Blog

  • Un momento de lujuria

    Un momento de lujuria

    La retina de mis ojos se expande

    al sentir el deseo desbordante

    de tocar cada parte de tu desnudo cuerpo.

    La excitación aumenta

    como la velocidad de la luz,

    porque mis manos se empezaron a mezclar

    con tu cintura

    y se resbalaron intencionalmente

    para llegar a tus nalgas.

    El éxtasis de la lujuria invade mis labios,

    de inmediatamente me como tu boca,

    y nos fundimos en un beso

    donde nuestros labios húmedos se abren

    para que nuestras lenguas se rocen.

    Mis manos se vuelven a un más inquietas

    porque sienten tus manos por mi pecho.

    Mi mano izquierda desbordada

    toca tu húmeda vagina,

    mientras mi mano derecha

    se pierde en tus ricos senos…

    ¡Gemidos y sudor nos provoca este momento!

    Te lanzo de repente a la cama

    y te miro fijamente a tus ojos

    mientras introduzco mi pene

    en tu rica y deliciosa vagina,

    que lo pedía a gritos.

  • Trío caliente en el balcón con Diego y Gonzalo (parte 3)

    Trío caliente en el balcón con Diego y Gonzalo (parte 3)

    Salí del vestuario del personal del bar «gay friendly», fui hasta la mesa donde me esperaba Diego, que me preguntó por qué me había demorado tanto. Le dije que quería privacidad, bebí el resto del vino blanco que le quedaba para enjuagarme la boca y lo tomé de la mano para plantarle un soberbio beso de lengua en público.

    Se sorprendió, pero se dejó llevar y nos fuimos a la puerta a esperar a Gonzalo, que salió casi enseguida, vestido para matar. Una remera azul Francia y bermuda blanca, bien ceñidas las dos, marcándole todo su cuerpo de adonis.

    -¿Quieren venir a mi departamento? Es acá cerca.

    -¿Vos tenés un departamento en este barrio?

    -Sí, en realidad, me lo presta mi padrino, porque soy del interior y vine a estudiar hotelería y turismo, me falta un año para terminar la carrea.

    En un par de minutos llegamos a un moderno edificio de muchos pisos, donde para entrar marcó una clave y apoyó su pulgar derecho.

    -Es un edificio inteligente, dicen. Las luces van aumentando cuando alguien entra o camina por pasillos y escaleras y después se atenúan.

    -¡Guau! Es de puta madre.

    -Sí, mi padrino tiene una fábrica de máquinas agrícolas y tiene mucha plata. Prefirió que lo use yo a que se lo arruine algún desconocido.

    Entramos al ascensor y también allí usó la huella digital para subir.

    -¿No marcas el piso?

    -No hace falta, con mi huella sube directo al 17, es el pent house.

    No me dio tiempo más que a manosear el bulto de Diego, que seguía empalmado, y el precioso culo de Gonzalo.

    -¡Ojo que hay cámara!, nos susurró, y dejé de tocarlos.

    Entramos a su palier privado y le pregunté si ahí podía.

    -Es privado, me respondió con una sonrisa.

    Le estampé un beso en la boca con mucha lengua y le atrapé los glúteos para apretarlo contra mi cuerpo, mientras Diego me apoyaba por detrás.

    -¡Ufff! ¡Cómo estamos! Dejemos las zapatillas acá, dijo antes de abrir la puerta.

    Era un piso de ensueño, moderno, minimalista, con un living comedor extenso, tres habitaciones, una en suite y baño adicional, más un balcón terraza con vista al río, sin vecinos molestos que pudieran espiar la intimidad.

    Había ya anochecido y salimos al amplio balcón, para refrescarnos un poco, aunque enseguida levantamos temperatura acariciándonos y besándonos entre los tres, primero con dulzura, casi con vergüenza y luego sin pudor, con pasión y lujuria.

    Hay muchas cosas que me calientan, pero los chupones de lengua entre tres me ponen a mil, así que rápidamente me arrodillé, les bajé los cierres de las bermudas a ambos, se las quité y me apoderé de sus pijas duras para devorarlas golosamente. Pasaba de chupar una a mamar la otra mecánicamente, sin dejar de pajearlos de manera alternada. Ellos se besaban con frenesí y lo único que se oía eran sus jadeos y mi succión desesperada de las porongas que me estaba comiendo, deleitándome con el sabor del líquido pre seminal que emanaban las dos.

    Chupé, lamí, mamé y mordisqueé ansiosamente sus pijas hasta que noté que se estaban por correr, así que les apreté bien fuerte las bases de sus miembros para evitarlo y poder seguir gozando de los dos. Me puse de pie para meterme de nuevo en sus bocas, entrelazando mi lengua con la de ellos, y luego me puse frente a Gonzalo y a espaldas de Diego para franelear y apoyarme en sus cuerpos, por delante y por detrás.

    Sentía las dos porongas durísimas, una contra mi culo ávido y la otra apretando mi miembro también enhiesto y anhelante. Gonzalo retribuía mis besos con profundos lengüetazos, mientras yo le acariciaba sus firmes y redondos glúteos. De pronto, paró de besarme para recuperar aliento y me tomó del cuello mirándome a los ojos con lujuria. Le pregunté si había ido demasiado lejos o si quería que entrásemos.

    -¡No! ¡Qué lejos! Hagamos todo acá, que la noche está hermosa y no nos ve nadie.

    -Me asustaste, bombón.

    -Es que no podía respirar de la calentura.

    Y yo tenía atrás a Diego que me estaba quitando la bermuda, para meterme la pija entre los glúteos, tratando de penetrarme de parado, prácticamente. Incliné mi cabeza hacia atrás para reclinarme en su hombro y besarlo con frenesí, mientras empujaba mi culo contra su miembro húmedo y ansioso por entrar en mi ano.

    -¿Me querés coger ya, potro?

    -Sí, no doy más. Tengo que cogerte, si no me voy a ir en seco.

    -¡Aguantá! Que quiero toda tu leche adentro de mi culo.

    -Y le di otro morreo de campeonato, al tiempo que Gonzalo me besaba el cuello, los pectorales y bajaba hasta mi poronga para saborear el líquido que chorreaba de mi pija y envolver luego con sus labios deliciosos mi glande y comerse todo el tronco, en un ir y venir de locura. Tuve que frenar su vaivén desesperado porque estuve a punto de eyacular en su boca y apreté bien fuerte la base de mi pene, mirándolo a los ojos como suplicando paciencia.

    -Te debo una, me dijo, recordando la mamada del vestuario.

    Me dejé llevar por la lujuria del apasionado Gonzalo y le solté la cabeza para dejarlo hacer. Me tomó de las nalgas para que lo cogiera por la boca, lo que hizo que se abrieran mis glúteos y que Diego pudiera meterme el glande en mi orificio hambriento, lo que me hizo estremecer todo el cuerpo.

    -¿Te dolió? ¡No! La quiero toda adentro, pero despacio, le respondí, inclinando levemente el cuerpo hacia adelante para facilitarle la faena.

    -Gonzalo me seguía chupando desesperadamente mientras Diego me iba penetrando muy suave hasta que su pelvis chocó con mis nalgas y casi desfallecí de placer, se me aflojaron las piernas al sentir toda su pija en mi culo palpitante. Comencé a contraer y dilatar el ano para invitarlo a cogerme, así que se dedicó con fervor a un mete y saca enloquecedor, lo que aceleraba y profundizaba la mamada de Gonzalo y, tras cuatro o cinco minutos de frenesí sexual, bufando y jadeando como un burro eyaculé varios chorros de semen en su garganta, que tragó con avidez sin dejar de chuparme la pija.

    Mi corrida aumentó el ritmo y el furor de las contracciones de mi ano, que quería atrapar la poronga de Diego en su interior, en vano, porque el potro me la ponía hasta el fondo y casi la sacaba del todo para volver a embestirme cada vez más rápido, hasta que me llenó el culo con más de siete u ocho chorros de leche cálida, que se empezó a derramar por mis piernas.

    Casi sin darnos cuenta, habíamos tenido un trío de sexo apasionado apoyados contra la baranda del balcón terraza, que, afortunadamente, estaba rodeada por un blindex polarizado de punta a punta, aunque ya sabíamos que nadie nos podía ver a esa altura.

  • Muñeca de Troya

    Muñeca de Troya

    En un futuro lejano los avances en robótica llevaron al desarrollo de androides humanoides, estos lentamente empezaron a volverse tan comunes y rentables como las computadoras personales.

    Las grandes compañías compiten continuamente para que el público consumiera sus productos.

    La industria del sexo no a sido ajena a las nuevas tendencias los robosexuales cómo han sido llamados acaparan gran parte del mercado desde los clubs de desnudistas asta las películas para adultos, pasando por las pandillas de proxenetas que “reciclan» androides de segunda mano estás «máquinas sexuales» se a convertido en una industria multimillonaria.

    Por lo que no es de extrañar que el sabotaje y el espionaje industrial sean solo algunos de los males que la industria deba tolerar.

    —Espero que este plan funcione— pensaba Mary Stanley, una espía industrial profesional.

    En ese momento se encuentra dentro de una cápsula de transporte de androides, había sido contratada por una compañía rival para infiltrarse y colocar un virus informático que provocaría bugs de mal funcionamiento en los androides infectados.

    Se había sometido a sí misma a una serie de procesos físicos que la habían vuelto una copia exacta de un modelo «básico» de dicha compañía, ya eran las últimas horas laborales de la fábrica y Mary esperaba no ser colocada en una bodega.

    Si bien la cápsula en la que estaba no era hermética y podía respirar con normalidad, por lo que no corría el riesgo de morir ahogada pero si no la trasladaban al área de trabajo principal, estaría atrapada en la caja toda la noche y no tendría la oportunidad de cargar el virus.

    Las luces fluorescentes de la fábrica la iluminaron cuando los técnicos de recepción abrieron el contenedor donde estaba.

    Instintivamente, Mary intentó levantar la mano para bloquear la luz; sin embargo, la luz siguió irritando los ojos.

    —Esta programación de muñeca es genial—Mary pensó aliviada—creo que cubrir mi cara y entrecerrar los ojos podría haberme delatado—

    Como parte de su «equipo especial» se había instalado un neuroprocesador digital que transformó su cerebro en una especie de disco duro biológico.

    Mientras su visión se ajustaba a la fuerte luz fluorescente, Mary pudo ver a un técnico frente a ella que sostenía una tableta, presionó algunos comandos y revisando su conexión inalámbrica por lo que su implante sería puesto a prueba.

    «Bueno, es el momento de la verdad»,»¿Me aprobarán o no?»

    Mientras el técnico seguía tocando la tableta frente a él, Mary pudo ver que estaba en una habitación pequeña, con quizás otras 3 o 4 muñecas. Mary mantuvo los ojos quietos para no revelar nada, por lo que no podía estar segura, pero parecía prácticamente cualquier otra oficina. Había un escritorio al frente de la habitación y el único elemento que parecía fuera de lugar era una especie de armario grande con una media ventana en la puerta, justo a la derecha del escritorio.

    «Debe ser la cabina de personalización». Pensó Mary.

    El técnico pareció satisfecho con Mary por lo que simplemente cortó el enlace inalámbrico y empezó el mismo proceso con la siguiente muñeca…

    «Supongo que soy solo otra muñeca, bueno, así es exactamente como debería ser».

    Después de revisar las otras muñecas, el técnico se dirigió al frente de la sala y se sentó en el escritorio. Después de varios minutos de escribir en la máquina, salió de la habitación y apagó las luces.

    Mary supuso que el día de trabajo había terminado y ahora todo lo que quedaba era esperar un poco para asegurarse de que todos se hubieran ido a casa por el día y luego pudiera realizar el trabajo en cuestión.

    Tiempo indefinido más tarde…

    Mary abrió su cápsula y se empezó a mover, con la superposición de muñecas en su «cabeza», mover su cuerpo era más trabajo de lo normal, cada comando tenía que pasar a través de las capas de programación y requería concentración para hacerlo.

    «Menos mal que no hay nadie, no podría escapar de nadie con este ritmo de tortuga».

    Echando un vistazo lento a su alrededor, encontró a otras 5 muñecas en la habitación. Tenía que aceptar que era un poco escalofriante mirarlas ya que eran idénticas a ella en ese momento, pero decidió enfocarse en su misión y con un gran esfuerzo, logró acercarse al escritorio y tomar asiento.

    Encendió la pantalla donde había una hoja de procesos, con especificaciones para el próximo trabajo de personalización. Le prestó poca atención y empezó a buscar una terminal al que pudiera conectarse.

    Mary se movió lentamente alrededor del escritorio y se sintió frustrada al no encontrar terminales a los que pudiera conectarse.

    «Ni siquiera sabía que hacían terminales sin conectores. Bueno, entonces echemos un vistazo a la cabina».

    Con esfuerzo, Mary se acercó a la cabina que estaba a menos de un metro de distancia. Aun así debido a su lentitud le tomó casi 2 minutos llegar a él.

    Mirando dentro de la cabina, vio solo dos marcas en el piso en forma de pies y un conector de datos colgando del techo.

    «Ahí vamos, la cabina tiene una terminal de datos. Puedo entregar la carga y listo».

    Entrar en la cabina requirió una gran cantidad de esfuerzo ella trataba de equilibrarse mientras daba el paso sobre el borde elevado de la cabina. Una vez dentro, se necesitaron varios intentos para agarrar el cable de datos que colgaba. Una vez que logró agarrar el cable y maniobrar cerca de su propio conector, luchó por guiar el conector hacia adentro.

