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  • Con mi ex novia y su hermana, primer día

    Con mi ex novia y su hermana, primer día

    Mi nombre es Sergio, soy Ingeniero Aeronáutico, trabajo en una empresa diseñando drones militares, tengo 35 años, mido 1.90 m. Y el entrenamiento diario, hace que tenga un muy buen estado físico. Bastante bien parecido, soy soltero por no haber encontrado a “esa mujer”.

    Mientras estudiaba, tuve oportunidad de primero salir y luego convivir un tiempo con Carla, una morocha tremenda, de ojos verdes, que estudiaba medicina. Ella era de la prov. de Santa Fe y vivía en una pensión estudiantil. Siempre tuvimos un sexo espectacular, con sus 22 años sabía gozar a la perfección su cuerpo, y hacer gozar a su compañero. A pesar de la convivencia, en los dos últimos años, nos dábamos libertad, y si bien ella nunca trajo a un hombre al departamento, yo sí llevaba mujeres.

    Fue una mañana, cuando con mi ocasional pareja fuimos a la cocina a desayunar, Carla que me miró sonriendo. Mi compañera se quedó helada al encontrarla.

    —Hola Sergio…

    —Buen día Carla, te presento a Fátima.

    —Hola preciosa… flor de caramelito te comiste…

    —Hola… eh…

    —Tranquila, convivimos, pero tenemos libertades. —Dije.

    —Ah…

    —Hey Fátima, sos muy linda y yo tengo la mente abierta, entre otras cosas que tengo abiertas, si te pinta en ganas, decile a Sergio y pasamos los tres una noche divertida.

    —Bueno, eh, yo… la verdad es que nunca… Sergio, me voy, llamame…

    —Dale, te llamo.

    Fátima se fue y me la quedé mirando a Carla.

    —Que tengamos una relación abierta no implica que no me ponga celosa… además, esos 22 cm. de pija que tenés, no los consigo en cualquier lado…

    —¿Fue en serio lo del trio?

    —No sé… si la piba me va…

    —Bueno… lo voy a tener en cuenta…

    —Con una sola mujer no me animaría, porque la conozco y las dos con vos, sería explosivo, y mi cuerpo quedaría destruido.

    —¿Y quién es?

    —Mi hermana gemela…

    —Nunca me contaste que tenías una hermana gemela.

    —Gemela idéntica, hasta nosotras mismas nos confundimos mirándonos el espejo.

    —¿Vos y ella?

    —Estábamos tan solas… Jajaja. —Dijo riendo con todo.

    —Decile que nos visite…

    —Veremos…

    La verdad es que nunca nos visitó, nunca me mostró una foto, nada, por lo que llegué a pensar que era producto de su fantasía o un juego erótico. Yo cuando terminé la carrera me fui a EEUU, y solo mantuvimos contacto por mail. Por lo que me contó, se recibió, volvió a su ciudad y se casó con un Ingeniero Agrónomo. Nunca mencionó a la hermana.

    Hace dos meses volví al país, tentado por el proyecto en que ahora trabajo y le escribí contándole la novedad. Me contestó que se alegraba que estuviera de vuelta y que esperaba que algún día pudiéramos tomar un café.

    Por trabajo tuve que viajar a una base militar en Córdoba, para probar un prototipo que ya estaba en las fases finales. Era un trabajo de tres días, y me quedaban dos para mí, más el fin de semana. Cuando me enteré, le mandé un mensaje, contándole.

    —“Queda cerca de mi ciudad. ¿Querés que tomemos un café?” —Me contestó.

    —Puede ser, pero de jueves a domingo, los otros días voy a estar escaso de tiempo. ¿Tu marido no te hará problema?

    —No, tranquilo… lo manejo.

    —Bueno. Avísame cuando venís.

    El jueves me avisó que el viernes estaría en Córdoba, y me citó en un bar muy céntrico y concurrido a las 18 h. Por supuesto que le dije que sí, aunque debo reconocer que me sorprendió la hora.

    A pesar de tener por costumbre llegar antes a mis citas, y esa vez no fue la excepción, cuando llegué la vi sentada en una mesa mirando hacia la entrada. Se puso de pie y estaba con una mini impresionante, una camisa hermosa y un prendedor rojo furioso. Y el mismo cuerpo espectacular, la misma cara hermosa.

    —Wow, no cambiaste nada, estás hermosa como la última vez que nos vimos.

    —Sergio… tan gentil y hermoso como siempre… vos tampoco cambiaste.

    —Unas canas van apareciendo…

    —Te quedan muy bien… Cuantos recuerdos, y muchos muy calientes.

    —Cierto. ¿Contame de tu vida?

    —Hola Sergio. —Escuché a mis espaldas, juro que era la misma voz. Me di vuelta y no lo pude creer. Era Carla que estaba detrás de mí, pero con un prendedor azul…

    —Dios… si no fuera por los prendedores, pensaría que estoy alucinando.

    —No alucinas. Te dije que éramos gemelas idénticas. —Me dijo la Carla con prendedor rojo.

    —Me acuerdo, pero vos no sos Carla, ella es Carla. —le dije mientras se sentaba.

    —¿Y cómo sabe quién es cada una?

    —Fácil, el prendedor azul… —siempre Carla tenía algo azul en su ropa.

    —Te dije que era inteligente, observador y analítico. Hola amor…

    —Hola genia, ¿Me la presentas?

    —Que es mi hermana, no te quedan dudas. Cata, este es Sergio…

    —Que gusto conocerte finalmente Sergio, Carla me tiene podrida hablando de vos…

    —¿Para tanto?

    —Y más, te lo aseguro…

    —Empecemos por vos Carla. Contame de tu vida.

    —Médica, casada, con algunos temitas… sin hijos, trabajo en el hospital del pueblo y una clínica. ¿Vos?

    —Como te conté, volví hace mes y medio, a un proyecto interesante y bien pago.

    —¿Soltero?

    —Muy soltero.

    —¿Eso significa que tampoco novia?

    —Exacto, tampoco novia.

    —Me acorte el nombre, ¿A Fátima la volviste a ver?

    —Yegua, la espantaste, huyo despavorida, nunca más quiso verme.

    —Jajaja… pendeja cagona… Cata tu turno.

    —La misma edad de ella, bueno, minutos mayor, divorciada, sin hijos, arquitecta.

    —Les juro, y te cuento Cata, pensé que eras una hermana imaginaria de Carla, porque nunca te conocí, nunca me mostro una foto tuya, nunca hablaron por celular delante de mí, nada. Y por lo que me dijo, pensé que era un juego que estaba haciendo.

    —Fue todo a propósito Sergio, quería sembrarte la duda, volverte loco con ese tema.

    —Siempre Carla fue una hija de puta… de hacer esas cosas…

    —¿Entonces era cierto lo que me contó?

    —Quizás…

    —¿Qué pasa Sergio, te quedaste pensativo?

    —Siempre me pregunté porque a pesar de haber convivido dos años, no llegamos a nada.

    —Que pregunta… yo también me la hice, te lo aseguro y se la hice a Cata. Creo que porque los dos estábamos muy enfocados en nuestras carreras, tu último año ya con trabajo listo en EEUU, yo con la idea de volver a mi ciudad, y quizás un poco de miedo a una relación “seria”, de mi parte digo.

    —Coincido en casi todo, lo último es tuyo. De mi parte, reconozco cierta obsesión por recibirme e irme del país, y no estar preparado para algo “serio”.

    —¿Se arrepienten? Preguntó Cata.

    —Las damas primero. Dije.

    —Maldito… Sí, hasta hoy me arrepiento.

    —¿Sobre qué preguntas Cata?

    —Cata, un clásico de Sergio, preguntar algo para ganar tiempo y pensar la respuesta a tu pregunta.

    —Si se arrepienten de no haber ido un poco más allá.

    —No, no me arrepiento, y explico porque. Me fui con un contrato corto, seis meses y no sabía si aprobaría la exigencia y me tendría que volver. De habernos ido juntos ella tendría que haber abandonado la carrera y no estaba dispuesto a pedirle eso.

    —Nunca me lo dijiste, ni me dejaste tomar la decisión.

    —No.

    —¿Esperabas volver a verla?

    —Por supuesto que esperaba, deseaba volver a verla. Aunque no lo creas Cata, no sé que te habrá contado ella, pero éramos muy buenos amigos. Teníamos charlas muy buenas.

    —No me contaste eso…

    —Me olvidé…

    —Sos una boluda… te casaste con ese pelotudo, sos infeliz, al pedo… ni siquiera te coge bien cogida.

    —Basta Cata. Por favor…

    —¿A qué hora se vuelven?

    —Eh… bueno, ese es un temita… Dijo Carla riendo.

    —Otra vez esa cara…

    —No tenemos ni hora ni día de regreso… Estamos desde la mañana en Carlos Paz, en casa de una tía enferma. Dijo Cata.

    —Entiendo…

    —Ojo, que estamos en Carlos Paz es cierto. Cata tiene una casa a orillas del dique. Y fuimos hoy a la mañana a abrirla y hacer compras. Dijo Carla.

    —Esta boluda no se anima. ¿Sergio, querés pasar por el hotel, buscar tus cosas y vamos a mi casa? Tenemos todo para cenar juntos, los tres. Ojo, y te aclaro. Nada forzado, nada obligatorio. Nada. Ni con Carla, ni conmigo ni juntas. Como amigo de Carla.

    —Carla, ¿No vas a tener problemas con tu marido?

    —No Sergio, tranquilo.

    —Bueno, yo estoy con una camioneta de la empresa. ¿Cómo hacemos?

    —Te seguimos al hotel y luego vos a nosotras. ¿O si querés, vamos y si te sentís cómodo, mañana buscas tus cosas? Dijo Cata.

    —No se enojen, prefiero eso.

    —Vamos entonces. Nuestro auto es un Toyota Corolla Rojo, está en la esquina.

    —Mi camioneta a un poco más atrás.

    —Listo.

    Pagué y fui a la camioneta, y cuando se pusieron en marcha las seguí. No podía negarme que la atracción que Carla tenía era la de siempre, hermosa, aunque ahora más contenida. Cata por su parte, se mostraba mucho más cerebral, y tan hermosa como Carla. Me preguntaba como terminaría esto.

    Llegamos y guardamos los dos vehículos en la casa.

    —Pasa Sergio por favor, siéntete como en tu casa.

    —Gracias Cata.

    —Ay… que tontas, no te dijimos que hay pileta… Escuchame, lo digo por mí, ni te preocupes si querés quedarte y meterte en bóxer o slip, lo que uses, no me voy a sorprender ni asustar.

    —En serio. ¿Te parece un pechito?

    —¿Vas a hacer toples Carla?

    —Cerdo, pechito a la parrilla.

    —Dale, no hay problema.

    —Me voy a cambiar.

    —Yo también. Dijo Cata haciendo que no con la cabeza y sonriendo.

    Cuando volvieron Carla estaba con una malla enteriza hermosa y Cata, con una tremenda bikini.

    —Para que nos diferencies. Dijo Carla…

    —Les aseguro que me sorprenden con la elección de las mallas. Hubiera asegurado que iban a estar con las mallas invertidas.

    —Viste… en algo te sorprendemos… Dijo Cata.

    —Voy prendiendo el fuego, me gusta hacerlo lento.

    —Otra cosa en que cambiaste.

    —Desgraciado… ¿No te vas a meter a la pileta?

    —¿No les molesta?

    —Para nada, dale.

    Y delante de ellas me saque la ropa quedando en bóxer.

    —Es para matarte boluda, en serio lo digo… Dijo Cata.

    Nos quedamos charlando de sus trabajos y la ciudad donde vivían, de mi nuevo trabajo, y en todo momento Carla se mostraba distante, callada. Era Cata la que hablaba. Sin duda Carla estaba incomoda. Nos metimos en la pileta los tres y Carla no se acercaba a mí para nada. Cuando salimos les dije:

    —Bueno, hasta aquí llegamos chicas, me voy a vestir al baño y me voy. Dije y Carla agacho la cabeza.

    —¿Por qué? ¿Qué pasa Sergio? ¿Así de repente? ¿Te rayaste por algo? Preguntó Cata.

    —Cata, Carla esta super incomoda, es fácil notarlo conociéndola, no habla, guarda distancia, ni se acerca por casualidad. No quiero que se sienta así. Mejor me voy. Dije y Cata la miro seria a Carla.

    —Esperá Sergio… tenés razón, estoy muy incómoda, pero no es por tu culpa, es por mí…

    —No entiendo Carla.

    —Sergio, tengo pánico que me roces la piel y no poder frenarme y besarte con todo y…

    —Entiendo, tu marido…

    —Mi marido las pelotas… Yo Sergio, yo… estoy prendida fuego desde que te vi entrar al bar… y no sé si vos…

    —¿Cata, sabes hacer pechito?

    —Mi amor, con estas tetas… ¿45 minutos les alcanzan?

    —Creo que sí… Dije y caminé hacia la parrilla, la abracé y le di beso con todas mis fuerzas.

    Ella me abrazo y me devolvió el beso con todo, me soltó y bajándome el bóxer se puso a chuparme la pija sin importarle que Cata estuviese mirando. Chupaba y me miraba a los ojos sonriendo, disfrutando mientras con una mano se tocaba la concha por encima de la malla. Fueron varios minutos, hasta que sin soltar mi pija se quitó la malla.

    Me acorde de Cata y la busque con la mirada. Estaba sentada en un banco, mirándonos absorta y se tocaba por encima de la bikini con una mano mientras se chupaba dos dedos imitando a Carla.

    —Tírate en el pasto. Me dijo Carla imperativa.

    Lo hice y me empezó a montar con todo, directamente saltaba sobre mi pija en medio de gemidos de placer y ayes de dolor.

    —Hijo de puta, no se achico para nada, me sigue partiendo al medio… Me dijo.

    La tome de la cintura pero ella tomo una de mis manos y la llevo a uno de sus pechos e hizo que lo apriete. Era una máquina infernal de coger esa mujer, no había perdido nada de su fuego sexual… Mire a mi lado y Cata estaba con la tanga corrida y metiéndose tres dedos en la concha, y gimiendo de placer…

    —Me está partiendo Cata, me está destrozando la concha… Dijo Carla sin parar de moverse…

    Tuvo un tremendo orgasmo y se dejó caer. La hice correr y poner en cuatro patas, la tomé de la cintura con una mano y con la otra guie mi pija nuevamente su concha. Entro, y sosteniéndola con firmeza, entraba y salía con todo de su concha. Carla imitaba mis movimientos casi enterrándose la mano entera y apretándose una teta… Carla la miró y sonrió…

    —Guacha, tenés una porno en vivo…

    —Y muy buena…

    Le di un chirlo en el culo a Carla y ella dio un grito de placer. Le encantaba jugar algo duro, que la domine. Con uno de mis dedos empecé a jugar en su orto y Cata abrió los ojos con todo…

    —¿Seguís siendo una putita viciosa?

    —Con vos, una puta viciosa mi amor…

    —Entonces sabes lo te tenés que hacer… Dije.

    Ella volteó y me miró sonriendo. Apoyando los hombros en el césped, con una mano se empezó a tocar el clítoris y con la otra saco mi dedo, para meter dos de ella y darse con todo en el culo. Cata hacía que no con la cabeza y mordiéndose los labios la imitó…

    Carla la miro y se puso totalmente loca, ella misma se movía enterrándose toda mi pija en la concha, gimiendo y enterrándose los dedos en el culo… la solté y me quedé quieto. Ella hacia todo por mí…

    —Sergio, sigo siento tu puta, mi amor… le mejor puta del mundo…

    —No lo dudo…

    Estuvimos unos minutos así y cuando la tome de nuevo por la cintura dijo:

    —Dedos a Cata.

    —¿Qué? Pregunté.

    —Entiérrale los dedos a Cata, no da más…

    Sin decir nada, ni para negarse ni hablar, Cata se puso a la par de Carla en la misma posición. Solo que con una mano separaba sus cachetes mientras con la otra se tocaba el clítoris. Su otro era toda una invitación… Le enterré dos dedos y ella dio un grito, mezcla de placer y de dolor. Carla la tomo de la cabeza y le dio un tremendo beso.

    Me puse loco y en un par de bombeadas acabé en la concha de Carla y enterré a fondo los dedos en el culo de Cata que como Carla tuvo un tremendo orgasmo, ella anal… Se quedaron quietas y Carla lentamente se corrió para darse vuelta y chuparme la pija, haciendo que Cata mire como la limpiaba por completo y luego se dieron un tremendo beso, compartiendo mi leche.

    —Este es mi hombre Cata…

    —Dios santo… tremendo hombre…

    —Perdón, tremendas mujeres, dije y me metí a la pileta. Ellas me siguieron y Carla se colgó de mi cuello para besarme.

    Salimos y Cata fue a buscar toallas. Cuando volvió Carla riendo le dijo:

    —Boluda, tenías que hacer el pechito…

    —Anda a cagar Carla…

    Nos largamos a reír los tres, ellas se pusieron las mallas y yo el bóxer.

    Pusieron el pechito, hicieron más fuego y nos sentamos a tomar un vino.

    —Por favor, ¿Siempre fueron así? Preguntó Cata

    —Cata, por favor… hoy estuvimos calmados, yo re tensa.

    —¿Qué?

    —Si, tiene razón Carla, Cata. Quizás después nos soltemos los dos… Pasa que estamos grandes… 35 y 32.

    —Hijo de puta…

    —Por eso nunca te lo quise presentar…

    —Porque lo amas pelotuda…

    —Eso aparte… No sabes lo que era escuchar a las minitas que llevaba al departamento y volverme loca de celos. Mira que te lo iba a presentar a vos, mi hermana, para que te vuelvas loca…

    —Vos fuiste la que dijiste el primer día de “pareja abierta”.

