Blog

  • Mi amiga me la mama bien rico

    Mi amiga me la mama bien rico

    Hola a todos. Esta breve historia comienza así. 

    Una día estando estudiando en mi universidad recibo el mensaje de una amiga que mi novia de ese entonces y yo teníamos en común.

    Me llamaba para invitarme a una fiesta que se llevaría a cabo en su casa.

    En ese entonces no me interesaba nada con ella ya que no quería tener problemas con mi novia y ella por algún mal entendido.

    Me insistió tanto que terminé accediendo en ir hasta su casa pero no si antes pasar a dejar mis cosas a mi departamento, arreglarme y estar listo para la fiesta. Todo esto sucedió en la ciudad de México.

    Ya de camino con rumbo al lugar de la fiesta pase a comprar una caja de cervezas indio – no me agradan mucho pero es lo que había.

    Le llame para decirle que ya había llegado.

    Ella bajó por la puerta principal de su casa y me abrió la puerta. Se veía muy bonita, un vestido como floreado, unos tenis y el cabello recogido en una coleta. Un ligero maquillaje y sus lentes.

    Todo transcurrió bien y ya como a eso de la 2 de la mañana solo estábamos sus primas y yo, ya que los demás se habían ido.

    Todos estaban ebrios y ya no podían ni levantarse de sus lugares lo cual llevó a que se fueran quedando dormidos, algunos en la sala y otros en la mesa comedor.

    Mi amiga y yo estábamos platicando en el sillón individual. De cosas X había muchos silencios incómodos y miradas también.

    Se notaba nerviosa y un poco agitada.

    Yo: que te pasa Jess??

    Jess: nada, solo estoy algo mareada y creo que ya termino todo.

    Yo: Aún estamos nosotros. Verdad o reto.

    Jess: Jajajaja verdad!

    Yo: Quien te gusta más Sebas – un tipo que le gustaba- o yo.

    Jess: Me gusta más Sebas pero ahorita está tú

    Los dos nos echamos una carcajada.

    Así estuvimos, con verdades y retos muy inocentes, hasta que tornaron al ámbito sexual. Ya más borrachos y más sueltos

    Yo: que es lo más atrevido que has hecho…

    Jess: la verdad no mucho solo en el mero le di mi tanga un tipo. De esas ocasiones que se te acercan y e sientes acosada e intimidada… No supe que hacer y solo accedí.

    Yo: Mirala, tan santita. Y si mi siguiente pregunta es un reto?

    Jess: sonrojada y agitada. Cuál sería mi reto?

    Yo: Que me des lo que traigas puesto abajo del vestido.

    Jess: No, ni loca, estoy ebria pro no pendeja.

    Yo: bueno solo enséñame lo.

    Jess: Eso todavía lo puedo hacer.

    Se puso de pie tambaleante, se puso en 4 en el sillón y poco a poco pude ver que con sus manos lentamente levantaba su vestido.

    Se asomaba una tanguita de triangulo con una florecita en el centro. Se alcanzaba a ver algo mojado pero muy ligero.

    Se quedó así como 10 segundos.

    Jess: Ya, suficiente.

    Yo: No. Alcance a ver bien. Estoy algo mareado.

    Jess: ni modo es lo que viste.

    Ya por el calor y el alcohol solo le dije.

    Me pusiste caliente. Jess y si hacemos algo mas divertido.

    Se levantó rápido y me llevó hacia el baño que teníamos cerca.

    Jess: igual me puse muy caliente pero no puedo hacer nada mas que darte unas mamadas. Por respeto a mi amiga.

    Cerró con seguro el baño, me sentó en la taza, desesperadamente me desabrocho el cinturón y bajó mis pantalones y boxers,

    Jess: eso se come mi amiga? Maldita

    La verdad mi verga es normal solo que si es muy venosa.

    Para ese momento ya la tenía semi parada. Solo de ver su tanga

    Jess comenzó a pajearla con mucha delicadeza. Pero le dije que se detuviera.

    Yo: una mamada es una mamada, nada de manos, pura lengua y labios.

    Jess: me parece bien.

    Su cabeza comenzó a succionar desde la cabeza hasta la base, sentía que su lengua se movía como reilete.

    Con mis manos levante su vestido y pude ver que su tanga era de esas que se anudan con pequeños listones a los lados. Desate poco a poco cada uno de ellos hasta que vi que se iba separando y dejando la marca en las nalgas de mi amiga.

    Le di un tirón y pude quitarla. La comencé a oler, estaba húmeda y un poco viscosa.

    Mi amiga por la mamada que estaba realizando no lo noto y solo dio un pequeño gemido.

    Jess: mhj mhj mhj apurate que no podemos estar mucho tiempo encerrados.

    Yo: pues sigue chupandola, hablas mucho.

    Ella siguió mamando mi verga. Cuando sentí que estaba a punto de correrme le sumi con una de mis manos la cabeza hasta el tope y con la otra la empecé a masturbar.

    Era un concierto de quejidos, no podía respirar bien y solo entre gemido y movimientos alcance a escuahr que decía «ahhh»

    Vinqiebsis pues se retorcían y se contraían. Su año lanzaba unos pequeños besos.

    Saque mi mano y me puse de pie para cogerla por la boca lo mas duro que mi estado actual lo permitía.

    Derrame todo el semen en su cara, lentes, pestañas, cachetes, labios y parte de su cuello tenía semen regado.

    Jess: ayyy no mames que rico. Pero te pasaste.

    Yo mientras terminada de sacudir mi verga le decia

    Yo: que paso, no te gustó?

    Jess: sí, solo que me estoy quedando con las ganas. Ahorita ya no podemos hacer más. La otra te toca a ti.

    Salimos de baño, yo con su tanga en mi bolsa y ella medio limpiándose el semen.

    Nos fuimos a dormir cerca de 1 hora.

    Y de ahí me fui a mi casa.

  • Cómo me convertí en Valentina (Parte 1)

    Cómo me convertí en Valentina (Parte 1)

    Me llamo Valentina. En este relato contaré como me convertí en Valentina.

    Me describo un poco, me llamo Ángel, cuando sucedió este relato tenía 18 años, media 1.68 cm, no era muy delgado, pero tampoco ancho me consideraba normal, ya que hacía varios deportes.

    Todo empezó desde que era pequeño siempre me llamo la atención la ropa de niña como era hijo único siempre veía como mi mama usaba su ropa.

    Mis padres trabajaban ambos y casi siempre eso implicaba que la casa estaba sola todo el tiempo. Ellos eran un poco conservadores pero comprensivos por un lado mi madre entendía todo, por otra mi padre era más rígido y estricto.

    Llegó el viernes el día que cumplía 18 años.

    Para todo esto siempre me considere un chico amable y bien portado pero nunca tuve una buena reputación con las chicas y a decir verdad hasta ese entonces siempre me considere heterosexual aun usando ropa de chica.

    Este día mis padres me celebraron el día de mi cumpleaños temprano porque saldrían de la ciudad a un viaje de negocios. Yo no tendría clases, tendría todo el día y la casa para mi sólito. Yo planee todo para este día vestirme, maquillarme y poner linda me la pase la mayor parte del día vestido de chica.

    Mis padres me avisaron que llegarían hasta el otro día y eso me tranquilizo un poco y dije porque no me quedo así todo el día y toda la noche. Prepare todo y así me quede vestido de chica hasta como a las 4 de la tarde cuando paso algo que se salió de control…

    Continuará.

  • Allá la están aplaudiendo (Parte 2)

    Allá la están aplaudiendo (Parte 2)

    Como les estaba contando en la parte anterior (Dejo el link al final de este relato). Al recibir esa respuesta por parte de mi pareja, me quedé sin palabras, mi respuesta fueron unos emojis de sorpresa, los cual no obtuvieron respuesta. La verdad que no súper que hacer, realmente no esperaba ese mensaje justo mi horario de trabajo estaba terminando asique al rato regresé a mi casa. Mi mujer todavía no había regresado, ya se había hecho un poco tarde, quizá se pregunten porque estaba trabajando un sábado si las escuelas están abiertas de lunes a viernes; lo que sucede es que ella forma parte de un programa gubernamental de apoyo escolar que incluye los días sábados.

    Volviendo a lo importante, el reloj marcaba las 14:30 h cuando recibo mensajes al whatsapp, al abrirlo una adrenalina mezclada con nervios se apodero de mí… eran 2 videos. Abro el primero y me quedo perplejo, era ella arrodillada mamándole la verga a este hombre, ella ya me había comentado que era joven pero no me imaginaba algo así, se podía apreciar claramente que tenía buen estado físico. Su miembro es enorme, intuyo que de unos 20 cm aproximadamente… ella estaba con su delantal puesto pero desnuda por abajo… algo que me excitó muchísimo haciendo que en cuestión de segundos mi verga se ponga dura.

    Su boca deleitaba con devoción ese enorme pene, este hombre la sujetaba de la cabeza haciéndosela tragar hasta el fondo, sacándola ante sus arcadas con toda su saliva chorreando. Fue inevitable que comience a masturbarme observando semejante escena, luego abrí el segundo video; este hombre estaba sentado en una silla frente a cámara, ella estaba encima suyo montándolo con intensidad, su enorme falo entraba y salía con velocidad de su vagina mientras sus nalgas eran cacheteadas fuertemente.

    Al rato recibo otro video, ella estaba sobre un escritorio siendo embestida intensamente por detrás mientras gemía de placer, yo ya estaba al borde del clímax jalándomela. A los pocos minutos recibo otro video, Rodrigo estaba sentado frente a cámara, mi mujer en primer plano arrodillada mamándole la verga y pajeandolo, este hombre le habla y le dice:

    -Porque no le mandas un saludo al cornudo de tu marido… te gusta mi verga Ro?

    -MMM me encanta… (lo decía mientras miraba a la cámara )

    -Mandale saludos…

    -Saludos mi amor… te amo (mientras decía esta frase con una de sus manos hacía el signo de los cuernos)

    En ese instante no pude aguantar más y estallé de placer derramando gran cantidad de esperma… finalmente recibo un mensaje suyo que decía: «Feliz cumpleaños mi amor”

    ***************

    “Allá la están aplaudiendo”

  • Mi primer experiencia como cornudo ¡un gangbang a mi esposa!

    Mi primer experiencia como cornudo ¡un gangbang a mi esposa!

    Estábamos en agosto del 2020, ya un poco de hartazgo por la pandemia nos abrumaba, mi esposa y yo siempre hemos sido muy creativos para evitar el aburrimiento y la monotonía, podía ir desde un inocente juego de monopoly, hasta un rico póker de prendas. El punto es que yo también solía jugar con 3 vecinos retas de FIFA, normalmente nos tocaba poner la casa y las botanas a cada uno, una vez por quincena. Esta ocasión tocó en mi casa, normalmente todo pasaba sin novedad, pues mi esposa se subía a nuestro cuarto a ver series, nosotros jugábamos y aproximadamente a media noche se acababa todo.

