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  • Chica menstruante (III – final)

    Chica menstruante (III – final)

    Sólo hubo un momento de descanso. No importaba que hubiera tenido un orgasmo hacía un momento; Nerea enseguida empezó a dar muestras de que su excitación no había terminado y de que quería mucho más.

    Por mi parte yo aún estaba con agujetas en la lengua por la comida de coño que le había hecho. Pero, al igual que ella, también necesitaba más.

    – Sácate el tampón; quiero ver cómo lo haces, cómo va saliendo de tu interior poco a poco. Necesito sitio para metértela, para que la sientas dentro de ti, mi pequeña puta.

    Con una sonrisa, Nerea nuevamente se puso de pie encima de la cama. Miré hacia arriba, hacia ese coño tan jugoso que me estaba esperando. Agarró el hilo del tampón y, suavemente, empezó a tirar de él. Lo que era blanco poco a poco se empezó a transformar en un color rojizo. Su vagina se iba dilatando para dejar salir ese objeto tan desconocido para mí. Ahí estaba; había absorbido bastante sangre porque se le veía como hinchado y su color era muy oscuro, como granate. Un último tirón y lo sacó del todo. Justo en el momento en que el tampón dejaba el húmedo coño de Nerea, de él salió un reguero de sangre, un pequeño chorrito de sangre, esta vez sí, de un color rojo vivo que cayó encima de mi estómago. La muy guarra de Nerea lanzó el tampón usado al suelo y de golpe, se sentó de nuevo encima de mi barriga, pasando su vulva por la sangre que se había desprendido y extendiéndomela por mi tripa.

    – Te gusta esto, ¿verdad, cabrón? Era esto lo que querías, verme como una cerda, como una puta haciendo todas estas guarradas para ti – me dijo con una voz entrecortada por la excitación. Ahora, ¡fóllame por donde quieras, cabrón! Haz lo que quieras conmigo, hijo de puta, pero quiero tu leche dentro de mi chocho sangriento.

    Yo estaba a punto de explotar. Mi polla palpitaba y la notaba dura como una piedra, algo que no había sentido en mucho tiempo. Agarré a Nerea de la cintura para levantarla un poco y colocarla justo encima de mi rabo. Noté el capullo en la entrada de su vulva; noté lo mojada que estaba por sus flujos y su sangre. Intenté ponerla a la entrada de su vagina, en ese orificio que desprendía tantos líquidos y, de un golpe, la penetré. ¡Oh, qué sensación y qué fácil entró! La vagina de Nerea no era estrecha, sin duda que ya había sido usada bastante por otros cabrones como yo. La polla se deslizaba fácilmente dentro de sus paredes vaginales, por la humedad que había dentro, con todo lo que allí había dentro. Empecé a follarla yo, pero Nerea decidió ser ella la que se moviera y empezó a cabalgarme rabiosamente. Subía y bajaba rápidamente, gimiendo en cada movimiento. Cada vez que mi polla se metía en su coño, unas pequeñas salpicaduras rojas saltaban sobre nuestros cuerpos, que ya, en esos momentos, mostraban rastros sanguinolentos por diferentes partes. Al tiempo que me follaba (porque era ella la que me estaba follando), intentaba agarrarle las tetas. En ocasiones se me escapaban, pero cuando las tenía en mis manos, las apretaba con fuerza, las retorcía incluso, provocando más gritos y gemidos en mi preciosa puta.

    Cuando me hubo cabalgado un poco más la cambié de posición. La coloqué boca arriba y yo me puse encima de ella. Se abrazó a mí y nos besamos la boca, nos pasábamos la lengua como perros; quería comérsela, quería comerle todo. Me incorporé y le abrí las piernas lo más que pude. La visión de su vulva rojiza y mojada me volvió aún más loco y, sin pensarlo, me abalancé sobre su coño para chuparlo, para saborearlo. Saqué la lengua y la pasé por sus labios mayores, por su clítoris, que seguía sobresaliendo duro. Le abrí los labios menores con los dedos y metí la lengua en su cavidad. La metí lo más que pude y fui tragando su sangre menstrual. Me sentí como una especie de vampiro, pero no me desagradaba; lo único que quería entonces era limpiarle toda su vagina.

    Nerea se estaba retorciendo de placer. Se estaba apretando las tetas mientras me decía que siguiera como el cabrón que era. Mi boca ya estaba llena de sangre, notaba ese sabor tan típico de ella. Imaginaba que tendría la lengua y mis labios rojos y quise, por fin, penetrarla otra vez. Pero antes de que mi polla invadiera de nuevo esa maravillosa cavidad, pasé la lengua por el otro orificio que iba a ser mío. Con sus piernas bien abiertas, usé mis dedos para abrirle bien el culo y lamérselo con lengüetazos fuertes, como si quisiera erosionarlo. Metí la punta de la lengua en su ano y la moví dentro de él. Pronto, ese agujero se volvió del mismo color que adornaba una parte importante de la cama y nuestros cuerpos. El esfínter se dilataba por la excitación que tenía Nerea; escupí dentro de él y volví a lamerlo y, cuando ya estaba muy mojado aproveché para meterle dos dedos. La estuve follando con ellos durante un minuto, dándole muy duro y noté que, a diferencia de su coño, el culo no lo tenía tan usado.

    Saqué los dedos y me los llevé a la boca para chuparlos y sentir el sabor que tenían, un sabor que, como se podía imaginar, mezclaba muchas cosas: saliva, sangre, quizá algo de mierda… Pero, excitado como estaba, me supo delicioso.

    La agarré de las pantorrillas y eché sus piernas hacia atrás. De esa manera, tenía ante mí perfectamente preparados sus dos orificios para poderla follar. Me tumbé encima de ella y la penetré el coño. Como he dicho, mi polla no es excesivamente grande y, en esa posición, lo que deseaba era que la punta de mi rabo llegara a lo más profundo de ella, que llegara a tocarle el útero. Daba unas fuertes embestidas, que hacían que mis huevos golpearan el culo de Nerea. Sentía lo fácil que entraba y se deslizaba mi polla dentro. Oía ese sonido que se produce cuando algo está encharcado, y notaba las salpicaduras de sangre que continuaban saliendo en cada penetración.

    – ¡Ahhh! ¡Diosss! ¡Fóllame así, cabrón! Me estás destrozando el coñooo. ¡No paresss! ¡Fóllameee!

    – Sí, cerda, mi puta cerdaaa. Te voy a destrozar el coño y también tu sucio culo.

    En ese momento saqué la polla de su vagina, le volví a escupir en el ano y, colocándola a la entrada, se la empecé a meter. No, yo no era un experto en culos, pero notaba que el suyo no había sido tan utilizado como el coño. Noté que, aunque estaba excitado y aparecía algo dilatado, a mi polla le costaba más entrar; notaba que era más estrecho, que las paredes anales apretaban mi rabo más que las vaginales. Por eso, pese a que me habría gustado metérsela de un golpe para haberla destrozado, fui a poco a poco y, cuando vi que la mitad de mi polla había entrado, di un último empujón de caderas y se la enterré en su culo completamente. Esa estrechez daba un gusto especial, era como si su culo me dijera que no le abandonara, pero lo hice. Y comencé el mete-saca en ese agujero. Mi polla tenía la sangre y los flujos del coño de Nerea y, junto con la saliva que había utilizado, me ayudaban en esa penetración que, ahora sí, iba siendo más dura e intensa.

    Nerea seguía gimiendo, a veces chillando, mientras se pellizcaba los pezones con una mano y se tocaba el clítoris con la otra. Su cuerpo tenía ya muchas partes rojizas: su cara, su boca, su estómago, la parte interna de sus muslos…

    Yo continuaba taladrándole el culo, cada vez con más facilidad. Se la metía hasta el fondo de sus intestinos y, si le hubiera producido algún desgarro, no se habría notado en esa mezcla de sangre que mojaba sus agujeros. En ese momento decidí hacer algo que había visto en vídeos y que nunca había hecho.

    Abierta ante mí como estaba, con su culo follado y su coño completamente expuesto, saqué mi rabo de su ano y, sin avisarla, se lo metí en el coño.

    – ¡Ahh! Sí, cabrón, síiii, puto cerdooo.

    Y ahí estuve follándole la vagina con todo lo que había salido de su culo y, luego de nuevo, volví al culo con todo lo que había salido de la vagina. Una, dos, tres cuatro, cinco embestidas en el coño; una, dos, tres, cuatro, cinco embestidas en el culo…

    – Me voy a correrr, cabrón, me voy a correr – gritaba Nerea completamente excitada. Córrete en mi coño, cerdo, quiero sentir tu corrida, tu leche golpeándome dentrooo.

    Era lo que necesitaba para el final. Una última penetración en su coño. Mientras los dos gemíamos y gritábamos, volví a notar la respiración más agitada de Nerea, noté unas contracciones en su vagina y, en ese momento, solté mi semen dentro de lo más profundo de ella. Cuatro chorros que golpearon su útero, ese útero del que salía su sangre menstrual. Sentí mucho calor y creo que la leche que había expulsado era bastante espesa. Con la respiración entrecortada me tumbé encima de Nerea.

    – No, cabrón, no te tumbes ni te duermas. Quiero una cosa más.

    – Pero, niña, me has dejado hecho polvo, estoy jodidamente contento pero agotado. ¿Qué más quieres que haga?; porque no puedo más.

    – Esto es fácil, jaja. Antes de que se te baje la polla quiero que la saques y me la des para comer. Quiero dejártela limpia.

    Aquello me dejó sin palabras, y me di cuenta de lo realmente puta y guarra que era esa cría que tenía junto a mí.

    Lentamente saqué la polla, que iba perdiendo ya parte de su dureza, acompañada de una especie de salsa rosa que resbaló por los muslos de Nerea. Miré mi rabo y me di cuenta de que era una amalgama de muchas cosas. Se distinguía bien la sangre de la regla y mi semen, pero también sabía que ahí estaban los jugos de Nerea y seguramente algo de mierda que saliera de su culo.

    Así, a media erección, se la introdujo entera en la boca y comenzó a chuparla cuidadosamente. Luego la sacó, me lamió el glande y pasó la lengua por toda ella hasta dejarla bastante limpia y, casi, brillante. Se incorporó y me dio un beso con partes de lo que me había limpiado, para que yo pudiera compartir con ella esa mezcla de sabores. Y lo compartí. Y lo tragué. Y me sentí más unido a ella.

    – ¿Te gusta como ha quedado? – me preguntó traviesa.

    – Me ha encantado todo y la limpieza de polla también. Pero… yo quiero limpiarte a ti si me dejas.

    – ¿Sí? ¿Y qué tienes pensado, cabrón?

    – Ahora lo verás.

    La cogí de la mano y nos levantamos de la cama, que parecía un campo de batalla por el revuelo de las toallas y la sangre derramada sobre ellas, como en una auténtica guerra.

    Fuimos al baño. Todavía le escurría por las piernas sangre de su regla, que no dejaba de salir de su preciosa vagina.

    – Métete en la bañera – le pedí, mientras yo también entraba. Siéntate y abre las piernas hacia mí.

    Nerea sonrió imaginando lo que iba a pasar. Abrió las piernas y, sin que se lo pidiera, de la misma manera se abrió los labios con los dedos. Otra vez la visión de ese coño sucio, aún húmedo, con los restos pegajosos de una tarde de sexo me excitó. Pero esta vez no la iba a follar. Me puse de rodillas ante ella y dirigí mi pene, ya fláccido a su vulva. Y, con las fuerzas que aún tengo pese a mi edad, empecé a mearla con bastante presión. La orina la dirigí a todas las zonas que veía manchadas: sus labios, el ano, el vello púbico que estaba un poco apelmazado, incluso apunté a la entrada del orificio vaginal para intentar limpiarla por dentro. Nerea ayudó con su mano frotando por todas esas partes y, así, la meada fue resbalando por la bañera llevándose con ella las pruebas de la mejor tarde de mi vida.

    EPÍLOGO

    Nos duchamos, esta vez sin más juegos sexuales. Nerea se puso otro tampón con la misma facilidad con la que había hecho todo lo demás. Pero, antes de colocárselo, cogió las bragas que se había quitado, se las restregó por la vulva y me las ofreció.

    – Toma, son para ti. Así me recordarás para siempre – me dijo con una sonrisa. Luego sacó de su bolso otras bragas limpias, esta vez negras, y se las puso.

    – Pero ¿no nos vamos a volver a ver? – pregunté extrañado.

    – Bueno, si volvemos a coincidir en el chat en esos días, podemos volver a quedar.

    – Pero si nos lo hemos pasado tan bien y hemos disfrutado, ¿por qué no me das alguna forma de contacto? No quiero perderte. Coincidir en el chat otra vez quizá no sea tan fácil.

    – No doy datos míos, ni móvil, ni nada. Para mí el morbo está en esto. En que seguiré siendo una desconocida para ti, aunque yo sepa cosas tuyas, como dónde vives, jaja.

    – Tendré que aceptar eso, ¿no?

    – Sí.

    – Me has hecho renacer, Nerea. Hoy he hecho cosas y me he comportado de una manera que jamás había vivido. Nunca pensé que me pasaría algo así, que actuara como un auténtico cerdo.

    – No me conoces, pero si supieras cómo soy en mi vida, te sorprenderías también de lo que ha pasado hoy. Y mis amigas ni te cuento. Nadie se puede imaginar, siendo como soy, que pueda hacer esto. Pero me gusta el sexo, tuve un novio que me enseñó muchas cosas y, como has visto, cuando estoy con la regla me transformo. Me pongo tan cerda, me excito tanto que soy capaz de hacer las cosas que has visto y que no suelo hacer en otros momentos.

    – Pues parecías una auténtica experta. No me puedo creer que tengas 18 años. Tu experiencia es de alguien mucho mayor, o eso creo. No tienes 18 años, ¿verdad?

    – No, no los tengo … o quizá sí – contestó con una sonrisa traviesa.

    Me dio un beso y se fue.

    Y así estoy. Llevo dos meses entrando en los chats buscando a esa “chicamenstruante” sin éxito. Seguiré haciéndolo porque no quiero que esto sólo sea la experiencia de un día. A veces me pregunto si todo lo habré soñado pero, cuando me pasa eso, saco unas bragas azules que tengo guardadas cuidadosamente y las huelo.

    Esta historia, aunque tiene partes retocadas por cuestiones literarias, está basada en hecho reales.

  • Cazador cazado

    Cazador cazado

    Todo es real, todo es ficticio, todo es una mezcla entre ambos.

    Era una tarde cualquiera, yo estaba en mi trabajo, me encontraba bastante relajado ya que estaba solo y había finalizado mis tareas.

    En un momento me llega un mensaje de mi amiga Vanesa diciendo que estabas cerca de mi lugar de trabajo y que pasaba un rato; inmediatamente respondí que si y me dispuse a esperarla.

    Ese día yo llevaba jean, zapatillas y remera de mi banda de rock favorita, sin abrigo porque hacía calor por esos días. Hacía ya un tiempo que con mi amiga teníamos cierta tensión sexual cuando nos mensajeabamos o nos veríamos y esta vez estaba decidido a no dejar pasar la oportunidad. Evidentemente no era la única persona dispuesta.

    Al llegar Vane me saludo cordialmente y comenzamos a charlar sobre cosas triviales. Ella llevaba un pantalón de vestir negro y camisa blanca. ¡La verdad que se veía preciosa! Me enloquecía con sus profundos ojos, su mirada desafiante y su boca súper antojable.

    Le ofrecí algo para tomar a lo que respondió que no, inmediatamente ví mí oportunidad.

