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  • David de ébano

    David de ébano

    Siempre cogemos vacaciones en agosto mi mujer y yo, solemos hacer un viaje de siete u ocho días al principio para luego pasar el resto de nuestras vacaciones en el piso que tenemos en un pueblo de la costa de Cádiz. Aquel 2012 estuvimos 7 días en la Gomera, los dos solos, mis hijos habían hecho la carrera de criminología, el mayor era ya inspector de policía en Valencia y el pequeño estaba ultimando las prácticas en las Palmas de Gran Canaria, ambos lo habían anhelado desde pequeños y habían estudiado la carrera para acceder a la escala ejecutiva.

    Recién llegados del viaje, acabamos de instalarnos en nuestro piso y nos fuimos a cenar, después un paseo por la playa y paramos a tomar una copa en el local de un amigo nuestro, José Luis al que todos conocíamos por Selu, nos sentamos en la terraza prácticamente solos, era temprano, no sería ni la una de la mañana pero era jueves y estaba todo muy tranquilo.

    – Me voy para casa. – mi mujer lo pasa fatal en el avión y suele tomar tranquilizantes para volar – estoy muy cansada.

    – Sí no te importa me quedo aquí un rato, me tomo otra copa aquí con Selu y voy.

    – Espérate que acabo de recoger y os invito, me contáis como os ha ido el viaje – se ofreció Selu.

    – Gracias Selu, otro día.

    Mi mujer se marchó, ayudé a recoger las mesas y las sillas excepto una, mi amigo me puso un vodka con tónica para mí y uno con naranja para él. Selu tenía cuarenta años, era un tío guapo, moreno de ojos verdes, alto, practicaba kickboxing por lo que tenía un cuerpo bonito, las clientas, incluso las casadas, le tiraban los tejos y el coqueteaba con ellas pero era homosexual aunque muy pocos lo sabíamos.

    – ¿Cuándo se lo vas a decir?

    – ¿Decirle qué Selu? ¿Que me gustan las pollas más que a ella y que tengo el culo como el bebedero de un pato? – Selu conocía mi secreto, era un buen amigo, yo necesitaba hablar con alguien y le conté lo que me ocurría.

    – Hombre, tan poco es necesario ser cruel, pero ¿crees que ella no se da cuenta de que algo pasa?

    – Claro que se da cuenta, ya casi no tenemos relaciones, en la Gomera nos hemos hartado de joder pero esa es la excepción, luego el resto del año, con nuestros trabajos, apenas coincidimos, ni se el tiempo que hace que no tenemos un fin de semana juntos.

    – ¿Pero te sigue poniendo cachondo?

    – Sí por supuesto, si algo tengo claro es que soy bisexual, y con hombres versátil, mas tirando a pasivo.

    – ¿Y no se te ha ocurrido proponerle ampliar vuestra pareja?

    – ¿Proponerle un trío? ¿Qué vea como me dan por el culo o me como una polla? Ni siquiera me escucharía.

    – ¿Tan seguro estás?

    – Nos conocimos en el instituto, nos casamos con veinte años, con veintidós tuvimos a nuestro primer hijo y con veinticuatro al segundo, tenemos cuarenta y siete años y hemos pasado por muchas cosas, yo trabajaba mientras ella estudiaba, cuando aprobó las oposiciones a enfermera el que estudió fui yo para acabar empresariales, nos hemos amado con pasión pero todo se acaba y lo nuestro tiene fecha de caducidad.

    – Es una lástima.

    – Sí, pero no es solo por mi y mi afición a las pollas, también ella ha dejado de sentir lo que sentía por mí, lo noto, es más, estoy por decirte que tiene una aventura.

    – ¿En serio lo crees?

    – Sí, ¡ojo! no le reprocho nada, estaría bueno, con lo puta que yo soy, la de pollas que me he tragado y la de culos que me he follado está en su pleno derecho a coronarme con unos hermosos cuernos.

    – Entonces… ¿a qué estáis esperando?

    – Pues no lo sé, a qué llegue el día supongo, lo que sí tengo seguro es que no va a tardar mucho.

    – ¡Hello!

    Nos interrumpieron dos personas que se acercaron, uno de ellos era rubio, ojos azules, bronceado, pelo cortado a cepillo, muy buena forma física, sobre cuarenta años, uno ochenta de estatura, el otro una inmensa mole negra, sobre uno noventa y cinco, camiseta ajustada que dejaba adivinar un torso musculoso y unos brazos imponentes, los dos denotaban a lo lejos a los americanos de la base de Rota.

    – Hombre Ronald – Selu se levantó y lo abrazó – llegas tarde

    – Sí, lo siento, se me ha enredado un poco la cosa – hablaba en perfecto castellano.

    – Vaya, ¿este es el amigo del que me has hablado?

    – Oh, si, este es Rolando

    – Hola, encantado – Rolando hablaba con un marcado acento cubano.

    – Hola, yo soy Selu y este es mi amigo Einar, recojo, cierro y subimos – Selu tenía su vivienda encima del local de copas.

    – Yo me voy Selu.

    – Tú te quedas – me cogió del brazo y me habló al oído – yo solo no voy a poder con estos dos, mi culo ya no aguanta tanto.

    La casa de Selu era un amplio loft con una gran terraza que ocupaba toda la parte superior del bar, lo tenía decorado con muy buen gusto, nos sentamos en un enorme sofá y nos sirvió unas copas, comenzamos una charla intrascendente hasta que Selu y Ronald comenzaron a meterse mano, empezaron a besarse y antes de lo que se tarda en contar ambos estaban desnudos besando, lamiendo y acariciando, lanzaban gemidos y lamentos y me estaban poniendo caliente como una perra.

    Rolando me miraba sonriendo, era muy hermoso, un dios de ébano, me acerqué y le besé, pasé la punta de mi lengua por sus labios y abrió la boca, sacó la lengua y yo ansioso se la chupé mientras desabrochaba mi camisa, me la quité y Rolando me pellizcó los pezones haciéndome gemir, me levanté y me saqué los mocasines y el pantalón dejando mi polla al aire, mi negro me agarró por las caderas y me acercó a él, levantó mi polla y chupó mis huevos, los lamió y se los metió en la boca haciendo chasquear la lengua contra ellos.

    – Ay papi que rico, ay

    Oía los gemidos de Selu pero no podía mirar, mi dios de ébano me tenía fascinado, lamió con su lengua todo el tronco de mi polla hasta llegar al frenillo, se metió en la boca el glande y chupó como si fuera un pezón, mis piernas se aflojaron.

    – Papi mis piernas, joderrr.

    Continuó mamando mientras se quitaba las bermudas y el slip, yo saqué el pene de su boca y le ayudé con la camiseta, joder, era una escultura griega, miré abajo y vi su miembro.

    – Madre del amor hermoso, ¿pero qué tienes ahí hijo mío?

    Se echó a reír, aquello era enorme, tan grande como la del camionero portugués, un monolito negro con un glande que parecía de chocolate.

    – Me vas a reventar cabrón.

    – Ya verás como no papito.

    Me hinqué de rodillas delante de aquel pene, lo agarré y apreté hacia abajo dejando el glande al descubierto, miré a mi lado, Selu estaba de pie, con las piernas abiertas y las manos en el asiento del sofá, Roland estaba detrás, le sujetaba las caderas y le estaba metiendo la polla hasta los cojones, sus embestidas sonaban con el típico sonido de aplausos, mi amigo chillaba y ambos estaban empapados en sudor, olía a sexo allí.

    Me centré en lo que tenía por delante, aquella polla prodigiosa, lamí los huevos, los olí, me encanta ese olor, con mi lengua recorrí el tronco venoso como si me estuviera comiendo un helado interminable, jugué con el frenillo, me metí la mayor parte del glande en la boca y ahora fui yo el que mamó como si estuviera enganchado a una teta mientras mi mano subía y bajaba.

    – Ay papito, ay mi amol, ay que rico.

    – Slurp slurp slurp.

    – Trágatela mi amol, trágatelaaa.

    Me colocó las manos en la cabeza y empujó hacia abajo mientras su pelvis lo hacía hacia arriba.

    – Arrrg – mi boca estaba al límite con aquel vergajo.

    – Ay papito, ay papito, ay

    Pude sacármela, del esfuerzo caí hacia atrás, Rolando aprovechó para empujarme hasta quedar tumbado en el suelo, con las rodillas flexionadas hacia el pecho por sus manos, mi esfínter quedaba así a su alcance, sacó su lengua y lamió desde la rabadilla hasta los huevos.

    – Ay siiiii.

    Escupió en el ojete y aplicó su lengua, lamía, chupaba, mordía, me follaba el culo con ella, me hacía delirar de placer.

    – Ay cabrón, follame, métemela papi por favorrr.

    – Tranquilo mi amol.

    Metió uno de sus dedos, mientras lamía la parte interna de mis muslos, su dedo entraba y salía dilatando mi ojete, follándomelo.

    – Ay papi, ay, como me tienes cabrón, ayyy, méteme esa polla.

    – Ssshhh, tranquilo mi niño.

    Metió otro dedo mientras escupía llenándome de saliva el esfínter para lubricarlo, sus dedos se abrían dilatándolo.

    – Follame ya cabronazo, dámela ya.

    Sacó los dedos, tomó un preservativo del bolsillo de su pantalón y se lo puso, se colocó entre mis piernas, volvió a flexionar mis rodillas sobre el pecho y se tendió sobre mí, mis tobillos en sus hombros y su glande, con forma de seta contra mi ano, cuando empezó a empujar lo hice yo también, mi ojete se abrió dejando paso a ese cabezón.

    – Uuuu. – se me escapó un lamento, un ramalazo de dolor recorrió mi espalda.

    – Ssshhh, tranquilo mi amol, ya pasa, ya.

    Poco a poco, con una suavidad increíble fue metiéndome la polla, mi culo se abría al paso de aquel monstruo, el dolor desaparecía y dejaba paso al placer, empezó a meter y sacar su vergajo de mi culo, sudábamos y el olor a sexo era increíble, cada vez que me daba un pollazo lanzaba un corto gemido, mi ano se abría y recibía aquel pene con hambre.

    – Plaf plaf plaf.

    – Ah, ah, ah, ah.

    – Que culo tienes amol.

    – Ay, ay que rico, ayyy.

    – Ugh ugh ugh.

    – Ay papi, ay mi negro, ay, ay.

    Rolando era incansable, se sujetaba sobre sus enormes brazos y metía y sacaba su polla de mi culo sin descanso, resoplaba y chorreaba de sudor y a cada empujón parecía querer meterme hasta sus huevos, mi esfínter se había dilatado como nunca lo había estado.

    – Ay, ay que me matas, ay que gusto.

    – Sí mi amol, mi polla es tuya.

    – Ah ah ah ah ah.

    – Plaf plaf plaf.

    – Ay, ay que me meo papi, me meo.

    Al principio me pareció que me meaba, luego, noté algo parecido a lo que se siente al inicio del orgasmo pero no tan localizado en el vientre, más extenso, me subió al pecho, a la cabeza y explotó, mi polla comenzó a soltar semen como un grifo abierto, lancé un gemido prolongado que se me escapó del alma, mi cuerpo se aflojó, el placer lo inundaba todo.

    – Aah ah ah, me corro amol, me corro Aaarg.

    Metió su enorme polla hasta los cojones, yo estaba desmadejado, empapado en sudor, mi respiración entrecortada, no se si tuve un solo orgasmo largo e intenso o varios seguidos, estaba sin fuerzas, el placer había sido tan intenso…

    – Dios papi, ¡que polvo!

    Sacó su polla de mi culo, seguía enhiesta, se quedó allí delante de mí, sentado sobre sus talones, su piel brillando por el sudor, hermoso como un David de ébano, yo continuaba en el suelo incapaz de incorporarme, el esfínter me palpitaba y me escocía, también estaba empapado en sudor, se sacó el preservativo y el semen le cayó por el cuerpo de su polla hasta sus huevos, me arrastré hasta él, lamí el semen de sus cojones, subí hasta el glande tragando goloso aquella espesa lefa que sabía ligeramente amarga hasta dejarle el pene limpio y reluciente.

    – Joder Selu, ¡que calladito te lo tenías! – estábamos sentados en la alfombra con la espalda apoyada en el sofá, bebíamos vodka y fumábamos un pitillo de maría, los dos americanos hacia rato que se habían marchado.

    – Ronald y yo mantenemos una especie de relación desde hace un año más o menos

    – ¿Y lo del amigo?

    – No tenía pensado que fuera para ti pero mira, eso que te llevas.

    – ¿Cómo me ha quedado el ojete?

    – Einar, querido, ya te lo he dicho, ese pollón te lo ha dejado abierto como un coño.

    Sí lo deseáis, podéis escribirme a [email protected].

  • La fantasía de Carmen: Doble penetración

    La fantasía de Carmen: Doble penetración

    Lo mío no son los tríos, pero si lo debo experimentar me siento más cómodo con dos chicas, pues eso de dos hombres o más compartiendo una chica, como que no va conmigo y mi amigo José tuvo que realmente convencerme para hacerle realidad esa fantasía a una de sus amantes.

    José es un amigo desde los tiempos del bachillerato y coincidentemente trabajábamos para la misma compañía. Un día se apareció a mi oficina y me dijo que quería hablar confidencialmente conmigo. Escuché su propuesta, la cual al principio pensé era relacionado al trabajo, pero la verdad, era algo totalmente privado: me estaba invitando a cogernos juntos a una de sus amantes. José es casado y su mujer como a otras chicas que me ha presentado como las chicas de turno, han sido chicas espectaculares. En este caso me hablaba de una chica llamada Carmen, quien también era casada, e incluso José se decía llamar amigo de esta persona. Carmen quería experimentar una doble penetración verdadera, pues lo habían hecho con juguetes, pero no se conformaba con ello, pues ella quería sentir a dos hombres penetrándola a la vez. Tenía que decidirme esa semana, pues el marido de Carmen había salido con sus dos hijas a la ciudad de México.

    Supuestamente Carmen estaba de acuerdo que yo fuera el invitado, pues ella ya me conoció en uno de esos eventos que hacía la compañía y José me la había presentado sin yo realmente recordarla. Le tomó algo de tiempo convencerme, pero luego accedí sí todo se llevaba a cabo con protección… él y yo deberíamos usar condón. Lo dejamos para un viernes después de salir del trabajo. A las 7:00 p.m. deberíamos llegar al apartamento de Carmen.

    Yo siempre me pongo ansioso, sino es que nervioso. Llegamos juntos con José y él me iba dando detalles de cuando tendría que entrar a la habitación, pues el comenzaría con el calentamiento en privado con Carmen y que luego yo entrara a perforarle el culo a Carmen cuando ella estuviera montando a José. Después de unos cuantos tragos creo que Carmen tuvo el valor para ir mas directa al grano y no sé si lo había hablado con José, pero me pidió pasar al baño, pues quería ver mi verga. La miró cuando esta tomó grosor y se elevó y ella la tomó con la mano y me dijo: -Usted tiene una verga descomunal, creo que debería ir por delante.