    El primer intento de insertarlo falló por completo, el segundo estuvo cerca, pero el tercero dio en el blanco.

    Tan pronto como se estableció la conexión, el programa malicioso comenzó a cargarse en la red. Cuando la carga se completó, Mary buscó a tientas quitarse el conector de datos, sin embargo, antes de que pudiera completar su tarea, su cuerpo de repente se dio la vuelta y se puso de pie en las marcas en forma de pies en el piso.

    La cabina de personalización había tomado el control completo de la programación de muñeca en su cabeza, Mary descubrió que incluso el control limitado sobre su cuerpo se había ido.

    Antes de que Mary pudiera hacer algo más, la puerta de la cabina se cerró y el sonido de la cámara de personalización se escuchó.

    ‘Mierda, esto no puede ser bueno’

    Mary intentó moverse, y salir de la cabina, pero el código de la muñeca le hizo imposible luchar contra el control de la cabina.

    Cada vez que intentaba mover su cuerpo la cabina corrigía rápidamente su acción usando la superposición de muñecas que su técnico había instalado para engañar al sistema de seguridad.

    La ventana de la puerta de la cabina cobró vida como una pantalla de computadora frente a Mary. Si bien estaba invertido desde su perspectiva, fácilmente podía leerlo.

    «Personalización de muñeca iniciada»

    «Tipo de muñeca plantilla identificado: Mark 4 Serie 12»

    «Número de serie de la muñeca: 91589723573»

    «Estado de la muñeca: lista»

    «Aplicar plantilla de muñeca: Mindy»

    «Modo de inicio: físico»

    «Iniciando la depilación …»

    Un sonido agudo salió de la cabina cuando un rayo horizontal de luz brillante apareció a los pies de Mary. Subiendo por su cuerpo, Mary sintió que cada mechón de cabello caía al suelo. Cuando llegó a su cabeza, vio que sus cejas y su cabello también caían en cascada por su rostro.

    Un breve viento sopló a través de la cabina llevando consigo todos los mechones de cabello, dejando a Mary completamente desnuda en la cabina.

    «Depilación completa»

    Mary no estaba preocupada en este momento; había pasado por varios procedimientos en las semanas previas a la asignación y sabía que visitará varias unidades médicas para deshacer los cambios que ya le habían hecho. Algunos más no parecían ser un gran problema para deshacerse cuando todo esto había terminado.

    «Genial, ni siquiera presté suficiente atención a la estación de trabajo en el escritorio para saber qué va a pasar a continuación».

    «Iniciando la mejora de la pigmentación»

    Un compartimiento cubierto en el techo de la cabina se abrió y de él salió lo que parecía ser una pistola rociadora la cuál descendió hacia la cara de Mary. La programación de muñecas le hizo cerrar los ojos y solo escuchó el arranque de la pistola rociadora.

    Durante varios minutos la cabina le hizo tomar varias poses para cubrir por completo su cuerpo, cuando sus ojos se abrieron pudo ver que le habían aplicado un bronceado dorado a todo su cuerpo.

    «Bueno, supongo que ya no tengo que broncearme. Siempre puedo revertirlo una vez que salga de aquí mañana, no va a pasar nada que deba causarme un daño permanente», pensó Mary para sí misma mientras más texto aparecía en la pantalla frente a ella.

    «Mejora de la pigmentación completa»

    «Iniciando la restauración del cabello …»

    Desde el techo apareció otra máquina que maniobró frente a su rostro, Mary sintió como le volvían a aplicar las cejas.

    «Lo bueno es que gracias a la programación de muñeca prácticamente no siento dolor, esto va a picar por la mañana ».

    Terminado con sus cejas, se movió rápidamente sobre su cuero cabelludo, sólo le tomó unos momentos hasta que Mary pudo hacer un débil reflejo de su nuevo cabello en la ventana de la cabina.

    «¿Rubia platino? ¡El cabello debe tener al menos un metro de largo! ¡No mi dios!»

    Rápidamente hizo una analogía rápida de ese cabello.

    «Las únicas muñecas que tienen este tipo de cabello son las muñecas porno, esto llevará mucho tiempo con las unidades médicas. Quizás sería mejor intentar abortar esto antes de que avancemos más». Mary pensó con pánico.

    Mientras la pistola de pelo continuaba atacando la cabeza de Mary, ella luchaba por liberarse de la programación superpuesta que la mantenía bloqueada en ese lugar. Su lucha logró poco, cada vez que podía mover su mano ligeramente hacia arriba la cabina corrige esa acción y caía flácida a su lado una vez más.

    «Restauración capilar completa»

    «Iniciar mejoras físicas»

    Cuando la pistola de pelo se replegó hacia el techo, un segundo brazo bajó. A diferencia de la primera, que se parece a una extraña máquina de coser en miniatura, esta parecía exactamente una jeringa enorme con un tubo grueso que llegaba hasta la cavidad del techo.

    «¡Maldita sea, esa cosa me va a hacer parecer vaca lechera! Vamos Mary, puedes quitarte el cable».

    La aguja presionó el suave seno derecho de Mary y comenzó a administrar su carga de expansor de tejido. Ella había visto cómo su producto hermano le había reducido sus senos de su copa C normal a una copa A.

    A ese modesto cambio le tomó un poco más de una hora, pero el expansor funciona mucho más rápido.

    «Este monstruo me va a administrar una dosis del tamaño de las Cataratas del Niágara y en solo unos minutos tendría unos pechos enormes».

    La jeringa se movió a su otro pecho y repitió el proceso. Después la jeringa se movió fuera de la vista de Mary pero no se replegó hacia el techo.

    ‘¡¿Mierda, no mi culo ?!’

    Con una velocidad eficiente, el brazo desapareció para ser reemplazado por una versión mucho más pequeña de sí mismo. Esta jeringa se movió rápidamente a la cara de Mary e inyectó una pequeña dosis en los labios de Mary.

    «Bueno, quien haya pedido este paquete no escatimó en gastos. Maldita sea, se que difícil luchar contra la cabina. Pero tengo que seguir intentándolo antes que esto se ponga peor»

    «Por favor espere, tiempo de mejora 4 minutos»

    Mary observó cómo sus pechos comenzaban a crecer, expandiéndose desde la copa A de la muñeca, a través de su propia copa C normal, pasando las respetables D hasta llegar a enormes copas F. A medida que crecieron, sus pezones también cambiaron, haciéndose más gruesos.

    Mientras sus senos se expandieron, Mary intentó una vez más quitarse el cable de datos, pero una oleada de placer recorrió cuando su cuerpo, lo que hizo imposible concentrarse lo suficiente como para anular el control de la cabina.

    Por el ligero reflejo en la ventana, podía ver que sus labios se habían hinchado a muchas veces su tamaño normal, y aunque no podía ver su trasero, sabía que se había hinchado de manera similar a proporciones increíblemente grandes.

    «Mejoras físicas completas»

    «Iniciando modificación vocal»

    Desde cada lado de la cabina, un punto de luz brillante apareció en la garganta de Mary y de repente su voz cobró vida.

    “La lluvia en España permanece principalmente en la llanura”. Dijo con su voz normal, un agradable tono medio Mezzo-Soprano. La luz parpadeó una vez.

    “La lluvia en España permanece principalmente en la llanura”. Dijo una vez más, pero esta vez con una voz un poco más alta. La luz pulsó dos veces más.

    “La lluvia en España permanece principalmente en la llanura”. Dijo de nuevo, esta vez su voz era tan alta que casi le dolían sus propios oídos. La luz se apagó.

    «Modificación vocal completa»

    ‘¿Cómo diablos hicieron eso? ¡Eso no es posible! ¿Cómo voy a deshacer eso?

    «Iniciando la decoración facial»

    Unas pequeñas pistolas rociadoras como la que le habían aplicado su reciente bronceado bajaron del techo.

    Mary estaba una vez más tratando de mover su mano hacia el conector de datos, pero la cabina tomó el control para lograr sus siguientes modificaciones.

    Con movimientos delicados, la pistola rociadora se movía alrededor de su rostro, con cada movimiento la superposición de muñecas contorsionaba su rostro en muchas poses diferentes para que las pistolas rociadoras pudieran aplicar los pigmentos deseados.

    Cuando las pistolas rociadoras volvieron al techo, Mary pensó que esta fase había terminado. Sin embargo, fueron reemplazadas por un pequeño objeto cilíndrico. La programación de muñeca la obligó a abrir la boca aproximadamente a la mitad y con un movimiento rápido y seguro, el pequeño cilindro se movió alrededor de los labios de Mary y luego volvió al techo.

    Antes de que pudiera echar un buen vistazo a su nuevo maquillaje, cerró los ojos y un destello de luz brillante explotó en la cabina. Una vez que volvió a abrir los ojos, Mary pudo ver más texto en la pantalla.

    «Decoración facial completa»

    El reflejo en la ventana le mostró a Mary lo que había temido: brillo de labios rosa brillante, sombra de ojos ahumada, delineador de ojos y rubor se había aplicado generosamente en su rostro, y por lo que vio en la pantalla, no iba a ser suficiente. ser fácil de quitar.

    «Modo final: físico»

    Mary respiró hondo, tratando de calmarse.

    «Gracias a Dios que se acabó, puede llevar un tiempo, pero la mayor parte de esto se puede deshacer».

    El zumbido de la cabina comenzó a disminuir y Mary una vez más hizo un esfuerzo por desconectar el cable de datos. Con gran esfuerzo, Mary logró subir la mano casi a la mitad del costado antes de que la programación de muñeca y la cabina la forzaran a bajar una vez más.

    «Bueno, supongo que tendré que esperar hasta que lleguen los técnicos por la mañana».

    Al estudiar su reflejo en la pantalla, Mary se sorprendió por los cambios.

    «No me tiene que gustar el aspecto, pero tengo que admitir que es una tecnología impresionante. Todo el proceso sólo tomó unos minutos y tomó la forma básica de una muñeca y la convirtió en un juguete sexual extraño».

    Mientras Mary continuaba viendo su reflejo en la pantalla, vio aparecer una nueva línea de texto.

    «Modo de inicio: software»

    ‘¿Ahora que?’ Pensó María.

    «Iniciar el ajuste de la sensibilidad sexual»

    Mary de repente sintió su propio aliento en sus labios y una ola de placer la recorrió. La cabina movió las manos de Mary rápidamente sobre su nuevo cuerpo, pellizcando sus pezones, apretando sus grandes pechos y golpeando su firme trasero. El placer de toda esta atención no se parecía a nada que Mary hubiera sentido antes.

    Otro brazo bajó del techo, esta vez con un consolador. Cuando se dirigió a su cara, la programación de muñecas obligó a Mary a abrir los labios y comenzar a chuparla.

    El placer rápidamente recorrió el cuerpo de Mary fue inmenso y continuó durante varios minutos en los que fue intensificando la «mamada» que la hacía al consolador hasta que se detuvo repentinamente cuando le quitaron el consolador de la boca.

    «Dios, eso estuvo bien, no sabía que se podía hacer ese tipo de cambio sólo a través del software».

    El consolador se movió a su coño y empezó a bombear primero con lentitud para llegar a la intensidad de el sexo más salvaje que ella hubiera tenido en su vida, Mary se corrió y se corrió con fuerza.

    «Oh, Dios mío, eso fue increíble, tendré que ver si Mick puede duplicar esta opción una vez que está parte de la programación»

    Cuando el brazo se movió detrás de ella, Mary se dio cuenta de que aún no había terminado su trabajo. Pasando a su ano, Mary se sintió rápidamente invadida por el placer, brutal comparable a lo que había sentido antes en su boca y coño . Unos cuantos golpes rápidos hicieron que Mary corriera una vez más.

    «Bueno, nunca hubiera dejado que nadie me tomara el culo antes, pero sea lo que sea este cambio de software, ha hecho bien su trabajo».

    «Ajuste completo de la sensibilidad sexual»

    «Iniciando la carga de datos»

    ‘¿Qué diablos significa eso …?’

    La repentina explosión de datos provenientes del enlace de datos golpeó a Mary como una tonelada de ladrillos.

    «Subir: posiciones sexuales»

    «Subir: lenguaje sexual»

    «Subir: actos sexuales»

    «Subir: acentos e idiomas»

    «Subir: plantilla de personalidad — sirvienta francesa»

    «Subir: plantilla de personalidad — chica de campo»

    «Subir: plantilla de personalidad — stripper»

    «Subir: plantilla de personalidad — colegiala»

    «Subir: plantilla de personalidad — gótica»

    «Subir: plantilla de personalidad — esclava»

    «Subir: plantilla de personalidad — puta»

    La pantalla mostró cientos de líneas, cargando el implante de Mary con cantidades masivas de datos sobre preferencias sexuales humanas, plantillas de personalidad y otra información, en menos de una hora, el cerebro de Mary estaba lleno de todo el conocimiento que una nueva muñeca porno necesitaría para actuar según los caprichos de su dueño.

    Durante todo este proceso, Mary no pudo hacer nada más que tratar de asimilar los datos; sin embargo, la cabina fue despiadada y eficiente, lo que llevó a Mary al límite.

    «Carga de datos completa»

    Cuando eso termino, Mary se sintió revivida: el aluvión de información finalmente se había detenido.

