Blog

  • La nueva profesora de inglés (4): La putica del Director

    La nueva profesora de inglés (4): La putica del Director

    Cuando Sandra llegó ese día a su casa iba totalmente asustada, no sabía hasta donde había escuchado al teléfono su esposo, acaso la había escuchado mientras cogía con el viejo Ernesto. Entro al apartamento y su esposo estaba en la cocina, estaba preparando un batido de fresa con cambur que solía hacer para tomar los fines de semana, está vez no era fin de semana pero igualmente estaba de buen humor cantando mientras picaba las frutas, a Sandra le pareció extraño que su esposo estuviera tan temprano en casa pero el le dijo que habían salido temprano porque todos se fueron a un acto político y el se escabullo para ir a casa. Se besaron cuando se saludaron y el beso fue más intenso que de costumbre, a Sandra no le había dado tiempo de lavarse la boca después de haber estado con el viejo director pero aun así su esposo le comió la boca y no pareció sentir ningun gusto diferente.

    Sandra le dijo a su esposo que se iba a bañar rápidamente y regresaba para tomarse juntos el batido. La mujer se quitó la ropa en el baño y se vio al espejo, se sentía viva, joven, llena, se vio y se veía los senos duros, levantados igual que ese par de nalgas de volvía loco a los hombres, una cuquita depilada totalmente, aún sentía un poco adolorida en la cuca y en el culo por la ración de guebo que le había dado el viejo Ernesto unas horas antes pero igual sonreía porque le había gustado, le había encantado como se la había cogido el viejo, no podía negarlo, el viejo se la había cogido y ella estaba más feliz que nunca, feliz de ser la nueva putica del director.

    Al salir del baño su esposo estaba en el cuarto esperándola con el batido de frutas, ambos se lo tomaron y se recostaron a ver juntos capitulos de Friends, la sería favorita de Sandra. Pasaron todo la tarde a costados viendo tv, acurrucados. Sandra veía tv pero si mente estaba en otro lado. Recordaba las palabras del viejo diciéndole que era una puta, diciéndole que era su puta, aún sentía como le latía en ano mientras el viejo la sodomizaba y como ella los disfruto estaba pensando que iba a pasar al siguiente día, pero de algo estaba segura se iba a vestir bien perra para su macho.

    Si esposo Ernesto veía la tv con ella pero también pensaba en otra cosa, recordaba la llamada de teléfono que le había hecho, pero lo que su esposa no sabía es que había escuchado de más, había escuchado todo, la había escuchado gemir y pedir guebo, había escuchado como llamaban perra a su esposa y como ella lo disfrutaba y al recordarlo le pasó lo mismo que sucedió cuando lo escucho por teléfono, se le volvió a parar el guebo y volvió a excitarse, se había convertido en un cornudo y lo estaba disfrutando.

    Al otro día cuando Sandra llegó al colegio estaba radiante, feliz, llegó 5 minutos antes del comienzo de la jornada, cuando el viejo director la vio se sonrió al verla como iba vestida, con una falda de cuadros un poco más arriba de las rodillas y una blusa entallada, blanca pegada al cuerdo que dejaba a la vista parte de sus poderosas tetas, Sandra lo vio y le devolvió la sonrisa y le dio la espalda y camino a su aula de clases, moviendo el culo lo más que podía.

    Al terminar la jornada escolar Sandra lentamente fue acomodando las sillas y recogiendo el aula de clases, lo hacía lento esperando quedarse de última con el director. Luego de un rato al no escuchar a nadie se dirigió a la oficina del viejo, tocó la puerta y entro. El viejo sonreía sentado en su silla.

    – Hola putica, sabía que vendrias por más. Le dijo el viejo, la estaba esperando desnudo sentado en su silla tras el escritorio. Cierra con candado y ven de rodillas a mamarle el guebo, fueron las palabras del viejo director

    La mujer no dijo nada, simplemente se apresuró a cerrar con seguro y se agachó y tomo rumbo al escritorio. Mientras iba gateando aún no entendía como había llegado a esta situación pero no podía negar que el gustaba, se apresuró a llegar y apenas pudo se abalanzó sobre el miembro del director y se lo metió en la boca, y comenzó a darle un mamada de la que se iba a recordar el director toda su vida.

    El viejo Ernesto estaba sentado en su silla, tenía la cabeza recostada hacia atrás, una mano guiaba la cabeza de su putica en la tremenda mamaba que le estaba dando y con la otra le manosea las tetas. El viejo aún no podía creer como estaba emputeciendo a Sandra, una mujer con pinta de modelo, con un culo escultural, redondo, carnoso y unas tetas de infarto y allí estaba mamándole el guebo a el, un viejo que podía ser su padre, que le doblaba casi su edad, flaco casi al punto de desnutrido, arrugado, ya con una calvicie, pero que tenía un guebo de bien tamaño y eso era lo único que necesitaba para emputecer a la mujer.

    Sandra seguía mamando el guebo del viejo Ernesto, solo se lo sacaba de la boca para chuparle las bolas, el viejo ya no podía más y quería cogerle otra vez ese culo antes de acabar, hizo incorporar a Sandra, le quitó la blusa y luego la falda, casi le da un infarto al ver lo que llevaba bajo la falda, un hilo dental minúsculo, que se perdía en el culo y se metía en la cuca de Sandra, era un hilo vulgar, perrísimo, cómo le gustaban a el.

    El viejo la recostó en el escritorio y le dijo que parara el culo, la mujer obedeció y le pedía que fuera con cuidado, el viejo se reía, sabía que la tenía dominada y que haría todo lo que le pidiera, el viejo se agachó y metió su cara entre las nalgas de la mujer y comenzó a rozarle el ano con su lengua. Sandra se retorcía, sentía que las piernas le flaqueaban, le estaban chupando el culo y aun así sentia que se me mojaba la cuca, sentía que se chorreaba.

    – si papi cógeme, cómeme el culo, eran las palabras de la profesora, hazme lo que quieras que soy tu perra.

    – claro que eres mi perra le dijo el viejo colocándose de pie, y fue acomodando el guebo en el ano húmedo de la mujer

    La mujer gemía y respiraba fuerte mientras sentía como centímetro a centímetro el viejo la iba enculando, cómo iba metiendo poco a poco el guebo en su culo, era un dolor intenso pero a la vez sentía placer de obedecer a su macho. Cuando el viejo logro meter todo el guebo se quedó quieto unos segundos, y luego coloco sus manos en los hombros de la.luner y comenzó un mete y saca infernal.

    – ohhh

    – así no. Tan duro no. Sácamelo viejo sucio.

    Eran las palabras de Sandra que sentía que la estaba partiendo en dos.

    Jajaja el viejo se carcajeaba mientras seguía en su mente y saca cada vez lo más rápido que podía, parecía que se iba a desarmar el escritorio, al viejo le encantaba ver cómo sufría Sandra, le encantaba como le pedía piedad y lo hacía excitar más. Y le daba más duro.

    – Sácamelo por favor le decía Sandra ya más tranquila.

    – me duele sácalo, me estás matando papi.

    – más despacio papi, cada vez la mujer iba cediendo poco a poco y el dolor iba pasando.

    El viejo sabía que lo peor había pasado y sabía que ya la mujer estaba comenzando a sentir placer, así que continuando con su ritmo comenzó a hablarle sucio tal como a él le gustaba y ahora también le gustaba a Sandra.

    – Te gusta perra, te gusta como te cojo por el culo.

    – me encanta papi, soy tu perra cógeme cómo quieras.

    – Me vas a dar culo todos los días, preguntaba el viejo.

    – Si papi, cada vez que quieras te voy a dar cuca o culo y te lo voy a mamar como una perra.

    – vamos a ir a culear en tu casa perra, en la cama donde duermes con tu esposo, pregunto el viejo para ver a dónde podía llegar.

    La mujer no dijo nada así que el viejo le dió una tremenda nalgada y le gritó.

    – respóndeme cuando te pregunte perra!!!

    – Si papi, vamos a ir a culear en mi cama cuando quieras. Era tanta la excitación que le producía dolmpensar en eso y en sentir como le perforaban el culo que la mujer comenzó a sentir convulsiones, sentía que se derrumbaba, sentía que se orina, y comenzó a tener el orgasmo más fuerte de su vida mientras gemía a ojos cerrado

    -Ah

    – Ahh que rico. Ahhh dale duro. Parteme el culo.

    – Ah no pares papi

    Jaja el viejo se reía y se sentía triunfador, ya tenía a la mujer como el queria. Era su puta y comenzó a regar su semen en el fondo del culo de la mujer

    Ambos quedaron exhaustos, bañados en sudor, el viejo de sentó en su silla mientras la mujer aún adolorida poco a poco comenzaba vestirse.

    El sábado preparas algo rico en tu casa que voy a visitarte a horas del almuerzo, fueron las palabras del viejo. Si papi, fue lo único que dijo Sandra pero sintió una punzada en el estómago…

    Continuara…

    Gracias a todos por sus comentarios en los anteriores relatos. Había estado ausente pero ya retomamos la historia.

  • Degradación de la familia Pagani

    Degradación de la familia Pagani

    Esta historia cuenta la degradación de una familia, desde sus inicios hasta su completa perdida, es mi primer relato así que cualquier idea o comentario es bien recibido.

    Esta es la historia de una familia conformada por padre, madre, hijo e hija, El padre se llama Nicolás, la madre Dora, el hijo Pedro y la hija Débora. Dora es una mujer atractiva de 38 años, alta, piernas largas, pelo rojizo, culo bien parado, unas tetas operadas, ha practicado sexo solo con 2 personas en su vida, ella tienen una forma de comportarse muy elegante y mojigata, pero lo que pocos saben es que es una puta completa.

    Dora tiene de trabajo ser profesora de lenguas en la universidad que estudian sus dos hijos, por lo que tiene sus tardes y noches libres, para ir al gimnasio y realizar el hobby que más les gusta hacer con su esposo, las apuestas.

    Su esposo es un hombre normal aunque un poco bajo para ella pues el mide 1,65 m y ella 1,73 m, es un hombre muy autoritario y anticuado, que deja el sexo con su esposa en un segundo plano, ahora bien su hijo es todo lo contrario pues con sus 18 años es muy celoso con su madre y hermana, incluso los amigos de Pedro saben que su amigo es muy sobreprotector con ellas ya que nunca permite que se haga ningún comentario sobre cuán atractivas son su hermana y su madre, por ultimo esta la hija también de 18 años ella aparenta más edad de la que tiene, pues su aspecto rellenito va juego con sus grandes tetas y culo prominente, ella aun es virgen pero igual que su mama es una puta completa.

