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  • Un amigo me consoló luego de pelear con mi novio

    Un amigo me consoló luego de pelear con mi novio

    Me llamo Melany, no diré mi edad actual ni en qué situación de mi vida me encuentro para no dar más pistas sobre mí jeje. Lo único que diré de mí será que para el momento en que esto sucedió yo tenía 18 años, medía 1.65, de complexión delgada, pechos medianos, una cintura no tan marcada y pompis pequeñas, pero con forma jajaja.

    Esto sucedió hace un tiempo. Acababa de entrar a mi primer semestre de universidad y para ese entonces llevaba 2 años de relación con mi novio. Ambos veníamos de una relación de preparatoria común y corriente como cualquier otra en la que estábamos acostumbrados a vernos todos los días, pero comenzando la facultad eso cambió. Los dos entramos al mismo tiempo, pero en diferentes carreras, por lo que nuestros horarios eran diferentes y si bien podía verlo en una que otra hora libre, ya no era tan común vernos como antes. Pese a eso seguíamos hablando por mensaje todos los días, pero no era lo mismo. Pese a esto, nunca sentí que el amor entre los dos disminuyera.

    Entrando a la facultad conocí a un grupo de amigos con los que podía compartir mis horas libres, de entre todos destacaba uno quien era con el que tenía mayor coincidencia de clases y descansos, por lo que casi nos la pasábamos en la facultad todo el día. Rápidamente se convirtió en alguien de confianza para mí, por lo que mi novio no tardó en conocerlo un día que él no tuvo clases y vino a mi salón para acompañarme. En nuestra relación nunca hubo celos, ambos teníamos plena confianza del otro, por lo que decirle a mi novio que tenía un gran amigo con el que pasaba mis ratos libres lejos de molestarle, le agradó y agradeció que así no iba a estar sola en la universidad.

    Todo iba bien, hasta que a mediados de semestre la carga de tareas, proyectos y exámenes aumentó bastante, por lo que mi novio y yo terminamos distanciándonos un poco. Ya no era como en la preparatoria donde podíamos estudiar juntos, sino que ahora, al estudiar cosas diferentes, a lo mucho podíamos hablarnos para preguntarnos si estábamos estudiando bien. Creo que pudimos haber llevado esta situación a la perfección, de no ser porque mi novio tuvo que meterse a trabajar ya que su familia estaba batallando económicamente para pagarle los estudios, algo con lo que no contábamos y terminó en el comienzo de los problemas.

    Para no hacer el cuento más largo de lo que ya es, comenzamos a distanciarnos, ya no hablábamos como antes y por el estrés a veces mi novio me hablaba un poco grosero. Pero no podía decirse que ya todo estaba terminado, porque ocasionalmente salíamos y todo era risas y diversión durante esas salidas. Yo creí que todo era cuestión de tiempo, hasta que un día por una tonta pelea, mi novio y yo tuvimos una fuerte discusión durante uno de nuestros descansos de la facultad. No entraré en detalles porque sé que no vienen a leer esos dramas, sólo mencionaré que mi novio se fue enojado a trabajar (ya hasta se iba con el uniforme puesto a la uni) y yo me quedé sola. Mi primera reacción era la de irme también, pero esa tarde había quedado con mi amigo de trabajar en un proyecto que teníamos que hacer en equipo (en realidad éramos 3 pero el otro no podía ir). Por lo que le pregunté por mensaje si estaba libre para irnos y me dijo que sí. Yo lo único que quería era irme de la uni lo más rápido que fuera.

    Mi amigo me acompañó a su casa para asegurarme de no perderme, durante el trayecto él quería sacarme plática y yo me esforzaba por ocultar mi desánimo. Recuerdo que mi amigo me platicaba sobre su día de la facu o algo así a lo que yo no ponía atención por ir pensando en la discusión con mi novio.

    Antes de continuar, quiero recalcar que ese día iba con el pelo suelto (me llegaba poco más abajo de los hombros), llevaba una blusa negra de tirantes tan delgados que hasta los tirantes del brasier parecían pertenecer a la blusa. Era una blusa que me resaltaba bien los pechos, de esas que están pegaditas y se marca muy bien la silueta de estos al mismo tiempo que me dejaba ver un pequeño escote de aproximadamente unos 2 centímetros, a su vez, si levantaba los codos a la altura de mi cabeza se alcanzaba a apreciar un poco mi ombligo. Esto lo acompañaba con un pantalón de mezclilla azul marino nada provocativo, como mencioné al principio nunca he sido alguien pompuda, por lo que realmente resaltaba era mi pequeño escote.

    Ya en casa de mi amigo, él se encargó de alegrarme la tarde. Siempre tuvimos una gran facilidad de palabra con el otro, por lo que ya sin las distracciones del mundo exterior pudo platicar con bastante normalidad con él mientras hacíamos el proyecto y deshacerme de mi desánimo. En si fue una tarde bastante divertida y relajada gracias a la plática con él.

    Unas horas después, cuando el proyecto ya estaba bastante avanzado, yo me preparaba para regresarme a mi casa. Iba a partir cuando revisé mi celular (no lo había revisado durante toda la conversación con mi amigo) y vi un mensaje de mi novio pidiéndome perdón, yo me puse muy sentimental y me senté en el sofá de la sala de mi amigo a leer el mensaje. Él se sentó a mi izquierda y me preguntó que tenía y fue ahí donde finalmente le platiqué todo el problemón que había tenido con mi novio. Fue una conversación bastante sincera y personal, donde varias veces contuve mis sentimientos y mi amigo lo notó. Me dio los consejos que necesitaba oír y con eso volvió a alegrarme la tarde. Al final, terminamos la plática con un sincero abrazo.

    Cuando nos separamos del abrazo, mi amigo y yo nos quedamos viendo cara a cara. Él notó unas lágrimas saliendo de mis ojos y me las limpió con los pulgares de sus manos, primero con el ojo derecho. Pasó su pulgar por debajo de mi ojo con una suavidad tal que sentía que más que limpiarme las lágrimas estaba aprovechando para acariciarme. Cuando terminó de limpiarme las lágrimas del ojo izquierdo con su pulgar, no despegó su manó de mi cara. Yo le sonreí en un gesto de agradecimiento, él me devolvió la sonrisa y después comenzó a acercarse a mi cara y, como un instinto, yo abrí un poco mi boca.

    Con sus labios, envolvió mi labio superior con extrema delicadeza y lo estiró un poquito. Lo mantuvo así por unos segundos y luego siguió estirándolo suavemente hasta soltarlo, dejando salir un leve sonido de beso. Yo me quedé en shock, honestamente no sabía como reaccionar a eso y siento que mi amigo interpretó mi silencio como aprobación, por lo que se volvió a dirigir a mi labio superior de la misma manera, esta vez pegando más sus labios con los míos, de modo que al soltarlos, sonó un beso un poco más fuerte. Aunque parezca que lo estaba disfrutando, la verdad es que yo no sabía como reaccionar a esto. Acababa de pasar de expresarle todos mis sentimientos a mi amigo a ahora estarnos besando, siento que este repentino cambio de estar fue lo que me quitó la habilidad de reaccionar.

    Después del segundo beso, mi amigo volvió a acercarse hacia mí, esta vez deteniéndose justo apenas un milímetro antes de tocar mis labios, yo pensé que en este punto se había arrepentido, cuando de repente sentí como introdujo su lengua dentro de mi boca y alcanzó a lamer un poco la mía, para finalmente pegar su boca contra la mía formando un túnel donde nuestras lenguas podían desenvolverse. Cuando se formó el túnel, yo llevé mi lengua lo más atrás que pude, pero mi amigo, aprovechando que tenía su mano en mi cachete, aprovechó para acercarme más hacia él, por lo que pudo llevar su lengua más profundo y finalmente tocar la mía. Cuando lo hizo, sólo sentí como trataba de lamer lo poco que alcanzaba de mi lengua, ya que tampoco quería pegarme contra él bruscamente y forzar más el beso de lo que ya era. Estos instantes en los que nuestras lenguas se llegaron a tocar, fueron suficientes para despertar en mí el sentimiento de “Ay, es sólo un beso, que más da” y finalmente me rendí ante su beso, cerré mis ojos y extendí mi lengua contra la suya para comenzar a enredarlas.

    Fue algo delicioso, sentir como nuestras lenguas tenían una rica pelea dentro de mi boca me calentó bastante. Por lo que poco a poco fui perdiendo el miedo y me comencé a animar un poco más. Él se separó del beso para tomar un poco de aire, por lo que yo me quedé con la lengua de fuera, a lo que él sacó la suya y comenzamos a lamernos las lenguas en el aire. Honestamente, jamás había hecho esto con mi novio. En nuestra experiencia si nos habíamos dado besos apasionados, pero mi novio no era tan bueno con su lengua, cosa en la que mi amigo le sacaba ventaja. Sólo sentí como nuestras lenguas se enredaban en el aíre tan deliciosamente acompañadas con la calidez que había en la casa. Volvimos a juntar nuestros labios y oficialmente comenzamos a besuquearnos de lengua. Lo único que se escuchaba en la casa era lo rico que nuestros labios tronaban con cada beso. Era tan rico sentir como nuestras lenguas se complementaban perfecto, creo que la facilidad de palabra para platicar que teníamos y comenté hace rato se demostró en la forma como nuestras lenguas se enredaban dentro (y a veces fuera) de nuestras bocas. No me gusta hacer comparaciones y probablemente sea la única que haga, pero mi novio jamás me había besado así de rico. Se notaba la pasión que sentía mi amigo por mí, todas las ganas que tenía de tenerme las expresaba con ese riquísimo besuqueo intenso de lengua que teníamos. Mi amigo incluso llegó a tomarme de la cara con ambas manos para pegarme más hacia él y poder maniobrar mejor su lengua dentro de mi boca. Era un exquisito espectáculo de lenguas.

    Fue tal la intensidad que comenzó a subir, que después de un rico, delicioso e intenso besuqueo de lengua, mi amigo se separó y comenzó a besarme el cuello. Mientras lo hacía, yo lo tomé suavemente de la espalda (no olvidar que seguíamos sentados en el sofá) al mismo tiempo que veía al techo y simplemente disfrutaba su rico chupetón. Entre besos, llegué a escuchar que mi amigo susurraba “Que rica estás Melany” y “Eres toda una delicia de mujer” a lo que yo simplemente respondía gimiendo un dulce “Mhmm”. Luego de un rico beso en el cuello, mi amigo me dijo “Se te ven bien ricas las tetas con esta blusita” para después comenzar a bajar entre besos hacia mi pecho y se detuvo antes de llegar a mi escote. Bajé la mirada y vi que se le quedó viendo unos segundos en silencio a mi escote, como si estuviera calculando como disfrutarlo, para finalmente darle una rica lamida de abajo hacia arriba como si un niño estuviera lamiendo una paleta. Le dio unas 3 o 4 lamidas a mi pequeño escote, lo besó y hasta metió su lengua en él. Yo sabía que él estaba listo para pasar a algo más, pero justo en este momento mi celular vibró, yo moví la cabeza hacia la mesa donde lo había dejado y alcancé a ver que era un mensaje de mi novio. Fue ahí donde me entró el remordimiento, entre finalmente en razón y volví a recuperar el control. ¿Realmente había actuando en piloto automático todo este tiempo? Era como si de la nada fuera otra yo completamente diferente. La culpa invadió mi ser rápidamente, todos los pensamientos negativos volvieron a mi cabeza ¿Qué estaba haciendo?

    Separé a mi amigo y le dije que debíamos detenernos, él me preguntó si todo estaba bien y le dije que no, que lo que estábamos haciendo no era correcto. Tomé mi celular y leí el mensaje de mi novio, quién me estaba preguntando como iba con mi tarea. Mientras le respondía, mi amigo trataba de pedirme perdón, me decía que se dejó llevar y no pensó en lo que hacía, yo le dije que debía irme y rápidamente tomé mis cosas. Antes de levantarme del sofá, le hice prometer que no le diría a nadie sobre lo que había pasado, él me dijo que no me fuera, que habláramos las cosas a lo que yo respondí “Cuál hablar las cosas, si sólo quieres cogerme” y acto seguido me paré del sofá y me dispuse a caminar hacia la puerta. Mi amigo fue detrás de mi y antes de poder salir me tomó del brazo, yo me detuve y él me pidió que me tranquilizara y pensara las cosas. En ese momento yo entré en total culpa y comencé a decirme “No puedo creer que le haya hecho esto (refiriéndome a mi novio), todo por una tonta discusión”. Mi amigo trató de relajar las cosas diciendo que sólo era un beso y no tenía nada de malo, a lo que yo respondí “¿Beso? Si nos hicimos toda una limpieza bucal con nuestras lenguas”. Él me tomó de los brazos y me dijo que lo sentía, que me tranquilizara y finalmente me prometió que no le diría a nadie. Yo me comencé a culpabilizar por todo, pero él me decía que no era mi culpa, que simplemente me dejé llevar por todas las emociones que sentía. También me comentó que todo quedaría entre nosotros y que a veces estaba bien sacar el estrés de una u otra forma.

