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  • Ruby, la infiel ninfomaníaca

    Ruby, la infiel ninfomaníaca

    En la universidad era grato el ambiente entre los compañeros de carrera, Ingeniería no es fácil, muchos quedaron en el camino y pocos fueron los que conmigo empezaron y terminaron, por eso nos ayudábamos en todo. Uno de mis mejores compañeros era José, siempre ayudando a todos, era un tipo buena pinta e inteligente, muy esforzado ya que estaba casado desde primer año con su novia de siempre, Ruby, con la que se casó apenas ella cumplía 18.

    Ella era algo extraña, pero de belleza impresionante, pelirroja, con pecas y grandes ojos azules, yo le decía “country girl” por su apariencia de campesina gringa. Su coquetería a veces inocente o no, trataba de pasar ciertos límites, y no solo conmigo sino con todos los amigos y compañeros de José. Pero no había ninguno que le siguiera el juego o tomara en serio sus palabras o sus miradas coquetas. Nadie se atrevía a seguirle el juego por respeto a nuestro querido compañero.

    Pasaron los años, muchos egresamos y titulamos, las ofertas de trabajo llegaron y cada uno de los compañeros tomo su rumbo. Habían pasado unos diez años de que había dejado de ver a José, hasta que lo encontré el hall del aeropuerto de la capital. Iba acompañado de otra mujer, bonita y joven, me saludo con cordialidad y afecto de un buen amigo. En un momento en que quedamos solos le pregunte:

    – ¿Y qué paso con Ruby?

    – No quiero hablar sobre ella, solo te diré que hace un par de años nos separamos, mis hijos se quedaron con ella, es lo único bueno que saque de ella ¡

    Sus palabras eran duras y tristes, no quise continuar con el tema. Esperando mi vuelo hablamos de muchas cosas, él tenía una gran empresa de proyectos eléctricos y rehacía su vida con su nueva pareja. Una voz de parlante avisaba mi vuelo, así que me despedí de mi amigo.

    Me fui pensando que podía haberles pasado durante todo el vuelo. Al llegar a mi ciudad y reintegrarme a mi trabajo olvide lo de Ruby y José. Las relaciones de parejas suelen complicarse, como a mí con mi ex y también con mi ex ex.

    Era sábado y temprano me llama Oscar, él siempre me consigue algunas mujeres para salir, siempre bonitas, pero sin trascendencia.

    – ¿Quiere satisfacer a una mujer en un gangbang? – me pregunta-.

    Tu sabes que me gusta salir con mujeres, pero eso de compartirlas no va mucho conmigo- le dije-.

    – Ayúdame, por esta vez ¡¡¡ las que te he enviado siempre se maravillan de ti por la gran verga que tienes y la mujer que quiere la fiesta está buscando hombres así, ella pidió 12 y me falta uno.

    Ok, está bien, la verdad es que no tenía planeado nada para hoy, así que ok, envíame la dirección, será excitante ver eso – le dije-.

    Descansé en la tarde, una buena ducha y con una buena pinta partí a la dirección que me había dado Oscar. Al llegar a la casa la reconocí de inmediato, era la casa de los padres de Ruby.

    Al tocar a la puerta me abrió una señora, que al parecer era la empleada, me hizo pasar y me indico que debía ponerme la máscara que ella me ofrecía, obedecí y me hizo pasar a un salón grande, ahí había 11 hombres conversando alegremente en una penumbra sobrecargada de humo de cigarro, el salón tenía una cama redonda en el centro. Me puse a conversar con los invitados, ellos nada sabían de nuestra anfitriona. Yo estaba imaginando quien eran, iba juntando piezas y el azar me volvía a juntar con esa extraña y bella joven.

    De repente una puerta se abre, apenas se ve la silueta de una mujer, ella se dirige a la cama redonda, se sube a ella y empieza a bailar suavemente, acompañada de una música sensual, lleva una bata negra, su pelo es largo y ondulado, nada se ve de su rostro ni de su cuerpo que está a contraluz en esa penumbra.

    A medida que baila, va abriendo su bata, su cuerpo es de una mujer perfecta, aun dudo que sea Ruby. Todos nos acercamos como hipnotizados. Ya casi en el borde de la cama veo mejor su cuerpo, lleva medias negras y portaligas, sus senos sin brassier se ven grandes y firmes, sus caderas amplias, su bellos púbico se ve claro y fino. Deja caer su bata y todos exclaman con asombro, no veo su cara, ya que como todos lleva mascara.

    Ella se arrodilla sobre la cama, abriendo las piernas, nos muestra su vulva abierta y húmeda, muy húmeda ya que caen hilos de espeso liquido sobre la cama y sus muslos, nos llama con sus manos y muchos ya se sacan sus penes y se desnudan, me acerco de los primeros y tomos sus muslos y llego a su vulva, fuente de su intensa humedad. Otras manos acompañan a la mía en esa exploración, toco su clítoris duro, se siente grande al tacto de mis dedos, sus pelos que corona la entrada es suave y fino. Beso sus senos con muchas pecas y con unos pezones erectos y grandes.

    Los otros copian mi avance, la beso antes de que se pongan a chupar otros penes, ella se recuesta y abre las piernas e inmediatamente uno de los hombres se sube encima de ella y la empieza a penetrar. Dejo de besarla y se inclina sobre el hombre que tiene a su otro lado, agarra su pene con fuerza y se lo hecha en la boca con ansiedad.

    Ya la orgia está comenzando, el que tiene arriba la penetra suavemente, ella alterna sus chupadas entre el pene que tiene a su lado y el mío, su trabajo de lengua es exquisito, desde mi lugar veo que la verga del que tiene arriba es descomunal, ella empieza a gemir con fuerza y desesperación, pero no se opone y levanta sus caderas para poseer dentro de ella la tremenda pieza.

    Su agitación es mayor, se estremece y grita de placer su cuerpo se dobla hacia atrás y adelante y estertores de placer lo acompañan, sus jadeos son cada vez más fuerte, la penetración aumenta su frecuencia y ella grita de placer con fuertes tiritones en sus piernas y cuerpo, llega su primer orgasmo.

    El hombre también acaba y ella con un grito dice:

    – Otro arriba rápido… – se sube un tipo grande y la penetra de inmediato con fuerza ella grita: – Mas, mas

    Sigue pidiendo más y más ….el grandote termina rápido con un grito de placer que lo arquea, saca su pene y continua eyaculando sobre ella, sobre sus tetas y abdomen.

    – Tu aquí -me dice a mí

    Me pone acostado y se sube sobre mi comenzando una cabalgata de placer, ella sabe moverse, hacia adelante y hacia atrás, mientras toma y chupa los pene de los dos que tiene al costado, siento que mi pene llega al fondo de su canal vaginal, muy al fondo, eso la hace temblar de placer y siento sus estertores en mi pene con su vagina comprimiéndose en forma pausada, esto me pone más caliente aun, trato de no terminar, pero sus gemidos y convulsiones de placer me hacen eyacular con mucha fuerza, ella siente mi chorro y su orgasmo se vuelve más fuerte gritando como loca.

    No saco mi pene, aun lo tengo duro, pero otro la braza por detrás y empieza a penetrar su ano, ella no se resiste y se inclina sobre mí para facilitar la penetración, un pequeño grito de dolor placer acompañado de un estremecimiento, hace que continúe pidiendo más y más.

    Yo la inclino hacia un costado dejándola sobre el otro, inmediatamente ocupan mi lugar. Este la empieza penetrar con violencia haciendo un doble espectacular. Otros eyaculan sobre su cara y sus pechos, a veces eyaculan en su boca y limpia con su lengua todo el semen que sale de ellos.

    Otro grito de placer y temblores en sus piernas y cuerpo indican otro orgasmo. Los dos hombres que la poseían se retiran satisfechos, otro la pone en cuatro y empieza a penetrarla con fuerza alternando entre su ano y vagina cada metida.

    El hombre termina eyaculando en exceso su líquido blanco sobre su espalda a la vez que da un grito de placer y triunfo.

    La orgia continua, yo vuelvo a la carga ella está ahora sobre un tipo cabalgando jadeando y gimiendo, yo voy por detrás y la penetro analmente con todo el largo de mi verga, ella se convulsiona aún más y nuevamente termina en un orgasmo muy movido y yo con ella.

    Descanso para ver como continúa siendo penetrada por los hombres, ella sigue disfrutando las penetraciones teniendo más orgasmos y haciendo disfrutar a todos. Ya hay varios rendidos y algunos se van retirando, ya casi amanece y la noche ha sido larga. Yo voy por ella una vez más, me subo arriba de ella, esta resbalosa, completamente mojada de semen y sudor. La penetro suavemente y lentamente acelero la penetración, mi pene chapotea en su vagina, siento como como en cada sacada salen los líquidos de su interior. Siento que los últimos hombres se van y cierran la puerta. Al fin estoy solo con ella. Le saco su máscara y me saco la mía y la saludo:

    Hola Ruby veo que ya no eres la jovencita tierna.

    Ella algo sorprendida me dice: – eras tú… sabía que me eras conocido… que agradable sorpresa, pero por favor continua… algo me queda de energía y quiero un poquito más…

    Yo continuo, trato de hacer mi mejor esfuerzo, lo logro y ella llega a otro orgasmo estertóreo…

    Después en la conversación, me cuenta que trato de ocultar sus deseos de poseer a muchos hombres y que no quería hacer daño a José ya que era de una moral estricta y no soportaría que las fantasías de ella se volvieran realidad.

    Ella me contaba de que a pesar de que él era buen amante, después de tener relaciones con José, sentía que estar con un solo hombre no era suficiente. Finalmente, José la pillo infraganti con todo el equipo de futbol de un club cercano donde vivían.

    Me pidió ser “caballero de su cama redonda” pero rechace su invitación, todo esto había sido interesante pero no era lo mío. Aunque le dije que la llamaría si cambiaba de opinión.

  • Mi jefe me coge por primera vez

    Mi jefe me coge por primera vez

    Hola, me llamo Andrea, tengo 28 años, trabajo de secretaria en una empresa privada, mido 1, 65 morena, rellenita, cabello largo. Nada se especial.

    Mi jefe (ing. Marcos) tiene aproximadamente 35 años, un moreno un poco mas oscuro que yo, mide 1, 90, musculoso, perfilado, inteligente y huele demasiado divino.

    Siempre hemos sido muy profesional hasta esa tarde. Estuvimos trabajando, la mayoría se comenzó a ir, cosa que era normal quedarnos un rato más.

    Esa tarde me pidió que fuera a su oficina, estuvimos trabajando un par de hora.

    A eso de las 8 pm. Me invita a comer y tomarnos unas cervezas, regresamos a la oficina y todo iba normal.

    Cuando ya estamos acabando me pide para el sentarse al computador y leer.

    Ing: perfecto! Ya con esto estaré listo para mañana, disculpa que hayamos tardado tanto, espero no haber estropeado su salida del viernes.

    Yo: para nada ingeniero, de acá iba directo a mi casa.

    Ing: ps hoy has venido mas bella!, por eso me costaba concentrarme.

    Yo: ay! Ingeniero usted siempre tan exagerado. Sonrió y me voy hacia mi oficina para buscar mis cosas e irnos.

    Me solté el cabello y escucho que algo cae, me inclino para tomarlo. No me había percatado que había dejado la puerta abierta, de la nada siento que me toman por las caderas, por el susto me levantó de inmediato.

    Tenia las grandes manos de mi jefe sobre mis caderas, de espalda a él, ya sentía su fragancia, se acerco y me dijo al oído:

    -si te digo lo bien que te queda el escote, ese pantalón blanco, lo sexy que te vez con tus lentes y el cabello suelto. Me crees?, me creerías que me pones nervioso y lo mucho que me excita tu olor?

    Me quede muda, no sabia que decir, solo sentí como lentamente acercaba su cuerpo al mio, hasta que sentí cm rozaba su pene en mis glúteos.

    Yo: ingeniero esto no es correcto…

    Ing: lo sé, pero ya he soportado lo suficiente.

    Comenzó a besarme el cuello despacio, sentía su respiración.

    Yo: ingeniero por favor, puede venir alguien. Seguía besando mi cuello, acariciando mi abdomen, pasaba sus manos por mi espalda e iba sintiendo si enorme pene crecer entre mis nalgas, cada vez me iba excitando mas y mas. Subió sus manos hasta mis senos, los acariciaba y apretaba, me tomó del cuello.

    Ing: estas segura de que quieres irte?

    Yo: inge… Ingeniero, es mejor irnos.

    Ing: mmm veamos que piensas realmente! Tus pezones me dicen que estas excitada.

    Yo: no… No es eso.

    Ing: se como descubrir la verdad.

    En eso baja rápidamente una de sus manos y ágilmente la mete en mis cosas pantalones.

    Ing: uff! Pero si estas tan mojada. Aparto mi hilo y comenzó a meter sus dedos, acariciando mi clítoris. Su verga se sentía grande y gorda en mis nalgas, cada vez me la afincaba mas y mas. Saco su mano y chupó sus dedos.

    Ing: mmm tus jugos saben exquisitos, necesito más.

    En eso me voltea, me carga sobre el escritorio, abre mis piernas y se mete entre ellas.

    Comenzó a besarme la boca, jugar con mi lengua, mientras acariciaba mis senos.

    Recostando su gran verga a mi conchita, bajo sus manos y des abotonó mi pantalón y como pudo me los quito. Estaba sentada en el escritorio con la blusa abierta, en hilo, mojada y excitada. Mi jefe se fue un poco hacia atrás, me miró y dijo:

    Ing: así era que quería tenerte desde hace tiempo.

    Me beso, baja por mi cuello, senos, abdomen, hasta llegar a mi conchita, abrió mis piernas y comenzó a lamerla por encima del hilo, mordía mis piernas y volvía a lamerla, pasaba la punta de arriba abajo.

    Subió sus manos y me ha quitado el hilo, bajo nuevamente a comerse mi concha.

    Solía podía gemir y gemir. El mejor sexo oral que me habían dado, hasta que hizo correrme en su boca.

    Ing: muero porque me hagas un oral, pero ya no aguantó mas las ganas.

    Se levanto, me tomo de las piernas, me jalo hacia la orilla del escritorio, tomo su gran verga y comenzó a pasarla por mi clítoris. Se sentía caliente, dura y gruesa.

    Ing: ufff acá voy.

    Yo: ummm, ahh!

    Sentir como iba entrando su gran verga, como me iba abriendo.

    Ing: diosss, estas cerradita! Mi pene entra ajustado! Uffff. Ahora si entro toda, siento tus fluidos, tu calentura.

    Comenzó a moverse lentamente unas 3 veces, la saco casi toda.

    Ing: me encantan tus gemidos, pero quiero hacerte gritar como una perra.

    En eso clava su gran verga en mi concha, una tras otra y otra vez! Solo podía gritar y gemir de las placer, me dolía un poco pero me gustaba, no quería que la sacara.

    Ing: tomaa verga mami! Uff. Que concha tan apretada. Ahh!!

    Yo: ahhh! Mmm siii, así, así! Soy toda suya, cójame, cójame cuando quiera.

    Ing: seras mi perra! Cada vez que quiera follar te llamare y te cogeré! Ufff! Que rica te siento! Asiii, gime como perra en celos. Siento como estas por venirte otra vez.

    Yo: ahh! Sii, me hará acabar otra vez! Ahhh, sii, no pare de metermela.

    Acabe una segunda vez y no paraba de cogerme, luego se detuvo, y me colocó de espaldas, me acosto en el escritorio.

    Tomo mis abrazos y los junto en mi espalda, abrió mis piernas, me dio par de nalgadas.

    Ing: ahora si te voy a montar hasta llenarte de mi leche.

    Metió su verga dura en mi concha de un solo golpe, me hizo gritar.

    Ing: asiii perrita gimeee para mi.

    Siguio clavando su verga, escuchaba como chocaban sus bolas con mi conchita mojada, mientras me clavaba su verga, con una mano sostenía mis brazos y con la otra comenzó a meter su dedo gordo en mi culo.

    No podía para de gemir y gritar, su verga era demasiado divina.

    Ing: voy acabar, te dejare llena de leche.

    En ese momento estaba muy excitada, al decirme eso acabamos los dos.

    Se recosto en mi espalda, mientras sentía como su pene seguia eyaculando semen dentro de mi.

  • Mi amigo por fin consigue sexo con mi novia

    Mi amigo por fin consigue sexo con mi novia

    Todo comenzó hace 2 meses, estábamos en una fiesta familiar y Eduard de 30 años, amigo de mi padre y de la familia estaba presente, mi novia; Elisa de 18 años al igual que yo, con un cuerpo muy desarrollado como actualmente pasa y sexualmente muy atractiva. La joven a la que todos siguen en redes sociales y que los hombres y amigos buscan una oportunidad para coger con ella y eso incluye a algunos de mis primos. Nuestra relacion de un año ha sido muy cerrada, nunca nadie había estado con ella y menos sexualmente. Éduard nos ha ayudado mucho y en especial a mí; pues me recomendó en su trabajo hace un año. Irónicamente nos convertimos en buenos amigos, anteriormente el había intentado enamorar a Elisa para tener una relación «seria» pero ella nunca le dio la oportunidad por su forma de ser y lo adulto que era. Eduard y yo como compañeros de trabajo y mucha confianza; siempre hemos tenido platicas sobre distintos temas y en especial comentamos temas sexuales como normalmente pasa entre amigos y en más medida que compartimos oficina como auditores.

    El dia de la fiesta cuando vio a mi novia noté que su mirada no era normal, conociendo a Eduard no supuse más ni sentí molestia ya que lo hemos conocido así; morboso, picaro y a veces un tanto vulgar y perverso sin titubeos para palabras obscenas. Misma razón por la que mi novia no sentía simpatía con él. Cabe mencionar que Eduard antes de mí, ya había intentado enamorar a Elisa siendo infructuosos sus intentos por las razones que antes mencioné, Elisa quien pertenece a una familia muy conservadora y apartada era el tipo contrario a lo que tolera y eso que es mucho mayor a ella. Suele pasar o al menos aquí es visto de forma normal algunas veces siempre y cuando se toleren ese tipo de relaciones, y soy testigo que a veces son las jóvenes quienes buscan tipos adultos.