    Pedro estudia ingeniería, mientras que Débora estudia para ser periodista, todos en la universidad conocen a la familia de Nicolás, pues el resulta ser el Decano de esta.

    Los miembros de la universidad siempre hablan de ellas, pues según reportes han habido hasta concursos de quien es más atractiva de las dos en los baños de los hombres, si la Milf Dora o la joven Débora, además comentan que Dora con su forma de vestir solo la usa para disimular pero que seguro es toda una puta en la cama. Madre e hija son dos mundos distintos mientras que la madre es una puritana la hija es una completa guarra.

    Por otro lado los compañeros de Pedro que ven lenguas miran todos los días a Dora cada vez que tienen oportunidad, además de comérsela con los ojos por los pasillos entre clase y clase o cuando la ven por el campus, Nicolás y Pedro son conscientes de ello y han tenido varios encontrones con compañeros y profesores, Pedro se lleva la peor parte pues también es normal escuchar de sus amigos, como su madre y hermana debían hacer muy bien las cubanas con esas tetas de gran tamaño.

    Faltaban 3 semanas para entrar en exámenes finales por lo cual Nicolas y Dora decidieron ir a la casa de apuestas a reunirse con sus amigos y padres que también tienen hijos que estudian en la universidad, Dora es la única mujer de su grupo que le gustan las apuestas por lo cual normalmente está rodeada de hombres.

    Con el fin de no ser vistos por el sector de la universidad se suelen reunir en el bar de un amigo de la infancia de Nicolas el cual se encuentra muy apartado de la vida citadina, Siempre suelen reunirse con alrededor de 6 hombres, La noche empezó como cualquier otra trago, botanas y sobre todo muchas apuestas, pero de pronto uno de ellos dijo que ya se estaba volviendo aburrida la noche y que era momento de apostar a lo grande, Dora y Nicolas se miraron, pero ninguno dijo nada solo siguieron apostando, Nicolas siempre ha sido bueno para el Blackjack, por lo cual estaban muy confiados, las rondas se desenvolvían con naturalidad unas veces ganaban ellos como otras perdían todo, los hombres no perdían el tiempo mirándole el culo a Dora cada vez que tenían alguna oportunidad, puesto que ella siempre acostumbrada vestirse con vestidos ceñidos al cuerpo.

    Las sumas de las apuestas comenzaron a crecer de manera desproporcionada, al punto en que las sumas de dinero eran de unos cuantos millones, Nicolas estaba en una racha de victorias cosa que los dos celebraban con una botella de vino carísima, con el pasar de la noche llegaron a las apuestas más caras de su vida, La antepenúltima ronda fue de casi 50 millones por lo cual apostaron la camioneta con la que transportaban, esta apuesta entraron todos apostando cantidades u objetos del mismo valor, Al final solo quedaron 2, Robert miembro honorario de la universidad y Nicolas, todo se jugaba en la última carta Nicolas necesitaba un 8 para ganar la ronda, desgraciadamente en la siguiente ronda que pidió carta salió un 9 quedando eliminado por tanto Robert se quedó con todo el dinero algo cercano a los 300 millones.

    Nicolas y Dora quedaron cabizbajos sabiendo que en las siguientes dos rondas tendrían que arriesgar el todo por el todo si quieren recuperar y tener ganancias, la siguiente apuesta tenia de cover 200 millones, ambos se sentían confiados pues si ganaban esta apuesta tendrían la vida resuelta. Sabían que no tenían ese valor en sus cuentas de banco por lo cual decidieron dejar la casa como garantía, en esta apuesta todos entraron tensionados pues era una suma que no se repetiría otra vez, casi 1200 millones en la mesa. En esta apuesta entraron todos, Tyson líder de una empresa multinacional, Robert miembro honorario de la universidad además que tiene dos hijos que estudian allí, Mark otro padre adinerado que también tiene un hijo en la universidad, Steven dueño de la cadena de bares donde están ahora y amigo de la infancia de Nicolas, Noah empresario con numerosas cadenas de video y Rick quien tiene negocios con empresas extranjeras, claro también estaba Nicolas y Dora en la mesa.

    Poco a poco se fueron retirando hasta quedar solo dos Tyson y Nicolas, como en la anterior todo se jugó en la última carta, Nicolas necesitando un 6 y Tyson un 10, todos miraban con suma atención ese momento cuando el dealer les repartió no lo podían creer mientras que a ellos les salió un 3 a Tyson le salió el 10 de corazones, Todos se fueron a felicitar a Tyson mientras que Nicolas y Dora se quedaron helados todo por lo que habían luchado más de 15 años lo habían perdido.

    Nicolas: “Felicidades quedamos entonces para pagarte los 200 millones cuando los tengamos Tyson”.

    Tyson: “como así, todos pagamos con dinero actual no por presuntas cuentas, esa mansión ahora es mía”.

    Dora: “Espera ty, debe haber otra forma de que podamos quedarnos con la casa es lo único que tenemos”.

    Tyson: “Eso lo debieron de haber pensado si querían entrar a la apuesta”.

    Nicolas: “Espera debe haber algo que podamos hacer, estamos dispuestos a hacer cualquier cosa”.

    Tyson: “¿Cualquier cosa?”.

    Dora: “Si”.

    Tyson: “Que les parece una última apuesta si ganan les devuelvo su casa y aquí no pasó nada, ¿pero no tienen nada que apostar así que proponen?”.

    Nicolas y Dora se quedan mirándose pero ninguno dice una buena cosa que apostar.

    Steven: “Que les parece si apuestan para que sean nuestros esclavos por dos años”.

    Nicolas y Dora se pusieron rojos de la furia e inmediatamente cogieron sus cosas y cogieron rumbo para la salida.

    Tyson: “vallasen tranquilos, pero con esta escritura quiero que me desocupen la casa que hoy mismo voy a mudarme”.

    Ellos se quedaron en la puerta sabían que si salían no tendrían oportunidad y sus carreras como miembros altivos de la sociedad se acabaría, ambos se miraron y decidieron volver.

    Dora: “Esta bien apostemos eso, pero si ganamos nos devolverás las escritura de la casa y aquí no pasó nada cierto?”.

    Tyson: “Correcto”.

    Nicolas y Tyson se sentaron en la mesa, Nicolas sudaba pues estaba a punto de cambiar sus vidas si tenía mala suerte, el dealer repartió Nicolas tuvo un buen comienzo salió el 12 de espadas, mientras que Tyson empezó con un 3 de corazones, volvieron a pedir saliéndoles un 6 y un 10 ambos de espadas correspondientemente, la ronda iba así 18 para Nicolas y 13 para Tyson, creían que todo volvería a ser como antes cuando en la siguiente ronda Tyson pidió y para su buena suerte le salió un 8 tenía ¡21!, en el momento crítico Nicolas solo tenía la opción de pedir o pedir si salía más de un 3 perdían, el destino se selló al pedir la siguiente carta, la primera en ver la carta fue Dora quien se puso blanca parecía un muerto, lentamente se la mostro a Nicolas quien hizo la misma cara, después la pusieron en la mesa y todos se dieron cuenta era un 5.

    Tyson: “vaya! vaya! creo que su destino se cerró”.

    Se sintió un silencio sepulcral mientras que Nicolas y Dora se acostumbraban a la idea de que la vida de su familia iba a cambiar, ya que ahora les poseía a los otros 6 hombres en la sala.

    Tyson: “Muy bien chicos desde ahora nos van a decir amo a cualquiera de nosotros, o a los que nosotros les digamos ¿está bien?”.

    Dora: “¿Cómo así que a otros? ¿Creía que esto solo se quedaba entre nosotros?”.

    Steven: “Creo que no entendiste ahora ustedes y sus hijos son nuestros, la imaginación es el límite”.

    Tyson: “Quedo claro”.

    Nicolas: “Si”.

    Dora: “Si”.

    Tyson: “Si ¿qué?”.

    Nicolas y Dora dijeron al unísono “Si amo” a lo cual Tyson se rio y se fue a sentar con los demás.

    Tyson: “Desde ahora tendrán que ustedes dos acatar cualquier cosa que les digamos y si les preguntamos algo tendrán que ser 100% verdadero lo que digan, ¿quedo claro?”.

    Dora: “Si amo”.

    Nicolas: “Si amo”.

    Steven: “Que les parece si jugamos a algo con nuestras nuevas mascotas, igual ya cerré el bar nadie nos molestara por toda la noche, además mañana es festivo jajaja”

    Robert: “Que les parece unas rondas de preguntas para calentar y saber un poco más de ellos, igual saben que tienen que ser honesto o las pagaran luego”.

    Steven: “Buena idea”.

    Después de acordar la primera cosa que harían con sus mascotas decidieron sentarse en unos butacas en el centro del bar, además pensaron que la forma más divertida era si comparaban las respuestas para saber si decían los dos lo mismo.

    Tyson: “Bueno perros, cada uno se sentara de espalda al otro, cuando hagamos una pregunta los dos la escribirán en los tableros que se les dieron, si la respuesta es diferente cada uno se quitara una prenda y después ya veremos”.

    Nicolas: “Si amo”.

    Dora: “Si amo”.

    Cada uno hará 2 preguntas el primero fue Rick.

    Rick: “Cuanto le mide la verga a Nicolas?”.

    Dora y Nicolas se pusieron rojos, pero después comenzaron a escribir, pasaron unos 5 segundos y mostraron el resultado.

    Rick: “Saben que, mejor que cada uno diga su respuesta en voz alta siempre primero Dora”.

    Dora dice apenada: “5 cm”.

    Nicolas dice en voz baja: “8 cm”.

    Rick: “Vaya vaya! alguno de los dos dice mentiras, será que tocara probar quien es el que la dice, perro bájate los pantalones”.

    Nicolas con la cara roja como un tomate se quitó el pantalón y luego el calzoncillo mostrándoles a todo su pene.

    Tyson: “Esa desdicha no es ni un pene, es una vagina, jajaja”.

    Rick: “Con esto confirmamos que Nicolas dijo mentiras, por tanto el tendrá que pagar por la ofensa. Mañana te llegara un regalito a tu casa con instrucciones de acuerdo?”.

    Nicolas: “Si amo”.

    Todos al escuchar al prestigioso Decano de la universidad decir eso, se rieron a carcajadas. Después de un rato, el siguiente en preguntar fue Robert.

