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  • Inicio de mi vida sexual como escort: Segundo cliente

    Inicio de mi vida sexual como escort: Segundo cliente

    Luego de terminada mi «relación laboral» con julio, necesitaba otro cliente, otro que pudiese pagarme por tener sexo de manera frecuente, aún no me atrevía a estar con muchos, así fue como llegue a Carlos, Carlos tenía 47 años, era un tipo calvo, ojos algo azules, con algunos tatuajes, de unos 1,85 de alto y de contextura media, era proporcional a su cuerpo, pero con algo de panza.

    Luego de acordar los términos que eran, sin golpes, nada forzado, lugar de encuentro, precio y día, es que me dice que lo primero que quiere es cumplir una pequeña fantasía, la cual consiste en ir a un cine porno de los que se encuentran en el centro.

    Su idea era que estando ahí nos tocariamos entre los dos y haríamos lo que nos saliera hacer donde sea en el momento que sea, pero resguardando que nadie nos conozca en el lugar y que sea lejos de donde nosotros frecuentamos habitualmente, pues ambos hacíamos esto en secreto.

    Llegó el día, yo fui de mini falda de jeans, una polera de seda negra con flores, sin sostén y de bajo de mi falda una pequeña pantaleta de encaje negra, mis sandalias y una cartera en la que llevaba preservativos, ropa interior de cambio y mi billetera.

    El vestía normal, de pantalones oscuros, camisa, me esperaba en su auto, al subir lo saludé y al intentar darle un beso en la mejilla me sujeto del cuello delicadamente y me olió, pasando su nariz y boca muy cerca de mi cuello, posterior a eso se acerca y me da un cálido beso en la boca, me dice estás lista? Y yo le dije pero antes preferiría que me pagues, el me dijo claro, entregué mis datos, una vez que comprobé la transferencia nos marchamos al lugar. Una vez ahí, entramos a una sala en la cual habían alrededor de unos 6 hombres, mayores, algunos gordos calvos, bajos de estatura, uno muy muy grande y gordo, otros dos delgados y altos sentados en distintas butacas.

    Nos sentamos en las butacas del medio, pero a mí me dejó al rincón, la idea era que nos vieran pero que ninguno me pudiese tocar, solo Carlos.

    Empezó la película, la cual trataba de una mujer que bailando provocaba a un hombre mayor y terminaba haciéndolo con tres hombres en el baño del bar, era bastante excitante para mí, dado la situación en la que estaba.

    Luego de un rato, Carlos se acercó a mi cuello y comenzó a pasar su lengua, con una mano debajo de mi polera comenzó a acariciar mis pechos, que ya marcaban su pezón rosado muy excitado, mientras que con su otra mano tocaba mi vagina con sabes movimientos, a lo lejos el tipo más gordo y grande miraba desde la puerta, su cara me daba algo de miedo, pero verlo tocarse la entrepierna mirándome y mordiéndose el labio me ponía muy caliente, Carlos saca su pene erecto, muy largo y delgado y comienza a masturbarse mientras me chupa uno de mis pechos, en eso quito su mano y se la comienzo a chupar, el muy caliente intenta meter sus dedos por el costado de mi pantaleta en mi vagina, que a esas alturas estaba ya muy mojada, en eso ocurre un desperfecto con la luz y los demás hombres junto a uno de los guardias empiezan a pedir ayuda para levantar un poste caído afuera y volver a la acción, de regalo daban un pase al sauna para quienes cooperaban, nos detuvimos y Carlos me dijo, suena bien… Lo mire y le dije que fuera, que aprovecharía de ir al baño a ponerme un poco más cómoda, mi idea era aplicar más lubricante y acomodarme un poco más, en ese momento me dirijo al baño, al entrar me meto en una puerta de escusado para orinar y aplicarme lubricante, al salir comienzo a mirarme en el espejo y siento la puerta abrir de golpe, reaccione asustada y veo entrar a aquel tipo gordo de la entrada, sentí un viento helado por mi cuerpo y mucho miedo, el se acercó y me dijo, veo que te gusta chuparlo, yo necesito una mujer rica que me chupe lo que tengo aquí y saca un enorme pene gordo, venoso, no era enorme de largo, si no de grueso.

    Yo le dije que que se creía, que saliera de la puerta que quería salir, al intentarlo cierra con picaporte la puerta y me arrastra hasta el lavamanos, en dónde me levanta sienta, quedando con mis piernas abiertas justo frente a su cintura, lista para que me metiera todo eso, le dije que gritaría y me dijo si lo haces, vendrán más pero no precisamente a rescatarte y yo te quiero comer solito, empezó a pasar su lengua asquerosa por mi boca y cuello, levanto mi polera y empezó a apretar y chupar mis pechos muy fuerte, yo le decía que me dolía, que me dejase, me ignoro.

    Se acomodo bien entre mis piernas y tomándome de las caderas me empujó hacia el, de un golpe introdujo su pene, no costó tanto porque lo había lubricado en exceso y además igual me ponía algo caliente la situación, pero me dolió bastante, puesto a qué el grosor era demasiado para mí, me decía que estaba apretadita, como siempre había querido una, mientras me chupaba los pechos y el cuello, decía que rica estas, que rico es metértelo así, luego de tanto chuparme los pechos yo ya estaba muy exitada, comencé inconscientemente a moverme en sincronía, lo abrazaba y respondía sus besos, terminando ambos en un orgasmo intenso, se aparto de mi y se subió su ropa, me dijo te están esperando afuera y por lo que escuche, ya hasta te pagaron así que limpiate, pero si no te gusta como te la mete te dejo mi tarjeta para que me llames a mi, que por comerte completita en una cama todo el día pago lo que sea y se fue.

    Mi cabeza daba mil vueltas, que había hecho? Peor aún, ya no me sentía exitada como para estar con otro hombre y ese hombre ya me había pagado… Lo peor de todo en mi pensar, era que no solo me habían violado, si no que también me había gustado y recordar la situación me hacía volver a exitar.

    El hombre gordo se llamaba franco, trabajaba en un mercado con su puesto de frutas y verduras, aparentemente tenía mucho dinero, al parecer era muy tacaño en su apariencia, pero conducía una camioneta del año 4×4 y pagaba solo en efectivo grandes sumas de dinero en aquel cine, que también tenía servico de scort y bebidas alcohólicas.

    Volví a la sala, Carlos aún no llegaba, no había nadie dentro, de pronto volvió la luz y comenzaron a entrar de apoco, el tipo gordo entro y se puso en el mismo lugar, siempre mirándome sin quitarme la vista, Carlos entro dió una pequeña sonrisa y se sentó arrinconandome otra vez, se disculpó por la demora y comenzó a acercarse otra vez, esta vez no hubo tanto preámbulo, me sento de inmediato encima de el con mis piernas abiertas mirándolo de frente, comenzó a besarme mientras con su mano corría mi pantaleta, aún sucia por el semen de aquel gordo, el introducía sus dedos en mi vagina y tocaba mi rajita, mientras se devoraba mis pechos diciendo «que ricas tetas, las chuparía todo el día y pondría mi pico entre medio hasta dejarte llena de semen» yo empezaba a exitarme, más con el morbo de que aquel gordo ya había probado mi conchita y por ende sabía lo mucho que le había gustado, por lo tanto que me viese siendo disfrutada por alguien más y a mi gimiendo encima de otro pene que no era el de él, me ponía a mil por hora, en eso Carlos saca su pene y me lo empezó a meter, así… Yo montada frente a el, con mis pechos descubiertos pidiendo más, a nuestro al rededor, los demás hombres se masturbaban he intentaban asercarse a tocarme, pero Carlos como un león disfrutando a su presa no dejaba que nadie se acercase y gritaba que rica estas y eres mía, solo mía, te gusta? Quieres más? Y yo le decía que si, intento metermela por atrás, pero no lo deje, algo dentro de mi sabía que quizás luego de aquel espectáculo alguien más querría poder estar conmigo dispuesto a pagar una buena suma de dinero, pero al ver que ya estás abierta por todos lados no sería muy buena publicidad, entonces me coloque de perrito y le pedí que me culeara bien culeada, que me hiciera pedir más, que me gustaba mucho el sexo y más que me lo hicieran rico, Carlos vuelto un loco comenzó a embestirme, como un animal, con una de suus manos apretaba mis caderas y con la otra me tocaba los pechos fuerte, me besaba la espalda (sentía chocar sus huevos con mis nalgas) y daba nalgadas, mientras yo gemia mirando a uno de los tipos que estaba frente a mi con la verga afuera mirándonos, yo muy exitada decía que rico pene, me gusta, metemelo más, más duro, rico, me encanta… mordiéndome los labios, haciendo que el viejo de en frente se corriera y yo al mismo tiempo viéndolo venirse, en eso Carlos me dijo que se vendría, que me saliera para tirarmelo en la boca, entonces lo mire y empuje a la pared haciendo que se viniera dentro de mi, diciéndole en el oído si acaso no era más rico dejarme llenita la conchita de su moquito a mi.