    Esteban (yo): -¿A todo lo que te ofrezca me vas a decir que no? -Dije mirando con sonrisa pícara

    Vane: -Mmm… Depende qué sea. ¿Qué más tenés para ofrecerme?

    Es: -No sé, pero si podría desabrocharte la camisa con pocos movimientos.

    Ella se río mirando al piso. Rápidamente me clavó la mirada en los ojos, su cara había cambiado y dijo:

    V: -Seguro que no podes.

    Sin decir nada me acerqué sosteniendole la mirada y me puse casi pegado a ella. Apoyé el dedo índice en la muñeca de su mano derecha y lo fue subiendo por su brazo. Repetir el mismo movimiento con el otro brazo. Apenas la rozaba, sin ponernos de acuerdo comenzamos con un juego de histeriqueo que si, que no, que avanzo, que retrocedo.

    Le busque los labios con mi boca pero ella corrió la cara. Sonreí y rocé su pecho con el índice de mí mano derecha. Avance un paso, luego otro a la par que ella retrocedía quedando contra la pared.

    E: -¿Y ahora? No tenés escapatoria.

    V: -Aún así no vas a poder. -Dijo ella.

    Agarré el primer botón de su camisa con mi mano pero sólo lo estiré sin sacarlo del ojal. A ella se le dibujó una sonrisa pícara y me soltó desafiante “parece que más bien no te animás”.

    Con mi mano izquierda tomé la suya y la posé sobre mi hombro y al momento de bajar mi mano le apreté un pecho. Ella suspiró, tiró su cabeza hacia atrás y cerró los ojos.

    En ese momento desabroché el botón que tenía agarrado y volví a apretar su pecho pero esta vez con mi mano dentro de su bella camisa blanca. Automáticamente me clavó una mirada fulminante con cierta rabia en los ojos. Pero nada para preocuparse, ella sabía que había perdido ese movimiento.

    Seguí acariciando sus tetas e intenté besarla nuevamente, cosa que no sucedió. Besé su cuello dando un pequeño y suave mordisco y desabroché el segundo botón.

    V: Parece que sí te animaste pero no vas a ganar.

    E: ¿Segura? Porque podría asegurar que ya hasta estás mojada. ¿No es así?

    V: -No. No es así.

    Bajé mi mano acariciando su cuerpo, ese cuerpo que tanto deseaba y que me había regalado tantas pajas a su nombre. Ahora tenía la oportunidad de hacerlo realidad.

    Toqué su entrepierna sobre su ropa y percibí algo de humedad y el calor de su sexo.

    Era claro que este juego le gustaba tanto como a mí.

    Sabía por nuestras charlas que disfrutaba del BDSM, de la sumisión y sin dudas ese “forcejeo” y la cuestión de poder le estaba generando excitación.

    Sin perder más tiempo le terminé de desabrochar la camisa y di un paso hacia atrás. Sabía que no se la iba a prender otra vez pero lo que hizo me tomó por sorpresa.

    Ella avanzó besándome, me giró quedando yo contra la pared.

    Se quitó el corpiño y me ató las manos al frente quedando a la altura de mi pene.

    Ella me agarró las muñecas y empezó a frotar su concha en mis manos. Sin perder tiempo quise besar sus pezones, seguía con la camisa puesta pero con los pechos al aire.

    Me agarró fuerte de la cara con la mano que tenía libre frenandome y dijo “NO”; seguido de “cuando yo te lo ordene”.

    Automáticamente me excite más aún. De ser el cazador me convertí en su presa. Ahora era ella quien me tenía en sus garras.

    Siguió frotándose y me ordenó “Abrí la boca y chupame los pezones”. ¡No perdí ni un segundo!

    Ella desabrochó y bajó su pantalón negro y la tanga y yo entendiendo lo que seguía busqué su clítoris e hice una pequeña presión mientras ella movía su cadera hacia adelante y hacia atrás. Literalmente me había convertido en su juguete sexual. Me sentía usado, ingenuo y humillado. ¡Y me encantaba!

    Esteban: -¡Qué rico Vane! Ahora te voy a cog… *Me interrumpió.

    Vane: -No. ¿Aún no entendiste como es la cosa?

    A continuación aceleró el vaivén de su cadera y convulsionó en un rico orgasmo.

    Me miró con una sonrisa enorme y un brillo especial en sus ojos. Se quitó un zapato, bajó su tanga y frotandola por su vagina la impregnó con sus jugos y mientras me desataba las manos dijo:

    Vane: -Tomá, un pequeño regalo porque te portaste muy bien. ¿El baño?

    Esteban: -Es por ahí. -Indicándole la dirección.

    Ella se higienizó, acomodó su ropa (la que le quedaba, je) y salió.

    Vane: -Ya me tengo que ir querido pero creo que voy a pasar a saludar más seguido eh.

    Esteban: -¡Por mí encantado! -Dije con una sonrisa.

    Además aún me debes…

    No me animé a terminar la frase. Estaba claro quien llevaba las riendas y daba las órdenes.

    Cuando ella se fue me fumé un cigarro, hablé con mi jefa informando que ya había terminado mis tareas por lo que me autorizó a salir.

    Al llegar a mí casa me masturbé una, dos, cinco veces. Quedé tan agotado que me dormí con su ropa interior en mi mano.

    Fin.

  • En el medievo (P. 3): La polla de Teodon

    En el medievo (P. 3): La polla de Teodon

    A la mañana siguiente se despertaron todos con la claridad que emitía el sol antes de salir. La madre se puso a buscar comida en las alforjas del burro.

    – Tengo café! Dijo mirando a la pareja. Sahara vio rápidamente una oportunidad.

    – Vale. Dentel, ves a buscar agua al río. Yo iré a por leña seca en la parte más alta. La que hay por aquí está húmeda. Mientras lo decía, sonrió a Teodon. Sabía que la madre le diría que la acompañará, y así fue.

    – Vamos, Teodon, acompáñala! A Teodon que la estaba mirando sin poder disimular el deseo, se le iluminó la cara. Sahara comenzó a andar por la ladera, subiendo con agilidad entre las piedras. Teodon la siguió mientras no quitaba los ojos de su culo. Después de un par de minutos subiendo, Sáhara se volvió y le dijo.

    – Anoche vi lo que te hizo tu madre. Él se puso colorado y agachó la cabeza.

    – Tranquilo, no pasa nada! Me gustó verlo! – Dijo ella sonriendo – Cuéntame, como empezó esto?

    Teodon levantó levemente la cabeza y comenzó a hablar.

    – En la aldea donde vivíamos no había chicas jóvenes. De hecho, tampoco había casi mujeres. Mi madre pensó que hasta que yo pudiera encontrar una chica, ella podría satisfacerme.

    – Y tu padre. No dice nada?

    – Lo sabe, pero no dice nada. Creo que a veces mira a escondidas! Dijo levantando algo más la cabeza.

    – No te preocupes, no te sientas mal por ello. Seguro que donde vamos, hay chicas jóvenes! Le dijo mientras le ponía la mano en el pecho.

    – Veo que estás muy fuerte! Le dijo mientras pasaba la mano por todo su torso. Iván era más alto que Dentel. A ella le sacaba la cabeza, y tenía un cuerpo musculoso y fornido.

    – Quizás yo… también pueda ayudarte hasta que lleguemos a Irenat! Dijo bajando la mano hasta la bragueta del muchacho. Noto como rápidamente se abultaba el pantalón atado con un cordel. – Solo hacéis eso… o hacéis más cosas? Preguntó Sahara.

    – Hacemos muchas cosas!! Dijo el muchacho con una amplia sonrisa.

    – Te gustaría hacerme a mi… alguna de esas cosas? Preguntó Sahara con una sonrisa de niña pícara. El asintió varias veces con rapidez. Sahara le seguía manoseando el bulto del pantalón.

    – Bueno, pues cuéntame qué más cosas haces con tu madre! Le dijo con mirada lasciva. El muchacho miró la mano de Sahara y suspiró hondo.

    – Pues… lo hacemos por delante, por detrás y a veces me pide… – Que te pide? – Pues que le chupe… lo suyo.

    – Ah, sí? Insistió ella para que le diera más detalles.

    – Síii, y le gusta mucho! Me explicó cómo lo tenía que hacer y aprendí rápido! Dijo el con cierto orgullo. Ella sonrió maléficamente.

    – Te gustaría… hacérmelo a mi… a ver si me gusta? El volvió a asentir con la cabeza varias veces. Sahara lo cogió de la mano y lo llevó a una zona de hierba seca y mullida. Se recostó sobre una roca redonda y plana y se subió la tela que cubría sus piernas. Ya no llevaba bragas y el bello que cubría el centro de sus piernas era de color castaño, como su pelo. Paso su mano sobre el y después la alargó para coger la de Teodon.

    – Mira, tócalo! Ya verás que suave está! Le dijo apoyando la mano del muchacho sobre el vello púbico.

    – Mi madre tiene más pelos y más negros!

    Dijo el inocentemente. Después de dejarle que tocará unos segundos le puso una mano en el hombro para que se agachara. El lo hizo mientras no dejaba de mirarlo.

    – Vamos, enséñame como se lo haces a tu madre! El muchacho acercó su boca y metió la lengua entre el bello. Encontró los sensuales labios del coño de Sahara y comenzó a lamer su centro. Tenía una lengua larga y carnosa y Sahara comenzó a sentir un placer delicioso. Metió sus dedos entre el pelo de la cabeza del muchacho masajeándole, a la vez que hacía que siguiera al ritmo que a ella le complacía.

    – Sabes que lo haces muy bien! – Dijo ella para animarle – Tu madre se pondrá muy contenta cuando se lo hagas!

    El asintió con la cabeza sin dejar de lamer. – Sigue! Sigue! Le animó moviéndole la cabeza. El muchacho lamía y metía todo lo que podía su lengua. Después buscó el clítoris, lo chupó, lo lamió e incluso lo mordisqueó.

    – Ufff! Dioses de los bosques! Que caliente me estás poniendo! Tu madre te ha enseñado bien! Asiii, asiii!

    Sahara recordó como Iván obligaba a Deva a comerla el coño para divertirse. Deva era una esclava de unos treinta años, con grandes pechos y un enorme culo. Le hacía la comida y le limpiaba la casa y alguna vez se la follaba al estilo perro dándole con la vara de fresno en el culo para divertirse. Deva emitía sonidos como los rebuznos cuando le llegaba el orgasmo y eso divertía a Iván. También hizo de maestra, enseñándome lo que tenía que hacer para darle placer a Iván. Era una maestra comiendo el coño, e hizo que Sahara se corriera muchas veces cuando se lo chupaba. Sahara estaba ya tremendamente caliente y quería sentir el gran miembro del muchacho dentro de ella. Tiró de la cabeza de Teodon hacia arriba, se abrió la tela de lo que hacía las veces de vestido y le mostró sus hermosas tetas. Después le subió las manos hasta ellas y el muchacho, con los ojos muy abiertos, comenzó a manosearlas. Mientras lo hacía ella le quitó el nudo del cordel que sujetaba sus pantalones. Le sacó el miembro y se asombró al ver lo duro y gordo que era. Puso el redondo capullo entre los labios de su coño y movió sus caderas lentamente haciendo que penetrara.

    – Ufff! Muévete despacio! Le susurró mientras pasaba sus manos por detrás para agarrarse al culo del muchacho. Teodon, sumiso a los encantos de la mujer, obedeció como un cordero. Comenzó a mover sus caderas y Sahara pudo sentir como esa polla gorda y dura le abría el coño como un cuchillo romo abre una sandía.

    – Joder, que gorda la tienes! Me lo has llenado por completo!

    E muchacho hizo caso omiso a las palabras de Sahara. Empujaba con fuerza y apretaba hasta que se metía entera. Bajó la cabeza hasta llegar con la boca a las tetas de la mujer y comenzó a chuparle los pezones. Iba de uno a otro como un perro buscando agua en dos pequeños charcos. Sahara sintió como todo su cuerpo ardía. El muy cabron sabía mamar bien las tetas y la había puesto como el hierro candente de la herrería. La gorda polla ya entraba en su coño como si le hubieran untado en sebo.

    – Sigue, sigueee! Susurraba Sahara mientras se agarraba al pelo de la cabeza del muchacho. Noto como una de sus manos se metía por detrás hasta llegar al culo. Se lo apretó y busco el centro con uno de los dedos. Comenzó a meter la punta del dedo en el culo mientras no paraba de embestirla como si fuera un carnero.

    – Diosss! Que cabronazo que eres! Ya veo que tu madre te lo ha enseñado todo!!

    – Te gusta? Preguntó el muchacho casi afirmando.

    – Joder, que si me gusta! Sigue, sigueee! – A mi madre, le encanta. A veces me dice que le gustaría que tuviera dos pollas para que se las metiera a la vez!

    Sahara ya solo jadeaba como una posesa y sintió un placer delicioso mientras su coño se empapaba con sus propios jugos. Teodon siguió embistiendo varias veces más hasta que su polla estalló. Sahara ahora sintió varios chorretones de leche que llenaban su coño para acabar desbordándolo. Noto como comenzaba a resbalar por sus piernas.

    – Madre de todos los diosesss! Pues si que tienes leche! Me estas empapando todas las piernas!

    Cuando Teodon sacó la polla empapada, Sáhara se dio cuenta que seguía dura.

    – Joder chico, todavía tienes más ganas? El muchacho seguía agarrado a las tetas de Sahara y asintió con la cabeza mientras ella se las retiraba.

    – Pues no nos da tiempo a más! Vamos, coge la leña rápido que nos estarán echando de menos!

    Teodon se guardó su miembro todavía duro y se puso a recoger las ramas secas que había por el suelo. Cuando llegaron donde estaban los demás, Dentel le dijo a Sahara.

    – Habéis tardado!

    – Si, es que es difícil encontrar leña que esté algo seca!

  • Dervirgué y le hice el culo a mi nieta

    Dervirgué y le hice el culo a mi nieta

    El dos jueves atrás fue el cumpleaños de mi nieta Eva.  Ella cumplió dieciocho años. Es una pendeja hermosa, cabellos negros, ojos grises increíble y un cuerpo, aún en desarrollo pero espectacular. Pechos y culo espectaculares, muy delgada y con unas piernas estilizadas como pocas vi.

    Es la hija de mi hija Clara, que con 16 años la tuvo con un novio que hoy es su marido. Con mi mujer, también la habíamos tenido a los dieciocho años. La vida quiso que yo enviudara joven, a los 35 años y no volví a formar pareja.

    El mismo jueves, hicieron un asado en su casa, ella invito a sus amigas y amigos. Me sorprendí mirándola bailar después de la cena, con una mini muy corta, una remera pegada al cuerpo y moviéndose sensual.

    – Espero que no siga la tradición. Me dijo Clara sentada a mi lado.

    – No por favor, me va a hacer bisabuelo a los 55… Dije.

    – No te quejes, que con 52 te aseguro que más de una pendeja te llevaría a su cama. Estás muy apetecible viejo. Me dijo y me dio un beso en la mejilla.

    – Me agarra una de estas… me destroza. Dije.

    – Toni, una amiga que tenemos en común, de mi edad (sos un cerdo), me dijo que sos imparable. La hiciste mierda hace poco…

    – Ella estaba cansada…

    – A mi decime la verdad, sos mi viejo y sabes que me encanta que vivas la vida. ¿Tomas Viagra?

    – No… por ahora. Dije.

    – Hijo de puta…

    Mi nieta vino corriendo y me saco a bailar. Yo todos los sábados salía con amigos, y aunque éramos de bailar mucho, sabía moverme.

    – Este tipo es mi abuelo, ojito, no se toca. Dijo Eva riéndose.

    – No seas así, préstalo. Dijeron varias riendo.