    Yo comencé a calmarme, pensar mejor las cosas mientras bajaba la mirada y amigo me tomó otra vez del cachete y para que lo volteara a ver mientras me acariciaba suavemente la mejilla con su dedo pulgar. Me dijo que sólo era un desestrés por todo lo que había pasado, que no había sido nada malo, a lo que agregó que mi novio era bastante afortunado por tener a alguien tan hermosa como yo. Le agradecí por lo que me dijo, volví a bajar la mirada y le dije que simplemente quería desestresarme por todo, no sólo por mi novio, sino por las tareas, exámenes y proyectos, por lo que mi amigo me dijo que lo entendía y no me juzgaba. Lo volví a ver a la cara, no había dejado de acariciarme la mejilla y mi amigo me dijo “Que envidia le tengo a tu novio de poder tener a una mujer tan hermosa como tú”, me sonrojé un poquito y mi amigo me dio un beso en los labios. Fue algo corto, de nomás de 2 segundos y al terminar me dijo “Si te quieres ir está bien, pero que sepas que aquí estaré para cuando ocupes desestresarte”.

    Eran tantas las emociones que recorrían mi cuerpo en este momento: excitación, enojo, culpabilidad, adrenalina, felicidad y a esto se complementaban todos los pendientes que me tenían estresada. Sabía que estaba mal lo que diría, pero mi amigo había despertado algo en mí que por un momento se apagó pero volvió a encenderse con esta última conversación, por lo que sólo le dije “No le digas a nadie”, él sonrío y sin pensarlo dos beses comenzamos a besuquearnos de lengua otra vez.

    Ahora estábamos de pie, a pocos metros de la puerta de su casa, mi amigo me tenía tomada de la espalda a la altura de la cintura pero no por encima de la blusa, sino que aprovechó y me levantó la blusa un poquito para que sus manos estuvieran tocando la fría piel de mi espalda; sentía como la blusa dejaba ver mi ombligo durante el beso. Yo por mi parte, tenía una de mis manos en su cuello y la otra en su nuca para poder maniobrar mejor mi lengua. Por segunda vez, me había olvidado de mis problemas mientras la lengua de mi amigo recorría mis dientes, como si tratara de cepillármelos hasta dejarlos completamente blancos. Después de unos segundos, mi amigo me pidió que fuéramos a su cuarto para estar más cómodos, yo accedí y antes de ir dejé mi mochila en el sofá, antes de seguir mi amigo me dijo que también dejara mi celular para no distraerme, yo lo hice y comencé a caminar hacia su cuarto mientras él iba detrás de mí.

    Al entrar a su cuarto, mi amigo cerró la puerta y continuamos con el besuqueo intenso de lengua mientras caminábamos sin despegarnos hacia su cama (yo iba caminando de espaldas mientras él me guiaba) y me tumbé en ella boca arriba. Él se acostó encima de mi y comenzó a besarme el cuello. Entre besos, se tomó una pausa para susurrarme al oído “Ay Melany, no sabes cuantas ganas tenía de cogerte. Desde el primer día que te conocí quise tenerte” Me dio unos cuantos besos más en el cachete y luego dijo “Si supieras la cantidad de veces que me masturbé pensando en como te cogería. Tantas veces que me dormí pensando en como te daba tus ricos cogidones”. Aunque a sus ricas palabras yo sólo respondía con un gemido, la verdad es que me estaba excitando bastante lo que me decía. Pensar que todo este tiempo que pasábamos juntos en la universidad él sólo pensaba en cogerme me excitaba muchísimo. Como yo creía que teníamos una simple amistad cuando él todo lo que buscaba era darme una rica cogidota. Todo este morbo me calentó bastante y sólo fue en aumento. Cuando me comenzó a besar la otra parte del cuello, yo aproveché para romper mi silencio y preguntarle “Y cuándo me veías con mi novio ¿Qué pensabas?” a lo que mi amigo respondió “Ese cab***, ahorita no es nadie, él anda trabajando y yo aquí apunto de cogerme a su novia ¿Que triste no? Estar bien cansado y estresado en el trabajo mientras a tu novia se la coge otro”. Normalmente escuchar esto me habría molestado, esa falta de respeto hacia mi novio habría hecho que me fuera, pero ahora no, lo único que provocaba en mí era todo lo contrario, me hacía querer quedarme.

    Después de una rica jornada de besos en mi cuello, mi amigo me dijo “¿Sabes de qué me acordé? De aquella vez que hacía mucho calor y te fuiste con una ombliguera a la escuela. Ufff no sabes lo delicioso que se te veía el ombligo al aire libre, si supieras las ganas tremendas que tuve ese día de mandar todo a la mierda, agacharme ahí mismo en la universidad y comenzar a chuparte el rico ombligo” Justo después de decirme eso, se separó de mi cuello y bajó su cabeza hacia mi estómago, me levantó la blusa dejando ver mi ombligo y sólo dijo “Ayy dios mío que manjar” y comenzó a chupármelo. Sentía muy rico como metía su lengua en mi ombligo, como lo besaba y chupaba mientras lo dejaba lleno de babita. Hasta este día, nunca creí que me excitaría tanto que alguien me comiera el ombligo, pero mi amigo se encargó de demostrarme lo rico que es. Entre tanto beso y lengüeteo, mi amigo me dijo “Ufff no te terminé de contar, pero ese día que te fuiste con mi ombliguera, cuando llegué a mi casa lo primero que hice fue encerrarme en el baño y masturbarme pensando únicamente en tu rico ombligo Melany, en lo sexy que se veía cuando caminabas. Pin*** ombligo delicioso”.

    Terminando con la rica sesión de besos en mi ombligo, mi amigo me dijo “¿Pero sabes qué más me excita aparte de tu ombligo? Tus ricas tetotas” y, al terminar de decirlo, me tomó de la cintura, se acomodó otra vez a mi nivel y me comenzó a besuquear de lengua mientras con sus manos me manoseaba los pechos por encima de la blusa. Yo lo volví a abrazar con mis piernas y a tomar de las manos con mi espalda mientras sentía como me apretaba, masajeaba, agarraba y movía en círculos mis pechos. Aunque parezca broma lo que voy a decir, manosearle los pechos a una chica requiere cierta técnica. Hay quienes les gusta que se los masajeen agresivamente, pero a mi me gusta que lo hagan suave, que suban un poco la intensidad cuando sea necesario y todo se coordine perfectamente con un rico beso. La técnica está en saber adaptarse a lo que le gusta a la chica, y en mi caso nos adaptamos a la perfección.

    Entre besos y masajeos, mi amigo ocasionalmente juntaba mis pechos para que se marcara más el escote de mi blusa y se bajaba a lamer toda la raya divisora con una delicadeza y pasión tan excitante que no podía evitar soltar unos gemidos. Tengo presente que mi amigo me decía más palabras ricas mientras lo hacía, pero lo único que recuerdo fue cuando me dijo “Mmm Melany te ves bien deliciosa con esta blusita, pin*** escote riquísimo que se te ve”. Otra cosa que no recuerdo muy bien que me dijo, pero si tengo presente, fue que me confesó que durante la plática que tuvimos en el sofá donde le conté la situación con mi novio, él en lugar de verme a la cara sólo se la pasó viéndome “la rayita” (si mal no recuerdo usó esta expresión) de los pechos. Me resulta gracioso pensar que mientras yo estaba en completa tristeza, él sólo pensaba en verme las tetas.

    Cuando la intensidad subió lo suficiente, mi amigo comenzó a levantarme la blusa, nos despegamos del beso y mientras él la estiraba yo me sentaba en la cama para que fuera más fácil de quitarla. Cuando finalmente quedé en sostén sentada frente a él, mi amigo se tomó un tiempo para contemplar mi cuerpo semidesnudo. Mientras lo hacía, se acomodó sentándose en la cama, me tomó de mi espalda y me dijo “Que rica estás” para luego acercamos y continuar con un rico besuqueo de lengua al mismo tiempo que él subía sus manos para desabrocharme el brasier. Al quitármelo, me tumbé de nuevo en la cama, él aprovechó para quitarse la camisa y luego comenzó a manosearme las tetas ahora completamente desnudas, saboreando con sus dedos mis pezones con pequeños masajes y pellizquitos. Yo sólo me dejaba manosear, tenía los ojos cerrados para disfrutar el momento mientras trataba de calentarlo más preguntándole “¿Te gustan mis tetas?” a lo que él respondió entre gemidos susurrando en completo placer “Sii Melany, me encantan tus ricas tetas” acompañado de un “Tus pezones son tan deliciosos como me los imaginaba cuando me masturbaba pensando en ti” y justo después de decir eso, apartó sus dedos de mis pezones para comenzar a comerme las tetas.

    Sus chupadas eran suaves, sentía como saboreaba mi pezón derecho suavemente con sus labios, para después abrir más su boca y abarcar más de mi pecho en ella, así en bucle por unos instantes acompañado de un masaje a mi pecho izquierdo con su mano derecha. También, no desaprovechó la oportunidad para juntar mis pechos y poner su cara en medio de ellos para hacerse una especie de masaje facial con mis tetas. Era demasiado excitante sentir como restregaba su cara contra mis tetas mientras me decía lo mucho que había soñado con comérmelas, las veces que se masturbaba en el baño de la universidad porque “se me veían bien ricas las tetas con mis blusitas de tirantes” (dicho así en sus propias palabras). Me sorprende lo apasionado que estaba a pesar de que son de tamaño medio, imposible de imaginar lo que haría con unas más grandes. Yo sólo me dejaba desear, sentía como me las comía, las manoseaba, restregaba su cara en ellas y las lamía tan exquisitamente. No sólo me decía lo mucho que anhelaba estar conmigo, sino que también lo demostraba.

    Mientras me comía apasionadamente las tetas, yo sentía como con una mano comenzaba a desabrocharme el botón del pantalón, cuando lo hizo se separó de mis tetas y dijo “Ya no aguanto Melany, quiero cogerte, hacerte mía, meterte toda mi verga y darte las cogidotas que tu novio no te da, quiero cogerte toditita mi amor ¿Eso quieres?” a lo que yo respondía gimiendo un “Sí”. Mi amigo me bajó el pantalón hasta quitármelo junto con mi ropa interior dejándome completamente desnuda frente a él y no pudo evitar dejar escapar un “Ay dios mío” mientras admiraba mi cuerpo. Se puso de rodillas frente a la cama y me levantó las piernas quedando con mi vagina a pocos centímetros de su cara. Sólo alcancé a ver como saboreaba mi vagina antes de comenzar a comérmela. Metía su lengua como si tratara de buscar algo desenfrenadamente, chupaba mi clítoris mientras yo me orgasmeaba completamente.

    Sólo recuerdo tener los ojos cerrados mientras gemía completamente de placer y con mis manos apretaba la almohada en la que estaba reposada mi cabeza. Sentía la pasión de mi amigo, su hambre de comerme entera, había estado hambriento desde que me conoció y finalmente podía saciarla haciéndome un delicioso oral que me hacía retorcer. Mi amigo complementaba el oral recordándome lo tanto que me deseaba, lo rico que sabía mi “panocha” (dicho así textualmente por él) y terminando con un “¿Esta es la panochita que se sienta al lado mío en clases?”. También me manoseaba lo que podía de las piernas que yo tenía recargadas por encima de sus hombros, también estiraba sus manos tratando de manosearme el abdomen, el ombligo y alcanzarme las tetas, todo esto sin despegar en ningún momento su boca de mi vagina. “No te detengas, no te detengas” le decía yo mientras él respondía “Te voy a devorar toda Melany”.

