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  • Relato 16 (parte 1): Putas, pero sin cobrar

    Relato 16 (parte 1): Putas, pero sin cobrar

    Estando con mis compañeros de estudio, llega una amiga con la cual jugamos sexualmente, yo le había hablado que me calentaba uno de ellos, que lo miro escribir y mi conchita se humedece entera, es tanto lo que me excita su aroma, que puedo sentir como me late la vulva completamente.

    Ella tenía muchas ganas de verme coger como una máquina con mis dos compañeros, ve mis vídeos y me dice que desea verme penetrada por ellos y ver si se suma, que no se animaba con otras mujeres , pero que conmigo se siente cuidada y que es la oportunidad para cumplir su fantasía.

    Enrique, el que me gusta, se le suele parar la pija cuando me mira las tetas, yo se que si lo fogoneo se prende y terminamos cogiendo todos en los sillones de casa.pero el otro , Juan, es tímido y muy acartonado, a ella le gusta eso, porque dice que es un tapado y que seguro coge mejor que Enrique.

    Le propongo hacer una cena y que ella aparezca, ella acepta y planeamos una noche de gran cogida, entre ella y yo y nosotras con ellos.

    Llega el día, las dos nos vestimos iguales, vestidos livianos, con telas suaves y donde se ven nuestras tangas, sin corpiño y antes de que ellos llegaran nos chupamos los pezones para que estén duros y grandes, las dos nos masturbamos, así el aroma a conchita caliente se podría notar con nuestro sudor sexual,le abrí los labios de la conchita y mi lengua la hizo poner re loca, mientras le decía rozando el clítoris con mis dedos, dale acaba putita hermosa, así me queda tu gusto a conchita en la cara , así lo beso a Enrique y él me huele tu acabada,ella grita y llora de lo caliente que se pone, me dice que quiere verme llena de leche de machos en las tetas y chuparlos mientras me mete los dedos en el culo, me dice que quiere besarme y que nuestras lenguas jueguen, mientras ellos nos cogen a las dos juntas , en cuatro , por el orto, y que ellos vean como nos comemos la boca.

    Las dos acabamos una y otra vez, y tocan el timbre…

  • La chica que pide en la estación

    La chica que pide en la estación

    ¡Hola! ¿Cómo están? Hoy voy a contarles cómo conocí a Ale y como me la levanté.

    Tres días a la semana tomo el tren desde una estación del sarmiento hasta otra para llegar a casa. Uno de esos días fui a cargar la SUBE, para viajar y al lado de las ventanillas estaba ella, Ale y su hija de 3 años, pidiendo monedas, nunca me había fijado en ella, pero ese día le presté atención y me di cuenta que era una chica muy hermoso, quedé fascinado, pero ese día solo le di un billete del cambio que me dieron en la ventanilla y me fui. Pero no dejé de pensar en ella y cuánto me gustaba.

    Pasaron los días Y vuelvo a verla en el mismo lugar, voy a cargar mí tarjeta y le vuelvo a dar un billete pero esta vez me acerco y le dijo -sos muy hermosa sabes?- a lo que ella me responde riéndose -gracias- y me fui.

    De alguna forma tenía que avanzar y decidí para la próxima escribirle algo en una hoja y así fue. Le escribí: hola me llamo Esteban, hace tiempo que te vengo viendo acá y me gustas mucho y me encantaría conocerte. Espero tu respuesta.

    Me quedé a un costado esperando a ver su reacción y veía que leía y se reía, me miró y se levantó a pedir una lapicera en el puesto de comidas que está al lado para anotar algo en la misma hoja: hola gracias me llamo Alejandra este es mí número. Se acerca a dejarme el papel. Y cada uno sigue en lo suyo.

    Ese mismo día le mando mensaje, pero no contestó sino hasta el otro día, no pudimos hablar mucho ya que no tenia crédito pero llegamos a arreglar para vernos en esa estación así ella va sin su hija.

    Por fin llega el gran día y nos encontramos en la estación, ella muy pero muy tímida no levantaba la cabeza y solo reía caminamos unas cuadras y le ofrecí directamente si quería ir al hotel que estaba a unas cuadras. A lo que me contestó muy tímidamente que si.

    Llegamos al telo y empezamos a los besos ella muy pero muy tímida vergonzosa solo se dejaba besar y yo con mí manos recorría todo su cuerpo. Ale es flaquita de 150 cm, bastante descuidada pero muy linda, empezamos a desvestirnos de a poco cuando noto ese olor fuerte que me excitaba, pero a la vez sabía que no íbamos a poder hacer de todo aparte yo salía de trabajar así que le ofrecí darnos una ducha juntos. A los besos y bien calientes ya nos metemos a la ducha donde nos pudimos refrescar y dejar todo listo para la faena.

    Salimos de la ducha, nos secamos, y empezamos a los besos, y comencé a recorrerla toda, cuando llegué a su concha bien peluda no pude evitar comerla con desesperacion, me encantó estuve un rato largo intercambiando con su colita redondita y deliciosa, le metía los dedos la disfruté como nunca. Hasta que llegó el momento de cambiar y le acerqué mí pija a su boca, al principio parecía que no quería pero de a poco se la fue metiendo en la boca y con el pasar de las chupadas lo fue disfrutando y se notaba! Hasta llegó a chuparme los huevos, fue algo maravilloso! Le cogí la boca le pasaba la pija por la cara, fue hermoso!

    Después la acosté boca arriba y empecé a penetrarla, se notaba que hacía mucho no tenía relaciones porque estaba muy cerrada, pero de a a poco se fue acostumbrando a mí pija. Después se subió arriba mío y muy lentamente me fue cabalgando, después la puse en cuatro y ahí si ya le di con ritmo y escucharla gemir me volvía loco! Hasta que le descargué toda mí leche adentro, la dejé completamente llena.

    Nos acostamos un rato nos besamos y luego de higienizarnos salimos del telo. Ella se fue por su lado y yo por el mío, fue una hermosa experiencia y no termina acá si quieren saber que más paso comenten!!

  • Primera cita

    Primera cita

    Miro la última foto que me ha enviado mientras camino hacia su oficina, hace tiempo que queremos quedar pero nunca encontramos la ocasión. No puedo apartar mi vista de la imagen y pienso en que si no levanto la mirada del móvil quizás me choco con alguien pero me da igual, no puedo dejar de mirar esa fotografía en la que sale él, con su pene erecto frente al espejo, mirando con cara de pervertido. Sólo con pensar en lo que quiero hacerle me tiemblan las piernas.

    Llevamos hablando casi un mes, cada día nos mensajeamos. Al principio eran whatsapp inocentes, con algún que otro comentario subido de tono por ahí, pero pronto pasamos a mandarnos imágenes y vídeos explícitos cada vez más excitantes. Me alegra haber pasado tanto tiempo hablando con él, no solo hemos desarrollado cierta confianza, sino que además ahora sé bastante sobre sus gustos, inquietudes, familia, vida laboral… Y me gusta que así sea porque no hará falta que comentemos nada en cuanto nos veamos, nos podremos dejar llevar por nuestros instintos.

    Llego por fin al portal. Le envío un mensaje.

    – Ya estoy aquí

    – Abro. Segunda planta.

    El interfono suena casi de inmediato. Abro el portón y subo hasta donde me indica. Allí me está esperando él, en el marco de la puerta, con una sonrisa entre pícara y entrañable. Es más atractivo en persona que en las fotos. Me acerco.

    – Hola

    – Hola

    Y en ese momento, sin necesidad de decirnos nada más, como si de un pacto tácito se tratase aproxima su boca a la mía. Me acerco a él, siento su aliento por primera vez y me abalanzo a besarle. Primero un beso suave, pero a los pocos segundos ya usamos nuestras lenguas para conectar, rápidamente el beso tierno que había iniciado nuestro saludo se vuelve salvaje y pasional. Él me agarra de la cintura y me hace entrar en el local, yo cierro la puerta a mis espaldas y aprovecho para mirarle a los ojos, puedo notar la emoción en su mirada y me contagio de ese sentimiento. Por un segundo se aparta de mí y pregunta:

    – ¿Qué tal?

    – Joder, genial

    Y sigo besándole, le beso como si no hubiese besado a nadie en meses, le beso la boca, el cuello, las manos… Y noto como nuestras respiraciones se aceleran, y cada vez nos agarramos con más fuerza.

    Por un instante me aparto de él y me despego de la puerta, y sin dejar de mirarle a los ojos con lujuria me desabrocho el cinturón y lo tiro al suelo. Él acto seguido se agacha para agarrar mi vestido desde la base y con un grácil movimiento me lo quita, dejando mis pechos al descubierto. Tira el vestido sobre el sofá que hay en la sala y me empotra con violencia de nuevo contra la puerta. Con sus manos me toca el pecho y empieza a besarme las tetas, primero una y luego la otra, me hace estremecer y le agarro del pelo para que no pare. Juega con mis pezones un rato hasta que consigo fuerzas para desplazar mis manos a su frente y separarlo rápidamente de mí.

    – Esto no es justo – consigo decir con la respiración entrecortada – No puede ser que yo esté aquí en tanga y tú no te hayas quitado nada aún.

    – Tienes razón – Responde rápidamente.

    Y mientras él se desprende de su camisa mis manos van directas a su pantalón, le palpo el pene erecto por encima de la tela y no puedo evitar desabrochar la cremallera al instante. Me muero de ganas de verserla, de sentirla, así que le bajo los pantalones y la ropa interior y lo contemplo admirada. Ver ese pene en persona por primera vez hace que un escalofrío recorra todo mi cuerpo, llevaba demasiado tiempo deseando tenerlo frente a mí.

    Freno mi instinto de metermelo inmediatamente en la boca, primero lo acaricio mientras me arrodillo lentamente, paso mis dedos por el glande, el tronco y una vez ya estoy en el suelo le miro a los ojos y noto como involuntariamente se dibuja una sonrisa en mi rostro. Vuelvo a mirarle la polla, ahora la agarro con más firmeza y saco la lengua para saborear la punta. Primero juego suavemente, siendo plenamente consciente de lo que hago, midiendo mis movimientos. Hago círculos con la lengua y beso la punta mientras con la mano derecha le masturbo y con la izquierda le agarro del culo, cada vez me estoy poniendo más cachonda. Aprieto mis uñas en su nalga y voy a por todas, comiéndole la polla con un gusto que hacía tiempo que no sentía, ya no medito los movimientos que hago, sólo quiero deleitarme sintiendo cada uno de los pliegues de su pene en mis labios. Noto como cada vez está más dura y lubricada, y exactamente igual siento como yo me empapo por momentos.

    En este preciso instante me levanto, me quito el tanga y mientras le miro a los ojos le pido que me la clave y él sonríe con lujuria y me gira bruscamente hacia la pared, entonces se agarra el miembro y lo acaricia contra las paredes de mi vagina lubricada hasta que finalmente me la clava con pasión y violencia. Por fin puedo notarlo dentro de mí, llevaba demasiado tiempo deseándolo y mientras me embiste cara a la pared, me tira del pelo con una mano y con la otra me agarra de un pecho y juega con él.

    Disfruto de esta embriagante sensación y cuando pienso que adoro sentir su respiración, sus manos, su polla… La saca de repente, me da media vuelta y aprieta mi cuerpo contra la pared, esta vez mirándonos cara a cara. Me besa el cuello y luego los labios, y mientras nos comemos las bocas acerca sus dedos a mi clítoris acariciándolo gentilmente. Yo procedo a acariciarlo a él también y nos masturbamos mutuamente un buen rato con los ojos cerrados besándonos apasionadamente. Y es en este momento cuando me agarra de nuevo de la cintura con una mano y con la otra del culo, me levanta y me lleva hacia el sofá dónde intenta tumbarme para ponerse él encima pero no le dejo.

    Me aparto rápidamente y le obligo a que se siente en el borde, dónde contemplo de nuevo su polla dura y sin pensármelo dos veces me siento encima dejando mi culo a su merced, y noto como se introduce dentro de mí despacio, sintiendo y disfrutando de cada centímetro. Empiezo a subir y bajar, dejando que el ritmo se acelere progresivamente y él aprovecha para azotarme un par de veces y acto seguido repasa todo mi cuerpo con la palma de la mano, me acaricia el monte de venus, sube por la cintura, se detiene un poco en mis pezones y finalmente me agarra del cuello y tira de mí apretando su torso contra mi espalda y marcando ahora él el ritmo y la intensidad del movimiento que es cada vez más y más salvaje.

    Noto como su pene palpitante me hace sentir tremendamente excitada y quiero volver a llevar yo el ritmo así que me doy media vuelta y vuelvo a sentarme encima suyo, esta vez mirándole la cara de placer y mordiéndole el cuello y los labios. Araño suavemente su torso y aproximo mi pecho a su boca, él empieza a lamerlo mientras acaricia el otro con los dedos, entonces me agarra ambas tetas con las manos y se las introduce en la boca provocándome un placer indescriptible, y es en ese momento en el que yo quedo brevemente extasiada que él aprovecha para tumbarme en el sofá.

    No puedo reaccionar a tiempo y me dejo hacer.

    Me ha pillado con la guardia baja y ahora yo estoy tumbada mientras él me besa los pechos y todo el torso, subiendo por el cuello y la cara y bajando hasta el ombligo. Y no se para ahí, sigue bajando hasta llegar a mi pubis pero pasa de largo para darle unos mordiscos suaves a mis muslos, ronda la zona de mi vagina pero no llega a tocarmela, me sorprende lo bien que se le da excitarme y jugar conmigo, y finalmente, después de hacerme estremecer solo con el aliento empieza a comérmelo. Su lengua recorre mi clítoris con delicadeza un buen rato hasta que empieza a succionar y yo pienso que no me podría poner más cachonda pero me equivoco porque entonces empieza a meterme los dedos jugando simultáneamente con la mano y la boca y mi respiración se acelera, y mis piernas tiemblan, y gimo fuerte pero como no quiero gritar alargo el brazo buscando algo que morder. Encuentro mi vestido que él ha tirado antes y ahora reposa sobre el respaldo del sofá, me lo introduzco en la boca y ahogo varios gritos de placer mientras él se deja llevar por la pasión y el gusto de hacer lo que me está haciendo.

    Estoy muy cerca del orgasmo, en realidad quiero que me folle un poco más, así que me saco el vestido de la boca y mientras él sigue introduciéndome los dedos habilidosamente, entre gemidos logro decirle:

    – Sube

    – ¿Qué?

    – Sube y fóllame

    – ¿Quieres que vuelva a follarte?

    – Sí. Hazlo.

    – Pídemelo por favor.

    – Dios, joder, por favor, fóllame.

    – Hmmm…. No es suficiente – Comenta mientras se chupa los dedos que tenía dentro mío hasta hace unos segundos

    – Por favor. ¿Quieres que te suplique? Clavame la polla. Por favor.

    – Así suena mejor

    Entonces vuelve a besarme el coño, y yo me estremezco, y empieza a besarme toda otra vez, a saborear mi cuerpo entero subiendo lentamente hasta hacer que nuestras bocas se encuentren de nuevo y con un beso salvaje silencia todos mis gritos, gemidos y súplicas mientras me la vuelve a meter de forma brusca una, y dos y tres veces. Cada vez estoy más cerca del orgasmo, lo puedo sentir, entonces baja el ritmo y despegamos nuestras caras por unos pocos segundos, los suficientes como para apreciar el éxtasis en nuestras miradas. Y ahora sí, vuelve a embestirme con dureza cada vez más y más rápido, ya no tengo el vestido cerca para morderlo así que grito con todas mis fuerzas y aun así no es suficiente como para opacar sus gruñidos de placer, somos como dos animales, dejándonos llevar por nuestros instintos con una naturalidad y desenfreno que hacen temblar toda la oficina, y cómo dos animales nos corremos, gritamos, nos agarramos, mordemos, arañamos y tiramos del pelo disfrutando de este último momento de éxtasis.

    Y aun jadeando nos quedamos tumbados un rato, siento como su semen empieza a desbordar por mi coñito dilatado y palpitante. Y en ese momento me pregunta:

    – Bueno… ¿Quieres ir a tomar algo, cómo habíamos quedado?