    Robert: “Bueno ahora desde ¿hace cuánto no han tenido sexo?”.

    Ambos escribieron lo mismo, 6 meses, todos al escucharlos decirlo a la pareja en voz alta se sorprendieron, por lo cual provoco que se dijeran comentarios como: ¡hoy le vamos a dar lo que nunca habrá probado!, si jajajaja la vamos a reventar a base de polla.

    Noah ya un poco cansado le dijo a Dora que se quitara la ropa, para que así quedara en ropa interior. Dora muy apenada, acato las ordenes mostrando así sus descomunales pechos operados, y su culo redondito, con esto todos pudieron ver la ropa interior que llevaba, un hilo que dejaba ver casi toda su vagina al menor movimiento y un brasier que supusieron que era de un tallaje menor.

    Tyson: “Vayas tetas tienes puta, y me imagino que nunca has hecho sexo anal cierto?”.

    Dora contesto: “no amo nunca le deje a mi marido hacerlo”.

    Rick: “Vaya puritana que pretendes ser, pero por lo que veo en tus bragas tus jugos vaginales dicen otra cosa jajaja.

    Robert: “Tengo hambre, qué tal perro si nos haces algo de comer a todos”.

    Nicolas: “Si amo”.

    Así pasaron las rondas de preguntas, hasta que se todos se hartaron, por lo cual pensaron que lo mejor era preguntarles cosas solo a Dora y si esta no les contentaba sus respuestas pagaría una penitencia.

    Tyson: “Bien Dora cuéntanos cuál es tu fantasía sexual más atrevida”.

    Dora: “Hacerlo en un piscina”.

    Todos se rieron y ninguno estuvo de acuerdo con la respuesta de Dora por lo que le ordenaron quitarse el brasier, dejando al aire sus tetas, a lo cual todos pudieron ver como se mojaba más y más en sus bragas.

    Tyson: “Ahora si Dora cuál es tu fantasía sexual mas guarra, si no nos gusta tu respuesta ya sabes que te toca”.

    Dora: “Si amo, lo que más me gustaría hacer es un gangbang en público”.

    Tyson: “Vaya vaya! al parecer la mojigata nos salió toda una puta”.

    Tyson: “Quien crees que tiene la verga más grande de los 6?”.

    Dora: “amo creo que la de Rick”.

    Tyson comento burlonamente: “solo hay una forma de saberlo”,

    Todos se quitaron los pantalones y los calzones, dejan al aire sus vergas, cuando Dora las vio no lo pudo creer todas pasaban los 20 cm, pero sin duda la de Tyson era la más grande ya que media casi unos 28 cm.

    Tyson: “Puta creo que perdiste, por lo cual tendrás que hacernos correr a todos, si no quieres que tu maridito te vea como nos comes la polla será mejor que te apures”.

    Dora al escuchar esas palabras fueron como un puñal a su corazón pues estaba a punto de hacer un salto a su degradación, sabiendo que esto era lo que había soñado toda su vida contesto:

    Dora: “si amo”.

    Dora comenzó a lamer con ganas la verga de cada uno de ellos, con una devoción que ni ellos se lo hubieran esperado.

    Robert: “Woaho!, parece que esta puta si quería probar nuestras pollas desde hace rato verdad zorra?”.

    Dora sin pensarlo dijo: “Si amo, la verdad me gustaba parecer una santa, pero en verdad soy una puta que le gusta que la humillen”.

    Todos al escuchar eso siguieron al punto en que solo le follaban la boca a una rapidez le producían arcadas, pero a su vez se iba excitando más y más.

    Dora, perdió la noción del tiempo, porque cuando su esposo llego con la comida y las bebidas, vio a Dora recibiendo una follada de garganta de tal forma que podía ver como la verga de Rick aparecía y desaparecía en su boca.

    Rick al ver llegar a Nicolas comento: “Había querido hacer esto hace mucho, siempre tan altiva y ahora como chupa polla, parece que nació para esto.”

    Tyson: “Nicolas deja las bebidas allí nosotros le daremos a tu esposa una así que tranquilo”.

    De pronto Tyson acerco una copa de Martini y eyaculo en él, así mismo se lo paso también a los demás chicos, éstos eyacularon tanto que dejaron la copa hasta el ras, de pronto se la pasaron a Dora quien entendió lo que debía hacer.

    Cogió el vaso y se lo tomo sin rechistar, todos quedaron sorprendidos cuando la vieron raspar con el dedo el vaso para coger hasta la última gota

    Tyson: “¿Cómo se dice puta?”.

    Dora: “Gracias”.

    Tyson al escuchar decir solo eso a Dora le soltó una bofetada que dejo a todos sorprendidos, mencionado duro “¡DILO BIEN PUTA!, desde ahora vas a decir lo más guarro que puedas cuando alguno este, desde ahora tu rol es solo el de excitar a tus amos”.

    Dora se sobo su mejilla y de pronto menciono “Gracias amos por darme de su leche, amor ya no necesito tomar nada mas ellos ya me dieron tanta que puedo hacer un queso” y cogió a su esposo y le dio un beso en toda la boca.

    Tyson felizmente dijo: “así me gusta perra.”

    Todos se tomaron sus bebidas, hasta que todos mencionaron que no hay porque afanarse con sus nuevas mascotas, descansemos por hoy que mañana ya tendrán mucha cosa que hacer.

    Tyson: agarro del culo a Dora diciendo: “Vámonos a descansar perros mañana será un día que no olvidaran”.

    Nicolas: “Si amo”.

    Dora: “Si amo”.

    ———————

    Muchas gracias, por leer mi primer relato, mi idea es crear una historia larga y con varios sucesos mostrando la degradación completa de la familia, cualquier idea que quieran proponer en la historia o alguna acción degradante me la pueden escribir a mi correo:

     [email protected], con el tiempo las iré añadiendo a la historia.

  • En el tren con MI

    En el tren con MI

    Buenas tardes. Vamos con el tercer relato con la prima de mi mujer a la que llamo MI. Esta vez la encontré en el tren en hora pico.

    Tenía que ir para capital y me tomé el Sarmiento a las 8 de la mañana plena hora pico. Lleno de gente todo apretado cuando en la primera estación después de abordar veo que entra MI, me brillaron los ojos le hice seña y como pudo se acercó a mí, nos saludamos y automáticamente la agarró de la cintura y la pego a mí, así estuvimos todo el viaje bien pegados, mientras charlábamos con los barbijos puestos obviamente, empecé a bajar mí mano hasta su culo, lugar de donde no iba a sacar la mano, mientras con mí mano izquierda tocaba todo su culo mí mano derecha acariciaba su concha por delante, ella ya ni hablaba solo lo disfrutaba y se reía.

    Con suaves movimientos le apoyaba la pija bien dura en su pierna y ella apretaba más y más contra mí bulto. De vez en cuando bajaba su mano para tocármela por arriba del pantalón, cómo lo disfrutaba!! Volaba de calentura de tanto sobar ese culo hermoso.

    MI bajó en Liniers y yo seguí en el tren, una estación más y acababa con todo.

  • Fran, la mamá de mi amigo

    Fran, la mamá de mi amigo

    Es mi primer relato, una historia real que sucedió hace unos años atrás pero hasta el día de hoy sigue la atracción.

    Ella Francisca una mujer de unos 43 años, yo un joven de 20 y tantos, lo único que me unía a ella era la amistad que tenía con su hijo por medio de la compañía de bomberos a la que pertenecíamos. Pero un día fui a su casa por un encargo, golpeo la puerta y ella me atiende, pregunto por su hijo y me dice que está en la ducha que ya baja que por mientras me siente a esperarlo y ahí paso lo mágico desde ese instante no pude sacármela de la cabeza, ella haciendo sus quehaceres se agacha y deja asomar su colales negro desde su jeans ajustados. Mi pene se puso a mil al extremo que debo poner un cojín que había en el sillón para disimular, no se si ella se daría cuenta pero su mirada coqueta hacia pensar que si sabía lo que hacía.

    Pasaron los días y yo no podía sacar esa imagen de mi cabeza de solo pensar me ponía a masturbar en el baño, hasta que decidí que debía hablar con ella, con una excusa tonta le pedí el número de celular a su hijo, le dije que cada vez que lo llamaba no respondía o no tenía señal que mejor me diera el número de mi mamá así ella le avisaba, conseguí el número y ese día en la noche le hable sabiendo que su marido trabaja fuera de la ciudad y solo llega cada diez días.

    Le hable por Whatsapp diciéndole que me comunicaría con ella para los recados de su hijo y así comenzamos hablar, todo normal los primeros días hasta que un día le dije:

    Yo: Carlos tiene una suerte enorme de tener una madre tan guapa.

    Fran: Tu crees eso ya son varios años que llevo encima, además un joven como tú que me encuentre guapa no me cuadra mucho.

    Yo: Ud. es muy guapa además le confienzo que no logro sacármela de la cabeza, desde ese día que estuve en su casa y al verla agachar vi como su colales negro asomaba, disculpe mi sinceridad pero no he dejado de pensar en eso y sabrá que muchas veces me he tocado pensando en Ud. A lo que ella no respondió en varios días.

    Un día en la noche me saluda con un hola, al cual contesto algo dubitativo, y ella me pregunta el por qué he dejado de hablar. Le digo que desde que no recibí respuesta a mi confesión pensé que se había enojado.

    La verdad desde ese día las conversaciones se pusieron más candentes, con carama web incluida, ella generalmente usaba de pijama una camisola negra de lunares blancos donde hacia resaltar sus enormes pechos. Los días y las conversaciones hicieron que pudiera ver ese colales negro en todo su esplendor y además de sus enormes senos, con el pasar de los días nos masturbabamos ambos mirándonos por la cara y era muy excitante verla acabar y que ella me viera bitar mi leche por ella. Los días pasaban y aún no se daba la oportunidad de vernos en persona hasta que un día me dijo que estaría sola todo el día que si yo quisiera fuera a verla.