    ‘Maldita sea, me duele la cabeza, este no es el tipo de datos que quiero cargar, muchas gracias. ¡Esto se tira directamente a la basura!

    «Iniciando la carga de programación personalizada»

    «¿Programación personalizada? Esto debe ser una broma. La programación de muñeca que me instalaron es muy básica mi cerebro no podrá soportarlo; Es hora de hacer un esfuerzo si no logro desconectar esta cosa estoy frita.

    «Advertencia: corrupción detectada en la programación base»

    «Modo de reparación habilitado»

    ‘Eso no es bueno, qué tipo de reparación va a intentar …’

    «Limpiar el sistema operativo base»

    Cansada por la carga de datos, Mary trató de concentrarse en la tarea que tenía entre manos, no tenía un sistema operativo base que borrar, solo su propia mente. Ella movió su mano hacia el cable de datos una vez más, luchando contra la programación de muñeca y el control de la cabina cada centímetro.

    «Limpieza 10% completo»

    Mary sintió que sus primeros recuerdos eran borrados de su mente, continuó luchando y movió su mano hacia el cable de datos.

    «Limpieza 25% completo»

    Sus clases de la escuela pública desaparecieron. Ella buscó a tientas para agarrar el cable

    «Limpiar al 50% completo»

    Su baile de graduación de la escuela secundaria y su primer amante se fueron. El cable estaba en sus dedos.

    «Limpiar 75% completo»

    Perdió la universidad y su primer trabajo. Sujetaba firmemente el cable y con todo el esfuerzo que pudo reunir movió la mano para dar un tirón final al cable.

    «Limpiar 100% completo»

    La mano de Mary estaba congelada, el cable de datos colgando ligeramente suelto entre su conector y su mano, solo los ojos en blanco de la muñeca vieron el siguiente texto desplazarse a la pantalla frente a ella.

    «Sistema operativo base limpiado»

    «Cargar sistema operativo base»

    «Carga del sistema operativo base completada»

    «Modo de reparación completo»

    «Reinicio de la carga de programación personalizada»

    «Carga de programación personalizada completa»

    Mary soltó el cable de datos y bajó su mano a su costado.

    «Iniciar la verificación del software personalizado»

    «Enviar comando: vocalizar mensaje de bienvenida»

    “Hola, mi nombre es Mindy, soy tu nueva muñeca porno. ¿Te gustaría cambiar mi nombre ahora? » dijo la muñeca con su voz aguda y una amplia sonrisa.

    «Enviar comando: habilitar plantilla de personalidad sirvienta francesa»

    «Mindy est votre bonne, comment puis-je vous servir ?»

    «Enviar comando: restablecer»

    «Enviar comando: vocalizar el discurso estándar de pornografía titty fuck»

    “Dios, cariño, ¿no quieres follarte estas grandes tetas mías? Vamos, quiero tu polla entre mis grandes y jodidas tetas «.

    «Enviar comando: restablecer»

    «Verificación personalizada de software completa»

    «Personalización: Completa»

    «Enviar comando: preparar unidad para embarqué»

    La puerta de la cabina se abrió y un par de manos robóticas tomaron a la recién creada «Mindy» y con una increíble delicadeza la colocaron en una banda transportadora que la enviaría a la zona de embarque una vez que la fábrica iniciará operaciones al día siguiente.

    En alguna parte de los suburbios al día siguiente…

    Una persona joven miraba impaciente la pantalla de su computadora portátil todo parecía ir según lo planeado, pero el virus aún no había llamado a casa. La explicación más lógica fue que Mary no encontró algún punto vulnerable en la seguridad de la fábrica y no había cumplido con su trabajo.

    Eso significaba que meses de planificación y enormes sumas de dinero que se habían desperdiciado y sus clientes no iban a estar muy contentos con eso.

    Momentos más tarde llamaron a la puerta.

    —¡Jhon, abre la puerta y ve quien es!—

    Otro sujeto pelirrojo entreabrió un poco la puerta para ver a un repartidor junto a una enorme caja de embarque con el sello Dreamland inc.

    —¡Creo que llegó tu pedido especial!— dijo Jhon mientras firmaba de recibido.

    Entre los dos metieron la caja a la sala principal y empezaron a abrirla pero se quedaron atónitos ante lo que vieron.

    Lo que tenían frente a ellos era una bimbo bronceada en un traje rosa de hule barato con unas zapatillas de tacón aguja y plataforma

    —¿Qué diablos está pasando aquí? ¿Nos enviaron la muñeca equivocada?— dijo Jhon un tanto inquieto por lo que veían sus ojos —Comprueba su número de serie, Mick—

    Mick se acercó y se conectó a «Mary». Comprobando rápidamente el número de serie.

    —Es el número que le dimos John, ¡esta es Mary!,— dijo el técnico lleno de nervios—déjame activarla y veremos qué pasó—

    Los ojos de la muñeca se abrieron.

    —Hola, mi nombre es Mindy, soy tu nueva muñeca porno. ¿Te gustaría cambiar mi nombre ahora?—dijo la muñeca con voz aguda y una amplia sonrisa en su rostro.

    —¿Qué está pasando? Esta es Mary. Mick, ni siquiera suena como ella—dijo Jhon con auténtico temor en su voz

    —Nuevo nombre aceptado— dijo la muñeca— gracias por tomarse el tiempo para personalizar la programación de Mary. ¡Que tenga un lindo día!—

    Los dos hombres se miraron confundidos ella solo estaba parada ahí sin decir media palabra con una sonrisa estúpida en su cara maquillada como puta barata

    —Umm, necesito conectarla a la estación de trabajo principal— dijo Jhon intentando sonar lógico y calmado— Mary, Mindy, cualquiera que sea tu nombre, siéntate en la silla de allí—

    —Claro bebé, llámame Mary— respondió «Mary»—¿Quieres jugar sucio conmigo?, Te recomiendo que antes uses mi plantilla de personalidad «esclava» para más diversión—

    —No, solo siéntate por favor— dijo Mick nervioso por la actitud de la mujer muñeca.

    Mick retiró su escáner portátil y enchufó la estación de trabajo principal, después de varios minutos miró a John con una mezcla de sorpresa y nervios en su rostro.

    —No son buenas noticias John—dijo nervioso el técnico—no hay rastro alguno de la Mary original —

    —¿Quieres decir que no es Mary? O algo así— dijo Jhon incrédulo ante lo que su compañero le decía—

    —Oh, ella es Mary, solo que ella ya no está allí. Esto no es una muñeca, es el cuerpo de Mary, pero de alguna manera toda su mente ha sido reemplazada con la programación estándar de muñecas y luego el código personalizado se ha superpuesto— decía eso mirando los datos que había en la «mente» de Mary—No puedo explicarlo, incluso el virus se ha ido—

    —Mierda—John sabía que esto no les iría bien a los clientes. Saco rápidamente su celular y le dio las malas noticias.

    Casi dos horas.

    —Entonces, John, ¿ahora qué?— dijo el técnico sabiendo que no eran buenas noticias

    —Bueno, Mick, los clientes solo quieren que se les devuelva el dinero— dijo el suspirando— así que tómalo como una ganancia—

    El silencio se apoderó del lugar roto ocasionalmente por el sonido de la computadora que seguía revisando los datos de la mujer que alguna vez tuvo el nombre de Mary.

    John miró a «Mary» y luego de dirigió a Mick

    —¿Qué tan completa es la programación de Mary Mick?— dijo él con genuino interés.

    —Ella es una muñeca porno de primera categoría.— respondió él—¿En qué estás pensando?—

    —Tengo una idea sobre cómo podemos ganar dinero hasta que tengamos un nuevo trabajo—

    * * *

    Mary estaba bailando en el escenario como lo hacía todas las noches, la multitud era grande y ruidosa. Ella atraía a una multitud grande y devota todas las noches.

    John y Mick estaban sentados en la parte trasera de la barra tomando una copa mientras avanzaba el espectáculo. Habían trabajado juntos durante mucho tiempo y ahora ambos estaban fuera del juego del espionaje y sabotaje industrial.

    —Sabes, John, estamos ganando más dinero ahora de lo que hubiéramos obtenido con ese trabajo fallido— dijo Mick mientras tomaba otro sorbo de su copa—Algo bueno ya que no volvimos a encontrar trabajo desde ese incidente—

    —Sí, es increíble lo que los hombres pagan por ver a una bailarina en vivo en estos días—. John respondió sonriendo mientras levantaba su bebida en un brindis.—Hiciste un trabajo increíble en la programación, Mick, ella hace rutinas que hasta a un robot le sería difícil realizar—

    —Fue fácil, John, incluso me han llamado de otros clubs para venderles la plantilla que use en ella— dijo el con cierto orgullo.

    _Es bueno que encuentres tu verdadera vocación mi amigo—dijo Jhon riendo un poco— Este mundo necesita artistas como tu—

    Los compañeros continuaron bebiendo un poco más hasta que Jhonn le dijo.

    —Dime Mick, ¿crees que Mary fue una casualidad o crees que podría repetirse?—

    Mick esbozó una sonrisa maligna.

    —Creo que valdría la pena descubrir a John—

    Esta vez Mick levantó su copa y ambos hombres se rieron entre dientes cuando Mary terminó su presentación en el escenario y fue recibida por varios hombres que esperaban ser llevados al área VIP.

    Fin

  • Mi primera vez después de clase

    Mi primera vez después de clase

    Cuando tenía 18 años, el profesor de música me iba a dejar a casa después de la clase, porque terminaba a las 10 de la noche, era una clase para adultos y yo acababa de entrar, era nueva en la ciudad y vivía sola en un loft que me pagaban mis padres y quedaba cerca de la universidad.

    Una noche, noté que hacíamos el camino más lentamente de lo normal y de pronto estacionó bajo unos árboles, así que no nos veía nadie, se acercó sin avisarme y metió violentamente sus manos entre mis piernas abajo de mi falda mientras me besaba, iba a empujarlo, pero besaba increíble, y cuando sentí sus dedos en mi vagina, no me pude resistir, se desabrochó el pantalón y bajó mi cabeza con sus manos, hasta meter su pene en mi boca, nunca había probado uno, estaba delicioso, casi me ahogué con él un par de veces, pero terminé devorando su semen mientras que el me dedeaba a su gusto. «Estás muy apretada» me dijo, le respondí que es porque era virgen y se asustó, me fue a dejar a casa y cada clase le hacía yo sexo oral en el auto, pero me quedaba muy excitada porque no se atrevía a más, y es que mi familia conocía a su esposa.

    Una noche, ya no aguantaba y me metió los dedos en el salón, yo le abrí el pantalón y le hice una mamada, y para entonces me salían muy bien, en eso entró alguien y nos acomodamos lo más rápido posible y me llevo pronto a casa. Ya estaba sola cuando llamaron por el intercomunicador, era mi vecino y compañero de clases que había olvidado su llave, así que se me hizo fácil abrirle, llamó a mi puerta un instante después y cuando le abrí, empujó la puerta y entró, se veía enojado y su voz era muy ronca, me empujó en el sillón y comenzó a meterme mano mientras me reclamaba que me había visto con el maestro, ¡era él!, que nunca se imaginó que fuera una zorra y que siempre me había respetado, pero después de esa noche, no lo haría más.

    Ya me tenía desnuda porque sólo usaba una playera para estar en casa y me había quitado las pantys que estaban mojadas por la excitación de la mamada. Me hizo hacerle una a él mientras golpeaba mis senos y jalaba mis pezones, me estaba excitando tanto, que escurría por mis piernas, él metía sus dedos por mi vagina y por mi culo y lo alternaba con nalgadas, me puso boca arriba y apretó mis pezones para obligarme a abrir las piernas:

    -Te vas a abrir bien los labios con los dedos y me vas a pedir que te de verga si no quieres que haya golpes

    -por favor no lo hagas, soy virgen

    -Una zorra como tú no lo es, y no mereces piedad

    Dicho eso, me dejó entrar todo de golpe, tenía una verga enorme, del grueso de mi brazo y larguísima, por supuesto que no me entró toda la primera. Yo podía sentir la sangre caliente corriendo por mis nalgas y lloraba de dolor, pero él no se daba cuenta porque estaba disfrutando mucho mi estrecha vagina y se divertía con mi pezones y apretaba mis enormes nalgas contra su pelvis para entrar más. Era tan enorme, que luego de los primeros minutos de dolor, empecé a sentir delicioso, me llenaba toda y me excitaba mucho que me nalgueara.

    Me llenó de leche y tuve un orgasmo mientras su tronco gigante palpitaba con su eyaculación. Cuando lo sacó, me dijo que iba a ser una noche larga y me había reservado varias cogidas. Cuando se vio el pene ensangrentado, me miró con culpa por no haber creído que era virgen, lo llevé al baño y lo enjuagué para volver a metérmelo en la boca.

    -Sé que le tienes ganas a mi culo, y yo quiero sentir cómo rebotas en mis nalgas, me lo prometiste y ahora me cumples.

    Se lo chupé hasta que lo tuvo duró de nuevo y me puso a cuatro, me lubricó con su lengua y me lo fue metiendo poco a poco, en el culo sí me cupo todo, se sentía tan bien, ambos empezamos a movernos como desesperados y yo no paraba de tener orgasmos que mojaban a chorros el sillón y el piso. Mientras tenía esa enorme cosa en el culo, me metía los dedos en la vagina, estaba en el cielo y le pedía que no parara, que me llenara, le pedía a gritos que me diera duro, sin piedad, como lo había dicho. Me llenó el culo de leche y nos fuimos a bañar, según él, me estaba enjabonando, pero me metía mano como quería.

