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  • Cumplí mi gran fantasía

    Cumplí mi gran fantasía

    Desde hace mucho tiempo que le tengo unas ganas enormes a mi prima. Quería penetrarla hasta el fondo por su culo que es muy grande y provocativo, es blanco y bien formado.

    Cierto día se encontraba en la cocina de su casa preparando unos alimentos y yo estuve ese día en su casa. Era de madrugada, estaba parada en el lavaplatos, tenía una bata blanca transparente y se le podían ver bien sus cacheteros negros que estaban bastante metidos en sus nalgas.

    Yo me pare justo detrás de ella, mirándola con mucho detenimiento. Sus piernas y su cola son de un blanco exquisito por decirlo de alguna manera. Me acerqué un poco y le dije algunas palabras al oído. Ella sonrió muy coqueta y me miraba por encima de su hombro. Entonces me acerqué un poco más hasta rozar su bata por detrás. Cuando sentí sus nalgas acariciar mi pene este se me puso bastante duro, como una barra de hierro, estaba muy caliente y se veía muy grande.

    Empecé a darle unos besos en su cuello… Aaah! Aaah! Empezó a gemir y a mover sus nalgas… Yo la abracé por la espalda y acariciaba entonces su vagina que ya estaba muy mojada… Oooh! Qué rico primo me decía… Entonces se dio vuelta y tomó mi pene en sus manos ¿Quiere que te lo chupe amor? Me dice. Yo le dije claro que sí prima chupalo y bebe toda mi leche y así fue me lo chupó sin descanso hasta que me hizo venir.

    Luego me dice que fuéramos al sofá de la sala, yo sabía lo que ella quería. En el sofá se sentó y abrió sus piernas para que le chupara su vagina que era grande y de muy buen aspecto. Se la chupé sin descanso por lo menos unas dos horas y la hice venir varias veces. Sus juegos vaginales quedaron esparcidos por todo mi cuerpo, ella se venía con mucha fuerza y eso me encantaba mucho. Más adelante la puse en cuatro y empecé a mamarle su culo con muchas ganas y mucho deseo. Metía una y otra vez mi lengua en su culo a lo cual ella empezaba a gemir diciéndome: Oooh! Aaah! Qué rico Amor… Mete todo tu pene hasta el fondo de mi culo y así fue.

    Coloque la punta de mi pene en su precioso culo y lo fui introduciendo poco a poco, entraba bien apretadito, primera vez que me comía un culo así de delicioso y bien apretadito…

    Continuará.

  • En mi mente

    En mi mente

    Y pasó el tiempo, pero sus caricias se sentían en la piel, sus labios se sentían en cada respiración.

    Pensarlo era excitarse, ver su foto o un video era transportarse a ese momento de calentura extrema, donde no sólo estaba húmeda sino mordiendo las ganas de ser suya.

    Y trataba de no pensar en él, no era normal sentirlo dentro cuando estaba tan lejos, pero el cuerpo, la mente y las ganas no eran fáciles de quitar.

    Fueron tantas las noches que pensando en él me amé, excitada de pensar en sus brazos, sus ojos, sus labios, su verga dura por mí. Y es que muchos fueron los que quisieron, pero sólo él logró adentrarse en mí.

    Cerraba los ojos y casi podía sentirlo a él, excitado, gimiendo de placer en mi oído, mordiéndose los labios por entrar, rozándome con la punta de sus dedos, colocando su mano derecha sobre mi cuello mientras la izquierda me tomaba de la cadera y me acercaba a él por atrás y al oído me decía lo caliente que estaba por acabar dentro de mí.

    Y sí, pasa el tiempo y todo es más vívido, más difícil de olvidar y más fácil de querer…

  • A bordo / Jamaica

    A bordo / Jamaica

    A bordo

    Llegamos a Cartagena de Indias bajamos del barco y nos rodearon decenas de vendedores traían cosas lindas del lugar, fuimos directo a un bar pedimos unos nachos y ginebra para las dos ya con 3 tragos cada una nos fuimos a la playa a broncearnos y esta vez si me puse traje de baño muy femenino me acosté sobre mi toalla boca abajo y sentía que mi bulto lo veía todo mundo estaba confundida y borracha!!

    Mi esposa comenzó a ponerme bronceador pero también discretamente me cachondeaba mis nalgas y me pasaba sus dedos por mi chiquito le dije que esperara a subir al barco pero esa ginebra la puso muy hot yo seguía boca abajo y siento como de repente me mete su dedo lleno de bronceador en mi ano.

    Hayy cabrona le dije en voz bajita pero ya me estaba cogiendo con su dedo y yo tenía ganas de ponerme de perrito, pero sería ya muy obvio y la gente lo notaria, entonces me saco el dedo me voltio boca arriba me puso una toalla de mi cintura para abajo y metió su dedo fornicador en mi boca mmm se lo comencé a chupar ella ya había sacado mi pene y bajo la toalla comenzó a masturbarme con movimientos leves como en cámara lenta, estábamos bajo una palapa y con nuestras bolsas hizo una especie de cueva me quito la toalla y comenzó a mamar como solo ella sabe mi cabeza la chupa de una forma que siento que me succiona mi esperma desde adentro y bueno no dure ni el minuto cuando le llene de leche su boca se acercó a mí y nos dimos un beso delicioso sabor a semen el cual iba y venía de una boca a otra hasta que me lo trague fue entonces cuando vimos que una pareja nos estaba viendo!

    Dios que pena ebrias y putas haciendo cochinadas en la playa pública lo bueno fue que todo esto que les cuento lo hicimos en menos de 5 minutos.

    Me encanta ser femenina y que mi esposa se mi cómplice la amo!!

    Jamaica

    Llegamos a Jamaica que raro también conducen del lado derecho y hablan inglés!! Perdón por la ignorancia pero no sabía, el taxista nos advirtió que en cualquier esquina nos ofrecerían mota de echo el mismo nos ofreció!

    Somos ebrias y en verdad no quisimos comprar hierba pero en un bar nos convencieron y compramos dos cigarros transcurrió el día muy soleado fuimos de compras y por fin subimos al barco.

    Esa noche era elegante pues los cruceros avisan que días tiene uno que vestir al 100 y así fue las dos usamos vestido largo tacones pero por dentro íbamos super sexys liguero medias y pantys victoria secrets de encaje nos pusimos perfume Chanel y nos disponíamos a salir cuando lillean prende un cigarro jamaiquino y ahí comenzó la aventura más risueña de mi vida.

    A los 10 minutos de prenderle fuego seguíamos en el cuarto con carcajadas que dolían solo de verla me doblaba de la risa sepan que no fumamos así que estábamos en un viaje extraordinario, la acosté le baje su panty y comencé a succionar su clítoris de a poquito para después metérmelo todo a mi boca ella es muy tardada en venirse pero yo disfruto verla como se retuerce de placer que el tiempo no importa esta ves estábamos mariguanas las 2 y mi Lady comenzó a sacar chorros de placer tanto así que mi cara quedó empapada con su orgasmo a chorros.

    Lo disfrute muchísimo pocas veces se había venido de esa forma y yo ya estaba con mi pilin reventando mi panty la voltee se arqueo con su nalgas bien arriba y la comencé a coger por mucho tiempo al menos unos 10 minutos y en ese ínter me estuve viendo en el espejo como mi transformación a mujer había dado tal resultado, que guapa estoy pensaba, por fin termine y llene su vagina con mi esperma ella seguía sonriendo por el efecto del porro cuando voltea y me dice, métemela por atrás putita y yo queee!!

    Mi postre favorito metérsela en el culo muy pocas veces en 17 años y ahora que ella lo pida!!

    Tarde en parar mi herramienta otra vez mientras le lamí su colita tan linda y depilada de echo le metí la lengua muchas veces la lubrique para después darle una estocada despacio y comenzar a bombear esas nalgas tan bellas, oírla gemir de esa forma me hacía saber que estaba haciendo un buen trabajo acariciaba su ligero y sus medias de encaje la tenía super penetrada mi pene erecto al 100 son 18 centímetros de placer que pocas veces se me para así pues ahora yo soy la sumisa.

    Me voy a venir ya amor le dije, se sentó y termine en su boca para después como regla nuestra besarnos compartir el semen en nuestras bocas y tragármelo.

    Nos quedamos dormidas así vestidas de gala ya a media noche le quite sus tacones y la tape. Le doy gracias a Dios por haberme puesto a esta niña en mi camino tan sensual hoy aprendí que cuando quiera cogérmela por puerta trasera fumaremos hierba.

  • El despacho

    El despacho

    Llaman a la puerta, me levanto del sillón de mi despacho, y abro.

    Hola, te digo sin cambiar lo más mínimo mi expresión y no dejándote ver que me has sorprendido. Pasa por favor, no te quedes ahí.

    ¿Estás listo para la sesión de Crosfit de hoy? Me preguntas con una sonrisa en tu cara

    ¿Crosfit? ¿Hoy? Este trabajo me tiene desbordado, no me acordaba de nuestra cita.

    Cierro la puerta, y me quedo mirándote, Llevabas un top blanco, ajustado, con unos tirantes. Definían perfectamente tus pechos tersos, firmes y bronceados, así como tu vientre plano. Tu pelo negro, recogido en una coleta, una malla negra corta y ajustada, que definían perfectamente la longitud de tus piernas bronceadas y la forma de tu culo. Sostenías una mochila, que caía a tu lado.

    Pero… Empiezo a hablar, y cambio de opinión, ve al cuarto junto a mi despacho, por favor.

    Mientras te diriges hacia allí, permanezco en la puerta y te observo. Andabas firme y erguida. Poco después abro la puerta y te ofrezco un vaso de agua fresca. Habías venido andando y a buen paso, por el brillo de tu piel, y una pequeña gota que corría hacia tu pecho.

    No será eso todo lo que sudes hoy, te digo mientras te bebes el agua.

    Gracias, espero no defraudarte hoy tampoco, me respondes mientras pones el vaso encima de la mesa.

    Al finalizar la sesión, me miras fijamente y me dices,

    Sigues por delante de mí, como siempre…

    Te interrumpo y te digo,

    Dúchate, vístete y no me defraudes, mientras te acaricio desde atrás tuya. Tienes 5 minutos.

    Pasados pocos minutos después, me dirijo al baño, aun sabiendo que no había pasado el tiempo que te había dicho. La puerta estaba abierta y ya tenías colocadas las pinzas en tus pechos y estabas intentando insertarte el plug anal que te regaló.

    Revisión, te ordeno desde la puerta

    Pero… Aún no ha pasado el tiempo que me has dicho…

    Te ordeno callar, y me dirijo hacia a ti con la fusta en la mano. Al primer golpe sobre la cintura, te revuelves contra mí con una mirada de rebeldía. Te sujeto por el pelo, y tiro de tu cabeza hacia atrás.

    Por estas cosas, son por las que me pediste convertirte en mi sumisa. Tendrás que aprender a mirarme y hablarme correctamente, te susurro al oído, mientras te sigo agarrando del pelo.

    Te suelto contra la mampara, y te ordeno,

    Inicio

    Te postras ante mí de rodillas, con las palmas de las manos mirando hacia arriba apoyadas en tus muslos, sentada sobre tus talones, la mirada al suelo, y la espalda recta. Esa postura la habías aprendido bien el primer día. El silencio se mantuvo durante unos minutos, y así permaneciste hasta que te ordené que me mirases en esa posición.

    Saqué un collar de cuero negro, con tu nombre inscrito en una plaquita metálica, te lo mostré, y te dije:

    Lo llevaras puesto, siempre que estés conmigo, y, además, irá siempre contigo, por si te veo en algún lugar y te llamo para que te lo pongas.

    Cuando vi la mirada, desafiante y arrogante, volviste a sentir como la fusta golpeaba tu espalda

    ¿No quieres aprender por las buenas o no sabes aprender? Te pregunté mientras me preparaba para castigarte nuevamente.

    Le coloqué el collar alrededor de su cuello, y me detuve a observarla, le sentaba bastante bien. Me acerqué a ella y la empecé a acariciar. Noté como empezó a relajarse, y le susurré al oído que adoptara la posición de inicio nuevamente.