    No le tomé mucha importancia en el momento, pero ya se me había antojado el culo de Carmen. Esta chica quizá habrá tenido unos 35 años cuando esto sucedió, tenía un cuerpo esbelto, de tetas medianas y un bonito y redondo trasero. Ese día ella vestía un pantalón corto y una pequeña blusa que nos mostraba un sensual ombligo. Es de carita bonita y angelical, de cabello oscuro el cual le llega al nivel de sus nalgas y realmente despierta apetito sexual y yo ya estaba concentrado en abrir ese ojete.

    Todo parecía como mecánico, siguiendo instrucciones y luego ellos pasaron a la habitación donde José trabajaría en dilatarle el ojete y yo aparecería cuando el me llamara y Carmen debería estar por encima de José y dejándome expuesto su culo para la doble penetración. Después de todo, Carmen había acordado que fuese yo quien le penetrara por el culo. Cuando me llamaron 20 minutos después, aquel cuarto olía a sexo mezclado con el aroma de unas velas aromáticas. La verdad que tuve que masajear mi verga para que esta reaccionara y poderme poner el condón. Esta solo reacciono cuando vio el culo bien formado de Carmen.

    Tenía un tatuaje de jeroglíficos al nivel de su espalda baja o en esa línea donde comienzan sus nalgas. Unas nalgas que se miraban firmes y deliciosas. Nunca había estado en esta condición, pero me concentré en ese orto y le eché lubricante a mi verga cubierta por el profiláctico y me subí a la cama en posición para penetrarla. Ella me tomó de la cintura con una de sus manos como señal de freno. Sintió mi verga en su entrada y solo me dijo suavemente: -Vaya despacito.

    Su esfínter estaba ya dilatado y se notaba que esta chica practicaba el sexo anal y aunque gimió de dolor cuando mi glande entró, fue cuestión de segundos en deslizarle casi mis 21 centímetros en el culo apretado de Carmen. A pesar del profiláctico, podía sentir el movimiento de la verga de José con su lento vaivén. En este caso era Carmen quien impondría el ritmo, pues la verdad era la única que podría dirigirlo. Yo me movía al ritmo de ella y creo que José hacía lo mismo. Yo hacía todo el esfuerzo para no dejar caer todo mi peso y por mi altura podía apoyarme en el espaldar de la cama, el cual era de madera sólida.

    Era tanta su excitación que de repente Carmen encontró el placer que buscaba y me pedía que la perforara con embestidas más fuertes y a medida que lo hacía esta chica comenzó a sudar de su espalda y su piel se puso eriza y pude sentir sus contracciones. No hacía mucho ruido, pero se le oía un chillido al morderse ella misma los labios. José se había corrido y parecía que se desarmaba la conexión, pero Carmen sabía que mi verga estaba sólida y permitió a José salir de bajo de ella y solo se quedó en cuatro cuando la embestía. Carmen solo me decía: ¡Usted si tiene verga! ¿Cómo me dejara de abierta ese hoyo? – Después de tanto darle por unos diez minutos más, me corrí y me fui a lavar la baño a solas.

    Hubo una segunda penetración, pero esta vez yo le penetraba la concha, pero esta mujer montando, es un remolino de orgasmos. Para cuando José llegó a penetrarla por el culo, esta se había corrido tres o cuatro veces. Estábamos a solas y ella me preguntó: – Esto lo debemos de repetir usted y yo solos… ¿Le gustaría regresar a solas algún día? – Le respondí en afirmativo y seguimos cogiendo hasta que José llegó a darle por detrás mientras Carmen me montaba. Ya no escuché que se corriera y solo José hizo el ruido cuando eyaculaba y me quedé con Carmen para dejarle ir mi segunda corrida por el culo y solo me tomó cinco minutos desde que se puso en posición de perrito.

    Me retiré después de dos palos y dejé a José y a Carmen para que follaran toda la noche, que asumo que es lo que hicieron. Esta ha sido mi única experiencia de esta índole y que, si no fue tan mala, nunca me he sentido confortable mirando desnudo a otro hombre frente a mi o estar desnudo frente a alguien más de mi propio sexo. A los días me llamó Carmen, pues le había dejado mi tarjeta y mi invitaba a otra aventura, pero en esta ocasión solo entre los dos. Llegué pues era además de bella, era una mujer fogosa en la cama.

    En una de esas ocasiones que llegué a follar con ella me decía, que siempre le había sido infiel a su marido, pues ella buscaba cosas nuevas y que el sexo oral o anal, eran cosas que su marido miraba como aberrante y mucho menos imaginar que a su mujer se la clavaban dos hombres a la vez. Era algo que Carmen fantaseaba y que solo con un tipo como José sabía que podría lograr. Me decía que José no le gustaba, pero que era insistente y que era por eso por lo que había terminado cogiendo con él. Solo le di en tres ocasiones más en hoteles, pues eso de llegar a la cama donde coge con su marido como que no va conmigo. Hasta el momento Carmen y su marido siguen juntos, mientras José ya se divorció una segunda vez.

  • Solas o en compañía

    Solas o en compañía

    Este relato nace en unos de esos días vulnerables para mí, en mi ciudad, en mi Valencia querida, sentada en mi sofá preferido donde tantos momentos buenos he pasado, pienso con los ojos perdidos en un horizonte mirando al mar en este tiempo atrás, en los últimos meses de mi vida, en mi novio y en mi amante, en mis dos amores y en una nueva amiga, amores inesperados, relaciones imposibles y en mi estado de Telegram, estado físico actual… solo puedo decir que estoy triste.

    Estábamos en el hermoso estado de Texas, Mario y yo habíamos aterrizado no hacía ni 15 minutos, aprovechando unos días de vacaciones y motivados en gran parte por la insistencia de una gran amiga que vivía aquí desde hace relativamente poco tiempo, una amiga de esas que no conocemos, ya que es fruto de las redes sociales, una amiga aproximadamente 20 años mayor que yo y de la misma edad que Mario. La verdad, quien nos iba a decir a nosotros que aquel viaje marcaría el resto de nuestra vida de una manera que todavía no éramos capaces de ver, una aventura a la que nos vimos abocados sin remedio, zambulléndonos de cabeza sin pensarlo dos veces y eso que estábamos avisados de los gustos y del tipo mujer que era nuestra amiga, aunque todo hay que decirlo, tampoco pusimos ningún reparo a que ocurriera.

    Lizbeth era una mujer como de las que ya no encuentras a su edad, un torbellino de mujer con las cosas muy claras, de esas que no preguntan, si algo le gusta, si algo le hace disfrutar, no la vas a parar hasta que lo consiga, una mujer realmente guapa que pasada la cuarentena esta igual de hermosa que hace años, parecía que la edad no pasaba por ella, un cuerpo de infarto, un reclamo para la vista de cualquier hombre, curvas de una diosa griega, pechos que llaman a adorarlos y entre dos muslos bien contorneados se escondía una vulva depilada y caliente, el día que la vimos en el aeropuerto de Houston, George Bush, tanto Mario como yo nos quedamos con la boca abierta, nos imaginábamos una mujer exuberante, pero no tanto, unos zapatos de tacón preciosos un pantalón vaquero que la quedaba a las mil maravillas realzando sus piernas y delatando un culo increíble, con una camiseta blanca de Pink Floyd, donde no podías dejar de fijarte en los dos senos tan hermosos que a buen seguro escondían aquel trozo de tela. Justo a su lado su hijo, un hombre de unos 24 años, dos años menos que yo que en esos momentos contaba los 26 años.

    Los primeros días pasaron entre risas y paseos, enseñándonos todo lo que podían ya que solo el estado de Texas es más grande que España, poco a poco fue cimentando una gran amistad entre los cuatro, nos íbamos abriendo cada vez más los unos a los otros, por las noches Mario y yo solíamos follar gran parte de la noche y escuchábamos los gemidos de Lizbeth como si ella también estuviera follando y nos preguntábamos con quién, aunque para ser sincera tampoco me importaba y no le dimos mayor importancia, a mí solo me importaba que Mario me hiciera temblar hasta la extenuación al meterme aquella polla tan dura que tenía, una de las cosas que más me sorprendió de él cuándo nos conocimos y nos acostamos por primera vez, aunque no fue eso realmente lo que me enamoro de él, aunque también.

    Era un día caluroso cuando todo paso, cuando todo empezó, aquel fin de semana habíamos alquilado una cabaña en un pueblecito con mucho encanto donde nos comentaron que se podían degustar unas de las mejores carnes en barbacoa de Estados Unidos y por supuesto de Texas, mientras los chicos salieron a comprar los ingredientes para la barbacoa, nosotras nos dedicamos a una de nuestras pasiones… las compras, zapatos, bolsos, vestidos, lencería, maquillaje, no había nada que se resistiera a la voracidad de nuestras tarjetas, así que llegamos al apartamento cargadas de bolsas y con un calor en el cuerpo que no podíamos casi ni dar un paso más, dejamos las bolsas en el recibidor y nos dirigimos al frescor del aire acondicionado en el salón, con la mala fortuna que no encendía así que nos tuvimos que conformar con los grandes ventiladores de techo, no era lo mismo, pero por lo menos movía el aire, eso y unas limonadas que Lizbeth preparo para refrescarnos empezamos a respirar algo mejor, las dos aun con calor nos empezamos a sentir más cómodas, empezamos conversaciones de esas que no llevan a ninguna parte, salvo por un interés más sexual que otra cosa y en eso Lizbeth era una verdadera especialista, sin darte cuenta estabas desnudando tu alma, cuando no tu cuerpo, una conversación amena llena de matices sexuales y cuando te dabas cuenta ya estabas atrapada en pequeñas insinuaciones sobre nuestros cuerpos, cuerpos sudados y calientes a pesar de los ventiladores y las limonadas.

    Era toda una artista y cuando supo que estaba más que receptiva, Lizbeth, se quitó la camisa y el pantalón que llevaba para estar más cómoda, la verdad que a mí al principio me incomodo un poco más cuando pasaba sus manos por su tripa, por encima de sus senos levantando un poco el sostén para aliviar el calor.

    “Lara, no seas tonta, estás asada de calor, quilate el vestido y verás que cómoda te encuentras”

    “Ya, pero y si llegan los chicos en estos momentos, mira que tu hijo”

    “Pero no seas tonta, por lo que oigo todas las noches, Mario ya te ha visto incluso sin las bragas y en cuanto a mi hijo… Mi hijo a mí, también y tú realmente tienes lo mismo que yo entre las piernas, ja, ja, ja, así que no se va a asustar”

    “no, no, no es que se asuste él es más que nada por…”

    “Anda tonta, ven, acércate”

    Me acerqué un poco a Lizbeth, cogiéndonos un momento de las manos y mirándonos a los ojos nos quedamos en silencio, sus ojos me tenían atrapada, sus manos suaves acariciaban las mías con ternura como las de una madre a su hija cuando está preocupada, era como si me quisiera tranquilizar por algo, pero no comprendía que realmente el problema era ella, me sentía abrumada, me sentía muy unida a ella, notaba como todo mi cuerpo gritaba, como las órdenes de mi cerebro eran claras, que me echara encima de ella y la besara, la acariciara, era una sensación tan extraña, algo que deseaba y no comprendía.

    “Te encuentro nerviosa Lara”

    “Yo, no, no estoy… Es solo que…” No conseguía terminar ninguna de las frases que empezaba.

    “Lara, no lo estés mi amor, mira, ponte más cómoda, hace mucho calor, déjame que te ayude, pero no estés nerviosa, en el momento que quieras parar dímelo”

    Sus manos se dirigieron a los botones frontales de mi vestido que desabrochaba de uno en uno, sin dejar de mirarme y de sonreírme cuando nuestros ojos se cruzaban, yo la dejaba hacer, no sabía por qué, pero quería participar de alguna manera en aquella escena, mi respiración se aceleró cuando empujo los tirantes de mi vestido fuera de mis hombros, cayendo hasta la cintura, Lizbeth se acercó más a mí chocando con sus muslos los míos, con una mano me recogía el pelo de la cara y con el anverso de la otra pasaba lentamente por mi brazo, veía como sus labios rojos se iban acercando más a los míos, era el momento de parar, pero no podía, estaba hipnotizada por ella, por su belleza, su melena rubia caía por encima de sus hombros tapando sus pechos, echó las manos atrás para desabrocharse el sostén, se recogió el pelo con sus manos por encima de la cabeza haciéndose un pequeño moño, dejándome ver dos hermosos senos frente a mí, sus pezones hinchados en el centro de dos enormes areolas de color marrón claro que me atreví a recorrer con mis dedos. Al final nuestros labios se unían en un vano intento de refrescarnos, no obstante fue todo lo contrario, mi cuerpo empezaba a sudar por fuera y por dentro, su lengua recorría la mía a la vez que mis manos buscaban el cierre de mi sujetador y una vez hecho nuestra piel se unía aplastando sus pechos a los míos.

    Las dos nos besábamos y acariciábamos sudorosas nuestros cuerpos, el sabor salado de su piel, el sabor de sus pezones, nuestros jadeos y gemidos, fueron previos a que nos levantásemos del sofá donde estábamos sentadas, mi vestido enseguida cayó al suelo y con dos pataditas los saque de mis pies, en el ventanal nos veíamos reflejadas las dos besándonos, metiendo su mano en mi braga y la mía en la suya, su vagina tremendamente mojada, tanto o más que la mía, notaba como sus bragas estaban tan húmedas como las mías, los primeros gemidos en nuestra boca eran el resultado de que las dos estábamos realizando sendos masajes circulares a nuestros clítoris, esa imagen que de seguro que Mario y su hijo Erick no olvidaran en la vida, dos mujeres una con bragas rojas y la con ella blancas se besaban sin frenesí, con sus lenguas bailando fuera y dentro de ellas, dos mujeres dándose mutuo placer con sus manos por debajo de las bragas, jadeantes, dos mujeres todavía con los zapatos de tacón puestos en medio de aquel salón caluroso.

    Mi primera acción fue la de parar, miraba a Mario y no distinguía un enfado aparente, tampoco otro sentimiento, muy al contrario que Erick que dejaba las bolsas en el suelo y se quitaba la camisa, después con la mano derecha se apretaba el bulto que tenía entre las piernas, Mario nos miraba de arriba abajo, no perdía ninguna de las acciones que Lizbeth seguía haciendo en mi cuerpo, besándome los hombros, el cuello, metiendo toda su mano por debajo de mis bragas, haciendo que tuvieran vida propia, como se abultaban una y otra vez sobre mi vulva cuando metía y sacaba los dedos de mi vagina, me miraba a la cara y veía las expresiones de placer en mi rostro tal y como las veía cada noche, mis ojos le llamaban a que participara con nosotros en lo que fuera aquello, ya Erick se había desnudado por completo y abrazaba a su madre por detrás, besándola, acariciándome también a mí y separando las bragas de su madre por detrás para poder meterle la polla, Erick se había puesto tan caliente, tan excitado en ese momento empecé a notar su polla en mano por debajo de las bragas de su madre, quería entrar como fuera en la rajita húmeda de Lizbeht, mis dedos se apartaron del interior de la vagina de mi amiga para cogerle la polla con mi mano y tras unos masajes de arriba abajo rozando los labios de Liz, la situé en la dirección apropiada para que la pudiera penetrar, ahora solo faltabas tú y no sabía que ibas a hacer, hasta que me sonreíste, dejaste las bolsas en el suelo y te desnudaste.

