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  • Cornudo por primera vez

    Cornudo por primera vez

    La siguiente historia me tiene como protagonista, me llamo Martín (32) y vivo en Buenos Aires con mi mujer Roxana (35); somos pareja hace 6 años ya con una hija en común. Todo comenzó con la rutina constante de toda pareja al convivir, desgaste, rutina, cansancio… derivando en una intimidad poco regular y aburrida. Tanto así que me llevó a pensar estrategias para volver a prender la llama, y de repente descubrí que me excitaba la idea de ver a mi mujer con otro.

    Al charlar sobre el tema con ella, su negativa fue contundente, pues para ella una pareja es dos personas y nada más. Los meses pasaron, y fui intentando comerle la cabeza con la idea en los momentos de intimidad; como quién dice un trabajo de hormiga. Una noche ella estaba viendo un programa en la tv en el cual aparece un muchachito jovencito, muy fachero por cierto. Su cara se transformó y sin decir nada pude darme cuenta de que internamente estaba pensando “que bueno que está”, su expresión facial la delataba.

    De repente me mira con nerviosismo, roja como tomate y me pregunta que me pasa que porqué la estaba mirando… Y yo le respondo, “no, nada… pero te conozco… je”. Ella me pregunta que de qué estaba hablando, haciéndose la desentendida y yo le retruco… “¿está interesante la tele no?”… mirándome sorprendida porque creyó que ni cuenta me di. Me responde que no sabe a que me refiero, y yo hago un silencio seguido de una sonrisa. Yo me seguía haciendo el tonto mientras veíamos el programa y de repente cuando enfocan a este chico la miro, su boca estaba levemente abierta, solo le faltaba que se le caiga la baba por más que quisiera disimular, era evidente lo que estaba pensando.

    Esa noche las cosas se dieron para tener intimidad y fue en ese entonces que se me ocurrió vendarle los ojos, y mientras se lo hacía de perrito le dije que se imaginara que la estaban penetrando duro mientras yo la observaba. Fue en ese momento de calentura que le dije… “imaginate que soy el pibito ese que estabas mirando en la tele… asi acabás como una putita…”. Entre sus gemidos, uno mas intenso surgió al decir estas palabras, dándome la respuesta que necesitaba, sin decirlo su excitación me demostró que este muchachito la dejó completamente caliente, y no la culpo… Ya quisiera tener ese lomo.

    La cosa se puso intensa, mis embestidas en su enorme trasero eran más fuertes, sus gemidos más intensos, asi que comencé a decirle cosas zarpadas para llegue al orgasmo, tales como: “oh si… te gustó el pendejito mi amor”… Ella tímidamente me respondió sí, y acto seguido le dije cosas como “Oh Roxana, que lindo orto… ¿ te gusta que te coja toda delante de tu marido?” O que se imagine como me masturbaba observando como la estaban penetrando. Finalmente acabó en un intenso orgasmo muy caliente.

    Los días pasaron, y de repente algo inesperado sucedió. Es aquí cuando debo mencionar que su profesión es la de docente de Escuela primaria. Y ustedes se preguntarán porqué aclaro esto, es que a raíz de su profesión es que sucede lo que les voy a contar. Ella comenzó a dar clases particulares en mi domicilio, el tiempo pasó y un día la madre de uno de los chicos le preguntó si no podía ayudar con matemáticas a su hijo mayor, que estaba haciendo el ingreso a la universidad.

    Ella accedió por conveniencia económica y coordinaron un día para que venga en la semana. Tal es así que una tarde regresé del trabajo y estaba este chico, al entrar mil cosas pasaron por mi cabeza, se respiraba un aire inusual en el ambiente, mi intuición no falla porque al abrir la puerta vi a ella demasiado cerca suyo “explicándole” una cosa, lo cual me dio un no se qué por dentro… este muchacho era de contextura atlética, alto y morocho… tenía toda la facha y encima estaba bien vestido. Mi mujer se sorprendió al verme entrar, me saludó con normalidad, yo salude al chico y me fui a la habitación, desde la puerta de la misma se puede observar el living, asique dejándola entreabierta los observé.

    Ella se había levantado a buscar algo y ante una pregunta del chico, se acercó hacia su lado para explicarle. En un momento le hace un chiste y noto una mirada cómplice entre ellos. Quería ser bien pensado, pero a su vez por mi mente pasaban pensamientos más perversos, como que a ella le parecía atractivo y estaban coqueteando… Imaginándome unos cuernos de alce.

    Cuando el chico se fue hablamos de cómo estuvieron nuestros días y eso, y ahí ella me comentó sobre este chico, lo que le estuvo enseñando, que se llama Gustavo y demás. Yo solo pensaba internamente en las ganas de que tenía de hacer mi fantasía realidad, y no pude dejar de pensar en eso durante días. Cada noche que teníamos relaciones siempre trataba de jugar con imaginar esta idea del cuckolding… logrando que ella se soltara y deje llevar su imaginación. Pero yo ya no aguantaba la situación, y empecé a pensar de qué forma podría convencerla. Asique tomé cartas en el asunto y pensé en un plan, una tarde que vino a clases se quedó un rato más, ya había oscurecido y me ofrecí a acompañarlo a la parada del colectivo (autobús) con la excusa de había muchos robos en el barrio.

    Ahí aproveché para charlar con el, preguntarle de su vida y averiguar que era soltero. Me tiré a la pileta y me la jugué, entablando una cierta confianza le pregunté si alguna vez había estado con una mujer más grande. Su reacción fue de sorpresa, no se imaginaba que yo le hiciese esa pregunta, a lo que respondió “No… Por?” Y yo le dije que tenía una propuesta para hacerle, pero que aunque su respuesta fuese negativa debía prometerme como pacto de caballeros que quedaría entre nosotros.

    Asique le dije: “¿te parece atractiva mi mujer?”

    El chico me miró atónito y respondió… “con todo respeto te digo, sí… es linda tu mujer.”

    Entonces no perdí tiempo y le dije: “tengo la fantasía de incluir alguien más… te animás”

    Gustavo hizo silencio, y aunque algo dubitativo me dijo “no sé… dejame pensar… ella es mi maestra particular… no se que decirte”. Le dije que lo entendía, pero que si se animaba tenía pensado un plan y necesitaba de su colaboración, su curiosidad fue grande y me dijo que le explicara mejor cual era mi idea. Asique le expliqué que lo que yo quería es que hiciera todo lo posible para seducirla cada vez que viniese a casa, que tenía todo mi permiso y le pasé mi número de teléfono para estar en contacto.

    Pasaron mas o menos tres semanas, hablábamos seguido por whatsapp con Gustavo, al cual agendé como alguien del trabajo para no levantar sospechas. En complicidad yo regresaba tarde a casa para dejarlos solos, de repente empecé a “trabajar de más”. Fui notando un cambio de actitud en ella, vi como de repente empezó a cuidar más su imagen y a estar más “arreglada” en casa, cosa que no es normal ya que no le suele dar importancia y le gusta estar cómoda.

    Parecía que el plan marchaba a la perfección, Gustavo me contaba la complicidad que había entre ambos, lo bien que se llevaban y hasta cierta tensión sexual entre ambos, obligadamente disimulada por ella. En paralelo yo seguía con mi plan pero llevándolo a una fase B… en la cual comencé a mandarme mensajes hot durante mi estadía fuera de casa, casi siempre con cosas relacionadas al cuckolding, como por ejemplo una imagen de una mujer montando un hombre en una situación de infidelidad, con mensajes como “esto me gustaría hacerte mi amor…”. Ella solo se dedicaba a responder con emojis, pero parte de mi plan era justamente que recibiera estos mensajes en presencia de este muchacho.

    Pasó un tiempo, el plan seguía en marcha, y como siempre recibo un mensaje de Gustavo para avisarme que ya podía volver a casa, pero ese día me puso “ya está” con el emoji de la carita guiñando el ojo. Obviamente le pedí que se explaye, y me respondió con un audio explicándome con detalles como se dio todo, con una mirada tensa y un beso que le robó. Mi mujer reaccionó sorprendida por el atrevimiento, pero quedándose callada cuando recibió piropos por parte de Gustavo.

    La cadena se soltó, mi mujer por fin dio el paso… se abalanzó sobre él besándose apasionadamente. Le preguntó que si la deseaba, poniéndose muy caliente al recibir una respuesta positiva. A partir de ahí, ella puso primera y arrancó, rápidamente se dirigieron hacia el sofá. Ella dio rienda suelta al placer confesandole que le parecía un chico muy lindo que estaba para comérselo todo. Comenzaron con ella montada encima besándose, quitándose la remera y el corpiño para que Gustavo le chupe las tetas.

    Luego sentado en el sillón y con las piernas abiertas y ella arrodillada, le realizó sexo oral, haciéndosele agua la boca cuando sacó tremendo pedazo de verga de adentro del bóxer. Luego de mamársela un poco lo desnudó por completo, todavía tenía puesta la calza, con lo cual parada frente a él y de espaldas se la fue bajando mientras le realizaba un baile sexy, para luego hacerle un “perreo” con ese enorme culo entangado. Aquí es cuando cabe destacar como es ella físicamente; es de tez morena (no negra), ojos café y pelo lacio largo negro, físicamente parecida a la periodista del sorteo Qatar 2022 (Samantha Jonhson); de contextura rellenita y con una cola enorme.

    Ella ya se había soltado por completo, y luego de quitarse la tanga se sentó en el sillón para que Gustavo le haga lo que más le gusta… comerle toda la conchita. Así fue como él hizo caso a su pedido, y ella entre el placer y los gemidos le confesó que hace rato su marido le pedía a gritos iniciar en el mundo del cuckolding, y que ella se venía negando hasta ese momento, en que ya no pudo resistir la tentación de por fin hacerlo cornudo y cumplirle el deseo.

    Gustavo le comió toda la vagina haciéndola tener un orgasmo intenso, para luego obsequiarle otro consecutivo dándole de perrito en nuestra cama matrimonial. Tras contarme todo esto en aquel audio de whatsapp, Gustavo me dijo que tenía un video como prueba pero que prefería no arruinar el momento y dejar que sea ella quién me lo cuente al regresar a casa. Me apresuré a llegar a casa, al entrar ella no estaba en el living, asique me dirijo hacia la habitación, no sin antes percatarme de que había ropa suya tirada en el piso.

    Al entrar me saludo, me dijo que me estaba esperando para contarme algo… se encontraba en la cama acostada con la luz apagada, apenas se veía con la poca luz de aquel atardecer nublado. Estaba boca abajo desnuda y solo tenía su tanga negra, me pidió que me acerque y me dijo:

    -Amor… ¿te acordás de eso que tanto me estuviste pidiendo hace meses?

    -Si

    -Bueno… hoy ese deseo se te hizo realidad…

    Mi verga estaba completamente dura y le pedí que me cuente con lujo de detalles lo sucedido, asique me contó que tuvo relaciones con su alumno, que es un pendejo muy lindo con una pija enorme y que se la garchó durante una hora haciéndole de todo. Me dijo que observara la evidencia, y ahí pude divisar 4 preservativos usados tirados en el piso, y una de sus tangas también toda llena de semen.

    Me dijo que Gustavo se la garchó como nunca antes la garcharon, que la vuelve loca el tremendo pedazo de pene ancho y largo que tiene, y que su virilidad le hizo acabar 4 veces en una hora… pareciendo un toro embravecido. Me confesó que nunca la hicieron sentir tan puta… y que el saber lo mucho que yo deseaba esto más caliente la puso.

    Así fue como me dijo que era oficialmente cornudo… y que a partir de ahora Gustavo iba a ser su amante y mi corneador. Yo excitado completamente me masturbé mientras la escuchaba, sabiendo que la próxima vez iba a poder presenciar el encuentro.

  • Fantasía inconclusa

    Fantasía inconclusa

    Hola les platico somos una pareja de Puebla, México, ambos somos de 43 años de edad aunque ella tiene un bonito cuerpo pues no aparenta su edad pues cuidado mucho con ejercicio besas cosas, esto siempre me ha gustado de ella, y tal vez por eso he tenido durante muchos años la fantasía de ver a mi esposa con otro o con otros teniendo sexo.

    Y aun cuando es muy fogosa o caliente como quieran decirlo, y hemos llegado a platicar de algún tercero y hasta lo hemos fantaseado muchas veces jamás ha querido estar con alguien más. Hemos llegado a tener relaciones en lugares públicos y hasta me ha dejado tomarle fotos con muy poca ropa en esos mismos sitios, además de que alguna vez fuimos a un bar swinger y hay tuvimos sexo pero no permitió que nadie más interactuará con nosotros, y aunque fue bastante emocionante que muchas otras parejas te vean mientras lo haces, al final siempre me quede con esas ganas de que alguien más tuviera sexo con ella.

    Pero la fantasía al no poderla hacer realidad tuve ideas y una fue poner anuncios en páginas de sexo donde literalmente ofrecía a mi esposa para ver quién quería tener sexo con ella, y cuando me contactaban les explicaba que ella no quería hacerlo, pero que yo estaba dispuesto a que le diéramos algo de tomar para que así tuvieran sexo con ella, y muchos escribieron y hubo quien dijo sin querer hacerlo pero al final nunca paso nada, tal vez solo estaban de curiosos.

