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  • Profesora haciendo historia

    Profesora haciendo historia

    Me llamo Victoria y soy profesora de historia en una secundaria importante; la primera profesora transexual. Es un buen puesto y me encanta el trabajo. Soy una linda mujer de 49 años, algo gordita pero atractiva. Lo sé por las miradas de mis alumnos que siempre se fijan en mis tetas y mi culo, algo que me gusta mucho. Nunca pensé en tener nada con alguno de ellos, pero las cosas menos pensadas son las que mejor salen.

    Estábamos terminando el primer semestre del último curso, todos ya grandecitos, mayores de edad y con las hormonas revoloteando. Para cerrar notas había encargado algunas tareas que debía recoger en clase. Comienzo a tomar lista y me van entregando los trabajos, a primera vista parecían flojos, pero suelo ser comprensiva frente al esfuerzo. Cuando llegué a Bernardo F. me dijo:

    – No lo hice profesora

    -Pero ¿cómo?, otra vez?… no puedes hacerte esto…

    – Es que no pude… no entendía bien…

    -Tendrías que haber preguntado… Eso lo hablaremos luego en mi oficina… Puedes ir para allá que ya te alcanzo

    Continué recogiendo los trabajos y pensando como un muchacho tan bien puesto y lindo se había vuelto tan incumplidor conmigo, hasta parecía estar enojado al hablarme. Terminé con la clase y me dirigí a mi oficina para ver cómo corregir a este joven.

    -Siéntate y dime que sucede que te has vuelto tan flojo, nunca entregas nada, no participas en clase… ¿Hay algo que está mal, que no te gusta, que te molesta?

    – No se… es que me siento incómodo… por no poder acercarme

    -No te entiendo. ¿Acercarte a qué?

    – No, no quiero hablar

    – Muchacho, trato de ayudarte, olvídate de la materia y de todo. Dime que te sucede

    – Es algo con usted

    – ¿Conmigo?… que es eso?

    – Que me gusta y no puedo de dejar pensar en usted

    La respuesta me sorprendió y me halagó al mismo tiempo. Un joven tan guapo obsesionado conmigo. Todo era tan tierno que quería abrazarlo. Pero me contuve.

    – Pero… yo… soy tu profesora… no… deberías tener esas ideas

    – Si lo sé, pero no puedo sacármela de la cabeza. Usted es tan linda y buena, tan comprensiva.

    – Bueno, pero no es para tanto conflicto. Siempre puedes acercarte a mí.

    – Si, pero no se… usted me atrae mucho profe.

    – Te entiendo a todos nos pasa, fantasear con nuestros profesores… Es sólo una pasión juvenil.

    – Es que no me entiende quiero estar cerca suyo… Que sea transexual me apasiona… bueno discúlpeme por decirlo.

    Me estaba subiendo la temperatura. ¿Estaba escuchando una declaración afectiva? Era una pasión adolescente o algo más. Su fantasía se estaba apoderando de mi al verlo tan deseoso y contenido al mismo tiempo. Quería liberarlo, quería saber.

    Me levanté y me acerqué a él, abracé su cabeza y su cara se apoyó en mi escote abierto.

    – No es nada, no te preocupes yo estoy aquí para ti.

    Moviendo su cara entre mis tetas me dijo – Gracias. Ese rostro entre mis tetas me encendió. Lo quería para mí, tanto como él a mí. No lo quería soltar. Así abrazada le dije – Gracias a ti. Suavemente me abrazo por la cintura. Lo besé en la frente y volví a hundirlo entre mis tetas como ofreciéndoselas, sentía su respiración y su boca húmeda. Bajos sus manos a mis nalgas que respondieron a sus caricias haciéndome suspirar.

    – Esto querías muchacho?

    – Desde el primer día

    – Lámeme las tetas por favor

    Su lengua caliente erizo mis pezones… me solté el corpiño y las liberé.

    – Te gustan?

    – Demasiado… disfrutare esto

    – Chúpame las tetas por favor

    – mmmm Que ricas – Decía mientras las chupaba y las apretaba

    – Me gusta lo que me haces… muérdelas, apriétalas, amásalas

    Me mordió un poco duro y solté un ay!… él se detuvo… y yo pronto dije – Me gusta así – y siguió mordisqueando

    Empecé a buscar su entrepierna, él tomo mi mano y la puso en su bulto. Se sentía grande y dura.

    – mmmm Que buena la tienes… sácala para mí.

    Sacó su verga ofreciéndomela y me dijo: -Te gusta?

    – Me encanta… métela en mi boca

    Me agarro del cabello y me la hizo tragar. Me encanto tener su verga joven inundando mi boca. Lo mire a los ojos con placer mientas la chupaba con pasión, él jadeaba de goce.

    Me la saque de la boca para decirle -Me fascina tu verga

    – Te la daré y subes mis notas

    – Todas tus notas a 10… como tu pija

    – Ok ahora cómetela toda

    – Cógeme la boca

    Me acostó en el escritorio boca arriba con mi cabeza colgando, me metió su verga en la boca y la cogió con muchas ganas. Me enajenaba esa cogida, su verga entrando y saliendo llenando mi boca y yo babeándome y mojándome toda la cara. Empezó también a manosearme y apretarme las tetas, – Esto es lo mejor – dijo. Y ciertamente, era mucho mejor.

    Me retorcía de placer y empecé a tocarme la entre pierna. Mi pene es pequeño y no se me para por las hormonas que tomo, pero estaba empapado y caliente.

    – Si profe tócate para mí que se me pone más dura la pija en tu boca

    Se subió encima de mí y empezó a tocarme la pija, como si fuera la suya; yo necesitaba sentirlo en todas partes de mi cuerpo. Empezó a mover rápido sus dedos haciéndome arquear de placer mientras me mojaba para él. Se acomodó y empezó a chupármela, yo apreté su verga en mi boca y empujé su cabeza en la mía. Estaba gozando como nunca, este muchacho realmente quería todo de mí y yo estaba dispuesta a dárselo.

    Me lamia la verga diciéndome – Comería esto siempre- Me saqué la pija de la boca y mientras la frotaba en mi cara le dije – Sígueme chupando así…méteme los dedos en el culo – Así lo hizo, ahora también mi culo era atendido por este joven sin límite para el placer que pronto me estaba metiendo su lengua en el culo

    – Me estás haciendo acabar – le dije -quiero tu leche.

    – Entonces vamos a coger ya, mi perra

    – Dale, tu puta quiere tu verga caliente en el culo

    Me volteo y froto su verga en mi culo, que se abrió como una flor. Me di vuelta y le dije – Métemela por favor… quiero pija ahora… no aguanto más sin tu verga adentro-.

    Puso mis piernas en sus hombros y la empezó a meter despacio mientras yo me habría para él. Siguió hasta meterla toda y empezó a moverse.

    – Si… así… cógeme hermoso… que verga divina tienes

    – Profe muévase por favor… quiero verla moverse en mi pija

    – Si corazón me muevo para tragarme tu verga… dame bien fuerte

    Empezó también a chuparme las tetas – siiii muérdeme las tetas… con tu rica ti pija adentro mío- yo le acariciaba la cabeza mientras me mordisqueaba. Estaba desbordada de placer y sexo no podía aguantar más

    – Me vengo… me vengo – le dije

    – Si bebe volá con mi pija rompiéndote el orto.

    – ahhhh – Acabé con una exhalación mojándolo todo, lo que provocó que él eyaculara como un caballo.

    – mmm tu leche caliente adentro me gusta

    – Me ha hecho muy feliz profe – dijo mientras me besaba. –Tú también me has hecho una mujer feliz- le conteste continuando su beso con mi lengua.

    Nos arreglamos como pudimos para poder volver al mundo.

    -… Ahora vistámonos que hay que salir de aquí… pero

    – Pero ¿qué?

    – Mañana te quiero en casa para asegurar tus notas

    – Claro profe, allí estaré- refirmando con su mano en mi culo.

    Estaba contenta, satisfecha y feliz, y planeaba estarlo al día siguiente, pero ten cuidado con lo que deseas… todavía puede ser mejor.

  • El cambio de una madre (Parte VI)

    El cambio de una madre (Parte VI)

    Mi madre estaba desatada, no la conocía, no era mi madre.  Llevábamos todo el día dándonos placer, de una manera u otra, pero gozando mucho de nuestros cuerpos.

    Ya habíamos cruzado esa línea, infranqueable que decía mi madre, que nunca cruzaríamos.

    Le había dado su mejor cumpleaños, en 54 años y ella me había dado, lo que tanto estaba buscando desde hace poco más de una semana.

    Nunca había pensado en el incesto, nunca pensé en mantener relaciones sexuales con mi madre, pero ahora era lo único que pasaba por mi cabeza. Quería más, más sexo con mi madre. Quería seguir gozando con ella. Que los dos nos moriríamos de gusto y placer…

    Pero lo que sobre todo quería es que nunca acabara el sexo con mi madre. Para nada estaba enamorado de mi madre, la quería igual que dos semanas atrás. Me gusta estar a su lado y pasar tiempo juntos, pero hacer dos semanas también. Todo era igual, una sola cosa había cambiado en la última semana, esa cosa era, que mi madre y yo, manteníamos relaciones sexuales muy muy muy muy placenteras….

    -Ma, te ha gustado? le susurré mientras le comía el lóbulo de su oreja.

    -Gustarme hijo es poco, me ha encantado. Ha sido la única vez en mi vida que he conseguido un orgasmo, mientras me follaban. Si tu padre, me hubiese dado este placer desde el primer, día que empezamos a follar, mi vida creo que hubiese sido muy distinta. Dijo muy convencida.

    -Ma, me alegro mucho que te haya gustado, que hallas disfrutado, de hecho me alegro mucho que estés disfrutando el sexo, aunque haya tenido que ser tan tarde…

    -Bueno cariño, todavía me queda mucha vida por delante.

    -Entonces Ma, eso significa que tú y yo, vamos a seguir follando cuando volvamos a casa? le pregunté sorprendido.

    -No hijo lo siento, pero no. Una vez que nos vallamos de Madrid, esto no volverá a pasar. Tú tienes que buscarte una mujer que te quiera, que te cuide y que te dé una familia.

    -Ma, pero yo no quiero una familia. Yo no quiero atarme a una persona toda mi vida. Tengo 32 años nunca he tenido nada serio con ninguna chica, no quiero ataduras, quiero ser libre. Eso lo tengo muy claro, ahora y antes de que tú y yo folláramos mamá.

    -Hijo es tu vida, y yo no seré, quien te diga cómo vivirla. No me arrepiento de los buenos ratos que tú y yo, estamos pasando. No tengo ningún cargo de conciencia, ni por mi, ni por tu padre. Pero creo que es contra natura. Hijo, imagínate solo por un momento que podría pasar si alguien, se enteraría de que tú y yo follamos como locos…

    – Pero Ma, no tiene porqué enterase nadie, tendremos mucho cuidado y no diremos nada a nadie. Nadie se enterará.

    Yo iré a tu casa cuando salga de trabajar, como lo hacía todos los días, pero en vez de cenar y ver un poco la tele, o charlar… Pues disfrutaremos del sexo… es todo igual de puertas para afuera, pero diferente de puertas para adentro… Le dije intentado convencerla.

    -Que no hijo. Te agradezco mucho, que te preocuparas de mi, de que me ayudases a cambiar mi imagen, a ponerme ropa más moderna. Incluso de que me enseñases como se puede gozar en terreno sexual.

    Pero aquí en Madrid, acabara toda esta locura. Cuando volvamos a casa, tendré que ir poco a poco con el cambio de imagen.

    Qué pensarían mis amigas si ahora me viesen así? Yo que siempre he vestido, poco provocativa, más bien recatada y ahora mira que ropa interior, mira que escotes, mira que tacones.

    Mis amigas no se creerían que he cambiado porque si, de la noche a la mañana.

