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  • Lo que pasó con mi tía (real)

    Lo que pasó con mi tía (real)

    Hola, tengo 27 años, vivo en casa de mi tía, ahí mismo vive mi prima y mis dos primos, ellos estudian en la ciudad y se van toda la semana, soy de cuerpo delgado atlético y alto, quiero compartirles este relato 100% real, encontré esta página de relatos cuando andaba en las páginas viendo porno y leí varios relatos y quise intentar contar esto de cómo comenzó todo con mi tía.

    Un día entre semana no había nadie, mi prima aun no llegaba de la prepa, yo estaba en el segundo piso, en mi cuarto, cuando escuche un ruido fuerte como de un golpe en el piso, me quede callado esperando escuchar algo más, pero no fue así, todo se quedó en silencio, me quede un par de minutos sin hacer nada hasta que decidí bajar a ver qué era lo que había pasado y vi a mi tía recostada en el piso.

    Mi tía: hay mijo, me caí, me doble el tobillo y al caer pegue con la rodilla en el piso, no me puedo levantar.

    Hice a ayudarla a levantar, pero no podía porque le dolía mucho su rodilla, ella traía un camisón de dormir como transparente, se le notaba todo el brasier y así tirada en el piso el camisón lo tenía hasta arriba en las piernas y por la posición en la que estaba ella tenía las piernas abiertas, pero puso sus manos como tratando de taparse.

    Yo: a ver tía la ayudo a levantarse

    Mi tía: a ver si puedo si no aun que sea acércame una silla

    La ayudé a sentarse bien el piso, en un movimiento quito sus manos de entres sus piernas y le vi el calzón, banco de esos brillosos, ella vio que la vi y como que trato de jalarse el camisón.

    Mi tía: ay mijo falta que me haya pasado algo en la rodilla porque me duele

    Acerque una silla y la ayude a sentarse, la abrase por la cintura y al tatar de alzarla mis brazos se recorrieron para arriba hasta llegar a apresta sus pechos, los sentí en mis brazos y la senté.

    Yo: tía quiere que llame a alguien para que la cheque?

    Mi tía: no mijo, solo fue el golpe, alcance a meter las manos, pero si me duele

    Yo: tengo una pomada de marihuanol para los golpes, deje se la traigo

    Subí por la pomada, la tenía en el tocador así que no me tarde nada, baje y mi tía estaba haciendo flexiones con la rodilla la estiraba y la encogía, tenía los ojos cerrados haciendo gestos como de dolor y vi como abría las piernas y se le veía el calzón.

    Mi tía: a ver mijo ayúdame, aunque sea a acostarme en el mueble

    Yo: si quiere la ayudo de una vez a su cama

    Mi tía: es que en mi cama hay muchas cosas las tengo que acomodar, pero a ver si llegamos, sino hasta el mueble, aunque sea.

    La ayude a pararse y nos pusimos hombro a hombro y me paso su rodeando mi nuca y yo la abrace de la cintura para ayudarla a caminar.

    Mi tía: aquí mijo en el mueble

    Yo: acuéstese tía

    Mi tía se acostó en el mueble, se recostó y se jalo su camisón para que no se le viera nada.

    Yo: póngase pomada en la rodilla y flexiónela para ver que tanto le duele a ver si no tiene algo mas tía.

    Mi tía: a ver ponme tantito mijo porfa porque no voy a poder por el dolor

    Yo: ok tía, se la unto a ver si no siente mucho dolor

    Le puse un poco de pomada en la rodilla solo con la yema de mis dedos, sin presionar, ni salirme de la zona solo de la rodilla, no le toque nada más, ella hacia ruiditos con la saliva como de dolor, en una de esas levanto los brazos para acomodarse el cabellos y el camisón se le levanto y se le vio todo el calzón mero en su vagina, como se hizo como una coleta, se tardó tantito así y le vi bien todo, se acomodó un poco el camisón pero no se la bajo todo, solo se tapó don su manos, hizo a flexionar la rodilla un poco y le alcance a ver parte de la pierna por la ingle y la orilla de su calzón como se iba desde sus ingles hasta sus nalgas, ella vio otra vez que la estaba viendo y se acomodó.

    Mi tía: yo creo si me vas a tener que ayudar a ir a la cama, si no después no voy a poder, mejor de una vez.

    Yo: si tía, mejor la acuesto y me dice si quiere que le hable o la llevo de una vez al doctor

    La ayude a levantarse del mueble y la ayude a llevarla a la cama, en su cama había mucha ropa que había lavado, pero estaba toda desacomodada, me dijo que solo la hiciera a un lado y que le hiciera espacio para que se acostara, entre la ropa había de todo, se alcanzaban a ver calzones y bras.

    Mi tía: así nada más, ya al rato que venga Luci (mi prima) que la acomode, mejor pásame una pastilla de flanax y agua, porfa mijo

    Fui a la alacena por la pastilla y agua, cuando regresé mi tía estaba flexionando y estirando la pierna, con la cabeza recostada y los ojos cerrados, hacia movimientos con la rodilla flexionada y abría la pierna, en ese momento ya se le veía todo el calzón y la vagina bien marcada, entre como si nada.

    Yo: tía le traje dos para que se tome una y la otra más al rato y no tenga que levantarse

    Mi tía: ay mijo no sentí que entraste

    Mi tía se acomodó y se tapó con sus manos su vagina, se hizo a sentarse poniendo la espalda en la cabecera de la cama, se tomó la pastilla y así sentada le empecé a poner más pomada en la rodilla. Así sentada, solo se le veía el triangulito de su calzón, intento flexionar la rodilla, pero no pudo porque estaba sentada.

    Mi tía: será que me acueste para poder hacer el movimiento?

    Yo: como usted se sienta cómoda tía, nada más le tallo un poco más y listo para que la pomada penetre y haga el efecto y se queda acostada.

    Mi tía: si verdad mijo, ya de una vez a ver si me duermo un rato en lo que se da la hora de la comida, mientras tú te puedes hacer algo de desayunar?

    Yo: si tía no se preocupe, ahorita me hago un cereal o unos huevos, lo importante es que no tenga usted nada, sino para que la lleve al doctor

    Mi tía: solo es el golpe, pero si necesito como doblarla para que no se me inflame

    Apoyó las manos en la cama y solo levanto un poquito su cuerpo y se deslizo para poder acostarse, hizo gestos como de dolor y cerró los ojos y se acostó, por el movimiento su camisón se le levanto casi hasta el ombligo y se le vio todo claramente su calzón blanco brilloso, su vagina se le marcaba bien rico, bastante así grande, abultada, su calzón le quedaba pegado y se le marcaban su bellos en el calzón, en ese momento ya no pude más y me empecé a excitar mucho, de ver a mi tía así prácticamente desnuda, en calzón.

    Mi tía: ay mijo espérame, me voy a poner un short o algo para estar más cómoda, así te estoy enseñando todo vas a decir que tía tan cochina

    Yo: no se preocupe tía está bien, lo importante es que se sienta bien del golpe

    Hizo como a buscar algo en la ropa que estaba en la cama, pero solo jalo una camisa y se la puso en el estómago según para taparse el calzón.

    Mi tía: ahí ya no se me ve nada?

    Yo: no tía, así está bien, si quiere descanse y al rato le pongo más pomada, deje nada más le unto bien está que tengo en las manos.

    Mi tía: ándale si mijo, mejor

    Le estuve tallando la rodilla un poco más, ella recostó la cabeza mientras yo le sobaba y le empecé a flexionar la rodilla, como ella no me veía, yo ya lo hacía con la intención de abrirla y ver su vagina, su calzón, empecé a hacerle flexiones y luego como círculos con la rodilla relacionada para que se abriera de piernas.

    Mi tía: ay mijo así siento que me duele un poco

    Yo: le duele mucho? Le dejo de hacer?

    Mi tía: no síguele así porque en un dolorcito que se siente rico

    Le flexionaba la rodilla y se le abría las piernas, la camisa que se había puesto para taparse ya no le cubría nada, ahora si podía verle toda la vagina a placer, como se le marcaba su calzón apretadito, le abría la pierna y veía como se recorría la orilla de su calzón en su ingle y se alcanzaba a ver lo arrugadito de su labio de su vagina, más arribita se le alcanzaban a salir unos pelitos púbicos, de repente como que se acordaba que le veía todo y como que se acomodaba la camisa para taparse y se ponía la mano en su vagina para taparse, pero la quitaba para agarrarse el pelo porque hacía gestos como de dolor y sonidos con la boca como paginados y gemidos.

    De repente me percate que en la cama entre la ropa había un montoncito de calzones como 4 o 5 se alcanzaban a ver los colores y uno que estaba volteado con la parte donde queda la vagina hacia afuera, solo los vi donde estaban y me empecé a imaginar a mi tía como se le verían esos calzones, deje de flexionarle la rodilla para terminar de untarle la pomada, como sintió que ya iba a terminar abrió los ojos y suspiro como de alivio, yo le seguía tallando despacio la rodilla y voltee a ver los calzones que estaban en la ropa y ella me vio que los vi y volteo a verlos y solo estiro la mano y los agarro y como que los escondió debajo de la una ropa, yo me hice el disimulado y no dije nada al respecto.

    Para eso yo ya tenía la verga bien parada pero como estaba sentado no se me veía, traía un short blanco con los que duermo que son para jugar fue, yo sabía que si me paraba se me iba a ver toda la verga bien parada y se me iba a marcar en el short porque es medio pegado, me hice menso en lo que cerré la pomada.

    Yo: aquí le dejo la pomada tía, va a sentir caliente y luego frio, porque tiene menta y esas cosas

    Mi tía: si mijo gracias, aquí déjala en el buró, hazte algo de desayunar

    Yo: si tía, primero me voy a bañar

    En eso me pare y si se me marcaba la verga bien parada, hice como que me acomodaba el short y me acerque al buró y puse la pomada.

    Yo: si ocupa algo tía écheme un grito

    Mi tía: ay si mijo gracias yo te hablo

    Yo: voy a estar allá arriba tía

    Me puse de frente a ella y vi como bajo su mirada hacia mi verga que se marcaba, me miro directo a la verga y después me miro a los ojos fueron unos segundos y yo baje mi mirada a su vagina que se le veía bien marcada en su calzón, ella volteo a ver lo que yo estaba mirando y nos volvimos a ver a los ojos y ella volvió a verme la verga, ahora no hizo nada para taparse el calzón.

    Mi tía: ay mijo te vas a meter a bañar?

    Yo: si tía me voy a dar un baño y ahorita bajo a hacerme algo de desayunar; cuando dije eso me acomode el short, pero a la vez me lo estire un poco para que se marcara más mi verga, estaba tan caliente y la tenía tan parada que se alcanzaba a marcar la orilla de la cabeza de mi verga cuando me estire el short y mi tía volteo a verme la verga.

    Solo escuche como hizo un ruido con la boca, como cuando jalas aire entre dientes y con saliva como cuando te saboreas algo, justo cuando me estaba viendo la verga me pase la mano y solo me rose la verga sin agarrármela, hizo ese ruido de saboreo y solo escuche como dijo muy despacio.

    Mi tía: ay mijo

    Yo: aquí le dejo las cosas tía, si ocupa algo voy a estar arriba

    Y me salí…

    Esta historia es totalmente real y solo es el comienzo de todo lo que ha pasado entre mi tía y yo, todo esto paso en la mañana en el transcurso cuando mucho de un par de horas…

    Traté de ser lo más detallista para que puedan imaginarlo bien tal cual paso, pero es mi primera vez que escribo un relato y es la primera vez que hablo de esto, si alguien tiene algún consejo o quiera saber más al respecto de este relato pueden contactarme por favor: [email protected] este es mi correo, es nuevo obvio lo acabo de abrir para poder escribir este relato sin ocupar mi correo personal para evitar cualquier inconveniente, ya que mi tía y yo obvio todo esto lo hacemos a escondidas y absolutamente nadie sabe lo que pasa y lo que hacemos, solo ella y yo.