    Honestamente, no puedo contar la cantidad de orgasmos que tuve en ese momento. Me sentía en las nubes. Todas mis preocupaciones se habían disipado en este momento, no pensaba en nada más que en disfrutar. Cuando menos me di cuenta, mi amigo ya tenía toda su cara empapada con mis fluidos. Ni siquiera supe en qué momento terminé en él, sólo lo vi y solté una pequeña risita, mi amigo se limpió la cara con mis tetas y luego nos dimos un rico beso de lengua. Estaba tan excitada que no me ignoré donde había estado esa lengua. Se separó del beso y me dijo “Todavía no acabo con esa panochita”. Entonces, se levantó, agarró mis piernas y las posicionó para que le rodearan por la cintura de modo que quedé abierta delante de él y, con su mano, comenzó a acomodar su pene para meterlo dentro de mí. “¿Estás lista?” me preguntó, a lo que yo asentí, cerré los ojos y comencé a sentir como entraba dentro de mi, poco a poco, muy suavemente. Cuando iba por la mitad, soltó su pene me tomó suavemente de la cintura y comenzó a cogerme. Comenzamos suave, poco a poco en lo que nos adaptábamos al cuerpo del otro, ambos cerramos los ojos y miramos hacia arriba mientras gemíamos un “Sí” de inmenso placer. Mi amigo aprovechó este momento de relajación y excitación para decirme “Ay Melany, no sabes cuanto había soñado con este momento, con tenerte aquí, desnuda para mí. Cuantas veces llegaba de la uni para masturbarme pensando en como de cogía, en como venías a mi casa hambrienta de mi verga…” Yo lo interrumpí, le llamé por su nombre y luego le dije “Ahora soy tuya” a lo que él respondió con un “Sí… de nadie más” y aumentó la intensidad de sus cogidas.

    Cuando mi amigo aumentó la intensidad, mis pechos comenzaron a agitarse de arriba a abajo, lo que calentó mucho a mi amigo al grado de decirme “Dios santo, que rico te rebotan esas tetas Melany” a lo que yo contesté “¿Te gusta como me rebotan las tetas?” y él respondió “Siii… me encantan tus tetas”. Esto no hizo más que excitarnos a los dos, por lo que mi amigo comenzó a cogerme con más fuerza mientras yo aumentaba el volumen de mis gemidos. Empezamos en una posición de cabalgata donde mi amigo, desde arriba, podía ver perfectamente como mi cuerpo respondía a sus cogidas: como me rebotaban las tetas, se agitaba mi abdomen y con él mi ombligo, por lo que poco a poco comenzamos a pegarnos más al punto de terminar en un rico misionero. Yo me agarraba de la espalda de mi amigo mientras él me sujetaba de las piernas con nuestros cuerpos bien pegaditos sintiéndonos el uno al otro. En esta posición, aproveché para gemirle al oído, mientras él sólo me respondía diciéndome más cosas que no logro recordar muy bien de lo excitada que estaba. En un punto sólo recuerdo que mi amigo se quedó sin más palabras que decir y sólo gemía mi nombre una y otra y otra vez mientras me daba una santa cogidota, como si la repetición de mi nombre sumada a mis gemidos le dieran más fuerza.

    Finalmente me había olvidado de mis problemas, ya no podía ni quería pensar en nada más que no fuera el cogidón que mi amigo me estaba pegando. Me sentía viva, después de tanto estrés finalmente me pude volver a sentir plena conmigo mismo. Era feliz y finalmente podía disfrutar de esto. Tanto era así que durante la cogida aproveché una oportunidad para tomar a mi amigo de la cara y ser yo la que le diera un rico beso de lengua. Estábamos tan excitados que ni siquiera movíamos las lenguas en bien, sólo aprovechábamos el túnel formado por nuestras bocas para recorrer todo lo posible con nuestras lenguas. Cuando nos separamos del beso, mi amigo notó que fui yo la de la iniciativa de darlo, por lo que me dijo “Ahora sí ya eres mía” a lo que yo respondí con un “Sí, soy tuya” seguido de otro rico beso de lengua mientras detuvimos un momento de la cogida (sin despegarnos) para recargar energía y vaya que funcionó, porque luego del beso, los dos estábamos listos para seguir. Ahora, comenzó a cogerme con más fuerza, tanto que entre tantos gemidos se me alcanzó a escapar un pequeño grito de placer. Esto obviamente excitó a mi amigo, quién me preguntó si me estaba gustando como me estaba cogiendo y yo respondí diciéndole “No pares” una y otra vez, interrumpiendo solamente para volver a gemir entre cada oración.

    Fue tanta la excitación, que alcanzamos los dos, que mi amigo me dijo que ya se iba a venir, por lo que rápidamente se despegó de mí y sacó su pene de mi vagina. Se comenzó a masturbar para terminar, pero yo no quería que terminara sólo, así que rápidamente me levanté, lo acosté y sin pensarlo me agaché para comenzar a comerle el pene. Mi amigo se calentó muchísimo cuando hice esto, hasta se le salió gritar “Sí Melany, así” mientras yo se la chupaba todita con un rico ritmo. Antes de venirse, mi amigo me pidió que me los tragara, por lo que seguí chupando hasta que sentí como empezaba a venirse dentro de mi boca, por lo que yo comencé a tragar todo lo que saliera de él. Cuando terminó, me saqué su pene de la boca y me limpié los labios con la puntita. Él me vio y soltó un rico gemido de extremo placer al sentir la punta de su pene limpiándome los labios, cosa que complementó diciendo “Ay sí, límpiate esa rica boquita con mi verga”. Ya que la tenía en mis manos, aproveché también para restregármela por las mejillas muy suavemente para que mi amigo disfrutara. Incluso llegué a pasármela por las tetas que me colgaban por la posición en la que estaba. Al terminar, yo me acosté al lado de él, me abrazó y yo me recargué en su pecho con una enorme sonrisa en mi cara mientras mi amigo me acariciaba la espalda.

    “Ay Melany, me encantas mucho. No sabes lo feliz que soy. Finalmente me cumpliste la fantasía más rica que jamás he tenido” fue lo que me dijo mi amigo, yo le respondí agradeciéndole devuelta por haberme ayudado a desestresarme, a lo que él me respondió “No te preocupes, fue un placer haber ayudado a una mujer tan rica como tú y pues ni modo por tu novio, por andar de descuidado en él trabajo otro wey se terminó chingan** a su novia jajaja”… y fue aquí donde todo explotó.

    ¿Enserio me había olvidado todo este rato que tenía novio? Sí… lo había hecho, de verdad lo había olvidado… me desconecté por completo de todo. La culpa volvió a mí, no podía creer todo lo que había pasado. Me separé de mi amigo mientras reflexionaba sobre lo que sucedió. Él me preguntó si todo estaba bien y yo le pregunté “¿Qué acaba de pasar?” a lo que mi amigo me respondió “Pues tenías problemas con tu novio y viniste a platicármelos para que te ayudara a solucionarlos.”

    “¿De verdad? ¿Cogerme te parece una forma de ayudarme a resolver los problemas con mi novio?” le respondí enojada. Mi amigo me pidió que me tranquilizara, que ya habíamos hablado de esto y creía que estaba bien, pero yo seguí de evasiva diciéndole que no, que no estaba bien y preguntándome porqué lo había hecho. “No puedo creer que le haya hecho esto” dije en voz alta mientras tomaba mi ropa para vestirme. Mi amigo seguía tratando de calmarme pero era en vano, atrás quedó toda la excitación y ahora me hundía la culpa. “Sólo me pediste que hiciéramos el trabajo en tu casa para cogerme ¿Verdad?” le recriminé y él no lo negó. Yo me enojé más, terminé de vestirme y salí de su habitación mientras me seguía recriminando por lo que acababa de hacer al mismo tiempo que mi amigo me seguía por detrás.

    Llegué a la sala y cuando tomé mi celular vi que tenía unos mensajes y llamadas perdidas de mi novio. Él sólo quería hablar conmigo y yo estaba muy ocupada cogiendo con otro. Rápidamente le comencé a responder los mensajes, inventándole que me había quedado dormida y quería hablar cuando él saliera del trabajo. Mi amigo llegó detrás de mí. Yo sólo lo voltee a ver para hacerle prometer que no le diría a nadie sobre esto, cosa que él prometió y terminé agregando que no se volviera a acercar cuando estuviera con mi novio en la universidad. Finalmente terminé por salir de su casa para irme a la mía.

    En la noche hablé con mi novio, obvio no le dije lo que hice, sólo que estuve pensando en él y debíamos solucionar las cosas. Al día siguiente tuvimos una linda cita, donde pudimos tener una larga conversación sobre todo lo que había pasado entre nosotros. Arreglamos las cosas y el resto del día tuvimos una cita súper bonita. Aunque yo no pudiera dejar de sentirme culpable por lo que había hecho el día anterior.

    Y bueno, este es el final de mi historia. Sorry si me extendí demasiado en el inicio contando mis dramas, pero quería ponerlos en contexto antes de pasar a la “acción” jajaja. Gracias a quién lea esto y mil gracias a quién se lo haya leído completo sin saltarse la introducción jajaja. Nunca le había contado esto a nadie y era algo que quería sacarme de encima. Gracias y que pasen bonito año.

  • Mi joven esposa, mi amiga, mi amante, mi puta (VII)

    Mi joven esposa, mi amiga, mi amante, mi puta (VII)

    Juan obediente y disciplinado acudió y se paró a un lado de Enrique, Eugenia le acaricio el miembro por encima del pantalón, le desabrocho el cinturón y cayo de golpe la prenda, enseguida le bajo por completo los calzoncillos y tomo su enorme miembro erecto que pude apreciar al acercárselo a su boca ya que los tres hombres nos quedaban de espalda tapando la visión, eso ocasiono que tanto Marco, Lety y yo nos mudáramos a otra posición para no perdernos tan excítate visión.

    Lety se paró y la seguimos, nos sentamos justo a un lado acercando uno de los sillones medianos, teníamos una excelente visión de lo que sucedía.

    Juan podría ser actor porno sin ningún problema, si creía que Marco era un dotado, este tipo era un súper dotado, Enrique tiene un miembro de buen tamaño aun así se veía chico al lado del de Juan, obviando el diminuto miembro del marido de la chica. Eugenia era una excelente anfitriona y animadora, ensalivo sus manos y froto el erecto miembro de Juan por unos segundos mirando y mostrándoselo a la joven señora… enseguida paso su lengua sin dejar de ver a la chica, como invitándola… se metió una buena porción en la boca, también masturbaba a Enrique, jalo bruscamente de las piernas al marido de la chica al grado de casi hacerlo caer, lo acerco y engullo por completo su pequeño pero muy erecto miembro, se entretenía más con el de Juan pero a los 3 miembros les daba su porción de lengua y garganta, la joven mujer estaba hombro con hombro con Eugenia, su marido le sostenía la cabeza exigiéndole que viera lo que sucedía, ella lo hacía sin dejar de reír nerviosamente, note que la mano que estaba sobre su regazo temblaba.

    Eugenia se paró para despojarse totalmente de su ropa ayudando a Juan a quitarse su camiseta dejándolo tan desnudo como a Enrique, por un momento de pie Juan y Enrique recorrieron y acariciaron el hermoso y esbelto cuerpo de Eugenia, era un espectáculo, tres bellos y jóvenes cuerpos desnudos acariciándose y mirando a la chica, pero para todos la presa era la joven señora, por alguna razón estaba aquí, quizá engañada como lo suponía Lety o quizá consiente tratando de agradar a su marido. El tipo seguía hablando con la joven, se veía que tenía una gran labia y ella parecía aceptar, seguir…

    Nuevamente y ya desnuda se sentó Eugenia a un lado de la chica y la volvió a besar, tomándole con ambas manos su lindo rostro, ella no la rechazo, Eugenia beso su cuello y sus orejas, la joven señora parecía ceder aunque no vencía su timidez, Eugenia le empezó a acariciar las piernas subiéndole en la medida de lo posible el ajustado vestido de una pieza, su marido le bajo el cierre trasero del vestido, hizo que se parara y entre él y Eugenia le sacaron el ajustado vestido quedándose en un sexy liguero rojo, pantaletas y brasier, mostrándonos un hermoso y estilizado cuerpo, breve cintura y gran trasero, por un instante quedo de pie tapándose pudorosamente los senos aunque traía puesto el brasier, su actitud era de timidez y sometimiento, quizá por la misma altura pero se veía un tanto encorvada, tratando de buscar o encontrar algún punto de refugio, a todas luces le daba pena estar semidesnuda.

    Eugenia y el marido de la chica la ayudaron a sentarse de nuevo sobre la alfombra. Marco de pronto se paró al bar dejándome solo con Lety (que seguía jugando con mi verga), no perdíamos detalle, Marco regreso con una copa de licor de anís y se lo ofreció cariñosamente a la joven señora, lo acepto brindándole una hermosa sonrisa, lo ingirió de dos tragos, Marco le pregunto paternalmente si apetecía otro, como respuesta le regreso el vasito y Marco salió volando al bar a llenarlo. Eugenia y el marido de la chica acariciaban a la joven, Juan y Enrique se acercaron a Eugenia como recordándole que ahí estaban ellos con sus vergas bien erectas y necesitaban atención, Eugenia se repartía entre los dos miembros y el cuello de la joven.