    La familia, igual. Tu hermano que diría, y Claudia? que te crees que esos son como tú padre, que no se dan cuenta? Dijo convencida de su discurso.

    Claudia es la mujer de mi hermano, la rubia que está como un pan, pero en eso tenía razón mi madre, se darían cuenta del cambio que había dado y en tan solo 1 semana… Pero yo no quería darme por vencido, había caído en las garras del placer que me producía el sexo con mi madre y el placer no era ni parecido, al que había sentido al follar con ninguna mujer.

    Una vez hice un trio con dos chicas de compañía, lo había intentado hacer sin pagar, pero nunca se me presentó la oportunidad.

    Esa vez pensaba se había sido la vez que más había disfrutado del sexo, la vez que más había gozado, la vez que más cachondo había estado..

    Pero no, me equivoqué, la vez que más había disfrutado del sexo, la vez que más había gozado del sexo, la vez que más cachondo me había puesto, había sido cuando me he follado a mi madre. Han sido con diferencia las mejores relaciones sexuales de mi vida…Yo sí que había tenido orgasmos, muchos. Pero no había disfrutado del sexo….

    -Vale Ma, pero y entonces cómo vas a seguir disfrutando de sexo, si no me dejas que te vuelva a follar?

    -Pues hijo, como lo hacen otras personas, follaré con tu padre, me compraré algún juguetito, o simplemente me buscaré un amante…

    La palabra amante, de la boca de mi madre me había sentado como una patada en el estómago. Otra persona que no era, ni mi padre ni yo se iba a tirar a mi madre. Lo siento pero a mí no me hacía ninguna gracia, esa idea.

    -Ma, pero si quieres buscar un amante, quien mejor que tu hijo. Yo seré muy discreto, en la calle no llamaremos la atención… No sé, es más fácil todo si yo soy tu amante…

    -Que no hijo. No lo entiendes, Si alguien alguna vez me pillasen follando con un amante, seguro que tú padre y yo nos divorciaríamos, ahí acabaría todo. Una mujer desatendida en el terreno sexual, que se ha buscado un amante y su marido les ha pillado. Eso es una cosa que pasa en España seguro cada media hora. Ahora imagínate, como cambia la cosa si es, una mujer desatendida en el terreno sexual, se ha buscado un amante y es su propio hijo… Tu padre no se divorciaría, tu padre se moriría. Tu hermano y Claudia que dirían?

    La gente nos señalaría por la calle.

    Te recuerdo que vivimos en una ciudad de 250000 habitantes y que nos conocemos todos. Sentenció mi madre.

    Cuando lleguemos a casa, guardaré toda la ropa, y complementos a buen recaudo, y poco a poco iré cambiando, mi viejas ropa, interior como exterior, para no llamar mucho la atención.

    Vi, que la cosa estaba muy clara. Mi madre cuando nos iríamos de Madrid, no follariamos juntos nunca más, ni me comería la polla más veces. Aquí acabaría nuestras locas sesiones de sexo. Yo ahora no quería volver a follar con otras mujeres, quería hacerlo con mi madre me mataba el morbo. Pero ella creo que lo tenía más que claro..

    -Bueno pero Ma, todavía estamos en Madrid, por lo que todavía podemos follar otra vez ahora mismo no? le dije mientras me acercaba en la cama a ella.

    -Otra vez u otras muchas veces, mi niño. Todavía nos quedan 3 noches, dos días enteros, porque el jueves tenemos que viajar, pero hasta entonces, hasta el jueves que abandonemos el hotel, podemos seguir disfrutando como locos. Como dos amantes en celo… Dijo mi madre muestras se pegaba a mí y me tocaba la polla.

    El sentir que mi madre me tocaba la polla, hizo que se me pusiese como una piedra, no sé qué tenía, pero era rozarme y me ponía como una moto.

    Nos destapamos, y tras el nórdico, apareció otra vez el cuerpazo de mi madre. Seguía con el body, las media y el liguero puesto. Me encantaba. Que buena estaba.

    Comencé a chupar sus tetas, sus duros pezones, acaricié su coñito, que estaba a tope otra vez, toque su culo, la besé.

    Ella meneaba mi polla con su mano, mientras que yo buscaba su clítoris. Estábamos otra vez los dos muy excitados. Me bajé al pilón, le comí el coño de mi madre, ahí había una mezcla de mi leche y los jugos de su coño, estaba encharcado, pero aun así sabía a gloria…

    Mientras le comía despacito el coño, no teníamos ninguna prisa, ella acariciaba mi pelo, se lo comía despacito, absorbía su clítoris y pasaba mi lengua solo rozando por todo su carnoso coño. Quería que este polvo fuese como en las películas x, que durase por lo menos 45 minutos. No quería correr.

    Mi madre se dejaba hacer, yo tocaba sus piernas, con esas medias…

    Subí a comerle la boca a mi madre, ella no paraba de jugar con mi polla.

    Me dio la vuelta y me tumbó en la cama, chupo mis pezones y fue bajando dándome besitos por todo el cuerpo, hasta llegar a mi polla. La engulló, se la metió entera hasta que mis huevos hicieron tope en sus labios, subió, bajo, la giro, me la chupaba desde el capullo hasta los huevos, me chupaba los huevos. Me gustaba mucho que bien lo hacia mi madre. Joder hace 3 días no sabía mi hacerse una paja ella sola, y ahora sabía cómo dar placer de verdad a un hombre…

    Seguimos con los juegos y los preliminares,

    -Quieres que folle ya Ma?

    -sí, hombretón, hazme gozar otra vez, haz que me vuelva loca… haz que no olvide estos días por nada del mundo…

    Entonces me bajé de la cama la acerqué hacia la esquina de la cama, subí sus piernas para arriba, salió si coño entero… acerqué mi dura polla, a la entrada de su coño mientras apoyaba sus piernas en mis hombros, con mi mano derecha, cogí mi polla y fui buscando su agujero, la apunte, y poco a poco fui metiéndosela muy muy despacito. Entraba sola.

    La volví a sacar muy despacito también, La metí un poco más brusco y un ah joder, de placer salió de la boca de mi madre, mientras clavaba sus uñas en mi culo. Estaba seguro que le gustaba y mucho…

    Seguí el bombeo, aumentando la velocidad de metida y casada… Mi madre chillaba como una loca, se tapó la boca con la almohada. Gemía de placer. Noté que de seguir, a esa velocidad pronto me correría y no quería.

    Llevaba más de 25 minutos de placer pero quería un poco más.

    La saqué mi polla y solté la las piernas de mi madre en la cama, era un ser inerte.

    Volví a comerle el coño, estaba más jugoso. Se lo comí, pero ella no paraba de gemir y disfrutas con la cabeza bajo la almohada.

    Sólo acertaba a decir, si más más más joder y no pares cariño, no pases sigue por favor, vas a matar a tu madre de placer…

    Me tumbe en la cama, la agarré, por detrás, subí un poco su pierna, y volví a meter mi dura polla. Estuve otro buen rato así hasta que vi que mi madre no podía más, no sé ni las veces que se había corrido, apretaba mi dura polla con su coño…

    Pero para ella ya había sido placer suficiente más de 40 minutos de sexo.

    Estaba como muerta en la cama abierta de patas, pero yo no había terminado todavía, me quedaba poco y quería más.

    Me puse de rodillas sobre ella y metí, mi polla entre sus tetas, las apreté y comencé a subir y bajar… Mi madre ni se movía, tras unos minutos de movimientos, sentí que me corría, pero no solté las tetas de mi madre, de mi polla salieron varios chorros de lefa que acabaron, en sus tetas, cara, hombros… Joder qué gusto… me ha encanto…

    Pero mi pobre madre no estaba para comentar la jugada. Estaba muerta…

    Nos limpiamos, mejor dicho me limpié, y tuve que limpiar yo a mi madre, ella no podía ni menearse estaba en stock.

    Le quité las medias, el liguero y el body.

    La abracé por detrás y caímos rendido en la cama los dos…

    Cuando me desperté al día siguiente, seguía en la posición que me dormí. No sé qué hora sería, ni a qué hora nos dormiríamos anoche. Pero solo con ver la imagen, que en esa habitación había, me empecé a poner cachondo.

    Mi madre y yo estábamos desnudos, abrazado en la cama que hace, unas horas fue testigo de una noche loca de sexo y placer.

    No sé, cuántos polvos, cuántas noches locas, habría vivido esa suite, pero seguro que ninguna como las que estábamos pasando mi madre y yo…

    Mi madre cogió mi brazo y lo paso por su cuello, fue entonces cuando dijo

    -Hijo mío, tú eres incansable, insaciable. Estas empalmado como un burro otra vez… No tienes fin. Me dijo en broma

    – Buenos días mamita, sabes lo que pasa que me he despertado, he visto tu cuerpo desnudo, pegado al mío, y me he puesto como una moto, ya lo ves.

    -Lo veo hijo, lo veo, qué hora será.

    Solté a mi madre y miré, mi reloj eran las 11 am.

    – Joder mamá, íbamos a ver Madrid, y hemos pasado el mayoría del tiempo en la habitación del hotel, durmiendo y gozando…

    -Bueno, hay que disfrutar. Quería ver Madrid, pero ahora prefiero, disfrutar del sexo contigo. Lo de ver Madrid tiene solución, pones YouTube y hay miles de videos que te enseña Madrid. Pero en ningún vídeo, te puede dar esta pollita placer. Dijo mientras jugaba con mi polla.

    -Mamá, hay que dejar descansar nuestros, cuerpos, si no al final se nos van a irritar y no vamos a poder acabar los días al máximo placer…

    -Vale, vale lo entiendo dijo mi madre, mientras iba al baño a mear. Venga levántate vago y vamos a desayunar, voy a darme una ducha rápida, que ayer me pusiste pérdida, pero no tenía fuerzas para levantarme.

    -Ya me di cuenta, ahora voy yo y me doy una ducha rápida, que a las 11:30 acaba el horario de desayuno y no me lo quiero perder…

    Nos dimos una ducha rápida los dos, y nos vestimos de sport para bajar a de desayunar.

    Devoramos, dulces y platos salados, tanto trajín nos producía hambre… Cuando ya habíamos saciado nuestro apetito, subimos de nuevo a la habitación…

    -Ma, que te parece si vamos a dar una vuelta por ahí, y conocemos algo más? No estaría de más, pasar por algún centro comercial a comprar ropa, la que me queda limpia es muy de sport.

    -Vale hijo, nos vestimos y salimos, pero yo quiero ir a ver el Escorial. Que te parece si vamos allí, lo vemos y cuando volvamos compramos algo de ropa y volvemos al hotel. Ya es tarde son casi las 12 y no hemos salido todavía, además acabados de desayunar no tendremos hambre hasta tarde picaremos algo por ahí.

    Dicho y hecho, mi madre se puso un pantalón blanco ajustado, que insinuaba un tanga blanco transparente, con una camiseta con escote y una americana que es estaba de impresión. La verdad que tenía razón, si la viesen sus amiga fliparían, hace una semana, no se hubiese puesto esos pantalones, y mira ahora se ve de lo más guapa.

    Salimos del hotel, cogimos el metro, fuimos a la estación de autobuses, cogimos un autobús que nos dejaría en la puerta del monasterio de San Lorenzo El Escorial.

    Una vez en el autobús, yo estaba pensando en que acababa mi tiempo, se acababa el placer, fue mi madre la que me sacó de mis pensamientos.

    -Qué te pasa cariño? Estas muy callado.

    – No, Ma, estoy pensando en mis cosas, perdona.

    -Sabes mi amor, ayer cuando me llamaron mis amigas para felicitarme, me dijeron que me veían muy contenta. Ya sabes que Marta, es una aguililla, y me dijo que a ver si en vez de estar en Madrid con mi hijo, estaba con un amante. Que tanta alegría en mi, era sospechosa…

    Jaja reímos los dos a la vez. Marta la amiga de mi madre es una madura muy echada para adelante, la verdad que está muy buena, siempre se ha vestido provocativa y siempre le gusta que la miren.