    – Conmigo no te detengas, hazme lo que quieras, después de probar algo tan rico, me lo puedes meter donde quieras y cuando quieras.

    Por supuesto que me abría los labios con mis dedos y le pedía que me diera verga, lo malo fue que el profesor se enteró y ahora también él me la metía cuando quería.

  • Descubriendo mi bisexualidad en casa

    Descubriendo mi bisexualidad en casa

    Sin duda, una de las experiencias más lujuriosas y placenteras que he tenido siendo abogada, involucrando indirectamente mi profesión, ha sido conocer a un compungido cliente que, al haber sido abandonado por su esposa, me buscó en mi despacho para iniciar un procedimiento que pusiera fin a su fallida relación.

    -Me apena mucho lo que estoy pasando Licenciada Rebeca, pero no veo otra salida a mi lamentable situación.

    -No te preocupes Carlo, en mi trabajo para todo hay solución, pero cuéntame y yo veré que es lo mejor para ustedes.

    -Pues verá, mi verdadero pesar no es que me haya abandonado Pamela, sino los motivos que la orillaron a hacerlo.

    -Háblame de tú, llámame Rebe, ya que estaremos trabajando juntos por lo menos un par de meses, esto lo hará más ameno.

    -Gracias Rebe, verás, apenas con un año de casados, con una vida digamos normal, conocí en el trabajo a una persona.

    -Cuál es tu actividad en concreto, entiendo que eres una especie de gestor pero no me queda claro.

    -Soy, lo que en materia de transporte se conoce como gerente de tráfico y estoy comisionado en el Puerto de Veracruz, mi encargo principal es embarcar en contenedores la mercancía que llega al Puerto hacia la Ciudad de México.

    -Muy interesante, supongo que el primer inconveniente es que pasas muy poco tiempo con tu mujer, además de la cantidad de chicas guapas que debes conocer en un lugar por demás turístico, cierto?

    -Verás, en un año, solo he estado en casa cuando nos casamos y en las fiestas de diciembre una semana; sin duda Pamela goza de todas las comodidades por lo próspero de mi trabajo pero eso ha derivado en constantes reproches hasta desembocar en que esté aquí contigo pensando en cómo me involucré en una situación tan lamentable… para ella.

    -Pues déjame decirte que cualquier mujer pensaría que una relación así es perfecta, con gusto te elegiría para ser mi próximo divorcio Ja ja ja.

    -Ella en verdad pensaba igual, hasta que… mmm es necesario que te diga tal cual los motivos de nuestro rompimiento Rebe?

    -Definitivamente no, pero noto en tu voz que en este momento necesitas más que una solución jurídica, contar algo que te está quemando por dentro Carlo, así que con toda la sinceridad y apelando a mi deber de confidencialidad, te ofrezco toda mi confianza y prometo escuchar sin ser prejuiciosa, después de todo, cada quien tiene sus infiernos y los vive como puede o como quiere.

    -Agradezco enorme tu tiempo y comprensión, espero que al finalizar no me juzgues tan duro, créeme… lo necesito.

    Sucede que Veracruz es por naturaleza un Estado cálido e internacional por la afluencia de gente de todo el mundo, lo que conlleva a vivir de una forma digamos, más abierta; yo, al ser originario de aquí, no he compartido esa forma de vida, sin embargo, muy en el interior y pese a que me he resistido, de unos meses a la fecha he sentido una fuerte necesidad de experimentar “cosas nuevas”.

    -Define “cosas nuevas” Carlo?

    -Pues verás, desde que recuerdo siempre he sido una persona digamos, heterosexual.

    -Ahh ya veo por donde vamos, sigue.

    -Gracias, resulta que como te mencioné al inicio, recientemente conocí a Oscar quién me sustituiría en el encargo pues me promovieron y en consecuencia regresé aquí con un mejor puesto.

    -Oscar? cuando dijiste que habías conocido a una persona, ingenuamente creí que te referías a una dama.

    -Él es una persona agradable y encantadora como pocos, por lo que no tardamos en congeniar llevándonos de maravilla el corto tiempo que convivimos en el Puerto; es así, que hace una semana nos informaron que debíamos estar en la Ciudad de México para recibir los nombramientos, por lo que una vez aquí, nuestro gerente nos informó que además de los reconocimientos, había preparado una cena de festejo para después de dicho acontecimiento, a la cual estábamos invitados con nuestra respectiva pareja.

    Dicha celebración, se puede decir que fue sobria e íntima pues solo acudimos, Albert el gerente y su linda esposa, Irma la gerente regional en Veracruz, quien llegó sola, así como Oscar, Pamela y yo; todo transcurrió muy ameno y cordial, bromas, piropos, uno que otro flirteo, incluso pensé que Oscar congeniaría con Irma y se daría algo, lo cual, en ese momento no entendía por qué me incomodaba.

    Por su parte Pamela, en una actitud que hasta ese momento desconocía de ella, se portaba muy atenta con Irma, que dicho sea de paso, trae la sangre costeña y es por demás muy sensual y pícara, al grado que ya pasadas unas horas y una buena serie de bebidas, en un descuido de los comensales, no así mío, al estar sentada a lado de Pam, fingió tirar un cubierto y al inclinarse a levantarlo, pasó sus labios por todo lo largo de su pierna descubierta por la abertura de su vestido que permitía llegar al sensual triángulo de su braga, la cual con el contacto de sus carnosos labios y la habilidad de su traviesa lengua, recorrió hacia un lado permitiéndole lamer el ensortijado vello púbico de mi mujer, quien al sentir la audaz caricia apretó mi brazo con fuerza emitiendo un suspiro ahogado haciendo que Irma se incorporara guardando la compostura inmediatamente.

    -Te sientes bien linda?

    -Si amor, creo que se me han subido las copas.

    -Yo no he sido, lo juro

    -Ja ja ja

    Todos reímos por la ocurrencia de la encantadora jarochita.

    Cuando hubo terminado la velada, al ver que aún había mucho ánimo, propuse mi casa para continuar el festejo, respondiendo Irma primero, que era una lástima ya que en verdad la estaba pasando muy a gusto, dirigiendo una mirada encendida a mi esposa, quien se ruborizó enseguida.

    Sucede que debo estar en el Puerto a primera hora; sin embargo, debes prometer que me invitarás en otra ocasión a terminar esta velada en compañía de tu sensual esposa, cierto Pam?

    Haciendo segunda, nuestro gerente, aduciendo que tenía reunión con los coordinadores del Puerto de Manzanillo también reusó la invitación, retirándose con su esposa; así, solo Oscar aceptó, por lo que despidiéndonos, nos dirigimos a casa.

    Durante el transcurso Pam se mostraba totalmente diferente, se acercó a mi desabotonando un poco mi camisa para discretamente tomar con sus labios mi pezón, jugándolo con su lengua y poniéndome al rojo vivo con esa caricia, al tiempo que liberaba mi pene ya erecto y en un movimiento osado, se inclinó y se lo introdujo completamente dejándolo unos instantes dentro de su cálida boquita, incorporándose con un suspiro de aliento, mientras nuestro invitado observaba desde la parte trasera acariciándose la verga por sobre el pantalón.

    -Chicos, debo decir que si gustan pueden dejarme en algún hotel, sin problema.

    Pamela solo río pícara festejando su travesura, guardando con dificultad mi pene por la fuerte erección que sufría.

    -Hemos llegado Oscar, no te preocupes, papi subo a ponerme cómoda puedes acompañarme? Me siento un poco mareada, no tardamos.

    -Si te sientes cansada, podemos dejarlo para otra ocasión linda pues como les dije, por mí no se preocupen que aún es buena hora para hospedarme en un hotelito.

    En ese momento pensé que Pam le tomaría la palabra para que continuáramos solo nosotros en la intimidad, por lo que subí con un poco de fastidio; sorprendido confirmé que no era eso lo que Pam pretendía pues apenas cruzamos la puerta de nuestra recámara, se me fue encima lamiéndome por todos lados, desnudándome e inclinándose frente a mí y como si en ello le fuera la vida, comenzó a masturbarme con ambas manos pasando su lengua en círculos sobre la cabeza de mí ya endurecido pene, saboreando su cristalino néctar.

    -Por favor, tómame en este instante cabrón.

    -Que te sucede amor, te desconozco, que te ha puesto así, acaso la atrevida caricia de Irma?

    -La caricia, su ardiente lengua, lo atractivo que es tu compañero, las lindas tetas de la esposa de tu jefe, no sé… todo, no preguntes solo dámelo en el culo.

    -Como? en verdad estas irreconocible.

    -Así es, déjame disfrutar, son tantas noches sin ti, conteniendo estas ganas de coger, anda, dámelo cabrón.

    Y desprendiéndose de sus bragas que ya escurrían por horas de excitación, me las acercó como quien te pide opinión sobre una esencia.

    -Te gusta mi aroma?

    -Me vuelve loco ese olor a perversión pero porque preguntas eso?

    -Pues verás, cuando Irma se atrevió a pasar su candente lengua sobre mí, inconscientemente separé las piernas, lo que le permitió llegar a mi cosito, jalando ligeramente mis vellos provocando en mí un orgasmo fulminante como pocas veces he experimentado; luego, cuando pude tener compostura, muy discretamente acercó su rostro a mí y me susurró al oído que tenía un aroma delirante, haciendo que toda mi piel se electrizara por tal comentario.

    Una vez que Pam me confesó lo ocurrido en el bar, me arrojó sobre la cama se subió en mí y levantándose el vestido, ya con la vulva inundada por la excitación, la fue recorriendo parsimoniosamente a lo largo de mi abdomen, hasta colocarla justo en mi cara, frotando desde su clítoris hasta su ardiente ano una y otra y otra vez, explotando en una venida como pocas veces había experimentado, como una erupción de lava hirviente.

    -mmm, aggh, aggh, me corro, Dios me corro.

    -Nos escuchará Oscar.

    -Eso quiero, quiero que escuche cuánto he contenido estas pinches ganas de que me la chupes, de verte coger con un hombre…

    -Como?

    -Vamos no me detengas, déjame sacar mis más oscuros deseos hoy que estoy incontenible cabrón.

    Ese momento fue, como si se revelara ante mí de un solo golpe todo lo que no quería aceptar, vamos, ni siquiera pensar; ella quería que ambos liberáramos todas nuestras ansias reprimidas, era el momento, no sé cómo, pero le di la vuelta sobre mí y elevando sus ardientes nalgas, tome la sabia que su vulva derramaba, untándola en mi candente verga y a la entrada de ese oscuro y depilado orificio anal que ya estaba dispuesto a recibir la tremenda invasión por lo que, de un solo empujón, se la hundí hasta golpear con mi pubis sus deliciosas nalgas.

    -Ahhh, ahhh, me duele, no soporto, esto es delicioso, así, no pares.

    Así, mientras yo arremetía con fuerza sobre sus nalguitas, ella manipulaba su ardiente clítoris al ritmo de mi cadencia; de repente, nos convulsionamos en un solo momento, gritando nuestro orgasmo sin inhibiciones, enterando ruidosamente a Oscar de nuestra calentura; después, la calma, ese letargo que se disfruta tanto como el mismo orgasmo, reviviendo en la mente la batalla librada donde poco importa quién resulta vencedor.

    Para ese momento del relato ya no tenía voluntad; es decir, fue tanto el morbo que produjo en mí, que sin darme cuenta había aflojado mi corbata de satín y desabotonado mi blusa acariciándome las tetas, con una pierna sobre la codera de mi sillón pasando frenéticamente mis dedos sobre la delicada pantaleta que, empapada cedía a mis caricias produciendo en mi cosito una serie de incontenibles descargas que recorrían todo mi cuerpo, viendo por sobre mis lentes como Carlo relataba con lujo de detalle su versión, por lo que no pude soportar más y le imploré al tiempo que lo tomaba con ambas manos de la nuca acercándolo para tomar de su boca la pasión que desbordaba, que me poseyera.

    Bájame las bragas que me incendio, méteme esa verga que se marca tan rica, dámela también en mi orificio trasero papi, soy adicta al sexo anal, tortúrame como lo hiciste con tu mujer, quiero sentirte igual, potente, mira como me tienes, mi cosito está inundado, cógeme.

    Ya sin pudor, pasé el brazo sobre la cubierta del escritorio retirando todo lo que me impidiera postrarme sobre él, disponiéndome a quedar de bruces con una mano en cada esquina boca abajo y mi falda en la cintura elevando al máximo mis ardientes nalguitas en espera de recibir el delicioso castigo que yo misma me imponía.

    -Es raro que te lo pidan por ahí?

    -Muy raro, sin embargo, es algo que me fascina Rebe y por lo que veo, tú eres de esas pocas hembras que en verdad lo disfruta como yo, es una sensación única.

    -Exacto, es única papi, ya dámelo, yaaa, yaaa, mmmgf, mmgf, me muero, que delicia, mmfg.

    Mientras soportaba esas deliciosas estocadas, él no sé cómo o con qué habilidad, pasaba de mis erguidos pezones a mi candente clítoris, sin dejar por un segundo que mi temperatura disminuyera, hasta hacer que emitiera una serie de pujidos anunciando mi fenomenal orgasmo.

    -Aah, aah, aah.

