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  • Los problemas se solucionan hablando, pero en la cama

    Los problemas se solucionan hablando, pero en la cama

    A principios del año pasado mi esposa y yo pasábamos por una crisis matrimonial, mi esposa estaba deprimida por su aspecto físico luego de nuestro segundo embarazo, tenía la cara manchada, sus senos se veían caídos, no tenía el mismo cuerpo de antes, en fin, ella se sentía horrible, todo le molestaba, estaba muy irritable y sus celos estaban al mil por ciento.

    Al comienzo su amargura solo era durante el día, en las noches ella seguía muy ardiente y pasábamos largas noches de pasión, pero eso se fue perdiendo también, yo para ese entonces estaba saliendo con mi expareja y con dos estudiantes de mi universidad, eso me ayudaba a calmar mi deseo sexual, pero la verdad no era lo mismo, aunque las tres chicas siempre estaban dispuestas a complacerme, me hacía falta hacer el amor con mi esposa.

    Mi esposa un domingo se puso a arreglar el estudio, acomodando una de las cajas encontró una vieja cámara digital y varias memorias, ese día yo tenía un partido a las 2 pm y ella no quiso acompañarme, termine mi partido y como siempre me quede tomándome unas cervezas con mis amigos, cerca de las 6 de la noche la llame para preguntar si llevaba algo para la cena, mi esposa me dijo que no, que estaríamos solos en casa y que ella ya había preparado algo, me respondió con un tono diferente, la verdad pensé que me recriminaría por haberme demorado, pero no, eso me dejo algo intrigado.

    Llegue a casa y ella bajo por las escaleras solo con una de sus batas de baño, las que son muy cortas, y una toalla envuelta en la cabeza, me pregunto cómo me había ido en el juego, me sirvió la cena, pensé que me serviría y se iría como lo había hecho en ese tiempo, pero me acompaño hasta que termine, te tengo una sorpresa, me dijo, ¿viste que encontré tu vieja cámara?, me pregunto, si claro, le dije, bueno ven te enseño todo lo que encontré en las memory stick.

    Subimos al segundo piso a nuestra habitación, ella subió delante de mí y yo aproveché para ver debajo de su salida de baño, vi que no llevaba pantys y tenía, como siempre, su cuca bien depilada, al entrar al cuarto su PC estaba sobre la cama, yo me quite mis tenis, también la ropa y saque una toalla del baño, me senté del lado de mi cama y ella empezó a mostrarme una serie de fotos nada fuera de lo normal, mira atentamente, me dijo, y empezaron a salir fotos de ella en la playa con un short que dejaba ver media nalga y la parte superior de un bikini de color blanco, que tapaba muy poco de sus enormes tetas, me miro y continuo pasando las fotos, comenzaron a salir fotos de ella en el bikini completo, la tanga era hilo dental y al igual que la parte superior poco tapaba, ¿si las recuerdas?, me pregunto, por supuesto, le respondí.

    Esas fotos eran de un paseo a una playa ubicada al sur de nuestro país, el viaje lo hicimos entre semana, por lo que encontramos la playa casi vacía y pudimos dar rienda suelta a nuestra pasión.

    Ella continúo pasando las fotos y salieron unas de ella con el sostén del bikini corrido hacia los lados y se veían sus enormes tetas, luego otras con la tanga corrida hacia un lado y se veía su vagina depilada, y por ultimo ella desnuda en la playa y de fondo la puesta del sol, siguió pasando y aparecieron los videos, en ellos estábamos ya en el cuarto del hotel, en el primero mi esposa está completamente desnuda mamándome la verga, luego esta en otro montándome y sus enormes tetas rebotan sin parar y en el último esta ella en cuatro y sus gemidos son fuertísimos y dice: “dame duro amor, dame, dame que me voy a venir, no pares mi vida”.

    Mi esposa estaba sentada sobre la cama en posición de buda, por lo corta de su salida de baño se le veía su hermosa vagina y se salían casi por completo sus tetotas, yo la mire un buen rato, ella seguía pasando las fotos donde ella salía desnuda sobre la cama, aparecieron las tomas del día siguiente en estas ella llevaba un bikini color negro, igual que el del día anterior, las primeras fotos eran en la piscina del hotel, en la playa ella salía además del bikini con sombrero y gafas de sol, luego salió un video corto donde me muestra sus tetas y su vagina, salen más fotos de ella en la playa bronceándose, en otras está mostrando tetas, culo y vagina, ella está siempre tomando cocteles.

    Recuerdo que ese día llovió temprano por lo que tuvimos que regresar tipo 4 pm al hotel, nos quedamos en la zona de bebidas, mi esposa ese día bebió bastante y se puso muy caliente, empezó a tocarme el pene por debajo de la mesa con sus pies y luego a meter sus manos dentro de mi pantaloneta y me decía al oído que quería chupármela. Después de comer algo subimos a nuestra habitación.

    Mi esposa me dijo: mira muy bien lo que sigue, y apareció un video de ella quitándose el bikini, luego otro de ella desnuda en la cama acariciándose los senos y la vagina, en ese video tenemos esta conversación:

    Yo: ¿que quieres que te haga?

    Esposa: lo que tú quieras amor, haz conmigo lo que tu desees

    Yo: ¿y esas tetotas? (ella se lambe sus pezones)

    Esposa: son tuyas mi vida, para que las disfrutes

    Yo: ¿y esa panocha? (ella se la abre)

    Esposa: para que goces con ella papi lindo.

    Yo: ¿y ese culito? (ella se pone de lado y abre sus nalgas)

    Esposa: para que te diviertas con el mi amor.

    Se acaba ese video y mi esposa me coge a almohadazos, malo, mira lo que me pones a decir cuando estoy tomada, me dice, yo me paro de la cama y corro y ella me persigue para continuar pegándome, abusivo me dice, mientras me persigue se abre su salida de baño y deja a mi vista todo su cuerpo, ella no se tapa y regresa a la cama, se vuelve a sentar en forma de buda y me dice: “ven que hay más”.

    Me senté y ella coloco otro video, en este ella esta boca abajo en la cama y yo estoy montado en ella y hablamos esto:

    Yo: ¿Por qué te quejas tanto?

    Esposa: me duele mucho cuando me la metes por atrás

    Yo: ¿te la saco?

    Esposa: no, pero dame más despacio, no la saques toda, me duele cuando la sacas.

    Yo: no mi amor, a usted hay que darle duro, estas muy rota mi vida, te voy a dar duro y sin parar, a ti te gusta que te den duro por ese culo.

    Esposa: amor, pero es que tu verga es diferente, me lastima.

    Yo: pero te gusta por el culo, eres muy arrecha

    Esposa: si amor, tú me pones así

    Se acabó ese video y mi esposa me golpeo con su puño en el hombro y me dijo: “ves cómo te aprovechas de mi”, yo me solté a reír y le dije: “pero si tú misma pediste que te grabara ese día”, ella me volvió a atacar con la almohada y yo la abrace para que no me continuara golpeando, nos besamos muy rico y yo le quite la salida de baño, ella me abrazo por el cuello y yo la tome por sus nalgas, los besos se tornaron apasionados y yo le toque todo su cuerpo, la estaba dedeando y ella me pidió que me fuera a duchar para seguir con nuestra faena.

    Entre a la ducha y por el espejo vi como ella se estaba peinando, luego saco de su closet unos zapatos de tacón rojos, se los puso y entro al baño, yo abrí la puerta de la ducha y ella me paso la toalla, me seque a salimos al cuarto, ella se acostó al borde de la cama y abrió sus piernas al máximo, empezó a acariciarse el clítoris y me pidió que le hiciera un oral, no habían pasado ni 2 minutos y empezó a gemir como loca y me apretaba la cabeza contra su pelvis, decía: “que rico mi vida, no sabes como extrañaba estar así, que me hicieras estremecer, perdóname mi amor, perdóname por ser tan jarta, por culparte de lo que me pasa y no ver todo lo que haces por mi, perdóname mi vida”, yo solo seguía en mi tarea y no le decía nada, ella seguía gimiendo y pronto llego su orgasmo, yo no deje de darle lengua y ella me pedía que parara, yo seguí hasta que ella se orino de placer, la puse de pie, le pedí que subiera un pie a la cama y así la penetre, con sus tacones ella quedaba a misma altura por lo que la penetraba muy fácil, nos besábamos y ella me seguía pidiendo perdón, yo solo la miraba y ella gemía con cada embestida que le daba, mi pene sonaba con cada entrada debido a lo mojada que ella estaba, ella me pedía que le diera duro, que no parara, ella se cansó en esa posición y la puse en cuatro, cuando se puso en esa pose antes de metérselo pude ver como estaba de mojada, eso me excito mucho y le di duro sin parar, ella gemía y me pedía más y más, sentí que tuvo su segundo orgasmo y le pedí que se arrodillara en el suelo, ella me obedeció y yo me masturbe frente a ella hasta venirme en su boca, su cara y sus tetas.

    Ella fue al baño a lavarse y regreso a mi lado en la cama, dialogamos de nuestros problemas y hablamos de los videos y las fotos y lo bien que la pasamos en esos tiempos.

    Ella se subió en mí y nos besamos un largo rato, luego bajo y me dio una rica mamada, se la metía toda, tanto que se atoraba, pero no dejaba de mamármela, que rico amor sentir tu pene en mi garganta, me dijo, se subió para montarme y no paro hasta que se vino, la lleve al baño y le dije que le iba a dar por el culo, le pedí que se colocara frente al espejo, prendí mi celular y lo puse en video, lo direccione hacia el espejo para grabar la cara y los gemidos de ella mientras me la culeaba, empecé a penetrarla lentamente, una vez que estuvo todo mi pene dentro de su ano, mis penetraciones las hice más duras y profundas, ella se recostó sobre el mueble del lavamanos y abrió sus piernas al máximo y con sus manos separo sus nalgas, sus gemidos eran muy sonoros y veía por el espejo como apretaba sus ojos, al rato de estar así, ya mi pene entraba y salía sin ningún problema, ella giraba para besarme y preguntarme si me gustaba tenerla así, por supuesto, fue mi respuesta, empecé a acariciar su clítoris y ella se estremecía y decía: “que rico papi, me vas a hacer venir amor”, y se vino, me pidió que me viniera dentro de ella y aumento sus movimientos, yo empecé a meterle mis dedos en su vagina y eso la excito más, me pedía que me viniera y la complací, pero continúe metiendo mis dedos en su vagina y mi pene por su culo hasta que ella tuvo otro orgasmo.

    Nos duchamos juntos y revisamos el video, ella reía al ver los gestos que había hecho, quedamos en retomar viejas costumbres como la de enviar fotos y videos, ella en menos de dos semanas me lleno la memoria del celular, me enviaba fotos a todo momento mostrándome sus tetas, videos bañándose o masturbándose, estuvo muy buena la solución a ese problema.

    Hasta un próximo relato.

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  • Los calzones de Joscelyn

    Los calzones de Joscelyn

    Era la segunda vez que me quedaba en su casa. La primera vez luego de ver películas y tomar algunos tragos nos quedamos dormidos en los sillones de la sala. Así que supuse que esta vez sería igual. Como de costumbre bebimos y ya en la madrugada me dijo que me quedaría en una habitación que no tenía muchas cosas.

    Un poco antes, mientras ella pasó al baño, entré a la habitación y solo vi un cesto de ropa. Lo revisé para ver qué tenía, pero con la prisa y el temor a ser descubierto, solo vi lo que me pareció ser un corpiño. Había también ropa colgada en el closet, pero supuse que era de sus hermanos, así que no le presté atención.

    Antes de que me metiera a la habitación, ella entró, sacó el cesto de ropa y me dijo que ya me podía quedar ahí. Me sentí decepcionado porque esperaba poder revisarlo con calma para ver qué tesoros encontraría. En ese momento me dijo que en la mañana me tocaría porque en ese closet estaba su ropa y debía bañarse antes de salir.

    Eso cambio todo y la ilusión regresó. Apenas se me metió a su habitación cerré la puerta de la mía y me puse a revisar qué podría encontrar. En el closet había algunos cajones. Abrí el primero de ellos y la sorpresa fue gratificante. Era donde guardaba su ropa interior.

    El pulso me aumentó y la excitación llego a un punto mágico, ese que se tiene cuando se está ante una nueva experiencia que produce excitación. Repase el cajón para ver cómo estaba acomodado, ella es muy ordenada y hasta sus calzones estaban ordenados.

    Tenía miedo de que me descubriera, o que de repente entrara a la habitación, pero aun así seguí revisando. Vi uno que me llamo la atención y no lo pude evitar, lo saque y me di cuenta de que estaba doblado de forma especial, así que lo tuve en cuenta para ponerlo así de regreso.

    Era un calzón blanco con partes de encaje. Evidentemente no pude contenerme y me los puse. Fue un momento mágico, nunca me imaginé que pudiera ponerme sus calzones. Inmediatamente vinieron a mi mente muchas cosas: ¿Cuántas veces los habrá traído puestos cuando la había visto antes? ¿Traería puestos esos calzones el último día que la vi con falda? ¿Los habría usado las ultimas veces que cogió? Pero lo que más me excitaba era pensar que se los volvería a poner. Evidentemente se me paró, y me empecé a masturbar.

    La excitación era tanta que aunque tenía al menos 12 calzones, solo pude ponerme otros dos, unos azules transparentes, y unos azules que resultaron ser los más pequeños. Aunque por el temor a ser descubierto no pude venirme y regresé todo a su lugar para que no lo notara. Al otro día, al despertar, ella entro al cuarto y saco algo de ese cajón.

    En ese momento yo ya tenía que irme a mi casa, pero me excitó pensar que luego de bañarse ella se pondría uno de los calzones que yo me había puesto. Me excito tanto que al llegar a casa corrí a masturbarme y explote como pocas veces antes.

  • Sexo en el bar de un tren con los maquinistas

    Sexo en el bar de un tren con los maquinistas

    Viví siete años en la ciudad de Córdoba. Allá dejé a muchos amigos, por lo que cada tanto viajo a visitarlos. Casi siempre voy en avión, a veces en auto. Pero esta vez tenía ganas de hacer algo diferente, de vivir una experiencia nueva, así que saqué un pasaje para viajar en tren. Un viajecito de veinte horas no me vendría nada mal para desconectar. Pero al final, la puta que hay en mí pudo más e hizo que mi simple plan se convierta en uno mucho más intenso.

    El viaje se tornó por demás aburrido. Demasiado lento, demasiado campo alrededor. Aproveché para mirar algunos capítulos de una serie, leer y escuchar música. A mitad de la madrugada me dieron muchas ganas de tomar café. Consulté con la azafata y me dijo que el bar estaba cerrado, pero que los maquinistas de guardia estaban ahí, así que quizás podrían ayudarme. Y vaya que lo hicieron.

    Lo encontré bebiendo cerveza y fumando mientras conversaban. Les comenté que no podía dormir y que necesitaba con urgencia un café. Me invitaron a sentarme mientras uno de ellos me lo preparaba. Agradecí sumamente complacida. Hacía mucho calor, por lo que me quité el saquito negro que me cubría, quedando solamente con un top blanco que marcaba hermosamente mis grandes tetas. Las miradas de incomodidad de los hombres me encantaron. Eran poco agraciados, de alrededor de cincuenta años. Conversamos sobre el viaje, sobre cosas interesantes que les sucedieron a lo largo de los años. Les conté que era mi primera vez y que, quizás, la última. Una vez que terminé mi café (bastante feo, por cierto) me ofrecieron cerveza. Acepté.

    A la tercera cerveza, ambos me parecían mucho más lindos que minutos antes. Les conté a que me dedicaba. Incluso le leí algunos de mis últimos relatos, cosa que jampas había hecho antes. Me siento muy extraña al leerlos y, más aún, en voz alta. Pero el cansancio, el calor y la cerveza lograron desinhibirme. Quisieron saber acerca de la veracidad de mis historias, como casi todo el mundo luego de conocerlas. Y siempre digo lo mismo. Hay algunas totalmente reales. Otras, un poco y un poco. Y también otras totalmente inventadas. El que tenía más cerca dijo, mientras me acariciaba el pelo:

    ─”Trio en el bar de un tren con los maquinistas” es un buen título para un relato, ¿no te parece?

    ─Varios lectores me pidieron relatos en aviones o en colectivo, pero nunca en tren.

    ─No creo que haya un transporte más noble que el tren ─dijo el otro, sentándose a ─mi otro costado y apoyando una mano en mi pierna.

    ─¿Querés un poco de inspiración, bebé? ─dijo el otro bajándome de un golpe el top y dejando mis tetas al aire.

    ─No sé que querrá la bebita, pero mira estos pezones ─dijo el otro apretándome un pezón con dos dedos─ piden a gritos que alguien se los coma.