    – Me parece a mí Ma, que a Marta si que le da su amante alegría y no el pobre de Paco…

    -Porque dices eso? que sabes tú? preguntó mi madre muy extrañada…

    -Mira mamá, de siempre me han gustado las mujeres maduras, me han atraído, más que las chicas de mi edad. A tu amiga Marta me la he comido con la mirada cientos de veces, sé de color lleva las bragas o los tangas. Siempre ha sido la más echada para adelante de tus amigas, y siempre le gusta que la miren.

    Paco, solo piensa en cazar y trabajar, no se da cuenta que el conejo de casa se lo está cazando otro…

    -Hijo, como te has dado tu cuenta de eso? me dejas helada, y ella pensaba que nadie sabía de sus escarceos amorosos…

    -Ma, una mujer tan atractiva como es Marta, le tiran los tejos todos los días, y ella que es muy echada para adelante se deja hacer. Está claro.

    -Pues sí, tiene un amante 20 años más joven que ella, es de tu edad, yo siempre le decía que cómo podía hacer eso, ahora la verdad que la comprendo.

    Pero yo pensaba que a mí nunca me pasaría eso. Y míranos…

    – Bueno Ma, la vida es para vivirla, seguro que se dan buenos festivales Marta y el novio.

    -Si, ella no quiere entrar en detalles nunca. Nunca nos los ha dado, ni nosotras se los hemos pedido, pero ahora comprendo, las tardes que pasan mientras Paco está de caza.

    Nuestra conversación, llegaba a su fin acabábamos de llegar.

    Visitamos el Monasterio, sin mucho que contar, solo unos besos con pasión algún toqueteo cuando nadie nos veía,

    Tras unas horas allí, volvimos a coger el autobús que nos dejaría en la estación de autobuses. Volvimos a coger un metro y llegamos, cerca del hotel. Mi madre me dijo que era hora de comprar algo de ropa. Fuimos a un centro comercial con muchas tiendas y muy grandes…

    Entramos en una de ropa de hombre, era grande había gente, pero las dependientas no te agobiaban.

    Cogimos dos pantalones, dos camisas juveniles pero elegantes y una chaqueta medio América. Fuimos a los probadores.

    Entré en el último los demás estaban ocupados. No eran de cortinas eran de puerta, además eran muy amplios. Invite a que mi madre pasará, pero sin ninguna mala intención, solo para que diese su opinión.

    Me desnude, me quedé en calzoncillos, me puse el primer pantalón, y la camisa.

    Mi madre dijo que estaba guapísimo, que parecía otro, pero que tendríamos que comprar unos zapatos.

    Cuando estaba frente a mi madre dando una vuelta para que me viese como me quedaba la ropa, Empezó a acariciar todo mi cuerpo, incluyendo mi polla por encima de los pantalones yo, al segundo le respondí con una erección de caballo.

    -Joder mamá, que haces? Que quieres de mí? me hice el ofendido

    -Nada, sólo te toco, un poco….

    Me quito la camisa y los pantalones acarició mi polla, estaba desatada, esta mujer quería ahora follar en todos los lados, no podía esperar ni a llegar al hotel… Bueno eran ya las 19 y todavía hoy no habíamos follado…

    -Ponte los otros a ver cómo te quedan con la otra camisa, guapetón que me tienes loca, me susurró mientras me daba un beso con lengua y acariciaba mi dura polla.

    Me puse, como pude con la erección que tenía, los pantalones y la camisa.

    -Tú, te pondrás cachondo viéndome a mi vestida como a ti te gusta, pero yo también me pongo cachonda cuando, te veo como a mi me gusta.

    Dicho esto, me deje hacer, quitó mi camisa y bajo los pantalones los colgó, en la percha y se puso de rodillas ante mi. Comenzó a comerme la polla en el probador, Esto no me podía estar pasando a mi. Ni cuando tenía 20 años las chicas me hacían estas cosas y menos en un sitio público.

    La verdad que entre lo cachondo que estaba y el morbo de la situación me corrí, en poco tiempo.

    – Ma, va va, me corroooooo le dije.

    Pero ella no saco la polla de su boca mientras se la llenaba de lefa… Se la trago toda. Se levantó y me comió la boca.

    Mientras nos fundíamos en un apasionado beso, desbroche el pantalón de mi madre, metí mi mano, entre su tanga y comencé a frotar si clítoris estaba cachonda pérdida. Estaba muy mojada, ya llevaba un rato cachonda. No paraba de comerme la boca, alguien intento entrar.

    -Ocupado, dije yo al otro lado…

    Muy ocupado estaba, estaba en el probador haciéndole una buena paja a mi madre. Al poco tiempo mi madre, cogió mi mano y la apartó de su coño, estaba claro que había tenido también, su orgasmo.

    Seguimos besándonos, un poco más. Hasta que mi madre dijo.

    -Me matas cariño, así con este trajín no cumplo los 55. Anda vístete, y vamos nos llevamos los dos pantalones y las dos camisas. Vamos a comprar unos zapatos. Dijo mientras se arreglaba y abrochaba su pantalón.

    Abrí la puerta y me aseguré que no había nadie, en el pasillo, salimos como si nada.

    Compramos unos zapatos y una cazadora.

    Pusimos rumbo al hotel. Por el camino picamos un poco.

    Llevaba en una mano, las bolsas de ropa que había comprado y en la otra la cogía de la mano a mi madre.

    Mientras caminábamos, mi madre sacó la conversación de lo que había pasado en el probador…

    -Hijo, no sé qué me ha pasado en el probador, pero te he visto, así y me he puesto como una moto, me ha dado mucho morbo la situación. Espero que te haya gustado.

    -Joder mamá, gustarme en poco, me has decolorado un poco, no me lo esperaba para nada, pero me ha gustado muchísimo. La verdad que todo lo que me haces me gusta mucho, mucho…

    -Y qué propones para esta noche? Me pregunto curiosa.

    -Que te pareció, el otro día cuando viste el vídeo de la madura que le chupa la polla al chico? Le pregunté a mi madre.

    -No se la verdad es que me gustó, me dio morbo. Nunca había visto porno, pero me puse cachonda, no sé si por verlo contigo o porque me gustó, pero me calentó mucho.

    -Pues podemos poner algún vídeo, y lo recreamos, en el jacuzzi, que casi no le estamos dando uso…

    -vale, me parece buena idea, podemos probar porque no. Puede ser morboso.

    De camino al hotel, le conté a mi madre que en internet hay páginas que se dedican al incesto, a videos de madres con hijos, hermanos… y que también, hay páginas de gente que cuenta sus historias, mi madre flipaba.

    Por fin llegamos al hotel, dejamos las bolsas, y comencé a llenar el jacuzzi.

    Me acerqué, a donde estaba mi madre, la cogí por sorpresa por detrás, y comencé a darles besitos por el cuello, mientras acariciaba sus tetas y tocaba su húmedo coño. Esta mujer estaba en mojada todo el día. Su tanga está empapado.

    -Pero espera un poco hijo, no vamos a ir al jacuzzi? Mira que eres impaciente… dijo mi madre, mientras buscaba mi cara.

    Nos dimos un beso muy largo, mientras que el uno desnudaba al otro, mientras que llevábamos el jacuzzi, la cosa iba para largo.

    Una vez desnudos y con el jacuzzi lleno, puse un par de gintonic para calentar un poco el ambiente.

    Nos metimos los dos, dentro la televisión de 54 pulgadas quedaba Justo enfrente del jacuzzi, cogí mi móvil con cuidado de mojarlo, y nos pusimos a buscar en internet. «videos de incestos madre e hijo».

    Salieron muchas páginas, y muchos vídeos vimos algunos, y cuando hubo uno que llamó la atención de mi madre lo puse. Lo envíe a la tele para verlo bien y dejé el móvil fuera.

    El chico iba a la habitación de su madre a buscar su ropa interior, y cascarse una paja, la madre le pilla. Entonces le reprende, pero al poco empiezan a comerse enteros y follar como locos.

    – Que te está pareciendo? Ma, le dije mientras le metía mano dentro del jacuzzi.

    -Me gusta, podíamos ser tú y yo… dijo mi madre muy cariñosa.

    -Sabes Ma, yo también he buscado en tu ropa interior muchas muchas veces, y me hacía pajas cuando no estabas en casa…

    -Que si? dijo sorprendida mi madre, así que había veces que mi ropa no estaba como la había dejado, pero no pesaba que el guarro de mi hijo se hacía pajas con mis bragas… dijo en broma

    -Conocía toda tu ropa interior, toda toda, que aburrida era, las tallas…

    Menos mal que esto ha cambiado…

    Mi madre se puso encima mío y empezó a comerme la boca mientras restregaba su coño, contra mi polla, seguía cogiendo sus tetas mientras ella, me daba mordisquitos en mi oreja.

    – Mira Ma, como le hace una paja la madre al hijo con el coño.

    El chico estaba tumbado y la madre le hacia una paja al hijo, con el coño, subía y bajaba su coño de contra su polla… Mi madre puso atención…

    Le chupe las tetas y los pezones, entonces mi madre se puso encima mío, y metió mi polla en su coño, ahora ella llevaba la iniciativa.

    Comenzó a subir y bajar el ritmo, al principio despacio luego fue subiéndolo.

    Mientras que mi madre saltaba sobre mi polla, la cogí de la tetas, y empecé a retorcer sus pezones, mi madre gozaba, de su boca salían mil quejidos. Seguimos un poco más en esa posición. Luego la puse a cuatro patas dentro del agua y empecé a follármela un poco más fuerte…

    -ahhh qué gusto sigue mi rey sigue quiero más. Esto me gusta me ha puesto muy cachonda el vídeo, dame más mi amor. Quiero más…

    Seguí un rato más bombeando en esa posición, a mi madre le gustaba mucho pero a mí también.

    Mis huevos pegaban en su coño y un ploz, ploz sonaba a ritmo. Aguante un poco más, me separé me senté en el borde del jacuzzi y dejé que madre chuparía mi polla, hasta correrme.

    Me hizo una buena mamada, cuando me iba a correr, cogí mi polla y me corrí en sus tetas…

    Me gustó mucho. Pero mi madre no había llegado todavía al órgano, mientras que estaba en el agua, metí dos dedos por su coño y con mi dedo gordo, busqué si clítoris, los metía y sacaba a toda la velocidad que podía y movía su clítoris lo más rápido posible. Sé que le estaba gustando mucho por su forma de retorcerse…

    -si si si, me gusta me voy a correr ya me voy a correr joder joder… no puedo más… ah ah qué gusto me corro, me corro!

    Baje la intensidad y saqué mis dedos, no fundimos en un largo beso y nos quedamos relajados un rato más en el jacuzzi…

    Comenzamos a charlar.

    -Sabes cariño, cada polvo que echamos es diferente, cada vez me sorprendes con una cosa nueva o una nueva posición. Me encanta este juego.

    -Bueno Ma, me alegro que disfrutes, que te guste… Intentaré seguir sorprendiéndote.

    -Si cariño, pero eso ya mañana, hoy ya no puedo más, estoy muerta nos vamos a la camita a descansar? mañana es el último día entero que estaremos aquí…

    -Vale, coge los albornoces, nos secamos y nos vamos a la cama. Le dije a mi madre reventado a más no poder…

    Nos secamos, di crema a mi madre por su cuerpo y nos metimos en la cama los dos desnudos. Nos abrazamos, nos besamos y nos toqueteamos un poco, a los 10 minutos, estábamos dormidos abrazados.

    Continuará.

  • El primer trío que empezó como una fantasía

    El primer trío que empezó como una fantasía

    Hola cómo están, somos pareja madura, esto sucedió hace 8 años…

    Mi esposa y yo somos de edad madura 45 ella 47 el, una vez en esos momentos de pasión llegamos al diálogo de querer compartir un trio sea con una mujer o un hombre.