    Y ahí estaba ella, arrodillada, con la mirada al suelo, sus manos en sus muslos, sus pezones presionados, y el collar de sumisa. Aun faltaba otro detalle, el plug que le regaló, estropeaba la escena. ¿Un plug de silicona negro, de su vida anterior para mi sumisa? Me levanté, lo retiré y le puse entre sus piernas el que le había preparado. Era metálico con terminación de cola de zorra.

    Colócatelo, le indiqué con voz autoritaria. Tendrás que hacerlo suavemente o no, ya que no tendrás lubricación alguna excepto la que seas capaz de lubricar con tu coñito (un coño por cierto bien cuidado, depilado con una fina línea de vello y bronceado)

    Se dedicó a mirarlo brevemente, y lo tomó entre sus manos. Intentó levantarse, mi voz volvió a sonar firme en la habitación:

    ¿Quién te dio permiso para levantarte? Inicio, le indiqué, a la vez que le golpeaba en los muslos con la fusta. Cógelo con una mano, mientras la otra permanece en tu muslo. Quiero verte lubricarlo y hasta nueva orden no harás nada más. Y, por cierto, no se te ocurra intentar introducírtelo.

    Me senté frente a ella a observarla. La mirada al suelo, la marca en su muslo, empezaba a mostrar la delgada línea roja, su pelo hacia atrás, y sus pechos tersos, una mano descansando en el muslo, mientras que la otra, con su regalo, intentaba cumplir su cometido. Masajeaba sus labios, en sentidos circulares, lo llevaba en busca de su clítoris en sentido ascendente y descendente, quiso un par de veces introducirlo, pero sabía a lo que se exponía, con lo que siguió obedeciendo la orden. Poco a poco, su respiración comenzó a cambiar. Era más acelerada, y el ritmo del plug aumentó.

    Mírame, le indiqué

    Alzó la vista, manteniendo su posición. Mordisqueaba su labio inferior, empezaba a disfrutar y yo también. Los dos éramos conscientes de la situación. Yo notaba como mi entrepierna empezaba a sentirse atrapada, con lo que me levanté y me dirigí hacia ella.

    Continua, me gusta verte disfrutar. Ahora quiero que con tu boca me liberes de mi presión.

    Tardó un poco debido a la dificultad y a que se entretenía masturbándose con el plug. Una vez que lo logró, mi polla se sintió libre y erecta. Di un paso hacia atrás para contemplar a mi sumisa. Mantenía la mirada en mí, pude ver como deseaba más, el plug ya estaba húmedo, así como su coño, mi polla erecta cerca de su cara.

    Mi señor…

    Se dirjió hacia a mí, no sabía lo que me iba a decir, pero la interrumpí levantando la mano.

    Hablarás cuando yo te lo ordene, mientras, solamente puedes gemir, si así lo deseas. Ahora empieza a introducírtelo en tu culo, suavemente o de un golpe, pero métetelo en tu culo. Quiero verte esa colita de zorra en su lugar.

    Fue jugando y abriendo su culo lentamente, hasta que por fin se lo introdujo en el lugar para el que estaba indicado.

    Al final de su espalda se podía ver como asomaba la cola de zorra. Me coloqué detrás de ella y estiré la cola, indicándole que nuevamente se colocara en su posición de inicio.

    Y ahí estaba mi autentica zorra sumisa arrodillada ante mí. Esperando a mi nueva orden o movimiento, en silencio y con la cabeza agachada. Caí en la cuenta que le faltaba un pequeño detalle.

    Permanece inmóvil mientras vuelvo.

    Me alejé lo suficiente para que no notara mi presencia y me volví a detener en la puerta del baño a observarla. Permanecía inmóvil, con su postura de sumisa y la cola de zorra que se veía también. Al poco volví con el ultimo detalle, un gag mediano para colocarlo en su boca. Lo que le coloqué tranquilamente mientras le indicaba que lo humedeciese con su lengua. Unos cuantos azotes en su espalda, consiguieron que empezara a salivar abundantemente.

    Ahora sí, mi sumisa estaba vestida para la ocasión. Cogí mi móvil y la retraté. Mirando al suelo y mirando fijamente a la cámara.

    ¿Sabes lo que haré con estas fotos si no obedeces bien? En tu familia y trabajo se van a sorprender bastante, a tu grupo político y a tu marido no le va a gustar que te vean así. Y creo que a tus hijos le van a decir cosas en el colegio que no les va a gustar. Por no hablar de lo que tendrás que decir a la prensa. ¿Y a tus padres?, ¿Cómo crees que se lo van a tomar en ese estatus del que presumen? ¡Mírame! SUMISA.

    Alzó la vista, y aquella mirada arrogante y desafiante que había tenido momentos antes, se volvió suplicante, se podían oír como salían algunos sonidos ininteligibles de su boca. Un guantazo en toda su cara la calló.

    Ahora eres mía. Tal y como querías. Hazme sentir orgulloso de ti. ¡Revisión! Le ordené.

    Se puso de pie, separó los pies a lo ancho de sus hombros. Colocó su pelo detrás de la espalda, entrelazó los dedos de sus manos y los colocó detrás de su cabeza con la mirada al suelo.

    Pude ver como de su gag, brotaban hilos de saliva que caían hacia sus pechos y se iban deslizando lentamente, dejando a su paso una piel brillante. Algunos llegaban a su vello, se frenaban y lentamente se encaminaban hacia su coño, otros corrían libremente hacia su parte más íntima y personal, detrás de la cual colgaba su nueva cola de zorra. Poco a poco la saliva comenzó a gotear en el suelo formando un pequeño charco.

    Le enganché su correa de paseo a juego con su collar, y la tensé. Momento que aproveché para seguir fotografiándola así. Después de unas cuantas fotos más, le ordene que me mirase, y puede ver que de sus ojos brotaban unas lágrimas, no sé si de dolor, de humillación o de alegría de sentirse como ella me confesó que quería ser, una autentica sumisa para y por al servicio de su amo.

    -Ahora mi zorra sumisa, entrarás a la ducha conmigo y mantendrás tu posición de revisión, mientras me ducho y masturbo, hasta correrme, pero eso sí, sin dejar de mirarme.

    Continuará…

    ….

    La situación era la soñada por mí desde que nos conocimos, te tenía a mi entera disposición, y como amo y señor tuyo. Tú delante de mí, expuesta y humillada, desnuda, amordaza, sodomizada y marcada, viendo como mi sumisa, se sentía como quería. Mirándome y en silencio, realmente estaba disfrutando de ti, aún recuerdo aquel día en el gimnasio que me dijiste:

    Necesito a un hombre que sepa lo que quiere, y me sepa tratar como lo que he sido siempre, una zorra sumisa. ¿Es tan difícil? Tú mucha presencia, pero poco más creo. La gente me ve por la hija y la esposa de quién soy. Estoy cansada de siempre lo mismo, mucho peloteo, pero a la hora de la verdad, pesa más mi estatus social. Quiero alguien al que obedecer, y me sepa dominar, un Amo de verdad…

    Mi polla se endurecía cada vez que recordaba esas palabras tuyas, y la arrogancia tuya de llevar mi mano a tu coño, para mostrarme como estabas

    Así estoy, cachonda y caliente para el primero que quiera ser mi Amo, pero un auténtico Amo, paso de gilipolleces y polvos fáciles, eso ya lo tengo. Quiero algo de verdad, mío y yo de él, a su entera disposición, que me sepa domar y castigar, que me haga sentirme realizada, que me haga sentir sumisa.

    Mientras seguía masturbándome, y mirándote a la cara, sentí las ganas de humillarte un poco más, así que me acerqué a ti, y escupiéndote varias veces a la cara y abofeteándote, te pregunté:

    ¿Eres feliz de ser quién eres, mi autentica sumisa y yo tu Amo? Asiente con tu cabeza o niega.

    No lo dudaste ni un solo momento, asentiste, y en tu mirada pude ver como deseabas el cuerpo de tu Amo. Así que sin dudar ni un momento, empecé a acariciar tu coño, restregarte mi polla contra él, querías más. Deseabas que te follara como la perra que te sentías, te introduje dos dedos y empecé a masturbarte también a ti. Intestaste abandonar tu posición, y abofetee tus pechos, mientras te recordaba que debías mantenerte en esa posición y mirándome. Yo me masturbaba lentamente, saboreando cada segundo de mi victoria, con una sonrisa irónica te escupía nuevamente, abandoné tu coño y me dirigí hacia tu culo, deseaba sodomizarte, así que empecé a jugar con el plug que tenías insertado. Lo sacaba lentamente y te lo volvía a meter. Con el sonido del agua cayendo, tu gag en la boca, costaba trabajo oírte gemir, pero, aun así, alguno que otro logré oírte. Volví a meter mis dedos en tu coño, y te masturbé duramente.

    No tienes permiso para correrte, zorra. Lo harás cuando te ordene.

    Te seguí masturbando, notaba como deseabas correrte, pero yo era claro, no tenías permiso para hacerlo, aguantarías hasta que decidiese que lo hicieras. Mientras te introducía mis dedos más rápido y profundamente, masajeaba tu pequeño clítoris y te masturbaba con rudeza.

    Ahora sí, ni el ruido del agua cayendo impidió que oyese tus gemidos, estabas con la respiración acelerada, tu cuerpo en tensión, tu mirada lo decía todo. Deseabas, anhelabas correrte como una zorra entregada a su amo, lo que hiciste nada más oírme decir:

    ¡Permiso para que te corras zorra!

    Tu mirada de agradecimiento y el temblor de tus piernas, que te duró unos momentos, te hicieron sentirte muy especial. Al poco de que te relajaras, te ordené:

    Inicio, pero mírame a los ojos y por nada del mundo se te ocurra parpadear. Ahora soy yo el que se va a masturbar y correrme en esa cara que me pertenece.

    Dos guantazos, uno en cada mejilla, hicieron que tu cara se pusiese colorada. Yo me masturbé, y tú obedeciste fielmente sin apartar tu mirada de la mía. Acerqué mi polla a tu cara y te premié con una descarga que restregué por toda ella. Las pequeñas gotas de agua mezcladas con mi semen, te daban un aspecto de zorra sumisa, que pondría cachondo a más de un conocido nuestro.

    Mantente en esa posición, voy a inmortalizar el momento.

    Te saqué varias fotos más, para mi álbum personal, en varias posiciones y con distintos planos. En esa postura, cogí el collar de paseo y te lo coloqué:

    Ahora mi sumisa, cuando tire de ti, saldrás a cuatro patas de la ducha.

    Tiré y empezaste a pasear al lado de tu amo, te hice que pasearas alrededor mía unas cuantas vueltas, te di paseos por el baño, observando como balanceabas tu cintura, y al mismo tiempo, tus pechos chocaban entre sí, y bailaban al ritmo del paseo. Te detuve, y te ordené:

    Tu cara contra el suelo, quiero ver esas pinzas presionar tus pezones contra el suelo, y levanta tu culo.

    Te costó un poco, pero enseguida adoptaste la posición que yo quería. Sabías complacer a tu amo.

    Ahora, sin despegar la cara y los pechos del suelo, ven hacia mí.

    Yo me retiré de ti y te grabé en video. Te costó bastante, pero yo estaba seguro que no me ibas a defraudar.

    ¡Eso es! Mi zorra, restriégate por donde yo piso, y ahora ven y adopta tu postura de inicio. Quiero que me seques con tu lengua, lámeme entero, mis pies, mis huevos, mi polla, labios… ¡Todo!

    Aún sigo corriéndome cuando visualizo el video en mis momentos de privacidad.

    Cuando terminaste, te indiqué la nueva posición, Paseo, y te llevé a mi cuarto. Allí te postré al lado de mi cama y te ordené:

    Ése será tu lugar, en el suelo junto a tu amo, no tendrás derecho a subirte a la cama, al menos que yo te lo ordene. No se te ocurra mojar el suelo, si te meas, te aguantas, si te masturbas, ni una gotita quiero ver, si tienes sed, te jodes. Yo decidiré todo por ti, y tú simplemente, obedecerás. Lo sé, a mi perro lo trato mejor que a ti, pero tú estás por debajo de él.

