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  • Mi esposa Pilar y su encuentro en el baño de hombres

    Mi esposa Pilar y su encuentro en el baño de hombres

    Mi esposa y yo llevamos 15 años de casados. Pilar siempre ha sido físicamente muy atractiva. Verdaderamente, despierta pasiones con cada una de sus curvas.

    Cuando caminamos de la mano por la calle, puedo ver como el hipnótico balanceo de su voluptuoso trasero atrapa las miradas de gran cantidad de hombres, incluso mucho más jóvenes que ella.

    Pilar es muy segura de sí misma. Se deleita vistiendo minifaldas que resaltan su figura y ropa ajustada que abraza cada curva de su cuerpo. Siempre he pensado que su elección de prendas revela un cierto deseo de ser admirada.

    Indudablemente, Pilar sabe cómo utilizar su vestimenta para despertar interés y cierto morbo sexual en quienes la rodean.

    Pilar y yo nos llevamos muy bien en la intimidad, sin embargo, desde hace tiempo venimos dándole vueltas a la idea de vivir alguna experiencia fuera de lo común que nos permita vivir nuestra sexualidad de forma más intensa y de paso avive aún más nuestro deseo sexual.

    Hablando del tema una noche de copas en casa, le pregunte qué le parecía que los hombres la miraran tan descaradamente por su cuerpo y forma de vestir.

    Pilar lo pensó unos segundos y me dijo que no le molestaba en absoluto. Incluso, luego de varios tragos y en un arranque de sinceridad, me confesó que hasta cierto punto lo disfrutaba.

    Su respuesta me sorprendió bastante y generó bastante morbo en mi. Obviamente, mi curiosidad aun no estaba satisfecha.

    -Y hasta donde estarías dispuesta a llegar ?- Le pregunté.

    -A qué te refieres?- Me dijo con mirada pícara.

    -Me refiero a dejar que otro hombres vean tu cuerpo… me gustaría saber cuál es tu límite.

    -Sabes? A veces creo que, si me lo permitieras, podría llegar mucho más lejos de lo que te imaginas!

    Luego de los tragos, tuvimos una sesión intensa de sexo en el sillón y nos fuimos a la cama a dormir, aunque la respuesta de Pilar seguía dando vueltas en mi cabeza.

    Al día siguiente de camino a casa después del trabajo, hice una parada en el centro comercial decidido a comprar el vestido más provocador que pudiera encontrar con la idea de poner a prueba a Pilar.

    Llegué a casa y en cuanto vi a Pilar le dije:

    -Hoy saldremos a cenar y quiero que te pongas este vestido que traje para ti.

    -También quiero que sepas que hoy no te pondré ningún límite y serás libre de hacer lo que se te venga en gana.

    Pilar abrió la bolsa y al ver el diminuto vestido, me miró con una sonrisa muy traviesa y me dijo:

    -Está bien, aunque espero que no te arrepientas!

    El vestido rojo de tela sumamente delgada y traslúcida resaltaba sus curvas de forma perfecta, especialmente su exquisito trasero. Era escandalosamente corto y se ajustaba a sus su cintura realzando sus nalgas de tal manera que era imposible no voltearse a mirarla.

    Al llegar al restaurant y a medida que nos acercábamos a nuestra mesa, inmediatamente noté como los hombres de las mesas a nuestro alrededor comenzaron a mirar descaradamente a Pilar, algunos intentaban disimular solo porque estaban acompañados de sus parejas.

    Hasta los meseros dejaban escapar una que otra mirada morbosa directamente hacia las nalgas de Pilar. No los culpo en lo absoluto ya que esa noche, su enorme trasero era una verdadero deleite para la vista.

    Confieso que la situación me tenía a mil y me era difícil a estas alturas contener mi erección ante la reacción que Pilar estaba provocando.

    Como es de esperar, la calentura se fue apoderando de mi y decidí llevar las cosas un poco más lejos.

    -Amor te quiero pedir algo. Le dije.

    -Quiero que te levantes de la mesa, vayas al baño y te quites las bragas.

    -Quiero saber que no llevas nada debajo de tu vestido durante el resto de la noche.

    Pilar no dijo nada, sólo se puso de pie sonriendo y se dirigió al baño de damas.

    Mi plan, era dejar que Pilar tentara disimuladamente a algún mesero u hombre afortunado quizás de alguna mesa vecina, abriendo sus piernas y dejando ver su bello coño depilado.

    Sin embargo, jamás pensé que nuestra velada en el restaurant terminaría de forma muy diferente a eso!

    Pasaron algo mas de 20 minutos y cuando ya comenzaba a preocuparme, vi a Pilar caminar hacia nuestra mesa, sin embargo quedé completamente confundido al ver que salía del baño de hombres!!!

    Al llegar a la mesa, y al ver mi cara de confundido, me dijo:

    -Amor, espero no te molestes pero hice una pequeña travesura!

    Me dijo que se había tomado muy en serio la “completa libertad de acción” que yo le había prometido antes de salir de casa.

    Me hizo jurarle que no me enojaría ,pero le insistí en que necesitaba que me contara exactamente a que se refería con una “pequeña travesura”.

    -En verdad prometes no enojarte?

    -Ya te dije que no. Pero debes contarme que pasó…

    -Está bien, te contaré todo…

    Pilar me contó que cuando iba de camino al tocador de damas se encontró de frente con la puerta del baño de hombres y pensó que quizás sería más divertido quitarse las bragas ahí y contarme luego…

    Una vez adentro cuando sus bragas ya estaban en la altura de sus rodillas, sintió una voz grave que le dijo “Señorita, este es el baño de hombres” al voltear vio a uno de los meseros quien se la había estado comiendo con la mirada desde que llegamos al restaurant (y que probablemente la había seguido al baño).

    El mesero, un tipo joven y atlético, le insistió en que ese no era el baño de damas y que debía salir.

    Pilar me contó que en un impulso inesperado y morboso, le dijo al mesero que saldría del baño sólo si le hacía un pequeño favor…

    Y mirándolo fijamente le dijo: ”Necesito que termines de quitarme las bragas…”.

    En eso minuto sentí como si un torrente de sangre se hubiera ido directamente hacia mi verga y le pedí que siguiera con su relato.

    Pilar me contó que el mesero no dudó en acercase a ella y poniendo una rodilla en el suelo tomo sus diminutas bragas de los costado y con ambas manos comenzó a deslizarlas hacia abajo… al llegar a sus tobillos, pilar no levantó sus pies para terminar de quitárselas y en lugar de eso, se sentó bruscamente en el excusado y, tomando la cabeza del mesero desde la nuca, hundió su cara entre sus piernas obligándolo lamer su coño…

    Yo quede completamente helado por unos segundos… no podía creer lo que escuchaba al tiempo que mi verga se ponía cada vez mas dura…

    Me dijo que el mesero había besado y lamido su coño de forma tan desesperada, que sintió como si quisiera bebérselo todo hasta la última gota, me confesó también que había sido imposible no acabar al menos tres veces de forma tan intensa que tuvo que morderse los labios para no gritar y que la última vez que acabó fue mientras el dedo medio del mesero se perdía casi por completo dentro de su coño al tiempo que este movía su lengua incansablemente sobre su clítoris hinchado y completamente húmedo.

    Yo ya no podía mas de calentura al escucharla relatar lo que había sucedido tan solo unos minutos atrás.

    -Te gustó mi travesura? -Me preguntó.

    Me quedé en silencio por unos segundos y le dije: -Si muchísimo mi amor!

    -Solo espero que la próximo vez sea algo más que su lengua lo que metas entre tus piernas!

    -Me parece perfecto! -Respondió Pilar, me tomo de la mano y me besó.

    Luego de eso, terminamos de cenar entre risas, conversaciones llenas de morbo y miradas de complicidad.

    Antes de esa noche, jamás se me cruzó por la mente que Pilar, mi tierna y bella esposa, sería capaz de atreverse a algo así, pero confieso que disfruté cada segundo de su caliente relato, el cual le pedí me contara nuevamente al oído entre gemidos, mientras cogíamos desenfrenadamente esa noche en nuestra cama.

    Pilar y yo hemos vuelto a ir al mismo restaurant en varias ocasiones y con Esteban, el mesero, nos hemos hecho buenos amigos. Sobra decir que cada vez que comemos ahí, mi bella esposa queda muy feliz y completamente satisfecha!

  • Infiel en la boda de la prima

    Infiel en la boda de la prima

    Dicen que las bodas son para dos cosas, celebrar el compromiso de dos personas, y celebrar la soltería del resto de los invitados. Lo interesante en lo que les voy a contar es que yo no estaba soltera, y aun así celebré mi falsa soltería. Mi nombre es Nicole, y estoy en una relación desde hace unos cinco años, y estoy comprometida hace unos tres meses con Francisco. No tengo dudas que Francisco es el amor de mi vida, desde el momento que nos conocimos caí perdidamente enamorada, incluso cuando llevábamos pocos meses de relación me fue infiel, infidelidad que perdone, y desde entonces su actitud cambió rotundamente comprometiéndose a la relación.

    Todo el mundo me decía que tenía un boleto para cobrarle su traición; sin embargo, nunca me interesó engañarlo, o al menos hasta esa noche. Me describo brevemente sobre mi físico, tengo un tono de piel trigueño, pelo oscuro y si bien no me considero de rostro feo, mi atractivo mayor es mi cuerpo. No tengo unos senos muy grandes, incluso podría decir que son pequeños, pero tengo un abdomen plano, piernas gruesas, una cadera y cintura muy bien torneada, y modestia aparte, un culo bastante grande.

    Un día, mientras transcurría mi rutina diaria, mi teléfono vibró y descubrí un mensaje que anunciaba la invitación a la boda de mi prima, donde lógicamente mencionaba que podía llevar a mi pareja. Sería un momento especial para reunirnos como familia, siendo que no era muy seguido que nos viéramos todos. Cuando comente a Francisco sobre la boda, me desilusioné bastante cuando me recordó que en esas fechas teníamos planeado viajar con otros amigos. Conforme se acercaba la fecha, las discusiones eran más constantes, yo planteando de que una boda es un evento especial y más si se trata de un familiar, mientras él justificaba de que hace bastante teníamos planeado este viaje. Cada vez las discusiones más intensas llegaron a su punto más alto una semana antes de la fecha, donde finalmente nos mandamos al diablo, concluyendo que yo iría sola a la boda, y que él podía hacer lo que él quisiera, que a mí no me importaría ir sola.

    ***************

    Llegó el día de la boda, en la mañana salía mi novio de viaje, tras una serie de mensajes algo cortantes le deseé suerte y él a mi.

    N: Buen viaje me avisas al aterrizar, te cuidas

    F: Gracias, igual te cuidas

    Bueno, ya el de viaje, solo quedaba centrarme en esa noche, la gran boda que me costó casi un mes de discusión. Fui con otras primas igual invitadas a realizarnos las uñas, peinados y entre nosotras nos maquillamos. El vestido que decidí usar era uno rojo, largo, de tirantes, que dejaba a la vista mis piernas que si bien era algo pegado a la parte superior, era suelto de la cintura para abajo. Si bien disfruto aprovechar mis atributos, tener un culo de tamaño considerable hace que muchas prendas se vean vulgares (o sexy dependiendo del acontecimiento), en este caso al ser una boda intentaba verme dentro del marco de lo “formal”.

    Empieza la boda, un evento bastante bonito, se llevó a cabo la ceremonia religiosa, la civil, el vals, los discursos, todo lo clásico que hay en una boda. Al momento de sentarnos para cenar y posteriormente tomar mi mesa fue ordenada de manera que solo estábamos personas “jóvenes” por así decirlo, encontrando algunos familiares de mi edad o inmediaciones, algunas de sus parejas, y algunos amigos o familiares tanto de la novia como del novio. La hora de la comida pasó sin sobresaltos, a exceptuando que uno de los que estaban en la mesa no me desprendía el ojo de encima, mirada que en algunas ocasiones yo correspondía con una tímida sonrisa, no en plan coqueteo, pero no sabría describir en qué plan o motivo devolvía una sonrisa. El que me miraba constantemente era un chico relativamente alto sin llegar a pasar el metro ochenta (1´80), de ojos oscuros, pelo oscuro algo despeinado, tez poco más clara que la mía, ojos penetrantes, mandíbula bien definida, y aparentemente un físico si bien no diría de gimnasio podría describirlo como bastante bien mantenido.