  • En plena juventud

    En plena juventud

    Recuerdo que estaba en la cafetería, yo siempre la veía de lejos, era para mí la chica ideal, usaba lentes y era de las chicas del cuadro de honor y ese día se me hizo, llego ella con mi mejor amiga, nos saludamos de beso y abrazo; te presento a Mery, a lo que contesto; mucho gusto Mery me han hablado mucho de ti, y me dice; de que tanto han hablado de mi (yo le decía a mi mejor amiga que me echara la mano para conquistarla y que le hablara maravillas de mi) y de ahí comenzamos a platicar más seguido, a juntarnos más, ella era muy culta y yo era guarro, leía muchos libros y yo apenas leía un comic éramos como el agua y el aceite, pues eso nos atrajo más y le pedí que fuera mi novia a lo que ella accedió, y nos dimos nuestro primer beso, lleno de juventud y de ganas de vivir juntos la mejor historia de nuestras vidas.

    No tardamos mucho en comenzar a amarnos, había un evento en una discoteca e íbamos a ir en grupo, le dije que pasaba por ella a su casa, fui y la vi, uf se veía deliciosamente hermosa, a lo que, si se lo dije, y ella me dijo que exageraba; en fin, llegamos al antro y comenzamos a bailar, era a lo que ella iba, yo iba a echar desmadre y a tomar cervecita, ella no tomaba. Estuvimos cerca de 45 minutos bailando, estábamos sudorosos, su olor me atrajo más como gordo oliendo hamburguesas, le bese el cuello, mientras la acariciaba sutilmente y comenzaba a escuchar ligeros gemidos que la ponían cachonda con mis besos y leves mordidas. Nos comenzamos a calentar y nos fuimos a la planta alta de la disco exactamente a un rincón, y ahí comenzamos a besarnos delicioso, batalla de lenguas encarnizada, jugueteo intenso con su cola y con sus tetas mientras ella me tomaba el tolete y trataba de masturbarlo todo esto lo hacíamos con ropa puesta, no tuvimos el atrevimiento de coger en pleno antro hasta que nos despegamos de ese intenso faje que me dejo la verga mojada y ella su conchita igual, pero ese día decidimos no hacer más que eso y nos fuimos porque ya era tarde.

    En días posteriores tuvimos una conversación acerca de esa noche disco y de tema sexual:

    Ella: ¿te gusto como nos dimos amor en la disco?

    Yo: si Mery, besas delicioso y me encanta sentir tu cuerpo junto al mío, me prendes bien chingon

    Ella: deberíamos dar el siguiente paso, me siento lista para estar contigo en una cama

    Yo: si adelante yo también quiero todo contigo, me encantas, ya siento que te amo

    Ella: ¿de verdad? , ¿es en serio? Porque yo también siento que ya te amo.

    Nos abrazamos y besamos apasionadamente después de este momento, hubo más platica, pero yo pongo un resumen.

    Según lo íbamos a planear para ir a un hotel y comernos como debía ser, pero eso no paso al menos hasta ese tiempo cercano; íbamos caminando por una zona desolada cerca de un rio aquí en la localidad, y era una vereda amplia que no había explorado antes y al ser aventados nos fuimos por ahí sin pensar en riesgo alguno, íbamos adentrándonos y yo no veía fin de esa vereda, creo que dio más miedo a mí que a ella, y nos detuvimos en una zona que tenía pasto, ahí nos sentamos y ni tardos ni perezosos comenzamos a besarnos con lujuria me tomaba mi verga y a masajearla mientras yo le metía la mano bajo su falda y le metía los dedos a su vagina que ya estaba mojada, acto seguido me saca la verga y comienza a comérmela sentía fabuloso, era de día y yo solo miraba a todos lados para que no nos fueran a caer algunos maleantes o transeúntes, pero eso me ponía más caliente, a lo que me dice ella si te vas a venir me avisas para quitarme, seguía mamando como experta se sentía que no era la primer verga que había mamado sabia mover su boca y su lengua tal puta esquinera, después se levanta y se acomoda para que se monte en mí y comenzamos a coger, ya no aguantamos más las ganas de darnos amor, estaba montada en mi como vaquera en toro tratando de dominarlo, se movía de izquierda a derecha, en círculos o adelante para atrás y yo le dije que me iba a venir se quitó y me vine, parecía fuente y con su mano atrapó semen, y enseguida me dice que no había tenido contacto con ese fluido, lo olio y lo probo mientras yo me acomodaba mi verga en su lugar:

    Yo: ¿Qué te pareció nuestro primer encuentro?

    Ella: me gustó, aunque la calentura nos llevó a esto, quiero estar en un lugar más cómodo para poder hacer más cosas, tu sabes a que me refiero

    Yo: bueno, en lo que planeamos si tenemos oportunidad en algún lugar como este pues nos cogemos, yo quiero repetir esta experiencia contigo mi amor

    Ella: lo haremos cada que haya oportunidad, pero no te vengas dentro de mí, no quiero tener sorpresas después

    Éramos unos jóvenes calientes y habíamos encontrado con quien sacar esa calentura, ella también estaba bastante necesitada de amor y de un hombre que le diera con todo y eso que solo fue una especie de rapidin, a partir de ese día nuestra comunicación se amplió y mejoramos mucho como pareja hasta en la prepa en la fiesta del 14 de febrero nos nombraron rey y reina de la fiesta, decían que éramos una pareja ideal por como éramos, agua y aceite o polos opuestos se atraen. En cada momento que podíamos nos acariciábamos, le tomaba las nalgas y se las masajeaba o le sacaba una teta y a mamar se ha dicho, así como ella me tomaba mi palo y lo acariciaba y lo paraba para después dejarlo con las ganas, nos divertíamos en términos normales y sexuales, en mi casa cuando no había alguien o estaban ocupados ahí le hacia algún rapidin, siempre traía falda precisamente para ello, por si ocupamos coger rapidito pues ahora a darle, que buena época.

    Ahora viene la ejecución del plan que tanto anhelábamos, fuimos a un pueblito mágico cerca de la localidad, nos fuimos de fin de semana, estábamos encantados porque no solo fuimos a coger sino a recorrer el lugar, conocer, comer en lugares distintos a los acostumbrados, ahorramos lo suficiente para poder darnos una buena vida ese fin de semana.

    Ya para la tarde de sábado nos preparamos para lo que sería el acto final por la noche, así que la deje sola en el cuarto ya que se iba a arreglar para nuestro encuentro yo ya estaba duchado y perfumado listo para la acción. Salí a dar la vuelta en el centro del pueblito mágico veía viejas y me calentaba mucho vi colas y tetas de muchas mujeres para estar a punto, después de ahí entre al bar del hotel y me tome un trago recuerdo que ahí estaba una madura tetona deliciosa, pensaba que estaba esperando a alguien tenía unas curvas riquísimas hasta ganas me daba de abordarla, pero obviamente era muy tímido para hacerlo, mire el reloj y era la hora pactada.

    Entre a la habitación; traía un vestido le llegaba a los muslos color negro, maquillaje leve pero hermoso, zapatos de tacón, peinada olía delicioso, se veía divina con ese atuendo y le dije vámonos al antro, ese lugar nos quedaba a escaso 5 minutos, llegamos al antro y a bailar, ella dominaba los tacones como experta porque bailaba sin parar, sonaba música electrónica a todo volumen y nosotros nos pegábamos para sentirnos mientras nos besábamos sensualmente con nuestras lenguas, ella se volteaba para sentir mi erección en su cola, mientras yo le manoseaba discretamente lo que podía, terminamos la sesión de baile y nos sentamos pedimos unos tragos hasta ella tomo tragos coquetos conmigo, nos sentíamos realizados, continuo la noche, bailando y tomando hasta que ya nos dieron la 1:30 am y decidimos irnos, no íbamos ebrios porque bailamos mucho, se baja la peda con el baile y llegamos a la habitación.

    Al comienzo de nuestro momento de amarnos besando su cuello y chupando su orejita, hacerlo solo lanzaba gemidos de placer levemente, mientras mis manos comenzaban a bajar el cierre de su vestido para dejar libres esos senos que eran pequeños pero magníficos, y comencé a mamarlos, sus pezones duros en fa, acariciaba sus caderas y nalgas a placer, no había tiempo que me impidiera amarla como debe. La tome y la acosté en nuestra cama para quitarle el vestido y me desnude; tome sus pies y los empecé a besar y a lamer fui subiendo por esas ricas piernas que no tuve necesidad de abrirlas, ella me hizo el favor, hasta llegar a su entrepierna veía su bikini y estaba depilada olía a su sexo combinado con su perfume, fue un golpe a mi cabeza mientras con mi lengua le pasaba de entrepierna a la otra y ahí le retire el bikini para dejar expuesta esa conchita rosa, comencé a lamer su clítoris mientras ella temblaba y me decía que nunca se había sentido así en la vida, jugueteando con él y usando mis dedos para deslizarlos lentamente adentro de su ser haciendo un mete saca y tocando su punto G empezó a gemir más fuerte y me tomaba de la cabeza me jalaba el cabello de tanto placer que tenía y le embestía con la lengua y los dedos, hasta que me dice que le daba una sensación de ir al baño, yo le dije que se dejara ser y que lo soltara sin ningún cuidado, le dije mírate, y me levante mientras le pegaba duro al clítoris con los dedos y ella misma se corrió y vio su chorro salir de su ser y lanzo un gemido como de poseída por el diablo.

    A continuación se relajó y me dijo que fue lo máximo, nunca había llegado a tanto, cuando se masturbaba sentía rico pero nada más a lo que le dije te voy a repetir la dosis y tal cual lo hice pero esta vez, me quede esperando su chorro, me dijo que me quitara pero omití esa orden, se aguantaba pero se vino en mí y sabia riquísimo su fluido; me dice que si no me dio asco le dije que no al contrario ya estaba más erecto y le acerque mi tolete para que lo tomara así fue y lo comenzó a masajear y a observar detenidamente como estudiando su tamaño, cabeza, huevos etc., y también me olio porque se vino encima de mí y dijo que no olía a algo extraño, para mamar comenzó despacio como revisando el terreno con su lengua, saboreando mi tubo y masturbando leve yo sentía rico que explorara con su mirada y lengua me dice: quiero tomar tu semen, así como tu tomaste mi fluido, tal vez me guste a lo que le digo adelante tómatelo todo (no me había masturbado en cierto tiempo para tener mucha carga ese día) y de repente se dejó ir como toda una experta mamando vergas, llegando hasta su campanilla mientras me apretaba las bolas y las engullía con lujuria extrema, y me chaqueteaba con intensidad, la detengo para comenzar a cogérmela y me dice no espera quiero tu semen primero, obedecí esa orden, tarde pero disfrute demasiado como me jalaba el ganso y su lengua sexi pasando por todo el palo, hasta que le dije que me venía se metió medio tronco en su boca y sentía mis contracciones en la verga cada que tiraba chorro hasta que termine se saca la tranca y el semen de la boca lo pone en sus manos, lo observa, yo estaba en modo morboso me excitaba que hiciera eso, y vas pa dentro, se lo bebió como agua, después de ello comenta que estaba rico y quería más; la experiencia había sido placentera porque me dice que cuando sintió mi verga echando leche se comenzó a chorrear ella también y sin tocarla, y ahí es donde le toque su vagina y estaba mojada en extremo y liquido femenino en la cama donde estaba ella. Le excito que me viniera dentro de su boca. Mi polla no bajaba del todo, es que si andaba muy excitado, y ella suavemente trataba a mi pene, le daba besos y lengüetazos, se formaban cadenitas de saliva con fluido cada que separaba su boca de mi pene, era tan lujurioso que me comencé a poner duro otra vez, a lo que me dice ya se te está parando nuevamente jajaja se nota que andas con un buen ánimo; así me pones bebé, pero esta vez si te voy a dar una buena cogida.