    Te esposé las manos detrás de la espalda junto a los tobillos de cada pierna, y te até a una de las patas de la cama. Retiré el gag de tu boca, pero te dejé el plug para que tu ano se fuera acostumbrando.

    Buenas noches, mi zorra sumisa, descansa, pues al despertar me darás los buenos días con una felación bien húmeda.

    Y te di una bofetada y cinco bastonadas, para terminar el día.

    Continuará

    ….

    Sonó el despertador, me giré hacia el lado de la cama, donde dormías en el suelo, y estuve un rato viéndote. Jamás pensé, que tú, estuvieras así, y que te entregaras de esa manera a un Amo.

    Bajándome de la cama, me coloqué junto a ti, te solté las manos de los tobillos y las pinzas de tus pezones. Empecé a acariciar tu pelo, tu espalda, a la vez que te la besaba. Lentamente te fuiste despertando, noté como aquello te gustaba, me miraste, y por tu mirada, sensual y dulce, pude ver que te sentías feliz. De pronto, algo se te pasó por la cabeza, y quisiste levantarte rápidamente. El collar y la cadena, impidieron que lo hicieses.

    Tranquila, aún hay tiempo para la reunión. Te dije mientras te sujeté por los hombros.

    Me senté al borde de la cama y te indiqué que adoptaras la posición de inicio.

    Mi zorra (como me gustaba llamarte así), ahora me harás una felación bastante húmeda. Quiero ver tus chorros de saliva en mi polla y mis huevos. Me harás correrme solamente usando tu boca y tu lengua. Pero antes, colócate esto que te define como lo que eres. Y le entregué su plug.

    Poco a poco, mi polla se fue poniendo erecta y dura, mis huevos se fueron empapando con la saliva que iba cayendo. Notaba, como tu nariz se presionaba junto a mi vientre, jugabas con la saliva cuando te retirabas y lamías mis huevos. Fuiste aumentando el ritmo hasta que apunto de correrme, te dije:

    Abre tu boca y muéstrame tu lengua, vas a tener el primer desayuno del día.

    Con tu mirada puesta sobre mis ojos, puse mi polla en tu lengua y me corrí.

    Tenlo en tu boca sin que se caiga ni una sola, juega con ello y muéstramelo. Te arrepentirás si se desperdicia lo más mínimo.

    Pude ver como la cantidad de liquido iba en aumento, y empezaba a llenar tu boca (momento que también inmortalicé)

    Ahora trágatelo, zorrita

    Cuando lo hiciste, volviste a abrir tu boca mostrándome que estaba vacía y limpia.

    Ahora limpia la polla de tu amo, déjala brillante como tú sabes hacerlo.

    Después de aquello, te di la orden de que te vistieses. Antes de salir por la puerta, te cogí de tus nalgas y agarrándote por el pelo, acerqué tu oído a mi boca y te susurré:

    Nos vemos en el despacho de tu marido en dos horas.

    Te besé y te eché de mi casa cerrando la puerta a tus espaldas sin tiempo para que me dijeses nada.

    Cuando llegué allí, estabais enfrascados los dos con vuestras eternas discusiones y a gritos, no sé porqué ni por cual razón, pero cuando te giraste y me viste, el silencio se apoderó de ti.

    ¡Ni que hubiese entrado Dios en la habitación! Exclamó tu marido. Válgame los siete males de la Tierra, ¿Cómo haces para que se calle? Un día de estos tendrás que enseñarme a mí también. ¡Venga! Muéstraselo a él a ver qué opina.

    No sabia muy bien a lo que se refería, así que preferí no mostrar ninguna muestra de nerviosismo de ningún tipo, estaba a punto de descubrirlo. Me miraste y me dijiste:

    ¿Te vas a quedar ahí parado toda la mañana? Tú también eres participe de esto, acércate a mí.

    Me acerqué y antes de que dijeses nada te pregunté al oído,

    ¿Desde cuando le hablas así a tu Amo y Señor? Te recuerdo que aceptaste acatar mis ordenes siempre y no dármelas tu a mí, así que no me vuelvas a tentar a humillarte delante de él. Dicho esto, aproveché que mi cuerpo le tapaba el tuyo y te metí la mano bajo tu lencería.

    Aquello te excitó demasiado, sentirte tocada por tu Amo, delante de tu marido, en la manera de hacerlo, te hacía sentir orgullosa de humillarle un poco más al cornudo de tu marido, y fue lo culpable de una larga mañana de insultos entre vosotros dos.

    Me mostraste unos informes, que hablaban sobre la evolución económica, y las represalias que conllevarían. Era cosas de trabajo, así que durante unas cuantas horas estuvimos viendo todo aquello. En un momento dado, te miré a la cara y leíste perfectamente mis labios, Zorra, y acto seguido os pregunté si salíamos a desayunar.

    Acabad el informe para hoy a ser posible. Yo tengo que ir al aeropuerto a coger el avión. Me vais informando. Y se marchó.

    Nos quedamos solos los dos, y pediste permiso para acercarte.

    Mi amo, permiso para poder tocarle, y suplicarle perdón. Reconozco mi error y ruego benevolencia conmigo.

    Acabemos con esto, antes terminamos, antes nos quedaremos libres. Permanecerás de pie junto a mí, y ponte tu collar, zorrita.

    Después de un intenso trabajo, enviamos la documentación a tu marido, y quedamos libres. Teníamos siete días por delante para nosotros dos, para someterte, disfrutarte y abusar por completo de ti. Siete magníficos días en que podría usarte a mi antojo y voluntad y en los cuales serías mi zorra sumisa. Habría que hacer acto de presencia en el despacho, pero eso no iba a suponer ningún impedimento, es más, humillarte en ese despacho, prometía también.

    Bueno, listo. Asunto terminado. Desde ahora, y hasta nueva orden, serás solamente mía. Entrégame tu teléfono, las llaves de tu casa y el coche, y guarda tu bolso en el cajón. Cierra la puerta del despacho, si no quieres tener problemas.

    Mientras te dirigías a la puerta, me dediqué a observarte, y pensar cómo te castigaría por tu insolencia. Para empezar, una vez bloqueada la puerta, te ordené que permanecieras de pie pegada a ella en posición de revisión. Lo tenía claro, así que cogí mi teléfono e hice unas llamadas. Me oíste hablar con varias personas, mientras permanecías en silencio, y acercándome a ti te dije mirándote a los ojos:

    Tu comportamiento de esta mañana, no creas que va a quedar impune. Tendrás tu castigo, ya lo tengo decidido, pero aún no te lo voy a decir. Quítate el vestido y quédate en ropa interior. Y vuelve a tu posición de revisión junto al sillón.

    Y así fue, una vez te colocaste tal cual te ordené, empecé a aflojar la corbata y desabrochar el primer botón de mi camisa, y caminando hacia a ti, te ordené me quitaras la corbata y la chaqueta. Lo hiciste de una forma sensual y provocativa. Coloca la chaqueta en el respaldo del sillón, y la corbata en la mesa. Tenemos nueva postura, la llamaré…. De repente sonó tu teléfono, lo cogí de encima de la mesa y lo dejé sonar un rato, era tu marido, sabía que no le tardabas en coger el teléfono, y él también lo sabía. La llamada se colgó. Volvió a llamar, y repetí la misma operación dos veces más. Te pusiste nerviosa cuando empezaron a llegar mensajes de él rápidamente. Los leí, y los borré, mostrándote el teléfono donde solo aparecían las palabras, Aceptar o Cancelar. Aquello te inquietó más.

    Solamente tu marido y yo sabemos lo que ponían los mensajes. Estas desprovista de todo tipo de libertad y voluntad, eres MI sumisa, Mi zorra

    Pasados unos minutos le hice un par de llamadas perdidas, y le volví a dejar llamándote. Tú no podías o no querías contestar a su llamada, estabas sometida a mi voluntad, pero sabías que aquello no te estaba gustando, te estaba limitando tu “otra vida” personal, ésa de la que huías a la más mínima ocasión, pero esta vez era yo quien decidía cuando huir o cuando permanecer.

    Lo haremos más interesante aún. Vas a tener el mismo tono de llamada que mi teléfono, así no sabrás si es a ti o a mí a quien llama, y yo contestaré o no, los teléfonos. Ahora, coje mi corbata y véndate los ojos, me voy a asegurar que no ves nada, así que nada de artimañas o te arrepentirás.

    Con tus ojos vendados, te di varias vueltas sobre el despacho, haciéndote girar varias vueltas sobre ti misma, yendo de un lado a otro de la habitación, para desorientarte, y en un momento dado:

    ¡Detente! Bien, nos habíamos quedado antes de todo esto en que teníamos nueva posición, atenderás igual de bien que a las demás. Es muy parecida a otra que ya conoces, así que procura no equivocarte, cuando oigas mi orden, Descanso. Adoptaras la posición de revisión, pero tus tobillos y rodillas, deben permanecer juntas, por lo demás, todo igual, a lo que en el lugar donde estabas te indique la orden. Descanso.

    Y allí privada de saber donde estabas, adoptaste la postura, oíste como sonaba el click de la cámara de un móvil, y te besé suavemente por tu cuello, tus labios, como lamía tus pechos, y besaba tus pezones encima del sujetador que aun tenias puesto. Te acaricié tu coño por encima de la lencería, e introduje mi mano para sentir su calor. Lo acaricié y te introduje un poco los dedos de mi mano. Aquello te estaba poniendo a mil, y yo lo sabía. Saqué mi mano de tu entrepierna y te la pasé por tu boca. No dudaste ni un solo segundo en lamer mis dedos para saborear tu placer más íntimo. Cuando me retiré hacia atrás, buscabas con tu cabeza mi mano, y en uno de esos movimientos, perdiste la posición en la que estabas ordenada.

    Tranquila zorrita, no pasa nada. Revisión. Inmediatamente cumpliste la orden. Así puede que estés un poco mas cómoda, aunque la posición anterior con esos zapatos de tacón, te hacían muy sexy y deseable para tu Amo.

    El silencio se adueñó del tiempo. No sabías donde estaba, pero sabias que estaba allí. El sonido de mi cinturón sobre tu espalda, rompió ese tiempo. Tu pecho se arqueó hacia adelante, intentando juntar tus codos tras tu cabeza, tus piernas se doblaron, y volviste a sentir como el cuero de mi correa te golpeaba la espalda nuevamente.

    ¡Revisión! YA, y no te vuelvas a mover, ni gimas, ni grites. No quiero oír ningún tipo de sonido, salvo ése que estas oyendo ahora mismo.

    Era el de un teléfono que vibraba sobre la mesa. No sabías si era el tuyo o el mío. Pero en ese momento deseabas que no fuese el tuyo. Sabías que tu marido tenía que hablar contigo, y yo te tenía sometida. Tu espalda ardía tras los dos golpes recibidos y deseabas que te acariciara la espalda para calmar ese dolor. Lo que no sentiste en ningún momento. Oíste mi voz decir

    Sí claro aquí estamos los dos, ocupados. De acuerdo, me avisa. Adiós

    Y nuevamente el silencio. Lo rompí para decirte:

    ¿Te gusta que ya no esté parado? Esto también es asunto mío y castigué cada uno de tus pechos con el cuero de mi correa nuevamente.

    Pero esta vez si sentiste mi lengua recorrer tus pechos por encima de tu sujetador, lamiéndolos suave y lentamente.

    Un momento enseguida abro. Dije apartándome de ti. ¿Bella verdad?

    No sabías quien era. Si conocido o desconocido. Lo siguiente en oírme fue:

    Es toda mía, y tú sabes quien es, Ella no sabe quien eres ni lo sabrá. Haz con ella lo que te plazca y como te plazca. Zorrita, no defraudes a tu Amo, y sométete a todas sus ordenes y deseos. Quiero que esta persona, salga de aquí satisfecha, para complacencia mía. No la tocarás, ni besarás, y te poseerá como quiera.