    Marco le entrego el licor y nuevamente lo ingirió de dos tragos, su marido jugaba con sus senos sobre el brasiere, la chica cerró los ojos, Eugenia acerco el miembro de Enrique a la boca de la chica al tiempo que masturbaba a Juan, la joven señora al sentir el miembro sobre sus labios cerrados se quedó estática, Eugenia rosaba el pene de su esposo sobre la barbilla y cara tratando que abriera la boca rozando suavemente el miembro de su marido sobre los labios entreabiertos, el glande de Enrique se tiño de labial.

    El obsesivo esposo de la chica le hablaba al oído y se masturbaba, finalmente abrió levemente la boca sin abrir en ningún momento los ojos y Enrique fue avanzado, entonces se acercó Juan a petición de Eugenia y se colocó justo enfrente de la joven señora, la chica sin abrir los ojos seguramente sintió la presencia de Juan e hizo un gesto con sus ojos cerrados como tratando de cerrarlos aún más o desaparecer de la situación, su marido veía de cerca a su esposa permitir algunos centímetros del pene de Enrique en su boca y seguramente noto el gesto de tensión de su mujer ante la presencia de Juan… pero ello lo excitaba más, se masturbo con más fuerza y con la mano libre guio la temblorosa mano de su esposa sobre el pene enorme y erecto de Juan.

    Eugenia guiaba el miembro de Enrique y le hablaba también al oído, la señora joven parecía ceder, aunque no vencía del todo su timidez. Eugenia la besaba en el cuello y recorría con la mano libre su cuerpo. Por su parte el marido no dejaba de hablarle al oído (¡me hubiese encantado escuchar lo que le decía!). Eugenia a su vez avanzaba introduciendo el miembro de su marido en la boca de la joven señora que permitía nuevos milímetros de carne.

    Sin embargo, su gesto bucal era estático, como una bolsa, no usaba su lengua, solo el hueco de su boca. Igual sucedía con la mano que tomaba la verga de Juan, su marido le movía prácticamente el brazo para subir y bajar el prepucio del joven. Juan no se atrevía a tocarla, seguía de pie esperando instrucciones de Eugenia. Y entones apareció la experiencia de un viejo lobo de mar, Marco se separó de nosotros y se acercó al grupo.

    – Relájate niña… aquí todos somos adultos, es una fantasía… un juego excitante… nadie te va a hacer daño ni hará nada que no quieras hacer, nadie te va forzar a nada… todo es porque lo deseas y lo quieres disfrutar…  estas tensa es lógico, Mau (su esposo) me confió que es tu primera vez y aceptaste venir… te advirtió que no solo sería fiesta de cumpleaños verdad? – Un paternal y conciliador Marco sobada y relajaba la espalda de la joven señora.

    – ¿Es así señora? sabias que venias a este tipo de reunión de buenos amigos del ambiente liberal? es así? – Insistió Marco quizá tratando de dar una salida a la señora de la situación en la que la tenían Eugenia y los hombres, a los cuales se sumaba Marco si contamos que estaba desnudo y presentaba una erección que rozaba la espalda de la joven.

    La chica abrió los ojos y miro a Marco, asintió “resignadamente” con la cabeza ya que el trozo de carne que pugnaba por entrar en su boca no le permitía hablar.

    – ¿Tranquila niña… relájate y disfruta, déjate llevar… te traigo algo de tomar?

    – Un tequilita Marco… mi mujercita es tequilera con eso se va a animar, verdad amor? – Solicito Mau.

    – David… Por favor trae un tequila doble para relajar a Sandrita – Me ordeno Marco que seguía propinando un leve masaje de hombros y restregando su grueso miembro en la espalda semidesnuda de la chica.

    De inmediato me levante dejando a Lety sola en el sillón, la excitación me ahogaba, pase a un lado de Ramiro que estaba copulando sobre una de las damas mientras ella mamaba el miembro de otro de los señores. La otra pareja ya no estaba. Con la premura del encargo de Marco tome cualquier vaso y serví generosamente del primer tequila que encontré en la barra y regrese de inmediato. La orgia estaba en su momento más caliente (o así lo entendí hasta ese punto) La chica fitness estaba sentada a un lado de Lety desnudita y con la pierna cruzada viendo la escena, nunca más volví a ver a la chica les, el foco de atención estaba ahora en las parejas del centro de la sala.

    En los escasos 2 o 3 minutos que me ausente nuevamente el escenario había cambiado, Lety y la chica Fitness iniciaban escarceos, se besaban suave y dulcemente, las piernas de ambas féminas pegadas piel con piel además de la belleza de 4 piernas fuertes y marcadas por el ejercicio, y ver como se acariciaban las tetas firmes y abundantes, la fugaz visión me excito sobremanera, sin embargo la ansiedad de regresar a la acción que se cernía sobre la chica y el encargo de entregar el tequila se convirtieron en mi objetivo prioritario.

    La situación igualmente había cambiado sustancialmente, Juan y Enrique estaban parados frente a Eugenia que se alternaba mamando sus miembros. Marco conversaba íntimamente con la chica y su marido le tomaba amorosamente ambas manos colocadas frente a ella como si la acariciara o tranquilizara, ignoro que paso en esos escasos minutos, la chica se notaba afligida y movía su cabeza en señal de negación ante lo que le susurraba Marco. La cara de su marido parecía más de decepción y casi de enojo.

    – Gracias amigo! – Marco tomo el vaso y se lo dio a la chica con un gesto paternal.

    – Niña tomate tu tequila tranquila… relájate.

    – Gracias señor Marco… – Agradeció la chica con su mirada dulce y sumisa.

    En ese intercambio de roles y situaciones perdí mi lugar y acudí con la mirada a mi mentor Marco quien me guiño un ojo y me hizo la seña que nos acercáramos a Eugenia.

    – Esperemos que ese tequila haga su parte amigo… acompáñame a el buffet de salchichas calientes con mis compadres.

    Ni tardo ni perezoso Marco se colocó a un lado de Enrique y por mi parte hice lo propio a un lado de Juan. Eugenia se repartía entre 4 vergas, estaba excitadísima, pasaba la lengua con avidez por cada una. Enrique y Marco metieron sus miembros al mismo tiempo en su boca y con las manos libres nos masturbaba a Juan y a mí. Entonces se acercaron Lety y la chica fitness…

    – ¡Comadre que golosa! nos invita? – Lety se arrodillo frente a mí y me empezó a dar una mamada como solo ella sabia propinar, la chica fitness hizo lo propio con el enorme miembro de Juan.

    – ¡Bienvenidas chicas! ¡Le dejan todo el trabajo a la cumpleañera! hay para todas – Contesto Eugenia lamiendo y chupando hincada a su esposo y a Marco.

    – Mau… Sandra… acérquense a la fogata… anímate niña, mira nuestras esposas se están divirtiendo… todos lo hacemos, lo que pase aquí, se queda aquí. ¿Ves a alguien filmando o tomando fotos? – Un provocador Marco volvía la carga.

    Lety se acostó sobre la alfombra con las piernas abiertas invitándome a que la penetrara, todos estábamos muy calientes y ansiosos, por fortuna había condones en una mesa, me enfunde uno y penetre la encharcada y jugosa vulva de Lety olvidándome del mundo y del resto de los asistentes. Lety recibió mi verga y de inmediato empezó a gemir, la voltee con algo de brusquedad porque quería sentir sus ricas nalgas y la bombee en posición de perrito, de pronto se acerco Ramiro y le metió la verga en la boca ahogando sus gemidos de hembra en brama.

    – ¡¡¡Asii!! que rico dame más papito… que rico!!! – Lety se vino convulsionándose, me sentí orgulloso de haber hecho venir a la segunda bella esposa en la misma noche.

    Ramiro saco su miembro de la boca de Lety, se acercó masturbándose, pidiéndome le cediera mi lugar, y la verdad yo entendía un carajo los protocolos de este tipo de reuniones, si bien todos estábamos calientes, fuera de control y ya Ramiro le había metido su miembro en la boca sin pedir permiso y ella se lo trago con verdadera pasión me parecía inadecuado que penetrara a Lety sin su consentimiento, me deje caer sobre la espalda de Lety besándole la nuca y le pregunte si la podía penetrar el otro chico…

    – Siii!… hagan lo que quieran conmigo estoy muy caliente!! – Ante tal respuesta me salí y pasé a la vanguardia a ocupar su boca mientras Ramiro se enfundaba un condón y la bombeo hasta venirse al mismo tiempo que Lety. Se dejo caer sobre su espalda como toro desbocado, me salí de la boca de Lety al verla agotada y convulsionándose por el reciente orgasmo. Por enésima vez me sentí sin saber que hacer, me quite el condón y opte por masturbarme al ver a la chica fitness sobre el enorme miembro de Juan, vi como sus abultados labios vaginales lo enguian.

    Note un apetitoso ano que se abría en cada empalada, me acerque a centímetros y le acaricie la espalda, me voltio a ver con cara de éxtasis y abrió su boca y con su lengua hizo el ademan de que quería lamer mi pene, entendí de inmediato el gesto y de nueva cuenta mi afortunado miembro era succionado por otra nueva boca. Cerré mis ojos a punto de venirme y al abrirlos tratando de evitarlo (no quería venirme, quería más!) vi a Eugenia acostada sobre su espalda y a Marco sobre ella penetrándola, a su vez así acostada mamaba a su esposo y a Mau!… por instinto y curiosidad busque a Sandra su esposa.

    La joven señora estaba en el mismo sillón en donde antes estábamos, observándonos, tomando tequila con las piernas cruzadas, al parecer más relajada y aun semi desnuda, soy quizá por mi profesión una persona sumamente observadora y con memoria fotográfica, me excito ver su mirada algo turbia al parecer el tequila hacia su efecto, movía nerviosamente una pierna sobre la otra continuamente y aunque parecía cubrirse con su cabello y la copa al levantarla para beber, pude notar que no dejaba de ver a su marido y en general a toda la acción que ahora se concentraba en un mismo lugar.

    Eugenia se incorporo y los 3 hombres la rodearon acariciando su bello cuerpo (todos hincados), Enrique besaba con pasión a su esposa mientras Mau y Marco le metían mano, en tetas, vulva y culo. Mau le propinaba fuertes nalgadas con cierto sadismo dejando marcas rojas. Marco se colocó atrás de ella y la cogió de perrito mientras volvía a mamar a Mau y su esposo.

    – ¡Amor… acércate! quiero verte disfrutar – Pidió un desquiciado Mau a su mujer.

    Marco se desenchufo de Eugenia y se paró masturbándose dirigiéndose al sillón en donde estaba la chica, tomo a la chica de la mano y con la otra continuo masturbándose para enseguida caminar con ella y dirigirla al grupo.

    – Quieres otro tequila?

    – Ssí… por favor.

    – Acércate al grupo, te lo traeré – Marco salió volando al bar.

    La joven señora obedeció diligentemente, se acercó y permaneció de pie junto a su esposo que la abrazo de la cintura y beso mientras Eugenia seguía de rodillas mamándolo junto a Enrique. Marco regreso, entrego la bebida a la chica y volvió a tomar su posición penetrando de nuevo a Eugenia de perrito.

    La joven señora abrazaba (ambos de pie) con la mano derecha a su marido y daba pequeños sorbos a la copa de tequila, su mirada ahora era turbia, no sabría explicar si por los efectos del licor o de excitación al ver a Eugenia prácticamente a sus pies mamando dos miembros entre ellos el de su marido mientras era penetrada desde atrás, los gemidos de Eugenia se mezclaban con el resto de los participantes.

    La chica Fitness pasaba su lengua sobre mis testículos y todo mi falo, me mamaba y masturbaba con fuerza, abría su boca sacando la lengua y me indicaba que arrojara mi leche, no pude más, dispare copiosamente y la chica siguió succionando, algunas gotas de semen inevitablemente escurrieron de su boca y fueron a parar a la cara de Juan ya que estaba recostado sobre su espalda justo debajo de mí. Se cubrió de inmediato con ambas manos al recibir la lluvia tratando incluso de salirse de la chica para no seguir expuesto a mis disparos, pero ella no lo dejo ya que tuvo un fuerte orgasmo sobre Juan intensificando su movimiento de cadera… trastabillé un poco y me senté exhausto sobre un sillón tratando de recuperarme, se me quería salir el corazón, mi pene aún seguía erecto, pero la calentura había pasado momentáneamente…

    Me pare y fui a la barra por otra cerveza necesitaba tomar algo, me senté unos segundos y me dirigí al baño, afuera se escuchaba música, voces y risas. Oriné, mi pene seguía semi erecto, jugué un poco con él y lo erecte completamente, era una sensación diferente, de alguna forma seguía excitado, lo mismo me sucedió la noche con Lety y Marco, algo inédito para mi sexualidad o hábitos. Regrese a la barra termine mi cerveza y abrí otra, en ese momento entraron Pedro y Martha acompañados de otra pareja relativamente joven (35-40) y que aún no habían participado en la orgia. Fueron directo a la barra los salude con un gesto cediéndoles el lugar que yo ocupaba, entonces apareció Mau totalmente desnudo con su mini pene bien erecto y grandes testículos rebotando grotescamente, ignorando a las parejas que aun estaban vestidas, extendió el vaso vacío en donde le habían servido el tequila a su mujer preguntándome:

    – ¿Compa de cual tequila le dieron a mi mujer?