    Esta ocasión fue diferente.

    Ya habíamos fantaseado alguna vez con que algún chico se nos unía en el sexo, ocupando un dildo le dábamos mayor realismo en la intimidad, haciéndole doble penetración eran momentos muy excitantes y deliciosos, ella siempre ha sido multiorgásmica, y conforme nos hemos conocido más, hemos aprendido a sincronizarnos; sin embargo, nunca lo habíamos conversado fuera de esos momentos, por lo que yo no lo veía ni siquiera como opción.

    En esa ocasión, a ella le subí un six de cerveza, para que viera sus series, nosotros también tomábamos cerveza, era cerca de la media noche y jugábamos nuestro último partido, cuando ella bajo, la vi y le pregunté si ocupaba algo, me dijo que solo venía por otra cerveza; le vi sus mejillas muy rosadas, señal de que ya estaba un poco flama, cruzó al refrigerador y tomo una cerveza más, traía una pijama, conjunto shorts con blusa que a la luz se alcanzaba a transparentar, y pude notar como mis amigos la seguían con la mirada, situación que en lugar de molestarme me agrado, disimule mucho, provocando que la vieran más abiertamente, me género una sensación tan cachonda y caliente, sentía hervir mi sangre, este sentir se coronó cuando ella al pasar a las escaleras, les guiño el ojo.

    Cabe mencionar que mi esposa mide 1:60, es un poco llenita, pesa 65, pero tiene unas hermosas tetas 34E, sus nalguitas son pequeñas pero redonditas, su piel es güera y se torna de un rosa encantador, es decir es muy bella y sexy.

    Ella siguió su camino y percibí una atmósfera más incómoda, que para romper ese hielo les sugerí pausar el partido y beber una ronda más, un amigo quiso fumar, salimos todos al patio trasero para seguir la charla que en ese momento habíamos iniciado sobre la expareja de Benjamín uno de mis amigos y que ella resultaba ser amiga de nosotros, mencionando lo atractiva que era, le hicimos burla mencionando que no se enojara que ya era caso pasado, el solo se reía, yo no sé de dónde vino, pero en ese momento les dije: es como yo, no me enoje de como todos morboseaban a Mari, y eso que ella es mi esposa, fue un par de segundos muy tensos hasta que me reí amigable y ellos hicieron lo mismo.

    Benjamín y Jordi cambiaron un poco el tema, regresando a hablar de la expareja de Benja, pero Martín parecía muy interesado en mi reciente comentario, por lo que me preguntó: en serio no te molesto? Para nada le respondí, al contrario, creo que me gustó, los 3 me miraban perplejos, en ese momento Jordi me comentó, Mari es muy bella y sexy, con todo respeto, roba muchas miradas, enserio no te incomoda?: no, me siento halagado de tener una esposa así de linda, él mismo insistió: pero si entiendes que muchos de los pensamientos son algo sucios? Respondí: Si claro, muy sucios diría yo, pero al final solo está conmigo (comenté con Aires de grandeza), es como hace unos minutos, ustedes la vieron, pero quién subirá a su cama soy yo, ustedes solo llegarán a casa a hacerse una chaqueta recordándola y me reí, los 3 soltaron risas sorprendidas y confundidas, ahí también identifique que ya estábamos algo prendidos, pues ya hablaba más irreverente y notaba que me estaba excitando.

    El primero en animarse volvió a ser Martín: tienes razón que envidia, pero envidia de la buena; Benjamín asintió con la cabeza y Jordi remato: si, que envidia!!! Esos comentarios me terminaron de encender; ya deseaba que se fueran para subir con Mari y hacer un trío de fantasía con nuestro confiable compañero, su dildo!!!

    Entre a la casa por las últimas cervezas, cuando se me ocurrió subir a verla y saber que hacía, pues me entró la incertidumbre si nos habría escuchado. Al subir al cuarto que es el de enfrente, ella no estaba en la cama, antes de preguntar dónde estaba, fui al cuarto de en medio y no había nadie, fui al cuarto trasero y me encontré con mi hermosa esposa, recostada en una mecedora, con sus shorts en las rodillas, sus pantaletas las había hecho a un lado, se tocaba tan delicioso y gemía casi en silencio que me excitó mucho más, me acerqué lentamente y lo primero que hice fue acariciar sus hermosas tetas, ella se sorprendió, me identificó y me afirmó: que rica platica tenías con tus amigos! Te agrado?, Yo le respondí: Sí, me encantó!

    Acto seguido me agache y me puse entre sus piernas, comencé a chupar todo, primero sus labios vaginales, introduciendo poco a poco mi lengua; notaba como se aceleraba su respiración; seguí chupando más rápido y comencé a meter mi lengua, ya muy prendido y ella muy mojada decidí meterle 2 dedos y succionar su clítoris, ella arrojó un grito que no pudo contener; sabiendo que estaban abajo, justo afuera de la ventana que mi esposa había abierto en silencio para poder oírnos mejor, y ellos podrían también escucharnos, lejos de detenerme me sentí más motivado, no obstante, ella me detuvo y me dijo: espera que pueden oírnos, mejor baja y ya despídelos, subes rápido para portarnos muy mal; yo le dije con tono pervertido: si nos oyen ya ni modo, mientras acariciaba sus tetas, ella me refutó: si nos oyen van a querer y un vaso de agua de se niega, se sonrió pícaramente, yo le respondí: pues los dejamos ver, ella me sorprendió: ver!? No, si participan que sea con todo, si no para que; me quedé atónito, con algo de incredulidad le pregunté, hablas enserio o es en sentido figurado? imagino que me vio serio, por lo que me dijo: no sé, me excita hablarlo pero no sé si pueda vivirlo, no te enojes; conteste: enojado? Para nada, sorprendido, pero sobre todo excitado, su cara volvió a ser pícara y me dijo: enserio? Que te parece si bajas a despedirlos, cuando ya estén por irse bajo para que me vean de nuevo, les dejo ver un poco de mi escote ya sin brasier y tenemos una noche exquisita con nuestro amigo (el dildo), todo esto me lo susurraba al oído mientras me acariciaba la verga, así que yo ya estaba hecho un loco; le dije: me leíste la mente y me fascina la idea.

    Me acomode de manera que no se notará tanto mi erección y baje conforme a nuestro plan, me dijeron que pensaban que ya me había dormido, Martín remató: o que ya estabas durmiendo «calientito», por lo que pude entender que habían seguido hablando de Mari mientras yo estaba arriba; por lo que les confirme la información y les dije: sí jaja, por eso échenme la mano, no los corro, pero ya es hora de subir con mi mujercita, Jordi me dijo: no te preocupes, te entendemos y nos vamos, esto lo decía mientras entraban a la casa, Martín dijo: y si ocupas que te echemos la mano en otra cosa cuenta con nosotros, todos reímos, y Benjamín me dijo: no te incomodes, pero es que después de lo que hablamos, fue difícil no seguir la misma charla en tu ausencia, de nueva cuenta todos reímos.

    Justo en ese momento, rodeábamos la mesa, cuando Mari bajo, traía el mismo conjunto, pero sin brasier como había dicho, sus tetas y pezones lucían asombrosos a través de su blusa, todos estábamos perdidos en el rebotar de esos melones, cuando ella dijo: oí que ya se van, baje a despedirme! Hubo un silencio de varios segundos, lo único que se me ocurrió decir fue: se acabó el horario familiar chicos, los adultos debemos divertirnos jajajaja; ya en tono muy nervioso pero serio, Benjamín dijo: si por eso ya nos vamos, para que jueguen con libertad; todos pasaron a despedirse de Mari, normalmente se saludaban y despedían de lejos, curiosamente esa noche todos le dieron beso y abrazo, Jordi traía pants, por lo que se le notaba una erección, Mari la notó y le dijo: llegas a desahogarte o tendrás dolor, todos se rieron, excepto él, que se puso muy rojo en intento taparse; yo no podía creer que esa escena lejos de llenarme de celos, me generaba un placer intenso, por lo que dije: podrías ayudarlo tú, mirando a Mari, ella se quedó perpleja sin decir nada, igual que mis amigos, sentí todas las miradas sobre mi y remate: solo que si le ayudas a él nos ayudas a todos, hay que ser equitativos, el ambiente era cachondo y muy tenso, me acerqué a ella que estaba en el último escalón, la ayude a bajar y la abrace por detrás, le estrujaba las tetas mientras le susurré al oído: si se te antoja vamos a hacerlo! Ella hizo de lado la cabeza, incitándome a besarle el cuello al mismo tiempo que abría su blusa, dejando a la vista sus hermosas tetas, comencé a apretarlas y ella me acariciaba el pene sobre el pantalón, se volteó y me la saco, comenzó a chupármela, después de unos instantes dijo: se acercan y me dan pollas o se van, no queremos fisgones. En ese momento los 3 se acercaron y comenzaron a sacar sus vergas, que obviamente ya estaban erectas, ella me vio a los ojos y me dijo: déjame atender a los invitados! Se dio media vuelta, comenzó a chupar una mientras masturbaba las otras 2, no me tocaba a mí, y sin embargo sentía como si lo hiciera, mi calentura y placer estaban al máximo, tome la determinación de sentarme en el sillón pequeño y disfrutar del momento.

    Ella chupaba con ansias y gustó, mis amigos tenían cara de no creer lo que pasaba, me miraban buscando aceptación al acto que ya estaba más que confirmado con mi esposa, les dije: disfruten por qué tal vez no se vuelva a repetir.

    Benjamín la levantó y la recostó en el taburete, mientras el le comenzó un oral que se veía que Mari disfrutaba mucho, Jordi y Martín se acercaron a su cara y ella de inmediato siguió chupando y masturbando alternando los turnos, yo me acariciaba no logrando entender cómo esa escena me generaba tanto placer, los 3 le acariciaban y chupaban las tetas, le daban pequeños mordiscos en los pezones, momento cúspide que se generó cuando Jordi y Martín chupaban cada quien una teta y Benjamín la penetró de un solo movimiento hasta el fondo, pude notar como tuvo su primer orgasmo y escurría tanto que Benjamín después de un par de movimientos tuvo que sacársela, gemía tan delicioso, su cara y su voz me enloquecían.

    Volvieron a la misma actividad por cerca de 5 minutos cuando Mari dijo, te toca follarme Jordi, quiero sentirte dentro (visiblemente era el de la verga más grande, los otros 3 coincidíamos en 16 centímetros aproximadamente, pero Jordi, cálculo que sin problemas tenía como 20 centímetros aproximadamente y muy gorda) cambió lugar con Benjamín, desde la preparación para que se la metiera Mari gritaba: que me duele y me gusta, ábreme duró, no lo pienses, ya métemela!!!, él obediente se la metió de golpe, ella grito y se llenaron de lágrimas sus ojos, pero pedía más y más, cuando se normalizó su gemir, siguió chupando sus 2 «paletas», yo seguía masturbándome mientras sentía hervir mi libido.