    Y cuando estaba en la cúspide del paroxismo, aún en ese momento pude sentir su potente descarga refrescando mis entrañas en una sensación que aún ahora, no puedo describir, una sensación entre alivio, placer y perversión o algo así.

    -Que desperdicio.

    -Como?

    -Tu mujer, que desperdicio Carlo, está dejando un excelente amante.

    Nos incorporamos para acomodarnos sobre el sofá, así, desnudos como estábamos, solo unos minutos, cada quien ensimismado en sus pensamientos.

    -Ella pensó lo mismo.

    -A que te refieres?

    -Ella me dijo eso mismo… “que desperdicio”

    Ya calmadas las ansias generadas por su candente historia, nos dispusimos así, desnudos y sin más explicaciones, a continuar, él su relato y yo, a escuchar el morboso desenlace.

    -Cuéntame porqué te dijo lo que yo misma dije Carlo, si?

    -En realidad, el motivo principal de todo este entuerto fue esto que a continuación, y no sin un poco de pena y rubor, te platicaré, esperando tu comprensión o quizá tu aceptación preciosa; así las cosas y una vez que hubimos bajado un poco la temperatura del momento, procedimos a encarar a Oscar, quien seguramente aguardaba impaciente a que apareciéramos.

    -Carlo, amor, bajemos, Oscar debe estar ansioso o… caliente ji ji.

    -Vayamos pues, que locura más intensa, no sé cómo actuar después de lo que escuchó nuestro invitado.

    -Te soy honesta, quiero elevar su lívido hasta hacer que se pervierta en nuestro juego y complacer tu secreto anhelado papi.

    -Lo harás?

    -Totalmente, esta noche quiero que definamos nuestras preferencias, quizá hemos sido demasiado condescendientes amor, muero por verte actuar como una hembra sedienta de verga, si, de verga, de una deliciosa y candente verga que estalle en tus entrañas inundando de lava ardiente todo tu ser.

    Acto seguido, se enfundó el primer cachetero que vio subiéndolo hasta desaparecer en su dolorido hoyito y se cubrió con una bata transparente que lejos de cubrir sus lindas tetas, las enmarcaba resaltando sus coronados pezones, dejando expuestas sus enrojecidas nalgas por la arremetida de que había sido objeto hace apenas unos instantes, mientras que yo más tímido, me puse una bata de baño que me cubría todo el cuerpo aunque sin ropa interior; al bajar, Oscar nos recibió con una sonrisa amable.

    -Adelante, me tomé el atrevimiento de preparar unas bebidas, pensando que las necesitarían, siempre es reconfortante después de una buena sesión de sexo… no creen?

    Al escuchar esto, las mejillas de Pamela se encendieron de deseo, en realidad era otra, me tomó por la cintura debajo de la bata y me atrajo hacia ella propinándome un beso que poco dejó a la imaginación, recorriendo con su ardiente lengua mis labios sedientos de ella, mientras sus manos recorrían de arriba abajo mis caderas, deslizándolas a lo ancho de mis nalgas descubriendo así una visión perfecta para Oscar, quien al verme atrapado por esas curiosas y delicadas manos que se perdían entre mi ensortijada vellosidad buscando invadir lo más íntimo de mí, se levantó deshaciéndose de su ropa para quedar apenas en un cachetero que difícilmente contenía su hermoso pene erecto al máximo por la situación que permeaba, acomodándose nuevamente, como disponiéndose a disfrutar de una buena película cargada de erotismo y sensualidad.

    -Vamos vida hagámoslo para él, acaso no es nuestro invitado?

    Así, cual consolidados artistas porno, comenzamos a disfrutar sin tapujos e inhibiciones frente a la mirada satisfecha de nuestro espectador, ella se fue hincando lentamente deslizando su lengua a lo largo de mi cuerpo ronroneando muy dócilmente y desprendiéndome de mi ligera bata, girándome para que al estar hincada, tener mis encendidas nalgas a su merced, mordiéndolas con ansias como si temiera que yo pudiera romper el encanto, enredando su ardiente lengua en mis delicados vellitos que humedecía haciéndolos a un lado para disfrutar plenamente de mi apenas notorio agujerito virgen; cuando lo hubo descubierto, se alejó por un momento separando mis nalgas… admirándolo.

    -Jamás me atreví y veo que es lindo, que tus nalgas en verdad son lindas, mmm.

    Disponiéndose nuevamente a sumergirse e inundar con su ardiente saliva mi recién invadido e inmaculado orificio, y yo? sintiéndome una nena, una princesa que se trata con delicadeza, eso era yo en ese momento.

    -Que haces, deten…te, vamos para, mmggh, Dios, para.

    -En verdad lo deseas?

    -Jamás he sentido tanto placer, tengo miedo de aceptar que no quiero que te detengas ahhgg, dame más, dame más, esto es la gloria, ahhh.

    -Tus nalgas son deliciosas y tu orificio ooh… es hermoso perrita golosa.

    -Perrita golosa?

    Al escucharla, lo juro, sentí una descarga eléctrica que me hizo doblar las rodillas, era cierto! mi anhelo era que me trataran como a una hembra, una mujercita sedienta de verga, era como si despertara a la sexualidad pero en mi papel de mujer, Pamela al haber descubierto mi más anhelado fetiche solo sonrió satisfecha haciendo una seña a Oscar invitándolo a unirse.

    -Vamos papi ven, hagamos de esta delicada nena una mujer plena.

    Y volteando hacia Oscar, así, en cuclillas, separando con sus manitas mis nalgas, lo invito a participar de mi tesorito tan celosamente guardado, abriendo sus piernas para mostrar a su vez su rico cosito ya de por sí inundado de su cristalino lubricante que traspasaba la delgada tela de su sensual cachetero; al ver la irresistible invitación, Oscar se incorporó y al hacerlo dejó ver un hermoso falo que retador pugnaba por ser liberado de su prisión, por lo que bajando su sexi cachetero hasta los tobillos, tomó su pene en total erección y lentamente lo acercó a Pamela.

    -No amor, es Carlita quien anhela tu cosito, anda enséñale a ser mujer.

    -Por favor Oscar dámelo, que lo tuyo es… hermoso, me enloquece, lo alucino desde la primera vez que lo admiré en las regaderas del Puerto, lo recuerdas?

    -Como olvidarlo yo también me sentí atraído por tu sensual y delicado cuerpo pero sobre todo, esas nalgas, no me negarás Pam que son dignas contendientes.

    -Y virginales Oscar, no lo olvides.

    -Ven cosita rica, acércate.

    Y tomándome de la mano, me atrajo para palpar mi erección, girándome, lamiendo mi espalda, bajando hasta mis glúteos, besándolos tiernamente como presagiando el tormento que vivirían.

    -Qué hago?

    -Solo déjate llevar y has caso a tus impulsos, ven cosita rica.

    Así de espalda como me tenía, puso su mano en mi nuca bajándola para poner mis nalgas al aire, de repente se escuchó una melodía suave que invitaba a la seducción; Pam se retiró sin que nos percatáramos, ocultándose tras la cortina transparente que separaba la sala de la cálida terracita, postrándose en el reposet, liberando su deliciosa vulva de esa sexi braguita y disponiéndose a disfrutar de una candente y morbosa escena; así, totalmente desnuda, se dispuso a perder sus traviesos dedos donde la pasión se anidaba.

    En ese momento Rebe, yo estaba comprometido totalmente con mi papel de chica inexperta y sumisa en espera de un debut que, ahora lo sé, deseé toda la vida.

    Cuando nos percatamos que Pam se deleitaba masturbándose, él me tomo de la cintura meciéndome al compás de la melodía mientras lentamente acomodaba su verga entre mis nalgas y, utilizando el lubricante que de él emanaba, la pasó cuan larga era sobre mi ano que rogaba por ser poseído; así, sin dejar de martirizarme con sus movimientos, aumentó el morbo al buscar mi pene que para ese momento ya escurría lubricante en abundancia, lo tomo y embarrando sus dedos, comenzó a introducirlos en mi apretado anito, deslizándolos alrededor buscando vencer la resistencia primero con uno, luego dos dedos perdiéndose en lo más cálido de mi ser mientras yo moría de placer; la música cesó y mientras yo, por entre mis piernas y en la posición que me encontraba, tomé su verga enfilándola lentamente hacia mi agujerito; una vez que hicimos contacto piel con piel, comencé a pasarla suavemente por todo mi sensible anito disfrutando su textura, él solo cerró los ojos y comenzó a empujar acompasadamente, al sentir que poco a poco iba cediendo ante la fuerza ejercida, separé mis nalgas con ambas manos facilitando mi iniciación, cuando de golpe sentí cómo mi hoyito posterior cedió así, sin dolor, y sí, con una mezcla de placer y calor que me recorría el cuerpo, anhelando recibir esa lava ardiente que inundara impetuosa mi cavidad virginal, solté un suspiro ahogado que llegó a los confines de la tierra, era lo más rico que había probado mi cuerpo, era como si me incendiara de placer al grado de desfallecer de pasión por dentro.

    -Que delicia papi ahhh, no quiero que termine, es delicioso sentirte.

    Debo reconocer que era hermoso, muy grueso, sentía sus venas desde la base hasta el inicio de la cabeza, que al estar inflamada parecía de acero y esa deliciosa curvatura al final mmm que provocaba ricas punzadas en mi sensible anito; acto seguido, me tomó de los hombros y lentamente me fue enderezando, por lo que yo, sabiendo lo que quería, posé sus manos en mis tetillas mientras él las comenzaba a pellizcar con ternura.

    -Que delicados pezones y que cálido culito tienes cosita, se nota que ya antes habías jugado con él.

    -Ja…mas, eres el primero papi, agghh, es una delicia tenerte hasta adentro, dame, dame, acaba en mí, quiero conservar tu semen hirviente dentro, muuy dentro.

    Perdiendo la poca vergüenza que me quedaba, comencé a mover las caderas como si siempre hubiera sabido, sintiendo esa textura que probaba por vez primera.

    -Siempre imaginé que sería así por Dios, es deliciosamente excitante, mmm.

    -Sigue papi, dame toda aghh, agghh.

    -Por favor, trátame como a una mujercita, te lo imploro.

    -Ahhh, que rico te mueves Carlita, eres una traviesa, me estás exprimiendo, aahh… aahh, que ricas nalguitas mmm.

    -Te gusta lo que ves Pamela? Es un verdadero manjar, me exprime con locura mmm

    De repente sacó su duro pene, haciéndome gritar suplicandoque lo metiera nuevamente; así, girándome para dejarme boca arriba, me levantó las piernas depositándolas en sus hombros, y me volvió a penetrar, esta vez de uno solo con una potencia desastrosa que me hizo exclamar de placer como una desquiciada mujercita.

    -Ayyy papi sácalo, sácalo, me matas de placer ahhh

    En realidad pedía lo que estaba lejos de desear pues me enloquecía sentir su pene recorriendo por dentro mi cuerpo y esa sensación, caramba, esa sensación cuando alcanzaba con su cabeza inflamada mi punto “G”, siempre creí que se trataba de un mito, mmm que delicia, era como si me estimularan desde muy dentro provocando en mi un temblor que amenazaba con una enorme explosión de semen incontenible que me arrebataba las fuerzas para quedar completamente a su merced.

    -Ya, ya, me viene papi, aaggh, aaggh, inundame el culo cabrón, inúndamelo aaahhh

    -Estoy hirviendo Carlita, ya lo siento venir, quiero mamar esas ricas tetas hasta dejarlas inflamadas.

    Así, inclinándose sobre mis erectos pezones, comenzó a succionar con fuerza uno y otro sin que se hiciera esperar la reacción, pues de inmediato los tenía totalmente alargados e hinchados y parecía que estaban sincronizados con mi pene pues en ese momento no pude más y exploté entre gritos de placer mientras Oscar arremetía con fuerza, no sé por cuanto tiempo, solo escuchaba unos quejidos sensuales y palabras cortadas mientras inundaba mi recién pervertido orificio.

    -Aggh, si, esto es lindo, así, así, me viene, mmm me viene ahhh, ahhh…

    Si nunca había visto en vivo a un hombre masturbarse, menos había sentido el semen salir como lava hirviente, furiosa, golpeando sin respeto ni orden mis entrañas; mientras él explotaba con gemidos alucinantes, yo estaba que hervía por dentro arrojando con delirante fuerza mi semen salpicando mi pecho, mi cara, mientras abría la boca tratando de atrapar un poco de ese rico néctar, cada que sentía esos disparos liberando su potente líquido, mi cuerpo se estremecía y mi ano sentía una deliciosa descarga eléctrica que me enloquecía cada vez más, al grado que deseaba que nunca saliera de mí esa hermosura que invadíalo más íntimo de mi ser.

    Así, volteando de vez en vez hacia Pam, podía verla disfrutando de su deliciosa paja y él, en el paroxismo de su tremenda hazaña, poco a poco fue perdiendo fuerza abrazándose a mí en una clara forma de rendición y delicioso letargo. Fue en ese momento que se escuchó la tremenda explosión de Pamela, había resistido hasta el final, reservando para el último su erótico orgasmo.

    -Aahhg, ahhh, aahhh, ya,ya…

    -Vamos Pam, es tu turno.

    -Mi turno terminó.