    Un dia en el trabajo estabamos viendo mujeres sensuales en la computadora en nuestro tiempo libre, aunque no era porno realmente eran fotografías candentes, me percaté que una de ellas se parecía a mi novia y sin lugar a dudas Eduard también lo había notado pero sin adelantarse comentó desprevenidamente -que delicia de cuero- comentó -Si le reboto los huevos en el culo- agregó. –

    ¡uff! Esta brutal- respondí. -Se parece mucho a tu novia- comenta Eduard. -veo que si- agregué notando lo que anteriormente había comentado más no le preste importancia. Tu novia está muy hermosa y como no; «piel blanca y cuidada, ojos azules, castaña, tonificada y una estatura manejable» me dijo con cara de picardía mientras me miraba de reojo.

    – Si, contesté, un tanto incómodo.

    – «En serio te lo digo» recalcó, es muy bella y sin culpa despierta el lívido, contame ¿qué es lo que más te gusta de ella sexualmente? – me preguntó

    – Todo en sí, cuando se entregó a mi por primera vez; sabia que era su primer hombre y me entrego su virginidad, su coño palido y rosado de pliegues perfectos (vagina tipo barbie) su culo redondo y tonificado y piernas marcadas me excitan cada vez que lo hacemos – le respondí.

    -¡Que rico maje! Sos muy afortunado- Pero ya se lo comiste, le has hecho sexo anal? Me preguntó.

    – Aún no, hemos intentado pero dice no estar segura o lista y prefiero no insistir hasta que ella me lo pida o este de acuerdo- respondí.

    -¡Ufff! O sea que sigue virga del culo» – me dijo con risa y morbo.

    ¡Sí! – con risa y gracia comente un tanto incómodo a tan indiscretos comentarios.

    -No la perdone brother, sino otro puede ser el afortunado y ahí si que es un gran gustazo- responde mi amigo mientras ve su pantalla.

    -se que sí, es solo cuestión de tiempo pues realmente hemos tenido pocas relaciones sexuales desde que comenzamos a hacerlo – le dije.

    -¡nambre! ¿Tan poco? Pregunta Eduard.

    -realmente sí, tenemos un año de relación y apenas 2 meses en tenerlas ya que sus padres hasta ahora le dan permiso y confían en nosotros a que se quede en mi departamento. Le contesté.

    -Yo creí que desde antes, sin mentirte a mi Elisa siempre me había gustado pero ella nunca me dio entrada man, así que aprovéchala y cuídala que vos sos el afortunado.- dijo Eduard.

    Días después estabamos preparando un viaje a la playa con la familia y amigos, incluyendo a Eduard quien no podia faltar. Llegamos a nuestro destino a las afuera de la Ensenada en tela y nos instalamos en el lugar que estariamos. Sentados frente a la playa mientras las mujeres se alistaban y ponian traje de baño, Eduard y yo estabamos tomando unas cervezas escuchando música y comentando sobre el clima y otras tonterias.

    Mientras estabamos distraidos llegó mi novia junto a mis primas y amigas a decir que entraría al mar. Eduard no pudo disimular y su cara de morbo lo delataba a leguas mientras le miraba el culo a mi novia, y eso que solo usaba un short muy corto tipo jeans en conjunto a una playera blanca y sin sostén.

    ¡Vamos a bañar! – me invito mi novia.

    -luego que termine mi cerveza- respondi, ella se retiro a bañar en el mar con mis primas y unas amigas que igual nos habían acompañado al viaje robando miradas y atención de mucha gente.

    -«Bellas estas mujeres» comenta Eduard, esta vez yo sentí que lo decía con morbo pero como siempre sin prestarle importancia.

    – ¡Si! En especial Elisa que me encanta – le respondí.

    -Si le clavo hasta los huevos- comenta.

    De inmediato yo volteo a verlo y él recalca -a Daniela- (una de las amigas junto a mi novia) me dijo mientras reiamos por el comentario pero notaba que no le quitaba la mirada a mi novia.

    -bonitas caderas tiene tu novia brother- sigue comentando con algo de discreción y tacto. Nosotros decidimos adentrarnos al mar mientras comentábamos tonteria y chapoteabamos agua. Elisa ahora mojada realmente se notaba su sensualidad y su desarrollado joven cuerpo.

    Eduard no pudo disimular y su verga comenzo a ponerse muy dura, entre su bermuda negra deportiva podia notar su verga la cual no podia ocultar y siendo sincero, me sentí muy intimidado pues sabia que yo no le llegaba ni a la mitad, el realmente es mucho más maduro y más desarrollado, con años de experiencia y la picardía necesaria para conseguir lo que desea. Poco a poco era evidente que su atracción hacia Elisa no había desaparecido.

    No se si es necesario agregar pero Eduard es de piel trigueña, no muy apuesto para algunos gustos pero siendo sinceros tampoco feo, alto de al menos 1.85 m, algo velludo de su zona baja del ombligo, sus piernas deportivas velludas y tonificadas las cuales siempre presume, de pie grande «patudo» como decimos aquí, con el mito que entre más grande el pie; mas grande la verga.

    Mi amigo buscaba la manera de disimular su erección prominente y marcada acomodándose el falo de lado mientras hacía comentarios para llevar la atención a otra parte.

    Yo Disimulé que no había notado nada para no sentir incomodidad mientras uno de mis primos se unía a nuestra platica.

    La tarde transcurria muy bien, comenzamos a tomarnos fotos y a jugar divirtiendonos. Mi novia me comentó que sentía que Eduard la miraba mucho y que eso la ponia un tanto inquieta. Ella es siempre así; algo tímida no muy allegada a los demás sin un tiempo de confianza, se pone tensa si la ves a los ojos de forma prolongada y muy discreta con palabras obscenas; muy de culto y reservada.

    -No es nada, a veces es fijado- le respondí con tranquilidad pero algo pensativo a las verdaderas intenciones de Eduard.

    Luego de eso tomamos un descanso mientras los demás comian, Eduard estaba conmigo y Daniel, mi primo.

    ¡Que ganas de meterle mis 22 cm de verga a Mariela – comenta Eduard con risa y picardia mientras tomaba con su mano su verga y la recalcaba sobre su bermuda.

    -¡Fuck! «No esta bromeando con ese tamaño» pensé, mientras nos reiamos los tres en el lugar. Como he dicho antes lo conocemos desde hace mucho y el siempre a sido así; muy vulgar y por lo tanto no nos molesta ni pone incomodos todo tipo de comentarios ni actos de obscenidades.

    Nos sentamos para disimular mientras

    Se le bajaba la verga parada a Eduard, al que notaba un poco urgído y seguimos molestando a cerca de su verga y otras tonterias. ¡claro! Como si te midiera eso- le comenta Daniel.

    Eduard sin escrúpulos soltó el tirante de su bermuda y sacó su falo mostrándonos mientras reíamos a carcajadas.

    Luego de un rato bañando en el mar y permaneciamos juntos hablando tonterias, me percate de que la playera blanca que usaba mi novia se volvió traslúcida mojada, haciendo notar los pezones de sus tetas que sobresalían prominentemente.

    Mientras platicábamos me fije en como Eduard miraba las tetas de Elisa mientras él comentaba brevemente. No dije nada pero con su bermuda mojada también se le dificultaba ocultar su verga aún muy parada. No sé si todos lo notamos pero luego de eso nadie comentó nada, seguramente para no parecer tan fijados. El dia culminó y todo salio muy bien aparte de la intensidad de los comentarios de Eduard y sus miradas poco disimuladas.

    Para esos días debido a los efectos de la pandemia habíamos quedado muy endeudados, con intereses de más y varias deudas que agobiaban cada vez más. Como amigos y compañero de Eduard, le comenté sobre la situación que estaba pasando y de la considerable cantidad de dinero que necesitaba.

    -Yo te presto y hasta te lo dejo sin cobrar pero a cambio de un gran favor también- me dijo Eduard.

    -pucha si, ¿decí como puedo hacer?- Le pregunté.

    -Lo voy a pensar bien y mañana te lo digo mejor- respondió mi amigo.

    Al otro dia en el trabajo y hora de almuerzo Eduard me invito a comer a un restaurante, accedí y mientras comiamos comentó en que quería decirme algo.

    -«Quiero proponerte algo pero no sé como vas a tomarlo»

    -«Decí en confianza» le dije aún sin saber que podia ser.

    -Tu novia es muy guapa y todos comentan en como quisieran tener una oportunidad con ella, creeme que sos muy afortunado, como te dije antes y se que ella también te lo dijo; en un tiempo atrás yo también le insistí pero sin oportunidad- me dijo.

    -Yo se que sí -respondí pero a que debe el comentario? Pregunte a mi amigo quien reposaba sobre la mesa, sabía que quería decir algo con su posición tensa y ajetreado.

    -Ya viene mi cumpleaños, ¿que pensas regalarme? Pregunta Eduard, pensé en que se estaba desviando del tema pero a la vez no sentía importancia en lo que quería decirme.

    -Aún no sé – le respondí con risa.

    -Salgamos a un club y podes llevar a tu novia, podemos divertirnos- sugiere Eduard.

    -No creo poder, estoy corto de dinero con la deuda que tengo estos meses se me hacen cortos.- le respondí.

    – Dame algo para reforzar la amistad y yo te ayudo con tu deuda- dice Eduard con risa y morbo algo intuitivo y a la vez con sensibilidad.

    -¡Uy! Y eso como qué? Le pregunté con algo de impresión ante tan directa y sobresalida sugerencia.

    -Como te dije antes, tu novia es muy bella – me comenta.

    Un tanto ansioso pero con algo de picardia y por alguna razón no me sentí molesto, después de todo ya me habían hecho comentarios sobre Elisa algunos de mis amigos tiempo previo a ser su novio, así que le respondi:

    -Se a donde vás pero no sé si es lo que pienso, se más directo así pueda entender tus comentarios-

    -No te sientas ofendido pero está bien rica y se que la mujer de un amigo se ve como una palo de madera pero es que Elisa esta brutal sea como se vista siempre se ve muy bien- me comenta; ¿no se si vos has escuchado sobre parejas de relaciones abiertas que comparten en la intimidad con amigos de confianza; como podemos hacer? ¡dame un chance bro! Entre amigos… Estas de acuerdo? Pregunta.

    – Yo sé, esta como mandada a hacer le dije la verdad no esperaba eso, tampoco me molesta que lo digas pero no se como podría decirle que quisiera hacer un trío con otro hombre ni hacerla sentir ofendida – respondí. -déjame pensarlo- agregue un tanto nervioso o al menos así me sentí.

    -¿Y entonces? Pregunta Eduard.

    -Si queres escribíle y poco a poco decí lo que queres a ver si siente confianza y me lo comenta- le sugerí con algo de sentimiento de favor y compromiso después de lo que él ha hecho y estaba dispuesto a hacer por mí.

    Me parece muy bien, me dice mientras caminamos a nuestro lugar de trabajo.

    Eduard como era de esperarse no pudo contenerse más y se puso manos a la obra, le escribió por redes sociales y con unos cuantos días de chatear y tomar confianza ya se llevaba mejor con Elisa.

    Por mi parte seguía presionando a que la convenciera a llevar a cabo su plan que, con un poco de tiempo ya comenzaba a sonarme buena idea.

    Luego de unos dias más, le comenté a mi novia que yo he tenido una fantasía sexual; «hacer un trio» -¿Con hombre o mujer?

    Pregunta Elisa. -Quizá podría experimentar con ambos- respondí. Desde luego que después de varias platicas sutiles llegaba a darle la idea a mi novia, hasta sentir total seguridad que si se lo proponía ella aceptaría. En una noche de platicas candentes le pregunté si estaría dispuesta a hacer un trío. -Creo que si- responde ella muy coqueta y entre risas. Pero al ser tu fantasía es mi turno elegir si hombre o mujer- agregó Elisa. Viendo que todo salía bien entonces acepte.

    -A quien podríamos invitar? Le pregunté.

    -No se me ocurre nadie, no tengo mas confianza con alguien más- Responde Elisa.

    -¿Te parece Eduard, mi amigo y compañero de trabajo? Pregunto a mi novia.

    -¡Noo! Eduard no me parece, además es mucho mayor que nosotros y bien sabes que el antes me enamoraba pero nunca me gustó por ser tan morboso y mal hablado- me responde negativa. Sentía que tenía convencerla a que fuera él o de lo contrario no tendría el dinero que necesitábamos para pagar, ya sin salida buscando otras alternativas para conseguir el dinero de otra forma.

    -Yo digo que tiene que ser él, es al único que le tengo mucha confianza le respondí tratando de persuadirla para que aceptara hacer el trío con mi amigo.

    -Es tu decisión, Eduard a mi no me gusta en lo mínimo y más como es de morboso y mal hablado pero allá vos- responde mi novia muy directa. Luego de varios días persuadiendola y haciéndole saber lo necesario que era el dinero por fin acepta.

    – Por mi esta bien, entonces le comentaré a Eduard a ver que dice- le dije.

    ¡Que gran favor le estoy haciendo a este cabrón! Pasaba por mi cabeza aún inseguro de lo que iba a hacer y todo lo que podía pasar.

    -Ella poco a poco comenzaba a aceptar la idea aunque no segura todavía si incluir a Eduard. Para no parecer tan garra le respondio a Eduard sugiriendo que él hablara conmigo, claro; sin saber que ya había pensado y aceptado lo que habíamos acordado.

    -No se amor, estoy algo ansiosa.- comenta Elisa aún con inseguridad.

    Claro que sí, tranquila que no pasa nada, todo es de que también quieras, somos jóvenes y podemos experimentar cosas nuevas- le dije, (ya que nuestra relación siempre había sido cerrada). Si no nos parece no lo hacemos más y ya sin reproches acordamos.

    -Esta bien, aunque me pone muy nerviosa y no estoy segura- repite Elisa.

    Pasaron un par de días sin que le comentara algo a Eduard, con quien también comparto oficina, pensando en que quizá él ya no insista en la propuesta, todo era muy rutinario y cosas meramente laborales. De cierto modo mi machismo me retenía y el solo hecho de pensar en que mi novia iba a estar con otro hombre me prendía la sangre.

    Dos días después Eduard me pregunta si ya lo habíamos pensado.

    -¿Que cosa?- le pregunté disimulado.

    -de lo que hemos hablado- me responde Eduard con saña.

    Sí, creo que esta dispuesta y yo también.- le respondí. Su cara de picardía mientras me miraba no podía faltar, sabía que la cogida que tanto estaba esperando al fin estaba cerca.

    ¿Como quedamos entonces? – Pregunta.

    -En mi departamento- le dije.

    ¿Cuando llego a tu departamento? -pregunta Eduard con mucho entusiasmo.

    -Este fin de semana- contesté brevemente.

    Al salir de nuestro trabajo me dijo que lo acompañara a hacer un mandado. Mientras estábamos de compras me dijo que quería regalarle algo a Elisa para que nos lo mostrara.

    -Esta bien, ¿que puede ser? – le pregunté.

    Vamos a una tienda erótica – sugiere.

    ¡Pucha si vas en serio! Le respondí con una sonrisa fingida.

    ¡ahh! Y entonces te estoy diciendo y no crees recrimina mi amigo con gracia.

    Entramos a la tienda y la cara de mi amigo irradiaba lujuria y morbosidad haciendo ideas de lo que podía hacer con todas las prendas y accesorios de la tienda, luego toma un babydoll negro de encaje y unas medias largas, también lubricante a base de aceite «con esto se verá más rica, hará que su piel resalte aún más, vas a ver que nos va a gustar» -comenta.

    ¡Va a estar buena la noche! Comenté algo incómodo aunque trataba de fingir que no lo estaba ante los comentarios obscenos de Eduard.

    -¡sos un amigo de verdad!- me dice mientras vemos otros artículos.

    Haciendome la idea después de un rato yo me sentí muy prendido la verdad podía imaginarme cómo estaría aquel encuentro, como si no era a mi novia a quien ibamos a coger entre dos vergas.

    Puntualizamos que sería el fin de semana por la noche, todo estaba listo en mi departamento. Al salir de trabajo, Euduard y yo muy ansiosos subimos a su auto y pasamos por el Mall a recoger a mi novia que estaba con sus primos y amigas, desde luego todo muy secreto entre nosotros tres, todo fluía normal: ya acostumbramos a que ella se quede los fines de semana en mi departamento, esta vez sin contar que Eduard nos acompañaría.

    Mientras ibamos en camino mi amigo pregunta si yo era salvaje o discreto cogiendo con Elisa.

    -Realmente no soy tan arrebatado, soy algo discreto y pasivo con ella ya que apenas venimos empezando ademas ella es bien conservadora- respondí.

    -mire bro, yo le voy a dar un consejo, aunque la mujer parezca una dama sutil y frágil, en la cama tiene que tratarla como una puta, sea sucio y atrevido y ya verá como ellas llegarán hasta donde usted quiera compa, sino otro más cabron si lo va a hacer- aconsejo Eduard irónicamente.

    Si más que mencionar llegamos a nuestro destino.

    Elisa se acerca al auto y sube mientras la vemos acercarse.

    -¡Buenas! Saluda ella, a lo cual respondemos y ella me da un beso en la boca.

    -Ahora son mejores- comenta Eduard viendo a mi novia desde el retrovisor. Elisa un poco incomoda solo sonrió con desconfianza.

    Mientras ibamos de camino y el tráfico nos retrasaba, el momento comenzaba a ponerse ardiente rompiendo el hielo Eduard y tomando más confianza con Elisa ya que se notaba indispuesta.

    ¡Pucha papi que la princesa se venga al frente- me sugiere Eduard, aparcó el auto a un lado de la carretera mientras cambiamos de asientos.

    Él conducía y comentábamos sobre tonterías, noté como mi amigo posaba su mano lentamente por la pierna de Elisa quien Lucía un jeans muy ajustado.

    -¿todo tranquilo? Pregunta Eduard a Elisa.

    -¡si, todo muy bien- responde mi novia aún con la mano de Eduard en su pierna.

    -Ya verán que todo saldrá bien- agrega Eduard aprovechando que era más su deseo sexual el que saciará.

    Después de un silencio inquietante comenta Eduard.