    Me beso y me dijo mucho mejor, el me pasó un pañuelo para limpiarme y me pidió que nos fuéramos, otro día vendriamos por el sauna, aquel gordo que estaba en la entrada con una cerveza en la mano nos miro, fijando su mirada en mi y diciendo, ustedes siempre serán la mejor visita que llegaría ahí y que estarían esperando cada martes o jueves que aparecieramos por ahí.

    Nunca había tenido sexo con dos hombres en un mismo día, menos en el mismo lugar con el otro observando, fue ahí cuando descubrí mi verdadero amor por el sexo, me costaba mucho tener orgasmos, pero hacerlo y quedar existada sin lograrlo alimentaba mi hambre de orgasmos nuevos, ahora quería seguir frecuentando a Carlos, pero no solo a él, le hablaría a aquel gordo y buscaría quizás algún o algunos otros más… Mucho peor, recordar la escena de aquel día, pero fantaseando, imaginando que todos esos hombres me follaban en conjunto, no salía de mi cabeza… Me preguntaba, que se sentirá hacerlo con dos hombres al mismo tiempo? Y con tres? O más?…

    Dispuesta a descubrir hasta que punto era capaz de llegar siguiendo mis instintos es que volví a la página de anuncios, como siempre, buscando a un hombre mayor a mi que quisiera pagarme por hacerme venir como una loca… Aunque no me he encontrado al que me haga temblar las piernas y me vuelva adicta a estar con el adentro.

    Aún así, comencé mi búsqueda de otro cliente y ahí sigo descubriendo los placeres del sexo.

    CONTINUARA…

  • El plan para follarme a mi madre (Parte 2)

    El plan para follarme a mi madre (Parte 2)

    Mi madre sale de su cuarto y se dirige a la sala para dormirse en el sofá ya que siempre que se pelea con mi padre ella se duerme ahí, esta era mi oportunidad para poner en marcha el objetivo final, cuando estaba pensado en mi plan sabía que había un momento de inflexión, donde la haría tomar una decisión que cambiaría nuestra relación y poder follarmela, pero para que tuviera más posibilidades fui provocándola poco a poco, primero que nos besáramos y después que me masturbara, mi idea era esperarme dos semanas para poner en marcha el ultimo objetivo pero la manera en que me evitaba sabía que se iba a negar en hacerlo, así que tenía que apresurar el ultimo objetivo o sino todo el avance que tenía seria desperdiciado.

    Bajo las escaleras y me dirijo a la sala donde estaba sentada mi madre, al verla me sorprendió ver como estaba vestida, ella tenía puesto un camisón de tirantes con encaje color blanco. Noto que mi madre estaba llorando, me imaginaba por que lloraba, pero para que progresara la conversación y no me evitara, tenía que hacer como si no supiera nada así me acerco y le digo:

    —Mamá que tienes ¿porque estas llorando?

    Cuando me ve, agarra su cobija para cubrir su cuerpo y me dice:

    —Nada hijo, no me pasa nada y tú que haces despierto a esta hora ¿por qué no te has dormido?

    —Bueno pues no me podía dormir pensado en lo que paso en la tarde y me dio sed así que bajé para tomar un vaso de agua y te vi llorando ¿acaso es mi culpa?

    —No hijo, no es tu culpa, es que me pelee con tu papá, son problemas de matrimonio cuando te cases lo entenderás.

    Me acerco a ella y me siento alado de ella y le digo.

    —Entonces ¿porque me has estado evitando?

    —Eso es por otra cosa, la verdad me siento culpable hijo.

    —¿Culpable de qué?

    —Ay hijo, es que estuvo mal lo que hicimos, como tu madre no debí masturbarte, pero me siento más culpable por que no me desagrado haberlo hecho, disfrute hacerlo y eso está mal ninguna madre debe de sentir eso, así que te pido olvidemos lo que hemos hecho y regresemos a la relación normal que teníamos, lo siento hijo ya no te puedo ayudar con los besos y con el otro problema que tienes.

    —No te sientas culpable a mí tampoco me desagrado lo que hicimos, no sé por qué está mal que tengamos esta relación.

    —No hijo esta mal así que por favor olvídalo

    —Entiendo madre mañana me voy de la casa, ya no me volverás a ver —le digo mientras me levanto del sofá.

    Sabía que mi madre me pediría volver a la relación que teníamos, pero obvio yo no iba aceptar, era el momento de hacerla que tomara una decisión, ese era mi objetivo principal ponerla entre la espada y la pared, y este era un buen momento para hacerlo. Primero tenía los sentimientos revueltos, ella se encontraba entre excitada, triste y enojada. Segundo a los padres les cuesta separarse de sus hijos, sobre todo a las madres, sabia que si le decía que me iría de la casa y no la volvería a ver la dejaría en shock y trataría de evitarlo. Tercero todas estas semanas la fui pervirtiendo, hacerla saber que podíamos tener una relación más profunda sin que pasara nada malo y que disfrutara de lo que hacíamos. Todos estos factores influenciarían en su decisión, de forma que me beneficiara.

    —Que estás diciendo ¿cómo que te vas de la casa? —ella me dijo mientras me sujetaba del brazo.

    —Así es madre yo no puedo regresar a la relación que teníamos, la verdad disfrute todas estas semanas que pasamos juntos, la forma en que nos besábamos y cuando me masturbaba viéndote semi desnuda hizo que tuviera unos sentimientos por ti, deje de verte como madre, ahora te veo como una mujer.

    —Hijo…. —ella se para del sofá, mirando al suelo— la verdad yo también disfrute estas semanas, cada vez que nos besábamos hacia que me sintiera mas una mujer, cada día que despertaba me arreglaba para lucir muy linda para ti, hacia mucho que no me arreglaba para un hombre, eso me hacía sentir culpable pero no lo podía evitar, deseaba tanto llegar a casa y besarte pero ya no podemos seguir así, a mi también me duele volver a la relación que teníamos pero eso es lo correcto, así que por favor comprende y no te alejes de mi por favor —me da un abrazo por la espalda.

    —Te comprendo mamá, pero no puedo volver a la relación madre e hijo, la única solución es separarme de ti, ya que si no lo hago no voy a poder aguantar estando cerca de ti, así que tu compréndeme, llegamos a un punto sin retorno, lo siento —me separo de sus manos y sigo caminado hacia mi habitación.

    Ella me vuelve abrazar por la espalda con más fuerza, evitando que me separara de ella.

    —Por favor hijo no te vayas de mi lado, si te vas me sentiré muy sola en esta casa.

    —No estarías sola tienes a papá a tu lado.

