Blog

  • La conductora de Uber. Sueño hecho realidad

    La conductora de Uber. Sueño hecho realidad

    Estoy convencido que las mejores vivencias y las más placenteras son aquellas que surgen de la nada, sin ser planeadas. Esta experiencia me sucedió con una conductora de Uber. 

    Ese día fue bastante caótico ya que me tocó dar un curso de rescate durante todo el día. Desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche. Francamente al finalizar el día ya me sentía destruido. Solo deseaba llegar a casa, darme un baño y caer rendido a descansar unas cuantas horas antes de iniciar la siguiente jornada laboral.

    Francamente sentí flojera de usar el transporte publico ya que en la noche se vuelve escaso y es demasiado lento. Quien viva en la CDMX sabrá a que me refiero.

    Pedí un Uber sin importar lo que me fuera a cobrar. Solo deseaba llegar a casa. Después de unos minutos de espera, por fin un conductor decidió tomar mi viaje. Es difícil que algún taxi quiera ir de Polanco hacia el Ajusco. Conductor: Cecilia en un Kia rio negro. Fue curioso ya que nunca me había tocado una mujer como conductora de Uber así que pensé que seria una experiencia un tanto diferente a los demás viajes.

    Después de 15 minutos de espera y de estar empapado por una lluvia que se soltó de repente fue que llegó Cecilia. Subí al auto lo más rápido posible y por inercia me subí en la parte de adelante. Ceci no me dijo nada, solo se disculpo por la tardanza ya que había algo de transito y la lluvia no ayudaba en nada. Le dije que no se preocupara, al contrario, que ella me disculpara por mojar su coche a lo cual ella respondió: Pues quítate la ropa mojada para que no te enfermes jejeje. Me sonrojo de inmediato, no esperaba un comentario de ese tipo. Pero de inmediato me dijo que era una broma y se disculpó de nuevo.

    Me repuse de inmediato y le dije sonriendo: No me provoques porque con este frio si se antoja quitarse la ropa y darse una calentadita.

    Durante un rato así fue el viaje, un ir y venir de coqueteos e insinuaciones de ambas partes.

    Cabe aclarar que ella era simpática, como de 1.60 m de estatura y de curvas pronunciadas. En México les decimos gordibuenas. Vestía unos pants negros con una playera de cuello redondo y una sudadera. Nada casual, mas bien un look sport. Pero aun así se podía percibir que debajo de esas telas holgadas había un cuerpo más que antojable.

    Ocasionalmente me tocaba la pierna cuando reíamos de alguna situación y comencé a hacer lo mismo. Quería saber hasta dónde podía llegar. Me daba miedo pensar que estuviera malinterpretando la charla y que ella lo tomara a mal. Decidí aventurarme un poco mas y le pregunte si ya terminaría su turno o seguiría trabajando ya que deseaba comprarme un café por el frio y si ella quería pues podría comprarle uno también. Le dije si podíamos hacer escala en algún lugar para poder comprar el café.

    Su respuesta me hizo pensar “es ahora o nunca”

    – Pues podemos hacer escala en un motel rumbo al Ajusco, ahí seguro tiene café y puedes cambiarte tu ropa” y ella seguía riendo de manera seductora.

    – Va, pero nada de rajarse o echarse para atrás. ¿Vamos y en lo que me cambio y me doy una ducha tu pides los cafés, te parece bien?

    – Me parece excelente.

    El corazón me latía muy rápido, sentía que se saldría del pecho. Siempre había fantaseado con algo así pero nunca en la vida siquiera imagine que podría ser. Así como ocurrió con el encuentro con la lectora virgen.

    Llegamos al motel, le pase el dinero para pagar y entramos a la habitación 112. Recuerdo haber sido caballeroso y darle el paso para que subiera primero las escaleras y así poder ir viendo esas nalgas tan ricas subiendo.

    Entramos a la habitación y yo no podía creer que estuviera pasando. Le dije que si quería ir pidiendo los cafés mientras me duchaba a lo cual dijo: ¿Y si nos bañamos juntos?

    Accedí. La vi desnudarse prenda por prenda y mi asombro iba creciendo al igual que mi pene, con cada prenda que se quitaba iba sintiendo los latidos en cada vena de mi miembro. Se retiró la sudadera y dejo a la vista una piel blanca, hermosa. Solo traía bra negro, pero de inmediato pude darme cuenta que sus senos, además de ser grandes tenían una forma que invitaban a recorrerlos centímetro a centímetro. Ella me miraba de reojo y parecía que disfrutaba de ver como no podía dejarla de contemplar.

    Se bajó el pantas y cuál fue mi sorpresa descubrir que no usaba nada de ropa interior. De inmediato pude ver su monte de venus con cierta maleza, decente claro. Solo el bello suficiente y necesario para denotar que era una mujer. Poseía unas nalgas tan ricas que yo moría por tocarlas.

    Sin darme cuenta yo tenia mi mano en mi verga completamente parada. Me estaba tocando mientras la veía.

    Ella se quedó un rato mirándome y se empezó a masturbar también. Me acerque a la regadera y abrí la llave del agua caliente y mientras el agua se ponía en la temperatura adecuado me acerque a ella, la tome de la cintura y la bese. Nos dejamos fluir por esa marea de pasión donde el mundo se detuvo. Dejaba que mis manos recorrieran esa piel tan delicada y suculenta y me dejaba llevar por cada caricia que ella me hacía. Sentía como me arañaba la espalda suavemente, recorriendo con sus manos mi cuerpo llegó a mi miembro, lo apretó bruscamente que me hizo saltar un poco. Entonces me pregunto si me había lastimado y le dijo que no. Me dirigió una mirada coqueta y se puso de rodillas diciendo que tenia que disculparse. Con una mano sujetó mi verga desde su base mientras que con la otra masajeaba suavemente mis testículos. Empezó a jugar con su lengua y mi glande de una manera tan deliciosa que no podía imaginarlo siquiera. No podía dejar de mirarla, mamándolo con esa delicadeza y dedicación que estuve a punto de venirme en su boca pero aún no quería hacerlo así que le dije que fuéramos a la ducha.

    Al sentir el agua caliente recorriendo nuestros cuerpos fue como si se diera una explosión del choque de dos volcanes en medio del mar. Sin dudarlo le di la vuelta, recargó sus manos en la pared y dirigí mi miembro hacia su vagina, la penetre intempestivamente, la escuche gemir y eso me éxito aún más. La sujeté de la cintura con ambas manos y comencé esa danza del vaivén hasta que sentía como le temblaban las piernas del orgasmo que tuvo. Después de unos segundos ella giro y se me beso apasionadamente mientras comenzaba a masturbarme. Justo antes de venirme se puso de rodillas y recibió toda mi leche en la boca, podía ver como se mezclaba semen entre el agua que escurría de su rostro. Siguió chupándolo hasta dejarlo completamente limpio.

    Salimos de la regadera y nos recostamos sobre la cama. Estábamos exhaustos, pero yo no podía dejar de verla, estaba endiosado con tamaña postal.

    Sabia que tenía que irme pero no quería hacerlo sin volver a sentirla así que empecé a besarle las piernas, las rodillas, las pantorrillas, llegando a sus pies y haciendo el recorrido de regreso hasta llegar a su vagina, ella abrió las piernas en su totalidad y dejo expuestos unos labios que me llamaban a besarlos, lo cual no dude en hacer. Lleve mi boca hasta ese clítoris que me pedía ser besado. Me perdí en esa sensación tan embriagadora, no dejaba de recorrer su vulva, sus labios y su clítoris con mi lengua, con mis labios y de repente sentí que ella jalaba una de mis piernas para cruzar por su cabeza y quedar en un perfecto 69. Podía sentir sus manos en mis nalgas mientras que con su lengua recorría mis testículos y metía una y otra vez mi pene a su boca.

    No se cuanto tiempo estuvimos así pero lo que si supe fue que ambos terminamos justo al mismo tiempo. Dos orgasmos creando un cataclismo de sensaciones que nos hizo gemir al mismo tiempo.

    Platicamos un poco mientras nos duchábamos y nos vestimos rápidamente. Salimos de ahí como si nada. Me llevo a mi casa y obviamente califiqué el viaje con 5 estrellas.

    Mi mail es [email protected] me encantaría leer sus comentarios.

  • Mi tío me desvirgó

    Mi tío me desvirgó

    Cómo un error puede ser muy excitante y cuando te das cuenta del error te excitas aún más.

    Tenía yo 19 años cuando se organizó una reunión familiar con todos los miembros, hasta aquellos que vivían en la provincia y el extranjero. Se organizó en un restaurante que nos reservó la mitad del lugar y la otra seguía abierta al público.

    Yo traía un vestido largo con un escote pronunciado y una abertura desde la cadera.

    Una reunión lenta y aburrida conociendo familiares que quizás no volvería a ver; saludando tías ancianas y primos con barros.

    Estaba tomándome un vodka y descubrí a un muchacho en la sección abierta que no paraba de mirarme; maduro, con una mirada que podía yo sentir como sus ojos trataban de leer mi mente.

    Me levanté a lavarme las manos y al salir del servicio, él estaba ahí; esperándome.

    Me dijo su nombre y me pidió bailar con él; la siguiente hora, estuvimos juntos bailando y conversando en la barra del bar.

    En determinado momento, me sugirió salir a fumar un cigarro y despejarnos de la multitud.

    Su auto se encontraba en un lugar apartado y poco alumbrado; sentí su mano en mi cintura, atrayéndome hacia él; mi corazón latía desbocado, mientras su boca se acercaba a la mía.

    Correspondí el beso de manera efusiva; podía sentir su sabor y me excitaba ese sabor; sus manos acariciaban mi espalda y se acercaban a mis nalgas; no supe porqué pero mi pierna subió, el la tomó y la acariciaba también; ese beso me estaba provocando que me humedeciera y entre más duraba el beso, mi humedad se incrementaba; creí que mi panty no contendría tal humedad; pude percibir el aroma de mi propio sexo pidiendo el clímax; no sé si fue mi imaginación; pero, sus fosas nasales se abrieron, percibiéndolo también.

    Terminó el beso y delicadamente me sentó en el asiento trasero del auto; me colgué de su cuello atrayéndole hacia mí; pude sentir su peso sobre mi cuerpo.

    Quitó los tirantes de mi vestido, dejando al descubierto mis senos; los pezones se levantaron, esperando ser chupados.

    Bajó su boca y empezó a mamar uno con maestría, mientras acariciaba el otro; me estaba excitando más, nunca imaginé estar a punto del orgasmo tan sólo con ser acariciada. Mi vagina escurría, mi panty estaba desbordada.

    Al oírme gemir de placer, su mano entró por la abertura de mi vestido y encontró mi panty. Al sentir su mano en mis labios vaginales, no pude reprimir un jadeo de placer. Acarició mi panty, sintiendo mi humedad; recogió mi jugo con sus dedos y los llevó a su boca saboreando mi líquido.

    – Que delicioso sabor tienes… tengo que tomar todo ese elixir… -me decía mientras bajaba hacia mi vagina.

    Abrió la abertura de mi vestido, hizo a un lado mi pequeña panty y su lengua empezó a recorrer mi rajita, recogiendo todo mi líquido; el verlo mamandome, provocó una nueva ola de líquido; él lo tomó todo con fruición, buscando más.

    Su lengua acarició mi clítoris, sus labios empezaron a mamarlo. Ya no podía contenerme, estaba a punto de venirme.

    – Quítate, me voy a venir… – le dije tratando de quitarlo de ahí.

    – Es lo que estoy buscando, que te vengas en mi boca… – me contestó, moviendo la lengua más rápido.

    – Chúpalo todo, entonces… – le dije agarrando su cabeza y pegándola a mí.

    Perdí el control de mis piernas, me estaba vaciando, yo gemía, jadeaba, respirando rápidamente; el tiempo no pasaba, el orgasmo no terminaba.

    Cuando se quitó, yo seguía soltando jugo; yo temblaba; mis manos arañaban el asiento.

    Abrió el cierre de su pantalón, mientras me veía temblar de placer. Su falo saltó de su prisión; era grande, la cabeza me parecía gigantesca; una gran gota transparente manaba de la punta.

    – Soy virgen… – alcancé a decir mientras seguía temblando por los estertores del orgasmo.

    – Ahora te lo voy a quitar… – me contestó mientras acariciaba mi entrada con la cabeza de su verga.

    Pude sentir mi vagina palpitar al contacto con ese falo que me iba a penetrar.

    Metió la cabeza sin problema por lo mojada que estaba y comenzó a empujar. Sentía que me partía en 2, era un dolor delicioso; estaba gozando la intromisión de esa verga. Parecía no tener fin, clavaba mis uñas en su espalda mientras él avanzaba dentro de mi. Cuando llegó a mi himen, sólo continuó avanzando; sentí un desgarro que se combinó con el placer de la invasión.

