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  • Campamento de fetiches (parte 1)

    Campamento de fetiches (parte 1)

    Este relato, incluye fetiches sobre pantaletas usadas, orina, scat ligero. Si no te gusta nada de eso mejor abandona este relato.

    Está historia que voy a contar, sucedió hace algunos años. Yo tenía una novia llamada Laura con la que congeniábamos bastante bien dije todo en las cuestiones sexuales, con ella practicamos toda clase de perversiones desde los más simple como el sexo anal, hasta cosas más sucias, cómo lluvias doradas, tríos etc. La voy a describir un poco; ella es bajita, mide aproximadamente 1.50, cabello largo negro que llega a hasta sus hermosas y grandes nalgas, unos hermosos y pequeños senos, su piel es blanca y su cuerpo bastante torneado cómo de adolescente.

    Ella tenía un par de amigas bisexuales con las cuales de hecho ya habíamos realizado algunas cosas debido a la naturaleza liberal de nuestra relación, Laisha, una pequeña pervertida con un culo pequeño y respingado pero con unas enormes tetas dignas de campeonato y las mejores rusas. Y Atziri, una gordibuena de tetas pequeñas pero eso sí, con un culo enorme que podría y asfixiar cualquier rostro que se propusiera.

    En vacaciones de verano empezaron a organizar unos días de campamento en una cabaña alejada del ruido y el ajetreo de la ciudad, obviamente yo estaba encantado imaginando toda la clase de cosas que podrían pasar durante la semana que estaríamos ahí.

    Por fin llegó el día esperado por lo que me encargué de llevar provisiones suficientes tanto de comida como de alcohol para ahí liberar tensiones y hacer más amenas las noches, pasé primero por Laura que iba vestida con una vaporosa blusa que dejaba ver sus pequeños pezones y una falda blanca arriba de la rodilla al sentarse a mi lado y saludarme con un apasionado beso y apretón de verga se acercó a mi oído para advertirme que no traía más que una pequeña tanga que yo fácilmente podía correr para meter mis dedos a placer en su conchita.

    La siguiente parada fue para recoger a Laisha y Atziri, Laisha llevaba un provocativo top rosa que dejaba ver sus enormes tetas y una licra blanca que mostraba que llevaba puesta unas panties a juego pero del tipo más colegial, Atziri llevaba unos jeans que resaltaban sus enormes nalgas y una blusa que dejaba ver su figura y sus pequeñas tetas.

    Durante el camino las chicas de iban durmiendo, lo cual aprovechamos con mi novia para tocarnos mutuamente, a ratos ella me masturbaba y otros ratos aprovechaba para meterle un par de dedos en su Cuca.

    Al fin al llegar empezamos a instalarnos, Yo me puse a encender la chimenea mientras ellas bromeaban y empezaban a consumir bebidas embriagantes. La tarde noche pasó muy tranquilamente entre bromas y anécdotas, ya un poco ebrias (Yo me limité a beber lo menos posible esperando lo que iba a pasar).

    Y pues empezaron a salir los temas sexuales, que si cuál era la posición sexual favorita de cada quien, la parte favorita del cuerpo, etc. En ese punto a Laisha se le ocurre preguntar si teníamos algún tipo de fetiche raro, Atziri dijo que ella tenía cierta fijación por los pies y el olor del miembro masculino.

    -explícate, le dijo Laura

    -pues así es, me pone muy caliente acariciar pies, olerlos e incluso lamerlos y meterlos en mi boca. De igual manera con el pene, me encanta antes de hacer una mamada pasar mi nariz por todo el miembro y los testículos, dijo Atziri.

    Nos dio algo de risa, pero normal sabiendo que todos teníamos fetiches más fuertes. A continuación Laisha pidió que por favor fuéramos de mente abierta, qué sus fetiches más grandes no eran algo tan común, le dijimos que no se preocupara.

    -mi fetiche más grande es el ano, me encanta verlos de cerca, lamerlos y saborearlos, después de eso, mi fetiche es la humillación, sentirme una total puta dominada y a Merced de quién me esté follando.

    Quedamos algo sorprendidos pero aun así todo dentro de lo normal.

    Fue el turno de Laura, mi novia

    -pues mi fetiche más grande ha sido los pechos, tanto de hombres como de mujeres, de hecho, cuando estamos cogiendo de misionero con Víctor, me encanta perderme lamiendo sus pezones mientras me penetra muy fuertemente.

    -Y cuál es tu otro fetiche? Dijo Laisha

    -no se si me atreva a contarlo. Dijo Laura

    -Vamos! aquí todos parejos. dijo Atziri.

    -Está bien, pero esto debe quedar solo aquí. Un día que estábamos borrachos con Víctor se le ocurrió la idea de orinarme encima, al principio dudé, pero mientras recibía su orina en mi boca y cuerpo sentí una gran excitación, y eso me provocó varios orgasmos seguidos.

    Las chicas se nos quedaron mirando sorprendidas y un poco robotizadas, pero después empezaron a preguntar, que si como sabía la orina, que si en verdad era excitante y que tal vez sería bueno probar algún día.

    A continuación me preguntaron con mucha curiosidad cuales eran mis mayores fetiches.

    Me sentí un poco apenado ya que las tres me observaban muy atentas, y pues les expliqué que yo siempre he Sido alguien de aromas, mi primer fetiche fueron las bragas usadas de chicas, que desde adolescente aprovechaba las oportunidades para ir a los cestos de ropa sucia de conocidas para oler sus intimas prendas.

    -Eres un gran pervertido. Dijo Atziri – de seguro ya has olido las bragas de nosotras.

    Me tuve que sincerar y les dije que ya en diversas ocasiones lo había hecho, que incluso ya conocía el olor de vaginas y culos de las 3 chicas presentes y que siendo sinceros, Laura me había acompañado en mi fetiche en varias ocasiones.

    Soltaron una enorme carcajada

    -Eso me da algunas ideas. dijo Laisha. -Creo que las podremos en práctica un poco más adelante, pero dinos, cuál sería tu segundo mayor fetiche.

    Yo sin dudar un poco, les confesé que me encantaban los anos femeninos, su aroma, su forma y su sabor.

    -De seguro debes ser de esos tipos que se exitan incluso con los gases. Dijo Atziri.

    Yo me quedé callado lanzando una mirada cómplice con Laura, ya que en diversas ocasiones habíamos llevado a la práctica eso, en algún momento mientras ella me practicaba un beso negro, accidentalmente solté un gas. Lo cual la puso muy caliente y de ahí surgió nuestro fetiche haciéndolo el uno al otro.

    -Son el tal para cual. Dijo Laisha. -Lo malo es que en las ocasiones que hemos hecho tríos no lo han compartido para poder disfrutar también nosotras de sus cochinadas.

    Yo me reí y le pregunté si de verdad le entraría a esos fetiches, ella sin dudar dijo que le fascinaba todo lo que hacíamos y que si pudiera iniciaría una relación formal con ambos para poder disfrutar de la sexualidad como nosotros la vivimos.

    -En fin. ¿Cuál es esa idea que mencionabas hace rato? Pregunté

    -Pues vamos a averiguar si eres tan experto en nuestros aromas y sabores como has dicho.

    -¿Cuál es tu idea?

    -vamos a vendarte los ojos y a ponerte varias pruebas a ver si es cierto que sabes distinguir entre cada una de nosotras.

    Me pareció interesante y bastante excitado acepté.

    Laura se encargó de ponerme la venda, la primera prueba sería reconocer el aroma de la vagina y culo de cada chica por encima de la ropa que traían puesta. Sentí en mi nariz primero un rose delicado y posteriormente una presión más fuerte de una concha, aspire profundamente y por mis fosas entro al aroma inconfundible de una vagina, después de estar respirando por un minuto se dio la vuelta y sentí como unas nalgas iban cobijando mi rostro, hasta que la raja de su culo quedó cubriendo mi nariz, aspiré profundamente hasta sentir un aroma leve a culo que me empezó a provocar una erección, por supuesto ya había reconocido a quien pertenecía ese aroma, pero no dije nada para continuar deleitándome un rato más, después de unos minutos por fin se retiró.

    Hubo un silencio y unas risas ahogadas cuando sentí una nueva vagina acercándose a mi, empecé a aspirar llenando mis pulmones de ese aroma inconfundible, después de unos momentos cambio de posición y de nuevo cubrieron mi rostro unas nalgas que se restregaron en mi cara, empecé a aspirar y de nuevo reconocí este aroma y aproveché para seguir disfrutando hasta que por fin se retiró.

    Por último se acercó quien faltaba, está tenía un aroma especialmente fuerte a hembra en celo, incluso creo que podría haber olido a medio metro de distancia, la chica empezó a restregarse contra mi nariz como queriendo masturbarse con ella, después de giro y continuó masturbando su ano contra mi nariz con más desesperación cómo queriendo meterla dentro de su recto, después de prolongar bastante esa escena finalmente se retiró.

    Era hora de dar mis resultados.

    Me quite la venda y las vi a mi alrededor más rojas que de costumbre, lo que indicaba que realmente les había excitado la escena.

    -¿De quién era cada vagina y culo? ¿Y como llegaste a cada conclusión? Me preguntaron

    Yo con toda seguridad les dije que en primer lugar fue Atziri, ya que tenía un aroma suave y dulce en su coño, el cual ya había reconocido en alguna ocasión que olí sus bragas, y pues el culo por su enorme tamaño, hacia que los olores de su ano se conservarán más fuertes y que obviamente tuve que enterrar más mi nariz para poder acceder a su ano.

    En segundo lugar fue Laura, era obvio que ese aroma ya lo tenía grabado en mi memoria debido a toda nuestra carrera como amantes, un aroma más fuerte y con restos de la masturbación que me di en el camino, y el aroma de su ano ya lo tenía también grabado de nuestras sesiones de sexo anal al cogerla de perrito.

    Y por último Laisha, que indudablemente estaba ovulando, ya que era el aroma más fuerte de todos, con un toque de acidez, y pues el aroma de su ano también era ya reconocido porque a veces esa chica sin pudor ser la pasaba tirándose gases y parte de ese aroma quedaba guardado en esa zona de su trasero.

    Me felicitaron y me dijeron que me iban a premiar por haber atinado a todo, Primero Laisha se empezó a desnudar, se quitó la pantaleta, me mostró que estaba sucia de fluidos en el puente y traía una pequeña mancha café en la parte del ano, se acercó y me la dio a oler.

    -aquí tienes tu primer premio.

    Después Atziri siguió sus pasos y también me entregó su pantaleta negra, que dejaba ver un manchón blanco en la parte que hace contacto con la vagina, por último Laura se quitó su tanga blanca y me la restregó en la cara.

    Ahora va la segunda parte de tu premio.

    Yo me sorprendí porque pensé que ahí había acabado todo, pero no.

    -¿cuál va ser mi segundo premio?

    -tu dijiste que tenías una fijación por los anos, así que está noche, vas a poder oler, lamer e incluso penetrar tres de ellos.

    Las tres de pusieron en posición de perrito apuntando sus nalgas hacia mi, Yo me empecé a acercar a ellas e inicié a darme un festín acariciando las nalgas de una y de otra, quejándome de no tener más brazos para poder disfrutar de ese oloroso buffet, después empecé a concentrarme de una en una, primero en mi novia Laura, abrí sus hermosas y blancas nalgas para descubrir su fruncido agujero, acerqué mi nariz y comencé a oler directamente de la fuente, Laura es muy limpia, por lo que su ano no tenía más que el olor natural a sudor mezclado con sus jugos vaginales, comencé a lamer y a dilatar un poco con mi lengua para ir preparando el camino a mi verga, después pasé al culo de Atziri, que como ya les había comentado, es el más grande de todos. Le dije que me ayudara a abrirlo con sus manos, delante de mi apareció un ano marrón, este si tenía un ligero olor a cola ya que al estar encerrado entre esas enormes nalgas guarda mejor el aroma, después de inspeccionar y oler un rato sumergí mi lengua tratando de entrar lo más profundo que podía, después y para terminar me acerque al culo de Laisha, está chica es la más descuidada y pervertida de todas, de alguna manera como ya sabía lo que me esperaba la dejé para el final, abrí despacio sus nalgas de burbuja y al abrir su ano mis fosas se llenaron del olor a culo que provenía de su ano sucio, al inspeccionar de cerca vi como los pliegues de su ano estaban llenos de restos de mierda seca, no demasiados pero lo suficiente para dar ese aroma característico de un culo de mujer mal limpiado, empecé a lamer superficialmente y cada vez más profundamente hasta dejar ese culo bien limpio por fuera y por dentro, está zorra empezó a gemir y unos instantes después se corrió en un copioso squirting.

    Después de ese show empecé a alternar las penetraciones en el culo de una y otra, y mientras yo taladraba el culo de una, las otras se encargaban de estimular a la mujer follada en turno, lamiendo sus senos, besándola o dándole a probar un coño mojado. También cuando parecía que la lubricación anal se iba acabando de encargaban de escupir para lubricar nuevamente.

    Finalmente después de una hora de estar follando, me corrí en el culo de Laura, cuando saqué mi verga y empezó a escurrir su culo con la mezcla de mi semen y jugos anales, Laisha se apresuró a lamer todo lo que salía, Atziri se acercó igual y empezaron a compartir esa mezcla blanca y café en un beso apasionado, después se les unió Laura probando así el sabor de su mismo culo.

    Así terminó aquella noche los cuatro tirados y desnudos frente a la chimenea.

    Las siguientes noches fueron a veces más pervertidas y desenfrenadas, pero eso se los contaré en una segunda parte.

  • La mujer más atractiva de la discoteca

    La mujer más atractiva de la discoteca

    Como ya es costumbre siempre en julio por una cosa o por otra cada año la familia se va de vacaciones, esa ocasión pasó una vez más, el caso es que se iban a ir 7 días y yo me quede solo porque entre tanto descontrol de trabajo y universidad no podía salir de la ciudad.

    Por lo que mi plan b al instante de que se fue todo mundo empecé a activar a mis amigos para armar la parranda desde el día 1 hasta el día 7 en esos días la rutina es el código de siempre terminar los pendientes y después parranda, total que después de soltar todo el contexto aquí viene el clímax de la historia. Un día de estos jueves para ser exacto me busca uno de mis mejores amigos y me dice «bro prepárate en la noche toca desmadre» nos pusimos de acuerdo.

    Llego la noche, salí de la universidad y cuando llegue a su casa me dijo que íbamos a ir a «la discoteca» (para no decir nombres de lugares y no quemarlos jajaja) por el cumpleaños de un amigo de el. En ese momento yo estaba pasando por una ruptura amorosa que me tenía muy desmotivado así que el plan de agarra la parranda me quedaba como anillo al dedo. Le digo que si.

    Llegamos a «la discoteca» y como es de esperar nunca falta el pendejo/a que no traen identificación yo me enojo porque esa «discoteca» a la que íbamos a ir es mi lugar favorito en Guadalajara; en ese momento que me dijo que no íbamos a poder pasar le dije de todo mente madres y me quería ir él como ya me conoce me dice «wey motívate no pasa nada, mejor vamos a otro lugar donde podamos entrar todos va haber más niñas y te la vas a pasar cabron vente».

    Me convenció en 3 segundos y cambiamos de «discoteca» cuando llegamos nos dejaron pasar sin problema y ya adentro llegamos a la mesa de su amigo (el del cumpleaños) saludamos a todos y en ese momento aquí empieza la cosa, volteo y lo que más me llama es una chica blanquita de estatura 1.67 ojos color miel cabello brillante buen culo bubis no tan grandes pero un cuerpo de escultura que para esto, desde que llegue y la vi me atrapó, no soy un hombre como el resto de lugar bastante.

    Noto en ese momento que para el lugar que volteo no veo a nadie más atractiva que ella, como ya es costumbre para mujeres de ese calibre es normal que una manada de hombres se les acerquen y que ellas los rechacen, cuando yo veo eso entre los tragos pero sin dejar de mirarla de manera interesante y sutil le doy un trago a mi shot de vodka y me acerco a mi mejor amigo para decirle «bro te prometo que si yo me ligo a esa chava que vez ahí y tú ligas con alguien más, yo pongo mi casa para que no las llevemos y coronar».

