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  • Fin de semana largo e inesperadamente divertido (2/3)

    Fin de semana largo e inesperadamente divertido (2/3)

    Me desperté y Julia no estaba. Pensé que podría haber vuelto a su casa y me provocó tristeza.

    De pronto percibí el olor a café fresco y la escuché cantando. Me volvió el alma al cuerpo. Me iba a levantar cuando entró con una bandeja con dos tazas y tostadas con dulce.

    -Buen día dulce

    -Buen día para ti corazón. Que rico desayuno preparaste

    -Me gusta mucho complacerte y hacerte sentir bien- Rubricó dándome un besote en la boca

    -Mmm deliciosa como siempre

    Nos acomodamos en la cama y atacamos el desayuno con alegría, mientras charlábamos de lo que íbamos a hacer y de nosotras.

    Siempre calientes nos untamos las tetas con mermelada para chuparlas. Las grandes tetas de Julia eran tan esponjosas y naturales que sabían a gloria. Y lo mismo su boca en mis pezones que se pusieron muy duros. Unte su vagina con dulce y baje a lamerla con placer, ella respondía con suspiros y espasmos.

    -Si, si,… chúpame que me volvés loca!

    Mojé mis dedos en sus jugos y los introduje en su anito

    -Así, más, más… no pares

    La deliciosa mocosa acariciaba y apretaba mis cachetes de culo. Más jadeaba y más me excitaba chuparla y dedearla. Quería que acabara en mi boca, deseaba ese orgasmo. Bruscamente me clavó sus uñas en el culo y lleno mi boca con sus sabrosos jugos. Se relajó por completo.

    -Gracias por el desayuno- le dije y la bese en esa boca tibia.

    -Gracias a ti amor… te debo una

    Más tarde hablamos de nosotras. Siempre desnudas no podíamos evitar tocarnos, si nos hubiésemos vestido nada habría cambiado. Ambas reconocíamos es necesidad de tocarnos chuparnos y besarnos todo el tiempo. Era algo magnético que nos unía con fuerza.

    -Me gusta estar así contigo siempre Victoria

    -A mí me encanta… En el colegio no sé cómo vamos a hacer

    -Si, resistirnos va a ser muy bravo, pero ya encontraremos la forma

    -Seguramente… Esta relación me hechiza. Déjame preguntarte algo, y sé sincera. Querrías algo más?

    -Mmm… De ti sé que puedo obtener todo, no nos falta nada de nosotras. Pero creo que ansiamos algo fuera… Algo que esté pero no siempre… Y que nos revitalice

    -Ya sé. Dos cosas. Hombres y aventuras, no?

    Sus ojos se abrieron como descubriendo el mundo, y sonrió pícaramente.

    –Si eso, hombres en situaciones divertidas… No es de muy putas eso?

    -Si, pero somos dos putitas muy traviesas no?

    Nos reímos de eso un largo rato. Y empezamos a planear nuestras correrías. Lo primero que se nos ocurrió fue ir a bailar. Pero no sabíamos a qué lugar. Yo recordé que en las afueras de la ciudad había un lugar particular. Se llamaba Zona X. Había muchos chicos jóvenes como Julia que iban allí a bailar y algo más. El boliche tenía un “túnel” una zona oscura donde todos iban a manosearse, hacerse chupar o coger. Además tenía un bosquecito oculto para hacerlo al aire libre. Cuando le conté Julia quería ir corriendo.

    Pasamos el día eligiendo la ropa para nuestra incursión. Julia eligió un top pequeño negro por donde sus tetas asomaban por encima y por debajo, y una pollera cortísima blanca y negra. Yo preferí un vestido muy escotado de lycra azul con trazos transparente que mostraban mis tetas y mi culo. Nos pusimos medias con portaligas, en negro ella en azul yo, y tacos altos. Estábamos de infarto. Nos maquillamos muy de color con ojos provocativos y labios muy rojos. Como toque final unas pequeñitas tangas negras.

    Tardamos una hora en llegar, pero lo valió. Recién abrían, eran eso de las 0130. Muchos chicos haciendo cola para entrar, nos miraron, silbaron y prometieron hacernos todo tipo de cosas. Las chicas teníamos entrada libre así que pasamos primero que todos ellos.

    El lugar era grande y se accedía por un pasillo entre una pared y el respaldo de unos sillones. Allí había dos hombres conversando. Me acerqué a ellos.

    -Hola, qué tal

    -Muy bien linda

    Me arrimé más y les pregunte por el baño.

    -Allí al final de la barra- Señaló con una mano mientras con la otra me manoseaba el culo.

    -Gracias… Vamos nena, esta noche promete.

    En el baño nos retocamos, entre nosotras y de aspecto. Cuando salimos ya muchos habían entrado. Y eran más chicos que chicas.

    -Julia. Ten cuidado. Divertite, si nos separamos nos encontramos en el auto, ok?

    -Si, mami no te preocupes- Bromeó con cara de nena.

    Sonaba la música pero nadie se acercaba. Un par de parejas que parecía habían venido juntas bailaban pero nada más. Esto podía arruinar nuestra noche. Nos acercamos a la barra para pedir unos tragos. La chica que la atendía era transexual y era la dueña, se llamaba Susan.

    -Está un poco lento o me parece a mí?- Le pregunté

    -Si está lento –contestó – A los chicos cada tanto les agarra como parálisis y no se mueven por nada- ironizó

    -Por nada?

    -Bueno a veces un show los provoca

    Nos miramos con Julia con ojos iluminados, y la miramos a Susan

    -Ustedes se animan?

    -Poné música sensual y después lo que quieras… podemos bailar en la barra?

    -Si claro!

    Subimos a cada extremo de la barra, y allí se hizo un silencio cuando todos nos miraron.

    Al ritmo de la música nos fuimos acercando voluptuosamente. Nuestras faldas volaban mostrando nuestras colas al final de las largas piernas. Al encontrarnos nos abrazamos y dimos dos giros, después nos besamos con las manos en el culo de la otra como siempre. Allí Susan, muy lista puso música más movida, lo que nos permitió bailar sacudiendo nuestros cuerpos y exhibiéndonos más. De espaldas al público nos doblamos hasta tocar nuestros zapatos, dejando expuestos nuestros traseros. Los chicos aullaban y aplaudían. Terminamos en una reverencia hacia adelante mostrando nuestros generosos escotes.

    Cuando bajamos no faltaron los manoseos y los tragos invitados generosamente. Algunos pedían lamer el trago de la raja de nuestras tetas y era rico. Bailamos todos juntos, nos alzaron varias veces tomándonos del culo, todos estábamos transpirados de la agitación y el calor, así que las pieles resbalaban entre sí. En algún momento nos separamos con Julia.

    Un muchacho rubio y grandote se me acercó y me pidió de ir al túnel. Era tan lindo que no me pude negar. Me llevó agarrada del culo. Entramos y había algunos ya disfrutando. No había luz pero los pajeros con sus teléfonos aydaban.

    -Mami chupámela – me pidió

    Me puse en cuclillas y le baje el cierre, el pantalón y el bóxer. Saltó una verga enorme y blanca que olía deliciosa. La empecé a lamer y lentamente, abriendo la boca muy grande empecé a tragarla. Yo me movía en su verga y él seguía el ritmo. Me agarró la cabeza para guiarme y apretó más en mi boca. Se apartó y me pidió que me diera vuelta apoyada contra la pared. Con destreza apartó la tanga y abrió mis cachetes. La froto un poco en la raja y después empezó a metérmela. Era enorme, sentía como me abría el culo y me encantaba.

    -Así te gusta mami

    -Si, que pedazo de pija tenés, metémela más

    -Si te voy a dejar bien abierto el orto mami

    -Mmmm siii dale

    La metió toda y empezó a moverse más rápido. Cada pone y saca me abría más y me cautivaba. Me agarró de las tetas como punto de apoyo y me dio más fuerte.

    -Ayyy grité

    -Uy te duele?

    -No seguí seguí por favor

    -Ya casi acabo nena

    -Llename de leche corazón, dale

    Descargó como un caballo y me desbordó el culo. La leche me chorreaba pero calmaba la fuerte dilatación. Me di vuelta, me agache y le chupe y limpié la verga enlechada.

    -Gracias mami. Sos maravillosa!

    Salí del túnel al baño a revisar el estado de mi pobre cola. Estaba recuperándose de semejante dilatación. El baño era unisex, y una de las chicas se me quedó mirando.

    -Me gustaría que te cogiera mi novio

    -Está acá con vos?

    -Si afuera, tomando una cerveza

    -Dale, vamos

    Era un morocho de cuerpo bien formado. En el túnel peló una verga gruesa y rica que chupamos juntas con la novia, de los huevos a la cabeza.

    -Dale cogétela- le ordenó

    Otra vez me acomodé contra la pared y el morocho me hundió la pija bien profundo y empezó a cogerme. De pronto siento que la novia empieza a chuparme la verga y muy bien. Era genial, una pija en el culo y mi verga en una boca ardiente. El morocho empezó a jadear, como para acabar y me calentó dándome ganas de acabar a mí. La noviecita muy advertida, nos dijo –Ahora acaben a la vez- y se volvió a tragar mi pija. No duramos nada, la leche del chico entró en mi culo y la mía en la boca de su pareja. Así enlechada la chica nos besó a ambos y nos separamos.

    Pasaron muchas vergas y no encontraba a Julia.

    Tres chicos me invitaron a coger al bosquecito. No estaba segura pero me tentaron con tragos y manoseos. Salimos, la noche estaba espléndida para coger a la luz de la luna.

    Hicimos unos pocos metros y nos acomodamos cerca de un gran roble. Me pidieron que me desnudara y así lo hice. Sacaron sus vergas y se las empecé a chupar mientras magreaban mis tetas y nalgueaban mi culo. Así en cuatro uno empezó a cogerme mientras los otros se hacían chupar o frotaban sus pijas en mi cara y tetas.

    Escuché una voz familiar y me asome a ver detrás del roble. A pocos metros Julia estaba cogiendo con dos. Le estaban haciendo una doble. Julia me miró con cara de súper placer.

    Los míos se turnaron hasta acabaren mi culo los tres y recostados en el roble nos pusimos a fumar.

    -Esa de ahí es tu amiga?

    -Si, casi mi hermana

    -Coge rico con esos chicos

    -La está regozando

    -Me recogieron estos dos- Dijo Julia acercándose, también desnuda

    -Me alegra mucho nena- le dije mientras nos besábamos rodeadas de cinco pijas.

    Nos frotaban las vergas en la cara y nos las hacían chupar. Pronto estuvieron listos para acabar. Nos llenaron de leche las caras y las bocas. En medio de todo relamíamos y compartíamos las acabadas. Cuando terminaron estábamos hechas un desastre.

    -Jeje no sé cómo nos vamos a limpiar- dije

    -Chicos ustedes nos ayudarían?- preguntó Julia

    Sin dudarlo apuntaron sus vergas, mientras nos poníamos en cuatro y nos besábamos. Nos mearon las caras, el pelo, las tetas y los culos. Nos dejaron limpias de toda leche. Les retribuimos chupando sus vergas meadas.

    Nos vestimos como pudimos y fuimos al coche.

    -Vicky qué noche hermosa pasamos no?

    -Si esto necesitábamos para divertirnos

    Mientras volvíamos a casa nos contamos las cogidas y vergas que tuvimos esa noche. Y empezamos a pensar qué hacer al día siguiente.

    Todavía teníamos dos días por delante…

  • Doctora tetona (4)

    Doctora tetona (4)

    En un nuevo encuentro con esta médica (a partir de ahora la llamaré «S»), fue muy placentero. Esta vez la espere en mi casa. Habiendo tomado la precaución de dejar su celular dentro de su auto y este en el estacionamiento del hospital vino con un remise que la esperaba en la puerta.

    Apenas llego note que venía muy caliente «quiero que me hagas la cola, por adelante no… me duele desde que tengo la menopausia». Le toque las tetas mientras la desvestía. La quise besar en la boca pero no quiso. La hice arrodillar y me bajo el slip con mi verga muy parada.

    Cabe destacar que no me había lavado… me daba morbo ver si ella me pedía que me higienizara la verga. Para mi sorpresa la empezó a chupar… así, sucia. Eso me excito aún más. Se la froté por la cara y me chupo los huevos.

    Se incorporó y sin decir palabra se sacó el pantalón blanco del ambo. Se puso en cuatro patas (de perrito) en la cama y busco en su cartera el lubricante. Antes de que lo hiciera le chupe el culo… luego la unté con lubricante. Me puse el preservativo y empecé a empujar en su agujero, apenas peluco, al minuto ya estaba adentro.

    Gemía cómo una puta «te gusta como este pendejo te hace el culo puta?»… «aaahh… si… si» estaba muy excitada, en un momento se la sacó, me pongo yo en perrito y le digo «chupame el culo».

    Se puso detrás de mí y empezó con la lengua muy superficialmente, mientras me tocaba la pija. Pero a los 5 minutos tenía su lengua y nariz bien metidas en mi culo.

    Sentí que quería eyacular, me salí, la di vuelta y se la puse en el culo «te la meto sin preservativo puta!, la queres?!»… «si, dámela». La penetre con toda mi extensión, era increíble cómo aguantaba mi grosor y largo, no soporte más y me derrame adentro de ella, seguí dándole y cuando la saqué un hilo espeso de mi esperma salía de su culo… ella parecía exhausta.

    Se levantó, agarró su ropa y fue al baño… sentí el agua del bidet… se estaba limpiando el culo. Salió vestida. Me dio un beso y espero que le abra la puerta.

    La vi irse en el remise con su ambo y guardapolvo blanco.

    La próxima les cuento de cuando la cogimos entre dos.

  • Viaje de fin curso: Trío en la playa

    Viaje de fin curso: Trío en la playa

    Antes de leer este relato, recomiendo leer «Follo con dos hermanas en la universidad».

    Justo se había acabado el curso, y pese a lo sucedido con María, nuestra relación había ido a mejor. Gracias a su hermana marta, con la que tuve un par de encuentros sexuales, María y yo nos habíamos hecho amigos, y aunque yo deseaba volver a darle por todos sus orificios, no había mucha tensión sexual entre los dos, ya que ella probablemente estaba traumatizada por lo sucedido en la última vez.

    Uno de los últimos días del curso, el delegado anuncio que iba realizarse un viaje de fin de curso a Valencia y que nos alojaríamos en un hotel cerca de la playa. Yo y mi mejor amigo lo hablamos y decidimos ir, pues no iba a haber nada mejor que ver a las chicas de clase en tanga en la parte y ligarnos a alguna por la noche.

    El día de la excursión llegamos a medio día, por lo que a la tarde fuimos todos a la playa y me enteré de que se había organizado un torneo de voleibol. Yo quería ponerme con mi mejor amigo y con otro amigo, pero las profesoras dijeron que harían ellas los grupos para no crear desbalance. Para mi sorpresa y buena suerte me tocó con María y con una amiga suya llamada Alicia, la cual me la presento. Alicia era una chica muy guapa, morena y de 1’65 m o así. Aunque parecía que tenía pocas tetas, parecía que las tenía bien puestas y firmes, y tenía un culo firme, redondo y muy apetecible. Lo que más me gustaba de esta chica es que siempre llevaba leggings, lo que hacía que se le marcará bien las nalgas y la raja.