    —Porque pensaba que no me iba a enganchar… pero…

    —¿Vos alguna vez llevaste un tipo? Preguntó Cata.

    —Nooo, ni loca… y tampoco salí con ninguno mientras estuvimos juntos… Dijo Carla mirando a la parrilla.

    —Vos me contabas otra cosa…

    —Para no parecer una boluda… Sergio, como voy a buscar otro tipo si vos me destrozabas la concha, el culo y la cabeza por lo menos cuatro veces por semana… encima, enamorada…

    —Nunca me dijiste eso…

    —Tenía miedo que me pegues una patada en el culo y me eches… Yo había puesto las reglas…

    —¿Y vos Sergio llevaste muchas?

    —El hijo de puta llevaba una cada día que no me cogía… es un semental… ni siquiera por rendir finales paraba. El tipo llamaba por celular, aparecía una pendeja y a la mierda. El único consuelo que me quedaba era que le duraban un solo polvo… las destruía. Y a las pocas que le pudo hacer el culo… casi en ambulancia salían…

    —También… eso es casi inhumano, por el largo y el grosor…

    —Pero hermosa… Dijo Carla y me dio un beso.

    —Conta de vos Cata.

    —“La máquina de voltear muñecos”. Dijo Carla.

    —Desgraciada… Sabes que pasa Sergio, ahora los tipos no tienen ese feeling con las mujeres que una mujer necesita, saber que y cuando… van derecho a la chupada y meterla…

    —Tu hermana recién…

    —No, vos la dejaste hacer. Lo hace con un tipo cualquiera y se asusta… te lo aseguro. Vos porque sos distinto, me viste pajeándome y no te volviste loco y me quisiste tocar, me dejaste hasta que Carla te lo tuvo que decir dos veces…

    —¿No pensás que hay mucho histeriqueo entre las mujeres?

    —También, no te lo niego…

    —Yo tengo una teoría Cata, “la mujer manda”. Si ella sabe gozar, conoce su cuerpo, sabe hablar y decir lo que le gusta…

    —Pero el hombre tiene que aceptar esa “libertad” de la mujer.

    —Cierto…

    —¿Cómo es en EEUU? Pregunto Carla.

    —Depende donde te muevas, a que nivel de mujeres llegues… En mi caso, todas +35…

    —¿Por qué?

    —Porque en muchos casos pasaron por la bisexualidad, otras por separaciones por insatisfacción. En los dos casos, se conocen, saben que quieren gozar.

    —¿Te molesta la bisexualidad?

    —Para nada, me encanta… pero en mujeres… realmente bisexuales, que disfrutan todo.

    —Tríos… Dijo Cata.

    —Son las mejores, te lo aseguro.

    —Por la forma en que hablas, te gustan los tríos. ¿Por qué? Preguntó Carla.

    —Solo con esas mujeres, que quieren gozar con todo, que saben dar y recibir placer sin tabúes, ni rollos.

    —Ah… Dijo Cata.

    —Voy a preparar la ensalada… Dijo Carla guiñándome un ojo, y no entendí.

    Mientras estuvimos solos, Cata evito mirarme siquiera, ni que hablar de dirigirme la palabra. Carla volvió con la ensalada y los platos, cubiertos… Estábamos sentados, Carla frente a mí y Cata a su lado. Cenamos charlando pavadas, y cuando estábamos en el postre Carla me preguntó:

    —Aquello que te dije, de hacer un trío… ¿Te interesa todavía?

    —Depende… Fátima está lejos y no creo que le interese…

    —Con Cata y conmigo. Dijo Carla y me sonreí.

    —Desgraciado… Dijo Cata.

    —¿Por qué decís eso?

    —Porque adivino tu respuesta.

    —No creo… Quizás Carla, pero sinceramente, no creo que Cata se suelte como para gozar los tres.

    —¿Te parece?

    —Sí. Dije mirando a Cata.

    —¿Qué es soltarse para Uds. degenerados? Preguntó Cata.

    —No poner límites, o decir que no a nada… Dijo Carla.

    —Eso es…

    —Y… desde chuparte la concha, a romperte el culo con un consolador, para que luego te lo rompa Sergio, o que me cojas la concha mientras yo lo monto con su pija en mi culo. O al revés, depende lo que Sergio quiera…

    —Duda mucho Carla… no…

    —Sabes que pasa Sergio, siempre ella fue la dominante en nuestros encuentros, ahora sabe que la voy a dominar, a romperle el culo y la concha por más que grite, y que yo misma voy a guiar tu pija para que le rompas el culo y me voy a poner a chuparle la concha mientras vos disfrutas de su culo virgen de pija.

    —¿Culo virgen…? Me encanta, bien cerradito, asustado… Pero primero le cogería la boca mientras vos le chupas bien la concha…

    —Basta… son más degenerados que yo…

    —Bueno… Dijo Carla, se levantó de la mesa y entro en la casa.

    La mire a Cata y bajo la mirada, las manos le temblaban… Carla volvió con una bolsa sonriendo…

    —Cata, date el gusto, chupale la pija.

    —Carla…

    —Boluda, te morís por chuparle la pija.

    Me baje el bóxer y con mi pija totalmente parada la mire. Ella miro mi pija, se acercó y se puso a chuparme la pija. Primero despacio y de a poco, con más ímpetu. Carla se sacó la malla y de la bola saco un consolador y se lo metió en la concha, mirando como Cata me chupaba.

    —Como te gusta la pija de mi hombre… pensa lo que lo vas a gozar cuando te coja por todos lados…

    —Hija de puta…

    —Tu madre…

    Hicimos un alto y fuimos a un dormitorio… Me acosté y Cata se puso de rodillas para seguir chupándome…

    De la bolsa, Carla sacó un arnés, se lo puso y engancho otro consolador, bastante grande por cierto, y se puso detrás de la hermana, y sin mediar palabra lo enterró en la concha de Cata, que con mi pija en la boca dio un tremendo grito.

    Carla la cogía con furia, dándole golpes en el culo mientras Cata chupaba sin parar mi pija. Y empezó a tener orgasmos, Carla se ría y más fuerte le daba con el consolador…. Tras uno de los orgasmos, cambiamos de lugar, yo con mi pija en su concha y Carla con el consolador en la boca.

    Como podía, Cata gritaba de placer… así la tuvimos un rato, hasta que Carla me miro y se acercó a mí…

    —Te lo preparo… Dijo Carla y le empezó a meter un dedo.

    —No, por favor, no va a entrar, me va a lastimar…

    —Callate putita, vas a ver como vas a gozar… Dijo Carla y le metió un segundo dedo mientras yo seguía en la concha de Cata…

    Uno a uno, fueron entrando cuatro dedos y Cata gritaba de placer…

    —Listo amor… Todo tuyo.

    —Sergio, por favor, no…

    —Silencio, como buena puta me vas a chupar la concha. Dijo Carla y se sentó frente a Cata con las piernas abiertas de par en par.

    Acerqué mi pija al orto de Cata, y empecé a empujar. Cata aqueó la espalda y tomándole con fuerza de los cabellos Carla hizo que le siga chupando la concha. Lentamente entro toda la pija y fui aumentando la velocidad y la fuerza cada vez más. Era un placer hacerle el culo estrecho… un par de minutos, ella tuvo un tremendo orgasmo y se dejó caer en la cama…

    —Ahora, es todo mío. Acostate Sergio… Dijo Carla.

    Y se sentó en mi pija, enterrándola lentamente en su culo. Cuando la tuvo toda adentro, se empezó a mover, primero en círculos y luego arriba abajo, dándome la espalda, y cada vez con más velocidad.

    —Cata, dos dedos en mi concha y chupame las tetas…

    Cata obedeció y Carla no paraba de cogerse el culo con mi pija, era infernal su ritmo de subir y bajar. Estaba totalmente loca. Nunca me había cabalgado así…

    —Chupame la concha, ahora. Dijo Carla.

    Sin sacar los dedos de la concha de Carla, Cata se puso a chuparle el clítoris y como podía la concha…

    —Mi macho, mi hombre… y vos, mi putita hermana… chupame bien… Grito Carla sin parar de moverse.

    Tiré de sus cabellos y les dije que hagan un 69, sin dejar de coger el culo de Carla. Las dos se chupaban como locas y al cabo de unos minutos, acabe en el intestino de Carla que dio un grito tremendo. Carla hizo que Cata me limpie la pija y las dos se besaron… Nos levantamos y fuimos al quincho a buscar los vasos de vino.

    —¿Qué decís Cata?

    —Que me rompió el culo, y me encantó, y chuparte mientras gozabas… tremendo…

    —¿Cuántos tipos como él te cogieron?

    —Ninguno, te lo aseguro…

    —¿Te quedas a dormir Sergio?

    —Si. Dije sin dudar.

    —Cata, se queda a dormir, vamos a dormir los tres juntos, siguen las mismas reglas, nada de “no”, “eso no”… él es nuestro macho… y vos, nuestra puta…

    —Carla…

    —Vos quisiste venir, te dije lo que podía pasar y aceptaste, ahora no va echarse para atrás… Dijo Carla.

    —Bueno…

    Tomamos más vino y nos fuimos a la cama. Carla fue la que ordenó como nos acostábamos: Yo en una punta, Cata en el medio y Carla en la otra punta. Los tres desnudos, así nos dormimos. Yo estaba durmiendo y sentí como Cata se ponía de costado y se acercaba a mí, totalmente dormida. Y mi pija se empezó a parar… me puse de costado y acomodé mi pija entre sus cachetes. Miré a Carla y parecía dormir. Lentamente corrí la pierna de Cata y apoyé mi pija en su orto. Ella se despertó y pude taparle la boca. Sin soltarla, empecé a hacer fuerza y fui entrando en su orto hasta meterla totalmente. La hice poner boca abajo y le empecé a dar con todo.

    Cata lloraba y gemía al mismo tiempo, y eso me excitaba más todavía. Le daba con todo a su culo y ella no paraba de llorar y gemir… acabe en su culo y agarrándola fuerte, gire hasta ponerme boca arriba, con ella sobre mí, con mi pija en su culo… Así nos dormimos.

    Cuando desperté, estaba solo en la cama. Me fui a duchar y vi marcas de sangre en mi pija, del culo de Cata. Me puse el bóxer nuevamente y fui a la cocina. Las dos tomaban café.

    —Desgraciado, le rompiste el culo de nuevo…

    —Era la que estaba más cerca… vos lo decidiste…

    —Yo y mis decisiones…

    Lo que siguió, será para otro relato. Ah, aunque parezca increíble, es una historia real… muy real…

  • Mi amigo, mi esposa y yo

    Mi amigo, mi esposa y yo

    Llevamos un muy buen tiempo de casados y la relación es muy rica en todos los sentidos como pareja, disfrutamos de las cosas que hacemos juntos y sigo deseándola como la primera vez, mi esposa es un poco recatada especialmente cuando la conocí más sin embargo se ha dejado llevar de mis pequeñas locuras las cuales dice que fueron las que la enamoraron de mí.

    Habíamos salido de divertirnos de bailar en una discoteca, hace rato que no lo hacíamos, estaba mi esposa muy contenta, ella es una mujer de muy buen ánimo, ella tiene 45 de edad ,es de estatura media y tez blanca y tiene un cuerpo bien trozudo con unas piernas que inspiran el deseo de querer acariciar.

    A mí me fascina verla cuando se coloca unos vestidos cortos donde luce sus bellas piernas y hace que cualquier hombre voltee a mirarla con admiración y deseo.

    Estábamos un poco tomados y llegamos a la casa a eso de las dos de la madrugada y mi esposa se empezó a quitar el vestido rojo que le quedaba ajustado y se le veía su bella silueta la cual por cierto cuando estábamos bailando yo veía que varios hombres no podían evitar la tentación de mirarla.

    Ella se postro en la cama quedando en unas lindas tangas rojas y sin brasier ,ante semejante belleza solo pude recorrerla con mis ojos de arriba hacia abajo lentamente, cuando mi mirada pasaba por sus diminutas tangas se veía como le quedaban de pequeñas en su bella zona púbica, la cual hacía que yo sintiera como mi polla se ponía dura y lubricada.

    Empecé a besarla lentamente en sus frondosos labios mientras mis manos tocaban suavemente las puntas de sus senos, seguía besándola y no aguante las ganas de mandar mi mano a cogerle esa flor carnívora que estaba caliente y húmeda.

    Le halaba la tanga la cual se metía entre sus labios inferiores y seguía halando más y más, mi chica estaba tan húmeda que mis dedos se deslizaban libremente.

    Y entraban y salían de ese túnel que no tenía fin, ella no aguanto más y me dijo con tanta pasión.

    -Penétrame, méteme tu rica polla que la necesito sentir toda adentro papi.

    Ella estaba boca arriba con sus bellas piernas totalmente abiertas y tome mi verga con la mano y la encamine para que se perdiera en ese profundo pozo que me hace gozar por lo caliente y húmedo.

    Ella empezó a sentir cada centímetro de mi envergadura que la penetraba lentamente y veía como se movía de emoción hasta tenerla toda adentro, empecé a penetrarla lentamente hasta volverme una bestia penetrándola rápido y duro, mi falo estaba tan erecto que la hacía gozar de placer.

    Aproveché ese momento de emoción que ella tenía y le dije en el oído suavemente con voz placentera.

    -Te gustaría hacer el trio con un amigo y ella me dijo…

    -¡Queee, no papi, solo lo quiero a usted! (ya les había dicho que ella es un poco reservada).

    Pero le dije, “que estás pensando, yo estoy hablando del regalo que te di en navidad y que no has usado”. Se trataba de un vibrador, un señor vibrador, el cual era muy grande y ella me dijo, “ah bueno ese si intentémoslo”.

    Le coloqué en la mano de ella un poco de aceite lubricante para que cogiera la gran verga a la que le decíamos que era la de un amigo y la frotara de arriba abajo.

    Que quedara totalmente lubricada y se veía tan excitante ver sus ojos al acariciar a nuestro amigo de esa forma, ella lo veía tan real que le gustaba sentirlo en sus manos.

    La seguí besando suavemente, sus labios estaban bien humedecidos, ya que eran unos besos profundos, le chupaba totalmente su lengua y nos sumergimos el uno en el otro, mientras la besaba cogí al amigo y empecé a ponerle el glande en su lindo agujero, se lo frotaba lentamente, hasta llegar a meterle solo la punta y ella al sentirlo hace un gesto estremecedor, sintió como se abrió su concha más de lo normal, seguí suavemente introduciéndole semejante miembro y ella empezó a besarme más intensamente sentía que estaba viva, seguía vibrando semejante polla dentro de ella que la emociono tanto que me mordió los labios cosa que nunca había pasado en nuestra relación.

    Saqué al amigo de su linda concha y le introduje mi polla y sentí lo super húmeda que estaba y lo libre que entraba, era muy delicioso sentirlo dentro de ella, volvía y le metía a mi amigo y la hacía retorcer, volvía y le metía mi verga y disfrutaba hasta hacerla venir a chorro, quedando exhausta en la cama, le pregunte que si le gusto y me dijo que mucho.

    Haber accedido al amigo imaginario y disfrutarlo es el comienzo a un posible amigo real.

  • Nuestro primer trío con mi ex novia Paola y mi mejor amigo

    Nuestro primer trío con mi ex novia Paola y mi mejor amigo

    Es mi primer relato y cuento este porque es muy especial de mi ex a quien en su momento quise mucho y de la cual desde hace un año le propuse una de mis fantasías que era verla coger con otro y yo estuviera presente.

    Mi novia, le pondré Paola, para guardar su identidad, es delgada, pechos pequeños, buenas nalgas y piernas, le gusta vestirse a veces muy provocativa y a veces normal, nos conocimos por Facebook, la tenía entre mis contactos y me saludó y comenzamos a platicar, primero por Messenger y después en WhatsApp. Descubrí que éramos compatibles en el sexo y los dos éramos muy calientes, después de platicas calientes, comenzamos a tener videollamadas y masturbarnos. Quiero aclarar que nuestra relación fue a distancia, porque yo vivía en la capital y ella en un puerto como a cinco horas de distancia, bueno así fue como nos conocimos.

    Con ella vivimos muchas experiencias que después les relataré, hoy se trata de la primera vez que me cumplió mi fantasía.

    Estábamos tomando whisky en nuestra casa, cuando por “x” razón me hizo molestar y entre que la perdonara y yo no quería, me dice que si la perdonaba hacia lo que yo quisiera, entonces fue cuando recordé mi fantasía y le dije, “ok, entonces quiero verte cogiendo con mi mejor amigo” (que por nombre le pondré Paco), y ella muy decidida dijo que si, que lo llamara para que viniera a nuestra casa y cumplir mi fantasía.

    Entonces le marqué a mi amigo y me contestó, le pregunté si andaba en la ciudad y me dijo que si y le dije así directamente: “recuerdas cuando platicamos de nuestras fantasías y quedamos que quien tuviera la oportunidad de hacer un trio invitara al otro, entonces ya se llegó el día, convencí a mi novia de que te la cojas y dijo que si, vente a nuestra casa”. Él no me creía y le paso el teléfono a mi novia para que lo convenciera y entonces le dice, “Paco es verdad, quiero que me vengas a coger enfrente de mi novio, le quiero cumplir su fantasía, te rajas o si vienes”, y entonces fue cuando Paco dijo, “ahí voy”.

    Llegó Paco y salí a abrirle la puerta de la casa, nos saludamos y entramos, cerré la puerta y mi novia ya nos esperaba en la habitación, le dije “vente amigo, acá nos espera mi novia”.

    Entramos a la habitación y mi novia tenía una silla cerca de la cama, ahí sentó a Paco y lo saludó con un beso en la boca, después Paco me dijo que si me salía un rato porque estaba nervioso y en lo que agarraba confianza, entonces les dije los voy a dejar un rato”, y me salí a la sala.