    La mata de vello de su verga rozó mi depilada vagina y di un suspiro de placer. Estando dentro de mi, se movió en círculos, llenando su falo de mi jugo. El bombeo inició, el tronco de su verga rozaba delicadamente mi clítoris, provocándome una vez más. Todo su peso estaba sobre mi, jadeaba y bufaba en mi oído excitandome una vez más.

    – Me voy a venir otra vez… – le dije mientras me temblaban las piernas.

    – Estoy por acabar yo también… – me contestó y trató de salirse.

    – Vente adentro… échame la leche dentro… quiero saber que se siente la leche adentro… – dije y lo tomé de las nalgas hacia mi.

    Eso lo excito más y bombeo más rápido. Se clavó hasta el fondo y comenzó a inyectar su jugo. Sentía su verga palpitar en mi clítoris; las sensaciones combinadas me provocaron otro orgasmo.

    Se salió de mi y los jugos cayeron sobre el asiento, el carro se llenó de un penetrante olor a sexo.

    Terminamos de acomodarnos y regresamos a la reunión.

    Cuando llegamos mi padre me preguntó:

    – Ya conociste a tu tío?

    Ahora cada vez que recuerdo cómo y quién me desvirgó, me masturbo porqué me vuelvo a excitar como esa ocasión…

  • Aventura con el vecino

    Aventura con el vecino

    Hola que tal, soy Mónica. Les traigo la segunda parte de mi historia con mi vecino, Claudio. 

    La primera parte es: mi esposo me prestó al vecino. Les contaré lo sucedido después del fin de semana con mi vecino Claudio. Mi esposo francamente no se sentía bien de lo sucedido, se mantenía callado y le dije de cual era el problema; se lo dije muy directa y con voz fuerte. Lamentablemente es de carácter muy dócil se dejó intimidar por el vecino. Y ya me contestó, diciéndome: de como gozaste de que te lo hiciera y me lo recalcaste de que es mejor hombre que yo; le tuve que decir a mi esposo. Te dejaste intimidar, dejaste que te solapara muchas cosas, te daba cosas y que de momento no te pedía nada a cambio, dejaste que me coqueteara, permitidas a qué me invitará a salir, dejaste que sacará en su auto o en su moto, recuerda que una vez te enojaste conmigo y me dejaste sola en la convención de Halloween y el me tuvo que llevar, la casa. Tu dejaste hacer todo eso, por tu estupidez, ahora aguanta; también te di la oportunidad de estar con mi hermana (estrella) y que hiciste? No duraste nada con ella en la cama. Y me dijo mi esposo: solo quería verlos y logré verlos un poco es morbo lo que yo tengo, el saber que tengo una esposa con cuerpo de modelo y muy guapa y que cuando te miran, siento mucho morbo y celos. Pero ese morbo lo sentí, cuando Claudio platicaba contigo y de como te ha estado tratando, por eso deje que te acostarás con el. Y me arrepiento y me gusta verte con el.

    Es lo que me dijo mi esposo, después de esta plática con el, pasaban los días y seguía viendo a Claudio e incluye a estrella y Manuel, los 4 salíamos en fines de semana. Después Claudio programo la siguiente cita conmigo y se lo dijo a mi esposo, pero está vez Manuel le dijo de que quiere ver. Y Claudio se quedó pensando; porque a él no le gusta que un hombre lo vea coger. Y dijo Claudio: te voy a dar la oportunidad de vernos en mi cuarto pero te vas al rincón y no quiero que te acerques, pero solo quiero saber si vas a aguantar la presión de ver cómo se lo hago a tu mujer, porque no quiero que te vayas a enojar y que empieces a decir que le paremos, porque no voy a parar y voy a querer más; así que ve pensando, Manuel. ¿Lo tomas o lo dejas? Estas palabras las dijo Claudio a mi esposo con mucha autoridad e intimidación y eso es lo que me estaba gustando de mi vecino, a pesar de que me lleva 40 años de edad, les comentaba que en ese tiempo yo tenía 20 años, mi esposo 30 y pues Claudio, son 40 años de diferencia conmigo.

    Por otro lado mi hermana me dijo: que también le gustó el vecino, ella abrió la puerta del cuarto para vernos y le vio su miembro le gustó. Al vernos ella se empezó a tocar su vagina de ver cómo me estaba cogiendo y mis gemidos de mucho placer. Y yo le dije que si también quieres estar con Claudio? Me contestó ella: la tiene muy grande y siento que va a lastimar pero me gusta como te coge. Quiero aclarar en las pláticas que he tenido con estrella, me confesó que tú o su primera vez con su novio y que se la metió un poco y a ella no le gustó de como se lo hacía, así que no quiso seguir haciéndolo con su novio, estaba muy menso. Entonces no ha cogido por buen rato y casi casi está virgen mi hermana; estoy hablando de hace 10 años. Yo le dije pues, ármate de valor y coge con Claudio, yo no me voy a molestar de que lo hagas con el, si no lo hiciste con mi esposo, porque el no quiso, cohete a Claudio y disfrútalo. Se lo deje a su consideración. Prosiguiendo con lo mío, mi esposo ya estaba listo para verme con el vecino y le dije: espero no te enojes y aguantes todo lo que oigas, si hablo con Claudio de como me lo hace, tu no digas nada; es como si no existiera. Le volví a decir, no es el morbo que sientes de mi que el vecino le guste. Lo que pasa que eres inseguro, falta de autoestima, te dejaste sobornar, falta de carácter y te intimidó mucho la presencia de Claudio y tú dejaste que pasará todo esto, siento que le tienes miedo de enfrentarte a él y como el vio eso en ti; por eso se te fue encima y aprovecho esa oportunidad y te manipuló, dejabas que me coqueteara, dejaste que te agarrara de sirviente cuando nos invitaba a cenar en su casa, me dejabas sola con el, me sacaba a bailar, mientras que tú te quedabas como menso porque no sabes bailar y todo lo que el te daba, en cuestión de cosas materiales, los viajes que el pagaba fuera de la ciudad, el todo pagaba y con toda la razón te lo Hiba a cobrar y fue conmigo. Yo solo te empeze analizar tu comportamiento y me di cuenta de que eres un tonto. Así que tienes que aguantar y voy a estar con Claudio, de todo a esto que paso me gustó como me lo hizo y quiero repetirlo y como tú dijiste, que si; ni modo. Con tu actitud dejaste que me gustará y te dejaste llevar por tu estupidez y tú dichoso morbo. Terminamos está conversación y me retire de la casa, quería estar sola. Más tarde en la noche llegué a la casa mi hermana estaba sola en la casa, no quise interrumpirla me fui a mi cuarto. Encontré unos mensajes de Claudio en el celular de Manuel, el menso se le olvidó revise su conversación, y decía lo siguiente: Claudio tienes más videos o fotos de la cogida de mi mujer y Claudio se los paso, varios videos y fotos y al verlas y verme a mi mismo me existe mucho verme como me cogía mi vecino y me tuve que masturbar. Y después leí lo que le escribió a Manuel. Vecino como es que le guste ver a su mujer conmigo. Este menso no le contesto.

    Más tarde estábamos en la casa me dieron ganas de coger y lo empecé hacer con Manuel, empezó hacerlo rico me estaba gustando, y una parte de mi pensaba en mi vecino y lamentablemente no me duró mucho el gusto de coger con mi esposo, se venía muy rápido su cabeza no estaba en el acto y yo por otra parte, distraída pensando en Claudio y nos dormimos. Al siguiente día Claudio fue por mi a la universidad para ver cuando íbamos a estar juntos otra vez, ya es viernes y quiero estar contigo, vecina. Le dije: que te parece este domingo ya el lunes no voy a clases ya empiezan las vacaciones de invierno, quedó para ese Domingo, me comentó que si se quedaría con el toda la noche, le voy a decir a Manuel, a ver si quiere. Me dijo el: para que le pides permiso sabes que vas a estar conmigo solo toma tus cosas las que vayas a ocupar y te quedas conmigo. Me gustó en como me lo dijo y es lo que más me gusta de mi vecino. Me llevo a mi casa y nos quedamos platicando en el auto y me dijo que estrella le ha estado mandando mensajes a el, de lo sucedido la noche anterior y le dije a Claudio: te gusta mi hermana? Me dado cuenta de como mira a mi hermana y el dijo que si; yo le dije por mi no hay problema si ella quiere adelante. Claudio me dijo: que si un día puedo estar con las 2 al mismo tiempo, habla con ella. Si ella quiere coger contigo y de lo que anhelas tu por mi no habría problema, solo hay que hablar con ella. Nos besamos y poco de cachondeo en el carro y me retire a mi casa, para prepararia cosas para el domingo y darle una sorpresa a Claudio en vestirme de colegiala y tomar el uniforme escolar de mi hermana. Esa platique con mi esposo que el domingo es la cita. Yo esperaba que algo inteligente le saliera a mi esposo. Es una persona muy varonil, guapo; pero no sé que le pasó. Otra de que a mí me gusta el sexo y jamás me imaginé de que estaría con otro hombre por permiso de mi esposo y termino gustando me este intercambio. Llegó el domingo en la noche el vecino fue por mi a la casa, de hecho el vive a lado y hay una puerta que permite pasar a ambos terrenos. Prosigo: fue por mi me ayudó con mi maleta pequeña y como todo un caballero me cargo hasta la puerta de su casa; llegamos estuvimos platicando bebiendo vino y bailando y mi esposo en un rincón de la sala, cómo si no existiera, le dije a Claudio: ponte cómodo hueles bien rico, me voy a ir a cambiar. Minutos más tarde salí de colegiala, con la falda corta y con una medias blancas de estudiante muy sexy. Mi peinado de una jovencita, escotada de mi blusa. Mi esposo se sorprendió al verme se me acercó me dio un rico beso y me dijo que lo disfrute le dije lo mismo, calladito y sin hacer corajes. Claudio me puso música de rock clásico a bailar ligh my fire, the doors. Manuel tomando videos de como bailaba, baile 2 canciones may y Claudio no aguanto más y se me acercó para quitarme la ropa. De hecho estábamos en la sala y yo sentía otra vez muchos nervios mi esposo mirándome con otro hombre sentía que mi respiración se acelera y besarlo con desesperación me dejó en lencería yo le empecé a quitar su camisa para sentir su cuerpo y sus manos gruesas tocando me, me abrazo y me volteo para que mi marido me vea de frente de como el vecino me está gozando y Manuel se empezaba a tocar su pene el me veía con ojos de lujuria. Me quiero mi bracier y empezo a besar mis pechos a masajearlos y sentía sus manos grandes acariciar mis tetas me empecé a mojar y el bajo su mano a mi pucha y metió su mano y sintió mi humedad frotaba sus dedos en mi clítoris con fuerza y me los daba a chupar sentí rico. Me acosté en el sofá ya me tenía totalmente desnuda; me abrió las piernas y empezó a lamer me como el sabe hacerlo y como me gustó, era como si quisiera comerse mi pucha y lamerla con desesperación toda su lengua en mi vagina y al mismo tiempo metía sus dedos en mi culito en tanta lamidas hizo que me viniera y verlo al vecino bañarce y tomarse mis jugos vaginales, así mismo acostada pero boca abajo me agarró mi cintura y levanto mis nalgas para empezarlas acariciar y Claudio volteo a ver a mi esposo y le dijo: mire vecino y vea bien está en vivo, me empezó a lamer mi culito sentía toda su cara en mi trasero y se apretaba con mis nalgas su cara y me decía que rico culo tiene vecina el de una jovencita hicimos un 69 parados esa facilidad que tiene para cargarme. Le empecé a chupar su pene así estuvimos unos minutos me bajo y el se sentó en el sofá y me hinque para seguir chupando su pene y al mío tiempo viendo a mi marido y el veía como chupaba ese pito enorme. Le medio el pito al vecino: 24 centímetros, gruesa y cabezona. Les comentaba en el relato anterior, es alto casi 2 m de altura.