    —Tu padre ya ni se preocupa por mí, y lo sabes muy bien que nuestra relación no es la misma, en estos dos años a cambiado de mesiado, el ya no me toca, no platicamos, ni siquiera nos hemos besado, ya ni se si soy su mujer, el solo se preocupa por el mismo, me tiene toda abandonada y la única razón por la que estoy con él, es por ti para que tuvieras un padre.

    —Ya estoy bastante grande madre para comprender la situación, y si quieres separarte de él no me opondré y tampoco es que necesite una figura paterna mamá, puedes conseguir otra pareja que te de todo lo que necesitas, yo me voy alejar de ti y así tú serás feliz mamá.

    —Como crees que voy hacer feliz sin que estes a mi lado, si tu eres todo para mí.

    —Lo sé, pero esa sería la única opción, porque si quieres que darte a mi lado —me volteo para mirarla a los ojos— seria como mi mujer.

    —Pero hijo te has vuelto loco, no podemos tener esa relación eso es algo prohibido, por favor volvamos a la normalidad, no me importaría seguir con tu padre si con eso somos otra vez una familia normal, así que ¿volvemos a como éramos antes?

    —Ya te expliqué por que no podemos volver a la normalidad y ya no quiero discutir, ya te dije que para que estes a mi lado tienes que ser mi mujer y como sé que no vas aceptar mejor me marcho de la casa y te dejo vivir tu vida normal que tanto quieres, me voy a mi cuarto a preparar mis cosas y no te preocupes por mi estaré bien, me las arreglare para vivir solo.

    Me vuelvo a dirigir a mi habitación y esta ves mi madre no me detiene ella se queda en el sillón sentada, al subir las escaleras veo que mi padre sale de su cuarto y me dice:

    —Hijo que paso, estaba escuchando a tu mama y a ti platicar ¿paso algo?

    —Ah nada papá solo me estaba platicando que se pelearon.

    —Si hijo ya sabes cómo es tu mamá, debería hablar con ella.

    El iba a bajar a la sala cuando lo den tengo y le digo:

    —No papá no creo que deberías ir, ella estaba muy enojada y solo empeorarías las cosas mejor deja que se calme ¿no crees?

    No quería que arruinara mis planes, sabía que si baja a hablar con mi madre ella no subiría a mi cuarto aceptando ser mi mujer.

    —Tienes razón, será mejor dejarla que se calme al rato se le pasara, para que ya estas preparado para casarte hijo —dijo mi padre mientras se iba a su cuarto.

    —Si de hecho ya estoy conquistado a una mujer.

    —Enserio pues prepárate por que solo van a venir peleas, así como las que tengo con tu madre.

    —Pues si padre voy a intentar hacerla feliz lo más que pueda.

    —No será fácil, bueno te dejo que me voy a dormir, descansa.

    —Si igual descansa.

    La verdad no sentía nada al quitarle la mujer a mi padre, sabia que yo haría mas feliz a mi madre de lo que el lo hace, y es su culpa por no cuidar a semejante mujer que tenía, si no era yo alguien más se la robaría.

    Llegue a mi habitación y empecé a meter mi ropa en mi mochila sabia que mi madre subiría en cualquier momento y aceptaría ser mi mujer, si ella no aceptara hoy, ya tenía un lugar donde irme a vivir, encaso de que fuera a buscarme ahí aplicaría otro plan que tenía pensado, estaba dispuesto a todo para convencerla, pero solo sería en caso de que no subiera a mi cuarto.

    Había pasado una hora y mi madre no subía, parece que su moral es muy fuerte y no aceptaría ser mi mujer, resignado me iba a dormir ya que mañana tenia que irme de la casa temprano, pero al acostarme veo que se empieza abrir la puerta de mi cuarto y entra mi mamá vistiendo su camisón sexy, pone el seguro de mi cuarto y me dice:

    —Eh tomado una decisión cariño, sé que lo que vamos hacer esta mal, pero si con eso te quedas a mi lado no me importaría, si quieres que sea tu mujer lo seré.

    Ella comienza a quitarse su dona del cabello de manera muy sexy haciendo que su cabello largo y negro quede suelto por la parte de atrás, después prosigue a quitarse su camisón lentamente quedándose completamente desnuda.

    A pesar que la única luz que entraba a mi cuarto era la de la luna, eso no evitaba que contemplara el cuerpo desnudo mi madre, la escena que tenía enfrente de mi era algo que nunca imagine pero sin duda nunca olvidaría, noto que mi corazón empieza a latir demasiado rápido, lo que tanto había deseado lo tenía enfrente de mí, me levanto de la cama para dirigirme hacia mi madre, estando enfrente de ella puedo ver mejor su hermoso rostro, ella se había puesto maquillaje que la hacía ver más atractiva, se había arreglado para mi lo que hacia que me excitara más de lo que me encontraba, le doy un fuerte abrazo y susurrándole en su oído le digo:

    —Me haces el hombre más feliz del mundo, te prometo que estaré a tú lado todo el resto de mi vida, no te dejare abandonada como lo hizo mi padre y no te preocupes, nadie se enterara de la relación que vamos a tener, por fuera seremos madre e hijo, pero en la intimidad seremos amantes.

    —Si amor confió en ti, por eso decidí ser tu mujer, estoy preparada para ser solo tuya y de nadie más.

    Nos comenzamos a besar muy apasionadamente, estabas no me contuve y fui tacando por todas esas partes que antes quería tocar, con una mano acariciaba sus pechos de forma suave y con el otra le tocaba su culo, ella solo se limitaba a pasarme sus manos por mi espalda, después de estar como tres minutos en esa posición, ella comienza a desvestirme, primero me quita mi camisa después me baja el pantalón y el bóxer, agarra mi verga que estaba muy erecta, levanta su cara para mirarme a los ojos y con una risa coqueta me dice:

    —Voy hacer algo mejor de lo que hicimos en la tarde.

    Ella se mete mi verga a su boca y comienza a chuparla, la sensación que tenía era maravillosa, notar como pasaba su lengua por mi verga y con sus manos acariciaba mis bolas estaba llegando a mi limite, agarre su pelo con una de mis manos y ella siguió con el ritmo hasta que me corrí en su boca.

    —Uf eso fue grandioso Isabel —le dije a mi madre mientras le pasa papel para que se limpiara.

    —Me alegra que te gustara Diego, ahora me ocupare de lo que necesite mi hombre.

    —Pero yo también tengo que hacer feliz a mi mujer.

    Llevo a mi madre a mi cama, ella se acuesta boca arriba, yo me acerco y comienzo a besar su cuerpo comenzando con su cuello bajando lentamente hacia su cintura, cuando llego alrededor de su área vaginal coloco una mano en cada pierna y las separo gradualmente, saco mi legua para comenzar a lamer y chupar suavemente, después de dos minutos deslizo un dedo dentro de la vagina mientras continuaba con el oral.

    —Ah ah así ah ah si ah ah sigue cariño —dijo mi madre mientras me agarraba la cabeza con sus manos.

    Yo seguía dándole placer a mi madre, escucho que empieza a acelerarse la respiración y le empiezan a generar una serie de espasmos intensos hasta que finalmente se corre. Ella seguía respirando fuerte, me acerco a su cara le doy un beso y le digo:

    —Esta lista para ser mía, ¿segura que no te vas a repentir?

    —No amor no me arrepentiré, estoy completamente preparada para ser tu mujer.

    Comienzo a penetrarla lentamente, era fantástico esperé mucho por este momento por fin era mi mujer, seguía sacando y metiendo mi verga cada vez acelerando más.

    —Ah si haa ah más duro dame más duro.

    —Mamá baja la voz que nos escuchara mi padre.

    —ah ah es que ah no puedo contenerme cariño, haaa ah hacía mucho que necesitaba esto, me estoy volviendo loca, sigue no pares ah ah.