    Todo inicio así como una fantasía, le dije a mi esposa que ella con quién le gustaría hacer el trio, a lo que me respondió, que con Carlos un amigo nuestro de hace mucho, Carlos es joven para la época tendría 30 años, es alto, blanco, amable, simpático, bueno le dije esperemos a ver si acepta, me dijo «no eres capaz de traérmelo» eso quedó como un reto o una apuesta mejor.

    Bueno pasaron los días, una vez entramos en diálogos con él y lo invite a casa a tomar algo un fin de semana, aprovechado que nuestras hijas estaban de vacaciones fuera de la ciudad, lo invite para el sábado en la noche claro no le dije nada del trío, y a mi esposa menos, ambos estaban inocentes de lo que iba a suceder.

    Pasaron los días, el sábado era una noche de frío y lluviosa, en la ciudad que vivimos se llama Popayán, Colombia, le dije a mi esposa que nos acostáramos temprano ya que hace frío, le pedí que se colocará un babydoll negro que le regalé, que le queda súper le dije.

    Ella muy juiciosa se lo colocó, tiene unos enormes senos talla 40, bueno nos recordamos a mirar películas, de repente golpearon la puerta, ella dijo «quién será» le dije iré a mirar cuando era el, le dije sigue pasamos a la sala, dialogamos, mi esposa desde la habitación grito «quién es?? le dije Carlos llegó de visita, en esas sale sin cubrirse para nada, Carlos quedo con la boca abierta de verla con ese babydoll, lo saludo de beso en la mejilla.

    Ya dialogamos un rato ella dijo «me voy a mi cama hace frío» Carlos la miraba con morbo ella mostrando su trasero en tanga brasilera, ya tomamos ron dialogamos un rato, le dije a mi esposa ya vamos para allá hace friooo, dijo «vengan para acá» bueno lleve una silla para él, yo me subí a mi cama, me cobije con ella, el ya empezó a contarnos de su vida, que su esposa lo trataba mal, que se habían separado, y hace 6 meses no tenía nada de intimidad, mi esposa en tono burlón le dijo «se te nota el semen en los ojos» jajaja, él se sintió algo incómodo, le dije no te preocupes, relájate.

    Bueno, ya de diálogo en diálogo, le pase la mano por la vagina a ella y estaba súper mojada, el salió al baño y aproveché para decirle si ves, te lo traje, pero no sabe nada, que vas a hacer ahora?? Solo sonrió nada más.

    Ya para poner picante a la cosa, les dije juguemos retos a ver, quien empieza?? Les dije, bueno empezó Carlos la reto a ella, le dijo tómate un ron doble puro, ella acepto y lo bebió, seguí yo, le dije reto a Carlos que le dé un beso a Mary en la boca, el quedó asombrado, le dije es mi reto a ver si eres capaz??

    Mi esposa sonreía, él se sintió algo incómodo, le dije te dio miedo jajaja, ella le dijo no te voy a morder cobarde, jajaja todos reímos, bueno se animó, le dio un gran beso en la boca con lengua, ufff me excite de mirar, ella le dijo si ves no te pasó nada, seguimos en diálogos y juegos, la rete a ella le dije que no era capaz de dejarse besar un seno de Carlos, ella de una lo saco y se lo colocó en la boca, el empezó a chuparlo le toque la vagina nuevamente y estaba súper mojada, le di besos mientras Carlos le besaba los senos y la acariciaba, ella lo desvistió, yo igual, empezamos a besarla, ella le agarro la verga a Carlos le hizo un gran oral, el gemía de placer, le abrí las piernas empecé a darle oral ella se quejaba delicioso, se me acercó y me dijo que los dejara solos un ratito, que ella lo atendía, bueno salí de la habitación hice que iba al baño, me quedé en la ventana, ella lo besaba le daba unos orales increíbles, el no aguanto más se colocó un condón y le dio una cogida salvaje, ella gemía de placer, la hizo venir varias veces, se colocó de perrito le dio penetración anal.

    Luego de media hora, ya entre me dijo venga Carlos la penetraba de lado, ella me hizo oral tan fuerte y delicioso, que me derrame en su boca…

    Así estuvimos toda la madrugada, hasta las 5 am, eso fue el primer trio con nuestro amigo Carlos, luego siguieron 5 veces más…

    Saludos desde Popayán, Colombia.

  • Una tarde de estudio y algo más

    Una tarde de estudio y algo más

    Una breve descripción mía: Soy alto, mido 1.89 m, de contextura delgada, piel trigueña, cabello negro un poco largo, lentes y sonrisa bonita (Según me han dicho algunas mujeres).

    Angie es de buena estatura, alrededor de 1.70 m, piel blanca, de contextura delgada también, con senos no muy grandes, pero con unas caderas grandes y un culo redondo y firme

    ———————-

    Un mensaje de Angie? Me vi sorprendido, no era habitual que ella me escribiera a estas horas, siempre solía hacerlo a las 4 pm cuando normalmente nos ponemos de acuerdo para estudiar, apenas eran las 2:50 pm, además era martes y habíamos quedado de reunirnos el miércoles para estudiar.

    – Puedes venir hoy a mi casa?

    – hoy? No se supone que era mañana?

    – Mañana estaré ocupada, así que debe ser hoy

    – ok está bien, voy en un par de horas, cuando termine de hacer algunas cosas.

    – No, necesito que vengas rápido

    – oye, lo que estoy haciendo es importante, en cuanto termine voy para allá

    – Dime si vas a venir ya o si mejor ni vengas, nunca más

    – está bien, estoy allá en 20 minutos

    He de reconocer que ese tono de enojo y exigencia me enfadaba. Angie era una mujer con buen carácter que no temía exigir lo que sentía era suyo, pero a pesar de eso nunca irrespetaba a nadie, ni era impulsiva. Ella sabía perfectamente que me gustaba y nunca se había intentado aprovechar de eso, acaso iba a comenzar a hacerlo ahora?

    Llegué a su casa 30 minutos después, al golpear a la puerta me abrió su padre y me saludó afectuosamente, le expliqué que venía a estudiar y enseguida me contó que iba a salir con su esposa a una reunión familiar

    – Angie te busca Ian – grito el papá- volveremos ya en la noche, a eso de las 8, muchacho cualquier problema que pueda haber mi hija tiene mi número de teléfono.

    – por supuesto señor, que le vaya muy bien en su reunión

    En ese momento Angie apareció en la sala, llevaba puesta una camiseta negra con estampados de grupos de rock y un short muy ajustado y pequeño que usaba para jugar voleibol, tuve que contenerme para evitar quedarme mirando como se marcaba su entrepierna y como ese par de piernas blancas como la nieve caminaban rítmicamente hacia nosotros

    – Ian vino a ayudarme a estudiar, mi prima está en su cuarto, que te vaya muy bien papi

    – gracias mi amor, hasta luego

    Cuando sus padres se marcharon, Angie enseguida me dijo:

    – Acompáñame a la tienda a comprar algo de comer

    Durante todo el tiempo que nos tomó ir y volver a la tienda no pude evitar fijarme que en la cara de Angie había una sonrisa poco usual, aunque mi atención no estaba fijada en su sonrisa, trataba de caminar un poco lento para poder verle el culo, que día a día iba mejorando, gracias a la naturaleza y al ejercicio, cada vez más grande y más firme.

    Al regresar de la tienda nos sentamos en el sofá de la sala lado a lado a comer lo que habíamos comprado.

    – Gracias por venir

    – De nada, era eso o tener que aguantar tu rabia un par de semanas, prefiero cualquier cosa a eso

    – oye, lo dices como si fuera una odiosa enojona

    – lo eres – enseguida me miró con una mirada de odio fingido – está bien no lo eres, no completamente

    – eres un tonto – dijo mientras ponía una cara de rabia muy infantil.

    – Lo sé, y por eso me necesitas

    – no te lo creas mucho

    Instintivamente pase una mano alrededor de su cuello, quedando a pocos centímetros de tocarle uno de sus senos, por suerte a ella no pareció importarle y seguimos así un par de minutos hasta que ella dijo:

    – Ya vengo, voy a mí cuarto un segundo

    Al regresar de su cuarto yo seguía ahí sentado, le dije:

    – Comenzamos a estudiar ya?

    – ah verdad que tenemos que estudiar, hoy no tengo ganas de estudiar

    – pero para eso fue que me hiciste venir corriendo a tu casa

    Me miró seriamente mientras ponía otra de sus caras de rabia de niña pequeña y mimada.

    – okay está bien, no estudiaremos. Que quieres hacer? Jugamos videojuegos?

    – No, mi cuarto está hecho un asco y además estoy muy cansada, estuve jugando voleibol toda la mañana

    – Si, puedo notarlo – dije lanzado una mirada muy poco disimulada a su short súper apretado – y que tal te fue hoy, ya comenzó el torneo ese que me comentaste?

    – No aún no, la otra semana empieza

    – Me dices que día juegas y voy a verte

    – Dónde no vayas a verme no vuelves a entrar a esta casa. Mira lo que me está enseñando una amiga allá en las prácticas de voleibol.

    De repente se da la vuelta, camina un poco hacia la pared, pone una sobre ella, la veo dudar por unos segundos, yo no entendía que iba a hacer, en un rápido movimiento mete toda la camiseta que le sobraba desde su cintura dentro del short.

    Sin volverse a mirarme comienza a caminar hacia atrás y luego se agacha un poco, en ese momento yo comencé a tener la mejor vista de su culo que había tenido nunca, y mi verga que hasta ese momento, en una muestra de autocontrol única, se había mantenido tranquila comenzó a despertarse.

    Ella se agachó hasta poner las manos en el suelo, luego en un rápido movimiento se levantó, retrocedió unos pasos y se abalanzó hacia adelante poniendo las manos dónde las había puesto hace unos segundos.

    Yo seguía mirando medio atontado, probablemente por qué la sangre de mi cerebro se había ido en un segundo directo a mi pene. Luego del impulso, ella termino con las manos en el suelo y los pies recostados en la pared y ligeramente abiertos.

    Comenzó a alejarse de la pared con las manos en el suelo y sus pies en la pared comenzaron lentamente a descender. Por fin entendí lo que quería hacer, usando la pared como apoyo quería arquearse boca arriba

    – Ven, levántate y ayúdame

    Le faltaba poco ya tener los pies en el suelo, logrando así arquearse

    – como?

    – agárrame la cintura, no me vayas a dejar caer

    Al levantarme hice un rápido intento por acomodar mi verga, que ya había crecido lo suficiente como para formar un bulto ya difícil de disimular. Corrí rápidamente a su lado y me agache, puse mi mano izquierda en la parte alta de su espalda y pase mi brazo derecho alrededor de su cintura sin malas intenciones.

    Pero las malas intenciones llegaron a mi mente enseguida, moví un poco mi abrazo hacia quedando justo al borde dónde su espalda daba paso a esa nalgas que llevaban provocándome toda la tarde. Yo estaba decidido a continuar mis disimulados avances hacia su culo cuando de pronto escucho un grito y veo su brazo izquierdo doblarse de forma extraña y en un instante ella caía.

    Todo el peso de la caída en la parte superior de su cuerpo lo absorbieron mi mano izquierda y su espalda, por suerte no se golpeó la cabeza.

    Rápidamente moví mi mano izquierda hasta la base de su cuello y le levanté la cabeza.

    – estás bien?

    – sii – dijo y me miró fijamente – tu mano esta… – note un leve rubor en su rostro.

    En ese momento volví a notar que mi mano derecha ya no estaba al borde, ahora estaba casi en el centro de su culo.

    – lo siento – no alcance a terminar de decirlo, sentí ese impulso que sientes cuando puedes hacer algo que deseas y es ahora o nunca. Me acerque a su rostro y la besé.