    El ya me conocía y sabía mi manera de ligar y la labia que tenía con muchas mujeres, pero al ver el calibre de la mujer que era se rio y me dijo: «va acepto, si tú te ligas a esa mamacita nos vamos a tu casa cada quien con la chava que nos liguemos» cuando me dijo eso mi mejor amigo mi jugada fue la siguiente: al ver como ella rechazaba a todos los orangutanes que se le acercaban entre ellos varios de mis amigos llegue yo y le dije «debe ser agotador rechazar a tantos hombres en tan poco tiempo ¿que no?», ella se rio y acto siguiente me dijo: «yo cuando te vi sabía que si tú llegabas conmigo no te iba rechazar»

    Después de esto se rompió el hielo, empecé soltando toda la labia y la plática fluyó de una manera cabrona; 5 minutos de conversación y yo ya sabía lo que le gustaba lo que no le gustaba por la manera en la que inicie la conversación con ella (que dicho sea de paso es importante siempre tener un buen abridor al momento de ligar, eso te distingue del resto; anótenlo como tip) 10 minutos después y yo le ofrezco algo de la barra por lo que en este punto ya para esto en la discoteca ya eran las 2 am de la madrugada y el alcohol empieza a subir y yo sabía que tenía que accionar rápido para llevármela a mi casa le encargo al cantinero algo especial vuelvo con ella y le doy el trago que le encargué al cantinero y 15 minutos después ya nos estábamos besando y perreando de una manera magistral ya para ese momento el asombro de mis amigos al verme con ella de esa manera era casi obvio que por un momento hizo que me diera un poco de lástima, seguí platicando con ella y 5 minutos después la convencí de seguir el after en casa volteó con mi amigo y él ya también había ligado a una niña de esa misma mesa le digo el plan nos vamos de la discoteca y al llegar a mi casa en cuanto cerramos la puerta ahí empieza el desmadre…

    Yo en ese momento ya estaba acariciándole el culo a ella y del otro lado en la sala ya estaba mi amigo desnudando a su ligue yo al ver eso propuse que cada quien se encerrara en un cuarto al entrar al cuarto.

    Empiezo a quitarle el bra con mis dos manos mientras ella me acariciaba la verga y yo más que contento; le quito el calzoncito calvin klein que traía y en ese momento empiezo a acariciar su vagina pero al solo sentir como su piel se erizaba sus gemidos y el entorno hacía que mi verga estuviera más levantada, en ese momento la acuesto en la cama y le empiezo a devorar esa vagina rosita, jugosa y depilada que me hacía sentir más editado de la cuenta.

    Me levanto y me pongo el condón y con una mamada de miembro breve de parte de ella la penetre una y otra vez gozando de su cuerpo y de la situación que para este momento ya era de no creerse pasó lo que tenía que pasar tuvimos el polvo de nuestras vidas durante 2 horas seguidas sin parar y al día siguiente nos levantamos con la cruda de viernes desde ese momento pasó el tiempo y ya no supe de ella.

    6 meses después en la misma discoteca la volví a ver de nuevo llegue a saludarla y cuando llegue ella actuó como si no me conociera a día de hoy la sigo en Instagram y ella sigue viendo mis historias pero ya no nos hablamos, en ese momento entendí que para ella solo fue un polvo y yo jugué el mismo juego para rematar amigos les confieso… Que al sol de hoy todavía veo su Instagram me rio y recuerdo ese día de nuevo.

  • Amo serle infiel a mi novio (parte 4)

    Amo serle infiel a mi novio (parte 4)

    Hola aquí Valeria de nuevo con otra infidelidad a mi amado e ignorante novio. 

    Había estado pensando que las anteriores veces ha Ian estado conectadas a mi novio de una u otra forma y quería probar algo nuevo y más salvaje, lo pensé un buen tiempo hasta que una noche regresando de una fiesta con mi novio había unas mujeres vestidas de forma sexi y ahí me llegó la idea.

    Pensé en prostituirme una noche para tener sexo con un completo desconocido, le dije a Diana mi idea para que me cubriera y ella acepto, le dije a mi novio que haría una pijamada con ella y otras amigas y me fui vestida de forma común.

    Ya en casa de Diana me puse unos tacones plateados con medias de red, un bikini de hilo que apenas cubría mis pezones y coño, una mini falda de látex pegada, un top con escote que casi dejaba salir mis tetas, maquillaje sexy y cabello ondulado, con la cintura descubierta y una pequeña bolsa.

    Diana me llevo a un lugar a hacerlo y me presento a otras chicas que estaban haciendo los mismos, ellas fueron muy lindas y Diana se fue, estuve con las chicas un buen rato y algunos llegaban y se iban con otras.

    Estábamos hablando y un buen auto se detuvo enfrente, una de ellas fue a hablar y el conductor pregunto por mi, mi corazón se aceleró en ese momento pero mantuve la calma y me acerqué luciendo sexy.

    El: hola preciosa nueva por aquí?

    Yo: si papi quieres estrenar?

    El: vaya que si, cuánto?

    Yo: 200 y pones el lugar.

    El: uff 200 lo valen?

    Yo: es todo el paquete.

    Me vio por unos segundos y abrió la puerta de su auto mientras decía «sube», lo hice y todo el camino me estuvo viendo hasta llegar a un motel, entramos y ya en la mejor luz me vio toda y dijo «si… Si vales los 200», saco el dinero y me lo dio, lo guardé y lo empecé a besar hasta llegar al cuarto.

    Ya dentro le empecé a quitar la ropa y a verlo un hombre grande y musculoso de piel oscura bastante sexy, me tomo del rostro y dijo.

    El: no te diré mi nombre solo dime «papi» o algo parecido ok?

    Yo: si papi

    El: igual ni me tienes que decir el tuyo te puedo decir de otras formas.

    Yo: claro papi.

    Me quitó el top y la mini falda dejándome en el hilo de bikini y me dio 50 más en la tanga por un baile, el se sentó en boxers y yo comencé a bailar, me sentía muy pervertida pues ni siquiera a mi novio le solía bailar así.

    Su erección crecía más conforme me veía y me acerque a él a frotarme recibiendo unos apretones de tetas y nalgadas, termine de rodillas a él con mi rostro frotándose en su erección que soltaba un olor excitante.

    Me miró y dijo «ahí tienes tu comida puta», le quité el bóxer y cuando vi su verga uff me quedé sin palabras era toda una verga oscura, larga, ancha y con muchas venas, ni siquiera me lo tuvo que pedir y la comencé a chupar.

    Su verga era casi tan larga como mi rostro y el me separo un instante y de ella y me ordenó que me quitará el resto de ropa, lo hice y él tomo el hilo para olfatear mientras volvía a meter su verga a mi boca moviendo mi lengua de varias maneras diferentes.

    Me separo y subió un poco hasta meter su verga entre mis tetas y decir «dame una buena rusa perra», empecé a mover mis tetas mientras alcanzaba a lamer la punta de su verga, me gusta sentir su verga palpitar en mis tetas y como me veía sumisa y caliente.

    Varias veces sacaba su verga pata frotarla en mi rostro o darme unas palmadas con ella lo cual me gustaba. Dejo mis tetas y dijo «sé que eres nueva pero te quiero poner a prueba» y con su fuerte mano empujó su verga dentro de mi boca poco a poco.

    Sentía como llenaba mi boca y garganta y me iba tapando la respiración, la intente sacar y el me apretó más fuerte, siguió así con una sonrisa en el rostro hasta que sentía sus bolas en mi barbilla y mi garganta moverse como si tragara algo y él dijo «uff puta la tienes toda dentro y quieres más».

    Mis ojos subieron de placer y por el aire y sentía que me estaba perdiendo hasta que una gran bocanada de aire entro en mí y al dirigir la vista vi su verga frente a mi llena de saliva y como yo estaba babeando mientras él se ponía de pie y acariciaba mi rostro.

    Se sentó de nuevo y mientras jadeaba me dio un condón y dijo «toma y ponlo con tu sexy boquita», sabía hacerlo así que saqué el condón y lo puse en mi boca mientras metía su verga despacio y disfrutando, metiéndola hasta donde podía.

    Justo cuando llevaba mi mano pata desenrollar el condón el la tomo y dijo «solo tu boca perra» y no me dejó sacar su verga así que tome aire y valor y volví a empujar con todas mis fuerzas mientras mi garganta se movía hasta que quede pegada de nuevo a la base.

    El me hizo sacarla y me dio un fuerte beso después, lo vio sorprendida mientras me limpiaba un poco pues con un oral así mi novio se hubiera corrido en mi boca pero el seguía duro como roca. Me levanté y me ordenó estar boca abajo en la cama.

    Estaba totalmente acostada boca abajo, desnuda, con mis piernas abiertas mientras lo mira mordiendo mis labios y él se subió en mi besando mi cuello y espalda, mientras sentía como su gran verga oscura abría mi suave coño.

    Mientras la metía puso una almohada en mis caderas para levantar mi culo, movió mi cabello para besar mi cuello y sus manos jugaban con mis tetas, mientras gemía movía mis caderas para hacerlo más placentero.

    El siguió hasta que pude sentir sus bolas tocar mi coño y la cabeza a punto de entrar en mi útero se sentía mucho más grande que como la vi y el la hacía palpitar. Me dio una embestida y moví mi culo para sacarla pero el la metió toda de nuevo y también penetro mi mente.

    No paraba de gemir con fuerza y el tomo mi rostro para besarme mientras la habitación se llenaba con el ruido de nuestros cuerpos chocando, podía sentir mis nalgas arder mientras sus caderas las embestían con fuerza y su verga se frotaba en todo mi interior.

    Me decía cosa como «que rica estas nueva», «podría pedirte más veces después», «pareces virgen con lo apretada que estás», etc. Esas palabras con sus embestidas y todo lo que estaba pasando me tenían al límite.

    Me seguía dando duro hasta que siento algo húmedas sus bolas y al sacar su verga y ver qué pasaba vio como había mojado la almohada y un poco de las sábanas en un orgasmo y dijo.

    El: uff puta tan rápido te corriste?

    Yo: perdón papi tu verga se siente deliciosa…

    El: no me importa si tienes un orgasmo con tal de que me logres complacer.

    Yo: lo haré papi voy a satisfacer tu verga… Aaah!

    Poco después de hablar la volvió a meter y moverse mucho más rápido y brusco que antes, embestidas así de fuertes me estaba doliendo pero conforme seguía el dolor se hacía placer, me puso bien en cuatro con el culo empinado y la cabeza abajo.

    Mientras más duro me penetraba me daba más nalgadas y mis piernas se movían de placer igual que mis manos y dientes jalaban las sábanas, seguía sensible y que no iba a aguantar mucho y a pocos segundos de tener otro orgasmo la saco toda.

    Lo vi excitada y dijo «amo ver tus nalgas rebotar, aunque ahora es tu turno de moverte» y se sentó en la cama y yo fui a gatas con él, frote mis tetas en su pecho mientras empezaba meter de nuevo su verga.

    La volví a meter toda y sentía que estaba más profundo que antes igual que note un espejo que reflejaba mis nalgas al rebotar y lo rojas que estaban por las nalgadas, el me beso y durante el beso me dio otras nalgadas para que me comenzará a mover.

    Él tenía una mano en mis nalgas y la otra detrás de su cabeza reclinado y disfrutando mis sentones, y me di cuenta que esto lo estaba haciendo más por mí que el hombre o mi novio y lo empecé a hacer mucho más fuerte con su verga.

    El me veía sorprendido y decía «joder puta enserio lo estás gozando» sentí que me iba a correr y aguanté mi orgasmo mientras hacía más cosas sucias para excitarlo a él y llevarlo al orgasmo hasta que dijo «dios, puta!» Y me acostó boca arriba.

    Saco su verga y se quitó el condón, justo en ese momento no aguante más y tuve mi orgasmo con squirt sobre de él y su verga, se masturbo un poco más y dejo salir todo su semen sobre de mí que llegó hasta mi rostro.

    Nos quedamos unos segundos quietos y luego él se fue a la ducha, me quité las medias y entre con él en tacones, nos besamos y tocamos un poco más, al salir me pidió mi número y se lo di por si quería repetirlo.

    Nos vestimos y salimos del motel, me regreso a dónde estaban las otras chicas, les conté que paso y luego a Diana y pase el resto de la noche con ella. A la mañana siguiente regrese a casa con mi querido novio.

    Esta vez me gustó mucho fue muy atrevida y pervertida, díganme que piensan ustedes y si le gustaría saber otra infidelidad mía e incluso recomendaciones de cómo serle infiel, los leo, chao.

  • Un reencuentro con amigos termina en sexo y bondage (1 y 2)

    Un reencuentro con amigos termina en sexo y bondage (1 y 2)

    Con veintiún años recién cumplidos sentía que mi vida era un lugar inerte y gris,  carente de emociones, un continuo de casa al trabajo, sin perspectivas de cambio. Había puesto en suspenso mis estudios después de reprobar un par de exámenes de la carrera de comunicación en la UBA y realmente me sentía sin rumbo. Apenas sobrevivía como empleado en una marroquinería de la calle Florida, haciendo equilibrio entre las insinuaciones de Pedro y las exigencias de Mirta, ambos socios del emprendimiento donde yo pasaba al menos ocho horas al día acomodando carteras y cinturones o tratando de vender alguna valija.

    Me sentía solo en una ciudad enorme y ruidosa, muy diferente a mi Balcarce natal. El ruido, la opulencia, el vértigo de los transeúntes me hacían sentir pequeño, acentuando mi apariencia débil a causa de un físico esmirriado. Apenas superaba al metro setenta y era delgado, destacaba de mi rostro, unos labios rojos y carnosos herencia de mi madre, Por otro lado, me había dejado crecer el flequillo lacio y castaño un poco más allá de las cejas, por tanto acostumbraba correrlo con un soplido vertical o acomodarlo pasando los dedos por mi frente. Otro detalle que desdibuja cualquier atisbo varonil eran los enormes lentes de pasta por delante de unos ojos pequeños y almendrados, huidizos al contacto visual.

    En ese contexto, fue todo un suceso toparme en el subte con Juan, ex compañero de secundario en Balcarce. Pese a que en el colegio fui víctima de algunas de sus bromas, el estar lejos en una metrópoli desconocida implícitamente derrumbó cualquier resquemor o distancia. Conversamos durante el trayecto de seis estaciones y me enteré de que había entrado a la policía de la ciudad y que vivía junto a Carlos (otro compañero de aula) en un pequeño departamento por la zona de Congreso. Por supuesto, intercambiamos teléfonos y quedamos de juntarnos el sábado a tomar algo y recordar nuestro pago.

    No fue difícil dar con la dirección, de hecho lo encontré a Carlos cuando entraba al edificio, lo chisté y nos dimos un abrazo como si fuéramos consanguíneos. Subimos las escaleras tres pisos entre risas: el departamento era una cocina comedor amplio, el baño y dos dormitorios; antes de preguntar cómo podían bancar semejante piso, Carlos aviso que era propiedad de sus padres y el solo pagaba las expensas y los servicios.

    Tomamos varias cervezas entre papas y manises, nos mostramos fotos por celular, recordamos perdidos y ausentes del pueblo, alguna que otra maldad de antaño, fue un momento grato. Se hizo de noche, la cerveza me había pegado por tanto me recosté sobre un sofá destripado mientras Juan y Carlos juagaban con la play. Me levanté y miré la hora, era casi medianoche; estaba a punto de pedir un auto cuando Juan me dijo que no había problema en quedarme a dormir, que el sofá estaba libre. Pensé que iba a ser difícil dormir allí, pero Carlos volvió a insistir, inclusive me ofreció un short para estar cómodo. Finalmente, mi tendencia a conceder ante cualquier opinión o pedido adverso fue mas fuerte y acepte la invitación.

    El pantalonito era de nylon negro y quedaba cubierto por el largo de la remera dado que Carlos me llevaba al menos una cabeza. En ese momento me percate que mis anfitriones eran mucho más grandes y fuertes físicamente que yo, por tanto debía atenerme a mi plan de no confrontar. Volví a sentarme en el sillón- ¿alguna vez te esposaron? – me preguntó de la nada Juan sin apartar la mirada de la pantalla.

    Me veía venir una situación difícil y lo mejor era no ir al choque: pensé que si me adelantaba a los hechos de alguna forma podría mantener el control sobre los acontecimientos.

    ¿Sabes que no? ¿Juan practica con vos?- pregunte con una risa impostada.

    Si, si, menos el gas pimienta, entrenó con Carlos- se adelantó Juan.

    ¿Tienes las esposas por acá? Sin levantarse de la silla y con joystick en mano Juan se estiró hasta un cajón de la mesada y arrojó un par de marrocas cromadas sobre el sofá. Sin perder tiempo y antes que alguno de ellos lo hiciera por la fuerza, las ajusté a mis muñecas y levanté los brazos haciendo sonar el metal frío.