    El sábado posterior, con un par de amigos y dos amigas de unos cuarenta años fuimos a cenar y después a un bar donde muchas noches, cuando la gente tenía onda, corrían las mesas y bailaban. Eran casi las dos de la mañana, estábamos los cinco charlando en la barra. A instancias de Juano, uno de mis amigos pedimos una botella de champagne y brindábamos y charlábamos. Yo estaba sentado dando la espalda a la puerta y escuche a una de mis amigas:

    – Hijas de puta, mira a esas borregas, quien carajo nos va mirar a nosotras con esas pendejas acá.

    – Tranquila, a nosotros no nos dan bola. Y yo te miro lo linda que estas. Dije.

    – Porque pensas que no te dan bola…

    – Hola Toni… que sorpresa encontrarte aquí.

    De inmediato reconocí la voz de mi nieta Eva a mis espaldas. La cara de mi amiga, se puso roja de furia.

    – Hola Eva, perdón pero con los amigos venimos seguido, vos sos la que no viene mucho.

    – Ahora que sé que venís, me vas a ver seguido.

    – Mmm, quizás sea yo el que cambie de lugar para salir.

    – No me hagas eso, además, las chicas quieren conocerte… ¿estás con alguien? Dijo Eva ignorando por completo a mi amiga.

    – Con una amiga… te la presento…

    – No… ¿almorzamos juntos mañana?

    – Sí, almorzamos juntos.

    – Te dejo… si tu amiga no quiere marcha, acércate a nuestro grupo…

    Me dio un beso en la mejilla y se fue. Tania, mi amiga estaba prendida fuego.

    – Pendeja hija de puta, la voy a cagar a trompadas, me ignoro por completo. ¿Así que la conoces? ¿Y mañana van a almorzar juntos? Pensa que puede ser tu hija.

    – Tania, es mi nieta. Es la hija de Clara.

    – No puede ser la hija de Clara, la hija de Clara es una criatura, y esta es una pendeja infernal, mira como se viste, casi en bolas está.

    – Es la hija de Clara.

    – No te creo.

    Hice una seña y Clara con una amiga vinieron.

    – Eva, por favor, mostrale tu documento a mi amiga y decile quien es tu vieja.

    – Mi vieja es Clara, soy la nieta de Toni.

    – Pero yo no… y si queres, podemos irnos juntos Toni. Dijo la amiga de Eva.

    – La hija de Clara, me acabo de deprimir mal.

    – Listo Eva, vayan tranquilas. Ellas se fueron y Tania me dijo.

    – Te juro que te estaba levantando la pendeja, y ahora su amiga.

    – Dejate de joder Tania.

    – No jodo.

    – Bueno, ¿Marchamos o…?

    – Hijo de puta, como te digo que no ahora…

    Nos fuimos a mi departamento y ella estaba tan caliente por lo de las pendejas, que desato toda su calentura conmigo. Al día siguiente, toda la familia vino a almorzar a casa. En un momento Eva se me acerco mientras yo cocinaba y el resto estaba afuera.

    – Marchaste con la veterana al final.

    – Sos muy mala Eva…

    – Toni, tenía muchas ganas de molestarla, y varias amigas de irse con vos.

    – ¿Ya no me vas a decir abuelo? Pregunté.

    – Mmm… tenes razón, pero solo en casa o aquí. Afuera no te digo ni loca abuelo. Te puedo espantar a tus amigas. Y no me interesa que sepan que el tremendo tipo con el que estoy es mi abuelo. Es un hombre, yo una mujer.

    – Mujercita…

    – Mujer, abuelo, no soy cero kilómetro. Dijo con malicia.

    – Entonces cuidate… no me hagas bisabuelo.

    – Ni loca.

    El sábado siguiente, salimos con mis amigos solos, y volvimos al bar. Nuevamente a la barra, pero ahora, tomando whisky.

    – Hola Toni. Me dijo Eva parada a mi lado.

    Tenía una mini que era la nada misma. Y top de lycra que al no tener corpiño le marcaba de forma increíble los pechos. A su lado, la misma chica del sábado anterior. Rubia, muy delgada, con poco pecho, y una cola hermosa paro bastante chica.

    – Hola Toni… soy Zoe. Amiguita de Eva

    – Hola, ¿Cómo andan?

    – Bien. ¿Solo, sin amigas? Me preguntó Eva.

    – Por ahora.

    – Nosotras también… ¿nos invitas a tomar algo?

    – No hay problema, les pido dos jugos.

    – No… dos Gin Tonic con limón.

    – Conque Gin Tonic…

    – Con limón.

    Pedí los tragos y la amiga casa vez se ponía más pegada a mí. Me insistieron tanto, que cuando corrieron las mesas los tres fuimos a bailar. Ellas se movían seductoras, las dos bailando conmigo y por momentos entre ellas, y ahí muy sensuales, rozando sus cuerpos. No eran pocos y pocas las que nos miraban. Volvimos a la barra y yo me senté en una banqueta. La amiga de Eva, se puso a mi lado, tomo mi mano e hizo que rodee su cintura.

    – Zoe, no te ofendas, pero así es como los hombres tomamos a las putas, por la cintura…

    – ¿Entonces cómo?

    Separe mis piernas, la hice poner entre ellas apoyada en una y la tome por el hombro.

    – Wow… se siente distinto… uff.

    – No jodas con Toni…

    – Tiene otra pierna, proba. Dijo Zoe.

    Y Eva se puso apoyada en mi otra pierna y me pidió que le ponga la mano en el hombro.

    – Mmm, tenes razón, ves boluda, esto es un hombre. Dijo mi nieta.

    – Te digo que me… Dijo con una sonrisa Zoe.

    – Sos una puta… Dijo Eva y le dio un beso tremendo a Zoe, que se lo devolvió.

    – A bueno… eso sí que no lo esperaba. Dije.

    – Digamos que somos amigas… con derecho a roce. Dijo Zoe.

    – Toni, no digas nada en casa, Clara se muere de un infarto.

    – No es mi tema, lo que vos hagas o dejes de hacer es asunto tuyo. Como dijiste, sos una mujer. Dije sin darme cuenta que le estaba dando un pie tremendo.

    – ¿En serio lo decís? Me preguntó.

    – Por supuesto. Me conoces, no miento.

    Las dos se volvieron a besar y después Zoe me miro y me dio un beso. Al principio no respondí por la sorpresa, pero después, lo respondí con placer.

    – ¿Para mí no hay? Pregunto Eva.

    – No soy uno de tus amiguitos Eva, ni un boludo que se babea por dos pendejas. Zoe me beso, le respondí el beso. Si sigue, jodiendo, en vez de apoyarse en mi pierna… no jodo.

    – ¿Y si te digo que las dos queremos acostarnos con vos?

    – Pago y salgo a buscar mi auto. Uds. sabrán que hacer.

    – Queremos acostarnos con vos, las dos.

    Pague y fui para mi auto. Ellas me siguieron y Zoe se sentó adelante, Eva atrás. Puse en marcha el auto y partimos rumbo a mi departamento. Las dos estaban inquietas, Zoe giraba y la miraba a Eva.

    – ¿Arrepentidas? Pregunté.

    – Calientes. Dijo Eva.

    Hice que Zoe separe las piernas y mientras manejaba lleve mi mano a su concha. Ya al rozar su tanga, la note empapada. Metí un dedo en su concha, ella gimió como una gata en celo.

    – Ponete de costado, mirando a la puerta. Dije.

    Zoe lo hizo de inmediato, y más cómodo y a la vista de Eva, seguí jugando con mis dedos en su concha. Mire por el espejo y Eva se apretaba las tetas y mordía sus labios.

    En un semáforo en rojo, separe bien sus cachetes y le empecé a meter un dedo en su culo.

    – Toni… Dijo Zoe.

    – Tienen tiempo hasta que lleguemos al departamento. Después…

    Por suerte mi auto es de caja automática, y no saque el dedo hasta que llegamos a mi departamento. Antes de activar el portón de la cochera, lo enterré hasta el fondo, provocándole un orgasmo a Zoe.

    – ¿Se bajan? Pregunte.

    – No. Dijeron las dos a dúo.

    Estacione el auto y subimos al ascensor. Los tres abrazados y yo besándome con Zoe. Entramos a mi departamento y fuimos derecho a mi dormitorio.

    Entre las dos se ocuparon que en minutos estuviéramos los tres desnudos y en la cama. Las dos se pusieron a chuparme la pija, bastante torpemente, pero era un espectáculo ver a las dos pendejas hacerlo y besarse cada tanto.

    En minutos mi pija estaba bien dura, es de unos 20cm. y relativamente gruesa.

    – Dale vos… Dijo Eva

    Y Zoe me monto. Puse mi pija entre sus labios vaginales y fue bajando en medio de gemidos. Era bastante estrecha, podía sentir como su vagina apretaba mi pija. De inmediato ella empezó a gemir y a acariciarse las tetas.

    Eva, se acostó a mi lado y por primera vez, nos empezamos a besar. Por momentos Eva la miraba y llevo su mano al clítoris de Zoe para acariciarlo, besarme el pecho y en la boca.

    – Ponela loca. Le dije.

    – ¿Cómo? Me pregunto con vergüenza.

    – Chupale las tetas y juga con su culo, con los dedos y tu lengua.

    – Toni…

    – Uds. quisieron venir.

    Eva se puso a besarle los pechos y a acariciarle el culo. Zoe se movía lentamente disfrutando tanto de mi pija como de la boca de Eva. De pronto arqueo la espalda y tuvo un orgasmo.

    – No te detengas Zoe, quiero que sigas gozando preciosa. Me encanta ver tu cara de placer. Le dije.

    – Dios… Dijo Zoe y se siguió moviendo despacio.

    Eva se puso a sus espaldas y se la empezó a besar, bajando hasta el culo, hizo que Zoe se separe los cachetes y haciéndola inclinar sobre mi pecho, fue bajando hasta ponerse a jugar en el orto de Zoe con su lengua.

    Zoe me miro sonriendo y mordiéndose el labio. Yo le acariciaba las tetitas y ella gemía sin parar. Dio un respingo cuando Eva le metió un dedo.

    – ¿Alguna vez? Le pregunté.

    – Nunca, pero me encanta… Dijo Zoe.

    En mi pija sentía como Eva le masturbaba el culo sin parar… fueron minutos y minutos, hasta que tuvo otro orgasmo. La hice levantar y poner en cuatro patas. Me puse detrás y despacio se la metí en la concha. La tome firme de la cintura y comencé con mis embestidas, cada vez más rápido y más profundas. Eva a nuestro lado, se masturbaba mirando a su amiga gozar. Ahora Zoe era una máquina de gemir, le di un chirlo en el culo y tuvo un orgasmo tremendo.

    – Eva… es la gloria… Dijo Zoe

    – Veo…. Dijo Eva sin dejar de masturbarse y apretarse las tetas.

    Sin dejar de bombearle la concha, escupí su orto y le metí un dedo con facilidad. Luego otro… Ella mordía la almohada de placer.

    – No te voy a forzar, ¿Queres que te la meta por el culo?

    – Sí… despacio por favor.

    – Si no lo aguantas, me decís.

    – Bueno.

    Fui al baño y agarre una crema que había dejado una amiga. Puse crema en su orto y en mi pija. La apoye, y fui metiéndola lentamente.

    – Dios, es tremendo… Dijo Zoe.

    – ¿Duele?

    – Poco, no pares. Me dijo.

    La penetre totalmente y por la crema entraba y salía con facilidad. Poco a poco, aumentaba la velocidad. Eva tomo la crema y se puso en su propio orto y se masturbaba con dos dedos en el culo y dos en la concha, todos de la misma mano, mientras se apretaba las tetas o chupaba los dedos.

    – Sos un genio Toni, que genio que sos cogiéndome. Dijo Zoe.

    Mis movimientos se aceleraron y termine llenando el culo de ella de leche. Me quedé unos segundos, saque mi pija y me acosté.

    Zoe se tiró encima de mí, me dio un tremendo beso y me limpio la pija con su boca. Mientras lo hacía Eva tuvo un orgasmo brutal masturbándose. Zoe fue al baño, y cuando volvió me dio otro tremendo beso.

    – Voy a buscar un whisky, es lo único que tengo para ofrecerles en alcohol. Dije.

    – Compartimos una medida. dijo Zoe.

    Unos minutos después volvía a la habitación, y ellas charlaban. Me vieron y se quedaron en silencio.

    – ¿Qué pasa que se quedaron calladas?

    – Nada… dijo Zoe.

    – Decile boluda, habla tranquila.

    – ¿Qué pasa Zoe?

    – Es que… me da vergüenza Toni. Gracias… sos un tipo tremendo… solo estuve con dos chicos y… Dios, que diferencia… un mundo de diferencia… vos te ocupaste de hacerme gozar, es la primera vez que tengo más de un orgasmo, y fue maravilloso. Hasta cuando me dabas con todo, eras cuidadoso. Cuando te monte, no estabas a los gritos pidiendo que me mueva, me dejaste gozar… Por eso te deje que me hagas el culo, porque sentía que ibas a ser como fuiste.

    – No te ofendas, pero es la diferencia entre acostarse con un pendejo y con un veterano maduro. A mí me gusta gozar a la mujer, que como vos, disfrute, goce todo lo que quiera gozar.

    – Te adoro. Dijo Zoe y me dio otro tremendo beso.

    – Hace poco escuche como una amiga le contaba a la vieja que había estado con vos, le decía lo que había gozado, una mina que según contó, se tiraba pendejos a pesar de tener la edad de Clara. Pero como se volvió loca con vos!!! Que la hiciste mierda, pero muy como hiciste con Zoe.

    – Como dije, es como me gusta hacerlo. Dije.

    – Toni… mi caso es peor… yo estuve con un solo chico… y solo una vez… Dijo Eva.

    – ¿No queres hacerlo? Pregunté.

    – Si… quiero. Solo que… ni sé que hacer…

    – Zoe, viste como es… ¿me ayudas a darle placer?

    – Por supuesto.

    Nos acostamos y Eva quedo entre Zoe y yo. Yo la besaba y acariciaba despacio, Zoe hacía lo mismo. Entre los dos, besamos y chupamos sus tetas, lenta y tiernamente. Yo, le mordisqueaba suavemente los pezones y ella empezó a gemir, mientras nos acariciaba la cabeza. Deje a Zoe con sus pechos y fui bajando a su concha, separe sus piernas y me puse a chuparla.

    Ni bien comencé, ella tuvo un orgasmo que la tomo totalmente de sorpresa.

    – No puede ser, un orgasmo tuve. Dijo Eva.

    – Tranquila, ya vas a tener más mi amor. Le dijo Zoe

    Yo en su concha, Zoe en sus pechos. Separaba sus labios vaginales y le metía la lengua, ella no paraba de gemir. Tuvo un orgasmo y le dije a Zoe.

    – Tengo ganas de hacer maldades. Ayudala a ponerse de rodillas.

    Con Eva de rodillas, me puse debajo de su concha y la hice sentar sobre mi boca. Ya la posición y sentir mi boca le provocó otro orgasmo. Zoe chupaba sus tetas y poniéndose crema en las manos, le acariciaba todo el cuerpo, Eva era una máquina de gemir, y de tener orgasmos.

    – No puede ser cierto, esto es una locura maravillosa. Dijo Eva.

    Yo seguí chupando y Zoe, poniendo crema en el orto y sus dedos, le fue enterrando los dedos poco a poco. Después de un orgasmo, me empecé a correr, pero sin dejar que Zoe saque los dedos del culo de Eva. Eran tres dedos y el orto estaba perfectamente dilatado.

    – Está a punto, ¿Te animas?

    – Sí, dale por favor. Necesito sentirte dentro mio.