    Inmediatamente, los dos comenzaron a comerse mis tetas. Abracé sus cabezas y las apreté contra mis tetas, para que comieran con mas ganas. Y así lo hicieron. Besaron, chuparon, mordieron, mientras uno de ellos me frotaba la concha por encima de la calza deportiva. El sonido y el movimiento del tren, la oscuridad total en el exterior, dotaban a la escena de un aura misteriosa que me fascinaba. Automáticamente, mis manos buscaron sus entrepiernas, encontrando dos cosas duras y muy apetecibles.

    ─ ¿Te gusta? ─preguntó uno de los hombres, mientras desprendía su pantalón.

    No respondí, pero la saqué hacia afuera y empecé a pajearlo. De inmediato, el otro sacó su pija. Solo al tacto noté lo grande y gruesa que era. Le pedí que parara y me la mostrara. Era hermosa. Merecía que me la coma primera. Se puso de pie, con una de sus piernas en el asiento y la otra en el piso, ubicando su pija en mi boca. Se la chupé despacito, mientras el otro, de rodillas, me quitaba la calza, la tanga y me chupaba la concha. Lo hacía increíble. Luego de un rato, el hombre al que le estaba chupando la pija preguntó:

    ─ ¿Y esa conchita tiene hambre?

    Tenía demasiada hambre. El que me chupaba la concha se sentó sobre la mesa y yo me recosté sobre él. El otro se acomodó detrás mío y empezó a apoyar la cabeza de su pija en mi conchita. La movía de un lugar a otro. La metía un poquito e inmediatamente la sacaba. Por momento se chupaba los dedos y me acariciaba el clítoris. Yo estaba volviéndome loca.

    ─Por favor, cógeme de una vez ─supliqué en susurros.

    La metió hasta la mitad, despacito, y la sacó. Lo hizo varias veces, hasta que a la cuarta la metió de un solo golpe, completa, haciendo soltar un histérico gemido de placer. De inmediato comenzó a darme golpes secos, metiendo la pija una y otra vez hasta el fondo, mientras yo me comía la pija de su compañero.

    En mitad del acto, sentí como se abría una puerta. Los tres giramos la mirada hacia el sitio, y vimos a la azafata que me había recomendado ir hasta el bar.

    ─Veo que conseguiste más que café… sigan en lo suyo ─dijo, dio media vuelta y se fue.

    Los tres reímos a carcajadas y, como recomendó, seguimos en lo nuestro.

    ─Para, nena ─dijo el hombre al que le estaba chupando la pija.

    Lo noté, y su amigo también, estaba por estallar. Me recosté sobre su pierna dándole besitos alrededor de la pija, mientras el otro me cogía cada vez con más intensidad.

    ─ ¿Puedo acabar adentro, bebé? ─preguntó.

    ─Sí, por favor ─respondí.

    Al parecer, mi respuesta lo encendió mas, ya que las envestidas se hicieron cada vez más violentas y comenzó a tomarme con fuerza por el pelo. Su respiración y mis gemidos formaron un coro extremadamente excitante. El otro hombre, recostado, comenzó a pajearse con intensidad mientras me miraba a los ojos. Le devolví la mirada. Clavé mis ojos en él, mientras su compañero me llenaba el culo de leche y yo le devolvía el favor un tremendo orgasmo. Segundos después, la pija del otro hombre estallaba en mi cara, llenándome de leche que saboree con desesperación. Volví a caer rendida sobre la pierna del hombre de la mesa, el cual comenzó a acariciarme con delicadeza cara.

    ─Qué linda putita que sos… qué linda…

    Fuera del tren el cielo se tornaba en un anaranjado con tonos violetas, presagiando la salida del sol. Los hombres me ayudaron a ponerme de pie, aprovechando para tocarme un poco las tetas y para besarnos por primera vez. Me ayudaron a juntar mi ropa y me indicaron el baño más cercano en donde podría ducharme. Pero antes me pidieron por favor si los dejaba tomarme algunas fotitos. Estaba tan extasiada, que accedí sin problemas. La ducha duró media hora y fue bastante placentera.

  • Mi ex novia An

    Mi ex novia An

    Resulta que por los años 2000 conocí en un campamento a una chava que desde el primer momento me llamó la atención. Una chica de la CDMX la cual era en ese entonces muy atractiva, cabello largo, ojo claro, bonita figura sin exagerar.

    En ese campamento comenzamos a platicar ya que estábamos en el mismo equipo de trabajo, congeniamos y nos llevamos bien. A los 2 días note que andaba dándose de agarrones con un chavo de otro equipo.

    Pasaron unos días más y me empecé a clavar con ella hasta que una noche en la cena que se preparó nos fuimos en equipos a hacer unas prácticas nocturnas. En esta platica le confesé que me gustaba y que si podíamos tener algo a escondidas de su novio en turno. Solamente me dijo que no podía porque que iban a pensar de ella si nos veían o si se enteraban.

    Esa noche estuvimos platicando y entre juego y juego nos terminamos besando.

    Bueno, más que besándonos casi terminamos desnudos en el cuarto con los demás compañeros de equipo.

    Le metí mano por todas partes, le pellizqué sus pezones los cuales ella me ofreció, se puso encima de mí y se levantó la blusa a la vez que se quieto su bra, no tenía unas tetas muy grandes pero si paraditas. Como pude jalé una chamarra que teníamos de asiento y la cubrí por si alguien se levantaba no la viera.

    Me ofreció sus tetas y se las lamí con ganas al mismo tiempo que le agarraba las nalgas encima del pantalón.

    Un rato después empezó a tocarme el paquete y a simular que me hacía una paja.

    Le dije al oído que me la sacara para que no estuviera nada mas provocando.

    Se negaba pero me decía que se moría de ganas.

    Ambos teníamos 20 años pero ella más experimentada que yo. Unos minutos después se separó de mi y se acercó a la puerta, abrió asomándose a ambos lados y regresó.

    An: Te espero a un lado de la alberca en 10 minutos. Que no te vean…

    PE: Sí

    Ella se fue.

    Cuando pasaron los 10 minutos me salí del cuarto pero para mi mala suerte me encontré con uno de los encargados del campamento el cual me preguntó qué hacía tan tarde caminando por el «hotel». Solamente le conteste que no podía dormir y que iba a caminar, que no haría ruido. El encargado se fue y yo me salí de la zona donde me encontraba.

    Donde se estaba llevando a cabo el campamento era un hotel en Oaxaca, ya que había un conflicto con los maestros y tenían bloqueada la ciudad y los accesos al lugar donde iba a ser originalmente. Este hotel es abierto y tiene zonas diferentes con cuartos por bloques, jardines grandes y alberca. La alberca se encontraba rodeada de varias plantas, palmeras y adornos los cuales hacían que se perdiera un poco esa zona.

    Caminando en dirección a la alberca no podía encontrar a AN. Paso un poco más de tiempo y cuando estaba a punto de irme llegó corriendo. Me dijo que no podía salirse de su cuarto porque la encargada no dejaba de platicar con ella y tuvo que esperar a que se durmiera.

    AN: Ahora podemos seguir en donde estábamos verdad? O ya no quieres.

    PE: Si solo que hay que empezar otra vez

    AN: ya me adelante… Bobito

    Se levantó el suéter que tenía puesto y no llevaba ni blusa ni bra, con la poca luz que había alcanzaba a ver sus pequeñas y paraditas tetas.

    Se echo a caminar hacia atrás diciendo «si quieres ven…» se metió a una parte que estaba cubierta por palmeras y plantas, parecía un nido. Sin dudarlo la seguí y ya en esa parte comenzamos a fajarnos de lo más rico nos besabamos el cuello, la boca y manoseabamos todas partes. Me empecé a desabrochar el pantalón pero ella me detuvo.

    AN: No eso no espera…

    PE: No que querías seguir?

    AN: No es eso, solo que no lo he hecho con Rau (su novio en turno) y si lo hago me voy a sentir mal.

    Sin remordimientos me empecé a bajar el pantalón y a apuntar al frente, mi verga, le agarre la mano y la lleve en dirección suya. No dudo en rodearlo y a pajearlo con su mano.

    PE: la que no quería ya empezó.

    AN: cállate! No digas nada.

    Se hinco y me la empezó a mamar con ganas. Le daba chupetones, la succionaba, la pajeaba mientras lamía el tronco, le daba besos a la cabeza. Cuando sentía que había mucha saliva solo escuchaba como se tragaba todo y seguía en lo suyo.

    Mientras me hacía la mamada le acariciaba la cabeza, metía las manos en su cabello. Le sobaba las tetas ya descubiertas y le empezaba a manosear las nalgas. Las sentía muy firmes y parecía que no tenía puesto calzón.

    Un rato después me senté en el pasto para estar más cómodo, se coloco de lado y ya tenia mas cerca su panocha. Le metí la mano en su pantalón y me acerque poco a poco. Estabamos muy calientes. Gemidos, suspiros, jadeos sutiles.

    Con hábiles manos y sin soltar mi verga con su boca se desabrocho el pantalón y se lo bajó hasta las rodillas, jalo mi mano a su panocha y vaya sorpresa, estaba toda depilada y muy mojada. Eso me prendió mucho, la empecé a dedear con una mano y con la otra le sumia la cabeza a mi verga.

    Así estuvimos un rato, nada mas sentía como cerraba las piernas y apretaba por ratos.

    Decía entre gemidos

    AN: cuando te vayas a venir me dices!

    O eso fue lo que entendí.

    Dos dedos adentro de su panocha un buen rato ya me empezaba a doler la mano. Di mi último esfuerzo y le hice una deseada frenética que con violencia me la siguió mamado y mamado hasta que ya no pude aguantar más y sin pensarlo la sumi completa a mi verga y le deje ir todo mi semen. Yo me corría pero le seguía dedeando hasta que sentí un poco más mojada la mano.

    AN: ahhgnnn! Agmmm!! Mmm!!!

    Sacó su boca de mi verga y tragando dijo que «me hubieras avisado, ay que rico»

    Nos quedamos un rato más en ese lugar pero solo besándonos y tocandonos, cuando nos acomodamos la ropa pude ver con mayor detenimiento y llevaba puesta una tanga. Que rico pensé.

    PE: Repetimos mañana?

    AN : Tal vez… Si te portas bien.

    Se fue del lugar y minutos después yo también.

    Amaneció y yo bien feliz deslechado y sabiendo que podía pasar algo con esta mujer, todo siguió normal.

    Si pasaron más cosas.

    Cabe mencionar que dentro de este campamento tenía algunos familiares, mi hermano, mi hermana, unos primos (3) y amigos cercanos del lugar donde vivimos.

    Mi hermano es más grande que yo 4 años al igual que mi primo.

    AN se llevaba bien con todos era muy sociable y hasta la fecha lo es.

    Veía que con mi primo y mi hermano se llevaba muy bien se divertían, nadaban, convivían. Yo seguía con mi gran viaje en el que podía seguir pasando algo con ella.

    Antes de que el campamento terminará, nos pasamos nuestros números de celular y cuentas de Hi5 para estar en contacto.

    Cuando termino todo el campamento decidí irme a estudiar a la ciudad de México y acompañar a mi hermano que ya tenía unos años por allá al igual que mi primo. Decidí irme y contactarme con ella.

    Nos veíamos unos días por el auditorio Nacional y nos íbamos a pasear y caminar.

    Unos meses después decidí pedirle que fuera mi novia a lo cual me aceptó sin dudarlo.

    Salíamos entre semana pero los fines de semana me decía que no podía porque se iba con sus papás al «Club».

    Nunca y hasta la fecha he sido una persona celosa ni posesiva. Sin problemas le decía que si y que nos veíamos luego en la semana.

    Doy paso a lo que en trata el relato.

    Un día que nos cancelaron una clase me fui a mi casa para descansar ya que los fines de semana trabajaba. Compartía cuarto con mi hermano y mi primo – vaya casualidad-

    Teníamos una especie de código en la que si alguno de ellos querían llevar una chava al departamento nos avisaba y no llegábamos hasta más tarde.

    Ese día no pasó nada de eso, llegué al departamento, abrí la puerta y… Ahhh… Mmm… Si… Así… Así… No pares…

    Me quedé pasmado, los ruidos salían del cuarto que compartía con mi hermano. Saqué el celular y le escribí.

    PE: oye wey porque no me avisaste que ibas a traer a alguien.

    Bro… – salió diciendo a alguien que no hiciera ruido

    Bro: se me olvido todo paso muy rápido.

    PE: pues me voy regreso más tarde. Avisale al primo.

    Bro: si le aviso ahorita.

    Me salí del departamento y me fui a caminar a una plaza le llamé por celular a An pero no respondía. Le volví a llamar y solo me mando un mensaje diciendo que estaba ocupada, que cuando estuviera libre me llamaba.

    Un par de horas después recibí la llamada de An aproximadamente a las 14 horas y algo.

    AN: holi, estaba en una clase y el profe se enoja si sacamos el celular. Perdón.

    -ruido de ambulancia

    PE: no te preocupes apenas voy llegando a mi casa, nos cancelaron una clase y llegue pero me volví a salir.

    -ruido de ambulancia-

    Me detuve ya que el ruido de la ambulancia se escucha igual al de la ambulancia donde ella estaba pasando.

    No le tome importancia y seguimos platicando cosas de nuestro día y planeando cuando nos íbamos a ver.

    Hasta ahí con mi hermano.

    Otro día me pasó pero con mi primo pero el fue más descarado.

    Llegue al departamento igual ruidos y gemidos fuertes, golpes de cachetadas, nalgadas…

    Le mando mensaje:

    PE: wey voy llegando al departamento y resulta que te trajiste a una de tus prostis…

    Alcanzo a escuchar una risa y sale en pelotas con la verga brillosa y me dice

    DAN: Jajaja!! No es prosti… Es una putita de esas de la calle, como a ti te gustan… Es más hasta diría que es tu putita!!! Jajaja

    Se volvió a meter al cuarto y solo escuche que decía

    DAN: orale perrita ya te escucharon… Enséñale como gritas.

    No me fui del departamento y solo escuchaba los gemidos y jadeos.

    Me puse mis audifonos porque eran fuertes los ruidos y le escribí a AN… No me respondía…

    Le llame y por un momento deje de escuchar los gemidos y sonar un celular que rápido cancelaron la llamada.

    Volví a mandar mensaje mientras se escuchaban otra vez los gemidos.

    Nada que respondieran.

    Un rato después escucho que sale mi primo de su cuarto acompañado de su chica en turno.

    Minutos después recibo una llamada…

    AN : holi, perdón, estaba bien ocupada con unos compañeros haciendo una tarea que nada mas no podemos terminar. No me quise distraer para apurarnos. Perdón.

    -sonido de puerta cerrando-

    A través de la llamada escuche el mismo ruido de la puerta cerrándose.

    Pasaron los días y a veces me cancelaba de momento para vernos, momento que coincidía cuando yo no estaba en el departamento.

    La relación no era como una relación normal creo, no no decíamos amor o nos decíamos cosas o apodos, éramos mas como amigos con derechos. Platicábamos muy casual y muy normal.

    Un día le dije a mi hermano que iba a invitar a mi novia al departamento y que si no tenia nada que hacer se quedara y veíamos que hacíamos.

    Ese día era viernes, la invite por la mañana , no llegaba, le llamaba y no llegaba…

    AN : holi, me entretuve con mis papis en el club llego mas tarde.

    PE: Sale, no hay cuidado. Te esperamos.

    Llegó aproximadamente a las 13 horas pero llegó con mi primo.

    AN llegó muy nerviosa.

    DAN: Que pedo primos miren a quien me encontré en la entrada del edificio

    Le dio un empujón, no vi bien si de la espalda o de las nalgas.

    AN Dio un salto y nos saludo.

    Todo fue un poco incómodo, se sentía la tensión y la seriedad hasta que AN preguntó si queríamos comer algo, ella invitaba. Todos aceptamos. Yo la acompañe a comprar la comida y mi primo fue por cervezas.

    Mi primo toma como camionero, mi hermano en ese entonces no tomaba y yo muy poco, AN le entra sabroso al alcohol.

    Ya comiendo y platicando de nuestros recuerdos en el campamento el alcohol empezó a hacer su trabajo y todos empezaron a soltar la lengua. Más mi primo que borracho se ponía bien pesado.

    AN ya andaba mareada

    Mis sentimientos hacia AN no eran tan fuertes como creí que iban a ser.

    Mi primo echaba indirectas sobre que AN era bien piruja y zorra, que todos se la cogieron en el campamento y que yo era un pendejo por andar con ella. No lo dude, pero tampoco tenía pruebas.

    Terminamos mandando a mi primo a su cuarto para que se durmiera porque ya estaba muy pedo. Se estaba haciendo tarde y AN me dijo que iban a pasar sus papas por ella.

    Me dirijo al baño a hacer mis necesidades y cuando salí vi que mi hermano se separa rápido de ella, acercándome note que se acomodaba la falda que llevaba puesta.

    Nerviosamente se volvió a despedir de mi hermano y la acompañe a la avenida para que pasarán por ella.

    Tenía esa espinita de duda sobre si me era infiel o si me quería y más tarde le llamé por teléfono. Se escuchaba música y ruido, mucho ambiente.