    Fue un beso temeroso, con duda, no sé cuánto tiempo pasó hasta que noté que ella también estaba entregada al beso. Al principio solo nuestros labios participaban, poco a poco nuestras lenguas se fueron uniendo a la danza de nuestros labios, tímidamente se tocaban como intentado conocerse, sentí su mano recorrer mi espalda hasta llegar a mi cuello, una ola de placer que me recorría todo el cuerpo.

    Nuestras lenguas ya habían dejado todo rastro de timidez, se movían como dos seres con una sola voluntad y un solo deseo, explorar, sentirse y complacerse mutuamente.

    Nuestro besos eran cada vez más apasionados y yo me acercaba cada vez más a ella, podía sentir sus tetas en mi pecho, sentí su mano posarse en mi rostro y a ella morderme en labio de una forma que me causo una excitación irresistible, estaba preparado para volver hacer que nuestras labios se encontraran pero sentí su mano ponerme resistencia.

    La mire a los ojos intentando encontrar el motivo de la interrupción

    – mi cuarto, vamos allá aquí pueden vernos

    Nos comenzamos a levantar, mi mano derecha que estuvo todo este tiempo debajo de su culo, tuve que sacarla de ahí, no sin antes darme el gusto de agarrar todo lo que pude.

    Caminamos hacia su cuarto tomados de la mano, sentía mi pene querer explotar, parecía que en cualquier momento rompería mi pantalón y saldría en buscar de placer.

    Nada más cerrar la puerta de su cuarto, nuestros labios reanudaron su danza, esta vez nuestros labios deseaban llegar más lejos, comencé a besar lentamente su cuello, recorriendo de izquierda a derecha y de arriba a abajo. Podía sentir su manos en mi espalda, sus uñas dibujando líneas de placer.

    – Me encantas -le susurré al oído.

    Sus ojos llenos de placer fueron mi respuesta, su mano se acercó a mi rostro, me tocó los labios y comenzó a descender hasta llegar a sus senos, empezó a tocar y jugar con sus pezones en busca de placer, era un espectáculo maravilloso.

    Mis labios comenzaron a besar sus senos, recorría cada centímetro con mi lengua, me deleitaba primero besando su pezón para después con mi lengua chupar rápidamente.

    Mis besos siguieron explorando cada rincón de su cuerpo, la ayude a despojarse de sus shorts, dejando al descubierto una vagina hermosa, blanca con labios tímidamente rosados.

    Besé lentamente sus piernas, podía sentir su excitación creciendo anticipando el primer toque de mis labios a su vagina. Coloqué un dedo a la entrada moviéndolo lentamente y con una ligera presión mientras mi lengua comenzaba a darle placer a su clítoris.

    Pronto la humedad y el deseo de su vagina fue suficiente y recibió completamente mi dedo en su interior, podía oír sus gemidos y su respiración cada vez más acelerada, olas de placer la estremecían haciéndole dar pequeños gritos de placer.

    Un segundo dedo comenzó a introducirse, sus espasmos de placer fueron incontrolable y una humedad incontenible inundó su vagina.

    – siiii ah siii, sigue

    Mi lengua seguía dándole placer a un ritmo acelerado mientras los dedos entraban y salían haciendo pequeños movimientos circulares.

    – aaahh siii, oh sii, mierda sii siigue

    La oleada de placer fue disipándose lentamente, su respiración se fue tranquilizando y su piel fue recuperando su tono blanco habitual.

    – lo disfrutaste eh?

    – Tonto

    – yo lo disfruté, y mucho

    Comenzó a besarme apasionadamente, me mordió los labios y paso a besarme el cuello, sentía su deseo por devolver el placer recibido.

    – tírate boca arriba

    Sentí sus labios nuevamente en mi cuello y mi pecho, luego comenzó a descender directo a su objetivo. Tímidamente comenzó a besar y a dar lamidas a mi verga, poco a poco fue tomando confianza, sentí su lengua subir y bajar acelerando el ritmo y después hacer movimientos circulares centrándose en la cabeza de mi pene, lo que me hizo arrojar un extraño gruñido de puro placer.

    La mire y en sus ojos pude ver esa mirada de autoconfianza con la sonrisa de niña mala que tanto me excitaba.

    – ven aquí zorrita

    Comenzamos a besarnos nuevamente, me gire quedando encima de ella

    – te deseo, me traes loco mi zorrita

    – yo también la quiero dámela

    Me levanté de la cama y ella instintivamente eligió la posición en que quería ser penetrada, se puso a 4 patas como una perrita dejando ese redondo y carnoso culo bien expuesto, no me pude resistir, me agache a besar y chupar todo.

    Mi verga en la entrada de su vagina comenzó a entrar fácilmente por lo mojada que estaba.

    – aaahhh siii, así papi

    Yo seguía empujando, ya estaba por entrar toda y su vagina me apretaba más y más.

    – siii, que rica estas

    Comencé las embestidas acelerando lentamente, podía ver cómo su culo se iba poniendo rojo con cada embestida, ella trataba de contener sus gritos con la almohada.

    – Siii mami… me encanta tu culo

    – sigue aahh sigue, que rico

    Estaba cegado de placer, el sonido del choque de mi cadera contra las carnes de su culo me volvían loco del morbo. Su vagina seguía apretándome, comencé a apretarle las tetas y a besar su espalda.

    – Siii, mami… ohh voy a… a terminar

    – Es… espera

    Se volteó quedando boca arriba.

    – Sii sigue, dámelo ohhh que placer

    La volví a penetrar, quedamos cara a cara, podía ver sus ojos perdidos en placer, su boca completamente abierta gimiendo incansablemente.

    Una oleada de placer indescriptible recorrió todo mi cuerpo, mi cuerpo se tensó y después solo pude sentir mi verga estremecerse y empezar a disparar cada descarga, yo rugía de placer perdido en el placer del orgasmo.

    Cuando las descargas terminaron seguía extasiado de placer, deje mi verga dentro de su vagina y comencé a sentir que regresaba a su tamaño normal, poco a poco la fui sacando y pude ver cómo el semen escurría de su vagina.

    Me acosté a su lado y la mire a los ojos.

    – Me encantas

    – Tonto

    Nos besamos, esta vez no con lujuria, esta vez fue con amor.

    – Mi prima está en el cuarto de al lado

    Por la excitación habíamos olvidado completamente eso

    – Bueno, no nos acusara con tus padres verdad?

    – No, ella no es así

    – Que alegría – De verdad me alegraba, sus padres eran muy buenos y me tenían bastante confianza, tanto como para dejarme a solas en su casa con su hija.

    – Además

    – Además que?

    – Ella… esta acompañada

    – En serio?

    – Si, su novio

    – Bueno, deben estar haciendo lo mismo que nosotros, que lo disfruten

    Pude ver la sonrisa más linda que le había visto, una sonrisa de satisfacción y felicidad.

  • Mi madre

    Mi madre

    -Perdona que te llamé -dijo- pero realmente, te necesitaba.  Además de extrañarte, pues no vienes seguido, no sabía a quién llamar por el inconveniente del automóvil. Sabes que no me gusta tratar con personas ajenas en las tareas personales.

    – No hay inconveniente mamá lo haré con gusto -le dije- pídeme lo que te haga falta.

    -Pero hace tanto calor y…

    -Cambiaré la cubierta, me daré un baño y nadaré después un rato.-le interrumpí.

    En el garaje cambié la rueda, y como estaba acalorado, fui al baño grande a darme una ducha. Al entrar me encontré que estaba mi madre desnuda parada en el medio del baño, después de haberse duchado.

    -Perdona mamá- dije tratando de no mirarla- no sabía que estarías en el baño y menos aún en tan agradables condiciones.

    – Para ti serán agradables- dijo tomando un toallón para cubrirse- el único que me veía así, era tu padre. Pero hace tanto tiempo que ni me acuerdo como son las miradas de un hombre.

    – ¿No has tenido oportunidades desde tanto tiempo? – pregunté.

    – Ya te dije que no aceptaré nada de extraños- aseveró.

    -Pero yo no soy un extraño- le respondí- Y también soy un hombre que sabe admirar una bella mujer, aunque sea mi madre.

    -A veces tengo deseos – dijo avergonzada- pero me arreglo sola.

    – Eso no sirve. Las necesidades sexuales deben satisfechas cuando llegan. Y tú eres deseable para cualquier hombre.

    -¿Tú me deseas? -pregunto.- a pesar de ser mi hijo.

    – Por supuesto- le contesté. Y acercándome la tomé por los temblorosos hombros le murmuré – déjame hacer.

    – Esto no es correcto. No es decente- dijo no muy segura, cuando vio que le quitaba el toallón con el que quería cubrirse.

    – Pero justo y necesario para ti y para mí también- dije mientras acariciaba sus pechos hermosos con los pezones morados y duros por la excitación.

    Me bajé el pantalón de baño y acerqué mi pene erecto a su cuerpo. Aceptó el acercamiento y puso sus manos en mis hombros

    -Te estás aprovechando de mis necesidades- murmuró en mi oído – Trátame con ternura. Necesito esto desde hace mucho tiempo.

    La elevé en brazos y la llevé al dormitorio. La deposité en la cama matrimonial, me quité la remera y la besé apasionado. Respondió a mis besos con energía y sus manos apretaban mi espalda con furia.

    – hazme tuya, por favor. Necesito tanto esto, hijo mío- Dame ese miembro enorme que siento que me voy a desmayar de placer- rogaba con desesperación- Sigue, no te detengas.

    Besé su vagina y mi lengua descubrió los más escondidos pliegues de su sexo.

    -Nunca sentí esto- gemía – Tu padre jamás me lo hizo- Sigueee, Asii, Asiii. Dios mío. Hazme todo esto que me enloquece. Aaayyy por favor, sigue que me estas matando de placer.

    Su boca buscaba desesperada le mía cuando me tendí sobre ella. Mi miembro estaba a ciento erguido y sus piernas se abrazaron en mi espalda.

    – Dame. Dame fuerte, Por favor, sigue. Sera el pecado más placentero de mi vida.

    Entraba y salía con mi miembro de su chorreante vagina. Su pelvis golpeaba mis testículos brutalmente.

    -Voy a acabar – gritaba- me estás haciendo acabar hijo mío… Asiii Asiii.

    Los espasmos de ambos a causa de orgasmos y eyaculaciones mutuas, fueron maravillosos.

    Quedamos tendidos en el lecho. Agotados y felices. No sentimos culpas. Fue un placer contenido por años.

  • Vestida de mujer con el señor de la esquina (Parte 1)

    Vestida de mujer con el señor de la esquina (Parte 1)

    Hola a todos, después de la última vez que lo hice con Don Antonio, el señor de la esquina, vino una parte de mi por primera vez no disfrute mucho el sexo anal, tal vez por lo rudo que se portó el señor, ya hablando con él un poco mas me di cuenta de que vive solo, y casi nadie lo acompaña nunca, ni su propia familia, así que es de esperar que esté desesperado por buscar emoción al coger y como ya había mencionado él me encontró en una orgía en un parque, así que no me queda de otra mas que complacerlo y sobre todo complacerme a mi mismo cuando quisiera.

    Ahora fui ya mas calmado, mas preparado, pero tal vez subestimo a las personas pues esta vez él me sorprendió de nueva cuenta, pero eso será mas adelante, por ahora solo puedo decir que me recibió mas relajado, mas amable, comenzó disculpándose por su comportamiento la vez pasada, pero me dijo que me traía ganas desde el día de la orgía en el parque, así que me invitó a pasar, me sirvió un vaso con agua de Jamaica, yo estaba desconfiando, pero noté que él también se sirvió de la misma jarra, así que ya no me preocupe tanto; comenzamos a hablar, me dijo que vivía solo, nadie lo visitaba, pues no tenía muchos familiares cerca, pero podía pagarse Internet y teléfono así que estaba bien comunicado.