    Paola comenzó a besarlo y él a acariciarla. Luego se quitaron la ropa hasta quedar desnudos y la recostó en la cama para chuparle su panochita. Yo miraba escondido todo lo que hacían, mi amigo le chupaba rico y mi novia gemía de placer. Ella miró hacia donde yo estaba y me dice “pásate papi mira como me coge tu amigo”.

    Entonces me senté en la silla y me saqué mi verga para tocarme y ver como ahora mi novia le mamaba la verga a Paco, yo super excitadísimo le decía que me encantaba como se la estaba ella mamando a él, y me dice mi novia “así me querías ver como una puta” y le dije que sí. Después mi amigo la pone de perrito y la comienza a coger, vi que estaba nervioso y entonces me acerqué a que mi novia me la mamara mientras Paco se la cogia.

    Que bien se veía Ana Laura siendo cogida por mi amigo y yo, una fantasía que desde hace años quería cumplir. Y así estuvimos un buen rato hasta que Paco se vino adentro de mi novia.

    Después mi amigo se fue al baño mientras yo besaba a mi novia y le decía cuanto la amaba por esto que había hecho, ya después Paco se sentó en la silla mientras mi novia y yo abrazados en la cama le agradecíamos que nos hubiera apoyado en cumplir mi fantasía.

    Y ya después de una larga platica, quedamos en que después lo volveríamos hacer, hasta le di permiso a mi amigo que cuando él quisiera se la cogiera sola, que había confianza.

    Después él se fue y mi novia y yo seguimos cogiendo bien rico, acordándonos todo lo que había pasado, eso cimentó más nuestra relación y ahora cada vez que cogíamos recordábamos como Paco se la había cogido, y ya estábamos planeando buscar otro candidato para que también se la cogiera.

    Espero que hayan disfrutado este relato, es el primero que escribo y público, ya más adelante les estaré contando de como mi novia buscó un amigo suyo para que se la cogiera en la casa con mi permiso y yo estando en mi trabajo en otra ciudad.

  • Con minifalda en el cine venus

    Con minifalda en el cine venus

    Hola otra vez papitos aquí está otro relato espero les guste y se den gusto.

    Pues miren en anteriores ocasiones había ido a mamar y que me fajaran los ancianos activos al cine venus y solo me atrevía a llevar una tanguita debajo del pantalón pero siempre desde niño me ha excitado mucho el vestirme de mujer, así que está ocasión decidí llevarme una minifalda cortita y de rayas rosas y negras la verdad se me pega muy rico a mis nalgas y deja descubiertas mis piernas.

    Muchos machos me han dicho que les gustan mis piernas y eso me encanta, bueno entre al cine busque una zona donde cambiarme y es inevitable que los machos detecten cuando un travesti se está cambiando así que vi a varios de ellos mirándome y me sentía excitada y muy nerviosa por ser mi primera vez con minifalda en un cine lleno de machos pero pudo más mi deseo de sentirme mujer y termine de ponerme mi minifalda arriba llevaba una sudadera negra y gorra y empecé a caminar en los pasillos esa sensación de estar vestida con minifalda es riquísima y más si sabes que machos calientes y buscando nalgas te están mirando yo estaba muy excitada y contenta de estar vestida en el cine.

    Algunos machos me manoseaban y sobaban mis nalgas yo les sobaba sus bultos y me dejaba fajar, le puse condón y se la mame a un macho, no pasaba gran cosa yo la verdad nunca he buscado penetración en cambio me super encanta ser manoseada y mamar con condón así que estaba feliz con estar vestida con mi minifalda, lo que si veía es que un señor ya maduro daba vueltas y vueltas en los pasillos la verdad me llamo la atención porque era delgado llevaba un sombrero de paja y no hacía más que dar vueltas y se detenía cuando veía como me manoseaban y se iba así que no sabía yo si este señor era pasivo o activo (deseaba que fuera activo!!)

    Bueno en un rato que me quedé solita en un rincón pasó junto a mi se detuvo y se me acercó me tomo de la mano y me llevo a las butacas yo me deje llevar y me senté descubriendo mis piernas al hacerlo inmediatamente después de sentarme este macho se me abalanzó me empezó a acariciar mis piernas me sobaba las tetas me empezó a besar bueno parecía pulpo!!! Yo encantada dejándome hacer lo que quisiera me besaba mi cuello me chupaba mis tetas ayyy era riquísimo yo no paraba de gemir y decirle con voz de nena: Así papito!! Así me encanta humm!!!

    En un momento dado le quise sobar su verga pero me quitaba mi mano y yo dije perfecto si solo quieres fajarme por mi está bien, mi macho empezó a besar mi cubre boca y con su mentón lo fue bajando hasta que sus labios empezaron a besar los míos yo nunca había sido besada por un hombre pero con lo excitada del faje lo deje hacerlo aunque yo tenía mi boca cerrada, aunque con lo excitada que estaba a veces cuando ya me daba cuenta tenía la boca abierta recibiendo lengua de macho.

    Fue riquísimo así estuvimos un buen rato mi macho no paraba de fajarme hasta que me dijo párate y voltéate lo hice y mi maduro me empezó a sobar las nalgas decía algo pero su voz ronca no se le entendía me empezó a meter sus dedos y yo ayyy ya estaba muy mojada, no aguante más y me empecé a masturbar ahí parada recibiendo dedos en mi culo.

    No tarde en dejarme venir y esa venida fue taaan rica que me sorprendió lo rico que sentí me deje venir mucho que al terminar me dio pena y me fui a otras butacas, mi maduro me alcanzó y me quiso seguir fajando pero al darse cuenta que yo ya había terminado me dijo bueno entonces ya vete a tu casa nena, yo toda tonta me cambié el pantalón y me fui, después me di cuenta lo estúpida que fui al no pedirle su número de celular para que me volviera a fajar…

    Ojalá algún día lo encuentre otra vez en el cine venus.

  • Sexo con el granjero dotado

    Sexo con el granjero dotado

    Esta historia pasó cuando fui de vacaciones a la granja.

    Resulta que mi abuelo y abuela viven en la granja, trabajan allí, y a mi madre no se le ocurrió mejor idea que ir a visitarlos.

    Otras veces de niña me habían llevado a esa granja, y la verdad nunca me interesó, digamos que, a mis 18 años, soy demasiado citadina para la granja.

    Cómo hacía tanto que no los veíamos tuve que ir obligada, encima sola ya que mi mamá tenía trabajo. No solo iba a estar lejos de la ciudad, sino que tenía que estar sola con mis abuelos, es decir, sola totalmente ya que ellos trabajaban todo el día.

    Cuando llegué saludé a mis abuelos y me quedé charlando un rato con ellos, cuando de repente llega uno de los granjeros con el que mi abuelo trabajaba.

    Era un señor ya mayor, enorme y musculoso.

    Yo llevaba una falda blanca corta ya que era verano y un top escotado rojo, lo cual hacía que el viejo no despegara sus ojos de mis pechos.

    Ya el viejo verde se fue y mis abuelos también, pues debían ir lejos a buscar unas gallinas.

    Me encontraba leyendo una revista cuando tocan la puerta, era el viejo.

    Lo atendí y me preguntó por mis abuelos, obviamente quería una excusa para hablarme porque sabía perfectamente que mis abuelos fueron a comprar gallinas, pero igual para no ser grosera le expliqué.

    -ah, entonces estás sola.

    Me dijo con tono extraño, pero aun así me excitó un poco, le dije que si y él se adelantó y entró en la casa.

    Cerró la puerta y me arrinconó a ella, debajo de su pantalón veía como su miembro se hacía duro.

    Entonces mientras me tenía arrinconada me manoseó la vagina y los pechos.

    Yo gemía, pues era bueno con los dedos y además se sentía rico. Para más contacto separé las piernas y levanté una de ellas.

    Y allí estábamos, yo de pie contra la pared con una pierna levantada y los pechos hacia afuera, con el viejo manoseándome y metiéndome los dedos.

    Sacó su pene y comenzó a frotar la cabeza en mi clítoris y luego en toda mi vagina húmeda que hacía ruidos jugosos.

    Me sostuvo las dos piernas contra la pared y con su fuerza me suspendió en el aire, entonces comenzó a penetrarme, primero lento e iba aumentando la velocidad conforme pasaba el tiempo.

    De pronto quitó su pene, me alzó y me puso sobre la mesa para continuar penetrándome.

    El viejo no se quería perder de nada, mientras me penetraba me manoseaba toda y me decía cosas sucias.

    Cuando noté que estaba a punto de venirse me masturbé el clítoris para intentar venirme al mismo tiempo, me vine y a los segundos se vino él.

    Se fue y luego mis abuelos llegaron. Por la noche mientras dormían mis abuelos no busqué y continuamos cogiendo en el granero, y eso me calentó más. Fue uno de los mejores sexos que tuve.

  • Un destino imprevisto de hombre a damita

    Un destino imprevisto de hombre a damita

    La vida suele ser el comienzo de una ventura en donde morir debe ser el desenlace menos atractivo para todos, sin embargo, a diario cuando dormimos entramos en una especie de muerte, un reinicio en cualquier modalidad y aun cuando inclusive experimentamos miedo a dormir en algunas ocasiones, temor por las pesadillas y a la vez por aquello que nos demuestra que el día a día no es talvez lo que pensamos, y nuestros sueños nos indican posibilidades que jamás imaginaríamos que pudieran existir.

    Soy un hombre como cualquier otro antes del cambio que dormía en mí y jamás lo esperé, siempre entre el futbol y los deportes, un atleta en toda su expresión y efectivo en cada actividad que realizaba, no tuve mayores problemas en tener novias y aun cuando elegia las menos atractivas comúnmente, debido a que siempre me enamoraba de amigas que posteriormente eran mis novias, así que no me iba por la más bonita, sino con la que me llevaba mejor.

    Educado en todos los aspectos, con valores y principios éticos que enmarcaban mi personalidad, sobre saliente en los estudios, sin vicios permitidos por la ley ni mucho menos los prohibidos, con gusto por el baile con movimientos masculinos, siempre ropa holgada y nada de color rosa ni morado, esa fue mi vida hasta los 30 años, una vida dentro de la norma entre éxitos y fracasos amorosos, así también como laborales.

    Graduado en licenciatura de mercadotecnia en relaciones internacionales, comencé a laborar en una empresa donde rápido me ascendieron, primero por mi porte y después me mantuve gracias a mis conocimientos, me becaron para estudiar una maestría y ya tenía el puesto de gerente administrativo que era de lo que más podías aspirar debido a que la empresa estaba plagada de familiares de los dueños, cosa que realmente no me incomodaba, pero a los que venían detrás de mi vaya que si lo hacía.

    Mi novia de 4 años acababa de terminar conmigo, y curiosamente con la sonrisa de la vida y la diosa fortuna, tuve que entrevistar personal nuevo y ahí estaba ella, se presentó y sin duda de pronto estábamos bromeando y con su mirada brillante, realmente hermosa y con grandes atributos femeninos, de estatura baja pero un cuerpo moldeado por un artesano que bien podría competir con las normas de calidad más altas que puedan imponerse, un 100, 60, 100 fácilmente se dibujaban a través de ese vestido diplomático que traía puesto.

    El personal ya estaba elegido, había llegado tarde, pero eso no importo ya que le hice un lugar quitándoselo a alguien más, desde ahí el karma me tenía preparadas muchas sorpresas que bien vendrían a dictaminar un destino que al momento ni siquiera el mejor de los dramaturgos o el, pero de los escritores de ciencia ficción pudiera imaginar.

    Todos los enamorados diremos lo mismo de esa persona que consideramos única y especial, sentimos que no hay otra igual, que no existe comparación con nada que hayamos experimentado antes, que simple llanamente esta oportunidad será la última ya que hemos encontrado a la mujer ideal con quien deseamos compartir la vida entera, sin defectos visibles para nosotros, hasta las imperfecciones son perfectas a los ojos de un enamorado que posee respuesta ante las peores atrocidades que uno mismo subroga.

    Se presentó a trabajar y platicábamos como amigos de toda la vida, bromeábamos y nos sentíamos bien con la compañía el uno del otro, comencé a estar en sus horarios libres sin importar que tuviera que hacer uno que otro movimiento prohibido, me encantaba hacerla sonreír, admirar su belleza, que ella me hiciera sentir que lo que yo veía en ella, al menos un pequeño reflejo podía tenerlo de ella hacia mí, ya que mi inseguridad era mucha y sentía que no estaba a la altura, la ley de los números, ella siendo un 10 y yo considerándome un 7.

    De pronto se abrió una herida enorme en mi ser cuando supe que ella tenía novio y era una relación de 7 años, de pronto la obscuridad llegó y se llevó la alegría que tanto teníamos a diario, esa luz que se reflejaba en sus ojos ya no me brindaba la paz que yo tanto deseaba, en lugar de ello miraba un reflejo de odio con unas interminables ganas de recriminarle el que jugará con mis sentimientos, pero sobre todo que la lealtad demostrada de mi parte no hubiera servido de nada.

    Sin otro destino mejor elaborado que el de unirnos en una plática, nos citamos al terminar la jornada laboral para hablar, era lógico que algo estaba sucediendo y que, si bien la pared formada era un bloque de 7 años, si ella se había dispuesto a dejarme entrar en su corazón, era debido que algo de mi estaba en ella y al menos eso creía.

    La plática fue increíble, sin duda sentía algo por mí y estaba dispuesta a darme una oportunidad, ella había terminado la relación con su novio y estaba lista para mí, para comenzar a un sueño que se inundaba de realidad a cada instante, que se mantenía a flote con una esperanza del tamaño de un universo infinito, capaz de formar en 2 mortales un instante de inmortalidad que se impregnaría con aquel primer beso que me hacía sentir que si fuera un dios, renunciaría a todo con tal de apreciar ese elixir mortal de amar a una persona única y especial.

    Así comenzaron 2 años de grandes ilusiones, yo con los pensamientos del matrimonio y con la cartera vacía de tanto que brindaba a ella sin tener dudas de nada, era ella y solo ella quien tenía que estar en mi vida por siempre si o si, un anillo que mis ahorros indicaban mi sueldo de un año y unas esperanzas de estar con ella siendo ambos uno mismo, sin importar si serían minutos, horas, días o siglos.

    El día lo prepare con tales minucias que a pesar del comportamiento errado que presentaba ella hace meses, sabría que se sorprendería, si bien su familia no sabía de lo nuestro, compartíamos amigos y compañeros que sí, todos fueron invitados a que presenciarán la escena donde pediría su mano ya con todo cubierto y donde cooperaron los invitados para que posterior a la pedida hubiera una fiesta con grupo musical y cena, la escena fue en la playa al atardecer y mediante la guía de una organizadora.

    De sorpresa llegaría y ella estaría sentada con unos amigos del trabajo en común, todo iba tal como estaba planeado, llegue y me recibió con un beso, pero se notaba agotada y con cierto nerviosismo, ya desde meses antes habíamos tenido algunas diferencias que ella siempre mencionaba todo estaba bien, ese día simplemente las cosas fueron sucediendo y la tome de la mano mientras que en un hotel de enfrente estaba una lona enorme con la leyenda de: ¿quieres casarte conmigo? Me hinque y de pronto su cara cambio, más cuando supo la transmisión estaba en vivo para redes sociales, simplemente corrió mientras decía que no podía y que cortaran todas las grabaciones.

    Lo increíble fue la cara de los asistentes que no daba tregua a lo que presenciaban, algunas amigas de ellas se mencionaban confidencialidades mientras abrían los ojos de lo increíble e inédita que había sido la salida, para muchos una cobardía ineludible y para otros justificando la razón en algo que quizás desconocían, con el clásico ella no es así ha de estar deprimida o afligida, posteriormente buscando respuestas en lo que no era viable, en que le ganó la emoción.

    Una semana complicada, mi vida fue destruida y mi imagen lastimada a más no poder, de pronto la culpa había sido mía y así lo intentaron proclamar los amigos, conocidos, socios y hasta clientes de la empresa, se justificaban en que teníamos de pronto discusiones que se conjugaban en tiempo sin vernos, al final ella se presentaba a trabajar y llegó un instante en que termino siendo la víctima, cuando realmente era todo lo contrario, ya que resulta que se veía con su ex y jamás lo dejó, sino que estaba trabajando fuera y era por ello que en ocasiones me cancelaba las citas.

    Cuando supe esto me derrumbe, en la renovación de contratos como ya era lógico no entro en planes y ella demandó por despido injustificado, mi imagen ya de por si lastimada ahora era de alguien con rencor y hasta me catalogaron de acosador, ella argumentó que la había obligado a que fuera mi novia, a que ella estuviera conmigo y esto fue incluso motivo para que la empresa le retribuyera más dinero con tal de que su silencio fuese la garantía para que dejara las cosas así y no perjudicara aún más el lugar donde un día cometí el error de contratarla.

    Gracias a mi ejemplar desempeño no fui despedido, sin embargo recibí advertencias y llamadas de atención de parte de los altos mandos, es decir, mi crédito se estaba usando y agotando tanto que se comenzaba a dudar acerca de lo que hablaba, si realmente mi ética y objetividad estaban donde deberían, a esto le vino un recorte de actividades que vino a mermar esos ingresos extras que tenía y además por si fuera poco las deudas que tenía con anterioridad, una de ellas y la más estúpida es la del anillo de compromiso que entre todo se me perdió y no pude devolver.

