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  • Mi primer trío con el mejor amigo de mi novio (parte 1)

    Mi primer trío con el mejor amigo de mi novio (parte 1)

    Siempre he tenido una gran imaginación y conforme iba creciendo se volvía más salvaje y erótica, a tal punto que empecé a experimentar el goce del placer real.

    MI nombre es Margot, Stefan se llama mi pareja. Él me fue adentrando en un mundo en el que solo el deseo y el placer cuentan. Les relatare algunas de nuestras vivencias en el club sexual que Stefan solía frecuentar y como empecé a adentrarme en este mundo tan placentero y peculiar. Me lo disfrute mucho así que anexe ese maravilloso recuerdo a uno de los capítulos de mi historia. Si, inicia un poco lento, pero es real. Así que tócate un poquito mientras lo lees. Espero lo disfruten como yo lo hice.

    Recuerdos de los buenos momentos en el Club me invaden, como el del día que conocí a Silvio. Nos encontrábamos en el Club para cenar con Paola, pero le surgió un asunto de último minuto, por lo que Stefan y yo decidimos merodear por el lugar mientras la esperábamos.

    Terminamos en el quinto piso, el paraíso de los exhibicionistas. Entramos a uno de los cubículos que nos permitía observar la acción de una de las habitaciones tras el vidrio polarizado.

    Stefan sirvió un par de tragos de whisky antes de posicionarnos en el sillón frente al espejo y hacer que me siente sobre sus piernas.

    —Fondo blanco. —propone chocando delicadamente nuestras copas.

    Con sonrisa en mis labios lo sigo gustosa y tomamos del amargo trago que me hace fruncir el ceño. Stefan toma el control del vidrio y permite que la imagen y el sonido se hagan presentes.

    Sobre la cama se encuentra un hombre muy alto y musculoso, de tez negra y pene imponente. Conque lo que decían de los negros si es cierto. Su pareja, una chica muy blanca y pequeña, delgada y de cabello rojizo. La tiene en una extraña posición que no logramos entender, puesto que ambos están sobre la cama.

    Stefan toma el control y me sorprendo al escuchar su voz por la alta voz de la habitación.

    —Que gran show, amigos. Aunque no se puede apreciar bien ¿podrían cambiar de posición? —les pide amablemente.

    La pareja levanta el rostro en nuestra dirección y sonríen sin vernos.

    —Tenemos público, guapa. —escuchamos decir al hombre mientras se levanta de la cama. —Saluda a nuestros amigos. —ordena.

    La chica sonríe hacia nosotros con descaro mientras abre las piernas y empieza a tocarse juguetonamente la vagina y los senos.

    ››Muéstrales cómo te gusta que te observen. Cómo te encanta que te vean ese coñito delicioso. Como te los imagináis mojándose y empalándose solo con mirarte caliente y putita.

    Me sorprende su lenguaje. Si Stefan me llamase “Putita” mínimo le volteo la cara de una bofetada.

    La chica gime ruidosamente. El hombre sube a la cama y se posiciona detrás de ella. Inclinándose lo suficiente para que la pelirroja pueda engullir parte de su pene y lamerlo gustosa. La escena resulta verdaderamente atrayente. Y más cuando las manos de Stefan se posicionan en mi cadera con fuerza y me halan hacia abajo. Jadeo mordiéndome el labio al sentir su dureza.

    —Son Guillermo y Valeria. Una pareja de españoles. —me informa Stefan.

    El hombre sale de su boca y la levanta dejándola de rodillas. Toma un lubricante y lo extiende por todo su pene. Lleva su mano al cuello de la chica ejerciendo presión suficiente para dejarla en cuatro patas.

    —Vamos a partirte ese delicioso culito. —dice Guillermo y empieza a penetrarla por detrás. La chica muerde sus labios y jadea dolorosamente. — ¿Te duele? —pregunta y al no tener respuesta la nalguea con fuerza.

    —Sí, duele un poco. —grita la chica.

    —¿Y eso te gusta? —pregunta aumentando el ritmo de sus arremetidas.

    La chica levanta el rostro hacia nosotros con una sonrisa y se levanta hasta quedar sobre sus rodillas con él hombre aun clavado en ella. Él la sostiene por la cintura y la monta en sus muslos para continuar penetrándola. La posición la hace gritar un poco más, puesto que está prácticamente sobre su pene. La chica abre un poco más las piernas, permitiéndonos observar su vagina con un poco de vello rojizo.

    —Me encanta. —responde jadeante.

    La observo tomar un vibrador e introducirlo en su vagina. Grita y grita de placer, es una locura.

    —Te encanta sentirte llenita. —le susurra su hombre entre jadeos.

    —Esta tan mojada. —digo al notar el brillo de su vagina por producto de la humedad que le permite al vibrador deslizarse fácilmente.

    Esta pareja es un espectáculo a la vista.

    Gimo cuando la lengua de Stefan recorre el camino de mi cuello al lóbulo de mi oreja.

    —La están viendo. Eso amplia tus sentidos y te excita como nunca. — Explica Stefan— ¿Dejarías que te vieran? —inquiere llevando sus dedos sobre mi ropa interior y acariciando de manera circular. Gimo mordiendo mi labio inferior. — ¿Qué nos observaran perdidos en el otro? ¿Qué escucharan lo mucho que te hago gemir? ¿Qué vieran como me desarmas estando sobre mí?

    Siento como aparta mi ropa interior y sus dedos me recorren, empapando todo a su paso. Instintivamente abro más mis piernas.

    ›› Quieres hacerlo. Noto el deseo y los pequeños espasmos de tu cuerpo. Lo mojadita que te encuentras te delata. Margot ten en cuenta que todo es Sensato, Seguro y Consensuado. Recuerda permitirnos disfrutar de lo que deseemos del otro.

    Un par de dedos se adentran en mi hendidura y jadeo de alivio al sentirlo allí. Entra y sale de mí un par de veces antes de detenerse. Lleva sus manos a mis caderas y me obliga a levantarme. Él hace lo mismo y extiende su mano hacia mí. Sin permitirme pensar la tomo y le sonrió nerviosa.

    Salimos de la habitación cruzamos por algunos pasillos que hasta el momento no había notado. Stefan de detiene frente a una puerta y de su bolsillo saca una tarjeta para abrirla.

    La habitación es amplia. Tiene una cama matrimonial frente a la pared de vidrio, un par de divanes, un pequeño closet, una puerta a lo que asumo es un baño y un pequeño bar.

    — ¡Vaya!

    —Espérame un minuto ¿está bien? —asiento y este sale rápidamente de la habitación.

    Entro al baño, no es muy grande pero es cómodo. Sobre la encimera hay todo tipo de preservativos y lubricantes. En algunos de los cajones encuentro un par de vibradores, consoladores, anillos para el pene y algunos juguetes que no reconozco, todos debidamente empaquetados.

    ¡Mierda! Esto es una locura.

    Salgo del baño y me dirijo hacia el bar. Observo varios tipos de licores y opto por un Jack Daniel, tomo el vaso y sin agregarle hielo lo sirvo hasta la mitad. Respiro profundo y me lo bebo en un par de tragos. Toso un par de veces y vuelvo a llenar el trago, pero esta vez con menos cantidad.

    Solo espero que me ayude a relajarme e ignorar mis nervios. Sobre el bar puedo notar un pequeño control que imagino en para la pared de espejo. Creí que solo estaría del otro lado de la habitación. Presiono uno de los botones y la pared que hasta ese momento era un espejo, ahora se torna negra. Oprimo nuevamente y jadeo sorprendida.

    Es como si el espejo se volviese transparente, del otro lado se encuentra Stefan, sonriendo y conversando con otro hombre, con uno muy guapo, mientras ambos toman whisky.

    Una sensación de vacío comienza a formarse en mi estómago. Me siento fuera de lugar y confundida. Camino hasta estar frente a la pared. Stefan se encuentra de espaldas, pero el hombre que lo acompaña me observa mientras le da un trago a su bebida. Noto que traga rápidamente para alertarlo de mi presencia, así que decido adelantarme.

    — ¿Stefan? — pregunto y él voltea rápidamente.

    Se le ve sorprendido y ligeramente nervioso.

    —Nena. —sonríe recomponiéndose. — En un minuto estoy contigo. —Me guiñe el ojo antes de voltearse.

    Noto que le da un par de palmadas al hombre antes de susurrarle algo al oído y salir de la habitación.

    El hombre lleva traje y camisa de color negro. Me dedica una pequeña sonrisa ladeada mientras se quita el blazer y lo deja con elegancia en el espaldar del sillón antes de sentarse.

    Arqueo mi ceja.

    —Es un gusto conocerte, Margot. Stefan me ha hablado mucho de ti. —parece divertido con la situación.

    —Lo siento, lamento no poder decir lo mismo. —digo en tono neutral. Sigo sin comprender quien es.

    —Nena. —dice Stefan entrando a la habitación. —Él es Silvio Monroe, mi mejor amigo. Y esta noche será nuestro público. —susurra en mi oído antes de voltearme hacia él.

    — ¿Estás loco? —escudriño.

    —Es la primera vez que haces esto, nena. No te iba a exponer a la mirada de cualquiera. —explica en voz baja mientras sus manos aprietan mis caderas. — lo haremos frente a alguien de mi entera confianza. Con quien luego no resultara incómodo. Quien pueda disfrutar tanto como yo de la obra de arte que eres gimiendo y estando desnuda.

    —Sí, pero es…

    —Querías hacer esto ¿cierto? —asiento. —y lo haremos, solo que frente a alguien en quien confió. Relájate y disfruta ¿está bien?

    —Margot. —escucho a Silvio llamarme y volteo. —Solo si estas en comodidad con esto. No te sientas presionada. —extrañamente su comentario me relaja.

    Termino mi copa dejándola sobre la barra. Respiro profundo, intentando inhibir mi nerviosismo. Stefan toma el control haciendo que la luz de ambos espacios se torne tenue y una muy relajante música de saxofón suene de fondo. Sonrió.

    — ¿Te gusta la música instrumental? —pregunta Silvio.

    —Amo el saxofón. —le digo y mi respuesta parece complacerlo, por lo que sonríe ampliamente.

    —Eres inclusive más hermosa de lo que Stefan me había descrito. —sonrió sintiendo mis mejillas sonrojarse.

    Volteo para observar a Stefan. Para mi sorpresa, este sale de baño descalzo y vistiendo solo su bóxer negro. Silvio se arremanga la camisa hasta los codos sin dejar de sonreír.

    —Podemos hacer esto de dos maneras. —me dice Stefan abrazándome desde la espalda. —Dejamos el vidrio así, trasparente en ambas partes o si te avergüenza, permitimos que solo Silvio nos observe. Tú decides.

    —No le veo el sentido, igual sabría que él estaría presente. —Silvio sonríe asintiendo con elegancia. ¬—es lo mismo que este allá o acá.

    —Ah ¿sí? cuidado Margot, podría tomarlo como una invitación. —bromea Silvio.

    — ¿Quieres que lo dejemos entrar? —pregunta Stefan entre extasiado y sorprendido.

    Joder ¡Pero que he dicho!

    —Solo para mirar. —aclaro.

    Ambos hombres se observan por un largo minuto. Silvio toma el control y presiona, por lo que la pared vuelve a ser un espejo.

    —El vendrá en un segundo ¿estás bien? —pregunta Stefan besando mi hombro.

    —Nerviosa y ansiosa.

    La puerta suena un par de veces y Stefan se encamina a abrirla. Silvio entra sonriendo y jadeo con disimulo. Es más imponente en persona. Stefan le señala uno de los asientos frente a la cama y este se dirige hasta allí.

    —Eres hermosa. No estés nerviosa. —me anima el barbudo.

    Stefan nos ubica hasta quedar entre la cama y el sofá en el que se encuentra Silvio cómodamente.

    —Es un lindo vestido ¿No te pareces, Silvio? —pregunta Stefan acariciando mis senos sobre este.

    —Precioso. —responde sonriendo. —Aunque se vería mejor sin él ¿no crees?

    —Totalmente. —responde Stefan bajando lentamente el cierre de mi vestido mientras sus labios juegan en mi cuello.

    Sus manos van a mis hombros para bajar los delicados tirantes. Mi respiración se acelera y el sonrojo me recorre entera. El vestido cae al piso y lo alejo con mis tacones.

    —Preciosa. Eres toda una Reina. –—susurra Silvio observándome.

    Avergonzada, bajo la vista hacia mis piernas aun con tacones. Solo llevo un muy diminuto tanga blanco de encaje.

    —Vista al frente. —me pide Stefan mordiendo mi cuello suavemente.

    Me obligo a observar a Silvio, quien posa descaradamente sus ojos azules con expresión hambrienta en mis senos desnudos.

    ›› Muñeca, trae un Whisky para nuestro invitado. —me giro para observarlo y el solo me asiente. —Obedece, Margot.

    Respiro profundo. Todo es parte del juego, para romper el hielo, me recuerdo, ya que no llevo muy bien que me den órdenes, las aceptare esta vez.

    Me encamino muy sensualmente hasta el bar, tomándome el tiempo y moviéndome con sensualidad y elegancia mientras sirvo el trago. Regreso sin despegar mis ojos de Silvio y aun sintiéndome un poco tímida, me permito ser un poco descarada y disfrutar de esto.

    Me detengo lo más cerca que puedo de él terminando con su rostro a centímetros de mis senos. Cuando deja de verlos y sube su mirada a mi rostro le guiño el ojo y tomo un pequeño trago de su bebida antes de entregársela y regresar frente a Stefan.

    —Eres una provocadora. —dice Silvio sorprendido.

    —No tienes ni idea. —susurro sonriendo.

    Las manos de Stefan regresan a mis senos, acariciándolos esta vez sin tela de por medio. Gimo cuando aprieta y hala con fuerza mis erectos pezones.

    —Apuesto todo lo que tengo a que ya estas mojadita para mí.

    La mano de Stefan baja acariciándome el abdomen y vientre hasta adentrarse en mi punto más íntimo y masajearlo para esparcir la humedad.

    Saca dos de sus dedos empapados y los acerca a mi boca. Sin aguardar los lamo gustosa, no dejo de observar a Silvio bajar discretamente el fondo de su pantalón. Noto lo apretada que se ve su erección. De repente lo imagino masturbándose y el morbo me llena aún más.

    —Si estuvieras del otro lado del espejo y no pudiésemos verte ¿te estarías masturbando? —sin duda mi pregunta lo sorprende.

    —Probablemente así seria. —responde con sinceridad.

    — ¿y por qué no lo estás haciendo ahora? —pregunto y Stefan ríe por lo bajo.

    —Mmm, no lo sé. Supongo que no deseo parecerte intimidante o irrespetuoso.

    — ¿Y si yo te pido que lo hagas, que lo seas? —solicito con voz juguetona. —que si te excitas observándonos te toques y los disfrutes junto a nosotros ¿lo harías? —pido con descaro.

    Silvio observa a Stefan y sonríe.

    —Jugare tanto como me lo permitas, Reina. —responde dándole un trago a su bebida.

    Stefan me voltea hacia él y sus labios atacan los míos sin piedad. Mis piernas tiemblan por la intensidad del beso y mi bajo vientre cosquillea con necesidad de más, de mucho más.

    Acaricio su miembro erecto sobre su bóxer hasta hacerlo gruñir.

    Con valentía me agacho hasta quedar de rodillas frente a él. Stefan me ayuda bajar su bóxer. Su miembro prácticamente rebota frente a mí. Lo acaricio suave y lentamente antes de humedecer mis labios y meterlo poco a poco en mi boca. Stefan toma mi cabello suelto e improviso una coleta para sostenerlo con fuerza. Chupo, lamo y muerdo muy delicadamente su pene.

    Ejerzo la presión y la fuerza necesaria para hacerlo enloquecer. Lo escucho gruñir y maldecir cuando está a punto de acabar. Stefan hala de mi cabello para hacerme levantar, pero aprieto mis manos a su trasero, impidiendo que se aleje y logrando que se venga en mi boca.

    Sus espasmos me hacen jadear de necesidad. Continúo acariciando con mi mano hasta que otra gota se asoma en la punta de su pene y la tomo con mi pulgar. Volteo hacia Silvio y llevo mi dedo a la boca, cerrando los ojos mientras lo saboreo gustosa.

    Me levanto deshaciéndome de los tacones y me siento en la orilla de la cama. Stefan aun intenta controlar su respiración. Silvio se ha quitado el cinturón y lo ha dejado a su lado, junto a mi cartera. El botón y cierre de su pantalón esta suelto y abierto, permitiendo ver su bóxer blanco.

    — ¿Podrías tomar de mi bolso una cola para el cabello y traérmela? —coqueteo.

    Es como jugar a ser otra persona, una un poco más valiente y descarada de lo que yo suelo ser, sabiendo que no seré juzgada por esto y que a Stefan le enloquece que sea atrevida en nuestros juegos.

    Silvio revisa mi bolsa hasta encontrarla y se encamina hacia mí. Traviesa, abro bastante mis piernas, logrando que su mirada de dirija a mi centro y cuando está por llegar me inclino para quitarme la tanga. Sonrío cuando se detiene frente a mí y extiende su brazo para entregarme la coleta.

    —Te la cambio por esto. —digo remplazando la coleta por la panti.

    Ambos hombres me observan sorprendidos y excitados por mi descaro. Tomo mi cabello para hacer una cola de caballo mientras los caballeros presentes se observan y parecieran conversar telepáticamente.

    Silvio dirige su mirada hacia mí. Cierra los ojos y aspira profundamente el olor de mi tanga logrando sonrojarme. Cuando abre los ojos su expresión es todo deseo y pasión. Lleva su mano a mi cuello y un segundo después sus labios se presionan con los míos en un beso pasional, hambriento y delicioso.

    Me separo de este y volteo hacia Stefan, quien ahora se encuentra a mi lado en la cama y reclama mis labios con intensidad.

    La sorpresa me hace caer contra el colchón. Lo escucho susurrarme lo mucho que le gusta mi faceta de osadía. Stefan va plantado algunos besos húmedos por todo mi cuerpo hasta que se posiciona entre mis piernas.

    —Nada de lo que te provoque o no hacer va a disgustarme, lo sabes ¿cierto? —Asiento con sorpresa.

    Es su manera de permitirme jugar con Silvio si me apetece. Jadeo con fuerza cuando siento su lengua trazar formas lentas sobre mi clítoris. Su tortura avanza y mi paciencia comienza a escasear. Mis manos aprietan y aruñan sus hombros y espalda, haciéndolo gruñir. Sabe lo frustrante que me resulta que juegue conmigo de esta manera. Me es imposible mantenerme quieta.

    —Silvio, toma sus manos. —pide Stefan antes de volver a atacar.

    —Como gustes. —Silvio se encuentra sobre la cama, justo frente a mi rostro.

    Sus manos toman las mías del cuerpo de Stefan y las atrae lentamente hacia atrás. Todo en este hombre es intenso y pasional.