    Me puse detrás de ella, puse crema en mi pija y lentamente se la fui metiendo. Zoe se puso por debajo de Eva y le dijo:

    – Ni me toques, es todo para vos.

    Yo en el culo de Eva y Zoe chupándole la concha, la fuimos llevando a un nivel de excitación tremendo. En cada orgasmo Eva arqueaba la espalda y mordía las sabanas.

    Saque la pija de su culo y se la di a Zoe que la chupe un poco. La chupaba hermoso, entendiendo como dar placer. Hice que Eva se acueste boca arriba, y puse sus piernas en mis hombros. Lentamente la fui penetrando en la concha. Ella gemía y se quejaba de dolor. Y solo había entrado apenas parte del capullo de mi pija. De pronto sentí que algo impedía que siga entrando.

    – Eva, ¿En serio estuviste con un chico? ¿No me estas mintiendo?

    – No Toni, no te miento. Te lo juro. Y fue un desastre, apenas me la metió acabo. Ni goce.

    – ¿Y si te digo que sos virgen?

    – ¿Queeee? ¿Cómo que virgen? Si el me la metió.

    – ¿Sentiste algo de dolor, aunque sea un poco?

    – No, nada, me sorprendió…

    – Sos virgen… ¿Qué queres hacer?

    – Quiero que sigas, que me quites la virginidad Toni.

    Lentamente fui empujando, sacando y empujando, haciendo que vaya cediendo, hasta que termine empujando y ella solo se quejó un poco. Me fui moviendo tranquilo, disfrutando esa virgen que se había entregado a mí. Su vagina apretada, sus uñas arañándome por excitación en mi espalda, su sonrisa, su mirada de placer era tremendamente excitante. Fui acelerando y ella gemía con todo.

    – Por favor, esto es una locura. Dijo Eva.

    Di un par de embestidas y ella tuvo un tremendo orgasmo, saque mi pija de su concha y me masturbe hasta acabar entre sus pechos. Ella me pidió chuparla y la limpio por completo. Zoe, de rodillas a nuestro lado nos miraba sin tocarse.

    Mientras Eva iba al baño, Zoe me dio un tremendo beso y se quedó tomada de mi mano mirándome.

    – Toni, te amo, que hombre por favor. Te aseguro que fue maravilloso, casi sin dolor y con todo el placer…

    – Me alegro Eva, no hay nada más frustrante para una mujer que unas primeras relaciones malas.

    – Mi primera fue horrible, te lo aseguro. ¿Cómo puede ser que haya sido virgen hasta ahora?

    – ¿Sabes lo que es un eyaculador precoz?

    – Sí, claro.

    – Bueno, quizás que para el chico era su primera vez también, o la presión de estar con una chica virgen, hizo que apenas sintió que te penetraba, eyaculo.

    – O sea, me desvirgaste, y me diste un placer inigualable en mi primera vez real… Te amo.

  • Mi vecina Saray (capítulo 1)

    Mi vecina Saray (capítulo 1)

    Mi nombre es Juan un chico de 21 años, hoy les contaré la historia que tengo con mi vecina Saray.

    Me mudé a Medellín, Colombia cuando tenía 18 años para estudiar en la universidad que tanto quería, con los meses conseguí trabajo de medio tiempo y si algo me han enseñado mis padres es a administrar mi dinero, por lo cual me va bien, cómo es de costumbre este año mis padres querían venir a pasar navidad conmigo, lastimosamente no pudieron ya que por su barrio salieron varias personas positivas para COVID-19 lo cual hizo que se quedarán y decidieron celebrar navidad en su ciudad y por si fuera poco mi cumpleaños estaba cerca y me hacía ilusión celebrarlo con ellos como era de costumbre, (por cierto mi cumpleaños es en el mes más alegre y familiar, así es cumplo en diciembre, exactamente el día 20).

    El día 17 de diciembre, decidí quedarme en casa viendo películas y series, a las 5:30 pm decido bajar y comprar en la tienda del conjunto residencial, ahí es donde me encuentro a Saray.

    Ella es de pelo castaño le llega hasta la espalda media, ojos cafés claros, su mirada es muy sensual tiene unos kilitos de más pero eso la hace perfecta lo cual la convierte en una gordibuena ella tiene 36 años. Ella trabaja ahí bueno para ser exactos es la dueña de esa pequeña tienda, cogí bastantes cosas lo suficiente para no ir a la tienda durante el fin de semana.

    Saray: Hola vecino por qué una compra tan grande, no me diga que tiene invitados.

    Yo: Hola, bueno lo cierto es que hoy es noche de películas y series así que me estoy abasteciendo para todo el fin de semana.

    Saray: Oh ya veo hoy vas a tener una noche de acción por lo que veo, mira hoy me llegaron los condones y estos son muy buenos.

    Yo: Jajaja para nada vecina voy a ver películas yo solo – en ese momento se me ocurrió el invitarla a mi casa no tenía nada que perder- a no ser… que me quiera acompañar porque hoy parece que va a hacer mucho frío y usted va a estar sola al igual que yo por qué no se me une.

    Saray: No lo sé vecino que pensarán los del conjunto, además quién dijo que voy a estar sola.

    Yo: Los vecinos que piensen lo que quieran, y lo de que vas a estar sola lo dice el letrero de acá de que vas a cerrar a las 12 pm.

    Saray: Solo por lo que dice el letrero es que llegaste a esa conclusión, estoy sorprendida.

    Yo: Bueno te puedo sorprender más si quieres, entonces la espero a las 7:15 pm en mi apartamento.

    Saray: Pero yo no he dicho que voy a ir

    Yo: Yo solo le estoy diciendo que la voy a esperar hasta esa hora como se acaba de dar cuenta la puedo sorprender.

    Al decir esto le dejé el dinero en el mostrador y me fui guiñándole un ojo, al llegar a mi apartamento dejo las cosas en la cocina acomodando todo en su lugar, arreglo la sala para estar relajo apagó la luz de la sala pero dejo la luz de la cocina prendida así no está del todo oscuro, prendo el aire acondicionado ambientando toda la casa y hecho eliminador de olores para que la casa no huela mal, faltando 15 para las 7 prendo el televisor y colocó mi primera película, me acuesto en el sofá disfrutando de la película.

    Acabada la película miro mi celular contestó unos mensajes de mi familia y miro la hora ya faltan 3 minutos para que sean las 8 pm, en eso escucho que tocan mi puerta me dirijo hacia ella y la abro y ahí está Saray con unas cervezas en una bolsa me mira y me dice:

    Saray: Hola vecino disculpa la tardanza pero ya estoy aquí, puedo entrar?

    Yo: Te dije que solo te iba a esperar hasta las 7:15, deme una buena razón para dejarla pasar a mi apartamento e ignorar su tardanza

    Saray: Bueno como usted me dijo la noche de hoy, parece que va a hacer bastante frío y pues quiero calentarme un poco – al decir esto me lanzó una mirada sensual y se mordió los labios- además traje cervezas para disculparme.

    Yo: Bien no veo por qué no aceptar sus disculpas, adelante pase.

    Al entrar camina lentamente moviendo su trasero como si estuviera modelando, cierro la puerta con seguro y cuando me giro contemplo todo su trasero iba vestida con ropa para hacer ejercicio lo cual hacia que se marcará su trasero y se vea su figura espectacular, al girarse para preguntarme dónde podía colocar las cervezas veo sus grandes senos y no solo eso también veo como sus pezones resaltan a la vista.

    Yo: Las cervezas las podemos llevar a la sala – aprovechó que estoy cerca de la cocina y cojo unas papitas de tomate- que quieres comer?

    Saray: Ahora no estoy hambrienta, gracias

    Yo: Por lo que veo tienes frío – cojo el control del aire acondicionado y lo apagó.

    Saray: Que te hace pensar eso?

    Yo: Bueno vecina – me le acercó le coloco una mano en el hombro y con la otra le quitó la bolsa de las cervezas- su cuerpo me lo dice, solo mire como tiene de duros los pezones – quito mi mano de su hombro y al terminar de decir esto le pellizco el pezon derecho, ella me mira y se muerde los labios.

    Saray: Bueno yo no soy la única – pasa su mano derecha por mi pene que ya se estaba poniendo duro y lo aprieta- tu también tienes algo de frío.

  • Vacaciones en Cancún con Liz

    Vacaciones en Cancún con Liz

    Hola a todos nuevamente, ahora les relataré lo que me paso con mi amiga Liz, esto sucedió en el año 2014.

    Y para quienes no me conocen, yo soy Manuel oriundo de la ciudad de Aguascalientes ya estoy en los 30s, soy alto 1.85, cabello negro siempre recortado aunque ya me están apareciendo varias canas, de barba cerrada, no estoy mamado ni tampoco gordo y creo que soy una persona que cuando se me presenta una oportunidad la tomo y muchas veces sin pensar en las consecuencias que esto pueda llegar a tener, bueno ese soy yo, continuemos con el relato…

    Y quien es Liz? es una chica de, mide aproximadamente 1.70 cabello largo y negro no era nada gorda, tenía un bonito cuerpo unas chiches no grandes pero de un muy buen tamaño y apetecibles, y de culo no estaba mal tenía un culito chiquito respingón y lo que siempre me fascinaba es que todo el tiempo usaba zapatilla de tacón alto siempre lucia muy bien. Pues a ella la conocí por medio de mi amigo Felipe (compañero de la carrera), el estaba siempre clavadísimo con ella, decía que estaba profundamente enamorado, pero como siempre por su inseguridad y falta de valor se quedaba nada mas contemplando como siempre se iba con alguien mas o se hacía novia de alguien que acababa de conocer, al final de cuentas siempre terminaba siendo el amigo consolador, su pañuelo de lagrimas, pobre de mi amigo.

    Algunas ocasiones salíamos a bailar y pues sacrificadamente me la agarraba para bailar pegadito con ella y de vez en cuando platicábamos por Facebook o whatsapp y un par de veces acordamos en salir los dos a bailar y nunca paso de unos buenos besos y de meternos mano cuando estábamos ya afuera de su casa, de esto nunca se entero mi amigo hasta hace poco.

    Aproximadamente en el año 2014 un grupo de amigos planeamos una vacaciones a Cancún entre ese grupito de amigos se encuentra Liz y mi amigo Felipe (el organizo la ida, compro los boletos de los vuelos y se encargo de las reservaciones) la idea era irnos por 10 días y aprovechar y hacer un buen recorrido los últimos 3 días se suponía que nos quedaríamos en un hotel muy bueno todo incluido y los primeros 7 días nos quedamos en un par de departamentos en playa del Carmen donde aprovechamos para turistear en toda la zona Chichen Itzá, Tulum, los parques acuáticos, los cenotes y las ciudades aledañas. LA verdad los primeros días nos la pasamos genial de vez en cuando volteaba a ver a las chicas en sus trajes de baño y la verga la traía medio parada casi todo el día a lo que prefería mejor enfocarme en la experiencia y disfrutar del viaje, digamos que me había mentalizado que no me metería con ninguna amiga durante ese viaje, peeero el diablo nunca duerme como bien dicen pues el séptimo y ultimo día en playa del Carmen nos fuimos a Cozumel ya que iban a bucear algunos de los amigos y ya estando ahí otros más se animaron pero por miedo a que no sé nadar muy bien opte por no acompañarlos y dar un recorrido por mi cuenta en la isla a lo que Liz se ofreció a acompañarme a dar el recorrido por que estaba igual que yo no sabía nadar y para esto rentamos un carro.

    Felipe(F): Hey Manuel, te la encargo mucho he ya lo he estado pensando y mañana llegando al hotel me le declarare, estoy segurísimo que me dirá que si!

    Manuel(M): Cuenta con eso hermano ya te la sabes, yo la cuido bien y le espantare a los que se la quieran ligar.

    F: No esperaba menos de ti hermano, nos vemos en un rato mas, diviértanse!

    Dicho esto nos compramos un 12 de cerveza y emprendimos el recorrido recuerdo que llevaba una blusa obscura y no se veía que llevara nada debajo y un short muy corto en el transcurso me hice el fuerte para no hacerle nada, vimos un restaurant a pie da playa y decidimos pararnos a comer ahí, estuvimos platicando cosas sin relevancia le preguntamos al mesero sobre algún lugar tranquilo para pistear agusto y que no hubiera tanta ola, para ser sincero no recuerdo el nombre de la playa que nos recomendó pero al llegar se veía muy agusto de inmediato nos bajamos del carro para meternos un rato a remojarnos.

    Liz(L): Oye Manuel dame chance de cambiarme que no traigo la parte de arriba del traje de baño tápame poquito para que no me vea la gente fisgona.

    M: Nombre pues faltaba menos corre yo te cubro.

    L: Pero voltéate por que también tu me vas a ver y se supone que no quiero que me vean, anda si?

    M: Ok

    Yo a regañadientes me gire pero por el reflejo del vidrio del carro pude ver esas ricas chiches de aureola marrón grande y pezón pequeño, se me empezó a parar la verga y en cuanto se cambio me metí de inmediato al mar para tratar de que se me bajara la erección que traía en ese momento, después volví y estuvimos tomando y platicando ya más tranquilos, como a las 5pm la gente se empezó a retirar del lugar y nosotros ya con el calor de las cervezas nos quedamos viendo el uno al otro y empecé a ver que me observaba de otra manera una manera picara.

    M: Que pasa mi Liz ahora porque me vez de esa manera?

    L: Estaba pensando en si es que te atraigo, dime me veo bonita?

    M: Pfff bonita?? Lo que le sigue, te ves hermosa tienes un cuerpo riquísimo sabes que me encantas…

    L: Entonces porque nunca me has hecho algo más que besos y faje? ahorita que me cambie y me puse la parte de arriba del traje de baño vi como me veías por el reflejo del vidrio del carro o dime qué no?

    M: La verdad sabes que siempre me has gustado, te me haces muy guapa muy sexy y nada mas con verme así como vez se me empieza a parar la verga, pero me detengo por que Felipe quiere algo contigo y no quiero que lo tome como una traición de mi parte hacia él.

    L: Pero Felipe solo es un amigo para mí, yo no lo veo como un hombre que me pueda satisfacer mis deseos sexuales y nunca creo daré ese paso con él, solo es un buen amigo.

    En ese momento supe que jamás aunque se le declarara mi amigo le haría caso y decidí lanzarme sobre ella y nos dimos un beso riquísimo de eso besos que parecen eternos a pesar de que había aun una pareja de extraños y no perdían detalle a la distancia, me apretaba con sus brazos y yo gustosamente le agarraba ese culito tan rico, la verga la tenía ya piradísima y ella la sentía cada que se me repegaba, le hice a un lado su traje de baño y le comencé a agarrar su panochita, estaba toda depilada y ya estaba súper mojada le metía los dedos una y otra vez hasta que tuvo un orgasmo riquísimo se arqueo totalmente y parecía convulsionarse mi mano y nos dedos empapados de sus ricos fluidos los cuales lamí de mi mano, se me quedo viendo con cara de deseo y me agarro fuerte la verga cuando de pronto sonó su celular no quería contestar pero era mi amigo y pensamos que algo había pasado y contesto el teléfono apartándose de lo rico que la estábamos pasando.

    F: Que onda amiga donde están, ya acabamos con la buceada ahorita nos vemos el ferri sale en 1 hora para playa del Carmen

    L: Cierto amigo, ahorita nos vemos en 30 minutos estamos ahí.

    M: No puede ser Liz tan a gusto que estamos…

    L: Venga vámonos y ahorita te recompensaré en el camino el rico orgasmo que me has hecho pasar, hacia mucho que no me venía como hoy, de todo lo que nos hemos perdido.