    Llegó el rencor y comencé a salir de fiesta en un espíritu eufórico pero no feliz ni alegre, el clásico no me importa lo sucedido pero a la vez mostrándome como un frustrado que comenzó a beber y desvelarse como habito principal, si bien era funcional dentro del trabajo, todo cambia cuando no se duerme bien y comencé a perder la frescura y la creatividad que me caracterizaba, ese espíritu de líder comenzó a caer y como siempre que alguien está cayendo vinieron de abajo ascendiendo hacia mi puesto y labor, hasta que llegó el día en que había alguien que podía hacer mis labores y por menos sueldo, ahí termino mi etapa trabajando para esa empresa que tanto le di pero que a la vez me redituó el doble en recorrido de vida.

    Sucedido esto me dieron una liquidación que me sirvió para comprar un pequeño departamento, mismo que podía ir o no a dormir, limpiar o dejarlo sucio ya que no eran prioridades, conseguí un trabajo de mostrador en una tienda departamental y a pesar que la mayoría eran mujeres y solo había pocos hombres, el ambiente era bueno e incluso teníamos convivencia fuera del trabajo, esto último me valió el poder seguir jugando futbol, así en un juego me lastimé la rodilla y tuve que guardar reposo.

    Debido a lo complicado de las actividades con una rodilla lastimada, una prima iba a ayudarme con los que haceres de la casa, y de pronto al ver mi estilo de vida me comento que me fuera a vivir con ella, ya que presintió que tenía una depresión, de primero tuve mis dudas pero ya después sabiendo que ella estaba sola debido al divorcio que estaba experimentando, acepte en una especie de altruismo para ayudarla a sobre llevar las consecuencias y secuelas del mismo, fue así como me mude con las pocas cosas que tenía y comencé a rentar el departamento.

    Mi prima una chica de 24 años con gusto por la cultura de la belleza, llenita pero con curvas que la hacían provocativa, siempre independiente desde los 15 años se salió de su casa para estar sin que nadie le dijera nada, se había casado con su novio de siempre y solo duraron 2 años como matrimonio, ella seguía concentrada en sus negocios, venta por catálogo y servicios como manicure, pedicure y corte de cabello era lo que más realizaba, de esta manera su casa tenía un área sin ser un local, pero un pequeño cuarto donde ella realizaba todo y cada uno de sus trabajos que la mantenía, por mi parte no tenía esa preocupación ya que donde trabajaba tenía un ingreso pequeño pero valido y junto con lo de la renta me la pasaba bien.

    Para mi estar ahí era algo genial ya que miraba mujeres todo el día, la gran parte amigas de ella que realmente eran jóvenes y de buen ver, enorme cadera y pechos que me volvían loco, comúnmente presentaba erecciones todo el día y fue ahí cuando con el pretexto de ayudarle me acercaba para ver si había alguna que me hiciera caso y tener algo que ver con ellas, así fue como tuve suerte con una y realmente me agrado, pero fue de solo una noche porque no era de la ciudad, sin embargo, había valido la pena.

    El negocio de mi prima fue creciendo al igual que su confianza y pláticas de noche que sosteníamos, ella ya comenzaba a salir con alguien y yo me iba olvidando de mi trágico final con la que me había ignorado, fue así que mando hacer uniformes y ya tenía una persona que le ayudaba con los tintes y peinados, una del aseo y yo que por estar ahí cerca únicamente acercaba las cosas a ellas, el uniforme era rosa con morado estilo filipina, y me sorprendió ya que me encargo uno y lo peor es que sin pedírselo además de que los colores eran demasiado femeninos y no la usaría, pero el morbo de conquistar mujeres me llevo a usarlo.

    Si bien ya es más normal con las modas que la ropa alguna sea unisex, me sentía raro y exhibido pero dentro de lo positivo es que las clientas llegaban y se abrían más conmigo, dando por entendido quizás que era afeminado y luego se daban por enteradas que no era sí, mi prima me iba diciendo que era cada cosa que realizaba y fui poniendo atención a lo que ahí se hacía, comencé a ver como formaban los peinados, como hacían el pedicure, el manicure, y de los catálogos le ayudaba a organizar las compras, checaba cuando llegaban los paquetes y los miraba para ver tallas y modelos sobre todo de brassiere y pantaletas.

    Mi prima se metió a estudiar un curso más alto de perfeccionamiento en make up de maquillaje, también en uñas un curso de actualización, y uno de cejas y pestañas que tenía pendiente, ella cobraba caro por estos servicios, por lo que tenía que apoyarla y aún más a sabiendas que era con todo lo que ella se mantenía, y fue ahí que con la pandemia nos hicimos más meticulosos en las clientas, observando que no tuvieran síntomas asociados al virus, y mi prima compro unos suplementos que servirían para tener más defensas en nuestro organismo, y al final íbamos tomando de todo lo que nos recomendaban.

    Comenzaron los cursos en línea y como compartíamos habitación, ahí estaba escuchando las clases yo también de forma gratuita, todo iba bien y mi prima excelente en ese ramo ya que todo esto le apasionaba, yo por mi parte estaba en las nubes con tantas mujeres maduras y jóvenes que buscaban mi atención, siempre platicando de sus vidas, de cómo hubiera sido si algo fuera distinto, yo invitando a salir a cuanta se dejara y a la vez sin importar si eran solteras, casadas o con compromiso.

    De pronto comencé a aburrirme de tener sexo, era placentero pero a la vez tedioso ya que se componía de varios pasos que me negaba a cumplir o bien me cansaba hacerlos, y así fue como de pronto mi libido fue tornándose más eventual y me concentraba en el trabajo, aun así mantenía buena relación con las clientas, tanto así que algunas ya me incluían en grupos de WhatsApp donde hablaban hasta de maridos y novios, cuestión interesante que me llevaba a la curiosidad de estar al tanto y tener ventaja al desear conquistarlas.

    Algo que note es que ya no me apetecía hacer el sexo oral, comencé a tener cierta repulsión por el olor y sabor de la vagina, pensé que a la mejor había sido cosa de la chica pero luego de intentarlo con otras 2, comprendí que era yo y no ellas el problema, simplemente me había enfadado de tanto hacerlo, así es como lo resolví dentro de mí, de esta forma ya deje de practicarlo y esto se les hacía raro a las mujeres que estaban conmigo, aun así cumplía con todo lo demás y daba por hecho que las hacia felices.

    Mi prima por su parte estaba teniendo muchos problemas con los cursos, ya que no encontraba a quien poder tomar de modelo, esto la deprimía y fue quizás de los momentos más complicados, ya que no podía tomar clientas porque perdería ese ingreso y se vería poco profesional, por otro las opciones eran nulas, las personas no deseaban ni a cambio de paga el tener que estar en un lugar con otra persona que pudiera contagiarla de la pandemia, fue aquí donde tomé una decisión quizás precipitada pero a la vez que daría un poco de paz a nuestra situación, me ofrezco de voluntario.

    Ella primero lo toma a broma, se ríe y después de que me hace varias chistes se da cuenta de que realmente tiene pocas opciones, ya que tiene que entregar 2 practicas contando la que se hace ella misma y aparte la de un participante, lo cual le había estado dificultando en demasía lo que era poder continuar con algo más avanzado, por lo cual acepta mi propuesta pero no era solo eso, sino que tenía que ver con mucho contexto, sus prácticas eran un conjunto, y en este caso era lucir piernas bonitas con uñas a juego, no estaba prohibido que el sexo masculino estuviera de modelos pero debían ser con inclinaciones hacia el cuidado femenino del cuerpo.

    De esta manera ella me fue indicando que no perdería nada, pero que tenía que comenzar a tener el cuidado del cuerpo al menos externo, lo que incluía depilación total y además tratamientos hidratantes de cremas, y algunos sueros que ella vendía que como es lógico no me los iba a cobrar, pero que iban a desarrollar un cambio total, para lo cual tenía dudas remarcadas, estas eran simples y se referían a si eran permanentes los cambios, si las mujeres con las que estuviera lo notarían y si en cuanto quisiera todo cambiaría a como estaba antes.

    Después de una enorme carcajada ella solo me veía como pensando que conocía las respuestas, sin embargo, la realidad es que no podía siquiera imaginarlas y fue así que tuvo medio decirme la respuesta, lo primero que me comento es que los cambios no serían permanentes pero el curso era tardado por lo cual había que estar retocándome, las mujeres iban a notar hasta el barniz en las uñas de las manos, el aroma de la crema y además los hidratantes que usara, y a mi última pregunta me comento que sería cuando yo quisiera que podía volver a lo mío, pero que comprendiera que muchas mujeres quizás me tomarían como afeminado aunque eso ya varias lo creían.

    Ante toda esta información me pego un escalofrió horrible, como era posible que las mujeres creyeran que era afeminado, luego de estar un tiempo en incertidumbre mi prima termino por liberarme del compromiso y me comentó que le pediría el favor a una vecina y le pagaría, a lo cual yo sabía que la relación entre ellas no era del todo buena y que si ella pedía a esa persona le ayudara, se estancaría en un compromiso que le saldría más caro al final, por ello simplemente le comente que no necesitaba de eso, que yo iba a ayudarla y que no se preocupara, a esto me regreso una mirada tierna, donde me decía con los ojos que sabía que ella era importante para mí y ante esto solo me dio un enorme abrazo junto con unas gracias casi sollozando.

    En la noche me indicó que llevaríamos la misma rutina ella y yo, y que me fuera haciendo fuerte ya que iríamos a los tratamientos juntas, y yo exclame ¿juntas? Y solo me comento que me fuese acostumbrando por esta etapa, ya que en las clases se trata todo en femenino y que recordará que yo era una travesti que deseaba los tratamientos, así que no me quedo más que aceptarlo y debo admitir que el hecho de me llamara querida o hermosa, causaba en mi cierto alivio, me relajaba mucho y hasta debo admitir que era excitante.

    Comenzamos un sábado por la noche, ya que tenía juego de futbol el viernes y no quise perderlo debido a lo que haríamos, fuimos de compras donde adquirimos cera española, crema veet, entre otras cosas que realmente no fueron muchas, solo lo que mi prima no tenía en el momento o bien que a su forma de pensar debería tener lo propio para mí, recuerdo mucho el ácido hialurónico que aparte de costoso, ella me hizo comprarlo como un requisito indispensable que necesitaba con urgencia.

    El proceso fue extraño y divertido a la vez, me gustó a pesar de que si se siente dolor con la cera, pero es soportable y sobre todo la sensación de intimidad que mi prima me estaba brindando era maravilloso, comenzó a contarme de la ropa que le gustaba, los zapatos, las zapatillas y los tipos de tacones, los que se consideran sandalias con tacón de tiras, los flats, los suecos, las sandalias simples pero que a la vez deben ir acompañadas de unas lindas uñas, diciéndome que la presentación de una mujer son sus uñas de las manos y pies, de ahí parte todo.

    Los días pasaron y al fin le toco hacerme trabajo de uñas, para lo cual le dije que no debía notarse y pues usaba acrílico y gelish neutros pero aun así el cambio es impresionante, por acuerdo de que se notara menos me arreglo las uñas de los pies, entre cosquillas y olores fuertes que no estaba acostumbrado se pasó la sesión, de forma lenta pero a la vez con gran detalle me formo las uñas y las dejo impecables, para lo cual la maestra le pidió que hiciera diseño de flor de girasol y catalinas, esto último no estaba previsto pero a ella no le quedó más que seguir órdenes y a mi soportar con la clara consigna de que me quitará todo inmediatamente terminara la clase.

    La maestra le indico que ese trabajo lo dejará así y que en los días subsecuentes enseñaría a aplicar relleno, cosa que me quede helado ya que tenía que andar con las uñas arregladas y lógicamente que no me vería nada bien y mucho menos en la intimidad con alguna mujer, en la semana me toco jugar futbol y todo bien, solo que me había acostumbrado a andar con las piernas depiladas y la suavidad inmensa que ocasiona, de tal manera que olvide me había depilado y aunque lo notaron los del equipo, les dije que me iba a hacer un tatuaje y había ido a la prueba de delineado.

    Sin más la mentira logro pasar sin mayor preámbulo, llegando a casa mi prima ya me esperaba debido a que tocaba retoque a las piernas y ahora iniciaríamos con axilas y brazos también, cabe decir que el pecho, la espalda y los antebrazos ya los había depilado, total que mi prima llevaba una maquina con la que los efectos serían de mínimo un mes, para lo cual me pareció bien ya que así no estaríamos cada semana con este ritual, era luz pulsada y realmente no se sentía nada extraño, lo único es que el vello caía como quemado pero la sensación era de suavidad máxima, lo que en verdad se agradecía.

    Al andar sin vello en el cuerpo la ropa se sentía de forma distinta, más intensa y mucho más rasposa o suave, el viento en las piernas era más directo y cualquier contacto cuando mi prima me tocaba brazos o piernas era tan intenso que me excitaba y se presentaban erecciones en mí, esto realmente era extraño y más cuando iba a jugar futbol, mis compañeros comenzaron a notarme raro debido a que olía bien con las cremas que mi prima me ponía, el acabose fue una de vainilla que era escandalosa y por la que sufrí muchos comentarios en mi contra de parte de mi equipo, pero que así era la convivencia, lo que si me daba cuenta es que las novias y esposas de mis amigos comenzaban a hablarme más y bromear conmigo, cosa que antes jamás se había dado.

    En la clase ya me sentía más relajado, cuando se hizo una reunión con las demás en forma virtual no hubo ningún aspaviento, todas como si nada con mi presencia y por el contrario comentarios buenos, aunque uno fue de los que más causo polémica, ya que una estudiante mencionó que me tenía que vestir de mujer, que esas eran las reglas a lo que me quede paralizado, pero estas medidas se habían tomado con el fin propio de que ningún hombre estuviera en estas clases.

    Nos enfrentábamos ahora a una nueva problemática en la que la obligatoriedad de vestirme de mujer y a lo cual no estaba ni cerca de aceptar, nunca discutimos fuerte y únicamente le hice saber a mi prima que no iba a vestirme de chica, a lo cual solo sonrió diciéndome que lo entendía perfectamente y que buscaría un reemplazo para mí, me dio las gracias por siempre estar con ella y lo que se avienta a hacer.

    Llegan noticias nuevas de mi ex a la que seguía considerando a pesar del rencor y de todo lo que me hizo, mi imagen de ella continuaba siendo la de la mujer de mi vida, pero las nuevas noticias no eran para nada motivadoras, había decidido casarse con alguien que no era yo, y lo peor de todo embarazada, una puerta con cerradura de acero inoxidable a la cual ya no había forma de abrir, no al menos desde mi perspectiva, ahora si el final de finales, enorme rencor que quise desquitar con una de las clientas teniendo sexo salvaje y que no pudo ser debido a que no tuve erección alguna y miró mis uñas decoradas, así como mi cuerpo depilado y jamás olvidare cuando me abrazo y me dijo que lo entendía, que ya lo sospechaba.

    Los días pasaron y algo curioso es que mi prima no tocaba el tema ni de las clases ni de mi ex, por lo que un día me propuso algo sumamente extraño, en resumen me pidió que le ayudara con las clases y que solo ese tiempo estuviera vestido de chica, y que ella me dejaría verla desnuda cuando quisiera, que ella se comportaría como si hubiera otra mujer y que yo podía verla e inclusive si lo deseaba tocarla, pero que por favor le ayudara a terminar el curso ya que a aparte de que no le gusta dejar algo mal, el precio alto de este curso lo hace de verdad deseable con tal de no perder tanto dinero.

    Por mi mente surgieron escenarios increíbles, podría verla desnuda y quizás hasta algo más, ella no era la mujer perfecta pero era bonita y aunque con kilos demás tenía un cuerpo apetecible, aparte disponible las 24 horas y si se lograba la intimidad, estaríamos viviendo como marido y mujer, así que claramente era una oferta que no podía ni debía rechazar, ante esto ella sonrió llena de alegría y alivio, ya que consideraba imposible convencerme de hacer esto, y fue así como de la nada tal y como todas las mujeres, me trajo mucha ropa que debía elegir a conveniencia.

    Esa noche fue mi primer pago y aún sin hacer nada, se desnudó frente a mí y yo corrí a tocarla con lo cual sorprendentemente me correspondió, besos intensos y cuando llego el momento de penetrar lo hice con enormes ganas, ella respondió gimiendo y dejándose llevar, de forma inexplicable termine en menos de 3 minutos, pero continue con la mano haciendo la labor, haciendo que terminara y no solo eso, sino que disfrutara al máximo de tener sexo.

    Ella sabía mis horarios del trabajo, y conocía que por inventario se cerraría la empresa por 2 semanas de forma obligada, lo que era perfecto para que ella practicara conmigo a su gusto y sin tener que estar retirando lo que me iba haciendo, puesto que de esta manera ella podría ir luciendo y corrigiendo su trabajo con el pasar de los días, cuestión que a los maestros les encantó y por supuesto a mi prima con derecho le entusiasmo por demás.

    Ya después de una semana de estar con las clases de mi prima, me voy adentrando en las sensaciones y me tranquiliza que la tengo a ella para poder seguir siendo el hombre que siempre he sido o al menos eso creía, ya tenía cierta independencia con el uso del cuidado personal de las cremas, ella me había perfilado las cejas de una forma unisex y aunque al principio me molestó, posterior se sentía bien y más que las clientas les causaba sensaciones positivas, mis uñas de los pies pintadas de rojo intenso con adornos que lucían realmente hermosas, femeninas, divinas.

    Fue día de futbol y curiosamente comencé a perder el interés pero aun así la responsabilidad con el equipo me hacía asistir, sin embargo lo cotidiano comenzaba a hacerse evidente, lo primero fue que olvide que andaba depilado y con el short del futbol se notaba a simple vista, la justificación del tatuaje no cabía sin más ya que no me lo había hecho, pero de igual manera la volví a usar, sin darme cuenta yo tenía un aroma distinto debido a las cremas que utilizaba, cuestión que se notaba e intente justificar diciendo que era aroma a un suavizante de ropa, sin embargo, ellos atribuyeron a que era que había estado con una mujer antes de ir a jugar lo cual me ayudo bastante a terminar con la imagen de macho que siempre había defendido.