    Cuando las vi en bikini no pude disimular mi erección, ya que pude apreciar de nuevo ese culo tan bonito que tenía María al que yo había follado brutalmente y por primera vez vi a Alicia semidesnuda. Las muy putas llevaban tanga en vez de bikini.

    Cuando empezó el torneo, les dije que se pudieran amante pues yo jugaba mejor atrás, pero en realidad era para verles el culo. Lo hicimos bastante bien en el torneo, quedamos 4 y yo solo falle un par de veces que estaba distraído mirando esas nalgas. Cuando nos eliminaron en semifinales, María y Alicia dijeron que fuéramos al mar para quitar el calor y relajarnos, a lo que yo accedí. Cuando estábamos algo lejos de la costa, las olas empezaron a venir más fuertes y yo no podía parar de ponerme cachondo cada vez que veía a las olas pegar en el culo de las chicas. De repente, vino una ola muy fuerte que hizo que el tanga de Alicia se bajará un poquito y pude verle el culo desnudo. Lo tenía perfecto, como imaginaba, redondo, firme, sin un pelo, con la rajita bien apetecible. Ella rápidamente se lo subió y María en broma le dijo: cuidado no vaya a ser que se vea el plug anal. Alicia le dijo que a que venía eso y le llamo guarra en bromas. Estaba claro que lo del plug anal era mentira, puesto que yo no lo vi y Alicia parecía una chica muy inocente. María se dio cuenta que le había visto el culo y me lanzo una as mirada pilla y se rió, lo que hizo que Alicia nos mirara. Yo tenía la mayor erección de la historia de verle el culo a Alicia y ella la muy inocente dijo:

    Alicia:- jaja, se te ha inflado el bañador

    Yo:- si si, eso parece

    María:- no es eso Alicia, me parece que el amiguito te ha visto el pompis y se ha puesto cachondo…

    Alicia:- serás guarro… anda que

    María:- jaja no es su culpa, la tiene muy grande

    Alicia:- bueno pues como me ha visto el culo, que enseñe el ahora su pene

    Yo me quedé parapléjico de lo cachondo que me ponía la situación y como no hacía nada María de repente vino y me bajo los pantalones. Entonces salió mi polla en erección y María dijo

    M:- ya estás contenta puta, ya has visto lo grande que es?

    Alicia dijo:- si que es buena polla, dan ganas de besarla la verdad.

    María:- solo besarla? Aquí cubre un poco, vamos más hacia la orilla y te enseñaré lo que soy capaz de hacer

    Yo estaba flipando, pero me deje llevar. Fuimos a un lugar donde el agua me llegaba por la rodilla y María cogió y se desabrochó el top y se lo dio a Alicia, pudiendo ver yo sus hermosas tetas redonditas, no muy grandes pero firmes y perfectas. María se puso de rodillas en el mar y le dijo a Alicia: mira como la beso yo… Y de repente se metió todo mi pene hasta el final de su garganta. Alicia le llamo puta y le dijo que pensaba que era virgen como ella, a lo que María no respondió y me la siguió mamando. Para que las olas no la llevaran hacia la costa, se sujetaba con su mano izquierda en mi pierna, casi arañándome. Se metía mi pene hasta su garganta y me la chupaba a buen ritmo, dejando mucha saliva y utilizando mucho la lengua. Daba lamidas por todo el tronco, y yo de vez en cuando miraba a Alicia, la cual no hacía nada más que observar y lanzarme miraditas eróticas de vez en cuando. Estuvo unos 10 minutos chupando mi rabo cuando nos dimos cuenta de que se había marchado todo el mundo ya que eran las 8 y se había ido la seguridad de la playa. Les invité a salir y continuar afuera nuestra aventura, a lo que ellas accedieron. En cuanto salimos a la playa, yo me quite el bañador y María el tanga. Como Alicia no hacía nada, María cogió y la desnudo.

    Entonces en pene se me volvió todavía más grande al ver a Alicia desnuda. Tenía en cuerpo tan perfecto como María, con un coño, culo y tetas hermosas y firmes, solo que tenía un poco de vello púbico, que si se lo había depilado, lo hizo hace algún tiempo. Además era de esperar, puesto que era virgen e inocente. En ese momento María le dijo a Alicia que le iba a enseñar a chupar un pene, que se arrodillara en frente de mi pene. Ella no se atrevía porque decía que era virgen, por lo que María le dijo que se tumbara que le iba a comer el coño y ya vería que cachonda. Alicia accedió y María se puso a 4 a comerle el coño. Era increíble lo de María, de ser desvirgada por mi a en unos meses desvirgar a otras inocentes de la clase, supongo que su hermana le habría enseñado algo. Mientras le comía el coño, abría tanto las nalgas que no me resistí y de repente se la metí por el coño. Ella gimió muy fuerte y Alicia se dio cuenta, lo que le puso muy cachonda. Subí el ritmo de mis envestidas para perforar a María mientras le comía el coño a Alicia, y ambas no paraban de gritar y gemir. Sin saber cómo, había acabado follando a María y su amiga Alicia en la playa, y yo no pensaba parar hasta que mi pene hubiera entrado en todos los orificios de las dos. María le dijo a Alicia que me chupara los testículos mientras yo la follaba, que eso no era perder la virginidad ni nada, solo «besar» como ella había dicho antes. Alicia accedió y metió su cabeza debajo de mis piernas chupándome los testículos mientras taladraba a María.

    El trio me puso tanto que saque mi pene y se lo metí a María por el culo, y esta comenzó a gritar y gemir ya que no le había dado ningún aviso. Me dio igual y seguí perforando la durante cinco minutos, moviendo mis caderas al máximo para dejar a María con un ano más grande que su boca. Mientras tanto, Alicia seguía con la lengua lamiendo mis cojones. Después, María me pidió que parara, que ya era hora de desvirgar a la inocente Alicia. Me dijo que me tumbara para que Alicia pudiera cabalgarme y llevar el ritmo en su primera vez. Aunque Alicia no estaba convencida, después de que le comieran el coño y chupar 2 huevos no podía decir que no. Se subió sobre mí y María metió mi pene en su coño. Se echó el pelo para atrás y comenzó a cabalgarme mientras yo agarraba sus pechos y ella gritaba. María se sentó sobre mí y yo le comí el coño tan rosado que tenía al que acababa de penetrar, mientras Alicia subía el ritmo de la cabalgada según se acostumbraba.

    De repente empezó a sangrar un poquito, y María que no paraba de gemir por mi lengua le dijo que era normal. Alicia gritaba y gemía como loca hasta pasados 5 minutos, que se levantó y María ocupo su lugar. Mientras la puta me cabalgaba, Alicia la besaba como si fuera bisexual. La situación me ponía cada vez más y me imaginaba que como estuviera paseando alguien cerca de la playa estaría escuchado todos esos gemidos de María, que no podía dejar de cabalgar mi polla. Estuvimos casi 10 minutos en esa posición, cuando le dije a María que se levantara que a Alicia le tocaba por la puerta trasera. María me guiñó un ojo y guío a Alicia para que se pusiera a 4. Tenía el culo súper apretado y sin pelos afortunadamente. María le dijo que tranquila si le dolía que se iba a acostumbrar. Me costó meterle el pene pero al fin entró, y Alicia grito y dijo que habíamos hecho que ahora le dolía mucho más. María le dijo que es que ahora estábamos probando su ojete, y Alicia grito diciendo que éramos unos guarros y que paráramos. La muy inocente no sabía que habíamos cambiado de agujero, pero yo no estaba dispuesto a parar y subí el ritmo de la penetración. Le metía la verga hasta que mi punta llegaba hasta el final y la sacaba y la volvía a meter súper rápido, mientras María comenzó a masturbar a Alicia con su mano y a ella misma con su otra mano. María gemía y Alicia gritaba de dolor, mientras que yo la taladraba sin parar en 4.

    Estuve follandola unos minutos hasta que sentí que me iba a correr. La saqué y vi su ano tan grande que parecía un agujero negro. Le dije que lo había hecho muy bien, y la bese en la boca. Ella se sonrojo y María le dijo que se arrodillara y me chupara el pene. Ambas estaban arrodilladas delante de mi miembro, el cual estaba a punto de eyacular. Alicia comenzó a chupar y lo hacía un poco mal, pero María la guiaba y consiguió meterse mi pene en su boca y das buenas lamidas. Al final no pude más y eyacule todo mi semen sobre la cara de Alicia. María me miró bien pilla y me guiño un ojo. Acto seguido comenzó a chupar el semen de la cara de María y compartirlo con Alicia por la boca. Cuando acabaron, nos fuimos al hotel…

  • Mi primera vez anal

    Mi primera vez anal

    Cuando tenía 19 años, salía con un amigo de papá, mi tío José Antonio. Tenía justo 49 años, 30 años más que yo, pero se conservaba bien y estaba bastante guapo. No fue un noviazgo ni mucho menos, pues él era casado y obvio que yo conocía a mi tía Esther, su esposa, con quien él siempre iba a casa.

    Desde que cumplí los 18 él empezó a “invitarme” a salir, no acepté al inicio, pero varios meses después, tras su insistencia cordial y realmente respetuosa, no me pareció tan malo y empezamos a salir. Llegamos a un acuerdo que me pareció razonable, él me apoyaba con algunos gastos y yo salía con él. Algunas de mis amigas hacían lo mismo y, por ganas de tener algo de dinero disponible, acepté.

    La primera vez que salimos sólo cenamos. Luego almorzamos algunas veces y finalmente llegó el momento de acostarnos. No tenía miedo, pero si estaba nerviosa, ya tenía una cierta experiencia con varios chicos de mi edad, pero nunca con alguien tan mayor. Pero no siendo mi tío ni gordo y estando bien conservado, fue un momento grato. Además, fue paso a paso, me fue llevando y llegamos al momento.

    Ya teníamos varios meses saliendo y realmente estaba contenta. Seguía teniendo mi novio de aquellos tiempos y con mi tío disfrutaba también y, además, tenía algo de dinero, que no era poco para una chica de mi edad. Con mi tío disfrutaba mucho, el oral que él me realizaba siempre me hacía llegar, ningún chico había logrado eso, y de hecho la pasaba bien en la cama con él.

    Una tarde que estábamos en la cama, en el hostal al que siempre íbamos, yo estaba boca abajo acostada. Ya habíamos tenido un buen rato de sexo y estaba cansada. Él comenzó a besarme por la espalda y luego bajó a mis muslos y subió a mis nalgas, lo hacía con frecuencia. Así que lo estaba disfrutando. De pronto sentí que separaba mis nalgas con sus manos y comenzó a oler mi culito. Sentí rico y no le dije nada.

    El comenzó a olisquear entre mis nalgas. Olía y resoplaba, yo sentía rico. De pronto sentí su lengua recorrer mi anito. Le dije “¿tío, que haces?”. Sólo juego mi amor me dijo. Siguió un rato más y me sentí bien. Yo era virgen por el culo y él lo sabía. Pero para ser sincera, todo el rato que me lamió me sentí muy bien, con un placer incipiente allí atrás que se sentía muy rico.

    Cuando se cansó de lamerme nos duchamos juntos y luego nos fuimos.

    Por unos meses, eventualmente me lamía el culito. Yo lo disfrutaba cada vez más. Pero nunca intentó cogerme por allí. Usualmente me lo lamía luego de coger, ya en los momentos finales, aunque alguna vez al empezar o en medio del momento. Pero nunca me pidió hacerlo por allí.

    Yo sabía que el momento de entregarle mi culito llegaría. Mi novio jamás había intentado algo por allí y yo pensaba que con todo lo que mi tío me daba, él lo merecía más que mi novio, que era un vago lindo, pero un vago al fin.

    Un día, mientras almorzábamos, mi tío abordó el tema.

    -Marta, voy a ser directo contigo. Quiero cogerte por la cola. Sé que nunca lo has hecho y realmente quiero que sea algo lindo entre los dos.

    -Tío, ¿estás seguro?

    -Si amor, lo quiero, cuando lo lamo y lo beso lo deseo hacer mío.

    -Pero tío yo nunca lo he hecho por allí.

    -Lo se amor, por eso quiero que sea algo especial para ambos

    -¿Especial? ¿Cómo así?

    -En un viaje juntos. ¿Qué opinas?

    -Hummm

    -Será lindo princesa, ¿qué dices?

    -¿Dónde iríamos?

    -Donde tú quieras princesa.

    Me quedé pensando. Había viajado con mis papás algunas veces, pero cerca a Lima y nunca en avión. Le dije, por decir, “A Tarapoto tío”. Allá se iba en avión y varios amigos y amigas ya habían ido. Aceptó sin dudarlo.

    Fuimos luego al hostal y su lamida de culo me resultó increíble, diría que estuve a poco de llegar sólo con su lengua.

    Dos o tres semanas después ya tenía los pasajes y la reserva en el Puerto Palmeras, un hotel de lujo allá. Les mentí a mis papás que iría con una amiga. De hecho, lleve a una a casa y ella les confirmó mi historia.

    Por primera vez estuve en un avión. Estaba muy emocionada. Al llegar al hotel quedé deslumbrada, era como un pequeño paraíso. Nos alojamos en un bungalow que se me hizo muy lujoso. Llegamos a media tarde. Habíamos almorzado en Lima, en el mismo aeropuerto. Tuvimos sexo, pero ni él mencionó ni yo pensé en entregarle mi culito en ese momento.

    Para la noche me llevó a cenar a un restaurante precioso en el centro de la ciudad. Con un lindo vestido que él me había comprado. Hasta tenía un piano y el ambiente era muy romántico. Cenamos, tomamos una botella de vino y volvimos al hotel. En el restaurante del hotel pidió otra botella y fuimos a la habitación. Yo sabía que esa era mi noche.

    Mientras bebíamos nos fuimos desnudando. Finalmente terminamos la botella y pidió otra. Yo estaba algo mareada y muy excitada. Quería entregarle mi culito pues era súper bueno y lindo conmigo, creía, en ese momento, que nadie lo merecía más que él.

    Finalmente, me colocó boca abajo sobre la cama. Puso una almohada debajo de mi zona intima, lo que hizo que mi culito se levantara. Comenzó a besarme desde el cuello y poco a poco fue bajando por mi espalda. Sentía hasta escalofríos de lo emocionada que estaba.

    Paso buen rato, me resultó interminable, en mis muslos y nalgas. Finalmente llegó donde lo esperaba. Sentí sus manos, como era su costumbre, separar mis nalgas y sentí su lengua muy húmeda empezar a explorar mi culito.

    Fueros minutos deliciosos. De pronto, sentí que algo me entraba, pero, contrario a lo que esperaba, no me dolió. Me pareció muy raro y le dije ¿tío, que haces? Me dijo “es sólo un dedo mi amor”. Siguió con su dedo y su lengua. Luego dos dedos y su lengua. Ni un dedo ni dos me dolieron. Es más, comenzaba a excitarme locamente con dos adentro.

    Cuando estuve muy cerca de llegar, mi tío los sacó. Me sentí un poco frustrada y casi lo increpé y le dije ¿Por qué haces eso? Me respondió “si llegabas iba a ser difícil terminar”.

    Sin terminar de hablar, puso su lengua en mi culito. Volví a sentí gozo, se me pasó la incomodidad. Me dijo “es el momento princesa”.

    Sentí como iba subiendo sobre mí. Sentí su respiración sobre mi cabeza y de pronto sentí algo duro que quería entrar en mi culito. Instintivamente me puse tensa. Él me tranquilizó diciéndome amor, princesa, tranquila mi amor, etc., etc.

