Blog

  • Situaciones morbosas

    Situaciones morbosas

    Esto pasó hace escasos días, durante la última cena de navidad de mi empresa pero se venía fraguando desde este verano. Así que será mejor comenzar por el principio. Trabajo en una empresa de mensajería en la delegación de Sevilla. Durante la jornada laboral visito a multitud de empresas y oficinas lo que, después de varios años, hace que conozca a mucha gente. No es que haya confianza pues al fin y al cabo nuestra relación es meramente profesional. Algún saludo efusivo, bromista o simplemente cordial dependiendo de mi interlocutor.

    Entre las empresas de mi ruta tenía una gran empresa que recibía paquetería a diario. Mi trato era directamente con el departamento de administración donde trabajaban unas 10 personas, entre recepcionistas, informáticos y administrativos. La mayoría eran mujeres por lo que, siempre que el volumen de trabajo me lo permitía, me tomaba un café. Siempre había alguna que se acercaba y daba más juego que otra. En especial Teresa, una cincuentona de muy buen ver que no perdía la ocasión para intercambiar bromas subidas de tono. Ella se sentía «protegida» por el resto de compañeras y siempre trataba de ruborizarme. Reconozco que alguna vez lo consiguió y era algo que me excitaba. En el lado contrario había otras mucho más discretas, mujeres que se camuflaban en la manada para reírse sin llamar la atención.

    Este verano, mi pareja y yo, pasamos una semana de vacaciones en la playa. Dejamos a los críos con los abuelos y disfrutamos de 7 días para nosotros. Uno de los días decidimos ir a una playa nudista. En nuestra juventud habíamos sido asiduos pero hacía años que no luciamos cuerpo al sol. Llegamos a medio día. La playa estaba con poca gente como suele ser habitual en la zona. Tras de un chapuzón nos tumbamos al sol, vuelta y vuelta. Después de un rato habíamos dormitando. El rumor de las olas rompiendo suavemente en la orilla. La leve brisa acariciando nuestra piel caliente bajo el sol. La sensación era de lo más agradable. Cuando despertamos comprobamos que había llegado una pareja. No prestamos atención, así que nos pusimos de pie y nos fuimos al agua. Nos refrescamos un poco y nos fuimos a pasear por la orilla.

    A la vuelta vi que la pareja vecina se dirigía al agua con lo que nos cruzaríamos en un punto determinado. Él era un tipo normal, metido en la cuarentena como yo, asomaba algo de barriguita, una incipiente alopecia y una polla estándar. Su cuerpo estaba cubierto de vello que si bien no lo convertía en un «oso» no era lo más estético para lucir desnudo playero. Ella era otra cosa. De nuestra misma edad, su cuerpo no estaba nada mal. Dos magníficas tetas que sin ser demasiado grandes estaban perfectamente proporcionadas en su metro sesenta, sin apenas barriga. Y un coñito cubierto por una morbosa capa de vello negro perfectamente triangulado. Su cara tenía una belleza discreta que, a medida de nos acercábamos, me empezaba a resultar familiar. No podía ser. En el momento en que nos cruzamos nuestras miradas se quedaron enganchadas. Nos conocíamos. Ella era Marisa, una de aquellas administrativas discretas que reían las bromas de la descarada Teresa. No sabíamos cómo actuar. Con una sonrisa nerviosa y frases entrecortadas nos saludamos dándonos dos besos en la mejilla. Nuestros cuerpos desnudos se tocaron. Las tetas de Marisa, con unos preciosos pezones puntiagudos morbosamente endurecidos se clavaron en mi torso. Mi polla, que a estas alturas estaba algo más que morcillona, tocó su barriga. Incluso los vellos púbicos de la mujer tocaron mi pierna. Nuestras parejas, que no se conocían, estaban un poco descolocados.

    Y es que la situación era muy difícil de explicar. La imagen de ver a una conocida (en mi caso), totalmente desnuda cuando a diario la veía con un aburrido uniforme corporativo que disimulaba a la perfección aquella hermosa feminidad, era muy morboso. Después de aquel torpe saludo cada uno seguimos en nuestra dirección. Ellos al agua, nosotros a nuestras toallas. Lo más difícil de explicar no fue de qué conocía a Marisa sino por qué lucía una tremenda erección. Mi pareja no dijo nada pero su cara cambió por completo. Enmudeció durante toda la tarde y camuflada tras unas gafas de sol pasó el resto del día tomado el sol. En mi caso, disimuladamente miraba a la pareja vecina donde Marisa le daba charla a su marido con constantes caricias, imagino que para evitar un interrogatorio.

    En septiembre, de vuelta al trabajo, volví a coincidir con Marisa en el departamento de administración de su empresa. Teresa siguió haciendo sus bromas y arrancando las risas de sus compañeras, incluida Marisa. Pero yo ya no veía a ésta como la mujer discreta de antes. La había visto desnuda y estaba muy buena. Era una tía que lejos de aquella oficina lucía orgullosa un muy buen cuerpo de cuarentañera. Nunca dijimos nada de lo sucedido en verano en la playa nudista. Supongo que aquello sería un secreto para los dos (y nuestras parejas).

    Durante los siguientes meses seguimos coincidiendo en la oficina. Cruzábamos miradas morbosas. Aquel encuentro fortuito en la playa nudista había cambiado mi concepto de Marisa. La había convertido en una de esas imágenes recurrentes para pajearme. Aquellas tetas preciosas y sobre todo ese coño peludo me había vuelto loco. Incluso algún polvo a mi mujer le eché pensando que era a Marisa a quién le clavaba la polla. Y así llegamos a diciembre.

    El pasado día 19, mi empresa de mensajería organizaba la cena de navidad. Este año, en vez de juntarnos los trabajadores de todas las delegaciones se hizo de manera independiente. En nuestra oficina éramos 6, así que no tuvimos problemas para encontrar un hueco en un restaurante donde ya tenían reservas para otras más multitudinarias. Casualidades de la vida, fuimos a parar al mismo donde la empresa de Marisa organizaba la suya. Ellos eran casi 50 personas. La cena discurrió con cierta normalidad, al menos en nuestra mesa porque lo que era en la administración la cosa era diferente. Teresa tomo el mando de operaciones y comenzó con sus bromas provocando las risas de todos. Con el paso de la cena el alcohol comenzó a subir muy por encima de los niveles de la prudencia y a diluir las vergüenzas. Los 6 compañeros de mi empresa fuimos invitados a unirnos a la mesa de las administrativas intercambiando bromas. Copas, risas, miradas. Antes de salir todos juntos a un conocido bar de moda de la noche sevillana.

    Con la música alta, Marisa, que para entonces había bebido mucho más de la cuenta, hablaba a gritos. Bailamos, nos rozamos y reímos. Teresa se dio cuenta de nuestro acercamiento y no le pasó desapercibido:

    -Muy juntos estáis vosotros dos…

    -Sí yo te contara, Teresa… -Marisa había perdido cualquier indicio de prudencia.

    Teresa la miró con media sonrisa y su compañera le guiñó un ojo. Me agarró del brazo y junto a la otra mujer formó un pequeño corro:

    -Tere, ¿sabes que este verano este tío y yo coincidimos en una playa nudista? -Teresa nos miró y rió a carcajadas.

    Marisa asintió con la cabeza de manera exagerada antes de soltar una bomba:

    -Y tiene un pedazo de rabo…

    Teresa me miró con cara morbosa y Marisa terminó de rematar su confesión:

    -Sí no hubiese estado con mi marido se lo hubiese comido allí, delante de su mujer y todo…

    En ese momento tuve una sensación a medio camino entre el orgullo y la vergüenza:

    -Así que además de estar muy bueno calzas bien… interesante… muy interesante… -Teress con su habitual ambigüedad nunca dejaba claro qué decía en broma y qué en serio.

    Marisa me miró fijamente y me dedicó un gesto «obsceno». Se llevó el puño a su boca de manera repetida mientras hacía pasar su lengua por el interior de su moflete simulando una mamada. Solo pude mirarlas y sonreír. Me sentía superado por la situación:

    -¿Qué tomáis? -Invitarlas a una ronda fue la única forma que se me ocurrió para salir del atolladero.

    Volvimos a bailar y a reír. Alternamos con más gente. Mis compañeros, las suyas. Chistes, bromas y Teresa con su desenfado habitual haciendo gracias con todo el mundo. Poco a poco fue pasando el tiempo y se fueron yendo muchos de los asistentes. Sobre las 4 de la madrugada nos empezaron a echar del bar. Las últimas administrativas fueron ubicándose en un par de taxis para volver a sus respectivas casas. Yo había bajado en mi coche. Mi oportunidad llegó cuando Teresa (supongo que previamente pactado) me comentó si no me importaba llevar a Marisa a su casa ya que caía en un ruta opuesta a la del resto de administrativas. Por supuesto, yo estaba encantado.

    Nos dirigimos andando hasta el parking donde estaba mi coche. Por el camino no dejábamos de reír recordando distintos momentos de la noche. Un par de veces la mujer se agarró a mí para no caer después de soltar una carcajada. Pagué y nos metimos en mi coche. No pude aguantar más y se lo solté:

    -Así que me hubieses comido la polla.

    Ella me miró torciendo la cabeza y media sonrisa:

    -¿No te gustaron mis tetas? ¿Y mi coño?