    -¡Hoy chocan mis bolas! – con risa y perversidad comentaba tratando de hacer divertido el viaje, y efectivamente mientras nosotros reímos un poco no sé si por la ansiedad o realmente por sus obscenos comentarios pero ayudó a disipar la incomodidad que antes sentíamos.

    -Elisa ya en confianza ¿ha estado con alguien más aparte de Alejandro?

    -Él sabe que no- responde ella.

    Por eso la noto algo tensa pero tranquilos que no es nada del otro mundo tampoco – dice Eduard.

    -¿Cuantos centimientos me calculan? – pregunta otra vez con risa.

    -Recordando yo como lo había visto en la playa con su verga parada estime 20 cm para no parecer fijado y recordando que él en la playa había comentado que le media 22 cm, mientras que Elisa respondía 18 cm con algo de pena y sonrojada tratando de acertar. Yo tampoco quería sonar intenso y algo humillado pero me lo tomé a bien.

    Eduard ríe y comenta -22 cm de verga mientras se mofa y bromea diciendo más obscenidades. -¿te mide así? Me pregunta

    Sinceramente respondí – No tanto así tampoco, me falta crecer- agregué mientras reí.

    -O sea que hoy se come una más grande- alardea Eduard. Nosotros simplemente lo tomamos a risa pero cada vez se ponía más intenso.

    «Hoy aplaude ese culo» – sigue repitiendo obscenamente mientras seguía acercando más su mano al genital de Elisa y llegábamos a mi departamento.

    Mientras subíamos las gradas y Elisa caminaba delante nuestro su desesperación y deseo no podia contener, viendo el trasero de Elisa con su jeans ajustado y sus nalgas delimitadas por aquella tensa costura.

    -¡uyy compa hoy sí! Repetía mientras mordía su labio inferior y amasijaba su verga estimulandola.

    -Estas en tu casa, toma tu tiempo- le dije a mi amigo, me respondió: -no noo mi hermano, no hay tiempo que perder, vamos a alistarnos para pisar- responde con risa… Típico.

    Eduard entra al baño a tomar una ducha solo, mientras que luego mi novia y yo tomamos la ducha juntos; por alguna razón no quería tocarla hasta el momento que estábamos esperando pero ya comenzaba a hacerme ideas. Mientras tanto Eduard se ponía cómodo en la sala.

    En un rato Elisa queda en la habitación alistandose con el regalo que Eduard le había regalado, mientras que yo lo acompaño impaciente a que mi novia saliera. Yo le entregue el lubricante a Eduard y mientras esperábamos a que Elisa salía de la habitacion lista, Eduard me sugiere que si puede ser solo él quien tenga el momento y no hacer el trío como yo había pensado.

    -Quedamos en que sería un trio, además también tengo muchas ganas- le respondí

    -¡pucha bro, no seas así; si usted ya la ha tenido solo para usted- reseña Eduard con cautela de no tirar todo el plan.

    -ni creas, serán como unas cuatro veces ya que no todo el tiempo hemos tenido el chance desde el tiempo después que comenzamos a tener relaciones- recriminé.

    ¡Vaya bro solo por esta vez- enfatiza mi amigo con cara de picardía y oportunista.

    Sin más molestias accedí un tanto disgustado, confirmando en que él prefería más su placer que el de ambos, por alguna razón tampoco me sentí molesto así que solo permití que la ocasión siguiera su curso.

    Eduard ya no podía contenerse y tenia la verga parada mientras se le marcaba en su buzo cada vez más difícil de ocultar mientras lo miraba sentado en el sofá y platicábamos.

    -Tranquilo ya va a salir- le dije haciendo alusión a Elisa.

    -Disculpa que este así pero es que tengo unas ganas que me explotan las bolas, disculpa si me veo morboso- me comenta Eduard con risa, ¿me vengo afuera?

    -sí le dije, mal rollo ahí comenté.

    -bro yo padezco de hiperespermia- me comenta Eduard

    ¿Que diablos es eso le pregunté sorprendido.

    -Mira en pocas palabras segrego más semen de lo normal- responde.

    Ambos reímos y se nos hacia morboso y a la vez algo estúpido.

    -¡bro! – ¿Sin límites? Pregunta Eduard luego de un rato.

    -Sin limites le respondí complaciendo su deseo cada vez más accesible a los pedidos de mi amigo.

    ¡Esoo! Así me gusta responde alegre y cada vez más ansioso.

    Mientras mi novia habría la puerta; Eduard y yo boquiabiertos con el espectáculo que pasaba ante nuestros ojos, con sus tacones altos y sensualidad como una puta deliciosa se acerca caminando de forma sexy y sienta sobre mis piernas su redondo trasero. Yo con mi verga parada y chorreando a chorros tenía que contenerme así que solo respondí a sus besos.

    -No, le dije; esta vez le toca a Eduard. Mientras se la pasaba a sus piernas y ella le rozaba su culo en aquella gran verga marcada debajo de su buzo.

    ¿Estas seguro? Pregunta mi novia.

    -Sí, cortesía para el invitado- le respondí.

    Eduard excitado mientras le acaricia las piernas y muslos, da palmadas en su culo y le roza su coño con sus grandes manos.

    El maldito de Eduard se ponía cada vez como un leño prendido.

    Luego de un rato de toquetear y besos de lengua profunda y muy intensos en los que Elisa apenas podía manejar la fuerte intensidad de Eduard con su boca pequeña comparada a la de él, se colocan de pie mientras el reposa detrás de ella tocando sus tetas blancas y redondas totalmente naturales aun sin exponerlas, lentamente desviste sus tetas mientras se las sigue masajeando y dando besos en el cuello. Él le pide que se ponga de rodillas en el piso. Elisa la notaba algo indispuesta pero accedió.

    Yo veía llegar ese momento, cada vez el mostraba su experiencia y su perversión está vez con mi novia. Eduard le pide que baje su buzo y ella lo hace sutilmente viendo a sus ojos, su verga rebota abruptamente cerca de la cara de mi novia. Una verga que espero yo un día poder tener igual; Oscura aún más que la piel de su cuerpo, venosa, con una cabeza gruesa y unas bolas flojas que cuelgan como 10 cm una más abajo que la otra hacían ver aquella verga realmente de respeto. Él también se había preparado muy bien, totalmente depilado y muy prendido toma la cabeza y el pelo de mi novia mientras ambos me miran como si esperaban mi aprobación a lo que pasaría.

    -Tranquilos, hace como si no estuviera aquí- enfaticé dejando la luz encendida

    El acercó su tremenda verga a la boca de mi novia y ella con sus labios y lengua la tomó frotando lentamente su glande, no miraba muy convencida a Elisa y en su rostro se notaba su incomodidad.

    En ese momento sentí unos celos terribles junto a un enojo y frustración pero ya no había vuelta atrás, tenía que soportar aquella extraña sensación de placer acompañado de aquellos disparados sentimientos entremezclados que sacudía mi cuerpo. Para disimular un poco fui a la cocina a traer agua.

    Cuando volví, vi a Eduard todo perverso con sus ojos cerrados y gimiendo tomando con sus dos manos la cabeza de mi novia y le empujaba la verga; ella con sus ojos lagrimosos mientras le colgaba una cadena de saliva hasta sus tetas blancas y tonificadas se la mamaba gruesamente apenas rozando la mitad de aquella prominente verga con esfuerzo. El notó algo disgustada a Elisa por lo tosco y morboso que estaba siendo con ella después de todo no es lo que ella acostumbra ni había consentido antes pero ambos accedimos a los caprichos de Eduard.

    Eduard la levantó y comenzó a rociarla de mucho aceite, mientras le pasa sus manos sobre su vagina y la tiene tomada desde la espalda roza su verga entre sus piernas sobresaliendo aquel tremendo vergon de entre las piernas de Elisa incitando la penetración y disfrutaba del momento.

    -¡te voy a partir mamacita rica! – susurraba Eduard tocando el coño y las tetas de mi novia quitandole lentamente el babydoll ahora sí completamente de su cuerpo, exponiendo el coño perfectamente blanco y depilado de Elisa dejando solamente sus medias de encaje y tacones altos.

    Muy excitado y morboso Eduard pone de perrito a mi novia en el sofá mientras le roza la verga lentamente entre los labios carnosos y rosados, los cuales por su mojadez emitían ese sonido característico al separarse. Eduard se agacha y comienza a pasar su lengua entre el coño y el culo de mi novia mientras se toca la verga y juega con las nalgas redondas de Elisa, yo observo desde el otro sillón ansioso y ya con mis sentimientos controlados, comenzaba a excitarme cada vez más. Elisa ya no podía resistir ante tanto estímulo que mi amigo realizaba por lo que su cuerpo se contraía.

    -Esto me excita demasiado! – dice mi amigo mientras me ve y toma los labios rosados de mi novia. Sus labios carnosos aprietan entre los dos dedos que Eduard comienza a meterle lentamente con dificultad a Elisa quien gime de placer mojandose mucho más.

    -Veni échame aceite en la verga- me pide Eduard mientras toma con sus manos los labios vaginales de mi novia partiéndose en dos, yo me acerco y rocío un poco de aceite en su verga con aquellas bolas colgando sentí algo de intimidación notando como su color era más intenso que su cuerpo trigueño y el coño de ella rebosaba de la saliva de Eduard. Él rozaba sus dedos en el culo de ella, Elisa solo gemia y cerraba sus ojos muy excitada ante los estímulos que estaba recibiendo.

    – El momento había llegado definitivamente, mi amigo comienza a ejercer presión hasta que penetra lentamente el coño de Elisa sus labios seden abriéndose paso la verga de Eduard. Elisa gime fuertemente y toma algo de la tela del sofá mientras aprieta sus ojos.

    Poco a poco mi amigo comenzaba a meter cada vez más profundamente su verga. Realmente sentí algo de impotencia pero a la vez placer, después de todo era primera vez teniendo tal experiencia y me reconfortaba saber que no estaba pasandola tan mal aprendiendo a controlar mis impulsos.

    -Eduard con un alto grado de excitación pero con paciencia luego de un rato metiéndosela a mi novia por fin le encaja toda su verga mientras la presiona en cuatro a Elisa sobre el respaldar del sofá; él saca su verga de la vagina de Elisa lentamente, sus labios vaginales apretados suenan al unirse nuevamente; con una espesa tira de sus fluidos sexuales se mantenían unidos con la verga de Eduard.

    -¡Fuck que rico le suena! – Dice Eduard mientras mete y saca su verga de forma repetida.

    ¡Soca tan rico! Agrega mientras Nuevamente toma con mucha fuerza la cintura de mi novia y salvajemente comienza a penetrarla. En todo el departamento sonaba el choque de sus pieles contrastadas con gemidos entre dientes de Elisa y gemidos graves de Eduard.

    ¡Que mierda! Ni yo la uso así pensaba arrepentido de no coger con énfasis a Elisa pensando en su integridad y cuidándola, después de todo era algo que ella no consentía y ahora poco a poco comenzaba a soltarse y aceptar la forma tosca de Eduard de cogerla.

    -¡La cuidé para otro!-Me resonaba en la mente con arrepentimiento. Pero de alguna manera podía llevar con tranquilidad la situación y aun así sentía placer verlos coger.

    -Eduard delirante de placer y sexo desenfrenado solo comentaba en lo rico y socado que estaba en coño de Elisa mientras me miraba. Elisa apenas podía abrir sus ojos de placer. Aunque al principio no estaba del todo abierta a las insinuaciones de Eduard que no desaprovechaba a cumplir todas sus fantasías con la inocencia de Elisa.

    -Que rico cogerte perra deliciosa- decía mi amigo repetidamente entre respiros gruesos mientras le tronaba el coño a mi novia con fuerza y gotas de sudor recorrían su espalda y pecho, las tetas de Elisa se movían de un lado a otro mientras las bolas de Eduard colgantes y oscuras golpean las piernas y el vientre de Elisa a quien le escurrían fluidos blancos y espumosos desde su coño. Supongo que de sus fluidos vaginales, los preseminales de la verga de Eduard y el aceite.

    -¡Limpiame la pija! – le dice obscenamente Eduard a mi novia mientras la levanta y la coloca en el piso a chupar su verga de manera abrupta mientras esta parado y ella inclinada, el se sienta en el sofá y le toma su pelo manejando su cabeza más abajo hacia sus huevos.

    -¡Chupame las pelotas perrita sucia! – le dice mi amigo a mi novia quien trataba de meterse en su boca las bolas con el contraste de su piel oscura y sus delicados labios rosas asegurándose de limpiar todos los fluidos.

    Mientras mi novia le chupaba los huevos, él se retraia el pellejo de la verga y con morbosidad le dice: – pone tus suaves labios en los labios de mi pija mami- con una voz baja y seductora. Elisa comienza a hacerlo y con esfuerzo trata de meter el grueso glande de la verga en su boca. El muy excitado comienza a tratar de meterle todo el tronco venoso en su boca mientras que ella responde con algunas arcadas y comenzó a escupir en la verga de mi amigo excitándolo cada vez más.

    -¡así mamacita ya va liberandose!- comentaba Eduard

    -te voy a cepillar esa boquita mi amor- le repetía Eduard. Mientras Elisa trataba de llegar hasta el fondo de su boca.

    -solo morbosidades dice Eduard- pensaba yo mientras miraba lo que pasaba detalladamente al otro lado del sofá, la escena era digna de una película porno.

    Tras intentos infructuosos, Elisa no podia tener toda la verga de Eduard en su boca.

    -así ya no Eduard- le pedía Elisa para que no siguiera presionando su cabeza hasta el fondo de su garganta.

    -Seguí bebecita ya va a ver que si puede, le falta poco- replica mi amigo.

    Luego de chuparle la verga le dice que se recueste boca abajo a la orilla del sofá, ella coloca sus piernas en el respaldo del sofá mientras él se inclina y comienza a meter su verga profundamente en la boca de Elisa quien comienza a salivar y a dar arcadas, él le chupa el coño haciendo sonidos con su lengua y los labios vaginales metiéndose en la boca cada labio vaginal de Elisa, era increíble lo excitante que aquella escena significó para mí.

    Yo cambie de lugar para ver como lo hacia mi novia pero no podia ni ver sus ojos, las bolas de Eduard le pasaban y rebotaban en su frente e impedía verla a los ojos, ella tomaba con una mano la pierna de mi amigo y con la otra acariciaba sus pelotas.

    Yo estaba muy prendido y moría de ganas de unirme a la diversión pero sabía en que no había quedado de esa forma con mi amigo por lo cual no quería parecer ardido ni intenso. De alguna manera también me provocaba morbo ver el perverso de Eduard haciendo a su antojo a la sumisa e inocente Elisa quien solo aceptaba cada orden.

    El la levanta y se ponen de pie mientras que nuevamente comienza a penetrar a mi novia a la que toma de sus brazos y acaricia lentamente sus tetas rebotonas y su cintura curvilínea. El departamento parecía culto de iglesia con aquellos fuertes aplausos mientras él entre cerraba sus ojos y gemia fuerte de placer, sus gemidos característicos de hombre quien saciaba su deseo sexual desenfrenadamente. Elisa por otra parte gemia y nuevamente chorreaban sus piernas de fluidos blancos, notaba como sus piernas temblaban y se esforzaba por estar de pie ante el desatado Eduard que sin tapujos penetraba a Elisa.

    Te voy a partir perrita rica!- le decía Eduard con su voz agitada mientras movía su cuerpo impactado por el culo de mi novia.

    -¡Ay papi! – respondía mi novia con su voz agitada entre gemidos y sus labios vaginales se aferraban al tronco de la verga de Eduard.

    Yo un tanto nervioso por el fuerte sonido que palmeaba cada culeada que él le daba a Elisa, le sugerí que se tranquilizara un poco y bajara su intensidad, los vecinos podían escuchar ya que la noche había avanzado agregue.

    -Yo vine a pisar, que importa que se escuche perro si no van a saber quien es- me responde Eduard muy excitado y con soberbia cogiendo a Elisa quien solo gemia de placer.

    Luego de la última penetrada fuerte Eduard y Elisa toman un descanso, ella se acerca a mi y me besa; mientras yo respondo su beso por mi mente pasa que acaba de mamarle la verga a otro hombre, pero por alguna razón me éxito más. Mi amigo toca la vagina de mi novia con sus dedos mientras me dice -¡Que rico soca bro tomando con dos dedos su coño.

    Elisa muy agitada con el aceite en su pálida piel y sus medias largas sí que la hacían ver como una puta fina, sabía que lo estaba disfrutando, ya se acercaba a Eduard sin que se lo pidiera y respondía a sus besos de lengua ya sin cara apática, él solo tocaba su coño con su mano usando sus grandes dedos sacando fluidos de su vagina.

    -¡Mira que culo más rico, blanquito y rosadito! Me dice Eduard morbosamente mientras le abre las dos nalgas redondas y tonificadas a Elisa y pasa sus dedos entre su culo y coño mostrándolo frente a mí.

    -Sí que rico- le dije muy excitado, realmente estaba muy mojado, mi short ya mostraba una mancha en su superficie.

    Ella sigue besando Eduard toma su brazo y le dice «vengase perrita vamos a cabalgar» mientras acomoda su verga verticalmente interrumpiendo nuestro beso que noté como sabía a fluidos.

    Elisa se acerca y comienza a acomodarse la verga sentándose lentamente pero Eduard, quien esta muy excitado comienza a penetrar desenfrenadamente haciendo chocar sus bolas en las nalgas de mi novia por el brusco movimiento de sus penetradas ella solo se sostiene de cuclillas haciendo que mi amigo se mueva llevando la situacion, la voltea y sigue cogiendo con rudeza mientras ella trata de verme con sus ojos apretados y sus tetas rebotando ante el frenesí de Eduard.

    -¡Vení agáchate! Le dice mientras ella sumisamente hace lo que le pide. Él con su verga comienza a frotar entre sus pechos haciendo llegar su cabeza hasta su boca mientras ella se la chupa ensalivada, haciéndole la rusa y pasando toda su verga por sus pezones.