    Me fui relajando y de pronto sentí como aquello que quería entrar entró. Me sentí morir. Me dolía mucho. Me dijo Marta, mi amor, aguanta un instante. Y fue cierto, en instantes el dolor se fue transformando en gusto y luego en placer. Yo no lo sabía en ese momento, pero sólo tenía la cabeza de su pene dentro. Un pedacito de todo lo que me metería en instantes.

    Cuando me relajé y empecé a gozar. El empezó a moverse muy ligeramente, un retroceso un avance, pero diría milimétricos. Un casi nada de meter más. Cuando estaba ya muy excitada, sin decirme nada, empujó toda su verga, en una sola movida, la metió toda.

    Allí si me sentí realmente morir. Las lágrimas se me caían, le rogaba “tío sácala”, “tío por favor sácala”.

    Pero no me hizo caso. Solo me decía “ya está mi amor, ya está mi princesa”. Fueron varios minutos, con el cogiéndome fuertemente, sin sacarla. Yo cansada de suplicar dejé de hacerlo. Poco a poco mi culito se fue acostumbrando y al igual que sucedió cuando sólo tuve su cabecita dentro, empecé a sentir placer.

    Él se dio cuenta y poco a poco, comenzó a moverse. El placer empezó a ser mayor y en pocos minutos tuve mi primer orgasmo anal. Me sentí puta, perra y mi tío lo sabía pues, por primera vez en nuestras salidas empezó a tratarme así.

    “Marta eres una puta culera, Marta eres una zorra, Marta abres el culo como una puta”. Y eso, más que molestarme, me excitaba mucho. Tras unos minutos, sin cambiar de posición se venía mi segundo orgasmo anal, con las contracciones que tenía, mi tío se vino antes que yo, sentir su semen y sentir como gemía y gozaba me hizo llegar casi instantáneamente después que él.

    Se acostó a mi lado y lo abracé. Sentí que, a pesar del dolor, que sabía era inevitable, había sido una primera vez perfecta y mi forma de pagarle todo lo que hacía por mí.

  • Aromas de tu semen entre mis piernas

    Aromas de tu semen entre mis piernas

    Desnuda, delante del espejo con mis ojos clavados en él, con la mirada perdida sin apenas poder moverme, casi sin poder ver… oler… o sentir lo que había a mi alrededor, solo el reflejo de mi cuerpo en el espejo, como si mi mente, me hubiera abandonado y se hubiera trasladado a otro lugar, a otro momento… a otro tiempo recordando como tus manos, tus caricias en mis pechos… la mirada perdida viendo como me acariciaba el pezón hasta llegar a excitarlo como tú lo hacías en mi areola de forma circular dejando mi pezón en el centro como una montaña interminable.

    Mi boca exhalaba un pequeño gemido, gemido provocado por el recuerdo en que tu mano… ahora la mía, cubría la vulva y únicamente podía fijarme como mi dedo corazón rozaba mi clítoris, bailando con él, pegado a él con un movimiento circular y unos segundos más tarde, veía como me mordía los labios cuando mi dedo se metía separando mis labios vaginales hasta llegar a mi vagina, estaba húmeda… mojada y entonces me hizo volar no muy lejos de allí, no muy lejos en el tiempo para volver a tus brazos, a tus besos, sentir tus caricias… a sentirte una vez más… dentro de mí.

    La reunión había terminado, todo hacía presagiar que aquel proyecto… mi proyecto saldría adelante, días, meses de trabajo que se decidían en unas horas en un despacho de la tercera planta, no era mi primer proyecto, pero sí el más ambicioso, si el más importante de mi carrera y todo se decidiría en unas pocas horas. No era la primera vez que te había visto, aquella misma mañana tomabas café en la cafetería de la esquina donde siempre desayunaba, de hecho me había fijado en ti, en la forma tan peculiar que tenías de untar la tostada con aceite y tomate, no sé por qué, pero algo me atraía de ti, como si estuviéramos conectados de alguna manera, como si tuviéramos una especie de vínculo, como si nos conociéramos de antes y hubiéramos hablado, aunque no conseguía acordarme cuando ni donde.

    Cuando aquella mañana empezó, parecía que todo estaba en mí contra, mi móvil y no solo el corporativo echaba humo, era un día muy importante para mí al ser yo la arquitecta principal de aquel proyecto, estaba demasiado nerviosa incluso antes de salir de casa, no sabía qué ponerme y cuando resolví este dilema todos los astros se aliaron en mi contra, mi novio me tiraba el café en el vestido que había tardado tanto en elegir, estaba una vez más bloqueada sin saber muy bien como ir vestida, arreglada, pero informal, nerviosa, después haberme quitado el vestido y quedarme una vez más tan solo en ropa interior, abrí la puerta del armario que por primera vez en mi vida se me hacía demasiado grande, un traje en una mano, en la otra unos pantalones vaqueros, varios vestidos sobre cama y al final me decidí por una falda corta gris, una blusa blanca y una chaqueta a juego con la falda, las medias negras, unos zapatos de tacón un poco más altos de lo que yo solía llevar y el bolso a juego con los zapatos.

    Una vez en el coche, tuve que volver a entrar en casa a por los planos y el portátil que metí en el bolso, mis problemas no habían terminado ahí, ya en la oficina y con la reunión comenzada me olvide del portátil que estaba dentro de mi bolso, baje corriendo a mi despacho de la primera planta, después intente subir en el ascensor que no llegaba, parecía que el mundo se me caía encima, pero a pesar de todos estos infortunios en el fondo sabía que todo iba a salir bien, antes de abrir la puerta de la sala de juntas, respire profundamente para dejar atrás toda aquella mala suerte, despiste, nervios o como lo quisiera llamar, pero nada ni nadie iba a evitar que ese día por fin mi nombre resonará en la sala de reuniones.

    Nada más abrir la puerta, nuestras miradas se cruzaron y sentí un pequeño escalofrío, llámale casualidad, pero que estuvieras justo enfrente de mí y que fueras uno más de la delegación que nuestro cliente había enviado a la reunión, pues no sé tú, pero llámalo casualidad o quizás destino, no lo sé. Al entrar, todos me miraron cuando mi jefe me presentaba como la pieza clave del proyecto, como una de sus más fieles colaboradoras, una arquitecta con gran futuro, no estaba acostumbrada y más por mi edad a ese tipo de recibimiento, pero la verdad que lo agradecí aunque me hubiera gustado saber algo de aquella pequeña encerrona, ya que realmente no sabía que la reunión era con los clientes, un pequeño detalle que a mi jefe se le olvidó comentarme, al día siguiente y después de haberme dado la enhorabuena, me dijo que no me había dicho nada apropósito para que así, estuviera concentrada, descansada y evitarme una larga noche sin dormir.

    La reunión fue larga, prácticamente todo el día y toda la mañana evitando tu mirada, había algo en ella que no podía evitar, nunca me había pasado que un hombre me pusiera tan nerviosa simplemente con su mirada, cuando hablabas mis ojos se dirigían a tus labios, tenías algo hipnótico sobre mí y lo peor fue cuando me pediste que te explicará una parte que no entendías muy bien, tuve que levantarme, acercarme rodeando toda la mesa y ponerme a tu lado, durante toda la mañana me habías estado escuchando, hablando, me mirabas fijamente y podía sentir algo en ti que no sabía muy bien como explicarlo, pero lo dejaste claro cuando estuve a tu lado, cuando me agache apartando mi melena y señalando y explicándote en un pequeño dosier lo que no entendías, los demás miraban y tú, tú me olías en vez de mirar al plano, tú dibujabas mis pechos por encima de mi blusa, sabía que intentabas ver más allá de mi sujetador negro de encaje que al agacharme solo tú podías verme, luego volvías a oler mi pelo cuando caía sobre ti, lo apartaba mirándote y nuestras miradas conectaban haciéndome temblar, haciendo que me pusiera más nerviosa de lo que ya estaba.

    – Pero no seas tonta, es el cliente, es mayor que tú, céntrate. – Me decía a mi misma, cuando te miraba, cuando me hablabas a escasos centímetros de mi boca, cuando nuestras manos conectaban y los dos las apartamos deprisa.

    – ¿Es posible que él también se sienta atraído por mí? – Volvía a interrogarme, era evidente que yo por él sí, por su risa, su olor, su dulce voz a la vez muy varonil, el tacto de sus manos… su mirada.

    A partir de ese momento todo cambió, ninguno de los dos lo ocultamos, nuestras miradas se entrelazan continuamente, nos llamábamos con la mirada y nos empezamos a sonreír, sentía un deseo irrefrenable por ti, sentía como mi tanga se humedece sentada frente a ti, mirando el reloj y odiando que el tiempo ahora transcurra tan rápido. El resto de participantes de aquella reunión, se había evaporado, ya ni les sentía, ni se les veía hasta que mi jefe, con su voz ronca, se levantó de su sitio anulando la magia que había brotado en pocos minutos y teníamos los dos y entre risas dijo que por esa mañana ya estaba bien, era hora de comer y sin que sirviera de precedente invitaba él.

    Una vez más mi mala cabeza me hizo volver a por mi portátil que alimentaba al proyector todavía encendido con las imágenes de mi proyecto sobre la pantalla, no habían pasado más de diez minutos cuando la sala de juntas se encontraba vacía y la tercera planta de mi oficina quedaba desierta y sin vida, encima de la mesa habían quedado los dosieres y varias copas de agua, al llegar me sentía observada a pesar de no ver a nadie y aun así, note tu presencia enseguida, tu olor me envolvía de nuevo y entonces sentí sus manos en mis caderas que subían por mi cintura poco a poco, acariciándome el cuerpo hasta que cubrir mis pechos con tus manos, me siento devorada por tus labios, impasible te dejo hacer girando mi cabeza para darte a beber de mi cuello, de mis labios que encajan con los tuyos sintiendo como nuestras lenguas juegan dentro y fuera de nuestros cuerpos, no sabía que me pasaba contigo, aquella mañana ni te conocía, aquella mañana me despertaba haciendo el amor con mi novio y ahora tú hacías temblar todo mi cuerpo, desde que te observaba en la cafetería algo me decía que eras un peligro para mí, ese tipo de hombre que puede poner patas arriba mi vida, llegarme a planteármelo todo, llegar a dejarlo todo por ti.

    Mi respiración se aceleró tanto que mi corazón parecía salir de mi pecho, estabas detrás de mí besándome, acariciando mi cuerpo por encima de mi blusa, tan siquiera había abierto los ojos para ver si eras tú… sabía que eras tú, quién si no me podía ponerme tan nerviosa aparte de mi novio, quien sino más que tú que tan solo por el tacto de tus manos hacía temblar todo mi cuerpo… sabía que eras tú, por tu olor, porque desde que nos conocimos encontramos en la cafetería ya te quería, aunque hubiera sido un fortuito contacto por correo ya te deseaba y quería de algún modo ser tuya, deseaba de alguna manera incomprensible para mí… ser tuya, no… no me hacía falta mirar… sabía que eras tú.

    Noto pequeños empujones por detrás de mí, siento tu miembro duro frotándose, golpeándome, intentando salir de tus pantalones mientras que los jadeos inundaban la sala de juntas, se puede percibir un débil olor a sexo, tengo mis labios humedeciendo mi tanga, estoy realmente mojada empapada de mis jugos y tú lo sabes, el olor me delataba, tus manos por debajo de mi falda tocan mis glúteos apretándolos y siento el roce de tu pene, las caricias de tus manos en mis glúteos suben hasta mi vientre por debajo de mi falda cogiendo las medias, el tanga y suavemente deslizándolas hacia abajo y sin que me digas nada me recuesto hacia delante, apoyando mi cuerpo sobre mesa con las manos extendidas sobre ella en una pose de sumisión, proclamándome vencida… esperando que entres, esperando sentirte.

    Tus manos dejan mis medias y el tanga por encima de mis rodillas, oigo el sonido de tu cinturón al desabrocharse, de tus pantalones caer al suelo, tu pene roza el interior de mis muslos y tus manos… tus manos sobre la piel desnuda de mis glúteos apretándolos cuando tu pene empieza a penetrar mi vagina, un gemido inesperado deja un dibujo de placer encima de la madera de la mesa, te siento entrar dentro de mí, te siento bombear con delicadeza llenando y saliendo de mi coño, como la sacas y juegas con ella entre mis labios escondiéndose entre ellos subiendo y bajando, mezclando mis fluidos, envolviendo tu polla con ellos con ese líquido aceitoso que sale de mí, el anillo de la entrada de mi vagina se pinta con esa crema blanquecina que deja un rastro en el tronco de tu polla, cuando una vez más entras y sales, golpeabas mi clítoris con tu glande, me azotaras con tu polla y haces que me vuelva loca, tu polla se está escondiendo entre mis labios hinchados y esta vez de un solo golpe seco te siento entrar tan al fondo que no paro de gritar cuando bombeabas esta vez tu polla con fuerza dentro de mí, metiéndola muy profundamente y sin dejar de sacarla siento como me penetras cada vez más, me vuelves loca y te lo digo, vuelvo a sentirte tan dentro que no paro de gritar, gemidos que se pegaran en la mesa de madera, las paredes que hasta ahora retenían los gemidos al sentirme feliz, al sentir el placer que siento cuando tu polla va penetrando dentro de mí.

    Ahora esas paredes son incapaces de retener mis gritos y mis aullidos y dejan escapar aquellos sonidos de nuestros cuerpos, sonidos que como palmadas crean tus penetraciones al golpear mis glúteos y meter tu polla en mi coño, sonidos acuosos al ser penetrada por ti, sonidos de respiraciones aceleradas, de gemidos y gritos de los dos, el sonido de mi cuerpo al deslizarse por la mesa, el crujido de esta soportando el peso y los golpes, el olor de mi coño, el de nuestros sexos que empezaban a sentirse en la atmósfera de la sala de juntas donde más tarde, nos tendríamos que volver a reunir.

    No era la única que gemía, empezabas a resoplar, a emitir unos sonidos que me excitaban, era la primera vez que te oí hablar desde que empezamos a follar cuando me pediste que me diera la vuelta, los dos frente a frente nos empezamos a besar y agarrándome de la cintura y con un pequeño salto me levantaste para que me sentara en la mesa, me echaste hacia atrás sintiendo en mi espalda la dura mesa casi pintada de mi carmín al tener antes mi boca abierta sobre ella, mis piernas colgaban de la mesa con las medias y el tanga haciendo tope sin poderlas abrir más, levantándome una pierna me quitas el zapato y sacas las medias y el tanga de mi pierna dejando que cuelgue todo sobre la otra con el zapato de tacón todavía cubriéndome el pie, te metes entre mis muslos con tu polla golpeando mi coño, el glande nada más golpearme encuentra la entrada de mi vagina penetrando un poco en ella, notaba como tu polla abría mis labios y mi coño que lo empezaba una vez más a rodear por todos lados, lo sientes caliente, lo sientes húmedo envuelto de mí, tienes el rostro del placer, ese que no podemos esconder lo que sentimos, ese mismo que tengo yo ahora al sentir como vas penetrándome despacio, como noto que vas haciéndote camino apartando mi carne y rellenándola con la tuya, frunciendo el ceño por el placer que estoy recibiendo, ese mismo que me hacía tragar saliva en una espera de no menos de veinte segundos, pero veinte segundos eternos e insoportables por no tener ya su polla entrando y saliendo de mí velozmente.