    -La verdad es que estás muy buena. Tienes un desnudo magnífico. Y yo te hubiese comido el coño también.

    Marisa suspiró. Se giró hacia mí y me agarró el paquete, que a estas alturas abultaba más de lo debido bajo mi pantalón:

    -¿Y ahora qué hacemos?

    Acerqué mi boca a la suya y la besé. Ella se dejó meter la lengua hasta dentro. Su boca sabía a alcohol, a morbo. Me agarró la nuca para apretar mi cabeza contra la suya:

    -Vamos a un descampado a follar. -Marisa estaba decidida a probar mi rabo.

    Salí del parking en el centro y en pocos minutos estaba en el campo de la feria, el recinto de la Feria de abril, donde cada fin de semana se acumulan coches de jóvenes parejas para follar. Aparqué y nos miramos. Marisa se tiró a por mí para besarme. Nuestras manos recorrían los cuerpos calientes y deseosos de sexo. La mano de la mujer manipuló la bragueta de mi pantalón para liberar esa polla que con tantas ganas la había dejado meses antes en la playa:

    -Joder, cabrón, vaya pedazo de polla…

    Marisa se recreó acariciando mi rabo. Su mano subIa y bajaba la piel liberando un capullo gordo, de color rojo intenso:

    -Cabezona como a mí me gustan, mmmm

    La mujer se inclinó sobre mi entrepierna y se la fue introduciendo lentamente. Sentía como se derretía en su boca. Con esfuerzo logro encajarla en su garganta. Su respiración era forzada cuando comenzó a sacarla. Se la sacó entera, tiró de la piel hasta dejar el capullo totalmente fuera. Luego escupió y comenzó una mamada brutal. Su cabeza se movía a una velocidad impresionante. Prácticamente me estaba follando la polla con la boca:

    -Sí, joder. Qué bien la mamas, hija de puta.

    La administrativa me miró a los ojos sin dejar de pajearme:

    -¿Te gusta como te la chupo? Me moría de ganas, cabrón.

    Durante 10 minutos la mujer se empleó a fondo. Pasaba la lengua desde los huevos hasta la punta. Me los comía al tiempo que me pajeaba para después cerrar los labios en torno al capullo y comenzar a metérsela dentro. Estaba recibiendo una de las mejores mamadas de mi vida. Mezcla de la técnica de ella y del morbo que me producía la situación. Era la primera vez que le era infiel a mi mujer.

    Antes de correrme paró. Se incorporó y, subiéndose la falda de cuero negra que llevaba, se sentó a horcadas sobre mi regazo. Reclinadno el respaldo le dejé espacio para maniobrar. De una manera muy sensual se quitó la camisa dejándome a la vista sus maravillosas tetas aún tapadas por un precioso sujetador de encajes negro.

    Con un hábil movimiento de dedos liberé las tetas que no dudé en comerme. Lamí sus pezones. Los succionés mientras con una mano pellizcaba el otro arrancando suspiros y gemidos de placer de Marisa:

    -Sigue cabrón, cómeme las tetas.

    Acaté las órdenes sin rechistar. Estaba impresionado con la actitud de esta administrativa que se mostraba tan recatada en la oficina. Nunca imaginé que fuera una fiera sexual. De repente me colocó las manos en el torso deteniéndome. Ella misma se rompió las medias a la altura de la entrepierna y retirándose el tanga a un lado me dejó ver una mata de vello negro que se abría justo a la mitad donde asomaban unos rosados labios interiores. Se frotó la cabeza de mi polla entre sus babosos labios antes de dejarse caer y empalmarse ella sola. Un grito casi animal en el momento de sentir como mi polla le llegaba hasta lo más profundo de su vagina:

    -Aaaaggg, dios, me llega hasta el fondo joder.

    Se lanzó a comerme la boca y comenzó a botar lentamente sobre mi polla. Sintiendo como mi rabo la ocupaba entera. Yo sentía sus pelos rozar sobre mi pubis. El calor de su coño era tremendo y se abrazaba al tronco de mi polla de manera excitante. Poco a poco la administrativa aumentó el ritmo de la cabalgada entre gemidos y suspiros de ambos. Yo le agarraba las nalgas y se las apretaba hasta que le anuncie que me iba a correr:

    -No te salgas. Córrete dentro que no hay peligro.

    Dicho esto, el aumento del ritmo y el morbo de la situación me llevaron a un espectacular orgasmo que ella acompañó haciéndose un dedo al tiempo que se empalada con mi polla. Varios chorros de leche caliente inundaron su coño. Ella se corrió sobre mí rabo y una mezcla de fluidos de ambos comenzó a resbalar desde su coño con los últimos puntazos. Sentí como se manchaban mis muslos e incluso la tapicería del asiento. Marisa cayó rendida sobre mí y durante unos minutos permanecimos agarrados, en silencio, disfrutando del polvazo que acabábamos de echar.

    Media hora después, y tras limpiarnos un poco con unas toallitas que ella llevaba en el bolso nos dispusimos a irnos. Unos 20 minutos después me estaba despidiendo de Marisa aparcado bajo el edificio donde vivía. Antes de salir me dio un pico y quedamos en vernos en el trabajo. Volví a mi casa con una sensación muy extraña. Por un lado la satisfacción que deja haber echado un polvazo y por otro la sensación de culpabilidad de haber engañado a mi mujer. Por supuesto no le diría nada. Esto había sido una cana al aire que no se volvería a repetir. Por fin me metí en la cama junto a mi mujer. El sonido del móvil al recibir un WhatsApp hizo que abriese los ojos de nuevo. Era de Marisa…

  • La leche de un divorciado sabe más sabrosa

    La leche de un divorciado sabe más sabrosa

    Íbamos rumbo a Miami Beach a un almuerzo con dos artistas de su grupo. Hacia un calor de mil demonios ambos íbamos en short y camiseta de algodón. Allan conducía mientras me contaba los pormenores de su última aventura con una modelo brasileña con la que había pasado el fin de semana. Lo miré con cara de asombro y le solté de una: O sea que no vamos a hablar del elefante en la habitación.

    Enrojeció

    -Andy te tengo que recordar que en mi mundo ¿al cliente lo que pida?

    -¿Y cuando me lo ibas a decir? ¿cuándo te viera vestido de mujer en el próximo evento benéfico?

    Frenó de pronto y aparcó el carro en una de las estrechas calles adyacentes.

    -De cualquiera me lo esperaba menos de ti. Te llevé a ese White Party sabiendo que ibas a ver cosas y todavía te lo advertí confiando en que ibas a entender. ¿De qué más quieres hablar? ¿Es que no es obvio lo que viste?

    -Perdona, es verdad a mi tu vida privada no me tiene que afectar.

    Sonó mi móvil. 12.24 del día y Erick llamándome.

    -Aló ¿eh y ese milagro? Hoy no toca gimnasio.

    -Nah es para invitarte a una reunioncita ahí en casa de una gringa que conocí. Es solo unos tragos y juegos de mesa.

    -Estoy en un almuerzo por aquí por Miami Beach ¿a qué hora es la cosa?

    -Como a las 10 pm es cerca de tu casa.

    -Vale yo voy.

    Allan me miró con cara de confusión -¿Que no me vas a invitar?

    -Yo te llevo pero te advierto que no hay glamour, ni tríos, ni píldoras de placer, somos un poco de gente común tomando y conversando ahí le solté una sana carcajada.

    -Andy tú sabes que yo comparto con todo el mundo no me salgas con esas estupideces ahora.

    -No, si es que yo pensé que al marquesito Dorian Gray no le gustaban las reuniones con gente de mi clase.

    -Huyyy es que te pones insoportable.

    Sonó su teléfono esta vez…

    -Ya estamos cerca, estamos ahí en 5.

    Almorzamos agradablemente en un restaurante muy acogedor al aire libre. Conversación super grata, buena comida y buenos cócteles.

    Llegadas las 10 partí hacia la dirección acordada, realmente era a solo unas cuadras de donde yo me asentaba con mi primo Allan.

    Lo que yo no me esperaba era que fuéramos Erick y yo las dos personas de mayor edad en toda la casa.

    -Oye Erick ¿tu sabias que iba a venir tanta gente joven aquí? Siento que no pertenecemos.

    -Ya relájate ven que te presento a Erika dice que le gustan los hombres maduros y a sus amigas tambien.

    -¿Erika? ¿En serio? Le comenté yo super escéptico.

    -Ese es su nombre, me enseñó identificación y todo. Tiene 26 años.

    La Erika todo un bombón, piel blanca y pelo negro, curvas exuberantes y un buen par de tetas. Se le veía un hermoso lunar cerca de su labio inferior. Ojos verdes y sonrisa amplia.

    -Nos dimos los dos primeros tragos y al adentrarnos a la cocina para un tercero se acercaron dos chicos menores que nosotros pero ya maduritos raspaban los treinta diría yo, hablaban en algo que parecía una de la lenguas de Europa del Este.

    -Hola soy Alex.

    -Y yo Naned

    -Erick y Andy mucho gusto.

    Erick ¡oh! tu eres el amigo de Erika.

    -Si y este es mi amigo Andy.

    Yo hice un ademan de saludo con mi mano mientras ellos se miraban callados.