    Emprendimos la marcha para hacer la entrega del carro pero en el transcurso se saca las chiches para que las vea bien y se las aprieta de modo descomunal, la verga se me volvió a parar como un resorte tenía una erección descomunal hasta yo me desconocía, como ya saben tengo una verga como de unos 18 cm aproximadamente pero parecía en ese momento de 20 cm y ella al verlo se agacha y me ha dado una mamada de lo más rico se metía toda mi verga a la boca hasta el punto de atragantarse, así estuvo 5 minutos (no voy a presumir que estuvo 30 minutos mamándome la verga) e hice todo lo posible por aguantar y no lo logre, me vine riquísimo en su boca eran chorros espesos de mi leche la cual trago toda y después me dio un rico beso. Llegamos entregamos el carro y nos encontramos con el grupo para dirigirnos al departamento y descansar que al día siguiente nos trasladaríamos al hotel de Cancún.

    F: Que tal se la pasaron amigos?

    L: Muy bien estuvimos a gusto en la playita nos tomamos unas cervezas, y estuvo rico amigo. – Diciendo eso Liz volteo a verme con una cara de picara y se relamió los labios y yo me hice el disimulado que no vi nada, llegamos a los departamentos y alistamos las cosas para nuestros últimos 3 días.

    Al día siguiente mi amigo nervioso porque se le iba a declarar a Liz, todo iba de maravilla pero llegando al hotel y hubo un gran problema, la agencia de viajes nunca hizo la reservación fuimos víctimas de fraude por un empleado de la agencia, mi amigo estaba vuelto loco por las reservas hasta que la misma agencia por tal de ni meterse en u n problema legal nos consiguió un hotel que la verdad no tenía nada que ver con el que se suponía habíamos reservado, todos muy enojados y mi amigo ya no sabía ni dónde meterse, pero al menos no nos quedamos en la calle y con el coraje y la angustia que paso el pobre ya no se le declaro a Liz. Ya más tranquilos todos aceptamos el hotel que nos consiguieron y compramos varias botellas de tequila y como se dice al mal tiempo buena cara, ya estábamos ahí y nada conseguíamos amargándonos esos 3 últimos días ese día nos metimos a la alberca pisteamos hasta que el cuerpo no aguanto más y cada quien a su cuarto Liz y yo no tuvimos oportunidad de hacer nada esa noche estábamos todos en plena fiesta. Al día siguiente todos amanecimos con una cruda infernal, desayunamos y nos fuimos a la playa a pasar el día todo genial mi amigo opto por no declarársele a Liz y se la paso tomando todo el día, ya en la noche todos cansados algunos se fueron a sus cuartos y otros nos quedamos en la alberca tomando pero más tranquilamente, hasta que quedamos Liz y yo solos.

    L: Oye Manuel, en que nos quedamos antier?

    M: En que me diste una mamada de lujo y quiero más!

    L: Ven vamos para aquellos arbustos.

    Nos escondimos cuales adolescentes detrás de unos grandes arbustos que había al lado de la alberca, le saque sus chiches y se las chupe como desesperado como si nunca hubiera visto algunas pero la verdad es que me la quería comer ahí mismo, me agarraba la verga como lo había hecho y me empezó a masturbar y yo casi reventaba, nos tiramos al pasto e hicimos un rico 69 le chupaba su panochita mojada me clave con su clítoris lo chupaba, lo estiraba con mis labios, le pasaba la lengua sus gemidos no se hicieron esperar donde me decía «Soy tu puta hazme sentir la mas puta del mundo» y Liz empapada de su panochita tubo 2 orgasmos que me dejo la cara llena de sus jugos, tanto que hasta me entraron sus ricos jugos en mis ojos, ella chupaba eufórica mi verga la tenia muy ensalivada.

    M: Ya no aguanto más, móntate cabrona. – Se paro y se sentó en mi verga que la tenía muy parada

    L: Si papi!!! qué rica esta ve como me entra cógeme rico!! Soy tu puta verdad que si??

    M: Eres y serás mi puta cada que tenga ganas de cogerte.

    Así estuvimos un rato hasta que me vine dentro de ella.

    L: Vente papito, lléname la panocha de tu lechita mi amor si!? dámela toda dámela, que ya me vengo!! lléname toda!!! siiii!

    M: Toma puta toda esta leche es tuya!!!

    L: Aaaah que rica cogida, ve como me dejaste… aun tienes energía para otro palito? quiero que me cojas en las escaleras!!

    M: Serás tan puta, aun tengo verga para ti dame 5 minutos para recuperarme… y veras como si!!!

    Pasaron 5 minutos y nos levantamos nos medio acomodamos la poca ropa que traíamos puesta y cuando íbamos camino a las escaleras voltea Liz a verme y voltea a su entrepierna, iba aun escurriendo de mi leche, llegamos a las escaleras pero optamos por irnos al último piso y ahí nos empezamos a besar como desesperados y mi verga se me puso muy erecta en un instante le volví a amasar sus ricas chiches apretando los pezones y ella solo gimiendo suplicándome que la cogiera ahí en las escaleras observando el mar y solo se hizo a un lado su traje de baño se empino poquito y le deje ir la verga como si fuera una gorda en tobogán, la briza del mar nos pegaba en la cara mientras yo estaba con un lento y después frenético mete y saca, hasta que nuevamente me vine dentro de ella, de vez en cuando se escuchaba que pasaba la gente pero nadie por fortuna utilizo las escaleras.

    L: Espero mañana mi otra dotación de leche, hoy dormiré muy rico carbón!!

    M: Mañana y cuando quieras mi putita!!

    Nos despedimos y cada quien se fue para su habitación, ya el ultimo día no pudimos hacer nada no tuvimos la oportunidad y regresamos de esas buenas vacaciones en Cancún, después de eso ya no volvimos a coincidir y cada quien se consiguió pareja y ahora ella ya se caso y tiene una niña, mi amigo me conto que se le declaro alguna vez pero lo rechazo y siguieron siendo amigos. Espero algún día volver a coincidir con ella para sacarle lo putita que es, no creo que me diga que no…

  • Plena sumisión a mi suegra (V – final)

    Plena sumisión a mi suegra (V – final)

    He sido un cerdo mezquino y presumido en el pasado, traicioné a mi esposa Ana sin el menor remordimiento, en tantas oportunidades a lo largo de los años. 

    Durante nueve meses he vívido y servido como esclavo a tres mujeres, ellas idearon un plan para vengarse de mí, humillarme de la peor manera. Me extorsionaron, con un video en una situación clara de infidelidad con una de mis empleadas, me obligaron a firmar un documento, perderlo todo o ser esclavizado en el matrimonio.

    El ímpetu para esto es dado por mi suegra Dolores, algo que nadie creía posible había sucedido, experimenté el cambio completo a esclavo sumiso.

    Estoy desnudo frente a ellas, miran fascinadas el dispositivo de castidad para pene, de acero inoxidable que llevo puesto. La mirada de mi suegra se posa en mí, hace un gesto con su dedo índice para que me acerque a ella. Sus dos hijas sentadas a cada lado de su madre observan con detenimiento.

    Se levanta la falda y abriendo las piernas me muestra una mata negruzca entre sus muslos gordos y rollizos -Ven putita, lame. Me arrodillo hipnotizado entre esos muslos, hundo mi cara en esa mata negra de vellos, meto mi lengua lo más adentro que puedo, separo esos labios gordos, y chupo con fruición, ella sujeta mi cabeza con sus manos y restriega su sexo contra mi boca y lengua, sus gemidos inundan la habitación ¡Aaah, aaah, aaah! ¡siii, siii, aaah! en pocos minutos siento en mi boca el sabor salado de un intenso orgasmo, continúo lamiendo y mamando su clítoris.

    Ella me tira del pelo y comienza a restregar con más fuerza su vagina en mi cara, dejado escapar un fuerte alarido de placer ¡yaaa! tiene un segundo orgasmo más intenso que el anterior, y nuevamente mi boca se inunda con la gran cantidad de jugo del sexo de mi suegra.

    Temblando aun por el intenso orgasmo, ella se incorpora y se recompone. Mirándome con cara de placer, pasa el turno a su hija Teresa.

    Muy bien, dijo mi cuñada abriéndose de piernas, ya sabes lo que quiero, comprobar por mí misma si tu lengua está también entrenada.

    Ella me atrajo hacia su coño depilado en forma triangular, comienzo a lamer y oler el sexo de mi cuñada, mientras mis manos acarician su culo, con mi lengua recorro su raja haciéndola estremecer repetidamente.

    Su clítoris palpitante reclama mi atención, lo acaricio suavemente con la punta de mi lengua y succionando el clítoris varias veces, haciendo sus suspiros más intensos – ¡Ahhh, no pares, no pares! sus gritos son escandalosos.

    Comienza a mover las caderas frenéticamente, buscando los latigazos de ese fulminante orgasmos, mientras se derrumba hacia atrás – ¡Me corroo, sigue, me corroo… Aaahhh!

    Voy acelerando el ritmo poco a poco, haciéndola derretir de cintura para abajo. Después de tres orgasmos más y habiéndome tomado hasta la última gota de sus jugos me dice – ¡Lo has hecho muy bien esclavo, como recompensa puedes lamerme los dedos de los pies, y quién sabe, quizás mañana libere el pajarito de su jaula!

    Mi cuñada es muy despiadada, con una sonrisa contempla como lamo los dedos de sus pies. Cuando esta complacida me aparta con el pie – ¡Ya puedes ir a tu sitio esclavo! ¡quizás mi hermana necesite tu lengua!

    Mi esposa Ana no se hace esperar de inmediato se incorpora, se desprende de la falda y braga. Como su hermana lleva el coño depilado, con el vello púbico formado una delgada línea vertical que lo hace muy atractivo.

    Levanta su pierna derecha y la apoya donde estaba sentada, hace un gesto para que me acerque con el dedo, me acerco y me arrodillo en medio de sus muslos.

    Sin dejarme recuperar lleva su coño a mi boca sujetando mi cara, ¡comienza a mover esa lengua esclavo! Como un poseso comienzo a lamer y oler el sexo de hembra que me vuelve loco de placer y deseos, con la lengua recorro todos los rincones de su coño sin descanso y sin separar mi boca ni un instante.

    Su respiración se acelera, sus caderas comienzan a moverse de forma compulsiva, con su mano sujeta mi cabeza presionando más mi boca contra su coño, comienza a jadear como una posesa.

    ¡ooh, ooh, sigue, sigue, me corro, me corro, oooh! Inundando mi boca con sus fluidos, sin intención de liberarme y sujetando mi cabeza con las dos manos me ordena que continué.

    Con la lengua me entretengo en la parte superior de su raja, con las dos manos me sujeto a sus muslos, ella restriega su sexo contra mi boca y lengua, masturbándose desesperadamente, continúo lamiendo y mamando su clítoris con más esmero y pude sentir una segunda descarga de sus jugos en mi boca que lamí con deleite, tratando de no perder ninguna gota, me ahogaba la cantidad de jugos vaginales que manaba de su sexo.

    Ella tirando de mi pelo comienza a restregar con más fuerza su vagina en mi cara y en pocos movimientos tiene un tercer orgasmo más intenso que los anteriores, lanzando fuertes gemidos ¡oooh, oooh, oooh! y nuevamente mi boca se inunda con la gran cantidad de jugo que fluía como manantial desde el sexo de mi mujer.

    Me suelta y deja caer su cuerpo al lado de su madre, temblando aun por el intenso orgasmo. Mi cuñada tirando de mis cabellos me obliga a levantarme y me lleva a la mesa situándome en unos de sus lados, las tres mujeres después de reunirse se sitúan en el otro lado de la mesa.

    Te felicitamos por tu cambio de actitud, te concedemos el perdón y destruiremos las cintas. Nadie sabrá las cosas que has tenido que hacer en esta casa. Hay tienes los papales del divorcio podrás conservar la mitad de las propiedades. Tus amigos pensarán que el divorcio fue por tus infidelidades, y seguirás con tu fama de macho mujeriego.

    En contra ¡Por si decides seguir tienes que saber que serás la propiedad común de madre e hija! ¿qué decides? Pregunta mi esposa – ¡quiero seguir, no puedo vivir sin vosotras!

    Mi suegra mirándome a los ojos me dice – Me lo imaginaba, sabía que tu destino era ser nuestro esclavo definitivo, felicidades has pasado tu prueba final.

  • Un trío de casadas en la playa

    Un trío de casadas en la playa

    Antes de empezar, una aclaración: este Relato/Experiencia es real,  pero si habrá personas que se lo tomaran como algo falso o de fantasía, así que ya será la opinión de cada quien y se respetara, por ultimo mi relato o experiencia es muy larga y con detalles así que les pido paciencia a los que quieren leer y esperan lo bueno de este relato.

    Todo paso por 2017, tenía 24, yo en ese tiempo estaba necesitado de trabajo, nada mas trabajaba en mercados y tiendas de verdura, fruta y materias primas pero eran temporales y ocasionales, el dinero que ganaba no me alcanzaba ni para darle el gasto a mi mama, hasta que nos vino a visitar un primo de parte de la familia de mi mama, nos reunimos casi toda la familia de mi mama para recibirlo con los brazos abiertos, durante su estancia mi mama le platico de la situación que estábamos a la cual mi primo me ofreció un trabajo pero lejos… Él trabajaba en encargado de un hotel para gente de clase media en una playa, la cual acepte pero en mi cabeza quería rechazar ese trabajo por cosas algo serias que involucraban la tanto mi perfil económico como actitudes que no podían encajar en ese trabajo, mi primo me dijo que fuera preparando mis maletas apartar de tal del día, llegando ese día nos fuimos por la tarde y llegamos por la casi por la madrugada, llegamos en la noche en avión, llegando al aeropuerto de la playa, empezó hacer unas llamadas que una de ellas eran el preparativo de mi habitación, al llegar a mi habitación me comento que por reglas del hotel para los nuevos empleado es necesario estar por una semana en practica y otra en supervisión, en cuanto me dijo eso me puse nervioso a o que el noto y me dijo que solo hiciera caso a las indicaciones y que analizara el ambiente laboral y las actividades dependiendo al puesto de trabajo que me den, dicho eso se retiro y me dijo que pasaba por mi a las 10 pm y tenia que estar presentable, afortunadamente me traje camisas para vestir, zapatos y 3 pantalones de mezclilla.

    Al día siguiente fuimos al hotel donde mi primo trabajaba y si estaba un poco lejos (15km), el dijo que las 2 semanas que iba a estar en practica y supervisión, iba a ir por mi, pero al terminar mis 2 semanas y me quedo en el trabajo me tendré que ir en transporte publico hacia mi trabajo (tanto de ida y vuelta), llegando al hotel que si estaba lujoso, me puse nervioso, al entrar estaba grande por dentro, caminamos por dentro hasta llegar a unas oficinas y de ahí conocí al administrador de todo el edificio, me saludo y mi primo empezó hablarle sobre mi, el administrador me dijo que me iba a entrevistar algo que yo no estaba preparado, de ahí se retiro mi primo y me quede solo con el, las entrevista si fue para mi algo tenso a pesar de que lo que me preguntaba era algo fácil pero los nervios eran mis enemigos, afortunadamente le caí bien al administrador y me dijo que eligiera un puesto disponible que no sea el administrador (el metió algo de humor), elegí de camarero a servicio de habitación, sonaba fácil ese puesto, me lo dio y fui a otro lugar del edificio a recoger mi uniforme y el encargado de los camareros me dio la bienvenida y me explico como era el trabajo aquí. Mis 2 semanas fueron algo fáciles, si cometí errores pero no resaltaban mucho para que me perjudicaran, agente comentarios negativos de huéspedes de hotel, aun mantuve mi postura como camarero, aguante casi 5 meses trabajando ahí, incluso si ganaba mas dinero ya sea por mi salario, bonos y propina de los huéspedes, cada semana le mandaba dinero a mi familia, le mandaba el 70% de mis ingresos y yo me quedaba con 30%.