    Seguía en la chupada se lo agarraba con las 2 manos y sobraba pene y se lo apretaba y al mismo tiempo se la jalaba, el sentía rico, la parte que más me gusta de su pene, es su cabeza, al chuparle esa parte el se retorcía de placer, se lo apretaba con mis labios y le succionaba con fuerza que mis mejillas se hundían. Le daba de lengüetazos. Me lo puse en mis tetas para jalarcela. Después del sexo oral. Me cargo para que me sentará y penetrarme viendonos de frente tocando y apretando mis tetas me daba de sentones en su pene en esa pose me meaba de lado a lado y con fuerza hacia que me viniera sentía como se la apretaba con mi vagina y en ese momento me abrazaba con fuerza y me decía que rico aprieta vecina después me empezaba a meter sus 2 dedos en mi culito. Era la cuarta cogida que me daba, pero se sintió como primera vez, lo sentimos así; porque mi esposo estaba viéndonos coger, así mismo en esa pose me cargo y me acostó en el sofa; me agarró mi cintura y empezó a moverse y si que sabe moverse a Claudio le gusta es pose, por el movimiento de mis tetas, me dolían del movimiento pero me gustaba, mis gemidos cada vez eran más fuertes que le decía: hay vecinito que rico, pinche viejo, coge bien rico tanto fue la excitación de ambos que nos venimos al mismo tiempo parte de su semen se quedó adentro como yo me estaba viniendo se la saco y me los aventó en mi abdomen y con la fuerza que salieron me callo en mis mejillas. Puso mis piernas en sus hombros y también me abrazaba con fuerza y seguía gimiendole seguía diciendo con fuerza: cojame, cojame, cojame, que rico coge vecino. Más, más más y volteé a ver a mi esposo; se estaba masturbando el cabron. Y le dije al vecino: mire a mi esposo se está masturbando. Y volteo y le dijo: le gusta vecino, cómo cojo a su esposa? Respondió mi esposo: sigala cogiendo me gusta como la hace suya. Sigla cogiendo hasta que se le hinche el pito. Me dice el vecino abrace mi nuca, la voy a cargar, y me tenía penetrada, me levanto y sentí una presión en mi vagina que me dolió y grite muy fuerte y fue un grito sexy. Y yo gozaba esa posición y yo gritaba: uh, uhhh y le decia a mi esposo: este si es un hombre. Ahí me tu o cargada buen rato le decía que no parara; le dije quiero chupársela me bajo me hinque y de perfil me puse para que me viera Manuel lo que hacía, me comía mis propios jugos y semen y para mí era una delicia hacerlo, me gustaba hacer ruidos con mi boca al chupársela y más cuando tenía su cabeza en mis labios apretaba y soltaba, se escuchaba como cuando estabas una botella de vino, era por la presión que yo hacía al chuparle. Sentí a mi marido más cerca y me dijo, que rica te vez chupando pito, mamacita. Le dije: te gusta que tú mujer esté cogiendo con el vecino? Me dijo que si.

    Claudio se volvió a sentar en el sofá y yo me senté en el de espaldas puse mis pies en sus muslos y me dejaba caer a sentones y empezaba a moverme con fuerza y mis tetas moviéndose. Me hizo como quiso mi vecino, después de más tiempo cogiendo Claudio le dijo a mi esposo: vecino voy a montar a su mujer y se la voy a meter en su culito y Manuel le dijo: hágale lo que quiera. Procedí a ponerme en 4 patas me hecho lubricante y yo le unté en su pito me la fue metiendo despacio, empezó con movimientos lentos. Y Claudio le decía a Manuel acérquese y vea a su mujer como la tengo bien trabada, todo mi pito está en su culito estoy dentro de ella y así la quería tener a ella desde que la vi. Lo siento me gustó su mujer. Y siguió cogiéndome más rápido que le decía, hay vecino no me la saque siento bien rico y me nalgueaba con fuerza que dejó sus manos marcadas en mis nalgas agarro mis trenzas del cabello y las jalaba como si fuese su llegues y eso me gustaba, cómo estaba doma do y me tenía sometida. El placer que sentía el, me picaba mis costillas y gemía fuerte de lo apretado de mi culito y el sentía rico en su pene y me abrazo muy fuerte y me vine en chorro puso su mano en mi vagina para agarrar mis jugos y tomárselo, al mismo tiempo sentí venirse dentro de mi ano.

    Me volvió acostar y puso mis piernas en sus hombros, unos minutos más tarde me dijo me vengo y yo le hacía la seña que los quería en mi cara, se la saco y me dio un baño de semen en mi cuerpo y en la cara el semen que me callo en el abdomen y pechos era bastante me los talle en mi cuerpo los de la cara me los trague. Y volteaba a ver a Manuel. Este si es un buen macho semental. Claudio me ayudó a levantarme y nos sentamos en el sofá todo mojado de jugos, semen y sudor algo rico. Me abrazaba con cariño y yo también los estaba abrazando y Claudio le dijo a mi esposo: lo disfruto vecino? Manuel dijo: si me gustó, además tardaron más de lo común. Claudio responde: su mujer quiere más y pues yo también quiero seguir. Y ahora ya nos vamos al cuarto y diciéndome Claudio de que si quería ir al cuarto con una voz al modo que Manuel escuché y yo le dije que si, pero ya solos; ya que se valla a la casa no lo quiero aquí. Claudio dijo: cómo ya escucho vecino su esposa no lo quiere aquí, así se puede ir a su casa, ya le di permiso de vernos; su mujer se va a quedar conmigo toda la noche. Manuel comenzó a molestarse diciendo: si ya cogieron pues ya, y Claudio se da la levantada y se para frente a el con autoridad y con voz fuerte dicho mi vecino: usted dijo que le daba permiso a su mujer se estar conmigo así que aguante y no sea marica, lo que me daba risa de Manuel: la altura del vecino comparado con la de mi esposo es mucha y el pito ya casi se lo pone en la cara, jajaja. Mi esposo me voltea a ver y yo le quite la mirada. No le quedó de otra más que retirarse, yo me fui con el vecino al cuarto escuchamos cuando cerró la puerta principal y me asome por la ventana de que se iba de la casa.

    Nos fuimos a bañar juntos descansamos un rato nos salimos a cenar a media noche y regresamos con más ganas y toda la noche fue de amor y sexo. Regresando de la cena me lo hizo de una manera muy diferente fue más tierno y hermoso. Estuvimos platicando de lo que ha estado pasando con Manuel de como el vecino lo intimidó y Claudio me empezó a platicar: yo a su esposo pensé que era de huevos pero me equivoqué empecé a ver su carácter y a estudiarlo me empecé a ponerme encima de él y sabiendo de que Mónica es una mujer hermosa y que me gustó el primer día que la vi, por eso empecé a intimidarlo y sobornarlo. Y un día le dije a su esposo. Que pasaría si otro hombre le quita a su mujer, dijo cosas sin sentido. No tiene ni idea de cómo cuidar a su mujer y defenderla. Por eso yo me le insinúe a usted vecina y usted accedió. Esa es la versión del vecino. Le comenté de estrella otra vez y yo le dije que si me gustaría que usted vecino se la cogiera, pero ella dice que le tiene miedo a su enorme miembro y la valla a lastimar, el vecino morboso que si la quiere coger también le trae ganas, le dije a Claudio. Pues hablé con ella así como a mi a ver le quiere estar con usted y ahí dejamos esta plática.

    El día lunes por la tarde me fui a mi casa. Manuel están muy enojada, y lo único que le dije: no me reclames nada. Para son días se le bajó el coraje; ya la relación se estaba perdiendo. Deje de sentir amor por el y sentí mucho placer por el sexo, al paso del tiempo el me dijo nos vamos a divorciar, ya te perdí y pues ya no quiero nada, y le dije eso es lo que pasa por jugarle a los juegos sexuales. Ni contigo ni con Claudio. Así que terminamos nuestra relacion y viendo de como le voy hacer. Claudio se ofreció ayudarme en donde vivir en un departamento más chico. Mi mamá se enteró del divorcio, menos de la aventura y volvió ayudarme para terminar mis estudios.

    Espero les haya gustado mi relato y aún no acaba esta historia de lujuria, pronto estare relatando la tercera parte.

  • Primera sesión de adiestramiento de una sumisa

    Primera sesión de adiestramiento de una sumisa

    Mientras espero en la cafetería donde hemos quedado me imagino nuestro encuentro, me encanta empezar con alguien sin demasiada experiencia, recibir un mensaje de alguien siempre es halagador… algo desde luego estaré haciendo bien, va pasando el tiempo y las buenas prácticas ahí están.

    Vienes con un poco de retraso, no pasa nada, es el primer día, estarás nerviosa, desde luego me lo habías comentado varias veces, que estabas excitada y nerviosa estos días, normal, lo mas normal del mundo. Llevábamos varios días comentándolo todo, te daba curiosidad y yo te explique en que consisten las practicas, donde me gusta llegar, mi visión de todo este tema, me apasiona esto. Y de imaginarte lo que te contaba habías pasado varios días pensando en esto, te atrae, lo estas descubriendo, te va a encantar.

    Una chica entra en por la puerta sola, diría que eres tu, no son iguales las fotos que la realidad, pero diría que si, altura, pecho, culo, y cara… si debe de ser. Te miro pero no digo nada, me miras tu también, te acercas mas nerviosa, sonrió y me levanto de la silla.

    – Hola!, que tal estas?…

    – Hola!!… bien gracias.

    – Siéntate por favor.

    Tu voz es dulce, tienes buen aspecto, y espontáneamente nos echamos a reír, una risa mas nerviosa que otra cosa, pero que ayuda a relajar un poco todo. Me muestro simpático, educado, y respetuoso contigo, hablamos un poco de nosotros, sin detalles, no me gusta profundizar en la vida de ninguna chica, hay casos y razones para todo, no hago preguntas, no me las suelen hacer, esto es otro mundo, como sea el resto de tu vida no es asunto mio. Sobre todo en lo personal, quiero decir, si tienes o no tienes pareja, si lo sabe o no, de que trabajas… etc… no tiene importancia para mi, me lo puedes comentar si quieres pero para mi es anecdótico.

    Te tomas un cafecito, pago los dos, y nos levantamos y nos vamos, no he llegado a preguntarte si quieres subir, pero me parece que no va a hacer mucha falta, cojo mi maleta con ruedas y nos vamos hacia la puerta de salida, miras mi maleta y sonríes

    – Vaya con la maleta! – bromeas

    – Si… jajaja…ya ves, hombre precavido vale por dos!… jajaja

    – Jajaja

    Te estas sintiendo cómoda, yo también, caminamos por la calle tu y yo, y mi maleta, parecemos unos turistas… tu miras de reojo la maleta, sabes lo que hay dentro, te lo he dicho y hasta te he pasado fotos, te pone nerviosa pensar a lo que vas… a la vez que cachonda. Estas deseando empezar tu practica. Yo también tengo ganas, se te ve bien hecha, estarás por pulir por supuesto, pero ya me has estado comentando que te gustan las guarrerías y que este tema te pone mucho.

    Llegamos al portal, cogemos el ascensor, y subimos. Llegamos a la planta, y como dos turistas con su maleta, entramos en el apartamento, limpio, grande y cómodo, estos apartamentos son perfectos.

    Dejo la maleta y me acerco a ti, pongo mis manos sobre tus caderas, acerco mi cara a la tuya.

    – Supongo que has hecho lo que te pedí, no?

    – Jaja… si claro.

    – A ver… – desabrocho tu pantalón y miro el color de tu tanga negro- Bien, y vas bien limpita donde te dije?

    – Jaja… Si mi amo – No habíamos empezado, pero lo de mi “amo” te salio automático, y aunque te reíste dejaba muy claro tus intenciones.

    Desabrocho tu pantalón del todo y te lo bajo hasta los tobillos, te doy la vuelta y miro tu culo, ummm buenísimo, redondo, y te lo palpo… gimes y no dices nada, te doy unos cachetes, te toco el pecho por encima de la ropa con la otra mano, grandes también, perfecto. Me pongo detrás tuyo y te muerdo un poco el cuello, te sigo palpando el pecho por encima de la ropa, y te susurro.

    – Sabes a lo que vienes??… te voy a tratar como a una perra, voy a domarte y corregirte hasta conseguir sacar de ti tu mejor versión, te voy a convertir en una mujer de verdad. Educada y servicial, que suspira por su dueño.

    – Si… quiero que me enseñes a ser tu perrita.

    – Muy bien, así me gusta.

    Me siento en una silla, sigo a tu espalda, y te quitas el pantalón de los pies, y yo te cojo y te bajo el tanga.

    – Siéntate en mis piernas – lo haces sacando un poco el culo-

    Te empiezo a meter mano por debajo de la ropa y te toco las tetas directamente.

    – Que bueno perrita, vas a ser un perrita buena y dócil, y vas a cumplirme sin rechistar, no me gustan las lloronas, aquí estas a lo que estas, aguanta que te iré dando tus premios y recompensas.

    – Vale, si, estoy a lo que me mande mi dueño.

    – Eh!… ves que bien!… anda levantate.

    Te levantas, y te giras hacia mi, yo sentado en la silla.

    – Quitate la ropa anda.

    Y comienzas a quitarte lo que te quedaba arriba, hasta quedarte totalmente desnuda delante mio.

    – Apoyate en la mesa que vea tu culo

    Me incorporo a tu lado y te pongo la mano en el culo, y te lo palmeo.

    – Vamos a empezar la lección, como te dije hoy nos vamos a centrar en dilatar. Una buena dilatación es la base de cualquier practica.

    Habías practicado anal, y te gustaba y te ponía, pero no habías jugado con tu culo como es debido, dilatar un culo es abrir el mundo a esa persona, es el paso indispensable que toda mujer debe cumplir en la vida para completar su ciclo vital. Un culo abierto lo es todo, significa sumisión, dedicación, entrega, y también placer… que hay mas placentero que follar o que te follen un culo dilatado? que mujer se puede considerar mujer sin tener el culo abierto y roto???