    Me miras a los ojos, luego a los pechos para desabrochar mi camisa blanca y apartas el sujetador liberando mis tetas, la verdad que siento alivio en mis pezones sobre todo cuando siento tus labios sobre ellos, besándolos y como una imposición de manos de un curandero me los calmas, los acaricias rodeando las areolas con las yemas de tus dedos, con la punta de tu lengua dibujándome, pellizcando mis pezones y me gustaba, me gusta todo de ti, me gustaba incluso eso que a los hombres os apasiona tanto como apretarlos las tetas como si fuerais a ordeñar y aun así me gustaba… y aun así te seguía regalando mis jadeos y gemidos.

    Tus manos se deslizan suavemente por mi piel, por debajo de mi camisa que vas apartando hacia los lados muy despacio, hasta llegar a mi falda, un poco más abajo mis mulos reciben la electricidad al sentirte de nuevo, siento como los acaricias y siento como tu polla dentro de mí no permite que deje de mirarte, no permite que deje de sentirte y no permite que cierre la boca que sigue emitiendo pequeños gemidos, me levantas los muslos agarrándome de los gemelos y manteniendo mis piernas abiertas en alto, podía ver como haces con ellas una V perfecta y en el medio de esa uve estas tú mirándome con ganas de mí y es cuando te veo moverte hacia mí y noto como su polla se empezaba a deslizar primero suavemente, desapareciendo centímetro a centímetro dentro de mi coño, sintiéndome caliente, húmeda, mojada, rozando con ella todas mis paredes vaginales, deslizándose dentro de mí todo lo que dio de sí tu polla chocando con tus testículos sobre mi culo, miro tu rostro de placer, no pude evitar un gemido dulce que me hizo cerrar los ojos y abrir una vez más mi boca y sin dejar que bajara las piernas te tumbas sobre mí nuevamente, mis pechos son presa de tus manos, de tu boca, el bombeo de su polla dentro de mí es continuo, despacio, muy despacio sin apenas mover mi cuerpo, sintiendo el deslizamiento suave de tu polla dentro de mi coño y poco a poco voy sintiendo como se acelera todo, como jadeas por él esforzó notando cada vez más rapidez en tus movimientos y con más fuerza moviendo mi cuerpo hacia atrás, haciendo que me sujete a la mesa haciendo esfuerzos por bajar, tus gemidos como los de un oso, los míos dulces, casi aullidos de placer y los dos sentimos como llegaba un final que queríamos retrasar, pero ese tan deseado final y a la vez tan cruel.

    Te levantas dejando mis pezones envueltos en tu saliva, coges con fuerza de mis caderas y sin parar de mirarnos, con nuestros rostros invadidos por el placer, tus movimientos de cadera pasan a ser como los de un tren de mercancías que no para, que no se resiste a parar, cada vez más fuertes cada vez más rápido, hacia delante y hacia atrás, los dos sudando por el esfuerzo, los gritos de los dos ya son incontrolables, te tengo cada vez más dentro de mí, tus penetraciones me llegan hasta el fondo de mi vagina con ataques rápidos y potentes, siento que me voy a desmayar y siento que mi cuerpo no me pertenece. Cada vez más fuerte más rápido, noto como las fuerzas me abandonan y como mis pies caen sobre tus hombros al no tener su control, al notar como sufren espasmos, ya no controlo mi cuerpo, eres dueño de él y con cada penetración mis pechos se mueven de un lado a otro como gelatinosos, mis gritos envuelven aquella escena cuando explote en un orgasmo tan largo como intenso, esperando a que tú también lo hagas, esperando hasta el último segundo antes de que eyaculases y verme cubierta de un manto blanco, nunca nadie me había hecho chillar tanto, nunca nadie me había hecho sentir así, cada célula de mi cuerpo estaba disfrutando de ti y no sé si el mismo u otro orgasmo, fue el que me hizo de nuevo volar, uno tan intenso que mi espalda se arqueaba sobre la mesa y sentía que era el final cuando algo caliente golpeaba en mi interior, cuatro, cinco chorros de semen llenaron mi coño mientras le oía como gemir, gruñir al correrte.

    Al terminar te desplomas sobre mí con tu polla palpitando dentro de mi vagina y sintiendo como sigues pintando de blanco el interior de mi vagina y unos segundos más, los dos bastante sudados sin haber hablado, jadeando cada uno en el oído del otro notaba como perdías el volumen y dureza de tu polla, como retrocedía hasta salir de mí y con ella tu semen y mi flujo que caían sobre el orificio de mi culo y sobre la mesa, más tarde al bajar las piernas de tus hombros dejarlas colgadas sobre la mesa, esos mismos fluidos sacados de nuestra unión resbalaban por mis piernas.

    Gracias a dios a esa hora no hay nadie en esa planta de dirección, tan siquiera las secretarias que están en su hora de la comida, pero una hora más tarde la reunión se reanudaba y la planta se llenaba de gente, a pesar de mis esfuerzos por ventilar aquella sala, seguía oliendo a mí… a ti… a sexo.

    Durante la reunión me miras, me sonríes y me pides con la mirada un nuevo encuentro los dos solos y aunque sé que no me convienes, aunque sé que eres un peligro para mí, creo… creo no, de seguro que esa noche llegue tarde a casa, que mi novio tendrá que esperar despierto si quiere verme llegar porque yo quiero disfrutar contigo una vez más, quiero sentirte dentro de mí una vez más, también sé que tú sabes con certeza que su semen seguirá mojando mi tanga, que ese olor a sexo que me envuelve ha salido de mí, de ti y que durante esa tarde, esa noche… tendré el aroma de tu semen entre mis piernas.

  • Una delicada prenda interior

    Una delicada prenda interior

    Fuimos de paseo a ese lugar donde hay muchas albercas para nadar, nos ubicamos cercano a un asador de carne puesto que en el camino compramos cecina y otras cosas para asar, el calor es muy intenso en Morelos, razón suficiente para que en cuanto llegamos, mi hermana pasara directo al vestidor para ponerse algo más ligero, en cuanto salió y llego al lugar donde nos instalamos, comenzó a acomodar la comida en el asador no sin antes quitarse la toalla en la que iba envuelta, de espaldas a mi dejo la dejo caer en el pasto dejándome ver su hermoso trasero solamente cubierto por algo cómo un mini short que apenas cubría la mitad de sus redondas nalgas y que perfectamente resaltaba su figura arriba cubierta aun por una larga playera blanca, yo estuve todo el día embelesado viéndola pasar, ir y regresar, pero sobre todo al agacharse era lo mejor, se notaba algo de celulitis, muy normal para un culo grande, pero esta no restaba un gramo de belleza a sus nalgas.

    Al final del día me adelante al carro para orinar pues los baños no eran para nada accesibles así que solo me quedo hacerlo en el carro, mi hermana me ayudo a pasarme de la silla al carro, en cuanto termine de sondearme y mientras esperaba a mi familia, vi que junto al freno de mano había una bolsa, para quitar la curiosidad decidí investigar, la tome y la abrí y me lleve la mejor sorpresa de mi vida, adentro estaba una delicada y fina tanga blanca, la ropa interior que trajo puesta todo el camino y que se quitó para ponerse el mini short, la sensación de encontrarme con ella es algo que tratare de describir, fue intenso, al abrir la bolsa y ver de lo que se trataba un nerviosismo recorrió mi cuerpo y mi corazón se aceleró, esto sucede porque se trata de una prenda de mi hermana, porque esta prenda se usó ese día y conservaba su aroma, su aroma más secreto, voltee para todos lados y cuando estaba seguro que nadie me veía, con ambas manos la tome y cubrí mi rostro con ella, tratando de que la parte acolchada quedara justo en mi nariz, a que olía no puedo decirlo, sé que olía a algo prohibido mezclado con perversión y lujuria, después el olor cambio a deseo, esa parte acolchada de la ropa interior que besa todo el tiempo sus labios vaginales me excito tanto que no pude evitar lamerla,

    Pase una y otra vez mi lengua tratando de recoger lo que todo el viaje emano de su fuente, que momento tan excitante, tener una erección era algo inminente, desabroche el botón de mi pantalón y saque mi pene, pensé en envolverlo con aquella tanga blanca pero de hacerlo el aroma y humedad legítimos iban a perderse al combinarse con los míos, entonces pensé en olisquear la parte de la tanga que rozaba su culo, fue exactamente igual de excitante y antes de hacer cualquier otra cosa volví a acercarme la tela acojinada que protege las vaginas, decidí que era momento de cambiar.

    Voltee a todos lados para asegurarme que seguía solo y con la prenda envolví mi pene y el primer contacto fue electrizante e inusual, con ella rozaba mi glande y comencé a subir y bajar la piel, no aguante demasiado y pensé donde eyacular, estaba tan caliente que deposite mi semen justo en esa parte de la tanga que ya les he contado, sé que arriesgue demasiado pero mi lujuria en ese momento no tenía limites, solo pensé en esparcirlo por toda la prenda confiando en que por el calor que hacía dentro del carro se secaría rápidamente.

    Regrese la gloriosa tanga blanca al lugar de donde la tome, cerré los ojos y suspire satisfecho, a los pocos minutos la familia llego al carro, todos recién bañados, mi hermana con un vestido corto de tela muy ligera y floreada, se sentó en el asiento del piloto, tomo la bolsa que yo había profanado antes y con el puño cerrado dentro de el extrajo la delicada prenda, mi corazón se aceleró imaginando ser descubierto pero lo prohibido es excitante, sin pudor alguno la extendió con ambas manos y frente a mis ojos se la coloco bajo el vestido con gran destreza sin necesidad de levantárselo, solo se elevó un poco del asiento, cuando termino de colocarla en su lugar, hizo un gesto extraño, estoy seguro que sintió la tibieza o humedad de mi esperma al rozar su vagina, pero no paso a más porque jamás imaginaría todo lo que sucedió, solo sé que el camino de regreso iba solo sumergido en mis pensamientos.

  • El marido de mi patrona me rompió el culo

    El marido de mi patrona me rompió el culo

    El siguiente relato es 100% real.

    Mi nombre es Miriam tengo 46 años, nunca me casé, sin embargo hasta el momento he vivido en unión libre con mi marido y como fruto de ese amor, tuvimos 2 hijas de 26 y 22 años, mi marido siempre se ha destacado por ser un hombre trabajador, a lo largo de todos estos años se ha desempeñado como ayudante de albañilería por lo tanto hemos sido una familia de origen humilde pero que nunca nos ha faltado nada, con arduo trabajo mi marido levanto nuestra casa y costeado el estudio de nuestra hija mayor, sin embargo todavía nos quedaban dos hijas por educar, y sabía que mi marido de nombre Alberto podría con tanta carga asi que me dispuse a buscar un empleo, no tengo un nivel académico profesional, solo logré culminar la secundaria por la situación de mis padres en ese entonces, es por eso que la mayoría de trabajos que me ofrecían eran los de labores domésticas y no muy bien pagos, busque y busque hasta que encontre a una conocida que trabajaba en una empresa todo el día y necesitaba a alguien que atendiera a sus dos hijos y esposo y realizará las labores de la casa, me ofreció un muy buen pago y acepte.

    Le comenté a Alberto que había conseguido un trabajo para poder ayudarlo, pero el no estaba muy contento y me decía que no era necesario que el podía solo, sin embargo ya yo estaba muy decida y le dije que comenzaría a partir del día siguiente.

    Llegada la mañana me fui para la casa a trabajar, la señora me recibió con una gran sonrisa y me presento a sus hijos 2 muchachos ya mayores de edad los cuales estudiaban en la universidad y se la pasaban más afuera que en la casa y por último me presento a su esposo Jairo, un señor 50 años que no se dedicaba a hacer nada, según estaba desempleado y se encontraba en búsqueda de empleo por lo que me dijo la señora antes de presentarmelo.

    Sra: Bueno Mirian está es tu casa yo siempre salgo a las 8 de la mañana y estoy llegando tipo 6 de la tarde, espero que te vaya muy bien y cualquier cosa no dudes en llamarme.

    Posteriormente me dispuse a realizar las labores de aseo y las otras tareas de la casa, cuando ya la señora llegaba yo podía irme a mi casa tuve un buen día sin ningún inconveniente.

    Al llegar a la casa mis hijas me preguntaron que como me había ido y le dije que todo bien.

    Alberto llegó y me preguntó también y le dije que muy bien que todo estuvo bien.

    Cuando nos fuimos a dormir Alberto me preguntó

    Alberto : Mirian y al fin a quienes tendrás que servirles?

    Mirian: Bueno Alberto la señora tiene dos hijos, que por lo general nunca están en casa porque estudian en la universidad y su esposo que está desempleado.

    Alberto: O sea que estaras a solas con ese hombre todo el día?

    Mirian: Alberto eso será algo temporal, el señor está buscando empleo, apenas lo consiga prácticamente estaré sola en la casa, porque te preocupas?

    Alberto: Me preocupa el hecho de que estes a solas en una casa con un hombre que no conoces y no sabes cómo sea.

    Mirian: tranquilo mi amor no te preocupes si llegara a pasar algo yo sé cómo defenderme ademas tú me conoces y sabes que no te traicionaria o eso es lo que crees que podría pasar?

    Alberto: Yo confio en ti, pero no en alguien que no conozco.

    La conversación termino y pude darme cuenta que Alberto tenía celos por la situación en la que estaba, el siempre ha Sido un hombre muy celoso y machista, de esos de los que creen que la mujer debe estar en la casa, cuando saliamos siempre estaba pendiente de la mirada de los hombres sobre mi, si a pesar de mi edad y de que ya tengo 3 hijas todavía poseo un buen cuerpo, soy una mujer morena de cabello rizado, 1.60 de estatura, senos pequeños, pero lo que más destaca en mi son unas grandes caderas y un culo grande, si les hablo de los detalles de este les puedo decir que tengo estrías y celulitis como toda mujer natural, no ostentaré lo que no tengo, a pesar de estas características los hombres se fijaban en mi, salía a la calle con mis hijas y muchas veces hasta ellas eran testigo de que levantaba miradas y me decían que mami todavía tienes pretendientes y cosas así y yo solo reía, al decir verdad nunca le preste atención a eso y nunca se me había corrido por la mente engañar a mi esposo con nadie.

    A la mañana siguiente me salí a trabajar de nuevo cuando llegue la señora y los muchachos iban saliendo y me dijo que su esposo estaba dormido que apenas se levantará le pusiera el desayuno.

    Jairo: Buenos días Mirian

    Mirian: Buenos días señor Jairo, aquí tiene su desayuno.

    Mientras el señor Jairo desayunaba y yo iba haciendo limpieza me preguntaba todo lo respectivo para conocerme si dónde vivia, hijos, si estaba casada.

    Le iba contestando y cuando le dije que tenía 3 hijas se asombro.

    Jairo: En serio tienes 3 hijas ?

    Mirian: Si señor Jairo, porque ?

    Jairo: Bueno con todo el respeto me parece que te conservas muy bien.

    Mirian: Muchas gracias señor Jairo, si eso me han dicho aveces, pero no es para tanto jajajajaja.