    Naned de pelo negro y abundante, estatura pequeña y músculos forjados obviamente en el gimnasio, labios súper gruesos para ser blanquito y ojos almendrados bien oscuros, cara sobre lo redondeada. Alex era todo lo contrario alto de pelo amarillo y llenito sin ser gordo, pancita feliz y pecho voluminoso y erguido. De cara tambien redondeada y ojos más grandes y despiertos.

    ¡Bueno esto lo hacemos nosotros todo el tiempo! me dijo Naned mientras agarraba una botella de tequila a la mitad y la mezclaba con ron y vodka hasta llenarla.

    Pero eso es una bomba dije yo.

    -Si ya sabemos el efecto es mucho más rápido.

    Se sirvieron un chupito cada uno y sirvieron más con hielo y soda de naranja sus vasos.

    Aquí hay algo para contrarrestar el efecto y acto seguido sacó una bolsita con un polvo blanco diciéndome: Probadas gratis el que quiera aquí mismo en la cocina, no hay que ir al baño no estamos en un club. Si les gusta hablamos de negocios luego.

    Yo paso, Erick me miró y dijo: Yo tambien.

    Yo tengo algo más aquí dijo Alex.

    ¿Qué es lo suyo? ¿esto o esto?

    De su bolsillo derecho sacó una bolsa con algo que parecía marihuana y de su izquierdo unas pastillitas azules.

    Yo negué con la cabeza, Erick tambien.

    Alex metió entonces su mano por el cuello de su blanca camiseta y saco una diminuta cuchara que colgaba de su cadena lo suficientemente larga para que le diera fácil acceso a manipular el contenido de la bolsa. Le ofreció a Naned y luego consumió él.

    Bueno vamos al patio ya saben dónde encontrarnos. Y partieron.

    -Mejor nos vamos.

    Yo pensé lo mismo respondió Erick.

    -No sé tú pero si no lo hice a esa edad no me interesa.

    Yo probé y no me gustó volvió a recalcar Erick. De esto si vamos a probar un chupito, hay que investigar, dijo sirviendo dos. Yo hice una mueca y él me dijo: Aprieta y traga como si fuera medicina. Soltamos una carcajada, al tiempo que salía un Nasdrovia (Salud en ruso) de mi boca y Erick me corregía diciéndome que esos dos estaban hablando yugoslavo antiguo y no ruso, reímos.

    Salimos un momento al patio y ya el olor a marihuana ya se hacía sentir.

    -Ahora si me voy, Erika está perdida en la nube nueve y no veo potencial de sexo esta noche. Mejor nos vamos a mi casa y terminamos la velada allá, estoy solo toda esta semana recuerda que mis amigos son músicos y andan de gira.

    Conduje hasta mi casa y de ahí me subí al auto de Erick.

    Por un momento me sentí en la misma situación donde tuvimos aquel encuentro en mi carro y del cual no habíamos hablado más. Volví a recordar cada detalle, los besos, su tibio cuerpo, su imberbe pecho. Lo miré fijamente, ya comenzaba a sentir el efecto de los tragos en casa de Erika aunque no estaba borracho, si estaba alegre y estar solo con Erick en su carro me puso a mil. Parece que se dio cuenta porque solo me observó detenidamente para cerciorarse y puso su mano directamente en mi portañuela sin el menor pudor o resentimiento.

    -Oye te está gustando mucho esto.

    -Y a ti tambien Andy la tienes dura como poste de luz.

    -Son los efectos del alcohol.

    -Qué casualidad a mí me está pasando lo mismo.

    Y acto seguido me agarró mi mano y me la puso en su entrepierna. Palpé varias veces para sentir que en efecto la tenía super dura como yo en intenté retirar mi mano pero el insistió que yo la dejara puesta ahí.

    Continuamos jugando él con su mano en mi erección y yo con la mía ahora en la suya.

    Llegamos al estacionamiento. Me miró e intentó besarme, yo retiré la cara diciendo: Aquí no que nos pueden ver.

    Subimos y yo entré detrás de él. Ahí mismo cerró la puerta y me empujó hacia ella comiéndome literalmente los labios. Yo respondí de la misma forma como estoy acostumbrado a hacerle a las mujeres, un poco agresivo pero gentil.

    -Es que besas tan rico jueputa que no me canso de probar tus labios cabrón.

    -Erick que maricón me has salido.

    Reímos mientras el me desabrochaba la camisa y se sacaba su camiseta.

    -Te dije la otra vez que es mejor que sea contigo y sí, luego de experimentar me encanta que me beses así.

    -¿Has experimentado solo conmigo?

    No me respondió, solo se abalanzó a chuparme las tetillas y fue bajando por mi reducida pancita hasta mi ombligo, yo solo me retorcía de placer. Me miró con cara de puta de película porno mientras se relamía los labios. Yo asentí con la cabeza, vamos al sofá me dijo. Me acercó hasta el cómodo mueble y se sentó halándome por la cintura para quedar justamente con mi portañuela enfrente de su cara.

    -¿De verdad que quieres hacer esto Erick?

    Su respuesta fue zafarme el cinturón y bajarme los jeans hasta los tobillos , yo los solté con mis pies de una vez con todo y zapatos y abrí mis piernas para que se deleitara con mi erección que no había bajado ni un milímetro. Me quité el calzoncillo, le puse mi miembro en su cara y le di varias cachetadas con él.

    -Esto es lo que quieres ¿verdad?

    -Uff desde el otro día no dejo de pensar en cómo te doy una buena mamada.

    Se la metió con mucho cuidado en la boca y comenzó a succionar, pajeándome delicadamente en la base y de vez en cuando jugando con mis testículos.

    Yo comencé suavemente a marcarle el ritmo de mete y saca, su cara era un poema y mi mente se deleitaba con su linda cara y su boca ocupada. La saqué por un momento y le puse las bolas en la boca, el chupó tambien como todo un experto.

    -Vamos a mi cama, ven.

    Se paró y me volvió a besar desenfrenadamente mientras se quitaba sus pantalones. Ahí comencé a masturbarlo yo a él mientras le lamia su cuello y su oreja derecha. Se le puso la piel de gallina mientras yo aprovechaba ese momento de debilidad para virarlo de espaldas y ponerle mis dos manos en sus nalgas empinadas y sin un solo pelito. Le pasé el borde de mi mano por su raja como tratando de abrir aquello.

    -¿Qué haces?

    Agarré su cuello y me le pegué a su oreja poniéndole mi pinga entre sus dos piernas rozando mi cabeza contra sus testículos. Entonces le susurré al oído: Ahora te aguantas porque el que comenzó todo esto fuiste tú, mientras suavemente volvía a morder su lóbulo y le daba lengüetazos por todo el cuello. Fui bajando lentamente por la canal que hace la columna vertebral humedeciendo la piel suavemente con mi lengua y terminando en sus dos redondas nalgas besándolas. Se empinó un poco y lo único que oí fue: No me metas el dedo.

    Abrí sus dos cachetes como había visto varias veces en películas y ahí estaba su cerrado botón, tan oscuro como el resto de su cuerpo. Le pasé la punta de mi lengua y gimió de placer, mi pinga parecía explotar, yo nunca había estado en esta situación y de veras me gustaba más de lo que yo creía. Pasé por fin toda mi lengua una y otra vez, arriba, abajo haciendo círculos en el centro tratando de abrir su hueco. Comenzó el entonces a mover sus caderas, como buscando darse placer con aquellas húmedas caricias subiendo sus dos rodillas en el mueble nuevamente y abriendo sus piernas. Oí que decía: ¡para ya que yo no soy maricón! Una palmada suave en uno de los cachetes lo hizo reaccionar mientras yo hundía toda mi cabeza entre sus nalgas y lo acomodaba bien para continuar mi faena. Le tomé su pinga que no había bajado de tamaño y comencé fuertemente a masturbarlo mientras penetraba su hueco con mi lengua que ya entraba casi hasta la mitad. Se comenzó a estremecer inesperadamente mientras yo veía como manchaba mi mano y el forro del sofá que para su suerte era de cuero.

    No me pude contener esto es muy nuevo y excitante para mí. Me dijo con el morbo a flor de piel. Ven que ahora me toca a mí siéntate. Me empujó y me abrió las piernas las alzó hasta mis hombros. Mi hueco quedo a su merced.

    -Que haces Erick a mí no me gusta que me anden ahí.

    Intenté bajar las piernas pero ya me agarraba fuertemente por los tobillos, ahí comenzó a chuparme el ojete sin piedad, como si no hubiese un mañana. Fue tanta la calentura, las nuevas sensaciones y el poder mágico de su lengua que me vine sin tocarme y me llené toda la cara con mi propia leche.

    ¿Seguimos o ya estas cansado? Preguntó mi amigo mientras yo me incorporaba y le decía. Te apuesto cualquier cosa que no me das un beso así con la cara llena de leche.

    Comenzó a lamer lentamente mi cara mientras con sus labios me iba besando poco a poco dándome de beber mi propio néctar.

    Quedamos por un instante desnudos uno delante del otro con la misma erección como si no hubiéramos soltado nuestros jugos solo unos minutos antes.

    Nos miramos y soltamos una mutua carcajada, ahí cara a cara aun riéndonos, diciendo al unísono.

    -¡Somos unos sucios!

    Continuamos riendo…

    Sigue mis historias aquí.

    Por favor valora y comenta, eso me hace crecer como autor.