  • Mi primera doble penetración con Sarita y mi mejor amigo

    Mi primera doble penetración con Sarita y mi mejor amigo

    Hoy os vengo a contar la que probablemente fue la mejor experiencia sexual que he tenido.

    Soy David, tengo 28 años, 1.76, moreno, tengo un cuerpo fuerte, aunque no esté ultra definido. Por esos entonces estaba en una época en la que estaba conociendo y haciendo varias amistades nuevas, cosa que no me sucede a menudo ya que me acostumbro a mover generalmente dentro del mismo circulo de amigos. Concretamente recientemente había entablado muy buena amistad con Jairo, un chico un año menor que yo, algo mas alto, sobre el 1.80, también moreno y de complexión algo mas delgada. Nos conocíamos hacia ya casi un año, pero es de esas personas que conectas con ellas y sientes confianza para hablar de todo, no había nada con lo que me sintiera incómodo con él.

    Y él fue el primero en saber también que había conocido hacia un par de meses a una chica que me tenía completamente loco, esa chica se llamaba Sara, aunque cariñosamente la llamábamos Sarita, ya que era muy menuda, de tan solo 18 añitos, 1.55 de altura, delgadita, pechos pequeñitos pero respingones, pelo negro como el carbón, al igual que sus ojos y su profunda mirada. Rasgos finos y delicados de chica joven, vaya una auténtica delicia.

    Todavía no había pasado entre ella y yo, aunque llevábamos tiempo tonteando e incluso quedando varias veces. A pesar de tener un interés evidente parecía costarle darle el paso. En más de una ocasión habíamos quedado con otros amigos y Jairo había estado presente también.

    Como he dicho entre Jairo y yo la confianza es absoluta, por eso que conversando en más de una ocasión él había comentado:

    —Eres uno de mis mejores amigos así que puedes estar tranquilo, pero te juro que es una chica por la que mataría por estar, si fueras otro la verdad que ya hubiera intentado algo por mi cuenta.

    Yo evidentemente confiaba totalmente en sus palabras. Había buena química entre los dos las pocas veces que se habían visto, pero estaba claro que no iba a pasar nada si yo no le daba permiso.

    —Si alguna vez os diera por hacer un trio no lo dudes jajaja.

    Y con esa frase entramos al siguiente punto, en nuestras largas charlas de hablar de todo nos habíamos confesado la mayoría de nuestras fantasías sexuales, cumplidas o pendientes de ello, y coincidíamos en varias cosas, entre ellas a destacar que nos gustaría hacer un trio, que no nos importaba si era un trio de dos hombres y una mujer y, es la única persona a la que me he atrevido a confesarle que mi fantasía aun mayor es hacerle una doble penetración a una chica. Y como no habíamos bromeado que, ya que nuestra relación era tan buena, que mejor compañero para probarlo alguna vez que él.

    Un día hablando por WhatsApp con Sarita estaba intentando quedar con ella en su casa, ya que aquel fin de semana tenia la casa para ella sola, las intenciones estaban claras, pero ella seguía jugando conmigo y no había manera de convencerla y poder empotrarla de una vez. Cuando estuve a punto de desistir una vez mas la conversación cambió y me escribió:

    —Te voy a proponer un reto; voy a dejar que te vengas este fin de semana y nos acostemos si cumples una de mis fantasías.

    —Ok, dime que he de cumplir y seguro que lo hago de manera inolvidable—Dije sin esperarme lo que venía a continuación

    —No es un reto que vaya a depender solo de ti, ya que vas a necesitar encontrar a un tío, que me guste físicamente y vais a venir los dos a mi casa donde haremos un trio.

    En ese momento me quedé en shock, la verdad que la primera vez que me acostara con Sarita tenía en mente algo más íntimo… Pero mis fetiches seguían ahí y la verdad que me parecía muy excitante hacernos entre dos a esa chiquilla. Por supuesto mi candidato estaba claro: Jairo, ahora faltaba que ella no se achantara y esto resultara algún tipo de broma o reto imposible para no acostarse conmigo y que Jairo estuviera dispuesto a cruzar la línea de la teoría a la practica y se atreviera a participar.

    Contesté instantáneamente que tenia una persona en mente, y que si por su parte estaba dispuesto el trato estaba mas que cerrado por mi parte.

    —¡Vaya! ¡Que rapidez! Jajaja —Escribió Sarita— Pero me ha de gustar así que… una fotito no estaría mal para valorar…

    —Es alguien que ya conoces, os llevasteis bien, a ver si es de tu agrado—Y adjunté i envié una foto de Jairo

    —Vaya vaya, tu querido amigo Jairo… Quizás debería haber pensado en el… La verdad que me gusta bastante. Si te soy sincera no esperaba que encontraras a nadie, pero veo que la cosa se ha puesto seria y me estoy empezando a poner cachonda. Hagamos esto antes de que me arrepienta. Si Jairo te da el sí mañana mismo pasamos la noche en mi casa.

    Así que al momento no lo pensé y directamente llamé a Jairo por teléfono:

    —Jairo, no te lo vas a creer.

    —No me lo digas, — contestó rápidamente él— has conseguido quedar al fin con Sarita y reventaros como si no hubiera un mañana ehh

    —Pues la verdad es que si tío, pero va mas allá, tiene una condición

    —Joder que tía, ¿qué es lo que quiere la señorita ahora?

    —Su condición es que hagamos un trío, y he pensado en ti, sería una ocasión para cumplir también nuestras fantasías—Escuché un sonido extraño al otro lado del auricular y Jairo se quedó en silencio durante unos segundos

    —Me acabas de dejar de piedra… Oye por mi parte no he bromeado nunca, hagamos este trio.

    Y así fue en resumen como conseguimos la cita donde íbamos a romper muchas barreras y explorar nuevos horizontes.

    El día siguiente llegó, ese maravilloso viernes, ya por la tarde después de trabajar algunos y estudiar otros llegué con Jairo al apartamento de Sarita. Ella nos abrió con un vestido negro largo, abierto por un lado de una pierna y bastante escotado, por debajo se entreveían unas largas medias de lencería negra.

    La verdad que llevó la voz cantante toda la noche, cenamos, bebimos vino, bastante vino y empezamos a entrar los tres en calor. En una de estas ya sentados en el sofá con ella entre los dos dijo:

    —Bueno, creo que ha llegado la hora de la verdad, vamos a ver de que estáis hechos realmente—Al acabar la frase con una mirada de tigresa se acercó a mi y empezó a besarme apasionadamente la boca. A los pocos segundos escuché un sonido entre sorpresa y gusto y vi por el rabillo del ojo que Sarita tenia su mano en la entrepierna de Jairo y le acariciaba su polla por encima del pantalón, poco tardó en bajar la otra mano y hacer lo mismo con la mía. Ella iba alternando, primero besaba a uno, luego al otro, pero sus manos siempre abajo manoseando nuestras pollas ya bien duras.

    Después de un ratito de preliminares Sarita se puso en pie y dejó caer sus tirantes del vestido, este cayó al suelo quedándose solo en braguitas y medias, con sus pequeños pechos al aire. Sin pensarlo un segundo, como si estuviéramos coordinados nos levantamos a la vez y uno por cada lado empezamos a chupar esos panzoncitos rosados y duros. Sarita empezó a gemir de placer mientras miraba al techo, le planté la mano en la entrepierna y pude notar ya bastante humedad mientras iba restregando mis dedos sobre su coñito, noté otros dedos que se unían a los míos en su entrepierna. Jairo y yo le íbamos dando placer de manera simultánea, allí abajo coordinados de manera que su clítoris a través de sus braguitas quedó atrapado entre las manos de ambos. Sarita cada vez estaba mas mojada y no paraba de gemir de manera muy sensual, arriba íbamos combinando, a ratos chupando pezón a ratos comiéndole la boca.

    Después de lo que sospechamos que podría haber sido el primer orgasmo de la noche de Sarita esta nos separó un poco de ella y nos ayudó a quitarnos las camisetas y bajarnos los pantalones. Nuestras pollas bien erectas estaban ahí delante de ella, una a cada lado de su cara cuando ella se arrodilló. La imagen era increíble, esa carita de ángel empezó a mamarnos las pollas, primero empezó conmigo mientras pajeaba a Jairo, luego del revés. Era increíble como se sentía esa boquita y esas manitas ahí abajo. Poco a poco iba tirando de una polla y de la otra para acercárselas mas a su boca, inconscientemente con esos tirones nosotros íbamos dando pasitos adelante. Ella iba mirando arriba con sonrisa pícara, era increíble como había tomado el control de la situación, estábamos tan cerca que la siguiente vez que se las fue a meter en la boca, tras una sonrisa pícara y de control absoluto se metió la punta de ambas pollas en la boca a la vez, lo que provocó que nuestros capullos se tocaran, la sensación fue nueva y extraña para ambos, una mezcla de dureza pero a la vez suavidad de ambas pollas tocándose. Habíamos hablado de eso, estábamos de acuerdo y nos excitaba, las pollas rozándose entre si siempre que fuera una mujer la culpable de ello solo era una fuente mas de excitación y placer al acto. Sarita, ya de por si risueña no podía parar ni un instante de mirarnos y sonreír al ver como nos derretíamos de placer, ella seguía chupando ambas cabezas, de vez en cuando se metía ambas en la boca, y a veces deliberadamente mientras nos miraba a los ojos las cogía y las frotaba entre si en círculos. Lo estaba pasando realmente mal para no correrme, y al parece que Jairo estaba en la misma situación que yo, aun así nos hacíamos gestos de aprobación y estaba claro que ambos estábamos disfrutando muchísimo de la situación y los sucios juegos de nuestra Sarita.

    Quizás consciente de la situación nos dio un poco de tregua y se levantó, me acerqué un poco y le bajé las braguitas para poder ver cómo era ese coñito que tanto tiempo llevaba queriendo probar. No se que genes tenía esta chica, pero tenía un coñito tan bonito como el resto de su ser. Pequeñito, bien recogido todo hacia dentro, aunque un poco abierto por abajo y el clítoris pequeñito saliendo un poco por arriba, probablemente por la excitación. Bien depilado excepto un triángulo sobre el monte de venus, donde se había dejado ese vello cortito que le daba un toque increíble y que a mí me ponía mucho.

    —Dios mío Sarita, tienes un coñito precioso, déjame devolverte el favor tras maravillosa mamada.

    Ella, como siempre, sin dejar de sonreír se recostó en el sofá, Jairo comenzó a besarla y lo alternaba con comerle las tetas, mientras yo comencé a comerme ese coñito. Sabía delicioso, mi nariz absorbía su esencia mientras la apoyaba sobre su corto vello púbico, no se cuanto rato pasé allí abajo, de por si me encantaba comer coño, pero en el de Sarita me podría haber pasado toda una vida, combinando succiones, lamidas y introduciendo mis dedos dentro de esa vagina aún apretadita.

    Lo dejé estar cuando Jairo me pidió cambio. Le di su turno para que disfrutara de ese fruto de los dioses y yo ocupé su lugar sobando esas tetitas. Al poco le pedí que me la chupara de nuevo al estar ya más relajado, estábamos todos muy excitados ya y se acercaba pasar a la siguiente fase.

    Sarita una vez más tomó las riendas de la situación, parecía saber siempre lo que quería y se desenvolvía tremendamente bien con dos hombres a la vez. Mas tarde descubriríamos que era también su primer trio, pero parecía una profesional. Ella se colocó a cuatro patas ofreciéndole su coño a mi polla otra vez bien dura tras la mamada. Se la metí despacito en ese coñito, muy húmedo y super apretado, pero pronto fue dilatando, y aunque siempre apretadito mi polla entraba y salía sin problemas. Al otro lado en frente de ella seguía Jairo de rodillas, Sarita le comía la polla de manera magistral mientras ahogaba los gemidos que le provocaba mi penetración.

    Ante mi veía ese ano, y como si me llamara me chupé el dedo pulgar y empecé a acariciarlo exteriormente, en ningún momento vi rechazo por parte de Sarita así que seguí hasta que me atreví a hacer un poco de presión e introducir la puntita, ella en ese momento se giró y me dijo

    —Méteme el dedo, me esta poniendo muy cachonda que juegues con mi culo mientras me follas el coño.

    Después de decir ese tuve que bajar el ritmo de la follada, tanto para concentrarme en meter bien el dedo como para no correrme después de escuchar esa frase.

    Sarita no paraba de gemir, solo ahogado por la polla de Jairo en su boca, al final metí todo el pulgar y lo iba alternando con mis dedos índice y corazón, su culito hambriento iba dilatando mientras yo no paraba de trabajar dentro de ese coñito con mi polla.

    En estas tocó hacer cambio, Jairo se sentó en el sofá y Sarita se sentó encima suyo dándole la espalda, yo me subí al sofá y dejé que ella me siguiera comiendo la polla. Al poco de estar así Sarita soltó otra de esas frases que nos sorprendían que fue

    —Jairo, David me ha dejado el culito muy abierto, ¿me la podrías meter por el culo por favor?

    Poco falta hace decir que Jairo lo hizo sin rechistar, despacio y con mucha saliva de por medio poco a poco el culito de Sarita fue sentándose sobre la dura polla, no tardó mucho hasta estar metida hasta el fondo y ella botando encima. Ella no paraba de mamar y pajear mi polla como podía, con el movimiento a veces era complicado.

    Me alejé un poco para contemplar la imagen, Sarita se echó hacia atrás y apoyó su espalda en el pecho de Jairo, el empezó a sobarle las tetas con las manos por detrás. Casi inconsciente al estar ahí parado me fue acercando a la escena, ese coñito tan perfecto apuntaba hacia mí, me seguí acercando y coloqué mi polla en la entrada de esa vagina. Sarita me miró con deseo mordiéndose el labio, Jairo enseguida se dio cuenta de lo que pretendía.

    —¿Puedo? —Fue la frase simple que me vino a la cabeza.

    —Por favor, métemela ya, folladme a la vez—Contestó Sarita extasiada

    —Hemos hablado de esto muchas veces—dijo Jairo, —Hagámoslo

    Después de eso, fui introduciendo mi polla poco a poco dentro del coñito de Sarita, costó un poco ya que estaba muy apretado con la otra polla en el culo. Una vez dentro notaba toda la longitud del miembro de Jairo a través de la pared vaginal.

    —Me encanta, me siento tan llena y complacida—Decía Sarita con la mirada ida.

    Empecé a bombear mi polla, y casi como por arte de magia empezamos a coordinarnos Jairo y yo, la sensación era maravillosa, follando con ese mujerón, en ese coñito tan apretado mientras notaba como a través de la pared vaginal la polla de Jairo se deslizaba, dentro fuera, dentro fuera, añadiendo fricción al acto. Mi cabeza estaba en las nubes, estaba cumpliendo mi mayor fantasía sexual, la doble penetración, con una mujer bellísima y con un amigo con el que tenía la suficiente confianza como para hacer eso cómodamente.

    Seguimos así durante un poco, pero Sarita empezaba a resbalarse un poco con el movimiento.

    —Voy a darme la vuelta para estar más cómoda, así podéis probar otros agujeros—dijo mientras me guiñaba el ojo.

    Se dio la vuelta sentándose sobre la polla de Jairo y dejándome ese culito entero para mí. Yo no se cual de los dos agujeros estaba más rico o apretado, solo se que su culo se sentía delicioso, una vez mas esa sensación a través de la pared interna de la otra polla haciendo su faena en el otro agujero. Esta vez primero coordinamos la follada empujando a la vez para luego cada uno coger un ritmo y alternarnos como habíamos hecho anteriormente, esto es lo que hacía enloquecer a Sarita, y para que mentir, a nosotros también, el placer era máximo en todas las partes.

    Relajamos el ritmo ya que creo que tanto Jairo como yo estábamos cercanos a explotar, Sarita dios sabe las veces que se debía de haber corrido ya, pero no parecía tener ganas de parar. En una de esas saqué la polla y se me ocurrió una idea, la idea de llevarlo todo aún mas al límite. Aquí ya no solo dependía de nosotros mismos, había que ver si Sarita era capaz físicamente de aguantar eso, así que pedí permiso apoyando mi polla sobre la de Jairo y tocando con la punta la apertura de ese coñito. Creo que ambos se sorprendieron, Jairo al notar mi polla de golpe contra la suya por fuera y Sarita al ver que llamábamos los dos a la misma puerta.