    Llegó el anhelado día y me dirijo a su casa, al golpear abrió y estaba con un jeans ajustados camisa de tirantes donde resultaban sus senos. Al pasar no hubo palabras solo un beso fogoso que nos comimos enteros, mis manos recorrían su cuerpo hasta que abro ese jeans y veo su colales negro a lo que ella dice eso es para ti. Nos fuimos besando hasta la cocina, me quito la camisa y yo desnude sus senos los cuales bese y mordía su peson, ella tocaba mi pene por sobre el pantalón hasta que me saque el pantalón y ella mete mano en mi boxer y saca mi pene duro y bien erecto y sin decir nada se lo lleva a la boca, les juro que estaba en el cielo con esa mamada tenis experiencia en mamar, luego la desnudo oloroso sus colales y la subo a la mesa de la cocina y comienzo a comer su xorito con poco pelito, estaba muy mojada y el paso de mi lengua por sus labios y clitoris la hacia estremecer hasta que ella dice, siéntate en esa silla, obedezco y ella se sienta sobre mi pene, entro suavemente, ella subía y bajaba con un ritmo suave su respiración chocaba con la mía mis manos en su gran culo y mi boca besando esos grandes senos, ella cabalgaba mi pene con más ritmo les juro que yo aguantaba el no acabar cuando ella dice me voy y yo instintivamente acabe llenando su xorito de mi leche, llegamos juntos al orgasmo y cuando ella se baja toma mi pene y lo lleva a su boca limpiando el resto de leche que aún quedaba. Me vestí después de esa rica experiencia. Ella me dijo yo te aviso para repetir gracias por hacerme sentir joven otra vez, mi marido me tiene un poco abandonada. Yo le respondí que estaba a su disposición para cuando ella quería. Estos encuentros se dieron un par de veces más hasta que ella decidió no más y dejamos de hablar seguido hasta perder contacto, han pasado 12 años de eso y ella me habló hace una semana, no niego que me excita saber si aún en la cama sigue como hace años atrás por ahora solo son conversaciones normales pero espero el momento para insinuar algo más.

    Si sucede algo les contaré…

  • Disfrazada de Gatúbela me hice coger por mi padre y mi primo

    Disfrazada de Gatúbela me hice coger por mi padre y mi primo

    Dicen que la ocasión hace al ladrón. Fue en una fiesta de disfraces, en la quinta de mis tíos. Era su fiesta de aniversario, cincuenta años. La consigna: Ir con disfraces, desde máscaras a disfraces completos. Y desde que me enteré supe que iba a ser la ocasión perfecta para hacerme coger por mi padre.

    -¿Qué disfraz vas a usar? Me preguntaron mientras cenábamos en familia con mi padre unos días antes.

    -No creo que vaya, me parece muy tonta la idea. Dije.

    -Marcela, por favor, es el aniversario de tus tíos, no podes faltar. Dijo mi padre.

    -Papá, ni se van a enterar que no fui, es una fiesta de disfraces. Dije mostrando fastidio.

    -Una pena. Dijo serio.

    -¿Uds. de que se van a disfrazar? Pregunté.

    -Tu padre va a ir de pirata, y yo de romana antigua. Dijo mi madre.

    -Buena idea…

    Los días pasaron y no me podían convencer de ir. Pero yo tenía ya mi disfraz, solo que no lo sabían. Un leggings negro, una camiseta manga larga de lycra que marcaba todo mis cuerpo, especialmente mis pechos, también negra y una máscara negra de Gatubela que me tapaba totalmente la cara, a excepción de los ojos y la boca. Un set se uñas largas felinas completaban mi atuendo.

    -Marcela, nos vamos a la fiesta, aquí te dejo tu invitación por si te decidís a ir. Dijo mi padre.

    -Déjala, pero ya te dije, no tengo ganas. Tengo 20 años y las fiestas de disfraces, me bajonean.

    Se fueron, y de inmediato, me fui a cambiar. Una tanga hilo, el leggings, la camiseta de lycra sin brazier, las uñas postizas, y perfume nuevo, muy fuerte. La máscara la llevaba en la mano. Mis documentos los guarde en una cartera en mi auto y partí, una hora después, para la fiesta. Antes de pasar el control de la puerta, me puse la máscara. Mostré mi invitación y entre a estacionar.

    Había más de cien personas, todas disfrazadas. Algunas las reconocía fácilmente otras, era imposible. Uno de los que reconocí, fue a mi primo, Gerardo. Fue muy fácil, su metro noventa, disfraz de gladiador que mostraba toda su musculatura y sus tatuajes, lo delataban a pesar del antifaz que usaba. La música a todo volumen, cantidad de bebida en mezas y servidas por mozos, presagiaban una noche de descontrol. Eso era lo que yo esperaba. Yo me paseaba felinamente mirando todo y a todos. Cuando alguien trataba de tocarme, le mostraba las uñas y copiaba el ruido que hacen los gatos cuando están por atacar, nadie se atrevió a insistir.

    Cerca de la pileta, y tapada por unos arbustos vi a mi madre besándose y dejándose tocar por dos hombres. Seguí mi camino y encontré a mi prima, chupando la pija de un hombre. Volví por donde había ido y vi que ahora, mi madre estaba parada, doblando la cintura chupando las dos pijas. No resistí la tentación, me puse detrás de ella, corrí la tela del disfraz, su tanga y le acaricie la concha y el orto con todo. Ella dio un saldo y sonrió al verme, aunque no sabía quién era.

    Seguí mi camino y en la pista encontré bailando a mi primo el gladiador. Amenazando con mis uñas a la chica que bailaba con él, ocupe su lugar. Lo miraba a los ojos y bailaba bien sensual, llegando a apoyar mi culo sobre su pija que estaba bien parada. Quiso tocarme pero me di vuelta y le arañe el pecho, no para lastimarlo, solo para detenerlo.

    Seguí bailando y vi que mi padre, mi verdadero objetivo, bailaba con una mujer que yo no conocía. Deje a mi primo y fui hacia él. Mire a la mujer y le mostré mis uñas. No faltó más para que se corra. Yo miraba a los ojos a mi padre y me excitaba terriblemente su mirada de calentura, sin saber que quien bailaba para él era su hija. Lo acariciaba con mis uñas, me acercaba a su oído y maullaba provocándolo. Cuando ví que lo tenía donde yo quería, le mordí el cuello y apreté sus pelotas.

    Salí de la pista, mire por sobre mi hombro y le hice seña con un dedo que me siga. Ni dudó en hacerlo. Entre a la casa y fui directo a una de las habitaciones, entre y deje la puerta abierta. Segundos después, entró mi padre. Maullé, pase mis uñas por su rostro y me puse de rodillas para chuparle la pija. Ya la tenía parada por completo.

    Me la metía toda en la boca, la lamía, apretaba sus testículos con suavidad y lo miraba a los ojos. El gemía despacio, disfrutando lo que yo le hacía.

    -Por favor, como chupas Gatubela, me volves loco. Me dijo.

    Yo seguí haciéndolo y disfrutando ese momento que tanto había ansiado. En un momento intento quitarme la máscara, y le clave las uñas en las pelotas. Me soltó de inmediato. Yo seguí chupando su pija, que sin ser muy grande, me encantaba. El tamaño justo para hacerme gozar por todos lados. Todos.

    Como las camas de esa habitación eran single, me puse de rodillas atravesada, y me bajé el leggings, y la tanga. Él se puso detrás de mí y empezó a chuparme la concha y el orto. Yo maullaba como loca, y el más me chupaba. Jugo un rato con su lengua en mi orto y luego se paró y apoyo su pija en mi concha.

    Empujo y en un solo movimiento la enterró por completo. Maullé con todas mis fuerzas y el empezó a envestirme con todo, yo arqueaba mi espalda, y volteaba mi cabeza para mirar su cara de placer. Me tenía tomada de la cintura y me daba con todas sus fuerzas. Entre eso y ver su cara de placer tuve un orgasmo exquisito.

    -Miauuu. Dije y el entendió mi mirada.

    Saco la pija de mi concha, escupió en mi orto y la comenzó a meter. Yo ronroneaba como loca. Cuando la tuve toda adentro, él se quedó quieto. Yo fui moviéndome lentamente, hacia adelante y atrás. Me volvía loca, por suerte él se quedó quieto y me dejaba hacer.

    De pronto, se abrió la puerta del cuarto y era mi primo.

    -Tremenda gata, te lo aseguro. Si te deja, no lo dudes. Dijo mi padre. Si supiera…

    Mi primo se acercó a mi cabeza, y me puso su pija delante de la cara. La tome y le clave suavemente las uñas mirándolo a los ojos. Aprovechaba mis movimientos sobre la pija en mi culo, para chuparle la pija, mi primo empezó a respirar pesado. Quiso también quitarme la máscara y también le clave las uñas en las pelotas. Como mi padre, me soltó de inmediato.

    Mi padre me empezó a bombear el culo con todo, estaba super cliente, y mi primo, otro tanto. Cuando mi padre acabó en mi culo, me la saque y se lo ofrecía mi primo, girando en la cama, para chuparle la pija a mi padre. Mi primo sin miramientos, me la metió en el culo y me daba con todo, mientras yo chupaba a mi padre. Fueros pocos segundos y también acabo en mi culo. Dio la vuelta a la cama y le chupe la pija a los dos. Las deje completamente limpias, me levante, acomodé mi tanga, mi leggings, les tiré un beso con mi mano y me fui.

    De mi culo se querían escapar las leches de ambos. Fui a mi auto y me fui para nuestra casa. Los dos me habían hecho gozar con todo. Los dos me hicieron tener buenos orgasmos. Llegue a casa, me di una ducha y me fui a dormir.

    Ni escuche cuando ellos llegaron. La mañana siguiente baje a desayunar y mis padres estaban desayunando en la cocina.

    -Buen día, ¿Cómo les fue en la fiesta? Pregunte.

    -Bien, la verdad es que no fue gran cosa. Dijo mi madre.

    -Hola, si, coincido con tu madre, bastante aburrida. Dijo mi padre.

    -Que pena, yo la pase genial anoche. Dije.

    -¿En serio, que hiciste? Pregunto mi padre.

    -Gozar papá, gozar como una gata. Dije mirándolo a los ojos y puse sobre la mesa mis manos, aún con las uñas postizas.

    La cara de los dos fue tremenda, pero ninguno de los dos dijo nada. Deje pasar uno segundos y dije:

    -En esas fiestas puede pasar cualquier cosa, hasta las más inesperadas e impensadas. ¿No piensan lo mismo?

    -Si claro. Me voy a duchar. Dijo mi madre y salió de la cocina.

    -¿Fuiste vos? Me preguntó mi padre.

    -No, como voy a ser yo. Sería algo asqueroso que mi padre me coja por todos lados. Fue Gatubela. Contame, ¿qué tal coge?

    -Es una gata fenomenal. Espero volverla a encontrar.