    Siempre Tuyo

    ThWarlock

  • El culo de mi compañera de trabajo

    El culo de mi compañera de trabajo

    Miriam la chica nueva que estará unos días para cubrir una baja. Una chica como las que me gustan.  De una estatura de 1.55, pelo largo y liso con una cintura estrecha y un culo respingón con unos pechos a la medida de su cuerpo. Estaba enseñándole el funcionamiento de algunas herramientas cuando dice.

    M: AY! No estoy acostumbrado a manejar aparatos tan pesados… Espero que tengas paciencia conmigo Alex.

    Mientras sus manos rozaban las mías al ayudarla pareciendo que quería algo.

    A: No te preocupes nadie nace sabiendo, siempre es bueno aprender cosas nuevas y que alguien con experiencia lo haga. Conmigo estas en buenas manos.

    Después de verla varias veces por los pasillos con esos leggings que le marcaba un cuñado y unos muslos que solo quería tenerla encima haciéndola mía.

    Después de unas horas la veo en el baño de empleados, es un baño mixto y se está lavando las manos. Yo le digo:

    A- Ey guapi. Seguido de un guiño de confianza.

    A lo que abro la puerta y entro al baño a echar una meada a cuando me estoy bajando la bragueta se abre la puerta y siento a Miriam a mi espalda echándome la mano al paquete susurrándome

    -Quiero que me rompas el culo ahora por favor tengo hambre de tu polla y necesito que sacies mi sed de sexo por favor. Llevo 6 meses sin catar una buena polla y por lo que estoy notando entre mis manos tu la tienes.

    No sabía que hacer, me había pillado por sorpresa. Tenía novia y llevaba 7 años con ella. Los cuernos era algo que nunca se me había pasado por la cabeza pero no podía quitarme a Miriam de la cabeza.

    La fui desnudando rápido ya que estarían otros compañeros preguntando donde estábamos así que tenía que follarmela como un animal.

    Mientras le estaba comiendo la boca y nuestras lenguas se entrelazaban la una con la otra la estaba masturbando y ella a mi para luego sentarme encima del wc y ponerla encima mía. Me cabalgaba como nunca lo había hecho mi pareja. Le estaba comiendo las tetas y me estaba haciendo la polla pedazos. Tenía el coño muy estrecho y eso me encantaba hasta que me dijo ahora haz lo que te dije y haz que mi culo se rompa.

    La levanté y la puse apoyada contra la puerta le eché saliva a su culo poniendo mi boca en su ano y expulsándolo fuerte, empezó a chorrear por el suelo de todo lo que le escupí y mientras me estaba frotando la polla para ponerla dura con la otra mano la cogí del cuello a lo que me dijo.

    M: Soy tu puta y tienes que hacer que llore así que no tengas compasión. Follame duro y dame tu leche, mi culo tiene sed de tu polla. Me costó meterla, tenía el culo muy apretado solo con la punta empezó a chillar pero se tapó la boca para que no nos descubrieran pero después de unos intentos se la pude meter toda. Parecía una muñeca de lo pequeña que era pero que mujer dios…

    Me corrí dentro de su culo a lo que al sentir que me había corrido se dio la vuelta y me la empezó a chupar para dejarme la polla bien limpia. Después nos vestimos y terminamos la jornada laboral. Al salir del trabajo me dijo que se había mudado hace poco ya que era de un pueblo de fuera y que necesitaba ayuda con la mudanza para poner algún cuadro y alguna cosa más a lo que me preguntó si quería que fuera a cenar con ella y ya ayudarle otro día pero que al menos así vería el piso ya que no ha llevado a nadie.

    Que excusa le pondría a mi novia para cenar fuera ya que no era común que cenara fuera de casa sin ella. Le dije que tenía que hacer doble turno y que me esperara para el día siguiente ya que más de una vez tuve que ir a trabajar a esas horas a lo que no se extrañó

    Fui a su casa y cuando abrió la puerta me recibió con un pantalón de pijama estilo cullote que se le veía medio cachete y el coño se le marcaba con la parte superior con un top de tirantes y sin sujetador. Yo iba con un chándal corto gris ya que era verano y se me puso dura nada más verla a lo que me echó una vista al paquete y se rio a lo que después de esa risa pícara dijo

    M- todavía no saques el postre, espera a comer primero seguido de un guiño.

    Si queréis una segunda parte para saber cómo continúa hacérmelo saber en los comentarios. Gracias.

  • Mi amada y respetada esposa

    Mi amada y respetada esposa

    ¡Hola!

    A lo largo de estos relatos les contaré desde la primera vez que sentí morbo de que vean a mi esposa, cuando la empecé a exhibir, sus conversaciones por WhatsApp, Facebook, sus aventuras con jefes, compañeros y profesores.

    Espero les guste, y comenten para darles muchos relatos.

  • El día que conocí a mi madrastra

    El día que conocí a mi madrastra

    Mi padre posterior de perder a mi madre, se dio el tiempo de dar un siguiente paso para iniciar una nueva relación con una señora de 37 años, yo estudiaba fuera de la ciudad y un día al llegar a mi casa, mi padre me habló invitándome a cenar a su casa por la tarde, de lo cual yo acepte sin ningún problema.

    Me aliste y llegué a tiempo, mi padre me presento a su novia, la cuál fue muy atenta y respetuosa, mantuvimos una plática muy amena durante un parte de horas, mi padre se fue a recostar a su cuarto y yo me quedé en la sala revisando unos documentos.

    Paso más o menos como 20 minutos, y se apareció mi madrastra comentado que limpiaris la cocina y que cualquier cosa que necesitara se lo dijera sin pena, yo le contente que gracias que estaba bien aquí en la sala. La cocina quedaba frente a la sala por lo cual podía ver todo lo que hacía mi madrastra, en un momento que le puse atención pude observar que se había cambiado de ropa para andar más cómoda, traía puesto un short muy pegado u una blusa manga larga entallada.

    Ahi me di cuenta que era una mujer muy guapa y joven, con un excelente cuerpo, se las describo brevemente, mide 1.68 m, tés blanca, caderas anchas y nalgas grandes, delgada de cintura y no tiene casi tetas, su cara gestos muy coquetos pómulos saltados y esos peculiares hoyitos que se hacen al sonreír, pelo negro hasta los hombros, la verdad mi papá se había sacado un premio al tenerla para el.

    Yo mientras acomodaba los documentos en mi mochila, observaba cómo sus nalgas eran tan redondas y esas piernas blancas gruesas. Pues esa noche me dijo mi papá que me quedara a dormir porque ya era tarde para que me fuera, a lo cual le comenté que si me quedaba, yo por tal se seguir viendo todo eso.

    Esa misma noche, ella me indico en qué cuarto iba a dormir, el cuál estaba a un lado del baño principal, pegue un recorrido y lo mire y le dije que gracias, le comenté que me iba a bañar porque ya andaba muy cansado para dormirme, por lo cual nos despedimos.

    Tome un baño, y ya me encontraba acostado, sin embargo, había algo que no dejaba de pensar y era en el gran cuerpo que tenia mi madrastra.

    Tenía mucho morbo de poder volver verla, salí a conocer un poco más la casa y en eso me la encontré en el pasillo y me dijo que si se me ofrecía algo, lo cuál le dije que solo iba por un vaso de agua que todo estaba bien, y me contestó que ella tomaría un baño y que pasará buenas noches.

    Regresé al cuarto me recosté y me encontraba jugando en mi celular, cuando en eso se escucha que se abre la puerta del baño, para eso dio la casualidad que la puerta de mi cuarto estaba un poco abierta y por la obscuridad no se podrá ver hacia adentro pero yo sí hacia afuera, fue ahí cuando mi morbo por ver aumento y me lleve la imagen más hermosa, pues cuando cerró la puerta del baño me mantuve viendo entre la puerta y mire que pasó desnuda con solo una blusa puesta, pude observar esas nalgotas blancas y suaves, las cuales se movían de manera sexy cada que daba un paso, tuve una erección tremenda y pensamientos morbosos toda la noche, a lo que me masturbe 2 veces seguidas.

    Esta primera parte fue como conocí a mi madrastra… les estaré subiendo más capítulos de cada día vivido.

  • La mejor prima

    La mejor prima

    Hace una semana acabo de cumplir 19 años, la fecha coincide con la noche buena, para festejar mi familia y yo hace dos semanas fuimos a otra ciudad donde vive mi tía y sus dos hijas, la hija menor de mi tía ósea mi prima se llama Rosario tiene 23 años y la mayor se llama Angela con 27 años, la menor está estudiando en la universidad, tiene un cabello largo y se color castaño, mide casi 1.75 m, su pechos son mediano al igual que su trasero.