    Pamela había comprendido mi fascinación por ser penetrado de esa forma y prefirió retirarse sin esperar una aclaración de mi parte, hasta ahora sigue con la falsa idea que soy gay y aunque me encantó realizar mi fantasía, disfruté enorme hacerlo tanto con ella como con Oscar, amo la bisexualidad, supongo que mi esposa no cambiará de opinión, solo espero que en algún momento se dé la oportunidad de que también ella libere esa chica bi que lleva dentro.

    -Ahora sabes el motivo de mi ruptura Rebe, crees que ha sido justificada?

    -Creo que apenas inicias una vida plena Carlo, enhorabuena.

  • Yo, mi prima y unos tragos

    Yo, mi prima y unos tragos

    Era un día sábado como cualquier otro, estábamos en casa con mi prima y mi hermana, a lo que de repente suena el teléfono y el novio de mi hermana pregunta si esa noche nos podíamos comer un asado y tomar unos tragos en casa, a lo que ella responde que no hay problema, hasta ahí todo normal. La cosa es que ese día todos nos pasamos de copas, estábamos solo nosotros 4. Normalmente mi prima dormía en la habitación de mi hermana, pero como su novio se quedó esa noche, se recostó a mi lado. Yo desde hace tiempo que la miraba con deseo, ella siempre usaba camisetas escotadas que dejaban ver prácticamente todos sus ricos senos en forma de gota, pantalones ajustados que le resaltaban muy bien su lindo trasero y era de esas personas que inspiraba un «cógeme» solo con mirarte.

    Llegó la noche y con mi prima conversamos largo rato tendidos sobre la cama, hacía mucho calor como para taparse. De repente, comenzamos a escuchar en la habitación de mi hermana como se comenzaban a besar y rechinaba suavemente la cama como si la acción ya hubiera comenzado. Eso al parecer calentó mucho a mi prima, porque inmediatamente, y con un tono coqueto me dijo «Oye y tu duermes vestido? Porque yo no puedo», fue ahí cuando se quitó la camiseta y el pantalón, quedando solo en un panty de encaje y un brasier que le combinada. Al verla, se me pasó de todo por la mente, pero tenía miedo de proponer cualquier cosa y que eso formara problemas, así que me quité todo yo también, dejando solo el bóxer, y me recosté a su lado.

    Ella me dio la espalda, dejando su lindo trasero a mi vista el cual en varias ocasiones rozaba sin querer con mi miembro dado que la cama no era muy grande. Verla ahí me excitaba tanto que me causó una erección. Pronto ya no podía soportar lo hinchado que se me puso, así que sutilmente comencé a acercarlo un poco más para frotarlo. Al parecer ella tenía claro que esa noche habría sexo, porque apenas lo sintió, dio un pequeño salto hacia atrás, levantando un poco la cola, dejando que mi duro pene se posara entre sus deliciosas nalgas. Así estuve unos minutos, hasta que decidí sacarlo del bóxer, abrí un poco sus nalgas, lo puse ahí en medio, y solté su nalga, haciendo que esta me lo atrapara. Comencé a moverme un poco, dejando algo baboso su trasero y decidí probar un poco más hasta dónde era capaz de permitirme llegar, así que tomé una de sus tetas con mi mano, y mientras la masajeaba suavemente, comencé a sentir que sus caderas empezaron a hacer circulitos sutilmente.

    Fue entonces cuando me día cuenta que ella está muy caliente, por lo que decidí poner su pierna sobre la mía, para abrírselas un poco y tocar su exquisita vagina, estaba muy húmeda, olía muy rico, y comencé a mover mis deseos acariciando con calma cada rincón de su entrepierna. Esto provocó en un momento un leve gemido en ella. A lo que esta se dio vuelta quedando frente a frente conmigo, entre abrió los ojos unos segundos mirándome, luego los volvió a cerrar haciéndose la dormida, pero posando su mano en la base de mi duro pene.

    Yo ya estaba a punto de explotar, era una escena bastante excitante, comencé a besar sus senos mientras ella sostenía mi miembro, luego me levanté y se lo puse en los labios, para ver si ella accedía a darme una mamada, no tardo en abrir la boca, dejándome introducir mi pene hasta la mitad, comencé a sentir pequeñas succiones y eso me encantó, estuvimos así unos minutos hasta que me decidí a penetrarla.

    La giré, la puse en 4, y ella levantaba su hermoso trasero hacia mí, le corrí el panty a un lado, y suavemente comencé a introducirlo, primero la cabeza, sosteniendo sus glúteos para abrirlos y dejarme ver el espectáculo, luego la mitad y luego completo. Ahí la sostuve fuertemente de sus caderas y de di unos movimientos circulares para masajear todo su interior, yo veía como sus manos agarraban fuertemente las sábanas, pero no gritaba, no podíamos hacer mucho ruido o mi hermana nos descubriría. Así que seguí así, suavemente penetrándola por unos minutos, luego de esto, ella se subió sobre mí, poniendo su boca al lado de mi oído, podía sentir su respiración agitada con gemidos reprimidos para que no se escuchara, ahí, en una cabalgata suave, pero intensa, ella me apretó fuertemente con sus manos y sentí cómo se corrió, a lo que yo le pregunté: «prima, puedo yo también?» y ella me dijo «espera, mejor te ayudo» y comenzó a darme una mamadota que me hizo acabar casi de inmediato, ella se lo tragó, luego fue al baño a limpiarse y ambos nos dormimos sin decir nada.

    Luego de esa ocasión, ya todo fue imparable, tuvimos mucho sexo cada vez que podíamos hasta que por cosas de la vida nos distanciamos y ya no podíamos hacer nada.

    Espero les haya gustado, es una historia real, y tenía tiempo queriendo escribirla.

  • Nuevo gusto (2)

    Nuevo gusto (2)

    Esa tarde me escribió diciendo que le había gustado mucho mi boca y que quería verme para terminar lo que había empezado.

    Al leer su mensaje me entró una calentura infernal. Tan solo de recordar a aquel macho grande y fuerte todo mi cuerpo lo pedía a gritos, recordaba la sensación de su glande en mi lengua, el delicioso sabor del líquido preseminal por toda mi boca, la suavidad de su cabeza pasando por mis labios húmedos y deseosos…

    «Hola Yo también quedé muy caliente y quiero conocerte más a fondo» le contesté. Así que quedamos de vernos en el metro Tacubaya a una hora específica.

    Saliendo del trabajo apresuré el paso para encontrarme con él y así fue, llegué a la estación y él ya estaba allí, cuando lo vi me pareció aún más alto de lo que lo recordaba y pensé «es hermoso!» mientras mi cuerpo ansiaba abrazarlo y sentir su musculatura.

    Al aproximarme a él, mi instinto femenino necesitaba besarlo, tenía mucho deseo de llegar frente a él, alzarme sobre las puntas de mis pies y besar su boca al tiempo que le decía «Hola papito, que rico te ves!» Sin embargo debía reprimir esas ganas ya que él había conocido a un «hombre» y así debía comportarme (cosa muy difícil, hace mucho tiempo que olvidé como ser «hombre» y mucho menos frente a un macho como él) así que hice mi mejor esfuerzo.

    Hola me dijo mientras me ponía el puño para que chocara el mío, «que bueno que viniste, tengo mucha sed, aquí arriba hay un lugar para tomar cerveza ¿Vamos? Asentí con la cabeza y nos fuimos caminando como dos amigos hacia el lugar.

    Pedimos dos cervezas y comenzó la plática, que cómo te llamas, que a qué te dedicas… Y finalmente las preguntas interesantes «¿Cuál es tu rol?» Me preguntó y sin pensar le dije «pasiva… Eh… Quiero decir pasivo» (la costumbre de manejarme en femenino) me miró fijamente y me dijo «perfecto, yo soy activo, me gusta mucho penetrar y que me chupen la verga» uff! Mi especialidad! Pensé para mí, para ese entonces yo buscaba acercamiento físico, mis pies ya rozaban sus piernas fuertes por debajo de la mesa y el solo sonreía.

    Así pasaron algunas cervezas y me dijo «bueno… Ya estamos listos no? Vámonos» yo pensé que ya se había cansado y se iría a casa… Estaba decepcionada cuando dijo «ven, conozco un lugar» y me llevó directamente a un conocido hotel de la zona, yo feliz!

    Llegamos al lugar, pidió una habitación, yo me sentía muy rara, estaba acostumbrada a que mi macho en turno tuviera atenciones conmigo, pero en esta ocasión no hubo ninguna mi macho estaba con otro «macho» no con una trans… Bueno me sentía rara jaja.

    Apenas llegamos a la habitación y se quitó la camisa, el espectáculo era grandioso! Su pecho fuerte me calentaba demasiado y su olor! Olía a delicioso macho, ya estaba entregada en ese momento.

    Me dijo ¿No tienes calor? Quítate la ropa. Yo fascinada, me quité mi camisa dejando mi cuerpo a su disposición, ofreciéndole mi piel entera, no perdió tiempo y comenzó a besarme mientras sus manos fuertes y toscas recorrían mi espalda, me dijo que tenía la piel muy suave mientras me desabrochaba el pantalón.

    Me desnudó sin cuidado, tosco, sus manos recorrían mis piernas y mi trasero con habilidad pero bruscamente, yo solo quedé con mis calcetas, cuando me las quitó se dio cuenta que mis pies estaban súper cuidados, me gusta tener pies de princesa, una nunca sabe cuándo se van a ocupar jiji.

    Al ver mis pies me preguntó ¿Te vistes de mujer? A lo que respondí ¿Te gustaría? Su respuesta me dejó helada… «No, mujeres tengo, quiero cogerme a un hombre» ¡Hace tanto tiempo que olvidé como ser un hombre! Con la simple presencia de un macho frente a mi, mi lado femenino se activa inmediatamente y quiero ser una nena cariñosa y tierna… No sabía cómo actuar frente a él.

    Continuará…

    Gracias por leer queridos les dejo mi correo como siempre para que me mantengan calientita [email protected]

    ¡Besos!

  • Mi jefe cumple su fantasía de follarme

    Mi jefe cumple su fantasía de follarme

    Hola, me llamo Dalia, soy una mujer morena de tetas grandes, cintura rellenita, caderas justas, culo grande natural y piernas sexys.

    Soy trabajadora doméstica y les quiero contar como me acosté con mi jefe que a la vez le estaba siendo infiel a su esposa y saben realmente me alegra haberme acostado con él porque aparte de lo rico que fue sentí ese placer de que me estuviera prefiriendo a mí en lugar de su berrinchuda esposa molesta.

    Ella es muy anticuada así que uso un uniforme común con la camisa cerrada y la falda larga con tacones, cosa que no le puede parecer sexy a nadie a excepción de Sebastián que cada día me veía sin parar.

    Igual note como cada vez que me agachaba por algo o estiraba me tomaba una foto discretamente, así que un día decidí ponerlo a prueba. Él trabaja en casa así que está la mayoría del tiempo ahí frente a la computadora.

    Un día la mujer había salido con sus amigas, probablemente a beber, y solo estábamos su esposo y yo así que para ver cómo reaccionaba me subí más la falda y desabroche un poco mi camisa y me puse unas medias negras con los tacones.

    Entre a su estudio para limpiar y apenas entre el separó la vista de la computadora, tomo su teléfono y fingió ver mensajes o algo mientras me seguía con la cámara, yo actúe sexy para él de una forma discreta viendo como movía una mano en su entrepierna.

    Después de un rato me le acerque y pregunté si necesitaba algo y dijo que no así que salí a seguir limpiando, me metí a su cuarto y tocando bajo mi falda estaban mis bragas húmedas por estar fantaseando en él y que pensaría de verme así.

    Me estaba tocando bajo mis bragas con mis pensamientos calientes y la adrenalina de hacerlo en su cuarto, estaba a una de tomar uno de los juguetes de la señora cuando escuché un «necesitas ayuda?» Mis sentimientos explotaron al oír eso.

    Rápido me puse de pie y lo voltee a ver si darme cuenta que mis bragas se habían bajado hasta mis rodillas, le expliqué todo avergonzada mientras el solo me miraba con una sonrisa pícara y se acercaba hacia mi diciendo.

    El: está bien Dalia te veías muy bien haciendo eso.

    Yo: gracias pero no debía hacerlo y menos aquí.

    El: si fuera por mi te dejaría hacerlo en la cama con tal que dejes tu rico aroma… Y con lo buena que estás…

    Al terminar de hablar ya estaba frente a mi acariciando la cintura mientras bajaba sus manos a mis nalgas dando unos sexys apretones, lo voltee a ver sorprendida y al regresar la vista a sus manos estaban comenzando a bajar mi falda hasta que cayó al suelo.

    Más confiada lleve mis manos a su entrepierna con una erección que estaba a punto de romper el pantalón que llevaba, lo voltee a ver y el se perdió juntando sus labios con los míos en un erótico y delicioso beso.

    Durante ese gran beso empezó a abrir mi camisa y quitarme la ropa así que hice lo mismo quitando su pantalón y playera, me quitó el sostén dejándome con las medias y tacones y yo le quite el bóxer para que estuviera desnudo, me dio otro beso con sus manos recorriendo todo mi cuerpo mientras se frotaba en mi su verga en mi mano y vientre.

    Nos separamos del beso y el me vio desnuda y nerviosa frente a él mientras decía «Dalia llevo fantaseando con esto mucho tiempo» se puso de rodillas y levanto una de mis piernas en su hombro para pronto comerme el coño, llevaba mucho desde que me lo habían hecho así que se sentía delicioso.