    En otra ocasión en otro anuncio parecía que esta vez si iba a ser real lo que iba a pasar, ya hasta había quedado con la persona y habíamos planeado que mi esposa y yo íbamos a ir a Veracruz con el pretexto de unos días de descanso. Y estando ahí ya habíamos planeado todo lo que pasaría, y varios días me llamaba para checar cada detalle, pues habíamos quedado que él y unos de sus amigos serían los cómplices para hacerla tener sexo con ellos.

    El plan era salir ella y yo en la noche a una playa solitaria para hacerlo tener sexo ahí, y una vez que estuviéramos ya algo entrados en el cachondeo es cuando él y sus amigos nos caerían, y haciendo una actuación ellos me dejarían fuera de combate y con el pretexto de no hacerme daño ella tendría sexo con ellos y todo pasaría, pues ya cada paso se había planeado.

    Esto ya no lo explico pues es obvio que ellos harían todo lo que quisieran con ella y sé que ella lo haría con tal de evitar problemas y que todo estuviera bien.

    Y pensé que esta ocasión sería la efectiva pues todo lo que hablábamos y planeamos se haría.

    Pero una vez más a los días de que sucediera la otra persona dejó de llamar y tampoco contestaba.

    Tal vez sea una fantasía que nunca se hará realidad y tal vez lo comparto pues seguramente hay muchos más que lo desean y al igual no han podido lograrlo.

  • El mal se disfraza de mujeres sexys (1)

    El mal se disfraza de mujeres sexys (1)

    Sara y Anya adoraban ser unas zorras con los hombres. De hecho, aprovechaban cualquier oportunidad para serlo. Los fines de semana por la noche ambas se vestían con sus outfits más provocativos, la mayoría de ellos de cuero y se dirigían a cualquier bar en busca de presas. Era la actividad favorita para ambas y no desaprovechaban ninguna oportunidad.

    Sara puso su mirada en el primer objetivo de la noche. Un hombre que portaba un anillo de casado pero que no tenía a su mujer cerca. Empezó a provocarle con miradas, llevaba años perfeccionando sus habilidades de seducción para que cualquier cayera ante ella.

    Normalmente ella dejaba que el hombre se acercara, le invitara a una copa y le conociera un poquito, para luego retirarse un momento al baño y que Anya pudiera intervenir. Se sentaba donde antes había estado su amiga, sin ni siquiera preguntar y le invitaba esta vez ella a el a una copa. Para luego empezar a interrogarle con preguntas como: ¿Le gusta a tu esposa follar? ¿Quién se corre antes de los dos? ¿Tienes alguna fantasía que nunca te has atrevido a decirle?

    No se cortaba con ninguna pregunta y siempre conseguía sus respuestas, haciendo que los hombres se calentarán en el proceso. Sus grandes pechos ayudaban en este cometido. Cuando ya tenía sus respuestas le pedía al hombre su número de teléfono, al principio eran reticentes y preguntaban para que quería su numero. Entonces Anya se levantaba con una sonrisa y acercaba su pecho a la cara del chico. “Así podré visitarte cuando tu mujer no esta y follarte como nadie lo ha hecho nunca”. Le daba un boli y dejaba que escribieran el número sobre su pecho, nadie podía negarse ante tal oportunidad de tocar unos pechos perfectos.

    Ese era el momento en el que Sara volvía a aperecer.

    Sara: ¿Que coño esta pasando?

    Anya: Este trozo de mierda quiere que me lo folle.

    El hombre en ese momento estaba confundido e incluso un poco asustado. Justo como le gustaba a las chicas. Ellas sonrieron la una a la otra, mientras el hombre se ponía aún más tenso.

    Anya se encendió un cigarro y miro con seriedad al hombre que tenían frente a ellas.

    Anya: Mi amiga Sara y yo vamos a llamar ahora mismo a tu mujer y le vamos a decir lo bueno que eres en la cama. ¿Que te parece?

    El hombre entró en pánico ante la situación.

    Sara: Pero aún puedes salvarte, haz lo que te digamos y podrás volver a casa con tu mujer como si nada. Vamos a salir de aquí cada una agarrada a un brazo tuyo ¿Entendido?

    Anya: ¡Camina! ¡YA!

    Sin atrasarse un segundo más, el hombre dejó que las mujeres vestidas de cuero le llevaran hacia fuera. Practicamente en un arresto sin opción a huir.

    Una vez fuera Anya empezó con su ritual agarró las manos del hombre y le miro a los ojos.

    Anya: Creo que es importante para un hombre experimentar dolor y places a partes iguales. Voy a darte un poco de cada uno para ilustrarte.

    Sara usó un pañuelo que tenía para atar las manos del hombre. Aún tenía posibilidades de huir si se esforzaba en liberarse, pero la amenaza sobre el era lo suficientemente fuerte para que no se atreviera a hacer nada y se rindiera ante la mujer de cabellos rojizos de 1.60 que estaba tras el y la mujer de 1.67 que estaba frente a el, con un cabello dorado larguisimo.

    Anya: Te voy a dejar elegir. Puedes tener primero dolor o placer, tu eliges. Sea como sea esta noche tendrás suficiente de los dos.

    El hombre pensó durante un segundo mientras Anya le dirigía una mirada malvada. Tenía frente a ella a un hamster corriendo en una jaula de la que no puede escapar.

    Tras unos segundos respondió. Eligió tener primero el dolor. Anya sonrió de manera aún más perversa y se acerco a el, parecía por un momento que iba a besarle, pero en cambio le dió un rodillazo en la ingle con todas sus fuerzas. Sus años de experiencia en artes marciales se notaba en esos instantes. Ella adoraba estos momentos. Él por su parte cayó al suelo del dolor.

    Sara y Anya empezaron a besarse de manera sensual mientras se arrodillaban cerca de el. Tal y como había prometido, una vez pasado el dolor le dio placer un lento e intenso beso.

    Anya: Espero que hayas disfrutado, porque esto solo es el comienzo.

    Las dos chicas volvieron a casa tras dejar a aquel hombre allí tirado retorciéndose de dolor, en cuanto llegaron Anya empezó a descontrolarse del calentón que llevaba desde que dejaron a aquel hombre tirado en medio del garaje.

    Anya: Oye Sara, voy a disfrutar contigo hoy.

    Sara: ¿A que te ref…?

    Una bofetada tumbó a Sara sobre la cama.

    Anya: No te he dicho que hables, así que calla esa boca de zorra.

    Sara mantuvo silencio, sabía que cuando su amiga llegaba a comportarse así no había quien pudiera calmarla hasta que estuviera satisfecha. Así que simplemente se desnudo frente a su amiga, sabía que era lo que Anya le gustaba que hicieran sus perras cuando estaba ella en frente y esa noche Sara no sería más que una perra de Anya.

    Se arrodilló ante ella abriendo la boca esperando a que su amiga pusiera su coño en ella. Y no tardó más de 5 segundos en ponerlo y agarrarle fuerte del pelo para que no se separara ni un centimetro de el. Pero para sorpresa de Sara en esa ocasión no se conformaba con que le comiera el coño, tambien empezo a mear en su boca haciendo que se tragara hasta la última gota.

    Tras unos minutos de trabajo oral, Anya se corrió con fuertes gemidos.

    Anya: Has hecho un buen trabajo. Pensaba destrozarte con el nuevo strapon, pero lo reservaremos para que lo estrene nuestro amigo.

    Sara sintió alivio, habían comprado un consolador de tamaño descomunal y fabricado expresamente para destrozar el agujero en el que entrara. Al dia siguiente aquel hombre no podría ni caminar durante semanas.

    Si tenéis dudas, sugerencias o queréis comunicaros conmigo para cualquier cosita aquí tenéis mi correo: [email protected].

  • El ahijado de mis padres

    El ahijado de mis padres

    En esta oportunidad les contaré sobre un ahijado de mis papas (el hijo de unos amigos íntimos de la familia) que yo conocía desde que tengo uso de razón.

    Esto pasó en pandemia, no podíamos ir a sitios públicos, y como siempre los amigos de mis papás nos invitaron a beber en su casa, mis padres aceptaron y fuimos esa noche a tomarnos unas cuantas cervezas. Allí en esa casa estaba uno de sus hijos que tenía como 25 años, blanquito cuerpo formado por el fútbol, tatuado un brazo entero y de cara normal, nada que te quite el sueño.

    Esa noche jugamos billar, bebimos demasiadas cervezas y los compadres de mis papás insistieron en que nos quedáramos, que ya era muy tarde y además no nos veíamos a menudo y pues… por qué no? Así lo hicimos, yo era muy amigo de su hijo, lo normal diría yo, hablamos y seguíamos bebiendo y yo estaba notando que él estaba un poco mareado ya, se trababa un poco al hablar y note que ya estaba bastante ebrio, llego la hora de dormir, el se había ido a la cama como 15 minutos antes y como lo sospeché a mi me iba a tocar dormir con el (pero antes de eso yo no estaba pendiente de el sexualmente, me daba igual, ni siquiera lo había pensado), cuando cada quien se va a dormir en sus cuartos… yo entro al suyo y está el acostado sin camisa en el medio de la cama con los brazos abiertos y con las sabanas revueltas. En ese momento cuando veo esa escena me prendí un poco, allí empecé mi juego…

    Intente cargarlo y colocarlo a un costado de la cama con la excusa de arreglar la cama y de que me diera un espacio en la cama, su cuerpo estaba rígido y estaba algo ebrio, el se despierta un poco y me ayuda intentado moverse, en eso noto como si quisiera vomitar pero solo se babeo un poco y ni cuenta se dio creo, entonces busco una camisa o algo para limpiarlo y me acuesto a su lado. El se habia en vuelto completo en la única cobija que habia y yo empiezo a meterle la mano para intentar quitarle un poco, empiezo a rozarle el pene y el vientre por encima del pantalón, y el no hace nada, tenia un jean muy ajustado y se le notaba un bulto, a lo que yo no aguante más y para comprobar si en realidad estaba dormido o despierto… lo agarro por el botón del pantalon y le pregunto:

    -puedo?

    -lo que tú quieras papito (así me decían a veces por cariño desde siempre); me contesta con la voz borracha y aún con los ojos cerrados.

    Me puse mucho más caliente y el pene lo tenía durisimo y la cabecita ya babeando. Le bajé el Jean hasta los tobillos y de una vez le bajé el boxer, salió ya erecto el pene con forma de cuerno y una cabeza rosadita, solo con un poco de pelitos ya que el era algo lampiño, yo sin pensarlo y también borracho me lo meto a la boca hasta el fondo de una vez, y sentí ese olor como a sudor con un poquito de orina, estaba ebrio y tampoco me importaba mucho. Me desespero y lo empiezo a mamar con velocidad y cuando me lo tragaba completo lo dejaba hasta el fondo unos segundos, empiezo a notar que sus manos se comienzan a mover y me las pone en la cabeza y empieza a empujar para cogerme la boca, cada vez ponía más fuerza y yo no podía ya respirar, ese pedazo estaba todo lleno de saliva hasta las bolas y yo empiezo a mamarselas y el empieza a gemir un poco y pajearse. Yo tenía un poco de miedo de los ruidos porque mis papas estaban en el cuarto de al lado. Cuando le estoy chupando las bolas y el comienza a abrir un poco las piernas entonces pensé que capaz no le molestaría que le mamara el culo, con la lengua gui buscando el culito pero como el estaba bocarriba se hacia un poco difícil, así que lo voltee como pude y le separé esas nalgas blanquitas y empecé a mamarle el culo; si bien las nalgas no tenían pelos ese culito tenia unos pelitos lisos que se chorreaban con mi saliva, noto como empieza a contraerse de que le gustaba, luego de un rato como que se apagó, lo volteo de nuevo y el pene estaba morcillon, lo escupo y me lo tragó de nuevo se puso duro otra vez, el no aguanta y me tumba en la cama y me quita el boxer y con un solo escupitajo me embarra el culo, y veo como intenta meter ese cacho duro de una sola vez, yo le digo que «suave por favor» el me tapa la boca con su mano, y lo mete sin pausa, yo suspire y senti una corriente por el culo, luego empieza a violarme el culo, y sin hacerme caso siguió dándome, no se si era el alcohol pero yo lo estaba disfrutando, su aliento se acelera y veo su cara como si quisiera acabar, yo me pongo de lado para una pausa y el me nalguea y así de lado me lo metió de nuevo y me violaba fuerte de nuevo, yo saque mi teléfono y comencé a grabar y eso nos puso más salvajes, el me puso las rodillas en el pecho y me dijo “quiero acabar” y yo le pedía que adentro no, en eso su cara lo delató y sacó su pene duro ya soltando chorros y acabo por toda la cama llenandome de leche todo mi pene, yo le dije que me metiera los dedos. Y comencé a patearme, y le dije:

    -Por favor, dale rapido, pegame, pegame

    Me dio una cachetada y di un gemido y me empecé a correr, por todos lados.

    Luego de eso fuimos al baño juntos, nos lavamos y volvimos a la cama ya cansados, pero el durmió con la cabeza de un lado y yo del otro.

    Ufff espero se repita, algún día.