    De ahí en adelante transcurrieron los días normalmente si novedades por destacar, lo que si notaba es que los días que pasaban jamás Vi al señor Jairo buscando trabajo, solo lo veía viendo películas o jugando Domino con los sin oficios del barrio, por lo que rápidamente me pude dar cuenta que el señor era un mantenido por su esposa en muchos casos llegué a escuchar discusiones entre ambos por tal situación y el solo decía que no encontraba nada.

    Una tarde me encontraba cocinando y el señor llegó muy borracho y se quedó detrás mío observandome, yo tenía puesta una blusa de tiritas sencilla y una licra blanca, la verdad desde que empecé a trabajar en la casa me vestía así más que todo por la comodidad y el calor, y la señora nunca me dijo nada por la vestimenta que hasta ese día me di cuenta que provocaba al señor Jairo, debajo de esa licra siempre usaba boxers o pantaletas normales, sin embargo al marcarse tanto el señor me miraba pero nunca le preste mucha atención hasta ese día, se acercó a mí y me agarró una nalga, yo me quedé fría y no supe cómo reaccionar solo lo mire y corri hacia el patio y el se acostó como si nada.

    Me fui para mi casa sin sacar de mi cabeza lo que había pasado llegué y Alberto me preguntó cómo me había ido y por un momento pensé en decirle pero sabría cuál sería su reacción y quería evitar problemas así que preferí callar y le dije que bien.

    Al siguiente día ya en la casa cuando la señora y los muchachos se habían ido el señor Jairo me llamo al patio y dijo que necesitaba hablar conmigo tenía mucho miedo pero me atrevi a salir y disponerme a hablar con el.

    Jairo: Sr Mirian siento mucho lo que pasó ayer, me deje llevar de la borrachera y te falte el respeto lo siento mucho.

    Mirian: Sr Jairo ayer tuve un momento muy incomodo por eso, quiero que por favor eso no se vuelve a repetir, o me veré obligada a contarle a la señora.

    Jairo: te lo juro Mirian no volverá a pasar lo siento mucho, últimamente he tenido muchos problemas con Lorena (esposa), nuestra relación no pasa por un buen momento y de verdad estoy muy mal por eso.

    Mirian: lo entiendo señor Jairo, todas las parejas pasan por eso, pero tenemos que buscar las maneras de darle solución a nuestros problemas.

    El día transcurrió y a partir de ahí nos tomamos mucha confianza al decir verdad jamás pensé tenerle tanta confianza a un hombre a parte de mi marido.

    Un día el señor Jairo me empezó a platicar que ya no estaba teniendo intimidad con su esposa , que el la buscaba y recibia muchos rechazos por parte de ella.

    Jairo: Mirian como es posible que le digo que practiquemos cosas fuera de lo habitual sabes a qué me refiero ?

    Mirian : a qué se refiere sr Jairo?

    Jairo: Bueno ya que tenemos tanta confianza te voy a contar una vez le propuse que se vistiera de manera sexy para mi, y le compré lencería de esas que son transparentes y una tanguita de esas de hilo, como la que usan la chicas de ahora y tuve una mala repuesta me dijo que no se colocaría ninguna de esas cosas y eso me dolió, porque por más que sea intento reavivar lo nuestro con cosas nuevas pero nada, no consigo nada.

    Mirian: Bueno en verdad no sé que decirle señor Jairo.

    Y es que la verdad era que por lo que me contaba el señor Jairo yo también estaba en las mismas, jamás en mi vida se me había ocurrido vestirme con prendas sexys para mi marido y al decir verdad el nunca me lo ha pedido, por otra parte también me daba cuenta que nuestra relación había caído en la monotonía, si manteniamos relaciones solo realizabamos siempre la misma posicion sexual, la del misionero el se llegaba y eso era todo, ya en realidad no me acordaba de como era un orgasmo.

    Cuando llegue a la casa esa conversación no la podía sacar de mi cabeza así que cuando llegó la noche intenté buscar algo sexy para intentar algo con Alberto y me di cuenta que no tenía nada solamente pantaletas y boxers nada sexy así que solo me puse una bata de dormir sin nada abajo.

    Cuando el entro a el cuarto le dije que teníamos rato que no haciamos nada y quería que tuviéramos sexo hoy.

    Alberto: Mirian estoy cansado hoy tuve mucho trabajo mañana.

    Mirian: quiero hoy.

    Alberto: las niñas se van a dar cuenta.

    Me levanté y cerré la puerta del cuarto, el se acostó y yo le baje la pantaloneta casi que obligado le saque la verga y me la metí a la boca, tenía las luces prendidas para que el pudiera ver todo.

    Se la chupaba toda hasta el fondo, al decir verdad tengo una boca bastante grande y una de las cosas que el más disfruta es cuando se la chupo porque me la trago toda, su verga se comenzó a levantar y mi bata ya estaba arriba, por lo que el se pudo dar cuenta que mi culo estaba en pompa y sin nada, por un espejo que teníamos de frente estaba prendido y le dije hoy quiero que me la metas toda y que me des tu leche esas palabras lo prendieron mucho y el gemía

    Alberto: ufff, oh oh oh, chupa Miriam, chupa esa verga.

    Mirian: si papi hoy quiero toda tu leche

    No pasaron ni 5 minutos cuando alberto

    Alberto: me vengo Miriam, me vengo uffff

    Miriam : todavía no te vengas, quiero me la metas.

    Alberto no aguanto más y cogió mi cabeza y la hundió lo más que pudo y se comenzó a llegar.

    Alberto:Toma la leche, toma la leche ufff ooooooooh.

    Llenó toda mi boca de leche hasta que terminó y escupi toda la leche que había en mi boca.

    Miriam : ahora metemela.

    Pero ese no era el plan de Alberto y se giró para dormir.

    Alberto: Dejémoslo para otro día Mirian estoy muy cansado y no se me va a parar.

    Tenía mucha rabia el se pudo llegar y yo nada así que no me tocó hacer otra cosa que dormir.

    Al día siguiente me fui a trabajar de nuevo y empeze a hablar con Jairo de muchas cosas de tanta confianza llegamos a el tema sexual, y tambien empeze a comentarle que mi relación en cuanto a lo sexual estaba apagada y que no se que podría hacer.

    Jairo : Miriam tienes que tratar de llamar su atención, no siempre pueden estar en la misma monotonía de siempre, eso es lo que yo intento con mi esposa pero no lo consigo, si fuera mi caso yo quisiera que pudiéramos utilizar juguetes sexuales, o que por lo menos me conformaría mucho que utilizará lencería transparente o tangas de hilo eso me gustaría mucho, creo que por ahí podrías intentar.

    Miriam : Es en serio ?

    Jairo: claro Miriam eso te podría funcionar, a los hombre nos mata ver a una mujer con esa ropa interior no es para nada igual una prenda de esas a una normal. Tu nunca la has usado ?

    Me sonrojo un poco su pregunta, pero al decir verdad ya le tenia mucha confianza y le respondí.

    Miriam : bueno la verdad es que nunca se me ha dado por usar ese tipo de prendas, pero me daría pena ir a comprarlas.

    Jairo: eso no tiene nada Miriam, la mayoría de la mujeres las usa, eso es normal, la única mojigata es mi esposa pues bueno ti veras si también quieres serlo, pero como hombre te digo que es una locura ver a una mujer como n un hilo puesto, es más mira te voy a dar uno de los que le compre a mi mujer.

    El salió hacia su cuarto y saco una tanguita negra demasiado pequeña y me la entregó.

    Miriam: sr Jairo no creo que esto me quedé.

    Jairo : si te quedará, esas estiran incluso a ti se te verán mejor porque tienes el culo más grande que mi esposa.

    Miriam: no diga eso señor Jairo me da pena, además creo que la sra se puede dar cuenta que usted me dió uno de sus hilos.

    Jairo: no creo por lo que te conté, ella no quiere usar eso, además mira que tiene la etiqueta, quédate con ellas y sacale el mayor provecho.

    Miriam: muchas gracias señor Jairo.

    Jairo : ha imagínate que el lunes tengo una entrevista.

    Miriam: qu bueno señor Jairo, que tenga mucha suerte.

    Termino mi jornada y me fui a la casa pensé en usar la prenda ese día por la noche, pero no quería que mi esposo tuviera excusas de que estaba cansado así que espera hasta el siguiente día (domingo) el no trabajaba ni yo tampoco.

    Me levanté bastante temprano para poder asearme y depilarme la chocha sin que mi marido se diera cuenta, espere la tarde a qué las niñas salieran a la calle me volvia a bañar y me coloque el hilo, al decir verdad me sentía algo incomoda como eso metido ahí, pero también me sentía diferente y sexy, me puse en cuatro en la cama con el culo hacia la puerta y llame a Alberto, cuando el entro se quedó atónito con lo que vio, un pedazo de tela cubriendo ligeramente mi ano y mi chocha.

    Alberto : Miriam que estás haciendo ?

    Miriam: no te gusta lo que vez mí amor.

    Alberto : quítate eso me haces el favor, pareces una puta barata con eso.

    Miriam: como se te ocurre tratarme así alberto, solamente trato de seducirte de hacer algo diferente.

    Alberto : no tienes la necesidad de usar eso no me gusta, eso es para las putas.

    Mi marido era muy machista y lo que pensaría que sería un tarde de pasión termino en una pelea en donde el decidió irse a tomar a la calle en vez de quedarse cogiendo a su mujer, me dolió mucho y pase toda la tarde y noche llorando el llegó en la madrugada muy borracho y no me prestó atención para nada y la verdad es que yo tampoco.

    Caída la mañana me bañe y me puse el hilo, quería probar una nueva prenda y lo que sentía usarla, me di cuenta que se me marcaba un poco porque la licra era negra, pero al decir verdad no le preste atención porque creía que nadie se daría cuánta, a demás pensaba que pasaría todo el día sola por la entrevista del señor Jairo lo cual no fue así.

    Cuando llegue a la casa ya los jóvenes habían salido, el señor también y la señora iba saliendo.

    Las primeras dos horas fue algo incómodo para mí caminar con eso ahí metido, pero después la verdad olvidé esa sensación y sentía como si no tuviese nada puesto.

    Tocaron la puerta y fue el señor Jairo que había llegado, al decir verdad llegó muy temprano.

    Jairo: buenos días Miriam

    Miriam: Buenos días señor Jairo, como le fue? Pensé que llegaría más tarde.

    El señor Jairo se veía muy bien vestido, al decir verdad no me ma había dado cuenta de lo guapo que era.

    Jairo: yo creo que bien Miriam, pues yo también pensé lo mismo pero el proceso fue muy rápido y quedaron en avisar, y que más me cuentas tú cómo estuvo tu fin de semana ?

    Miriam: al decir verdad no quiero hablar de eso sr Jairo, fue un desastre. No lo quiero recordar, me puse muy triste y se me salieron unas lágrimas.

    Jairo: mmm como así no entiendo Miriam siéntate, cuentame puedes contar conmigo.

    Miriam: fue un desastre total sr Jairo, a Alberto no le gusto para nada verme con eso puesto y me dijo que me veía como una puta y me intrato y terminamos de pelea el prefirió irse para la calle a tomar y me dejó tirada.

    Jairo: Miriam lo siento mucho, tu no tienes la culpa, de verdad que yo nunca quise que terminara de esa forma, me parece muy machista y retrograda la forma de pensar de su marido con todo el respeto, el no tiene motivos para tratarla así, lo siento.

    El sr Jairo me abrazo y la verdad sentí una paz algo muy extraño en mi me acaricio la cabeza y me consolaba.

    Jairo: el no sabe lo que se está perdiendo, cualquiera hubiera querido estar en su lugar.

    Miriam: en serio lo cree?

    Jairo: claro que sí, usted es una gran mujer con todo el respeto está muy buena.

    Yo no respondí nada solo me sonroje, me Levante y me dispuse a hacer el almuerzo.

    Cuando serví el almuerzo el señor Jairo me pidió que le pasara un banano quee estaba en la parte baja de la nevera la cual estaba de frente a el yo me agache sin pensar lo que ocurriría y es que al agacharme la licra se ajusto más a mi culo se bajó un poco y se logró ver el triángulo del hilo, el señor Jairo se quedó hipnotizado con lo que vio, porque me di cuenta que me observo me tengo que atrás y me di cuenta y me levanté de inmediato muy apenada le di el banano y me di vuelta,pero el no dejaba de mirar mi culo, ya el notaba la transparencia de mi licra.

    Se comenzó a reír.

    Miriam: que paso ?

    Jairo: ya se que te pusistes el hilo jajajajaja

    Me quedé muda ni sabía que decir.

    Jairo: no te preocupes Miriam no pasa nada tranquila, se te ve muy bien.

    Miriam: señor Jairo no diga eso me da pena.

    Jairo : es en serio, yo no sé que le pasó a su marido, como se siente con el?

    Miriam: es necesario hablar de eso?

    Jairo: Miriam ya nos tenemos confianza, tranquila.

    Miriam: bueno no es que sea algo muy cómodo pero ahí me voy acostumbrando.

    Jairo:Que bueno Miriam, luego encontrará a alguien que si valore eso.

    Miriam: la verdad yo no sé que le pasó a Alberto, porque vio eso tan mal en mi, todavía no entiendo.

    Jairo: la verdad es que yo tampoco, me gustaria ver un poco más para poder saberlo.

    Miriam: Cómo así sr Jairo ?

    Jairo: osea verte sin la licra

    Miriam : como se le ocurre señor Jairo.

    Jairo : no es nada malo Miriam, a la final no quisieras saber el concepto de otro hombre acerca de cómo se te ve ?

    Miriam: Ma daría mucha vergüenza

    Tranquila miriam de hay no va a pasar, muestreme un poco y yo le daré mi punto de vista.

    En realidad mi mente estaba en blanco por lo que escuchaba no sabía que hacer en ese momento queria decirle que no, pero algo muy dentro de mi me decía hazlo hazlo.

    Jairo : ven acá hazme el favor.

    Fui hasta la mesa donde el estaba muestrame

    Miriam: pero solo un poquito, no todo.

    Jairo : dale

    Me di vuelta y baje lentamente la licra hacia la mitad de mis nalgas y la subí de inmediato.

    Jairo: si solamente hicistes eso con tu marido ya entiendo porque no te presto atención.

    Miriam: no no fue así.

    Jairo: y entonces.

    Miriam: yo me puse a cuatro patas en la ca… Ay no que dije.

    Jairo: jajajajajajaja tranquila ya lo dijiste, hazlo aquí.

    Miriam: como se le ocurre, me da pena.

    Jairo:Tranquila téngame confianza.

    No sé cómo pero logre ceder a sus pretensiones y me puede en cuatro en el piso pero sin quitarme la licra, pero ya se marcaba todo el hilo, el se levantó de la silla y me observaba se agachó y comenzó a bajar mi licra lentamente, yo le agradaba la manos para que se detuviera, pero el me decía tranquila no te preocupes hasta que bajo toda mi licra hasta mis muslos.

    Jairo : Wao Miriam de verdad no entiendo que paso ? No logro comprender.

    Miriam: tengo mucha pena por favor ya.

    Jairo: tranquila, tienes un culo enorme Miriam, te lo juro que jamás en mi vida ví algo así.

    Miriam: no me diga eso sr Jairo, me apena.

    Jairo: pero si es verdad, otro en su lugar te hubiera comido de una.

    Miriam : no me diga eso, además yo sé que no es cierto, lo tengo aguado y lleno de celulitis.

    Jairo: Miriam este es un culo de verdad, es tan natural, es real Miriam.