    PE : hola AN, estuve pensando algo hace rato y tengo el presentimiento de que antes de presentarte a mi hermano y mi primo ya se conocían.

    AN: Ayy bobito, nos conocimos en el campamento, no te acuerdas??

    PE: no, me refiero a que estando acá en CDMX. Tal vez estoy loco. No me hagas caso.

    AN: tranquilo bobito.

    PE: no me hagas caso. Que haces a donde te fuiste.

    AN: Después de que mi papi pasara por mi unos amigos me llamaron para invitarme a una fiesta y acá estoy con ellos. Nos la estamos pasando muy bien.

    PE: va! Diviertete

    AN: Si bobito sabes que siempre me divierto y me la paso muuuy bien.

    Así pasaron 4 meses si no recuerdo mal hasta que yo en la escuela conocí a una chica que me empezó a mover el tapete y comencé a salir con ella a la vez que andaba con AN.

    En una ocasión le di la sorpresa a AN de visitarla en su escuela y vaya sorpresa me lleve. La encontré en uno de los cubículos con otro tipo besándose.

    No le arme drama y show. Lo único que le pedí fue que el chavo que se saliera y le pregunté a AN:

    PE:¿desde hace cuanto pasa esto AN?

    Silencio…

    ¿Por qué lo hiciste?

    Silencio…

    ¿También mi hermano y mi primo? O me equivoco?

    Silencio….

    Se puso a llorar pero su llanto era más actuado que una novela de la televisión.

    No le creí y le dije que se calmara que no estaba enojado y que no iba a decir nada a nadie.

    Me sentía muy tranquilo en realidad.

    Confesó todo, tal vez.

    AN: Desde siempre… Siempre he sido así. Lo hice no por querer lastimarte o hacerte daño, lo hice solo por placer… Y… Si… También tu hermano y tu primo…

    PE: bueno, no tengo problema con eso, lo único que no me gusta es que no me hayas dicho la verdad. Eso sí me molesta. Mi hermano? Siempre es así. Tampoco me molesta. Mi primo? Ese we se mete hasta con hombres y tampoco me molesta. Pudiste haberme dicho y no somos nada, solo cogemos por placer y todo bien sin problemas. Creo que hasta pudo haber sido mejor.

    Ya más tranquila se acercó a mí:

    AN: es que no quería lastimarte. Es que tú siempre me tratas diferente.

    PE: Conocí a una chava que si me mueve, es diferente que contigo. Pero tampoco quiero hablar de eso… Te propongo darnos un último momento de placer.

    AN: Cómo, no estás enojado? No te molesta que te haya hecho eso?

    Obviamente por dentro me estaba muriendo pero no quise demostrar mi enojo y humillación.

    Le entro una llamada a su celular y ella respondió,

    AN: si todo bien tranquilo… No… tranquilo… Sigues afuera???

    PE: mejor dile que nos avise si alguien viene porque nos vamos a despedir.

    Acto seguido la puse de pie, le empecé a besar, a fajar, a meterle la mano por todas partes. Le quite su blusa, la lleve contra la pared y con una de mis manos comencé a desabrochar su pantalón mientras que con la otra ponía hacia arriba las suyas como si estuvieran esposadas y con la lengua le lamia desde el cuello hasta sus tetas. Su cuerpo ya había cambiado, tenía más tetas, más cadera, más piernas y más cintura, también ya hacía ejercicio.

    Baje hasta sus tetas y le di un mordisco a cada pezon hasta dejarlo rojo. Le hice chupetones en cada teta y cuello. Ella estaba super excitada y de eso me di cuenta porque de entre su pierna su tanga ya se marcaba húmeda.

    Me separé

    PE: An… Encuerate…

    AN: que???

    PE: que te encueres dije… Ya!!! Rápido no tenemos mucho tiempo y lo sabes.

    Agarre su bolsa, su cartera llevaba algunos billetes de 100 y 200 pesos. Me asome en la puerta y le dije al tipo

    Que nos avisara si alguien iba por el salón o si se acercaba.

    PE: Hey, avisanos si alguien viene vamos a estar algo ocupados. Después sigues tú y te puedes queda con ella. Al final te doy otros 200.

    Cerré la puerta y al darme vuelta AN seguía con sus pantalones puestos

    AN: pero que te pasa porque agarraste el dinero.

    PE: AN te pedí que te quitaras la ropa.

    AN: pe…roo que me vas a hacer.

    PE: lo que has hecho todas las veces que no nos podíamos ver.

    Me acerque a ella, me baje el pantalón me agarre la verga y se la acerque a su mano derecha.

    NA: Pero, espera…te – lo empezaba a acariciar- algui… en po-po-dria venir. – agarraba y lo pajeaba con su mano, agitada y nerviosa-

    PE: Tranquila, le pagaste 400 pesos a tu nuevo novio para que nos avise si alguien viene. Así que vas, encuerate, bueno quítate el pantalón y dejate la tanga que te ves bien rica con la tanga puesta.

    Ella sin soltarme la verga se empezó a quitar la ropa, estaba sorprendido de la facilidad con la que alguien la convencía.

    Se quedó en pura tanga y sólita se agachó a mamar como bien sabía hacerlo solo que esta vez no se hinco, se quedó con las piernas extendidas y con sus manos me agarro de las nalgas para empujarse la verga más profundo.

    PE: Pinche An desde cuando eres así, eres bien buena para mamar. Ahh… Que bien… Sin manos.

    AN : Tgge gugggsssta… Aggg mgggi ta…ien

    Se sacaba la verga para toser, recolectar la baba y tragarse todo nuevamente. Acariciaba mis bolas y sentía más rico.

    Con una de mis manos le jale la tanga para que se incrustara en su panocha y solo movía la cadera de arriba abajo como si quisiera frotarse más.

    AN se sacó mi verga de su boca y caminando en dirección a la puerta del cubículo me dijo:

    AN: Quieres hacer algo más rico todavía?

    Pegada a la puerta coloco sus manos en la puerta y paro la cola.

    AN: vas a saber lo que tu hermano y tu primo me hicieron… Pero sabes que no se comieron??

    Lentamente pego su cachete izquierdo a la puerta y lentamente bajó sus manos hacia sus nalgas paradas. Con una mano se jalo el hilo de su tanga y con la otra empezó a meterse los en la pancha para lubricarlos y después llevarlos hacia su ano. Metió 1… Luego 2…

    Yo estaba de espectador mientras ella se metía los dedos en el culo y se estimulaba sólita con los ojos cerrados.

    Me acerque con cuidado y apuntando mi verga hacia su panocha se la metí. Sentía sus piernitas como temblaban y hacía «ahhh ahhh ahhh» «si, si, siii» y movimientos arriba y abajo haciendo que se incrustar a mejor.

    AN: Sabes que es lo mas rico? Tu primo me estaba cogiendo pegada a la puerta de su cuarto mientras yo también me metía los dedos así (se estrujaba el ano con sus dedos) , no sabes lo rico que sentía.

    Tu primo primero ah- ah me dijo que ah-ah estaba bien buena y que quería cogerme si-si por ahí pero me negué y después no ah- ah- ah, dale- dale no pares- yo… Ese día Yo solita llegue a tu departamento porque tenia rato diciéndome que fuera. Me confirmó que no había nadie. Ese día que llegue me, me, ah- ah empezó a besar desde la puerta hasta tu sala, mmm… Mmm… Si… me levanto el vestidito que llevaba puesto y me cargo hasta llevan levantarme y empezar a comerme la la panocha bien bien rico…

    Mientras me decía esto gemia, se empujaba y se restregaba con mi verga.

    PE: si? Y que pasó cuando llegue al departamento eh, obviamente eran tus gritos y gemidos?

    AN: si, si ya teníamos rato. Me bajo y con lo violento que es me llevo a su cuarto, cerró la puerta y se avalanzo sobre mi. Me la empezó a meter muy fuerte y rápido hasta parecía que iba a terminar. Cuando terminó me dejó caer su semen en la panza y me lo empezó a embarrar. Que fue cuando tu ya habías entrado. La verdad yo grite porque quería que la persona que había llegado me escuchara. Ya fueras tu o tu hermano. No me importó.

    Tu primo se salió y solo alcance a cubrirme con una toalla. Escuché todo lo que te decía y me éxito.

    Cuando volvió me levante y cerre la puerta me puse así como estoy ahorita, se le volvió a parar si verguita y me la metió de un solo golpe. Ahí empecé a gemir y a gritar, estaba muy caliente, me agarro de mis pechos y al mismo tiempo nos dábamos un arrimon para que me entrará completa- sono mi celular y eras tú- grite más fuerte, quería que te dieras cuenta que era yo. Mandaste mensaje y caminando de espaldas hacia la cama me di un senton. Así estuve un rato más, dándome sentones en su verga. – te respondí diciéndote que estaba haciendo tarea-

    ese día me corrí mucho, me ardía la panocha, tenía mucha comezón y quería más. Cuando el me dejó caer su semen en la espalda me di vuelta y le pregunte en voz baja si ya había terminado. Me agache para reanimar su verga y estando ma e y mame no lo logre. Me vestí, agarre mis cosas y me salí muy desilusionada y fue que te llamé

    PE: ese día escuche que la puerta se cerraba al mismo tiempo que tú salias. Ya suponía algo.

    Le saque mi verga y me fui a sentar.

    PE: ven, date unos sentones que quiero sentir como lo haces, pero abrete bien esas nalgas que están bien trabajadas.

    Un rato después de estar dándose unos buenos sentones se separó, camino y abrió la puerta, en voz ajá le recordó al tipo que estaba cuidando y que de vez en cuando se asomaba por la puerta, que nos avisara cualquier cosa y que después lo recompensaba.

    Volteándose y de regreso me dijo

    AN: Quieres saber cómo me cogió tu hermano? Ven…

    Se puso en el centro del salón se puso en posición de perrito con la cola bien parada me dijo.

    AN : así me la metió tu hermano. Ven y dame… Supera lo, hazlo por mi.

    PE: no va a ser por ti. Será porque ahora te veo como una putita que le encanta la verga… Y por todos lados.

    Con su cola bien parada y con su ano ya abierto se la deje ir:

    AN: aaahngj… Si… Así… Dame, dame… Papiro…

    PE: ya entro putita…

    Ya entro…

    Entonces… Como fue con mi hermano.

    AN: Tu hermano no me dio tan duro como tú, solamente le gustaba cogerme la cola como perrito… Lento y a mi me gusta que me duela. No pares no pares ya viene otro… Siii!!! Aaaahg! Diooos…

    De pronto se abrio la puerta y el tipo que estaba de vigilante nos dijo que ya era suficiente que no hiciéramos mucho ruido. Se quedó con los ojos abiertos cuando vio que AN estaba de perrito con mi verga en su ano…

    EL: que madres está pasando…!

    PE: Ya… Casi… A… Ca… Ba… Mos…

    AN : sal… ah ah ah… te por por fa fa vorr…

    Ya ya ca ca si acabamos…

    El tipo se salió con los cara pálida.

    AN : ya dame dame dame… Leche…

    PE : que quieres putita, que quieres…

    AN : quiero tu semen, dame tu leche… Dame dame… Damela en la cola Damela…

    Parecía desquiciada le forma en la que pedía que le diera leche.

    PE: Sabes que te voy a dar leche…

    Pero no en la cola… Putita…

    Le saque la verga de su ano morenito y abierto. Le junte sus piernas de forma que su cola pareciera durazno, le metí mi dedo pulgar en su ano y la verga por la vagina, frenéticamente la empecé a bombear y a jalar del cabello. Alcanzaba a ver sus ojos cerrados y en trance.

    PE: Quieres lechita, quieres lechita??

    AN: Si… Si… Dame dámelo en mi ano… En mi cola… Lo quiero…

    PE: Ahí te van… Ahí te van…

    Le empecé a echar mi semen en su vagina, y al momento que sintió la descarga llevo su mano a su clitoris y lo empezó a estrujar con fuerza y a retorcerse salpicando su orgasmo y a su vez mojando su ropa, el piso y mis pies.

    Me descargue bastante con ella, no cargas enormes como luego dicen pero si buena cantidad.

    Cómo pequeños movimientos iba sacando mi verga de su panocha toda hinchada y roja aún palpitando.

    AN: no manches!!! Te pasaste!!! Te dije que en mi ano… Pero que rico se sintió. Eres un bobo, Ves, por estas sensaciones me encanta coger. Es lo más rico. Podría hacerlo siempre.

    Nos empezamos a cambiar pero agarre su tanga y su bra, lo guarde en una de las bolsas de mi pantalón sin decirle. Agarre otra vez su cartera y saque otro billete de 200. Abrí la puerta y le dije a nuestro vigilante que ya podía pasar, le di el de 200 y me fui.

    PE: Ahora si ya pueden ser felices…

    Saliendo de su escuela como forma de venganza le dije al guardia que había escuchado ruidos extraños en uno de los salones. El guardia se comunico por radio y ya no se que más pasó.

    AN me llamo luego de que salí de la escuela

    AN: Oye te llevaste mi ropa interior? No la encuen…. tro

    Toc- Toc-Toc… Todo bien señorita? – pregunto un guardia.

    AN: Si todo bien. Ya estábamos saliendo…

    -Retomando la llamada- te pasas, donde estas, regresame mis cosas.

    AN: No An, que sea el último recuerdo que tengo de ti. Nos vemos pronto.

    En realidad estaba esperando a que salieran de la escuela comiendo una torta que había comprado.

    Si les gusta esta parte del relato puedo seguir contando más historias con An y otras personas.

  • Quiero una amante. Si te quiero a ti

    Quiero una amante. Si te quiero a ti

    Quiero una amante, justo así como lo oyes. Pero no cualquier amante sino una de verdad. No quiero una mojigata que se espante de darle rienda suelta a sus deseos, a sus más bajos instintos. No quiero alguien que lo haga solo porque en casa no lo tiene sino que lo haga porque lo desea, aunque en casa se lo den. Quiero una mujer que tenga esa curiosidad de conocer su cuerpo, de dejar que yo lo conozca, que trace un mapa de su cuerpo en mis manos, en mi piel, en mi boca, en mi nariz.

    Que mi lengua sea ese explorador, ese expedicionario que recorre el continente de sus curvas, aquel caminante que llega al oasis de su vagina y retoza en su clítoris hasta sentir en mi boca ese rio que explota de su excitación y placer.

    Quiero una amante, que no tenga reparos en dejarse llevar y sienta un placer descomunal al meterse mi miembro a su boca, que le apasione recorrerlo con su mirada, con sus senos, con su olfato, con todo su cuerpo. Una amante que un orgasmo y unos momentos a escondidas no sea su objetivo.

    Quiero una amante que se deje llevar en el juego de la seducción, sin ataduras de la mente ni de los conceptos. Que deje que sus demonios salgan y la posean. Una mujer en toda la extensión de la palabra y no importa si tiene 50 o 18, para disfrutar de la sexualidad no hay límite.

    Quiero una amante que el reloj sea lo de menos y la cama sea lo demás. Que pueda susurrarme al oído y gritar dentro de esas cuatro paredes alquiladas todas sus fantasías.

    Quiero una amante que se sienta libre de ser ella misma, sin ataduras, sin conceptos.

    Tantos divorcios, tantos suicidios, tanta violencia e inconformidad porque tenemos la cabeza llena de prejuicios y no somos capaces de asimilar nuestro verdadero yo.

    Se que estas ahí. Quizá en algún momento leyendo estas líneas. Sabes que eres tú, esa amante que desea sentirse totalmente deseada por su olor, por su sabor, por esa sensualidad.

    He visto al mundo arder y ahora quiero hacerlo arder pero de deseo y pasión. Poderte cumplir tus fantasías y deseos más íntimos. Sujetarte fuerte, mirarte a los ojos mientras una de mis manos sujeta tus manos y la otra te recorre, perdiéndose en tu intimidad, llenando mis dedos de tu sabor, llevándolos a mi boca para probarte y después besarte. Cargarte y sentarte en el tocador, tu espalda empañando el espejo y tus piernas sujetándome de la cadera, sintiendo como te penetro una y otra vez mientras beso tu cuello, tus orejas, tu boca. Escuchando tus jadeos de placer. Me siento en el sillón y te mantengo así, con tus piernas abiertas apoyadas en mis hombros mientras mi boca se pierde entre tu vagina y tu ano, puedo sentir lo agitado de tu respiración mientras aprietas mi cabeza con tus muslos, siento la contracción de tus labios y ese chorro que sale jubiloso llenando mi boca y mi cara.

    Quiero una amante que el amor sea lo de menos y su placer sea todo para ella. Tú sabes que el amor lo puedes tener en cualquier otro lado pero esta sensación de la piel erizada y tu entrepierna húmeda, escurriendo, palpitando por esa necesidad de volver a entregarnos al placer interminable solo la tendremos tú y yo.