    Como muestra de mi autoridad sobre ti, te ordené:

    Desnúdate lenta y sensualmente, como mi sumisa que eres. Quiero que te comportes como lo que vas a ser hoy. Una autentica puta, porque obtendré beneficio de ti.

    Acto seguido, empezaste a acariciarte, eróticamente, contoneándote, como una stripper profesional. Tus tocamientos, y la forma en que te desnudabas, indicaban que ya lo habías hecho anteriormente. Supongo que por las conversaciones que tuvimos en el pasado, lo practicaste antes para ti sola delante de un espejo. Ahora, lo hacías para tu Amo, y alguien más. Estabas siendo humillada en público.

    Unas voces de fondo te hicieron prestar atención a mis palabras:

    Por supuesto. El único que se la folla sin preservativo soy yo. Eres la primera persona que la va a disfrutar en mi presencia. Las veces que quieras. Sí claro, lo que quieras. Pero ya sabes lo que yo quiero, y tú me lo vas a conseguir… Sí, sin problema, pero yo te avisaría antes para prepararla.

    Estabas desnuda y seguías contoneándote. Me sentía orgulloso de ti, porque sabía lo que iba a conseguir.

    Inicio, te ordené. Me volviste oír hablar, con esa persona y decidle, dámelo, lo haré yo tú permanece aquí.

    Sentiste como por encima de mi corbata, te puse algo parecido a una mascará o antifaz. Retiré suavemente la corbata de por debajo de tu antifaz, y la introduje en tu boca.

    Te sentías incomoda con la situación. Sabias que tus palabras iban a tener sus consecuencias. Ibas a ser sometida a la voluntad de otra persona que no era tu Amo, pero ésa era mi voluntad. Tu castigo no había hecho nada mas que empezar, y desconocías el fin y hasta donde te llegaría. Eras mi sumisa pero también su puta, pero sin recompensa por serlo. En ese momento, eras un simple juguete sexual para ser usado.

    Tu cabeza cayó hacia atrás y te ordene que abriese la boca y sacases tu lengua. Un húmedo esputo de saliva cayó sobre tu cara, seguido de unos cuantos más. Notaste como te lo restregaban por el resto de tu cara y un guantazo, te hizo sentir ardiendo tus mejillas.

    Zorrita, me oíste decir, me encanta ver lo que te hacen, y lo que te harán. La polla de tu Amo está dura, como te gusta y la has visto otras veces. Disfruta y goza, olvídate de todo lo demás. Tendrás la boca abierta en todo momento, y muéstrame tu lengua. Y usted ya puede empezar.

    Sentiste como te colocaba una especie de clic en tu lengua, que hacia que quedara fuera de tu boca, empezando a salivar rápidamente, y dejando caer tu saliva sobre tu cuerpo.

    Unas manos cubiertas de un tipo de guantes, comenzaron a tocarte por todo tu cuerpo. Masajeaban tus pechos, acariciaban tu coño, te expandían tu saliva por todo él. Sus dedos buscaron tu esfínter, y te lo masajeaban. Te volvían a acariciar tu coño, pechos, cara. Toda tú eras sometida a su voluntad.

    Paseo, te indiqué.

    Sumisamente, adoptaste la posición, algo duro estaba abriéndose paso a través de tu culo. Un latigazo recorrió toda tu espalda, tus nalgas empezaron a arder, después de sentir como te las golpeaban. Te penetró de un solo golpe, cayendo al suelo y cerrando tus piernas.

    Paseo, volviste a oír. No quiero ni una más. Aguantarás todo sin moverte. Como yo hoy.

    Su polla te penetraba con fuerza. Notabas su pelvis contra tus nalgas, el sonido que hacían cuando te golpeaban, era lo único que se escuchaba en la habitación. Una mano empezó a buscar tu coño. Lo tenías húmedo, lo que facilitó que buscase tu clítoris y jugara con él. Al cabo de un rato, pediste permiso para correrte, lo que te negué por orden de tu cliente.

    No tienes permiso para correrte hasta que tu cliente, lo decida y yo te autorice. Así que sigue así.

    Notaste salir su polla de tu culo, el cual notabas que lo tenias abierto más que la boca del infierno, y como un liquido caliente se derramaba sobre varios puntos de tu espalda.

    El cuero del cinturón volvió a sonar sobre tus nalgas varias veces, unas mas fuertes que otras.

    Descanso, te ordené

    Te levantaste, el semen que tenías en tu espalda, comenzó a chorrear hacia la unión de tus dos nalgas.

    Comenzó a castigarte severamente los pechos, con palmadas sobre ellos. La correa dejaba una marcas en tu piel, cada vez mas rojas, e incluso algunos pequeños brotes de sangre, comenzaron a brotar. Sentiste como te los lamían, y pasaba su lengua por tus labios.

    Inicio, me oiste decir

    Arrodillada de esa manera, fuiste fotografiada junto a tu cliente. Me oíste decir:

    Como ya habrás visto, tengo la sesión en fotos y videos, para mi tranquilidad, y vuestro compromiso. Espero no tener que usarlo ni con ella ni contigo. Ahora firma este papel, y no te olvides de tu promesa.

    Sentiste un beso frio en tu frente, y como se cerraba la puerta después.

    Te quite la mascara y saque mi corbata de tu boca, y te ordené que te sentaras sobre mi regazo para abrazarte y acariciarte.

    ¿Quién era? Me preguntaste

    Alguien que ya me debe un favor grande, y del que me aprovecharé. Sin embrago, tú aun no lo sabrás. Y cuando lo sepas… Se hizo el silencio, era tu móvil, esta vez si lo viste. Tu marido nuevamente

    ¿Qué coño pasa contigo? ¿Dónde estabas metida? Te he estado llamando, mandando mensajes, y tu haciéndome llamaditas todo este rato. ¿Qué cojones quieres?

    Se oyó alto y claro, tu mirada hacia mí comprendió que había estado jugando con tu teléfono, mientras eras sodomizada.

    Nada cariño, le dijiste mientras me mirabas a los ojos, estaba con algo que me tenía muy ocupada. No estaba para responderte, tenía algo muy dentro de mi cabeza, y hasta que no terminó, no he podido contestarte. ¿Por qué no le has llamado a él también? ¿Que no lo has localizado? Bueno ya sabes como es él, le da vueltas a las cosas en su cabeza y hasta que no le da forma a las cosas… Siii demasiado complejo, pero es el mejor en todo lo que se propone, y lo sabes. Algo me hace sentir que subirá pronto, será mejor tenerle con nosotros. Si, lo sé, a veces es muy tajante con sus cosas, pero me gusta como lo hace y su forma de ser, debemos estar orgullosos y agradecidos de que se haya quedado con nosotros. Vale adiós.

    Tu mirada indicaba que sabías que el castigo no había terminado aún. Pero en ese momento, no te importaba, es más, creo que querías seguir siendo castigada, seguir siendo usada a mi antojo, sentirte más sumisa aún. Lo que había pasado antes, en el fondo te gustó.

    Revisión, aún no hemos terminado. Como ya sabrás, he estado jugando con tu móvil, fotos, llamadas, chats… Mientras te estaban sodomizando. Me perteneces en cuerpo y alma, y poco a poco, iré conquistando a las personas que te rodean. Es algo que se me da bien, sin más, mírate en lo que te has convertido. Una dócil y servil sumisa, que se siente completamente realizada al servicio de su Amo. En breve tendremos una visita muy especial, esta vez te diré de quien se trata, pero antes quiero oírte decir lo que eres mientras te grabo. Quiero que suene así. “me entrego por completo a mi Amo. Mi vida y todo lo demás le pertenece. Soportaré castigos físicos, psíquicos, e insultos, podré ser utilizada como mi Amo desee y con quien desee. Prometo obedecer, sin poner en duda cualquiera de los deseos de mi Amo, ya que serán para su uso personal, disfrute, o lo que considere. Para ello, firmaré el contrato de propiedad ante esta cámara en el día de hoy”. Si te niegas, no sabrás quien viene ahora y tendrá consecuencias.

    Gracias mi Señor, lo haré encantada.

    Dicho lo cual, firmamos mi nueva posesión. Tenia por escrito la posesión total y absoluta de tu vida.

    Bien Zorrita, en unos diez minutos aparecerá tu hija por esa puerta. Decide como quieres que te vea. ¿Siendo sodomizada, sometida, o por el contrario prefieres seguir manteniendo tu estatus social, de madre ejemplar y trabajadora, fiel a su marido y un ejemplo de la sociedad a seguir?

    Mi Amo, es decisión suya, mi vida le pertenece. Carezco de voluntad para poder tomar esas decisiones. Yo solamente me debo a ti, mi Señor

    Buena Zorra, pero cuando tu Amo te pregunta algo, lo que menos quiero oír, es una respuesta ambigua.

    Dicho lo cual te golpee con el cinturón sobre tu cintura, reabriendo las pequeñas heridas que sufriste anteriormente

    Decide como quieres que te vea. ¿Siendo sodomizada, sometida, o por el contrario prefieres seguir manteniendo tu estatus social, de madre ejemplar y trabajadora, fiel a su marido y un ejemplo de la sociedad a seguir?

    Acabada la pregunta, te sometí a dos latigazos más, esta vez sangrabas un poco más. Eran heridas superficiales. El dolor te hizo soltar algunas lágrimas, que deslizaban lentamente sobre tu mejilla, y con voz entrecortada, pudiste decir

    Aunque sea suya, mi Amo, preferiría me viese vestida… Gracias mi Señor

    Bien pues así será. Te lamí tus heridas hasta que dejaron de sangrar. Comienza a vestirte, y el collar lo dejas puesto en tu cuello.

    Buscaste tu ropa interior y tu vestido.

    Entrégame tu ropa interior, no llevarás nada puesto, solamente vestirás como en tu vida, de apariencia para lo de fuera. Lo de dentro, es para mí solamente.

    Lucias preciosa, el collar te realzaba más tu cuello, y tu pelo recogido en una coleta, resaltaba más las facciones de tu cara.

    Siéntate ahí, y mantén tus piernas bien separadas, quiero ver en todo momento tú precioso coño.

    Se oyó como llamaban a la puerta y te ordené que autorizaras pasar.

    ¡Hola cielo!

    Oíste decir a una voz que te era muy familiar. Tu cara de sorpresa al ver que era tu hija la que me llamaba así, me confirmaban mis presentimientos. Eras totalmente ajena al poder que poco a poco iba desposeyéndote de tu vida.

    Hola princesa, le contesté a tu hija. ¿Ya os conocéis verdad? Dije en un tono irónico.

    No tanto como tu a ella, parece ser

    Estabas sentada frente a mí, con tus piernas abiertas hacia nosotros, mostrándonos tu dulce entrepierna, y una mirada de no saber que hacer ni decir.

    Princesa, demuestra a esta zorrita, como me gusta que me traten.

    Tu hija se arrodilló ante mí, y con gran destreza y práctica, se introdujo mi polla en su boca. Sabías que, aunque tu lo hacías bien, yo estaba disfrutando más de ella que de ti, lo que te hizo sentir impotente y frustrada.

    Zorrita, quiero que mientras me miras, te masturbes, te corras y gimas antes de que tu hija saboree mi más dulce sabor. De lo contrario…

    Aquella felación, por parte de tu hija, fue excepcional. Con cada subida y bajada de su boca, recorriendo mi polla, se podía oír claramente los sonidos de una autentica ninfómana, su saliva iba humedeciendo más y más mis huevos, hasta que empezaron a formar un pequeño charco en el suelo. Tú te esforzabas por correrte, pero sabías que no podías fingirlo. Te había visto correrte ya varias veces, y sabia reconocer cuando lo hacías.

    Los nervios, la situación, el querer y no poder, hacían que te empezaras a poner nerviosa, estabas húmeda pero no lograbas el orgasmo anhelado.