    Su mirada va directamente a observar como Stefan me enloquece haciéndome sexo oral. Observo sus hermosos ojos azules mientras él se jacta la mirada con mi cuerpo. Grito al sentir dos dedos entrar en mí.

    —Stefan. —gimo deseosa, logrando que chupe con más fuerza mientras sus dedos continúan un tortuoso vaivén en mi interior.

    Me fijo en Silvio hasta que él lo nota y me observa. Sus labios son preciosos y muy llenos. Quiero probarlos. Los muerde lentamente mientras observa los míos. Como puedo me impulso un poco solo para rosar los suyos y dejarme caer.

    Silvio parece notar mi deseo y se inclina hasta besarme. Sus labios atrapan los míos con lentitud y presión. Muerde mi boca y gimo haciéndolo sonreír contra mis labios. Libera mis brazos y los llevo a su cuello para atraerlo más a mí. El beso se vuelve cada vez más gustoso y hambriento. Apenas noto cuando mis manos torpemente liberan un par de botones de su camisa.

    Silvio devorando mis labios con intensa lentitud y Stefan devorando mi centro con fervor, gimo en alta voz por la embriagadora sensación.

    Silvio se levanta de la cama para continuar quitándose la camisa y bajo la mirada hasta Stefan, quien me observa y sonríe.

    —Te necesito. —le suplico.

    Stefan se levanta y me sienta en la cama. Me besa salvajemente haciéndome probar mis jugos y eso me acelera, por lo que saboreo sus labios con gusto.

    —Eres una Reina. —escucho a Silvio decir.

    Stefan nos sube más a la cama y me voltea, haciéndome quedar bocabajo en esta. Alzo mi trasero cuando lo siento adentrarse y sin más, me penetra con fuerza.

    Gimo muy alto por la sensación, es una delicia.

    Sentir como lentamente entra y sale de mí a un ritmo hipnotizador me enloquece totalmente. Arqueo la espalda y me levanto hasta quedar apoyada de mis manos y rodillas.

    Sus manos van a mis senos y abdomen, acariciándolos con sutileza mientras sus estocadas se vuelven más lentas y profundas. Jadeo con fuerza sintiendo el sudor formarse en mi espalda contra su pecho. Mis manos van a su cuello y lo sujetan con fuerza mientras dejo caer mi cabeza en su hombro.

    Los cosquilleos y calambres se acumulan deliciosamente en mi vientre mientras me dejo llevar por la placentera sensación.

    Noto a Silvio sentarse de nuevo en la cama, pero esta vez apenas y leva su bóxer blanco. Es delgado, pero se nota que pasa horas en el gimnasio por lo tonificado de sus muslos. Sé que he sido muy obvia al deleitarme observándolo por la sonrisa de sus labios. Pero está buenísimo, así que es imposible evitarlo.

    Pero bueno… ¿Dónde hacen a estos hombres?

    Stefan me arranca gemidos y jadeos. Mis piernas tiemblan al sentir las contracciones en mi vagina. En un movimiento brusco, me empuja un poco logrando que pierda el equilibro y deba sostenerme de mis manos.

    Grito al sentir su arremetida en esta nueva posición, sobre mis manos y rodillas.

    Los labios de Silvio callan mis gimoteos en suaves pero invasivos besos. Lo observo sentado sobre sus rodillas y mis manos utilizan su cadera como soporte. Noto que su pene parece ser más largo que el de Stefan, muerdo mi labio sintiendo curiosidad.

    ¡Dios! Esta sensación es indescriptible. Stefan follándome deliciosamente desde atrás mientras sus manos acarician mi cintura y mis pechos. Y tener a Silvio, este guapo e imponente hombre, besándome de esta manera tan celestial y encontrarlo tan erecto por mí… demasiadas sensaciones.

    Jadeo ruidosamente al abrir los ojos y notar a Silvio en la posición anterior, pero sin nada puesto.

    Trago grueso, Señor.

    Volteo para observar a Stefan y este, pareciendo complacido, solo me sonríe con una expresión de deleite en su rostro.

    —Lo que quieras, Margot. —me recuerda Stefan antes de dejar salir un gruñido e incrementar sus arremetidas.

    —Lo que desees, Reina. —repite Silvio mientras sube y baja lentamente la mano por su falo.

    Sus ojos se ven incluso más azules que antes debido a la excitante situación. No puedo evitarlo, me siento atraída hacia él. Como si una fuerza magnética me empujase hasta obtener eso que estoy deseando probar, que justo ahora necesito en mi boca.

    Humedezco mis labios antes de inclinar mi rostro hacia él y quedar a la altura de su miembro. Mi boca toma su punta y la absorbe gustosa. Su gruñido me empuja a continuar metiéndola más.

    Mis manos se sostienen de la cadera de Silvio para evitar caer por las estocadas fuertes de Stefan que logran que mi boca tome más de Silvio.

    Estoy haciéndole sexo oral al mejor amigo de mi novio, quien nos observa extasiado mientras me tiene en cuatro penetrándome con ímpetu. Esto esta tan mal, es tan prohibido. Pero lo extraño es que lo disfruto demasiado. Gozo de este morbo que me hace sentir poderosa en medio de estos dos imponentes hombres.

    La mano de Silvio va a mi cuello y lo acaricia mientras su rostro me muestra lo mucho que disfruta de mi boquita caliente. Gimo y lo engullo con más fuerza, manteniendo el ritmo. Subo y bajo, rápido y fuerte. Succiono su glande y paso la lengua por este y repito el proceso.

    Jadeo con fuerza al sentir un par de nalgadas de parte de Stefan. Soy toda sensación y gemidos altos. Grito al sentirlo tensarse y arremeter con más fuerza para venirse deliciosamente dentro de mí, haciéndome acabar segundos después de él.

    Continúo atendiendo a Silvio con mi boca mientras Stefan sale de mí. Su mano aprieta mi cuello en señal de no aguantar más la necesidad de derramarse. Saco su pene de mi boca y lo masturbo con fuerza logrando que su líquido blanquecino se dispare con fuerza y empape mi mano.

    Stefan toma mi cintura y me mueve, haciéndome caer junto a él en un lado de la cama.

    — ¿Estás bien? —pregunta volteándome hasta quedar a su frente

    —Perfectamente. —le digo sonriendo. —aunque mis piernas no parar de temblar.

    Eso los hace reír a ambos. Silvio se acuesta de lado y se pega a mí hasta que mi trasero choca con su entrepierna. Me tenso.

    —Te dije que era preciosa. —le recuerda Stefan a su amigo antes de besarme.

    —Ya lo dije, es una Reina. —Silvio responde plantando un largo y húmedo beso en mi cuello.

    Wow. Ser besada por estos dos hombres al mismo tiempo. Tantas sensaciones hacen que este momento se sienta irreal, como si de uno de mis sueños más salvajes se tratasen.

    Hay manos tocando mi cintura, vientre, senos, cuello y entrepierna. No sé cuál es de quien, pero ambos producen un placentero cosquilleo que me recorre completa.

    Silvio muerde, lame y chupa mi cuello hasta llegar al lóbulo de mi oreja, es tan pasional. Stefan se da gusto con mis labios en un intenso beso que hace que deba acallar mis gemidos con los suyos. Ambos hombres se pegan más a mí. Me sorprende sentirlos erectos tan rápidamente.

    —Estas volviéndote loco por estar dentro de ella. —ríe Stefan pegado a mis labios, pero lo suficientemente alto para que lo escuche Silvio.

    —No te hacen con la idea. —responde Silvio en mi oído haciendo a Stefan reír y a mi jadear.

    — ¿Continuamos jugando, Nena? —pregunta Stefan.

    Asiento en respuesta a su pregunta, pero este parece no estar complacido con mi silencio y deja una fuerte nalgada en mi trasero.

    —Continuamos. —le respondo.

    Noto a Silvio levantarse de la cama mientras Stefan me voltea y se posiciona sobre mí. Silvio le entrega una pequeña toalla que Stefan pasa por mi vagina. Respingo al sentirla húmeda. Stefan termina de limpiarme y lanza la toalla al piso.

    Silvio sube a la cama, junto a Stefan. Estoy acostada y los tengo a ambos duros y desnudos a la altura de mis rodillas.

    —Reina ¿me permites probarte? —suplica Silvio pasando su mano por mi pierna.

    Jadeo, atónita. Stefan sonríe y asiente hacia su amigo.

    —Puedes hacerlo. —responde mi chico.

    Stefan se acomoda a mi lado y Silvio entre mis piernas. Esto no parece real en lo absoluto. Sus manos toman mi cintura haciendo a mi cuerpo temblar bajo su tacto. Siento la boca seca, estoy nerviosa. Stefan parece notarlo y le inclina para besar mi cuello y relajarme.

    Contraigo los muslos instintivamente cuando siento la respiración de Silvio acercándose a mi zona más privada. Lo noto sonreír y plantar besos en mí bajo vientre que me hacen sobresaltar.

    —Relájate, nena. —ordena Stefan e intento hacerlo.

    Respiro profundo y dejo ir todo el aire. Me obligo a relajar los músculos que Silvio no para de acariciar y abrir mis ojos para observarlo.

    Asiento hacia Silvio y eso lo hace sonreír. Toma mi pierna derecha y la sube a su hombro, planta en ella delicados y húmedos besos mientras Stefan me hace estremecer con sus caricias en mi cuello. Silvio se agacha más hasta quedar frente a mi vagina. Me observa con deseo antes de sacar su lengua y deslizarla por mis pliegues.

    — ¡Dios! —jadeo, avergonzada mientras arqueo la espalda.

    El reciente orgasmo me dejo muy sensible y Silvio lo aprovecha, sus manos no permiten que me mueva, reteniéndome en el lugar. Pasa de nuevo su lengua, pero esta vez ejerce más presión por lo abre mis pliegues y toca mi carne. No se detiene, lo hace una vez más antes de besarme en mi intimidad.

    Gimo con fuerza y empiezo a moverme un poco.

    —Me enloquece callar tus gemidos. —susurra Stefan en mis labios.

  • Valerie

    Valerie

    Era un bonito día de verano, yo acababa de cambiar de empleo por uno mejor y en una mejor zona de la ciudad, la oficina quedaba en Miraflores por lo que tenía que moverme por los distritos más céntricos de la ciudad para poder llegar a mi centro de trabajo, pero esto poco o nada me molestaba, desde el primer día que empecé a trabajar ahí me volví un cliente regular en una tienda que queda a la vuelta del edificio donde laboro, no tenía productos especialmente de alta calidad ni mucho menos, lo que me atraía era la hermosa señorita que atendía en el mostrador. Buscaba cualquier excusa para ir a comprar, desde ir por cigarrillos, hasta ofrecerme como voluntario para comprar los snacks de media tarde que tanto les gusta a mis compañeros.

    Esta señorita media 1.60 aproximadamente de tez muy blanca, ojos color café, unos finos rasgos faciales y un cabello rubio tintado (Se notaba por sus raíces), que le daban un aire simplemente divino. Sus pantalones jean apretados dejaban ver sus delgadas piernas y su bien redondeado culo como si no tuviera prenda alguna, siempre los traía junto con un polo rojo y un mandil café que ocultaban sus pequeños senos de las miradas antojadizas de los clientes asiduos como yo.

    Como yo iba todos los días por lo menos 3 veces, antes de entrar a la oficina, a la hora de refrigerio y cuando salía de trabajar, esto me hizo tomar confianza y empezar a conversar un poco con ella, comenzando por el típico hola, hablar del clima, como suben de precio las cosas, lo típico en este tipo de situaciones, pero yo siempre le sonreía y trataba de ser amistoso con ella. Un día no estuvo en la tienda, y claro a la mañana siguiente le iba a preguntar que paso.

    -Hola, solo sería esto. ayer no te vi, todo ok?. -Le pregunte amistosamente.

    -Hola, si gracias por preguntar. -Me respondió con su suave voz, pero su rostro decía lo contrario. -Seria todo S/4.50

    -Aquí tienes, ¿Segura que todo bien?, pareces un poco triste. -Le dije tratando de ser lo más empático posible.

    Ella suspiró profundamente y me contestó.

    -La verdad necesito hablar con alguien y siento que todo el mundo se aleja de mí, tú vienes siempre y me caes muy bien, ¿podemos hablar?, solo necesito desahogarme.

    -Sí claro, pero debo de ir a trabajar, te parece si lo hablamos cuando salga. -Le respondí.

    -Genial, sales a las 6 verdad?, mira yo trabajo hoy hasta las 6:30, es mi ultimo dia, te parece si nos vemos a las 6:40 en el café que está en la siguiente calle?

    -Si, me parece perfecto, nos vemos ahí. -Le dije algo nervioso mientras tomaba mi vuelto y la bolsa con lo que acababa de comprar.

    -Y mi nombre es Valerie, por cierto.

    -Yo soy Luis, nos vemos más tarde. -Le respondí levantando una mano al salir de la tienda.

    El resto de la mañana apenas y si pude concentrarme en mis funciones, hice varias gestiones en automático y casi sin pensar, llego la hora de almuerzo y no fui a la tienda, quería no parecer demasiado emocionado, y también evitar alguna conversación con alguien de mi oficina que también solían ir a aquella tienda.

    Llegó la tarde y sentía que los minutos se me hacían horas, lo único que quería era que llegue la hora de salida y encontrarme con Valerie en el café. Por fin llegó las 6 de la tarde y mientras mis compañeros se iban despidiendo yo me fui al baño para estar lo más presentable posible para la ocasión.

    Salí de la oficina y me dirigí al café que se encontraba a dos cuadras del edificio y una cuadra del malecón, ojala y si tenía suerte podría caminar un rato con ella por este, que al caer la noche tiene un ambiente muy romántico con vista al mar.

    Llegué al café y pedí una bebida fría para combatir el calor del verano mientras revisaba mi teléfono esperando impaciente la llegada de Valerie.

    -Hola, llevas esperando mucho rato? -Me dijo al llegar y dejar su bolso en la silla al lado mio, estaba incluso más hermosa de lo que recordaba, cambio el polo rojo de la tienda, por una blusa azul de tirantes que le quedaba simplemente magnífica.

    -Hola, llegué hace algunos minutos pero no mucho. -Le respondí la verdad un poco nervioso, no acostumbro a ponerme nervioso ante estas situaciones, pero por algún motivo Valerie tiene esa habilidad.

    -Jaja ok. -Me contesto, sentía que estaba un poco nerviosa también.

    -Dime que tal tu dia

    -La verdad, una mierda, renuncie porque mi el hijo del dueño de la tienda es un idiota.

    -Wow, ¿Que paso con el?

    -Era mi enamorado. -Me respondió, la molestia se notaba en su cara.

    -¿Te fue infiel?, ¿por eso tuviste que renunciar?

    -No, no fue eso, solo digamos que tiene una forma de pensar muy cerrada, y no hay forma de hacer que cambie, así que todo se termino y para no verlo mas renuncie al trabajo que me dio su papá. -Luego de decir esto hizo un sonido de furia y apretó los puños, no se como describir muy bien su enojo, pero estaba claramente afectada por la situación. -Ahora tengo que pensar donde voy a sacar dinero, mi alquiler vence en 2 semanas… Esto último me dejó intrigado, Valerie se veía muy joven, yo tengo 29 años, una carrera completa y un trabajo que me permite vivir bien, pero ella apenas aparentaba tener 20 años, en mi país no es común que chicas de su edad vivan solas. -Tengo que hacer algo para conseguir un trabajo pronto.

    -Mira se que apenas nos conocemos, pero dejame ver como te ayudo si?   -Le dije poniendo mi mano gentilmente en su hombro haciendo que levante la mirada.-Mira comencemos, déjame invitarte algo, que quieres tomar?

    -Si claro. -Me dijo al tiempo que me daba una tímida sonrisa .-Me gusta el té helado. -Le pedí a un mozo cercano que por favor le trajera uno y volvimos al tema.

    -Mira, creo que en el edificio donde yo trabajo están buscando una recepcionista, por que no me das tu Cv y lo dejo para que lo revisen.

    -En serio, sería genial, en realidad yo vivo cerca aquí, en una residencia para estudiantes, pero en realidad no estudio jajaja. -Me dijo ahora sí con una sonrisa completa.

    -Oye, siempre es bueno estudiar, dime a ti que te gusta?

    -Cuando me mude alli, si estudiaba diseño gráfico en un instituto, me gusta mucho mi carrera pero bueno, por mis problemas económicos no puede seguir pagandolos.

    -Es una lastima, pero mira, vamos a arreglar eso y pronto vas a estar retomando tus estudios. -Le dije tratando de animarla lo más posible.

    La conversación se mantuvo durante casi dos horas, hablamos de que en realidad ella es de Trujillo y cuando vino a lima sus padres no le volvieron a dirigir la palabra, hablamos de cómo conoció a su novio y de todos los impertinentes que le hacían comentarios sucios en la tienda.

    -La verdad ya estaba bastante cansada de eso. -Me dijo.

    También hablamos de mi, de mis pasatiempos, mis gustos y como iba en mi nuevo trabajo, la estábamos pasando de maravilla y decidimos seguir la conversación mientras caminábamos por el malecón, no puedo decir que lo tenía planeado pero esas siempre fueron mis intenciones.

    Caminamos lentamente por el malecón, mirando la playa y disfrutando la brisa de verano conversando de su infancia y mis relaciones pasadas, tratando de hacer que se olvide de su mal rato, nos sentamos en una banca para seguir conversando y sin darme cuenta ya la estaba besando. Sus suaves labios parecían desahogarse con los míos, comenzando lentamente a escalar de un tierno beso a uno más lascivo y con deseo, parabamos en momento en momento para recuperar el aliento y mirarnos a los ojos, las palabras ya sobraban para ese momento, luego de podria decir una hora de besos apasionados me dijo.

    -Mi residencia está cerca, podemos ir si quieres? -Me dijo con la respiración cortada.

    -Si claro, vamos. -Le respondí poniéndome de pie despacio para no ser muy evidente la erección que tenía.

    Caminamos una cuadra y al entrar me hizo una señal con el dedo para guardar silencio, entramos en una sala con unos cuantos cuadros y un televisor que estaba encendido mientras unos chicos la miraban sin prestarnos mucha atención, subimos por las escaleras hasta el tercer piso y caminamos por un pasillo largo hasta llegar a su habitación, no era muy grande ni muy pequeña, tenía una cama de plaza y media un velador, un escritorio con una laptop y varios cuadernos que supuse eran de su tiempo de estudiante, la silla del escritorio con ropa a medio poner que trato de guardar rápido para que yo no lo notara, dejó su bolso sobre su escritorio.

    -Dejame ir al baño un segundo y ya vuelvo. -Me dijo en voz baja señalando la puerta al lado de su velador.

    Aproveche para ver un poco más a mi alrededor, me di cuenta que fumaba los mismos cigarros que yo y que era algo desordenada, creo que era normal en alguien de su edad, creo que no lo mencione pero tenía razón, Valerie tenía 19 años.