    Yo le dije algo apenado que si me gustaba que me penetraran sin embargo hay días en los que o no estoy preparado, o simplemente no tengo ganas de juguetear, Don Antonio lo entendió bien, y supo que lo que hizo estuvo mal, seguimos conversando, le dije que me cogió un primo de 18 años y que a partir de ahí me gustaba que me penetraran, le dije que ya tenía varios juguetes sexuales, dos plugs y un dildo de 17 cm y que con ello me divertía solo o acompañado, le dije de varias experiencias que ya había tenido, tríos, orgías, gloryhole, incesto, incluso con mi padrastro, pero que todo se hacía siempre con protección.

    Aclarado eso, empezamos a subir de tono la conversación, hicimos varios arreglos para vernos cada cierto tiempo, que le había pedido a una chava de la cuadra comprar lencería para unas familiares, sin darse cuenta que serían para mi, me saque de onda, quería que me vistiera de mujer, compro faldas, leggings, tacones, sostenes, incluso pelucas, esas ya las tenía el, dijo que tenía una sobrina que es estilista, y que un día se dejó esas pelucas en casa de Don Antonio; ya me pareció algo morboso, extraño pero dije en fin que importa, lo único que no vi fue maquillaje, en eso pensé «ya sería demasiado», sería una total sissy, o crossdresser.

    Comencé por ponerme varios conjuntos de lencería, la mayoría transparente, luego una faldita de color azul, y luego unos calcetines largos de color blanco, después una peluca castaña, el solo estaba ahí sentado en el sofá viéndome y pasándome la ropa que modelaba para él, luego como ahora si traía puesto el plug, (empecé con el chico para ir dilatando más, termine con el mas grande) él no lo vio en ese momento de estarme probando la ropa, fue cuando lo noté que se estaba agarrando el paquete, ahí fue cuando hice mi primer movimiento, me le acerqué y levante mi falda, para mostrarle mis calzones, y en eso me los bajo un poco para mostrarle el plug con joya de color rojo, me comenzó a tocarme los glúteos, a apretarlos, me separé de él, le hice un ademan con la mano, diciendo ah-ah, me agaché y empecé a sacar la anaconda de su short, lo tome entre mis dos manos, me vino el recuerdo de cuando se la mamé la primera vez, comencé a masturbarlo, luego de un rato, me lo metí a la boca para degustarlo, babearlo, él solo gemía, tomo mi cabeza con sus manos hasta atragantarme, luego me despegue y me di la vuelta y me agache dándole las nalgas a Don Antonio, ahora si pudo ver mi plug, en eso que lo toma y empieza a darle vueltas, ya me estaba calentando, me dejé caer sobre su herramienta para frotarme en él, me tomo de la cadera y me tomaba mi verga y me la jalaba.

    En eso le digo que me saque el plug y que me cogiera sin condón, el aceptó, lo sacó muy lento, ya estaba bien lubricado, subí mis piernas y así con solo la falda y la peluca puestas me empezó a coger, estábamos haciendo el cowboy invertido, me sentía como una putita así vestido, me empezaba a gustar hacerlo así, después cambiamos a la posición de perrito, luego nos fuimos a la cama para seguir con la faena, esta vez me recosté boca arriba mientras abrazaba con mis piernas la parte baja de su espalda, el tomo mi plug y me hizo que lo metiera en la boca, luego de estar un rato así, nos paramos y me cogió de pie, mientras me sujetaba de la pared, luego de vuelta a la cama, puso una almohada en el suelo y me puse de cabeza dejando mi culo cerca del borde de la cama, él se sentó y alcanzo así a penetrarme, subimos de nueva cuenta a la cama y seguimos cogiendo esta vez yo estaba de lado con una pierna sobre su hombro, cuando en eso le dije que quería su semen en mi boca, después de estar un rato así me dijo que ya se venía, saco su verga de mi, y fue directo a mi boca, eyaculó dentro de mi boca, 5 chorros de semen espeso, un poco dulce, me gustó, nos quedamos tumbados un rato así, yo ya me había venido así que tome mi plug y lo embarre de mi estómago, y me lo lleve a la boca, Don Antonio se excitó con eso, yo me sentí como una prosti vestida de mujer, le dije que a la próxima me cogiera con los tacones puestos, siempre me ha gustado ver videos de mujeres cogiendo con tacones altos, así que dije hay que aprovechar, él dijo que estaba bien, me dijo que tomara un baño en su casa, a lo que acepté, ya después de eso, nos quedamos conversando otro rato para irnos conociendo más, resultó ser un señor de esos que agrada conocer y visitar, formaremos una gran amistad, tal vez se convierta en mi sugar daddy, y es el primero después de mucho tiempo que me coge sin condón, una sensación nueva realmente.

    Luego subo la segunda parte, que fue en otro día y fue más duro que esta vez.

    Como siempre pueden contactarme por telegram: @Km4zh0.

  • Mi primera vez con mi hermana

    Mi primera vez con mi hermana

    Mi hermana mayor se independizó cuando yo tenía 6 años creo, ella acababa de cumplir 18 años y se fue, casi ni conocí a mi hermana porque no pasaba tiempo con ella. Cuando cumplí 18 años, mi hermana me invitaba a su departamento para que lo cuide porque ella se iba de fiesta con sus amigos de trabajo, así estuvo como 4 meses y me di cuenta que siempre volvía totalmente borracha.

    Un día que ya eran la 1 de la madrugada, yo estaba en la sala del departamento de mi hermana, cuando comenzaron a tocar la puerta y era mi hermana ebria casi inconsciente, la eche sobre el sofá, vi que estaba con el vestido mojado por bebida y se le remarcaban los senos, me excite, fui y le quite el vestido, la ropa interior y el bracier, le toque los senos, me baje el pantalón y comencé a frotar mi pene en sus tetas y meterlo en su boca para que se lubrique pero mi verga salía con olor a alcohol, igual era la primera vez que metía mi pene en una boca.

    Cuando quería metérselo, le abrí las piernas y comencé a jugar con su vagina, así a lamerla y a tocarla, cuando quise abrirle la vagina con mis dedos vi que había un líquido blanco saliendo de dentro de ella, me di cuenta que era semen e imagine que ya se la habían follado, agarre una servilleta y metí mi mato en su vagina para sacarle el semen que estaba allí, saque lo que pude y después como que medite unos minutos para poder penetrarla, era la primera vez que metía mi pene en una vagina, al cabo de los casi 20 minutos más felices, cuando me iba a correr, me deje llevar y metí más profundo mi pene y eyacular dentro, acabe y la volví a vestir a mi hermana.

    Al cabo de un mes, mi hermana resulto embarazada, ella piensa que el hijo es de su novio pero a mí me pasa la idea que el hijo podría ser mío, pero me da miedo de solo pensarlo.

  • Mi psicólogo y yo

    Mi psicólogo y yo

    Soy Adriana y voy a relatar una historia que pasó recientemente.

    Un jueves después del trabajo decidí salir a un bar con un amigo, le comenté que tenía una cita con mi psicólogo a las 8 pm (está hora era porque él llegaba a esa hora de su trabajo), fuimos en mi auto sin problema. Platicábamos de cosas normales cosas en las cuales ambos estábamos de acuerdo. Pasamos un par de horas juntos, ese día él decidió ir con unos amigos a otro bar, que previamente le había hablado por teléfono, me dijo que si lo llevaba a ese lugar de reunión con sus amigos y yo accedí. Lo lleve, nos despedimos y me fui rápidamente a mi cita con mi psicólogo. Justo llegando le mande un texto pea confirmar mi llegada, recibí una respuesta simple de «ya bajo».

    Mientras esperaba afuera recordé que mi laptop estaba en el auto, rápidamente decidí ir por ella, sin percatarme que ahí había guardado todas las cosas de putita que tenía en mi auto (las guarde para que mi amigo no las viera, ni mucho menos sospechara nada). Sin percatarme agarre la mochila y me la lleve dentro de su casa. Por fin salió después de 2 minutos esperando fuera de su casa, me invitó a pasar como de costumbre.

    – Pasa, estás en tu casa.

    – Muchas gracias.

    Pase como de costumbre, ya sabía el camino hacía su consultorio, así que pasé sin pena alguna. Llegando me senté como de costumbre, por su puesto sin algún nervio de todo lo que traía conmigo. Empezó la consulta y todo iba normal, hasta el punto que llegamos a hablar de mi sexualidad, preguntas rutinarias, preguntas directas, incluso preguntas que sinceramente me hacían imaginar tantas cosas. Todo iba tan tranquilo, cuando de pronto, una corazonada me dio, no sé como me dio por ver mi mochila y para mi sorpresa, al ver toda esa ropa de puta me puse nerviosa. El noto mi nerviosismo y me cuestionó…

    – Todo bien Adri? (yo llevo una vida como travesti desde hace tiempo, por lo cual él sabe toda mi verdad).

    – Si todo bien… Por qué? Has notado algo?

    – No, solo que te note nerviosa muy drásticamente.

    – Todo bien… No te preocupes.

    Así fue todo, de pronto empezamos a hablar de solo sexualidad, sinceramente eso me puso muy caliente, demasiado caliente para ser mi Psicólogo. Mientras él me preguntaba cosas, yo me sentía más caliente por más tiempo. Llegó el tiempo en él tocó el tema de Adriana, por lo cual empecé a ponerme muy nerviosa… Y sin duda alguna, los nervios me mataban.

    – Alguna vez has sabido lo atractiva que te ves mientras estas frente al espejo?

    Realmente no sabía que responder, de pronto Adriana entró a escena y controlo todo, con nervios y a la vez segura de mi le dije que

    – Sí… Me había notado atractiva

    Él guardo silencio unos segundos… No sé cómo lo supo, pero me preguntó:

    – Te noto algo extraña el día de hoy. Estas bien…?

    – Emmmm, si… Solo que…

    Guarde silencio unos segundos…

    -Tengo algo que mostraste…

    En éxtasis por todo lo que habíamos hablado decidí ir al baño, el cual estaba al lado del consultorio. Llegando al baño no sabía realmente lo que hacía, sin embargo lo hice. Me vestí de Adriana, con ropa que tenía en mi mochila. Salí del baño y me dirigí a su consultorio. Esteban (nombre de mi Psicólogo) esta es mi verdadera yo, una zorra puta, que le gusta la Verga, de momento no era consciente de lo que decía y hacía. Ahora crees que soy una buena chica? Crees que realmente debería ser Adriana todos los días?

    Me miro sorprendido.

    Por lo cual le dije:

    – Bastantes veces me has preguntado si me había tomado fotos de mi vestida, entonces observa, esta soy yo, Adriana tal cual.

    Me miró simplemente sorprendido, note que había sido muy sorpresivo todo.

    – Esteban… Estás bien?

    Le pregunté mientras él me miraba con una mirada que no había notado en él anteriormente.

    – Estas tan linda como lo suponía

    – Mencionó Esteban con una voz de nervios.

    Me senté en el sillón de consulta y me cruce de piernas.

    -Ahora podemos seguir la consulta?

    Le dije con una voz sensual y llena de calentura.

    Lleno de un no sé qué dijo:

    – Claro que seguimos, solo que sinceramente me ha sorprendido ese cambio. Sé que no es ético, pero he pensado tantas veces como serías Adriana, y sin duda alguna, eres hermosa…

    -Gracias, sin embargo siento que soy muy fea.

    -Claro que no, eres fabulosa. Sabes, realmente no imaginaba que fuera tan linda.