    Comienzo a besarla para evitar que mi padre escuche sus gemidos, mientras que con mis manos sigo tocando todo su cuerpo quería sentir cada parte de ella, mi madre pasaba sus manos por mi espalda, yo sigo penetrándola cada vez más fuerte acelerando el ritmo, seguimos con ese ritmo como cinco minutos, estaba llegando a mi limite cuando le digo a mi madre:

    —Isabel me voy a venir

    —Ah si amor, haaa yo también me voy a correr, quiero que te vengas dentro de mí.

    —¿segura?

    —Si no te preocupes ah ah tu hazlo dentro de mi amor.

    Comienzo a penetrarla más fuerte, moviéndome más rápido hasta venirme dentro de ella, al eyacular dentro de mi madre eso hizo que ella tuviera un orgasmo. Estuvimos recostados por un minuto, solo podía escuchar la respiración de ambos, cuando escucho la voz de mi madre diciendo:

    —Me gusto entregarme a ti Daniel, ahora que somos pareja puedes tenerme cuando quiera así que a partir de ahora no te contengas cuando quieras hacerlo.

    Me acerco para besarla en su cuello y le digo:

    —por su puesto que no me contendré, pero no creas que esto ha terminado Isabel pienso disfrutarte lo más que pueda, así que ponte en cuatro.

    Ella me hace caso y se pone en cuatro separando sus piernas, yo me incorporo atrás de ella la agarro de las caderas y comienzo a follarmela.

    —Ah ah ah si más ah ah haa ah.

    Mi madre seguía gimiendo cada vez más fuerte y con el sonido que hacia la cama me preocupa que escuchara mi padre, pero a la vez me daba más excitación escuchar la voz de mi madre gimiendo lo que hacía que no parara y siguiera follarmela más fuerte, ella para cubrir sus gemidos se tapó la boca con una almohada, al ver que se había cubierto con una almohada, decidí acelerar más el ritmo siguiendo así hasta que pasaron como cuatro minutos cuando me corrí. Me acuesto en la cama para descansar en eso mi madre pone su cabeza en mi pecho.

    —¿Paso algo amor? —le digo a mi madre mientras le acariciaba su cabeza

    —Me preguntaba como es que eres tan bueno en esto, si no sabias besar.

    —Ah bueno es que eh estado investigando en internet por la curiosidad y también mis movimientos fueron más instintivos, tú eres mi primera mujer.

    —Me alegra que tu primera vez fuera conmigo.

    —¿Estas lista para la siguiente ronda? —le dije mientras le sonreía.

    —¿Eh no estas cansado?

    —Algo, pero todavía puedo seguir.

    —Esta bien amor ven vamos hacerlo otra ves hasta que estes satisfecho.

    Terminamos haciéndolo 2 veces más, hasta que quedamos completamente dormidos, a la mañana siguiente, al despertarme no te que mi madre no estaba acostada, no me preocupaba de seguro estaría en la sala, me levanto para ir al baño, después de darme un baño decido bajar a la sala para ver a mi mujer, cuando llegue a la sala no se encontraba ahí, así que me dirijo a la cocina y cuando llego veo a mi mujer vistiendo su bata kimono de seda, preparando el desayuno, me acerco a ella, la abrazo y le digo:

    —Buenos días amor, que tal dormiste.

    —Muy bien cariño y ¿tu?

    —De maravilla.

    —Que bueno amor, ya va a estar listo el desayuno vete a lavar las manos.

    —Si amor —le digo a mi madre mientras le doy un beso.

    Mientras desayunábamos le pregunte a mi madre sobre mi padre, ella me dijo que se fue a ver el futbol con sus amigos, cada vez que mi padre salía con sus amigos el llegaba muy noche, ya que mi padre no iba a estar en todo el día en casa, lo aprovecharía muy bien este día para probar algunas cosas nuevas con mi mujer, seguimos platicando hasta que terminamos de desayunar.

    Continuará…

  • La primera vez que me follo una chica trans

    La primera vez que me follo una chica trans

    Tengo 23 años anteriormente ya había escrito algunos relatos y esta vez me animé a contar esta historia, vivo en México.

    Había asistido a una fiesta de un amigo en su casa, todo había estado muy divertido la mayoría de los asistentes iban con sus novias y en mi caso iba solo, me quede platicando con todos en la fiesta, me la pase riéndome a gusto y si tome bastante. Ya eran como las 2 de la mañana y decidí que era hora de irme a mi casa. Me despedí de todos y me subí a mi auto. Entonces emprendí el viaje a mi casa que estaba aproximadamente a 25 minutos, casi es cruzar la ciudad de la casa de mi amigo a la mía.

    Cuando iba en la carretera vino a mi mente un pensamiento, recientemente había estado viendo porno gay y también de travestis, me gustan mucho las chicas y me daba curiosidad juntarlo con el gusto por el pene que tengo. Así que tener relaciones con una chica trans me daba muchísima curiosidad, yo sabía que en ese caso me gustaría probar ser pasivo ya que antes ya me habían follado, pero era el señor de los masajes que conté en otro relato.

    Empecé a sentir la excitación y mi corazón empezó a palpitar muy fuerte, mi respiración iba en aumento también, cerca de mi casa hay un motel famoso porque afuera se paran chicas trans a dar sus servicios. Entonces pensé en manejar hasta allá y si alguna chica trans me gustaba la iba a subir al coche si no me regresaba a mi casa a dormir, tenía dinero suficiente en mi cartera así que no hubo problema.

    Cuando llegue al lugar me acerque en mi auto lentamente y solo había una chica ese día, así que me estacione y baje el vidrio de la ventana y le dije: “Hola, cuando cobras?”

    A lo que ella me respondió: “800 papito” que son aproximadamente 40 dolares. Entonces yo le dije que se subiera, manejé a un motel que estaba más adelante en la misma avenida y entré.

    Ella era muy amigable, era alta más grande que yo, se le veían unas tetas grandes operadas, tenía cabello largo de color castaño, venia vestida con una falda negra, botas negras, y una blusa negra.

    Entramos al motel pagué 300 pesos mexicanos que son aproximadamente 15 dólares, metí el coche a la cochera de la habitación y cerramos la cortina, nos subimos lentamente mientras mi corazón palpitaba cada vez más fuerte. Yo sabía que no tenía mucho tiempo pues si me tardaba mucho tiempo mis papas iban a empezar a llamarme.

    Ella me dijo: “Puedes ponerte cómodo, desnúdate” A lo que yo le pregunte: “Me puedes coger y luego yo te puedo coger?” Y me dijo que solo podía elegir uno de los dos porque si elegia también cogerla me iba a subir el precio un poco, a lo que le dije: “ok ahorita vemos”.

    Entonces me quite toda la ropa lo más rápido que pude y cuando estuve listo voltee y ella se estaba poniendo el condón, se le veía un pene largo y grueso, entonces me pidió que me pusiera en cuatro patas y así me puse.

    Ella saco un lubricante de su bolso y me empezó a colocar lentamente en la entrada de mi ano, se sentía un gel tibio, la verdad se sentía muy rico, yo estaba super ganoso de que me la metieran. Empezó a hacer círculos con su dedo y empezó a meterme su dedo lentamente. Después coloco la punta de su pene y me la empezó a meter lentamente, estaba entrando poco a poco cuando empujo su cuerpo y me la metió toda y sentí un dolor muy fuerte. A lo que yo le dije “ Ay ay ay espera… es que me duele” Entonces paró y empezó a metérmela muy lento.

    Quiero decirle a quien no se haya dejado penetrar nunca que de verdad es una experiencia bien rica, no puedo explicarlo, pero todos los que ya se los han cogido saben de lo que hablo. Mi ano se sentía muy lubricado, sentía como su pene entraba dentro de mí y se sentía bien delicioso. Ella empezó a bombear, empezo a metermela y a sacarla por un buen rato. De pronto empezo a darme con mas fuerza entonces caí acostado boca abajo por la fuerza en que me penetraba y ella no paro de metérmela, se me subió arriba mientras yo estaba boca abajo acostado y me la metió con mucha velocidad y mucha fuerza y me dijo: “Te lo voy a hacer bien rico para que vuelvas a buscarme”. Solamente cerré mis ojos y escuchaba los golpes de sus huevos y sus muslos al chocar con mis nalgas.