    Así que procedí a acomodarla y le metí la toda la verga ya estábamos muy mojados entro con facilidad por ese hoyo pequeño que apretaba con madres, me la cogía con tal intensidad que me abrió la espalda con sus uñas fue un momento de dolor placentero que le di con más potencia, gritaba de placer ya no solo gemía, y estaba a punto de venirme otra vez por eso la puse en cuatro patas, para ver ese par de hoyos de lujo, metiéndole la verga intensamente otra vez le metí un dedo en el ano y me dijo que no le metiera la verga ahí porque dicen que duele mucho yo le respondo que hay que estimularlo primero si quería probar y dijo que si, confiaba en mí, pero si no le gustaba me decía, así que continuamos dándonos duro solo de escuchar los aplausos que nos dábamos era un ruido genial; mi verga a punto explotar por segunda ocasión le avise que me iba a venir, nuevamente se volteo y me dice que le tire la leche en la boquita, nuevamente obedecí esa orden y pude ver cómo me venía y ella también se venía, su excitación por sentir el semen caliente y la verga venuda contrayéndose al sacar el fluido era descomunal. Ahí fue cuando nos tiramos ambos a la cama toda mojada de fluidos nuestros, estábamos juntitos abrazados mofándonos de la persona que iba a quitar este festín de placer para nosotros, para ella seguramente no sería muy grato, me quede hablando solo porque Morfeo se la llevo a sus brazos, me di cuenta minutos después y la seguí.

    Abrí mis ojos por necesidad, estaba modorro, y veía a través de mis ojos lagañosos a ella mamándome el chorizo, con razón sentía rico entre sueños, me saluda dándome los buenos días, y continuando con ardua tarea, sentía que tocaba el cielo cada vez hacia mamadas más ricas, mi verga estaba a tope, se atragantaba con mi falo preguntándome si así me gustaba o si quería que fuera más o menos fuerte o suave o rápido etc., comencé a sentir que el semen quería salir se lo dije y ella ni se inmuto hasta continuo con ahínco y toma la leche ahora, pasó lo mismo ella también se vino, pero para esto, se acomodó para que pudiera ver como se venía ese chorro fantástico de fluido rico me bañó y la alimente de leche eso me hizo sacar más leche, supo cómo prenderme más.

    Después de ese mañanero, nos duchamos juntos, nos vestimos y salimos del hotel para no regresar hasta un próximo encuentro, recorrimos lugares que no habíamos ido, todo era felicidad y placer lo que muchas parejas buscan nosotros lo teníamos todo. Días después de ese viaje mágico continuamos nuestras vidas rutinarias pero muy lindas ya que seguimos con nuestros encuentros carnales muchas veces, lo que es la vida como normalmente pasa hoy estamos en caminos separados y ella felizmente casada con un amigo mío.

  • La señora de las Lomas

    La señora de las Lomas

    Nunca me he considerado como un galán irresistible. Aunque mi 1.85 y la herencia nórdica de los genes de mi abuelo me han favorecido y siempre ha despertado el interés de las mujeres.

    Sin embargo con el paso de los años me he dado cuenta del increíble efecto que una barba bien cuidada (pero con un aspecto descuidado), una fragancia que vaya con tu aroma natural y unos tatuajes producen en las mujeres.

    Es casi inevitable que a dónde quiera que vaya más de alguna dama ya sea que vaya sola o acompañada terminen por coquetear un poco conmigo.

    Chacales. Así nos dicen en ciertos extractos de la sociedad sobre todo las mujeres casadas aburridas con sus maridos.

    Uno no pensaría que las señoras de las Lomas llenas de lujos y con maridos que les pueden dar todo lo que quieran se fijarán en alguien como yo, pero son ellas las principales damas con las que paso el rato.

    Me buscan para distraerse.

    Es tan placentero follar con una de ellas, la suavidad de su piel resultado de tantas cremas y tratamientos, su olor, su apariencia, que una vez que lo haces no querés dejar de hacerlo.

    Son tan entregadas, complacientes, calientes. Están en una edad que no les falta nada, saben lo que quieren y lo disfrutan y sobre todo hacen conmigo todo eso que no se animan o no quieren hacer con sus maridos, es como si vinieran más desatadas que nunca, ellas saben que nunca las juzgaría ni les diría que están locas.

    Conmigo vienen a divertirse, a entretenerse, así que la moral la dejan en su casa y aquí se divierten, mi especie: «los chacales» somos sus juguetes y los juguetes son para divertirse.

    Buscan un trato diferente al que reciben en casa, un poco de rudeza, dejarlas recorrer los tatuajes con su lengua, les encanta sentir como la barba raspa en medio de sus piernas, hacerlas temblar de placer y dejarlas doloridas luego de follarlas duro, eso les gusta sobre todo sentir ese rico dolor y sonreír al recordar el motivo.

    Les provocó sacar ese lado salvaje y oscuro que no con cualquiera sale, les gusta que las haga sentirse una golfas, unas gatas en celo dispuestas a ronronear al ritmo que les índico.

    Buscan un cabrón que no involucre sentimientos, sólo placer.

    Un cabrón educado que las haga gemir y mucho.

    Un cabrón para follar y forrar rico que las haga perder los modales y la compostura de una señora de la sociedad…

    Maye entró con su 1.65 y su precioso cuerpo construido a base de operaciones al pequeño restaurante en la parte baja del hotel de 3 estrellas de una cadena muy por debajo de su nivel, exudaba dinero contrastando enormemente con las demás personas que nos encontrábamos ahí, lentes y bolsa de diseñador; zapatos que cuestan más de lo que un mortal corriente puede ganar en varios meses o años, ropa fina y un reloj discreto pero lujoso; una pose que sin duda refleja su estatus: altiva como la mayoría de las señoras con maridos ricos. Hoy se ve particularmente hermosa, joven, jovial, son varias las miradas que se desvían en su dirección, viene con un conjunto claro que me hace recordar el día que la conocí en aquel restaurante tan distinto a donde ahora nos encontramos. Aquella primera vez fue uno de esos lugares donde lo políticos y poderosos van a hacer negocios o a cerrar tratos ya establecidos, ahí también es donde mujeres como ella buscan un hombre rico que las saque de su código postal y las lleve al de las Lomas, aquella vez Maye iba de la mano del señor Salvador, su flamante marido; y yo iba como escolta de un político que ellos necesitaban convencer para que votará a su beneficio.

    En aquella ocasión Maye fue muy cuidadosa, pero yo reconozco las señales y vi perfectamente que se interesó por mí en cuanto me vio.

    Fue cuestión de tiempo para que discretamente anotará en una servilleta su número de celular y un horario.

    Soy su primera experiencia fuera del matrimonio, el primero que disfruta de ella, la toca, la moja y la hace vibrar fuera de la alcoba nupcial.

    Hoy como aquella vez me deslumbra su belleza, su porte. Hoy trae el pelo amarrado en una coleta alta que la hace ver más joven, sus carnosos labios rojos resaltan sobre su piel blanca, los lentes negros disimulan su pícara mirada y esconden sus ojos color almendra, el escote de su blusa apenas deja ver una clavícula suave y delicada. El sacó llega hasta sus muñecas tapando el pequeño tatuaje que tiene en la parte posterior del brazo derecho, la falda horma perfectamente calza como guante en sus piernas, los tacones levantan su trasero, sabe que me gusta y usa todos sus artilugios para sacar provecho.

    Cuando llega a mi lado me levanto y con caballerosidad la ayudo a sentarse, pido una cerveza oscura y un par de perros calientes para ella mientras que para mí pido también una cerveza dos perros y un par de hamburguesas con papas, hoy traigo un apetito voraz y no solo de comida.

    Ella lo nota en mi mirada y se pasa la lengua por los labios.

    Comemos en silencio casi sin decirnos nada.

    Mientras el mesero nos lleva la cuenta que dejó que Maye pague enciendo un cigarrillo y le ofrezco uno a ella sabiendo que no fuma.

    —Sabes que no me gusta fumar.

    —Sé que prefieres tener otra cosa en tu boca, pero tranquila en cuanto entremos en la habitación haré que tengas tu boca ocupada.

    Enseguida le ayudé a ponerse de pie y la tomó de la mano para comenzar a caminar rumbo a las escaleras sin importar que el mesero aún no traiga el cambio. Total que tanto es para ella un par de billetes menos en sus bolsillos.

    Pongo una mano en sus nalgas y noto su sonrisa mientras subimos las escaleras hasta nuestra habitación. Ese pequeño cuarto que en nada se compara con a los que ella está acostumbrada, pero que durante los últimos meses se ha convertido en nuestro bunker de placer.

    El cigarrillo se ha acabado, no importa más tarde tal vez encienda otro solo por el placer de echar el humo sobre su rostro.

    La deseo y ella a mí, tenemos ganas de tener nuestros cuerpos desnudos uno frente al otro, de sentir el calor del otro: yo de estar dentro de ella y ella de que la penetre. Así que apenas nos esperamos a cerrar la puerta, y en cuanto estamos dentro todo se desata. Besos, caricias, mi mano subiendo por su cuerpo, la suya explorando el mío, su saco cae al suelo en medio de las caricias. Endurezco al sentir su lengua buscando entre mi boca, pongo mi mano en su cintura y la pego a mi cuerpo para que sienta mi falo listo para ella, siento su sonrisa en mis labios mientras ella se pega aún más a mí y frota su cuerpo contra el mío, una de sus manos busca mi erección al mismo tiempo que las mías van directamente a su blusa para arrancarla de su cuerpo y dejar sus tetas al aire.

    Los acarició suavemente antes de pellizcar un poco sus pezones, juego con ellos mientras ella cierra sus ojos antes de echar su cabeza hacia atrás. Sé lo que viene así que con una mano la tomó de la cintura mientras la otra tira hacia atrás de su pelo y ella deja caer su peso de sobre mis brazos dejando sus tetas al alcance de mi boca: beso cada centímetro de piel, succiono los lugares sensibles, lamo el hueso de su clavícula, mi lengua recorre su cuello hasta llegar a su oreja que frotó y muerdo con mi lengua. Sus tetas siguen erectas aunque tengo algunos minutos que no las he tocado.

    Ahora yo quiero sentir su boca sobre mi cuerpo así que me detengo y separando un poco mi cuerpo de ella me quito la camisa.

    Mi putita como le digo de cariño toma el control y ahora es su boca la que juega a erotizar mi cuerpo sigue el patrón de mis tatuajes, siento su lengua recorrer cada resquicio. Ella comienza en mi pecho, besa cada brazo y regresa a mi abdomen. Sus manos buscan desabrochar mis pantalones mientras su lengua juguetea en mi ombligo. Cuando consigue bajar mis pantalones y dejarlos a la altura de mis botas ella ya está arrodillada ante mí.

    Me encanta tenerla en esa posición y aunque para ella la primera vez fue un poco humillante ahora la desea y la disfruta.

    Su mirada busca la mía Maye está esperando una orden. Sonrío antes de darla

    —Cómeme y mira mis ojos mientras lo haces.

    Luego ella lo hace, le gusta llevarse mi verga a la boca, la pone caliente prepararme de esa manera antes de que la penetre. A Maye le encanta dar sexo oral, le encanta mi sabor y olor, toma con su lengua cualquier líquido que salga de mi verga.

    Hoy juguetea un poco antes de metérsela en la boca.

    Su lengua primero juega en el frenillo luego baja por mi falo hasta llegar y lamer mis testículos que mete uno a uno en su boca. Su mano sube y baja por mi falo firmemente mientras los tiene en su boca.

    Luego regresa la atención de su boca a mi pene y comienza a explorar las venas que se marcan, llega de nuevo al glande que ahora gotea de deseo y chupa el líquido transparente mirando mis ojos, luego el ansiado momento de gloria que estoy esperando, por fin mete mi falo en su boca baja acariciando con su lengua mi verga, se detiene cuando apenas tiene la mitad de mi falo en su boca.

    La he llenado por completo y siento sus arcadas. Pero lejos de querer que pare mis manos toman el control, enredó su pelo en mi mano derecha y comienzo a empujar su cabeza más profundo.

    —Vamos putita!!! cómela toda.

    No puedes? No te preocupes ya irás aprendiendo.