    —Esto me está poniendo cachonda hasta límites insospechados, poco a poco, hemos de intentar esto, Jairo, ¿está bien contigo? —Preguntó Sarita a Jairo el cual tenían sus caras juntas en esa posición.

    —Hemos venido a Jugar, necesito saber como se sienten las dos juntas en un agujero.

    Así que sin mas dilación fue metiendo mi polla poco a poco, presionando contra la de Jairo, estaba costando, el coñito de Sara era muy estrecho, pero poco a poco me fui abriendo paso. Primero solo me movía yo, muy despacio, la fui introduciendo cada vez más, noté como mi frenillo y el de Jairo se encontraban dentro de esa húmeda cavidad, lo más difícil estaba hecho, el hecho de que nos movíamos menos nos dio un respiro y pudimos aguantar mas la corrida. Poco a poco fuimos cogiendo ritmo, aquello estaba siendo una locura, el contacto entre nuestras pollas, el frote de nuestros frenillos dándonos un placer indescriptible dentro del coñito de esa chavala que me tenía totalmente loca… Una vez más estábamos al borde del orgasmo

    —Creo que me corro— dije con cara de apuros

    —No, parad—Ordenó Sarita— Sacádmelas, relajaos, y en esta misma postura, vamos a hacer la prueba de fuego, metedme las dos por el culo ahora.

    Si esto es un sueño yo no quería despertar, a parte del inmenso placer de la situación estaba cumpliendo todas mis fantasías en una sola sentada. Tras ese breve respiro y Sarita que se levantó un poco para que Jairo llegara mejor a su ano juntamos nuestras pollas, esta vez desde fuero ya, Sarita las cogió a ambas con la mano apretándolas bien, la sensación era increíble, y entonces a la vez poco a poco fuimos presionando sobre su culo. Poco a poco fue cediendo e iban entrando, y la verdad que la sensación a pesar de ser muy estrecho fue de que había mas espacio que en ese coñito que ya habíamos llevado al límite. Seguimos follando como animales, alternando ritmos, coordinados y des coordinándonos a ratos. Cerca de corrernos y los tres con cara de cansados, como si Sarita me hubiera leído la menta dijo al fin

    —Correos, correos dentro, mezclad vuestras leches dentro de mi

    Seguimos empujando ahora mas rápido, ya mas relajado con intención de terminar. No tardé mucho en escuchar un gemido en Jairo y al momento noté como mi polla se mojaba de su corrida ahí dentro, esa sensación fue superior a mi y casi al instante me corrí allí dentro contra su polla. Seguimos a pesar de todo follando durante un minuto o así, aprovechando y mezclando bien nuestros lubricantes naturales.

    Ya por fin las sacamos y del culo de Sarita empezó a salir una gran cantidad de semen, estaba claro que las corridas de ambos fueron grandes. Yo me senté al lado de Jairo en el sofá y Sarita se levantó y procedió a comernos las pollas para dejarlas bien limpias. Al terminas y con algún resto de corrida aun por los labios se sentó entre los dos, y nos besó, pude notar el sabor de aquella mezcla de corridas, pero no pareció importarnos a ninguno, habíamos cumplido nuestra fantasía los tres juntos sin prejuicio alguno.

    Sarita confesó que había esperado que fuera un trio mas a la vieja usanza, pero la situación escaló muchísimo. Después de eso nos quedamos dormidos. No fue mi última experiencia con Sarita, la cual ahora es mi pareja, ni tampoco el último trio que hicimos, pero esas ya son otras historias que quizás algún día comparta.

  • Viaje desafortunado (II)

    Viaje desafortunado (II)

    —Oye, cabrón! La próxima vez avisa que llevas esas nenas tan bellas a tus giras!

    El gerente propietario de la empresa era un amigo de muchos años, siempre fue un degenerado fiestero, pero su familia tenía varias empresas y él tuvo que ponerse a cargo de una, al menos en lo que llevaba de dirigirla no la quebró… pero eso me vino a bien, porque me volví un asesor constante, lo que me pagaba bien y no estaba atado a la empresa.

    PC: te lo vuelvo a decir, esas nenas estaban bien buenas, lástima que traías otro par de güevos ahí estorbando!

    Yo: Te gustó Marisol, fue obvio porque el novio estaba furioso.

    Yo: pues la próxima vez no te aparezcas hasta el final, se más sutil!

    PC: te tomo la palabra cabrón! Me avisas para prepararme bien! Porque no me das el número de Marisol?

    Yo: Que? Olvídalo! Si haces algo no será por mí, ya me meterás en problemas!

    PC: bueno, solo te digo, que no te sorprendas, que me iré preparando.

    Esa plática la tuve unos días después de volver del viaje y entre los preparativos del informe y la siguiente programación también recordaban lo que paso, no se lo comenté a PC, porque no sé, que haría para envolverme en sus argucias. Yo no tenía dudas de que había sido Angie la de esa noche en el hotel, ella no mostro ninguna actitud diferente que yo pudiera ver en las siguientes sesiones del Diplomado, me dio una terrible ansiedad porque pensé que tendría algún problema si eso llegaba a saberse.

    De la visita a la planta había que realizar unos informes, la mayor parte era la tabulación de datos y crear unas gráficas y estimaciones según las pautas que había dado; a partir de ahí venían mis recomendaciones.

    Pues ya en el taller, al iniciar un receso, se acercó Gaby, que espero el momento en que todos salieran para acercarse a decirme algo.

    Gaby: sabe, esa noche… quería levantarme a hurtadillas. Pero Angie se me adelantó…

    Me lo dijo en un susurro mostrándome parte del trabajo, como para que no se viera como una plática privada.

    Yo: Estabas despierta!

    Ella se hizo uno poco para atrás y volteo a ver hacia afuera antes de responderme.

    Gaby: Si… jijiji!

    Su risa viéndome a los ojos y pensando en lo que escucho y lo que paso me excito, y ella también porque note los colores en su cara.

    Yo: Y porque no la detuviste?

    Gaby: Ayy bueno, se me adelantó… ella también quería hacerlo, es que cuando usted bajo, estuvimos retándonos a ver quién tendría el valor de hacer algo, me entiende?

    Por un rato me quede sin entender porque ese deseo de parte de las dos, sabía que Angie tenía una relación, además de niños, no entendí como es que ella se atrevió a eso.

    Yo: ella porque lo hizo?

    Gaby: Bueno, talvez no la recuerde, pero ella es la compañera que me esperaba, aquella noche del evento y cuando me vio se dio cuenta de que había pasado algo.

    Yo: y le contaste!

    Gaby: Si! Me insistió mucho que le contara!

    Yo: Que desastre! Que haré? A quien más le contará?!

    Gaby: no se asuste! Jijiji! Ella no va a decir nada! Esa noche ella aprovecho para quitarse la curiosidad!

    Yo: curiosidad de qué?

    Gaby: le dije que me gusto mucho, que era bien gruesa y me dio mucha leche a probar!

    Lo dijo guiñándome el ojo y su mención a que les fascinara el tamaño y mi leche, hizo que se me parara rápidamente, aun sabiéndome que había mucha gente afuera, desee agarrarla ahí mismo y cogerla y que se trajera a su amiga; pero trate de contralarme y decirle que no siguiéramos hablando de eso, que lo olvidáramos. Ella sonrió y no dijo nada.

    Pasada la semana, en lo que programe el siguiente viaje, repentinamente tuve el problema de que Marisol y Saúl no viajarían, es más Saúl ya no seguiría en lo del diplomado, no me dieron explicaciones, eso me planteaba el problema de qué hacer con el viaje, les expuse a las demás que si no deseaban ir, no habría problemas, que les reconocería el mérito del trabajo realizado, y que me apoyarían con la tabulación y análisis de lo recopilado, pero en lo que no conté, es que ellas insistieron en seguir, que irían nuevamente conmigo a la empresa.

    El día señalado, me sorprendió que Marisol si llegó, así que salimos a la hora, como era mi camioneta me toco conducir todo el camino, como era casi de madrugada, las tres iban dormitando, Gaby que iba a mi lado esta vez, en un punto del camino, vio hacia atrás asegurándose que las otras estaban dormidas, lo que aprovecho para ponerme la mano sobre la entrepierna, la mire y ella solo se limitó a ver al frente y masajearme. Cuando escuchamos ruidos de atrás, ella apartó la mano, seguimos el viaje conversando sobre cosas triviales.

    Ya en la empresa iniciamos el trabajo, más tarde hubo una pequeña reunión para exponer los resultados de la visita anterior. Esta vez mi estimado amigo, dueño de la empresa, estuvo para recibirnos y acompañarnos todo el día. Nos tenía un almuerzo en la empresa, fue algo ligero, ya que teníamos que aprovechar también la tarde.

    PC: excelente, han presentado algo que nos dará mucho provecho en la empresa!

    Estaba más que seguro que su entusiasmo fue por ver que solo eran 3 chicas las que venían conmigo. Seguimos por la tarde y acabamos casi a las 7 pm, cuando ya no había mucha gente en la Planta. PC estuvo acompañándonos en varios momentos, vi que tenía mucha afinidad con Angie, pero sabía que buscaba como llegarle a Marisol, que contrariada con el novio, no era la más sociable, pero PC tenía sus tretas, ya lo había visto en acción. Me acerque a el en un momento en que las chicas se dirigieron al baño antes de salir de la empresa.

    Yo: escúchame amigo, no sé qué estés pensando, pero cuidado, recuerda que ellas vienen acompañándome por mejorar un perfil profesional, además de que me comprometes con mi trabajo profesional.

    PC: tranquilo amigo, yo no haría nada que no te convenga o que no te guste…

    Esa respuesta no me sonó convincente para nada, además de que sea algo que pueda gustarme me dejaba más intrigado todavía.

    PC: Les invito esta noche! Los llevaré a un restaurante de mariscos que me encanta. Que dicen?

    Gaby: Pues yo… no se…

    Angie: Si! Claro que sí! Él nos está invitando de bonito modo… porque ser groseras?

    PC: Si! Porque serian groseras conmigo? Si se los ofrezco de buena gana!

    Angie: Lic (Yo) que dice? De todos modos nos debe la cena…

    Yo: ok, estaba en mi presupuesto, pero ya que nos invitan.

    PC: este si es un cabrón! Le pago bien sus viáticos! Pero por lo menos las bebidas van por tu cuenta!

    Yo: Está bien… vamos.

    Angie: Marisol, di algo… iremos verdad?

    Marisol: este… si, está bien.

    Gaby: ella también quiere, así que vamos!

    Ella se acercó a Marisol y le tomo del brazo dándole una mirada aprobatoria y Angie hizo lo mismo, así que se dejó llevar. En lo que PC arreglaba sus asuntos antes de salir de la Empresa, nos dirigimos al hotel, porque las chicas querían asearse un poco, yo también quise asearme. Cuando estaba saliendo de la ducha, tocaban a mi puerta y fui a ver, apenas abrí, entro Gaby y se lanzó a besarme, me asegure de cerrar antes y después le devolví el beso, ella me abrió la bata y me tanteo el cuerpo, agarrándome de la entrepierna.

    Yo: espera! Te van a descubrir tus compañeras, no te puedes venir así!

    Gaby: ahorita se está bañando Marisol y Angie… ella me cubre, tengo un rato

    Para mí fue más estresante aun saber eso, porque tenía a otra persona sabiendo mis movimientos, eso no me gustaba.

    Gaby: mmm… ahora que la palpo a la luz, me gusta más, vale que mi boca no es chiquita o me habría desencajado la quijada

    Sus manos me la habían puesto dura y ella seguía arrimándose tanto que miraba hacia sus pechos y quería desnudarla, comencé a sobarlos por sobre su camiseta, sus dedos exploraron mis bolas y se giró para pegar sus nalgas contra mi erección, así también comencé a deslizar la mano por su vientre y tantear bajo su pantalón, sentí los vellos de su pubis y ella arqueo el cuerpo

    Gaby: ya me tengo que ir! Tengo que darme prisa, porque vamos a bajar a la tienda del hotel

    Yo: ocupan algo?

    Gaby: nada importante… solo cosas de mujeres! Nos vemos abajo más tarde!

    Tuve que darme otro duchazo para bajarme la erección y los deseos, me toco esperar un buen rato a que estuvieran listas, pero como nos dirigíamos al restaurante en mi carro, claro, no podía permitir que PC pasara por nosotros, se me saldría de las manos la cuestión, conociendo las tretas de PC nos llevaba.

    Llegamos al lugar que nos indicó, ya lo conocía, era un lugar muy exclusivo, tenía un salón principal, pero también unos espacios más privados, era un concepto árabe, con todo el ornamento. La comida espectacular, muy de clase mundial.

    Dude de que planes tendría PC, pero al llegar no pude más que sorprenderme de que también estaba la hermana, no pude más que sonreírme, porque seguro eso arruinaba los planes de PC. La hermana era mayor que ambos. Renata era alguien muy hermosa, pero a la vez muy seria y siempre medida en lo que hacía. Nos conocíamos de años y ella solo confiaba a PC la empresa porque yo le apoyaba y ella aprobaba mis recomendaciones. Así que la cena tuvo un carácter muy serio a contrariedad de PC, al terminar nos despedimos de Renata, que fue la primera en irse. Para mi tranquilidad todo fue muy formal y las chicas estuvieron muy serenas y ya no nos quedaba tiempo para más que volver al hotel y dormir.

    PC: bueno, se cambiaron los planes, pero para mañana, ya que saldrán tarde de la empresa, les ofrezco una casa para turistas, que tengo disponible, seguro es más amplia y acogedora que el hotel donde están!

    Yo: bueno, ya tengo cancelado el hotel para mañana, seria innecesario

    PC: oye! La casa, bueno, está mejor que ese hotel económico que te buscaste!

    Solo escuchaba las risas de las chicas y yo lo miraba a sabiendas de sus intenciones!

    Angie: y que tan mejor será?

    PC: tiene bar, un jacuzzi, piscina y cada una tendrá una habitación para si.

    Gaby: que bueno se escucha!

    Yo: oye, pero si mañana salimos…

    PC: no te la estoy cobrando tacaño, tienes ya pagado el hotel, bien, este es mucho más caro y te sale gratis…

    Yo: bueno, lo veremos mañana, ya es tarde, hay que descansar para la jornada de mañana

    Esa noche nada paso, la cena nos dio sueño y al día siguiente teníamos que iniciar temprano; casi fue una repetición del día anterior, de mucho trabajo y con el acompañamiento de PC, al final de la tarde nos fuimos al Hotel, prácticamente escoltados por el para qué sacáramos nuestras cosas y las lleváramos a la casa que nos cedía.

    Al solo llegar a donde era, en un circuito cerrado exclusivo, fue la maravilla de las chicas, al entrar lo fue aún más, porque tenía las habitaciones dispuestas en forma de abanico alrededor del área de piscina, jacuzzi y bar.

    Ellas rápidamente escogieron habitación y yo lleve mis cosas a la que estaba aun disponible

    PC: Trajeron su traje de baño?

    Y Angie y Gaby respondieron rápidamente, mientras Marisol no dijo nada, solo asintió. Ante mi desconcierto Gaby me miró.

    Gaby: Usted no trajo? Jijiji!

    Y mi sorpresa fue que ellas estaban en la jugada, pasaron hacia las habitaciones y nos dejaron a PC y a mí en la terraza, lo quede viendo mientras el solo hacia un gesto de satisfacción.

    Yo: ya sabias eh? A quien te enganchaste? Angie?

    PC: bingo! Relájate… te hará bien…

    Y me acerco otra cerveza mientras él tomaba otra más. Pasamos un rato discutiendo que es lo que esperaba que pasara, ya todo se salía de control, pero no estaba realmente consiente de eso hasta que ellas volvieron. Se me fue la mirada y se fueron mis reticencias, debo admitir, que al verlas, deseaba que todo pasara.

    Angie: Les gusta mi traje?