    Cuando Martín pidió su turno la puso en cuatro, comenzó a follar muy intensamente, el momento lo exigía, y esa escena fue de mis favoritas, Mari en cuatro, sus hermosos melones colgando y rebotando exquisitos y dos vergas más en su boca, era tan exquisito ese momento, me comencé a masturbar más lento para no correrme, pero no pude contenerlo cuando Mari me volteo a ver clavando sus ojos en los míos y me dijo: te gusta? Yo estoy disfrutando, me encanta sentirme deseada y puta! Esas palabras me hicieron excitar más y comenzar a arrojar semen como fuente, ella solo se sonreía y muy pícara me dijo: no digas nada, ya vi que si lo disfrutas! Mis amigos no dejaban de adular a Mari, de decirme el manjar que tenía en casa y eso me hizo recuperar casi de inmediato mis deseos de seguir masturbando mi verga.

    Jordi volvió a penetrar a mi esposa, dijo que quería sentir de perrito, pero él además de penetrarla, se agarró de sus tetas y a cada embestida Mari gemía, sin soltar las vergas de Benja y Martín, era como ver una película porno en vivo, de pronto pidió más rápido, ellos entendieron y cada uno se pego a un pezón como recién nacido, un par de segundos después ella tuvo otro orgasmo!

    Enseguida dijo: chicos es hora de incluir a mí cornudito, se me monto y se sentó de una en mi verga, que placer sentí su aroma era a sexo, sexo sucio, comenzó a moverse lento, me dijo al oído: dime qué te gusta, que lo disfrutas! Por qué yo estoy hecha una puta! Le respondí: me encanta, pero quiero disfrutar más!

    La levanté y la puse de espaldas, la senté en mi verga penetrando poco a poco su culito y le dije: este es solo mío, pero si quieres otra verga nos puede ayudar, de inmediato pidió a Jordi que se la metiera, nuestra primera doble penetración y no era un dildo, era una verga que le había encantado a mi mujer, nos sincronizamos y la follabamos, ella pidió se acercarán Martín y Benjamín, siguió masturbando y chupando sus pollas, todos nos turnábamos para estrujar sus tetas y ella enloquecían, Jordi se la saco y otra fuentes de sus jugos explotó acompañado de un grito de placer, solo unos segundos y Martín tomo el lugar en su vagina, casi de inmediato Jordi dijo que se iba a correr, ella lo pidió en su boca, pero no alcanzó a tomarlo todo, sentí como un poco de esa leche hirviendo caía en mi pecho, lejos de incomodarme la penetraba con más fuerza, Martín y Benjamín también pidieron darle leche, entonces Mari se levantó, volvió al taburete boca arriba, me hizo señales que la follara así, mientras ella chupaba para obtener su leche, casi al mismo tiempo se corrieron los dos, su boca y sus tetas tenían una mezcla de 3 leches, se cambió mi verga al culo, me pidió que le diera duro, mientras me pego a su pecho, siempre le encantó que le chupara las tetas y mordiera los pezones, era su orgasmo favorito, curiosamente yo chupaba sus tetas bañadas en leche, que no me molestó, me sentía muy cachondo; seguí por unos minutos dándole duro hasta que sentí que venía otro orgasmo de mi perrita, ella gimió más fuerte, pasando me dijo: que cabrón eres, pero me encanta!!!

    Se levantó y se puso en cuatro y me pidió perforar su culo otra vez mis amigos veían y se masturbaban buscando recuperar su erección, un par de minutos después le dije que ya me iba a correr, se puso de rodillas y puso mi verga entre sus tetas, me fascina correrme en sus tetas, al momento Benjamín que ya tenía otra vez una erección la quiso penetrar en cuatro en el culo, con voz amigable pero firme le dije: ese es mío, por lo que bajo un poco y la penetró con fuerza en la vagina, solo unos minutos después me corrí, sus tetas y su boca se vieron llenas de leche otra vez.

    Mientras Benjamín follaba a mi mujer, Martín y Jordi se masturbaban, Martín pidió correrse dentro, Mari le dijo que si, en un grito Martín la lleno de leche, después ella se puso de rodillas y comenzó a chupar las pollas de Jordi y Benjamín, me acosté entre sus piernas y comencé a chupar su vagina, que sabía a sus eyaculaciones y a una combinación de leches que me prendía, ella notó mi pene erecto, se volteó y comenzó a chupar mi pene, era un rico y pervertido 69, se separó las nalgas invitando a Jordi a qué la penetrara, Jordi buscó su vagina, pero ella tomó su grande polla y se la metió por el culo, me apretó los huevos y me dijo: no te quejes, ese culo es mío y se lo doy a quien quiera, eso me fascinó, no tardo mucho, pues Jordi follaba mientras acariciaba sus tetas, casi a punto de correrse Mari pidió que fuera adentro, el explotó su leche en el culo de Mari, que exquisita sensación me inundó, Jordi se levantó y Martín le dijo ahora yo, nosotros seguíamos en el 69, Martín quiso también penetrar su culo, Mari no lo dejó, la cambió a su vagina; entendí que a la zorra de mi mujer solo se le había antojado una verga gorda en su culo: la de Jordi, esos pensamientos me inundaban la mente de perversión y placer, ella retarda a mi eyaculación, Martín también se corrió en su vagina.

    Mari me dijo chupa con ganas, entendí su plan, ella ya no me retardo, así que me agarre de sus tetas hermosas, chupando su vagina y su culo, ella gemía tan excitada, le separé las nalgas para que mi lengua alcanzará todo, es una posición que nos encanta para eyacular al mismo tiempo, y casi al unísono terminamos, trate de tomar todo su jugo y ella el mío, con los gritos ahogados terminamos con un público muy complacido. Nos paramos y nos dimos un beso muy apasionado.

    Ella se retiró y a mitad de la escalera dijo: gracias chicos, esperamos lo hayan disfrutado, a ver cuando regresan a jugar, sonrió pícaramente y se retiró…

    No decíamos nada, hasta que oímos la regadera, Martín dijo: no puedo creer lo que pasó, Jordi lo siguió: ha sido mi mejor experiencia, en un trago de realismo Benjamín dijo: espero sigamos siendo amigos…

    Todos los comentarios me halagaban, no se porqué, pero así me sentía, halagado, mientras nos vestimos yo respondí, amigos?! Claro, y ya oyeron a Mari, tal vez hasta cómplices! A los 3 les encantó la idea y me dijeron: nosotros encantados, cuenta con nosotros cuando lo deseen.

    Cuando ya se retiraron mis amigos, subí a darme una ducha con ella, lo primero que le pregunté fue que cómo se sentía, ella respondió: me siento muy satisfecha, me la pasé muy bien, qué rica experiencia nos regalamos; yo le dije: me ha encantado y me siento muy bien, crees que debamos repetir? Ella contestó: creo que sí, definitivamente sí!!!

    Cabe mencionar que fue nuestra primera experiencia swinger, después de ese detonante hemos seguido disfrutando y explotando nuestra sexualidad…

    Si les gusta está anécdota, ya les contaré más.

  • Trío planeado

    Trío planeado

    Hola a todos. Soy Stephano, 30 años, mido 1.80, soy de pelo rubio oscuro, delgado y marcado. 

    Bueno esto pasó después que mi señora le dijo a mi cuñada que también quería un trío pero ahora con su marido (ya les contaré esa experiencia).

    Varias veces cuándo penetraba a mi mujer, siempre sacamos el tema del trío con su cuñado y eso siempre la excitaba más de lo normal que tome la decisión de hacerlo el fin de semana.

    Cuando llegó el día sábado tomando unas copas de vino con mi mujer le dije te gustaría que hoy fuera el día? El día de que me dijo? El día de tu esperado trío con tu cuñado si quieres llama tu hermana para cobrarle la palabra.

    Ella se puso nerviosa y me dijo muy enserio sí quiero que sea justo ahora estoy muy caliente.

    Tomo el teléfono llamó su hermana y le dijo:

    Hola hermanita crees que vos te cobraré el trato llegó el día que venga tu marido.

    Al parecer ella no puso ningún pero y sin saber que le respondió mi señora fue al dormitorio sin decirme nada luego sale con un vestido rojo muy corto y con un gran escote el actual se le marcaba su culo eso tetas bien ricas.

    Se sentó junto a mí en el sillón con una cara de cómplice desabrocha mi cinturón sacando mi verga y llevándose la boca chupándomela de una forma desesperada diciendo: quiero estar pasada a pene cuando llegue Alex (el cuñado)

    Me dice: Cuando llegue Alex quiero que te quedes en el dormitorio unos minutos para disfrutar solo el pene de él me dijo. Yo aceptando te dije bueno después me sumaré a la acción.

    Suena el timbre deja de chupármelo yo me fui al dormitorio con la puerta entreabierta me quedé observando lo que se venía.

    Mi mujer abre la puerta entra Alex se sienta en el sillón sí mi mujer sin pensarlo y sin decir nada se arrodilla le baja el pantalón de buzo y el cuñado se casó tremenda verga la tenía más grande que yo y eso que el mío es bastante grande y grueso pero el de el debe medir más de 23 cm fácil.

    Mi señora el tremendo pene dijo que rico la tienes cuñadito se la llevó la boca empezó a chuparla con desesperación después de varios minutos Alex se pone de pie al frente de ella y le da besos le toca el culo y le mete la mano en la vagina masturbándola y metiéndole los dedos mientras ella me tocaba el pene que estaba bien duro y grande y mi señora con una cara de caliente que me excitaba mientras yo me masturbaba mirando como tocaban a mí mujer.

    Alex se sienta en el sillón y mi señora mirándolo se sube en el y tomándole el pene se lo acomoda en la vagina y se sienta quejándose y gimiendo muy fuerte diciéndole que grande la tienes se siente rico. Comenzó a cabalgar rápido y fuerte y yo le veía su culo cómo subía y bajaba moviéndose rico.

    Sin pensarlo me acerqué le abrí el culo con mis manos ella quedó pegada abajo comiéndose todo el pene de Alex con su vagina le apunte el ano y pasándoselo de arriba abajo y penetrándola fuerte y bien adentro ella dio un grito de calentura diciendo follenme con todo.

    Así empezamos a meterle los penes uno salía y el otro entraba así varios minutos.

    Le saque el pene duro del culo puso una rodilla en el sillón y comenzó a chupármelo mientras seguía arriba de Alex moviéndose lentito Alex le tomaba el culo con las 2 manos mientras le chupaba las grandes tetas que tiene mí mujer.