    Salió del baño y cerró la puerta tras ella, me miró a los ojos y me dijo.

    -Hola

    -Hola

    Le respondí mientras la recibía en mis brazos y la empezaba a besar nuevamente, esta vez sin preocuparme de que sienta o no la erección de mi verga que estaba a punto de explotar. Mi verga chocaba contra su ombligo y Valerie ya sin pena alguna la empezó a acariciar por encima de mis pantalones.

    -ufff alguien quiere salir a jugar. -Me dijo mientras se ponía de rodillas- Hay que liberarlo.

    Me desabrochó la correa y bajó mis pantalones para dejar a la vista mis boxers con una clara mancha de líquido preseminal. Ella pasó su lengua por sus rosados labios antes de bajar mis boxers y sin miramiento alguno engullir mi verga completa, tomé un puño de sus cabellos y empecé a acompañar sus movimientos, Valerie dejaba deslizar mi verga hasta lo más profundo de su garganta y yo hacía resistencia haciendo que empezara a atorarse, pero lejos de disgustarse parecía que disfrutaba de ello. Por ratos paraba su felación para tomar aire y me empezó a hacer una deliciosa paja desde la base hasta la punta utilizando su saliva como lubricante. Por el verano y lo cerrado del ambiente empecé a sudar, por lo que me quite la camisa e hice un esfuerzo para terminar de quitarme el pantalón y los zapatos.

    A Valerie no parecía fastidiarle el calor, pero si se notaba como el sudor comenzaba a bajar por su cabello, ella seguía con su labor y por varios minutos estuvo dándome la más placentera de las mamadas hasta que no podia aguantar mas, trate de quitarla ya que no quería venirme aun, pero ella apartó mis manos de su cabeza y tomando firmemente la base de mi verga con su mano aceleró sus movimientos, no aguante mas y empecé a venirme como un loco dentro de su boca, ella sabía lo que estaba haciendo y cada que salía un chorro de leche de mi verga ella pasaba su lengua justo por la punta haciendo que me estremezca con cada lamida.

    -Mmm… Que rico -Me dijo Valerie mirándome fijamente a los y sonriéndome con total lujuria.

    -Eso debería decirte yo. -Le respondí tomándola de sus hombros y ayudándole a ponerse de pie.

    La tomé de la cintura y le di un largo beso sin importar que aún sentía el sabor de mi esencia en su boca, todo eso lo hacía aún más placentero y en cuestión de minutos mi verga ya estaba totalmente erecta nuevamente. Empezamos a movernos hacia su cama y dando tropiezos llegue a ponerme sobre ella, empecé a besar su cuello y lentamente le quite su blusa azul dejando sus hermosas tetitas a mi total disposición, seguí besando su pecho y me detuve un buen rato en sus rosados pezones lamiendo, succionando y mordiendolos un poco.

    -Mmm Luis, con cuidado.

    Se quejaba Valerie por la fuerza de mis mordidas, con mi mano derecha jalonee el botón on de sus jeans hasta soltarlo, mientras baja besando su vientre y jugueteaba con su ombligo, me incorpore tomé sus jeans por ambos lados y tirando fuerte de ellos los deslice hasta quitárselo por completo, los arroje a un lado de la cama y voltee para ver a Valerie que se tapaba la boca con ambas manos en una actitud algo raro.

    La mire con algo de intriga en mi rostro y cuando baje la miraba descubrí el porqué, Valerie llevaba puesto un pantie celeste de encaje que se le veía hermoso, pero su nerviosismo y su cambio de actitud no era por su pantie, si no por lo que escondía, la tela celeste media transparente escondía un bulto algo pronunciado por así decirlo, luego de verlo bien entendí toda la situación y lo que había pasado con su ex, pero la suerte de Valerie o para suerte mía tal vez, yo era un poco más abierto de mente.

    Sonreí al ver mi descubrimiento y dándole un dulce beso a aquel bulto, deslice sus pasties lentamente por sus blancas piernas hasta quitarlas por completo por sus tobillos, un tímido pene de unos buenos 17 cm se asomo totalmente erecto delante mío, era blanco como el color de sus piernas y tenía una cabeza rosada no muy ancha pero se veía muy apetecible y que además brillaba por su nivel de excitación, Valerie paso sus manos de su boca hacia sus ojos como si no quisiera ver la expresión de mi rostro, ella aún pensaba que yo me molestaría o algo peor, por era todo lo contrario.

    Tomé la verga de Valerie con la mano derecha bajando su prepucio e iniciando una suave paja.

    -Estabas llena de sorpresas.

    -Mmmm. -Valerie me respondió con un gemido.

    Seguí con mi labor unos segundos más y sin avisarle me metí esa rosada verga dentro de mi boca, su sabor era algo indescriptible, nunca había saboreando una verga pero al mismo tiempo sentía el aroma de mujer, todo en ella se veía y sentía tan femenino que no se hasta el momento que tipo de relación tuve con ella. Pase mi lengua por toda su verga y me entretuve jugando con sus rosados testículos por un buen rato, hasta que su hermoso anito llamó mi atención.

    Debido a mi felación una mezcla de mi saliva y líquido preseminal humedecida sus muslos y claro también su anito, dejándolo brilloso y rogando por atención, no me hice esperar ni un segundo más y le di dos fuertes lamidas que estremecieron a Valeri y la hicieron ponerse de pie en la cama.

    -Ya no me aguanto más. -Me dijo susurrando con su delicada voz.

    -Damela mi amor. -Le respondí desde mi posición parado en el suelo.

    Su hermosa verga quedaba un poco más abajo de la altura de mi rostro pero me agache un poco y pude engullir su rosada punta succionando lo más fuerte que podía, alejando sus manos y tomándola de su cintura, de pronto empecé a sentir los chorros de su leche inundando mi boca e imitando lo que ella hizo conmigo luego de que cada chorro saliera yo pasaba mi lengua por la punta aumentando más su placer, me propuse volverla loca por lo que una vez terminada su corría seguí chupando su verga por unos segundos más mientras la apretaba por su culo evitando que se aleje de mi.

    -Ya para por favor Luis. -me suplicó entre susurros y jadeos.

    -Espero que te haya gustado. -le respondí liberándola y viendo como se desplomaba en su cama.

    -Disculpa por no decirte nada, no espere llegar tan lejos.

    -Hubiera sido bueno un aviso antes de invitarme a tu cuarto, tienes suerte de que me gustes tanto. -le dije subiendo a la cama.

    La tomé por sus rodilla abriendolas un poco para que dejarla ver que mi verga estaba parada al 100%, agarre sus tobillos levantandolos y empujando hasta que quedaron a la altura de sus hombros, mire hacia abajo y vi ese hermoso anito rosa esperando por mi, ensalive mi dedo medio y lo metí suave y lentamente.

    -ahhhh sii.

    Valerie empezaba a calentarse y sus gemidos ya no eran tan controlados como hace unos minutos. Juguetee un poco más con su ano metiendo un dedo, luego dos, luego uno nuevamente, luego 2 y hasta 3 dedos siempre suave y despacio.

    -Uff si, ya metemela por favor. -Esto último si lo susurro.

    -Lo que ordenes.

    Mi verga estaba dando botes de lo erecta que la tenía, la escupí justo en la punta para poder facilitar mi entrada, y con algo de presión logré meter solo la punta, su anito estaba bien estrecho y no podía moverme más que unos centímetros.

    -Auu, mejor toma esto.

    Me dijo Valerie estirando su brazo para alcanzar un recipiente con lubricante de una conocida marca de condones.

    La recibí lo que me entregó con una sonrisa y sin demorarme más me unte la verga y su anito metiendo dos dedos dentro de ella nuevamente. Enfile mi verga nuevamente y esta vez no fue necesario hacer tanta fuerza, mi verga se deslizó suavemente por sus entrañas dejándome sentir el palpitar de su interior al llenarla por completo.

    -Ahhh sii, por fin que rico.

    -Si eso te gustó, espera a que empiece a moverme. -le respondió apoyando mis manos en sus tobillos para que no cambie su posición a gusto.

    Empecé un lento y profundo mete y saca, que con cada embestida sentía como Valerie se excitaba más, no dure mucho más así y cada vez me movía más rápido y frenéticamente, sentía que su anito me estaba succionando y que ese hermoso agujero no quería otra cosa que no fuera sentir mi leche lo más profundo posible. En un momento nuestras miradas se cruzaron y Valerie me tomó por el cuello jalando e hacia ella y dándome un lascivo y largo beso, me abrazo con sus piernas y yo seguí con mi labor, sentíamos la respiración del otro acelerarse cada vez más y el sudor se nuestros cuerpos hacían que todo movimiento empezará ser más torpe por lo resbaloso que estábamos.

    -Te quiero ver en 4.-Le dije mirándola directamente a los ojos.

    -Como quieras mi amor. -Valerie prácticamente me dio un empujón moviéndome del camino y bajándo me de la cama.

    Paso seguido se puso en la posición indicada dejando su culo al borde de la cama. Era una escena fantástica el sudor de su cuerpo hacía brillar ese hermoso culo, lo tome con ambas manos y lo estruje con fuerza antes de darle un beso en cada nalga seguido de una nalgada de cada lado, Tomé un poco más de lubricante y lo heche en mi verga para esta vez ya sin ninguna delicadeza meterle mi verga de un solo empeñon.

    -Ahhh mmm. -Grito de placer Valerie seguido de un gemido ahogado en sus labios.

    -Ufff tienes el culo más delicioso que he probado Valerie.

    A pesar de mi brutal cumplido no recibí respuesta más que Valerie hundió su rostro entre sus almohadas para evitar que sus compañeros sigan escuchando nuestra faena. Empecé a bombear ese culo rápido y fuerte tratando de llegar lo más profundo posible tratando de pegarme a esa delicia de ano, tanto era mi empeño que empecé a sentir como mis huevos chocaban con los suyos y su verga claramente erecta rebotaba entre su vientre sus piernas y las mías, al sentir esto me apoye con la mano izquierda sobre la cabeza de Valeri y con mi mano derecha busque su verga para empezar a hacerle una paja que la lleve al cielo.

    -Ufff vas a hacer que me venga y aun no quiero. -me dijo Valera sacando su rostro totalmente enrojecido de entre las almohadas.

    -Ven entonces hay que hacer algo por que yo estoy apuntó de estallar.

    -Ah si??, tranquilo dejamelo a mi. -me respondió Valeri, dulcemente pero con un tomo de decisión en sus palabras.

    Se incorporó haciendo salir mi verga de dentro suyo me hizo recostar en su cama y poniendo un poco más de lubricante en mi verga se dio la vuelta, me dio la espalda y se empezó a sentar sobre mi, tomó con su mano izquierda mi verga apoyándose con su otra mano en mi pierna, y su intención fue meter lentamente mi verga, pero por lo resbaloso de nuestros cuerpos su mano se resbaló haciéndola perder el equilibrio y ensartandose mi verga de un solo movimiento.

    -Ahhh mmm. -Gritó y ahogó su grito nuevamente.

    -Estas bien? -le pregunté incorporando me un poco y apoyando mi espalda en la pared.

    -Si jajaja, solo me resbale. -me respondió volteandome a ver y dándome una sonrisa.

    Acto seguido empezó a rebotar sobre mi verga, apretando lo más posible su culo, yo por mi parte la tomé de su cintura acompañando sus movimientos y disfrutando de la vista de su culo devorando mi verga hasta base.

    -Mmm mm ahh. Aaviisaamee cuuanndoo mm. -la escuché gemir mientras se apretaba los pezones con la mano izquierda y con la derecha empezaba a acariciar su verga.

    Mi cuerpo estaba a tope con los estímulos el calor el aroma y la fricción de su ano en mi verga, era todo demasiado, no le avise y me empecé a venir como loco dentro suyo, inundando las paredes de su anito con mi semilla, al mismo tiempo la jale hacia mí, haciendo que se apoye en mi pecho, tomé con mi mano derecha su verga y aun dando unos últimos empeño es a su culo empecé a pajear su verga.

    Valeri no aguanto más, al sentir mi verga reventar en su interior y mi mano darle una pajar, no tuve que mover mi mano ni cinco veces y empezó a venirse como loca.

    -Ahhh mmmm siii.

    Gemia Valerie al sentir como la leche salía de su verga y le caía justo encima, en su cara en su pecho y su ombligo, yo seguí la paja que le hacía unos momentos más para maximizar nuevamente su placer, Valerie es una criatura delicada y tenía que ser tratada lo mejor posible. Se recostó exhausta en mi hombro y con su mano empezó a acariciar mi rostro jugando con mi barba y rosa do su rostro con el mio, nos besamos nuevamente mientras la abrazaba por su cintura, pero esta vez el beso fue tierno y dulce, a pesar de todo lo que acabamos de hacer, en ese beso no había ni una pizca de malicia.

    Nos quedamos en silencio un buen rato más dejando que nuestros cuerpos y corazones se calmen, mi verga aun estaba dentro suyo y el sudor aún nos bañaba a los dos por igual.

    -Bueno hay que limpiarnos. -Me dijo Valerie despegándose de mi abrazo y dándome un dulce beso en los labios, se levantó de la cama y me extendió una mano para ayudarme a pararme.

    -Gracias. -Le dije tomando su mano y siguiendo su hermoso culo hasta el baño.

    Entramos a la ducha y nos bañamos por un buen rato, intercambiando caricias y besos, que rápidamente fueron escalando nuevamente de lo tierno a lo perverso.

    -Uff que rico. -Me dijo en el odio al sentir como estrujaba su culo con mis manos. -Pero creo que ya no aguanto más por hoy mi amor. -Continuó mientras me miraba como pidiéndome disculpas con sus ojos.

    -No hay problema mi niña, ya lo dejamos para otro día.

    La abrace por su cintura dejándola sentir mi dura verga en su ombligo y yo sintiendo la suya en mi muslo, nos dimos un beso más y salimos para secarnos y vestirnos. Ya con la ropa puesta me acompañó hasta la entrada de la residencia nuevamente haciendo el menor ruido posible salí por la puerta y me dijo.

    -Gracias por esta noche Luis, espero que lo podamos repetir.

    -Claro que sí Valerie, te escribo para que me mandes tu cv y conversamos por ahí, cuidate. -Me incliné a darle un beso en los labios y lo recibió gustosa. -Nos vemos.

    La solté y me fui caminando rumbo al malecón donde tomaría un taxi hasta mi casa.

    Hola a todos y muchas gracias por leer hasta aquí, estoy atentos a todos sus comentarios en mi correo [email protected] los leo por ahí.

  • A las chiquitas les gustan las cosas grandes

    A las chiquitas les gustan las cosas grandes

    Siempre he practicado deportes y después de una lesión en el fútbol en mis tiempos de juventud me dediqué a jugar tenis. Gané varios torneos locales y ya para mis 40 años me volví entrenador en un club en un parque local. Fue ahí donde conocí a las amigas Pat y Emi. La que competía era Pat pues tenía una altura promedio para este deporte y Emi solo entrenaba con todos pues su altura de un metro y cincuenta no le daba para calificar y ser parte del equipo, aunque sí hizo el esfuerzo.

    Creo que ambas rondaban la misma edad y ambas eran profesionales como médicos veterinarios y lo recuerdo muy bien, pues todos le hacían consulta o antes o después de cada entrenamiento acerca de la salud de sus mascotas. Regularmente todos teníamos una relación muy civilizada y de mucho respeto, pero me sorprendía Emily, por ser un tanto extrovertida y con el tiempo y más confianza bromeaba conmigo con albures o sus decires de doble sentido.

    Un día que nos tomábamos una foto en grupo, ella me pidió que me sentara y ella se sentó en mis piernas y las demás chicas que estaban alrededor de nosotros no sé si la vieron, pero Emi se sentaba y con intención o sin ella me había puesto la mano sobre mi pene y este reaccionó con los segundos y esta chica solo me daba una sonrisa coqueta. Desde ese día fue muy abierta conmigo y una tarde de prácticas que me hablaba de que se había hecho de dos perros gran daneses y yo le había dicho que eran perros demasiados grandes, ella me contestaba con sus notas de doble sentido: -A nosotras las mujeres pequeñas, nos gustan las cosas grandes.

    Como dije, Emi no pasaba del metro cincuenta y no imagino que pesara más de las 105 libras, pues tenía un cuerpo muy atlético, de piernas trabajadas y brazos delgados y con ese atuendo de tenista se miraba como todo una linda muñequita que aparentaba ser una chica de unos 16 a 17 años. Tenía rostro infantil aunque por esos días habíamos ido a un bar local todo el grupo a tomarnos unos tragos para celebrar sus 28 años. Y fue para esa noche que me hizo una invitación para desayunar con ella la siguiente mañana.

    Realmente fantaseaba coger a Pat, pues estaba más acorde a mi altura, pues yo mido un metro ochenta y ocho, pero era Emi la que tomaba ese paso, pues invitarme a mí a desayunar a solas y no en grupo, me insinuaba que quería algo más y la verdad no estaba equivocado. El día que llegué al desayuno ella vestía unos leggins que exponían su pequeño y atlético cuerpo y tenía un culito que atraía y unos pechos de buen tamaño si consideramos lo petit que esta chica era. Su rostro era uno de una linda simetría, nariz pequeña, ojos avispados oscuros, boca pequeña pero de labios bastante gruesos y unas cejas bien recortadas con unas pestañas largas y onduladas. Usaba poco maquillaje, quizá lo más obvio eran su delineador y sus labios rojos. La verdad que no les describo lo que desayuné, pues la verdad para mí, Emi era el verdadero desayuno.

    Emi realmente me sorprendía, aunque sentía se me insinuaba en cada entrenamiento, pero aquella mañana no se fue por las ramas y recuerdo que tomaba jugo de toronja cuando ella me hizo la siguiente pregunta: – Tony, ¿nunca te ha pasado por la cabeza o nunca has fantaseado estar cogiendo conmigo? – Sabía que Emi era muy extrovertida, pero no tan directa y a la vez pensé que esto era solo un juego. Yo, muy sorprendido le contesté: -Honestamente, si me has hecho fantasear en más de una vez, pero por tu edad y lo bella que eres pues también imaginé que tendrías a alguien por ahí para estos menesteres. – Ella me sonrió por la respuesta y me dijo que yo también le atraía, que le parecía todo un caballero, pero que me imaginaba todo un pervertido en la cama. – También yo me sonreí y volvía a sonreír cuando ella agregaba lo siguiente: – De aquí no te vas no sin antes haberme hecho tocar y ver las estrellas… quiero que me folles de todas las formas posibles como te has imaginado.

    Sus palabras hicieron que mi pequeño amigo comenzara a reaccionar y este se puso duro cuando esta pequeña mujer se me acercó y me dio un beso y que con esa lengua tan juguetona me insinuaba que esta mañana la iba a comenzar con una buena follada. Ella me preguntaba al oído interrumpiendo ese primer beso: ¿Te gusta follar por las mañanas? – ¡Me encanta! – le contesté. La verdad que Emi era una dosis de erotismo y me puso sus pechos ante mi cara y descubría que esos meloncitos bien duros y parados realmente estaban solidos pues Emi no llevaba sostén en esa camisa deportiva de color blanco. Subí su camiseta y busqué para besar esos pezones. Y se los comencé a mamar mientras ella me acariciaba mi cabello.