    Por otro lado comencé a salir del campo de juego y esto significaba jugar menos, lo que siempre era lo contrario habitualmente ya que no me gustaba dejar de jugar, ahora era distinto y lo entendía de esta manera, ya que andaba sucio y con raspones en las piernas, moretones que se evidenciaban y fue que mi mente se preguntaba la finalidad de ir a jugar si siempre terminaba golpeado, sucio o incluso lleno de sangre, con el riesgo de que me lastimara, estas dudas jamás las había presentado y eran cada vez más insistentes.

    Las personas que iban de porras como se dice coloquialmente, comenzaron a notar que ya no me motivaba tanto el ir a jugar, y las novias de mis amigos rápido notaron que me había perfilado la ceja, que traía hecho el manicure puesto que se notaba el barniz e incluso en una de las ocasiones el acrílico que era evidente, aunque con mis amigos no tanto, de igual forma me trataban bien y me aceptaban en las pláticas, una ocasión pensaron que traía pestañas postizas pero no era así, eran las mías pero con un tratamiento comenzaron a crecer y mi prima las enchinaba, sin embargo, ya comenzaban los comentarios con mis compañeros y aunque ellas en mi presencia me aceptaban, ya iniciaban a comunicar a los demás que estaba con cambios evidentes en mi persona.

    Le comente a mi prima lo que estaba sucediendo, que moría de calor puesto que no podía usar shorts ya que andaba depilado y me recomendó que utilizara leggins, que estaban de moda y que era unisex, que los usaban tanto hombres como mujeres, esto me causo cierta duda pero ella tenía nuevos y me dio uno que lógico era de mujer, pero ella me comento que sin miedo lo usara, ya que no había diferencias entre los modelos que nadie pondría atención, por lo cual accedí y la verdad es que eran realmente cómodos y frescos, mucha libertad de movimiento y a la vez se sentía algo así como sensual, pero había un detalle ya que mi ropa interior se hacía bola o se marcaba demasiado, no estaban hechos para usarse con boxers holgados.

    Las clientas notaban 2 cosas, la primera era que se marcaba mucho la trusa ya que accedí a comprar debido a que el bóxer era peor, entonces salió igual ya que la trusa se veía mucho y la segunda era mi bulto que también se veía grotesco a la vista de las clientas y amigas de mi prima, comencé a usar camisetas holgadas y parecía ser la solución, pero a la vez era incomodo y no se veía nada bien, más ahora en esta época que la ropa por moda va más ceñida al cuerpo.

    Mi prima seguía en las clases conmigo practicando, desde un principio me pareció más interesante que aburrido o pesado, uno que otro aruñón o sensación de incomodidad, pero fuera de ahí todo bien, tocaba formarme uñas con diseño en las manos y para esto ya había solución con el equipo, puesto que sería el portero y no me quitaría los guantes, todo arreglado para continuar apoyándola con sus prácticas y a la vez no afectar tanto mi vida social diaria.

    Cuando mire el resultado final de mis uñas, no podía creerlo ya que estaban hermosas y brillaban, las manos se veían realmente lindas tal como las de mi ex novia que era fanática de este tipo de tratamientos y que uno como hombre no pone mucha atención a esos detalles, pero verlas en mi fue increíble, aunque posterior a esta sensación vino una gran prueba y reto a la vez que era el de no poder manipular las cosas como normalmente lo hacía, esto era difícil por el tamaño de las uñas y además también por la inexperiencia, a ella le causaba mucha gracias que hacía las cosas de forma más delicada.

    Entre otras cosas me era difícil las labores cotidianas de higiene, mi prima me ayudo con técnicas y estrategias siempre diciendo que solo eran los primeros días, que posterior sería como si nada y lo gracioso es que ya hacíamos las mismas rutinas, nos retocábamos el depilado y aun cuando estábamos de pareja sexual, comencé a sentir cierta diferencia en lo que hacíamos, comencé a ver su maquillaje y como se lo iba poniendo en cara y cuello, veía sus uñas, su ropa y la forma en que la usaba, preguntándome cada vez más que se sentiría usarla, y así iban creciendo mis dudas tanto que hasta las zapatillas y flats me causaban curiosidad de que se sentirá traerlos todo el día.

    En la cama comencé a tener cierto desenfoque en cuanto a mi concentración para tener relaciones, me iba a los detalles de su ropa y no observaba su cuerpo lo que me causaba problemas en la excitación y la erección, fue ahí cuando comencé a verme mis uñas de las manos y pies bien pintadas, la realidad divinas y mi excitación funcionaba pero no entorno a la mujer que iba a penetrar, sino a mí en lo femenino y la locura que esto significaba, me estaba excitando andar así y esto causaba placer en mi pero a la vez miles de inseguridades crecían y florecían.

    Por otro lado sin darme cuenta comencé a hacerme cargo de la casa, tenía días libres y esto para no dificultarle más las cosas yo me encargaba de todo el aseo, mediante videos de YouTube comencé a experimentar con la cocina y la verdad se me daba bien, con respecto a los bóxer mi prima dio una solución poco ortodoxa pero a la vez me encanto, claro que no se lo dije pero ella lo intuía, me compro un paquete de pantys que traía 7 y 3 tangas que eran colores base, blanco, rojo y negra, además de dos bikinis estilo brasileño, con estos lo leggins ya no se veían grotescos, mi cosa la presionaban y aunque se podía notar un bultito ya no era tan evidente, para andar en casa me había regalado micro shorts y pescadores de ella, lo cual era super cómodo y pues ya nomas me ponía cualquier camiseta deportiva y era un placer.

    Fue día de juego y como siempre dejaba todo para irme preparando, esta noche sería el portero ya que por obvias razones tenía que ocultar mis manos que no se vieran mis hermosas uñas, llegue cambiado con short y leggins debajo lo que no era raro ya que algunos porteros así vestían para que no doliera tanto el balón cuando lo taparan, lo cierto es que eran leggins de hombre pero realmente entre chicos no sabemos diferencias, yo la sabía porque ya estaba conociendo este mundo femenino que en verdad era enorme.

    Todo iba bien y de pronto se me desata un taquete y pues no podía ajustarlo con los guantes, a la vez no podía quitármelos por aquello de las uñas, dentro de lo positivo es que uno del equipo se acerca y me lo amarra, ya ms tranquilo camino hacia mi puesto y recuerdo algo tan idiota que me hace reír en mi mente, lo que estaba trayendo a colación era el hecho de que había traído pantys al juego y ni cuenta me di, por lo anterior me entro una especie de pánico pero a la vez excitación que no entendía de donde o porque se presentaba.

    Durante el juego todo iba genial, estaba dando una de mis mejores actuaciones en la portería y se notaba, el duelo estaba reñido e íbamos ganando 1 a 0 pero el otro equipo había tenido muchas oportunidades de empatar y hasta de irse arriba en el marcador, por lo cual la verdad es que mi actuación era buena, ya faltando 5 minutos para el final el juego se puso ríspido y muchos golpes dentro del mismo, en una jugada salgo por el balón y el jugador no detiene el pie y me pega en el tobillo que trono como si se hubiera quebrado a lo cual yo quedo tirado en el piso, y se acercan los de mi equipo y me ven que el pie está inflamándose, me quitan el taquete y las calcetas, mientras yo gritaba de dolor, dejaron el pie desnudo y todos sorprendidos tenían un silencio sepulcral, habían descubierto mis uñas pintadas y arregladas.

    Mis amigos y compañeros no sabían que hacer, hasta que llego Manuel y solo puso el calcetón de nuevo, unos amigos quitaron mis guantes y paso que vieron las uñas y entre enojos de algunos, sorpresa de otros y mi amigo Manuel queriendo detener la casi ejecución del equipo contra mí, lo único que hizo fue pasarme una toalla para que cubriera mis manos, me llevaron al hospital y todo bien, solo un inmovilizador para el tobillo por 2 días y estaría efectivo nuevamente, para esto únicamente dos del equipo acompañados de sus novias fueron a verme y Manuel que nunca se separó de conmigo, era evidente que las novias me hablaban bien como si nada, una de ellas me guiñaba el ojo y me decía que entendían y que no me sintiera mal, mis amigos solo nerviosos y hablaban poco fluido, sin saber que decir.

    Se vino una ola de odio en el equipo, tuve que abandonarlo y en mi a pesar de lo mucho que me interesaba jugar, no fue tan complicado como creí el despedirme del equipo y ya no asistir más, de todos Manuel era el único que me llamaba para preguntar cómo estaba todo, si bien no iba a visitarme si estaba al tanto o me mandaba algún sushi o pizza, esto era claro ya que lo había apoyado muchísimo en todo yo y éramos amigos de más de 15 años atrás, así que al final su lealtad estuvo conmigo y eso me reconfortaba.

    Mi prima iba todo bien, ya no teníamos tanto sexo pero si platicábamos de todo y me contaba de su vida, íbamos de compras y siempre traía ropa interior para mí, sin embargo ese día me sorprendió muchísimo, me dijo que era hora de dar un paso más ya que le estaban diciendo que no era cuidadoso con mi aspecto y ella ya quería maquillarme y que diera la imagen de ser gay para que no tuviese mayor problema con sus maestras, pero antes que eso me dio un brassiere para que lo usara ya diario, primero quería ver si yo aceptaría para luego ir a comprar más y en un principio me rehusé porque le dije que no podría llenarlo y no tenía caso alguno usarlo.

    La sensación era extraña desde que lo toque, una prenda rara que no entendía como se usaba, al mismo tiempo tenía un misticismo que se acompañaba de incertidumbre, ya usarlo significaba demasiado, mi prima me reconfortaba mencionando que no se notaba usando alguna camiseta, a lo cual yo usaba de resaque y la que con la que salía, así que deje que me lo pusiera y la verdad estaba sexy, era color negro que es mi favorito, lo abrocho y la sensación fue hermosa, la forma en que me levantaba mis pequeños senos (siempre fui gordito y tenía mamas (en ultrasonido lo descubrí) y ginecomastia (tenía desarrollo adiposo extra), por lo cual el bra era push up y de media copa, lo que de inmediato se marcó en la camiseta haciéndome la percepción de tener busto y vaya que me encanto la imagen y no sabía el porqué, yo era hombre y estoy hablando en pasado, no puede ser…

    Los rumores eran bastantes y sobre todo por lo acontecido en el futbol, el destino es maldito y la vida es un instrumento que cuando más cómodo estás te da una sacudida del piso para que caigas y recuerdes que no todo está en orden nunca, que siempre habrá lecciones que aprender y de las cuales tiendes a ceder dando lo mejor de ti, así fue que yo haciendo el aseo de la casa ya me comportaba de forma distinta, el brassiere se me hizo una necesidad y como no salía para nada, pues era agradable hacer las labores de mujer vestida como tal, cuestiones tan normales para las mujeres como sudar el sostén, que se haga flojo por el uso, que le salgan bolitas por las lavadas, el tener un bra para usar en casa, el hecho de que los tirantes se salieran por la blusa, el bañarte y ponerte brassiere limpio, todas estas sensaciones tan maravillosas las iba viviendo y asumiendo en mi día a día, aunque fue momento de ir al trabajo y las cosas estarían un poco complicadas.

    Después de que serían solo 15 días de inventario y que este mismo se complicó siendo un mes y una semana lo que estuve congelado, llegó el momento de volver al trabajo y me causaba mucha incertidumbre, para comenzar ya no tenía ni trusas, ni bóxer, ni calzoncillos ya ahora únicamente había pantys corte brasileño, boxers de dama, tangas de hilo, y pantys completos. A lo cual no le tome mayor importancia y tomé la tanga que era la que más se adecuaba con el pantalón, todo esto lo hice sin el mayor temor ni mucho menos la mínima sospecha de que algo podía salir mal.

    Ya en el trabajo me sentí relajado y sin el estrés que me caracterizaba, inclusive mis compañeras lo notaron ya que comencé a platicar de forma fluida y me decían me notaban diferente con otra actitud y que eso les gustaba, había mucho que no había notado en ellas, Marcela tenía unas pestañas enormes y el delineado que se hacía era perfecto, le hacía una mirada más profundo y los ojos más grandes a la percepción de todos, por su parte alma sus uñas y pies estaban impecables, además que usaba alpargatas que contrastaban con el cuidado de acrílico y gelish que tenía en sus pies y manos, lucía era impecable en su forma de vestir, brassiere media copa, blusa campesina que dejaba notar unos tirantes aperlados y transparentes, le daban ese toque de sensualidad, además de sus clásicos flats con moño.

    Me encantaba ver sus blusas y como se transparentaba el brassiere, aprendía de ellas lo más que podía puesto que veía como se acomodaban el tirante del sostén y como algunas con delicadeza y otras delante de todas lo ponían en su lugar, comenzaba a identificar el jabón que usaban para bañarse, su shampoo y me imaginaba en sus ropas siendo yo quien las usaba, al igual que el maquillaje y ver como dominaban el usarlo, algunas mejor que otras y las demás con tonos que no eran los indicados pero aun así usándolos, hablaban de ropa, de zapatillas, de combinación de colores y las entendíaaa, conocía del tema y me agradaba a veces participar sin darme cuenta que les daba pistas a que algo sucedía conmigo.

    Salude a mis compañeros y era difícil en verdad tener conversaciones que no se basarán el futbol o beisbol, de carros y la verdad estaba desactualizado o bien no me interesaba, aparte de que me daba cuenta que los aromas eran más intensos, más a sudor combinado con loción pero que de igual manera era soportable pero antes no lo notaba, miraba sus manos ásperas, pecho amplio y me comenzaba a dar calor horrible, no sabía que sucedía pero cuando sonreían les prestaba mucha atención, pensando en que se veían adorables pero fuertes, era algo extraño pero no me sentía compitiendo por las mujeres cuando hablaban de la más buena (más hermosa), ni siquiera opine y me fui chocándola con Ismael que sentí como un calosfrió, puesto que tenía unos antebrazos con venas marcadas y cuando me toco la mano la diferencia entre su fuerza y mi delicada mano la note.

    Quería terminará el día para ir a contarle a mi prima todo, y de pronto reaccione que estaba deseando estar en casa para tomar la clase y platicar con mi prima, ni siquiera tenía ganas de estar en la cama teniendo sexo sino solo hablando, mi mente lo atribuyo a que andaba cansado pero mi ser me indicaba que era algo distinto eso, de pronto comenzaba a ver la vida a través de un cristal algo complejo, algo difícil de entender pero que a la vez me sorprendía a cada situación que afrontaba, la calidez de las mujeres que tenía conmigo era maravilloso, platicar con ellas sin el interés sexual era una nueva droga a la cual estaba siendo adicto, me gustaba platicar y escuchar, sin importar el tiempo ni mucho menos lo que sucedía.

    A pesar de que cuando estaba en el trabajo usaba guantes para que mis uñas no se notaran, lo cierto es que las mujeres rápido notan todo, sin embargo, los chicos si son más distraídos en esos aspectos, mis compañeras diario me sorprendían con su vestimenta y una de ellas comenzó a tener más aprecio por mí, íbamos a comer y comenzaba a decir que le gustaba mi nueva forma de ser, que no era como los demás y que eso le agradaba, me preguntó directamente por las uñas y con mi nerviosismo únicamente le hice saber que era para apoyar a mi prima en sus clases, cosa que le dio una pequeña sonrisa y a la vez me preguntó si en realidad no lo hacía porque me gustaba, cosa que de inmediato le dije que no, pero que me dejó pensando el resto del día.

    Lo impensable comenzaba a suceder, el hecho de que yo escuchara a las mujeres y que pudiera opinar lo menos posible, solo con el hecho de oírlas y brindarles atención las llevaba a tener un aprecio conmigo distinto, una de ellas inclusive me confeso que estaba enamorada y esto me sorprendió bastante, nos besamos y aun cuando fue un beso de mucho tiempo todo cambiaba dentro de mí, estaba pensando en su brassiere blanco que podía ver su tirante, en que era copa completa para busto pesado de la marca ilusión, la misma que usaba mucho yo y que me agradaba, ponía atención en su lápiz labial que era semi permanente y de color rosa intenso, su aroma a vainilla el body de victoria secret en su cuerpo y de perfume la vida es bella, otros que también mi prima me facilitaba para andar en casa, pero lo más curioso de todo es que no tenía excitación y en mi amigo de abajo ni siquiera sentía que pasara algo.

    Con ella no pudo darse nada más y eso me causaba primero coraje pero después a la vez me daba paz, porque me sentía demasiado comprometido a estar saliendo cosa que no me gustaba del todo, puesto que era tedioso estar cambiándome con ropa de caballero y pues no era tan cómoda ahora que ya había experimentado la de chica, con mi prima seguimos teniendo relaciones pero ahora mi única manera de excitarme y cumplirle era cuando comenzaba a pensar en que estaba vestido de mujer, que traía el cuerpo depilado, que al final estaba sintiendo lo de ser una mujer y esos pensamientos hacían que me excitara mucho, aparte mi prima comenzó a hacerme el amor de forma distinta, como si fuera mujer yo, me besaba los pezones y el cuello, me besaba las piernas, me ponía de espaldas y en una ocasión jugo con sus dedos dentro de mí y lejos de molestarme me dolió pero a la vez sentí algo maravilloso.

    En el trabajo las cosas se complicaron, puesto que en el baño de hombres mis compañeros vieron que usaba ropa de mujer, tangas y pantaletas que ocasionaron el escándalo de que yo con mi mentalidad y porte, tan hombre que parecía y todo se vino encima, mis compañeras de escritorio ya lo sabían pero no habían dicho nada, según al agacharme varias veces lo habían visto y lejos de sentir molestia ellas me apoyaban mucho, una de ellas mencionó que no importaba que me gustara ser mujer que ella respetaba y era cierto, siempre me trato bien pero la incógnita de si quería ser mujer si me dejo con algo de dudas.