    Princesa, detente, y ayudemos a tu madre. Desnúdate y ponte detrás mía. Me lamerás el culo e introducirás tu lengua en él. Mientras tanto, esta zorrita se seguirá masturbando y probará el sabor de tu boca directamente de mi polla… Córrete antes que yo, zorra sumisa, te dije cogiéndote por el collar, y metiendo mi polla hasta el fondo de tu garganta.

    Te llegó el momento tan anhelado, y no sé si deseado, pero empezaste a gemir y gemir más rápido. Tus dedos humedecidos por tus flujos vaginales, hacían que fueses hacia ese punto, que tanto en otras ocasiones, te habían hecho disfrutar y desinhibirte, pero que esta vez se convirtió en un orgasmo que te hizo sentir sucia, barata.

    Princesa, acércate para ver como esta sumisa se va a correr. Quiero que os beséis apasionadamente, quiero ver vuestras lenguas jugar juntas. Dale que saboree a su Amo, compartirlo.

    Me corrí en vuestras bocas, a la vez que tu explotaste en tu orgasmo. Tenías, la polla de tu Amo, inundando tu cara con su semen, a la vez que tu hija te lamia, absorbía todo mi semen de tu cara, y te lo dejaba caer de su boca nuevamente sobre tu cara.

    Tu hija y yo, nos conocimos en la facultad, te dije.

    Fuimos los mejores de nuestra promoción, y yo fui el que la sacó de la calle. Yo le he conseguido todo lo que ella posee ahora en su vida. Es una relación verdadera, me quiere y yo a ella. Sin embargo, tú no eras mas que mi sumisa, la que se ha entregado toda a mí, sin obtener reciprocidad.

    Humillada era poco lo que te sentías, pero, sin embargo, sabías que ella, no tendría la falta de sentimiento y cariño, que habías tenido en tu vida. Que siempre me tendría a mí para abrazarla y quererla. Lloraste como una niña que perdió su juguete en no se sabe que punto de la calle. Te secaste las lágrimas, y me agradeciste poder ser mi más fiel sumisa.

    Gracias Amo. Quiérela y respétala. Conmigo puede hacer lo que quiera.

    Permaneciste sentada, mostrando tu coño y tú cara, llena de el jugo de tu amo junto a la saliva de tu hija cayéndote por toda tu cara, a las dos personas que más feliz te habían hecho sentir.

    Privada de todo tipo de voluntad, hundida por no sentirte persona, como un mero objeto de deseo.

    Correspóndele a ella como se merece. Agradéceselo como lo que eres, y complace a tu Amo.

    La senté sobre mis piernas, su espalda sobre mi pecho y sus piernas cayendo por el exterior de las mías. Tenías el coño de tu hija frente a tí, dispuesto para ser lamido hasta lo más profundo. Mis manos masajeaban sus pechos, y mi boca besaba su cuello.

    Tú lo lamías con cariño y deseo de vernos satisfechos. Tu hija te apriosionó la cabeza contra ella, mientras se le oian los gemidos. Notabas que te faltaba el aire, necesitabas respirar, pero ella no te dejaba separarte en ese momento. Sus piernas te presionaban más y más. Lamiste con más ganas, tenía que correrse o te asfixiaría.

    Un claro y sonoro Siiii, te dio la entrada de aire que necesitabas. Y entre su gemido y tus ganas por respirar, hizo que te cogiera y te volviera a poner tu cara en su coño.

    ¡Otra vez!… Te indicó tu hija, haz que me corra otra vez

    Tras tres intensos orgasmos, decidí poner fin a aquello. Tu caíste rendida al suelo, te faltaba el aire, pero no querías levantarte de allí. Entre los dos te sentamos en la silla donde empezaste, te separé las piernas y te introduje un consolador.

    Córrete para ella, desnúdate, y disfruta al menos, como ella lo ha hecho. Es placer puro e intenso, olvídate de todo, y hazlo como tu sabes.

    El primer beso apasionado que sentiste de tu Amo, te excitó bastante. Comenzaste a chuparlo, jugar con el en tu coño, volvías a lamerlo, e introducirlo lentamente dentro de ti. Tu hija se acercó lentamente por detrás de ti y te dijo:

    Es tu momento, olvídate de quien eres, disfruta para ti sola, y hazlo sentirse orgulloso de ti, como yo se lo hago a él

    Sentiste recorrer por tu pecho, el frio metal de unas tijeras, rasgándote el vestido, y como las manos de tu hija te desposeyeron de él, y comenzaron a masajear tus pechos, meter sus dedos en tu boca, humedecerte tus pezones, buscar tu clítoris para que disfrutaras más aún. Yo me arrodille delante de tu entrepierna, esperándote ver llegar tu orgasmo. Te acariciaba tus muslos, te los besaba, lamia tus pies y buscaba tu ano.

    No tardaste en llegar al punto del orgasmo, cuando te dije:

    Aún no. No tienes permiso para correrte. Sigue como lo estás haciendo

    Intentabas mantenerte en tu posición de sumisa, pero el placer que sentías era superior a tu voluntad:

    Por favor, mi Amo, permiso para correrme, noo puuuedo maaas

    Te retiré el consolador de las manos, acercando mi cara a tu coño y autorizándote a finalizar, lamiéndote tu coño, explotaste de placer en toda mi cara. Me apretaste la cara contra tus muslos, y me hundiste en tu ser, como momentos antes lo había hecho tu hija contigo.

    Gracias mi Amo. Gracias por ser benévolo conmigo

    Tu hija te besaba, mordisqueaba el cuello, y te masajeaba la espalda.

    ¿Cielo, ella también es mía?

    No. Pero está para servirte también cuando lo desees y como lo desees. Ella es únicamente mía, al igual que tú. Te tendrás que ganar el derecho de ser su Ama. Las dos me servís a mí solamente.

    Le coloqué el collar a tu hija, como tu, y a ti te puse el plug de cola de zorra. Os puse vuestras cadenas, ordenadoos poneros a cuatro patas.

    Zorrita, por hoy hemos terminado tu castigo. Espero hayas aprendido la lección

    Hora del paseo… os dije a las dos, vayamos a jugar a otro parque.

    Nos dirigimos al ascensor que llevaba directamente al parking. Desde allí, os metí en el maletero de mi todoterreno, te vendé los ojos y puse camino a tu casa.

    Continuará.

  • Florencia y Luisana las dos famosas en auto hacia el teatro

    Florencia y Luisana las dos famosas en auto hacia el teatro

    Años de malas experiencias y malas personas, me había vuelto una mezcla entre casi todo lo porno que uno pueda imaginarse. Hoy me identifico como un simple heterosexual, en el fondo un sacado salvaje. Abro YouTube para boludear, veo a 2 famosas que siempre me calentaron. Todo normal, pero de repente veo que me mandaban indirectas! Asi que algunos tienen miedo y se esconden, yo no. Mi pija no es un maní, son 17 centímetros, 18 con toda la furia, no le tengo miedo a mis datos anatómicos. Obvio hay gente con pijas más grandes, así como ustedes las minas tienen poca o mucha teta, un ogt grande o uno más apretadito. Hoy vamos a jugar, ya que todo este tiempo les gustó ver mi historia pasada de desgracias, hoy en el presente, ya pasó esa historia, pero me picantearon con indirectas dos famosas, y ahora YO voy a responderle a ustedes dos. Como un simple flaco de clase media que se rompe el lomo para comprarle el morfi a Salem y turcovon, recibe indirectas de dos flacas llenas de plata y fama, es inentendible!!

    Parece que había algo más que mi pija, incluso algo más que mi historia, que lleno de euforia a todas las mentes. ¿Saben por qué lo sé? Porque yo fui un obsesivo, se cómo funciona esa ansiedad, esos impulsos de hacer algo completamente intenso. Yo quise ser bueno, pero entre lo tóxico que tenía a mi alrededor, y que me dejé llevar.

    No, esto no es aburrido, ahora vas a sentirlo, como te late el corazón, no es mirarme a los ojos ya, no es espiar un dispositivo, no es tratar de leer mi mente, es que viniste acá a leerme. Podés tomar control del personaje que quieras, podes ser el flaco, o sea yo, podes ser una de las dos famosas, o podés ser el espectador. Imaginate verla a la Luisana usando maples de huevos como corpiño, empecé a hacer memoria, y yo había flasheado eso en voz alta.

    Que carajo estaba pasando, algunas me olvidé, pero esta me acordé, y ahí empiezo a respirar nervioso, de verdad mis ideas llegaron a un lugar, no es sólo que sean famosas ustedes, es que mis ideas llegaron a un buen lugar, y ahora vos no vas a decirme manicero, ahora vos vas a tocarte.

    Sí, leíste bien, sacate la ropa, y si ya estabas pajeandote desde antes mejor, me gusta que no aguantás la adrenalina. Engreído yo? Si ustedes usaron mis ideas, y el mundo lo compartimos, así que escupíte la mano dale, que esperás?

    Ahora empeza a frotarte todo el clítoris, sabés como es la historia? rapidíta, sencilla, ahora que soy repartidor, llego, toco timbre, y me abren la puerta ustedes dos, Florencia y Luisana, en pollerita.

    Yo me hago el boludo, como que no las conozco, y ustedes me reprochan. «Ay nene no sabes quienes somos que nos tratás así como nada??»

    F: Ahh si, son las dos pibas de la tele, las pibas a las que les dediqué infinidad de pajas».

    Risas, muchas risas (sí, me estoy ríendo como un sacado precisamente ahora), me agarra Flor de la mano, y Luisana de la otra mano, y yo miro con mi mirada seria e intensa, la que conocen todos, y me llevan adentro.

    F: Qué onda, esto es uno de esos reality shows?»

    F y L: No nene, esto es el mundo que vos creaste para nosotras, y que nosotras creamos para vos, es real, nos hacemos las taradas, pero en el fondo te tiramos mensajitos subliminales»

    F: Que raro, yo paré de ser subliminal, y ustedes ahora insisten, acá me tienen, que quieren dale»

    F y L: Que te parece que queremos??» Se miran entre las dos

    F «Quieren verme hablando, quieren verme decirlo, que me las re quiero coger, después de tantas pajas que les dediqué a morir»

    F y L: Obvio!!»

    Espero que tengas la cajeta bien caliente, te estuviste frotando todo el clitoris leyendo?? mandate los dedos dale, si te morís de ganas

    Me querias leer, me querías escuchar? Dale acá me tenés, mandate esos dedos bien intenso, que se escuche el ruido de cajeta

    Te agarro la mano, te chupo todos los dedos, te hago meter la mano en la cajeta de nuevo, y ahora te hago probar todo tu sabor

    Le agarro la mano a ella ahora, le hago lo mismo, y ahora les cruzo las manos a las dos, les hago probar la cajeta de cada una

    F y L «Tenes tiempo para un polvo con cada una, dale que tenés que seguir laburando»

    Flor se pone en cuatro, con ese ogt tremendo, ahi en 4, siempre te miré en una pantallita, ahora te tengo en vivo y en directo, es un sueño real

    Y Luisana al lado, me baja el pantalon, el boxer, y mi pija esta durísima

    L «Apa no das más pendejo»

    F20: Como no voy a ponerme así, mira las dos diosas que tengo delante mío»

    F: Agarrale la pija y metesela en mi concha YA»

    Tocate más rápido, más fuerte, quiero escuchar esa cajeta toda mojada, me provocaron tanto, querían esto ustedes.

    La agarro a Flor de la cintura, y empiezo a darle bomba, sin parar, no freno, aguanto lo que más puedo, y sabés qué? venía sin tocarme 3 días enteros, si, sabes que me encanta guardarme la leche para una cajeta bien rica.

    Ahora quiero que se te haga agua la boca, de leerme, de que deseaste tenerme acá todo este tiempo, no importa la guita, ni la fama, porque esto es sexo del rico y salvaje, del que querias tener conmigo, no te hagas la boluda.

    Frotate la concha más rapido, quiero que acabes mientras lees el relato dale, si no vas a aguantar.

    Después de 4 minutos maso, tengo a Luisana al lado mío, mirando como me cojo a Flor en 4, y ya no doy más.