    – Hum de esa botella azul que esta sobre la barra…

    – ¡Gracias!, ya se está prendiendo mi vieja, con un tequila más va a aflojar vas a ver…

    Continuará.

  • Mi suggar dady me rompió el culo y me gustó

    Mi suggar dady me rompió el culo y me gustó

    Todo inició cuando tenía 20 años, era joven, pero muy caliente y cachonda. Tenía el cuerpo muy desarrollado por lo tanto aparentaba tener más edad. Yo había perdido mi virginidad con un novio que tuve. Y desde ahí he tenido varias parejas sexuales. No he vuelto tener novio porque me gusta experimentar el sexo por lo tanto no me gustan los compromisos.

    Tenía 2 amigas que las conocía desde la secundaria. Igual de atrevidas, calientes y cachondas que yo. Una de ellas era escort y me contaba sus aventuras en su “trabajo” una noche me invito y fue ahí donde conocí a Julián un hombre maduro que me llevaba más de 20 años de edad.

    Yo tenía 20 años, él tenía 42 años. Era un hombre muy guapo, con mucho porte. Estuvimos saliendo varias veces hasta que me hizo una propuesta. Ser su novia pero tener una relación abierta. Es decir, ser su novia no significa que sería la única pudiera haber más. Y el que fuera mi novio significa que no tenía que ser el único yo podía tener más parejas si así lo quería.

    Para mi fue la propuesta perfecta. No quería un compromiso pero la idea de tener una pareja me hacía sentir bien. Además, Julián tenía dinero, era un hombre con una estabilidad económica llamativa.

    Él me apoyaba mucho económicamente yo era foránea me había ido de mi ciudad para estudiar, yo era estudiante solamente con un trabajo de medio turno para pagar mis deudas básicas de renta, servicios, comida.

    Obvio en cada salida que nos veíamos, cogíamos. Era un hombre que sabía cómo tener sexo, me gustaba, era muy placentero coger con él.

    Cuando cumplimos 3 meses de relación después de una noche de sexo, acostados en la cama me dijo que quería dar un paso más. Que ya no tendría que trabajar si aceptaba su propuesta la cual era convertirme en su esclava sexual, el sería para mi un suggar daddy. Yo acepte, no fue difícil aceptar de solo pensar que mi vida financiera sería menos complicada.

    Después de esa noche, nos veíamos de 3 a 4 veces por semana. A veces íbamos a un motel, a veces a su departamento y eran noches de mucho sexo. Me hacía lo que él quería. Experimente muchas sensaciones que no conocía. así que hacíamos bdsm, bondage, juguetes sexuales.

    Cuando pasaron 3 meses más, es decir a los 6 meses de relación se presentó una oportunidad para mí en la universidad de irme de intercambio a otro país, pero tenía que cubrir ciertos gastos los cuales eran muy costosos. Así que acudí a Julián a pedirle ayuda económica. El sin titubear me dijo que sí. Pero me dijo que a cambio de un favor. Yo sabía que se trataba de sexo, pero no me esperaba su propuesta.

    Me dijo, has sido buena niña para mí, has aceptado todo lo que he querido hacerte, pero me falta algo más que no me has dado.

    Yo un poco enrojecida le pregunte ¿Qué es?

    Y me dice quiero cogerte analmente, quiero que me entregues ese chiquito que veo cada vez que tenemos sexo. Quiero hacerte mía, quiero dejarte ese ano como una donita abierta. Quiero que te conviertas en mi putita. ¿Aceptas? A cambio yo te pagaría todo tu viaje y estancia a donde te quisieras ir.

    Y acepte, porque necesitaba el dinero, pero también porque yo tenía muchas ganas de experimentar el sexo anal. Mi ano era virgen.

    Y me dijo, muy bien prepárate nos vemos en unos días te llevaré a un lugar muy especial.

    Pasaron 3 días, nos vimos una tarde en su departamento y me enseño unas hojas y me dijo las tienes que leer y firmar. Era un contrato de aceptación a términos y condiciones. Después nos subimos al carro y llegamos a unas cabañas, y me enseño una silla de ruedas y me dijo, tienes que salir usando esta silla y me reí y le dije claro que no estás loco. Y me contesto está bien, no me crees pero me pedirás una silla porque no podrás ni caminar.

    tomamos un poco de vino. Nos metimos a bañar juntos Y me dijo, te encantará todo lo que te tengo preparado, no volverás hacer la misma.

    Salimos de bañarnos, me puso en cuatro y me dijo te quiero tomar una foto. Para que tengas una foto de recuerdo de cómo era tu ano antes de ser abierto.

    Después de la foto le dije ¿Mañana a qué hora empezamos? Y me dijo ¿Mañana? Vamos a empezar hoy mismo.

    Comenzaremos con un enema, tu culito tiene que estar bien limpio para ser abierto.

    Así que me puso en posición de parto y me empezó a practicar un enema. Tengo que admitir que fue un poco molesto, pero al mismo tiempo se sentía bien. Después del enema se puso un guante de látex, me puso boca abajo y me dijo vamos a comenzar, primero voy a introducir un dedo. Respira, te gustará y así estuvo como por 30 minutos.

    Había música muy sexy y erótica y en la tele había puesto porno. Para no perder la inspiración y entrar en ambiente.

    Metía y sacaba su dedo de mi ano. Diciéndome cosas como “Eres mi perrita” “Me encanta tu ano” “Te lo dejare como donita” “Serás toda una putita”

    Después de su dedo, me dio una cajita de regalo, la abrí y era un plug.

    Y me dijo pasemos al siguiente nivel, te meteré este plug. Sentirás mucho placer y dormirás con el toda la noche. Y así fue, me metió y saco el plug anal varias veces yo solo respiraba y gemía. Y dormí con el plug toda la noche.

    Al día siguiente después de bañarnos y desayunar. Empezamos con sesiones de bondage y bdsm

    Tenía el unas cuerdas, me amarro.

    Yo soy muy chichona así que me ponía pinzas en los pezones, que apretaban muy fuerte de esas pinzas colgaban unas cadenas y al final tenían unas pelotas, las cuales me hacía tomar con la boca, me contaba y yo las tenía que soltar. Al soltarlas, las pelotas jalaban las cadenas y estas jalaban las pinzas. Era un dolor inexplicable, pero al mismo tiempo excitante.

    Y después comenzamos con el anal, repetimos dedo, plug, pero ahora agrego un dildo. Después saco unas esposas, me ato a la cama y me cogió primero con una botella, las botellas de cerveza que nos habíamos tomado antes, me las metió por mi vagina y por el culo, después me cogió analmente con su pene, yo solo gemía, gritaba no me podía mover estaba amarrada con esposas en la cama y el solo me decía “Pídeme más” y yo se lo pedía. Después de eso, mi ano ya estaba muy dilatado así que, sin quitarme las esposas, saco unas bolas chinas y las introdujo en mi ano. Y las sacaba y metía varias veces. Yo estaba en un punto de excitación muy alto. Solo seguía gimiendo y gritado de placer. Y el solo me decía eres una putita bien rica. Vas a quedar como donita así bien rica.

    Después, saco una maquina como un tipo taladro. Con un dildo. Y me lo metió, prendió la maquina y la maquina me metía el dildo y sacaba con gran velocidad. Tuve varios orgasmos, estaba muy excitada. Él se sentó frente a mí, en una mano tenía una copa de vino y en la otra una cámara. Y solo me grababa y me decía “Eres una gran puta” “Me encantas”.

    Así me tuvo con la maquina aproximadamente 15 minutos. Después de quitarme la maquina me la saco y pensé que ya no la usaría más. Pero para mi sorpresa le añadió un dildo más. Y me dijo ahora sentirás lo que es una doble penetración. Y me introdujo de nuevo los dos dildos uno en mi ano otro en mi coño y la prendió. Yo seguía atada de la cama con las esposas.

    Yo le decía que parará, y él me decía no chiquita. ¿que creías que ser puta es fácil? Si sabías, que apenas voy comenzando, al día le quedan muchas horas eh. Vas a quedar bien abierta, hasta la silla de ruedas me vas a pedir. Y así me tuvo por 20 minutos más.

    Después, me quito la máquina, las esposas, me puso de pie y me ato de las manos, los brazos levantados y me dijo. Se me antoja nalguearte hasta que te queden rojas. Quien te manda a estar nalgona. Y empezó azotarme con una palita de madera que tenía. Y me dijo, las vas a contar. Y empezó 1, 2, 3. Yo las tenía que contar, pero cuando iba en la nalgada 22 le dije que parara y me dijo tsss el contrato decía que si decías que parara, solo me harías comenzar de nuevo así que inicie otra vez a contar eso lo pasa por puta. Y tuve que contar de nuevo desde el 1, finalmente conté 50 mas las que ya había contado. Recibí aproximadamente 72 nalgadas.

    Me soltó de los brazos y me abrazo. Y me volteo al espejo y me dijo míralas. Las mire por el espejo, estaban rojas como tomate, la piel me ardía. El solo me dio un beso y me dijo te está gustando? A lo que le conteste si, me encanta y me dice eres mi putita ya estas lista para lo que sigue.

    En eso tocan la puerta, el va y abre y eran 2 hombres más. Y me dice ¿Creerías que solo serían penes de plástico? Bienvenida al mundo de las putas. Yo solo me sentaré a grabar y mirar cómo te cogen. Me estuvieron cogiendo por 2 horas esos hombres yo estaba fascinada de sentir dos penes uno en mi coño otro en mi ano. Después de las 2 horas, me dice Julián. ¿Te estas cuidando con algo verdad para no quedar embarazada y le dije si estoy cuidándome y me dice bueno porque le pagué a estos dos hombres para que se vengan dentro de ti y yo solo volteé a ver a Julián y me dice si, esperemos que no quedes preñada y se ríe. Así que estos dos hombres se vinieron adentro de mí. Y Julián me tomo fotos de cómo era mi coño lleno de lechita.

    Paramos y cenamos los 5 juntos. Después de cenar hicimos una dinámica de fotos de calendario para el recuerdo y me decían que era muy buena puta. Pero que aún me faltaba algo.

    En eso me dicen cierra los ojos, los cerré pasaron unos segundo yo solo escuché que la puerta se abrió, pero no me imaginaba que era. Cuando los abrí eran tres hombres más, pero estos eran negros por lo tanto sus pollas estaban más grandes, sus penes eran enormes y largas. Y les dije ¿Qué me harán?

    Y me dice Julián, te van a coger los 5 sin piedad, los dos que ya te habían cogido más ellos tres son amigos míos. Te beberás el semen de todos. Y le pregunte ¿Por cuánto tiempo? Y me dice Julián. Hasta que no puedas caminar, hasta que supliques que te traiga la silla de ruedas.

    Y le dije “eres un hijo de puta” y me dice sí.

    Lo soy, y tú eres una zorrita bien puta.

    Y me cogieron hasta que se cansaron. Le calculo unas 5 horas.

    Cuando terminaron, todo su semen lo vaciaron en una copa y me dijeron “Ahora bébete todo”

    Cuando termino todo, me bañaron por que no podía ni pararme.

    Finalmente miré a Julián y le dije

    “Necesito la silla”

    El solo sonrió y fue por ella.

    Y me dice, pero antes de sentarte en la silla necesito que te acuestes boca abajo, el contrato decía algo de un tatuaje y tú siempre has querido uno. Y le dije sí, es cierto. Y Julián me dice, pero yo diré donde te van a tatuar.

    Y le dije, JULIAN no me digas qué?? Y me dice si chiquita, te van a tatuar el culo. Te pondrán la fecha de hoy para que no se te olvide cuando te abrieron el culo. Así que actualmente tengo el culo tatuado con unos numeritos que significan la fecha en que me rompieron el culo.

    Al final terminamos todos acostados en la cama y en la televisión Julián puso los videos que había tomado y me dijo, estos videos se borrarán, solo los grabe para que te vieras tu misma siendo puta.