    La imagen del ventanal era la de dos mujeres en pie abrazadas, dos hombres desnudos a sus espaldas, el olor a nuestros sexos se empezaba a notar en el salón, las dos estábamos tremendamente excitadas y mojadas, las dos con las pollas de nuestros amantes entre las manos, la de Erick en la mía y la de Mario en la de Liz, ambas pollas apartando la tela de nuestras bragas por detrás, ambas pollas en compañía de nuestras manos penetrando en nuestras vaginas, notaba los besos de Mario en mi cuello, notaba los labios de Liz en mis labios, la mano de Erick apretándome un pecho, realmente estaba fuera de mí, realmente estaba haciendo lo que más me gustaba en el mundo y era disfrutar de mi cuerpo con mis amigos, sentirme amada, sentirme follada.

    Mario y Erick tiraron de nosotras para despegarnos, querían estar con nosotras, pero a solas, sentía ahora la espalda húmeda de sudor de Lizbeth sobre la mía, sus glúteos apretados a los míos cuando sentí como Erick le quitaba las bragas, Mario me apretaba contra él me besaba como nunca me había besado, nos separábamos de ellos y ya estaba casi tumbada en el sofá, las manos de Mario en mis bragas bajando por mis rodillas, cuando veo que Lizbeth se acercó a nosotros y le dice algo al oído a Mario, este me mira y termina de quitarme las bragas para decirme.

    “Disfruta Lara”

    No sabía que me quería decir hasta que no tuve a Erick casi encima de mí, mis piernas abiertas recibían su cuerpo con una enorme erección en su polla buscando la entrada de mi vagina, sus labios se unieron a los míos y de reojo veía a Liz con una rodilla apoyada en el reposa codos del sillón dándole la espalda a Mario y este con su polla en la mano buscando la entrada de la vagina de Liz, hasta que por fin la encontró metiéndola despacio hasta que desapareció por completo dentro de ella a la vez que un grito salía de la boca de Liz, sus ojos me miraron para después cerrarse y con la cara descompuesta de placer recibía una y otra vez la polla de mi chico. Erick me hacía desearlo cada vez más, mientras que Mario y su madre follaban a buen ritmo, los dos fundiendo su deseo, con la polla de Mario saliendo prácticamente blanquecina por el flujo de Liz, Erick metía el capullo en mi vagina para luego sacarlo, golpearme con él, mi clítoris y meterlos entre mis labios húmedos, para terminar metiéndomela de golpe con un fuerte empujón que movía todo mi cuerpo hacia arriba y me hacía gritar bien alto cada vez que me penetraba, luego la sacaba otra vez y volvía a la casilla inicial del juego, estaba como loca porque terminará, estaba loca porque me la metiera y ya no la sacara, entonces Erick metió su lengua en mi boca y con sus fuertes brazos me levanto, con las manos me sujetaba de las nalgas y uno, dos pasos me apretó contra la pared, cogió mis piernas para que las entrelazara sobre su cuerpo con mis zapatos de tacón todavía puestos, con una mano busco su polla la puso sobre la raja de mi vagina que rezumaba flujo y con un gran empujón me la metió tan dentro que levanto mi cuerpo varios centímetros por la pared.

    El grito que lance al ser ensartada por aquella polla hizo que Liz y Mario nos miraran, Mario seguía fallándose a Lizbeth y está entre gemidos y gritos me miraba y sonreía devolviéndole yo el gesto, estaba viendo en mí su rostro el placer cada vez que su hijo la follaba y yo en ella el placer que Mario me daba cada día, nuestros cuerpos se movían al unísono cada vez que nos penetraba, cada empujón subía y bajaba nuestros pechos que bailaban sobre nuestros cuerpos, yo subía y bajaba por la pared sintiendo como la polla de Erick entraba y salía de mí, sin poder hacer nada más que recibirla, le besaba y mordía el cuello, le arañaba con mis uñas la espalda cada vez que la sentía tan dentro de mí, los gemidos de los cuatro se fueron haciendo más intensos, los gritos de Liz y míos más altos, casi como si lloráramos, el sonido de sus penes al entrar en nuestras vaginas cada vez más y más rápidos, hasta que uno a uno fuimos estallando en varios orgasmos, yo conocía bien los gemidos de Mario, veía la cara de Liz descompuesta cuando empezó a temblar poco antes que yo, cuando Erick dejando que apoyara una pierna en el suelo y cogiéndome la otra por el muslo me empezó a penetrar tan profundo y tan fuerte que notaba su polla casi atravesándome el útero, un minuto después de que mi cuerpo sintiera un orgasmo tras otro sentí como descargaba dentro de mí su cargamento caliente de semen, tanto que enseguida empezó a resbalar por mis muslos a la vez que Erick me gemía al oído metiéndose mi lóbulo en su boca.

    Los cuatro terminamos sudando y jadeando, la respiración acelerada y un olor a semen y flujo vaginal envolvía el salón, mientras los chicos se sentaban en el sofá Liz y yo nos pusimos de pie, con los muslos regados de semen nos dimos de la mano y nos besamos, nos miramos a los ojos y como si supiéramos que íbamos a decir nos dirigimos a la planta de arriba, al dormitorio dejándoles un recado a los dos.

    “El primero que suba nos tendrá solo para él, sí quiere, también nos puede compartir, si quiere”

    Dicho esto subimos las escaleras riendo como dos niñas tontas y nos tumbamos en la cama una enfrente de otra acariciando nuestros pechos y preguntándonos que tal nos habían follado, tanto Mario como Erick, realmente yo no podía decir nada malo, había sido realmente impresionante, desde que empezó hasta el final había sido un ir y no parar de sensaciones increíbles, así como Mario con ella, digamos que nuestros chicos habían cumplido y les dábamos más que notable alto a los dos y el sobresaliente estaba por venir. En eso estábamos las dos entre risas y besos cuando los dos y de forma casi militar entraban por la puerta, nos miraban recelosos de lo que estábamos hablando y mientras se arrodillaban en la cama cociéndonos de los tobillos y tirando hacia ellos a la vez que nos abrían las piernas nos interrogaban a las dos a la vez.

    “Tenéis ganas de jugar, verdad”

    “Mira que sois putillas las dos”

    “Nosotros os vamos a dar más rabo, por eso no os preocupéis de que hay para las dos”

    “Vais a gritar como locas ahora, mañana os va a doler hasta el coño de los zorritas que estáis”

    “A ver quien lo tiene más mojado, a ver quien es la primera”

    De la palabra, pasaron a la acción, nuevamente con parejas cambiadas, nuevamente sentía la polla de Erick entrar dentro de mí, pero esta vez los dos parecían haber hablado abajo, porque si uno nos la metía con muestras piernas en sus hombros, el otro igual, cuando uno nos ponía en plan perrita, el otro también, lo hacíamos todo simétricamente, tanto es así que Liz y yo nos corrimos a la vez dos veces, la última mientras nos penetraban por detrás con nuestro culo en pompa, nuestras manos unidas apretándose con fuerza mientras nuestros labios se dejaban de besar para gemirnos y gritarnos echándonos el aliento de uno de los orgasmos más deliciosos que yo particularmente he tenido y que Erick me estaba regalando y una vez más nuestros coños rebosantes de semen al correrse los dos tan dentro de nosotras que realmente sentimos esas descargas tan abundantes, a tanta velocidad que atravesaron nuestros úteros.

    ¿Barbacoa?, la barbacoa podía esperar al día siguiente aun con las bolsas de la carne en el pasillo sin que ninguno se acordara de ellas. Terminamos la sesión a no menos de las cinco de la mañana, que decir que el resto del viaje seguimos follados los cuatro, que decir que tanto Mario como Erick entraba y salían de nosotras a discreción, tanto con una como con otra, el viaje tocaba a su fin, Lizbeth y yo nos hicimos casi inseparables, aún seguimos hablando y escribiéndonos a diario, contándonos nuestra vida tanto mundana como sexual, me comento que tenía un amante 15 años mayor, yo le confesé que Mario no era mi novio sino mi amante con el que había decidido irme de vacaciones en vez de con mi novio que se había quedado trabajo, pero había una cosa que en un principio ni ella ni yo nos atrevimos a contarnos, llevábamos las dos tres meses de falta, aquellos días de locura tuvieron consecuencias en nuestra vida, estábamos de casi tres meses cuando nos sinceramos la una con la otra y lo que era peor no sabía si los niños iban a ser de Mario o de Eric, lo único que sabía de seguro es que no eran de mi novio.

  • Afuera del estadio de CU

    Afuera del estadio de CU

    Hola de nuevo, en esta ocasión nos fuimos al cine por la mañana, como nos gustaba, pero lamentablemente no encontramos alguna película que nos interesara ver, así que decidimos tomar un café y desayunar en el área cultural de CU, durante el desayuno me comentó:

    I: oye y si vamos al estadio, solo para pasear un rato más, aún no quiero regresar a mi casa, además mi papá está ahí y ya vez que no te deja estar mucho tiempo conmigo cuando no va a trabajar.

    Yo: ok, está bien, me gusta la idea.

    Terminamos el desayuno, pagamos y nos dirigimos al estadio, ya afuera del estadio, estábamos viendo los murales y el pebetero cunado me dice:

    I: vamos a ver si nos podemos asomar al campo

    Encontramos una rampa donde podíamos subir hasta la reja y poder ver un poco del campo, ahí al estar viendo hacia el campo me dijo:

    I: te imaginas que me pudieras meter tu verga aquí??

    Yo: pues la verdad lo veo un poco complicado, porque por esta zona se ve que pasa gente que está haciendo ejercicio.

    I: pues eso es más excitante no crees?

    Mientras ponía su mano sobre mi pantalón y comenzaba a sobar mi pene, que poco a poco reaccionaba a sus caricias, nos comenzamos a besar y yo le tocaba sus nalgas sobre su pantalón, me volteo y me recargo en la reja, desabrochó mi pantalón y metió su mano,

    I: ya vez, ya la tienes como me gusta, dura y lista para que me la metas, metemela rápido.

    Yo: debemos de estar abusados con cualquier ruido, ya se ve más movimiento.

    La gente pasaba por la parte de abajo, unos corriendo y otros en bicicleta, así que varios aprovechaban las rampas para usarlas y pues no podríamos saber si subían hacia nosotros o pasaban, la verdad era mucha la adrenalina que ambos teníamos, además era medio día, mucha luz!! Seguimos fajando por un rato, logre meter mi mano izquierda sin desabrochar su pantalón y sobaba su vulva de arriba a abajo y sentía su humedad, mientras ella en un momento que pudimos ver qué no viniera nadie, saco mi pene del pantalón y le dio una rica mamada, solo para humedecer un poco más y masturbarme con mayor rapidez, saqué una de sus tetas de su blusa y le lamí sus pezones que ya estaban erectos, los dos estábamos muy excitados, así que sin decirnos ni una palabra, ella me dio la espalda, viendo hacia donde podría subir la gente y se bajó el pantalón , hice a un lado su ropa interior y se la metí de un solo movimiento, dio un ligero grito de excitación y comenzó a mover sus caderas como solo ella sabía, los movimientos al principio lentos y después en círculo, lo que yo aproveche para sujetarla de la cadera y jalarla con más fuerza en cada metida.

    I: ahhh, es muy rico coger así, sintiendo que alguien nos puede ver, mmm… dame más rápido estoy por venirme!!!

    Comencé con el mete y saca más rápido, y cuando sentí que sus piernas comenzaban a perder fuerza, señal que estaba a punto de venirse, me chupe un dedo y se lo puse en la entrada del ano.

    I: mmmm… Ese dedo me gusta mucho donde estaaa. Sus gemidos cada vez eran más fuertes y el ruido de nuestros sexos eran cada vez más intensos.

    Yo: estoy por venirme!! Dije eso y ella se vino de manera casi inmediata, sus pierna se doblaron un poco, a lo que la jale más hacia mi y también me vine dentro de ella, llenando su vagina de mi semen,

    I: ahhh que ricooo, no lo saques aún, deja que solo se salga, eso me gustaaa.

    Cómo pudimos nos sentamos, y así como estábamos ella se dio la vuelta y se puso de frente a mi, nos tapamos las piernas con una sudadera que llevábamos y nos dimos varios besos muy húmedos que no nos dimos durante que cogíamos, pasaron unos escasos 5 minutos y por la rampa subió un muchacho en su patineta, se nos quedó viendo y solo nos saludo y se fue, mi pene salió de su vagina y nos quedamos quietos por un rato, para poder comprobar que no estuviera el muchacho cerca, nos acomodamos la ropa y nos quedamos un rato abrazados ahí sentados.

    I: una más de mis fantasías cumplida, esta no te la había dicho, pero se que te gustó cómo a mi, para la otra hacemos la que tu quieras.

    Yo: la verdad muy excitante pero muy arriesgada, aún así muy muy bien.

    Gracias por leer, ya será en otra ocasión que les cuente otro relato, saludos.

  • Una tarde de películas

    Una tarde de películas

    Siempre he mantenido relaciones, pero agarrar a Jan de pareja fue una de las mejores experiencias, desde el comienzo me gustaron sus nalgas prominentes, y sus senos de un tamaño considerable.

    A lo largo de nuestro noviazgo tuvimos varios encuentros que llamaron la atención en mi memoria, y hoy les quiero relatar el primero, nosotros vivíamos en Guadalajara, teníamos un par de semanas viviendo juntos cuando mi hermana y mi mejor amigo vinieron a pasar la tarde viendo películas; el día transcurrió de lo mas normal, vimos un par de películas, comimos pizza y volvimos a ver una tercera película, tras decidir que se quedarían en la casa a dormir, cosa no tan brillante pues solo había una cama.

    Jan es una chavita blanca de 1.60 cm senos 34C, y un trasero redondito y bien parado; Rubí por su parte mide 1.70 aperlada senos 34B, y un trasero redondito aunque ligeramente más pequeño.

    Para la cena salimos Poncho (mi amigo) y yo a comprar tacos, y a mi amigo se le ocurrió la brillante idea de encuerarlas, cosa que me causo mucho morbo; con la excusa de ponerse cómodas podríamos disfrutar de un momento viendo a la pareja darse un faje, y si se pudiera algo más. Tras haber terminado esa conversación a realizo una sugerencia adicional, aventando sobre la mesa la posibilidad de tener relaciones los dos en la misma cama.

    En la cena todo transcurrió normal, y al momento de ponernos cómodos, mi novia se retiró a buscar algo de ropa y ponerse cómoda, mientras buscaba algo similar para mi hermana, dando la oportunidad de mirar a Poncho y Rubí darse un agasajo, mientras este le levantaba la falda proporcionando una vista panorámica de tan delicioso trasero, el cual miraba por primera vez. Al terminar de ponerse cómoda Jan regreso y le proporciono el cambio a Rubí, cosa que hizo que saliera de la habitación por unos minutos, mismos que aproveche para regresarle el favor a mi apreciado cómplice, cargando a mi querida abriéndola de pies dando el mejor panorama de sus nalgas mientras con el pretexto de un faje le enseñaba el trasero en forma de corazón a mi amigo, dando una vista espectacular.