    Antes de salir a bailar empezamos a tomar todos los que estábamos en la mesa acabando totalmente una botella, y dejando a medio tomar una segunda. Siendo que todos o al menos la mayoría ya estábamos entonados con las copas decidimos unirnos a la pista de baile. Inicialmente todos bailábamos en grupo en una bolita de personas, sin embargo cuando pusieron cumbias poco a poco cada uno bailaba en pares, algunos con sus parejas respectivas, otros con las personas más cercanas, empecé a sentirme un poco triste porque me imaginaba bailando con Francisco, pero de golpe me sacó del trance una mano que me jalo invitándome de manera no verbal a bailar, mi sospecha de quien podría ser fue acertada, fue aquel chico que no despego su mirada de mi en la mesa.

    J: Mi nombre es Julián un gusto

    N: Un gusto, Nicole -Repuse algo tímida todavía

    Con una charla bastante simple me enteré que era un amigo cercano del novio. Era una persona bastante alegre, el al tener una botella en su mano constantemente me hacía tomar puro alcohol, además de invitar a los demás de la mesa que se encontraban relativamente cerca.

    J: Y tienes novio? Dijo Julián en parte de la conversación

    En menos de un segundo tuve una guerra moral en la cabeza, pensando si tendría que decirle que si, o decirle que no. Inmediatamente pensé, porque negaría a mi novio, acaso querría algo con este chico, o más importante, ¿quiero engañar a Francisco?

    N: Es complicado- Respondí saliendo por la tangente.

    Sintiéndome aliviada ya que no dije que si o no, permitiendo ganar un poco de tiempo para resolver mis problemas morales en la cabeza. Poco a poco la moralidad se fue perdiendo conforme la noche avanzaba, siendo ahogada por el alcohol que ingería, demostrándolo en mis cada vez movimientos y pasos más cercanos a Julián. Como es normal en cierto momento, la necesidad de ir al baño me surgió.

    N: Ahora vuelvo- Le dije a Julián mientras emprendía mis pasos camino al baño.

    Emprendí mi viaje, dándome cuenta que mi visión estaba algo borrosa, delatando mi estado de embriaguez. El baño de mujeres tenía una fila bastante considerable que no planeaba realizar, por lo que pregunte a un mesero si había algún otro, a lo que me respondieron que había uno un poco alejado de donde nos encontrábamos (el salón era bastante grande), lógicamente tardaría menos yendo hasta ese lugar que esperando la fila por lo que me dirigí. Llegó al sanitario el cual está completamente vacío, me dispongo a realizar mis necesidades, y posteriormente cuando me acerco al lavamanos veo ingresar a Julián con una sonrisa coqueta.

    J: No me dijiste que tan complicada era tu situación cuando te pregunte si tenías novio.

    Apenas dijo eso se acercó a mí y me plantó un beso sin esperar mi respuesta, si bien no sabía cómo responder en ese instante, por mi mente atravesó la pelea que tuvimos además de la infidelidad que alguna vez perdoné. – Qué diablos- pensé en mis adentros, y mientras posicionaba mis manos en su nuca acercando su cuerpo al mío me dispuse a corresponder el beso.

    No fue un beso romántico, ni tranquilo, fue algo mas salvaje y desesperado, como si de una necesidad se tratase. Eventualmente mi mente hizo un chasquido, dándome cuenta que en cualquier momento podría ingresar alguien al baño, entonces lo jale de la mano dándonos una pausa a aquel exasperado beso, y lo metí a uno de los varios cubículos vacíos. Una vez dentro me empujo apoyándome contra una de las pegadas paredes que había siguiendo el morreo, con la diferencia de que en este punto parecía que sus manos tomaban conciencia propia, empezó a apretar mis nalgas por sobre el vestido, pero conforme seguía manoseando y disfrutando sentía como poco a poco subía levemente el vestido. Eventualmente sus manoseos y movimientos de manos lograron sin que yo pudiese notar levantar mi vestido, dándome cuenta el momento que sentí su mano tocar la piel de mi nalga. La poca cordura que aún traía dentro mío hizo que me separe de sus labios para pedirle parar pero antes de poder emitir la primera palabra, su boca atacó inmediatamente a mi cuello, y sus roces en mis nalgas se volvieron apretones.

    N.- Hay no, esto no está bien por favor para- Dije suavemente en su oído, pero las palabras no salieron de forma firme como planeaba, sino que las mismas fueron entrecortadas por gemidos ahogados.

    Sus besos en el cuello se volvieron pequeñas mordidas, mientras sus manos ya buscaban hacerse espacio por debajo de la ropa interior. Esa mordidas pronto serían más intensas y lo más probable es que dejen marca, no podía dejarme hacer eso porque lógicamente sería muy obvio que fui infiel, pensé en escapar, pero es lógico que de aquí no saldría fácilmente, entonces se me ocurrió una idea. Lo empuje de manera que se sentara en el inodoro, y después de darle un beso corto en la comisura de sus labios me arrodille, desabrochando su cinturón, y retirando hasta la altura de los tobillos el pantalón. Entre su miembro y yo solo quedaban sus boxers que impedían que lo viera, lentamente y manteniendo el contacto visual con Julián retires su última prenda. Baje la mirada para encontrarme con un miembro no gigantesco, tampoco pequeño, normal lo definiría, levemente más grande que el de mi novio.

    Con ambas manos agarró el trozo de carne y empiezo a jugar con él, subiendo y bajándolo de manera suave, mientras intercalo mi mirada de su miembro a su rostro para ver su mirada embobada en lo que yo hacía. Mi intención era hacerlo terminar lo antes posible, si bien ya había cometido la infidelidad, algo de mi me decía que era más excusable hacerlo lo más rápido posible, pero solo ver su trozo, ya en mis manos, fue algo casi hipnótico y sin pensarlo mucho lo metí en mi boca. En un inicio solo metía la cabeza entre mis labios, pero poco a poco iba metiendo más centímetros. No estoy segura si pasaron segundos o minutos, pero cuando me di cuenta la cabeza de su miembro ya rozaba el inicio de mi garganta, y gran parte de su carne estaba dentro de mi boca, mientras mi cabeza subía y bajaba de manera casi desesperada.

    J: Para un rato, a este paso me harás terminar- Decía Julián con una voz que denotaba su agitada respiración.

    N: -Esa es la idea- Intente responder inmediatamente, sin embargo solo emití un sonido ahogado de mi boca por tener todo su miembro en mi boca.

    Julián me agarró de los hombros y como si pesase lo mismo que un muñeco de trapo me apoyo frente a la puerta dándole la espalda.

    J: Es mi turno- Dijo Julián con una voz cargada de perversión, inmediatamente levantando mi vestido hasta mi cintura.

    No estoy segura del por qué no reaccioné, intento convencerme que fue por la rapidez de Julián, pero la realidad es que realmente deseaba seguir en esto, ver hasta dónde podía llegar.

    Bajo con suavidad mi ropa interior, y separando levemente mis nalguitas hundió su cara en mi culo. Sus lamidas eran largas, pasaba su lengua desde mi sexo hasta llegar a mi ano, cuando rozaba alguna parte sensible frenaba unos segundos y repasaba esas zonas antes de seguir su camino. Cuando dejo totalmente húmeda hasta mi alma con su saliva, me inclino poco mas y se centró en devorar mi sexo mientras con una mano aun apretaba mi culo y con la otra masajeaba la parte externa de mi intimidad. Estaba en el jodido cielo, toda moralidad o culpa que tenía había desaparecido totalmente, mi intimidad estaba hecho un rio de lo húmedo,

    N: Por favor no te detengas, sigue, me encanta- le decía a Julián entre gemidos totalmente derrotada

    J: Te encanta no putita? Dime que sientes por mi- Decía Julián dándose pequeñas pausas a su trabajo oral.

    N: Me encanta, me encantas, por favor sigue, hazme tuya- Gemía sumisa ante Julián

    Mis gemidos y palabras Julián las tomo como invitación a dar el siguiente paso. Freno todo lo que hacía, con cierta tristeza y desesperación de que siga mire atrás con el fin de exigirle que siga. Lo vi de pie, apoyándose con una mano en la puerta en la que igual estaba apoyada, mientras con la otra mano posicionar su miembro en mi entrada. Sin previo aviso de un solo empujón metió toda su masculinidad dentro mío.

    N: Ahhh- Deje escuchar un sonoro gemido, que si alguien estaba en otro de los cubículos seguramente lo escuchaba.

    El movimiento de caderas de Julián se hacía más constante y rápido conforme pasaban los segundos, generando el sonido de aplauso por el choque entre su pelvis y mis nalgas. Iba a empezar a gritar de forma muy sonora, y sabía que no era el lugar adecuado, con una de mis manos acercó la suya a mi boca empezando a morder y chupar su dedo pulgar con el fin de acallar mis gemidos. Eventualmente la otra mano de Julián empezó a apretar mi cuello ahorcándome de una manera muy suave, mientras acerco sus labios a mi nuca empezando a repartir algunos besos muy húmedos ahorcándome de una manera muy suave, si mi intimidad estaba húmeda, con esto último ahí abajo tendría una catarata.

    J: Ya me voy a venir- Dijo casi gritando, mientras apretaba mi cuerpo contra el suyo

    Casi por instinto saque el culo lo más posible pegándome a él intentando poder estar el mayor tiempo posible unida a él. El al jalarme y yo empujando mi cuerpo sobre Julián, perdimos el equilibrio cayendo de golpe sobre el inodoro aun unidos, él sentándose sobre el retrete y yo aun con su miembro en mi interior cayendo en sus faldas penetrándome más si es que eso era posible. Casi de manera inmediata sentí como su semen me llenaba el interior.

    Entre jadeos pocos segundos después me puse de pie y me di cuenta como por mi pierna chorreaba ese líquido blanco. Casi por inercia pase con un dedo embarrándolo de ese líquido espeso, para meterlo a mi boca probando su sabor.

    J: Mierda, eres una chica traviesa- Dijo Julián con un rostro sorprendido aun jadeante, mientras se ponía de pie.

    Nos arreglamos antes de salir del cubículo, saliendo yo primero para no levantar sospechas y volver a la boda. Llegué y todo el mundo estaba lo suficientemente ebrio como para notar mi ausencia. Pasados unos minutos me entró una llamada de Francisco, al contestar note que estaba bastante ebrio (después de semejante cardio mi borrachera ya se había pasado). Mi novio no paraba de ir desde comentarios románticos a quejas del porque no viaje con él, para evitar el ruido salí de la boda para poder escuchar mejor.

    N: Bueno amor, cuídate, cuando regreses hablamos- Dije en la puerta del salón sin darme cuenta que estaba ingresando justamente Julián, y que claramente escucho al menos esa parte de la conversación.

    J: Es complicado verdad?- Dijo Julián con una sonrisa de complicidad en su rostro.

    El color rojo de mi rostro no podía ser disimulado, como se supone que reaccione, se dio cuenta, estaría enojado, iría de chismoso a contar lo que paso, averiguaría sobre mi relación, sencillamente no le importaría porque ya consiguió lo que quería. Decidí ignorar estos pensamientos pensando que ello solo me torturaría, mejor vuelvo a la fiesta e intento seguir divirtiéndome, pero esta vez sin engañar a Francisco.

  • Siendo la puta de los amigos de mi novio (parte 1): El viaje

    Siendo la puta de los amigos de mi novio (parte 1): El viaje

    En la universidad de mi novio, él y unos compañeros suyos organizaron para irse de campamento aprovechando las vacaciones de verano. Eran todos chicos pero algunos invitaron a sus novias y como no, él también me invitó a mí.

    Era el día y yo estaba arreglándome ya que estaban por pasarme a buscar, aprovecharé esto para describirme:

    Tengo 18, mido 1.66, tengo cabello negro semi-largo y un buen par de tetas, pero en lo que verdaderamente destaco son mi cadera y mi culo.

    Mi forma de vestir es al estilo emo gótica (o sea que en si soy el típico estereotipo de gótica culona) aunque mi personalidad era todo lo contrario.

    Ese día me vestí con un top blanco de tirantes, unas calzas de red y una mini falda negra.

    Como hacía mucho calor mi idea era no ponerme sostén ni ropa interior y llevar un minishort, sin embargo, el short ya me quedaba muy apretado por lo que tuve que cambiarlo por la falda a último momento, pero por el apuro olvidé ponerme ropa interior.

    Entonces me pasaron a buscar y yo era la última, y la camioneta iba llena por lo que debería ir sentada sobre alguien. El problema era que mi novio estaba manejando por lo que no podía sentarme en él, tampoco había tiempo para cambiar de asientos, ya que por ley no pueden ir más de 5 personas en un auto si este pasa por la ruta, y éramos 15, por lo que debíamos pasar la ruta antes de que abrieran los controles policiales y ya estábamos saliendo tarde.