    Angie mostraba sus atributos contenidos en un traje de una pieza, sin tirantes, de un azul intenso contrastante con su piel tan blanca, tenía más carnes que cualquiera de las otras chicas, pero no dejaba de verse tan deseable, sumado a su actitud tan descarada. Gaby se mostró tan relajada como Angie, se había buscado un traje dos piezas muy revelador, porque su top apenas se anudaba en el cuello y una delgada cinta lo ceñía debajo de sus pechos y su tanga era apenas dos triángulos de tela anudados por un broche lateral. Por ultimo apareció Marisol, con un dos piezas color rojo, el top sin tirantes le daba una maravillosa forma a sus pechos, los proyectaba hacia adelante y el tanga, tenía dos ligeras líneas bordeando la cadera, era una Diosa más apareciendo ante nosotros. Entramos al jacuzzi, en el que apenas nos acomodábamos los cinco, pero claro, eso era lo esperado, porque a mi lado tenia a Gaby y PC a Angie.

    PC: Bueno! Que linda noche! Brindemos!

    Tenía unas botellas de champaña listas y las copas, descorcho una y sirvió para todos.

    Angie: Si! Salud!

    La plática empezó entorno de desde cuando éramos amigos con PC, que nos había pasado, la Angie la más inquisidora, quería saber de aventuras que habíamos tenido, dijo que se notaba que los dos éramos unos zorros.

    PC: puede que sí, pero mi maestro, es el mismo que las trajo!

    Gaby: Ahhh! El le enseño? Cuéntelo todo!

    PC: bueno, él tuvo un encuentro caliente con una profesora del Instituto, que le llevaba unos 12 años! Fue épico, desde ahí es mi héroe!

    La historia les encanto, aunque aquel exagero grandemente, porque más que nada fue que yo con las hormonas alborotadas logre darle un beso y tocarle los pechos, pero ella me cacheteó y me dejo la reprimenda, pero no me acuso con la institución, al fin y al cabo ella se iba ese año fuera del país; pero la historia les fascinó y luego conto otra más reciente, de la vez que estuve con la jefa en uno de mis trabajos anteriores, las tenía cautivadas sacando historias de la manga, sin que se dieran cuenta que ya bebíamos la segunda botella de champaña. PC contaba sus historias de viajes y paseos en Yate, tratando de impresionarlas con sus recursos, debo decir que muchas veces le funcionó, pero otras yo le ganaba a la chica, creo que hoy quería ganarlas todas

    PC: pero, ya contamos algunas historias nuestras, es justo que nos cuentes las suyas!

    Ellas permanecían calladas, pensé en que yo había tenido mi ratito de gloria con dos de ellas, que no creo que lo quieran contar y de la tercera, no sabría qué pasaría por su mente en ese momento; pero el alcohol siempre aflojaba la lengua. Tras un largo silencio y las miradas pasando de chica en chica, una tomo un largo sorbo de champaña y se mostró lista para contar.

    Angie: Ok, pues si nadie tiene el valor… yo comienzo! Una vez me le acerque a un hombre dormido y le di una buena mamada, teniendo a la par a una compañera, que se hacia la dormida!!!

    Al escucharla se me heló la sangre, no esperaba que dijera eso tan despreocupadamente.

    PC: ohhh que sucia! Espero que te supiera delicioso!

    Angie: Si lo fue! Jijiji!

    PC: ok, salud entonces!

    Y todos debíamos brindar por su historia, así que si no contaba ni bebía, debía pagar una penitencia.

    PC: ahora te toca hermosa…

    Lo dijo dirigiéndose a Gaby, que ya se notaba como el alcohol le calentaba el cuerpo

    Gaby: ok! Pues… yo, también le di una mamada a… un chico, bueno, no tan chico, en su auto, después de un evento, en el parqueo de un hotel!

    PC: Ohhh!!! Vaya, si es que tienen buen material ustedes!!!

    Angie: no se vale! Repites lo que yo! Eso amerita castigo!

    Gaby: qué!? Nooo! Tu sabes que si pasó!

    Angie: claro que lo sé… pero paso con la misma persona y eso no cuenta…

    PC: oye!!! Pero que chicas tan aventadas!

    Yo estaba en silencio y PC se volteó a verme y ahí lo comprendió todo.

    PC: que puto cabrón! Tú te las has pasado a lo grande con estas bellezas!

    Después de unas risas nerviosas de ellas y mi mal disimulada pena por ser descubierto, sumándole a la causa el alcohol.

    PC: Ok, entonces esto amerita castigo! Por revelar secretos de otro, castigo para ambas!

    Gaby: qué? Pero si fue verdad!

    Angie: mereces la penitencia porque ya descubrieron al lic, seduciendo nenas!

    PC: exacto! Porque no las quería dejar venir! Solo para no dejar a la luz sus picardías!

    Angie: yo te daré la penitencia, porque yo conté la anécdota y tú revelaste al lic!

    Gaby: está bien! Hare la penitencia! Dime que será?

    Angie se sonrió y se llevaba la mano a la barbilla, cuando me miró se le brillaron los ojos.

    Angie: le vas a dar un baile erótico al Lic! Para que purgues penas!

    Pc: listos! Gaby a pagar ya!

    Gaby no dijo nada, se quedó un rato viendo a los demás que le apremiaban y se puso de pie, vino a mí y comenzó a moverse de forma sensual, se vino sobre mí y llevo mis manos a su cadera, mientras ella las movía tan desenfadadamente, se giró para hacer un perreo, frotándome las nalgas contra la entrepierna, haciendo que se me parara, ella lo noto y se giró. Hizo unos giros de cadera que todos aplaudieron y se sentó sobre mí, aun contorsionándose, presionando sobre mi erección, se desabrocho el top, que se fue deslizando por su piel, se giró para quedar cara a cara y vi sus pezones, se sonrió y yo tome acción terminando de quitarle la prenda, entonces aprecie lo paraditos que se le ponían, su color rosado intenso, casi tanto como el de sus labios, que también brillaban.

    Los demás hicieron vítores por el atrevimiento de Gaby, ella se pegó a mí para taparse, porque al momento se sonrojó, sentir sus pezones frotarse en mi pecho fue delicioso. Angie fue más atrevida, se puso de pie dándonos la espalda, agarro su traje por los bordes y lo fue bajando muy lentamente, cuando sus pechos quedaron libres, giró muy rápido y estos se balancearon llamando la atención de inmediato, tenía unos pezones más oscuros y parados; entre risas y miradas, tomo del brazo a Gaby y la hizo apartarse, para que todos pudiéramos verlas a ambos en su esplendor, las dos perdieron el equilibrio y entre risas y chapoteos las dos mujeres se tocaban y me tenía fascinado. Ahora las dos entre risas miraban a Marisol.

    Angie: te toca chiquita!

    Marisol: no… yo no… paso!

    PC: Vamos! No tengas pena, aquí todo será entre nosotros!

    Gaby: No lo va a hacer… es muy miedosa!

    Angie: no me digas que sigues pensando en tu ex…

    Entonces con la cara roja, no sé si por cólera o por el alcohol que ya se le había subido a la cabeza o una combinación de todo; Marisol se puso de pie y se paró al borde de la piscina. Nos miró a todos antes de llevar sus manos a su espalda y desabrocharse el top con lo que reveló sus pechos, unos pechos altivos y de pezones rosados, las chicas la celebraron y le aplaudieron, pera ella no se inmutó, sus manos fueron por su cadera y comenzó a soltar los nudos de su tanga, ese fue un momento de silencio que se prolongó un buen rato en lo que la prenda se soltaba y ahora solo se sostenía por lo junto de sus piernas; ella tomo uno de los extremos y lo deslizó hacia arriba, de modo que toda la prenda fue saliendo de entre sus piernas…

    Quedo como una Venus saliendo del mar, tenía un suave vello castaño formando una pequeña línea apuntando a su sexo, dio una vuelta mostrando sus nalgas, se inclinó en una pose para mostrar mejor sus atributos. Angie se le fue encima y le dio una gran palmada en la nalga, momento en que se resbalaron y las dos se abrazaron en el agua, se levantaron entre risas tomando aire, dos cuerpos deliciosos rozándose, sacudieron el cuerpo antes de entrar nuevamente al jacuzzi.

    PC: Bravo! Brindo por estar con tan bellas damas! Ser la envidia de todo hombre! Que más podrían pedir?

    Mire a Angie a los ojos y se le notaba totalmente la lujuria en la mirada, ella se vino entre PC y yo, comenzó a frotarnos las piernas, acercándolas a donde imaginan. Hice lo mismo que ella, puse mi mano encima de su muslo, me devolvió una sonrisa con sus labios abiertos y me dirigí directo a darle un beso y apretar uno de sus pechos, eso le gustó porque rápidamente metió la mano bajo la bermuda y me agarró la verga.

    Después del morreo con Angie, esta miro a las chicas que se habían quedado viéndonos, podia notar que también estaba calientes.

    Angie: Que les pasa? Seré yo quien se quede con la diversión?

    Jalo de la mano a las dos, a Marisol hacia PC y a Gaby hacia mí, que llegó a mis brazos y comenzamos a besarnos, sus pechos contra mi cuerpo, pase la mano por su cintura, ella se acomodó de lado con sus piernas sobre mí, mientras Angie seguía manoseándome el miembro, seguí acariciando la cintura de Gaby, luego pase a sus piernas, aun en el agua tibia se sentía el calor de su piel, mientras nos besábamos, comencé a bajar por su cuello buscando sus pechos, encontré su pezón y lo lleve a mi boca, ella dio un bufido y puso sus manos sobre mi cabeza. Me senté al borde del jacuzzi y Gaby se puso entre mis piernas, me dedique a sus pezones y a recorrer su espalda y sus caderas con las manos, al otro extremo Marisol era abrazada por la espalda por Angie y frente a ella PC, la besaba y a la vez palmeaba las blancas nalgas de Angie.

    Nos quedamos viendo un rato y miraba en ella lo mismo que yo estaba deseando

    Yo: Quieres ir a un espacio más privado?

    Gaby: Si, si quiero!

    Salí del agua y le tendí la mano, cuando ella salió Angie le palmeo en una nalga y los otros voltearon a vernos.

    Angie: no se pueden ir!

    PC: Se pueden ir, pero… no así!

    Iba a decirles algo pero imagine que cosa.

    PC: los trajes… los deben dejar aquí!

    Angie: uhhh sí! No se pueden llevar nada para el cuarto!

    Nos miramos otra vez sin decir nada, ella tenía sus pechos al aire, pero aún tenía la parte de abajo, creo que si yo no me aventaba terminaríamos volviendo al agua, así que sin mucho preámbulo me quite la bermuda, mi palo estaba duro, así que reacciono como resorte.

    Angie: bravo! Gaby mira lo que te tienen! Te toca ahora!

    Gaby dudo un momento en hacerlo, así que Angie era quien la pondría nuevamente en el juego.

    Angie: Nena… si no te lo quitas, me lo quito yo y me llevo ese chorizote conmigo! Lo dijo ya poniéndose de pie y lista a quitarse su traje por completo.

    Entonces Gaby deslizo las cintas en su cadera y se despojó de la tanga, dejando a la luz un coñito hermoso en toda su gloria, hasta alzo los brazos y dio una vuelta triunfal mostrándolo todo. Entonces me agarro del miembro entre más vítores y exclamaciones y nos fuimos hacia la cama. Me puso la mano en la verga y me dio unas cuantas jaladas, lo que enloqueció a Angie y se giró mostrando sus nalgas y moviéndolas, mientras PC se las palmeaba y le agarraba un pecho.

    Gaby me agarro del miembro y me llevo hacia la habitación, ahí nos desbocamos, comiéndonos a besos, ella se lanzó sobre mí y se sentó con sus nalgas rozándome la verga, apreté sus caderas y la levante para acomodarla, ella soltó un grito corto, y vi cuando tomo rápidamente un condón de varios que estaban en la mesita de noche, apenas recordé el grito que nos lanzó PC avisando que estaban ahí; la besaba y apretaba sus pechos, ella con sus manos delicadas se contorsionaba para alcanzar mi verga y seguir masturbándome, me hizo tumbarme en la cama y se acomodó encima de mí, dirigiendo mi verga entre sus labios rojos y húmedos; a continuación se dejó ir, soltó otro bufido cuando su cuerpo se deslizaba encima, comencé un bombeo lento, para que terminara de entrarle… creo que le lastimó, porque se levantó de nuevo y cayó sobre mi pecho al perder el equilibrio.

    Gaby: Está muy grueso… no lo recordaba tan así…

    Yo: Te lastimé?

    Gaby: No, es que… estoy algo estrecha.

    Yo: Ocupas más lubricación…

    Gaby: recuerdo que me enloqueció tenerlo en mi boca… la verga de un profesional…

    Yo: me diste una mamada divina…

    Gaby: pero que pena… me entra bien arriba y por abajo me cuesta…

    Soltó una risita, mientras seguía con su mano masajeándome entre sus piernas, gire a ver a la mesita de noche y busque, porque seguro que no solo condones habían y… en efecto, ahí estaban lubricantes y bueno, una bolsita con un polvito que no me atreví a tocar. Tome el lubricante y lo abrí, así que comencé a frotarle en el cuerpo entre las piernas, le dije que se acomodara al lado, ella obedeció y yo me puse a su lado, la hice abrir las piernas y fui aplicándole entre los muslos para que se acostumbrara a la sensación, le gusto el frescor que le dio, era un lubricante acuoso, con un sabor a fresa, le cubrí los muslos y al mismo tiempo iba mordiendo y lamiendo, ese le encanto, apunte a su coño palpitante y con apenas un pubis bien rasurado, le fui frotando con los dedos, respiraba más agitada, se apoyó sobre sus manos para ver mejor, le gusto ver mi cara entre sus piernas y mi lengua acercándose a su coño.

    Cuando roce mi lengua en sus pliegues rosados e hinchados ella contuvo la respiración, luego soltó un bufido y la estuve acariciando y frotando, se estremeció cuando introduje dos dedos empapados en lubricante entre sus pliegues y fui moviéndolos en círculos cada vez más amplios, se retorcía con cada vuelta, al poner mi lengua en su pequeña burbujita sensible tembló y se humedeció con el lubricante, ahora si estaba más dispuesta, me la jale rápidamente para no perder tono y se la puse justo en su entrada, ella abrió más las piernas, y me acomodé, fui entrando y entrando, ella se retorció pero no me detuvo.

    Gaby: Si… dale, que pase… que pase…

    Su voz chillaba, cerraba los ojos y giraba la cara a los lados, se apoyó con los brazos en el respaldar de la cama y le di una buena embestida, sentí como se deslizó hasta adentro, ahora me apretaba en su interior, ahora la bombeaba mejor, sentía el roce, el calor, nos acompasamos y su cuerpo hervía. Estuvimos varios minutos hasta que ella estalló en un orgasmo y yo me corrí, seguí bombeando hasta donde pude, hasta que ella se calmó y empezó a buscar aire para respirar, se la saque y me quite el condón, este escurría, me pidió que lo exprimiera en su cara y ella lejos de asustarse abrió la boca, las gotas que escurrían por su cuello las restregó con sus manos y se llevó los dedos a la boca, me senté al lado viendo cómo se frotaba en la boca con mi leche.

    Gaby aun tenia restos en la boca cuando se abrió la puerta y aparecieron las chicas y PC, bebiendo y bien prendidos. Angie se vino hacia Gaby y le dio un gran beso en la boca y la apartó.

    Angie: mmm… sabes a leche!

    Y se giró a mirarme…

    Angie: mi turno ahora!

    Mientras pasaba esto, las demás se rieron y lanzaban vítores, el muy cabrón de PC estaba tomando video, me enfoco cuando Angie se apartó de Gaby para chuparme la verga, quise quitarle el teléfono a PC, pero él lo esquivo, giro el teléfono para que salieran ellos también, así que a mi lado PC vitoreándome y tomando por la cintura a Marisol mostrando sus pechos y luego a Angie sonriendo desde encima de mi entrepierna con mi verga en su boca; y Gaby se fue hacia PC y le ofreció sus pechos para que los chupara, entonces Marisol le quito el cel.