    Elisa, quien es una joven muy desarrollada aún se ve pequeña comparada con la contextura de Eduard dominante y despiadado al que poco o nada le importaba mi presencia en la sala usando a mi novia como una puta. Era evidente la diferencia en como él la cogía de manera salvaje a mi forma sutil y romántica.

    La toma y la pone nuevamente en cuatro en el sofá apretando su pecho y subiéndose a ella apoyando sus dos pies en el sofá, cerca del rostro de Elisa.

    Ella gemía de forma larga mientras que el respiraba grueso, yo miraba como su verga se doblaba para entrar en la vagina con sus delicados labios que se aferraban a la verga de Eduard.

    Yo muy sorprendido pues nunca le había hecho esas posiciones a mi novia, y si que jodía un poco ver a otro hacerlo y más con esa intensidad pero igualmente seguí disfrutando del momento sin enfocarme realmente en eso.

    Mientras le sigue dando vigorosamente Eduard me pide que le traiga un banco de la cocina.

    Yo voy a traerlo y lo coloco frente a ellos, él la toma de un brazo mientras masajea su verga y la sienta acomodando su culo sobresaliendo del borde del banco mientras el le frota la verga desde sus nalgas hasta su coño repetidamente.

    Los tres reiamos y Eduard comenta:

    -¡nunca he tenido sexo anal!

    -No te creo- le dije un poco nervioso pensando hasta donde podía llegar y ceder, presagiaba lo que él podía pedir.

    -¡De verdad se los digo! – recalca mi amigo.

    -Nosotros tampoco! – Responde Elisa, quien efectivamente nunca habíamos tenido sexo anal.

    -¡Siempre hay una primera vez y esta es una buena oportunidad! -responde Eduard con risa y morbo

    Callé un poco y respondí: solo si Elisa esta de acuerdo.

    -¿que dice? – pregunta Eduard tomando su pelo y reposando su verga entre sus nalgas y espalda.

    -¡Si! Intentemos pero despacio- responde ella.

    Yo muy sorprendido pues casi ni dudo en responder y me jodia la idea de que siempre que yo se lo pedía ella no podía y me sentí un poco tenso al saber que el seria su primera vez en sexo anal. Por otra parte estaba muy excitado también y disfrutaba verlos coger totalmente opuesto a como yo se lo hacía.

    ¡man échame aceite en la pija! – me pide Eduard como siempre vulgarmente, yo le chorreo un poco de aceite a ambos mientras pasaba por mi mente lo zorra que estaba siendo mi novia y la tremenda verga que iban a encajarle en el culo.

    El la acomoda en el brazo del sofá mientras le levanta el culo y comienza a frotar su verga lentamente entre sus nalgas que se partían ante la verga haciendo cada vez más presión en el culo.

    ¿No la vas a dilatar por lo menos con tus dedos? Pregunté a Eduard

    -Este bello y rico culo que dilate con mi pija- responde mi amigo con morbo.

    ¡No aprietes bebe! Le dice Eduard a mi novia quien responde con un: ¡no estoy apretando Eduard!-

    -me cuesta meterla- comenta Eduard.

    Elisa algo nerviosa responde -mejor intentemos otra cosa-

    -No, no tranquila, yo tengo paciencia bebé- reclama Eduard sin perder la oportunidad de coger por el culo inmaculado de Elisa.

    Luego de algo de esfuerzo presionando su verga por fin su culo sede ante la presión de la verga de Eduard y logra entrar en el apretadisimo y virginal culo de mi novia quien con un largo gemido hace saber que había entrado, su piel se erizó y no paraba de gemir.

    Eduard aunque de piel oscura; mostraba su rostro rojo y apretaba sus ojos mientras lentamente trataba de encajarle la verga a Elisa respirando profundo exhalando por la boca. Ella, con su piel eriza y gimiendo intensa y acalorada sólo recibía la embestida de Eduard.

    -despacio! Pedía mi novia entre gemidos y colocando su mano en la pierna de mi amigo tratando de retener un poco la arremetida cada vez más impaciente de Eduard.

    ¡Shhh tranquila que aqui controlo yo! Recalca Eduard quien en cada movimiento logra meter un poco más adentro su verga demasiado dura, ante dobles y presión que hacían saliera abruptamente del culo de mi novia con fuerte sonido, su estrecho culo se tornaba rojo entre sus blancas nalgas.

    Luego de un rato de lentas penetradas por fin logra encajarle la verga hasta el fondo a mi novia quien ya había dilatado lo suficiente su estrecho culo, muy excitado mi amigo comienza a coger fuerte y desenfrenadamente el culo de Elisa quien gime de mucho placer, luego de un rato dándole verga a mi novia aplaudiendo con el choque de sus cuerpos de pieles contrastadas mientras ella chorrea nuevamente fluidos blancos y espumosos desde su culo y nalgas enrojecidas azotadas por él.

    -¡despacio Eduard, despacio!- rezaba repetidamente entre cortadas palabras Elisa quien colocaba sus manos para atrás tratando de retener un poco a Eduard, pero él la sostenía fuerte de su cadera y penetraba salvaje y fuerte haciendo caso omiso al pedido de mi novia chocando su cuerpo con sus nalgas. Nuevamente era una escena digna de porno. Estaba usando su enorme verga en el culo de mi novia con tal frenesí que Elisa no podia evitar venirse repetidamente.

    Eduard saca su verga lentamente del culo de Elisa abriendo sus nalgas enrojecidas y mostrando su culo ensanchado y muy rojo. El baja y comienza a chuparle el culo usando su lengua como falo y sin apenas darle descanso a la agitada Elisa quien le chupan el coño succionando los labios vaginales también.

    ¡Que rico pisarte perra, que rico pisarte perra! Le repetia mi amigo quien nuevamente penetraba analmente a mi novia salvajemente haciendo contacto visual conmigo.

    Sentí que me quería decir algo como «ves como le parto el culo sin piedad a tu bella y sumisa novia» Él solo sostenía su mirada en mí mientras subía cada vez su intensidad y ella gemia fuerte, sentí como disfrutaba hacerlo y hacerme sentir humillado.

    Elisa no hacía más que gemir y yo muy excitado solo podía observar celoso y envidioso de Eduard, quien ponia a chuparle la pija y él el coño de Elisa en un dramático 69.

    -Si su coño aprieta como puño cerrado con fuerza, su culo aprieta como tuerca- me comenta Eduard con risa y descaro.

    La toma y la recuesta en el piso, toma sus dos piernas y le abre el coño blanco y apretado perfectamente con aquellos labios enrojecidos y en forma de barbie.

    -¡como cualquier hombre quisiera! – me comenta Eduard quien acomoda su verga en Elisa para penetrarla viéndola a sus ojos y tomando su cuello con sus dos manos.

    -¡lo sé, son perfectos! – respondí.

    -¡Sos muy afortunado! Me dice.

    -gracias!- respondí de forma tímida.

    -Las inalcanzables son las que más se disfrutan dándoles pija a lo bestia- comenta Eduard mientras que Elisa y yo respondemos con risa.

    Mi amigo parecía que no tenía fin, y como que su única forma de coger era desenfrenado. Penetra con fuerza a Elisa quien gime y muerde sus labios viendo fijamente con sus ojos azules a Eduard excitándolo cada vez más.

    ¡sé que es chica de casa pero la voy a pisar como puta de calle! – comenta Eduard con risa, Elisa quien no acostumbra a decir vulgaridades parecía no responder ni pedir nada a Eduard más que aceptar sus pedidos.

    Luego él comienza a sacar y meter su verga, los labios de mi novia haciendo ese sonido al abrirse y cerrarse mientras Eduard juega con su verga.

    -¡oís brother, ese es el sonido que me prende de tu novia! – me restriega como si Eduard se mofara al decírmelo sin yo poder siquiera comentar mientras me ve y con risa de picardia sigue azotando su verga sobre la vagina de Elisa.

    En esa posición comienza a darle realmente duro a Elisa. Los gemidos de ambos y el fuerte golpe de sus cuerpos nos prendía a los tres literalmente yo estaba muy prendido y él le repetía obscenidades mientras se movía fuerte dándole palo a mi novia el con sus dos manos tomaba el rostro de Elisa quien parecía pedirle un beso con su carita de puta delicada, pero Eduard al contrario viendo sus gestos pasó con fuerza su lengua por todo el rostro de Elisa dejando una larga estela de saliva, ella solo podía gemir mientras sus tetas seguían rebotando, mi amigo le escupía sus tetas y doblaba sus piernas, notaba como su vientre se hinchaba ante la penetrada de Eduard casi hasta su ombligo. En aquel grado lujurioso y gimiendo cada vez más fuerte; Eduard se levantaba abruptamente y ponía de rodias a mi novia tomándola del cuello controlando sus movimientos sin apenas darle respiro.

    Él se tomó la punta de su verga y con un pequeño movimiento de su muñeca entre gemidos y retracciones de sus huevos empezó a eyacular sobre el rostro de Elisa quien lo esperaba con su boquita abierta y su lengua rosa de fuera.

    Con un largo chorro de semen alcanzaba su rostro acompañado de otros tres chorros menos intensos, todo el semen de Eduard escurría por todo su rostro y rebalsaba por su boca colgando de sus labios llegando a sus blancos y preciosos pechos y pezones

    Ambos gemian mientras Eduard obscenamente ponia a mi novia a chuparle la pija nuevamente removiendo hasta su última gota de semen sobre su verga.

    ¡oh si, oh siii! Gemia Eduard quien miraba el techo reposando sus manos en la cabeza de Elisa.

    Según yo, Eduard estaba muy saciado; ¡hasta que terminó! Pensé. Para mi sorpresa el perverso remueve un poco de su propio semen del rostro de Elisa, quien apenas podía abrir sus ojos de tanta leche, por supuesto que él no iba a tirarlo al piso. Lo removia con sus dedos y lo colocaba en la boca de Elisa mientras le tomaba el pelo y la miraba a sus ojos con perversidad y lengua de fuera haciendo una sutil risa viendo como ella lo tragaba removiendo también el de sus pechos hasta que tragara todo el espeso y blanco líquido.

    De inmediato la sala se lleno del olor inconfundible del semen de Eduard y el olor característico de aquel salvaje sexo el sudaba y besaba a Elisa, pero ahí no terminaba todo.

    -vengase mamacita! Le dice él mientras la levanta del piso y la reclina en el brazo del sofá pero esta vez con sus piernas en el suelo y culo bien extendido resaltando aún más su bello trasero burbuja, su culo está vez más ensanchado y rojo pero no menos bello solo palpitaba.

    Eduard comenzaba a coger nuevamente a Elisa salvaje y fuerte. Sus piernas no flaquean, la piel de sus piernas se movía con fuerza ante su propio movimiento y cada vez que se excita más, Eduard esta vez tarda menos en esta pose pero no en poco tiempo en venirse dentro de su vagina Elisa quien de inmediato comienza a escurrirse buena cantidad de semen de entre sus labios enrojecidos y palpitantes, él nuevamente tomó un poco del semen que escurría de su coño y con sus dedos lo conducía a la boca de ella.

    ¡Que pije culo me acabo de comer! – dice Eduard con saña y picardia. ¡Sí no fueras testigo, nadie me creería! Repite mientras me ve y reposa aún su cuerpo sobre el de mi novia.

    Mi novia desparramada en el piso y sonriendo se levanta y sienta junto a Eduard. Yo con tremendas ganas que me hacían explotar las bolas me saque la verga entre la cremallera de mi pantalón y coloque a mi novia en cuatro en el sofá, desenfrenadamente sin importarme que estaba metiendo mi verga en su vagina aun chorreando del semen de Eduard y besando su boca aún con olor y restos de semen.

    Desde luego que había soportado más de 3 horas solamente observando coger a mi amigo; por lo que estaba muy exitado y me corrí en Elisa dentro de su vagina mezclando nuestros semen en su cuerpo. Mientras los tres reiamos tirados en el sofá descansado un poco.

    -si hechas semen- le comento a mi amigo.

    -creo que padezco de hiperespermia- comenta perversamente Eduard, además tenía un mes sin coger agrega.

    ¿Te gusto cosita? Le pregunta Eduard a Elisa mientras le toma las piernas y le frota el coño.

    -¡claro que sí! Responde Elisa coqueta y sonriente.

    Le ofrecí a Eduard quedarse con nosotros, quien sin dudar aceptó.

    -Espero no sea la única vez- nos dice mientras hace mueca con sus labios y levanta su ceja.

    -esperemos que no- le respondí mientras Elisa se limpiaba el resto de semen con toallas húmedas.

    ¡Que rica cogida! Repite Eduard mientras se coloca su buzo sin calzoncillos y miraba a mi novia. Con respiración agitada.

    -Espero se repita- agrega Eduard.

    -verás que si- le contesto algo apresurado.

    -No hay rollos verdad brother?- me pregunta Eduard con risa.

    – no man, vos dale viaje- le respondí.

    Mientras nos recostabamos en la cama y comentábamos.

    -Yo se que los he visto crecer, y nunca me imaginé que esto pasara entre los tres y aunque Elisa y yo tengamos poca confianza pues nunca hemos tratado, ella siempre ha deslumbrado al caminar por la calle robando el suspiro de cualquier huevon, jovencita y un cuerpo tan desarrollado ¡joder! ¿Que les dan hoy? – enfatiza mi amigo mientras nosotros solo reímos.

    -Pero que gustazo este, gracias por darme el chance de comerme tan monumental culo- bromeaba Eduard.

    -Me gusto la dinámica de ser solo yo, ¿no sos celoso va brother?- me dice Eduard.

    -fíjate que aunque no participé si lo disfrute y no, no soy celoso- le respondí.

    Así culminó aquella noche de placer y experimentación entre un amigo mayor a nosotros. Eduard, quien viajó a Europa por motivos familiares espera volver después de las fiestas navideñas para seguir teniendo experiencias sexuales con mi novia y quien nos ha dicho que trae nuevos juegos para divertirnos. O como pienso yo; comerse ese rico culo al que todos quisieran darle verga y que el logró tener, después de todo no es que sea un gran tipo apuesto pero tiene lo suyo, cuerpo algo tonificado, sus piernas algo velludos eso sí, y claro; afortunadamente dotado.

    Me hace sentir bien al saber que solamente yo he tenido la dicha de coger con ella, y mi amigo Eduard por supuesto quien por fin logró darse el placer que tanto deseaba con mi novia. Elisa por supuesto que disfrutó mucho esa noche también, reconociendo que no le pedía nada a Eduard por limitarse frente a mí. Le sugerí que a la próxima vez no se sienta limitada siendo que también me da placer verlos coger.

    Espero y les guste mi experiencia, también acepto sugerencias y recomendaciones para ideas que pueda poner en práctica.

    ¿Creen que Eduard fue oportunista con nosotros y vio la posibilidad de darse tal banquete o solo cedió ante la atractiva y delicada atracción de mi novia?

    Gracias y disfruten.

  • René, mi compañero de aventuras en la universidad (1/3)

    René, mi compañero de aventuras en la universidad (1/3)

    René fue un pilar en el descubrimiento de mis filias y su posterior goce. En este primer relato me enfocaré en como lo conocí y las cosas que hice que eran nuevas para mí. Moreno, mediana estatura, delgado, cintura breve, espalda de nadador y un bulto que se marcaba delicioso sobre cualquier ropa interior que usara, me llamó la atención desde el inicio. Lo había visto una noche en la universidad haciendo cruising y me llamó la atención su cuerpo, su porte varonil y su bonito trasero.

    Para hacer el cuento corto ya nos encontrábamos detrás de un edificio oscuro listos para darnos placer, le vi su cara, que no era muy atractiva pero con el deseo escrito en ella, intenté besarlo, pero rechazó mi beso, pero nos estuvimos tocando, le desabotoné la camisa y le vi su pecho lampiño y sus pequeños pezones morados, casi puntos de carne, que mamé con fruición. Luego le abrí su pantalón y me dejó ver un brief color blanco, donde su bulto se marcaba de modo delicioso: dos huevotes separados por un pene se adivinaban por debajo de la tela. No pude más y le bajé la ropa interior y vi su pubis perfectamente recortado, al igual que sus 2 bolas morenas y un pene ligeramente más claro. Sus piernas eran muy velludas, contrastando con su ano totalmente lampiño, René me dijo después que se lo rasuraba.

    Nos empezamos a tocar y su pene se enduró y adquirió una forma que de entrada me pareció sexy: largo de unos 17 cm pero con una curva hacia abajo, tipo banano y con una pequeña cabeza, que de entrada me pareció realmente interesante, naturalmente lo mamé y él pareció disfrutar la mamada. Le dije me mamara mi pene pero no quiso. Intentó penetrarme pero no quise, intenté penetrarlo, pero no quiso. Como no vi claro, decidí apurar las cosas y terminé. Él con un gesto de molestia se guardó su pene y nos fuimos.

    Unos días después, al final de la tarde lo volví a ver por casualidad y nos pusimos a platicar de tonterías sentados en un banco mientras oscurecía para poder darnos placer al amparo de la noche. Al fin estuvo lo suficientemente oscuro como para ir a nuestro lugar y pasarla rico, pero esta vez fue diferente: me puso de cara a la pared, me tocó los pectorales, me bajó el jeans y puso su bulto contra mi bóxer, sentía como su pene crecía y se enduraba, yo estaba echando precum de la excitación. De repente sentí su dedo humedecido en saliva buscando mi ano, me incliné más hacia adelante y dio con mi hoyo casi virgen, yo tenía como 2 años de no ser penetrado, pues aunque no me faltaban ganas, quería que fuera con alguien varonil, pensando en eso estaba cuando René introdujo ese dedo en mi ano sin ningún esfuerzo y empezó a moverlo en vaivén. Yo estaba en el paraíso, cuando de repente sentí entrar ese pene curvo y duro, me dolió bastante pero se sentía tan duro y la vez tan delicioso que hice un esfuerzo por aguantar y reprimir el dolor. Podía sentir su curva deslizándose por mi esfínter.

    “qué ajustado tenés el culo” me dijo.

    No dije nada y sólo seguí disfrutando.