    Debido a esto no me quedo más remedio que sentarme en las piernas de uno de sus amigos en la parte de atrás del auto, no me queje y lo hice teniendo en mente intentar no moverme mucho para no provocarlo, sin embargo, era imposible y no me tomo mucho tiempo después de sentarme sentir el bulto en mi culo.

    Notaba que él estaba luchando porque no se note, pero el viaje iba a durar 36 horas aproximadamente con una parada después de pasar la ruta, y no quería que el pobre este sufriendo todo ese tiempo, entonces busque un momento para susurrarle que estaba bien y que no me molestaba sentir su pene. Mi intención era buena, pero accidentalmente lo hice sonar muy erótico.

    De todos modos, funciono y al instante sentí como el bulto en mi culo se ponía mucho más duro, simplemente debía ignorarlo, pero en ese momento me di cuenta de que no llevaba la ropa interior. No había forma de que él lo note ya que el sí llevaba ropa pero sin mis bragas lo roses estaban haciendo que me moje mucho.

    Después de unas horas me medio acostumbre a la sensación de su pene contra mi culo pero en ese momento me hablo en voz baja y me pidió si podía cambiar un poco la posición ya que le estaba doliendo un poco, no tenía muchas opciones ya que estábamos algo apretados ahí atrás con todo el equipaje y los asientos de en frente no dejaban mucho espacio, pero aunque logre cambiar un poco la posición la situación seguía siendo la misma, de todas formas me lo agradeció.

    Pasaron más horas y hasta entonces todo había ido relativamente bien, sin embargo en ese momento empecé a sentir que empezó a rosarse apropósito, lo estaba haciendo de forma disimulada y aunque obviamente podía sentirlo decidí no decirle nada ya que era complicado entre tanta gente, sin embargo después de un rato no era nada sutil y podía sentir perfectamente como estaba aplastando y rozando su pene en mi culo, por suerte como todos hablaban en voz alta era más fácil poder hablarle mientras lo hiciera en voz baja.

    Le dije que estaba haciendo y que parara de rozarse. Él me dijo que perdón, que al principio fue inconsciente pero que sentía muy bien y siguió, me dijo que tenía muy buen culo y que llevaba duro todo el viaje y no aguantaba más las ganas de usarlo. No sabía cómo tomarme ese último comentario, pero decidí tomarlo como un alago y me puse en sus zapatos, entiendo que llevábamos varias horas así y que debía ser complicado llevar duro todo ese tiempo sin poder nada para aliviarse un poco, y más aun teniendo en cuenta que es un hombre y mi culo no es poca cosa. Al final le dije que podía seguir pero que no sea tan brusco e intente disimular un poco, el me lo agradeció y empezó a rozarse, aunque al menos ya no era tan obvio no era fácil ignorarlo y me hacía mojarme aún mas

    El resto del viaje siguió más o menos normal, de vez en cuando me pedía cambiar de posición y algunas veces debía llamarle la atención ya que empezaba a frotarse como quería y hasta me tomaba de la cadera, en un momento le dije que ya pare ya que en esa posición se estaba frotando justo en mi entrepierna y no aguantaba más los gemidos, aunque no le dije eso último, solo le dije que era suficiente y quería que ya pare por un rato, por suerte lo entendió y el viaje siguió normal hasta la noche, y pude descansar un poco. Además también de vez en cuando se le pasaba un poco la erección aunque no tardaba más de media hora en regresarle

    En la noche ya estaban todos dormidos y yo estaba con los ojos cerrados intentándolo, hasta que empecé sentir el que se movía, sentí que me tomo las piernas y las junto, y de la nada sentí que algo caliente y viscoso me pasaba entre los muslos, me tomo un tiempo hasta abrir los ojos y ver como estaba usando mis muslos para pajearse, le dije que rayos hacía, él me dijo que no podía dormir así y que le dolía mucho de llevar así todo el día, me pidió perdón y me dijo que necesitaba venirse y que pensó que estaba dormida. Yo no sabía que decir y el me explico mejor, que llevar tantas horas con el pene así y sin poder venirse hacia que le duela mucho y no lo dejaba dormir, me dijo que si se venía se le pasaría la erección y que por favor lo dejase

    No sabía que hacer, no podía dejarlo hacer algo así teniendo novio y encima estando el tres asientos adelante, pero me daba lastima verlo así y no sabía realmente cuanto puede llegar a doler eso, al final no quise pensarlo mucho y me dije a mi misma que esto era el límite, le dije que lo hiciera rápido e intenté no pensar mucho en eso

    El siguió usando mis muslos y se notaba que los disfrutaba, su pene estaba todo pegajoso y me estaba manchando. En un momento me pidió si podía apretarlos más, lo hice y no pude evitar abrir los ojos y ver lo que estaba haciendo, su pene era muy grande, o al menos era más grande de lo que estaba acostumbrada, ellos eran unos años más grandes que yo y mi novio y podía notar la diferencia en ese tema. El comenzó a decirme cosas como que le encantaba mi cuerpo, que durante todo el viaje no podía sacarme los ojos de mi escote y que llevaba excitándolo todo el viaje pensando en ese culo hermoso que tengo.

    Esos comentarios me hacían sentir muy avergonzada, pero con toda la situación, lo mojada que llevaba todo el día y el olor de su pene que por las hormonas me ponía super caliente, me estaba excitando aún más. Al final se vino y no solo me mancho los muslos si no que su semen se disparó hacia todo mi cuerpo, la mayoría me cayó en las tetas, pero un poco me llego a la cara y mi ropa estaba toda manchada. Me sentía como una puta con todo ese semen caliente encima de mí, pero lo peor es que no tenía nada para limpiarlo, no sabía qué hacer y él me dijo que me lo trague, tome un poco del semen en mis tetas con un dedo y me lo metí en la boca y poco a poco seguí con lo demás, no sabía cómo sentirme en ese momento.

    Al final terminé de tragarme el resto y me dormí, me dije a mi misma que eso sería todo y que mañana en la parada me cambiaria de lugar y me olvidaría de todo, sin embargo, no sabía lo que pasaría en la mañana

    Fui de las primeras en despertar, aun notaba el olor a semen y me di cuenta que en mi ropa aún se notaba como se había manchado, mi falda también estaba con algunas manchas pero lo que más se notaba era el top, no sabía cómo ocultarlo así que me senté sobre las piernas del chico pero mirando hacia atrás y rodeándolo con mis piernas en lo que pensaba en que hacer, no quería estar en esa posición y no quería que mi novio despertara y me viera abrazándolo así pero era mejor a mostrar el top lleno de semen

    Él ya estaba despierto y ya tenía nuevamente una erección, aunque es normal ya que habían pasado varias horas desde que nos dormimos, estuvimos como una hora así hasta que empezó a frotarse de nuevo y me decía al oído que le encantaba esa posición, que podía sentir como se aplastaban mis tetas y que mi culo se sentía genial así, no dije nada y lo deje seguir eso ya era lo de menos y realmente estaba tan excitada que hasta me gusta que sentir su pene frotarse, mis tetas aplastadas y que me diga esas cosas solo me excitaba más. Entiéndanme un segundo, llevaba todo el viaje sintiendo como él se frotaba y me mojaba, desde que me desperté que estoy oliendo el semen y eso hormonalmente me estaba matando, aún tenía el sabor de su semen en la boca y eso lo hacía aún peor, mi cuerpo estaba super caliente y no podía hacer nada, ya no podía pasar nada peor que eso, o eso creía.

    Al rato empecé a sentir que su pene estaba más caliente, él se había sacado la verga y se estaba frotando directamente contra mí. no sabía que hacer, le pregunte y me dijo que de nuevo no aguantaba más, que estaba igual que anoche, venirse una vez no bastaba para calmar tantas horas así y que yo me haya puesto en esa posición no ayudaba. Le dije que no podía hacer nada ahora, que muchos estaban despiertos y que se aguante mientras intentaba aguantar los gemidos, ya que se estaba frotando directo con mi vagina. Él dijo que lo perdone y que no aguantaba más, y que le haga ese último favor. Le pregunte que quería que haga y me dijo que me quede así, yo estaba confundida pero poco a poco empecé a notar que cada vez la estaba frotando más en la entrada de mi vagina y me estaba acomodando para tener una entrada más fácil, estaba asustada, no sabía que decirle. Cuando note que de repente empezó a empujar un poco en la entrada le dije que ni se le ocurra meterla. El seguía empujando, le dije que ya era demasiado, que no lo dejaba hacer eso.

    Él me dijo que ya no aguantaba más y que después de todo lo que paso no se aguantaba más las ganas de follarme, yo me seguí negando, pero el siguió hasta que sentí como entro la punta, le dije que pare, pero la metió más y solté un gemido, rápido me cubrí la boca con su hombro para que no se escuche y el siguió metiéndola, como pude le pedí que no la meta entera, que era muy grande, pero me dijo que con este cuerpo de seguro que puedo aguantarlo. El me tomo del culo y me la metió entera, yo di un gran gemido ahogándolo como podía en su hombro, y el sin esperar empezó a meterla y sacarla de mi abriéndome cada vez más mientras yo intentaba que mis gemidos no se escuchen. Su pene era muy grande, no estaba acostumbrada y él no se estaba conteniendo, sentía como entraba y salía de mí y llegaba más profundo de lo nunca sentí.

    No podía hacer nada, solo intentar disimular, pero era imposible, los dos chicos que estaban atrás con nosotros podían escuchar los gemidos incluso si lo ahogaba y mi falda era corta, si miraban para abajo podían ver perfectamente como me la metía. Incluso así el no paro, yo ya no aguantaba más e inconscientemente estaba moviendo las caderas también para que entre más profundo, se sentía muy bien cómo me abría, llevaba mojada todo el viaje y no aguantaba más y el mientras tanto estaba apretando mi culo con fuerza. Después de un rato así note que empezó a subir la velocidad y me dijo que estaba por venirse. Yo no tomo ningún tipo de pastillas anticonceptivas ni nada y como podía intente decirle que dentro no, pero no me hiso caso y sentí como su pene temblaba, hasta que de repente lo soltó todo dentro de mí, yo gemía mientras me llenaban de semen por primera vez en mi vida, se sentía caliente y sentía como se metía hasta lo más profundo de mí, soltó mucho hasta que no pudo más.

    Yo respiraba agitada, estaba mareada, perdida, no entendía lo que acababa de pasar. El saco su pene y sentí como el semen dentro de mi chorreaba, era obvio que los chicos de al lado habían visto todo, pero por suerte parecía que el resto no se había enterado, algunos estaban dormidos y otros no tenían forma de ver esa parte.

    Después de recuperar energía solo faltaban 2 horas para llegar a la parada, quería ir al baño a limpiarme y pensar en que hacer, creí que al menos ya se había terminado todo, pero estaba equivocada, ese campamento seria largo…

    Hola gracias por leer, esto me paso hace unos meses y al encontrar esta página me pareció buena idea escribirlo ya que hace tiempo que quiero contarlo pero por obvios motivos no puedo, no es algo que me guste recordar por lo que fue algo difícil escribir esto, pero intente hacerlo interesante para ustedes, si veo que hay gente a la que esto le interesa contare la siguiente parte, sin embargo primero quiero que a diferencia de esta, en la siguiente contare la peor parte sobre como esos chicos que me vieron en la parte trasera del auto me obligaron a ser su puta durante todo el campamento y realmente eso fue lo peor de esa vez, para mi claro, luego de eso me vi obligada a hacer muchas cosas que no quería y por eso preferí dejarla para después.

    Por favor pueden dejar cualquier comentario, responderé todos, cualquier duda que tengan o lo que sea que quieran decirme, tampoco me molestare por ningún tipo de comentario ya que se para lo que es realmente esta página, e incluso esos intentaré responderlos como pueda.

  • Mi hijo me cambió la vida (9)

    Mi hijo me cambió la vida (9)

    Hola a todos nuevamente, soy Lorena la mami incestuosa, estuve mucho tiempo sin escribir, el trabajo y las ocupaciones diarias no me dieron de traerles nuevos relatos de mi vida con mi hijo, pero hoy voy a decirles lo último que hicimos en su cumpleaños, sin más demora comienzo.

    Los que llevan tiempo leyendo mis relatos saben que hace más de 3 años que mantengo una relación con mi hijo Lucas donde soy su hembra y él mi macho e incluso hemos experimentado con otras personas como mi sobrina y unos amigos, si no los leyeron les recomiendo que los lean para entender todo nuestra relación.