    Al comenzar la cuarta trama que vimos todo parecía de lo mas normal, hasta que me anime a comenzar un agasajo superficial lo que envalentono a mi cómplice a seguir el ejemplo, y a seguir con mayor ímpetu, hasta que las damitas hicieron la observación que una de las dos parejas tendría que retirarse de la cama, a lo cual ambos objetamos retirarnos de ella, por lo cual envalentonados nos retamos a ver quién se achicopalaba primero, Jan fue la primera en quitarse la blusa y desabrochar el short sacando la verga y llevándosela a la boca, mostrando total dominio de nuestra cama, ante esta escena Rubí estaba atónita, pues nunca había presenciado mi masculinidad, pero sin querer ceder la cama hace lo mismo. Ambos disfrutamos la escena mientras agasajábamos cada uno a la pareja.

    Después de un rato ya ambas sin blusa, y sin short decidimos jugárnosla y poner a ambas en 4 a ver quien terminaba primero, y antes de penetrarlas tomamos un tiempo para disfrutar de esas nalgas juntas, era un placer ver ambos culos al aire, empotrándolas con ritmo y excitación, sin dejar de ver el culo que teníamos por un lado hasta que poncho me hizo la seña para que le diera chance de palpar el culo de Jan, yo accedí, mientras metía mi mano en ese durazno que lleva por cola Rubí. Al percatarse Rubí comenta si podríamos cambiar por unos minutos cosa que a Jan le fascino pues al instante respondió, sin esperar a que dijésemos algo, y sin hacer otro movimiento cambiamos, yo por mi parte me concentre en disfrutar ese culito que me toco, pues no sabría si volvería a ocurrir, mientras Poncho enchufaba a Jan, tras un rato ambos terminamos, y decidimos volver a coger cada quien con nuestra respectiva pareja, mientras esporádicamente tocábamos la de al lado por morbo, cosa que resulto tan erótica.

    Ya para terminar esa madrugada espeluznante, a Jan se le ocurrió la brillante idea de dormir intercalados por ratos para poder seguir disfrutando, cosa que hicimos, e incluso seguimos haciendo.

    Pero ahí termino la primera noche que compartimos cama con tan buena relación.

    Continuará…

  • Chat fetichista y cita a ciegas

    Chat fetichista y cita a ciegas

    Nos conocimos en un chat fetichista al que ambos entramos por curiosidad. A mí, siempre me ha atraído practicar el sexo oral algo sucio y me llamaban la atención las chicas que decían que mojaban mucho, o incluso las que vendían sus bragas usadas de varios días.

    Me ponía ese olor o incluso llegar a probar ese sabor, pero nunca había llegado a más, porque las chicas son bastante pudorosas cuando practicas el sexo oral. Pregunte si alguna llevaba las bragas mojadas o sucias y así es como comenzamos a chatear por privado…

    La cosa fue subiendo poco a poco de tono, yo le exponía mis gustos… Le decía que sería capaz de lamer un coñito y un culito mojados y sudados de varios días y ella me decía que mojaba mucho y que le daba morbo que alguien estuviera dispuesto a lamer en ese estado. Así nos calentábamos mutuamente diciéndonos guarradas cada vez mas fuertes.

    Hasta que llega la pregunta del millón, de donde eres?? Sorpresa éramos de dos ciudades del nordeste de España que están relativamente cerca y Elena acudía alguna de vez de compras a mi ciudad. Pero claro, una cosa es hablar del sexo por internet y otra muy diferente quedar, además con todas las guarradas que nos habíamos dicho lo más lógico era pensar que la otra persona era un pervertido o un salido. Tampoco sabíamos nada del físico de la otra persona

    Después de chatear varios días, cada vez nos apetecía más quedar y poco a poco vas perdiendo el miedo. Como no queríamos mostrarnos por internet (no enviamos fotos) ni queríamos dar datos personales como el tlf, ideamos una fórmula para conocernos. Quedaríamos en el centro de mi ciudad, en una cafetería bastante concurrida, yo estaría allí sentado tomando un café y Elena simplemente tenía que entrar y si le gustaba, darse a conocer. Ella iba a venir de compras a mi ciudad y le pareció buena idea, ya que podría salir del bar sin que yo nunca supiese ni quien era. Elena sabría quien era yo, pero yo nunca sabría quien era ella.

    El día en cuestión, yo estaría en una cafetería y acordamos que sobre la mesa tendría un café cortado y un periódico (El café estaría entero y el periódico sin abrir). Después de estar mirando a cada mujer que entraba, decidir empezar a ver mi móvil para no volverme loco y una de las veces cuando levante la vista del móvil, la vi frente a mi mesa.

    -Miki eres tú??? Me dijo algo avergonzada.

    -Si claro, eres Elena??

    -Si soy yo, no te esperaba así.

    -Y como me esperabas??

    -Pues más mayor y no se quizás algo más gordo.

    -Bueno gracias, por lo menos algo tengo ganado ja ja

    Los dos nos echamos a reír y la conversión sirvió para quitarnos el miedo. Yo la verdad que si la había imaginado así, tenia unos 10 años menos que yo, rasgos latinos muy marcados y tenia un poquito de sobrepeso, que hacía que tuviera unas nalgas y unas tetas espectaculares. Era muy morena y algo bajita, llevaba unos pantis y una camiseta ceñida con un gran escote. Yo tengo los 40 años, pero como estoy delgado, porque me gusta mucho correr e ir al gimnasio tal vez aparente menos, o simplemente ella esperaba un cuarentón, de cualquier forma habíamos empezado con buen pie.

    Si Elena se decidía a presentarse, nuestra idea era alquilar una habitación en un hotel y pasar allí la tarde, haciendo todas nuestras fantasías realidad. Así que después de tomar el café y charlar un poco, nos fuimos para el hotel. Elena me miraba como avergonzada, y me sonreía.

    -Que te pasa Elena?? No estas segura, no te apetece…?? Le pregunte.

    -Si si, estoy más segura que nunca, y me apetece mucho, pero me da vergüenza

    -Bueno a mí también me da vergüenza.

    -No, no es eso, es que no te esperaba así, tu vas todo trajeado y yo he venido sin arreglar, me tendrías que haber avisado y me hubiera puesto otra ropa, me hubiera maquillado…

    -Que más da?? Eso no importa, yo voy así por mi trabajo…

    -Pero me gustaría gustarte, que me vieras guapa, y además en tus fantasías me dijiste que viniera con mis braguitas mojadas, después de todo un día, y ahora me da mucha vergüenza estar así de sucia.

    -Pero si me has gustado mucho, me pareces guapísima, y por supuesto quería que vinieras con esas braguitas mojadas que estoy desando probar.

    Mis palabras, creo que no llegaron a convencerla pero la relajaron un poco, fuimos a la recepción de un bueno hotel y pedimos una habitación. De subida en al ascensor ella volvió a preguntarme si no era mejor que primero se diera una ducha… Yo sin darle tiempo a continuar la bese como si fuera mi novia, y le dije:

    -Elena tranquila, me encantas eres guapísima, tengo 10 años más que tu y para mi es un sueño estar contigo, y disfruta del momento que llevamos días soñando.

    Ahora si se tranquilizo y su actitud cambio. Comenzó a besarme y meterme mano en el mismo ascensor, cuando abrimos la habitación, ya me había quitado la corbata y había comenzado a quitarme la camisa, fuimos dejando la ropa por toda la habitación y nos tumbamos en la cama sin parar de besarnos como si fuéramos dos novios que no se ven en meses.

    Ahora me tocaba a mi empezar el ritual con el que había estado meses soñados; La tumbe en la cama, le quite sus deportivas, y sus pantis, y acaricie su piernas. Me puse a los pies de la cama, cogí sus pies y los bese, ella cerro los ojos, mientras yo seguía besando sus tobillos, sus piernas, hasta poco a poco llegar a su entre pierna. Acerque mi cara a su braguitas y ya puede percibir el olor a sexo que desprendían.

    -Espera, de verdad no quieres que vaya al baño y…

    Sin dejarla terminar, puse mi dedo en su boca en señal de silencio y le di un pequeño beso, volviendo hacia su entrepierna.

    Le retire las braguitas, eran rosas y negras y podía verse como estaban mojadas, con una gran mancha central de fluidos blanquecinos y restos de pis o sudor, las olí guiñándole un ojo y ella me sonrió. Baje hacia su coño, donde el olor era todavía más fuerte que en sus braguitas y comencé a jugar con mi lengua en su clítoris, que ya estaba mojado. Ella cerro los ojos y se entregó al placer

    Cuando ya note durito su clítoris, pase toda mi lengua por su coño, estaba todo viscoso y sabia a una mezcla de fluidos y pis, al principio sabia y olía fuerte y me dio un poco de asco, pero aquello era con lo había fantaseado durante mucho tiempo y el morbo pudo mis reticencias. Para entonces Elena ya estaba totalmente relajada y comenzaba a gemir y darme ordenes:

    -Vamos papi, chupa fuerte, me decía. Te gusta mi coño caliente???

    Yo no podía ni contestar y cada vez lamia más y más fuerte todo su coño, después de haber limpiado bien sus fluidos abrí más su entrepierna, para llegar a también a su culo. Tenía un aroma diferente, algo más como a sudor, pero sin pensármelo metí me lengua en él. Aunque su aroma era fuerte sabia salidito, Elena para entonces ya no paraba de gemir.

    La moví hacia el borde la cama, y yo me arrodille en el suelo, así tenia a mis disposición todo su coño y su culo!!! Abrí bien sus nalgas y pase toda mi lengua caliente por su ano hasta dejarlo bien limpio, ella se dejaba hacer y tocaba su clítoris para darse más placer.

    -Ya no tienes que ducharte, ahora ya tienes todo limpito.

    -Si papi, pero quiero que lo limpies un poco más!!! Me encanta tenerte ahí abajo.

    Ella se masturbaba el clítoris y yo lamia su culo y su coño a pares iguales, se incorporó un poco y me metió su dedo en mi boca, luego cuando estuvo bien lubricado lo metió en su culo lentamente mientras me miraba a los ojos. Yo estaba a punto de estallar, lo saco otra vez me miro y me lo volvió a acercar a la boca, yo no me lo pensé y lo chupe sin importarme que hubiera estado en su culito sucio, lo lubrique de nuevo y se lo volvió a meter, mientras con la otra mano seguía masturbándose.

    -Umm me encanta que seas así de guarro papi!!! Creo que voy a correrme en tu boca!!! Pero promete que luego vas a metérmela, quiero correrme muchas veces

    -Siii, hare que te corras todas las veces que quieras!!!

    Ella comenzó a tocarse más rápido el clítoris y estallo en su primer orgasmo, su coño parecía una fuente y yo lamí hasta la última gota. Después ella me aparto, se puso a 4 patas mostrándome todo su culo abierto y me dejo sus nalgas totalmente expuestas.

    Subí a la cama, me puse tras ella apoyando la punta de mi pene en su culito y se la metí lentamente.

    -Vamos papi es todo tuyo, follame!! Es todo tuyo.

    Tenía un culo bien prieto y duro, pero entraba muy fácil gracias a la lubricación que llevaba, poco a poco comencé a follarlo más y mas fuerte!!! Y al mismo tiempo comencé a azotar aquellas preciosas nalgas!!!

    Pero quería saber si Elena era tan guarra como yo, así que saque mi polla de su culo, la agarre del pelo y la gire ofreciéndosela para que la chupara.

    Se giro me miro con unos ojos lujuria y sin dudar se la metió en su boca, me dejo la polla toda chorreante de babas, totalmente lubricada para seguir follando su culo

    Se la metió de un solo golpe y empecé a embestir más y más fuerte, ella con la cabeza apoyada contra la almohada no para de gemir y de tocarse el clítoris. Hasta que yo no puede más, y descargue toda mi leche acumulada durante varios días en su culo!!! Cayendo derrotado junto a ella.

    -No papi todavía no hemos terminado, vamos quiero que folles también mi coño.

    Se incorporó sin dejarme descansar y sin que mi erección se bajara del todo y acerco su boca a mi polla. Estaba sucia con restos de semen y creo que incluso algo manchada de caca, pero ella aparto su pelo y se puso a chuparla!!! Comenzó a limpiarla, mientras me miraba, lamia el capullo, la vega y hasta los huevos, así que mi erección en lugar de bajar volvió a subir.

    Cuando la volvió a dejar totalmente erecta, se acercó a mi cara, y me beso bien sucio, su boca sabia a semen, fluidos y culo, pero me dio igual.

    -Muy bien, ya estas listo para follar mi coño.

    Se monto sobre mi verga, y comenzó a cabalgarme, notábamos como mi semen todavía salía de su culo, resbalando por toda su nalga y cayendo sobre mis huevos!!! Yo acariciaba y mojaba sus pezones y ella tocaba su clítoris, mientras seguía montada en mi pene!!! Tuvo un orgasmo brutal, pero no paro y siguió cabalgando más y más rápido hasta que consiguió que yo también me volviera a correr. Fue brutal volver a tener otra corrida en menos de 5 minutos.

    Después saco mi polla de su coño y volvió a lamerla, pero ahora era yo el que tenía que demostrarle que era tan guarro como ella!!! Así que le di la vuelta para que se pusiera en la postura del 69 y comencé a lamer su coño lleno de leche. Ella gozaba con aquello porque su coño todavía estaba muy sensible, salían restos de mi semen y podía notar como hacia fuerza para que saliera todo el semen que llevaba dentro. Incluso se incorporó un poco, dejado mi boca a la altura de su culo, para que también se lo limpiara, teína semen por toda su nalga y aquello si me dio un poco de asco.

    -Vamos papi, es todo tuyo demuéstrame que eres tan cerdo como decías en tus mail. No es esto lo que querías???

    Aquellas palabras me pusieron a mil y sin pensármelo comencé a lamer todo lo que salía de su culo y de su coño, hasta dejarlo bien limpio, Elena se dio la vuelta y terminamos besándonos, fue brutal besarnos con nuestras bocas llenas de mi semen y sus fluidos.

    Habíamos cumplido nuestra fantasía, y había sido tan placentera como habíamos soñado.

    Chicas si les gusto pueden escribir a [email protected].

  • Todo tiempo pasó si fue mejor

    Todo tiempo pasó si fue mejor

    Todo el tiempo pasado NO fue mejor. Todo tiempo pasado, presente o futuro donde seas tú mismo, sin máscaras SI, ese es el mejor!!!

    9 pm, era esa la hora que fue acordada para nuestra cita, donde no solo se trataba de nuestro encuentro sino que se trataba de quitarme toda máscara que tenía puesta, toda esa yo donde tenía que demostrar una mujer que no era.

    Inicio por contarte que todo empieza por alguien en común que nos presenta, alguien que sabía que necesitaba escapar de casa, una casa de 500 mt2 para mi sola por que quien es mi esposo estaba ausente, (algo que amaba que sucediera porque así llevaba una doble vida, una que no pasa ningún examen de moralidad).

    Entonces esa noche fui a su casa, más bien una finca, y empezamos a tomar tequila! Fue un click con solo vernos y a pesar que estaba acompañado me miraba mi cabello ya que era su obsesión y se fue a dormir sin más, dejándome con el resto de gente.

    Pero al día siguiente no dudó en escribirme y decirme que si nos podíamos ver y tomarnos una botella de champaña y quizá entrar al jacuzzi, y yo sin pensarlo le dije que sí a las 9:00 pm.

    Esa era la hora en que oficialmente estaba dormida, así que no utilizaba más mi teléfono, y me fui a ese encuentro. Llevaba un bikini debajo de mi ropa, porque sabía que iba en serio disfrutar de toda la invitación. Cuando llegué él (a quien llamaré en adelante Miami) estaba perfectamente vestido, el ambiente era delicioso, tenía música, tenía la champaña enfriando, tenía el jacuzzi con espuma, dije en mi mente, que noche!!!