    Entre esos leggins llevaba un pequeño calzoncito cuyo hilo se hundía en sus nalgas y mientras le mamaba los pechos y me daba gusto halando con mi labios sus pezones, mis manos invadían esos leggins y acariciaba su pequeño pero redondo y perfecto trasero. Nos comimos a besos entre gemidos y suspiros y quizá pasamos en eso en ese comedor por alrededor de unos quince minutos. Las ganas ascendían en ambos y mi calzoncillo sabía que estaba empapado de mis secreciones preseminales e igual podía esperar a Emi, pues esta chica parece ser de esas chicas muy calientes. Me tomó de la mano y me hizo pasar a uno de sus cuartos, pues esta casa muy bien decorada es mucha casa para esta solitaria mujer con dos perros daneses.

    Entré a su habitación la cual tiene una terraza de buen tamaño y una majestuosa vista de un colorido bosque, puso una música tenue de un yaz cuyo saxofón sonaba erótico. Emi comenzó a quitarme la camisa y mientras me chupaba las tetillas me comenzó a tocar la verga cuando intentaba desabotonar y bajar el cierre de mis pantalones. Yo le había quitado esa camisa blanca deportiva y Emi se había quedado con esos leggins bien marcados a su atlético y petit cuerpo. Me bajó los pantalones y exclamó lo siguiente: – ¡Por Dios Tony, que hermosa verga! – Y Emi se entregó a mamarla a morir. La verdad que esta chica mamaba rico. No era de las de garganta profunda, pero sí de las que la saben chuparla toda. Desde ese momento supe que esta follada iba a ser intensa. Comenzó a darme una mamada mientras estaba parado y ella sentada en la cama y luego pasé a acostarme y ella continuó con la felación donde por momentos me la masturbaba con sus manos o sus dos meloncitos. Realmente era divino ver a esta chica hacerte una felación. Era una combinación de erótico y bestial.

    Cuando la asistí a quitarse sus leggins vi esa sombra húmeda en su entrepierna, pues Emi al igual que yo estábamos realmente excitados. Le quité sus leggins e inmediatamente le removí ese calzoncito el cual era un micro bikini de color negro que apenas le cubría su pequeña panochita y la parte trasera se le hundía en unas pequeñas nalgas redondas y verdaderamente firmes. Esta chica por su altura y su peso es muy ágil en este deporte de la cama, al igual de fácil de cómo me invitó a su cama. Emi estaba parada por sobre la cama y apenas me llegaba a mi altura y luego se me ocurrió levantarla de su cintura y elevarla para que su panochita me quedara al nivel del rostro y comenzar a corresponderle por la rica felación que me acaba de dar. Ella adivinó mi intención y abrió las piernas poniéndolas sobre mis hombros y sentí el aroma de esa panochita caliente y húmeda y me provocó chuparla y sentir ese sabor de esa miel irónicamente saladita, lo cual realmente era mi verdadero desayuno.

    Tenía una panochita a su altura, pequeña y esta estaba totalmente bien afeitada. Mi boca quedó llena de sus jugos vaginales y Emi aunque un poco incómoda intentaba mover su pelvis y contraminar sus labios y clítoris a mi boca. Estuvimos así por unos dos minutos pues aunque en la imaginación esta posición se me antojaba, no deja de ser un poco incómoda para ambos. La puse en la cama y Emi me recibía con sus piernas abiertas. Descubría que tenía unos tatuajes al nivel de su monte venus y eran una especie de estrellas como siguiendo a un cometa. Se le miraba que era reciente y ese color azul de la tinta hacía un bonito contraste con la piel clara de esta linda mujer. Le comí esa conchita por un par de minutos y creo que Emi estaba en ese borde del no retorno y me dijo: – Quiero que me hagas acabar con tu verga… quiero sentir toda tu verga adentro de mí.

    En esa posición del misionero me acomodo para lentamente hundirle la verga. Suspiró cuando sintió mi glande adentro de ella y lentamente se la he hundido hasta sentir como mis huevos chocaban con sus nalgas. Ella me lo dijo de esta manera: – ¡Me entró toda! Siento tus huevos en mis nalgas. – La verdad que sentí algo de resistencia en la penetración cuando esta estaba a dos tercios y en el último dio un gemido de dolor pero había asimilado mis 22 centímetros. Obviamente una chica pequeña como Emi se siente bien reducida y hasta miedo provoca taladrarla con violencia. Podía sentir ese vibrar de su vagina y ella además de esto me la apretaba con una habilidad que ni siquiera a una puta de paga me encontrado que la pueda igualar. Comenzamos a hacer un vaivén semi lento y ambos deberíamos estar muy excitados después de una media hora de calentamiento. Ella me lo decía de esta manera: -Tony, ya no aguanto… me vas a hacer correr… que rica se siente tu verga. – Y Emily cerró sus ojos, frunció sus labios y gemía profusamente. Yo aceleré el embate y me fascinaba golpear con ese hueso de su pelvis. Escuchar sus gemidos y ver sus gestos cuando Emi se corría hizo que le siguiera y me deslicé a ese abismo de placer. Le dejé ir tres chorros potentes de una rica corrida y luego otros tres o cuatro chorros con menos fuerza y esta mujer me abrazaba cuando me fui totalmente sobre ella. Cuando me levanté para retirarnos al baño a limpiar, rápidamente mi semen apareció llenando las cobijas de la cama. ¡Que rica corrida me sacó esta chica!

    Nos bañábamos ambos a la vez y Emily me enjabonaba y restregaba la verga. Esta volvió a reaccionar y se puso tan dura como para librar la siguiente batalla. Ella nuevamente me dio un breve masaje oral y tomó la vertical para ponerse frente de mi dándome su trasero y yo le pasaba ese trapo con jabón por sobre sus tetas. Emily es tan pequeña que mi verga le pegaba en su espalda baja y no en sus nalgas, pero esta chica no se intimidaba y me sorprendía con todo lo que hicimos esa mañana. Se puso frente a mi y mi verga le quedaba entre sus tetas y fue cuando ella me dijo: -Tienes una verga tan grande que es igual de grande y de gruesa que mi antebrazo.

    La verdad que Emi me sorprendía pues había asimilado muy bien el tamaño de mi verga. En otras experiencias con chicas de tamaño promedio se han quejado porque les cuesta asimilar la penetración; incluso cuando están bien lubricadas. En mi mente conciliaba la imposibilidad de no podérmela coger por el culo, pues estimaba que sería imposible. La verdad que no se lo iba a insinuar pero sí quería chuparle el ojete y hacerle un delicioso rimming. Nos fuimos de nuevo a la cama a la cual le cambiamos las sabanas y puse a Emi en posición de perrito o en cuatro. Creo que imaginó la comenzaría a penetrar en esa posición, pero me he hincado y comienzo primero a chupar su conchita y la siento ya húmeda de nuevo y me dedico a lengüetear su clítoris pues Emi se pone en una posición que me permite llegar a su clítoris con mi lengua fácilmente. Llego a su perineo y se lo succiono y se lo lamo y escucho sus gemidos y me dice: – ¡Por Dios… tú si sabes dar placer a una mujer! Me tienes toda mojada y siento que me voy a correr de nuevo que hasta las piernas me tiemblan. – La verdad que ya lo había notado y lo mismo sucedió cuando se corría la primera vez, a esta chica le da un tic nervioso en sus muslos, pero aquí era más obvio pues podía observar ese bonito culo y sus piernas como vibraban en ocasiones. Llegué a su culo con mi lengua y ella solo había exclamado: – ¡Por Dios Tony, me estás volviendo loca… Sabes… tienes una lengua muy traviesa!

    Con los minutos, quizá un par de minutos de comerle ese ojete y de intentar hundirle la lengua explotó con un rico orgasmo y solo escuché que dijo: ¡Métemela… méteme la verga por favor! – Le metí la verga por su apretada panochita y en esta posición la sentía todavía mas apretada y de hecho no se la metía toda y aquella mujer solo jadeaba del placer. Quedo totalmente acostada en la cama y yo no dejaba de penetrarla y creo le provoqué otro orgasmo enseguida que solo arañaba y Emi mordía una almohada. Con los minutos se recuperaba y yo no dejaba de pompearle la panocha, aunque el vaivén lo había reducido a uno semi lento. Ella me sorprendió con su propuesta: – ¿Quieres follarte mi culito? Este culito se muere por probar esa hermosa verga. – La verdad que no me lo esperaba y obviamente aquello era música para mis oídos y esta pequeña mujer estaba dispuesta a entregarme ese precioso y pequeño culo.

    Las nalgas de esta mujer están muy bien formadas y ese pequeño y redondo culito realmente se le antoja a cualquiera. Abrir esas nalgas y ver ese ojete rosadito y sin ningún vello, es espectacular. Tenía el culo lubricado pues además de mi saliva le asomé el glande para que este escurriera todo ese liquido preseminal y ayudar a la penetración. Le comencé a dilatar ese anillo con la punta de mi dedo de en medio. Estábamos en una posición donde yo estaba sentado y Emily yacía acostada por sobre su estomago con las piernas abiertas por sobre las mías exponiéndome ese precioso culo. Me tomé el tiempo; algunas veces se lo lamía, le penetraba el culo con uno de mis dedos mientras le chaqueteaba su clítoris. Le gustaba que se lo golpeara a lo que me dio a entender que esta linda mujer asocia este dolor con el placer y creo que era por eso por lo que asimilaba muy bien el tamaño y grosor de mi verga.

    Me insinuaba que estaba a punto de correrse y cambiamos de posición y nuevamente la puse a la orilla de la cama en posición de perrito y comencé a chocar mi glande con su orto. Ella se abría las nalgas y en su momento me tomó la verga y se la frotaba alrededor de su culo. Ella comenzó a preguntarme de una forma erótica: – Señor Tony, ¿se quiere follar mi culo? – Y le agregaba: – Siempre fantaseé que algún día me tendrías así… dándome por el culo. – Mientras me decía todo aquello mi glande entró: – ¡Qué rico Tony! Siempre pensé que me darías así… que rico… rómpeme el culito cariño. – La verdad que Emi lo sabe llevar a uno y mi verga se deslizó hasta la mitad, pues sabía que la lastimaría si se la empujaba toda. Eventualmente se la metía toda, pues en ese vaivén que teníamos no me di cuenta cuando mi huevos chocaban con su panochita. A mi me tenía a mil, pues los gemidos y cómo esta chica me hablaba realmente es eróticamente excitante. Sentí como su culo comenzó a vibrar y esta vez no solo le vibraban los muslos y los glúteos, también los músculos de su espalda parecían moverse con un tic nervioso. En esta ocasión ella solo me dijo: ¡Me corro Tony… que rica corrida! – La verdad que ya no aguante y le deje ir mi segunda corrida. Era tan fuerte las ganas de cogerme a esta pequeña mujer que la segunda corrida parecía más abundante que la primera. Ese culo le quedaba temporalmente abierto y comenzó a caer una pequeña cascada de ese líquido blancuzco. Pasamos de nuevo al baño a una breve ducha donde esa agua caliente nos dejaba totalmente relajados.

    Una chica de 28 años es una persona con mucha vitalidad en la mayoría de los que respiramos y Emi no era la excepción. Después de unos quince minutos esta linda y pequeña mujer me estaba insinuando otro round más en esta batalla. A mis 40 me mantenía muy activo, me ejercitaba mucho y me sentía muy saludable, así que Emi no me iba a intimidar en ese aspecto. Lo que me propuso fue algo totalmente desconocido para mi y la verdad que este accionar sexual o fetichismo solamente recuerdo haberlo experimentado con ella. Emi me hizo la siguiente pregunta:

    – Cuando dedeas a una chica, ¿cuáles son los dedos que usas?

    – Creo que lo usual, el de en medio, el índice y algunas veces el pulgar. -le contesté con una sonrisa.

    – ¿Alguna vez has intentado con los dedos de tus pies?

    – ¡No… nunca! -me quedaba sorprendido.

    – ¿Quieres hacerlo por primera vez conmigo? Mira que ese dedo gordo de tus pies es mas grande y grueso que una pija promedio.

    – ¡Sí tú lo quieres… estoy para aprender y complacerte!

    En ese momento Emi solo vestía una toalla cubriendo su cintura y se había puesto un pequeña tanga porque creo que intuye que verdaderamente me excita de cómo se mira en ella. Ella me hace sentar en contra del espaldar de la cama y se sienta frente a mi con sus piernas abiertas sin quitarse la tanga. Toma mi pie derecho y se contramina con su concha hacia él y me dice que le gustan mis pies. Creo que es la primera chica que me da ese cumplido. Siento el calor de su panocha y verdaderamente Emily es una chica muy caliente. Eso fue como una antesala, pero luego acomoda unas almohadas y se recuesta con su estomago sobre ellas y me queda exponiendo su trasero solo cubierto por el hilo de esta tanga. Levanta ese culito y su panocha le queda al nivel de los dedos de mi pie y comienza a frotarse con ellos haciendo de un lado su tanguita. La verdad que esto le excitaba a esta pequeña mujer, pues podía ver como los hilos de esa miel brotaban en su panochita. Mis dedos sentían el calor tan rico de su sexo y sin preámbulo alguno mi dedo gordo del pie se lo había acomodado para que desapareciera en ese hueco que tal parecía un horno. Jugó con mi pie insertándose ese dedo y con su mano acomodaba los otros para que no le hicieran estorbo. En minutos volvía a ver ese temblor de sus muslos y se corría y podía ver como sus jugos recorrían parte de mi pie. Nunca había experimentado esto, pero la verdad que me tenía excitado.

    Recobró la compostura y me dijo: -Quiero que me lo hagas por el culo. La verdad yo no hacía nada, más que tener mi verga parada al ver tal acción sorpresiva. Obviamente mi dedo gordo del pie nunca se iba a poner pasivo, así que esta chica se lo podía follar todo el día si quisiera. Se volteó dándome su cara y volvió a acomodarse mi dedo gordo totalmente lubricado por sus propios jugos y ella misma se untó saliva a su ojete y este ya bien dilatado cedió fácilmente para que la punta del dedo del pie se le hundiera. Era fascinante verla gozar, la verdad que me encantaba observarla cómo gozaba y su excitación era tanta que se corrió en pocos minutos. Jadeaba, gemía, lloraba, reía, gritaba, gesticulaba y yo solo podía sentir el calor inmenso de su culo y el vibrar de su colon. A penas retomó la compostura y solo la puse de nuevo en cuatro y comencé con un embate bestial penetrando totalmente ese culo y Emi solo jadeaba de placer.

    Pensé que ya no se iría pues había tenido dos orgasmos seguidos, pero esto es lo que me encanta de una mujer, puede tener los que quiera en términos de segundos o minutos a comparación de un hombre. Yo en mi vida solo he tenido tres veces esta experiencia corriéndome seguido dos veces en cuestión de minuto y parecía que la segunda siempre era mas rica. Le hice un vaivén con la idea de correrme y fue ella quien explotó de nuevo y sus gemidos me hicieron alcanzar la gloria. ¡Que rica cogida nos dimos esa mañana!

    Aquello lo repetimos en varias ocasiones, pero siempre le pongo un alto, pues hay chicas que quieren más que una buena cogida y quieren una relación. Cuando Emi se dio cuenta de eso, que yo no era un hombre para el compromiso, me sugirió cogerme a su amiga Pat, ella me garantizaba que esta otra linda chica quería coger conmigo, pero que tenía que insistir pues Pat no era tan liberal o extrovertida como lo era Emi. Aquella mujer pequeña tenía razón, con los meses me llevé a Pat a la cama y era una buena follada, pero nada en comparar a las cogidas que nos dábamos con esta pequeña mujer y ese pequeño culo y panocha queriendo recibir una verga grande y los dedos de mis pies en esos orificios.

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  • Cleopatra y la pieza de motel estilo egipcia

    Cleopatra y la pieza de motel estilo egipcia

    Solo imaginé la atmósfera de esa pieza de motel ambientada en los tiempos egipcios de los faraones, donde usted es la reina Cleopatra.

    Me preparo toda la semana para el encuentro, hago mi rutina de ejercicios diarios para tener mejor irrigación sanguínea, tomo abundante líquido para tener una producción de semen considerable, como frutas dulces para mejorar su sabor, la noche previa al encuentro me rasuro con la máquina eléctrica todos los testículos y falo de manera que puedas apreciarlo y degustarlo… Puedes acariciar el falo desde la cabeza hasta la base, sentir su grosor, su textura, acariciar las venas hinchadas que endurecen el tronco, acariciar los huevos, palpar su porte y firmeza llenos de amor, llenos de esperma esperando el momento de explotar y saltar en chorros, para su deleite.

    Usted es la que dirige el encuentro, yo sobre esa cama, usted sobre mi lamiendo los huevos, despacio, muy lentamente, mirándose en el espejo como me chupa los huevos, mirándose en el espejo como se come esa verga, mirando mi cara de éxtasis, mi cara de placer infinito con una mamada de la reina faraona, una mamada que es una adoración al falo, chupas los huevos, pasas tu lengua por todo el tronco hasta la cabeza, lo engulles, lo devoras, te lo pasas por los labios imaginando que en cosa de minutos montaras esa tranca, imaginando que te atravesara hasta lo más profundo de tu ser. Tu panocha palpita, se contrae, se aprieta, todos tus músculos vaginales a punto de estallar…

    De pronto paras y sobre la cama, en enfrente de mi te desnudas completamente, tu mirada fija resplandece con el brillo de mi verga, tu boca entreabierta, tu respiración agitada son signos de la excitación, estas caliente, al límite de lo que soportas, deseas sentir que te partan la concha…

    Te montas violentamente sobre el falo y te lo clavas con fuerza hasta los huevos de una sola estocada, arqueas tu espalda, tus pechos hinchados están a punto de explotar, te quedas unos segundos ensartada fuera de sí. Luego te recuperas y comienzas a cabalgarlo, tú eres la reina, tú eres la que controla, mueves tus caderas suavemente en un vaivén, hacia los lados, hacia adelante y atrás, eres una diosa. Con tu vista nublada puedes verte en el espejo que refleja toda la cama, te tomas el pelo y comienzas a cabalgar más rápido, más rápido, más, más, más… hasta que explotas en un orgasmo de sexo desenfrenado, de sexo clandestino fuera del matrimonio, te desvaneces sobre mi pecho casi inconsciente, acaricio tu pelo largo rato.