    Su mirada y los movimientos de su lengua eran muy sexys, se me canso la pierna así que me separé y me senté en la cama, el aún estaba de rodillas viéndome así que subí los tacones a la cama y volví a abrir mis piernas un movimiento erótico que funcionó pues volvió a comer mi coño, ya más enfocada en el comenzaban a salir mis primeros gemidos.

    Estaba gimiendo por su boca y se me salió un «te la quiero chupar» me miró de forma sexy dejando mi coño mientras se ponía de pie masturbando despacio su verga, me baje de la cama y puse de rodillas como buena sirvienta tomando su verga para llevarla a mi boca con mi lengua lamiendo la punta.

    El me miraba excitado acariciando mi cabeza y empujando para meter más su verga y lo hacía, me sentía sorprendida de que estaba chupándole la verga a mi jefe y este me acariciaba y veía de una forma que me hacía sentir sumisa, hizo mi cabeza hacia arriba para que lo viera a los ojos mientras se la estaba chupando.

    Movía sus caderas follando mi boca y presionaba mi cabeza en él intentando una garganta profunda, hasta que en una embestida su verga penetró toda mi garganta con los labios tocando la base mientras yo llevaba una mano a mi cuello hinchado, era el primer garganta profunda que me hacían.

    Los primeros segundos eran fáciles pero se me acababa el aire y empecé a lagrimear con mi otra mano busque la suya en mi cabeza y le di unas palmadas ya que me vio me saco toda la verga dejándome respirar, tome mucho aire y escupí el exceso de saliva en su verga mientras me ayudaba a ponerme de pie.

    Ya de pie volvió a besar mi cuello subiendo hasta mis labios mientras quitaba la liga que sostenía mi chongo y se extendió mi cabello, dijo que me veía más hermosa así y me hizo sonrojar, entre besos y caricias nos acostamos en la cama abriendo mis piernas con sus besos en mi cuello y tetas.

    Solté un fuerte gemido y entrelazamos nuestras manos mientras su verga se abría paso en el interior de mi coño, sus besos fueron a mis mejillas y cerca de mis labios para escuchar mis gemidos y cada que abría los ojos para verlo veía a mi jefe follandome pero está idea me terminó resultando excitante.

    Mi jefe un hombre guapo, lindo y con dinero que podía tener a cualquier mujer que quisiera me estaba follando a mi su sirvienta con su verga que no paraba de acariciar mi Interior, sus manos recorriendo cada centímetro de mi cuerpo y su boca chupando, besando o mordiendo para probarme toda.

    La cama y mi cuerpo se movían sin parar con sus embestidas sacando casi toda su verga para después meterla de golpe con su dedo pulgar jugando con mi clítoris y mis manos en todo su cuerpo con ganas de arañar su piel, la combinación de todo me estaba volviendo loca y una corriente de placer lleno mi cuerpo.

    Tuve unos espasmos y solté chorros de jugos en él con mis fuertes gemidos causados por el orgasmo, él al ver esto aumentó el ritmo y bajó su cuerpo estando cara a cara, que aun estando nerviosa no podía fingir mi expresión de placer puro.

    Me beso de lengua lamiendo mi intención mientras manchaba sus sábanas de mi sudor y jugos. Se estaba moviendo normal y de la nada saco su verga y subió en mi para masturbarse y uso mis tetas para masturbar su verga, lo vi aún excitada y me tomo de sorpresa su primer chorro de semen en mi rostro.

    Soltó más y más en un fuerte orgasmo, tenía los ojos cerrados y aun así sentía el semen caliente caer sobre mi rostro y tetas con sus gemidos de que estaba satisfecho, termino y me hizo chupar un poco la punta para después acostarse a mi lado.

    Me miró sonriendo acariciando mi cuerpo desnudo conmigo llevando el semen de mi rostro a la boca, me dio un beso apasionado e invito a dormir con él con las sábanas encima y desnudos me dijo «si quieres cuando mi esposa no esté puedes ser mi mujer Dalia» al oír eso sentí una emoción y acepte.

    Y en verdad lo prometió cuando su esposa sale me trata con mucho más amor y cariño, si tenemos tiempo nos desnudamos y follamos si no solo abro un poco el uniforme y lo hacemos. Me encanta hacer esto está lleno de adrenalina y amor, pero bueno díganme que piensa, espero verlos luego, adiós.

  • Propuesta indecorosa, mi esposa quiere

    Propuesta indecorosa, mi esposa quiere

    Es la fiesta de fin de año del trabajo. Mi esposa, Andrea, es una mujer voluptuosa de cabello negro largo, caderona, tetona, con la que llevaba un año de casados. Ese día ella se puso un vestido negro brillante ajustado al cuerpo, todos sus atributos quedaban a la vista. Yo me sentía orgulloso, mi mujer era con toda seguridad la más buena de la reunión. Todos la miraban mientras bailábamos.

    La noche transcurrió entre tragos y comida en abundancia. Lo que más me gustaba era que mi jefe, el dueño de la empresa, un tipo arrogante y prepotente, no podía quitar la mirada de mi esposa. Él estaba con su esposa que era una mujer elegante y fina, era atractiva, pero ni comparación con Andrea. ¿Quién tendría el mejor polvo de la noche? Así es, yo.

    Sería como la 1 de la mañana. Nos disponíamos a irnos cuando se acercó mi jefe.

    ¿En que se van a ir? – Preguntó.

    Tomaremos un taxi – Le dije, no había llevado mi auto porque quería beber.

    Nada de eso, yo los llevo

    Aceptamos inmediatamente. La mujer del jefe no estaba por ningún lado. Nos llevó hasta una camioneta enorme que tenía un vidrio polarizado que separaba a los pasajeros del conductor. Había cuatro sillas que formaban una especie de salita, es decir, dos sillas enfrente de las otras dos.

    Andrea y yo nos sentamos de un lado y mi jefe se sentó enfrente de Andrea. Emprendimos el camino.

    ¿Disfrutaron la fiesta? – Nos dijo.

    Estuvo muy buena, muchas gracias – Le dije un poco lamiendo bolas.

    Nos hablaba pero me sentía algo invisible, su atención estaba toda sobre Andrea. Mi jefe activó un compartimento y salió lentamente una bandeja con una botella de whisky, un jarrón con hielo y cuatro vasos. Nos sirvió de aquello. Empezamos a beber.

    Señor Pizziotti – Me dijo.

    ¿Si? – Respondí.

    Voy a ser sincero… su esposa me parece una mujer increíblemente atractiva… es… muy… deseable

    Bueno señor… creo que eso mismo le pareció a todos en la fiesta – Dije atrevido y envalentonado, él sonrió.

    Los hombres de negocios no tenemos tiempo que perder… así que lo diré y ya… Le ofrezco 1000 dólares por una noche con su mujer.

    Me quedé mudo y miré a mi esposa esperando una mirada similar de estupefacción pero lo que me encontré fue a Andrea cruzando sus piernas, sacando pecho y mirando directamente a mi jefe.

    No, obviamente no, mi esposa no está en venta – Dije ya no tan seguro. Él sonrió.

    Pizziotti, le ofrezco 10.000 dólares por una noche con su esposa – Dijo.

    N…No, ya le dij… dije que mi esposa no est… está en venta – dije.

    Andrea apretaba sus piernas y lo miraba fijamente.

    ¿Y qué piensas tú Andrea? – Le dijo a ella.

    Andrea me miró.

    Amor… – Le dije. Ella me miró y después volvió a mirarlo.

    Detenga el auto – Dijo ella.

    El auto se detuvo y nos bajamos.

    Espérennos – Le dijo ella a mi jefe al bajarnos.

    Cerramos la puerta del auto y subimos al andén.

    Es un idiota, busquemos un taxi y vamonos – Le dije.

    Amor… podemos pedirle más dinero – Me dijo Andrea.

    ¿Ah? ¿Lo estás considerando?

    Imagina 20.000 dólares… lo que podríamos hacer los dos

    ¿Me estás hablando en serio?

    Sí… yo lo haría rápido… y siempre estarías ahí… y nos vamos con 20.000

    Nooo

    ¿Eres idiota? piensa en el dinero, solucionamos un montón de cosas

    No quiero que otro te folle

    Lo voy a hacer

    Nooo

    Puedes venir conmigo o me voy sola… pero conseguiré ese dinero

    Ella se dirigió al auto y no tuve más opción que seguirla. Subimos al auto de vuelta.

    25.000 dólares y me tienes por una hora – Le dijo Andrea a mi jefe.

    Dos horas – le respondió.

    Ok… mi esposo debe estar todo el tiempo con nosotros

    jajaja bueno

    La miré y le negué con la cabeza, le rogué con la mirada. Me miró con algo de despreció.

    Bueno… ven – Dije mi jefe bajándose la bragueta y sacando una verga grande y a medio parar.

    No señor, el dinero primero

    Dame tu cuenta bancaria

    Pasó un minuto mientras manipularon sus teléfonos para finiquitar la transacción. Yo miraba derrotado y perdido. ¿De verdad estaba ocurriendo?

    Listo – Dijo Andrea.

    Mi esposa se arrodilló frente a mi jefe y agarró su verga. Primero se la pajeó, después se la metió en la boca y se la empezó a chupar. El auto cambió de dirección y nos llevó a un edificio lujoso en el norte de la ciudad. Mientras entrabamos en el estacionamiento mi jefe alzaba la falda del vestido de Andrea y jalaba su panty rozando su coño. Mi esposa soltó un gemido.

    Bajamos del auto y subimos a un ascensor. Íbamos Andrea, mi jefe, dos gorilas de guarda espaldas y yo en un rincón bastante disminuido. Mi jefe abrazaba a Andrea y le susurraba algo al oído, ella sonreía coqueta.

    La puerta del elevador se abrió y apareció un lujoso recinto, la sala de aquel apartamento. Los guardaespaldas se dirigieron al fondo del lugar, entraron por una puerta y desaparecieron. Mi jefe tomó a Andrea por la cintura y la llevó por un pasillo. Yo me quedé atrás. Voltearon a verme.

    ¿Vas a venir o qué? – Me dijo mi jefe. Andrea se rio burlonamente.

    Los seguí por un largo pasillo. Mi jefe agarraba el culo de mi esposa y juro que ella le devolvía una mirada que no era de desprecio. Andrea se mordía los labios y le masajeaba la verga sobre el pantalón. ¿No era esto por dinero?

    Entramos a una habitación con una luz amarilla tenue y una cama gigante como no había visto otra. Me quedé al lado de la puerta de pie. Andrea se arrodilló frente a él y empezó a mamarle la verga. Lo miraba a los ojos, le acariciaba la bolas, le daba besitos en el glande, él suspiraba.

    ¿Te gusto mucho papi? – le dijo Andrea.

    Me gustas mucho linda, eres una mujer muy atractiva – Le respondió.

    uy pero qué cortes… que tal si me llamas… perrita

    Andrea! ¿Qué haces? – grité.

    Me miró y volteó los ojos. Se quitó el vestido y descubrió su bello y bronceado cuerpo. Llevaba una tanguita negra que yo le había regalado. Arriba no llevaba nada. Mi jefe la empujó bruscamente sobre la cama, tomó su tanga y la jaló duro desgarrándola.

    aaaah – gimió ella.

    Mis piernas temblaban. Mi jefe penetró a mi esposa en cuatro y empezó a taladrarla. Una verga grande y venosa, más grande que la mía. Sentí que me desvanecía.

    que delicia papi, dame duro, este coño es tuyo – le dijo Andrea.

    Andrea! – Grité.

    Callate! – me gritó ella.

    Ella se dio la vuelta y se puso boca arriba con las piernas abiertas de par en par. Mi jefe, ya completamente desnudo se metió entre los muslos de mi esposa y se la folló de misionero. Ella gozaba.

    ¡Aaaah! ¡Que ricooo! – gritaba.

    Cuando él se iba a venir mi esposa se puso de rodillas y le agarró la verga para ayudarlo con una paja. Mi jefe se deshizo en leche sobre la cara, las tetas y el cabello de mi esposa.

    ¿Te puedo tomar unas fotos así? – le dijo él.

    lo que quieras papi

    Mi jefe sacó su teléfono y le tomó varias fotos a Andrea que sonreía dichosa. Cuando terminaron ella se levantó y se fue al baño. Él se puso unos calzoncillos y pasó por mi lado para salir de la habitación. Me quedé allí de pie, impávido. Él volvió al minuto, justo para encontrarse con Andrea que salía del baño. Ella le sonrió.

    Sentí que alguien me tomaba por la espalda. Los dos orangutanes que fungían como guardaespaldas me levantaron, no opuse resistencia. Me sacaron mientras veía como mi esposa se acostaba en la cama mirando a mi jefe a los ojos.

    Me montaron en un auto y me dejaron en mi casa. No volví a ver a Andrea.

  • Mi hermana melliza, Jóse y yo de fiesta en casa

    Mi hermana melliza, Jóse y yo de fiesta en casa

    Que hermosa es la paz de mi hogar.

    Vinimos hace unos años, con mi hermana melliza de un pueblo chico del interior para estudiar nuestras carreras.

    Ella, Cristina se llama, está cursando Obstetricia y yo, Juan, estoy en la carrera de Psicología.

    Cristina, que belleza de mujer y persona, un poco alocada y muy liberal, sin novio oficial, nunca le he conocido pareja, si un montón de amigas, que dicho sea de paso, una más linda y fuerte que la otra, lo que no quiere decir que mi hermana se quede atrás, se cuida mucho con alimentación y demasiado gym para mi gusto, sus atributos son impresionantes, yo no me quedo atrás, solo hago un poco de calistenia, lo que me permite estar “marcado” y con buen físico, sin ser fisicoculturista.