    Desde que conocí a mi prima de 23 años hace 8 meses siempre tuve ganas de coger con ella e incluso soñaba con ella, a una semana de navidad en ese momento tenía 18 años porque faltaba una semana para mí cumpleaños, cuando llegamos a su casa, era de 4 pisos, cuando llegamos ví de nuevo a mi prima, me saludó y yo a ella, luego de una hora y media de estar conversando y almorzando, mis padres se fueron de compras con mi tía a una mercado, mi hermano menor, mis primas y yo nos quedamos solos en casa, tarde de entrenar a mí hermano dándole mi laptop para que se quede jugando, le dije que juegue lo que él quiera, se fue a jugar Minecraft, fui donde mi prima para preguntarle a la prima mayor sobre dónde voy a dormir, ella me dijo que le pregunté a su hermana menor porque ella estaba ocupada y tenía que salir a entregar unos documentos de su trabajo, fuí dónde mi prima para preguntarle, ella me llevo a un cuarto del tercer piso y resulta ser su cuarto donde ella duerme, me dijo que íbamos a dormir juntos, su cama es grande así que normal entramos los dos, escuché el ruido de la puerta y mi prima dijo que era su hermana que había salido, fui a echarme a su cama porque estaba cansado, luego ella vino y también se echó, ella puso sus piernas encima de las mías, me empecé a excitar pero no lo podía controlar porque se puso muy duro, en eso ella abrió un poco sus piernas y su pantorrilla chocó con mi pene erecto, ella no dijo nada y solo hacia como si no pasaba nada, luego de eso logré controlar la erección.

    Unos días después estaba echado en la cama jugando un rato, escucho unos pasos y era mi prima Rosario la de 23 años, pero está vez traía un polo corto y una falda corta que solo cubría un poco más abajo que sus muslos, pasó lo mismo puso sus piernas encima de las mías y esta vez su pie lo movió había mi abdomen y bajando poco a poco hacía mi pene erecto, cuando chocó con mi pene ella lo detuvo y acercó sus cuerpo hacía mí así que dobló su rodilla, pude ver qué tenía un calzón rosado, trataba de quitar la mirada pero no podía porque me excitaba ver su calzón, luego de unos minutos viéndola, ella dijo: Ayy que cansancio, debido a que hace poco ella había terminado un trabajo de sus universidad, ella volteó poniendo su trasero para arriba y se notaba sus nalgas, me dieron ganas de acariciar sus muslos, le dije: Si estás cansada te puedo hacer masajes en tu cuerpo, ella dijo que bueno, se levantó y fue a la puerta del cuarto para ponerle seguro a la puerta, me dijo que espere un rato, se fue a su vestidor, cuando salió la Vi que estaba en ropa interior, la verdad no sabía que decir, estaba muy excitado, ella preguntó ¿Qué te parece mi ropa? No dudé en decirle que cualquier ropa le queda espectacular, ella soltó una sonrisa y se fue a la cama poniéndose boca abajo y dijo hazme el masaje, yo me acerque a ella y empecé a hacerle masajes, empecé con sus hombros y trate de bajar a su espalda pero estaba su brasier, el dije que su brasier me impida hacerle el masaje, ella me miró y con sus manos trato de desabrochar la parte de atrás de sus brasier, mientras la masajeaba trataba de mirar por el costado sus pechos, ella está a muy relajada mientras que yo estaba con el pito bien duro, le pregunté si le hago masajes a sus pies, ella me dice si quieres, moví mis manos de su espalda hacia sus pies y ella empezó a reírse porque le hacía cosquillas, seguí con los masajes pero esta vez a sus piernas y poco a poco empecé a mover mis manos a su trasero mientras hacía los masajes, estaban poco más arriba de sus pantorrillas y volteé a mirar su trasero, tome valor y le di una nalgueada y le dije; Estás nalgona, ella se rio y me dijo que era sus atributos, en eso le dije si quiere que le haga masajes a sus nalgas, ella me dijo pero con cuidado, supongo que se refería a no tocar lo que hay en medio de sus nalgas, primer empecé a apretar sus nalgas y hacia dos unos círculos con mis manos, ella está echada disfrutando y decidí cambiar de posición me senté enca de sus piernas y así le hacía sus masajes, luego de es me eche encima de ella tratando de arrimar mi pene hacia sus nalgas, estuvimos así durante unos minutos, luego ella se abrochó su brasier y se fue a cambiarse y me dijo gracias, ese fue el contacto mas íntimo que tuve con ella hasta que llegó noche buena.

    Ese día es inolvidable para mí, luego de la cena y los fuego artificiales, estaba despierto junto a mi prima viendo una película en la sala sin darnos cuenta del tiempo que había pasado, ya eran casi las 3 de la madrugada, fuimos a nuestro cuarto y mientras subimos al tercer piso nadie estaba despierto, mi hermano duerme con mis padres, mi prima mayor, mi tía y mis padres estaban borrachos así que dormidos profundamente, mi prima Rosario solo tomó un poco al igual que yo, llegamos a nuestro cuarto, ella no tenía sueño, yo tenía un poco pero traté de aguantarme las ganas de doy, le dije que si jugamos verdad o reto pero esta vez hay que hacerlo más íntimo para que sea más divertido, hicimos retos o dijimos verdades, hasta que ella me preguntó si ya había besado a una chica, como no tenía novia le dije que no, ella con una sonrisa me dijo que como es posible que un joven como yo aún no haya tenido mi primer beso, lo le dije la misma pregunta, ella me respondió que si se besó con su expareja, ella está soltera desde hace dos años, le dije que se siente besar en la boca a alguien, ella con una pequeña sonrisa en su cara dijo, quieres intentarlo, yo me puse nervioso y dije que si nos ven, ella dijo que estaba dormidos y fue a cerrar la puerta, ahora sí, ella acercó a mí y se sentó a mi costado, acerco sus labios, yo también hice lo mismo, empezamos a besarnos despacio, como era un inexperto trate de meter mi lengua en su boca , ella no dijo nada y solo continuamos besandonos hasta que con mis manos agarrar sus cintura, separamos nuestros labios y ella me dijo nada mal para ser un inexperto, luego del beso nos cambiamos para ir a dormir, ella se puso una ropa interior, yo con un shorts y sin polo porque hacía calor por el verano, yo la abracé por la espalda y arrimé mi pene en sus nalgas, parece que ella lo sintió y volteó su cuerpo y nos miramos cara a cara, acerque mis labios a ella y de nuevo empezamos a besarnos pro esta vez fue más apasionado, mientras yo la besaba con mi mano empecé a acariciar su pierna y poco a poco hacia su vagina, ella solo seguía besándome hasta que soltó una sonrisa y se volteó pero esta vez ella empezó a arrar sus culo con mi pene, yo ya sabía que ella quería sexo así que con seguridad metí mi mano en su calzón para acariciar su clítoris y ella soltó un gemido un poco fuerte, le pudo unos dedos en sus labios y le dije goma pero más despacio, ella abrió su boca y empezó a chupar mis dedos, le dije que se baje sus calzones y se quite su brasier, ella lo hizo y dijo que tocará cualquier parte de su cuerpo, yo con una mano estaba masajeanfo su vagina y con la otra tocaba sus pechos, podía sentir que ella respiraba rápido, ella estaba excitada porque sentía un líquido un poco pegajoso que salía de su vagina, con eso le metí dos dedos y ella soltó otros gemido, luego de unos segundos ella se volteó y me dijo que cuánto me medía, le dije que 15 cm, ella se levantó de la cama y se cambió de posición para chuparmela, era una de las mejores sensaciones de mi vida, sentía como su saliva cubría mi pene, con mi mano seguí metiendole mis dedos a su vagina, luego de dos minutos, ella sacó su boca de mi pene, me dijo si tenía condón, yo me acordé que no tenía, no respondí nada y ella se levantó y fue un rato a un estante con una puerta con una contraseña que ella puso, de ahí sacó unos condones y un frasco con un líquido transparente, ella me dijo que probara cual me quedaba, recién con el cuarto me quedaba bien, le dije si era su primera vez, ella sonrojada me dijo que solo se masturba con vibradores, supuse que no le iba a doler, y así fue le metí mi pene y estaba apretado, sentía que ya me iba a correr, pero me detuve y respiré más tranquilo, me moví lentamente mientras sacaba y entraba mi pene en su vagina, ella solo gemía despacio porque quería evitar hacer ruido, en eso ya no podía aguantar más y eyaculé, retire mi pene, saqué el condón y lo puse en una bolsa y a la basura, ella estaba echada en la cama, fui y le abrí la piernas para chupársela y ella puso una almohada en su boca y gemia, mientras se la chupaba con un dedo lo embarré con su líquido que salía de la vagina y lo frote en su ano, ella no decía nada solo gemía hasta que ella empezó como a gritar pero más como un gemido y salió más líquido de su vagina, ella retiro su almohada y tenía una respiración acelerada, me dijo que me ponga otro condón, ella se acercó y ante que me lo ponga me la chupó para que se nuevo se ponga duro, y de nuevo estaba como un piedra, ella agarro la botella con el líquido transparente y con su dedo puso un poco de ese líquido e su ano mientras se lo metía con sus dos dedos como si nada, ella me dijo que me acerque para que la penetrara pero esta vez agarro mi pene y lo movió hacia su ano, yo ya sabía que era anal, eso me emocionó más, poco metí mi pene y ella de nuevo se puso la almohada en la boca y empezó a gemir, logré meter todo mi pene y poco a poco lo movía, esta vez se sentía más la presión en el pene que cuando era por la vagina, luego de hacerlo despacio la volteé para que esté cara abajo, le dije que me iba a mover más rápido así que puse más del líquido en mi pene y en su ano, empecé a frotarlo y se le metí de una, ella solo solto y un gemido y me moví más rápido hasta que sentí que me iba a venir de nuevo, le dije si podía quitarme el condón para eyacular dentro de su ano, como ella estaba excitada me dijo que si, al toque me lo saqué y le eche el líquido y a su ano, seguí con el movimiento pero más rápido hasta que ella empezó a orinar un poco de su vagina y le temblaba la piernas, ella había tenido un orgasmo y como consecuencia hizo más presión sobre mi pene que al instante me vine dentro, se sentía muy rico hasta que saque mi pene y de su ano salía el semen. Le dije que era mi prima favorita y ella con un beso en la boca se puso su ropa interior para ir a dormir igualmente yo, desde ese día empezamos a seguir cogiendo todas las noches.