    Seguimos unos minutos en silencio, estaba incómodo, sentí la obligación de decir algo.

    Al final vine a pasar un buen rato y terminó secuestrado- suspiré.

    Juan largo una sonrisa malévola. -no sabes lo que te espera con Charly que es sonámbulo y toquetón.

    Ay, no – sonreí nervioso levantando un hombro.-Solo me queda rezar y gritar- acoté entre nervioso y asombrosamente excitado.

    ¿Decís que si pido auxilio los vecinos me ayudan? -no podía contenerme, había algo incierto que deseaba peligrosamente.

    Creo que voy a tomar cartas en el asunto- Carlos se levantó y busco en un cajón de la mesada. Volvió sobre mí y se sentó en la mesa ratona justo enfrente. Tenía un rollo de cinta gris en la mano

    Parece que hable de más, por favor no me amordaces -suplique haciendo pucherito. No me reconocía, la excitación por la indefensión le ganaba al temor.

    Carlos corto un trozo de cinta y lo aplicó con firmeza sobre mis labios rojos, sentí el pegamento adherirse con fuerza a mi piel, gemí en protesta, lo cual incomodo a mi captor y se retiró a su dormitorio. Me sentí frustrado, inconcluso.

    Me quede recostado sobre el sillón, aunque fácilmente podría remover la mordaza con mis manos, no lo hice; en cambio, estire, flexione las piernas y sacudí los brazos en protesta, pero Juan pasó directo a su habitación sin registrarme. Me quedé solo, en la penumbra, el reflejo de la ventana devolvió la imagen de lo que podía ser una joven mujer luchando con sus ataduras y mordazas. No pude contener las ganas de masturbarme pero el ruido de una puerta entreabierta me detuvo.

    Carlos pasó al baño y cruzamos miradas, fue una extraña conexión. Sin pensarlo, me acosté boca abajo y cuando mi huésped volvía, me descubrí la cola y llamando su atención con un fuerte gemido. Él se detuvo y observó indeciso; por fin, se acostó a mi lado haciendo cucharita con una mano abrazándome por la cintura, con la otra, desprendió la cinta de mi boca. Gire cayendo al suelo, desde allí desabroche la cremallera y comencé a lamer sus bolas. Cuando el pene estuvo erecto, lo introduje en mi boca, subiendo y bajando con mis labios por toda la extensión de esa pija que me pareció negra y enorme. Comprendí que los gemidos y los besos en la punta eran más efectivos que cualquier otra cosa. Volví a subir al sillón y acerqué mi cola; entonces, Juan me penetró de una. Fue un poco molesto al principio, pero una vez que mi ano se extendió lo suficiente, los sucesivos embates despertaron inusitado placer en mi cuerpo. Comencé a sollozar dulcemente, desesperado Carlos me tapo la boca con su manaza, era claro que Juan podía despertarse y sería mucho que explicar. Finalmente, sentí una sustancia tibia recorrer mi interior, caí al suelo.

    Necesito que me laves- pedí, mostrando mis muñecas esposadas.

    -Veni, no hagas ruido -susurro mi amante- nos desplazamos sigilosamente, luego comprobaríamos que Juan dormía profundamente. Acerque mi pálida cola a la bañera donde Carlos me enjabono y enjuago. Me senté en el inodoro con la ropa interior en los tobillos y oriné sentado, mi “asistente” cerró la puerta y desapareció. Volví al sofá e intenté dormir en vano. Sin embargo, lejos de sentirme abrumado por el tobogán de sensaciones, por primera vez en mucho tiempo, sentí alguna certeza en aquella ciudad imposible…

    Parte 2

    Pasaron dos semanas desde mi noche de “iniciación” y si bien nos seguíamos en redes, no había vuelto a tener contacto con Carlos. Sin embargo, aquella jornada cambió mi vida: ahora tenía la certeza de donde radica mi placer y eso era mucho más de lo que obtienen muchas personas a lo largo de su existencia. Sin embargo, mi trabajo parecía dirigirse al extremo contrario de lo deseado, dado que con la llegada del clima fresco, Pedro y Mirta habían extendido la línea de negocio a las prendas de cuero y vender ropa era un verdadero martirio.

    Pedro me insistía en hacerme modelar las prendas para subirlas a la página de la tienda, entonces, yo buscaba cualquier excusa para cambiar la conversación. En realidad, me acomplejaba mi cuerpo y por otro lado, no quería darle oportunidad a mi empleador de extender nuestro vínculo. Siempre andaba incomodando, halagando con una carga lasciva en su mirada: caramelo, cariño, bebe; cualquier oportunidad era buena para ponerme una mano en el hombro, tocar mi cintura o la cara.

    Hasta el momento Mirta se había mantenido prescindente, pero su socio era como la gota que cincela la roca y era cuestión de tiempo para que cediera. Por tanto, me adelante en las negociaciones, tuvimos una conversación que terminó en una sugerencia, que con ella, siempre era una orden a mediano plazo. Por las fotos, obtendría cinco por ciento de las ventas online y Mirta se encargaría de tomarlas, eso último, fue mi única condición.

    Finalmente, el lunes antes de abrir la tienda empecé mi carrera en el modelaje urbano. Empezamos por una campera y morrales, desde el mostrador Pedro estriba el cuello y lanzaba sugerencias. Yo estaba nervioso, no sabía cómo pararme ni donde poner los brazos, mi sonrisa transmitía ansiedad.

    -Esto no está funcionando, tenés que soltarte, nene

    .Ya se, hago lo que puedo, si pudiera usar una máscara seria feliz

    Mirta se detuvo a pensar. Y si te tapas la cara con una bandana, como en pandemia- pregunto como tratando de armar el pensamiento

    Me parece genial-conteste y hurgue entre en los cajones hasta dar con una caja de bandanas vaqueras, tome una roja y la anude a mi cuello cubriendo mi boca.

    No te olvides de modelar los pantalones que entraron ayer – gritó Pedro desde la otra punta del local.

    Fui al probador y me calcé unos elastizados de cuero negro. El reflejo en el espejo llamó mi atención, me contorsione para ver como la superficie brillosa remarcaba mis curvas: realmente daba una imagen intersex. Tomamos más fotos y Mirta recalcó que el pantalón me quedaba “pintado” y me pidió de usarlo en la tienda para que los clientes vieran la nueva mercadería. Si bien Pedro no podía sacarme los ojos de encima, lo cual no era novedoso, note como se multiplicaban las miradas de los transeúntes ni bien me acercaba a la vidriera. Ese día, las ventas se multiplicaron. En los días siguientes, las visitas de hombres de todas las edades se multiplicaron, también los comentarios pícaros y las miradas lascivas, lo cual me incomodaba de la misma forma que me hacía sentir más seguro de mi cuerpo.

    De todos los visitantes, había uno que se destacaba: un hombre de cincuenta años bien llevados, canoso, con un hoyuelo en la pera y de rostro varonil, siempre bien vestido, que tomaba su tiempo para ser atendido por mi y compraba los items más caros: su presencia me intrigaba de la misma forma que me aseguraba buenas comisiones.

    Una tarde de lluvia torrencial, tan tranquila que Pedro no se había molestado en volver del almuerzo y Mirta optó por encerrarse en la oficina a ver la tele. volvió el hombre de gris. A pesar del aguacero, apenas unas gotas habían caído sobre su hombro derecho y su cabello permanecía alineado. Con el local sin clientes, me di cuenta que aquel hombre pasaba largas horas en el gimnasio.

    Buenas tardes- sonrió

    Buenas, ¿ que tal, como anda?- conteste sonrojado, era señal de que me sentía atraído y por verme profesional, la cosa se ponía más difícil dado que se me secaba la boca.

    -Mira, te voy a pedir un favor, quiero regalarte un pantalón y el destinatario es más o menos de tu tamaño… te molestaría probártelo, así puedo decidir mejor.

    -Si, no hay problema…vos decime cual quieres . Nuevamente eligió el item mas caro, unos de cuero negro talle 40 . Entré al probador y me los calcé. -¿Qué le parece?

    -Bien, girate un poco, quiero ver la espalda- gire apretando la cola.

    -¿Tienes shorts no? Se que son prendas de mujer pero mi hija…

    -Está bien, no hay problema -interrumpí la excusa innecesaria. Entre nuevamente al probador y me calcé los shorts de cuero negro y salí. Gire sin que me lo pidiera. El hombre de gris se acercó como quien inspecciona una pieza de arte, su cercanía me intimidó.

    Gracias, muy amable -dijo tomándome del mentón y sonriendo. Me cambié, entregué las prendas y fui al fondo para hacer el cobro por tarjeta. Cuando volví al mostrador el hombre ya no estaba. Afuera diluviaba, a través de la vidriera vi las luces de un auto detenido, al acercarme a la puerta distinguí al hombre de gris dentro del habitáculo. Salí a la vereda y me acerqué al coche, él me reconoció y abrió la puerta del acompañante, logré sentarme, estaba empapado.

    Sus tarjetas señor- dije secándome la cara con la manga del pulóver.

    -Gracias, que molestia- Sin pensarlo dejé caer mi cabeza sobre su hombro derecho, él puso su mano sobre mi mejilla. Acerque mi cara a la suya y nos besamos, él apagó las luces, afuera el golpe de la lluvia gorda sobre la chapa ensordecía.

    Me recosté sobre su regazo y bajé la cremallera. su pene ya estaba activado, venoso y peludas las bolas. Comencé a chupar con tenues gemidos, él puso su mano sobre mi cabeza y me empujó hacia abajo. Apreté los labios estirando el despliegue sobre la superficie. Enseguida, sentí el lechazo en mi garganta, un chorro cayó sobre el embrague.

    El hombre de gris sacó un pañuelo de su bolsillo y me lo entregó. También me dio su tarjeta. La lluvia amainaba y antes de bajar me dijo- los pantalones son tuyos.

  • Candente fantasía

    Candente fantasía

    ¡Hola queridos! Soy Tania Love, travesti de closet y quiero en esta ocasión describir una fantasía muy caliente y muy reciente. La tengo en la cabeza y en todo mi cuerpo gracias a un chico lector de aquí que llamaré… Digamos J, él sabrá que es para él cuando lo lea y ustedes disfrutarán mi fantasía.

    Gracias a mis relatos he recibido muchos correos de gente a la que le gustan mis vivencias, en su mayoría hombres ah! ¡Los hermosos hombres! Algunos correos muy calientes, otros agradeciendo mis relatos y otros (los menos afortunadamente) desagradables.

    Pero este chico… J me llamó mucho la atención desde su primer mensaje, se me hizo un chico interesante a pesar de su edad, es bastante joven, debo decir que a mí me gustan maduros, pero él en especial me puso a imaginar y me mantiene caliente hasta ahora que escribo esto pensando en él.

    «Hola Tania, desde hace tiempo he visto tus relatos y me he tocado muy rico leyéndolos, la verdad me excito demasiado, solo quería decirte que soy tu fan, tengo XXX años (debo aclarar que es mayor de edad aunque joven), vivo en la CDMX, espero algún día encontrarte en el metro» Así comenzó esta locura.

    Me pareció muy excitante que se tocara leyendo mis vivencias, me hizo sentir deseada desde ese primer mensaje, tanto que lo extraño cuando no me escribe.

    Los correos fueron subiendo de tono, pocas veces decido enviar fotografías mías, es peligroso considero, pero en esta ocasión el chico me dio confianza así que comenzamos a intercambiar nuestros cuerpos a través de imágenes…

    «Hola lindo! Gracias por leer mis vivencias, me calienta mucho saber que te tocas pensando en mí.

    Y si, si algún día nos encontramos en el metro… A tus órdenes.

    Besos»

    Fue mi primer mensaje hacia él, acompañado de una foto que me gusta mucho dónde se ven mis muslos, mis pantorrillas y mis pies vestidos solo con mis medias negras, el cual correspondió con el siguiente:

    «Wow, sinceramente no espere que me respondieras tan pronto jaja, pero gracias, cuando quieras puedes ver como me toco pensando en ti, soy bisexual de closet, pero tengo muchas anécdotas muy ricas que me han pasado en lugares como el metro, uno de los lugares a los que me encantaría ir sería un cine porno como el de tu relato, a decir verdad, me estoy tocando en este momento, imaginándome que vamos juntos para generar calentura y después te llevo a un hotel para hacerte sentir la mujer más deseada del mundo

    Gracias por la foto con tus medias, me excita mucho ese tipo de fotos, te mando un beso preciosa»

    «Desde ese momento yo ya era suya… Me encanta que me traten como princesa y él lo hace de manera magistral, no le negaría nada de ahí en adelante.

    Mmmm, se oye delicioso eso que dices… Me fascina que te toques pensando en mi.

    Te dejo algo para que inicies tu día acariciándote ese miembro delicioso.

    Besos

    Tania.»

    Respondí su mensaje acompañando mis letras con otra foto, donde estoy acostada con mis medias negras y liguero, mis pies en la cabecera de la cama.

    «No sabes lo rico que fue iniciar el día tocándome y viniéndome delicioso con tus fotos, tenía tiempo que no me excitaba tanto con una foto.

    Te dejo una para que me conozcas un poco, te mando un beso y seguiré deslechandome pensando en ti.»

    Esta vez fue cuando lo conocí en su foto, un chico fuerte, bien formado y con un pene delicioso, aunque se veía borroso en la foto, se notaba la deliciosa virilidad que le da su juventud, largo, venoso y muy firme… Yo estaba a mil y en ese momento aprovechando que no estaba mi esposa, tomé uno de sus dildos y comencé a fantasear con «J» lo metí a mi boca pensando que era él, acaricié mi cuerpo desde mi cara hasta los pies con él, hasta que por fin me penetró muy fuerte, mi dolor era sólo soportable pensando que era él, los 18 cm del dildo de mi esposa me estaban penetrando por completo… Era «J» o al menos yo deseaba que así fuera…

    Continuará…

    Gracias por leer queridos! Como siempre les dejo mi correo para recibir sus mensajes que me mantienen calientita.

    Besos

    Tania Love.

  • Follando con mi familia (4)

    Follando con mi familia (4)

    Bueno, ahora si, todo comienza después de aquel trío que les comenté, si bien yo no hice un trío como ese, no dejé de follar.

    Pues ahora en las noches Melissa entraba a mi cuarto, me despertaba, me besaba, se me paraba y me pedía una folladita, cada vez más frecuentemente pues dice que solo por eso ahora me daría de comer.

    Después de eso Fany me seguía buscando más seguido para que la follara cuando estuviéramos solos, y así lo hacía pero empezaba yo a sentirme cansado, entonces les mande mensaje, que se organizaran pero no podía follar unas 5 veces por día con ambas porque se irrita mi pene, a lo que ellas decidieron que los lunes eran de Fany, los miércoles de Melissa y los viernes se iban a turnar.

    Durante la semana siguiente así fue, pero un día mi tía María, quien es la otra cuñada de mi madrastra y es chapera, morena, sonrisa hermosa, chichona y culona; me pidió el favor de ayudarla (poco tiempo antes se mudó con su esposo a la casa de mis abuelos, Justo en el cuarto donde estuvo Fany) entonces me pidió ayuda porque estaban sus hijos y los de Fany, yo le dije que si.

    Entonces fui y jugué con ellos pero como todos son chiquitos hacen mucho caos pero se cansan rápido, hubo un punto donde todos se quedaron dormidos y nos fuimos a sentar a la mesa a platicar, ella siempre usa mayones y se le ve el calzón y esta vez no fue excepción, entonces ella me cuenta sus cosas y yo solo le digo que ando follando con día mujeres maduras y ella mostró interés, de si sabía hacerlo, que como lo hacía y cosas así, entonces le dije que un día se conocieron e hicieron un trío y ella se quedó sorprendía y me dijo que iría a cambiarse rápido y dije que si.

    Pasaron unos minutos y bajo con un short corto y una blusa blanca transparente y se quitó su bra pues los pezones se veían, yo no dije nada, entonces me dice, que ella le llaman la atención los jóvenes y también la infidelidad, que a veces busca la atención pero por tener hijos nadie la voltea a ver, entonces me pide que le pase unas cosas de la parte de arriba de la cocina, yo cuando lo hago ella se pone atrás de mi y mis nalgas quedaban a su cara, ella me las agarro y dijo que tenía mucha y yo volteo y ahora estaba mi pene, ella lo agarro por encima del pantalón y dijo que yo y era un hombre.

    Me bajo y me besa y me dice al oído, «me tuve que cambiar porque me mojaste de fantasear con tu pene» Entonces ella me dice que si quiere vaya al cuarto, yo voy y Dios mío, se quitó la blusa en un segundo, y el short y estaba desnuda, me dijo que le podía hacer lo que quisiera.