    Los videos duraron en total 40 minutos.

    Al final, me llevaron a mi departamento.

    Me dolía el culo, lo tenía bien abierto.

    Habían sido más de 15 horas allá en esas cabañas con Julián y sus amigos.

    Julián cumplió su palabra y pago todos mis gastos de mi viaje de intercambio.

    Me fui a otro país a estudiar, pero también me fui siendo ya una puta profesional con el ano y coño bien abierto así que allá disfruté de penes extranjeros quienes también me pagaban por mis servicios.

    Antes de irme de intercambio

    Julián me organizo una despedida

    Fue muy similar a esa noche de la primera vez por el culo pero con más hombres. Aproximadamente unos 12 hombres acompañado de una sesión buena de bukakke

    Obvio todos pagaron así que me fui con mi buen dinerito.

  • Trío inesperado en la oficina

    Trío inesperado en la oficina

    Hace algunos años con motivo de las fiestas decembrinas, organizamos una reunión con los compañeros de trabajo, había comida y mucha bebida así que ya medio entonados todos nos pusimos a jugar a la botella, para quienes no conozcan este juego se trata de hacer un círculo, en el centro girar una botella y a quien le toque el fondo pone un castigo para quien le haya tocado el otro extremo.

    Al principio todos tímidos los castigos no pasaban de echarse un shot o de asomarse a la ventana a gritar a todo pulmón «soy gay» y cositas así, de repente alguien se animó a más y le pidió a su castigado que le diera una nalgada a una compañera, y de ahí todo cambio.

    En una de esas me toca ser castigada, yo era la jefa de todos los ahí presentes jajaja así que no desaprovecharon la oportunidad y me «castigaron» según ellos. Tuve que poner las manos sobre una silla y parar la cola para que todos los hombres en fila me dieran cada uno una nalgada, ufff las nalgas me ardían, pero la panocha me palpitaba deliciosamente. Tuve que fingir que me dolía y hacer como que no podía sentarme muy bien jajaja.

    La noche avanzó y las cosas se calentaron cada vez más, ya había castigos de quitarse prendas y enseñar las tetas o el pito y pues que me toca castigar a un chico que llamaremos Tobías, bastante simpático y de buen cuerpo así que no desaproveché la oportunidad de verlo en pelotas y le pedí que se desnudara, tenía una verga muy apetecible, estaba medio excitado y todos hicimos una exclamación de wow! A más de una se nos caía la baba jajaja.

    Unas tiradas más y me tocó nuevamente ser castigada y como era de esperarse me pidieron que me quitara la blusa y el bra, así lo hice y quedé con las tetas al aire, hubo varios que no podían dejar de mirarme las chichis.

    Me levanté al baño que quedaba al otro extremo del pasillo y para mí sorpresa al salir me encontré con Tobias se me abalanzó y me masajeo las tetas y me dijo «que pasó jefa le gustó lo que vió?» Y yo dije «por supuesto que sí» a lo que me contestó «jefa me tiene muy caliente desde que le di la nalgada y me la quiero coger, hay modo?

    Por repuesta me apodere de su boca y nos fundimos en un apasionado beso mientras las manos ya recorrían todos nuestros cuerpos, me puse de rodillas para mamarle su deliciosa verga y tan concentrada estaba yo que no me di cuenta cuando otro de los muchachos que iba al baño y nos vio se nos unió, de repente sentí la segunda verga a un lado de mi cara y me dedique a chupar ambas por turnos e intentaba metérmelas al mismo tiempo a la boca.

    Nos metimos a una de las oficinas vacías y ahí sobre el escritorio Tobías se hundió entre mis piernas regalandome una deliciosa mamada que culminó en mi primer orgasmo de la noche, mientras yo le chupaba la verga al otro, que llamaremos Seferino. Tobías levanto mis piernas y después de colocarse un condón me la metió bien rico y me cogía con fuerza mientras yo seguia chupandosela a Seferino, luego cambiaron de lugar hasta que Tobías muy amable y atento me dijo «jefa se la podemos meter los dos al mismo tiempo» y yo sólo dije mjjj.

    Tobías se sento en una silla y me dijo «montese en mi verga jefa» y así lo hice me ensarte yo solita esa deliciosa verga en el culo dándole la espalda, al principio lento porque me dolía un poco pero luego comencé a moverme en círculos porque ufff me encanta el sexo anal, Tobías me apretaba riquísimo las tetas y yo me seguía viniendo porque soy multiorgásmica jejeje, Seferino sólo nos miraba y le dije «ven únete» y levantando mis piernas a la altura de su caderas me la metió por la panochita ufff me sentí totalmente llena en una deliciosa doble penetración, no podíamos hacer mucho ruido así que fue una mezcla de gemidos, gritos ahogados y sudor, me cogieron riquísimo por unos minutos; el primero en explotar fue Seferino que se quitó rapidito el condón y se me vino encima de las tetas mientras yo seguía con la verga de Tobías en el culo, me pidió que me levantara y así sin sacarmela me inclinó en el escritorio y me cogió el culo con mucha más fuerza hasta que explotó sobre mi espalda sacándose rápidamente el condón para que yo pudiera sentir su leche resbalando por mi columna.

    Seferino ya se había ido así que Tobías y yo hicimos un pacto de guardar el secreto y de volvernos a ver, cosa que hicimos como un mes después pero esa ya es otra historia. Volvimos al juego pero ya faltaban varios y al preguntar que había pasado nos dijeron «están haciendo lo mismo que hacían ustedes» jajaja o sea que secreto secreto pues no fue ups!!!

  • Parodia Friends (1)

    Parodia Friends (1)

    Desde hace algún tiempo me di cuenta que  Mónica y Chandler estaban teniendo problemas en su relación, se la pasaban peleando y se notaba que no la estaban pasando bien.

    Un día en el Central Perk, Chandler y yo estábamos hablando, y decidí preguntarle que andaba mal con Mónica; A lo que él me contesto que desde hace meses sufría de disfunción eréctil y no podía satisfacer a Mon, quien al parecer por lo que me comentaba Chandler era insaciable. (me calenté un poco pensando en las tetas redondas y el culito paradito de mi amiga, pero no podía permitirme esos pensamientos y menos con la pareja de mi mejor amigo).

    La relación continuaba en crisis y mi amigo tuvo que dejar NYC por un viaje de trabajo hacia Tulsa.

    En los primeros días del viaje de Chandler todo estuvo normal, hasta que una madrugada (creo que eran las 3 am) escuche mucho ruido en el apartamento de Mónica y Chandler, de inmediato me levante y corrí hacia el apto de mis amigos, cuando abrí la puerta me quede helado, ya que Mónica estaba en cuatro patas limpiando el piso de la sala, me quede anonadado viendo el culote de mi amiga, que se meneaba mientras fregaba el suelo (aunque estaba en una pijama de pantalón largo su culo resaltaba, cuestión que hizo que me pusiera duro y como sabrán yo duermo sin nada), pero bueno aunque el espectáculo era impresionante me preocupe por mi amiga y le dije: -¡Mon! ¿qué haces? – en ese momento ella se volteo y clavo su mirada en mi paquete, a lo que atine a cubrirlo con mis manos de inmediato. -Nada Joey, estoy limpiando, ¿no puedo limpiar mi casa? (contesto molesto) -pero Mon, son las 3 de la mañana creí que algo malo estaba pasando. -ojalá cosas malas pasaran en esta casa, pero nada (dijo entre los dientes) -No te entiendo Mon (fingí no saber nada, no quería meter en más problemas a Chandler) -Nada, nada (contesto ella, ya mucho más calmada).

    En ese momento ella se levantó y dijo que se iría a dormir, ya había quemado energía limpiando el piso, me dio las gracias por preocuparme y con una picara mirada dijo- que tú y tu amigote descanse Joey.

    Me fui a la cama entre preocupado y caliente, esa carita me puso a mil, por lo que me tuve que duchar recién entre en mi apto.

    Pasaron dos noches más con normalidad, cuando en la tercera volví a escuchar ruidos en el apto de mis amigos, esta vez tuve la precaución de ir con pantaloneta y golpear antes de entrar, a lo que Mónica pidió que siguiera, cuando abrí, vi a Mónica vestida de mucama, tenía el atuendo tradicional, una tanguita tan pequeña que únicamente cubría su panochita de frente, arriba sus senos estaban por romper la pequeña tela que los cubría.

    No salía de mi asombro cuando me tomo de la mano y me sentó en el sofá de la sala, dio media vuelta tomo un plumero y empezó a limpiar el sillón que estaba al frente, mientras lo hacía se agachaba tanto que pude ver su hermoso ano, rosadito y dispuesto a ser penetrado, cada vez se agachaba más y lo hacía más lento, para que yo pudiera disfrutar del espectáculo.

    Mi pene estaba que estallaba y decidí que un buen amigo pelea las batallas de su colega, así que en cuestión de segundos ya había sumergido mi rostro en su dulce cuquita, la cual estaba chorreando por monto, de inmediato comenzó a gemir y con su mano apretó mi cabeza hacia su chocha para recorrer con mi lengua todos los rincones, embelesado estaba cuando sus piernas empezaron a flaquear y me deleite con el néctar que lleno mi boca.

    Sin dejarla tomar un nuevo aire, me incorpore, baje mi pantaloneta e introduje mi pene en su pequeño anito, ella intento detenerme, pero le dije –No queremos un mini Joey desordenando la casa, ¿cierto?, su respuesta fue ponerse en cuatro patas en el sofá y abriendo sus nalgas con sus manos esperar mi embestida, me acerque en introduje poco a poco mi miembro en ese apretado culito, fue doloroso por lo apretado pero fue cediendo y poniéndose calientico con cada embestida, en principio Mónica solo recibía mis embestidas pero después de un rato empezó a menear ese culo como una diosa, lo meneaba tan rico que tuve que usar todas mis herramientas para no venirme pronto y seguir disfrutando de ese culo. Pero fue imposible llene con mi leche su ano.

    Ella me miro contenta esperando que nos siguiéramos encontrando en cada viaje de Chandler.

  • Confesiones de mi esposa (4)

    Confesiones de mi esposa (4)

    En los 10 años de matrimonio los detalles de la amplia vida sexual de cuando era una soltera universitaria mi esposa han ido cada vez siendo más explícitos y es que entre sus 18 a 24 años mi esposa tuvo mucho sexo, es guapa aún pero en aquel entonces era una chica muy joven esbelta piel clara 1.60 cabello largo a media espalda lacio teñido de rojo, carita redonda infantil cuello largo tetas pequeñas cinturita seguida de caderas amplias nalgas paraditas piernas largas torneadas y conchita depiladita, todos querían follarla y varios lo hicieron.

    Solía salir a antros o bares a beber, bailar y fumar con amigas a veces ya con vatos otras iba a ver si ligaba, tuvo mucho sexo de esta forma con tipos que solo conocía esa noche. Nunca le fue difícil inclusive podía elegir pues iba muy provocativa siempre en microvestiditos o minifalditas que apenas cubrían sus nalgas con lo que lucia todas sus piernas largas y femeninas, con tacones altos y solo una tanguita para enseñar y para facilitar tener sexo en cualquier momento. Entonces era foco de atención de los tipos al verla bailando moviendo el culito que enseñaba al moverse su falda por el movimiento del baile suave que hacía mientras bebía y bailaba.

    Una de la tantas veces tuvo una experiencia que dice si le dio miedo pero no pasó de un momento raro y poco habitual. Pues un tipo mayor y grande que conoció en el antro muy vergon la tomo de forma violenta, aquí la historia.

    Esa noche fui con un par de amigas de su servicio social a un bar para bailar, beber y fumar y claro tener sexo si salía algo, siempre iba súper sexy para provocar y llevaba condones en su bolsa. Esa noche iba con su cabello suelto planchado teñido de rojo, sus labios rojos maquillaje discreto, vestidito untado al cuerpo de falda suelta que apenas tapaba sus nalgas las cuales se comían una tanga roja ceñida a su cuerpo dibujando su rajita que llevaba depiladita, piernas hermosas largas y femeninas Lucina en toda su longitud hasta unos tacones altos.

    Ella bailaba mientras sostenía un cigarro en su mano a un lado de una mesita donde tenía su cerveza y bolsa, sus amigas hacían lo mismo a cada lado de la mesita cuando llegó un tipo y le preguntó .- hola, ¿puedo acompañarte a bailar?.- lo vio y era un tipo de algunos 40-43 años muy alto como de 1.80 fornido como que hacía pesas, de barba cabello oscuro con algunas canas, voz fuerte, vestido de camisa clara abrochada a medio pecho, pantalones de mezclilla, una cadena gruesa al cuello y con un Aura que le gustó, a su decir para ella tener apenas 20 añitos se sintió muy atraída por él así que respondió.- Holis, Claro que si.- iniciando así el contacto en el antro.