    Quiero una amante que quiera tener un amante que se embelese en poseerla, una mujer que sepa que es una dama pero que conmigo será la más puta de las putas. Donde puede pedir lo que sea y sepa que será concedido.

    No hay nada más libre y entregado, más extaciante que un par de amantes que se desean hasta la locura y que sus locuras son lo único que desean.

    Mi mail es [email protected].

    Se que nos encontraremos.

  • Cornudo-consentidor. Amigos

    Cornudo-consentidor. Amigos

    Aunque vivo en Madrid, toda mi familia procede de un pequeño pueblo de la provincia de Zamora. De hecho, buena parte de ella sigue vivienda allí, esto hizo que durante mi niñez y hasta los primeros años de mi juventud pasara los veranos en aquel pueblo. Algunos de los mejores momentos que recuerdo de mi vida están ligados a esa época.

    Allí tenía un grupo de amigos con los que disfrutaba de juegos (primero) y juergas (después). Pero de entre todos ellos hay dos personas que siempre fueron especiales. Uno es Jorge, uno de esos amigos que acaban siendo casi hermano. Con él he compartido momentos inolvidables y secretos inconfesables. Un tipo de perfil bajo poco amante del protagonismo pero que en las distancias cortas puede mostrarse genial. La otra es Nuria, una prima hermana con la que me llevo un par de meses de edad.

    Los primeros recuerdos con ella son en una bañera mientras nuestras madres nos bañaban apenas siendo niños de preescolar. La relación también es casi fraternal. Los tres formábamos un grupo indisoluble dentro de la pandilla. Ella nos acompañaba a cualquier aventura que se nos ocurriera. De las más salvajes irnos a bañar a la Laguna del Tuerto. Una de esas piscinas naturales en las que combatir el insoportable calor de los pueblos de interior.

    Con 11 o 12 años, nos íbamos los tres a una zona más alejada, cubierta de vegetación y nos metíamos en el agua completamente desnudos. Aún nuestras hormonas nos permitían entender esto como un juego inocente. Nuria nunca tuvo mayor problema por mostrarse desnuda ante dos chicos como nosotros. Incluso en plena adolescencia lo hacía sin ningún pudor. Según ella tenía la suficiente confianza con nosotros para hacer eso.

    Luego llegaron las fiestas de nuestro pueblo y la de los alrededores. Verbenas a la que asistíamos toda la pandilla siendo veinteañeros. Los primeros rollos y besos con parejas de otras poblaciones. Risas, bailes, borracheras. Algún porro. Nada ni nadie nos separaría jamás.

    Al final sucedió lo inevitable. Jorge y Nuria acabaron siendo pareja. Era normal que aquella relación acabase en noviazgo. Por mi parte, primero vivía casi todo el año en Madrid y segundo, Nuria era mi prima. Si bien es cierto que entre nosotros podía existir una atracción física-sexual, el hecho del parentesco era demasiado complicado para acabar formando una pareja normal. El noviazgo de mi prima y mi amigo se prolongó durante tres años antes de desembocar en matrimonio. Fui el padrino que llevó a Nuria a la iglesia del pueblo para que contrajera matrimonio con mi mejor amigo.

    Mi prima había aprobado unas oposiciones de correos y fue destinada a Barcelona. Jorge, claro está, la siguió hasta allí. Al poco tiempo encontró trabajo como camarero en una céntrica cafetería. Los siguientes años fueron de asentamiento y consolidación de la relación. Adaptación a una ciudad mucho mayor que el pueblo al que pertenecían y cuadrar unos horarios que no siempre eran favorables. En cualquier caso, la relación iba muy bien. Por supuesto, yo les visitaba con frecuencia y era recibido en su casa como un hermano de ambos. Cada vez que salíamos lo pasábamos en grande. Unas veces acompañados de sus nuevos amigos y en otras ocasiones los tres solos.

    Para celebrar su quinto aniversario de boda vinieron a Madrid a hacerme una visita. Aquella noche por Madrid fue una de esas inolvidables. Reímos como nunca. Volvimos a sentirnos aquellos jóvenes que disfrutaban sin preocupación en el pequeño pueblo de Zamora. Eran las 7 de la mañana cuando volvimos a mi apartamento, un ático en una 12ª planta. La verdad es que la vida me sonreía.

    Pese a la hora, decidimos tomarnos una última copa. Mientras yo preparaba las bebidas, Nuria manipulaba un reproductor musical. Con los primeros acordes de Careless Whisper de George Michael repartí los vasos y me senté frente a la pareja. La claridad del día comenzaba a asomar por el horizonte cuando Jorge me soltó la bomba:

    -Tenemos una fantasía sexual que quisiéramos cumplir. Nos gustaría introducir a una tercera persona en la relación.

    Me quedé inmóvil sin entender muy bien que me estaba diciendo mi amigo. Fue entonces cuando mi prima Nuria me lo aclaró:

    -Jorge desea ser cornudo consentidor y hemos pensado que tú eres la persona idónea para romper el hielo.

    La proposición estalló en mi cabeza haciéndome perder la lucidez. No podía creer que mi mejor amigo me ofreciera follarme a su mujer, que además era mi prima. La música de George Michael no ayudaba a pensar con claridad, mucho menos el alcohol de la noche de juerga.

    Casi sin darme cuenta mi prima se acercó y me rodeó el cuello con sus brazos. Nos pusimos de pie y comenzamos a bailar al ritmo de la música. Jorge no dejaba de mirarnos mientras nuestros cuerpos se rozaban de manera lasciva. Su mujer me miraba fijamente a los ojos y nuestros labios se buscaron irremisiblemente…

    **********

    Desde niña tengo una relación muy especial con mi primo. Pese a irse a vivir a Madrid muy pronto todos los años pasaba el verano en el pequeño pueblo de Zamora donde vivíamos parte de su familia. Así, junto a nuestro amigo Jorge, formábamos un grupo indivisible. Tenemos multitud de historias y anécdotas.

    Fue en esa época en que, poco a poco, me empecé a enamorar de mi propio primo. Claro que era un amor imposible. Siendo familia directa mantener una relación no era la mejor idea. Así el tiempo pasó y acabé casándome con nuestro mejor amigo, Jorge. La vida comenzó a girar muy rápido. Tras la boda, aprobé unas oposiciones que nos llevaron a vivir a Barcelona. Nuestra relación con mi primo seguía igual. Él, asentado profesionalmente en la capital, nos visitaba con frecuencia y revivíamos nuestros años de juergas por los pueblos de la comarca zamorana donde vivimos. Muchas risas, mucho baile, mucho alcohol…

    Pero fue Jorge quién agitó nuestra relación. Una noche, después de una sesión de sexo, me confesó su fantasía sexual más «salvaje»:

    -Nuria, hace mucho que fantaseo con verte con otro hombre y me hagas cornudo…

    Aquello me descolocó de una manera tremenda. En mi cabeza no cabía que mi hombre me viera disfrutar de otra polla que no fuera la suya. Mantuvimos largas conversaciones sobre el asunto hasta que acepté la posibilidad de hacerle cornudo. El siguiente paso era buscar a ese hombre. No cabía otra posibilidad mejor que mi propio primo. Era una persona íntima amigo de mi marido y de mi absoluta confianza… Eso removió todos mis sentimientos hacia él.

    Para celebrar nuestro quinto aniversario de boda visitamos a mi primo en Madrid. Después de toda una noche de juerga acabamos proponiéndole nuestra fantasía….

    Al ritmo de Careless Whisper de George Michael, mi primo y yo nos besamos en mitad del salón de su piso. Nos acariciamos y nos desnudamos ante la atenta mirada de Jorge, mi marido, su mejor amigo. Minutos después me encontraba tumbada boca arriba sobre la cama de mi primo. Dispuesta a recibirle, abrí mis piernas mientras me mordía el labio inferior. Mi marido no perdía detalle sentado en una esquina de la habitación mientras se acariciaba la polla.

    El recuerdo de la primera vez que me penetró mi primo la tengo grabada a fuego en mi memoria. Yo rodeé su cuerpo con mis piernas y le clavé las uñas en la espalda sintiendo como su polla se me clavaba con fuerza muy al fondo de mi vagina. El grito de Jorge cuando se corrió con la imagen de su mejor amigo follándose a su mujer fue el preludio de mi propio orgasmo. Mi primo fue el último en llegar. El condón evitó que me rellenase con su leche caliente.

    Aquella primera experiencia fue fantástica para mí, satisfactoria para mi primo y muy morbosa para mi marido. Pasados unos meses volvimos a vernos, este vez en Barcelona. Jorge volvió a disfrutar de su fantasía. Su cornamenta crecía cada vez más. Esta vez quiso intervenir y nos montamos un trío. Fui follada por los dos hombres de mi vida. Jorge, mi marido, con quien había decidido compartir mi vida. Y mi primo, por el que llevaba tiempo enamorada.

    A lo largo de los siguientes meses mantuvimos estos encuentros sexuales. Yo me sentía completamente satisfecha con esta vida sexual y mi marido encantado de lucir unos buenos cuernos. Así que comencé a tomar las riendas.

    Mi primo se mostraba como un macho complaciente y dominador de su hembra. Me hacía sentir muy mujer. Pacté con mi marido que mi culo sería de uso exclusivo de un macho de verdad y él, en su condición de cornudo, no encajaba en ese perfil. Así que fue mi primo quien me desvirgó el culo. Por supuesto, para satisfacción morbosa de mi marido que en esa ocasión se corrió varias veces viendo cómo su mejor amigo me sodomizada hasta hacerme gritar.

    Casi sin darnos cuenta estábamos metidos en una relación a tres bandas. La fantasía de mi marido de convertirse en un cornudo consentidor estaba afianzándose con el paso de los meses. Pero todo tiene unas consecuencias y nadie las vio venir. Y es que mis sentimientos hacia mi primo iban en aumento con cada «cornada» que le daba a mi marido. Estuve meditando durante varios meses antes de dar un paso casi temerario. Llamé a mi primo para vernos los dos solos. Él se preocupó cuando le dije que Jorge no podía enterarse de nuestro encuentro. Yo había ascendido en mi trabajo y ahora pertenecía al departamento de RRHH (no desaproveché la oportunidad de promocionar en mi trabajo), de manera que me las apañé para conseguir un par de días que camuflé ante Jorge como un viaje de mi departamento. Me vi con mi primo en Madrid, su ciudad.

    El encuentro fue mucho más tenso de lo que había imaginado. Más aún cuando le confesé mis sentimientos hacia él. Todo aquello había empezado a irse de las manos. Mi primo mostró su negativa inicial. Yo era su prima y mi marido su mejor amigo. Trataba de hacerme entrar en razón pero lo que yo sentía era superior a cualquier razonamiento. Después de una larga conversación nos fuimos a dormir cada uno en un dormitorio. A media noche sentí como mi primo se colaba sigilosamente en mi cama. Sus manos acariciándome hicieron que me estremeciera. Mi coño se inundó de flujos y mis pezones se retorcieron sobre sí mismos endureciéndose. Me giré y nos besamos. Me coloqué a horcajadas sobre mi primo y le cabalgué. Sentía su polla muy profunda. Sus manos me acariciaron las tetas y antes de que pudiera darme cuenta estaba teniendo un orgasmo increíblemente intenso.

    Desde ese día le pedí a Jorge que no volviésemos a poner en práctica su fantasía… había empezado una relación de infidelidad con mi amante-primo, su amigo-corneador. No. No tiene demasiada lógica, lo sé. No tiene explicación que dejara de follarme a mi amante delante de mi marido para hacerlo a su espalda. Pero la situación había pasado de una fantasía de mi marido a una relación extramatrimonial mía

    *******

    La evolución de la relación entre Jorge, Nuria y yo fue un poco inesperada. Habían pasado casi 18 meses desde que en mi piso de Madrid la pareja me declarase su fantasía cornuda y me propusieran como su corneador. Si bien es cierto que al principio la situación me chocó he de decir que con el paso del tiempo lo disfruté muchísimo. Nuria, mi prima, siempre había sido musa de mucha de mis pajas. Y ahora yo también cumplía una fantasía nunca confesada, que era follar con ella. Además mi prima se mostraba como un animal sexual en la cama. Vivía los orgasmos con una intensidad desconocida, sus gemidos, sus gritos, sus susurros eran de lo más morboso. Por no hablar de ver a como su marido se masturbaba viéndonos follar delante de él. Todo era una bendita locura.

    Todo comenzó a complicarse cuando Nuria me confesó que me quería. Aquello fue una situación difícil de asimilar. Y es que si Nuria era prima, Jorge era como de mi familia también. El día que se presentó en Madrid para comentarme cual era la nueva situación todo me dio vértigo pero… Tampoco podía negar que yo sentía algo hacia ella, que si bien no era amor de pareja, me hacía perder la razón. Tanto que por más que la convencí de que teníamos que dormir separados no pude evitar meterme en su cama a media noche. Lo hicimos como si fuéramos un matrimonio. Con más amor que morbo, aunque con la pasión que la caracterizaba. Sin darnos cuenta comenzamos una relación a espaldas de Jorge. Ella le pidió a su marido que no volverían a llevar a cabo su fantasía. Durante los siguientes meses estuvimos viéndonos, tanto en Madrid como en Barcelona. Nuestro sexo era impresionante. Mucho más intenso que cuando Jorge lo sabía.

    La adrenalina de lo prohibido recorría nuestro torrente sanguíneo provocándonos una excitación morbosa desmesurada. Tanto que comenzamos a follar sin precaución. Dejé usar condones y mis orgasmos terminaban con grandes corridas ya fuera sobre su cuerpo o dentro de ella (boca, culo o coño).

    Pero cuando todo parecía ir sobre ruedas, incomprensiblemente y sin una explicación convincente, Nuria decidió que nuestra relación debía acabarse. Que le estábamos haciendo daño a Jorge y no se lo merecía…

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    Dice Sabina que «…el agua apaga al fuego y al ardor los años…» y después de más de 20 años de relación (noviazgo/matrimonio) y conocernos durante toda la vida, la vida sexual con mi pareja es demasiado aburrida. Hace años mantuvimos una morbosa y excitante relación de cornudo-consentidor.

    Desde siempre he tenido la fantasía de ver a mi mujer siendo follada por otro hombre. Todo comenzó en mi adolescencia cuando nos bañábamos desnudos, en la Laguna del Tuerto, mi amiga Nuria (hoy mi mujer) y su primo (mi mejor amigo). De noche, en la oscuridad de mi habitación, mi mente volaba imaginando que Nuria era mi novia y en aquella Laguna era follada por su primo delante de mí. Esa idea se repetía cada vez que mi testosterona aumentaba su nivel en sangre y acababa masturbándome.

    Con el paso del tiempo, Nuria y yo nos convertimos en matrimonio. Cambiamos un pequeño pueblo de Zamora por Barcelona donde comenzamos una vida juntos. Pese a que el sexo entre nosotros era fantástico mi fantasía cornuda era algo que siempre estaba en mi mente. Una noche, por fin, me lancé a confesarla a Nuria sin tener muy claro como reaccionaría. Quedó impactada cuando me oyó decirle que me excitaba imaginar como era follada por su primo ante mis ojos. Entiendo que su primera reacción fuera resistirse y es que no es algo demasiado lógico saber que tu marido se excite viendo a su mujer con su mejor amigo. Su primo y yo éramos como hermanos. Cada verano, cuando venía de Madrid al pueblo, éramos inseparables. Pasamos muchas aventuras y juergas juntos y en compañía de Nuria.

    La cuestión es que después de hablarlo mucho con mi mujer decidimos que su primo, mi amigo, era la mejor opción para que me hiciera cornudo. Por más que ella no lo comprendiese, solo imaginármela siendo atravesada por la polla de su primo casi me provocaba un orgasmo. Acordamos que le visitaríamos en Madrid para celebrar nuestro quinto aniversario de casados.

    Aquella noche fue tremenda. Volvimos a recordar nuestros tiempos de juventud entre risas y alcohol. Acabamos en su piso a las 7 de la mañana. Recuerdo como si fuera ahora mismo a mi mujer besando a su primo mientras se desnudaban delante de mí. En un reproductor musical George Michael entonaba Careless Whisper poniendo un toque de tremenda sensualidad.

    No puedo explicar esa sensación de vértigo al ver a mi mujer en brazos de otro hombre. Cuando vi sus cuerpos desnudos rozándose uno sobre el otro y la polla erecta de mi mejor amigo profanando el coño de mi mujer, un pellizco en el estómago hizo que me estremeciera. En mi cabeza una extraña sensación entre celos, rabia y excitación morbosa que hacía que mi polla se endureciera como nunca. Estuve tentado a pararles pero la desconocida excitación que me embargaba me lo impedía. Me sudaban las manos y una especie de calor interno me empezó a invadir. Me removía en el sillón oyendo a Nuria gemir cada vez que su primo le incrustaba la polla hasta el fondo de su vagina. Me la agarré y me corrí con apenas un par de movimientos. Ellos seguían echando el polvo mientras mi lechada saltó sobre mi camisa manchándola.