    PC comenzó a chuparle con ganas los pechos a Gaby, mientras Angie se entretenía poniéndome dura la verga otra vez, cuando logró lo que deseaba, me miró a la cara y se puso de pie, me dio un beso, y yo la estreche por las caderas, sus pechos se apretujaban entre los dos, me incline a besarlos y lamerlos, mientras ella me exploraba el pecho y luego una nalga con sus manos, nos fuimos hacia la cama, ella se colocó de lado, no tan juntos a la escena que PC y Gaby estaban teniendo, donde ahora él estaba experimentando las habilidades con la boca, que ella tenía; cruzamos miradas y alzo la mano levantando el pulgar, ese loco disfrutaba a lo grande de fiestas de sexo.

    Angie ahora abría las piernas para mí, busque otro condón y rápidamente me lo puse, la tome por las caderas y la levanté, eso le fascino, su cuerpo se vino sobre mí, sus pechos venían hacia mi cara, se acomodó para que la deslizara sobre mi verga y se dejó venir… entro de forma perfecta, me inundo el calor de su cuerpo, comenzó a moverse rítmicamente y yo me acompase a sus movimientos, me exigía más energía, porque era una mujer más voluptuosa que Gaby, pero también ella sabía más del sexo, apretaba sus nalgas y podía sentir como el roce cambiaba entre mi palo y el interior de su cuerpo, sus pechos rebotaban frente a mí cara, lleve un pezón a mi boca, lo estimule tanto que hasta le salió un poco de leche, chupe su sabor dulzón, lo recordaba tan bien como la primera vez, eso la excito y se movió con más energía, caí sobre la cama, me empujo del pecho para que me acostara, ella se acomodó para sentarse sobre mí, de repente sentí cabellos rozando sobre mi cabeza y mire hacia arriba y estaba Gaby apoyada sobre sus brazos, con su cara viéndome, la tenían en cuatro y le daban por detrás, tenía la cara roja y jadeaba, me lanzo un beso y estire una mano para alcanzar uno de sus pechos, fue cuando me mordieron una tetilla del pecho, mire nuevamente hacia donde Angie y ella sonreía de oreja a oreja; ella daba unos bufidos deliciosamente excitantes, me hacía querer darle más y más duro.

    Me despertó la luz de la mañana, estaba Angie a mi lado, desnuda, con la cara hacia la pared, con los pechos al aire, cada uno coronado por un pezón oscuro, parecían como besos de chocolate encima; me dolía un poco la cabeza, la noche fue muy loca. Salí en toalla de la habitación porque, como fui recordando, mi ropa estaba en otra habitación y del jacuzzi a la habitación llegue desnudo. El sol ya irradiaba intenso, pude distinguir el patio, el jardín y el jacuzzi, al ver mejor vi hacia la esquina del bar, sentados en la barra estaban platicando PC y Gaby, ella con la que reconocí mi camiseta y cuando me acerque más note que PC estaba solo con el bóxer pero la mano de ella entraba por la abertura de la pierna y le sobaba la verga.

    Yo: Buenos días

    Ella se giró a verme y saco la mano de forma rápida, me acerque por detrás de ella y les hice una mueca de saludo.

    Yo: Que tal la mañana?

    Gaby: Todo muy bien!

    PC: Estupendo Cabrón! Que fiesta, estas chicas saben divertirse! Los estoy invitando a quedarse unas noches más, así vamos a la playa hoy en la noche!

    Yo: Amigo, yo tengo que volver a mi realidad… tengo compromisos!

    PC: eres un aguafiestas, con lo que ganas bien puedes tirarte unos días a divertirte!

    La plática siguió describiendo a qué lugar podríamos ir de noche y yo diciéndole que tenía que regresar, cuando se nos unió Marisol, que venía aun adormecida y apenas cubierta con una camisa sin abotonar, que tapaba solo su entrepierna y disimulaba sus pezones. Evito mirar a los ojos a todos, pero PC le tendió la mano y ella le respondió, la jaló hacia él y le dio un rápido beso entre los pechos, descubriéndolos y mostrando los pezones, ella rápidamente se tapó y se sonrojo.

    PC: disculpa bella! Me siento aun en estado de fiesta!

    Le dijo cuando ella se fue hacia el otro lado. En eso apareció Angie totalmente desnuda y sin ningún reparo se acercó a mí y me quito la toalla para envolverse ella. Vio a Marisol que se quedó mirando y fue hacia ella y comenzó a molestarla para quitarle la camisa, en ese juego las dos quedaron desnudas, en lo que apenas Marisol se soltó corrió a buscar su ropa.

    En fin, después de esos juegos, ya antes PC había pedido un gran desayuno que nos trajeron en servicio a domicilio. Ya más en calma, después de comer nos dispusimos a partir.

    Cuando preparamos las cosas para salir, subí mi maleta, luego apareció Angie con la suya, pero en eso Marisol y Gaby no las habían sacado, las vi platicando con PC y vino a mi muy claramente las intenciones de aquel, seguro Marisol se quedaría a pasar unos días de fiesta tal cual le gustan a PC y quiere tener a Gaby también; Angie con todo y lo alocada que resulto ser, dejo en claro que tenía que regresar con su niño y a la responsabilidad en casa, con eso sentenció el regreso.

    Al rato venia Marisol con su maleta, me sonreí pensando en que no siempre se tiene lo que se quiere; también apareció Gaby, pero sin maleta.

    Gaby: Yo me quedaré unos días…

    Yo solo la mire y le hice un gesto de entendimiento, luego vi a PC y solo me hizo un guiño, lo quería putear, pero, lograba buen dinero con sus proyectos y al final he terminado disfrutando mucho en algunas de las locuras a las que me ha metido.

    PC: Amigo nos vemos la próxima vez! Que mal que no se quieran quedar! La pasaríamos de lo mejor!

    Yo: No lo dudo! Pero… creo que igual la pasaras muy bien!

    PC: Oye… trae otras chicas así la próxima vez que te llame!

    Me lo dijo en un susurro, para que solo yo lo escuchara. En fin nos despedimos y salimos tomando la ruta principal, a mi lado iba Angie y atrás Marisol, todos en silencio.

    Angie: Gracias Lic por incluirnos en este proyecto! Ha sido fascinante!

    Yo: Oye, no le demos vueltas a esto! El trabajo se hizo bien, espero que me hagan el tabulado y análisis que les explique y me lo envíen pronto, así les daré su reconocido merito, mi carta de recomendación y a firmar el certificado del diplomado.

    Marisol: además de…

    Yo: ahh! Claro! Tendrán su compensación adicional, aunque sea poca, no es despreciable.

    Angie: Todo está muy bien, muy agradecidas con la compensación adicional!

    Angie:Y bueno, que goce tan bueno el de las noches pasadas! Jijiji!

    Marisol: cállate Angie! Esto te lo guardas, a nadie le vayas a contar esto!

    Angie: Tranquila corazón! No te das cuenta que a mí también me importa que solo quede entre nosotros?

    Yo: basta pues, no discutan! Recuerden lo que les dije del proyecto! Lo demás ya no paso!

    Angie: pero falta algo…

    Marisol: De que hablas? No te bastó? Al llegar allá no volverá a pasar nada! Se acabó todo!

    Yo: Estoy de acuerdo, nada sale ya de este carro, esto es nuestro secreto!

    Angie: Si, por eso mismo! Yo disfrute bastante… me llevo buenos recuerdos

    Dijo relamiéndose la cara y contorsionando el cuerpo

    Angie: Para! salga de la calle, ya!

    Yo: que paso?

    Marisol: porque quieres parar?

    Me hice a la orilla y esperábamos a que dijera algo más de porque hacernos a la orilla del camino, pero Angie solo mostraba una amplia sonrisa de oreja a oreja y se giró a mirar hacia el asiento de atrás…

    Minutos después, Marisol conducía la camioneta, aunque muy despacio, pero sin salirse del camino, hicimos un cambio de lugares, que en otras circunstancias nunca hubiera aceptado, pero aun había una esencia de placer y deseo en el aire. Debo agradecer que el asiento de atrás se inclinaba para hacer más espacio, que tenía los vidrios polarizados y a que la ruta era en carretera abierta. Ya que termine en el asiento de atrás con los pantalones abajo mientras Angie me chupaba nuevamente la verga… el asiento era amplio, cabíamos muy bien los dos, yo recostado a un costado y ella de rodillas sobre mi entrepierna chupándome con muchas ganas, aferrándome a los asientos en cada curva del camino, ella era la campeona del viaje, disfrutando hasta el último momento y yo tratando de seguirle el ritmo. Pasamos por un lago con una vista hermosa, mientras ella se entretenía en sacarme todo, cuando me corrí, me masturbó hasta sacarme la leche y llenarse la boca, en una audaz pasada se fue por detrás del asiento del conductor y paso sus dedos empapados de leche a Marisol, que no tuvo opción más que recibirlo en los labios y lamerlos tal y como la apremiaba Angie… lo degustó con placer y no perdió el control del vehículo en ningún momento. Tampoco lo perdió cuando Angie se sentó sobre mí para que le diera la última montada del viaje, esta vez ella iba viendo el camino asomando el rostro entre los asientos, platicando con Marisol, sacándome lo más posible de placer de este viaje.

  • El plan para follarme a mi madre (parte 3)

    El plan para follarme a mi madre (parte 3)

    Cuando acabamos de desayunar, me fui a mi cuarto a terminar mi tarea rápido para poder disfrutar todo el día con mi madre. Pasaron 2 horas habiendo terminado mi tarea fui a buscar a mi madre para poder disfrutarla, baje a la sala, pero no la veía cuando escucho su vos atrás de mi diciendo:

    —Ya terminaste tu tarea amor?

    Voltee y mire que mi madre, ella se había puesto un vestido ajustado que le llagaba por las rodillas, de cuello redondo sin mangas color café, medias negras y unos tacones negros de punta.

    —Si ya terminé —dije mientras me acercaba a ella—¿vas a salir?

    —No amor, ¿porque lo preguntas cariño?

    —Lo digo porque te pusiste mas bella de lo que estabas.

    —Gracias cariño, pensé en arreglarme para mi hombre —dijo mi madre mientras me abrazaba por encima de mis hombros.

    —Y lo voy a disfrutar mucho —dije mientras correspondía su abrazo pasando mis manos por la cintura, la miro a los ojos y comienzo a besar sus labios carnosos.

    Ella corresponde el beso, mientras nos besábamos, comienzo a la llevarla hasta una pared, seguimos besándonos en eso la agarro de sus piernas, la cargo y la pongo contra la pared, ella con sus manos me agarraba la cabeza, en la postura que estábamos podía sentir su vagina, yo estaba a mil, después de un rato de besarnos nos separamos, comienzo a bajarme los pantalones, mi madre se pone de rodillas me baja los bóxer, teniendo en frente mi verga que estaba completamente erecta de la excitación que tenía, ella con su mano comienza a masturbarme, primero iba lento, después empezó acelerar, cuando decide metérsela en su boca, la manera en que la chupaba era muy buena, agacho mi cabeza para mirar cómo me la chupa mi madre, ella me devuelve sui mirada lasciva que tenía, en eso saca mi verga de su boca y me dice:

    —¿Te gusta cómo te lo chupo cariño?

    —Si, lo haces fantástico Isabel —le agarro con una mano su cabello y hago que se vuelva a meter mi verga en su boca.

    La forma que me chupaba la verga era magnifico, ella empezó a chupar más rápido haciendo que llegara a mi limite, ya iba a venirme, así que con mis dos manos agarro su cabeza para venirme dentro de su boca, después de eyacular, saco mi verga y le digo:

    —uf estuvo fantástico Isabel.

    Ella se trago el semen y me dijo:

    —Parece que hoy este más emocionado amor —seguía pasando su lengua por mi verga.

    —Así cariño hoy voy a disfrutar de mi mujer, esto apenas está comenzando, además hoy quiero probar algo nuevo contigo.

    la levanto, le doy la vuelta, hago que se incline, ella solo pone sus manos en la pared, yo levanto su vestido, sus medias negras le llegaban a la cintura, así que rompo sus mediasen la parte de su vagina, comienzo a introducir mi lengua en su vagina ella suelta unos gemidos y yo seguía haciéndole oral, al ver que ella ya estaba muy mojada, me levanto y le digo:

    —Parece que ya estas lista Isabel —separo sus piernas con mis pies e introduzco mi verga.

    —Hazme tuya amor, hazme sentir bien.

    Con mi mano izquierda la agarro del pelo y empiezo a follarla, la embestía de manera muy ruda, era algo que quería experimentar.

    —Te gusta que te folle así Isabel.

    —¡Mmmm! si me encanta ah ohhh.

    En eso levanto mi mano derecha balanceándola con fuerza a la nalga de mi madre, escuchándose un ¡zas!

    —aaahhh —gimió mi madre mientras volteaba a verme.

    Yo le sonreí y le dije:

    —Te gusto.

    Ella se volteo y solo asintió, yo volví a darle otra nalgada mientras seguía acelerando el ritmo, sujeté más fuerte su pelo y le di otra nalgada.

    —Estoy a punto de venirme.

    —¡Ssssi! si córrete dentro ahh.

    Cuando acabe levanto a mi madre la abrazo y le digo:

    —Me haces el hombre más feliz.

    —Y tú la mujer más feliz sabes que ahora puedes hacerme lo que quieres, ahora soy tu mujer.

    La llevo a la mesa, la cargo para colocarla arriba de la mesa, ella se recuesta mientras me pone sus piernas en mis hombros, yo la agarro las piernas y comienzo a penetrarla fuerte.

    —¡Ayyy! más fuerte ah ah más dame más ¡mmmm! —gemía mi madre mientras se agarraba las tetas

    Yo seguía penetrarlo más fuerte, el echo que lo estuviéramos haciendo en la mesa me excitaba mucho, ver como la mujer que tanto deseaba estaba gozando como una loca, yo empecé acelerara más mis movimientos terminando adentro de ella. Después de descansar un rato La ayudo a levantarse, nos dirigimos a la sala para hacerlo 3 veces más, cuando terminamos de hacerlo estuvimos recostados en la sala de lado mirando en la misma dirección, abrazo a mi madre y le digo:

    —Me gustaría que todos los días solo seamos nosotros dos, para disfrutar tanto de mi mujer.

    —Igual a mí me gustaría que solo fuéramos solo los dos en esta casa —dijo mi madre mientras me acariciaba mis brazos.

    Nos quedamos en esa posición un buen rato, mi madre separa del sofá y empieza a ponerse su ropa, yo igual comienzo a ponerme mi ropa, cuando terminamos de vestirnos me voy a mi cuarto, para jugar con mis amigos un juego online, el resto del día fue normal, al terminar de jugar bajo a la sala y veo que mi madre estaba sentada viendo una película de romance, yo me acerco a ella y le digo:

    —¿Puedo a acompañarte a ver la película cariño?

    —Si amor, vente vamos a verla juntos, apenas está comenzando.

    Me siento a su lado y nos acurrucamos como una pareja enamorada, yo no le puse mucha atención a la película ya que estaba perdido en mis pensamientos, el cómo esto estaba pasando demasiado rápido, a pesar que era lo que había planeado no es algo que esperé que mi madre aceptara todo esto tan rápido, sabía que la chantaje para que se acostara conmigo, pero esta forma de aceptar todo lo que pasa me hacia muy feliz. El tiempo paso demasiado rápido, cuando se interrumpe este momento al llegar mi padre de su partido. Se abrió la puerta y entro mi padre diciendo:

    —Hip hip hola cariño hola hijo.

    Mi madre se separó rápido de mí, se levantó para recibir a mi padre y le dijo nerviosa:

    —Ca cariño como te fue en tu partido?

    —Muy bien amor gano mi equipo y para celebrar me fui a tomar con mis amigos hip hip —dijo mi padre mientras se quitaba la chaqueta y tiraba las llaves al suelo— ¿y ustedes que tal se la pasaron?

    —Muy bien papa disfrutamos todo el día verdad mamá —dije mientras volteaba a ver a mi madre con una sonrisa.

    —Si la pasamos muy bien, ¿quieres que te sirva de cenar amor? —dijo mi madre mientras se acercaba a mi padre.

    —Si tengo mucha hambre —dijo mi padre mientras la abrazaba y la besaba.

    El ver esa escena produjo un sentimiento en mí, un sentimiento de enojo, malestar y nerviosismo, por alguna razón no podía ver esa escena, solo en verla hacia que quería explotar de rabia, sabía que era normal ya que es su esposa, y sabia que esto iba pasar eran las consecuencias de tener una relación con mi madre, pero no podía aceptarlo ella ya era mi mujer y verla con otro hombre, aunque sea mi padre era algo que no podía aceptar.