    En la tarde subí una comida grande al piso 7, la comida se veía que era para una familia, al ir a la habitación ordenaron la comida, una persona abrio la puesta y era una mujer de 42 años hermosa, ella me dijo que ya estaba esperando su orden pero me lo dijo como si estuviera feliz y amigable por que llego su orden, ella no era la unica, estaban otras 2 mujeres, la que me recibió la orden me agradeció y me dio propina, al cerrar la puesta me dijo adiós cariño, yo lo tome como si hice bien mi trabajo esa despedida, en la noche igual fui a su habitación nuevamente ya que pidió una cena, me recibió nuevamente de forma amable, durante ella en su estancia en el hotel me la encontraba a cada rato, incluso ella y sus amigas me saludaban, incluso cada día subía sus ordenes y me empezaban a recibirme pero con cariño, de ahí el encargado de los camareros me pregunto que ellas que eran de mi o que?, yo le dije que nada, ellas solas me agarraron confianza, a lo que el me dijo que no me fuera a meter en problemas ya que las 3 mujeres que les brindo mi servicio de camarero son casadas, ya que tienen anillos, yo le dije que no estoy atrás de ellas, le dije que era mas probable que estuviera detrás de una empelada del hotel que con ellas, el me dijo que no me metiera en problemas y de ahí se retiro. Por la noche antes de retirarme a mi casa, una de ellas me estaba buscando, yo pensé que algo paso con la orden que les lleve hace una hora, pero resulta que quería saber cual era mi numero telefónico, yo no se los quería dar hasta que ella me dijo que era en caso de una «emergencia», yo en mi mente me dije que que clase de emergencia?, a lo que se lo di aun dudando sobre a que emergencia me va a llamar?, de ahí me dijo gracias bebe, yo aun me quede dudando de para que me pido mi numero.

    Paso un día y al siguiente día me toco mis 2 días de descanso que sinceramente me la pase en mi casa, como por las 3 de la tarde recibí una llamada de un numero desconocido y resulto que era una de las 3 mujeres, me preguntaron que que estaba haciendo?, a lo que yo respondí que estaba en mi día libre, en cuanto le dije eso, ella me dijo que iba a ir a la playa a pasarla un rato y por la noche iban a ir a un antro, que si las acompañaba?, a partir de ahí si me puse nervioso, les iba a inventar algo pero no quería estar todo el día en mi habitación aburrido así que acepte, les mande mi ubicación de donde me hospedaba, llegaron y me subí a su carro que era rentado, ellas ya venían como preparadas para salir a la playa y eso note porque tenían camisa puesta y como una prenda puesta en su cintura hacia sus piernas para solo quitársela y listo (tenían su bikini puesto), ellas se van a otra playa ya que la que esta al frente del hotel no les agrada, al llegar y al estar en un lugar donde había sombrillas y sillas con una mesita dejaron su bolsos y de la nada ya tenían su bikini puesto, yo si me incomode pero se veían hermosas, nos metimos a las playa, me invitaron algunas cosas y cuando estuvimos sentados bajo la sombrilla ellas me empezaron a preguntar cosas sobre mi, yo no quería decirle ciertas cosas personales como mi calidad de vida, les dije lo mas básico de mi y lo que me dedicaba, si les dije que yo era de otro lugar del pías pero le mentí y les dije que me fui a vivir aquí por lo «tranquilo que es el lugar» que en realidad era por motivos laborales a lo que una de ellas me dijo que si disfruto viendo el hermoso cuerpo de las chicas que están vacacionando y disfrutando el sol y la playa, a lo que yo respondí que no, me gusta los lugares tranquilos pero ya con incomodidad, a lo que uno de ellas me pregunto que si tenia novia? A lo que respondí que no, pero antes tenia, de ahí ellas empezaron a preguntar cosas pero con actitudes curiosas, una de esas preguntas fue de que si ya había tenido sexo con mi anterior novia?, y me lo preguntaron de confianza y de curiosas, yo les respondí que si, y ya estando en esa confianza igual les dije que también con amigas a lo que ellas estaban como algo sorprendida, curiosas e intrigadas. Ya de todo esto nos fuimos al hotel donde ellas de hospedaban y quería que las acompañara por algo a lo que yo les dije que era mala idea ya que les conte que mi jefe mal en mi y ellas lo entendieron, me quede en el carro con una de ellas, a lo que el ambiente para mi fue incomodo, pero ella estaba en su celular afortunadamente, ya que regresaron al carro las 2 mujeres de ahí nos fuimos a un antro, ellas me preguntaron que si era la primera vez que iba a un antro, les dije que si y ellas me respondieron de lo que me estoy perdiendo dentro de los antros, llegando al antro estaba lleno de personas, chicas y mujeres con ropa algo provocadora, hombres con un físico decente y con vestimenta introvertida y la música a todo volumen y no se digan de las luces que si dejaban algo desorientado al verlas mucho tiempo, me senté junto a ellas y tomamos, se fueron a bailar las 3, yo me quede sentado en la mesa solo, nada mas observando, hasta que una de ellas me vio y me llevo a la mano a la pista y sinceramente estaba muy incomodo y apenado ya estando con ellas bailando, salimos del antro a las 12 am, ellas salieron normales (no estaban borrachas), de ahí ella me iban a dejar a mi lugar de hospedaje hasta que ellas me preguntaron que si mañana descansaba?, les dije que si descansaba y pensé que me iban a invitar a salir de nuevo, pero… Lo que viene fue algo inesperado, una de ellas dijo que nos fuéramos a dormir en un lugar cercano ya que era muy tarde, yo me quede cayado y pensando de que iba a pasar, llegamos aun lugar donde se rentan pequeñas viviendas de hospedaje que si les cobraron 180USD por noche lo que ellas pagaron sin ningún problemas, le dieron las llaves y nos fuimos a la vivienda que estaba a como a 10 o 15 metros lejos del modulo, al entrar a la vivienda venia con aire acondicionado, un sofá largo, un comedor con estufa y mini refri, 2 camas matrimoniales, un baño con regadera y tele, yo me senté en el sofá, tranquilo, ellas estaban afuera aun y se escuchaba que estaban hablando pero no se que cosa, no me importo y me gusto el frio del aire acondicionado ya que en las playas el ambiente es cálido y caliente, como a los 5 minutos entraron pero una de ellas cerro la puesta con seguro, a lo que dijo nadie nos molestar esta noche…

    Yo estando sentado en el sillón, 2 de ellas se sentaron a mis 2 lados y la otras se puso de rodillas en frente mío y me empezaron a deducir, me preguntaron que si me la pase bien con ellas?, yo nervioso les dije que si, una de ellas noto que estaba nervioso a lo que empezó a frotar su pechos sobre mi y la otras se lentamente acercaba su boca mi oreja, la que estaba al frente empezó a tocar mis piernas y acariciarlas, mientas me decir que ellas si la pasaron muy bien desde que me conocieron. Mientras una de ellas frotaba mi brazo a su cuerpo, la otra me acariciaba con sus labios mi oreja y parte de mi cuela y la otra estando frente mía acariciando mis piernas y viéndome, hizo que tuviera una erección algo que notaron a la primera, la que estaba al frente poco a poco subía sus manos de mis piernas hacia mi pene, ya legando sus manos a mi pene empezó a acariciarlo por fuera, a lo que ella me pregunto que si podían verlo?, yo por lo excitado que comencé a estar les dije que si, me bajaron el short que tenia y lo vieron, a lo que una de ellas dijo que era perfecto, las 3 comenzaron a tocarlo de ahí, una de ellas quería que la besar, la bese y sus lengua y saliva sabían bien, la otra igual quería besarme, a lo que hice, la que estaba de rodillas empezó a chupar mi pene, las 2 que estaban besándome se quitaron la parte del que cubican sus pechos, se veían hermosas, a las 2 les estuve tocando sus pechos mientas las besaba un por una, la otra empezó hacer ruido chupando mi pene, a lo que el resto escucho y también querían chuparlo, las 3 estaban turnadas para chupar mi pene, después de un rato me vine en la boca de una de ellas, y de ahí una de ellas se empezó a besar con la otra por mi semen, la otra aun siguió chupando mi pene a pesar de que ya había eyaculado, de ahí me levante y las 3 se empezaron a desnudar, cuando estaban totalmente desnudas sus cuerpos están hermosos, una de ellas tenia su vagina liza, sin ningún pelo púbico, las otras 2 si tenia pelos púbicos pero solo en su pelvis y tenían formas, note que las 3 tenían sus vaginas húmedas ya que notaba, de ahí se acostaron las 3 y una de ellas me dijo que tenia a 3 casadas a su disposición, lo primero que hice fue ponerlas de a perrito una sobre otra y les metí el dedo mientras lamia sus vaginas y sus anos, ella lo disfrutaban porque gemían y me decían que lo estaba haciendo bien, antes de meterles mi pene pregunte que si compraron condones? A lo que ellas se rieron y me dijeron que sin condón era mas rico, ellas ya estaban listas para que se las metiera por su vagina, ellas aun estando así una sobre otras se las metí por su vagina, nada mas que si estuve turneando, mientras se los hacia note que 2 de ellas sus anos tenían un aspecto de que ya habían tenido sexo hay y en una no, así que empecé a meter dedos en sus hermosos anos y una de ellas me dijo que no había tenido sexo por su ano, le metí el dedo lentamente, no vi su reacción pero creo que si siento como le metí el dedo por que al metérselo sentía como ella apretaba los músculos de la entrada de su ano, de un rato me vine fuera de ellas, de ahí quería penetrar a la que aun es virgen es su ano a lo que ella se puso de a perrito ya que así iba a penetrar mejor, me dijo que era suertudo ya que se la metería por su ano en su primer anal, la penetre lentamente a lo que su reacción de ella fue como de molestia y incomodidad, ya dentro mi pene se lo hice lento, sentí como ella apretaba la entrada de su ano, una de las mujeres me dijo que mientras se lo hacia tocara sus pechos y su clítoris para que le guste y la estimulara, los toque y como unos 5 minutos después les gusto, empecé hacérselo un poco mas rápido, senti como su vagina estaba mojada, las otras 2 mujeres observaban como me cogía a la otra por su ano, al final me vine dentro de su ano a lo que ella si sintió por lo caliente de mi semen ya que eso me dijo, pedí un descaso, ya las 3am y le seguimos, si estuvimos haciendo ruido ya que ellas gemían, se escuchaba duro el impacto y humedos de nuestros genitales.

    Al final una de ellas quería que me viniera dentro de su vagina y al final lo hice, ya de ahí nos dormimos juntos. Nos levantamos a las 12 pm y volvimos a tener sexo, esta vez me vine dentro de sus vaginas, ellas querían eso, si aguante 4 eyaculaciones seguidas ya la quinta no, mis testículos me punzaban de dolor, salimos del lugar y me fueron a deja al lugar donde me hospedaba y se fueron a su hotel, pero como por las 6pm me marcaron para ir de nuevo a lugar donde tuvimos sexo, al llegar ellas y meternos a la habitación, ellas y yo nos desnudamos, primero iniciamos con manoseos y besos, después ellas me la chuparon y después yo a ellas, cuando se las iba a meter una de ellas saco de su bolso una viagra, me dijo que me la tomara, yo ya sabia para que era pero me la tome y me sentí raro pero con ganas de cogérmelas, se los hice tanto vaginal y anal, pero me venia dentro de sus vaginas a lo que a ellas les gustaba, mientras me cogía a una, dije que es increíble tener sexo con mujeres casadas, a lo que me una de ellas me dijo que también estoy teniendo sexo con mujeres que ya son mamas, les pregunte que si ya tienen hijos? A los que las 3 me respondieron que si, de ahí le continúe, de un rato la que me estaba cogiendo me dijo, otra eyaculación mas dentro de mi vagina y seré de nuevo mama, y yo respondí sin pena ni nada que las 3 volverían hacer mamas, las otras 2 reaccionaron entre pena y risa, al final me vine dentro de sus vaginas, ese momento fue algo glorioso para mi ya que era la primera vez que me cojo a 3 milf (casadas y con hijos).

    Me levante al siguiente día pero muy mal, me sentía deshidratado, con hambre, no sentía mi pene y cansado, ellas por su parte estaban normales, aun así quería coger con ellas de nuevo pero al final le comentaron que mañana ya se iban a ir, que hoy era su ultimo día aquí, ambas estando desnudas en ese momento, me agradecieron por haberme conocido, por atenderlas bien, al igual porque se la pasaron muy bien conmigo, por hacerles compañía y volverlas hacer mujeres de nuevo, cuando me dijeron eso me sentí mal…

    Salimos del lugar, ellas me esperaron fuera de mi lugar de hospedaje para irme a trabajar al hotel y de paso comía algo en el trayecto nada mas que si les dije en donde iba a bajar el carro para que no me vieran con ellas y ese día de trabajo si estuve algo distraído pero al igual estaba cansado, el encargado me observo y el según noto que estaba algo pálido y me pregunto que si me sentía bien?, a lo que le dije que estaba normal, al salir del trabajo el encargado de los camareros me dijo que si quería descasara mañana que no había problema, a lo que yo le dije que no hay problema, al día siguiente no quería ir a trabajar así que me quede dormido, hasta que me llego una llamada y conteste y era una de las mujeres, me dijo que si estaba aun en casa, yo le dije que si, después de una hora llegaron las 3, las pase a mi habitación y ellas me comentaron que su vuelo es a las 7pm, después de eso terminamos teniendo sexo nuevamente yo y las 3 por ultima vez, a las 3 les dije que se iban a ir con un recuerdo mío en su vientre a lo que ellas lo tomaron muy bien, me vine dentro de sus vaginas, duramos como casi 6 horas haciéndolo pero si me tomaba mis descansos, después de todo nos despedimos con besos y a partir de ahí ya todo volvió cuando recién llegue aquí, bueno después termine cogiéndome a 8 chicas de 22 a 27 y una de 32 años pero en diferente tiempo durante mi estancia en ese trabajo, dure 2 años en el trabajo hasta que el hotel empezó a tener bajos ingresos y tuvieron que cortar personal y yo me fui despedido, ya después me quede por una semana en la playa y me regrese a mi casa con mi familia.

    Mantuve contacto con ellas vía whatsapp después de que se fueron…

    Cosas al resaltar:

    -Durante el sexo con las 3 mujeres siempre tenían sus anillos de matrimonio puestos.

    -La edad y nombre de las mujeres de las mujeres: la primera se llama Jazmín tenía 40 años, la segunda se llama Vanesa tenía 43 años y la tercera se llama Cristina apenas cumplo 41 años.

    -La tres tenían hijos que oscilaban entre los 7 a 16 años.

    -La segunda noche que tuvimos sexo ellas me dejaron grabar el momento y hasta ahora mantengo las fotos y videos de guardados y respaldados hasta la actualidad.

    -El motivo la cual viajaron y se fueron a la playa solas fue porque era cumpleaños de Cristina y era un viaje de solo mujeres, sin marido y sin hijos.

    -Las tres mujeres ya les urgía tener sexo y eso me lo comentaron ya que sus maridos les preocupa su estatus laboral que a ellas, incluso me dijo que si no era tener sexo conmigo iban a ser hombres que estaban en el antro.

    -Una de ellas me comento después de un mes que cuando se quedaron afuera platicando en la primera noche fue porque estaban hablando de que conmigo no seria suficiente para las 3 y si era necesario ir por 2 hombres mas al antro…

    -Jazmín vía whatsapp me dijo durante su estancia en la playa fueron sus días fértiles, aun así a ella le valía si quedaba embarazada.