    Pensé que me arrepentiría de lo que estaba sucediendo cuando alcanzara el orgasmo pero no. Cuando volví de ese estado de semi inconsciencia que provoca una buena corrida mi polla volvió a reaccionar. La imagen de mi mujer rodeando el cuerpo de su primo entre gemidos de placer y los bufidos de él por el esfuerzo sobre ella era cumplir mi fantasía sexual. Nuria le clavó las uñas en la espalda a mi amigo cuando este eyaculó. En ese momento hubiese deseado que no llevase condón para que la hubiese rellenado con su leche caliente.

    La primera vez que ves a tu mujer siendo follada por otro tío es una sensación espectacular. Colmó con creces mis expectativas de cornudo. Meses después volvimos a repetir, ahora en nuestra ciudad, Barcelona. En esa segunda ocasión la situación fue algo diferente. Igual de morbosa pero sin la emoción incontrolable de la primera vez. Esta vez me animé a participar por lo que técnicamente acabamos haciendo un trío, que es diferente a mantenerse exclusivamente como cornudo-consentidor.

    A lo largo de los meses estas experiencias sexuales se repitieron. Fuimos introduciendo algunos aspectos. Por ejemplo, Nuria comenzó a tomar píldoras para no quedar embarazada lo que permitió a su primo no usar condón. Esto me provocaba unas erecciones tremendas, de manera que en alguna ocasión se la metí a mi mujer justo después de que mi amigo se corriera dentro de ella. Mi condición de cornudo me llevaba a alcanzar un impresionante éxtasis sexual.

    Nuria se dio cuenta de que podía hacer conmigo lo que quisiera. Y es que el sentirme «humillado» por ellos era tan morboso como excitante. Así fue como Nuria me confesó que quería perder su virginidad anal pero para eso necesitaba a un auténtico macho y ese no era yo. Me dijo que su culo sería de uso exclusivo de su primo, mi mejor amigo. Yo acepté encantado en mi condición de cornudo y no veía la hora de que llegar el momento de su enculada de iniciación.

    Fue en Madrid, llevábamos casi un año de relación los tres cuando aceptamos su invitación para pasar San Isidro. Aún recuerdo el grito de Nuria cuando la polla de su primo atravesó el anillo de su esfínter por primera vez. Ella estaba boca arriba, agarrándose las piernas por detrás de las rodillas y apoyadas sobre su pecho, cuando la polla de mi amigo se fue introduciendo de manera irremisible hasta el tope de sus cojones.

    Pasaron unos segundos en que el culo de Nuria se adaptó al grosor del invasor antes de que mi amigo comenzara a bombear lentamente. Con cada estocada mi mujer daba un grito que terminaba con un gemido. Poco a poco fue aumentando el ritmo hasta conseguir una follada espectacular. Nuria gritaba como una gata mientras insultaba de manera lasciva a su primo. Aquella fue la primera vez que le daban por culo y no era yo. Para entonces no pude aguantar más y me corrí como un animal viendo como le petaban el culo a mi mujer.

    En aquella ocasión no pude intervenir. Nuria me tenía vetado su ojete. Fue su primo quien le dio por culo cuatro veces más. Además de boca arriba, la colocó a 4 patas, de pie contra la pared y hasta ella se la metió sola. Cuando se cansó de darle por culo se lo miré. No puedo olvidar el ano de mi mujer, totalmente enrojecido y dilatado por el castigo al que la había sometido. Ese día me sentí muy cornudo. Un cornudo consentidor y complaciente con su mujer y su macho.

    La relación se mantuvo durante más de año y medio pero, un buen día, sin dar demasiadas explicaciones, Nuria decidió que no quería seguir haciéndome cornudo. Que se había cansado de jugar. Que quizá su primo necesitaba un poco de tranquilidad para encontrar a alguien y no estar pendiente de esta relación a tres bandas. Tampoco ayudaban sus viajes por las distintas delegaciones ahora que la habían ascendido. Por más que le explicaba que lo podíamos hablar los tres ella se cerró en banda y desde entonces no volví a ver como mi mejor amigo se follaba a mi mujer.

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    Supongo que todo en la vida tiene un principio y un final. Nada es eterno. Hay muchos motivos que pueden hacer que algo de comienzo y también que se de por finalizado. Durante casi dos años, mi primo, mi marido y yo estuvimos inmersos en una relación sexual a tres bandas en la que mi marido disfrutaba de ver como crecían sus cuernos consentidos.

    Todo parecía ir viento en popa hasta que mis sentimientos hacia mi primo fueron superiores al morbo. Entonces no vi otra salida que confesarle mis sentimientos. Este fue el primer motivo por el que se terminó la relación cornuda-consentida pero dio comienzo la extramatrimonial con mi primo. Pero transcurridos varios meses de comenzar a engañar a Jorge, mi marido, me replanteé la situación.

    En uno de esos viajes de mi departamento de RRHH, tomé el puente aéreo hasta Madrid para verme con mi primo. Él me esperaba en la puerta del aeropuerto para pasar la noche juntos en este viaje fugaz. Esa noche tuvimos el mejor sexo en mucho tiempo. Los dos desnudos sobre la cama de su dormitorio. Me hizo el amor como nunca antes me lo había hecho. Sentí como su polla se derramó abundantemente en lo más profundo de mi vagina. Fue una sensación fantástica.

    Al día siguiente, nos despedimos en el parking del aeropuerto de Barajas camino de El Prat. Cuando aterricé, Jorge me esperaba en un estado de excitación que hacía mucho que no le veía. Él no sospechaba que yo me estaba viendo con su mejor amigo.

    Me llevó a almorzar a un restaurante de moda. Después paseamos por la playa. Nos tomamos unos gin tónics en una terraza y volvimos a nuestro piso. La tarde acabó con una increíble sesión de sexo. Jorge me folló como nunca lo había hecho nunca. Lejos de ser aquel cornudo consentidor gozando de la humillación se comportó con un aire dominante que me excitó como nunca.

    Me folló a cuatro patas, agarrándome del pelo y azotándome las nalgas dejándome los dedos marcados. Esa tarde fue la primera vez que me dio por culo. Sin pedir permiso me la metió de un golpe de cadera que me hizo aullar. Como un toro percutió contra mi ano hasta rellenarme los intestinos de semen. Una hora después volvía a follarme y esta vez se corrió dentro de mi coño, como lo había hecho la noche anterior su mejor amigo.

    La idea de un Jorge dominante era algo que me excitaba mucho. Y es que, a pesar de disfrutar mucho su fantasía cornuda, también hizo que le perdiera algo de respeto. A lo largo del mes, por una u otra razón, no tuvimos ocasión de follar. Una semana después llamé a mi primo para decirle que lo nuestro se había terminado. Dos meses después supe que estaba embarazada. Ya nada sería igual. No puedo saber quien es el padre de mi hijo. Si mi marido o su mejor amigo, mi primo.

  • Compañeras calientes

    Compañeras calientes

    Este relato trata sobre dos chicas de 18 años que son compañeras de curso y terminan follando súper rico en el baño del colegio.

    Me senté al lado de mi hermosa compañera de curso, llamada Lina, hasta su nombre me parecía bonito y ella es verdaderamente hermosa: piel bien blanca, cabello negro con rulos y ojos marrones.

    Ella estaba vestida con nuestro típico uniforme que era camisa blanca y pollera negra, pero tanto yo como Lina usamos la falda extremadamente corta para que nuestras nalgas se puedan ver.

    Yo tenía todos los botones de mi camisa abiertos y ella no dejaba de mirarme los senos.

    Vi que la chica se movió un poquito y pude observar que ella abría un poquito las piernas para que yo note que no llevaba tanga y eso me excito haciendo que mi concha ya se humedeciera.

    Luego ingreso la profesora de cálculo, todos la saludamos, pero nosotras dos no le prestamos atención cuando la mujer empezó a hablar, hasta elegimos un lugar estratégico para sentarnos que era la mesa del fondo.

    Yo fingí escuchar a la profesora de cálculo y abrí un poco las piernitas haciéndole una invitación a mi compañera.

    Ella me acaricio los muslos por unos segundos pero luego puso su mano en mi entrepierna y comenzó a frotarme la vagina por encima de mi ropa interior.

    Yo me estremecí de placer por su contacto de su mano en mi concha, pues, era muy rico que me tocara así en el aula.

    A mí también me surgieron los deseos de tocarla y puse mi mano en su conchita desnuda para empezar a frotarla.

    Mis dedos hicieron contacto rápidamente con su vagina y eso me encanto.

    Luego Lina metió su mano por abajo de mi ropa interior y empezó a masturbarme con movimientos más rápidos.

    Y ya que ella había subido el ritmo yo también lo hice.

    Y nos estábamos masturbando las dos al mismo tiempo con movimientos circulares super ricos, además nos metíamos tres dedos.

    Era tan rico, tan sensual estar tocándonos mutuamente las conchas de esa manera y en ese lugar que hasta tuvimos que aguantar varios gemidos que querían escapar de nuestros labios.

    Finalmente cuando ya estábamos bien mojadas nos dejamos de manosear y pedimos permiso para ir al baño y terminar lo que iniciamos.

    La tome de la mano para entrar al baño juntas y nos encerramos en uno de los cuartos.

    -Por fin estamos solas- me dijo Lina sonriendo, después nos empezamos a besar con mucha lengua, yo pase mis manos por todo su cuerpo y le quite la falda dejándola desnuda de cintura para abajo, ella hizo lo mismo para que nuestras vaginas queden totalmente desnudas y libres como tenían que estar ahora

    -Que no lleves tanga y abras las piernas para poder verte la vagina me vuelve loca- le dije mientras le besaba su cuello y sujetaba su culo con ambas manos y Lina mientras tanto me quito la camisa y el sostén y empezó a acariciarme los senos

    -A mí me vuelven loca tus tetas, Nati- mientras ella me acariciaba y chupaba los pechos yo también le saque la camisa y su sostén

    Con nuestras tetas nos hicimos una estimulación similar a la que realizamos estando en el aula: yo le tocaba sus senos y ella me tocaba los míos.

    Luego yo le escupí en sus tetas para dejarlas con mi saliva y se las chupe para encargarme de que sus pechos queden bien mojados.

    Después yo me escupí en las tetas y Lina también hizo lo mismo en las mías para luego pasarme su lengua lentamente para saborear el sabor de mi saliva mezclada con la de ella.

    Cuando termino de chupármelas, me dijo:

    -Es el sabor más rico del mundo- y me beso para que yo lo pudiera comprobar, unió su lengua con la mía y lo pude sentir, lo que afirmaba Lina era la pura verdad

    Luego de esas ricas estimulaciones de tetas que nos hicieron soltar unos maravillosos gemidos.

    Yo me senté con las piernas bien abiertas en el suelo del baño.

    Lina se sentó a horcajadas sobre mí y su concha quedo bien encima de la mía.

    Después de que nos acomodamos las dos empezamos a frotar nuestras vaginas al mismo tiempo haciendo que se unan.

    Yo le puse mis dos manos en su culo y ella me agarro de las tetas mientras saltaba y se movía contra mí de una manera súper deliciosa.

    Como nuestros coños estaban bien lubricados al encontrarse y frotarse el uno con el otro hacían un sonido increíble, pues, mis queridos lectores dejen que les diga que el sonido de dos conchas haciéndose el amor es lo más sensual y erótico de este mundo.

    Por eso y por muchos motivos más el sexo entre mujeres es hermoso.

    Lo hicimos varios minutos y cuando terminamos ambas estábamos cansadas pero felices.

    -Te quiero mucho Lina

    -Te quiero mucho Natalia- respondió y nos besamos

  • La Thalía

    La Thalía

    Voy a comenzar mi relato mencionando que tengo un negocio de helados. A diario llegan clientes permanentes y clientes nuevos.

    Una tarde llegó un joven como de unos 18 o 19 años, acompañado de su mamá, a leguas se notaba que era gay, estaban viendo el menú para decir que comprar, de pronto observó que en la pared de mi negocio, tenía un póster de Thalía, la famosa cantante.

    Entre broma me dijo que cuando él se vestía de mujer se parecía mucho a Thalía, yo sonriente solo le dije, órale qué bien. Y ¿en dónde trabajas? le pregunté, no tengo trabajo me dijo, debería de darme empleo.

    Le dije entre broma pues ya, necesito alguien que me ayude en las mañanas, para preparar la producción, solo no me doy abasto.

    Y eso era verdad, yo llego a las 5 de la mañana a comenzar la producción de helados.

    Entre broma me dijo está bien, mañana a qué horas llego?

    Le dije te espero aquí a las 5 de la mañana, Y si vienes como Thalía mucho mejor, jajaja reí.

    A la mañana siguiente, yo me encontraba en el local produciendo, cuando de pronto, tocan la cortina, dije, será él? Pregunté… ¿Quién?

    Y alguien me contestó, soy yo, la Thalía.

    En ese momento mi pene se puso directo, y una sensación rara me sacudió.

    Subí la cortina, dejé que pasara Y nuevamente bajé la cortina, quedándonos solos en el local.

    Fue impresionante ver aquel joven vestido de mujer, en verdad parecía una colegiala muy hermosa. Mi excitación en ese momento ya estaba al 100. Sonreímos y me le acerqué para mirar su fino rostro más de cerca, cuando lo hice, con sus suaves manos comenzó a frotar mi bulto sobre el pantalón. Comencé a besar su cuello, él solo cerró los ojos e hizo un gesto de excitación. Sin decir una sola palabra, se arrodilló frente a mí, con ambas manos comenzó a desabrocharme el cinturón, vaya bajo los pantalones hasta los tobillos, debajo delicadamente el bóxer, mi pene ya estaba demasiado erecto, comenzó a darle tiernos besos, acariciándolo, lengüeteándolo, y comenzó a mamar.

    Ver aquel rostro juvenil devorándose mi pedazo de carne caliente me excitaba aún más, después de un rato de mamar, cada vez que sentía que iba a explotar, lo separaba de su labor, le daba unos pequeños besos, mientras me recuperaba, nuevamente dejaba que se metiera mi trozo de carne hasta la garganta. Y cuando sentía que ya me iba a venir, lo separaba de mi tronco.

    Así estuvimos durante unos minutos, hasta que fue inevitable, me vine en su boca, lo sujeté con fuerza por la nuca, no dejé que se zafara, hasta haberse tomado toda mi leche. Después lo solté, pero él siguió rico. Parecía una aspiradora porque me succionaba todo.

    Se paró, me besó el cuello, se dio la media vuelta y se recargó sobre la mesa. Abrió las piernas dispuesto a recibirme. Yo ensalivé mi fierro, apunté a su orificio y comencé a penetrarlo. Era el orificio más caliente y apretado que había sentido. Comenzamos un rico vaivén. Hasta venirme en su trasero.

    Estuvo trabajando conmigo durante dos meses, luego sus padres se cambiaron de lugar de residencia. Todos los días llegaba a las 5 de la mañana, no siempre pero muy seguido lo ponía a mamar mi pene. Era muy aplicado el chico, era muy esmerado en todo, hasta para follar.

    Era muy obediente en el sexo, era mi colegiala sumisa, hacía todo lo que yo le pedía, si le decía que me mamara el culo, lo hacía y muy bien.

    De vez en cuando viene a visitarme, sabe que a las 5 de la mañana es la hora del encuentro.

  • El mejor sábado de películas

    El mejor sábado de películas

    El matrimonio de Fran florecía a poco más de un año de celebrarse, pues ella lucía radiante y feliz todo el tiempo lo que tenía satisfecho al indio. Por nuestra parte, no teníamos nada para quejarnos, pues cada martes de póker y jueves de play station (sin contar la junta de ese año), disfrutábamos del asombroso, caliente y atlético cuerpo de la esposa del dueño de casa.

    Tal cual lo veníamos haciendo desde hacía casi un año, ese sábado de cine, esperábamos como siempre a los indios en el acostumbrado bar a pocos metros del cine, realizando la previa. Sabíamos que en esas juntas no había postre del todo, pero de todas formas nos las arreglábamos para manosearla durante la película. Bebíamos la segunda ronda cuando de pronto, con casi una hora de atraso, Fran apareció sin el indio.

    Fran: -luego de sentarse y pedir, señaló, con una sonrisa que nunca pudo disimular- les contaré que esta semana salió bonus track, chicos… Ed no estará en la ciudad sino hasta mañana en la noche, por lo que no perdamos el tiempo… qué les parece?

    Guatón: -alzándola como siempre lo hace, o sea, tomándola de las nalgas y haciendo que ella lo rodee con sus piernas- pues te diré que me parece estupendo, pero debemos ver la película igual… qué les parece si sacamos entradas para la función de trasnoche y después nos vamos al motel que vimos acá a la vuelta con esta belleza, a que pase el rato hasta la función… ¿?