    Entonces me le acerqué y la besé y mis manos se las metía y ella estaba en celó porque gritaba y me pedía que le chupara las chichis y luego yo bajo y se la chupe, me dijo que eso era su primer oral y que estaba rico, se acostó y gritaba que la metiera, lo hice y solo podía ver esas chichis botando en mi pecho y que rico, luego ella me dijo que nunca ha tenido un anal, que lo hiciera yo, yo tampoco lo hice y al inicio dolía pero ya después era un placer aún más rico, entonces follabamos y me dice que me venga en su cara y cuando lo hago se chupo, dijo que si lo iba a seguir haciendo iba a ser recompensado.

    María es la única que me manda fotos de sus nuevos calzones, tetas, de todo, eso no lo puedo enseñar porque ella sale, pero ella recibe los fines de semana, ya tengo a mis 3 putas y cuando se los digo en el oído se pone en como locas.

  • En el camino

    En el camino

    Hola soy Keith, os voy a contar la ocasión en la que mi novio y yo teníamos que recoger un nuevo coche, la cosa es que solo se puede recoger en la ciudad de México, Por lo que decidimos ir en camión. Por la mañana nos arreglamos, él se bañó primero, cuando salí de la ducha vi en la mesa del vestidor un vestido negro que suelo llevar a los clubs para una buena noche de fiesta.

    Es corto, por encima de medio muslo y una abertura al centro que deja ver los bordes de mis pechos a través de una fina tela transparente, totalmente ajustado a mi cuerpo, me queda como una segunda piel, realmente me hace ver sexy, aunque no estoy segura si es cómodo para un viaje tan largo y en camión, sobre todo cuando me doy cuenta que no saco nada de ropa interior, por lo que entiendo que no quiere que la use, no es la primera vez pero no me siento muy cómoda, lo que hace que realmente me pone a mil por hora, me lo pongo con unos tacones no muy altos, más bien son bajos pero me hacen ver muy bien.

    En cuanto voy bajando por las escaleras lo veo recargado en el portal de la puerta con una sonrisa típica en él, tiene los brazos cruzados y justo de uno está colgando una pequeña pieza de lencería negra, un culot, que en su totalidad deja transparentar la piel, aunque eso no es lo emocionante, eso es que tiene un pequeño pero poderoso vibrador que se controla con un mando, que siempre tiene el. Ya imaginó el juego que tiene en mente, sé que le gusta ponerme en esas situaciones tan comprometedoras.

    Por otro lado, el siempre él se viste de una forma en la que se ve casual pero realmente formal al mismo tiempo, para siempre se ve perfecto.

    Salimos de casa caminando hacia la parada del colectivo que nos llevaría a la estación de autobuses y justo cuando llega el camión y estoy por subir el primer escalón noto la primer vibración, no es tan fuerte pero no para, sé que mi cara está colorada, camino de forma discreta hasta encontrar un haciendo libre a la mitad de la unidad, mi novio para y se sienta junto a mí, le tocó el muslo en señal de que pare, no me está afectando tanto pero el hecho de pensar que estaré así un par de horas me pone a mil. Él lo entiende así que lo desactiva, el colectivo no está tan lleno así que en lugar de jugar con el vibrador decide meter su mano por debajo de la falda para estar acariciando casi todo el camino, no me provoca mucho, solo pasa los dedos por encima del culot.

    Por fin llegamos a nuestra parada por lo que se pone de pie y me deja pasar para bajar primero y justo como en la subida lo enciende, solo que esta vez está más fuerte, me cuesta trabajo disimularlo, bajar cada escalón es una tortura, cuando estoy por dar el último pasó para llegar al piso, el más largo, me da un espasmo que si no es porque mi novio me tomo de la mano me caigo directo al concretó, solo me abraza y se ríe.

    -Creo que tienes que tener más cuidado

    -Tu bájale un poco, está muy fuerte- muerta de vergüenza y excitación fue lo único que atiné a decir.

    Simplemente soltó una carcajada y apagó el vibrador.

    Continuamos caminando hacia el autobús en que pasaríamos algunas horas hasta llegar a nuestro destino. Todo estuvo tranquilo hasta subir a la unidad. En el momento en el que tomamos nuestros asientos hasta atrás de este él me dice que será un viaje divertido, con lo que ya sé que tendré que hacer un par de cosas.

    Mientras se llenaba el camión solo fue unos toques coquetos por mis pechos, pellizca un poco mis pezones, apretaba con fuerza mi entrepierna.

    En cuanto el autobús arranco y tomo la autopista, ya con todas las personas en su lugar, se acerca a mi oído lentamente, siento su respiración lenta y calmada, todo lo opuesto a la mía

    —Vamos a hacer un juego, al máximo tal cual estás— se refería al vibrador y mi vestido, en su lugar.

    —lo podrás poner a media intensidad si levantas el vestido para quedar a directamente en el asiento— hay no puede ser de escucharlo ya me estoy corriendo.

    —bajo si sacas tus tetas por los laterales del vestido—por dios sí que sería una aventura

    —y si crees que no soportaras puedes apagarlo… Solo tienes que enrollar el vestido en tu cintura— uffff por un lado es emocionante, pero en pocas palabras o me la paso gimiendo todo el viaje o voy desnuda.

    Claramente estaba «bien» vestida, el vibrador se puso en marcha al máximo de potencia provocándome un ligero quejido que traté de tapar, pero apenas y lo logré. En menos de un minuto me di cuenta que no podría aguantar mucho así por lo que me levanté la parte de abajo del vestido y apoye mi culo directamente en el asiento, si bien la tanga del vibrador me cubría mi coño solo era con una tela fina y transparente, claro que me daba miedo que alguien pudiera levantarse o girar y verme en esa situación. Si bien la velocidad era menos no tardó mucho en qué estuviera sudando y con una respiración fuerte, casa ves me costaba mucho más silenciar mis gemidos.

    Alce la mirada y todo parecía en orden así que deslice mis pechos para sacarlos del vestido, me deslice un poco en el asiento para evitar que me vieran con facilidad. Mi novio redujo al mínimo la velocidad, pude descansar un poco y relajarme si es que cabe eso, no sabía cuánto más estaría así pero ya quería que terminara, sea simplemente una tortura lo que me estaba pasando.

    Pensé en enrollar el vestido porque no podía más y no quería tener un orgasmo ahí, suelo ser muy ruidosa cuando ocurre. Estaba a punto de hacerlo, total prácticamente es lo mismo a como estaba ahora, pero es cierto si me descubren tardaría más en recomponer mi ropa.

    —vas muy bien, creí que tardarías menos

    -Pero no por mucho ¿lo puedes apagar?

    -Ya sabes que tienes que hacer-

    Ufff ya estaba en el límite y estaba segura que sería un orgasmo muy fuertemente. Estaba en un gran dilema, no me quería quedar con las ganas, pero tenía miedo de tenerlo y que me escucharán. Pero si lo paraba tenía que estar desnudan en el camión. Realmente no sé qué es más riesgoso. Yaaa!!! No puedo aguantar más

    -OK OK ya apágalo. -comencé a enrollar el vestido en mi cintura, él solo me vio y sonrió complacido, apago el vibrador y solo así pude descansar un poco pero solo puedo estar volteando para todos lados cuidando que nadie me vea.

    Pasamos así una media hora, estaba realmente nerviosa y claro sólo no me corrí porque el vibrador estaba apagado porque realmente estaba tan excitada como hace un rato.

    Mientras estaba pérdida en mis pensamientos y cuidando que nadie se dé la vuelta y me puedan ver siento como el vibrador comienza a funcionar, me toma por sorpresa y doy un pequeño salto y un leve grito que me asusta más aún porque puede voltear alguien. Lo volteo a ver y me dice

    -acomoda el vestido, ya casi llegamos

    Doy gracias que me deja vestirme, el vibrador está en un nivel muy bajo así que sólo me mantiene caliente pero no llega a más.

    Cuando llegamos a la terminal apagó el vibrador y bajamos, tomamos un taxi a recoger el coche y sin más regresamos para casa y si en el camión fui casi desnuda, ya se imaginarán en el coche de regreso a casa.

    Espero que les agrade y me puedan dejar sus comentarios para mejorar, un saludo a todos.

  • Yo con Tania, mi hijo con la madre, un descontrol

    Yo con Tania, mi hijo con la madre, un descontrol

    «La pija de Mark nuevamente estaba parada y sentándose en el sillín, fue metiéndosela a Tania, que bufaba de placer y empezó a acelerar nuevamente. Los saltos de la lancha hacían innecesario que se muevan y en cada golpe de la lancha contra el agua la pija le entraba totalmente a Tania. No tardaron mucho en acabar los dos… y nuevamente él bajo la velocidad.«

    Padre e hijo están sentados en la oficina del primero, ambos de traje, tomando un whisky y terminando la semana de trabajo. Mark, de 36 años, mide casi dos metros de altura, un físico impresionante, mantenido a base de un trabajo diario en el gimnasio, socio mayoritario de uno de los holdings más importantes de EEUU, divorciado hace muchos años, sin pareja estable, sonríe viendo unas fotos publicadas en un portal. Fredy, su socio minoritario, de 18 años, casi una copia idéntica de su padre, no para de reírse y cargarlo.

    – No podes ser tan tarado por favor… como vas a ponerte esa ropa ridícula para ir a un evento de caridad. Dijo Fredy.

    – Fredy, no me jodas, no tenía ganas de ir, solo fui porque vos me pediste que te acompañe.

    – Papá, jean, camisa floreada, corbata negra, zapatillas y un chaleco negro. ¿En que pensabas cuanto te lo ponías?

    – Escuchaba Zeppelin… Escalera al cielo.

    – Ah, y tuviste un viaje…

    – Total… ¿Qué vas a hacer el fin de semana?

    – Tengo ganas de ir a la casa de Fort Lauderdale a andar en la lancha, salir a cenar, nada muy loco, y volver el lunes a la mañana.

    – ¿Solo?

    – Totalmente solo. ¿Vos?

    – No tengo nada pensado… ¿Te jode si vamos juntos?

    – Viejo, no jodas, para nada…

    – ¿Viajamos directo?

    – Buena idea… aviso a los pilotos. Termino de ver unas cosas y salimos.

    – Perfecto.

    Con 18 años, Fredy era considerado un genio. Su coeficiente intelectual era uno de los más altos y desde los catorce años trabajaba con su padre. A los quince se recibió de Economista y su padre lo puso como socio del Holding. Pero no era para nada un nerd, al contrario, le encantaba la noche, las fiestas, las mujeres y disfrutar la fortuna.

    Cuando llegaron a la casa en Fort Lauderdale, se cambiaron y fueron a cenar a uno de los mejores restaurants, en un Rolls Royce Dawn, convertible, rojo, propiedad de Mark.

    – ¿Que paso con tu novia? Preguntó Fredy.

    – Lo de siempre, quiso cambiarme, que la ropa, que no fume habanos…

    – Boluda…

    – ¿Viste esas dos mujeres que están a la derecha?

    – ¿La de camisa salmón?

    – Sí.

    – Lindas mujeres… me gustan… ¿Qué pasa?

    – Que la morocha que esta con ella, te está mirando con muchas ganas…

    – Interesante mujer… ¿Qué vas a hacer?

    – Ya vengo… Dijo Mark, que se levantó y se acercó a las mujeres.

    – Hola, buenas noches. Perdonen.

    – ¿Sí, buenas noches?

    – Mi amigo es algo tímido, y me comentaba que le gustaría invitarte a tomar algo al lugar que elijas. Le dijo a la morocha.

    – Ah… lo que pasa es que estamos juntas, y no quiero dejarla sola…

    – ¿Cuál es el problema? Podemos salir los cuatro, si ella está de acuerdo.

    – ¿Qué decís Ann?

    – Lo que vos digas…

    – Bueno… ¿Cómo quieren hacer?

    – ¿Les parece si cuando terminan de cenar nos encontramos afuera?

    – Perfecto.

    – Ah, mi nombre es Mark.

    – Un gusto Mark, soy Stefi.

    – Nos vemos en un rato entonces. Dijo Mark y volvió a la mesa.

    – Sos un animal, en medio del restaurant te vas a levantarlas… Incorregible.

    – La morocha encantada de salir con “mi amigo”. Cuando salen nos encontramos afuera.

    – No lo puedo creer…

    – Te dije que te miraba, le gustas…

    Terminaron de cenar, pidieron café y pagaron para cuando ellas salgan no demorarse. Ellas salieron y se encontraron afuera.

    – Stefi, Ann, él es Fredy.

    – Un gusto Fredy… Dijo la morocha dándole la mano y mirándolo a los ojos.

    – El gusto es mío. Perdonen a Mark, es un poco expeditivo en su forma de ser.

    – Eso hablábamos con Ann… Osado…

    – Bastante. ¿Dónde quieren ir?

    – ¿Old Coast?

    – Perfecto, vamos al auto.

    Fueron al Rolls y ya cuando subieron, se sentaron las parejas armadas. Hicieron tres cuadras y llegaron. Se sentaron todos en una mesa.

    – Me encanta este lugar, tiene muy buen clima. Dijo Fredy.

    – Sí, por eso les dije de venir.

    – No soy muy bueno con los rostros, pero tu cara me resulta familiar. Dijo Mark.

    – Puede ser, he hecho algunas campañas publicitarias. Dijo Stefi.

    – ¿Algunas? Te aseguro que pensé que eras solo muy parecida… Stefi Grant, modelo internacional, cara de varias marcas, cientos de campañas, una trayectoria impresionante. Dijo Fredy.

    – Gracias por lo que dices… Dijo ella.

    – No sabía que estabas tan al tanto de las modelos… Dijo Mark sonriendo con picardía.

    – Mark, me gustan las mujeres bellas, y las muy bellas, me fascinan. Además, ella es la cara de nuestra empresa de seguros…

    – ¿Son los dueños de Loyalty?

    – Exacto. Dijo Mark.

    – Que casualidad…

    – Pensé que vivías en NY. Dijo Fredy.

    – Vivo en NY, las dos en realidad. Vinimos a pasar unos días.

    – Falta que sepas la fecha de cumpleaños, el número de celular… Dijo riendo Mark.

    – El número lo tengo como contacto, y la fecha de cumpleaños… 15 de Febrero. Dijo Fredy mirándola a los ojos.

    – No me jodas… ¿Es cierto Stefi?

    – Muy cierto… Me sorprendes Fredy…

    – Te cuento, este tipo tiene una computadora cuántica en la cabeza, y es capaz de recordar cosas solo por verlas y no olvidarse nunca… Y si algo le interesa… Dijo Mark.

    – Entiendo. Dijo ella sonriendo.

    – Mark, por eso no me gusta salir con vos, te metes en conversaciones ajenas… Stefi, allá hay una mesa libre, ¿Vamos?

    – Dale Fredy, vamos.

    Se fueron a la otra mesa y Mark se quedó con Ann.

    – ¿También sos modelo?

    – No… no es lo mío para nada.

    – Bien podrías serlo… sos hermosa.

    – Gracias… lo mío es la medicina, soy médica.

    Las dos parejas siguieron charlando y dos horas después, partieron los cuatro y las dejaron a ellas en un edificio de Aventura.

    – ¿Cómo te fue?

    – Aburrida total, casi me duermo… No paraba de hablar de su trabajo, es médica patóloga…

    – Me imagino la charla. Te cuento que quedé con Stefi en salir mañana en la Cigarette. Dijo Fredy.

    – Bueno… me abro…

    – Eh… necesito que te sacrifiques…

    – Fredy… no me jodas…

    – Va a venir con una amiga…

    – Lo que me faltaba, niñero… ¿Cuántos años tiene Stefi?

    – Treinta y seis…

    – Nooo… Lo que un padre tiene que hacer por su hijo… Dijo Mark.

    – Ojo que no le dije mi edad…

    – Puede ser tu madre desgraciado…

    – O tu mujer…

    – Ni se te ocurra meterme en quilombos… estoy bien…

    A la mañana siguiente cargaron una conservadora con cerveza y gaseosas y pasaron a buscarlas en la camioneta Rolls de Fredy. Él le aviso a Stefi que la esperaban y cuando apareció a Mark casi le da un infarto.

    – Pendejo, dijiste que venía con una amiga, es una copia de ella…

    – Eso me dijo…

    – Hola Fredy. Dijo Stefi dándole un beso rápido.

    – Hola Mark… Ella es Tania, mi amiguita.