    Cuando te incorporas te susurro al oído, te pido que me masturbes. Es un susurro caliente en tu oreja que despierta lo más puta que llevas en tu interior, lo que más te excita y te pone a mil. Estas de rodilla sobre mí y sumisamente comienzas a masturbarme con las dos manos mirando la cabeza de la verga y haciendo un ronroneo de gata caliente, estas como hipnotizada… Mientras me masturbas te hablo de manera dominante, clavando en tus oídos y mente las palabras que más te calientan…

    – mámalo mamita, mámalo

    – la voy a dar su lechita

    – te voy a encular por todos los hoyos zorra

    – eres mía, mía, mía…

    Hasta que profusos y abundantes chorros de semen saltan sobre tu cara, cuello y el ultimo chorro sobre tus tetas, eyaculo todo lo que había guardado para ti. Rápidamente bajas y comienzas a chuparla a beber las ultimas gotitas, hasta dejarla totalmente limpia. Comienzas a relamerte todo el semen se tu cara, cuello y tetas, lo haces frente al espejo. Mirándome a través del reflejo con un brillo en tu cara muy especial, te pasas la lengua por todos tus dedos como saboreando un helado o un chocolate, te abalanzas sobre mí y me besas apasionadamente… nuestras lenguas se trenzaron furiosamente.

    En esta habitación egipcia, eres cleopatra la reina.

  • Mi esposo y mi hermano

    Mi esposo y mi hermano

    Estoy acostada en mi cama recordando lo que sucedió.

    Mi esposo duerme tranquilamente, mientras yo contengo las lágrimas de impotencia y horror.

    El cigarro se acaba lentamente en mis dedos; siento el semen seguir saliendo de mi vagina y ano.

    Cierro los ojos y vuelvo a sentir…

    La noche inició como siempre. Llegué a casa de trabajar, mi marido me esperaba con comida china y una botella de vino.

    Al terminar, me comenzó a besar y acariciar. Un día pesado como ese merecía terminar con un buen orgasmo.

    Me acariciaba por encima de la ropa; mis nalgas, mis pechos; me besaba el cuello y yo podía sentir su falo creciendo, tratando de salir del pantalón.

    Me llevó a la recámara y me desnudó lentamente; disfrutando y besando cada parte de mi cuerpo; su lengua se paseaba por mi piel mientras mi ropa iba desapareciendo.

    Sus labios y sus dientes jugueteaban con mis pezones provocándome escalofríos de placer.

    Cuando estuve desnuda, me acostó sobre la cama y continuó el escarceo; en un momento, unas esposas aparecieron en sus manos; me ató a la cabecera de la cama y siguió disfrutando de mi cuerpo a su antojo.

    – Me encanta tu cuerpo… me fascina tu piel… adoro hacerte mía… tu cuerpo es mío…- me decía mientras me chupaba lentamente la vagina y el clítoris.

    Somos una pareja casada normal, sin cuerpos exuberantes o envidiables; pero, me excitaba escucharlo hablar así.

    Se tomó un momento para desnudarse mientras su mirada denotaba el deseo que sentía.

    Cuando estuvo desnudo, tomó una mascada y me cubrió los ojos.

    – Tengo una fantasía y hoy la voy a cumplir…- me decía al oído mientras ajustaba la mascada para que no pudiera ver.

    Un escalofrío recorrió mi espalda en la zozobra de lo que vendría. Me puso sobre mis rodillas y mis manos de sostenían de la cabecera con las esposas. Mientras estaba yo en esa posición l, el se metió entre mis piernas acostado y siguió chupándome mis labios vaginales; yo escurría de ansiedad y deseo, necesitaba sentirlo dentro de mi.

    En un momento, lo sentí acostarse junto a mi, me tomó de la cintura y me hizo montarme sobre él.

    Algo me hizo dudar; pero, me guío para enterrarme su falo. A pesar de que estaba muy mojada, le era difícil entrar a su verga; la sentía yo enorme, gruesa, desconocida.

    Un suspiro de satisfacción salió de su boca cuando logró enterrarla por completo. Se quedó quieto; pero, yo sentía la necesidad de sentir el bombeo; empecé a moverme arriba y abajo, disfrutando esa rica verga que me penetraba. Él bufaba y gemía, haciéndome gozar más.

    De repente, sentí una mano acariciar la entrada de mi culo, untando algo frío y resbaladizo; un dedo se enterró en mi haciéndome jadear y gemir de placer y sorpresa.

    – Así te quería tener… ver cómo te cogían… romper tu culo y hacerte una doble cogida…- me decía al oído mientras seguía preparando mi culo con sus dedos.

    – Y tu hermano fue el elegido para cogerte… y tanto tú cómo él parecen estarlo disfrutando…- me dijo lentamente.

    En ese momento, sentí una boca chuparme mi pezón, mientras otras manos agarraban mis nalgas, guiando el bombeo.

    – Estás muy rica, hermanita… no sabes cuantas ganas tenia de cogerte y las veces que me masturbé pensando en ti…- me dijo una voz bajo de mi.

    Mi cerebro se desconectó; me estaba cogiendo a mi hermano y me estaba gustando.

    – Salte… no traes condón… me vas a dejar tu líquido adentro… solo mi marido me ha cogido sin condón…- le suplicaba sin fuerzas, disfrutando su verga dentro de mi.

    Sentí algo grueso tratando de entrar en mi culo; la posición y las manos de mi hermano, lo abrían más para facilitar la entrada.

    Un gemido de satisfacción y placer salió de la boca de mi marido al invadir mi culo virgen con su falo.

    Mi cabeza daba vueltas; empecé a sentir que me venía; no quería venirme; yo sabía que estaba incorrecto; pero, mi cuerpo gozaba intensamente. Me deje ir; el primer orgasmo llegó; sentía que mi cuerpo trataba de sacar mi jugo; pero, la verga de mi hermano cerraba toda mi entrada.

    Después del primero, perdí la cuenta de las veces que llegué al clímax; me perdí en las sensaciones.

    Oí a mi marido bufar, listo para soltar su leche. Mi hermano empezó a bombear más rápido buscando su placer. Los 2 falos se hincharon casi al mismo tiempo, listos para llenarme.

    Se enterraron hasta el fondo y se quedaron quietos. Mi marido mordía mi hombro mientras me llenaba; mi hermano chupaba mi pezón con furiosamente al momento que escupía su leche dentro de mí.

    Mi marido dejó que mi hermano se fuera antes de desatarme. Al sentirme libre, no sabía que sentir. Me sentía culpable; pero, nunca había alcanzado ese nivel de placer.

    Mi esposo me dio un beso en la frente y se quedó dormido.

    Mis lagrimas brotan; no se si por la violación o por la culpa de querer volver a intentarlo…

  • Mi primera sexualidad (5)

    Mi primera sexualidad (5)

    Quedé atada a esa cama que me habían violado y velado por mi boca. Solo tenía el olor a sus partes, su gusto a todo el esperma derramado dentro de mi boca y mi garganta. Sabiendo que no podía escapar. Que tuve que tragar cada gota de su voluminosa leche. Que la misma estaba toda en mi estómago.

    Saber que esto es el principio. Que este tipo no tiene contemplaciones. Que es un tipo de barrio, criado a base de fuego y de sobre vivencia. Un tipo rudo que sus frustraciones las estaba pagando conmigo, la niña de papi y mami, la delicada riquita que se llevaba el mundo, la que se sentía superior.

    Ahora el me hace saber que no soy nada, que estoy en sus manos, que su venganza social la pagaría conmigo.

    En eso pensaba, cuando entró Luisa y me pregunto: te gusto la pastillita?

    Sonrió con malicia y saco una jeringa y se dirigió a hacia mi brazo atado. Y le pregunté que es eso?? Estaba desesperada. Que vas a hacer?? No por favor. Jalé mi brazo pero no pude moverlo. Y ella, parece que con experiencia, la introdujo en mis venas y lentamente fue vaciando el líquido blanquecino.

    Cuando termino, le pregunté, que me has hecho?

    Y ella respondió, algo para tranquilizarte y relajarte y claro para hacerte dependiente. Y te tocará a menudo. Y después tú rogarás por ello.

    Y comprendí que me habían drogado.

    Luego me soltó y me dejo ir a mi cuarto. Entre y fui a bañarme para tratar de arrancarme toda la hediondez y secreciones que tenía. Volvía a llorar.

    Luego, me cambie y me acoste. Estaba deprimida. El mundo se hacía poco real. Era como estar viviendo algo pero sentir que estás al margen. Me estaban doblegando. Mi espíritu no tenía ganas ni fuerza para batallar.

    Esta sensación es difícil de explicar. Me está viendo de la realidad. Y en ese proceso caí rendida en mi cama.

    El despertador sonó a las 6 am. Sonó varias veces y ni fuerzas para apagarlo tenía. Estaba en el limbo. No me había recuperado. Pero con mucho esfuerzo me levante. Chequee mi brazo y estaba el pinchazo en mi vena. No fue un sueño.

    Hice mi rutina, más aletargada. Salí pase por el comedor tomé jugo. Y salí hacia el auto de mi padre. Y estaba el. Me senté detrás. No le salude. Y el se desmontó. Demostrando que no tenía miedo. Y vino, abrió la puerta, me agarro del pelo y me saco del auto. Me llevo arrastrada alada del cabello hasta el otro lado del auto donde no nos pudieran ver.

    Me soltó y dijo: arrodíllate puta. Yo lo hice y me dio tremendo golpe en la cara. Como se dice puta, pregunto y le dije: buenos días señor. Y me dijo: ya no quiero más señor. Ahora me dirás amo. Entendido? Responde carajo.

    Y respondí: si amo. Y puso su mano en mi cabeza. Y dijo: muy bien perrita. Entiendes lo que eres.

    Me dejo entrar al auto. Él entró también. Encendió el auto y arrancamos. En el camino me hablo sobre lo que disfruto la noche anterior conmigo.

    Luego me dijo: mira putica, hoy vas a llamar a tu mamá y decirle que te vas a casa de tu amiga. Y yo vengo a buscarte y te llevo de paseo. Y no te atrevas a no hacer la llamada.

    No respondí, pero el sabía que le tenía miedo. Y que lo iba hacer.

    Pasaron las horas y llego la salida. Ya había hablado a mi madre y ella estaba convencida de que le hablaba la verdad, pues nunca mentía.

    Salí del colegio y el estaba esperando en el auto. Me monte detrás y dije buenas tardes amo. Y me respondió muy bien putica.

    Vamos a darte una buena lección esta tarde. Abre las piernas. Vamos no me hagas apear. Y yo: abrí mis piernas hasta que el indico. Mi falda se subió y el pudo ver toda mi ropa interior.

    Me indico: no te muevas quédate así mismo. No te atrevas a cerrar las piernas ni bajarte la falda.

    Ahora baja el vidrio del auto. Y baje el vidrio no se para que.

    Y me dijo: ahora llama a tu amiguita. Vamos llámala para acá. Y no quería y mucho menos quería que me viera totalmente abierta frente a mi chofer. Pero el demandó que la llamara. Y yo la llame. Se acercó a donde mi. Y me pregunto que quería. Y le dije que despedirme de ella. Pero el le dijo señorita cómo está? Y hablo en voz baja. Mi amiga nos escucha y se acercó más. Y yo traté de moverme. Pero el me dijo: si te mueves te quito la ropa y te saco del auto.

    Me quede inmovilizada y mi amiga tratando de ser atenta se acercó a preguntarle a él.

    Diga Chano que desea.

    Y el respondió: es que su amiga quiere mostrarle algo. Entre la cabeza y vea.

    Y mi amiga entró la cabeza por la ventana y vio y dijo: y qué haces? Estás loca? Cómo estás así?

    Yo me puse a llorar y le pedía que se calmara que luego le explicaría.

    Y el le dijo: señorita usted tiene que ver lo que es su amiga. Y alargó el brazo y me tocó los muslos. Y yo me tuve que quedar inmóvil dejándolo manosearme delante de ella. Y el prosiguió y me corrian lágrimas en la cara.

    Llego a mi panty, lo levanto y metió su cochino dedo en mi ranita. Y mi amiga estaba espantada, muda. Y le dijo: ves lo puta que es. Pero esta rica.

    Bueno, era para que la conocieras. Ahora nos vamos que ella va a recibir una rica clase esta tarde.

    Ah y que no se te olvide. Ella anda contigo.

    La vergüenza me consumía. Y salimos del colegio. El tomo un rumbo que desconocía. A una media hora, en un barrio repleto de gente se detuvo.

    Y de cada lado mío se abrieron las puertas y entraron dos personas. Jóvenes de unos 28 a treinta años. Eran amigos de él.

    Uno de ellos le dijo: Compadre pero la niña esta buenísima. Te estás comiendo un filete.

    El le dijo: oigan bien lo único que le pueden hacer es quitarle la virginidad. Pero después de ese solo lugar vamos a disfrutarla.

    El le dijo: desanúdenla y disfrútenla hasta que lleguemos al calabozo. Hoy va a aprender.

    Y los muy hijos de puta rompieron toda mi ropa y me desnudaron.

    Continuará

  • El spa de Ma’ (parte 3)

    El spa de Ma’ (parte 3)

    Laura

    Llevo trabajando en el spa de Ma’ desde hace meses. He visto de todo tipo de fetiches sexuales, he visto entrar y salir a muchas mujeres complacidas. Pero una en particular que suele venir a menudo los fines de semana. Hoy es sábado, estoy en el recibidor atendiendo a otra clienta cuando ella entra. Una mujer alta, complexión atlética, piernas largas y bronceadas, lleva el cabello rubio con mechas rosas recogido en una coleta. Jamás he hablado con ella, pero me intimida su forma de ver a las demás mujeres.

    -Hola, buenas tardes. Vine por mi masaje con la señorita Cris. He llegado un poco temprano.

    Ninguna de las mujeres aquí hace preguntas sobre la vida de las demás. Pero sospecho que dicha mujer es una hipersexual no salida del clóset y este lugar es su salvación.

    -La señorita Cris todavía no llega. Si gusta puede esperar. -La mujer a la que atiendo antes se la come con la mirada. Su camisa semitransparente de tirantes deja lucir sus perfectas tetas y el pezón que marca un botón en su camisa, sus piernas resaltan sobre los tacones de aguja y su faldita corta tropical solo dejan poco a la imaginación.

    -Me gustaría que me atendieran ya. Llevo un poco de prisa, quién esté disponible.

    -Lo siento, pero…

    -Vaya sin cuidado señorita. Puedo esperar un poco más. -Me interrumpe la clienta anterior.

    -Esta bien. Sigame Sr…

    -Marta. Llámame Marta.

    -Sigame Marta, la pondré con quién se encuentre disponible de momento.

    Pasamos por los estrechos pasillos cálidos, gracias a los ventanales de costado. Tocó una puerta pero nadie responde, tomo el pomo y empujó. No hay nadie.

    -Lo siento señorita Marta. Pero al parecer no ha llegado el resto del personal…

    -¿Puedes atenderme tú?

    -¿Yo?

    -Sí. Tengo prisa señorita, por favor.

    A la insistencia de la mujer termino cediendo. Ambas entramos a la habitación, echo pestillo a la puerta. Estoy nervioso, jamás he hecho nada como esto, he trabajado aquí y visto a mis compañeras darse sus baños de placer, pero mi lugar siempre estuvo detrás del mostrador.

    -Recuestece Marta, por favor.

    -Hablame de tú. Por favor.

    -Esta bien. Recuestate y desviste Marta, voy a preparar las cosas. -Sonríe.

    Colocó velas por el lugar, abro las ventanas y la brisa veraniega inunda el lugar. Acomodó los aceites sobre las mesitas junto a la colchoneta, mientras miró a Marta, quién descaradamente abre las piernas para mí dejándome ver su pequeña tanga roja. Marta sonríe, se pasa la camiseta por encima de la cabeza y sus grandes tetas saltan a la vista, son bronceadas con los pezones de un tono más claros, las quiero chupar, morder, pellizcar. Marta sonríe más, baja sus manos por su abdomen hasta sus muslos y abre más las piernas, levanta su falda hasta sus costillas y pasa sus dedos por encima de la tela de la tanga. Frota levemente sus dedos en su coño, echando la cabeza para atrás.

    -Empieza, Laura. -Mira mi gafete de identificación sobre la blusa de mi uniforme, mis pezones están duros y pesan.

    Me acerco a Marta. Ella se quita la faldita y se coloca boca abajo, me trepó por encima de ella con mis piernas separadas a la altura de sus nalgas. Hundo mis manos en el aceite y empiezo a masajear su espalda, la escucho gemir, paso mis manos por los omóplatos bajo hasta su espalda baja y me detengo entre sus nalgas. Marta, ladea la cabeza para verme, y vuelve a su posición. Me bajo de ella y paso mis manos por sus nalgas, cuando llegó entre sus muslos ella arquea la espalda más levantando las nalgas. Tengo una vista perfecta de su coño y tanga. Sin resistir más, poso mis dedos entre sus piernas, masajeando su coño por encima de la tela, frotó con delicadeza en su clítoris y muevo en círculos.

    -Ahh -gime Marta.

    Frotó con más fuerza su coño, empiezo a sentir caliente los dedos por la fricción y el jugo que chorrea de su coño. Abre sus piernas, retiro hacía un lado la tela de su tanga y siento una delgada línea de vello, masajeó ese punto y empiezo a hundir los dedos. Masajeó al mismo tiempo que hundo los dedos en ella, Marta gime apoyando la cara en la colchoneta para amortiguar los sonidos.

    -Date la vuelta Marta. Quiero verte mientras te corres en mi boca. -Se da la vuelta, el triángulo de tela rojo está corrido y termino deshaciendome de él.

    Me subo a la colchoneta y abro sus piernas a la altura de mis hombros. Su coño rosado es lindo, tiene una delgada línea en el monte de Venus teñida de rosa, y sus pliegues se abren como flor, rosados y jugosos. Me permito jugar con él bajo mi nariz, oliendo sus pliegues. Paso la punta de mi lengua sobre su coño, sintiendo cómo sus jugos se adhieren a mi lengua, se estremece en mi contacto. Empiezo con lamidas suaves, continúo en círculos con la nariz y besos y muerdo el coño. Después, chupo su coño, hasta que mis mejillas duelen y sus gemidos albergan la habitación. Chupo con más fuerza, la cremosidad de sus pliegues llega a mi boca, es dulce y ácida a la vez.

    -Laura, por favor. Sigue así me estás matando.

    Hundo mis dedos en ella. Frotó mis manos sobre sus tetas, y chupo hasta que me duele el pecho. Para tomar aire paso mi lengua en su coño tomando todo su jugo caliente en mi boca.

    -Laura, dame un beso. Quiero probarme. -Así lo hago. Paso mi lengua por sus labios dejando que la suya entre en mi boca y reclame su sabor.