  • El inicio de mi verdadera vida sexual, escort

    El inicio de mi verdadera vida sexual, escort

    Mi nombre es Ayleen, tengo 30 años, me case muy joven con mi única pareja, tuvimos 3 niñas, yo siempre fui rellenita, ojos verdes, piel clara, pechos grandes y muy simpática, tenía mucha llegada con los hombres y fui infiel un par de veces, solo en busca de sexo frecuentes con las mismas personas, no quería ser una puta.

    Después de largos 14 años me separé, baje de peso y comencé a llamar la atención de muchos hombres que yo creí inalcanzables, comencé una relación al tiempo pero sexualmente pese a tener un excelente tamaño y aspecto no lograba satisfacerme, en ese punto y dado a un situación económica muy compleja dado que una vez que me separé me tuve que hacer cargo de todos los gastos yo sola y quedé sin empleo tome una drástica decisión, me convertiré en scort en secreto, así fue como llegue a una página de anuncios, en el que me promocione como mujer que busca amigo constante para sexo a cambio de dinero, abriendo mi mente a físicos, cuerpos, aromas, etc. Así fue como después de muchos intentos (me arrepentía a último momento) concrete.

    Siempre tuve la loca fantasía de que un hombre mayor me forzará en un principio y yo terminar cediendo entregándole completa, en mis fantasías siempre imaginaba un tipo gordo, con mucho pelo, pene grande, manos gruesas nada atractivo, pero imaginándome yo mucho más delgada que antes, pechos firmes y grandes, maquillada con máscara de pestañas y un labial rojo mate que hace resaltar mis grandes y carnosos labios, en lencería siendo manoseada por un tipo prácticamente asqueroso me hacía explotar y masturbarme más de cinco veces al día, además que dentro del acto si hay algo que me gusta es que me toquen y me chupen los pechos, que me den besos y metan l lengua hasta la garganta, intentaba solo pensar en eso cuando buscaba concretar.

    Un día me escribe un hombre, Julio, 54 años, un tipo gordo, unos 1,70 de alto, con barba, se veían sus brazos gruesos, nada agraciado y bastante pesado, me pregunta cómo soy físicamente, cuánto duraría el encuentro, cuántas veces a la semana y que estoy dispuesta a hacer.

    A lo que respondo la cantidad de veces que puedas pagarme, le comento como soy y envío una foto mía normal, con un shorts y una polera ajustada que resaltaba con un pequeño escote mi delantera, además tengo tatuajes, uno en la pierna izquierda que ocupa desde el muslo a casi la rodilla, y unos pequeños en los brazos… Le digo que el encuentro duraría lo que dura un tiempo en un motel, unas dos horas y que si me gusta lo que me hace no pondría restricción de nada, el pregunta si eso significaba poder eyacular en mi boca o hasta un sexo anal? A lo que respondí que si, el dijo ok, cuando puedes? Respondí hoy a eso de las 14:00 h, pero cuanto me podrías pagar? Y el me ofrece lo que nadie me había ofrecido hasta el momento, $150.000 y si me lo ganaba podía ser más, pregunté cómo se qué no me matarás o me estafaras? Me dijo es sencillo, enviame una cuenta donde transferir, mentí y dije que daría la de una amiga y envié mis datos, el tipo depósito $100.000 y me dijo ahora de una u otra forma llegare a ti y si no vienes y me estafas tu te vas a arrepentir.

    Me dió algo de temor, pero sabía que iba en serio y que está vez no podía arrepentirme a último momento.

    Me dijo que fuera vestida como de costumbre, que si tenía lencería llevase y que si no no le importaba, solo me pedía un lubricante que yo use frecuentemente y que el calzon, pantaleta o colales fuese de encaje, al igual que el sostén y que lo esperara en una estación del metro de Santiago, universidad de chile.

    Me puse un jeans ajustado, zapatillas blancas, una blusa de seda muy ajustada y un cortavientos, como si fuese camino a la u. Un sostén de encaje, esos que tienen unos elásticos más arriba que los hacen ver muy sexys, una pantaleta de encaje negro y En mi cartera, un baby doll negro con copa, un porta ligas, mis ligas y un colales.

    Llegue al lugar, el me esperaba a unas cuadras dentro de su auto, subí, lo saludé de un beso en la cara, me miró y pregunto si me sentía incómoda, dije que si, pero que si me hablaba se me quitaría un poco el miedo, sonrió y me dijo bueno, iremos a un departamento que tengo disponible por aquí cerca, estaremos más cómodos ahí, subió la calefacción y sentí un poco de calor, el me hablaba de su trabajo y su necesidad de sexo que no podía satisfacer en casa con su esposa, me quite el cortavientos y quedé en polera, la que hacía que resaltarán mucho mis pechos el me miraba de reojos y en un semáforo me dice que era muy bonita, que nunca había estado con una mujer tan linda y con pechos tan evidentemente tan hermosos, me sentí algo incómoda, luego pregunto si hacía mucho esto, dije la verdad… El sonrió y me dijo o sea soy tu primer cliente, asentí.

    En un momento puso su mano encima de una de mis piernas y comenzó a meter la mano entre ellas, llegamos a un edificio y bajamos al subterráneo a estacionar el auto, al llegar ahí y justo cuando yo me quitaba el cinturón se abalanzó sobre mi y me dio un beso, su boca olía feo, pero cuando sus manos empezaron a buscar mis pechos comenzó a sentirse excitante aquel beso y rico.

    Levanto mi polera y saco mis pechos sin desabrochar el sostén, comenzó a lamer los como desesperado y mientras con sus manos los apretaba me pasaba la lengua por el cuello diciéndome, «desde que te Vi caminar al auto que lo único que quiero es poder metértelo, rica, tetas ricas, buscando desabrochar mi pantalón comencé a excitarme, olvidando me de todo, toque su entrepierna, era un pene bastante grueso, venoso y grande, desabroché su pantalón y cuando me disponía a meterlo a mi boca me detuvo y me dijo que no, que subieramos, que me quería disfrutar a plena libertad.

    Llegamos al piso 8, me besó apasionadamente todo el trayecto en el ascensor, metiendo sus manos en mis pechos y lamiendolos de vez en cuando mientras con su otra mano tocaba mi vagina sobre el pantalón.

    Llegamos y me dijo que me pusiera cómoda, que serviría algo para entrar en confianza, fui al baño y me coloque el baby doll, yo estaba depilada al cien, saque mi lubricante y metí mis dedos hasta lo más profundo para lubricar muy bien, eso me descontrola y podría dar un buen servicio, al salir el me esperaba en la cama con dos vasos de whisky servidos y dos líneas de cocaína una ya consumida claro esperando por mi, el en la cama desnudo, muy velludo con su pene totalmente erecto me dice acércate corazón, toma bebé un poco, accedí, me dijo te gusta la coca? Respondo que no, me dice te molesta que lo haga? Dije no, te molesta si prendo un cigarro, también dije que no, que es más si podía darme uno a mi también.

    Encendió el cigarro y me dijo que le diera el humo en su boca, entre fumadas y besos y más wisky empecé a perder el control de mi, y en un momento le dije a qué sabe la coca y el se chupo el dedo, lo unto en la coca y me lo metió a la boca, sentí que se adormecía y coquetamente lo mire he hice lo mismo, pero esta vez para dejarlo en su pene y comencé a mamárselo, era enorme, apenas me caía en la boca, pero ese hombre estaba eufórico, me tomo de las nalgas y me monto encima de su pene de frente, sin moverse dentro de mi comenzó a lamer y chupar mis pechos, me apretaba con fuerza y decía a mi oído, que rica conchita mi amor, quería metértela, quería que fueras mía, eres mía verdad? Te gusta mi pene? Dime te gusta?

    Yo muy excitada solo decía si, me encanta, el me decía serás mía completita? Y yo dije que si, comenzó a moverme de arriba a bajo muy despacio sin dejar de comerme los pechos y besarme, sus manos tocaban mis nalgas, mi cintura, mis pechos y bajaban otra vez, intentandome meter su dedo en mi culito, excitada al mil le dije al oido mientras gemia en su oído, «hazme tuya, completa, metemelo, metemelo rico, metemelo en el culito por favor, destrozarme de placer» sus ojos quedaron perplejos, me levanté un poco y tomando su pene con mi mano aún montada en el me lo coloque en la entrada de mi ano, con ayuda de mucho lubricante me senté se un empujón, y comencé a moverme, su cara y sus besos calientes me tenían excitada al mil, moviendo me en forma circular le preguntaba si acaso le gustaba metermelo y él decía entre gemidos fuertes que si, que era las más rica, que quería metermelo todo el día, todos los días, a punto de conseguir el orgasmo anal me quito de encima y me acostó en la cama, en forma de perrito, se montó detras de mi por atrás, fuerte, muy bruto, me nalgueaba y apretaba mis pechos diciendo este culito es mío, mira que rico, mira que tetas, y esa carita tan linda cosita, me recostó boca arriba y abrió mis piernas, lubrico mi vagina con su lengua, nunca sentí un sexo oral así de rico, metía su lengua atrás y adelante mientras con su mano sería acariciando mis tetas, me abrió bien las piernas y puso toda su panzota encima de mi, su pene dentro de mi vagina y el lamiendo mis pechos mientras me penetraba, yo excitada al máximo le decía que rico, que rico eres, me encantas y el todo como poseído me decía eres mía, toda mía, mía cosita y me besaba los pechos, la boca se quitó de encima y me monto sobre el, comenzó a chuparme los pechos y a penetrarme muy muy duro y rico, empezamos a gemir fuerte los dos y nos vinimos juntos, derrotados en la cama empecé a arrepentirme de lo que había hecho. Me sentía sucia y culpable, pero nunca había sentido así de rico, el pareció notarlo y de la nada sin darme cuenta me abrió las piernas y comenzó a hacerme un sexo oral, aún con su semen en mi vagina comenzó a chuparme de una forma descomunal… Mis miedos y todo se fue, nunca había tenido más de un orgasmo y el me estaba llevando á uno infernal, lo tuve… El reía satisfecho y me decía mi zorrita, mi putita rica, le gustó mi amor? Yo decía apenas si, me dijo que rico porque ahora estoy caliente yo otra vez, me puso en cuatro patas y comenzó a hacérmelo por atrás, no fue mucho lo que estuvo y se vino otra vez. Nos quedamos recostados unos 20 minutos entre dormidos, me levanté me metí a la ducha y en eso apareció, erecto otra vez, pensaba esto puede ser posible? Los 54 años? Con ese físico y aspecto se puede? Y si se podía, entro a la ducha y me empezó a lamer entera, levanto una de mis piernas y empezó a penetrarme apoyada en la pared, levanto mi otra pierna y me levantaba sobre su pene como una pluma, luego me dijo agáchate, me falta la guinda de la torta y comencé a mamársela, me la trague y me levanté, el me besó apasionadamente y me dijo, eres exquisita y estás toda marcada por mi. Nos vestimos, fuimos al auto hablando con normalidad, que dónde podía dejarme y preguntándome aunque hora podía escribirme para vernos otra vez, respondí durante el día antes de las 6 en la semana, me trajo lo más cerca que pudo de la estación central y al despedirnos me beso y tocó mi vagina otra vez, me dijo me encantaste, entera y quiero comerte otra vez, sonreí y baje del auto.

    Caminando recordé que aún no terminaba de pagarme, pero aun así $100.000 ya era bastante más de lo que me ofrecieron otros y lo había pasado bien, así que dije que no importaba, al llegar al tren mire mi teléfono y tenía un mensaje y un aviso de transferencia, transfirió $100.000 más y en su mensaje decía si sigues así de rica olvidarás todos tus problemas económicos y ningún otro hijo de puta te la va a volver a meter en la vida.

    Nos vimos un par de veces más, luego comenzó a enamorarse y decidió dejar de vernos para recuperar su vida con su familia, puesto que yo siempre le dije que solo era trabajo y placer para mí, que yo tenía mi vida y no quería otra.

    Luego de la despedida, tuve que buscar a otro… Pero lo que encontré fue mucho mucho mejor…

    CONTINUARA…

  • Aventuras de una ninfómana (Parte 2)

    Aventuras de una ninfómana (Parte 2)

    Hola de nuevo mis queridos lectores, hoy como prometí vuelvo para relataros lo que me ocurrió semanas después de mi aventura en la discoteca.

    Como ya he comentado habían transcurrido unas 2 semanas desde que fui follada en una discoteca por dos desconocidos. Después de eso mi vida transcurrió de manera normal. Marco, mi marido, regresó ese mismo domingo cerca de las 6 de la tarde. Yo aún me sentía caliente y febril por culpa sobre todo de la follada de Lucas, que hombre, mejor dicho, que rabo. No es que mi chico calce mal ni mucho menos pero el sexo con él se ha vuelto monótono y repetitivo lo cual le quita cierto encanto a la situación, eso y que no me trata como a una puta que es lo que verdaderamente me pone a cien y no me atrevo a confesárselo por miedo a cómo reaccionaría. ¿Y si no le agradaba mi lado oscuro y me abandonaba? Mejor no tentar al destino.

    Le recibí con una sonrisa en los labios y dos copas de vino. El resto de la tarde pasó normal y poco a poco fui olvidando los cuernos que le había puesto y con el paso de los días terminé por semi enterrarlos en mi memoria.