    No sé pero me empezaba a gustar lo que el Sr Jairo me decía.

    Jairo: Miriam voy a tocarlo no puedo contenerme.

    Miriam: no lo haga.

    No había de terminado decir cuando el señor Jairo comenzó a frotar todo mi culo, lo acariciaba de una manera que hasta me comenzó a gustar

    Jairo: de verdad que gran culo, tienes un gran culo.

    De un momento a otro Jairo se puso más atrevido y empezó a juguetear con el hilo, lo estiraba lo jalaba pero no lo quitaba, me gustaba su juego era algo exitante hasta que me saco el hilo de la raja y lo rodo a un ladito.

    Ahí si me sentí vulnerable e incomoda, el señor Jairo podría ver con lujo de detalles todo, mi ano y mi chocha.

    Me abría las nalgas para poder observar todo.

    Miriam: señor Jairo por favor que hace esto no esta bien suelteme.

    Tranquila miriam te estoy evaluando, veo que tienes la vagina depilada eso esta muy bien y tiene muy buen olor eso está bien, por lo que deduzco que eres aseada, pero observo que tu ano tiene algunos pelos ya solucionare ese problema, salió corriendo hacia el cuarto y yo intenté de manera rápida subirme la licra pero salió muy rápido.

    Jairo: ven ponte en pompa de nuevo, te voy a hacer un favor.

    Me volvía poner en pompa me bajo el hilo y procedió a depilarme el ano.

    Jairo: vas a ver cómo se te verá el culo ahora

    Miriam: no que hace, que está haciendo.

    Jairo: tranquila ya terminé.

    Me toque y sentía mi ano sin ningún pelo totalmente depilado.

    Jairo: esto excitara a tu marido al verlo.

    Miriam:No creo

    Jairo: ya verás, pero Miriam esto no termina aquí.

    De inmediato me abrió el culo otra vez y comenzó a chuparlo.

    Miriam : sr Jairo que hace, esto no fue lo que me dijo que iba a hacer, que esta haciendo.

    Jairo: lo siento Miriam pero yo si que no me voy a contener, que bien sabe tu culo, la verdad lo deseaba.

    Ese hombre pasaba su lengua de punta a punta chupaba mi chocha y mi culo como un dios, en ciertos momentos mi marido me hizo sexo oral pero en la chocha, jamas se atrevió en mi culo, y la verdad es una sensacion indescriptible, lengueteba mi culo y sentia corrientazos por todo mi cuerpo, cada vez abría más mis nalgas y sentía que queria penetrar mi culo con su lengua, eso era una delicia no aguante más y comenze a gemir.

    Miriam: uffff oh oh oh oh oh , que haces sr Jairo.

    Jairo: tu solo disfruta, lo necesitabas tanto como yo.

    Luego comenzó a desearme la chocha de una manera y escupía y chupaba más mi culo.

    Yo me retorcía del placer hasta llegar a el punto que con una mano cogía su cabeza y la hundía más en mi culo.

    Miriam:Chupa mi culo, chupa mi culo Jairo ooooooooh. Hp que rico.

    Jairo: te está gustando perra ?

    Miriam : si me encanta, pero no me trates así.

    Jairo: se que te gusta puta.

    No sé que pasaba pero la forma en como me trababa no me ofendia si no que me prendía más.

    Jairo:Jamás tu marido chupo tu culo?

    Miriam : no, nunca lo hizo ufffff oooooohhhhh hp chupa.

    En un momento empeze a sentir que explotaba que algo salía de mi y si era un orgasmo.

    Miriam: Me llego, me llego uff me llegó

    Jairo no dejaba de chupar ni dedear mi culo si no que seguía mientras yo me llegaba y me contraia del placer.

    Termine y jairo bajo su pantalón y saco su verga estaba preparándose para metermela ahí mismo.

    Miriam: no Jairo, esto no pudo haber pasado, que estamos haciendo.

    Jairo no me dejo terminar de hablar y me dió un beso en dóndee me metio la lengua hasta la garganta y empezó a dedear mi chocho eso me prendió mucho más y el me quería penetrar y yo no le dejaba hasta que me dijo bueno entonces chupamela, no es justo que yo quede así, se colocó al frente mío y yo seguía en cuatro chupala no te pediré más, lo pensé mucho pero la exitacion me venció y no pensé en más nada y me comí toda esa verga de un solo.

    Jairo : ooooooooh uffff dios mío que es esto.

    Si algo sabía yo era que era toda una experta chupando, gracias a la gran boca que tenía.

    Jairo: me encanta como chupas Miriam ufff que delicia, comela toda Miriam, tragatela toda.

    Yo quería devorar esa verga no pensaba en mi marido, solo en darle placer a ese hombre con mi boca.

    El comenzó a jugar con mi culo lo abría, le pegaba e inclusive intentaba meter su dedo en mi ano, yo solo quería sacar esa leche.

    Jairo: Ya no aguanto más me voy a venir.

    Miriam: deme su leche deme su leche.

    Jairo : toma mi leche zorra.

    Su verga empezó a tener como contracciones en mi boca y a expulsar un gran cantidad de leche.

    Jairo:Que rico uff

    El término de llegarse y yo seguia chupando el intentaba retirarse y yo seguía, luego me subi todo y corri a el lavaplatos a escupir la leche.

    Jairo: Jamás alguien me la había chupado así Miriam tienes un talento.

    Miriam: esto no volverá a ocurrir.

    Jairo: claro que volverá a ocurrir por qué a los dos nos gustó.

    Miriam: somos personas con familias tenemos nuestras parejas, como se te ocurre.

    Jairo: los dos sabemos que esto lo necesitamos, esto que dará entre los dos.

    Yo me fui de la casa de inmediato salí disparada para mi casa, la verdad no sabía porque me deje envolver de ese hombre, aunque no tuvimos sexo el me chupo y yo se la chupe, de todas maneras me sentía una infiel.

    Cuando llegue no tenía cara para mirar a mis hijas y me encerre en el cuarto y cuando llegó mi marido intento hablarme y no lo quería no ver, el pensaba que era por lo que había pasado pero en realidad ni se imaginaba que estaba así porque horas antes tenia la verga y el semen de otro en la boca.

    Alberto: mí amor lo siento de verdad creo que no fue la manera de tratarte.

    Yo no lo quería mirar se quería caer la cara de la vergüenza.

    Alberto : mírame, dime algo.

    Miriam: no te preocupes, ya vamos a dormir.

    En realidad esa noche no dormí, me imaginaba todo lo que había echo cuando tenía la lengua de ese hombre en mi culo, o cuando se la chupaba sin piedad.

    Llegó la mañana y no quería ir trabajar, no quería mirar ni a Jairo no a la señora se me caía la cara, pero el echo de no ir se que levantaría sospechas en mi marido y en mis hijas, así que me fui.

    Llegué y la señora se había ido gracias a Dios pero tenía que darle la cara a Jairo.

    Miriam: Buenos días Jairo

    Jairo: buenos días Miriam, que tienes.

    Miriam:Te parece poco lo que pasó ayer.

    Jairo: ya eso está hablado de mi parte nadie se enterara de esto.

    Miriam: no es el hecho, es que fuimos infieles.

    Jairo: lo necesitábamos, o es que acaso no te sentistes bien, no lo disfrutastes ? Porque yo note lo contrario.

    Miriam: claro que los disfrute y por eso mismo me siento mal.

    Comencé a llorar y Jairo me abrazo y me dijo que las cosas cuando tienen que pasar pasan

    Pensé que las cosas llegarían hasta ahí pero no, mientras yo lloraba de pie con las manos en la cara Jairo me bajo la licra con todo y pantaletas se arrodilló y me comenzó a chupar la chocha.

    Jairo: que delicia, ya lo empezarás a disfrutar.

    Yo llorando aún le preguntaba.

    Miriam:Que haces?

    Jairo: busco que te alivies ya veras.

    Y chupo y chupo hasta el punto que empeze a abrir mis piernas y a gemir, me estaba dejando ir.

    Mientras me chupaba agarraba mi culo y lo abría, metía sus dedos en mi agujero y yo estaba como hipnotizada, no ponía resistencia.

    Luego me tiró al mueble se quitó la pantaloneta y sin preguntar me abrió las piernas y me penetró, lo logró, ya el me estaba haciendo suya me abrió toda y me metía la lengua hasta la garganta se sentia delicioso, cada vez me abría más y aumentaba la velocidad de las embestidas, su guevos chocaban violentamente contra mi ano, y me tenía a mil hasta que me llegue intensamente.

    Jairo: llegate puta ya eres mia que rico.

    Miriam: ers muy malo jairo, conseguiste lo que querías.

    Jairo: así es y voy por más volteate y levanta ese culo.

    Me gire me coloque en cuatro y me la metió de inmediato.

    Jairo : si ufff que rico, como deseaba tener este gran culo a mi disposición, toma lo tuyo perra.

    Miriam: oohhhhhh que rico ufff no aguanto ñ, me derrito.

    Jairo me abria las nalgas lo más que podía y escupia mi ano, eso me excitaba demasiado, de un momento a otro comencé a recordar a mi esposo y a mis hijas y me de ti la mujer más sucia del mundo y comencé a llorar mientras ese hombre sin piedad me seguis clavando hasta el fondo.

    Jairo: vas a llorar zorra? Ya no hay tiempo de arrepentimientos, el tiempo ya no lo puedes regresar, tu culo ya es mío.

    Entre las lagrimas y sus palabras sentía una sensación increíble, algo que nunca en mi vida había sentido lloraba, pero no dejaba de gemir del placer Jairo metió sus dedos en mi boca y me empezó a dar más duro.

    Jairo: lloraras con gusto zorra, te voy a llenar toda esa chocha de leche.

    Eso me prendió aún más y llore más pero también gemía más.

    Miriam: Por favor no lo hagas

    Jairo: ya es muy tarde toma tu leche, ufff me estoy vaciando, tomaaaaaa.

    Miriam : ohhhhhhhh te estás viniendo adentro que hp eres.

    Sentían todas las contracciones de su verga en mi chocha, luego de un rato saco su verga flacida y mi chocha comenzó a escurrir mucha leche, salió hacia el cuarto y trajo junto con un vaso con agua una pastilla del día después y me dijo.

    Jairo:Tómala por si las moscas

    Yo lo mire y no hice más que tragarla al final tenía razón yo no quería errores que lamentar después.

    Bueno ahora sí preparate porque hoy te voy a dar buena verga, hoy no harás nada más en esta casa, solo culiar. Me cogio rápido de la mano y me metio en el baño, abrió la regadera me besó, se le paró me alzó una pierna y me lo metió de una, lo mientras nos bañamos ese hombre me cogía con locura, me dió buena verga hasta que se llegó otra vez adentro.

    Luego pensé que todo quedaría hasta ahí pero no fue así, mientras yo cocinaba el almuerzo llegó por detrás me bajo la licra y pantaleta me puso en pompa me aplicó una crema y me la volvió a clavar, me decía muchas porquerías como eres una zorra, tu culo es mío, eres mi puta, te pondré a tragar leche, todo eso me prendía y me venía a chorros hasta que el no aguantaba más y se llegaba bien adentro de mi.

    Jairo: con el pasar de lo días iremos probando más cosas.

    Al siguiente día Jairo saco unos tacones súper alto de la jefa y un hilito rojo chiquito y le dijo que eso no me quedaría, me

    Dijo que lo le importaba que me lo colocará, así fue y era tan pequeño que en la parte de adelante se tragaba en mi vagina y atras ni se diga.

    Jairo: que delicioso Se te ve ponte eso tacones ahora.

    Me los coloque y me dijo ven a chupar hoy tragaras mi leche.

    Jamás en la vida había tomado semen de marido, nunca lo había hecho siempre lo termiba escupiendo.

    Miriam: como se te ocurre eso es asqueroso.

    Jairo : vas a ver qué te gustará he comido piña

    Al decir verdad ya había escuchado eso que al comer piña el semen de los hombres se endulzaba y eso encendió mi morbo y curiosidad.

    Asi que jairo se sentó en el mueble y yo procedí a chuparle su verga con muchas ganas, la verdad ya me sentía como todo una puta y no tenía sentimientos de culpa si no de placer y deseo.

    Jairo: chupa zorra chupa esa verga , me encanta ver tu culo en hilo y en cuatro chupando mi verga chupa.

    Yo con esas palabras paraba más el culo y tragaba mucho más su verga, Jairo gemia del placer era algo indescriptible ver a ese hombre así y que yo provocaba eso en el.

    Te voy a dar mi leche Miriam, hoy tragaras la leche de un macho, prepara esa boca.

    Yo aumente más mi intensidad hasta que Jairo agarro mi cabeza y comenzó a disparar leche dentro de mi boca.

    Jairo: traga zorra, traga leche, no quiero que se pierda no una gota, tragalo todo.

    Yo comencé a tragar su leche y de verdad que fue algo increíble su semen estaba muy dulce, en vez de parecerme algo desagradable, me pareció algo delicioso ver su cara cuando me voy trangandome su leche, el gritaba diooooosss uffff jadeaba de placer, cuando saque su verga no tenía ni un solo rastro de semen lo trague todo y el estaba sorprendido.

    Despues de eso el día paso en total normalidad hasta que en la tarde llego un paquete a la casa a nombre de el.

    El lo recibió y enseguida me llamo era un hilo negro super delgado y objeto que primera vez en la vida lo veía.

    Jairo : esto te lo vas a llevar y mañana lo vas a traer puesto.

    Miriam: y esto como se utiliza.

    Jairo : se llama plug y lo que tienes que hacer es meterlo en tu ano.

    Miriam: que como se te ocurre yo no meteré eso por el culo, métetelo tu.

    Jairo: jajajaja Miriam hazlo complaceme, deseo ver a una mujer con eso ahí te compensare de buena manera por eso.

    Miriam: con el hilo no tengo ningún problema, de esto no te aseguro nada.

    Me fui para mi casa llegó el día siguiente me bañe y justo cuando me estaba poniendo el hilo entro mi marido al cuarto.

    Alberto: que haces colocandote eso en que habíamos quedado.

    Quedé totalmente fría no sabía que decir hasta que se me ocurrió una idea.

    Miriam: es para ti mi amor, quiero que observes todo esto y como que queda, quiero que me comas antes de irme a trabajar.

    Me acerque el tenía cara de rabia pero se la chupe y comencé a comer como nunca.

    Alberto: siento que estás chupando mejor que antes Miriam que rico, ufff, pero me da rabia que me desobedescas.

    Miriam :me lo puse para ti amor, apenas terminemos me lo quito.

    Alberto : es que pareces una puta con eso.

    Miriam: bueno pues aprovecha yo soy tu puta

    Al decir verdad no me esperaba en nada la reacción de alberto.

    Alberto : a si bueno volteate perra, ahora eres una puta entonces.

    Me puso en cuatro me tiró el hilo a un lado y la metió sin piedad, jamás pensé que me iba coger de esa manera.

    Alberto: Te voy a mandar con la chocha llena de leche al trabajo, tu eres mi puta.

    Miriam: Soy tu puta Alberto, soy tu puta.

    Alberto: Bueno ya te va mi leche puta, sientela.

    Alberto se corrió a chorros dentro de mi, se puso su pantalón me dió beso y se fue a trabajar.

    Yo me enjuague iba tarde para el trabajo, pero en realidad tenía que poder engañar a Alberto.