    Me toca por encima del uniforme, siento su mano entrar bajo mi falda, sus dedos encuentran mi coño. Y oh sorpresa. No llevo ropa interior. Estoy completamente mojada, pasa la palma de su mano por encima de mi coño, siento como se me hincha el coño hasta que frota en círculos mi clítoris. Me pellizca los pezones por encima de la blusa, lo cual tampoco llevo sostén, abre mi camisa y mis tetas, no tan grandes como las suyas, saltan a la vista. Las chupa mientras mi coño es masajeado por su mano, pasa sus dedos una y otra vez por mi raja hasta que se harta y hunde sus dedos en ella. Me exalta haciéndome brincar encima de su vientre, me deslizó entre su cuerpo aceitado y junto mi coño con el suyo. Frotandome lentamente en ella, sus dedos siguen pellizcando mis tetas, pero mis muslos están sobre los suyos y mi coño se empapa de su jugo cremoso.

    -Ahh, Laura no pares. Después te quiero comer el coño a ti.

    Me froto.

    Sigo frotandome hasta que me cansó y caigo encima de ella. Me bajo y me pongo encima de nuevo pero está vez viendo a su coño palpitante y ella se lame el mío en cuestión de segundos. Posa sus manos en mis caderas haciéndome gritar de placer mientras hunde una y otra vez su lengua para después lamer.

    Froto mi rostro en su coño. Chupo nuevamente hasta que ella levanta las caderas y su estómago se pone rígido.

    Escucho como se abre la puerta lentamente y entre los rayos del sol puedo percibir el rostro de Cris. Sonríe, entrando en la habitación, sentándose en una silla.

  • Una vieja sorpresa

    Una vieja sorpresa

    En memoria de una excelente mujer, 25 años mayor que yo, con quien tuve amoríos varias noches, cuando trabajamos juntos, yo bajo su tutela.

    Cada viernes era similar, platicábamos hasta muy tarde. Sin embargo, esa noche me habías pedido que te hiciera un documento de análisis estadístico que explicara más ciertos datos que verías al día siguiente con otras personas. Me fui a trabajar a mi cuarto y terminé en un par de horas. Vi luz en tu recámara y subí para entregarte el trabajo.

    –Adelante… –respondiste a mis toquidos.

    Entré y observé que estabas acostada sobre tu cama. Como única prenda traías un camisón abierto al frente, pero cerrado sólo por una cinta. Te extendí las hojas, las viste y me pediste que te explicara algunos detalles. Me situé en la orilla de tu cama para señalar sobre el documento mis explicaciones. Te sentaste y se abrió un poco el camisón. Después platicábamos no sé de qué cosas. Al quedarnos callados, te miré, pasé mi mano por tu cabellera y besé tus labios. Me correspondiste y quedé recostado sobre tu pecho. Abrí el camisón soltando el nudo de la cinta y al tiempo de darte otro beso abarqué con mis manos cada uno de tus senos. Después los besé y chupé con ternura en tanto que tú me acariciabas el pelo. Estuvimos así, sin hablar y mimándonos, durante media hora, al cabo de la cual estabas con el camisón completamente abierto, y a mí solamente me quedaba la parte inferior de la piyama.

    –Nunca me imaginé estar así contigo –confesaste, volviste a besarme y metiste la mano dentro de mi pantalón, encontrando inmediatamente mi turgencia.

    –¿Por qué lo dices? –te inquirí al terminar nuestro beso, pero sin abrir los ojos ya que gozaba de los jaloncitos que me dabas en el pene, y antes de que pudieras responderme mi boca se apoderó de tu pezón izquierdo.

    –Desde jovencita fui muy chichona, todavía lo era hace unos cinco años, pero ya estoy muy delgada –te apresuraste a decir al ver la fruición con la que tomaba tu pecho.

    –Pues lo que aún te queda está muy rico –declaré en el momento que mi boca se cambio a lamerte del lado derecho.

    –No me parece creíble que te atraiga alguien mayor que tú –observaste, retomando el comentario que habías iniciado antes de que mi lengua sintiera el palpitar de tu corazón.

    –Estás atractiva, cada día me has sido más atractiva. Me gusta lo que tienes aquí adentro (besé tu frente para indicar tu pensamiento), y aquí (besé tu esternón para referirme a tus sentimientos). Ahora quiero conocerte también de otro interior –y me resbalé hasta besar los labios de tu vagina, ardiente y húmeda, para insinuarte mi deseo.

    Abriste las piernas y mi lengua probó el delicado sabor salado de tu flujo. Me erguí y sentí en el mentón la frescura de un hilo de la mezcla de mi saliva con tu jugo. Probaste de mi boca tu sabor salado en tanto que te penetraba. El beso, vehemencia manifiesta en las bocas que no se separaron a pesar del frenesí de nuestro movimiento, sino hasta ver satisfecho el instinto del paraíso que da la carne y el amor declarado abiertamente. Descansamos, mientras los cuerpos se oreaban en la calidez de la noche.

    –Dime qué te gustaría que te hiciera. Aunque nunca he sido una buena amante, quiero, con tu ayuda, que tengas más de un orgasmo en esta noche –me pediste, abrazándome fuerte y diste un sonoro beso en mi mejilla al terminar tu súplica.

    –Chúpamelo– te contesté y dirigí la mirada hacia mi entrepierna, acompañándola de un movimiento en mi cabeza.

    Sin problema cupo mi ápice en tu boca, pues había quedado flácido después de haberme saciado en tu interior. Lentamente fue creciendo hasta inmovilizar tu lengua y tuviste que sacarlo. Tu mano lo estrechó con fuerza y lo jalaste suavemente varias veces antes de lamer el glande. Para poder hacer mejor los movimientos, te hincaste. Miré tu perfil delgado y la palidez de tu piel que permitía ver las veredas, grises como tus ojos, por donde transitaba la pasión que, a borbotones, iba desde tu corazón hasta mi sexo.

    De madrugada, cuando la temperatura exigió cobijarnos, te puse el camisón despacio, cubriéndote primero con el roce de mis labios y al final con la cobija. El primer beso fue para tu pubis y el último lo puse en tu frente. Apagué la luz y salí rumbo a mi alcoba.

    Antes de dormir, recordé tu plática, la que escuchaba chupeteando tus pezones marcando la alternancia con mis preguntas. Imaginé cómo habían sido los otros encuentros secretos de amor. Inicié con tu primera vez, y, aunque era corta la enumeración, mi sueño llegó antes de terminar la marcha de los fantasmas que desperté en tu vientre.

  • Una amiga, un relato y un trio impensado (I)

    Una amiga, un relato y un trio impensado (I)

    Saludos a todos, mi nombre es Andrés y este es mi primer relato soy de Bogotá, Colombia y tengo 37 años. Este es mi primer relato, puedo decir con toda seguridad que es cien por ciento real y que si lo escribo es porque son experiencias que me gusta recordar y que mejor manera que escribiéndolas.

    Tenia hace unos años una novia con la cual llevaba algunos años de noviazgo, la cual tenía a su mejor amiga Lorena, una amiga de infancia, con la cual no me llevaba muy bien ya que según ella yo le había robado a su mejor amiga desde el momento en que inicio nuestra relación.

    Un viernes en la tarde mi novia Alexandra me llamo para contarme que se encontraba realizando unas compras con Lorena cerca de mi trabajo que si quería ir a tomar una cerveza con ellas, la idea en un principio no me llamo la atención ya que mi relación con su amiga como he dicho no era muy buena, pero finalmente acepte. Mi novia era algo bajita, pero de un rostro muy bonito, un cabello largo y negro que le llegaba casi a la cintura, y una tetas grandes y hermosas. Lorena era un poco más alta, unas tetas y un culo que sin ser grandes estaban muy bien proporcionados y un cabello castaño un poco más debajo de los hombros, pero lo que siempre me gusto de ella eran los ojos, tenía unos ojos verdes profundos y una mirada que provocaba varias reacciones. Siempre me pareció muy guapa y por las intimidades que me contaba Alexandra de ella sabía que era muy morbosa y le encantaba el sexo. Una vez incluso le dije a mi novia que si no me la llevara tan mal con su amiga deberíamos proponerle un trio, un tema del que muchas veces habíamos hablado, idea que ella descarto de plano primero por nuestra mala relación y segundo porque era su mejor amiga de toda la vida.

    Al llegar al bar donde ellas me esperaban, ya iban por la segunda cerveza, mi novia como siempre muy cariñosa y tierna conmigo, Lorena a pesar de tener una conversación fluida hablaba con dejos de ironía y sarcasmo a las cosas que yo decía, como haciéndome notar que no era de su agrado. Las cervezas fueron pasando y en algún punto el alcohol hizo su efecto, y en una de las idas de Lorena al baño le dije a mi novia que si podíamos despachar a su amiga para luego irnos a un motel y alquilar una habitación con jacuzzi ya que quería tener sexo con ella y que mejor que tomar un baño relajante después de hacerlo, a lo que ella me contesto:

    – Claro mi amor, nos tomamos la última cerveza y yo le digo a ella que queremos irnos solos

    Con el efecto del alcohol encima y la calentura que Alexandra y yo llevábamos encima el tema empezó a irse por los lados del sexo, cosa que lejos de molestar a Lorena y por el efecto de las cervezas que llevaba encima, le animo a contarnos varias intimidades. Ya su conversación conmigo era muy relajada e incluso cómplice, parecía que atrás hubiese quedado su enemistada hacia mí. En una parte de la conversación, ella nos dijo que el sexo le encantaba, que le gustaba estar con hombres, mas no descartaba la oportunidad de hacerlo con una mujer sin que esa idea la obsesionara. Pero que en muchas ocasiones el sexo no era del todo placentero, que ella tenía algunos tipos de traumas que a veces la perturbaban.

    – ¿Qué tipo de traumas? – Pregunte yo queriendo saber qué tipo de experiencias podía hacer que una mujer tan fogosa, como ella acababa de confesarse, sintiera a veces reparos en el sexo

    Ella bajo la mirada y entre tímida y apenada respondió

    – No sé si debería contar esto, pero pues es que con Alexandra he tenido toda la vida una relación de amistad muy unida y no sé, contigo esta noche se han hablado tantas cosas… y siento que hay el grado de confianza de poder contar esto, y si ella confía en ti, creo que yo también puedo hacerlo

    – Claro, yo respondo por la confiabilidad de Andrés, él es una tumba con los secretos – dijo mi novia mientras con una mano me sostenía la mía, y la otra buscaba la de su mejor amiga- Pero cuéntanos que ya me estas preocupando

    – Bueno aquí va – dijo ella tomando un largo sorbo de su cerveza- Cuando era mucho mas joven, en alguna ocasión un tipo con el que trabajaba mi papá y que manejaba un carro de los que el tenia, tuvo que recogerme del colegio y llevarme hasta la casa. Era un señor de unos cuarenta años. Cuando llegamos al parqueadero de mi casa estaciono, y antes de bajarnos me dijo que yo era una niña muy linda, que si permitirá que me diera un abrazo y un pequeño beso en mi mejilla, en un principio no le vi nada de malo. Como les digo era muy pequeña y poco podía ver de malicia en ese acto

    – Ya me imagino por donde va la historia – dije yo haciendo cara de disgusto

    – Si, el asunto es que ese día el me abrazo y me dio un pequeño beso en la mejilla, y ya. Pero desde ese día cada que él podía y estábamos solos me abrazaba más y me daba más besos y caricias, cosa que lejos de molestarme, me gustaba, a pesar del ser mayor y no parecerme nada atractivo. Pasaron varios años así mientras yo iba creciendo, el viejo cada vez más descarado a veces me tocaba las tetas, y en más de una ocasión intento meterme la lengua en la boca. Como yo ya estaba más grande, entendía que eso no estaba bien. Y así se lo dije un día. Que o dejaba de manosearme o le contaría a mi papa

    En ese momento la cara de mi novia era de sorpresa total, no podía creer lo que estaba oyendo y menos que jamás Lorena se lo hubiese contado

    – ¿Y qué paso amiga? Le contaste a tu papá?

    – No, eso de decirle que le contaría a mi papá lo enfureció mucho y me dijo que yo era una niña estúpida, que yo sabía que me gustaba que él me tocara, y que si pensaba contar algo, más valía que fuese algo que valiese la pena. Me halo contra el carro y empezó a manosearme mientras me besaba el cuello. Me tocaba por todas partes y yo muerta del miedo no sabía qué hacer, mi fuerza no era nada comparada con la de él, en un momento me empujo contra el carro, me bajo mis panties y después de pasarme los dedos varias veces por mi… eh… vagina… me penetro…

    – ¿¿¿Qué qué??? – Dijo Alexandra gritando

    – Si… esto nunca lo he contado a nadie. Yo sentí un gran dolor y me sentía petrificada por el miedo. Duro varios minutos penetrándome mientras yo en silencio solo escuchaba su respiración mientras me decía “a ver si le vas a contar esto a papito”. Y al final, termino sacando su asqueroso pene y corriéndose sobre mis nalgas. Se cerró su pantalón y me dijo antes irse: Ni una sola palabra.

    – No lo puedo creer – Dijo mi novia muy afectada

    – Entiendo ahora si lo de los “traumas” – Dije yo sin dejar de pensar en lo fuerte de la situación

    – Sí, pero ese no es el problema. El problema fue que entre a mi casa directo a ducharme para quitarme la corrida del viejo asqueroso de encima. Y sin entender porque… estaba muy mojada, yo nunca me había masturbado, y empecé a acariciarme y tocarme mucho, teniendo el primer orgasmo de mi vida, brutal, de los mejores. El tipo desde ese día, sacaba mil excusas para no recogerme, para no verme, y cuando nos veíamos agachaba la mirada y me trataba de forma respetuosa y formal.

    – Claro, el malparido esa sabia la brutalidad que había hecho y no podía dar cara – Dijo Alexandra con una expresión de furia

    – Si… muy traumático – dijo Lorena tomando un largo sorbo de cerveza y pidiendo tres más con el mesero – Pero lo peor del cuento es que solo lo volví a ver como cuatro veces en mi vida, siempre con la mirada agachada y apenado, y yo, cada vez que lo veía con una furia de los mil demonios… pero cuando iba al baño o llegaba a mi casa… me daba cuenta que estaba empapada de solo haberlo visto

    En ese momento Alexandra y yo quedamos con la boca abierta. Esta mujer nos estaba confesando que había sido abusada por alguien por quien guardaba profundo rencor, y por el cual por una extraña razón sentía una excitación espontanea.

    – Y ese es el trauma, muy pocas veces en la vida, dos o tres me he masturbado pensando en ese viejo asqueroso y lo que me hizo. Pero si muchas veces, cuando he tenido sexo con tipos, me he puesto a pensar que me gustaría que me trataran como ese viejo lo hizo… no sé porque les conté esto, no sé, el trago o la confianza, pero esa es la historia.

    Yo en ese punto esta prendido tanto por la historia como por las cervezas, y lejos de haberme espantado el relato me excito la idea de Lorena mojadita imaginando esa experiencia o masturbándose pensando en esas cosas. Mi novia aun un poco choqueada por lo que acababa de oír pregunto:

    – Pero no entiendo ¿te excitas a veces cuando recuerdas esas cosas?

    – No solo me excito ¡me mojo! Y como dije antes pocas veces me masturbo pensando en esas cosas pero cuando lo hago ¡jum! Ni te imaginas… – casi susurro bajando la mirada y sonriendo apenada – es buenísimo…

    Mis gustos incluyen un poco de sado y la verdad la confesión me tenía muy prendido. En ese momento Lorena dijo que debía ir al baño y hacer una llamada a su mamá para contarle que se demoraba, así que se levantó y nos dejó a mi novia y a mi solos

    – ¿Qué tal eso ah? No puedo creer que Lore nunca me haya contado eso en la vida ¡Tenaz! Pobrecita ¿Qué opinas? – Pregunto Alexandra como mirando hacia la nada

    – Pues la verdad si muy fuerte… pero también hay que admitir que ella se excita recordando el tema, es raro, como si le hubiese gustado, y pues entre gustos…

    – ¿¿¿Cómo??? O sea ¿te parece normal? ¡El colmo!

    – No, yo no defiendo que alguien haya abusado de ella, eso jamás, solo que me parece que tiene su morbo que ella se excite recordando eso, o que cuando se esté comiendo un tipo se acuerde de eso y llegue rico. No me vas a negar que tiene un poco de morbo, que mientras un tipo la está clavando ella esté pensando en eso

    – … pues no, como va ser bueno eso…

    – Tu sabes que tiene su morbo, que la vieja se excite con eso, es rico y tú y yo somos súper pervertidos, a ti obvio te duele porque es tu mejor amiga, pero si lo piensas como un relato erótico o una película en la cual uno no conoce de primera mano a los protagonistas, la historia tiene morbo

    – Jajajaja no piense en mas… pues a mi lo que me intriga es que se excite ella con eso… si, tiene algo de morbo, no lo niego

    – A mí me dejo excitado el tema, no lo voy a negar – Y nos quedamos viendo el video de música que pasaba en las pantallas del bar, mientras yo pensaba que rico esta Lorena excitándose con esas cosas, con lo buena que esta, debe ser un espectáculo verla masturbarse pensando en eso. Y por el efecto del alcohol y la calentura que llevaba encima no pensé muy bien lo que iba a decir a continuación y las palabras me salieron casi sin permiso de mi cerebro – Pobre Lorena, que vaina tan dura, deberíamos invitarla a relajarse un rato tomando un baño relajante en el jacuzzi con nosotros – Dije mirando a Alexandra y poniendo una sonrisa medio picara. Mi novia me volteo a mirar extrañada, y de inmediato me empecé a arrepentir de cada una de las palabras dichas. Se quedó en silencio unos segundos y de una forma natural, casi como si estuviera hablando del clima respondió

    – No creo que se anime, pero si tú le quieres decir no hay lio, pero creo que dirá que no

    Yo quede callado al escuchar su respuesta, pero respondí: -Si tal vez diga que no, ahora le comento – Y seguimos hablando de cosas al azar

    Cuando volvió Lorena, mi novia se levantó para ir al baño y me dijo: – Voy al baño, coméntale a Lore lo que me dijiste a ver si se anima, ya vengo.

    – ¿Qué me ibas a comentar? – Pregunto Lorena de forma casual mientras tomaba la nueva cerveza helada que nos había traído el mesero. Yo sabiendo que esta era una oportunidad única en la vida que mi novia por efecto de la cerveza o por lo que fuera no viera reparos en invitar a su mejor amiga de toda la vida a tomar un baño con nosotros, de la forma más serena y relajada del mundo le dije:

    – Que habíamos pensado con Alexa ir a algún sitio – obvio era un motel – A tomarnos una última cerveza allá y darnos un baño relajante en un jacuzzi, y que pues después de esta semana tan pesada que hemos tenido todos en el trabajo, me imagino que tú también, y después de contarnos esa experiencia tan traumática, creí que de pronto te animarías a venir con nosotros, pues no se…

    Lorena abrió como platos esos hermosos ojos verdes que tiene y paso el trago de cerveza lentamente – ¿A bañarnos los tres en un jacuzzi? ¿Ahorita?… ¿¡Los tres!?

    – Si, pues normal, o sea nada malo. Como para relajarnos – Dije yo sabiendo la falta de argumento y peso que tenía mi respuesta

    – ¡Pero si yo no traje vestido de baño!