    F: Dame la leche dejá de aguantarla pendejo»

    Y ahí te exploto de leche toda la cajeta, me quedo hundido bien adentro tuyo, si te habrás pajeado al menos una vez pensando en mí, estoy seguro.

    L: Uf nene, como le dejaste la concha llena, te queda para mí verdad??»

    F20 «Obvio, veni y chupame todo el sabor a wasca y fluidos»

    Y para vos que no acabaste todavía, que esperás? esta es tu última chance.

    Escupite la mano, frotate el clitoris, masajealo como te gusta, ahora Luisana me está peteando, y se va a subir arriba mío, mi pose favorita.

    Mandate los dedos bien adentro de la concha, debes estar recontra caliente y mojadita, dale cojete con los dedos duro, y mandate con una mano los dedos al clitoris, y la otra mano adentro de la cajeta.

    Luisana se sube arriba mio, y Flor le agarra todas las tetas de atrás, yo miro y no puedo evitarlo, empiezo a reírme del éxtasis, del delirio de que algo sea tan hermoso.

    Ahora es demasiado, estoy tan caliente, que las tengo a las dos mirandome fijo a los ojos, y las dos me empiezan a pedir la leche, quieren que explote, quieren verme acabar.

    F y L «Dale pendejo, sabemos muy bien que nos tenías las re ganas, sos un pendejo atrevido, ahora tenes que darnos la leche que tanto queremos»

    Espero que estés respirando agitada, y que te sientas especial leyéndome, que este momento sea mucho más que leernos, sentirnos, ahora es nuestro momento.

    L: Acabame la conchita nene, dale, si, dame bien fuerte»

    Escucho como gemis, como el ruido de cajeta con pija y cuerpo con cuerpo hace lo suyo, abro los ojos bien fuerte, y grito como un sacado, acabandote toda, dejandote toda chorreada, como cuando me escuchaste en el telefono, pendeja atrevida te pensaste que yo soy pelotudo, soy mucho más que un relato, mucho más que mis errores, mucho más que un humano.

    Sos tanto como yo, soy tanto como vos, somos lo más, y merecemos lo mejor todos, todas, todes.

    En algún punto mi sueño se hizo realidad, capté la atención de dos pendejas hermosas, pero quiero ir por más, espero que este relato calme esas mentes obsesivas.

    Franco F

  • Presentación de mi persona a la comunidad

    Presentación de mi persona a la comunidad

    Bueno, primero que nada me presento. Me llamo Natalia, soy de ciudad de México, actualmente tengo 29 años, soy bajita (1.55) piel blanca casi pálida, pechos pequeños pero firmes, nalgas bien formadas, delgada, cabello negro, ojos algo rasgados de color café claro, piernas bien trabajadas y calzo del número 2.

    Desde muy joven he sido muy caliente y me he interesado en el sexo en todas sus formas, vaginal, anal, oral y gracias a las parejas sexuales que he tenido a través del tiempo he incursionado en el fetichismo, bdsm, etc.

    Generalmente no me opongo a una buena cogida (alto, bajo, flaco, gordo, atletico, moreno, blanco, joven, maduro, etc) mientas tenga una buena herramienta y sepa hacerme gozar me conformo.

    En general he tenido muchas experiencias y muy variadas para mi edad. Infidelidades, swingers, tríos, orgias, gangbang, bukkakes, lésbicos de todo un poco.

    Siempre estoy dispuesta a experimentar y la mayoría de los hombres y mujeres con los que he estado también.

    Pero bueno, me gustaría que comenten que es lo que les gustaría saber primero ya que seguramente estaré subiendo relatos pero no de forma lineal, si no que primero ustedes elegirán que quieren saber y después puedo subir uno al azar dependiendo de lo que mas les guste y les llame la atención.

    Espero ansiosa sus respuestas.

    Besitos.

  • CFNM. Desnudo en público delante de muchos jóvenes

    CFNM. Desnudo en público delante de muchos jóvenes

    El verano pasado tuve una de la peores (o mejores) ideas que se me podían ocurrir. Una de las cosas que más caliente me ponen es quedarme desnudo en público. Pero no delante de personas, sino estar desnudo en un sitio público pero en sitios en los que no te pueda ver nadie. Me gusta la sensación de estar desnudo en lugares donde no es habitual estar desnudo.

    Pues un día, con 18 años, decidí hacer la mayor locura que había hecho hasta entonces. Sobre las 11 de la noche me bajé al parque que estaba a 5 minutos de mi casa. ¿Cuál era mi plan? Mi idea era desnudarme entero en un arbusto del parque y dejar toda mi ropa ahí. Una vez hecho eso, dar la vuelta al parque entero desnudo. El parque era bastante grande, por lo que para dar la vuelta entera podría tirarme unos 20 minutos. Al ser de noche pensaba que poca gente estaría en el parque y por los alrededores. Esa era mi intención, estar desnudo y dar la vuelta, pero sin que me viese nadie.

    Entonces empieza la acción. Como os he dicho, me desnudé entero y dejé mi ropa escondida en un arbusto y salí a la aventura. Iba calmado y no veía a nadie, por lo que me estaba gustando mucho. Si escuchaba a alguien, me escondía en un arbusto y después volvía a salir. Todo iba como yo quería, hasta que se empezó a torcer la noche. En la otra punta del parque, es decir, a 10 minutos de mi ropa, empecé a escuchar muchas voces de jóvenes. Me escondí en un arbusto hasta que se fueran. Pero había un problema. Estos jóvenes estaban yendo al parqué para hacer un botellón esa noche. Fueron a un banco del parque y se sentaron todos allí. Eran como 7 chicos y 10 chicas. La cosa aún fue a peor. Ese banco estaba solamente a 10 metros de mi arbusto. Yo estaba bien escondido pero a la mínima que saliese me iban a ver.

    No sabía que hacer en ese momento, así que mi mejor idea era ir moviéndome lentamente por los arbustos y alejarme lo máximo posible. Pero mi error fue que al moverme, también movía algunas ramas por las que iba pasando sin darme cuenta. Entonces escuchó que un chico gritó: «¡Mirad hay alguien ahí!». Yo me quedé petrificado pensando que me podían haber visto. Miré hacia las ramas que me tapaban por debajo y vi que había creado un hueco por donde se me veían perfectamente las piernas. Intenté huir entonces lo más rápido posible, pero en el intento me di cuenta de que mi pecho se había quedado atascado y no podía salir yo solo. Me encontraba boca arriba en un arbusto atrapado y muchos jóvenes se estaban acercando a ver quien estaba ahí atrapado. No tenía salida ya.

    Llegaron los jóvenes y empezaron a apartar ramas y descubrieron todo mi cuerpo desnudo y se empezaron a reír. Llamaron a los que quedaban en el banco para que viesen el espectáculo que les esperaba. Querían saber quien estaba atrapado ahi y descubrieron las últimas ramas que me tapaban. Cuando vieron que era un chico de su edad el que estaba atrapado empezaron a reirse y a celebrarlo. Yo seguía atrapado por la rama grande y les pedí que me ayudaran a salir. Pero la situación era mala para mi, ya que los jóvenes ya habían empezado a beber alcohol, y en ese estado solo quieren diversión y más diversión.

    No me hacían caso, y por si fuera poco, empiezo a ser iluminado por muchos flashes. Cuando los miro veo a muchos de ellos con el móvil grabando y haciendo numerosas fotos. No me lo podía creer. Ya no es que estuviese desnudo delante de 17 personas, sino que ya iban a tener para siempre mi cuerpo desnudo. Les seguía suplicando que me dejaran salir para irme. Entonces uno me preguntó:

    – ¿Que haces desnudo aquí en medio?

    Inocente de mi para salir les conté la verdad:

    – Pues me he dejado la ropa en un arbusto en la otra parte del parque y estaba dándome una vuelta y me he quedado aquí atrapado. Sacadme por favor.

    Eso no hizo más que animar más a la gente.

    – No te vamos a sacar de ahí gratis. – decía una de las chicas, apoyada por el resto.

    – ¿Qué quereis que haga? – les dije desesperado.

    – Si te sacamos… vas a tener que estar un rato sentado con nosotros en el banco desnudo- propuso una chica.

    No me quedó más que aceptar la propuesta y me sacaron de los arbustos y ya estaba de pie con todos ellos. Fuimos al banco todos y me dejaron ahi sentado solo en el banco mientras me seguían haciendo fotos. Viendo que querían divertirse más, les surgió una idea…

    – ¡Qué se toque delante de todos! – propuso una chica, animando a todos con esa idea.

    – No me pienso tocar – dije yo.

    – Si no te tocas no te vamos a dejar ir – dijeron entre risas todos.

    No veía más salidas, por lo que me tocó empezar a masturbarme delante de todos. Empecé a tocarme y se colocaron todos en frente y alrededor para grabar el momento.

    – No me creo que lo este haciendo jajaja – decía una chica.

    – Le podemos pedir todo lo que queramos hoy porque no puede huir – decía otro chico.

    – ¡Se le ha empalmado ya!

    Me estaba olvidando de todos y estaba disfrutando tocándome.

    – Te tienes que correr, sino no te vas – soltaron todos.

    Me puso cachondo esas palabras, así que seguí hasta que me corrí delante de todos.

    – ¡Se ha corrido! – exclamaron.

    – Ahora dejad que me vaya ya por favor – dije.

    – Vale, pero te acompañamos para que no vayas solo.

    Y ahí ibamos muchos hasta mi ropa por fin. Estaba ya cansado de estar desnudo y quería vestirme cuanto antes. Llegamos hasta el arbusto y… mi ropa no estaba. Se empezaron a reir todos lo que me acompañaban.

    – ¿Dónde está tu ropa chaval?

    – La había dejado aquí – les dije.

    – Pues aquí no está jajaja

    No sabía que hacer. La mejor solución que encontré fue volver al mismo banco con todos para que alguno me dejará su ropa. Volvimos y se sorprendieron los que se habían quedado porque podrían seguir viéndome desnudo más tiempo. Hasta que encontré el motivo de porque mi ropa no estaba en el arbusto. Me acordé que les dije donde estaba mi ropa cuando estaba atrapado (gran fallo). Cuando estaba atrapado, unos del grupo fueron a por mi ropa para quedársela. Entonces vi como cuando volví la tenían ellos en sus manos.

    – Dadme la ropa ya – les pedí.

    – No te lo crees ni tú. Para recuperarla nos vas a tener que hacer caso.

    – No os pienso hacer más caso ya – les dije.

    – Tenemos tu ropa y muchas fotos y videos tuyos. ¿De verdad crees que estás en posición de exigir?

    Me resigné y sabía que iba a acabar más humillado.

    – ¿Nos vas a hacer caso?

    -Si – les dije tímidamente.

    – Pues si confías en nosotros tendrás tu ropa. Te vamos a poner tu camiseta en los ojos durante unos minutos para que no veas nada y después te damos la ropa.

    – Vale…

    Me pusieron la camiseta y ya no podía ver nada. Empezamos a caminar por el parque y no veía nada. De repente empiezo a notar que cambia el suelo, de tierra a asfalto. Me acababan de sacar del parque.

    – ¿Dónde me llevais?

    – Sorpresaaa – me decían.

    Yo pensando mientras la gente que me podía ver en la calle mientras me avergonzaba más. Pasados unos minutos vuelvo a notar el suelo de tierra otra vez. Me puso más tranquilo porque ya se iba a acabar todo. Notaba mucho ruido, pero pensaba que eran los mismos de siempre.

    – Ya hemos llegado, te vamos a poner aquí y te quitamos ya la camiseta de los ojos.

    – Gracias – les dije ingenuamente.

    Me pusieron al lado de una farola, pero de repente noté que mis manos no se podian mover de la farola.

    – ¡Por qué no me puedo mover!

    – Jajaja – escuché muchas risas.

    Me sacaron entonces la camiseta, y la situación era la más humillante que me podía imaginar. Cuando pensaba que el parque era mi parque, me equivocaba. Me habían llevado al parque central de la ciudad. En ese parque habían 5 grupos más haciendo botellón. Y mientras yo… me encontraba atado a una farola en el centro del parque. Cuando los grupos que habían vieron que había ruido por nuestra zona se acercaron, y fue en ese momento en el que me quitaron la camiseta. Unas 100 personas viendome desnudo… y yo sin poder taparme porque estaba atado con unas esposas de juguete.