    Nunca ha podido tragarla toda, son pocas mujeres las que tienen esa capacidad, pero me encanta su esfuerzo y la dejó libre después que una lágrima sale de sus ojos y noto que le falta el aire.

    —Eres un cabrón. Me dice en cuanto liberó su boca y toma aire.

    —Y a ti eso te enloquece por eso vienes a buscarme. Eres una niña buena y esforzada. Quítame las botas que voy a follarte duro.

    Esta es otra cosa que al principio no quería hacer, pero que ahora necesita. Saca las botas una a una y luego termina por sacar el pantalón que dobla y deja sobre las botas.

    Es mi turno de terminar de desnudarla así que sacó los zapatos uno a uno y deposito un beso en cada dedo de sus pies meto uno a uno en mi boca y los succiono.

    Sé que le encanta sentir mi lengua en ellos así que la consiento y beso cada parte de sus pies antes de bajar su pantalón y dejarlo encima del mío.

    Ahora está solo en bragas y por Dios que es una belleza.

    —Sabes. Compre estas bragas exclusivamente para este encuentro.

    Me gusta ponerme bien perra para ti.

    —Y lo lograste, te ves perra y parece que estás en celo.

    Me deleitó en su cuerpo, la disfruto con la vista antes de con mi Tacto.

    Meto mi mano entre la tela de sus bragas y me doy cuenta que ya esta empapada, mis dedos sienten la humedad evidente de su sexo. Adoro ese momento, sentir la humedad en mis dedos, saber que esta excitada y lista para mí. Muevo los dedos por su vulva mientras mi boca se pega a sus tetas.

    Sacó mi mano de sus bragas y meto un dedo en su boca.

    —Dime a qué sabes?

    No me contesta nada, pero meto otro de mis dedos en mi boca y pruebo la acides de sus fluidos.

    —Maye hoy sabes a gloria.

    La levantó por la cintura hasta llevar sus piernas a mis hombros dejando su sexo al alcance de mi boca.

    Sí ella disfruta darme sexo oral, yo soy un apasionado de que se corra en la mía, muevo la lengua por su vulva, siento su clítoris hinchado y con movimientos circulares de mi lengua la voy llevando a la gloria, siento sus manos aferrarse a mi cabello, siento como sus piernas comienzan a temblar alrededor de mi cuello. Alterno los movimientos entre su clítoris y su vagina, chupo, lamo, muerdo, introduzco mi lengua y succiono.

    Maye está lista y sus manos presionan mi cabeza indicándome que no quiere que me mueva de esa zona hasta que no se corra.

    Eso hago mientras sus gemidos escapan de su boca pega aún más su sexo contra mi cara siento como sus nalgas se tensan y luego de un breve momento se relajan, sigo jugando con mi lengua y repito el proceso un par de veces más antes de bajarla de mis hombros y apoyarla de espaldas contra la pared.

    Los primeros encuentros lo hicimos con protección, pero desde que me pidió exámenes negativos para ets no es necesario.

    Así que solo me pongo detrás de ella siento la suavidad de su espalda y acarició sus nalgas antes de penetrarla junto a la puerta de entrada.

    Su cuerpo se arquea al recibirme y me da la oportunidad de acariciar sus tetas desde atrás mientras le susurro al oído lo bien que se siente estar dentro de ella. La levantó en peso y sin salirme de ella la llevó hasta la cama donde la dejó al borde para poder verla en 4 mientras follamos, me encanta verla así, me vuelve loco su manera de ofrecerse a mí y penetrarla profundamente en esa posición.

    Es fácil lubricar su ano con sus mismos fluidos y pronto mi dedo gordo está insertado en su culo la primera vez que se lo hice se corrió enseguida entre la sorpresa y el placer que le provocó tener mi verga en su concha y mi dedo en su trasero.

    Y hoy tiene un efecto similar.

    Cuando se recompone me tiró de espaldas sobre la cama y ella se sube en mí, toma mi verga con su mano y la sostiene fuerte mientras se empala ella sola, se da un par de sentones antes de moverse más rítmicamente me vuelve loco verla saltar sobre mi falo. Se detiene un poco solo para cambiar de posición, ahora me da la espalda y apunta mi verga a su ano, se sienta sobre la cabeza y luego deja actuar a la gravedad bajando lentamente hasta quedar sentada sobre mi pelvis.

    Es imposible describir el placer que me produce sentir como se va abriendo para mí, sentirla bajar por mi falo y llenarla por completo.

    Gira su cabeza y puedo ver su sonrisa pervertida antes de comenzar a cabalgar nuevamente sobre mí.

    —Espero que disfrutes la vista.

    —La vista es fantástica. Sé que disfrutaras el paseo…

    Si yo sé hacerla gozar, ella también sabe como complacer a un hombre y por más autocontrol que tengas es imposible seguirle el ritmo cuando comienza a mover sus caderas.

    Ella lo sabe y lo disfruta. En menos de un par de minutos mi verga se pone aún más dura y el orgasmo es inminente gira su cabeza para ver mi cara al momento de explotar y aprieta mi verga con su concha eso me lleva al límite y siento como descargo mi leche dentro de su culo…

  • 14 de febrero

    14 de febrero

    Buenas tardes, el día 14 de febrero, buscando, ligar en chat, entablé una conversación un activo, sin tanto rollo, quedamos para vernos esa noche, paso por mi como a las 23:30 h, cuando él llegó en su auto, me dio desconfianza, ya que el auto pertenecía a una institución de investigación, me subí con un poco de miedo, empezamos a platicar y me propuso comprar unas cervezas para llevar al hotel, en el chat le comente que salía de hombre, pero si quería entraba al hotel de nena, me empezaba a desvestir en la patrulla, cuando el me comento que me esperara, en trayecto lo note muy nervioso, platicamos si ya habíamos liga en chat y esas cosas, le pregunte de ¿de qué tamaño la tenía?, contesto muy sincero que no era grande, llegamos al hotel cerca de la Merced, subimos al cuarto.

    Ya en cuarto, me convertí en mujercita, el comenzó a quitarse la ropa, y mi sorpresa fue tenía un pene muy pequeño, me acosté en la cama y comencé hacerle un oral, respondió muy bien, me pidió si podía chuparme el ano y comenzó lo hizo muy rico. me pidió un 69 y lo hicimos en forma deliciosa, ya calientes los dos quiso que yo se la metiera, no pude soy pasiva, entro muy poco, ya en la calentura, me pidió que abriera las pierda quería ya metérmela, se sugerí que pusiera lubricante, me la medio metió y se vino muy rápido, yo me quede con deseo de más, ya pudo otro, palo se sintió inseguro en trayecto de regreso preguntaba si me había llenado, le dije que sí, pero en mi interior me sentía insatisfecha, quedamos vernos el viernes, espero que cumpla el viernes y a ver si ese día sea más gratificante.

  • 4 años después: Los Simpson (parte 1)

    4 años después: Los Simpson (parte 1)

    Bart (de 29 años) nos pondrá en contexto que pasó luego de la serie (solo cuenta el tiempo presente, no sé contará el futuro) (en este no habrá sexo, es la explicación, el sexo es en la parte 2).

    Hola, soy Bart, actualmente tengo la vida que todo hombre soñaría, trabajo arreglando autos y bicicletas y convivo con mis 3 hermosas esposas que seguro conocen bien, pero luego contaré cómo las puedo satisfacer y como las enamoré, de hecho, parte del cómo está aquí, en fin me dejó de pendejadas y explico.                                                            

    Todo empezó 4 años después de que terminara la serie, ya no me traumaba saber como se hacen los bebes, fuera de eso, en la ciudad muchos personajes estaban ya muertos y otros que se fueron.  

    Muertos: casi todo el geriátrico (en paz descanse mi abuelo), los mafiosos tuvieron «diferencias» con otros mafiosos y tuvieron la llamada «guerra por Spriendfild» en la que explotaron un tanque de gas, y ahora tenemos el trofeo de la ciudad más segura, y Barbie se murió ahogándose con su vómito.

    Se fueron: Apu y su familia se fueron porque estaban ofendidos porque al parecer por culpa de un idiota lo habían relegado a ser un personaje de fondo y no poder participar, Moe se fue con su «noviecita» a ser feliz y Ned se fue porque mi papá estaba instigando a sus hijos a hacerle bromas (antes de irse le cantó las cuarentena a Homero y le dio una piña que casi lo mata).

    Siguen en Spriendfild: mis padres (que se pelearon no sé porque y no follaban hace meses) mis tías (ellas dejaron el cigarro porque casi mueren de tanto fumar, se empezaron a cuidar y ahora son lindas), los personajes del colegio siguen igual, excepto Milhouse, él en un intento de impresionar a Lisa empezó a fumar y creo que aún hoy está en coma, pobre idiota a cierto la nerd de Lisa, estaba iniciando un movimiento por la corrupción y otras cosas de ella y ahora me parece que está por ser electa alcaldesa, y yo por mí parte, a los 18 me vine a vivir a las Vegas, porque aquí el matrimonio importa tan poco que me pude casar con mis 3 amores.

    Espero que les haya gustado está idea para el universo, cómo estoy al pedo en unos minutos, aviso, a partir de la segunda parte todo ocurre, 4 años después de la serie, esto es la introducción para que sepan que pasó en mi universo luego de la serie, espero que les guste, adiós.

  • Mariana, la presidenta de colonos (3)

    Mariana, la presidenta de colonos (3)

    A la mañana siguiente me levanté, todo estaba cambiando en mí, desde hace 3 días le había empezado a ser infiel a mi marido, no solo con un hombre sino con tres y había tenido mi primera experiencia lésbica, había probado el sexo anal, un par de estupefacientes: Coca y Popper, lo peor ya no me afectaba tanto, mi subconsciente trataba de decime que estaba mal, que debía detener todo esto, pero mi inconsciente gano, me sentía más sexy, me sentía deseada, más joven, más atrevida, pero sobre todo más guarra.

    Mientras estaba preparándome para tomar una ducha, serían como las 8 de la mañana cuando sonó mi teléfono.

    – Hola mami, era Ángeles, mi hija.

    – Hola hija buen día, ese día era jueves mi hija tomaría su vuelo en unas 3 o 4 horas

    – Mama estoy por salir al aeropuerto ¿Podrías pasar por nosotras más tarde?, preguntó

    – ¿Nosotras?, cuestione.

    – Pensé que papá se había comunicado contigo ayer, en qué momento me llamo Cesar dude, probablemente fue durante mi sesión de sexo con mis rusos

    – Vanessa viene conmigo, papá le pago el boleto para que este con nosotros en la celebración de mi cumpleaños mañana, dijo y continuo, – recuerda que tú y papá me habían prometido festejar en la playa si salía muy bien el semestre escolar, y como así fue papa me autorizo invitar a mi prima y el pago el boleto, para así compensar que él no estará en por motivos de trabajo.

    Maldición, como pude olvidarlo mañana era el cumpleaños de Ángeles, lo peor era que aún no resolvía los problemas de la comunidad y ya habían pasado 3 días completos, era jueves por la mañana mi hija llegaría en unas 6 horas aproximadamente, junto a Vanessa la hija de mi hermana, ellas se han llevado muy bien desde siempre ya que ambas son hijas únicas y han crecido como hermanas, aunque Vane es más grande que mi hija por 5 meses.

    Terminé la conversación con ella y me di cuenta de que tenía, ahora sí, solo unas cuantas horas para resolver mi vida y hablar con Sergei, para así poder ir por ellas.

    Me metí a bañar, recriminado por todo lo acontecido los anteriores días, nuevamente el cargo de conciencia fue demasiado, como puede haber engañado a mi esposo, a mi familia, tenía que hablar con los rusos y pedirles que se reubicaran, fue lo que debí haber hecho desde el inicio

    Tarde aproximadamente diez minutos en la ducha, comencé a vestir, me puse unas pantis de encaje de color rojo, que por mis curvas simulaban un micro bóxer, y un bra que hacía juego con ellas, sobre ellos me puse unos jeans un poco ajustados y una blusa tipo pullover de color verde que me hacía ver muy bien, me hice una coleta en el cabello, un poco de maquillaje y listo.