    Sinceramente solo quería mostrarle como realmente yo era. Me levante de ese asiento incómodo, decidí levantarme de una manera sutil y femenina, di media vuelta, le mostré mi trasero (considero que mi trasero es muy lindo), esperé un poco y me puse de frente. Mencionado mis cualidades con mi trasero me dirigí a la salida. Note que él me miraba fijamente, ya que tenía un vestido corto, y dejaba entre ver mis nalgas. Salí de un momento para ir al baño, inmediatamente y me percaté que por el momento olvidé mi mochila, regrese y para mi sorpresa él se estaba tocando. Fue algo maravilloso y a la vez tan raro, simplemente pensar que haya causado esa sensación en él. Sin más, les cuestioné que estaba pasando… Él anonadado respondía simplemente un:

    -No es lo que piensas…

    Continuará…

  • Mantenimiento a una computadora

    Mantenimiento a una computadora

    Buenos días, nuevamente me encuentro por estos lugares, en un momento libre que tengo les contare otro pequeño episodio de mi vida…

    En mi relato anterior quizás hice un mal uso de los términos, pues para el año 2013 no había pandemia como tal, sin embargo me refería a la situación que estamos viviendo en Venezuela… Desde hace mucho tiempo, donde pasando por problemas terribles…

    Volviendo a mi historia, ocurrió en mi época cuando trabajaba aun en un ente público, reparando computadoras, hace apropiadamente 3 años, estaba en mi oficina (taller) cuando recibí una llamada de una amiga donde me decía con un tono de preocupación que se le había dañado la computadora, no prendía etc… Me pidió el favor de que si podía ir a su apto aprovechando que el marido no estaba para poder revisar con calma y sin presión, la cual yo acepte, diciéndole que iba después de salir del trabajo.

    Y así fue, al salir del trabajo me dirigí a su apto, toque la puerta y me abrió ella mi amiga atractiva mujer un poco alta, delgada, rubia ojos castaño, piel delicada y suave con una bonita pechonalidad, y caderas notables… (No diré nombre). Entre nos saludamos y desde un comienzo hubo un coqueteo algo interesante, o lo que decimos en argot popular, un pase de corriente… Hablamos me invito a la cocina me invito un café charlamos, me dijo que cerveza no, porque yo fui a trabajar… Buen punto, le dije que no habla problema y después de un buen rato charlando y yo mirándola de arriba a abajo casi que desnudándola con mis ojos, decidimos pasar a donde estaba la computadora y me la mostro

    La revise, y comencé a hacerle el mantenimiento que normalmente se le hace… Ella se quedó ahí conmigo casi que encima… A lo que yo le comente soltando una sonrisa… «sabes quienes trabajan encima de los clientes», ella al comienzo no entendió jajaja pero a los pocos instantes capto mi chiste y se soltó a reír me dijo que yo si era malo! Y me abrazo… Con cariño, con ese abrazo logre sentir su rico olor, y sentí ganas de besarla a lo que ella me volteo la cara y el beso cayo en la mejilla…

    Así seguimos bastante cerca… Yo en la computadora arreglándola y ella ahí entre coqueteos y conversando, ya pasado largo tiempo; termine la deje en su sitio, pasamos nuevamente a la cocina, conversamos, en este rato al yo haber terminado con la computadora, si me saco un cerveza, y me dijo para agradecer la reparación, algo particular y fue lo que me encendió mas… Fue que al abrirla, la cerveza boto espuma y se derramo a lo que ella muy sensualmente la chupo de pico… Ufff fue una sensación bastante sensual la manera como lo hizo, a lo que yo la intente besar nuevamente pero de igual forma me volteo la cara… Cayendo el beso en la mejilla…..

    Después de varias cervezas, chácharas, risas, y coqueteo llego la hora de irme; yo un poco digamos tristón por decirlo así, por no haberla podido besar… Sin embargo al acercarnos a la puerta de salida, obvio yo detrás de ella para poderle mirar el bonito coolo… Jaja a lo que llegamos a la puerta se voltea! Quedamos frente a frente y me dice «que es lo que tú quieres» y boom fue como un impulso de inmediato el dije besarte y no me dejo ni terminar de decirlo cuando nos empezamos a besar, desenfrenadamente, primero un beso largo profundo, apasionado, nuestras lenguas casi llegan a la garganta de cada uno fue muy excitante.

    Luego de ese besote… Vinieron muchos besos ricos, de igual forma apasionados comenzaron las caricias, las manos, y ahí mismo parados en la puerta la mía manos recorrían su cuerpo, aprontando sus tetas, y la fui desnudando y ella apretaba mi cuello, y mi espalda y bajo a mi bulto el cual apretó, obvio tan duro como roble… Desabrocho mi pantalón mientras yo la besaba y chupaba sus tetas… Hasta que se arrodillo y me lo saco… Y comenzó a darme una mamada!! Woow!!! Extremadamente exquisita… Se fajo un buen ratooo chupando… Y antes de que me hiciera llegar, (que era lo que quería) la levante y nos fuimos a una habitación.

    En la habitación nos acostamos nos comimos a besos… Y comencé a propinarle a ella un sexo oral tan delicioso para ella con lengua full dedos y de más que se me vino en mi boca!! Que ricooo el sentir como retorcía de placer y como llenaba de jugos mi boca y mi cara y yo seguía chupando, para seguidamente cogerla!! La penetre de una con todo, el gemido que ella dio no fue algo normal pero le gusto y yo seguí dándole fuerte en misionero!! Fue una rica sensación y después de varios minutos cogiéndola! Me levante la voltee en 4 y con nalgadas la volví a coger con mis manos en sus caderas para atraerla hacia mí, dándole unas buenas embestidas.

    La hice llegar otra vez que rica sensación, y en esa segunda llegada de ella fue cuando mi respiración se empezó a agitar, ya era el momento de que yo me venía y me dijo que lo quería en su casa y boca!! A lo sé qué separo… Se puso frente de mí se metió me pene a su boca comenzó a pajearme y salieron mis disparos; varios por su boca su casa su cabello y hasta sus tetas! En ese instante antes de perder mi fuerza totalmente ella se acostó e hicimos un 69.

    Con el cual me escurrió todo todo todo y yo a ella la chupe tanto en ese momento que le incurrí un tercer orgasmo. Fue excelente…. 

    Ya terminando nos reincorporamos quedamos acostados cansados, luego de un rato nos reímos hablamos otro rato ahí en la cama! Nos levantamos, nos duchamos, cabe destacar en la ducha nos besamos muchísimo, al salir nos vestimos me brindo otro café y me fui.

    Quedando ella satisfecha doblemente por el mantenimiento de su computadora, y obvio el mantenimiento que le di a ella jejeje y por mi parte queda también satisfecho por cumplir dos metas ese día! Arreglar bien un computadora y dar placer una hermosa mujer! Cogiéndola como se debe, haciéndola sentir deseada!!! Dándole buen sexo…. 

    Hasta luego… Y nos leemos en un próximo relato… Espero les guste y voten… Lmmc

  • Para follar da igual tu cama que la mía

    Para follar da igual tu cama que la mía

    La boda de mi primo, un acontecimiento por todo lo alto con toda la familia reunida, las chicas todas muy guapas y ellos muy elegantes y en especial Alex, el novio de mi prima mayor, estaba muy cortada al principio y me costó ir a saludarlos, la verdad que lo que pasó… pasó como decía mi prima y ya no se podía dar marcha atrás, además aquello sucedió ya hace tres años y yo pensaba que ni se acordarían de una niña tonta que un día se coló en sus vidas, fue hace tanto que yo tenía por aquel entonces 20 años y ellos rondaban los 25, casi tres años habían pasado, pero si, Alex si se acordaba de mí porque nada más verme me llamó con una enorme sonrisa levantando la mano a modo de saludo, la verdad que vernos no nos habíamos vuelto a ver, pero si hablábamos en secreto algunos días, estaba tan guapo, estaba tal y como lo recordaba aquel fin de semana en Asturias cuando lo conocí…

    El fin de semana se había calentado y de qué manera, había venido a pasar unos días con mi prima a Asturias aprovechando un viaje de mis padres, mi prima Ana vivía con su novio Alex en Cangas de Narcea un pueblo precioso de Asturias, Alex era biólogo y un chico guapísimo y simpático, pero un poco alocado, después de pasar con ellos varios días el sábado a primera hora de la tarde nos acercamos al bosque de Muniellos para enseñarme lo que realmente es el otoño en los bosques, una estación como él decía maravillosa que pintaba los bosques con sus tonos ocres, rojizos, verdes, amarillos y allí, entre tanta belleza empezó a recolectar algunas setas las cuales me iba enseñando las diferencias entre unas y otras, que setas se podían coger para comer y cuáles no, incluso me habló de las que tenían propiedades alucinógenas.

    No sé por qué el tema me interesó sobre todo el de las setas alucinógenas, no paré de hablar, de preguntar a Alex por ellas y cuando llegamos a casa mi prima Ana me dijo si las quería probar, al principio dudé, pero al verles tan seguros a los dos les pregunté que si tenían y si las habían probado alguna vez, Ana y Alex empezaron a reír y me volvieron a preguntar “tú las quieres probar Lara”, 45 minutos más tarde estábamos bebiendo un té de setas que nos había preparado Alex mientras las dos nos estábamos duchábamos.

    Estábamos las dos sentadas frente a una enorme chimenea encendida a todo meter, llevaba una camiseta de chico XXL que me había dejado Alex la cual me llegaba casi hasta las rodillas, unos calcetines y mis braguitas, Ana igual que yo, pero menos recatada, una pequeña blusa que le llegaba hasta la cintura dejando sus bragas al aire y nada más, las dos eso si portábamos sendas tazas del té dé setas bien calentito que Alex había elaborado, quizás un poco amargo para mi gusto, pero Ana me comentó que no lo podía endulzar porque se le irían sus propiedades, iba a ser algo nuevo para mí, algo alucinante según mi prima y que todas las sensaciones se magnificarían.

    No sé cuando empezó el viaje como ella lo llamaba, solo sé que las dos empezamos a reírnos de cualquier cosa, hasta terminar llorando y con dolor de tripa por las carcajadas, empezamos a desgranar todos nuestros recuerdos juntas de cuando yo era pequeña y aun con el recuerdo más doloroso empezábamos a reír y a llorar a la vez. Alex entró medio mojado al salón secándose todavía el pelo con una toalla después de ducharse, llevando solo un pantalón y con el torso desnudo, yo le miraba y me reía contagiando con mi risa a Ana.

    – Está bueno tu novio prima, está para comérselo. – La dije en un arrebato de sinceridad mientras me tumbaba de la risa sin parar de mirar a Alex. – Tú también estás bien buena prima. – La volvía a decir.

    – Jajaja, ya lo sé jajaja, estoy cañón jajaja. – No podíamos parar de reír.

    – Y tu Lara, tú también estás cañón. – Me decía mi prima muerta de la risa.

    – Tú… tú estás también para comerte prima jajaja.

    – Pues cómeme Lara jajaja.

    – Pues cómeme tu Ana jajaja

    En esos momentos y sin parar de reír Ana se acercó a mí dándome un beso y provocándome aún más la risa, luego vinieron un segundo y un tercer beso y a pesar de seguir riéndonos, la actitud había cambiado ya no solo sentía sus besos en mis labios, sino sus manos acariciando mis pechos por debajo de mi camiseta, era algo tan agradable, que yo misma empecé a responder a sus besos y acariciar también su cuerpo, las risas habían cesado no así unas sensaciones extrañas, unas sensaciones más intensas, me encontraba como flotando, me sentía como liberada de mi cuerpo, volando por medio del salón.

    Ana empezó a quitarme la camiseta y el sujetador, a gatas se acercaba cada vez más a mí, me iba besando en los labios empujándome hacia abajo hasta tumbarme en la alfombra donde estábamos sentadas, la miraba de arriba abajo, con los ojos bien abiertos, girando la cabeza miraba a Alex que se había sentado en un sillón, nos observaba mientras bebía un poco de té, le miraba y me reía a la vez, sentía los labios de Ana sobre mis pechos, dándome pequeños mordiscos en los pezones que empezaban a elevarse.

    Sus dedos eran mágicos y sus caricias me provocaban los primeros jadeos, me encontraba muy bien, muy relajada, tan desinhibida que ni me daba cuenta de lo que estámos haciendo, tenía a mi prima Ana tumbada sobre mí besándome, metiendo su lengua en mi boca y jugueteando con la mía mientras su novio nos miraba desde la distancia, mi prima Ana apretaba su sexo contra el mío como queriendo follarme con una polla imaginaria y yo le devolvía los restregones.