    Aquel miércoles caluroso del mes de junio Marco y yo llegamos como cada mañana al trabajo. Al pertenecer a departamentos distintos nos separamos en el ascensor y quedamos en vernos a la hora de la comida como era habitual.

    – Hola cariño, ¿qué tal tu día?- Le pregunté cuando después de darme un piquito en los labios se sentó en la mesa con su bandeja de comida.

    – Bien, la verdad es que las ventas están subiendo y parece que se avecina una jugosa prima para finales de mes.

    – Eso es estupendo. Ahora que lo dices Juanjo me ha convocado a una reunión con él a las 8 de la tarde, supongo que tiene que ver con la última campaña que se lanzó al mercado y si dices que las ventas han subido eso me hace presentir que algo bueno me espera en esa reunión.- Le comenté sonriendo y degustado un rico y espeso salmorejo.

    – ¿Tan tarde? ¿entonces no te espero para regresar juntos?

    – No cielo, ya sabes lo que se pueden llegar a alarga esas reuniones. Cuando salga tomaré un taxi y ya picaré algo cuando llegue a casa.- Con eso y un poco más de charla intranscendente paso la hora de la comida.

    Nos despedimos con otro beso y cada uno enfiló hacia su despacho.

    El resto del día pasó más rápido que de costumbre, con mucho trabajo y aún más problemas saliendo a cada paso. Mi nivel de estrés estaba ya cerca de su limite, necesitaba un desahogo y ya, no veía la hora de llegar a casa y tentar a Marco a que me follara y jugáramos con ese consolador que acaba de comprar días atrás. Para colmo de mis males aún me quedaba por atender la reunión con Juanjo y eso sí que me podría reventar mi nivel de estrés dependiendo del tema que quisiera tratar. Esperaba que para variar en la rutina de ese día de mierda fueran buenas noticias.

    Juanjo además de ser el manager general de la sede también es un buen amigo de ambos, sobre todo de mi marido. Los dos se conocieron en la universidad y desde entonces han sido inseparables. Es más, el mismo Juanjo es quien contrató a Marco ya varios años atrás y el motivo de conocernos. Me lo presentó en una fiesta de navidad de la empresa y fue amor a primera vista. Incluso solemos salir con él y su mujer Sara a cenar a menudo y más si hay algo que celebrar como podría ser en esta ocasión.

    Cerca de las 8 de la tarde y con casi todo el edificio vacío tomo el ascensor camino de la planta de dirección donde me espera Juanjo.

    Dentro del cubículo hace calor y mi blusa de algodón blanco se pega a mi cuerpo, desabrocho un par de botones y me abanico un poco con ella dejando un generoso escote a la vista. Mi falda negra de tubo que llega hasta las rodillas se pega a mis piernas marcando mi figura. Uff que calor, maldito ascensor.

    Cuando por fin las puertas se abren salgo a la amplia planta de dirección y puedo observar como el señor de la limpieza, un cincuentón con una gran barriga cervecera que siempre mira a todas las oficinistas con disimulo y del cual nunca recuerdo su nombre pasa una mopa por los pasillos vacios que forman los escritorios de dos secretarias y varias filas de archiveros. Le ignoro y llamo a la puerta del despacho de Juanjo antes de entrar en el mismo.

    Cuando cierro la puerta a mis espaldas observo a mi superior de pie y apoyado contra su mesa de roble macizo y con una copa de whisky en la mano.

    Por un momento la Maka que duerme en lo más profundo de mi despierta entusiasmada y es que Juanjo es mucho Juanjo.

    Es de la misma edad de Marco, cerca ya de los 40 pero aparentado 32 como mucho. Moreno de piel, ojos azules y pelo negro eternamente engominado hacia atrás, 1.94 de altura… Vamos que enfundado como va siempre en sus caros trajes de chaqueta, chaleco, corbata y pantalón ceñido no pasa desapercibido a nadie.

    – Llegas puntual como siempre Maka, eso es lo que me gusta tanto de ti. Lo recta que eres.- Me dice con una sonrisa y dando un trago lento a su bebida sin dejar de mirarme a los ojos. ¿Son cosas mías o me está coqueteando?

    Desde que Lucas y su amigo me follaron veo situaciones eróticas en todas partes como si estuviera viviendo una porno. Estoy enferma, en serio.

    – Ya me conoces Juanjo, para ti siempre estoy disponible y jamás te haría esperar.- Ok eso ha podido sonar insinuante, tengo que calmarme pero la guarra que llevo dentro se relame al repasar a Juanjo con la mirada enfundado en un estrecho traje azul marino de Armani que marca cada bien formado musculo de su anatomía, joder y su paquete también, el cual no pasa desapercibido para nada, intuyéndose un bulto que me hace mojar mi tanga.- Y dime ¿qué es eso tan importante de lo que teníamos que hablar?- Le digo con una sonrisa y yendo directa al grano, o salgo pronto de aquí o no sé que seré capaz de hacer.

    – Me alegra que me lo preguntes, no quiero dar muchos rodeos con esto. ¿Te acuerdas de Iván Carrocero?

    – Ahora mismo no caigo, ¿es alguien de la empresa?- No me suena el nombre y tampoco entiendo a dónde quiere llegar.

    – Sí, hombre. Te lo presente en la última convención en Ifema. Mi socio capitalista en la empresa de ibéricos. Él se acuerda muy bien de ti.- Ya le ubico, un niñato hijo de un magnate de la telefonía móvil que resultó ser un pesado que no paraba de mirarme las tetas con todo su descaro.

    – Si, ya recuerdo y ¿qué pasa con él?

    – Pues resulta que nos reunimos hace un par de días por motivos de trabajo y aprovechó para enseñarme un video diciéndome que seguro te encantaría verlo.- Me quedé con cara de tonta. ¿Para esa chorrada me llamaba? y yo que venía ilusionada esperando grandes noticias, aunque sí que lo entendí cuando me pasó una tablet en la que se reproducía un video grabado desde un móvil.

    – ¿Por qué motivo tendría que gustarme a mí en concreto ver un video porno? – Le pregunto devolviéndole la tablet y haciéndome la desentendida ya que el video en concreto era sobre mi aventura en la discoteca. Joder, se veía perfectamente como Lucas me la metía por el culo y Oscar pasaba después a follarme sin descanso. Mierda, estoy en problemas.

    Juanjo se soltó una pequeña risilla al oírme.

    – Querida, a mi no me engañas.- Me dice terminándose tranquilamente su copa dejándola sobre la mesa a sus espalda junto con la tablet.

    Yo sigo enfrente de él y aunque mi nerviosismo es evidente trago duro y comienzo a calcular cuales son mis opciones de salir bien librada de esta pillada monumental. Veo como desabrocha el botón de su chaqueta abriéndola y mete sus manos en los bolsillos del pantalón acentuando con ese movimiento el tremendo bulto que marca su entrepierna y al cual se me van los ojos sin poder evitarlo.

    – Eres tú y está claro que lo estás gozando como toda una puta.- Me suelta repasándome entera y con un mal disimulado atisbo de deseo en su mirada.

    – Ok, seamos maduros y…

    – ¿Maduros? Ja, ¿sabes cómo puede afectar esto a la imagen de la empresa teniendo en cuenta tu cargo si se difunde? -Me comenta serio y dando unos golpecitos con su dedo encima de la pantalla que no para de reproducir una y otra vez en bucle la follada que me estaban dando. – Y Marco, el bueno de Marco, que no sabe que está casado con una autentica fulana.- Me sigue diciendo con su profunda y calmada voz. No puedo creer que en vez de aterrada como debía estar me estoy poniendo cachonda. Mierda.

    – Está claro que ese no fue mi mejor momento.- Le digo dando la vuelta a la tablet y dejándola boca abajo sobre la mesa.- ¿Pero ese video? ¿cómo lo consiguió Iván?.- El sonríe y puedo ver claras las verdaderas intenciones de Juanjo esa tarde y noto automáticamente como mi sexo comienza a humedecerse. Que hijo de puta, por eso tan tarde la reunión.

    – Iván te reconoció, él también estaba en esa discoteca y cuando te vio se acerco a saludarte pero resulta que un tipo te estaba medio follando en la pista asique cambió de planes. Se rio bástate esa noche. Dice que fuiste todo un espectáculo para pajilleros. Menuda exhibicionista has resultado ser ¿eh?-

    Ok, eso es un poco humillante pero veo que solo hay una posible salida y de todas formas ya estoy bien jodida (literalmente) asique vamos a intentarlo.

    – ¿O sea que solo tú e Iván tenéis el video no?- Le pregunto cogiendo su corbata para juguetear con ella de manera distraída y dándole a Juanjo una gran vista de mi prominentes melones.

    – No, Iván lo borró después de pasármelo asique solo estás en mis manos. La pregunta es ¿Que estás dispuesta a hacer para que no mande por email el video a toda la empresa incluido Marco?

    – Joder Juanjo, no puedes hacerme esto.- Lloriqueo lastimeramente bajo la mirada impasible de mi extorsionador.

    – Esto, mi queridísima Maka, te lo has hecho tu solita. Da gracias que convencí a Iván de borrarlo, él quería colgarlo en la red asique me debes una y bien gorda, como la polla que te follaba el culo en ese video.- Me suelta el bastado ensanchado su sonrisa.- Mira, como me caes bien te propongo un trato que seguro te satisface y a mí también.

    – Te escucho pero no prometo nada.

    – Un mes, un mes siendo mi esclava sexual y cuando ese mes termine borro el video en tu presencia y me olvido de el para siempre. Eso sí, en ese mes serás de mi propiedad y no podrás negarte a nada de lo que te pida o en cuanto lo hagas mandaré el video directo a Marco y después, al resto. ¿Tenemos un acuerdo?- Que hijo de puta, eso era lo que deseaba desde un comienzo, pero por otro lado no puedo evitar excitarme con lo que me pueda llegar a pedir. Sentirme a merced de cualquier deseo de Juanjo me hace estremecer.

    – Pero con un par de condiciones, yo…

    – Creo que no entiendes la situación aquí Maka. Tú no tienes ni voz ni voto, o te sometes a mí como la perra obediente que se que eres o llamo ahora mismo a Marco y se lo muestro en persona. Estoy seguro que le encantará ver cómo se te corren encima esos dos bastardos.

    – Esta bien, tranquilo soy tuya, ¿ok? Pero tus pedidos no pueden interferir en mi matrimonio, aunque no lo creas amo a Marco y me moriría si lo perdiera por este pequeño desliz. Pasado ese mes soy libre y esto nunca ha sucedido- Le digo pasando las manos acariciando su torso y dejándolas alrededor de su cuello a la vez que pego mis pechos a su cuerpo.

    – Por supuesto, después de todo pasado ese mes serás tú la que no quiera que te libere asique, trato hecho.- El entrecierra sus ojos oscurecidos por la excitación y saca por fin las manos de los bolsillos.

    – Muy bien mi pequeña zorrita. Vamos a jugar un poco.- Me suelta con málica a la vez que se lleva un cigarrillo a los labios y lo enciende.- Quítate la blusa y el sujetador.- Me ordena después de darle una larga calada al cigarro.- De rodillas y a mis pies puta.

    Joder, como me está poniendo, siempre ha sido un tío simpático y amable pero ahora serio y con esa mirada de lujuria y malicia en sus ojos parece otro hombre, más varonil, más dominante. Todo un alfa preparado para doblegar a su perra.

    Yo obedezco y después de desnudarme de cintura para arriba y dejar mis grandes melones al aire paso a arrodillarme a sus pies. Subo mi mano hasta su cremallera pero él me detiene dándome un manotazo con el dorso de su mano.

    – Escúchame bien pequeña puta. Tú no tienes voluntad a menos que yo te lo permita.- Me suelta un tortazo en la cara a la vez que sujeta el cigarro entre sus labios.- Tú no hablas ni te mueves a menos que yo te lo ordene.- Me suelta otra ostia esta vez con un poco más de fuerza. Me arde un poco la mejilla derecha pero mi coño se estremece con cada bofetada. Me siento humillada y excitada a la vez.- Y para ti a partir de ahora yo soy tu Amo y así es como te vas a dirigir a mi cuando te permita hacerlo. ¿Me has entendido?

    – Si amo.- Le contesto sumisamente aunque sonriendo hacia él aún de rodillas entre sus piernas.

    – Muy bien, eres una buena perra, ahora tu premio.- Me dice acariciándome la cabeza y desabrochándose el pantalón.

    Cuando se termina de bajar los slips ajustado de Calvin Klein junto al pantalón solo lo suficiente para que su polla de unos 20 cm salte justo enfrente de mi cara se me hace la boca agua. Es larga, gruesa y con marcadas venas abultando su tostada piel. Por como suelta precum el muy cabrón lleva ya empalmado un rato.

    -Vamos, lámeme los huevos, siempre he querido metértelos en esa boca de zorra que tienes. ¿Crees que no me doy cuenta que cuando quedamos los 4 te encantaba provocarme? ¿Qué te mueres por ponerla dura? Eres una zorra calentona, no sabes todo lo que voy a hacer este mes contigo.- Me suelta a la vez que me coge del pelo y me mete sus duros huevos en la boca. No son muy grandes pero están depilados y son como dos bolas macizas que se mueven cuando paso mi lengua entre ellas o las succiono con fuerza.