    Me dieron la cogida más rica de la vida, yo solamente cerraba los ojos, me sentía sumiso, como alguien con un físico más grande que el mío me daba una follada deliciosa. Ella con su mano me agarro mi pene que estaba erecto de tanta excitación y empezó a masturbarme. Empezó todo más rápido y yo supuse que estaba a punto de venirse, y en eso yo también empecé a venirme en chorros de semen. Y ella también pero dentro del condón. Que satisfacción se siente que alguien este excitada mientras me coge, saber que les gusta cogerme me pone a mil, poder lograr que alguien se venga a chorros dentro de mí, pero con la barrera del condón, quisiera que en el futuro alguien me coja así de rico pero se venga dentro de mi debe ser muy rico.

    Tenía una satisfacción enorme, estaba cansado y contento. Me vestí, le di las gracias y me fui a mi casa. No duro mucho este encuentro, pero estaba desesperado porque me dieran una buena cogida y ella lo sabía. Llegué a mi casa a las 3 de la mañana y me fui a dormir como un bebé.

    Esta fue la primera vez que una chica tranny me cogió. Ya les contare las siguientes ocasiones. Espero que les haya gustado.

  • La primera vez de un heterocurioso

    La primera vez de un heterocurioso

    Llevaba mucho tiempo con ganas de tener experiencias nuevas, poco a poco me fui liberando de mis inseguridades hasta que un día me decidí. Use una aplicación para buscar encuentros y empece a ver que podía surgir.

    Mensajes iban, mensajes venían, llegaba gente muy tímida, otra muy osada y, no pocos, derechamente degenerados. En su momento quien era yo para juzgarlos, mal que mal estaba buscando tener un encuentro sexual con otro hombre.

    Mis pretensiones eran clara: el llamado sexo a lo macho. Nada de besos en la boca, caricias románticas o que se acercaba lo afectivo; sería solo satisfacción de gustos reprimidos, al fin de cuentas era pasarlo bien sin culpa.

    Entre todos los candidatos apareció uno. Buscaba los mismo que yo, en términos muy similares y con el plus de no ser de la ciudad, estaba de paso debido a su trabajo como especialista en cierto tipo de maquinaría que se usa en la zona donde vivo.

    Después de conversar unos días por la aplicación y trasladar la conversación a otra aplicación mas personal, nos pusimos de acuerdo para un encuentro de reconocimiento. Nada muy elaborado, un café en una estación de combustible solo para vernos las caras y conversar un poco.

    El encuentro se realizó, conversamos y quedamos de acuerdo en hacerlo. Todo esto ocurrió un miércoles de una semana de diciembre y ese viernes nos juntaríamos a concretar todo.

    Llego el viernes, seguí algunos tutoriales de las redes, me depilé la entrepierna delicadamente, seguí todos los procedimientos de higiene que imagine necesarios. El lugar de reunión sería el departamento que el arrendaba por los días de su visita laboral así que ahí me dirigí.

    Cuando llegué me abrió rápidamente, se le notaba nervioso al igual que yo. El departamento era pequeño, sala-comedor -cocina separado con una puerta había un dormitorio con baño.

    Me senté en la sala con una sensación de ansiedad/incomodidad evidente. Él también se notaba complicado, ninguno atinaba a dar el primer paso, hasta que en un momento él comenta un “y bueno” que resonó como campana de pelea de box.

    Tratando de tomar la iniciativa le propuse que cada uno se desvistiera en un lugar distinto para no sentirnos incómodos, una vez que cada uno estuviera listo, nos juntábamos en la habitación. Así fue como él se fue al baño y yo me quedé en la sala.

    Mientras me sacaba la ropa no podía parar de temblar, una parte de mi me decía que saliera de ahí, otra que no pasaba nada, que no siguiera. Estaba completamente desnudo, meditando si volver a vestirme y salir corriendo cuando escucho un “estoy listo, ¿tú?”. Ahí reaccione y dije con la voz mas firme que pude “si, yo también”.

    Entramos casi juntos a la habitación y al ver su cuerpo desnudo me llené de sensaciones extrañas. No era un físico espectacular, tampoco me generaban las sensaciones que me nacen al ver un cuerpo femenino desnudo, pero era el morbo de pensar hasta donde podía llegar lo que hizo que lentamente comenzara una erección.

    Esa misma erección comenzó en él, nos miramos, no dijimos nada y lentamente nos acercamos hasta estar al alcance de nuestros brazos.

    Como un acto reflejo ambos tomanos nuestros miembros, en ese momento bastante duros, y los manoseamos con cuidado. Fue entre una masturbación novata y exploración técnica.

    Estuvimos unos breves minutos así, hasta que él toma un cojín, la pone a mis pies y se arrodilla. Me dice con voz decidida “siempre quise probar esto”, acto seguido posa sus labios sobre mi glande.

    Comienza a pasar su lengua desconfiadamente, como quien va tanteando el sabor de una comida nueva, luego mi pene se pierde en su boca lentamente hasta que, sin dudarlo mas y como si tuviera mucha experiencia, veo como esa exploración se convierte en un oral. Mi primer sexo oral recibido de un hombre.

    En mi mente no podía procesar lo que veia y sentía. Estaba muy excitado y lo disfrutaba mucho, y su ritmo era tan preciso que intente controlarme para no terminar eyacular en su boca.

    Luego de unos minutos le pedí que parara, no quería acabar tan rápido ni ser descortés al no avisar.

    Él se reincorpora con una cara de asombro y satisfacción, supongo que la experiencia fue tan gratificando como lo fue para mi.

    Me dice que va por un vaso de agua y yo me quedó ahí, estático. A su regreso le comento que quizás deberíamos usar preservativos para evitar posibles accidentes a los cual es accede sin problemas.

    Se sienta en la cama mientras se coloca el preservativo y no sé si fue una indirecta o mera sugestión, pero separó las piernas como invitándome a hacer la siguiente movida. No sé que pasó por mi mente pero, sin pensarlo mucho ocupé el mismo cojín, me arrodille frente su miembro y le devolví el favor. Esa fue la primera vez que le realicé un oral a un hombre.

    No sé como explicarlo, hay cierto placer en sentir algo tibio dentro de tu boca pero lo que mas me excitó es ver como él iba reaccionando. Nunca le vi su rostro pero podía oír sus gemidos de placer y mezclados como su confusión.

    Pasarón unos minutos y sentía como sus piernas empezaban a tener pequeñas convulsiones, brincos leves que venían acompañados de frases como “ya, dejalo”, “ para”. Quizás debí parar pero, estaba disfrutando ver como gozaba así que seguí unos segundo hasta que sentí un suspiro intenso seguido una extraña sensación en la boca, como si apretara un globo inflado con agua y sintieras como la goma se deforma sobre tu lengua.

    Me retiré rápidamente y el se tumbó de espalda. Me dijo “te dije que pararas, por suerte tenía lo tenia puesto”. Yo no dije nada y solo me levante.

    Pero logramos algo, romper el hielo.

    Él se fue al baño, yo me quedé mirando las cortinas de un ventanal procesando todo lo que había pasado. Si todo terminaba ahí yo me daba por satisfecho.

    A su regreso del baño, lo noto mas decidido y me pregunta “¿que quieres hacer ahora?”. Yo me encogí de hombros y le dije que en realidad nunca pensé llegar tan lejos. Él me dice que tiene cosas por probar y si me gustaría intentarlo.

    Yo acepte y decidí seguir sus instrucciones. Me pide que recueste sobre la cama boca arriba y que separe las piernas. Yo no estaba muy convencido, temía que esa fuera la instancia para que pasaran otras cosas.