    – Tania… tu amiguita… Ah… Wow…

    – Hola Tania, tranquila, solo le dura dos o tres horas.

    – Hola chicos, un gusto.

    – Tonto, reacciona y ábrele la puerta a Tania.

    – Sí claro. Perdón…

    – Me dijo Stefi que son socios de una empresa para la que trabaja. Dijo Tania.

    – Sí… una aseguradora… Dijo Mark.

    – Está reaccionando, bien. Dijo Tania y se rio.

    – Tania, supongo que sos modelo como ella. Dijo Fredy.

    – No… estoy estudiando para médica patóloga.

    – No… dijo Mark.

    Las dos se largaron a reír con todo…

    – No, tranquilo Mark, es modelo, está empezando. Solo que Ann nos contó la charla que tuvo anoche con vos.

    – Desgraciadas…

    – Supongo que no pasaste una gran noche. Dijo Stefi.

    – Tumores, quistes, fetos… por favor…

    – Llegamos. Yo bajo las cosas, vos encárgate de la lancha Fredy.

    – Dale.

    – Mark, lo que dijiste anoche de Fredy, que tiene una computadora cuántica en la cabeza, ¿Fue broma?

    – Para nada, es un genio, un coeficiente intelectual de los más altos de la actualidad. Es un genio.

    – Pues no se nota para nada… Es tan “normal”.

    – En muchas cosas es “normal”, en otras…

    – Listo, ya la están bajando. Vamos…

    Fueron al muelle y Tania dijo:

    – ¿Esa es tu lancha Fredy?

    – Sí, ¿no te gusta?

    – Me encanta… Cigarette 515, más de tres mil caballos de fuerza…

    – Bien, una mujer que conoce de lanchas… Dijo Fredy.

    – ¿Vos no tenes lancha Mark? Pregunto Tania.

    – Un Pershing 9x.

    – Bote de viejo, como él… Dijo Fredy.

    – No sea malo Fredy… ¿Cuántos años tenes Mark?

    – Treinta y seis.

    – Fredy, empezamos mal… tengo treinta y seis años… ¿Soy vieja? Dijo Stefi.

    – Pero un cuerpo de 26-28, y una mente de 27. Dijo él y le dio un beso.

    – Arréglala…

    – Subamos. Dijo Fredy sonriendo.

    – ¿Dónde quieren ir? Preguntó Mark.

    – ¿En esto…? Los Cayos… Dijo Tania.

    – Mmm… Por la cara de Fredy, tenía otros planes…

    – Bimini… podemos dormir ahí, y volver mañana… Dijo mirando a los ojos a Stefi.

    – Ojo Stefi, que Fredy es tan rápido como esta lancha. Dijo Tania.

    – Vos conoces de lanchas… ¿Los Cayos y vemos…? Dijo ella y le dio un beso.

    – Los Cayos entonces…

    Fredy se puso al timón de la lancha y Mark a su lado. Ellas sentadas atrás. Salieron a mar abierto y la aceleró con todo. Había unas olas muy suaves y la lancha las saltaba a toda velocidad. Estaban llegando, bajo la velocidad y Stefi dijo:

    – Fredy, sos un loco, veníamos volando… Demente…

    – Me encanta disfrutar al máximo Stefi, y la única forma con esta lancha es esa… acelerar a fondo.

    – ¿En todo sos así?

    – No Stefi, el vino, el champagne y las mujeres me gusta degustarlas bien… sentir toda su intensidad en mi boca.

    – Sos un hijo de puta… Dijo Stefi riendo.

    – Un degenerado diría yo. Dijo Mark.

    – ¿Vos como sos Mark? Preguntó Tania.

    – Creo que a la inversa de Fredy, me gusta lento al principio y poner toda la fuerza al final, pero igual que él disfrutar al máximo, sea vino, champagne, autos o mujeres.

    – Otro hijo de puta… Dijo Tania.

    – ¿Vos? Pregunto Mark.

    – Me adapto, aunque si me das a elegir…

    – ¿Qué?

    – ¿Vamos a almorzar? Pregunto Tania cambiando el tema.

    – Sí, dijo Fredy riendo.

    Amarraron y antes de ir a almorzar, fueron a caminar. Fredy, abrazando a Stefi, Mark y Tania, sueltos pero intercambiando miradas tremendas.

    En un negocio de mallas, Stefi le dijo a Fredy si la acompañaba a ver unas mallas. Mark y Tania se quedaron afuera.

    – Duro. Dijo Tania.

    – Así será entonces… Dijo Mark y le dio un tremendo beso, y sin que nadie lo viera le metió una mano en la entrepierna y movió los dedos.

    – Cerdo, estamos en la calle…

    – Fredy, ya venimos, vamos a ver algo. Dijo Mark desde la puerta del local.

    – Bueno… Dijo Fredy.

    Mark le tomo la mano a Tania y fueron a la lancha, bajaron y cerró.

    – ¿Acá?

    – Acá. Dijo Mark y la volvió a besar con todo.

    Ella lo abrazó y sintió como él le corría la malla y le metía dos dedos en la concha, que ya estaba empapada.

    – Así me gustan las mujeres, muy calientes… Chupame… Dijo Mark y ella se puso de rodillas a chuparle la pija.

    La excitación de Tania era tremenda, se metía por completo la pija de Mark en la boca, provocándose arcadas. Ella tomó las manos de él y las puso sobre su propia cabeza. Mark entendió el motivo y tomándola con firmeza le cogió la boca. Ella bajo sus manos y se metió dos dedos en la concha.

    Un par de minutos y Mark la hizo poner en cuatro en el suelo y sin mediar palabra le metió la pija en el culo mientras le daba chirlos en el culo. Tania mordía su mano para no gritar de placer en cada embestida. De pronto sintió como él apoyaba un dedo en su orto y lo empujaba. Ella quiso tomarlo con su mano y sacarlo pero Mark la tomo de los cabellos, tiro para atrás la cabeza y lo terminó de enterrar…

    – Tranquila, solo para jugar por ahora…

    – Desgraciado…

    La cogió un rato e hizo que ella se ponga de rodillas a su lado y le metió dos dedos en el culo…

    – Chupa y movete, haceme acabar en tu boca…

    – Cerdo…

    Ella se empezó a mover y a chupar como loca, mientras el tomándola de los cabellos le apretaba las tetas con la otra mano…

    – Sos una cerda… ¿La queres en el culo?

    – Por supuesto…

    – Móntame entonces…

    – Maldito…

    Mark le apretó un pezón y ella como pudo contuvo el grito y se enterró la pija de una en el culo, saltando como loca. Él se incorporó un poco y le empezó a morder los pechos con todo, ella otra vez con la mano en la boca trataba de no gritar de placer…

    Fueron minutos y minutos de montarlo hasta que el acabó en su culo lo que le provocó un tremendo orgasmo. Le chupo la pija para limpiarla, tomo agua para limpiar su boca, se besaron y ella se levantó.

    – No hay baño desgraciado…

    – Nop…

    Como pudo, se limpió sus propios jugos y el esperma de Mark de las piernas se volvió a poner la malla y la remera.

    – Lista… Dijo y salieron al cockpit de al 515.

    – Tremenda pendeja sos…

    – Gracias… vos nada mal para un veterano. Dijo ella y le dio un beso.

    Fueron al bar donde siempre iban con Fredy y los encontraron a él y a Stefi sentados tomando cerveza.

    – Hola… Dijo Tania sonriendo y sentándose junto a Mark.

    – Parece que caminaron bastante, tenes cara de cansada. Dijo Stefi sonriendo…

    – No te das idea… Un placer tremendo caminar con Mark…

    – Sos una cerda…

    – Muy… Dijo Tania y todos se rieron.

    Almorzaron y volvieron a la lancha.

    – Mark, ¿Timoneas vos?

    – Bueno…

    – Vení que te muestro abajo, por si queres recostarte. Le dijo Fredy a Stefi que sonrió y se mordió los labios. Bajaron y él cerro la puerta.

    – Vamos a ir despacio… Quiero disfrutar. Dijo Mark.

    Salieron a mar abierto y se escuchaban los gemidos de Stefi.

    – Pendeja, chupame la pija.

    – ¿Ahora?

    – Ahora…

    Ella como pudo se puso entre sus piernas, le bajo la malla y se puso a chuparle la pija. Mark fue acelerando hasta poner la lancha a toda velocidad. Tania chupaba como loca y se metió dos dedos en la concha. Cuando Mark acabó, le lleno la boca de esperma y ella trago todo, y se dio un orgasmo con los dedos.

    Mark bajo un poco la velocidad, y la hizo poner entre él y el volante. Le empezó a besar el cuello y ella a gemir. Hizo que ella tome el volante, y corriéndole la malla, le metió dos dedos en el culo.

    – Me encanta el culo que tenes pendeja…

    – Me doy cuenta… y a mí tus dedos y tu pija en el culo, me vuelven muy puta…

    La pija de Mark nuevamente estaba parada y sentándose en el sillín, fue metiéndosela a Tania, que bufaba de placer y empezó a acelerar nuevamente. Los saltos de la lancha hacían innecesario que se muevan y en cada golpe de la lancha contra el agua la pija le entraba totalmente a Tania. No tardaron mucho en acabar los dos… y nuevamente él bajo la velocidad.

    Se estaban acomodando las mallas cuando Stefi y Fredy fueron con ellos.

    – Sos un hijo de puta, no podíamos venir tranquilos, no. El tipo tiene que venir a fondo. Dijo Fredy.

    – Ups… me olvidé… estaba pensando en otra cosa…

    – Desgraciado, es la primera vez que dos tipos me hacen mierda… pero uno ni se acercó… Dijo Stefi riendo.

    Ellas se sentaron y nuevamente Mark acelero a fondo. Cuando entraron a por el canal, Fredy preguntó:

    – ¿La seguimos en casa?

    – No tenemos ropa… Dijo Tania.

    – No la vamos a necesitar me parece. Dijo Stefi.

    – Vamos entonces. Dijo Tania.

    – Escuchaste Mark.

    Fueron a la casa y amarraron adelante del Pershing de Mark.

    – Son las 16… En una hora estamos en Bahamas. Dijo Mark.

    – ¿Está preparado?

    – Fredy…

    – Pregunta tonta, no me digas nada. ¿Qué les parece chicas?

    – Bahamas entonces…

    Llevaron la conservadora y zarparon luego de dar aviso a las autoridades.

    – Tremendo yate, me encanta. Dijo Stefi.

    – Es otra cosa, de los yates de este tamaño, es el más deportivo. Dijo Mark.

    – Y tiene todas las comodidades… baño sobre todo. Dijo Tania.

    – Entre ellas… Dijo riendo Fredy.

    – ¿Podemos darnos una ducha mientras navegamos? Por supuesto. Vengan que les muestro, Fredy, hazte cargo. Dijo Mark.

    – Entendido Capitán.

    Las acompaño a los camarotes y volvió con Fredy.

    – No te das lo tremenda que es la pendeja, te juro que me encantó.

    – Y Stefi… una bestia total… ¿Bimini o…?

    – Nuestra isla mejor. Tenemos para cenar.

    – Te das cuenta que es la combinación ideal, mi lancha tu yate.

    – No lo discuto…

    – ¿Vamos a Bimini? Pregunto Stefi cuando regresaron.

    – No, con Mark tenemos un lugar mejor, más privado…

    – Entiendo… Dijo Tania sonriendo.

    – Traigo cerveza.

    Un rato después anclaban en una pequeña isla, y se sentaban a charlar del trabajo de Stefi, hasta que Fredy preguntó:

    – ¿Alguna vez estuvieron juntas?

    – Ahora estamos juntas. Dijo Stefi.

    – Chistosa…

    – No nunca… es más, es la primera vez que estamos tan cerca con dos hombres las dos.

    – Ah…

    – ¿Por qué lo preguntas?

    – Porque me encantaría verlas en un 69 mientras Mark y yo las cogemos.

    – Sos un tremendo hijo de puta…Dijo Tania.

    – No dijiste que no. Dijo Mark.

    – Nunca estuvimos juntas… y yo particularmente, nunca con una mujer. Dijo Stefi.

    – Tania no dice nada, obviamente que ha estado. Dijo Fredy.

    – Un par de veces… tampoco he estado con dos hombres… ¿Vos Stefi?

    – Tampoco…

    – Interesante Mark, muy interesante…

    Mark tomo a Tania de la cabeza y le dio un tremendo beso y le dijo al preguntó:

    – ¿La hacemos mierda?

    – Hijo de puta, ¿Qué hago?

    – Si se deja, chupale las tetas… o la concha, lo que más te guste…

    – Bueno…

    Tania estaba sentada al lado de Stefi y se dio vuelta. Sin mediar palabra, le lenvantó la remera y le empezó a chupar los pechos sobre la malla, mientras llevaba una mano a la entrepierna de ella y la empezó a acariciar. Stefi sorprendida, o dijo nada y lo miro a Fredy mordiéndose los labios.

    Tania le saco la bikini y de inmediato se puso a chuparle la concha. Stefi a gemir y a apretarse los pechos. Fredy se acercó y le puso su pija en los labios, a lo que Stefi reaccionó poniéndose a chupar con todo. Mark lo imitó del otro lado y tomó la mano de ella para que agarre su pija, Stefi lo miro sin dejar de chupar y lo masturbaba, para luego chuparlo a Mark.

    – Tremenda mamadora… Dijo Mark.

    – De lo mejor. Dijo Fredy…

    – Cerdos… Dijo Stefi…

    Un par de minutos y Mark se puso detrás de Tania, le bajo la malla y le apoyo la pija en el culo para empezar a meterla. Dos chirlos y Tania le chupaba como loca la concha a Stefi y le metía dedos a lo loco.

    – Creo que están a las dos a punto. Dijo Fredy.

    Las hizo hacer un 69, con Stefi abajo, empezando a chupar a Tania, mientras veía como Mark le hacía el culo. Cuando sintió que Fredy metía la pija en su concha y los labios de Tania en el clítoris se volvió loca y chupaba con todo. Le hicieron tener un orgasmo y Fredy se acostó.

    – Móntame. Le dijo.

    Para sorpresa de Fredy, fue Tania la que lo montó metiéndose su pija en la concha y lo miró a Mark sonriendo.

    – Me encanta esta pendeja… Dijo Mark.

    Se puso detrás de Tania, y le fue metiendo la pija en el culo.

    – Hijos de puta, me están partiendo. No paren desgraciados…

    Le dieron duro por un par de minutos hasta que Tania tuvo un tremendo orgasmo y se levantó. Stefi, que mientras miraba se masturbaba no dudo en montar a Fredy, y Mark se puso detrás de ella.

    – Por favor, despacio, es mi primera vez en todo esto…

    – Tranquila. Dijo Mark.

    Apoyo la pija en el orto de ella luego de poner un poco de saliva y la enterró de una. El grito de placer de Stefi fue tremendo, no de dolor… Y se empezó a mover para cogerlos ella a ellos. Tania la miro y se tiró de cabeza a chuparle los pechos.

    Stefi se movía sin parar, gozando como loca, hasta que Mark le dio un chirlo en el culo y la sostuvo, bombeando varias veces hasta acabar bien adentro. Ella gritó y tuvo un orgasmo bestial, Mark se corrió y ahora Stefi desenfrenada, saltaba sobre la pija de Fredy, hasta hacerlo acabar y tener otro orgasmo. Se levantó y se acostó en el suelo a su lado. Tania le levanto las piernas y chupaba todo lo que salía de la concha de Stefi y luego la pija de Fredy, como había hecho con la de Mark.

    – Definitivamente, el mejor sexo de mi vida. Dijo Stefi

    – Lo mismo digo, bestiales y hermosos. Dijo Tania y las dos fueron al baño.

  • Lo invitaste a la fiesta y se terminó cogiendo a tu hermana

    Lo invitaste a la fiesta y se terminó cogiendo a tu hermana

    Holiii pues en vista de que mi anterior relato fue un éxito jaja y que también me ayudó a desahogarme, decidí contar otra anécdota que nunca había podido platicarle a nadie. Lo que voy a contar pasó bastante tiempo después de yo haber terminado con mi novio del relato anterior, seguía teniendo 18 años y físicamente seguía igual, la única diferencia es que ahora me había teñido el pelo de color pelirrojo jaja.

    Para los que no leyeron mi primer relato, aquí les va una pequeña descripción mía: en el momento que sucedió esto tenía 18 años, medía 1.65, de complexión delgada, pechos medianos, una cintura no tan marcada y pompis pequeñas jajaja.