    Me acerco a mi maleta y la pongo encima de la mesa donde sigues apoyada y desnuda, mas cachonda que todas las cosas miras como abro la maleta…vas a ver al fin los juguetitos que tengo para ti. La abro, se distingue cadenas y alguna otra cosa, pero cojo una caja negra y la abro.

    – Mira perrita, te gustan?… son tus dilatadores, de ahora en adelante van a ser tus compañeros de viaje, te van a ayudar a entender tu posición, y te van a mostrar el camino recto. Te iré poniéndolo cada vez mas grandes hasta que lo vea conveniente.

    – Si mi amo, estoy lista.

    – Espero que te entregues y des el 100%, vas a abrir tu culo al máximo cada sesión, hasta que te lo considere suficientemente roto y listo.

    Cojo el mas pequeño de los dilatadores y el lubricante, y me agacho ante tu culo.

    – Ábrelo que lo vea

    Cojes tus nalgas con las manos y las abres, me muestras tu ano rendondito y palpitante, no me puedo resistir y te lo chupo y lamo… esta muy bueno, meto mi lengua en el, te lo abro un poquito con ella… te cojo de las caderas y hundo mi cara en el… la polla me revienta el pantalón… sigo chupándotelo mientras tu jadeas…brutal, tienes un culo brutal, y no muy trabajado, esta por explorar… pero seguro que llegaremos a hacer preciosos gapes con el… seguro que te quedaran bien redondos, como los que me gustan a mi. Las mujeres de culo redondo y con buenas nalgas, suelen hacer gapes mucho mas redondos, son maravillas, círculos perfectos que quedan abiertos simétricamente… es la parte mas bonita de una mujer, porque ademas se llega a ello con esfuerzo y dedicación, no es sencillo, hay que hacerlo bien, poco a poco… para que ella vaya abriendo su interior y te lo entregue.

    En ese momento esta lista para recibir cualquier orden, se convierte en una perrita sodomizada que reconoce a su dueño y le entrega su voluntad. Mi vida ha girado siempre alrededor de los culos, los he imaginado, los he chupado, los he desvirgado, los he abierto, los he dilatado, los he follado, casi todo lo que he hecho ha sido por ellos, son mi pasión. Y fue jugando con ellos cuando me di cuenta del poder que te da un culo abierto, en ese momento tienes la capacidad para adiestrar y hacer con tu sumisa lo que te plazca, ese momento en que ella ya dilatada recibí tu polla follandola sin parar, embistiéndola, ella pierde la razón y la noción del tiempo… y tu la puedes moldear a tu gusto.

    Después de chupártelo no se ya ni cuanto rato… tu ano estaba brillante, te voy tocando el coño con la mano, calentito esta… húmedo… te sabe muy bien también, chupo tu flujo que quedaba en mi mano, no hay duda… estas muy bien hecha. Eres una yegua pura sangre. Así que por fin, vuelvo a poner lubricante en el dilatador y tu ano, y te lo meto para dentro, asientes cunado lo sientes y arqueas la espalda.

    – Ummm que bueno!, verdad???

    – Si, me encanta, mi amo.

    Te lo dejo puestecito… y te doy la vuelta… cara a cara contigo, me quito la ropa, me bajo los pantalones, me quedo desnudo, mi polla hinchada apuntaba a tu coño, lo roza con ella, toco tu clítoris con la punta, estas mojada y húmeda, la restriego… chupo tus tetas… tus pezones duros… te me tiras en mis brazos… estas mojada, hueles bien… tu coño huele muy bien… te penetro casi sin querer… te la meto y saco un poco, y la saco bien empapada y me levanto.

    Te cojo de la mano y te llevo al baño, me acerco a la pila y pongo mi polla en ella.

    – Lavala perrita, con agua tibia y jabón…

    – Ummm… si mi amo.

    Comienzas a lavármela, también las ingles, queda todo limpio, aclaras con agua.

    – Lavame también por mi culo.

    – Claro mi amo.

    – Agachate

    Te agachas y empiezas a limpiar también entre mis nalgas, mientras tropiezas con mi polla en tu cara

    -Que quede todo bien, y no se te ocurra chupar sin permiso.

    Sigues tropezándote en la cara con mi polla, yo doy pequeños giros de cadera y así te la paso por la cara… pegándote pequeños pollazos, sigues limpiando, ya me estas secando, cojo mi polla con la mano y la agito en tu cara, te golpeo levemente con ella. Pongo mi pie entre tus muslos flexionados, acerco mi empeine a tu entrepierna, te rozo… siento tu flujo en mi empeine… abres tus muslos y jadeas… estas en buen camino…

    – Abre la boca y saca la lengua.

    La abres y sacas, y me miras, estas a mi merced, cojo tu cara con mi mano, me reclino un poco hacia a ti, vas a hacer tu primera declaración.

    – No eres mas que una putita barata, una perra sin collar, que solo sirves para chupar pollas y poner el culo.

    – Si mi amo.

    – Voy a tener que trabajar bastante contigo, repite conmigo lo que eres ahora para que lo asimiles y te apliques como es debido, repite “soy una perrita sin collar, que solo sirvo para comer pollas y poner el culo!”

    – Joder.

    – Como?…. en voz alta, vamos… todas las veces que haga falta.

    – Soy una perrita sin collar, que solo sirvo para comer pollas y poner el culo!

    – Eso es!!!… no vuelvas a dudarlo.

    – No era duda mi amo.

    – Repitelo otra vez, vamos… y bien fuerte que se te oiga bien…

    – Soy una perrita sin collar que solo sirvo para comer pollas y poner el culo.

    – Muy bien, y añade a tu declaración que estas por domesticar, y que vas a recibir tu formación para llegar a ser una buena perrita sumisa de tu amo.

    – Estoy por domesticar, y voy a recibir la formación para llegar a ser una buena perrita sumisa de mi amo.

    – Muy bien… Abre la boca y saca la lengua otra vez.

    Cojo mi polla y la meto en tu boca… bastante adentro… no se cuanto puedes tragar, vamos a ver, la saco.

    – Cuanto te la puedes meter perrita?… me gusta meterla hasta la garganta y que te quedes con el sabor de mi polla hasta en el estomago.

    – Me lo puedo meter poco a poco mi amo, pero la tragare entera me cueste lo que me cueste…

    – Muy bien!!!… que respuesta mas buena!!!

    Meto mi polla en tu boca nuevamente, te cojo la cara con las manos y poco a poco la meto mas adentro, hasta que llego a tu limite y te retiras y la saco…

    – Otra vez, poco a poco… vamos

    La vuelvo a meter… poco a poco… llego a tu limite, te vuelves a retirar…

    – Vamos a otra vez mas…

    La vuelvo a meter, y esta vez cuando estoy llegando a tu limite, la meto y la saco mas rápido, sin llegar al fondo de tu boca, y cuento las cinco entradas en tu boca.

    – Uno, dos, tres, cuatro, cinco.

    Me retiro, no te he avisado, pero has aguantado bien, no quise meterla hasta el final, solo ir acostumbrándote al proceso.

    – Bien perrita?… te ha gustado??

    – Si mi amo, me gusta todo lo que a usted le guste.

    – Si, estas aquí para eso, que eres tu perrita??

    – Soy una perrita sin collar, que solo sirvo para comer pollas y poner el culo!

    – Muy bien, perrita, levantate

    Salimos del baño, y volvemos al salón, hay que cambiar de dilatador…

    Súbete a cuatro patas al sofá y pon el culo en pompa, que vamos a cambiar tu dilatador, putita barata…

    – Si mi amo…

    Te subes, estas muy cachonda, te pones a cuatro patas… sacas el culo hacia afuera… estas preciosa con el dilatador metido en tu ano, tus tetas colgando hacia abajo… me pongo tan cachondo de verte, que pongo mi cabeza bajo tus tetas y comienzo a chupar tus pezones… mientras toco tu coño con mi mano desde de detrás.. toco tu dilatador, lo saco un poquito y te lo vuelvo a meter… repito y te voy follando el culo me incorporo a tu lado, que bueno ver como tu pequeño ano se va haciendo un poquito mayor. Lo meto y lo saco…l o meto y lo saco… me pongo detrás tuyo… y meto mi polla en tu mojado coño… te follo un poco… y me quedo dentro mientras meto y saco el dilatador de tu ano… lo siento al entrar y al salir del todo… me gusta…

    Me aparto y cojo el siguiente, lo lubrico, te pongo otro chorrito en el culo… y adentro… de una…

    – Ya vas abriendo… que eres tu perrita??

    – ufff… soy un perrita que solo sirve para chupar pollas y poner el culo.

    – Eso es… otra vez, y mas fuerte.

    – Soy una perrita que solo sirve para chupar pollas y poner el culo!!!

    – Muy bien…

    Meto y saco el dilatador… follo tu ano con el… es una sensación única verlo… es como ver salir el sol al amanecer.

    – Abre tu culo, vamos… perrita… que se vea bien el culo abierto de zorra que quieres tener… vamos!!! putita barata.

    Lo abres con tus manos… como un melón, yo sigo metiendo y sacando el dilatador… espectacular… abriéndolo con tu culo ya se va viendo el resultado… prometía…

    – A ver ese culo abierto?… vamos putita abre tu culo… abandonatelo… vamos… te lo voy a romper…

    – Si mi amo… rompamelo por favor…

    – Te va a costar un poquito pero lo vas a conseguir… vamos perrita… sigue así…

    – Quiero sentirme con el culo roto toda la semana…

    Mientras te lo abro… toco tu coño mojado… chupaba tu flujo de mi mano todo el rato… que bueno que esta, quiero esperar a que este mas mojado para bebérmelo, pero se me cruzan los cables y de repente me pongo a comértelo desde detrás… ya no puedo esperar mas… empiezo a chupártelo… tu cabeza esta contra el sofá… tu culo hacia arriba, mi lengua en tu coño mojado, el dilatador en tu ano… todo es idílico, que bueno que sabe tu coño… me encanta.

    Me incorporo y te follo el coño un rato… mientras sigo jugando con el dilatador… ya es hora de cambiarlo de nuevo… cojo el siguiente, el ultimo que vamos a usar hoy… lo lubrico, saco el otro… observo tu culo un rato… lo lamo esta delicioso así mas trabajado… espectacular, precioso… y meto el siguiente dilatador… este ya va teniendo un tamaño mas importante… te follo el culo con el… dentro, fuera, dentro fuera… dejo dentro…

    – Incorporate perra, acercate…

    Lentamente te levantas… estas medio aturdida, te acercas… me siento en la silla.

    – Arrodillate.

    – Si mi amo…

    – A partir de ahora vas a responder “con gusto mi amo”

    – Con gusto mi amo.

    – Bien, acerca tu cuello que te voy a sacar a pasear.

    – Con gusto mi amo.

    Acercas tu cuello… saco un collarcito y te lo pongo…cojo una cadena de paseo y se la engancho al collar…

    – Que tal perrita??… estas contena???

    – Si mi amo, con gusto mi amo.

    – Muy bien, mueve el culito de lado a lado como una perrita contenta

    – Con gusto mi amo – mientras agitabas el culo –

    – Muy bien perrita, que eres tu perrita??

    – Soy una perrita que solo sirve para comer pollas y poner el culo.

    – Muy bien perrita, así me gusta. Chupa mi polla vamos… a ver como lo haces… sin tocarla con las manos… solo boca.

    Comienzas a chupar de arriba a abajo… lo haces bien… no hasta el fondo del todo… pero también llegaras… es cuestión de practicar… mientras chupas te sientes reconfortada, sabes que lo estas haciendo bien, estas cumpliendo tus sueños… nunca habías llegado a estar en esta situación pero sabias que te encantaba… te mojabas leyendo textos e imaginandotelo… encontrar dueño… que te trate como la perra que eres… que suerte!… por fin!!… nada sera igual desde ahora…chupas mientras pensabas esto…y tu coño estaba chorreando… casi que marcabas el suelo, como las perras que tanto te gustan…

    – Mueve el culo otra vez, perrita contenta… el próximo día te voy a poner una colita para que se vea bien bonito cuando lo mueves… putita barata… vamos chupa… chupa… chupa… Muevelo como esas perritas cuando después de todo el día llega su amo a casa y saben que les toca paseo, y pondrán hacer sus necesidades, te aparto de mi polla y me levanto. Anda, vamos a pasear va, que te lo estas ganando…

    Cojo la cadena, tiro levemente de ella hacia arriba y te incorporas.

    – Vamos a dar una vuelta por la casa, para que le vayas cogiendo el gusto.

    Pasamos por las ventanas que dan al deslunado, no se ve nadie… pero… podría vernos alguien… quien sabe… pasamos por un cuarto… por otro… nos paramos… delante de una ventana.

    – Apoya tus manos sobre el marco de la ventana y pon el culo pompa perrita.