    Después de 6 meses que según serian solo uno, mi prima terminaba sus clases en línea y yo podría volver a la normalidad, o al menos en teoría eso podía ser, sin embargo en mi trabajo así sin más me recortaron el empleo y solo veía risas mientras yo caí en llanto, mis compañeras me alentaban pero yo estaba destrozado, lo peor de todo es que llegue a casa y me vestí de mujer con calma y disfrutando paso a paso, me puse un vestido de tirantes que usaba ocasionalmente, previamente me bañe y me depile todo el cuerpo ya que mi prima no me lo había pedido porque ya no sería necesario, me puse los flats no sin antes contemplar mis hermosas uñas rosas con decorado, me puse el brassiere abrochándolo por la espalda como debe ser y que ya era sencillo, porque al principio no podía, una panty corte brasileño y medias color piel, esa sensación de piernas depiladas con las medias fue algo indescriptible pero satisfactorio.

    El destino como la vida y la historia son predecibles para todos aquellos que no son los protagonistas, de ahí que la diosa fortuna no fue mi aleada ya que entre tanto mi prima confiaba que yo ya había dejado de vestirme y le comentó a Manuel que me había quedado sin empleo y que fuera a platicar ya que sentía que necesitaba un apoyo masculino, de inmediato lleno de dudas accedió a ir pero la imagen que se encontró lo dejo perplejo y helado, mi prima no daba crédito a lo que sucedía, como el tiempo y el espacio se habían unido para tan catastrófico espectáculo, sorprendentemente salude a mi prima y a Manuel y ella me apoyo diciendo que teníamos un examen final y yo le estaba ayudando, cuestión que él se retiró con la promesa de volver cuando hubiésemos terminado la evaluación.

    Mi prima rápido me cuestiono acerca de si no sabía que ya había terminado sus clases en línea y solo le pude responder que tenía muchas ganas de vestirme y sentirme relajado, que cada que lo hacía sentía mucha paz y calma en mí, era como algo que me llamaba a hacerlo y que me ponía en un estado de total tranquilidad, solo me abrazo y me dijo que no me preocupara que todo estaría bien y que teníamos mucho de que platicar, bromeo en que no debía usar flats con vestidos de este tipo, pero a la vez le dije que no tenía tacones y con una sonrisa pícara abrió los ojos y me comentó que entonces ya quería usar tacones, ya veremos que hacemos…

    Las relaciones con mi prima seguían, fue un periodo donde la excitación volvió pero también varias cosas cambiaron, ya que yo ya andaba todo el día vestido de mujer o bien con look unisex, leggins y blusas así no tan afeminadas, aunque en privado usaba de tirantitos que me encantaban y a ella también, comencé a usar la luz pulsada en la barba y esto me hacía un cutis más limpio, mis cejas también las sacaba un poco más sin caer en el extremo pero si se veía un rostro más femenino, todo iba bien yo ayudaba en la estética que estaba comenzando mi prima, las clientas me aceptaban como un empleado afeminado ya que usaba flats y la filipina cuando estaba ahí, con el cubre bocas puesto me daba más seguridad de que no veían mi rostro y así era feliz.

    Mi terror y pánico era salir de la estética a otra parte, así fuera la tienda de la esquina no podía moverme ya que me paralizaba y comenzaba a transpirar de forma exagerada, con el paso de los días esto cambió y el tiempo realmente pasaba rápido, sin saber de los días y fechas que acontecían un día que acompañe al cajero automático a mi prima en taxi, con gorra y cubrebocas tuve que entender que los planes siempre son solo una ilusión ya que el destino te tiene preparadas cada prueba que ni imaginas, mi prima solo alcanzó a decirme que me tranquilizara que todo iba a estar bien, así fue como miré una cara conocida para luego asociarla totalmente con Naysin, si mi ex.

    He hablado de lo maravilloso que es tener el cuerpo depilado, como con las pantimedias se siente una sensación increíble que hace que te sientas débil aun cuando seas fuerte, como el brassiere te da esa sensación sexy combinado con el aroma de la prenda tan femenino que hace que caigas embriagado en las sensaciones de la femineidad, así como el ponerte un vestido con o sin medias te da esa sensación de libertad y frescura que nunca un hombre ha podido experimentar sin tener consecuencias y ya no querer volver a lo que era antes, todo esto tan genial y genuino en un instante lo olvide cuando tuve de frente a mi ex, era como querer aventar todo y ser el hombre que siempre he sido, me sentí molesto cuando me reconoció y más cuando vino a darme un abrazo y me dijo que me veía bonita que hasta en la talla nos parecíamos, no lo hizo de forma grosera pero dolió tanto que cuando menos pensé estaba en llanto.

    ¿Llanto? ¿Por qué lloraba? Los hombres no lloran de esa manera, mi mente estaba molesta y mi corazón destrozado, de pronto tenía rencor contra mi prima y solo recuerdo que le grite, que era su culpa y ante esto ella en lugar de responder de forma agresiva, simplemente se acercó y me dio un abrazo tan fuerte que me hizo sentir vulnerable, pude sentir como nuestros brassiere chocaban y los leggins estaban rozándose, de pronto en mi mente estaba recordando lo que traía puesto mi ex y maldita sea, traía un brassiere rosa que estaba hermoso, y nuevamente me moleste conmigo mismo pero a la vez liberado, más cuando sentí los flats que traía puestos y fue cuando me di cuenta que realmente no me veía tan mal, pude asegurarlo por el reflejo que me ofrecía el aparador de frente.

    Posterior a todo esto mi prima habló con mi ex y entre todo la intento convencer sin éxito que estaba pagando una apuesta lo cual no le creyó, posterior le comentó que era para ayudarla en sus clases pero que me daba vergüenza y esto último la medio convenció pero seguía sin entender por qué salía vestida con ella y con tanto maquillaje, aunque esta versión la convenció más realmente no fue del todo, dio el beneficio de la duda y mi prima un poco herida por mis comentarios, se portaba fría conmigo y de pronto me sorprendió al decirme que ya no me vistiera de mujer, con acetona y un mundo de aluminio me quito las uñas, las cejas postizas e intento dar forma más abultada a ceja para que se viera desordenada como la usan los hombres, de igual forma me dijo que podíamos continuar siendo amantes pero que ya no me iba a usar de mujer, que había sido un error y ante esto yo solo asimile sus órdenes.

    El maquillaje poco a poco fue quitándose de mi piel, las mujeres no lo notan, pero siempre queda un poco después de que se desmaquillan sea en los ojos con el rímel o bien los polvos que en ellas se mira bien ya que se ven más femeninas, pero en mi era claro que no. La realidad es que las sensaciones no eran las mismas, sentía mi ropa rasposa y floja siendo todo lo contrario a las pantys, el brassiere y las pantimedias que tanto extrañaba, me sentía aburrido y nada sexy, faltaba ese aroma de feminidad que las prendas te hacían y realzaban al sentirte suave, al tener tus atributos a la vista pero con sensualidad, sentir tus hombros con el tirante del bra y que cuando caminas las varillas del mismo te levantan y sostienen (siempre tuve pechos por ser gordito), la suavidad al sentarte del satín de las pantys, la suavidad de las medias en los zapatos que puedes quitarlos y ponerlos sin problema, mi mundo estaba en conflicto.

    Deje de asistir a la estética y me concentraba más en estar en casa, si bien no tenía trabajo le ayudaba a mi prima en lo que podía, ya fuese acomodando productos y aun cuando continuábamos teniendo relaciones ya no era lo mismo, la intimidad podía sostenerla siempre y cuando mi mente viviera imágenes de mí vestido de mujer, imágenes maquillado y lo que más miedo me dio es que comencé a tener imágenes donde convivía como mujer con más damas e inclusive que los hombres me veían y les gustaba, tenía una enorme convicción por saber que se sentía usar tacones y eso me hacía tener muchas fantasías, mi prima por su parte me trataba normal y siento que en la parte del amor era fría por el hecho de no querer salir lastimada o al menos eso intuía.

    Mi vida volvió a ser el hombre que solía ser, deje de continuar con las dietas que mi prima indicaba y ya no salíamos a hacer ejercicio juntos, comencé a buscar trabajo y no había nada que me convenciera, con mi ahorros era suficiente para tener tiempo de elegir algo que fuese más y mejor pagado pero a la vez un trabajo que me ayudara a afianzarme entre tantas dudas, mi humor no era para nada bueno y mucho menos mi día a día, me hacía falta eso que me relajaba y me alentaba a continuar viviendo ese lado femenino que ni siquiera sabía que existía, me dolía mucho el admitir que extrañaba lo que había sido por poco tiempo, y lo extrañaba debido a que fue lo mejor que me sucedió en la vida.

    Dentro de lo positivo fue que mi amigo Manuel regreso a casa y podíamos volver a ser los mismos de siempre, bromeando y jugueteando en todo lo que hacíamos, tocábamos el tema pero por encima y Manuel me hacía sentir bien ya que me daba la versión de que había hecho todo eso para poder estar en la cama con mi prima y eso me acrecentaba en cuanto a mi masculinidad, sin embargo, era mucho mi tiempo libre y él no podía ir a diario a juguetear, comencé a identificar el aroma de su perfume y ya sabía cuándo llegaba, en casa le compraba todo lo que quería y me encantaba que siempre me hacía reír, era un maldito descarado a veces iba sin bañarse a casa pero aun así eso hacían los hombres, en cambio yo siempre bien bañado y hasta perfumado, mientras jugábamos podía observar sus enormes manos llenas de venas y esto comenzó a darme calor, junto al ver su pecho prominente y fuerte, su espalda se veía formada y cuando sonreía algo en mi se sentía débil y sentí que me faltaba el aire, tome agua y tosí, rápido se acerca a mí y me toma de la cintura y paso algo que al día de hoy me sigue avergonzando, tuve una erección.

    Manuel me insistía mucho en volver a jugar futbol, para evitar problemas y ser más competitivos me indicaba que hiciéramos un nuevo equipo y así competir contra los que se burlaban de mí y me decían mariquita, tanto insistió que accedí y realmente ya no sentía la misma pasión por el juego, algo en mi estaba cambiado, ya no podía siquiera imaginarme celebrando un gol o tumbando a un rival, no quería tallarme ni maltratarme puesto que no le veía el menor objeto, Manuel a pesar de ser menos hábil que yo en este deporte, comenzó a sobre salir más y lógico se daba cuenta que no estaba jugando como debería ser, ante esto comenzaba a notar muchas cosas que antes no era consciente, el olor de los jugadores, la higiene que demostraban, la fortaleza de ellos, sus piernas con bellos pero que se formaban, la fuerza, sus manos me llamaban la atención por las venas, y cuando ponía atención en todo esto me entraba un calor sofocante que no entendía.

    Termine por hacerme el lesionado y deserte del equipo como jugador, pero seguía asistiendo a los juegos en modo de observador y apoyándolos a todos en especial a Manuel que me encantaba verlo jugar, sobre todo porque saliendo siempre tendíamos a irnos de paseo a algún lugar y estaba teniendo detalles de ducharse después del juego o bien a veces solo utilizaba perfume y se agradecía mucho, esto antes no lo valoraba pero ahora tenía una cosmovisión distinta y se podía ver a mucho mejor las relaciones como amigos, así fue como un día que asistí al juego llevo a una amiga de invitada y me sentí plenamente mal, aun cuando habían invitado a otra que sería mi acompañante y estábamos en parejas ya que Manuel le gustaba Liliana y la amiga de ella se llamaba Wendy, así que no eran feas y menos Wendy que usaba unas pestañas medianas que iban con su cara, aparte de que calzaba tacones cuadrados y zapatilla abierta super sexy, uñas en manos y pies con acrílico que le daban una feminidad exclusiva, la otra demasiado casual pero se veía que existía confianza entre Manuel y ella por lo cual estaban bien.

    Fuimos a cenar y luego a caminar a la orilla del mar, los temas recurrentes entre los 4 eran acerca del trabajo cuestión que yo estaba desempleado pero ahí fue donde se conocían, era difícil caminar y sostener tema entre los 4 así que de pronto de forma inteligente se nos adelantaron y comenzamos la plática entre parejas, a lo lejos solo los miraba sonreír y era claro que quien llevaba la batuta de la plática era Manuel puesto que conocía su sentido del humor, comenzamos a platicar de temas diversos y solo a lo lejos de vez en cuando veía a Manuel abrazándola o jugando con ella, Wendy por su parte se comportaba amable y me preguntaba acerca de porque andaba con mi prima a lo que le dije que no, que las mujeres eran demasiado complicadas en todo lo que usaban y el tema fue dándose, hablamos de uñas, de rayitos en el cabello, las pestañas, las cejas, depilación me sentía increíble hasta que de un momento a otro me di cuenta que estábamos platicando de temas que me llevarían lejos de darle una buena imagen, para esto veo a lo lejos a Manuel besando a Liliana y quede mudo totalmente, fue cuando me toma de la mano Wendy y me dice algo que me dejará más helado aun, me pregunta ¿hace cuanto estas enamorado de Manuel? A lo que le digo que nooo, que está mal, que no está viendo las cosas bien y me sonríe diciéndome que no me preocupe que cualquier mujer lo notaría.

    Wendy sonriendo me indicaba que siempre estaba viendo que hacía Manuel, que se me notaba como mis ojos reaccionaban ante la mirada de él, la forma en que me comunicaba y cuando lo defendía de las acusaciones que le hacían, además de que siempre las mujeres tienen un sexto sentido para conocer cuando está alguien enamorado de otra persona, todo estos conjuntado se unía y me hacía ver ante ella como un loco enamorado de un imposible, cuando le comunique esto ella solo sonrió y me comentó que Manuel no era ningún inalcanzable, que de hecho se preocupaba mucho por mí y que esa era la principal razón de que estuviéramos teniendo esa platica, ya que insistió tanto en que ella se comunicara conmigo y ver si podía tener pareja para que fuese más sencillo de vivir todo lo que me estaba pasando, ante esto ya solo agradecí y seguimos comunicándonos mientras intentaba que mi masculinidad fuera justificada con los eventos que me habían sucedido, pero ante ella esto no importaba ya que había salido con un gay y no con un hombre que pudiere ser su pareja sentimental.

    Al llegar a casa mi prima me veía sonriente cosa que no pasaba hace mucho tiempo y fue ahí cuando me comento que salió con un amigo que la pretendía, yo me llene de alegría y le desee lo mejor pero me detuvo, me dijo que aunque sea sintiera un poco de celos y ambos reímos como locos, platique de lo sucedido y ella solo me comentó que no quería decírmelo pero que era demasiado feliz cuando estaba experimentando la feminidad, que por eso ella me alentaba y jamás quiso presionarme para si de alguna manera este sería mi camino que fuera por decisión propia y ninguna presión, todo ello me lo decía sinceramente y ahora lo entendía a la perfección, solo estaba esperando que me diera la indicación y yo rápido estaría poniéndome todo de nuevo a mi mundo color rosa, fue así que me comentó que porque no trabajaba para ella y que podíamos asociarnos, y que para hacer eso estando en el ambiente, tenía que estar presentable como una hermosa damita a lo que accedí y le agradecí toda la noche mientras trabajaba en mis uñas, cejas y pestañas, y algo que no nos habíamos atrevido, un corte de pelo y fin en peinado femenino.

    Wendy de pronto comenzó a mandarme mensajes y con ello surgía una amistad sincera ya que conocía mis nuevas tendencias, mientras yo estaba lleno de dudas todos parecían dar por hecho que era gay, cuestión que a veces me molestaba y otras simplemente no me importaban, lo que si es que agarrar las cosas con uñas postizas te hace ver más delicada y femenina, mi prima comenzó a hacer caminar de puntas que emulara que traía tacones, mismos que por mi enorme pie era difícil conseguir pero con esta técnica me acercaba a lo que sería cuando los usara, todo iba bien y hasta relaciones seguíamos teniendo mi prima y yo, lo que nos ayudaba mucho con el estrés ya desahogarnos, de pronto las clientas bromeaban con mi situación de que tan mujeriego era que me termino gustando ser mujer, y que ahora sentiría lo que es bueno y solo me sonrojaba ya que decían en parte la verdad.

    Llega de pronto una camioneta enorme y baja quien menos esperaba, mi ex se acerca me saluda y me dice hermosa, lejos de molestarme me encuentro con tal tranquilidad que solo sonrió y la abrazo también, mi prima asustada y nerviosa sale corriendo a atenderla pero mira la escena tan tranquila que no se exalta y únicamente pregunta qué servicio necesita, mi ex pidió relleno con gel en las uñas y decorado dorado puesto que tendrá un baby shower al cual nos invitó y aun cuando es solo para mujeres ella lo aclaró, que podía asistir siempre y cuando fuera en vestido ya que esa sería la temática, utilizar vestidos bonitos y frescos ya que la época era calurosa, mi prima no encontraba que podía hacer para suavizar el ambiente así que se acercó y me dijo que si por favor iba a la entrada a limpiar, lo que hice casi corriendo alejándome y solo alcance a escuchar a mi ex, diciendo que fuéramos ambas y que no podíamos faltar.