    -Vos sabes como es la historia, aparece cuando menos la esperes…

    Me puse de pie, le di un beso en la mejilla y un suave arañazo en el cuello. Miré y su pija estaba dura. Del bolsillo de mi jogging saque la máscara y me la puse. Le hice una paja tremenda, tapándole la boca para que mi madre no escuche sus gemidos. En dos minutos había acabado en mi boca. Me relamí, y le dije:

    -Por cinco minutos no vayas a tu cuarto. Y sin sacarme la máscara salí de la cocina.

    Fui a mi cuarto a buscar uno de mis consoladores, luego a su cuarto y mi madre se estaba cambiando. Se quedó helada cuando vio que entraba, se acordaba perfectamente.

    Sin decir palabra, la hice quedar parada y apoyar las manos en la cama. Le chupe la concha y el culo con ganas, ella, gemía sin parar.

    -Va a venir mi marido. Dijo y yo maullé suavemente.

    Estaba metiéndole la lengua en el culo cuando entro mi padre. De inmediato saco su pija y la hice girar a mi madre para que lo chupe. Ella se volvió loca, y lo chupaba con todo. Metí el consolador en la concha de mi madre y le daba con todo, ella chupaba y gritaba de placer. Mi viejo tiraba de sus cabellos manejando el ritmo de las chupadas. Sobre la cama estaba la ropa interior que mi madre se iba a poner, una bombacha no muy moderna. La tome y se la fui subiendo por las piernas. Lamí un par de veces su orto, saque el consolador de su concha y lo enterré en su culo. Ella dio un grito de dolor y siguió chupando. Subí su bombacha con el consolador en su culo, de forma que no lo deje salir.

    Maullé, les pase mis uñas por la espalda a mi madre y por el pecho a mi padre, y me fui a mi cuarto. Me tocaba pensando en ellos y escuche a mi madre:

    -No, Pablo no por favor.

    Después un grito de dolor y luego otros de placer, tanto de ella como de mi padre. Siguieron un rato y yo tuve un par de orgasmos.

    Me había quitado la máscara cuando mi madre vino a mi cuarto. En su mano traía el consolador.

    -No dije nada de lo de anoche. Te vuelvo a pescar y te juro que yo misma te rompo el culo con un consolador gigante. Ni un cuerno más. ¿Entendiste? Le dije.

    -Si, entendí.

    A partir de ese día, por lo menos una vez por mes me disfrazaba de Gatubela y los tres teníamos una noche de placer.

  • Mi trío con dos maduros

    Mi trío con dos maduros

    Hola de nuevo, ya tenía rato sin contar lo último que me paso en el relato anterior, pero es que me ocupe mucho en el trabajo y luego salí de viaje un par de semanas por lo que no pude subir relatos, pero quiero que sepan que tuve mucho sexo durante mi viaje, pero bueno eso lo dejo para después, por ahora les contaré de la vez que llegué con José y Rodrigo, los dos maduros que nos cogieron a mí y a Roberto, les dije que andaba por el rumbo y que quería pasar a «saludar»; yo creo que entendió lo que quise decir, porque me invitó a pasar, le habló a Rodrigo y los tres nos sentamos para platicar un rato, sobre todo lo que había hecho en el tiempo que no nos vimos.

    Y pues ya de un rato me empezaban a manosear las piernas, mi cabello, y yo no me quedaba atrás, también les sobaba el paquete a ambos, que ya estaban duros por cierto, me decían cosas como «lindo», «precioso», nunca me habían dicho cosas tan así pero me gusto; en eso sacan sus vergas erectas y José me toma del cabello hasta agacharme para chupar la verga de su amigo, se le salió un gemido a Rodrigo luego de meter mi boca en su herramienta; luego ambos se sentaron en el sofá y yo abajo para intercambiar mis mamadas entre las dos vergas de mis machos, lamía sus huevos llenos de mi saliva y semen preseminal.

    Nos fuimos a la cama para empezar a coger rico, José se recostó con las cabeza en borde de la cama y me pidió que le hiciera un 69 mientras Rodrigo al pie de la cama me comenzó a penetrar, uff estaba en gloría, me encanta chupar y que me cojan al mismo tiempo; luego José se levantó e hizo cambiar de pose con él para así mamar la verga de Rodrigo, mientras el me cogía de misionero.

    Después ambos se subieron a cama y yo estaba en medio aun recostado boca arriba para engullir el pito de José a lo que Rodrigo me daba sus embestidas bien ricas, luego me dieron de a perrito intercalando cada verga con el ir y venir; luego de un rato José se sentó en la cama y se recostó y me dijo que lo cabalgara para Rodrigo también me cogiera pero de pie, estaba que se me salía el corazón de tener dos vergas en mi culito; gritaba como loco por el placer, se cambiaron de lugar y ahora mientras Rodrigo estaba sentado yo le mamaba la verga y José me cogía por detrás casi sentado.

    Ya cansados luego de una media hora Rodrigo se la rifó a cogerme mientras José nos veía y se la jalaba, luego se cambiaron de lugar, ahora José me penetraba de cucharita y Rodrigo ya estaba que se venía, le dije que me los echara en la boca, seguido de José, que solo se vino en mis cachetes, nos quedamos un rato tumbados en la cama hablando de lo que sea y luego ya nos vestimos y me despedí de ellos, yo todavía traía semen en la cara por lo que solo me puse el cubre bocas y me fui así con sus mecos en los cachetes. Luego les cuento de la vez que me cogieron junto con Roberto en una zona baldía. Chao.

    Como siempre les dejo mi telegram por si gustan saludarme: @Km4zh0

  • Un macho alfa me hace su puta

    Un macho alfa me hace su puta

    —Hola buenas tardes. Saludé a un hombre de impecable traje, de casi 1,70 m, delgado, y unos 50 años.

    —Buenas tardes señorita. ¿Por favor, me puede mostrar aquel Nautilus?

    —Si, por supuesto. Veo que lo conoce, sería tonto que le explique sobre la marca y su calidad.

    —Exacto, la conozco.

    —Aquí tiene caballero. Dije, sin poder creer que estaba mostrando un reloj que salía más de cien mil dólares.

    —Es hermoso. Lo voy a llevar. No veo que tengan nada de Richard Mille.

    —Sinceramente, no hay una cantidad de clientes que nos lo pidan… Pero lo traemos por encargo. Si Ud. desea, nos dice que modelo quiere, y lo podemos encargar.

    —Me gusta el 027 Tourbillon, es un reloj espectacular.

    —Si quiere, me deja un teléfono, consulto cuando pueden enviarlo y le aviso. Dije sin mencionar el precio.

    —Perfecto, le paso mi celular. Dijo y me anotó el número.

    —Gracias, en 24 horas lo llamo y le comento. Dije casi loca de alegría porque el valor de ese reloj ronda los novecientos mil dólares.

    —Ah, disculpe si salto de una cosa a otra. Me puede mostrar aquel collar de perlas, por favor.

    —Claro, es un collar hermoso, realza la belleza de una mujer. Dije.

    —O queda opacado… depende la mujer. Dijo el hombre mirándome a los ojos. Su mirada quemaba.

    —Supongo que su esposa va a estar encantada. Dije tratando de tomar distancia.

    —No tengo esposa. Si lo compro es para una bellísima joven, que con su dulzura y simpatía está robando mi corazón. Me dijo levantando la vista del collar y mirándome nuevamente a los ojos.

    —Pues esa joven va a quedar maravillada, no muchas jóvenes aprecian la belleza de las perlas. Dije.

    —Así es. Lo llevo también.

    Hicimos los papeles del Nautilus, y entre los dos gasto 115.000 dólares. Solo con el collar 10.000. Lo que debe ser esa chica para que le regale un collar de ese monto, pensé en ese momento.

    —Aquí tiene caballero.

    —Te di mi teléfono, pero no mi nombre. Soy Bob Carson.

    —Tiene Ud. razón. Muchas gracias por su visita Sr. Carson. Y lo voy a estar llamando.

    —Bob, por favor. Y tampoco me has dicho tu nombre.

    —No, perdón Bob, mi nombre es Carol. Dije y tuve la sensación que me estaba metiendo en la boca de un lobo.

    —Espero tu llamado Carol.

    Cuando se fue el negocio, el dueño estaba hiper feliz. Yo igual por la comisión que me llevaba con la venta realizada.

    La consulta por el Tourbillon se demoró. A las 72 horas lo llame ya con la contestación.

    —Hola Sr. Bob. Buenas tardes, habla Car…

    —Carol, es Bob, sin el señor. Pensé que te habías olvidado de mí.

    —No, como me voy a olvidar de Ud. Dije y me di cuenta al instante lo que podía implicar mi frase.

    —Me alegro. Dime.

    —El reloj puede estar aquí en una semana.

    —Perfecto. Hagamos una cosa. Yo tengo un día muy ocupado hoy. Te invito a cenar, y por favor, trae todos los papeles así antes de la cena terminamos el negocio. Ah, lo voy a pagar con transferencia, así se quedan tranquilos.

    —Ehh, Bob, no es lo habitual, normalmente hacemos las operaciones en el local…

    —Entiendo, pero no tengo tiempo de pasar, y luego de la cena viajo a Washington. Por favor, acepta mi invitación y hagamos negocios.

    —Lo hablo con el dueño y le aviso Bob.

    —Perfecto.

    El dueño me dijo que no tenía problemas, que todo dependía de mi decisión.

    —Hola Bob. No hay problema me dice el dueño. ¿Dónde quiere que nos encontremos?

    —Carol, pásame tu dirección y a que hora quieres que mi chofer te pase a buscar por mensaje.

    —No es necesario, yo…

    —Insisto, una joven como vos no puede venir manejando o en un taxi.

    Le pasé mi dirección y a las 21Hs. Puntualmente el chofer tocaba el timbre de mi departamento. Yo me había puesto un vestido negro, escotado, hasta sobre la rodilla y con un pequeño tajo sobre la pierna izquierda. Soy muy delgada, con pechos medianos y una cola deseable. El vestido era muy entallado, por lo que mis formas se mostraban por completo.

    Cuando baje, el chofer me esperaba al lado de un Audi A8L, el más grande y suntuoso. Abrió la puerta y antes de cerrarla, abrió la del acompañante y tomo un pequeño ramo de flores y me lo dio.

    —El señor Bob me pidió que le entregue este ramo, señorita.

    —Muchas gracias, soy hermosas. Dije totalmente sorprendida.