    Quedas mirando hacia la ventana desnuda con el collar puesto con la cadena colgando, y el culo en pompa, ahora si que te voy a poner el culo como toca, me agacho, muevo el dilatador, de lado a lado, tu ano esta bastante abierto, lo saco un poco y lo vuelvo a meter… inspecciono… meto y saco… me gusta como te esta quedando, no me equivocaba… seguro que haces un bonito gape, finalmente lo saco… y veo el primero… precioso, pero bastante efímero eso si… en seguida se cierra… habrá que darle caña. Cojo la cadena de tu collar, y la enrollo con la cinta de la persiana, como esos amos que dejan a sus perritas en la puerta de la tienda atadas mientras hacen sus compras.

    – Voy a por lubricante, que ya estas lista perrita.

    – Si mi amo. Con gusto mi amo.

    Vuelvo con el lubricante, me unto la polla, tu amarrada a la cinta de la persiana con tu cadena, me miras… ha llegado ese momento que tanto soñabas… tu amo te va a partir el culo y le vas a mostrar tu devoción y amor abriéndolo y mostrándoselo, que bien te sientes, esto sin duda es lo tuyo, una primera sesión estupenda, mas cachonda no puedes estar.

    Efectivamente te gusta esto, tienes la capacidad de abstraerte del mundo real, dejarte llevar y disfrutar, la mayoría de la gente no sabe jugar a estas cosas, no entienden el juego, en vez de jugar responden como en el mundo real, no se puede jugar a esto sin olvidarse de quien eres en tu vida, debes de dejar tu mente en blanco y usar tu imaginación sin ningún limite, esta perrita en la que te voy a convertir no tiene nada que ver con nada que no sea esto en este momento.

    Te vuelvo a dar la vuelta contra la ventana, te vuelves a apoyar en ella, sacas el culito tu sólita, lo mueves… que contenta esta mi perrita!… pongo lubricante en mis dedos y te lubrico el culo, te meto un poco el dedo…bien bañadito… a punto con mi polla, y para adentro, hasta el fondo… jadeas, me quedo dentro, te cojo las tetas, te hablo en voz baja.

    – Me sientes perrita?… ves como ya estoy dentro de tu culo, también estoy dentro de tu mente ahora mismo, me per-te-ne-ces, voy a hacer contigo lo que quiera cuando quiera, estamos?

    – Si mi amo, puedes hacer conmigo lo que desees.

    Empiezo a embestirte… duro… fuerte… sin piedad, te cojo del pelo… una y otra vez… tuerces los pies hacia adentro… te flaquean las rodillas un poco… pierdes la noción de la realidad, yo sigo a lo mio…

    – Te gusta perrita??… a quien perteneces perrita??

    – Sssiii… a ti.

    – Vamos perrita, ábrete mas… vamos…

    – Sssiii… mi amo…

    Sigo un rato dándote caña, hasta que creo que estará tu culo listo para que me lo muestres, te aviso mientras te sigo follando…

    – Vamos a ver perrita, a ver hasta donde llegas hoy, tu primer día… cuando la saque cojeté las nalgas y abretelas… y abre el culo todo lo que puedas…

    – Si mi amo.

    La saco, y te cojes las nalgas… las abres… me lo muestras… que bueno!… que bonito, redondo… enrojecido, que pasada… es maravilloso verlo, pero claro de pie que estamos… lo perdemos enseguida… así que te desengancho la cadenita.

    – Ponte a cuatro patas sobre la cama, que te voy a seguir dando caña, a ver si ahora te sale mejor.

    Te pones… culo en pompa, agacho tu espalda hacia la cama también, tu cara contra el colchón… empiezo a follártelo de nuevo, fuerte… sin contemplaciones… estas súper dilatada, te entra perfecto, no has estado así de dilatada nunca, sometida lo disfrutas, una vez aquí es un placer total. Yo a lo mio… te vas corriendo mientras te doy por el culo, te encanta la situación, ahora estas mas cómoda… abandonada a tu amo… con el culo partido de verdad, la mente en blanco, disfrutando.

    Te vuelvo a avisar de que llega el momento que me muestres tu culo abierto y roto…te preparas, ahora mientras te estoy follando, separas tus nalgas… ahora si que va a salir espectacular, la saco… y efectivamente… ahora si que sale perfecto… y grande… dilatado… incluso eres capaz de moverlo y abrirlo… tienes control… espectacular… lo miro y me pajeo viéndolo…

    – Te gusta mi amo??… es para ti… es tuyo mi amo… cuando quieras me lo puedes romper…

    Yo no puedo ni responder… me has dejado feliz… y me corro sobre el… te lleno el culo de semen… a punto dentro… salpico por toda la zona… tus nalgas, tu culo, tu ano, tu espalda… lleno… me muero de placer… me tiro en la cama… me abrazas, te abrazo, te beso.

    – Muy bien perrita, repetiremos, lo vamos a pasar muy bien tu y yo.

    Contacta: [email protected]

  • Mi experiencia

    Mi experiencia

    Me despierto y trato de recordar pequeños fragmentos de la noche. Fui con mi amigo al bar, quería salir y además ver una bandita en vivo que de hecho, suenan muy bien. Entre el porro y todas las birras que me tomé no recuerdo mucho, pero si recuerdo cuando lo vi, iba a fumar al patio y me lo choque de frente. Ahí estaba Matías, mí Matías porque así me gusta sentirlo cuando estoy con él, que es mío en ese momento, sentido de pertenencia.

    Ya sé es un poco fuerte porque solo cogimos tres veces y cada vez es mejor que la otra. Él me dice loca, asique me saludó: -Hola loca, cómo estás?. -Todo bien y vos? Contesté. Fue un choque de mejillas cuando lo único que quería era comerle la boca justo como le gusta. Lo mire lo que restó de la noche y no podía dejar de pensar en todo lo que hacemos cuando nos vemos y en cómo me siento desde ese día, desde la primera vez después de mucho tiempo. No puedo explicar nada de todo lo que pasó entre nosotros porque no se puede. Me pagó una vez y ya nunca más, no pude cobrarle.

    Me gusta, me encanta, su boca me destruye. Me encanta su pelo, se lo dije la primera vez que se subió arriba mío para cogerme despacito como les conté antes. En fin, lo veo que se va del bar después de tomarse ese vinito, quería saber si estaba con alguien y rogaba que no, así podría traerlo a mi cama, yo quería y estaba pensando si quizás el también lo quería. Entonces fue ese momento en el que le mandé un whatsapp diciendo: -Qué ganas de chaparte me dieron! Y me responde, -estoy yendo a casa, me encanta tu color de labios y me derretí, me derretí por completo. No podía perder mi oportunidad, creo fuertemente en las casualidades, ese momento era nuestro, estaba escrito, no sé dónde, en algún lugar pero lo estaba. -Gracias le respondí. -Venite si querés dijo. Y le hice saber: -Estoy en modomimi.

    Y él no dudo en autoinvitarse a casa y lo espere. Yo estaba fumada y con un par de birras arriba, era obvio que iba a estar en modomimi. Si tengo que describir como me siento cuando está cerca, no me sale. Porque que además de cogerme, que me bese toda, es que esa boca me mata y su sexo también. Llegó y claramente busque esa boca, la necesitaba. Nos besamos, nos sacamos la ropa y yo estaba muy caliente, eso es todo lo que recuerdo…

    Él arriba, yo arriba, en 4, en el borde de la cama, parados, de costado, chapando. Riéndonos entre medio. No hubo pausas como otras veces fue muy intenso, llego a las 3 am y se fue a las 6. Solo puedo decir que yo buscaba algo así, cómo lo que él me da sexualmente, pero encontré otras cosas interesantes también que acompañan y lo hace un disfrute total. El chabón me vuela la cabeza, me da vuelta, me garcha cómo me gusta y lo mejor es que me garcha cómo se lo pido. Me acaricia todo el tiempo, mientras estoy en 4 la espalda, si estoy arriba las tetas y el cuerpo entero, si estamos en pausa, toda. Nunca me deja que me enfríe, me mantiene caliente todo el tiempo. Fue hermoso, yo me siento respetada que eso es lo principal. Matías es un caballero con las uñas negras porque el rock le corre por las venas.

    Me siento deseada, me mira a los ojos y conecta conmigo y el sexo es increíble. Por momentos pienso que soy la más puta, adoro coger con él y eso también es parte de como me siento, me calienta demasiado sentirme así…

    Definitivamente la noche fue redonda. Se tenía que ir a trabajar y yo también tenía que levantarme temprano. Me gustó cuando me dijo que mi piel olía bien, que le encantaba. Nos despedimos, besos acá, besos allá, no podíamos parar de besarnos o yo no podía parar de besarlo a él. Hoy lo vuelvo a ver y se que va a ser una noche increíble. Llevaré vinito y mucha calentura para él.

    Confieso que estoy hipnotizada.

  • Historias vividas y fantasías: Noemi, la prima de mi amigo

    Historias vividas y fantasías: Noemi, la prima de mi amigo

    Tenía 18 años, mi mejor amigo organizó una juntada es su casa para que conozcamos a sus primas que venían de visita de Mendoza. Tres amigos y sus dos primas estábamos solos en su casa. Desde que llegué a la casa noté como me miraba la prima más chica, una morocha flaquita, pero con buenas curvas muy simpática.

    De noche después de cenar unas pizzas no fuimos todos al sillón a ver una película de terror. Ella se sentó al lado mío, al poco tiempo dijo que iba a buscar una frazada para taparse que le dio frio, se sentó y me tapo a mi también, ni bien se acomodó puso su mano en mi pierna y me pidió que le cruce el brazo, con su otra mano, puso mi mano en su seno, que sensación hermosa.

    Lo recuerdo como si fuera hoy, entraba justo en mi mano y tenía el pezón muy duro, paso su mano por mi pene y se dio cuenta que estaba muy excitado, de reojo observe que se rio y se mordió el labio. Metió su mano dentro de mi bóxer y saco mi pene, quedo la cabeza afuera sostenida por el elástico del bóxer y el pantalón, disimulando se chupo los dedos y empezó a masturbarme mientras yo le acariciaba los senos, no pasaron 5 minutos que se levantó y dijo “- vamos.”

    Fuimos a la pieza sin importar los demás. Ni bien entre, apago las luces, pero se veía todo con la luz de la ventana, me sentó en la cama bajo mi pantalón y metió mi verga en su boca, solo chupo dos veces y me vine. Yo pidiéndole disculpas excusándome que estaba muy excitado, solo se rio mientras pasaba su mano por su boca limpiándose diciendo, está bien me encanta, ahora me toca a mi, bajo sus pantalones me empujo hacia atrás y se puso arriba de mi cabeza de rodillas dejando a la vista esa vagina hermosa, enseguida la agarre de los muslos y empecé a pasarle la lengua, mientras apretaba sus tetas y sus nalgas, dios que sabor delicioso, no paso mucho hasta que sentí todo ese liquido y ese temblor en mi cara, me dijo “-te quiero sentir dentro mío.”

    Yo todavía seguía muy excitado, la tenia dura dura, se acomodo y metió mi verga en su vagina, la abrace y nos apretamos, sentí esas uñas en mi espalda hasta que volvió a temblar y termino encima de mí con un grito de placer.

    Se puso al costado de la cama y me la chupo hasta que volví a acabar en su boca y se quedó unos segundos saboreándola hasta que se trago cada gota se semen.

    Eso fue todo, fue al baño se baño y volvimos a ver la película que ya estaba por terminar, todo paso mas lento de lo que pensé. Al otro día se volvieron a su provincia y hasta el día de hoy no volvimos a hablar.

  • Mi esposa y sus amigas

    Mi esposa y sus amigas

    Bueno en esta ocasión vengo a contarles algo que resulto después una conversación cualquiera que sin pensarlo llego a este tema, como ya les he contado me encanta que mi esposa me cuente o me narre con lujo de detalles cada una de sus aventuras sexuales del pasado, esto paso una tarde de un domingo frio y lluvioso, estábamos en la sala de la casa, acostados en el sofá, yo viendo como siempre futbol y ella a mi lado revisando mi celular como toda mujer toxica, se reía de los memes que comparten mis amigos de universidad en un grupo del whatsapp que tenemos, por ese medio le reclamaba a uno de mis amigos que porque se burlaba de ella en uno de los memes, ella tiene buena relación con ellos y molestaron largo rato por el celular.

    Entro a mi perfil del Facebook y saludo a una de sus amigas que se llama Lorena, quien estaba de cumpleaños pensando que era el de ella, su amiga le respondió con caritas riendo y menciono mi nombre, mi esposa cayo en cuenta de su error y me mostro lo que había hecho, pude leer, que mi esposa le decía: “que te coman esa torta y te hagan muchas tijeras”, mire a mi esposa con cara de asombro y le pregunte que si su amiga era lesbiana, claro amor, me respondió, pensé que ya lo habías notado mi vida, no amor le dije, como tiene una hija, no se me ocurrió que fuera lesbiana, si amor Lore tiene novia y llevan varios años, pensé que viéndola bien si tenía rasgos de hombre, cabello corto, siempre vestía de pantalón, la verdad no había atado cabos, le dije a mi esposa que ya sabía porque demoraba tanto en las noches en llegar a casa después de la universidad, ella solo rio y me miro con cara de asombro, ese cuento de acompañar a Lorena era para irse a ver con ella a solas, y así empezó este relato:

    Esposa: nooo amor, no me digas eso, con Lore no sería capaz.