    —Me voy a mi cuarto —dije sin ver a la cara a mis padres

    —Pero hijo no vas a terminar de ver la película ya va acabar —dijo mi madre

    —No mamá ya tengo sueño y mañana tengo que ir a la escuela temprano hasta mañana —dije mientras subía las escaleras.

    Sabía que no podía decirle nada a mi madre, si le decía que estaba celoso de mi padre ella probablemente quería deshacer esta relación y todo lo que había planeado se iría a la basura. Lo único que me quedaba era aguantar y contener estos celos. Me recosté en mi cama para tratar de dormir, pero me venían imágenes de mi padre teniendo sexo, eso hacía que me enojara más, trataba de distraerme pensado en otras cosas para dormir, pero era en vano, siempre que serraba los ojos volvían las imágenes, casi no pude dormir en toda la noche.

    Regresando de mi escuela, subo a mi habitación y empezó a prepararme para el examen que se aproximaba, tenía que pasar el examen para decirle a mi madre que gracias a todo lo que a echo me ayudado a mejorar en la escuela, y también me ayudaría a despejar mi mente de los celos que tenía. Así paso un rato cuando llego mi madre de su trabajo ella subió a mi cuarto como ha estado haciendo estas dos semanas, abre mi puerta y me dice:

    —Hola mi vida que tal te fue en tu escuela?

    —Hola ma me fue muy bien —dije mientras la volteaba a ver.

    —Qué bueno amor, voy a cambiarme para preparar la cena.

    El centimito que tenia de ayer se hizo más potente al verla, así que me dirijo a ella para detenerla la meto a mi cuarto, cierro mi puerta, y comienzo a besar a mi madre mientras con mi mano comienzo a desabrocharle su pantalón.

    —¡Mmmm! Parece que estas muy emocionado al verme.

    —Si sin portar que hoy quiero hacerte mía.

    Comienzo a quitarle su chaleco y su blusa mientras la besaba en su cuello. Después de desnudarla me separo de ella, la agarro del brazo y la llevo a mi escritorio, la inclino y comienzo a follarmela.

    —¡Ahhh! ¡Ahhh! Vaya parece que mi hombre ah ha no podía aguantar ni un minuto en poseerme aahhh ahah.

    Como llevaba un peinado de cola de caballo, la agarro con fuerza con mi mano y la jalo, mientras con la otra mano comienzo a nalguearla, quería hacerla saber que era mi mujer, solo mía, creía que así se me quitarían estos celos que tenía.

    —Así es estaba muy ansioso en que llegaras para disfrutar de mi mujer —dije mientras le seguía dando de nalgadas.

    Seguí penetrándola más fuerte, jalándole más fuerte el pelo. Después de correrme dentro de ella me separo, me siento en la silla de mi escritorio, mi madre seguía inclinada en mi escritorio.

    —Hoy fuiste más agresivo que ayer ¿paso algo cariño? —dijo mi madre mi entras se ponía de pie.

    —No, no paso nada, vamos a continuar antes de que papa llegue

    Mi madre asiente y camina hacia mí, se pone de rodillas y comienza a chupar mi verga, una vez que volvió a ponerse erecta mi verga, la agarro de los brazos para ponerla de pie, ella se comienza a sentar en mi verga estando cara a cara, una vez en esa posición empieza a subir y bajar sobre mi verga, yo comienzo a chuparle sus pezones.

    —¡Ahhh! ¡ahhh! Si si chúpalos acariño ah ah hazlo como lo hacías cuando eras bebe ¡ah! ¡ah!

    Ella seguía moviendo más fuerte sus caderas, así que para ayudarla a acelerar el ritmo agarro sus nalgas. Seguía chupando sus pezones, para hacerla venir, mi madre seguía moviendo más rápido diciendo:

    —¡Ahhhhh! ¡Ahhh! Vente dentro ah ah ¡ah! Hazlo más hazlo más rápido ah ah.

    Termine viniéndome adentro de ella, después de acabar ella se fue a cambiar de ropa para hacer la cena, eso fue lo mas importante que paso ese día, los siguientes días fueron iguales que hoy, cuando mi madre llegaba de su trabajo lo hacíamos, ya estábamos acostumbrándonos a esta vida, pero yo no podía olvidarme de los celos que tenía, el follarmela calmaba mis celos, pero no los extinguiera. Pasaron 2 semanas cuando llego el sábado yo estaba todo el día en mi habitación jugando, cuando bajo a la cocina por un vaso de agua veo que mi padre está muy arreglado, me acerco a mi padre y le digo:

    —Padre ¿porque estas tan arreglado?

    —Voy a salir con tu madre a comer, hoy es nuestro aniversario, no nos esperas para cenar vamos a llegar tarde, ahí te calientas la comida que tu madre hizo.

    —Está bien papá.

    Yo me volví a poner celosos no sabía que pasaría en su cita, en eso veo a mi madre bajando las escaleras, al notar que la estaba viendo ella desvió la mirada a otro lado.

    —Ya estas lista vámonos que vamos a llegar tarde —dijo mi padre mientras agarraba las llaves del carro.

    —Si ya estoy lista, mi amor voy a salir con tu padre te cuidas —dijo mi madre.

    Mi madre no me volteaba a ver, pareciera que evitaba mi mirada, ella se había puesto muy guapa llevaba un vestido largo con recogido lateral negro, como no podía hacer nada solo respondí:

    —Si ma a lo mejor yo también salgo con mis amigos.

    —Está bien hijo, pero no llegues tarde vámonos cariño —dijo mi padre mientras abría la puerta de la casa

    —Si vámonos —dijo mi madre mientras agarraba su bolso.

    Mis padres salieron de la casa, no te que mi madre actúo raro ni si quiera me volteo a ver ni una vez, pero estaba teniendo unos sentimientos que no podía desaparecer. Llame aunó de mis amigos para decir que saliéramos a tomar creía que tomando se calmaría este sentimiento que tenía.

    Mientras pasa el tiempo con mis amigos tomando y cantando, las imágenes de lo que estaban haciendo mis padres no se salían de mi cabeza, seguía tomando cerveza tratando de olvidarme de todo, pero era peor no salían esas imágenes, ya eran casi las 11 de la noche cuando me despido de mis amigos y me dirijo a mi casa, tarde 30 minutos en llegar a mi casa, abro la puerta y las luces estaban apagadas, mis padres todavía no habían regresado, yo me fui a mi habitación, me quité los zapatos y me acosté a dormir.

    A la mañana siguiente me desperté y me dolía mucho la cabeza bajé a la sala y vi que estaba mi padre en el sofá viendo la tv, mi madre estaba en la cocina, fui a verla al entrar a la cocina ella volteo a verme y sonriendo me dijo:

    —Buenos días cariño ¿qué tal dormiste?

    Iba a decirle que estaba celoso que quería que solo era fuera mí, pero no si le decía iba a echar todo a la basura.

    —Un poco bien ma y tu que ¿tal te fue ayer?

    Ella no me contestaba, pero despues solo se dio la vuelta y me dijo:

    —Lo cierto es que quiero hablar contigo de algo, pero hablemos mejor en la noche en tu cuarto, ya que es importante lo que quiero decirte.

    Lo que me dijo me impacto, no sabía que quería decirme, ¿me pediría que volvamos hacer hijo y madre? No sabia de que quería hablar conmigo, pero sabia que no la iba a dejar ir ella ahora era mía, haría lo que sea para que este conmigo, pero ahora no podía hacer nada tenia que esperar a la noche, así que suspiro y le digo:

    —Está bien mamá en la noche hablamos.

    —Si amor lávate las manos que vamos a desayunar.

    —Si ma.

    Ese día paso muy lento, estaba perdido en mis pensamientos sobre de que quería hablar conmigo, así me la pase todo el día, cuando se hizo de noche, eran las 12 yo me encontraba recostado en mi cama, esperando a que mi madre llegara para platicar, cuando se abre la puerta de mi cuarto y entra mi madre.

    Continuara…

  • Por primera vez compartí a mi esposa tetona

    Por primera vez compartí a mi esposa tetona

    Fue un viernes de antro 15 de junio, anteriormente cogiendo ella me decía que le gustaría que la cogieran entre varios, a mí me calentaba a decir verdad a mí me gustaba la idea de ver a mi esposa que la cogiera otro.

    Somos una pareja poblana, ella es bonita, joven, morenita, con unas tetas grandes 36 C y un con culo considerable, mujer que todo hombre le gustaría tener.

    Un viernes salimos de antro en nuestra cuidad, entre el vaivén de la música me perreaba bien sabroso, moviendo sus caderas, tomamos mucho alcohol, todos nos volteaban a ver y más por qué ella bailaba con una diosa. Paso un buen rato hasta que me dijo «Quiero coger bien duro». Nos salimos del lugar y fuimos a dejar varios amigos a sus casas, pero uno de ellos vivía muy lejos, así que se nos ocurrió que se quedará en nuestra casa.

    Llegamos y le mostramos a nuestro amigo la habitación y empezamos a coger con la puerta abierta ella gritaba como una perra en celo, nosotros nos dimos cuenta que nuestro amigo nos espiaba, fue cuando ya calientes lo invitamos a pasar, mi esposa lo desnudo y el empezó a chupar la verga, su verga era más grande que la mía

    La chupo y después se la puso en su vagina mientras yo me la chupaba, la penetramos los 2 al mismo tiempo y porfis nuestra fantasía se volvió realidad.

    Ella gemía fuerte de lo duro que le dábamos y fue así cuando acabamos en ella. Nos gustó y fue nuestra primera vez y desde ahí estamos consiguiendo para hacerlo nuevamente.

    Cualquier mensaje al [email protected].

  • Quiéreme como te quiero

    Quiéreme como te quiero

    Hola, mi nombre es Federico, soy mexicano, pero desde ya hace 20 años vivo en Dallas, Texas en los Estados Unidos. Actualmente tengo 39 años, estoy felizmente casado y esta experiencia que les voy a contar sucedió el verano pasado; es algo que me sigue atormentando puesto que no se lo he contado a nadie, y espero que después de publicarlo ya me pueda sentir un poco mejor conmigo mismo.

    Mi esposa es nacida aquí en la Unión Americana, su padre es regiomontano y mi suegra es de Kansas, por lo que ella creció hablando los dos idiomas, aunque en toda su familia se habla mas el español. Cuando nos casamos ella era la única de sus hermanas que faltaba de casarse, así es que instantáneamente me convertí en el tío Fede para sus tres sobrinos y dos sobrinas; la mayor se llama Leslie y desde que nos conocimos formamos un vinculo especial puesto que ella, que en ese entonces tenia 9 años de edad, siempre fue una nena muy inteligente y dulce y le encantaba jugar y salir a pasear con mi esposa y yo, sus tíos favoritos; y ahora que ya tiene 19 sigue buscandonos igual.

    La mama de Leslie es la hermana menor de mi esposa y para ella siempre fue muy bien visto que su hija saliera con nosotros y en varias ocasiones se quedara en nuestra casa, incluso cuando salíamos de vacaciones con la familia de mi esposa Leslie siempre andaba con nosotros y a veces se quedaba en nuestra habitación y por supuesto que dormía en la cama con nosotros, la verdad que para mi siempre ha sido como una hija, y mas aun que solo tengo dos hijos con mi esposa, Leslie ha sido la hija que nunca tuvimos, por lo tanto siempre la hemos consentido y ella nos a correspondido con su cariño.

    El verano pasado Leslie se graduó de “High School” y fue aceptada en una Universidad al Norte de Texas que se encuentra aproximadamente a una hora y media de Dallas, y por supuesto que ella nos pidió que le ayudáramos a encontrar un apartamento y a mudarse. Después de varias idas y vueltas mi esposa se declaro “rendida” y me pidió que la dejara en casa, Leslie y Yo nos encargaríamos de la ultima vuelta solos.

    Leslie es una hermosa joven de tes blanca y cabello castaño largo casi hasta la mitad de su espalda, estatura mediana, ojos grandes color miel, labios gruesos, sus piernas son firmes y bien formadas que terminan en un par de nalgas carnosas y bien paradas, sin lugar a dudas son la mejor parte de su físico, cintura delgada, sus tetas son mas bien de medianas a pequeñas, sin embargo lucen muy bien por encima de su abdomen plano. Aunque siempre he admirado su trasero, la primera imagen que me viene a la mente de mi querida sobrina es su hermosa e inocente sonrisa, es lo que mas adoro de ella.

    Ese día ella traía puestos unos mini shorts de mezclilla que dejaban ver el inicio de sus hermosas nalgas y una blusita de tirantes que le llegaba justo abajo de su ombligo, se había subido su pelo improvisando un chongo con una liga y que dejaba al descubierto su hermoso cuello.

    En el camino hacia el apartamento, Yo manejaba mi camioneta y ella venia ahora sentada en el asiento de adelante, Leslie comenzó a recordar las aventuras que pasamos juntos durante todos estos años, nos reíamos juntos y Yo volteaba a verla cada vez que podía, su sonrisa me producía una sensación amorosa y me puse un poco sentimental, ella lo noto enseguida, me tomo la mano y me dijo con su voz de ángel – No te preocupes tio, no es el fin del mundo, ademas solo estoy a hora y media de ti, puedes venir a visitarme cuando quieras y Yo también te voy a llamar cuando necesite de ti – me apretó la mano, se acerco y me dio un beso tierno en la mejilla – que te parece si nos paramos a cenar antes de llegar al apartamento? – me pregunto, Yo estuve de acuerdo.

    Llegamos a uno de esos “Sport Bar & Grill” que están cerca de la universidad, ordenamos unas hamburguesas y Yo pedí una cerveza, Leslie le pidió a la mesera que le trajera una cerveza también e inmediatamente me miro y se sonrió al ver mi cara, ella siempre ha querido ser tratada como adulta cuando anda con nosotros, a mi esposa y a mi siempre nos ha causado gracia – No me mires así tío Fede, que no te has dado cuenta que soy ya una señorita?, hoy comienza una nueva etapa en mi vida y que mejor que sea contigo, debes confiar en mi – Le devolví la sonrisa, le tome la mano y le dije – Claro que confío en ti princesa, pide lo que tu quieras. – Yo siempre he sido un buen deportista y la verdad que me mantengo en buena forma atlética para mi edad, de manera que cuando salgo con Leslie, aunque obviamente me veo mayor que ella, no se nota la diferencia real de edades.

    Pasamos una buena velada, ella solo le dio 2 o tres tragos a su cerveza (tal como lo supuse) y Yo después de un par de chelas me di cuenta que se nos había pasado el tiempo y ya era tarde, me levante para ir al baño y llame a mi esposa para decirle que me quedaría con Leslie esa noche porque ya era tarde y ademas no quería arriesgarme a que un policía me detuviera con aliento alcohólico. Regrese por Leslie y le conté – Espero que no te moleste pero le dije a tu tía que pasaría la noche aquí – ella se emociono y dando unos brinquitos me abrazo y me dijo – Si tío Fede! Que bueno, la verdad que me daba un poco de miedo quedarme sola la primera noche – Le devolví el abrazo y esta vez deje mis manos mas abajo para poder rosar su trasero al momento de recibirla, luego subí mis manos despacio hasta su cintura asegurándome de seguir el contorno de sus hermosas nalgas; ella actuó con naturalidad, no era la primera vez que sentía mis manos sobre su culito, Yo siempre había aprovechado cualquier oportunidad para manosear discreta y delicadamente sus nalgas a través de los años.

    Cruce la calle para comprar un seis de cervezas, y nos dirigimos a su apartamento. Al llegar bajamos el resto de sus cosas, la ultima de las cajas venia cerrada a medias y al dejarla caer sobre su cama saltaron un par de prendas fuera de la caja, al recogerlas me encontré con una hermosa tanga de encaje de color beige, las observe minuciosamente y se las mostré con una ligera mueca picara, y le dije – Mami, me puedes explicar esto? – sus ojos grandes se abrieron por completo, su cara se enrojeció y en un movimiento super rápido me arrebato sus pantis y las guardo en la caja; evadiendo mi mirada me dijo en un tono serio y como reprochándome – Tio Fede! ya no soy una niña, recuerda que debes confiar en mí, ok? – Yo conteste en un tono paciente y reconciliador – por supuesto que si cariño, solo bromeaba un poco – puse mis brazos alrededor de sus hombros y la bese en la frente, – voy por una cerveza – le dije y me fui para la sala.