    Sentía que ese pene curvo entraba y entraba y nunca terminaba de entrar. Hasta que sentí su pubis rasurado contra mis nalgas y él gimió de placer. Estuvo un rato quieto y con el pene ya dentro empujó todavía aún más y sentí como si me rompían las entrañas y unas ganas raras de orinar, volvió a empujar y sentí más ganas de orinar, una tercera vez empujó y unas gotas de orina salieron de mi pene medio erecto. Luego sacó casi todo el pene y repetió un par de veces la secuencia anterior, meterla despacio y luego 3 o 4 empujones con el pene totalmente dentro de mí. Para entonces ya estaba mi ano dilatado y su pene ya acomodado que René me empezó a bombear despacio en un inicio. La sensación era increíble, mi pene se enduró, aunque no del todo y comencé a masturbarme, pues ya me comenzaba a doler. No tardé mucho en terminar, eyaculé bastante y potente. René excitado por mi eyaculación y mis contracciones anales me dio más fuerte, con violencia. Intenté sacara su pene pero no quiso

    “ya casi termino” me engañó

    Estuvo un buen rato penetrándome a su antojo, así de pie, sin piedad, sin prestar atención a mi dolor cuando al fin pude sentir un líquido caliente derramándose dentro de mi recto, el pene dejó de moverse y René se pegó a mi espalda, dejando el pene totalmente dentro mientras se iba descargando ese semen, que después supe era espeso y abundante. René la sacó y yo contraje el esfínter para que nada de esa leche se saliera, pues teníamos que salir de ahí y no quería ir goteando semen de camino a casa. Me di vuelta, me enderecé, las piernas me flaqueaban, tenía esa sensación húmeda en mi ano y pude ver a René frente a mi: jadeando, con la camisa desabotonada, sus pequeños pezones aún más pequeño, su piel morena cubierta por una película de sudor, sus jeans entre sus tobillos y su usual ropa interior ligeramente atascada en sus muslos velludos mientras su pene aún estaba largo y caído, con esa forma de banana que me dio tanto placer y dolor pero que iba perdiendo dureza. René me veía fijo, como queriendo decir algo. Lo quise abrazar y me rechazó

    “estoy sudado” me dijo

    “no importa” supliqué

    Negó ligeramente y entre la penumbra con la cabeza.

    Con un dejo de dignidad y mi esfínter contraído tratando de impedir que se saliera esa media taza de leche en mi recto, me vestí de nuevo. Pensaba René ya se había ido pero me estaba esperando.

    Me dio la mano y para salir de ese páramo y nos fuimos.

    Luego de caminar en silencio unos metros me dijo:

    “¿te gustó?”

    “claro” dije, mientras seguía apretando mi esfínter

    Y me sonrió con esa su sonrisa tímida de la que me hice adicto en los siguientes meses y años…

  • Plena sumisión a mi suegra (ll)

    Plena sumisión a mi suegra (ll)

    Son las siete de la mañana, me levanto temprano para comenzar con las tareas que mi suegra me ha encomendado. Cuando termino de limpiar continuo con el desayuno para mi suegra, café con tostada y para mi mujer café con leche con tostada mientras preparó el desayuno me pregunto si mi mujer sabe lo sucedido la noche anterior con su madre.

    Sobre las diez de la mañana la primera en aparecer es mi suegra Dolores, con la misma mirada exitosa de la noche anterior, supervisa el desayuno y me dice – ¡muy bien cabrón! apenas cinco minutos más tarde aparece mi mujer Ana, da los buenos días a su madre. Mientras las dos mujeres desayunan yo continuó con las tareas, recojo ropa por todos lados de mi mujer y mi suegra.

    Ellas hablan y ríen, mi mujer cada vez ríe más alto mis temores se hacen realidad cuando mi mujer me llama ¡culo roto ven aquí!, avergonzado me dirijo a la cocina donde están las dos mujeres, mi suegra le esta muestra do, las fotos que me había sacado la noche anterior con el móvil. Mi mujer burlándose de mi me pregunta – ¿te gusto como mi madre te rompió el culo cabrón? Avergonzado y humillado me quedó mudo no soy capaz de gesticular ninguna palabra, mi suegra dice -si hubieras visto cómo se removía y lloraba el cabrón.

    ¡Mi mujer entre risas dice – me hubiese gustado verlo, jajaja! mi suegra dice- ¡si quieres eso lo arreglamos en un momento! ¡jajajaja! al oír las palabras de mi suegra de inmediato comienzo a suplicar. Mi mujer a mi lado me da una bofetada y me dice – ¡cállate no quiero verte suplicando harás lo que se te diga! ¿Entiendes? Se dirige a su Madre y le dice – ¡este culo tendrá que esperar! ¡tengo algo pensado, verás lo bien que lo vamos a pasar! mi suegra contesta – lo dejó de tu mano a ver qué se te ocurre.

    Mi mujer dirigiéndose a mí me dice -quiero que saques toda tu ropa de la habitación de matrimonio y las pases a la habitación pequeña, los calzoncillos los tiras todos a la basura ya te pondrás lo que a mí se me antoje, como mis bragas usadas que iré pasándote a medida que me valla cambiando. Además, entregarme las llaves del coche, la de la casa, el móvil, y tus tarjetas. Durante un tiempo no te van a ser falta serás mi empleada de hogar, quiero que llames a mi madre Dña. dolores y a mí Dña. Ana ¿has entendido? ¡contesta quiero oírte decirlo! -si Dña. Dolores y Dña. Ana lo he entendido.

    Pero como siempre mi suegra tiene que decir la última palabra y me dice -no creas que te vas a librar de pagar esta falta que has cometido, bájate los pantalones y los calzoncillos inclínate hacia delante, y con la correa en la mano me dice – ¡empieza a contar cabrón! A medida que va aplicando los azotes con la correa yo los voy contando mi suegra se aplica con esmero y sin reparos, cuando termina mi mujer continúa diciéndome -termina rápido de recoger y limpiar la cocina que tengo más encargó para ti y sin mediar más palabra madre e hija se retira al interior de la casa.

    Dolorido por el escozor de mis nalgas me subo como puedo los calzoncillos y los pantalones, para continuar con las tareas, maldiciendo mi suerte no dejo de pensar en mi nueva situación. Mi mujer parece estar disfrutando, observé su mirada lujuriosa mientras su madre me azotaba creo que está descubriendo su verdadero ser de mujer dominante estricta que va dejando salir.

    Mi suegra mujer dominante severa, no duda en emplear todo su potencial parece no tener ningún sentimiento afectivo sobre mi persona, continuó limpiando sumido en mis pensamientos. La voz de mi suegra hace que reaccione cuando me grita – ¡ve a la habitación ahora! ¡Te estás demorando demasiado cabrón! Sin perder un instante me dirijo a la habitación donde me espera mi mujer, cuando me presento mi mujer me ordena que me arrodillé a sus pies, obedezco de inmediato y me dice – ¡toma esta crema depilatoria! ¡quiero que te depiles el cuerpo y esos huevos! ¡Ya!

    Reafirma su orden con una bofetada, de inmediato me dirijo al baño al entrar me encuentro mi suegra con la correa en la mano diciéndome – ¡apresúrate no tienes toda la tarde! ¡cuando termines de depilarte te quedas en cueros! ¿Entiendes? Sí Dña. Dolores. Entro en la ducha y comienzo a depilar el cuerpo lo más rápido que puedo con la crema depilatoria, con una cuchilla de afeitar el vello púbico de mis huevos dejándolos rasurado. Antes de volver a la habitación donde me esperan las dos mujeres me observó un instante en el espejo, me sorprendo al observar que haber rasurado mis huevos mi pene parece más grande.

    Me presento delante de las dos mujeres que están sentadas juntas en el sofá haciéndose la manicura, mi mujer me dice – ¡acércate y arrodíllate delante de mí! obedezco de inmediato – ¡quiero que me pintes las uñas de los pies! alzando uno de los pies con las uñas bien recortada sin pintar.

    Mi mujer siempre ha tenido unos bonitos pies que inspiraban ternura y ganas de acariciarlos, aplicó el esmalte de color rojo cereza, y sorprendentemente cuando terminó quedan muy bien pintadas. – ¡vaya! – ¡parece que sabes hacer algo que real mente merezca la pena cabrón! me hace a un lado quedando frente a los pies de mi suegra. Que lleva la suyas pintadas de color rojo granate sus pies me parecen tremendamente sensuales parece hacerme perder la razón, postrarme y rendirles culto, quedó extasiado contemplando sus pies sin poder apartar la vista, me invadieron unas ganas terribles de besarlos y lamerlos desde mi posición

    Mi suegra parece leerme el pensamiento, -Veo que te gusta mis pies, ¿eh? con una sonrisa maliciosa, con su pierna comienza a flotarme el pene. Fruto de la excitación comienzo a tener una erección, con sus dos pies atrapa mi pene y comienza a pajearme. Las dos mujeres me observan con atención, comienzo a sumirme en un estado febril de excitación. Cuando me apartaba con su pie hacia atrás – ¡Hazte una paja cabrón quiero verte correr en mi pie! dice mi suegra.

    Apenas me bastaron dos tirones para comenzar a derramarme salvajemente es la corrida más intensa que eh experimentado. Me quedo exhausto y algo avergonzado, oyendo tras de mí la risa de mi mujer que me dice -vaya, pues sí que estabas cachondo. -Te la pelas como un mono menudo ¡cabrón!

    Mi suegra aún no ha terminado sube muy lentamente su pierna con los dedos llenos de mis fluidos y los situada frente mi boca y me dice -ya sabes lo que tienes que hacer. Intuyo de inmediato que pretende dirijo tímidamente mis labios a su dedo gordo, pero fruto de mi indecisión ella misma va metiendo su dedo gordo en mi boca diciéndome -comienza a lamer mis dedos déjalos limpio ¡cabrón!

    Cuando intento coger su pierna para lamer más cómoda mente me dice -fuera manos solamente con la boca las manos atrás como te enseñó tu mujer. Comienzo a lamer tímida mente, saboreando mi fluido en cada uno de sus dedos, poseído por un extraño placer continuó lamiendo como un poseso, mientras ella me dice – ¡mamón! siempre supe la clase de hombre que eres. Satisfecha y sabedora de que me había transportado a ese estado, en que me entregaba completamente a ellas y desposeído de todo orgullo.

    Mi suegra siempre al mando dice – ¡átale las manos a la espada a este mamón! sin avisarme saca su pie de mi boca se levanta y le dice a su hija. – ¡Ahora es tu turno! mi mujer termina de atarme las manos a la espalda, se sitúa enfrente se despoja de su pantalón y de su braga, aparece ante mí su hermoso coño de forma triangular todavía arrodillado se acerca y me dice -quiero comprobar por mí misma si eres tan buen come coño como dice mi Madre.

    Levantada una pierna y la apoya en el sofá me agarra del pelo y tira hacia ella, hundió mi cara en su coño, la sensación es indescriptible cuando siento restregar la carnosidad de su coño húmedo por toda mi cara, me corre un escalofrió por todo mi cuerpo me quedo paralizado. Mi mujer me mira desde las alturas con un gesto de enfado – ¿Qué coño haces? ¿A qué esperas? ¡Cómemelo!¡Ya!

    Reacciono y comienzo a pasear toda mi lengua por su coño de abajo hacia arriba un sabor salado colma mi paladar. Los vaivenes de su cadera me indica que está disfrutando, continúo pasando por el centro de su vagina y absorbiendo el caudal que mana de ella. – ¡Chupa! ¡Chupa! agarro su clítoris con mis labios y Chupo a la vez que lo acaricio con mi lengua, mi mujer comienza a hacer movimientos circulares con sus caderas.

    La siento disfrutar, gemir, murmurar deje de chupar para seguir lamiendo los más rápido que puedo la vagina. Mi mujer agarro mi cabeza y empuja mi cara contra su carnosidad, con fuertes movimientos pélvicos, sin venir a cuento recibo un guantazo – ¡chupa! ¡maricón!, No me demoro sigo chupando su clítoris perdí la cuenta de cuánto tiempo llevaba chupándola.

    Cuando le sobrevino un brutal orgasmo, no tardo en recibir una dosis extra de sus fluidos en mi boca, por un momento queda exhausta -Lo has hecho bien ¡cabrón! suspiro mi mujer. Sin darme tiempo recuperarme me aparto un lado ¡todo tuyo mamá! Mi suegra tirando de mi pelo desde la altura me dice -ven aquí, que voy a darte un anticipo de lo que tendrás que hacer cada vez que venga de visita.

    Se desprende de la bata que lleva puesta dejándome contemplar su cuerpo desnudo con forma endomorfo con obesidad, me agarró de la oreja con una mano y tira hasta que me dolieron – ¡me vas a comer el culo cabrón! -sí, sí… asentí totalmente.

    Mi suegra ríe a carcajadas poseída por la lujuria, me soltó la oreja, intento mitigar el dolor frotando la oreja con el hombro se acerca al brazo del sofá, y apoya los codos su gran culo blanco y gordo aparece ante mí como servido en bandeja. Los labios de su coño de color marrón oscuro asoman por debajo – ¡cómetelo todo cabrón! Camino de rodillas hacia ella, mi boca queda a la altura de su ano, meto la boca y comienzo a lamer con mi lengua recorro cada milímetro, estoy completamente absorto beso, succionó, vuelvo lamer, cada vez más rápido el olor y sabor me tiene extasiado.

    Ni siquiera me di cuenta de que mi suegra había bajado una mano a su coño y se masturba. A los movimientos circulares de mi lengua le siguió un repetitivo arriba y abajo por parte de mi suegra ¡Mete la lengua cabrón! por el tono de su voz parece impaciente cumplo la orden, la punta de mi lengua se coló dentro.

    Mi suegra ríe satisfecha, gira su cabeza para intentar verme, y dice para que yo la oyera, – ¡me estás comiendo todo el culo cabrón! ¡más adentro! Mi mujer a mi lado comprende mi dificultad para cumplir la orden. Con su mano empujada mi cabeza contra el culo de su Madre – ¡más adentro volvió a repetirme empujando su culo contra mi cara con fuerza acelera sus movimientos, mientras se masturba con su mano, un intenso orgasmo aparece convulsionando el culo y muslo mientras dice ¡come, come, come!

    Cuando termina de correrse me aparta con desprecio, mi lengua aún se recupera del sabor tan intenso de su culo, cuando me ofrece su mano derecha impregnada en sus fluidos vaginales. Me lanzo ávido a lamer la mano, con este gesto confirmo el sometimiento que mi suegra ejerce sobre mí, con su mano limpia de fluidos me regala una bofetada propinada con fuerza y rabia.

    Mi suegra hace una mueca de satisfacción ¡vaya parece que ya tenemos nuestro sumiso! En su voz compruebo que se siente exultante y poderosa. -Joder mama como te las gastas, dijiste que te bastaba dos días para convertir a tu yerno en un sumiso de mierda ¡jajaja!

    ¡A mi suegra aún le queda un acto más de humillación coge una de mis corbatas la ata a mi cuello mientras dice -Bueno pues sigamos divirtiéndonos! me leíste el pensamiento dice mi mujer, pero vamos a llevarlo a su sillón de descanso será más cómodo para nosotras.

    Mi mujer me toma de mi corbata y me jala hasta el sillón de descanso, que tanto desacuerdo trajo al matrimonio cuando lo compre. Me hacen subir manteniendo la misma posición de rodillas cara al espaldar, ella se sitúa detrás del espaldar sujetando la corbata. Mi suegra se sitúa a su lado y me dice – ¡mira que eh comprado para ti! Y me muestra un pene de goma con correas muy realístico que me parece demasiado grande.

    Cinco minutos mas tarde siento como mi suegra me separa las nalgas y pone algo húmedo en mi ano. Lista dice mi suegra, cuando quieras dice mi mujer, tirando de la corbata hacia abajo aprisionando mi cuello contra el sillón y dos segundos más tarde siento como me penetra el ano con el pene de goma entra muy lentamente causándome mucho dolor -no…por favor… nooo, pero no le importa y continua metiéndome aquello, conforme entra mi ano va dilatando más, causándome ardor y dolor hasta que de pronto entra de un golpe -listo, ya lo tienes bien adentro, -dice mi suegra.

    Debido al dolor tan intenso suelto un alto y largo ¡aaah! Recibo una fuerte nalgada y un cállate cabrón, después le dice a mi mujer – sujétalo bien fuerte y pon atención, como le rompo el culo a tu marido jajaja. Sus embestidas son brutales intento reprimir mis quejidos eh intento no llorar. Mi mujer me agarra del pelo y tira de mi cabeza hacia atrás – ¿tienes mucho aguante tú? ¿no? Pues no va a parar hasta verte llorar, maricón -Me dice con voz colérica tirando de mi cabellera.

    Mi suegra continua con sus embestidas cada vez más rápida perdí la cuenta, cuantas veces la saca y la vuelve a meter de un golpe, comienzo a sollozar, pero una mixtura de dolor y nuevas sensaciones que no eran desagradable comienzo a gemir tímida mente. Mi mujer me abofetea -más alto quiero oírte gemir maricón, ¡aaaah!, ¡aaaah!, ¡aaaah! subo el volumen de mis gemidos buscando contentarla. Mi suegra se vanagloria de su poder sobre mi imitando mis gemidos ¡aaaah! ¡aaaah! ¡aaaah! toma cabrón sumiso. En esta ocasión siento vergüenza y humillación de mí mismo al verme disfrutar la enculada que mi suegra me esta propinando delante de mi mujer.

    Mi mujer comienza a bofetearme una y otra vez hasta hacerme llorar, con una mezcla de dolor y placer. Cuando mi suegra decide parar, mi mujer tirando de la corbata me hace bajar del sillón y me dice – continua de rodillas maricón, mi suegra dice – llévalo a su habitación y espérame allí que enseguida voy. Mi mujer tirando de la corbata me lleva caminando de rodilla hasta la habitación, me sitúa frente la cama y me dice -inclínate sobre la cama, pero continua de rodillas. Sigue sujetándome con la corbata tensándola un poco más contra la cama.