    – Pues nosotros tampoco, pero pues para lo que hay que ver – Dije yo riéndome quitándole importancia al tema, aunque por dentro sintiéndome muy idiota por mis comentarios

    – ¿O sea los tres? ¿¡Los tres desnudos!? – Decía ella con los ojos muy abiertos y medio sonriendo

    – Pues sí, no tiene lio, igual si tú no quieres ir no pasa nada, igual nosotros vamos a ir. Mejor dicho fresca no pasa nada… ¿hablaste con tu mamá? – Dije como dando por zanjada la propuesta y cambiando el tema

    – Si… si hable con ella… – Se quedó en silencio y luego poniendo una sonrisa maliciosa dijo – ¿Y a dónde iríamos?

    – Ah pues no sé, a un motel, eso es lo de menos – Respondí con cara de lo más natural como si acabara de proponer ir a un cine

    – Pues de una… me animo, igual no vamos a hacer nada malo y no tiene nada de malo ver a un par de amigos desnudos

    – Ah ¿ahora tú y yo somos amigos?

    – Pues después de contar lo que conté hoy, que no se lo había dicho a nadie en la vida creo que si – Decía sonriendo y mirándome a los ojos

    En ese momento llego mi novia y pregunto – ¿De qué hablan?

    Yo sonriendo le conteste – Lore dice que sí, que vayamos a un jacuzzi

    – ¿En serio? ¿Estas segura? – Pregunto mi novia sorprendida

    – Si ¿Por qué no? Si a ustedes no les molesta. Desde que no les vaya a dar por ponerse a tirar después, porque en esos cuartos tan chiquitos no tengo para dónde coger – Y soltó una carcajada

    – Ah no, amiga eso si no te lo prometo, pero bueno de una, ahí nos acomodamos – Dijo mi novia respondiendo con otra risa y actuando como si fuera lo más normal del mundo.

    De inmediato dije yo: – ¡No se hable más! Entonces voy a pagar la cuenta y nos vamos – Sabiendo o que aprovechaba ya mismo o podía alguna de las dos arrepentirse. Salimos del bar y tomamos un taxi hacia una zona de rumba de la ciudad en la cual hay muchísimos moteles. Los tres riendo y hablando de tonterías, evitando el tema que nos íbamos a ir a bañar los tres. Cuando lleguemos al motel ellas dos medio apenadas dijeron que era yo quien tenía que pedir la habitación, así que acercándome a la recepción pedí una habitación jacuzzi. La recepcionista me miro con cara de cómplice y me pregunto – ¿para los tres? – Y yo naturalmente respondí que sí, pedimos unas cervezas y nos llevaron a una habitación gigante con una cama King size, una pequeña salita y obviamente el jacuzzi: – Que la pasen muy bien – dijo la encargada de entregarnos la habitación, de inmediato Lorena contesto: – No es lo que usted piensa, vinimos a bañarnos, nada mas – La recepcionista sonrió y nos dijo – Igual, disfruten.

    En ese momento quedamos los tres solos, y destapamos nuestras cervezas. Lorena entro al baño y en ese momento mi novia me dijo: – Ojo, vinimos fue a bañarnos, a nada más, nada va a pasar con Lorena, ni tú le vas a hacer nada y menos yo. Sonreí y le dije que no había problema. Cuando ya estuvimos los tres les dije: – Bueno toca dejar que el jacuzzi se llene, eso puede tomar unos veinte minutos, así que mientras aclimatémonos y pues nos vamos desnudando, casual, a eso vinimos ¿no? – Las dos respondieron que sí y al principio con algo de pena los tres empezamos, y quedamos en solo ropa interior y nos sentamos en esa enorme cama. Yo con la espalda contra la pared y las piernas abiertas con Alexandra recostada contra mí y su amiga en frente, empezamos a conversar y mientras hablábamos empecé a besar en el cuello a mi novia y acariciarle primero los brazos, luego la espalda y como quien no quiere la cosa de vez en cuando los senos. Mi novia dijo: – No, no hagas eso que Lore está al frente y que va a decir – Y ella de inmediato respondió: – Por mí no se preocupen, hagan lo que quieran yo solo vine a bañarme – Entonces ya sin pudor empecé a masajearle esas enormes tetas mientras ella empezaba a subir el ritmo de su respiración. Una de mis manos las baje a sus panties y empecé a meterla, cuando con sorpresa note lo empapada que estaba. En medio de la calentura que estaba le dije en voz alta para que oyera su amiga – Estas empapada ¿te gusta que tu amiga vea como te manoseo?- Ella no respondió pero gimió un poco – Hummm – Lorena dijo: pues yo no sé si a ella le guste, pero yo estoy de lo más contenta viendo la escena- Comentario que aproveche para quitarla de en medio de mis piernas y acostarla a lo largo de la cama, mientras le quitaba el brasiere y empezaba a chupar y morder esas enormes tetas. Dure así un rato y luego le quite su pantaletas que estaba empapada, y empecé a pasar mis dedos por encima regando sus juguitos a lo largo de su raja, para luego meter uno, dos y tres dedos mientras le mordía las tetas. Lorena sentada al pie de nosotros no perdía detalle de lo que hacíamos, con las piernas y brazos cruzados. Así que le dije: – No seas boba, tócate ¿o no te gusta como se ve? – De inmediato se acostó en la misma posición que mi novia y se empezó a tocar sobre su ropa interior mientras se pasaba la lengua por los labios y mi novia gemía mientras la dedeaba y chupaba sus ricos pezones. Le dije: – Quítate la ropa interior – Tomando por completo el mando de la situación, cosa que ella obedeció mientras me miraba a los ojos y decía con voz de putita – Si señor – Y ahí estábamos mi novia acostada a la altura de su mejor amiga de la vida mientras ella nos veía y se metía los dedos. – ¿Por qué no se la metes? Se ve que esta calientica – Me baje los bóxer y con la tremenda erección que tenia se la clave de inmediato a mi novia mientras ella gemía y se masajeaba las tetas. Lorena no apartaba la vista y se metía los dedos mas profundo, en un momento ambas estaban muy pegadas y sus caras muy cerca gimiendo como locas. En ese instante al verlas tan cerca, mientras penetraba a Alexandra les dije: – Están muy cerca ¿Por qué no se besan? Vamos mis niñas quiero ver sus labios juntos – Lorena de inmediato se lanzó a la boca de mi novia y empezaron un beso lésbico delicioso, que parecía contenido hace mucho tiempo, pasando la lengua de un lado a otro de la boca de su amiga. Yo sentía que me iba a correr, así que tu ve que bajar la intensidad del bombeo. Se besaron unos minutos, y Lorena se separó de mi novia y me dijo – ¿podrías ponerla en cuatro? – Mi novia no espero mi respuesta, se separó de mí y se puso como una perra, a lo cual su amiga paralelamente tomo la misma posición y mientras yo le daba en cuatro a Alexandra, Lorena también en cuatro se metía los dedos, y decía – Sí que rico ¡Clávala! Que rico. Se nota que es una puta. Por favor métesela profundo. Y luego a mi– Mi novia mientras gemía duro le dijo – No te la va a meter – Y quedando sostenida de una mano, la tomo con otra del cabello y la acerco para besarse de nuevo con una pasión enloquecedora, al estar en cuatro ambas el beso se dificultaba haciendo que su saliva escurriera entra la comisura de sus labios. Cosa que excitaba mas a Lorena mientras decía: – Que rico, sabe deliciosa tu saliva – Yo ya en ese punto tenía muchas ganas de clavársela a ella también, pero el trato con mi novia era no tocarla y sabía que si seguíamos así, iba a terminar sacándosela y clavando a su amiga, quería hacerlo pero tenía que ir paso a paso, Así que después de hacer llegar a mi novia y que Lorena se corriera como una puta metiéndose los dedos en ese coñito empapado que tenía, les propuse mirar el nivel del agua del jacuzzi, porque a eso era lo que habíamos venido. Ambas tiradas en la cama con sus coñitos abiertos y mojados rieron, y Dijeron que tenía razón.

    Continuare próximamente contado lo que paso ese día y en otras ocasiones, agradezco opiniones y comentarios. Esta es una de las muchas experiencias que quiero plasmar aquí. Si eres mujer y quieres comentar o conversar mas mi correo es [email protected].

  • Un intercambio inesperado con mi ex novia

    Un intercambio inesperado con mi ex novia

    Me presento primeramente, mi nombre es Ignacio Martinez, soy un hombre que para ese entonces tenia 26 años de edad no muy alto, aproximadamente 1.73 de estatura, de test aperlada y cuerpo ligeramente atletico, realmente no me meto de lleno al gimnasio, o solo estoy por temporadas, la historia que les voy a contar a continuación les va a volar la cabeza y los invito a que junto conmigo traten de entender y de explicarme el como de ni siquiera tener nociones de algun encuentro swinger, todo cambio en mi mente esa noche. Mi ex novia se llama Daniela, a la cual de cariño siempre le decia Dany, madre soltera de 30 años, ella es una mujer de estatura 1.60 morena, tiene unos pechos muy grandes y los cuales dentro de nuestra relación siempre me fascinaron, respecto a su trasero siempre lo tuvo promedio pero sin duda tambien muy disfrutable.

    Durante nuestra relación fuimos muy calientes, cogiamos en hoteles con la puerta abierta, en fiestas de amigos, en baños de discotecas, en general siempre fuimos muy calientes, recuerdo que llegamos a hablar de fantasias que teniamos y en alguna ocasión algo tomados le comenté que me gustaria hacer un trio con ella y otra mujer, ella me dijo que jamas lo haría, que sería algo que no se veia haciendo nunca; sin embargo al final del comentario me dijo que para hacer eso primero yo le cumpliera la fantasía de estar con dos hombres al mismo tiempo, justo despues del comentario se carcajeó por lo cual no le tomé muy en serio el comentario realmente.

    Con ella la relación duró 3 años y posteriormente terminó por falta de tiempo ya que nuestros respectivos trabajos no nos lo permitian, de vez en cuando despues de terminar nos veiamos para coger ya que en ese aspecto lo disfrutabamos mucho, teniamos una quimica sexual muy buen realmente, con el paso del tiempo se volió habitual solo vernos para coger pero yo la sentía con ganas de retomar nuestra relación, ya para ese entonces me encontraba viendo a otras mujeres por lo cual el regresar habia dejado de ser opción para mi, sinceramente yo no sé si ella tambien se veia con alguien mas y si habia salido con alguien más porque era algo que consideraba impropio de preguntar y claramente mostraría una actitud de pertenencia que no deseaba proyectar.

    Durante mis salidas como soltero con un amigo con el cual me iba de fiesta en distintas ocasiones nos acostabamos con mujeres que conociamos, el nombre de mi amigo es David tenia 35 años y su estatura era de 1.80 era claramente mas alto que yo, y mayor de edad que yo, la verdad lo admiraba por su forma de ligar, practicamente las mujeres caían rendidas a sus pies simplemente con el trato que les daba, y ademas pues para ser honestos se encontraba en excelente forma, el si era muy metido en el gimnasio y es el típico tipo fortachon de barba cerrada y con tatuajes que a cualquiera mujer a primer vista le gusta, para ese entonces el tenia automovil por lo cual constantemente me daba raids y a veces nos quedabamos en su casa o en la mia, realmente se volvio un muy buen amigo en ese lapso de tiempo sin embargo eramos solo amigos para cuestiones de salidas ya que el su vida privada y yo la mia no la mezclabamos mucho o casi nada.

    David tenia una amiga a la cual llamaremos Carmen y era de mi edad, la verdad ella me caía muy bien y sin duda era muy guapa media 1.65, tenia el pelo chino, y tenia bien equilibradas tanto sus tetas como su trasero, yo por mi parte siempre respeté la relación de ellos, ellos eran algo como amigovios por lo cual yo jamás intenté ligarle, David era de una mente muy liberal y en ocasiones al venir de algun antro yo me venia con ellos y me quedaba a dormir en el sillon mientras ellos cogian con la puerta abierta, a Carmen no le agradaba tanto eso ya que aunque claramente yo sabía que tenian algo pues no era lo mismo eso a saber que yo los escuchaba coger, yo intuía que David cogia a proposito con ella con la puerta abierta y en una ocasión de esas viene un punto clave en la historia.

    Al estar yo en el sillon como una de esas veces, ellos se encontraban claramente cogiendo y en el cuarto que tenia la puerta abierta ligeramente, despues de aventarme toda la faena auditiva de los gemidos de ella que para ser sincero si me llegaban a calentar, despues de unos minutos ella salio al refri a tomar agua con un boxer ligerito una playera holgada de David, yo traté de que no me viera despierto; sin embargo mi esfuerzo fue en vano ya que ella volteó para mi dirección y no pude evitar observarla.

    Carmen: Escuchaste todo verdad?

    Yo: Como?

    Carmen: Ay no te hagas el tonto que bien sé que siempre que vengo y tu te quedas te das cuenta de todo lo gritona que soy

    Yo: Te lo juro que no (me rio sarcasticamente)

    Carmen: No te hagas el menso, la verdad es que si me da mucha pena, pero a David no sé porque le excita tanto.

    Yo: Por mi no te preocupes Carmen, la verdad no es como que yo esté al pendiente en todo momento de lo que hacen, muchas veces ya estoy dormido.

    Carmen: Jajaja, hasta menso.

    Yo: Y ya esta dormido o que?

    Carmen: Ya, se pone de intenso y luego se duerme bien profundo hasta parece que se muere.

    Yo: Y tu no tienes sueño?

    Carmen: Si ya me voy a dormir solo vine a tomar agua pero ya me voy no necesitas correrme jajaja

    Yo: No para nada, pero pues no se vaya a levantar y pensar mal jajaj

    Carmen: Que puede pensar, si tu y yo solo somos amigos, no es como que tengamos un crush jajaja

    Yo: Si tienes razón, ademas pues el es el guapo jajaja

    Carmen: Tampoco te me pongas tan modesto que tu tienes lo tuyo, pero bueno ya me retiro, platicamos luego.

    Para serles honesto Carmen era muy guapa pero en mi mente jamas pasó la idea de querer tener algo mas con ella, realmente era muy buena conversadora y ambos eran muy buenos amigos mios por lo cual no jamas fue mi intención poner tensas las cosas entre nosotros, siempre, pense que perdería mas de lo que ganaba.

    En otra ocasión David y Carmen, me invitaron a salir con ellos pero les dije que iba a salir con mi ex Dany por lo cual me dijeron que podia invitarla si gustaba y les dije que no me parecia buena ida ya que no queria involucrarla de nuevo en algo que no fuera solo vernos nosotros pero ellos insistieron, les prometí que le preguntaria y no fue ninguna sorpresa que ella aceptara, ya que como les mencioné anteriormente, ella estaba deseosa de volver conmigo e interactuando con mis amigos sin duda sería una muy buena oportunidad para retomar nuestra relación, sin saber ninguno de los dos lo que nos esperaba esa noche.

    Acudimos a un antro algo nice, no tan caro pero tampoco tan chuntaro, realmente era algo nice, David siempre tuvo buen gusto para los lugares y ademas pues el tenia un muy buen trabajo por lo cual no se le complicaba tampoco en muchas de las ocasiones invitar la cuenta.

    Llegamos Dany y yo al antro, (Dany llevaba un short blanco algo pegadito que marcaba tenuemente la forma de su vagina y una blusa negra con un escote que permitia hacer notorias sus grandes tetas) ya se encontraban en una mesa tanto David como Carmen, (Carmen llevaba una blusa blanca de tirantes y unas mayas negras que le marcaban de gran manera tanto su trasero como el triangulito de su vagina,) ambos nos saludaron muy gustosos, Carmen se puso a platicar rapidamente con Dany y ambas podría decir que hasta parecia que se conocian de mucho tiempo porque al poco rato ya estaban risa y risa hablando entre ellas, mientras tanto David y yo estabamos platicando y observando a las mujeres que se encontraban en el antro cuando de repente David me comentó lo siguiente.

    David: Oye Nacho y todavia quieres mucho a tu ex novia?

    Yo: Jajaja y esa pregunta wey?

    David: A nada mas jajaja porque veo que la ves seguido ultimamente no?

    Yo: No tan seguido a veces la veo cada 3 semanas, la verdad es que es conmadre y pues si se da la oportunidad de vernos pues nos volvemos a ver.

    David: La verdad si se ve muy enamorada de ti, no cualquier mujer acepta ver al ex solo para coger si nada a cambio.

    Yo: Jajaja no te vayas a caer de boca y apoco Carmen no acepta salir contigo.

    David: No we pero lo nuestro es aparte, ella sabe que rollo conmigo, ademas se la pasa conmadre, le afectaria mas no verme.

    Yo: Jajaja vaya que tienes la modestia a todo lo que da.

    David: Que wey jajaja apoco estoy mintiendo,

    Yo: No jajajaja me queda claro que eres el rey para estas situaciones.

    David: Apoco si me consideras el rey.

    Yo: Sabes que eres un chingon en esto de acostarte con la mujer que quieras.

    David: No con cualquier que se me antoje jaja, a las enamoradas de otros es dificil que te las cojas.

    Ese comentario de David me dejó pensando mucho porque claramente me hacia una referencia a mi ex Dany, que aunque en ese momento yo no la tenia contemplada para algo serio, pues si despertó una inquietud en mi que me generaba cierto sentimiento entre desconfianza y celos, la noche pasó y bailabamos, nunca hubo un momento en la noche que David quisiera bailar con Dany pero si notaba una mirada de el hacia ella, creo que ninguna de las dos las notaban pero yo si intuia que hasta ese entonces mi amigo de parrandas queria cogerse a mi ex novia, La verdad Dany nunca mostró un interés hacia el en toda la noche ni nunca dio pie a que yo pensará mal, claramente ella se veía como una mujer que aun se encontraba enamorada de su novio, la noche continuó y las chicas se encontraban un poco tomadas excepto David y yo que el pues iba a manejar y no podia tomar mucho y yo quería estar muy consciente de lo que estaba pasando.

    Carmen propuso que nos fueramos a la casa de David ya que se sentia algo cansada y yo le propuse a Dany irnos a un hotel, Dany ya habia aceptado; sin embargo al momento de decirles que nos teniamos que ir Carmen insistió que para que nos ibamos a otra parte que mejor fueramos a la casa y ahi podiamos seguirla.

    David: Quieren estar solos Carmen dejalos que se vayan jajaja.

    Carmen: Es que me la estoy pasando muy bien con ellos, como quiera nosotras nos podemos dormir en la cama y ustedes en los sillones.

    David: Jajaja mujer y si lo que quieren es coger ellos no van a poder hacerlo con nosotros ahi.

    Ese comentario hizo reir a Dany la cual soltó la carcajada y dio pie a que David prolongara el comentario.

    David: O apoco no amiga, el cuerpo pide y uno tiene que darle.

    Dany: Pues eso si jaja.

    La verdad el hecho de que mi ex se riera generó en mi una especie de celos y valemadrismo que me hizo tomar una decisión completamente a lo que hubiera querido hasta ese momento.