    Llego su cumpleaños y quería darle un regalo, le compré una camisa y un pantalón que le gustan usar y un perfume aparte de prepararle una torta yo mismo con chocolate y crema, pero mi regalo más importante sería darle una jornada de sexo sin frenos. Llego la noche y él vino tarde ya que estuvo en lo de un amigo y era casi media noche o sea se iniciaba su cumpleaños, fue a ducharse y yo me había estado probando diferentes conjuntos de ropa interior para sorprenderlo, trate de demorarlo para que se hicieran las 00 h y cuando saliera del baño yo estuviera listo para darle su regalo, me puse lo más sexy posible con un sostén que apenas contenía mis pesadas tetas y una tanguita diminuta con mi cabello suelto y todo el labial en mi boca.

    Salió envuelto en la toalla y llegó a la habitación y yo lista esperándolo, ya era el nuevo día y entro me vio, su carita se transformó al verme así sabiendo que sería una noche increíble, yo con 2 botellitas de cerveza helada nuestra bebida favorita fui hacia él y le dije «Feliz cumpleaños mi vida» para luego comerle su boquita que es mi debilidad adoro esa trompa con esos labios que me gustaría vivir mordiendo.

    Bebimos la cerveza haciendo un pequeño brindis antes y luego volví a su boca y ya su verga dura levantaba la toalla y con mi mano de un movimiento lo despoje de ella quedando mi amorcito sin nada, deje de besarlo y baje a su verga y en cuclillas sobre el suelo empecé a mamar su verga, como siempre esto me encanta y a Lucas lo vuelvo loco con mis chupadas, él me sujetó de la cabeza y hundía su miembro hasta el fondo de mi boca, me atoraba y yo no de dejaba un centímetro de su trozo sin envolver con mi boca, mi saliva escurría por el falo que tanto adoro y tanto placer me da, logre sacarme de la boca su pija para decirle vamos a la cama mi amor, lo acosté y me quito el corpiño haciendo que mis tetas que ya tenían los pezones a reventar quedaran colgando, me incliné sobre Lucas y retomé mi chupada, su poronga era una piedra a esta altura ya, yo aceleraba mis chupadas y él da gemidos y jadeos muy intensos, baje a succionar sus bolas que son una maravilla y le abrí un poco más las piernas y ahí me quedo su culo al alcance y no dude en chupárselo también.

    Le pase la lengua y Lucas no me rechazo, sabia muy rico su hoyo y lo estimulaba con mis lengüeteadas mientras seguí jalando su verga, varios minutos me mantuve así hasta que decidí volver a enfocarme en su chorizo, me lo volví a tragar y mi mamada aumentó de velocidad e intensidad, era cada vez más y más, note que quería sacarla para poder cogerme pero no lo deje y chupe más rápido era evidente que se estaba por venir, y vaya que lo hizo «Ayyyy mi amorrrrr ahhhhh» exclamó explotando toda su leche contenida en sus bolas en el medio de mi boca, no pude contener todo esa manantial se semen dentro de mi boca era demasiado líquido blanco, espeso y caliente lo que brotó de su canilla, pero los chorros más importantes fueron directamente a mi garganta, luego con mi boca y lengua me dediqué a recoger todo lo sobrante que quedo escurriendo en el tronco y sus bolas, limpita quedo y no detuve mi chupada seguí dándole placer con mi boca, Lucas a esta altura no podía más de lo que estaba haciendo vivir y jadeaba como burro en celo.

    Su verga que no había cedido en dureza ahora estaba lista para cogerme, me quité la tanga y sin dejar que se incorpore me monte encima suyo de frente a él y con la lubricada que tenía la raja de la calentura de un sentón suave me introduje todo eso pedazo que amo, ambos soltamos un gemido de lujuria y una vez que la tuve adentro inicia mi cabalgata furiosa, Lucas se enderezó un poco ya que estaba sostenido por unas almohadas y fue perfecto para ponerle las tetas en la cara y que se empachara chupándolas como ternero huérfano.

    Yo no dejaba de mover mi culo de a arriba a abajo, de atrás hacia adelante gozando con mi hijo, «Te gusta mi vida el regalo de mami?? Te gusta todo lo te hago» , «Me encanta amorrr te amo mami, te amo mi amor te amo puta» nos decíamos todas esas cosas que tanto nos calientan.

    Me hizo salir para darme vuelta y que me ensartara de nuevo pero ahora de espaldas a él, así amasaba mi culo y podía apretar más mis tetas, dándome besos y mordiscos en la espalda, mi culo no dejaba de moverse y su verga estaba metida en lo más profundo de mi concha, creí que acabaríamos así pero Lucas me hizo poner en 4 y a ahí me la metió más todavía y mejor, ahora era mi hijo quien me taladraba, prendido a mis caderas me hacía mover el culo.

    «Ayyy mi amor quiero ser siempre tu mujer», “Ahhh mami vas a ser siempre mi mujer, mi hembra, mi puta» sus embestidas y mis movimientos parecían reventar la cama que pedía piedad del castigo que le estábamos dando, yo expulsaba jugos sin parar y su verga hinchada ya no aguantaba más y el lechazo no se hizo esperar entrando todo en mi zanja, me quemaba su leche y mi concha se estrujaba tratando de no dejar escapar ni una gota.

    Caímos rendidos empapados en sudor y jugos de nuestras partes íntimas hiper estimuladas, nos dimos unos besos muy románticos y nos decíamos las cosas más dulces que nos venían a la mente.

    Unos minutos después de recuperarnos nos levantamos, Lucas fue al baño y yo traje unas porciones de torta de chocolate y mucha crema que tenía un propósito más aparte, tomamos una cerveza más y le serví su torta y le encanto, me había salido riquísima, cuando termino de comer mi porción que tenía más crema la usé para ponerla en su verga y chupársela así con la crema cubriendo su pija, Lucas otra vez viajaba al Edén del placer con lo que le estaba haciendo.

    Deje su verga otra vez lista para un nuevo round, me puse en 4 y abriendo mis nalgas con mis manos deje al descubierto mi culo, «Papi hace lo que quieras con mi culo» y vaya que me hizo caso, me lo chupo muy bien primero me hacía ver el cielo, luego lo pajeo con un dedo y finalmente metió su verga, ufff que delirio ese chorizo adentro y sus bombeadas abriendo más y más mi agujero, Lucas no paraba de decirme las cosa más sucias y calientes que sentía, «Asiií mami sos una yegua me volvés loco puta nunca me voy a cansar de cogerte mi vida te amooo ahhh ayyy mamiii».

    Yo estaba en otra dimensión del placer inexplicable que sentía, fueron más de 10 minutos en esa posición donde no se detuvo hasta dejarme el orificio anal rebalsado de leche, «Ah mami te amooo» grito mi vida cuando no pudo contener más su leche.

    Ahí quedamos abrazados en la cama respirando agitadamente hasta ir bajando y de a poco dormirnos desnudos enredados en la cama como novios adolescentes probando nuestra primera dosis de amor.

    A la mañana siguiente continué dándole mi regaló, lo desperté con una mamada que tanto le gusta y otra revolcada tremenda, ese día entero me deje hacer por toda la casa, me cogió por el culo y la concha las veces que lo quiso, me acabo en la boca y las tetas, a la noche fue a la casa de un vecino a seguir festejando con unos amigos y yo recuperándome de las cogidas de mi semental.

    Espero les haya gustado lo que les traje hoy, como siempre espero sus mensajes y comentarios, son muy importante para mi, los que quieran contar sus experiencias o saber más de mi les dejo mi correo [email protected].

    Nuevamente muchas gracias a todos por leer lo que les cuento y les envio un beso gigante a todos.

  • Los antojos de la vecina

    Los antojos de la vecina

    Es mi primera vez que estoy escribiendo este tipo de relatos, pero aún no puedo creer la fantasía que tuve con mi vecina.

    Mi nombre es Aldo, soy un joven de 27 años, alto y con cuerpo deportivo; ya que realizo deporte todas las semanas.

    Mi vecina, quien tiene 24 años, se llama Paola y es de tez blanca con un cuerpo generoso, ya que iba al gym y se le notaba que tenía muchos avances por sus caderas y piernas.

    Resulta que un día sábado sin tener ningún plan en la noche, sin ninguna fiesta y quedarme tranquilo en mi hogar; estuve en wasap y vi un estado de mi vecina subiendo una imagen diciendo «Que ganas de que sea invierno, solamente para que me calientes», siendo sincero en ese momento me generó mucha risa, ya que a ella la conocía mucho tiempo y ver que mande ese tipo de imágenes me generaba un poco de fantasía.

    Le respondí solamente con un emoji de «fuego», siendo casi 1 am le pregunté que estaba haciendo a estas horas. Me comentó que no podía dormir y me ofrecí a quedarme hasta altas horas de la madrugada hasta que le pueda dar sueño. A lo cual ella accedió, sinceramente en ese momento lo único que me generó fue de querer tocarle el tema de su imagen y ver sí es que podía calentarla. No había tenido esos pensamientos con ella, ya que la conocía muchísimo tiempo y no quería que se incomode.

    Lo primero que le pregunté fue sí es que siempre se quedaba hasta esas alturas de la noche, lo cual me dijo que era usual que se quedara hasta esas horas porque tenía insomnio; empezamos a conversar hasta que fueron las 2:30 am y yo ya quería dormir pero no le había tocado el tema de la imagen; le pregunté sí es que quería jugar un juego +18; ella se sorprendió un poco y accedió.

    Le dije que el juego era confesar algo o preguntar algo a la persona; ella con mucha seguridad me dijo que ya!, le realicé la primera pregunta y le dije Desde cuando no lo había hecho? Me confeso que no tenía sexo desde hace 3 meses y que ya era hora de volver a verlo, su pregunta directa fue has tenido fantasías conmigo? Para mi sorpresa sentí que se me había adelantado, ya que era yo quien tenía que hacerle esa pregunta. Siendo sincero le dije que sí, pero que era reciente por esa imagen que me había generado una fantasía.

    Hicimos muchas preguntas más y le pregunté sí quería fantasear conmigo? Lo cual ella accedió fácilmente, ya que la hora y las preguntas que habíamos hecho ya habían generado esa calentura en nosotros. Ella me dijo que sí me tendría al frente me haría un oral, yo al imaginar eso empecé a tener la verga tan erecta que lo único que quería era verla en ese momento y que pueda mamarla; inclusive ahora que estoy escribiendo esto me ha generado nuevamente esa erección.

    Le dije que me encantaría eso y que también quería probar sus jugos, me confesó que ya estaba muy mojada y que quería tocarse. Hubo un momento donde me dejé llevar y empecé a describir la fantasía; yo no sabía en ese momento que ella ya se estaba tocando y que se había venido como 3 veces.

    Entendí después el porqué no escribía nada, siendo las 4 am empezamos a mandarnos fotos, cuando vi parte de sus nalgas empecé a derramar semen, pero no quería aún venirme ya que quería grabarme y que ella pueda ver todo lo que había generado en esa madrugada; me comentó que después de haberse venido se sentía demasiado relajada ya que tuvimos esa fantasía estando en el hotel y poder hacerle todas las poses que ella quisiera desde 69, ponerla en 4, sus piernas en mis hombros, ella encima, ponerla contra la pared y todo tipo de poses que crean.

    Antes de que se vaya, le dije que sí quería hacer una videollamada para que pueda darle su sorpresa y accedió, prendió su cámara y pude observarla que estaba completamente desnuda y muy despeinada, lo primero que me dijo fue “Es tu momento de disfrutarlo y relajarte”, sabía de que todo lo que había guardado era una cantidad de semen que podía bañarla por todo su cuerpo.

    Pero la decisión que tuve antes de venirme y generarle más intriga fue colgar la llamada antes de venirme, cuando lo hice me dijo “Ya estabas por venirte y quería ver como salía todo ese semen”.

    A lo cual le comenté que sí quería verlo, se daría presencialmente o que sería en otra noche de fantasía; lo cual generé más intriga en ella y saber de una cierta manera sí es que le había gustado.

    Pondré la segunda parte, después de que me comenten sí es que les gustó o que debí haber hecho.