    Fran: que como siempre cada vez que dices algo, es algo sensato… a que no te atreves a llevarme enchufada en tu verga hasta el motel… ahhh!!! –le dijo mientras corría su calzón y dirigía la polla de mi amigo.-

    Yo: adelántense ustedes… Truji… me acompañas a sacar las entradas?

    Truji: te sigo…

    Veinte minutos después caminábamos hacia el motel con dos botellas de whisky y dos de agua, luego de adquirir 5 entradas para la última función y pasar por la licorería. Charlábamos y ambos coincidíamos en que el Guatón aceptaría el reto de Fran.

    Camino a nuestro destino recibimos un mensaje con el número de habitación en la que estaban. Para evitar suspicacias el Guatñon con Fran se fueron a una pieza, el Marciano tomó la de la derecha y nosotros la de la izquierda. Fue divertido verle la cara al recepcionista cuando tomados de la mano ingresamos con el Truji.

    Para quienes no leyeron el primer relato de Francine (Con la novia de un amigo), les puedo decir que es una llamativa y sexy mujer. Parece modelo. Alta, 1.73, delgadamente curvilínea, prominente busto, estrecha la cintura, ligeramente anchas las caderas, proporcionado y redondo culo, estilizadas y largas piernas y bien cuidados y maquillados pies.

    Cabello largo hasta la cintura, liso y negro como la noche. Escondía detrás de un perfecto bronceado color canela, una blanca y tersa piel. Ojos marrones, pequeña y fina nariz y un par de asombrosos y gruesos labios circundando una generosa boca. Sus mediadas en aquel entonces rondaban por los 90-60-80.

    Truji: para mí, hermano, esta mujer cada día está más hermosa… debe ser por lo que dices…

    Yo: está satisfecha, compa… ya vamos llegando… te sugiero que no te enamores de ella o sufrirás porque esa mujer no es ni será nunca de ningún hombre en particular…

    Truji: lo sé… pero gracias por recordármelo…

    Yo: lo hago porque te noto diferente… debes entender, hermano, que para ella, somos sus amantes… amantes y una suerte de guardaespaldas… nada más… no me mal entiendas… nos quiere, pero nos usa…

    Truji: ya lo sé…

    Yo: que bueno… vamos a pasar un buen rato con nuestra amiga…

    Al entrar a la habitación, Fran cabalgaba las vergas del Marciano por el culo y la del Guatón por el depilado coño. Podía verse semen en sus senos y vientre, mientras agitaba con rítmica precisión sus caderas hacia adelante y atrás con frenética rapidez, introduciéndose ella misma ambas vergas al unísono con ansiosas ganas. El sudor le perlaba la despejada frente.

    Fran: -abriendo los ojos y sin dejar de moverse- que rico que llegaron… ya los echaba de menos… sáquense todo y vengan con sus penes para acá… escúchenme bien, cabros… hoy quiero que me follen lo más duro que puedan… hoy quiero… ah… no, no solo quiero… más bien hoy necesito sentirme como si fuera su puta… ah… ahhh… así carajo… justo ahí Guatón… ahhh… ve voyyy…

    Sin demora con el Truji nos desvestimos para unirnos al carnaval. Al poco entramos en la conocida rutina de la rotación, recibiendo todo el rato por un buen tiempo tres vergas al mismo tiempo, cada una de ellas tapándole un orificio. Lo distinto fue que la tratamos de manera rudamente gentil, dándole de sonoras, pero indoloras nalgadas, bruscas embestidas, altisonantes escatolalias y ofensivas coprolalias.

    Lo curioso fue que a todas luces disfrutaba de los malos tratos, llegando al orgasmo múltiple rápidamente y muchísimo más seguido que las veces anteriores. Su esculpido cuerpo se retorcía como una serpiente, temblando al mismo tiempo como una hoja mecida por el viento otoñal cada vez que el éxtasis de acabar recorría todos los rincones de su febril cuerpo.

    Follamos desde pasadas las 9 pm hasta cerca de la media noche con la caliente y deliciosa Fran a ratos de a uno, a ratos en grupo, manteniéndola en un constante clímax que en no pocas veces la transformó en otra mujer.

    A grito pelado exigía a quienes la estaban taladrando que lo hicieran más duro, exclamaba con destemplados aullidos lo puta, lo perra, lo maraca que era y que por serlo teníamos que partirla en dos follándola sin compasión, lo que por cierto llevamos a cabo con quisquillosa pulcritud.

    Unos cuantos minutos antes de las doce de la noche.

    Yo: -comprando las palomitas de maíz y gaseosas- no puedo dejar de admirarte, Fran… eres sensual e ingenuamente hermosa… no sé cómo describirlo… me dan ganas de poseerte y protegerte al mismo tiempo…

    Fran: -sonrojándose- eres tan gentil, Pollito… -agarrándome el paquete- y tan rico… te lo haría aquí mismo…

    Yo: y en qué topamos?

    Fran: en que no estoy tan caliente como para mostrarme a desconocidos… y si lo estuviese y me vieran, querrían participar y no estoy segura de querer eso, amor…

    Yo: -mirándola con amor y admiración en los ojos- esa brutal franqueza es una de las cosas que me encantan de ti, Fran… -la besé tiernamente-.

    Fran: jajaja… no sé a qué te refieres… -dijo con una pícara sonrisa en sus labios.-

    Yo: eres una bandida… pero volviendo al tema de follarnos ahora mismo, lo harías si en la sala solo estamos nosotros???

    Fran: mmmm… no lo sé… tal vez…

    Yo: -recibiendo la compra. Susurrándole.- gracias… escúchame bien Francine… jamás escuches a los otros cuando emitan una opinión acerca de ti… quiero decirte esto desde hace mucho, indiecita… pienses lo que pienses, eres una hermosa e inteligente mujer que disfruta del sexo mucho más que la mayoría… solo eso…

    Fran: por qué me dices esto, Pollito… reiniciamos el paso para ir hacia la sala.

    Yo: por eso que pediste que te tratáramos como puta…para nosotros no eres una puta, sino nuestra hermosa, libidinosa, lujuriosa y asombrosa india… -nos detuvimos justo antes de entrar-

    Fran: -mirándome con amor en los ojos.- sé perfectamente lo que soy para ustedes… y no sé cómo explicarlo… solo se me ocurre decir que cuando los veo de a uno o de a dos, son mis amigos con ventaja, pero cuando están todos juntos, los amo, los deseo, los anhelo con desesperación y, llegado un momento, pierdo el control de mi cuerpo y en lo único que puedo pensar es en el placer que me pueden dar si me entrego a ustedes… lo de hoy fue experimentar algo diferente… me pasa, Pollito que con ustedes no solo me caliento, sino que me siento valorada, escuchada, comprendida y sobre todo segura, protegida… me comprendes???

    Yo: me decías… no hablando en serio… me halagan mucho tus palabras, Fran… y me dejan en una grave posición, pues me obligan a no traicionar tu confianza… ahora… a propósito de escopeta, sigue en pie eso de follar si estamos solos, ¿cierto? –le dice al tiempo que dejaba los baldes de palomitas en el suelo y la manoseaba, aprovechando que tenía ocupadas ambas manos.-

    Fran: si no te detienes ahora, lo haremos aquí mismo… ahhh… -dijo apoyándose en la pared, abriendo las piernas para eyacular sin pudor, mojando la bermellón alfombra.- que exquisito, pollito mío… exquisito… vamos… entremos y lo haremos incluso si hay unos pocos espectadores…

    Yo: espectacular… eres la mejor, indiecita rica… sabes… ahora que lo pienso… eres la india más caucásica que conozco…

    Fran: jajaja… bruto…

    La sala solo estaba ocupada por mis amigos, sentados de tal manera que quedaba sentada entre el Guatón y el Marciano, con nosotros en la fila inmediatamente superior justo en medio de la sala. Antes de comenzar a subir las escaleras me acerqué a su oído para decirle, -parece que todos pensamos lo mismo, cariño…- contestándome ella mientras sobrepasaba el primer peldaño, -esa es una de las razones por las que me vuelven loca… o piensan lo mismo que yo o sin pensarlo, me dan en el gusto en todo… cómo no amarlos, dime tú.- y besó mi mejilla, agregando, -igual nos deberemos el polvo… no lo olvidaré.-

    Luego de la repartija de palomitas, sin preámbulos la señora del Indio estaba completamente desnuda en el medio de una sala de cine, chupando con dedicación la verga del Guatón a la vez que jalaba con su mano la del Marciano con las mismas ganas.

    Cada seno estaba cubierto por las manos del Truji y mías. La película aún no comenzaba y el femenino y sudado cuerpo de Francine se sacudía en involuntarios espasmos producto del intenso orgasmo que invadía sus hedonistas sentidos, negándole a su corroída voluntad cualquier posibilidad de controlar la situación.

    Nos sentamos uno al lado del otro, de ese modo, la india fue sentándose de verga en verga, a veces de frente, a veces de espalda, por el primer cuarto de película hasta hacernos, uno tras otro, acabar en su boca y senos.

    Después de eyacular me invadieron unos insoportables deseos de orinar por lo que me vestí y me fui con dirección a los baños. Me lavaba las manos cuando entró el señor que aseaba los baños. Era alto, atlético y de abúndate cabello cano. Se llamaba Alberto, pero todos le decían Beto y contaba con 68 primaveras. Sin notarlo entablamos una breve y simpática conversación.

    Yo: de verdad tiene 68? Parece de 50 y siempre… oiga y es en serio que mañana es su cumple número 69?

    Beto: así es pues mijito…

    Yo: supongo que tiene algo en mente para la celebración… ¿o no?

    Beto: -las lágrimas se agolparon en sus ojos. Ni una sola corrió por sus mejillas- mi Elsa se me fue hace 3 años después de amarnos desde cuando ella tenía 10 y yo 11 consumando ese amor con un discreto matrimonio en cuanto cumplí los 18… Casi no tengo recuerdos de mi vida sin ella… también están mis dos hijos… ambos casados con hijos, viviendo en otras ciudades… nos hablamos con frecuencia y viajan ellos o yo al menos tres veces al año para estar juntos, pero este año no pueden hacerlo… pero así es la vida… no lo quiero aburrir con mi triste historia…

    Yo: para ser honesto contigo, tu historia es hermosa… el amor cuando es de verdad es así… dulce y agraz…

    Beto: gracias, Pollo… no lo había visto de ese modo… me diste el mejor regalo de cumpleaños desde que mi negrita se fue… gracias de verdad…

    Yo: -con el rostro encendido- gracias a ti… qué tienes qué hacer ahora?

    Beto: pues como ves, no mucho… ya tengo todo limpio y contándote a ti, quedan 8 personas en las salas… 5 en la 4, 1 en la 2 y dos en la 6…

    Yo: y a qué hora termina tu turno?

    Beto: salgo con mucho, 5 minutos después del último espectador… por qué me lo preguntas?

    Yo: sígueme… -en la entrada a la sala- espérame un segundo justo aquí… no te muevas ni un poco… voy y vuelvo… -me asomé a ver qué pasaba. Fran saltaba sobre la verga del Guatón, mirando la pantalla con fingida atención. Me devolví y pasándole el brazo por encima de los hombros, comenzamos a caminar lentamente hacia el interior.- mira Beto… me caes bien… siento que eres un viejo tela… es por eso que te voy a dar un regalo de cumple con la sola condición que te vayas con nosotros sin preguntar nada…

    Beto: mmmm… qué tengo que perder, -dijo más para sí mismo, para luego, mirándome a los ojos agregó,- acepto…

    Yo: genial… ven… mira… -le dije entrando con él aún con mi brazo sobre sus hombros. Al hombre casi se le salieron los ojos. Miraba alternativamente a Fran y a mí, incrédulo- espera… nos está mirando… no le saques los ojos de encima… sigamos… – mientras ella continuaba concertada en la pantalla, montando la verga, esta vez, del Marciano, en un tono casual señalé,- se llama Fran… no es acaso perfecta, Beto?

    Beto: -absorto mirándola- es… es… es una diosa, amigo mío… una diosa…

    Fran: -cambiándose a la verga del Truji, esta vez dándole la espalda a la película. Una vez la tuvo dentro, en un tono casual, señaló,- Hola… cómo te llamas?

    Beto: me llamo Beto, señorita…

    Fran: hola Beto… me dicen Fran…

    Yo: -siempre abrazando a Beto- oye linda, te contaré que el hombre aquí mañana cumple 69 años…

    Fran: -mirando intensamente a Beto.- es verdad, Beto?

    Beto: -casi babeando- si Fran… mañana estoy de cumpleaños… y cumplo de verdad 69…

    Yo: pensé en invitarlo a que celebrara su asombroso número con nosotros, ya que por un lado, el indio no llega sino hasta mañana y por el otro, mi compadre acá presente pensaba apagar las velitas solo… ¿qué me dices, Fran?

    Fran: oye Beto… por qué no te sientas aquí al lado? –dijo señalando el asiento vacío al lado del Truji.-

    Beto: -retrocediendo un corto paso- es que no puedo… me encantaría, pero si mi compañero me descubre fuera de mi puesto, me delatará… -dijo sin dejar de mirar los senos de Fran saltar en cada sentada.-

    Yo: si quieres hacerlo, hazlo… no te preocupes por tu compañero… yo me encargo de él… ¿quieres?

    Beto: si… pero…

    Fran: – se levantó lo suficiente para tomar a Beto de la ropa y jalarlo hacia ella y poner con sus manos, las manos del hombre sobre sus turgentes senos.- última oportunidad de servirte un filete, viejito…

    Sin más, el veterano pasó por encima de las butacas, sacándose apresuradamente el pantalón para luego sentarse donde le habían señalado. De inmediato, Fran se levantó solo para ubicarse entre las abiertas piernas de Beto, tomar su media viva verga e introducírsela entera en la boca, iniciando una sonora mamada.

    Los demás tomamos nuestras posiciones con el fin de ver con la mayor cantidad de detalles cómo nuestra Fran le succionaba la verga al hombre que con los ojos cerrados y la boca semi abierta, gozaba a plenitud.

    Fran: -aún con restos de semen en la comisura de los labios de un anterior amante. Se sacó la verga de la boca- feliz último día de tus 68 años… -le dio dos succiones más y agregó,- si nos acompañas te prometo un feliz primer día de tus 69… -y volvió a comérsela toda.-

    Entre tanto Fran le daba la mamada de su vida al vejete, el Truji fue en busca del compañero de labores del cumpleañero. El tipo de poco agraciados rasgos, medía 1.80 y era pelado, de gruesos y peludos brazos, prominente vientre y largas y musculosas piernas. El gordito, en cuanto vio lo que pasaba, se sacó el pantalón y sin pedirle permiso a nadie se sentó junto a Beto, jalándose la verga con lascivia en los ojos.

    En cuanto Fran notó la presencia de nuestro nuevo comensal, se levantó solo para empaló en la verga del segundo desconocido, el que de inmediato se la folló casi con desesperación, sentándola bruscamente sobre su miembro al tiempo que chupaba con ansias ambos senos. Fran gemía con abandono.

    Nuestros ojos extasiados eran lascivos testigos de la lujuria de nuestra Fran. Por casi 10 minutos estuvo de verga en verga con dos desconocidos en el medio de una sala de cine, absolutamente dominada por un torbellino de lascivas sensaciones.

    Un instante antes de acabar Beto, Fran se levantó con el fin de recibir todo el semen del veterano, el cual, por cierto , salió en abundantes chorros. Fue tanta la cantidad que mucho se escurrió por la comisura de los labios, chorreándole senos y vientre.

    Entonces, luego de ponerse de pie, se sentó, mirando la pantalla, sobre la gruesa verga del gordito, para de inmediato menear las caderas arriba y abajo con frenesí mientras las manos del hombre utilizaban sus senos como manillas. Casi 3 minutos después, Fran, aullaba poseída por las sensaciones de un nuevo orgasmo cuando el hombre eyaculó con saña en su empapado y depilado coño.

    Segundos después de acabar, Beto se vistió, pero no se fue de inmediato, pues no pudo dejar de mirar cómo los turgentes y perfectos senos de Fran, se movían al compás del mejor polvo que su compañero tendrá jamás. Lo tomé del brazo para apartarlo.

    Yo: nos vas a acompañar, viejito?

    Beto: no me lo perdería por nada… es… es… ahhh –suspiró mirando fijamente a Fran.-

    Yo: entonces te esperamos a la salida… -observando una mirada de resignación en los ojos del viejo por tener que irse de ese lugar.- tranquilo… será tuya el resto de la noche…

    Nos follamos con morbo el resto de la película a la entregada Fran por lo que ninguno de nosotros vio un carajo de la bendita película, empero fue y sigue siendo la mejor ida al cine de mi vida.

    Unos cuantos minutos antes de finalizar el filme, Beto le facilitó los baños del personal a Fran. Ésta no desaprovechó la oportunidad y tomó una corta, caliente y reconfortante ducha, secándose con la toalla del vejete, realizando toda su rutina frente a nuestros ojos. Se calzó toda la ropa, excepto el calzón y sostén, regalándole el primero al veterano y el segundo al entusiasta gordito.