    En otro relato contare la parte 2.

  • Nueva experiencia de intercambio

    Nueva experiencia de intercambio

    Desde el sillón donde estamos podemos ver esa pareja que llama nuestra atención y que está sentada en el sillón de enfrente, besándose en forma apasionada. Él la abraza y ella se deja acariciar, con una expresión de gozo y deseo. Las manos de él la recorren toda, la acarician, la hacen vibrar poniendola muy exitada. Entonces él voltea hacia nosotros, que también nos besamos con intensidad y deseo, y hace que ella gire su cara hacia nosotros. Con la pura mirada nos regalamos expresiones de deseo y sensualidad. Él la toca, nos muestra sus senos a través de su blusa abierta y los toca jugando con sus erectos pezones que ocasionalmente rozan con los bordes de su blusa, pero se adivinan tiesos. Las miradas dejan ver complicidad y pasión.

    Él se la lleva a uno de los cuartos que están al lado de la estancia principal en esta amplia casa y los seguimos para ver qué más pasa. Entran en la habitación y rápidamente le retira la ropa, excepto por la blusa y la pone de espaldas contra la pared, le sube los brazos por encima de la cabeza de ella, sujeta sus muñecas con una de sus manos y eso hace que la blusa se abra más y nos dé una vista interesante de su cuerpo bien formado. El sostén ya está por atrás del cuello de ella, abierta de piernas, y con la mano libre de él le toca los senos su abdomen y se adentra en su falda para tocar su vagina, mientras la besa en la boca, en su cuello, en su pecho, en las mejillas, detras de sus orejas. Ella se retuerce con las caricias de él.

    Nosotros los vemos desde el marco de la puerta, que está entreabierta, él está al tanto de nuestras caricias y busca darnos el mejor espectáculo exitando a ella. Yo abro tu blusa, dejandole ver tus senos ricos, llenos y los toco para mostrarle tus pezones erectos de la exitación.

    Lo vemos seguir tocando a ella y ahora ya la masturba directamente y podemos ver cómo la penetra con sus dedos. Ella reacciona inmediatamente, mojando la mano que la hace sentir placer. Sabe que la estamos viendo, que está vulnerable a la merced de las caricias de su pareja y le genera mucho morbo, exitación y deseo. Así la tiene por varios minutos y vemos como ella se corre nuevamente en su mano, mojándolo con sus jugos.

    Mientras, tú tomas mi pene y me masturbas, poniendo mi pene muy erecto. Entonces decides agacharte frente a mi para chupar mi pene, sin dejar de ver el exitante espectáculo que nos brindan al interior del cuarto. Él te vé mamar mi pene y hace que ella gire su cabeza para que nos vea también, mientras le dice algo a ella que sólo alcanza a asentir, mientras sigue siendo cogida por la mano de su pareja.

    Él nos hace una seña para indicarnos que nos acerquemos a ellos. Te incorporas, cruzamos el umbral de la puerta y quedamos al lado de ellos. Sin dejar de sujetar las manos de ella, te acercas y le acaricias su pene erecto, y él acerca su cara a tu cuello para besarte y llegar a tu boca. Mientras, yo me acerco a ella y le acaricio la cara, sus mejillas, y al pasar mis dedos cerca de su boca, ella la abre y se mete dos de mis dedos succionandolos con intensidad, cerrando sus ojos con pasión y deseo.

    Ahora nuestro eventual amigo, deja la vagina de ella y te abraza pegando tu cuerpo al suyo, que rodeas con tus brazos y le restriegas tus senos para que sienta tu exitación, fundiendose en un abrazo pasional y exitante. Entonces suelta las manos de ella y se concentra en tí, recorriendo con sus manos, tu cuerpo, apretando tus senos, jugando con tus pezones, bajando una mano a tu cadera, acariciando tus nalgas, llegando a perder los dedos de su mano entre la linea que separa tu rico trasero, hasta llegar a la entrada de tu culito y tocarte intensamente.

    Ella y yo nos besamos y abrazamos, mientras observamos cómo se cachondean ustedes. Tú no dejas de masturbar su duro sexo y ocasionalmente llevas una de tus manos a tu boca para ensalibarla y seguir acariciando su rígido pene. Ella se inclina hacia mi y decide meterse mi pene en su boca, dejando su cadera al alcance de la mano de ustedes. Él no tarda en girar su cuerpo y ensartar su pene en la vagina de ella, con fuerza y profundamente. Los observas y la acaricias, sin dejar de rozar con tu mano los testículos de él. Algo te dice y asientes, entonces te volteas hacia mi y me besas con intensidad, diciendome que quieres que te coja junto a ella. Te volteas para darme la espalda, inclinas tu cuerpo hacia delante y me entregas tu rico trasero para que lo penetre con mi pene enhiesto. Lo tomo con mi mano, lo mojo en tu humeda entrada que muestra tu alto grado de exitación, para luego penetrarte de golpe hasta el fondo. Tú te detienes de la pared de la misma forma que ella ahora lo hace. Quedan prácticamente juntas y se empiezan a acariciar y besar entre ustedes.

    Él y yo quedamos juntos y entonces exitende una mano sobre tu cadera, volviendo a llegar a tu culito expuesto, que ya está lo suficientemente mojado por tu exitación y comienza a acaricarlo con sus dedos. Por toda respuesta, le levantas más la cadera y le dejas claro que disfrutas de esas caricias eventuales. Nuestro amigo decide ir más allá y comienza a hacer presión en tu culito, hasta que logra meter una falange de uno de sus dedos y tu se lo aprietas rico, mientras tus jugos salen dejando sentir una corrida más de tu parte y él comienza a meter y sacar su dedo, yendo más profundo en tí. Ahora tu empujas tu cadera para sentir con mayor intensidad la invasión de tus dos entradas, lo que él aprovecha para acercar un segundo dedo y penetrarte de esa forma. Yo puedo ver como su verga sale completamente mojada de los líqudos de ella, quien se retuerce de lo exitado del momento.

    Entonces él incorpora el torso de ella, y yo hago lo mismo contigo, quedando ustedes dos de frente y se acercan a besarse y acariciarse intensamente, mientras siguen teniendo nuestros penes dentro de ustedes. Una de tus manos baja a su sexo y la tocas, sintiendo el grosor del pene de él y la forma que la penetra en cada empujón, hasta llegar a sus testículos y acariciarlos con la punta de tus dedos. Sin decir palabra alguna, se separan ustedes de nosotros y, girando sus cuerpos ahora ella se acerca a mi y tu a él. Nos besamos cada nueva pareja y él te gira para que quedes de espaldas a él, pone una mano en tus hombros y te empuja levemente para que te inclines hacia mi.

    Entonces toma su pene erecto y te lo comienza a pasar a lo largo, desde tu culito hasta tu clítoris, haciendo que te mojes mucho nuevamente. Te detienes de una credenza que hay en la habitación y te preparas para ser penetrada por él, levantando tu trasero. Nuestro nuevo amigo no tarda en colocar la punta de su pene en la entrada de tu mojada vagina y empuja con fuerza hasta penetrarte profundamente. Tu gimes de exitación y se sostienes para sentir esta nueva invasión a tu cuerpo. Tus senos cuelgan hacia el piso y ella los sujeta con sus manos a la vez que te besa la espalda y el cuello. Voltea a ver a su pareja y le dice: «cogetela rico». Él te sujeta con ambas manos de la cadera y comienza a penetrarte con fuerza, sacando su pene casi en su totalidad y volviendo a meterlo por completo, golpeando con su abdomen en tus ricos gluteos. El sonido del golpeteo se mezla con el generado por lo mojado de tu sexo. Va tomando más rítmo e intensidad y eso te arranca gemidos de gran exitación, así como te genera una nueva corrida, mojando sus testículos y muslos, rápidamente, pero pidiendo más de esa rica forma de cogerte.

    Ella se abraza a mi y me dice que le encanta verlo coger a otras mujeres, y que tú eres muy intensa, entregada y pasional, lo que a él le exita mucho. Ella pega su cuerpo al mío, nos besamos mientras nos acariciamos y observamos la intensa cogida que te está dando este amigo. Tu exitación va en aumento y sé que tu siguiente orgasmo será intenso y muy rico. Ella no pierde detalle de lo que se está dando, sin dejar de masturbar mi pene, darnos besos ocasionales y tocarla a ella, sintiendo su exitación y humedad.

    Algunos empujones más y él te pregunta si quieres que se venga afuera y le alcanzas a decir entre gemidos, que no, que lo haga dentro de ti. Entonces, se sujeta con mayor cuidado de tu cadera y después de tres penetraciones más, eyacula intensamente en tu interior, mientras tu vuelves a experimentar el más intenso orgasmo en lo que va de la noche. Tus piernas tiemblan, sigues ensartada en su duro pene que sigue bombeando en tí su semen y mantienes el equilibrio mientras tratas de incorporarte, sujetándote del mobiliario.