    Yo: ah, ya, ósea que con otra mujer si serias capaz.

    Esposa: no he dicho eso amor, no pongas palabras en mi boca.

    Yo: tu dijiste con ella no, si hubieras respondido con ninguna sería diferente, tu respuesta deja mucho que pensar.

    Esposa: nooo, que tal tú, mira como sacas conjeturas y me quieres confundir

    Yo: nooo, tu respuesta no fue clara y yo solo la tomo de esa manera.

    Esposa: malo, malpensado, siempre con la doble intensión

    Yo: jajaja, pero tú no eres clara y directa, entonces yo pienso que de pronto con otra amiga si querrías.

    Esposa: ay amor, por favor, tú lo haces solo por molestarme.

    Yo: estoy empezando a creer que tú y alguna de tus amigas han tenido algo.

    Esposa: ¡AMOR! Jajaja

    Yo: esa risa está muy nerviosa, tienes cara de culpable

    Esposa: nooo, tu siempre me quieres sacar información así, ya sé dónde quieres llegar.

    Yo: ósea que, si has tenido relaciones con alguna de tus amigas, de razón tantos nervios, ¿te besaste con Lorena?

    Esposa: nooo, ay amor que locuras estas diciendo, no te puedo contar nada porque siempre piensas cosas que no son.

    Yo: estas nerviosa, dime con cual de tus amigas tuviste algo por las buenas o te hago hablar por las malas.

    Esposa: jajaja, no amor, tu eres muy malo.

    Yo: habla de una vez, o empiezo a torturarte con las cosquillas.

    Esposa: nooo, aléjate de mí, no tengo nada que decir, jajaja

    Yo: júrame por nuestros hijos, que nunca has tenido ningún tipo de relación sexual con alguna de tus amigas.

    Esposa: jajaja amooor, eso es ser muy mal ser humano, jajaja

    Yo: ves que, si has tenido algo con alguna de ellas, te escucho.

    Esposa: jajaja, malo, no voy decir nada.

    Yo: te escucho mujer, habla.

    Esposa: amor, nooo, no voy a decirte nada.

    Yo: dame mi celular le pregunto a Lorena si ustedes han tenido algo

    Esposa: con ella jamás

    Yo: ves, entonces con alguna de las otras si

    Esposa: ay no, que hombre tan testarudo señor mío.

    Yo: ¡TE ESCUCHO!

    Esposa: uishh, odioso, malo, con dos, con Stefania una de mis compañeras de la escuela de enfermería, una vez jugando la verdad o se atreve, nos besamos, después a ella le toco besar mis senos y por ultimo le toco besar mi vagina por 3 minutos.

    Yo: ves, que, si tenías algo que contarme, exijo más detalles.

    Esposa: eh, no amor tu pides mucho, siempre es igual

    Yo: te escucho.

    Esposa: siempre nos reuníamos en casa de Stefania a hacer trabajos, comer o tomar algunas copas, ese día terminamos unos trabajos, estábamos un grupo de 5, 3 hombre, Stefania y yo, obviamente 2 de los chicos eran parejas nuestras y el otro era uno más del salón, mientras terminábamos el trabajo íbamos tomando cerveza, luego los chicos compraron aguardiente y apenas acabamos empezamos a jugar la verdad o se atreve, preguntas iban y venían, la pareja de Stefania le coloco de penitencia quitarse los pantalones y sin darnos cuenta los 5 terminamos desnudos, yo ya había besado al chico que era mi pareja y al otro, al único que no bese fue a la pareja de Stefania, ella si los beso a los 3, Stefania saco unos dados que tenían varias frases sexuales, eso puso el juego mucho más excitante, la primera en tirar fue Stefania y le salió besar labios, y beso al chico que no tenía pareja, los besos debían ser con lengua y durar 1 minuto, tiempo que cronometrábamos, el chico sin pareja lanzo los dados y le salió besar senos, y me escogió a mí, debía besar cada uno de mis pechos también 1 minuto, la verdad no me gusto como lo hizo, lance yo y me salió besar verga y por obvias razones se lo hice a mi pareja, lanzo mi pareja y le salió tocar tetas y se lo hizo a Stefania, lanzo ella y le salió besar tetas y pensé que no lo haría pero sin ninguna pena, lo hizo muy pero muy bien tal vez por ser mujer lo hizo como a ella le gustaría que se lo hicieran, lance yo y me salió besar labios y bese a la pareja de Stefania, lanzo él y le salió tocar nalgas y me las toco a mí, lance yo y me salió besar verga y se lo hice a la pareja de Stefania, a él le salió besar vagina y le hizo a Stefania, ella lanzo y se repitió besar vagina y la vi que se acercó a mí y se arrodillo, no lo podía creer, lo hizo genial, esa fue mi historia con ella amor. (ya les contare lo faltante de ese día)

    Yo: ¿y con la otra amiga?

    Esposa: pero sin pensar bobadas, eso me paso cuando estaba pasada de tragos.

    Yo: soy todo oídos amor de mi vida.

    Esposa: fue con Patty

    Yo: me lo sospeche, sigue

    Esposa: Ahhh, fuimos a un seminario a otra Cali, pensábamos que nuestras respectivas parejas iban a asistir también pero no pudieron conseguir el dinero, estando allá no vimos problema en compartir la habitación con cama doble, el evento era viernes en la tarde, sábado todo el día y domingo medio día, el viernes llegamos supe cansadas y nos dormimos apenas colocamos la cabeza en la almohada, el sábado transcurrió normal, salimos del evento y nuestros demás compañeros nos propusieron ir a tomarnos unas cervezas para calmar el calor, fuimos un grupo grande de unas 15 personas, la mayoría estaban emparejadas y un amigo que era gay, tomamos varias cervezas y alguno de ellos compro Ron, eso hizo bastante efecto en varios, entre esos nosotras dos, le dije a Patty que está mal y que me quería ir para el hotel, ella me respondió que estaba igual, tomamos un taxi y llegamos al hotel, Patty pidió dos cervezas más al encargado del hotel, entramos a la habitación y Patty me dijo que estaba muy entusiasmada con su pareja, y la decepciono mucho que él no hubiese ido a ese seminario, me dijo que se había ilusionado mucho con estar con él ese fin de semana, que hasta había comprado un liguero para él, me pregunto si lo quería ver y lo saco de su maleta, era rojo se veía muy bonito, espera me lo pongo y me dices como me veo dijo y se metió al baño, salió con el puesto y se le veía genial, la parte de arriba solo le tapaba los pezones, pero dejaba descubiertas sus grandes tetas y la parte de abajo tenía una mini tanga en hilo dental por detrás y adelante solo tapaba triangulo, el liguero iba acompañado de medias veladas con un bonito grabado, tómame fotos amiga y me paso su celular, le tome varias y me dijo ven amiga quítate esa ropa y nos tomamos unas fotos juntas, no estás loca le respondí, ven no seas aguafiestas, me dijo y me tomo de la mano y me paro de la cama, me quito la blusa y desabrocho mi pantalón, pero yo me acabe de quitar, nos tomamos algunas fotos graciosas juntas frente a un espejo de cuerpo completo que había en la habitación, ella me tomo unas fotos a mi sola desde varios ángulos, se quitó el brasier y me pidió que hiciera lo mismo, le seguí la corriente y me quede solo en tangas, nos paramos frente al espejo y posamos pegando nuestras tetas que eran casi del mismo tamaño, las mías eran más grandes por poco, ella se quito la tanga y yo hice lo mismo, nos tomamos varias fotos totalmente desnudas juntas y solas, Patty me dijo: amiga como mi amor no pudo venir, yo traje algo para entretenerme, me perdonaras pero voy a usar a mi amiguito, yo la mire con cara de asombro y vi que saco de la maleta un consolador, se acostó y empezó a pasarlo por sus labios vaginales de arriba abajo, por su clítoris, ven amiga me dijo, acuéstate a mi lado, yo sé que tú también lo haces, acompáñame, me dijo, la verdad nunca había visto a ninguna mujer diferente a mi masturbarse, me acerque lento y me acosté a su lado, Patty empezó a meter el consolador en su vagina y a acariciar su clítoris, sus gemidos de a poco fueron más sonoros, hazlo amiga me dijo, mastúrbate tú también, vi como sus pezones estaban durísimos y que su vagina estaba súper mojada, me acomode y empecé poco a poco a tocar mi panocha, me lubrique bien y fui metiendo primero un dedo y luego dos, estábamos acostadas lado a lado, con las piernas abiertas y ambas gemíamos muy duro, Patty comenzó a decir: “me vengo ami, me vengo”, yo vi de reojo que cerro las piernas y apretó el consolador con ellas y resoplaba, su orgasmo fue muy intenso, yo seguía, metiéndome los dedos muy rápido buscando mi orgasmo también, Patty se sentó a mi lado y empezó a tocar mis tetas y mis pezones, eso me excito mucho más y empecé a gemir más duro, sentí que deslizo su mano por mi vientre y llego a mi clítoris y empezó a sobrar la yema de sus dedos sobre él, eso acelero mi metida de dedos y Patty me decía: “vente Nena, vente duro”, y tuve un orgasmo delicioso, Patty me acariciaba las tetas mientras yo estiraba mi cuerpo de la sensación tan intensa que estaba pasando, uy amiga se nota que eres experta en masturbarte me dijo ella, somos amiga, somos expertas, le dije: me coloque mis tangas y una pijama, Patty también se empijamo y nos acostamos a dormir, al otro día Patty se levantó y entro al baño a ducharse, empecé a escuchar como gemidos, entre al baño y vi que Patty se estaba masturbando nuevamente, cerré la puerta y me volví a meterme a la cama, y aproveche para dedearme también, estaba ya llegando al orgasmo y Patty salió del baño y me vio en pleno acto, soltó la carcajada al verme y yo me vine en medio de la risa, estamos conectadas me dijo, claro tonta, esos gemidos tuyos en el baño me hicieron antojar, perdón ami, pensé que no se escucharía, volvimos a reír, yo me duche y salimos rumbo al último día del evento, después de eso nada cambio amor, esas fueron mis dos ocasiones con mis amigas, no sé si eso sea lesbianismo, pero solo eso paso.

    Yo: me encanta escuchar tus aventuras, imaginarte en esas situaciones.

    Esposa: a mí me gusta ver cómo me miras cuando te cuento mis vivencias, mira cómo se te pone de dura amor.

    Ese día hicimos el amor muy rico en el sofá, le propuse que mientras yo le hacía de lado por atrás, ella se metiera algo por la vagina, le colocamos un condón al control remoto de claro y ella se penetro la panocha mientras yo le daba por el culo, así tuvo un orgasmo muy intenso y me conto dos historias más que luego les comparto.

  • Mi primera aventura de casada

    Mi primera aventura de casada

    Ese día quedé con mi amigo en ir a bailar, pasó por mí, subí a su auto y comenzamos a platicar, en un momento empezó a fluir la plática en torno a las «aventuras». No sé si lo provocó mi vestido corto y entallado a mi cuerpo, que debajo de él, vestía una tanga negra y no traía bra, pero tocamos ese tema y me salió del alma de repente. Le pedí que fuéramos a un hotel en lugar de ir a bailar y él accedió tratando de disimular su emoción, aunque de inmediato llevó sus manos a mis piernas, las acarició suavemente pero con ansiedad de hacer más.

    Llegamos al hotel después de escuchar lo mucho que me deseaba y haciéndome sentir atractiva y sexy. entrando a la habitación comenzaron los besos. Besos que iban de la boca al cuello, los hombros… mientras me levantaba el vestido para poder tocar mis nalgas.

    Sentí como disfrutaba de poder tocarme.

    Con un poco de prisa me bajó el cierre del vestido, pero con calma fue destapando mis bubis. Las empezó a tocar y yo lo acerqué para que las besara. Le pedí que tocara mi clítoris por debajo de mi tanga y pudo sentir que ya estaba húmeda.

    Se fue quitando la ropa y dejó al descubierto su pene erecto, de gran tamaño. Comencé a acariciarlo mientras continuaban los besos, le pedí que se pusiera el condón y él con un poco de duda, pero con prisa accedió.

    Me la metió de frente, suavemente y muy atento a mis reacciones. Yo lo empujaba de sus nalgas para darle permiso a meterla lo más profundo posible. Comenzó a cogerme y yo sentí por primera vez una verga de ese tamaño, la disfrutaba como nunca, cada embestida que me daba me hacía gritar y gemir de placer, lo hice un par de veces… él, no paró de cogerme y cogerme hasta que por fin terminó y lo hizo.