    El mundo es tan diverso que sin notarlo nos está poniendo pruebas a diario para reconciliarnos con nosotros mismos, muriendo a diario y renaciendo en una nueva oportunidad de hacer las cosas distintas, de no tener miedo al rechazo o la hipocresía ya que al final son cuestiones que no dependen de nosotros, fue así como de pronto entendía el mundo de las mujeres mucho más de lo que podía pedir, ahora sabía porque tardaban tanto en arreglarse, el baño minucioso y el mantenimiento de las áreas que hay que depilarse, todo esto junto con lo que se enuncia en el maquillaje y el atuendo que se va utilizar, además de tener todo perfectamente hidratado con las cremas, ahora sentía lo injusto que era cuando me molestaba con mis ex novias por tardar tanto y no me queda más que ahora comprender el trabajo que hace una para estar presentable.

    De pronto todo era distinto ya no estaba tan estresado con mi persona ni con la presión de tener novia, estaba conforme con lo que poseía ya que mi prima me ayudaba mucho a mantenerme ecuánime, Manuel apareció y tuve un enorme sentimiento de culpa que desapareció en el momento en que él comenzó a pedirme explicaciones y que ya dejara eso, que no necesitaba hacerlo que me estaba dañando yo mismo y que no podría ayudarme más si continuaba con esto, esto último me lastimó muchísimo y aunque en ese momento no lo entendí, lo único que pude articular fue decirle que nuestra amistad era más fuerte a lo cual me respondió que verdaderamente no lo sabía, después de eso el silencio se hizo y terminamos por cada uno apartarse, a él lo esperaba su novia que fue con la que habíamos salido en parejas anteriormente.

    Comencé a hacer trabajos pequeños en la estética que constaban en recibir pedidos y acomodarlos, en hacer enjuagues de cabello, preparar las soluciones de los pies de las clientas y clientes ya que también acudían, mi vida comenzaba a tambalearse en lo que correspondía el área familiar que traían un torbellino de información con respecto de mí y lo personal que estaba cómodo con todo lo que iba sucediendo, nuevas amistades y formas de vivir la vida, ahora era mucho de escuchar y hablar también, me encantaba escuchar las pláticas de maquillaje y sobre la ropa combinada, el hecho de los vestidos y como se concentraban en los detalles las mujeres me hacían desear tener vestidos y poder hacer lo que ellas, cosa que ahora era posible gracias a que ya no sentía tanto miedo de mostrarme vestido de mujer.

    Cuando no conocía este mundo, pensaba tan distinto y estaba tan equivocado que hasta me causaba una que otra sonrisa involuntaria, en mi yo masculino pensaba que las mujeres y los gays eran rivales debido a que los veían como competencia, todo tan alejado de la realidad que las mujeres no tienen igual ni mucho menos un punto débil en el cual los travestis seamos más fuertes que ellas, lo único cierto es que de su parte nos aceptan tal cual somos y sin hacer tantas preguntas, lo que en el transcurso se agradece, todo posterior a tanta agresión y sobre todo tanta discriminación que aun cuando digan que es un nuevo siglo, la realidad es que existe y mucho la desigualdad social, aclarando que no solo con travestis sino con personas que por el hecho de tener en apariencia un estereotipo distinto las encajonan o solapan para que no sobresalgan.

    Son tantos los matices nuevos que comienzas a apreciar en este nuevo paradigma, que era increíble como habían pasado desapercibidos tantos colores, a tal medida que la memoria se satura pero te das cuenta que es necesario conocerlos, así es como surge mi amistad con varios de los que entregan pedidos y en especial con uno que a pesar de ser hombre me trata bien sin importarle que lo critiquen, llegaba y le ofrecía algo de tomar y hasta nos poníamos a beber juntos de algo azucarado, todo bien hasta que me invita a salir y simplemente por nerviosismo le digo que no puedo ya que no me atrevo a andar vestido así fuera, pero a eso mi prima escucha y me comenta que la cita sea en casa, a lo cual él me dice que no tiene problema y con el corazón a mil por hora, simplemente le comente que aceptaba y me pidió mi número que a la par sería con el fin de ponernos de acuerdo pero desde que lo supo me comenzó a mandar mensajes.

    Recuerdo mucho que hacía comparaciones entre mis novias y ahora quien me estaba cotejando, era algo distinto pero a la vez tan gratificante que estuviera llamándome para darme los buenos días, mensajeando siempre acerca de que hacía, comprándome detalles desde un dulce hasta comida y juguetes. Algo en mí no entendía que estaba sucediendo pero al mismo tiempo no deseaba que terminará puesto que me comenzaba a gustar la sensación de ser el centro de atención, cada que pasaba por el trabajo me hacía tener muchas sensaciones y más cuando nos veían juntos puesto que pensaba tendría vergüenza pero era todo lo contrario.

    De a poco cada vez salíamos más a cenar y fuese el lugar que fuere, era alguien que siempre cubría los gastos por más que cada vez me decía que la próxima pagaría yo y jamás me dejaba hacerlo, siempre sonriendo y jugueteando, yo con mis maneras tontas de andar y caminar con vergüenza siempre viendo quien se me quedaba viendo feo, por otro lado estaba lo que ya era parte de mi y eso era siempre estar vestida con lencería bonita, un brassiere normal pero lindo que pudiera notarse, eso me llama tanta la atención que se marque y por supuesto las piernas depiladas y enfundadas en medias, aun cuando casi siempre uso pantalón leggins.

    Los grandes misterios de la existencia están siempre coercidos por la motivación y la sorpresa, así de pronto los días pasaban y comenzaba a admirar a mi prima más que desearla, me causaba gran revuelo el hecho de como podía soportar andar en tacones todo el día, en la forma en que usaba el brassiere lindo para trabajar, el hecho de que usara tanga y comencé a ver a las mujeres así en automático, ya no me excitaba el hecho de ver sus cuerpos, sino que me daba curiosidad si estaban usando medias, el estilo del brassiere que traían, las zapatillas o sandalias, sus uñas largas en las manos, los pies y como combinaban los cuidados con una imagen divina, así sin darme cuenta pase de que las mujeres fueran mi objeto de deseo, a desear ser una mujer que causara deseo en los hombres.

    Así paso una despersonalización y cuando estaba en la intimidad con mi prima, a ella le gustaba la pornografía y cambie de querer ser el hombre a instintivamente el papel de la mujer, preguntándome inocentemente que sentiría la protagonista de ser tocada por el hombre, que le apretara las bubys, que la mordiera de los pezones, que la sometiera en fuerza y que la penetrará, ¿dolería?, cuál será la sensación de la barba en el suave cuerpo depilado de la chica, que se sentirá el que el hombre te guie en la cama y tu solo estes cumpliendo con hacerlo feliz, de pronto un erección me indicó que acababa de ver el miembro de ese hombre, un pene grueso entre rozado y moreno, con una enorme cabeza y llena de venas, entre 25 y 30 cm que jamás tendría ni una quinta parte, pero no entendía el sentimiento de querer tocarlo y besarlo, de ponerme a las ordenes de su dueño, de entender que ya había cambiado y ahora me correspondía hacer feliz a los hombres, intentando ser una buena damita.

    FIN PARTE 1

  • Mi vecina. Un fetiche embarazoso

    Mi vecina. Un fetiche embarazoso

    Marta, mi vecina, vivía en el piso de arriba. Una chica de veinte y muchos; cabello largo y negro, ojos del mismo color. Guapa, constitución menuda, culito redondo, pechos más pequeños que grandes, firmes. Una chica que, como dicen los anglosajones, estaba fuera de mi liga. No solo era bien parecida, si no que sabía vestir. Faldas y pantalones a la moda combinados con las mejores camisas y los zapatos y zapatillas más elegantes. Esto, unido a su pasión por los perfumes, la hacían formar parte de los sueños húmedos e inalcanzables para el común de los mortales.

    Los martes, sobre las nueve, hacía el amor con su novio. Un tío alto, guapo. Con un cuerpo esculpido por los mismísimos dioses. Citando a mi hermana, un tío que visto desde atrás, empezando por la espalda ancha, pasando por un culo de concurso y terminando por unos gemelos interesantes no tenía desperdicio. De lo otro no hacía falta hablar, saltaba a la vista y… se oía. Sí, la chica se volvía loca a juzgar por los gritos pidiendo más… ¿más? A tenor de como chirriaban los muelles de la cama pongo en duda que se pudiera ir más allá.

    Un día, hace un par de semanas, el flamante chico de mi vecina se fue de viaje por negocios y, curiosamente, caprichos del destino, tuve la oportunidad de hablar con Marta, en mi piso, acompañando el encuentro con dos botellines de cerveza. Difícil concentrarse estando con ella, solo el aroma de su piel y la calidez de su voz eran suficiente para poner nervioso a cualquiera. Sin embargo, la conversación fluyó hasta ser algo agradable. En un momento dado, el asunto se encaminó hacia el sexo. Yo no tenía mucho de que alardear, de hecho, llevaba años en el dique seco.

    -Pues no estás tan mal. -me dijo Marta.

    -Ya, eso lo dices para quedar bien. Tú te mueves en otra división.

    La chica sonrió, pero negó con la cabeza.

    -No te creas. Tampoco tengo todo lo que quiero.

    -¿Qué quieres?

    -Vaya, vaya… eres más atrevido de lo que pensaba. -respondió sonriéndome.

    -Es un secreto… embarazoso. Pero te lo voy a contar. Es la primera vez que hablo de esto con alguien, seguro que tu opinión sobre mí cambia.

    -No creo. -respondí con educación.

    -Seguro que sí. -dijo.

    Durante unos segundos guardó silencio, su rostro pensativo, indeciso, despertó mi curiosidad.

    Al fin habló.

    -¿Sabes cuál es el momento en que me siento más a gustito?

    -No. -dije de manera innecesaria.

    -Cuando llego a casa, no hay nadie y me tiro un pedo.

    Mi cara de sorpresa no pasó inadvertida… sabía que hay gente a la que le gusta hablar de culos y pedos. Tuve una compañera que un día me contó que a su amiga Ana le habían tocado el culo. «En la fiesta había alguna Ana y muchos anos» me contó divertida.

    -Bueno, todos nos… -empecé a decir.

    -Lo mío es diferente… me gusta y me excita mucho. Llego a masturbarme y casi casi a correrme mientras suelto ventosidades y me toco.

    La imagen de Marta dándose placer a si misma despertó a mi pene. Cambié de posición y me dispuse a hablar, pero ella, ruborizándose, se me adelantó.

    -Suena tan guarro. Por supuesto, de esto no he hablado con nadie… imagina que se me escapa cuando estoy con mi novio… ¡qué vergüenza!… tú que crees que debo hacer.

    Me tomé unos segundos para responder y dije.

    -Yo creo que, si esa es tu fantasía, deberías hablarlo… es difícil, lo sé, si no hablarlo, quizás al menos probarlo.

    -¿probarlo?

    -Sí, buscar a alguien que…

    -¿Alguien como tú?

    -Yo… yo te refieres a…

    La conversación continuó y quedamos en hacer una prueba al día siguiente que era sábado.

    Llegué a su casa a la hora de la comida. Marta vestía pantalones negros de andar por casa y una de esas camisetas que deja un hombro al aire. Era casual y aun así la combinación de colores de camiseta y calcetines llamaba la atención. Yo llevaba pantalones de deporte y una camisa vaquera.

    -He pedido pizza, coca cola y cerveza por si quieres… la cerveza me da gases. -Comentó.

    Comimos bastante deprisa y bastante cantidad mientras hablábamos de temas triviales.

    Una hora después nos sentamos en el sillón, vimos la tele durante una hora y luego, tras apagar el aparato, Marta se sentó cerca de mí.

    Noté que usaba colonia.

    -¿Estás cómodo? -me dijo.

    -Sí. -respondí con visible nerviosismo.

    En ese momento ella se acercó más y me dio un beso en los labios.

    -¿mejor?

    -Quizás otro. -dije acompañando palabras y hecho.

    Su boca sabía muy bien y me atreví a meter la lengua.

    -Vamos a mi habitación. -anunció.

    La seguí a su cuarto.

    Ella se tumbó de lado mientras yo permanecía de pie, echando un vistazo a la coqueta decoración. Olía a rosas.

    -¿No te tumbas? -me invitó.

    Yo me senté en la cama a su lado y la acaricié el brazo. Luego la toqué el trasero y agarré una de sus nalgas. Se sentía firme y tierna a un tiempo.

    Marta dobló la rodilla, se tiró un sonoro pedo y se puso colorada. El primero es el más embarazoso.

    El olor no era agradable, pero tampoco me disgustó en exceso.

    -Acércate y tócame las tetas.

    Yo me tumbé a su lado y comencé a sobarle los senos y ella dejó escapar un nuevo cuesco.

    Excitado por el ruido, la besé en la boca.

    Luego, instintivamente, hice que se tumbase boca abajo y acerqué mi nariz a su culo.

    Aspiré.

    Marta se mordió el labio y gimió.

    -Te toca. -dijo incorporándose y empujándome sobre la cama.

    -¿Puedo bajarte los pantalones?

    -Sí, estoy en tus manos. -contesté.

    Ella me bajó los pantalones y los calzoncillos dejándome con el culo al aire. Luego, dándome un azote me ordenó.

    -Tírate uno.

    Tarde un minuto o así. Me sentía observado por esos ojos negros. Finalmente salió. Una ventosidad larga, ruidosa y maloliente.

    – Qué mal huele. -dijo Marta en voz alta.

    Yo intenté levantarme y disculparme. Tenía la cara roja y caliente por la vergüenza.

    -Calla. -dijo dándome un azote.

    Luego metió su cara en la raja de mi culo y sacando la lengua me lamió el ojete.

    Mi pene creció desmedidamente.

    Ella sacó el rostro, se puso de rodillas en la cama, se bajó los pantalones y las bragas y poniéndose a cuatro patas se tiró el tercer pedo de la tarde dejándose caer sobre la cama. Su mano fue de inmediato a buscar su coño y empezó a frotarse como poseída mientras su culito se contraía y relajaba.

    No pude aguantar más y eyaculé contemplando como mi vecina se masturbaba.

    Permanecimos cinco minutos más en la habitación y luego me vestí.

    Marta hizo lo propio y me acompañó a la puerta.

    -¿Lo has pasado bien? -dije.

    Mi vecina sonrió y me dio un beso en la frente.

    Antes de que la puerta se cerrase me dio tiempo a oír dos cosas.

    «Gracias»

    Y un pedete.

    Fin

  • Mi joven esposa, mi amiga, mi amante, mi puta (X)

    Mi joven esposa, mi amiga, mi amante, mi puta (X)

    Sentimientos encontrados. 

    El domingo por la mañana recibí el mensaje de Miriam dándome indicaciones y horarios para asistir a su templo 11:30 de la mañana. Me llamo la atención que me pidió de favor vistiera formal.

    Quince minutos antes de la hora señalada llegué al sitio con traje y corbata, vi una gran cantidad de gente bien vestida afuera del templo, pero no vi a Miriam y su familia. Pensé que tal vez ya estaban adentro y sin vacilar hacia ahí me dirigí. Al centro del recinto había un grupo de jóvenes afinando instrumentos y algunas personas en grupos se acomodaban en las largas bancas, me senté en una de las ultimas filas que estaba vacía. Poco a poco fueron ingresando y fue entonces que Juan Carlos se acerco a mi junto a su esposa y sus dos hijos.

    -No te imaginas el gusto que nos da que estes aquí David – Juan Carlos me dio un gran abrazo y Betty su esposa e hijos me saludaron de mano.

    -Gracias a Miriam que me invito y bueno me gustaría saber porque veo en tu familia tanta armonía y felicidad.

    -Ojalá sientas el llamado David y de nuevo nos gustaría mucho que formaras un hogar y sea bendecido – Me lo expreso Betty con una sonrisa que me otorgo una rara paz interior. Me sentía bien ahí.

    De pronto entro el Pastor y todos se pusieron de pie e imité, hasta ese punto no había identificado a Miriam entre los jóvenes que antes vi ensayando, se veía realmente angelical, mas joven aun, su cabello largo castaño claro estaba ceñido en una larga trenza lindamente bordada y que le llegaba hasta la cintura. En la oficina por lo regular usaba el pelo suelto largo o en un tipo de moño arriba de su cabeza. Los rayos de sol que entraban por una de las ventanas hacían resaltar su hermoso rostro y los destellos dorados de su trenza. Era parte de un coro de 3 chicas en donde 2 eran realmente muy jóvenes en donde Miriam no desentonaba (yo sabia su edad y era mayor por varios años que ellas) además había un grupo de 6 jóvenes que tocaban distintos instrumentos, en realidad era una banda o grupo y por el tipo de música emulaba mas a un grupo de rock que a un grupo de un templo cristiano. La música si bien eran alabanzas cristianas me parecían música para escuchar en el auto o en casa, muy alegre e instrumentada.

    El pastor hizo su parte, nos convoco a oraciones y cantos y pues ignorante como era en el tema solo me deje llevar, por momentos me sentía incomodo y en otros en realidad lograba integrarme. Betty y Juan Carlos me buscaban con la mirada y de cuando en cuando me sonreían y daban ánimos. En algún momento la mayoría paso a recibir al centro del recinto algunos “dones” personales de parte del pastor entre ellos Juan Carlos. Betty me insto a acudir, pero de momento como no lo entendía me abstuve y no insistió.

    La ceremonia termino igual como empezó con el grupo de música interpretando alabanzas de letra muy repetida pero bien armonizada, alguien nos dio un sobre para ingresar dinero y otra persona cantando lo recogía persona por persona.

    Al salir nos reunimos y esperamos a Miriam. Llego corriendo como si fuese una colegiala saliendo de la escuela, era una mujer mimada de familia.

    -¡Estuvo precioso cuñada! – Betty la recibió con un gran abrazo, así como sus sobrinos.

    -Cada día se acoplan mas hermana, fue una linda alabanza-Toda la familia se abrazó llenos de júbilo.

    -Señor David. ¿Qué le pareció?, le agradezco muchísimo que nos acompañó-Miriam me extendió la mano en señal de saludo y respeto como cualquier día del despacho.