    Yo: Pues si Dany vamos a seguirle a su casa, ahi tiene mas para tomar.

    Dany: Seguro? y nuestro plan?

    Yo: Siempre habrá mas dias para hacer nuestro plan de todas maneras variarle un fin de semana no nos va a hacer mal.

    Dany se veia algo contrariada pero aceptó acudir con ellos.

    Nos subimos al coche y las chicas se fueron en la parte de atras, estaban risa y risa, mientras David y yo ibamos algo serios.

    La noche transcurrió con el y yo estando serios entre nosotros pero riendonos de las mensadas y los bailes de ellas, hasta que llegó un momento donde fui al baño y al salir el me interceptó.

    David: Oye que tienes, desde hace rato estas serio conmigo?

    Yo: Nada, todo esta chido.

    David: No te hagas wey, que pasó hablate al chile que tienes?

    Yo: Pues la verdad me sacó de onda tu comentario de hace rato.

    David: Cual comentario?

    Yo: El que diste a entender como si cogerte a la enamorada de otro fuera un reto para ti.

    David: Jajajaja, no mames wey, es en serio que estas así por eso? mira obviamente para alguien como yo que ya ha hecho de todo, siempre me va a excitar cosas nuevas, y tengo que seguir buscando porque llega un punto en el que ya nada te satisface de la misma manera, tu porque no te has adentrado tanto como yo, pero yo ya hecho trios, orgias, gang bangs, intercambios de todo, y si te soy honesto si me excitaria cogerme a tu ex, pero no por el hecho de que sea tu ex, o bueno algo de morbo me da eso, pero no es lo que mas me excita, es el hecho de convencerla de coger a pesar de saber que esta enamorada de ti.

    Yo: Pero no seas pendejo como me dices esto.

    David: Ya cabron no seas niño. ya estas grandecito, prefieres de esos weyes que no te son honestos, mira no hay pedo entiendo tu molestia, somos posesivos, pero te aseguro que te excitaria verla cogiendo conmigo,

    Yo: Neta eres un pendejo.

    David: A ver wey, dejemonos de mamadas, tu no has vuelto con ella porque no la quieres para algo serio, crees que soy tan pendejo como para querer cogerme a novia de un amigo, te estoy dando la posibilidad de que experimentes otros placeres, apoco no te pasó que cuando era tu novia te la cogias y llegaban momentos donde ya no te venias? la razón por la que te la coges de vez en cuando siendo tu ex, es porque ella te excita cogertela esporadicamente, y seguir teniendo tu libertad de cogerte a otras, ahora lo que te digo es probemos si ella es capaz de tambien experimentar cosas nuevas, es mas no se si tengas la duda o no de querer tener algo serio con ella, pero aqui te brindo la posibilidad de darte cuenta de si ella es la buena o de si solamente es una compañera sexual para ti, te animas o no?

    La verdad es que bajo todos esos argumentos y lo convincente que sonaba me hacia duda de que contestarle y solo me quedé callado, cuando el de repente se regresó a la sala donde estaban las chicas, antes le dije.

    Yo: No va a querer nada wey.

    David: Averiguemoslo.

    Continuamos con la conversación, para ser honesto me relajé mas con la platica de David, pensé si ella lo acepta pues entonces es que no era una mujer para estar con ella en plan serio.

    La noche transcurrió y tanto David como yo estabamos tomando mas hasta el punto en que ninguno de los dos teniamos inhibiciones y poco a poco empezamos a bailar mas con nuestras mujeres, y llegamos a punto de ponernos a jugar el tipico juego de verdad o reto y ahi empezó lo candente, cosa a la que yo no tenia miedo ya que tenia una idea de que tanto Carmen como Dany en cualquier momento se empezarían a limitar pero o sorpresa con lo que a continuación les relataré.

    La primera en responder una verdad fue Carmen ya que fue lo que eligió despues de que David arrancara con ella.

    David: Del 1 al 10 que tan buena mamadora de verga eres?

    Carmen: Jajaja oyeee, que intenso me saliste con las preguntas.

    David: Jajaja pues solo responde.

    Carmen: Pues me considero un 10 jajaja

    El siguiente en preguntar fui yo y le pregunté a Dany.

    Yo: Cual es tu posición favorita al hacer el amor?

    Dany: Mmm me gusta mucho estar arriba.

    David: Bien respondido, esa posición a mi tambien me encanta.

    Claramente David ya se encontraba de apoco empleando su estrategia para cogerse a Dany quien ni siquiera notaba las negras intenciones de mi amigo.

    David: A ver es el turno de ustedes, pero ahora pregunten a quien sea no solo a su pareja.

    Carmen: A ver, esta pregunta va para Nacho, Nacho, cual ha sido tu mejor sexo.

    Yo: Jaja pues Dany.

    David: Eeeee, esas preguntas no valen ya estan predispuestas a contestar o si van a hacer ese tipo de preguntas, tiene que haber un jurado que dictamine si es verdad o no y si es mentira le toman un trago, bueno para la siguiente le hacemos asi, a ver es tu turno Dany.

    Dany no muy convencida no sabia a quien preguntarle hasta que le dije.

    Yo: Ya preguntale a David jajaja se muere porque le pregunten.

    David volteo conmigo riendose sarcasticamente.

    Dany: Verdad o reto?

    David: Reto.

    Dany: Mmmm que puedo ponerte a hacer.

    David: Lo que tu quieras, soy materia dispuesta, Carmen se reia y yo estaba observando a la expectativa.

    Dany: Te reto a que le des un beso apasionado a tu novia.

    David: A cual novia?

    Dany: A Carmen.

    David: Carmen no es mi novia, es mi amiga.

    Carmen: Ay ya tonto cumple con el reto y callate.

    David se acerca a Carmen y le da un beso sumamente apasionado mientras al mismo tiempo le aprieta las nalgas con sus manos ante nuestra mirada.

    David: Listo, sigue mi turno, ahora pasemos a la parte de solo retos, porque estan haciendo preguntas muy tetas, a ver Danny te reto a que le agarres la verga a Nacho a través del pantalon por 1 minuto.

    Danny: No puedo hacer eso enfrente de ustedes jajaja.

    Yo: Andale dale, no podemos perder con ellos, el que gane se queda con la cama y los que pierdan se duermen en el sillon.

    En ese momento despertó una motivación dormida de la nada y empezó a hacerme una felación por encima del pantalon que hizo que se me parara el tronco, Carmen a pesar de que se veia apenada no perdia detalle del momento.

    Yo: Parece que sigue tu turno Carmen

    Carmen: Ay ya no se si seguir jugando porque esto se puso algo intenso jaja

    Yo: Yo que tu mejor aprovecharia tu turno bien porque de ahi sigo yo y no tendré piedad jajaja

    Carmen: A siiii, pues te reto a que le chupes las tetas a tu mujer por 1 minuto

    En ese momento los ojos le brillaron a David porque sin duda queria ver las tetas de Danny salir, mientras que Danny soltó la carcajada pregundantome.

    Danny: En serio lo vas a hacer?

    Yo: Quieres dormir en la cama o no jajaja?

    Danny: Bueno dale pues pero discretamente.

    David: Nada de discreto, todos tenemos que ver muy bien, ese es el verdadero reto.

    Danny: Ay esta bien hombre

    Danny ya se veia mas suelta a comparación de como arrancó la noche.

    Empecé a subirle la blusa suavemente y poco a poco le destapé los pechos para empezar a chuparselos, ella gemia tenuamente por el poco pudor que le quedaba dentro de la situación, dure algunos segundos mas chupandoselos, yo ya estaba muy caliente y claramente mi verga ya se encontraba en su punto maximo, de reojo observaba como David y Carmen nos veian sin perder detalle de la situación hasta que David nos interrumpió.

    David: Bueno pues reto cumplido.

    En ese momento seguia mi turno y yo iba a poner las condiciones del juego aun mas intensas.

    Yo: El reto es para cualquiera de los dos, pero uno debe de cumplir ( dirigiendome tanto a David como a Carmen)

    David: A ver avientalo de una.

    Yo: Quiero que uno le haga sexo oral al otro, ustedes deciden cual de los dos.

    Carmen: Ay clarooo que no!!! estas loco!!! como te pones a pedir eso?

    Yo: Esta bien si no quieren cumplirlo no pasa nada, simplemente nosotros dormimos en la cama y ustedes en los sillones.

    David se veia algo serio pero sonriendo ligeramente, yo sabia que el no se rendiría para cumplir el reto tan facilmente y no tanto porque le importara dormir en el sillon, sino porque el sabia que al negarse el juego terminaba.

    David: Pues vamos a hacer un bolado Carmen.

    Carmen: Tu de verdad que estas loco jajaja, estoy tomada pero no como para animarme a hacer eso delante de ellos, que te pasa jajaja?

    David solo la observaba y poco a poco se comenzó a acercar mas para darle un beso apasionado que hizo que poco a poco Carmen perdiera la nocion de lo que estaba pasando hasta el punto en que el caia rendida ante David, esto el lo aprovecho muy bien ya que poco a poco empezó a bajar por su cuello mientras ella esbozaba ligeros gemidos con los ojos cerrados hasta llegar al punto donde el se encontraba ya bajando por el ombligo de Carmen quien ni siquiera abria los ojos y solo se limitaba a disfrutar, en ese momento me di cuenta que Danny no perdia detalle de lo que estaba pasando y juraria que esto la estaba calentando, finalmente David bajo a la parte baja de Carme y le bajo un poco las mayas para luego adentrarse a hacerle sexo oral, le dije a Danny que nos acercaramos más para contemplar mejor y no objeto para nada siguiendome complicemente mientras veiamos mas a detalle como David movia su lengua y chupaba el clitoris de nuestra amiga Carmen quien entre una mezcla del alcohol y la excitación ya no paraba de gemir y no se limitaba para nada, finalmente despues de unos minutos David terminó y Carmen volvio a la realidad abriendo los ojos de nuevo.

    Carmen: De verdad que estas loco.

    David: Y por eso te encantó o no?

    Carmen: Siii!!!

    Seguia el turno de Danny quien estaba pensando que reto ponernos y David ya muy notoriamente alcoholizado le quiso dar ideas.

    David: Oye esto no es necesario de equipos, tambien si gustas le puedes poner el reto a Nacho, pero que no este tan light.

    Danny: Jajaja pues es que no sé ya que ponerles a hacer de retos, ya hemos subido mucho de tono jajaja

    David: Jajaja nombre eso no fue nada, aun podemos con más, tu pruebanos.

    Danny: Jajaja si es cierto lo que dice Carmen tu estas loco.

    Notaba a Danny ya con mas confianza para con David y eso me hacia sentir una mezcla de celos e inseguridad pero aun así yo tenia una actitud hacia afuera de valemadrismo.

    Yo: Tu no te limites y pide lo que quieras.

    Danny: Ay es que de verdad ya no se que poner jajaja, bueno a ver, los reto a todos a que se anden en boxers jajaja

    En ese momento intuí que Danny realmente no le interesaba vernos tanto a Carmen o a mi en ropa interior sino que ya tenia una ligera curiosidad de ver a David en paños menores.

    David: Jajaja bien jugado entonces todos tenemos que cumplir.

    Al irnos quitando los pantalones en los casos de David y yo y las mayas en el caso de Carmen, la verdad ya no pude ocultar una erección que tenia y David tampoco, yo no paraba de ver a Carmen quien tenia unas piernas bien ejercitadas y la verdad se me antojaba mucho pero sabia que ella estaba perdidamente obsesionada con David así que no habia opción de intentar algo con ella.

    David: Bueno pues creo que llegó el momento de mi turno ahora y voy a ir con todo, estan listos?

    Todos nos quedabamos viendo entre nosotros porque sabiamos por la forma de comportarse que tipo de cosas pudieran pedir.

    Danny: Quiero que le chupes la verga a Nacho delante de nosotros.

    La verdad a pesar de que era algo atrevido para Danny hacer eso, por la forma en la que se estaba comportando David por un momento pensé que iba a intentar que Danny tuviera interacción con el pero no. en ese momento Danny ya no tuvo reparos y rapidamente intentó cumplir con su castigo y me bajo el boxer completamente para darme una chupada como nunca lo habia hecho, mientras esto pasaba Carmen tambien empezó a chuparle la verga a David al mismo tiempo por lo cual ya esto se estaba volviendo una sesión sexual, ahi fue cuando noté que mientras Carmen me chupaba la verga en momentos volteaba a mirar a David como buscando su aprobación y el ya sin disimulos la veia fijamente mientras recibia una mamada de Carmen, en ese momento yo empecé a desvestir a Danny y la empuje hacia el sillon, yo nunca usaba condon con Danny por lo cual empecé a cogerla asi y empezamos con la posición del misionero, ella estaba tan mojada que el acceso a su vagina fue de lo mas rapido, ahi empecé con el mete y saca intenso mientas ella me gemia al oido, la verdad en ese momento yo no sabia si al estarme gimiendo al oido ella estaba volteando a verlo a el, pero ya no me importaba, yo estaba tan caliente que deje de pensar en otras cosas y solo me concentre en coger duro a mi hembra. Empecé a escuchar gemidos tambien por parte de Carmen y noté que David ya la tenia en cuarto frente a nosotros, pude observar que David tenia un miembro mas grande que el mio y tenia na forma de coger algo mas bestial y salvaje ya que le escupia en el culo a Carmen y le daba nalgadas constantemente, mientras tanto Danny y yo cambiamos de posición y ella se puso a cabalgarme, yo notaba a Danny mas caliente que nunca, al parecer el estar cogiendo delante de nuestros amigos la estaba haciendo sacar su parte mas salvaje, asi seguimos por un rato sin parar, y fue cuando estaba dandole a Danny que empecé a tener unas ganas inmensas de venirme y Danny me pidio que acabara afuera y me dispuse a terminar en el piso para posteriormente sentarnos y seguir observando como David seguia cogiendo sin piedad a Camen quien ya se notaba exhausta pero no dispuesta a pedir tregua

    Carmen: aaaa, asi dame papito, dame duro.

    David: Hooo, que rico culo tienes.

    Carmen: No pares papito sigueme dando duro.

    David: Aaaaa, quieres que termine en tu boca?

    Carmen: Si papi échamelos todos en la boca

    La verdad la escena estuvo muy de pelicula porno pero ambos ya no les importaba tener presentes viendolos, y ví a Carmen totalmente entregada al placer que le producia coger con David, ahí entendí el porque a pesar de que el no era sumamente cariñoso con ella, ella seguia buscandolo, sin duda mi amigo era un semental para coger, al final terminaron ambos empezaron a reirse con nosotros, todos estabamos desnudos.

    David: Bueno pues declaro un empate jajaja, si gustan podemos irnos a acostar todos juntos de todas maneras mi cama es muy grande y todos aceptamos, solo nos pusimos comodos, David me prestó un short y Carmen le prestó a Danny un shorsito para dormir, todos nos dispusimos a dormir y las chicas se durmieron en medio mientras los hombres estabamos en los extremos de las camas.

    Pasaron algunas horas y desperté al notar que David y Danny estaban sentados en la cama hablando despacio, noté que el primero en salir de la habitación fue David y posteriormente Danny revisó si yo seguia dormido para posteriormente salirse tambien del cuarto.

    Yo sabía que algo iba a pasar pero decidí hacerme el tonto y salir hasta minutos despues, mientras tanto veía a Carmen dormida quitada de la pena y completamente satisfecha después de la feroz cogida que mi «amigo» le habia dado.

    Pasaron 5 minutos y salí lentamente del cuarto, ellos no habian cerrado la puerta para no despertarnos y eso sirvió para que yo pudiera no hacer mucho ruido cuando saliera del cuarto, ahi fue cuando noté que no estaba en la sala y me dirigí al patio, donde David la tenia empinada y dandole de perrito recargada en la lavadora, ella se tapaba la boca para no gemir tan fuerte y no escucharamos pero desde lejos se escuchaba el charqueo que hacian las embestidas de David, la verdad si sentí celos y algo de indignación de ver como mi ex novia la que se supone que queria volver conmigo y me amaba, estaba cogiendo en el patio de la manera mas desleal con un hombre que recien habia conocido, el seguia dandole duro frenéticamente y ella llegó un punto donde ya no podia disimular sus gemidos, el le repetia constantemente que no se tapara que se dedicara a disfrutar.

    Danny: No puedo, no debemos estar haciendo esto por favor!!! esto es mal, nos van a escuchar.

    David: No nos van a escuchar, ellos estan bien dormidos, los dejamos bien cogidos, pero tu necesitabas sentir una verga de verdad.

    Danny: Ayyy por favor David!!! esto esta mal, no debi de acompañarte, pensé que solo querias hablar.

    David: Sienteme puta, a partir de este momento eres mi puta entiendes?

    Danny: Si, lo soy.

    David seguia con las embestidas constantes y facil le conté que hizo que Danny se viniera un par de veces, luego de eso el se sento en el piso y la hizo que se clavara su verga hasta el fondo, cabe aclarar que ambos estaban cogiendo sin condon, y yo que pensé que solo cogia sin condon conmigo, la verdad ahi me di cuenta que Danny era una vil puta que le gustaba la verga y no importaba de quien fuera.

    David se reincorporó y la sentó en la lavadora abierta de piernas, primero le dio una nueva chupada a su coño y luego preparo su verga nuevamente para entra en ella.

    Danny: No se va a enterar Nacho verdad?

    David solo la ignoró y se decido a embestirla nuevamente mientras ella lanzó un nuevo gemido.

    Danny: David, prometeme que no se va a enterar por favor!!!

    David no hacia caso al comentario y continuaba cogiendo duro y besandole el cuello.

    Danny: David por favor dimelo!!! prometeme aaaa, por favor prometeme que esto queda entre nosotros.

    David: No quieres que se entere de como te cogí bien ricooo!!1?

    Danny: No!! ayyy!! por favor!!! Daviddd!!!, no podemos hacerles esto!!!, por favor prometemelo.

    Veia a Danny muy preocupada y al mismo tiempo super excitada del momento, y a pesar de eso mi mente asimilaba la imagen que estaba observando de la mujer que en algun momento pasó por mi cabeza formalizar nuestra relación.

    David: Ya voy a terminar

    Danny: Si papi termina!!

    David: Quiero venirme adentro de tu panchita.

    En ese momento yo pensé que Danny lo iba a mandar al carajo; sin embargo cual fue mi sorpresa que escuche lo que le dijo

    Danny: Si papito termina adentro de mi dame duro, llename.

    David empezó a acelerar sus movimientos freneticamente hasta el punto donde ambos llegaron a un orgasmo juntos gritando y fue ahí donde terminaron terminó la faena de ambos, y tambien cuando escuché la voz de Carmen.

    Carmen: Así que estuvo intensa la noche verdad?

    Carmen nos sorprendió a todos, incluido yo ya que de verdad no esperaba que tambien estuviera observando el espectaculo, todos nos quedamos viendo y lo que sigue sera una historia que continuara.