    Pasaron el rato bailando, bebiendo, ella además fumando, al calor de la música ella se repegaba para sentir ese cuerpo fuerte, masculino y un bulto duro entre sus piernas que le repegaba a las nalgas cuando ella le perreaba, su conchita estaba muy caliente y empapada, ya quería terminara la música para irse con él a que se la cogiera. Llegando por fin ese momento donde se prenden las luces ella ya tomada de la cintura por el tipo cuál si fuera su novia, se despidió de sus amigas que traían ligue también y se fue con el viejo sexy cuarentón.

    Traía un carro deportivo ella no sabe de marcas así que solo eso observo al subirla cortésmente y subirse para manejar la calentura era tal que se abalanzaron a besarse con mucho deseo, las manos de él rápido recorrieron sus muslos desde sus rodillas hacia su rajita, ella abrió sutilmente sus piernas para permitirle llegar con su mano a su rajita caliente, el tipo le masajeaba la rajita mientras la besaba y ella estaba al borde de explotar de excitación a lo que desesperada le desabrochó la bragueta metió su mano y sacó el tronco más grande que jamás había recibido, era muy grueso y muy larga, estaba pétrea palpitante con su cabeza rosa húmeda totalmente depilada hasta sus bolas, tuvo que tomarla con sus dos maños para pelársela, entonces el tipo con su mano derecha la tomó de la nuca y dirigió su cabeza a donde yacía la vergota erecta para ponerla a mamar mientras encendía el carro para dirigirse a donde la culearia.

    Durante el camino ella le besó, lamió y trató mamarle la verga, es que no le cabía en su boca de lo gruesa así que la besaba y recorría con su lengua, al mismo tiempo que con sus manos pelaba ese tranco imponente, su rajita hervía de deseo pero si dudaba poder recibir esa verga en su conchita juvenil, sin embargo a ese momento saborear verga era su labor hasta que por fin paro el tipo y le dijo en tono serio.- Llegamos.

    Ella dejó de chupar verga y al observar estaban en una cochera amplia llena de carro de lujo, el tipo se bajo y fue a abrirle la puerta del carro para ayudarla a bajar, mi ahora esposa le dio las gracias y le acompaño mientras la traía sujetada de su cinturita, subieron un elevador y al abrirse estaban en un departamento enorme con ventanales que veían la ciudad desde lo alto, ella reconoció por los ventanales y la vista la casa, era una casa que todos sabían pertenecía a un mafioso de la localidad era casi un icono de la ciudad, en ese momento supo este tipo era alguien peligroso y la tenía sujeta de su cinturita, sola en ese lugar y ya se la había mamado, su rajita aún estaba húmeda cuando sin darle mucho tiempo para pensar el tipo le agarró las nalgas empezó a besar y levantar su faldita mientras dedeaba su rajadita.

    Ella volvió a encenderse y comenzó a desabrochar de nuevo la bragueta del tipo para sacarle el tronco y pelárselo, entonces el tipo la deja de besar y le dice que vayan a la cama señalándosela, ella va hacia la cama y el tipo deja caer su pantalón camisa y trusa quedando desnudo con sus cadenas y una larga verga pétrea parada, ella voltea y lo ve sintiéndose muy excitada, el tipo le dice “acuéstate en la cama y ábreme las piernas pa’ culearte”, ella se sienta y abre sus muslos quedando su rajita húmeda solo cubierta por la tanguita, así con vestidito y tacones aún, este vato pelándose la verga se acerca se inca entre las piernas de mí hoy esposa, frota la verga a la rajadita caliente, hace a un lado la tanguita apuntando la verga contra la concha caliente y húmeda y da una sambutida que hace gemir de dolor a mi muñeca, iniciando así una tortura placentera.

    Sin piedad el vato sacaba y metía el megatronco en la conchita de mi hoy esposa, a pesar del evidente dolor de la niña y sus súplicas de .- Despacio, por favor despacito.- sin embargo él disfrutaba de torturarla y le contestó.- las putitas como tú sólo esto quieren, Vergas gordas que las destrocen.- dándole una metida de verga brutal luego, ella trata de apartarle con las manos y el tipo fuerte, alto fornido toma con una mano ambas manos de la muñeca y las inmoviliza contra la cama sobre la cabeza de mi princesa.- Debes aprender a aguantar puta, a las putas me las cojo así, puta sexosa, hueles a tabaco y alcohol puntita rica, mi mujer es una princesa que huele a flores y veme aquí dándote verga puta caliente panochuda.

    El tipo la bombeó suficiente para que la conchita se dilatara y lubricara para ya disminuir el dolor de la niña y sin negarmelo en su confesión disfrutó mucho al final como la bombeaba ese hombre fuerte y dominante, sus gemidos iniciaron a ser de placer ante cada metida de verga, finalmente ella llegó a tener un orgasmo delicioso y poco después el tipo de vacío en ella diciendo al momento.- Ho putita sexosa, Ho que rica.- luego de una pausa con su verga dentro de la rajadita de esa niña antrera le sacó la verga, se levantó y acudió al baño mientras mi princesita estaba en la cama despeinada, sudada con su vestidito desalineado piernas abiertas tanga húmeda ajustada medio estirada sobre la deliciosa rajadita ya complacida por el sexo recibido.

    Mi princesita se levanto para acomodar su vestidito y camino hacia el baño que acaba de desocupar el tipo quien se sentí en una especie de sala que veía hacia los ventanales, ella entró sacó de su bolsa clínex y aseo su conchita de la leche que le escurría por los muslos, acomodó su tanga y vestido e inició a acomodarse el cabello y darse un discreto maquillaje al espejo, guardo todo de nuevo y salió lista para irse y el tipo le dijo.- ¿quieres quedarte ? ¿Puedes si quieres niña? .- Mi ahora esposa no podía pues debía llegar a casa antes llegarán sus padres o llamarán ya que había salido tal libremente porqué sus padres estaban fuera de la ciudad.- No puedo, debo estar para cuando lleguen mis padres.- el tipo la vio desde el sillón y se sonrió y le dijo.- Eres una niña de verdad no?, bien pediré pasen a llevarte a casa, solo acércate, ven.

    Ella se acerco y el tipo le metió unos billetes en el bolso, tomo su mano y le dio un beso en esta luego le dijo bajará al recibidor y en 10 minutos pasarían por ella.- ella solo dijo gracias y se bajó, luego dándose cuenta le había dado un dinero nada despreciable, sin entender ese gesto; hoy discutiéndolo creemos ella tendría la edad de alguna hija de él y se acordó sintiendo quizá algo de ternura o remordimiento; llegó a su casa, se bañó, puso ropa de dormir y acostó a descansar muy complacida la muñeca.

    No volvió a ver al tipo, la casa esa sigue allí pero difícil saber quien vive ahí ahora o si vive el mismo tipo.

  • Follada por varios en una fiesta

    Follada por varios en una fiesta

    Resulta que un día mi amiga que conocí en internet me invita a una fiesta casual en su casa.

    Con esa amiga yo ya había tenido sexo, (contaré eso en otra ocasión) y es por eso que decidí vestirme bien sexy a ver si de paso nos echamos unas tijeras o algún cunnilingus en el sofá.

    Ese día llevé una falda corta blanca, una tanga mini debajo y un top.

    La fiesta comenzó, mi amiga me saludó y comenzamos a bailar. En una de esas pierdo a mi amiga que hacía un momento estaba a mi lado.

    La busqué, subí al segundo piso y comencé a buscarla en todas sus habitaciones, hasta que finalmente la vi; se encontraba desnuda con las piernas bien abiertas, sosteniéndose las tetas y una chica bastante buena le metía un consolador una y otra vez.

    Ver eso me calentó muchísimo y también me enojó, pues yo quería tener sexo con ella.

    Seguí mirando, aquella chica paró de meterle el consolador para pasar a lamerle con su lengua su húmeda concha. Mi amiga gemía fuerte y le pedía más.

    Aquella chica se desnudó y comenzó a sacudirle su vagina con sus dedos.

    No lo soportaba, estaba muy caliente, escuchar su vagina y esos jugos me volvía loca.

    Silenciosamente me dejé caer y me puse en cuclillas con las piernas separadas.

    Las dos comenzaron a hacer tijeras y gemir una y otra vez, yo me quité las bragas y comencé a tocarme e introducir mis dedos.

    Estaba tan concentrada viendo aquel acto tan caliente, que no me percaté lo que detrás mío iba a suceder.

    Resulta que un chico me había visto, y llamó a todos sus amigos para que también me vean.

    El más fuerte se acercó y me tapó la boca, entonces me alzó por el aire.

    Allí me encontraba yo, entre medio de los 4 chicos, sin poder gritar.

    Me llevaron a uno de los cuartos de la casa de mi amiga, y allí se aprovecharon de mí.

    Pronto se pusieron a turnarse para ver quién me cogería primero.

    El chico más fuerte me tiró al piso, 2 de ellos me ataron los brazos a la espalda, me taparon la boca, me separaron las piernas y me las sostenían para que no pudiera cerrarlas.

    El otro sacó su pene y comenzó a pajearse mientras rompía mi falda y mi top, quedando así completamente desnuda.

    Y allí me encontraba, en el piso, atada y con las piernas separadas, con mi vagina húmeda expuesta y bien abierta, eso me calentó, por eso atarme era inútil, yo no me resistiría.

    Los 4 formidables chicos se reían y me llamaban puta. Uno de ellos (él que parecía ser el líder) se agachó y con sus dos dedos comenzó a masturbarme mientras gemía de placer.

    El otro me destapó la boca y me metió de pene en la boca mientras los sacaba y lo metía una y otra vez.

    Los dos que sostenían mis piernas eran los más inútiles, pues solo me tocaban las tetas y me abofeteaban el culo.

    El supuesto líder tomó la botella de cerveza que estaba tomando y me la metió de repente en la vagina. Yo pegué un grito, pues no de susto ni de dolor, sino de placer.

    Comenzó a sacar y meter la botella muy duro y bien profundo, una y otra vez cada vez me la metía con más fuerza. Yo sentía que iba a morir del placer.

    El líder de cansó de la botella y sacó su enorme miembro, con razón era el líder.

    De una sola embestida me lo metió hasta el fondo haciéndome gritar otra vez.

    Gritaba y gemía como una puta. Me tomó del cabello y me envestia bien duro y salvaje.

    Duró como 6 minutos, yo me vine y a los segundos el se vino, derramando y llenando mi vagina con mucha leche.

    Todos me soltaron mientras quedé allí, manoseada y con el culo hacia arriba, mientras mi vagina palpitaba y la leche seguía saliendo.

    Los cuatro chicos se fueron y yo quedé allí.

  • Año nuevo cogida por otro, luego que mi esposo se emborrachó

    Año nuevo cogida por otro, luego que mi esposo se emborrachó

    Como no podía ser de otra manera, mi esposo en muy poco tiempo se emborrachó durante la fiesta de año nuevo. Aunque le pedí que beba con cuidado y que sea precavido, no pudo con su genio y antes de las 2am del primero ya estaba completamente ebrio, dormido en un sofá.

    Habíamos aceptado ir a una pequeña reunión en casa de unos de sus colegas. Sólo cinco parejas, entre ellas su jefe y su esposa. Hace unos meses me distancié de su jefe y, para ser sincera, no me provocaba volver a verlo. Fue un distanciamiento que me resultó molesto, pero no es el punto hoy.

    Luego que mi esposo se emborrachó y se quedó vergonzosamente dormido, sólo me quedó juntarme con las otras cuatro parejas y seguimos conversando y bailando, con uno u otro de los chicos. Con el debido y formal permiso de sus esposas. La noche fue avanzando muy bien. Bailé algunas piezas con el jefe de mi marido, y comenzó a calentarme mientras bailábamos.

    Hacia las 4am se fueron dos parejas y quedamos los anfitriones, el jefe y su esposa, mi esposo durmiendo ebrio y yo. Ya el cansancio hacia efecto y bailábamos muy poco. Estábamos más sentados conversando y bebiendo.

    En algún momento hacia las 5 am, la esposa del anfitrión dijo que prefería ir a dormir, como quedaba media botella de ron, el dueño de casa le propuso al jefe terminarla y que luego se retire con su esposa. Ya se había decidido que me quede a dormir en el cuarto de visitas, donde llevaríamos a mi esposo.

    Quedaron en el sofá el dueño de casa, el jefe y su esposa. Yo estaba sentada al frente, en un sillón individual. Mi esposo durmiendo en otro sillón. Pronto me di cuenta que se podía ver mi ropa interior desde el sofá al frente y, con la indiscreción del alcohol, comencé a cruzarme de piernas hacia un lado y hacia otro, sabiendo que ambos me miraban.