    -Las 3 al final quedaron embarazadas de mi, me mandaban fotos de las diferentes etapas de su embarazo, algunas de ellas de esas fotos eran ellas desnudas mostrando el vientre, y el nacimiento de mis hijos, pero desde 2019 perdí todo contacto con ellas, incluso marco a sus números y me dice que ya no existen.

    -Actualmente mi mama y papa no saben que ya son abuelos… Un nieto con 3 mujeres diferentes.

  • Mi primera infidelidad con mi vecino

    Mi primera infidelidad con mi vecino

    Hola chicos, mi nombre es Anna, hace poco descubrí esta página en donde he podido leer algunos relatos los cuales me han dejado fantaseando y demasiado caliente, además de que he encontrado un lugar en donde desahogarme pues la historia que les compartiré no se la puedo contar a cualquiera ya que cambió mi vida por completo.

    Comenzare por presentarme me llamo Anna, actualmente tengo 27 años, soy de Guadalajara pero vivo en CDMX, no quiero ser presumida ni pedante pero me considero una mujer atractiva para los hombre y no solo porque lo diga yo, sino por las varias miradas y piropos que me lanzan los chicos, soy pequeñita tan solo mido 1:59 de altura, de piel morena clara, labios pequeños pero carnosos, de ojos color café claro, aunque no tengo ni los senos ni las pompis mas grandes, tengo unas tetas firmes y nada caídas y un culo redondo y duro que no le envidia nada a nadie, siempre he tenido buen físico ya que me gusta hacer ejercicio y eso resalto un poco mas mis tetas y culo y por si quieren seguir fantaseando conmigo mientras leen el relato mis medidas son 84-60-86.

    Mi historia comenzó hace 3 años y algunos meses en ese momento vivía con mi expareja Jaime, ha Jaime lo conocí cuando entre a la prepa, el estaba en su ultimo año y yo apenas en mi primero, con el tuve mi primera vez y con el aprendí todo lo que sabia de sexo hasta ese momento, pasaron algunos años hasta que Jaime pudo terminar su carrera en arquitectura, algunos meses después me propuso que me fuera a vivir con el, pero había un problema que era mudarme de Guadalajara a Puebla ya que el tenia familia ahí y le podían dar trabajo rápido, su familia era parte de un comité de trabajadores de la construcción en donde les llegaban varias concesiones tanto publicas como privadas, como estaba tan enamorada de Javier no lo pensé mucho y acepte mudarme aunque mi familia se oponía a que me fuera, llegamos a vivir a un departamento muy bonito un que un poco alejada del centro de la ciudad.

    Los primeros meses viviendo con el fueron muy lindos ya que éramos una pareja de enamorados, yo fui una chica educada a la antigua pues mi familia siempre me educo para ser una mujer recatada, fina, con el pensamiento de las familias modelos de casarme tener hijos y siempre serle fiel a mi esposo, pero a pesar de mi educación siempre me ha gustado vestirme sexy y a la moda mostrando mis atributos y figura por la cual me he esforzado en el gym, me encanta que las personas pueda percibir mi sensualidad de mujer pero sin perder ese toque de dama, me gusta vestirme con faldas, vestidos y pantalones pegados con camisas y blusas algo cortas pues me gusta enseñar mi ombligo con algo de escote para darle un toque sexy pero siempre sin perder mi toque de dama y por supuesto casi siempre con tacones debido a mi baja estatura, llegando solo me dedique a Javier y a mi casa, hacia los quehaceres de la casa, cocinaba (que es algo que me gusta hacer mucho), iba al gym para estar en la mejor forma para Javier, había veces que después del gym iba a tomarme algún café o daba una vuelta por la plaza(ya que al gym a donde iba esta dentro de una plaza) con algunas amigas que había hecho ahí.

    Y con Javier todo era perfecto el me ponía toda su atención, pasábamos la mayoría del día juntos, me apoyaba en todas las decisiones que tomara y sobre todo teníamos sexo todos los días nunca desaprovechábamos ni la mínima oportunidad para tener relaciones, como se darán cuenta esos meses junto a Javier fueron muy lindos nuestra vida juntos era perfecta pero esa vida perfecta solo duro unos 3 meses, Javier trabaja junto a sus primos los cuales nunca me cayeron bien pues se me hacían personas arrogantes, mal educadas y ventajosas además de que siempre que me veían podía sentir sus miradas recorriendo mi cuerpo o postrándose en mi culo o tetas, también en algunas ocasiones pude escuchar comentarios fuera de lugar que se decían entre ellos como que rica esta Anna como quisiera cogérmela, no me importa que Javier sea su esposo yo si me la cojo si se apendeja, como quisiera que me la mamara con sus ricos labios.

    Javier comenzó a ser mas apegados a ellos por lo que de un momento a otro empezó llegar cada vez mas tarde a la casa, comenzó a tomar casi diario, llegaba con olor a perfumen de mujer, algunas veces le encontré condones en el carro, algunas tarjetas de moteles, comenzó a irse por algunos días o hasta una semana con sus primos con la excusa de que iban por una obra fuera de la ciudad, casi no me llamaba y cuando lo llamaba yo y se dignaba a contestarme se oía música, gritos y voces de mujeres, nuestra relación se fue en picada casi del diario discutíamos pero no se si era porque estaba enamorada o era muy tonta que siempre con falsas promesas que me decía le deba una oportunidad mas, la cual solo duraba un par de días hasta que empezaba de nuevo, todas las mañanas después de discutir con Javier yo salía hacia el gym para tratar de olvidar mis problemas, en la salida de mi departamento casi todos los días me encontraba con mi vecino Pedro (el tenia unos 36 años, es mas alto que yo tal vez mide 1:68, de piel mas oscura que la mía, un que no tenia el mejor físico se veía muy bien, ojos cafés oscuros y aunque no era muy agraciado de la cara era muy simpático ) siempre que el me veía triste trataba de animarme, me hacia platicas divertidas o interesante para que olvidara mis problemas, algunas veces me invitaba a tomar algún café o se ofrecía a llevarme al gym cosas que siempre rechace pues por mi educación no se me hacían correctas.

    Un día Pedro me pidió mi numero por si en algún momento quería platicar con el, yo un poco dudosa se lo pase, en la noche Pedro me mando un mensaje diciéndome que si quería salir el sábado a tomar un café para platicar un poco, le dije que no, pues además de que no se me hacia correcto como trataba de salvar mi relación con Javier tenia planes con el, llegando el sábado después de ir al gym y comprar algunas cosas, me apresure a llegar a mi casa para darme un rico baño y rasurarme los pocos pelitos que tenia mi vaginita, el plan era salir a cenar, bailar un poco, después ir de fiesta con algunos amigos y cerrar la noche teniendo una dosis de rico sexo, ese día me puse un vestido rojo de tirantes pegadito y corto el cual me llegaba hasta los muslos y mostraba muy bien mi culo redondo y grande, con algo de escote el cual hacían relucir mis tetas grandes y firmes además que por lo pegadito del vestido dejaba ver muy bien la silueta de mi figura, también me puse un conjunto de sostén de media copa con medias negras una tanguita de encaje que compre para la ocasión, unos tacones altos negros y con el pelo suelto, me fui a verme al espejo y ahí me di cuenta que me veía muy provocativa y sexy pero la verdad no me importo que robara varias miradas pues como iría con Javier el era el único que disfrutaría de mi, es mas me calentaba un poco el pensar que me comieran con la mirada pues tenia algunos meses que no había tenido sexo, vi la hora y me impacienté un poco pues todavía no llegaba Javier, después de un rato me llamo, se escuchaba algo borracho y algunos murmullos los cuales pienso que eran sus primos, me dijo que no iba a poder ir pues le había salido un trabajo muy importante, comencé a discutir con el por algunos minutos hasta que me dijo -no puedo ir estoy trabajando- y me colgó, yo me quede muy enojada hasta llore un poco pues no podía creer que a Javier no le interesada nuestra relación.

    No se como recordé tan rápido que Pedro me había invitado a tomar un café, tal vez fue mi enojo que no lo pensé mucho y le mandé un mensaje diciéndole que si seguía en pie la invitación del café, en cuestión de segundos me dijo que si, que me espera afuera de mi departamento, yo intente arréglame un poco para que no notara que había llorado, además que rondaba por mi cabeza la idea de cambiarme de ropa pues iba muy provocativa, pero mi enojo me decía vete así que se joda Javier el prefirió otra cosa que a ti, además solo vas a tomarte y un café y nada mas, salí de mi departamento y ya estaba Pedro esperándome, mi vio y puso una cara de tonto mientras recorría mi cuerpo de arriba abajo se quedo atontado algunos segundos asta que le hable-hola Pedro-

    -hoola Annaaa que liiinda te ves -me dijo mientras se atragantaba, bajamos a su auto mientras platicábamos, sentía como a cada paso que daba mi vestido se me subía de lo pequeño que era, yo trataba de bajármelo y ahí me di cuenta que Pedro no perdía el tiempo para verme el culo mientras disimulaba un poco, llegamos a su auto y el me abrió la puerta, le pregunto que a donde íbamos a ir y me dijo que aun café cercano.

    Pedro me pregunto que por que tan de repente había aceptado salir con el si le había dicho que tenia planes con Javier, yo apenada y molesta le dije que el había tenido trabajo y no pudo cancelarlo y el me dijo-con todo respeto Anna pero si yo tuviera una mujer como tu nunca te dejaría plantada- yo rápido cambie el tema pues me daba vergüenza hablar de ello, llegamos al lugar y era un café bar muy bonito donde había música y podías bailar, entramos y nos sentamos en una mesa del rincón, Pedro pidió una cerveza, yo no soy mucho de tomar pues se me sube muy rápido el alcohol pero como estaba enojada también pedí una, yo estaba muy a gusto con Pedro platicando y riendo y el tiempo se nos fue volando, seguían llegando las cervezas y yo sin control seguía tomando, no supe en que momento pedro empezó a acercarse mas a mi, hasta el punto que puso su mano sobre mi pierna, no se si era por que el alcohol se me había subido que deje que Pedro frotara su mano en mi muslo, pero el poco razonamiento que aun me quedaba me decía que no era correcto lo que estaba haciendo que no me habían educado para hacer una zorra, le baje la mano a Pedro entre enojada y excitada, cuando me iba a levantar para reclamarle el rápidamente me tomo de la mano y me saco a bailar.

    En ese momento estaban tocando salsa, Pedro comenzó a deslizar sus manos por mi cintura de arriba abajo, no desaprovechaba ni la mínima oportunidad de tocar mi culo mientras yo intentaba subir mi vestido, me jalo hacia el para pegar su cuerpo al mío, el roce de nuestros cuerpos hacia que mi bra de encaje tocara mis pezones los cuales se me pararon de la excitación, metió su pierna entra las mías haciendo que su pierna tocara mi coñito por su altura, yo sostenía con una mano mi vestido para que no se subiera mas mientras la otra la tenia en su nuca, el comenzó a decirme cosas como-que hermosa y sexy te ves Anna, si yo fuera tu marido nunca te dejaría sola, no se como el tonto de tu esposo te dejo plantada yo nunca lo haría, yo te complacería en todo lo que fuera, eres una diosa, que hermoso cuerpo tienes- yo no dije nada solo escuchaba lo que me decía, Pedro movió su pierna entra las mías rozando aun mas mi vaginita la cual empezaba a sacar sus fluidos, cada segundo que pasaba mi calentura aumentaba mas hasta que Pedro me beso, ahí mi poco razonamiento que aun me quedaba volvió a mi y lo empuje dándole una cachetada por instinto y diciéndole que me llevara a mía casa, salí de ahí y el me siguió.

    Me subí a su auto y Pedro me pidió disculpas me dijo que no sabia porque lo había echo que se sentía muy apenado, yo solamente me quede callada pues me sentía confundida, no se si era porque ya tenia algunos meses sin sexo o que el alcohol ya se me había subido que mi cuerpo me pedía ser tocado, pero la poca educación y razonamiento que aun me quedaba me decían que estaba mal lo que hacia, que estaba casada y no podía traicionar a Javier y volverme una zorra o puta, en el transcurso del camino me di cuenta que mi vestido se me subía y ahí vi como Pedro me miraba las piernas descaradamente, eso en vez de molestarme me excito mucho mas, llegando a nuestro edificio nos fuimos a nuestros departamentoss, podía sentir mi coño mojado escurriendo mis jugos por mi entre pierna con cada paso que daba, Pedro iba detrás de mi y sentía su mirada descarada y penetrante sobre mi culo y eso me encantaba, me estaba volviendo loca el sentir su mirada de deseo sobre mis nalgas, mi cabeza daba aun mas vueltas y mi calentura comenzó a ganarle a mi razonamiento, mi cuerpo me pedía volver a sentirme deseada, me pedía volver a sentir que alguien lo pudiera recorrerlo, me pedía que alguien disfrutara de mi y sobre todo me pedía complacer a alguien mas con mis atributos, llegando a mi departamento Pedro se volvió a disculpar, se dio la media vuelta y ahí mi cuerpo sintió que se me iba, no podía aguantar mas estaba súper caliente, lo tome de la camisa, lo voltee y lo bese, me separa de Pedro y el se abalanzo sobre mi, comenzamos a besarnos desesperadamente, como pude cerré la puerta, Pedro me arrincono contra la pared, mi vestido se subía solo y el aprovecho para meter sus manos y masajearme las nalgas, beso mi cuello y bajo entre besos por el asta llegar a la altura de mi pecho, con una de sus manos me bajo los tirantes del vestido y con lo otra me lo subió dejándolo a la altura de mi vientre, me quede solo con mi bra y tanga de encaje.

    -Con que esta era la sorpresa de tu esposo- me dijo

    -Si mi rey pero ahora es tu sorpresa- volvió a besarme, bajo bruscamente mi bra haciendo que mis tetas salieran rebotando, se agacho para poder besarlas lentamente hasta llegar a mis pezones los cuales fue mordiendo cuidadosamente, después me los mamo como si fuera un bebe queriendo leche, solté algunos gemidos tímidos mientras lo sostenía de la cabeza para que no pudiera separarse de mis tetas, Pedro no dejaba ninguna sola cuando estaba chupando una a la otra la masajeaba mientras con sus dedos las pellizcaba delicadamente, tomo mi mano y la puso sobre su verga.

    -toca Annita lo que te vas a comer hoy-yo no dije nada solo lo tome de la cabeza para que siguiera chupando mis pezones, frote mi mano sobre su pantalón donde ya podía sentir el tamaño de su verga totalmente erecta, Pedro se separo de mi y se agacho para quitarme la tanga, quedando solo en tacones y mallas, ahí vio por primera vez mi vaginita totalmente rasurada, tomo mi tanga la cual estaba empapada de mis jugos y la empezó a oler.