    Me pide que confíe en él, que no es lo que yo pensaba y que si no me gustaba lo detendría en el momento; así que decidí confiar y esperar. Me pide que ponga un cojín justo sobre la espalda baja, que separe las piernas y que espere. Una parte de mi estaba encendiendo todas las luces rojas de alerta, otra decía “tranquilo, espera, esto se puede poner bueno”.

    Me acomodé tal cual es lo pidió e intente relajarme. Él se puso de pie y, como quien examina un equipo antes utilizarlo, se acercó a mi y comenzó a usar sus manos: comenzó recorriendo mis muslos por dentro para llegar hasta mis nalgas y estrujarlas con decisión. Cada movimiento, cada centímetro que recorría se veía replicado en una erección cada vez mas firme por mi parte y podía evidenciar lo mismo en él.

    Luego de apretar mis nalgas repetidas veces, procedió a realizar maniobras mas interesantes: acerco sus dedos a mi ano y, tímidamente, lo toco con sutileza. Yo me estremecí como quien recibe un chorro de agua helada en medio de una ducha tibia pero trate de pasar desapercibido.

    Luego de ese intento sutil, empezó a ser mas directo. Por primer vez sentía como los dedos de otra persona intentaban hacerse paso por mi ano. La experiencia es inexplicable: un tercio de incomodidad, otro de morbo y otro de sensación de culpa.

    Claramente, sin lubricación todo era mas complejo pero ahí es donde vi que él efectivamente tenia un plan. Yo estoy petrificado en mi posición mientras veo como el se levante y va directo a un cajón de la mesita de noche y saca un lubricante intimo. Camina hacia mi, retoma su posición y siendo caer en gel sobre mi ingle.

    Todo el espacio se llena de olor frutal, mientras siento sus manos recorriendo la zona. Retorna a sus labores con su dedo curioso pero esta vez es distinto, su ingreso fue suave y rápido. Esta vez la sensación fue mas placentera.

    Ya había logrado penetrarme con un dedo, era cosa de lógica esperar que viniera el segundo. Cuando lo hizo la sensación fue indescriptible, la sensación de placer fue muy grande y solo atiné a aferrarme a la sabana.

    – Tenia la fantasía de masturbar a otro hombre por el culo- y empezó a bombear con sus dedos mi ano.

    Una escena digna de una película porno, yo acostado boca arriba, piernas abiertas y el con una mano masturbando mi pene y con perforando mi ano con sus dedos.

    Yo no lo podía creer, aunque sea de forma simbólica, estaba entregando mi culo a otro hombre. Mientras el placer incrementaba tomé la iniciativa y comencé a masturbarme por mi cuenta, disfrutando de unas de las mejores pajas que me he hecho en mi vida.

    El ir y venir de sus dedos, sumado al ruido chicloso de una lubricación perfecta hacia que todo la experiencia fuera sublime y yo estaba perdiendo el control, meneandome sobre la cama como siguiendo el ritmo de cada envestida con sus dedos.

    Entre gemidos le pedía que parara pero, contradictoriamente, seguía moviendo mi cuerpo al ritmo. En un momento, cuando al retira sus dedos, siento como si mi cuerpo pidiera su verga en mi ano.

    No me importaba nada, quería sentir su miembro dentro de mi. Ya había vencido el pudor y solo bastaba una señal para dejarme llenar de leche.

    Alzo la cabeza buscando comunicar mi intención de entregarme por completo y lo veo con un preservativo en la mano, como si hubiese leído mi mente.

    Aprovechando que se aleja un poco, le pregunto con voz firme e intentando encubrir que estaba dispuesto a entregarme a lo que viniera:

    -¿Que quieres hacer?, ¿que quieres que haga?

    -Ahora me toca a mi- dice mientras comienza a pasar su mano por pene.

    En ese momento entendí que su intención era entregarse ante mi y que ese encuentro que estaba lleno de dudas iba a convertirse en mi primera vez dentro de un hombre.

    Pero eso es otra historia…

  • El peluquero y yo

    El peluquero y yo

    Esta historia aunque fue corta ha sido de las mejores experiencias que he tenido. Un día fui a la universidad pero tenía el cabello algo largo por lo que decidí buscar un lugar donde me lo pudiera cortar por la prisa solo vi un local cercano a mi escuela, en la entrada estaba un señor como de 40 años, algo gordito pero con unos labios que se veían deliciosos, al entrar empezamos a hablar de deportes, música y cosas que tuviéramos en común después empezamos a hablar de nuestras respectivas parejas sin darme cuenta se me paró y me puse rojo al hablar de eso con alguien que apenas conocía. Antes de irme se despidió de mi con un beso en la mejilla y yo hubiera deseado que fuera en la boca.

    Pasaron los días y decidí volver a ir con él, tenia la suerte de que cada vez que llegaba estaba solo o no tenía tanto trabajo. Lo primero de lo que hablamos fue de porque me había puesto tan nervioso y sonrojado la vez anterior, le expliqué que no todos los días veía a alguien tan guapo y también se sonrojo, cuando comenzó el corte me agarró el pecho a manera de broma, lo que provocó que inmediatamente se me parara la verga. Creo que lo había notado porque discretamente me pidió que lo dejara verla a lo que accedi sin pensar, después de que la vio me invitó a pasar a su baño pasamos y cuando cerró un momento su local aprovechamos para besarnos mientras que me la jalaba suavemente, confirme que sus labios sabían increíble aunque solo pudimos hacerlo rápido porque tenía clientes que iban a llegar, por lo que nos despedimos con un beso y aproveché para darle una nalgada y ver que tenía un rico culo.

    En los días siguientes busque una excusa para poder ir con el y solo se me ocurrió el irme a pintar el cabello lo que duró un poco más de tiempo, ese día en lo que me aplicaba el tinte no dejaba de frotarme su verga, tomé valor y le dije que cerrara el negocio para que pudiéramos coger a gusto a lo que acepto sin problemas. Nos la pasamos toda la tarde cogiendo, cuando vi su verga por primera vez me impresionó que la tuviéramos del mismo tamaño pero eso no fue problema para que estuviéramos cambiando de posición en varios momentos, cuando me la metió para llenarme de leche fue lo más sabroso que he vivido y me encantó su verga en mi boca. Acordamos que nos veríamos los días que pudiera en la mañana para hacerlo en la semana.

    Deje pasar un tiempo para que me crezca el cabello, le mande mensaje para confirmar que no estuviera acompañado o con trabajo y fui cuando me saludó lo hizo directamente con un beso apasionado en la boca le pregunté si había pasado algo y solo me dijo que estaba caliente y que no había dejado de pensar en mi. Cerramos el negocio por unas horas y nuevamente cogimos aunque ahora era el, el que no dejaba de agarrarme el culo, me senté en piernas y puedo afirmar que hasta la fecha han sido los mejores sentones de mi vida, para terminar hicimos un 69 y nos corrimos al mismo tiempo, su leche me encantaba porque se veía que no se la había jalado en días y echaba una gran cantidad.

    Así estuvimos un tiempo hasta que tuvo que cerrar el local porque abrieron muchos locales, no lo he vuelto a ver pero me encantaría encontrar otro peluquero o estilista en la ciudad de México que me haga sentir lo mismo.

  • Pensamientos de dominación mental (Epílogo)

    Pensamientos de dominación mental (Epílogo)

    Todo mundo cree que el control o la dominación mental se da mediante la hipnosis o alguna máquina especial que te permitirá tomar el control de otra persona.  Qué es tan fácil como dar un clic y tener una esclava sin mente propia a tus pies. Y aunque la hipnosis es real, la persona que está bajo ella, jamás hará nada que vaya en contra de sus principios, deseos y/o voluntad.

    Entonces… ¿Cómo satisfacemos esa necesidad de tomar el control de otra persona? De dominarla y hacer con ella lo que queramos?