    Se levantó el también y quedamos los 3 de pie. Ella mirándome a mí se inclina sin doblar las rodillas chupándome el pene que ya explotaba de grueso que lo tenía, al ponerse así Alex la penetra por el culo fuerte y cada vez que le daba las clavadas su cabeza chocaba con mí pelvis así hasta que dijo que le dolía el pene de Alex por el culo ya que lo tenía demasiado grande.

    Se dio vuelta haciendo lo mismo pero ahora chupándole la verga a Alex sin inclinarse poniéndome el culo a mí, comencé a penetrarla por la vagina y se sentía que estaba más abierta de lo normal así le daba clavadas bien fuerte.

    Se arrodilla y tomando un pene en cada mano corriendo rápido le llevaba los 2 a la boca diciendo que le tiremos toda la leche. Su cuñado acabo primero y mi señora abriendo la boca tragándose toda la leche de el con unas ganas.

    Alex se aleja y solo me lo chupaba a mí con su boca llena de leche de su cuñado.

    Suena el timbre y Alex ya con los pantalones puestos fue abrir la puerta y era ella si ella mí cuñada y le dice ya terminaste de pagar mí apuesta entrando y viendo que mí señora estaba como loca chupándomelo

    Dice: hermana te ayudaré… se arrodilla también y comienzan las 2 a mamarme el pene, no aguante más y lance mucha leche manchando las bocas de mí señora y de mí cuñada.

    Así termino ese acto sexual ellos sin decir nada se fueron a casa.

    Nosotros con mi señora nos servimos otra copa de vino sin hablar mucho. Después de varias copas nos fuimos acostar y cuando íbamos entrando le dije mira de aquí estaba mirando como te sentabas en la verga de Alex ella se calentó se quitó el vestido se puso en cuatro y me dijo follame por el culo amor. Así follamos rico se dio vuelta se acostó en la cama boca arriba con las piernas abiertas se subí encima dándole besos sentía el olor a semen que tenía de ambos penes mientras le metí y le metí la verga hasta el fondo en su vagina que estaba más dilatada de lo normal.

    Les agradecería sus comentarios a:

    goldenpieza@ gmail.com.

  • Trío con mis nuevos compañeros de trabajo

    Trío con mis nuevos compañeros de trabajo

    Hola. Soy Euge y trabajo desde los 16 años, pero recién ahora casi por cumplir 20 puedo decir que disfruto lo que hago.  Siempre trabajé en negocios de ropa, pero ahora conseguí laburo en un local de buenas marcas y es espectacular. Hacemos 8 horas seguidas pero con recreos o nos vamos cubriendo entre todos. Lo mejor es que hay aire acondicionado… así que no me puedo quejar. Encima, en mi turno casi siempre me toca con Juan Manuel y Rodrigo que aparte de estar buenísimos, son re buena onda.

    Los dos son bastante más altos que yo, pero Juanma es más rubión con rulitos y de ojos claros, mientras que Rodri es tiene los ojos y el pelo negro, la piel blanca y un cuerpo un poco más marcado. Siempre los cargo que son el sueño de toda chica… el rubio y el morocho. Aparte me encanta que por el trabajo, siempre están impecables… afeitados al ras, con pelito cortito y bien perfumados. Yo soy una rubia más petacona, con una cola que es la parte favorita de mi cuerpo y unas tetas decentes… ni muy grandes, ni muy chicas.

    Desde el primer día pegamos onda los tres. Ellos venían trabajando juntos hace un año así que eran más compinches. Se notaba cómo se cargaban entre sí y una cierta rivalidad de compañeros de trabajo que me resultaba bastante excitante. Dos o tres veces por semana, cuando salíamos, íbamos a tomar algo. Yo siempre me cuido, así que solo limonadas para mí… y para los muchachos las infaltables birras.

    Hablábamos de todo… pero el tema sexo no podía no estar. Sabían que era gauchita… solo cuando lo eran conmigo. Razón por la cual había cortado con mi novio anterior. Ellos contaban sus historias y se hacían ver, diciendo que sus compañeras sexuales siempre llegaban al orgasmo. Ilusos… les decía yo… y me les reía en la cara. Entre nuestras conversaciones, algo que descubrimos que teníamos en común, es que ninguno había hecho trío y a todos nos calentaba la idea. Ellos me jodían que era cosa del destino que teníamos que coger… y yo les decía que no se la bancaban… que era demasiado mujer empoderada para ellos.

    Todas las juntadas salía el tema, así que empezamos a fantasear en voz alta y poner condiciones hipotéticas. Juanma decía que valía todo. Rodri, que no quería que Juan lo tocara… y yo, les decía que solo estaba dispuesta a dar lo que recibía. Si querían un buen pete, me tenían que chupar bien la cachufleta. Ellos se ponían como locos, y más de una vez… me dijeron «vamos!»…

    Un día salí con otro pibe y cuando lo rechacé… y le dije que no le iba a chupar la pija si él no me chupaba la concha antes, se enojó y me insultó de arriba a abajo haciéndome sentir pésimo. La que mayor bronca me dió, fue que me afectara tanto lo que un machirulo idiota pudiera decirme.

    Al otro día, cuando les conté con lágrimas en los ojos, Juanma dejó su birra, se levantó de su silla, se arrodilló adelante de la mía y me abrazó. Yo me largué a llorar desconsoladamente. Mi mayor sorpresa fue que al segundo, sentí otro cuerpo abrazándome. Rodri se había sumado y los dos me contenían juntos. Paré de llorar, sintiéndome entre avergonzada y caliente. Los chicos sonreían cálidamente y mientras Juanma me peinaba un poco, Rodri me pasaba un pañuelito por la cara.

    Los chicos se pararon para volver a las sillas, pero yo sin pensarlo, me paré, les agarré las manos y les dije… «vamos»… Rodri no entendía nada… pero Juanma sacó su billetera, dejó unos pesos en la mesa y me puso en el medio de ellos, empezando a caminar todos abrazados. El departamento de Rodri era el más cerca y en 10 minutos estábamos ahí. Nadie hablaba del tema, pero todos sabíamos lo que iba a pasar.

    Ni bien entramos, Juanma le pidió un vaso de agua a Rodri. Apenas se fue a la cocina, Juanma me agarró la cara y mirándome a los ojos me preguntó:

    – Estás bien Euge?

    – Sí. Le dije sonriendo y enternecida.

    Acercó su cara de a poco, como tanteando el terreno y me besó de manera suave y superficial. Rodri estaba parado con cara de boludo y el vaso de agua en la mano.

    – Vení, besala. Le dijo Juanma.

    Ya se perfilaba quien iba a llevar la batuta en este encuentro. Rodri le dio el vaso a Juanma y me dio un beso profundo, un poco desesperado. Juanma le dio un sorbo al agua, dejó el vaso por ahí y le agarró los pelos a nuestro amigo.

    – Para… tranqui… tenemos toda la noche.

    Entre los dos empezaron a turnarse para darme besos en la boca y el cuello. Juanma tenía gusto a cerveza y Rodri un leve gusto a tabaco por el pucho que se había fumado cuando veníamos a su departamento… los sabores se me mezclaban y me gustaba… me ratoneaba pensar que ellos sentían el sabor del otro al besarme.

    Esta vez Rodri tomó la iniciativa y nos llevó a su habitación. Por suerte había una cama grande y mientras uno se sentaba, el otro me iba sacando la camisa. Estaba abrumada en todos los sentidos. Eran dulces los dos… pero muy pasionales. Juanma con sus ojazos azules me miraba con profundidad y deseo. En los ojos negros de Rodri sólo veía lujuria y un poco de miedo. Cuando sentí el pecho de Juanma en mi espalda, me dí cuenta que mi corpiño había desaparecido y que los dos ya estaban en cuero. Juanma me desprendió el pantalón despacito y me lo sacó muy lento, dándome besitos en los muslos y las piernas que me daban escalofríos. Rodri me besaba fuerte otra vez, jadeando y me tocaba las tetas haciendo hincapié en los pezones. Tengo que admitir que lo hacía perfecto el maldito. Suavecito y juguetón… como me gusta a mí. Cuando se bajó a chuparmelos, Juanma aprovechó para besarme posesivamente mientras me acariciaba el clítoris por encima de la bombachita.

    – Sos deliciosa. Dijo Rodri cuando salió a respirar de entre mis pechos.

    – Te quiero comer toda. Retrucó Juan, bajándome la bombacha.

    Yo estaba colorada de placer y calentura. Me recosté en la cama y mientras Rodri se desnudaba completo y se tendía al lado mío, Juanma empezaba con su tortura de besitos por mis piernas de nuevo. Cuando llegó a mi clítoris, yo estaba empapada. Le dio unos lengüetazos despacito y después se abalanzó a chuparme la concha con todo.

    Rodrigo seguía alternando entre besos a mis labios, mi cuello y mis lolas. Yo ya no tenía vergüenza y gemía fuerte y agudo… cuando creía que ya no podía más de placer, Juanma me dio un lengüetazo en el orificio de mi ano. Sólo me lo habían hecho una vez. La sorpresa y el placer fueron tanto que tuve que gritar..:

    – Ay… si…si…!

    Rodrigo paró lo que estaba haciendo para ver qué me estaba pasando. Cuando vio mi vagina libre aprovechó a dedearme el clítoris. Yo con una mano le agarraba la cabeza a Rodri y la otra la tenía estirada, casi tocando la pared del respaldo.

    Habrán sido 5 minutos… pero eran tantas las sensaciones y el morbo que exploté en un orgasmo exquisito.

    Juanma apareció de entre mis piernas todo embadurnado de babas y flujos, sonriendo. Rodri seguía chupándome las tetas pero ya no me dedeaba.

    – Sabés chupar concha? Juanma preguntó mirándome a los ojos. Yo no entendía… hasta que Rodri respondió.

    – Sí, obvio… y me encanta.

    – Tiraré en el medio de la cama. Y vos Euge sentate en su cara.

    Todos obedecimos y cuando empecé a sentir otra lengua en mi concha sentí que este trío había sido lo mejor de mi vida sexual hasta el momento… y eso que aún faltaba.

    Juanma se paró en la cama y quedó en frente mío con una pija grande y linda. Tenía toda la cabeza afuera y le salía un hilito de líquido… se había cortado los pelos púbicos medio castaños que tenía por ser rubión y le quedaba bien. Le agarré la verga y le di un beso con lengua. Juanma empezó a gemir. Rodri, mientras seguía con su juego de lengua y no me gusta comparar… pero lo hacía aún mejor que Juanma. Movía la lengua de una manera inexplicable y al final hacía cómo un efecto de sopapa con la boca en mi conchita que me sacaba grititos de placer. Grititos que ahogaban la verga de Juanma.