    La segunda parte, comenzó con sexo oral, le chupe su pene hasta que se puso erecto, se puso su condón y esta vez me la metió desde atrás. Sacaba y metía su pene mientras me tocaba el clítoris, gritaba de placer y lo hice mojándole la mano, tras de eso me metió su pene con fuerza y hasta adentro, sentía riquísimo y ya estaba extasiada cuando lo volví a hacer.

    Me cogió a placer, la metía, la sacaba despacio y fuerte, yo jamás había tenido múltiples orgasmos hasta ese día, me cogía riquísimo… así hasta que le pedí que parara. No podía más. Me cogió muchísimo como nunca.

    Nos acostamos, no sin dejar de acariciarnos, después de descansar y enjuagarnos, él comenzó a hacerme sexo oral, lo hizo muy suave, riquísimo, volví a calentarme y le pedí que me la metiera otra vez, me cogió de misionero, pero luego me pidió que me pusiera de perrito para repetir la sesión de meter, coger, sacar y tocarme el clítoris, lo hice varias veces otra vez, cada que sentía su verga hasta dentro gritaba con mucho placer, la estaba disfrutando mucho, así fue hasta que terminó y eyaculo.

    Fue muy placentero y también cansado. Pero satisfechos los dos.

  • Sexo inesperado con mi compañera de trabajo

    Sexo inesperado con mi compañera de trabajo

    Hola, hoy les voy a contar acerca de mi última experiencia con una chica. Desde que publiqué mi primer relato me he sentido mucho mejor ya que es algo que prácticamente no le puedo contar a nadie por miedo al que dirán y siento que acá puedo expresarme libremente sin ser juzgada y sobre todo permanecer en el anonimato y compartir estas historias con ustedes me hace revivir esos maravillosos momentos.

    Esta vez comenzaré describiendome para que así me conozcan un poco más, aunque los nombres que usaré incluyendo el mío son ficticios así me siento más confiada, pero del resto les aseguro que todo lo que les he contado y les contaré es 100% real.

    Comienzo, para ustedes me llamaré Lore, tengo 25 años, estatura media, cabello castaño largo, piel blanca, ojos café claro, senos pequeños pero con buen cuerpo y más desde que comencé a ir al gimnasio, piernas bien trabajadas y un culo redondo y firme.

    Lo siguiente que les contaré me pasó hace unos pocos días, resulta que decidí contarle lo sucedido con la instructora del gym a mí amiga Ángela (así la llamaré) que además es mi compañera de trabajo y es la única perdona aparte de ustedes que sabe acerca de eso ya que tenemos mucha confianza y ella siempre me cuentas sus cosas personales y yo las mías a ella, mi único miedo era que después de contarle nuestra amistad no fuese la misma, pero al contrario ella riendo me dijo que era una persona de mente abierta, que lo importante era que yo lo había disfrutado y que la vida es una sola.

    Me sentí muy bien ante su reacción y en todo el día no volvimos a hablar del tema.

    Al día siguiente estábamos en nuestro horario de almuerzo y mi amiga me dice: Lore, después de lo que me contaste ayer me ha surgido una duda? Es verdad que el sexo entre mujeres es mucho más placentero? Espero no te incomode la pregunta, yo le respondí: Quieres que te sea sincera? La verdad es que para mí si lo fue, he estado con varios hombres y créeme que nunca lo sentí tan rico como mi experiencia con Clara (la instructora del gym), pero a qué viene la pregunta Ángela? Simple curiosidad Lore, me dice ella, solo que debo confesarte que muchas veces me llama la atención ver porno lésbico y la verdad me gusta y me excita lo que veo y hace tiempo una amiga me dijo que era más rico con mujeres y desde entonces tengo esa duda.

    Inmediatamente me sonrojé y no sé porqué pero me comencé a sentir un poco nerviosa y excitada a la vez y no era para menos, es que ella es tan hermosa y sensual, para que se hagan una idea, es alta, 28 años, piel blanca pero perfectamente bronceada cabello rubio natural, ojos verdes, senos pequeños, no tiene un gran culo pero tampoco es plana, lo que si tiene de sobra es su vagina por Dios, todos en el trabajo la siguen con la vista y no solo por su belleza si no porque su vagina llama mucho la atención, más cuando usa esos jeans ajustados que hace que se le marque toda, créanme que una vagina así de grande no la tiene cualquier mujer, yo siempre bromeaba con ella sobre eso , le decía que para poder cubrir su vagina necesitaba tres metros de tela jajaja ella siempre se reía.

    Luego de esa conversación comenzó a tratar de seducirme, me mandaba fotos con ropa sexy que compraba para que yo le diera su opinión, pero podía notar que solo quería provocarme ya que compraba prendas muy pequeñas, a veces parte de su gran vagina quedaba al descubierto eso me excitaba como no tienen una idea, pero solo me provocaba por mensajes y yo quedaba con ganas de más y al día siguiente en el trabajo solo me pregunta: Que tal me quedó la lencería que compré? Crees que pueda seducir a algún hombre el fin de semana?

    Ella sabía que esa situación me calentaba y lo disfrutaba, yo podía notarlo pero todo quedaba ahí.

    Hasta el día de mi cumpleaños, decidí organizar una pequeña reunión con familiares y amigos en la tarde.

    Una vez todos reunidos comenzamos a festejar, mucha comida, música y bebida, ese día Ángela se presentó con un vestido muy sexy y bailaba cerca de mí de una forma muy sensual, sabía que no le quitaba la vista de encima, en fin llegó el momento de cantar cumpleaños y cortar el pastel, al poco tiempo todos se despidieron y se marcharon, solo quedamos Ángela y yo.

    Se acerca a mí y me dice: guardé tu regalo para el final de la fiesta, espero te guste, va al sofá dónde se encuentra su bolso y saca una cajita brillante, dentro tenía una pulsera hermosa, yo quedé encantada con mi regalo y le di las gracias, pero ella sonriente me dice, me alegra que te haya gustado pero eso no es todo, tengo otro regalo para ti, cierra los ojos y los abres cuando yo te diga okey?

    Asiento con la cabeza y de inmediato cierro mis ojos, estaba muy intrigada, sólo pasaron unos diez segundos más o menos cuando me dice: listo, ya puedes abrir los ojos, para mí sorpresa tenía a mi amiga frente a mí prácticamente desnuda, su ropa interior era completamente transparente, no podía alejar mi vista de su hermosa vagina.

    Sabía que te gustaría, me responde ella.

    Se acercó a mí tomó mi mano y me llevó hacia el sofá, se sentó en el y abrió sus piernas y se echó a un lago su tanga transparente dejando al descubierto su gran vagina rosada, grandes labios gruesos cubiertos por apenas pocos bellos claros.

    Yo solo me quedé observando sin saber que hacer por unos segundos, estaba cautivada ante lo que veía y súper excitada, solo me abalancé hacia ella y comencé a comerle toda su jugosa vagina, era todo un exquisito manjar, le lamía ese gran clítoris mientras la penetraba con mis dedos, ella no paraba de gemir y retorcerse de placer, luego se para y me tumba en el sofá y comienza a besarme desesperadamente, mientras me decía: sabía que eras tan puta como yo y deseabas esto, lentamente fue bajando hacía mi cuello, lo besaba, lamía y mordía y yo me sentía en las nubes, llegó hasta mi vagina que para ese entonces ya estaba bien mojada y comenzó a lamerla, morderla, frotaba su clítoris con mis manos suavemente mientras yo gemía como loca, se detuvo un instante y se dirigió hacia su bolso, sacó un vibrador y lo pegó a mí clítoris, mis piernas temblaban, no aguanté más y acabé mojando el sofá de lo excitada que estaba.

    Luego ella se coloca encima de mí y me dice: quiero que hagamos unas deliciosas tijeras como me contaste que las hiciste con aquella chica, yo me moría de ganas por hacerlo, sinceramente fue la parte que más disfruté, me encantó frotar mi vagina con otra, así que le dije: mi vagina es toda tuya, sonrió y pegó su enorme vagina con la mía, era tan grande que literalmente su vagina se estaba tragando la mía solo se veía la de ella frotándose sin parar, gemiamos como par de locas podía ver los hilos de sus fluidos y su gran vagina toda mojada, siguió frotando y frotando cada vez más duro hasta que acabó encina de mi soltando un chorro que me mojó toda, pero yo no había acabado así que me puse encima de ella y seguí frotando su vagina contra la mía hasta que no aguanté más y acabé bien rico.

    Ambas terminamos sudadas, exhaustas pero felices y complacidas.

    Es la segunda mujer con la que mantengo relaciones sexuales y cada vez me convenzo más de qué el sexo entre mujeres es lo más delicioso del mundo.

  • Antonio quería (1 y 2)

    Antonio quería (1 y 2)

    Antonio y José eran vecinos, dos hermanos que llegaron a la ciudad cuando sus padres decidieron abandonar el campo pos de mejorar la educación de sus hijos.

    Los hermanos fueron creciendo y mientras José, el mayor de los dos, se dedicaba a perseguir a las vecinas y amigas Antonio gustaba de compartir sus intereses y juegos con ellas.

    Antoñito para las madres, era amigo de todas las mujeres ama de casa cercanas a su casa. Les hacía los recados, aprendía a cocinar, charlaba de trapos y hasta le preguntaban opinión sobre tal o cual color de tela, labial o zapatos.

    Hoy me doy cuenta que mamá, al igual que probablemente el resto de madres, sospechaban de las inclinaciones de “Antoñito” pues mientras sus hijos berreaban y jugaban al futbol en la calle Antonio prefería mirar telenovelas y era de lo más prolijito en todas sus cosas.

    Al entrar en nuestra casa estaba el living, de frente y derecho mi dormitorio, a la izquierda el de mis padres con un baño en el medio. Entrando y desde el living caminando a la derecha estaba la cocina y más a la derecha el dormitorio de mi hermano Pablo, mayor que yo 3 años. La cocina daba a un patio cerrado al que se podía acceder solo desde la cocina o por el garaje.

    Eran casi 2 de la tarde, estaba saliendo para la playa, sabia que Antonio esperaba en la cocina a mamá cuando escucho la voz de mi hermano que estaba con él bebiendo un refresco. envuelto en un toallón recién salido de la ducha y le pregunta a Antonio:

    – Decime Antonio, ¿a vos te gustan los hombres verdad?

    Antonio no responde, guarda silencio, picada por la curiosidad, me detengo, me acerco sigilosamente hasta la puerta que me oculta, separaba los ambientes y espío por la rendija.

    Estaba Antonio sentado y de frente muy cerca, Pablo apoyado en la mesada que vuelve a insistir con la misma pregunta y con la misma respuesta.

    – Prestame una mano -le dice mientras alarga su mano-

    Antonio titubea y estira el brazo como con temor. Pablo toma su mano y la lleva a sus genitales ocultos bajo la toalla. Antonio se resiste, intenta quitarla a lo que Pablo le dice:

    – Está bien, si la quitas te dejaré y ya no te daré otra oportunidad. Seguro que nunca agarraste una verga y ahora tienes la oportunidad. Tú decides.

    Antonio deja de hacer fuerza para retirar la mano y Pablo termina por meterla debajo de la toalla.

    Miro asombrada, no podía creer lo que veía. Una porque nunca se me ocurrió que Antonio tuviera esos gustos y porque Pablo también gustara de tener “algo” con hombres.

    En fin que ante el contacto, la verga de Pablo comenzó a crecer y asomar en le borde de la toalla debido a los movimientos aunque tímidos de la mano de Antonio.

    Antonio miraba hipnotizado al tiempo que movía un poco torpemente la mano atrás y adelante. La pija de Pablo comenzó a gotear tímidamente dejando ver la cabeza que por momentos brillaba.

    – Dale unos besos – le dice Pablo mientras no pierde detalle de la cara de Antonio que no separa su vista del pedazo de carne caliente y húmeda-.

    Antonio no avanza y Pablo le toma la cabeza que apenas tocarle es notorio no hay resistencia y acerca su boca, saca la lengua y la pasa por el glande provocando un suspiro exagerado de Pablo incitándolo a continuar.

    Antonio aplica los labios y chupa suavemente al tiempo que Pablo le guía la mano para que corra el forro hacia abajo y se aplique a mamar la cabeza enrojecida e hinchada que pedía más.

    Segundos después veo con asombro como Antonio mama con dedicación mientras a Pablo se le dan vuelta los ojos del placer que está recibiendo.

    Pablo deja caer la toalla quedando totalmente en bolas delante de la cara de Antonio que ya tiene su otra mano en los huevos. No tarda ni 10 minutos en que Pablo le dice entre siseos y gemidos de goce:

    – Te voy a dar la lechita, me estas volviendo loco. Puedes tomar la lechita, la puedes dejar en la boca y tirarla después o dejar que caiga al piso cuando sientas el primer chorrito. ¿escuchaste lo que dije?

    Sin retirarse ni abandonar el “trabajo”, Antonio asiente con la cabeza y continúa mamando como si nada.