    Llegamos al mejor restaurant de la ciudad, y él me esperaba en la puerta del restaurant. Él mismo abrió la puerta del auto, y me ayudó a bajar. Nos saludamos con la mano, y me ofreció su brazo para entrar. Nuestra mesa ya estaba lista, y fue él quien me ayudó con la silla.

    —Muchas gracias por aceptar mi invitación. Dijo con una sonrisa.

    —Digamos que muchas alternativas no tenía… dije.

    —Entiendo. Entonces, firmemos los papeles, le hago la transferencia y mi chofer la llevará a su domicilio. Dijo sin perder la sonrisa.

    —Pero…

    —Carol, no era mi intención incomodarla. Nunca forzaría a una dama a cenar, pasear o estar conmigo. Y tampoco uso mi dinero para conquistar mujeres. Páseme los papeles por favor.

    No pude decir nada, estaba totalmente avergonzada. Fue una de las frases más inoportunas que he dicho. Completamos los papeles, hizo la transferencia de 1.1 millones de dólares y me miró a los ojos.

    —Bob, le pido disculpas por lo que dije… no quise decir lo que pareció… Y para nada pienso que Ud. haya tenido intención de incomodarme.

    —¿Cenamos? Dijo mirándome a los ojos.

    —Por favor. Dije y él sonrió.

    Charlamos de relojes, collares y otras joyas. Con la charla me fui soltando, me pidió que lo tutee, y cada vez su mirada era más fuerte y desplegaba una seducción natural, propia de los machos alfa. Estábamos terminando el postre cuando le pregunté por el collar.

    —¿Le gustó a la joven el collar?

    —No se lo he dado todavía. Temo que piense que se lo regalo por interés… Vos me entendés Carol.

    —Puede ser, pero si valora las perlas, puede sentirse alagada, y no comprada. Dije

    —Puede ser, pero entre nosotros, lo compre pensando en que lo use en su hermoso cuello cuando vayamos a tener intimidad. Dijo.

    Me impactaba como hablaba, usaba las palabras exactas para no ser grosero, ni mal educado.

    —¿A vos te gustan las perlas?

    —Me encantan, son super sensuales, y un collar como el que compraste, de tres vueltas en el cuello y no colgando, es espectacular.

    —Que bueno. Dijo con una sonrisa que no pude descifrar.

    Sin quitar sus ojos de los míos, metió la mano en el bolsillo del saco y apareció la caja del collar que había comprado. Me quedé helada, era lo que menos esperaba. Él la puso sobre la mesa y sin dejar de mirarme me preguntó.

    —¿Me permitís que te lo ponga?

    —Bob… eh… No entiendo, esa es la caja del collar que compraste para la joven.

    —¿Te consideras mayor? Lo compre para una joven, como te dije, que con su dulzura y simpatía se estaba robando mi corazón. Y vos sos esa joven.

    —Bob, Dios, yo… Y me di cuenta que estaba mojándome porque recordaba que quería que lo usara cuando tuviera intimidad con la joven a la que se lo iba a regalar. Y era yo, y ese hombre me tenía totalmente seducida.

    —Sé que no estas casada, que tampoco estas de novia. Y yo soy un hombre libre. Y te deseo. Dijo terminando su faena, como buen macho alfa.

    —¿Siempre regalas collares de perlas de diez mil dólares a tus mujeres?

    —Mis mujeres no existen. A algunas acompañantes ocasionales, con uno de 100 dólares, alcanza. Tampoco he comprado relojes Richard Mille para tener una excusa para invitarlas a cenar.

    —Que tipo, por favor. Dije y note que miraba como mis pezones duros se marcaban en el vestido ya que no tenía brazzier.

    Pidió champagne y brindamos. Pero antes de hacerlo, empujo la caja del collar hacia mí. Brindamos y la abrí. No solo estaba el collar sino que arriba había una nota de puño y letra. “Úsalo cuando lo sientas, espero que sea conmigo. Bob.”

    Yo estaba totalmente embobada con ese hombre. Tome el collar y me lo puse ante su mirada de placer. Bob tomó el celular y llamo a alguien.

    —Martin, avisa por favor que suspendo el vuelo 24Hs. Motivos personales. Dijo y cortó.

    —¿No vas a viajar?

    —El mundo puede esperar.

    Cuando salimos del restaurant, estaba el Audi, pero no el chofer. Bob abrió la puerta del acompañante y me invito a subir. El subió en el asiento del conductor, y partimos…

    Llegamos a una residencia imponente y un hombre nos abrió la puerta de la casa.

    —Sr. Bob, Srta. Carol, buenas noches.

    —Hola Tim. Podes ir a descansar. Gracias.

    —Bien Sr., ¿El champagne…

    —En los sillones del parque, la noche esta hermosa. Dijo y verdaderamente lo estaba.

    El hombre se adelantó y llevo un balde con la botella de champagne y dos copas. Nos sentamos en un sillón mirando el parque completamente iluminado. Brindamos y cuando deje la copa y apoye mi espalda en el respaldo, sentí como su brazo estaba sobre mis hombros.

    Me atrajo hacia él y me gire para mirarlo a los ojos. Sus ojos me decían todo, o eso yo escuchaba… Me paré, me quite el vestido y quede solo con la tanga y el collar de perlas. Me sente en sus piernas mirándolo y lo bese con todas mis fuerzas. Sus manos fueron a mi espalda, acariciándome y atrayéndome hacia él, dejándome sentada sobre su pija.

    Comenzó a chuparme los pechos y yo bailaba sobre su pija a través del pantalón, y sentía como cada momento tomaba más y más volumen. Estaba re excitada, su boca jugaba con mis pezones. Me corrí un poco, desabroche su pantalón y saque su pija del bóxer. Ya cuando la tuve en la mano, me impresionó el grosor y un poco el largo. Eso me calentó aún más.

    Puse su pija en la entrada de mi vagina y comencé a bajar. Era realmente gruesa, me costaba que entre, pero entre gemidos y ayes de dolor, la metí toda. Me di unos segundos y comencé a galoparlo con todo. Él me miraba disfrutando mi montada.

    —Te queda espectacular el collar. Me dijo.

    —Desgraciado, sí que sabes seducir a una mujer.

    Lo monte hasta hacerlo acabar en mi concha, llenándome de placer. Yo estaba caliente todavía.

    —Vamos a tu cuarto. Le dije.

    Subimos con el champagne y las copas y él se quitó la ropa. Estaba muy fuerte para un hombre de su edad, y la pija, era monstruosa. Empezamos a jugar de nuevo y fue directo a chuparme la concha. Se notaba su experiencia, me tenía totalmente loca, pidiendo que me coja como perrito. Me dejo poner y en vez de metérmela en la concha, su lengua fue directo a chuparme el culo.

    Nunca lo había entregado a ningún hombre, y no pensaba hacerlo, pero esa lengua… me volvía loca y hasta deseaba que me la meta.

    Finalmente, me la metió en la concha y me cogió con todo, con mi concha acostumbrada a su tamaño, era infinito el placer que sentía. Estuvo un buen tiempo y dándome orgasmos, hasta que se vino otra vez. Esta vez, se la chupe y la dejé totalmente limpia.

    Me acosté boca abajo y el a mi lado. De pronto sentí como un dedo jugaba con mi culo.

    —Nooo, zona prohibida. Le dije.

    —Que pena, deberías probar.

    —Pero no con tu pija para empezar, es demasiado gruesa. Dije.

    —Si es por eso…

    Y se levantó, fue al vestidor y vino con una caja.

    —Estoy seguro que vas a disfrutar con esto. Me dijo y abrí la caja.

    —Es de titanio, único en el mundo. Hecho a mi pedido. Lo guardé para una mujer muy especial, que estoy seguro va a saber disfrutarlo.

    —¿Titanio? Vos estás loco, debe valer una fortuna.

    —Preciosa, te estas por meter medio millón de dólares en el culo. Dijo con una sonrisa.

    —Sos un hijo de puta, estoy caliente y encima me das esto…

    —Viene con esta crema. Me dijo dándome un pote.

    Primero puse crema en mi culo con uno de mis dedos y luego en el consolador de titanio. Me puse en cuatro, y me lo empecé a meter con todo mirándolo a los ojos. Me entraba con facilidad, y contra lo que pensaba, me excitaba cada vez más. Me puse a su lado para que me vea metérmelo y fui chupando su pija de a poco, que ya estaba parada nuevamente.

    —No puedo creer lo que estoy haciendo Bob, te chupo la pija y me meto un consolador en el culo y lo peor es que me gusta.

    Chupe un rato, hasta que mi calentura fue demasiada. Sin sacarme el consolador del culo, lo monté y de a poco fui subiendo y bajando cada vez más rápido, mientras me masturbaba el culo y el apretaba mis tetas. Se sentó y me besaba con todo, saco el consolador del culo y metió dos dedos. Si el consolador me excitaba, sentir sus dedos adentro de mi culo me volvió totalmente loca.

    Lo besaba sin parar, me movía con todo y el sus dedos en mi culo. Tuve un orgasmo tremendo y volví a chupar su pija.

    —Quiero que me acabes en la boca, pero no dejes de jugar con tus dedos en mi culo. Dije.

    Metió otro dedos más, el tercero y yo explotaba de placer.

    —La quiero en el culo, métemela en el culo. Dije totalmente alienada.

    —No mi amor, todavía no. Dijo él.

    Sacó uno de los dedos del culo y lo metió en mi concha, buscando mi punto G. Yo ya no chupaba su pija, directamente cogía mi boca yo misma, enterrándomela hasta la garganta.

    —Dame tu leche en mi boca. Dije casi sin fuerzas.

    Lo masturbe con la mano un poco y por tercera vez en la noche, me lleno de leche, esta vez en la boca. Fue cuando tuve mi primer orgasmo anal. Trague todo y el saco sus dedos de mi culo.

    —Sos hermosa, bienvenida a mi vida. Dijo.

    —¿Cómo es eso?

    —Ahora, sos parte de mi vida. Mañana nos vamos a Washington.

    —No puedo, tengo un trabajo, y no tengo Visa, tengo que renovararla. Dije.

    —No hay problema.

    Tomó su saco, de allí el celular y llamó.

    —Necesito que mañana Carol renueve su visa, viajamos a la noche. Y cortó.

    —Listo, cuando despertemos, vas a ir a renovar la visa. Lleva poca ropa, compramos allá.

    —Bob, es una locura. Recién te conozco. Y no puedo perder mi trabajo.