    – Joder zorra me vas a arrancar lo huevos. qué buena puta eres, te voy a reventar esa boquita sucia que tienes.

    No paro de mamársela ni por un momento y yo estoy cada vez mas cachonda. Llevo ya un rato lamiéndosela cuando decido que la quiero en el fondo de mi gárgara asique la engullo a paso lento a la vez que encamino una de mis manos hacia mi coño mojado, necesito masturbarme pero ya. Joder, me pone muchísimo mamarle el rabo a Juanjo. No para de embestir hasta hundírmela en lo más profundo de mi garganta provocándome leve arcadas que reprimo como buenamente puedo. El ruido sórdido que provoca al salir y volver a entrar hasta lo más hondo hace que esté al borde del orgasmo.

    – Zorra, no te he dado permiso para que te masturbes.- Me grita a la vez que saca su verga de mi boca y me da otra ostia volviéndome a agarrar del pelo.- Mas te vale ser buena o te saco desnuda a la calle para que todos vean lo puta que eres, ¿me oyes?- Me susurra inclinado hacia mí y lamiendo mis labios con su viciosa lengua.

    – Si amo. No volverá a suceder.- Estoy temblando de excitación aunque también de miedo, creo que Juanjo es capaz de todo y eso en parte me asusta en parte me pone súper cerda.

    – Sigue chupando.

    Me la vuelvo a meter en la boca y después de poco menos de un minuto de felación se abre la puerta del despacho dando paso al señor de la limpieza.

    -Lo siento señor, no sabía que había alguien todavía aquí.- Dice el muy mentiroso y haciéndose el avergonzado ya que lo sabía perfectamente, oh joder, ha debido de escuchar parte o todo desde afuera ya que a parte de los ruidos saliendo de mi garganta y los gritos de Juanjo el lugar está sumido en el silencio. Yo sigo estática de rodillas y con la polla de mi jefe al lado de mi cara apuntado hacia arriba y resbalando saliva de ella. El muy hijo de puta ni si quiera me ha soltado el pelo y me mantiene quieta.

    – No pasa nada ¿Edwin, verdad?- Le dice Juanjo como si tal cosa.

    – Si señor yo ya me marcho.

    – No, no te vayas, pasa y cierra por favor.- Él parece dudar por un segundo, mira mis tetas mojadas con mi propia saliva y mis pezones empitonados, el rabo de Juanjo y al final decide que se queda.- ¿Cuanto llevas trabajando con nosotros?- pregunta sin siquiera mirarle y restregándome su glande por los labios. Cuando abro la boca y me la trago hasta la mitad Edwin hinca su mirada en mis labios y contesta a Juanjo con voz entrecortada.

    – 3… 3 años señor.- Jadea entre balbuceos a la vez que empieza a masajearse su propia entrepierna y sin dejar de mirar cómo le mamo la verga.

    – Y Dime ¿en esos tres años alguna vez has fantaseado con follarte a la señorita Jiménez?- El señor se sorprende ante la pregunta pero no tarda en responder.

    – Claro que sí señor, muchas veces, sobre todo en verano cuando viene sin sostén y las berzas se la bambolean bajo la blusa.- Puto salido seguro que se ha matado a pajas pensando en mi coño y mis turgentes tetas.

    Ahora mismo me siento sucia y caliente, sucia porque descubro muy a mi pesar que estoy deseando que ese rechoncho conserje meta su polla en mi húmedo coño y caliente por cómo me sonríe Juanjo a la vez que me hunde otra vez su verga hasta los huevos en la boca.

    – A 4 patas perra.- Me ordena con voz firme y tirando de mi cabello. Yo obedezco y me posiciono frente a él dando mi retaguardia al limpiador que sube mi falda hasta mi cintura. me abre el culo, aparta mi tanga y hunde su cara en mi sexo lamiéndome con avaricia. No puedo evitar que un fuerte gemido escape de mis labios, me siento tan excitada, tan sucia, mi razón se va desvaneciendo a la vez que mi sexo se va derritiendo expulsando fluidos que empiezan a escurrir mezclados con la saliva de Edwin muslos abajo.

    – Tú, te he dicho que te la vas a follar no a comer. Vamos métela el rabo de una vez que lo está deseando. Mira que cara de zorra tiene.- Le dice a la vez que coge mi cara con sus manos y me da vuelta para que él me vea.

    – Vaya putita está hecha la señorita Jiménez, quieres verga ¿eh zorra? pues yo te voy a dar buena ración de verga- Ahora mismo el tímido gordito se ha trasformado en un pervertido baboso ¿por qué me pone eso tan cachonda? es por ese pequeño poder que tengo sobre ellos, si, me dominan y me humillan pero yo saco lo peor de su ser sin que puedan hacer nada para evitarlo.

    Con el rabo de Juanjo follando mi boca y aún a 4 patas siento como la poca polla que tiene el puto gordo del conserje se hunde en mi sexo, no me da casi nada de placer pero la situación por demás sórdida si hace que mi coño palpite de manera brutal. Noto sus embestidas contra mi cuerpo, su rabo entrando y saliendo duro de mi chocho, su prominente barriga golpeando y rebotando contra mi trasero y la maravillosa verga de Juanjo atragantándome y dejándome sin aliento, siento que me voy a desmayar de placer.

    – Oh si mamacita, que coñito bueno tiene, vamos zorrita muévalo para mi.- Me pide a la vez que me nalguea varias veces, termina metiéndome un dedo por el trasero de golpe lo cual me hace gemir contra la polla de Juanjo.

    Mientras que Edwin sigue fallándome y diciéndome cerdadas a la vez que no para de alternar magreo a mis tetas con hundir su dedo en mi trasero entorno mis ojos hacia arriba y puedo ver a Juanjo sonriendo con superioridad.

    – Sabía que serias una buena esclava, la más puta que he tenido. Lo vamos a pasar muy bien zorra.- Declara a la vez que saca su pene de mi boca y se sirve otro trago de whisky.

    El conserje está ya cerca de correrse y así lo hace. Parte de la corrida la siento en mi coño pero termina sacando su triste pinga y vaciándose en mi espalda hasta dejar sus huevos secos.

    – Que buena follada mamacita.- Me dice a la vez que me vuelve a dar otra cachetada sonora en mi trasero.

    – Ya puedes lárgate.- Le ordena Juanjo cuando Edwin se está guardado su ahora flácida polla en el uniforme.- Como entenderás esto no ha sucedido. Si se lo cuentas a alguien no solo te echaré a la calle si no que me aseguraré de arruinarte la vida. ¿Nos entendemos verdad Edwin?  Yo a todo esto sigo a 4 patas en el suelo con las piernas abiertas semi desnuda y con la corrida de Edwin secándose en mi espalda descubierta. Él me mira de reojo y luego posa su mirada en Juanjo.

    – Por supuesto señor. Yo no he visto nada y si alguna vez quiere que le preste «mis servicios» estaré encantado de hacerlo.- Le contesta sonriendo pervertidamente el mi hijo de puta, claro que estaría encantado.

    – Que desinteresado de tu parte.- Le comenta con sorna Juanjo antes de darle 100 euros.- Esto por el esfuerzo de jugar con mi mascota.- Edwin toma el dinero con una sonrisa agradecida antes de darme una última mirada y salir del despacho volviéndonos a dejar solos.

    He de admitir que todo lo que Juanjo hace o dice me lleva casi al borde del orgasmo, siento como si nada escapara a su control y que yo en cambio no puedo siquiera atreverme a soñar con pensar. Cuando Edwin por fin se marcha Juanjo tira de mi brazo y me empotra contra su escritorio. Separa mis piernas con una de las suyas y me arranca el tanga.

    Con una de sus grandes y fuertes manos me coge de uno de mis glúteos y pasa a abrirme el culo.

    – Hoy ya te han follado la boca y el coñito, no sería justo para tu trasero quedarse sin su ración de polla ¿no crees?- Me pregunta a la vez que introduce el tapón de cristal de la licorera por mi algo dilatado ano. Si, se me abre el culo un poco cuando estoy muy cachonda y el dedo del conserje también ha logrado algo. El tampón se siente frio y húmedo tal vez mojado en algo del líquido ambarino que guarda. Es algo ancho hacia el final y de unos 5 cm de largo, hmmm quiero que me folle y, quiero correrme y que me llene con su lefa.

    – Vaya, si que te pone cachonda que te abran el culo. Dime Maka ¿Marco alguna vez te la ha metido por atrás? ¿Cuantos tíos te han abierto este culo de guarra que tienes? -M pregunta a la vez que me mete la polla por el coño y juega con el tapón en mi trasero.

    – Solo Marco y el de la discoteca. -Le jadeo corriéndome recordando como Lucas me la metía por el culo a la vez que me follaba su amigo.

    – ¿Quien fue el primero? -Acelera sus embestidas y mi cuerpo no para de incrustarse contra la dura mesa en la que estoy empotrada.

    – Lucas fue el de la discoteca -jadeo entre gemidos a la vez que Juanjo no para de bombear en mi húmedo coño mientras que sus manos abren cada vez más mi trasero del cual sobresale el tapón de cristal.

    – Valiente puta voy a reventarte el culo Marco no va a poder metértela en todo este mes, zorra, solo te va a follar quien yo permita.

    Y asegurándome eso me saca el dildo improvisado de mi trasero y lo sustituye por su gruesa y larga polla.

    Me la hundió de golpe hasta que sus huevos chocaron contra mi trasero.

    .- Al suelo puta, voy a clavarte a el.- Me dice a la vez que vuelve a ponerme en el suelo aunque esta vez me obliga a pegar mi cara contra el y posa su pie sobre ella girada.- Grita todo lo que quieras, dudo que nadie nos escuche y me encanta como gime mi perra favorita.

    No puedo evitar complacerle y comienzo a gemir mientras que el encamina su pulsante erección a mi agujero. Estoy con el culo en pompa y puedo sentir como ese trozo de carne dura, caliente y húmeda se hunde en mis entrañas llenándome por completo. Mi coño no para de soltar fluidos que mezclados con la corrida del conserje escurren bajando por mis muslos. La enorme polla de Juanjo se sale para volver a hundirse en mi trasero y su huevos chocan contra mi sexo generando un rítmico y húmedo sonido.

    -Ah ah ah Amooo siiii dame mas amooo.

    – Maldita perra salida. -Me grita a la vez que me hace incorporarme de rodillas aun con su polla empalada en mi trasero.- No te he dado permiso para hablar, solo para gemir como la perra en celo que eres. -Me regaña a la vez que empieza a embestirme con salvajismo en esa postura y a retorcerme los pezones.- Necesitas un castigo.

    Me saca el rabo del culo y me obliga a ir hasta el ventanal que forma la pared detrás de su escritorio. Es una torre y su despacho está situado en el ala norte en el piso 13. Me pega contra el cristal estrujando mis pechos contra el frio vidrio. Hay varios edificios enfrente a unos pocos metros de distancia y aunque aun es un poco de día hay varias luces encendidas denotando que esos despachos aun estaban ocupados. Me humedezco más al pensar que tal vez alguien en la distancia está disfrutando de la follada que me está dando mi jefe.

    Juanjo interrumpe mi hilo de pensamiento al restregar su dura verga entre mis nalgas.

    – Voy a follarte aquí para que todos los afortunados que quieran puedan ver lo puta que eres Maka.- Me susurra con su jodida y excitante voz al oído a la vez que me la inserta hasta el fondo con un gruñido de placer.

    Abro mas mis piernas y me inclino para que me empotre contra el ventanal. Los cristales vibran a cada acometida del semental de Juanjo no para de bombear en mi trasero a la vez que me magrea un pecho y me estimula el clítoris, Joder, Sara tiene mucha suerte la muy zorra, Juanjo es un puto dios del sexo y pensando eso y sintiendo como su polla empezaba a temblar y expulsar semen a chorrazos en mi interior me corro gimiendo el nombre de mi amo.

    – Siempre he pensado que eras mas sueltecita de lo que aparentabas pero no que fueras tan cerda. Me vuelves loco, Maka.- Me dice reacomodando su ropa y mirando como me visto con una sonrisa complacida. – Marco no sabe de lo que se pierde, pobre infeliz.

    – He de admitir que ha sido estimulante. Me tienes completamente sorprendida con lo formal que siempre me has parecido aunque sorprendida para bien.- Ya que no me queda más remedido lo voy a disfrutar al máximo o eso me digo para acallar mi mala conciencia.- Y a Marco mejor déjale fuera de esto.

    – Como quieras, de todas formas ya te lo dije, esto nos va a gusta a los dos y ahora vete a casa antes de que nuestro adorado Marco se preocupe y ya sabes. Nada de follar con él, es tu pequeño castigo por la travesura de la discoteca. En el caso de que él quiera sexo primero tendrás que pedirme permiso. Me oyes, si él quiere aunque sea una mamada, te las arreglas como puedas, me llamas y me pides permiso. ¿Entendido?