    Cuando llega mi suegra le pregunta a mi mujer – ¿quieres hacerlo tú? Ella contesta – mejor tú que se te da mejor jajaja, siento el pie de mi suegra sobre mi espalda oprimiéndome aún más contra la cama y con su mano levanta las mías que aun continúa atadas a la espalda y comienza a decirme – te voy a enseñar una lesión que no vas a olvidar, no quiero que pienses ni un momento, que el que disfruta eres tú harás lo que te digamos. Las que disfrutan aquí somos nosotras, sumiso de mierda

    Para confirmada su autoridad y sin venir a cuento comienza azotarme en mis nalgas con esmero y pasión el dolor es tan intenso que rompo a llorar de inmediato, cuando termina los azotes mi mujer sin mediar palabra me desata la corbata de mi cuello y también las manos y se marcha. Mi suegra continuará contemplándome por un momento hasta que me dice -a dormir ¡cabrón! que mañana tienes trabajo que hacer, se retira apagando la luz y cerrando la puerta.

    Agotado y dolorido maldigo mi suerte, pero una extraña sensación de placer me invade hasta que me quedo dormido.

  • Bebiendo mi squirt

    Bebiendo mi squirt

    Todo empezó una tarde cuando mi amiga en ese entonces me llamaba para platicarme que un día antes su esposo le decía que quería hacer un trío, ella me llamo para contarme se escuchaba enojada pero me decía cosas como queriendo que yo lo hiciera con ellos, sólo la escuche ese mismo día en la noche ella me llamo para decirme que había comprado unas cervezas y que fuera a verla y cuando llegue a su casa abrió la puerta la vi con un vestidito blanco escotado tenía una pechos algo grandes.

    Olía muy rico y tenía el cabello suelto me invitó a pasar y nos sentamos en su sala, yo llevaba un vestido arriba de la pierna pero no voy a mentir como ya me había contado lo del trío yo iba un poco preparada llevaba puesta una tanguita y mi vestido era muy pegado, me sentía nerviosa pero con ganas de que ella me contara con detalles lo que su esposo le había dicho, estando sentadas ella se me acercaba mucho al calor de las copas ella empezó acercarse y a decirme que yo olía muy rico, al poco rato le llamo a su esposo y le dije ya vente estamos tomando unas cervezas trae más, cuando él llegó nos vio y le dijo ¿ya le dijiste?

    Y ella sonrió y le dijo estás loco ella no va a querer, sólo me reí y seguimos platicando se sentó aún lado de nosotros al poco rato el jalo una alfombra al medio de su sala y nos hizo que nos acostáramos una de cada lado, ellos empezaron a besarse y ella le dijo a él que me besara también yo estaba sacada de onda, cuando él empezó a besarme ella toco mis pechos y después bajo su mano y empezó a tocarme mis nalgas jalo mis piernas e hizo aún lado mi tanga y empezó a meterme un dedo, luego 2 y así empezó a masturbarme yo solo recuerdo que mis piernas se abrieron más y de pronto ella subió mi vestido bajo mi tanga y empezó a chuparme mi vagina, él me besaba y me tocaba mi senos, era tan extraño cómo empecé a sentirme libre sólo dejaba que ellos me hicieran lo que quisieran.

    Después el se sentó y me sentó en medio de él los dos mirando hacia ella, ella me abrió de piernas metió sus dedos y cuando los sacaba nos daba a probar mis fluidos era tan rico y ella sólo me decía me encanta chupártela mamita, él abría más mis piernas y ella metía sus manos y se inclinaba para chupármela, no tardo cuando ella le dijo a su esposo venga para acá los jalo mientras metía sus dedos en mi y con la otra mano jalaba su pene, un pene duro erecto, grueso y una piel áspera, ella se lo chupó y lo jalo hacia mi y le dijo metesela toda con sus manos de ella metió su verga en mi vagina y después se pasó atrás mío para abrirme de piernas.

    Ella besaba mi nuca, mis orejas, tocaba mi pechos y me decía te gusta como te cogemos? Quieres que te la chupe? Vente mamita, después la quité y me acosté jale su cuerpo para encima mío y empezó a chuparle su vagina estaba súper mojada yo se la chupaba y él metiéndomela, era una escena tan porno y tan rica, después ella me dijo ponte de 4 recuerdo que levante mi cola y ella empezó a chuparme el culo hasta mi vagina mientras yo le chupaba el pene a su marido después ella jalo a su esposo para que me la metiera de perrito mientras ella se acomoda enfrente de mi para qué seguirá chupándosela, era tan rico ver sus senos moverse ver cómo hacía su cara, como me gritaba que no parara de chuparle.

    Ella no tardo y se vino en mi boca un squirt muy rico  metía mis dedos y salía muchooo después él empezó a moverse más y entonces yo empecé a gemir fuerte y a gritarle «me vengo, me vengo » saco su pene empezó a chuparme todo cuando de pronto ella se puso en posición del 69 y le dijo metesela sentí cómo su pene entraba en mi mientras ella me chupaba lo aguante y me vine el de salió y los dos empezaron a chuparme el culo y la vagina todo mi jugo caí encima de ellos fue tan rico para ser mi primer trío.

    Después de eso tenías sexo y siempre fue muy diferente.

  • Mi primera madura gracias a una red social

    Mi primera madura gracias a una red social

    Buen día, este es un relato de lo que me sucedió en los primeros días de enero de este año, ella se convirtió al fin en mi primera mujer mayor, siempre he tenido atracción y muchas fantasías con ellas pero nunca había podido tener sexo con ninguna.

    *Usaré nombres ficticios para evitar algún problema con ella.

    Soy de El Salvador de un municipio de Santa Ana.

    Mi nombre es A… en este caso me haré llamar Roberto, soy un muchacho normal de 25 años, farmacéutico, mido 1.68 cm., delgado, tatuado, pelo negro un poco largo, y para nada soy una belleza, mi trabajo en farmacia me hace conocer muchas personas cada día, ahí he conocido por primera vez a dos ahora exnovias y señoras mayores con las que he coqueteando sin haber llegado a tener sexo con ellas por ser casadas y no quieren engañar a sus esposos.

    Hasta que gracias a una red social conocí a Je… en este caso le llamaremos Gisselle, ella es una mujer como ya dije con algunas libras de más, mide 1.70 cm., con unos grandes pechos, cara bonita, cabello largo y con unos labios que a cualquiera hace imaginar con un buen sexo oral, sus piernas gracias a su estatura son largas y bonitas un poco gruesas y su trasero normal.

    En su foto de perfil tenía solo una foto de la cintura para arriba, pero desde que vi sus grandes pechos, su cara, su cabello largo y sus grandes labios, además ver que tenía 43 años, eso me hizo que rápidamente le escribiera esperando tener respuesta de ella y así fue.

    Cuando le escribí rápido obtuve respuesta, me contestó como a los 20 minutos, y empezamos a conversar normalmente, preguntando su nombre, nuestras edades (le dije que tengo 25 y no hubo ningún comentario por la diferencia de edades), a qué nos dedicamos, si estamos solteros y de donde somos, me dijo que está soltera, que es de Santa Tecla una ciudad que está a hora y media de mi ciudad, me contó que justo el día anterior había cumplido sus 43 años, que trabajaba en una empresa reconocida del país y que vive con sus hermanos, ese la conversación duro todo el día porque justamente ese día los dos estábamos descansando.

    Hablamos de la vida, nuestros gustos y coincidimos en muchos, ya cuando teníamos más confianza le pedí si me podía mandar fotos y accedió, igual yo le mandé algunas fotos mías, le dije lo bonita que era y así seguimos, hasta que me sorprendió porque me mandó una foto en traje de baño cuando un día fue a la playa, y no pide evitar decirle que me gustaba mucho y la suerte que tuve de habermela encontrado soltera porque tiene un hermoso cuerpo (yo veía mucho más su pechos y piernas), solo me decía gracias pero que no me creía mucho porque ella no se creía bonita y menos gustarle a alguien 18 años menor que ella.

    R: ¿Tiene algo malo que sea 18 años menor y qué me gustes? Solo tengo un buen gusto je je.

    G: Ja ja ja no creo que sea algo malo, pero es la primera vez que un muchacho educado, bonito y joven como vos me lo dice je je. Muchas gracias.

    Yo no me lo podía creer cuando leí que haya dicho que soy bonito, me emocioné y excité mucho, y dije que era hora de actuar y ver si podía ir haciendo que mi fantasía con una mujer mayor se me hiciera realidad.

    R: ja ja ja no me des las gracias, te lo seguiré diciendo siempre que pueda y me lo permitas, eres muy hermosa, ahora te hago una pregunta, ¿soy bonito?

    G: ¿Por qué la pregunta Roberto?

    R: Porque me dijiste que soy educado y bonito, eso me llamó la atención porque me lo dice una persona hermosa cómo vos.

    G: ¡Ay ja ja ja! En qué me metí.

    R: No te has metido en nada, puedes decir que no soy bonito y no habrá problema, además se que no soy belleza.

    G: Bueno, sabes que has sido muy educado y apenas llevamos hablando unas horas, eso me ha mantenido aquí con vos, me está gustando la conversación y sí, sos muy bonito, me gusta como me has tratado.

    R: Muchas gracias, es la primera vez que una mujer hermosa me dice eso.

    G: ¿En serio? Porque sos muy bonito así a cualquiera le gustaría salir con vos.

    R: Gracias, ¿salir? salgamos un día, hay que vernos y es más hay que vernos el sábado 15 y celebramos de una sola vez tu cumpleaños, yo preparo todo, ¿te parece?

    G: Me parece, ¿dónde nos vamos a ver? Me encantaría ir a conocer tu ciudad.

    R: Perfecto, te vienes y nos encontramos enfrente del Dollar City, yo salgo de trabajar a la 1 pm y ahí te espero, iremos al Lago a ver un atardecer, haré que conozcas mi ciudad, después a una buena cena de cumpleaños y después nos vamos a quedar a un hostal que está por el parque que tiene una buena vista y es muy bonito, yo preparo todo hermosa.

    G: Me parece, ahí estaré.

    Y así seguimos, chateando y llamándonos por 4 días más hasta que llegó el sábado. Yo no me esperaba tener sexo con ella ese día porque era primera vez que nos íbamos a ver pero igual me iba a preparar para ver si sucedía.

    Se llegó el sábado 15, me fui al trabajo emocionado ya tenía las reservaciones incluido con una buena cena en ese hostal restaurante, me fui a esperarla frente al Dollar City, vi que llegó en su camioneta, abrió la puerta, me subí, nos saludamos con un abrazo y un beso en la mejilla, me encantó verla y sentir sus pechos pegados a mi cuerpo por un momento, era hermosa, en ese momento nos fuimos a mi casa porque no había nadie más para ir a cambiarme y llevar ropa porque ibamos a dormir en el hostal, entramos a la casa la hice pasar a mi habitación, me pidió ir al baño mientras yo me cambiaba, la acompañé al baño para dejarla y pude ver su hermoso cuerpo y pechos mientras caminaba, yo en empecé a excitar mucho más.

    Mientras me cambiaba y estaba aun en boxer bien empalmado por mi excitación aparece ella, yo pensé que iba a tardar más en el baño.

    Entra ella a mi habitación y yo:

    R: Disculpa, parece que me he tardado un poco en cambiarme y además pensé que tardarías más tiempo en el baño y no me ibas a encontrar así, yo trataba de ocultar mi pene mientras agarraba un short y ponermelo.

    G: No te preocupes, al contrario disculpa por no avisar que ya venía y entrar, no tienes que ponerte así además eso que tienes es normal y estás muy bonito, me gusta.

    Yo sorprendido y más excitado.

    R: Gracias hermosa es un placer que vos que sos hermosa me lo diga.

    G: ¿Pero qué te ha puesto así?

    R: ¿Quieres que te lo diga, no te enojas?

    G: No, no tengo por qué enojarme.

    R: Pues estoy así por vos, me gustas mucho desde que empezamos a chatear y ahora que te tengo aquí no puedo evitar estar con mi pene parado.

    G: Wow, me sorprendes pero me gusta, se siente lindo cuando aún le gustas a alguien y aunque él tenga 18 años menos.

    R: Gracias, ¿y entonces te gusta verme mi pene así y más si es por vos?

    G: Claro hermoso, me gusta, pero no te lo he visto porque tienes tu boxer y lo tapas, pero ya ponte la ropa porque quiero que vayamos al lavo a ver el atardecer y sí no nos vamos en este momento no vamos a disfrutar, te ayudo con el short y la camisa amor.

    R: Se me acercó y me terminó de subir el short me lo abrochó, subió el short y tocó mi pene sobre el short y me puso la camisa, y salimos de mi casa rumbo al Lago de Güija. No me dijo nada cuando me tocó el pene.

    Nos fuimos, yo había preparado dos cervezas para tomarlas en el Lago, una cada uno, llegamos justo a tiempo para ver que el sol se ocultaba y mientras nos tomábamos la cerveza, empezaba a oscurecer y nos dimos un abrazo, yo le intenté dar un beso y ella accedió, nos dimos un rico beso de un minuto y la abracé, le toqué los pechos al final del beso, ahí había mucha gente más y no podía seguir y tener sexo ahí, pero esto ya me había emocionado mucho más para la noche que ibamos a dormir juntos.

    Se hizo de noche y nos fuimos, la llevé a dar una vuelta al parque, y ya cuando teníamos hambre nos fuimos al hostal, estaba lleno por ser sábado, no había mesa para nosotros y teníamos mucha hambre, pregunté si podíamos comer en nuestra habitación porque teníamos reservación y se podía, era mejor, cenar solos, viendo tv y con aire acondicionado.

    Nos llevaron la comida y una botella de vino rosado para celebrar el cumpleaños de ella, cenamos y nos tomamos media botella, decidimos bañarnos, luego ver una película mientras nos terminamos el vino. Primero se bañó ella, y salió con una toalla envuelta en la cabeza y otra en su cuerpo que hacía que se le viera la mitad de sus hermosas y sexis piernas, rápido yo con mi pene parado, me dijo que me fuera a bañar y ella se ponía ropa cómoda, lo hice y mientras me bañaba no pude evitar masturbarme y lo hice rápido. Terminé de bañarme y no había toalla en el baño, le dije a ella y me dijo perdón, solo habían dos y yo las ocupé, me dijo que ya me iba a llevar una, abrió un poco la puerta y me la dio, me sequé y salí con la toalla envuelta. Para mi sorpresa ella seguía en toalla y desnuda, me dio la toalla que tenía en la cabeza.

    Le pregunté si no se iba a cambiar y me dijo que más tarde que así estaba comida, yo le dije que me iba a poner boxer y lo hice, me quedé así, empezamos con más copas de vino me mientras estábamos en la cama, me dijo que se iba a cambiar y que empezara a poner la película, se fue al baño y cuando la vi salir me quedé sin palabras y otra vez mi pene estaba muy excitado con ganas de salir de mi boxer, ella salió solo con una tanga muy sexi y pequeña y brasier, sus pechos enormes me encantan, me preguntó si había problema si se quedaba así y le dije que no, así me quedo yo en boxer y estamos más cómodos.

    Seguimos viendo la película, eran las diez de la noche y nos terminamos la botella de vino, no me puse mareado pero ella un poco porque tomó más, nos acostamos y puso su cabeza en mi bombro y la abracé, me dijo que de la estaba pasando muy bien y que gracias por lo bonito que ha sido el día, le dije que era lo que se merecía por su cumpleaños y ser una hermosa mujer, y ella me dice.

    G: ¿Crees que soy hermosa y te ha gustado estar conmigo?

    R: Me encantas, me gustas mucho, tu cuerpo es hermoso y creo que has notado que no miento desde la tarde que me encontraste en mi habitación je je.

    Yo ya no tenía pena, creo que era por el vino.

    G: Sí, lo vi, ¿pero desde la tarde ya no te has puesto así o sí?

    R: Sí, en mi habitación, en el Lago mientras nos abrazamos y besamos, cuando me metí a bañar y en este momento je je, perdón.

    G: ja ja ja, ¿en serio?, lo noté y sentí en el Lago pero antes de bañarte y en este momento lo has ocultado muy bien precioso.

    R: Antes de bañarme porque no me quité el short hasta que entré al baño porque cuando te vi salir con la toalla me encantaste más y te imaginé desnuda con tus grandes pechos frente a mí mi amor, y en este momento porque la sabana me lo tapa je je, ella no dijo nada malo creo que por el alcohol.

    Solo me agarró, me abrazó y me empezó a besar con mucha lujuria, paró y me dijo.

    G: ¿Qué te gusta más de mí?

    R: Me encanta todo, tus piernas, labios y tus pechos me muero por verlos amor.

    Se puso de pie y se quitó el brasier, quedaron esos pechos al aire y se veían más hermosos de lo que creí, rápidamente me senté en la cama y me puse frente a ella para tocarlos y besarlos, los estaba saboreando, chupando sus pezones, y metiendo mi cara entre sus pechos, a ella le encantaba me decía que estaba rico.

    G: Me encanta mi amor, gracias por hacerme disfrutar así por mi cumpleaños pero ahora me toca a mí abrir mi regalo,

    Me sentó en un sillón grande y cómodo de la habitación, en empezó a tocar el pene sobre mi boxer mientras se tocaba sus pechos y vagina para excitarme más, hasta que me quitó el boxer y me dice.

    G: Ummm amor que rico lo tienes, no pensé que fuera así, es grande y grueso, estás muy bien.

    Me lo empezó a masturbar y hacermelo oral, lo hacía muy rico, estuvo así por unos 10 minutos jugando con mi pene y mis testículos se lo metía todo era delicioso más cuando me volteaba a ver mientras me lo chupaba, dentro de un momento le dije que estaba por acabar, me la apretó y me dijo que aún falta mucho por disfrutar.

    R: Sí, ahora me toca saborear más a mí amor hermosa.

    Nos pusimos de pie, me puse detrás de ella, agarraba sus pechos, le besaba el cuello y espalda mientras mami pene tocaba sus nalgas ella se pegaba más a mí para sentirlo, me la llevé al sillón también la senté aún con su tanga, le besé la boca, cuellos, sus pechos bajé sobre sus estómago mientras con mis manos acariciaba sus piernas, le besé y chupé las piernas también, la puse de pie, le bajé la tanga, la abrí las piernas y empecé a lamer su rica vagina depilada por completo, era delicioso sentir su vagina, metía toda mi lengua de un lado hacía el otro y ella empezaba a gemir de placer.