    Y salí a enfrentar a Sergei y sus compinches, cuando llegué al ascensor, tuve la mala fortuna de toparme con Don Rogelio uno de los propietarios de departamentos y de las personas más ricas de la comunidad, es una persona de unos 45 o 50 años aproximadamente, como de 1.87 de estatura, un cuerpo que a pesar no ser muy atlético, se veía bien y un rostro que dejaba ver un poco más edad de la que tenía, dado a sus notorias canas. Vestía ropa deportiva parecía que venía de hacer ejercicio.

    – Que tal señora Mariana, me saludo, – que bueno que la veo, quería saber ¿Cómo va el asunto con los rusos?, me dijo con una extraña emoción en su pregunta.

    – Hola Don Rogelio, aún no he terminado de resolver, de hecho, en este momento iba hacia el bar para volver a hablar con el dueño, conteste un poco nerviosa, no sabía si Sergei estaría ahí.

    – Maravilloso, si gusta la puedo acompañar y hablamos los 2 con él, quizás si la ven acompañada de un hombre no traten de aprovechase de una mujer DECENTE como usted, dijo enfatizando la palabra decente

    – ¿Que está tratando de insinuar?, le pregunte indignada y molesta

    – No se enoje, Marianita, quiso tranquilizarme

    – ¡Sra. Mariana, para usted! ¿Qué se ha creído? ¿Qué derecho le da usted dudar de mi integridad?, le cuestione furiosa.

    Y sin dejar de sonreír y de lo más tranquilo del mundo empezó a buscar algo en su celular

    – Vera, Marianita yo no soy un vecino fisgón, pero el día de ayer paso algo muy curioso, hablaba sin dejar de verme y olvidándose de su teléfono por un instante.

    – Ayer que llegué de mi trabajo y tomar el elevador, coincidí con una hermosa rubia con un agradable acento ruso, la cual precisamente bajo en nuestro piso, se imagina mi sorpresa verla tocar la puerta de su departamento.

    No sabía que hacer, Don Rogelio, había visto a Irina llegar a mi departamento y empecé a temblar ya que claramente lo que había buscado en su celular era la evidencia de fotos que nos había tomado.

    Y mostrando su teléfono dijo

    – Mayor fue mi sorpresa que nuestra QUERIDA y DECENTE presidenta de la comunidad la haya dejado entrar a su hogar casi desnuda, enfatizo esas 2 palabras

    La foto, aunque no muy clara se veía cuando Irina ingresaba a mi casa y yo estaba con mi bata casi transparente, para mi desgracia, Don Rogelio vive frente a mi departamento y obviamente le dio tiempo de tomar la foto.

    – Esto no prueba nada, intente decir para que no continuara con su palabrería, pero me interrumpió

    – Tal vez esa no, pero ¿Qué le parece esta otra foto? Se ve claramente como entra otra persona a su departamento y no está forzando la puerta, dijo tranquilamente y continuo, – además esa extraña bolsita que trae en su mano, creo quien llegue a ver esto no pensara que sea azúcar.

    – ¿Quién lo llegue a ver?, pregunte absorta

    – Claro, dijo con una sonrisa despreciativa, ¿Qué pensaba? ¿Qué no se enteraría nadie? Me pregunto Marianita, si tu esposo también estará de acuerdo con la vida que llevas cuando él no está contigo, fornicando y drogándote con cualquiera.

    – No permito que me levante falso, dije tratando de sonar lo más convincente posible, pero el seguía sin ceder en sus ataques verbales.

    – Marianita, todo sería muy creíble y hasta yo, dudaría de esta acusación si no fuera por este audio, reproduciendo la grabación en su teléfono

    En él se escuchaba claramente el momento en que Dimitri me exigía saber cómo sentía su falo dentro de mí y yo contestando y afirmado que era muy grande, por lo que mis piernas se empezaron a doblar y casi caigo si no fuera por ese hombre que tenía frente a mí que se acercó a sostenerme, tomando con sus brazos fuertemente.

    Todo estaba perdido mi vida había cambiado para siempre y este señor terminaría por hundirme, destruiría mi matrimonio, mi familia y me reputación, todo por un descuido, aunque sabía que quien realmente lo arruino todo había sido yo.

    – Bien dicen que las paredes escuchan y hablan, dijo, – creo que no hay nada que cosa más triste que un matrimonio después de muchos años se destruya, continúo hablando con falsa empatía, – pero quizás pueda aún salvarse o al menos no se enterarían por mí.

    Un leve rayo de esperanza llego a mi inocentemente

    – Gracias Don Rogelio, le agradezco que no comente nada, dije esperanzada, – en este preciso instante iré a hablar con los rusos para que se trasladen a otro lugar y que tramitar que el local lo pongan en renta, complete

    – Marianita, Marianita, en verdad crees que solo guardare el secreto así ¿Solo porque sí?, ironizo.

    – ¿Qué quiere decir?, pregunte nerviosa

    – Quiero decir, que tú también tienes que cooperar, para que yo guarde ese secreto, dijo sin soltarme en ningún momento y continuo, – ahora que se lo puta que puede ser nuestra presidenta de colonos sería un desperdicio desaprovechar ese conocimiento.

    Sentí como se pegó más a mí y noté un gran bulto en su entrepierna

    – No, por favor, ¡¡Eso no!!, exclame – Yo no soy eso que usted dice.

    – Quizás no, pero la grabación que acaba de escuchar demuestra lo contrario, pero quiero darle una oportunidad Marianita, y en ese momento me soltó, – La estaré esperando en mi departamento, si usted accede la puerta estará abierta y se entregara voluntariamente, de lo contrario sabrá que su cómoda vida, solo durara un poco más.

    – Tienes máximo 20 minutos para decidir tu nueva vida, me aviso.

    – Pero usted ¿Qué gana con todo esto? – mi tono empieza a ser de desesperación.

    – Aún nada… aunque todo depende de ti, me lo dice mirándome directamente a los ojos y esbozando una sonrisa, al momento de cierra la puerta de su departamento

    Yo me quede en el corredor del piso no sabía que hacer estaba desesperada, por un lado, sabía que si accedía a estar con él no me dejaría nunca, pero por otro si no lo hacía toda mi vida, mi matrimonio, mi familia y quizás hasta mi trabajo perdería.

    Comencé a caminar por el pasillo, dando vueltas desesperada, no encontraba la solución o que decisión tomar, no supe en qué momento entre a mi departamento y me encontraba sentada en mi sala, pensaba en la desgracia que estaba, en cómo dejé que esto se saliera de las manos. Empecé a llorar.

    Fue en ese momento, cuando vi sobre la mesita un poco de polvo blanco lo suficiente para hacer una pequeña línea, así mismo también había varios frascos de Popper abiertos, mi cabeza daba vueltas, estaba consciente que tenía que solucionarlo, lo primero que tendría que hacer era deshacerme de las drogas y no volver a probarlas en mi vida, pero mi cuerpo y mente pensaban lo contrario, instintivamente empecé a hacer esa pequeña línea y la esnife, mi cuerpo empezó a relajarse un poco y fue lo suficiente para salir de mi departamento y dirigirme a la puerta de Don Rogelio

    Abrí la puerta y entre, al verlo en su sala le pregunté

    – No lo entiendo, ¿Qué quieres de mí?

    Y el sonriendo y poniéndose de pie y caminando a hacia a mí, me dice:

    – Quiero que durante todo el día de hoy me seas obediente y hagas todo lo que te pida.

    – ¡Estás loco! ¡No pienso hacerlo!, mi negativa parece firme, aunque sólo en apariencia, ya que el efecto de la coca me estaba desinhibiendo y empecé a excitarme con sus palabras.

    – Tú sabrás… seguro que a tu esposo le encantara ver cómo te diviertes mientras él no está contigo.

    – Por favor… no lo hagas, le dije suplicante, – no destruyas a mi familia, ellos no tienen la culpa de…, no podía completar la frase

    – Dime de que no tienen la culpa, ¿Qué es lo que no quieres aceptar?, al final, tenía razón estaba en la casa de otro hombre que no era mi marido, dispuesta a todo, para que no se entera en lo que había convertido su mujer en solo unos días.

    Y estalle. Empecé a gritar mientras de mis ojos caían lágrimas de desesperación, de vergüenza.

    – De que sea una puta, no he dejado de pensar en cómo me cogieron esos pinches rusos. Me he masturbado una y otra vez recordando cómo me…, me ofrecía a ellos, de todas las veces que me corrí cuando me llenaron de semen en todos mis agujeros. ¿Es eso lo que querías oír? ¿Qué me han convertido en una puta? ¿Es eso?

    -Tranquila, preciosa. Ahora están las cosas claras., al momento que me abrazaba y empezaba a besar mi boca al principio no lo correspondí, pero su manera de besar no era la de una persona arrebatada, al contrario, era un beso muy seductor, suave y erótico, combinado a que el efecto de la coca, me dejé llevar.

    – Hare todo lo que me pidas, pero no me hagas daño o mi familia, dije sabiendo lo que se avecinaba

    – No es daño lo que he pensado para hoy, lo dijo con voz triunfante, ante mi cesión. – Lo primero que quiero es te desnudes para mí, soltándome para que lo hiciera.

    Le miro fijamente a los ojos sin decir nada, resignada me empiezo a quitar la blusa, dejándola en el suelo, lentamente empiezo a desabotonar mi pantalón y a deslizarlo, para quedar solo con el conjunto de ropa interior, volteo a verlo y su erección en esos momentos es considerable.

    – Dije que te desnudes

    Le iba a contestar, pero solo agaché la cabeza y comencé a quitarme el resto de la ropa, últimamente me he vuelto muy sumisa y eso me tiene muy excitada

    – Me gusta que seas obediente, me comento acercándose a mí.

    Me rodeo y me abrazó, con fuerza. Me empezó a besar el cuello, mientras llevaba sus manos a mis tetas, sobándolos y apretándolos, siento su miembro contra mi culo. Sentía su dura polla tallándose en él. Se sentía grande, casi igual a la de Sergei. No sé si era la coca o lo que había vivido en días anteriores, pero el pensar que aquella enorme barra estaría dentro de mí en unos instantes, me hacía estremecer, mi coño estaba chorreando.

    Rogelio llevó su boca a la mía y casi mordió mis labios, me besó con fuerza, se notaba que estaba muy excitado. Aquella mujer no se parecía a la que se había tocado a su puerta hacía un rato.

    Bajó una de sus manos y la metió en mi vagina. Acarició el escaso vello púbico antes de meter su mano entre mis piernas. Su mano se encontró con un coño totalmente empapado, cuando me pasó los dedos por la rajita y tocó mi inflamado clítoris, mi cuerpo se tensó y me abrace a su cuello con fuerza.

    – Aaah.

    – Vaya, vaya… La zorrita de la presidenta se está corriendo con sólo tocarla, dijo por fin, – Veo que eres una buena putita.

    – Mmmm voy a ser… tu… tu putita ¿Verdad?, pregunte con lujuria, sintiendo sus dedos en mi vagina

    – No lo dudes. Te voy a terminar de convertir en una auténtica puta. Volviendo a besarme más apasionado.

    De repente me agarró por la coleta y me obligó a arrodillarme, se bajó el pantalón deportivo y sacó su polla. Una verga enorme, tan grande como la de Alexei, estaba dura y llena de venas.

    Hasta mi nariz llegó un fuerte olor a sudor y a orines, volvió a meter la mano y se sacó también las pelotas.

    Su pene casi me rozaba la nariz, ese olor, ese asqueroso olor ¿Por qué no me repugnaba? Tirando de la coleta, me pasó la polla por la cara. Abrí la boca para meterme su verga, tenía un sabor asqueroso, pero estuve a punto de correrme.

    – Ahora chúpame la polla como una buena putita.