    Si bien no soy una experta chupapija, lo que no tengo de experiencia, lo suplanto con voluntad. Juanma me tenía de la cabeza pero no me forzaba a chupar. Me dejaba libre… yo trataba de meterla toda en mi boca y garganta pero no llegaba. Yo le había agarrado las bolas a Juanma y a veces jugueteaba en su ano un poquito. Él se dejaba hacer. En un momento, con un dedo ya casi entero metido adentro suyo y media pija en mi garganta se hizo para atrás y me apartó.

    – No quiero acabar todavía. Lo estoy disfrutando demasiado.

    Yo le sonreí a mi compañero de trabajo y si bien estaba por acabar de nuevo gracias a la lengua de Rodri, salí de arriba de su cara. Rodri la tenía parada, pero no a tope.

    – Te quiero culear. Dijo Juanma sin tapujos.

    – Mientras me la chupas a mí. Dijo Rodri tratando de darse justicia.

    Los tres estábamos en bolas, de rodillas, mirándonos en la cama. Se acercaron de nuevo y me hicieron un sanguchito. Rodri por delante, Juanma por detrás. Rodri me besaba y Juanma me chuponeaba el cuello. Yo quería que nos besáramos los tres juntos, pero Rodri siempre sacaba la cara cuando Juanma se acercaba. Igual notaba que ya estaba más relajado y cuando me acariciaban y una mano de Juanma pasaba por su cuerpo, ya no le sacaba. Hasta lo ví agarrarle la cintura a su amigo y eso me puso a cien.

    – Y… quién me coge? les pregunté juguetonamente.

    Juanma se salió de atrás mío y abrió un cajón.

    – En el otro… en el de abajo. Atinó a decir Rodri antes de que yo bajara y le empezara chupar la pija larga que tenía.

    Cuando sentí a Juan atrás mío con el condón puesto, no daba más de excitación. Rodrigo era más brusco que Juanma y sí le gustaba que me atragante con su pija. Sentí la punta de la verga de Juan en mi vagina esponjosa… y cómo se fue metiendo de a poco hasta sentir su pubis cortito en mis nalgas. Yo estaba en 4, recibiendo placer por atrás y disfrutando de una buena poronga por delante.

    Juanma empezó un mete saca lento que iba subiendo intensidad. Rodri seguía a lo bruto… pero me gustaba. Su pija más delgada entraba mejor en mi garganta y llegaba más lejos.

    Juanma empezó cada vez más fuerte y ya jadeaba ronco y grave.

    – Ah… qué conchita amigo. No sabés lo que es.

    Yo les había comentado que me gusta que me digan cosas durante el sexo. Pero hasta ahora habían estado bastante muditos.

    – Y esta boquita? Esta boquita de pu…

    Rodri no sabía si decirlo o no…

    – De putita? Te gusta puto? Le largué sacandome su pija un segundo de mi boca.

    Rodri sonrió y empezó un mete saca más bruto.

    – Sí, chupa pija putita… chupa que me encanta cómo lo haces. Tragátela toda!

    Juanma seguía a lo bestia atrás mío. Sus huevos chocaban con mi clítoris y me daban espasmos de placer. En eso, noto un silencio raro y saco la pija de Rodri de mi boca otra vez para encontrar a mis compañeros de trabajo transando desaforadamente. Yo me incorporé, sin sacar la pija de Juanma de adentro mío y me metí en el medio del beso. Rodri me empezó a estimular el clítoris con sus dedos hábiles y no pude más… tuve mi segundo orgasmo. Juanma empezó a gritar atrás mío y me empotraba salvajemente. Gritó sin contención y acabó llenando el forro.

    Rodri seguía besándome y tocándome las tetas y la conchita mientras yo lo pajeaba.

    – Cabalgame. Me pidió Rodri entre jadeos.

    Hice que se acostara en la cama, me le subí arriba y empecé a moverme. Es una de mis posiciones favoritas así que lo estaba disfrutando un montón. Juanma ya se había salido, se había sacado el forro y se había limpiado. Se recostó al lado de su amigo a ver el show, mientras me acariciaba una pierna. Rodri me tenía de la cintura y me veía las tetas bambolearse.

    – Los pezones… dijo Rodri a modo de súplica ahogada.

    Yo estaba fuera de mí, incrustándome su pija larga en mi concha. Las manos las tenía sobre las costillas de Rodrigo. Juanma, al entender al vuelo, se mojó los dedos en la boca y los llevó a los pezones de su compañero. Rodri hizo un intento inútil de sacarlo, pero el placer pudo más…

    – Ahh… Ahhh… seee… gritaba Rodri haciendo música con mis gemidos agudos y entrecortados.

    Juanma se le acercó a la boca… y alcancé a escuchar un suave…

    – No culeado…

    Pero otra vez sus bocas se comían la lengua del otro desaforadamente. Se escuchaban gemidos apagados provenientes de Rodri que sacó una de sus manos de mi cintura y le agarró los pelos a Juanma, para acabar teniendo un orgasmo increíble… llenando otro condón con la leche joven de la experiencia nueva.

    Salí de arriba del cuerpo de Rodri y me recosté a su lado. Juanma, tierno como siempre, trajo una toalla húmeda del baño para que nos limpiáramos un poco y le recibió el condón ya cerrado a Rodri para que él pudiera seguir abrazándome. Juanma también se acostó un ratito y otra vez me hicieron sanguchito.

    Nos reímos un rato y después me preparé para irme con la excusa de que me esperaban en mi casa. Cuando salí del baño toda cambiada, los dos amigos seguían en pelota riéndose de algo al parecer muy gracioso. Les di un pico a ambos y cuando me estaba yendo escuché a Juanma…

    – Euge… mañana salimos todos temprano. Sí querés te venís a tomar una limonada a mi casa.

    – Podría ser. Le respondí sugestivamente.

    – Yo también voy! Dijo Rodri rápidamente. Juanma y yo sonreímos y dijimos a la vez:

    – OBVIO…!

  • Dos sementales en el aeropuerto

    Dos sementales en el aeropuerto

    Un golpe seco en mi espalda, con las palmas de las manos echadas hacia atrás como si estuviera sujetando el espejo del baño,  mientras que él me empujaba con su cintura, pequeños, pero profundos golpes, metiéndome tanto la polla en mi coño que todos mis sentidos se habían disparado, mi boca abierta solo emitía gemidos de placer, gritos al tenerla tan dentro tras el siguiente empujón seco que hacía que sus testículos golpearan contra mi culo, junto a mí casi en la misma postura mi amiga Liz, que me miraba e intentaba darme la mano para que las dos juntas disfrutáramos del polvo tan increíble a la que nos estaban sometiendo aquellos dos sementales, dos jóvenes que por casualidad tuvieron la suerte de cruzarse con nosotras cuando íbamos al servicio femenino del aeropuerto Adolfo Suárez barajas de Madrid, dos muchachos que fueron invitados a que nos follaran allí mismo, en aquel servicio cuya puerta atascamos para que nadie pudiera entrar.

    En una de las muchas cafeterías del aeropuerto nos esperaban impacientes nuestros novios, mejor dicho nuestros amantes, no hacía ni dos horas Lizbeht junto con su, digamos que amante 15 años mayor que ella aterrizaba en España, una visita que me debía, que nos debía a Mario y a mí. Realmente éramos dos parejas peculiares Liz con un hombre 15 años mayor que ella y yo con Mario 20 años mayor, Liz y Mario podrían pasar por mis padres mientras que Tom por mi abuelo.

    Como ya os conté Liz y yo nos conocimos a través de una red social hace tiempo, habíamos pasado por mucho las dos y a pesar de la diferencia de edad era una de mis mejores amigas, quien nos conocía nos veía como madre e hija, ya que éramos casi como dos gotas de agua, nos gustaban y apasionaban las mismas cosas, incluidos los hombres, incluido el sexo que habidas de él no desaprovechábamos ninguna oportunidad para hacerlo, como sucedió esa mañana que nada más levantarnos de la cafetería del aeropuerto para ir al servicio a retocar un poco el maquillaje y quizás para tener un momento para nosotras solas y así poder despellejar cariñosamente a nuestros acompañantes, dos muchachos de apenas 20 años nos silbaron y piropearon diciéndonos lo que harían con nosotras si pudieran, jaja, pobres desgraciados, ellos sí que iban a servirnos a nosotras para lo que queríamos, porque nada más mirarnos ya sabíamos que queríamos y lo que es más increíble lo que iba a pasar, porque con la esa magia que tenemos todas las mujeres sobre los hombres, les invitamos a que hicieran realidad sus sueños, un viaje al aeropuerto que a buen seguro no olvidarían en la vida y por lo bien que follaban, ni nosotras, ni nosotras lo íbamos a olvidar.

    Nada más pasar la puerta, los chicos estaban un poco cohibidos todavía, asustados podría decirse, hasta que se dieron cuenta de que tenían sus pollas dentro de nuestras bocas, haciéndoles una mamada como nunca antes se la habían hecho, las dos arrodilladas en el suelo con sus pantalones en sus tobillos chupábamos aquellos penes dejándoles casi sin aliento, nuestras manos acompañaban el ritmo que a veces lento y pausado, otras rápido y seguido estaban los dos casi en un éxtasis permanente con nuestras bocas entrando y saliendo, mordisqueando el tronco con nuestros labios, lamiendo y succionando los glandes rosados.

    Realmente había poco tiempo, nuestros chicos nos esperaban sentados y nosotras digamos que alternando con dos nuevos amigos que aun todavía no se lo terminaban de creer, no dejamos que se corrieran, todavía no, las dos nos levantamos y dando un pequeño salto nos subimos a la encimera del lavabo abriendo nuestras piernas y separamos un poco nuestros tangas, dejándoles así muy claro el paso a seguir por ellos en esos momentos, mi nuevo amigo al acercarse a mí, me cogió de los tobillos para ponerme los pies en sus hombros, mi mano separaba mi tanga dejándole ver la carne suave, lisa y rosada de mi vagina, sentí como su glande me rozaba, como iba penetrando en un mundo húmedo, oscuro y caliente donde a cada empujón se oían un grito que salía de mi interior, su pene entraba como un cuchillo caliente en la mantequilla, sus gemidos rivalizaban con los míos cada vez que su pene entraba y salía de mi vagina, sus manos apretaban con fuerza mis pechos por encima de mi camiseta, me la subí y me quite el sujetador para así poder sentir su boca en mis pezones, luego al levantar su cara podía ver su rostro descompuesto por el placer que mi vagina le estaba regalando, claro que mi cara no iba a ser menos a tenor de la de Liz que se retorcía, encendiendo y apagando los grifos sin querer.