    Empezamos a hablar, a reírnos de la noche anterior y me confesó que se había ido a dormir porque no quería seguirme viendo ahí y no poder acercarse más. La conversación fluía a medida que la botella bajaba, entonces hablamos de quienes éramos, obviamente le dije de mi compromiso y que iba a estar sola por un tiempo 2 meses aproximadamente, y que ese mismo tiempo podríamos encontrarnos de manera casual si todo fluía bien.

    Pues créeme que me quería tirar encima para darle un beso, siempre con un beso mido si habrá química entre ambos, pero me esperé un poco más y fui quien propuso que nos metiéramos al jacuzzi, (yo y mi manera sutil de romper el hielo), él aceptó y allí empezamos a acercarnos más, a tomar más y yo a desinhibirme aún más.

    Cuando por fin ocurrió algo que para mi es perfecto, empezó a llover, la escena que viví en ese momento no se me va a borrar jamás de mi mente, él se lanzó a darme un beso y quedó encima de mí, entonces sentía la lluvia en mi cara, sentía sus labios deliciosos como se resbalaban en mi boca, y luego en mi cuello, su cuerpo me empezó a rozar con la sensación de la espuma entre los dos, y de ahí no pudimos parar.

    No recuerdo cuanto tiempo fue que estuvimos en ese lugar, pero lo que si se, es que no me salí hasta que me penetró, y sentí su verga tan gruesa que me parecía un sueño lo que estaba viviendo.

    Obviamente no me iba a quedar así, quería sentirlo más y nos fuimos a su habitación entonces hice un juego que alguien más me enseñó (que también te hablaré de él), y que es ganador a la hora de hacerlo por primera vez con alguien, el juego de los puntos.

    Se trata de tener disponible el trago que más disfrutes, (te aconsejo que esté helado o frizado) y pedirle a tu pareja que se voltee boca abajo, entonces dejas que tu trago caiga por cada parte de su cuerpo y te lo vas chupando. Inicias en el cuello y tu pareja te va diciendo que tanto le gusta que la beses ahí de 1 a 10. Entonces tienes que estar muy atento porque en adelante antes de tener sexo lo primero que vas a hacer es besar todos esos lugares que tienen 10 puntos.

    Y así empecé con Miami, le besé cada parte de su cuerpo con más champaña, estaba inmovilizado en la cama, no sabía que estaba haciendo pero lo disfrutaba, no sabía cómo era que movía mi lengua, pero le descubrí su punto número 1 y de qué manera lo disfrutamos. A medida que pasaba mi lengua por cada parte de su cuerpo, me aseguraba de tocarle su pene y lo tenía durísimo, así que por momentos le pasaba ahí mi lengua para saborear sus fluidos.

    Luego fue mi turno y aprendió muy bien el juego, cuando estaba por mi espalda me quería morir, luego por mis nalgas y luego en mis pies, no pudimos aguantar más así que me volvió a penetrar pero en una posición que me encanta acostados de lado pero el detrás de mi, y con su mano iba tocando mi clítoris y pasó algo inesperado.

    Finalmente él también me sorprendió, yo estaba como en una película así que quería experimentarlo todo y me dijo que inhalara un frasco con una sustancia (popper) yo alguna vez lo había escuchado, estaba muy de moda tener sexo con esa sustancia pero lo relacionaba con gente ordinaria.

    Pero Miami no es para nada un hombre ordinario, si muy particular pero tiene todo el puto gusto del mundo en las mujeres con que andaba, en los lujos que se daba, carros, viajes, fiestas etc. Así que como él de ordinario no tenía un pelo, pues le di mi confianza y no dudé en inhalar… y… en mi vida había experimentado algo así. Poder sentir cada respiración de él, sentir como la boca se me llenaba de saliva, sentir como mi vagina se contraía y su pene palpitaba más fuerte dentro de mi ufff mi orgasmo se triplicó fue más largo y mas placentero que nunca, es literal que te quieres morir, es algo que quisiera repetir siempre.

    Lo que más amé de ese y de cada uno de los encuentros es que se aseguraba de que yo me viniera primero, mientras me lo metía me tocaba durísimo mi clítoris y me penetraba mas duro cuando sentía que me estaba viniendo.

    Una vez yo explotaba me volteaba para que lo besara en su punto más sensible que era su cuello pero solo con mi lengua, que mi boca se resbalara hasta su pecho y ahí encima de mi apoyado en mis tetas yo cruzaba mis piernas justo encima de su culo para que se viniera dentro de mi. No quería que se saliera de ahí nunca, no quería que se acabara esa noche, no quería irme a mi casa nuevamente y despertar sabiendo que había sido una de las noches más deliciosas de mi vida.

    Lo fue porque si obviamente ya lo había hecho antes, pero no con una persona que me hiciera reír tanto, que fuera tan libre, que amara tanto la música, que viviera solo en una puta mansión (y ser totalmente legal, ya te contaré con qué personajes me metí), que disfrutara tanto la vida, que aparte tuviera ese acento paisa tan marcado, o sea el único requisito que no llenaba en mi lista es que yo estaba casada.

    La del puto problema era yo siempre fui yo y no podía borrar esa realidad.

    Pero después de ese primer encuentro dije ok, estuvo deli, no creo que nos volvamos a ver por lo menos no tan rápido, pero resulta que al siguiente día me volvió a escribir que nos volviéramos a ver y yo whaaat, este man que no tiene pues novia?, o alguien con quien sale y pues no, resulta que un rasgo de su personalidad bien particular es que el man tiene que estar acompañado siempre, y si no le copias esa noche pues sencillo llama a otra y así, nadie es importante e indispensable en su vida, si llega a enamorarse de ti esta solo contigo mientras dure, pero si estás vacilando y una noche no lo ves, pues llama a la siguiente en la lista, entonces muy seguramente lo que sucedió es que la noche en que lo conocí su acompañante era un vacile mas, igual como había empezado a serlo yo desde ese día.

  • Carolina, despertando mi sexualidad

    Carolina, despertando mi sexualidad

    Apenas había cumplido 18 años cuando me invitaron a formar parte de una agrupación, en ella conocí a una joven de mi misma edad, muy guapa y un cuerpo extraordinario.

    Era de piel «apiñonada», pelo castaño, ojos color café, media como 1.63 m, tenía unos pechos grandes y hermosos, sus piernas muy bien torneadas y sus nalgas cuando usaba falda provocaba que se levantará su falda, la verdad, era hermosa de pies a cabeza.

    Recuerdo muy bien la primera vez que la vi, llevaba un vestido que le daba un poco más arriba de la rodilla, y un escote muy pronunciado. Al mirarla mis deseos más bajos salieron a flote, aun recuerdo que al tocar su mano para saludar y ese beso en la mejilla provocaron una ereccion en mi.

    Era una persona muy educada, era muy sonriente y amigable, eso mismo me ayudó para poder estar cerca de ella, yo trataba de comportarme lo mejor posible con ella.

    Pasaron unas cuantas semanas cuando ella y yo nos llevábamos de lo mejor, la llevaba a su casa, salíamos a tomar café y lo que mas me gustaba es cuando estábamos a solas preparando cosas de trabajo.

    Poco a poco surgió y se fraguo al cien la confianza, comenzamos hablar de temas más candentes, lo que me sorprendió es que ella jamás había estado con nadie en la cama, al igual yo, jamás había estado con nadie. Después de la plática tan candente de ese día, llegué a mi casa con el bóxer super mojado, ya que en la platica me explico que le encantaba tocarse, y fue tan explícita al decirme como lo hacía, y yo, yo también le platique como me masturbaba yo.

    Un sábado, ya casi al anochecer entro una llamada a mi celular, al mirar el teléfono mire su nombre, contesto, y me invita a su casa, con la excusa que estaba aburrida, sus padres se habían ido de viaje a ver a un familiar, así que su casa estaba sola, jamás pensé en que iba a suceder esa noche.

    Al llegar a su casa, me recibió amablemente como comúnmente lo hacía, pero lo que más me encantó es que llevaba una falda como 5 dedos abajo de sus nalgas, y una blusa tan ligera que dejaba ver sus pechos, me invitó a su recamara, ya que estaba dando una limpieza rápida a un desorden que había hecho. Al subir no perdí la oportunidad para verle las piernas que eso mismo probó o una ereccion tan fuerte que no pude esconder que al entrar a su cuarto ella se percató pero no digo nada.

    Cuando ella estaba limpiando su cuarto la miraba de lado a lado y mi ereccion seguía, en eso ella se golpea la pierna con un mueble, y se sienta en la cama, le pregunte que como podía ayudarla, y en eso me pide que le sobe la pierna, honestamente no perdí la oportunidad mis manos fueron directo a donde ella se había golpeado, comencé a masajear mirándola a los ojos, frotaba delicadamente su pierna de arriba abajo, comencé a notar un brillo en sus ojos, le hice una pregunta diciendo: ¿ya te sientes mejor? Y ella contesta asintiendo con su cabeza y una sonrisa, más de pronto subí un poco más mi mano que llegó hasta su braga y toque por encima su vagina, estaba mojada, ella se percató de lo que había sentido, me pide disculpas por su excitación diciendo que no lo pudo evitar al estar frotando mis manos en su pierna.

    Mis manos no soltaban su pierna y menos al saber que ya estaba excitada, a toda costa yo quería ver ese cuerpo desnudo y mi pene en su vagina, y de pronto ella acerca sus labios en mi boca y me da un beso, entrelazando nuestras lenguas, la empujó hacia la cama, y me monto sobre de ella, abierta de pies mi pene y su vagina se frotaban, ella comenzó a exaltar de manera agitada, al igual que yo, bajo mi boca a lamer sus piernas ella se estremecía y se contraria, como pude baje su falda, mi lengua y mi boca lamian de todo a todo sus piernas, pero hubo algo instintivo que me llevó a su vagina, bese por encima su concha baje su braga y me introduje a ese manjar tan rico y súper mojado, no tardó en venirse, sentí ese líquido con un sabor extraño, pero placentero.

    Después ella me voltea y quita mi playera, y después mi pantalón, no tardó nada cuando dejó al descubierto mi pene, y como si fuera una experta comenzó a chupar mi pene, era tan rico, su boca quería comerse mi pene, en ovaciones quería vomitar pero eso no la detenía, cuando decidí que era el momento la tomé de la mano, la levante quite su blusa, y comencé a mamar esos pechos tan ricos que tanto deseaba al masturbarme, ya eran míos.

    La dirigí de nuevo a la cama, me monte sobre ella, acerque mi pene a su vagina, sus palabras fueron: Despacio que aún soy virgen. Le sonreí y asentí con la cabeza, y poco a poco fui metiendo mi pene en su vagina, ella cerró los ojos, sus labios se mordían, y su cara, jamás olvidaré esa cara de placer, no batalle en meterla, pues estaba completamente húmeda su vagina, logré sentir que algo se rompió dentro de ella, y después, comencé a empujar, el va y viene del placer, una y otra vez, ella se estremecía, yo sentía en mi un placer que jamás había sentido, la mía su cuello, sus pechos, mis manos corrían por todo su cuerpo, cada vez se mojaba más, en ocasiones sus contracciones eran mayores, hasta que no pude más, y salió de mi un fuerte chorro, mi semen estaba dentro de su vagina.

    Me abrazo, y yo a ella, nos miramos fijamente, sus ojos brillaban, y creo que los míos igual. Después de eso, nos mirábamos a solas cuantas veces podíamos, experimentamos muchas cosas.

    Y así fue por un año hasta que ella entró a la universidad, salió de la ciudad, al principio hablábamos, pero, la universidad le demandaba mucho. Hasta que un día jamás volví hablar con ella.

  • El nacimiento de Roseanne

    El nacimiento de Roseanne

    Cursaba uno de los últimos semestres de la preparatoria; yo era un joven de 18 años, callado, introvertido y un poco despistado. Siempre fui alguien delgado y muy lampiño, hasta un poco afeminado, tenía una larga, lacia y rubia cabellera que me llegaba un poco de bajo de los hombros; para la mayoría de los chicos de mi clase era un maricon, menos para mí mejor amigo, su nombre era Demian, él al igual que yo era el objeto de burla e insultos de mis compañeros. Eso en realidad no nos importaba en lo más mínimo, nosotros estábamos en nuestras cosas. Conversábamos de cualquier tontería que se nos vinieran a la mente, como series, videojuegos y cosas por el estilo; uno de esos días lo pregunté cuál de las chicas del salón le atraía, a lo cual el me contestó que ninguna, entonces yo le pregunte que tipo de chica le gustaba, el un poco incómodo me contestó que no le gustaban las chicas y que no quería hablar al respecto, yo quedé confundido ya que realmente nunca pensé que era gay pero aunque él fuera lo que fuero era mi mejor amigo y respetaba sus decisiones.

    Un día de clases llegó el coordinador de eventos qué era un chico de universidad; llegó a decirnos qué para festejar las vacaciones íbamos a ir de viaje en grupos de 3 personas, pero nosotros no armariamos los grupos sino el colegio; el viaje consistía en que cada grupo iría a un estado diferente del país y todo sería pagado por el colegio. Podríamos elegir el lugar al que iríamos. El coordinador dio los grupos que nos tocaría, a mi me toco con dos chicos: Oliver uno de los chicos que más me insultaba y se reía de mí y por mi azares del destino también me tocó con su mejor amigo Frank, que al igual que el, era un completo bully conmigo. Pero afortunadamente el viaje no era obligatorio así que me tranquilice, solo tenía que tener el justificante donde mis padres dirían por qué faltaría. A Demian le tocó con dos chicas que al igual que Oliver y Frank eran mejores amigas; yo le dije a Deiman que era todo un suertudo, pero recordé que a él no le gustaba las chicas, pero de todos modos él estaba feliz de ir con ellas. Al terminar las clases volví a casa con Demian estábamos platicando de como seria si fuéramos del otro género, yo le decía a Demian qué sería horrible, pero el aseguraba qué sería mucho mejor que ser chico, yo no le di gran importancia a la platica pero en mi interior realmente me pregunte si sería tan malo como creía; el autobús llego ami casa, me despedí de Demian y baje, al llegar a casa estaban mis padres cosa que era demasiado extraña ya que ambos eran asociados de una gran empresa; mi padre llego con la noticia de que nos iríamos de vacaciones, yo me puse muy contento ya que eso me salvaría de ir a ese estúpido viaje, cuando mi madre sirvió la comida ella me preguntó de como fue la escuela y yo le conteste con normalidad, y que organizaron unos viajes en grupos, ella me preguntó cuando serian los viajes y con quienes, le conteste qué sería en los días que nosotros iríamos de vacaciones y que iria con dos compañeros, en ese instante mi padre pregunto que si sería, citando sus propias palabras, con el «maricon» de Demian, yo le dije que sería con Oliver y Frank, el ya los conocía ya qué Oliver era el hijo del dueño de la empresa más grande de nuestra ciudad y Frank su mejor amigo, el me dijo que la vacaciones se iban a aplazar después de el viaje qué iríamos, por que según el me serviría convivir en un ambiente de fraternidad, yo me enoje muchísimo, pero no podía hacer nada al respecto contra la palabra de mi padre, así que subí a mi habitación para arreglar mi equipaje para el viaje qué sería en dos dias. El día siguiente llegué al colegio parecía que todos estaban en el viaje y no en los estudios, incluso los profesores estaban emocionados por el viaje por lo que dejarían que fuéramos con los que nos tocó en el viaje para conocernos mejor y decidir a qué lugar iríamos; no encuentre a Demian por ningún lado así que me dirigí con Frank y Oliver ellos estaban platicando de puras obscenidades y al verme dejaron de conversar y me dijeron

    -que quieres marica?