    Casi no me dejó chuparla, el dirigía mis movimientos por la coleta, es decir, me empezó a coger por la boca. Quien entrara al departamento en ese momento tendría una excelente visión de una preciosa mujer, arrodillada a los pies de un hombre, con su polla en la boca y sus enormes tetas moverse al compás de la mamada.

    – Está rica, ¿Verdad? ¿Te gusta mi polla?

    Con la boca llena de verga no podía contestar, pero mis gemidos de placer lo decían todo.

    – Hasta el fondo, putita, esa palabra me ahora me encantaba

    Tiró del cabello hacia él y su polla entro en mi garganta, hasta que su pubis chocó con mi nariz fue tan rápido que no tuve tiempo de actuar, mis ojos se abrieron y no podía respirar, ni los rusos habían sido tan bruscos, fue mi primera garganta profunda, no podía zafarme, creo que tampoco quería hacerlo.

    Cuando aflojó la presión y sacó su polla de la boca, tragué aire y tosí, me salían espesos hilillos de saliva, que caían por la barbilla hasta sus tetas, trataba de halar aire.

    Frente a mí, estaba aquella inmensa verga. No me explicaba cómo había entrado toda en mi boca, me la imaginé embarrada de coca y sin pensarlo, me la volví a enterrar hasta la garganta.

    – Mmmmm que bien lo haces Mariana, eres una comevergas de primera, ninguna puta, ni siquiera de las de paga, se había logrado tragar toda mi polla hasta ahora.

    Me cogió con las dos manos por la cabeza y siguió cogiéndome la boca, el placer que sentía era maravilloso. Empecé a notar la llegada de su orgasmo.

    – Ahhh… espero que te guste la leche de macho, porque te voy a dar… ahhh un poquito…

    Pareciera que hacía varios días que no se corría y tenía lo huevos repletos, sentí su cuerpo temblar. Sabía que iba a correr, que me iba a llenar la boca, estaba esperándola.

    Pero no fue así, cuando estuvo a punto de correrse, sacó su polla de la boca y se corrió sobre mi cara, empecé a sentir los calientes chorros de semen estrellarse contra ella, lo escuché gemir de placer mientras iba bañando mi cara con su espesa esencia y los dos últimos me los tiró en la boca, metiéndole media polla dentro.

    Y cuando el espeso néctar bajaba por mi garganta, me empecé a venir como loca.

    – Que rico papi, dije fuera de mí, – que rica esta tu verga

    Él me miraba, con una perversa sonrisa en los labios, me levantó y algunas gotas de semen caían de su cara sobre mis tetas.

    – Estás preciosa, dijo, – No hay nada que resalte más la belleza de una zorrita que una buena corrida en la cara.

    Él no se pudo resistir me besó, con pasión, invadiendo su boca con su poderosa lengua. Llevó sus manos a mis nalgas y las estrujó, apretándome contra él, su cara también se llenó se su propio semen, pero no le importó. Sólo le importaba aquella boca, aquella lengua y aquel culito que tenía entre las manos.

    – Vamos a la cama, preciosa, dijo cuando dejo de besarme, – Vas a saber lo que es que te coman el coño como es debido, nada más al escuchar eso mi coño se empezó a mojar y mi cuerpo se estremeció

    Al llegar a su recamara me hizo acostar en su cama.

    – Joder…pareces una diosa, abre bien tus piernas putita., ordeno.

    Obedecí sin rechistar, quería complacerlo, quería que lo hiciera nuevamente, que me hiciera disfrutar, ser toda una puta; Ví como se subía en la cama y se acostaba entre mis piernas, todo mi cuerpo se estremeció cuando su lengua lamió la rajita de mi coño.

    No tenía voluntad propia, estaba totalmente sometida a aquel hombre y eso me hacía sentirme como una…zorra, una puta y me encantaba

    – ¡Aaaah!, grite de placer cuando él atrapó mi clítoris entre sus labios y le dio golpecitos con la lengua, lleve mis manos a su cabeza y la aprete contra mi vagina, – Sigue papi, sigue no te detengas, no dejes de comerte a tu puta, le gritaba, lo que hasta hace unos minutos era un chantaje, ahora era una entrega absoluta

    – Mmmm que rico sabe tu coño, preciosa, me encantan que sepan saladitos.

    Aquella lengua fuerte y suave a la vez me estaba volviendo loca. Mi vagina no dejaba de manar jugos que él se bebía.

    De repente, sentí que Rogelio me había metido un par de dedos en el culito.

    – Putita se nota que te lo han perforado mucho, me dijo

    – Siii!! Me encanta el sexo anal, le dije desaforada, – méteme tus dedotes, ¡así que rico!

    -Pues siendo así putita te lo terminare de romper. Un culazo como el tuyo se merece que le metan verga a diario.

    Aprete con más fuerza su cabeza contra mí coño y me corrí en su cara, con todo el cuerpo atravesado por intensas oleadas de placer.

    -¡Ahhhg hijo de… putaaa, que ricooo!

    Él no dejó de lamerme y de follarme el culito con sus dedos mientras me corría. Su boca llenó de jugos, una vez más en mi vida tuve un rico squirt y lo hice en su boca.

    Me quedé agotada sobre la cama, con mi respiración agitada.

    – ¿Por dónde quieres que te meta la polla, preciosa?, Lo miré, esa forma de hablarme de alagarme y después sobajarme me excitaba demasiado.

    Él estaba de rodillas en la cama, se había desnudado y su enorme polla y sus pelotas se veían deliciosas. Vaya dilema mi culito lo deseaba, pero también mi puta vagina.

    Llevé mis manos a mi vagina y la abrí, ofreciéndosela, ya no podía caer más bajo, abriendo mi coño para que aquel hombre que me estaba “chantajeando” me cogiera, el entendió el mensaje.

    -Bien así que la putita de la presidenta quiere que la coja por delante, pues por tu puchita será.

    Y sin más preámbulo me la enterró de una estocada, hasta el fondo, de golpe me volví a sentir tan llena de repente, me encantaba volver a sentir una enorme verga dentro de mí, empezó a cogerme salvajemente, metiéndome la polla hasta el fondo, sacándola más de la mitad y volviendo a meterla hasta el fondo, estaba gozando tanto como lo había hecho con los rusos, este hombre me trataba con dureza, como a una perra, como una puta, Dios, quería que nunca terminara, lo miré con los ojos entornados por el placer.

    – ¿Te gusta verdad? Te gusta cómo te follo. ¿Verdad zorrita?

    – ¡Aaaah!, grite de placer

    – Dímelo. Dime lo que ya sé.

    – ¡Mmmm¡, no quería contestar

    – ¡¡¡Dímelo!!!, me exigió

    – ¡¡Síii… cabrón!! Me estás volviendo loca de placer… aggg me estás matando con esa enorme polla… cógeme, cógemeee!

    No pude seguir gritando porque me tapó la boca con la suya, arremetiendo su verga aún más fuerte, más rápido, más duro, haciéndome venir una y otra vez.

    Cuando de repente me sacó la polla, se sentí vacía, la quería otra vez dentro de mí, la necesitaba.

    – Date la vuelta, putita. Ponte como la perrita que eres.

    Obedecí enseguida, quería otra vez esa polla dentro de mí no me importaba donde, ni como, sentí su verga entrar nuevamente en mi vagina y un par de dedos jugar en mi ano.

    – No me la vuelvas a sacar papi, le pedía fuera mis cabales, – que rica vergota tienes, sigue cogiéndome, ¡¡¡por favor!!!

    – Calla puta aquí el que manda soy yo, dijo dándome una azote en mis nalga

    – Que ricooo!!

    – Ya te cogí por la boca, te la estoy metiendo por tu coño y dentro de poco te voy a follar el culo, dijo al tiempo que lo empezó a coger con su dedo.

    – Siii, soy tuya, tu puta, tu esclava, somete a tu gusto, le gritaba,

    No había dudas en solo unos días me había transformado en una puta, adicta al sexo y las drogas y también era una sumisa

    Plas!!!

    Me volvió a azotar con la mano abierta en la nalga, no fue dolorosa, sino todo lo contrario y me corrí nuevamente, Dios me había vuelto multiorgásmica

    – Que rica verga tienes cabrón, métemela mas no pares, me encanta ser una puta.

    Así lo hizo, me estuvo cogiendo duro y sin piedad por un buen rato, mi vagina estaba que no cabía de gusto, era un gran océano de lo mojada que estaba, no paro de darme verga, ni dejo de meter sus dedos en mi ano, era un maldito semental.

    – Así, sigue cabrón me matas, que rico me tu verga, ya no me importaba nada, – seré tu puta siempre, ¡Pero no me dejes de meter tu vergaaaa!

    – Jajaja! Así me gusta, una buena puta tiene que pedir que le den verga a gritos, decía mi chantajista, sacando sus dedos del ano, para tomarme de las caderas y clavarme su falo de manera frenética, hacia que arqueara mi espalda.

    El orgasmo que se estaba formando en mi cuerpo iba a ser el definitivo, me iba a destrozar; Llegó como desde lejos, como un tren de mercancías que se acercaba a toda velocidad, y grité, fue un grito fuerte, que me salía del alma, mis manos se cerraron sobre las sábanas, apresándolas con fuerza.

    Me vine en una corrida larga, muy larga, como si fueran oleadas, no podía respirar, mi vagina apretaba con fuerza su polla, como queriendo devorarla, mi ano se contraía, como un pez cuando lo sacan del agua, mi ano deseaba algo dentro.

    Rogelio ya no pudo aguantar más, su grandiosa verga me empezó a llenar con fuerza mi vagina, que al sentir aquellos chorros hirvientes dentro, volví a correrme con un fuerte squirt sin que mi orgasmo hubiese terminado. Fueron varios y largos chorros enviados a lo más profundo de mi ser.

    Cuando el orgasmo terminó, mi cuerpo no me respondía. Casi pierdo conocimiento y caí de bruces sobre la cama, estaba toda desmadejada. Rogelio solo veía como me corría, se sentía orgulloso de haberme hecho suya, de haberme doblegado.

    Ya no podía más, no tenía fuerzas, cerré mis ojos; Sentí como me empezó a acariciar con dulzura y sin prisas, esperó a que me recuperara, a que mi respiración poco a poco volviera a la normalidad.

    Abrí los ojos y vi a Rogelio, a aquel hombre que casi me había matado de placer, él también me miraba, bajé la mirada a ver a esa maravillosa verga que me había hecho disfrutar y vi como empezaba a bajar, pero seguía siendo enorme.

    Y dijo algo que me dejo helada

    – Me parece que mis socios te han logrado convertir en toda una puta.

    Continuará…

  • Entre hombres

    Entre hombres

    Un día normal de 17 de febrero me disponía a llegar a la base militar donde saldría mi barco; para poder navegar, ya que era mi segunda navegación.

    Al llegar a mi fragata me alojé en mi habitación y dejé mis cosas al salir de ella en el pasillo, pude percibir que era la única mujer en ese barco, la mayoría eran varones entre 21 y 38 años.

    Me sentía algo incómoda pero no le di importancia porque sabía que había más mujeres en mi circunstancia. Pero a la vez me sentía muy lujuriosa y muy cachonda, porque esos soldados me ponían muchísimo. Al transcurrir el día trabajando y navegando por el Mar Mediterráneo cayó la noche donde salió la luna llena y el capitán tocó una sirena y nos dio la orden de que nos fuéramos a la cama; llegue a mi habitación me quite mi uniforme color caqui y quedé totalmente semi desnuda solo llevaba la camiseta del tercio de Levante y un tanga negro de encaje, y procedí a meterme en la cama pero no podía dormir estaba muy inquieta y muy caliente.

    Así que procedí a meter mi mano derecha bajo las mangas y hice para un lado mi tanga de encaje: podía notar mis húmedos labios de mi coño y me comencé a tocar y a gemir muy fuerte, incluso olvidé que estaba navegando y había más chicos cerca de mi habitación uno de ellos; escucho mis gemidos tan fuertes que fue a mi habitación donde estaba destapada totalmente desnuda tocándome, que abrió la puerta de sopetón su mirada se clavó en la mía, no esperaba a que nadie me oyera.