    Luego me acordé del accesorio que me dió Jairo al decir verdad la cogida con Alberto me prendió más y iba más exitada yo quería más así que cogí el plug y sin vacilar lo metí hasta el fondo de mi culo, luego me coloque de nuevo el hilo mi licra y salí hacia el trabajo, la sensación era rara pero muy excitante, tener eso dentro me hacía sentir ya más perra de lo normal.

    Llegué y Jairo estaba un poco molesto.

    Jairo: porque llagas a esta hora?

    Miriam: tuve un percance en mi casa antes de salir.

    Jairo: que te paso?

    En realidad no le quería decir nada, pero el estaba molesto.

    Lo que pasó fue que Alberto vio que me estaba colocando el hilo que tú me diste y se molestó, me dijo que para donde iba y tuve que inventar que me le había puesto para el.

    Jairo: Y el que hizo ?

    Miriam: bueno en realidad no le gustó mucho lo que vio sin embargo lo tuve que convencer.

    Jairo: Y como lo convenciste ?

    Miriam: no es necesario que te lo explique.

    Jairo : quiero que me expliques que paso.

    Miriam: no es necesario vamos a lo que vamos .

    Jairo se estaba enojando así que me tocó contarle.

    Miriam: bueno pues me tocó acercarme a él y chupársela para que pudiera creerme.

    Jairo: como así se la chupastes ?

    Miriam: No tenía otra opción querías que se diera cuenta.

    Jairo: Y que más paso?

    Miriam: Ya no quiero hablar más de eso.

    Jairo me cogió del brazo y me metió en su cuarto.

    Jairo: Habla

    Miriam:Bueno el me cogio me dió la vuelta me echo el hilo a lado y me cogió.

    Jairo: eres una perra.

    Jairo me voltio me bajo la licra, me coloco en cuatro patas y corrió el hilo a un lado, la sorpresa fue que me vio el plug dentro del culo, eso lo puso a mil y me la metió de un solo golpe, uff de verdad que sensación tan espectacular sentí, el me cogía y la vez eso en mi ano me daba más exitación .

    Jairo : dime perra quien te cogió mejor dime puta.

    Miriam : no me pongas a escoger.

    Jairo: quiero saberlo el o yo.

    Jairo me embestía cada vez más duro como con rabia, De repente me la saco.

    Si no me dices nada no te cogeré más.

    Miriam: tu me coges mejor papi metemela no aguanto más metemela.

    Jairo me la volvió a meter y se reía y así vez empezaba como a intentar a sacar el plug de mi culo eso género un placer indescriptible en mi y me empecé a correr.

    Jairo: Llégate en mi verga pedazo de puta, yo te clavo mejor que tú marido y lo sabes.

    Miriam: Si papi tú lo haces mejor, ay que rico que delicia.

    Jairo: Bueno ahora sí te llegó la hora.

    Jairo retiro completamente el plug de mi culo, escupió mi ano y me lo metió.

    Miriam: Jairo que estás haciendo, eso no lo hagas.

    Jairo: Serás mía completamente, hoy tu culo lo desvirgo yo zorra.

    Metió su verga por completo y la dejo ahí por un rato mientras mi culo se amoldaba.

    Jairo: Es una lastima que este gran culo todavía no lo hayan cogido, ufff que apretado está, pero no te preocupes que solo es hasta hoy zorra, te romperé todo ese culo.

    Mordí la almohada sentí que me partían en dos.

    Miriam: hp que dolor, me duele Jairo me duele.

    Jairo: ya lo comenzarás a disfrutar.

    Jairo abrió mis dos nalgas y comenzó a darme lentamente hasta que mi culo empezó a ceder, yo lloraba del dolor.

    Jairo: vez como comienza a abrirse toma perra .

    Miriam: uff se esta abriendo más.

    Jairo: ya verás como te lo dejo.

    Jairo incremento sus movimientos y ya cogía mi culo con la misma intensidad que por mi vagina.

    Toda mi verga para tu culo zorra, que culo más rico y apretadito hoy este agujero se irá con mucha leche.

    Eso prendió tanto que del dolor iba disminuyendo cada vez más y empecé a sentir placer.

    Miriam : dame más papito si, rompe mi culo, ábrelo todo, es tuyo papi.

    Jairo: es mío mami ?

    Miriam: solo tuyo papi.

    Jairo: Y para el cabrón de tu marido?

    Miriam: para el no hay culo papi uffff, ohhhh, oooooh, mi culo es solo tuyo.

    Jairo: bueno y a para sellar esto puta voy a dejar mi leche en tu culo, me voy a venir bien adentro zorra.

    Miriam: Si papi, siiiiii, lléname papi, lléname de leche, quiero sentir tu leche caliente en mi culo.

    Jairo : Voy preñar tu culo zorra me vengoooooooo toma mi leche uff.

    Sentí los espasmos de Jairo en mi culo y como me rellenaba completamente el orto de leche.

    Jairo: Ahora sí eres completamente mía Miriam.

    Jairo el resto del día me hizo suya pero esta vez por el culo.

    Cuando llegue a mi casa tenía el culo adolorido me bañe y me acosté a dormir de inmediato, los días que siguieron Jairo me siguió cogiendo, hasta que llegue al punto que ya no quería seguir así, me sentía como una basura engañando a todas mi familia, no era un ejemplo para mis hijas asi que decidÍ renunciar, le comente a la patrona que me sentía cansada que ya no quería trabajar más pero a la final era para mí seguir llevando esa vida de infidelidad y de engaños, la patrona acepto me fui para mi casa, ya me sentía más tranquila y liberada, le conté a mis hijas que ya estaba cansada y que quería pasar más tiempo con ellas y su papá.

    Pasaron los días y Jairo se aparecio en mi casa.

    Jairo: Hola Miriam cómo estás

    Me quedé sorprendida y le pregunté

    Miriam: que haces aquí, mis hijas están por llegar.

    Jairo: Quiero hablar contigo.

    Lo lleve hacia la terraza y me dijo:

    Jairo: Que hice mal para que te fueras así, sin decir nada,

    Miriam: tu no hicistes nada, solo que lo que pasó no estuvo bien, estaba engañando a mi marido a mi hijas a tu esposa que era mi jefa, yo no era una mujer así y me deja llevar.

    Jairo: Pero lo disfrutaste.

    Miriam: Claro que sí, pero esto tiene llegó a su final.

    Jairo:Pues para mí no fíjate, yo quiero una última vez.

    Miriam: Cómo se te ocurre ya no más.

    Al rato llegaron mi hijas y preguntaron quien era el señor.

    Yo muy nerviosa les contesté que era el esposo de la que fue mi jefa.

    Jairo: Tienes unas hijas muy lindas, que dirían ellas si se enteraran de los encuentros que tuvistes conmigo?

    Miriam: No serías capaz.

    Jairo: me quieres retar yo no tengo nada que perder, para que lo sepas ya estoy separado de mi esposa y no me importa si ella se entera, pero se que a ti si te importaría o no ?

    Miriam : Eres un desgraciado, no sé cómo pude meterme contigo y confiar en ti, te odio.

    Jairo: Ya eso a mí no me importa.

    Miriam: Dime qué es lo que quieres?

    Jairo : ya te dije que una última vez y todo se acaba.

    Miriam: Donde nos veremos ?

    Jairo: Pues aquí en tu casa.

    Miriam : Que? estás loco? eso nunca, olvídate.

    Jairo: esa es mi condición o si no ya tu sabes cuáles serán las consecuencias o quieres que le cuente a Alberto como gemías y pedías leche como una puta por el culo?

    Miriam : Esta bien, entonces ven pasado mañana como a las 2 de la tarde que las niñas no están y el barrio está sin muchos chismosos, será la última vez.

    Jairo: La última vez me queda claro, eso sí quiero que me esperes con un buen hilo.

    Miriam : Está bien, lárgate de aquí.

    Desde ese momento la ansiedad se apoderó de mí, Jairo me iba a comer en la casa de mi hijas y mi esposo, hasta donde lleve esto por

    Una calentura, la verdad fue que esas dos noches no pude dormir bien y me lamentaba llorando a escondidas lo que había hecho.

    El día llegó mi hija mayor como de costumbre salio a trabajar y las otras dos niñas a estudiar y mi esposo a trabajar todos por ese día estaban por fuera hasta tarde, pero a la final no fue así.

    Así que me prepare para ese último día, limpie la casa organice todo y me bañe, saque un hilo negro de los que Jairo me había regalado y me lo coloque yo mentalice en qué solo sería Por esta vez me puse un vestido y me coloque a esperar a ese hp, llegó a la hora acordada se metió a mi casa de repente y la comenzó a observar detalladamente, debido a que era muy humilde

    Miriam: Nadie te vio ?

    Jairo: No, el barrio está solo no hay nadie no te preocupes.

    Cerré la puerta y ventanas de la casa para que nadie se diera cuenta de lo que sucedería.

    Miriam : Apúrate Jairo el tiempo corre.

    Ahí mismo en la sala saque su verga y se la comencé a chupar.

    Jairo: como te extrañaba Miriam, esas chupadas que solo tú sabes hacer, chupa mami chupa.

    Yo lo miraba con rabia mientras se la chupaba que arrancarle la verga de un mordisco pero eso sería peor.

    Alzo mi vestido y se dió cuenta que traía el hilo puesto.

    Jairo: Así es que me gustan, obedientes.

    Y comenzó a jugar con mi culo mientras yo se la chupaba.

    Quería hacerlo llegar rápido pero mis intentos eran imposibles.

    Jairo: Quiero que me lleves a tu cuarto.

    Miriam: No como se te ocurre, ese cuarto es el de mi marido y mío.

    Jairo: Por lo mismo quiero clavarte en la misma cama que te clava tu esposo.

    Miriam: Ya te dije que no.

    Jairo: Pues entonces olvídate del trato.

    Miriam: bueno vamos pero rápido.

    Entramos al cuarto y Jairo de una me clavo un beso y la lengua hasta la garganta, me tiró a la cama y abrió mis piernas y comenzó a comerme la chocha, el hp me quería excitar y lo logro, me la comió de tal manera que me generó dos orgasmos.

    Viste perra que todavía te gusta, ahora volteate, me coloco a cuatro patas rodó el hilo a un lado y comenzó a comerme el ano de una manera ufff.

    Miriam: Metemela rápido, métela ya.

    Jairo: Como tú digas

    Jairo me la metió hasta el fondo de la chocha y me comenzó a dar bien duro sin compasión, yo para que no se escucharan mis gemidos mordía las almohadas.

    Jairo: Grita perra quiero que chilles como chillabas antes.

    Miriam: No, me pueden escuchar.

    Jairo: Que te escuchen zorra y sepan que hay otro hombre clavandote en la cama de tu marido.

    Esas palabras me volvieron loca y quería gritar y me contuve, pero al rato ya me estaba llegando.

    Jairo: Eso zorra llegaste, Llégate con otra verga en tu cama, uff que rico.

    Jairo saco su verga y me metió por el culo aprovechando la posición.

    Jairo:Ahora cogeré tu culo y lo rellenaré de leche.

    Miriam: Por favor Jairo por ahí no me duele.

    Jairo: Ya tu sabes que tu culo se irá amoldando no te preocupes y solo disfruta.

    Jairo la metió hasta el fondo y comenzó a darme cada vez más rápido, mi culo ya se estaba abriendo y lo comenzaba a disfrutar.

    Jairo:Que rico culo puta, lo voy a extrañar así como se que también extrañarás mi verga verdad?

    Miriam: Si papi extrañaré toda tu leche en mi culo, dame más duro papi, dame más que me vengo.

    Jairo intensificó sus movimientos y comencé venirme.

    Miriam :Ufff que rico abres mi culo, me encanta.

    En ese momento mientras Jairo me daba vio una foto mia sentada en las piernas de mi marido.

    Jairo: Jajajajaja mira a el cabrón de la foto si supiera que estos momentos tengo ensartada a su mujer por el culo en su propia cama.

    yo cogí la foto mientras Jairo seguía dándome por el culo y la gire.

    Jairo: jajajajaj eres una perra, prepárate para recibir mi leche.

    Jairo abrió más mis nalgas o comenzó a darle más rápido a mi culo.

    Jairo: Ya me voy a llegar en este culo gigante, dejare toda mi leche en el fondo, para que la cagues zorra.

    Esas palabras me prendieron y me corrí junto a el.

    Jairo: Toma puta, toma tu leche calientita, sientela correr por tu culo.

    Miriam : uff si papi la siento toda deja toda esa leche ahí papi que rico.

    Jairo no me la saco, me giro mirando para la puerta siguió dándome verga, sabía que si la sacaba ya no la podría meter más.

    Jairo: Quiero darte más verga perra , toma mi verga.

    Esas palabras me prendieron tanto que estabas dispuesta a dejar que Jairo me siguiera cogiendo y se viniera otra vez en mi culo, así que comencé a darle apretones con mi esfinter y se le comenzó a parar de nuevo.

    Miriam :Dame verga papi dame más leche.

    Jairo: Si mami te voy a dar más leche por ese culo.

    Lo que ocurrió cambiaría por completo todo.

    Mi hija mayor ese día llegó temprano a la casa y ella tenía duplicado de las llaves así que al ver la puerta cerrada entro y abrió la puerta del cuarto al escuchar lo gemidos y se llevó la gran sorpresa de que su mamá estaba completamente de en cuatro patas siendo enculada por otro hombre que no era su padre.

    Miriam: Dame la leche en el culo papi, dámela leche.

    Jairo : Ya casi te va la le………

    Mami que está esta pasando aquí que esto? Este señor que.

    Jairo no pudo llegarse y corrió a colocarse la ropa yo me tape con las sábanas y me puse a llorar no podía decirle más nada a mi hija, la vergüenza me invadía, Jairo no dijo ni una sola palabra.

    Señor cambiase y salga de aquí antes de que arme un escándalo Jairo salió de inmediato.

    Mi hija llorando mami como es posible que le hicieras esto a mi papá en su propia cama, no te lo puedo creer

    Miriam: Hija lo siento mucho, estoy muy apenada con lo que hice lo siento mucho.

    Estaba devastada me sentía avergonzada sin embargo mi hija actuó ante esa situación con mucha madurez y le expliqué todo lo que pasó.

    Pero mami a ese señor lo podemos denunciar, esto que pasó fue un chantaje.

    Miriam: Yo sé hija, pero me lo merecía por lo que había hecho yo engañe a tu papá confiando en ese señor y lo tengo merecido, pero no puedo demandarlo sería formar un escándalo y no quiero que eso ocurra.

    Y le contarás sobre esto a mi papá?

    Miriam:Tengo que contarle hija, a la final ya tu sabes y si no le cuento le contarás tu.

    Yo tengo mucha rabia mami, pero yo no le contaré nada somos seres humanos y nos equivocamos y la verdad es que yo sé que un error no te define, todos cometemos errores, pienso que tenemos de dejarlo de este tamaño y que eso no se vuelva a repetir.

    Miriam: Estás segura de lo que dices.

    Claro que sí no te preocupes que de mi parte no se enterara, será un secreto de las dos, yo sé que mi papá últimamente te tenía descuidada y necesitabas de atención yo eso lo entiendo, lo que si quiero es que jamás vuelvas a esa casa y jamás vuelvas a verte con ese señor.

    Miriam: Te lo juro hija jamás.

    Hasta el sol de hoy este es un secreto entre mi hija y yo y no supe más nada de Jairo.