    -Me gusto mucho y te felicito Miriam, hermosa congregación, y muy bonitas interpretaciones.

    -¡Gloria a dios! – Exclamaron todos

    -Bueno, gracias por invitarme me retiro, salí sin desayunar jejeje es domingo.

    -¿Qué les parece si vamos todos a comer a casa? – propuso Betty

    -No quiero molestar, muchas gracias. – Respondí

    -Ninguna molestia Arquitecto, nos gustaría mucho nos acompañes. – Me invito Juan Carlos, con formalidad de hombre de fe y de domingo afuera de un templo.

    -Además, me gustaría que platicáramos de como te sentiste y aclarar las dudas que tengas – Insistió Betty

    -Muy honrado, acepto su invitación-Me pareció ver cierto rubor en Miriam. Me sonrió de alguna forma complacida por haber aceptado. Aun no lograba descifrar del todo la atracción que tenia por esta chica tantos años menor que yo, quizá era algo paternal, o extrañaba a mi hermana, pero me sentía muy tranquilo cerca de ella. Me daba una sensación indescriptible de paz que a todas luces mi alma necesitaba.

    Abreviare que pase una linda tarde muy familiar. Después de comer Betty me dio algunas clases de teología y pude notar que era una persona muy versada en el tema. Juan Carlos en ocasiones aportaba puntos de vista y ambos contestaban de la mejor forma mis cuestionamientos. Miriam por momentos de ausentaba a convivir con sus sobrinos, sin embargo, pude notar que en silencio me observaba cuando yo en apariencia no la veía, y cuando la buscaba evadía de inmediato mi mirada. Las pocas veces que la vi de frente me sonreía y cuando buscaba de ella alguna respuesta se limitaba a contestar buscando el respaldo de su hermano o cuñada. Era evidente que la influencia que tenían sobre Miriam era de autoridad y respeto.

    -¡Gracias! pase un hermoso domingo les agradezco mucho todas sus atenciones, me retiro a ver una buena película en casita. – Me despedí alrededor de las 6 de la tarde, no recordaba algo así tan familiar en los últimos 15 años de mi vida.

    -David, encantados de que te integres a nuestra forma de vida, bendiciones y esperamos verte de nuevo en el templo el próximo domingo, estoy segura que el señor tiene una compañera virtuosa que alegrará y bendecirá tu hogar -Me despidió con un saludo Betty, sus palabras estaban cargadas de sincera emoción. En ese momento recordé justo la parte opuesta que había vivido los últimos meses y las palabras de Lety y Marco “David, encantados de que te integres a nuestro estilo de vida y que encuentres una pareja que comparta contigo este excitante mundo”

    -Compañero, bonita tarde, nos vemos mañana en la oficina, Miriam acompaña a David a el estacionamiento. – Ordeno Juan Carlos

    Juan Carlos vive en un fraccionamiento privado, mi auto estaba en el lugar para visitas a escasos 70 metros de su casa, sin embargo, tuve el tiempo de platicar finalmente a solas y en un lugar neutral con Miriam por primera vez.

    -Gracias por acompañarme Miriam no te hubieses molestado.

    -Pues si no lo acompaño no puede salir señor David, tengo que abrir con el control el portón de acceso al fraccionamiento.

    -¡Buen punto jejeje! Pase una excelente tarde y todo gracias a que me invitaste a tu templo – Jamás camine tan lento como esa vez, me gustaba mucho su presencia.

    -A usted por cumplir y acompañarnos.

    -¿Dudaste que iría?

    -No jamás, se ve que es un hombre de palabra, mi cuñada si lo dudaba.

    -Jejeje si ella me conoce de hace algún tiempo y quizá no tenga tan buena opinión de mí.

    -Para nada, Betty tiene buena impresión al igual que mi hermano, de hecho para mi hermano usted es un ejemplo a seguir como arquitecto.

    -¡Gracias!, es bueno saberlo.

    -Y a mi cuñada le gustaría que usted tenga un hogar como todos en el despacho, es muy tradicionalista, bueno como todos en mi familia.

    -Es verdad, jamás pierde la oportunidad de recordármelo y sugerírmelo, eres testigo que en una ocasión me presento a una joven precisamente en tu cumpleaños.

    -Si recuerdo, y también que no hubo química, no es tan sencillo, no somos animales irracionales, todos tenemos un propósito.

    -Así es Miriam. ¿Cuál es tu propósito?

    -Vivir bajo los preceptos y buenas costumbres que me inculcaron mis padres y realizarme profesionalmente.

    -Claro, casarte, formar un lindo hogar como el de tu hermano, tener hijos, vivir toda la vida que dios te otorgué con tu pareja… eso es bello hoy lo entendí más – Ya habíamos llegado a mi camioneta, Miriam se recargo en una de las puertas dispuesta a seguir platicando, no parecía tener prisa en regresar a su casa.

    -No es algo que realmente tenga por ahora pensado a corto plazo como propósito, digamos que paso a paso, fluir simplemente y vivir bajo las normas de Dios.

    -Me encanta tu filosofía de vida, eres muy joven y a mi edad este ultimo año he aprendido y vivido varias situaciones que me hacen replantear lo que llaman futuro.

    -Solo fluya señor David, disfrute cada día como una oportunidad y viva con honorabilidad y respeto a sus semejantes, usted es una buena persona, ¡¡quizá algo confundido por comentarios que he escuchado – Elena!!! Seguramente ya había metido su veneno en mi empresa.

    -Es verdad Miriam, hay muchas situaciones que me gustaría canalizar en mi vida, lo de hoy fue una gran enseñanza, de nuevo muchas gracias.

    -A veces usted habla como si fuese un anciano, es un hombre joven en plenitud, no tiene porque sentirse mayor si se relaciona con personas mas jóvenes como yo, siempre habrá la oportunidad de aprender y ser mejor, recuerde que hubo alguien que pago por nuestros pecados, solo arrepiéntase y viva con alegría y sanamente.

    -Lo hare Miriam, todo lo que me puedas ayudar es bienvenido y lo aprecio.

    -Encantada de poder aportar algo Sr. David.

    -Me retiro, buenas noches

    -Buenas noches… se va por la sombrita – En ese momento perdió su expresión de seriedad y me obsequio una sonrisa que me lleve como un dulce.

    Llegue a casa, me puse ropa cómoda dispuesto a elegir una buena película en Netflix, un final perfecto de domingo, por rutina revise antes mis mensajes de WhatsApp y encontré el grupo de la organización de gangbang de Mau a Sandra con el siguiente mensaje:

    “Amigos el próximo sábado será el evento de gangbang privado y cumpleaños para mi linda esposa. Estamos muy excitados con los preparativos, ustedes han sido los afortunados que elegimos para hacer gozar a mi reina, desde hace ya 2 meses fantaseamos en imaginar cómo será su noche. Yo como su esposo quiero ver estirados todos sus agujeros, hemos practicado con juguetes sexuales e imaginado todas las situaciones posibles en un gangbang. Mi mujercita esta lista y ansiosa. Recuerden: no nos fallen, la fiesta será de ella contra 9 hombres, ojalá seamos equipo completo. Cualquier situación u opiniones usemos este chat, si van a cancelar háganlo antes del martes para ver otros candidatos, quien no lo haga será eliminado del grupo para los próximos eventos de gangbang. Rentamos una casa frente a la playa, la idea es darle toda la noche. (¡Se vale repetir!), Adjunto indicaciones de Google maps y una foto de mi belleza esperándolos.”

    Mi cerebro cambio de inmediato el chip, ver a Sandra en el suelo totalmente transformada con un enorme consolador pugnando por entrar en su vagina, además la indumentaria que seguramente el depravado de su marido eligió, la máscara que cubría su bello rostro y esos ojos de mirada ardiente… de nuevo se activó mi parte pervertida. Todo lo del domingo se fue al traste y me prepare para reservar mi vuelo y estar listo para el sábado, por nada del mundo me lo perdería.

    Continuará.

     

     

  • Hotwife… como empezó

    Hotwife… como empezó

    Durante mucho tiempo imaginé que mi esposa fuera una hotwife, como esas que leemos en las historias o vemos en los perfiles de páginas de intercambios, plantear la idea no fue fácil, sobre todo el que ella se convenciera de que es algo que yo deseaba y no una prueba de que tan fiel podría serme.

    Pasado algún tiempo y negociadas las condiciones, aceptamos que fuera una hotwife, virtual, es decir, solamente mostraba sus fotos y respondía mensajes y comentarios cachondos de las mismas.

    Indicamos con las travesuras en una boutique que ella visitaba frecuentemente, donde el dependiente no estaba de mal según sus comentarios, y ella no le era indiferente. El juego consistió en que ella me marcaba y dejaba la llamada abierta y yo escuchaba la interacción de lo que en la tienda, respaldada después por una llamada de ella al salir donde me contaba que había sucedido y yo podía hilar lo que había escuchado con lo que había sucedido.

    En esas interacciones solamente se dejaba ver accidentalmente su tanga cuando se probaba la ropa o le pedía que le ayudara con los cierres mostrando más de lo que debía mostrar. Eso ha sucedido y sucede hasta la fecha, sin embargo el dependiente no se ha animado a ir más lejos.

    Un día por cuestiones de bienes raíces, apareció en el radar un arquitecto, más joven que ella y también atractivo a su parecer, las cosas con el iban de manera normal, nada más que lo profesional, hasta que un día mi mujer escucho por accidente detrás de la ventana una plática entre el arquitecto y su maestro de obra en donde respondía su apreciación de mi mujer… ¡¡¡Buenísima!!! Lo anterior dio pie a que mi esposa me comentara lo que escucho y sugiriera que podría ser la persona que habíamos fantaseado para nuestro juego hotwife.

    La interacción salió, y un día el arquitecto se atrevió a pedirle una cita para un café, mi esposa lo platico conmigo y acordamos que iría a ver qué le diría. Desde esa primera cita la excitación empezó a crecer en ambos, ya que ella se sentía deseada y yo sentía mucha adrenalina de que fuera, preparamos el encuentro desde que me mandara fotos de como iría vestida mostrándome sugerencias ya acordando que se pondría.

    Esa primera marco lo que seguiría en el juego él le planteo que le gustaba y que deseaba verla y obviamente no para platicar, lo platicamos y decidimos que avanzaríamos a la siguiente fase, el conocerlo en la intimidad, en los besos en otras cosas…

    Un día siguiendo en algunos trabajos de remodelación que estaba haciendo en un departamento, mi mujer fue sola a darle seguimiento a los mismos, encontrándose con él la propiedad mencionada, después de planteada la propuesta la cita anterior, el esperaba una respuesta y la respuesta de mi esposa fue aceptar los besos, cachondeo y faje que se dieron, el asunto llego a que él le quito la camisa, le quito el bra y bajo su pantalón y la toco muy rico, la subió en una tarja y se metió entre sus piernas rozando rico con ella mientras se comía sus tetas y ella gemía rico de placer, el encuentro fue muy rápido pues no había mucho tiempo y termino con demasiada excitación al grado de que el no pudo más y se vino…en las tetas de mi mujer. Tuvimos que esperar a la noche para que ella me contara con detalle y escuchar la grabación que previamente habíamos acordado hacer, me dio detalles de lo que cuento en este relato y escuche como gemía delicioso cuando él se comía sus tetas, cuando el la tocaba. Me dijo que se mojó riquísimo del faje y los besos y que le habían bañado delicioso las tetas, que le había excitado mucho que el terminara ahí, tanto que le dije… ¿así te lo hizo? y no aguante más y le moje todas las tetas con mi venida.

    Después de hacerlo deliciosamente y arrancarle un orgasmo, ella me dijo que quería probar más…

  • De regreso a los camiones, más de lo que imaginas

    De regreso a los camiones, más de lo que imaginas

    Después de la contadora y la esposa del cornudo todo ha estado muy tranquilo. Por cuestiones de trabajo tuve que dejar el coche en casa y volví a subirme al transporte público con la ilusión de seguir encontrando chicas o señoras que también les guste este juego del rose y tocamientos furtivos. Por más que digan en redes y por todos los medios que eso es acoso, estoy convencido que solo es acoso cuando el que las toca no tiene nada de química con ellas, que es vulgar o grosero y que tampoco les gusta físicamente.

    He tenido la buena fortuna que nunca he sido rechazado cuando el juego comienza, obviamente también he encontrado quien no le gusta y de inmediato voltean o se mueven y claramente respeto mucho eso y dejo de insistir. Creo que lo rico es cuando el juego es de dos. No se trata en ningún momento de molestar a nadie ni de incomodar, por el contrario, se trata de generar ese juego cargado de deseo y erotismo que proporciona la adrenalina, lo público y la obscuridad de la mañana.

    Siendo las 6 de la mañana yo ya estaba en la parada esperando por el camión cuando vi que ya es notorio que la pandemia se está terminando ya que cada día hay más gente en todos lados.

    Como de costumbre yo ya iba listo, con mi dispositivo en la cintura para anclar mi mochila, casi nada de peso en la misma para evitar cansancio o estorbo y con la adrenalina de querer encontrar a alguien. No tuve que esperar demasiado.

    Dos paradas más adelante se subieron un par de chicas que parecía iban rumbo al trabajo ya que venían platicando de esos temas. Una de ellas quedó a un costado mío junto a la mano que “sostenía” la mochila.

    Yo comencé a mirarla por el reflejo de la ventana para ver su reacción. Nunca me había aventurado a tocar a alguien que viniera de mi mismo lado, siempre ha sido espalda con espalda, pero esto era totalmente nuevo así que dejé que el movimiento del camión fuera haciendo lo suyo. Primero deje que el dorso de mi mano fuera rosando su muslo y la parte externa de su nalguita a lo cual ella no hacía nada. La gente seguía subiendo por ambas puertas en cada parada y cuando pasaban un pasaje de atrás hacia el chofer yo aprovechaba para pedirle ayuda para pasar el dinero y hacia contacto visual y le sonreía. Ella devolvía cada sonrisa.

    ¿Cuándo supe que esta era mi putita del camión?

    Cuando pasó su mochila hacia el frente dándome la oportunidad de hacer contacto más directo y sin estorbos. En ese momento solté mi mochila y puse mi mano con más soltura recargada en su pierna y conforme avanzábamos voltee la mano y la puse sobre la parte exterior de su nalga y espere, pero nada. Ninguna reacción. Entonces aprovechando la mochila de la persona que venía a nuestras espaldas pasé mi mano hacia atrás como si fuera a abrazarla pero obviamente quedando sobre su nalga, escondida debajo de la mochila del extraño.

    En un arrancón del camión pude sentir esa nalguita tan rica y suave, traía un leggins clarito y me percaté que usaba tanga porque pude sentir sus bordes que salen muy ceca del coxis. En cada acelerón y frenada apretaba ligeramente sus nalguitas y paseaba mi mano libremente por su trasero. De repente ella se soltó del tubo y bajo su mano para tomarse de la agarradera que venía en el respaldo del asiento que tenía justo enfrente. Quien haya viajado en camiones de la CDMX sabe que esas agarraderas quedan casi a la altura de la cadera por lo cual aproveche para rosar mi verga contra su mano.

    Ella volteo de rápido, pero siguió platicando con su amiga, no hizo más aspaviento. Eso me dio la pauta para acercar mi miembro de nuevo y reposarlo sobre el dorso de su mano. Cabe mencionar que yo traía un pants de tela muy ligera y no traía bóxer por lo cual mi verga estaba prácticamente disponible al tacto. Ella noto como se me empezó a parar y con un dedo empezó a rosarlo discretamente. Entre su pulgar e índice lo iba tocando. Ocasionalmente volteaba para ver que el pasajero que venía sentado y dormitando no se diera cuenta de lo que ocurría. Más adelante y por lo lleno del camión el chofer cerró las puertas y apago las luces para tomar un atajo y salir del tráfico.

    Eso fue de lo más maravilloso porque empecé a acariciar de manera más abierta su trasero, deslizaba suavemente mis dedos entre sus nalgas y sobre toda su estructura. Cuando llegaba a quedar mi dedo medio entre sus nalgas muy cerca de su culito ella apretaba las nalgas dejando mi dedo atrapado y podía sentir su calor. Eso me excitaba mucho y hacía que mi erección fuera más dura y palpitante. Para ese momento ella ya venía tomando mi pene con su mano y movió su mochila para que esta ocultara su mano y mi erección. Su amiga no se dio cuenta de nada, ella seguía en la plática mientras que la chica en cuestión y yo veníamos disfrutando de este juego de irnos tocando.

    Mi pants se empezó a humedecer y ella lo sintió. Vi que se llevó su mano hacia su cara como para acomodarse sus lentes y rascarse la nariz, pero en realidad olió sus dedos y ligeramente probó la punta de su dedo con la punta de su lengua. Cuando ella hizo eso, yo baje mi mano aún más y roce el borde inferior de su vagina el cual ya estaba bastante húmedo también. Dejé que mis dedos se llenaran de su olor y su sabor por varios minutos y después hice lo mismo que ella. Quería olerla y probarla. Ese olor a sexo es tan delicioso que no podía dejar de tocarla.

    No sé si se vino al final ya que llegamos al metro y hubo que bajar. Ella volteó y me dedicó una sonrisa coqueta y discreta y la devolví con un guiño de ojo mientras tapaba mi entrepierna para disimular la erección que tenía aún. Pude ver como caminaba a lo lejos y me quedé con las ganas de llegar a más con esta extraña tan rica.

    Si llegas a leer este relato, extraña de las nalgas divinas y ese olor a sexo tan hipnótico, te dejo mi mail para poder encontrarnos y concluir ese evento tan increíble: [email protected].

    Me gustaría saber si les gustó mi relato queridos lectores. Escríbanme para intercambiar experiencias. Sería increíble.