  • Siendo un buen sugar daddy

    Siendo un buen sugar daddy

    Hola a todos, debo confesar ciertas acciones de mi comportamiento sexual, si bien no me orgullecen tampoco me arrepiento, empezaré relatando una experiencia con una chica de tez blanca, de estatura aproximadamente de 1.60 m, delgadita, con linda figura de 23 años, que conocí en una app de sugar daddy, los hechos sucedieron durante los días del mes de julio del 2023:

    Estaba solo en casa durante las vacaciones de verano mi familia (casado) estaba de vacaciones, fuera de la CDMX, mi trabajo es muy demandante, debido a que durante los periodos vacacionales, es cuando realizamos algunas remodelaciones a espacios arquitectónicos, a mis 40 años gozo de un buen puesto acompañado de una situación cómoda, soy el responsable directo de que los trabajos están bien ejecutados. En fin para sacar mi esteres cuento con un par de aplicaciones con el rol de sugar daddy, donde he conocido a algunas jóvenes que les gusta experimentar con hombres maduros, con solvencia y con experiencia en la cama, (en fin contaré dichas experiencias, en futuros relatos que subiré después), ese día era vísperas de mi cumpleaños y estaba algo inquieto por tener buen sexo (3 horas como mínimo), previamente había hecho match con un par de chicas, con las que sostuve conversaciones un par de veces en días anteriores.

    Escogí a una joven de 23 años delgada, las fotos de su perfil dejaban ver que le gusta la ropa ajustada tops, pantalones pegados y vestidos largos pero abiertos de la parte inferior (culo pequeño pero bien formado, senos medianos que caben en tu mano y una linda cintura con bonito abdomen, piernas largas), tez blanca, facciones muy finas (ojos grandes cafés claros, labios delgados pero de longitud mediana, muy eróticos debo decir), su cabello le caía hasta los hombros, teñido a la mitad (rubio en la parte de abajo y castaño claro en la parte de arriba), dichos atributos descritos son el patrones muy marcados sobre mis gustos de las mujeres que me interesan físicamente.

    Durante la conversación le propuse venir a mi casa (cosa que nunca hice antes) no estaba muy convencida, pero tiene una forma particular (tierna sumisa y sexy) en su manera de negociar era linda e insistió varias veces en ir a un hotel cercano a su trabajo, tuve que convencerla de una manera muy sugestiva, durante el chat mostré mi miembro en algunas fotos por el celular, le gusto la forma en que se lo describí, grueso, de buen tamaño y que mi desempeño en la cama era largo, también le comente que suelo romper los condones si la morra me gusta mi verga se pone dura y se ensancha más, con estas palabras sin pedirle algo a cambio.

    Ella mando un video donde se aprecia desnuda en su regadera, me pidió disculpas porque tenía su vello púbico algo largo, pero no me desagrado, previamente acordamos cierta cantidad de dinero la cual acepto (ella quería cierta cantidad pero la convencí de que fuera poco menos, con el argumento de que si me gustaba su forma de montarme accedería después a apoyarla con más en citas futuras).

    El horario de la cita que acordamos era lo complicado, ya que ella trabajaba de madrugada, la hora de su salida era hasta las 4 am (no me agrada la ubicación, pero realmente necesitaba ¡¡coger!! en toda la extensión de la palabra a una linda jovencita, también tenía cierta fantasía de darle verga a mis anchas, por todas las habitaciones de mi casa), el lugar donde la recogería seria afuera fábrica, medianamente retirada de mi domicilio, sin embargo sabia llegar rápido, siendo de madrugada facilitaría el trayecto siendo rápido ida y vuelta al pasar por ella (al menos 30 minutos en total, bueno eso pensé jajaja, siendo muy sincero, se me hizo fácil en este tipo de citas te vuelves algo intrépido).

    En la conversación hice varias peticiones (tienes que saber cómo ordenarlo a una mujer, le mande audios haciendo notar mi seguridad, siendo algo pervertido, pero sin ser vulgar) como las siguientes:

    Que llegara al punto de encuentro vestida de manera sexy, ella me comento que no podía llegar vestida de esa manera por su trabajo, pero que me prometía un sexy y lindo coordinado que seguro me gustaría, al verla sin ropa, accedí de buena forma siendo cortés.

    También le pedí llegar con su vagina bien depilada, la flaquita le encantaba que le hablara de esa forma. Ella me comento traviesa, que llegaría con un corte especial, donde se me haría agua la boca al verla (ya traía la verga bien dura, con esta plática y estaba totalmente seguro que ella ya se había mojado).

    Me aliste para la cita me di una ducha, con una camisa correcta de vestir azul marino con franjas negras muy delgadas de corte slim fit (llevaba 3 meses de hacer ejercicio de calistenia y se notaba en mi abdomen), pantalón de vestir azul marino de tono con un tono vino tornasol muy bajo que apenas se distinguía (una joya de vestimenta), aplique antes y después de ponerme la camisa un buen perfume (debo decir que varias mujeres les ha gustado el aroma) cinturón negro con hebilla elegante.

    Tengo que decir que iba imaginando el rico sexo que estaba a punto de darme esta flaquita y ella no se imaginaba la verguiza que recibiría hasta ver los rayos del sol del siguiente día, por ultimo puse el despertador de mi celular eran las 10 pm, teniendo en mente, que tendría que descansar lo más posible, para rendir como semental durante el desenfrenado o enérgico coito que le propinaría a esta gatita en celo.

    ¡¡¡Sonó el despertador!!! Había llegado la hora… llegue 5 minutos antes, me estacione justo en la salida de la fábrica donde había más seguridad, debido a que se encontraba la caseta de vigilancia, el sitio se encontraba bien iluminado (la precaución, ante todo), posteriormente le escribí mediante el celular, ella me contesto enseguida; “estoy por salir guapo” colocando la palabra ¡¡cariño!!

    Enseguida de su frase que sonaba muy dispuesta (esto me dio un indicio, pero los aclararé más tarde durante el relato), acto seguido la logre ubicar llevaba puesta una chamarra no muy gruesa, algo pegada que le tapaba hasta por debajo de los glúteos, pantalón de mezclilla y tenis negros tipo botita, su rostro bien maquillado, nada exagerada, tal como en sus fotos, lo diferente era que tenía el cabello trenzado con dos trencitas laterales muy pegadas a su cabecita, de cierta manera se veía elegante y me la imagine vestida con algo más atrevido (en mi imaginación, se estaba elucubrando, la vestimenta que le iba a colocar, la cual pertenecía a mi esposa, me sorprendió un poco que coincidieran (choro), porque eran de la misma complexión aunque ella era 10 centímetros más alta).

    Debo decir que mi esposa luce mucho más joven de la edad que tiene y eso es lo que me gusta de ella y fue ella misma quien desencadeno mis infidelidades, no intento justificarme, debo aclarar.

    Me saludo muy educada, atenta si se puede decir, aunque estaba un poco asustada por subirse al auto de un desconocido y más de madrugada, también logré percatarme de algo, no soltaba su mochila, se notaba la desconfianza, era evidente porque la abrazaba… La salude de la misma manera muy cordial, sobre todo respetuoso, procure no hacer contacto físico y antes de arrancar el coche, le pregunte si estaba segura de irse a meter a la cama conmigo, me contesto que si, porque yo le parecía atractivo, le convenció durante las conversaciones previas, que me había tomado el tiempo para conocerla un poco (gustos, aficiones y como le gustaba el sexo), al mirarme notaba que si era de su agrado y termino con una sonrisa muy sincera antes de decirme estas palabras; porque necesito el dinero.

    Al mismo tiempo de encender el auto, comente el motivo del porque hacia esto y lo resumí a dos palabras que lo explican bastante bien “solo diversión” y que me causaba morbo, aparte de placer pagar por probar el sexo de una chica más joven y termine con que lo iba a disfrutar bastante, automáticamente -Ella sonrió– contestando; anda vámonos, espero que tu casa no este lejos y si este sola (esbozo, su sonrisa nerviosa), hice un comentario enseguida, si quería compartirle el viaje a una amiga lo entendería ( la verdad lo mencione para ver que me decía y bueno también para que no sintiera incomoda), ella contesto que no le gustaría que algún familiar o amiga se enterará de lo que hacía, la interrumpí para darle un consejo; “que nunca sepa tu mano derecha, lo que hace tu mano izquierda”. Ella volvió a sonreír y note que se iba relajando un poco.

    Platicamos durante el trayecto, de forma descarada por mi parte, hice el comentario a unas cuadras antes de llegar, sobre mi verga que ya la tenía super dura, ella bajo la mirada para ver la erección que tenía, observe orgulloso como se sorprendió, dijo se ve que eres bastante presumido sobre eso, volví a interrumpir con estas pablaras; se cómo usarlo, ella volvió a sonreír ya mucho más tranquila al ver mi domicilio se tranquilizó, estaba por abrir para dejarla pasar, antes le dije que no hiciera ruido ya que mis vecinos eran bastante chismosos y me dijo si podía decirme un comentario, ya que no creía mi edad, argumentando, que yo era más joven, sin embargo mi platica era bastante agradable y de alguien mayor.

    Al entrar me pidió pasar al baño, enseguida le di indicaciones donde se encontraba, pase a mi cuarto mientras hacia sus necesidades, saque dos prendas de la ropa de mi esposa, una blusa negra tipo top pero que se amarraba de forma muy coqueta de la espada y una mini super corta, de color verde botella, toque la puerta del sanitario y le dije que si se las podía poner; contestos que SI, (nunca le dije de quien era la ropa ,ni ella pregunto tampoco, solo le comente que estaba solo en casa).

    La invite a sentarse en la sala, invitándole un trago, puse música romántica, todavía con algunas pequeñas dudas lo acepto, tome un ron de la cantina sin preguntarle si le gustaba le prepare un mojito, con bastante hielo y platicamos brevemente ella cruzo las piernas, estaba nerviosa porque se sinceró conmigo me dijo que yo era su segunda cita de la app, pero que la primera el tipo había intentado penetrarla anal sin su consentimiento, contándome enseguida que en esa ocasión salió despavorida y sin un quinto.

    Tome un trago, eh hice unas pausas al acercarme a ella, estando mis labios en su oído susurré, con voz seria – vas a disfrutar de esta verga, (me acomode para sacarla del pantalón, quitándome el cinturón, para que no estorbara), cuando menos te des cuenta vas a estar gimiendo y escurriendo de puro placer, abrí las piernas para que ella tomara mis bolas con sus manos, sostuve una de sus manitas, mientras la besaba, sintió mi verga bien tiesa con las bolas colgando recostadas en mi trusa, sin decirme nada observe su expresión de sorpresa.

    El agarre de la nuca, al pasar previamente mi mano al respaldo del sillón (tipo L) y entrelace mis dedos con sus trencitas, mientras la seguía besando en su cuello, labios, mejillas y oídos exhalando su suave aroma (jabón perfumado), la manipulaba, eso me puso más duro.

    Enseguida la trepe arriba de mi, hice que me montara, subí la mini, con una mano puse su tanga de lado (era de un rosa pálido de una marca de lencería muy reconocida) puse mi verga a rozar su vagina, sentía su clítoris mojado en la punta de mi miembro, con mis dedos frotaba sus labios de su sexo, super húmedos por mi tacto, (al llegar ella vio sobre la mesa de centro de la sala el dinero y 3 condones), pero no me coloque nada, ella se ensarto solita antes de ponerme protección.

    Al notar que ella estaba totalmente entregada a mi, pase sus piernas debajo de mis antebrazos y la cargue, haciendo que sintiera como mi verga la llenaba hasta el fondo tocando su botón, de una manera algo salvaje pero fui tierno, la miraba a los ojos y ella me decía -Rico- para que no gritara y no se dieran cuanta los vecinos, la besaba tuve que bajarla para sentarla arriba de mi, ella sola se movía, ensartada con mi pene, note sus piernas temblar, su respiración agitada, me veía los ojos, sus manos rodeaban mi cuello, sostenían mi nuca y jalaban un poco de mi cabello estaba a punto de venirse, pase una de mis manos a su ano y lo penetre con el dedo medio la volví a cargar logrando se viniera, después de unos minutos estábamos sudando la acosté sin sacarle la verga y la penetre duro, encima de ella vi sus uñas de sus pies pintadas estábamos patitas al hombro tuve que salirme después de 15 minutos en esa posición sabía que si seguía así la iba a llenar de semen.

    Le ordene que se quitara toda la ropa seguí jalándomela me pare para colocarme el condón cuando abrí uno al voltearme estaba semi sentada frente a mi miembro, lo succiono todo hasta sacárselo por 10 minutos, para después chupar las bolas que colgaban de semen uno por uno con sus bonitos labios.