    – Si amo.- Le contesto con una juguetona sonrisa en mis labios Y con eso termino de acomodar mi blusa y me marcho sin mi tanga malogrado a coger un taxi y regresar a casa. Madre mía, no sé ni cuantas corridas llevo encima porque Juanjo no me ha permitido lavarme, solo retocarme un poco el maquillaje asique rezo porque Marco esté o en el gim o ya acostado, cualquiera de las dos me vale.

    Ese fue el primer día en que Juanjo me usó para su disfrute personal y el punto de inflexión para convertirme en una verdadera perra sumisa y exhibicionista. Desde entonces mantenemos una relación amo/esclava un tanto inusual si me paro a pensar en cómo tratan otros amos a sus esclavas pero eso no es lo que importa si no lo mucho que disfrutamos ambos de cada encuentro, aunque eso ya os lo seguiré contando otro día. Ya me conocéis, me mojo enseguida y ahora mismo quiero mi ración de rabo aunque sea de plástico ya que Marco está, como no, de viaje. Asique me quito mis húmedas braguitas y dejándome solo la parte de arriba del bikini minúsculo que apenas tapa mis erectos pezones salgo a la terraza de mi chalet con un dildo en la mano para disfrute de un par de vecinos que aun andan despiertos a las 3 de la mañana y me observan desde sus balcones…

    Nos vemos en la siguiente parte… mmm.

  • Mi hijo me cambió la vida y mi sobrina también (2)

    Mi hijo me cambió la vida y mi sobrina también (2)

    Hola a todos, soy Lorena la mami incestuosa, hoy voy a profundizar sobre mi sobrinita que logre unirla a la relación que hace más de 2 años mantengo con mi hijo.

    Habían pasado unos días desde que Ludmila, mi bella sobrina había formado un trio con Lucas y yo, llegaba el fin se semana y queríamos tenerla sábado y domingo con nosotros, le conté todo a mi amiga Romina y le volé la cabeza, me dijo que quería participar, ella la conoce a Ludmila y me dijo que vendría con Adrián, el chico con el que ella coge y con quien hicimos una buena orgía en su casa, para los que no leyeron ese relato búsquenlo en la sección orgias se titula «Semana (no) santa».

    Volviendo al tema hable con mi sobri y me dijo que vendría el sábado, Romina también vendría con Adrián s modo de invitados sorpresa, esos días previos mi cabeza y mi cuerpo eran una revolución, me mojaba de solo imaginar que cosas pasarían.

    Finalmente llegó el sábado por la mañana y fui por Ludmila, nos dirigimos a casa y Lucas ya nos estaba esperando, ella entró y mi hijo le dio unos ricos besos y se abrazaron, se sentaron a charlar en el sofá y Lucas la iba tocando y mientras yo también me ponía cómoda mi rajita ya tomaba temperatura.

    Sono el timbre y mientras Lucas y Ludmi ya se tocaban bastante yo me dirigí a abrir la puerta, eran Romina y Adrián, entraron ambos me abrazaron y me dieron un beso, Romina se dirigió primera a la sala y vio a los chicos besándose, «Vaya vaya chicos » exclamó Romi, Adrián y yo entramos abrazados, Romina le dio un beso en la boca a Lucas y saludó tiernamente a la nena, ella sorprendió como no entendiendo que estaba pasando, Lucas la volvió a besar y le decía cosas al oído, Romi se fue poniendo cómoda quitándose sus ropa, Adrián me empezó a manosear a mi y quitando mis prendas mientras Lucas ya devoraba a su primita.

    Romina se acercó a ellos y se unió a su juego de besos, caricias y mañosos, Adrián y yo nos comíamos y ya su verga estaba por salir, la saco y yo inicié mi chupada, mamaba con ganas cuando veo de reojo que Lucas ya tenía su verga afuera y Romi ya chupaba e invitaba a la niña a mamar también, Ludmi iba metiendo la verga en su boca y mi amiga comía las bolas de mi bebé.

    Adrián saco su verga y camino hacia ellos, ahora él ponía el chorizo en la boca de la nena y Romina comía la pija de Lucas, después entre los 2 chicos le daban el biberón a la bebita, yo terminaba de quitarme la ropa igual que Romina que se acercó para comerme la boca y meter sus dedos en mi concha que ya estaba echa un volcán de jugos, «Ahora la nena va a saber lo que es gozar» me dijo mientras me besaba.

    Romina empezó a dirigir, Adrián se sentó y la nena en 4 patas le chupaba la verga, entre Romi y Luquitas comenzaron a chupar concha, Ludmila estaba mojandose mucho, yo miraba todo metiéndome un consolador en la raja, los dedos de mi amiga tallaban la Conchita de la nena y Lucas le comía entre las nalgas, Romi también por momentos metía su lengua en el agujerito, Romina le dio unos chupones a la pija y Luquitas se la empezó a coger, mi niña era ensartada y chupaba al mismo tiempo, era la primera vez que 2 chicos la tenían así, Romina comenzó a mojar el culito mientras Lucas daba caña a buen ritmo, Adrián jadeaba ante la chupada de Ludmi que cada vez lo hacía mejor, Romina no cesaba en humedecer el culito y en un momento metió un dedo en el orificio, mi sobrina quiso resistir pero ella le habló para relajarla, solo la punta del dedo y suavemente fue metiendo más, la niña gemía como podía ya que su boca estaba llena de la verga de Adrián.

    Yo me arrime y Lucas se la cogía y por momentos la sacaba para darnos a mamar a Romi y a mi, yo también empecé a meter mi dedo en el agujero anal que estaba mojadisimo y se había dilatado bastante, Romi lo miró a Lucas y guiñándole el ojo le indicó que la sacara, yo venía venir lo que planeaba, entre las 2 le dimos unas lamidas más al chorizo de mi niño y guiamos su verga al pequeño agujero del culo, Lucas puso el glande y empezó a punzar, Ludmila mostró resistencia queriendo salirse pero Romina le fue hablando y diciendo que se relajase que su primito sería cuidadoso, la cabeza de la verga ingreso, ella quería gritar pero Adrián la tomó de la cabeza y le hundió su verga, Lucas se fue moviendo metiendo con mucho cuidado en el culito de la nena, Romina metía los dedos en la Conchita y yo la acompañé, mi princesita fue dejando su resistencia para pasar al goce acompañando los movimientos de Lucas con el vaivén de su culito.

    Lucas iba metiendo más su pija y el culo de su primita iba cediendo más, no había dudas que lo estaba disfrutando, Romina y yo seguíamos cogiendole la rajita con nuestras manos mientras nos comíamos la boca, ella sacaba sus dedos mojados con los jugos de Ludmi y me los hacía probar, era una delicia, Lucas metió su verga hasta la mitad y empezó a gemir como loco, estaba cerca de acabar, Romina lo noto y le dijo «Acabale adentro, llenale el culo de leche a esta putita » y vaya que le hizo caso, largo un gemido intenso y se quedó quieto mientras le daba su leche, la nena gimio fuerte también o eso intento ya que Adrián no dejó se darle la mema en la boca.

    Lucas dejó pasar un momento y sacó su verga goteando leche, Adrián dijo que estaba cerca de terminar y también pidió meter su pija en el culo, se arrimó y la metió, le costó menos debido a que Lucas se lo había dejado dilatado y lubricado, metió un par de bombeadas y no tardó nada en correrse dentro ya que con la chupada que había recibido estaba a punto, la dejo dentro un momento y también la saco goteando, Romi tomo las nalgas de la niña y las abrió, me dijo «Veni Lore y proba este manjar «, me acerco y veo como su agujerito se contraia y dilataba escupiendo leche y entre las 2 nos chupamos todo lo que salía, no dejamos de chupar hasta dejar todo limpio, miramos hacia al otro lado y los chicos de pie junto a nosotras con sus vergas aun goteando leche, no tardamos en tomarlas, yo me metí en la boca la de Adrián y Romina la de Lucas, chupamos esos chorizos con sabor a semen y jugos de la bebita, chupamos mucho hasta dejarlas bien limpias y de tanta mamada se les pusieron duras nuevamente y ahora éramos nosotras las que necesitábamos ser cogidas.

    Adrián me abrió de piernas en el sillón chiquito y comenzó a cogerme por la concha mientras en el sofá más grande Romina se montó sobre la verga de Lucas y lo cabalgaba como loca, Ludmila se recuperaba mientras nos veía cogiendo como locos, nos dieron caña por buen rato durando bastante debido al primer polvo que le habían dado a la nena, los chicos nos pusieron en 4 y nos cogian como toros, Adrián me tomó del cabello y me montaba como su puta privada, «Te quiero hacer el orto puta «, «Cogemelo hijo de puta, dale papito metemela en el culo «, que cogida me dio por detrás, Lucas también le cogio el orto a Romina, no dejaron llenas de leche, quedé semi inconsciente de todo lo vivido.

    Después de ese rato de sexo súper caliente nos tomamos un descanso, preparamos algo de comer pero nada de vestirnos, apenas nos pusimos algo ligero y los chicos con sus pijas al aire y la nena en shorcitos nomas, comimos y después de un momento volvimos a la acción.

    Nos trasladamos a las habitaciones, Romi le dijo a los chicos que se lleven a Ludmila a la habitación de Lucas que quería pasarla conmigo en el mío, ellos se llevaron a mi princesita y nosotras 2 en mi cama, nos comíamos todas, las tetas, la boca, ella me comenzó a chupar la concha y yo veía al techo apretando mis pezones que explotaban de la calentura, en eso empiezo a escuchar como Ludmila ya estaba siendo cogida por los varones, seguramente la tenían con doble penetración, Romi me chupaba más y más y me decía «Escucha como gime la nena, escucha como hacen gozar a esa putita » vaya que la hacía gozar, mi niña daba unos gemidos que parecían que la iban a dejar rota.

    Nos pusimos a hacer el 69, nos comíamos nuestras rajas mutuamente, yo abajo y ella arriba, era una delicia lo que hacíamos, fueron muchos minutos dándonos placer, perdí la noción del tiempo, escucho que los gemidos de Ludmila llegaron a un momento culmine y luego cesaron, nosotras seguíamos en lo nuestro cuando oigo que los chicos entrar, veo a Lucas frente a mi con su verga nuevamente goteando leche, «Ya la dejamos bien cogida a Ludmi» me dice y me pone la verga en la boca, Adrián hacia lo mismo con Romina, yo chupaba toda esa mezcla de leche y jugos, cuando se puso dura de nuevo se la metió en la concha a Romina que estaba encima de mi cara y de pronto siento la verga de Adrián entrar en mi raja, que delirio, que placer, nos cogian y por momentos la sacaban para darle a mamar a la otra, nos tuvieron así como 20 minutos, o quizás más, la verdad perdí la percepción de todo debido al goce que estaba experimentando, cuando estuvieron a punto nos acabaron en la boca, toda esa leche caliente y espesa, terminamos con Romina dandonos un beso en la boca compartiendo la leche de nuestros machos.

    Quedamos rendidos en la cama, en eso entra Ludmila y se acostó junto a nosotros, Adrián y Romina fueron a ducharse, tenían que irse y después de vestirse nos dieron un beso en la boca a los 3 y se fueron, Lucas y Ludmila también se ducharon, yo me di un baño también, entre a la habitación y mis bebitos se habían dormido juntitos, ya era tarde de noche así que los tape y me acurruque con ellos.

    A la mañana siguiente Lucas nos volvió a coger, estuvimos así hasta el mediodía, en la tarde mi primo Javier, padre de Ludmila vino por ella y volvió a su casa, fue un fin de semana súper caliente el que nos dimos.

    Bueno mis amores espero les haya gustado este nuevo relato, enormemente agradecida a todos los que escriben y comentan, son súper importantes sus críticas y halagos, les dejo mi correo nuevamente para estar en contacto: [email protected].

    Espero sus mensajes, de nuevo gracias y un beso enorme a todos.

  • Unas vacaciones con mis tías (P. 11): De vuelta a casa

    Unas vacaciones con mis tías (P. 11): De vuelta a casa

    Mi hermana parecía estar disfrutando de la situación y nos montamos de nuevo en los asientos delanteros. Me dijo que sólo me pusiera la camiseta y me puse a conducir medio desnudo con la polla al aire y por supuesto tiesa. Nada más arrancar se inclinó sobre mi regazo y dio unas largas lamidas a mi hinchado capullo que continuaba empapado de su propio flujo. Fue una sensación agradable mientras conducía más bien lento. Levantó la cabeza y me susurró.

    – Seguro que te has hecho más de una paja pensando en mi culo!

    Ya no era el momento de guardar mis fantasías y le contesté con sinceridad.

    – Unas cuantas!

    Volvió a inclinarse antes de que terminara la frase y se metió mi capullo en su boca dándole varias succiones.

    – Joderrr! Así no voy a llegar! Ya te lo he advertido!

    Dejo de chupar y continuó hablando.

    – Y como me follabas en tus pensamientos?

    – Quieres saberlo realmente?

    – Por supuesto! Y con detalles!

    – Pues… te agarraba por detrás y te embestía hasta reventarte el coño!

    – Solo el coño?

    Su pregunta me hizo pensar si también era capaz de leerme el pensamiento como hacia mi tía Candi.