    Él soldado de apenas 34 años se me quedo mirando y me llamó la atención mientras podía ver que en su pantalón negro de salir a correr se acodaba su gran polla y se le veía la maldad en la cara de lo que me quería hacer, esa noche no pasó nada y nos fuimos cada uno a su habitación a la mañana siguiente de no haber dormido apenas nada me levanto y me ducho, me puse mi traje caqui con mi moño de militar y baje a desayunar con mis compañeros; todos en ese entonces me estaban mirando, se ve que mi compañero de enfrente se quejó de mi.

    Detrás de mi apareció mi capitán cual me dejó en ridículo delante de todo porque mi compañero se había chivado, había quedado en vergüenza lo que yo no sabía en ese entonces es que por culpa de ese compañero todos se iban aprovechar de mi, tras un día lleno de tareas decidí hablar con mi capitán era un hombre de 46 años, era alto, fuerte esbelto con algún tatuaje en la mano, me ponía muchísimo esa clase de hombres, aunque podría ser su hija. En esa tarde jamás supe lo que me pasaría llegue a la Oficina de mi capitán y me senté frente a su silla los dos nos miramos pero de la tensión baje la mirada y mire para otro lado.

    Carlos: Bueno señorita Sujaila, ¿me va a explicar usted a mi que hacía ayer por la noche cuando todos dormían porque usted se estaba tocando? (Pregunto con voz muy ronca).

    Decidí apartar mi mirada de la suya y con voz bastante temblorosa.

    Sujaila: No lo sé, capitán perdóneme no volverá a ocurrir de verdad, olvide que estaba navegando…

    Le hable mirándole a los ojos con toda la inocencia del mundo (Con una voz algo asustada).

    A mi capitán no le sirvió mis disculpas para nada así que se levantó y me agarro bien fuerte y me puso doblada en su mesa de despacho me bajo mis pantalones color caqui, con su mano izquierda apartó mi tanga color rojo de encaje y me mi dio la vuelta quedé en vuelta en su mirada me estaba viendo casi desnuda me quito la chaqueta y me quedé desnuda boca arriba en su mesa de despacho, mientras sacaba su enorme polla me miro a los ojos y me exclamó en estas palabras.

    Carlos: Te pediría perdón pero no sabes las ganas que tengo de penetrarte pedazo de puta.

    Procedió a meter su gran miembro viril en mi vagina estrecha, haciéndome un daño tan placentero, su polla golpeaba mi coño con tanta fuerza y su mirada se le veía el deseo mientras yo suplicaba su nombre entre gemidos.

    -Sujaila: Carlos mi capitán por favor para! Ah! (Mi respiración se volvía más agitada) en el fondo no quería que parara se sentía tan rico, ver cómo su enorme polla me follaba mi coñito tan estrechó.

    En ese momento de lujuria apareció 2 cabos en su despacho que nos pillaron follando.

    El capitán y yo nos esperábamos eso.

    Todo el barco sabía lo que estaba pasando en aguas del Mediterráneo

    Salí de su despacho y me fui a mi habitación no me esperaba lo que me podía pasar al encender la luz, un compañero mío junto a 6 más que estaban en mi habitación me pusieron un pañuelo en la boca y me metieron a mi cama a la fuerza desnudándome y quedándome completamente desnuda y me resistí a ellos aunque en el fondo, soñaba por ser casi violada por ellos, uno de ellos me golpeo la cara y me escupió en ella dejándome la cara roja, uno de ellos saco su móvil y empezó a grabar exclamando por su boca.

    Diego: Qué putita ¿Quieres ver cómo te damos lo tuyo?

    Uno de ellos me empujó hacia la cama, donde me abrió de piernas y empezó a comer el coño, tan mojadito estaba y el otro me en vistió con su polla en mi pequeña boca tragándome esa enorme polla que me atragantaba por minutos y me ahogaba.

    Mientras los demás se masturban al ver cómo me follaban sin poder hacer nada yo al respecto.

    En un momento me resistí pero fue cuando uno de ellos uso su fuerza en contra de mi, me amenazó y me pego delante de todo, se me escapo una lágrima pero no le importó para penetrarme con tanta fuerza agarrándome del cuello asfixiándome sin apenas poder hacer nada por mi, estaba tan excitada que mi coñito se volvía tan húmedo.

    Él que me estaba ahogando con su polla se corrió en mi boca dejándome la garganta llena de semen, al estar tan abogada me provoco vómito y acaba echando todo el semen fuera, pero el que me seguía penetrando era Isaac un militar de 36 años que decidió correrse dentro de mi coño dejándome completamente llena semen intente levantarme pero no pude tenía moratones por mi cuerpo y estaba temblando, chorreaba su semen por fuera de mi coño estando tan agotada me puse de rodillas alrededor de ellos, comiéndome las pollas de cada uno de ellos.

    Algunos estaban flipando de lo que estaban viendo se estaban follando a la única chica joven del barco y a la única que había, todos acabaron en mi carita y en mis tetas naturales y grandes.

    Acabe llena de semen con los ojos lujuriosos con ganas de otra embarcación.

  • La última vez con Tití

    La última vez con Tití

    En algún párrafo de la historia pasada, les había comentado que les relataría otra historia que había tenido con Tití; que por cierto, para los que leyeron el relato de «Spring Break en Los Cabos» en cuestión de tiempos este relato no estaba seguro de las fechas, pero el orden correcto en la línea del tiempo fue que pasó 1 mes después de aquella orgía en la que estuvimos Tití y yo, pero de igual manera lo contaré; porque creo que este relato supera todos los límites de la discreción y el saber atacar cuando lo crees oportuno, el caso es que en 2018 para mi pasaron cosas muy cabronas quiero decir; en enero había conocido a Tití y empezaba a tener una complicidad sexual muy fuerte con ella, sabíamos en que momento comernos, como y sobre todo con la seguridad de saber que nadie se iba enterar.

    Pasó enero, febrero, llegó marzo en ese mes empecé a viajar por varias playas de México y en el Spring Break que les narré de aquellos días mi amigo Donaldo y yo sucedió que como les decía; montamos tremenda orgía con Tití y su amiga Andy a la que se le sumó mi prima pues mi amigo Donaldo había empezado a ligar con ella durante el viaje y acto seguido ella y el terminaron también en la cama en aquella orgía, yo por otra parte les narraba a detalle cómo me encargué de darle a Tití y a su amiga Andy sin reproche, pero en la secuencia quiero contarles cómo acabaron las cosas con Tití después de esta orgía en el Spring Break la cual no acabó bien pero es algo que contaré al final de este relato, el caso es que…

    Como les decía, 1 mes después en abril yo seguía la rumba y si encima a eso le sumas que me iba bien en cuestión económica y no tenía el hábito de invertir más que solo gastar lo que generaba, pues ¡bah! en ese tiempo era un no parar, aquel año todas mis semanas eran de escuela, trabajo, fiesta y así sucesivamente un bucle literalmente.

    Ese mes de Abril lo qué pasó fue que en ese momento se dio el cumpleaños de mi prima, por lo que obvio en él iba estar Tití y otras amigas, el caso es que se llegó la noche y cual va siendo mi impresión que mi prima nos avisó de última hora que su cumpleaños lo iba a festejar en un motel, literalmente en ese momento yo no sabía nada pero por dentro ya me empezaba a emocionar pues era obvio que al estar ahí le iba tirar labia a matar a Tití para terminar enredados una noche más; era obvio que ya habíamos tenido la complicidad de estar 3 veces juntos antes ¿no? entonces ¿porque pensar que no iba pasar de nuevo? si ya habíamos estado una vez en mi cama en Año Nuevo, otra vez después de una rica noche de copas saliendo de la discoteca y sobre todo; una vez más pero, participando en una orgía de Spring Break en una de las mejores playas de México; al pensar esto empecé a seducirla y cuando comenzó la fiesta en aquel motel de Guadalajara yo aprovechaba cada espacio para estar con ella a solas sin que se dieran cuenta los de más, hasta que llegó el momento en que todos por causas del alcohol empezaban a quedarse dormidos y yo aproveché esa ventana de tiempo para estar con ella y empezar a tirarle labia; fue entonces cuando en ese momento Tití y yo tomamos unos tragos de vodka, nos pusimos high con un poco de hierba y fue ahí donde la excitación subió…

    Procedimos a meternos en la alberca del motel y ahí comenzó la acción pero… (recuerdan que les dije que todos se empezaban a quedar dormidos) pues no todos aún quedaban despiertos 2 amigos y mi prima, cosa que a nosotros en ese momento ya en el viaje no nos importó tanto; ella y yo ya al estar en la alberca nos empezábamos a besar ya estando en la nota del alcohol y la hierba por lo que procedimos a dar el siguiente paso…

    Tití por debajo del agua sin que los de más vieran empezó a tocarme la verga mientras la empezaba a jalar de una manera deliciosa, yo por mi parte; no dejaba de lamer su cuello sin parar para después empezar a acariciar su vagina y acto siguiente quitarme el bóxer y el short de baño para empezarle a dar una y otra vez al natural en posición del misionero, pues estábamos dentro de la alberca mientras los de más estaban ahí.

    El mood era algo tan excitante que el hecho de saber que algunas personas estaban despiertas y posiblemente viéndonos coger me excitaba más, pues siempre me ha gustado el peligro jajaja, además si a eso le sumas que 2 de las 3 personas que estaban ahí eran Donaldo y mi prima los cuales habían estado con Tití y conmigo en la orgía de aquel Spring Break en Los Cabos y hasta cierto punto sabíamos que no iban a decir nada pues había complicidad.

    Aun que a pesar de eso; el otro de mis amigos que estaba despierto estaba loco por Tití, ella le encantaba a él; pero él no sabía qué Tití y yo nos estábamos comiendo hasta que nos vio hacer mil cosas en la alberca jajaja, fue por eso que ella y yo decidimos parar cuando notamos que el pelmazo este se nos quedaba viendo; por lo que acto siguiente…

    Yo me metí al jacuzzi con ella para despistar un poco, pero mientras estábamos en el jacuzzi yo ya estaba súper hot pues ella debajo de las burbujas pasaba sus pies por toda mi verga rozándola de una forma delicada, yo al lado contrario pasaba mis pies por su rica vagina mientras ella movía su panty hacia un lado…

    5 minutos después de roce notamos que ahora si todos estaban dormidos, por lo que con una mirada procedimos a meternos corriendo al sauna de la habitación y fue ahí donde entre luces rojas y el calor de la habitación ella bajó mi bóxer y el short de baño para comenzar a devorar mi verga mientras estaba arrodillada frente a mi…

    Yo gozaba tanto que al terminar me arrodillé frente a ella para comenzar a devorar su vagina rosita con delicadeza y proceder a colocarme un condón que traía en mi short…

    Después puse a Tití en 4 mientras le jalaba el cabello y le deba una y otra vez mientras ella gemía de una manera sutil pero deliciosa…

    La siguiente acción fue sentarme en la barra del sauna para después metérsela mientras ella se sujetaba con las dos maños del cuello, mientras gemía de placer en ese momento me decía:

    «Oye esta va a ser la última vez que vamos a estar juntos, no quiero que nadie se dé cuenta»

    Yo al escuchar que me dijo esto le dije:

    «Estoy de acuerdo, así hagámoslo»

    Yo al soltarle esta última frase, le seguí dando y gemía junto con ella; por lo que después de un largo rato de comernos…

    Me quite el condón para después masturbarnos ella y yo mientras nos mirábamos a los ojos y acabamos al mismo tiempo.

    Pero como les contaba al principio del relato, fue así como acabo mi aventura con ella.

    Tiempo después pasaron los meses y Tití y yo ya no nos veíamos igual; después de ese último polvo, éramos 2 desconocidos, literalmente la historia de Tití y yo termino en que a finales del 2018 nos fuimos de vacaciones a la capital del país (México, D.F.) para despedir el año junto con un amigo y mi hermana pero al regresar de ese viaje cambiaron las cosas; hubo algunos problemas de mujeres entre mi hermana, mi prima y ella y ya no la volví a ver.