    Fin.

  • Otra vez en un bar de intercambio

    Otra vez en un bar de intercambio

    Estamos en un bar de intercambio, el ambiente ligeramente sombrío, hay música en vivo a un volumen agradable, que deja conversar, disfrutar de la música y poder bailar en una pista pequeña, pero agradable.

    Ocasionalmente nos paramos a bailar alguna pieza.

    Pero el tema es que hay personas que nos ven, más bien a ti. Traes un vestido de tela delgada… tiene una caída bonita, a la rodilla, hombros cortos, que deja ver que no traes brá, por el tipo de escote. Llamas la atención por lo elegante que te ves.

    Y sí, comentamos entre nosotros de los demás, que hay momentos que te observan. Entre el juego del momento, nos llegamos a besar y a acariciar discretamente

    Por debajo de la mesa, te voy acariciando alguna de tus piernas hasta llegar a tu sexo y te encuentro ya algo excitada. Tus pezones llegan a dibujarse en la tela del vestido.

    Nos tocamos mucho, y algunos nos miran. Te excita saberte siendo observada. Igual me tocas mucho, sobre el pantalón, con mi pene ya erecto, lo vas frotando, apretando entre tus dedos, rozando con tus uñas.

    También vemos a parejas hacer lo mismo y los observamos. Constatamos que hay mucho toqueteo. Vemos algunas parejas que, bailando se tocan. Es un ambiente muy erótico y ocasionalmente algunas parejas se acercan demasiado en la pista y los cuerpos hacen contacto restregándose un poco.

    Vemos que alguna de las mujeres se mete debajo de la mesa, sostiene el pene erecto de su pareja y decide darle sexo oral de forma delicada primero. La observamos y tú ya tienes mi pene fuera de mi pantalón, tocándome rico. La vemos chupando a su pareja, mucho, intensamente. Están en una mesa casi enfrente. Yo te toco, abres tus piernas para darme pleno acceso a tu sexo e incluso lo voy penetrando con mis dedos y te excitas mucho.

    Al lado nuestro hay otra pareja. Ella está de espaldas a nosotros, pero él nos ve completamente, y te ve masturbarme. Se besan mucho, abrazados y él no deja de observarte. Entonces, yo hago que te recargues en el respaldo del sillón y él tiene ahora mejor vista tuya, mientras yo te acaricio los senos por arriba del vestido, dejándole ver tus ya erectos pezones.

    Mientras sigo tocando tu entrepierna, en un momento te digo que voltees hacia él. Tu mirada y la de él se cruzan, te excita verlo directamente mientras te estoy tocando y te provoca un orgasmo rico, que te hace mojar mi mano.

    El gira a su pareja y ella lo masturba también, recorriendo su ya duro instrumento a todo lo largo, no le quitas la vista.

    Nos paramos al baño, pasas rápido y te espero afuera.

    En el pasillo, antes de regresar, nos abrazamos y besamos, mientras me acaricias mucho.

    Me dices que quieres sentir mi pene en tu boca. Lo sacas, me masturbas rico, te agachas a hacerlo y me haces gemir de lo rico que me chupas, de la forma tan intensa de excitarme.

    Te levantas, nos besamos y nos vamos a nuestro sillón. En el camino observamos a algunas parejas, en pleno faje. Sólo en un caso, ella ya está arriba de él, montándolo, cogiéndolo intensamente, estremeciéndose del contacto es está sintiendo. Nos detenemos, brevemente, junto a otros que los observan. Llegamos a nuestro lugar. Esta todo el ambiente muy, muy excitante.

    Ya en nuestra mesa, donde compartimos sillón con los otros, ella está acostada sobre el sillón, con sus senos al descubierto y él tocando su sexo en formas diversas, lo que le hace gemir a ella con mucha pasión

    Ella queda más cerca de ti. Los observamos y nos besamos. Yo te acaricio. Podemos ver lo excitada que está ella, lo erectos de sus pezones… lo mucho que disfruta de ser tocada por su pareja.

    En los besos y caricias que tú y yo nos damos te muevo un poco el vestido y dejo uno de tus senos de fuera y él lo ve todo. Ella levanta la mirada hacia nosotros y te puede ver con tus senos ya de fuera.

    Entonces lleva sus manos a sus senos y se acaricia sin dejar de verte. Podemos observar sus dedos jugando con sus pezones, acariciando rico sus senos, mientras su pareja sigue tocándola, pero ahora ya con su instrumento liberado, que muestra una erección importante.

    Yo toco uno de tus senos, jugando con tu pezón, poniéndolo muy erecto. Ella reparte su mirada entre la forma que te toco y ver que pongamos atención a lo que pasaba entre ellos. Yo beso tu cuello, tus hombros, tu espalda, tus mejillas y te digo que todo es excitante.

    Levanta una de sus manos y toma la tuya más próxima, la lleva a sus labios, dándote un beso delicado en el torso de la mano sin dejar de mirarte a los ojos. Entonces la coloca en uno de sus senos y con tus dedos, roza el pezón muy erecto.

    Con su mano, sobre la tuya, te deja ver qué quiere que le hagas, y poco a poco tú la empiezas a tocar, gimiendo ella al roce de tus manos. Tu mano rodea ahora su seno, dándole un masaje ligero y rematando en el pezón de nueva cuenta. Yo te beso y te digo que es muy excitante verte hacer eso.

    Extiendes tu otra mano hacia su seno libre y comienzas a acariciarlo de la misma forma que al primero. Ella estira su cuerpo y arquea su espalda en respuesta a tus caricias. Su pareja observa y la comienza a penetrar profundamente, empujando todo su pene dentro de ella, aumentando la velocidad de sus movimientos, sin quitar la mirada de ti y tu cuerpo que yo acaricio.

    Ella levanta las manos sobre su cabeza hacia tu cuerpo y alcanza tus piernas, acariciando tus muslos hasta llegar a tu sexo.

    Beso tu cuello y acaricio tus senos, que ahora están extraerectos de todo lo que está sucediendo.

    Tu giras la cabeza hasta que nuestras bocas se encuentran y me alcanzas a decir que ella te está tocando, en forma diferente y que te estas mojando muchísimo de la excitación que te provoca todo esto. No tardas en venirte en otro orgasmo intenso y tu cuerpo se estremece deliciosamente al ritmo de las caricias de ella, mientras sigue recibiendo las embestidas, cada vez más fuertes y acompasadas de su pareja, lo que la aproxima a otro orgasmo más, que la hace vibrar de excitación y gemir a mayor volumen.

    Sabemos que la noche será larga…

  • Obligarme (Parte 1)

    Obligarme (Parte 1)

    Llevábamos un tiempo juntos, fue la relación típica, empezamos de amigos, presentados por otros amigos, comenzamos a salir, a caminar de la mano… relación típica… pero, nunca dejas de descubrir a una persona, nunca.

    Una noche, salimos a una fiesta y debido a la distancia, pagamos un motel, en el camino nos besamos un poco, la oscuridad de la noche me dio permiso para tocarla, para apretar esos pechos redonditos, mientras sus manos se iban a mis caderas, para apretar mis ganas húmedas bajo el pantalón. Ya no eran necesarias las palabras, los labios y las lenguas jugando lo decían todo, en mis manos podía sentir esas tetas ricas agitándose al respirar… y así nos fuimos, entre agarrones en las veredas, arrimones en los muros helados de la ciudad, mirándonos con ganas de arrancarnos la ropa en cada esquina, hasta llegar al motel.

    El lugar ya lo conocíamos, se podría decir que tenía las tres «B», bueno, bonito y barato (y lo digo en serio, Santiago de Chile tiene una enorme variedad de moteles, para todos los gustos y todos los bolsillos). Luego de registrarnos, fuimos a la habitación, nada del otro mundo, pero acogedor, nos llevaron «el trago de cortesía», que ya por la borrachera que ambos teníamos, ni se sintió y de a poco empezamos a terminar lo que empezamos en la calle.

    Su cuerpo era hermoso, delgada, un poquito mas alta que yo, trigueña, de pelo castaño oscuro largo, sus pechos y sus caderas eran perfectos para su cuerpo esbelto, labios finos, ojos grandes… en pocas palabras una delicia de mujer. Siempre me daba el tiempo para desvestirla, ponerme en su espalda, besarle el cuello y los hombros, rasguñarle sus pechos encima de la ropa, apretar su vientre suave con la otra, darle arrimones con mi verga dura y ansiosa entre su culo, mientras le susurraba al oído que me quería comer su concha, que le iba a meter la verga en su boca hasta que la llenara de leche… eso la calentaba, los susurros… de a poco metía mis dedos en sus calzones, apretaba con mis yemas en la piel suave de su concha y sentía el calor que venia de esta, con la punta de un solo dedo, acariciaba los labios mojados de su concha.

    Mientras le iba sacando la polera, y ella me apretaba la verga, la sacaba del pantalón y se mojaba los dedos con las gotas de semen caliente que salían… casi sin darnos cuenta, estábamos encima de la cama desnudos, besándonos, masturbándonos mutuamente mientras nuestras lenguas jugaban al ritmo de la calentura. era natural… sin darme cuenta ella ya estaba encima mío, yo solo disfrutaba de su figura meneándose encima de mi verga, pero algo paso… algo era distinto, su mirada cambio, no era la mirada perdida por el placer que siempre tenía cuando lo hacíamos… ahora ella me estaba mirando, fijamente a los ojos, de repente me dijo «pon las manos al costado de tu cuerpo, pegadas», algo no estaba bien, no era su voz amable y casi tímida, eso sonó como una orden… y como la estaba pasando bien, le hice caso… al poner los brazos a mis costados, ella se levantó un poco y acomodo cada pierna junto a mis brazos, apretándolos contra mi cuerpo… ella estaba en completo control ahora…

    Volví a sentir como mi verga abría su concha húmeda, ella cerro los ojos al volver a sentirme, se mordió los labios pero ahora, mientras me cabalgaba, me tomaba la cara con sus manos y lentamente mientras el roce de nuestras carnes húmedas se aceleraban mas y mas, su expresión se volvía mas maliciosa, era como si estuviera planeando algo… mientras mas se movía, mas caliente se volvían sus gemidos, mas fuerte sonaban, yo solo podía mover mis caderas… de repente sus manos subieron a mi pelo y empezó a tirármelo con fuerza, mientras me cogía con mas y mas fuerza, mas rápido, yo no podía hacer nada, me dolía pero sus movimientos se volvían cada vez mas desesperados, podía escuchar los jugos de su concha salir y juntarse con los míos, restregándose en la carne. yo estaba sorprendido, completamente a su merced… pero verla así… me volvió loco, como no me podía mover mucho hice lo único que esa posición me permitía… abrí un poco las piernas, doble las rodillas y comencé a empujar con mis caderas lo mas rápido que pude, lo mas adentro que podía llegar… no se si fue para mejor o peor… si parecía loca al empezar así, eso la desquicio… me apretó los brazos mas fuerte aun, sus gemidos de hembra caliente se transformaron bramidos de perra en celo, me tiraba la cabellera mas y mas fuerte, sin aviso alguno, me empezó a morder el cuello, los hombros, sentía como le tiraba la piel entre sus dientes y sus gemidos lujuriosos se ahogaban entre mi piel y su boca, su concha y mi verga estaban ardiendo por el roce frenético de ese momento de locura, mas dolor, mas placer, mas rápido, mas fuerte… ya no aguantaba mas… empuje lo mas adentro que pude, mientras escupía semen ardiente en su interior y sentía como salían los jugos ardientes de su concha mientras terminábamos juntos y su mordida se desvanecía en un gemido cálido en mi cuello. Nos quedamos jadeando en esa posición, en silencio. Yo miraba al techo sorprendido, luego de un rato, se estiro por completo encima de mí y pude liberar mis brazos. con su voz cansada me dijo temerosamente «¿Te enojaste?… ¿Te dolió?» le tome su mentón, tal como lo sospechaba, había vergüenza en su mirada, solté una carcajada y le conteste «¿Que?… ¿Enojarme?… estuvo genial! aunque me dolió un poco», puso su mano en mi mejilla y me acaricio, «disculpa, por favor disculpa», yo sonreí y le dije «¿Así es como realmente te gusta, cierto?», ella sonrió picaronamente y dijo «si». Nos quedamos abrazados y en esa misma posición nos dormimos.

    A la mañana siguiente fui al baño, tenia sus dientes marcados en mi cuello, ella al verlo puso cara de culpa yo le acaricie la carita y le dije que no se preocupara, que estaría así un par de días y nada mas. Salimos del motel y fuimos a comer algo, mientras estábamos en el café, no pude evitar preguntarle “¿Quieres que empecemos a jugar así? ¿Como anoche?», al preguntarle bajo un poco la cabeza y me dijo que si… pero, sus ojos tenían un brillo juguetón y malicioso… que me fascino y que dio lugar a mas sorpresas de las que esperaba…

  • Mi primera vez con mi prima

    Mi primera vez con mi prima

    Fui de visita como tantas veces a casa de mi prima, echamos la tarde dando una vuelta por su pueblo y visitando a algunos amigos. Llegando la hora de cenar decidimos irnos ya y me preguntó que me apetecía y con una medio risa le dije que ella. Me miró y empezó a reírse y dijo de llamar para unas pizzas.

    Su padre ya estaba dormido cuando llegamos así que comimos solos, estábamos los dos en el sofá, al ser verano ella iba con un pantalón de pijama rosa que le estaba algo suelto por sus muslos y le podía llegar a ver sus bragas ya que puso sus piernas encima de mis muslos para estar más cómoda.

    Solo de pensar lo que le quería hacer se me estaba poniendo bastante dura y ella lo notaba a lo que con su pie empezó a masajearme el pene. Me preguntó que quería de postre y le dije que no sabía que había a lo que me responde esto seguro que te gusta a lo que se hace una coleta y mientras lo hace se relame los labios y me baja los pantalones acariciando mi pene por encima del bóxer y llevándoselo a la boca.

    No paraba ni para respirar, solo sentía sus gemidos y su saliva mientras se la metía hasta el fondo. Le decía que parase vaya que nos pillara su padre a lo que hizo oídos sordos y me dijo que nunca antes había follado con nadie que quería probar mi polla y que lo hiciera con delicadeza a lo que me puse encima de ella y sin bajarse en pantalón se quitó las bragas a lo que se lo aparté para poder ver bien de cerca ese coño morenito que tiene, me eché los dedos a mi boca para humedecerlos y se los pasé por encima a lo que después se la fui metiendo poco a poco.

    Con sus piernas me apretaba las costillas del dolor que le estaba subiendo, le decía que paraba y me contestaba que no pare, que siga aunque llorase. Fui subiendo el ritmo a lo que ya ella empezó a gemir más de placer que de dolor.

    Empezamos a besarnos, fue a morder mi cuello a lo que le dije al oído que me iba a correr que la iba a sacar. Pero me agarró más fuerte con sus piernas y dijo córrete dentro de mi, déjame sentir todo tu semen en mi.

    Del placer que ella tenía empezó a tocarse el clítoris y con la otra mano se tocaba los pechos. Le empiezo a decir «ya viene cariño» «ya está aquí» le eché todo lo que tenía dentro de mis huevos, fue algo exagerado y supongo que era por ver a mi prima en esta situación.

    Después de descargar todo saco la polla de su coño y con sus dedos recoge el semen que estaba cayendo y se lo echa a la boca saboreándolo.