    Me decía mi amor que rico, me encanta, tenía mucho tiempo de no sentir este placer, sigue ahhbb mmm dame más amor, para excitarla más empecé a meter mis dedos en la vagina y los trataba de meter en su ano también, ella solo gemía y unos 5 minutos después me dijo que iba a acabar, yo no paré y ella acabó, sobre mi cara, puse saborear todo y tragarme sus jugos.

    R: Delicioso amor, era un sueño comerme tu vagina, la tienes deliciosa, después del vino ese jugo que me dijiste estaba sabroso.

    G: Ahora falta más mi amor, quiero mi regalo dentro de mí, me muero por sentirlo.

    Agarró mi pene y nos fuimos caminando para la cama, me acostó y me dio unas chupada más hasta que me dijo.

    G: Parate en el suelo, yo me voy a poner en la orilla de la cama y pongo mis pies en tus hombros, quiero que empecemos así.

    Nos acomodados y para mí era mayor el placer de tenerla abierta para mí, empecé a meter mi pene despacio y ella empezaba a gemir.

    G: Me encanta mi amor, dame fuerte de una vez y no pares, así me gusta, además estoy muy caliente, dame si, siguen así mmmm ahhh me encanta bebé matemw con tu pene dame dame.

    R: Me encanta amor, sos mi mujer más caliente quiero darte todo mami.

    Seguíamos pero luego paré, porque quería ponerla de perrito y ella accedió, la puse en cuatro y empecé a metersela más fuerte, ella acariciaba sus pechos y me pedía más, y yo seguía y metía dos dedos en su ano para jugar un poco más y darle más placer.

    R: Amor me vengo, ¿puedo hacerlo?

    G: Sí papi, hazlo, llename de leche mi vagina, ando preparada, traje pastillas del día siguiente, quiero que disfrutemos.

    R: Eres una perra mi amor sabías a lo que venías ya preparada, eso me encanta y me excita más, en ese momento terminé y empecé a dejar mis chorros de leche en su vagina, seguía apretando y logré agarrar sus pechos, nos quedamos así un momento y empezaba a salir mi leche, y me dice.

    G: Ven mi amor, acuestate voy a limpiar tu pene.

    Me empezó a chupar otra vez y mi pene quedó limpio y otra vez parado,

    G: Quiero cabalgar mi amor, dame más.

    Me acostó y se puso arriba de mí y de espalda, le metí mi pene y ella empezó a saltar, mientras lo tenía adentro se movía y yo estaba que moría de placer, le pedí que se diera vuelta y cambio, siempre arriba de mí pero con sus pechos sobre mi cara, mientras ella saltaba y disfrutaba de placer yo agarraba y apretaba sus pechos, ella.

    G: Amor que rico me aaah mmm me das, mmm papi me vengo, no pares me vengo vengo aggg aggg mmmm

    R: Yo también me vengo amor.

    G: Hay que hacerlo juntos .

    Y los dos gimiendo ahh hasta que los dos nos vinimos, semen mío fue menos porque era la tercera vez pero ella sacó mucho más jugo que cayó sobre mis piernas y cintura, todo eres muy rico, terminamos y nos quedamos abrazados y muy cansados, nos dormimos así y después despertamos por el ruido de la tv que no la apagamos y la película a la que no le hicimos caso, nos besamos y vimos la hora, eran las 1 am.

    Me bajé de la cama y apagué la tv, decidimos bañarnos antes de dormir y me metí a darme una ducha con agua caliente ya que la habitación estaba muy helada por el aire acondicionado, mientras me bañaba apareció ella y me dijo que no había que perder tiempo porque ya era muy tarde, nos empezamos a bañar juntos, yo le apliqué el jabón por todo el cuerpo y disfrutando más cuando se lo puse en sus pechos, nalgas y vagina, le hice un masaje y mi pene empezó a pararse.

    G: Gracias mi amor eres muy pícaro y me encanta, ahora me toca bañarte.

    Me empezó a aplicar jabón y cuando llegó a mi pene lo hizo con un masaje muy rico y me dice.

    G: Parece que esto hoy no va a dormir mi amor, le haré algo.

    Y empezó a chuparmelo otra vez ahora con más fuerza y agarrar mis bolas, cuando estaba por acabar la detuve.

    R: Para amor quiero disfrutar más antes de acabar.

    El baño era grande y hasta tenía una tina, la hinqué ahí la abrí y le chupe la vagina hasta el año, ella empezaba a mojar y en este momento metí mis dedos en el ano.

    G: Parece que tienes algo con mi ano amor desde que empezamos me metes uno o dos dedos, ¿qué quieres?

    R: Me lo quiero comer amor, que sea mío, penetrarte ahí, ¿puedo?

    G: Sí, te lo daré, solo anda a mi bolso y busca una crema.

    Me fui y agarré un poco para aplicarle en el ano y empecé a darle un masaje con un dedo y luego con dos. Y luego de unos minutos puse la punta de mi pene para ver si entraba.

    G: Despacio mi amor ahí duele mucho más aggg poco a poco por favor.

    Yo empecé a meter mi pene poco a poco más, no fue muy difícil abrir el camino y aggg mmm.

    G: Amor que rico, dame me encanta.

    Empecé a darle por varios minutos, creo que unos 8 estuve dentro de ella, me lo apretaba rico y eso me excitó más que no tarde en venirme.

    R: Me vengo amor.

    G: Hazlo dentro de mí amor me ha encantado.

    Me vine y todo mi semen dentro de ella otra vez asi como pude se ñabmehi en la vagina otra vez, luego le la sacó y nos empezamos a duchar otra vez hasta quedar limpios y muy cansados.

    Salimos del baño, y nos acostamos a dormir desnudos, eran las 2:00 a. m.

    G: Gracias por el regalo mi amor, no me arrepiento de haberte contestado y mucho menos de haber venido y de todo lo rico que hemos hecho, ahora durmamos y mañana a ver que pasa je je je me encantas.

    R: Me dio un beso rico en mi boca y yo le dije que ha sido mi mejor sexo y es mi mujer.

    G: ¿Quieres que sea tu mujer?

    R: Claro amor, durmamos porque a las 8 am nos traen los desayunos.

    Despertamos justo unos minutos antes de que llevaran el desayuno, yo me levanté al baño desnudo para orinar y en eso tocaron la puerta con los desayunos, ella aún desnuda en la cama no podía abrir, yo solo me puse toalla y abrí, era una muchacha amiga mía de 30 años la que nos los llevó y al verme así y verla a ella acostada y tapada le dio risa y me volteó a ver con cara de pícara, le di las gracias y antes de cerrar la puerta me dijo, diviertete más, yo regreso por los platos a las 10 am.

    Ella se levantó y se fue al baño, al salir solo se puso una tanga que se le metía entre las nalgas y yo mi boxer, desayunamos y nos volvimos a acostar abrazados, nos dormimos hasta que tocaron la puerta y entraron por los platos, otra vez mi amiga me voltea a ver me sonríe pero esta vez le sonrió a mi amiga también porque a ella no le quedó tiempo de taparse y mi amiga (la trabajadora del hostal) la vio con esa tanga muy sexi y casi todos los pechos, ya que solo se tapó los pezones. Ella salió y nosotros seguimos acostados, después de un silencio me dice.

    G: ¿Ella quién es? Porque te vio muy picara al verte en con boxer y también me sonrió a mí al verme casi desnuda je je je.

    R: Es una amiga que he conocido toda la vida, vive por mi casa y creo que hizo eso porque le sorprendió encontrarme aquí así y con una mujer hermosa como vos.

    Fue el toque final de picardía y calentura que mi amiga nos haya visto después de mi mejor noche de Sex o y mi primera madura.

    Después volvimos a tener sexo por unas dos horas hasta que se hizo la 1 pm hora de entregar la habitación, al salir de ahí nos fuimos a almorzar a un restaurante que está en la parte alta del estadio de esta ciudad, y a las 3 nos despedimos, me fue a dejar a mi casa, bajó del carro para ir al baño de mi casa y nos besamos como locos, y ella se fue para su casa a Santa Tecla.

    Seguimos chateando y hablando todos los días, y tenemos planes para irnos un fin de semana para una playa de La Libertad, cuando pase lo cuento en otro relato.

    Espero que alguien haya leído mi relato, y le haya gustado, es mi primer relato que escribo y si hay muchos errores pido disculpas, poco a poco iré mejorando.

    Gracias.

    Alguna mujer que haya leído mi relato y quiera contactarme me puede escribir a mi correo [email protected]

  • Dos camioneros me follaron delante de mi marido

    Dos camioneros me follaron delante de mi marido

    ¡Hola! Soy Alicia, tengo 56 años y mi marido 64. Somos un matrimonio liberal, mi marido desde hace unos 15 años, me fue introduciendo en el sexo liberal. Las primeras veces mi marido, buscaba profesionales hombres y mujeres. Me hacían disfrutar de mi cuerpo, como nunca imaginé. En un par de años, mi marido consiguió, tener una mujer entregada a el. Sus fantasías sexuales consistían, en verme follando con otros machos y hembras. Me gustaba salir los viernes de casa, subirme a coche y descubrí donde y quién follaria ése fin de semana.

    Ahora cuando salimos, soy yo quien elige donde y con quien. El solo me pregunta, cuando ve que tengo la mirada clavada en algún macho.

    Salieron los dos camareros, se presentaron como Oscar y Carlos, de 50 años. Mi marido me presentó diciendo, a mi mujer Alicia le gustaría follar con vosotros dos, en la cabina de vuestros camiones y a mi ver como la follais. Los hombres se quedaron con la boca abierta, yo me puse entre los dos y cogiendo los por la cintura, les pedí que me llevaran a su camión. Los dos me sacaban 20 centímetros de altura, reaccionaron los dos a la vez. Pasaron su brazo por mí cuello y cada uno me cogió una teta. Me subieron a la cabina del camión, con las tetas al aire, me desnudaron, se desnudaron ellos y mi marido, que se puso en el asiento del conductor. Me pusieron las pollas en la boca y fui chupado las alternativas. Oscar se giró y le preguntó a mí marido si quería comele la polla. Mi marido empezó a comer polla mientras Carlos, me puso a 4 patas en la cama y me penetró. Empezó a follarme fuerte, mientras me pegaba manotazos en mis nalgas. Le pedí que parará, salió de mi coño y le pedí a Carlos que se tumbara boca arriba, me subí encima y metí su polla en mi coño y Oscar por mi culo, él fue marcando el ritmo. Mi marido puso su polla en mi boca, Carlos empezó a lamer los huevos de mi marido y terminamos compartiendo la polla de mí marido.

    Tuve 4 orgasmos bestiales antes de que me llenaran culo y coño de semen, mi marido se corrió en mi boca y la de Carlos. Que compartíamos el semen de mi marido. Oscar saco su polla de mí culo y empezó a comerme el culo y coño con la polla de Carlos todavía dentro. Me levanté y mi marido empezó a comer mi boca, Oscar le dijo a mi marido que le follara el culo, lo cual hizo inmediatamente. Carlos me puso contra la luna delantera y me la metió por el culo. Oscar y yo gemíamos como perras, mi culo se volvió a llenar de semen y Oscar se corrió si tocar su polla. Mi marido sacó del culo de Oscar la polla y me la metió en el mío. Me follo fuerte y diciendo me lo zorra, puta y guarra que era. Yo les decía, para ser unas mariconas follaban muy bien. Ellos se limpiaron de semen y mis flujos. A mí me gusta sentir el semen bajar por mis muslos.

    Se vistieron, yo me puse mi falda, blusa y chaqueta. Les deje mi sujetador, tanga y medias. Volvimos al restaurante y nos tomamos unas copas los 3, mi marido un café. Nos despedimos compartiendo números de teléfono y quedamos en llamarnos en un par de meses.

  • Allá la están aplaudiendo (Parte III)

    Allá la están aplaudiendo (Parte III)

    Hola a todos, por si no vienen leyendo las partes anteriores, les recomiendo buscarlas con el mismo título en esta página. Dicho esto pasemos a la historia en cuestión… luego de lo ocurrido, mi mujer regresó a casa, inevitablemente el tema de conversación fue lo sucedido. A medida que me contaba todos los detalles de como me había hecho cornudo con este hombre, yo me fui excitando… y le confesé que me había masturbado mirando los videos que me envió. Todo esto fue subiendo la temperatura y terminamos haciéndolo en el sillón.

    Los días pasaron, y en mí rondaba la idea de poder presenciar en vivo y en directo como mi mujer disfrutaba de otra pija. Le planteé esta idea pero ella no quiso invitar a Rodrigo, me dijo que no quería mezclar lo personal con lo laboral, y que fue algo del momento que no esperaba repetir. Entonces, le propuse buscar nuevos candidatos, le pareció interesante la propuesta asique puse un aviso en páginas de avisos gratis buscando chicos jovenes y atléticos para trío, con el requisito de mandar fotos a un mail que creé, de cuerpo entero y de miembro.

    Los mensajes no tardaron en llegar, a medida que los fui viendo se los mostré a ella para que me diga si el candidato en cuestión le gustaba, en ese fin de semana de viernes a lunes recibimos 15 mails. De todos estos hombres, solo cinco tuvieron el visto bueno de mi mujer para darles una chance de ser el nuevo corneador; asique la propuesta fue proponerles una cita en un café a cada uno (por separado) para conocerlos primero como persona, entrar en confianza, y ver si daba o no para concretar algo más. De estos cinco candidatos, solo 3 convencieron a Roxana para darles la chance de ser sus amantes; Lautaro, Nicolás y Facundo. Todos tenían en común ser chicos atléticos que van al gimnasio / practican deportes, Lautaro es jugador de fútbol en divisiones menores de un club de fútbol del ascenso; mientras que Nicolás trabaja y va al gimnasio 2 veces por semana. Con respecto a Facundo, él era el más normal de los 3, flaco pero no es precisamente un gimnasta.

    Eso sí, todos ellos tenían un miembro viril superior a los 13 cm que tengo yo… tremendas pijas que a ella les hizo agua la boca. Dicho esto, seleccionamos en primer lugar al más jovencito, Lautaro…en aquel café pegamos muy buena onda, un pibe pulcro, prolijo, fachero y bien educado. A Roxana le encantó su sonrisa y su cara de joven inexperto, tan así que cuando el se fue al baño me confesó que estaba toda mojada… y más loca se puso cuando desde el baño Lautaro me envió un video al whatsapp jalandose la verga. Nos decidimos a darle la chance, asique nos pusimos de acuerdo para concretar un encuentro en su casa (él vive solo porque es del interior y sus padres le alquilan ese lugar); asique la cita se pactó para el día viernes a la noche. Organizamos todo, nuestra hija se quedo al cuidado de su tía, en esa semana ella se produjo toda… se alisó el pelo, se hizo las pestañas, la depilación definitiva y se compró ropa que yo le ayudé a elegir.

    Se bañó y perfumó, y salió vestida con una hermosa calza negra brillosa bien apretada, que le marcaba su enorme culo (por si no se las describí ella es piel trigueña, pelo largo negro, ojos castaños, 1,65 de altura, 120 adelante y algo más detrás, sus nalgas son grandes y carnosas, como las curvy o bbw en el porno); una camisa manga larga bien linda y unas botas con plataforma… mientras que por debajo llevaba un body de lencería blanco, con unas medias y portaligas / tanga del mismo color. Llegamos a la casa de Lautaro, nos recibió con unas pizzas y unas cervezas, comimos algo y charlamos, hasta que de a poco nos fuimos soltando y la cosa empezó a fluir, charla va y viene yo le pregunté si le gustaba mi mujer, y el dijo que le encantaba; sobre todo sus carnosos labios y su cola… comentarios iban y venían y a los pocos minutos estaban besándose apasionadamente.

    Lautaro comenzó a desnudarla, primero su remera sacando a relucir el hermoso body que tenía debajo, luego la calza, hasta quedar en ropa interior. Yo sin querer interrumpir el excitante momento me fui a sentar a una silla para dejarles el sofá libre, para que mi hermosa Roxana se arrodille a mamarle esa enorme pija. De a poco me iba excitando viéndolos disfrutar, mi mujer chupaba con devoción aquel tremendo pedazo mientras me miraba con cara de puta como diciendo mira lo que me estoy comiendo para vos.

    Las cosas siguieron en la habitación, donde mi mujer se acostó y pidió por lo que más le gusta, que le practiquen sexo oral… asique ahí estaba yo sentado en una silla mientras este muchachito le comía toda la concha a mi mujer, que se retorcía y gemía de placer al verme ahí sentado masturbandome. A los pocos minutos Roxana estaba montando esa verga como loca mientras este chico la embestía con gran potencia, sus enormes nalgas hacían “clap! clap! clap!” cada vez que la verga entraba y salía de adentro suyo.

    Ya estaba super excitada, gemía como toda una perra, mientras me preguntaba si me gustaba y me hacía desafiantemente la señal de los cuernos con su mano. Yo no podía parar de pajearme pero hacía lo imposible por aguantar el orgasmo para no perderme el espéctaculo. Luego de un buen rato, Lautaro la puso de perrito (mi pose preferida, donde uno puede apreciar bien ese enorme, carnoso y gelatinoso culo) y la comenzó a embestir con velocidad mientras le cacheteaba fuertemente sus nalgas y la sujetaba del pelo. Jamás había visto así a mi mujer, nunca estuvo tan desenfrenada… ni siquiera conmigo ya que no le gustaban las nalgadas… pero a este chico si se lo permitía, le decía que le gustaba y hasta le suplicaba por más.

    Plaf! Plaf! hacían sus nalgas con cada cacheteada, el ritmo era vertiginoso, por momentos ella pedía que se lo haga despacio, y por momentos con intensidad… realmente estaba gozando como nunca jamás la vi. Asi estuvieron como unos 10 minutos hasta que ella tuvo un intenso orgasmo… mas o menos 1 minuto después Lautaro estuvo a punto de venirse pero alla lo frenó; se arrodilló en la alfombra y le pidió que le arrojé toda su lechita mientras me miraba de forma cómplice. Lautaro hizo caso a su pedido, derramando todo su semen en su boca y rostro (algo que jamás me dejó hacer a mí…) mientras yo, cornudo observador eyaculaba todo mi abdomen.