    Tengo un hermano que es mayor que yo por 7 años y mientras yo estaba apenas entrando a mi primer semestre de universidad, él se encontraba a mitad de su maestría. Mi hermano siempre fue alguien bastante extrovertido lleno de bastantes amigos que traía a la casa a jugar videojuegos, ver series y otras cosas de chicos jajaja. Obvio él tenía un mejor amigo de su misma edad que conocía desde el kinder si mal no recuerdo y pues gracias a esa veteranía él ya era alguien conocido por mis papás y por mí. Algo que quiero destacar es que para cuando yo tenía entre 14 y 15 mi hermano dejó de traer a sus amigos a la casa porque algunos de ellos comenzaban a sabrosearme jajaja, eso le molestaba a mi hermano y pues en su momento me llegó a decir que ni se me ocurriera hacerles caso, que ya eran bastante grandes para mí y bla bla bla pero pues yo ni al caso con ellos jajaja. El único al que siguió trayendo fue a su mejor amigo pero pues con él la confianza era diferente, nunca llegó a morbosearme ni nada y siempre me trató con bastante respeto durante esos años.

    Algo que olvidé mencionar es que a los dos les gustaba mucho el fútbol, tanto así que dos añitos después entraron al equipo de fútbol de su universidad. Yo a veces iba a verlos jugar pero pues mi hermano me dijo que ya no fuera porque sus compañeros de equipo me morboseaban jajaja, aunque la verdad nunca me ha gustado el fútbol así que tampoco es que me molestara jajaja.

    Otra cosa importante que quiero recalcar es que yo me llevaba bien con su mejor amigo, como nunca llegó a sabrosearme ni tratar de ligarme pues podía hablar con él sin pena. No éramos amigos pero pues nos caíamos lo suficientemente bien como para hablar de vez en cuando por mensaje o en persona sin nada más de por medio.

    Ahora sí, cuando ya tenía 18 años y, como dije al principio, meses después de romper con mi novio, se acercaba el cumpleaños de mi hermano. Su mejor amigo y él estaban organizando una fiesta en nuestra casa, invitarían a sus amigos más cercanos y pues sería algo tranquilo. Mis papás estarían esa noche pero para no “arruinar la fiesta” (según ellos jaja) saldrían con unos tíos a no recuerdo donde, por lo que no volverían hasta la mañana. Yo por mi parte no tenía a donde ir así que me quedaría esa noche en casa pero encerrada en mi habitación de arriba porque pues no quería entrometerme ni causar alguna molestia esa noche con alguno de sus amigos.

    Llegó el día de la fiesta y dicho y hecho yo me quedé en mi habitación. Esa noche el clima estaba agradable, de esas veces que puedes andar en manga corta y manga larga al mismo tiempo sin andarte muriendo ni de frío ni de calor. Recuerdo que llevaba una blusa blanca de tirantes (la misma de mi foto de perfil jaja) y encima un suéter azul marino, en la parte de abajo un pantalón de mezclilla negro. Si se preguntan porqué llevaba pantalón de mezclilla en mi casa, fue porque acababa de salir con unas amigas jajaja y pues no me quise cambiar porque todavía no pensaba dormirme.

    Durante la fiesta estuve en mi habitación leyendo, escuchando música y hasta traté de ver una serie pero pues la música no me dejaba verla a gusto jajaja. En un punto incluso llegué a mandarle mensaje al mejor amigo de mi hermano preguntándole como estaba la fiesta, a lo que él me respondió que bastante divertida e incluso me invitó a bajar pero le comenté que no tenía ganas de bailar con los demás alcoholizados jejeje y así estuvimos hablando un rato por mensaje.

    La fiesta terminó hasta las 3 am aproximadamente. Yo le pregunté al mejor amigo de mi hermano si ya se habían ido todos porque quería bajar por agua y él me respondió que sí, incluso que mi hermano se quedó dormido en el sofá de lo tomado que estaba. Cuando bajé me encontré con el desastre que esperaba encontrarme jajaja. Todo desarreglado, latas de cerveza por ahí, bastante basurita en el piso, pero afortunadamente el lavabo del baño se encontraba bien. El mejor amigo de mi hermano se encontraba sentado en otro sofá revisando su celular, cuando bajé me saludó y él se disculpó por el desorden pero le dije que no me sorprendía y que de hecho esperaba encontrarme con algo así jeje. Estuvimos platicando un rato hasta que decidimos comenzar a barrer y limpiar nosotros mismos. Le pregunté si quería que despertáramos a mi hermano para que nos ayude pero él estaba bien dormidito así que preferimos no hacerlo.

    Estuvimos barriendo por un buen rato, entra tanto platicamos sobre la fiesta y de ahí pasamos a otros temas. Si bien ya había hablado con él antes, nunca lo había hecho en una conversación fluida y pues aprovechamos para ponernos al tanto de nuestras vidas pero lo que más importa para el relato era que supimos que estábamos solteros jaja. Él me preguntó que porqué no había bajado a la fiesta al menos para bailar un poco y pues le tuve que decir que realmente fue porque no quería incomodar a mi hermano por si a alguno de sus amigos se le ocurría tirarme la honda y evitar que la fiesta se arruinara. Él me dijo que estaba consciente de que eso hubiera pasado, pero que me habría defendido de cualquiera que quisiera pasarse conmigo, yo reí y le agradecí por eso.

    Cuando terminamos de limpiar (ya eran las 4 am), nos detuvimos en la cocina a platicar mientras bebíamos agua, aquí la plática se puso un poco más personal, ya que él me comenzó a contar que hacía poco que acababa de terminar con su novia y yo aproveché para darle uno que otro consejo y contarle la historia con mi exnovio (menos la parte en la que le fui infiel jaja). Algo que quiero recalcar, es que el suéter que llevaba me quedaba un poco pequeño, por lo que gracias a la posición en la que estaba, sumado a que entre agacharme para recoger basura y eso pues terminó un poquito levantado de la cintura. No tendría nada de especial, salvo por el hecho de que al levantarse también levantó mi blusa, por lo que se alcanzaba a ver mi ombligo y un poco de mi abdomen jeje. Comento esto porque durante la plática notaba como la mirada del mejor amigo de mi hermano a veces se dirigía a mi ombligo. Trataba de ser discreto, haciéndolo sólo cuando yo volteaba a algún otro lugar pero entre reojo lo alcanzaba a ver sin que él supiera jeje. En cuanto a mi ombligo no hay mucho que decir jaja, sólo que es el típico agujerito negro con forma de un óvalo un poco aplastado jaja. No le reclamé ni nada porque la verdad no me molestaba, nunca me ha causado problema que amigos o conocidos me vean de reojo el escote o el ombligo cuando llevo blusas de tirantes o tops jaja, creo que es normal que todos los hombres bajen la mirada a alguna parte del cuerpo de una mujer en algún momento jejeje.

    Continuando con la conversación, él me dijo que no sabía de qué me preocupaba, si de seguro tenía muchos chicos detrás de mí. Yo obvio no lo negué pero le dije que sinceramente no pensaba meterme en otra relación tan pronto y prefería disfrutar la soltería. Él me dio la razón, diciéndome que también prefería disfrutar la soltería, a lo que después me preguntó como la disfrutaba. Yo me sonrojé un poquito, agaché la mirada y le dije “pues… ya sabes” jajaja un poco nerviosa, él se acercó un poco a mí y me contestó “No, no sé jajaja” a lo que yo respondí que la aprovechaba haciendo amigos, saliendo con algún chico por ahí. Noté que la conversación podía subir a algo más y la verdad no me molestaba, honestamente se me hacía guapo el mejor amigo de mi hermano, además de que mi hermano estaba bien dormido y no creo que fuera a despertar en un buen rato jaja, por lo que comenzamos a tirarnos la honda entre palabra y palabra.

    Más pronto que tarde empezamos a acercarnos cada vez más mientras hablábamos, no recuerdo las palabras específicas con las que jugábamos más allá de él diciéndome que debía aprovechar cada oportunidad para disfrutar o algo así jaja, la verdad es que cuando menos me di cuenta ya nos estábamos besando.

    Ahí nos tienen, parados en medio de la cocina, él me sujetaba de la cintura mientras yo reposaba mis manos en sus cachetes para poder mover mejor mi lengua dentro de su boca. No dijimos ni una palabra más, sólo se escuchaban el sonido de nuestros labios tronando con cada rico beso que nos dábamos. Para quien haya leído mi relato anterior habrá podido intuir que me encantan los besos de lengua jeje. La verdad para mí es deliciosa la sensación de estar chocando mi lengua con la de otro chico dentro de mi boca, como su lengua rosa mis dientes tratando de llegar más profundo para enredarse con la mía en un intenso forcejeo, para luego yo empujar la mía contra la suya y llevarla dentro de su boca en un riquísimo juego recíproco; básicamente, me gusta terminar una buena sesión de besos de lengua sintiéndome como si me hubieran hecho una limpieza bucal jajaja.

    Con el mejor amigo de mi hermano no era la excepción, había momentos incluso en los que simplemente formábamos un túnel entre nuestras bocas con los labios y nos dedicábamos a enredarnos las lenguas sin despegarnos por largos ratos, separándonos únicamente para tomar aire y seguir tronando labios o peleando con nuestras lenguas. Entre tanto podía sentir como él movía sus manos de mi cintura hacia mi espalda tratando de pegarme más hacia él para no despegarnos mientras yo recorría las mías bajando a su cuello y deslizándolas hacia su nuca para que nuestros labios estuvieran lo más pegados posibles y los túneles que formáramos fueran más espaciosos para que nuestras lenguas se puedan desenvolver mejor.

    También recuerdo que fue tal la intensidad que sin darnos cuenta comenzamos a caminar sin despegarnos hasta chocar con la puerta que daba hacia el patio. Tuve que separarme un momento del beso para mirar a ver si no podía abrirse por la presión de estos dos calenturientos jajaja pero al ver que estaba bien cerrada simplemente sonreí, volteé a ver al mejor amigo de mi hermano y nos seguimos besuqueando deliciosamente de lengua.

    Como ya estábamos recargados contra algo, sentí como el mejor amigo de mi hermano comenzó a frotar su pene lentamente contra mi vagina. Sin abrir los ojos podía sentir por la forma en la que se movía que se agachaba y levantaba para poder frotarlo. A pesar de los dos llevar pantalón de mezclilla podía sentir bastante bien su bulto completamente erecto contra mí y por consecuente comencé a excitarme cada vez más.

    Después de aproximadamente 12 minutos (más o menos basándome en el reloj de la cocina jajaja) nos separamos, nos quedamos viendo cara a cara sin decir nada hasta que él me dijo “Ya no aguanto, Melany. Vamos arriba” a lo que yo contesté “Y mi hermano ¿no nos va a ver?”, los dos nos asomamos a la sala y vimos que seguía igual de dormido que antes. “Ves, sigue dormido.” me dijo su mejor amigo antes de darme un beso en los labios. “No se va a dar cuenta” complementó, por lo que yo asentí con la cabeza con una sonrisa en mi cara en señal de aprobación y los dos nos dirigimos a las escaleras. Antes de subir él volteó a ver a mi hermano y le dijo en voz baja “Me voy a coger a tu hermana” y los dos nos reímos en silencio para no despertarlo como dos niños traviesos jajaja.

    Subimos las escaleras, yo delante de él y cuando llegamos al pasillo del piso de arriba nos comenzamos a besuquear de lengua otra vez, sin darme cuenta entramos en un cuarto sin despegarnos del beso y caminamos hasta que él chocó contra la cama, yo abrí los ojos y vi que estábamos en el cuarto de mi hermano, le dije que este no era mi cuarto pero él sólo respondió “Ya sé, pero aquí será más rico” jajaja yo sólo reí mientras él se estaba sentando en la orilla de la cama, yo me senté sobre sus piernas apoyando mis manos sobre sus hombros de modo que nos quedamos viendo de frente y seguimos con el besuqueo de lengua.

    Para este punto, yo seguía con mi suéter puesto y de la calentura ya quería quitármelo, pero antes de poder hacer algo, él se adelantó y comenzó a levantármelo durante el beso hasta que tuvimos que separarnos para que me lo pudiera quitar completamente quedando con la blusa de tirantes blanca (prácticamente andaba igual que en mi foto de perfil jajaja sólo que sin los lentes). Si ya de por sí las tetas se me veían bastante ricas con esa blusa, ahora que tenía mis codos pegados a mi cintura los pechos se me juntaron de modo que se me veía un rico escote que dejaba ver la rayita divisora de mis tetas bastante marcada.

    Esto lo calentó bastante, por lo que rápidamente comenzó a lamerme la raya de las tetas bastante excitado, hasta me llegó a decir “¿Todo esto escondías debajo del suéter?” jajaja mientras lamía apasionadamente mi escote. Sus ricas lamidas las complementó comenzando a manosearme los pechos por encima de la blusa con sus manos, los apretaba suavemente y juntaba para que la raya de las tetas se hiciera más grande y poder lamer más. Después comenzó a subir a besos por mi pecho sin soltar mis tetas pasando por mi cuello hasta finalmente llegar a mi oreja izquierda, la cual chupó suavemente y después me susurró “¿Te confieso algo? La verdad es que te tengo ganas desde que te comenzaste a poner bien sabrosa a tus 15” yo me reí y le respondí que la verdad pensaba que era el único que no quería nada conmigo, a lo que él me respondió “¿Bromeas? Es imposible que alguien no quiera comerse a esta deliciosa tetona, no por nada todo el equipo de fútbol quiere cogerte”.

    A mi me encanta sentirme deseada, por lo que escuchar que todo un equipo quería cogerme me calentó bastante, yo le pregunté si lo decía enserio y él respondió “Por supuesto que si ricura ¿O por qué crees que tu hermano ya no quería que fueras a vernos jugar? si todo el equipo se sabroseaba a su hermana. Pero pues también tú princesa, como se te ocurre ir con una blusita de tirantes así de rica a un partido ¿enserio no esperabas que todos quisieran cogerte? Yo pensé que lo sabías y por eso te ibas así para calentarnos”.

    A esto respondí diciendo que no, que nunca me fijé en eso y menos pensarlo de él porque lo escondía bastante bien, a lo que él me respondió ”Lo escondía para que tu hermano no se enterara y se echara a perder la amistad, pero siempre he deseado cogerte, Melany ¿De verdad crees que yo viviendo tan lejos vendría hasta acá sólo para juntarme con tu hermano? La única razón por la que vengo hasta acá era para verte, ver si estabas en pijama, con tirantitos, enseñando tu rico ombligo o en shortsito moviendo tu rico culito sabroso”. Yo me fijé en lo último que mencionó sobre mis pompis, ya que yo no soy alguien pompuda y pues los chicos siempre suelen centrarse en mis tetas, así que le dije “Pero ni pompis tengo” y él me contestó “Pero eso no significa que tu culito no esté bien sabroso mmm. Lo mueves bien delicioso cuando caminas, me encanta como se marca tu rico culito cuando usas pantalones de mezclilla azules.

    Ahorita que veníamos subiendo las escaleras estaba viéndote el culito y ufff lo movías bien rico mamacita, hasta se alcanzaba a marcar un poquito el borde de tu calzoncito”. Después de decirme esto, bajó su mano derecha hasta mis pompis y las apretó para pegarme hacia él, luego continuó diciendo “Tu culito pequeño es el complemente perfecto para tu cuerpo delgado, tus tetas deliciosas y tu carita hermosa”. Honestamente, yo estaba suuuper caliente con lo que me acababa de decir, nadie antes me había deseado tanto las pompis como él lo había hecho. Tan excitada estaba que comencé a mover mis caderas suavemente para frotarme con su pene por encima de los pantalones, ya no aguantaba más. Nos comenzamos a besar de lengua otra vez, mientras él con la mano izquierda me apretaba las tetas y con la derecha las pompis mientras yo seguía moviendo las caderas para frotarme.

    Yo ya no podía más, estaba a punto de explotar, cuando entre tanto beso él finalmente me dijo “Tan bien que escondí mi deseo por ti y ahora míranos, tu hermano abajo bien dormido y yo aquí arriba apunto de comerle las tetas a su hermana” y justo después de eso volvió a agarrarme las tetas con ambas manos, las juntó y volvió a lamerme la raya de las tetas varias veces, esta vez complementando con varios besos en ella, antes de soltarme los pechos y tomarme de la espalda. Comenzó a deslizar hacia arriba sus manos lentamente mientras me iba subiendo la blusa hasta quitármela por completo. Cuando quedé en sostén frente a él, me agarró las tetas y las juntó para posteriormente poner su cara en medio de ellas y masajearse la cara con mis tetas jejeje y claro, aprovechar a lamerme la raya de las tetas ahora que ya se marcaba mejor jejeje. También aprovechó para besarme lo que dejaba ver el sostén de mis pechos mientras decía “Mmm que ricas tetas”, “Ayy estás bien tetona mi amor” y lo que más recuerdo porque me calentó bastante fue “Pinches chichotas sabrosas”.