    – No sólo el coño! Después te empalaba el culo abriéndotelo como un tomate maduro, y después te agarraba de la cabeza y te metía la polla hasta el estómago! Le solté en plan bestia.

    Mientras le soltaba todas las burradas de salido que hervían en mi mente, ella continuó chupándome la polla con delicadeza, y podría decir que con gran maestría, era capaz de darme un dulce placer sin sentir esas ganas de correrme que tenía siempre.

    – Espero que esta noche me hagas todas esas cosas! Me dijo con su mirada felina.

    Mi mente se desquicio pensando en lo que me había dicho, parecía estar dispuesta a que me la follara como en mis sueños, por el coño, el culo y la boca, era como estar viviendo el cuento de Aladino y el genio me había concedido los tres deseos. Ella conocía el efecto de sus palabras en mi mente y creo que su pretensión era ponerme tremendamente cerdo.

    – Ya no aguanto más! – Dije a la vez que me desviaba por un estrecho camino que salía de la carretera.

    Conduje unos doscientos metros, entre la espesura de los frondosos árboles y pare el coche. El sonido de los grillos era una perfecta música de fondo, y la luna menguante iluminaba lo suficientemente para ver nuestros propios cuerpos.

    – Vamos fuera! Casi rugí lleno de deseo e invadido por la lujuria.

    Mi hermana no puso objeciones, más bien parecía desear algo así, un polvo a lo bestia en medio del campo. Sin decir nada se quitó el vestido tirándolo sobre el asiento, se sacó las bragas por los pies y las tiró sobre el vestido. Se puso delante del coche y apoyo las manos sobre el capó que estaba algo caliente y se inclinó a la vez que abría las piernas.

    – Vamos cabron! Demuéstrame lo salido que estás! Me dijo desafiante.

    Me puse tras de ella y oriente mi capullo poniéndolo sobre los carnosos labios que afloraban entre sus muslos. Apreté con suavidad notando la humedad que mantenía su coño. Mi polla penetró lentamente hasta la mitad, y bombee despacio hasta que entro en su totalidad. Me agarré a sus dos anchas caderas y comencé a penetrarla a un ritmo lento pensando en la cantidad de ocasiones que había imaginado eso. Miraba su estupendo culo y como mi polla entraba y salía bajo él. El grillar de los grillos cercanos había enmudecido para oírse el choque de mis huevos contra los muslos de mi hermana. Comenzaron los jadeos pero ella no parecía totalmente conforme.

    – No te gustaría darme unos azotes? Me dijo sin volver la cabeza.

    Ni contesté! Le solté dos palmadas sobre su precioso culo y casi antes de que el sonido se diluyera me gritó.

    – Más fuerte, joder!

    Dos chasquidos sonaron ahora algo más.

    – Más fuerte! Volvió a gritar mientras todavía vibraba la carne.

    Ya no me corté y le solté dos buenas ostias sobre la tersa carne. Ahora ya no gritó, tan solo un suave quejido salió de su boca mientras seguía embistiéndola con fuerza. Sus jadeos aumentaron y mis penetraciones eran profundas y potentes, sentí que estaba cerca de soltarle un buen chorro de leche cuando note como sus piernas temblaban. Comenzó a bufar, como lo hacía una de mis tías, y volvió a empapar mi polla. Apenas unos segundos después, el que rugía era yo empotrándola como un animal salvaje, y soltándole varios chorros de leche caliente.

    – Aghhh! Siiii! La quiero toda! Llénamelo, cabron!

    Me gritaba mientras sentía cada chorretón de semen que impregnaba su vagina. No paré de embestirla hasta que salió la última gota. Mi cuerpo quedó apoyado sobre el de ella cuando paré. Mi respiración estaba muy agitada y jadeaba cerca de su oreja.

    – Ya te has cansado, cerdo? Te recuerdo que te quedan dos agujeros más donde derramar tu leche!

    Su voz algo ronca y gutural me sacó de la nube donde me había perdido. Mi polla seguía dura y si ella me retaba, yo estaba dispuesto a reventarle el culo y la boca, pero tenía que recuperar la respiración. Sentí que le gustaba el sexo duro, aunque nunca lo hubiera imaginado, pero esos azotes que me pidió lo demostraban. Pensé que a lo mejor también le iba la dureza en el lenguaje y mientras me recuperaba decidí soltarle alguna barbaridad.

    – Eres una zorra y te voy a abrir el culo para meterte la polla y sacarte la por la boca! Era lo más fuerte que se me ocurrió.

    – Venga cabron! A qué esperas? Estoy deseando ver cómo me lo revientas! Cerdo salido!

    Su respuesta fue contundente y me hizo saber cómo apreciaba ese lenguaje. Saqué mi polla empapada y la dirigí al amarronado agujero de su culo, pero me paró. – Espera! – Dijo incorporándose. Se acercó hasta un fresno que había cerca y arrancó una rama, la despojó de las hojas de la punta dejando un recta y flexible vara de medio metro. Se dio un par de varazos sobre la palma de su mano y me sonrió con ojos felinos.

    – Creo que he sido mala y me merezco una tunda de azotes! Enciende las luces del coche!

    – Joder, a ver si nos va a ver alguien!

    – Quien coño va a haber por aquí a estas horas! Llevamos casi media hora y no he oído ningún coche desde la carretera! Además, me gusta el morbo, joder! Quiero que veas cómo se me pone el culo rojo cuando lo azotes!

    Se acercó hasta mi y me besó con un deseo casi incontrolado, cada beso que me daba, calaba más en mi mente haciendo que la lujuria recorriera todo mi cuerpo. Creo que puedo decir que hasta ahora nadie me ha besado como me besa mi hermana, sus besos son capaces de erizar todo el bello de mi cuerpo.

    Cuando despegó sus labios metí el brazo por la ventanilla del coche y encendí las luces cortas y pude ver su cuerpo desnudo iluminado como si fuéramos a grabar una peli. Me ofreció la vara de fresno y se fue hasta un árbol cercano que quedaba frente a las luces, puso las manos sobre el y se inclinó levemente. Ahora su culo se veía blanco y hermoso y me pareció una idea excelente lo de las luces.

    – Vamos cabron! Empieza ya el castigo!

    Me acerqué con la vara en la mano y le di con suavidad.

    – Vamos! Sigue! He sido muy mala y me merezco el castigo!

    Le di el segundo. Zasss! Y el tercero. Zasss!

    – Siiii! Más! Masss! Me gritó sin importarle que nadie nos oyera.

    Le di varios varazos subiendo la intensidad, y pude notar como se mordía el labio, sus piernas comenzaron a temblar y su culo enrojecía claramente y su voz sonó gutural y profunda.

    – Vamos! Reviénteme el culo con esa polla!

    Solté la vara y agarré mi miembro que seguía erecto y empapado con los flujos de su coño, y lo oriente al centro de su culo. El capullo mojado penetró levemente al empujar con suavidad, el esfínter de abrió más de lo que yo pensaba y al tercer empujó la mitad de mi polla había penetrado. Varios movimientos más provocaron una gran dilatación de su esfínter abriéndose de una manera espectacular. Comencé a bombear ese preciso culo con mi polla, disfrutando de ese sueño que había tenido infinidad de veces. No podía dejar de mirar, como mi miembro penetraba una y otra vez, como esa deliciosa carne se expandía al penetrar hasta el fondo y se volvía a contraer cuando mi polla salía casi por completo. Miraba las curvas que formaban sus caderas y como las líneas se reducían formando una estrecha cintura para volver a expandirse hasta sus hombros, era una figura tremendamente sensual de la que mi mente depravada gozaba cada segundo. Decidí volver a utilizar ese lenguaje grosero que parecía haberle gustado.

    – Como me gusta tu culo, zorra!

    – Pues reviéntalo cabron!

    – Como deseaba follártelo, diosss!

    – Pues dale fuerte! Quiero que me lo llenes de leche!

    Parecía tener una frase preparada para responder a cada una de las mías. Aumenté el ritmo sintiendo como fluían las hormonas por todo mi cuerpo, mi mente salida y depravada estaba en lo más alto cuando grité al sentir como mi polla estallaba.

    – Toma zorra! Tomaaa! Tomaaa!

    La leche comenzó a salir y al momento se desbordaba en su culo cayendo hacia su coño donde mantenía dos de sus dedos pajeándose como una loca. Ella volvió a bufar como una yegua desbocada a la vez que se corría de nuevo. Saqué la polla de su culo y me dejé caer al suelo alfombrado de una espesa hierba apoyando la espalda en el paragolpes del coche. Las luces enfocaban por ambos lados de mi cuerpo y pude ver cómo sus piernas todavía temblaban con fuertes estertores. Tardaron unos segundos los temblores, y cuando cesaron se incorporó dándose la vuelta hacia mí. Su cara parecía desencajada y sonrió de una manera extraña con la boca abierta intentando coger aire. Se sentó a mi lado y beso mi mejilla con suavidad.

    – Que bien follas hermanito! No veas lo guarra que me has puesto!

    Mi polla todavía daba latidos sin llegar a arrugarse del todo y le ofrecí mis labios para que me besara. Sus besos eran como una inyección de adrenalina para mi mente y volvió a besarme como solo ella sabía. Mi polla reaccionó de nuevo volviendo a enderezarse levemente y decidí responder a sus frases.

    – Tu si que me has puesto cerdo y salido!

    – Y más que te voy a poner! No sabes cómo me gusta verte tan salido!

    No me preguntó si quería, o podía seguir, la decisión la tomó ella unilateralmente.

    – Túmbate boca abajo! Me ordenó como lo hace una jefa.

    No sabía lo que iba a hacerme, pero estaba seguro de que me iba a gustar. Me tumbé sobre la hierba frente a los focos del coche y sentí como se tumbaba sobre mi. Comenzó a sobar su cuerpo contra el mío cómo si fuera una serpiente, a la vez que lamía mi cuello con su lengua. Lentamente se fue deslizando hacia abajo, sin dejar de lamer el centro de mi espalda, hasta llegar al culo. Lo abrió con sus manos y metió la punta de la lengua haciendo que sintiera una sensación deliciosa. Metió una mano entre mis piernas y comenzó a sobarme los huevos mientras la punta de su lengua no paraba. Poco a poco hizo que levantara mi pelvis hasta ponerme de rodillas y sus lamidas pasaban del culo a los huevos y volvían a subir. Mi polla se puso enorme de nuevo, y la abrazó con sus dedos sin dejar de lamerme. Se fue girando hasta ponerse delante de mí y me hizo ponerme de pies mientras ella se quedaba de rodillas. Dio varias lamidas en mi capullo mirando hacia arriba para ver mi cara de salido, y con una mirada maléfica me dijo.

    – Quieres follarme la boca?

    La sangre se aceleró por mis venas y sentí un fuerte calor. Podía ver cómo se relamía los labios para provocarme más, aunque os puedo asegurar que no era necesario, la depravación de mi mente gobernaba como una dictadura. Acercó sus labios y succiono mi polla como si fuera un helado. Avanzó lentamente por el tronco surcado de venas encrispadas, pero de forma implacable hasta conseguir introducírsela entera. Todo mi cuerpo dio un respingo al sentir mi capullo penetrando en su garganta.

    – Ufff, diossss! Que boca de zorra que tienes!

    Creo que intentó sonreír con la polla llenando su boca. Puse mis manos en ambos lados de su cara y ella cruzó las suyas detrás de su espalda, me pareció un signo como si me dijera “ Hazme lo que quieras “. Sujetando su cabeza, saque mi polla lentamente y la volví a introducir sintiendo la misma sensación que cuando ella lo hizo. Lo volví a repetir, una vez más diciéndome mentalmente “ Vaya boca más rica que tiene mi hermana! “. Pensaba en las maravillas que sabía hacer con ella, en sus esquistos y sensuales besos, en cómo me había comido el culo, y ahora como me la ofrecía para que se la follara. Aumenté el ritmo sin pensarlo, manteniendo la cabeza sujeta para que no la echara hacia atrás. Estuve follándola un buen rato mientras miraba su cara, ahora parecía sumisa, algo que jamás hubiera pensado de ella. Aguantaba cada embestida, cada penetración que llenaba su garganta, sin apenas hacer ningún gesto. Creo que me puse bastante bruto poco antes de correrme, tirando de su nuca con una mano mientras con la otra apretaba sus pezones. Mi polla estalló en su boca y noté como engullía cada chorro de semen que salía hasta que no pudo tragar más y comenzó a rebosar entre sus labios. No movió su cabeza, no la hecho hacia atrás y dejó que yo decidiera cuando sacarla. La saqué despacio derramando más semen, que comenzó a caer por su barbilla, y volví a caer sentado sobre la hierba. Ella abrió la boca para coger airé y pude ver cierta satisfacción en su cara mientras dejaba caer mi espalda para quedarme totalmente tumbado. Sonia también se tumbó, quedándose de lado junto a mi.

    – Dios mío, hermanito, cuantas veces eres capaz de correrte?

    – Unas cuantas!

    – Ufff! Que delicia! Tengo que confesarte algo!

    La miré con cara interrogante mezclada con satisfacción. Ella se acopló mejor y me besó la mejilla de forma tierna.