    Hacia las 6am se acabó el ron y el jefe de mi esposo y su esposa se fueron. Vi en sus ojos el deseo de poseerme, pero lo despedí fríamente. El colega de mi esposo me pidió ir a la habitación de visita para prepararla.

    La cama estaba sólo cubierta con una colcha. Sacó sábanas de un armario y entre ambos las colocamos para poder luego acostarme allí con mi esposo. Sentía la tensión sexual, estaba en el aire, pero él no se animaba a dar el paso. Supongo imaginando un rechazo o quizás cohibido por mi esposo ebrio en la sala y/o su esposa durmiendo en su recamara.

    El licor me hizo avanzar y lo besé. Me respondió inmediatamente. Nos besamos con pasión y lenguas traviesas en instantes. Yo estaba ya muy húmeda y cuando cogí su pene sobre su pantalón, estaba ya muy duro. Se desabrochó el pantalón, sacó el pene, ni se lo vi. Sólo lo cogí con mis manos, sentí que su verga era la ideal para mí, del tamaño que me gusta. Si detenerme a verla me puse de espaldas a él.

    Me empujó sobre la cama y sumisa me acomodé en perrito al borde de la misma. Levantó un poco mi falda, que corta y voladiza se prestaba al momento. Puso mi tanga de costado y sin más previos, me penetró. Creo que tuve uno de los orgasmos más rápidos de mi vida. Esperaba la penetración por más de dos horas, mientras bebíamos, bailábamos y conversábamos. Él eyaculó unos segundos después que yo. Ni bien me llenó la vagina de semen, se separó de mí, se arregló el pantalón y me dijo “¿traemos a tu esposo?”.

  • Ducha estrecha y caliente con mi novia, Fede y yo (parte 3)

    Ducha estrecha y caliente con mi novia, Fede y yo (parte 3)

    Fuimos a bañarnos con mi novia y Fede, el radiólogo, pese a que la ducha era algo pequeña, así que estuvimos muy apretados, lo que nos vino muy bien para enjabonarnos entres los tres, morrearnos, pajearnos y acariciarnos a fondo. Veníamos excitados y nos calentamos a full, gimiendo, jadeando y besándonos, metiéndonos los dedos enjabonados en todos los agujeros, pero sólo uno podía agacharse a la vez.

    Fede y yo nos recostamos contra la pared y Luli se arrodilló a chuparnos la pija de manera alternada, a veces metiéndose las dos en la boca, pero apenas podía retener nuestros glandes, así que se dedicó a mamar una a la vez, pajeando al otro, al tiempo que nosotros nos besábamos profundamente, él horadaba mi ano con dos o tres dedos y yo acariciaba su torso, su espalda y sus nalgas firmes y redondas que me tenían loco.

    Mi novia empujaba nuestros glúteos para que la cogiéramos bucalmente y se tragó a fondo las porongas duras de nuevo por varios minutos, hasta que dijo que no daba más de la calentura. Cerramos el grifo de la ducha y mojado así cómo estaba Fede fue a sentarse sobre la tapa del inodoro, ofreciendo su pija enhiesta al mejor postor, que sin dudas fue Luli, sentándose frente a él a horcajadas para metérsela hasta el fondo, abrazándolo y besándolo, emitiendo berreos de placer mientras lo cabalgaba.

    Me acerqué a ellos, alzado de nuevo, me tomaron de los glúteos para ponerme a un lado y chuparme la pija a dos bocas. Se besaban a través de mi glande, Luli gimiendo y meneándose y Fede sosteniéndola de las nalgas para enterrársela más a fondo y chupándole las tetas, sin soltar mi verga que chorreaba líquido seminal aguado ya. La cabalgata de mi novia duró varios minutos, muchos para mí, aunque me causaban gran excitación, hasta que se corrió en un orgasmo múltiple interminable, desplomándose exhausta sobre el radiólogo semental.

    Cuando se calmó, lo besó muy apasionadamente, lo miró arrobada a los ojos, volvió a besarlo con ternura y a desgano se sentó en el bidé, para refrescar su concha pletórica de jugos. Fede se ocupó de chupar mi pija con más tesón y empezó a pajearse como un poseso. Lo detuve y le dije que no me podía perder eso, acariciándole la cabeza y cogiéndolo oralmente con mi verga.

    Le quité mi verga de su boca y ocupé el lugar de mi novia, sentándome en su poronga dura lentamente, de a poco, meneándome como Luli, mientras me la iba metiendo hasta el fondo. Cuando la tuve toda adentro, me quedé quieto mirándolo a los ojos y él me empezó a bombear tomándome de las caderas. Me sentía como una yegua poseída por el mejor semental del establo y coordiné mis meneos a sus embestidas, mientras lo besaba y acariciaba cada sector de su cuerpo a mi alcance y mi pija se pajeaba a sí misma con sus abdominales.

    Me cogió un largo rato, larguísimo, al lado de mi novia que nos miraba exhausta y embelesada, hasta que noté cómo él se ponía tieso, arqueaba su cuerpo enculándome aún más y eyaculó dentro de mí, lo que me hizo derramar la escasa leche que me restaba en sus pectorales y abdominales.

    Agotado, me recosté sobre su hombro, resoplando y gimiendo, besándole el cuello, las orejas y al final apoderándome de su boca para darle un morreo fenomenal que acompañó con destreza y pasión, sin dejar que su pija se quitara de mi interior, porque yo la sentía deliciosa, jugosa y aún con cierta dureza.

    Me volví hacia Luli para besarla y unirla a nuestro morreo para hacer un trío de lenguas, besuqueos y chuponeos, acariciando sus pezones y tetas redondas y turgentes, susurrándole varias veces te quiero al oído mientras ella se comía la boca de Fede recibiendo su lengua hasta la garganta y ella hacía la recíproca cuando yo me entreveraba con nuestro macho en común.

    Era una pirueta física y sexual escandalosa que nos excitó de nuevo a los tres, que ya no sabíamos cómo más acariciarnos y besarnos, hasta que Federico nos llamó a sosiego para limpiarnos, secarnos y vestirnos.

    Tenemos que irnos, es muy tarde ya, nos dijo tomándonos de la cabeza a ambos para darnos sendos lengüetazos y besos profundos y apasionados. Nos separamos a desgano, con pesar dejé salir su pija chorreante de mi culo lleno con su leche y le hicimos caso. Nos vio la expresión de desazón y dijo:

    -Tranquilos, la podemos seguir en otro lugar y en otro momento, nos besó, nos tomó de los glúteos, nos abrazamos y nos volvimos a besar en trío. No podíamos parar, queríamos más sexo con él, aunque estábamos agotados, pero tuvimos que vestirnos y recomponernos.

    -Si quieren, la podemos seguir ahora, en mi departamento, que es acá cerca.

    Se le encendieron los ojos a mi novia y mostró una sonrisa lujuriosa pensando en lo que se vendría, a lo que respondí con más besos, caricias y susurros en sus oídos.

    -Te quiero así, bien puta.

    -Yo también te quiero mucho, mi putito preferido. Me gusta mucho Fede, es un potro que me quiero coger todo el día, pero a vos te amo.

    -Yo también te quiero mucho, pero Fede me re calienta, me vuelve loco, pero quiero coger con él y con vos.

    ¿CONTINUARÁ? Casi seguro que sí.

  • Mi tío Gabriel

    Mi tío Gabriel

    Estoy aquí esperando en la puerta de la casa de mi tío Gabriel a que me abra la puerta, de repente escucho su voz profunda y sensual que me dice:

    -¿Eres tú Angela?

    -Si tío soy yo -le respondo gritando lo bastante fuerte para que me escuche.

    -Ya voy cariño- a los pocos minutos después de que me dijo esto mi tío Gabriel abrió la puerta (nunca podre sacar esa imagen de mi mente) mi tío me abrió la puerta estando mojado y con solo una toalla solamente su cabello rubio estaba medio seco, es increíble lo bien que se mantiene a sus 55 años ya que tiene los abdominales bien marcados y sus brazos son bien musculosos y gruesos por el ejercicio. La toalla era de un azul oscuro y se notaba que debajo de ella había un abultado miembro que tenía que ser mío.

    -Cariño -me dijo y luego me abrazo poniendo ambas manos en mi cintura y apretándome fuerte contra su cuerpo.

    Yo puse mis brazos alrededor de su cuello, olí su perfume a menta y le di un suave beso en la mejilla (cuando me abrazo sentí que tenía el pene duro como una roca).

    -Ven -me dijo mientras me tomo de la mano y entramos a la casa.

    -Te he traído tu CD de música que le prestaste a mi padre -le dije sacando el CD de mi mochila (para eso había venido).

    -Dile a mi cuñado que si le gusto le voy a regalar uno igual.

    -Si creo que le ha gustado, gracias tío.

    -¿Podrías ir a mi habitación y dejarlo en mi caja de los CD?

    -Ya voy.

    -Gracias nena -en cuanto empecé a caminar para su habitación sentí sus ojos celestes pegados en mi culo.

    Cuando volví a la sala de estar Gabriel ya estaba seco, pero aún seguía desnudo y para mi sorpresa se estaba masturbando y gimiendo muy fuerte (ver sus fuertes manos tocando su pene con tanta rapidez y escucharlo gemir me puso a mil) coloqué mi mano en mi vagina por encima de mi short y me di cuenta que ya estaba súper húmeda.

    Yo camine hacia la silla donde estaba mi tío sentado masturbándose y él se sonrojo.

    -Perdón si te incomode nena, es que necesito masturbarme, mi esposa ya no se acuesta conmigo.

    -Olvida a tu esposa, yo me quiero acostar con vos ahora y ya mismo.

    -Sos mi sobrina y sos una nena.

    -No soy ninguna nena ya tengo veinte, se lo que quiero y olvida que soy tu sobrina, olvídate de todo- le respondí mientras tomé su rostro entre mis manos y le di un beso muy profundo, con mucha pasión y con mucha lengua y el me lo siguió mientras me agarraba de la cintura y luego me acaricio las nalgas.

    Él se levantó de la silla y seguimos besándonos por varios minutos (mientras me besaba me iba quitando una prenda de ropa hasta que me dejo desnuda y con los labios hinchados).

    Luego me llevo a su habitación y yo me acosté en su cama abriendo mucho mis piernas.

    Lo primero que hizo Gabriel fue escupir su rica saliva en mi vagina y luego hundió su lengua en mi clítoris empezando a hacer movimientos circulares rápidos que me hicieron temblar de placer y venirme en su boca a los 5 minutos (que bien que utilizaba la lengua ese hombre) hasta se tomó todos mis fluidos vaginales sin dejar ni una gota.

    Lo que siguió luego fue el 69 (una de las posturas sexuales más ricas de este mundo) chuparnos mutuamente fue delicioso, mientras yo estaba entretenida con su pene y le acariciaba los testículos él estaba ocupado chupándome el culo y dándole unas pequeñas nalgadas.

    Luego seguimos con la penetración vaginal: él me dijo que abriera mucho las piernas yo lo hice y Gabriel puso ambas piernas en uno de sus hombros, tenso sus hermosas y redondas nalgas para adelante y me penetro con un solo movimiento la vagina haciendo que su pene entre todo entero.

    Mientras el me embestía en esa posición super fuerte yo gritaba mucho, mis tetas se movían bastante por el ritmo de las embestidas y también me tocaba yo misma mi concha (sentir mi mano en mi vagina y el pene de mi tío a la vez fue una de las cosas más deliciosas de ese día).

    En esa posición duramos como 10 minutos y luego pasamos a otra.

    Él se acostó en la gran cama y yo encima de Gabriel, tome su pija con mis manos y me la hundí en mi vagina yo sola cuando me di cuenta de que estaba bien adentro empecé a dar saltos primero suaves y lentos luego me moví súper fuerte y rápido (esto a mi tío le provoco unos gemidos exquisitos) como mis tetas se movían demasiado el las agarro con fuerza y las chupo y luego les dio un buen mordisco a cada una (esto también provoco en mi un gemido del más rico placer) fueron otros diez minutos en esa posición y me di cuenta cuando acabo porque sentí su semen calentito adentro de mi vagina y ame esa sensación.

    Me acosté encima de él, le di un beso tierno y suave en los labios.

    -Te amo Angela -susurro él.

    -Te amo Gabriel -le respondí.

    -¿Volveremos a repetir esto? Es que la he pasado muy bien.

    -Lo volveremos a repetir siempre que nos veamos -le dije mientras le comía la boca a besos otra vez.