    Finalmente, decidí quitarme el sostén y dejar mis tetas al aire. Cuando el mejor amigo de mi hermano me las vio sin pensarlo ni perder el tiempo comenzó a chuparme las tetas, comenzando por la izquierda comiéndose el pezón y chupando como si fuera un bebé jajaja.

    Yo lo dejé hacer lo suyo, estaba tan caliente que ya no podía más, así que comencé a mover mi mano derecha sobre su bulto tratando de buscar el cierre del pantalón. Cuando lo encontré, comencé a bajárselo y con ambas manos a abrirle más y más el pantalón. Él se dio cuenta de eso y se separó del beso, volteó abajo y vio como le había sacado el pene hasta de la ropa interior. Me volteó a ver a la cara y me preguntó “¿Te gusta?” yo asentí y comencé a masturbarlo con mi mano derecha (recordar que seguía sentada sobre sus piernas jaja) mientras nos besábamos de lengua. Llegó un punto en el que comencé a subir la intensidad, tanto que él se separó del beso y comenzó a gemir, a decirme que estaba bien rica, que era una experta en lo que hacía mientras yo le preguntaba si le gustaba lo que hacía. Después de unos segunditos, él me pidió que me bajara y comenzara a comérsela. Yo accedí y finalmente me bajé de sus piernas, me arrodillé delante de él y sin soltarla de mi mano me la metí en la boca.

    Se la comencé a chupar y ufff se sentía taaan rico, hacía mucho que no me metía una verga en la boca y uffff. Le daba chupadas rápidas tratando de meterme todo lo que pudiera mientras él me tenía agarrada del pelo y gemía “Ay Melany” una y otra vez, a veces muy excitado, y otras bastante excitado, pero sin llegar al extremo de gritar porque obvio no queríamos despertar a mi hermano jaja. Ya que lo menciono, recuerdo que durante la chupada, su mejor amigo dijo “¿Cómo crees que reaccionaría tu hermano si entra a su cuarto y se encuentra a su hermana comiéndole la verga a su mejor amigo?” jajaja yo reí, me la saqué de la boca un momento y le dije “Que malvado eres” mientras me reía jajaja. Seguí chupando un bueeen rato, a veces me la sacaba para darle besitos en la puntita.

    En una de esas, se me ocurrió la idea de soltarla, agarrarme las tetas y comenzar a masturbarlo con ellas. Esta idea lo excitó demasiado, tanto que casi grita un “Ay si” pero se contuvo jeje, diciendo en voz baja “Ahora cómemela, cómemela con las tetas”. Debo ser honesta, la verdad nunca antes había hecho una rusa jeje, a veces no apretaba mis tetas lo suficiente como para agarrársela, pero creo que no lo hice nada mal para ser mi primera rusa jejeje. Estuve masturbándolo con mis tetas un buen rato, hasta que finalmente me dijo “Ya me voy a venir” y me dijo que me los echara en la carita jeje y dicho y hecho, lo seguí masturbando con mis tetas hasta que comenzó a venirse. Rápidamente se la agarré con mi mano y apunté hacia mi cara para que me cayera todo el semen posible.

    Cuando terminó, levanté la mirada para verlo a la cara y podía jurar que le brillaron los ojos al verme empapada con su semen jajaja, él simplemente dijo “Tan tierna que te ves, pero bien puta que eres”.

    Me puse de pie y antes de sentarme de nuevo en sus piernas, él me tomó de la cintura y me acercó a él para seguir chupándome las tetas. Al mismo tiempo, sentía como comenzaba a desabrocharme el botón del pantalón, para después tratar de quitármelo poco a poco sin despegarse de mis pechos. Yo tuve que separarme para poder quitarme el pantalón bien. Cuando lo hice quedé únicamente con mi panty. Vi como él me sabroseaba con la mirada para posteriormente tomarme de la cintura, acercarme y seguir comiéndome las tetas mientras me manoseaba las pompis. Sentía como las recorría en círculos con sus manos mientras las apretaba suavemente; primero por encima del panty y luego metiendo su mano debajo de este mientras decía “Que rico culito”.

    Fue cuestión de tiempo para que me terminara quitando todo el panty finalmente quedando completamente desnuda frente a él. Me quedé de pie mientras él admiraba mi cuerpo desnudo, sabroseandome de pies a cabeza mientras me repetía una y otra vez lo deliciosa que estoy. Recuerdo que él se arrodillo frente a mí y comenzó a manosearme las piernas; subía y bajaba recorriéndolas una y otra vez. Luego pasó a manosearme mis pompis, para esto me di media vuelta para que las tuviera de frente y pudiera manosearlas y admirarlas mejor. Hasta llegué a sentir como las besaba jeje. Luego subió por mis caderas mientras se iba poniendo de pie. Sus manos comenzaron a recorrer mi abdomen, llegó a meter un dedo en mi ombligo y luego continuó subiendo su mano izquierda hasta mis tetas mientras su mano derecha bajaba hacia mi vagina. Con su mano en mi vagina, me pegó más hacia él y comencé a sentir su pene pegado contra mis nalgas mientras comenzaba a toquetearme, al mismo tiempo siguió susurrándome en el oído todo lo que le provocaba mi cuerpo, lo mucho que me deseaba y muchas cosas calientes que ya no recuerdo bien porque me estaba comenzando a excitar sintiendo sus dedos dentro de mi vagina.

    Sentía sus dedos dos dedos bailando dentro de mí, era una sensación riquísima que se complementaba con nuestros cuerpos pegaditos compartiendo calor completamente desnudos en medio del cuarto de mi hermano. Empecé a gemir cada vez más acelerada mientras él me susurraba al oído todas las cosas sucias que quería oír. Mi cuerpo quería retorcerse de la excitación pero yo quería mantenerme firme para no romper la rica postura que teníamos, hasta lo llegué a escuchar diciendo “¿Y tu hermanito? Está bien dormidito el tonto mientras me ando manoseando rico a su hermana”, se notaba que le encantaba disfrutar el morbo todo lo que podía jajaja.

    Cuando estábamos a punto de explotar de la calentura. Él se sentó otra vez en la orilla de la cama y me pidió que me sentara sobre su verga. Yo lo vi ahí, sentado con las piernas abiertas y su pene completamente erecto, así que no me aguanté e hice lo que me pidió. Comencé a sentarme lentamente mientras su pene iba entrando en mi vagina hasta que finalmente tocó fondo, nos dimos otro rico beso de lengua y comenzamos a coger. Él me sujetaba de la espalda para pegarme a él y poder levantarme y bajarme mientras yo lo ayudaba apoyando mis manos en sus hombros para levantarme y volver a sentar para que su verga entrara y saliera. Nunca antes había cogido en esta posición y ufff era riquísimo. Toda mi vida había cogido de misionero y ahora en esta nueva postura ufff, sonará muy cursi pero sentía como si volara con cada cogida que me daba.

    Entre tanto aprovechábamos para besarnos, a veces nos deteníamos para que él me comiera las tetas unos segundos y luego seguir cogiendo. Estaba tan caliente que cuando me comía las tetas durante la cogida me arqueaba hacia atrás mirando al techo con los ojos cerrados mientras sentía su boca comiéndome las tetas y su verga dentro de mí esperando para volver a saltar sobre ella. Era un momento tan caliente e intenso. No recuerdo cuantos orgasmos tuve, la verdad ni los conté. Estaba tan ocupada tratando de contener mis gemidos para que mi hermano no nos escuchara. Incluso recuerdo que le llegué a gemir al oído jajaja.

    “¿Te gusta que te coja?” me preguntaba él mientras yo le respondía “Si” le respondía con suaves pero ricos gemidos. “El equipo de fútbol me envidiaría si supieran que te estoy cogiendo” me respondió jajaja y yo, como una chica que gusta sentirse deseada, le pregunté “¿Todos quieren cogerme?” y él me contestó “Si Melany, todo el equipo te quiere coger, cuando me sentaba en la banca con ellos los oía decir ‘¿Ya vieron a la hermana de (aquí dijo el nombre de mi hermano, pero no lo diré yo jajaja)?’ y otro le respondía ‘Si, vaya tetotas que se carga’, todos te morboseaban tus tetas sabrosas cuando ibas en blusa de tirantes con tu escote rico”. Yo comencé a gemir con más placer y fue aquí cuando él se dio cuenta que me encantaba sentirme deseada, por lo que continuó diciendo “Me acuerdo que uno de ellos incluso dijo que te quería meter algo y no era un gol” jajaja.

    Siguió contándome como me morboseaban sus compañeros de equipo, incluso se acordó de una vez que, después de que vino a mi casa con unos amigos de mi hermano, uno de ellos dijo “Oigan ¿y donde estaba Melany”, a lo que el mejor amigo de mi hermano le respondió “Quien sabe ¿por?” y el chico le contestó “Pues nada más vine por ella, me dijeron que la hermana de (nombre de mi hermano jaja) está bien sabrosa” y otro amigo le preguntó “¿A poco nada más viniste por eso?” a lo que el chico le dijo “Pues sí, no la he visto en persona. Sólo las fotos de su insta y ufff que rica flaquita” jajaja.

    Pero bueno, creo que me desvié mucho jajaja, es lo que pasa cuando recuerdo un momento tan rico como este. En resumen mientras me cogía me contaba sobre los conocidos de mi hermano que me quieren coger jajaja.

    El punto (y a lo que quería llegar jaja) es que era tal nuestra calentura, que sin despegarnos, él me cargó y caminó hacia un mueble donde mi hermano ponía sus tenis. Me sentó ahí (obviamente tirando unos cuantos tenis en el proceso jaja) y me continuó cogiendo, esta vez yo sentada en el estante, recargando la espalda contra la pared abiertota de piernas para él mientras me tomaba de la cintura y me seguía cogiendo. No duramos mucho aquí ya que el mueble me incomodaba jeje, por lo que me volvió a cargar y esta vez me recargó en la mesita que mi hermano usa de escritorio. Me sentó sobre la laptop cerrada de mi hermano y ahí continuamos con la cogida jejeje. A pesar de estar sentada sobre la lap de mi hermano la verdad es que la posición era más cómoda aquí y pudimos seguir cogiendo bien rico. Puede que alguno de ustedes piense que la laptop de mi hermano se pudiera romper, pero pues como es de esas que se usan para jugar estaba bastante gruesa y me aguantaba el peso jajaja. Recuerdo que incluso de lo rico que cogíamos, tuve que apoyarme en la mesa con mi mano izquierda mientras que con la otra me sujetaba a la espalda de su mejor amigo.

    Después de muchos orgasmos y besos de lengua, me volvió a cargar y esta vez me acostó en la cama de mi hermano para poder seguir cogiendo a gusto porque me decía que coger de pie le cansaba bastante jajaja. Fue aquí, en la cama de mi hermano, donde llegamos al punto máximo de excitación, era tan caliente el momento, tan rica la forma en la que me estaba cogiendo, que ambos terminamos en un rico orgasmo sincronizado mientras nuestros fluidos salían después de una laaarga y rica sesión jijiji. Él se acostó al lado de mí completamente cansado jajaja. Yo me fijé en un reloj que mi hermano tiene al lado de su cama y ya faltaba poco para las 6 de la mañana; casi 2 horas cogiendo jajaja.

    Nos quedamos platicando un poco, yo obviamente lo primero que hice fue hacerle prometer que no le contara a nadie y mucho menos a mi hermano, a lo que él me respondió “Que bueno que me lo dices, en la mañana pensaba ir y decirle ‘Que onda bro, ¿Cómo dormiste? Yo muy rico después de cogerme a tu hermana’” jajaja yo sólo me reí y le dije de broma “que tonto eres” y después nos dimos un rico beso de lengua.

    Aprovechando que ya estábamos más tranquilos, él me siguió contando más historias sobre como otros amigos de mi hermano le decían que querían cogerme jejeje. Era muy rico poder escucharlo mientras él me comenzaba a masturbar suavemente con sus dos dedos mientras estábamos abrazaditos en la cama. Al final me terminé enterando que prácticamente todos los amigos de mi hermano me quieren coger jajaja.

    Estuvimos una hora acostaditos, casi casi hasta nos quedamos dormidos, pero le recordé que mi hermano podía despertarse antes y vernos, así que le pedí que nos vistiéramos. Yo me levanté para agarrar mi ropa que estaba tirada al lado de la cama jajaja. Me agaché para tomar primero mi panty, pero el mejor amigo de mi hermano se adelantó y me dijo “Espera… yo quiero ponértelo”. No le negué el deseo, por lo que me puse de pie mientras él se arrodilló de nuevo frente a mi, admirando y sabroseando mi cuerpo. Comenzó a subirme el panty suavemente aprovechando para manosearme las piernas mientras lo hacía. Antes de taparme completamente con él, le dio unas cuantas lamidas a mi vagina y yo solté un gemidito en respuesta.

    Él notó que me gustó lo que hizo, por lo que soltó mi Panty dejándolo a pocos centímetros de mi vagina, me tomó de las piernas y me la comenzó a comer. Sentía como abría lo más que podía su boca para poder deslizar sus labios por toda mi rajita, como sacaba y metía su lengua para moverla de arriba a abajo y en círculos, hasta llegó a complementar usando sus dedos. Luego de un ratito, terminó por subirme todo el panty, el cual se mojó al llegar a mi vagina toda babeada y escurrida. Siguió con el pantalón, el cual subió sin mucha complicación. Después, tomó mi sostén y se fue levantando hasta quedar a la altura de mis tetas, las cuales me comió suavemente antes de tapármelas con mi brasier. Nos dimos un rico y delicioso beso de lengua antes de que me pusiera finalmente la blusa.

    Por mi parte, yo me agaché y se la comencé a chupar mientras le subía la ropa interior y el pantalón jejeje, quería sentir el sabor de su verga una vez más antes de irme a dormir. Esta vez, como yo ya tenía mu blusa de tirantes puesta y se me marcaba la raya de las tetas, él me pidió que me echara su semen en mi escote. Apunté su pene hacia mis pechos y sentí muy rico como me empapaba el escote con su leche, incluso recuerdo ver como un chorrito se metió perfectamente entre la raya de mis tetas jijiji. Luego me puse de pie para ponerle la camisa y después de ponérsela nos dimos un último y delicioso beso de lengua. Recuerdo como sólo formamos un túnel con nuestras bocas y dejamos que nuestras lenguas se enredaran dentro jeje. Fue tan rico y apasionado, que cuando terminamos le dije “¿Si me cepillaste bien los dientes?” en tono de broma, a lo que él me respondió “A ver, abre la boca”, yo la abrí y él simuló que me revisaba como si fuera dentista jajaja, después dijo “Mmm no espera, me faltó limpiarte una parte” y volvimos a formar el túnel con nuestros labios para enredar nuestras lenguas dentro de mi boca. Finalmente me despedí de él y me fui a dormir.

    Después de despertar, no podía creer lo que acababa de pasar. Recuerdo que mi hermano y su mejor amigo pidieron una pizza para desayunar jajaja. Me invitaron a comer con ellos en el comedor y yo me sentía rara con mi hermano. Estaba segura de que no sospechó nada, pero yo la verdad no podía ni verlo a la cara jejeje. Por su parte, su mejor amigo actuaba como si nada y habla con mi hermano tan tranquilamente, como si hace unas horas no se estuviera cogiendo a su hermana jajaja.

    A las pocas horas su mejor amigo se terminó yendo. Luego de despedirlo mi hermano y yo subimos cada quien a nuestras habitaciones. Lo vi entrar en la suya y acostarse en la cama. No pude evitar sonreír al verlo tumbarse ahí como si nada, sin saber todo lo que pasó durante la madrugada. Sólo me fui a mi cuarto guardando el rico secreto de lo que pasó en su cama hacia unas horas. Estoy segura que alguno de ustedes pensará que fue una falta de respeto que su mejor amigo se haya cogido a su hermana en su propia cama, la verdad no estoy en desacuerdo, pero con todo respeto hacia mi hermano, que rica falta de respeto jajaja.

    Ya para no extenderme más de lo que ya me extendí jaja, terminaré el relato diciendo que después de ese día, su mejor amigo y yo comenzamos una relación en secreto de amantes. Como mi hermano iba a la uni de mañana y yo de noche, su mejor amigo aprovechaba a venir para cogerme mientras mi hermano estaba en la universidad.