    – No me lo puedo creer – dije.

    Las risas eran generales. Mi pene se iba volviendo a erectar y eso era un show para todos.

    – Sacadle fotos, videos y todo lo que querais jajaja – les decía una chica del primer grupo. No lo vamos a desatar hasta que todos tengais vuestro recuerdo.

    – No, por favor…

    Yo en mi cabeza quería ver donde estaban dos cosas: mi ropa y la llave de las esposas.

    – ¿Dónde está mi ropa?

    – Eso ya da igual, porque no te puedes mover y no te la vas a poner jajaja

    Uno de ellos gritó:

    – ¿Quien quiere su ropa?

    Entonces mi ropa se iba perdiendo entre la gente y ya no la veía. Empecé a pensar que se la iban a llevar y ese era mi fin.

    – ¿Y las llaves?

    Salío una chica y me las enseñaba bien cerca de mi.

    – Tan cerca y tan lejos eh jajaja

    – Sacamé de aquí por favor.

    – Ni de broma – me dijo. ¿Y si las lanzo y que se pierdan…?

    – No por favor eso no.

    Sin embargo, la gente quería fiesta. Así que no iban a permitir que me diesen las llaves. Mientras tanto, la noche pasaba y no paraba de salir en fotos y videos. Me las enseñaban para ver si me gustaban a modo de burla.

    – Esto en páginas porno lo revienta ehh – decía una.

    – Yo lo subiría a Twitter que ahí me hago viral jajaja – decía otro.

    Esos eran los comentarios más repetidos. Yo estaba entre avergonzado y cachondo de tanta sensación. Estuve toda la noche ahí hasta que se iban yendo todos. Cuando quedaba ya poca gente, buscaba con la mirada a los del grupo inicial y ya solo veía a pocos. Ninguno sabía donde estaba mi ropa ni las llaves. ¿Creéis que conseguí salir de allí?

  • Suegro, madre, hija, padrastro

    Suegro, madre, hija, padrastro

    Encontré este relato en un equipo que estaba reparando. Es una carta que le envía una mujer a su ex marido padre de su única hija:

    La primera vez que tu viejo me vio calata fue en tu casa, cuando salía de la ducha, el pendejo esperaba que entre al cuarto para espiarme por la cortina, me veía completamente calata cuando me estaba secaba.

    Luego un día espero que salga de la ducha y se metió de frente al cuarto haciéndose el huevon que no sabía que estaba calata y me estaba cambiando, lo mande a la mierda y lo amenace que lo iba a acusar, pero lo que si no pude evitar fue ver el bultaso de su pantalón, y siempre me quede con la duda de si ese bulto había sido su pinga, porque si era así alucinaba que rico sería sentir una pinga así y que me la clave por el poto.

    A veces cuando me quedaba a dormir y estábamos cachando, lo vi varias veces que nos miraba por la cortina, yo no te decía, al contrario, me movía más y gemía más fuerte para que se arreche más y se quede así de arrecho, tú sabes que me encanta montarme encima de la pinga mientras me chupabas las tetas, al propósito me volteaba para que me des por el poto y se gane como me entraba, yo lo miraba y le sonreía y en la oscuridad veía que se tocaba la pichula.

    Una vez me lo encontré entre San Isidro y Lince, nos pusimos a conversar y le mencione que estaba necesitada de plata, y me dijo que él me podía ayudar, le dije así y como es, yo misma le dije en son de broma que se cobrara con mi culo, que veía como me comía con los ojos en la casa, es decir «boca come, poto paga», y me dijo que dependía de mí, y le dije fuera huevón, pero me insistió y me dijo que yo siempre le había gustado y que daría lo que sea por verme calata en una habitación aunque sea tocar mi enorme poto blanquito, se moría por mi poto, me decía que era enorme, redondito y durito, que le gustaría lamerme el hueco del culo y meterme la lengua hasta el fondo. Sabía que era durito porque varias veces me había metido la mano, inclusive una vez me metió la mano cuando estaba con falda y como me gusta estar sin calzón, su dedo se metió al hueco de mi culo que me hizo estremecer. Yo solo me reía, y le dije que solo cachaba con pingones, que me hagan gritar de placer y que me agrandaran la chucha y que dejen muy feliz a mi poto que era bien tragón, entonces se rio y me dijo que no me iba a decepcionar, yo me reí y le dije que de repente ni se le paraba.

    Como estaba con saco, me dijo mira y me hizo mirar su pantalón y me asombré del bultaso que tenía y le dije que esa no podía ser mi pinga, y me dijo si quieres agarra para que veas que si es así. Como estábamos sentados en un parque en el Olivar de San Isidro, era de noche y el parque era grande y oscuro, le dije haber muéstremela, se bajo el cierre y realmente que tal pingasa que tenía, solo con verle la cabeza me arreche y me pregunto si le provocaba, no le podía sacar los ojos de encima, que tal pingaza, por la menos tenía 20 centímetros y era anchaza, no me contuve y se la cogí, el aprete y se la comencé a correr. Luego reaccione y le dije que se la guardara. Ahí fue donde me pregunto si le había gustado y le dije que me había quedado asombrada, que su pinga me hipnotizo. Conversamos un poco más y antes de irme, al propósito al levantarme hice que se callera mi cartera para agacharme dándole la espalda y como estaba con falda me la levanto y se ganó con mi hilo dental rojo, lo único que dijo fue que rico culo tienes y me metió la mano y su dedo medio hasta el fondo de mi ano, le dije que sabía que iba a hacer eso y que estábamos parches, ya que yo también le había agarrado la pinga. Le dije si quieres este poto, junta tu platita que mi culo cuesta. Luego le pedí que me vuelva a mostrar su pinga. Se la saco otra vez, se la volví a correr y le pregunte si creía que entraría a mi boca. Me dijo porque no pruebas, le dije que si quería cachar conmigo le iba a dar una probadita para que se quede con las ganas y luego me busqué pero con plata, nos fuimos a sentar a la parte más oscura y alejada del parque, miré a todas partes para ver si alguien nos veía y me agache, que rica pinga, me la metí a la boca con dificultad, pero me arrechaba la sensación de tener semejante pinga en mi boca y a la vez sentir que me asfixiaba, ya que no podía respirar con semejante pingota, se la lamí, mordí, le pase la lengua y mientras se la chupaba se la corría para probar su leche, que rico se vaceo y fue tanto que se escapaba por mis labios. Me dijo que no me preocupara que de todas maneras cacharíamos algún día y que me iba a hacer gozar y gritar como loca.

    Una vez que fui a tu casa, no estabas, pero el salió a atenderme, le dije que vaya a mi casa porque quería que me arreglara algo. Le dije que en media hora lo esperaba y que por si acaso llevé plata. Así que lo espere solo con una toalla y le dije que necesitaba cambiar un foco, pero como el techo era alto no alcanzaba y necesitaba que sostenga la escalera. Como estaba con toalla, al propósito hice que se me callera, para que me vea calata, yo le dije que la dejara ahí y siga sosteniendo la escalera para no caerme, al bajar le dije ya cumplí tu fantasía de verme calatita. Cuando me das por dejar que me agarres, se hizo el huevon y me dijo a qué te refieres, y de frente le dije si quería cacharme. Me dijo que tenía cincuenta soles. Así que atraque. Como le dije para ir al cuarto del fondo, pensé que no había nadie, así que salí calata de la sala y el casero estaba bajando las escaleras, me miro, pero yo seguí hacia mi cuarto.

    Yo he cachado con un montón, yo pensaba que tú eras el mejor cachero que había tenido y el más pingon hasta ese momento, pero me equivoque, que rico me cacho tu viejo, apunta de pura sopa hacía que me venga, también le metí una chupada de pinga que me volví loca, cuando me empezó a meter solo con sentir como se agrandaba mi chucha y como entraba poco a poco semejante cabezota que tenía su pinga me volvía loca, me vine varias veces sin que todavía haya entrado todo, lo mejor fue cuando me preparo el poto, era experto moviendo su lengua y me preparo el ano para recibir semejante pinga. Al principio me asuste porque pensé que no me iba entrar, pero me equivoque, un poco más me mete hasta los huevos, que rico sentía como se habría cada vez más mi ano, pero lo tenía que hacer poco a poco porque me estaba partiendo en dos. Hasta ahora lo recuerdo y realmente fue el mejor cachero que he tenido. Nadie se le iguala, a veces me masturbo pensando en él. Con tu viejo lo hicimos muchas veces y en todas partes, que rico cachaba, que rico sentía su pinga cuando se le chupaba tenía que abrir la boca lo más grande que podía para que pueda entrar, como cuando me abría la chucha y sobre todo cuando me daba por el poto, que rico se habría mi ano, él fue quien me dejo el huecaso que tiene mi poto. Al principio le cobraba, pero después lo hacía gratis con tal de sentir el placer que me daba. Que rico y hermosa pinga tenia, hasta a veces cuando estaba arrecha lo iba a buscar a las obras donde trabajaba para irnos a un hotel. Un día mi casero me llamo la atención por lo que hacía y le pregunte si estaba picón porque no eres quien me cacha, que yo sabía que me he espiaba por la ventana del baño cuando me bañaba y cuando venias ms cacheros. Le dije que no diga nada, pero si quiero te la chupo y cachamos un rato, este mes no tengo para pagar la casa, así que al casero también comencé a pagarle el cuarto con mi poto. Mi poto me ha dado muchas satisfacciones y me ha sacado de apuros. Por lo menos abre probado unas 500 pingas, de todas las razas, lo máximo que he cachado es con 8 a la vez. A veces me quedaba en la casa de alguna amiga y tirábamos entre todas, yo era la más arrecha y les provocaba a veces éramos tres o cinco chicas, decían que nunca lo habían hecho, pero al final les gustaba.

    Tu viejo me dijo que tu hermana era bien rica y que le encantaban sus tetas y culo, no sé si entendí mal, pero me dio a entender que la vio calata o que también se la cachaba o le metía mano. Me dijo que después de mí, tu mama era bien cachera y que le gustaba también que le den por el poto y era super mamona y se tomaba la leche, que inclusive una vez hicieron un trio con un amigo y le dieron por los dos huecos a la vez, que tenía buen culo.

    Uno quiere que sus hijos sean distintos a uno, pero la sangre y genes llama y es igual de puta y cachera que su padre y madre, a los tres nos gusta la pinga y que nos den por todos los huevos, la mama cachera y lesbiana, el papa cachero y maricon, la hija tenía que salir más puta que ambos. Te acuerdas que la amiga de nuestra hija se quedaba a dormir en su cuarto, nos sintieron cachando a mi marido y a mi, las despertaron los gemidos que daba con mi marido y nos estuvieron espiando. Luego como a las dos de la madrugada escuchamos gemidos en su cuarto, ella y su amiga se estaban sopeando, estaban calatitas y como ambas son tetonas, como se chupaban las tetas, su amiga tenía unos dedos en su chucha y la otra jugaba con su poto. Luego se sopeaban con un rico 69. Mi marido y yo estábamos mirando desde la puerta de su cuarto que estaba semi abierta, se arrecho con ese espectáculo y nuevamente comenzó a cacharme en el pasadizo mirando lo que hacían pero no hicimos ruido.

