos sigue mamandola” y Priya se ve obligada a recibir el miembro en su boca donde Lara nuevamente se corre forzándola a tragarse semejante descarga.

    Ambas mujeres se ven abrumadas por la situación, pero Lara está lejos de verse satisfecha y frota su verga frente a ambas mujeres. “Se ve que lo disfrutaron y aun tengo más para ustedes” les dice y luego se abalanza sobre Amaira besándola y metiéndole mano mientras degusta su propio semen. Le empieza a quitar el uniforme a la muchacha que se resiste un poco y le hunde una mano entre sus piernas frotándole con fuerza el coño, “estas excitada, mira como estas de mojada” y le quita su sostén revelando sus pequeños y bellos pechos. “Mira que tenemos aquí” y Lara le acaricia su sexo al bajarle los calzones, Amaira luce avergonzada, “por favor, no más” le suplica, “¡eres una mentirosa, tu sexo dice otra cosa!” y entonces le pasa la lengua por el coño haciendo gemir a la joven mucama. “Ah sabroso, ahora te voy a dar lo que tanto quieres” y le separa las piernas pasando su verga sobre el sexo de Amaira que tiene una expresión entre asustada y muy excitada.

    “¡Aquí vamos!” exclama Lara que le hunde la verga de una vez a Amaira que gime profundamente, “¡pero qué bien se siente, ahora veo porque los hombres lo disfrutan tanto, es increíble, tu coño envuelve toda mi verga!” agrega mientras se coge a la joven que se muestra muy excitada. Priya observa todo y Lara la comienza a besar mientras se folla a Amaira. “Quítate la ropa” le dice y Priya así lo hace desnudándose por completo y mostrando su hermoso cuerpo. “¡Ven acá!” y hace que Priya se monte sobre Amaira y le mete los dedos en el coño mientras se folla a la joven mucama.

    Amaira no para de gemir, siente el miembro tan adentro que le frota su sexo. Se acaricia sus pechos y pronto se empieza a besar con Priya que tiene los dedos de Lara bien metidos en su coño, “así es, bésense dense con todo ustedes dos”. Lara le da fuertes acometidas Amaira y luego saca su verga y se la mete a Priya, “¡es tu turno ahora!” sujetándola de sus anchas caderas y bombeándola bien duro en medio de sus gemidos, “¡si, si, toma, te gusta verdad!” exclama Lara totalmente extasiada cogiéndose a la mucama. Amaira y Priya intercambian besos y lamidas entre mientras Lara las coge a ambas. Se turna penetrando a una y otra, dándoles con su verga hasta que nuevamente comienza a correrse. “Oh tanto semen, es increíble” comenta Priya y con Amaira se lamen entre ellas.

    Lara se recuesta en la cama y ambas mucamas comienzan a darle una mamada. Pasan sus lenguas por el miembro, se turnan para chuparlo y se besan con Lara chupándole también sus grandes pechos mientras le hacen una paja, “así, sigan así, ustedes si saben” les dice. “Amaira, ven aquí” y ella se monta sobre Lara que empieza a comer el coño y Priya se empala en la verga de Lara dándole una dura cabalgata. Ambas mucamas intercambian besos y lamidas. Amaira siente la lengua de Lara metiéndose en su sexo y Priya disfruta montándose en la verga. Las dos mucamas se turnan sobre Lara montándose sobre ella, “¡que verga, que verga!” dice Amaira montada dándole la espalda. Priya toma su turno después y Lara siente que se va a correr de nuevo, pero ellas están listas y gustosas reciben cada chorro.

    “Hay algo que quiero hacer antes de terminar” dice Lara mientras las exhaustas mucamas la miran sorprendidas. En ese momento ella toma Amaira y la deja con su culo al aire y le separa las nalgas, lamiéndole su agujero. “¡Hey, ahí no!” dice la muchacha, pero Lara no la escucha y pronto Priya también se acerca y le separa las nalgas. “A mí me han dado por el culo varias veces, quiero saber que se siente estar en el otro extremo” comenta Lara. Entre Priya y Lara abren a Amaira que se resiste un poco, le meten los dedos abriéndole su trasero en medio de los quejidos de la joven. “¡Lista o no aquí vamos!” y Lara se pone sobre ella sujetando su verga y Priya le abre las nalgas. Con fuerza comienza a presionar mientras se oyen los quejidos de Amaira. La cabeza de su verga comienza abrir ese culito y se va perdiendo mientras Lara sigue presionando, “¡es muy grande, me duele, me duele!” dice la joven, pero Lara y Priya no la sueltan. “¡Eso es aquí vamos, poco a poco!” y Lara sigue metiéndole el miembro hasta que se lo hunde todo haciendo que sus testículos toquen el culo de Amaira que sigue quejándose, “solo relájate y pronto lo vas a disfrutar” le Priya.

    “¡Ya veo porque a los hombres les gusta darle por el culo a mujer, se siente exquisito!” comenta Lara que se mueve sobre Amaira bombeándola por detrás en medio de los quejidos de la joven. Las embestidas se van haciendo más fuertes y Priya se masturba mientras observa la escena. Lara la penetra y restriega su verga en ese apretado trasero. En el rostro de Amaira se ven unas lágrimas, pero pronto comienza a gemir al experimentar el sexo anal por primera vez, “¡te dije que te iba a gustar!” le dice Priya. Lara se folla Amaira sin tregua, le da bien duro a la muchacha que siente como le destrozan su culo sin piedad para deleite de Lara que la bombea hasta hacerla acabar y le llena el trasero de semen. “¡Ahora es mi turno!” dice Priya que se pone en cuatro y le ofrece su trasero, claramente ella tiene más experiencia y por lo mismo Lara no tiene problema alguno en penetrarla.

    Si Amaira se resistía Priya se entrega por completo. Lara la abraza y se la coge con toda su fuerza. La sujeta del pelo y se lo jala mientras le da en su gran culo sintiendo esas magnificas nalgas. Las embestidas se oyen claramente mientras Amaira luce extasiada y casi inconsciente. “¡Te voy a llenar tu gran culo ahora mismo!” le dice Lara que se corre por última vez. Saca su verga con el semen chorreando y Priya queda en la cama junto Amaira. Las tres ya no dan más y Lara nota como el consolador vuelve a su forma original y lo retira de su sexo que vuelve a la normalidad. “¡demonios, eso fue simplemente fantástico!” exclama, “¡nunca había experimentado algo así en mi vida!” agrega mientras trata de recuperar el aliento.

    Viendo la hora que es vuelve a darse una ducha tras tanto sexo y quedar con su cuerpo impregnado en sudor y en los jugos de las dos mucamas que quedan totalmente rendidas en la cama sin poder levantarse aun. Lara se viste y empaca todo y en un velador les deja a ambas una fuerte suma de dinero “por los servicios extras” les dice y se retira del hotel dirigiéndose al aeropuerto.

    Durante el vuelo saca el diario del explorador y lo lee detenidamente mostrándose sorprendida por todo lo que menciona y los elaborados dibujos que realizo. “Sin duda voy a tener mucho trabajo al volver a casa” piensa guardando el libro en su bolso. En ese momento una joven azafata pasa junto a Lara y le sonríe de manera especial. “Porque no” dice en voz alta y sale tras ella, sacando algo de entre sus pertenencias y escondiéndolo bajo su ropa.