    Por último, me acuerdo de una vez que mi hermano, su mejor amigo y otros chicos tenían que dar una exposición en la Uni, su mejor amigo había dicho que llevaría la laptop pero pues terminó faltando a la clase por estar conmigo jajaja. Me acuerdo que en medio de la cogida mi hermano le marcó al celular y él contestó. Obvio mi hermano se notaba un poco desesperado por que su mejor amigo no llegaba y le preguntó que donde estaba, a lo que él respondió que había ido al hospital que porque su mamá se puso mal o algo así le inventó jajaja. Cuando terminó de inventarle la historia a mi hermano, su mejor amigo silenció el micrófono del celular para que mi hermano no lo escuchara y después le dijo “No es cierto, me estoy cogiendo a tu hermana”. Y pues fue así como el maestro regañó al equipo de mi hermano por no llevar la laptop mientras su mejor amigo andaba bien feliz cogiéndose a su hermana jajaja.

    Y pues así termina mi relato jeje. Muchas gracias a quien se lo haya leído completo. Sé que me extiendo mucho con las explicaciones y a veces no me doy a explicar muy bien. Espero que entiendan que no soy ni trato de ser una escritora profesional jaja, sólo cuento mis experiencias conforme me vaya acordando jeje. Si esta anécdota les gusta tanto como la anterior veré si me animo a contar más. No es por nada pero la verdad mis experiencias sexuales se prestan para contarlas por aquí jajaja. Además de que sirve como desahogo por nunca haberlas contado jeje.

  • Ramiro el nuevo compañero del gym

    Ramiro el nuevo compañero del gym

    Después de conocernos con Rami en el vestuario del gym, comenzaron los mensajes por IG y por whatsapp. Un pibe con muy buena actitud, seguridad en si mismo, al menos eso demostraba. Un cuerpo tremendo, más bajito que yo, 1.72 aproximadamente, 30 años, hermosa espalda tonificada, lindos pectorales, casi lampiño, brazos fuertes, una cola que era un durazno hermoso y que tuve oportunidad de chupar en la ducha. Piernas fuertes, tonificadas, rubio oscuro, de ojos verdes. Me tenía embobado, pero más que nada su actitud.

    Habíamos quedado vernos el viernes a la noche después del laburo, el gym, y que yo iría para su depto. Siempre juego de local, me tocaba en algún momento jugar en cancha externa. Dentro de nuestras charlas salió varias veces el tema de si me animaba a hacer un trío. La realidad que he hecho tríos varias veces, pero la gran mayoría han sido en otros países, acá, dos o tres veces. Mi respuesta a Ramiro fue, mira, no tengo drama, siempre y cuando el flaco me guste y haya onda. Me explicó que él tiene un amigo con el que le daría mucho morbo hacer uno pero no le seguí el tema porque no se quien es su amigo y yo en principio quería comerme su orto y enterrarle todo mi tronco.

    Siendo viernes cerca de las 19.30, me escribe: En media hora termino, me baño, me cambio y estoy listo!

    Yo: dale, yo aún en el gym. Te aviso cuando salgo para allá.

    A eso de las 20.30hs, me puse un slip copado, bermuda de gabardina ajustadita, remera sin mangas, zapas, y me subí al auto. Le mande un mensaje de wasap: Hola, saliendo para allá!

    Era cerca de mi casa, así que en 7 min estaría.

    ¡Llegué! un lindo edificio, bastante nuevo. Él baja a abrirme con una bermuda super comoda de entre casa y que le resaltaba ese ojete divino y una musculosa blanca. Tenía un arito chico plateado en su oreja derecha. Subimos en el ascensor y lo empecé a besar. Llegamos a su piso, y entramos a un departamento muy moderno, luminoso, bien ordenado, limpio y un sillón grande, en L de frente a una pantalla de LCD de 42″. Era un ambiente cómodo y que al verlo te sentías a gusto, me sorprendió y se lo dije.

    Ramiro: ¿tomas vino?

    Yo: Si, dale. Me levanto, me acerco a la barra de la cocina. Saca dos copas de vino, me sirve, se sirve. Nos ponemos a charlar sobre el depto.

    Da vuelta a la barra, y me dice: vamos al sillón.

    Hablamos de trivialidades y mi pija no podía más… estaba hinchada y ya no cabía en el slip. Le toco su muslo izquierdo, me sonríe deja la copa sobre la mesa ratona, yo hago lo mismo, me saco la remera, y quedo con el torso desnudo. él se muerde los labios, sonríe, se me acerca y comienza a besarme y a apretarme mis pectorales. Yo bajé mis manos a sus nalgas enormes y hermosas y las acariciaba por encima de la bermuda, aunque mis dedos juguetones, se metían por dentro del elástico de la bermuda, y siento otro elástico, pero… SÍ! tenía puesto un suspensor.

    Me paré, me bajé la bermuda para que viera lo que se iba a comer. Mira con cara de sorpresa y me dice: guau!! el otro día en la ducha la vi parada pero ahora está como peor, mas grande!!

    Le respondí: es que vos y toda esta situación y que llevarás puesto un suspensor me puso así.

    Se arrodilla sobre la alfombra a los pies del sillón, y se pone a pasar su nariz y su boca por encima del bulto prominente que mostraba mi slip y que la cabeza de mi pija se asomaba por un costado. Saca la lengua y empieza a saborear el tronco por encima del slip y llega hasta la punta donde sobre salía la cabeza de mi pija. Yo me encontraba que estallaba. Estuvo así unos minutos hasta que finalmente me bajó el slip y comento a mamármela como si fuera un ternerito hambriento de carne y leche. Se ahogaba y tenía arcadas, hacía un esfuerzo por comérsela toda. Yo parado, prendido fuego, y ver su carita colorada haciendo ese esfuerzo me puso loco. Lo levanté, lo besé, le bajé su bermuda y lo di vueltas. Lo empuje a que se arrodille sobre el sillón y que saque orto hacía donde estaba yo. Me arrodille, y empecé a chuparle el culo como si fuera el manjar mas rico del mundo y yo me encontraba hambriento. Lo mordí, lo besé, lo chupe, lo cogía con mi lengua, le apretaba las nalgas. Él me dijo que lo hacía espectacular y que hacía tiempo que no le comían de esa manera el orto. No paraba de gemir y de pedirme más.

    En eso suena el timbre. Nos quedamos los dos sorprendidos y a su vez le suena el celular. Me dice: es mi amigo, está abajo, nos reunimos todos los viernes a cenar pero me olvidé de avisarle que no venga. Esperame que le digo que se vaya.

    Yo: ¿desde dónde viene?

    Ramiro: Desde V Urquiza.

    Yo: Bueno, nada, dejalo que venga, yo ya me visto, y me voy.

    Ramiro: esperame acá.

    Sale del departamento y escucho que baja en el ascensor, me pongo el slip, mi pija seguía dura, me pongo la bermuda, y trato de mirar por la ventana de su cocina que daba a la calle, a ver si se veía algo. Se veía hacía la entrada pero no había nadie, por lo que interpreté que lo había echado y que estaba subiendo. Entonces me saque nuevamente la bermuda, el slip. y me empecé a masturbar como para que cuando entre me viera al palo y sigamos con el laburo.

    Escucho las llaves de la puerta del departamento y veo a Ramiro y su amigo detrás…

    Yo: uuhh la puta madre!! agarré un almohadón y me cubrí rápido! No me dijiste que subía tu amigo.

    El amigo se quedó boquiabierto y se acerca a la cocina para dejar una bolsa sobre la mesada.

    El amigo: ayyy amiga, es un bombón!! Que fuerte que está.

    Ramiro: Juani, él es mi amigo Marcos, Marcos, Juani, … y resulta que Marcos se acerca como si nada y me saluda. Hola! Y sonreía.

    Marcos, va a la habitación y le digo a Ramiro: perdoname, que onda acá? No me dijiste nada que subía tu amigo y pensé que seguíamos con lo nuestro…

    No termino de decir eso que Ramiro se baja nuevamente su short, y queda en suspensor, me besa y me lleva hacía el sillón. Me empuja para que me siente, me saca el almohadon y se pone a chuparmela de nuevo… (ahí ya había entendido todo).

    Me pega una mamada mejor que la anterior, ya que por lo visto, esa posición le resultaba mas cómodo, y yo empecé a gemir, y sale Marcos de la habitación, solo con una tanga negra diminuta. Marcos tenía mas o menos la misma edad que Ramiro, mucho mas delgado, un poco mas alto que él, 1,73 aproximadamente, brazos largos y delgados y sus piernas igual. De piel mas moreno, pelo corto algo enrulado, se da vueltas y me deja ver el hilito que pasaba por su zanja que era muy finito pero tenía dos lindas nalgas morenas, un poco mas delgadas que ramiro pero se las notaba tonificadas. Ramiro seguía con su excelente laburo de chuparme la pija. Marcos se acerca, se sienta en el sillón, lo mira a su amigo, me empieza a acariciar los pectorales, tetillas y brazos y me besa. Con una mano, aprieta mi pectoral izquierdo y con su boca se pone a jugar con mi tetilla derecha. Pasaba su mano por mis abdominales, volvia a subir a mi pecho. Con mi brazo, lo extiendo y comienzo a apretar las nalgas de Marcos.

    Marcos se levanta y le dice a Ramiro que ahora le tocaba a él. Marcos como si fuera una prostituta de amplia experiencia, pone un almohadon bajo sus rodillas, agarra mi pija, y con devoción se pone a chuparla de tal manera que me hacía retorcer de placer. Mejor que Ramiro. Además es el primero que veo que le entra entera hasta la garganta, le da arcadas pero asi y todo con sus labios y lengua me tocaba los huevos y me los babeaba. Excelente, todo un profesional.

    Le pedí a Ramiro que se siente sobre mi cara para chuparle el orto. Subió una de sus piernas sobre el brazo del sillón y la otra sobre el respaldo y se acuclilla sobre mi cara y me pongo a jugar con mi lengua en su agujero y en sus huevos. Trataba de concentrarme porque el laburo de Marcos era excelente y no quería acabar.

    Tome con ambas manos las nalgas de Ramiro, para ayudarlo a estabilizarse y no caerse y segundo para dejar a mejor altura su culo sobre mi cara, se lo sigo chupando y Ramiro le dice a Marcos: Que sorpresa te preparé eh!! Contento?

    Marcos: No se de donde lo sacaste pero es un Dios! vos viste este pedazo de pija? Me esta dislocando la mandíbula.

    Ramiro: y no sabes como me está comiendo el orto…!! Mira estos brazos!

    Marcos, empieza a tirar baba sobre mi pija, la masturba, se sube al sillón y se sienta sobre mi pija. Los dos al unísono: Ahhh! Ramiro se baja de su posición, se pone al lado mío sobre el sillón y me besa y Marcos cabalga mi pija a los gritos… ay si papi!!! Que pija, ay!!! ayyyy!! Yo lo agarro de las nalgas y comienzo a sacudirlo hacia arriba y hacia abajo para que no se zafe y que me sienta bien adentro. Con una de sus manos se tapa la boca y con la otra se sujeta de mi hombro.

    Yo: si, toma, por agarrarme de sorpresa. Si, toma putito!! toma… Ramiro se masturbaba mirandonos y lo miro y le digo: preparate que para vos también hay.

    Lo pongo en cuatro a Marcos, sobre el sillón, y subo una de sus piernas para que se apoye sobre el brazo del sillón y lo empiezo a culear en cuatro, gemía, gritaba, se tapaba la boca. Ramiro se acerca y me empieza a apretar las tetas y se pone delante de la boca de su amigo, y le da la pija para que se la chupe. Esa situación me puso a mil y en 3 embestidas más: aaaah, te preño putita, te preño… ahhh… totalmente fuera de mi empecé a preñar a Marcos, sosteniéndolo fuerte de la cintura y cayendo sobre él. Con las pulsaciones a mil por hora.

    Marcos: uyyy papi, no sabes como siento lo que se hincha esa pija, como corre la leche adentro…!! Dios!! hace cuanto no me cogían asi??

    Ramiro se ríe.

    Trato de salir de adentro del culo de Marcos, y brota leche de su agujero!!

    Uy papi, mira como me dejaste!! Con la mano se tapa el orto y se va al baño! Yo me siento sobre el sillón agitado! y Ramiro se me acerca y me dice: queda algo para mi?

    Yo: Si bonito! Comenzamos a tranzar. él se puso a masturbarme despacio. Me pongo a chupar sus pectorales hermosos, su cuello, lo beso y se me puso dura de nuevo. apretaba sus nalgas con fuerza, que son mas carnosas que las de Marcos y le di un par de chirlos.

    Me dice: vení a mi habitación. Lo acompaño. Saca de su mesa de luz un lubricante y un preservativo, y me dijo: a mi cogeme con forro por favor. No hay problema.

    Se puso en cuatro sobre el borde de la cama, abriendo bien sus piernas, me pongo el forro que por mi tamaño, me ajustaba un poquito pero se toleraba, me pongo lubricante, le pongo a él lubricante y empiezo a metersela despacito. A Marcos le entró entera en cuestión de segundos, notablemente tiene mas acción que Ramiro, con él, tuve que tener mas paciencia y fui mas despacio. Igual le apretaba esas nalgotas hermosas y le daba alguna que otra nalgada. y mi pija se hundía mas y mas… él apretaba las sábanas y me pedía lento… Yo obedecía. Cuando entró toda me dice: quedate ahí.

    En eso escucho que Marcos sale del baño después de haberse duchado y se va hacía la cocina y se pone con el celular. Yo me concentré en Ramiro que era quien me interesaba realmente. Empecé a moverme despacio y él gemía, se quejaba que era muy grande y que le dolía. Yo: shhh tranqui, se tiene que adaptar. Tranqui, yo voy despacito! Me movía despacio, y él se empezó a adaptar. Fui un poquito más rápido, y él se abrió mas de piernas sobre la cama y me subí detrás de él. Lo empuje hacia abajo, le abrí mas las piernas y comencé a cogerlo mas rapido y fuerte… Él: ahhhh si si, aaaah, si, me encanta, ahhh no pares, dale…. ahhhh…

    Lo tomé de la cintura, para que la suba y yo poder estar arrodillado, le baje con mi brazo el torso para que lo apoye en la cama y lo cogí así.

    Si amor, me encanta! si, que hermosa pija, si si… dame más!!

    Le dije al oido, cambiemos!!

    Me acosté y él se sentó encima. Comenzó a cabalgarme y hacerme ver el laburo de piernas que tenía del gimnasio, y su culo subía y bajaba con una lubricación excelente. Se abría las nalgas… subía y bajaba. En eso entra Marcos a la habitación, con una copa de vino en la mano y se pone a acariciar la espalda de su amigo. A la vez le sirvió de sosten para seguir cabalgando mas erguido y no caerse. Yo me apretaba las tetillas y las de Ramiro.

    Agotados los dos, Ramiro se pone boca arriba, y levanta sus piernas. Me puse las piernas de Ramiro en los hombros y comencé a cogerlo y a apretar bien esas caderas y nalgas contra mi ingle haciendo que entre toda mi pija completa. A los pocos minutos avise: voy a acabar, donde la queres??

    Ramiro, damela en la boca.

    Me saqué el forro, lo tiré y tanto Marcos como Ramiro, estaban boca arriba en las almohadas esperando los dos mi leche.

    Me masturbe 30 segundos y saltaron chorros de leche que repartí entre los dos. Ramiro me terminó de sacar con la boca hasta la última gota, y Marcos con su lengua, le levantaba los chorros de semen que caian por las mejillas y cuello de Ramiro. Se besaron entre los dos para pasarse la leche mía que tenía cada uno.

    Marcos se levanta de la cama y va a la cocina, yo le digo a Ramiro que entro a ducharme y Marcos nos acerca una copa de vino a cada uno.

    Finalmente estabamos los tres en la cama de Ramiro, hablando de este encuentro, la sorpresa, como habían planeado todo y que fue divertido y demasiado excitante. Nos quedamos dormidos un rato. Cerca de las 3 am, me levanté, me vestí y le pedí a Ramiro que me abra. Y me dice: va Marcos que tiene llave también. Marcos agilmente se levanta, se pone una bermuda que era de Ramiro y le quedaba grande y me acompaña a la puerta. En el ascensor me agarra del bulto y me dice: anota mi número que me gustaría que podamos repetir vos y yo, ya viste las cosas que puedo hacer.

    Lo agendé, me despedí y fui a buscar el auto. Llegue a casa, y me desmayé en la cama…

    Continuará…