    Para lograr esto, se requiere tener fuerza de voluntad, poca moral y una falta de remordimientos. Pero seamos francos también, la mitad de las mujeres que pasean por la calle no harán nada de su vida, solo transitan sin tener metas ni objetivos. ¿Por qué no darles ese propósito en la vida?

    Solo es tener la idea clara, y ser como un veneno para ella. Entrar por un punto débil y avanzar lentamente mientras destruimos toda resistencia que se pueda presentar. Esparcir nuestros valores, gustos y poco a poco sobrescribir su moral, percepciones y su propio ser.

    Si atacamos la mente de esa mujer, jamás presentará resistencia alguna, ni tendrá la fuerza de voluntad siquiera para poder cuestionar nuestras palabras.

    La mente…. La psique…. Es lo que deseamos moldear y transformar.

  • Otra vez en el cine venus

    Otra vez en el cine venus

    Hola pues a pesar de que siempre digo que ya no volveré a ir al cine Venus a buscar machos siempre regreso cuando me siento muy excitada soy un travesti de closet pero en el cine no me atrevo a estar de niña, está vez fui decidida y sin tanta vuelta fui a una mini bodega Aurrerá que está adelante del Venus y compré 2 condones regrese al cine pague mi entrada y ahora sí a buscar maduros de 60 años o mas, estuve dando vueltas hasta que un señor chaparrito me empezó a manosear mis nalgas y yo empecé a sobarle su bulto después el se sacó su verga no era muy grande pero eso nunca me ha importado le puse condon y empecé a mamar, me han dicho que la mamo muy rico y este señor se empezó a retorcer parado y me empujaba hasta adentro de mi boca su pene me decía así así chiquita muerdelo aprieta lo y yo de rodillas fascinada de estar así sometida, de repente se quedó quieto este señor y se dejó venir, le di las gracias y cuando estaba mamandosela a este primer señor ví de reojo que otro señor me veía y oía como gemia y mamaba por lo que en cuanto el primer señor se fue se puso junto a mi con su verga de fuera jalandosela yo encantada ví que también era un señor muy maduro y empecé a masturbarlo, me dijo que nos fuéramos a sentar y yo obedecí, le puse condon y cuando se la iba a empezar a mamar Zas!! El intermedio y el de la limpieza a barrer y recoger papeles y condones, me quedé sentada junto a este segundo señor masturbandolo hasta que las luces se apagaron y empecé a mamar, este señor la tenía más grande por lo que se la mame más excitada y empecé a gemir me excito mucho y me pare yme baje la bermuda que traía para ofrecerle mis nalgas mientras se la mamaba, el señor me empezó a acariciar cerca de mi colita y yo extasiada gimiendo y mamando, así estuvimos unos minutos cuando empecé a sentir otra mano en mis nalgas! Un macho se había sentado a un lado de mi y muy decidido me empezó a manosear y a dedear, estaba yo en el paraíso deseada por un macho y con la verga de otro macho en mi boca fue riquísimo me sentí muy hembra.

    Así seguimos mis 2 machos y yo gozando hasta que al que se la mamaba se dejó venir y el otro señor quiso lo mismo pero solo llevaba 2 condones así que se tuvo que quedar con las ganas se levantó y se fue

    Espero les haya gustado este relato real me gustan mucho los maduros activos de 60 años o mas escriban a [email protected]

  • Mi novia se queda a dormir en la casa de mi amigo

    Mi novia se queda a dormir en la casa de mi amigo

    El finde pasado mi novia fue a bailar y se encontró con Gero, un amigo mío con el que habían pegado buena onda. Yo no pude ir porque rendía un parcial al otro día y tenía que dormir temprano.

    Tipo a las 4 de la mañana mi novia ya se quería volver. Me llamaba pero yo no respondía, ya me había dormido. Gero le dijo que podía esperarme en su casa o quedarse a dormir si queria. Mi novia aceptó y se fueron en su auto…

    Cuando llegaron, se pusieron a charlar con birras y música. En una mi amigo le cuenta que había una mina en el boliche que lo había perreado toda la noche y lo dejó re caliente. Lo mencionó varias veces pero mi novia no dijo nada.

    Siguieron charlando hasta que Gero le dice que él se va a cambiar para dormir y se va a la habitación. Mi novia intenta llamarme de nuevo pero yo seguia dormido.

    Al rato Gero sale sin remera con un short de futbol nomas y sin boxer. Se le marcaba toda la verga abajo del short pero mi novia se hizo la boluda.

    Siguieron hablando y él le dice de nuevo «me dejo al palo esta mina la puta madre». A lo que mi novia como para que la corte le dice «bueeeno boludo, que voy a tener que chupartela para que descargues y te dejes de joder? jajaja». Se rieron los dos y siguieron tomando.

    En una Gero se levanta y se sienta al lado de ella. Se le notaba mucho la pija ahora. Y ya jugado a todo le dice que necesita descargar o no va a poder dormir. Mi novia que ya estaba re en pedo le dice que no se zarpe, y Gero le dice «tranqui jaja, si no te quiero cojer», entonces mi novia le responde bueno y se queda callada.

    Ahi el loco se baja el short de futbol y ella se queda como tarada mirandole la pija. Gero viendo que no dice nada le agarra la nuca y le baja la cabeza… mi novia sigue sin decir nada y ahí el loco se la empieza a clavar despacito hasta la garganta. Con una mano le agarra el pelo y con la otra le empieza a subir de a poquito el vestido.

    Estuvo así cogiéndole la boca un rato hasta que ella lo para y le dice: «me dijiste que no ibamos a cojer». El hijo de puta se acomoda en el sillón y le dice «sentate y no digo nada». Mi novia con lágrimas en los ojos, solo se corrió la tanga y se empezó a sentar encima de su pija, sin forro. A medida que iba bajando empezó a llorar pidiéndole que parara pero el hijo de puta la agarró fuerte de la cintura y la empezó a subir y bajar a la fuerza. Cuanto más lloraba más fuerte la cogía.

    La tuvo así sentada en la verga durante 20 minutos hasta que descargó toda la leche que tenia acumulada. Mi novia lo puteó todo y se fue. Al otro día me confesó todo arrepentida, dijo que había sido culpa del alcohol. Pero después me enteré que hace unos dias Gero pasó por casa mientras yo estaba en el laburo y el hijo de puta le hizo el orto.

  • Mi papá me coge mientras mamá duerme ebria

    Mi papá me coge mientras mamá duerme ebria

    Un sábado mis papás fueron al matrimonio de una sobrina de mi mamá y prima mía. Me dijeron para ir con ellos, pero no acepté. Había quedado en salir a bailar con unas amigas. La pasé muy bien con ellas y hacia las 3 am volví a casa. Mis papás aún no llegaban.

    Mientras me ponía el pijama, sentí que abrieron la puerta de la casa y mis papás entraron. Me terminé de vestir y salí a verlos. Mi mamá estaba completamente ebria, la había visto así algunas veces, sobre todo luego de fiestas con su familia. No me sorprendió. Mi papá estaba algo mareado, pero muy cuerdo.

    Ayudé a mi papá a subir a mi mamá a su habitación. Acomodamos a mamá en la cama. Le sacó los zapatos mientras yo le sacaba el vestido. Como hacía calor, la dejamos dormir en calzón y brasiere. En instantes estaba sumergida en un sueño muy profundo.

    En ese momento me eroticé. Mi mamá dormía ebria sobre la cama. Mi papá estaba algo mareado, pero completamente lúcido. Yo sólo tenía puesta el pijama, sin ropa interior. Mi papá sintió lo mismo en ese momento. Habíamos cogido ya algunas veces, pero jamás con mamá presente. Ambos sentimos que era el momento para hacerlo.

    Nos paramos uno frente al otro. Nos besamos. Mi papá exploró mis nalgas bajo el pijama. Me sentí completamente entregada a él. Mamá empezó a roncar ligeramente, como hacía siempre que estaba bebida.