    —Lo soluciono mañana. Te quiero a mi lado, para siempre. Y cuando quieras nos casamos.

    Un verdadero macho alpha, que sabe lo que quiere y como conseguirlo.

  • Mi sensei

    Mi sensei

    ¡Hola! mi nombre es Laura tengo 22 años y desde que era pequeña siempre me ha gustado hacer deporte. Es por ello que desde que tenía seis años hasta hoy practico judo, ya de forma casi profesional.

    Durante el confinamiento por la pandemia lo pase bastante mal puesto que estoy acostumbrada a la rutina y el hecho de no poder ir a clases de judo, que en los últimos años se había convertido en una forma de aliviar el estrés de las clases, me ponía de los nervios.

    Una vez normalizada la situación, me entere de que el dojo al que había ido estos últimos años se cerraba así que tuve que buscarme otro que estuviera lo suficiente cerca de mi casa para poder compaginarlo con mis clases y con mi vida en general, cosa que propicia esta historia puesto que es ahí donde conozco a mi nuevo entrenador.

    Al conocerle me cayó bien puesto que era amable y sabía mucho puesto que había sido profesional y tenía muchas distinciones y diplomas que así lo avalan. Era un hombre de 1,80, que rondaría los 40 pero a pesar de ello se veía que se mantenía musculoso y en forma.

    En principio no me resulto atractivo, puesto que era calvo y nunca me había sentido atraída por los hombres calvos pero era muy simpático cosa que era todo lo contrario a los otros profesores que había tenido.

    Llevaba ya como unos seis meses en el nuevo dojo cuando mi entrenador me ofreció la posibilidad de ayudar en las demostraciones dado que ya tenía desde hace tiempo el cinturón negro y le venía bien una persona con experiencia para enseñar las técnicas de derribo y sumisión a lo que le dije que sí.

    La verdad es que hasta ese momento nunca me había pasado, había luchado con otros chicos antes pero no había notado nada de esa manera, pero en una técnica que se conoce como “luxación con pierna” que consiste en la inmovilización de uno de los brazos del oponente y el cuello y pude notar en mi brazo durante unos segundos el “aparato” de mi sensei.

    Al principio me dejó un poco descolocada porque no supe qué hacer así que continué como si no hubiera pasado nada puesto que no sabía si mi entrenador se había dado cuenta de lo que había pasado. Ese primer día note su miembro más veces, en mi nuca y en mi costado.

    Los días fueron pasando y día tras día notaba el miembro de mi profesor en alguna parte de mi cuerpo. Como nuestra relación era cordial y no vi ningún tratamiento raro del sensei hacia mí lo deje correr pensando que sería algo puntual al no estar habituada a hacer demostraciones de técnicas con un oponente más mayor.

    Conforme pasaban los días me sorprendía a mi misma mientras iba al dojo pensando alguna vez en que parte del cuerpo notaría esta vez el bulto del sensei y pasadas unas semanas desde la primera vez que lo noté ya se había convertido claramente en una fantasía sexual.

    De los entrenamientos acababa empapada y había una parte en concreto en la que no todo era sudor. Por suerte, el judogi tenía una tela bastante gruesa y no revelaba nada indiscreto, pero cuando llegaba a casa lo primero que hacía era encerrarme en mi cuarto y desnuda en la cama me masturbaba con unas ganas locas, usando primero las manos y luego un consolador que tenía bien guardado, moviéndome con frenesí hasta que estallaba a chorros.

    Un día de camino al dojo, ya sintiéndome ansiosa y bastante cachonda, decidí que si el sensei podía restregar su “aparato” por mi cuerpo yo también podía hacer lo mismo.

    Desde que practico judo, y sobre todo con chicos, he evitado hacer ciertas técnicas que exponían al tacto ciertas partes de mi cuerpo, algunas técnicas que de forma inevitable iban a hacer contacto con mi vagina.

    Así que en las demostraciones empecé a usar algunas de las técnicas que el sensei había usado conmigo de manera que su brazo me frotó la vagina y también su nuca. Una vez terminada las clases el entrenador me dijo que aprendía rápido y había ejecutado de forma perfecta las técnicas de sumisión. Ese día cuando llegue a casa tuve un orgasmo glorioso.

    Unos días más tarde, durante las demostraciones con el sensei, después de habernos frotado mutuamente el por su parte y yo por la mía durante la exhibición, decidí hacer una locura y aprovechando una técnica desde atrás estiré mi pie para restregarlo por todo su miembro aunque procure que fuera de forma casual. Cuando le toco a él hacer la demostración, al tener mi cabeza entre sus pierna pude nota como a mi sensei se había puesto semierecto y procure que su bulto me diera en la cara el máximo tiempo posible poniéndome totalmente cachonda.

    Hacer técnicas a las que no estaba acostumbrada mas el añadido de los sobreestiramientos que hice me provocaron unos pinchazos musculares en los aductores por lo que de forma suave una vez finalizada la clase empecé a hacer estiramientos mientras el resto de compañeros se iban hasta que quedamos solos el sensei y yo.

    – Estás bien? -me preguntó el sensei.

    – Sí, he notado unos pinchazos en la y estaba estirando un poco.

    – Puedes caminar bien y poner el cuerpo recto?

    – Si, puedo hacerlo solo noto molestias al hacerlo.

    – Ahora que tienes el cuerpo caliente puede ser pero una vez que los músculos se enfríen y estén en reposo puedes notar dolor. Creo que tengo una crema para el dolor muscular en mi oficina, si quieres ven y te pones un poco…

    – Vale- conteste yo un poco cortada.

    Entramos en su oficina mientras me explicaba la importancia de los estiramientos en el preentreno y me senté en la camilla que había de sus máquinas de entrenamiento.

    – Voy a buscar la crema, creo que la tengo en el botiquín del baño.

    – Vale -contesté yo.

    Me bajé el pantalón y esperé así al sensei que vino con la crema en la mano. Se quedó un poco cortado al verme sin pantalones y me dijo:

    – Pensaba darte un poco de intimidad para que pudieras darte la crema.

    – No se preocupe maestro, no va a ver más que lo que cualquiera puede ver en una playa o piscina…

    – Ya pero estas en bragas no con un bañador además de que esas se trasparentan un poco y pueden dejar ver más de la cuenta.

    Lo cierto es que ese día llevaba unas de las más sexys que tenía con transparencias en algunas zonas.

    – No se preocupe entrenador, si me puede dar la crema…

    – Vale, te dejo un momento de privacidad

    – No, no hace falta de verdad. Así podemos hablar mientras me hace efecto la crema. He visto que tiene varios premios de campeón.

    – Si, gané varios torneos cuando era joven.

    – Tampoco es tan mayor entrenador jeje.

    – Bueno ya tengo unos años y no puedo estar físicamente como antes.

    – Ahora será más experimentado.

    Mientras el entrenador se apoyaba en la pared yo masajeaba mis aductores con la crema. La verdad es que la situación me había puesto cachonda al estar semidesnuda bajo la atenta mirada de mi entrenador y me envalentonaba para decir cosas que de otro modo no diría nunca.

    – La verdad es que he tenido suerte jeje.

    – Y eso?

    – Hay veces en la que debajo del judogi no llevo nada.

    – Jaja así que vas sin nada?

    – Solo a veces jeje.

    – Hoy sí por lo que veo.

    – Si, aunque están tan mojadas que estoy por quitármelas…

    – Mojadas? Jeje.

    – Si, con el grosor del kimono se suda mucho pero desde hace unas semanas acabo empapada.

    – Desde hace unas semanas solo? No te pasaba antes?

    – No…

    Estaba claro que la conversación entre el sensei y yo se estaba volviendo cada vez más caliente haciéndome sentir cada vez mas excitada y desinhibida.

    – Creo que tengo algunas tiras de compresión en el botiquín. Voy a ver si te puedo dar unas…

    – Vale –dije- aunque nunca me las he puesto yo misma…

    El entrenador volvió del baño con las tiras mientras hablábamos:

    – La verdad es que tengo un poco de todo en ese botequín aunque has tenido suerte porque me quedan pocas. Te sigue doliendo?

    – Me duele menos. Podría ayudarme a ponerme las tiras. Nunca me las he puesto yo sola… -repetí.

    El sensei vino hacia mí y estire mis piernas entorno a él para que me pusiera las tiras moviendo con mi mano mi braga para que pudiera ponérmelas correctamente mientras notaba como mi respiración se aceleraba, los pezones se me endurecían y me estremecía de forma involuntaria al tener tan cerca de mi vagina al entrenador.

    Exagerando mis movimientos para acomodar mi braguita deje que el sensei pudiera ver parte de mi rajita toda mojada y el vello corto y perfilado que me gustaba llevar.

    – Así está bien? –pregunté, mientras él se mantenía callado. – Cree que puede tener algún preservativo en su botiquín mágico? Jeje -pregunté -la verdad es que estoy notando unos pinchazos en otra parte y voy a necesitar algo más que cremas y cintas… -dije mientras me incorporaba y lo miraba

    – No deberías hacer estas cosas-dijo- soy tu sensei y tu eres mi alumna…

    – No me diga que no me desea sensei -dije expone do totalmente mi coñito- he notado muchas veces esta polla dura cuando me somete en el tatami  –dije cogiendo el miembro totalmente erecto de su pantalón- Tiene preservativos? -pregunte de nuevo.

    – Creo que no…

    – No pasa nada –dije, tirando fuerte de su pantalón y calzoncillo liberando su miembro duro, hinchado y depilado

    Acto seguido me puse de rodillas y empecé a succionar y lamer la polla con la que había estado fantaseando todos estos días atrás. El maestro empezó a moverse disfrutando de la rica mamada que le hacía mientras yo masturba lentamente mi coño y me mojaba a chorros.

    Me levanté después de dejársela bien lubricada y el sensei me quito las bragas y me obligo a sentarme abierta de piernas. Acto seguido, se agachó a lamer mi coño mientras yo agarraba su cabeza entre mis piernas y le decía que no parase mientras notaba como su lengua se hundía y me lamia de arriba a abajo.

    Una vez termino de comerme bien comida, nos terminamos de desvestir quedando los dos completamente desnudos, me tumbe en su camilla y abrí mis piernas para que me penetrara suavemente mientras yo suspiraba de placer.

    Una vez dentro de mí, empezó a moverse mientras con su boca succionaba mis pezones y me besaba todo el cuerpo. Luego me levanto una pierna y empezó a envestir con más fuerza y pasamos así un buen rato hasta que me dijo de cambiar de postura.