    Esperábamos afuera a que cerraran y salieran, conversando y riéndonos del inevitable hecho que ninguno podía contar siquiera el título de lo que supuestamente vinimos a ver para luego comentar, cuando los trabajadores llegaron.

    Beto: yo la he visto un par de veces, pero el issa la ve todos los días…

    Issac: si se refieren a la peli que supuestamente vieron la respuesta es sí… podría contárselas…

    Yo: y dime Issa…

    Fran: -adelantándose y luego de ubicarse entre los dos, pasó sus brazos por sus abrazándolos.- vengan con nosotros… tú Beto ni decir… anímate, Issa…

    Issac: tenía cruzados hasta los pelos del culo para que me invitaran… con qué me pongo?

    Yo: lo primero que tenemos que hacer es ir por tu mini bus Guatón y de ahí…

    Fran: y de ahí… -los colores de súbito se le subieron a la cara- de ahí, -dijo bajando la voz- me harían suya en un viaje de ida y vuelta a la playa por la carretera… ¿lo harían?

    Marciano: ¿todos tienen licencia? –cada uno de los presentes asintió- qué les parece que manejemos en turnos de 10 minutos… yo voy primero, pero no el mini bus del Guatón… mejor vamos por mi motor home… -todos asentíamos y exclamábamos lo buena idea que era, pero nadie se movía del lugar donde estábamos.-

    Fran: -sentada en el volante de mi van- esperan una invitación los niños?

    Luego de subirnos en tropel, partimos de una vez con destino a la casa del Marciano. Durante el trayecto hicimos hablar a nuestros invitados con el fin de conocerlos mejor. El gordo (tenía más guata que el Guatón) Se llamaba Issac, pero todos lo conocían por Issa. Un solterón de 43 años que aún vivía con la mamá más bien solitario y amante de los helados, el cine de western y el porno.

    Yo: insisto, Issa en que no tienes nada qué agradecer… para nosotros es un placer estar contigo…

    Fran: especialmente para mí fue un placer conocerte…

    Todos: jajaja

    Issac: de verdad gracias…

    Yo: solo hay un pero en todo esto… serás uno de los nuestros, al igual que Beto, solo sí dejas de andar por ahí en el trabajo de sapo, exponiendo las fallas de los otros… eso es feo, Issa… qué me dices?

    Issac: -con la cara encendida, mirando al suelo- es que…

    Yo: es que nada, compa… mira… te la voy a poner fácil… estás aquí gracias a Beto…

    Issac: entiendo… -siempre mirando al suelo. Visiblemente avergonzado- tienes razón, Pollo… he sido un mal compañero y por eso es que no tengo amigos… y tú… viejo… siempre has sido amable conmigo aun a pesar de saber cómo soy… de verdad te pido perdón… por… por todo…

    Guatón: muy bien pelaito… muy bien… se necesitan huevos para decir lo que acabas de decir… mis respetos… puede que seas un desgraciado, pero si lo eres, es con huevos…

    Beto: todo bien, Issa… y te invité solo porque no me la voy a poder solo con esta tremenda hembra…

    Todos: jajaja…

    Fran: mentiroso… lo hiciste solo para que no te delatara…

    Todos: jajaja…

    Beto: y lo peor de eso es que no es chiste…

    Todos: jajaja…

    Fran: Llegamos…

    Menos de 5 minutos después de llegar a la casa del Marciano, él mismo sacaba marcha atrás su hermosa motor home. Justo en medio de la maniobra, se detuvo para charlar.

    Marciano: tengo un drama… mi prima Elvira me preguntó si podía acompañarme… no podía dormir…

    Yo: ya y? conozco a Elvira… no es guapa, pero tiene un pellejo de campeonato… es esa Elvira?

    Marciano: esa misma… pero lo que tú no sabes es que es más cartucha que una canuta y que ella es canuta… no creo que lo pase bien con nosotros, al menos no esta noche…

    Yo: mira compa… si no le gusta, será su problema… y si le gusta, bienvenida será…

    Marciano: está bien…

    Cuando estuvo orillado a la derecha, de pronto apareció por la puerta lateral de la casa y con una sonrisa, señaló, -avanti…- y volvió a desaparecer en el interior del vehículo. Embarcamos cuando el reloj anunciaba que faltaban 15 minutos para las dos de la mañana. El termostato del A/C marcaba 22 ºC.

    Marciano: -sentado al volante- aunque no estaba preparado, pero en el frigo bar y las alacenas encontrarán de todo… -de súbito entró la prima del anfitrión- varios conocen a mi prima Elvira…

    La prima del Marciano es una atractiva mujer de ascendencia, claramente aymará.

    Fran: -acercándose para abrazar a la nueva integrante.- hola hermosa… me llamo Fran… es un gusto conocerte… qué lindos zapatos traes…

    Rápidamente se enfrascaron en una animada conversación, la que fue aún más animada con sendos vasos con whisky para cada una. Charlamos distendidamente por casi media hora tiempo durante el cual las dos féminas no dejaron ni de mover la lengua ni de beber como albañiles con la quincena. Al volante iba yo.

    Yo: chicas y chicos… les aviso que estamos entrando a la autopista…

    Marciano: -llegó a mi lado de pronto- cuál es esta autopista?

    Yo: es la antigua carretera… por esta llegas a la playa a través de la cuesta… al menos dos horas de ida y otras dos de vuelta…. No te parece adecuado?

    Marciano: me parece perfecto, amigo…

    Elvira: -casi en susurros a Fran.- por qué nos avisa que llegamos a la autopista?

    Fran: -levantando su vaso- chócalo, Elvi… hasta el fondo… -y ambas se despacharon su tercer vaso con escocés de un solo trago.- no sé tú amiga, pero yo tengo calor… -tras decirlo se desnudó como si nada de una sola vez, dejando a su nueva amiga con la boca abierta no solo por la osadía de Fran, sino por la completa indiferencia de parte nuestra, la cual por cierto por previamente pasada de boca en boca.- cierra esa boca, mujer…

    Elvira: pero… estás sin ropa entre un montón de hombres… ¿y nadie te mira? Son…

    Fran: jajaja… no son gays… lo que pasa es que ellos entienden que estoy así por el calor que hace y no porque los deseo…

    Elvira: -casi sin voz- ellos ¿te obedecen?

    Fran: mmmmm… no exactamente… ellos más bien me consienten en todos mis caprichos… por ejemplo… estamos en este viaje porque yo se los pedí?

    Elvira: entiendo… y para dónde vamos?

    Fran: este viaje no tiene un destino, sino solo un fin… hoy me siento generosa y no porque lo quiera particularmente, sino porque mi Pollito me lo pidió… en fin, estoy dispuesta a compartirlos contigo en esta hedonista travesía a mis amigos…

    Elvira: y eso qué significa?

    Fran: -levantándose de su asiento para ubicarse entre las piernas de Beto. Todos los demás seguía cada uno en lo suyo. Le sacó la verga y besó la punta.- qué puedes elegir la verga que quieras… mmmm… -introduciéndosela entera con evidente deleite.-

    Elvira: -asombrada, pues no solo su nueva amiga chupaba con ganas una verga, además jalaba con ambas manos otras dos y mi compa Truji se ubicaba para lamer su excitada conchita.- pero… acaso tienes sexo con todos ellos?

    Fran: -sacándose la verga de la boca solo para hablar.- así será si tú no te nos unes…

    Elvira: -la lujuria en la mirada, traicionaba su contención por la presencia de su primo.- pero… -balbuceó sin dejar de mirarlo-

    Marciano: -acercándose a su prima hasta quedar al lado.- Elvi… siempre quise verte desnuda… te deseo desde que entramos en la adolescencia… Te prometo que lo que pase en esta motor home… en esta motor home se quedará…

    Elvira: -mirando cómo Fran atendía a tres vergas con afán. Su mano en la entrepierna.- es que es pecado…

    Marciano: mi compa Pollo me enseñó que el pecado no existe, pues sería contradictorio con el don del libre albedrío… dice que todo nos está permitido, lo que pasa es que no todo nos conviene o nos edifica, hace crecer… ¿me sigues? Dicho de otro modo… el placer es bueno… abusar de él, no… ¿entiendes lo que dio? –asintió.- entonces, hermosa prima… cuéntame qué te gustaría hacer?

    Elvira: -no podía evitar mirar como Fran era follada por el coño y el culo al unísono, gentileza de los dos guatones presentes, al tiempo que no descuidaba las vergas del Truji y Beto, pues las jalaba con evidente esmero.- no lo sé, Marci… me siento dividida por primera vez en mi vida…

    Marciano: esto es como la pastilla azul y la roja de Matrix… si escuchas a tu razón, estás tomándote la azul… pero si escuchas a tu cuerpo, será la roja la que elijas y bienvenida serás al mundo de las maravillas…

    Elvira: qué me recomiendas tú, primo…

    Marciano: chuta prima… me pones en un tremendo dilema… mira… haremos lo siguiente… no te diré qué debes hacer, pero si quieres que emita una opinión, te diré qué es lo que me gustaría hicieras…

    Elvira: -enfocando toda su atención en su primo. Su mano, abiertamente sobando su entrepierna.- te escucho…

    Marciano: me gustaría que te dejaras desnudar y nos permitieras, a nosotros, especialmente a mi compa Pollo, hacer que goces hasta perder la cabeza…que goces hasta que seas nuestra, como la Fran lo es… mírala… -lo hizo- ella no es nuestra esclava, es nuestro amor y aquella por la cual estamos dispuestos a lo que sea…

    Fran: -aún empalada por las vergas de los guatones.- te amo, Marciano, rico…

    Marciano: yo igual te amo, india maravillosa… -luego dirigiéndose nuevamente a su prima. Tocándole suavemente un seno. Ella se estremeció.- yo sé que estás aquí porque estás harta de tu marido… sé que… sé que no te merece… y sé que tampoco te satisface… -los gritos de la esposa del indio era lo único que se escuchaba mientras el móvil se desplazaba cancinamente por la carretera, subiendo la cuesta a 30 kms por hora.- perdóname…no debí decir eso…

    Elvira: sabes… ahora me cae la teja… Fran me dijo que estaba felizmente casada porque tenía todo lo que una mujer de su tipo podía desear… no es el matrimonio lo que la hace feliz, sino ustedes… -el carro comenzó a disminuir la velocidad, orillándose finalmente. Para luego de inmediato volver a rodar.-

    Yo: -siendo reemplazado por Issac quien recientemente había acabado- hola bella Elvira…sabías que tu nombre es de origen germánico… o sea que existen niñas con ese nombre desde hace al menos unos 2500 años…

    Elvira: en serio? Y sabes qué significa?

    Yo: solo lo recordaría si me das algo a cambio… ¿un besito tal vez?

    Elvira: jajaja… tengo curiosidad… te lo tengo que pagar antes o después…

    Yo: -estirando la trompa como adolescente- motívame…

    Elvira: -poniéndose de pie, pero una brusca maniobra la hizo perder el equilibrio, apoyando su peso en mis brazos. Sus senos fueron el lugar seleccionado por mis manos para sujetarla. Mirándome hacia arriba- gracias… si me sueltas te puedo dar el besito…

    Yo: puedo elegir no soltarte, -le dije mientras apretaba sutilmente ambos senos-

    Elvira: -Marciano se puso frente a ella, reemplazando mis manos por las de él, pues me dirigí directamente a sus generosos glúteos.- ahhhh… elijo escuchar a mi cuerpo, Marci… pero me da miedo… Fran parece gozar con la verga por atrás, pero cuando el bruto de mi marido lo intentó, estuve cagando sangre más de un mes… así que yo paso…

    Yo: -totalmente desnuda entre los dos- Vira… te puedo decir Vira? –gimió- ok… Vira… confías en mí?

    Elvira: -se desprendió para dar la vuelta y quedar cara a cara.- no sé por qué… pero sí… y sabes… Fran me dijo que más temprano que tarde, confiaría en ustedes… y estoy segura que al ver cómo la tratan, me terminé por convencer de lo que la Fran me contó de ustedes es cierto…

    Yo: que bueno… escucha Vira… -le dije al tiempo que introducía lentamente mis dedos anular y corazón en su lubricado coño. Una vez llegado al tope los mantuve sin movimiento. No dejábamos de mirarnos a los ojos.- estás segura que quieres esto? –otro gemido- voy a tomar eso como un sí… -volvió a gemir- lo único que te prometo, Vira exquisita, es que, si tú confías en mí y me dejas hacer, antes del fin de este viaje, estarás gozando igual que Fran…

    Elvira: -abrió los ojos para ver a la india comiéndose las vergas de Beto y el Truji mientras chupaba la del Guatón con las mismas ansias que al principio.- quiero verlo…

    Marciano: no cariño… nosotros lo veremos… tú lo sentirás…

    De súbito inicié un brusco y veloz sube y baja. Los primeros embates los resistió tibiamente, pero cuando las manos de mi compa se apoderaron de sus senos y su verga detrás del pantalón entre sus nalgas, se entregó rápidamente a lo que su carne le dictaba.

    Poco menos de un minuto y la realmente india prima del Marciano eyaculaba abundantes jugos vaginales en sendos chorros, empapando un motón de toallas viejas dispuestas por el anfitrión para el momento.

    Sin respiro, reinicié el endiablado movimiento, logrando esta vez, casi de inmediato una serie de eyaculaciones que la dejaron sin fuerzas en las piernas, manteniéndose en pie gracias a los brazos de su primo.

    Elvira: qué me hicieron?

    Yo: te gustó o no?

    Elvira: me gustó…

    Yo: entonces… te sugiero que dejes las respuestas para después… ahora solo siente…

    Elvira: siii… qué rico como me frotas… ah… detente… no me quiero ir aún… ahhh… noooo…, me corrooo…

    En el instante en el que comenzó a ser devorada por el orgasmo, nuevamente introduje los dedos para de inmediato comenzar con el brusco y veloz, pero placentero, sube y baja. Su primera reacción fue liberarse de mis invasivas extremidades, mas al no conseguirlo abrió aún más sus piernas, entregándose otra vez al placer aunque evidentemente asombrada.

    Las emanaciones de sus fluidos vaginales no tardaron en manifestarse en cortos y dirigidos chorros que fueron multiplicándose hasta llegar a los 6 consecutivos. Al soltar el último se desplomó en los brazos de su primo. Éste la alzó y llevó hasta la cama de dos plazas al fondo del vehículo.

    Marciano: -entraba justo en ese momento al cuarto- te conozco, prima… habla de una vez…

    Elvira: qué fue lo que pasó? Nunca antes había orinado de esa manera y sintiendo tanto placer… y no recuerdo haber estado tan dispuesta de nuevo, tan rápido…

    Yo: -desnudo con la verga apuntando- si te pones como una perrita en celo, te lo digo… -obedeció instantáneamente. Entonces, en una sola lenta y persistente penetrada, metí mi verga en su coño hasta donde pude. Una vez allí solo la hice palpitar rítmicamente.- entonces, mi Vira… -le dije al tiempo que a partir de ese momento por cada sílaba la embestía una vez. Continué, siendo cada sílaba, el vaivén del delicioso bombeo.- no te orinaste, sino que eyaculaste parecido a como lo hacemos los hombres… te gusta…

    Elvira: mu-u-u-u-chooo… me-e-e vo-o-o-y… ahhh… -a pesar de su orgasmo mantuve la intensidad y el ritmo del mete y saca. Al cabo de unos segundos con una silenciosa mueca torciendo su boca, a voz en cuello, exclamó,- no puedo creerlo… estoy excitada de nuevo… ah… eso… qué ricooo…

    Yo: y así será mientras te estimulemos… quieres que pare o quieres que siga…

    Elvira: que siga, que siga…

    Yo: esa es mi chiquilla… Vira… -siempre al mismo vaivén con el mete y saca- la verga de tu primo está que revienta…

    Elvira: es que no me gusta chuparla…

    Yo: prueba ahora… a lo mejor cambias de opinión…

    Elvira: está bien… ahhh… confiaré en ti… -y sin preámbulos se la tragó hasta donde más pudo.-

    Marciano: ah… esto es un sueño cumplido, hermano, -me dijo mirándome a los ojos.- ahhh… lo chupas como los dioses, prima…

    Dado que no se sacó la verga de la boca para responder ninguno de los dos le entendió la respuesta. Al poco, comencé a disminuir la velocidad del mete y saca con el propósito de iniciar la penetración de su culo por mi índice diestro. Un pequeño sobresalto fue toda la resistencia que ofreció, pues de inmediato, dirigí su mano derecha hasta su clítoris, al tiempo que le espeté, -frótate!!!- obedeciendo con rigurosidad militar, otra vez.

    La motor home disminuía la velocidad al mismo tiempo que mi follada con un dedo por el culo y la verga por el coño solo para comenzar a penetrarle el culo, esta vez, con dos dedos. Curiosamente la velocidad de nuestro transporte aumentó paralelamente de aquella con la que me follaba a dos bandas a la exótica Elvira.