    Yo no paraba de mirar a Alex, me sentía atraída hacia él y entre risas y jadeos mientras Ana me besaba le dije casi susurrándola.

    – Ana, ¿y Alex?

    – No te preocupes por él mi niña.

    – Ya, pero, nos está mirando. – Le decía mientras no paraba de reírme y mirarle.

    – Lara tú quieres que venga con nosotras, quieres que le llame.

    – No sé, jajaja, ¿qué nos va a hacer? Jajaja

    – Jajaja, follarnos a las dos tonta jajaja, tú que crees jajajá

    En ese momento Ana se incorporó quitándose la blusa que llevaba y dejando ante mí sus dos hermosos pechos que enseguida me apresuré a cogérselos y acariciarlos, eran dos enormes pechos con unas aureolas bastante grandes de un color marrón oscuro y en su centro su pezones puntiagudos los cuales estaba saboreando lentamente con mi boca, mientras le metía las manos por debajo de sus bragas agarrando sus nalgas y apretándola contra mí, notaba sus bragas mojadas al igual que las mías, era una prenda que ya nos estaba molestando a las dos y esta vez fui yo la encargada de quitárselas primero muy lentamente mientras metía mi cabeza entre sus piernas saboreando el coño de mi prima Ana.

    Mi lengua recorría sus labios, con dos dedos le pulsaba y frotaba circularmente un clítoris enorme, de la vagina de mi prima salían ya gotas de su flujo, metiendo mi lengua en su interior la escuchaba gemir y con sus manos apretaba mi cabeza contra su sexo, mi lengua salía y entraba de su vagina, lamía su clítoris provocando más y más excitación en ella al igual que en mí, Ana se incorporaba para tumbarme nuevamente y quitarme las bragas, la miraba excitada con la sonrisa siempre en mi boca, apoyada en la alfombra con el codo a medio recostar Ana metiendo una pierna entre las mías, metiendo sus dedos en mi vagina y provocando que mi cabeza se echara hacia atrás gimiendo del placer, con su sexo junto al mío frotando los dos, frotando nuestros clítoris y uniendo nuestros labios nos movíamos las dos gimiendo, mirándonos y mirando a Alex que se había quitado el pantalón y se tocaba su hermosa polla.

    Aquella imagen me puso más caliente aún, porque aunque estaba disfrutando de mi prima, lo que realmente me apetecía es que Alex metiera su polla en mi chochito, que me follara allí mismo y que no parara de metérmela hasta caer desmallada.

    Tenía razón Ana, las sensaciones eran mucho más fuertes, yo en aquel momento quizás no lo veía, pero con el tiempo supe que aquella noche fue impresionante, mi prima seguía follándome con su vagina gritando las dos como dos zorritas mientras que Alex disfrutaba del espectáculo de dos mujeres frotándose por su sexo, tocando y apretándose sus pechos, gimiendo y gritando de placer.

    Alex se levantó al final y cogiendo a su novia por la cintura la separó de mí, tumbándola boca arriba, abriéndola bien de piernas y metiendo su polla de un tirón en su coño, provocando unos gritos deliciosos que incluso yo sentía, Ana estiraba sus manos hacia atrás y me tocaba con las yemas de sus dedos mi vagina, acercándome hacia ella me fue guiando hasta que me senté encima de su boca, notando como los empujones y penetraciones de Alex metían en mí la lengua de Ana que saboreaba todos mis fluidos.

    Alex seguía metiendo su polla en la vagina de mi prima a la vez que chupaba y lamía mis pechos, era algo tan placentero tener a Ana lamiendo mi vagina y a Alex mis pechos que solamente volví de mi sueño de placer cuando Ana dejaba de meter su lengua en mi interior, cuando su novio empezó a metérsela más rápido, provocando en Ana un orgasmo que no pudo reprimir los gritos, notándolos yo sobre mi vagina y al terminar mientras Alex seguía follándosela volvía a lamer y a provocarme los gemidos en mi interior.

    Alex se había incorporado, dejó de follarse a mi prima y parecía que era mi turno por como me miraba, estaba ilusionada, nerviosa, entonces Alex se tumbó en el suelo con su polla increíblemente grande y dura, mi prima se levantó y me cogió de la cintura llevándome a él.

    – Lara te va a follar de una forma especial, tu tranquila ya verás como disfrutas.

    Alex se había tumbado boca arriba y subía sus rodillas hasta su pecho, Ana me dijo que me sentara encima de él, de espaldas, de manera que sus pies me sirvieran de respaldo, según lo estaba haciendo Ana cogía la polla de su novio y me la metía en mi vagina, según me sentaba su polla se metía más y más en mi interior no pudiendo controlar los primeros gemidos al sentirla deslizarse dentro de mí, la sensación de tenerla dentro era algo increíble, Alex me cogió de las muñecas para sujetarnos mejor y que no me fuera hacia los lados y empecé a sentir como apretaba, como su polla se deslizaba por mi interior, pero la sensación de placer, un placer con mayúsculas fue cuando Ana sentada frente a mí mirándome me decía que me moviera yo, que me fuera levantando y sentando despacio.

    Fue en ese momento cuando su polla me dio todo el placer que había deseado durante toda la tarde, cuando se empezó a meter y salir de mi vagina llenándome por completo, Alex no era muy de expresar sus placeres, pero yo, yo no paraba de gemir, de gritar, de chillar, me estaba follando en una postura que nunca había imaginado y sin embargo me estaba volviendo loca, mis ojos entornados mirando a mi prima, viendo como se masturbaba metiéndose los dedos en su vagina, mi cuerpo se estremecía cada vez que la polla de Alex me penetraba, llenándome, sintiéndola tan dentro, ya no podía reír solo gritar y empecé a sentir un orgasmo, haciéndome temblar con mis piernas abiertas poniendo mis pies de puntillas, mi torso inclinándose hacia atrás clavando mis pezones al aire, hacia arriba y mi cabeza cayendo hacia atrás con mi melena tapándole las piernas.

    Seguía temblando, seguía sintiendo tanto placer que no quería dejar de moverme, no quería que parara de follarme, metiéndome y sacando su polla y con un empujón fuerte apretando mi espalda y metiéndomela hasta el fondo hasta su raíz, con varios gemidos los primeros que le oí, empezó a expulsar de su pene toda su leche, una leche caliente golpeando contra mis paredes vaginales, lanzándomela a presión contra mi útero y ya casi sin movernos con su polla todavía clavada de mi vagina, quedando los dos en silencio nos fuimos separando, cayendo al suelo frente a la chimenea y cerrando los ojos allí desnucada hecha un ovillo me quedé descansando.

    Un pequeño ruido me despertó, era la una de la mañana y me había quedado dormida un par de horas, tenía sobre mi cuerpo una manta que me tapaba entera, el salón en silencio, solo la luz de la lumbre en la chimenea iluminaba la estancia, me incorporé un poco dejando caer la manta sobre mi tripa, miraba a mi alrededor y no vi a nadie, así que supuse que se habían ido a dormir, me levanté para acostarme y al pasar junto al sillón me encontré a Alex que me miraba de arriba abajo, mi prima Ana hacía tiempo que se había ido a la cama, pero Alex como yo se quedó medio dormido en el salón.

    – Buenas noches, princesa.

    – Anda hola, pensaba que os habíais acostado.

    – Tu prima si, pero yo… yo esperaba a que te despertaras.

    – Ah si… Y por qué esperabas.

    – Porque me gustaba verte dormir, me gustaba ver tu cuerpo desnudo absorbiendo el calor del fuego, me gustaba ver tu cara con la luz de la chimenea, tus labios, tu nariz, tus pechos… me gustaba ver las sombras de tus pechos, de tu tripa y muslos, en una palabra me encanta verte desnuda.

    No sabía que decir, ya no estábamos bajo ninguna influencia psicotrópica y no tenía palabras para lo que me acababa de soltar Alex, pero una cosa si sabía, sabía que me lo había pasado en grande con él follando, sabía que me gustaba, sabía que me atraía y sabía que le deseaba y que mi prima me perdonara por ello.

    – No dices nada Lara.

    – Que voy a decir, pues que…

    – No digas nada mi niña, ven aquí conmigo, tú ven

    Y extendiendo la mano, cogiendo la mía tiraba de mí hasta tenerle enfrente, no sabía qué hacer, estaba allí sentado delante de mi desnudo con una más que evidente erección en su polla, nos mirábamos los dos y sabíamos que es lo que iba a pasar, pero no sabíamos como empezaría, sentía nuevamente humedecerse mi interior, excitándome con cada caricia de sus dedos en mi mano y sin pensármelo más me puse de rodillas y me metí su polla en la boca, empecé a lamerla, a metérmela hasta la campanilla mirando sus gestos de placer, pero ni un solo gemido, sabía que era lo que iba buscando y yo quería dárselo, bajando y subiendo mi cabeza mi boca se llenaba de su polla a la vez que mis manos le masturbaban.

    Alex se incorporó un poco y me cogió de los hombros, susurrándome que si quería follar, era una pregunta evidente, no es que quisiera, es que lo deseaba, así que me fui a sentar encima de él, pero entonces Alex se levantó un momento cogiendo un cojín grande y sentándose otra vez se lo puso debajo de las rodillas elevándolas un poco, fue entonces cuando me dijo que me sentara, que me colocase a horcajadas sobre él, pero con mis piernas hacia arriba, tumbándome un poco hacia atrás apoyándome un poco sobre sus rodillas mientras él me sujetaba rodeándome con sus manos por las caderas, mis muslos descansaban sobre su torso y flexionando las rodillas coloqué las piernas sobre sus hombros, dejando que mis talones descansaran sobre el respaldo del sillón.

    Alex me levantó un momento y con una mano cogió su polla y me la metió, entrando otra vez tan suave que parecía deslizarse por mi interior como una bailarina y volviendo a provocar en mí los gemidos que él ya tan bien sabia, me rodeó nuevamente de las caderas y moviéndose lentamente más que penetrarme se movía en mi interior, quería que saliera y entrara, me gustaba tenerla dentro, pero más me gustaba lo otro, más me gustaba que entrara y saliera, empecé a hacer fuerza con mis pies contra la silla, mis manos sobre su cuello haciendo también presión y moviéndome así adelante y atrás, sin sacarla mucho, pero bailando lo justo en mi interior y muy profundamente.

    Su cuerpo tumbado sobre el respaldo del sillón y yo haciendo una uve con mi cuerpo mientras recibía su polla, metiéndose tan profundamente, sintiéndola tanto que me parecía increíble el placer que sentía, era una sensación nueva, a mi edad la verdad que no había estado con muchos chicos más bien pocos, pero me hacía pensar, porque con ellos tan poco y con el tanto, por las posturas, su polla, mi estado, esas preguntas me las hacía en silencio mientras su polla me seguía penetrando haciéndome ya en esos momentos pegar pequeños gritos.

    La cara de Alex cambió, sabía que se iba a correr así que apretaba más mi vagina contra su polla, con más rapidez, los dos estábamos a punto de estallar, al borde de un nuevo orgasmo que poco a poco asomaba su cabeza, esta vez fuimos los dos, los dos explotamos en un delicioso orgasmo, bañando con mi flujo su polla que disparaba ráfagas de su semen en mi interior, gritando los dos y despertando al final a mi prima.

    La verdad que no le hizo mucha gracia esta vez a mi prima, simplemente me despidió hasta mañana con un gruñido y se quedaba con Alex diciéndole de todo menos bonito, que una cosa era lo que había pasado esta tarde con las setas y otra esta, la verdad que me sentía mal, pero por otro lado había disfrutado como nunca follando con su novio.

    A la mañana siguiente…

    Creo que… dejaré uno o dos días para que penséis por vosotros mismos lo que pasó a la mañana siguiente, si piensas saberlo ya sabes mi correo, quizás aciertes…