    Sentí que hacerlo en la habitación de mis papás, con mi mamá durmiendo ebria sobre la cama, era demasiado excitante, pero muy riesgoso. Le dije a mi papá “vamos a mi habitación”. Aceptó. Nunca se lo pregunté, pero supongo sintió lo mismo que yo. Que el riesgo de que mamá despertara y nos encontrara cogiendo era muy alto.

    Al entrar a mi habitación me desnude completamente. Justo la tarde anterior me había depilado completamente. Mi papá me vio y me dijo “mi nena, mi nena, mi nena”. Me pidió que me acueste sobre la cama y se acomodó para hacerme un delicioso oral. Puso mis piernas sobre sus hombros y sentí como empezó a jugar conmigo. Lamía mis muslos, lamía sobre mi coño deseoso, lamía a los lados de mi coño ya jugoso, pero solo resoplaba sobre mi vagina.

    Me tuvo así unos minutos. Moría por sentir su lengua dentro, pero no me la daba. Pero el juego de papá estaba haciendo efecto. Me iba calentando absolutamente. De pronto, sentí como me abrió el coño con sus dedos y recibí lo que quería. Su lengua dentro de mí. En pocos minutos llegué. Le inundé la lengua y los labios con mi corrida. Se sintió muy complacido y se acostó sobre mí. Me besó mientras me decía “siente tu sabor mi amor”. Y vaya si lo sentí, me sentí plena siendo la hembra de papá.

    Aprovechando que estaba ya encima de mí me penetró. Sentí su verga larga y gruesa llenarme toda. Comenzó a penetrarme suavemente y fue acelerando su ritmo hasta ser violento. Me decía “que rica puta eres mi amor, que rica puta eres”. Llegué en pocos minutos, sin cambiar de posición.

    Se levantó y ante mi sorpresa se fue. No sabía que pasaba y en pocos segundos volvió. Le había sacado el calzón a mamá. Ella seguía durmiendo completamente ebria y sin darse cuenta de nada. Era un bikini entre coqueto y conservador. Me lo puso junto a la nariz y me dijo “huele a la puta de tu madre”. Sentí el olor a orín. Era el predominante. Sentir ese olor de mamá me puso muy caliente nuevamente.

    Papá me acomodó como perrita y me puso el bikini de mamá en el rostro. Tenía la parte de su vagina en los labios y en la nariz. Sentía tanto su olor como su sabor. Mi papá con sus dedos untó saliva en mi culito y supe que me lo haría por atrás. Lo quería mucho. Me excitaba demasiado darle la cola.

    Me la metió pausadamente. Centímetro a Centímetro. Sin prisas. Mientras tenía el bikini de mamá en los labios. Me decía “que rico culito mi amor, que rico tu culito mi nena”. Cuando tuvo todo dentro, comenzó a moverse con violencia. Gemí y di unos pequeños gritos de placer. Tuve un nuevo orgasmo y tras el mismo, mi papá me la sacó.

    Me dio vuelta sobre la cama. Seguía con la tanga de mamá en el rostro. Puso mis piernas sobre mis hombros y siguió dándome por el culo. Volví a llegar. Estaba desaforada, completamente loca.

    Papá sintió que se venía. Se separó de mí. Me sacó el bikini de mamá del rostro y eyaculó sobre el mismo. No entendía que pasaba.

    Tras terminar y tranquilizarse me dijo “para que la vieja puta crea que me la cogí ebria”. Nos acariciamos y besamos unos minutos. Luego fuimos ambos a su habitación. Le colocó el bikini lleno de semen a mamá, ella seguía durmiendo ebria.

    Nos dimos un último beso y me fui a dormir.

  • Me cogí a mi padrastro

    Me cogí a mi padrastro

    Mis padres se separaron cuando yo tenía 15 años, fue doloroso en su momento y más aun cuando mi madre se fue a Estados Unidos con su nueva pareja. Por cuestiones de papeleos y por ser menor de edad no podía ir a visitarla, más aun luego de comenzar la universidad no me quedaba tiempo para nada. Así que recién a mis 21 pude viajar hasta allá, fue muy lindo verla después de 6 años y conocer a mi nuevo hermanito de 2 años, pero más aun fue conocer a la pareja de mi madre (un moreno de 43 años, alto y con barba, tal y como me gustan a mi jaja) pero por el momento solo le saludé.

    Ellos trabajaban y yo me quedaba en casa, con mi hermanita y su niñera, solo nos encontrábamos en la noche para cenar y de ahí charlabamos todos y a dormir, fue en estás cenas dónde comencé a notar que me miraba un poco de más, yo soy pequeña de unos 1,65 un poco de culito y tetas no muy grandes, pero no suelo usar sostén en casa y eso lo volvía loco porque no paraba de mirarnelos, eso me comenzó a calentar un poco, sentirme observada y más aun por ese hombre que era una escultura y que mi madre se comía. A partir de ahí comencé a ser más evidente, dejaba mi ropa interior en el baño después de ducharme, usaba shorts corto y desfilaba por toda la casa pero aún así el nunca se me insinuaba ni anda, solo se limitaba a mirar.

    Un día mi hermanita enfermo y la niñera que se encargaba de llevar el almuerzo a mi madre y su pareja hasta sus trabajos tuvo que quedarse en casa con la niña para evitar exponerla y así que me tocaba a mí ir a repartir los almuerzo y ahí fue donde pensé que sería mi chance, me puse ropa interior negras y una mini falda y fui a hacer mi trabajo. Primero pase por eL trabajo de mi madre, la saludé, conocí a sus amigos y jefes y me marche, guarde lo mejor para el final. Fui hasta el trabajo de mi padrastro y su secretaria me hizo pasar a su oficina, cerré la puerta y el estaba firmando unos papeles, lo saludé y le comencé a bromiar con su secretaria, le decía que cuidado y le montaba cachos a mi madre, a lo que el sonreía

    Al rato me pregunta

    -que me trajiste de almuerzo

    Les respondí:

    *Comida, ni modo que me vas a comer a mi

    -eso no estaría bien

    *mi madre no se va enterar

    -pero Jessica no soy canibal (me respondió en tono sarcástico)

    Ambos nos reimos pero para mí fue muy incómodo ese momento

    Procedi a despedirme porque quería salir de ahí rápido, estaba avergonzada y el me dijo:

    -espera, no te he dado las gracias

    Se levantó de su silla, vino hacia a mi y me abrazo, yo hice lo mismo

    Miro hacia arriba y el me miro fijamente también, me dijo:

    -hace tiempos que quería sentir tus tetas

    Yo me quedé muda y solo sonreí, creo que eso le confirmo que quería que me follara ya mismo porque me agarro de la cintura y me clavo un beso muy apasionado, yo le correspondía, manoseando su verga que se comenzó a poner dura y la saqué del pantalón y así estuvimos un rato, hasta que me arrodille y me metí su verga en la boca, el tiro un gemido rico que me prendió demasiado

    -lo mamás mejor que tu madre, dónde aprendiste?

    Experiencia

    El seguida jadeando y yo bien aplicada a su verga, quería hacer que se viniera pero no, el me agarro de los brazos y me levanto, me llevo a su escritorio, me puso de espaldas y subió mi faldita y uuff, comenzó a meterme la verga que no fue problema pues yo ya estaba mojadita y comenzó a darme más y cada vez más duro, fue tan rico que a los pocos minutos tuve mi orgasmo, llene toda su verga de mis jugos, el no paro de darme verga y al ratito se vino sobre mi culo, me sentí satisfecha pues por fin me comí eso que tanto deseaba, nos despedimos, el me dió otro beso y me dijo

    -vas a traerme almuerzo a diario

    *Si claro, ojalá mi madre no sospeche

    -no lo hará

    Salí de la oficina satisfecha pero me sentía algo culpable, lo bueno es que mi madre no se enteró y segui siendo su puta por dos meses, hasta que volví a Venezuela.