    Por incontados minutos, la prima de mi compa mantuvo sus tres orificios ocupados. Un intenso y extenso orgasmo lo interrumpió todo, pues de improviso, extraje verga y dedos solo para inmediatamente después y de una sola embestida, introducirle por su dilatado culo toda la cabeza de mi ansiosa verga. Gimió.

    Lenta, gentil, pero inexorablemente fui abriendo sus bien formadas nalgas hasta lograr llegar al tope de su rosado culo. En cuanto logré metérsela entera, inicié un pausado y cariñoso mete y saca, recibiendo como respuesta movimientos de cadera que profundizaban cada embestida. Elvira comenzaba a gozar con una verga en la boca y otra en su hermoso culito.

    El siguiente orgasmo fue el inicio de la rotación con mi compa. De esa forma, imprevistamente, Elvira se quedó impávida, en cuatro patas, asombrada de lo que le estaba pasando. De no gustarle chupar verga, pasó en unos cuantos minutos a chupar una, con real deleite, que venía recién saliendo de su culo.

    Yo: -mirándome con los ojos inundados de preguntas.- Negrita mía, -le dije. Ella con toda mi verga entrando y saliendo de su boca.- un pestañeo para si y dos para no… ¿estamos? –un pestañeo.- lo estás pasando bien? –un pestañeo. Los aullidos de Fran llenaban el interior de la casa rodante.- quieres aullar como Fran? –un pestañeo.- ya vamos para allá… todo a su tiempo…

    Unos cuantos kilómetros antes de llegar al último retorno (3 km de la playa) de pronto solo se escuchaban los quejidos de Elvira. Un instante después, Fran se nos unía, situándose debajo de la negrita a la altura de sus senos. Sin demora comenzó y mientras con su boca y mano izquierda estimulaban los generosos pechos de Elvira con la diestra frotaba con fervor su erecto clítoris.

    De súbito, taladrando el dilatado culo de Elvira, sentí la mano de Fran, apretando y sobajeando con lascivia mis testículos. Al fijarme un poco más, noté que hacía lo mismo con la otra al Marciano. Sin percatarnos, ambos aumentamos la rapidez e intensidad del mete y saca hasta que, primero yo y segundos después mi compa, eyaculábamos dentro de la exóticamente deliciosa prima del Marciano.

    Momentos antes del clímax, Fran nos dejó a los tres acabar juntos. Tras el orgasmo, nos quedamos recostados los tres, mientras el resto nos miraba con distintas emociones reflejadas en sus pupilas. Cuando Fran lo consideró oportuno, me pidió ocupar mi lugar, a lo que accedí gustoso, sobre todo al ver el deseo en sus ojos.

    En cuanto se acomodó detrás de Elvira en posición de cucharita, las manos de Fran empezaron a recorrer las curvas de la prima del Marciano, Al comienzo con suavidad, pero con el correr de los segundos, las caricias fueron intensificándose hasta que de pronto, Elvira, que había estado pasiva recibiendo, se dio vuelta; posó sus manos en los senos de Fran, imitándola en cuanto al manoseo se refiere.

    Ambas sostenían la mirada y tocaban a la otra, explorando un cuerpo desconocido y conocido en esas lides. Nunca un clítoris ajeno, mas las dos tenían plena conciencia del de cada una y por ello, sabían cómo jugar con él. Los primeros gemidos se dejaros escuchar y aún se miraban a centímetros la una de la otra.

    Estábamos hipnotizados, pero cuando Fran fue corriéndose hasta acomodarse las dos en un lésbico, lujurioso y asombroso 69. Por casi un par de minutos se estimularon en esa pose hasta que de súbito, ambas comenzaron a experimentar un intenso orgasmo.

    Fran: -tras casi un minuto después. El motor home seguía encendido, pero inmóvil y nosotros con la boca abierta y los ojos fuera de sus cuencas, mirando el asombroso espectáculo. Nos miró con ternura.- Ustedes saben que los amo… por esa razón yo conduciré de vuelta… pero con una condición… -todos, incluida Elvira la mirábamos con expectación.- que si a la mitad del trayecto no escucho aullar a mi comadre, será ella quien me tendrá que reemplazar…

    Elvira: -estirada y apoyada en su codo, totalmente tranquila a pesar de encontrarse desnuda frente a un grupo de desconocidos. Todos la mirábamos.- y tengo que hacerlo con todos?

    Fran: Negrita bella… ellos harán lo que tú les pidas o aceptes… por eso si les pides que te folle el Pollo por ejemplo, eso es lo que pasará, pero… lo más seguro es que antes del fin de esta aventura serás tú quien les pida te follen…

    Elvira: antes de subirme en este bizarro viaje, te habría contestado que eso jamás pasaría, pero ahora –dirigiendo la mirada a su primo y a mí- te creo al 100… aunque, -mirando al resto- me da un poco de miedo… son muchos…

    Fran: -mirándome con cariño en los ojos- a mi Pollito le dije lo mismo y mírame…

    Elvira: me dices que si les digo que se detengan aunque estén a mil por hora, lo harán…

    Yo: ¿te cabe alguna duda acaso después de todo lo transparente que hemos sido contigo?

    Elvira: -sonriendo enigmáticamente al tiempo que se recostaba y tomándose las piernas por las rodillas, exponía sus dilatados y hermosos orificios.- quiero empezar contigo… me prefieres así… o así… -dijo poniéndose en cuatro patas.-

    Guatón: me parece todo regio, estupendo, pero hasta donde recuerdo bebiste como carretonera…

    Fran: es cierto, pero al comienzo del viaje y ni tanto tampoco… dime negrita, te sientes ebria?

    Elvira: -aún a lo perrito conmigo acariciándole sus nalgas- ahora que lo mencionas… para nada… se me pasó completamente…

    Fran: Chicos… me conocen… saben que soy responsable en todo y de verdad siento la mente despejada…

    Truji: yo le creo…

    Guatón: yo igual le creo.

    Yo: yo también… y no se diga más que me quiero comer este filetito, -dije dándole una suave nalgada.-

    Fran: Beto… no te culpo si prefieres quedarte, pero me encantaría fueras mi copiloto…

    Beto: será un honor, me hermosa damisela…

    Fran: -sonriéndole. Al advertir la cara de decepción de Issac, le preguntó a Beto,- te molestaría que nos acompañara?

    Beto: para nada, hermosa… y va a conducir desnuda?

    Fran: no si te molesta…

    Los dos: jajaja…

    En tanto los tres, desnudos se encaminaban a la cabina, al volver nuevamente mi atención hacia Elvira, nuestras miradas se cruzaron. Sonrió y apoyando su peso en los hombros y cabeza, con sus manos procedió a separar sus firmes nalgas sin desviar los ojos. Siempre sonriendo.

    Elvira -como dijo la Fran… párteme el culo por favor…

    Antes de penetrarla ya se devoraba con ansias la verga del Marciano. Sin dificultad inicié una follada a todo vapor, obedeciéndola con militar dedicación. Sin invitación llegaron las bocas y manos del Truji y el Guatón y antes de lo esperado, la prima del Marciano follaba con abandonada lujuria con cuatro tipos a la vez, comiéndose una verga por el culo y otra por la boca, mientras jalaba una verga con cada mano.

    Elvira gemía y quejaba ahogadamente cuando el Guatón la tomó, alzándola con facilidad solo para sentarse en el borde de la cama y con sus senos de frente, empalarla por el coño y atraerla hacia él para chuparle sus hermosos senos.

    Ubicándome detrás, apunté con mi verga a su dilatado culo y con relativa facilidad llegué hasta el tope. Al cabo de unos segundos de relativa calma, acostumbrándose a los miembros, comenzamos un coordinado y pausado mete y saca a dos pistones que no dejó indiferente a nuestra hermosa mujer.

    La Negra aullaba como demente, poseída completamente por la lujuria y el desenfreno. Al comienzo pidió, pero como no le llegó de inmediato, demandó una verga para chupar. Elvira era follada por sus tres orificios de manera gentilmente brusca y a todas luces lo estaba gozando sin pudor alguno.

    No recuerdo con exactitud, pero sé que fueron al menos tres los orgasmos que alcanzó Elvira en los casi tres minutos que duró el polvo, ya que de ahí sin necesidad de indicación alguna, en cuanto se sintió vacía de verga, recibió de parte del Truji y el Marciano, la misma dosis.

    Tomaba agua de una botella cuando me di cuenta que no nos movíamos y me causó curiosidad y algo de preocupación por no darme cuenta. Tan absortos nos encontrábamos con Elvira que nadie notó cuando la casa rodante se orilló y detuvo por completo. De pronto, pensé en Fran y en el cumple 69 de Beto.

    En el instante en el que salí del cuarto, pude verlos. La verga me palpitó, pidiéndome participar de aquello que mis ojos presenciaban. Ahí estaba nuestra Fran, siendo duramente penetrada por detrás en su incansable coño por un sorprendente Issac, al tiempo que succionaba con genuina lascivia la verga de Beto.

    Yo: -al notar mi presencia le dije,- Feliz cumpleaños Beto…

    Beto: -Fran no dejaba de chuparle el miembro.- gracias, Pollo… gracias miles… estoy gravemente endeudado contigo.

    Yo: si de verdad quieres agradecérmelo, entonces cédeme tu lugar… además aún no conoces a Vira…

    Beto: lo voy a hacer solo por honrar mi palabra… -acariciándole el pelo- y tú eres una bendición, un milagro, una hermosa gatita…

    Fran: -Issa no se detenía en su afán de intentar partirle el culo por la mitad mientras charlábamos.- eres un amor de hombre Beto… vaya tranquilo mi viejito rico que entre nosotros aún hay cosas pendientes… anda a gozar con Elvira… y tú… no dejes de bombear… -le dijo a Issac. Luego dirigiendo su atención a mí, espetó,- y tú… por qué te demoraste tanto…

    Yo: no sabía que me esperabas?

    Fran: debes saber que cuando no estás siempre te espero… ahora quiero sentir dos vergas dentro de mí… Issa… quiero la tuya en mi culito… y la tuya, amor… en mi coño… y quiero que entre los dos me partan en dos… ahhh…. Que ricooo…

    A fin de cuentas, ambas hermosas, sexys y ganosas féminas recibieron exactamente lo que pidieron muchas veces a gritos. Tanto Elvira con el Guatón, el Truji, el Marciano y Beto como Fran conmigo e Issac fueron presas del delirio de la carne por un par de horas, tras las cuales, todos caímos en un pesado sueño.

    Poco antes del amanecer desperté. La motor home nuevamente estaba en movimiento. Al mirar por el parabrisas pude ver las cercanas luces de la urbe. En la cabina estaba mi compa Marciano conduciendo con Elvira succionándole con vigor la verga.

    Yo: vaya… la fiesta por acá sigue…

    Marciano: -Elvira no dejaba de mamar su verga.- hoy, amigo mío, al parecer se cumplió más de un sueño… -dijo y acarició con ternura el cabello de su prima.-

    Yo: bueno sí… (pero falta el mío, pensé). Oye, dónde duerme Fran… no la vi al levantarme…

    Elvira: -sacándose la verga de la boca solo lo indispensable para hablar.- hace no más de 5 minutos entró al baño… -devorándose con ansias la verga de su primo nuevamente.-

    El sonido de la cadena del WC me indicó que llegaba en el momento preciso. Golpeé la mampara y me anuncié con voz queda. Todos los demás dormían profundamente. En el mismo tono me invitó a pasar. Ingresaba a la ducha.

    Yo: hola lindura… qué tal amaneciste?

    Fran: me siento cansada y muy, pero muy feliz…

    Yo: me lo imagino, indiecita… ayer lo pasamos de lujo…

    Fran: no me refería a eso… lo que me está haciendo feliz en este momento es que estés ahora conmigo… gocé toda la noche, pero en ningún momento dejé de esperar este instante…

    Por un largo rato hicimos el amor en el baño, tapándole sus tres hermosos agujeros. Empalada sobre mí, sentado en el WC, de espalda contra la pared, en el suelo mirándonos cara a cara y a lo perrito para finalizar en la ducha, acabando con mi verga incrustada hasta lo más profundo de su culo.

    Fran: -volteando para hablar- nos la debíamos… te pido no le cuentes a los demás… yo ya hablé con Issa y Beto para que si me ven con mi esposo, hagan como que no me conocen…

    Yo: oye Fran… todos los sábado de películas que hemos vivido contigo han sido geniales, pero este sin duda será recordado como el mejor de todos…

    Fran: estoy plenamente de acuerdo contigo, querido…

    Minutos después arribábamos a casa de Marciano en busca de mi auto. Aún nadie despertaba. Fran y yo nos encontrábamos vestidos y listos para partir, pero Marciano y su prima aún estaban desnudos. Fran al ver a Beto, sonrió con ternura y de su bolso extrajo una de sus tarjetas de visita y un lápiz. En el dorso anotó el celular con el cual nos comunicábamos nosotros con ella.

    Marciano: déjalos… yo los reparto más tarde…

    Yo: ok… Fran no puede fallar en los horarios o todo podría acabar…

    Marciano: lo sé… -observando los movimientos de Fran.- qué hace la india…

    Yo: le da su número de celular a Beto…

    Marciano: -en cuanto Fran quedó a su lado, nuevamente.- ¿le diste tu número al veterano?

    Fran: si… y le escribí un mensaje que dice: cuándo te sientas solo, llámame… ¿por?

    Marciano: por curiosidad…

    Fran: la curiosidad mató al marciano… dice el dicho…

    Todos: jajaja…

    Elvira: y ahora qué?

    Marciano: ahora a planificar el martes de póker que se viene…

  • Una mujer de 65 años / Está solita

    Una mujer de 65 años / Está solita

    Una mujer de 65 años

    Hola, me llamo Adriana, tengo 65 años, soy mexicana estoy viviendo en Jalisco. Desde que era adolescente me gustaban las mujeres, siempre tuve una afición por las chicas no sé porqué… en fin sigo siendo una mujer muy cachonda me gusta leer algunos escritos que vieja amiga me escribe para yo los lea.

    Siempre estoy en mi casa sola y pensionada viendo vídeos por internet no se lo voy negar me pone muy caliente nunca iba imaginar lo que uno puede ver internet. Por eso siempre mis manos están tocando mi sexo por me pongo imaginar lo daría por ser joven de nuevo. Me pongo húmeda solo imaginar lo que yo haría siempre mis manos pasan por todo mi cuerpo hasta llegar mi sexo es cuando la derecha empieza hacer un masaje en círculos solo ver los cuerpos esas chicas como se pasan acariciándose una a la otra.

    A veces habló con mi vieja amiga de cómo me gustaría volver hacer joven. Ella está en Estados Unidos no la puedo ir ver porqué no tengo pasaporte. En fin espero compartir mi experiencia con ustedes.

    Su amiga Adriana. Beso

    Está solita

    Hace tiempo iba un gym donde había un joven muy buen cuerpo tenía 40 años estaba cansada era una amiga, siempre le ayudaba en los ejercicios me le marcaba la nalga cada vez que hacía sentadillas. Eso mi me ponía volar mi imaginación.

    Un día ella me dijo:

    – ver si un día de estos seño me da un masaje.

    – Que si… -le die yo.

    Pues como mucha gente venía conmigo ella sabía yo era buena para quitar los dolores. Ella llegó en la tardecita mi casa se quitó la ropa y se dejó la tanga que era de corazoncitos bien bonitos. Empezamos con masaje lo disfruté mucho como mis manos pasaban por su espada y cuello una y otra vez, hasta que mi manos fueron las piernas subía y bajaba casi tocando sus nalgas está yo embobada viendo como su tanga se marcaba su sexo, mis manos no podían comportarse, empecé a rozar ahí como no queriendo.

    Ella me dijo “sigue”… yo empecé darles una masajes en sus glúteos y luego pasaba mi dedos ahí donde se marcaba su sexo. No puede soportar que hacer un lado tela de la tanga y admirar ese pan tan rico y su válvula que la tenía poco grande me acerqué para probarlo estaba delicioso le abrí su panecito empecé darle una lengüetadas luego se seguía con el masaje en las nalgas ella no decía nada solo gemía un poco. Le pase un aparato que vibra para dar masaje ahí su sexo ella agarra las sábanas muy fuerte.

    Después la levanté y ese momento ella me besó mis labios yo rose sus labios con míos y ella metió su lengua en mi boca era muy rico. Ella no dejaba de mírame yo bajé hacia su tanga se la quite despacito le dije:

    – mi amor esto no lo vas necesitar, vamos la regadera…

    La llevé de la mano abrí la cortina abrí la llave empezó salir agua presión tuve regular ahí estamos las dos juntas acariciando nuestros cuerpos con una esponja de repente bajaba para seguir probado su panecito mientras tenía en mis manos su tanga como se agitaba la tanga cada que yo la masturbo con mi mano.

    Que rico fue esa noche disfrutando su panecito bien rico húmedo.