    Leslie llego detrás de mi, fue por una cerveza y se sentó en mis piernas sobre el sofá, le dio un trago a la cheve, la puso sobre la mesa y me dio un beso en la mejilla, esta vez como en otras ocasiones moví un poco mi cara a propósito para que el beso terminara mas cerca de mi boca que de la mejilla, ella se dio cuenta de mi movida guarra, dejo sus carnosos labios sobre mi un momento extra como dejando que hiciera lo que Yo quería.

    Tío, – comenzó con su voz angelical – perdóname, no supe como reaccionar y no quiero que te vayas a molestar conmigo por una tontería de esas – Mientras la escuchaba note que sus tetitas estaban repegadas en mi y que rozaban el lado izquierdo de mi cara, desde la oreja hasta la barbilla conforme ella seguía platicando, mi polla se despertó, Yo tenia mi brazo izquierdo alrededor de su cintura para sostenerle, mi mano derecha descansaba sobre sus muslos firmes. – Tu y Yo siempre hemos sido los mejores amigos – continuaba ella – y siento que tenemos una conexión especial, siempre me he sentido así desde que nos conocimos – Sus tetas pegadas en mi cachete izquierdo, comencé a sentir una erección que no iba a poder disimular bajo esas circunstancias – ademas Tu me has visto en pantis muchas veces desde toda la vida, ahora que Yo soy la que escoge mi ropita no quiero que sea diferente… – Amor – la interrumpí – no ha sido tu culpa, todo esta bien, desde luego que no estoy molesto.

    Estas seguro Tio? – me pregunto – absolutamente nena – le conteste. Me dió otro beso, esta vez se encargó de ponerlo justo al lado de mi boca, de forma que la orilla de mis labios tocaban la orilla de los suyos, los dejo allí por un momento como demostrandome que no hacían falta guarrerias, y se levanto para darle otro trago a su cheve. Yo sentí como mi verga se levantaba al no tener mas el peso de su cuerpo, entonces me cruce de piernas y puse mis manos encima de mi paquete para que ella no lo notara.

    Leslie puso la botella en la mesa, estaba de espaldas a mi, entonces se desabrocho la parte de enfrente de sus mini shorts y volteando su carita hacia mi, me dijo – siempre me he sentido segura contigo y quiero que siempre sigamos confiando uno del otro – y en ese momento, despacio y todavía de espaldas a mi, se bajo los shorts mostrándome una tanga divina color rosita con encaje en las orillas y con mariposistas estampadas en la poca tela que quedaba, sus nalgas bien paradas, casi al descubierto dibujaban la silueta de un corazón, la raja de su culito tenia atrapada el resto de la prenda entre sus dos cachetes carnosos y firmes; Yo me quede hecho piedra, Leslie estaba hecha toda una mujercita, y aunque mi mente trataba de hacerme caer en cuenta de lo que estaba pasando, mi corazón y mis deseos carnales se apoderaron de mi, a partir de ese momento solo era un hombre mas en este mundo, buscando satisfacer mis mas bajos instintos.

    – Te gustan tío? – me preguntó – si mi amor, se te ven hermosas – me sonrió y dio unos saltitos como una niña y vino a sentarse a mi lado.

    Ahora vas tu – me dijo al oido con voz picara; no se si estaba seguro de lo que recién escuchaba, así que le devolví una mirada confusa, ella se volvió a sonreír y me dijo – es tu turno de quitarte los pantalones, así estaremos en las mismas condiciones, confías en mi no es cierto?, ademas no será la primera vez que te veo en bóxers Tío Fede – a mi me gusta dormir sin nada mas que calzones, así que Leslie me había visto varias veces así cuando se quedaba a dormir con nosotros. Me puse de pie y me voltee hacia un lado para evitar mostrarle mi erección, me desabroche los blue jeans que traía puestos y antes que me los bajara sentí las manos de Leslie jalándolos hacia abajo – vamos, porque te escondes? – y en un solo movimiento me volteo y me bajo los jeans.

    Ya no había nada mas que esconder, mi verga parada era mas que evidente y la cara de Leslie había quedado justo enfrente de mi paquete, noté que no le quitaba la vista de encima, después de analizarla detenidamente, subió la mirada hacia mi y con un tono inocente y una voz insegura me pregunto – es tu pene Tío Fede? Te lastimé? – La tome de sus brazos y la levante, la mire a los ojos, mi mirada ya no era de cariño si no de lujuria, entonces le susurre al oido – no me has lastimado mamita, es mi pene que se ha puesto duro, y para que sepas la confianza que te tengo te confieso que lo tengo así por ti –

    Creí escuchar a Leslie dejar escapar un tímido suspiro, la tome con mis dos brazos y la bese en la boca, ella recibió mis labios con ternura, como aceptando que estábamos dando juntos el siguiente paso en esta relación, luego bajo su mirada por un momento, como para recuperar su aliento, puso ambos brazos alrededor de mi cuello y me presento su boca entreabierta para que la volviera a besar, esta vez de manera apasionada me chupo los labios y Yo le metí mi lengua la cual fue recibida con desesperación y con deseo. Yo la apretaba hacia mi para que nuestros cuerpos se reconocieran, le restregaba mi tremenda verga en su abdomen lo cual parecía excitarle, de a poco comencé a bajar mi mano derecha hasta agarrarle sus nalgas, ahí dejó salir un pequeño gemido pero no se aparto de mi boca y mientras nos seguíamos besando le manoseaba su gran culo a placer.

    A estas alturas Leslie ya había subido una de sus piernas y la enredaba alrededor de la mía y con movimientos circulares de su cadera buscaba poner mi verga cerca de su concha. Ni Leslie ni Yo pronunciábamos una sola palabra, nos dejábamos llevar por el momento, aunque para ser completamente honesto no parecía que estuviéramos improvisando, mas bien parecía como que tanto ella como yo ya habíamos recorrido este escenario en nuestras mentes y ahora lo poníamos en practica.

    Me quite la camiseta y ella me apretó el pecho con sus dos manos y se mordía los labios, su mirada me indicaba cuanto estaba gozando de este momento, luego beso ambos pezones dejándome una pequeña mordidita con sus labios en cada uno. Con un salto puso sus piernas alrededor de mi cintura, sus brazos alrededor de mi cuello y su boca devorando la mía; la locura se apodero de mí y sin separarnos comencé a caminar hacia su recamara, cerré la puerta detrás de mi y me senté en su cama.

    Leslie se paro frente a mi y se quito su blusita y el sujetador en un solo movimiento, sus blancos pechos se revelaron frente a mi, un par de pezones rosas y endurecidos que apuntaban hacia el cielo, se acerco a mi como en un ofrecimiento, Yo respondí tomándola por la cintura y colocando una de sus tetas en mi boca, ella comenzó a jadear tímidamente mientras Yo chupaba sus chichis con ternura y con placer, me sostenía la cabeza en contra de su pecho como para que no dejara de besarle y acariciarle sus tetitas al mismo tiempo que me mecía y jalaba los cabellos. Continue por un par de minutos y después comencé a recorrer su cuerpo con mis besos hasta que llegue justo abajo de su ombligo, ella me dejaba hacer.

    Levante la mirada como buscando su aprobación para seguir adelante, Leslie me tomo la cara con ambas manos y me regreso una mirada que entendí inmediatamente, voltee mi cara hacia su abdomen y comencé a bajarle su tanga con delicadeza, cuando por fin descubrí su conchita ella separo ligeramente sus piernas para que la pudiera admirar completamente, era aparente que mantenía su área del bikini depilada y limpia, solo tenia vellos en los lugares adecuados y estos adornaban su panochita como flores a un altar; a pesar de su estrecha virginidad podía sentir en mi cara el calor que emanaba de su ardiente panocha y su delicioso aroma me embriagaba de deseo, la tome en mis brazos y la recosté en la cama.

    Empecé por besarle sus caderas, Leslie se retorcía con cachondez, de apoco fui bajando hasta llegar a las puertas de su santísima concha, se veía tan tiernita y tan dispuesta que comencé a comérsela toda, ella levantaba sus caderas al tiempo que le chupaba la orillita de sus labios y le pasaba mi lengua por en medio de arriba abajo, sus jadeos comenzaron a ser mas continuos y fuertes, con sus manos empujaba mi cara en contra de su sexo para que no me despegara ni un centímetro de ella, comencé a juguetear con la parte de arriba de su panocha utilizando mis dedos en movimientos circulares, unos instantes después pude alcanzar su clítoris con la punta de mi lengua, Leslie estalló en gemidos; mi boca, mi cara y mi orgullo estaban llenos de los jugos celestiales que emanaban del primer orgasmo de mi querida sobrina.

    Entre suspiros y sollozos Leslie trataba de recuperar su respiración, ambas manos empuñaban las sabanas de su cama con vehemencia, sus rodillas dobladas y sus muslos abiertos, Yo arrodillado enfrente de ella, tatuando para siempre semejante imagen en mi mente. Me coloque encima de ella y la bese con una lujuria que no había sentido jamas, ella me abraso con sus dos brazos y con sus dos piernas, fue un beso eterno; cuando al fin me separe le mire a los ojos, ella hizo lo mismo, entonces le murmure – Leslie… – no me dejó decir una palabra mas, me interrumpió con la respiración entrecortada al mismo tiempo que asentía urgentemente con su cabeza, con sus ojos y con todo su ser – Siii, si Tio…

    No me sorprendí en lo mas mínimo, Leslie y Yo fuimos siempre los cómplices perfectos desde el primer día, nos podíamos comunicar con la mirada y siempre estábamos un paso adelante de los demás; y ahora es que lo terminaba por comprender, justo ahora que estaba a las puertas del cielo, del paraíso carnal, justo en ese momento es que tenia la claridad de mente suficiente para darme cuenta que ella siempre había sido para mí y a partir de ese momento yo seria siempre para ella.

    Le bese los labios en señal de tenerlo todo claro y me dispuse a preparar su cuerpo para el acto, sumisamente me dejo que le separase las piernas, le coloque ambos brazos por encima de su cabeza y con mi mano izquierda sujetaba su mano derecha, con mi otra mano le acaricie su mejilla mientras apuntaba mi verga hacia la húmeda y cálida entrada de su estrecha panocha, me acerque despacio hasta que la punta de mi miembro toco sus labios virginales; entonces la mire y me miro, me tomo de la nuca con su mano izquierda y con nuestras miradas aun entrelazadas la penetre.

    El primero fue un pequeño grito de dolor y excitación, su mirada reflejaba la intensidad del momento al recibir por primera vez mi pedazo de carne que se abría camino despacio pero continuo dentro de su conchita; suavemente termine de empujar y con delicadeza retrocedí un poco para envestirla de nuevo. El segundo fue un aullido agonizante, mi verga entro mas fácil y llego mas profundo, tan profundo como su dolor; el movimiento paso de ser delicado a decisivo, ella volteo su cara como para evitar que la viera sufrir pero sus manos me apretaban tan fuerte que no había forma de fingir; tampoco había ya marcha atrás. El tercero, el cuarto y el quinto fueron gemidos de un dolor esperado y de placer adquirido, mi miembro entraba y salía ya sin mucha oposición, mis movimientos comenzaron a tomar ritmo y su cuerpo comenzó a relajarse.

    Comencé a bombearla mas rápidamente, Leslie no dejaba de jadear con cada empujón; trataba de fijar su mirada en mi pero a cada envestida de mi verga sus ojitos se le iban para atrás, sus caderas se meneaban en sincronía con mi cuerpo, movía su cabeza para un lado y para el otro como tratando inútilmente de contener el gozo que le daba tener mi pedazo de carne dentro de ella. Yo también estaba vuelto una bestia; entre mas la veía sufrir y disfrutar de mi verga, mas fuerte y profundo trataba de penetrarla; sentía una energía interminable que se alimentaba de su tierna cachondez, y aunque no quería parar de darle un solo instante, en mi mente aun tenia una fantasía mas por cumplir.

    Paré de envestirla y deje mi miembro dentro de ella por un instante. Al darse cuenta, Leslie se apoyo en sus codos y levanto su cara como para cuestionar mi decisión, mientras batallaba para recuperar su respiración. Lentamente comencé a retroceder para darle espacio a mi miembro de salir, ella me tomo de la cadera con una de sus manos como intentando detenerme, ambos dirigimos nuestra atención a la salida de mi verga, mientras sentía como iba liberando su concha poco a poco ella dejó salir un gemido discreto pero constante – ooohh…

    Mi falo salió cubierto en la miel de su panocha con pequeños rastros de sangre, Leslie me miro con amor y con resignación, nos besamos apasionadamente, y ahora se venia lo mejor.

    Puse mi mano izquierda alrededor de su cadera y le di un ligero empujoncito, Leslie comprendió inmediatamente lo que le estaba pidiendo, sus ojos se iluminaron y como buena niña que es se apresuro a darse la vuelta; con un poco de torpeza se fue acomodando, Yo la iba guiando con mis manos sobre sus nalgas, una vez alineada le encogí sus dos brazos y los puse por dentro de su cuerpo, ella instintivamente separó las piernas y paró su culito. La vista estaba fenomenal, no me pude contener y me abalancé a besarle sus preciosas nalgas y le metí mi lengua en medio de sus dos cachetes hasta lamerle todo su delicioso culito, Leslie me dejaba hacer, y solo esperó pacientemente a que terminara de saciar mis instintos animales.

    Al fin recupere la compostura, me coloque en posición, y apunte la cabeza de mi miembro nuevamente a la entrada de su concha, comencé a penetrarla suavemente y en cuanto termino de entrar la punta de mi carnosidad Leslie empujó su culo hacia atrás hasta que hizo desaparecer mi falo por completo dentro de su ardiente panocha; ella dejó salir un gemido, Yo me puse como un Toro y comencé a bombearle su sexo con ritmo acelerado, ella llenaba el cuarto de lamentos sensuales e interminables como si quisiera decirle a todo el mundo lo feliz que Yo la hacia en esos momentos. Mis ganas no cesaban y Leslie continuaba gozando de lo lindo, entonces decidí tomarla por el cabello y le di un ligero tirón hacia arriba, esperé para ver su reacción, Leslie se volteo hacia mi y me miró lujuriosamente mientras que me regalaba una enorme sonrisa.

    Mi estado mental dio un giro inesperado, Leslie me había llenado de una energía que parecía inagotable con su sensualidad y complicidad, pero solo fue necesario volver a ver el candor de su sonrisa para transformar toda esa energía en el sentimiento mas puro del ser humano, en ese momento sentí el amor mas grande que jamas haya sentido.

    Desde adentro de mis entrañas sentí cómo mi cuerpo estaba listo para terminar, el ritmo de mis envestidas aumento y mis respiraciones eran mas profundas, Leslie lo presintió así también. Por mi mente paso fugazmente una duda; me corria dentro de mi sobrina querida o seria tiempo de sacar mi verga para correrme por fuera de su hermoso culo. Mi duda quedo resuelta cuando Leslie se volteo nuevamente hacia mi, y mientras me buscaba la mirada puso una de sus manos sobre mi culo agarrando mi nalga con firmeza; cuando mis ojos se encontraron con los suyos me apretó hacia su trasero impidiendo que mi polla pudiera salir de su rajita.

    Le volví a jalar de su cabello con mi mano derecha y con la izquierda tome control de sus caderas, Leslie se coloco sumisamente en posición, ambos sabíamos lo que iba a suceder. De a poco mis tirones y empujones fueron aumentando de intensidad, ella gemía con ardor incitante, Yo comencé a jadear como queriendo extender el éxtasis por unos segundos mas – aah! aah!… – Ella estaba vuelta loca y empujaba su sexo contra el mio como si quisiera que se fundieran el uno con el otro, sus ardientes gemidos se confundían con los míos; sentí que llegaba la eyaculación y desde muy dentro de mi ser comencé a suspirar nombre – oh Leslie! oh nena!… – Ella se preparo a recibir mi regalo; un intenso chorro de semen caliente comenzó a llenar el interior de su panocha, mi miembro continuaba bombeando su concha y descargando la prueba de amor que ella me había pedido tan decisivamente.