    Se levantó, se limpió con una toalla y se acercó a mi para darme un intenso beso, y luego decirme gracias… que le había gustado mucho. Ambos se fueron a dar una ducha juntos, pero primero ella me ató con una soga que tenía en su cartera a la silla… yo no entendía porque, a lo cual recibí esta respuesta:

    R- Te vas a quedar acá porque esta noche nuestro agasajado es Lautaro; okey? Nos vamos a dar una ducha, esperanos. Cuando vuelva vas a poder presenciar como un buen cornudo obediente como me como esa hermosa pija… entendiste?

    M- Si mi amor…

    R- Así me gusta cornudito, que seas bien obediente… Ya vuelvo.

    Continuará…

  • El oscuro secreto de mi familia

    El oscuro secreto de mi familia

    ¿Alguna vez han tenido que guardar un secreto tan oscuro que sientes que te está carcomiendo por dentro? Pues yo sí y hoy, después de años de intenso silencio, he decidido hablar pero, antes de hacerlo, debo ponerlos en contacto.

    Mi nombre es Daniel y, cuando todo comenzó, yo solo tenía 18 años. Yo era hijo único de un matrimonio compuesto por mi padre y por Emma, mi madre que, por aquel entonces, tenía 40 años. Mi padre era un corredor de bolsa bastante exitoso, y mi madre era entrenadora personal. Debido a su profesión, mi madre Emma se la había pasado gran parte de su vida entrenando y, debido a eso, había desarrollado un cuerpo grueso, sexy, y angelical. Cuando ella se ponía a entrenar en la sala de la casa frente al televisor, yo no podía evitar admirarla haciendo ejercicio con su ropa de entrenamiento ajustada, y deleitarme cuando hacia poses que dejaban al descubierto sus atributos dignos de actriz porno. La mejor parte era cuando el sudor de su frente bajaba, pasando por sus tetas que parecían dos pelotas, sus abdominales perfectamente marcados, su trasero enorme y descomunal, y sus muslos carnosos, firmes, y lechosos al igual que su fina piel blanca. Con un cuerpo así, cualquier hombre, aunque fuese su hijo, perdería la vergüenza y se masturbaría pensando en ella (cosa que yo hice un par de veces, aunque con cierto grado de vergüenza porque, por más hermosa, tetona, y culona que fuese esa mujer, seguía siendo mi madre al final de cuentas). También cabe aclarar que, aunque mi madre tenía 40 años, parecía de 30, pues el vivir un estilo de vida tan saludable la había hecho conservarse excelentemente pese a los años.

    Cualquiera pensaría que mi padre, al estar casado con semejante milf ardiente que parecía salida de una película porno de alto presupuesto y que muy pocas compañías podrían costear, sería un hombre feliz y afortunado, y yo también lo creí durante mucho tiempo pero, un día, descubrí que no era así. Ahora que ya los he puesto en contexto, les voy a contar como empezó todo.

    Era muy tarde por la noche, casi de madrugada, y yo intentaba por todos los medios de conciliar el sueño pero, por alguna razón, era incapaz de hacerlo. Tras un buen rato de intentos fallidos por intentar dormir, decidí bajar a la cocina por un vaso de leche tibia y, una vez allí, escuche la voz de mi padre, la cual provenía desde afuera. No era fuera de lo común que mi padre volviera del trabajo a altas horas de la madrugada, pues su trabajo como corredor de bolsa era muy exigente pero, cuando me asome por la ventana para verlo, lo vi bajando de un auto desconocido junto con otra mujer, la cual era de más o menos mi misma edad. Al verlos juntos, supe de inmediato que no se trataba de una compañera de trabajo, pues mi padre la beso apasionadamente.

    Una vez que la chica se fue en su auto, mi padre entro a la casa, y yo lo recibí muy molesto.

    “hijo… ¿Qué haces despisto a esta hora?” me pregunto él, sorprendido

    “viéndote haciendo cosas indebidas” le dije, molesto “¡se lo diré a mama!”

    “hazlo si quieres, me da igual” me dijo él, con total tranquilidad, y yo quede confundido

    “¿así de simple admites que has engañado a tu leal esposa?”

    “no tengo que darte explicaciones, ahora ve a dormir”

    Al yo no entender bien la situación, decidí hacerle caso a mi padre, pues no tenía sentido hacer un escándalo a esas horas de la madrugada. A la mañana siguiente, todo estuvo normal pues, como de costumbre, los tres desayunamos juntos y, al terminar, cada uno se dedicó a lo suyo (papa fue al trabajo, yo a la escuela, y mama a darle clases a sus clientes). Decidí darle la noticia a mi madre cuando estuviésemos solos, pues no quería tener que enfrentarme a la posible furia de mi padre.

    Al anochecer, cuando solo estábamos mama y yo en la casa, decidí decirle lo que había visto. Ella se encontraba lavando los platos, y se veía tan feliz que me daba pena arruinar su alegría con una noticia tan terrible.

    “mama… ¿podemos hablar?” le pregunte, nervioso

    “¡que coincidencia, Daniel, pues yo también debo hablar contigo!” me dijo, mientras se secaba las manos “pero habla tu primero ¿Qué me querías decir?”

    “Lo que te diré será duro, pero debes ser fuerte, porque es por tu propio bien” le dije, con tristeza al saber que mi noticia le rompería el corazón pero, a pesar de todo, exclame: “¡papa te está engañando con una chica mucho más joven!”

    Tras decir la confesión, pensé que ella entraría en estado de shock pero, por el contrario, la veía calmada y había aceptado la noticia como si le hubiera dicho algo obvio.

    “¿y tú como te enteraste de ello?” me pregunto ella

    “los vi anoche por la madrugada” le respondí, confundido “¿pero no estas molesta o te sientes herida?”

    “hijo mío, justamente de eso te quería hablar” me dijo ella, y me agarro suavemente de la mano “¡ven, sígueme!”

    Mi hermosa madre me llevo hasta su dormitorio, y yo me senté a los pies de la cama donde ella y papa dormían. Una vez adentro, ella cerro la puesta, y se sentó al lado mío.

    “yo sé que te debes sentir confundido, pero debes comprender que, aun en los matrimonios más duraderos, las parejas suelen cansarse de compartir la cama todas las noches con la misma persona y deciden dar rienda suelta a sus… deseos reprimidos y más oscuros placeres”

    “pero eso está mal, madre, porque eso es infidelidad”

    “solo es infidelidad si uno de los integrantes de la pareja no está de acuerdo” me dijo ella, y la mirada de madre amorosa que casi siempre tenía comenzó a cambiar “veras, hace un par de semanas, tu padre me dijo que, aunque me amaba con todo su corazón, ya no sentía las mismas ganas de hacer el amor conmigo en la cama, pues ya lo había hecho tantas veces con mi cuerpo que ya no le despertaba interés. Al principio, yo me sentí herida, pues creía que me iba a pedir el divorcio, pero luego me mostro una idea que muchas parejas hacen para avivar la llama de su relación, el cual resulta ser muy efectivo”

    “¿y cuál es?”

    “se llama “una noche libre”, y consiste en que, durante una noche, la pareja matrimonial actuara como si no estuviera casada para cumplir con sus más grandes fetiches sexuales. Dicho de otro modo más fácil para que tú lo puedas entender: durante una noche, el hombre y la mujer del matrimonio podrán acostarse con quien quiera durante una noche, y no será considerado como infidelidad, pues ambas partes estarán de acuerdo en dicho acto. Tras presentarme la idea, me pareció interesante, y termine aceptando. La noche anterior fue la noche libre de tu padre, y cumplió su más grande fetiche sexual, el cual era estar con una jovencita de veinte años y, esta noche, me toca a mí”

    “¿y con quien te vas a acostar? ¿Vendrá aquí a casa? De ser ese el caso, mejor me voy”

    “no, no es necesario que te vayas, porque eres tú” me dijo mi propia madre, y me agarro de la mano “¡Daniel, mi más grande deseo sexual es cometer incesto contigo!”

    “¡no es un chiste divertido, mama!”

    “no es un chiste, es real” me dijo ella, mientras apoyaba sus enormes tetas contra mi “ya se lo dije a tu padre, y él me dijo que si”

    “lo lamento, pero no puedo” le dije, mientras me levantaba

    “no finjas como si no quisieras” me dijo mi madre, mientras se paraba, y ella era tan alta que sus tetas estaban a la altura de mi cabeza “¿crees que no me he dado cuenta de cómo me veías cuando entrenaba? Sé que babeabas por mi cuerpo, y que sentías un impulso incontenible por hacerme tuya. Seme sincero ¿Cuántas pajas le dedicaste a mi gigantesco culo?”

    “han sido tantas que no puedo ni contarlas, pero ese no es el caso, pues yo soy un joven de principios y de fuertes valores. Una cosa es masturbarme con el colosal culo redondo de mi progenitora, pero otra cosa muy distinta es cometer incesto. Lo lamento, mama pero, aunque nos deseemos mutuamente, nuestra noche de pasión tabú nunca va a ocurrir” le dije pero, cuando intente salir de la habitación, me di cuenta de que la puerta estaba cerrada “¡abre la puerta!”

    “la abriré después de que hayamos cogido” me dijo ella, y en su rostro se podía ver una lujuria incontenible “tu padre ya tuvo su noche, y yo cumplí mi parte del trato, ahora tú debes cumplir la que él me hizo a mi”

    “¡yo jamás dije que iba a aceptar!”

    “tu opinión no importa, solo eres un jovencito y, si quieres vivir bajo nuestro techo, deberás jugar bajo nuestras reglas” dijo mi madre, y se sacó la parte de arriba de su ropa, dejando sus gigantescas tetas al aire “podemos hacerlo por las buenas o por las malas, Daniel. Lo que ocurrirá esta noche puede ser o muy placentero o muy traumaste para ti pero, sea como sea, no saldrás de esta habitación hasta que yo este satisfecha ¡voy a cumplir mi fantasía así tenga que violarte descarnadamente!”

    “¡no creo que serias capaz! Eres una buena mujer, sé que no cometerías algo tan horrible como eso”

    “tienes razón ¡qué mala fui! Perdóname, hijo mío” me dijo mi madre, y abrió los brazos “¡ven, déjame darte un gran abrazo materno para que sientas mi perdón!”

    Por un momento, pensé que ella realmente se había arrepentido pero, apenas la abrase, me tiro sobre la cama, se colocó encima de mí, y me beso apasionadamente.

    “lo lamento, Daniel” me dijo ella, mientras me sacaba la remera “¡cuando estés casado y llegues a mi edad, lo entenderás!”

    Yo luche para liberarme del agarre de mi madre pero, debido a que ella se había entrenado desde muy pequeña, había desarrollado una gran fuerza, y pudo someterme fácilmente. Tras un par de leves forcejeos, los dos quedamos completamente desnudos. Rápidamente, ella se puso encima mío, e hicimos el 69. Mi madre, al tiempo que me hacia una paja rusa con sus enormes tetas, me daba una mamada tan fuerte que, por un momento, pensé que me iba a arrancar la verga, al tiempo que refregaba su húmedo coño en mi cara para que se lo chupase, pero yo me resistí.

    “¡vas a comerme el coño de una forma o de otra, jovencito!” exclamo, y luego me apretó las bolas con tanta fuerza, que me hizo ver las estrellas “¡o lames o te las arrancare!”

    Al no poder aguantar más el dolor, decidí acatar su orden. Su coño maduro tenía un sabor dulce y, aunque lo disfrutaba, no pude evitar dejar caer una lágrima de dolor al sentir que todo mi cuerpo era abusado sexualmente por la mujer que me había dado a luz. Tras un rato de sexo oral, solté una descarga de semen dentro de la boca de mi madre, la cual se la bebió toda, y luego ella también cubrió mi rostro con su líquido vaginal. Una vez que los dos acabamos, ella se levantó, y vio mi rostro todo manchado y con lágrimas, solo para darme otro beso profundo y lascivo, en el cual me chupo toda la lengua.

    Luego, ella se puso encima mío, introdujo mi verga dentro de su coño, me agarro de las manos, y empezamos a correr a un ritmo súper acelerado y brutal.

    “¡mama… más despacio… mi verga no aguanta tu coño tan apretado y húmedo!” le suplique, mientras gemía fuertemente y sufría por el placer culposo que me estaban dando

    “¡nada de despacito, hijo!” me dijo ella y, con una gran malicia, paso su lengua alrededor de los labios “¡yo soy la que manda en esta cama, no tú! Te hubiera tratado con más amor materno si hubieras aceptado mi propuesta pero, como te pusiste necio, ahora no serás mas que me juguete sexual viviente”

    Tras su declaración, la degenerada de mama aumento más la frecuencia de sus sentones, era como si quisiera vengarse de mi por no haberla aceptado a la primera y quisiera castigarme por rechazar un cuerpo tan perfecto y casi divino como el suyo. Luego de esa intensa sesión de sexo, ella me ato de manos y piernas a la cama, y preparo si siguiente tortura placentera incestuosa. Con una mano, ella me empezó a masturbar y, con su larga lengua, me comenzó a lamer el culo. Yo me retorcí como un gusano y gemí desde lo más profundo de mi corazón al sentir la lengua de mi progenitora al aventurarse cada vez más profundo en mi ano, e intento desatarme, pero fue inútil, mis esfuerzo nuevamente habían sido en vano.

    Cuando mi madre ya se había cansado de devorar mi culo, ella se sentó sobre mi cara con sus nalgas titánicas.

    “¡aquí esta lo que siempre has querido, el objeto de tu obsesión, y no intentes negarlo!” exclamo, mientras apretaba sus titánicas nalgas contra mi cara “se un buen hijo y dale a mami un beso negro apasionado y ensalivado”

    “¡no lo hare, no caeré en la tentación!” exclamo, firmemente

    “entonces no podrás respirar” dijo ella, y me apretó la cabeza con sus nalgas “a menos que quieras morir oficiado con la cabeza metida en el culo de tu madre, te recomiendo que pongas a tu lengua a trabajar”

    Al principio, pudo resistir pero, con el pasar de los minutos, el aire se fue acabando, y no me quedo más remedio que meter mi lengua dentro del ano de mi madre, el cual tenía un sabor algo picante y, a mi parecer, era más sabroso que su coño.

    “¡buen chico, así sí!” exclamo ella, entre gemidos, mientras levantaba un poco su culazo para que yo pudiera respirar “los besos negros son una de mis debilidades, pero tu padre solo me los da en San Valentín o en nuestro aniversario, porque dice que es algo asqueroso pero tú, como el buen degenerado que eres, disfrutas lamiéndome el culo ¿verdad?”

    Luego de un intenso y apasionado beso negro que duro varios minutos, mi madre se levantó, coloco mi verga dentro de su culo, y me comenzó a coger con la misma intensidad que cuando tuvimos sexo vaginal. El culo de mi madre era tan apretado que, por un momento, crei que mi verga iba a explotar, y termine llorando, tanto por el placer que me provocaba haberme cogido el culo con el que tanto me había masturbado, como por la impotencia de sentirme violado y no haber podido hacer nada.

    “¡tranquilo, hijo mío, no llores, aquí esta mama!” exclamo, y me beso en la boca “si te hace sentir mejor, eres mejor que tu padre en la cama, pero no le digas que te dije, no quiero tener problemas con él”

    Finalmente, ambos tuvimos un orgasmo al unísono. El culo de mi madre quedo cubierto de mi esperma, y mi cuerpo quedo regado de sus jugos vaginales. Una vez acabada la brutal violación invertida e incestuosa, mi madre me desato, se acurruco al lado mío, coloco sus enormes tetas sobre mi pecho, y me dio un beso en la mejilla.

    “¡felicidades, has salvado el matrimonio mío y de tu padre, al menos por ahora!” me dijo ella “yo se que debes pensar que te odio por haberte hecho esto, y tal vez quedes traumado de por vida por lo que te hice, pero quiero que sepas que yo te amo desde el fondo de mi corazón, hijo mío y, si hice lo que hice, es porque no puedo contener todo el deseo que siento por ti. Toda familia debe hacer sacrificios para que la convivencia funcione: yo me sacrifique al dejar que tu padre se fuera con esa jovencita, tu padre se sacrificó para que yo cumpliera mi sueño, y ahora te toco a ti perder tu dignidad para que yo pueda tener un matrimonio estable con tu padre y una familia fuerte y sana. A lo mejor ahora no lo entiendas pero, con el tiempo, lo harás ¡buenas noches!”

    Tras apagar la luz de su mesa de luz, mi madre se quedó dormida al lado mío, y yo me quede en estado de shock, como en el que quedan las víctimas de una relación sexual no consensuada.

    Luego de esa noche, mis padres estuvieron más felices que nunca, y nadie hablo sobre lo sucedido, era como si nunca hubiera pasado, aunque todos sabemos que si paso. Y este es el gran oscuro de mi familia, el cual es que dicha familia solo se mantiene unida gracias a que yo fui violado salvajemente por mi madre y nunca dije nada al respecto hasta ahora. Hasta el dia de hoy, la noche intensa que tuve con aquella mujer tan espectacular, la cual era mi madre, me sigue generando sentimientos encontrados. Por un lado, fue la noche más placentera de mi vida, pues aun sueño con sus enormes tetas, si coño mojado y, por sobre todas las cosas, sus nalgas monstruosas que parecen haber sido hechas por un artista del renacimiento pero, por el otro, no puedo dejar de sentir impotencia al haber sido tomado a la fuerza por la mujer que me trajo al mundo y que abusó sexualmente de mí solo para cumplir sus oscuras fantasías con la complicidad de mi padre, quien me trato como un trozo de carne para poder irse con unas veinteañeras.

    Ahora, lo que quiero saber es lo siguiente: si algunos de ustedes les hubiera pasado lo mismo que a mí, y su madre estuviera tan buena como la mía ¿Qué hubieran hecho? ¿Se hubieran resistiendo? ¿Hubieran sucumbido a sus deseos? ¿Hubieran luchado por su dignidad? ¿Qué hubiesen sentido si esa madre tan candente los hubiera violado? ¿Guardarían silencio para mantener unida a su familia? Háganmelo saber pero, por mi parte, me despido por ahora

    Gracias por leer mi carta y les deseo un feliz día.