    Ahora es el turno de ella…

  • El secreto de mi primo

    El secreto de mi primo

    Empiezo contándoles que mi primo y yo somos muy buenos amigos y compañeros de rumba y diversión, hay mucha química entre nosotros y desde donde recuerdo nos hemos llevado muy bien desde niños, siempre pasábamos las vacaciones juntos, él se quedaba en mi casa o yo en la suya; sin embargo a pesar de esa complicidad y amistad que había entre nosotros mi primo nunca me contaba nada de su vida privada, es decir de sus relaciones ni nada por el estilo, les confieso que nunca nos importó ese tema pues solo la pasábamos súper divirtiéndonos de rumba, emborrachándonos, de paseo, saliendo a bailar, yendo a la playa o cosas así.

    Mi primo es un chico de 30 años, muy guapo, divertido, interesante, es alto y tiene un cuerpo muy trabajado en el gym, bueno sí les confieso que siempre le he tenido muchas ganas a mi primo, imagino que cogemos y que calma mis calenturas, pero aunque me le he insinuado en muchas ocasiones él siempre lo toma de broma; hasta ese día en el que conocí su secreto.

    Recuerdo perfectamente ese día, nos fuimos desde la madrugada en carro de paseo para una isla preciosa, para divertirnos en algo diferente, él invitó a un amigo suyo que ya había salido con nosotros antes, fue mi hermana y su pareja, un amigo que yo invité, dos parejas de amigos más y el sobrino de mi amigo que es un chico muy joven de 23 años exactamente, muy guapo y con un cuerpo muy cuidado en el gym, él y mi primo ya se conocían tenían amigos en común.

    Llegamos a la isla a eso de las 6 de la mañana y de una nos metimos al mar y empezamos nuestro día con cervezas, hacia un sol impresionante y nos divertíamos muchisimooo. Ya a eso de las 10 am todos estábamos muy tomados, pero mi primo en especial estaba bastante borracho, y a decir verdad era la primera vez que lo veía así tan libre, tan feliz y desinhibido, aproveché y me acerqué y lo saqué a bailar , allí en la playa , sobre la arena caliente, uno de esos reguetones en donde acercas mucho los cuerpos y el roce se hace inevitable, wow me disfruté muchisimooo ese baile, por primera vez sentí a mi primo así tan cerquita eso me calentó mucho, pude sentir el roce de su pene sobre mi cuerpo y era grande y duro, seguimos divirtiéndonos y yo me hacía ideas de que tal vez ese día podía cogerme a mi primo, le tenía unas ganas desde hacía mucho tiempo; sin embargo y para mi decepción mi primo se emborrachó demasiado que no paró de vomitar y estar muy mareado, así que ya yo un poco enojada y desilusionada porque en ese estado no podía cumplir mi fantasía con mi primo decidí que lo mejor era regresar a casa. Nos fuimos a la van pero esta vez mi primo se sentó en el asiento de enfrente del mío al lado del sobrino de mi amigo y no en el de atrás donde había venido con su amigo, en ese momento no le di importancia, apagaron las luces y el auto arrancó.

    Como todos estaban tomados no tardaron en quedarse dormidos, sin embargo yo por mi frustración no me dormí agarre mi celular y entré a mis redes sociales, cuando sin querer mire hacia el asiento de mi primo y me di cuenta que estaba despierto y el sobrino de mi amigo también , no presté atención, seguí revisando mi celular, pero mi curiosidad era mayor así que miré nuevamente y wow lo que vieron mis ojos no lo podía creer, todo estaba oscuro, ellos no se dieron cuenta de que yo los miraba, lo podía hacer por la luz de la pantalla de mi celular, mi primo estaba acostado en su silla con la cabeza sobre las piernas del sobrino de mi amigo, este bajó la cabeza y se estaban dando un beso. Mis ojos no daban crédito a lo que veían, muchos pensamientos pasaban por mi mente en ese momento, bueno el sobrino de mi amigo es gay todos lo saben, tal vez él aprovechando que mi primo está borracho lo ha besado, eso fue lo primero que se me ocurrió, hasta pensé en ir y detenerlo e insultarlo, pero luego pensé será que mi primo también es gay,  nooo, no eso no podía ser cierto, pero bueno es una posibilidad, eso explicaría tantas cosas, por ejemplo porque nunca me habla de sus relaciones o parejas, por qué no ha hecho caso a mis insinuaciones, ay Dios sinceramente en ese momento no sabía que creer; sin embargo antes de actuar decidí mirar a ver que más pasaba, y les confieso que fue la mejor decisión.

    Luego de ese beso tan pasional en el que querían devorarse, el sobrino de mi amigo metió la mano a la playera de mi primo y saco su verga, ufff que grande y gruesa estaba pude verla aunque estaba muy oscuro, subí el brillo a mi teléfono para apreciar mejor aquella escena, tomo su verga en sus manos y empezó a pajearla, ufff esta crecía más y más que confieso se me hacía babas la boca, seguí mirando y disfrutaba aquella escena que empezaba a calentarme, la verga de mi primo estaba muy erecta cuando el sobrino de mi amigo agachó un poco su cabeza y la metió a su boca, mi primo dio un gemido, que bueno nadie escuchó por venir dormidos, pero que a mí me puso a mil, mis pezones empezaron a endurecerse y mi coño empezó a palpitar, el sobrino de mi amigo chupaba su verga como un profesional, la metía toda a su boca que estoy segura le llegaba a la garganta, mi primo solo se estremecía un poco y acariciaba el rostro del muchacho con su mano. Luego de unos minutos, ya yo bastante caliente, empecé a tocarme también viendo tremenda escena, en un momento el muchacho dejó de chupar y se dio media vuelta y sacó el pene del muchacho de la playera, ese pene no era tan grande como el de mi primo pero parece que a él le gustaba mucho, empezó a lamerlo con su lengua desde el tronco hasta la cabeza, lo hacía muy despacio y recorría toda la verga de ese chico, mientras él le pajeaba su verga con las manos.

    Así estuvieron un rato más, mi primo empezó a chupar la verga del chico como un desesperado la metía toda a su boca la ensalivaba y recogía la saliva con su lengua, el chico pajeaba y yo me calentaba cada vez más, mis tetas querían explotar y mi coño muy mojado, metí dos de mis dedos y empecé a masturbarme mientras los veía, tuve que parar en un momento y taparme la boca porque sentí un orgasmo que me hizo emitir un gemido el cual no quería que nadie escuchara para no ser descubierta. Así estuvimos hasta que ellos se corrieron casi al tiempo y bueno pude saciar mi arrechera un poco.

    Luego se quedaron dormidos, yo seguí en mi celular y llegamos después de un rato a nuestro pueblo, nos bajamos del auto nos despedimos de los demás y nosotros nos fuimos a comer algo, ya traíamos mucha hambre y ya saben por qué… nadie dijo nada de lo sucedido, terminamos de comer los hot dogs y nos fuimos cada quien a su casa.

    En la mañana le escribí un whatsapp a mi primo para preguntarle cómo estaba por su borrachera, estuvimos hablando de lo bien que la pasamos en la isla, y le dije te tengo un video bomba del bus, me dijo como así? Qué video? Pásamelo. Le dije que solo quedaría en mi recuerdo. Bueno era mentira que tenía un vídeo, pero podía usar esa información a mi favor. Entonces me preguntó que que había pasado en el bus, que no se acordaba, le dije haga memoria primo y me reí. Luego de que insistió para que le dijera de que se trataba le dije que me invitara a almorzar y le contaba.

    Jajaja almorzamos juntos y le conté que había visto todo lo que pasó con el muchacho en la van, quedó perplejo ante mí, tragó en seco y me dijo prima hágase la loca, jajaja me reí mucho y le dije no te preocupes que lo que pasó en la isla se queda en la isla.

    Seguimos hablando y me confesó que es gay y que jamás ha estado con una mujer, a lo al escuchar eso mi morbo aumentó y mis ganas de cogerme a mi primo eran mayores, le dije que si no le gustaría probar y dijo que nunca lo había contemplado.

    Así que pensé que esa era mi oportunidad. Le dije bueno primito solo hay una manera de que yo le guarde su secreto (Es que ustedes no saben pero venimos de una familia muy conservadora y católica y si se entran de las preferencias sexuales de mi primo, ufff no se imaginan lo que puede pasar), así que le dije que a cambio de guardarle su secreto debía coger con una mujer y que esa mujer seria yo, quedó atónito pero empecé a asustarlo con todo lo que pasaría si mis tíos se enteraran de que a su hijito modelo le gustaban los chicos y lo buen mamador de verga que era.

    Así que no tuvo más opción que aceptar y wow, wow, wow sí que lo disfruté, esa historia de cómo cogimos mi primo gay y yo se las cuento en otro relato.

    Deseo21

  • Mi primera vez en una fiesta

    Mi primera vez en una fiesta

    Me llamo Laura y tengo 18 años, en el año 2021 fui a la fiesta de 15 años de la hermana de una amiga, su casa es bastante grande y había gente, entre toda esa gente estaba su hermano, bastante guapo y de 20 años.

    Yo a la fiesta fui con un vestido ajustado y que se subía, cabe recalcar que estoy bastante buena, doy bajita, rubia, buen culo, buenas tetas, linda carita.