    Termine de vaciar todas mis ansias dentro de ella. Con delicadeza nos separamos, los restos de mi semen se escurrían por el interior de los muslos de mi niña, nos dejamos caer juntos sobre la cama y nos besamos apasionadamente. Nuestros cuerpos continuaban pegados mientras descansábamos en su colchón, Leslie tenia su cara enterrada en mi pecho y una calma dominaba la escena en donde hacía un par de instantes nuestros cuerpos fogosos habían sucumbido ante la lujuria y el placer. Leslie sollozaba silenciosamente, con amor levante su carita y le pregunte si todo estaba bien mientras intentaba secarle sus lagrimas con mis dedos, sin embargo, a pesar de estar llorando, su rostro dibujaba la sonrisa mas adorable del mundo – todo esta bien Tio, espera déjame corregir; todo esta genial – le devolví una sonrisa y le bese en la frente – genial? Yo diría fenomenal cariño – le respondí; los dos dejamos escapar una discreta carcajada. Leslie subió su mirada hacia mi y con convicción me dijo – Te amo Tio Fede – mirándola fijamente le conteste – Yo también te amo Leslie – se sonrió y se recostó sobre mi pecho, luego declaro – Lo sé Tio, siempre lo he sabido.

  • Él es ajeno

    Él es ajeno

    La profesora no paraba de reclamar el poco interés que teníamos por su clase, nos recordaba que estábamos por graduarnos y ser profesionistas a cargo de grandes procesos en las industria y debíamos tener responsabilidad aun con cosas como una clase de relleno como lo era la suya, trate de desviar mi atención y prendí mi celular con ganas de revisar mis redes sociales, al abrir la aplicación una foto de él con su nueva novia ocupo la mitad de la pantalla, estoy segura que el horror se podía leer en mi rostro a kilómetros.

    Sin titubear toque su nombre de ella, su perfil era privado, una mueca de descontento salió naturalmente. Lo único visible era su nombre y su fecha de nacimiento, para mi sorpresa era menor que yo y mucho menor que el, la chica tenía apenas 20 años mientras que el 24. Estaba celosa, su foto de perfil estaba llena de filtros así que sabía que si la llegará a topar no la podría reconocer. Eso no me impidió preguntarle a él y le mande un mensaje por privado:

    – ¿Cuándo planeabas decirme que tienes nueva novia? – para mi sorpresa respondió inmediatamente.

    -Algún día que contestarás mis mensajes.

    -La universidad me tiene ocupada.

    -Se nota, pero ¿Por qué lo preguntas?

    -Simple curiosidad. – contesté dejando de lado mi teléfono. No podía creerlo, tiene novia, que tonta quería alguien así, él era frío, antisocial, nada romántico y lo único que quería de mi era sexo, no tenía problema en lo último, era una bestia, me hacía sentir cosas que nadie más ha podido, aun así, manteníamos una ligera amistad que muy de vez en cuando terminaba en el mintiéndomela frenéticamente en el carro de sus padres. Aunque ya tenía más de medio año en que nada similar ocurría, supongo que era porque se había topado con su nuevo juguetito. Dejé el tema por hoy no quería involucrarme con él ahora que estaba en una relación.

    Los días pasaron y cada que subía algún estado con ella mi estómago daba vueltas, decidí borrarlo de mi lista de contactos, al poco tiempo se dio cuenta y me mandó un mensaje:

    – ¿Por qué me eliminaste?

    – No me di cuenta, creo que mi teléfono tiene algún virus – mentí.

    – ¿Y por qué solo a mí?

    – ¿Estuviste revisando mi perfil?

    – Ya no puedo

    – ¿Qué necesitas?

    – ¿Tengo que ocupar algo para poder hablarte?

    – Mmm no, pero tampoco es usual que lo hagas.

    – Esta bien, solo quería salir a platicar, ¿a qué hora sales de la facultad?

    – ¿Sobre qué?

    – Tengo unos problemas que necesito contarte.

    Era normal de él, nos conocimos desde que somos niños, nunca fuimos amigos ni nada parecido, pero estábamos consientes de la existencia del otro, terminé aceptando y le dije que llegaría en el autobús de las 7pm y me respondió diciendo que me esperaría en la primera parada.

    Al cabo de un rato, salí y tomé el autobús, no esperaba nada ya que él estaba con alguien más. Al llegar vi su carro estacionado, me acerque y abrí la puerta, lo salude y le pregunté a donde iríamos, el solo comenzó a manejar y me dijo que simplemente daríamos la vuelta mientras me platicaba como ha estado, pues ya teníamos tiempo sin hablar, se estaciono en un campo de futbol y comenzamos a bromear sobre los celos de su novia, de cómo estaba llevando su relación y de pronto salió el tema de si él había sido infiel alguna vez, él me contestó que había sido el otro en algunas otras ocasiones pero de parte de él jamás haría algo así.

    Entre risas y bromas él se acurruco en mi hombro, eso me desconcertó completamente, en todo el tiempo que llevábamos de conocernos el jamás había hecho algo así, le pregunté si se sentía bien y de un golpe se acomodó diciendo que simplemente me había visto más gordita de lo normal y que le parecía más cómoda. Me enojé y le solté un golpe en el hombro, le recordé que practicaba deporte y que era imposible, con el coraje del momento sin querer solté un comentario:

    – Gorda tu novia, que por cierto no creo que esta situación le parezca – a lo que me contestó alzando los hombros.

    -No me importa.

    – ¿Seguro?

    -Sí, es mi novia, no dueña de mi vida.

    – Le arqueé una ceja y puse una cara de satisfacción.

    -Aunque ya es algo tarde, debería llevarte a tu casa.

    – ¿Me estas corriendo? – conteste indignada. –Esto es lo que me pasa por querer ser buena gente, no te preocupes me voy sola- coloqué mi mano en la manija de la puerta dispuesta a salir y de repente sentí sus brazos alrededor de mi estómago y su cara cerca de mis pechos.

    -No hahaha, no quise decir eso, no te vayas.

    – ¡Entonces cuidado donde pones la cara! – el bajo la mirada y vio mis pechos debajo de su mandíbula, apartó el rostro, y con tonó sarcástico contestó:

    -Como si fuera la primera vez que mi cara está ahí.

    – ¿¡Disculpa?! –contesté exaltada. Te recuerdo que tienes novia tonto, no es lo mismo.

    – ¿Qué tiene?, ¿acaso por tener novia no puedo tocarte? –comenzó a acercarse y sus labios estaban muy cerca de los míos a tal punto de rosarse.

    – ¡No! – aun así, bajó sus manos a mi cintura, y apretó con fuerza mis caderas, podía sentir sus manos calientes sobre la ropa. Se apartó y colocó sus manos en el volante del auto y su vista hacía el campo vació.

    -Está bien.

    – Y según tu nunca fallarías- dije con ironía.

    – No lo haría –contestó haciendo que algo dentro de mí encendiera. Coloqué mi mano en su cachete para voltear su cara hacia mí y le hice una pregunta: – ¿Seguro? – lo miré fijamente y me acerque para rosar mis labios con los de él, no quería besarlo, solo provocarlo como él lo estaba haciendo conmigo. Sin titubear me respondió con un sí, cerró los ojos y metió su mano detrás de nuca acercándome más a él y me comenzó a besar.

    Fue un beso tan sutil esperando a que yo siguiera con el juego y así fue, abrí mis labios y cedí, nuestras lenguas se toparon y comenzaron a jugar, a este punto mi entrepierna estaba palpitando, deseando tenerlo.

    Sentí tu mano intentar colarse dentro de mi blusa, sabía cómo hacerlo y en un segundo tenía uno de mis pechos, lo apretaba y acariciaba al mismo tiempo que su lengua se metía en mi boca, me susurro muy agitado, no alcance a escuchar y seguido su mano se posó a lado del asiento, apretó algo y me fui hacia atrás, cuando intente levantarme su mano derecha se posó sobre mi cuello y haciendo presión me mantuvo ahí, con su otra mano se desabrocho el cinturón y desabotono su pantalón, se dejó caer sobre mi podía sentir su respiración acelerada.

    Sin pensarlo sujeto el cuello de mi blusa y lo rasgó hasta quedar descubiertos mis senos.

    Tomó uno y se lo llevó a la boca, mientras el segundo lo tomó fuertemente con su mano y comenzó a tirar de mi pezón, en cuanto sentí su lengua tocar mi pecho comencé a gemir, trataba de ahogar los pero no funcionaba. Su lengua recorría cada centímetro mientras sus labios me apretaban, soltó mi pecho y su mano descendido a mi entrepierna, para su suerte, hacía buen clima así que traía puesta una falda, metió su mano y apartó la tela qué me cubría, sentí un dedo entrar y a el susurrar mientras sonreía. – Estas tan mojada. – yo solo podía gemir, no podía creer lo que estaba pasando. Comenzó a meter y sacar sus dedos, podía escuchar lo erotico qué sonaban sus dedos al entrar y salir, hacían qué me mojara aún más.

    No sé por cuánto tiempo estuvimos así, solo podía gemir y apretar su cabeza mientras él me lamía los pechos.

    De repente se apartó, tomo mis piernas y las subió a sus hombros, acerco su cadera a mi, podía sentir su miembro por debajo de su ropa, estaba enorme, saco su pene y lo comenzó a frotar en mi, estaba desesperada, no quería jugar, lo quería adentro, por un segundo reaccione y le pregunte si traía condón, el solo se rió y respondió; —»hoy te voy a llenar y no me importa nada»— metió su pene de un golpe, mi espalda se arqueo un poco y un gran gemido salió, mis ojos se desorbitaron mientras el comenzaba con un mete y saca, podía escuchar como chocaban sus testículos cada vez que lo metía, estaba chorreando y su pene entraba y salía sin problemas, lo atraje hacia mí y comencé a besarlo, sentía la punta de su pene chocar contra mi interior, en cualquier momento me vendría, recordé que él tenía novia y traté de apartarlo, me volvió a tomar del cuello, esta vez con más fuerza, traté de replicar pero inmediatamente me beso para callarme y comenzó a meterme la más fuerte y más rápido, mis gemidos aumentaron, y con ello el comenzó a decirme guarradas; «te esta gustando? ¿Te la sigo metiendo? Qué rico gimes, estás chorreando, te voy a llenar de leche, eres una perra, ¿debería tratarte mal? «. Perdí la noción del tiempo pero todo a nuestro alrededor estaba oscuro, supongo que había pasado más de una hora desde que comenzamos, él seguía metiéndome la, mi vagina palpitaba y mi voz se quebraba. Solo podía suplicar por más, no quería que parará, comenzó a acelerar el ritmo, sabía lo que se aproximaba, apreté su espalda mientras sentía como se corría dentro de mí, sin dejar de meterla y sacarla.

    Cuando su pene salió de mi, lo siguió un chorro qué ocurrió hasta el asiento, bajó mis piernas y se recostó sobre mí, podía escuchar lo acelerado qué estaba, busqué su rostro y lo besé. Lo acosté de lado y nuestras miradas se cruzaron, le dije que ahora tendríamos que limpiar, el se rió y me beso, me levanté y traté de acomodarme frente a él, estaba acostado boca arriba, viendo el techo del auto, me inque frente a él y sin decir nada metí su pene a mi boca, él se levantó de inmediato y pude ver en si rostro asombro, comencé a meter y sacar su pene, con mis manos lo acariciaba y con mi boca trataba de succionar lo un poco, comenzó a gemir, tomó mi cabeza, metió sus dedos entre mi cabello y comenzó a follar mi boca, sus gemidos aumentaron y con ello la velocidad, trataba de no ahogarme pero sentía como su pene tocaba mi garganta.

    Sin esperarlo vino una segunda descarga, sentí como su leche comenzó a escurrir por mis labios, mientras exclamaba lo rico que la chupaba. Soltó mi cabeza, así que seguí con mi trabajo, procuraba lamer todo, mi lengua recorría su pene desde la raíz hasta la punta y cuando llegaba a ella, le daba lamidas más grandes y lo metía nuevamente a mi boca.

    Después de un tiempo solté su pene y lo besé, baje por su cuello dando pequeñas mordidas, me aparté y le dije que era momento de ir a casa. El regreso a su asiento, encendió el coche, puso una mano sobre mi pierna, levantó la falda qué me acababa de acomodar y la subió hasta mi entrepierna.

    —Dejame verte mientras te llevo a tu casa.

    —¿Qué gano yo?

    —Que esto se repita. —sin dudarlo levante mi falda y abrí mis piernas.

    —¿Así?

    —Perfecto, ahora enséñame tus tetas. —me quité la sudadera, ya que alguien había destrozado mi blusa, por suerte mi sujetador estaba intacto, le dio un golpe a mis senos.

    —Son tan grandes qué no me importaría meter mi pene ahí.

    —¿Y tu novia?

    — Eso no importa ahora, a ella la amo, pero no puedo vivir sin ti, todo de ti es tan excitante qué no me imagino dejarte.

    —Pero yo no quiero ser plato de segunda mesa cariño, quiero mis propias cosas.

    —Tú pide lo que necesites.

    —¿Me darás lo que quiera y cuando quiera?

    —Si te puedo seguir cogiendo, hago cualquier cosa por ti.

    —Me reí, y lo besé —jamás me había sentido tan bien, al llegar a mi casa y pensar en todo lo que había ocurrido, no podía evitar pensar en que le estaba haciendo daño a alguien inocente, y tenía que admitirlo, ahora que es ajeno me gusta aun más, lo quería para mi, quiero volverlo loco por mí, no me importa a sobre quien tenga que pasar.

  • Descubriendo la dominación a distancia

    Descubriendo la dominación a distancia

    Desde hace algunos meses, estamos separados. Mi Ama se ha visto obligada a dejar Madrid por unas circunstancias personales que no vienen al caso, y llevamos una temporada alejados físicamente. Y no voy a negar que es duro no sentirla cerca. No vivir su control y su dominación en primera persona.

    Pero he de reconocer que cuando la entrega y la sumisión es tan grande, y Su poder sobre mi mente tan absoluto, los kilómetros se convierten automáticamente en milímetros, y se puede disfrutar de la dominación a distancia como si estuviéramos en la misma habitación.

    Y en esto, también DominAma me ha enseñado a disfrutar de Su forma de hacer las cosas. De Su manera de usarme y de dominarme. Y lo he vivido este fin de semana, en el que, como si de un regalo se tratara, Ella me ha dedicado muchísimo tiempo, y tanto el viernes como el sábado estuvimos hablando por teléfono hasta las 5 de la madrugada.

    Yo hablando por teléfono 5h. A mí, que no me gusta hablar por teléfono. Pero Ella es droga pura, y sabe llevarme con mano de hierro en guante de seda por los senderos de la dominación. De Su Dominación en mayúsculas. Y me hace sentir como si Ella estuviera conmigo en la misma habitación.

    Disfruto de escuchar sus orgasmos como si los estuviera viviendo. De hecho el sábado sentí seguramente su orgasmo más intenso en estos meses. Fue el segundo de los cinco orgasmos que me dedicó ese día, y reconozco que cuando Ella me dijo ese esperado “córrete para mi ahora, puta” y me corrí… sentí como si fuera Ella quién estaba tocándome… y mi cuerpo explotó en un orgasmo increíble al escuchar su orden concisa y clara. Porque en ese momento, mi mente se liberó. Obedecí su deseo, y me corrí como hacía mucho tiempo no lo hacía.

    Lo mismo ocurrió ayer por la tarde, y por la noche. Es como si estuviéramos juntos. Como si estuviera a sus pies en la misma habitación… entregado para Ella. Dejándome llevar. Con la mente en blanco, tan solo concentrado en obedecer todas y cada una de sus órdenes. Como hago siempre, aunque en esta ocasión tengamos más de 600km de distancia entre nuestros cuerpos.

    Y es que nuestras mentes están conectadas. Están unidas. Somos uno solo, y así será para siempre.

    Gracias mi Dueña. Soy tuyo. Te pertenezco. Al 100%. Las 24h del día. Los 365 días de cada año.