    Poco a poco las dos fuimos experimentando dos orgasmos que jamás pensamos que estos dos muchachos nos pudieran dar, del coño de Liz salía el flujo disparado mojando por completo a su semental, del mío yo llegue a tanto, pero su polla salía totalmente pintada de mi flujo momentos antes de que los dos estallaran y nos llenaran del preciado cargamento de sus testículos. Los cuatro nos empezamos a reír, Liz y yo nos colocamos el tanga y bajamos nuestras faldas, nos peinábamos lo mejor que pudimos mientras que nuestros sementales nos abrazaban por detrás apretándonos las tetas, no entendían que ya se había terminado todo, que ya les habíamos utilizado para lo que queríamos y nos teníamos que ir, ya no los necesitábamos más y si no se daban prisa se iban a encontrar en el servicio femenino solos, con los pantalones bajados cuando nosotras nos fuéramos como así fue, unos paso más dejando atrás la puerta del servicio, casi en medio del pasillo transitado por cientos de personas, oímos los gritos que salían de los servicios cuando fueron descubiertos por otras mujeres.

    “Perdonar chicos, nos entretuvimos un poco”

    “¿Os hemos hecho esperar mucho?, lo sentimos, pero el baño estaba increíble, no os podéis hacer una idea de cómo estaba.”

    Las dos nos miramos y empezamos a reírnos sin que nuestros chicos entendieran nada de lo que decíamos.

    Ya de cara a la salida y hablo por mí, pero estoy segura de que a Lizbeth le pasaba lo mismo, el semen salía de mi vagina empapando la poca tela del tanga enseguida, resultando algo incómodo cuando al andar se iba extendiendo por mis muslos, sobre mi piel como una crema de semen, pero fue al que sentarme en el coche cuando realmente note la cantidad de semen y flujo que salía de mí al notar la falda también mojada, había que ir a casa urgentemente para cambiarnos y no digo lavarnos, que no había tiempo.

    Bueno mi querida Lizbeht,

    Creo que lo pasamos muy bien en este viaje, aunque solo ha hecho más que empezar eso si de una forma inmejorable.

  • Nora la ordeñadora (Capítulo 2)

    Nora la ordeñadora (Capítulo 2)

    Utilizaba la mano como si fuera una tenaza húmeda según la zona, lo había masajeado entre los muslos.  Al asegurar su polla en la mano ya empezó a jadear.  Ya gruñía nada más empezar. Sería rápido. Aplicó unos sube y bajas lentos. Se paró. Empezó a chuparle la polla rítmicamente subiendo y bajando, haciendo una pausa al llegar arriba y movía la cabeza de forma circular. El hombre sorbía y mantenía el aire al respirar. Engulló todo el tronco y prolongó una succión como si fuera una ventosa. La respiración del hombre se hizo irregular. Nora tenía toda la polla en la boca, sus labios rozaban la pelvis incluso le entró vello púbico. Empezó una succión con un ritmo endiablado. La sangre del hombre sube. Se endereza como un alambre pero al poco rato cede. Estira las manos hacia delante, agarrotadas, en el umbral de la mesa de masaje. Un estremecimiento corre sus venas. Nora envolvía el glande de la polla con su lengua. El hombre empezó a parlotear con palabras magnificadas por el gozo:

    – Pequeña puta. Guarra. Mira dónde estas. Dios todopoderoso. Chupa así. Sí. Oh, Jesús por qué gozo tanto. Dios, Dios, pero ¿dónde has aprendido a chupar de esta manera? Donde, donde, dímelo. Te lo advierto, te voy a follar. Mierda. Vamos. ¿Qué voy a hacer contigo? Oh, mierda. Maldita mocosa. Espera que te ponga la mano encima. Eres tan puta, asquerosa y sucia. Oh, Jesús, Jesús, Jesusito. Vamos. ¿Nora? Nora, Nora. Te voy a dejar el culo reventado. Ven acá. Ahora. Vamos. Te voy a dar una buena tunda.

    Tras esa verborrea empezó a resoplar y a dar bramidos, Nora dada giros bucales de arriba abajo. Y no tardó la polla en convulsionar para expulsar la lechada. Nora no paró, notaba como su boca se llenaba de semen pero seguía subiendo y bajando, el tronco del pene era una capa liguida blanca viscosa. De forma gradual los rugidos de gozo se fueron mitigando hasta quedarse estático. Entonces Nora fue al baño a escupir y aclararse la boca. Al salir el hombre se había dado una rápida ducha en el otro lavabo, Nora vio como se apretaba el cinturón. Ella aún iba en topless y entangada.

    – Veo que tiene prisa.

    – Sí, salgo para el aeropuerto, antes de venir me han informado que mi padre ha fallecido de forma repentina. Mi mujer y mis hijos me esperan para el sepelio.

    – Ohh, lo siento… No sé que decir…

    – Sí, una auténtica desgracia, un gran hombre y padre, levantó un negocio que ahora llevamos mis hermanos y yo. Estoy abatido. Por cierto no llevo suelto, puedo pagarte con tarjeta de crédito.

    – Si, claro – contestó Nora introduciéndola en el targetero – pero no me la acepta.

    – Perdón, pensé que era la mía, es de la empresa. Espera la contraseña es otra – dijo tecleando otra vez y siendo aceptada -. Ves, ahora. Por cierto tienes un buen meneo, ¿puedo ver tu coño?

    Nora apartó su tanga y dejó ver una raja depilada.

    – Lastima que no pongas el coño, aparte de masajear. Conozco a gente que te ha follado y lo han flipado. Me dijeron que cuando llegaste eras algo pardilla y con un matorral abajo. Ja,ja,ja. Te dejo es un día triste para mí.

    Nora recordó que había llegado dos años atrás, y como bien había dicho el ostentoso maduro que terminaba de salir, ingenua y inocente. Eso sí, Cara cortada y su tío El hiena ya le habían dado el primer aviso en la caravana. Y no olvidaba la proposición de Rulfo alias El cara cortada. Por lo que se dió un tiempo con su novio, hizo las maletas y dejó la granja de su familia.

    Llegó en primavera a la población, no era la gran ciudad pero tampoco era un pueblo pequeño. Cara cortada estaba convaleciente a causa de un accidente de tráfico por lo que fue recibida por Florencia, una veterana masajista, la acompañó hasta el apartamento de Rulfo el cual estaba prostado en el sofá y empezaba a recuperarse. Se saludaron, habían pasados dos meses de la cacería con su tío y el encuentro con Nora. Florencia la invitó a instalarse tras los 500 km en autobús. Llevabá el mísmo vestido que cuando se la cepillaron su tío y él en la caravana. Aceptó la invitación de descansar. Entonces Florencia y Cara cortada encendieron unos pitillos.

    – Es hortera la chica y ese vestido tan cutre, apenas sabe expresarse – dijo Florencia.

    – Y si vieras la mata de vello que lleva entre las piernas. Se lo conté a Lucio. Le enseñé una foto de ella.

    – ¿A el tuerto? ¿Ella en pelotas?

    – Que va, vestida con sus padres. Más tarde vendrá El tuerto. Pajea bien, Florencia, aunque tendrás que enseñarle el oficio de masajista.

    Lucio alias el tuerto era un hombre de 46 años, corpulento, calvo, bigote, con vello y ávido de sexo. Tenía una buena polla, casi gastaba el mismo calibre que Rulfo. Hacia años había perdido un ojo en prisión, una pelea con cuchillo la cuál salió mal parado. Llevaba un parche negro en la parte derecha de su cara, eso junto a su diente incisivo de oro.

    No tardó en llegar y enseguida pidió por la chica en cuestión. Nora tenía los ojos hinchados de la siesta cuando apareció. Se sentó junto a ellos, El tuerto la miró con ese traje raído con ojos de lobo hambriento. Rulfo le dijo a Nora que se duchase, que podia venir en bata, que cogiera la suya del baño.

    – Vaya hembrita, esa es la que os cepillasteis, la del matorral – dijo El tuerto.

    – Si, que te parece.

    – Ganado de buen corte, ahora supongo que nos enseñará su potencial – dijo El tuerto con ansia -. Quedamos en que…

    – Si, claro te la puedes tirar…

    – Yo me voy – dijo Florencia.

    – Por mi te puedes quedar, Incluso me la pone más dura que me miren.

    – Quédate Florencia, Lucio es de corrida rápida y siempre folla a escape – dijo Rulfo mirando a El tuerto.

    – No puedo evitarlo – contestó y en apariencia ya empezó a sudar.

    – Pero ten cuidado que preña y sé que a ti no te gusta hacerlo con forro.

    Salió Nora con la bata, su cuerpo respondía bien, desgarbada pero segura. Nada más llegar Rulfo se levantó con ayuda de sus muletas y le quitó la bata quedando desnuda. Hizo que girara sobre sí misma. El ojo de El tuerto era penetrante, frío y despiadado como un cuchillo. El tuerto con ansia y delante de todos empezó a desnudarse.

    Allí mismo, Nora, ante la mirada de Rulfo y Florencia, fue follada a toda prisa por El tuerto. Estaba realmente ansioso. La tumbó en la alfombra, y sin preliminares la ensartó con una polla grande y tiesa como una piedra. Menos mal (esto lo pensó tiempo después Nora) que iba mojada de coño. La ametralló a pollazos en misionero, Florencia y Rulfo podían observar como el culo peludo subía y bajaba como si fuera un taladro percutor. Eran tacadas a fondo, incluso cuando la metía y llegaba al tope vaginal remachada más, como si también quisiera entrar sus testículos. Inclusive se oían pedorreaciones vaginales. La culminación terminó en un arranque de puesta en escena bastante brutal: El tuerto se sentó sobre la cara de Nora como si fuera una almohada haciendo que le chupara los testículos mientras él se machacaba la polla y tras un ronguido gutural ensordecedor descargó una potente lechadaza en la cara de Nora. El tuerto se levantó hinchado de presunción y miró a Rulfo y Florencia al mísmo tiempo que le goteaba la polla.

    Rulfo esa misma noche dijo a Florencia que enseñara a Nora todo lo referente a los masajes eróticos y la llevará de la mano una temporada, haciendo hincapié que no le depilara la mata de vello no sin antes el estar en buen estado de salud de su pierna.

    Continuará…

  • La visita conyugal de Sofía Marian (Final)

    La visita conyugal de Sofía Marian (Final)

    Después de esa rica cogida que acabamos de concluir, me sentía con ganas de más debido al tiempo que pasaba sin verla, por lo que no iba a dejar que esa tarde se me fuera con solo un palito, que aunque esa primera cogida del día había sido como si no hubiéramos tenido encuentros en años, mi verga quería más de esa panochita que no probaba más verga que la mía. De cierta forma me había vuelto adicto a coger con aquella inexperta rubia hermosa la cual era mi alumna sexual. Con esto cierro el ciclo con la güera misteriosa.