    El hermano de mí amiga (Matías) se sentó al lado mío y empezamos a hablar de un montón de cosas, hasta que puso su mano en mi pierna y me empezó a hacer preguntas más íntimas, como si era virgen y todo eso, yo le dije que si y que nunca había tenido novio ni primer beso, lo cual hizo que metiera más su mano en mi vestido y empezara a acariciarme.

    Después de eso fui al baño y cuando salí el me acorraló y me empezó a acariciar y besar, diciéndome cosas pervertidas, yo decía que no quería solo para hacerme la difícil, me daba besos en el cuello y empezaba a meter sus dedos en mí bombacha, después me dió vuelta y me puso contra la pared, apoyando su pantalón contra mí culo, para hacerme sentir si erección, después levantó mí vestido y empezó a besar mí culito, yo estaba mojadisima mordiéndome los labios mientras le decía «basta Mati», luego de eso se levantó y me hizo sentir su erección con la bombacha al aire, luego sacó su pene del pantalón y lo empezó a refregar en mis nalgas mientras me preguntaba si me gustaba, a lo que yo respondía que si.

    Después de eso me llevó a su habitación, donde me tiró en la cama y con el vestido puesto me quitó la bombacha y me dió sexo oral, para después besar mis piernas y muslos, luego me quitó el vestido y el corpiño, chupó y mordió mis tetas y me metió su pene el a vagina, sin protección y acabando adentro mío, estuvimos así un rato largo, luego sacó su pene, me puso en el piso de rodillas para que de mí cupe, para hace la difícil le dije que no, pero me pegó y amenazó, lo cual me prendió más, así que se la chupe durante y largo rato tragándome todo su semen, el quería que terminara pero de sorprendió de que siguiera mientras le agarraba las nalgas y le chupaba los huevos.

    Al final, me puso en su cama boca abajo, chupó y beso mis nalgas y ano, besó y recorrió mí espalda, mis tetas y mí cuello y me dio sexo anal, acabando todo adentro de mí culo.

    Luego nos acurrucamos haciendo cucharita, el con su pene en mí culo y amasando mis gomas. Al otro día nos empezamos a besar mientras decíamos que nos amábamos, nos sentíamos muy cómodos el uno con el otro, luego de un rato me levanté y me puse su remera y una tanga, desde ese día somos novios.

  • Mi madre me cuenta como perdió la virginidad

    Mi madre me cuenta como perdió la virginidad

    Continuación del relato anterior.

    Despues de convertirnos en amantes, esta situacion se normalizo en casa, lo haciamos regularmente cada vez que mi padre salia de casa, era un sueño hecho realidad para ella, tener un amante en su propia casa y con toda la confianza de su marido (mi padre) que jamas sospecharia de mi, pero habia algo que aun faltaba, queria hacerle el culo pero ella no aceptaba, cierta vez mientras le daba su respectiva chupada de concha aproveche para meterle 1 dedo al culo, ella reacciono inmediatamente y me quito el dedo, me dijo que si volvia a hacerlo se terminaba todo,asi que no volvi a intentarlo.

    Todo iba viento en popa hasta que cierto dia que salimos a almorzar fuera con ella, en el restaurante se acerco un tipo y la saludo, ella se sorprendio mucho y muy efusivamente le dijo Ronald! se abrazaron nuy fuerte y con mucha alegria, pude ver como el tipo la rodeo y le pego todo su cuerpo al de ella, le estaba restregando la verga y no la soltaba, ese abrazo era interminable hasta que se soltaron, me lo presento, el era Ronald un amigo de la universidad que no veia muchos años, el viajo al extranjero al terminar la universidad (era 5 años mayor que ella) se sento unos minutos con nosotros, intercambiaron numeros de celular y el se fue.

    Algo raro paso, en ese momento ella me dijo que cancele el almuerzo y que nos vayamos a casa, queria hacer el amor, a legar a casa aprovechando que mi padre habia salido todo el fin de semana con sus hermanos, inmediatamente al cerrar la puerta ella me cogio la verga y empieza a besarme, se quito inmediatamente la ropa y tambien yo lo hice, ni siquiera subimos a la habitacion, empezamos a coger en la alfombra, ella se movia como nunca lo habia hecho antes, era la primera vez que la veia tan excitada sin haber recibido supuestamente un estimulo antes (o al menos eso creia yo), nuestros cuerpos se movia ritmicamente como un baile, ella me arañaba la espalda, me abrazaba con sus piernas y se movia de forma magistral, seguimos en ese vaiven con nuestros cuerpos desnudos y el sudor que recorria nuestros cuerpos hasta que finalmente verti todo mi semen dentro de ella que se retorcia de placer, desnudos en la alfombra le pregunte que le habia pasado y me termino haciendo una confesion, resulta que Ronald, el amigo con quien se encontro en el restaurante, fue su primer enamorado, ella tenia 18 años recien ingreso a la universidad, el ya estaba en el ultimo año de estudios, se conocieron en la fiesta que les hicieron a los cachimbos y 3 meses despues se convirtio en su enamorada, pero eso no quedaba ahi, Ronald resulto que fue quien la desfloro, el la hizo mujer, su primer hombre y con quien conocio el placer del sexo, me conto tambien que fue el quien le estreno su culito, le hizo todo, el dia que la desfloro, era su cumpleaños, ella fue a visitarlo a su casa, vivia en un mini departamento cerca de la universidad, el le dijo que habria una reunion con varios amigos, ella llego y se dio con la sorpresa que aun nadie llegaba, mientras esperaban, estuvieron tomando varias copas de vino hasta que ella empezo a sentir mucha calentura, el la beso y empezo a tocar todo su cuerpo, ahi ella se dio cuenta que no vendria nadie mas, trato primero de separarse de el, pero sus caricias llegaron demasiado a sus sentidos y mas el vino ella se encontraba realmente excitada, cuando se dio cuenta, ya ella solo tenia su pequeña tanguita puesta mientras el ya estaba completamente desnudo, dentro de la poca lucidez que le quedaba le pedia que por favor no le quite la tanga y cerraba las piernas pero el seguia besando sus senos su cuello que se habia dado cuenta que eran zonas muy erogenas para ella, ella le pedia que no, pero el al tocar su conchita por encima de la tanguita vio que estaba totalmente mojada, su boca decia que no, pero su cuerpo pedia verga, al ver esto, jalola tanga hacia un lado rompiendola y ella quedo completamente desnuda ante el, el se coloco sobre ella, le abrio las piernas, entrelazo sus manos con las de ella, y empezo suavemente con la penetracion, ella sentia algo de dolor a pesar que estaba muy bien lubricada, el tenia un pene como de 17 cm me dijo, pero que era muy grueso, ella sentia como si le abrieran una herido, pero solo atinaba a recibir todo el pedazo de carne poco a poco fue taladrando hasta que la metio toda hasta el fondo, y ahi empezo con el mete y saca una y otra vez sin ninguna piedad, pasados unos minutos ella empezo a sentir placer, mucho placer y de pronto se lleno de espasmos, su corazon se acelero como nunca antes, estaba teniendo su primer orgasmo, el continuo su faena hasta que finalmente ella sintio como el se derramaba dentro de ella, toda su leche caliente en sus entrañas. se quedaron desnudos y a las 5 minutos volvio el nuevamente a cogerla, esta vez la coloco en posicion de perrito, ella esperaba recibirlo pero le dio un beso negro y empezo a besar y chuparle el culo, ella solo se dejaba hacer, en un momento el abrio un cajo de su mesa de noche y saco un sachette de gel lubricante, se lo puso en lla verga y le empezo a meter los dedos por el culo, ella sentia ciertas cosquillas combinado con algo de dolor, pero al parecer este Ronald era todo un experto, de pronto dejo de meterle los dedos y coloco la verga en la entrada de su culo, el la cogio de la cintura y empezo a hacer presion sobre ese huequito aun virgen, cuando logro penetrar un poco, ella sintio el dolor y se sujeto fuertemente de la cabecera de la cama, empezo a penetrar mas y mas, ella sentia que la partian en 2, pero no se quejo, solo recibia ese verga privilegiada que la estaba desflorando completamente, no paro hasta que la tuvo completamente ensartada, 17 cm de verga hasta adentro de su agujerito mas estrecho, nuevamente el sin ningún remordimiento y piedad empezo a bombear duro, ella solo recibia pero el la vio por el espejo, y su rostro lleno de dolor, se quejaba con gemidos, ah ah decia, pero no le reclamaba, en un momento ella solo dijo «me duele» con voz entrecortada, pero a el no le importo y le dijo que ella despues de ese dia jamas se olvidara de el, que podra olvidar muchas cosas, pero jamas olvidara a quien le rompio el culo, para ella se hizo interminable, el seguia bombeando una y otra vez y ella dentro de todo, a pesar del dolor, pudo experimentar cierto placer que ni ella misma podia explicarlo, esa mescla de dolor y placer deliciosa hasta que el finalmente empezo a llenarle todo el culo de leche, paro de bombear mientras empezo a venirse dentro de ella y mientras de venia la agarro y se la metio lo mas profundo que pudo y despues de unos segundos la saco y se echo a su lado. Esa noche el hizo con ella absolutamente todo, se la metio por el culo 2 veces mas y por la concha otras 3 veces en toda la noche. Fue asi que ella perdio la virginidad, pero habia mas por contar aun.