    Volví a sentarme e hice que me montara de nuevo, al subirse note que su sexo no expedía aroma me éxito bastante, al montarme de nuevo la obligue a hacerlo lento, yo sujetaba sus caderas con mis manos, pasaba mi mano hasta su cuello, semi ahorcándola, mi dedo seguía en su ano, creo se había acostumbrado a la sensación habiéndole gustado, después de otra media hora de ritmo pausado subí la intensidad y le tome los senos para chuparlos, note que le salía algo de leche, enseguida mientras seguía cogiendo me confeso que ya era mama, aunque su hijo ya estaba grandecito, cuando estaba muy excitada tocándose escurría, leche por sus pezones rosas la imagen era muy sensual al tenerla arriba de mi conteniendo sus gritos también me besaba, para no hacer escándalo, me recosté con ella encima de nuevo sin sacarlo y la penetre dándole de nalgadas fuertes, tire de su cabello mientras la embestía, ella estaba fuera de si durante 30 minutos tuve que parar para tomar el resto del mojito y refrescarme, volví a poner mi verga enfrente de ella quito el condón y lo mamo otra vez y me dijo que le diera leche.

    Al montarla otra vez, puse otro condón, la cargué para llevarla a las habitaciones con la verga bien adentro ella se sentía deseada lo note por su risa al besarme, la recosté en la cama poniéndola en posición de cucharita, me sujetaba con sus piernas entre las mías, mientras le mordía el cuello, sim importarle que la marcara le dije que era una puta y contesto que ella era mi puta.

    Traviesa al estar arriba de mi me dijo que si me había quitado el condón le dije que no pero de un movimiento lo zafe y la penetre sin mientras movía sus caderas raspando su clítoris con mi abdomen bajo, penetrándola hasta el fondo ella decía que rico coges al ver la hora eran las 7 de la mañana y debía estar en su casa a las 9, bajamos para ponernos la ropa y me la cogí en el sillón de nueva cuenta en 4 gimiendo como una gata en celo me dijo que ella era mi puta le di duro mi espalda y pecho estaban sudando las gotas caían en su espalda sin importarme la hora la monte arriba de mi recostándome sin sacarla haciendo que me montara de espaldas la cogí con el dedo hasta el fondo ella me pedía semen al voltear a verme se recostaba como gatita y se erguía mientras estaba como loca ensartándose sola mi verga, mientras le daba de nalgadas por fin me vine descansamos 10 minutos y fui a dejarla hasta su casa super satisfecha oliendo a verga y yo oliendo a ella.

    No sé si la volveré a citar porque ando cogiendo con otra chica de 21 años más nalgona.

  • Mi visita a un lugar especial gay en la CDMX

    Mi visita a un lugar especial gay en la CDMX

    Este relato es mi última y a mi gusto la mejor experiencia gay que tuve.

    Era un martes, desde mi oficina empecé a sentir calor así que me metí a una App para ver qué había y al no encontrar nada decidí visitar un lugar en zona rosa donde ya había visto tweets llamado Dallas, $100 pesos cuesta la entrada y el morbo es que puedes estar en el lugar desnudo, siempre me ha gustado ser visto con poca ropa.

    Pagué, dejé mi ropa en el clóset y solo me dejé mis tenis y mi bóxer, empecé a navegar por el lugar, un lugar bonito limpio con varias temáticas y mi impresión de que había una sala tipo cine que proyectaba cine porno gay, había dos chicos cogiendo, dos más masturbándose y eso me prendió, decidido de buscar una buena tarde, salí del cine y luego encontré a un chico unos 25 años nos acariciamos nuestras vergas, me agache a mamársela, después él a mi, en un cuarto había una cama donde había un reposa pie en el cual te acostabas y te dejaba bien abierto ya no aguante y después de un rico faje me acosté y el chico empezó a chupar el culo como nunca antes lo habían hecho.

    Eran tan ricos mis gemidos que muchos entraron lo malo es que este chico no podía tener erecciones me dijo por qué ya llevaba varias veces que se había masturbado, pero en eso mientras este chico me chupaba el ano entro un señor de unos 50 años con una verga deliciosa se la empecé a mamar y solo escuché decirle al chico que me estaba chupando el culo decir…

    -puedo?

    -va dale

    Yo bien abierto y ya dilatado de excitado me penetró, sentí tan delicioso que gemía cada vez más fuerte, después de cogerme por varios minutos se fue sin venirse.

    Me despedí del otro chico con un beso, luego encontré otro señor que ufff tenía la verga más grande que había mamado unos 22 cm y gruesa, el señor era feo, pero no podía desaprovechar esa verga, se la mame ahí mismo para calentarlo, de ahí le dije:

    -ven acompáñame no te vas a arrepentir

    Me siguió y lo lleve a un cuarto con una cama.

    Le empecé a escupir la verga como una puta ya sentía sus gemidos del sr ya no aguante más y decidí que quería tener ese trozo de carne dentro de mi, fue difícil meterlo ya que estaba enorme, pero mi putería pudo más solo sentí que de un empujón entro toda su verga, grite de placer y empezó a cogerme.

    La sensación más deliciosa que había sentido esa verga me estaba destruyendo el ano pero no me importaba hasta que después de varios minutos se detuvo y me dijo que aún no se quería venir me despedí de él y no tardé ni 10 segundos cuando estaba un chico guapísimo me gustó luego le mamé la verga y él hizo lo mismo con la mía. Yo estando semi acostado en la cama, él me mamaba la verga delicioso, mamaba verga y nos besábamos y así varias veces hasta que con mis piernas lo apretaba para que me penetrara, hasta que entendió lo que quería hacer me penetró, me cogió poco a poco y me dijo:

    -oye vamos a un cuarto privado

    -va bebé quiero que me cojas rico

    Nos fuimos agarrado de la mano como unos novios, entramos al cuarto nos besamos y solo le dije:

    -cómo quieres cogerme?

    -voltéate de perrito

    – va papi

    Empezó a cogerme mega delicioso neta ya era tanta mi calentura que en cualquier momento me iba a venir.

    -acuéstate por favor

    -así?

    -si

    -oye te puedes venir dentro de mí?

    -ufff siii eso te iba a pedir, entonces prepárate.

    Me penetró y empezó a moverse como si no hubiera un mañana como si quisiera perforar mi ano hasta que se le salió un «ay va» escuchar y sentir como me bombeaba yo todo caliente sabiendo que estaba siendo preñado de un chavo guapo, ya solo le dije me toca venirme no me saques tu verga, para masturbarme, no tarde en venirme, nos despedimos con un beso y se fue.

    Wow que experiencia tan rica tuve ese día.

  • Multiorgasmia masculina

    Multiorgasmia masculina

    Hola! es la primera vez que escribo algo así (pero vaya que me encanta leerlos) y quiero contar una experiencia que llevo disfrutando un tiempo y quiero externar y compartirla con todos los interesados, si eres hombre puede que te interese, y si eres mujer, corre a enseñárselo a tu novio, jeje.

    Para añadirle picante al relato, de una vez te digo que te platicaré el día que estaba tan excitado que pude tener un aproximado de 20 orgasmos (o incluso más, pero no es como que los haya contado específicamente pero es algo que estimo.) Sí no me crees pues te invito a seguir leyendo.

    Actualmente tengo 23 años, soy estudiante de universidad y amo el deporte, considero que soy un chico bastante sano física y mentalmente, y comento esto porque creo que es importantísimo aclarar que para un buen desempeño sexual es indispensable tener buenos hábitos y mucha pero mucha apertura de mente, no tener complejos y saber lidiar con inseguridades sobre nosotros.

    Si buscamos en internet sobre qué es la multiorgasmia sabremos que es la capacidad de tener cierta cantidad de orgasmos en un periodo corto de tiempo, pero también leeremos que es una cualidad muy atribuida a las mujeres, pero esto no significa que los hombres no puedan, solamente que involucra procesos y técnicas diferentes. Tal vez todo en algún momento hayamos visto algún video xxx de alguna chica que se masturba y puede tener un orgasmo seguido de otro, y otro, y otro… y así sucesivamente, pues les digo que si bien eso puede ser real, tampoco idealicemos demasiado las cosas y no nos quedemos con lo que el porno nos enseña. Muchas veces la cantidad e intensidad de orgasmos depende mucho de nuestro nivel de excitación, humor, fatiga o incluso cuantas horas hemos dormido las noches anteriores.

    Yo siempre he sido alguien que se masturba felizmente, cuando era joven también era de tocarme viendo ciertos videos, aunque afortunadamente nunca fui adicto al porno, siempre fui atraído tanto por el porno como por los relatos, y literatura erótica (hoy por hoy me toco casi con pura literatura y relatos eróticos). Pero independientemente de la fuente de excitación, siempre había algo que me faltaba, y es que nunca me sentí conforme con durar «poco», ya saben, solo jalar arriba y abajo el pene y listo, terminamos. Siempre quise ir más allá, y fue cuando descubrí el «Edging». Esta es una maravillosa técnica que consiste en masturbarse y cuando sintamos que estamos a punto de llegar al orgasmo, detenernos y sentir como la eyaculación «vuelve» a su lugar, para luego volver a empezar. Técnicamente esta pequeña maniobra educa a nuestro cerebro a tener paciencia, jeje, y nos programa a saber prolongar el placer y no solo terminar por terminar. Sin saberlo, esta técnica era la que me estaba abriendo las puertas a la multiorgasmia.

    Como comentaba, yo siempre me masturbaba siguiendo esta técnica, esto me ayudó mucho a fortalecer mis músculos pélvicos y a saber apretar para no dejar salir ni una gotita de eyaculación. Esto hacía que mis orgasmos tardaran entre 15 a incluso 30 minutos en llegar (he leído que esta es una técnica infalible para deshacerse de la eyaculación precoz).

    Antes de continuar directamente con la multiorgasmia, debo aclarar que siempre he sido amante de la exploración y muy curioso, soy heterosexual y a pesar de ello, me considero un hombre bastante versátil con las chicas, ya que me gusta ser activo y también me excita mucho la idea de tomar el rol de «receptor» con ellas. Al día de hoy cuando me masturbo lo hago con distintos juguetes y también he aprendido a estimular mi punto G, así como también conozco muy bien mi cuerpo y mis partes erógenas.

    Chicas, créanme que a los hombres también nos encanta cuando nos estimulan los pezones, los pies, muslos… Entiendo que tristemente la sexualidad masculina se limita mucho al pene, pero esto es por mero desconocimiento y miedo de algunos de los hombres. ¿Por qué digo todo esto?… bueno, una parte importante de la multiorgasmia también consiste en la canalización de la energía sexual y aprender a «dirigir» nuestro placer en el orgasmo a más partes de nuestro cuerpo y no solo centrar el placer en nuestro pene.

    Créanme que tanto el cuerpo femenino como el masculino tienen muchísimo por explorar! No solo se trata de senos y vagina en las chicas o pene en los hombres! Hombres, los invito a acariciar su cuerpo con mucho más tiempo, tómense la masturbación como un ritual romántico con ustedes mismos, acaricien su pecho, pezones, piernas, perineo (El perineo está entre el escroto y el ano, es una buena forma de estimular el punto G masculino sin necesidad de adentrarse en ustedes. Estimular el perineo potencia el orgasmo.)

    Y mujeres! comuníquense con sus novios o parejas sexuales para saber lo que les gusta! invítenlos a explorar! Para finalizar con esta parte, para un mejor dominio de la multiorgasmia los invito a leer sobre el tantra (no lo explicaré a detalle porque si no el relato se hace aún más eterno). El tantra es la canalización de la energía sexual con base en el conocimiento, respiración y mucha paciencia, es una práctica muy romántica y tiene como característica especial que así podemos lograr una mayor concentración para separar la eyaculación del orgasmo y lograr así, orgasmos múltiples.