    Ella se fue hacia la sala colocando encima una bata, me había dejado reposando la venida reciente, pero yo quería seguir cogiendo, eran pocas las veces que podía verla y ese día en especial yo había querido estar con ella cogiendo todo el día.

    Al notar que no regresaba ella de la sala, me levanté de la cama poniéndome otra bata de baño que tenía, tratando de ocultar mi erección tras los pliegues de la bata, pero debajo de ella estaba desnudo al igual que ella. Ella estaba inclinando su cuerpo deteniendo la bata con una mano atravesando una de sus manos para que no se le abriera en señal de pudor y con la otra trataba de colocarla una sábana en su cuerpo, mientras trataba de bajar el volumen de la TV se había dormido Kike y lo llevó a su habitación.

    Volteo a verme sonriente de la situación, en su cara blanca se veía chapeada de rojo debido a nuestros recientes orgasmos, me pare a su lado y verla así en esa posición agachada cubierta con mi bata no la deslucía en lo más mínimo, se veía hermosa con su melena rubia, a veces no podía sostener bien la bata, abriéndose un poco lo cual me permitía ver desde mi posición, pude ver como sus blancos senos se balanceaban por la gravedad, podía ver aquellos pezones que acaba de chupar y mamar de ellos. Aún se veían con marcas rojas que había dejado mis labios y manos en su blanca piel. Los pezones estaban erectos, señal de que aún estaba excitada, me acerque a darle un beso en la mejilla y labios, mientras ella solo sonreía penosamente.

    Al oído le dije que me encantaba y se veía hermosa con mi bata, lo cual solo hizo gestos de “pena” sonrojándose y sonriendo nerviosamente mostrando sus blancos dientes con una mirada bonita desde ese hermoso par de ojos verdes. Le pase mi mano por la cintura acariciándola hasta la espalda así como estaba ella inclinada. Como ya se imaginaran mi amigo seguía en píe de guerra, por muchas razones, me encantaba la pasividad, su mirada y era un sueño realizado poseer a esa chica.

    Ella trataba de controlar sus movimientos y sensaciones ya que no era extraña a mis caricias, sabía que ella debía estar sufriendo al estar en la sala mientras yo le acariciaba, situación que dudo mucho lo hubiera vivido antes por su forma de ser. Pero no iba a dejar pasar otra oportunidad de esas y las ganas que traía aunado con los efectos del lubricante, mi verga lista nuevamente a punto, con la posición de ella me excitaba mucho más por lo que mis caricias fueron candentes pasando mi mano de su cadera hacia sus nalgas y bajando por sus piernas hasta alcanzar pasar mi mano bajo la bata y acariciar su piel desnuda, ella solo volteaba como para decirme que me sosegara, pero ya no iba dar marcha atrás. Mis caricias hicieron el trabajo deseado sobre ella, se movió de lugar quedando fuera de la vista, quedando recargada con los brazos sobre el respaldo del sillón, no permitiendo que nada se viera hacia atrás, flexionando su cadera y quedando ella reclinada, mientras seguía con caricias atrevidas, aproveche ese movimiento de ella para poder colocarme detrás de bastidores, con el libido a mil me hinque ante ella que estaba inclinada con su colita parada y levante la bata para admirar aquellas nalgas de piel tersa, sus labios vaginales de color rosa y un poco irritados por la reciente cogida, ya con la humedad emanada por las caricias que le propinaba, ella un poco asustada debido a que nunca le habían hecho tales caricias y mucho menos mostrado su vagina a ningún hombre, lo primero que hice al ver desde angulo su panocha y ano mirándome, no dude en besar sus dos blancas nalgas, recorrí con mi boca la extensión de sus piernas y nalga. Obviamente no me negué y mucho menos dude en meter mi cara entre ese par de nalgas para meter mi lengua en ese coñito blanco, fue una delicia probar sus jugos y venidas de mi güerita, sacie mi sed en esa cavidad que chorreaba líquidos cada vez que mi lengua se introducía haciendo movimientos rápidos y con mi boca succionaba sus labios vaginales, para rematar ese juego pase mi lengua por ese ano color rosa, al principio ella se sacó de onda que yo hiciera eso, pero estaba tan bonito y limpio que no pude negarme a pasar mi lengua por los pliegues rosados de esa colita.

    Mi verga estaba ya nuevamente elevado y listo para meterme en su conchita ya húmeda, abrí mi bata solo por la parte de abajo sacando mi verga y pegarme a blanca cadera, esta era una situación que ella no había experimentado antes, mi falo entraba libremente a su húmeda panocha, la adrenalina de estar en la sala atrás del sillón, penetrándola aferrado a sus caderas, guiando sus nalgas y que abriera sus piernas mientras mi falo hinchado y lleno de venas, por sus piernas chorreaba nuestras jugos que brotaban de ambos sexos, con tantas ganas que ella solo movía su cadera al ritmo que yo le marcaba, le daba unos empujones de mi verga como si quisiera meterme con todo y huevos, los sonidos de nuestros cuerpos chocando eran casi imperceptibles por el volumen de la música en la TV.

    El reflejo de una vitrina frente a nosotros me hacía ver la cara de ella desencajada y se mordía los labios para no gemir, quizás no se le había pasado por su cabeza que algún día se la iban a coger de esa forma, de pie inclinada sobre el respaldo del sillón, parando la colita mientras era poseída por una verga que buscaba a toda forma permanecer dentro de las entrañas Sofía Marian y nunca salir de ahí, esa Güera me tenía embrujado y extasiado.

    Sentí que estaba a punto de venirse, sus piernas temblaban y la panochita de mi triguera apretaba mi falo muy rico, me éxito muchísimo estarme cogiendo a mi galerita fuera de la cama era un gran avance ya que como les comente previamente ella era una chica muy conservadora, esa tarde estábamos disfrutando como nunca antes y yo no tuve más que embestir firmemente agarrado de sus caderas, hasta sentir de nuevo mi torrente, esta vez no podía echarle mis mecos fuera, así que ahí mismo eyacule con todas las ganas contenidas. Mi eyaculación sucedió llenando su panochita de mis mecos, pero mi verga aun estaba dentro de ella batiendo los fluidos de ambos. Sentía la humedad escurrir de su interior, después de un rato me separe de ella tapando nuestros cuerpos y fui al baño por papel higiénico para limpiar mi falo el cual estaba muy sensible, dándole un poco a ella para limpiar sus piernas que resbalaban restos de mi semen y de sus jugos.

    El resto nos lo limpiamos con las batas que llevábamos puestas, parecía que ahí no había pasado nada, nos quedamos en la sala en el sofá contiguo, como el paso de un huracán llega la calma después de la tormenta, platicamos y nos besábamos discretamente, su “malestar” ya no era tan evidente su berrinche había pasado ella sonreía y sus mirada era más limpia, había cambiado mucho ya que ella había llegado estresada y molesta con ganas de pelear.

    En calma hablamos del posible divorcio de ella, haciendo planes a futuro, entre sonrisas y caricias transcurría el tiempo en ese sofá, solo existíamos ella y yo, muy atrevida mente metía mi mano por los pliegues de la bata para acariciar sus turgentes pechos, oprimía sus pezones suavemente o llegaba hasta el nacimiento de monte de venus, jugaba sobre su panochita lampiña, nos prendimos en un largo beso mientras mis caricias hacían nuevamente efecto sobre ella, solo me miraba sonriente y cómplice de lo que estábamos experimentando en ese momento, las palabras nuevamente salían sobrando ella solo se dejaba llevar por mi.

    Mi verga quería otra batalla, ya estaba nuevamente en posición de ataque. Jugueteaba con ella bajo la tela de la bata, metía mi cara para poder besar sus tetas ricas, las succionaba mientras ella gemía suavemente sobre mi cabeza, mi lengua recorría cada uno de los dos pezones mientras ella cubría mi cara con la bata, como si estuviera amamantando a un recién nacido.

    No puso objeción al indicarle que se montara sobre mí así sentado en el sofá. Su primera vez como amazona, ya que nunca antes había logrado con éxito que ella estuviera sobre mí y por voluntad propia. Discretamente abrí mi bata, mientras ella se acomodaba con sus dos piernas alrededor de mi, abriendo la bata de ella para poder acoplar nuestros sexos nuevamente, se fue hundiendo mi falo en aquella ardiente panocha, aún se sentía la humedad al ir entrando en su vagina, teníamos las batas abiertas pero puestas para no exponer nuestra desnudez en la sala ya que la persiana de la sala del departamento tenía un recoveco de una de las persianas (Dato curioso es que siempre pensé que no se miraba nada para dentro por ese espacio, hasta que subí a la azotea del edificio y vi que se veía perfectamente hacia dentro de mi departamento en cierta posición pero bueno ya se habrían dado un taco de ojo los vecinos)

    Nos besábamos mientras ella cabalgaba suavemente sobre mi falo, acaricie cada milímetro de su cuerpo, la bata que ella portaba era la que cubría nuestros cuerpos desnudos, me cubría con ella y casi me ahogaba porque me tapaba todo y yo mamaba sus blancas tetas que quedaban perfectamente frente a mi cara, acariciaba su cadera y con ambas manos dirigía la velocidad de los movimientos de sus nalgas, hacía que subiera y bajara mientras mi pistón lo empujaba hacia arriba, ella solo movía la cabeza cada que la penetraba con tanto ímpetu, no me arte de mamar ese par de blancos cántaros de miel, mientras ella arriba moverse, guiado por mis manos es como ella podía realizar esos movimientos que eran tan placenteros para ella como para mi.

    En una de tantas la subí con mis manos como cargándola y la dejé caer jalándola hacia abajo, al mismo tiempo que mi pelvis hacía la misma función de un roto-martillo. Al ella caer de golpe sobre mi falo erecto, este mismo se introdujo con fuerza hacia lo más recóndito posible que pudiese penetrar mi glande, ella solo gimió fuertemente al unísono con el sonido de nuestra piel chocando provocando un sonido como de aplausos, yo seguía bombeando, mientras ella ponía los ojos en blanco y a gemir muy sutilmente, con sus manos que pasaban a un costado de mi cabeza agarrándose de la cabecera del sofá, veía directamente su labios rojos con sus blancos dientes, del cual solo su aliento exhalado y gemidos suaves sobre mi, la besaba mientras la penetraba, nuestros sexos estaban muy húmedos se sentía mi entrepierna como si sudamos, pero era parte de sus fluidos mezclados con nuestro sudor lo que escurría en el contacto de nuestros sexos. Esas sensaciones nuevas en ella provocaron varios orgasmos, una sensación nueva para ella pero que hizo que cayera sobre mi desvanecida, exhalando un gemido más fuerte que lo normal, temblaba su cuerpo mientras yo trataba de seguir bombeando el cuerpo inerte de ella, lo cual solo atinaba a decir, “yaa.. yaaa… yaaa.. “

    Después de las dos des-lechadas que yo había tenido previamente, me costó un poco de trabajo lograr que mi tercera venida en el interior de su coñito fuera bendecido por mi fluido espeso, mientras mi espasmo se unía al de ella, sentir temblar su cuerpo tomándome con sus manos la cara dirige nuestros labios para fundirnos en un besos apasionado y profundo, ella metía su lengua bruscamente en mi boca, al parecer su orgasmo había despertado esa lujuria dormida en ella.