    La cara de Pablo se contrae, su caderas se apena se mueven atrás y adelante evidentemente está dándole la leche en la boca que Antonio traga parece muy gustoso.

    – ¿Verdad que estaba rica mamita? -pregunta Pablo-

    – Sin soltar la verga levanta la cabeza y asiente tímidamente.

    – Tengo que irme a trabajar, vos seguí esperando a mamá que debe estar por llegar y esta tardecita ahí por las 9 venite a casa. Decile a tus viejos que tengo 3 películas de estreno que saqué del club de video y te quedarás acá a verlas porque tengo que devolverlas así que se hará tarde y te quedarás a dormir. ¿entendiste? ¿Ok?

    – Está bien, veré si puedo…

    – Sino quieres o no puedes no te preocupes, no vengas, no me voy a enojar, otro día será.

    – Está bien

    Me retiro en silencio impactada por los sucesos y porque no decirlo, con mi raja bastante mojada, la escena era súper erótica a pesar de la distancia y que todo lo veía de semi-perfil ver Antonio prendido con tantas ganas como que te vienen ganitas.

    Ya podía adivinar que le pasaría a Antonio esta noche. Seguro recibiría mucha lechita por otra vía.

    A la noche me oculté para observar por la ventana del dormitorio de Pablo que daba al patio al igual que la pequeña ventana del baño que tenía el dormitorio.

    Parte 2

    Eran las 8 y poco cuando me cuelo al patio sin que nadie me note. Nuestros padres tardarán al menos hora y media en llegar a casa. La oscuridad afuera, la luz dentro del dormitorio y el mosquitero negro de las ventanas me ocultan sin problemas. Escucho voces, Pablo fue abrir la puerta a Antonio que acaba de llegar.

    Entraron en el dormitorio iluminado con un pequeña lámpara y el televisor encendido. Antonio quedó congelado al ver la cama y escuchar que Pablo pasaba el cerrojo a la puerta. Supo con certeza que esa noche sentiría una verga dura bien adentro, tal vez su sueño anhelado.

    Pablo que estaba envuelto en una toalla se acercó por detrás y al tiempo que la mano izquierda levantaba la remera para tocar su pecho, la mano derecha intentaba colarse por debajo del cinturón que sujetaba las bermudas de Antonio mientras le hablaba al oído.

    – Qué suerte hayas podido venir mamita. ¿Verdad que te ha gustado lo de hoy temprano?

    Antonio mueve la cabeza afirmativamente aunque no demasiado.

    – Me ha encantado la mamada que me has hecho ¿cuantas pajas te hicistes en tu casa antes de venir? ¿3, 4, 5?

    – Solo dos -apenas se le escucha decir-

    La mano de Pablo ya había logrado acceder a los genitales de Antonio y se notaba el movimiento lento masajeando las partes íntimas, suceso que hacía que Antonio entrara en éxtasis según se veía en su rostro con los ojos entrecerrados.

    – Que dura que estás mamita! -dijo Pablo- estás recaliente, siento que te estás mojando…

    – Mmmh -fue la respuesta de Antonio-

    Pablo ya estaba totalmente desnudo, la toalla se había caído y la verga como un poste se apoyaba en medio de las nalgas de Antonio. De pronto se colocó a un costado, aflojó las bermudas de Antonio y se las bajó al tiempo que se agachaba para quitárselas del todo. Antonio movió las piernas hasta quedar liberado. Antes de erguirse y estando a la altura de la verga, Pablo se puso a pajearlo corriéndole el forro hasta hasta la base para delirio de gusto de Antonio. De pronto se la llevó a la boca dándole unas chupadas que hicieron que Antonio debiera sujetarse porque caía de placer.

    – Si sigues así me acabo en 30 segundos avisó Antonio.

    Pablo se detuvo de inmediato presionándole los huevos y el tronco de la verga para distraerlo y evitar que se acabara.

    Se paró y se colocó nuevamente detrás de Antonio, buscó calzarle la verga entre las nalgas mientras le quitaba la remera. Estando los dos desnudos y mientras lo pajeaba le dice al oído:

    – ¿Verdad que te gusta?. ¿Sientes mi verga rozándote el agujero de ese culo divino que tienes?

    – Siiii -responde casi en un murmullo-

    – ¿Verdad que te calienta y quieres sentir la cabecita de mi pija mojada en la puertita de tu culito?

    – Siii -vuelve a escucharse entre suspiros-

    – Decime que quieres sentir mi pija dentro tuyo y que te dé toda la lechita calentita.

    – Silencio…

    – Decime sino voy a creer que te estoy obligando y que no quieres. Si es así decime y la dejamos aquí y listo, le decís a tu viejos que se rompió el videocasetero.

    – Si quiero sentir tu pija clavada en mi culo -responde sin titubeos con voz de deseo mientras empuja su culo hacia atrás buscando más contacto-

    – ¿La querés hasta los huevos, bien hasta el fondo? -vuelve a preguntar-

    – Si, quiero sentirte y sentirla toda adentro, hazme tuya, haz lo que quieras conmigo – clama Antonio ya en un total delirio de calentura-

    Pablo humedece con saliva sus dedos y los coloca sobre el ano, masajea el orificio introduciendo un dedo, provocando que Antonio se intente retirarse. Lo tranquiliza cuando Pablo le dice al oído que se quede tranquilo es que solo es para que se acostumbre a la sensación.

    Vuelve a mojar sus dedos con saliva y otra ve al masaje. Antonio ya más tranquilo afloja sus músculos y parece disfrutar un poco el suave roce del intruso.

    Viendo que todo marcha bien Pablo se aparta unos centímetros, toma su verga y la coloca en la entrada del agujero rosado ya humedecido ansioso de recibir el trozo de carne. No es su intención que ahí sea el lugar para desvirgar ese culito cero kilómetro, pero aprovechando la excitación quiere hacerle sentir un poco de lo que tendrá en minutos.

    Empuja una vez, dos, tres, en la cuarta siente que la cabeza está en la puerta ya entrando pero Antonio no se ve decidido a “recibirlo”. Se queda quieto mientras le susurra al oído:

    – Ya casi tenés la cabecita dentro… tranquilo, te va a gustar.

    – Es que me duele…

    Antonio se queda quieto aguantando el deseo tremendo de clavarla hasta los huevos pero no quiere asustarlo y menos hacerle doler, quiere que disfrute y no lastimarle para que goce el resto de la noche.

    – Vamos a la ducha le dice y se separa lentamente

    – Pero… ya me duché antes de venir acá.

    – Si, pero será mejor en la ducha además puede ocurrir que necesites estar ahí porque es tu primera vez ¿entiendes?

    – No entiendo pero si tu lo dices.

    Pablo lo tomó de la verga que la tenía como un fierro y lo llevó a la ducha.

    Abrió los grifos y se dispuso a enjabonar el pecho de Antonio para en segundos llegar a su verga que se mantenía dura. Lo recorrió completito, desde el culo, huevos y tronco de la verga con la excusa de que estaba enjabonándolo. Antonio gemía y deliraba de placer y se mostraba abierto total a las caricias.

    Pablo fue cambiando de posición hasta quedar detrás de Antonio que se apoyó en los grifos de la ducha. Tomó un pote de crema de enjuague y procedió a darle masajes en el ano introduciendo un dedo primero, luego dos y en pocos segundos tres dedos al mismo tiempo que lo pajeaba con la mano izquierda sin que Antonio acusara dolor. Colocó una crema para la piel que estaba en el estante y se embadurnó la verga y el ano de Antonio. Apoyó la cabeza y le introdujo al menos un tercio, el placer era tremendo, Antonio se quejó que le dolía pero ya la tenía dentro, era cuestión de minutos y mete / saca para que comenzara a sentir placer.

    Minutos después tenía media verga dentro en un mete y saca más o menos continuo y el placer que empezaba a demostrar Antonio le hizo pensar que ya era hora que sintiera toda la verga bien adentro así que empujó más, lo que hizo que Antonio pidiera que se la sacara rápido porque le dolía mucho y quería defecar.

    Pablo insistió que aguantara que ya pasaría en tanto le ocultaba que se estaba acabando a chorros dentro. Ante la insistencia y ya terminado se la sacó y Antonio corrió al inodoro.

    Pablo le explicó que el grifo que estaba al costado del inodoro era para que lavara la zona y que al terminar lo colocara en la entrada del ano para lavar por dentro el intestino. Tenía que hacerlo varias veces hasta que el agua saliera limpia… o casi.

    Se marchó del baño para dejarle solo y se dispuso a esperar mientras miraba el inicio de una película.

    20 minutos después aparece Antonio con cara de culpable. Pablo le explicó que era normal y que él aún no sabía los protocolos higiénicos necesarios antes de las relaciones de ese tipo.

    No hubieron más palabras del tema. Antonio se acostó a la derecha pegado al cuerpo de Pablo pasando su brazo por encima del pecho. Miraban el televisor cuando la mano de Antonio fue descendiendo hasta llegar a la verga que comenzó a “manipular” subiendo y bajando el forro aunque estaba en estado refractario/pequeña.

    15 minutos de película porno y la verga de Pablo apenas respondía. Antonio se colocó en posición invertida apoyando su cabeza en la pierna de Pablo al tiempo pasaba la lengua por el falo y jugaba con los huevos y minutos después empezó a “despertar”.

    Pablo ya la tenía como un poste de dura y Antonio totalmente dedicado a la mamada esperando su leche. Pablo observa que Antonio tiene la verga dura a la altura de su rostro, está mojada y decide prenderse a mamar al tiempo que acaricia su ano. Al meter un par de dedos que entran sin problemas en pocos segundos recibe una lechada que inunda su boca acompañado de gemidos de placer de Antonio que se prende a chupar más fuerte su verga provocando la acabada de Pablo en generosos chorros de leche que Antonio se bebió sin mosquear y menos preguntar.

    Agotados quedaron ambos y yo también además con frio y masturbada dos veces escondida en el patio a la intemperie.

    Media hora después estaban en posición cucharita, agotados y yo esperando que se durmieran para escapar sin ruidos de la “ventana indiscreta” el silencio de la noche hacía riesgoso me moviera casi a oscuras.

    Estaban cubiertos por una manta, el brazo de Pablo que estaba sobre las caderas de Antonio (que creo estaba dormido) me parece se mueve lentamente igual que sus caderas de forma rítmica.

    No me equivoco, Pablo quiere inaugurar ese delicioso culito blanco con una buena cogida y otra lechada que Antonio ha recibido pero no se dio cuenta.

    En silencio, con movimientos lentos y con la manta que cayó al piso adivino más que ver, que intenta introducir su verga en el culito de Antonio que parece seguir dormido.

    Al final me parece logra introducir su verga porque veo que Antonio recibe suaves empujones, mira atrás pero no cambia de posición. El clásico mete y saca se va acentuando y Antonio gime como una perrita. Sin lugar a dudas disfrutando y con el intruso dentro que esta vez seguro lo tiene bien adentro, nada afuera.

    Decidido a darle una buena paliza de pija pone a Antonio boca abajo de una manera que me favorece el ver lo que sucede gracias a la luz de la televisión y un poco de la lámpara encendida que de casualidad ilumina la “zona” de actividad y logro ver aunque con pocos detalles el mete y saca. Minutos después Antonio se coloca en 4 patas a y ahí si puedo ver su verga que está rígida y se balancea goteando de la calentura mientras Pablo le clava la pija a fondo una y otra vez hasta los huevos sin que quede nada afuera en tanto los gemidos de Antonio van en aumento mientras le pide por favor que no se detenga de bombearle el culo.

    Pablo le anuncia que le llenará el culo de leche que ya tiene en viaje mientras Antonio ahoga un

    -siii dámela toda!- Las embestidas violentas de Pablo casi se ha detenido para dejar paso a un mete y saca de recorrido corto con varios segundos de quietud con la verga enterrada a fondo, evidencia de que está descargando leche a gusto. -¡Siii te siento!! me estás dando la lechita dentro mio!- Gime Antonio, su verga apenas se mueve, las contracciones avisan de la inminente salida de semen que cae sobre la sábanas color salmón produciendo un charco de blanca lechita.

    Me he masturbado por tercera vez y éste último orgasmo me ha agotado, casi ha hecho que me desmaye. El ver como le entraba y salía ese pedazo de carne del culo de Antonio, el observar como sin tocarse le chorreaba la verga a medida que lo bombeaban y la leche que se escurre desde el culo por las piernas me ha recalentado sobre manera sin poder evitar tocarme.

    En fin, finalizaron los escarceos avanzada la madrugada y yo rezando para que se durmieran. Desperté tardísimo al otro día cuando no había nadie en la casa. Pensaron que había estado de discoteca esa noche… ni idea tenían.

    Luego de ese día vi muchas actividades de las cuales seguro nadie sospechaba los finales. Antonio vivía prendido del “muñeco” de mi hermano sacándole leches a cualquier hora en cualquier lado. Las novias no pudieron competir.