    Ahora, continuando con lo picante… El hombre tiene un periodo refractario que hace que una vez que eyaculemos lleguemos a la plenitud y nuestra erección disminuya y nuestro líbido se calme. Normalmente en gente joven el periodo refractario puede durar entre 15 y 20 minutos, aunque esto puede variar mucho porque como dije al inicio, si eres un hombre que tiene buenos hábitos y se cuida este puede durar menos, por ejemplo en mi caso no dura más de 10 minutos. El problema del periodo refractario es que la erección tiende a disminuir (aunque vuelvo a lo mismo, el nivel de excitación y condición del hombre esto puede no ser así). Entonces, ¿cómo descubrí que soy multiorgásmico? pues aquí viene lo excitante…

    Un día estaba solo en casa, ese día recuerdo que no había hecho ejercicio y había dormido bien la noche anterior y en general me encontraba en un estado muy pleno. Ese día me sentía muy caliente y tenía poco tiempo explorando con mis nuevos juguetes, así que decidí probar los dos un rato, son un juguete vibrador y un masturbador masculino. Como siempre de costumbre, recuerdo que me masturbaba con las vibraciones y cuando sentía la tensión de la eyaculación correr por mi cuerpo, apretaba fuerte para no dejarlo salir ni llegar al orgasmo, y luego volvía a empezar, pero en una de mis muchas «casi llegadas» se me fue un poco la mano y el orgasmo se me escapó, pero apreté lo suficiente como para sentir como mi eyaculación no salió completa, lo cual fue una sensación un poco rara ya que era la primera vez, pero me di cuenta de que no perdí la erección! y eso me dio a entender que tal vez podía seguir.

    Lo intenté y no tardé casi nada en volver a llegar con otro orgasmo aún más intenso en poco tiempo y este si fue con eyaculación. Fue cuando me pasó por mi mente: «¿Eso habrá sido un orgasmo múltiple?, ¿los hombres si podemos ser multiorgásmicos?»… Total que sin saberlo, había empezado una de mis etapas sexuales más hermosas y excitantes de mi vida (te recuerdo que apenas llevo como dos meses experimentándola en cada sesión de masturbación). Comencé a investigar como loco y leía mucho al respecto, pude leer como el tantra y la retención de la eyaculación eran dos habilidades increíbles para esto. Para no extender aún más, comencé a hacer lo que toda esta información me decía y sí, concluí que había desarrollado gracias al edging una fortaleza suficiente para separar mi eyaculación del orgasmo.

    Ahora, les contaré el día que pude tener una cantidad casi incontable de orgasmos. Ese día recuerdo que yo estaba muy confundido, ya llevaba unas semanas practicando mi retención de la eyaculación y estaba super excitado, recuerdo que las primeras veces masturbarme me tomaba mínimo 40 minutos. Bueno, pues ese día me masturbe en la tarde y recuerdo que tardé como una hora de un orgasmo tras otro, fue sensacional, cuando creí que me sentía satisfecho me puse mi ropa y continúe con mi tarea.

    Pero al cabo de unos minutos seguía sintiendo mucha excitación! recuerdo que ese día tenía mucha tarea y no había salido de casa, entonces en teoría mi energía estaba muy alta y parecía que quería salir de mi cuerpo como fuera. Pero me dije a mi mismo: «Alex, te masturbaste hace menos de una hora y te tomó un buen rato, no puede ser que aún quieras más…» Me calmé, me relajé e intenté olvidarme… obvio mi padre llegaría a casa en poco tiempo y no me sentiría cómodo estar en mi cuarto masturbándome con él por toda la casa, así que decidí que lo dejaría para la noche. Ese día avanzó normal pero con la tremenda calentura que me sobraba, recuerdo que me fui a acostar temprano porque dije: «Esto va a tomar un buen rato». Recuerdo que puse mi xbox en mi cuarto, puse música de jazz acá medio lento, le subí el volumen a todo, puse mi toalla en la cama (sudo demasiado) y comencé con mi vibrador a estimular mis pezones, el estimularlos me hace arquear mi cuerpo. También me acariciaba mis muslos y mi perineo, es importante notar como no me centro solo en mi pene para obtener placer, esto es clave para la concentración y un mayor disfrute.

    Con el tiempo comenzaba a masturbarme pero siempre con una mano en mis pezones y otra en mi glande, alternaba entre mano y vibrador. Pasó el tiempo y tardé como 15 minutos en llegar a mi primer orgasmo, pero estaba tan centrado en mis sensaciones que pude retener la totalidad de mi eyaculación, pero mi excitación no bajaba! ese día era toda una pistola jaja.

    Mi segundo orgasmo me tomó por sorpresa cuando llegó en menos de 5 minutos! era delicioso! el tantra y el control de mi semen me hacían potenciar los orgasmos y recuerdo que tenía que morderme los labios para no gritar del placer, eso sí! me arqueaba y movía como si me convulsionara de tanto placer! la erección no disminuía y aún pude alcanzar un tercer orgasmo en poco tiempo! recuerdo que en menos de 15 minutos yo ya había tenido tres orgasmos muy muy ricos.

    El cuarto me tomó más tiempo, esa vez fue la primera que si empecé a medir tiempos de cuanto tarda mi cuerpo en recuperarse de los orgasmos y recuerdo que tardé como 10 minutos en llegar al cuarto orgasmo. Debido a que la excitación no se me iba decidí llegar a un quinto orgasmo y ese fue muy rápido, no tardé más de 4 minutos otra vez! lo sorprendente es que a partir del cuarto orgasmo estuve teniendo placer entre los 5 a 8 minutos aproximadamente. Esa noche muy la más exploratoria que he tenido porque aprendí como funcionaba mi cuerpo y cuanto tiempo tardaba en recuperarse después de un orgasmo.

    Recuerdo que en total me aventé como 2 playlist, una de más de una hora y otra de como 35 minutos, jeje. Al final de mi sesión, perdí la cuenta pero puedo asegurar que fueron entre 10 y 11 orgasmos en total (recuerden que esa misma tarde mi calentura me hizo llegar a otros 10 orgasmos en la tarde jajaja). Es hasta el día de hoy la noche más placentera de mi vida, ni siquiera con antiguas parejas he tenido tanto placer. Cabe destacar que el último orgasmo no tuve necesidad de apretar, dejé al semen salir totalmente.

    A partir de esa noche me di cuenta de lo maravillosa que es la sexualidad y como la exploración con uno mismo es importantísima antes de compartirla con alguien. Recuerdo que dos o tres semanas después de esa noche tuve un día similar pero con menor cantidad de orgasmos, ese día también tenía mucha energía y poco que hacer, me masturbé en la tarde y tardé como 50 minutos en terminar mi sesión, pero no fue suficiente. Luego decidí masturbarme frente a un espejo y eso incrementó mucho más mi excitación y tuve como 6 orgasmos más, jajaja.

    Cabe destacar que el rendimiento sexual es super fácil de alterar, por ejemplo la semana pasada estuve muy atareado, estoy entrenando para una maratón y aparte tenía mucha tarea de la Uni y casi ni tuve ganas ni excitación en la semana, el viernes en la noche decidí probar relajándome masturbándome y apenas pude llegar a los 4 orgasmos con trabajo en 30 minutos. Al día siguiente por alguna razón si estaba bien cachondo y solo quise tener dos orgasmos rápidos y me tomó 10 minutos, hoy lo mismo en la mañana y pude llegar a los 4 nuevamente en 30 minutos. Realmente hay días en las que me toma poco esfuerzo y tiempo llegar a múltiples orgasmos y otros días en los que no me apetece más que algo tradicional en lo que solo quiero terminar y listo, eso es muy normal y depende mucho de tu estilo de vida, alimentación, vicios, hábitos, sueño, actividad física, estrés y un largo etc.

    Para finalizar este enorme relato. Hombres y mujeres, liberémonos de lo tradicional, no porque sea malo, no es que lo sea necesariamente, sino porque hay mucho más por explorar, enserio! quitémonos complejos y miedos y conozcamos nuestros cuerpos. Desde que practico esto créanme que disfruto mucho mi soledad y valoro mucho la paciencia de buscar una pareja, me masturbo con menor frecuencia pero cuando lo hago es mucho más lindo y satisfactorio.

    Lean, infórmense, eduquemos y practiquemos. Y recuerden, cuídense mucho, la sexualidad es maravillosa y no vale la pena sacrificarla por fumar (causa disfunción eréctil) o tomar, drogarnos… eso genera muy poco placer en nuestros cuerpos. Si se cuidan no solo se sentirán mejor, si no que cuando estén con ustedes mismos o con alguien más, ambos lo disfrutarán. También es importante dejar de idealizar a los cuerpos y como llegamos al placer cada uno, conozcan su cuerpo pero también el del sexo opuesto, si ven porno y lo disfrutan no tienen que dejarlo, pero sean más críticos sobre lo que ven y no se dejen llevar por esto ya que casi nunca es real. Si seguido están calientes (como yo jeje) recuerden que es sano! Pero aprendan a masturbarse con cariño y a prolongar su placer, hagan de la masturbación un ritual especial que deben cuidar mucho! jaja. Me despido, cuídense!

  • Me comí la ley de nuevo

    Me comí la ley de nuevo

    Lo conocí una mañana que fue al local a comprar un obsequio para su novia charlamos un rato y en varias ocasiones paso hasta que acepte salir con él; terminamos en su apartamento en la noche y yo como ustedes saben en mis relatos son bien culona y no me niego cuando me gustan o me llaman la atención jajaja…

    Fuimos a su habitación y nos besamos empezó a bajar mi top de color blanco dejando mis tetas al aire bajando suavemente hasta desabrocharme el pantalón dejándolo caer quedando en una tanga de encaje pequeña y solo hilo en las nalgas que las dejaba al aire me senté en la cama y desabroché el pantalón empezando a mamársela desde la cabeza rodeándola con mis labios introduciéndola de a poco en mi boca mientras con mis manos bajada su pantalón y bóxer, dejándolo desnudo jugando con sus testículos mientras los lamía hasta la punta de su verga.

    Él me recostó me quito el hilo haciéndome un sexo oral delicioso lamiendo mis labios y mi clítoris penetrándome con sus dedos y apretando mis tetas lo aleje y me acomodé en la cama él se montó encima y me penetró de un solo golpe sintiendo sus gemidos clavándome suavemente durante unos minutos.

    Me volteé y le puse en 4 para que me clavara y manoseara mis blancas nalgas a su gusto lo cual entendió apuntando su verga a mi ano, la cual me fui acomodando empujando mi cuerpo al suyo hasta que entró completa gimiendo y dando un grito de dolor al pasar su cabeza, empezando a bombearme y clavarme con fuerza sujetándome en las caderas mientras apoyaba mis brazos y cara contra la cama del pacer que recibía.

    Me llevó hacia su cuerpo quedando los dos de rodillas mientras me penetraba yo me sentaba en su verga y piernas sintiendo un placer descomunal mientras nos besábamos y apretaba mis tetas con la otra mano bajo a mi clítoris y me le entró con sus dedos.

    Caí rendida y él se acostó a mi lado me subo encima, acomodé su pene entre mis piernas y empecé a penetrarme con locura deslizándome sobre sus piernas, mientras nos besábamos con locura me manoseaba las nalgas hasta tener mi segundo orgasmo a chorros.

    Me volteó y puso mis piernas en sus hombros clavándome con fuerza hasta que terminó en mi cara y mis tetas bañándome con su semen.

    Lo limpié y lamí con mi boca de nuevo hasta quedar bien limpio, me esparcí el semen por todas mis tetas y parte del tórax y el de mi cara hice lo mismo.

    Quede exhausta de esa faena, me vestí lentamente con mi tanga, recogí mi ropa y salí.

  • Mi tercera vez siendo pasivo

    Mi tercera vez siendo pasivo

    Luego de todo lo sucedido, desde la vez que acepté mi gusto culposo, y que para bien o para mal, había disfrutado de esa primera experiencia del sexo gay, habiéndome iniciado como pasivo, había pasado al menos un mes, en el cual yo había estado navegando en el internet, viendo imágenes y videos de chicas trans cogiéndose a hombres, alimentando mi deseo sexual, encontré una naciente página, la cual consistía en varias salas en las cuales podías conversar con personas de diversos lugares, por lo que me dispuse a entrar a las salas de charla ahí dispuestas, primero entrando a las salas de temática gay, a veces escribiendo y charlando con algunas personas, casi nadie mexicano por cierto, luego de eso, entre mis búsquedas, note que existían salas creadas por usuarios y entre esas estaba una sala de trasvestis y transexuales, así que di el famoso click para ingresar a esa sala.

    Habiendo iniciado mi navegación en esa sala de chat, primero me dedique a leer los comentarios y ´platicas que solían hacerse en la sala principal, lo típico que sería para ahora, que para las fechas de esos ayeres, serian la novedad, las típicas preguntas y respuestas, así estuve varios días entrando en ese chat cada que tenía tiempo libre, hasta que un día que entre en el chat, me percate que había un Nick que decía “trasvesti activa”, ya con lo que sabia en ese momento (después de mi inexperiencia previa), me decidí a escribirle con lo ya conocido que inicias conversación:

    Yo: Hola, buenas tardes. Como estas?

    Tras Act: Buenas tardes. ¿Bien y tú?