    -¿Acaso si vas a ir de viaje?

    Yo les conteste qué si, por lo que Frank decepcionado dijo

    -entonces no irá ninguna chica

    Oliver me dijo que iríamos a uno de sus hostales privados y «vip» en la playa a lo que yo le conteste qué estaría bien, aunque en mi interior realmente odie qué hayan elegido la playa, pero no podía decirles nada a qué me iban a dar una paliza probablemente

    Cuando llegó el día del viaje todos mis compañeros y compañeras estaban demasiado emocionados hasta incluso Deiman qué por una razón estaba tan feliz por el viaje qué la mayoría del tiempo que estuvimos esperando el viaje no me prestó atención alguna. Pasada una hora llegó el coordinador de eventos y dijo que nos reunamos en los grupos que nos toco, me despedí de Demian ya que no lo vería en más de un mes , cuando me reuní con Oliver y Frank parecían enojados por que ninguna chica iría con ellos al viaje; cuando Frank me volteo a ver de una manera amenazante, pero Oliver me miró con una mirada como si hubiera tenido una epifanía, después de haberme volteado a ver Oliver le dijo algo al oído a Frank lo que causó qué me mirará de la misma forma, se levantaron de la banca en la que estaban esperando el vehículo que nos llevaría hacia el lugar que iríamos, me dijeron que iban a comprar algo y si quería algo yo les dije que no y se fueron. Pasaron tres horas y llegaron en una camioneta demasiado grande y lujosa, me dijeron que era hora de irnos, Frank bajó rápidamente y subió el equipaje por mi cosa que me sorprendió, me subí a la camioneta y me puse hasta atrás de la misma, me sorprendió que Oliver tuviera tan lujoso coche y hasta un chófer, Frank se subió y Oliver me dijo que no estaríamos solos en el hostal, por que iban a llegar unos amigos de Frank y el, yo le dije que no importaba.

    El viaje fue demasiado tranquilo, ellos se la pasaron bromeando y tomando alcohol, mientras, yo estaba ensimismado en mi mente y escuchando música. Pasadas unas horas me quedé dormido en uno de los asientos por lo cual no pude darme cuenta de lo que ellos dos estaban hablando. Me despertaron al haber llegado era la 9 pm, me dijeron que mi equipaje estaba en mi habitación, entre al hostal, era un lugar enorme y muy lujoso, estaba enfrente de la playa y tenía una gigantesca piscina, una sala enorme con una fogata en el centro y un vitral en el techo, Frank me llevo a mi habitación, me dijo que era la más grande del lugar, entré a la habitación, en ella había una cama matrimonial, un enorme closet, un espejo de cuerpo completo, y un tocador con un espejo; en una esquina de la habitación había 4 maletas y una caja, parecía que era equipaje, pero no era el mío, abrí una de las maletas, la cual estaba repleta de ropa de mujer yo me quedé demasiado extrañado ya que no había ninguna chica en el viaje, así que fui a preguntarle a Frank de quien era ese equipaje y donde estaba el mio, baje las escaleras y lo encontré sentado en el sofá mientras estaba mirando el televisor, me preguntó qué quería de una manera demasiado pedante, yo le dije que había un equipaje qué no era mío en mi habitación, aló que el se carcajeo de una forma muy cínica y me dijo

    -no, ese es tu equipaje

    -pero en el hay ropa de mujer

    -por eso, Acaso creíste qué estas

    Vacaciones iban a ser tranquilas y normales para ti?

    -¿A qué te refieres?

    -vas a pasar las vacaciones vestida de mujercita

    -estas loco, no voy a hacer eso

    -no tienes opción

    -claro que si, me largo de aquí

    En ese momento yo iba a salir del hostal pero en la entrada estaba Oliver observando me

    -A dónde piensas ir

    -muévete

    -ya veo, la nena es muy valiente

    -no me digas así

    Después de decirle eso lo empuje, a lo que él respondió me respondió con un golpe en el estómago, lo que hizo que me tumbara al piso por sacarme el aire, se agacho y me dijo mientras me tomaba de la barbilla con firmeza

    -Mira maricon vas a pasar las vacaciones como mujer o si no vas a sufrir un infierno en lo que te queda de colegio.

    Yo estaba muy asustado, no sabia que decir ante esa amenaza.

    -Tienes una hora para cambiarte y arreglarte, o hasta que lleguen nuestros amigos, por cierto en una bolsa me traerás lo que lleva puesto y tu Smartphone, entendiste?

    Me levanté con mucha dificultad del suelo y con las fuerzas qué me quedaban y corriendo subí a mi habitación. Lo primero que pensé fue pedir ayuda pero como el hostal estaba alejado de la sociedad mi Smartphone no tenía señal, después pensé en revelarme pero llegué a la conclusión de que si Oliver me dejó en el suelo de un solo golpe, no tenía nada que hacer contra Frank, sus amigos y él, así que no me quedaba otra opción más que aceptar vestirme como una mujer, me dirigí hacía las maletas para elegir qué sería lo que me pondría, la maleta que había abierto previamente, estaba llena de vestidos muy cortos y ajustados, en la segundo había blusas y tops, en la tercera había shorts muy cortos que parecían una braga y mini faldas, en la cuarta pensé que iba a ver más ropa pero me sorprendió ver que estaba llena hasta el tope de ropa interior de mujer, lencería y bikinis, la caja estaba repleta de calzado de mujer y a un había un estuche con maquillaje.

    Primero tomé un conjunto de ropa interior color rosa, no era tan provocadora, el bra tenia un moñito en el centro y la braga dos moñitos a los lados de un tono más claro de rosa, tomé un top color blanco qué me llegaba por encima del ombligo, me iba a poner unos shorts de mezclilla pero por una razón qué en ese momento no logré entender, me molestaba como se veían por culpa de mi bulto en la entrepierna, así que tome una minifalda holgada color negro, me puse una medias qué llegaban un poco por encima de la rodilla, de calzado tome unos tennis color blanco estilo Adidas, tome el estuche de maquillaje y comencé a maquillar, como tomaba clases de artes visuales, y ayudaba a maquillar en la clase de teatro no tuve mayor problema al maquillaje, me hizo un delineado discreto y me puse un poco de gloss color rosa clarito. Al terminar de arreglarme me mire al espejo y me llego un disparo de decepción hacia mi persona, aunque en el interior de mi mente me encantaba como me veía, antes de salir del cuarto me acomode mi cabello, y me puse un poco de perfume.

    Baje las escaleras y en el salón se encontraba Frank, Oliver, y otros 6 chicos que no conocía, cuando los vi, me dio tanta vergüenza que me vieran así por lo que me quedé paralizada, después se acercó Oliver hacia mí, me tomó de la cintura y me llevó hacia ellos, y dijo

    -Les presento a mi novia

    Cuando dijo eso me ruborizó tanto que baje la cabeza aunque en cierta parte sabía que algo malo me iba a pasar , cuando la volví a levantar volteo a ver a Oliver y el me voltea a ver y me sonríe, eso me sorprendió tanto nunca nadie había sido así conmigo, me llevó al sofá y comenzaron a conversar de obscenidades e hicieron bromas misóginas a excepción de Oliver que se mantuvo riendo nada mas, tras pasados unos minutos Oliver dijo que si querían jugar un juego, pero lo dijo de una manera muy lasciva, Frank preguntó que si ya era hora, a lo que yo pregunte hora para que? Después de haber preguntado eso me puso el dedo en los labios y me dijo, ya verás nena, todos se pusieron en un círculo, me pusieron en el centro y me dieron una botella para que la girará, la gire y apunto a un chico, se levantó y se acercó hacia mi Frank y Oliver me ordenaron que le bajara el traje de daño, los bóxers y se la jalara, le baje el traje de baño y al bajarle el bóxer salió una verga un poco pequeña pero muy dura, la tome con una mano y comencé a masturbarlo, tras pocos segundos él ya se había venido por lo excitado que él estaba, me limpie la mano y los volteo a ver y veo que todos sin excepción tienen una erección, repetí esta misma acción con cada uno de sus amigos, hasta llegar a apuntar a Oliver, yo ya le iba a bajar los pantalones, cuando el me dijo, no nena, tu eres mía, me cargó y me recargo contra el sofá, se quitó la camisa y dejó al descubierto su abdomen atlético, después me ordenó qué le bajara el pantalón pero con la boca, seguí sus órdenes y baje sus pantalones y bóxers con mi boca de ellos me salió a saludar una enorme verga que medía 25 cm era venuda y morena

    -vamos lubricala, perra

    Comencé a chuparla con dificultad ya que era muy grande y era la primera vez que mamaba una verga, mientras yo la chupaba para lubricarla, el me apretaba y acariciaba mi trasero, mientras mamaba su verga él empujó mi cabeza hacia su verga, haciendo que llegué a mi garganta y me de arcadas.

    -te gusta, verdad puta.

    Después saco su pene, me recargo sobre el sofá y me puso en cuatro, me levanto un poco mi faldita y me bajo las panties llegando hasta mis risas; por alguna razón tomé un cojín para tapar mi entrepierna, me daba pena dejar que lo vean. Me comenzó a restregar su verga en mi trasero mientras me nalgueaba, me tomó de la cintura y me comenzó a penetrar lentamente, esto me causó un gran dolor, lo que al parecer le causaba demasiada gracia, por lo que se carcajeaba.

    -te duele puta?

    -si, me duele muchísimo

    -es tu castigo por ser una mariconcita

    Escuché unas risas, eran las de sus amigos, me di cuenta que todos ellos sabían que yo era un hombre; Me dio tantísima pena lo que pareció que a Oliver le excito más; comenzó a penetrarme con tanta violencia y fuerza que comencé a gritar; sentía como su verga, enorme y venuda recorría todo mi ano, su verga salía y entraba con una violencia; comencé a marearme por el dolor que tenía gracias a la violenta penetración y sentí como su leche recorría mi orificio. Oliver sacó su verga y me dejó tirada en suelo mientras su leche salía de mi agujero; Frank y todos sus amigos estaban con su verga de fuera mientras masturbaban, Oliver me dijo que ya me fuera por que no quería ver a una puta como yo; me levanté con mucha dificultad, no podía mantener el equilibrio por lo que subí a mi habitación con muchísima dificultad; escuché como se carcajeaba de mi y se decían lo puta que me vi y como les había sorprendido lo bien que me movía para ser un hombre.

    Llegue a mi habitación, me desvestí y entré corriendo al baño, me sorprendió que estaba lleno de cosas de chicas, cremas depilatorias, lociones, sales aromáticas, aceites y perfumes; me metí a la tina, sentí una tranquilidad enorme, y solté en llanto; me pregunte el porqué esto me estaba pasando a mi, estuve tanto tiempo llorando que me quedé dormida, me despertó el frío del agua, salí del agua e hidrate mi piel con una loción olor a frutas del bosque, salí y me puse un baby doll y me quede dormida tras minutos.

    Al día siguiente desperté por la música a todo volumen que ellos pusieron, precisamente esa música que tanto odio, reggaetón y trap, me levanté para ver por la ventana ellos estaban jugando en la piscina y tomando alcohol, Oliver me vio por la ventana y vino corriendo con Frank hacia mi habitación, yo corriendo me hice la dormida. Entraron a mi habitación y me dijeron que sabían que estaba despierta, mientras Oliver

    Acariciaba mi espalda

    -Te ves muy bien en eso, linda te traje algo de comer cuando termines te viste con un bikini y bajas que hace un hermoso clima ahí afuera.

    Salieron del cuarto cuando yo comencé a desayunar, el desayuno era muy fitness. Después de terminarlo me pare hacia el closet; tome todos los bikinis para ver cual me pondría. Realmente no entendía el por que me incomodaba tanto como se veía mi entrepierna y mi pecho quería que se vieran más femeninas, cuando entré en razón; enserio me estaba preocupado por lo femenina que me veía, eso me hizo quebrar en llanto, después de haber terminado de llorar y de cuestionar mi existencia, me pare y tome un bikini de dos piezas color blanco; apretaba mi entrepierna y escondía mi pene, la hacía parecer mucho más femenina y también resaltaba mis caderas, eso me hacía estar más cómoda con mi cuerpo por excepción de mi pecho que seguía viéndome muy plana así que tome una bata para piscina y tape todo mi cuerpo, aun así me veía como toda una mujer.

    Baje hacia la piscina todos los amigos de Oliver estaban jugando en la piscina, mientras Frank estaba preparando una parrilla y Oliver estaba acostado en una silla reclinable debajo de una sombrilla, me acerqué hacia él y él me dijo que me acostara al lado de él, me acosté y justo me iba a poner protector solar y el me dijo que él me lo pondría, me quite la bata, me amarre el cabello con una coleta de caballo y me acosté bajo boca, el se subió en mis piernas, y comenzó a ponerme bloqueador solar en mi espalda desabrochando mi bra del bikini, y masajeo toda mi espalda, llegó a mis caderas y las acarició con una suavidad y una delicadeza, cuando llego a mi trasero comenzó a apretarlo y acercó su entrepierna y restregaba su verga en el medio de mi trasero, parecía muy excitado pero se contuvo, me dijo

    -te voy a poner bronceador, que tu tono blanco de friki no se ve nada bien en una nanita como tu.

    Estuve la mayoría de la tarde tomando el sol y bronceandome cuando todos los chicos salieron de la piscina y se fueron al mar, me metí a la piscina porque pensé que nadie me molestaría, estuve tan relajada flotando que no me di cuenta que ahí estaba Oliver observando, se metió a la piscina, yo estaba tan asustada por lo que me hizo ayer.

    -este es nuestro, solo tu y yo nena

    Me tomó de mi cintura, y me dio un beso, yo estaba tan rehusaba a aceptarlo, después de lo que me hizo ayer, pero el insistió en ser romántico; tomó mi mano y la metió adentro de su traje de baño estaba tan dura y dijo que si la quería, yo estaba asustada por lo que podía hacerme si le decía que no así que accedí.

    Salimos de la piscina hacia el salon me empujó y puso mis piernas en sus hombros, bajo la tanga de mi bikini y vio mi pequeña verga, eso hizo que la pena me inundará.

    -Eso no importa, aparte es muy femenino si es lo que te molesta

    Yo no podía decir ni una palabra así que él entró lentamente en mí pero rápidamente aumentó la velocidad lo que causó qué comenzará a gritar, parecía que esta vez quería terminar rápido por que justo cuando yo iba a tener una erección el eyaculo en mi. Se paro, pero no sin antes ponerme bien la tanga del bikini; la fatiga que el acto causó en mí me hizo caer en un profundo sueño; cuando desperté eran las 12am y todos al parecer estaban dormidos así que me fui a mi habitación a bañarme y esta vez me depile todo el cuerpo incluso la entrepierna; aunque fuera muy lampiña me incomodaba el tener cabello. Salí del baño y me puse una pijama de seda color roja y con encaje negro, era un top de manga muy corta, y uno shorts muy cortos.