    – Mi discusión con Luis fue por el sexo, no era capaz de darme lo que le pedía y por eso rompimos. Lo mismo me ocurrió con mis dos novios anteriores, pero ahora me encuentro que el salido de mi hermano es capaz de darme lo que necesito con creces!

    – Ah , sí? Te gusta como follo? Pregunté intentando poner un tono despreocupado.

    – No me gusta como follas, me gusta como me follas! No sé si lo has notado pero a la hora de follar soy algo masoquista y ciertamente sumisa, y tú depravación me complementa totalmente.

    – Ya he visto que te gusta que te den unos azotes! Sonreí.

    – Eso solo ha sido un aperitivo. Creo que te gustarán más los platos fuertes!

    Levante la cabeza con cierta sorpresa. “ ¿Pero es que había más? “ Pensé mientras la miraba.

    – Bueno, vámonos que es muy tarde. Te irás enterando poco a poco de todo lo que me gusta!

  • De vacaciones en la casa de mi abuela Laura

    De vacaciones en la casa de mi abuela Laura

    Todo comenzó en las vacaciones de Semana Santa, no soy muy afecto de salir soy mas un chico reservado, así que decidí irme a la casa de mi abuela en el rancho donde todo es tranquilidad. Mi nombre es Marcos tengo 22 años, mi estatura es de 1.75 m, tengo cuerpo atlético ya que practico fútbol y hago algo de ejercicio aparte.

    Llegaron las vacaciones y le llame a mi abuela para ver si podría pasar las vacaciones en su casa, ella accedió y dijo que no había problema ya que ella pasaba sola, mi abuela Maura es una mujer de 72 años algo arrugada por la edad, tetas grandes pero ya caídas por su edad, en sus juventud por lo que se ve en fotos las tenía muy bien, tiene nalgas y piernas normales.

    Llegó el sábado por la mañana y le dije a mi madre que me iría a pasar con mi abuela las vacaciones que después regresaba, mi madre dijo que no había problemas que en unos días nos echaba una vuelta, tome el carro y salí rumbo a casa de mi abuela.

    Llegue el sábado a la hora de la comida mi abuela había preparado un excelente caldo de pollo con arroz, comimos juntos y pase a instalarme en uno de los cuartos.

    Así pasó el día, a la mañana siguiente me desperté temprano y mi abuela tenía ya listo el desayuno huevo con tocino y tortillas echas a mano un manjar de los dioses, después del desayuno mi abuela dijo que se metería a bañar para ver si la podia llevar un rato más a unos mandados y le dije que si.

    A: marcos puedes venir ayudarme con esto, por favor

    Y: claro deja voy a tu cuarto

    Ahí estaba mi abuela, parada frente al espejo solamente en calzoncillos y tratándose de poner el sostén.

    A: vamos marcos ayúdame a colocarme este sostén.

    Mi abuela sin morbo hay estaba parada,

    Pero al verla con esos calzones blancos y el sostén aún sin poner me llamo mucho la atención, no podía dejar de mirar sus tetas grandes y caídas, por lo que para que no viera mi excitacion rápido le puse el sostén y me salí, le dije que me bañaría.

    Me metí al baño y no me sacaba a mi abuela de la cabeza por lo que tuve que recurrir a masturbarme para bajarme un poco la calentura.

    Salimos a los mandados y yo no dejaba de mirar a mi abuela con cierto morbo y ganas de mamarle las tetas y por qué no tener un buen revolcón.

    Llegó el día lunes y al momento de bañarme me di cuenta qué hay estaban unos calzone de mi abuela, dirán que estoy enfermo pero los tome y comencé a olerlos y acariciar mi verga con los calzones, hasta llegar y vaciarme en la taza del baño. Estaba decidido a querer cogerme a mi abuela, pero no sabía cómo llegarle. Así que ese día después de la cena, cuando estábamos en la sala, comenzamos a platicar mi abuela y yo.

    Y: abuela en sus tiempos de joven usted bailaba con mi abuelo

    A: claro que si mi marquitos, no mas escuchábamos música de banda y nos parábamos a bailar.

    Y: abuela no creo que usted sepa bailar Banda

    A: ay no sabes lo que dices

    Y: a ver muéstreme

    Puse algo de música en mi celular y comenzamo a bailar, se movía bien para su edad pero como la tenía pegada a mi sus tetas me empezaron a excitar, la agarre de la cadera y me pegue más a su cuerpo quería que notara mi ereccion, mi pene de 18 cm y bastante grueso comenzaba a cobrar vida, y más me pegaba mi abuela al cuerpo quería que conociera mi miembro, después de varias canciones nos separamos

    A: qué te pareció para mi edad no está nada mal

    Y: la verdad que baila muy bien

    A: bailo y hago otras cosas muy bien

    Y se comenzó a reir

    Y: qué cosas abuela?

    A: olvídalo yo sola me entiendo, bueno qué quieres cenar mijitooo

    Y: a usted, perdón lo que usted quiera hacer

    A: qué dices? Pues yo se hacer muchas cosas, que quieres que te haga.

    Y: no sé usted dígame qué quiere hacerme

    A: pues yo te hago lo que me pidas,

    Sentía que nuestra conversión estaba tomando otro giro.

    Te haré algo rápido para que no te duermas con la panza llena.

    Y: pues puedo cenar algo bien y ya con algo de ejercicio se me baja

    A: te pondrás hacer ejercicio

    Y: yo decía otro tipo de ejercicio

    A: a cual te refieres

    Y: vamos abuela hay que cenar

    Mi abuela hizo molletes con una rica salsa mexicana.

    Nos dimos las buenas noches y cada quien a su cuarto.

    Me fui y me meti al cuarto pero de la calentura que llevaba no le puse seguro al cuarto, y estaba masturbandome cuando mi abuela abre la puerta, pero me alcanzo a tapar con la colcha.

    A: disculpa hijo no podía dormir, pero estás ocupado

    Y: no pasa abuela qué pasó

    A: se me fue el sueño pero qué es eso que vi mi niño.

    Y: nada abuela deja me cambio y platicamos

    Sin decir nada se sentó en la cama y comenzó a tocarme mis pies y subió hasta que me dijo que me destapara que podía ayudarme a terminar lo que estaba haciendo.

    A: mijitooo es algo grande y grueso tu pene

    Comenzó agarrarlo y a darme pequeñas masturbadas.

    Yo tenía los ojos cerrados y la cabeza hacia atrás disfrutando lo que hacía con sus manos.

    A: esto le gustaba que le hiciera a tu abuelo.

    Se agachó y se metió el pene a su boca para hacerme una mamada.

    La agarre de su cabeza y comencé a disfrutar de la mamada que me daba

    Y: y qué más le gustaba a mi abuelo.

    A: le gustaba que me tomara su lechita caliente

    Y: quieres probar mi leche

    A: deja ordeño este pene para ver qué tal sabe la leche.

    Y seguí haciendo lo suyo, manándomela y masturbandome la verga, la verdad que si lo hacía muy bien, le hice saber que ya venía la leche caliente, aumentó el ritmo de la mamada hasta que salieron mis chorros de leche.

    Y: qué te pareció mi leche abuela

    A: muy buena, tenia muchísimo tiempo que no probaba lechita caliente, pero no me digas abuela, dime Laura, ahora te toca a ti comerte mi vagina, tú Abuelo lo hacía muy bien a ver si tú lo superas.

    Se acosto le subí su bata que usa para dormir y le baje sus pantaletas, mostró su vagina peluda, un poco oscura, pero sin pensarla me deje ir sobre ella hacerle un excelente sexo oral, lo disfrutaba mucho, le conté como dos orgasmos hay estaba Laura siendo feliz.

    A: creo que superaste a tu abuelo, ya cobro vida tú pene?

    Y: ya está listo para la acción

    A: bueno a mi me gusta que me suban mis piernas a sus hombros y me den duro vamos a ver qué tal.

    Le agarre sus piernas y fui acomodando mi pene a la entrada de su vagina.

    Y: despacio que ya tengo mucho sin tener una verga en mi vagina, así que ya soy señorita de nuevo, no me vayas a lastimar

    La agarre con delicadeza como si fuera una mujer Virgen, le fui introduciendo mis 18 cm hasta que su carita de sufrimiento se fue quitando y se volvió cara de placer, le di durísimo hasta que ella terminó.

    Y: lauritaaa ahora te toca montarte arriba de mi, así que móntate y quítate esa bata que te quiero mamar estas tetas

    Y así fue me mostró tremendos melones y estaban ahí para que yo me los comiera y así fueron las cosas, mamaba esas tetas como un loco, mi abuela brincaba como una joven los dos terminamos al mismo tiempo con un largo orgasmo. Nos acostamos.

    Y: qué gran noche

    A: y esto apenas empieza no sabes cómo me gusta tener sexo y no sabes todas las sorpresas que tengo

    Y: ufff yo encantado

    A: bueno vamos a mi cuarto que como eres mi hombre tienes que dormir con tu mujer.

    Se estaban convirtiendo en mis mejores vacaciones que había tenido.

    No olviden sus comentarios para ver si les gustaría que les platiqué sobre los demás días y también valoren el relato. Su gran amigo golozo69.

  • El amigo de mi novio

    El amigo de mi novio

    Hola este relato me sucedió hace tiempo.

    Todo comenzó hace 8 años yo tendría 22 años y salía con un chavo de 27 años, por mi condición de madre soltera no podíamos salir tanto como queríamos ya que todavía vivía con mi papás así que cada fin de semana procurábamos vernos sobre todo íbamos mucho a casa de la familia de el los cuales vivían retirado de mi casa pero bueno el pasaba por mi y me regresaba a mi destino, eso ocurría cada fin de semana, conforme paso el tiempo fui conociendo a su familia y amigos, la mayoría de las veces pasábamos por su amigo, eso se volvió más cotidiano, tanto que ya pasaba primero por el y juntos llegaban por mi.

    Así pasaron los meses y tuvimos más convivencia los tres pero nada fuera de lo normal, hasta que en una ocasión sin querer envié un mensaje a su amigo medio picaron con un cuestionario de esos que mandan en whatsapp dónde preguntan que quieres de mí y tiene varias respuestas (sin querer pero no me arrepentí cuando lo envíe) él contestó con varias opciones que planteaban en las cuales una era ser mi amante por internet…

    Yo me quedé sorprendida pero no pude ocultar sentir algo raro y así comenzó con correos primero bajitos de tono que empezaron a subir la temperatura, seguimos así como dos semanas pero eso solo era en horario de oficina, ya que cuando nos veíamos los fines yo estaba con mi novio y no nos atrevíamos a tocar el tema, hasta que un día de regreso de casa de los abuelos de mi novio ya con unas cervezas encima el tomo la iniciativa, veníamos en el carro, mi novio manejando su amigo de copiloto y yo atrás de mi novio, ese día me acuerdo yo llevaba un vestido color mezclilla que me llegaba un poco abajo de la rodilla una zapatillas negras y debajo una tanguita que solo cubría mi cosita por las épocas de calor en qué estábamos, pues salimos de casa de los abuelos y todo iba normal los tres tomando en el carro y escuchando música como acostumbrábamos.

    En eso empecé a sentir una mano que sobaba mis pies cuando volteo sorprendía era el amigo que tomo su primer avance aprovechando que mi novio se concentraba en manejar y el asiento cubría mi cuerpo para la vista del conductor, entonces tenía su mano masajeando mis pies y tobillos lo cual a mí me prende mucho, así duro un ratito que a mí se me hizo eterno por la situación me calentó mucho ya que él sabía que esa zona me calentaba porque se lo había comentado entre los correos además que la borrachera ayuda a liberar lo ardiente que soy, estaba subiendo poco a poco cuando de repente el carro paro, habíamos llegado a cenar.

    Me baje del carro lo más normal que pude para que mi novio no se diera cuenta, terminando de cenar me volví acomodar en el mismo asiento esperando la reacción de esa mano que ya había puesto mi corazón a mil por hora, mi cosita a temblar y sobre todo humedecer, no tardó más que unos segundos cuando sentí su mano explorar mis piernas y de repente sin decir palabra movió mi pierna izquierda hacia un lado quedando yo con las piernas abiertas esperando que avanzará y así fue empezó a sobar por encima unos segundos para después hacer a un lado esa tela que le estorbaba e introducir un dedo que me saco un ligero orgasmo, empezó a meter y sacar pero mi cuerpo pedía más y con la mirada invite a meter otro se sentía tan delicioso, la adrenalina de ser descubiertos, la magia que hacían esos dedos, como el camino era largo me acomode de lado viendo a la ventanilla para que pudiera llegar lo más profundo posible y uff fue delicioso porque así estuvimos media hora que tardamos en llegar.

    La verdad quería que no acabará ese momento estaba chorreando de placer mordiendo mis dedos para no gritar y mi novio manejando sin saber que su amigo me hacía llegar hasta las nubes con sus dedos que se metían en mi cosita la cual instintivamente los apretaba cada vez más para disfrutar el momento, ya no podía ocultar los gemidos si no es por el copiloto que se dio cuenta y le subió a todo lo que daba el estero mi novio me hubiera escuchado fueron momentos de placer inolvidables fue mi primera vez que le era infiel a mi novio y literalmente él estaba presente, eso me prendía más, tanto que se volvió a repetir pero eso se los dejaré para la próxima aventura.