  • La noche apasionada de Adrián y Ana

    La noche apasionada de Adrián y Ana

    Adrián y Ana cumplían 2 años de novios, el aniversario de ellos era un catorce de febrero (justo el día de los enamorados tal como ellos eran: enamorados).

    Por esa misma razón Adrián organizó todo perfectamente para pasar una noche especial con su chica: Un ramo de rosas, en una cabaña alejada con la cena preferida de Ana, un clima templado maravilloso, música suave y deliciosa, un vestido rojo que a la chica le fascinó y para concluir la velada: una lectura romántica.

    Dentro de unos minutos ella salió del baño con el vestido que su novio le regalo (ese vestido le llegaba a la mitad de los muslos y dejaba ver su hermosa y suave piel) se detuvo en el marco de la puerta para observar a su enamorado: estaba súper sexy con su bata de color azul marino y cuando el levanto la vista se dio cuenta de que la estaba esperando a ella.

    Ana se sentó en las rodillas de su novio (amaba sentarse ahí).

    -Estas hermosa -le dijo el mientras le daba un beso en la mejilla.

    Ella le hizo un comentario sobre lo guapo que estaba en ese momento.

    -Quiero que me leas el libro -le dijo su novia mientras Adrián tenía su brazo en su cintura y la apretaba contra su cuerpo.

    -Bueno mi amor -le respondió el mientras tomaba el libro y lo empezaba a leer.

    Ana estaba perdida en la cálida voz de su novio ya que le encantaba escucharlo leer, podría pasar horas y horas escuchándolo y nunca se cansaría de eso.

    Mientras el leía le empezó a acariciar su cabello oscuro, pero a medida que la lectura avanzaba él le bajo su mano a su muslo y se lo empezó a acariciar suavemente, luego su mano atrevida fue buscando introducirse dentro del vestido.

    Mientras Adrián le acariciaba el muslo ella se sentía al punto de que con cada roce de la mano de su enamorado, se iba excitando demasiado. Quería mucho más, comenzaba a desearlo dentro de ella, los besos que él le daba en el cuello y mejillas también hacían su efecto.

    Adrián la amaba tanto y quería demostrarle su amor manifestándolo en la intimidad pero quería disfrutar cada segundo de esa noche ya que los juegos previos son muy importantes para el.

    Todavía se encontraban en el sofá de la sala de estar y al libro le quedaban muchas páginas por leer. Pero ya ellos no se resistían (estaban ambos muy excitados) y Adrián tomando la iniciativa introduce la mano de el completamente en el vestido llegando a tocar la intimidad de la chica por encima de la braga.

    Esta decisión osada por parte de el subió aún más la excitación y termino despertando el deseo sexual de Ana, luego se volteó para verle el rostro y mirarlo fijamente a los ojos (Adrián soltó el libro cuando ella se volteó), luego su novia acerco más su rostro al de él y empezaron a devorarse los labios mutuamente.

    Continuará.

  • Sexopuntura

    Sexopuntura

    Este capítulo es otro episodio que ocurrió con mi vecina Jennifer, la vecina del relato «El calzoncito».

    Estaba yo en mi casa haciendo trabajos informáticos cuando recibí un mensaje de celular de mi vecina madura Jennifer, la acupunturista (con ella ya tuve una experiencia sexual muy sabrosa), el mensaje decía: “hola chiquitín, cómo estás?, hoy en la tarde haré una sesión de acupuntura de grupo especial, me gustaría que vinieras, en tu caso por ser mi vecino no te cobraré la sesión y solo tendrás beneficios, te espero en mi cuarto de terapia a las 18:00, no faltes!”.

    Pues ya me había ofrecido un par de terapias y se demostró muy profesional, dejando de un lado la aventura sexual que tuve de pura casualidad con ella era un invito que solo podía traer beneficios de salud e incluso sin costo, así decidí presentarme a la terapia en perfecto horario, ella tenía un cuarto chico de terapia individual y uno muy grande con el pavimento totalmente recubierto de goma fomi tipo yoga, una mesa y varias camas para aplicar masajes, pero este día las camas no estaban en el cuarto grande y todos nos sentamos en el piso después de una breve presentación entre nosotros.

    Conté en total 10 personas participantes incluso yo, tenían edades muy variadas entre 20 y 55 años todos de apariencia delgada, 5 hombres y 5 mujeres, me tomaron más la atención un hombre negro y alto probablemente cubano y una mujer entre 45 y 50 años de edad un poco voluptuosa con mucho seno, pero de vientre plano, muy atractiva para mis gustos, pero ahí estábamos todos para una terapia de acupuntura y nada más.

    «Buenas tardes queridos, namasté» se presenta finalmente la terapista y vecina de cuerpo flaco y pelo muy largo y blanco, presencia muy femenina y agradable con edad entre 55 y 60 años, me acuerdo que hace un par de años su cabello hermoso era color ámbar intenso como la miel, aun ahora su pelo blanco lucía muy bello «hoy vamos a tener una sesión muy especial de terapia, todos han recibido mis terapias y me conocen bien, pero esta sesión les aplicaré 3 agujas en unos puntos muy muy especiales que le aseguro que les traerá mucho beneficio, por la confianza que todos ustedes tienen conmigo los elegí para esta sesión que no ejecuto comúnmente, al contrario es una sesión muy reservada y ustedes han sido elegidos escrupulosamente» su voz tenía un tono muy sereno al con tempo entusiasta «ahora por favor distiéndanse en el piso boca abajo con los brazos y piernas unidos al cuerpo con su almohadilla bajo el mentón y relájense unos minutitos mientras les aplico una aguja especial» y así hicimos obedeciendo a sus órdenes en total confianza, su presencia siempre me había transmitido una sensación de paz y amor, se veía en ella su actitud de mucha armonía.

    Se empezó a escuchar una música hindú con sitar muy relajante, junto a un humo de incienso mezclado a otras hierbas la atmosfera en la sala se hizo muy relajante y agradable, «estas agujas son gruesas y entrarán un poco a fondo en su cervical y en su baja espalda, pero no se preocupen, les dolerá solo un momento y no las dejaré adentro como en otras terapias, exhalen… Exhalen… Exhalen».

    Después de estos penetrantes dolores realmente muy cortos algo me pasó que no pude descifrar ni controlar, mi atención se puso muy alta y la percepción sensorial estaba exageradamente aumentada, todos nos estábamos mirando a los ojos incrédulos de lo que pasaba, evidentemente todos llegaron a este estado mental y sensorial que nunca habíamos probado antes.

    «Permítanme explicarles lo que hice sin su consentimiento específico, usted se lo merecen, esta aguja especial activó trámite la cervical una glándula del deseo en su cerebro que les oculta cualquier tipo de razonamiento y obstáculos impartidos por la sociedad del sistema actual, y los guiará al clímax sin tabú ni prejuicios de ningún tipo mientras las punzadas que recibieron atrás del hueso sacro estimularon enormemente el nervio pudendo, un nervio muy poderoso responsable de la erección y la estimulación nerviosa de sus genitales, tanto masculinos como femeninos!», y mientras escuchaba su interesante explicación técnica me di cuenta de que mi pene de por sí generosamente grande estaba erecto y más hinchado de lo máximo que he tenido en mi vida, era muy grande y muy rígido, en la sala se escuchaban exclamaciones de sorpresa, pero no de vergüenza como «dios mío!», o «que está pasando a mi vagina!».

    La terapista siguió dirigiéndonos como si hubiéramos tomado alguna bebida estimulante tipo ayahuasca y ella fuera nuestro chamán que nos guiaba en nuestro viaje de éxtasis «ahora simplemente sigan su instinto primordial y dejen que fluya por su cuenta, quítense su ropa, déjenla en una esquina y hagan lo que desean hacer, no hace falta darle recomendaciones porque su mente ahora está despejada de todos tabú y preocupaciones, solo disfruten conmigo y todos alrededor…» después de una corta pausa vuelve a hablar «lamentablemente no puedo aplicar esta técnica a mi misma, solo actuaré de la forma más libre y desinhibida para poder compartir esta maravillosa sesión de placer con ustedes».

    Apena deja de hablar y el negro ya desnudo y con una verdadera trompa enorme y muy gruesa entre las piernas la sube a la mesa situada atrás de ella y la penetra con mucha gana, nosotros mientras podíamos sentir la misma euforia y gana de compartir mucho placer no pudimos evitar de mirar esta escena de susto, pues este contraste de edad, del color de la piel, el tamaño de sus cuerpos y sobre todo el contraste entre su enorme pito y la estrecha vagina de Jennifer nos dejó a todos con la boca abierta, incluso ella, que pero le añadió también un grito de dolor y extremo placer tanto buscado» si mi toro obscuro, atraviésame toda!» exclamó Jennifer.

    No pasaron ni unos segundos que ya todos empezaron a entretenerse con la persona más cercana que podían alcanzar descuidando la elección de quien le gustaba más o que se veía más atractivo, el estado mental que estábamos dejaba esta diferencia estética y de gusto a un lado, pues realmente es lo que menos llena nuestro placer sexual.

    Por pura casualidad la madura de senos triple D estaba ya acariciándome el costado, luego la pierna y el pecho rozando muy suavemente mi escroto como me gusta y después empujando de espacio mi hombro invitándome a ponerme de rodilla y luego acostarme boca arriba mientras ella me estrella literalmente una teta en mi cara, su seno era enorme y de tez canela, la areola era obscura y más ancha de un platillo para café y sus pezones muy salientes… ¡El sueño de mi vida!

    Cuando sacó esta montaña de ternura de mi cara pude finalmente respirar, pero al pensarlo bien si no lo hubiera hecho me hubiera dejado asfixiar hasta la muerte sin oponer resistencia!

    Me miré al rededor y la vista era lo más hermoso que había visto, todos compartiendo placer incondicionadamente en poligamia y sin límites de edad, raza apariencia y ni de sexo, pues podía ver tríos entre hombre mujer hombre de un lado haciendo un triángulo de sexo oral, del otro lado una mujer lamiendo el clítoris de una joven mientras era penetrada de un hombre mayor con un pene bien largo, dando más vueltas con la cara me di cuenta de que el tratamiento de aguja nos causó una mega erección a todos los hombres en la sala.

    Jenny ahora estaba recibiendo 3 falos en los tres orificios más grandes al mismo tiempo, esta vez el negro le estaba aplicando su técnica experimentada de garganta profunda, una cosa imposible de hacer con un miembro tan grande y sobre todo tan grueso, todo a lo que estaba yo asistiendo era asombroso y maravilloso al mismo tiempo.

    De repente siento las manos delicadas de una mujer manoseándome mi escroto y también mi bambú, pero no lograba ver de quien se trataba y ni me importaba, pues estaba delicioso, mi visual estaba cubierta por la chichona que ahora estaba aterrizando su coño en mi cara, me quedaba claro que la asfixia era su práctica favorita y con gusto empecé a cumplir sus deseos con mi boca, todos actuaban con la actitud de dar placer a cambio del clímax, algo sin iguales que jamás pasa en situaciones reales aunque fueran del mismo escenario.

    Así continuó la sesión por horas, los hombres llegábamos a orgasmos con eyaculaciones masivas y repetitivas sin perder la erección y sin haber tomado ningún medicamento, fue algo simplemente excepcional, al final Jenny pidió que le donaran semen encima de su cuerpo y 5 hombres en tiempos bastantes sincronizados le dimos una verdadera ducha de esperma que empezó a escurrir de su cara, su pecho hasta su vagina jugosa, alguien empezó a lamer este semen de su pecho, una mujer joven recogió semen del pecho y la besó compartiendo un beso muy profundo y pasional, yo me encajé con mi cráneo entre sus piernas haciendo lo mismo pero con mi lengua en su carnosa vagina.

    A distancia de muchos años sigo disfrutando el recuerdo y manteniendo el deseo de repetir esta maravillosa experiencia sin frenos de ningún tipo, siempre le seré agradecido a esta terapista de excepción por este regalo que nos dio este día.