    Yo: Bien, aquí tomando el atrevimiento de escribirte porque me llamo la atención tu Nickname.

    Tras Act: Vaya, por que te llamo la atención? Si me puedes comentar.

    Habiendo iniciado la conversación de esa forma, le comenté que era relativamente inexperto en el tema de las trasvestis o transexuales, que apenas hacia poco, había tenido mi primera experiencia en el sexo gay, que tenía curiosidad por conocer más de ese tema, luego de escribirle eso, preguntándole que de donde era, a lo que me contesto que era de la Ciudad de México, habiendo dicho le dije que yo también que de tal colonia y delegación a lo que me contesto que ella se encontraba cerca del metro San Cosme, que estaba relativamente cerca (menos de una hora de camino), me pregunto también que como era físicamente, a lo que le dije mi estatura de 1.75 m, complexión media y demás, a lo que le pregunte si me pudiera decir como era “ella”, que me dijo que medía 1.76 m, complexión media robusta, de tes blanca, luego de eso, me menciono que se llama Andrea y yo le dije mi nombre (Ya que estaba usando un nickname diferente a mi nombre) empezamos a entrar en el tema principal.

    Ella tomo la iniciativa y me pregunto, contestando yo que la verdad, no tenía mucha experiencia sexual, que solo había tenido dos parejas mujeres y que recientemente había tenido mi primera experiencia con un gay y termine siendo pasivo, a lo que me pregunto el porqué, le dije que simplemente me fui dejando llevar por la otra persona y por mi inexperiencia, me terminando seduciendo hasta que me termino cogiendo, a lo que escribió el típico jajaja y también que habían abusado de mi inocencia, lo cual afirme, pero le escribí que no me quejaba, que me sirvió de experiencia y pues ahora conocí un nuevo mundo.

    Habiendo dicho eso, me pregunta que si me gustaría tener mas de experiencia, a lo que le escribí que sí, que me gustaría, diciéndome que si nos veíamos al siguiente día en la esquina de la avenida que da con insurgentes, cerca del metro, pasándome su número telefónico, mandándole de inmediato un mensaje desde mi celular, a lo que seguimos comentando algunas cosas mas y pasado unos minutos decidimos ambos retirarnos y quedando pendiente al otro día, el estar en el lugar a la hora y lugar indicados, al otro día, ya estaba yo en el lugar, desde media hora antes de la hora señalada, así es que estuve esperando unos minutos.

    A la hora indicada, recibo una llamada de ella, diciéndome que ya estaba cerca, que se había retrasado por X cuestiones, preguntándome que como iba vestido, a lo que le dije que llevaba un pantalón de mezclilla negro, playera gris con rojo, gorra roja y tenis blancos, estando, esperando unos minutos, vi que se iba acercando una mujer, mas alta que yo, no muy agraciada, pero no fea, robusta, tirándole a un poco gordita, de falda larga negra, blusa blanca con vivos floreados, de pelo castaño, me vio y se me acerco, diciéndome que era Andrea, saludándome con un beso en la mejilla, el cual correspondí de la misma manera.

    Habiendo terminado el saludo, me dice que la siga, a un lugar que ella conocía y donde estaríamos relativamente tranquilos, por lo que fuimos caminando, yo siguiéndole y platicando de cosas triviales, unas cuadras mas adelante, llegamos a la fachada de un hotel, bastante austero a mi forma de ver, pero que ella me dijo que no estaba tan mal, que ya una vez por cuestiones de trabajo, se había quedado ahí, por lo que entramos, dirigiéndonos a la recepción y realizando el pago de la habitación, nos dieron la llave y nos encaminamos a la habitación asignada.

    Una vez entramos, al cerrar la puerta, se puso detrás mío y me abrazo por la espalda, poniendo sus manos en mi cintura, acercando su cara y diciéndome al oído, “No te había visto muy bien hasta que entramos y veo que estas bastante nalgón, ahora entiendo porque esa persona te cogió”, a lo que seguido de esto, paso sus manos al frente de mi pantalón, desabrochando mi cinturón y desabotonando mi pantalón, diciendo que me quitara los tenis, a lo que enseguida me los quite, al agacharme, se puso detrás mío y me dio un “arrimón”, al incorporarme, todavía ella detrás mío, me bajo el pantalón y me lo quito por completo, pasando a quitarme también mi playera, dejando únicamente en puro bóxer en ese momento.

    Al tenerme así, me abrazo nuevamente por la espalda, besando mi cuello, pasando sus labios y lengua por mi cuello y subiendo a mis oídos, jugueteando con su lengua en ellos, haciéndome tener sensaciones de placer, provocando que fuera soltando leves gemidos con sus acciones, luego de esto, después de unos minutos y de estar jugando de esa forma conmigo, se separó de mí, me dio una nalgada y me hizo ir a la cama, me hizo sentar en ella y se quitó su falda, parándose enfrente mío, haciendo a un lado el calzón femenino de color negro que tenia puesto y sacando ante su verga, de unos 16 cm mas o menos, de buen grosor, el cual ya desprendía un poco de líquido preseminal, acercándomela a mi cara y dejando claro su intención y que seguía después.

    La tome con mi mano y lo empecé a chupar, de abajo hacia arriba, pasando mi lengua por todo su tronco, llegando hasta la cabeza, la cual meto en mi boca y con mis labios, dándole una pasada alrededor con mi lengua, sacándolo y nuevamente, pasando mi lengua por todo su tronco, repitiendo el proceso, hasta que lo volví a meter en mi boca y empecé a mamarlo con rapidez, escuchando que ella iba gimiendo con eso, diciendo entre sus gemidos que lo estaba chupando rico, que rica boquita tenia, continue así, hasta que con sus manos me hizo detener, me hizo pararme, me bajo el bóxer, dejándome desnudo ante ella, me empino sobre la cama, dándome una nalgada y empezó a intentar meter uno de sus dedos en mi culo, el cual opuso resistencia a este intruso.

    Dándose cuenta de esta oposición de parte de mi agujerito, soltó un salivazo a mis nalgas, cayendo en medio de mis nalgas, poniendo su dedo en la entrada de mi culo y remojándolo con esa saliva, empezando a dar vueltas con su dedo alrededor de la entrada, intentando de vez en cuando el meterlo, hasta que en un momento logro abrirse paso, logrando meterlo hasta la mitad, con esto, provocando que soltara un gemido algo fuerte, ella vuelve a soltar mas saliva, saca su dedo y vuelve a hacer lo mismo que hace un momento, volviendo a meter su dedo, pero esta vez ya por completo, dejándolo así un momento, empezándolo a moverlo de forma circular en mi interior, volviendo a sacarlo, pero esta vez no por completo y volviendo a meterlo, otra vez haciendo sus movimientos circulares.

    Empiezo estar gimiendo de manera mas constante, mas fuerte, me esta haciendo disfrutar de esto, esta en eso, cuando siento que introduce un segundo dedo, empezando en esta ocasión a estar metiéndolo y sacándolos de manera más rápida que antes, de vez en cuando soltando mas saliva, provocando que aumentaran de intensidad todavía mas mis gemidos, ella en un momento, detiene sus movimiento y saca sus dedos de mi culo y me dice, que si ya quería que me penetrara, a lo que solo le pude contestar entre mis gemidos que sí, a lo que ella, poniendo un poco de su fuerza me tumba sobre la cama, me da la vuelta y pone mis piernas sobre sus hombros, sintiendo como la cabeza de su verga esta en la entrada de mi culo, empezando a ejercer presión para introducirse.

    Empieza a empujar y empiezo a sentir como su verga se esta abriendo paso dentro de mí, no detiene su empuje y me sigue penetrando de forma constante, siento como entra la cabeza de su verga, como va abriéndose paso cada vez más, quise moverme un poco para que se detuviera, trate de mover mis manos a su cadera, pero poniendo algo de su fuerza ella, sostiene mis manos, dejándome inmóvil, sin poder detener su embate, sosteniendo mis piernas en sus hombros y empujando constantemente. hasta que sentí como su cadera choca con la mía, lanzando un gemido de placer y diciendo “Ah, que rico aprietas”, sentía como ocupaba por completo mi interior y ella empieza a sacarlo de a poco a poco, hasta que esta fuera por completo, diciéndome, “Que rico se ve tu agujero abierto”, metiendo inmediatamente después su verga, hasta que estuvo al fondo, empezando a estar metiendo y sacándola de manera cada vez más rápida.

    Me tenía dominado, con mis piernas arriba y mis bazos sostenidos por sus manos, sin mayor posibilidad de moverme y siendo enculado de esa forma, sometido a su fuerza, gimiendo de placer con cada vez que entraba y salía, ella también gimiendo de placer con cada embestida suya, empezó a moverse de manera más rápida y empezar a gemir más fuerte, poniendo algo mas de fuerza en la forma en que me estaba sosteniendo, dando embestidas algo mas fuertes y de un momento se dejó ir hasta el fondo, gimiendo con fuerza y noto como algo caliente empieza a sentirse al interior de mi culo, suelta mis manos, baja mis piernas y se separa de mí, al sentirme libre, pongo mi mano en mi culo y noto lo dilatado que lo había dejado, así como también algo caliente y espeso que estaba brotando de él, había eyaculado en mi interior.

    Ella una vez se hubo apartado de esa posición en que me tenía, se recostó a mi lado, teniéndome acostado de lado de frente a ella, abrazándome, preguntándome, “¿Que te pareció?”, contestándole que me había encantado y también preguntándole, que si ella había eyaculado en mi interior, a lo que me contesto que “Si, estabas tan rico que no me pude contener” a lo que le dije, “Esa es la primera vez que alguien hace eso”, al decirle eso, ella esbozo una enorme sonrisa y me beso, me tuvo abrazado y besando algunos minutos, cuando empiezo a sentir que pasa su mano por mis cintura, tomándome con algo de fuerza, jalándome hacia ella, pasando su mano por mis nalgas y empieza a masajearlas mientras me sigue besando, poco a poco se va separando de mí, haciendo que me acomode boca abajo.

    Al haberme puesto boca abajo, ella se pone encima mío y de inmediato acomoda su verga en la entrada de mi culo, empezando a meterla, logrando hacerlo sin resistencia alguna y llegando hasta el fondo, empezando a estar metiendo y sacando su verga, aumentando la intensidad de su embestida, poniendo sus manos sobre mis brazos, evitando que pudiera moverme en esta posición, diciendo entre sus gemidos, “Este culito es todo mío”, “Que rico que estas”, me está cogiendo de esta forma por varios minutos y en eso lo saca del todo y lo mete de nuevo de un solo empujón, provocando algunos gemidos mas fuertes de mi parte al hacerlo de esa forma, de nuevo metiendo y sacando su verga de forma rápida, se detiene por completo y saca su verga, se levanta y me obliga a ponerme de pie, me dice, “Ahora va a ser tu primera vez probando algo diferente”, me hace hincarme y pone su verga frente a mi cara, quise meterla mi boca, pero con un gesto de su mano lo evita.

    Me tiene así en esta posición y ella empieza a masturbarse, haciéndolo de forma pausada y aumentando de intensidad cada vez, aumentando también sus gemidos, me dice entre sus gemidos, “Listo o no, ahí te voy, así es que acéptalo”, entre algunos gemidos, empieza a soltar tremendo disparo de su semen, que cae directo en mi cara, alcanzando a cerrar mis ojos por poco, sintiendo lo caliente de su semen en mis mejillas y labios, soltando algunos disparos más de la misma forma, cuando abro mis ojos, me pongo de pie y voy directo al espejo, viendo que había soltado una buena cantidad de semen, ella se pone detrás mío y riéndose un poco me dice, “Que te pareció esta tu primera experiencia de este tipo”, no supe contestarle nada en ese momento, me paso algo de papel y me empiezo a limpiar.

    Ya que me había quitado todo esa leche de mi cara, me fui a la cama, en donde me estaba esperando sentada, empezamos a comentar de cómo me había sentido, que si le había gustado esa experiencia, diciendo yo, “Que sí, me había gustado, es algo completamente extraño, pero se sintió bien, mas al vez que tú te sentías satisfecha al hacerlo”, me acerca a ella y me da un beso, diciendo, que ya es hora de que nos vayamos a nuestras casas, por lo que comenzamos a vestirnos y antes de salir del cuarto, me dio otro beso y también una nalgada, diciéndome que esperaría con ansias la siguiente ocasión que quisiera verla, al salir del hotel, nos dirigimos a donde nos vimos inicialmente, retirándonos cada quien para su destino, eso si con la esperanza de volvernos a ver.

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