    Espere que mi hija y su amiga terminaran y lo hicieron cuando refregaron sus chuchas una contra otra. Para ese momento mi marido estaba exhausto y se fue a dormir. Yo seguí observando todo lo que se hacían. Luego me metí calata a su cuarto, se paltearon y les dije que no se asusten, que había visto lo que habían hecho y que les enseñaría como pueden gozar más y les enseñe mi vibrador, así que me comencé a tirarme a su amiga chupándole las tetas, chucha y su ano, a mi hija no pensé en tocarla por el tema del incesto y en eso siento que me están comiendo el culo, la muy pendeja y puta de mi hija me estaba lamiéndome el ano y se estaba tomando la leche que mi marido había dejado en el hueco de mi poto, se la tomo todita y luego siguió lamiendo el hueco del poto y mi chucha hasta dejarla limpia sin leche. Así que ya no aguante hicimos un rico trio, me las cache a las dos, estaban super arrecha. Mi marido se había quedado dormido, felizmente tiene el sueño pesado y no se despertó porque si no nos hubiese tirado a las tres, porque es bien arrecho. Me pidieron que lo despierte para que se las cache porque querían pinga, pero no lo hice, primero tenía que cacharmela rico yo. Nos quedamos dormidas calatitas, ellas quedaron rendidas. Mi marido se tenía que ir temprano a trabajar y al no encontrarme fue al cuarto de las chicas y nos encontró dormidas, me paso la voz y me dijo te las cachaste, le dije que no me aguante y fuimos a cachar a mi cuarto un mañanero más.

    Mi marido me dijo que a veces al sonar el teléfono le pasaba la voz a mi hija, salía calata de su cuarto a contestar el teléfono, pero en vez de recibir el auricular le daba la espalda y le restregaba el culo con su pinga, el solo se hacía a un lado. Mi marido me lo conto y le pregunte si quería cachársela, me dio está loca es tu hija y ahí quedo. En la noche que me estaba cachando le pregunte si realmente no quería cachársela, como estaba arrecho me dijo que le gustaba su culo, sus tetas y su chucha peluda porque ya varias veces la había visto calata. Lo que hice fue abrir mi puerta y gemir fuerte para que mi hija escuche, cosa que hizo y nos hicimos los disimulados que no la veíamos. Cuando terminamos, él se fue a la sala y mi hija paso por mi cuarto al baño y yo estaba con las piernas abiertas chorreando leche de mi chucha, la recogí con mi dedo y me lo lleve a la boca, la mire y le sonreí le dije que estaba bien rica la leche, como vio que no estaba mi marido entro y me dio una lamida de chucha para tomarse la leche. Se levanto, sonrío me dio las gracias por invitarle mi leche y regreso a su cuarto. Con mi marido nos acostamos y esperamos como media hora. Salidos sin hacer ruido y se estaba masturbando en su cuarto, había sacado mi consolador sin que me dé cuenta, le dije a mi marido que entre con cualquier excusa a su cuarto y se la cache. Pensó un momento e ingreso, le dijo, escuché ruido y pensé que tenía pesadillas, se asustó, pero no retiro la mano de su chucha, yo estaba observando desde la puerta del cuarto. Le dijo que era normal lo que estaba haciendo y como estaba calato, ella no le sacaba los ojos de su pinga y se pasaba la lengua por la boca, le dijo que si deseaba el como hombre la podía dejar satisfecha y le mostro su pinga, se incorporó y ella se la metió en la boca, puta madre se veía que no era la primera pinga que chupaba que bien lo hacía, tanto así que mi marido no aguanto y se vacío en su boca, se la tomo todita, él le comenzó a comer la concha y el ano y se la metió de golpe. Que tal suspiro que dio mi hija, y se le salió todo lo vulgar, le comenzó a decir que no pare de cachársela que quería más pinga, que le dé duro, se volteo y le pidió que le dé por el culo, que quería gemir igual que yo y en pleno cache entre calata y se asustó y se pudo a llorar pidiendo perdón, le dije hijita no te preocupes hay pinga para ambas, y de frente se puso a chuparme las tetas e hicimos un delicioso trio, que rico cachamos, nos pusimos en cuatro y mientras nos chupábamos las tetas, mi marido nos las metía un rato a cada una, cuando mi marido se quedó sin fuerzas, nosotros nos seguimos torteando para venirnos una vez, que rico 69 nos hicimos. A partir de ahí cachábamos todos los días los tres. Dormíamos los tres juntos y andábamos las dos calatas por la casa, inclusive delante del casero. A veces estábamos viendo tv. Yo Iba a la cocina a preparar algo y ella ya estaba montada sobre mi marido cachando. A veces ella llegaba de estudiar y me encontraba cachando y se integraba ahí mismo a tirar. Que tiempo aquellos. Hasta que comenzaron a ver problemas y se terminaron nuestros juegos.

    Te acuerdas cuando estabas recontra borracho y te quedaste seco después que cachamos, me arreche verte calatito y sobre todo verte el poto de negra que tienes junto con tu cinturita. Ni sentiste cuando te puse mis panthyes y que rico se veían tus pies de hembra, delgaditos y formaditos, me arreche aún más y te puse mi hilo dental, ahí fue donde no aguante, te saque mi hilo y puse mi clítoris en tu poto, tú sabes que mi clítoris es grande y parece una pequeña pinguita, tú sabes que yo me cachaba a mis amigas pero ninguna tenías el cuerpo que tu tenías, tu cuerpo era mejor que el una mujer, un potaso, una piernas contorneadas y unos pies preciosos, aparte que eres simpático. Te alucine que eras una hembrita y te cache. Luego se me ocurrió lamerte el poto, y meter mi lengua a tu ano, Te abrí el poto y me di con la sorpresa que tenías un anaso y me di cuenta que también te cachaban, me asombre un poco pero igual alucine, se ve que el que te cacho tenía una pingaza porque tienes el poto y el ano recontra roto, no te imaginas el tamaño de tu ano, que rico te debieron hacer cachado. Me imagino como te debieron hacer gritar como loca para que te dejen tu poto y el ano de semejante tamaño, tienes un huecaso, ¿Me imagino que también le chupaste la pinga? ¿Tengo un par de amigos que nos pueden cachar, hacemos una competencia de quien chupa mejor la pinga y cacha más rico? A ver quien hace que se venga primero el otro, si tu poto o el mío.

    Tu ni sentías lo que te estaba haciendo, saque mi consolador y que rico te entro, la verdad no se si sentías lo que te estaba haciendo porque comenzaste a gemir y levantaste tu culo como para que te entre mejor, me acerque a tu oído y te pregunte si querías que siga y si te gustaba y entre sueños me dijiste sigue y no pares, que te la meta todo, estabas durmiendo pero entre sueños gemías como hembra y me pedias más y levantabas el poto, Nunca voy a olvidar tu ano, que rico se sentía lamértelo y que rico te debe entrar una pinga, aunque se ve que has probado una grandaza porque tiene un anaso. te metí toda mi lengua mientras te agarraba la pinga y te hacia un pajazo

    Te acuerdas cuando jugamos a la botella borracha con tu amigazo y los castigos eran quitarse toda la ropa. Yo fui primero la que se quedó calata, después el y al final tú, como se sorprendio del tamaño de tu ano cuando te agachaste para mostrárnoslo como castigo y te dijo que desde el colegio quería cacharte. Luego tú me castigaste haciendo que se la chupe y luego yo te castigue y tú se la chupaste y como gozo. Al final cachamos los tres bien rico. Me arrodille para chupársela a los dos y luego tú te arrodillaste y entre los dos se la chupamos. Luego me la metieron a la vez por mis dos huecos. Lo mejor fue cuando los dos nos pusimos en cuatro. Me metía la pinga un rato a mí y luego a ti y al final nos tomamos su leche con el sabor de nuestros culos en su pinga. Le dejamos la pichula limpiecita. Tenía buena pichula. Al final se cacho a la mama, al papa y luego nos enteramos que a la hija también se la cachaba bien rico porque a ella le encanta la pichula pero esa es otra historia.

  • Mis primeras experiencias de putita

    Mis primeras experiencias de putita

    Bueno pues comienzo por presentarme, soy nueva en este ambiente y aún no he estado con hombres realmente, solo virtualmente, decidí contar mis experiencias eróticas a manera de relatos porque es una de las maneras que tengo para sacar está calentura que llevo dentro y pues para que me den sus opiniones ya que me gusta leer comentarios de machos muy vulgarsotes y dominantes, he de aclarar que si bien voy a contar algunas de mis experiencias de la vida real otras estarán mezcladas con fantasías, pero bueno eso lo haré saber más adelante.

    Cómo muchas empecé desde muy joven, con ciertas sensaciones que no sabía cómo describir ni tampoco sabía cómo desahogar, pero al estar bajo ciertas situaciones me daba cuenta que eso me hacía sentir bien o que andaba más aún, como por ejemplo cuando me bañaba me gustaba cerrar la regadera para enjabonarme el cuerpo entero y quedará cubierto de espuma imaginando que estaba cubierto de nieve, en algunas ocasiones recuerdo haber hecho la forma de un bikini entre mis piernas y mis pompis y también la parte de arriba, para después abrir el chorro de agua calientita y que lentamente me fuera deshaciendo la «prenda» era tan rico sentirlo, y he de admitir que sin saber bien porque llegué a imaginar que alguien me observaba mientras me quedaba totalmente desnudo, lo cual me hacía sentirme aún más ansioso.

    De estas experiencias recuerdo alguna vez haberlo hecho en el patio que estaba en la terraza de la casa, cuando estaba solo, lo hacía de manera que me quitaba el shorts y comentaba a enjabonarme con movimientos torpees y muy nervioso, mis pezones estaban a reventar y yo totalmente empapado temblando imaginando que algún vecino podría salir y estarme observando mientras estaba desnudo ahí.

    Cuando llegaron mis primeras eyaculaciones pude saber cómo aliviar ese deseo intenso, ese fuego que llevas por dentro, incluso recuerdo que muchas veces me daban ganas de dormir totalmente desnudo solo sintiendo la sabana en mi cuerpo, recuerdo en una ocasión cuando ya dormía en mi propia recamara que al salir del baño con la toalla sobre mis hombros me mire al espejo y vi como estaba totalmente empapado, me gustó mirarme así y empecé a posar, primero alzando mis brazos, luego de lado, compensando a sentir una tremenda erección, después me puse en cuatro en mi cama así escurriendo y comenté a acariciar mis nalgas, pasando por mis huevitos, dando jalones a mi pene, sentía que estallaba, y cada vez quería más, me miraba como empinaba mis nalgas las abría, mirando mi amor ceradiro, este no lo toque pero cuando comencé a masturbarme con mis nalgas abiertas no dure mucho antes de estallar, fue una experiencia delicios.

    Esta es mi introducción, hay mucho más que me gustaría contar pero aún no sé qué tan bien recibidos serán mis relatos, les dejo este y espero comentarios. Besos.

  • La que se empina, la fiesta continúa

    La que se empina, la fiesta continúa

    La comunidad de Montepinar está bajo los efectos del ser extraterrestre que ha desatado el sexo, la lujuria y deseo sin freno. Las mujeres han caido rendidas a las pollas de todos y cada uno de los vecinos. Raquel vive ahora con Maxi, cada noche es la esclava sumisa y por cierto bastante salida del anciano portero. Maxi se corre dentro de ella cada noche no menos de 4 veces y cuando no tiene fuerzas la comparte con otros vecinos.

    Esta noche Maxi ha decidido desmelenarse. Ha invitado al Rancio y a Fermín Trujillo, quiere ver como usan a Raquel para sus más oscuros deseos. Pero Raquel está tan agradecida al placer que le da Maxi que ha decidido invitar a Yoli y Lola para que complazcan a Maxi mientras el vacía los huevos al Rancio y al Espetero.

    A eso de las 9 de la noche empezó la fiesta, Yolanda Morcillo, decidió tomar la iniciativa y se fue directa a su padrastro el espetero, ella tenía que follarse a Maxi pero la tentación de tirarse a la pareja de su madre era superior.

    Además, Maxi era todo de Lola, Lola estaba cabalgando como si no hubiera un mañana sobre Maxi, se juró follárselo durante horas, así que Yoli se fue directa al pene de Fermín, la mamada prometía, fue entológica, estuvo tragando semen durante varias sacudidas.

    Raquel mientras cedió su culo al pescadero loco, quería que le reventase el culo hasta que se diera tanto que todos los hombres pudieran sodomizarla sin necesitar vaselina. Lola, Yoli y Raquel follaron durante horas, los hombres de Montepinar decidieron cambiar de chicas para acabar con la monotonía.