    -Que rica se ve tu puchita mi amor sin ningún vellito y toda mojadita mi putita-

    -Si papi tu me tienes así de mojada-

    -se ve que el pendejo de tu espose no te había cogido verdad-me puso la tanga en la cara mientras suavemente paso su mano de arriba abajo por mi vaginita la cual ya estaba muy mojada, mis gemidos comenzaron aumentar, Pedro tomo una de mis pierna y la puso sobre la mesa de entrada, se agacho y se quedo cerca de mi puchita, me miro a los ojos y me dijo

    -Ahora esto es mi Annita te queda claro-yo no dije nada y el volvió a repetir-Te dije que si te quedo claro-

    -Si mi rey mi coño te pertenece -Pedro comenzó a pasar su lengua de arriba abajo por mi vaginita depilada, puso 2 sus dedos sobre mi clítoris el cual sobaba cuidadosamente poniendo un poco de presión, mis gemidos se aceleraron y el metió su lengua en mi coñito para cogerme con ella, metió un par de sus dedos en mi boca para que los chupara, después con ellos comenzó pasarlos en círculos sobre mi culo, yo reaccione intentado quitar su mano pero el no me dejo

    -Tranquila zorrita que esto te va acabar gustando-de apoco fue poniendo presión sobre mi anito el cual estaba muy cerrado pues nunca habían jugado con el, Pedro estuvo por varios minutos cogiéndome con su lengua mientras sobaba mi culo y mi clítoris, yo solo gemía del placer el se levanto y volvió a besarme mientras le daba pequeños y delicados golpecitos a mi vaginita, esta vez yo fui quien le beso el cuello, le quite la playera y pude ver que tenia muy buen físico y una selva de pelos la cual cubría todo su pecho y abdomen, yo baje entre besos por esa salva de vellos mientras con una mano frotaba su verga, me detuve un poco en sus pezones los cuales lamia por algunos segundos para seguir bajado por su abdomen velludo y algo plano, llegue a su cintura y frote con ambas manos su verga por encima de su pantalón, le quite el cinturón y le baje su pantalón dejándolo solo en bóxer el cual ya tenia una mancha de semen, empecé a besar su verga en donde ya podía sentir sus vellos hasta llegar a la mancha de semen la cual lamí, le baje el bóxer a Pedro y su verga salió como un resorte quedando a poco centímetros de mi boca, su huevos y verga eran mas grandes, peluda, negra y ancha que la de Javier a Pedro le media unos 17 o 18 centímetros y totalmente peluda, era la verga mas grande que había visto me quede sorprendida y un poco asustada por lo que mi vaginita tenia que aguantar, pues el pito de Javier le media unos 12 o 13 centímetros

    -Te gusta mi verga Annita, es toda tuya mi amor-

    -Que rica se ve papi y lo mejor que es todo mío -aun que estaba un poco sorprendida no me importo pues mi calentura era mas, así que lo vi a los ojos y lamí sus huevos peludos con una mano lo comencé a masturbar lentamente, ahí pude escuchar los primeros gemidos de Pedro, succione sus huevos mientras de apoco subía el ritmo de la masturbada, subí entre besos por sus huevos y el palo de su verga asta quedar enfrente de su cabezota totalmente negra, hinchada y con un poco de semen el la punta, voltee a ver o los ojos a Pedro con cara de niña buena a punto de comerse su rico chocolate relleno, recorrí con mi lengua todo su glande y saboreando el poco semen que tenia mientras lo masturbaba con una mano y con la otra le sobaba sus peludos huevos, comencé a devorar de apoco su pito mientras lo seguía viendo a los ojos.

    Pedro gemia cada vez mas rápido, tenia sus ojos entrecerrados y podía ver su cara del placer, yo subí el ritmo de mi mamada mientras iba devorando cada centímetro de su prieta verga sin dejar de sobarles sus huevos, me volví loca teniendo si pija en mi poder, intente tragármela toda pero no pude dejando solo pocos centímetros sin que pudiera comérmelos, comencé a mamarle su pito como desesperada chocando contra su selva de pelos, me quedaba pegada a la su verga de Pedro por varios segundo intentado devorar su hermosa y velluda verga por completo atragantándome con ella, el me tomaba de la cabeza jalándome hacia el intentando que me comiera su verga por completo, para ese momento yo sentía como mi puchita esta palpitando apunto de reventa sentía como estaba hirviendo y mis jugos escurrían cada vez mas, metí un par de dedos entre mi puchita los cuales entraron con facilidad, empecé a masturbarme al ritmo de mi mamada gimiendo como loca, los gemidos de Pedro se escuchaban por toda la entrada mientras mis gemidos los contenía su verga, las piernas de Pedro temblaban y su prieta verga palpitaba, no quería que se viniera todavía sin que me cogiera salvajemente, así que me detuve y lo bese para que pudiera descansar un poco, tome su mano y la puse en mi coñito para que el me dedeara a su gusto y así lo izo, nos besamos como dos adolecentes desesperados por algunos minutos en lo que el seguía descansando, lo tome de la mano y lo lleve a la sala, lo avente contra el sillón mas grande y le empecé a bailar mientras me tocaba sensualmente, me puse a gatas y me acércame hacia el, le di unas ultimas mamadas y me subí sobre el.

    Lo bese apasionadamente mientras su vergota peluda y prieta rozaba mi vaginita totalmente depilada cerrada, en ese momento no me intereso si tenia condón le escupí un par de veces a su pito y me deje caer lentamente sobre su verga, comencé a sentir como la cabezota de su pito entraba lentamente en mi vagina haciendo que sacara un gran gemido, mi vaginita recibió sin problemas la cabeza de su verga por lo mojada que estaba, seguí bajando de apoco con mis ojos entrecerrados y gimiendo levemente asta llegar un punto donde pude sentir lo ancho de su verga y comencé a gemir un poco mas rápido, con cada centímetro que entraba en mi le costaba mas a mi coñito devorar su ancha verga, mi vaginita la cual no había sido penetrada en varios meses apretaba la enorme y ancha verga de Pedro, llegue un poco mas abajo de la mitad de su verga en donde se hacía mucho mas ancha y mi puchita ya pudo bajar mas, comencé a cabalgar lentamente sobre la verga peluda de Pedro, -Teee guuusta mii vaginita mi reyyy,

    -Siii putitaaa es muuuy ricaa y apriieta deliciosooo-le acerque mis tetas a la cara de Pedro

    -Tomaa miii rey mis tetaaas son tuyas, as looo que querasss con ellas, chúpalass, muéeerdelas, peñizzzcalas son tuyasss -el empezó a chupar mis tetas como desesperado, mientras subía el ritmo de mis cabalgadas los 2 comenzábamos a gemir mas fuerte, me puse un par de nalgadas y le pedí que el también me nalgueara -Naalgueamee mii corazoonn naaalgueame yo soyyy tuyaaa -Pedro me puso varias nalgueadas dejándome las nalgas tontamente rojas, para ese momento estaba subiendo y bajado como una loca sobre la deliciosa verga de Pedro, sentía como con cada cabalgada que daba entraba cada vez mas su verga larga y ancha en mi coñito, sentir ese rico dolorcito de su verga entrado y saliendo de mi caliente y mojada vagina me hacia estar en la gloria era delicioso, pero Pedro me detuvo

    -Tranquila zorrita ahora me toca cogerte a mi- me beso y me bajo de el, me puso en 4 con mis rodillas en el suelo y mi pecho contra el sillón haciendo que mi culo quedara en el aire, paso su lengua de mi culo asta mi vaginita por varias veces quedándose algunos minutos lamiendo mi anito, yo trate de quitarlo pero el me empujo contra el sillón-Tranquila putita-

    -Que rico anito putita y si te lo rompo-

    -No Pedro soy virgen y me va a doler-

    -Ándale un poquito putita vas a ver que después te va a gustar-puso su pito en mi ano y comezón aponer presión como si quisiera metérmelo, -No por ahí no Pedro por ahí no- le dije mientras intentaba quitarlo-Esta bien mi zorrita pero prepárate por que a la otra si te voy a romper el culo-Pedro escupió un par de veces sobre mi puchita y si avisarme me la metió de un solo golpe sacándome un enorme, fuerte y largo gemido el cual se escucho por toda la sala, sentí un gran dolor pues me había metido su verga por completo -Yaa ves comoo si tee cabiia todaa mi zorriita herrmosa- comezón con cogerme ferozmente arremetiendo contra mi vagina sin piedad, se escuchaba nuestros gemidos por toda la sala y el choque de mis nalgas contras sus huevotes peludos, no dudo que alguien mas pudiera escucharnos, yo sentía un poco de dolor el cual con cada metida desaparecía y me empezaba a gustar mas, Pedro se canso y baja el ritmo de sus embestidas pero yo como una puta aventaba mi culo hacia atrás para que siguiera cogiéndome, el me puso varias nalgadas después junto mis piernas abrió las suyas y se puso encima de mi, escupió un par de veces sobre mi anito y con su verga bajo su saliva asta mi vaginita, puso su pito en la entrada mi puchita

    -Ahora si mi putita dime cuanto te gusta mi verga-

    -Me encanta mi amor es fabulosa-

    -Pues si te gusta tanto cógete tu solita-volví a aventar mi culo hacia atrás lentamente para poder disfrutar cada centímetro de la gran verga de Pedro, yo no pude hacer que mi puchita devorada toda su verga por completo, comencé un rico mete y saca lento mientras de apoco subía el ritmo, el no se quiso quedar atrás y también empezó a cogerme, me tomo del cabello y me lo jalo hacia el para que arquera mas la espalda, yo aventaba mi culo hacia sus huevos peludos y el me cogía sin compasión, era delicioso ninguno de los 2 cedía ni baja el ritmo, nuestros gemidos y el ruido de mis nalgas chocando contra el su escucha cada vez mas fuerte inundado el departamento por completo de ellos, ahora no tenia duda de que alguien mas me había escucha teniendo sexo pesando que era con Javier sin saber que era mi vecino Pedro, sentía como un rico calorcito invadía mi vaginita haciendo que cada vez apretara mas fuerte y rápido la verga de Pedro, puse mi mano en mi clítoris y lo sobe rápidamente, estaba en la gloria sintiendo lo que hace tiempo no me hacia Javier, es mas sentía lo que nunca me había podido dar pues la verga de Pedro era mucho mejor, mas larga mas ancho y eso hacia que mi coñito se abriera y yo disfrutara de una sensación la cual Javier nunca me dio, el bajaba el ritmo y yo seguía apretando y cogiéndome como una loca algo que nunca había echo con Javier, ya no era una dama fina ahora era una zorra, una puta una cualquiera.

    Pedro se dejo caer sobre mi, me tomo de la cara volteó y me beso, nos besamos apasionadamente como 2 adolescentes enamorados, nuestro gemidos se ocultaba entre nuestros besos haciendo que solo se escucha el golpe de sus huevos con mi culo, esta en el cielo disfrutando de lo ancho y largo de su verga, mientras sentía mi vagina hirviendo y mojada de lo caliente que estaba, de repente sentí el bajo el ritmo de sus arremetidas y sentía su verga palpitar dentro de mi, sus gemidos se hicieron mas fuetes y largos podía sentir que en cualquier momento se iba a venir, pero en vez de bajar mi ritmo y dejarlo descansar aventaba cada vez mas rápido mi culo hacia tras y mi coñito apretaba mas fuerte que nunca su rica y peluda verga, de repente Pedro me dijo -meee voyy aaveniir annnaaa me voyyy a vennir- sentí como no salió a tiempo y varios chorros de semen me los aventó adentro, intento voltearme pero no llego viniéndose sobre mi espalda y el sofá pues salía abundantes chorros de semen por todos lados, Pedro quedo muy cansado y se sentó al lado mío, pude ver que por toda su cabezota negra había semen y como buena putita me acerqué para limpiársela y no desperdiciar la poca leche que podía saborear, disfrute del sabor delicioso de su leche, se veía que tenia tiempo son coger pues tenia un sabor muy fuerte pero era riquísima, apretaba su verga semi erecta para sacar hasta la ultima gota que tuviera, asta que su verga no pudo mas quedo totalmente flácida.

    Pedro se rio y me dijo-Que tal te gusto mami-

    -Si mi rey pero no me diste mi lechita-le respondí haciendo pucheros

    -No te preocupes para la próxima te doy toda tu vitamina putita-

    -Y te gusta mi verga zorra-

    -Si papi es deliciosa larga y ancha-

    -Es mejor que la de tu esposo-

    -Por supuesto amor es mas linda y sabe mas rica pero tiene muchos pelos-

    -Pues te vas atener que acostumbrar como la buna golfa que eres pues no me voy rasurar- yo solo me reí

    -Pero tu si amor, me gusta tu vaginita toda rasurada-

    -Te gusto mi puchita rey-

    -Si, sabe deliciosa, aprieta muy rica y es tan suave y esta súper caliente solo que le falta entrenamiento para que pueda con todo esto-

    -Pero tu me vas entrenar verdad jaja-

    -Claro amor-

    Pedro termino de cambiarse me dio un beso en la frente vio que no hubiera nadie y se fue, yo me quede acostada en el sillón por algunos minutos descansado, mi razonamiento comenzó a llegar a mi, haciendo que la culpa invadiera mi mente, pero recordaba lo que pocos minutos antes había pasado y me empezaba a excitar, además que la culpa se me iba cuando me acordaba lo mal que me había tratado Javier, acomode todo pues había un desorden y me metí a bañar para quitarme el semen de mi espalda, en la regadera el agua caliente despertó mis instintos de puta los cuales había sacado hace unas horas, jugué por varios minutos con mi coñito lo cual nunca hacia recordando lo que hice con Pedro, pasando mi mano de arriba abajo por ella mientras con la otra jugaba con mis tetas y las chupaba, acaricie mi clítoris e introduje mi dedo medio para disfrutar un poco mas, acabe de bañarme y como ya estaba amaneciendo me fui a dormir, al otro día temprano Javier llego con un ramo de flores pidiéndome perdón, me ice la enojada para que no notara nada extraño y pase el día junto a el, bueno chicos y chicas espero les haya gustado mi relato estera muy feliz se los puse a fantasear o les cause alguna excitación, sin mas quisiera que me dejaran algún mensaje para saber si les gustaría que le escribiera mas aventuras.

  • Mi primera vez con una madura de zumba

    Mi primera vez con una madura de zumba

    Hola, esta vez me gustaría contarles sobre cómo perdí mi virginidad a los 18 años con una señora que conocí en una clase de zumba.

    Esta historia se centra a principios del 2013 cuando por una situación forzada estaba en clases de zumba, ahí había empezado a conocer a las mujeres que tomaban clases, una de ellas se llamaba Blanca, era una mujer de 1,60 aproximadamente, morena sin mucho en particular solo un buen deseo por querer estar conmigo, al principio no pasaba mucho solo charlas casuales hasta que nos decidimos agregar en Facebook, solo empezamos a charlar hasta que salió el tema sexual, ahí ella fue la que tomo el primer avance, me dijo que yo le atraía y que le gustaría estar conmigo, al principio no me la creía pero en verdad era un sueño hecho realidad que una mujer me dijera directamente que quería hacerlo conmigo, durante las semanas siguientes nos fuimos poniendo de acuerdo.

    El día ella me dijo que me pasaría a recoger en un punto para ir al hotel, ella lo pagaría y llevaba unas cervecitas para entrar en calor, paso por mi en un taxi y fuimos a un hotel por Tlalpan sur, adentro los besos eran suaves y sutiles, ella ese día decidió ponerse un baby doll negro y una tanga a juego, ella me iba guiando entre besos y caricias se acostó y llevo mi pene a su vagina solo me dijo empuja y fue cuando lo metí por primera vez, se sentía una sensación indescriptible para mí de placer la besaba con desesperación y empujaba con fuerza, no tenía control de mi estaba poseído por el placer de querer más y más de ella hasta que ella me detuvo y me pidió que me acostara y ahí ella me monto de una forma deliciosa mientras me pedía que chupara sus pechos, para mí era una sensación totalmente mágica de placer, pero como todo lo bueno tenía que acabar, me pidió que se lo sacará y se lo diera a chupar y en un momento se lo saco para echar toda la leche encima de su cuerpo.

    Lo volvimos a hacer otra vez y esa ves termine en su espalda para después bañarnos y me llevo a un lugar cercano donde me recogió, ahí fue el principio de varios meses de placer

    Gracias a todos por leer si gustan comenten y dejen su estrella gracias.