    El día que quiero relatar, me encontraba leyendo un poco los apuntes de la facultad, para luego de cenar, disponerme a leer un libro que me habían sugerido los Profesores sobre la materia que estábamos avanzando, este libro es: Mitología y erotismo en «Las Ménades» de Julio Cortázar. Estaba propuesto como intervención didáctica.

    Volviendo a los apuntes, releía sobre la inmortalidad de los Dioses Griegos, estos eran inmortales, pero aprovechaban cada día como si fuera el último.

    Seres inmensamente poderosos, sus pasiones los esclavizaban y las relaciones intrafamiliares eran un caos.

    El Olimpo era un nido de dioses griegos, tanto heterosexuales como homosexuales, que le daban rienda suelta a su sexualidad sin prejuicios.

    Eros era uno de los hijos de Afrodita y protector de la cultura homosexual y el amor entre hombres. Era parte de los Erotes, un grupo de dioses que propiciaban el amor. Eros es la contraparte griega del Cupido de la mitología romana.

    Abstraído en la lectura apasionante, no me percate de la entrada al departamento de mi hermana, venía con una amiga.

    -Hola Juan, buenas tardes, que hace el traga libros.

    -Hola hermanita, repasando y aprendiendo un poco, están interesantes los apuntes.

    -De que tratan.

    -En principio, la sexualidad en la mitología griega.

    -Hola juan, buenas tardes.

    -Hola Jóse, que alegría la visita (josefina es la amiga íntima de mi hermana, cariñosamente le decimos Jóse).

    -Que interesante lo que le contas a Cris.

    -Sí, es altamente atrapante.

    -¿Eran bien pornográficos? jajaja.

    -Para nada, ellos eran eróticos, pues sugerían, en contrapartida con la pornografía, ella muestra, lo que quiere decir que no son sinónimos, para usar una frase hecha, “el erotismo implica no mostrarlo todo, sino decir algo”.

    -Que interesante, cuando tengas más tiempo me podes ampliar sobre el tema.

    -¿Sobre cuál? ¿Erotismo o pornografía? Jajaja.

    -Podes empezar con uno seguir con otro y continuar conmigo.

    Dicho esto se retiró con mi hermana a su habitación, sin darme derecho a réplica y riendo.

    Intente volver a la lectura, algo quedo rondando en mis pensamientos, algo que Jose acoto al final de su frase… y continuar conmigo…

    Debo reconocer que ella está muy bien, es alta, buen culo, buenas tetas, muy bonita, pero, ¿estaría bien intentar tener sexo con ella?, no quiero decepcionar a Cristina, es su amiga.

    No pudiendo concentrarme en lo que estaba leyendo, decido irme a la cama a ver alguna serie o película, tal vez así logre despejar mi cabeza. Busco una peli, encuentro una llamada 365 días.

    Apenas comienza ya se avizora que es altamente erótica, en una muy cuidada escena, la protagonista le realiza sexo oral al actor principal en un avión privado, subiendo el erotismo escena tras escena.

    La cuestión es que al finalizar lo que estaba viendo, mi miembro se encontraba durísimo, y para calmar la fiera me masturbe pensando que yo iba en ese avión y Jóse me practicaba esa mamada, tomando mi miembro pasaba su lengua por todo el cuerpo de mi sexo palpitante, jugando con la punta de la lengua en el agujero de la uretra, introduciendo por momentos mi verga hasta la mitad y con pequeñas chupaditas ir retirándola de a poco, para de una sola vez volver a introducirla toda en su boca, permitiéndome tocar su campanilla. La sacaba y jugaba alrededor del glande, hasta que mi esperma salía y caía en su rostro y boca, deslizándose por su cuello para quedar entre sus hermosas tetas.

    Me limpie con el calzoncillo que traía puesto el semen que había quedado en mi vientre y mis manos.

    Me levante para darme una ducha, envuelto en una toalla, cruce de mi cuarto al baño encontrándome con mi hermana y su amiga (pensé que se habían dormido).

    -He aquí un digno ejemplar de hombre, ves Jóse, te lo decía, buenos pectorales, buenos brazos, y buena cola, (lo dice tocándome). Distinguidos pasajeros, les presento a continuación, el hermano más hermoso que me ha dado la vida, capaz, inteligente, solicito, buena persona, estudioso, quien lo quiera lo puede solicitar, está a su entera disposición, gracias por dispensarme su atención. (dijo como si estuviera vendiendo en un tren o colectivo).

    Jose agitando las manos decía:

    -Yo quiero, yo quiero, no pregunto precio, llevo.

    Fui el motivo de risa por un rato.

    Ingreso al baño, abro la canilla del agua, sale deliciosa de la ducha.

    Comienzo a enjabonarme, riéndome solo de las ocurrencias de mi hermana, la amo. Cuando estaba totalmente enjabonado siento que la mampara se abre, la puerta no la había escuchado, un cuerpo se pone detrás de mí, sus brazos me rodean al tiempo que unas manos delicadas acarician mi pecho. Ubico mi cara en el agua para despejar el jabón, me giro y veo a Jóse, totalmente desnuda, intenta besarme pero retiro sin brusquedad la cara.

    -Que haces Josefina, sos la amiga de mi hermana.

    -Que ¿no te gusto? (haciendo pucheros)

    -Si, la verdad que sí, sos hermosa, tenés un cuerpo de modelo, pero…

    -Pero nada, hace silencio y disfrutemos, la vida es una sola.

    Se arrodilló en la bañera y comenzó a introducirse el miembro en su boca, era una experta en las artes orales, pasaba su lengua por todo mi miembro hasta la punta y volvía a introducirla para darle pequeñas succiones, a la vez que con sus delicadas manos hacía unos movimientos de arriba hacia abajo y girando la mano como si tratara de un acelerador de moto. Cuando ya estaba excitadísimo, cerró la canilla del agua, me tomo de la mano y saliendo de la ducha, comenzó a secarme, luego hizo lo propio con ella, muy sensual y con movimientos dignos de una película, cuando se agachaba a secarse las piernas, rozaba con sus labios mi pene, alguna que otra pasada de lengua y se la engullía. Al terminar de secarse, me tomo de la mano fuimos caminando desnudos hacia mi pieza. Al entrar, grande fue mi sorpresa, mi hermana estaba allí sentada en un sillón, con una sonrisa inmensa en su rostro. Jóse me acerco a mi hermana e hizo un intercambio, quedando yo sentado en el sillón. La tomo de la mano y fueron al centro de la habitación, previo e esto mi hermana me dio un gran beso en los labios, dejando que nuestras lenguas se encuentren por primera vez.

    No podía creer lo que estaba viendo y viviendo.

    Tomadas de la mano fueron hacia el centro del cuarto, la camisa que llevaba puesta Cristina, estaba abierta, sus pechos asomaban entre tímidos y curiosos, Jóse comenzó por desprenderle el pantalón que cayendo hasta sus tobillos me permito apreciar el culo de mi hermana, enfundado a medias por una tanga de un color rojo que contrastaba con la palidez de su cuerpo.

    Un brillo en la parte delantera de esa tanga me llamo la atención.

    Las manos de Jóse entraron en acción, acariciando el cuerpo de Cristina, su piel se erizaba, con cada caricia ese brillo en la tanga se hacía más copioso, transformándose claramente en humedad.

    Las caricias en sus hombros, permitió que la camisa termine reposando en el suelo.

    Mi hermana colaboro para sacar la prenda interior que le quedaba, dejándome ver una entrepierna y pubis perfectamente depilados como así también su amiga.

    Al son de una música inexistente, se abrazaron para danzar, pechos con pechos, sus bocas se trenzaron en un beso, que para mí fue interminable, ambas dejaron descansar sus manos en los glúteos de la otra, mientras me observaban con cara de lascivia por arriba de sus hombros en cada vuelta.

    En estado de máxima excitación y cuando estaba gozando de la vista que me ofrecían, como si se hubieran puesto de acuerdo, ambos cuerpos desnudos se pararon frente a mí, desafiantes pero ingenuos, extendieron sus manos invitándome a levantar mi cuerpo del sillón, tome el ofrecimiento como un convite a bailar, cosa que hicimos los tres.

    Deslice mis manos por sus piernas, acariciando la erizada piel de ambas, bajando por sus flancos y subiendo entre ellas. En sincronía las fueron abriendo lentamente a medida que me acercaba a sus partes deseosas de sexo, toque los labios vaginales, eleve la mirada y observe una media sonrisa en sus labios, sonrisa entre gusto y placer.

    Se pusieron de espaldas a mí, pegando sus culos a mi pelvis, lo que me permitía acceder a sus triángulos del placer con más facilidad.

    Mientras que acariciaba el sexo de mi hermana, podía acceder a los endurecidos pezones de Jóse, poco a poco, incrementando la presión a medida que gemía más.

    Mi hermana ya tiraba su pelvis hacia adelante para que introduzca mis dedos en ella, no lo hice, solo acariciaba los labios, la humedad reinante invitaba a penetrar esos dedos, pero no era la idea aun, deteniéndome en cada pasada a jugar con su clítoris.

    Sus gemidos se hicieron más audibles todavía.

    Jóse nos condujo hacia la cama, hizo que me detenga, parado al borde de la cama, las observe recostarse.

    Ambas comenzaron a disfrutarse.

    Ubicándose una en sentido contrario a la otra, besaban sus sexos húmedos, abriendo los labios con sus lenguas, mientras mi hermana chupaba delicadamente el clítoris de Jóse, esta introducía dos dedos en la cavidad vaginal. A los pocos minutos tuvieron su primer orgasmo, expresado con unos gemidos que eran casi gritos ahogados.

    Trenzaron sus piernas, sus vulvas se tocaban rozándolas entre sí, imprimieron un ritmo acelerado y… otro de sus “gritones” orgasmos.

    Me uní al banquete, acerco mi sexo a la boca de mi hermana, la toma entre sus manos jugándola, para ella misma dirigirla a su destino, entregándome un oral inolvidable, mientras Jóse le eleva las piernas para hacer lo propio con el ano, creo yo, preparándola para lo que vendría.

    Jose no quiso quedar afuera, se giró y mientras seguía con el agujerito pequeño de mi hermana, me ofreció su vagina, cosa que acepte inmediatamente, hermoso lo que estábamos viviendo, yo con la vagina de Jóse, Jóse con el ano de mi hermana y esta con mi miembro, parecía que era la última vez que tendríamos sexo.

    Ya con la excitación que traía, no empecé a responder por mis actos, moje uno de mis dedos introduciéndolo dentro del ano de Jóse, quien dio un respingo y creo, dijo algo parecido a… “si por favor quiero más”.

    Estamos gimiendo de placer; cuando quieren cambiar de ubicación,

    Tocándole el turno del dedo a mí hermana.

    Al introducirlo me pide más, introduzco otro, que entra fácilmente animándome a otro más, solo se oían, suspiros, gemidos y gritos de placer.

    Jóse deja lo suyo y poniendo a mi hermana en cuatro, dirige mi sexo a su vagina impresionantemente húmeda, tanto por la saliva como por sus propios jugos. Al tomar contacto con ella, se pierde el miembro en su cálido interior, con un suave y lento bombeo su vagina se va acomodando al grosor, su boca abierta daba gemidos guturales, Jóse no quiso quedar afuera, se puso en la misma posición delante de Cristina, para que ella haga lo mismo que hizo anteriormente con su ano, a la vez que con su mano estimulaba el clítoris.

    Creo y debo decir creo, pues estaba perdido en el frenesí de sexo grupal que estaba experimentando por primera vez, mis sentidos estaban dedicados a disfrutar, no dándome cuenta si llegamos al orgasmo todos juntos, o si tuvo un orden, lo único que me trajo a la realidad fueron los gritos que dejamos escapar los tres.

    Al sacar mi miembro de ese sedoso y húmedo lugar, ambas se abocaron a que mi miembro no se baje, estoy seguro que perdí dureza, pero, estaba más seguro que no perdí erección, ambas eran unas expertas en el arte del sexo.

    Rápidamente Cristina copio a Jóse con lo que había hecho antes, tomando mi miembro lo coloca en su parte trasera. Aunque con un poco de dificultad por la falta de dureza, mi hermana ayudo a que se perdiera en el interior de ese esfínter anal, rodeado de esos firmes glúteos gloriosos.

    Luego de estar un largo rato entrando y saliendo, nuevamente tengo un orgasmo, el cual me permitió dejar mi marca dentro del recto de Jóse.

    Ambas féminas fueron por una ducha, al regreso, venían hablando de lo sucedido. Tuve que reconocerles que en los años que llevo de una vida sexual activa, nunca había gozado y disfrutado tanto, sobre todo el morbo de ver como mi hermana melliza disfrutaba de mí.

    En el terreno de la fantasía todo es posible, sin embargo, algunas se convierten en un deseo intenso que busca hacerse realidad, hoy se hizo esa realidad.

    Las fantasías son excelentes gatillos que accionan el deseo y excitación, sea en pareja o solos.

    Tienta muchísimo pasar de la imaginación a la realidad ¿no?

    Si me preguntan y… ¿ya lo volvieron a hacer? Debo responder, aun no, pero estamos pensando en vacacionar juntos.