    Sonreía después de haber tenido nuestra tercera copulación pero ella me dijo que había tenido mínimo cinco orgasmos, con su sonrisa me hacía saber que había pasado una tarde agradable, nos fundimos en besos interminables abrazos y apapachos.

    Como amazona me desmonto y se arreglo la bata, al igual que yo arreglaba la mía, el sillón estaba húmedo en la parte donde estaba sentado, había una mancha, resultado de todos nuestros fluidos que salieron durante la cabalgada.

    Nos dirigimos a la recamara para arreglarnos y quedar listos para salir con Kike para llevarlo a comer y jugar. Ese día ella había planeado quedarse en el departamento. Yo que pensaba que esa tarde no iba a tener nada de sexo con ella, pero que equivocado estaba, ya que esa esa noche en cuanto se durmió nuevamente, pasamos una noche romántica, besándonos, platicando de planes a futuro y fornicando nuevamente durante la noche y al despertar al otro día tuvimos ricos encuentros.

    Al otro día antes de despedirnos, me dio las gracias por todo lo que habíamos hecho la tarde anterior recalcando que nunca lo había hecho antes, que lo había disfrutado inmensamente y tuvo sensaciones nunca antes experimentadas. Nuevamente a la rutina de esperar cuando volvería a ver a Sofía Marian, su vida cerrada la cual no podía conocer nada de su vida ni mucho menos convivir con ella en público, era el precio que debía pagar por disfrutar a esa mujer ajena. De esta casi nuestros últimos encuentros casi terminamos siendo padres, más sin embargo ella no quiso divorciarse, pero estoy seguro que de esta ocasión con tanta leche ella quedó preñada. Aún mantenemos contacto y la relación es como si nos hubiéramos divorciado, me reclama que no la quería según ella, o me ha recordado que estuvimos a punto de compartir una vida aunque tengo esa duda si lo hacía solo para amarrarme o si era falso su embarazo. Ella madura se ve hermosa, empoderada pero hermética como siempre, en el fondo sabemos que fue conmigo con quien aprendió a coger y disfrutar lo que su esposo en ese momento le negó a disfrutar.

    Muchas gracias por su atención, espero con esto cerrar el ciclo con SM y que haya sido de su agrado lo que viví con la güerita misteriosa de Toluca. Hasta el próximo relato.

  • Dora, mi niñera que necesitaba mi semen urgente

    Dora, mi niñera que necesitaba mi semen urgente

    Dora es una madura de 56 años, su piel es algo morena pero no llega a ser negra, mide alrededor de 1,57 m, tiene unas tetas medianas y algo caídas, caderas anchas y un culo gordo y firme. Ella trabaja en mi casa como mi niñera y la de mis hermanos, tiene una hija de 29 y un hijo de 15 años. Por lo que sé la ultima vez que tuvo sexo fue cuando quedo embarazada de su ultimo hijo, que por eso su marido la dejó y a partir de ahi nunca mas tuvo una relacion.

    Todo comenzo cuando yo tenia 18 años recien cumplidos, tenia un examen y me encerré en mi habitacion a estudiar y como sabia que nadie iba a entrar me distraje con mi celular, comencé viendo culos en instagram y termine en una pagina porno. En dicha pagina me tope con un video de una madura identica a Dora chupando una verga parecida a la mia y eso me excito muchisimo, fue raro porque nunca me habia excitado con Dora. Yo sabia que Dora se iba dentro de 15-20 minutos a su casa y que al despedirse entraba sin golpear a mi habitacion a saludarme asi que segui masturbándome a proposito esperando la llegada de la madurita.

    Y así fue, Dora entro a la habitacion y me encontro con la verga mojada y brillando en mi mano, yo desde los 14 que hacia actividad fisica e iba al gimnasio asique mis abdominales aportaron en seducir a esa putita.

    Dora: Ayy mijo! Dijo sorprendida

    Yo: Dorita! que sorpresa, lo siento mucho no sabia que alguien podia entrar…

    Dora: No hay problema mi vida, son cosas normales a tu edad.

    Mientras se acercaba a saludarme sin importar que yo estuviese desnudo. Me dio dos besos en las mejillas y al cerrar la puerta me miro con una picara sonrisa que me puso a mil y esa noche me hice 3 pajas a su nombre.

    Al dia siguiente, Dora se iba a quedar a dormir ya que mis padres iban a salir de casa por unos dias con mis hermanos y yo fingí estar enfermo para que Dora se quede a cuidarme. Al momento de la cena Dora empezó a conversarme acerca de lo que habia pasado el dia anterior:

    Dora: Anoche la pasaste bien eh?. Dijo con su picara sonrisa.

    Yo: Si, jaja. Dije algo incomodo

    Dora: Me acuerdo cuando yo tenia tu edad, estaba todo el dia masturbandome y metiendome desodorantes, cepillos de dientes en mi joven vagina. Dijo con una mini carcajada.

    Eso me sorprendió, Dora me cuida desde que tengo 9 años y en ningun momento oí que hable de esa forma. El caso es que descubri que Dora era una semejante puta adicta a meterse dedos ya que hacia 15 años que no tenia semen en su boca ni una verga en su vagina y, aunque no parezca, tenia su culo virgen. Todo eso me lo confesó en la cena y genero en mi una ereccion imposible de ocultar y al momento de recoger la mesa me levante de mi silla, ella se dio cuenta y se quedo mirando fijamente mi bulto entre mis pantalones sin decir ni una palabra por poco se le cae la baba, a lo que yo dije:

    -Ey, que miras? Sonriendo

    Dora: Nada mijo. Dijo como volviendo de su hipnotizacion y agarro los platos y se fue a la cocina.

    Yo ya sabia que ella tenia ganas de algo asique pense un plan para apoyarle mi verga en su culo y que la sienta entera. Agarre unas cajas que estaban en una habitacion al lado de la cocina, (la cocina es estrecha y caben en su ancho maximo 2 personas) y puse las cajas detras de Dora que estaba lavando los platos, me volvi a la habitacion me puse unos shorts de una tela fina me quite los boxers e hice que mi verga se ponga durisima y fui hacia la cocina. Ahi estaba Dora lavando los platos y las cajas detras de ella dejando un minimo espacio entre las 2, asi que me meti en ese hueco y apoye toda mi verga dura en el gordo culo de Dora solamente separaba mi pija de ese hermoso culo una fina capa tela. Apenas lo hice note pequeño gemido de Dora, yo no dije nada y despues de 2 minutos volvi a hacer lo mismo, esta vez me dijo:

    Dora: Mi vida, que traes ahi que esta tan duro?

    Yo: Nada por? pasa que no hay lugar para pasar por eso te he rozado un poco.

    Dora: Y esa cosa dura y gorda que tenes entre las piernas? Dijo mirando mis pantalones cortos.

    Yo: Que, queres ver mas de cerca? Le dije desafiandola.

    Dora: A ver, veni para aqui que me parece que se te esta descociendo el pantalon.

    Y Dora se acerco y me comio la boca, pude sentir su lengua en mi garganta de ahi me comenzo a besar el cuello, fue bajando por mi pecho y todo mi torso hasta llegar a mi verga que estaba dura y con la punta mojada. Bajó el pantalon y empezo a jugar con mi pija, se la pasaba por la cara hasta que se la metio de lleno en su boca hasta su garganta.

    Dora: Ayy mijo que buen pingo habias tenido, hacia años que no tenia uno en mi boquita.

    Yo: Te gusta Dorita? Sos la primera mujer que prueba mi verga.

    Dora: En serio?? Dijo sorprendida Veni, vamos a la cama que yo te enseño.

    Me llevo a la cama y me tiró como una almohada, se puso de espaldas y se agacho bajando su pantalon mostrandome ese gordo culo con una tanga negra que le quedaba espectacular, luego me miro cual prostituta de lujo y dejo caer esas hermosas tetas caidas pero con uno pezones hermosos. Comenzó chupando mi verga, era increible no lo podia creer se atragantaba y yo sentia que mi pija estaba por explotar de semen en su boca y asi fue, empece a bombear leche en su boca y cara, la muy puta jugaba con el semen y se lo trago todo limpiandome la verga con su hermosa lengua de trola.

    Dora: Aah mijo, que rica tu lechita quien iba a pensar que mi niño iba a tener esta verga y me iba a llenar de leche la cara y la boquita.

    Luego de eso se fue al baño y dijo:

    -Ahora vuelvo por mas eh, prepara ese pingo hermoso que me lo vas a meter hasta el fondo.

    Yo no podia creerlo, una madura que me lleva 40 años me esta por coger. Asi que me mentalicé e hice que mi verga vuelva a estar dura, lista para que la puta de Dora la meta en su vagina virgen desde hace 15 años. Y cuando volvio, vino con un aceite en la mano y me dijo:

    Dora: Ahora voy a ser tu putita hijo, y me vas a meter esa rica verga en mi conchita hambrienta.

    Se puso aceite en la mano y comenzo a masturbarme lubricando toda mi verga, se acomodó, corrio su tanga y metio mi verga dentro de su morena y rica vagina.

    Dora: Aaaah papito, que rico se siente tu pingo calentito segui cogiendome y deci que soy tu putita.

    Comence a gritarle que era una puta y luego 10 minutos asi se corrio encima mio y me empapó de sus fluidos al igual que la sabana.

    Yo: Ahora me toca a mi.

    La puse a cuatro patas y cuando se la metí en la conchita grito de tal forma que todo el barrio se pudo haber enterado que me estaba cogiendo semejante puta como lo es Dora.

    Dora: Papi, llename de lechita la conchita dale, mojamela toda con ese rico jugo que tenes en tu huevitos.

    Y le empecé a dar duro hasta que no aguante mas y me llene su vagina con mi semen.

    Yo: Aaaah sos mi putita??

    Dora: Si mijo, soy tu putita, tu madurita y me encanta tu lechita mi vida.

    Mis fluidos chorreaban de su madura vagina y la muy puta se metia los dedos, se untaba el semen y se lo llevaba a la boca.

    Dora: Que rico mi vida, vamos a dormir juntitos ahora, vos apoyame toda esa verga en mi culito y dormimos en cucharita.

    Y asi fue como me cogi a la puta de Dora, le llene de leche su boca y su vagina y dormimos desnudos toda la noche. Quien iba a pensar que me sacaba 38 años de edad.