    Los días siguientes fueron muy tranquilos, si no contamos el tema de que me tenía que vestir de mujer, pero en esos días llegó el punto de que disfrutaba el hecho de vestirme como una mujer y aún más el trato de las otras personas aún que ellos supieran que yo soy hombre. En esos días me volví más femenino, mi piel se suaviza demasiado al igual que mi cara, también se bronceo de tal manera que en mi piel se veía la marca del bikini y aprendí a caminar en tacones y también de una forma más femenina, mi voz se feminizó de gran manera y mi actuar también, hasta llegó el punto de llamarme a mi mismo con los pronombres femeninos.

    El último día de vacaciones estaba acostada en mi cama con una de las camisetas de Oliver que me quedaba como un vestido, debajo tenia una ropa interior un poco más reveladora que la del principio del viaje, cuando Frank me interrumpió de forma abrupta, entrando a mi habitación; me dijo

    -Tengo algo que decirte hoy tal vez sea el último día en el que Oliver pueda divertirse contigo; hoy iremos a un antro y queremos que te veas lo más femenina para el entendiste, por cierto si puedes resaltar tu cintura seria genial

    Salió del cuarto, por lo que me desvestí y me metí a bañar ya que en unas horas nos tendríamos que ir, salí del baño y me puse una loción por todo el cuerpo olor a flores; solo faltaban pocas horas para irnos, así que comencé a arreglarme, de ropa interior tome una tenga muy pequeña color negro y un bra del mismo color, me puse un corsét para mí cintura, y de ropa tomé un vestido corto, negro, de seda, muy sexy y de calzado tome unos tacones al igual que el outfit de color negro, tenían el tacon fino y un poco alto para lo que estaba acostumbrada, me comencé a maquillar con un poco de gloss color rojo, una sombra negra con un delineado hermoso, antes de bajar al salón me puse un poco de perfume y baje. Cuando baje estaban todos los chicos con sus novias o con una chica que conocieron los días anteriores, los únicos que no tenían una chica eran Frank y Oliver, Frank por que su novia era de nuestro colegio y Oliver por obvias. Todos quedaron atónitos al verme, los chicos y las chicas sin importar; Oliver se acercó hacia mí y me tomó de la cintura a lo que yo respondí con un beso, era la primera vez que veía a Oliver sonrojarse por algo, Frank dijo que era hora de irnos al antro, nos subimos al auto y todos los chicos comenzaron a conversar entre ellos y me quede sola con las chicas al parecer ellas no sabían que yo era un hombre, me trataban como una chica más, me comencé a sentir muy cómoda entre ellas, como si hubiera nacido para ello, conversábamos de maquillaje, ropa, libros, música y una de ellas me dijo mientras estábamos platicando de que era muy suertuda de ser novia de Oliver, ya que el era muy guapo y masculino, yo me sonrojo un poco y le a ella dije que si era muy atractivo pero aun así muy tonto. Después de unos 30 minutos llegamos al antro, en la entrada estaban preguntando el nombre y la edad de los que entraban; por la edad no me preocupe ya que todos éramos mayores de edad, sino por mi nombre, si decía mi nombre, todos iban a saber que yo era un hombre; la fila se movía muy rápido y yo estaba muy nerviosa, cuando llegó mi turno, detrás de mí estaba Oliver, y el encargado me preguntó mi nombre y mi edad y yo lo conteste, tengo 18 años y me llamo Roseanne, pase al antro, cuando Oliver me susurra al oído

    -Conque ese es tu nombre de chica, me encanta.

    Cuando entramos al antro todas y todos comenzaron a bailar, las mujeres perreando con los hombres, yo no sabía bailar así que me quedé sentada mientras veía como Oliver se ligaba a otra chica, eso la verdad me dio muchos celos pero después de todo yo realmente no era su novia, así que comencé a tomar un poco de alcohol, realmente nunca fui buena para tomar alcohol, pero el poco de enojo que sentí me indujo a tomar, es ahí cuando estaba un poco borracha y sola, llega un chico a tratar de ligarse, yo le seguí el juego, pero llego Oliver a decirle que yo era su novia, yo me enoje con él pero él me dijo que no era bueno que platicara con desconocidos, mientras él me decía eso, sin darme cuenta estaba entrando a la pista de baile, tal vez haya sido el alcohol, pero comencé a bailar reggaetón y a perrearle a Oliver; era muy buena, movía muy bien mi trasero para ser mi primera vez, estaba muy alcoholizada; eran las 11 pm cuando el y yo, nos fuimos a la casa solos, él me llevó a la cama para dormir, pero yo no lo deje

    -Hazme tuya, papi

    Eso lo excito muchísimo, así que me empujó hacia la cama, comenzó a besarme y yo también, me tomaba de la cintura mientras yo le quitaba su camisa y acariciaba su pecho; al igual el yo estaba muy excitada y caliente, me quito el vestido y yo me quité el corset, me puse en cuatro y comenzó a penetrarme, por primera vez estaba sintiendo placer al ser penetrada, mi pequeña verga estaba muy dura, cuando Oliver me volteo y puso mis piernas sobre sus hombros, pudo notar la erección

    -te esta gustando puta?

    -si, Me encanta

    -entonces pidela, pide mi verga

    -dame tu verga

    Oliver Comenzó a penetrar con mucha más violencia y fuerza, pero a diferencia de las otras veces lo estaba disfrutando, tal vez por lo alcoholizada que estaba o simplemente una parte de mi que no sabía que existía salió de mi interior, mis gemidos se escuchaban por toda la casa lo que hacía, que prendiera más Oliver

    -eres toda una puta, dime que eres una puta

    -¡soy una puta!

    -ahora te vas a comer mi verga

    Me voltee hacia él, me agache y comencé a masajear su verga, la misma era tan grande que ni con mis dos manos podía agarrarlo por completo; Oliver Comenzó a restregar su verga en mi cara yo iba a meterla pero él la movía por todo mi rostro

    -si que estás hambrienta, anda súplica por ella

    -quiero tu verga!!

    -pídelo como una perrita

    -dámelo papi, estoy tan hambrienta

    -okay, si que eres toda una puta

    Comencé a lamer y chupar sus huevos, lamia su tronco, llegué hacia su cabeza y al lamerla pude saborear su líquido preseminal ,metí su verga por completo su verga en mi boca, casi no cabía en mi boca por lo grande que era, comencé a chuparla y masajearla con mi lengua, sacó con violencia su verga y me preguntó qué si quería su leche, a lo que le respondí que sí, me dijo que se la quería tenía que ponerme otra vez mi vestido, me lo puse y tome su verga y me la iba a meter a la boca, pero el me dijo que no que quería venirse en mi cara, así que la comencé a maturbarla con ambas manos frente mi cara, rápidamente pude sentir como su semen recorría toda mi cara, cuando llego a mi boca comencé, a lamer mis labios llenos de la leche de Oliver, abrí mis ojos y puede notar de que Oliver estaba filmando como lamia el semen que él había dejado en mi cara, pero eso no me molesto por lo contrario, comencé a seducir más a Oliver, me senté encima de él, él volvió a meter su verga en mi ano, una erección volvió a surgir en mí y empecé a gemir

    -eres toda una puta

    -si, papi soy toda una puta, quiero tu leche en mi ano

    Oliver Comenzó a nalguearme y al mismo tiempo ambos nos venimos, por primera vez había eyaculado él se paro de la cama y me dejó acostada en mi cama yo al instante caí profundamente dormida. Al día siguiente desperté con un dolor de cabeza horrible pensé que todo lo que había ocurrido, fue un sueño, un poco raro; no le di gran importancia ya que ese mismo día era el día que nos iríamos de vuelta a casa, todo el equipaje que había usado los últimos días había desaparecido, y en su lugar había el equipaje que yo empaque para el viaje mi ropa convencional había regresado, así que para irme me di una ducha rápidamente y salí del baño. Iba a tomar ropa interior y un bra pero recordé que ya no tenía que hacerlo, me preguntaba si era por costumbre que lo hacía o si le había agarrado gusto; tome uno de mis bóxers, me mire al espejo y sentí como si algo faltaba como si estuviera incompleto, en ese momento entra Frank y por inercia me tapó el pecho y doy un grito de niña, él al instante se ríe

    -hahaha, que nanita eres. Ya nos vamos a ir maricon, así que más te vale estar «listo» en unos minutos, o si no te dejaremos aquí.

    Salió del cuarto, en serio reaccione así?, mi mente está en mi contra? Comencé a tener unas grandes dudas existenciales, pero no tenía momento para eso; tenía que vestir rápido o si no ellos me olvidarán. Tome unos pants, una camiseta de manga corta de mujer, y una sudadera; tome un poco de cinta y me la puse encima de los pezones, me molestaba e incomodaba que se pudieran ver. Baje corriendo y estaban todos en la camioneta parecía el día en el que partimos, ninguno de los dos me hacían caso y mucho menos me dirigían la palabra.

    El viaje fue demasiado tranquilo, me quedé dormido del cansancio de los otros días y en unas horas habíamos llegado a mi casa, Oliver y Frank estaban fuera del coche con el equipaje que me obligaron a usar. Baje del coche y ellos me voltearon a ver y yo le pregunté

    -Por que eso está abajo de la camioneta?

    -es tuyo (Frank contestó)

    -claro que no

    -es un regalo de mi hacia ti (Oliver contestó)

    -aparte no somos unos maricones como tu para usarlo (Frank contestó)

    Ellos volvieron a subirse a la camioneta y se fueron pero no sin antes que Oliver me dijera: adiós Roseanne!

    Nota de la escritora:

    Este fue mi primer relato, por lo que hay algunos errores.

    Si tienen alguna sugerencia, crítica o pregunta manden un correo a esta dirección: [email protected].

  • Haciendo cornuda a mi mejor amiga (Parte 2)

    Haciendo cornuda a mi mejor amiga (Parte 2)

    Hola otra vez soy yo Gabriela, antes de comenzar me gustaría aclarar que estoy plenamente consciente de que soy mala amiga y que Manuel es un patán como pocos, pero mi fetiche me ha ganado. Durante los siguientes meses no me vi más con Manuel a pesar de su promesa y durante ese tiempo no pude parar con mi gusto de meterse con hombres con pareja, normalmente eran hombres desconocidos aunque de vez en cuando si se daba la oportunidad alguna pareja conocida. Ninguno de esos hombres me gustaba tanto como Manuel y la excitación de hacer cornuda a mi amiga, pero por la lealtad que sentí decidí no acercarme a él. Después de una serie de hombres desde maduros casados hasta jóvenes, sus novios y una que otra mujer, no pude quitarme la idea de hacer cornuda a una amiga y conseguí mi victima perfecta su nombre era María.

    María es una amiga que habíamos conseguido en la universidad un poco gorda con su pelo negro sus tetas copa E, su piel blanca perfecta, un culo redondo no tan grande como el mío pero que logra hacer que muchos se voltee, unas caderas bastante anchas y unas piernas gruesas pero muy atractivas. Al comienzo de ella le gustaba usar ropa holgada que cubriera su cuerpo, no le gustaba ser el centro de atención a diferencia nuestra. De alguna forma siempre se sintió Inferior a nosotras dos y cuando el primer hombre decidió acercarse a ella y no con intenciones de meterse con nosotras (por lo menos en un primer momento) no pudo resistirse, perdió la virginidad con él y era una de las mujeres más felices con su pareja Samuel.

    Samuel era bastante genérico, un muchacho que había heredado bastante dinero y que le gustaba andar con María para presumir, pero no evitaba que me viera el culo de vez en cuando y un día estábamos todo el grupo reunido en la casa de Samuel. Entonces en un momento Manuel sabiendo el poder que tenía sobre mí me mandó a buscar unas cervezas a la cocina y el desgraciado de Samuel que me acompañara a la cocina. Nos quedamos los dos hablando en la cocina y el se me insinuó varias veces mencionando lo bonita que yo era y lo mucho que le gustaría una novia como yo, la verdad no me sentí atraída por él hasta que María llegó y con ojos casi llorosos me pidió hablar un tiempo conmigo.

    Maria: Gabi qué hacías hablando con mi novio

    Yo: Nada Mari estábamos hablando de las materias que vemos juntos

    Maria: Ah bueno, por qué es que me gustaría pedirte un favor

    Yo: Claro amiga

    Maria: No me lo quites, sé que eres mucho más atractiva que yo y él es más de tu liga que la mía, pero lo amo mucho y me dolería eso

    Yo: Amiga como se te ocurre que yo te haga eso (en ese momento mi amiga suplicando que no tuviera sexo con su novio me excitó como no me había sentido en mucho tiempo)

    En ese momento regresamos los dos al grupo, empecé a ver a Samuel con ojos de deseos y el lo noto aprovechándose de las oportunidades que tenía para rozarme y halagarme. Mi amiga se sentía humillada y eso me gustaba, solo podía pensar en cómo me gustaría ver a Andrea igual suplicando por su hombre, al final de la noche el descarado de Samuel me pidió el número frente la novia y le mintió a la patética de que era para un trabajo de la universidad. Ya en la noche me llegó un mensaje de Samuel.

    Samuel: Hola Gabi soy Samuel

    Yo: Hola, ¿eres el novio de Maria cierto?

    Samuel: Lastimosamente (en este momento pensé que el desgraciado no le importaba hablar mal de ella)

    Yo: No digas eso Maria es muy buena persona

    Samuel: Si, pero no tiene el cuerpo que tú tienes

    Yo: Ah? Jajaja si está un poco gordita pero aun así tiene lo suyo

    Samuel: No hablemos más de ella, te quería preguntar si te gustaría ir conmigo a algún sitio

    En ese momento pensé en hacer algo arriesgado y decírselo a Andrea

    Yo: Hola perra

    Andrea: Jajaja miren quien habla, ahora que me vas a contar

    Yo: No nadita, solo que me voy a ver con Samuel

    Andrea: Jajaja ¿enserio?

    Yo: Si amiga que opinas

    Andrea: Jajajaja hazlo, la gorda tiene que aprender que si no eres suficiente alguien más lo será (no aguante mi risa, la boba no sabía que eso también le aplicaba)

    Yo: Jajajaja ves porque te digo perra

    Andrea: Si lo soy pero la perra de Manuel

    Yo: Oye y cómo vas con él? (No se si eran celos pero necesitaba saber)

    Andrea: De maravilla, es maravilloso por fuera y dentro de la cama, anoche me pego una cogida en el carro, si no fuera solo mío te lo prestaría (me daba una risa pensar que ya lo había probado)

    Yo: Ah bueno amiga me buscaré una igual

    Andrea: Si, te lo recomiendo que quita que sea Samuel

    Yo: Si quien quita

    En ese momento le respondí a Samuel

    Yo: Claro que si te parece en mi casa el sábado?

    Samuel: Me encanta la idea

    El Sábado Andrea me cubrió con María invitándole a cine, mientras yo me arreglaba para coger con su novio, decidí vestirme sexy, usando unos leggings ajustados sin ropa interior, una top negra escotada y sin sostén. Al llegar Samuel casi se desmaya y solo dijo.