    Obediente, me apoye en la camilla en perrito y cogiéndome por detrás de mis caderas comenzó a follarme cada vez más fuerte. Sentía que me llenaba y no quería parar, quería que siguiera penetrándome con fuerza pues nunca había estado tan excitada en mi vida como en ese momento y en aquella situación.

    Continuamos así durante un buen rato disfrutando de cada embestida de mi entrenador que me empalaba cada vez más fuerte y rápido hasta que me dijo que estaba a punto de correrse y al recordar que estábamos haciéndolo a pelo, le dije que se la chuparía.

    No tardó mucho en eyacular dentro de mi boca mientras yo seguía lamiendo su miembro y me tocaba y volviendo a correrme a chorros, limpiando y saboreando con mi lengua su semen espeso, viscoso y ligeramente salado mientras el miraba como se lo hacía todo.

    Esa fue la primera vez de muchas.

  • Compartiendo cama de a tres: Mala idea

    Compartiendo cama de a tres: Mala idea

    Un dia fuimos con mi novia a la fiesta de fin de año del gimnasio al que voy y nos encontramos con Gero, un amigo mío de toda la vida. Se lo presenté y congeniaron al toque. Ella es una pendejita timida, pero tiene un orto impresionante, todos los tipos se lo miran y me ha contado que todos sus novios se obsesionaban con hacerselo.

    Entre alcohol y faso se pasó la noche. A eso de las 4 am yo ya no daba mas, teníamos los tres alto pedo. Le pedí a Gero que nos llevara hasta el hotel donde nos estabamos quedando, ya que tiene auto.

    Cuando llegamos al hotel yo estaba detonado, antes de acostarme le dije a Gero si quería quedarse a dormir y se iba en la mañana, ya que vive lejos y tenía tremendo pedo también. Me agradeció y se tiró en el piso del cuarto acomodándose como pudo.

    Mi novia viendo esto me dice bajito:

    – amor, no podemos dejarlo ahi tirado pobre…

    Yo que consideraba a Gero familia ya, le dije que se subiera a la cama con nosotros. Gero contento se sacó el pantalón y se tiró en boxer en un extremo de la cama. Yo me saqué la camisa y el pantalón con torpeza y me tiré al lado. Mi novia se quedó en tanguita disculpandose de que no tenía otra cosa, me molestó un poco pero no dije nada, y para mi sorpresa se metió en la cama entre medio de los 2. Nos terminamos durmiendo al toque, ella de costado mirandome, dandole la espalda a Gero.

    A las horas siento que me mueve y me dice al oido:

    – amor, es muy chiquita la cama, Gero me esta apoyando la pija sin querer

    – querés que lo saque de la cama?

    – no no dejá, está re dormido

    Nos volvemos a dormir los 3. Pasa una hora cuando mi novia me dice de nuevo al oido:

    – la puta madre, tengo la tanga corrida

    No dije nada y me hice el dormido, pero noté la respiración un poco agitada de mi novia. Me pone la boca cerca del oido y me dice:

    – ay… amor, me está apoyando la pijaa… creo que está soñando, lo despierto?

    No respondí, pero me acordé que en el gimnasio se rumoreaba que Gero tenía una pija muy grande, quedé paralizado. En eso mi novia, todavia quietita sin moverse me dice:

    – me está pinceleando… ayy. decime que hago

    Que hijo de re mil puta pensé yo, pero seguía sin moverme.

    – tiene la pija muy gordahh… es mucho mas grande que la tuya

    Escuché estas palabras y sentí como me empezó a apretar el brazo re fuerte. Me di cuenta que se la estaba clavando porque se escuchaba como le iba abriendo la concha re mojada.

    – no puedo mas, me está partiendo al medio bebé

    No sé como hice pero paralizado y con la pija re al palo me terminé durmiendo de nuevo. Solo para despertarme al rato con mi novia aguantandose los gemidos mientras Gero la taladraba sin forro. Yo me acordaba de la verga de Gero y me quería matar, encima ella no tomaba pastillas. Le estaría abriendo la concha con esa tremenda verga y la iba a terminar llenando de leche seguro. Escuché que le dijo bajito:

    – la puta madre, tenes la pija re gorda hijo de puta

    Yo no podía creer que fuera tan puta.

    Dicho y hecho le terminó acabando adentro. Por el tiempo que demoró me di cuenta que fueron litros de leche. Al rato se dió vuelta y nos dió la espalda a los dos. Mi novia no dijo más nada y así en esa posición se volvió a dormir.

    A la mañana siguiente Gero se despertó antes que nosotros y se fue. Tuve que salir a comprar la pastilla del día después y se la metí en el café a mi novia sin que se diera cuenta. Nunca hablamos del tema, pero yo sé que quedó tarada con esa pija y no iba a ser la última vez que se la clavara. Al año siguiente fuimos a la misma fiesta otra vez…

  • Yeyetzi

    Yeyetzi

    Era mi etapa de musico y yo aprovechaba salir y conocer a muchas personas. En una salida a un bar que hay en un barco en un lago de Morelos conocí a Yeyé, llamó mi atención por el nombre y por su figura. Era delgada y yo amo a las mujeres delgadas. Bonita voz y una forma de ser increíble.

    Jugamos un poco a las indirectas pero no paso nada. Regresamos a donde estábamos hospedados y preferí medir mi distancia pues era amiga de un familiar y no quería que esto terminara mal.

    Pasaron unos días después de conocernos y salimos. Lo hicimos un par de veces hasta que por fin la llevé a donde trabajaba. Terminando el Concierto nos separamos de la banda y decidimos ir a dormir juntos a un hotel.

    Entramos y nos quitamos todo para descansar mejor. Iba a meterme a bañar y solo tenía mis boxer mientras ella comenzaba a retirarse el brasier. Cuando miré sus pechos quede tan excitado, eran pequeños pero no tanto y sus pezones eran lisos y suaves daban una forma como de una media luna cada uno. Su espalda delgada y con algunos hermosos lunares. Mi mirada estaba debió ser muy penetrante ya que volteó y se sonrojo. Pudo ser eso o pudo ser que mi pene estaba muy duro.

    Cuando me miró no supe que decir y me retiré el boxer. En lugar de entrar a la regadera me acerque a ella y con un brazo se tapo los pechos y me dijo

    -Ve a bañarte

    ¡Acompañame! le dije

    Tome su mano y la puse de píe mientras con la otra retiraba su mano de sus pechos y la puse n mi pene. Ella miro hacia abajo y lo vio mientras subía la mirada la bese y comencé a tocar su vagina con mis dedos. Ella ya se sentía húmeda en las bragas así que se las retire mientras ella me masturbaba con su mano. Vi como cayeron al piso y ella se movió un poco para quitarlas.

    La recosté en la cama y besé su cuello, sus orejas y sus pechos. Poco a poco bajé por su estomago plano y llegue a su vagina. Di un par de recorridos con mi lengua pero estaba sumamente excitado. De mi pene salía ya un hilo seminal así que con ese mismo pegue mi pene a su vagina y lo moví de arriba a abajo. Ella se retorcía y se apretaba un pecho con una mano mientras recogía el otro brazo y tocaba su rostro, yo moví mi pene y comencé a penetrarla.

    -Ponte un… Ah!

    No dejé que terminara la frase y me metí dentro de ella. incliné mi cuerpo hacia ella y me abrazó. Comencé a besarla y a arremeter suavemente contra ella. Sus manos tocaban todo mi cuerpo llego una de sus manos a mi glúteo derecho y lo apretó y comenzó a moverme un poco mas fuerte mientras con la otra me abrazaba la espalda.

    Yo seguí sus instrucciones y quería hacerlo lo mas sutil y suave posible pero ella quería que lo hiciera cada vez mas duro.

    Besé y lamí sus orejas y ella a eso le prendía demasiado. Me hice para incorporarme y ella me araño el pecho, sentí y vi mi pecho con su araño desde el pectoral derecho hasta mi estómago. Entonces me salí de ella, la giré para ponerla de espalda y la empuje contra el colchón.

    Estaba sumamente excitado y ella me dijo

    -Por atrás no, por favor por atrás no! por…

    Con mi pene busqué su vagina y lo metí hasta el fondo. empujé su cabeza contra el colchón y comencé a cogerla duro, mientras ella gemía y sus gemidos se acallaban contra el colchón. Le metía y sacaba el pene una y otra vez, tomé su brazo izquierdo y lo puse contra su espalda. Su mano llegó hasta su glúteo y ella trataba de tapar su ano, pero a mi no me importaba y estaba cegado. Sentí como ella se vino desde dentro y justo en ese momento estaba yo también a punto de venirme así que salí de ella y mi semen salió disparado. Desde su cabello hasta su trasero. Fueron 3 grandes disparos. Ella se retorcía y gemía porque también se venía.

    Dejé de venirme y la solté mientras miré a su vagina. Estaba blanca y lechosa y su cuerpo lleno de semen recorriendo desde la cabeza pasando por la espalda y posándose en esa curva que se hace entre la espalda y los glúteos. Ella subió su brazo izquierdo y yo se lo sobé

    Estas Bien? Le Pregunte!

    No sabíamos bien que fue lo que había pasado pero solo me dijo;

    -Ahora si, ambos necesitamos bañarnos.

    Limpié su cuerpo con un papel y entramos a la regadera. Nos besamos y de nuevo comencé a excitarme. Comenzó a masturbarme y me dijo:

    -Quiero probarte.

    Le ayudé a masturbarme mientras ella en cuquillas esperaba mi semen. Miraba sus pechos y sus pezones se abultaban quitando esa curva perfecta. Parecían pezones de una jovencita y me excite tanto que mi semen estaba apunto de salir. Puse mi pene en su boca y ella comenzó a chupar, chupó tanto que por fin salió. Ella hizo su boca un poco hacia atrás pero sin sacar mi pene por completo y me masturbaba. Terminó de salir mi semen, ella me miró y con su mirada en la mía se comió mi semen. Después mirándome a los ojos empezó a mamarme. Yo me retorcía pero disfrutaba su lengua saborear mi pene. Sacó mi pene de su boca, lo beso y se levantó para darme un delicioso beso.

    Lavamos nuestros cuerpos, nos secamos y dormimos desnudos y abrazados el uno del otro. A partir de allí hicimos un par de noches de invierno primavera y nos hicimos el amor por un tiempo. Sin duda Yeye siempre brilló con luz propia.