    Samuel: Ufff estás hermosa

    Yo: Si? Más que tu novia

    Samuel: Claro que si mi novia no tiene ese cuerpo

    Yo: Ah que malo para ti

    El siguió hablamos un rato el siempre intentando pegarse a mi, hasta el punto que tenía sus manos sobre mi cuerpo Samuel

    Yo: Oye le vas a pegar cuernos a tu novia conmigo

    Samuel: Claro que si mami

    En ese momento me desnudó y le quitó su pantalón al ver su verga quede decepcionada no era que fuera pequeña, solo que no me atraía igual que la de Manuel. Empecé a chupársela mientras el me agarraba por el pelo, mis labios le rodeaban el pene mientras con mi lengua la paseaba por su ingle, el me decía que su novia no lo hacía igual de bien, yo le seguía el juego hablándole de lo mal que lo atendía la gorda, después de un tiempo me subí encima de él pero sentada de espaldas a él, quería imaginarme por un tiempo que era Manuel, Samuel me pellizcaba los pezones y me besaba en la espalda, honestamente ignore todo lo que él decía solo me imaginaba que era Manuel, después de un tiempo se vino y empecé a escuchar lo que me decía

    Samuel: ¿Ufff lo disfruto mucho y tu?

    Yo: Igual lo hiciste delicioso (obviamente era mentira pero no tenía interés en herir su ego)

    Samuel: ¿Cuándo repetimos?

    Yo: Mira la verdad esto fue algo de una vez, tú novia es mi amiga y no puedo hacerle eso (era mentira pero él no debía saber eso)

    Samuel: Yo la puedo dejar si eso es lo que quieres

    Yo: No, no es necesario

    Antes de que siguiera hablando lo saque del apartamento, esa noche estuve ignorando sus continuos mensajes y me mantuve ocupada haciendo aseo y hablando con Andrea ya en la mañana antes de ir al gimnasio me llega un mensaje de María

    Andrea: Tenemos que hablar

    Yo: ¿De que?

    Andrea: De lo que hiciste con Samuel ayer (En ese momento me asuste y al mismo tiempo me excite no era la primera vez que la pareja de alguien con quien estuve se enteraba pero si la que era una amiga)

    Yo: Bueno donde nos vemos

    Andrea: En la cafetería de siempre

    Yo: Ok

    Al momento de ir decidí vestirme con un suéter, no quería llamar mucho la atención a la posible escena, en la cafetería ella estaba sentada con su pijama, se nota que en la noche estuvo llorando y no tenía mucha energía.

    Yo: Hola Mari ¿cómo estás?

    Maria: Ya sabes cómo estoy

    Yo: Mal, lo siento

    Maria: ¿Por qué lo hiciste?

    Yo: ¿Fue un error?

    Maria: No lo fue tú me lo quería quitar

    Yo: No es ciert… (no alcance a terminar mi frase cuando ella me dice)

    Maria: Por favor no lo hagas (Verla humillada me excito y quería ver hasta donde llegaba)

    Yo: ¿Por qué debería hacerte caso?

    Maria: Somos amigas y haría lo que fuera por mi novio

    Yo: Lo que fuera, mi mente pervertida empezó a tener ideas

    Maria: Lo que fuera

    Yo: Pero antes cómo te enteraste

    María: Él me dijo y me mostró el video que grabó (el hijo de puta me había grabado)

    Yo: ¿Viste todo?

    Maria: Si cuando me decías gorda y que eras mejor, se que es cierto pero no me lo quites

    Yo: Jajaja si lo es, cierto gorda (en ese momento ellas se sonrojó) Bueno a quien engañamos soy más mujer que tú, pero hoy estoy piadosa te dejo a tu novio pero con una condición

    María: Cual es la condición

    Yo: Vas a ser mi sumisa

    María: Lo pensó un tiempo y luego dijo claro que si

    Yo: Bueno primero paga la cuenta

    María: Si

    Yo: Se dice si señora

    María: Sí señora

    Las dos nos levantamos y fuimos caminando ella detrás de mí, de vez en cuando le decía que hiciera alguna tarea como comprarme algo o simplemente recoger algo del suelo. Al llegar a mi apartamento ella entró y se me ocurrió un plan, le grité que se desnudara, ella lo hizo sumisamente al verla desnuda me di cuenta que fuera de unos kilos de más tenía un cuerpo atractivo, me subió aún más el ego al ver que su novio me prefería y se me ocurrió la idea de hacerla ver el video

    Yo: Gorda, veamos el video que te mando tu novio

    María: No por favor (Ese comentario me dio rabia le di una fuerte cachetada que sonó bastante duro)

    Yo: No te pedí tu opinión, te lo ordene cornuda, es para que veas cómo se coge una verdadera mujer a tu novio (se le aguaron los ojos, lo que me excitó aun más)

    María: Sí señora (casi sin aguantar el llanto)

    En ese momento comienza el video que el hijo de puta había tomado, se veía como me penetraba, la verdad la escena se me hizo igual pero ver a Maria absorta en su cornamenta me excitaba demasiado, pensaba que era Andrea. Entonces le ordené que me lamiera e hiciera un masaje a mi pie, cosa que procedió a hacer la mujer no podía separar su vista del vídeo, por lo que hacía su tarea mal, no lo soporte y le grite:

    Yo: Gorda ya que no eres capaz de satisfacer a tu novio al menos hazlo conmigo, comeme la vagina

    María: Por favor nunca lo he hecho

    Yo: (le di otra cachetada y le escupi) hazlo o te quedas sin novio

    María: No por favor, ya lo hago

    Comienza a lamerme la vagina en ese momento no lo hace bien, pasando torpemente su lengua entre mis labios, pero la imagen de ella desesperada y llorando mientras lo lame, me da más placer que él sexo conmigo Samuel, le grito que soy mejor que ella en la cama y que solo si lo lame bien le dejaré así novio. Al acercarse mi orgasmo la rodeo con las piernas hasta que no puede respirar, al venirme gritó el nombre de Andrea. María me mira sorprendida

    María: ¿Por qué dijiste Andrea?

    Yo: (En ese momento reciente el orgasmo, no lo pensé mucho) tráeme una cerveza y te cuento

    Ella sale corriendo y me trae una cerveza, ella de rodillas escucha cómo cuento toda la historia que ella no sabía, de cómo extrañaba la verga de Manuel. le conté como Andrea me había incitado a meterme con su novio. Al escuchar eso último ella me dice.

    Yo: No puedo creer lo que me dices, ¿todavía quieres coger a Manuel?

    Después de pensarlo respondí un si, en ese momento ella empieza a pensar durante un tiempo hasta cuando me comenta su idea, que ha sido una de las más maravillosas.

    María: Yo te ayudo a que él te vuelva coger

    Yo: (Sorprendida) por qué harías eso

    María: Dos razones, la primera te gusta meterte con los novios de tus amigas, mejor ella que yo y segundo, me quiero vengar de ella

    Yo: Jajajaja la gorda salió vengativa

    María: Pero tengo una condición, me ayudas a mantener a mi hombre

    Yo: Claro que si

    El plan tenía varias partes, la primera era antojar a Manuel, tenía que ser sexy frente a él María debía evitar que Andrea se diera cuenta que le coqueteaba a su novio y segundo darle en las inseguridades a Andrea Maria debía competir con ella de esta manera Manuel iba a despertar su sadismo y último debíamos Maria y yo seguir con nuestro juego para que le diera envidia a Manuel.

    Apenas terminada nuestra conversación decidimos subir una imagen de Instagram juntas con ropa ajustada de gimnasio con el mensaje mejores amigas. A los pocos minutos me llegan tres mensajes, el primero de Samuel preguntándome qué pasó eso lo ignoré, los otros el primero era el de Andrea.

    Yo: Jajajaj eres mejor amiga con la gorda

    Andrea: Jajaja tienes envidia

    Yo: No que te pasa, ella no da para mantener a su novio

    Andrea: Jajajaja pero eso no quita que seamos amigas (La boba no sabía que ella también)

    El otro era de Manuel, que era simplemente un

    Yo: No era Andrea tú mejor amiga?

    Manuel: No me gusta que no comparta (el desgraciado no me respondió)

    Al día siguiente estábamos almorzando, Manuel nos estaba acompañando como era habitual, Samuel no había sido invitado a estar así que éramos sólo los 4. Sabiendo que ese almuerzo iba a pasar decidí vestirme con una falda estilo colegiala negro y rojo unas botas negras, unas medias veladas y un top crop negro. Me senté al lado de Manuel y cada vez que tenía la oportunidad lo tocaba por accidente o mostraba más piel, Maria se encontraba distrayendo a Andrea con cosas de la universidad o sobre la rutina de ejercicio.

    La escena era hermosa yo me encontraba coqueteando con el novio de mi mejor amiga frente a ella, pero la estupida no estaba consciente de eso por qué estaba siendo distraída por su otra amiga. Manuel se mostraba firme, en algunos momentos pensaba que mi coqueteo no están sirviendo, decidí arriesgarme le avise con una señal a Maria de que se llevará a Andrea a otro lado, Maria obedeció, en ese momento hice que se me regara un jugo sobre su pantalón al empezar a secarlo sentí una leve erección, lo que hizo que automáticamente me mojara.

    Antes de poder hacer nada más Andrea alcanzó a llegar, alcance a recomponerme, Manuel lo único que hizo fue besarla y hacer que tocara su pene le dijo que había sido por una mujer hermosa, por una parte eso me molesto la perra tocaba algo que había logrado yo, pero por otro Manuel me decía hermosa frente a su novia. Manuel con la misma seriedad se levanta y va al baño, Maria y yo escuchamos a Andrea hablar un tiempo de lo maravilloso que era su novio, me daban ganas de decirle que había tenido sexo con el y que ella era una de esas cornudas de que tanto nos reíamos.

    A los pocos minutos me llega un mensaje que dice, baño ya, Maria al verme decide distraerla mientras yo escapo al baño de hombres en el camino veo a la gente viendo me extraña supongo que algunos sabían que iba a pasar otros no tanto. Al entrar al baño me encontré con Manuel de pie completamente desnudo con su verga al aire erecta, me lance a su verga sin pensarlo mucho, había aguantado mucho tiempo por su rica verga y ahora mi trabajo rendía sus frutos. Pero antes de llegar siento su mano jalando mi pelo, levantándome por mi pelo hasta su altura donde me dice con un tono serio que nunca le había escuchado.

    Manuel: No te di permiso

    Yo: No sabía que lo necesitaba

    Pone la mano en mi cuello ahorcándome con una fuerza que aunque me deja respirar si me incomoda un poco

    .

    Manuel: No sabes, muchas cosas perra

    En ese momento la excitación me ganó y acercó una mano a su pene, por lo que me empuja y me voltea, con una correa que no había visto me da un correazo en mis nalgas que al día de hoy me duele y moja recordar.

    Yo: Auchhh idiota quien te crees

    Manuel: Tú dueño puta (escuchar eso me hizo feliz, pero él no se podía dar cuenta)

    Yo: Tú solo eres el novio de mi amiga (lo dije con intención de antojarlo

    Manuel: Jajajaj soy el que te hnovio de la cornuda esa (el hpta sabía que decir para mojarme aun mas)

    Yo: Dices eso pero no me habías vuelto a coger

    Manuel: Si, quería ver cuánto te duraba lo de buena amiga

    Yo: Yo soy buena amiga (en ese momento mete dos dedos a la fuerza en mi vagina y empieza a moverlos)

    Manuel: Jajajaja una buena amiga que se coge al novio de su amiga y luego usa a uñas otra amiga para poder volver a cogerlo

    Lo mire con sorpresa y el solo dice que él sabe que hacen sus perra y procede a darme con su correa, no pude contarlas la excitación y el dolor no me dejan concentrarme en algún punto no aguante más y colapse, al verme en el piso simplemente me escupe y va a su pantalón saca su teléfono y me dice si quieres mi verga responde todo lo que te pregunté empieza a grabar.

    Manuel: ¿Perra como te llamas?

    Yo: Gabriela

    Manuel: ¿Y cómo se llama tu amiga?

    Yo: Se llama Andrea

    Manuel: ¿Qué haces con su novio y eso que la hace?

    Yo: Me lo cojo y eso la hace una cornuda (esto último me hace sonreír de manera cruel

    Manuel: Jajaja que mala decir eso de tu amiga

    Yo: Si lo es pero fuera buena novia y atendiera esta verga bien no estaria acá (mientras que digo eso, le toco el pene)

    Manuel: Entonces dale un mensaje a tu amiga cornuda

    Yo: Hola Andrea, te acuerdas de que decíamos que si encontrabas a alguien mejor que tu pareja era normal hacer cornuda a tu pareja, bueno tu novio me prefiere a mi, así que supongo que son más mujer que tú y tú eres una cornuda. Ahora tu novio me va a dar su verga por qué no lo cojea tan Rico como yo.

    Manuel: Jajajaja eres cruel

    Yo: Si papi lo soy ¿ahora si me la vas a meter?

    Manuel: Si perra

    En ese momento deja su teléfono frente a nosotros me levanta con mucha fuerza estrella mi cuerpo contra la pared y me lo mete sin mucha espera viendo lo mojada de mi vagina, con una mano me jala mi pelo y con la otra juega con mi clítoris con delicadeza, siento demasiado placer y pierdo cualquier tipo de conciencia, el me grita que hable de la cornuda y por qué yo era mejor

    Yo: La cornuda no tiene unas tetas tan ricas como yo y un culo tan Rico como el mío y no lo mueve tan rico como yo

    Manuel: Si perra, lo mueves más rico y aguantas más nalgadas (en ese momento me da 5 nalgadas bastante fuertes, que si no fuera por mi ego de ganarle a Andrea me hubieran derribado)

    Yo: Si papi aguanto más que ella

    Manuel: Compruébalo perra

    Yo: Si papi

    Después de esa conversación me siguió cogiendo con bastante fuerza mientras me sostenía por mi pelo, el se vino dentro de mi, cuando le reclame simplemente empezó a masturbarme con fuerza hasta que yo también me viniera, después de que esto pasara él se guarda mi panti ordenandome salir así, cuando trate de echarme agua en el rostro para disimular la cogida, me dijo que no lo hiciera que quería ver si su novia se daba cuenta.

    Para regresar primero salió yo, al verme Maria sabía que había pasado y me dio una sonrisa maliciosa, Andrea por su parte ignoraba completamente lo que había pasado a los pocos minutos llega Manuel y me mira con esos ojos sádicos que tanto me encantan, besa a la novia dándole un beso húmedo. Conversamos un rato al final Manuel nos llevó a todas a nuestras casas y se quedó con Andrea al final, Maria me pidió que le contara lo qué pasó y yo obviamente le dije que si. Antes de dormir me llega un mensaje con una foto en la foto está Andrea con el pene de Manuel (probablemente con mis fluidos encima) en la boca. El mensaje decía

    Manuel: La segunda mejor chupada del día (Él sabía cómo alimentar mi ego)

    Yo: Si papi lo hago mejor que esa cornuda

    Manuel: Vamos a seguir haciéndola cornuda, mañana después de verte con Maria ven a mi apartamento (no sé cómo supo lo de Maria pero la verdad tampoco me importaba)

    Yo: Ok papi, que quieres que lleve

    Manuel: Quiero que uses ropa de puta sin ropa interior

    Yo: Lo que tú digas papi

    Me fui a dormir excitada por lo que iba a pasar al día siguiente…